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1A SOCIEDAD Paw eeN BAJO EL DOMINIO (loo Ni etn aa oats La sciedadmaya bajo deminie elena Primers edici, 2012. ‘cine Margit de Orin y Pana Rodger | Condnacin eters Gabe Obes ‘Diresiin deste: Ajanda Guero Esper | Formac yds: Ana Paola Sanus Lp ‘Comoe: Jone Las Trueba Lara, Eth Vn | Aseacn etal: Vena Gren Marcinez ono de pcad: © Macduff Everton 2012 Interiors: Nancy Fu p.$6, 102,174,246, | Ors mbadeo ‘oct de Nancy Fas: 59. | Arthas C, Miler corte de Novy Fas: pp 32,198,218, 285,403, 451,500, 92. | DRO Archivo Genel del Nac: p. 973, DAR, Dal texto y'os mapa: Nancy Fars, 1984, DR.© Dela tradi: Mare Peon, 2012 DAR.© Artes de Mince y del Mande, A. de C1, 2012. Mesico, DE, DR © Debs pret ella, Conse, 2012 (Conse Nason paras Cua ys Aes incase Gener de Palesiones ‘Aveda Pea deb Ref 175 Cal Conthtemoe, C2. 08500 Méxion DE xe libro se pubis con el apoyo dela Direceiin General de Publicscioes del Conacuta asun Artes de México: 978-607-461-103-8 Iss cea: 978-{07-455-968-2 7 man, La repeacid, el wo y el aprvechamiento par coger medio de ls iongenes petenesin= {ra pao ctrl del aca eres contends en ets cbry stn Titados corona #1 Ley Fedsrl cre Monumenes y Zoms: Argucligios, Attias e Histiins y Ia Lay Federal det Desc aE Autos Se oprogusso debe sx oped pviamente oc el saw ye tla 38 des prion ‘La reused del Esl 8, de Ces, Peter, Guatemala en pigins 198, pote po ot Minisode (Gatun Deport de Guatemala y pr Diescin Geogr del Petamonn Cera y Nau de Gutemal aside suoceada or ele moe “Tosi Derechos Reservas yc poids tt pail de sts br por agi mei o prosaic pen la epogaiay etre nordic foxy ob aba, inh previa Morena por costo de x Dineen General de Pulesanes del Consjo Nacional pra Gulu y ls ‘Ace dels eel Actes de Manco y del Mende, SA. de CV. Immpresa en Mexico LA SOCIEDAD MAYA BAJO EL DOMINIO COLONIAL Stevas: Los archivos loetbros mencionados con frecuencia se Ientiican con ls abreviaturs siguientes AA ac AEY AGA AGI AGN ‘AHH ANM BL BN DHY y YX RY Archivo del Arzobispado (Secretaria), Mérida Archivo del Obispado, Campeche Archivo del estado de Yucatin, Métida Archivo General del Arzobispado, Métida Archivo General de Indias, Sevila ‘Archivo General de la Nacién, México “Archivo Histérico de Hacienda (en ACN) “Archivo de Notarias, Mésida British Library (Biblioteca Betinia), Londres Biblioeca Nacional, México Documenta para te bctoria de Yucatan, 3 volimenes, France V, Soles «a, Mesa, 1935-1938 Irstirute of Jamaica, Kingston Instituto Yacateco de Antropologi e Historia Mérida “Relaciones de Yucatan a Calton de decumentos Inddits restos a descbrimient,conguistay orgemizacbn de las antiguas pesrones de Ultraman, 35 volumenes, Madeid 188-1932, voldmenes 115 Bibliorcade la Universidad de Tulane, Latin American Library, Nueva Orleins. LA SOCIEDAD MAYA oRRoN™ Naney Farriss Traduccién de Maria Palomar ES ee Bx En memoria de don Joagutn Arrigunaga y Peon ya la familia Dib, de Xalau (Chemax), Yucatin, Indice Prefacio a la edicién en espanol 5 Prefacio Agradecimientos 17 Introduecién 1» Lavincoliciéa social 20 i edyimen colonial 33 Prdlogo 25 La Conquista 29 Las persepeiones mayas dela Conquista 38 PRIMERA PARTE Las implicaciones de la Conquista 4s 1. UN REGIMEN COLONIAL st ‘Unsincén dl Imperio 13 El twibuto yous asantes 65 Los sistemas de trabajo 75 11, REACCIONES INDIAS Y MODIFICACIONES ESPANOLAS 8 La emografa colonial §7 Lashar huit r00 La poblaciny la economi de tributo ns 111. UN MUNDO COLONIAL DIVIDIDO #33 La poblasiny la politica: el gobierno indiresto 153 Dirigentes natives yrégimen colonial una ascincid ili 157 Casta y culura 45 SEGUNDA PARTE Un orden social fragil s6r Iv. EL HUIDIZO YiNCULO SOCIAL 36 Un medio pow propio 164 EL interearabia esondmico 166 ‘Esquemasagscolasy de asetamientos 173 ‘Vinculos de pienteso y comunitacos st ‘La guerra ylamediasin diving 19: ¥. LA CREACION DE LA COMUNIDAD COLONIAL 201 La fragmenta 201 Lae rede regionales 208 Lacongregacon yas parciahdades 214 Us orden sol siemplifiodo 224 VI. UN TRJIDO SOCIAL RASGADO ¥ DESGARRADO 229 ‘La fiiliacororativa 239 “Los principales los mazeuales 236 El abismo econdaico 239 “Los insermedasios 23 Sefales de essa social 259 Vil, MOVISUERTOS DE POBLACION. Los HORDES RAIDOS 36 Laderiva 270 La dispersion 278 “La gran propiedad como asentamientosalice 289 El miclo y ke margeaes del sociedad maya 295 TERCERA PARTE ‘Adaptacién y supervivenci er é VIL. LAS ELITES MAYAS: EL CENTRO FLUO 305 La noblezairdigena: comparaciones mesoumericanas 303 (Continidaes extracturls y funckonales 308 _Elsefioro heeditaro en la teria yen la prt Lingj, legtimided y moviidad social 526 x 1X, LA SUPERVIVENCIA COMO EMPRESA CORFORATIVA 339 La supervivenia individual ya ayuda mater 399 ‘Los cursos comporstivo: lt jas de comunidad y ls coftadins 347 Lascliteeyledefenea dela comunidad 359 x. #L ORDEN COSMIICO EN cmt ‘olasraysupersticion 379 [Los microcosms de os espasolesylos maya 386 Cristo, Kuklin yeLmacrocosnos 395 [Antiguos dieses con nuevas aparencias 404 Sa x1 MANTENEE EL COSMOS 47 teaideda ylaalimentacién delos mos 18 La adguisicin colestva de a supervivencia 423, El onden del mundo y el orden social 435, Convitesyeargos 446 CUARTA PARTE La sociedad neocolonial 43) XIT, LA SEGUNDA CONQUISTA 461 Del gobierno indirect al gobicno dicate a La hacienda en expansion 476 La comunidad neocolontal 489 Epilogo 505 Apéndice 1 sx Apéndice 1 sis Bibliografia gx Prefacio a la edici6n en espafiol Alfinal de este trabajo senalo las enormes diferencias entre el mundo de los ma- yas que encontraron los espafioles y el que existia tres siglos mis tarde, cuando “México logré su Independencia. Puede ser que, en las easi tres décadas que han transeustido desde que escribi este libro, los mayas hayan experimentado cambios que rivalizan en magnitud con los que se produjeron 2 lo largo de los tres siglos del ‘igimen colonial. Cuando hice mis investigaciones etnogrificas atin podia zeco~ noverse el Yucatin que describié John Lloyd Stephens en visperas de la Guerra de Casta si bien modificado por ias pocas huellas que dejé el corto pero intenso auge henequenero. La parte oriental de la peninsula seguia casi despoblada, y la costa caribefia estaba casi deshabitada, salvo por algunos ehicleros, hasta el dia en que llegaron las maquinas que derrumbaron los manglares en las inmediaciones del pequeto sitio prehispinico de Cancin (“para hacer un aeropuerto”, explicaron). Presenciabamos la génesis de un proyecto turistico cuya existencia —por no ha- blar de sus dimensiones— resultaba inconcebible en aquel luger tan remoto. AL otto lado dela peninsula, Campeche era un pueblo pobre y desmoronado, donde tan s6lo quedaban unos balvartes coloniales testigos de mejores tiempos: el auge petrolero atin no se vislumbraba. Ahora la regidn se ha integrado mucho mis con las economias nacional y global, yla consecuente prosperidad es tan dispareja como desbordada. En cuanto a los ‘mayss, os nuevos empleos en la construccién y el turismo —permanentes y aleja- dos de sus pueblos— los desligan de su vida tradicional de manera mas radical que lo que ocurria en siglos pasados, cuando se trasladaban a una hacienda co- Jonial o una plantacién de henequen. La cultura maya se conserva de manera muy perceptible ah donde es posible encontrarla. Como sucede con muchas especies en peligro de extincién, la mayor amenaza que enfrenta esta cultura es la pérdida de su habitat, que se define por la prictica del cultivo de la milpa y los ritmos estacio- nales