Está en la página 1de 248

..

~ -t; •

, Pensar y mirar la protesta


Hélene Combes, Sergio Tamayo y Michael Voegtli
• (Coordinadores)
r' y :nirar la pr¿tpsta hace un
r acerca de dóndé estamos en el
¡~~ I<!.,proteslay cón!o la estu~
. Más allá de un simple cotejo
!riencias, se trata principalmente
entar y debatir pistas novedosas
jn punto de vista tanto teórico
;mpírico, generando una discu-
n varios de [05 mejores especia-
exicanos e investigadores extra n-
:ruzando e[ Atlántico", sobre los
entos sociales. El pensamiento
lifica con [as miradas de Olivier
" (amille Goirand, Abilio Vergara,
aure Geoffray, Aysen Uysal, Nico-
ipez-Saavedra, Michel Offerlé,
Mestries, Silvia Bolos, Sergio
" Ricardo Torres, Hélime Combes .,
tael Voegtli, de Suiza, Francia,
., Argentina y México.

JJU,ltlU
"

,
<

"

"

• "

"
t
',',

I
,

",
Pensar y mirar la protesta

Hélene Combes, Sergio Tamayo


y Michael Voegtli
(Coordinadores)

Un""' •• I".d
Autónomo
Metrop<>litllno
B!A
C""a abio"".1 tiompo Azcapotlaico
Universidad Autónoma Metropolitana AGRADECIMIENTOS
Rector Genera'
Dr. Salvador Vega y Le6n
Secre/.élrio General
Mtro. Norberto Manjarrez Álvarez

Unidad Azcapotzalco
Rector
Dr. Romualdo l6pez Zárate
Secre/.élrio
Mtro. Abelardo González Aragón

División de Ciendas Sociales y Humanidades


Director Agradecemos el apoyo de varias instituciones para la reali-
Dr. Ósear lozano Carrillo zación del seminario internacional y la publicación del libro
Secretario Académico
Lic. Miguel Pérez lópez Pen¡ary mirar lapro/ufo.
Jefa del Departamento de Sociofogfa
Dra. Marra Carda Castro Al proyecto PaJapa
Coordinador de Difusión y Publicaciones Pro}'ecto "Procesos r Actores de la Participación Política
Dr. Saúl Jerónimo Romero en América Latina" (Falapa), proyecto de la Agencia Nacional
de Investigación (ANR-France)
• Palapa, Coordinación general: Camille Goirand (Un..iver-
sidad de Lillc 1I. Francia) .
• Palapa/México/LlAM, proyecto "Marchas", coordinación
Primera Edición, 2015 Hélene Combes (Q>lRS, Science-Po) y Sergio Tamayo (LlAM-A).
Ilustración de Portada: "Miro la protesta" de l6d Tamayo Márquez - Participantes: Iris Santacruz (UAM-X).Nicolasa Lópcz-
Cl Universidad Autónoma Metropolitana
Saavedra (UAM-A),Ricardo Torres (UA.\I-A), Alejandro López
Unidad Azcapotzalco (UAM.,A), Azucena Granados (UAM.A/lnstituto Mora). Mari-
División de Ciencias Sociales y Humanidades sol Barrios (UAM-A),Gcorgina Torres (UAM-A). Ulises Torres
Coordinación de Difusión y Publicaciones
Av. San Pablo 180, EdiL E-004
(UNAM), Luis Enrique Reyes (UAM-A), Frcdy M..inor(UAfo.¡.A).
Col. Reynosa Tamaulipas, Del. Azcapotzalco
c.P. 02200, México. D.E Tel. 531809109
Al Taller Internacional de Etnografia Urbana y Cultura
http://pu,?licacionesdcsh.3zc.uam.mx Política, de la Univc[Sidad Autónoma Metropolitana, unidad
Azcapotzalco, Departamento de Sociología: y al Área de Teo-
ISBN de la obra: 978-607.28-0635-1
ISBN de la Colección Sociologra: 978-607-477-112.1 .tÍay Análisis de h¡.Política.

Se prohíbe la reproducción por cualquier medio sin el consentimiento del


titular de los derechos patrimoniales de la obra.

Impreso en México I Printee! in México


A la doctora Iris Santacruz, Secretaria General de la Uni- íNDICE

versidad Autónoma Metropolitana, por el apoyo en la realiza-


ción del Seminario Internacional "Pensar y 1-fuar la protesta"
en noviembre de 2011.
Al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)
a través del Proyecto de Investigación No. 106080 "Participa-
ción ciudadana y manisfestaciones públicas en la Ciudad de
México. Un Análisis multidimensional", convocatoria Cona-
cyt 08-09 del Area Sociales y Economía, con una duración de
2010 a 2013.
¿Cómo mirar y pensar la protesta? A manera de obertura
A la Coordinación de Publicaciones, División de Ciencias Por Hilene Combes, Sergio TamayIJ,Múhad Voegtá 13
Sociales VHumanidades de la UAM Azcapotzalco. Primera parte
Pensar la protesta
A la Red Mexicana de Estudios de los Movimientos So-
ciales. Capítulo 1. Estudiar las marchas. Balance y perspectivas
a partir de veinte años de investigaciones
Por Oli/lúr Filáeuk 39

Capítulo 2. Pensar las movilizaciones y la


participación: Continuidad de perspectivas e
imbricación de posiciones
Por Camille Goirand 93

Segunda parte
Mirar la protesta
uniV~"'ld"'lA
Autónoma
MtItropo!ltana
Casa .b,.,-t.; al tiempo Azcapotzalco
RED
Me>dcalla de fst\,JCllo,;
. Capítulo 3. Las artes de la imaginación resistente
Por AbililJ Vergara Fig/leroa 139
de~ l-bi",l""lllll
••••••• Capítulo 4. Estudiar el espacio de la protesta en
el contexto autoritario cubano: del espacio real al
espacio virtual
Por Mant-wure Geoffray 185

Capítulo S. Sociología del recurso a las bases de


datos policíacos. ¿Qué podemos hacer con ellos?
Por Ay~m Uyal 215

Capítulo 6. La representación de la protesta


en los Mass Media
Por l'\¡TicolataUpet Saavedra 243

-~
Tercera parte
la protesta social ¿Cómo mirar y pensar la protesta?
Capítulo 7. la acción colectiva empresarial
Por Michtl Off"" 269
A manera de obertura 1
Por Hélene Combes,' Sergio Tamayo,' Michael Voeglli'
Capítulo 6. las metamorfosis de una organización
de deudores: El Barzón
Pormna/ Mufriu 305
y Clld~ol~ quisienToser la última
qued:use congelada
Capítulo 9. El an~lisjs de la complejidad de un en la boca de sal y arena
movimiento social desde las múltiples dimensiones que mudamente
de an~lisis le está diciendo siempre:
PorSj/~itJBolos 339 Adelante
De lIlas o /o /Úriva. José Emilio Pacheco
Capítulo 10. Apropiación social del espacio de la protesta
PorS~io Tam'!fO.J Rirardo TDTTr/ 361 n"
La segunda década del siglo X.XI está mostrando al mundo &:.,,~
Capítulo 11. Repertorios de la movilización, profundas transformaciones y vigorosas revuclms. si ac.'lSOdi- >';"
estrategias políticas y reclutamiento militante fetentes a.las crecientes prorestas altermundistas dc la primera X>:..t
Por H¡J¡lfl Combt/ 41 7
décacL'l. La respuesta generalizada a la crisis mundial de 2008
Capítulo 12.1Cómo manifestar la diversidad? parcce haber recrudecido y multiplicado las políticas neolibera-
• las marchas del "movimiento lG6TITI" en la les en todas las regiones del mundo y desatado un descomunal
Ciudad de México (1976.2011)
PorMifhtHIV0t;.(l'5 451 despliegue de agitación social multitudinaria. Es ptobablcque los
efectos de las políticas de reestructuración cconómica, aumen-
to del desempleo r carencia de oportunidades principalmenre

I Los autores de este capítulo y coordinadores del libro dese:ln externar su


agndec:imiento a un equipo entusiasta de asistentes de in\"estigación, orga-
nizadores de los seminarios y apoyo en la edici6n de este libro. Ellas y ellos
son los sociólogos Julio César Reyes, Naye.li Cano, Azucena Granados,
Georginll Torres, Marisol Barros, Ulises Torres, PatricU Romero y Miguel
Ángel G<lnz:ilez. Especial mención a b. sc;nsibilidad }' apoyo recibido del
Dr. Alejandro López Gnllegos, Jefe del Area de Teoria y Análisis de la
Política de la Universidad Autónoma Mcuopolitana unidad Azcapotzalco.
2 Hetene Combes investigadora del C.NRS de FuncU, lldscritll al centro de
invesngllción CERI-SciencesPo de PIlÓS,hdene.combes@sciences-po.org
, Profesor-Invesnglldor, Área de Teoría y Análisis de la Policica, Departa-
mento de Sociología, Uni\"ersid:1d Autónomll r•.. leuopolitana, unidad Az-
C3ptoZalco, wv..w.sergiotamayo.woroptess.com
• Profesor invitado ni Área de TemÍll}' An~lisis de la Policica, Departamen-
to de SociologL1, Universidad Autónoma Metropolit2Ila. unidad AZC.1pot-
zaleo, michael.voegtli@gmail.com

13
L
en grupos de jóvenes egresados de las instituciones de educa- en más de diez países árabes del Norte de África y el Cercano
ción superior, baja sistemática del ingreso fa.miliar, escasez de Oriente se enfrascó en una revuelta inédita con efectos a nivel
-viviendas, y aumento persistente a los impuestos fiscales, se internacional, al parecer a partir de este suceso particular?
hayan empatado con una demoledora política de desposesión, Durante 2011 el mundo presenció, junto a las dxamáticas e i-'\C1>
para retomar el término de David Harvey,inicuda con la priva- confrontaciones árabes, la emergencia del movimiento 15M •.n,,';~
tización de recursos naturales y del sistema de bienestar social, de los Indignados en España y poco después, en septiembre
principalmente de la educación y la salud públicas, así como del mismo año, del movimiento Occupy Wall Street, contra
en el recrudecimiento de estrategias represivas de vanos de sus el poder absoluto conseguido por las grandes empresas y las
gobiernos autoritarios. evasiones fiscales sistemáticas. A partir de la apropiación por
L'ls protestas no surgen necesariamente- ni por convicción miles de la Plaza del Sol en Madrid y del parque Zuccotti de
ni por conciencu sobre los efectos estructurales, sino por si- -Lower Manhattan en la ciudad de Nueva York, tanto en España
tuaciones muchas veces vistas como espontáneas, pero no por como en los Estados Unidos, las protestas se extendieron rá-
ello, menos dramáticas. Recordemos ese 17 de diciembre de pidamente a decenas de ciudades.
2010 en Sidi Bouzid, una pequeña ciudad tunecina que apenas 2012 y 2013 han sido años de efervescencia en varios,(O:!.7j::
aparece en las cartografias urbanas, cuando un joven desem- países del mundo. Jóvenes estudiantes de universidades pri- .
pleado, de nombre Mohamed Bouazizi, se prendió fuego frente yadas en México, organizados en el mm'imiento #yosoy132,
al ayuntamiento de la ciudad.' Toda la primavera árabe -el de- se manifestaron contra el retorno de la vieja élite autoritaria
rrocamiento de regímenes autoritarios, reformas y modifica- y el control omnímodo de los medios de comunicación. Las
ciones constitucionales de algunos regímenes totalitarios de reformas e,s~ucturales .educativas y en¿~éticas imp~.esta~ por
tipo monárquico y otros más que fracasaron-6 que se extendió el nuevo regnnen meXIcano provod) grandes movilizaclOnes
de los maestros y de amplios sectores populares contra la pri-
'-Tatlzación del petróleo, que tomaron plazas, calles y edificios
'Véase al respecto el interesante artículo de Choukri Hmed (2012:797)
en el cual realiza un análisis etnográfico de las revueltas en Sidi Bouzid y públicos de varias ciudades del país.
muestra "que al contrario de lo que hacen la rrul.}'oríade los analistas, no se
puede hablar de "espont:!neidad" del movimiento revolucionario ni t:>.mpoco rechazo total a los regímenes auwritarios. N o obstante, en el proceso de las
reduc1.Iéste a "causas" estrucru.:rnles}'exógenas". Chourki Hmed muestra ptotestas, los movilizados se vohi.eton criticas r "revolucionarios". Véase
en efecto cómo el acto de l\.fohamed Bowzizi se inserta en e.'{periencias por ejemplo la trayectoria de Yorsa, en el articulo de Allal (2012:829-834).
7 No obstante, como lo recalcan Béchir ~-\yari, Geisser y Krefa (2011),
militantes previas así como en el modo en que su familia, con un fuerte
involucramiento sindical, difunde imágenes de su muerte grabad:ls por su si bien "la fecha del 17 de diciembre fue aceptada por el conjunto de
propio primo, a parrn de lo cual se desem'1lelve Wl extenso trabajo político. los analistas y observadores pam simbolizar los inicios del mo,,;miento
6 Amin Allal (2012) al analizar las trayectorias de revolucion:mos en Tunisi:l, tunecino", en la medida en que simbolizaría "el elemento incitador de la
al igual que Youssef El Chazli en el caso de Egipto, muestn.n cómo los 'revolución de la dignidad', podciamos considerar, al contrario de esta se.
cUldadanos llegan a tnnsformarse en sujetos revulucionarios (en el sentido cuencia cronológica y a la luz de Sydney Tarrow, que el17 de diciembre es
de Tackett, 1997). Es interesante considerar, en particular en el artículo de más bien el punto culminante de una secuencia contestataria (fiUy, 1992)
AUal,cómo en el prinCipio de las revueltas, las protestas se inscribieron hasta iniciada a partir del movimiento del yacimiento minero de Gafsa. En este
cierto punto en un apoyo al régimen y, al contrario, en un rechazo ¡los lide- aspecto, la aparición de formas de acción espondnea~ muestra más bien la
res locales que desvirtuaban el sentido político del régirnen. Estos trabajos cresta de la ola que su detonante". Sobre este PWlto, véase también Allal r
matizan claramente la idea generalizada de que las revueltas mostraron un PieHet (2013) y la contribución de Fillieule en este volumen.

15
14
En abril de 2013, en Turquía, multitudinarias manifesta- (2011) de revueltas efimeras, "liquidas", sin una base orga-
ciones parecieron ser resultado de una completa frustración nizativa sólida que sop<?rte el éxito de sus objetivos? ¿Han
ciudadana por el régimen autoritario turco, después de que la sido, aunque cargadas de fines de Iibcración, como dice entusiasta
policía golpeara a un grupo de jóvenes acampados en el par- Manuel Castells (2012), protestas ilusorias?¿De qué manera po-
que de Gezi, junto a la plaza de Taksim en el centro de Estam- demos pensar sobre de ella, acaso como nuevas formas revo-
bul, para protestar por la sustitución del parque por un centro lucionarias, alternativas de ciudadanía, siguiendo el optimismo
comercial. Pasaba esto en Turquía cuando la sociedad france- de Turner (2012)?
sa se veía prácticamente dividida en dos polos opuestos por Parte de esta reflexión ---extendida a muchos más casos
el debate sobre la aprobación de la le)' del "matrimonio para de estudio principalmente de América Latina- se encuentra bt1.1f
todos" o "matrimonio igualitario" que permitiría el casamien- en este libro, donde los diferentes autores de varias instituciones ~
to entre parejas gay T lesbianas. Llamó la atención la enorme francesas y mexicanas nos abocamos a mirar y pensar la .pro- lltv
mO'\,"ilizaciónde ciudadanos conservadores, organizaciones r testa con ideas originales, en el contexto de este gran inicio de
partidos de derecha y extrema derecha que se mo\~ilizaron en 13 segunda década del siglo XXI.
contra de la aprobación de la ley,llegando incluso a extremos de En este sentido, si asumimos acertadamentt: que la cfe.r-
violencia, extendida de igual modo en varias ciudades del país. \'escencrn social de al menos los últimos diez años tanto en Mé-
Sin intent:u profundizar en el análisis de la dinámica de xico como en el mundo no deja lugar a duda en cuanto al interés
todas estas movilizaciones, sino únicamente señalar la impor- de estudiar la protesta social. ¿Cuál es, hoy en día, el "quehacer"
tancia del tema de la protesta en el mundo, lulbria que añadir del investigador especialista en la protestar ¿Cuáles son ,las he-
el hecho de que tales revueltas se han producido en una com- rramientas teóricas a su disposición? Ofrecer algunas pistas ..A
.:') binación polémica, a veces poco raciona~ de espontancísmo, parn su reflexión ha sido el objeti\'o del Seminario Interna- -
evocación a la resistencia pacífica, a veces con estrategias de cional "Mirar r pensar la protesta" organizado por los coor- <:..J~
violencia generalizada, uso efectivo de redes cibernéticas, dinadores de este libro en noviembre de 2011 en la Ciudad de
apropiación y reapropiación del e~pacio público, formación México.~
de redes e incorpornción de grupos religiosos en los conflictos En años recientes se han publicado algunos manuales y
sean estOS católicos o islamistas, incursión de gobiernos cx- libros temáticos que han realizado un balance considerable
tranjeros, y una amplia base social heterogénea )' ciudadana, de sobre las distintas herramientas sociológicas para estudiar a
jóvenes desempleados, sin ninguna experiencia política previa.
Este imponente estallido de cientos de prOtesL'ts en mu- • Tanto d seminario como este libro son resultados de los tmbajos d~
V'lIriosparticip:mfes del coloqU;io. y dd proyecto d~ investigación titulado:
chos países desde diciembre de 2010 ha impactado al mundo
Pf"OI."TUIIJ 11 aalJlrs la/:f!fJ-tJminruz,u dilo parli"VNltiM politiq:/t (paJ:¡.pa). Ver más
entcro. La expansión de las revueltas en ciclos de protest.'t al- al finll1 de ~~t:llintroducción en d cu:'lclro no, 3. Además '....mos de los
c.'tnzaron el continente europeo en al menos Grecia, Francia r~sult:lldosd~ in\'l:stigación se produjeron en d TaU~r Internacional de Et-
y España; el continente americano en ~stados Unidos, México y nogrnÍÍ2 Urbana y Cult:ur.l Politica, ,'cr d cWldro no. 2 sobr~ ~Sle proyecto.
Asimismo, algunos otros resultados del proyecto Palapa asi como varias
Chile; el medio oriente en el Norte de Africa, Egipto, Siria y Tur- publicaciones se encuentrnn en: Cnmbes, Hmed., ~úthieu. Siméant, Som-
~ quía, etcetera ¿Podemos hablar de ellas, como señala Bawnan mier (2011); Fillieule.. Asrikolianskr, Sommier (2010); Goirand (2010); r
López, Lóp~z, Tllmaro r Torres (2010).
)\&
16 17
los movimientos sociales (ej Fillieule, Mathieu, Péchu, 2009; Cuadro no. 1
Cefa!, 2007; Fillieule, Agrikofutnsky, Sommier, 2010; Good-
win, Jasper, 2003; Delia Porta, Keating, 2008, etc.). No se tra- Años

ta entonces en esta introducción de hacer un amplio balance 1%0

que sería forzosamente esquemático e incompleto. No obs- 'EIPO~qUé

tant~, nos parece importante como punto de partida de esta Escuela de los nuevos
movimientos ~oci~le.
reflexión, proponer en primer término una genealogÍll de las (coniento eowpe~)
lno
principales vertientes del estudio de la acción colectiva. ,,'.,'

El cómo
) SíNTESIS GENEALÓGICA DEL ESTUDIO DE LA PROTESTA
Escoelo de lo
movilización
En el cuadro no. 1 se resaltan los grandes ejes de evolución' j ,"_~':.los recorsos
~""""","";d"n,,
de los debates desde los años 1960 sobre la acción colectiva.
Como puede obsenTatse en el cuadro no. 1, a 10 largo de los 1980
. \ I Vi,¡onmi"",
Com.,," d, loo "<mpr,nd«or ••
-O==ioo", """"" )
'"'~<tndalom (l>l<l/M<C."h'Y)¡
años setenta y hasta los noventa, este campo de estudio ex- (P""o/Clrm-ttd)
Il,d •• , ,,,,,,,,,,,",, <1, 1,
perimentó fuertes divisiones entre las así llamadas corrientes, '; """,1;"';';" ,O«, lo pobb<iÓ"
(Obenchall. McAdvn~ rod<,
europea por un lado y estadounidense pO! el otro. La primera fu",dio de w id,nrido-d•• en
Arnma btiM: Áht •• ", E;""bn, :
~ ••'" .1
,
,O)uso éflfasis en la construcción de las identidades y la autono- Calderón,Ih 'no, ele...
,
I

,
mía de los actores sociales. En Europa, esta corriente se en- ,
,
o?(!ocó al estudio de los "nuevos movimientos sociales" carac- 1990 ,
, ,
terizados por reivindicaciones postmaterialistas, y la búsqueda ,
,
de forma's alternas de la democracia. Esta escuela encontró ,
,
,
terreno fértil en América Latina9 (el Calderón, 1995;Álvarez, . - -", ,
,
,
Escobar, 1992; Álvarez, Daguina, Escobar, 1998) a pesar de las
diferencias de contexto y de llilturalcza de las demandas sociales
2000
que plantearon ciertos problemas de adaptación de esa teoría Eof"'l"' frrn,i,
a las propias realidades latinoamericanas (ef Goirand, 2010 y -jf,~"'llCi, do!loo:dieu (" •• "''''''''
'«¡'¡Ooiolpor;iciF'n""<:lllIJ'O/~
el capítulo de Goirand correspondiente a este volumen). En- d, lo! f1lI)limirnt",)¡'M.thi,uJ
.¡,n,,,,,,, del ~.I''''<ioniT.lo ""001;",; ,
tonces, esta escuela intentó esclarecer el porqué de la acción "",= f:lJll"m~" (FitIiOllI<)
.BturJjo"í"'rtIl';' [>'f''f'''lmi"
colectiva (M:elucei, 1998).10 "", ,~"- .•,,' '"_," " :.:., J,' •.

9 Para el caso de México ver por t:jemplo a Mestries, Pleyets y Zennetlo


Fuente: Combes (2001)
(2009); y Zermeño (1997).
1~Aunque habría que reconocer también la perspectiva de Melucci para

explicar el có",o de la acción colectiva, en su conocido análisi&acerca de la


construcción de las identidades colecti\"ll.s.

18 19
L..••
RUTINIZACION DEL CAMPO DE E~TUDIOS
Por su lado, la corriente estadounidense se enfocó más bien
1), en el romo. Se analizaron las formas organizarivas, los recursos Como se desprende de lo anterior, desde principios del siglo XXI,
y competencias de los mo\;lizados, los tipos d~ redes sociales y el estudio de los movimientos sociales ha conocido tanto trans-
políticas, y -simplificando un poco- otros aspectos más ma- formaciones como formas de rutinización, tanto metodológicas
crosociológicos como los rcpertorios dc acción, los ciclos dc como teóri~ para explicar la protesta (Combes, Hmed, Mathieu,
movilizaciónl' o la estructura de oportunidades políticas (fa. Siméant, Sommier, 2011:10). Hoy en día, las divisiones episte- .•
rrow, 1997). A partir dc los años noventa. esta corriente ha co- mológicas mencionadas se han atenuado (Goodv,.m y)asper, Il' '7
nocido una reapropiación importante en Francial} donde fue, 2012)14 al reconocer cada una de las dos escuelas puntos débiles
en ciertos casos, enriquecida con los aportes de la sociología de en sus propios análisis.lS Asimismo, algunos autores han utilizado
Pierrc Bourdieu13 y con los conceptos del intcraccionismo sim- con éxito diferentes elementos teóricos de ambas corrientes,
bólico. Así, por una parte, se han tomado en cuenta los efectos como es el caso dc Sergio Tamayo (2002, 2010). En efec-
del campo político: las estrategias de los movilizados fueron to, el análisis de la protesta se diversiEcó al tomar en cuenta
analizadas en relación con las categorías socialel: y las posicio- nuevas temáticas, o incluso el desarrollo de un subcampo de
nes entre dominados y dominantes en el espacio social, militan- estudio en el caso de las protestas t:ransnacionales. Estas con-
te r político. Por otra parte, el desarrollo de tr:'lbajos basados v~gencias, por lo menos entre los nuevos analistas de, la pro-
en un análisis procesual de las trayectorias o carreras militantes testa. tienen que ver sin duda con la institucionalización de un
como actividad social ubicada social r temporalmente ha tcni- campo específico a partir del surgimiento de talleres impartidos
do como objetivo vincular las dimensiones indi\;duales, orga- en los grandes coloquios internacionales y nacionales (entre
nizacionales y contextuales de la acción política (Cf. Fillieule, otros, en México, se llevaron a cabo varias versiones del Taller
200 1, Yen el capítulo correspondiente a este volumen). Internacional de Emografi:\ Urbana y Cultura Política, véase el
ti Así en el marco de este vaivén sinfin de orientaciones cuadro no. 2), de publicaciones en colecciones de casas edito-
• ,~onccp~ales y mctodológicas, este libro tiene como objetivo bá- riales prestigiosas (como Cambridge ün:iversity Press) e incluso,
~,'l.Vl'sico permitir el diálogo de algunos rcpresentantcs de esta "escuela desde 1996, de la revista especial.izada cuyo nombre es preci-
francesa" sobre el estudio de 11'1$ mo,,-ilizaciones, con, algunos samente Mobilizalion.
de los especialistas mexicanos más destacados de los movi.
mientos sociales. Asimismo, la intención es llev'Ma cabo una
reflexión critica sobre aspectos conceptuales r metodológicos
de la protesta.

