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Resumen de vidas desperdiciadas

INTRODUCCIÓN
Este libro es un modo más de contar la historia de la modernidad, tomando la modernidad
como una época en donde todo lo que se fabrica puede desaparecer sin dejar rastros, sin
embargo no desaparece, simplemente se convierte en basura, que al ser tratada se transforma
en basura de manera aumentada.
Nuestro planeta está lleno en términos del espacio físico y la preocupación de la
cohabitación humana, el planeta esta lo que sea menos lleno, por el contrario aquellos lugares
que se creían no habitables, parecer ser que se están expandiendo y no encogiendo, por lo cual
la tecnología ofrece (a grandes costos), nuevos medios de supervivencia en hábitats
previamente estimados no aptos para la vivienda humana, erosionando la capacidad de otros
lugares para albergar gente y a su vez las formas de progreso económico hacen más difícil los
modos de ganarse la vida que resultaban efectivos en épocas anteriores, aumentando así el
tamaño de las tierras abandonadas.
“El planeta está lleno”, hace referencia a que los medios y los arbitrios de la sociedad están
copados, se habla del fin “territorios de nadie” y vacios es decir, sin humanos y del encuentro
de tierras abiertas a la colonización y el asentamiento, tierras que durante la historia de la
humanidad albergó a los miles y miles de residuos humanos, producidos por la sociedad
moderna.
Los seres residuales o superfluos, son una consecuencia inevitable de la modernización en
aras de la construcción del orden y del progreso económico, en las tierras en que éstos
residuos residían se encontraba poca explotación de los recursos, ya que se tendían a ver y
tratar como tierras capaces de absorber el exceso de población de los países desarrollados,
siendo destinos para la exportación de seres humanos superfluos. La eliminación de los
residuos humanos en tierras desarrolladas o en vías de desarrollo supuso el significado más
profundo de la colonización y la conquista imperialista, generando así desigualdad social, la
cual, permite la soluciones globales a problemas de superpoblación locales.
Por la dominación total que ha hecho la modernización de la tierra sucede que todas las
localidades (en especial las modernas) deben cargar con la consecuencia del triunfo global de
la modernidad, es decir, buscar soluciones locales a problemas globales, en resumen, la nueva
plenitud del planeta significa una aguda crisis de la industria de la eliminación de residuos
humanos, siendo la globalización una de las cadenas de montaje de residuo humano menos
controlada y más prolífera, sin garantizar su situación de reciclaje o de eliminación total de ahí
los problemas que se les presenta con los inmigrantes y los solicitantes de asilo, no se les
define su situación en la agenda política contemporánea, así como la importancia del papel
desempeñado por vagos y difusos “temores relativos a la seguridad” en las estrategias globales
emergentes.
Los problemas de residuos humanos pesan demasiado y de manera constante en la líquida,
moderna y consumista cultura de la individualización, saturando los sectores más relevantes de
la vida social y dominando las estrategias vitales, alentándolas a crear sus propios desechos,
por eso este libro debería leerse como una invitación a dirigir otra mirada, al mundo moderno
en el que vivimos.

