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Tradtrcción de lvlenchu Gutiérrez


y Encarna C¿rstejón

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Barcelona, Buenos Ñres, Caracas, Guatemala, Lima
México, Panamá, Quito, SanJosé, SanJtran, San Salr¡ador
Santafé de Bogorá, Santiago
GEORGE STEINER

"dis-tracción" qLle üene de ttna progresiva "¿lb.stracciótt"-, ¿Qué es litnatura cornp aradaT'r
pronto no poclrirn pennitirse ni la figtrrer cle un Dios "all-
I r slg+]
sente". La gravedad específica que reqtriere el arte trágico
no permitirá tal ausencia. Cuando la teologíay la metafísi-
ca, sean de origen judaico o cristiarlo, intentan ser adultas
frente a los hechos estridentes y Ia provocación de lo inhu-
mano, de Io maldito, que invade nuestra historia reciente,
deben resultar accesibles a la hipótesis de la desesPe.ración.
Todo acto de recepción de una forma dotada de significa-
Si esta hipótesis es una herejía, es una herejía fundamen-
do, en el lenguaje, en el arte o en la música, es comparati-
tal en el centro del problema. Pero cuando la misma religión
vo. El conocimiento es reconocimiento, bien en sentido
permite dicho acceso, el ánimo agonístico y desafiante de
platónico -que remite al recuerdo de las verdades primi-
la tragedia absoluta se queda sin objetivos que merezcan la
genias-, bien en sentido psicológico. Queremos entender,
Pena.
"situar" el objeto ante nosotros -el texto, el cuadro, la so-
Es absurdo profetizar (la libertad ontolóS.u del arte es
nata-, otorgándole el contexto inteligible e informativo de
siempre la de lo inesperado). Mi intuición, sin embargo,
la experiencia preüa relacionada con el mismo. Intuitiva-
me dice gü€, si pueden surgir formas trágicas rePresenta-
mente, buscamos la analogía y el ¡irécedente, los rasgos de
rivas, lo harán a partir de una terrible humillación dentro
una familia (de ahí, "familiar") que relacionan la obra que
de la teología misrla, a partir de una desnuda aquiescen-
es nueva para nosotros con un contexto reconocible. En el
cia ante la derrota. Existen movimientos espirituales de
caso de la innovación radical, de la estructura poética, re-
esta naturaleza, como los que encontramos en Kierke-
presentativa o musical que nos sorprende por carecer de
gaard, o en el comentario de Karl Barth sobre la Epístola a
alguna manera de precedentes, el proceso de respuesta
los Romanos, de t g r g. La superficialidad y la indiferencia
es un complejo movimiento encaminado a incorporar lo
que ahora prevalecen podrían romperse. Ihfka invocó un
nuevo'a lo ya conocido. Incluso la originalidad extrema
hacha de hielo para llegar al helado coraz6n. Pero, inclu-
comieiza,a medida que entablamos un diálogo inrerroga-
so si eso llegara a Pasar, uno presiente que las ficciones
tivo con ella, por hablar de los orígenes. En la percepcíón
correlati'ras no serían las de la tragedia absoluta o el eleva-
de lo inteligible y en la respuesta a lo inteligible no existe
do melodrama. Estas ficciones estarían más cerca de ser
ejercicios de pantomima nocturna, como cofTesponde a
un posfacio y a un tiempo de epílogo. * Discurso inaugural, Universidad de Oxford, r gg4.
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GEORGE STEINER ¿Qué es litratura comparada?

la inocencia absoluta; tampoco la desnudez adánica. La in- del potencial de toda su histbria. Todqs los usos previos de
I

terpretación y eljuicio estéticos, por esponráneos que pue- esta palabra o esta frase están i{nólícitos en ella o, como
dan ser sus pronunciamientos, por provisionales, € incluso dirían los físicos, la "implo¡¡enan". Estrictámente, no po-
erróneos, surgen de una cámara de .resonancia hecha de demoGEii que sepamos nada de su invención, excepto
reconocimiento y presupuestos históricos, sociales y téc- cuando se trata de un neologismo o de un término técni-
nicos. (Aquí, el sentido legal de este término resulta per- co cuya aparición podemos documentar con mayor o me-
tinente: existe cierto contrato de desciframiento final, de nor fiabilidad. ¿Quién inventó, quién utilizó Por primera
evaluación informada, que refuerza el encuentro de nues- vez las palabras que articulan nuestra conciencia y organi-
tra sensibilidad con el texto o la obra de arte.) En este zan nuestras relaciones con otro individuo y con el mun-
proceso dinámico, llamado "hermenéuti ca" quizá por Her- do? ¿Quién originó los símiles, las metáforas que codifican
mes, dios de los mensajes y las ficciones, esrá implícita la el despliegue de nuestras percePciones, QU€ hacen que el
comparación. ¿Cómo se relaciona esta novela o esta sinfo- mar sea "oscuro como el vino" o concordante el número
nía con lo que hemos leído u oído previamente, con nues- de las estrellas con el de los granos de arena? Nuestra
tras expectativas respecto a la forma ejecutoria? La noción remontada del río, hacia las fuentes del habla, es casi siem-
"hacer nuevo" (imprecación de Ezra Pound) es compara- pre parcial. Somos incapaces de datar, de situar geo-
tiva lógica y sustancialmente. iNuevo en relación con qué? gráficamente, mucho menos en un acto individual de
Ni siquiera en el punto álgido de Io revolucionario existen percepción y de enunciación, el primer alumbramiento
"singularidades" absolutas. Pronto reconocemos la huella del lenguaje. Incluso para los escritores más anárquicos,
de Brahms en Schoenberg, observamos las sombras ilumi- más innovadores, los cimientos linguísticos y, en mayor
nadas de Manet en Rothko. La menor aserción de prefe- medida, los cimientos gramaticales, esrán ya ahí saturados
rencia consiste precisamente en eso: en una comparación. de resonancias históricas, literarias e idiomáticas,
Es muy posible que los reflejos que ponen en juego la si- El artista clásico se regoclja con la utilización de este
militud y la disparidad, la analogía y el contraste, sean fun- legado. Se instala en una casa ricamente amueblada, cuyos
damentales parala psique hurnana y para la posibilidad de espejos, por así decir, irradian la presencia de anteriores
lo inteligible. El francés hace de esta idea algo audible: en inquilinos. El escritor contraclásico se encuentra a sí mis-
"razón" , raison,la "comparación", com.paraison, es capital. mo en una verdadera prisión del lenguaj e. In extrwn'is, hemos
Dada la naturaleza del lengr,raj€, Do podría ser de otra oído hablar de drásticos intentos de fuga. El moümiento
marer"._QA{ dadaísta, el surrealismo o el verbo futurista ruso experi-
oral, bien de unacomunicación escrita, nos llega cargada mentan a la desesperada con la m ezclade los lerrguajes, del
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GE,ORGE STT:INER es lituatura co,mparada?
¿Q"é

