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HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY - REGIONAL ALTO PARANÁ 20 años
HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY - REGIONAL ALTO PARANÁ 20 años

HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY - REGIONAL ALTO PARANÁ

20 años de vida institucional

HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY - REGIONAL ALTO PARANÁ 20 años de
HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY REGIONAL ALTO PARANÁ 3 – 03

HISTORIA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY REGIONAL ALTO PARANÁ

DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY REGIONAL ALTO PARANÁ 3 – 03 – 1989 a 3 –

3 – 03 – 1989 a 3 – 03 – 2009 20 años de vida institucional

Ciudad del Este – Octubre de 2009

Fidel Miranda Silva

Es una producción de «Sanchos Libros»

Fidel Miranda Silva Es una producción de «Sanchos Libros» • Autor: • Redacción, fotografías, diagramación: •

Autor:

Redacción, fotografías, diagramación:

Colaboración y soporte logístico:

Mentor, ideólogo y soporte económico:

Relatos, sugerencias y dirección:

Colaboración especial y aporte económico: Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay

Aporte económico:

Correción:

Lic. Fidel Miranda Silva - Historiador A cargo del autor Justino González Justino González Don Ramón González Sánchez

Presidente de la Regional Salto del Guaira, Julio Barrios Abg. Carmen R. de Recalde Ing. Ricardo Steimberg José Morínigo Diarte Editora Litocolor SRL Telefax: (595 21) 203 741 / 213 691 Cap. Figari 1115, Asunción - Paraguay grafica@editoralitocolor.com

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Ciudad del Este – octubre del 2009 – Alto Paraná - Paraguay

E-mail: fmirandasilva@gmail.com Tel. 061 501 395 * 0983 509 561 * 0992 766821

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

Prólogo

El comercio internacional es una de las actividades fundamentales que produce el bienestar de cualquier ciudadano del mundo. Es el resultado de la búsqueda de bienes y servicios para satisfacer las necesidades humanas.

Para satisfacción de la humanidad, el comercio desarrolla el intercambio de dichos bienes y servicios que se producen y son puestos a disposición de los consumidores por medio de los agentes productores nacionales y extranjeros.

Entre los principales agentes que intervienen en el comercio exterior, además de los importadores, exportadores, entidades bancarias, empresas de transportes internacionales, or- ganismos gubernamentales y otros, están los Despachantes de Aduana. Estos profesionales son el nexo entre sector privado y el público, en su calidad de Auxiliar del comercio internacional y del servicio aduanero. Pero, para merecer la atención por la edición de esta obra, primero es importante reflexionar sobre lo que se pueda entender como historia, su conceptual concepción así como su utilidad práctica.

Entonces, convengamos en definir que la historia es la narración de una serie de sucesos o sucesión de hechos, cuyo protagonismo lo marca el hombre.

Por tanto, el hombre en sociedad escribe su propia historia de manera individual y colectiva por el solo hecho de vivir en sociedad. Es decir, que los hechos son dados a difundir por el interés de hacerlos conocer en razón de su valor relevante para quienes van dirigidos.

Entonces, la razón de la elaboración de esta obra tiene el propósito de sembrar a los cuatro vientos la existencia de un selecto grupo de profesionales Despachantes de Aduanas, dedicados

a facilitar las gestiones del comercio internacional por medio de la prestación de sus servicios profesionales en las operaciones aduaneras y otras tareas conexas fuera del ámbito aduanero.

Destacamos que la producción de este material histórico, es una genial decisión de quien ha propugnado su realización, el Despachante de Aduanas don Justino González.

Enfatizamos en este libro, que, en el Paraguay, en otros países latinoamericanos y otros pun- tos de Europa y Asia, la profesión de Despachante de Aduanas, Customs Broker, Agente Aduanal

u otra denominación, es ejercida arduamente porque existen intereses que defender a favor del

sector privado, como así mismo del sector público durante el desarrollo de los procedimientos aduaneros y extra aduaneros.

Fidel Miranda Silva

Se precisa en este libro que existe una avalancha de esfuerzos desplegados por los empresa- rios privados, las empresas transportadoras internacionales y especialmente las multinaciona- les, para eliminar la obligatoriedad legal de las intervenciones de los Despachantes de Aduanas en los procesos aduaneros.

Esta obra, trata de dar a conocer la historia de los Despachantes de Aduanas, por defender sus intereses profesionales para el normal ejercicio de su labor y evitar su abolición como agentes necesarios del comercio internacional, de manera específica los radicados en el Alto Paraná, y del gremio que aglutina a los mismos: CENTRO DE DESPACHANTES DEL ALTO PARANÁ. Pero, en las páginas de este material no solamente surgen como protagonistas los Despachantes de Aduanas paranaenses, sino también los colegas de la Capital, Encarnación, Salto del Guairá y Pedro Juan Caballero.

El autor de esta magistral obra, el Lic. Fidel Miranda, tuvo que recurrir a los colegas locales y de otras latitudes para obtener los datos, testimonios e informaciones inherentes a la historia del ejercicio de una profesión, que unas veces producen grandes satisfacciones y otras veces penosamente desarrollan sus labores profesionales.

Es bueno señalar, que la calidad investigativa y metodológica de esta edición es seria por el rigor científico empleado y es digna de elogio por la condición intelectual y profesional del autor, pues el señor Fidel Miranda es Licenciado en Historia y Licenciado en Letras, egresado en ambas ramas del saber de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional del Este.

Por el valor que pueda representar, esta obra no solamente es de interés de los Despachantes de Aduanas, ella también va dirigida a los empresarios comerciantes, bancarios, empresarios del transporte internacional, estudiantes, profesores de todos los niveles de la educación, porque en las páginas se insertan una breve reseña histórica del comercio internacional en el Paraguay y en el mundo, la legislación relativa al Código Aduanero, los preceptos legales relacionados a la actividad profesional, además de los conocimientos de las actividades desarrolladas por los Despachantes de Aduanas y del gremio CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DELALTO PARANÁ. Además, esta obra no puede ser enmarcada ni clasificada en una fina elucubración literaria de ficción, más bien se trata simplemente de una entrañable historia real que, dentro de la dinámica y la intensidad desarrolladas por el intercambio internacional son vividas por los Despachantes de Aduanas, sus Auxiliares y todas las personas vinculadas a la actividad aduanera y del comercio internacional, de quienes se han extraído los vivos testimonios para insertar en las páginas de este libro, que merece la debida consideración y también la sana crítica, porque este material pretende convertirse en un sincero diálogo entre sus protagonistas y sus lectores.

Finalmente, recomendamos la lectura de este libro, porque es el primer producto de este género en el Paraguay, por el protagonismo que desempeña el Despachante de Aduana en los procesos operativos aduaneros, desde la aparición de la institución aduanera como uno de los puntales más significativos desde el punto de vista fiscal y por ser la Aduana el ente gubernamen- tal regulador irremplazable y genuino del comercio internacional.

Lic. Luciano Antonio Milesi

Despachante de Aduana

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

Reseña histórica de la aparición del canon aduanero por la comercialización de las mercancías en el mundo y en Paraguay

Introducción

Para que aparezca un objeto en funcionamiento, en la vida del hombre, es necesario pasar por un proceso, en muchos casos históricos. Esto se da en la sociedad en el ámbito del comercio, en el sector económico y en lo político, también si se quiere, hasta en lo biológico, y finalmente en las instituciones públicas de un Estado, regido por normas jurídicas, reguladoras del funciona- miento de las mismas.

Los pueblos de las antiguas civilizaciones, fueron los protagonistas del inicio del sistema del comercio en el mundo. Aparecieron como los primeros comerciantes: Mesopotamia, India y Egipto. Estos pueblos fueron los que comenzaron con el comercio informal y formal. Obvia- mente, para que se formalizara, debió pasar por un largo proceso histórico. La economía de estas naciones se desarrolló alrededor de sus recursos hídricos, del Tigris y el Eúfrates; del río Indo y del Nilo, respectivamente.

Los recursos naturales de una determinada región hacen que emigren al lugar gente de todas las latitudes, para emprender cualquier tipo de actividades laborales. Primeramente de subsis- tencia, echar raíces, dedicarse a la agricultura, al laboreo y luego, a la industrialización empírica de sus productos. Estas actividades a la región lo vuelven eminentemente comercial. El éxito de los primeros pobladores hace que la migración humana sea cada vez mayor. Los territorios flu- viales favorecen el desarrollo de la agricultura, de la ganadería y de todas las actividades en general, y por supuesto, la comercialización de los productos de la región. A medida que aumen- tan las poblaciones, aumentan las necesidades de las mismas, generando una formación social, política, económica y cultural.

La evolución de estos pueblos, la implementación de las tecnologías en la agricultura y otras técnicas, hacían que más gente llegase a estos lugares, trayendo sus mercancías y nuevas ideas que aportaban a la cultura local. Así la explosión demográfica iba en aumento vertiginoso. A lo

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largo de los siglos, estas tres civilizaciones se fueron desarrollando, gracias al movimiento co- mercial, las mezclas de personas y el asentamiento de poblaciones en estos ricos valles y llanu- ras fluviales. El crecimiento de la población, con el consiguiente aumento de la densidad y a la expansión de pequeñas colonias para formar ciudades y más tarde también ciudades-estado, e imperios. De nuevo, se garantizaba así el movimiento y el intercambio de personas, bienes e ideas; a veces de forma pacífica y otras veces utilizando la fuerza.

El comercio entre los imperios

Dentro del movimiento y el intercambio comercial que caracterizaba las civilizaciones de la India, por medio de su Río Indo; Mesopotamia, por el Tigris y el Eufrates y Egipto, por el Nilo, los imperios emergentes imponían una estabilidad que en ocasiones daban lugar a una mayor interacción entre los estados y los pueblos, debido a la seguridad inherente al imperio. El ejem- plo más sorprendente de este aumento de la interacción es el comercio. Muchos investigadores afirman que la concentración de pueblos en determinadas áreas y los cambios de densidad demo- gráfica, están relacionados con patrones comerciales.

El crecimiento urbano puede explicarse analizando los espacios donde el comercio era posi- ble y las formas en las que éste agrupaba a pueblos con sus bienes y servicios. Estos espacios necesitaban una cierta autoridad que les garantizasen orden y seguridad. A partir de ahí, podemos especular sobre el crecimiento del espacio urbano y sobre las instituciones públicas y pueblos que las administraban.

Los bienes y la seguridad que ofrecían estos espacios urbanos atrajeron a comerciantes, los cuales no sólo viajaban de un lugar a otro transportando bienes e ideas, sino que también a menu- do se establecían en lugares distantes creando nuevas comunidades dentro de otras comunidades ya existentes. A veces, algunos de estos comerciantes hacían de embajadores, llevando informa- ción de interés para el mantenimiento de buenas relaciones entre sus países de origen y los adoptados por ellos a través del comercio (encargados de negocios). Estos comerciantes tam- bién ayudaban a resolver asuntos, que pudieran resultar problemáticos para sus compatriotas. Muchos de éstos, una vez emigrados se establecían en sus sociedades de adopción, añadiendo otros elementos de interacción y mezcla.

Bajo esta óptica, algunos de los estados que existieron en la amplia zona comprendida entre el Indo y el Nilo, fueron conocidos como estados comerciales y famosos por la reputación de sus mercaderes. A éstos, se sumaron los Persas y otros mercaderes del Oriente, Asia e inclusive África, para luego llegar a América. Las actividades comerciales, fueron simplemente unos com- ponentes más, que ayudaron a aglutinar gente, en determinadas zonas hasta formar comunidades que se expandirían por todos los continentes. La expansión comercial de los antiguos pueblos, llegaron a Grecia, que por mucho tiempo manejó el comercio de ultramar. Los mayores referen- tes fueron Esparta y Atenas. Posteriormente, se sumaron los romanos.

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Las primeras factorías creadas por los fenicios (aduanas)

En el siglo IX a X a. C. Dominaron el Mediterráneo con el comercio marítimo, y con un gobierno propio, los fenicios se convirtieron en los mejores comerciantes y marineros del mundo clásicos. Las flotas de las ciudades costeras viajaron por el Mediterráneo llegando hasta el Océano Atlántico. Otras naciones competían por emplear barcos y tripulaciones feni- cias en sus flotas. Las ciudades-reino fundaron muchas colonias comerciales: Principalmente Útica y Cártago, en el norte de África; en las islas de Rodas y Chipre, en el Mar Mediterráneo; y Málaga, Adra, Almuñécar y Cádiz en el sur de la Península Ibérica, o Ibiza en las Islas Baleares.

Ellos fueron los que crearon las primeras factorías, ubicadas en las distintas islas menciona- das del Mediterráneo, pequeños puertos fundados por los Fenicios. Éstos, eran una especie de aduana en donde cobraban por la utilización de sus puertos, un pequeño «peaje», por las mercan- cías que transitaban con los mercaderes por la zona. Así nace la idea de cobrar a los comercian- tes el impuesto. Esto se recaudaba para la corona del Imperio, quien manejaba la región, en algunos casos pertenecía a toda una dinastía. Esta modalidad se implementó por mucho tiempo, principalmente por los imperios que se fueron sucediendo unos tras otros, así llegó a Roma. El pueblo romano, por medio del Imperio fue el que más se destacó en cobrar los impuestos. El pago de tributo a «César». Con esto se mantenía el ejército para seguir «conquistando» territo- rios aledaños, para anexar al dominio del emperador. Con la caída del último Imperio romano de Oriente, Constantinopla en el siglo XV, tomado por los turcos otomanos. El régimen de cobrar impuesto por el tráfico de mercancías, pasó en las manos de los árabes, quienes por más de 7 siglos dominaron el Mediterráneo, erigiéndose en potencias, hasta su derrota por los españoles, que se dio ya en el siglo XV, con la reconquista del último bastión de los musulmanes, que fue Granada, en coincidencia con la llegada de los mismos a América meridional.

He mencionado a los imperios que dominaron el comercio de ultramar, los egipcios, mesopotámicos, indios, griegos, árabes y finalmente Inglaterra. Ya en el siglo XVII, con una negociación, entre el Reino Unido de Gran Bretaña e India los ingleses fundan sus primeras factorías.

Las negociaciones de la compañía inglesa de las Indias Orientales con el gobernante mogol, el emperador Jahangir, tienen éxito y en diciembre de 1612 los ingleses fundaron su primera factoría en la India, en Surat, en el Golfo de Jambhat.

Hemos visto, que a consecuencia de la evolución de las civilizaciones y las necesidades de sustentarse para la permanencia de los grandes imperios, se crearon los pagos de los impuestos aduaneros.

Estos impuestos nacen del ejercicio de la potestad del imperio de las naciones, al exigir un derecho o tributo en sus puertos y fronteras, como requisito al tráfico de las mercancías. Algu- nos antecedentes remotos de lo que se tiene referencia, señalan que el origen histórico del impuesto aduanero contemporáneo, nace en la India, donde existía una percepción a la entrada y salida de las mercancías en ese territorio, implantado por los ingleses como hemos bosquejado un poco más arriba.

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Cabe destacar, que los árabes fueron quienes poseían el mejor sistema aduanero; este fue implantado en España bajo la denominación musulmana de la península Ibérica, denominado «almojarifazgo»; siendo los «almojarifes», funcionarios encargados de percibir dichos impues- tos, es decir los «inspectores».

Como se puede ver, es de origen árabe, al igual que las voces «arancel», que significa relación de tipos o precios a percibir y «tarifa» o relación de derechos.

Los impuestos eran la verdadera razón de ser del monopolio y la causa por el cual el sistema se prolongó tantos años. Se cobraba infinidad de ellos. Estaban los de alcabala, almojarifazgo, visitas y registros, palmeo, tonelada, san telmo, etcétera. Alcabala y almojarifazgo se impusie- ron en 1543 y eran respectivamente, un impuesto a las ventas y un derecho de aduana. La alcabala que se recaudaba al entrar en los puertos americanos, era el 5 % del valor de la mercancía y el 2,5 % a la salida. El almojarifazgo era del 5 % para los artículos que salían de España (2,5 % para los importados) y del 10 % al entrar a América. Había además otros gravámenes extraños con desti- no al Hospital de San Juan de Dios, de San Lázaro, la Inquisición, etcétera.

Dado que las referencias aduaneras más notables que tienen los países hispanos provienen del desarrollo aduanero que se suscribió en España, es importante destacar algunos antecedentes, relacionados con la implementación de aranceles y derechos de aduanas.

En 1782, nace realmente el verdadero primer arancel de aduana en España, con diversidad de partidas, (la partida es un conjunto de normas jurídicas, derechos y franquicias) unas 2700 parti- das en total. En 1841, se promulga la primera ley arancelaria, seguida de un nuevo arancel de aduanas. En 1849, se da una nueva ley de bases, que da lugar a un nuevo arancel, con la novedad que numera las partidas, conservando la nomenclatura un orden alfabético y aparecen los dere- chos específicos.

Como consecuencia de la aplicación de esa ley, se crea la Administración del Estado, un cuerpo especial para la Administración de la Renta Aduanera, el 14 de junio de 1850.

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La aduana en Paraguay

Con la llegada de los europeos a América, comienza una nueva época en la historia de la humanidad y en especial para los nativos del subcontinente americano, con el choque de las dos culturas, nacería una nueva. Sería el cruce de los europeos con los nativos. Así nace la cultura paraguaya. Los «conquistadores» fueron los que introdujeron las primeras mercancías, diferen- tes a lo existente en el continente americano, especialmente Sudamérica. Inicialmente servía de anzuelo para atraer a los aborígenes hacia ellos. Después de la llegada de los españoles a Améri- ca, en los sucesivos viajes de las expediciones europeas, llegadas a esta tierra, traían sus «bastimentos» así les llamaban a las mercancías, que les servían como productos de intercam- bios con los aborígenes.

En las primeras capitulaciones del descubrimiento del nuevo mundo, rezaba en sus artículos que les otorgaban a los descubridores un determinado porcentaje, sobre todas las riquezas que podían encontrar y alzarse con ellas para posteriormente, llevar hacia Europa. En la capitulación de la Corona Española con el primer adelantado don Pedro de Mendoza, suscripto el 21 de mayo de 1534, le daba amplios poderes sobre América, pero siempre la condición era enviar el tributo al Rey. Una quinta parte, era lo que le correspondía al Adelantado, así dispuso la Real Provisión del 10 de abril de 1495 y confirmada en 1497 y 1501, esta práctica fue abandonada al crearse en Sevilla, la Casa de Contratación de la Indias en 1503.

La Casa de Contratación establecida en Sevilla, ejercía todo el control y la fiscalización del comercio entre la metrópoli y las Indias (América). Cuidadosamente, reglamentaba el ejercicio del mismo, las actividades agropecuarias, las fundiciones de oro y plata etc. etc.

Es importante recordar, que el inicio y la causa principal de la emancipación de las 13 colo- nias inglesas de América del Norte, fue a consecuencia del excesivo gravamen de impuestos que imponía Inglaterra a los productos, que éstos exportaban y estaban obligados a vender solamente al mercado londinense, esto sucedía en el siglo XVII. Lo mismo ocurrió con Francia, cuando la dinastía de los Borbones Luis XIV, XV y XVI, para mantener un ejército ocioso, cargaban al pueblo impuestos tras impuestos. Hasta que un día, éste se cansó, sublevándose contra el Monar- ca. Esta acción trajo aparejada la Revolución Francesa, que cambiaría la historia del mundo en el siglo XVII.

Paraguay, no estuvo exenta de la situación mencionada con los países europeos.

Fidel Miranda Silva

Puerto preciso de Fanta Fe

La economía paraguaya no solo fue diezmada por la imposición excesiva del impuesto a sus productos naturales. La opresión contra la libertad de comercializar los productos paraguayos duró un siglo. Fue el vejamen más humillante que ha sufrido el pueblo paraguayo para poder subsistir, arrinconado en su territorio, cercenado de sus costas marítimas. Me refiero al famoso puerto preciso de Santa Fe. Éste fue impuesto al Paraguay por Cédula Real del 31 de diciembre de 1662. Una simple medida policial, solicitada por la propia Provincia del Paraguay, con la intención de proteger a los indígenas que tripulaban sus embarcaciones, y evitar que desertaran al llegar a Buenos Aires, sin embargo, resultó fatal para el desarrollo económico de la Provincia de Paraguay.

Las mercancías paraguayas al llegar al puerto de Santa Fe, tenían que ser comercializadas ahí o desembarcadas, para ser transportadas por tierra, con carretas alquiladas o compradas en Santa Fe. Así llegaban nuestros productos a Buenos Aires. Las naves que llevaban las mercancías desde Paraguay tenían que volver vacías. El comercio decayó en su mínima expresión. A pesar de las innumerables protestas presentadas por Paraguay, fue inútil. En 1739, la Audiencia de Charcas confirmó la obligatoriedad del pago del impuesto en el puerto preciso de Santa Fe. En 1743, el soberano ratificó la prohibición, ordenando al gobernador de Buenos Aires, que no llegase a su puerto ninguna embarcación paraguaya y que obligase a sus dueños a llegar necesariamente hasta puerto preciso para pagar sus tributos, y lo peor, que desde ahí no podían seguir viaje.

En el puerto de Santa Fe, se cobraban varios impuestos

Comenzó en el año 1660 cuando el gobernador de Buenos Aires, Martínez de Salazar, propu- so gravar impuestos a la yerba paraguaya, con el objeto de recaudar recursos económicos para fortalecer la ciudad amenazada por los piratas ingleses.

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La sisa

En 1680, por Cédula Real, decretó el impuesto de Sisa, solicitado para cobrarse en Santa Fe. El impuesto consistía en ½ peso por arroba introducida y un peso por la conducida al Perú y Tucumán. En 1701, se duplicó el impuesto, para costear otras fortificaciones y guerras, particu- larmente para la defensa de Santa Fe y Tucumán de los nativos abipones. Esto sucedía cuando el Paraguay, desplegaba sus energías en la doble lucha por su subsistencia o existencia como pue- blo laborioso, tratando de identificarse entre sí, como nación y autosuficiente ante sus vecinos. Además hacia el oriente, tenía el acoso de los «bandeirantes» paulistas y al occidente contra los bárbaros del Chaco.

Terminada la guerra de España con Inglaterra, en el Paraguay se abolió los impuestos por la Cédula Real del año 1717, pero nunca llegó tal documento, quedó traspapelado mañosamente en el correo de Buenos Aires. Ante el reclamo de Paraguay del exceso de los impuestos, se reiteró por otra cédula en el año 1722, a pesar de que la abolición de los impuestos duró muy poco. En el año 1726, se restableció las gabelas, esta vez no solo a la yerba, sino que también al tabaco, azúcar, algodón y el aguardiente. Los impuestos se cobraban en Santa Fe, 2 reales por cada tercio de yerba para la salida a Buenos Aires, y 2 reales por arroba para la entrada, tanto de los produc- tos del tabaco, azúcar, algodón y la yerba.

Como si fuera poco, el Virrey del Perú también impuso su impuesto sobre la yerba paraguaya para satisfacer necesidades militares. El Marqués de Villagarcía, ordenó en el año 1728 a 1730, que en Potosí se grabara con 12 reales cada arroba de yerba. En toda América española de aquel entonces, la yerba soportaba el mayor impuesto de todos los productos de la época. El oro solo pagaba un quinto de su valor, mientras lo que sobraba de la yerba para el Paraguay era un quinto.

La función aduanera, propiamente dicha, comienza en el Paraguay con el advenimiento de la independencia de nuestro país y más específicamente durante el período de gobierno del Supre- mo Dictador, Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia. Se inicia a través de sus órdenes y conside- raciones sobre el comercio internacional, adopción de normas tributarias y arancelarias; redac- ción y aplicación de reglamentos, establecimientos de disposiciones administrativas, ordena- miento de la operación de importación y exportación; creación de consulados en el extranjero para fomentar el comercio exterior.

El Dr. Francia procedió a la fijación de los diferentes sistemas de pagos de las mercancías introducidas al país y a la regulación de las actividades de los comerciantes extranjeros en la república. Se constituyó en el único gran administrador de las operaciones aduaneras en el terri- torio nacional, por lo que acertadamente fue reconocido como el padre de las aduanas de la República del Paraguay.