AL PRINCIPIO FUE EL DISEÑO


O los residuos de la construcción del orden
La depresión: condición mental desagradable, angustiosa e incapacitadora, que sufre la gran
mayoría de jóvenes durante los últimos doce años, sin embargo no es el único síntoma de
malestar que atormenta a la nueva generación del mundo moderno líquido y feliz, que sus
antecesores nunca llegaron a sufrir.
La “Generación X” nacidos en 1970 en Gran Bretaña, reconocen dolencias que en épocas
anteriores no se sintieron y plantean que uno de las primeras dolencias de ésta sociedad es el
Desempleo, entendida semánticamente por su prefijo “des” que simboliza “desmotivación” o
“desorientación”, se ve en un precario panorama laboral para los que recién acaban sus
estudios, todo gracias al mercado que se preocupa por incrementar los beneficios, a costa del
recorte masivo de empleos, es por ello que se les recomienda a los jóvenes no ser quisquillosos
en el momento de escoger un trabajo ya que se presenta como una única oportunidad, por
tiempo limitado y sin ninguna intensión más allá de la instrumentalización del individuo por un
momento. Pero dicho problema presenta una solución pues estamos hablando de una
sociedad que ve en el Empleo la clave para la resolución simultánea de las cuestiones de una
identidad personal socialmente aceptada y segura.
El mundo humano se halla saturado de deberes (sollen), como aquellas ideas que desean
hacerse realidad, que llegan a producir efectos en el mundo social, en la modernidad se sigue
el deber no como un camino sino como una meta a la que algún día se debe llegar, sin llegar a
alcanzarlo pues es el motor que los mantiene, ya que la modernidad crítica todo lo presente
por parase en seco a excesiva distancia de debería, y se da la “superfluidad” como nueva forma
de normalidad actual y la forma de las cosas a permanecer como están, es decir,
supernumerarios, innecesarios, carente de uso, si declaran a alguien superfluo lo están
desechando, pues representa un problema financiero ya que no posee medio de subsistencia,
también indican carencia de hogar social, pérdida de autoestima y metas vitales.
En la sociedad de productores los desempleados pueden sentirse desdichados e inseguros,
pero la sociedad sigue siendo incuestionable y segura, pues pueden que los usen como ejército
de reserva de trabajo o los declaren criminales, pero alguna destinación segura tendrá,
manteniendo el orden de la sociedad. Es una sociedad que solo garantiza bienestar a quienes
son dueños del sector productor, al parecer ya ni siquiera un título universitario garantiza una
camino seguro o por lo menos más fácil, son preocupaciones nacidas de la superfluidad y
alejados de aquellas preocupaciones que azotaron sociedades anteriores.
El progreso se anunciaba a la sociedad como “más felicidad para más gente”, pero en la era
moderna el progreso necesitaba cada vez menos de personas en movimiento acelerando o
ascendiendo. Lo cual ha hecho que ésta generación se torne más depresiva y sea más
complicado acordar las dificultades y hasta se carece de herramientas suficientes para hacerlo.
En la sociedad de nuestros padres, de imponían límites y condiciones para admitir permisos de
residencias y trabajos, sin embargo esas condiciones se presentaban totalmente claras y se
volvían un camino agradable de cruzar, el día de hoy las dificultades de la sociedad se
encuentran direccionadas más hacia los fines que hacia los medios, es decir, que en épocas
anteriores era de vital importancia aclarar unos medios suaves y efectivos, siendo el fin los
último en tenerse en cuenta, hoy por el afán de subir la velocidad de lo que cuesta alcanzar el
fin, para poder llegar a otro más rápido, y así sucesivamente, se excluye a la población sin la
posibilidad de caminos alternativos o seguros de vuelta a la sociedad y se hace totalmente
imposible entender el porqué de las condiciones.

Contar cuentos

Los cuentos son como focos y reflectores que iluminan partes del escenario enviando el
resto a la oscuridad, creando un cuadro fácil de admirar, comprender y retener para los
observadores. Teniendo como misión seleccionare incluir mediante exclusión e iluminar
proyectando sombras, contando solamente una parte de la historia según convenga a la
situación.
Según esto lo no iluminado por los focos del cuento, el mundo se torna dicotómico, es decir,
ni es desordenado, ni caótico, ni limpio, ni sucio, es simplemente el por culpa del diseño
humano que el mundo se torna de dicha manera, púes el humano corta el mundo, lo manipula
haciéndolo moldeable a las necesidades de los individuos, y se debe eliminar aquello que no
permita el avance o el progreso de la sociedad (es decir, se debe eliminar todo aquello que no
se deje manipular). Como en concepto de “creación moderna”: la separación y destrucción de
los residuos habría de ser el secreto de la creación moderna eliminando y tirando lo superfluo,
lo innecesario y lo inútil teniendo que adivinar lo que se pueda presentar como agradable y
gratificante. Por lo cual se sabe que la forma perfecta de la figura social se puede encontrar
sólo si se deshacen de los residuos, que a su vez resultan ser la envoltura de la sociedad
perfecta, y sin embargo, los residuos se vuelven un componente indispensable en el momento
de la creación de dicha sociedad.
La mentalidad moderna nació junto con la idea de que el mundo puede cambiarse, ya que
es un mundo que alberga un deseo, una determinación de desafiar su mismidad, de hacerse
diferente, rehaciéndose cada que puede, por consiguiente se clasifica como una historia de
diseño y un museo/cementerio de diseños perdidos, rechazados o abandonados. Los diseños
fueron numerosos y diferentes, pero cada uno de ellos retrataba una realidad futura
totalmente diferente a la ya conocida, sin que estos diseños representaran un bien, ya que la
idea de un bien absoluto parece sacada de ilusiones, además de eso, “los diseños se
encuentran plagados de riesgos”, un diseño a prueba de riesgos se presenta como una
contradicción en sus términos por ser un devenir de su propia causa suprema, el efecto del
diseño es la división de los resultados materiales de la acción, en lo que se cuenta y lo que n
cuenta, es decir, en producto útil y residuo.
El residuo es el secreto oscuro y bochornoso de toda producción, de ahí que la industria de
eliminación de residuos sea una rama de la producción moderna; la supervivencia de la forma
de vida moderna depende de la diligencia y competencia en la eliminación de basura.
El diseño tiene sentido en la medida que, en el mundo existente, no todo es como debería
ser, siendo la meta del diseño dibujar más espacio para lo bueno y menos o ninguno para lo
malo, (residuo del perfeccionamiento), llamado o conocido como el homo sacer, el cual se
encuentra desprovisto de valor, ya que es la principal categoría del residuo humano, dispuesta
en el curso de la producción moderna de reinos soberanos ordenados.