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Guía de prevención integral

de uso y consumo de drogas


para el ámbito laboral
Guía de prevención integral laboral del uso y consumo de drogas para el ámbito laboral
Guía de prevención integral laboral del uso y consumo de drogas para el ámbito laboral
Guía de prevención integral laboral del uso y consumo de drogas para el ámbito laboral

El Fenómeno
Socio Económico
de las Drogas y la
Prevención Integral en
el Ámbito Laboral

Dra. Ledy Zúñiga Rocha


Secretaria Técnica de Prevención Integral de Drogas

Dr. Francisco Freile Luzuriaga


Subsecretario General de Prevención Integral de Drogas

Dr. Fabián Rosas Espinoza


Subsecretario Técnico de Articulación de
Políticas de Prevención Integral de Drogas

Psic. Vilma Escobar Pérez


Coordinadora del Ámbito Laboral

Diciembre 2017
Quito, Ecuador
Teléfono: 02 2940 300
Página web: www.prevenciondrogas.gob.ec
Todos los derechos reservados
Guía de prevención integral laboral del uso y consumo de drogas para el ámbito laboral

Contenido
Presentación 7

Capítulo 1 - El Fenómeno Socio Económico de las Drogas 9


El Fenómeno Socio Económico de las Drogas 11
Fundamentos epistemológicos de las drogas 12
Nuevas prácticas para enfrentar el fenómeno socio-económico de las drogas 13
Usos y consumos de drogas y perspectiva de género 14
Modelos y enfoques sobre el Fenómeno Socio Económico de las Drogas 15
Modelo Ético Jurídico 15
Modelo Médico Sanitario 16
Modelo Psicosocial 16
Modelo Sociocultural 16
Modelo Geo-Político Estructural 17
Visión moderna 17
Las drogas desde una visión integral 18
Drogas, conceptos y denominaciones 21
Clasificación de las drogas 22
Conceptos asociados del uso y consumo de drogas 25

Capítulo 2 - Prevención Integral al Uso y Consumo de Drogas 27


¿Qué entendemos por prevención integral al uso y consumo de drogas? 28
Niveles de prevención 29
Prevención Ambiental 29
Prevención Universal 30
Prevención Selectiva 30
Prevención Indicada 31
Factores protectores y factores de riesgo 31
Factores de protección 32
Factores de protección individuales 32
Factores de riesgo 33

Capítulo 3 - La Prevención Integral al Uso


y Consumo de Drogas en el Ámbito Laboral 34
Prevención Integral del Uso y Consumo de Drogas en el Ámbito Laboral 35
Factores de riesgo y de protección en el ámbito laboral 36
¿Cuáles son los principales efectos que pueden generarse por el
uso y consumo de drogas en el lugar de trabajo? 38
¿Cuál es la base legal que nos respalda para ejecutar procesos de
prevención integral en el ámbito laboral? 39
Guía de prevención integral laboral del uso y consumo de drogas para el ámbito laboral

Constitución de la República del Ecuador (2008) 39


Ley Orgánica de Salud (2006) 40
Código del Trabajo (2005) 41
Ley Orgánica de Prevención Integral del Fenómeno Socio Económico
de las Drogas y de Regulación y Control del Uso de Sustancias
Catalogadas Sujetas a Fiscalización (2015) 42

Capítulo 4 - El Programa de Prevención Integral al Uso y Consumo


de Drogas en el Ámbito Laboral 44
El Programa de Prevención Integral al Uso y Consumo de Drogas 45
¿Por qué implementar un Programa de Prevención Integral del
Uso y Consumo de Drogas en las instituciones públicas y privadas? 46
¿Cuáles son los beneficios de contar con un Programa
de Prevención Integral al Uso y Consumo de Drogas? 47
¿Cuáles son los principales compromisos de las instituciones públicas y
privadas para implementar un Programa de Prevención Integral al Uso y
Consumo de Drogas? 49
Accionar del equipo de trabajo designado por la organización, para implementar
el Programa de Prevención Integral al Uso y Consumo de Drogas 50
Pasos a seguir para implementar el Programa de Prevención
Integral del Uso y Consumo de Drogas en el Ámbito Laboral 52
Estrategias metodológicas utilizadas en Prevención Integral del Uso y Consumo
de Drogas 58

Capítulo 5 - Atención Especializada / Tratamiento e Inclusión Social 65
Atención especializada / tratamiento 66
Características de un programa de tratamiento adecuado 67
Tipos de tratamiento 68
Primer Nivel de Atención 68
Segundo Nivel de Atención 68
Tercer Nivel de Atención 69
¿Qué hacer en los casos que requieran atención especializada/tratamiento? 69
Acta de compromiso 70
Inclusión social 71

Glosario 73
Referencia Bibliográfica 80
Coordinaciones Zonales y Oficinas Técnicas - SETED 82
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Presentación
El fenómeno socio económico de las drogas tiene una dimensión global y sus con-
secuencias afectan a todos los países. En Ecuador, la Secretaría Técnica de Preven-
ción Intergral de Drogas (SETED), asesora, coordina, articula y evalua el accionar
preventivo, ejecuta planes, programas y proyectos para entender de forma integral
este fenómeno. Para ello debe cumplir procesos de diálogos y acuerdos sociales
actualizados.

Desde esta perspectiva se han generado metodologías de prevención integral del


uso y consumo de drogas en los diferentes ámbitos, entre ellos el laboral, para in-
centivar en las organizaciones el desarrollo de una estrategia preventiva sostenida,
que contribuya a mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, lo que incide
en su productividad. De esta manera, se pretende proteger al sujeto, la familia y la
sociedad, fortaleciendo el respeto a la integridad del individuo y del colectivo, en el
marco de la diversidad social y cultural, guiados por la inclusión social, la salud, la
bioética y la interculturalidad, con enfoques de género y generacional.

La prevención integral del uso y consumo de drogas en el ámbito laboral forma parte
del desarrollo de una cultura preventiva integral, entendida ésta como el conjunto de
creencias, actitudes y prácticas compartidas por los miembros de las organizacio-
nes, que se expresan en patrones de comportamiento que ayudan a promover una
vida saludable, disminuyendo los riesgos y daños asociados a los usos y consumos
de estas sustancias.

Para lograr aquello es importante usar información reflexiva para promover el desa-
rrollo de una conciencia social sobre los efectos nocivos de las drogas, facilitando
un aumento de la percepción del riesgo entre los estamentos de la organización
laboral, además de regulaciones que influyen en la oferta y la demanda de drogas.

En este marco de acción, la SETED pone a disposición de las y los profesionales


responsables del talento humano de las entidades públicas y privadas, la “Guía de
Prevención Integral del Uso y Consumo de Drogas para el Ámbito Laboral”, como
una herramienta práctica para acompañar el proceso de implementación del progra-
ma de prevención integral en sus lugares de trabajo.

La operatividad de esta Guía permitirá perfeccionar el proceso preventivo y realizar


los ajustes necesarios para lograr su sostenibilidad.

Dra. Ledy Zúñiga Rocha


Secretaria Técnica de Prevención Integral de Drogas.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Capítulo 1
El Fenómeno
Socio Económico
de las Drogas

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

El Fenómeno Socio
Económico de las Drogas
La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2004), define a la droga como:

“Toda sustancia que, introducida en el organismo por cualquier vía de ad-


ministración, produce una alteración, de algún modo, del natural funciona-
miento del sistema nervioso central del individuo y es, además, susceptible
de crear dependencia ya sea psicológica, física o ambas”.

El uso y consumo de drogas es un fenómeno social extendido a escala


mundial y está presente en todos los estratos sociales, sin distinción de
edad, género o grupo socio económico. Es decir, las drogas pueden ser
usadas por niñas, niños, adolescentes, jóvenes y adultos; hombres y muje-
res; por personas con altos, medianos o bajos ingresos.

Las razones por las que las personas pueden consumir drogas son variadas
y dependen de la cultura de una sociedad y de los hábitos individuales,
algunas personas las usan ocasionalmente y otras de manera permanente.

En ocasiones, estos usos se vuelven problemáticos porque las personas


consumen drogas de manera compulsiva, afectando su salud, su trabajo, la
relación con la familia y la comunidad en general.

Según José Insulza, Secretario General de la OEA (2013), el tema referente


a las drogas es complejo ya que no se reduce únicamente a los usos y
los consumos de las mismas, sino a múltiples problemas asociados a la
salud, bienestar, seguridad, justicia y al estado de derecho de los sujetos.
Por lo que, para analizar este tema se debe considerar los problemas rela-
cionados con la geopolítica, el ambiente y el desarrollo diferenciado de las
economías.

El problema de las drogas, es también considerado como un fenómeno so-


cio económico. A través del tráfico mundial se mueven grandes cantidades
de dinero ilegal y quienes están dentro de este negocio utilizan diversas
formas y mecanismos para legalizarlo. Ello generalmente ocurre mediante
actos de corrupción y de violencia, haciendo que este negocio sea parte de
la economía del Estado, perjudicando a los gobiernos y a sus poblaciones.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

El Reglamento General a la Ley Orgánica de Prevención Intergal del Fenó-


meno Socio Económico de las Drogas y de Regulación y Control del Uso
de Sustancias Catalogas Sujetas a Fiscalización en su artículo 3 define al
Fenómeno socio económico de las drogas “a los impactos y consecuencias
sociales, económicas, políticas, culturales y de seguridad ciudadana que se
generan por la relación e incidencia de los individuos, la familia, comunida-
des y estados con las drogas.

Siendo el ser humano considerado como eje central de las acciones del
Estado, en la intervención del fenómeno socio económico de las drogas,
respetando su dignidad, libertad e integridad, precautelando el ejercicio de
sus derechos” (2016, p.59).

En definitiva, es importante que el Estado con los principios de correspon-


sabilidad e intersectorialidad, promueva espacios de reflexión analítica que
contribuyan a generar estrategias de información, sensibilización y con-
cientización dirigidas a la población, sobre las consecuencias generadas
por este fenómeno. Ello, servirá para brindar atención especializada a quie-
nes estén afectados por consumos problemáticos, además del apoyo a las
personas en riesgo por tráfico de drogas.

Fundamentos
Epistemológicos de las
drogas

El uso y consumo de drogas, su forma de administración, cantidad y fre-


cuencia han tenido varios significados simbólicos en la historia humana.
En consecuencia, no se puede concentrar el análisis de las políticas sobre
drogas únicamente en un examen racional de la estructura social, se debe
también reconocer en su dimensión simbólica. Los símbolos varían en cada
colectivo. En una misma sociedad o grupo social los usos serán diversos,
complejos y responden a diferentes contextos y relaciones múltiples. Estos
pueden ir desde el poder hasta los reforzadores de las relaciones sociales,
desde la rebeldía hasta la huida de la realidad (CONSEP, 2013, p. 15-16).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

En síntesis, el uso y consumo de drogas debe ser enfocado tomando en


consideración las diferencias individuales, colectivas y socioculturales.

Nuevas prácticas para enfrentar el fenómeno


socio económico de las drogas

Para elaborar nuevas prácticas, debemos ir directamente hacia la comuni-


dad, reconociéndonos como parte de ella y del fenómeno a enfrentar. Es
hacer prácticas reales basadas en evidencia científica, conjuntamente con
los diversos grupos sociales para incorporar nuevas reflexiones sobre el
tema, que ayuden a comprender y enfrentar este fenómeno. De esta ma-
nera reconocemos que existen múltiples formas y visiones que representan
cada contexto (CONSEP, 2013, p. 17).

Pensar en un mundo sin drogas es ilusorio. Por ello es necesario el desa-


rrollo de programas de reducción de riesgos y daños, para disminuir los
daños asociados con prevención y de los usos y consumos de drogas en la
medida de lo posible, tanto para el consumidor como para la sociedad en
general. Todas las acciones preventivas deben ser un proceso continuo que
sirve para fortalecer las capacidades del individuo y sus decisiones.

Para esto, debemos flexibilizar la participación con el sujeto, más allá de las
etiquetas de ocasión que nos da el conocimiento en cada época. Debemos
entender que la salud no es la ausencia de enfermedad, sino una construc-
ción desde las vivencias del sujeto, su interacción con sus contextos y su
interpretación de lo que le rodea (CONSEP, 2013, p. 17).

El fenómeno socio económico de las drogas debe ser intervenido mediante


el desarrollo de una política pública basada en la salud, los contextos so-
ciales, culturales, sus símbolos, la educación de los colectivos y el respeto
a los derechos humanos.

Es evidente que la forma intolerante de mirar a las personas que usan y


consumen drogas, aumenta la estigmatización social, dificultando su acce-
so a los servicios que brinda el Estado.

Según Forselledo (1994), los fenómenos disfuncionales observados y sus


manifestaciones no surgen de los conflictos en sí, sino de los mecanismos

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

adoptados por la familia para solucionarlos. Los consumos problemáticos


de drogas deben ser vistos como un síntoma de un problema previo. Es
por ello que se debe promover la corresponsabilidad de la sociedad para
mejorar las condiciones de vida de estas personas.

Desde este referente, la política de prevención integral de drogas, debe


contemplar estrategias de prevención, atención especializada (tratamiento)
e inclusión social, desde supuestos teóricos centrados en el ser humano y
en la complejidad que lo rodea, excluyéndole de un análisis que lo sitúe en
el espacio mercantil de la oferta y la demanda de drogas.

Para esto se propone que los programas respondan a las necesidades de


los sujetos y los colectivos, y no a la licitud o ilicitud de algo que supera lo
legal y lo mercantil para su comprensión. Los esfuerzos deben apuntar a
transformar lenguajes, imaginarios de los sujetos y colectivos. Razón por la
cual deben aplicar estrategias incluyentes y respetuosas de la diversidad.

Usos y consumos de drogas y perspectiva de género

En el análisis del fenómeno socio económico de las drogas hay que identifi-
car las realidades específicas o características individuales de las personas
en sus relaciones con las drogas, contextos, significados, consecuencias
sociales, que exigen respuestas diferenciadas.

Por ejemplo, para los hombres podría resultar una suerte de poder, como
algo natural y socialmente aceptado, mientras que en el caso de las muje-
res, podría ser visto como un estigma social. La mujer que consume drogas
reta lo establecido y consecuentemente, tiene mayor reproche social. La
mujer, por su rol social, se relaciona de manera distinta con las drogas. Ese
acercamiento pudiera derivar en la culpa, los usos solitarios, pérdida de los
hijos y la familia, debido a que su relación desequilibra varios conceptos
sociales estereotipados en los que la mujer y lo femenino han presentado
limitaciones sociales. Es por ello que en su contacto con las drogas su
proceso será más complejo y violento (CONSEP, 2013, p. 13).

Ante esta situación Shery B. Ortner (s.f), sugiere que con una perspectiva
de género se debe ampliar la visión con respecto a la realidad sociocultural
de los usos y consumos de drogas.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Modelos y enfoques sobre el


Fenómeno Socio Económico
de las Drogas
A través del tiempo se han utilizado distintos modelos para estudiar y en-
tender lo referente a los usos y consumos de drogas y sus tres elementos
interactuantes (la sustancia, la persona que la usa y el contexto), siendo los
más relevantes, el ético-jurídico tradicional, el médico-sanitario, el psicoso-
cial, socio cultural y geo-político estrucutral. Por lo que la naturaleza e im-
portancia relativa de cada uno de ellos es distinta en sus supuestos acerca
de las drogas, los individuos y los contextos sociales y culturales.

Cada uno de estos dichos supuestos tiene consecuencias para la acción


social, la educación, la prevención, el tratamiento, la legislación y la formu-
lación de una política pública en materia de drogas.

Modelo Ético Jurídico

Esta perspectiva contempla el consumo de drogas desde el punto de vista


de sus implicaciones penales. El foco de interés es el propio producto y su
situación legal. Este modelo asume que las drogas que no están cataloga-
das como legales son fuente de graves daños físicos, psíquicos y sociales,
y por tanto deben quedar fuera del alcance de los ciudadanos. Es decir,
pretende proteger al individuo y a la sociedad de los males derivados de las
drogas no institucionalizadas (Pons, 2008).

En este modelo, las personas consumidoras son aisladas del resto de la


sociedad como señal de castigo por su “conducta desviada”. Este modelo
es el que incita más adhesiones en la población, a la vez que es difundido
por los medios de comunicación social por medio de la crónica roja, norma-
lizando la relación binaria de consumidor igual a delincuente.

