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La Revolución Industrial

• Supuso el paso de una economía agraria, artesanal y de subsistencia a otra en la que es


dominante la industria, la producción con máquinas y los intercambios.
• La transición de un tipo de economía a otro se inició por primera vez en Inglaterra a
finales del siglo XVIII.
• Durante el siglo XIX estos cambios se extendieron a otras zonas de Europa, América del
Norte e incluso de otros continentes.

I. La industria antes de la Revolución Industrial

1. Las economías preindustriales

• La mayoría de la población eran campesinos que practicaban una agricultura poco


productiva y recibían unos ingresos que apenas les permitían sobrevivir.
• Salvo una pequeña minoría, la mayoría de las familias tenían que dedicar el 80% de sus
ingresos para adquirir alimentos.
• Cada pocos años tenían lugar hambrunas y épocas de carestía por el aumento del precio
de los alimentos (malas cosechas). Lo que en muchas ocasiones daba lugar a revueltas.
• La escasez de ingresos impedía la adquisición de productos manufacturados, el ahorro
y la formación de capital.

2. La industria casera: la protoindustrialización

• La reducida producción industrial tenía su origen en pequeños talleres artesanales y


algunas fábricas promovidas por el estado (fábricas reales).
• En el siglo XVIII, en algunas regiones de Europa, los campesinos comenzaron a compartir
el trabajo agrícola con la elaboración de tejidos que se vendían después por comerciantes
en mercados lejanos.
• En un principio este trabajo era un proceso autónomo del campesino (domestic system),
pero después tanto los instrumentos como la materia prima eran suministrados por un
comerciante que les pagaba un salario (putting out system).
• A finales del siglo XVIII, para facilitar el suministro de materias primas, reducir costes y
controlar el trabajo, la producción se concentró en un solo lugar (factory system).

II. La Revolución Industrial británica

• La primera revolución industrial se inicia en Gran Bretaña en las últimas décadas del siglo
XVIII.
• Se ve facilitada por una serie de factores: demográficos, transformaciones agrarias, el
comercio internacional y la revolución en los transportes.

1. El factor demográfico

• El siglo XVIII supone para Gran Bretaña un crecimiento espectacular de su población, por
un descenso importante de la mortalidad y una natalidad elevada.
• Entre 1700 y 1900, Gran Bretaña pasó de menos de 6 millones a más de 40 millones de

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habitantes, a los que hay que sumar 17 millones de emigrantes a ultramar.
• Las causas del descenso de la tasa de mortalidad fueron las mejoras en la alimentación
y los avances en la medicina e higiene.
• Este crecimiento demográfico hizo posible una mayor demanda de productos que era
condición necesaria para una fabricación masiva.

2. Las transformaciones agrarias

• Al conjunto de transformaciones agrarias que tienen lugar en Inglaterra durante el siglo


XVIII se conoce como Revolución Agrícola.
• Los cambios en la agricultura posibilitaron una mayor productividad, la mecanización de
parte de las labores y la producción de excedentes para el mercado.
• Las transformaciones fueron técnicas como la desaparición del barbecho por la rotación
de cultivos, la selección de semillas y especies y una incipiente mecanización.
• Pero también se produjeron cambios estructurales como la formación de grandes
propiedades a través de las leyes de cercamiento.
• La formación de grandes propiedades hará posible la inversión del capital necesario para
acometer las innovaciones.
• Los jornaleros y pequeños propietarios que no disponían del capital necesario no pudieron
soportar la competencia de la gran propiedad y abandonaron el medio rural para buscar
trabajo en las ciudades.
• Así, la Revolución Agrícola contribuirá a la industrialización con:
B Mano de obra abundante y por tanto barata.
B Alimentos suficientes para una población urbana en aumento.
B Parte del capital necesario.

3. El papel del comercio internacional

• Gran Bretaña, en el siglo XVIII, controlaba una buena parte del comercio mundial, tanto
en Europa como en las rutas de ultramar.
• Sus exportaciones se basaban en tejidos de lana y productos coloniales (azúcar, té,
esclavos, etc.).
• En la 2ª mitad del siglo, imitando los métodos indios, comenzaron a producir tejidos de
algodón que tenían una mayor demanda que los de lana.
• Con la industria textil algodonera comienza la Revolución Industrial.
• El importante papel en el comercio internacional proporcionó a Gran Bretaña:
B El acceso a materias primas necesarias para la industria (algodón).
B Mercados en todo el mundo y
B unos beneficios que servirán para financiar la industrialización y crear un sistema
financiero (bancos y aseguradoras).

4. Los transportes

• La insularidad de Gran Bretaña favorecía las comunicaciones marítimas.


• En el siglo XVIII, además se desarrolló un sistema de canales interiores navegables y se
avanzó en la construcción de caminos.
• Por último, en las primeras décadas del siglo XIX se inició la construcción de la red de
ferrocarriles.
• Todo ello permitió la formación de un mercado interior unificado como no existía en
ningún otro país.

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III. Industrias y fábricas

• El crecimiento de la población, la revolución agrícola, el comercio internacional y las


mejoras en los transportes favorecieron un incremento de la producción y el consumo.
• Esto, a su vez, aceleró las transformaciones técnicas, el uso de nuevas energías y
nuevas formas de producción.
• Estos procesos se produjeron, en principio, en la industria textil algodonera.
• Las primeras fábricas suponen la concentración de capital y trabajo en un mismo lugar.