que ésta implica. En Jos iltimos treinta afios también se han visto cambios en el paisaje intelec~ tual, aunque bastante menos dristicos. Nuestros conocimentos sobre los mayas de 12 época colonial se han seguido ampliando y enriqueciendo en dreas tales como la organizacién politica local, las zonas de refugio del sur de la peninsula y los cam- bios discursivos que acompafaron Ia introdvccién de la escritura alfabética, por sélo nombrar unos cuantos temas. Sin embargo, el cuadro general de la historia de a época ha permanecido relativamente estable, sobre todo en comparacién con las novedades que los avances en la epigrafia y en técnicas como el remote sensing han producido en lk historia prehispanica de los mayas. En cuanto ala historia colonial, elclima hostl de la regién ha dificultado 1a conservactén del accrvo documen- tal, Han aparccido nuevas ediciones de fuentes primarias, pero se han hecho pocas adiciones a las fuentes. En Yucatén no se han dado los frecuentes descubrimicntos de material pictrico y manuscrito que nutren el acervo histérico colonial y la in- vestigacion en zanas mas templadas de México. Podemos espera, sin embargo, que Ja arqueologia histérica ayuce a compensar los estragos que ha sufrido el més frigil registro docurental En esta edizin incluyo una muestra pequefiay, por lo tanto, inevitablemente arbi- ‘raria de las muchas obras que se han publicado sobre los mayas desde que compilé la bibliogeafia original ese a que me he alejado de Yucatin para dediearme a estudiar otro grupo in- dligena, los zapotecas de Oaxaca, estoy muy satisfecha de ver que mi trabajo sobre Jos mayas por fin se publica en México, Representa el pago de una deuda con mis amigos y colegas mexicanos por el generoso respaldo que dieron a mi investiga i6ns entre ellos estin muchos mayas. Era una deada que, pese a mis mejores esfuerzos, habia quedado sin saldar durante un largo tiempo. ‘Me faltan palabras para expresar ctianto debe esta edicién a Margarita de Ore~ tana, quien ha encabezado y llevado a buen puerto un proyecto que yo daba ya por perdido; a Marfa Palomas, cuya traduecién hace més que justicia al original; a Maritza Arsigunaga Cocllo fel y sabia custodia de lo yucateco, Y por iltimo, y muy cn especial, gracias a Juan Manuel Lombera, el eatalizador que puso en marcha todo este proceso. Quisiera agradecer tambien al equipo editorial de Artes de México por su es- merada dedicacion y euidado en la publicacién de este libro. Nunca en mi vida habia ‘encontiado personas atin més meticulosas que yo misma. También agradezco a Macduff Everton por la hermosa foto de la portada.~ Por iltimo, quisiera precisar que en los nombres en espaol y en maya yuca- teco de las citss textuales se ha modernizado la ortografia, Para el maya yucateco se hha utilizado ls ortografia moderna local sin las marcas tonales usadas en ciertas transcripciones fonéticas. Los nombres mayas reciben la terminacién plural cas tellana —ery no la maya —ab (por ejemplo, se ha usado Aatabesy no Batabod), salvo cen los contados casos en el que el plural maya se ha convertido en uso comin en espaitole inglés (por ejemplo, erzza8). Oaxaca, junio de 2012 Prefacio Este trabajo es un estudio de los mayas de Yueatin desde los aos inmediatamente ‘anteriores ala Conquista hasta el final del égimen espafol, aproximadamente de 1500 820, Adopta la forma de una etnografia histsrica que busea reconstruir el mundo ‘manera ms completa posible, relacionando la ecologia y los modos de a con las formas sociales y los sistemas de creencias, asf como detectar los cambios en ese mundo dentio del marco mas amplio del contexto colonial La eleccién del tema y del formato se vio influida por diversos motivos, co- menzando por un deseo personal, asiz