Según esta óptica el problema de las drogas es solo legal. Se estigmatiza a


los consumidores como transgresores de la ley.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Modelo Médico Sanitario

“Considera el consumo como una enfermedad y al consumidor como un


enfermo víctima ante lo cual la droga se identifica como el agresor y respon-
sable de la enfermedad” (Martínez E., 2006, p.41).

Con el surgimiento de las sociedades industrializadas, se asocia al consu-


mo de drogas como una patología. La medicina al no tener respuestas so-
bre estos comportamientos singulares los asumen como una enfermedad
que debe ser tratada. De este modo lo ético y lo jurídico cedieron paso a la
visión salubrista de la época. La drogodependencia se convirtió en materia
de estudio de la medicina.

Modelo Psicosocial

“Le da peso a los factores psicológicos y ambientales sobre las desiciones


de la persona relegando a la sustancia a un segundo plano y ubicando al
ser humano como agente coparticipativo del proceso de adicción” (Martí-
nez E., 2006, p.41).

A diferencia de los anteriores enfoques, reconoce la complejidad de cada


ser humano y la importancia de los factores psicológicos y del medio en el
origen del problema de las drogas. Este modelo tiende a asignar más im-
portancia al papel del individuo como agente responsable del problema. El
uso y consumo, y no las sustancias farmacológicas son el factor dinámico
y complejo y el punto principal en el que debe centrarse la intervención.

Modelo Sociocultural

Según Martinez, (2006), este modelo le da mayor importancia al contexto


sociocultural, evalúa los aspectos culturales de los usos y consumos de
drogas de acuerdo a los grupos etarios, dando relevancia a la complejidad
del contexto.

Para este modelo la droga no es el problema, sino la forma en que una


sociedad define su uso. En caso de existir un consumo problemático, la co-
munidad debe desarrollar acciones preventivas que reconozcan la realidad
socioeconómica, cultural y social de los consumidores.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Según Touzé (2006), los programas de reducción de daños implementados


en las últimas décadas permitieron el surgimiento de políticas más tole-
rantes con el consumo y los consumidores. Se mostró la peligrosidad que
generan las drogas legales como las ilegales y se ratificó la importancia de
generar información con base en evidencia científica para no causar alarma
o miedo en la población.

Modelo Geo-Político Estructural

“Modelo más aplicado a los países latinoamericanos y centrado en la com-


prensión del consumo de drogas como parte de un fenómeno global que
mantiene el subdesarrollo de los países productores” (Martínez E., 2006,
p.41).

Este modelo considera la droga como una mercancía. Para tratajar en su


prevención, sugiere aplicar estrategias desarrolladas con base en carac-
terísticas específicas de cada uno de los contextos de las naciones que
enfrentan este problema.

En este modelo, no solo el contexto individual, familiar y comunitario influye


en el consumo, sino que es toda la sociedad con sus factores, cambios y
contradicciones.

Visión Moderna

Según esta visión el consumo de drogas es un síntoma (efecto) y no una


causa igual que para una enfermedad es la fiebre, que se mide con un ter-
mómetro. En el fenómeno de las drogas, el consumo es el síntoma (fiebre),
producido por las necesidades insatisfechas que experimenta la persona
en el plano individual, familiar y social.

En este caso la prevención deberá orientarse a las causas que originaron


el problema.

En la actualidad se habla más de Prevención Integral como la “movilización


de la población alrededor de propósitos culturales afirmativos, en busca
de consensos representativos y de valores que, actuando sobre el núcleo
de las convicciones cotidianas, ayuden a construir y regular la convivencia
ciudadana” (CONSEP, 2013).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Si problemas como la droga, la inseguridad y la violencia se originan en la


insatisfacción de necesidades individuales, grupales y sociales, la Preven-
ción Integral se dirige a tratar dichas causas.

Este nuevo enfoque se orienta a suprimir, reducir, contrarrestar o evitar los


factores causales asociados a los problemas del uso y consumo de drogas
y no solo para enfrentar las manifestaciones externas de tales problemas
(síntomas). Actúa entonces sobre las interrelaciones y nexos entre unos y
otros.

Las drogas desde una visión integral

La temática de las drogas, debido a su complejidad, requiere una inter-


vención global que coloca al ser humano como base fundamental de las y
considera tanto la reducción de la demanda (prevención del uso y consu-
mo, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación e inclusión social; y reducción
de riesgos y daños); como la reducción de la oferta (cultivo, producción,
almacenamiento, distribución, tráfico de drogas). De ahí se citan algunas
estrategias a tomar en cuenta:

Para tratar el tema desde una visión integral, debemos reconocer que la
sociedad misma es un sistema complejo y dinámico en constante cambio
y evolución; el ser humano forma parte de este sistema social en el cual
todos asumimos roles y responsabilidades.

Según (CONSEP, 2013) es importante aproximarnos a la comunidad para


observar los hechos y sus efectos en la cotidianidad para descubrir la cau-
salidad entre los sujetos y el fenómeno de las drogas.

“El uso de las drogas es una realidad sociocultural y las adicciones un pro-
blema de salud pública. Se trata por tanto de situar la verdadera dimensión
del hecho social, así como prestar especial atención a los consumidores
con una relación problemática y que necesitan acompañamiento para res-
tablecer un vínculo equilibrado con las drogas, su uso o no uso” (CONSEP,
2013, p.5).

En lo referente a la cultura, es necesario mencionar que los usos de drogas,


su forma de administración, cantidad y frecuencia han tenido varios signi-
ficados culturales y/o simbólicos en la historia de la humanidad. En conse-

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

cuencia, no se puede concentrar el análisis de las políticas sobre drogas


únicamente en un examen racional de la estructura social, se debe también
reconocer en su dimensión simbólica y cultural. Es decir, tomar en cuenta
que los símbolos y sus significados varían en cada grupo social; por tal
razón en una misma sociedad los usos serán diversos, complejos y respon-
den a diferentes contextos y relaciones múltiples (CONSEP, 2013, p.15-16).

Insulza, (s.f), con frecuencia los esfuerzos por controlar las drogas se han
asociado a violaciones de los derechos humanos y de libertades individua-
les, como la falta de debido proceso, el tratamiento forzoso, discriminación,
y marginazación, como resultado de estrategias que se enfocan en la cri-
minalización y el castigo, restando importancia a la reducción de riesgos y
daños, así como el respeto por los derechos humanos. (Insulza, s.f.)

Por lo que es importante incorporar los derechos humanos en la planifica-


ción, la implementación y la evaluación de programas y políticas internas,
y además de evaluar los programas de cooperación internacional para ga-
rantizar que tengan en cuenta este enfoque (OEA, 2014).

Así mismo, la prevención del delito es de gran importancia en el tema dro-


gas, ya que se trata de una práctica de reducción y control de riesgos, que
puede combinarse con un paquete de políticas públicas de corto, mediano
y largo plazo, que permita el cese de determinada actividad considerada
delictiva.

La exposición a programas de prevención de drogas es un indicador de la


actividad de la prevención en la población en general y en grupos especí-
ficos, lo cual constituye un factor general de protección respecto al uso y
consumo de drogas.

La prevención del delito a través del diseño ambiental CPTED por sus si-
glas en inglés (Prevención del delito a través del diseño ambiental - Crime
Prevention Through Environmental Design), consiste en el diseño de estra-
tegias, mantenimiento y el uso de infraestructura adecuada para mejorar la
calidad de vida de las personas. Con esto se busca disminuir la incidencia
y oportunidades de cometer delitos; así como el temor a la delincuencia, a
través de medios naturales, mecánicos y de procedimiento (Cardona, 2014).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

La CPTED se fundamenta en principios básicos que son generales a dis-


tintas configuraciones urbanas del mundo, pero que se aplican de manera
local:

1. Vigilancia Natural: habilidad de ver y ser visto y de sentir con-


fianza en el espacio urbano por sus características físicas y las per-
sonas que lo habitan.

2. Reforzamiento Territorial: es el lazo de afecto que establece el


habitante con su entorno y por lo tanto lo cuida.

3. Control Natural de Accesos: la apropiación territorial de los


accesos por parte de la comunidad civil de manera espontánea por
su uso o marcación.

4. Cuidado del Espacio Público: el diseño de planes de manejo


ambiental para asegurar la sustentabilidad de la estrategia. Partici-
pación Comunitaria: la incorporación de la comunidad en el diag-
nóstico, diseño, ejecución y evaluación de la estrategia CPTED
(Cardona, 2014).

Es por esto que es necesario practicar los principios de corresponsabilidad


e intersectorialidad dispuestos en el Art, 4 de la Ley Oránica de Prevención
Integral del Fenómeno Socio Económico de las Drogas y de Regulación y
Control del Uso de Sustancias Catalogadas Sujetas a Fiscalización.

En consecuencia, estos principios comprometen a las partes a fortalecer su


cooperación con el objetivo de perseguir sus propios intereses y también
para tener en cuenta los intereses de los demás y prestar ayuda a los que
la necesiten.

Para analizar los elementos que constituyen la corresponsabilidad, es in-


dispensable reconocer criterios y principios esenciales, entre ellos la cues-
tión de distribuir la responsabilidad entre los diversos agentes, la noción de
rendición de cuentas y responsabilidad mutuas, los aspectos relativos a la
capacidad y los medios disponibles y el papel y los recursos de cada uno
de los asociados.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

A continuación algunos ejemplos de buenas prácticas que ha logrado esta-


blecer la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), en
las que se ha incorporado el principio de la responsabilidad compartida y
que se han establecido y aplicado en todo el mundo: Vigilancia del comer-
cio lícito, medidas de reducción de la demanda, medidas de reducción de
la oferta y de interceptación y cooperación judicial.

Drogas
Conceptos y denominaciones:

Para algunos autores, como Fernández Espejo (2002), una droga es “toda
sustancia natural o sintética que genera adicción, es decir, la necesidad
imperiosa o compulsiva de volver a consumirla para experimentar la re-
compensa que produce, que es sensación de placer, euforia, alivio de la
tensión, etc.”.

Así, el término “droga” se utiliza para referirse a aquellas sustancias que


provocan una alteración del estado de ánimo y son capaces de producir de-
pendencia. Este término incluye no solo las sustancias que popularmente
son consideradas como drogas por su condición de ilegales, sino también
diversos psicofármacos y sustancias de consumo legal como el tabaco, el
alcohol o las bebidas que contienen derivados de la cafeína o la teofilina,
como el café o el té; además de sustancias de uso doméstico, como sol-
ventes industriales, pinturas, pegantes, desmanchadores, entre otros.

Las drogas son sustancias naturales o sintéticas que al ser ingeridas por
una persona pueden producir cambios psicológicos, físicos (orgánicos) y
emocionales. Aunque algunas son utilizadas con fines médicos, para el tra-
tamiento, prevención y diagnóstico de algunas enfermedades. Gran parte
de estas sustancias son usadas de manera que causan daño a la integridad
de la persona que las utiliza y de quienes están a su alrededor (PAIA, 2001,
p.2).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Clasificación de las Drogas:

Existen varias formas de clasificar las drogas, sin embargo, se mencionan


las más conocidas:

Por su origen:
Se pueden clasificar en drogas naturales, semi sintéticas y sintéticas.
También se tiene en cuenta el tipo de precursor que les da origen.

- Drogas naturales
Lo natural hace referencia a que el princi-
pio activo de la droga está presente en la
materia vegetal (amapola, hoja de coca,
tabaco, café, entre otros).

Hoja de coca
goo.gl/kk5MjW

- Drogas semi sintéticas


Son obtenidas por síntesis parcial. In-
cluso, el aislamiento de ciertos alcaloi-
des hace posible que existan efectos más
potentes en las drogas: heroína, bupre-
norfina, levorfanol, dihidrocodeína, entre
otras.
Heroína
goo.gl/zWQtTQ

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Drogas sintéticas
Sustancias producidas en laboratorio,
como los barbitúricos, meperidina, fenci-
clidina, LSD (ácido lisérgico), MDMA ó éx-
tasis (metilendioximetanfetamina) (droga
del amor, éxtasis), metadona, entre otras.
Para la obtención de una droga sintética
se requiere de una elaboración técnica.
Heroína
goo.gl/zWQtTQ

Por su efecto sobre el sistema nervioso central:


Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se clasifican en:

- Drogas estimulantes
Estas activan al sistema nervioso cen-
tral, lo que puede producir en el individuo
conductas de hiperactividad y acelera-
ción a nivel físico y psíquico. Este efecto
puede ser generado por sustancias como
la cocaína, el tabaco, café, medicamen-
tos: anfetaminas, entre otras.

Hoja de tabaco
goo.gl/XPrpB7
- Drogas depresoras
Estas pueden actuar en el sistema ner-
vioso central disminuyendo su actividad,
producen aletargamiento, lentitud en los
movimientos y alteración de la función
cognitiva. Pueden causar somnolencia,
depresión respiratoria, manifestaciones
cardiovasculares y neurológicas. Entre
ellas están: el alcohol etílico, la morfina, la
codeína, la heroína, los barbitúricos, etc.

Alcohol etílico
goo.gl/4FLGU7

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Drogas perturbadoras
Estas son sustancias que producen en
el sistema nervioso central distorsión de
la realidad y alucinaciones, acompaña-
das de cambios emocionales intensos y
variados, y alteraciones de la personali-
dad. Entre ellas están: la marihuana, LSD,
mescalina, psilocibina.

Según, la Ley Orgánica de Prevención Integral del Fenómeno Socio Econó-


mico de las Drogas y de Regulación y Control del Uso de Sustancias Ca-
talogadas Sujetas a Fiscalización (SETED, 2016), en su Art. 6, son drogas:

Artículo 6.- Clasificación de drogas y sustancias catalogadas sujetas a


fiscalización.- Para efectos de prevención y atención integral del uso y
con- sumo, son drogas:

2. Cigarrillos y otros
1. Todas las bebidas con
productos derivados del
contenido alcohólico
tabaco

3. Sustancias estupefacientes,
psicotrópicas y medicamentos 4. Las de origen sintético; y
que las contengan

5. Sustancias de uso industrial y


diverso como: pegantes, colas y otros
usados a modo de inhalantes

24
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Conceptos asociados al uso y consumo de drogas

La historia del consumo de drogas va unida a la historia del ser humano. Fu-
mar cigarrillos, consumir alcohol, mascar hojas de coca, fumar marihuana,
utilizar el opio para el dolor, etc., son ejemplos reconocidos de algunas de
las sustancias que el hombre ha utilizado a lo largo de su historia (Becoña y
Cortés Tomás, 2011). Y es que la búsqueda de plantas medicinales curati-
vas, el deseo de modificar el nivel de conciencia y la necesidad de obtener
sustancias enteógenas para los ritos iniciáticos, debieron ser los principales
factores que contribuyeron a que se experimentara con una gran variedad
de sustancias psicoactivas (Bobes, Casas, y Gutiérrez, 2012).

En relación al consumo de drogas, existen algunos conceptos que son cla-


ve para entender este fenómeno de mejor manera. A continuación, se deta-
llan los conceptos principales asociados al consumo de sustancias:

• Sustancia psicoactiva o “droga”: Se define como toda aque-


lla sustancia farmacológicamente activa sobre el Sistema Nervioso
Central (SNC) que, introducida en un organismo vivo, puede pro-
ducir alteraciones en el nivel de conciencia, de las funciones psí-
quicas básicas, de la construcción y curso del pensamiento, de los
procesos sensoperceptivos y como resultado, del comportamiento
(Bobes et al., 2012).

• Uso de drogas: “Término empleado en algunas ocasiones para


referirse al consumo no perjudicial de determinadas sustancias.
Este sería el caso del consumo de medicamentos bajo prescripción
facultativa y en la forma establecida por el médico. También po-
dría incluirse en esta acepción el consumo de alcohol en dosis muy
bajas por parte de personas cuya edad y características no hagan
previsible ningún efecto nocivo” (Sanz C., Salvador T., Suelves J.,
2004, p.183).

• Tolerancia: “Necesidad de recurrir a cantidades crecientes de la


sustancia para alcanzar la intoxicación (o el efecto deseado) o una
notable disminución de los efectos de la sustancia con su uso con-
tinuado a las mismas dosis” (Sanz C, et al., 2004, p.177).

