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“LA ACCIÓÓ N HUMANA”

“LA ACCIÓN HUMANA”


1. Acción deliberada y reacción animal
a. ¿Qué es la acción humana?

La acción humana es una conducta consciente, movilizada voluntad transformada en


actuación, que pretende alcanzar precisos fines y objetivos; es una reacción consciente del
ego ante los estímulos y las circunstancias del ambiente; es una reflexiva acomodación a
aquella disposición del universo que está influyendo en la vida del sujeto.

Es conducto deliberado:

Ludwig von Mises sostiene que la acción humana concebida como conducta deliberada
surge como una “categoría a priori”.

Mises le da características propias:

Según Mises, estas categorías a priori, que comprenden la lógica, las matemáticas y la
praxeología, tienen en este último caso contenidos conceptuales concretos que son a priori 1
dado que surgen de la introspección.

De este modo fundamenta Mises la posibilidad de establecer a la praxeología como una


ciencia deductiva, a priori, de la acción humana, independiente de cualquier tipo de análisis
empírico

Reacción del ego:

Es una reacción consciente ante los estímulos del ambiente.

Proceder consciente:

La acción humana es conducta consciente, deliberada, por voluntad propia.

Proceder inconsciente:

Actuación involuntaria referente a las realidades externas.

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Praxeología:

Se ocupa de la acción humana no de los fenómenos psicológicos, sino de la acción


como tal. Por lo tanto, que una acción sea fruto de clara deliberación o de recuerdos
olvidados y deseos reprimidos que influyen en la voluntad, para nada afecta el acto en
cuestión.

Acción:

La acción no consciente simplemente es preferir, desear que algo suceda sin actuar al
respecto, ahora bien, quien sólo desea y espera, no interviene activamente en el curso de
los acontecimientos ni en la plasmación de su destino. El hombre en cambio, al actuar,
opta, determina y procura alcanzar un fin.

De dos cosas que no pueda disfrutar al tiempo, elige una y rechaza la otra. La
acción, por tanto, implica, siempre y a la vez, preferir y renunciar.

La acción es una cosa real, lo que cuenta es la conducta del hombre, no sus intenciones
referentes a actuaciones proyectadas pero nunca realizadas.

Actividad consciente y trabajo físico

La acción implica acudir a ciertos medios para alcanzar determinados fines. Unos de los
medios generalmente empleados es el trabajo consciente. Sin embargo quien ordena o
prohíbe actúa sin recurrir al trabajo físico, son actuaciones que influyen en la realidad

Actuar no supone sólo hacer, sino dejar de hacer aquello que podría ser realizado. Por lo
tanto, la acción es la voluntad de la expresión humana.

En consecuencia, voluntad significa la capacidad del hombre para elegir entre distintas
actuaciones, prefiriendo lo uno o lo otro y procediendo de acuerdo con el deseo de
alcanzar una meta ambicionada o de rehuir la desechada

b. Los requisitos previos de la acción humana

Contento y satisfacción

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Aquel estado del ser humano que ni induce ni puede inducir a la acción. El hombre, al
actuar, aspira a substituir un estado menos satisfactorio por otro más satisfactorio. La
mente presenta al actor situaciones más gratas, que mediante la acción procura
alcanzar. Es siempre el malestar que induce al individuo a actuar.

Ser satisfecho:

El ser satisfecho carecería de motivaciones para variar su estado, no tendría deseos,


anhelos, sería perfectamente feliz.

Pensar:

Pero no sólo el malestar, o el estado de cosas más atractivo son suficientes para motivar
al hombre al actuar, debe concurrir un tercer requisito, el pensar deliberadamente para
suprimir la incomodidad sentida, de no existir el interesado se conformaría con lo
inevitable.

Presupuestos de la acción humana:

El ser que vive bajo condiciones de actuación es un ser humano, no solamente un homo
sapiens sino también hom agens2. Por lo tanto, los seres que no tienen capacidad de actuar
no son seres humanos. En consecuencia, carecen de características específicamente
humanas.