discnrso del sinsentido o, en el caso ruso, del "habla este- y del pon¡enir. El proceso semántico es un proceso
de dife-
lar". Estas invenciones no sólo estan hechizadas Por la fuer- renciación. Leer es comparar.
za especrral de las sílabas o de las palabras qLle pretenden Desde su concepción, los estudios literarios y-las artes
descartar, sino que también son ininteligibles. Si un Poeta de la inrerpretación han sido comparativos. Los pedago-
fuese capazde construir un nuevo lenguaje, una nueva sin- gos, los comentaristas de textos, los críticos literarios
y los
taxis, para hacerse entender debería enseñársela primero teóricos de Atenas y de Alejandría comparan diversos as-
a él mismo y después a los demás. En ese movimiento "lo- Pectos de las obras de un solo escritot como Homero; ob
cvaz" comenzaría a construirse la prisión del lenguaje. servan la dinámica de la analog íu y del contraste enre
el
Cuando Joyce enumera en su copia del Finnegans Wake tratamiento que reciben idénticos temas mitológicos en
unas cuarenta lenguas a partir de las cuales ha construido distintos dramaurgos, como Esquilo, sófocles y Eurípides.
los collages de juego de palabras, macarrónicas y acrósti-
su A medida que se desarrolla la literaura ladna, la compara-
cs, lo hace sabiendo que la historia de estas lenguas y de ción lingüística y crítica enffe Homero y Virgilio, entre Ia
sus usos literarios y púrblicos oprime hasta la más outrée de pastoral romana y sus fuentes de inspiración helénica, en-
sus invenciones. En el mejor de los casos, el mejor de los tre Heródoto y los historiadores romanos, se convierte en
escritores añade unas pintadas a las paredes de la casa ya lugar común del programa de estudios y de la ense itanza
erigida del lenguaje. A su vez, estas pintadas agrandan las de la retórica. Los "emparejamientos" de un estad,ista, un
paredes y complican aún m¿ís sus ecos. legislador o un gueffero griego con otro romano que lle-
Lingüísticamente, captamos y utilizamos las palabras va a cabo Plutarco son un buen ejemplo del método
com-
diacríticamente, es decir, en virtud de lo que las diferencia Paradvo también udlizado en el estudio de los escritores y
de otras palabras. En la poética, tal como argumenta Cole- de los retóricos. No mucho más tarde, centenares de cléri-
ridge en su Biographia Litnaria, tanto el entendimiento gos y dejóvenes estudiantes se volc aríanen la comparación
como el placer derivan del tenso desequilibrio que se esta- de Cicerón con Demóstenes, de Virgilio con Teócrito, de
blece entre lo esperado y la sorPresa de lo nuevo' que es, Séneca con Euripides. Y no escapa a la polémica vigilancia
en sí misma y en sus mejores manifestaciones, una sorPre- de los primeros adversarios de la cristiandad que el esce-
sá^de reconocimiento, un dqA uu.El lenguaje del Poeta nos nario de la muerte agónicay de la gloriosa resurrección sea
hace sentirnos en casa con ulgo que no conocíamos. En ese comParativamente discernible en los mitos de Osiris o de
preciso sentido, psicológico y epistemológico, la "Bibliote- Adonis.
ca de Babel" (Borges), y sobre todo sus diccionarios, con- Eljuicio estético, la exposición hermenéutica llevada
tiene la totalidad de las literaturas del pasado, del Presente a cabo por Ia comparación -Dryden y pope visros por el
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GEORGE STEINER ¿Qu¿ a litnatura comParada?

el Diaá'n
Dentro de la propia obra poética de Goethe,
d"e
doctor Johnson; Corneille y Racine qegún la lectura de
orimte y occidm,te, adapr¿do del persa, la
versión de*El can-
Boileau; Shakespeare y Racine en la polémica de Stendhal-,
y "recomposi-
son una constante en eI estudio y los debates literarios. Las tar d¿ lns cantaresdet hebreo, o la traducción
en lengua
técnicas de la confrontación intra- e inter-lingüística se ción,, de la oda de Manzo ní II cinqu,e maggi,o,
El programa
perfilan durante las disPum entre "antiguos" y "Toder- italiana, representan logros de primera fila.
al Di-
nos" en los siglos xvII y xvlll, así como en el resurgimien- teórico del traductor que esboza en la introducción
de la larga
to de esta misma disputa a finales del xvul y durante los aanes uno de los más exigentes e influyentes
conflictos que en el siglo xtx se Producen entre eI roman- historia de este oficio.
ticismo y los distintos modelos del neoclasicismo. Words- sin embargo, el estudio y La práctica de Ia traducción
weltlitqatu'r. Tras
worth es un comparatista en acción cuando se proPone representan sólo una parte del concepto
esre término subyace ra weltpoesiz,una
expresión enraizada
desmantelar un texto de Goy en el prefacio a las Baladas
en las concepciones der lenguaje y de la
literatura defini-
Iíricas, Victor Hugo es un comParatista cuando invoca a
el impulso que
Esquilo, el Libro deJob y ShakesPeare frente a Racine, €D das por Herder y Humbotdt.La facultad,
la organización de
el programático prefacio a CromwelL tiende hacia Ia invención verbal, hacia
las palabras y de la sintuis en patrones
formales de métri-
Weltlitratur ("Literatura universal") es un término acu-
ñado por Goethe. Lo encontramos Por primeravez en una ,^; musicatidad, €s universal. La poicsri, el ingmium orde-
que
entrada de su diario correspondiente al l b de enero de nador que da al mundo una apariencia narrativa,
la experiencia,
r8eJ, aunque formula apreciaciones y prácticas que se re- concentra y dram attzala materia prima de
estético, es
piten a lo largo de toda la üda de Goethe. Goethe traduce que transforma er doror y la duda en placer
de lenguaje",
de dieciocho lenguas, entre las que se incluyen el gaélico, universal. El hombre no es sólo un "animal
ser en el 9u€'
el árabe, el chino, el hebreo, el persa y el finés (sin duda, como pensaban los antiguos griegos: es un
innato de ima-
la traducción es amenudo indirecta y de segunda mano). en mayor o menor grado, existe un sentido
s.gún el
Estas traducciones se realizan en un período de tiempo de ginación formal y de esrilización comunicativa.
de enuncia-
setenta y tres años, y abarcan desde un fragmento en latín punto de vista de Goethe, todos los modelos
relevancia
de Lipsio, en L7b?, hasta extractos de la vida de Schiller ción literaria, oral o escrita, son de cardinal Para
de su historia' de su
escrita por Crtlyle, que traduce en r 83o. [,a conciencia euro- la comprensión que el hombre tiene
condición civil y, sorprendentemente, de su
propio lengua-
pea debe a Goethe algunos de sus momentos seminales en
Sentencia
el trabajo de la traducción: el de la autobiografía de Cellini, je. "EI que no conoce lenguas extranjeras"'
..no sabe nada de la stlya propia''.
el Mahomet de Voltaire, El sobrino d¿ Rameau de Diderot. Goethe,
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GEORGE STEINER ¿Que es literatura comparada?