1. La lana y el algodón

• Los productores británicos de tejidos de lana, en el siglo XVIII, rechazaron la importación


de tejidos indios de algodón (indianas) y finalmente consiguieron su prohibición por el
Parlamento.
• Esta prohibición no tuvo los efectos deseados, ya que fue un incentivo para el desarrollo
de la industria algodonera doméstica.

2. La máquina de hilar y de tejer

• La mecanización de la producción textil fue un proceso lento.


• Kay, en 1733, inventó el telar de lanzadera volante.
• La nueva máquina de tejer incrementó de tal modo el consumo de hilo que éste comenzó
a encarecerse.
• Los esfuerzos para aumentar la producción de hilo dieron sus frutos con Hargreaves, en
1765, que patentó la spinning jenny , una máquina de hilar manual que ocupaba poco
espacio.
• Crompton, en 1779, inventó la mule jenny, otra máquina de hilar más grande y compleja
que la anterior.
• Estas nuevas máquinas, por su coste y dimensiones, contribuyeron a la desaparición de
la industria doméstica y al nacimiento de las fábricas.
• Con estas máquinas la producción de hilo era tan grande que se hizo necesaria una
máquina de tejer más rápida y potente.
• Así, en 1785, aparece de la mano de Cartwright el telar mecánico, impulsado por una
máquina de vapor.
• Paralelamente, se mecanizaron otros procesos textiles como el estampado y el teñido.

3. La energía y la máquina de vapor

• El uso de energías distintas a la humana es uno de los rasgos esenciales de la industria


moderna, sin ellas la producción se hubiera mantenido en niveles muy bajos.
• La máquina de vapor (Watt, 1781) fue la innovación más importante.
• Su origen se encuentra en las bombas utilizadas en las minas inglesas para extraer el
agua.
• La difusión de la máquina de vapor fue lenta al principio (110 en 1800), pero en 1830
había unas 15.000 máquinas de vapor funcionando en Gran Bretaña.

4. El hierro y la hulla

• La nueva energía y las nuevas máquinas aumentaron la demanda de hierro y carbón.

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• Además, desde principios del siglo XVIII, el carbón había sustituido a la madera para
fundir y trabajar el hierro.
• En Gran Bretaña, las fundiciones y las nuevas industrias metalúrgicas se fueron
instalando en las ricas zonas hulleras de los Midlands (Birmingham) y el sur de Gales.
• El boom de este sector tendrá lugar con los comienzos de la construcción ferroviaria a
partir de 1830.

IV. La industrialización se extiende a otros países

1. Gran Bretaña, el primer país industrial del mundo

• Gran Bretaña se convirtió en la primera potencia económica mundial.


• Su producción industrial y su comercio ejercieron un monopolio mundial hasta bien
avanzado el siglo XIX.
• Los demás países (Francia, Alemania, Rusia o Estados Unidos) iniciaron su proceso de
industrialización de forma más tardía y lenta.
• Entre otras razones porque tuvieron que competir con la industria británica.
• Las teorías del liberalismo económico (Adam Smith) como el libre comercio o la libertad
de los factores productivos, fueron adoptadas por el Reino Unido e impuestas en todo el
mundo.

2. La difusión de la industrialización en la Europa continental

• La industrialización de otros países europeos se llevó a cabo siguiendo el modelo


británico, pero de acuerdo a ritmos y características diferentes.
• El despegue industrial de Bélgica y el norte de Francia, a partir de 1830, se vio favorecido
por la cercanía del Reino Unido, la tradición manufacturera de estas regiones y su
abundancia de carbón y hierro.
• Renania (Alemania) se desarrolló más tarde, pero más intensamente, a partir de su
disponibilidad de carbón (Rhur) y de las demandas ferroviaria y de un mercado alemán
unificado.
• Otros focos, en el siglo XIX, de industrialización textil o metalúrgica fueron Cataluña y
Vizcaya, norte de Italia, este de Francia, Silesia y Sajonia en Alemania o Moravia en el
Imperio austriaco.
• Si en Gran Bretaña la industrialización se había debido a la iniciativa privada, en otras
zonas de Europa tuvieron importancia también los estados y la banca.
• Así, Bélgica, Francia y Alemania se industrializaron para mediados del siglo XIX (first
comers), mientras que países como Italia, España o Rusia tuvieron que esperar a finales
del siglo.

V. La revolución de los transportes

• La Revolución industrial no hubiera alcanzado los resultados que obtuvo sin una mejora
paralela y sustancial de los transportes y las redes de comunicación.
• La principal innovación fue el ferrocarril (Stephenson, 1814-1829), que multiplicó la
velocidad y capacidad de los medios de transporte por tierra.
• El periodo de 1835 a 1900 ha sido calificado como “la era del ferrocarril”.
• En 1850, el Reino Unido tenía en funcionamiento una red ferroviaria que enlazaba las

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principales ciudades y los centros industriales y portuarios.
• En la segunda mitad del siglo se procede al tendido ferroviario en otros países europeos
y Estados Unidos.
• Entre 1850 y 1880, la construcción de ferrocarriles se convirtió en el sector económico
más dinámico.
• El ferrocarril facilitó la producción, el comercio y los movimientos de población.
• La aplicación del vapor a la navegación marítima supuso un aumento en la capacidad de
carga, rapidez y seguridad de los barcos, así como una reducción importante de los
costes.
• La construcción de los canales de Suez y Panamá sirvió también a este propósito de
facilitar el comercio mundial.
• Otra innovación importante fue el tendido de cable para el telégrafo eléctrico que hizo
posible la transmisión rápida de la información a nivel mundial.
• Por último, en 1876 y en Estados Unidos comenzaron a utilizarse los primeros teléfonos.

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