Homo economicus:

Es el concepto utilizado en la escuela neoclásica de economía para modelizar el


comportamiento humano. Esta representación teórica se comportaría de forma racional
ante estímulos económicos siendo capaz de procesar adecuadamente la información que
conoce,
y actuar en consecuencia.

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Homo A gens: Quien opera basándose en su propia y siempre mudable escala de valores. las
cuales combinadas y entrelazadas generan el total de la oferta y la demanda (valoración
subjetiva).

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2. Acerca de la Felicidad

Según Mises, suele llamarse feliz a la persona que ha conseguido los objetivos que se
había propuesto.

La acción humana pretende dar satisfacción al anhelo sentido por el individuo que
actúa. No cabe ponderar la mayor o menor satisfacción más que a través de los
juicios individuales y subjetivos de valoración, distintos según los interesados y dispares
según los momentos.

Ataraxia:

Es la disposición del ánimo propuesta por los epicúreos, estoicos y escépticos, gracias
a la cual un sujeto, mediante la disminución de la intensidad de sus pasiones y deseos, y la
fortaleza frente a la adversidad, alcanza el equilibrio y finalmente la felicidad, que es el fin
de estas tres corrientes filosóficas.

La ataraxia es, por tanto, tranquilidad, serenidad e imperturbabilidad en relación con


el alma, la razón y los sentimientos.

Tautología:

Es una afirmación obvia, vacía, retórica, redundante.

Acerca de los instintos y los impulsos:

Según Mises, la actividad no se halla regida por la razón, sino que viene originada por
fuerzas innatas, impulsos, instintos y disposiciones que el pensamiento racional no
comprende.

Lo que distingue la acción impulsiva es que contrasta más serenamente el costo y


el fruto obtenido. Por lo tanto, los seres irracionales siguen el impulso de mayor
vehemencia.

En consecuencia, según Mises, el hombre es capaz de dominar sus impulsos, vence a sus
instintos, domina sus emociones y deseos racionalizando su conducta, ordena en escala
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valorativa sus deseos y anhelos, decide y actúa. Por lo tanto, lo que distingue a hombre
de la bestia es que procede de manera consciente.

3. La acción humana como presupuesto irreductible

Los hombres han querido conocer el origen de cuanto existe, los cambios, la esencia de
todo lo que engendra y la causa de sí misma. No obstante, la ciencia, advierte la limitación
de la mente humana.

Dónde:

 Monoismo enseña que no hay más que una sustancia esencial.


 Dualismo que hay dos
 Pluralismo que hay muchas

Las disputas de orden metafísico3 son insolubles.

El monismo materialista:

El Monismo materialista asegura que los pensamientos y las voliciones humanas son
fruto y producto de los órganos corporales, de las células y los nervios centrales.
El pensamiento, la voluntad y la actuación del hombre serían mera consecuencia de
procesos materiales que algún día la ciencia (física y química) podrá explicar.

Relación cuerpo y alma

Existe una relación no explicada ni comprendida entre los procesos mentales y


fisiológicos, tales realidades vienen determinadas por sus causas, que ocasionan
actos concretos. Por lo tanto debe considerarse en este caso un dualismo metodológico.

La razón y experiencia:

Muestran dos reinos

separados: Según Mises

 El externo, de los fenómenos físicos, del sentimiento, y fisiológicos.


 El interno del pensamiento, del sentimiento, de la apreciación y de la

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actuación consciente.

Se desconoce los puentes que unen estas dos esferas y el porqué, a reflejos humanos
diferentes producen respuestas iguales dispares.

La ciencia (monismo y materialismo) no puede explicar la producción de las ideas.

La acción humana es una de las fuerzas que provocan los cambios, es un elemento
más de la actividad universal y del devenir cósmico. Resulta, por lo tanto, legítimo objeto
de investigación científica, y al no poder ser fraccionada por sus causas integrantes, debe
ser considerada como presupuesto irreductible y como tal estudiada.