Las consecuencias que se derivan de la Weltliteraúurson sensibilidad propia de las civilizaciones trniversalizadoras,
también filosóficas y políticas. Goethe estuvo, como sabe- de la masonería internacional de los espíritus liberales que
mos, obsesionado por la búsqueda de las unidades prirni- caracterizaron la Ilustración. El estudio de otras lenguas y
genias. Con enorme tenacidad, persiguió la quimera de la tradiciones literarias, la apreciación de sus valores intrín-
Urpflonze,la forma vegetal a partir de la cual habrían evo- secos y de aquello que las entreteje con la suma de la con-

lucionado el resto de las especies. La segunda parte del dición humana "enriquece" esa condición. Este estudio es
Fausto es, en ciertos aspectos, la fuente de inspiración de fundamental para el "libre comercio" en sentido intelec-
subsiguientes nociones de "arquetipos", de configuracio-
nes originales y orignarias en los niveles más profundos de política, el aislacionismo v la arroqancia ngionalista con=
la conciencia naciente 0,mg conoce muy bien a Goethe). .ducen a la ruina más bnrtal.
Igual que los alquimistas, a quienes había leído con Son estas convicciones y la plasmación poético-crítica
detenimiento, Goethe creía en las interrelaciones, en la de Goethe en su obra las que constituyen los expresos ci-
annonía oculta de toda *uf.Ita.La mejor forma de escu- mientos de la literatura comparada. Todavía hoy sus idea-
char lavozde la naturalezae¿ en grandes acordes y ejecu- les son de responsabilidad.
tados al unísono. La Weltlitqatury la Weltpoesie comPortan La historia de la literatura comparada como disciplina
una conjetura, si bien indistinguible, sobre los üniversales profesional y académica es compleja y, en cierta medida,
que subyacen a todas las lenguas y que las generan' además sombría. Esta historia esrá compuesta por accidentes que
de ocasionar subterráneas afinidades estnrcturales y evolu- se derivan de circunstancias personales y sociales, así como

tivas, incluso entre las lenguas formalmente más alejadas de corrientes más amplias de naturaleza cognitiva e histó
entre sí. El ecumenismo de Goethe implica una postura rica. Las interacciones que se producen entre estos elemen-
moral y polírica. A finales de la década de r8zo, entrado tos generativos son tan numerosas y, en ocasiones, tan
en años y parcialmente aislado en su Olimpo -aislado Por opac¿N que disuaden de todo intento de resumirlas de for-

su fama mundial-, tuvo una clara visión de las nuevas fuer- ma certera. IJn determinado campo o método de estudio,
zas delnacionalismo, del choünismo militante que se abiía de lectura, de discurso secundario (la edición, el comenta-
paso en Ia Europa posnapoleónica, y esPecialmente en AJe- rio, la clasificación crítica), se convierte en una entidad vi-
mania. Goethe cono cíay temía la verborrea teutónica, así sible dentro del moderno edifigio escolástico y académico
como el fervor arcaizante de la nueva filotogía e historio- cuando produce libros explícitos para dicho campo o mé-
grafía alemanas. Así, con la acuñación del término WeIt- todo, cuando establece cátedras universitarias, publicacio-
litnatur se propone articular ideales, actitudes ante la nes periódicas o un sílabo. Con pasos tentativos en un
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GEO RGE STEINER ¿W es litratura cornparada?