11 Sobre América Latina, Cf. Hipsher (1998).


Il Algunos ejemplos se encuentnl.n en Fillieule (1997); Siméant (1997),
Ag:rikoliansky (20(H). .
lJ Véase el balance realizado ll.finales de los noventa sobre el estudio de los
l' Aunque entre estudiosos de América brina, el debate sigue vivo. Véase por
mO\'¡mienfos sociales en Fran~ en Combe::; (2001); podemos nomr de ejemplo b critia de Tunothy Wiekham.Crowley r Susan Eckstcin (2010) 11
ml1tletllpllr.lle1:J.aW'lque sin alcanzar U? diálogo con la socio~ogia.de ~ ~o. los tmbajos de la corriente "idcnUI:l.ri:l."t'%1
América 1J¡rina.
Vilizl106nfrancesa los mbajos de JaVlet Aurero (2001), qwen tnnS1lo un u Véllse b introducción en McAdam, Tarrow, TilIy (2001).
aunino ~ejll.nte.
21
20
Cuadro no, 2, El Taller de Etnografía Utbana y Cultuta Política
En 2004, se realizó el IV Taller Inttrnac/onal de Etllogrqfta Urbana, el pri-
mero organizado por el Centro de Estudios de la Ciudad de la UnIver-
La preocupación aC:ldemicasobre la protesta en la Uni,,-ersidadAutó- sidad Autónoma de la Ciudad de México (UALM) y la cAM-Azcapotzalco,
noma Metropolitana en T\.féxicotiene larga data. Una importante ini- con el estudio de la megamarcha organizada por las clases medias urba-
ciativa fue e! Taller de Etnografi:l Urbana r Cultura Politica. El Taller nas contra la inseguridad. Hacía 2005 se planeó el VTall~r de Etnografia
comenzó en 1997, cuando se realizó el I Taller de Etnograjia Urbana, tÚ la pro!Ufa, a raíz de las muchas solicitudes que se recibieron para reali-
impulsado desde el posgrado de Diseño, en la líne:l de Estudios Ur- zar la observación sistematica de las manifestaciones efectuadas contra
bnos de la Universidad Autónoma Metropolitana (CAM),unidad Az- el desafuero del entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de México,
capotzalco. Fue coordinado por Kathrin Wíldner, etnóloga alemana Andrés Manuel López Obrador. Así, para 2006 se adjudicó e! nombre
entonces de la Uni,,'ersidad de Hamburgo, y Sergio Tamayo, arquitecto de 1'1 Talltr Jnternaclonal de Etnografía Urf;antl)' Cllltllm Politica, también
y sociólogo, entonces titular del Stminano. Este primer taller se onentó realizado conjuntamente con la UACM y e! Departamento de Sociología
a investigar las formas de apropiación simbólica de! espacio urbano, de la UAM-Azcapotzalco,alrededor del tema de los cierres de campaña
combinó la observ:lción de la apropiación del espacio cotidiano de la en las primeras elecciones presidenciales después de la alternancia. Por
ciudad con el estudio de concentraciones políticas en plazas públicas. primera ".ez se generó un espacio de discusión sena, conc.luren~e,~obre
El resultado fue, cnfre otros, el análisis de los cienes de campaña en el tipo de etnografia que se hacía, el pape! rector ~e la lOt~rdisaplin~
las votaciones locales que por primera vez se organizaron para elegir al y la transdisciplina, la relación intrínseca del espacIO r e! dlSCurS?,.~Sl
Jefe de Gobierno del DF (Tamayo, 2000). ~ como de manera inaugural la aplicación de una cncucna de oplIUon
como componente articulador de los métodos utilizados. Po~ pnn~er¡¡
En 1998, se realizaron acercamientos etnográficos de la olarcha del 2
".ez, r:¡mbién, se concibió un libro con los resultados de la lO\.estlg:l-
de octubre a 30 años del movimiento estudiantil, conjuntamente con
alumnos de la Escuela Nacional de .-\ntropologia e Histona. Para el año ción, publicado COnp.lOtamentepor el Instituto Federal Electoral y la
Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Azcapotzalco (Tamayo
2000, se lanzó la convoca tona para llevar a cabo el IJ Taller de Etl/ogra-
fia aplic¡¡do directamente a los cierres de campaña electorales, que esa y López, 2012).
,,--ezse habían orgamzado pan elegir al presidente de la República, en Cabe mencionar que en 1997 los talleres contaban apenas con 12 par-
aquel histórico momento en que se produjo el pomer gobierno de la ticipantes; se llegó a tener 50 en 2006, y en 2008 se alcanzó un número
alternancia en México. récord de 129 integrantes (en el taller); a partir de entonccs, se ha COll-
solidado un grupo e:¡,:traordmano de in\'estigación de distintas institu-
Después se organizaron VflriOSejercicios colectivos. En 2001, con un
grupo entusiasta del posgrado de Estudios Urbanos, se luzo el segui- ciones. Con esta experiencia particular, el Taller se incorporó al pro-
miento de b lvfnrchapor la Dignidad Incligen¡¡,realizado por el Ejército yecto Palapa/l\féxico/uÁM con el objetivo de pensar y mirar la protesta
a través de las mo",lizaciones púbhcas. Un resultado parcial de este
Zapatista de LiberaCión Nacional (J.2L1") en su trayecto de las cañadas
trabaja ha sido e! estudio multídimenSlOnal de la protesta estudiantil de
de Chiapas a la Ciudad de Mé..'uco. Haaa 2003, por invitación de la
2008 en torno a la marcha que conmemora la matanza de estudiantes
Escuela de Arquitectma de la Universidad de San Simón en la ciudad
de Cochabamba, se organizó el JJI Te/lit•.de EtllOgrifía (JI Bolivia, que en de aquel fatídico 2 de octubre de 1968. Se publicó un extenso libr? co-
realidad significó imprimir por primera ,,-ezun carácter internacional al lectivo tltulado lo no utlln ahi PUQ 110ol/'ido. La protuta m utHdfO (Lopez,
Taller. Ese mismo año, en el mes de noviembre, se preparó la observa- López, Tamayo y Torres, 2010).
ción etnográfica de la 1-[egamarcha por la Soberanía Nacional y contra
las pnvaúzaciones, impulsada por sindicatos naciona1cs.

22 23
El reflujo de estas diferencias enJos distintos enfoques cru- afectiva Oasper, 1997, Tr.üni 2009), la ctivisión sexual y de gé.
zando el Atlántico. ya señalados más arriba, tendría que ofrecer nero dentro del mO\"imiento, el análisis de la construcción de
la oportunidad de r~'¡Wizar d estudio de la protesta. No obs- marcos, el estuctio de casos en el espacio amplio de los mo-
tante, dicha institucionalización ha tenido como consecuencia vimientos sociales, así como sus vmculos con otros grupos y
una cierta homogeneización L'lntoteórica como metodológica con el Estado, la emergencia de movimientos transnacionales,
y un indudable debilitamiento de la imaginación sociológica. el militantismo, d acti,,-ismo, etcétera. Podemos así analizar
En esta etapa. cL-tveen el desarrollo de este campo de esructios, un modo de acción, o un repertorio o el involucramiento in.
el Seminario que realizamos sobre "Mirar y Pemar la Protesta" dividual. En este sentido, este libro refleja diversas opciones
se propuso, y el libro lo rrescnta así, hacer un baL-tnceacerca analíticas que las y los autores tienden a pri\'i1egiar para res-
de dónde estamos en el estudio de la protesta y cómo la estu. ponder a alguna de estas preguntas, }' cuáles son los aspectos
diamos. Más allá de un simple cotejo de ell.l'crienci.-ls,se trata fundamentales de estas opciones, en cuanto a sus fortalezas y
principalmente de presentar y debatir pistas novedosas desde sus limitaciones, que impactan sobre clresultado de la inves-
un puntO de ,-ista tanto teórico como empírico. generando tigación.
una discusión con los mejores especialistas 'mexicanos de los ~ué propuestas analíticas alternativas podrían generarse
movimientos sociales r numerosos investigadores extranjeros ante las grandes conceptualizaciones teóricas existentes?
"cruzando el Atlántico". Si, como dijimos antes, las escuelas que han estudiado la
Los distintos artículos muestran lres dimensiones del es- protesta matizaron al final sw propias posiciones, la inves.
) tudio de l~.protesta, que pueden estar vincuL'ldos al tema es- tigación de los mO'"imientos sociales tiende hoy en dí..'la ser
pecifico y; las caractensticas propias de la investigación que más compleja, en e~ sentido de que no es posible alinearse
,..cada uno de los colaboradores realiza. Estos tres campos son con un solo modelo o posicionamiento teórico. En este tercer
Jos siguientes: aspecto,las}' los autores e:l\1'0nensus opciones teóricas y/o la
(Y¿ Qué métodos pueden aplicarse en la obsenración y análisis combinación de conceptos, que incluso puedan parecer a ve-
de la protesta? ces}' apdod contradictorios. Con respecto a este tercer pumo,
Se trata aquí de pensar sobre los métodos que se podrian el libro es pensado como una oportunidad de poner en debate
construir para estudiar la protesta, y CÓmo es posible combi- propuestas teóricas y combinaciones conceptuales originales
narlos en~e sí. Se destaca en este sentido el uso de la triangu- de investigación.
lación metodológica, articulando herramientas y orientacio~ Este libro muestra merecidamente la riqueza de la discu-
nes cualitativas y cuantitativas. Además, basándose en casos sión que tuvimos en el Seminario Internacional sobre Pensar
concretos, los autores consideran avances y limitaciones me- r Mirar la Protesta en 2011. Están imbricados, como se puede
todológicas con respecto a su objeto de investigación. apreciar en todos los textos, teorbs, metodologías y análisis
13) ¿Cuáles son las dimensiones analíticas de la protesta que se empíricos, abriendo un espectro amplísimo para la compren-
.pretende estudiar? sión de la movilización y sus dinámicas. Pam proponer una
El análisis de la protesta puede innovarse si se enfoca en organización de los excelentes temas aquí tratados dividimos
ciertos aspectos de la movilización, por ejemplo la dimensión el libro en tres partes.

24 25
La primera parte abre la discusión con la siguiente pre- y el espacio público en las nuevas formas globalizadas de parti-
gunta: ¿Cómo pensar la protesta? Es este apartado un acerca- cipación, que entiende la articulación, más que la diferenciación,
miento al estado del arte sobre la manifestación en general, y entre el espacio urbano material y el espacio de los flujos de
de los principales enfoques en América Latina desarrollados las llamadas redes sociales, o redes cibernéticas. El papel de la
en un periodo histórico de veinte años, con las colaboraciones vigilancia y el castigo por parte de los cuerpos policiales que
de Olivier Fillieule r Camille Goirand. Desde la ineludible re- constituyen, aunque como adversarios, un componente fun-
ferencia al trabajo pionero de Favre (1990) que imprimió la damental del momento manifestante, a través del cual se genera
categotÍa "momento manifestante" en el estudio de las movi- una dinámica que hace de la protesta un espacio de trasgre-
lizaciones masivas y públicas, así como de las formas simbóli- sión, de gran incertidumbre en cuanto a fines y efectos pohticos
cas de "tomar la calle" o "tomar la plaza" (Irazábal, 2008), la (Combes y Fillieule, 2011). La actuación de los medios de co-
reflexión sobre distintos métodos y escalas del análisis de las municación en contacto con la manifestación, el desvelamiento
manifestaciones (Lópcz Gallegos, López-Saavedra, Tamaya y de las funciones del reportero y fotorreporteros con respecto a
Iones Jiménez, 2010) o actos contestatarios (Combes, 2010), los que toman las deci::iones editoriales de la prénsa escrita, y
así como los distintos enfoques que a través de rupturas y la comparación entre la descripción del evento en los medios
continuidades analíticas se han expresado en América Latina y la significación de los propios actores sobre sus formas y
para asociar la movilización y la participación ciudadana (Ta- objetivos de la mo-vilización. J 'l.
mayo, 2002, 2010). Finahnente, en la parte nI, abordamos experiencias en-
La segunda parte responde en parte a la pregunta: ¿Cómo marcadas en distintos sectores sociales que se expresan a través
mirar la protesta? Esta sección se enriquece con esmdios em- ~ de la pwtesta y la manifestación pública, como el sector em-
PIDCOS específicos, tocando experiencias de Cuba, México, presarial en Francia, el movimiento de clases medias y popu-
Turquía, Europa}' Estados Unidos. Queremos subrayar aquí lares, y por el reconocimiento de identidades en México. Mi-
las formas distintivas de aproximarnos a diversas miradas so- chel Offerlé, Silvia Bolos, FrancÍs Mestries, Hélene Combes,
bre la protesta, a través de temas innovadores para analizar Sergio Tamaro, Ricardo Torres y Michael Voegtli, e.xaminan
movimientos y las formas simbólicas de b. protesta social, con movimientos sociales particulares a través del análisis de los
las contribuciones de Abilio Vergara sobre América Latina, repertorios de la movilización. Se tocan los casos de empre-
Marie-Laure Geoffray sobre Cuba (2012), Aysen Uysal sobre sarios en Francia, del Barzón, de la :\1'1'0 (Asamblea Popular
Turquía y Nicolasa López Saavedra sobre México. Se abordan de Jos Pueblos de Oaxaca), del movimiento popular liderado
temas de manera original, como el papel de la imaginación y el entonces por AMLO (Andrés Manuel López Obrador), y del
ritual, las llamadas redes sociales y su impacto en el desarrollo movimiento LGBTITI (Queer).
de la protesta, el orden policiaco en el espacIo manifestante, y el **'
papel de los medios de comurucación. Son en efecto temas de En el epígrafe de este texto, el poeta mexicano José Emilio
actualidad que m.i.ranla ptotesta desde la correspondencia en- Pacheco menciona que cada ola -cruzando o no el Adántico-
tre el ritual manifestante y el petjOrnJaflce político, la innovación quisiera ser la última. No es nuestra intención que sea aquí el
de los repertorios de la mm"Ílización, no únicamente en su es- final de ese vaivén permanente, sino al contrario, decimos con
tructura, sino en sus redes digitales. El papel del espacio urbano

26 27
el poeta: ¡adelantel porque aún hay mucho trecho que recorrer
y muchas olas ondulantes en las bocas de sal y arena. Por eso El proyecto Pllap.alMéxico/UAM analizó detalladamente nue'"e
muchas organi7.adas por distintos sectores sociales en la Ciudad
mismo, esperamos que los lectores ,"can en este libro una invi- de México enut: 2008 y 2011. Cuatro de ellas fueron la m:arch.a
tación a seguir en sus múltiples viajes de indagación. Crecmos estudiantil de 2008, una concentración del movimiento de AMI.o
en efecto que éste puede servir para acrualizar y adoptlr nuc- en noviembre de 2008, Itts muchas sindicales de junio de 2009, y
la marcha l.GtrnTt de julio de 2010; asimismo, se estudiaron cinco
vas maneras de pensar la protesta, diferentes formas de mirar
manifestaciones colaler.l.les más (estudi.antil 2009, "Movimiento
los movimicntos sociaJ.esdesde la multidimensionalidad, y un por la soberanIa alimentari.a y energética, los derechos de los traba-
esfuerzo único internacional que suma al análisis experiencias j.adores )' las libertlldes democráticas" en enero de 2009 )' 201 O; l.as
de mo,'¡¡¡zación en diversas partes del mundo. mo\.¡]izaciones de.! Sindicato Mexicano de Electricistas, SMll, entre
2010.2011,)' la marcha "Por la paz" dUr.l.nte 2011). El proyecto
Pal.apll/México/UAM cuenta con un hlo¿ donde se encuentra una
Cuadro no. 3. Palapa/M6tieo/UAM
formidable base de datos de estas marchas organizadas por el tipo
El proyecto Palapa/Méxíco/liAM es la secci6n mexiC:tn:a de un pro- de metodología emplearla. Se cuenra con registros y repones et-
yecto internllcional con sede en Franci3., que tiene como objetivo nográficos; encuestas y estadísticas básiCll.s de las manifestaciones;
principal estudiar disOntlls expenenws latinoamericanu de La p2r- seguimiento de piensa escrita, radio y tv; entrevis!2s fugaces, a pro-
ticipación política. PlIbpa es e1ncrúnimo de Pf'O((JJIIJ,1 adntrt latir.rr fundiclad r de seguimiento con plU"ticipanles de las mo\;¡i..uciones;
amlritains ti, la partiripation po/ilir¡"', proyecto financiado por d prrJo análisis cartogdlico (espaci:ilidad de las manifestaciones); llrchivo
tpJf!1l11t Sritnm HIl111aintltI Sada/tI EtlitiM 2007 de la A~nrf NatitJnall de imágenes (fOlOgdliclls}' de "ideo); así como informació.1l deta-
ti! la &dNrrht (ANk) }o e1IRO de Fr.l.nci2. La coordin2ción ~nenl del Ihda y amplia del contexto soOo.wbano, político y cultual.
proyecto estlÍ a cargo de Camille Goirand (Universiclad de Lille 11,
Fn.nw). La coordinación de Palap:l./MéxíCO/UAM h2 estado II c:ugo

de Hélene Combes (0lRS, OU'SScience Po) y Sergio Tam2yo (UAlol-A).
El objetivo de la investigación de PaIap3/México/UAM e~ ll.nnlizu
la participación ciudadana entendida en su expresión política tnns-
gre~va. De esta manern se ha considentdo a 12oudadarua un2 posi.
ble entrada al estudio de la acci6n cole<:Uvu, del activismo político y
los moV'imiento~ sociales. Se trolla de observar la pacticipacián polí-
tica por'medio del anilisis multidimensional, que se adviene en su
expresión pluml tanto teórica como mctorlo16giclI, tomando como
unidad de obsen.-ación una forma e~pecifica de acción colectiva
contenciosa: la marcha (pigenet y Tartakowsk)", 2003).

28 29
Bibliografía

Agrikoliansky, Erie. "Carrieres militantes et vocation a


la motate:
les militant~ de la LDH daos les années 80", Rtvuefranf'aúe
de sama po/dique, 2001, vol. 51, núm, 1-2, pp. 27-46.
Mal, Amin YThomas Pierret (coords.). Au f(l:ur des r!voltes arabes.
Pans, Armand, Colin, 2013.
Allal, Amin. "Trajectoires 'révolucionnaires' en Egypte"; Rev1Ie
franfaise de sciencepolitiqm. 2012, vol. 62, núm. 5~6,pp.
821~842.
Álvarez, 50m2, Evelina Dagnino y Arturo Escobar (coords.).
Cultures rf Poltlics. Po/iljes o/ Cultures. Boulder, Westview
Press, 1998.
Auyero, Javier. Política de los pobres. Buenos Aires, Manantial,
2001.
Bauman, Zigmunt. "El 15-M es emocional, le falta pensamien-
to". En kaosenlared.net, http://www.old.kaosenlarcd.
oct/ noticia/ zygmun t-bauman-15-m-emocional- falta-
pensamiento, 2011, consultado ellO de marzo de 2012.

Béchir Ayan, ?vlichael, Vincent Geisser y Abir Krefa. "Chro-


ruque d'une révolucion [presque] annoncée", L'Année du
Maghr~b (en linea), VII, URL: http://anneemaghrcb.re-
vues.org/ 1287; DO!:l 0.4000/ anneemaghreb.1287, 2011.

31
Fillieule, Olivier. "Proposiuons pour une analyse processuelle
Bennani-Cmaibi, Mounia y Olivier Fillieule. "Retour sur les si-
tuations révolutionnaires arabes", RellUefranfaise de science de l'engagement individuel", ReNfe franfaise de saellccpoli-
p,litique, 2012, voL 62, núm. 5~6, pp. 788~789.
tique. 2001, vol. 51, núm. 1-2, pp. 199-215.

Calderón, Fernando. Afotimientos socialesy poJítim. Lz década de Jos ----o S /ratégie de fa rile. París, Presses de Sciences Po,
ochenta en 1...Dtinoamén"cd.México, Siglo XX1, 1995. 1997.
----, Eric Agrikoliamky e Isabelle Sommier (coords.).
Castells, Manuel. Networks o/ Qutrage and Hope. SociaJ movements
Pmser lu mOlmements sociatix. Pans, La Découverte, 2010.
in the Internet age. Cambridge, MA., Polity Press, 2012.
Geoffray, Marie-Laure. Grmtestera Cl/ba. París, Dalloz, 2012.
Combes, Hélene. "Camper au ca:ur du pouvoir. Le plantón
post-électoral de 2006 a Mexico", Rel",e intl!rnanonaJe de Goirand, Camille. "Mobilisations et répertoires d'acuon co-
politiqm comparte, 2010, vol. 17, núm. 2, pp. 53-71. llective en Amérique latine", RCl'lfCinternatiolla!e de;bolitiqllf
_____ ..':Aportes recientes a la sociología de las movilizacio- comparée, 2010, vol. 17, núm. 2, pp. 7-28.
nes en Francia", Troces, México, 2001, núm. 39, pp. 79-83. Goodwin, Jeff yJames Jasper. Tbe slltia! motJemmts reatl"r.Ma1den,
-----y Olivier Fillieule. "Repression and Protest. Struc- Wiley-Blact..\vell,2008.
rural Models and Straregic Inreractions", &Vl/C franfaise Hmed, Chourki. "Réseaux dormants, contigence et strilctures.
de scima politiqlle (english), 2011, vol. 61, núm. 6, pp. 1-24. Geneses de la révolution tunisienne", Rel'll(;,/rtlllfaise de
----, Choukri Hmcd, Lilian Mathieu, Johanna Siméant ,~ samce politiqJfe, 2012, vol. 62, núm. 5-6, pp. 797-821.
e Isabelle Sommier. "Observer les mobilisattons", PoJi- Hipsher, Patricia. "Democratization and the Decline of 1Jrban
t¿", 2011, núm. 93, pp. 7-27. Social Movements in Chile and Spain", Comparatit'c Poli/ics,
Delia Porta, Donatella y Michae1 Keating (coords.). Approaches 1996, vol. 28, núm. 3, p. 273-297.
and fmtbod%gies in the socia! sámees: a p/uraJist pmpertitJc. Irazábal, Clara (coord.). Ordinary plauso Exlraordinao' El'ell/s.
Cambridge, Cambridge University Press, 2008. New-Yotk, Routledge, 2008.
El Chazli, Yousse£ "Sur les sentiers de la revoluciono Comment Jasper, James M. The Arlo/ Afora! Protesto Chicago, Chicago
des Egyptiens (,dépolitisés» sont-ils devenus révolution- U niversity Press, 1997.
naires?" Revue /ranfaise de saena po/itique, 2012, vol. 62,
López Gallegos, Alejandro, Nicolasa López-Saavedra, Sergio
núm. 5-6, pp. 843-866.
Tamayo y Ricardo Torres Jiménez (coords.). 1ó lit) estJfve
Escobar, Arturo y Sonia )Jvarez (coords.).TlJe tnaki1lg o/ soda! ahípero !lOo/fIl'do.La protesta en estffdio. México, Universidad
fJfOl'elnentsin La/in Amertia. Oxford, Westview Press, 1992. Autónoma l\fetropolitana, 2010, (colección Abate Faria).
Favre, Pierre (coord.). Lz nlanifestation. París, Presses de la McAdam, Doug, SyelneyTarrow y Charles Tilly. p)'llomics of
I'NSP, 1990. Conten/iou. Cambridge, Cambridge Ulliversity Press, 2001.

33
32
el ci Alberto. "Movimientos
sociales contemporáneos", Tilly, Charles. ~(Réclamer Viva Voce», Cultures et Conj/itJ, 1992,
M uCA'nuafio de espados "manos. México, 1997, pp. 203-21.8. núm. 5, (en línea) URL: http://conflits.rev1..lcs.org/in-
. Franeis Geoffrev Pleyers y Sergio Zermeño (coords.). dexl43.html
Mestrtes, , .'
Uf movimientos sactales de lo loml o lo global Barcelona, Turner, B. "La ciudadanía árabe: la Primavera Árabe y sus
AnthropoS/W •.!Il-A,2009. consecuencias no intencionales". En Sociología Hútón"ca,
. t M. et D. T artakowsky. "Les marches en France au"
2012, núm. 1029-53.
Plgeoe , , '1
}{LXe et XXe siec1es: recurrence et metamporp lOse Wickham-Crowley, Tímothy y Susan Eckstein. "Economie et
d'une démostration collecti\'e". En Le }Vloul1rment S orial sociologie du militantisrnc et des répcrtoircs des mouye-
núm. 202, janvier-mars 2003, pp. 69-94. ments sociaux récents en Amérique latine", ReI'J/e in!erna-
. • t Johanna. La callse des Jans-papien. París, Presses de tionale depolitique comparée, 201 0, vol.17, núm. 2, pp. 29-52.
SUllean
Seiences Po, 1998.
Timothy. Bl'foming a Rn'oJlItionary: The DfjJuties o/ ¡he
rae k ett , .
Fmlc!J Na/fonal Assemb!)' ond the Emergence of a Re/lo/nIlo-
nary Culture (1789-1790). Princeton, Princeton University
Press, 1997.
'Tamaro, Sergio. Critica de la Ciudada"fa. México, Siglo x...•'\] y
uAM,2010 .
. Espacios Ciudadanos, la cultura política de la ciudad de
~£'O. México, Frente del Pueblo, Sociedad Nacional
de Estudios Regionales, A.c., Unidad Obrera y Socia-
lis"" 2002.
y Nicolasa López-Saaverna (coords.). Apropiadon
---;;;ica del espado público. ~iradas, e:nográfico.: de los cierres
de campaila riedoral en Me.'C1co.MCX1CO, Instltuto Federal
Electoral y Universidad Autónoma Metropolitana, uni-
dad Azcapotzalco, 2012.
" Sidney. E/poder en movimiCllto. Madrid, Alianza Edito-
Tatro'l:., .
na!, 1997.
... Chnstophe. Emotions ... Alobilisation! Paós, Presses de
Trauu,
Sciences Po, 2009.