• Consumo problemático: “Patrón de consumo que provoca pro-


blemas, ya sean individuales o colectivos, de salud o sociales. Se
empezó a usar esta expresión como respuesta a un problema en la

25
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

vida” (Organización Mundial de la Salud, 1994, p.27).

• Síndrome amotivacional: Se define como un cuadro de larga du-


ración, caracterizado por astenia, apatía, falta de interés por prác-
ticamente todo lo que no sea conseguir una determinada droga y
reducción generalizada de cualquier actividad placentera (Bobes et
al., 2012). Este término se describió en un principio para pacientes
con importantes y prolongados consumos de cannabis, extendién-
dose luego al consumo de cualquier sustancia adictiva.

• Ansia de droga o “Craving”: Se define como el deseo incontro-


lable de consumir una droga, provocado por ideas, recuerdos, es-
tímulos condicionados, situaciones estresantes, etc., muy difícil de
controlar por el consumidor y que propicia la búsqueda de la sus-
tancia apetecida (Bobes et al., 2012). Se denomina habitualmente
con el término inglés “craving”.

• Dependencia: Trastorno crónico y recidivante que se caracteriza


por: compulsión en la búsqueda y toma de la droga; pérdida del
control en la limitación de la ingesta; aparición de un estado emo-
cional negativo cuando se impide el acceso a la droga.

• Síndrome de abstinencia: “Grupo de síntomas con diferente


agrupamiento y gravedad que aparecen cuando disminuye o cesa
el uso de una sustancia psicoactiva que ha sido consumida de for-
ma repetida y, generalmente, durante un período prolongado y en
dosis elevadas. El síndrome puede estar acompañado de signos de
trastornos fisiológicos” (Sanz C, et al., 2004, p.168).

26
Capítulo 2
Prevención Integral
del Uso y Consumo
de Drogas
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

¿Qué entendemos por


prevención integral del uso y
consumo de drogas?
Cuando hablamos de prevención integral, nos referimos a una gran varie-
dad de conceptos, por ejemplo:

“La Prevención Integral es el proceso mediante el cual se crean las condi-


ciones que permiten la formación integral del ser humano y su participación
consciente como agente de cambio social; es decir, la prevención integral
actúa en, con y sobre el contexto social” (CONSEP, 2015, p. 41).

También puede definirse como un proceso formativo, mediante el cual el


ser humano, individual y colectivamente, desarrolla capacidades y adquiere
herramientas, generando respuestas alternativas y optimistas en función
de cambiar y/o mejorar sus propios modos y estilos de vida (Mérida 1995).

La Prevención Integral es una práctica científica y social, que involucra si-


multáneamente a los estamentos sociales (instituciones-científicas-comu-
nidad), los sectores poblacionales (hombres, mujeres, adultos, jóvenes,
niños y niñas); los estratos socio económicos (bajos, medios, altos) y los
diferentes roles ocupacionales (padres/madres de familia, maestros, estu-
diantes, médicos, comunicadores sociales, dirigentes, técnicos); en sínte-
sis, todos los frentes posibles de acción social preventiva.

Según Martin. E. (1995), citado por Cárdenas. G., et al. (2012), la prevención
es un “proceso activo de implementación de iniciativas tendientes a modi-
ficar y mejorar la formación integral y la calidad de vida de los individuos,
fomentando el autocontrol individual y la resistencia colectiva ante la oferta
de drogas”.

La Prevención Integral, también es entendida como un proceso, una actitud


mental, una idea positiva que requiere de conocimiento, información y de-
dicación. Permite fortalecer todos los aspectos positivos del ser humano,
estableciendo un ambiente armonioso para el desarrollo del mismo; pre-
venir, es generar alternativas para la vida, de manera que permitan motivar
las cualidades esenciales para satisfacer las necesidades que como seres
humanos nos caracterizan: físicas, espirituales, emocionales, familiares, so-

28
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

ciales, entre otras.

Actualmente, se concibe a la Prevención Integral como el conjunto de polí-


ticas y acciones prioritarias y permanentes a ser ejecutadas por el Estado,
las instituciones y las personas involucradas, encaminadas a intervenir con
participación intersectorial sobre las diferentes manifestaciones del fenó-
meno socio económico de las drogas, bajo un enfoque de derechos huma-
nos, priorizando el desarrollo de las capacidades y potencialidades del ser
humano, su familia y su entorno; la mejora de la calidad de vida, el tejido de
lazos afectivos y soportes sociales, en el marco del Buen Vivir (Ley Orgá-
nica de Prevención Integral del Fenómeno Socio Económico de las Drogas
y de Regulación y Control del Uso de Sustancias Catalogadas Sujetas a
Fiscalización, 2016).

La conceptualización antes mencionada deja en claro que la Prevención


Integral no comprende exclusivamente lo referente a drogas y los efectos
que causan; al contrario, para realizar Prevención Integral se consideran
actividades y temas relacionados con el sujeto en todos sus contextos; es
decir, a la persona con sus características individuales, la familia y sus pro-
blemas en la actualidad, los ambientes laborales, los problemas sociales;
entre otros.

Niveles de prevención

Con respecto a los niveles de prevención, a continuación la clasificación


con sus respectivas definiciones:

- Prevención Ambiental:

El Programa de Cooperación entre América Latina, el Caribe y la Unión Eu-


ropea en Políticas sobre Drogas (COPOLAD, s.f) citando a (Burkhart, 2012;
Fisher, 1998), sostienen que la prevención ambiental comprende estrate-
gias que intentan modificar el contexto o ambientes inmediatos, como pue-
den ser los de ámbito cultural, social, físico o económico, contextos donde
las personas toman decisiones en cuanto al consumo del alcohol y otras
drogas.

Señala que las personas no se involucran con el alcohol y otras drogas con-

29
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

siderando únicamente sus características individuales o personales, sino


que son intensamente influenciadas por un abanico amplio de factores am-
bientales, como las conductas normalizadas de uso y consumo de alcohol,
tabaco y marihuana; la oferta y disponibilidad de las drogas, la agresiva
publicidad principalmente de la industria alcoholera y del tabaco el consu-
mismo, entre otros factores contextuales.

Las estrategias de intervención comprenden el brindar alternativas de em-


poderamiento a la toma de decisiones, uso productivo del tiempo libre, re-
forzamiento a las buenas costumbres en diversos planos, como el familiar,
escolar, universitario, laboral y comunitario, etc.

- Prevención Universal:

COPOLAD, (s.f), señala que: Los programas de prevención universal son


abiertos y promueven la participación de la población en general, esto in-
cluye a la comunidad, el barrio, las familias, instituciones educativas, gru-
pos religiosos, etc. No implican la formación de grupos en riesgo o grupos
especiales que presentan determinadas características afines con la con-
ducta del uso de drogas (COPOLAD, s.f).

Sus principales características son que no se focaliza en la solución de


problemas personales relacionados con el uso y abuso de alcohol y otras
drogas, más bien pretende prevenir o por lo menos retardar el inicio del
consumo, no contempla el riesgo individual asociado al consumo.

- Prevención Selectiva:

Está dirigida a subconjuntos de personas en riesgo de desarrollar consumo


problemático de drogas; dicho de otra manera, cuando se identifica siste-
máticamente que ciertos grupos de la comunidad se encuentran en mayor
riesgo para iniciar el consumo de drogas o ya lo han iniciado, por lo tanto,
las intervenciones se orientan a grupos de riesgo específicos, ya que éstos
tienen una mayor probabilidad de que inicien el consumo de alcohol y otras
drogas, o se vuelva crónico si ya existe, afectando su desarrollo e integra-
ción social (Becoña. E., 2002).

“En suma, la prevención selectiva tiene por objeto prevenir el agravamien-


to de las conductas asociadas al consumo de sustancias y disminuir los

30
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

factores de riesgo antes de que se manifieste la necesidad de tratamiento”


(Cárdenas, 2012, p.11).

La prevención selectiva, generalmente requiere de mayor tiempo y recur-


sos, así como de un equipo multidisciplinario ejecutor de las intervenciones.

- Prevención Indicada:

Las estrategias indicadas pretenden reducir el impacto de los primeros


eventos de uso o consumo y reducir el riesgo de escalamiento a niveles de
consumo patológico y, finalmente, a la adicción. En ese sentido las accio-
nes apuntan a neutralizar o disminuir la prolongación del consumo experi-
mental o eventual.

En cuanto a las características de las acciones indicadas, estas focalizan


sus intervenciones en las personas que presentan indicadores subjetivos
de consumo experimental o eventual y otras conductas relacionadas, bus-
ca detener la prolongación del consumo, selecciona de manera específica
a las personas que participarán en un programa indicado y hace hincapié
en la evaluación y el diagnóstico de los factores de riesgo y la conducta
problemática. En ese sentido la detección, el diagnóstico e interven- ción
temprana del consumo de drogas es primordial dentro de las acciones in-
dicadas (COPOLAD, s.f).

Factores protectores y factores de riesgo

Es posible analizar los factores de protección y de riesgo asociados al


consumo de drogas bajo diferentes dimensiones: personal, entorno social
inmediato y entorno sociocultural de la persona. Cada una de estas inte-
ractúa con otras, de manera particular y diversa, en las personas y en los
diferentes ámbitos de interacción. Es importante destacar que existe una
relación directa entre la persona, la familia y el trabajo (CICAD, 2008).

Los factores protectores y de riesgo se relacionan con rasgos genéticos,


características de la personalidad (tolerancia a la frustración, habilidades
comunicativas, grado de impulsividad, creencias y actitudes, habilidades
sociales, situaciones particulares de vida), ambiente en el que se desen-
vuelve, cultura, entre otras, que pueden colocar al sujeto en una posición de

31
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

mayor o menor vulnerabilidad para enfrentarse a las presiones del consumo


(CICAD, 2008, p.16).

- Factores de protección:

Son aquellas características individuales, ambientales o sociales que redu-


cen la probabilidad de que una persona consuma drogas o que su consumo
pueda llegar a causar problemas. Debemos tener en cuenta que los facto-
res de protección no son el valor opuesto a los factores de riesgo sobre una
misma variable, sino que se trata de otros factores cuya presencia amorti-
gua el impacto de los factores de riesgo (Alonso, 2004).

- Factores de protección individuales

Las principales categorías de factores protectores individuales son las si-


guientes:

Incluye habilidades sociales y sensibilidad social,


espíritu cooperativo, estabilidad emocional,
Temperamento
autoestima elevada, un fuerte sentido de autono-
positivo
mía e independencia, flexibilidad, estrategias de
solución de problemas, entre otros.

Proporciona apoyo emocional, incluyendo aten-


ción de los padres y madres a los intereses de los
hijos, relaciones ordenadas y estructuradas entre
Pertenencia los diferentes miembros del sistema familiar.
familiar Contacto con instituciones sociales de apoyo
que refuercen las conductas basadas en valores
personales como miembros responsables de una
comunidad.

Abarca comunicación asertiva, sensibilidad,


empatía, sentido del humor, inclinación hacia una
Habilidades conducta social, capacidad de articular estrate-
sociales gias de resolución de problemas y sentido de las
propias metas y visión futura. En resumen, capa-
cidad de diseñar un proyecto de vida personal.

32
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Factores de riesgo

Son aquellas condiciones individuales, sociales o ambientales que incre-


mentan la probabilidad de que una persona entre en el consumo de drogas
o de que éste llegue a causar problemas importantes (Alonso, 2004).

- Factores de riesgo individuales

Las principales categorías de factores de riesgo individuales son las si-


guientes:

• Presencia de enfermedades (físicas o mentales).


• Baja autoestima.
• Actitudes de evasión de la realidad.
• Escasa capacidad para tomar decisiones.
• Baja tolerancia ante la frustración.
Principales • Falta de autonomía respecto al grupo.
categorías de • Bajo control de los impulsos.
factores de
riesgo • Dificultad para expresar emociones y compartir el
individuales tiempo libre.
• Problemas para el manejo del estrés.
• Falta de habilidades sociales, como la asertividad.
• Carencia de habilidades para resolver problemas.
• Actitud favorable hacia las drogas.
• Pocas habilidades comunicativas.

Fuente. CICAD. 2008

33
Capítulo 3
Prevención Integral
del Uso y Consumo
de Drogas en el
Ámbito Laboral
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Prevención Integral del Uso


y Consumo de Drogas en el
Ámbito Laboral
Prevenir permite anticiparse a los problemas asociados al consumo de dro-
gas, a través de acciones que tienden a reducir la probabilidad de aparición
de estos, fortaleciendo el desarrollo de las capacidades del sujeto y la co-
munidad, principalmente de autonomía y toma de decisiones en una conti-
nua construcción individual y social (Cárdenas, G., González, M. Leyton, F.
San- hueza, S Trela, J, 2012).

Por lo que ratificamos que el ambiente laboral es un medio muy apropiado


para la realización de procesos preventivos. Si tomamos en cuenta que en
cada lugar de trabajo los sujetos comparten identidad, sentido de perte-
nencia, aprendizajes, procesos de creación, afectos, valores y creencias, la
cultura organizacional puede aportar un ambiente propicio para introducir
cambios positivos en las actitudes de las personas, que a su vez son tras-
mitidos a la sociedad en general, a través de la familia y la comunidad.

La prevención integral del uso y consumo de drogas en espacios laborales,


plantea un gran desafío para las políticas públicas. Las organizaciones son
espacios en los cuales se puede trabajar de manera integral, intervinien-
do desde la cultura organizacional del lugar de trabajo hasta las acciones
específicas a realizar con las/los trabajadores, tanto como miembros de
la organización, como en su rol de adultos responsables en sus familias y
entornos más cercanos.

En los espacios laborales, aquellas personas que presentan uso y consumo


de alcohol, tabaco y otras drogas pueden manifestar eventualmente varias
conductas que afectan tanto el rendimiento como el clima laboral, además
de interferir con la producción y rentabilidad de la organización.

Estas conductas suelen contribuir al incremento del riesgo de accidentes


laborales y afectan la salud y el bienestar de las/los trabajadores.

35
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Factores de riesgo y de protección en el ámbito laboral

Los factores de riesgo y protección en el ámbito laboral tienen que ver con
el ambiente organizacional que se genera dentro de este espacio, así como
con las condiciones físicas, materiales y sociales. Por otra parte, las relacio-
nes interpersonales y de grupos de trabajo también ejercen influencia en el
momento de iniciar o mantener el consumo de drogas.

- Factores de riesgo en el ámbito laboral

Las causas del uso y consumo de drogas por parte de las/los trabajadores
son multifactoriales y están relacionadas con factores individuales, familia-
res, psicológicos, sociales, y culturales, pues si consideramos de manera
general las causas que generarían un consumo, pueden ser: la búsque-
da de satisfacción inmediata o la tendencia a la evasión, vivir experiencias
nuevas, ambiente desfavorable, escapar de la realidad, influencia de los
amigos, deficientes relaciones afectivas, dificultades en la comunicación,
necesidades de aceptación, presión de grupo, curiosidad, etc.

Existen ciertas condiciones o características laborales, tanto en lo que res-


pecta al tipo de trabajo como a las relaciones entre compañeros, que pue-
den constituir factores de riesgo para el consumo de drogas. Sin embargo
de aquello, se realiza una aproximación a los factores de riesgo que pueden
relacionarse con las/ los trabajadores y su interacción en este ámbito:

• Actividades rutinarias y monótonas.


• Insatisfacción en el trabajo.
• Jornadas de trabajo prolongadas.
• Turnos variables.
• Cansancio intenso en el trabajo.
• Deficientes relaciones laborales.
Factores de • Inestabilidad en el empleo.
riesgo en el • Estrés laboral o ambiente estresante.
Ámbito Laboral • Asignación de cargo o responsabilidad para el cual
la persona no tiene las competencias necesarias.
• Falta de oportunidades de promoción o ascenso.
• Escasas motivaciones e incentivos.
• Compañeros consumidores.
• Expendio de drogas en el lugar de trabajo o en sus
alrededores, entre otras.
Fuente. CICAD. 2008

36
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Igualmente, es importante considerar los diversos grupos de trabajadores


que no laboran en un lugar fijo: obreros de la construcción, conductores,
tenderos de bar, recolectores de basura etc. En este sentido es importante
ver cuáles son los factores de riesgo a los que se exponen y cómo varían
de aquellos que operan en fábricas y en oficinas.