Los cambios provocados por la acción humana carecen de trascendencia comparados


con los efectos engendrados por las grandes fuerzas cósmicas. Por lo tanto, el
hombre constituye un grano de arena contemplado desde el ángulo de la eternidad y del
universo infinito.

Según Mises, para el individuo, la acción humana y sus vicisitudes son lo real. En
consecuencia, la acción constituye la esencia de su naturales y existencia, el medio de
proteger su vida y de elevarse por encima del nivel de animales y plantas.

Todos los esfuerzos humanos son transcendentales para el hombre y para la ciencia
humana.

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4. Racionalidad4 e irracionalidad5; subjetivismo6 y objetividad7 en la


investigación praxeológica.

Según Mises, la acción humana es siempre racional, al hablar de acción racional es


incurrir en evidente pleonasmo8 y por tanto debe rechazarse. Por lo tanto, el fin último de
la acción es la satisfacción de algún deseo del hombre actuante.

Según Mises, nadie puede reemplazar los juicios de valoración del sujeto en acción por
los propios. Nadie está calificado para decidir qué hará a otro más o menos feliz.

Acciones irracionales:

Son aquellas acciones que prescindiendo de ventas materiales y tangibles tienen


a alcanzar satisfacciones ideales o elevadas.

Según Mises, “Quien sacrifica la vida, la salud o la riqueza para alcanzar bienes
más altos, como la lealtad a sus convicciones religiosas, filosóficas y políticas
o la libertad y la grandeza nacional viene impedido por consideraciones de índole
no racional. La prosecución de estos fines, no es ni más ni menos racional o
irracional que la de otros fines humanos”.

La vida es para el hombre resultado de una elección, de un juicio valorativo. Por


lo tanto, al aplicar calificativos racional o irracional a los medios elegidos para la
consecución de fines determinados lo que se trata de ponderar es la oportunidad e
idoneidad del sistema adoptado.

Refleja reacción

Lo opuesto a la acción humana no es la conducta irracional, sino la refleja reacción


de los órganos e instintos corporales al estímulo que no puede ser controlada a voluntad.
(Von Mises & Von Mises, 1980)

Reacción refleja por acción consciente:

Reflexiones: Según (Von Mises & Von Mises, 1980)

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 El hombre puede responder ante un mismo agente por reacción refleja y


acción consciente.
 La ciencia siempre es racional, presupone intentar aprender los fenómenos
del universo mediante una sistemática ordenación de todo el saber disponible.
 La descomposición analítica del fenómeno en sus elementos constitutivos, tiene
un tope.
 La mente humana es incapaz de concebir el fenómeno si no tiene límite.
 El sistema científico que alcanza este límite es racional.
 El hecho irracional es el dato irreductible9.

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Dato irreductble: Fenómeno que no admite ulterior análisis, al menos en el estado actual de
nuestros conocimientos.

Irracionalidad de la vida y del universo

 Al no tener suficientes datos de la vida y del universo, es absurdo el tratar


de encuadrarlos en límites irreductibles. (Von Mises & Von Mises, 1980)

Asertos10 de Praexología de la Economía:

 Resultan válidos para toda acción humana, independientemente de los


motivos, causas y fines en que se fundamentan. (Von Mises & Von Mises, 1980)

Los juicios finales de valoración y los fines últimos de la acción humana:

 Son hechos dados para cualquier forma de investigación científica. (Von Mises
& Von Mises, 1980)

La Praexología:

Trata de los medios adoptados para la consecución de los fines últimos. Su objeto de
estudio son los medios no los fines.

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Subjetivismo11 de la ciencia general de la acción humana:

Acepta como realidades insoslayables los fines últimos a que el hombre, al


actuar, aspira; es enteramente neutral respecto a ellos, absteniéndose de formar juicio
valorativo alguno. El único módulo de que se sirve en examinar si los medios empleados
son idóneos
o no para la consecución de los fines propuesto,

5. La causalidad como requisito de la acción

El hombre actúa porque es capaz de descubrir relaciones causales que provocan


cambios y mutaciones en el universo. El actuar implica y presupone la categoría de
causalidad. Sólo quien contemple el mundo a la luz de la causalidad puede actuar. (Von
Mises & Von Mises,
1980) Por lo tanto, la causalidad es una categoría de la acción.