3S
]4
1

Primera parte
Pensar la protesta

J
CAPfTULO 1

Estudiar las marchas. Balance y


perspectivas a partir de veinte años
-.
de investigaciones
Por Olivier Fillieule1

LA MARCH •.••. UN HECHO SOCIAL TOTAL

La marcha constituye hoy en día una forma de acción política


reconocida, tanto por_parte de los que recurren a ella como a los
que apunta: los actores políticos, el empresariado ... , y 1:1opinión
pública. Como forma de expresión política, remite a un universo de
prácticas múltiples pero no infinitas, codificadas y rutinarias pero
,capaces de transformarse, históricamente constituidas y cultu-
talmente delimitadas pero no siempre en evolución. Y como
cada modo de acción política, su historia no puede ser separada
de las coyunturas que las produjeron y que han acompañado su
progresiva institucionalización (Tilly, 2008).
La marcha, concebida como toda "ocupación momentánea
por varias personas de un lugar abierto público o privadó y
que comporta directa o indirectamente la expresión de opinio-
nes políticas" (Fillieule, 1997: 44) se despliega en el mismo te-
rreno e¡ue los séquitos procesionales, religiosos, corporativos o
...- festivos, que es también el de las insurrecciones, motines o agru-
paciones. Ella recurre a veces a los primeros, pero se distingue
bastante claramente de los segundos. Según Charles Tilly (1986),
pertenece al repertorio de acción colectiva que se asienta en
medio del siglo XIX, en una sociedad mercantil marcada por

I Director del Centro de Investigación sobre ACCiónPolític~ de la Unlyer-

sidad de Lausanne.

39
el triunfo de la revolución industrial '1ue contribuye a que ms
acciones locales y dirigidas por las élites, que pre\ralecían hasta
entonces, den paso a acciones nacionales y autónomas, y que
T entrada de un hotel). Lo que excluye los desfiles de talleres a
calleres al interior de una empresa en huelg2 o los nútines polí-
ticos cuando sc llevan a cabo en salas o en un espacio cerrado
toman entonces fuerza a partir del momento en que pasaron
la página de las rebelcllil.s y re~tOlucioncs. Las insurrecciones,
motines o agrupaciones se caracterizaban por su relación de in-
II (Cossart, 2010). Desde este punto de visu., el plantón de pro-
test:l constituye una forma de manifestación, si pensamos cn la
ocupación durante V"ariasSClrU\nasde la plaza Tien An Meo en
mediatcz con sus causas u objetivos (espacial y temporalmente Beijing en 1989 o en i\'[éxico en la frecuente ocupación de la Plaza
ligados) y sc desplegaban con frecuencia cn el lugar mismo de de la Constitución en la Ciudad de México o en el plantón en el
la injusticia denunciada o cerca de la \"i,'¡cnda de sus autores, Zóc:uo de Oaxaca durante un fuerte mo\-;miento de oposición
muchas veces con violencia. La marcha, que c.xpresa exigen- democrática al gobierno local en 2006. El plantón constituyó
cias al mismo tiempo que afirma la identidad dd grupo que también el modo de acción privilegiado del movimiento de
las promueve, introduce, al contrario, una rdación distanciada
t los indignados y Occupy, empezando con el de la Puerta del
con el tiempo de la política que deja de ser el de la inmcdiatez Sol en r..'ladcid (15 de mayo de 2011), luego Srntagma Squarc
y de la urgcncia para convcrtirse en el del giro posible r trata en Atenas, Pla91 de Catalunya en Barcelona, Bule\-"arRotschild
de mostrar su fuerza para evitar la ''¡olencia. Supone la existen- en Tel A\-;v, seguido promo por Occupy Wall Street en Zucco-
cia de organizaciones dotadas, si no es de una estrategia, por lo ni PaLk Y en más de 70 grandes ciudades de Estados Unidos.
menos de una capacidad relativa para contener lo que deja de Finalmente, en Egipto en la Plaza Tahrir, en la Casbah de Tu-
ser una masa, de regímenes políticos dispuestos a admitir su nes, en Taghyir Square en Sanaa, en el Pearl Roundabout en
especificidad o por lo menos la e:cistencia de una esfera públi- Manama pero también en Benghazi sobre Al-Shajara, en Tripoli
ca, y privilegia la cercanía con los lugares del poder o cualquier sobrc Grecn Square y en Siria en Dema (Omari ?>O.[osque),en
Otro lugar que pueda contribuir a llamar la atención. Así se Homs (Clock Square) y Damas (Abbaseyeen Square), el plantón
asentó Ompy Wirconsin en febrero del 2011 dumnte su mar- fue la forma privilegiada de la contestación.
cha y luego su ocupación de la plaza del Capitolio, mientras Segundo, la t.xpruividad. Cada marcha tiene como principal
que Oa7If!Y U7aIJJ"rttl, desalojado del barrio de las finanzas, dimensión la exprcsnridad, para sus participantes y para sus
públicos, mediante la afirmación ,risible de un grupo y la visibi-
organizaba en noviembre de ese mismo año una marcha hasta
lización de demandas sociales. Este criterio permite excluir las
Washington antes de que una nueva marcha apoyad.'t por las
agrupaciones de masas heterogéneas, sin principio unificador
organizaciones sindicales y movimientos de desempleados se
(una agrupación de consumidores un día de merc..1.do,por ejem-
organizara allá, con la consigna "¡recuperemos la capital!".
plo),pero también acciones poütic.1.Sque aspiran a la discreción
o incluso al secreto. Este segundo criterio está estrechamente
LA,. MARCJlA RRt.1I1<ESIEMPRE A POR LO MENOS CUATRO
,"¡nculado con el primer criterio, en la medida en '1ue el lugar
ELEMENTOS
abierto condiciona la expresión dirigida hacia el exterior.
Primero, la ompaaón momentánea de IlIgaru jUico.r nbirrlo.r, que Tercero, el mímtrO dt parlicipanlu. En la medida en que no
sean públicos (la calle) o pri\"ados (una galería comercial, la existe una forma de determinar sociológicamente a partir de
cuántos una agrupación de individuos es susceptible de actuar

40
¡
41
j
colectivamente, es inútil fijar un umbral arbitrario. Esta ob- Mas allá de estos elementos de definición, lo que hace en
servación tiene como objetivo llamar la atención sobre la ne- el fondo la manifestación es la interacción a la vez concreta y
cesaria distinción que tenemos que operar con la variedad de simbólica entre varios tipos de actores, sea directamente pre-
los modos individuales de acción política, al mismo tiempo sentes, sea implicados a distancia, lo que Pierre Favre, en la
que reconocer la porosidad de 11s fronteras (Siméant, 1998; introducción de su libro pionero sobre la manifestación, llama
Bennaní-Chraibi, Fillieule, 2003). el "momento manifestante" (Favre, 1990: 20, véase figura 1.1)
Cuarto, la naturaleza poJítim de la demo.rlracióll. Este úlcimo
criterio es a la vez.delicado y central. Un número importante de Figura 1.1: "el momento manifestanre", Favre, 1990:20.
eventos a primera vista no politicos pueden ser el signo de una
crisis sociopolitica o la ocasión de su expresión, como lo mostraron
numerosos trabajos sabrda tergiversación de los cenmonialgathen"ngs
~os encierros políticos), el garnberrismo o los "motines de
suburbios" (Waddington, Jobatd, King, 2009), pero también,
de forma más inesperada, en la politización de desfiles festivos
Oobard, 2006). Por eso, y por el momento, consideremos que
la marcha tiene que Irad!lt7m por o llevar a la expresión de rei-
vindicaciones de naturaleza política o social. Desde esta pers-
pectiva, la..naturaleza política de la demostración puede tanto
ser,intencional como derivada, o sea no directamente percibida
por los protagonistas.
Finalmente, hay que pl'ecisar que seria dificil aceptar, al con-
trario de lo que se hace a veces, un criterio morfológico, 10 que
equivaldtía a relegar la marcha sólo al desfile en la calle. Prime- En el espacio físico que los reúne, los primeros aetoies a
ro, porque el desfile contemporáneo en la calle es el producto los cuales pensamos son los mismos manifestantes, que .cui- ,
de un largo aprendizaje, el punto de llegada de un saber hacer daremos no tomar como entidad indivisa. Si, para retomar 1

lentarnente consolidado del cual queremos j ustnmente dar cuenta. una declaración esclarecedora de Tilly, "con respecto a las
Segundo, si el desfile enla calle constituye la matriz de la marcha, manifestaciones, tenemos la costumbre de presentarlas cúmo
representa la mayoría de las \'eces un solo elemento dentro de expresión de la voluntad de un grupo bastante bien definido:
secuencias de acción que reúnen entre otras cosas la agrupación manifestaciones de ex combatientes, de alumnos de enseñanza
estática, la barricada, el cordón filtrante o bloqueante, los sil in, media-superior, de habitantes. etcétera, [... ], esta presentación
di( in y otros kiss in (McPhail, 1991; Fillieule, 1997). Tercero. los falsea la realidad de dos maneras fundamentales~ primero, por-
modos de acción se entremezclan al sucederse en un mismo que (cada animador de manifestación lo sabe) la acción de los
impulso. Los desfiles frecuentemente terminan seguidos por manifestantes resulta del esfuerzo de construcción muchas
agrupaciones, y mur a menudo es en este momento que todo veces penoso que abarca en sí mismo, usualmente, un largo
cambia y es cuando se producen los incidentes.

42 43
1
ajuste: segundo, porque cada manifestación tiene por lo menos dos sentidos del término: hacerse conocer, por una parte, r
cuatro dimensiones: la gente en la calle, el objeto (por lo gene- convencer por otra parte. Estos públicos son tamo los tran-
ral un símbolo, un organismo o una personalidad), los espec- seúntes, los espectadores que vinieron para asistir a la mani-
tadores inmediatos y la base social de la cual los manifestantes festación, como la clientela de los medios de comunicación
pretenden enunciar los sentimientos" (filly, 1986: 227). Más expuestos a la "manifestación de papel" (Champagne, 1990)
precisamente, distinguiremos ]o~ organizadores de la manifes- mediante la presencia de los periodistas de agencia, de la prensa
tación, presentes o no en el terreno}' los que la encuadran (los escrita, de radio y de televisión. Ella entrega su descripción
servicios del orden) de los simples participantes; los diferentes de los hechos, reúne, retraduce, particularmente por un trabajo de
grupos a \'eces opuestos los unos con los otros, más allá de la st:lección, las tornas de posición y las interpretaciones de los
causa que parece puntualmente reunirlos, la llegada eventual distintos actores presentes al mismo tiempo 'lue las de otros,
de contramanifestantes, ellos mismos tan heterogéneos como generalmente autorizados a emitir una opinión: intelectuales,
sus ad\'crsarios. Estos manifestantes}' contramanifestantes, científicos, autoridades políticas Oreligiosas, nacionales o inter-
según los blancos 'lue se dan y los lugares que ocupan, pueden nacionales, actores económicos, grupos de presión. encuesta-
encontrarse materi"limente en presencia de los que interpelan, dores que se apoyan en la recolección de la "opinión pública",
patrones y empresarios, hombres o mujeres políticos o políti- antes o después del e\'ento, o incluso durante el e\'ento en el
cas, funcionarios, grupos a los cuales se enfrentan. No obstante, caso de las investigaciones Uevadas a cabo en el momento de
en la mayoría de los casos, la interacción entre manifestantes r los desfiles. A esto se añaden desde hace algunos años la utili-
blancos de la mm-i!i.zación en el terreno está reguL-tda,~egún zación de nuevas tecnologías de comunicación (1"ICS) como el
modalidades extremamente vambles dependiendo de las cir- Internet, en particular bajo la forma de \.ideos }"sonidos (por
cunstancias, por reprcsent"'lOtcs de la fuerza pública. Policías ejemplo en Yourube) pero L'lmbién de medios sociales como
urbanas}' de tránsito, policías municipales a \reces, fuerzas es- Facebook y Twitter. Un fenómeno mayor que conoció unl'lde
pecializadas del mantenimiento del orden (carabinieri en Jtalia, sus primeras traducciones espectaculares en 1994 fueron los
gendarmes móviles y CRS en Francia, cuerpo de granaderos Zapacistas de Chiapl'ls en México, cuando decbraroo la guerra
en 1'léxico), guardias civiles o ejército regular, pero también al gobierno mexicano para coincidir con la firma del Tratado
bomberos, milicias privadas y agentes de servicios de inteli- de Libre Comercio de América del Norte (n.r.AN).
gencia. Estas fuerzas de mantenimiento del orden se ubican Recalcar la multiplicidad de los actores presentes y la com-
genem1mcate bajo el control de las autoridades políticas. Sin plejidad de las luchas de sentido que se llevan a cabo en varios
embargo, en situación de crisis aguda, en particular cuando la niveles en la interacción r su interpretación, no tiene que hacer-
legitimidaddel poder civil ya no es totalmente asegurada, ocurrc nos oh'.idar que todo ello es posible sólo a partir del momento
que el ejército o milicias priYadas actúen de manera más o en el cual un acuerdo más o menos general se dibuja alrededor
meDOSautónoma, por cuenta propia. L.'lactitud cambunte dc de un sentido compartido de 1:1.situación. Este sentido com-
las fuerzas armadas en las revoluciones tunecina}' egipcia lo partido cs el mejor indicador de lafijación rtlat1tJ(] de esta forma
ilustra. de lucha política, }'por 10 tantO de reglas del juego cJo.-plicito e
La manifestación finalmente se Ile\ra a cabo en presencia implícito (marco legal, usos), nutridas en particular por una
de públicos ypara públicos a los cuales se trata de llegar en los

I
44 45

1
r
historia manifestante y cultura de protesta, con sus gestos espe- esta forma un despliegue en el espacio público habiroalmente
rados, sus golpes predecibles y sus siempre posibles sorpresas prohibido (Geoffray, 2011). En otros términos, en la arena de
y desajustes. El recurso a la manifestación, al igual que a otros los conflictos sociales, las instituciones y los procedimientos
formas de acción política como la huelga o el boicot, remite son más lábiles y más débilmente instituidas que en la mayoría
entonces a inscribirse en una arena de conflictos sociales, o sea "un de las demás arenas políticas (judicial, mediática, etcétera).
sistema organizado de institllcioneJ; de procedimimtos y de adores Por otro lado, si históricamente la manifestación remite
cuya propiedad es la de funcionar como un espacio de llamada, sobre todo a un registro de acción dominado, o sea que implica
en el doble sentido de expresión de una demanda de respuesta actores ubicados en una mala posición en las relaciones de
a un problema y, en el sentido judicial, de recurso" (Neveu, fuerza, es truÍ.scomplicado asevera.rlo en el periodo contempo-
2011: 17-18). El despliegue de este sistema de instituciones, ráneo y particularmente cuando se adhiere a una perspectiva
de procedimientos y de actores en la interacción manifestante comparativa. El efecto más neto de la institucionalización del
está marcado por dos elementos esenciales demasiadas veces recurso a la calle, al mismo tiempo que la diseminación y la
olvidados. diversificación de los repertorios de acción, es haber vuelto le-
Por un lado, la manifestación permanece de hecho en una gítimamente disponible este modo de acción ~ desde luego de
relación no contractual. Basta a veces que un actor cambie manera variable según los regímenes políticos - para todo un
unilateralmente las reglas del juego para que se le niegue a la conjunto de grupos que 110 hubieran querido o podido, usarlo
marcha su estatuto o su legitimidad, cuando ambos parecían antes. Si la cantidad y la cualidad de los recursos producidos
establecidos. Así, el17 de ocrubre de 1961, cuando el Estado en la arena de los confLictos sociales se revelan útiles, o 111cluso
decreta que una manifestación, a pesar de un ostensiblemente necesarias para tales o cuales actores, entonces ellos recurren
despliegue en formas comúnmente admitidas, es una "opera- también a la marcha independientemente de su posición en
ción de guerra contra la Federación de Francia del Frente de otras arenas y de su grado de acceso a otros recursos. Es lo
Liberación Nacional argelino y lo trata como tal ... " Lo que que ocurre, sin duda alguna, cuando gobernantes usan de la
vale para el Estado vale también cuando manifestantes dejan, demostración de masas para hacer "'1sible el apoyo popular del
todos o por partes, de autocontenerse. Así, en 1952, durante cual pretenden beneficiarse frente a l.ma desaprobación en las
la manifestación organizada por el Partido comunista francés urnas, a elecciones faL"eadas, sin competencu, o aún cuando
contra el general estadounidense Ridgway en "''1sitade Esta- hay una ausencia de elecciones.
do, cuando surgen los "alborotadores" a partir de los años Es todavía el caso, con una lógica distinta, cuando actores
1970 o cuando manifestantes apelan a códigos exteriores al que por lo demás no carecen de acceso a las a[(:nas instirocio-
sistema consensual. Ciertas manifestaciones, prohibidas por nales están puestos en tela de juicio con éxito por grupos que
h Constitución, pueden al inverso verse autorizadas por los se expresan en la arena de los confLictos sociales, al apoyarse
poderes públicos después de calificarlas con otros términos. entre otras cosas en el recurso de la cantidad de participantes
Así, en 2009 en Cuba, el ministro de la Cultura decide ratificar o de la escandalización. Los primeros a veces tienen que llevar
la autocategorización de un grupo de artistas a iniciativa de a cabo la lucha en el mismo terreno. Es así que los promo-
un "happening artístico a favor de la ecología" para tolerar de tores del derecho al aborto, después de haber obtenido en el

47
46

1
mundo desarrollado una legislación a su favor., tuvieron que el19 de mayo de 2010, fecha en la cual el ejército da el asalto,
voh-cr a la calle frente a los adversarios de la libertad de ele- provocando por lo mellas 16 muertos. En tota!, la sucesión de
gir. Más globalmente, en un clima político donde prevalece ~I marchas, ocupaciones }'motines en Bangkok r varias ciudades
discurso sobre la crisis de la representación r el fracaso de las éli- de provincia deja como saldo por lo menos 85 muertos y más
tes, tanto la fueC7.adel número de participantes como la esce. de 2 000 heridos. Las elecciones legislati,.as de julio de 2011,
ni6cación de la participación horizontal de cada uno al destino Juego de L1. disolución por el rey, ven triunfar el Pheu Thai
de todos, constituyen sin duda alguna armas preciosas de las (partido para los Thai) dirigido por la hermana de Thaksin
cuales los actores más dotados en recursos tienen todas las opor- Shinawatra.
tunidades de apoderarse. En Senegal, el presidente Abdoulaye Wade, en el poder
Todos estos elementos son cent:.ralespara entender cómo desde el año 2000, intenta en junio de 2012 promulgar una re-
y por qué la marcha está en el centro de numerosos conflictos forma constitucional que le permitiera una tercera reelección,
políticos contempodneos en vanas zonas del mundo. Vea. al mismo tiempo que colocaba a su impopular hijo a la cabeza
mas tres ejemplos tan diversos como impactan tes. del Estado durante las elecciones de 2012. Ante este golpe de
El 19 de septiembre de 2006, la junta militar tailandesa, fucr7_'\.una inmensa marcha se lleva a cabo en Dakar parn opo-
encabezada por el general Sondu Boon)'arlltglin fomenta un nerse a los proyectos del presidente. La marcha es convocada
golpe de Estado contra el primer ~inistro Thaksin Shin~wa~. por el colecti,'o 'ero en a marre" (Ya basta), creado en marzo
Ratificado por el rey. el golpe ocasIOna una nueva ConStltuClon del mismo año por periodistas militantes y un grupo de mú.
con el propósito de asegurar el regreso a b democrnci ..\. Un sica rap de Kaolac. El mo\'imie-nto, que se dio a conocer pri-
referendo la aprueba cl19 de agosto de 2007 r. en invierno, las mero durante el Foro social mundial que tuvo lugar en Dakar
elecciones legislati,'as vuelven a llevar al poder a los antiguos en febrero inspira la creación del t••.IO\;miento 23 de junio (el
partidarios de Thaksin Shinaw3tra. Sigue un periodo de distur. M23) que concent:.ra las nwnerosas rei,-indicaciones de la po-
bios, la junt •., t:.rarandode desacreditar a los primeros ministros blación ante la corrupción generalizada, los cortes de luz cada
sueesi,'os. hasta que el 15 de diciembre de 2008, la Asamblea, '-ez mñs frecuentes y las inundaciones. \\lade rctroccde y retira
bajo la presión de manifest ..,cioncs organizadas y financiadas su proyecto. Alguno~ meses después, vuelvc a la carga al decidir
por la Alianza del Pueblo para la Democrncia (PAn), elige un candidatearse a la presidencia, a pesar de que la Constirución
oponente a Thaksin como primer ministro. Empieza entonces no le permite un tercer mandato. Reanudan las marchas con
un periodo de intensos disturbios marcado por el enfrentamien. más fucrza, n pesar de la durn represión, en particular en los
to de los defensores de la junta Oas"camisas amarillas" del P•.•• o) suburbios de Dakar. Es común que se rctomen las rcferencias,
y los partidarios del Thaksin Oas"camisas rojas" del UDD, Frentc
por parte de ciertos actores}' comentarisL'ls, al movimiento de
~acional unido para 1.-1 democracia y contra Loldictadura). Des. los indignados en Europa y Est.'ldos Unidos, así como a la si.
pués de una manifestación gigantesca en Bangkok, ~cia e~14 tu:tción griega y por supuesto a las revoluciones ámbes.la con-
de marzo de 2010 un plantón en el centro de la caPlt.'l1(Slam signa <~ en a marre" resonando en particular con el uL.'Í.rgate"
Squar~, Trade Cenrer) que se transforma rápidamente en cam- tunecino r egipcio, el mismo nombre del movimiento de opo-
pamento atrincherado. Esta !=ituaciónde ocupación dura hasta sición (M23) inspirándose en el mO\.imiemo del 20 de febrero

48 49
1,,
(tv.I20) en Marruecos. Las elecciones. de finales de febrero y momento, Putin y los dirigentes de Rusia unida cambian de
principios de marzo se traducen en -la derrota del presidente estrategia, e intentan oponerse a él en el mismo terren-o, al
saliente a favor de uno de sus antiguos_puntales y, a pesar de un organizar mítines con conciertos gratuitos y contra manifesta-
fraude masivo, significa el final de l~ ~g¡tación en la calle. ciones de apoyo al poder. Acorde con los relatos de varios pe-
En Rusia, es también en un contexto de elecciones mar- riodistas, muchos manifestantes pro PuM en febrero de 2012
cadas. por el fraude y la corrupción que el recurso de la marcha habrian sido reclutados, fuertemente alentados por su patrón
les parece a los oponentes el arma-más eficaz. Tres semanas. o jefe de servicio. L;'l oposición denunció de inmediato este
después de las legislativas del 4 de diciembre de 2011 que re- simulacro, indicando que a maestros de la región y a funcÍona-
presentan una victoria decepcionant~ para el partido de Putin, nos les dieron instrucciones para que participaran.
yen la perspectiva de movilizar la oposición para las elecciones
presidenciales de marzo de 2012, miles d,: moscovitas bajan a t\'ll~TODO:; y E:;CAJ./lS DE ,iNALISI:;
las calles para proclamar su negación de la >-"Deltaal poder de Pu-
tin y exigir elecciones respetando las normas. En particular, el 24 La marcha es un hecho social complejo y multifacético. Su
de diciembre de 2012, cerca de 100000 personas se reúnen en estudio necesita variar los puntos de vista}' adoptar cieno plu-
las calles de Moscú (120 000 según los organizadores, 30 000 ralismo metodológico. En un libro recientc de síntesis escrito
para la policía). Semejan te concentración de protesta es inusitada, con una colega historiadora (Fillieule y Tartakowsh.--y, -2013),
por lo que incluso la prensa más timorata reconoce su im- recordamos el importante desarrollo de las investigaciones en
portancia, como el cotidiano M()sk()t'ski K()msolJJ()/elf que evoca este ámbito, en particular a partir de finales de los años 1980,
púdicamente el drspertar de fa J"()C"Íedad¿-¡vil. En b mente de los ofreciendo a los investigadores un amplio y diversificado con-
participantes como la de los análisis de los medios de comuni- juma de datos.
cación prevalece el modelo de la "rev:olución naranja" de 2004 Por un lado, el largo periodo histórico permitió pensar la
en ticrania. Para entender b moviliza.ción, hay que recordar que manifestación en términos de cultura política, }' examinar su éa-
el presidente Medvedev había anunciado a partir del 22 de di- pacidad de hacer circular y transmitir la historia tanto en la me-
ciembre, en su último discurso sobre el e.stado del país, que iba a moria viva de los participantes como en la memoria histórica de
tomar medidas para la elección de los gobernadores de prO\Tin_ las organizaciones. No es posible construir series estadísticas en
cias, facilitar la creación de nuevos partidos políticos, dar más semejante escala temporal en la medida en que las fuente~ son
libertad a la prcnsa y luchar contra la corrupción. Podo tanto, eminentemente disparatadas y a que 11. construcción de indi-
la policía maneja cautelosamente esU!-s.'xepetidas manifestacio- cadores cuantitativos por parte de Jos poderes públicos es un
nes, evitando cuidadosamente una represión demasiada directa fenómeno bastante reciente (después de 1968 en la mayoría de
y visible. A principios del nuevo año, et-movumento sigue cre- los países europeos). En cambio, para el periodo contemporá-
ciendo y se extiende a varias ciudades c.omo Magadán, Khaba- neo, el Protest Event Analysis (¡lEA), o sea el establecimiento
rovsk, en el extremo oriente ruso, Eka.terimburgo y nru..s ciu- de series más o menos homogéneas y seguidas de manifestacio-
dadcs de Siberia, lo que es inédito. Después de haber tratado nes en varios países de Europa continental y Estados Unidós,
el movimiento de protesta con dcsprecio y burh en un primer tanto por parte de historiadores como politólogos, permitió