• Manejo de sustancias químicas adictivas (pega-


mentos, aerosoles, inhalantes, etc) sin las proteccio-
nes necesarias (pegamentos, aerosoles, inhalantes,
Factores de etc).
riesgo en • Sistemas de turnos que alteran el ciclo sueño-vigi-
trabajadores lia (turnos de trabajo nocturnos o demasiado largos
que no están que exigen mantenerse alerta).
en un lugar • Disponibilidad de alcohol (empresas productoras,
de trabajo distribuidoras, bares, restaurantes, comercializado-
concreto ras, etc).
• Fácil disponibilidad de drogas (laboratorios,
centros de atención de salud, instituciones de
control de drogas, etc). (CICAD, 2008, p.19).

Otros factores
que pueden • Traslados frecuentes de puesto de trabajo.
formar parte • Condiciones climatológicas adversas (demasiado
del clima o frío o calor).
cultura • Contaminación y toxicidad ambiental.
organizacional • Trabajos aislados sin contacto con compañeros o
y que pueden superiores.
ser factores de • Estilos de supervisión o liderazgo inadecuados.
riesgo de • Disponibilidad de drogas en el lugar de trabajo.
consumo de • Cultura organizacional que tolera el consumo.
drogas
Fuente. CICAD. 2008

- Factores de protección en el ámbito laboral

Entendemos como factor protector “un atributo o característica individual,


condición situacional y/o contexto ambiental que inhibe, reduce o atenúa
la probabilidad de uso y/o abuso de drogas o la transición en el nivel de
implicación con las mismas” (Clayton, 2014). A continuación mencionamos
varios factores protectores que pueden relacionarse con las/los trabajado-
res y su interacción en este ámbito:

37
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

• Mantener una cultura organizacional sana.


• Comunicación fluida con los compañeros y jefes.
• Capacidad de trabajar en equipo.
• Reconocimiento y valoración explícita de las
jefaturas, por el trabajo y esfuerzo realizado por los
trabajadores.
Factores
• Creación de espacios recreativos para compartir
Protectores
con compañeros y/o la familia.
en el Ámbito
• Diseño e implementación de una política de
Laboral
prevención del consumo de drogas dentro de la
organización.
• Clima laboral acogedor, seguro y estable.
• Condiciones ambientales satisfactorias, existencia
de los recursos materiales, de seguridad y/o de
condiciones laborales y remuneraciones adecua-
das.

“Al implementar estrategias de prevención en el ámbito laboral se busca


que la empresa se convierta en un factor protector de las/los empleados”
(CICAD, 2008, p.20).

¿Cuáles son los principales efectos que pueden generarse


por el uso y consumo de drogas en el lugar de trabajo?

Tomando como referente a Protección Civil (2012) las consecuencias, efec-


tos y perjuicios que pueden derivarse del uso y consumo de drogas en las/
los trabajadores de una organización están asociados con factores indivi-
duales, genéticos, familiares, sociales y culturales, y son:
• Presencia de enfermedades o problemas de salud asociados con
el consumo de drogas
• Accidentes de trabajo
• Ausentismo y retrasos en la jornada laboral
• Conducta arriesgada o inadecuada producida por la baja percep-
ción del riesgo que provoca el consumo de drogas
• Fallas o errores por alteración de las destrezas psicomotoras
• Agresividad, irritabilidad, cambios bruscos de humor
• Dificultades en las relaciones interpersonales
• Disminución y/o deterioro del rendimiento laboral
• Abandono del puesto o lugar de trabajo
• Baja de la productividad
• Errores en el trabajo

38
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

• Deterioro de la higiene personal y del vestir


• Hurtos
• Petición frecuente de dinero a los compañeros de trabajo
• Disminución de los ingresos
• Pérdida del trabajo, entre otros.
Una vez que estos efectos han sido identificados e intervenidos con proce-
sos de prevención integral adecuados, van disminuyendo, y esto produce
que las prácticas de vida saludables se fortalezcan en el sujeto y mejore su
calidad de vida, tanto a nivel individual, familiar y laboral.

¿Cuál es la base legal que


respalda para ejecutar
procesos de prevención
integral en el
ámbito laboral?
La prevención integral en el ámbito laboral tiene como finalidad promover el
uso de prácticas y herramientas funcionales dentro de las organizaciones,
para lo cual se desarrollará el programa de prevención integral del uso y
consumo de drogas; para esto es necesario conocer los sustentos de orden
constitucional y legal que darán soporte al trabajo a realizarse.

Constitución de la República del Ecuador (2008)

El artículo 33 estipula: “El trabajo es un derecho y un deber social, y un


derecho económico, fuente de realización personal y base de la economía.
El Estado garantizará a las personas trabajadoras el pleno respeto a su
dignidad, una vida decorosa, remuneraciones y retribuciones justas y el
desempeño de un trabajo saludable y libremente escogido o aceptado”.

Por su parte, el artículo 364, prescribe: “Las adicciones son un problema de


salud pública. Al Estado le corresponderá desarrollar programas coordina-
dos de información, prevención y control del consumo de alcohol, tabaco
y sustancias estupefacientes y psicotrópicas; así como ofrecer tratamiento

39
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

y rehabilitación a los consumidores ocasionales, habituales y problemáti-


cos. En ningún caso se permitirá su criminalización ni se vulnerarán sus
derechos constitucionales. El Estado controlará y regulará la publicidad de
alcohol y tabaco”.

Ley Orgánica de Salud (2006)

El numeral 10 del artículo 6 señala: “Es responsabilidad del Ministerio de


Salud Pública: (…) 10. Emitir políticas y normas para regular y evitar el con-
sumo del tabaco, bebidas alcohólicas y otras sustancias que afectan la
salud”.

En los literales a), b), e) y k) del artículo 7, se dispone: “Toda persona, sin
discriminación por motivo alguno, tiene en relación a la salud, los siguientes
derechos:
a) Acceso universal, equitativo, permanente, oportuno y de calidad
a todas las acciones y servicios de salud;

b) Acceso gratuito a los programas y acciones de salud pública,


dando atención preferente en los servicios de salud públicos y pri-
vados, a los grupos vulnerables determinados en la Constitución
(Política Pública);

e) Ser oportunamente informada sobre las alternativas de trata-


miento, productos y servicios en los procesos relacionados con su
salud, así como en usos, efectos, costos y calidad; a recibir con-
sejería y asesoría de personal capacitado antes y después de los
procedimientos establecidos en los protocolos médicos. Los inte-
grantes de los pueblos indígenas, de ser el caso, serán informados
en su lengua materna;

k) Participar de manera individual o colectiva en las actividades de


salud y vigilar el cumplimiento de las acciones en salud y la calidad
de los servicios, mediante la conformación de veedurías ciudada-
nas u otros mecanismos de participación social; y ser informado
sobre las medidas de prevención y mitigación de las amenazas y
situaciones de vulnerabilidad que pongan en riesgo su vida”.

Por su parte, el artículo 38 determina: “Declárase como problema de salud


pública al consumo de tabaco y al consumo excesivo de bebidas alcohó-
licas, así como al consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas,

40
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

fuera del ámbito terapéutico.

Es responsabilidad de la autoridad sanitaria nacional, en coordinación con


otros organismos competentes, adoptar medidas para evitar el consumo
del tabaco y de bebidas alcohólicas, en todas sus formas, así como do-
tar a la población de un ambiente saludable, para promover y apoyar el
abandono de estos hábitos perjudiciales para la salud humana, individual
y colectiva.

Los servicios de salud ejecutarán acciones de atención integral dirigidas a


las personas afectadas por el consumo y exposición al humo del tabaco, el
alcoholismo, o por el consumo nocivo de psicotrópicos, estupefacientes y
otras sustancias que generan dependencia, orientadas a su recuperación,
rehabilitación y reinserción social”.

El artículo 118 establece: “Los empleadores protegerán la salud de sus tra-


bajadores, dotándoles de información suficiente, equipos de protección,
vestimenta apropiada, ambientes seguros de trabajo, a fin de prevenir, dis-
minuir o eliminar los riesgos, accidentes y aparición de enfermedades la-
borales”.

Nota: A la fecha de publicación de esta Guía, la Ley Orgánica de Salud,


se encuentra en discusión para reforma en la Asamblea Nacional del
Ecuador.

Código del Trabajo (2005)

Este Código en su artículo 410 indica: “Los empleadores están obligados


a asegurar a sus trabajadores condiciones de trabajo que no presenten
peligro para su salud o su vida. Los trabajadores están obligados a acatar
las medidas de prevención, seguridad e higiene determinadas en los regla-
mentos y facilitadas por el empleador”.

Art. 628.- Caso de violación de las normas del Código del Trabajo.- Las
violaciones de las normas de este Código, serán sancionadas en la forma
prescrita en los artículos pertinentes y, cuando no se haya fijado sanción
especial, el Director Regional del Trabajo podrá imponer multas de hasta
doscientos dólares de los Estados Unidos de América, sin perjuicio de lo
establecido en el artículo 95 del Código de la Niñez y Adolescencia.

41
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Los Jueces y los Inspectores del Trabajo podrán imponer multas hasta de
50 dólares de los Estados Unidos de América.

Para la aplicación de las multas, se tomarán en cuenta las circunstancias


y la gravedad de la infracción, así como la capacidad económica del tras-
gresor”.

Nota: A la fecha de publicación de esta Guía, el Código del Trabajo,


se encuentra en discusión para reforma en la Asamblea Nacional del
Ecuador.

Ley Orgánica de Prevención Integral del Fenómeno Socio-


Económico de las Drogas y de Regulación y Control del Uso
de Sustancias Catalogadas Sujetas a Fiscalización (2015)

Es importante recalcar lo prescrito en los siguientes artículos:

Artículo. 1.- Objetivo.- La presente Ley tiene como objeto la pre-


vención del fenómeno socio-económico de las drogas; el control y
regulación de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización y me-
dicamentos que las contengan; así como el establecimiento de un
marco jurídico e institucional suficiente y eficaz.

Artículo 3.- Declaración de interés nacional.- Decláranse de in-


terés nacional las políticas públicas que se dicten para enfrentar
el fenómeno socio-económico de las drogas, así como los planes,
programas, proyectos y actividades que adopten o ejecuten los or-
ganismos competentes, precautelando los derechos humanos y las
libertades fundamentales, mediante la participación social y la res-
ponsabilidad pública y privada, en procura del desarrollo humano,
dentro del marco del buen vivir o Sumak Kawsay. Dichas políticas
se basarán de manera prioritaria en evidencia científica que permi-
tan la toma de decisiones y la atención a grupos vulnerables.

El literal b) del artículo 4, señala; “Corresponsabilidad.- Las ins-


tituciones, organismos y dependencias del Estado, las personas
naturales o jurídicas de derecho público o privado, la familia y la
comunidad, serán corresponsables de sus acciones para el cumpli-
miento de esta Ley”.

42
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Artículo 7.-”Prevención Integral del Fenómeno Socio-Económi-


co de las drogas.- La prevención integral es el conjunto de po-
líticas y acciones prioritarias y permanentes a ser ejecutadas por
el Estado, las instituciones y personas involucradas, encaminada a
intervenir con participación intersectorial sobre las diferentes ma-
nifestaciones del fenómeno socio económico de las drogas, bajo
un enfoque de derechos humanos, priorizando el desarrollo de las
capacidades y potencialidades del ser humano, su familia y su en-
torno, el mejoramiento de la calidad de vida, el tejido de lazos afec-
tivos y soportes sociales, en el marco del buen vivir (...).

Artículo 11.- Prevención en el ámbito laboral.- Las entidades pú-


blicas y empresas privadas, con la participación activa de las y
los empleadores, empleados y trabajadores, desarrollarán progra-
mas de prevención integral del uso y consumo de drogas, a ser
ejecutados obligatoriamente en los lugares de trabajo, por personal
calificado, a fin de fomentar un ambiente saludable y de bienestar
laboral.

La Autoridad Nacional del Trabajo regulará y controlará el cumpli-


miento de estos programas.

43
Capítulo 4
El Programa de
Prevención Integral
del Uso y Consumo
de Drogas en el
Ámbito Laboral
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

El Programa de Prevención
Integral del Uso y Consumo
de Drogas en el Ámbito
Laboral
Ocasionalmente se confunde prevención con programa preventivo o con
una intervención preventiva, razón por la cual se hace necesario clarificar
que mientras la prevención es un concepto genérico y amplio, un programa
preventivo es mucho más específico y sistemático.

Un programa preventivo es aquel que desarrolla estrategias de influencia


destinadas a cambiar las actitudes y el conocimiento respecto a las drogas,
se centra en el desarrollo de competencias para mejorar las habilidades
personales y así responder ante las situaciones cotidianas y las presiones
que pueden generar el consumo problemático de alcohol y otras drogas
(Becoña, 2002).

Los programas preventivos se desarrollan en espacios donde se trabajan


los factores de riesgo y de protección. En ellos encontramos el espacio
individual, el del grupo de pares, el familiar, el educativo y laboral, el comu-
nitario y el socio ambiental.

Este tipo de programas no responden a ningún interés particular, sino a una


construcción colectiva del bien común que favorece tanto a las/los traba-
jadores como a los directivos de la organización. Estos programas deberán
contar con lineamientos y directrices dados por la empresa u organización
y estarán articulados con la política pública relacionada a este tema.

Estos programas deben ser elaborados cuidadosamente para evitar proce-


sos que impidan a los consumidores problemáticos de drogas seguir una
transición sana a lo largo de su vida (como la exclusión de su lugar de tra-
bajo o la negación de servicios).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

¿Por qué implementar un Programa de Prevención Integral


del Uso y Consumo de Drogas en instituciones públicas y
privadas?

• Actualmente, en el ámbito de la gerencia administrativa, se considera al


talento humano como el recurso más valioso con el que cuenta la organiza-
ción; por lo que, ésta debe velar por la salud y bienestar de los trabajadores.

• En algunos casos la razón del uso o consumo de drogas debe ser enten-
dido como un dato socio-laboral al interior de la organización, cuyas raíces
deben buscarse en el mismo ambiente de trabajo o en su entorno más in-
mediato; es decir, desde una perspectiva que explore y trate de entender la
dinámica humana en ese contexto interno y externo que viene a constituir
el lugar de trabajo, con todo ese entramado de relaciones.

• Es obligación de la institución mantener espacios laborales saludables y


seguros, en los que se minimicen los riesgos, de esta manera se mejorará
el clima laboral.

• El uso y consumo de drogas, afecta la salud de las/los trabajadores y


al proceso socio productivo de la organización, perjudican las relaciones
laborales (clima laboral), e incide en lo económico, tanto de la institución
como de la familia, repercutiendo fuertemente en los lazos familiares de la
o el trabajador.

• Según National Drug Threat Assessment, (2010) el 32% de las y los traba-
jadores declara que el consumo de drogas por parte de algún compañero o
colega afecta su propio desempeño laboral.

A la vez, Morales (2000), afirma que entre el 15% y el 30% de los acciden-
tes mortales ocurridos en el trabajo, se deben al consumo de drogas; las
y los consumidores de alcohol padecen de 2 a 4 veces más accidentes; el
ausentismo laboral es 2 a 3 veces mayor entre las y los trabajadores que
consumen alcohol y otras drogas que en los demás empleados.

Por otro lado Salazar (2012), menciona que en general, el porcentaje de


trabajadores y colaboradores con un consumo abusivo de drogas va desde
el 40% hasta el 70%. Además, el 71% de los consumidores problemáticos
de sustancias son personas que trabajan.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Estos datos reflejan la necesidad de realizar procesos de prevención inte-


gral en este ámbito de manera prioritaria.

• Si bien es cierto que, un programa de prevención integral del uso y consu-


mo de drogas, en el ámbito laboral tiene como beneficiarios directos a los
empleados y empleadores, no es menos cierto que sus alcances van más
allá de este círculo por su efecto multiplicador, pues se irradia a la familia y
a la comunidad.