frecuente entre los viajeros a Yucatin, de saber mis de lo que informan las guias turisticas acerca de los mayas. Lo que ‘queria avesiguar cra sobre todo como los mayas prehispanicos, que construyeron los monumentos de piedra por los que Yueatin es tan famoso, habian egado a ser e308 mayss actuales cuyos pueblos rodean las zonas srqueoldgicas:fisicamente cercanos aellas, pro con tina relacién causal que no se advierte a simple vista. En ‘se sentido, el silencio era précticamente total incluso en Ios trabajos académicos, Un objetivo del presente estudio es contribuir a lenas el gran vacio eronolégico que haa existido entre el presente y el passdo maya antiguo, ampliamente estudiado, y también (y no s6lo de paso) ofrecer un modelo histdricamente fundamentado de la corganizacion social maya. Un segundo objetivo para clegir este marco temporal, que se traslapa con el anterior es observar la Conquista y la colonizacién de América desde un punto de vista relativamente soslayado: el de Tos colonizados. Por iltimo, he tenido en m te un propésito comparativo mas general: relacionar el ejemplo mayas con ciertos temas amplios relatives tanto a la naturaleza yal funcionamiento de las sociedades agrarias complejas como a los procesos de cambio sociocultural, particularmente bajo el impacto del régimen colonial Los antecedentes mis afines de esta combinacién de objetivos se hallan en regionales en Africa y en el sur y sureste de Asia, donde buena parte del trabajo académico reciente ha combinado el interes histérico acerea del cambio a Jo largo del tiempo con las perspectivas comparativas y los enfoques culturales de la antropologfa. La tradicion dual de la escuela de los Anales de una historia total cn la “larga duracién” y una historia de las mentalidades ha aportado una fuente adicional de inspiracin y una base para la comparacién, y otra mas ha sido la pro- 6 duccin sobre la historia cultural afroamericana dentro de las sociedades esclavistas angléfonas del sur de los Estados Unidos y el Caribe. En el campo de los estudios latinoamericanos he podido disponer de un ex- tenso repertorio de material académico acerea de Ia historia social, econdmica emogrifica para establecer comparaciones entre regimenes coloniales. Pero muy poco del lado indio de la historia; es decir, c6mo los indios veian el dom nio europeo y espondian a él,en cantraste con lo que simplemente les ocuri6, Pero las excepciones, aunque escasas, son importantisimas. ‘Tengo una deuda particular, n aproximadamente igual medida, con el monumental estudio de Charles Gibson sobre los mexicas y con la sintesis de Eric Wolf sobre a historia cultural mesoame- ricana. Ademds de ofrecer un gran caudal de informacién y observaciones valiosas, cl primero inspié este trabajo sobre los mayas, que busca ser igualmente detallado, yyel segundo aporté un marco de referencia holistico para el estudio, que afiade una ‘dimensin ecoxigica y cultural al andlisis del comportamiento social. Buscando ofrecer una relacion @ la vez. multifaeética y detallads de la historia maya, que analizara no sélo Ia estructura y los procesos sociales, sino también los sistemas de significado que los animaban, adopté por necesidad un enfoque igual ‘mente ecléctico cn la scleceién y uso de las fuentes. La mayor parte del material consiste en manuscritos de la época colonial, La mayoria estin en espaiiol, pero {os escritos en maya yucateco aportaron elementos lingiisticos e histéricos cuya importancia rebasa por mucho el reducido volumen de dicha documentacién. Para complementar las fuentes histéricas y contribuir a su interpretacién, también hie recurrido en gran medida a datos etnogrificos y arqueoldgicos, tanto de mi trabajo de campo como de estucios publicados. Las