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MAGNETISMO EN NANOPARTICULAS
Doctor Moisés Hinojosa
Subdirector académico FIME / UANL

Maestro Marco Antonio Garza Navarro


Candidato a Doctor en Ingeniería de Materiales Maestro por asignatura
FIME
ingmarcogarza@gmail.com

INTRODUCCIÓN

El término nanoestructura es empleado comúnmente para describir


materiales cuyas dimensiones se encuentran por debajo de los 100 nm. A
dicha escala, el comportamiento de tales materiales se ve dramáticamente
modificado, en virtud de que en éste se reflejan variaciones en la estructura
electrónica del sólido, las cuales se encuentran implícitas en el proceso
miniaturización. Así, propiedades tales como las ópticas, eléctricas y
magnéticas, por mencionar algunas, son sustancialmente modificadas.

En particular, las propiedades magnéticas mostradas por nanopartículas,


cuyo diámetro oscila entre los 1 a 100 nm, han logrado captar la atención de
un amplio número de científicos alrededor del mundo. Dicho interés se ha
centrado en la capacidad que estas partículas tienen de responder a
estímulos magnéticos de manera relativamente fácil; es decir, debido a su
propiedad intrínseca de encontrarse por sí mismas magnetizadas hasta la
saturación. Esto es debido a que las nanopartículas magnéticas
normalmente se encuentran constituidas por un solo dominio magnético.
Desde esta perspectiva, sólo basta orientar su momento en el sentido
deseado mediante un campo magnético externo. Por tanto, partículas de
especies que en bulto normalmente presentan acoplamientos
ferromagnéticos, en la escala “nano” pueden presentar un carácter
denominado superparamagnético.

A continuación se realiza un estudio del origen del carácter


superparamagnéti-co en nanopartículas de un solo dominio, así como sus
propiedades magneticas resultantes.
PARTÍCULAS DE UN SOLO DOMINIO
La existencia de partículas de un solo dominio magnético fue predicha por
primera vez en 1930; sin embargo, los estudios teóricos que la detallaron no
fueron realizados sino hasta la pasada década. Como resultado de este
trabajo, se demostró que la coercitividad, H, asociada a partículas
elipsoidales de un solo dominio magnético, con constante de anisotropía
magnetocristalina K y magnetización de saturación Ms, podía ser calculada
a partir de la ecuación [1]:

Esto es cierto si los momentos magnéticos de los cristales que componen la


partícula se orientan coherentemente. Es de esperarse que la coercitividad
mostrada por partículas de un solo dominio sea significativamente mayor
que la de una de múltiples dominios, simplemente porque en estas últimas
se deberán tomar en cuenta las energías asociadas para la formación de los
dominios. Cristales adyacentes con momento magnético paralelo tendrán
una alta energía de interacción magnetoestática, la cual tenderá a
orientarlos de forma antiparalela para minimizarla.

Por lo tanto, una vez que una partícula de múltiples dominios es


magnetizada hasta la saturación mediante la aplicación de un campo
magnético externo, la energía de interacción magnetoestática entre los
momentos magnéticos de los cristales es lo bastante intensa como para
que, una vez eliminado dicho campo, estos tiendan a re-orientarse. La
orientación resultante, luego de dicha re-orientación, es la conocida como
remanencia.

Las partículas de un solo dominio se encuentran permanentemente


magnetizadas hasta la saturación, aun en ausencia de un campo magnético
aplicado. Es decir, estas partículas son lo bastante pequeñas para que la
energía necesaria para la formación de dominios sólo sea suficiente para la
creación de sólo uno. También, debido a su tamaño, la magnitud de dicha
saturación, Ms, es considerablemente pequeña (la magnetización es función
del valor del momento magnético resultante por volumen determinado de
material).

Como resultado, bajo la influencia de un campo magnético


externo, los momentos magnéticos asociados a los cristales se
alinearán con éste. Si este campo se elimina, la coercitividad
será la energía necesaria para re-orientar dichos momentos en
sentido contrario, en virtud de la anisotro-pía magnetocristalina
(dirección preferencial de magnetización) y en ausencia de la
contribución de la energía magnetoestática.

PARTÍCULAS SUPERPARAMAGNÉTICAS
Por debajo de la temperatura de Curie, TB, los momentos
paramagnéticos de los cationes que constituyen los cristales
de las partículas de un solo dominio están alineados de
manera paralela, por lo cual su momento magnético resultante,
m, es la suma de los momentos paramagnéticos individuales
de cada catión.

En un sistema conformado de partículas de un solo dominio aisladas entre


sí, de volumen VP el equilibrio de sus propiedades magnéticas es altamente
determinado por tres magnitudes características: la energía térmica, , en
donde kB es la constante de Boltzmann; la energía de anisotropía
magnetocristalina, , en donde K representa la energía total de anisotropía
por unidad de volumen; y la energía magnetoestática, , donde H es la
magnitud del campo magnético aplicado.

A temperatur as en donde ET >> EA y en ausencia de un campo magnético


externo, la dirección de m fluctúa rápidamente en el tiempo, por lo cual el
sistema no exhibe una magnetización efectiva, aunque sí una local en virtud
de la orientación de m individual de cada partícula. Si bajo estas
condiciones se aplica un campo magnético, la magnetización global del
sistema no presentará histéresis (ausencia de coercitividad y remanencia),
comportándose prácticamente como paramagneto. Este comportamiento es
conocido como superpar amagnético y es ilustrado por la Figura 1.