¿Cuáles son los beneficios de contar con un Programa de


Prevención Integral del Uso y Consumo de Drogas?
Es necesario que todos quienes conforman la comunidad laboral (directi-
vos, servidores públicos, trabajadores y familiares) tengan claro que el fe-
nómeno socio económico de las drogas amerita una comprensión dentro
de un marco integral, por lo que no puede reducirse a las sustancias y sus
efectos. También debe considerarse a los sujetos y sus contextos como
parte de una estructura indisoluble para cualquier análisis o estudio.

El programa de prevención integral busca generar una cultura preventiva


en la organización, entendida como el conjunto de creencias, actitudes y
prácticas compartidas que se expresan en patrones de comportamiento
que ayudan a promover una conducta saludable en el entorno laboral y fa-
miliar, involucrando en su ejecución tanto a empleadores, trabajadoras/res,
servicios médicos, de bienestar laboral y también a las familias.

El programa de prevención integral se suma a la filosofía, objetivos y metas


de la organización, busca mejorar la productividad y competitividad de las
instituciones públicas y privadas, propiciando ambientes sanos y saluda-
bles, que tiendan a un desarrollo humano sostenido y sustentable.

Según Cárdenas y otros (2012), algunos beneficios de realizar prevención


integral del uso y consumo de drogas, a través de la implementación de
programas preventivos, en la comunidad laboral son:

- Protege la salud y seguridad de las/los trabajadores y contribuye


a mejorar su calidad de vida. La educación y concientización sobre
los daños relacionados con el consumo de drogas en los espacios
laborales pueden contribuir a la salud y bienestar de los trabajado-
res (Australian Drug Foundation, 2009).

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Incrementa la productividad de las/los trabajadores. Es posible


generar aumento y mejorías en la productividad de la organización
mediante la implementación de un programa preventivo (Goetzel y
Ozminkowski, 2008).

- Disminuye el ausentismo (justificado e injustificado) por parte de


las/los trabajadores.

- Estos programas preventivos ayudan a retrasar el inicio de con-


sumo en las personas que no consumen y a reducir el consumo de
drogas entre quienes ya utilizan una u otra droga.

- Mantiene una fuerza laboral informada y alerta frente al tema de


alcohol y otras drogas, puede reducir significativamente los niveles
de consumo y, a través de las/los trabajadores, se puede preve-
nir en sus propias familias y en las comunidades donde ellos viven
(SAMHSA, 2015).

A continuación se detallan algunos beneficios que se pueden lograr tanto


para el trabajador, su familia como para la organización, como resultado de
la adecuada implementación de un programa de prevención integral del uso
y consumo de drogas en el ámbito laboral.

Beneficios para la/el trabajador:

- Contribuye a la salud y mejora su calidad de vida


- Reduce el estrés laboral
- Disminuye el riesgo de morbi-mortalidad
- Brinda estabilidad emocional y laboral
- Incrementa sus ingresos

Beneficios para la familia:

- Mejora la calidad de vida del hogar


- Contribuye a estabilizar la salud tanto del trabajador como de la
familia
- Fortalece las relaciones familiares

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Disminuye la violencia intra - familiar


- Tanto la familia como el trabajador desarrollan sentimientos de
solidaridad y lealtad hacia la organización en la que trabajan
- Brinda estabilidad afectiva y económica
- Robustece la comunicación entre los miembros de la familia

Beneficios para la organización:

- Fortalece el clima y cultura organizacional, sentido de pertenencia


y compromiso
- Incrementa la efectividad de las/los trabajadores
- Reduce los conflictos en el lugar de trabajo
- Promueve el desarrollo de patrones culturales y saludables
- Disminuye los factores de riesgo laborales (accidentabilidad, mor-
talidad, ausentismo, etc.)
- Fortalece las relaciones laborales
- Incrementa la productividad (rendimiento laboral)
- Aumentan los ingresos
- Ahorra tiempo y dinero

¿Cuáles son los principales compromisos de las instituciones


públicas y privadas para implementar un Programa de
Prevención Integral del Uso y Consumo de Drogas?

La finalidad de que los programas de prevención integral del uso y consumo


de drogas obtengan los resultados esperados por las organizaciones, éstos
deben mantener los siguientes compromisos (Cárdenas y otros, 2012):

• Considerando que estos programas deben ser asumidos por los


directivos y las/los trabajadores de manera formal, dada la interven-
ción, sobre todo, de las áreas de talento humano y salud, y bien-
estar, se requiere que el programa cuente con el respaldo de las
máximas autoridades de la organización, asumiéndolo como una
propuesta de inversión que a mediano y largo plazo rendirá sus ré-
ditos.

• En razón de que este programa debe basarse en evidencia cien-


tífica, la empresa contará con personal calificado. Se requerirá pro-
fesionales con título de tercer nivel en las áreas de medicina, psico-
logía, trabajo social, enfermería, ingeniería en seguridad y salud en

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

el trabajo y otras afines, que tengan formación en lo referente a pre-


vención integral del uso y consumo de drogas en el ámbito laboral.

• El programa se ajustará al contexto laboral. Es necesario indicar


que no se puede contar con recetas mágicas que se apliquen a to-
das las organizaciones por igual. Cada organización es un mundo,
por ello cada una debe implementar su propio programa de preven-
ción. De ahí, la importancia de realizar un diagnóstico situacional
participativo que permita conocer la problemática de la organiza-
ción.

• El programa de prevención integral debe tener cobertura global,


por lo cual involucrará a todos quienes conforman la organización,
de esta forma la persona se empodera del proceso y adquiere per-
tenencia, se compromete y pone todo su empeño en su cumpli-
miento.

• Para implementar este tipo de programa, es importante que la or-


ganización dé sostenibilidad, para lograr los objetivos establecidos.
Cabe mencionar que en la evaluación de procesos preventivos,
los resultados se podrán observar luego de algún tiempo de haber
realizado la intervención, entonces se recomienda la ejecución de
procesos de gran duración, alcance y cobertura (Cárdenas. G., et
al. 2012)

• El programa de prevención integral del uso y consumo de drogas


debe estar incorporado al quehacer de la institución o empresa y
ser evaluado periódicamente.

• Debe ser diseñado y ejecutado bajo los lineamientos y directrices


emitidas por los organismos estatales competentes.

Accionar del equipo de trabajo designado por las


instituciones públicas y privadas, para implementar el Progra-
ma de Prevención Integral del Uso y Consumo de Drogas

Las/los trabajadores que conformen el equipo de prevención integral del


uso y consumo de drogas, deben cumplir con lo siguiente (CONSEP, 2015):

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

• Una vez que cuenten con la autorización de los directivos y/o


máxima autoridad de la organización, realizarán un diagnóstico pre-
vio, con la finalidad de contar con información real y actualizada de
la problemática existente en la organización.

• Diseñarán y ejecutarán el programa preventivo dentro del cual, en


la estrategia de ejecución (metodología preventiva), harán constar
las actividades preventivas a ser realizadas, tales como:

a. Campañas de difusión interna del programa de preven-


ción integral, dirigido a todo el personal; en las que se especifiquen
los beneficios de participar en el mismo.

b. Diseñarán y coordinarán actividades específicas de pre-


vención integral del uso y consumo de drogas en el ámbito laboral
(talleres, conversatorios, video foros) con metodología activa parti-
cipativa; mediante las cuales, la información será emitida de ma-
nera clara y concreta a las/los miembros de la organización.

c. Ejecutarán actividades de prevención integral para for-


talecer los factores protectores a nivel individual, familiar, laboral y
social.

d. Realizarán seguimiento y evaluación de las acciones


efectuadas.

• Contarán con información actualizada relacionada con prevención


integral del uso y consumo de drogas.

• Coordinarán acciones con la red de salud pública y privada para


la atención de personas con consumos problemáticos de alcohol y
otras drogas, para una efectiva articulación de servicios.

• En el caso de que una/un trabajador requiera de un proceso de


atención especializada, se sugiere gestionar el mismo, así como
también, tramitar su reintegración a su lugar de trabajo una vez que
haya culminado el proceso terapéutico.

• De igual manera es recomendable brindar el acompañamiento y


apoyo que requiera tanto el trabajador como a su familia.

• Presentarán informes a los directivos de la organización sobre los

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

avances, logros y dificultades que vayan surgiendo en la ejecución


del programa.

• Efectuarán anualmente la evaluación del accionar preventivo, de


lo cual presentarán el informe correspondiente a la Autoridad Na-
cional del Trabajo, y organismos estatales competentes, según las
disposiciones emitidas por las mismas.

Pasos a seguir para


implementar el Programa de
Prevención Integral del Uso
y Consumo de Drogas en el
Ámbito Laboral
Con base en el Marco Lógico de la Comisión Interamericana para el Control
del Abuso de Drogas - CICAD, es necesario obtener información de la em-
presa, buscar el apoyo de las autoridades y despertar el interés de las/los
trabajadores. Luego, se sugiere un trabajo en equipo, basado en ejercicios
prácticos o reuniones grupales con el fin de establecer compromisos y ob-
jetivos para la empresa. Y, por último, la puesta en marcha de lo acordado
y su correspondiente evaluación. Estos pasos constituyen una secuencia
lógica que debe concluir en un producto concreto y conocido por todos:
una política escrita y un programa de prevención integral del uso y consumo
de drogas.

Para implementar el programa de prevención, se sugieren los siguientes


pasos:

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

- Sensibilización:

Consiste en provocar y desarrollar el interés de los miembros de la empresa


para involucrarse en el proceso preventivo. La sensibilización permite ge-
nerar una actitud positiva favorable y de cooperación respecto al programa
de prevención integral.

Para efectuar una sensibilización adecuada, la información a ser difundida


debe ser clara y concreta, basada en evidencia científica, así como tam-
bién, se deben transmitir los beneficios que obtendrán las/los trabajadores
y la empresa, al implementar el programa de prevención integral.

- Elaboración del diagnóstico inicial:

Es necesario identificar los factores protectores y de riesgo con la finali-


dad de determinar los riesgos y las oportunidades para prevenir el uso y
consumo de drogas en la organización. Conocer la percepción de las/los
trabajadores con respecto a este tema y finalmente motivar a todos quienes
forman parte de la organización a participar en el programa, para lo cual se
sugiere difundir los resultados obtenidos en el diagnóstico.

Se deberá seleccionar el equipo de intervención e identificar los aspectos


que se evaluarán. Es fundamental determinar quién, cuándo y dónde se
realizará la aplicación y calificación del cuestionario, y las estrategias para
mantener la confidencialidad.

Se deben tener en cuenta varios aspectos éticos, por ejemplo, cómo tra-
tar de manera respetuosa a quienes solicitan la información; procurar que
los datos obtenidos beneficien a la comunidad estudiada; garantizar la
confidencialidad, de la información, el anonimato y no poner en riesgo la
seguridad laboral, física o mental de las/los trabajadores. Para guardar la
confidencialidad se deben aplicar los instrumentos de evaluación con es-
trategias adecuadas, ya que los encuestados pueden sentirse amenazados
y posiblemente piensen que sus respuestas influirán de manera negativa en
su situación laboral, afectando la veracidad de los resultados.

El diagnóstico comprende el levantamiento de la información, puede reali-


zarse seleccionando una parte del personal al azar o con todos los integran-

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

tes de la empresa privada o institución pública, identificando lo siguiente:


género, edad, nivel de instrucción, puesto, tipo de afiliación a seguridad
social, consumo de tabaco, alcohol u otras drogas, frecuencia, dosis, tiem-
po de consumo, edad de inicio de cada sustancia, factores determinantes
que predisponen el consumo, voluntariedad de acceder al tratamiento con
o sin apoyo de la empresa. (SETED, Ministerio de Trabajo y Ministerio de
Salud Pública, 2016).

Así mismo, se propone el uso de instrumentos tanto de tamizaje como para


evaluar niveles de consumo y/o dependencia. Para el efecto se recomienda
la aplicación de las siguientes pruebas: Prueba para la identificación de
trastornos por uso de alcohol (AUDIT) y Smoking and Substance Involve-
ment Screening Test (ASSIST), las que podrán ser consultadas en internet
y aplicados por los profesionales de las áreas de medicina, psicología y
afines a las personas que hayan declarado haber consumido alcohol u otras
drogas durante el último año.

Una vez que se cuente con la información, ésta será analizada y servirá
de insumo para enfocar la realización de acciones de prevención, promo-
ción y educación en reducción del consumo de alcohol y otras drogas, de
igual forma permitirá al área de salud coordinar el acceso al tratamiento de
acuerdo a las necesidades de cada persona.

- Aplicación de acciones preventivas

En este tercer paso es necesario asegurar los recursos con los que se lleva-
rá a cabo el programa de prevención integral del uso y consumo de drogas,
(espacio físico, tiempo, recursos económicos, profesionales con conoci-
mientos en el tema, involucrados, entre otros) y lograr una utilización óptima
de los mismos.

Además, es necesario mantener en todo momento un enfoque preventivo,


ya que una intervención orientada a que el consumo de drogas sea consi-
derado como una situación de riesgo para la salud de las/los trabajadores
y para el adecuado funcionamiento de la empresa, requiere de una inter-
vención que integre el tema en su política preventiva de la salud en general,
quedando por completo desligado de cualquier práctica coercitiva.

Se propone un planteamiento positivo de mejora de las condiciones de vida


y no meramente correctivo; se busca minimizar los problemas relacionados
con el consumo de alcohol y otras drogas y no de eliminar de las empresas

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

a las personas que presentan esta problemática.

Por ello se debe plantear una estrategia basada en la prevención continua,


identificando cómo pueden intervenirse las diferentes poblaciones y grupos
de riesgo específicos dentro de la empresa y cuáles son los alcances que
se tendrían con la estrategia a utilizar (CICAD, 2008).

También CICAD sugiere que en este punto se puede hacer uso de las si-
guientes estrategias, con base en la población:

Estrategias de prevención universal

Son acciones preventivas que se dirigen a toda la población, se


pueden usar materiales, en los cuales se brinda información so-
bre factores de riesgo, impacto y consecuencias del consumo de
drogas en la salud, trabajo, familia y sociedad. Algunos de estos
materiales pueden ser carteles, videos, trípticos, entre otros (Ca-
rreño García, 2007). Así mismo se puede elaborar materiales que
promocionen los factores protectores, respecto a:

• Relación consigo mismo: desarrollo de la autoestima, resiliencia,


autonomía, tolerancia a la frustración, valores, auto cuidado, etc.

• Relación con sus compañeros en el trabajo: desarrollo de habi-


lidades de comunicación, asertividad, trabajo en equipo y clima la-
boral.

• Relación con su entorno social: alternativas positivas de uso del


tiempo libre, prácticas de vida saludable, resistencia ante la pre-
sión de los pares y del entorno y desarrollo de la red de apoyo en el
lugar de trabajo.

• Información concreta sobre las diferentes drogas: sobre los efec-


tos de su uso, consecuencias a corto y largo plazos, mitos y rea-
lidades e información sobre las políticas y normas.

• Generación de estrategias para reducción de riesgos.

b) Estrategias de prevención selectiva

Se dirigen a ciertos subgrupos de la población, aquellos identifi-

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

cados como sujetos en riesgo para el uso y consumo de drogas.


Principalmente se enfoca en evitar el consumo problemático de
drogas.

Entre las acciones a incluir en este tipo de intervención, se pueden


desarrollar estrategias preventivas y correctivas relacionadas espe-
cíficamente con la magnitud del consumo dentro de la empresa y
trabajar en mejorar la calidad de vida de las/los trabajadores.

Existen diferentes acciones en esta estrategia:

• Prevención y regulación del consumo de drogas.

• Acciones y procedimientos a seguir en caso de consumo de dro-


gas ilegales dentro de la empresa.

• Acciones preventivas a seguir cuando un trabajador se encuen-


tra bajo los efectos de alguna droga.

• Acciones y programas de promoción para la salud de los trabaja-


dores y sus familiares.

• Acciones saludables para evitar conductas proconsumo en reu-


niones de la empresa.

• Apoyo y seguimiento de profesionales en caso de consumo de


drogas.