Fidel Miranda Silva

Oficialización del comercio exterior en Alto Paraná

Las actividades de intercambios comerciales entre los países vecinos, Brasil y Argentina en la región de Alto Paraná, oficialmente se iniciaron en Puerto Presidente Dr. Manuel Franco, al inicio de la década del año de 1950. Vendría a sustituir paulatinamente lo que fuera el comercio de las maderas, la yerba mate y el palmito, que «exportaban» el Paraguay hacia el vecino país. El principal destino de estos productos era la Argentina. Iban con destino a Villa Encarnación, Co- rrientes y luego al puerto de Buenos Aires.

A pesar que el Puerto Presidente Franco ya existía de larga data, era uno de los más antiguos y fluidos de la región. Al oficializarse el comercio exterior, se dio inicio a las actividades co- merciales legales con el vecino país en la zona. El tráfico de las maderas y otros productos todavía seguían operando, pero ya comenzaron a menguar dichas actividades, siendo suplantada lentamente por el intercambio comercial entre los productos paraguayos, brasileños y argenti- nos.

Cabe destacar, que los intercambios de los productos comerciales antes de la formalización del comercio exterior en nuestro país, fueron los mencionados más arriba. Con la migración masiva de personas en los puertos de Argentina (Pto. Aguirre), en el Brasil (Pto. Meira) y en Paraguay (Pto. Dr. Manuel Franco), estos lugares comenzaron a poblarse lentamente, convir- tiéndose en pequeños poblados. A su vez, servían de parajes a los «comerciantes ocasionales», aventureros y obrajeros, que llegaban hasta la zona de las Tres Fronteras en busca de pequeñas ventajas de algún emolumento comercial.

La producción industrial y comercial de Paraguay, en aquel entonces, era la caña paraguaya. Algunas marcas recordadas son: Rombo de Oro, Wiscaña, Aristócrata, Taguató Resay, Parapití, etc., fueron los primeros productos elaborados industrialmente por la Administración Paraguaya de Alcohol (APAL).

Había la necesidad de exportar, vender y comercializar. La alta demanda y el buen aprecio, principalmente en el mercado brasileño, hacían que estas mercancías fueran codiciadas por los comerciantes de uno y otro lado. En ese contexto y no sólo para ese menester, era necesario contar con una oficina recaudadora para el fisco, sino también en dónde realizar las gestiones de

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exportaciones e importaciones. Así fue, que la Dirección General de Aduana tuvo que acompa- ñar este desarrollo e instaló su puesto de control en el Pto. Pte. Franco. Institución que se encar- garía de controlar y regularizar el tráfico comercial de las mercancías que circulaban por la zona.

Las mercancías se transportaban en balsas y lanchas. Comenzaba el ir y venir de los productos de ambos lados. Nace una urbe comercial que a corto plazo, daría el nacimiento de una nueva ciudad, a pocos kmts. Hacia el norte del mencionado puerto, que se convertiría en un emporio comercial, envidiado por propios y extraños. Una ciudad cosmopolita única en su género.

El villorio de Pto. Pte. Dr. Manuel Franco se convirtió en la tierra promisoria del este para- guayo, similar a lo que fuera el viejo oeste americano, donde emigraban los aventureros de todas las latitudes en busca de algunas ventajas. Entre ellos los tahúres, comerciantes, empresarios, facinerosos, etc., etc. También existían personas que fungían de autoridades, con la complacen- cia de los que manejaban el poder político del país, haciendo de las suyas por esos lugares.

En ese contexto histórico, es importante analizar la situación sociopolítica del Paraguay. En el año 1954, se cambia el sistema de gobierno. Asume el poder un militar activo, Cnel. Alfredo Stroessner, quien cambiaría el rumbo y la historia del país.

En poco tiempo, luego de haber asumido la primera magistratura, se da el inicio de las activi- dades de los Despachantes de Aduanas en el Alto Paraná, a pesar que en la capital del país ya se había iniciado mucho tiempo antes. El 27 de julio del año 1925, se había fundado el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay. Gran parte de los funcionarios públicos, como hasta hoy, tenían sus «padrinos» a quienes deberían rendir pleitesías y algún emolumento económico, fruto del «trabajo» realizado en las instituciones públicas. Una de ellas, la Dirección Nacional de Aduanas del Paraguay.

En la ciudad de Pedro Juan Caballero existía un funcionario de aduana cuyo nombre era Reto Antonio Muller. Además, se dedicaba a la comercialización de café hacia el vecino país que es Brasil. El café, en aquel entonces, era el oro dorado del comercio de la triangulación entre el Brasil, Paraguay y Brasil. Por ende, el precio era muy elevado y desde entonces, ya se practicaba la famosa triangulación del comercio con los mismos productos brasileños, pero que del lado paraguayo ingresaban de contrabando y éste a su vez, importaba al Brasil. En la década de los años 1960 a 1970, Paraguay, sin ser productor de café, figuraba como uno de los mayores exportadores de café al Brasil.

El tema del contrabando se dio siempre, no solo en Paraguay sino en todas las fronteras del mundo. Éste señor, don Reto Antonio Muller, era considerado por los brasileños un contraban- dista número uno del café. Un buen día, aparece un supuesto comprador del producto en cues- tión. Don Muller, muy confiado le lleva hasta su depósito. El comprador, resultó ser un periodis- ta brasileño. En vez de realizar la transacción comercial con él, procedió a fotografiar el local. Cuando regresó a su país, publicó el artículo en una revista brasilera.

El artículo publicado tomó repercusión nacional e internacional. A consecuencia de este su- puesto hecho, don Muller tuvo que abandonar su cargo de funcionario público. Se retiró de la función pública y se dedicó a la actividad privada. De esta forma llegó hasta la barranca del Paraná, Pto. Pte. Franco, en el año 1950, como muchas personas en busca de oportunidades.

Fidel Miranda Silva

La gran mayoría de las personas, que se dedicaron a la profesión de despachantes de aduanas, oficiaban de funcionarios de aduana del país, era requisito indispensable para acceder a esta actividad, porque obviamente tenían que tener conocimiento de las actividades aduaneras para ejercer la profesión. Podemos citar a alguna personas que llegaron hasta la ribera del Paraná:

don Aparicio Gadea, ocupaba el cargo de girador desde 1927 a 1932; Vicente Brizuela, trabajaba en la Sección de Visturía desde antes de la revolución del año 1947. Don Reto Antonio Muller, ocupaba la Jefatura de Resguardo; el señor Juan Eudes Pereira, Inspector de Aduana. Además, Aldo Rojas, también funcionario de la institución y otros más.

Las personas mencionadas tuvieron que abandonar las funciones públicas por diversas cir- cunstancias. Todas ellas llegaron hasta el Pto. Pte. Franco, que estaba en su mejor momento comercial, como cualquier puerto del mundo que generaba muchas expectativas, a consecuencia del alto movimiento comercial que se registraba en la zona.

Así fue que en la región, comenzó lentamente el trabajo de los a Auxiliares del comercio del Servicio Aduanero, emigrados desde otras latitudes. En ese ínterin, el primero de los menciona- dos, don Muller, fue el que tuvo una visión futurista. A finales del año 1956 y a principio del año 1957, vino con toda la fuerza de la juventud para trabajar en la profesión de Despachante de Aduana.

Estas personas, a quienes les mencioné, vinieron a Alto Paraná después de haber renunciado a sus respectivos trabajos. La gran mayoría fueron funcionarios de la institución aduanera, que era requisito fundamental para ejercer la profesión de Despachante de Aduana. Posteriormente, ha- bilitaron sus propias agencias, en forma individual y en sociedad unos con otros. Algunos, se convertirían en influyentes políticos, que aprovecharían la oportunidad para alzarse con buenos dividendos.

Entre las personas mencionadas, emerge Juan Eudes Pereira, un hombre muy influyente polí- ticamente en el ámbito nacional, quien encabezaría el liderazgo de la profesión en la incipiente ciudad Pto. Pte. Stroessner.

la profesión en la incipiente ciudad Pto. Pte. Stroessner. Reunión de conformación del Centro de Despachantes

Reunión de conformación del Centro de Despachantes de Aduana, Regional Alto Parana

3/03/1989

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

Se instala la Aduana en Pto. Pte. Franco 1956

Alto Paraná Se instala la Aduana en Pto. Pte. Franco 1956 Estas fotografías, corresponden al primer

Estas fotografías, corresponden al primer edificio de la Aduana instalada en Pto. Pte. Franco. 1956. Aparecida en un reportaje, recogido por don Justino González. Las actividades comerciales aún eran escasas.

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva Esta es la vista del antiguo Pto. Pte. Franco. Se puede observar la

Esta es la vista del antiguo Pto. Pte. Franco. Se puede observar la balsa de donde bajan los pasajeros provenientes del otro lado de la frontera. La primera caseta en donde está la bandera, es la administración de la Aduana. También se observa una combi, que oficiaba de transporte de pasajeros, a cargo de la empresa RYSA. (Gentileza de Milner Lucio Ávalos) año 1959.

RYSA. (Gentileza de Milner Lucio Ávalos) año 1959. En esta fotografía se puede apreciar el remolcador

En esta fotografía se puede apreciar el remolcador San Jorge, que al mismo tiempo también transporta pasajeros, era ya la más moderna de la época motorizada (Gentileza de Milner Lucio Ávalos).

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Así se formaban las jangadas, en la ribera

Así se formaban las jangadas, en la ribera del Paraná, ésta, se encuentra ubicada entre en el río Paraná y la desembocadura del río Monday. En esta gráfica, se ve a dos jangaderos presto para la partida con sus rollos de maderas rumbo río abajo. En la foto anterior, se puede ver cuando las jangadas, ya son transportados y escoltados por lanchas motorizadas.

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Fidel Miranda Silva En la gráfica se puede observar, la forma que los pasajeros se trasladaban

En la gráfica se puede observar, la forma que los pasajeros se trasladaban desde Pto. Pte. Franco hacia el Brasil y la Argentina, para traer las mercancías. (Gentileza de Milner Lucio Ávalos)

En la época, el primer administrador general de Aduana en la frontera, fue el señor Humberto López. Los funcionarios, incluyendo el administrador tendrían que trasladarse desde Asunción para hacer oficina en el mencionado puerto. El señor López, personalmente, acudía a la barranca del rumoroso Paraná para cuidar del funcionamiento de la institución.

Para llegar hasta el pequeño poblado de Pte. Franco, desde la capital del país, era toda una odisea. Sabido que la vía de comunicación terrestre era incipiente y dificultosa, presentaba va- rios obstáculos para un tráfico fluido y placentero. La lluvia era la principal enemiga de los que realizaban los viajes tan extensos y tormentosos. Tal es así que los funcionarios venían por una temporada de dos a tres meses y no podían irse hasta la capital muy a menudo, como sucede actualmente con los funcionarios públicos. La necesidad de contar con los gestores para las tramitaciones de los despachos de las mercancías importadas y realizar las exportaciones, era imperiosa. El Pto. Pte. Franco, era el lugar ideal para grandes soñadores de la época, tierra promisoria. Los Despachantes de Aduanas también apuntaron sus objetivos hacia esta localidad, para realizar las gestiones de despachos aduaneros. Obviamente que, en primer lugar se tenía que habilitar un puesto de Aduana para el efecto. La caseta de la administración de Aduana se instaló en Pto. Pte. Franco en el año 1956.

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Don Isacio Ortiz González y Don Reto Antonio Muller

Don Reto Antonio Muller, era descendiente alemán. Emigra a esta parte proveniente de la zona norte del país, a raíz del problema que tuvo, tanto con el vecino país y también en su trabajo, como funcionario público. En Pedro Juan Caballero, trabajaba en sociedad con el señor Isacio Ortiz González, quien posteriormente, sería intendente municipal por varios periodos consecu- tivos de la localidad mencionada. En la gráfica se ve a la izquierda a don Isacio y a la derecha a don Muller.

Llegó a la zona de Pto. Pte. Franco en el año 1957 y se hospedó en el único hotel denominado "PETIT HOTEL", propiedad del tío de Milner Lucio Ávalos. A principio del año 1958, comienza la formalización de los trámites de importación y exportación entre los países vecinos mencio- nados. La dificultad para llegar hasta la ribera del Paraná, para realizar cualquier tipo de gestión, no era nada fácil. Los viajes que se realizaban de cualquier punto del país, vía terrestre llevaba su tiempo, en algunos casos hasta cinco o más días.

Don Muller, muy pronto se dio cuenta que en esta parte del país, la profesión de Despachante, daría sus buenos dividendos. No tardó para volver hasta Pedro Juan Caballero e invitarle a su viejo socio, don Isacio Ortiz González. Muller. Trató de convencerle, porque en verdad, le nece- sitaba para la mencionada actividad. Así fue que le trajo a don Isacio Ortiz y formaron una Agen- cia de despachos aduaneros. La primera en la región, se turnaban para venir a realizar las gestio- nes de los trámites aduaneros. El tiempo mínimo de permanencia en la región de cada uno de ellos, era de uno a dos meses. En otras circuns- tancias, tardaban hasta tres meses. Luego don Muller retornaba a Pedro Juan Caballero y venía don Isacio. Así trabajaron por más de una década.

Las gestiones de despachos en la zona deman- daban mayor atención y dinamismo. En este emprendimiento comercial-empresarial, el obje- tivo era optimizar dichas actividades. En ese mis- mo año, llegó a la zona don Aparicio Gadea, anti- guo Despachante de Aduana del Paraguay, que ya trabajaba desde muy temprana edad en la profe- sión. Probablemente uno de los pioneros en el rubro. Llegó a Pto. Pte. Franco para realizar uno de los primeros despachos de tejidos, importado en aquel entonces por comercial Armele, de la capital del país.

Don Aparicio Gadea, ya era Despachante de Aduana, tenía su propia Agencia, en sociedad con el señor César Ruíz, en Asunción. Se denominaba Gadea-Ruíz. Ambos, pertenecían al partido políti- co febrerista, este movimiento político había pro-

Se denominaba Gadea-Ruíz. Ambos, pertenecían al partido políti- co febrerista, este movimiento político había pro- 21

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tagonizado un golpe de Estado en el año 1936. Don Ramón González Sánchez, en el año 1956, a poco tiempo de haber salido del cuartel, ya trabajaba en la mencionada Agencia de Despachos Aduaneros. El gobierno de Alfredo Stroessner, aun era muy frágil en aquel entonces y la descon- fianza recaía en cualquier persona que no comulgaba con la "ideología del Partido Colorado", que recién comenzaba su incursión como Partido político, en función de gobierno.

incursión como Partido político, en función de gobierno. Así se trasladaban los buses con pasajeros, para

Así se trasladaban los buses con pasajeros, para seguir viaje, con destino a San Pablo Brasil. Este ómnibus pertenecía a la línea de Rápido Yguazú S.A. RYSA, año 1956, en el Pto. Pte. Franco, cruzando el río Paraná. En este coche trabajaba un pionero, emigrante francés, de nombre, Olivier Félix Zwobada.

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Las primeras agencias de aduana en Pte. Franco

La primera Agencia de Despachos Aduaneros de Pto. Pte Franco fue habilitada por don Reto Antonio Muller, como ya habíamos mencionado más arriba, venido de la zona norte del país en compañía de don Isacio Ortiz González. Posteriormente, se les sumó un tercer socio, don Aparicio Gadea. Esta Agencia, tendría un denominador, conocido como GOM. (Gadea - Ortiz - Muller), así nace la gestión de Despachos Aduaneros en la región, con profesionales en el ramo.

El señor Milner Lucio Ávalos, conocido también como "Mineti" cariñosamente por los pio- neros y lugareños de Alto Paraná, tuvo la dicha de ser uno de los primeros Auxiliares Despachantes, contratado por la mencionada Agencia, a la corta edad de 19 años. Cuando eso se desempañaba como "pasero" en canoa a remo, entre Paraguay - Brasil - Argentina. Según relata "Mineti". Para él fue la mayor satisfacción de haber encontrado un trabajo como oficinista en la primera em- presa instalada en Pto. Pte. Franco, dedicada a la gestión de importación y exportación de mer- cancías.

Don Reto Antonio Muller, veía que el trabajo de Despachantes de Aduana ofrecía una buena alternativa para ganarse la vida dignamente en la profesión, decidió invitar a un concuñado de él, que era Dr. Francisco Romero.

Al principio de los años 1960, don Reto Antonio Muller, se trasladó a Asunción y cursa la invitación a su pariente, el Dr. Francisco Romero, éste se destacaría por su labor humanitaria con la comunidad esteña. El Dr. Francisco Romero no se hizo rogar, inmediatamente acudió a su llamado. Trabajaron juntos, hasta que el Dr. Romero se abre en forma independiente con su propia Agencia. Ésta, sería una de las Agencias de Despachos Aduaneros muy próspera de la región.

Cuando el Dr. Francisco Romero habilita su propia Agencia de Despachos Aduaneros en Pto. Pte. Stroessner, le invita a Milner Lucio Ávalos para que trabaje con él como Auxiliar Despachante. Don Milner Lucio Ávalos, ya veía un futuro en la profesión y trabajaba para ambas agencias. Hasta que realizó los estudios pertinentes para ejercer la profesión de Despachante de Aduana, al culminar dicho curso se matriculó inmediatamente. Ejerció la profesión en forma independien- te, pero trabajando con cada una de las Agencias mencionadas.

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Esta acción de parte del Dr. Romero, el de haber invitado al brazo derecho de don Muller, quien le había traído a él, jamás le perdonó porque le sacó su funcionario. Así relataba don Ra- món González Sánchez, en una de las entrevistas que mantuve con él, ante de ésta edición.

las entrevistas que mantuve con él, ante de ésta edición. Esta fotografía (año 1957) es la

Esta fotografía (año 1957) es la ceremonia previa a la fundación de Pto. Pte Stroessner, lugar en donde posteriormente se construiría el edificio de la Dirección General de Aduana de esta localidad, que se inauguraría en el año 1963 y el Puente Internacional de la Amistad, en el año 1965.

y el Puente Internacional de la Amistad, en el año 1965. Foto en la ribera del

Foto en la ribera del río Paraná, el despachante don Reto Antonio Muller con su esposa, año 1959.

Facsímil de la libreta o carnet de Despachante de Aduana, de don Reto Antonio Muller, otorgado primeramente por el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay y anotado en el "Libro de Matrículas" de los despachantes en la Aduana

de la institución, en marzo de

1953.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Fase de la construcción del Puente Internacional de

Fase de la construcción del Puente Internacional de la Amistad, año 1959.

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En el año 1957 se fundó Pto. Pte. Stroessner. El Puente Internacional comienza su construc- ción a finales del mismo año. Después de 2 años de intenso trabajo, por fin se unió por primera vez el puente con maderas, encima de las estructuras de hormigón y de metal, esto sucedió en el año 1961. En la oportunidad se encontraron los dos mandatarios; de Paraguay, Alfredo Stroessner y del Brasil, Juscelino Kubitschek.

Era una inauguración simbólica, porque ese año el Presidente brasileño cumplía el periodo de su mandato. Durante el gobierno de éste, se había firmado el Tratado de Foz el 29 de mayo del año 1956, que contemplaba la construcción de la mencionada obra y ratificada por Ley de la nación paraguaya Nº 390, del mismo año.

El Puente Internacional de la Amistad, se inaugura definitivamente en el año 1965. La Aduana, de la cabecera-puente, comenzó a funcionar desde el término de la construcción que fue en el año 1962, inaugurándose el 12 de octubre del mismo año.

año 1962, inaugurándose el 12 de octubre del mismo año. Encuentro entre el señor presidente de

Encuentro entre el señor presidente de Paraguay y Brasil, Stroessner y Kubistchek, respectivamente, en la primera inauguración del Puente Internacional de la Amistad. Año

1961.

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"SIENDO PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DEL PARAGUAY, EL GRAL. DE EJÉRCITO ALFREDO STROESSNER, FUE INAUGURADO ESTE PUENTE. PROYECTADO, FINANCIA- DO Y EJECUTADO, POR EL GOBIERNO DE LOS EE.UU. DEL BRASIL, BAJO LA PRESI- DENCIA DEL DR. JUSCELINO KUBISTCHEK DE OLIVEIRA, DE CONFORMIDAD CON EL CONVENIO PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL PUENTE INTERNACIONAL, SOBRE EL RÍO PARANÁ, SUSCRITO EN RÍO DE JANEIRO, ENTRE LAREPÚBLICADEL PARAGUAYY LOS EE. UU. DEL BRASIL. EL 29 - V - 1956, APROBADO Y RATIFICADO POR LEY NACIONAL NRO. 390 DEL 7 - X - 1956. SEA ESTA OBRA MAGISTRAL DE LA TÉCNICAY DE LA IN- DUSTRIA DEL BRASIL. EL SÍMBOLO PERENNE DE LA UNIÓN SOLIDARIA DE DOS NA- CIONES, TAN VECINAS COMO HERMANAS, QUEASÍ HONRANALOS COMUNES DESTI- NOS DE LOS PUEBLOS DE NUESTRA AMÉRICA. 26 - I - 1961. AÑO DEL SESQUICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL".

(Esta fue la inscripción que se plasmó en una placa, en la primera inauguración del Puente de la Amistad. Hoy se encuentra en el Museo el Mensú, de la Municipalidad de Ciudad del Este).

Museo el Mensú, de la Municipalidad de Ciudad del Este). La gráfica anterior muestra el descubrimiento

La gráfica anterior muestra el descubrimiento de la placa, colocada en esta primera inauguración, de la unión física que fue sobre maderas, año 1961. Arriba reproducimos íntegramente, lo que reza la placa.

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Fidel Miranda Silva Esta fotografía fue captada en la barranca del Paraná, en donde funcionaba precariamente

Esta fotografía fue captada en la barranca del Paraná, en donde funcionaba precariamente ya la Aduana, en donde se construiría el edificio que sería la administración. En la gráfica, posan los funcionarios de aquel entonces.

Los primeros trámites para la construcción de la sede de la Administración de Aduana en Pto. Pte. Stroessner

Con la planificación y construcción de la joven ciudad, el Gobierno Nacional iba marcando su presencia, a través de las construcciones de los distintos edificios públicos. En este caso, se daría inicio a la construcción del edificio de la Aduana y la administración de Puertos de Presi- dente Stroessner. El primer administrador fue el señor Porfirio Fuster, el que vino como jefe de Puertos, en la cabecera Puente de la Amistad, según la Resolución Nº 256, de fecha 3 de enero del año 1963.

Cabe mencionar, que antes de la construcción del edificio de la Aduana, el control de paso de mercancías ya funcionaba en forma precaria a orillas del río Paraná en donde se uniría el futuro puente. Los funcionarios de la Aduana y Puertos, fueron los que tomaron la iniciativa para que se inicie la construcción de la mencionada institución de Presidente Stroessner. La misma se dio un día 3 de noviembre del año 1959, "en coincidencia" con el aniversario del Presidente de la República.

La construcción del "Puente de la Amistad" se estaba iniciando. La majestuosidad de la obra del hombre desafiando la naturaleza, pareciera ser que se estaba imponiendo, que en su momento

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fue la más grande del mundo. Además, también se imponía la construcción de una de las más importantes oficinas recaudadora del país, la Administración Nacional de Aduana. Se estaba dan- do la palada inicial, en el mismo lugar en donde hacía dos años, se instaló el hito fundacional de Pto. Pte. Stroessner.

Se echaron las raíces de lo que sería la más floreciente oficina recaudadora, en cuanto a cobro de impuestos por las mercancías que transitarían por ese lugar.

La nueva e incipiente "ciudad" Puerto Presidente Stroessner se estaba vislumbrando, como el misterio que se impondría en el Este del país. Próximamente, se erigiría como la ciudad más importante de la República del Paraguay. La oficina de la Aduana, estaba en plena construcción.

La oficina de la Aduana, estaba en plena construcción. Así se dio el inicio de la

Así se dio el inicio de la construcción del nuevo edifico de la Administración Nacional de Aduana, en la ribera del rumoroso Paraná, un día 3 de noviembre del año 1959.