50 51

J
1 base en encuestas por sondeos y, desde hace algunos años, en
iniciar con una reflexión comparada para entendcr cómo apa-
rece y se fija poco a poco este modo de acción, cuáles son sus métodos más sofisticados de recopilación de las opiniones en las
efectos supuestos en contcxtos institucionales y coyunturas mismas marchas 00 que llamamos Indi,-idual SURVEYS in Ra-
particulares, cuáles son finalmente los fenómenos dc nacio- llfcHNSURA) buscaron entender mejor la sociografia de las
nalización e internacionalización dc los repcrtorios (Fillieule, poblaciones manifestantes, sus motivaciones y su relación con
lo político, así como verificar si las prácticas de participación di-
2006,. para una síntesis crítica).
Otros autorcs e.""aminaronmás bien dlugar de la marcha recta eran exclusivas o venían al contrario a reforzar las formas
en el repertorio de acción)' las estrategias de los grupal; pro- más clásicas de participación como el voto o el militanrismo
fesionales o sociales o con respecto a los poderes públicos sindical y partidista (Fa\'re, Fillieule f Marer, 1997; Van Aelst
y Walgrave, 200f; -Fillieule tI a/.. 2004; \'éase Fillieule v B1an-
(Lynch, 2010). OtrOS todavía se interesaron en la manera en
que los Estados y las fuerzas poliáacas elaboraron histórica- chard para una cótic; de la gen~li7.ación y sobre uso cÍeestos
mente cuerpos de doctrinas, reglas prácticas y formas de actuar métodos).
El reciente desarrollo de los INSURA permitió reducir un
que contribuyeron a la construcción de este modo de acción
(véase para una síntesis Fillieule y Della Porta, 2006). ángulo muerto, al rcubicar el centro del análisis en el actor
Por lo que se refiere a las aproximaciones monográficas, individual, los motivos de su involucramiento, L1. racionalidad
permiten preguntas Yrcspuest.'1smuy distintas. Lainscripción de de sus comportamientos en situación y los efectos de .socia-
la marcha en la ciudad y sus e,olucioncs (Robcrt, 1996, so- lización de la participación. lvluchas interrogantes claramente
bre la ciudad francesa de L)'on), permite analizarla como un plameadas por los trabajos inscritos en la corriente del com-
modo de construcción del espacio social y examinar sus rela- portamiento colecti\'o, pero el triunfo de los acercamientos
ciones con la simbólica o su capacidad para transfor~r los cstructuralistas vinculados con el moddo de la mo\-ilización
lugares en espacios en el sentido que le da i\1ichel de Ccrteau. de los recursos y luego de la conlrnliollI poli/icI impidió dumnte
o s~ un '1.ugar pracuOldo", indisociable de una "dirección de mucho tiempo vohoer a hacer tales planteamientos.
la c.<cistencia",y sobre todo especificado por la acción de "III- Otro ángulo muerto de la imoesogacióncontempocinea tie-
jrloI históricos", en la medida en que un "movimiento parece ne que ver con el hecho de que la march~, como forma de ocu-
siempre condicionar la producción de un espacio}' \-incularlo pación del espacio concreto, ha permanecido poco investigada.
con una historia"_ Monografias como las dedicadas 20117 de Como lo escribc Lambelet en la introducción de un número
octubre de 1961 (House y Macmaster, 2006) o al8 de febrc- reciente dc tthnographiq/lfI.org (2011): "las concentraciones y
ro de 1962 (Dewerpe, 2006) contribuyen a una historia del las formas que toman no se reducen a su organización previa,
Estado y de los grupos políticos. Los csrodios monográficos ni a los intentos de conducta regulada cuando se llevan a cabo.
son igualmente los únicos que permiten una aproximación Igualmente, no se reducen a los discursos (escritos)' orales)
antropológica de la marcha, aproximación abandonada como que suscitan, sea de los actores involucrados en la acción o
ninguna, en beneficio de escasos intentos de análisis ctnográ- de obset\'adores exteriores". En otros términos, r a pe::;arde
ficos de los emblemas y las escenografias. escasas y valiosas excepciones (Lofland, 1985; McPhail, 1991),
Finalmente, en la perspectim de los estudios de p:urici- la marcha es mur pocas .••• eces investigada por sí misma.
pación política, numerosas iovesti~ciones, generalmente con
53
52
Ahora bien, el desfile en la calle es antes que nada un per-
1, que comparten sentimiento.f similare.f acerca de una cuestión, las
flrmana en el cual una multiplicidad de actores se involucran
en secuencias de interacción, la mayoría de las veces estructu-
I concentraciones de masa funcionan también como opormni-
dades de consolidar un gmpo sodal dado" (2006: 48). Los esmdios
ralmente ajustadas, pew cuyas lógicas se tienen también que sobre las marchas responden genetalmente de forma poco sis-
leer y entender en lo más cercano, pOI medio de la obsencación temática y bastante impreSIonista la pregunta de los efectos.
de los eventos y de lo que mueve a los participantes. Un am- Se pueden de hecho señalar tres dimensiones, al distinguix
plio camp() de investigacIón se abre aqui. En una perspectiva efectos directos, en los manifestantes, e indirectos, sobte los
ecológica, podemos aplicarnos a estudiar la morfología misma públicos, que se opongan o apoyen. Pensamos aquí en los tra-
de los desfiles en la calle, su dimensión dramatúrgica, inspirán- bajos dedicados al estudio de los efectos de generación. Entre
dose en Goffman en Behaviorin p¡¡blú'plaa (1963) o de S)'Jnbolic efectos inmediatos (lo que ocurre en el momento mismo del
Ji" in.f de John Lofland y Michael Fink (1982). Este tipo de desfile) y a más o menos largo plazo (lo que los indi't-iduos o
acercanuento permite partir de la idea de que los individuos en los públicos conservan y obtienen de su participación). Final-
masas -flquí en concentraciones políticamente orientadas~ mente r sobre todo, hay que estar atento para distinguir entre
entablan relaciones sociales de un tipo particular, productoras lo que resulta en sentido estricto de la participación en las
de efectos, tanto en los individuos como en los grupos y en el marchas y lo que más largamente se debe a la participación
desa.rrollo de la situación, lo que permite una observación y en un movimiento social. Si ~aliteratura es después .de todo
un cuestionamiento minucioso (McPhail, 1991). bastante prolija con respecto a la~ consecuencias biográficas
Como lo recalca justamente Pietre Fav~e (2006: 193), "La del compromiso militante (véase para una síntesis Fillieule,
acción trutnifestante es primero :mtocentrada, es en sí misma su 2009), casi no existe sobre la parncipación en las acciones de
propio fin y es largamente indiferente a su eco en el espacio pu- protesta.
blico". En otros términos, una de las preguntas planteadas por Los retos son importantes. Se establece genera~ente a
la marcha es la de sus efectos sobre los mismos participantes. priori un vínculo entre el carácter colectivo de la acción por
Para Jesús Casquete, por ejemplo, quien define h matcha como un lado, lo cual se obscn"a en la manifestación por la aparente
un "rit'-1al de protesta", los desfiles son también peTjormanm coordinación de gesticulaciones, la simultaneidad de l~s gritos,
simbólicos con intención expresiva: "Una política deinflucncia etcétera, y por otro lado el postulado según el cual todos estos
hacia las autoridades y la opinión pública no es toda la historia. gestos serían el signo de una adhesión a algo común, de un
Desplazando la mirada lejos del exterior de las marchas, sosten- entusiasmo. Finalmente, esta unanimidad generaría a la vez
go que bajo ciertas circunstancias (... ) los mismos participantes un compromiso (por un reforzamiento de las convicciones),
istos como jos principa!es destinatarios del evento depro-
podrían ser ,..• una creencia en la eficacia de la lucha (por una suerte de ilu-
lesta. En otros términos, además de su forma externa de comu- sión lírica generada por el número de participantes) y de so-
nicación destinada tanto a las autoridades como a la opinión cialización política. En suma, la pregunta no es por lo tanto
pública, hts marchas son también una forma interna de co- negar a pn'ori todos estos efectos de la participación en las
municación. En efecto, en la medida en que proporcionan a marchas sino no eludir la investigaCIón.
los participantes un sentido de estar comprometidos en una Podemos plantear tres hipótesis de la literatura dedicada
causa común con un gran número de personas de ideas afines al estudio de los efectos individuales de la participación en las

54 55
marchas (Fillieule, 2012). Primero, las marchas serian ocasiones psíquicos que sustentan los fenómenos colectivos. En esta
de construcción o consolidación de la solidaridad de los grupos perspectiva, Taine, Tarde y Le Bon intentaron sucesivamente
y de su idm/idad Segundo, las march:\s seóan momentos de explic.:\!la formación de las masas. Los tres interpretan este
efervescencia colectiva, donde rituales de protesta contribuyen fenómeno como el efecto de un contagio mutuo de sentimien~
a la construcción del compromiso y de la I/nanimidad. Para retomar tos y emociones entre los participantes, contagio que produce
la formulación bien c('Inocici.'lde DurkheUn, es el rito que harlala un "alma colectiva". Estos trabajos no nos brindan las herra-
creencia. Tercero, la práctica manifestante tendría un tjtc/o socia- mientas conceptuales adecundas para estudinr los fenómenos
li,-atkJr, de la misma m.'U1eraque el voto ha contribuido y sigue de masas, y se ba$an en una visión explícitamente acusadora y
contribuyendo al aprendizaje del 06cio de ciudadano. Más reaccionaria que los condenaba a desaparecer sin dar a luz una
ampliamente, esra última hipótesis remite a la idea de que las corriente de pensamiento estructurnda. No obsL'lnte, bs pre.
experiencias políticas proporcionan oportunidades de sociali- guntas planteadas en estos primeros textos persisten. En efecto,
zación, al involucrar a los individuos en una dinámica colectiva, como lo mencionan Fillieule )' Péchu, "estos autores tuvieron
que se traduce tanto por una intensificación de los c('\ntactos el gran mérito de evidenciar la importancia de la comprensión
interpersonales como por una mayor atención a los flujos de de los cOmpOrL'lmienros humanos en sociedad, de prácticas
información mediática. dificilmente reductibles a la lógica raciona.l del cálculo estra-
Es a la exploración y discusión de estas tres hipótesis de tégico (1993).
la identidad, del compromiso y de la socialización a lo que nos No reconstituiremos aquí los acontecimientos complejos
queremos dedicar ahora. Veremos primero cómo la corriente que hiciero.n que estas problemáticas yueh-an a ser usadas por
conocida como del comportamiento colectiyo planteó la pre- las teorias del comportamiento colectivo. Nos conformaremos
gunta e intentó conte$tarla, parn obtener algunas cnseñanzas. con destaelr que Park fue sin duda el primero, en un bre'-c
Con base en los trabajos elaborndos en torno a McPhail }' te.'CtotiUllado LA masay tI público (1904), a remo,~erla psicología
en las investigaciones con encuestas en las marchas, mostra- de las masas r su postulado principal: en masa, los afectos, los
remos después cómo sc pueden plantear hoy en día yanas instintos, las emociones se mezclan por mecanismos de imi-
elementos válidos con respecto a los efectos ind.i-t'idualesde la tación paf':l formar una dinámica de e:,cit.'lción colectiva, un
participación en los desfiles y, por consiguiente, profundizar alma colectn'a, al mismo tiempo que considera al comporta-
en lo quc hace correr a los manifest.'lntes, t..'lntoen el sentido miento colecti,'o como potencialmente creador, como 'Vector
literal como figurado. del cambio social. El término de "comportamiento colectivo"
corresponde para él a "estos fenómenos que expresan de forma.
IDENTIDAD, COMPROMISO Y :-;OCIAI.JZACIÓN más que evidente y elemental los procesos por los cuales las so-
ciedades están desintegrndas r reducidas a sus elementos cons-
L:1pregunta de los efectos individuales de la participación en tituyentes, }'los procesos por los cuales estos elementos están
fenómenos de masas, es sin duda una de las primeras plantea- vinculados de nuevo entre sí en nuevas relaciones para for-
das por lo que, al inicio del siglo xx, empezaron a pensar los mar nueyas organizaciones y nuc\-Ils sociedades (Burgess y
comportamientos colectivos vinculándolos con los desarro- Pack, 1921: 440-441). Los trabajos de Park sobre la masa fue.
llos de la psicología colectiva, o sea el estudio de los procesos ton retomados y desarrollados por vacos sociólogos llamados

56 57
de la Escuela de Chicago a partir de los años 1920 quienes veces reconocibles por su regularidad, su carácter regulado, y
propusieron sucesivamente tres grandes modelos explicati,,-os por las movilizaciones emocionales que muestran, en las cuales
del comportamiento en masa: la reacción circular, la conver- se recuerdan, precisan, e incluso se cuestionan, según una for-
gencia y la norma emergente. malización característica (en general mediante símbolos), las
Hcrbcrt Blumer forja el concepto de reacción circular .en normas, los valores, las representaciones, las creencias (la lista
la estricta línea de la idea de sugestión hipnótica. Identifica es larga) que definen al grupo. Estos momentos son llamados
tres vías por las cuales los indi,,"iduos en masa se mezclan en ritos, o a veces liturgias, o simplemente ceremonias" (2001: 14).
un "espíritu de cuerpo" que describe, a continuación de Parle, "En el seno de una asamblea donde arde una pasi6n común",
como "una forma de entusiasmo de grupo" (194-6: 208). Este escribe Durkheim, llegamos a ser susceptibles de sentimientos
espíritu de cuerpo puede nacer pomero de una dialéctica una- y de actos de los que somos incapaces cuando estamos reduci-
nimidad/ exclusión que permite al grupo (nosotros) distinguir~ dos a nuestras solas fuerzas (... ). Es por esta razón que todos
se de otros que rechaza (ellos). Se expresa aquí la idea, general- los parridos, políticos, económicos, confesionales, se ocupan de
mente admitida, que la formación de las identidades colectivas proyocar periódicamente reuniones, donde sus adeptos puedan
in1plica siempre la delimitaci6n o la consolidación de fronteras revl,ri6.car su fe común manifestándola en común. flara reanr-
que permiten garantizar las solidaridades colectivas. El espíritn mar sentimientos que, abandonados a sí mismos, se debilita-
de cuerpo puede luego nacer de la amistad informal entre rían, basta acercar y relacionar más estrecha y más activamente
miembros de un mismo movimiento (1946: 207) y contribuir a quienes los experimentan" (DurkheÍ!n, (1912) 1998: 299-300).
a crear formas de solidaridad orgánicas particularmente efica- En otras palabras, en estos momentos de efervescencia colec-
ces, en la medida en que se desempeñan en pequeños grupos tiva que es posible provocar, y para retomar la manera en que
protegidos de las intrusiones exteriores y funcionando acorde el soci6logo describe la solidaridad mecánica que para él carac-
con normas propias. Este segundo mecanismo corresponde a terizaba a las sociedades primitivas: "Todo es común a todos.
lo que la hteratura contemporánea identifica como "espacios Los mm--iJ.ruentos son estereotipados; todo el mundo ejecuta
libres" (Evans y Boyte, 1989). Pinalmente, el entusiasmo de los mismos en las mismas circunstancias y ese conformismo
grupo puede ser provocado por comportarnientos ceremo~ de la conducta no hace más que traducir el del pensamiento"
niales y rituales, como las manifestaciones, nútines, desfiles, (Durkheim, 1912, citado en Mariot, 2006: 4G).
etcétera. Inspirado todavía por Park, Blumer insiste en que Tanto en Blumer como en Durkheim se expresan nuestras
se supone que los rituales y la simbólica que los acompaña dos primeras hipótesis con respecto a los efectos individuales de
(consigo.as, cantos, banderas, mantas, etcétera) aumentan el la participaCIón en las marchas: ést,'ls serían ocasiones de cons-
sentimiento de comunidad y de pertenencia al grupo. trucción o de consolidación de la solidaridad de los grupos y
Esta manera de describir la formación en masa de un espí~ de su identidad, al mismo tiempo que ocasionan rituales que
ritu de cuerpo no es muy distinta de los intentos de Durkheim conllevan ejedoJ sociak::fldoreJ. Si estas nOCIOnesde reacción cir-
en Los fonnas elemet/tales de la mda religiosa (1912) para describir lo cular y de efervescencia colectiva no explican muchas cosas,
que llamaba "la efervescencia colectiva". Mariot resume el con- permiten no obstante señalar una serie de fenómenos primor-
tenido de esta noción al recalcar que, para Durkheim, "existe diales para entender lo que ocurre en una multitud manifes-
en la vida de un grupo humano momentos, la mayoría de las tante y, más ampliamente, en una protesta colectiva.

59
58
Cuando Pierre Favre (2006), por ejemplo, elabora una lista de Mayo en Viena en 1908, se coloca una plataforma de ambos
argumemos ilustrativos del O\rnctet: auto centrado de la mar- lados del itinerario para que los participantes puedan, aunque
cha estamos en el centro de esta cuestión de los sentimientos sea por un instante, darse cuenta ellos mismos de la.inmen-
col;ctivos. Evoca alternati\"amente: "el placer tan f.rccuente- sidad del e:uerpo al cual perlenecen (M"osse, 1975, otado en
mente e\;.dente de hacer algo juntos", que se percibe en la Casquete, 2006). Es también la razón por la cual, en Bilbao,
observación de los "regresos de las marchas, en tren, autobús, las rn.'1nifestaciones autonomistas no toman los caminos habi-
metro (y que) !>onmuy a menudo momentos de alegría, donde ruales con "paradas" frcnte a los lugares del poder, sino más
el placer de un deber cumplido, la alegria de haber estado juntos bien un itinerario a la vez mucho más largo y que pasa por
fuera de la rutinas cotidianas y el cansancio de la marcha se pendientes empinadas, lo que le permite a la multirud, al darse
mezclan para autorizar algunos alborozos festivos"; el hecho la vuelta, contempbr su fuerza (ibid.).
de que "el descubrimiento, en el tiempo mismo de b acción, de Parn otro conjunto de trabajos que extrae su marco de
una ausencia de pertenencia al grupo se vive como un trauma- referencia de una trndición teórica distinta, la del "aprendizaje
tismo", señal de una exigencia de unid:td y de comunidad; la social", el comporramiento en masa remite a u~a explicación
multiplicidad de elementos, finalmente, que atestiguan que lo basada en la (ontJtrg~l1cia.Los autores de esta cornente plante:'ltl
que importa para los participantes es antes que nada "lo que que los movimientos colectivos proceden de una comunidad
ocurre en la calle, la comunidad que se constituye y lo que se de experiencia y de la acti\'ación de predisposiciones existe~-
siente". De ahí la afición para la realización y difusión de "cintas tes)' compartidas, sea de una clase social, de una per~~ne~~
video que permiten alos que lo desean ,.oh'er a ver la manifes- étnica, de un tipo o nh'el de ingreso, etcétera. La mo"lizaClon
tación, de voh'er a encontrar el ambiente, de micar de nuevo no se construye por lo tanto alrededor del "contagio", sino de
su!>puestas en escena ... y de voh'er a escuchar las tomas de po- la "convergencia", siguiendo aquí la terminologia de Turne!
:üción de los organizadores. (... ) Estas cint:ls parecen tener el y Killian (1972: 19). Se suma a esto el postul~do ps~cológico
mismo papel que recuerdos de vac:lciones o el resumen de un heredado de los trabajos de Dollard y Berkow1tz segun el cual
espectáculo al cual asistimos, al estar constituidos estos videos las conductas agresiv':l.sobsernbles en el indi,-iduo )' en las
por lo esencial de imágenes de las marchas" (ibid: 195 sqq.). maS:lSson respuestas a un estado de frustración, este estado
De modo más general, aunque e!>t.'lblecerJoaquí de manera siendo muy a menudo al inicio de la comunidad de e},.l'enencia
más detallada está fuera de nuestro alcance, las marchas, por
ser pensadas muchas veces bajo los auspicios del riro, se re-
pre\;amente necesaria a cada acción col('co,'a .. Ted ,?urr e:
sin duda alguna el que ha lle\'ado más lejos este npo de ln\'es~.
fieren a los análisis en términos de funciones de inici.'1ción,de gación, particularmente en IF/¿y Mm Rrbtl? (1970), al pro~uclt
integración y de recondu<:ción ceremonial de los grupos, sea una contribución que va más allá de la idea de la homogenCldad
al interesarse en las marchas multitudinarias de los regímenes de las masas.
totalitarios o en los desfiles más rutinarios. AqlÚ, la puesta en Aún así, la inflexión es capital. En este modelo, no es la
escena de la fuerza del grupo mediante el número de partici- masa quien produce un alma colectiva, en la medida en que atrae
pantes y su carácter ordenado y unificado se piens~ muchas siempre personas ya predispuestas a cierto tipo de com~orta-
\'eces como central. Así pues, para la marcha del Pnmero de miento. Solo instaura una dinámica facilitadora que contnbure

60 61
a levantar ms prohibiciones y a favorecer el paso al acto. Estas participando por motivos diversos e incluso cuyas acciones
tesis, que tenían mucho que ver con el ambiente conservador difieren" (1972: 22). Y concluyen que "el comportamiento co-
y preocupado de los investigadores involucrados en la lucha lectivo se diferencia del comportamiento normal por la veloci-
contra m agitación social provocada por los motines raciales y dad en la cual nuevas normas surgen y por la manera en la que
e! movimiento de los derechos civiles en Estados Unidos, fueron se opera el control social, no por la ausencia o la presencm de
descartadas definitivamente por un gran número de estudios. formas totalmente distintas de control social (ibicl: 61).
Merecen no obstante ser mencionadas, aunque sólo fuera por El surgimiento de una norma "situacional" es por lo tanto
su continua utili;!ación en las luchas prácticas que oponen los la característica principal del comportamiento colectivo. Le
poderes r los movimientos que los ponen en duda, sea bajo la brinda en pal.ticular su carácter inestable, acorde con la rapidez
forma de la denuncia político-mediática de los "alborotado- de su irrupción. Una masa o un público pueden así transfor-
res", sea también, como lo mencionamos, en la impregnación marse en grupo de protesta, al igual que un grupo de protesta
de la cultura profesional de la policía del orden. puede llegar a ser un grupo institucionalizado; los roles, la per-
Desde finales de los años 1960, se abandona ampliamente tenencia, el liderazgo son inestables. El surgimiento explica
la concepción del carácter irracional y homogéneo de la masa también la importancia de fenómenos como el rumor o el mi-
en las ciencias sociales, en beneficio de una visión más racional. ¡Iingproces.r, ya no en términos de Blumer como proceso que
Los estudios se multiplican, tanto de concentraciones no diri- permite el contagio, sino porque permite "el desarrollo de up.a
gidas de masa (Lang y Lang, 1953) como de manifestaciones defirúción colectiva de la situación" a través de una "interacci9n
políticas, r en particular de motines, que tienden a mostraz simbólica" (Turner y !<ilJian, 1972: 41). De modo más gene-
que las masas no son nunca homogéneas y que los comporta- ral, cada condición que permite la comunicación espontánea,
mientos individuales son el producto de estrategias y cálculos como por ejemplo la existencia previa de un grupo homogéneo,
(Berk, 1974). En este contexto de aumento de la critica, Ralph favon:ce este proceso de definición colectiva de la situación que
Turnery Lewis Killian intentan invertir la perspectiva de! com- da luz a la nueva norma.
portamiento colectivo, al subrayar la diversidad de las motiva- La aportación de los dos autores a la comprensión de ¡os
ciones y de los comportamientos individuales en masa (1972). efectos individuales de la participación en las marchas es
Por consiguiente, la impresión de unanimidad que se despren- importante, en la medida en que combinan la hipótesis de
de de las masas o de los públicos ya no se debe según ellos a la racionalidad de un actor sensible a las retribuciones secun-
la yuxtaposición de comportamientos indi\;duales idénticos, darias de la participación con la intuición inicial del compor-
sino a la existencia de un fenómeno social, la apazición de una tamiento colectivo, según la cual en situación de masa los in-
nueva norma que, al igual que en situaciones normales, actúa dividuos están también sometidos a un conjunto de reglas, o
sobre los comportamientos individuales. "Una aproximación incluso de definiciones normativas de la situación que determi-
en términos de norma emergente traduce la observación em- nan hasta cierto punto la manera que tienen de interactuar con
pírica según la cual la masa no se caracteriza por la unanimidad los demás. Eso no impide que la noción de "norma emergente",
sino por actitudes diferenciadas, con la presencia en una masa aún revisada en la reedición de su libro en 1987, permanezca
de individuos desemejantes, reaccionando diferentemente, relativamente metafórica y poco operativa. Una vez más, las

62 63
preguntas planteadas son centrales, las hipótesis explicatn"as así que el compromiso íntimo de los participantes puede ser
estimulantes, pero L'ls respuestas insatisf~ctorias, por culpa por lo tanto muy variable, no necesariamente concientemente
hasta cierto punto de un anclaje empírico insuficiente y de tematizado, sin que vuelva a poner en duda, debilite ni inten-
dispositivos de ifl\~estigación inapropiados. sifique el sentido social dado al e'"ento: ésre no depende de la
Ante el desarrollo de las aproxim~ciones racion~listas y reflexividad o del grado de interiorización de ninguno de los
estructuralisL'ls de la movilización de los recursos, bs pro. participantes en particular" (2006).
puestas teóricas de Turner y Killian se inscriben dentro de Consecuencia lógica de esta posición, I~comprensión de los
los últimos intentos para preservar parte del cuestionamiento comportamientos individuales en masa sólo puede progresar al
sobre la multiplicidad de actitudes r conductas que se llevan a estar atentos precisamente a L'1. identidad social de los actores,
cabo rn una marcha y que la producen. De modo que la pre- a las formas diferenciadas de su compromiso en la situación, a
gunta de los efectos indi,~idu~les de la marcha, en términos los motivos finalmente que invocan para justificar lo que hacen.
de identidad y de solidaridad, de compromiso y de efectos Se abre entonces un programa de im-estigación ambicioso que
socializadores, ha permanecido pendiente. nos ",'Ueh'e a ~cercar a las dos vertientes consideradas en la
En sus investigaciones, Mariot planteó perfectamente el introducción de este texto: la observación de las interacciones
problema de la interpretación de los comportamientos en situa- quc se desarrollan en las marchas}' la c1~boración de investiga-
ción de masa a partir de una discusión de lo que conocemos nor- ciones que permiten "devoh"er a los participantes sus eslados
malmente bajo la expresión del "escalofrío en la columna". La ci,-iles. (... ) Para de"oh.cc a los indi\"iduos esta profundidad
formubción remite a la idea que los participantes e."(perimen- soci;¡l de la cual se "en desposeídos por las lógicas externas
tanan junto~ las mismas cosas, que desde esta comunidad de de imputación de creencias a partir de la observación de los
sentimientos r de cmociones naciera la unión de las concien- comportamientos" (lvlariot, 2001), se tr.ltat:Íaentonces de ob-
cias, genemndo al mismo tiempo efectos socializadores (2006). tener iJl nI" datos estadísticos con respecto a I~población de
No detallaremos aquí el rtlzonamiento por el cual el autor los participantes para '~aluar las modalidades de participación
pOlle a prueba este conjunto de propuestas, a partir de una in- del público, más allá de sus simples características sociodemo-
vestigación histórica y sociológica de los ,"iajcs presidenciales gcificas.
en Francia. Basta con prccisar que, a partir de la forma en que
OBSI~R\'¡\R L,\S MASAS. LA ESTRUCTURA Y LA DINÁMICA
Maree! :t-.faussy luego Maurice Halbwachs conciben e! hecho
DE LAS MARCH •.••::;
social, muestra el carácter socialmente definido, o sea previa-
mente constituido, del comportamiento colecti,~o. Los indit'i- El camino de la primera orientación de investigación fue
duos en masa se conforman ~ mmerns de h~cer ra presentes labm.do a partir de los años 1960 alrededor de la idea de que La
}'que se imponen a ellos, que no prejuzgan ni de la creencia ni aline.'lciónde los comportamientos se hace por monitoring, indu-
del compromiso. En otros términos, "lo que el alborozo tie- ciendo tomas de rol coordinados., reconocimientos visuales y
ne de social no se debe a su aspecro intrinsicamente colecti,'o, alineaciones mutuas. Lo que lle,~óademás a los investigadores de
sino al hecho que exige la cooperación de dos socios, el hombre esta corriente a recalcar la heterogencid'ld de las conductas en
o la idea que se hace de él }' los que .lo realizan. Se entiende masa y los distintos grados de implicación de los actores, que se