• Disminución de los factores de riesgo que se asocian al consu-


mo de drogas.

c) Estrategias de prevención indicada:

Se enfoca en las personas que reportan consumo de drogas. En es-


tos casos se realizan intervenciones breves para evitar la progresión
del consumo hacia la dependencia y posteriormente controlarla. Es
importante que en este proceso se destaque la importancia del pro-
yecto de vida, el apoyo de la familia y de un ambiente de trabajo
adecuado que genere opciones de cambio. Esta prevención toma
en cuenta los siguientes factores:

• Acciones de prevención de los daños personales, familiares, la-

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

borales y sociales relacionados al consumo de drogas.

• Acciones a seguir frente a trabajadores y sus familias que pre-


sentan consumo de algún tipo de droga.

• Sistemas de seguimiento y apoyo en caso de recaídas o recurren-


cias.

• Acuerdos respecto a las medidas de control del consumo de dro-


gas y las medidas para sancionar incidentes graves producidos por
los efectos del uso y consumo.

• Estrategias aplicables para la reducción de daños

d. Seguimiento y evaluación:

Según el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes (CO-


NACE) (2011), la evaluación y seguimiento es un proceso perma-
nente de valoración que se inicia con la aplicación de las acciones
preventivas, se realiza durante el proceso y al finalizar su ejecución.
La evaluación garantiza que las estrategias se mantengan o se mo-
difiquen en pro de mejores resultados (CONACE, 2011). Para reali-
zar esta evaluación es necesario considerar:

• El diseño de un sistema de seguimiento y evaluación.


• La medición de la prevalencia de consumo de drogas.
• Niveles de ausentismo.
• Índices de productividad.
• La implementación y el cumplimiento del programa de prevención.
• La participación de los trabajadores y de sus familiares.
• La participación y apoyo por parte de la empresa.
• El cumplimiento de las actividades preventivas a las que se com-
prometieron.

e. Informe de resultados

Se refiere a la presentación de informes sobre los resultados alcan-


zados con la intervención, en los que deberán constar las recomen-
daciones a ser cumplidas por la empresa, así como las dificultades
que han surgido con la implementación del programa.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Estrategias Metodológicas
Utilizadas en Prevención
Integral del Uso y Consumo
de Drogas
Para la ejecución del programa de prevención integral del uso y consumo
de drogas en el ámbito laboral, pueden desarrollarse varias técnicas que
faciliten este fin. A continuación se describen las más utilizadas:

Conversatorio

Según el CONSEP, ésta es una metodología de aprendizaje con caracte-


rísticas poco formales que permite a un conjunto de personas escuchar y
emitir criterios sobre aspectos de interés acerca del fenómeno socio eco-
nómico de las drogas (CONSEP, 2015).

En vista de que las y los participantes opinarán sobre el tema, el facilitador


realizará una rápida exposición sobre la temática para luego intercambiar
ideas, experiencias, conocimientos y propuestas.

Esta técnica también es útil y complementaria a otras técnicas y espacios,


es así que puede ser utilizada, por ejemplo, luego de una conferencia, pelí-
cula, video, informe de investigación, etc.
Objetivos

• Brindar espacios de comunicación directa y fácil sobre la temá-


tica.

• Motivar a las y los participantes a presentar propuestas sobre las


drogas.

• Conocer de primera mano las preocupaciones, las sugerencias y


las propuestas de solución que tiene la comunidad.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Instrucciones para la/el facilitador/a

En este caso la/el facilitador/a deberá manejar de manera solvente


los temas relacionados con drogas, de tal forma que pueda hacer
una introducción acertada.

Actividades previas a realizar el conversatorio

• Planificación: Contar con información actualizada referente al fe-


nómeno socio económico de las drogas. Si no se conoce a profun-
didad el tema se debe indagar en fuentes oficiales y/o verificables,
para desempeñarse de manera adecuada y solventar las dudas que
surjan. Se consideraran varios aspectos para la planificación: temas
a procesar, número de sesiones a realizarse, talento humano, insu-
mos materiales, técnicos, económicos, etc.

• Programación y ejecución: Corresponderá a cada una de las sesio-


nes, donde consten todos los detalles del evento: tema, expositor,
fecha, hora, lugar, objetivo, participantes, actividades, responsables,
evaluación, entre otros.

Exposición

Esta fase del conversatorio consta de dos partes:

• Intervención del facilitador del evento, quien dará la bienvenida


a las y los participantes, además de comentar las normas básicas
de convivencia en el espacio y presentará al expositor que estará a
cargo de la temática.

• Participación del expositor y/o facilitador según sea el caso, quien


planteará algunos argumentos para la conversación que podrían
guiar a las y los participantes en el tema.

• Bajo la conducción del expositor y/o facilitador los asistentes emi-


tirán sus criterios respecto a lo escuchado o sus propuestas referi-
das al tema.

Cierre

• Luego de la intervención de las y los asistentes, se realizará una


breve síntesis de las participaciones y propuestas alrededor del

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

tema. Para lo cual, la persona responsable de la sistematización


presentará un documento que incluirá los detalles básicos como el
tema, fecha, expositor, número de asistentes y las principales pro-
puestas u opiniones, para conocimiento de todas y todos.

• El expositor y/o facilitador hará una breve reflexión de cierre y pre-


guntará a las y los participantes su opinión acerca del desarrollo del
conversatorio para recoger los puntos a tomar en cuenta para pos-
teriores ocasiones; se dará por finalizado el evento.

Sugerencias para la/el facilitador/a

Se recomienda que la exposición no exceda de 15 minutos.

La/el facilitador/a debe contar con conocimientos sobre prevención


integral y control de drogas.

Taller

El taller es concebido como un medio en el que se realizan actividades


simultaneas con el propósito de cumplir una función integradora e inter-
cambiar experiencias relacionadas con un determinado tema (Maya, 2007).

Para un adecuado desarrollo del taller se debe tomar en cuenta los siguien-
tes puntos (CONSEP, 2015):

Objetivos

• Ofrecer a las y los participantes la oportunidad para que ejerciten y


desarrollen una actividad intelectual y/o manual.

• Desarrollar en las y los participantes, destrezas y competencias


personales y técnicas para el uso adecuado de determinados cono-
cimientos, materiales, instrumentos y conceptos.

• Facilitar el intercambio de ideas y experiencias.

• Estimular el trabajo en grupo a través de la amplia participación en


el mismo.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

• Generar en las y los participantes procesos de autoevaluación y


coevaluación para detectar los aciertos y limitaciones, durante el de-
sarrollo de aprendizajes.

• Ofrecer oportunidades a las y los participantes para la aplicación


de conocimientos y técnicas previamente adquiridas durante la eje-
cución de tareas o actividades dirigidas a la solución de la proble-
mática.

• Proporcionar un ambiente de trabajo que permita a los participan-


tes progresar y lograr los objetivos propuestos, en la medida de sus
capacidades y dentro del tiempo establecido.

Instrucciones para la/el facilitador

• La/el facilitador/a deberá seleccionar los temas, explicar la tarea


que cada persona y/o grupo debe realizar, asignar un tiempo ade-
cuado para cada una de las fases y favorecer el consenso.

• Trabajar con las y los participantes las conclusiones, recomenda-


ciones y compromisos.

Actividades previas a realizar el taller

• Elegir el espacio físico, tomando en cuenta que la obtención de un


ambiente físico adecuado va a permitir la resolución de problemas,
el diálogo y la participación fluida de las personas.

• Contar con todos los materiales de oficina y de apoyo necesa-


rios para cada actividad, de acuerdo a la metodología seleccionada.

• Aplicar una técnica de evaluación del taller.

Secuencia sugerida para el taller

• Registro de participantes: Se procederá a registrar en el formato


pertinente a todas y todos los participantes.

• Presentación de la actividad y bienvenida: Esta presentación de-


berá contener una corta explicación sobre los contenidos y objetivos
del taller, además de dar las instrucciones básicas sobre el desa-
rrollo del mismo.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

• Generación de espacio para establecer normas de convivencia


consensuadas: En este momento se promoverá el trabajo conjunto
para establecer algunos lineamientos básicos que permitirán realizar
un trabajo fluido. La/el facilitador/a podrá sugerir algunos, como por
ejemplo: puntualidad, respeto para las opiniones de los demás, co-
locar los celulares en modo silencioso, entre otros.

• Organización de las/los participantes de manera individual y/o gru-


pal según lo requiera la actividad seleccionada.

• Desarrollo de las tareas: Este espacio corresponde al desarrollo de


las actividades planificadas, estas pueden ser de un número indis-
tinto dependiendo de lo que se procure lograr y la profundidad en la
que se requiera tratar el tema. En esta instancia se sugiere tener uno
o más recesos además de la hora del almuerzo, tomando en cuenta
la duración del taller. Así por ejemplo: si es un taller de un día com-
pleto se podrán plantear dos recesos, uno en la mañana y otro en
la tarde de aproximadamente veinte minutos cada uno, y una hora
para el almuerzo.

• Espacios de discusión y exposición de las tareas realizadas, plena-


ria: Se sugiere generar espacios de discusión y exposición a lo largo
de la jornada y una plenaria al final de la misma, donde se puedan
recoger todos los aportes y sistematizarlos.

• Evaluación: Posteriormente, se realizará una evaluación de la acti-


vidad por parte de las y los participantes y por parte de la o el facili-
tador/a, si fuere el caso.

• Cierre del taller: La/el facilitador/a realizará una última reflexión so-
bre la temática, recordando conclusiones, recomendaciones y com-
promisos adquiridos y dará por concluido el taller.

Teatro

Para efectos del objetivo que se desea lograr, se entiende al teatro como
una representación comprensible de una situación o fenómeno social rea-
lizado por un grupo de personas ante otras. Este arte combina diversos
elementos como: la gestualidad, el discurso, la música, los sonidos y la es-
cenografía, con el objetivo de transmitir un mensaje. En lo relacionado con

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

el tema de las drogas, no necesariamente deben presentarse elementos


referentes a este fenómeno, sino más bien representar aspectos positivos
de la persona, la familia y la comunidad (CONSEP, 2015).
Objetivo

Representar y analizar las actitudes y las reacciones de las personas


ante situaciones o hechos específicos, utilizando al teatro como ve-
hículo para la sensibilización.

Instrucciones para la/el responsable de la obra

Por ser este un proceso más sostenido, que requiere el estudio del
tema y la generación de herramientas alrededor del mismo para la
construcción de la obra con la comunidad, se requiere de un respon-
sable de la obra con conocimientos de artes escénicas, específica-
mente de teatro. También se debe tener conocimientos e informa-
ción sobre Prevención Integral del uso y consumo de drogas.

Actividades de preparación

• Se parte de una situación o problema que debe ser delimitado y


expuesto con toda precisión.

• Los miembros del grupo aportan todos los datos disponibles para
describir y enriquecer la escena que van a representar. Se puede dar
una estructura definida o permitir la improvisación.

• Definir claramente los objetivos de la representación para decidir


qué personajes son necesarios y el rol de cada uno.

• Elaboración del guión de la obra de teatro y asignación de roles a


los actores.

• Preparar el escenario utilizando los elementos disponibles.

•Ensayo general.

•Puesta en escena.

63
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Desarrollo

• Escenificación: Se presenta brevemente el tema a ser escenificado


y a los personajes que intervienen. Los integrantes desarrollan la
escena, interpretan los papeles asignados con naturalidad. Si una
escena tiene contenidos muy subjetivos los integrantes tienen ma-
yor libertad para improvisar y crear personajes.

• Interpretación y análisis: En cuanto termina la actuación se analiza


la representación y las/los actores explican el objetivo de la esceni-
ficación y la síntesis del mensaje que deseaban transmitir. Los asis-
tentes expresan su punto de vista sobre la actuación y el mensaje
recibido. Finalmente se extraen conclusiones sobre el problema re-
presentado.

• Evaluación: Se realiza sobre los argumentos extraídos de la esce-


nificación y lo recibido por los participantes.

Sugerencias para la/el responsable de la obra

• Evitar que los prejuicios o estereotipos le impidan ser objetivo e


incluyente durante el trabajo. No debe hacer juicios de valor.

• Deberá contar con el apoyo de una/un especialista que conozca


el tema.

• Definir la metodología a utilizarse de acuerdo al grupo etario y la


temática a tratar.

• Procurar que los grupos de trabajo sean máximo de 30 personas.

• Lograr que la obra de teatro genere una cultura preventiva en la


población a la que se dirige, así como en la que realiza el montaje
de la misma

64
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Interpretación y análisis

Una vez terminada la actuación se analiza la representación y las/


los actores explican el objetivo de la escenificación y la síntesis del
mensaje que deseaban transmitir. Los asistentes expresan sus pun-
tos de vista e impresiones sobre la actuación y el mensaje recibido.
Finalmente se extraen las conclusiones sobre el problema tratado.

Evaluación

Se realizará sobre los argumentos extraídos de la puesta en escena


y lo percibido por los asistentes.

65
Capítulo 5
Atención
Especializada /
Tratamiento e
Inclusión Social
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Atención especializada /
tratamiento
Luego de revisar las alternativas de intervención, es necesario enfatizar la
atención especializada/tratamiento, que se encarga de ayudar a las perso-
nas que presentan consumos problemáticos de drogas.

La atención especializada / tratamiento es un componente (eslabón) de la


prevención integral, la que se complementa con la inclusión familiar, es-
colar, laboral y social, con lo que se culmina el proceso para lograr que la
persona con consumo problemático de drogas vuelva a ocupar un sitio en
la familia, la empresa y en la sociedad como un sujeto productivo.

En Ecuador la atención a personas con consumo problemático de dro- gas,


tiene sus inicios en los años 80 del siglo pasado, en los que se da cuenta
de los primeros programas de atención, predominando la instancia privada,
ya que a nivel estatal la falta de presupuesto ha sido un impedi- mento para
que los hospitales públicos ofrezcan atención especializada; sin embargo,
en la actualidad es política pública el atender a esta población. Para ello, se
han implementado los centros estatales (CETAD) que propor- cionan aten-
ción especializada, lo que permite la inclusión del sujeto a la familia, la em-
presa y la sociedad, evitando de esta manera la exclusión y el aislamiento
del medio familiar, escolar, laboral y social.

Hoy en día, la atención especializada / tratamiento a personas con con-


sumo problemático de drogas, sugiere la necesidad de tratar el tema con
una mirada más comprensiva, más humana y real de lo que le acontece a
la persona desde sus vivencias, caminando junto con el sujeto, donde él lo
necesite, no hacia donde nosotros queramos llevarlo; con frecuencia se ha
buscado la abstinencia sin considerar si es esto lo que la persona desea; en
otros casos, se ha buscado el internamiento sin ser necesario.

En la actualidad, se enfatiza el respeto a los derechos de cada persona,


principalmente a tomar sus propias decisiones cómo sujeto que hace parte
de un colectivo. Este enfoque tiende a reducir los daños y riesgos asocia-
dos con los usos y consumos de drogas. (CONSEP, 2013).

Se plantea entonces la atención especializada como una intervención de


calidad y calidez, empática y objetiva, en la que se provee un soporte al

67
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

sujeto y se trabajan sus experiencias de vida, conflictos internos, relacio-


nes intrafamiliares, su contexto, medio socio-económico, tipo de sustancia
que consume, dosis, frecuencia y tiempo de consumo; tomando en cuenta
que el uso de drogas pueden ir desde lo recreativo, el poder, la liberación,
el gusto, la rebeldía, hasta la huida de la realidad, para lo cual se aplican
diversas técnicas y corrientes psicológicas, según el caso.

Características de un programa de tratamiento adecuado

Según el Modelo de Atención Integral de Salud (elaborado en el año 2013,)


los principios de un programa de tratamiento adecuado son:
• Garantía de los derechos de las personas y la corresponsabilidad
en el cumplimiento de los deberes hacia los otros, su comunidad y
la sociedad.

• Universalidad y garantía de acceso a iguales oportunidades para


el cuidado y atención integral en salud de toda la población.

• Integral, desde una visión multidimensional y biopsicosocial de la


salud individual y colectiva, actuando sobre los riesgos y las con-
diciones que afectan la salud; identificando y potenciando los fac-
tores protectores de la salud. Articulando acciones de promoción,
prevención, recuperación, rehabilitación y cuidados paliativos de
las personas.

• Acceso a la atención de la salud y ambientes saludables; trato


equitativo en el sistema de salud y en otros servicios sociales.

• Seguimiento al estado de salud de las personas y las familias; el


control de los riesgos y los factores determinantes para la salud y su
entorno; atención de cualquier episodio de enfermedad específica
hasta su resolución o su rehabilitación.