principio, y casi imperceptibles, la literatura comParada una frontera o entre fronteras), eljudío del siglo xx Pare-
empie za a acceder a estos criterios cuando se aproxima el ce naturalmente inclinado a tener una visión comparativa
cambio de siglo. Su telón de fondo más inmediato es el de de las lenguas seculares que atesora, aunQue ninguna de
las tensiones franco-alemans, especialmente en Alsacia y ellas sea su lengua nativa o en ningUna de ellas pueda sen-
Renania, entre el fin de la guelTa franco-pnrsiana y el esta- tirse "pot dereCho de herencia nacional" como en casa.
llido de la Primera Guerra Mundial (que fue, como no E*p,rjados al exilio -la obra maestra de la literatura com-
debemos olvidar nunca, una guerra civil euroPea). Casi parada moderna, la Mím¿sis de Auerbach, fue escrita en
todos los aspectos psicológicos, geográficos y tópicos que Turquía por un refugiado privado de la noche a la maña-
he mencionado cristalizan en el hecho de que uno de los na de sus medios de sustento, de su lengua materna y de
primerísimos libros de literatura comparada moderna, es- su biblioteca., losjudíos (mis propios maesuos) que tuvie-
crito con plena conciencia de serlo, fues e Coethe in France, ron la fortuna de llegar a Estados Unidos descubrirían que
de Fernand Baldensperger, publicado en r go4. Th*Poco los departamentos de Literatura, especialmente los de Li-
es accidental que de una lectura alemana de la literatura tcratura inglesa, les estaban vedados. De esta forma, gran
francesa y de un esfuerzo por redefinir la Latinitas, esen- parte de los programas o departamentos de Literatura
cial en Europa antes de la aparición de los nacionalismos comparada en la Academia americana surgieron de la
separatistas, surgiera una obra tan clásica en literatura com- marginación, de una exclusión parcial de caricter étnico y
parada como la de E. R. Curtius y Leo Spiuer. No menos social. (Existen fascinantes paralelismos en el caso de la
cnrcial es un componente relacionado con todo esto, Pero física atómica en Estados Unidos.) La literatura comPara-
de natutaleza trágica . . da, por tanto, lleva consigo las virtudes y la tristeza de una
No es ningún secreto qug los enrditosjudíos, o los eru- especie de exilio, de una diáspora interior. Apenas tengo
ditos de origen judío, han desempeñado un papel a me- que decir cómo esta verdad de importancia capital es la
nudo preponderante en el desarrollo de la literatura que hace especialmente bella y oportuna la generosidad de
comparada vista como profesión crítica y académica. IJno lord Weidenfeld al crear esta cátedra para profesores visi-
siente la fuerte tentación de relacionar los orígenes histó- tantes y el honor que Para mí supone ser su primer ocu-
ricos de esta materia con la crisis factual y anímica desen- Pante.
cadenada por el caso Dreyfus. Dotado, se diría, de una En un escenario característicamente americano, el cul-
insólita facilidad para las lenguas, obligado a ser vn fron- tivo de la literatura comparada se profesion alizó y organi-
talin (la fea palabra suiza que sin'e para designzr ?i quie- zó rápidamente. Florecieron las cátedras, las publicaciones
nes habitan, tanto psíquica como materialmente, cerca de periódicas, las bibliorecas especi alizadas y las tesis doctora-
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GEORGE STEINER es literatura cornltarada?
¿4té

les. Es posible que este floruit haya llegado a stt fin. Con la necesidad natrlral de aprender otras lenguas, ? la amarga
muerte natural de los "maestros-refugiados", los requisitos exPeriencia del exilio, a veces interno, y a un cgestiona-
de un políglota, el aprendizaje de la cultura greco-latina y miento, a menudo angr,rstiado, de la identidad histórica y
hebre a,la obvia necesidad, cuando era posible, de leer los lingüística. Pero las profecías son vanas; lo único que po-
textos en su lengua original, han desaparecido. En dema- demos aventurar es esto: la instauración de una cátedra
siadas universidades de hoy en día, la literatura compara- para profesores visitantes en Oxford, la espera nza de que
da se imparte, si es que esto sucede, casi en su totalidad a a ello siga un programa completo de literatura compara-
través de la traducción. La amalgama de esta materia con da, y no sólo europea, se produce en un tiempo de incerti-
departamentos de lenguas modernas amenazados, con dumbre Potencialmente fructífero en relación con esta
"cursos b¿ísicos" sobre la ciülización occidental y con las materia.
nuevas demandas de panetnicisffio, de estudios "globales", Pero esto una materia? ¿Puede distinguirse de otras
¿es
esrá alarnrelta de la esquina. Son cada vez más numerosos prácticas de la comparación, del paralelismo y de las lectw
los currículos en los que "literatura comParada" ha termi- ras contrastadff, o de la teoría de la recepción, a la que he
nado por significar "una lectura de los libros fundamenta- aludido brevemente y que es parte natural de toda ilustra-
les, que de todos modos uno tendría que haber leído, ción documentada? ¿Es el comparatista, en cualquier sen-
preferentemente en ediciones de bolsillo y en lengua tido p¡ofesional y autorizado, un hombre o una mujer que
anglo-am eric ana" ; o la decisión, perfectamen te defendible, l-
una mañana se despierta (o debería despertarse) sabien-
de colocar a los cliísicos, demasiado tiempo PrePotentes y do que él mismo, o ella misma, como el MonsieurJourdain
cubiertos de polvo, junio a las tradiciones afro-americafia, de Moliére, ha estado siempr€, igual que todos sus colegas,
chicana o amazÍnica, a menudo a la sombra de éstas (un "hablando en prosa"?
desplazamiento que ya tentó al brillante comparatista Mau- Las breves respuestas que quiero proponer a este in-
rice Bowra). sistente interrogante no pueden ser sino tentativas. Estas
Una enseñ anza y una labor investigadora más tradi- respuestas son inevitablemente personales, y no pueden as-
cionales en materia de literatura comparada soR las que pirar a dar satisfacción a un campo tan híbrid o y proteico
florecen actualmente en la que una vez fue esfera de in- en su conjunto. ¡Ojalá Goethe fuese mi guía cuando de-
fluencia comunista. Algutos centros de Rusia y la EuroPa fiende, err un yídish de Frankfurt, que ':
del Este se cuentan entre los más productivos y convenci- piofeta a partir de su librito particulSr"!. ,

dos practicantes. También en este caso, €l análisis compa- En el campo de las humanidades (palabra orgullosa y
rativo se convierte en un método relevante gracias a la triste), las,aspiraciones de encontrar definiciones sistemá-
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GEORGi STEINER
¿Qué es litqah.ta comParada?

