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Relato Histórico de la Revolución Mexicana:

La Revolución mexicana comenzó en 1910 como un movimiento de protesta de la población en contra de la dictadura de Porfirio Díaz. Las acciones
que tuvieron lugar durante los 10 años que duró establecieron a México como una república constitucional.
La expansión de la economía a finales del siglo XIX ayudadó a promover una clase media urbana educada; muchos se beneficiaron de la creciente
economía, pero resentían el dominio de la oligarquía y a la dictadura.
Es por eso que Francisco Madero llamó a que las personas levantaron sus armas el 20 nombre de noviembre de 1910.
La población rural, los indios y los mestizos (la mayoría de la población mexicana) respondieron al llamado, ya que habían sido ignorados de la vida
política y económica. Bandas locales armadas se unieron en la revuelta a lo largo de México. En 1911, Díaz tuvo que renunciar debido a su
inhabilidad de contener el esparcimiento de las guerrillas.
Seis meses después, Madero fue elegido presidente, sin embargo fue incapaz de frenar las revueltas. Durante varios años, líderes como Emiliano
Zapata y Pancho Villa continuaron las revueltas armadas.
Durante este período, México tuvo varios presidentes interinos. Finalmente en noviembre de 1920, Álvaro Obregón fue electo presidente.
Aunque el evento marcó el fin de la Revolución mexicana, la violencia en México continuó hasta entrados los años 20.
Inicio, desarrollo y final de la Revolución mexicana
Comienzo
El General Porfirio Díaz había sido una importante figura militar durante la guerra en contra de los extranjeros. Diaz se convirtió en presidente de
México en 1876.
Durante su mandato, México experimentó una gran estabilidad política y una expansión importante; se crearon nuevas industrias, se construyeron
vías y trenes, y la capital experimentó un gran progreso. Sin embargo, no todos los habitantes se vieron beneficiados. Los sectores más molestos
eran los pobres y los obreros mexicanos; cualquier revuelta y protesta era reprimida por el gobierno. Se cree que la represión a un grupo de
mineros en Cananea en 1906 fue la chispa que inició la Revolución. En 1909, Francisco Madero fundó el partido opositor Anti Reeleccionista y en
1910 era el candidato a las elecciones en contra de Díaz. Sintiendo la presión, Díaz mandó encarcelar a Madero. El gobierno cometió fraude y
Madero, molesto, escapó de la cárcel y llamó a una Insurrección Nacional el 20 de noviembre de 1910.
Madero declaró al proceso electoral como inválido y designó a gobernadores provisionales. De inmediato, las rebeliones en su apoyo comenzaron
en varios estados mexicanos. Pascual Orozco y Pancho Villa tomaron Ciudad Juárez y Chihuahua; Emiliano Zapata se convirtió en el líder del sur.
En mayo de 1911 Diaz fue forzado a resignar y tuvo que abandonar el país. Para junio, Madero entró triunfante a Ciudad de México.
Desarrollo
Casi de inmediato, Madero enfrentó rebeliones de ambos lados. Madero había roto las promesas realizadas a aquellos que lo apoyaron, y los
partidarios de Díaz no lo aceptaban. Al sentirse traicionado, Orozco tomó las armas nuevamente. Zapata, quien había sido instrumental para
derrotar a Díaz, también volvió a las revueltas al darse cuenta de que Madero no tenía planes de realizar un reforma agrícola como había
prometido.
En 1911, Zapata exigió la reforma agraria y nombró a Orozco como el Jefe de la Revolución. Para 1912, Pancho Villa era el único aliado de Madero.
Por ese motivo, Madero hizo que el general Victoriano Huerta uniera fuerzas con Villa para derrotar a Orozco. Lograron su cometido y Orozco huyó
a Estados Unidos.
Después de regresar a Ciudad de México, Huerta traicionó a Madero haciendo que lo ejecutaran y nombrándose presidente. Madero había sido el
presidente más legítimo hasta ese momento, por lo que su muerte hizo que Venustiano Carranza y Álvaro Obregón comenzaran revueltas armadas.
Luego, Orozco regresó a México para formar una alianza con Huerta. Sin embargo, Carranza, Obregón, Villa y Zapata se unieron para sacar a Huerta
del poder. Después de la victoria de Villa en la Batalla de Zacatecas en 1914, Huerta y Orozco se exiliaron.
Con su mayor enemigo fuera de juego, los cuatro hombres restantes comenzaron a pelearse entre ellos y fueron a la guerra. Carranza sentía que su
condición de antiguo gobernador lo calificaba para gobernar a México, por lo que organizó unas elecciones. Para ayudar a su causa, formó una
alianza con Obregón.
Obregón se enfrentó con Villa en muchas batallas. En agosto de 1.915, después de 38 días de enfrentamientos, Obregón perdió un brazo.
Sin embargo derrotó a Villa, quien tuvo que retirarse al norte. En 1917, Carranza ganó las elecciones y empezó el proceso para derrotar a caudillos
como Zapata y Díaz.
Adicionalmente, Carranza empezó a escribir la Constitución de 1917. Esta constitución confería poderes dictatoriales al presidente, pero le daba al
gobierno el derecho de confiscar la tierra a propietarios ricos, garantizaba el derecho de los trabajadores y limitaba los poderes de la iglesia
católica.
Final
Obregón se retiró de la contienda, dejando a Carranza en paz. Sin embargo, esperaba convertirse en presidente después de las elecciones de 1920.
En 1919 bajo las órdenes de Carranza, Zapata fue traicionado y asesinado.
En 1920, Carranza le negó el apoyo prometido a Obregón durante las elecciones venideras. Cuando Carranza iba a instalar a Ignacio Bonillas como
su sucesor, Obregón (quien contaba con el apoyo de la mayoría del ejército) armó un ejército masivo y marchó hacia la capital.
El 21 de mayo de 1920, Carranza huyó y fue asesinado por seguidores de Obregón. Durante las elecciones, Obregón resultó electo y sirvió su
término de cuatro años como presidente. Durante 1923, Obregón ordenó que asesinaran a Pancho Villa. Obregón fue asesinado por un fanático
católico en 1928.
Ya que Obregón fue electo en 1920 y pudo terminar su cargo, se considera como ese el año en el que terminó la revolución mexicana. Sin embargo,
México sufrió ondas de violencia durante la década siguiente hasta que el presidente Lázaro Cárdenas fue electo.
Consecuencias
Después de 10 años de enfrentamientos, miles de personas murieron, la economía estaba en ruinas y el desarrollo había sido retrasado por
décadas. La recuperación de la nación se dificultó debido a la corrupción que los afectaba.
Finalmente, en 1934 Lázaro Cárdenas fue electo e institucionalizó las reformas por las que se luchó durante la revolución y que fueron legitimadas
en la Constitución de 1917.