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Sensopercepción

Toda aquella información que nuestros sentidos captan del medio que nos rodea
es conocida como sensación, la cual se produce por la intervención de los
receptores sensoriales (especialmente los cinco sentidos), los cuales mandan
información al cerebro sobre aquello que ha sido percibido. Posteriormente el
cerebro interpreta la información y actúa en consecuencia. Este sistema de
recepción de los estímulos externos es la idea fundamental de la
sensopercepción. En otras palabras, la información percibida se acomoda a
nuestra capacidad sensorial porque cada célula receptora es sensible a un tipo de
estímulo u otro.

Sensopercepción es el nombre que recibe el proceso que permite la


captación de los estímulos físicos y su interpretación a través de la
actividad cerebral. De este modo, define un proceso que engloba tanto
la sensación como la percepción.

Este proceso se inicia a través de la detección física a través de un


órgano sensorial (por ejemplo la vista). En este primer momento
intervienen los componentes físicos en la percepción de los estímulos.

Posteriormente, el proceso continua con la conversión del estímulo en


señales que transmite el cerebro mediante impulsos nerviosos, los
cuales finalizan en el desarrollo de un interpretación mental del
estímulo.

Características de la sensopercepción

La sensoperepción es un proceso realizado a través de los órganos


sensoriales y el sistema nervioso central de forma conjunta que se
basa en captar los estímulos y convertirlos en sensaciones e
interpretaciones concretas.

Este proceso lo presentan todas las personas y se desarrolla ya


durante las primeras etapas de vida. Así mismo, resulta una actividad
básica para permitir los procesos de aprendizaje.
Los bebés empiezan a relacionarse con el mundo y a aprender a
través de los estímulos que captan a través de los distintos sentidos
como el gusto, el oído, el olfato o la vista.

Durante los primeros meses de vida, los bebés empiezan a sentir


curiosidad por los estímulos externos con los que entra en contacto.
Escuchan, tocan y huelen todos los objetos para experimentar
sensaciones a través de los distintos elementos de la vida.

Todas estas experiencias contribuyen a la educación y se prolongan


durante el resto de etapas vitales de la persona.

De hecho, toda información que procesa una persona mediante


su cerebro ha sido captada previamente por alguno de sus sentidos,
por lo que toda experiencia humana se basa en la sensopercpeción.
Estimulación musical

de la música impartida desde los primeros momentos de vida como


sustento sensorial para el posterior aprendizaje pues, según afirma la teoría
piagetiana, las experiencias previas son la base para los nuevos
conocimientos.

La estimulación temprana surgió para atender adecuadamente a aquellos


niños que padecían alguna deficiencia o que a causa del parto requerían unos
cuidados preferentes. Los importantes logros alcanzados con ellos llevaron a
su extensión con niños sanos, pues las investigaciones demostraron que la
evolución cerebral es enorme en los primeros años de vida.

Dentro de la atención temprana, la estimulación musical infantil


produce grandes beneficios. Ello a llevado a plantearse el trabajo con estos
estímulos antes incluso del nacimiento, pues el sentido del oído es uno de los
que más tempranamente se desarrolla.

A nivel intrauterino, y a partir del cuarto mes de gestación, el feto


percibe sonoridades internas al organismo de la madre, como la respiración, el
latido cardíaco, etc. y externas, como la reverberación de la voz materna a
través de la membrana que cubre el vientre hasta el líquido amniótico; se trata
de una comunicación preverbal que implica a los canales auditivos y
propioceptivos, involucrando sonido, música y movimiento y provocándole
distintas respuestas motrices en función de la intensidad del sonido.

Desde que nace, el niño se encuentra inmerso en un ambiente estético


determinado; la familia aporta un importante influjo y las instituciones
educativas introducen elementos que facilitan el enriquecimiento estético del
pequeño. Puesto que el ser humano está preparado para conocer el mundo a
través de los sentidos, los sentimientos y el intelecto, las clases de música
impartidas desde la edad infantil contribuirán enormemente al desarrollo
integral del individuo, pues con ellas se coadyuva a (Frega, A. L. 1997):

- mejorar el sistema auditivo.

- facilitar la expresión de sentimientos e ideas.

- ayudar al desarrollo de la memoria.

- desarrollar la capacidad de enjuiciar críticamente.


- mejorar las capacidades motrices.

- potenciar las capacidades artístico- creativas.

- favorecer la integración socio-cultural.

- ampliar y mejorar las posibilidades lingüísticas.

Al afrontar este tipo de estimulación se debe partir del nivel y ritmo


madurativo de cada individuo, de sus características, necesidades e intereses,
para lograr la motivación de los alumnos.