ticas terminan casi siempre en una estéril tautología. La


cada uno de los lenguaj., consrnryen la facticidad de la
'teoría',' tiene su signiñcado exacto y criterios de adultera-
realidad existencial, de "lo dado" (lss données immidiata), a
bilidad en el terreno de las ciencias. No es éste el caso de ven-
su manera propia y específica. Todas y cadf,una de las
las humanidades, donde las demandas de lo "teórico"
tanas del edificio del lenguaje se abren a un paisaje y a una
genefan, como sabemos bien a nuestra costa, una jerga
temporalidad diferentes, a una segmentación distinta en el
arrogante. En relación con la experienci" y con el juicio
especrro de la experiencia peicibida y clasificada. Ningu-
literario y estético, la "teoría" no es sino una intüición ob la
na lengua divide el tiempo o el espacio exactamente de
jetiva o una narración descriptiva que se ha rmelto impa-
forma en que lo hace otra (consideremos los tiempos ver-
ciente. Pascal nos recuerda: la esfera de la f,nesse no es la
bales det hebreo, si es que se puede hablar de tales); nin-
de la geometría. (de ahí el
gpna lengua comparte idénticos tabúes con otra
Considero que la literatura comparada es, en el mejor
profundo donjuanismo que se da al hacer el amor en dife-
de los casos, un arte de la lectura exacto y exigente, una
rentes lenguas); ninguna lengua sueña de la misma forma
forma de escuchar los actos del lengu4je, tanto orales como
que otra. La extinción de una lengua' Por remota o inmu-
escritos, que favorece ciertos componentes de esos actos.
ne que haya sido al éxito histórico y material, o a la difu-
Dichos componentes no quedan desatendidos en ninguna
sión, es la muerte de una visión del mundo de carácter
modalidad de estudio literario, pero ocupan una situación
único, de un género de memo na, de una forma de vivir el
de privilegio en la literatura comparada.
presente y el futuro. IJna rengua verdaderamente muerta
Cualquier lectura comporta la historia y los dogmas del
es inemplazable. significa el final de aquello que Kierke-
Ienguaje. La literatura comparada, si deja de mantenerse
gaard nos rogó que mantuviéramos abierto' si es que la
alerta ante las. aportaciones de la lingüística formal y abs- *las heridas de la posibi-
humanidad habíá de evolucionar:
tracta, se sumerge y se deleita en Ia pródiga diversidad de
lidad". Ese punto final puede signifi car un triunfo para los
los lenguajes naturales. La literatura comparada lee y escu-
medios de comunicación de masas y para la tecnocracia del
cha después de Babel; presupone la intuición, la hipótesis
mercado de masas de frnales del siglo xx; puede aprdar al
de que, lejos de ser un desastre, la multiplicidad de las len-
impnium delas cadenas de establecimientos de comida ní-
suas humanas -de las cuales, unas veinte mil se han habla-
pida y de las noticias vía satélite. Para las cadavez menores
do, en diversas épocs, en nuestro pequeño planeta- ha
oportunidades del espíritu humano' es destntctivo'
sido la condición indispensable para que hombres y mqje- de Babel, la lite-
res gocen de la libertad de percibir, de articular
Jtrbilosa anre la intratable diversidad
)'de "rees- ratura comparada favorece un princiPio doble' Por una
cribir" el mundo existencial en plural libertad. Todos y del
parte, aspira a eltrciclar el quid', el coraz1n autónomo
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GEORGE STEINER
¿Qué es literatura comparada?

"sentido del mundo" (el Weltsin,n de Htrsserl) histórico y las más de cien versiones inglesas de la llíad,ay d,ela Oclisea
actual del lengtraje, y, por otra, intenta clarificar, en la es asistir al desarrollo de la lengtra inglesa descle Caxron
medida de lo posible, las condiciones, las estrategias y los hasta Walcott (aunque tal vez deberíamos hablar de "len-
límites de la comprensión recíproca y de los malentendi- guas"); es comprender mejor las relaciones sucesivas, en
dos entre las distintas lenguas. En resumen, la literatura constante alteración, que existen entre la sensibilidad in-
comparada es un arte de la comprensión que se centra en glesa y las rePresentaciones del mundo antiguo; es obser-
la eventualidad y en las derrotas de la traducción. Ya he var cómo Pope lee a Chapman y a Dryden e interpreta su
intentado explicar en otra parte que este proceso comien- lectura de Homero, }, cómo el mismo pope lee a Homero,
za con el lenguaje mismo, y que los individuos, las genera- a través del brillante espejo de Virgilio. Considerar el Ca-
ciones, los géneros, las clases sociales; las profesiones, las thay de Pound o el avance de chrisropher Logue en la
ideologías del pasado y del presente "traducen" al recono- Ilíada es toparse de frente con el tremendo milagro de la
cer cualquier discurso comunicativo en el interior de su traducción, hecha en la ignorancia de la lengua relevante,
propia lengua. Este proceso inmensamente complejo y hecha mediante una especie de ósmosis intuitiva, que, si al
ontológicamente enigmático -¿cómo es que nos entende- menos supiéramos cómo funcior?, podría llevarnos al co-
mos y desciframos los unos a los otros, aunque sea siempre razón del misterio del lenguaje mismo. Es, m¿ís aún, una
de forma imperfecta?- deviene completamente visible y atenta audición de los fracasos y las carencias presentes
adquiere una transcendencia interlingual de vital impor- incluso en las mejores traducciones, las cuales, más que
tancia cuando cruza las fronteras del lenguaje. ningún otro medio de acceso, nos a¡rdan a entender el
Todas las facetas de la traducción -su historia, sus me- residuo vivificador de lo intraducible , el gmius locr, por así
dios léxicos y gramaticales, las diferencias de enfogü€, que decirlo, de cualquier lengua. Por mucho que nos esforce-
van desde la traducción interlineal, palabra por palabra, mos, Fan nunca será la exacta traducción de .pain.
¿eué es
hasta Ia más libre imitación o adaptación metamórfica- tie- Heimaú en inglés, €fi francés o en italiano?
nen un valor cnrcial para el comparaústa. El comercio que Esta primacía de la cuestión de la traducción en la lite-
se da entre las lenguas, entre los textos de distintos perío- ratura comParada está directamente relacionada con lo
dos históricos o formas literarias, las complejas interaccio- que a mi juicio constituye el segundo foco de atención:.la
nes qug se ploducen entre una traducción nueva y las que diseminación y recepción de las obras literarias a lo largo
la han precedido, la antigua pero siempre viva batalla en- del tiempo y del espacio. El üejo tópico de la "influencia"
tre ideales, entre "la letra" y "el espíritu", es el de la litera- es necesariamente vago. Los escritores oyen hablar y se
tura comparada misma. Estudiar, por ejemplo, alguna de impregnan de alguna forma de libros que no han leído. No
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IA

GEORGE STEINER a* es litratura comParada?