Clásicamente, el momento magnético de un paramagneto es asociado a la


alineación total de los momentos paramagnéticos de los iones que lo
constituyen. Sin embargo, en este tipo de sistemas, el momento magnético
total es el resultado de la alineación de los momentos magnéticos
individuales de cada partícula. Por lo tanto, el sistema se comportará como
un paramagneto compuesto de partículas de alto
momento magnético (el momento magnético de
cada una de ellas se enc uentra ponderado por la
cantidad de momentos paramagnéticos de los
cationes que contiene).

MOMENTOS MAGNÉTICOS BLOQUEADOS


Conforme disminuye la temperatura asociada a ET, eventualmente se
alcanza una temperatura llamada de bloqueo (blocking), TB, por debajo de
la cual el acoplamiento entre los momentos magnéticos de las partículas no
es del todo coherente; sin embargo, sí menos fluctuante que por encima de
la misma, como se muestra en la Figura 2. En este gráfico es visible un pico
en la curva denominada ZFC (enfriamiento a zero campo aplicado), así
como también una irreversibilidad entre las curvas ZFC y FC (enfriamiento
con campo aplicado). La irreversibilidad puede ser explicada como la
respuesta de momentos magnéticos bloqueados; es decir, por debajo de la
TB algunos momentos magnéticos se encuentran, en apariencia impedidos
para re-orientarse de manera aleatoria (fluctuar en el tiempo) y en
consecuencia se mantienen orientados en el sentido del campo,
incrementando la magnetización del sistema por encima del pico de la curva
ZFC. Por tanto, la temperatura a la cual aparece el pico de la curva ZFC es
definida como TB.

Como resultado de lo anteriormente expuesto, el comportamiento de


sistemas compuestos de partículas aisladas de un solo dominio variará
sustancialmente en función de dicha temperatura. Por un lado, a
temperaturas por encima de la de bloqueo, la curva de histéresis del
sistema no presentará características histeréticas, tales como la
coercitividad o remanencia, pero por debajo de ésta, dichas características
son visibles, asemejando un acoplamiento ferromagnético tal como lo
muestra la Figura 3.

Ambos comportamientos, por encima o por debajo de TB, también pueden


ser explicados considerando el tiempo que le toma al momento magnético
de una partícula alinearse con el campo magnético aplicado. Éste es
conocido como tiempo de relajación, y puede ser expresado como [2]:
Cuando la temperatura es lo suficientemente alta; es decir, por encima de
TB, el tiempo de relajación disminuye, debido a las fluctuaciones térmicas
inducidas. Si en este punto un campo magnético es aplicado al sistema, el
momento magnético de las partículas tenderá a orientarse en el sentido del
campo; sin embargo, cuando éste es eliminado, el momento de la partícula
rápidamente regresa a su estado original de no alineación, y el momento
magnético neto del sistema es cero (no existe remanencia ni coercitividad).

FLUCTUACIONES TÉRMICAS
Por debajo de la TB el tiempo de relajación es comparativamente mayor al
presentado en el caso anterior, debido a la disminución inherente de las
fluctuaciones térmicas, por lo cual al momento magnético de la partícula le
tomará más tiempo re-orientarse una vez que sea suprimido el campo
magnético aplicado, y en consecuencia la remanencia y coercitividad del
sistema serán diferentes de cero.

En apariencia, las características histeréticas de los sistemas de


nanopartículas magnéticas son sólo función de las fluctuaciones térmicas
inducidas por la temperatura; sin embargo, el valor de la coercitividad y la
remanencia también son dependientes del tiempo de relajación
característico del equipo,, en el cual se miden. Por debajo de la TB el
tiempo de relajación de la partícula es mayor al tiempo de relajación del
instrumento de medición, por lo cual no es del todo correcto asegurar que la
coercitividad presentada por estos sistemas por debajo de la dicha
temperatura se deba a la existencia de acoplamientos ferromagnéticos entre
los momentos de las partículas. El valor de TB y el tiempo de relajación del
instrumento de medición, i, se relacionan de la siguiente manera [1]:
En conclusión, las características magnéticas presentadas por
nanopar.tículas son preponderantemente de-terminadas por las
fluctuaciones térmicas inducidas por la temperatura, por lo cual su
respuesta hacia un campo magnético aplicado es el resultado de una
competencia bien marcada entre la energía magnética de la partícula, la
cual es función de su tamaño y anisotropía, y la energía térmica inducida
por la temperatura.

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Moisés Hinojosa Rivera
Es doctor en Ingeniería de Materiales por la
UANL (1996); investigador nacional nivel I, miembro de la Academia Mexicana
de Ciencias. Actualmente es el subdirector académico de la Facultad de
Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UANL.

Marco Antonio Garza Navarro


Es Maestro en Ciencias de la Ingeniería Mecanica con Especialidad en Materiales por la UANL
(2006). Actualmente cursa el tercer semestre del Doctorado en Ingeniería de Materiales en el
Programa Doctoral en Ingeniería de Materiales de Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica,
además de ser maestro por asignatura en esta misma institución.

Referencias
1. A. S. Edelstein y R. C. Cammarata, Nanomaterials: Synthesis, Properties and
Applications, Series in Micro and Nanoscience and Technology, Institute of Physics,
Londres, Inglaterra, 1996.
2. R. M. Cornell y U. Schwertmann, The Iron Oxides: Structure, Properties, Reactions,
Occurrences and Uses, Wiley-VCH, Weinheim, Alemania, 2003.