aportaciones fluyen en ambas dinecciones, ye que ciertos esquemas advertidos en la docurmentacién colonial han sugerido nuevas interpretaciones de buena parte del material prchispénico y moder- no. Se incluye como apéndice de este trabajo una discusién més detallada de las fuentes y los métodos. Filadelfa, mayo de 2983 Agradecimientos ‘Muchas instituciones y personas me han ayudado en la preparacidn de este trabajo Tas becas de verano de la American Philosophical Society, el American Council of Leamed Societies, el College of William and Mary y la Universidad de Pensilvania; ssi como una beca del National Endowment for the Humanities, me permiticron Hevar a cabo Ta investigacién de archivos combinada con el trabajo etnogrifico Las subvenciones de la National Geographic Society costearon las inspecciones y cexcavaciones arqueol6gicas realizadas en r974 y r97s, En cuanto al acceso a las co- lecciones de manuscritos, agradezco los servicios de los directores y el personal de fos siguientes archivos y bibliotecas: el Archivo del Estado, e] Archivo de Notarias, cl Archivo General del Arzobispado y la biblioteca Carrillo y Ancona del Instituto Yucateco de Antropologia e Historia en Mérida, Yucatan; el Archivo General dela ‘Nacién, la Biblioteca Nacional yla biblioteca del Museo Nacional de Antropologia, de México, el Archivo General de Indias en Sevillayla Latin American Library de a Universidad de Tulane en Nueva Orledns. Muchos de los documentos mis valiosos para este trabajo se hallan en coleccio~ nes privadas y archivos eclesiésticos que generalmente no estaban abiertos (y algunos ain no lo estin) alos investigadores. Tengo una enorme deuda de gratitud con don, Joaquin de Arrigunaga y Peon, a través de cuyos buenos oficios obtuve permiso para consultar los registros administrativos de Ia arquididcesis de Yucatin (Archivo del Arzobispado, Secretaria), archivos diocesanos y parroquiales de Campeche y algunos titulos eoloniales de propiedades de tierra en manos de su parentela. Aprovecho esta ‘oportunidad para dar las gracias a todos cuzntos me permiticron consultar sus titulos de propiedad y que también me ayudaron para visitar personalmente esas haciendas en muchas y muy agradables ocasiones. El propio don Joaquin fac la fuente directa de gran cantidad de informacién y vislumbres acerca del lado espafiol de la historia regional, en la cual su familia ha desempefiado un papel di guido desde la época de su ancestro mais prominent, don Francisco de Montejo, quien capitanes la conquista de Yacatén, Don Joaguin me fiilité los documentos de su coleccin, los resultados de sus propias investigaciones y su gran caudal de recuer~ ded primera parte deg mx er de ves tems dela ogalacn de. viviendas patricas yucatecas hasta la explotacidn comercial del palo de Campe~ she eal inne asa etn. " a - Los proyectos arqueolégicos emprendidios en Ia costa oriental de Yucatin en colaboracién con Arthur Miller habrian fracasado desde las etupas de planeacin de zno haber contuo con elaiento yh sabia gua por los laberintos de lt burocracia de Pilar Luna Erreguerena y Norberto Gonzilez Crespo, ambos del Instituto Nacional ‘de Antropologia ¢ Historia. Arlen Chase, Harold Egerton, John Gifford, Francisco Hau, Pilar Lana y Secundino Sabido aportaron su ingenio y esfucrzo al trabajo de campo. Pablo Bush Romero y Elsy Betancourt de Bush, amables anfitriones en “Yucatin durinte muchos atios, ofrecieron apoyo logistico; Joann McManus An- ‘A mediados del siglo xvut Ia frontera colonial se habia replegado a una linea cur vada desde abajo de Champotén, por la sierra Puruc, hasta Peto y Tthosuco, y luego quebrindose hacia el nororiente del Caribe, lo largo de una linea que hoy dia marca los limites entre los estados de