obstante, una atenta investigación de la historia de las pu- encuenra en la fuente del historicismo romántico que se
blicaciones (que puede remontarse a los rollos escritos o extiende desde Madrid hasta odessa,.Tamás grande de las
dictados por Heráclito), de la ventz,y transporre d.e libros novelistas inglesas, George Eliot, no deja de ser una presen-
y publicaciones periódicas, de las instalaciones biblioteca- son los
cia esencialmente doméstica. No menos instnrctivos
rias, o de Ia ausencia de éstas en cualquier período o loca- ejemplos de sobresrima, de exaltación de un escritor más
lízación, son de una esclarecedora vitalidad. ¿Quién leyó o allá de su rango verdadero y nativo, mediante la traducción
pudo leer qué cosa y cuándo? ¿Qué extractos, reseñas, ci- o la mim¿sis.Poe es uno de los más grandes Poetas y Pensa-
tas y traducciones de los idealistas alemanes estaban real- dores desde una posición que va de Baudelaire y Mallarmé
mente a disposición de Coleridge? ¿Qué sabía en realidad a valéry. Charles Morgan ingresa en la Academia
francesa.
Dostoievski de Dickens o de Balzac? ¿Cuánro tiempo hizo La deconstnrcción es un credo fundamentalista en las
uni-
falta -urla cuestión que tuvo mucho tiempo ocupado a Na- versidades de Nebraska.
bokov en su magistral y puntillosa edición de Eugenio No hay explicaciones inmediatas. La dificultad lin-
Oneguin- Para que las traducciones-imitaciones francesas gúística intrínseca no parece en modo alguno casual: Pres-
de Byron llegaran al cáucaso? ¿Tenía shakespeare algún temos atención al Rabelais de Urquhart o a las versiones
tiPo de conocimiento de los libros iniciales del Homero de alemafr?, italianay francesa del ulises deJoyce; considere-
Chapman cuando escribió Tioilo y Crésid,a? mos las resplandecientes versiones francesas de Gerard
El anverso de esta cuestión es a mi juicio igualmente pierre Leyris. Algunas
Manley Hopkins llevadas a cabo por
significativo. ¿Por qué ciertos autores, obras, moümientos veces, el accidente puede ser de carácter biográfico: si
Roy
literarios "pasan" a otras lenguas, mientras que otros con- campbell hubiese viüdo lo suficienre para cumplir con su
tinúan siendo tercarnente nativos? A pesar de su inmensu- al
conocida intención de traducir Los Lusíadas de Camóes
rable complejidad verbal y sinrácrica, Shakespeare "pasa", inglés, una de las obras maestras de la literatura euroPea
incluso en forma de un tebeo, a cualquier lengua del mun- bien podría formar parte det canon anglo-americano reco-
do. Algo que, sin embargo, no sucede con Racine, quien a nocido. Demasiado a menudo, ni siquiera tenemos una
mi modo de ver es perfectamente comparable a Shakespea- razónjustificativa, pero ra fenomenología de lo inradtrci-
re en fuerza dramática y, z veces, más adulto que éste en ble, de lo no traducido, de lo "no recibid o" (l,e non-reccuoir),
virtud de su incomparable economía de medios. El Titus es uno de los desafíos más sutiles de los estudios compara-
and Ba-ntice de Thomas Onua,r,, de r 676, €s prácticamente tivos.
el único intento inspirado en le¡rgua inglesa de codearse se tlne
Una nota a pie de págifi?, banal Pero imperativa'
o pro-
con la enorme magnittrd de Racine. Sir !\ralter Scort se a estos dos inrereses privilegiados. Ningún erudito
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GEORGE STEINER ¿Qué es literatura co,m.parada?

fesor de literatura comparada conoce un nútmero sttficien- za a ese asesinato ritual del rey-sacerdote, cuyas ramifica-
te de lenguas. RomanJakobson tenía fama de conocer die- ciones globales Frazer quiso inventariar en La ra,ma d,orad,a.
cisiete, pero "todas en ruso". René Etiemble insistía en que En Occidente, el arte, la música, la cinematografía y lalite-
incluso los europeístas debían tener conocimientos del ratura del siglo xx han reclrrido incesantemente a la mi-
chino y del árabe. ¡Para la inmensa mayoría de nosotros, tología blásica: a Edipo, a Elecrra, a Medea, a Ulises, a
tales requerimientos son sueños llenos de reproches o un Narciso, 3 Hércules o a Helena de Troya. Mi estudio sobre
reCordatorio deJoseph Needham! Pero, precisamente Por- las Antígonas se publicó en r g84. Este trabajo ya se ha que-
que gran parte de su trabajo dependerá de traducciones, dado anticuado. Desde entonces han aparecido una doce-
aunque sólo sea del hebreo de la Biblia, el comparatista na de tratamientos escénicos, narrativos o líricos de esta
deberá ser, en todo momento, sumamente receptivo ante "triste canción" (como Ia llama Chaucer). IJna compila-
esas mismas cuestiones de la traducción y de Ia disemina- ción bibliográfr,ca reciente sobre el tema de Fausto en el
ción a las que he aludido. teatro, la poesía, la novela, el cine y lamúsica abarca varios
Los estudios temáticos conforman un tercer "centro de volúmenes y es incompleta.
gravedad" en la literan¡ra comparada. Los análisis, especial- Aquí entramos en ag¡as profundas, quizá turbulentas.
mente los realizados por los formalistas msos y los antro- ¿Por qÉ esla economía de la invención? He aventurado la
pólogos estructuralistas, confirman la notable economía de hipótesis de que los mitos griegos primigenios coinciden,
motivos y el carácter recurrente y condicionado de las téc- en algunos Puntos, con los orígenes de la gramática indo-
nicas narrativas que prevalecen en las mitologilut, en los euroPea. Los relatos de identidad incierta o discutible
cuentos populares y en la transmisión oral de los relatos reflejarían la gradual y titubeante determinación hacia la
literarios del mundo entero. Los cuentos en los que se na- primera y segunda persona del singular; la leyenda de la
rran tentaciones o elecciones trinas -los tres caminos, los inocente estancia de Helena en Egipto, mientras su rigu-
tres barriles, los tres hijos, las tres hijas, las tres posibles rosa sombra habitaba en Troya condenando la ciudad,
novias- relacionan a Edipo con el rey Lear, a Lear con la podría Preservar las huellas del desarrollo de estos recur-
familia l(aramazov, así como innumerables variantes de sos gramaticales verdaderamente fantásticos que son las
esta estructura raíz están relacionadas con el cuento de cláusulas condicionales y contrafactuales. Sea cual fuere la
Cenicienta. Se ha dicho gu€, como dictaminó Robert Gra- razón, el hecho es que sólo un tema narrativo fundamen-
ves, no existe sino "una historiv, y nada más que una": la tal se ha sumado al repertorio clásico (el mismo Goethe
de "La Búsqueda". El episodio de la ejecución vengativa en reconoció el origen prometeico de Fausto): el de Don
Yo, eljuradode Micky Spillane quizádeba su innegable fuer- Juan, un tema inconcebible antes de Ia lectura cristiana de
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GEO RGE STEINER
¿Que es ktqatura comparad,a?