• Transferencia de competencias de una entidad administrativa de


escala nacional a otra jerárquicamente dependiente (nivel zonal,
distrital, local), siendo la primera la que mantiene la rectoría y ase-
gura su calidad y buen cumplimiento.

• Eficaz: Optimización y uso racional de los recursos, orientados a


la satisfacción de las necesidades de las personas, principalmente

68
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

de los grupos poblacionales más desprotegidos o en situación de


riesgo.

• Que la gestión y la atención busque resultados institucionales y


también, resultados de impacto social para mejorar la calidad de
vida de la población.

Tipos de tratamiento

El Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de articular la Red Pública


Integral de Salud y la Red Complementaria, homologó la tipología de los
establecimientos del Sistema Nacional de Salud por niveles que rige para
todo el país.

Primer Nivel de Atención (Centros de Salud tipo A, B o C)

Servicios Ambulatorios: Atención integral en salud mental, se la realiza a


través de consulta externa en los centros de salud de primer nivel, es aquí
donde se evalúa, diagnóstica y se proporciona tratamiento ambulatorio
conforme a las necesidades y evaluación psicológica realizada por el pro-
fesional. Cuando en este nivel se detecte o se presenten situaciones de
mayor complejidad se realizará la referencia al ambulatorio intensivo. Los
profesionales de salud mental cumplirán con acciones intra y extramurales.

Servicios Ambulatorios Intensivos: Proporcionan tratamiento ambulato-


rio intensivo a personas que presentan dependencia, consumo perjudicial,
comportamiento inadecuado recurrente, trastornos mentales graves en un
período de tratamiento diario o casi diario durante todo el día. Este espacio
terapéutico brinda tratamiento, individual, familiar y de grupo. A este nivel
son referidos o derivados los pacientes que con el tratamiento ambulatorio
no han podido superar su situación de consumo intensivo o dependencia
a las drogas.

Segundo Nivel de Atención (Hospitales Básicos y Generales)

Unidades de Salud Mental Hospitalarias: Atención integral en salud men-


tal, urgencias y emergencias, hospitalización, interconsulta y supervisión de
enlace.

En este servicio de salud se atenderán casos de urgencia y/o emergen-


cia por ejemplo síndrome de abstinencia o intoxicación por consumo de

69
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

alcohol u otras drogas, así como también, trastornos de salud mental en


situaciones de crisis o derivados del consumo de alguna sustancia estupe-
faciente o psicotrópica.

Tercer Nivel de Atención (Hospital Psiquiátrico, Hospitales de


Especialidades, CETAD, Casas de Acogida)

En estos servicios se brinda tratamiento en modalidad residencial a perso-


nas con un grado de severidad mayor de acuerdo a los signos y síntomas
de su patología en cuanto a trastornos de salud mental.

En situaciones de consumo problemático de drogas se debe evaluar: el


tipo de personalidad del sujeto, las situaciones que motivaron el consumo,
contextos en los que se desenvuelve la persona, tipo de droga, dosis, fre-
cuencia de consumo, y tiempo de consumo, entre otros.

Estos casos son evaluados por el equipo de salud interdisciplinario. La gra-


vedad del trastorno de salud mental o consumo problemático implica una
intervención de mayor contención.

¿Qué hacer en los casos que se requiera atención


especializada / tratamiento?
Cuando ya se han producido los primeros contactos con el consumo de
drogas, es importante la detección precoz del problema y la intervención
para que éste no termine en un estado crónico. Lo mismo deberá hacerse
en el caso de abuso o consumo irresponsable de alcohol. Las actividades
de prevención facilitan la detección precoz de estos problemas, ya que se
habla abiertamente del tema, se informa de los riesgos y no hay amenaza
de castigo para quien reconoce algún nivel de consumo. En esta etapa se
requiere una asesoría más especializada. Los agentes de prevención son
sus compañeros de trabajo y las personas más cercanas, la familia, pareja
y amigos.

Cuando un trabajador ha reconocido el consumo problemático de alcohol u


otras drogas, requiere ser derivado para atención integral profesional en la
Red de Salud Pública o Privada, con la finalidad de:
• Impedir que la situación se agrave.
• Disminuir las secuelas o daños asociados al consumo.
• Orientar a la persona hacia un proceso de rehabilitación, asegu-

70
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

rando que no se tomarán medidas de sanción.


• Garantizar confidencialidad.
• Apoyar al trabajador para el tratamiento/atención integral.
• Considerar la posibilidad de conservar los puestos de trabajo en
las mismas condiciones previas.
• Realizar acompañamiento en el proceso de atención integral y
reinserción, de acuerdo a los recursos profesionales de la empresa
o a través de monitores.
• Asegurar el derecho a la intimidad y a la privacidad de los traba-
jadores que se encuentren en problemas, para generar confianza y
proteger su identidad.

Las empresas e instituciones públicas y/o privadas deben incorporar pla-


nes de reintegración laboral, ya que esto facilitará el proceso de reincor-
poración del sujeto al lugar de trabajo. Por su parte, el trabajador debe
comprometerse a cumplir estrictamente con el tratamiento indicado por el
profesional especialista y con las obligaciones y responsabilidades de su
proceso de reintegración.

Por otro lado, es importante destacar que en algunas oportunidades, por


prescripción del médico tratante, se puede sugerir cambiar a la persona de
función o de grupo de trabajo.

El acta de compromiso

Con la finalidad de fortalecer el bienestar y la estabilidad laboral de las y


los trabajadores que presenten dificultades debido a consumos problemá-
ticos de alcohol u otras drogas, previo a iniciar un proceso terapéutico se
recomienda suscribir un acta de compromiso o consentimiento informado,
mediante la cual se establezcan las responsabilidades a ser cumplidas tan-
to por la organización, la/el trabajador y su familia.

Para elaborar el acta de compromiso se sugiere tomar en cuenta los si-


guientes aspectos:

• Que la/el trabajador y su familia se comprometan a asistir al 90%


de las sesiones que involucre la atención especializada, hasta cul-
minar el proceso y seguir estrictamente las indicaciones dadas por
el especialista tratante.

• Que la jefatura de talento humano se comprometa a autorizar las


ausencias que sean necesarias dentro del proceso de atención es-

71
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

pecializada; mantener su puesto de trabajo, funciones y remunera-


ción acorde a lo estipulado por el Instituto Ecuatoriano de Seguri-
dad Social.

• De ser posible, la organización apoyará, acorde a su disponibili-


dad presupuestaria, aportando en el costo que genere el tratamien-
to a quienes lo requieran, por una sola vez, resaltando el compro-
miso fundamental de parte de la persona afectada y su familia de
que una vez recuperado trabajará de cerca con el área de talento
humano para lograr una plena inclusión familiar, laboral y social, y
evitar recaídas

• El área de talento humano, durante el tratamiento, efectuará una


labor de acompañamiento y seguimiento, para lo cual presentará
informes periódicos a la jefatura correspondiente, sobre el estado o
avance del mismo.

Inclusión social

Se considera que las personas se encuentran socialmente excluidas si “se


ven impedidas de participar plenamente en la vida económica, social y ciu-
dadana y/o si su renta y demás recursos (personales, familiares y culturales)
son tan reducidos que les impiden gozar de un nivel de vida considerado
aceptable por la sociedad en la que viven” (Gallie y Paugam, 2002).

Existen muchos factores sociales y económicos que pueden causar la ex-


clusión social, entre ellos el consumo problemático de drogas, ya que sue-
len provocar el deterioro de las condiciones de vida de la persona y su
marginación; pero, por otra parte, la marginación social puede también ser
una razón para usar y/o consumir drogas; en muchos casos, las/los con-
sumidores también tienen problemas con su situación laboral, esto debido
a la dificultad para acceder a educación o salud por la mala imagen social
que adquieren, pudiendo llegar a ser objeto de hostilidad, discriminación y
estigmatización por parte de la sociedad (CONSEP, 2014).

Actualmente, la inclusión social es concebida como la articulación entre


los componentes de la prevención integral, direccionados hacia una visión
global en el tratamiento del fenómeno socio económico de las drogas. Con-
siste en que, quienes conforman este grupo poblacional no sean estigma-
tizados ni excluidos de ningún ámbito de la vida, pues la estigmatización y

72
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

la exclusión limitan a las personas en sus opciones de participación social,


política, económica, productiva y relacional, en sus capacidades para asu-
mir su condición de actores responsables del desarrollo social y del impac-
to que sus acciones generan en la sociedad.

Para lograr una verdadera inclusión social, se requiere que la comunidad


reconozca al sujeto consumidor de drogas como parte del sistema social,
en donde se comparta el espacio con otros miembros, logrando que la co-
munidad sea respetuosa con la diversidad y con los procesos dinámicos y
multifactoriales que facilitan que las personas alcancen su Buen Vivir.

La inclusión social tiene como finalidad generar transformaciones sociales,


culturales, económicas y políticas que creen condiciones adecuadas para
que las personas que consumen o han consumido drogas puedan vivir ple-
namente como sujetos de derechos, ser responsables de sí mismas y partí-
cipes activas del desarrollo de su localidad y del país, disminuyendo así los
niveles de exclusión social (CONSEP, 2014).

La inclusión social se traduce en un esfuerzo mancomunado de los diferen-


tes estamentos institucionales para propiciar que personas en recuperación
por consumo de drogas y personas con factores de mayor vulnerabilidad a
las drogas se integren a la vida comunitaria.

Además de la integración a la vida comunitaria, el fin ulterior de la inclusión


social es evitar estereotipos y estigmatizaciones que contribuyan al rechazo
y la exclusión de los usuarios y consumidores de alcohol y otras drogas, si
estos son marginados de los puestos de trabajo, de las aulas de clases y de
los grupos sociales de su entorno, esa misma exclusión reforzará la vulne-
rabilidad que lleva a la dependencia del consumo de drogas, agravando el
problema personal, familiar, laboral y social (CONSEP, 2015).

Con respecto a la inclusión laboral, se propone que la organización analice


la posibilidad de que quienes participen en el proceso de atención espe-
cializada/tratamiento, una vez terminado, se le reintegre a su puesto de
trabajo en las mismas condiciones previas a la detección de la situación
que motivó el tratamiento. Salvo que los especialistas de la institución que
intervinieron en el proceso recomienden alguna reubicación, cambio tem-
poral o definitivo.

73
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Glosario
Para facilitar el manejo de la terminología adecuada en el ámbito de prevención integral
del uso y consumo de drogas, que a la vez puede ser útil para implementar el programa
de prevención, a continuación se enuncian los términos utilizados con más frecuencia.
La utilidad también está dada para que los directivos y los trabajadores y familiares
obtengan conocimientos y se maneje un lenguaje homologado y apropiado en relación
al fenómeno socio económico de las drogas:.
Abstinencia.- Conjunto de síntomas que ocurren después de que una persona reduce
o detiene abruptamente el uso o consumo de una droga. Se caracteriza por producir
los efectos fisiológicos contrarios a la administración de la droga, además de todo un
conjunto de síntomas emocionales y motivacionales.
Abuso de drogas.- Es el uso repetido de una droga en situaciones que implican riesgos
psicofísicos para la persona, que sigue consumiendo a pesar de la potencial afectación.
Acompañamiento Terapéutico.-Técnica de sostenimiento terapéutico donde el con-
sumidor problemático de drogas, construye conjuntamente con el profesional, su tra-
tamiento, la reducción de daños asociados al consumo problemático y la manera de
propiciar espacios adecuados para su desarrollo.
Adicción.- Trastorno crónico y recidivante que se caracteriza por: compulsión en la
búsqueda y toma de la droga; pérdida del control en la limitación de la ingesta; apari-
ción de un estado emocional negativo cuando se impide el acceso a la droga.
Adolescencia.- Etapa de la vida que comprende el período desde los doce a los die-
ciocho años, en la cual se experimentan cambios fisiológicos y psicológicos.
Alcohol.- Sustancia depresora que afecta al cerebro, a la conducta y a la cognición. A
dosis bajas induce una activación conductual, euforia y desinhibición y a medida que se
aumenta la dosis, se incrementan los efectos sedativos de la sustancia.
Alucinógeno.- Sustancia que induce alteraciones de la percepción, el pensamiento
y sensaciones similares a las provocadas por las psicosis, pero que no producen una
marcada alteración de la memoria y la orientación que son características de los sín-
dromes orgánicos.
Atención especializada.- Conjunto de programas terapéuticos que incluyen procesos
de tratamiento y rehabilitación con una serie de intervenciones de ayuda para las per-
sonas que presentan consumo problemático, con el fin de promover su recuperación
y una mejor calidad de vida. Estos programas contemplan servicios residenciales y
ambulatorios.
Casas de acogida y tratamiento.- Albergues públicos para adolescentes y jóvenes
entre 12 y 17 años de edad, derivados del Centro de Tratamiento de Alcohol y Drogas,
del Ministerio de Salud Pública.
Centros de Adolescentes Infractores, (CAI).- Centros para adolescentes privados de
libertad de entre 12 a 18 años de edad.

Centro Especializado en el Tratamiento a Personas con Consumo Problemático


de Alcohol y otras Drogas (CETAD).- Servicio de atención residencial que se encuen-
tra bajo la responsabilidad del Ministerio de Salud Pública que presta servicios de diag-

74
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

nóstico, tratamiento, rehabilitación, reducción de daños, inclusión e integración social a


personas con consumo problemático de drogas.
Consumo de riesgo de drogas.- Patrón de consumo que eleva el riesgo de sufrir
consecuencias nocivas para el consumidor. Éste se refiere a modelos de consumo que
tienen importancia para la salud pública, pese a que el consumidor individual no pre-
senta ningún trastorno actual. Este término se utiliza actualmente por la Organización
Mundial de la Salud (OMS), pero no figura entre los términos diagnósticos de la CIE-10
Consumo nocivo de drogas.- Patrón de consumo de una sustancia psicotrópica que
causa daño a la salud. El daño puede ser físico o mental.
Consumo perjudicial.- Forma de consumo en la que la salud física (como en los casos
de hepatitis por administración de sustancias psicotrópicas por vía parenteral) o mental,
(como por ejemplo, los episodios de trastornos depresivos secundarios al consumo
excesivo de alcohol) de las personas ya se ve afectada.
Consumo problemático de drogas.- Forma de consumo de una o varias drogas que
contempla una relación problemática con las mismas. Es un estado de necesidad psi-
cofisiológica que se expresa en el consumo compulsivo de drogas, que produce un
deterioro del control del uso y alteración de la cognición.
Derivación.- Término utilizado por el Sistema de Salud que define el procedimiento por
el cual los prestadores de salud envían a los usuarios de cualquier nivel de atención a
un prestador externo público o privado.
Diagnóstico.- Procedimiento por el cual se determina el nivel de gravedad del uso o
consumo de drogas, que utiliza diversas herramientas y criterios estandarizados inter-
nacionalmente.
Dosis.- En su acepción farmacológica es la cantidad de una droga que se administra
para lograr eficazmente un efecto determinado. Para efectos del presente documento,
es la cantidad mínima de sustancias estupefacientes o psicotrópicas necesaria para
generar un efecto psicoactivo. Suele ser utilizado en aspectos de interdicción para
referirse a las cantidades que se eliminan del mercado por incautación.
Droga.- Según la Organización Mundial de la Salud es aquella sustancia psicoactiva
que introducida al organismo vivo por cualquier vía -sea esta por inhalación, ingestión,
intramuscular, intravenosa, o subcutánea que es capaz de actuar sobre el Sistema
Nervioso Central provocando una alteración física y/o psicológica; es decir, capaz de
cambiar el comportamiento de la persona y de generar dependencia y tolerancia en
sus consumidores. Se considera al cigarrillo y alcohol dentro de esta categoría, al igual
que a las diferentes sustancias estupefacientes y psicotrópicas, sustancias químicas
o de síntesis, sustancias de uso industrial como: pegantes, colas y otros que se usan
como inhalantes.
Estereotipos.- Imagen estructurada y aceptada por la mayoría de las personas como
representativa de un determinado colectivo. Esta imagen se forma a partir de una con-
cepción estática sobre las características generalizadas de los miembros de esa co-
munidad.
Estigmatización.- Condición, atributo, rasgo o comportamiento que hace que su por-
tador sea incluido en una categoría social hacia cuyos miembros se genera una res-
puesta negativa, catalogándola como socialmente inaceptable o inferior.
Estimulante.- Sustancias que producen potenciación y activación conductual usual-
mente acompañada de un incremento en la actividad motora y neuronal, además
reducen la sensación de fatiga.