El administrador más destacado de la Aduana de Presidente Stroessner fue Fulgencio Tomás Santos, así confirmaron las personas que le conocieron, inclusive el Delegado de Gobierno de la época, don Antonio Oddone Sarubbi, que públicamente lo ha manifestado.

Don Fulgencio Tomás Santos organizó totalmente la institución, inclusive unificó el sistema impositivo para darle mayor agilidad a las importaciones- exportaciones y a los Despachantes de Aduanas.

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Inauguración del edificio de la Aduana de Presidente Stroessner

En el diario La Tribuna de la capital del país, de fecha 13 de octubre del año 1962, se publicó con grandes titulares "QUEDÓ INAUGURADA LA ADUANA DE PUERTO PRESIDENTE STROESSNER". De hecho que la inauguración se dio con la presencia del Presidente de la Repú- blica, Gral. de Ejército Alfredo Stroessner. De esta forma se iban cumpliendo los sueños, tanto del Gobierno, como de los que fundaron la ciudad, de ver crecer con pomposidad para orgullos de los que habitan esta tierra roja del mensú.

orgullos de los que habitan esta tierra roja del mensú. Éste es el moderno edificio de

Éste es el moderno edificio de la Aduana de la otrora ciudad Pto. Pte. Stroessner, inaugurado en el año 1962. Con el transcurrir del tiempo, sería la más importante oficina recaudadora del Estado paraguayo.

En Puerto Presidente Franco, las actividades desarrolladas por los primeros profesionales fueron puramente experimentales, hasta que lentamente se fueron profesionalizando. Todo co- menzó con la instalación de una sub- administración de Aduana en el puerto mencionado. Las vicisitudes que tenían que sortear los que venían al lugar para realizar sus actividades laborales, fueron varias. Tenían en contra la falta de caminos para llegar con facilidad hasta Pte. Franco, donde debían realizar las tramitaciones de importaciones y exportaciones. El tiempo que llevaba para llegar hasta la ribera del Paraná, variaba de acuerdo al clima, que era bastante inestable en la época. Requería de muchos sacrificios y toda una odisea, para trasladarse hasta el mencionado lugar, desde cualquier punto del país.

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Con la apertura de la nueva sub-administración, a principios del año 1960, don Aparicio Gadea, uno de los primeros Despachantes en la región, muda su Agencia al nuevo Puerto. Este señor se convirtió en uno de los pioneros en el rubro de Despachos Aduaneros en Pte. Stroessner, así como lo fue también en Pte. Franco, con don Reto Antonio Muller y don Isacio Ortiz González. Este último, después de un tiempo, volvió a su ciudad natal Pedro Juan Caballero. Don Reto Antonio Muller, se trasladó a la ciudad capital en donde residían sus familiares.

El 3 de enero del año 1963, por medio de una resolución de la Dirección General de Aduana, entra a funcionar oficialmente la nueva administración de la Aduana de Pte. Stroessner. El Puen- te de la Amistad estaba en plena construcción.

A partir de la inauguración del nuevo edificio de la administración de Aduana, quedaba como iniciada las actividades aduaneras del nuevo Puerto. Han llegado a él, varias personas en busca de nuevos horizontes, como así lo hicieron muchos aventureros, pero que finalmente, echaron raí- ces formando familias enteras y quedándose definitivamente por estos lares.

El nuevo puerto ofrecía oportunidades diferentes a los que venían en busca de pequeños bene- ficios. Los Despachantes de Aduanas y Auxiliares, llegaron al Este como si fuera en busca de "pitas" de oros. Recordando el viejo Oeste Americano del siglo XIX. En poco tiempo el pequeño puerto se convirtió en ciudad y luego, en una potencia comercial en el ámbito mundial.

Las personas que apostaron al puerto, también encontraron esperanzas y realización plenas de logros en el comercio. Tal es así, que aparecieron los primeros importadores-exportadores. Estos, rápidamente buscaron el concurso de los profesionales para gestionar las importaciones y exportaciones de las mercancías. Inicialmente, las actividades comerciales en Pte. Franco, era más de exportación que importación. Así fue creciendo vertiginosamente el trabajo de los Despachantes de Aduanas. A una década de la fundación de Pto. Pte Stroessner, desde el inicio hasta principio de 1970, la ciudad había sufrido el efecto de una gran explosión demográfica y urbanística. Llegaron gente de todas las latitudes del mundo en busca de logros comerciales- económicos.

Muchos de los profesionales del ramo, llegaron a ciudad Pte. Stroessner, ya después de la época mencionada, pero de igual forma consiguieron alzarse con buenos dividendos. El auge comercial se prolongó por bastante tiempo llegando hasta pasado más de la mitad de la década de 1990. Algunos volvieron a sus pagos, otros echaron raíces en Presidente Stroessner. Muchos siguieron trabajando en la profesión y otros abandonaron, pero ya se quedaron por estos lugares.

Durante la dictadura stronista los grandes trabajos de Despachos Aduaneros eran monopoliza- dos por pequeños grupos, que obedecían y recaudaban para la "corona". En ciudad Pte. Stroessner podemos mencionar al extinto Juan Eudes Pereira y pequeños grupos de élite muy cercanos a él.

Durante su estancia en la profesión de Despachante de Aduana en Pte. Stroessner, fue imposible que sus colegas se organizasen en gremio. Las razones eran varias. Como por ejemplo, una buena organización pondría al descubierto la mafia del monopolio de los despachos, en donde intervenían la "mano negra" del contrabando. Estaba muy marcada la diferencia de un grupo y otro.

Por un lado, estaban los que querían un gremio independiente de ese grupo de Poder. Otros profesionales querían involucrarle nuevamente a Juan Eudes Pereira dentro del gremio, que se

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estaba gestando. El llamado para la primera asamblea constitutiva se ha realizado en el mes de

noviembre del año 1988, inclusive se ha invitado a profesionales de la ciudad capital, para asistir

a la formación de la comisión provisoria del gremio, que apuntaba al nacimiento de la filial del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, en Alto Paraná.

La intención fue infructuosa, varias veces se hizo el vacío. Cuando se hablaba de la formalización, casi nadie acudía al llamado. Parecía que se sentía temor o recelos. Otros aborta- ban a propósito tal iniciativa. La conformación de la sociedad de Despachantes de Aduanas del Alto Paraná, se vio truncada varias veces. Después del golpe de Estado, gestado en febrero de 1989, fue la que cambió las circunstancias elementales para que prosiguieran las tratativas entre los profesionales, para formar la filial del Centro de Despachantes del Paraguay. Un sueño larga- mente acariciado, estaba a punto de concretarse.

Hasta entonces, los profesionales, no podían realizar los trabajos con soltura y fluidez, trans- parencias y tranquilidad, por la fuerte presión política existente sobre ellos. La organización de la profesión en gremio siempre tendría mayor fuerza, para plantear cualquier inquietud referente

a las actividades desplegadas por los mismos.

referente a las actividades desplegadas por los mismos. Segunda reunión de profesionales aduaneros del MERCOSUR

Segunda reunión de profesionales aduaneros del MERCOSUR 22,23 y 24 de abril de 1992. Asunción - Paraguay

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Las primeras agencias de despachos aduaneros en Puerto Presidente Stroessner

La pequeña y joven ciudad ofrecía esperanza. La expectativa era grande y alentadora. Entre los primeros que se trasladaron de Presidente Franco al nuevo Puerto, fue el señor Francisco Ro- mero y abre su Agencia de Despachos, llevando su mismo nombre "AGENCIA ROMERO". Milner Lucio Ávalos, seguía trabajando con las dos Agencias existentes como Auxiliar Despachante. Agencia GOM en Pte. Franco y la Agencia Romero de ciudad Pte. Stroessner.

Don Milner Lucio Ávalos, fue enviado por el señor Muller a Asunción, para realizar un curso de profesionalización para Despachantes de Aduanas, que se realizaría en la Administración de Aduana de la capital.

El curso duró seis meses. A su regreso, ya vino matriculado como Despachante de Aduana. Él seguía trabajando con ellos como profesional independiente, cobrando su trabajo por comisión.

Con la fundación de Pto. Pte. Stroessner, prácticamente se muda Pte. Franco a la misma. Todas las instituciones públicas se mudaron a él. El Puerto que por muchos años sirvió como un punto estratégico para el comercio, quedó despoblado. Ya en la novel "ciudad", fueron aparecien- do varios profesionales y de otras profesiones. Los mencionados profesionales venían en forma individual o se asociaban unos con otros. Esto sucedía a principio de los años 1960. Entre ellos podemos citar a algunos:

Juan Eudes Pereira, Marciano Lobo Ruíz, Aldo Rojas, Rogelio T. Báez. Mario Frutos Saracho, Gregorio Navarro, Záneman, RamónAyala, más conocido como Chiquitín; GasparYegros, Mariano Fernández Picco, Alipio Olitte Talavera, Vicente Brizuela, Aniceto Ruíz, entre otros, fueron los pioneros.

También apareció un Despachante, de nombre Flaminio Benítez, que atendía los trámites ma- rítimos de cabotaje, se desempeñaba como agente marítimo, el que se encargaba de los transpor- tes fluviales. En aquel entonces eran los remolcadores que llevaban las maderas en jangadas, y luego elaboradas tipo parquet, palmitos y la yerba mate "mboroviré".

En la época, había unas cuantas lanchas de pasajeros y de carga. Estas llegaban hasta la barran- ca del Paraná trayendo mercancías desde Buenos Aires y viceversa, pasando por Encarnación

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con destino a Paraguay. Podemos citar a algunas de ellas: Cruz de Malta, Negrí, Doradito, Ber- mejo, San Jorge, San Antonio, Salto del Guairá, Mcal. López, entre otros. Las actividades co- merciales que se realizaban desde Alto Paraná eran la exportación de maderas, yerba mate y palmito, inicialmente en bruto luego elaborados y envasados.

Estas mercancías eran monopolizadas por la "Industrial Paraguaya", que fue la mayor latifun- dista del Paraguay. Además del puerto de Pte. Franco, tenía su propio puerto ubicado en Hernandarias, denominado Tacurupukú, posteriormente Pto. Curupayty, a unos siete kilómetros más al norte.

Este es el puerto histórico de Pte. Franco, el Bermejo, llegando con pasajeros y cargas.
Este es el puerto
histórico de Pte.
Franco, el
Bermejo,
llegando con
pasajeros y
cargas. Década
del año 1950.
En esta
fotografía, se
puede apreciar
algunas
embarcaciones,
del lado
brasileño.
Puerto Meira,
algunas
nomenclaturas
en portugués.

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A fines del año 1959, existía un puesto de control aduanero en la ribera del Paraná en forma muy precaria, en donde se iniciaban las primeras movidas de suelos para la construcción del Puente Internacional de la Amistad. El paso de las mercancías comenzaban a transitar por esa zona en forma paulatina. El movimiento comercial, tanto de las importaciones como de las ex- portaciones, se realizaban todo en Pto. Pte. Franco, oficialmente ahí estaba apostada la sub- administración de la Aduana de la Capital, con asiento en Alto Paraná.

En esa época, aparece un hombre con gran talento y muy hábil para relacionarse fácilmente con las autoridades de turno de la capital. Rápidamente, se granjeó la confianza de los políticos de Asunción, no tardó para convertirse en «hombre fuerte» de la política y luego ya como profe- sional Despachante de Aduana.

Transcurría los primeros años de 1960 y este señor, ya habilitó su Agencia de Despachos Aduaneros. Don Juan Eudes Pereira, le invitó al señor Rogelio T. Báez, para compartir juntos su oficina. Éste, sin hacerse rogar acepta gustoso y forman juntos una de las primeras agencias de despachos aduaneros, que se denominaría «AGENCIA PEREIRA». Más adelante se convertiría en la más poderosa de la región, que trascendería en todo el país.

Las Agencias pioneras de despachos aduaneros en ciudad Pte. Stroessner, fueron tres: Agen- cia Gadea, la más grande; en aquel entonces le tenía como cliente potencial a la firma DIESA S.A. Luego le sigue la Agencia Pereira, de Juan Eudes Pereira y Asociados, y por último la Agencia Romero. Después aparecerían ya otras, entre ellas de gran fama, que sería la del señor Aniceto Ruíz.

Don Aniceto Ruíz, como todos los que incursionarían en la profesión, se desempeñaba como funcionario público, jefe de depósito de la ADMINISTRACIÓN NACIONAL DE NAVEGA- CIÓN Y PUERTOS, de ciudad Pto. Pte. Stroessner. Se retiró de la función pública para trabajar con don Gadea, como Auxiliar Despachante, desde 1964 hasta 1972. Luego formó su propia agencia de despachos aduaneros.

Debemos destacar que las actividades profesionales, inherente a despachos de mercancías, muy pronto sería monopolizada por don Juan Eudes Pereira y sus allegados. Los profesionales que pertenecían al Círculo de Despachantes Colorados, no podían ejercer la profesión, sin que reciba la venia correspondiente de él o por algunas recomendaciones de gente influyente, políti- camente de la capital del país.

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Inicio y desarrollo de la profesión de los Despachantes de Aduanas en Paraguay

Al inicio de la formalización de las importaciones y exportaciones de las mercancías, que transitaban por nuestro país como destino final o como lugar de origen de las mismas, era me- nester contar con alguien que hiciera las tramitaciones pertinentes de los despachos, ante la Aduana, para que se pagaran los impuestos.

La figura de Despachante de Aduana, por mucho tiempo fue en forma empírica y consuetudi- naria, por la necesidad que tenía el importador–exportador, que alguien le realice las gestiones administrativas en la Aduana, referente a los despachos. Algunas de las veces estas actividades realizaban los propios comerciantes. Jurídicamente, no estaba contemplado en ningún Código Aduanero dicha figura.

El primer Código Aduanero del Paraguay se promulgó y entró en vigencia el 27 de septiembre del año 1924. En esa normativa legislativa del Paraguay tampoco se consideró la figura del Despachante de Aduana. No obstante ellos, los que posteriormente serían oficialmente los pro- fesionales, ya trabajarían en la profesión.

La Ley 712/61 mencionaba tácitamente la figura del Despachante de Aduana, pero no lo nom- braba con ese nombre, sino como «Auxiliar del Comercio y del Servicio Aduanero». El nombre propiamente dicho, aparece en la legislación paraguaya, a partir de la entrada en vigencia de la Ley 1173/85. La mencionada ley, ya tipificaba al profesional despachante como Despachantes de Aduana, con las responsabilidades y los requisitos que debían reunir, para ejercer la profe- sión.

Antes que la legislación nominara a los dichos profesionales, y para que se distinguiera como tales, en las tramitaciones de las importaciones – exportaciones en la Aduana y pudieran ser diferenciado de los funcionarios, el Ministro de Hacienda les tuvo que expedir un permiso por escrito, que llevaba el sello de la institución, éste les facultaba a realizar dicha actividad. Claro que las personas que tenían estos permisos, debían acreditar los requisitos fundamentales reque- ridos por la institución. Además tendrían que gozar de la honorabilidad y la honestidad ante la sociedad.

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Posteriormente, además de los requisitos mencionados indispensables para acceder a la ma- trícula de Despachante de Aduana, se debía contar con cierta experiencia en la función pública de la Administración de Aduana como funcionario y terminado el Bachiller Comercial en la «Es- cuela de Comercio», título habilitante para ejercer la profesión de Contador Público. Con esto se accedía al permiso.

En la década de 1940, el Código Aduanero era mera norma interna de la administración adua- nera y portuaria. El 24 de febrero del año 1947, se promulgó un Código Aduanero – Decreto Ley Nro. 18.199, elevado a consideración del Poder Ejecutivo por el Ministro de Hacienda, siendo Presidente de la República, Higinio Morínigo.

En este Decreto-Ley, contempla en su TÍTULO PRIMERO: DE LA IMPORTACIÓN, CA- PÍTULO PRELIMINAR – PRINCIPIOS GENERALES, desde el artículo 152 en adelante hasta el 162, unas obligaciones y compromisos de las personas que realizarían los trámites de importaciones y exportaciones de las mercancías, cuyas consecuencias devengarían el gravamen de algún tributo fiscal. A continuación transcribimos inextenso, con la redacción original: Frag- mento de la Ley.

Decreto Ley Nro. 18 199 del 24 de febrero del año 1947

CAPÍTULO I

DELDESPACHO

Art. 152. Documentos previos – Para proceder al despacho de mercancías, debe presentarse por el interesado a la oficina de registro el conocimiento u otros documentos que habilite, para realizar la operación.

Art. 153.

Formalidades del permiso – Los permisos de importación se presentarán con las formalidades y en el número de ejemplares que determinen los reglamentos. Deben expresar además en los datos que exigen las disposiciones administrativas:

a)

Nombre, nacionalidad y procedencia del buque;

b)

Número del registro del buque y la fecha de su entrada al Puerto;

c)

La clase de envase, marcas, números o señales que los distingan;

d)

La denominación, clase, cantidad, peso y valor del contenido de cada bulto.

Art. 154.

Forma de declaración - Las mercancías deben ser declaradas conforme a la terminología usada por la tarifa en la partida respectiva a continuación, y a simple título informativo, puede agregarse la denominación comercial.

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En los despachos de mercancías de una misma especie y aforo, contenida en varios envases, deberá expresarse el peso correspondiente a cada especie y a cada bulto, estableciéndose la suma total del peso y la denominación específica de las mercancías. Si se trata de mercancías grabadas con recargo o tributos diferenciales, deberá consignarse, además de su nomenclatura tarifaria, la característica determinante del recargo.

Art. 155.

Despacho al valor – En las mercancías de os despachos al valor, se establecerá el costo real convertido a guaraníes, el importe del flete y gasto totales hasta el punto de trasbordo y su equivalente en guaraníes. En caso de fraccionamiento, se consignará el importe proporcional correspondiente de dichos gastos, determinado sobre el costo total según factura. Si el valor según la operación realizada fuera superior consignado en los documentos consulares, los solicitantes de la operación están obligados a declarar, también, el valor comercial real. El Poder Ejecutivo, puede ampliar o modificar la forma de declarar el valor de las mercancías o aplicar esa exigencia aun a lasque se despachan por tarifa.

Art. 156.

Liberación de tributos – En las mercancías liberadas de tributos por la tarifa, se expresará, además de su clasificación según párrafo o partida, la denominación propia del artículo y su destino y aplicación. Si la liberación es por disposición especial o por concesión, se mencionará concretamente la norma legal o la administrativa que la establece.

Art. 157.

Declaraciones especiales – Los líquidos en casco deberán ser declarados por la capacidad del embase. En los demás artículos, deberá declararse la unidad de aforo, además de los datos especificados en la norma general.

Art. 158.

Impuestos y tasas municipales – El solicitante de la operación o el dueño de la mercadería deberán cumplir las disposiciones relativas a impuestos y tasas municipales en las condiciones que leyes o reglamentos especiales determine para esas clases de operaciones.

Art. 159.

Examen de la declaración – La oficina competente examinará la declaración del permiso con relación a las exigencias que establecen este código y los reglamentos. Si está conforme, procederá a numerarlos y dale curso. En el examen de la declaración, deberá tenerse en cuenta lo establecido en el documento de origen. En la numeración se seguirá el orden correlativo, iniciándose la misma en el primer día hábil del mes de enero.

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Art. 160. Corrección de la declaración – La declaración del permiso podrá ser corregida, en cuanto a inexactitudes que afecten la renta o que constituyan otra forma de infracción, hasta el momento de la designación del Vista o funcionario que ha de proceder a la verificación de la mercadería. Después de dispuestas la verificación, la declaración es inmodificable, salvo que el funcionario que practique la inspección exija se complete las declaraciones o se realicen las rectificaciones y aclaraciones necesarias para la prosecución del despacho, siempre que tales rectificaciones o tiendan a ser desaparecer una infracción aduanera. Los reglamentos establecerán los requisitos y formalidades para la solicitud y autorización de las correcciones de permisos. Habrá de establecerse siempre, al recibirla, la fecha y la hora.

Art. 161.

Corrección de la factura – El permiso, cuando no concuerda con la factura consular, importa una rectificación de ésta y surte, a tal fin, todos los efectos legales y reglamentarios. Las demás rectificaciones de facturas consulares, serán autorizadas en la misma forma y en los plazos que las de los permisos de importación. Cuando las correcciones se refieran a aumento de cantidad, peso, calidad, especie o valor. Se autorizarán previa verificación de las mercancías. Cuando la diferencia de corregir, exceda en más del cinco por ciento los tributos calculados para la importación, se aplicará un recargo del cinco por ciento sobre el excedente. Ese recargo no podrá ser inferior a diez guaraníes.

Art. 162.

Corrección por falta en las descargas – Podrán admitirse también, correcciones de las facturas consulares en los casos de mermas, sustracciones, averías, roturas, derrames, cuando se hayan comprobados en las descargas de las mercancías o a su entrada a los depósitos o en otra situaciones análogas.

Es interesante acotar que mismo, antes que los Códigos anteriores contemplen la figura del Despachante de Aduana, ya estaban trabajando un grupo de personas muy honorables en la profe- sión. El fragmento de la Ley expresada más arriba, data del año 1947, sin embargo, los profesio- nales del ramo ya se organizaron desde el año 1925.

Después de la Ley del año 1947, se promulgaría por primera vez una que contemple la figura del Despachante de Aduana en forma tácita. A continuación, transcribimos la mencionada Ley 712, promulgada el 11 de agosto del año 1961, que reglamentaba la profesión en la República del Paraguay.

Es importante destacar que la práctica común de las personas en sus quehaceres cotidianos, lentamente se constituyen en normas jurídicas para la población, inclusive en esas prácticas de rutina de la actividades, tanto sean comerciales, privadas o sociales, se vuelven como base para el derecho consuetudinario.

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De esa forma, obligatoriamente, se tuvo que legislar a favor de un grupo de personas, que de hecho venían ejerciendo la profesión de Despachante de Aduana, para que esa figura exista jurí- dicamente. A pesar que con la evolución de la sociedad y la famosa globalización, hoy se quiere hacer desaparecer por la fuerza del imperio del capital monopolizante, la figura en la interven- ción de las actividades comerciales. Claro que va a depender de los profesionales que sigan luchando para permanecer por lo menos como espectro de esa actividad profesional.

Transcripción de la Ley 712/61 PODER LEGISLATIVO

Ley Nro. 712 – Que reglamenta la profesión del Despachante de Aduana.

La Honorable Cámara de Representantes de la Nación Paraguaya, sanciona con fuerza de:

LEY

Art. Primero: Los trámites ante las Aduanas de la República, inherente a las operaciones de las importaciones, exportaciones, trasbordos, desembarcos reembarcos, desembarcos, guías y permisos de removido fluvial, embarcos y desembarcos provisorios, despachos de encomiendas, postales, fluviales, ferroviarias o aéreas, y en general todas las operaciones propias de las actividades aduaneras, como organismo recaudadores del Fisco, serán de competencia exclusiva de los Despachantes de Aduanas.

Art. Segundo: Las operaciones, públicas y municipales quedaría exceptuadas de lo dispuesto en el artículo anterior y podrán gestionar Sus despachos por medio de funcionarios autorizados a ese, efecto.

Art. Tercero: Para ejercer la profesión de despachante de aduana, se requiere la inscripción previa, como tal en el «Libro de Matrículas», habilitado, en la Dirección General de Aduanas y el Registro Anual de Firma, ante la Administración Aduanera, donde se ejercerá la profesión previo pago de la patente municipal.

Art. Cuarto: A partir de la promulgación de la presente ley, solo podrán inscribirse como despachantes de Aduana, quienes den cumplimientos a los siguientes requisitos.

a) Ser mayor de edad

b) Acreditar buena conducta.

c) Poseer títulos o diplomas de estudios secundarios o del profesorado, reconocido en la pública.

d) Aprobar un examen de idoneidad sobre materia aduanera, ante una mesa examinadora integrada por tres representantes de la Dirección General de Aduanas, que serán designadas por las autori- dades respectivas y dos representantes del Centro de Despachantes de Aduana, designado por dicho Centro. La mesa examinadora se habilitará al efecto del primero al diez de enero de cada año.