Según Mises, sin causalidad ni regularidad fenomenología no cabría ni el raciocinio ni


la acción humana. Por lo tanto, tal mundo sería un caos, en el cual vanamente el individuo
se esforzaría por hallar orientación y guía. En consecuencia, el hombre no actúa cuando
no percibe relaciones de causalidad y así si no puede influir en la causa no actúa. (Von
Mises
& Von Mises, 1980)

Análisis de causalidad12:

El análisis de la causalidad consiste en preguntarse al sujeto:

Según Mises, ¿Dónde y cómo debo intervenir para desviar el curso de los
acontecimientos y que tipo de interferencia adoptar capaz de impulsar hacia las mejores
metas que más convengan a mis deseos?

6. El alter Ego.

Si tomamos el término causalidad en su sentido más amplio, la teleología13


puede considerarse como una rama del análisis causal. (Von Mises & Von Mises, 1980)

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Instintos:

Según Mises, hay conductas que no pueden ser explicadas, en los principios causales de
las ciencias naturales ni tampoco cabe encuadrarse entre las acciones humanas de índole
consiente.

Para comprender tales actuaciones nos vemos forzados a asignarles la condición


de cuasi acciones, hablamos de instintos útiles

Pero, al no hallar vestigio alguno de una mente consciente, concluimos que un factor
desconocido, al que denominamos instinto, fue el agente instrumental. (Von Mises & Von
Mises, 1980)

a. El hombre vegetativo:

El hombre como fin último, renunciar totalmente a la acción, Tales idearios


consideran la vida como un mal, que sólo pena, sufrimiento y angustia proporciona a los
mortales: niegan apodícticamente que consciente esfuerzo humano alguno pueda hacer más
grato el tránsito terrenal. Sólo aniquilando la consciencia, la volición y la vida es posible
alcanzar la felicidad. (Von Mises & Von Mises, 1980)

Apriorismo:

Según Mises, “es la capacidad ilimitada de la mente humana para conocer a priori la
realidad”. En consecuencia, para Mises, la economía no era una ciencia experimental sino
una ciencia a priori. Por lo tanto, aspiran formular conclusiones universalmente válidas
para todo ser que goce de una estructura lógica típica de la mente humana. La Praexología.

La felicidad:

Según Mises, es aquel estado del ser humano que no induce ni puede inducir a la
acción. Su concepto de felicidad es entendida como ausencia de acción, la describe
como el
hombre vegetativo. Por lo tanto, según Mises el hombre perfectamente feliz, tendría serias

dificultades para seguir siendo hombre, pues ya no actuaria y como vimos esta es
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una característica de la especie humana.

Consecuencias de la acción

Según Mises, actuamos racionalmente, nuestras acciones tienen


características específicas, deben de ser conscientes y motivadas para
conseguir objetivos y fines concretos. Por lo tanto, toda acción humana es real y deben
materializarse y las consecuencias de la acción humana deben tener como meta la mejora
del nivel de satisfacción de la persona.

Racionalidad

La acción humana es siempre racional. Por lo tanto, a la capacidad de actuar de


acuerdo a un fin. No necesariamente a que siempre se actúe conforme a la lógica, sino más
bien en base a lo que decide de acuerdo a su subjetiva escala de valores del sujeto que
lleva a cabo la acción. (Von Mises & Von Mises, 1980)

Irracionalidad

Son aquellas acciones que prescindiendo de ventas materiales y tangibles tienen


a alcanzar satisfacciones ideales o elevadas.

Por lo tanto, según (Von Mises & Von Mises, 1980) “Quien sacrifica la vida, la salud o
la riqueza para alcanzar bienes más altos, como la lealtad a sus convicciones religiosas,
filosóficas y políticas o la libertad y la grandeza nacional viene impedido por
consideraciones de índole no racional. La prosecución de estos fines, no es ni más ni
menos racional o irracional que la de otros fines humanos”.

