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Día (mitología)

Ixión era un hombre brutal y sanguinario, que tendió una celada a su suegro Deyoneo, haciéndole
caer en una trampa sobre carbones encendidos, con lo que murió quemado vivo. Según narra
Diodoro, Ixión se había negado a entregar a su suegro los obsequios acordados por su matrimonio
con Día, por lo que Deyoneo había tomado como prenda las yeguas de Ixión. Esto provocó el enojo
de Ixión, quien convocó a su suegro para entregarle lo prometido haciéndole caer en la trampa
descrita.

Dependiendo de las fuentes, el castigo para Ixión es la rabia o la locura, no obteniendo


misericordia de nadie, ya que sería el primero en haber dado muerte a un pariente, según Píndaro
y Esquilo, si bien este dato es controvertido si tenemos en cuenta que con anterioridad a este mito
estarían los crímenes de las Danaides, de Tántalo o de Etolo.

Finalmente, Zeus sí se apiadó de él y lo purificó, pero él se mostró desagradecido intentando tener


relaciones con Hera; Zeus lo engañó dándole a una nube la forma de Hera y con esta nube
engendró Ixión un hijo. Este hijo se unirá a las yeguas del monte Pelión y engendrará a los
centauros.