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Fidel Miranda Silva

Estarán exentos de estos requisitos, quienes posean título de abogado o de doctor en Ciencias Económicas y quienes hayan venido ejerciendo la profesión. e) Depositar a favor del Fisco, en seguridad del fiel cumplimiento de sus obligaciones profesionales una fianza en efectivo de (Gs. 10.000) diez mil guaraníes, o sea en letras por la misma suma, con la garantía de una firma comercial de conocida solvencia, que será depositada en un banco oficial, en una cuenta que para el efecto, habilitará la Dirección General de Aduanas.

Art. Quinto: La inscripción en el «Libro de Matrículas» de derecho al ejercicio de la profesión de despachante aduana debiendo la autoridad aduanera expedir la constancia correspondiente, juntamente con el «Centro de Despachante de Aduana».

Art. Sexto: Los despachantes de aduana que incurrieren en faltas, en el ejercicio de la profesión, serán pasibles de suspensiones. Multas o casación de la matrícula, de acuerdo con la gravedad de falta cometida, previo sumario.

Art. Séptimo: Las sanciones establecidas en el artículo anterior serán aplicadas por la Dirección General de Aduanas, dictando al efecto una resolución fundada.

Art. Octavo: Las multas a ser aplicadas, no podrán exceder, en caso alguna de la suma de (10.000) diez mil guaraníes y las suspensiones de un año. Las multas aplicadas de conformidad con la presente Ley, ingresarán a Rentas Generales de la Nación.

Art. Noveno: Los afectados por las sanciones previstas en los artículos sexto y octavo, podrán pedir reconsideración ante la Dirección General de Aduana, dentro del plazo de cinco días, a contar de la fecha notificada la resolución. El recurso deberá resolverse dentro de los diez días de su presentación.

Art. Décimo: El cobro de los horarios profesionales, se hará con arreglo de un arancel

mínimo, que fijará el Poder Ejecutivo, a propuesta del «Centro de Despachantes de Aduana»,

en base al valor de las mercancías, importancia y modalidad de las operaciones efectuadas.

Art. Undécimo: Los Despachantes de Aduanas para tener derecho a actuar, firmarán sus despachos y escritos y pondrán en cada una de ellos la estampilla de Ley.

Art. Decimosegundo: La Dirección General de Aduana, llamará a reinscripción, dentro

de los ciento ochenta días, a partir de la promulgación de la presente Ley, a todos los Despachantes de Aduanas, inscripto en el libro de matrícula.

A tal efecto. Los que a la fecha se encuentran inscripto en dicho libro de matrícula, solo

deberán dar cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 4to. de la presente Ley, quedando exceptuado de cumplir los requisitos establecidos en los demás inciso del mismo artículos.

Art. Decimotercero: Perderán su calidad de despachantes de aduana los que no dieren cumplimiento a los establecidos en el artículo anterior, quienes para volver a ser admitidos

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como tales, deberán dar cumplimientos a los dispuestos en el artículo cuarto de la presente Ley. Art. Decimocuarto: Derogase todas las disposiciones contraria a la presente Ley.

Art. Decimoquinto: Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dada en la sala de la Honorable Cámara de Representantes de la Nación, a 4 de agosto del año un mil novecientos sesenta y uno.

Secretario: Pedro C. Gauto Samudio Presidente: H.C.R. J. Eulogio Estigarribia

Alfredo Stroessner: Presidente

César Barrientos:

Ministro de Hacienda

Esta ley rigió por más de 20 años en las condiciones mencionadas, la profesión de Despachante de Aduana. La modernización comenzaba a avanzar. Nuevamente se tenía que ir adaptando el sistema legislativo aduanero a los cambios; modernización, integración y comercialización de nuevos productos, que necesitaban especial atención y clasificación en el contexto aduanero.

Así fue que en el año 1985, aparece un «nuevo» Código Aduanero, la Ley 1173, que sustituiría a la del año 1947. Todavía imperaba el régimen de la dictadura stronista, pero a pesar de todo se tenía que ir modificando las reglas de juego, para acompañar la modernización en el país.

Se fue ajustando lentamente algunas falencias que se veía en la práctica, tanto sea de la profe- sión como en la institución aduanera. Posteriormente, para acceder a la matrícula se debería contar con el título de Economista o Abogado.

En la actualidad, se debe realizar un curso intensivo, durante tres años, a partir de uno de estos dos títulos universitarios. El Despachante de Aduana, se constituye en un Auxiliar del servicio aduanero, consecuentemente, entiende en las importaciones y exportaciones de las mercancías. Está involucrado intrínsecamente con la institución aduanera. En el Código mencionado, la exi- gencia para acceder a la matrícula de Despachante de Aduana, ya es mayor. A continuación la transcripción de los artículos de la mencionada Ley, en donde prevé la función del profesional Despachante de Aduana, inclusive lo califica como un agente Auxiliar de la misma institución.

Fidel Miranda Silva

CÓDIGO ADUANERO LA LEY 1173/85

TÍTULO VII

AGENTE AUXILIAR DELSERVICIO ADUANERO

CAPÍTULO I DESPACHANTES DE ADUANA

Art. 265- Naturaleza de su función. Son Despachantes de Aduana quienes están facultados por la autoridad aduanera para realizar gestiones ante la Aduana por encargo de los remitentes, consignatarios o personas con derecho a disponer de las mercancías. Los Despachantes de Aduana son agentes auxiliares del comercio y del servicio aduanero.

Art. 266- Libro de Matrícula y garantía. Para el ejercicio de la profesión será in- dispensable la inscripción en el Libro de Matrícula de Despachantes de Aduana que lleva- rá la Dirección General de Aduanas y haber prestado la garantía para precautelar su res- ponsabilidad ante el Fisco. La matrícula lo habilita para actuar en todas las Aduanas de la República.

Art. 267- Requisitos. Son requisitos para la inscripción en el Libro de Matrícula:

a) ser paraguayo natural o naturalizado, con capacidad legal para contratar, ejercer el mercio y administrar libremente sus bienes;

b) acreditar buena conducta;

c) no tener deudas pendientes con el Fisco;

d) poseer título de estudios secundarios realizados o reconocidos en la República;

e) haber aprobado el examen de suficiencia ante la Dirección General de Aduanas.

Estarán exentos del requisito exigido en el inc. e) los Abogados, los Economistas y los ex-funcionarios técnicos de Aduanas con más de diez (10) años de antigüedad en la institución.

Art. 268- Obligaciones: Los Despachantes de Aduana prestarán sus servicios ajus- tándose a las normas legales y reglamentarias. Además de los libros exigidos por la legis- lación mercantil, los despachantes llevaran aquellos requeridos por los reglamentos.

Art. 269.- Potestad Disciplinaria Aduanera. La autoridad aduanera ejerce potestad disciplinaria sobre los despachantes y podrá sancionarlos, previo sumario administrati- vo, con multa, suspensiones o cancelación de la matrícula, por la comisión de delitos, infracciones y faltas en el ejercicio de su profesión, según la gravedad de los hechos y en la forma establecida en los reglamentos.

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Art. 270.-Autorización o mandato. Los Despachantes de Aduana deberán acreditar ante la autoridad aduanera la autorización o mandato conferido por quienes utilizan sus servicios.

Art. 271.- Prohibición. Los Despachantes no podrán sustituir la autorización o manda- to que se les hubiere conferido sin el expreso consentimiento del mandante, ni transferir o transmitir derechos de ninguna clase que correspondan a sus comitentes.

Art. 272.- Responsabilidad. EL Despachante de Aduana será responsable por los actos de sus empleados y Auxiliares ejecutados por su orden o indicación, en cuanto se relacionaren con las operaciones o trámites aduaneros.

Art. 273.- Honorarios. La ley fijará el arancel de honorarios para los Despachantes de Aduana.

Art. 274.- Intervención obligatoria. La intervención de los Despachantes de Aduana es obligatoria en las tramitaciones de las operaciones y regímenes aduaneros. No requeri- rían intervención de despachantes las relacionadas con el despacho de equipajes de viaje- ros, las encomiendas postales sin valor comercial y los efectos de inmigrantes y repatria- dos.

Art. 275.- Garantía. El monto de 1a garantía prevista en el artículo 266 ascenderá a una suma equivalente a cinco (5) salarios mínimos mensuales para trabajadores de actividades diversas no especificadas en la Capital. La garantía se prestará en una de las formas esta- blecidas en el artículo 189 de este Código.

Hasta aquí, habla acerca de los requisitos y obligaciones de los Despachantes de Adua- na, ante la Administración de Aduana.

En la época del estudio y promulgación del Código Aduanero, Ley Nº1173/85, estaba como presidente de la Administración Nacional de Aduana, don Fulgencio Tomás Santos, quien ha he- cho un excelente comentario al respecto del nuevo Código. Creí oportuno transcribir, para que los lectores puedan analizar la visión de un funcionario público de alto rango, sobre los cambios que acompañan las instituciones públicas. A la transcripción inextenso del artículo mencionado.

Fidel Miranda Silva

Comentario de Fulgencio Tomás Santos a la Ley Nº 1173/85

«Con la promulgación de la Ley No. 1173 CÓDIGO ADUANERO, se suplanta el Decreto- Ley No. 18199, promulgado el 24 de Febrero de 1947, que establece el Código Aduanero cuyas previsiones han quedado en la zaga del progreso que, en todo sentido, ha experimentado el país, incluso en el aspecto jurídico, desde el advenimiento al poder del Presidente Constitucional de la República del Paraguay, el General de Ejercito Don ALFREDO STROESSNER».

Con este nuevo Código Aduanero se reemplaza al anterior, concebido en su época para un país exclusivamente importador, en el cual el tráfico comercial con el exterior se limitaba únicamen- te a la vía fluvial, que se hacía solamente por el rio Paraguay.

Una sola Aduana, la de Asunción, acaparaba todas las operaciones del comercio exterior. El Tráfico Aéreo Internacional técnicamente no existía, y por falta de puentes internacionales, el tráfico terrestre con el Brasil y la Argentina, tampoco existía.

Por otra parte, importantes instituciones aduaneras relacionadas con el comercio exterior, por las razones apuntadas y por el aislamiento que existía al tiempo de la promulgación del Decreto-Ley No. 18.199, no habían sido incorporados al texto del Código, tales como el tránsi- to, la admisión temporal, el despacho provisional, el despacho regional, el régimen de pacotilla, el remate público aduanero, la regulación de la profesión del Despachante de Aduana, etc., insti- tuciones que en forma asistemática y por vía normalmente de Decreto, se fueron acoplando a la legislación aduanera del país.

Una legislación sistemática como constituye un Código o exige el tratamiento global de ma- nera orgánica dentro del texto del citado cuerpo de leyes.

Este fue uno de los objetivos perseguidos con la redacción del nuevo Código, tarea que tuvie- ron a su cargo expertos aduaneros paraguayos, con los doctores Expedito Rojas Benítez, Fortunato Caballero, Manuel González Frutos y José Cáceres Farías, con la valiosa asistencia de ALADI, a través de uno de sus más brillantes, exponentes, el Dr. Hugo Opazo Ramos, así como las suge- rencias proporcionadas, a pedido de la Dirección General de Aduanas, por figuras sobresalientes

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del Derecho Tributario de nuestro país, como los profesores doctores Miguel Ángel Pangrazio, Salvador Villagra Maffiodo y Carlos A. Mersán.

Otro de los objetivos contemplados en este nuevo Código Aduanero, ha sido la moderniza- ción de las instituciones, tomado en consideración la doctrina moderna y las orientaciones y recomendaciones efectuadas por los organismos internacionales que se ocupan de la materia aduanera, y los congresos y convenciones internacionales llevadas a cabo en distintos puntos del globo para tratar temas aduaneros.

Otras incorporaciones introducidas al texto de este Código, son las previsiones sobre las reclamaciones y recursos contra las decisiones, de las autoridades aduaneras, adoptadas en los despachos y demás actuaciones aduaneras. El uso del contenedor como instrumento de trans- porte. Regulación precisa sobre las obligaciones de los medios de transporte que realizan viajes internacionales, igualmente están contemplados en la nueva legislación.

Otras reformas, se refieren al ajuste a los lineamientos doctrinarios de la operación de trán- sito, que en nuestro medio, había adquirido una forma espúrea. La supresión de la factura consu- lar como documento indispensable de la carga. Administración de las penas aplicables a las fal- tas e infracciones fiscales. Supresión de las fianzas en letras y limitación a casos especiales del «retiro provisorio», de mercancías cuyos despachos no se halla finiquitado.

Las deficiencias que pudiera contener el nuevo Código Aduanero que próximamente entrara en vigencia, serán salvadas con su equilibrada aplicación y complementación con la reglamenta- ción respectiva, sin perjuicio que en posteriores períodos de sesiones pueda solicitarse su mo- dificación parcial. De cualquier manera el nuevo Código constituye un evidente progreso sobre la legislación anterior.

El Congreso Nacional ha encargado al Poder Ejecutivo la reglamentación de las normas del Código. La redacción del Reglamento igualmente ha correspondido a funcionarios paraguayos expertos en la materia, lo que convierte al nuevo Código, en una LEGISLACIÓN GENUINA- MENTE PARAGUAYA. Con este nuevo Código Aduanero, se ratifica el hecho que, durante el Gobierno Colorado del Presidente Stroessner, se ha actualizado el régimen jurídico que rige a la Nación Paraguaya. Nunca en la historia del Paraguay, se dio con esta era de Stroessner, un perío- do tan fructífero de sanción de tantos Códigos, que van consolidando la vida independiente de nuestro país en el campo jurídico.

La Dirección General de Aduanas, al entregar este importante documento indispensable para el empresariado nacional y los profesionales paraguayos, lo mismo que para los organismos estatales, hace público su profundo reconocimiento y gratitud a los Honorables Miembros del Congreso Nacional que no escatimaron esfuerzos para el estudio minucioso en comisiones y posterior sanción en el plenario.

La gratitud va dirigida en primer término a los Honorables Diputados y Senadores, compo- nentes de las Comisiones citadas».

(Comentario del señor Fulgencio Tomás Santos, cuando eso, Director General de Aduana año 1985).

Fidel Miranda Silva

Código Aduanero actual (entró en vigencia en el 2005)

En el Código Aduanero, cuyo número es el 2422/2004, en su sección tercera del Despachante de Aduana, además de contemplar los requisitos que los códigos anteriores también prevé las condiciones para ser Despachante. Además en su artículo 22, dice categóricamente que la inter- vención del Despachante en los trámites de importación y exportación será obligatoria.

Art. 22.- OBLIGATORIEDAD DE LA INTERVENCIÓN DEL DESPACHANTE DE ADUANA

El importador - exportador o quien tuviere la disponibilidad jurídica de las mercancías en las operaciones aduaneras, deberá actuar obligatoriamente a través de un Despachante de Aduana habilitado».

La Administración Nacional de Aduana, dicta curso de capacitación para los profesionales, muchas veces realizan en conjunto con el gremio de despachantes. La relación entre la adminis- tración aduanera, portuaria y el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, están intrínseca comprometidos unos con otros. La labor de los profesionales es de suma importancia, tanto para la institución pública, el comercio internacional y para el sector privado que son los importadores y exportadores.

La labor del Despachante de Aduana, es muy significativa porque se constituye en el nexo entre el Estado y el comercio internacional, en cuanto a su resultado e implicancia, en el orden de los tributos fiscales. La especialidad del Despachante, es catalogar bien las mercancías, cla- sificarlas, para su posterior pago del arancel, conforme a los tratados internacionales, realizar las liquidaciones, para el pago correspondiente de los impuestos.

Además, el Despachante debe ser el responsable ante el fisco, de las tramitaciones pertinen- tes, de las mercancías a ser importadas o exportadas, que realizan los importadores – exportadores. Debe poseer y depositar una caución real, para garantizar cualquier eventualidad que surja, a

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consecuencia de los trámites realizados por el mismo. A pesar que la profesión de Despachante, es una actividad particular. Es indispensable para el comercio exterior, y necesariamente debe estar consustanciado con la Aduana.

y necesariamente debe estar consustanciado con la Aduana. Este es el facsímil del título de Bachiller,

Este es el facsímil del título de Bachiller, que habilitaba para ejercer la profesión de Contador Público y a su vez requisito indispensable para obtener la matrícula de Despachante de Aduana. Le corresponde al profesional don Ramón González Sánchez.

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Fidel Miranda Silva Este es el Certificado de capacitación, al que accedían los Despachantes de Aduanas,

Este es el Certificado de capacitación, al que accedían los Despachantes de Aduanas, en los cursos dictados por el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay.

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En Pto. Pte. Stroessner, cuando se inició la labor de la importación y exportación de las mercancías, procedente del otro lado de la frontera, necesariamente, tenía que intervenir en ella, el trabajo profesional del Despachante de Aduana. Podemos decir, que la mafia del monopolio, tanto sean de la importación, exportación y despachos, etc. etc., ha existido siempre, y segura- mente existirá por la fuerza que imponen los grandes capitalistas, quienes manejan el comercio internacional.

La mafia y el monopolio del comercio y de cualquier negocio siempre han existido en el mundo todo. La región de Alto Paraná no estuvo exenta de esa práctica. En ciudad Presidente Stroessner, existían también «Los Padrinos», quienes ejercían los controles sobre los más gran- des comerciantes, quienes realizaban las importaciones y exportaciones de las mercancías que circulaban por esta zona.

Por ende los «despachos» de las mismas, también eran centralizados hacia un grupo de élite de Poder. De ahí que los que querían ejercer dicha profesión, necesariamente deberían contar con la venia de estos «poderosos». Son conjeturas que se desprenden de las versiones dadas por algunos profesionales entrevistados, que pasaron por esas vicisitudes.

Cuando comenzaban a realizarse las primeras importaciones – exportaciones, por el nuevo puerto de Pte. Stroessner recientemente habilitado, en donde los «amigos» políticos llegaban a ocupar los mejores cargos, no faltaron los que se aprovechaban de la situación para ejercer el monopolio y el poder sobre la gran mayoría de las operaciones comerciales, que se registraban en la región. Apareció un varón con toda la característica del «Padrino», que era amigo de los amigos y muchas veces copaba los controles sobre lo mencionado.

Uno de ellos era el presidente de la Seccional Colorada, «hombre de confianza» del gobierno de Alfredo Stroessner. Él, en compañía de otros «amigos», formaron el «Círculo de Despachantes de Aduanas Colorados», así se llamaba la «organización» que «aglutinaba» a los profesionales del ramo. En éste, fungía de presidente un profesional de extracción política Colorada, cuyo nombre don Gaspar Yegros. En la época el señor Juan Eudes Pereira, ejercía la presidencia de la Seccional Colorada de Pte. Stroessner.

Situaciones similares se daban en otras fronteras, así como Encarnación. La actividad de im- portación y exportación, era «trabajo» exclusivo de algunos Despachantes de Aduana de élite. A estos se sumaban algunos profesionales que debían contar con el «permiso» de las autoridades de turno y por los profesionales que en ese momento ejercían el monopolio de dichas activida- des.

En ciudad Pte. Stroessner, por mucho tiempo se pretendió formar la asociación de los Despachantes de Aduanas. Se hizo varios intentos de reuniones, en todas ellas siempre aparecían algunos «amigos» del grupo de poder de la profesión, para infiltrarse y descomponer la iniciati- va. Es decir, que ellos siempre copaban los primeros lugares en la nómina, con eso neutralizaban a los que pretendían sanamente conformar una agremiación de los profesionales, en Pto. Pte. Stroessner.

Fidel Miranda Silva

SE INICIAN LOS PRIMEROS TRÁMITES PARA LA FORMACIÓN DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANAS, REGIONAL ALTO PARANÁ

SE INICIAN LOS PRIMEROS TRÁMITES PARA LA FORMACIÓ N DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANAS, REGIONAL

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Ciudad Pte. Stroessner había crecido vertiginosamente, en cuanto a explosión demográfica, instalaciones de grandes casas comerciales; entre ellas los importadores –exportadores, éstos comenzarían a utilizar los servicios de los profesionales Despachantes de Aduanas. El auge co- mercial crecía raudamente, y esto hizo que los profesionales despachantes no se quedasen con los brazos cruzados. Había una firme intención de organizarse en gremios. Con el correr del tiempo se vieron en la necesidad de crear una asociación que aglutinara a todos los profesionales Despachantes de Aduana de la zona.

A pesar que anteriormente había ya varias intenciones de conformar en asociación a los pro- fesionales mencionados, que nunca había prosperado. A estas intenciones por los mismos, debe- mos agregarle algunos condicionantes, práctica habitual que se daba en cualquier ámbito del país en aquel entonces. La situación política jugaba un papel preponderante para llevar adelante cual- quier emprendimiento social, gremial etc.

En ese contexto histórico, debemos mencionar a la Asociación de la Producción, de la Indus- tria y el Comercio (APRINCO) estaba en pleno auge de ser la regente de la conformación y organizar a los pequeños y grandes trabajadores; así como a los taxistas, talabarteros, vendedo- res ambulantes, importadores, exportadores y también entre ellos estaban los profesionales.

El señor Atilio Andrés Celano Paoli, era uno de los vicepresidentes de la asociación mencio- nada. La APRINCO, tenía siete vicepresidentes, a cada uno le correspondía organizar a un grupo de trabajadores de la sociedad de Pte. Stroessner, cuando entonces, hoy Ciudad del Este. AAtilio se le encomendó llevar adelante la agremiación del Centro de Despachantes de Aduana del Alto Paraná. Así fue que el aludido, tomó con seriedad y responsabilidad la posta, para formar el Centro de Despachantes de Aduana de Alto Paraná.

La idea tomó cuerpo a partir de la tarea que se le había encomendado. Andrés Atilio comenzó a invitar a los Despachantes de Aduanas de la novel ciudad Pte. Stroessner, a las primeras reunio- nes informativas, y tratar de pulsar un poco el interés de los mismos. La mencionada reunión se realizó en la sede del local de la APRINCO, ubicada sobre la calle Buongermini del barrio Bo- querón. Los profesionales del comercio exterior, quienes participaron de esa primera convoca- toria, cuya nómina más abajo, estuvieron todos de acuerdo con la idea, inclusive se comprome- tieron a llevar adelante tal emprendimiento.

En los tantos encuentros que se venían realizando en el local de la APRINCO, inicialmente, se intentó conformar una primera comisión directiva, que previamente se había confeccionado la lista para ese efecto, siempre con «manos oscuras». La mencionada, está en unas páginas poste- riores, que no prosperó. En esa convocatoria se tendría que aprobar ya nomás la lista, no acudie- ron prácticamente nadie. Esto ocurría en el mes de noviembre del año 1988.

Para una segunda intención, la APRINCO le cursó una nota al presidente del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, don Octavio Sallustro, para solicitar la aprobación de la formación de una filial de dicho Centro, en ciudad Pte. Stroessner. He aquí la nota.

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva El 2 de noviembre del año 1988, la APRINCO envió una nota al

El 2 de noviembre del año 1988, la APRINCO envió una nota al presidente del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, don Octavio Sallustro, solicitando la venia para la formación de la filial del Centro en Pte. Stroessner.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná El presidente del Centro de Despachantes de Aduana

El presidente del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, había contestado la nota de petición por la APRINCO, para llevar adelante la organización de los Despachantes de Aduana de Pte. Stroessner.

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La resolución redactada por la comisión directiva, del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay de fecha 3 de noviembre del año 1988 establece cuanto sigue: «La Comisión directiva resolvió: La creación de una comisión especial en Ciudad del Este que giraría con la denomina- ción de REGIONALALTO PARANÁ, y que tendría ciertas funciones delegada a la Comisión directiva para tratar, estudiar y sugerir los asuntos relativos a la actividad profesional en la zona del Alto Paraná, con atribuciones además de encarar por sí la atención y el planteamiento de los problemas pertinentes ante las autoridades locales, sean aduaneras, portuarias, administrativas, quedando a cargo de la organización central la gestión con las autoridades superiores de la Adua- na, de los Ministerios y de los organismos oficiales y privados de nivel nacional». (Memoria del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay presentada a la asamblea general del 24 de noviembre del año 1989, numeral 4.4).