Yucatén y Quintana Roo. Bl territorio allende dicha frontera se definia ofcialmente como despoblado, En realidad se coavirtié en santuario de gran niimero de refugiados que huian de las antoridades coloniales para formar asentamientos independientes o reunirse con sus parientes no conquistados {que resistian en pequefios reductos en el oriente y controlaban todo el territorial su. Pero nunca fueron ignorados del todo. Cada cierto tiempo se eavivaba el afin evange- lizador y los franciscanos mandaban uno o dos misioneros ala zona para hacer contac- too reanudarlo con cualquier maya no convertido 0 apéstata que pusiesen halla Por lo general los indios los recibian pacificamente, A veces la exasperacién se convertia jan comenzado a hostigar embar- Ses] nc Thomuon Mapa lary >a 2418 SabotTy Raj, Rise of « Maya Merchant Cay Mil, (On the Eg ft Senco. 4 Coes, Gara 85 88,208 Sabre dteron ms la Conga yell abundono de cota rental venue Rey, Scales Adams, Report and Ceaet y Mile y Pris, "Relgous Syren Campeche, x Shoes y Roy, Maya Cnt. 269-1 Sobre oe foe de os stags dels pitas, ease po ejemplo 4-209. Sobe ol euceste Act, Jui song, Poo ene los dar. comaiorIteras, 6; Pastonto 7, i ram Probie Diggo Sanieato é Fgueon 4 de abt de rp México 35, Goberador a Coron, 28 drone de 6, a de bi de 5795 dnote de acy México 6, Gebereadoe la Caro, so de uo de 138, na ere sexiness de xp 180 en ac, Esra de ca 37-A y 307 34 provoco. i } i i s «en descortesfa0 incluso en amenazas, pero silo se sabe de tres misioneros solitarios aque hayan ganado la palma del martrio en toda la regién no pacifcada.* Los mayas se daban cuenta de que la resistencia provocaria represilias bélicas y consideraban mds prudente fingir sometimiento y luego mudar sus asentamicntos o simplemente regresar a sus costumbres antiguas una vez que los frailes se hubiesen marchado? ‘También se despachaban esporidicamente expediciones armadas para apre- hender fugitivos y devolverlos a las éreas pacificadas. Esas “entradas”, como se Jes denominaba, parecen haber despejado gran parte de la region oriental." Sin embargo, las autoridades espafiolas no podian montar guardia alo largo de toda la frontera y mientras el gran territorio accesible hacia el sur continuara sin sez sometido, no podria considerarse completa la conquista de la peninsula, La existencia de comunidades mayas organizadas y totalmente independien- tes, a mayor y més poderosa de las cuales era el reino Itzé, alrededor de la laguna del Petén, desdibujaba los limites entre lo prehispnico y lo colonial, lo pagano y lo cristiano, lo conquistado y lo indémito. Bl efecto era andlogo en cuanto a su fipo, si no en cuanto a su grado, al del Estado inca en cl exilio que, tras su © _Dos dominios ene su dl Peten en 35 (Filagusere Story, Hier 4934) yun Sancaano "Tiga en se (Lee de Coglldo, sri de Venn [on adelante cade como Copal), Lib-1, 4p 2) (Cine mis fieron matdos cuando acompaaban expedsone aes qo pares hbersid a cous woo en Seca eos (Caplio Lib 20,9.) y cua env Tigao cere de sh 696 (Vagus tomy, 284-254 34-95 355979) Ua tat conrad bo reporta Scher de Ala, Ir 26 qie af {gt lv indore Comme haan ahogido a prec en un sopueascsdeaue de navegi, 7 ach Mic 35,36 Indies 187 connene. muchos informe erty 5 reerentes 3 “Sporiica cvied misono en Canara yl cota rental lguncepblicadso reams en Roy, Scholes y Ada, Report snl Cena" Milery Fu "Reigous Syren ches y Adin, Den Ding Quid ForSay tae pong Vac ea especial México 36, Relic del wnje de ry Gregorio de Poenteovinay fay Herando de Sopertstsds agit des La scividd miner, vecet en conju con eneades mites fot ‘nd nen lo ng de Foner Scholes y Thompson, “Pane Pre Pron’ ene informacion fe a zona de Bacal Tp rt 6, Vinee turin Cog, i 4 cap. 0,7 Gackyenda Tyas, [Ls