75
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Estupefaciente.- Sustancias con alto potencial de producir conducta abusiva y/o de-
pendencia, utilizadas generalmente en contextos controlados por profesionales de la
salud.
Evidencia científica.- Información que sirve para apoyar u oponerse a una hipótesis o
teoría científica. Programas que han obtenido buenos resultados en su implementación.
Evidencias que contribuyan a la toma de decisiones para una efectiva ejecución de
políticas públicas en materia de drogas.
Factores de protección.- Condiciones situacional individuales, sociales o ambientales
que de manera directa o indirecta contribuyen a prevenir, reducir o atenuar la probabili-
dad del uso, y a evitar el consumo de drogas.
Factores de riesgo.- Condiciones sociales, económicas, sociales o biológicas, con-
ductas o ambientes que están asociados o causan un incremento de la susceptibilidad
al uso o consumo de drogas.
Fenómeno socioeconómico de las drogas.- Impactos y consecuencias sociales,
económicas, políticas, culturales y de seguridad ciudadana que se generan por la rela-
ción e incidencia de los individuos, la familia, comunidades y Estados, con las drogas.
“H”.- Denominación de una droga cuya composición, de acuerdo al análisis químico
realizado en el Laboratorio de la Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas,
tiene presencia de heroína con porcentajes que van desde el 20,91% hasta el 82,42%,
y de sustancias de corte como la cafeína y el diltiazem.
Heroína.- Derivado que se obtiene del procesamiento de la morfina, con propiedades
narcóticas y analgésicas, de condición ilegal y altamente adictiva.
Inhalables.- Productos de uso doméstico y/o industrial tales como pegamentos, pintu-
ras, petróleo, gas para mecheros, bombillas de gas butano, ciertos aerosoles, disolven-
te para laca de uñas, algunos extintores, etc., que tienen en común ser volátiles y que
se aspiran llegando rápidamente al torrente sanguíneo y al Sistema Nervioso Central.
Investigación científica.- Proceso por el cual se realiza un estudio metódico y siste-
matizado con que se desea probar una hipótesis o responder a una pregunta especí-
fica. La investigación científica es sistemática, sigue una serie de pasos determinados
por el método científico y un protocolo estandarizado rígido.
Inclusión social.- Integrar a la vida comunitaria a todos los miembros de la socie-
dad, independientemente de su origen, actividad, condición socio-económica o de sus
creencias.
Marihuana.- Sustancia psicoactiva que produce efectos tanto estimulantes como de-
presores del Sistema Nervioso Central, predominando estos últimos. Su principio activo
el THC (tetra-hidro-cannabinol) se obtiene de las plantas Cannabis Sativa y Cannabis
Indica.
Medicamento.- Toda sustancia o mezcla utilizada para la prevención, tratamiento, alivio
o restablecimiento de alguna enfermedad o la modificación de alguna función orgánica.
Micro tráfico de drogas.- Consiste en la actividad ilícita de venta de drogas en pe-
queñas cantidades o dosis. Es utilizado generalmente para referirse a pequeñas can-
tidades de droga para consumo interno, es decir en el territorio nacional. No es un tipo
penal, sino un término de uso coloquial.
Morfina.- Alcaloide principal del opio. Se emplea en medicina como anestésico, anal-
gésico y narcótico. Produce adicción, cambios del estado de ánimo (como euforia, que
puede transformarse en apatía o disforia), depresión respiratoria, somnolencia, retraso

76
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

psicomotor.
Pasta base de cocaína.- Homogenizado de hojas de coca sometidos a desecación y
maceración, tratados posteriormente con solventes orgánicos como keroseno o gaso-
lina y combinado con ácido sulfúrico. El resultado es una pasta de color pardo/negro
que se fuma en pipa o a veces, mezclada con tabaco o cannabis.
Patrones de consumo.- Se refiere a las pautas o formas de uso de drogas, incluyendo
los ciclos y frecuencias de consumo, la asociación de la conducta con las motivacio-
nes subyacentes, los contextos de consumo, los tipos de drogas empleadas y sus
combinaciones. Incluye también las formas de administración de las sustancias (inhalar
o esnifar, inyectar, fumar). Conocer los patrones de consumo de los diversos grupos
permite establecer con mayor precisión acciones preventivas.
Policonsumo.- Consumo de más de una droga o de más de un tipo de droga por una
persona, normalmente al mismo tiempo o una detrás de otra, y por lo general, con la
intención de aumentar, potenciar o contrarrestar los efectos de otra droga.

Prevención integral de drogas.- Conjunto de políticas y acciones prioritarias y perma-


nentes a ser ejecutadas por el Estado, las instituciones y personas involucradas, enca-
minado a intervenir con participación intersectorial sobre las diferentes manifestaciones
del fenómeno socio económico de las drogas, bajo un enfoque de derechos humanos,
priorizando el desarrollo de las capacidades y potencialidades del ser humano, su fa-
milia y su entorno, el mejoramiento de la calidad de vida, el tejido de lazos afectivos y
soportes sociales, en el marco del buen vivir.
Prevención universal.- Tipo de prevención que está dirigida a la población general,
con diferentes niveles de riesgo para el consumo de drogas. No mide el nivel de con-
sumo de los beneficiarios, aunque especifica el tipo de población a la que se dirige.
Prevención selectiva.- Tipo de prevención que se dirige a las personas, familias o
grupos específicos que se encuentran en mayor riesgo para el consumo de drogas y
los problemas asociados.
Prevención indicada.- Tipo de prevención destinada a grupos de personas concretas,
definidas e identificadas como consumidores o a personas con problemas de compor-
tamiento de alto riesgo. Se dirige a personas que son consumidoras de drogas y que
podrían presentar en un futuro un consumo problemático, pero todavía no presentan
dependencia.
Promoción de la salud.- Acciones sanitarias, sociales, culturales y de infraestructura
que aseguran el bienestar, formación, y desarrollo de la salud de los individuos o grupos
sociales.
Protección social.- Conjunto de políticas y programas gubernamentales y privados
con los que las sociedades dan respuesta a diversas contingencias a fin de compensar
la falta o reducción sustancial de ingresos provenientes del trabajo, brindar asistencia a
las familias con hijos y ofrecer atención médica y vivienda a la población.
Reducción de daños.- Conjunto de políticas, estrategias y programas orientados a
la disminución de daños a la salud, sociales y económicos derivados del consumo de
drogas. Desarrolla respuestas enfocadas a tratar los efectos nocivos del consumo de
drogas a través de intervención que colocan énfasis en precautelar la vida de las perso-
nas consumidoras, con el menor daño posible, provocado por el consumo continuado
de drogas.
Reducción de la demanda.-Término general usado para describir las políticas o pro-
gramas dirigidos a reducir la demanda de drogas psicoactivas entre los consumidores

77
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

sobre todo en referencia a las estrategias de prevención, tratamiento y rehabilitación e


inclusión.
Reducción de la oferta.- Término general que se utiliza para referirse a las políticas o
los programas dirigidos al control y fiscalización de la producción y la distribución de
drogas, en especial, las estrategias para hacer cumplir las leyes reduciendo el suminis-
tro de drogas ilegales.
Reducción de riesgos.- Conjunto de políticas, estrategias y programas orientados a la
disminución de riesgos a la salud, sociales y económicos asociados al uso o consumo
de drogas. Desarrolla acciones enfocadas a informar, sensibilizar y concientizar sobre
los efectos nocivos del uso o consumo de drogas, que colocan énfasis en evitar en la
mayor medida posible, los riesgos asociados al uso o consumo de drogas.
Rehabilitación.- Proceso mediante el cual una persona con consumo problemático
alcanza un estado de salud, una función psicológica y un bienestar social óptimos. La
rehabilitación tiene lugar después de la fase inicial de tratamiento (que puede requerir
desintoxicación y tratamiento médico y psiquiátrico).
Reinserción.- Proceso a través del cual se restituyen los derechos de una persona
a través de la nivelación educativa, intervención psicosocial, capacitación e inserción
laboral, además de actividades deportivas y culturales, busca incidir efectivamente en
los factores individuales y sociales de las personas.
Salud mental.- Estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias
capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma
productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad.
Servicios Ambulatorios.- Atención integral en salud mental, se la realiza a través de
consulta externa en los centros de salud de primer nivel, es aquí donde se evalúa,
diagnóstica y se proporciona tratamiento ambulatorio conforme a las necesidades y
evaluación psicológica realizada por el profesional.
Servicios Ambulatorios Intensivos.- Proporciona tratamiento ambulatorio intensivo
a personas que presentan dependencia, consumo perjudicial, comportamiento inade-
cuado recurrente, trastornos mentales graves en un período de tratamiento diario o casi
diario durante todo el día. Este espacio terapéutico proporciona tratamiento, individual,
familiar y de grupo.
Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas (SETED).- Es una entidad
desconcentrada adscrita a la Presidencia de la República, que ejerce las facultades de
asesoría, coordinación, seguimiento y evaluación de la implementación de la política
pública relacionadas al fenómeno socio-económico de las drogas
SISALEM, Sistema de Saldos Empresariales.- Es una herramienta informática que
permite a las empresas o personas naturales calificadas reportar movimientos transac-
cionales, comprobar los cupos disponibles para adquisición de sustancias catalogadas
y solicitar guías de transporte para la movilización intercantonal.
Sistema David.- Es una herramienta informática empleada por la Policía Nacional que
permite realizar análisis delictivos para establecer comportamientos, incidencia y distri-
bución geográfica en espacios territoriales del delito. Con el sistema se puede visualizar
gráficamente la ocurrencia de delitos para que la Policía genere estrategias y planes de
acción.
Sistema Nacional de Georeferenciación.- Es un mecanismo de control implementa-
do por la Secretaría Técnica de Prevención Integral de Drogas en la transportación de
sustancias catalogadas sujetas a fiscalización, en vehículos con capacidad de carga
superior a tres toneladas métricas, los cuales cuentan con dispositivos de rastreo sate-

78
Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

lital homologados al sistema institucional.


Sistema de Control y Fiscalización (SISCYF).- Es una herramienta con la que se
analiza la información reportada a través del SISALEM. Este sistema emite reportes de
pre-fiscalización, realiza cruce de compras con ventas y posibilita la atención de trámi-
tes relacionados a la calificación y de inspecciones y fiscalizaciones.
Sistema Nacional de Información Sobre Drogas.- Procesos de levantamiento y re-
copilación de información sobre el fenómeno socioeconómico de las drogas de regis-
tros administrativos y otras fuentes de información, dichos procesos desencadenaron
en la creación del Sistema Integrado de Información sobre Drogas de Ecuador (SIDE) y
la generación del Índice de Concentración Territorial de Drogas, los cuales comprenden
insumos importantes dentro la información con la que se cuenta para la formulación de
políticas.
Sustancias catalogadas sujetas a fiscalización (SCSF).- Sustancias estupefacien-
tes, psicotrópicas, precursores químicos y sustancias químicas específicas, de origen
natural o sintético listadas en el anexo II de la Ley de Prevención Integral del Fenómeno
Socio Económico de las Drogas y de Regulación y Control del Uso de Sustancias Ca-
talogadas Sujetas a Fiscalización.
Tratamiento.- Constituye una etapa del proceso de atención desarrollado con la in-
tervención voluntaria de la persona afectada por el consumo problemático de drogas,
destinada a mejorar las capacidades individuales, familiares y sociales del sujeto.
Tolerancia.- Estado de menor sensibilidad a la droga, producido como resultado de la
exposición repetida de la misma. A raíz de la administración prolongada de la sustancia,
la persona consumidora requerirá mayores cantidades para sentir los efectos previa-
mente experimentados, con menor cantidad de la droga.
Uso de drogas.- Forma de administración de una sustancia que no necesariamente
produce consecuencias negativas en el individuo e indica, el consumo, utilización, gas-
to de una sustancia sin que se produzcan efectos médicos, sociales, familiares, etc. El
uso es la manera más habitual de administración de drogas, por referirse a aquella que
se realiza de forma esporádica o de manera recreativa. En ausencia de otras especifi-
caciones, debe entenderse un consumo aislado, ocasional, episódico, sin tolerancia o
dependencia.
Violencia de género.- Se considera violencia toda acción que consista en maltrato
físico, psicológico, sexual, social o económico, ejecutado por un miembro de la familia,
de la sociedad o del Estado en contra de las mujeres o demás integrantes del núcleo
familiar, por el hecho de ser mujeres.
Vulnerabilidad o situación de riesgo.- Está relacionada con uno o varios factores de
riesgo en la medida que el sujeto, el grupo o la comunidad no tienen los recursos o
no viven en condiciones que les permitan la satisfacción de sus necesidades básicas
(educación, salud, trabajo, entre otros). Se considera que existe una fuerte correlación
entre nivel de exclusión y nivel de vulnerabilidad.

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

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Guía de prevención integral del uso o consumo de drogas para el ámbito laboral

Coordinaciones Zonales y
Oficinas Ténicas - SETED a nivel nacional
Coordinación Zonal Dirección Contacto

Zonal 1 Velasco 870 y Sánchez y


Sede: Ibarra (Imbabura, Carchi, 062 959 762
Cifuentes. 062 959 763
Esmeraldas, Sucumbíos) 5to Piso Ofi. 505 y 507

Tulcán: Av. Brasil y Calderón, Tulcán 062981835


Oficina técnica de la Zona1 2do Piso alto, esquina Rumichaca 062960156

Av. Jaime Roldos Aguilera


Esmeraldas: Recinto Portuario (a lado 062710800
Oficina técnica de la Zona1 Unidad Canina Antinarcóticos, 062725081
ex oficina FLOPEC)

Zonal 2
Sede: Tena Napo, Orellana, Pichincha Agustín Calapucha y
(Excepto DMQ) 062 886 145
Víctor Carbone
062 888 227
Sedes Técnicas: (Barrio Dos Ríos)
Fco. Orellana y Quito
Zonal 3 Calle Calisto O3-58 y
032 421 941
Sede: Ambato (Chimborazo, Sucre, Edificio Clantour. 032 829 231
Cotopaxi Pastaza, Tungurahua) 8vo. piso

Zonal 4 Calle Nardos y Av. 15 de


Sede: Portoviejo (Manabí, Santo 052 933 954
Abril, detrás del Edificio Ecu 052 934 072
Domingo de los Tsáchilas) 911

Santo Domingo Calle Fco Pacheco y Diego


de Almagro, 2º piso Unidad 022762970
Oficina técnica de la Zona 4
Educativa Luis Ramia
Zonal 5 Av. Carlos Luis Plaza Dañín
Sede: Guayas y Calle Francisco Boloña, 043726320
(Bolívar, Los Ríos, Santa Elena, Edif Público del Sector Ext. 18163
Galápagos) Social, 4º piso

Zonal 6 Av. Miguel Moreno y M.


López, esquina. 074 096 090
Sede: Cuenca 074 096 190
(Azuay, Morona Santiango, Cañar) A una cuadra del Edifcio
Colibrí 074 096 271

José Antonio
Zonal 7
Eguiguren 14-18, entre 072 571 967
Sede: Loja
Bolívar y Sucre.Edif. 072 582 717
(El Oro, Loja, Zamora, Chichipe)
Novimueble, 3er piso

Machala: Calle 10 de Agosto 1902, 072 933 005


Oficina Técnica de la Zona 7 callejón primera B norte, 072 930 190
esquina.
Zonal 8 Av. Carlos Luis Plaza Dañin
Sede: Guayaquil y Calle Francisco Bolaña. 043726320
(Cantones de Guayaquil, Durán, Edif Público del Sector Ext. 18163
Samborondón) Social. 4to piso. Ext. 18154
Ejerce control de la Zona 5 (Frente Policentro)

Zonal 9 General Robles E-4-54


Sede: Distrito Metropolitano 022 940 300
y Rio Amazonas Ext. 2131
de Quito

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83
www.prevenciondrogas.gob.ec

1800 DECIDE (332433)

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