Con estos términos fue aprobada la apertura de la filial del Centro de Despachantes de Adua- na, en ciudad Pte. Stroessner, en fecha 3 de noviembre del año 1988. La reunión inicial para la formación de la comisión directiva del Centro de Alto Paraná, se fijó para el 1 de diciembre del año en curso. Para esa ocasión, se había previsto condecorarles a Juan Eudes Pereira y al presi- dente del Centro, don Octavio Sallustro. Probablemente los representantes de Asunción enten- dieron que el acto era con tinte político, ese fue el motivo por el cual no vinieron y consecuen- temente no se llevó a cabo dicha asamblea. Son conjeturas, atendiendo a la situación política de la época.

A continuación la nómina de los primeros profesionales, que se reunieron con el propósito de conformar el gremio mencionado. Dicha reunión se realizó en el local de la Asociación de la Producción, la Industria y el Comercio (APRINCO), con sede en la calle Buongermini Nro. 858, barrio Boquerón. Convocada por la misma.

Después de un paréntesis que se dio del intento de la fecha del 1 de diciembre anterior, seguía latente la intención. Con el cambio de Gobierno de Alfredo Stroessner, la iniciativa de continuar con la intención de conformar el gremio, partió del señor Aniceto Ruiz, Despachante de Aduana. Como toda buena idea, esta vez sí ya se gestaría la idea inicial.

La nómina de los profesionales Despachantes de Aduanas, quienes figurarían como socios fundadores de la Regional filial Alto Paraná, a continuación se detalla inextenso.

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

Estos son los profesionales que se reunieron por primera vez, para conformar el Centro de Despachantes de Aduana Regional Alto Paraná

1. Ramón González Sánchez 25- Atilio Celano Paoli

2. Alfredo Acosta

26-

Hugo Brizuela

3. Daniel Morínigo

27-

Luciano Milessi

4. Heriberto Brum

28-

Jorge Giménez

5. Hugo Moreno Bobadilla

29-

Carlos Hugo Saifildin

6. Claudio Duarte

30-

Benigno Chávez

7. Cristino Chávez

31-

César Giménez

8. Emilio González

32-

Juan Eudes Pereira

9. Gabriel Pineda

33-

Antonio M. Montero

10. Jamil Saifildin

34-

Marcelino Benítez

11. Antonio González

35-

César Flecha

12. Porfirio Delvalle

36-

Hugo Ocampos

13. Darío Machuca

37-

Américo Mareco

14. Antonia Brizuela

38-

Porfiria Frutos de Brum

15. RicardoAranda

39-

Norma Kreps

16. Justino González

40-

Ricardo Vallejos

17. Ángel D. Núñez

41-

César Parinni

18. Carlos Luis Paoli

42-

Amado Mendoza

19. Dionisio González

43-

Carmelo Melgarejo

20. Juan Carlos Amarilla

44-

Juan Carlos Milessi

21. Rubén Córdoba

45-

Rubén Silva Morai

22. Carlos Ferreira

46-

Alcides Brum

23. Juan Ginni

47-

Federico Paiva

24. Asterio Morales Peña

48-

Juan Carlos Cáceres Escurra

La nómina redactada más arriba, representaba al grupo mayoritario de los profesionales, que en la oportunidad se reunieron en el local de la APRINCO. Lentamente, se iba cristalizando el deseo de la formación de un gremio, largamente acariciado por los Despachantes de Aduanas de

Fidel Miranda Silva

Pto. Pte. Stroessner. Se conformó la primera comisión provisoria y una comisión organizadora para llevar adelante la convocatoria de la asamblea constitutiva del Centro de Despachantes de Aduana delAlto Paraná.

Se realizaron varias reuniones a expensa de la APRINCO, que tenía su sede en esta localidad. Las reuniones llevadas adelante en aquel entonces con la presidencia del señor Israel Iriarte, la única intención era conformar la asociación de los profesionales del ramo de Alto Paraná, así como agremiarle a otras organizaciones de la profesión formal e informal. La presión política era tan fuerte que abortaba en forma automática cualquier intento de esta naturaleza.

La reunión de referencia en la página anterior, era una prueba fehaciente de la intención de ellos. La falta de continuidad a esta iniciativa se daba muchas veces por temor de los que mono- polizaban la profesión. Por más que algunos no compartían ciertos criterios, tampoco querían quedar mal con ellos. Nadie quería colisionar con ese pequeño grupo, que manejaba la situación política de entonces. En otras oportunidades, acaparaban la lista de conformación y esa actitud era desaprobada por los Despachantes de Asunción. El que comandaba detrás de las bambalinas, por la gran influencia política que tenía era el profesional Despachante don Juan Eudes Pereira.

Así fue pasando el tiempo, desde la primera tentativa formal. Han pasado aproximadamente unos cuatro meses, no fue posible la gestación del gremio de los Despachantes de Aduanas, quienes querían trabajar en forma organizada y legal.

Pero la gesta libertadora del 3 de febrero del año 1989, estaba a punto de suceder. Nadie se imaginaba que se daría un paso interesante para la institucionalización de los profesionales Despachantes de Alto Paraná, principalmente los de ciudad Pte. Stroessner.

Exactamente a los 30 días de aquella revolución que terminaba con la dictadura, se dio inicio a un nuevo tiempo. El viento de la democracia comenzó a soplar con brisa suave, pero caminaba en forma segura. Así nace el Centro de Despachantes de Aduana, Regional Alto Paraná, un día 3 de marzo del año 1989.

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná 59

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva La convocatoria realizada por el presidente de la comisión organizadora, para la constitución

La convocatoria realizada por el presidente de la comisión organizadora, para la constitución del Centro de Despachantes de Aduana de Alto Paraná, que se llevaría adelante el 1º de diciembre del año 1988.

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Esta era la lista que se iba a

Esta era la lista que se iba a presentar el 1º de diciembre del año 1988, fue una convocatoria frustrada, el lector sacará sus conclusiones de acuerdo a su percepción, por los primeros nombres que las componen.

Fidel Miranda Silva

Trascurría el tiempo y los profesionales sentían la necesidad de organizarse, para poder reali- zar sus actividades sin ninguna presión y coacción por parte del «sistema», que controlaba y manejaba esta actividad. Si bien es cierto que existían ya varios en Pte. Stroessner que no forma- ban parte de la élite del grupo del Poder. Estos no podían desenvolverse libremente dentro de la profesión por la razón mencionada. En forma individual, no tenían peso suficiente para realizar ningún reclamo concerniente a sus actividades profesionales.

Los mencionados profesionales de ciudad Pte. Stroessner estaban entusiasmados para la con- formación de la asociación. Las reuniones no paraban, se sucedían días tras días con el firme objetivo de la creación de la filial del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay en Alto Paraná.

Por la necesidad de organizarse, existía un fuerte deseo de parte de los profesionales de conformar la asociación gremial de los mismos, para que la labor sea más respetada y represente mayor jerarquía ante los importadores - exportadores de la zona. La lucha por sus derechos y la de sus clientes, se hacía más dificultosa, cuando se planteaba en forma individual. Siempre que intentaban agremiarse tropezaban con obstáculos, que impedían tal iniciativa. Pasó un buen tiem- po sin poder llevar adelante el propósito. La esperanza de ellos era el adagio que dice: «No hay mal que dure cien años ni persona que lo aguante».

Así sucedió, un buen día en la esfera política también ya había un descontento generalizado por el sistema dictatorial que manejaba el país en forma totalmente discrecional. El 3 de febrero del año 1989 se pone fin al régimen de la dictadura. Un grupo de militares acompañado de un sector civil, llevaron adelante el plan de conspiración para derrocar a Alfredo Stroessner del Poder del país.

Desde el día siguiente de la gesta del «Golpe Militar» comenzaba a sentirse el aire de otros vientos. El principio de cambio comenzaba a vislumbrarse en distintas esferas sociales. Se abría una esperanza de posibilidad para los profesionales, de ciudad Pte. Stroessner, quienes tenían la firme convicción de agruparse en gremio. Se iniciaron otra vez las conversaciones, claro que aquellos que obstaculizaban el plan, en ese momento ya no formaban parte del monopolio de la profesión.

Volvieron a reunirse en el Club Caza y Pesca Monday, para el efecto de conformación de la filial de Despachantes. El profesional del ramo, Andrés Celano Paoli, fue uno de los baluartes, primer presidente de la comisión organizadora. Con él se llevó adelante la iniciativa, siendo uno de los vicepresidentes de la APRINCO. La organización de la asamblea constitutiva estaba a cargo de esta, quien acompañaba a todas las organizaciones, para que lleven adelante la materia- lización de la tan pretendida asociación. Acompañamientos, sugerencias y algunas orientacio- nes.

El facsímil de la página anterior fue la respuesta de la comisión directiva del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, a la solicitud realizada por la comisión organizadora de ciudad Presidente Stroessner, bajo la directriz de la APRINCO, quienes estaban ansiosos por conformar una organización más, que aglutinaría a los mencionados. Primeramente, como una filial y posteriormente, un Centro autónomo, identificado concomitantemente con el gremio central.

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Se cursaron notas de invitación a todas las autoridades, tanto sean locales como nacionales, para el acto a llevarse a cabo en un tiempo ya muy próximo. Claro estaba, que los Despachantes del interior del país tenían la venia correspondiente de la Matriz del Paraguay. Existía una comi- sión organizadora, que tenía a su cargo la convocatoria para la asamblea constitutiva. Se estaba gestando la idea de la fundación de un gremio que sería representante de los importadores de mercancías, no solo de la zona sino del país ante el Fisco de la República, estos inclusive ten- drían que avalar las actividades comerciales de sus clientes.

El día 3 de marzo del año 1989, un grupo de aproximadamente cincuenta Despachantes de Aduanas, se reunieron en el local del Club Caza y Pesca Monday para la fundación del CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA REGIONAL ALTO PARANÁ. En esa reunión, de consenso y por unanimidad, eligieron a Ramón González Sánchez, como primer presidente del gremio.

González Sánchez, como primer presidente del gremio. He aquí la convocatoria para la asamblea definitiva, que

He aquí la convocatoria para la asamblea definitiva, que se llevaría en el Club Caza y Pesca Monday, el día 3 de marzo del año 1989.

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El Centro de Despachantes de Aduanas del Paraguay, estaba dando a luz un hijo, que sería la Regional Alto Paraná. Éste, por medio de las normas jurídicas reguladoras de las actividades de las asociaciones, se estaría incorporando a la sociedad paranaense, acatando todas las reglas de juego de la misma. De esta manera y a escasos 30 días después de la caída de un régimen dicta- torial, nace una nueva entidad jurídica, autárquica y autónoma, después de mucho tiempo de espera, tras una tenaz lucha contra el sistema del monopolio de este tipo de actividades en nues- tro país.

monopolio de este tipo de actividades en nues- tro país. Esta es una fotografía histórica en
monopolio de este tipo de actividades en nues- tro país. Esta es una fotografía histórica en

Esta es una fotografía histórica en donde podemos observar a los Despachantes de Aduanas: Cristóbal Talavera, César Ruíz Guillén, Pablo Ruíz Giménez, Francisco González Troche, César Aníbal Gadea y Miguel Ángel Franco. Amigos: Don Pablo Ojeda y Juan Duarte. En la cancha de Recoleta año 1970 (Fotografía, gentileza de Porfirio Delvalle Páez).

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ACTA CONSTITUTIVA DEL CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA, REGIONAL, FILIALALTO PARANÁ

El la ciudad de Presidente Stroessner, capital del décimo departamento del Alto Paraná, en la sede del Club de Caza y Pesca Monday, a los tres días del mes de marzo del año 1989, siendo las 20:00 hs., se reúnen los profesionales socios del Centro de Despachantes de Aduna – Ma- triz Asunción, quienes desarrollan sus actividades profesionales en región del Alto Paraná, con la grata presencia del presidente de la mencionada entidad, señor Octavio Sallustro y comitiva, para realizar la asamblea constitutiva de la Regional Alto Paraná del Centro de Despachantes de Aduana, pudiendo mencionarse la presencia, además del señor Sallustro, de las siguientes personas: señor Alejandro Gaona, Rogelio T. Báez, señor Ramón González Sánchez, señor Jamil Saifildin, señor Asterio Morales Peña, señor Juan Carlos Cáceres Escu- rra, señor Alfredo Acosta, señor José Carlos Wihain, señor Juan Braulio Delvalle, señor Juan Carlos Amarilla A. señor Cristino Chávez Presentado, señor Claudio Alfonso Duarte Ramírez, señor Ricardo Aranda Coronel, señor Lorenzo Aquino, señora María Antonio Brizuela de Centurión, señor Justino González, señor Porfirio Delvalle Páez, señor Blas R. Marecos Fernández, señor Hugo Brizuela Salinas, señor Arquímedes Acosta M., señor Francisco Riego Rodríguez, señor Víctor José Valenzuela, señor Víctor Sebastián Ortíz, señor Fernando Vive- ros, señor Atilio Andrés Celano Paoli, señor Martín Miguel Ángel Campos Velázquez, señor Julio Ignacio Villalba, señor Amado Mendoza Ramírez, señor Víctor Hugo Ocampos Romero, señor Octavio Ramón González, señor Ricardo Vallejo Velázquez, señor Alfredo Ojeda, señor Juan Carlos Milessi, señor José Mauricio Giménez, señor Luciano Antonio Milessi, señor Víctor José Valenzuela Zelada, señor Dionicio Javier González Reyes, señor Carlos Rafael Ferreira Cubas, señor Carlos Hugo Saifildin, señor Heriberto Brum, señor Eulogio R. Molinas, señor Juan Darío Ortíz, señor Américo Mareco Rivas, señor Benigno Chávez Presentado, señor Darío Machuca Corvalán, señor Federico Félix Paiva, señor Rubén Silva Morai, señor Óscar Villalba Garcete, señor Eliseo Ricardo Vázquez Arguello, señor Elpirio Montanía, señor Fausto Allen- de, Dr. Óscar Álvarez Colmán, señor Andrés Luis Duarte Schultz, señor Cármelo Melgarejo, Dr. César Giménez, señor Hugo Moreno Bobadilla.———————————————————

A la hora indicada más arriba, el maestro de ceremonia, señor Juan Darío Ortíz, indicó la apertura de las deliberaciones de la magna asamblea constitutiva de la Regional Alto Paraná del Centro de Despachantes de Aduanas – Matriz Asunción, destacando la presencia de los representantes de la entidad matriz, así como invitados especiales y periodistas locales; cediendo el uso de palabra al presidente de la comisión organizadora de ésta asamblea constitutiva, señor Atilio Andrés Celano Paoli, quien dio un pormenorizado informe sobre las actividades desarrolladas, por los componentes de la comisión a su cargo, para desem- bocar en este evento asambleario de fundación de la Regional Alto Paraná, del Centro de Despachantes de Aduana; así mismo, dio la más cordial bienvenida y expresó los sinceros deseos de una feliz permanencia en la ciudad, a los ilustres dirigentes del Centro y sus acom- pañantes.—————————————————————————————————————

Fidel Miranda Silva

A continuación, el señor Juan Darío Ortíz, anuncio la palabra del presidente del Centro de Despachantes de Aduana – Matriz Asunción, señor Octavio Sallustro, quien con emocio- nadas palabras, manifestó su complacencia al señor Ramón González, al señor Atilio Celano Paoli y a todos los presentes sobre la trascendencias del acto asambleario de creación de la Regional Alto Paraná del Centro y felicitó efusivamente a todos los que, con la feliz iniciati- va concretaban un anhelo largamente acariciado por los profesionales despachantes de Aduana del Alto Paraná.———————————————————————————————

Al mismo tiempo, deseó el mejor de los éxitos en las deliberaciones y conclusiones de la magna asamblea constitutiva.—————————————————————————————

Segundo acto

Acta constitutiva Regional Alto Paraná…Centro de Despachante de Aduana, II.——————

En prosecución del orden del día, preestablecido para la magna asamblea constitutiva, como en el tercer punto establecía «Elección de autoridades de la Asamblea», el señor Atilio Andrés Celano Paoli, cede el uso de la palabra al señor Dr. Fernando Viveros, quien mociona como presidente de asamblea al señor Octavio Sallustro, titular del Centro; siendo apoyado por la moción del Dr. César Giménez, que fue aprobado por unanimidad y con aplauso de todos los asambleístas. Nuevamente el señor Octavio Sallustro, exteriorizó su contento y orgullo por la confianza depositada en su persona por la magna asamblea y acepta complacido la difícil misión que se le encomienda en la ocasión. En uso de sus atribuciones, el señor Sallustro designa como secretarios a los señores Martín Miguel Ángel Campos Velázquez y Carlos Hugo Saifildin, quie- nes toman posesión de cargos, con los aplausos de los asambleístas.———————————

En el punto cuarto del orden del día: «Elección de la primera comisión directiva», de la Re- gional de Alto Paraná, del Centro de Despachantes de Aduana, el presidente de asamblea, señor Octavio Sallustro deja a criterio de la magna asamblea, para expedirse sobre el tema.————

El señor Yamil Saifildin, solicita el uso de palabra y una vez concediéndole por el presidente de asamblea, mociona por una lista de candidatos que encabeza el señor Ramón González, para ocupar la mesa directiva, por el primer periodo de dos años (1989 – 1991) aclarado por el Dr. Viveros, y hace entrega a la presidencia una lista para que se dé lectura por secretaría. El señor Sallustro, recibe la lista de la mano del señor Saifildin y, pregunta si hay otra propuesta u otra lista de candidatos para la primera comisión directiva. El flamante ente que se acaba de crear en ésta asamblea constitutiva. La respuesta fue negativa.—————————————————

Era una sola lista de candidatos. El señor Sallustro, solicitó a uno de los secretarios dar lectu- ra a la lista de candidatos. El señor Martín Campos, dio lectura, siendo rubricada por cerrado aplausos, a manera de aprobación unánime, por consenso, la siguiente lista ————————

Presidentes honorarios consejeros:

Señor Vicente Brizuela Gray

Señor Antonio Montero de Espinoza

Señor Pablo Ruíz

Señor Rogelio T. Báez

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Señor Claudio Duarte

Señor Daniel Morínigo

Presidente:

Señor Ramón González Sánchez

Vicepresidente primero:

Señor Atilio Andrés Celano Paoli

Vicepresidente segundo:

Señor Hugo Moreno Bobadilla

Vicepresidente tercero:

Señor Luciano Milessi

Secretario:

Señor Víctor Hugo Ocampos

Prosecretario:

Señor Blas Marecos Fernández

Tesorero:

Señor Amado Mendoza Ramírez

Protesorero:

Señor Carlos Hugo Saifildin

Miembros titulares:

Señor Julio Ignacio Villalba

Señor Hugo Brizuela

Señor Justino González

Señor Andrés L. Duarte Schultz

Señor Carlos Ruíz Paoli

Señor Darío Machuca

Señor Benigno Chávez Presentado

Señor Miguel Ángel Martín Campos Velázquez

Señor Porfirio Delvalle

Señor Carlos Ferreira

Señor Federico Paiva

Señor Juan Carlos Cáceres E.

Señor Carlos Alcides Brum Ayala

Señor Yamil Saifildin

Señora Antonia Brizuela de Centurión

Señor Juan Carlos Amarilla A.

Miembros alternos:

Señora Porfiria Frutos de Brum

Señor Silvano Almada

Síndico Titular

Señor Juan A. Ginni C.

Síndico suplente

Señor Américo Marecos Rivas

Asesor Jurídico

Dr. César Giménez.

El señor presidente de asamblea, Octavio Sallustro, luego de aprobarse por aclamación, unanimidad y aplausos, la lista precedente de la primera comisión directiva de la Regional Alto Paraná, del Centro de Despachantes de Aduana, por el período 1989 – 1991, solicitó la presencia del señor Ramón González Sánchez, para hacerle entrega de la presidencia. Así lo hizo el señor Ramón González Sánchez quien recibió un emocionado abrazo del señor Sallustro, con los deseos de éxitos en sus funciones. El señor Ramón González Sánchez visi- blemente emocionado invocó a Dios Todopoderoso y la Virgen Santísima para recibir su

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divina ayuda y llevar adelante satisfactoriamente, esta empresa, que hoy iniciamos todos jun- tos, dijo. Ambos exponentes de la entidad, fueron muy aplaudidos por los asambleístas. El flamante presidente de la Regional Alto Paraná de Centro de Despachantes de Aduana, señor Ramón González Sánchez, puso a consideración de la asamblea el quinto punto del orden del día: «fijación de la cuota social», el señor Blas R. Marecos Fernández mociona para la cuota social mensual se establezca en 3000 guaraníes (tres mil guaraníes) siendo aprobado por unanimidad de los asambleístas. Posteriormente, la comisión directiva estudiará la fijación de una cuota de ingreso. También a este punto, el señor Octavio Sallustro, hace referencia al cobro de estampillas del Centro de Despachantes de Aduana, 500 Gs. por importación y ex- portación y 200 Gs. por cada expediente, cuyo producido sería destinado en un 50% a la Regional Alto Paraná, con la provisión de las estampillas por la Central del Centro de Despachantes de Aduana de Asunción, que se aprueba por la asamblea con aplausos.————

«Ya en asuntos varios», el maestro de ceremonia señor Juan Darío Ortiz, da lectura a una nota remitida por el capitán de Navío DEMN Félix Amado Rodríguez Gaona, Comandante de la Base Naval, ante la imposibilidad de hacerse presente, por razones de servicio.———

Otra nota simpática dentro del punto de asuntos varios, fue la entrega de una plaqueta de reconocimiento y gratitud al señor Octavio Sallustro, presidente de Despachantes de Adua- na del Paraguay, a cargo del flamante presidente de la Regional del Alto Paraná, señor Ramón González Sánchez, con oportuna palabras de circunstancias, que fue contestada por

el galardonado muy emocionado.———————————————————————————

En el punto de «fijación de día y hora de sesiones de la Comisión directiva», el señor Justino González presenta una moción para fijarse los días miércoles, como día de sesiones, a partir de las veinte horas.——————————————————————————————

La Asamblea aprueba con aplausos. El presidente González anuncia que el lugar de se- sión, se anunciará oportunamente.———————————————————————————

Finalmente no habiendo otro asunto que tratar, el señor Ramón González Sánchez, invita

a todos los presentes a participar de una cena de camaradería, a servirse en el mismo local

del Club de Caza y Pesca Monday, previéndose el envío de notas de salutaciones a las auto- ridades nacionales y locales.—————————————————————————————

Se levanta la sesión siendo las veintiuna y quince horas.———————————————

Secretarios de Asamblea:

Presidente de Asamblea:

Presidente de la

Comisión organizadora:

Presidente Electo:

Martín Campos

Carlos Hugo Saifildin

Octavio Sallustro

Atilio A, Celano Paoli

Ramón González Sánchez

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Inauguración de la secretaría de la Regional Alto
de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Inauguración de la secretaría de la Regional Alto

Inauguración de la secretaría de la Regional Alto Paraná, en el edificio de la ANNP. Mons. Cuquejo, Roberto Brugada, Dtor. de Aduana, Fortunato Caballero, don Ildefonso Vázquez Administrador de ANNP de C.D.E., Pte. Centro de Despachantes de Aduana Alto Paraná, Ramón González Sánchez y otros.

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Esta toma fotográfica es en el 2º Congreso de Despachantes de Aduanas del Paraguay; tres
Esta toma fotográfica es en el 2º Congreso de Despachantes de Aduanas del Paraguay; tres presidentes: Isacio Ortiz González de
Pedro Juan Caballero, Ramón Gonzáles Sanchez de Ciudad del Este y don Carlos Memmel de Encarnación, acompañado de
Federico Félix Paiva.

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A partir de la fundación del Centro de Despachantes de Aduanas Regional Alto Paraná, los profesionales componentes del gremio, comenzaron a realizar permanentes capacitaciones y actualizaciones para sus miembros. Dichas capacitaciones las realizaban en compañía de los funcionarios de la Aduana local y nacional.

Tales profesionales son agentes del comercio exterior, el enlace entre el importador exportador

y el Estado. Se constituye como el depositario de confianza de ambas partes, para realizar las gestiones de los pagos impositivos por las importaciones y exportaciones de las mercancías. Obviamente, que existen también profesionales que defraudan, tanto al Fisco como al Importa- dor – Exportador y al mismo tiempo defraudan al gremio y a sus colegas. Justamente para luchar contra esos flagelos, fue que se constituyó el Centro de Despachantes, Regional Alto Paraná.