cap 2-7 aa Mic 60, Gober a Conard jae oe aoviembr de 8 y Meso 36, (Obey ale Corns de unin de 06, y Mero del obispo de Woes, 6 Scies y Roy, Maya~Cloaa, scape cotine matt de a sions de Monta y Tihel- Popol Saheabchén hist a Bada de 26, Vilage, Hiri ny 58 00-a0 yg 3557, 68a, ema aca leer de ‘ayant oo, Sel gin de Ia Mone, oy, wane ben Cog, Lib. xp. 9 Li. 1, cap inhyendo Tipe Chena Valencia, elaci ivaral ar, Mio 19,Cuaderoo de documentos, ‘tg, Gobermador a Corns 2 deni y 9 de pies de x8, Certicado de Rano de Sanabria dejan de bs Misco 3, Goberadoe lt Coen, 2 de dstemibre de 1504, Obispo aa Corona 29 de sep tebe de 604 dedcebrede 0: Mexia 24, Testinonlo del eqetient, boyy Teimonio de vars ‘iy yas; acai de hun so-As rm, pieraProbaaza de fay Cerin de Pore, 64 Se las entrada cn cl enor expla dee coma ota ae Ci Lis cp 1 (593 9) Lib cap. 8 ca; acs, Paeanto 6 nam. aramo 4 Protas de Juan de Contreras fs Mic 24, Prana de Andis Ferisdrde Cntr io) y Antonio de Acoye, og Mic 10 fea. Biro Alonso de Lay Min 140, Probaa del capiia dn juan Cha, ny Psd irra 3A, , ‘iw Teton de info fvor dela Fencicana a 6 mesuoco dlerrota inicial, resistié durante décadas en los confines del reino del Peri. En. ‘Yucatin, como en el Peri, no hubo un quiebre definitivo con el pasado en nin gguno de los dos lados de la frontera, que los mayas sabfan muy permeable en Fmbas direcciones. Los refugiados, las expediciones armadas, las delegaciones de Jos itzaes,asi como otros grupos y sobre todo los comerciantes iban y venfan Y tenian contactos constantes, aunque a menudo clandestinos. No bay manera de determinsr el volumen del comercio iliito, del cual las autoridades tenfan cierta informacién, pero que no podian frenar. El comercio interregional de hhachas de hierro y otras herramicntas traidas por los espafioles habia sido ‘en tiempos prchispénicos y se vio fortalecido por la nucva demanda, tanto entre rmayas pagunos como apéstatas. El comercio de la sal, que es probable que haya sido tradicionalmente provista a las regiones de tierra adentro de la peninsula por las costas del occidente y el norte, continus después de Ia Conquista. Es ‘muy posible que parte de la miel y la ceta, que las autoridades recibian como tributo de los mayas pacificados para exportar al centro de la Nueva Espana, hayan venido originalmente de las regiones no conquistadas” sas regiones eran una valvula de escape para algunos mayas colonizados; eran, asimismo, un factor cultural, politico y también econémico en la vidas de todos ellos. El contacto entre parientes separados no se suspendié del todo, ya que las noticias via jaban con rapidez junto con las mercancias, Aun para la gran mayoria de los mayas que ‘no habia huido all Jas zonas de refugio eran una opcitn siempre posible y conoxid (eungue sd fuera de ofdzs) mis que una incégnita atemorizante, Muchisimos de ellos eligieron esa opcidn durante la iltima parte del siglo xvi, Engrosaron los asentamicn~ tos no conguistados en el sur, que al parecer se estaban coaligunco bajo un “sey” nativa, sos grupos te fueron envalentonando: atacaban poblaciones fronterizs pacificadas ‘yproclamaban su sobertnia sobre elas (algo no por completo reirico)* Después de ‘un prolongado letargo, ln Conquista pareci6 a a sezSn, ir en reversa. 