la sexualidad y de la condenación. Es Dfo, resulta clara-


guedoc, un momento único en la coexistencia del islamis-
mente Posible que la mecánica del tema y de Ia r¡ariación,
rlo, eljudaísmo y el cristianismo, del hebreo, el árabe y el
esencial en la música, esté también inscrita en el lengu4ie
latín, y sus descendientes rnrlgares. (EuroPa no volvió a
y en la representación. Es posible que ese modo "formula-
conocer un armisticio del espíritu cómo éste.) Carecemos,
rio" de contar la misma historia de distintas maneras -ob
de forma casi escandalosa, de enrditos, de intelectuales, de
sérvense nuestros 'westerns"- sea un impulso de fue na,casi
historiadores b críticos literarios capaces de leer o de en-
genética. Cuando el actual "posmodernismo" declara que
juiciar el material islámico que penetra en la latinidad
el "tiemPo de las grandes historias ha terminado", merece
europea. En mi opinión de aficionado, esta carencia ha
la pena recordar que la invención de estas historias termi-
causado graves brechas y distorsiones en nuestros maPas
nó hace mucho tiempo y que, como sucede en la física de
del séntimiento y del Pensamiento. A mijuicio, mucho más
la "extrañ,eza", el tiempo en la lircranrra es reversible: hoy
que la medicina, las ciencias naturales y los fragmentos fi-
la Odiseaviene después del Ulises (cf. Borges), y los argonau-
losóficos de los antiguos griegos hicieron esa travesía. A
tas de la épica griega y helénica siguen a Star Tieh. pesar de la iconoclastia islámica, tan a menudo exagerada
Permítaseme la repetición: un compromiso persisten-
en la versión occidental de los hechos, posiblemente algo
te con las,lenguas naturales, una investigación constante
más que esquirlas de literatura griega, guizá enterrada en
sobre la recepción e influencia de lps textos, la conciencia
citas, alcanzó el oído medieval. (No veo otra forma de ex-
de las analogras y variantes temáticas forman pale de to-
plicar la asociación chauceriana de Antígona con "stl triste
dos los estudios literarios. En la literatura comparada, es-
canción' o thrmos.) En este sentido, es mucho el trab{o
tas PreocuPaciones, ?sí como sus interacciones creativas,
que queda por hacer.
son objeto de un énfasis especial. A la luz de este énfasis
Esto mismo es válido para todo el dominio de las len-
me gustana señalar, de nuevo sobre una base obviamente
guas neolatin?s. En sucesivos disfraces léxicos y gramatica-
personal, algunas áreas de ulterior exploración y desarro-
les, el latín sigue teniendo una importancia central en la
llo dentro de este terreno.
ley, la polídca, la filosofía, la ciencia y la literatura euroPeas
El .conocimiento europ€o, los hábitos europeos de
desde la caída del Imperio romano hasta finales del siglo
argumentaciót y de reconocimiento surgen de la transmi-
xrx. Obviamente, €s el idioma de las proposiciones filosó-
sión de la antigüedad clásica y del helenismo hacia Occi-
ficas y científicas, de los debates y las críticas, de Tomás de
dente. Esta transmisión destaca el papel de la filosofía y de
Aquino a Leibniz, de Roger Bacon a Copérnico, Kepler y
la ciencia islámica en la Europa nrediterrárlea; manifiesra,
Newton. Las tesis académicas se redactan y "defienden" en
especialmenre en algunas regiones de España del Lan-
1, latín. Lo mismo sucede con la literatura. Esta trbicuidad
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GEORGE STEINER
¿Qué es litratu,ra cornparada?

abarca dramas, Poemas líricos, sátiras o poemas épicos' qlle Goethe o de Eichendorff, realizadas por Schuberr, Schu-
se componen en latín desde Portugal hasta Polonia. El mann y Hugo Wolf, constituyen un apasionanre proceso cle
latín es el medio por el que Milton cruza las fronteras de "ubicación" hermenéuticay crítica (el término es
de F. R.
Inglaterra. Baudelaire puede escribir y escribe versos en Leaüs). El Oteloy el Falstaffde Verdi guardan una esrrecha
latín, igual que Tennyson o Hopkins. Pero el efecto de esto' relación exponencial con la comprensión de Shakespeare
el aura, €s mucho más amplio. Resulta casi imposible inter- en la Europa tardorromándca. Las üdas d,e Haml¿tson tam-
pretar de forma coherente la retórica de las literaturas eu- bién las de las distintas óperas, películas, cuadros e incluso
ropeas, las nociones clave de la sublimidad, de la sátirayla ballets que la obra ha generado. Para muchas generacio-
risa que encarnan y articulan, sin tener unajusta concien- nes de lectores continentales, el "üejo marinero" de Cole-
cia de la "implicación" del latín, de las negociaciones de ridge fue el inquietante producto de las ilustraciones de
intimidad o distancia, constantes y casi inconscientes' en- Doré. Hoy en día, la exactitud de la capacidad de reproduc-
tre el autor en lengua vulgar y el molde latino. Esto es algo ción técnica, la codificaciór y transmisión electrónica
¡
tan decisivo para Dante como Para Swift o Dryden; tan dentro de poco tiempo, las tecnologías gráficas y aurales de
cnrcial para corneil.le como para valéry. Resulta, sin em- la "realidad virtual" incidirán de forma casi imprevisible en
bargo, que el neolatín entraña una enorme dificultad' El la recepción del lengu"j. y en el lenguaje literario. Los
hecho incontestable de que pocos de nosotros podgmos estudios comparativos abandonarán gradualmente el sen-
utilizarlo correctamente ha abierto una grieta cerca del tido formativo de la metamorfosis por un sentido de mu-
pilar mismo de los estudios comParatistas europeos' De tación. Pero ¿no era éste el caso cuando los pintores de
nuevo, queda mucho trabujo que hacer en este sentido' un vasijas griegos imaginaban a orfeo o a Aquiles, cuando
trabajo tan necesario como fascinante. Daumier pintó a Don Quijote o cuand,o Liszt compuso sus
Un poema, una obra de teatro o una novela nunca "traducciones" puramente instnrmentales de Petrarca?
pueden separarse del todo de las ilustraciones o de las En las próximas semanas, haré un recorrido sobre la
obras de arte que inspiran: una adaptación musical, una Presencia del "canto de las sirenas" desde los griegos hasta
película, una versión radiofónica o un uatamiento teleüsi- Joyce, Ihfka y Magrirre. En parte, he elegdo gsra introduc-
vo. Roman Jakobson llamaba "transmutación" al movi- ción temática precisamente por el papel seminal de la
miento d.e un texto hacia otros medios; algo vital en las música y las artes. La iconografra, tal como la practicaban
disciplinas de la comprensión y la valoración de la li,teratu- Aby Warburg, Panofsky y Courtauld, como la historia y.
ra comparada. En otro lugar he intentado mostrar que las "sí
la filosofía de la música a la manera de Adorno, son parte
disiintas adaptaciones musicales del mismo Poema de esencial de la literatura comparada.
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GEORGE STEINER ¿Que es literatura cornParad,a?