64 65
trate de marchas, de pánicos, de motines, de linchamientos tam-
bién o de masas aclamativas (véase entre otros Lang r Lang,
T la consulta o interacción entre personas cercanas (hs charlas, la
formación de pequeños grupos de peatones, particularmente
1953; Hundley, 1968; Heinrich, 1971; Fisher, 1972; Berk, 1972: visibles en las fases previas y posteriores al desfile); finalmente,
McPhail, 1972). Progresivamente, la investigación se liberó del ciertas acciones son iniciadas independientemente por indi-
vocabulario del comportamiento colectivo y prefirió trabajar viduos más o menos en el mismo momento, por ejemplo las
a partir del concepto de "gathering", o "reu.ni~l~" (Goffman, aclamaciones y los aplausos (véase también Heritage y Great-
1963, 1983), término a la vez más neutro y mas util para pensar batch, 1986; ZiIlman ,1 al, 1989).
el fenómeno social qlle constituye la copresencia de dos o vafias De esta suma considerable de observaciones, a las cuales
personas en un lugar dado (Lofland, 1985). habría todavía que anaclir los intentos de simulación informá-
Los trabajos de McPhail son aquí los más destacables. A tica de la acción colectiva (Sch'\vingruber, 1997), McPhail y sus
partir del inicio de los años 1970, se dc~có a ~bsct\rar ~: la colegas concluyen sobre un modelo dinámico que va más allá
manera lo más sistemática posible las mamfestaclOnes polítIcas de las explicaciones causales lineales. La variación dinámica y la
y la:$concentraciones mediante la toma de notas, las fotogra- complejidad de la alternación entre acciones individuales y co-
flas y películas (Smith, McPhail y Pickens, 197~; Wohlstell~ y lectivas necesita un modelo que permita dar cuenta de los pro-
McPhail, 1979; McPhail y Pickens, 1981; McPhail y \Voblstem, cesos recursivos de causalidad, en el cual el actor prosigue metas
1982). Con base en esto, el sociólogo elaboró un catálogo de y ajusta sus medios en un entorno dinámico (McPhail, 2006). ,
•• 1
más de cuarenta tipos distintivos y recurrentes de conductas Las investigaciones mencionadas aqtÚ son de sUl!la im- .,
(J\.1cPhail,~991; Tilly, 2002), lo que le permite construir cuatro portancia para quienes quieren entender lo que es, en el fondo, .,
grandes categorías de acción que corxesponden a las cuatro par- una marcha. No se reduce a una serie de conductas mecánicas y
tes del cuerpo (rostro, boca, manos y piernas) solicitadas con los individuos en masa no actúan como un solo hombre. Si los
más frecuencia en las secuencias de acción colectiva (Schwein- individuos actTJ.ansegún sus predisposiciones y recursos, también
gruber y hfcPhail, 1999). La observación sistemá.tica acor.de son llevados a tal o cual secuencia de acción por la lógica misma .,
con una máscara de codificación rigurosa (J\kPbat1, Schwem- de las interacciones en las cuales se halla atrapado, y que una ji
grubery Berns, 1997) permite entonces establec:r la frec~:ncia aproximación basada sólo en el cálculo racional y desatenta
del recurso por la multitud a talo cual secuenCla de aCClon en de la dimensión ecológica del evento no podría comprender.
el transcurso del evento y, sobre todo, de plantear la pregunta Sin embargo, no basta por lo menos por dos razones. Habría
de lo que generan estas secuencms de acción a partir de datos primero, como 10 sugería Goffman en Beha/l1"or in pJlbllé place
objetivos. El resultado está claro. Nunca observamos secuen- (1963: 12), que tomar en cuenta la manera en que las conductas
cias de acción que indicarían la existencia de unanimidad de observables en las manifestaciones se instituyen históricamen-
las masas, la participación en las actividades es secuencial más te, en la medida en que las normas sociales que se despliegan
que simultánea. De modo más general, se destacan tres mode- en ellas han sido y son objeto de elaboraciones progresivas,
los de acción: algunas acciones (cantar, la realización de algunos múltiples y competidoras. En otros términos, las situaciones
gestos) se realizan después de la petició~ por parte ~e un or- sociales no pueden entenderse con el medio de una som ob-
ganizador; otros se generan de manera mterdependiente por servación de los fenómenos de copresencia. Habrla luego que

67
66
interesarse en los mismos manifestantes, su identidad social y sola presencia. Pero el entre"'.Jstado no está solo freme al en-
el sentido que dan a su acción en situación, lo que, al prohibirse cuestador ya que, como lo veremos, marchamos raras '.eces
toda distinción entre tipos de masa, las investigaciones de las solos, sino más bien en grupo, con amigos, con compañeros.
cuales acabamos de dar cuenta no prestan atención. En este Según nuestro conocimiento, pocos estudios intentaron
camino, los últim.os año:- han producido resultados prolíficos. este tipo de investigaciones antes de principios de los años 1990.
Exploramos en otra publicación (Fillieule y Tartakowskr, Algunos investigadores del paradigma del comportamiento
2013) las medidas desarrollacbs en las investigaciones para habían trntado de realizar investigaciones en este ámbito sin
intentar una sociografia de las poblaciones manifestantes, Es- mucho éxito, desde el punto de vista de la observación siste-
tablecimos los limites, que se trate de encuestas por sondeos mátic:'l de las formas de mOTliloring. como ya lo mencionamos.
en población generala incluso de resultados del análisis de A decir verdad, John Seidler y sus colegas fueron entre los
eventos. Como lo recalc"'l.banhace tiempo Favre y sus colegas, primeros en aplicar cuestionarios en cuatro concentraciones
"el análisis longitudinal basado en la recolección de e",entos politicas lle~dos a c:'lbo en 1970 }' 1973 en Estados Unidos
manifestantes sólo puede contestar parcialmente la pregunt.'1 (Seidler ti al., 1977; r-,'le}'cry Seidler, 1978). Son t:'lmbién los
de la identificación de los ffi.'1nifestantes}'de sus motivaciones. primeros en elaborar un método de división en sectores del
El ab:l.Odono de los indicadores psicosociológicos también lugar de concentración. Aún así, estc primer intento tiene an-
tiene un costo, al desaparecer el individuo manifestante detcis tes que nnoa como meta explorar concentraciones est.'íticas,
de la identificación de los colectivos,.lo que impide saber verda- con base en un cuescionamiento toda".ía enfocado en la explo-
derameme por qué los indi,,;duos participan en una acción co- ración del contagio mutuo de las emociones. Anthony L'ldd
lectr..a. En otros términos, si el método de análisis de C\~entos }' $US colegas intentaron también realizar una investigación en

permite establecer los primeros elementos de una sociología 1979 durnnte una concentración antinuc1ear en Washington
del manifestante, permanece muda con respecto a la pregunta o.e. (Ladd (1 al., 1983). La metodología está inspirada en Sci-
de saber por qué tal o cual se decide a manifestar más bien dler con la diferencia, esencia~ que no se aplican los cuestio-
que tal otro. El sondeo en la.manifestación aparece desde este n:'lrios en la concentración, sino que se distribu}'en sol:'lmente
punto de vist.."como uno de los medios que permite contestar con un sobre estampillado. El objeti,~o de la invcstigación es
esta pregunta, al mismo tiempo que permite afinar nuestro ca. comparar las temáticas sostenidas por las organizaciones con
nacimiento de la sociología del manifestante (Favre, Fillieule y 1"l.srepresentaciones y creencias de los manifestantes mismos.
Mayer, 1997: 16). En este campo, la investig~ción ha perma- Concluyen además de manera interesante sobre el hecho que
necido durante mucho tiempo subdesarrollada. Antc.<;de fina- el consenso ideológico no es una condición previa necesa-
les de los años 1990, son cont~dos, los investigadores que in- ria para la participación en una acción colecti,":'I.Al hacerlo,
tentaron recoger datos individuales en el transcurso mismo,de critican directamente las nociones de "ideas constitutivas" de
los eventos de protesta, por causa de obstáculos tant.o episte- Hebe.clé, de "creencias genernlizadas" de Smelser o incluso, en
mológicos como prácticos. Por ejemplo, al contrario de las en- una ,~ersión modernizada pero al final similar, de "marco do-
cuestas por sondeo, el encuestado es solicitado "en situación", minante". Finalmente, mencionaremos todavía la lnyestigación
en el momento mismo donde ya expresa una opinión por su lle''':'Idaa cabo por David \"<'addington en abril de 1983 en el

68 69
marco de una investigación cuyo objetivo era establecer un en el marco de una in'Vestigación sobre la normalización de la
modelo predictiyo del advenimiento de violencias en las ma- marcha en Bélgica (Van Aelst y \Valgrave, 2001). En esta inves-
nifestaciones (\'7addington el al., 1988). En una manifestación tigación, los manifestantes fueron encuestados durante cuatro
de cuatro a cinco mil personas organizada en Sheffield duran- grandes marchas llevadas a cabo en Bruselas en 1998. Con
te una .visita de M. Thatcher, trescientas personas son encues- base en los datos sociodemográficos recogidos, los autores
tados. in silu. La distribución de los cuestionarios no está muy concluyen con una efectiva normalización del recurso a la calle
formalizada y tiene simplemente como objetivo conocer el en la medida en que las características de los manifestantes no
perfil sociodemográfico de los participantes. se distinguen de las de los electores regulares.
Habrá todaVÍa que esperar unos diez años para que las en- A partir de entonces, e1recursa a los lNSURA se ha literal-
cuestas individuales en las concentraciones (INSUR,\) se utilicen mente disparado, por causa del surgImiento y del desarrollo de
de nuevo con el objetivo explicito de establecer un método sólido las protestas y concentraciones altermundialistas. En la medida
y replicable (Favre, Fillieule r Mayer, 1997). No es por casua- en que los eventos alter constiruyeron verdaderos momentos epi-
lidad que este tipo de investigaciones haya vuelto a reaparecer fánicos del movimiento, que el debate público ha girado mucho
en Francia y depende sin duda de ttes factores yinculados. Por alrededor de la designación de los participantes como "albo-
una parte, al inicio de los años 1990, la investigación sobre la rotadores", "terroristas", "perdedores de la mundialización"
acción colectiva conoce un nuevo arranque, con una orienta- o, al contrario, "cosmopolitas arraigados" }' particularmente
ción marcada más bien hacia la exploración de los modos de ac- dotados en recursos, que, finalmente, uno de los asuntos tap.to
ción que hacu las organizaciones o los movimientos (Fillieule, políticos como científicos que suscitaba este movimiento remitió
Samtn.ier y Agrikoliansky, 2010). Por otra parte, en el campo a la delimitación de sus fronteras, el INSURA apareció como un
de los estudios sobre la participación política, la investigación método poderoso y adecuado.
francesa se esforzó en pensar juntos los modos de acción con- Hasta la fecha, y excepto algunos datos recogidos sqbre
vencional y no c01wencional, lo que implicaba por lo menos participantes (véase por ejemplo Levl y :t\,'lurphy,2002; Li.ch~ach
esbozar el retrato del manifestante potencial. Finalmente, los y Almeida, 2001), el GRACE (Universidad de Florencia) h~bía
especialistas de la socialización política intentaron en esos sido el primero en lanzar un programa ambicioso para inves~
años entender cómo la participación efectiva en las marchas tigar el así llamado Glnba/ ¡lIstice Movemelll en Italia en distin-
podía constituir una "puerta de entrada" para los modos más tas configuraciones (véase por ejemplo Andretta el al., 2002),
institiúdos de participación política. Es en este contexto par~ seguidos por Bedoyan )' Van Aclst (2003) sobre una marcha
ticularmente favorable que Pierre Favre, Oli\1.e.t Fillieule y altermundialista en Bruselas el 14 de diciembre de 2001, y
Nanna Marer llevaron a cabo cuatro INSURA en 1994, con la in- nuestras propias investigaciones sobre la protesta contra el
tención de producir una reflexión metodológica con respecto G8 de E"1.an en Ginebra y Lausanne y en el Foro Europeo
a las estrategias de muestreo, el objetivo es que cada partici- Social en Saint-Denis, Francia (Fillieule el al., 2004; Fillieule
pante tenga las mismas oportunidades de ser encuestado en el y Blanchard, 2005; Agrikoliansky y SOllUnl.er, 2005). Más re-
transcurso del evento (Fan.e, Fillieule y Mayer, 1997; Fillieule, cientemente, el proyectO.DEMOS incluyó también una vertiente
1997). El método propuesto fue reutilizado por primera vez dedicada a INSURA (véase http://demos.iue.it, workpackage 5

70 71
on Athen's Social Forum) y finalmente, un grupo de investi~ tres eventos no decidieron ir a las marchas al último momento,
gadores coordinados por Stcfaan Walgra\"c llevó a cabo el más bajo una impulsión irracional o cualquier fenómeno de "con~
ambicioso INSUR.t\ durante la protesta internacional del 15 de tagio", para retomar la terminología de Le Bon. Al contrario,
febrero de 2003 en contra de la inminente guerra en Irak. La in~ alrededor de 80% escogieron enseguida participar después del
vestigación fue realizada al mismo tiempo en algunas ciudades anuncio de la marcha y solamente 10% se decidieron al último
de Estados Unidos, Gran Bretaña, España, Italia, los Países momento. Además, no fueron solos, y la inmensa marona de
Bajos, Suecia y Bélgica. Más de 6 000 participantes contestaron ellos se desplaza acompañado por amigos, miembros de su fa~
el cuestionario en ocho países y once ciudades. 2- milia o militantes asociatiyos o sindic.'\les.Parece efectivamente
Disponemos por lo tanto hoy en día de un vasto acopio de entonces que es mediante redes de relaciones que los individuos
datos sobre los manifestantes. No es posible aquí detallar los llegan a bajar a las calles. Finalmente. más de las dos terceras
principales problemas metodológicos ligados con este tipo de partes tienen una actitud activa frente a la marcha, en la medida
itwestigación, aunque tratarlos nos lle\"aéa a plantear de nuevo
en '1ueintentaron convencer a otras personas para que vinieran
las propiedades ecológicas de la situación manifestante (Fillieu~ a la marcha, y más aún si pertenecen a organizaciones (véase
le y Blanchard, 2010). Nos conformaremos aquí con la expo.
para los resultados Fillieule. 1997: 142.143).
sición de algunos datos con respecto a la identificación de los
Los encuestados tanto de las im7estigaciones en las mani~
manifestantes, a su forma de ir a .las marchas y a sus moti'7os.
festaciones contra el G8 como del Foro Social de Pans Saint~
En todos los INSURA cuyos resultados pudimos consultar,
Denis (F_'W) muestran las mismas c.'\ractctÍsticas. Aquí también,
aparece que el perfil sociodcmogcifico y politico de los par.
una amplia mayoría de los participantes está involucrado en
ticipantes se distingue del perfil del resto de L'l población por
redes de conocimiento mutuo}' estructuras organizacionales.
su juvenrud que mayor afiliación a organizaciones (partidos,
Durante los dos eventos, menos de 34% de los individuos decla-
sindicatos, asociaciones), su mlÍ.salto nivel educativo}' su po~
ran tencr pacientes, amigos o colegas compromctidos que son
sicionamiento a la izquierda (este último punto se explica por
"militantes activos". Este im'olucrnmiento en redes militantes
el tipo de manifestaciones investigadas). Todo indica que las
se traduce de manera concreta en las circunstancias de la par-
respuestas de las personas encuestadas se manifiestan en el
ticipación. Interrogados sobre "lo que ¡os llc,-ó a participar".
marco de redes de conocimiento mUnJO y de afiliaciones múl.
38% (25% en el F$F) mencionan sus amigos y 28% (52% para
tiples. En resumen, la imagen del manifestante es lejana a la
que establece la distinción usual entre acción convencional y no el ESF) la organización a la cual pertenecen, solo 23% mencio~
nan sus com"icciones (para el GB únicamente). El 23% ,.ino
com-enciona! y, más ampliamente, de la visión denunciadora
-principalmente- con amigos cercanos y ouo 23% con su
de las masas "desorganizadas". Por ejemplo, en las marchas
organización, cuando el 32% "ino solo. Estos datos pcrmiten
estudiadas por Fa,.re y sus colega.!:,1aspersonas encuestadas en
confirmar hasta qué punto la imagen del manifestante perdido
~A pesar de que e115 de febrero no fue exactamente un e\"ento ll.ltermun- en una masa es f,alsa (McPhail )"Miller, 1973; Aveni, 1977;
&oI!istll,"fue coordinado}' puesto en escena por una red internacional de FiUiculc, 1997).
organizaciones de mO'l.'imiento, en su mayoría originadas dentro del así Finalmente, pero ahora sí de forma variable según las ma.
llamado movimiento por 1:1 justicia global Fue durante los núrines del mo-
,'imiento por la justicia global en el Foro Sodal Europeo que la protesla
nifestaciones esrudiadas, los participantes son usuarios más o
fue ll.rmada }' orglluizada (\'Valgrnvey Rucht, 2003). menos rutinarios de este modo de acción. En las investigaciones

72
-

73
llevadas a cabo por [<'avre,Fillieule y Mayer en 1994, h cuasi distingue de la socialización propiamente hablando, en la me-
totalidad de los manifestantes presentes no se manifestaban por dida en que no es solamente estructuralmente determinado
primera vez, lo que se traduce en una práctica recurrente del (ro¡~takiniJ: los individuos negocian permanentemente los Slg-
recurso a la calle. Entre los que no son primomanifestantes, nificados que nacen en la interacción con los demás (role mokillg
cerca de 70% baja a la calle con regularidad (más de tres veces process). Por consiguiente, el compromiso en una actividad ma-
a! año). La propensión a manifestar con regularidad aumenta nifestante es un momento donde se juega y luego se aprende
con la edad y tiene más probabilidad de concernir a las perso- un repertorio de conductas militantes instituidas, definido tanto
nas afiliadas a los partidos políticos, los sindicatos o las asocia- por gestos y técnicas como por representaciones y sentimien-
ciones. La encuesta IFol'jlibératiol1 conducida en la marcha tos, actiyados especialmente en el enfrentamiento, más o menos
del 16 de enero de 1994 por la escuela laica muestra que aún ritualizado, con las fuerzas del oruen o contramanifestantes
en los muy grandes desfiles en la calle (800 000 personas en eventuales. Se puede plantear la hipótesis que la experimen~
París ese día) donde podríamos suponer encontrar muchos tación de la acción manifestante funciona también como un
primomanifestantes, más de 800Je, de los encuestados ya ha- modo de socialización política, de manera más o menos mar-
bían marchado anteriormente. En cambio, si yolvemos a las cada según los indi\.;duos }'su socialización previa Qaapetencia
manifestaciones altermundiwstas, es impresionante constatar para la dramaturgia manifestante no es socialmente neutra),
gue más de la mitad de los participantes son primomilitantes, las lógica::;de la situación (con respecto, entre oaos, al ad\Teni-
lo que tiene gue ver obviamente con el poder de atracción de miento de violencL-l.s),y más largamente, los contextos.socio-
este tipo de evento y de causa entre los más jóvenes (Fillieule et políticos, que determinan en última instancia la aceptabilidad
aL, 2004), llamando la atención por 10 tanto en los eventuales" socia! de los roles militantes, y de la"figura del compromiso.
efectos socializadores de la manifestación, por lo menos sobre Las manifestaciones que acompañaron el derrocamiento
los más jóvenes. de varios regímenes de África del Norte y del Oriente Medio
Este último punto nos lleva, para terminar, a la pregunta
de los efectos socializadores de la participación en las manifes-
nos proporcionan en este aspecto una ilustración ejemplar,
yeso por dos razones. Por un lado, una buena parte de los ,
taciones, guardando en la mente la recomendación saludable participantes en los pbntones son nm'-atos en política,- y no
de Mariot (2006) cuando recalca gue no basta con inferir de tienen ninguna experiencia de la protesta, lo que visibiliza aún
los signos del compromiso en situación la existencia de efectos más su conversión; por el otro, más que cualquier otra forma
duraderos, o sea socializadores, sobre los individuos. de acción, el plantón -por el espacio protegido que instaura y
Nadie negará la idea que toda relación social está acompa~ porque perdura- tiene todas las probabilid:ldes de produClt más
ñada por procesos de aprendizaje y que la literatura dedicada a efectos que la simple participación en manifestaciones pun-
los efectos socializadores de la participación en los movimien- tuales, incluso violentas. Numerosos elementos lo confir-
tos sociales es abundante, tanto en los campos científico como man, tanto entrevistas de participantes como reportajes fil-
militante, de los orígenes del movimiento obrero hasta los Black mados y difundidos por los medios árabes e internacionales.3
Panthers. Pero más alE de estas generalidades, nos podemos
; Falta lugar para mencionar aunque sólo fuera una pequeña parte de estas
cuestionar sobre los efectos dela manifestación, gue se trate o no fuentes. Véase como ejemplo la bella película de Stefano Savona, Tahnr
por lo dem3s de militantes por una causa o en una organiza- (2011) r los testimornos publicados en Hatem (2011); :K..haW(2011) y T/;a-
ción. Marchar significa en efecto dc~empeñar un rol, lo gue se nr JqHan (2011).