4) Copel Li, cap 9. Vénse main Gront Jones Agere und Tru’ ete muchas fe Trace on le dcurcrtos cniemperinec al "omer ecals',aat, México 3 PsovinilFanccan atk ‘uals de Mac, se mao de 606 te Sobre las stleraone eal gin central de lx Monta ene pio der 6 actuyendo a mae tanza de Salam de 24), ane Coplay Lib, egp a1, rani decimarao5-B rao 6, Antonio de Salar al gbesnados 6 de ocrabe de 4, y imo Mesto y serie de Diego de Vngos Mayorga 2 no viemive de ag Masco sp Rel Cle a gberador 8 de nove der y Fina de mar so-A, tim. plea Polina de fy Genin de Porn Es uy musa a documentacin sobre el wane {elev dria se le datas de 660 70 agri cones en jude rsdencia del gobeeador ‘Rodign Hones ce Aldana: vant en epi aa, Hacbana de elmira 39°A, cd «Autos coma Antonio Gonadlen,tp; Escrbnta de mars 37a Atos behos por Pedro Gara Rial 68,y sein de ‘iara5ey-C,Papelesy ere presenta por. Flee Aldana, 66-674, Los informs dele raneanos ‘tin en at, Exbanks de cera 08-A, rim. pena jy 28 Archive Prana 42 113, cara de ay Crt Sie l pineal Pese a algunas incursiones no decisivas en el Petén desde asentamientos espaiioles en Tabasco, Chiapas y Yucatin, el interior se mantuvo en gran medida ajeno al control de las autoridades eoloniales hasta 1697, cuando una expedicién de fuerzas combinadas de Yucatan y Guatemala conquisté el reino Itza." Otra serie de entradas a principios del siglo xvm lograron por fin expulsar a los ingleses de la laguna de Términos, donde se estableci6 un presidio para proteyer los asentamicntos espatioles alo largo del Golfo rumbo a Tabasco.” Se funds una nueva misién tierra adentro, al oeste de Bacalar, y crecieron magros archipiélagos de asentamientos pacificados a lo largo de las rutas entre Yueatén y Bacalar, asf como un nucvo presidio en la laguna del Petén. Sin embargo, la muy celebrada conquista del Petén no destruy6 las zonas de refugio. Los grupos de mayas fugitivos no pacificados tan sélo se adentruron rns en la selva, hostigados por incursiones eventuales pero nunca por completo sometidos alas autoridades espafiolas." En lo mA profundo, los mayas Iacandones, sobrevivientes de esas poblaciones, nunca han sido conquistados, estric~ tamente hablando, hasta el dia de hoy. {Cuindo terminé realmente la conquista de Yucatin? ¢En 1547, con el sofo- camiento de la Gran Rebelidn? ¢En 1697, con la conquista del Petén? Algunos podrian pensar que la Guerra de Castas del siglo xix fue su capitulo final, pero sion asi resulta difcil determinar cudndo concluys tz Guerra de Castas, Los ma- yas, arrastrados a la lucha de facciones de Yacatin después de la Independencia, ‘ecuperaron su gusto, largo tiempo latente, por las victorias militares y emprendieron cen 1847 su propia lucha por liberarse de lo que seguian viendo como dominio extran- jero. Durante un breve lapso parecié que podian triunfar. Desde el este, alrededor de Valladolid, Tihosuco y Sotuta (las, mismas regiones que se habian unido en Ja Gran Rebelidn tres siglos atris), la rebelion se extendid al sur hasta Bacalar ys algo rmucho mis peligroso, comenz6 a acercarse a Mérida. La ciudad y los no indios que se habian refugiado en ella sélo se salvaron por “la gracia de Dios” (que ccuriosamente es el término maya para nombrar al maiz) al legar a una distancia desde la cual Mérida podta ser atacada justo cuando venia el temporal de Ihwvias, Labs popimente dich por el recto Hai on Tiga, aa ea Vili, Hira y6-573 ‘reve y po fins un carpat dew ftens presi dplmica qe habia dura do aos Vee Bagi Martins, Df d adn sb as expences concn ings 60-77 Sle constr del presi 6, éte a0, Re aj 34 ified Aor Bills 39 de abel de 73 13. Seconsigoan sage de le rays pagan y pst, at como loe de lo expoles cote ls, bast silo men et, Msn tor Sobre covesone del Tesh y Pt, 1703-704) Men 898, Jou de Za aa Corona 14 de dlcembre de aos, Fawr 5, nim. 4 Sole apcehensin de nds eres en los rs de ‘Ununacint, 84 a8, Abtospensienes 2 Exped sore. de Chichanhy 2; fis y decenc + Provinia ev feancicaon al bipo 9 de septembre de 7; OFcios y decetan 4, José Nkcols de La a ‘hepa de fbr de, y Jun Jost Ae Rojo ol bp 0 dear de 74, Dosamenes del Pea Te, Exp. sobre siden de un eligi en a pacha de San Antoro, 99; Dosing Fuad al proving re octubre de ‘oo Fado al ebiepo,14 de mayo de. 25