Actualmente la Aduana, se constituye en una institución de mucha importancia en la región y

por ende en el ámbito nacional, por representar el 45 por ciento de las recaudaciones aduaneras

y del Presupuesto General de Gastos de la Nación. El gremio está estrechamente vinculado con

la institución de referencia y son tan responsables acerca de las recaudaciones aduaneras. El Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay ha sido partícipe en la elaboración del proyecto

del Sistema Informático Sofía, que sirve para transparentar y agilizar las gestiones de pagos arancelarios, proveniente de las importaciones y exportaciones de las mercancías.

de las importaciones y exportaciones de las mercancías. Cuando el Centro de Despachantes de Aduana del

Cuando el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, cumplió 70 años de vida institucional. Se saludan don Ramón González Sánchez y don Rubén D. Fadlala.

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva 72

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná En la gráfica se observan a los Despachantes:

En la gráfica se observan a los Despachantes: Hugo Moreno, Justino González, Ramón González Sánchez, Óscar Villalba, Federico Félix Paiva entre otros colegas. En la foto de abajo, la participación de los Despachantes en el XVI Congreso Internacional, llevado a cabo en Asunción. Año 1995.

Internacional, llevado a cabo en Asunción. Año 1995. XVI CONGRESO INTERNACIONAL DE DESPACHANTES DE ADUANA 23

XVI CONGRESO INTERNACIONAL DE DESPACHANTES DE ADUANA 23 al 27 de octubre de 1995 Asunción - Paraguay

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva Descubriendo la placa de la sede central del Centro de Despachantes de Aduana

Descubriendo la placa de la sede central del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, con la presencia de socios de la Regional de Alto Paraná: Don Ramón González Sánchez y Óscar Villalba Garcete.

Don Ramón González Sánchez y Óscar Villalba Garcete. Inauguaración de la sede social del Centro de

Inauguaración de la sede social del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Una delegación de Despachantes de la Regional Alto

Una delegación de Despachantes de la Regional Alto Paraná, acompañando a don Sallustro en su reelección como presidente del CENTRO, Izquierda a derecha. Hugo Moreno, el extinto ex presidente Octavio Sallustro, Óscar Villalba, don Ramón González Sánchez y otros.

Óscar Villalba, don Ramón González Sánchez y otros. En la gráfica están los Despachantes de Aduanas

En la gráfica están los Despachantes de Aduanas Óscar Villalba Garcete, Justino González, Ramón González Sánchez y Luciano Milessis.

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Fidel Miranda Silva Inauguración de la Aduana paraguaya en Santa Elena Brasil. En la gráfica se

Inauguración de la Aduana paraguaya en Santa Elena Brasil. En la gráfica se puede apreciar a los representantes de la DNA y del «Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Alto Paraná». Los funcionarios de Aduana de izquierda a derecha: Nelson Mancuello, Celso Ocampos, Teodosio Flores. Presidente del Centro de Despachantes de la Regional de Alto Paraná, don Justino González, administrador de Aduana cabecera puente, Lic. Molina Risso y el Dtor. General Lic. Pablo Cuevas, Federico Félix Paiva y don Ramón González Sánchez.

Es la inauguración de la Aduana paraguaya en Santa Elena, Brasil. Está ubicada frente a Pto. Indio, distrito de Mbaracayú lado paraguayo Alto Paraná, sobre el lago Itaipú. Paradójicamente de este lado no existe ni siquiera una sola carpa, que indique un control de la Aduana. Podemos deducir que la desidia de las autoridades paraguaya es grande. El Estado brilla por su ausencia en la frontera con el Brasil. Sin embargo, muchas veces queremos reclamar a nuestros pares hacia el otro lado, pero no tenemos la altura moral para hacerlo.

El Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná, a partir de su fundación ha venido preocupándose no solo de la capacitación de sus asociados, sino la partici- pación en seminarios en el ámbito nacional e internacional, que se realizan en forma esporádica sobre temas concernientes a gestiones aduaneras. Así también promueve congresos de actuali- zaciones arancelarias, en donde trae disertantes expertos en la materia. Inclusive ha enviado a sus asociados para especializarse en otros países.

La preocupación del gremio, también ha sido la del buen funcionamiento de las instituciones encargadas de verificar la labor de los mismos, o sea que las funciones y gestiones de ambas

Historia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná

partes sean transparentes y dinámicas. La lucha por la legalidad en las tramitaciones de las im- portaciones, es una constante. Inclusive el presidente en ejercicio al cierre de esta edición, don Justino González, ha llegado a integrar varios frentes sociales desde donde apoya la lucha por las reivindicaciones reclamadas.

En los umbrales del siglo XXI el requisito fundamental para la permanencia del Despachante de Aduana en la profesión y competir en igualdad de condiciones con sus pares, tanto sean locales, nacionales e internacionales, es la capacitación permanente. Como se dijo en la última reunión regional de la Organización Mundial de Aduana y la ASAPRA, que se realizó en las instalaciones del Paraná Country Club, en el año 2007, «el Despachante que no se actualiza indefectiblemente se va a quedar atrás, como así también los países». Ya no es tan sencillo como era anteriormente. Van terminando los «favores políticos» dentro de las instituciones. La presión a nivel internacional es enorme, inclusive las transnacionales quieren eliminar la figura del profesional.

A través del gremio los que forman parte de él, están capacitados y actualizados acorde a las exigencias del comercio exterior a nivel mundial, así lo expresó su actual presidente don Justino González, en varias oportunidades de su alocución. Siempre insiste en la capacitación de sus aso-

ciados. Además, la lucha es permanente contra el sistema de la corrupción y por transparentar las gestiones administrativas de la institución aduanera. El Centro de Despachantes de Aduana, regio- nal Alto Paraná, actualmente cuenta con una sede social cuya superficie abarca un perímetro de 100 mts. de lado. Dicha propiedad con una exuberante vegetación, está ubicada en el Km. 8 Monday,

a 600 mts. de la ruta internacional Nº 7, «Gaspar Rodríguez de Francia». Tiene un quincho con

amplia capacidad, cuyo costo llegó a los ciento sesenta millones de guaraníes, pagado con los recursos del gremio. Por la propiedad surca un hermoso arroyo, además cuenta con una cancha de fútbol, en la actualidad, se ha constituido en un lugar de esparcimiento para la comunidad.

El valor inicial de la adquisición del terreno, fue de ciento cinco mil dólares americano (105.000). Inicialmente el colega Atilio Celano Paoli, otorgó un préstamo de veinte mil dólares sin ninguna documentación y de ningún tipo de interés. De los cuales donó cinco mil dólares. En el terreno adquirido estaban dos propiedades particulares, que posteriormente fue adquirida por el Centro. En un determinado momento, no se pudo seguir cumpliendo con el compromiso con- traído inicialmente. A raíz del incumplimiento circunstancial del pago, se realizó una reunión con el pastor evangélico Cairus, quien era amigo personal de Justino González a quien apreciaba con mucho afecto. En esa reunión se renegocia el saldo, el Pastor Benoni Cairus, gentilmente cedió un descuento bastante considerable, en contrapartida solicitó que se hiciera una entrega interesante, para poder compensar el atraso.

En ese contexto, la comisión directiva de la Regional, acude al presidente de la Matriz, señor

Octavio Sallustro solicitando su ayuda. En forma particular realizó una gestión de crédito perso- nal del Banco Oriental de quince mil dólares. De los cuales él pagó el cincuenta por ciento al Banco y la otra mitad, saldó la Regional Alto Paraná a través de sus asociados. Además, el colega Ludovico Godoy Benegas facilitó otro préstamo de veinte millones de guaraníes. Ambos présta- mos fueron entregados al acreedor y el saldo mínimo fue cancelado por la Regional, conforme

a sus recursos. En la actualidad sirve como lugar de esparcimiento de instituciones educativas, deportistas, para reuniones de cualquier tipo de eventos. La sede social del Centro de Despachantes de Aduana Regional Alto Paraná, está al servicio de la comunidad paranaense.

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva Sede social del Centro de Despachantes de Aduana, Regional Alto Paraná, ubicada a

Sede social del Centro de Despachantes de Aduana, Regional Alto Paraná, ubicada a 600 mts. de la ruta 7, lado Monday

Sede social del Centro de Despachantes de Aduana, Regional Alto Paraná, ubicada a 600 mts. de

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GALERÍA DE EX PRESIDENTES DE LA REGIONAL ALTO PARANÁ

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva Don Ramón González S. 1989 a 1993 Don Hugo Moreno B. 1993 –

Don Ramón González S. 1989 a 1993

Don Hugo Moreno B. 1993 – 1997

González S. 1989 a 1993 Don Hugo Moreno B. 1993 – 1997 Lic. Luciano Milessi 1997

Lic. Luciano Milessi 1997 – 2001

Don Justino González 2001 – 2003 a 2005 y 2007 – 2009 y 2009 a 2011

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Amado Mendoza 2005 – 2007 Con permiso. Andrés

Amado Mendoza 2005 – 2007 Con permiso.

Andrés Duarte Schultz 2005 – 2007 Presidente en ejercicio en reemplazo de Amado Mendoza.

2007 Presidente en ejercicio en reemplazo de Amado Mendoza. Acto de entrega del Sistema SOFIA del

Acto de entrega del Sistema SOFIA del Centro de Despachantes de Aduana a la Dirección General de Aduana 27/07/98

Fidel Miranda Silva

Esta es otra de las fotografías históricas de los Despachantes de Aduana: Se les puede observar a los Despachantes Ramón González Sánchez, Aniceto Ruíz Giménez, Jorge Acibiades Aguilera, César Aníbal Gadea, Walter Kuster, Cesar Ruiz Guillén, Porfiri, Delvalle Páez; otros amigos: Darío Abelardo Cárdenas, Félix Delvalle, padre del Despachante Porfirio. En la cancha del Club Deportivo Recoleta, Asunción año 1970.

Félix Delvalle, padre del Despachante Porfirio. En la cancha del Club Deportivo Recoleta, Asunción año 1970.

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Fotografía de algunos Despachantes de Aduana, en la cancha del Club Cerro Porteño año 1970: Cristóbal Talavera, Miguel A. Franco, Jorge A. Gadea, César Ruix Guillén, Porfirio Delvalle Páez, Pablo Ruiz Giménez, Ramón González Sánchez: Amigos que formaron parte del equipo: Alejandro Ruiz, Juan Duarte, Darío Abelardo Cárdenas, Juan Talavera, Agüero y por último de nombre Ignacio.

Alejandro Ruiz, Juan Duarte, Darío Abelardo Cárdenas, Juan Talavera, Agüero y por último de nomb re

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Elección de las autoridades del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná. Periodo 2009 –2011 Vigésimo Aniversario 03-03-1989 a 03-03-2011

En virtud al llamado de la Asamblea ordinaria convocada por la comisión directiva del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná, que se realizó en el local de la sede social en el Km. 8 Monday, período 2009 – 2011, el día sábado 21 de marzo del año 2009. La convocatoria tuvo el rigor legal contemplado en el Código Civil Paraguayo, para orga- nizaciones sociales sin fines de lucro.

En dicha asamblea, que se inició en la segunda convocatoria, siendo las 11:30 hs., se procedió a la elección de las nuevas autoridades del Centro, quienes regirán el período mencionado. Des- de su fundación la Regional, viene funcionando con toda normalidad y con una armonía entre sus asociados. Casi siempre han llegado a un consenso previas a la elección, para presentar lista única de candidatos.

Al llegar el vigésimo aniversario de la fundación de la Regional Filial Alto Paraná, día 03 de marzo del año 2009. A los pocos días específicamente el día sábado 21 de marzo de ese mismo año, se procedió en el mismo orden contextual del llamado a Asamblea, para la constitución de la nueva comisión directiva, en la fecha mencionada precedentemente. Del evento han participado representantes de la Matriz, encabezado por el presidente don Alberto Tabel Unsain y una selecta comitiva.

En la oportunidad, se presentó una única lista para cubrir los cargos de las nuevas autoridades de la comisión directiva del Centro en el ámbito regional. Muchos socios agremiados estuvie- ron presentes, invitados especiales, miembros de la prensa escrita y televisiva.

Al término de la asamblea, una vez constituida las nuevas autoridades que regirán hasta el 2011, en prosecución al acto realizaron una gran fiesta, festejando el vigésimo aniversario de la Regional Filial Alto Paraná.

A continuación la nómina completa de los asociados integrantes de la lista mencionada.

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Comisión directiva del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay. Regional Alto Paraná. Período 2009 – 2011

Presidente:

Justino González

Vicepresidente:

Amado Mendoza

Secretario:

Luis Fernando Ibarra

Prosecretario:

Lelio Arévalo

Tesorero:

Félix Federico Paiva

Protesorero:

Porfirio Delvalle

Miembros titulares:

Andrés Duarte Shultz

Suplentes:

Ramón González Sánchez Alfredo Duarte Óscar Villalba Garcete María A. Brizuela Justo P. Barreto Ludovico Godoy

Tribunal Electoral

ÁngelAdrianArias Cristian R. González Claudio R. Duarte

Sindico:

Heriberto J. Brun Federico Torales S. José Alfredo Acosta Juan Carlos Milessi

El señor Justino González, se ha destacado por la proficua labor en las actividades que le cupo realizar en el nombre de sus asociados, ante cualquier reclamo gremial. Evidentemente que su dedicación y su esfuerzo en pos de la comunidad profesional y la sociedad toda, le ha valido suficientemente para ocupar sitiales como dirigente, tanto en el ámbito profesional, deportivo y social.

Claro que muchas veces no es lo suficiente, por cuanto que la lucha continua. Bien es sabido que las conquistas por los reclamos son ínfimas. Pero justamente es lo que le avala a él su constancia, dedicación y su incansable entrega altruista a favor de los demás compañeros.

Así fue que una vez más, recayó la presidencia del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná, en su persona. Ya estuvo en el período del 2001 a 2003 y del mismo año hasta el 2005, luego volvió a retomar en el 2007 a 2009 y ahora por cuarta vez

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está encabezando la Comisión directiva del gremio que tiene mucha relevancia en el ámbito regional y nacional.

Justino González se ha destacado por su lucha en la transparencia de la labor aduanera y ha colaborado con la institución a través de sus conocimientos en materia aduanera. Ha impulsado seminarios en el ámbito regional y nacional, de común acuerdo con las autoridades aduaneras, en donde participan los funcionarios de la institución. Siempre está invitando a sus colegas asocia- dos para que participen de las capacitaciones, seminarios y congresos nacionales e internaciona- les.

Don Justino González en su calidad de presidente del gremio, no ha cesado en su reclamo contra las irregularidades cometidas dentro de la institución aduanera. A pesar que muchas ve- ces, por más que con su comitiva de asociados ha llegado hasta el Presidente de la República, presentando sus reclamos, poco o nada satisfactorio ha conseguido.

Las relaciones entre gremio de la profesión y la institución aduanera y portuaria siempre son de las mejores, Justino siempre está a la vanguardia, acompañando la problemática de las falencias en las instituciones, pero siempre abogando para que sea mejor.

las instituciones, pero siempre abogando para que sea mejor. Integrante de la mesa de la Asamblea

Integrante de la mesa de la Asamblea 21 de marzo del 2009: Lelio Arévalo, Alberto Tabel Unsain, Justino González y Óscar Villalba.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Concurrencia de los socios en la Asamblea del

Concurrencia de los socios en la Asamblea del 21 de marzo de 2009, donde se procedió a la elección de la comisión directiva, período 2009 - 2011

la Asamblea del 21 de marzo de 2009, donde se procedió a la elección de la

Fidel Miranda Silva

Fidel Miranda Silva Esta foto corresponde a la Aduana de Asunción, década del año 1940. (Gentileza

Esta foto corresponde a la Aduana de Asunción, década del año 1940. (Gentileza del Dr. Luis Manuel Andrada Nogués).

año 1940. (Gentileza del Dr. Luis Manuel Andrada Nogués). Esta fotografía es la administración de Aduana,

Esta fotografía es la administración de Aduana, década del año 1960 (Gentileza del Dr. Luis Manuel Andrada Nogués).

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Especulaciones sobre la supresión de la intervención obligatoria de los despachantes, ante la Aduana

La profesión de Despachante fue contemplada por primera vez en el Código Aduanero, regido por la Ley Nº 712, del año 1961. Hasta entonces, el requisito fundamental para ejercer la profe- sión, era la honestidad y la honorabilidad.

La intención de las trasnacionales es eliminar la exigencia de la intervención en los trámites de las importaciones y exportaciones, de los profesionales. La tendencia, a consecuencia de la globalización y la intervención directa de los fabricantes de los productos, es entregar con los impuestos correspondientes pagados, en los países de entrada, es decir en los Puertos maríti- mos por donde llegan las mercancías y son trasbordados con destino a Paraguay.

En Perú, Ecuador y Panamá ha entrado en vigencia una Ley, que ya no le obligaban a los importadores que tramitaran sus mercancías con la intervención de los Despachantes de Aduanas en las importaciones, el mencionado cuerpo legal, contemplaba que era opcional. Sin embargo, han fracazado, conforme a las declaraciones del profesional del gremio, Dr. Luis Manuel Andrada Nogués.

La fabricación de las mercancías, actualmente están en poder de las grandes transnacionales. Ellos quieren tomar intervención en todo; producir, exportar y despachar a los distintos países con los destinos finales de las mismas. Paraguay tiene un grave inconveniente por ser un país mediterráneo. No tiene costas marítimas. Cuando las mercancías vienen por ultramar, necesaria- mente deben atracar en los puertos de los países vecinos, quienes nos conceden un permiso para la operación de las mismas.

Con la eliminación de la intervención de los Despachantes, la intención de las transnacionales, es que las mercancías paguen ya los impuestos correspondientes en los puertos marítimos de transbordos de entrada a cada país. Estas acciones, constituyen una flagrante violación a la sobe- ranía paraguaya. Si las mercancías vienen por el Brasil, se debe pagar en el Puerto de allí; si viene por la Argentina, igualmente, etc., esa es la idea de las grandes transnacionales.

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Las mercancías no siempre llegan a Paraguay vía ultramar. Actualmente, también las vías aé- reas son una comodidad extremadamente rápida para las importaciones. Si bien es cierto que la mayor cantidad de mercancías llegan a Paraguay por ultramar, es decir, que no siempre llegan las mercancías en la situación planteada, existe una ambivalencia que atenta contra todo principio de equidad. O sea que, si viene en buque las mercancías deben pagar en el país de entrada y si vienen en avión, llegan directamente a nuestro país sin pasar por esas supuestas burocracias. Es imprac- ticable la pretensión de las transnacionales, pero sin embargo, existe fuerte presión para elimi- nar la exigibilidad de los Despachantes de Aduanas.

Antes de la fecha de esta edición, se ha presentado un Proyecto de Ley en el Congreso de la Nación, que también quiere eliminar la intervención obligatoria de los profesionales, en las importaciones y exportaciones de las mercancías que ingresan por toda las instituciones aduane- ras del país. Inclusive corrió rumores que fue obra de profesionales con intereses particulares, contrario a los intereses del gremio. Para felicidad de los mismos, el Proyecto de Ley mencio- nado fue retirado del Congreso, después de insistentes reclamos de la comisión directiva de la Matriz, ante estos intereses oscuros.

A partir de la entrevista mantenida con el Dr. Luis Manuel Andrada Nogués, se ve más remota la probabilidad de que se elimine la exigencia de la intervención de los profesionales en las tramitaciones de las importaciones y exportaciones. Son meras especulaciones. El Código Adua- nero tiene cierta falencia en la interpretación del declarante. Según Andrada Nogués, el decla- rante de las mercancías en las tramitaciones ante la Aduana, es el Despachante de Aduana.

En el Código del MERCOSUR, no está clara la idea, pero sí habla que el declarante puede ser directamente el propietario de las mercancías, el importador – exportador, el consignatario, o una tercera persona en representación del importador. Con eso aparentemente la figura del Despachante, quedaría en entredicho. Ante esta duda impera la legislación de cada país en la materia aduanera. El último Código Aduanero vigente, establece claramente en su art. 22 que es obligatorio la intervención del Despachante de Aduana, en las importaciones y exportaciones de las mercancías. O sea que los dueños de las mercancías sean cuales sean, deberán actuar a través de un Auxiliar del comercio exterior. En ese contexto, por lo menos aquí en Paraguay, va a ser muy difícil de eliminar la intervención obligatoria del Despachante de Aduana para las importa- ciones y exportaciones. Como ya mencioné en un apartado, en algunos países del Cono Sur, ya habían hecho el experimento y resultó un fracaso total.

En la actualidad la profesión de Despachante de Aduana se ha vuelto más complicada. Ya no es como antiguamente que se ejercía por conocimiento empírico y se completaba mediante los amigos. Hoy en día el profesional debe tener mucho conocimiento, no solamente lo propio de la profesión, como es la declaración de mercancías o la determinación de los valores etc., etc.

El Despachante debe tener conocimiento de las documentaciones. Por ejemplo cuando el certificado de origen es de un país, con quien tenemos convenio de integración y otros por el estilo. Además, el agente Auxiliar, debe acompañar la suscripción de los distintos tratados entre varios países, referente al Comercio Exterior. En este contexto aparece el Tratado de Ginebra del año 1947, con relación a los aranceles a ser aplicados en el comercio internacional, y así sucesivamente.

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El convenio de Kioto

Antecedentes históricos

Es importante historiar un poco lo que es el Convenio de Kioto. Éste, atañe muy de cerca a los Despachantes de Aduana. En teoría, el Tratado tiene por objetivo la simplificación, agilización y una gestión a bajo costo de los trámites de importación y exportación ante las aduanas, confede- radas en la Organización Mundial de Aduana (OMA), por los países consignatarios. Además la armonización de procedimientos y la aplicación generalizada de mejores prácticas identificadas como tales. No debemos soslayar que detrás de todo, están los grandes intereses de las transnacionales, que son los capitalistas que mueven el mundo comercial.

La simplificación de los trámites aduaneros y administrativos relacionados con ellos, «es un viejo anhelo acariciado por importadores, exportadores, transportistas y funcionarios aduaneros de corte progresista, aunque el anhelo no es compartido por todos los involucrados en el comer- cio internacional». Esto es lo que dice la Conferencia de Compañías Exprés de América Latina y el Caribe (CLADEC), solamente que la realidad paraguaya en cuanto a los países del primer mundo, es totalmente diferente.

Según un comunicado de la CLADEC que los más interesados en la supuesta simplificación de los trámites de exportaciones e importaciones, son los propios EXPORTADORES E IMPORTADORES, que para ellos representan una enorme complicación en materia aduanera. Tienen que contratar mano de obra altamente especializada. Esto representa un problema en el corte administrativo y político.

Con la expresión vertida en el documento mencionado, existe una gran paradoja, por un lado cuestiona la participación de los Despachantes en las tramitaciones de las mercancías ante la Aduana, así se desprende del texto. Por otro lado, dice que caso contrario deben contratar mano de obra altamente especializada. Tácitamente, reconocen la importancia de la intervención de los Despachantes, porque de hecho, ellos son los que conocen todo en cuanto a documentación se refiera.

Sigue diciendo el boletín, que para los transportistas que mueven las mercancías, representa onerosos los costos, además de la ineficiencia de los procesos aduaneros. Al final estos costos «innecesarios» representan un sobre costo para los consumidores finales.

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«Quienes no comparten el anhelo son pocos, pero importantes: Son aquellos que se benefi- cian de la existencia de las complicaciones. Ellos no tienen prisa para que el despacho aduane- ro se simplifique». En este apartado, ellos no mencionan a los grandes evasores impositivos, sino hacen alusión a los Despachantes de Aduana, porque el deseo es sacarles a ellos del camino.

El Comité Aduanero de la Conferencia Exprés de América Latina y el Caribe, había preparado un documento y presentado a la Liga de las Naciones, que a consecuencia se promulgó la «Con- vención Internacional para la Simplificación de las formalidades Aduaneras y de otras índoles». Se firmó en el año 1973, en la ciudad de Kioto.