74 75
Los mensajes y estatutos en Facebook y Twirter publicados en común, una bella mezcla de personas, formando una comuni-
el momento constituyen -más allá de los obstáculos para reco- dad respetuosa, una que siempre había anhelado y que nunca
gerlos y procesarlos- un material excepcional para quien qui- hubiera pensado ver en mi vida" (Hatem, 2011: 69). En resu-
siera reconstiruir hora tras hora la e,,'olución del estado de áni. men, la "república de Tahrir", esa república imaginaria evocada
mo de los participantes, sus percepciones, sus cálculos y, para por numerosos participantes, permite vivir el descubrimiento
decirlo en una palabra con Turner y Killian, "la emergencia de de la POlíriC:l en la fo.rma de una toma de conciencia con una
una norma sitlL'tcional". Por falta de lugar, nos conformaremos fuerte carga emocional, en el corazón de un espacio libre .ro-
aquí con dest..'tClt dos elementos recurrentes en los testimonios deado por los cordones c.<;tablecidos en los nue""e rerenes que
consultados. permiten acceder a la plaza y cuya función, como lo recalca
En primer lugar, llama la atención, en los testimonios, el acertadamente El Chazli (2012), consiste menos en impedir la
entusiasmo y la efervescencia, mediante la intensificación de los intrusión de :\gentes provocadores armados que en instaurar
contactos interpersonales, los debates y discusiones, del des. una frontera simbólica entre el espacio liberado de la pla7.a y
cubrimiento de la política r de la discusión contradictotia. Es el.resto del país, todavía bajo la féruL'l del Faraón.
más, encontramos un eco con esta "liberación de la palabra En segundo lugar, la presencia en Tabrir parece tener un
política" de la cual hablan los historiadores de la Revolución efecto movilizador y galvanizante que los participantes. bajo la
francesa cuando analizan la mentalidad revolucionaria (\'m'elle, forma de la sorpresa, son los primeros en remarcar. MudlOS se
1982). En la plaza Tahrir, como en el Palais-Royal a princi. preguntan sobre lo que lo hace posible, a pc.<;arde tene.r miis
pios de los años 1790 en París, individuos se improvisan como bien normalmente poco vruor y de no estar dispuestos a poner
.orn.dores )' arcngan a pequeños grupos, se forman rondas de en peligro su seguridad po~ ideas, se involucraron sin darse
debate (ha/aqállliqáfh!J;'o) con base en redes previas de conoci- cuenta en una dinámica que les llevó a proseguir con actos
miento mutuo, pero a las cuales pueden agregarse otros gnlPOS heroicos. Lo expresa muy claramente uno de los participantes
pequeños. El espacio sarurado de signos políticos (banderas, al declarar que "la Otnl cosa que aprendí al estar en l."ahrir es
mantas con consignas, grafitos) es también un espacio de di. que ser \-aliente nu es tan dificil; el miedo es el problema. O
\'cISión donde se canta, se baila, y se comparte la comida. Lo sea, si me hubiern quedado en casa y hubiera visto las escenas
que .restituye bien este fragmento de entre\'ista con un partici- en teb'i::ión, jamás habría bajado a b plaza. Pero estar allá en la
pante: "Paso por otro grupo disfrutando de una charla religiosa, plaza me hizo sentir en seguridad, a pesar de que había muchos
compartiendo detalles e historias espirituales. Otro grupo está peligros. Sabía que énmos diez vcces m:ís que la policía: nadie
discutiendo temas políticos, hablando de la corrupción que cada puede parar todo esto, somos demasiados, no se puede arres-
uno ha tenido que enfrentar, cada caso basta para hacer desa. tar un millón de personas" (Hatem, 2011: 89). Por medio de
parecer este régimen. Otro grupo de jóvenes está sentado y este tipo de testimonios, )' lejos de bs discusiones escolásticas
charlando aliado de una manta que exige que se juzgue a r-,'luba. con respecto al cacicter racional o irracional de la acción colec-
rak. Un grupo de artistas están actuando en una sátira acerca tiva, se ve de manera concreta cómo en "momentos de locura"
de la situación actual en Egipto. Juntaron una audiencia. Otros (Zolberg, 1972), las barreras del miedo pueden estallar, los
grupos deambulan en el parque, cantando por la caída del ti~ cálculos pueden ya no obedecer las mismas reglas y los indi-
rano. Al.rededor de mí están distinta::> ideologías con un sueño \':iduos comp.rometerse en cuerpo y alma en una causa. Estas

76
observaciones proporcionan otra ,ralidación a la "critical mass de pertenecer a un colectivo hasta una experiencia fuerte viví-
theory" (rvlarwell y Oliver, 1993), que predice que las decisio- da bajo el modelo de la "toma de conciencia" (por ejemplo de
nes de las personas para involucrarse en la acción colectiva una situación de injusticia, de una opresión); por otro lado, es-
van a depender de las expectativas que un número suficiente tos efectos no son ni sencillamente ni directamente el produc-
de colaboradores con ideas afines contribuirán también. Pero to de las estrategias determinadas por los emprededores de 11.
pensamos más aún aquí en los efectos característicos de la par- causa. Surgen también, en el transcurso de los performances
ticipación. A estas alturas, nos preguntamos sobre los efectos públicos, de las interacciones cara a cara entre actores, 10 que
que pueden tener en los individuos semejantes experiencias noS ubíca muy concretamente en el centro de los efectos indi-
socializadoras a mediano o largo plazo. Para algunos analistas, ,.-iduales de la participación en las marchas.
si los movimientos árabes han podido desde ahora tener un
CONCl.USIÓN
impacto, es que han logrado transformar en profundidad la
AI.GUNAS IDEAS l'A RA FUTURAS lNVESTIGAClONES
economía del consentimtento en la cual se basaba la domina-
ción política en estos países (Nouheieid y Warren, 2012: 134). La literatura sobre las marchas y los eventos de protesta se ha
Es todavía demasiado temprano para decirlo, pero la lupótesis desarrollado radicalmente durante los últimos vcinte años, prin-
es a la vez atractiya y razonable. cipalmente por causa del uso ampliad!) del análisis de los even-
En una perspectiva igualmente atenta a los efectos mis- tos de protesta y de las encuestas individuales en las marchas.
mos de los performances en los individuos manifestantes, No obstante, la preocupación analítica casi exclusiH en las
Christophe Broqua (2005) mostró, con el análisis etnográfico consecuencias institucionales de la protesta, y por consiguiente
de las acciones públicas de b asociación Act IIp, cómo éstas el descuido de sus efectos psicológicos independientes, es sin
generan con mucha fuerza un sentimiento duradero de per- duda uno de los más importantes puntos ciegos en la investi-
tenencia colectiva y de movilización emocional para los que gación contemporánea en el campo. De hecho, tenemos que
participan en ellas. Más en concreto, Broqua r Fillieule (2009) desarrollar más investigaciones para construir teorías más sóli-
intentaron entender los mecanismos dramatúrgicos complejos das y determinar mecanismos fundamentales. Dos obst.""Ículos
mediante los cuales los organizadores de acción pública mo- tienen que ser derrotados para ello.
vilizan un registro emocional controlado, tanto hacia adentro Antes que nada, los actores individuales tienen que volver a
de la organización (socialización militante y producción idenci- encontrar su lugar legítimo en el estudio de la protesta. La com-
taria) como hacia el exterior (identidades estratégicas, presión prensión de los mm.-imientos sociales ha sido dominada duran-
sobre los objetivos y expresión de la rectitud de la causa), cura
te mucho tiempo por un sesgo legitimista que concebía a los
puesta en práccica contribuye a la producción de efectos en
participantes y acciones de protesta como el producto de la pri-
los participantes, tanto en el momento como a más largo pla-
vación y de la conducta anormal. Con el surgimiento de la teo-
zo. Es lo que indican los relatos de vida realizados después y
ria de la movilización de los recursos, estas interpretaciones
en los cuales los momentos de acción pública juegan un papel
fueron sustituidas de forma radical por modelos (IUC ponian
central. Dos elementos son aquí cruciales. Por un lado, la gama
el énfasis en los costos y beneficios de la participación en la
de estos efectos es muy variada, desde el simple sentimiento
acción colectiva, al mismo tiempo que en la importancia de las

78 79
orvnizaciones de movimiento social en la movilización de re. Tendríamos que recurrir a una variedad de metodologías,
cursos y la distribución de retribuciones positivas o negatiyas. La tal como la observación participante)' el estudio etnográfi-
teoría de la movilización de los recursos fue luego perfeccio- co, la obtcnción de historias de \'ida y los métodos \'isuales.
nada con la creciente importancia de los modelos explicati\~os Por ejemplo, Axcl Philipps (2012) muestra cómo, a través del
de la "estructura de oportunidades políticas", la cual ayudó a análisis microsociológico de materiales ,,'isuales dc protcs-
enfatizar los factores contextuales en la acción colectiva. Fac- tas (mantas, carteles, banderas, playerns, etcétera), podemos
tores estructurales, contextos políticos, y organizaciones, en enriquecer nuestra comprensión de quiénes se unen a la marcha,
vez de los actores mismos, han estado en el centro de la inves- de cuáles son los mori,'os y los intereses de los participantes, así
tigación de los movimientos sociales durante más dc treint:t como obtener indicios dc posibles fricciones}' de los límites de la
años. Esta orientación ha sido luego fortalecida con el recurso movilización. Si los ampliamos al filmar, ordenar)' analizar los
casi cxclusi,'o de métodos como encuestas organizacionales o comportamientos indi\'iduales )' los movimientos, como lo su-
el análisis de C\'entos de protesm. Por consiguic-nte, los inves- girió la investigación de McPhail, los métodos ,'isuales podrian
tigadores, sin duda, han ido demasiado lejos en descuidar a los mejorar los resultados y proporcionar nue"a información para
actores mismos, los que se in"olucran en la acción colectiva, interpretar los eventos de protest.'l cn la medida en que pueden
sus cat:lctcrísticas socL,lcsy biológicas, sus moti,'aciones preci~ incluir objetos r aspcctos que no están disponibles con las en-
sas y su irrcductible heterogeneidad. Incluso los más recientes tr(~nstas, los documentos escritos o los resultados estadísticos.
desarrollos en la teoóa de los movimientos socL'lles,tomando Además de cste cambio radical en las metodologías, las ¡m.es-
en cuenta los factores culturales y recurriendo tanto a im'esti- rigaciones podrían explorar varias ,oíasque han sido descuidadas
gaciones estadounidenses y europeas, dejaron inexplorado al hasta ahora. Concluimos mencionando dos posibles rumbos.
indi,'iduo que realmente participa en las marchas, las acti,'i- Uno de los hilos más prometedores para futuras investiga-
dades de protesrn y, en términos generales, los movimientos ciones al respecto seria cvaluar el grado en el cual la participa-
soci.'lles.Otro importante fallo en la investigación de las pro- ción actual en lIlmchas transforma las pautas de pensamiento
testas se origina cn el hecho de que no pone suficiente énfasis político )' de comportamicnto, r describir cómo lo hace. Es,
en los performances en sí mismos}' su esrudio mediante me- con más razón, necesario desarrollar llllcvas in,ycsrigaciones
todologfrts de campo. Esta limitación no cs propia de la inves. en cstc ~ubcalIlpo de los mo,"imientos sociales, en la medida
tigación de los movimientos sociales. Los estudios que usan la en que sabemos que los jóvenes f:I'"OreCengeneralmente los
observación son escasoS en sociología política y, en su mayo- modos de acción no convencionalcs como las marchas, los
na, cstudi.'lmos cl producto r suponcmos quc cs el rcsultado bloqueos, etcétera, que constituyen por lo tanto muy a me.
dcl proccso. Sin embargo, para estudiar un proceso, el proceso nudo su primcr uwolucramiento significat:i,"ocon el sistema
tiene que ser observado, no simplcmente inferido. Esto es par- político, r que por eso tiene fuer£es efectos cognitivos (Fi-
ticularmente el caso en la invcstigación sobre marchas. Para llieule y Tartakowsky, 2013). El impresionante crccimiento del
estudlllr lo que ocurre en una matcha, tenemos que pensar en llamado "movimiemo no global" alrededor del mundo, con
varios métodos de indagación y observación e indudablemcn- su fucrte atracción dc la gencración más joven, es sin duda un
te tcndremos que adoptar una perspectiva más etnográfica. campo fértil de obscrvación para estudiar cs[Qs procesos r sus

80 81
posibles efectos en movimientos posteriores Gossin, 2010). El
surgimiento de los movimientos "Indignados" y "Occupy" en Bibliografía
Europa y Estados Unidos constituirá sin duda otro campo de
im'cstigación prolífico. Otro hilo remite al estudio del impacto
de los eventos políticos sobre los "observadores involucrados"
e incluso los "públicos espectadores", a la manera de Stewart,
Settlesy Winter (1998) que sugieren que los que prestaban aten-
ción a los movimientos en los años 1960 sin ser muy activos
en ellos, mostraron efectos políticos duraderos años después.
Semejantes investigaciones podrían también ayudarnos a plan-
tear, a un nivel microsociológico, algunas preguntas interesantes Agrikoliansky, Enc e Isabelle Sommier. Radiographie dll fJJ01lve-
sobre cómo los movimientos innovadores pueden tener un ment alteTlIJondia/iste, le secolld F0171msocial europém. París, La
papel importante al resocializar a otros grupos en la politica de Dispute, 2005.
la protesta, como lo hizo por ejemplo el movimiento de los
Andretta, Massimiliano el al. Global, l1oglobal, new global' La pro-
derechos civiles estadounidense con numerosos movimientos
tata fontro il G8 a GenotJa. Bari-Roma, Laterza, 2002.
postenores.
Avern, Adrian F. "The Not-So-Lonely Crowd: Friendsrup
Groups in Collective Behavior". Sociometry. 1977, vol. 40,
núm. 1, pp. 96-99.
Bedoyan, Isabelle y Peter Van Aelst. "Limitatlons and possi-
bilities of transnational mobilization. The case of the
EU summit protesters in Brussels, 2001", Ponencia
en la conferencia Les J7JobtlisationJ a!termondialisteJ: París,
GER.MM, 2003.
Bennaru-Chra"tbi, Mounia y Olivier Fillieule. "Pour une soci-
ologie des situations révolutlonnatres. Retour sur les ré-
voltes arabes". Rnwe jranraise de sáence politique. 2012, vol.
62, núm. 5, pp. 767-796.
---~-. (coord.) RéJistances etprotestatiol1s dans leJ sociftés 1JJU~
su!manu. París, Presses de Sciences Po, 2003.
Berk, Richard. Collectit1eBehavioT. Dubuque, William C. Brown
Publisher,1974.

82 83
Blumee, Heebert. "Collecti\Te Behavior". En McClung Lee, ----o (eoord.).l...a Monifts/a/ion. París, Presses de la fo"NSI',
Alfred (coord.). Pn'ntiplu of Sodology. Barnes and Noble, 1990.
1946 (1939), pp. 166-222. ----, Fillieule Olivier y Nonna Mayer, "La fin d'une
Beoqua, Christophe. Agir pour nt pos momir! :Aa Up, In /Jomo- étr:ange lacune de la sociologie des mobilisaoon. L'étudc
St.\.1tdS ti 1,. sida. P:u:ís,Presscs de Seienecs Po, 2005. par sondage des manifeSlants. Fondements théoriqucs
et solutions techniques". &''1(efranfaise de scitnetpclifiqur.
'Broqua, Christophe y Olivier Fillieule. ']\ct Up ou les raisons de
1997, vol. 47, núm. 1, pp. 3-28.
la colece", en Traini. Christophe (coord.). Emolions ... mo-
bilisalion!Paris, Presses de Scienccs Po, 2009, pp. 141-167. Fillieule, OlivieL 'TIte independcnr psychological effects of
participation in dcmonstrations". Mobilizalion. 2012, vol.
Burgess, Ernest \v¡, y Robert E. Park. InlrodJ¡(/ionlo Iht Sritnct of
17, núm. 3, pp. 489-502.
Sotiolog1'. Chicago, Chic.'l.goUniversity Press, 1921.
Casquete,Jesús. "The Powe.r oC Demonstrations". Social lvlotlt.
----o "Conséqucnces biognlphiques de ¡'engagement",in
Fillieule, Olivier, Mathieu, Iilian )' Cécile Péchu (cooros.).
rntnl Sludiu. 2006, vol. S, núm. 1, pp. 45-60.
Dit/ionnairt da mOlll'fflltlllsJorif7llx.París, Presses de Seieo-
Champagnc, PatOck. Fain l'opinion. París, Édioons de 1'.1inuit, ces Po, 2009.
1990.
----o "On n'}' voit "oit rien. Le recours aux sources de
Cossart, Paula. 1J mutingpoliliqut_ Dt la diliblrolio11 a la ma11!fis- presse poue l'analyse des mobilisations protestataires". En
lolion (1868-1939). Rennes, PUR, 2010. Fane,-Pierre, Fillieule, Olivier}' Fabien Jobard (eoords.).
Dcwerpe, Alain. Cbcr01lnt, 8 jitritr 1962. An/hroprJ/ogit d'un mas- L'a/tlitr d" poli/u/t. Thioriu, aflions rtpristnla/ions. París, La
SatTt dEta/. París, Gallimard, 2006, (col. "Folio histoire"). Découverte, 2007, pp. 215-240.

Dur.kheim, Émile..Lts joro/u ilimtnlairu dt lo lit rtligitllst. París, ----o SlrollgiU de lo nte. París, Presses de Scienecs Po,
Alean, 1912. 1997.

El Chazli, Youssef. "Sur les semiers de b Ré\Tolution.Comrncnt ---- ti al "I:Altermoodialisme en réseaux: Trajectoires
des Egypticns «dépolitisés» sont-ils de,-enus révoiution- militantes, multipositionnalité et formes de I'engagcment
n.,ires?". RtI'Jle Fmnraist dr Sama Politiq/lt. 2012, vol. 62, les participants du contre.!':ornmetdu G8 d'E'\;an (2003)".
núm. 5-6, pp. 843-865. Poli/i.••..2004, vol. 17, núm. 68, pp. 13-48.

E,'ans, Sarnh M. y Harry C. 'Bo)'te Harry. "Free Spaces: The r Philippe Blanchard. "Inw\-idual Surveys in Rallies
Sources of Democratic Change in America". Tht ¡ournal Qnsura). A new tool for exploring ttansnacional aeti.
of American His/ory. 1989, ,-ol 75, núm. 4, pp. 1283.1284. vism? En Tcune, Simon (coord.). Tht Transnalional Con.
di/ion. Pro/Uf DYllamic.rin an EJllangkd E1trO.pt.New York/
Fa,.re, Pierre. "Les manifestations de rue entre cspaee privé ct
Oxford, Berghahn Book" 2010, pp. 186-210.
espaces publies". En Favre Pierre, Fillicule Olivier r Fa.
bien Jobard (coords.). L'aNlitr d" poli/irlt. Tbionu, adion ----o "Le ehamp multiorganisationnel altermondialis-
rtprfst1/lalions. París, La décou\-ene, 2006, pp. 193-213. te", en Agcikolianskr, Erie e Isabelle Sommier (eoords.).

84 85
RadiograplJie du mouvement a//ermondialúfe, /e .recondromm House,Jim}' Neil MacMaster. Pari.r 1961:Algnian.f, State Terror,
.rocialeuropém. París, La Dispute, 2005, pp. 155-177. and Memory. Oxford, Oxford University Press, 2006 .
----y' Donatella DcHa Porta (coords.). Po/ú'e et manijés- Hundley,james R. "The Dyoamics of Recent Ghetto Riots".
tan/.r. París, Presses de Seiences Po, 2006. Delroif Journal o/ Urban uw.
1968, vol. 45, pp. 629-639.
----y' Céeile Péchu. l.JItter ell.remble.Le.r théone.r de /'ac/ion jobard, Fabien. "Quand droit et politique sont a la fete. La
collech've.París, L'Harmattan, 1993. Love et la Fuckparade sous les fourches civilisatriees du
-----y, Danielle Tartako\Vsky. Demonstration.r. Oxford/ droit administratif allemand". En Favre, Pierre, Pillieu-
New York, 2013, Ferm>mod Publishing (traducción de le, Olivier y Fabien Jobard (eoords.). L'are/ier dtl poi diste.
La manije.ftalion, París, Presses de Sciences Po, 2008). Théones, adion rpré.ren!ations. París, La Découverte, 2006,
pp. 241-255,
----, Agrikoliansky, Eric e Isabelle Somrnier. Penser les
m01fvements .fociaJ/x. París, La Découverte, 2010. jossin, Ariane. "How do Activists Experience Transnational
Protest Evellts~' The Case of Young Global justice Ac~
Fisher, Charles D. "Observing a crowd: the sttucture and ti,,-ists from Germany and Franee". En Teunc, Simon
descrirtioo of protest demonstrations". En Research in (coord.), The TranH!ationa/ COlldition. Profuf QynatJJicsin 011
Deviance. New York, Random House, 1972, Gack Dou- El1tangled Euro pe. New York/Oxford, Berghahn Books,
glas, editm), pp, 187-211. 2010, pp, 42-63.
Geofftáy, Mane-Laure. "Etudier la contcstation en contcxtc KhaW, Karima (coord.). MessageJ/rom Tahrir. Sigll.fjrom Egjpú
aurontaire : le cas cubain". Politix, 2011, vol. 34, núm. repo/u/ioll. Cairo/New York, The American University in
93, pp, 29-46,
Cairo Press, 2011.
Goffman, Erving. "The Intcraetion Order", American Sociologi-
cal Review. 1983, vol. 48, pp. 1-17. " .
Ladd Anthon)' E. Hood, Thomas C. v Kel1t D. Van Lete.
"Ideological thcmes in the antinuclear movement: Con-
-----. Strategic In/eradion. Phil.adelphia, Uni\'ersity of sensus and Divcrsity". Soci%gica! 11Iquiry, 1983, vol. 53,
Pennsylvania Press 1969. pp, 252~272.
-----. Be!Ja/,ior in Fublic Piam: Note.r on !he Social Organiza- Lambelet, Alexandre. ''Analyscr les rassemblements au moyeo de
tiO/1of GatJmings. Glencoe, Free Press of Glencoe, 1963. photographies ou de films. Pistes et enjeux". Ethnograpbi-
Heinrich, Max. The Spiralo/ Conflict: Berke/ry, 1964. New York, queJ.01;g,2010, núm. 21, (online], http://W\Vw.ethnographi-
Columbia University Press, 1971. gues.org/201 O /Lambelet

Heritagc, John y David Greatbatch. "Generating applause: a Lang, Kurt y Gladys Engel Lang. "The Unigue Perspective
study of rhetoric and response at party political confe- of Television and its Effect: A Pilote Study". American
reoces". American Jouma/ if S oci%g)'. 1986, vol. 92, núm. Sociologica/&IJiew. 1953, \'01.18, núm. 1, pp. 3-12.
1, pp, 110-57.

86 87
------------------------------

Leri, Margaret y Gillian H. Murph)'. "Coalitions of Conten- ----o "Theoretical and Methadological Strategies for
tion: The Case of the wro Protests in Seatde". Po- the Study oC Individual and Collective BehavioI Se-
nencia para clln/trnational Soriologico/Assoriation Mtt/ing, quenccs". Ponencia para el annual meeting of the Ame-
Brisbane, Australia, 2002. rican Sociologica1 Association, Ncw Orleans, 1972.
Lichbach, Mark 1. y Paol D. Alrncid •. Global Onkr and Local &_ -----.y David L. Miller. 'The Assembling Proccss: A
sir/ona: Tht NtOlib(T'(]llnJlitll/ional Tn"ltmma and Iht Bal/lt Theorerica1 and Empirical Examinanon." Amtrican 50-
of S,allk. Riverside, CA., 200l. tioÚJgical&ritw. 1973, vol. 38, pp. 721-735 .
Lofland.John. "lntroduction: Protest and the Public Arena". ..---y. Robert G. Pickens. "Variation in Spectator Crowd
En Pro/u/: S/uditI of Colkc/ivr B~ha"¡or and Sodal.Move- Beha.•..
ior: The Illusion of Unanimity". Ponencia para el
mmll. New Brunswick, Transacrion Books, 1985. annual meeting of the American Sociological Associa.
rion, Toronto, 1981.
---- }'Michad Fink. Symbolit SiI-lns: ProltI/ OCCltpationJal
th~ Cal!ftmia Capitol \'lashington, DC, Univcrsity ])ress .----y Ronald T. Wohlstein. ''A Film Methodology far
of America, 1982. the Study of Pedestri.1n Behavior". Socio!ogictJlMtlhodJ
and RtJtarth. 1982, vol. lO, pp. 347-375.
Lynch, Edouard. 'La fourrhr ti k /ratttllr~ ús mobiliJationJ ro.
Ilulivu dans la Frana agrirolt d" XXO Jitd~ (1907.1976). ----o Schwcingruber, David r Nancy Berns. Tht Colkcti.
These d'habilitarion a diriger des recherchcs. Université Action ObJtTlJ(J/iollPriOItr. Urbana, 1L: Dcpt of Socio-
lit

LUnllcre-L)'on 2, 2010. logy, 3' edición, 1997.


Manot, Nicolas. "Le frisson fait.illa manifestation ?". POfll'Oin. Meyer, Katherine yJohn Scidler. ''Thc Structure of Gatherings".
RtI'IIf fronfaiJ~ d'l/lIdu rorunllllionT/tlkJ tI po/itiql/tJ. 2006, Soriologyand Socia! &JtQ1rh. 1978, vol. 63, pp. 131-153.
núm. 116, pp. 87-99. Nevcu, EriII:. Soriologit du ntOJlt'fflltntJsoriaHX.París, La Décou-
----. "Les formes élémentaires de l'effcrvcscence co. verte, 2011, (col. "Repcres'').
llecri\-c, (JU I'état d'esprit prcté au." foules". Rtt'1l~Fronfoi- Nouheieid, Lin r Alcx Warren. Tht Ballle for Iht Arab Spn'/tg.
Jt dt Srima Poliliqut. 2006, vol. 51, núm. 5, pp. 707-738. &vo/lItiol1• roltnltr rtI'Olttlionand tht makiltg oJ (J new tra.
I\'larwell, Gerald y Pamela Olivier. Tht critical mau in rollunl't New Haven/London, Yale Univcrsity Press, 2012.
attion. Cambridge, CUP, 1993. Philipps. Axel. "Visual Protest Material as Empirical Data".
McPhail, Cbrk. "Crowd Beha\.ior". Blacku1tl/ EnCYCÚJptdiaof Vii,/al COJnm1l11icalion.
2012, vol. 11, núm. 1, pp. 3.21.
Sociologr. Oxford, VI(, Blackwell, 2006, pp. 880-883. Robert, Vincent. UI chtminJ dt ja lna1Jijúlalio1l, 1848.1914.
. Tb, Mylh of IIx Modding Crowd. Ncw York, AI- Lyon, Prcsscs Unn..ersitaires de Lyon, 1996.
dine,1991. Schweingruber, David. ''A Computer Simulation of a Socio-
logical Experiment". Socia! Sritna COmpl//" Rrl'l'tw. 1997,
"01. 13, pp. 351-359.

88 89
----y Clark MePhaíL ''A Method fO! Systematically Ob- Van Aelst, Peter r Stefaan Walgrave. 2001 "Who is that (\VO)
sen.-.ing and Recorcling Colleccive Acrion". Sociological man in the stteet? From the normalization of protest to
Me/hods and Rmarch. 1999, vol. 27, pp. 451-498. the nonnalizacion oE the protester". ElIropean Jo1trnal of
Po!itú'ol Rtsearch. 2001, voL 39, pp. 461-486.
Seidler,]ohn, Merer, Katherine y Loís MacGillivray. "Collecting
Data Oil Cw\vds and Rallies: A Ne\v Method oE Statio- Vovelle, MicheL Jdéologz'eJ el mentalités. París, Gallimard, 1982,
nary Sampling". Sodal Form. 1977, vol. 55, pp. 507-518. (coL "folio Histoires").

Siméant, Johanna. La cmue des fans papiers. París, Presses de Waddington, David, Jobard, Fabien y l\1.ike IZing (eoords.).
Sciences Po, 1998. Rioting in Ihe UK and A compara/ive ol1ojysis, Willan
rrOfl('f.

Publishing, 2009.
Smith, Richard L., MePhail, Clark y Robert G. Piekens. "Reac-
tivity to Systematic Obsen'ation with Film: A Field Ex- Walgrave, Stefaan y Dieter Rucht (eoords.).The world s0's no lo
perimenc". S ociology (50áai P[jchology Quarterfy]. 1975, ...-01. war. Minnesota, University oE t.finnesota Press, 2003.
38, pp. 536-550. ___ ~y Joris Verhulst. If/orldwide Anti-war-in-lraq Protes!:A
Sornmier, Isabelle, ,Agrikoliansk)', Erie y Olivier Fillieule (coords.) Preliminol)' Test d the Tranmational Jt.10vementTheJiJ. Wor-
La généalogie de.rmOUl'ementJ tllltiglobalisation en Europe. Une per- king Paper, Centre for Media, Movements, and Polities.
Jpertive mmparée. París, Karthala, 2008. Universiry oE Antwerp, Belgium, 2003. -. - .:ji
,-.o!Í
Stewart, Abigail J, Settles, Isis H. y Nicholas J. G. Winter. "Wo- Woblstein, Ronnld :ro
y Clark MePhail. "Judging the 'Presen- - .. ,
men and the Social Movements oE the 1960s: Activists, ce and Extent oE Collective Behavior: A Theory and
Engaged ObsenTers, and Non Participants". Politica/ P£!,- Method for Producing and Analyzing Film Records".
cbology. 1998, vol. 19, núm. 1, pp. 63-94. SotiaIPgt'hologyQuar!crfy. 1979, vol. 42, pp. 76-81,
'Ihmir square. Than"r square. The bearl o/ the Egyptian mlo/ution. Cairo! Zillman, Dolf, Bryant, jennings y Bany Sapolsky. "The Enjo-
New York The American llniversity in Cairo Press, 2011. yment oE Watching Sports Conte'sts". En Sports, GameJ,
and Play. Hillsdale, Earlbaum. 1989, Oeffrcy Goldstein,
Tilly, Charles. CrJlllcnliollJ peifonnan,,'cs. Cambridge, Cambridge
editor), pp. 297-335.
University Press, 2008.
Zolberg, Aristide R. "Moments oE Madness". Poli/iu & Socie-
----o "Event Catalogs as Theories". Sociological Tbeory,
!y. 1972, vol. 2, pp. 183-208.
2002, vol. 20, pp. 248-254 .
. Lo Fral1a c01/teste, de 1600 ¡, IIOSjOJ.lrs. París, Fayard,
1986.
Turner, futlph H. Y Lewis A. I<:illian. Collertiw Behm'¡or. Prentice
Hall, Englewood elifEs, 1972 [1957].