Por último, D€ gustaría señalar un epígrafe gue, lo .,ser", en griego clásico, han determinado la
o del verbo
admito, es una pasión personal. Fuera de la lógica formal historia intelectual ¡ quizá, la hisroria potítica de occi-
y matemática, toda la filosofia, toda la rnetafísica es una dente.
acción del lengu4je. Ninpna argumentación filosófica o He aquí un área en la que entran en juego todos los
Ia
visión del mundo puede separarse del lenguaje, del estilo, recursos del comparatista en relación con las lenguas,
de la retórica o del medio en que se representa e ilustra. diseminación, recepción y ricwso temático. Hasta eI pensa-
Esto es algo evidente no sólo cuando nos proponemos miento más abstracto, una vezverbalizado (¿y Puede haber
comprender e interpretar a virtuosos del lenguaje y del un pensamiento Pre-verbal?), exhibe su propio idioma'
recurso poético como Platón, san Agustín, Pascal o Nietzs- *una morada y un nombre". A mi juicio, oo hay
adquiere
che; resulta manifiesto en todo texto filosófico, metafísico nada a un tiempo más fascinante y conducente a la herme-
y teológ¡.o. Las doctrinas políticas de un Hobbes o de un néutica que la decisión de observar, de elucidar la "inter-
Rousseau son consustanciales a su "estilístic z" , z su techné, textualidad" de la filosofí a y la poética, de escuchar la
a su ritmo y a las dramattzaciones de sus discursos. ¿Qué música que habita el Pensamiento'
presión ejerció en Spinoza su lengua materns, el español,
junto con el neerlandés y el hebreo adquiridos más tarde, La actualidad europea poco consoladora. Los ideales, los
es
en su elección y construcción de un latÍn marmóreo e sueños pragmáticos de l g4b, s€ han desvanecido diluyén-
intemporal, de un latín que es inferencia del griego de dose en una burocracia rencorosa. casi de forma incom-
Euclides? ¿Podemos disociar la singular vozdel Tiactatru de prensible, después de las masacres, de la devastación de
Wittgenstein de la historia del aforismo alem án, especial- rgr 4 a Lg4b, €l nacionalismo enloquecido, los odios tri-
mente en el de Lichtenberg? Una vez ffifo, las cuestiones bales, la intolerancia religiosa y étnica wrelven a estallar
en
propias de la traducción tienen una importancia capital. los Balcanes, €n Irlanda del Norte, €r el País Vasco y en
Igual que en la poesía, €r la filos ofíay en la metafísica, los nuestras ciudades. La noción de una concordia euroPea'
términos y giros de una frase esrán llenos de una densidad excepro sobre una base comercial, fiscal o mercantil, pare-
hecha de significados potenciales, de cuestiones plantea- ce alejarse de toda expectadva realista. H"y algunos aspec-
das a sí mismos y al lector, que gener?o, apartir incluso de tos en los que el canal de la Mancha es hoy más ancho
que
Ios intentos de traducción más "literales", menos precavi- en el pasado, €h los que la Gran Bretaña del Renacimien-
dos, un intrincado proceso de comentarios. Hay más que ro, de la época de Augusto o de las décadas del romanticis-
mo estaba más cerca del condnente europeo que hoy'
una hipérbole en la afirmación de Heidegger, según la cual De
las traducciones erróneas o inadecuadas de la palabra "ser" forma paradójica, el status del ingtés como lengua planeta-
t6o r6r
:;lI
:.7

GEORGL, STEI Nh,R :

ria, como el único esperanto en fttnciones de la ciencia, el


comercio y las finanzas, ha aislado más a Inglaterra, sePa-
rándola de la herencia latina y germánica del continente
europeo.
Sería una fatuidad rimbombante suPoner que cual-
quier posición o contribtrción indiüdual, especialmente si
se hace desde los confines de lo académico, sospechosos
por estar aún parcialmente protegidos, podría cambiar de-
masiado las cosas. El exhibicionismo del dinero y de los
medios de comunicación de masas se burla de la voz del
intelectual, una designación que en sí misma sólo puede
ernplearse con una dosis considerable de ironía y remor-
dimiento. ¿Quiénes somos Para predicat a otros? ¿Qué va-
nidad, qué traición es más triste que la de muchos clérigos
frente a la seducción o a la amenaza política?
No obstante, la generosidad que ha servido para insti-
tuir esta cátedra,lacolaboración de este programa de lite-
ratura comparada y de otras ramas de estudios euroPeos es
señal de una resolución positiva . La historia de las relacio-
nes orgiínicas entre Gran Bretaña y el continente' la histo-
ria de las relaciones -ahora decisivas para nuestro futuro-
entre la Europa del Este y del Oeste, el eStudio de los ci-
mientos espirituales sobre los cuales podría levantarse una
potencial comunidad europea deben tener un espacio en
Oxford.
lHluy en este Proyecto una esPeranza modesta Pero
auténrica. Ysi existe una enfermedad crónica de la que de-
biera estar contagiado todo profesor, ciertamente se trata-
ría de la esperanza.
t6z
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