Hacia finales de los años 40s, el GATT hizo avanzar considerablemente la materia con sus precisiones sobre el aforo aduanero, los obstáculos técnicos, el concepto del valor en aduana de las mercancías, las licencias previas y otros tópicos que precisaron y acotaron el quehacer adua- nero.

En los 50s, se crea el Consejo de Cooperación Aduanera (CCA) de Bruselas, que se propu- so «conseguir el más alto grado de armonía y uniformidad en los sistemas aduaneros», y «el desarrollo y mejoramiento de la técnica aduanera». Con el correr del tiempo, el Consejo se convertiría en la actual Organización Mundial de Aduanas. El Comité Técnico Permanente del CCA hizo una buena cantidad de estudios comparados destinados a transformarse en procedimientos-modelo, sencillos y de bajo costo, que pudieran luego recomendarse a los diversos países miembros, sobre temas como procedimientos para importar y exportar, exen- ciones, importaciones temporales, tránsito, almacenamiento, etc.

Inclusive se realizaron pequeñas convenciones sobre cuestiones puntuales, como embalajes, importaciones de equipo profesional y de objetos para ferias, eventos, exposiciones, y para ca- tástrofes.

En los años 60s, el CCA reconoció la necesidad de contar con un instrumento internacional que proporcionara a todos los países, miembros o no, una guía coherente e integral para simpli- ficar y armonizar su legislación aduanera.

Así nació el Convenio Internacional para la Simplificación y Armonización de los Regí- menes Aduaneros, adoptado en Kioto en 1973 (Convenio de Kioto).

El Convenio de Kioto de 1973 consta de un cuerpo general, aplicable a todos los países suscriptores, y 31 anexos; en estos sintetiza 31 temas utilizando la misma estructura: Cada tema está contenido en un «Anexo», el cual contiene una Introducción que establece en qué consiste el asunto; una sección de Definiciones que establece los principales conceptos; las Normas o prácticas más recomendables al asunto que se trata, y en algunos casos, mayores aclaraciones, conocidos como Notas, o inclusive ejemplos y prácticas recomendadas.

Esta estructura permite a los países la adopción de los Anexos que les convenga, pudiendo formular reservas (fundamentadas) a alguna de sus partes. Los fundamentos deben ser revisados cada tres años. Este conjunto de 31 anexos podría muy bien permitir a algún país encontrar el contenido ideal de una Ley Aduanera simplificada y alineada con las mejores prácticas aplicadas a nivel mundial. Para acceder al convenio se suscribe el cuerpo y al menos un anexo.

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No obstante el esfuerzo sistematizador desplegado por la Organización Mundial de Aduanas, para 1999 sólo 61 países habían suscrito el Convenio de Kioto, habiéndose formulado alrededor de 1500 reservas. Algunos anexos, como el B.1, dedicado a los procedimientos de importación, mostraban una evidente obsolescencia.

De ahí que se tomara la decisión de revisar el Convenio de Kioto de 1973, actualizándolo, reformando en algo su estructura y contenido, e introduciendo enfoques nuevos: La decisión de adherirse al Convenio de Kioto revisado no debe corresponder al operador aduanero, sino al más alto nivel de la administración pública.

Entre los temas de nueva introducción se encuentran: Normas para el control aduanero del comercio electrónico, uso de declaraciones electrónicas previas y complementarias, y temas específicamente diseñados para conjurar las numerosas reservas formuladas por los países. El Convenio de Kioto revisado entró en vigor el 3 de febrero de 2006.

La Revisión del Convenio (Kioto revisado)

La revisión fue iniciada por el consejo de la OMA en 1988, al reconocerse la necesidad de «emprender una acción global, estructurada y coordinada en materia de simplificación, normali-

zación y armonización de los regímenes aduaneros», toda vez que la aplicabilidad de las normas

y recomendaciones del Convenio de Kioto no estaban resultando generalizable.

Adicionalmente, se incumplió con la obligación de revisar las reservas formuladas cada tres años y el Convenio perdió vigencia.

De forma voluntaria, diversos países revisaban uno o más anexos proponiendo nuevas redac- ciones y creando directivas (conocidas como «guías prácticas» o «manuales») que quedaron fuera del texto legal del Convenio de Kioto.

La creación de la OMC ligó definitivamente el procedimiento y los regímenes aduaneros a la facilitación del comercio internacional. La orientación y objetivos dados a la Conferencia Mi- nisterial de Singapur de 1996 aceleraron los trabajos de la revisión del Convenio de Kioto en la dirección de esta facilitación del comercio como contribución al norte establecido por la OMC.

Apoyo político de OMC a OMA para adelantar el Convenio Revisado de Kioto – Fue necesa- rio que la Organización Mundial de Aduanas buscará en la Organización Mundial de Comercio este apoyo, vista la imposibilidad de hacer cumplir el Convenio mediante sanciones o cualquier otra forma coercitiva.

El Convenio de Kioto revisado quedó estructurado en un cuerpo principal, denominado «Anexo General», y 10 anexos específicos, con un carácter más vinculante y más limitativo en lo que a la formulación de reservas se refiere, respecto del convenio de 1973; las normas son obligatorias,

y las prácticas recomendadas son lo único susceptible de reservarse.

El Declarante

De acuerdo con el Convenio el Declarante puede ser cualquiera con legitimación o derecho para disponer de las mercancías. (Esto es, que cualquiera, siendo transportista, consignatario,

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agente aduanal, poseedor legitimado, propietario o cualquier otro puede ser el declarante y no necesariamente un agente aduanal)

El Capítulo 8

«Los interesados podrán elegir entre llevar a cabo las operaciones directamente con la aduana o por el contrario, actuar por medio de un tercero que les represente, sin que por ello cambie el tratamiento administrativo dado por la aduana».

ACUERDO GENERAL SOBRE ARANCELES Y COMERCIO (GATT)

(General Agreement on Tarifs and Trade) (Acuerdo General sobre Tarifas y Comercios)

A continuación una reseña histórica de lo que es el GATT, posteriormente sustituido por la OMC.

«Tratado firmado en la Conferencia Arancelaria de Ginebra en 1947 por los representantes de 23 países no comunistas. El principal logro de este acuerdo fue la creación de un foro interna- cional dedicado al aumento del comercio multilateral y a la resolución de los conflictos comer- ciales internacionales. Este acuerdo sustituyó a una propuesta de creación de una Organización Internacional de Comercio de las Naciones Unidas que no se constituyó debido a las tensiones generadas por la Guerra fría.

El GATT entró en vigor en enero de 1948 y se fueron adhiriendo paulatinamente más países. En 1988, 96 países, que acaparaban la mayor parte del comercio internacional, pertenecían al GATT; mientras que otros tenían acuerdos particulares incluyendo adhesiones de facto al trata- do. Los miembros del GATT han llevado a cabo, desde 1947, ocho conferencias arancelarias, denominadas ‘rondas’.

La séptima ronda, conocida como Ronda Tokio, finalizó en 1979. La octava conferencia aran- celaria, denominada Ronda Uruguay, se inició el 15 de septiembre de 1986 y se clausuró el 15 de diciembre de 1993, con un acuerdo que incluía la sustitución del GATT por la Organización Mundial del Comercio (OMC) a partir del 1 de enero de 1995.

Políticas comerciales

Los miembros del GATT estudiaron y propusieron medidas que minimizaran las barreras co- merciales, tanto las nuevas como las ya existentes, incluyendo la reducción de los aranceles a la importación, así como los contingentes de importación, aboliendo los acuerdos comerciales

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preferentes entre los países miembros. Las concesiones arancelarias se negociaban bajo el prin- cipio de reciprocidad.

Una concesión arancelaria respecto a un determinado producto se aplicaba a todas las partes contratantes, aunque se podía pedir una cláusula de salvaguarda para retirar una concesión inicial, en caso que la reducción arancelaria provocara graves problemas a la industria nacional. Una de las características fundamentales del GATT es el principio de no discriminación comercial entre los países miembros. Todos los países adheridos al GATT acordaron una política de nación más favorecida entre todos los miembros.

Las naciones integrantes acordaron tratar a todos los demás miembros de la misma manera. Todos los aranceles, reducidos o no, se incluían en esta política. Los miembros del GATT persi- guen, en teoría, la abolición de todas las barreras proteccionistas no arancelarias. El primer intento de supresión de estas barreras se llevó a cabo durante las conversaciones de la Ronda Kennedy (1964-1967). Durante las rondas Tokio y Uruguay se volvió a insistir en la necesidad de reducir estas barreras.

Reforma del GATT

Las primeras reformas importantes del Tratado se ratificaron en 1955. Los países miembros acordaron tomar medidas más severas respecto a los subsidios a la exportación y a la limitación de las importaciones. Durante la década de 1960, el GATT fue reformado de nuevo con el fin de reflejar el creciente interés que los países desarrollados tenían en lo que respecta a los proble- mas comerciales de los países menos desarrollados. Gracias a estas reformas, los países más desarrollados no estaban obligados por el principio de reciprocidad a corresponder a las conce- siones arancelarias hechas por otros miembros. En la Ronda Uruguay se realizó la reforma más importante: La sustitución del GATT por la OMC.

El GATT y la OMC.

Aunque se creó para reemplazar al GATT, la OMC incorpora todas las medidas del tratado original y las posteriores reformas, revisadas y mejoradas, denominándose GATT 1994. La OMC amplía el mandato del GATT a nuevas áreas, como el comercio de servicios y de la propiedad intelectual y proporciona un marco legal a nivel internacional para reforzar las medidas del GATT. Puesto que la OMC desarrolla el Acta Final de la Ronda Uruguay, está -de hecho- perpetuando la organización y decisiones del GATT bajo una nueva estructura reforzada. De hecho, el GATT en sí no era más que un tratado provisional administrado por una secretaría improvisada, pero ha sido transformado de manera efectiva en una organización internacional con plenos poderes» (Microsoft ® Encarta ® 2009. © 1993-2008 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos).

Es importante resaltar que traemos a colación estos tratados internacionales, convenios etc etc. porque nuestro país, Paraguay es socio signatario. En estos tratados que hemos desarrolla- do, sugiere que ante cualquier duda, los países signatarios, utilizarán sus propias legislaciones. En cuanto a la prelación de orden de las leyes en nuestro país, la Carta Magna, que en su Art. 137 C.N. establece lo siguiente:

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De la Supremacía de la Constitución Nacional

La ley suprema de la República es la Constitución. Ésta, los tratados, convenios internaciona- les aprobados y ratificados, las leyes dictadas por el Congreso….» Es decir, que si no se cambia las normas jurídicas constitucionales, estará siempre en vigencia éste mandato.

El Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, socio de la (ASAPRA)

A continuación la transcripción de un artículo que hace referencia lo que es la Asociación de Agentes Profesionales Aduaneros Americanos (ASAPRA).

«La Asociación Internacional de Profesionales de Aduana (ASAPRA), En la década de los 60 a propósito de visitas mutuas y como iniciativa de los Agentes de Aduana de Argentina, Chile y Uruguay surge el propósito de constituir una corporación internacional integradora de las cáma- ras de agentes de Aduana de Hispanoamérica. Esta idea se hizo realidad el 27 de noviembre de 1969 con el nombre de la Asociación Americana de Profesionales Aduaneros (ASAPRA).

Institución inspirada en la necesidad de establecer una cooperación internacional en el campo específico de la propia actividad de los Despachantes de Aduana, que se vincula con las «puertas» de las fronteras de todas las naciones. Esa colaboración supone estudiar los problemas relacio- nados con el ejercicio de la profesión y contribuir sistemáticamente y de modo general al cons- tante perfeccionamiento de los instrumentos técnicos y procedimientos aduaneros, de transpor- te y de los otros atingentes, dentro del marco de la libre empresa, el principio de la buena fe y la facilitación del comercio internacional.

Resultaba impensable en ese tiempo que asociaciones internacionales no estatales pudieran aspirar a establecer relaciones formales de colaboración con las organizaciones internacionales de carácter público, como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Asociación Lati- noamericana de Libre Comercio, con ambas supo ASAPRA, con mucha antelación a otras insti- tuciones, abrir espacios e instancias para el trabajo común, que hoy se encuentra consolidado con la OEA; con ALADI Asociación Latinoamericana de Integración (antes ALALC).

Con el convenio multilateral sobre cooperación y asistencia mutua entre las Direcciones Nacionales de Aduanas de América Latina, España y Portugal, en vigencia desde 1981, así como con la Secretaría de Integración Económica Centroamericana.

Los fundadores de ASAPRA con experiencia técnica y de cara al futuro tuvieron la talla inte- lectual, y la decisión para examinar con realismo cual era su rol en ésta área específica del desaduanamiento.

El Agente de Aduana es un profesional Auxiliar de la función pública Aduanera que, con carac- terísticas de Ministerio de Fe y de perito calificado, actúa ante las Aduanas en representación de

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los importadores y exportadores para el despacho de mercancías velando por el cumplimiento de las normas que regulan el comercio exterior y que se efectúe una correcta y justa tributación.

Los dirigentes de ASAPRA no se equivocaron al emprender la tarea que hoy nos satisface y admira. El tiempo ha demostrado la importancia de la aplicación práctica de los criterios y prin- cipios de ASAPRA, que en más de un país ha dado resultados óptimos.

La OEA ha hecho suya la concepción del Agente de Aduana preconizada por ASAPRA. Los Directores Nacionales de Aduana los consideran dentro de sus Reuniones Anuales como técni- cos especialistas que no sólo contribuyen al continuo perfeccionamiento de la administración aduanera; que proponen soluciones concretas que tienden a la facilitación, amplificación y ar- monización de las funciones aduaneras y por ende a la facilitación del comercio y transporte internacional. Demostrando la importancia de su concurso en la Distribución Física de mercan- cías.

(Del Discurso de Don Francisco Roca Álvarez en la celebración de los 20 años de fundación de ASAPRA, Publicación de «50 Años de la Cámara Aduanera de Chile»).

de «50 Años de la Cámara Aduanera de Chile»). En el año 1971 en un viaje

En el año 1971 en un viaje de turismo a bordo de un buque argentino «TIGRE», ofrecido por el Centro de Despachantes de Aduana de Buenos Aires. El presidente señor Bernardello, manifestó a su homólogo paraguayo, Octavio Sallustro, la idea de crear la ASAPRA.

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Declaración de ASAPRA en San José de Costa Rica

Los representantes de las Organizaciones de Agentes de Aduana, que reúnen en su seno a las entidades nacionales de los países de los cinco continentes del mundo, a saber:

Asociación de Agentes Profesionales de Aduana de las Américas (ASAPRA), Confederation Internationale Des Agents en Douane (CONFIAD), International Federation of Customs Brokers Associations (IFCBA) y Confederación de Agentes Aduanales de la Cuenca del Caribe (CONMCC), reunidos en la ciudad de San José de Costa Rica, el día 15 de febrero del año 2008, destacan y hacen presente que:

Convencidos que el crecimiento del comercio libre y la inversión mundial son motores para el desarrollo y el bienestar de la población de nuestras naciones, y que por lo tanto deben ser tutelados y protegidos en contra de los actos nocivos de los ilícitos contemporáneos y de los actos terroristas sin dejar de promover la sustentabilidad del medio ambiente y la salud de las personas, de la flora y de la fauna en peligro de extinción.

Convencidos que a estos valores universales se destinan los objetivos y las responsabilidades de la función aduanera por cuanto que se materializa en la protección del territorio aduanero de todos nuestros países, por lo que sumándonos a estos altos fines emitimos las siguientes decla- raciones:

1. Estimamos y asumimos como perfectamente compatibles los beneficios de un comercio ágil y expedito con un control aduanero eficiente y responsable y en ese marco hacemos presente la enorme importancia que tiene que los gobiernos y el sector privado se beneficien con la labor de personas calificadas y contando con antecedentes acreditados, competencias efectivas, reconocimientos de las autoridades pertinentes y preparación continua posibiliten a autoridades y a particulares economía de recursos, facilidad y expedi- ción en las operaciones que realice y certeza jurídica en sus resultados.

2. La participación de entes calificados desde el sector privado que actúan como auxiliares de la función de los estados y de los legítimos intereses del comercio fortalecen la competitividad de las cadenas producti- vas, implementan la transparencia e información que requieren todos sus actores y crean climas de nego- cios más favorables y provechos para empresas y naciones, reduciendo además los riesgos que perma- nentemente enfrenta el comercio por parte de asociaciones ilícitas que se introducen en la cadena logística internacional poniendo en peligro la seguridad de los países.

3. Este mismo factor de participación privada calificada y reconocida abren espacios para que con su asis- tencia se incorporen al flujo del comercio internacional nuevos actores como son las pequeñas y medianas empresas cuya natural condición exige de tratamientos, herramientas y políticas adecuadas a su realidad que hagan posible su integración a las cadenas de producción y distribución mundiales.

4. Estos propósitos que son compartidos por gobiernos empresas o profesionales aduaneros requieren para su concreción y constante perfeccionamiento de canales formales de cooperación y colaboración que resulta imprescindible fortalecer o crear en cada país, bloque comercial o entidades internacionales del

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ámbito de comercio y de las aduanas. En esa perspectiva de colaborar con todos quienes lo requieran, declaramos expresamente nuestra volun- tad de agregar nuevas y mayores responsabilidades a las que distintos ordenamientos jurídicos nos entrega o quienes utilizan nuestros servicios, nos encomiendan y encargan, particularmente porque advertimos que de este modo también seguimos contribuyendo a la disminución de burocracias, reducción y racionalización del gasto público en el ámbito de los gobiernos y aun mejor y eficiente control de gastos, en especial las pequeñas y medianas empresas.

5. Asimismo, reforzamos nuestro compromiso con los valores éticos que estimamos deben regir ineludiblemente tanto la acción pública como la privada encauzando sus funciones en límites de corrección, probidad y honestidad a los que no puede ni deben escapar el comercio y las aduanas.

6. Finalmente, y como voceros oficiales de todos a quienes representan nuestras respectivas asociaciones en cada una de sus áreas de trabajo continentales, manifestamos nuestro respeto por los profesionales adua- neros que en los más diversos lugares del mundo entregan experiencia, conocimientos y especialización requieren a gobiernos y empresas, proporcionando mayor valor y eficiencia a la actividad económica, y seguridad a la cadena del comercio global.

Reiterando la permanente continuidad de esta voluntad de trabajo conjunto suscriben la pre- sente declaración con que nos reunimos en San José de Costa Rica.

Firman esta declaración:

Fernando Carmo

Alejandro Ramos Gill

Federico Zúñiga

Óscar Ramos Valberde

Sistema Sofía

El Sistema Sofía implementado por la Dirección General de Aduanas del Paraguay, en coope- ración con el Centro de Despachantes de Aduanas del Paraguay, tiene su origen en Francia, cuan- do por el año 1976 se puso en marcha un Sistema Informático llamado SOFÍA (Systéme d’Ordinateurs du Fret International Aérien), Sistema de Computación del Flete Internacional Aéreo, que como su nombre lo indica era una aplicación que cubría solamente las importaciones realizadas con Flete aéreo.

Más tarde este sistema se perfecciona y pasa de la importación con flete aéreo, a cubrir las importaciones con todo tipo de fletes, este Sistema se llamó SOFI.

Siguiendo en el marco de su perfeccionamiento, se buscó desarrollar una aplicación basada en SOFI, que trabaje sobre plataforma, Sistema operativo y Gestión de Base de Datos de última generación. Producto de este desarrollo nació SOFIX (Sofí bajo UNIX), que trabaja con Sistema Operativo UNIX y Gestión de Base de Datos ORACLE.

Fidel Miranda Silva

La primera «migración» internacional del SOFIX se produjo en Costa de Marfil (África) en el año 1989 con el nombre de SIDAM Systéme Ivoirien de Dédouanament de Merchandises.

Ya en el año 1992 SOFIX llegó a Sudamérica a través de la adopción, del mencionado Siste- ma, por la Administración Nacional de Aduanas de la República Argentina. Esta aplicación fue

mejorada en muchos aspectos, llegando inclusive al desarrollo en ambiente gráfico bajo Windows

y se lo llamó MARÍA.

En el mes de marzo de 1993, y como consecuencia de interés despertado por la puesta en marcha del Proyecto MARÍA de informatización integral de la Administración Nacional de Aduanas de la República Argentina, tuvo lugar una misión técnica mixta al Paraguay, con el objeto de analizar la factibilidad de la implementación de una solución similar en la Dirección General de Aduanas del Paraguay.

La citada misión llevó a cabo un relevamiento con el fin de realizar un diagnóstico respecto a los problemas que afectarían el desenvolvimiento de las actividades de la Dirección General de Aduanas del Paraguay y sus posibles soluciones. Un primer resultado de esa misión fue la pre- sentación a las autoridades, por parte de «SIF AMÉRICA», de un documento que bajo el título «Propuesta de una Solución Integral para la Gestión Aduanera», esbozaba los lineamientos gene- rales de un plan de acción al respecto.

Habiéndose finalizado el diagnóstico citado, y siendo las conclusiones del mismo favorables

a la realización de un proyecto similar al MARÍA, la mencionada propuesta técnico-económica es sometida a consideración.

El objeto de la misma era lograr una adaptación a las necesidades del Paraguay de la versión Argentina del Sistema Informático de despacho aduanero automatizado SOFIX, que se denomi- naría SOFÍA. El contexto que se proponía para lograr este objetivo era la de un asesoramiento integral por parte del GIE, y con asistencia de la Dirección General de Aduanas e Impuestos Indirectos de Francia y la Administración Nacional de aduanas de la Argentina, en el marco de un eventual Convenio de Cooperación Aduanera entre las citadas instituciones con la Dirección General de Aduanas del Paraguay.

(Página Web del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, con algunas modificaciones)

Los primeros trámites para la implementación del sistema Sofía en la Aduana del Paraguay

En el año 1991 el Dr. Luis Manuel Andrada Nogués, ejercía la presidencia del Centro de Despachantes de Aduanas del Paraguay. Comentaba en una entrevista, que cuando aparecieron por primera vez las computadoras a pesar de no enteder nada lo que era la informática, se volvió un apasionado de las mismas, fue la que posteriormente le llevó a impulsar la informatización del sistema aduanero en el Paraguay.

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Don Luis relata, lo primero que hizo fue informatizar su oficina, con la orientación de Carlos Ferreiro y otro amigo más. Inicialmente pensó que poco o nada podía hacer la computadora lo que él no podía hacer. Pero se convenció y comenzó a utilizar para la parte contable de su empre- sa.

En su carácter de presidente, participó en un congreso en Viña del Mar, organizado por la ASAPRA. En esa oportunidad entre los socios brasileños, uruguayos, argentinos y paraguayos, convinieron en realizar una reunión del MERCOSUR en Buenos Aires. En la primera reunión que se hizo, don Luis Manuel participó en su carácter de presidente del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay. En la ocasión se presentó como una innovación del sistema informático, que le llamaron «SISTEMA MARÍA», el sotfware fue provisto por los franceses. La demostra- ción que realizaron en la reunión, le entusiasmó a don Luis Manuel, pensando en Paraguay.

Él veía que el Sistema María podría servirle a los Despachantes de Aduana en Paraguay, bien se podría implementar. A partir de ahí ya no abandonó tal idea. Relataba don Luis Manuel, que la burocracia para la importación de las mercancías era sumamente estresante, se debía realizar 43 tramitaciones para que se liberen las mercancías.

Según comentó don Nogués, que el entusiasmo creó cuerpo en él, porque veía que de cierta forma se podría frenar un poco la corrupción, que era desesperante en la institución aduanera y portuaria. Entabló conversación con los representantes de la Aduana francesa, que era la «SIF AMERICA», así se llamaba la empresa que aministraba el Sistema Informático Sofía, que para cuando entonces ya funcionaba el «Sistema María», en la República Argentina.

Les preguntó si cual era la posibilidad de implementar el Sistema en Paraguay. La respuesta de principio fue positiva. Pero, primeramente se tendría que realizar un relevamiento de datos, un estudio minucioso y a la resulta, le daría la respuesta. Esto sucedía en el mes de diciembre del año 1991. En marzo del año siguiente, enviaron la primera misión para realizar el estudio perti- nente. El enviado de la Aduana francesa, fue el señor Patricio Castro. Recogió todos los datos necesarios y en el mes de abril del mismo año volvió por segunda vez a Paraguay.