90 91
CAPITULO 2

Pensar las movilizaciones y


la participación: Continuidad de
perspectivas e imbricación de
• •
posIciones
Por eamill. Goirand'
L" investigación sobre los mO\"imientos sociales de América
Latina ha sido particularmente fructífera dunnte los años
1980}' 1990, en momentos en los cuales, en ese continente, las
morilizaciones se multiplicaron, en el contexto dr: liberaliza.
cienes y luego de cambio de regímenes polícicos.2 Luego del
fracaso de in mayoría de las guerrillas marxistas.leninistas de
inspiración cubana (\'i?ickham-Crowlc)', 1991), para las cuales
la muerte del Che Gucvara en Bolivia en octubre de 196; signi- ~
hCÓuna derrota simbólica, las iglesias católicas de la tcología de
la liberación sostu\-ieron y apoyaron las mO\-ilizaciollcs que,
afitmando la dignidad de los pobres)' de los humildes frente
al poder politico, contribuyeron a estructurar progresivamente las
oposiciones a los regímenes autoritarios gener:l1mente milit:ues.
En América Latin:l, la respuest:\ se desarrolló la mayoría
de las veces frente a regímenes represi\'Ds, en un contexto de
desigualdades soci"lles r de crisis económicas masivas. Ade-
más, el fracaso de las oposiciones armadas, asociado a un
proceso de recvaluación del reformismo y de la socialdemo-
cracia (J...echner, 1988), engendró una recomposición de las
izquierdas y de los sistemas partidarios, abriendo así, para la
expresión de la protesta nacida en los mo\'imicntos sociales,
un espacio político que no existía ames.

I Profesora de ciencia politica en el lnstituto de Estudios Politicos de Lille.

~Tmducción: Carolina Gutiérrez Ruiz.

93
Para analizar estas movilizaciones, diversas perspectivas trabajos publicados sobre movilizaciones latinoamericanas pue-
estaban disponibles, sobre todo- porque en este periodo los de darle una primera idea al lector, quien tendrá grandes dificul-
trabajos científicos sobre estas cuestiones se habían robusteci~ tldes en encontrar referencias a trabajos tan famosos como los
do}' estructurado considerablemente desde un punto de vista °
de Charles Tilly Sidney Tarrow.3 Más bien, la atención se vuel-
conceptual y metodológico. A partit ~e la década de 1960, la ca hacia la relación entre el cambio sociopolítico y el origen de
sociología de las n1O'vilizaciones en Éstados Unidos y en Eu- esos movimientos, así como de su supuesta "novedad". Es así que
ropa conoció, por un lado, un enriquecimiento significativo en el análisis sobre las organizaciones suscitó menos interés que el
sus investigaciones empíricas acompañadas de la construcción de los discursos y de las reivindicaciones o valores, lo que remite
de modelos de análisis innovadores~ .Por otro lado, hubo "i,,-os al significado político y social de esos movimientos y a la evalua-'
debates entre los defensores de dif~i:entes modelos de análisis ción del cambio social e incluso cultural que se podía esperar.
y de investigación que opusieron _~_perspectiva de la movili~ Esos debates, aunque hayan sido reconstruidos y se hapn
zación de recursos a la de los "nuevos movimientos sociales", vuelto repetitivos pot parte de algunos analistas de la acción
presente particularmente en Europa (Klandennans, 1986 colectiva y de la protesta, req11ieren ser reexaminados. La uti-
citado por Fillieule-Péchu, 1993). El cuestionamiento sobre lización de viejas categoóas como la de las identidades, la de
el análisis estratégico y la racionalidad de los actores (Olson, los valores o las de los NMS podría parecer fuera de foco en
1987), sobre h mO'dlización de recursos (Oberschall1973; la medida en que esas áreas"focales" han sido muchas veces
MacCarthy-Zald. 1977; Tilly, 197~) o incluso sobre la estruc- discutidas, }'pueden ser consideradas hoy en día como supera-
hu:a organizacional de los movimientos sociales (II'fc...~dam- das. Sin embargo, volver a plantear este debate permite abordar
McCarthy-Zald, 1996 ; Inglehart, 1977; Melucc~ 1985) se ge- dos problemas importantes. Por una parte, es una forma de in-
neralizó en ese momento. terrogar a los procesos de construcción de mallas de análisis
Sin embargo, las visiones adoptadas desde la década de utilizadas para la investigación. Sin proponer una sociología de
los setenta por las ciencias socialc;:s'de América latina son di- la ciencia, se puede tratar de entender por qué, respecto _de
ferentes de aquéllas preferidas en ~'\mérica del Norte y en el América Latina, algunas perspectivas dominan mientras que
viejo continente. Los observadores se centraron, en efecto, otras son dejadas de lado explicitamente y deliberadamente.
sobre la cuestión de los valores y de las demandas de cambio Por otra parte, las perspectivas culturales de los movi-
social, un análisis que prácticamente no toma en cuenta los mientos sociales tienen una continuidad en las perspectivas
debates venidos desde los Estados Unidos. De hecho, hasta adoptadas en la act'Ualidad por varios proyectos de investigación.
un periodo reciente, la sociología política desarrollada en el sobre la democracia participativa, así como. en la difusión de un .
continente latinoamericano, pero también en general, por los imperativo participativo en la acción pública. Las visiones sobre
latinoamericanistas de Europa O de América del Norte, estruc-
turó su mirada sobre las mo\-uzacion_es a partir de cuestiones 3 Citándolos de manera arbitraria e incompleta, es por ejemplo el caso de
los trabajos publicados por ElizabethJehn, Evelina Dagnino, \v'ilhem As-
y de problemas familiares desde la perspectiva de los "nuevos
sies o incluso Fernando Calderón r Donna Lee Van Cott. En otroS casos,
movimientos sociales-NMs" (ÁI,:ar~t-Escobar, 1992; Slater, esos trabajos son citados de manera formal, sin ser explotados ni discuti-
1985,1994). Una mirada rápida -alcorpus bibliográfico de los dos. Sobre este tema, ver el PQlémico texto de Timothy Wickham-Crowley
y Susan Eckstein (\X'ickham-Crowley y Eckstein 2010).

94 95
---------------------------------------------------
esas diferentes cuestiones presentan puntos de encuentro con- LA OB!'ERVACI6N DE LA-ACCION COLECTIVA DESDE I.A~
ceptual )' se basan en postulados comunes. En la continuidad de MOVILIZACIONES CONn:~TA1'ARI,\S HA!'''"" LA PARTICIPACiÓN.
la idea que dice que los movimicntos sociales dc clases popula- ITINER.A,R10S H1STÓRICOS: DESDE El. BA$I!'MO HASTA LA
res, transformados en "organizaciones de la sociedad civil", po- DEMOCRACIA PARTICIPATIVA
drían aportar un cambio cultural}' consolidar esta "sociedad ci-
vil", la democracia participativa es concebida por algunos como En América Latina, para c,'oc:u: las movilizaciones, el térmi-
una de las vías para concretizar esas transformaciones. no de "mQ\,'imiento popular" ha sido en general utilizado en
lugar del de "nuc\"os mo\-'imientos sociales". Señalando con
En este sentido, el primer objem-o de este artículo será
ese término al mismo tiempo a organizaciones de cbse media,
recordar cuáles han sido los debates y 1a~perspectivas científicas
dominantes sobre los movimientos sociales en América Latina obreras y campesinas o a las de habit.'lntes de barrios pobres;
militantes e in,'estigadores e,'ocan la construcción de un tejido
r mostrar su coherencia con las cuestiones que dominan en los
social "desde ab:tjo". La noción de "popular"ha sido preferida
trabajos actuales sobre participación. Algunas tentativas de ex-
a la de "proletatiado" o "pueblo" ya que la primera no hace
plicación, bajo la forma de hipótesis, serán luego propuestas
mnL'lalusión a una represenmción de la sociedad en "clases",
}' sometidas a la discusión. Efectivamente" las perspecti\'as
sobre movilizaciones y. participación, tal cual aparecen en definida por una posición en el ~istema de producción, sino a
una buena parte de la producción científica sobre estos te- su estrucruración en términos de poder y de representación.
mas, nos parecen inseparables de la toma de posición politica Si "popular" es a veces utilizado como sinónimo de "pueblo",
es sobre tOdo en el sentido de "pobres", ocupando una pm:i-
}' de los compromisos o responsabilidades asumidos por los
ción de base en la jerarqw.'l social de poderes}' de ingresos, es a
uwestigadort's que: I?':lblican sobre estas cuestiones; siendo
lo que remite de tTh'lneraexplícita el término inglés "graSf-roo/'~
la frontera entre sociología }' acción pública porosa y dificil
de identificar, a veces incluso inexistente. Finahncnte, serán La expresión "movimiento popular de b:lse" designa en este
abordadas, por un lado, las elecciones metodológicas asocia- sentido movilizaciones conducidas generalmente por citadinos
das a esas po~iciones y, por otro lado, las implicaciones para la pobres, a vece~ camp~sinos, curas reivindicaciones de caráctcr
heterogéneo se han organizado alrededor de la cuestión de
observación sobre mo,"ilizaciones r sobre la participación en
Amética Latina.~ En especial, ~e evocará el debate surgido en condiciones de vida, de sen;cios públicos}' de derechos so-
torno a la institucionalización de los mO\'imiemos sociales en el ciales.s
continente. así como el interés de diferentes actores por L'ls
experiencias locales de democracia participatin, euros dispo- ~\X'itlern Assies muestra cómo l:ts penpecti\-as sobre las movilizaciones
se han estructurado alrededor de eHa noción de "movimiento popular"
sitivos se apoyan en organiz:'l.ciones que pro\-;enen de esos (Assies. 1994). En la medida en que esta~ perspectivas (Omllnen cuenta l:t
movmuentos. composici:ón social r las demandas de las movilizaciones, esas definiciones
son nds restnctiV'lls que aquellas propues(as. por ejemplo, por FnlnlfOis
Ch:lzel en 1992: Él definía entonces III "movimiento social" como una
"empresa colecrn-a de protesta }'de contestación que bmCll imponer cam-
4 Aquí son consider,¡dos los mbajos que tienen como objeto las mO"ilin. bios -de una importancia \-<lriable- en b estrucrurn social r/o POlitiClla
ciolles r IRparticipación en Amenca Latina, que eS(O~Se:J,nproducidos en trayes del recurso frecuente -pero no necesariamente exclusn'O- a medios
el continente o fuera de él. por hninomaricanos o por extranjeros_ no instirucionalizados" (Chazel, 1975: 502-516).

96 97
Algunos elementos históricos permitirán dar aquí algunas definieron la "opción por los pobres", las iglcsias nacionales
precisioncs rápidas sobrc el proceso histórico dc construcción abrieron un espacio de oposición antes inexistente. En parte
dc esos mo\-irnientos, para luego .••. er la difusión r la relevancia bajo la influencia de la teología de la liberación, las iglesias
6
de la cuestión participari .••.
a. Desde los años 1970, en el conjun. católicas participaron en la construcción y luego apoyaron las
to del continente, los mo .••. imientos de protesta se organizaron reivindicaciones de pobbciones indígenas, en momentos en
en el seno de medios populares, en diferentes sectores: salas cu. que algunos miembros del clero confirmaban su apoyo activo
nas asociati .••.
as; cooperativas de alimentos u ollas populares, en a las guerrillas, como el obispo &nesto Cardenal, miembro
genernl organizadas por mujeres; proteSL'lS contra el costo de activo de la organización sandinista, luego ministro de Cultura
la ,-ida y demandas de acceso a los cuidados médicos en Brasil; de Nicaragua entre 1979}' 1987. Tanto cn los barrios pobres
oposición a la política de destrucción de los barrios marginales de las grandes ciudades como en el campo más desfavorecido,
desde 1977; demand:tS de reconocimiento de la propiedad de los curas facilitaron la policización de militantes r ayudaron a
la tierra, por los habitantes de terrenos urbanos ocupados ile- estructurar sus primeras acciones.7 Las comunidades eclescues
galmente o por grupos indigenas en el medio rural o aún por de base (CEH), espacios de reunión y de discusión organizados
el movimiento de los sin tierra desde 1981 en Bra.sil. En el seno por los cura.s cercanos a la teología de la liberación, constitu-
de las CUl.sesmedias, otros mo .••. imientos se focalizaron en otros ycron espacios de socialización}' de politización que contri-
aspectos, como los movimientos de defensa de los derechos hu- buyeron a poner de manifiesto los valores de participación. dc
manos en los países del cono sur, los movimientos feministas respeto y dc justicia muy presentes en el "basismo" de la dé-
que han dado prioridad a 105 derechos reproducti .••. os y a la cada de 1980, en particular en el seno de-los movimientos de
paridad en política o incluso los mo\-imicntos de denuncia. del barrio, como lo indicaba Pauto Krischke en 1991.8 Apoyando
fraude electoral en México (Marqués-Percira y Raes, 2002; la protesta sobre desigualdades sociales y políticas, esas movi-
Combes, 2004; Eckstein, 2001). lizaciones contribuyeron al tmbajo de reinterpretación de las
Varios factores pueden ser e\'ocados para explicar el au. injustici.'S.9 La acción colect:i\-a de base se ha estructurado, por
mento de esas movilizaciones en estc pcriodo_ En primer lu-
gar, el rol de las iglcsUts católicas ha sido fundamenL'l1 en la 7 Duntnte mis propias im.estigaciones sobre las trayeetoOa.s individuales de
estrucrurnción de una oposición a los regímenes autoritarios, 105diriger\les asociath"05 en Rio de Janeiro y luego sobre las lr:ayeCtoo"s
de los mililantes del Partido de los Trabaj:adores en el noroeste de Bntsil,
así como también en la formación y en la politización de jó- pude consl3t2r la frecuencia de la socialización política en el seno de oq;a-
vcnes militantes que implantaron las organizaciones locales ruzaciones cat6licas como I:t panoral de bs fa,,'c1aso In pastoral rural, en
del mo\'imiento socia.1. Desde agosto de 1968, con la con~ lo!; años setenta. Par:a una comparación sobre el rol jugado por las iglesi3.s
c:ltólicas según los paises ver Lc ••'ine r MainWllring, 2001.
ferencia de Mcdcllin, en Ul.que los obispos latinoamericanos
~ "Los procesos de n:socialización inaugurados por las CED han servido
de fundamento a las moU\-nciones que h;m promovido la acción y la con-
, El presente textO adopta en general una datación extensa. Hace refe. ciencin democrática enuelos dirigentes del barrio" (Krischke, 1991: 193).
renda a periodos definidos ~ décadas. má~ que a e\'entos cb:rnmente. fe. • Da\-i.d Snow f v••..
all. han mostrado que los miembros de un mo ••.imienlo
chados, de los cuales no se pretende hacer una cronologi:t. De hecho, el social operan un trabajo de definición de unll situación que rep"sa en parte
análisis presenrndo aquí no trata ni sobre movilizaciones precis:l.Sni sobre en su interpretación como inacceptable, discutible. injusta: "dando un sen-
un ¡;iste.mapolitico en particular, sino más bien sobre la forma en que .:st2S tido a los eventos. los est:ldos de ánimo permiten organizar la experiencia
han sido analizad:lS. y guiar la acción. indi-.-i.dualmente o colectivamente" (Snow 1986: 464).

98 99
un lado, en la politización de cuestiones concretas e inmediatas estos grupos han aliado la acción de protesta a un compromiso
como b vivienda o las infraestructuras urbanas, por otro lado, en misiones de entreayuda y de solidaridad locales. Luego de
en la percepción sobre la posición de comunidad de los grupos los cambios de régimen, esos grupos fueron llamados a asumiJ:
populares frente a necesidades o carencias, es decir, sobre la verdaderas misiones de servicio público, promovidas por los
construcción de un "cuadro de injusticia" mediante la toma de gobiernos locales. En efecto, en el momento en que las polí-
consciencia de lo ilegítimo de la privación. ticas liberales de reforma de los Estados habían comenzado,
En segundo lugar, la asociación entre liberalismo progre- con el apoyo de las organizaciones internacionales de desarro-
sivo, adoptado por una parte de los regúnenes autoritarios, el llo, a esta nebulosa asociativa se le delegó la responsabilidad
desgaste de ideologías y de grupos revolucionarios que defen- de aplicar una parte de las políticas públicas locales (Oagnino,
dían la lucha armada y la crisis económica que se desata brutal- 2007).
mente a partir de 1982, explican que las movilizaciones hayan Es en ese contexto que diversos tipos de actores apoyaron
inaugurado nuevas formas de organización y que, al mismo la puesta en marcha de políticas llamadas "participativas", sin
tiempo, presenten una fuerte heterogeneidad. Esas transfor- forzosamente comprender el término de la misma manera.
maClOnes se tradujeron primero en el debilitamiento y luego Desde flnales del periodo autoritario, la "participación" en la de-
en el desmantelamiento de los corporativismos de Estado que cisión pública ha sido parte de las reivindicaciones de los mo-
durante largo tiempo habían constituido los instrumentos de vimientos protestatarios que designaban este término como la
control de las movilizaciones por los dirigentes de regímenes organización de elecciones libres, honestas y competitivas y, al
populares nacionales (Oxhom, 1998; Lev1tsky-Mainwaring, mismo tiempo, la entronización de procedimientos que per-
2006). Paralehmente, asociaciones y ONe se han transformado mitiesen intervenir en el funcionamiento de los gobiernos. La
progresivamente en importantes canales de partiClpación social llegada al poder de equipos municipales que venÍ2n de la opo-
y política para las clases medias y populares, generalmente sición, a partir de finales de la década de 1990, favoreció el re-
apoyadas por miembros de profesiones liberales como asis- forzamiento y la difusión de un referencial participativo en la
tentes sociales}' educadores, abogados o médicos. acción pública local (Goirand, 2005; Comb~s, 2005). Al mis-
Así el "basismo" ha dado origen, desde finales de la dé- mo tiempo, esos equipos, en búsqueda de "otra democracia",
cada de los ochenta, a una i.nfinita multiplicidad de microor- buscaban construir nuevos mecanismos institucionales para la
ganizaciones del movimiento social, en general con estatus toma de decisión. Finalmente, la "participación" ha sido tam-
asociativo. Desde 1994, David Slater señala la fuerte dimen- bién entendida, por otros actores, como un instrwncnto nece-
sión territorial r social de las luchas sostenidas por los grupos sario .para la transparencia y la eficiencia de políticas de desa-
populares en América Latina, análisis compartido por las re- rrollo. Por ejemplo, desde inicios de la década de los noventa,
cientes observaciones de Derus Merklen y Geoffrey Pleyers el Banco Mundial financia proyectos llamados "participativos"
(2011). Más allá de la arena electoral, en general su acción se que se basan en la entrega de fondos a organizaciones "comu-
nitarias" o de la "sociedad civil", en el contexto de políticas
ha estructurado:1 nivel local en el seno de pequeños colecti-
liberales de reforma de los Estados (Hibou, 1998).
vos asociati,,~os (Slater, 1994; Eckstein, 2001). Implantados en
En este sentido, el Partido de los Trabajadores aplicó
el medio rural o en los barrios populares de grandes ciudades,
un mecanismo de elaboración participativa del presupuesto

100 101
municipal, luego de su llegada al poder en 1988 en Porto Alegre, organizó alrededor de algunas preguntas fundamentales, cuya
en B!asil. Este dispositivo ha sido replicado por varias grandes presencia es bastante desigual en América Latina: en primer
ciudades brasileñas como Beto Horizonte o Recife, así como lugar, la pregunta sobre sus recursos y sus estrategias; segundo,
en el extranjero, por ejemplo en algunas municipalidades an- la pregunta sobre los valores fundadores de las reivindicaclo-
dinas en Boli'l,.1ao en Ecuador o incluso en la periferia de San nes y su relación con el cambio social y, tercero, la pregunta
Salvador (J\1agalhaes, 1999; Baioccm, 2003; Van Cott, 2008). A sobre la heterogeneidad y la dispersión de las organizaciones
estas instituciones, abiertas a todos los administrados, se les ha de acción colectiva y sobre el espacio social ocupado por las
agregado una multitud de consejos de gestión en políticas pú- movilizaciones. Efe~tivamente, a primera vista, la "novedad"
blicas, asambleas y fórums ciudadanos, compuestas al mismo de esos movimientos sociales parece residiJ: en sus caracterís-
tiempo por usuarios y por profesionales organizados en aso- ticas organizacionales e ideológicas. Menos estructurados que
ciaciones y por autoridades locales y I o nacionales. Es en estas los movimientos obreros tradicionales, afirman su voluntad
condiciones que las organizaciones asociativas de los medios de autonomía respecto del Estado, de los partidos y de la ma-
populares, herederas de las movilizaciones nacidas en los añm: yoría de los sindicatos; no se focalizan exclusivamente en las
ochenta, son llamadas a comparecer en diversas arenas partici- relaciones de producción o de clase, sino también impugnan
pati'l,.TaS,
en donde esperan encontrar satisfacción a sus deman- el orden social existente basándose en demandas no materiales.
das materiales, trátese del ordenamiento territorial urbano, del Sin embargo, no es la aspiración al cambio social y politico lo
acceso a la salud o de cuestiones educati\Tas. Definidas como que los distingue de los movimientos sociales más c~ásicos y
"representativas" de la "sociedad civil", esas asociaciones antiguos, como es el caso de los movimientos obrero: que ep ,
aportan hoy una fuerte legitimidad, en el conteÁlO de políticas ,,'
su tiempo también fueron portadores de valores y de proyectos
públicas inspiradas en las nociones de "capital social" y de de sociedad alternativos. En primer lugar, la protesta sostenida
"gobernanza". por estos "nuevos" movimientos sociales se constituy:ó, la ma-
DEL ANAuSIS DE LOS MOVIMIENTOS SOCJALES AL ANÁLISIS
yoría de las veces,-fuera de los espaclos tradicionales de movili-
DE Lf, PARTICIPACiÓN: SOClüLO(;ÍA DE "ALORES y DE
zación, como los del trabajo,HIincluso ~:iexcepciones évidentes
deben ser señaladas como las huelgas de obreros metalúrgicos
IDENTIDADES
en la región de Sao Paulo entre 1978 y 1980. En segundo
La sociología de los "nuevos" movimientos sociales está muy
lugar, muchas de sus organizaciones tenían características co-
próxima a las perspectivas de la participación política tal como
munes, es decir, en general fragmentadas, territoriales y asocia-
dominan en la actualidad. Situadas en la continuidad del análisis
tivas (Barthélémy, 2000; Ion, 1997; Goirand, 2000). Finahnen-
"cultural", éstas se focalizan en la apertura del espacio público
te, junto con reivindicaciones materiales precisas respecto al
r en los cambios esperados en la estructufa de las relaciones
acceso a la tierra , a los sa1uios o a la vivienda, estas moyiliza-
sociales r en los sistemas políticos (menos dormnación, má8
ciones han sostenido también demandas respecto a derechos
transparencia y eficacia ... ), de¡ando de lado la observación de
los comportamientos de los actores y de sus organizaciones,
10Esta cuesti6n ha údo sobre todo el objeto de afirmaciones generales r
en su acción en la calle o en las arenas "rarticipativas".
no de investigaaones sistemáticas en el caso de América Latina. ¡\lgunas
En lo que respecta a Europa y a América del Norte, la ob- excepciones son los trabajos de Ilaulo da Costa Neves (Neves, 1999). So-
servación de los movimientos sociales desde los años sesenta se bre las huelgas en Sao Pauio, ver por ejemplo MellegueUo, 1989.

