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ANOMALIAS

ANOSMIA E HIPOSMIA: El término anosmia hace referencia a la ausencia


completa de la capacidad olfativa. Si la pérdida no es completa y sólo existe
una disfunción parcial del umbral olfativo se define como hiposmia (Ropper AH
et al; 2007).

La anosmia puede aparecer en el contexto de algunas patologías congénitas o


hereditarias, aunque en general este tipo de anosmia es muy poco frecuente.
En estos casos los pacientes refieren no haber olido nunca y tienen dificultad
para comprender el concepto de olor. Se pueden distinguir dos grandes
categorías: la anosmia congénita asociada a otras patologías sistémicas y las
formas aisladas. Existe además, un tipo de anosmia congénita que puede
llegar a afectar a varios miembros de una misma familia en sucesivas
generaciones llamada anosmia familiar (Soler GM; 2002).

HIPEROSMIA: La hiperosmia es un trastorno cuantitativo poco frecuente en el


que existe un aumento de la sensibilidad olfatoria, es decir, son personas con
umbrales olfatorios inferiores a los normales. Este cuadro suele aparecer
durante la menopausia y el embarazo. También se ha descrito en cuadros
patológicos como la enfermedad de Basedow.

PAROSMIAS: son alteraciones cualitativas del olfato. Son interpretaciones


erróneas de la realidad en las que un olor agradable es percibido como
desagradable. pueden aparecer en patologías centrales pero también de otros
cuadros como: psicopatías, tumores, epilepsia, gripes, dispepsias.

FANTOSMIA: es un tipo muy peculiar de alucinación olfativa. Concretamente,


constituye una alteración en la que la persona percibe olores irreales, que no
están presentes dentro de su campo olfativo. Las causas de esta alteración
pueden ser muy variadas y aunque constituye un síntoma psicótico, la
fantosmia no suele relacionarse de forma directa con el padecimiento de
trastornos psicóticos como la esquizofrenia.

OSMOFOBIA: La osmofobia es un persistente, anormal e injustificado miedo a


oler, que viene dado por una hipersensibilidad o intolerancia a cualquier olor, lo
que representa un síntoma muy común en pacientes con migraña. Los olores
de cigarrillo, de perfume y de los productos de limpieza, son los que están más
relacionados con los dolores de cabeza.
Sin embargo, existen otros casos en los que alguna persona puede llegar a
presentar verdaderas reacciones de ansiedad ante ciertos determinados olores,
es así que hablamos sobre la presencia de la osmofobia. Esta fobia puede
llegar a ser tan intensa que la persona puede llegar a hacer todo lo posible por
alejarse o por evitar el olor que considera como repulsivo. Los especialistas
han encontrado que ésta fobia puede presentarse en pacientes con migraña
crónica, ya que dichas migrañas son frecuentemente provocadas por los malos
olores, aunque la hipersensibilidad puede extenderse a casi todos los olores.
BIBLIOGRAFÍA

(Soler GM; 2002)

(Ropper AH et al; 2007)

Luque R. Alucinaciones olfativas: análisis histórico y clínico. Archivos de


Psiquiatría. 2003;66:213-30.

Trastornos del olfato Publicación de NIH núm. 09-3231 S Septiembre de 2013