Esta vez vino ya una delegación para traer la respuesta al presidente del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay y al señor Director de la Dirección General de Aduana, en aquel enton- ces Roberto Brugada Huerta. El representante de la Aduana francesa era el señor Darsonvill, quien tenía el informe en representación de la mencionada delegación. La respuesta que recibió de los comisionados, fue que sí era factible implementar el Sistema en Paraguay por el movi- miento anual que generaba, en cuanto a volumen de importación – exportación de mercancías.

Los primeros pasos estaban en camino, pero la primera dificultad era que entre la Aduana francesa y la paraguaya no existía ningún tipo de convenio. El siguiente paso era conseguir que la Aduana local firmara el convenio con su par de Francia. El presidente del gremio de Despachantes, don Luis Manuel, conversó con el Director General de Aduana que en ese momento era don Robeto Brugada Huerta.

El mismo, tenía que conseguir el permiso del Ejecutivo, para ausentarse del país. Este fue el siguiente paso que dificultó un poco en el tiempo, inclusive la redacción del convenio ya estaba hecha, porque debemos recordar que para los franceses el tiempo es real y no especulativo

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como nosotros. El titular de la Aduana no podía conseguir el permiso del Ministerio dependien- te, que era el de Hacienda. De esa forma se postergaba una semana más el viaje al exterior.

El presidente del Centro de Despachantes del Paraguay, Dr. Luis Manuel Andrada Nogués comenzó a desesperarse, porque como país, estábamos a punto de perder la oportunidad de fir- mar el convenio. Finalmente no le restaba otra salida que recurrir a amigos cercano al Poder Político, o sea al Gobierno, para conseguir el objetivo. Por fin, después de haber transcurrido más de un año, en julio del año 1992, consiguió que el Director de Aduana se ausentara del país, para viajar al exterior y firmar el mencionado convenio.

para viajar al exterior y firmar el mencionado convenio. El presidente de la Aduana paraguaya y

El presidente de la Aduana paraguaya y de la Aduana francesa, previo a la firma del convenio revisando las documentaciones de la implementación del Sistema Sofía en la Aduana parguaya.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná En esa fotografía, el director de la Aduana

En esa fotografía, el director de la Aduana paraguaya, refrendando el convenio del Sistema Sofía, a ser implementado en Paraguay. A su lado Darsonville representante de «SIF AMERICA» (Fotografía gentileza del Dr. Luis Manuel Andrada Nogues).

(Fotografía gentileza del Dr. Luis Manuel Andrada Nogues). En ésta instantánea, el momento de la firma

En ésta instantánea, el momento de la firma del convenio por parte del director de la Aduana francesa Jean Dominique Comolly.

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Fidel Miranda Silva Roberto Brugada Huerta, director de la Aduana paraguaya recibe un presente de su

Roberto Brugada Huerta, director de la Aduana paraguaya recibe un presente de su homólogo.

de la Aduana paraguaya recibe un presente de su homólogo. Entrega de obsequio del director de

Entrega de obsequio del director de Aduana paraguaya don Roberto Brugada Huerta, a su homólogo francés, Jean Dominique Comolly.

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La fotografía anterior muestra el momento en que el presidente de la Dirección General de Aduanas del Paraguay, señor Roberto Brugada Huerta y el presidente de la Aduana francesa señor Jean Dominique Comolly, revisan los términos de los convenios, previa a la firma.

En esta imagen, julio del año 1992, se puede apreciar el inicio del Sistema de Informática Sofía, que revolucionaría el sistema informático de la Aduana del Paraguay, de la mano del Cen- tro de Despachantes de Aduanas del Paraguay, que en aquel entonces era todo un sueño, pero estaba echada las bases iniciales para la modernización.

A partir de la firma del convenio se comenzó a pensar qué nombre se le pondría. Ya había un precedente de nombre de mujer en la Argentina y como el primer nombre originario francés era Sofía, optaron por colocarle ese mismo nombre. «Sistema de Organización para los Fletes Aé- reos Internacional», obviamente, que la sigla está en francés, pero el significado es ese. Ahora el problema era ponerlo en funcionamiento. El Estado no tenía el dinero necesario para el efecto. El Director de Aduana les manifestó, que por lo menos para ellos era difícil llevar adelante un proyecto de semejante envergadura.

llevar adelante un proyecto de semejante envergadura. El señor Roberto Brugada, Darsonvill, Jean Claude Huguet y

El señor Roberto Brugada, Darsonvill, Jean Claude Huguet y Luis Manuel Andrada Nogués.

Uno de los tantos viajes realizados por la comitiva paraguaya a Francia, compuesta por repre- sentantes de la Aduana y miembros del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay.

No restaba otra que acudir a los bancos privados para conseguir la financiación del proyecto. En el convenio firmado entre la Aduana francesa y la paraguaya, estaba estipulada expresamente que la administración del «Sistema Informático Sofía», estaría exclusivamente a cargo del Cen- tro de Despachantes de Aduana del Paraguay. Es decir, que el vínculo que les unía a las tres instituciones era como hermanos siameses, imposible de que el sistema funcione sin la partici- pación del gremio de Despachantes de Aduanas.

Al proyecto le impulsó la empresa ideóloga del Sistem, La «SIF AMERICA», que apostó por Paraguay y llevó adelante los primeros pasos. La mencionada empresa comenzó a traer las pri-

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Fidel Miranda Silva En Francia, una toma fotográfica después de la firma del convenio entre la

En Francia, una toma fotográfica después de la firma del convenio entre la Aduana francesa y la de Paraguay, 27 – 08 – 1992. La comitiva paraguaya Roberto Brugada Huerta y Luis Manuel Andrada Nogués con representante de la Aduana francesa. Darsonvill.

meras computadoras y las instaló en la administración de Aduana para poder juntar el dinero que requería el despliegue total del proyecto. Este superaba los seis millones de dólares americanos. Se comenzó cobrando treinta y cinco dólares por cada trámite de importación – exportación.

Al inicio de la implementación del Sistema Sofía, muchos Despachantes e Importadores – exportadores manifestaron su descontento, porque les parecían exhorbitantes los costos que incidían en cada operación. Inclusive, muchos profesionales desaprobaron el Sistema y protes- taron en contra del funcionamiento. La situación tomó estado público, se decía que iba a ser un problema para el país. Una de las contreras más acérrimas era Margarita Díaz de Vivar, una colega del gremio que posteriormente fue la Directora General de la Aduana, y en la oportunidad valoró el trabajo y el despliegue realizado por el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay.

Cuando Díaz de Vivar asumió la Dirección General de Aduanas, fue una de la más grandes defensoras del Sistema de Informática Sofía y cuando le veía a su mentor, que era don Luis Manuel Andrada Nogués, decía por él: «Aquí está el padre del Sistema Sofía». Las primeras computadoras eran francesas, que vinieron para el funcionamiento del Sistema tuvieron proble- mas. Felizmente, se consiguió cambiar por las afamadas computadoras IBM, que salieron al mercado.

La segunda fase del proyecto se llevó adelante en la época de la presidencia del Centro de Despachantes de Aduanas del Paraguay, de don Octavio Sallustro. Para cuando entonces, ya se había expandido por algunas Aduanas del interior, como en el caso de Ciudad del Este. Comenza-

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ron a subir las recaudaciones. Se optimizó el Sistema y finalmente se consiguió pagar lo que costaba el proyecto en sí.

La implementación del proyecto del Sistema Informático Sofía ha revolucionado también la administración aduanera, mediante éste, la institución se expandió por todo el interior del país. El nuevo Código Aduanero, permite instalar depósitos aduaneros, en donde necesariamente de- ben contar con la informatización, que a su vez están instaladas en las subadministraciones de la Aduana, inclusive se habilitó en varias Aduanas en cada ciudad, caso palpable Ciudad del Este, Asunción, Encarnación etc., esto hace que se agilicen enormemente las tramitaciones de los despachos.

Don Luis Manuel, en su entrevista ha expresado su satisfacción por el gran avance que ha generado la implementación del Sistema de Informática Sofía. Seguía manifestando, que actual- mente, existen fuerzas muy poderosas que se quieren apropiar del Sistema. Pero, por la naturale- za del convenio con la Aduana francesa, el Centro de Despachantes de Aduanas del Paraguay está ligado intrínsecamente con el Sistema, constituyéndose como el mentor y el administrador, tanto sea del funcionamiento como de la infraestructura que demande la ampliación del servicio. Es decir el Centro, es «hermano siamés» del Sistema Sofía.

Hoy en día, ya se puede hablar a la clara de una Aduana ante y un después de Sofía. Indudablemen- te, que es así. La posibilidad de cometer una infracción aduanera, ya es mínimo y fácilmente detectable. La corrupción dentro del Sistema no es admisible. Con la informatización de la institu- ción, los Despachantes tienen que actuar dentro de lo que dicta la Ley. Anteriormente, la tramita- ción de un despacho duraba varios días, semanas inclusive. Hoy en día, si las documentaciones están en reglas las mercancías se pueden retirar en una hora.

El presidente de la República del Paraguay de entonces, Juan Carlos Wasmosy, ha considerado que el Sistema Informático Sofía ha sido un elemento interesante contra la corrupción y en com- pensación del esfuerzo realizado por su mentor, que fue don Luis Manuel Andrada Nogués, lo ha condecorado en un acto público.

Una parte de lo que decía el convenio: «Una vez terminado el módulo, el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, tiene la obligación de entregar a la Aduana. A consecuencia, el Centro llegó a un acuerdo con la institución. La matriz del Centro, se convertirá en el administrador, tanto de la recaudación como del mantenimiento. Además de las contrataciones de técnicos, personales, compras de insumos, maquinarias, construcciones, etc. Mediante ese convenio el Sistema sigue manteniendo su vigencia. Decía don Luis Manuel, que si esto pasa a cargo del Estado, en poco tiempo se va a destruir, inclusive muchos lo harían de propósito, porque atenta contra sus intereses.

Como ejemplo citó una publicación periodística del diario Última Hora; donde afirma, que mediante el Sistema Informático Sofía se ha detectado una red de corrupción en el tema de los autos usados importados. Se subfacturaban, no coincidian los documentos de origen con los presentados en los despachos, etc. El mal uso de los valores, ante situaciones como éstas y similares, es una herramienta espectacular.

Durante la presidencia de don Luis Andrada Nogués, según relatos de él mismo, el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, no ha administrado ni un solo centavo. Inicialmente, esta-

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ba a cargo de la empresa «SIF AMERICA», ellos pusieron las maquinarias y su personal. Hasta que recaudó todo el costo del proyecto y luego el Centro se hizo cargo del Sistema Informático Sofía, hasta la fecha de esta edición.

Finalmente, el proyecto demandó un monto superior a lo estipulado, más de diez millones de dólares, según ha manifestado don Andrada Nogués. Actualmente, el Centro, no debe un centavo a nadie, al contrario, tiene siempre disponibilidad, inclusive cada vez que la Aduana tiene necesi- dades económicas para algún nuevo emprendimiento, acude al gremio y este responde a esas necesidades. (Entrevista mantenida con el Dr. Luis Manuel Andrada Nogues).

La función del Despachante y la responsabilidad social

Generalmente, a los Despachantes de Aduanas se les confunden como funcionarios de la ad- ministración aduanera. No existe relación de dependencia sino de interdependencia. Por un lado son profesionales del comercio exterior. En el Código Aduanero está tipificado como: «AGENTE AUXILIAR DEL COMERCIO Y DEL SERVICIO ADUANERO». Muchas veces éstos colisionan con los funcionarios de la administración aduanera, por supuestas «irregularidades» que envuelven algunos despachos.

La función específica del Despachante es encausar por la vía legal la entrada y salida de las mercancías, por mandato expreso de los importadores o exportadores de las mismas. A la luz de la opinión pública existe un concepto equivocado referente a las personas que ejercen la profe- sión. En algunos casos, se los ve a ellos, como que trabajan al margen de la Ley. La intención de este material, es justamente tratar de dilucidar cualquier duda, que pueda concebir cualquier ciudadano desde la óptica desde afuera de la profesión.

Las mercancías que ingresan por las Aduanas, necesariamente en las tramtaciones, debe inter- venir algún Despachante. De ahí se desprende la obviedad que esas operaciones necesariamente deben ser legales. Al ser así, están generando los impuestos correspondientes sobre las transac- ciones comerciales y el profesional tiene la obligación de velar que esos pagos lleguen hasta la caja fiscal. Si las mercancías entran al país por otra vía, y el profesional no tuvo intervención ni responsabilidad sobre la misma, entonces sí, se produce el contrabando, pero el responsable no es él, sino la permeabilidad del sistema.

La función del Despachante de Aduana, no es solamente desaduanar las mercancías, además tiene otras obligaciones, con el fisco y con la sociedad paraguaya. Los profesionales deben constituirse en una garantía para la sociedad paraguaya, por cuanto que todas las mercancías que ingresan al país llegan al consumidor final de sus manos. Si han incurrido en irregularidades, les

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perjudica a cada uno de ese conglomerado social. La seguridad que mencionamos en este aparta- do, consiste en lo económico, físico y social.

En lo económico, que el consumidor esté adquiriendo en el mercado productos sanos y de buena calidad para el consumo o para la utilización en las actividades laborales. Por ejemplo:

Medicamentos; cuando el Despachante tramita las importaciones de los medicamentos, su des- tino final es el consumidor de la sociedad paraguaya y también sucede lo mismo en otros países. Éste, debe precautelar que los mismos reúnan todas las condiciones salubres, antes de entrar al mercado, para su comercialización. Lo mismo sucede con los productos alimenticios. Éstos, igual que los medicamentos, tienen un tiempo limitado de validez por la fecha de vencimiento. En las tramitaciones de las importaciones el profesional tiene que velar que pase por todos los controles, de acuerdo e intervenciones de las distintas instituciones estatales, competentes para cada tipo de produstos. Obviamente, que no va a estar tramitando mercancías con fechas venci- das. Si esto sucede, la responsabilidad recae por supuesto en el profesional como en la institu- ción aduanera. En estos casos, son tremenda irresponsabilidades de ambos y deben ser pasibles por la ley de protección al consumidor y otras más. Además, están poniendo en riesgo la integri- dad física del consumidor final.

Lo mismo sucede con los productos químicos. A menudo se escucha en nuestro medio, que los agrotóxicos que ingresan al país y son utilizados principalmente por los colonos brasiguayos, supuestamente destruyen la producción hortícola de los vecinos aledaños a las grandes planta- ciones de oleoginosas. Además de estar quebrantando la salud de los mismos. Estos productos si ingresan por los conductos correspondientes, es porque reúnen todos los recaudos legales per- tinentes para el consumo final. Si, eventualmente, el uso de aquellos perjudican la salud humana, es porque de hecho entraron de contrabando, violando las normas legales de importación de esos tipos de productos, consecuentemente las que utilizan estos agroquímicos, deben ser pasibles por el peso de la ley.

La imagen de las instituciones públicas se han deteriorado bastante. El descreimiento ha au- mentado por varias razones y principalmente, en la Aduana que se la ve como un antro de corrup- ción. En ese contexto, está trabajando el profesional Despachante, es decir, para que pueda gozar de credibilidad y buena reputación ante la sociedad, debe combatir cualquier irregularidad que se presenta dentro de la institución y no ser partícipe de la misma. En las tramitaciones de las importaciones-exportaciones de las mercancías, están involucradas intrínsecamente la adminis- tración aduanera por medio de sus funcionarios, importador-exportador y el profesional. Al en- trar las mercancías en la Aduana, la responsabilidad recae en cada uno de ellos, en forma conjun- ta, simultánea o individualmente. Los productos deben pasar por todas las instituciones aposta- das en la Aduana para el control. El Despachante debe acompañar paso a paso hasta que las mer- cancías sean desaduanadas.

Las tramitaciones de las importaciones de cualquier mercancías se inician en el país de ori- gen. Es decir, que desde el comienzo, éstos productos entran por un conducto e indefectible- mente deben salir por uno igual. Es cierto, que existen algunas personas inescrupulosas que fungen de profesionales, solamente para descomponer la imagen, tanto del gremio como de la institución aduanera. Lastimosamente, también existen algunos funcionarios que se prestan a las maniobras fraudulentas, que genera el contrabando. Contra estos flagelos, la institución del Cen- tro de Despachantes de Aduana del Paraguay lucha denodamente.

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Las operaciones realizadas por los «AGENTES AUXILIARES DEL COMERCIO Y DEL SERVICIO ADUANERO», en todos los trámites que pasan por la Aduana, son ciento por ciento legales.

El Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, a partir de la implementación del Sistema Informático Sofía, se ha constituído como un aliado o mejor dicho, como un hermano siamés de la administración aduanera. Es el responsable directo del mantenimientos, mejoras e inclusive nuevas instalaciones de puestos de sub-aministraciones, en puntos clave del país. En caso de Ciudad del Este, al lado del edificio de la Aduana, está construido otro edificio gemelo, en donde está instalada la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP). El mencionado edificio, fue construído íntegramente por la institución de referencia.

El compromiso del gremio, en virtud de la administración y control del Sistema Informático Sofía, es de acompañar las necesidades que vayan surgiendo por la expansión de la administra- ción de la Aduana en distintos puntos del país. Además, tiene a su cargo a los profesionales técnicos del Sistema, compras de equipos de informática para equipar a las sub-aministraciones que se vanyan instalando a lo largo del país, además de supervisar y gerenciar el funcionamiento de los mismos.

La tecnología de la informática avanza a paso agigantado y consecuentemente los elementos que se utilizan necesitan una constante renovación. Eso implica inversiones millonarias cada vez que se actualiza. El soporte técnico internacional con que cuenta el Centro, es la SIF AMERICA INTERNATIONAL, encargada del mantenimiento y de las actualizaciones de los sotfware del Sistema.

En uno de sus compromisos con la institución aduanera, hubo la necesidad de habilitar una subadministración en una determinada localidad, especificamente en el Chaco paraguayo, los responsables del Sistema Informático Sofía, en este caso el Centro, inmediatamente ultimaron los detalles de construcción de una caseta, en donde funcionaría el puesto de Aduana, con el Sistema en funcionamiento. Esto sucedía en la lejana región de Infante Rivarola, frontera con Bolivia. Realizaron las gestiones ante el gobierno central, por intermedio del Ministro de Ha- cienda Dionisio Borda, en aquel entonces, bajo el gobierno de Nicanor Duarte Frutos. La reso- lución Nº 114 del año 2004, fue la que le dio vía libre a la Aduana, conjuntamente con el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay para la construcción de un puesto de control.

En dicha circunstancia, el Ministro de Defensa Nacional señor Roberto González, acom- pañó a la comitiva para determinar el lugar en donde se construiría la caseta de la sub-administra- ción de la Aduana. Las autoridades del Centro, previeron todos los detalles para que no fracase la operación. Una vez que tuvieron conocimiento de la resolución mencionada y la fecha exacta del acompañamiento del Ministro y el Director General de Aduana, ellos ya prepararon totalmente los equipamientos para llevar vía terrestre. En la mañana del 26 de marzo del 2004, llegó la comitiva a Infante Rivarola y a la tarde ya se estuvo montando la nueva oficina de la sub-adminis- tración de esa localidad con todas las comodidades, inclusive el Sistema Informático Sofía. A partir de ese momento, la recaudación registró un superávit del ciento por ciento.

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de Aduana del Paraguay, Regional Filial Alto Paraná Esta es la caseta construida por el Centro

Esta es la caseta construida por el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay, en la lejana localidad de Infante Rivarola. Chaco paraguayo, con el Sistema Informático Sofía incluido.

Paraguay, en la lejana localidad de Infante Rivarola. Chaco paraguayo, con el Sistema Informático Sofía incluido.

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Antecedentes de la fundación del «CENTRO DE DESPACHANTES DE ADUANA DEL PARAGUAY»

Los hechos históricos siempre tienen un antecedente. No sucede un acontecimiento por ca- sualidad, sino por causalidad y necesariamente trae consigo una consecuencia. Cuando se trata de la creación de una nueva entidad social, sus repercusiones casi siempre son positivas, porque ayuda al desarrollo sociopolítico y económico de un país.

Justamente lo que sucedió con la fundación del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay. En un determinado momento, los que realizaban esta actividad, si bien es cierto, que no estaba contemplada en el Código Aduanero la función de ellos, ya efectuaban los trámites de importaciones y exportaciones en forma empírica, la mayoría eran prósperos comerciantes de la capital asunceña y otros trabajando con ellos.

En el año 1924, se presentó en el Congreso Nacional, un Proyecto de Ley cuyo número era el 667. Éste se aprobaría en septiembre de ese mismo año y entraría en vigencia en septiembre del año 1925. Ésta Ley estipulaba la nueva «TARIFAYARANCELADUANERA». Es decir, era el primer Código Aduanero, promulgado a través de una Ley. Los comerciantes de la época, según ellos, se vieron en inminente peligro, porque sus actividades por primera vez, se estaría regla- mentando por medio de una Ley.

Ellos creían que sus derechos iban a ser avasallados con la entrada en vigencia de la mencio- nada Ley, era toda una novedad. Creían que sus derechos, obligaciones y otras derivaciones ema- nadas de esos trámites, estaban en peligro en cuanto a los pagos de impuestos de importaciones y exportaciones. Esta Ley vendría a sustituir una antigua, que contemplaba simplemente «LA TARIFA DE AVALÚO», por la que los comerciantes e industriales guiaban sus actividades y les resultaba familiar.

Cuando una Ley entra en vigencia siempre se hace dificil su aplicación correctamente, en forma inmediata, instantánea y fluída, más aún cuando afecta el orden económico y los intereses de los importadores - exportadores, quienes deben cargar consigo los gravámenes impositivos. Fue lo que sucedió con los mismos en esa época

«Todos los organismos representativos del comercio, de la industria y de las entidades políti- cas tomaron parte en el análisis del Proyecto de la Ley en su oportunidad, éste fue sancionado por el Congreso después de varias sesiones, en el mes de septiembre del año 1924» (Editorial de la revista del Centro de Despachantes de Aduana, Nro. 22 del año 1980).

En la oportunidad, el señor Hipólito Sánchez Quell, formaba parte del cuerpo legislativo de la Nación, además de ser un referente importante en el ámbito de la sociedad paraguaya, tambíen oficiaba de Despachante de Aduana. Era una persona que se destacaba por sus actividades, tanto sean políticas, profesionales y sociales.

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El conocimiento del mencionado proyecto, habría hecho surgir en él, el deseo de compartir con sus colegas y al mismo tiempo publicar y acompañar la aplicación de la misma, en el contex- to profesional. Así fue que surgió el deseo de aglutinar a los demás colegas Despachantes, para conformar el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay (la fundación). Un día 27 del mes de julio, se reunieron para este menester, recayendo la primera presidencia del Centro, en la persona del señor Hipólito Sánchez Quell.

Así nace el Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay.

Acta de fundación del Centro de Despachantes de Aduana del Paraguay

En la ciudad de la Asunción, capital de la república del Paraguay a los veintisiete días del mes de julio de mil novecientos veinticinco, los abajo firmantes, despachantes de Aduana, reunidos en el escritorio de los señores Tojas & Grassi, calle Palma 328 acordaron constituir una asociación, con fines de cooperar al mejor cumplimiento a la legislación aduanera y garantir concernientemente, los intereses del comercio y del gremio. Acto contínuo, se designó nombrar presidente y secretario provisorios a Hipólito Sánches y Alfredo Toja respectivamente, y una comisión especial, compuesta por los señores Guillermo Frescura, Cristian Heisecke, y Jacinto Irrazábal, para presentar un proyecto de estatutos y reglamentos, que deberan regir los destinos de la sociedad. Las firmas de los siguientes socios: Hipólito Sánchez Quell, Américo R. Arce,Guillermo Frescura, Luis Campos Cervera, Cristian Heisecke, Jacinto Irrazábal, Luis Ávalos, Marcos Riquelme, Cándido Gu