La vida es para el hombre resultado de una elección, de un juicio valorativo.

Relaciones causales

La causalidad según Mises es la concepción de que la regularidad pasada predice la


regularidad futura. Esa concepción es un prerrequisito a todo razonamiento respecto de la
causa y el efecto en el mundo natural.

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Según Mises “solo con esta suposición apriorística puede uno inferir a partir de la
regularidad observada en el pasado la misma regularidad en los eventos futuros”.

En un mundo sin causalidad y regularidad de fenómenos no habría espacio para el


razonamiento humano y la acción humana.

Según Mises, “un mundo así sería un caos en el que el hombre no podría encontrar
ninguna orientación ni guía. El hombre no es ni siquiera capaz de imaginar las condiciones
de un universo así de caótico”.

Teleología

Teoría que postula que la causa y dirección de los cambios en los fenómenos están
determinadas por un plan previo o un propósito, no definido por las leyes de las ciencias
naturales.

Por eso se dice que todas las acciones humanas son teleológicas.

Epistemología:

La parte de la filosofía que estudia el conocimiento es la gnoseología, de la cual la rama


que estudia la teoría del conocimiento científico se denomina epistemología. Esta rama
comprende el objeto y la metodología de las ciencias.

La voluntad

Según Mises, la voluntad del hombre no es libre en sentido metafísico (libre de


causación)

La libertad de la voluntad no significa que las decisiones que guían la acción del
hombre caigan, desde el exterior al tejido del universo y le añadan algo que no tenga
relación y sea independiente de los elementos que habían formado antes el universo.
Las acciones son dirigidas por ideas y las ideas son productos de la mente humana,
que es definitivamente una parte del universo y cuyo poder está estrictamente determinado
por toda la estructura del universo.

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Sin embargo, según Mises, la voluntad del hombre es libre en el sentido de que puede
suprimir sus impulsos.

El hombre tiene el poder de suprimir los deseos instintivos, tiene voluntad propia, elige
entre fines incompatibles. En este sentido, es una persona moral; en este sentido, es libre.

7. Conclusiones

La acción humana es una conducta consciente, que pretende alcanzar precisos fines y
objetivos. Por lo tanto, La acción humana pretende dar satisfacción al anhelo sentido por
el individuo que actúa.

El hombre que renuncia totalmente a la acción, es vegetativo, se convierte en un


hombre feliz. Sin embargo, el hombre feliz no actúa, a diferencia, el hombre al actuar,
opta, decide, determina y procura alcanzar un fin.

En consecuencia, actuamos racionalmente y nuestras acciones tienen características


específicas, y éstas deben de ser conscientes y motivadas para conseguir los objetivos
y fines concretos.

Por lo tanto, toda acción humana es real y para que se considere acción
es imprescindible el que se materialice, no puede quedarse solamente en intenciones.

Así, las consecuencias de la acción humana deben de tener como meta la mejora
del nivel de satisfacción de la persona.

Por lo tanto, El hombre, al actuar, aspira a substituir un estado menos satisfactorio por
otro más satisfactorio.

Y así, la mente presenta al actor situaciones más gratas, que mediante la acción procura
alcanzar. Según Mises, el malestar es el que induce al individuo a actuar, para así cambiar
sus incomodidades.

Por lo tanto, la acción humana es una de las fuerzas que provocan los cambios, es un
elemento más de la actividad universal. Por lo tanto, el actuar del hombre es trascendental
para el ser, como para la ciencia humana.

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En conclusión, la suposición de que siempre actuamos racionalmente es un instrumento


muy útil para el análisis económico y esta suposición otorga un gran poder de decisión y
responsabilidad a la acción humana y al ejecutor de ese poder que es el hombre
consciente, racional, activo, responsable con el Poder de cambio que conllevan sus
decisiones, en busca de alcanzar fines y objetivos concretos para satisfacer sus deseos y
necesidades.

8. Bibliografía

Von Mises, & Von Mises, L. (1980). Tratado sobre economía. Madrid: Unión Editorial. S. A.

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