103
102
--------- ._-- ---------------------------------

ligados al rechazo a las discrimin::lciones sociales y al respeto social obtiene su unidad del hecho que incfu;duos r grupos
de las libertades fundamentales. Estas c.'lracteriscicas han he. gravitan en un mismo sisrema de acción, es decir, persiguen ob-
cha que una buena parte de los analistas de América latina, jetivos comunes, comparten símbolos, incluso la afirmación de
muy inspirados por las categorías provenientes de la perspcc. una identidad, y circulan en un cspacio militante compartido.
tiva de los "nuevos mo\-im..icntos sociales" se hayan enfocado A pesar de la fragmentación de organizaciones r de símbolos,
en los cambios de valores y de cli\'"ajes sociales dominantes los intercambios individuales y los acercamientos puntuales
así como en la afirmación de identidades específicas que esta fundan una unidad inestablc, constituida a 1:1.\'ez por repre-
pcrspccti\"a fa\.orecía. sent<'lcioncs }' por redes sociales de interacción. De forma ge-
En este sentido, y siguiendo la perspectiva abierta por Ro- neral, los movimientos sociales que sc afirmaron en América
nald lnglchart (Inglehart, 1984). muchos analistas se interesa- Latina a partir de los años setenta fueron presentados como
ron en la afirmación, vehiculada por los actores de esos movi. "nuevos" por su utilización de discursos construido$ a partir
mientos sociales. de valores como el reconocimiento social, el de demandas de dignidad r de rcspctO, dc rechazo a las discri-
respeto por el indi\-iduo, los derechos humanos, las condicio- minaciones r de refcrencia a la "participación".
nes de vida, así como su demanda de participación en la toma Sin embargo, si se les mira de ccrca, se puede constatar
de decisión local. En momentos en que las rci,"indicaciones que sus demandas han tcnido como base reivindicaciones prio-
materiales, y en particular la cuestión del salario, han perdido ritariamentc de carácter concreto y material, y que la demanda
en parte su carácrer central, estas mO\"ilizaciones ban, al mis. de participación no ha ~:ido tanto sostenida por la rei,-indica-
mo tiempo, contribuido a politizar la vida cotidiana y las rela- ción de dignidad, sino por la búsqueda de un acceso a bienes
cioncs sociales, forjándolas cn objcto legítimo de sus deman- materiales distribuidos a tra"és de L'\s institucioncs "partici-
das. Desde la observación dc casos situados en los Estados pativas" (Sa Vilas Boas, 2012) y que sus efectos sobre Jos ali-
Unidos r en Europa Occidental, Ronald Inglebarr ha mostra. neamientos partidarios han sido cn definitÍ\"n, }' hasGt los años
do que el punto común r la "novedad" de esos movimientos 2000, bastante limitados (Goirand, 2005). El punto común
sociales consisre en una aspiración a la construcción de una entre esas mO\uzaciones, en relación con su estructura r su
nue\':l. sociedad, al rechazo dc valores tnnterialcs asociados a modo de organización, ha sido finalmcnte secundario en la
la producción, al ingrcso o al consumo, y a la afirmación de
construcción de los análisis. Dc hecho, la incstabilidad, la frag-
valores como la autonomía y las libertades del individuo.
mentación r la heterogeneidad de mo,-im.ientos latinoameri.
En segundo lugar, los nnalistas de Américn Latina han sc-
canos han sido más lamentadas quc obsen"ndas dc mancra
guido acompañando a sus colcgas europeos cn la atención que
sistemática, por ejemplo en rérminos dc rccursOs, de modos
han puesto en la estructura heterogénea, inestable e incluso
dc acción y de oportunidades. Además, el interés por l:l cucs-
dispersa de las movilizaciones. En palabras de Alberto Meluc-
tión de los valores y las identidades, ha dcs\-iado la cuestión
ci, las movilizaciones han ocnsionado la construcción de am-
del contenido material de las rci\'indic:lciones aún cuando éste
plios "cspacios de mo,.imicnto" en cl seno de una "ncbulosa
constituye hoy en día un [actor estructurador en la mayoría de
con bordes imperfectos" de simpatizantes ocasionales, bas-
bs movilizaciones (\Vickham-Crowlcr r Eckstcm, 2010). Es
L'\nte más amplia que el núcleo restringido de activistas com-
de este modo que el análisis dc estos mO\"imientOs sociales ha
prometidos (Mclucci, 1983; Mathieu, 2002). El movimiento

104 105
nómicos, los procesos de afirmación identitaria, la estructura-
tomado un camino diferente del que siguió en otras partes, en
ción del espacio público, la construcción de la democracia ...
el contexto político y científico de construcción de gobiernos
aspectos que atraviesan tanto el pensamiento de los movi-
representativos. En la continuidad de estas perspectivas, los
mientos sociales como las perspectivas sobre su participación
estudiosos de la participación democrática en América Latina
presentan igual.m;ente una cierta unidad en sus cuestionamien- en las instituciones.
tos. Mayoritariamente, los estudios se apoyan en las proble-
L.A, ESTRUCTURACiÓN DEL ANAuSIS Al.REDEDOR DE
máticas relatiyas al espacio público T a los contrapoderes así
ALGUNAS PALABR •.••.
S Cl.AVES
como en la problemática de la "calidad de la democracia",
más que en una sociología de los comportamientos políticos. De esta manera, muchos trabajos de sociología se estructuraron
No obstante, y contrariamente al análisis de las movilizaciones, alrededor de algunas palabras claves. En un primer momento,
las perspectivas sobre democracia participativa presentan una el interés se volcó hacia los debates sobre la autonomía, la
gran homogeneidad en ambos lados del Atlántico, en donde la identidad T la cultura. En un periodo más reciente, se han
expenencia inaugurada en Porto Alegre ejerce una cierta fas- sumado cuestiones sobre la participación y la sociedad civil, e
cinación tanto en los medios políticos y militantes como por incluso sobre el empodemmiento o sobre la gobetnanza. En
parte de algunos investigadores.11 una importante medida, la sociología política latinoamericana
se apropió de una serie de preguntas enunciadas por los mis-
LM:; CIENCIAS :SOCIALES LATIl-.JOAi\.[ERIC'\N/\S
, FRENTE A mos actores de los movimientos sociales, alrededor de.pro-
LA ACCiÓN COLECTIVA ORGANIZAD!\ blemas sobre la instIumentalización Y la autonomía, con un
interés prioritario por la relación entre movimientos sociales
Hasta hoy en día, la investigación sobre la acción colectiva
e instituciones políticas. La autonomía ha sido así presentada
latinoamericana, tratándose de mOTImientos de ptotesta o
no solamente como una especificidad de lo~ "nuevos movi-
de participación institucionalizada, ha buscado, la mayoría
mientos" sino como un objetivo de los actores, además de
de las veces, evaluar su potencial de "transformación" je las
remciones de dominación social y política. Paralelamente a una necesidad política.
En la fase de salida de los regímenes autoritarios, muchos
la reflexión sobre el cambio aportado por los movimientos
analistas, en búsqueda de una 'VÚ\ alternativa entre autoritarismo,
sociales y sobre sus límites, es sobre algunos ptoblemas políti-
populismo y revolución, vieron en los movimientos autónomos
cos específicos que estas investigaciones se han organizado: la
de la sociedad civil una posible fuente de innovación socbl
autonomía de los actores frente al Estado y a los poderes eco-
(Hcllman, 1992; Sader, 1991). En general, el cucstionamiento
v la observación han dado paso a otras perspectivas, abiertas
II A título de indicador y de ejemplo, se puede citar el éxito de librería del en otras partes del mundo por las teorias de las movilizaciones,
libro, traducido en vanas lenguas, de Yves Sintomer y Manan Gret sobre privilegiando el debate sobre las dificultades pulíticas inmediatas,
Porto "\.legre (S.i.ntomer-Gret, 2002). Se puede notar igualmente que el
puestas en el tapete por los mismos movimientos socillles,
comité técmco de las Naciones Unidas Habitat 1I, que tuvo lugar en Es-
tambul en 1996, seleccionó al "presupuesto participativo" de Porto •.lJe- un debate in1puesto en la urgencia del momento político, en
gre entre las cuarenta "mejores prácticas" de gestión urbana en el mundo el cual los intelectuales estaban ellos mismos inmersos. Tres
(Genro-Souza, 1')98: 72).
107
106
cuestionamientos han dominado. Primero, la partlapaaon en 1989, Eder Sader anunciaba la entrada en escena de ••nue.•..os
polític..'lha sido obj~to de las reivindicaciones de los movi. sujetos políticos" autónomos e independientes (Sader, 1991).12
mientas sociales y de proposiciones en aras de la renovación En 1994, Evdina Dagnino consideraba que los nuevos mo-
de la acción pública local. Segundo, la voluntad de los mo ••. ..¡- vimientos sociales contribuían a la "invención de una nueva
mientas sociales de voh'er a cuestionar las mediaciones tradi- sociedad" r a la construcción de una "nuc\"a concepción de la
cionales efectuadas por los partidos r los sindicatos ha sido eiudadalÚa" (Dagnino, 1994: 103), y que la afirmación del"de-
defendida como un factor necesario de la democratización de reeho a tener derechos" había "servido de fundamento para la
la praxis política' que podía concretizarse en las nuevas insti. emergencia de nue\'os sujetos sociales (... ) luchando por el re-
tuciones "participati\'as". Finalmente, la organización de Jos conocimiento" (Dagnino, 1994: 109). Es en esta perspecu\'a,
movimientos sociales en una base local ha reforzado sus discur- inspirada por los trabajos de jÜtgen Habermas, que esos mo-
sos sobre las "comunid.'ldes", discurso difundido tanto por los vimientos sociales han sido considerados como participantes
actores locales}' por las autorid.'ldes públicas en yarios ruyeles en la democratización de las sociedades, ra que éstos hacían
como por los observadores. posible la circulación de idtas en el seno de "un espacio público
Desde los arios ochenta, la evaluación del cambio introdu~ desocupado por el poder" en donde la "pcicbea asociativa
cido por los mo,,1miemos "de base" se ha focalizado entonces ha formado el sustrato social de la esfera pública" (Habermas,
en su aporte no en términos políticos sino socio-culturales. Su 1996: x...xx.I). Así, Evelina Dagnmo, por ejemplo, describe "la
inscripción en el espacio de L'lssociedades civiles y su autono- aparición de expccienci:1sde construcción de espacios públi-
mía frente al poder político ha sido entendida como la expli- cos" que contriburen al "reforzamiento de los mismos actores
cación de una afirmación identitaria r como una capacidad de de la sociedad civil" r se imponen como "espacios de am-
inventar nue\'as relaciones sociales en la vida cotidi'lna. Según pliación r de democratización" del Estado}' de la sociedad
los análisis propuestos por Willem Assies o Tillman Evcrs, por (D.gnino, 2002,10-11).
ejemplo, esos "fragmentos de nue\"as políticas sociales" han Marcada por la im-estigación sobre una "otra" democracia,
participado en la construcción de una dignidad emancipadora entre liberalismo y marxismo, por la urgencia de la rcAex.ión
para las categorías popuL-ues cualquiera hap, sido 1:1. fragilidad sobre los derechos y por una importante tradición de com-
de sus organizaciones. "La esencia de esos movimientos es, a promiso político de los intelectuales, la sociología de América
mi parecer, su capacidad de generar una nueva subjeti,,"¡dadso- Latina ha adoptado una perspecti"", interpretativa cuyas premi-
cial" estimaba Tillman Evers en 1985 (Evers. 1985: 67). Según sas fundadoras han cnconnndo una aplicación renovada en la
esta perspectiva, esas movilizaciones se han basado en b afir- actualidad. Los trabajos más citados)' los más famosos sobre la
mación de un conjunto de nuevos \":lloresen política como la "participación", entendida como democracia participatio•.a, se
igualdad, la ciudadanía o la participación, aporados en la cons~ inscriben en la continuidad de eSL'lsociología del sujeto. Según
trucción de una estima de sí de sus participantes. esta perspectiva, las instituciones participativns favorecen el
Esta sociología ha \"isto en los movimientos sociales "de
base" un factor de afirmación de los pobres como "sujetos" 1: En los años 2000, los análisis en términos de sujero, de identidad y de
sociales autónomos r pormdorcs de derechos". Por ejemplo, cultura ~iguieron estando presenle$, como en el IUl~lisispropuesto por
Swords. 2007 o Gnrretón. 2002.

108 109
desarrollo de competencias y la politización de indidduos, así por las luchas y las demandas formuladas por los movimientos
como el reforzamiento de la sociedad civil. En un análisis que sociales, En situación de cambio de régimen, poroer por dehnte
se inscribe en la línea de los trabajos de Archon Fung y Olin los problemas politicos representados por las lnQl.rilizaciones ha
\X.'right sobre la "democracia empoderada",n Dona Lee Van sido interpretado como un llamado a la democratización de las
Cott proponía observar en qué medida "las innovaciones ins- instituciones y a la aplicación de procedi.rn..ientos participativos
titucionales puestas en práctica por los partidos indigenistas", (Calderón, 1995). Efectivamente, las transiciones democráti-
en los países andinos, "han mejorado la calidad de la democracia cas le han dado un carácter urgente a los análisis en términos de
y han ten.ido un efecto de empoderamiento de los clUdadanos" y cambio socio-cultural, que podían dar un sentido a las inter-
han permitido aumentar 'la estima de sí, la solidaridad, (... ) las venciones y al compromiso de intelectuales y académicos en las
competencias de los ciudadanos, la dignidad, el sentimiento luchas politicas. Estas últimas ligaban la construcción de nuc\ras
de satisfacción" (Van Cott, 2008: 30-32). De la misma manera, instituciones politicas y el liberalismo econórruco a la apertura
en una obra comparativa que incluye el estudio de casos la- de las "sociedades civiles", encarnadas en las organizaciones del
tinoamericanos, Marie-Hélene Bacqué y vv,aa, afirmaban en movimiento social nacidas durante la década precedente. Maria
el 2005 que 13 experiencia de la democracia participativa, en el da Glória Gohn estima que para los académicos ávidos en tomar
caso en que "la sociedad civil disponga de una importante parte en el proceso de democratización, el análisis cultural de los
autonomia, (... ) puede introducir reales efectos de empode- movimientos sociales constituye una "guía para la acción". Es
ramiento de grupos dominados y permitir la obtención de así que han definido a los movimientos sociales como "elemen-
resultados en términos de justicia social a favor de los grupos tos estratégicos de una redemocratización del Estado" en un
doininados (según el caso, dases populares, indígenas, muje- contexto en el cual "la producción de conocimiento y la elabo-
res, etc.)" (Bacqué, 2005: 296). Por último, COÚlO conclusión ración de estrategias políticas se han cruzado", Frente a esta exi-
de su estudio sobre Porto Alegre, Gianpaolo Baioccru obsen~aba gencia planteada en la acción pública, una perspectiva como
que las instituciones participativas que "contribuyen a la trans- la de la movilización de recursos "no tenía el menor sentido"
parencia gubernamental, a la responsabilidad r a la eficacia", concluye Maria da Glória Gohn para explicar 11 ausencia de
permiten a los ciudadanos transformarse en "agentes políticos diálogo entre dos sociologías de la acción colectiva que Siguie-
activos" (Baiocchi, 2003: 208). ron siendo extranjeras entre ellas (Gohn, 2008: 215-218).
Para explicar la impregnación de esas ,,-isiones, otros frag-
L..••.PRODUCCIÓN DE CIENCIAS SOCIALES, ENTRE mentos de hipótesis pueden ser sometidos a la discusión aunque
OBSER\'ACIÓN E IKTERVENCIÓN no podrán ser profundizados aquí. Durante el periodo autori-
tario, el exilio de numerosos académicos e intelectuales podría
Si los sociólogos de América Latina no han sido todos militantes, haber favorecido la formación de redes sociales que después se
su producción ha estado en general influenciada directamente han revelado propicias a la difusión de esta posición, a medio
camino entre el análisis y la intervención política. Este fenó-
13 Por ejemplo, para Archon Fung r Olin Wright, "las diferentes fuentes
meno parece haber sido acentuado por la centralidad de algu-
de contra-poder emergen generalmente de la sociedad, fuera de las insti-
tuciones", nuentras que las organizaciones del movimiento ~ocíal de nivel nas instituciones, dedicadas a la investigación, a la enseñanza o
nacional son generalmente "agOfÚStiCaS"(Fung- \-";:'right,2005: 58).

110 111
'.
a la reAexión sobre las políticas públicas y que han propiciado la América Latina y el Caribe «,J~rAL),lugares de pasaje}' de so-
difusión dcl"pensamientodel desarroUo" en particular en laque cialización importantes para estas élites. Desde su creación
respecta a la cuestión de la relación entre democracia y sacie. en 1948, la CEI',\!.ha influido fuertemente en el pensamiento
dades civiles. Varios índices dispersos pueden ser identificados sociológico y las políticas de desarroUo en el continente lati-
en este sentido. Se puede notar, por ejemplo, el rol jug:\do noamericano. A partir de los inicios de los años noventa, la
desde los años setenta y hasta ahora, por la Escuela de Altos (EPAL ha particip:\do en la difusión de politic:\s liberales basa-
Estudios en Ciencias Sociales (EHr$$) de París en la formación das en una "gobernalidad democrática". Esta última asocia las
de académicos y en la consolidación de I:\s form..'lciones de democratizaciones y L'lSreformas dd Estado al reforzamiento
doctorado en ciencias sociales en los países del Cono Sur, por de bs sociedades ci\'iles a través de la participación)' la con-
ejemplo con la insL'luración de una cooperación de larga dura- solidación del c:\pital social. El vínculo es nquí directo con unn
ción con la Universidad de Buenos Aires (URA).Inspirándose perspectiva de los mo\;miemos sociales que los concibe como
en la perspectiva abierL'l por Yves Dezalay y Brynnt Garth, se portadores de un cambio social por medio de la bll.se }' fuera
puede plantear la hipótesis, a \'crificar, que los académicos que del Estado. Cuna de la sociologia latino:\mericann, la CI!PALse
hnn pasado por esta Escuela han abordado los mo\'imiemos ha constituido en un pumo de encuentro plI.ra muchos soció-
sociales con los inscrumenros conceptuales de la sociología que logos comprometidos con la acción pública}' que, como Hen.
cUas habían aprendido (Dez:lIay-Garth, 2002). No se trnL'l de rique Cardoso, han trabajado aUí antes del golpe de Estado de
pensar la construcción de "tradiciones nacionales" sino de in te. 1973 y han podido regresar después de 1989. La CEI'ALy la red
erogar la manera en la que b circulación de élites qnivcrsitarias, de las Fhcso han podido participar en la constitución de una
y su pasaje por ciertas instituciones, ha podido favorecer la pre- comunidad epistémica, en la construcción de un pensamiento
dominancia de una perspectiva cientifica sobre un problema y homogéneo sobre los mO\"imientos sociales}' también, en la
una región del mundo (Hcilbron, 2008; DelIa Faille, 2008).14 definición de problemas)' de elecciones politicas.I<I
La inscripción orgaruzaeionaI de sociólogos que han Posicionados en la frontera entre investigación r :lcción po-
producido esta reflexión sobre los movimientos sociales de litica, varios sociologos y :\naüsras políticos de renombre, cuya
América l...atinn sigue marcada, aun hoy en día, por la centra- reflexi6n sobre los Ino\"itnientos sociales ha sido ampliamente
lidad de L'l Facult.'ld Latino Americ.'lna de Ciencias Sociales difundida, han pasado por la CEI'ALy por la Flacso. Es, por
(Fl:\cso)lS pero sobre todo por la Comisión Económica p:\ra ejemplo, el c:\so del chileno Mnnuel Antonio Garretón. ProYe-
niente de una familia influyente cn política, milit:\nrc de la de.
u 1_1 lIoción de "trndición nacional" parece llUnmenos adecuada aquí en mocrncia cristian:\ antes de 1973, estc sociólogo de la Uninr-
que los uni\'ersit1\rioscirculan enree el norte r el sue del continente de sidad dc Chile formado en ia EHE...::$ ha public:\do muchísimo
m¡¡ner:lcegu1ae,y que algunos dC'dios ejetten en Esta~os Unidos luego
de haber ,;,;do en ouos lugllees.Poe ejemplo. Sonia Ah'llrez, de origen
cubano, enselia en 1:1 Uni"ersidaJ de Massachus.setts,miemrns que Arturo de Ciencias Soci:lles,Clacso, enc:uglldo de promoyce 1:1in\'estig:Kiónr
Escobar. que enseñ:len 1:1UniveI'$id:tdde Minnesol:t,tiene l:tdoble nacio- 1:1enseñanza superior r construie blOS enue centros de in,'estignciónde
nalidad: colombhlnll}'estadounidense.
todo el continente. w\\-"\\:cbcso.rou.:u
l~Crdda por la Unesco en 1957. la Aacso es un organismo de Ul\"CStigll.
l. Este pasajele debe mucho a los comelltariosr a las inrotfn2cionestr.m~-
ción r de cnseñ:ulZasup.enoe,imp1:lnt3doen 1i países de Am~ricaLatina. mitidas poe Carolina GUlierrezRuiz, a qui~nagt:ldezco.Sobre 1:IsCOroUIll-
"I',,"W.flacso.ocg.En 1967,La Unesco creó el Consejo Latino Americano dades episl~micasvee Hass, 1990.
112 113
para la CEI'AL y escribe frecuentemente para la prensa escrita. entre los investigadores son fuertes, y éstos no pierden la
Él estimaba aún en el 2002 que las movilizaciones en el conti- oportunidad de aconsejar a decidores. Por ejemplo, Leonardo
nente latinoamericano se basaban en "nuevas" formas de ae. Av.citzerque había sido bcneficiado del aporo de esas dos ins-
ción social, participando en la "redefinición de un modelo de tituciones parn. un libro publicado en el 2009, ha redactado
modernidad" y en la afirmación de "sujetos" que se estructu. diversos informes destinados a dar consejos en términos de
raó.:tn alrededor de objetivos democráticos (Garretón, 2002). ingeniería institucional parcicipativa (Avritzer, 2009).1' Por su
Por ¿u parte, el sociólogo boliviano Fernando Calderón ha parte, Gianpaolo Baiocchi ha llevado a acabo una evaluación de
trabajado como investigador en la Clacso r como experto en experiencias participativas brasileñas para el grupo de trabajo
la CRPA!., publicando al mismo tiempo varios textos mu}' cita. del Banco Mundial sobre Empodcnl.miento (Baiocchi, 2004).
dos sobre los mO\~imientos sociales en América Latina, que Luego de haber sido sostenida por académicos comprome-
se inscriben en una perspectiva similar (Calderón, 1995). En tidos o preocupados por los problemas denunciados por las
cuantO a Ruth Cardoso, esposa del ex presidente brasileño, democratizaciones, la sociología de la acción colectiva y de la
ella ha enseñado en Flacso antes de obtener un puesto en la participación se sitúa en general en la frootCC1lentre la obser.
Uni\"ers.idadde Sao Paulo (U5P)y de dirigir el Centro Brasileño ,-ación }' el consejo político. De esta forma, ésta se apoy:1.en
de Análisis y de Planificación (Cebrap), centro pri\'ado de in. la difusión r la legitimación de la terminología. en boga en las
vestigación y de inten.cnción politic.". Muy conocida por sus instiruciones internacionales de desarrollo, alrededor 4el em-
trabajos sobre los movimientos populares, esta socióloga, que ha poderamiento, del capital social, de la gobernanza O incluso
colaborado en particular con Sonia Álvarcz y Arturo Escobar, de la auditoría (nfcoun/nbili{yJ, de la trnnsparcocia r de la efic."cia.
ha tomado la dirección, durante la presidencia de su esposo, del Así, la participaci8n ha sido ampliamente obsen'ada como un
programa federal "Comunidad solidaria" que puso en marcha instrumento para profundizar la democracia, para una "gober-
una política contra la pobreza, apoyándose en las organizaciones oanza" eficaz. para adquirir competencias para los ciudadanos,
del movimiento popuL"r. Finalmente, hay que recordar el in. para profundizar el vínculo social. .. Retomando las nociones
forme publicado por e11'NUDsobre la demucracia.btinoame. y el razonamiento provenienres del pensamiento de Robert
ncana (PNUD,2004), que erigía la participación ciuda(l:\na de Putnarn, cuyo impacto en las instituciones de desarrollo no es ne.
asociaciones independientes de la sociedad civil como con- cesario demostrnr, esos trnbajos científicos son concebidos para
clición para la democratización y la gobernabilidad, r que ha ser utilizados direct.'Unente en la acción pública. Por ejemplo,
sido escriro por un grupo de sociólogos, cuyos nombres fue. Leonardo Av.ctzer se interroga sobre las condiciones necesarias
ron antes citados, con las contribuciones de Fernando Calderón, para el "éxito" de instituciones participativas, busca definir "una
I\'lanue1Antonio Garretón }'Alain Touraine, entre otros. "a para democrntízar las relaciones F...stado.Sociedad", '1 luego
En los años 2000, muchos tmbajos sobre L"democracia conclure con "recomendaciones" (A,'.ctzer, 2009: 8-9 r 163).
participat:i>-'ase beneficiaron del financiamiento de organiza.
ciones privadas como la Fundación Ford o el Woodrow Wilson
11 Se pu«le notar que al inicio de su libro de 2009, Leonardo .\"riuer
Center, que se declican a la intervención r que se sitúan al cenuo
agr:ldece a la ,'ez a Soni3 Áh'aIez, E'-elina D:l.gnino e \\"es Sint0f!1er, lo
de esas redes sociales posicionadas en la frontera enue decisión que se puede interprct:,u como un indiC:l.rlorde la imbricación de 13sredes
política e investigación_ En su seno, los lazos de interrelaciones de in,'estigación provenientes de la perspectiva "culturar' sobre los movl'
mientos sociales y alrededor de la democram participati,'1I.

114 115
Esos comentarios dispersos e incompletos, a los cuales través de "colaboraciones" con las asociaciones voluntarias de
habría que adjuntar un análisis de la circulación de académicos la sociedad á.-illes dan a estas últirnfts un espacio limitado, un
entre los establecimientos del norte }'del sur de las Américas, "substituto de participftción política", según los términos de
sugiere que instituciones como la CEPAL, la Flacso, el PNUD o Andrea Cornwall y de Karen Brock. Estas ftutoras obsen'an
el Banco Mundial están en el centro de redes sociales con una que "las organizaciones internacionales de desarrollo se han
ftfiliaciónmúltiple, entre producción cientil1ca y acción pública, apropiado conceptos que, en el pasado, han sido utilizados
y que participan en la difusión de perspecti\-"as conceptuales, por los mo\'imiencos radicales", pero la participación no in-
de problemáticas r de interpretaciones homogéneas, sobre las cluye la presencia de actores elegidos, y deja poco espacio a la
mO\'¡}izacionesprimero, sobre la participación después. Esus toma de palabra (Cotnwall-Btock, 2005, 1052 Y 1055).
posiciones profesionales ambiguas responden, por lo demás, Por otra parte, la fuerza del imperativo parcicipativo tiene
a elecciones metodológicas específicas: por efecto que los conceptos movilizados en el análisis "tienen
como particuL'\cidad el ser ligeros, ambivalentes y, en este sen-
CU~STIONF.S DE METODO: El. IMPERATlYO I'.o\RTICIPATlVO
tido, ser objeto de una importjlnte \'alonzación simbólica",
y LA FUERZA DEL CONSENS.O
como lo dice Loi:c Blondiaux (Blondiaux, 2005: 124). Freme
a esta indeterminación conceptual, las ,.•isiones sobre la parti-
La homogeneidad de las perspectn'as sobre los movimientos cipación adoptan una perspectiva próxima de aquélla lJue ha
sociales r sobre la participación se apoya en la difusión de un dominado en un pasado reciente el análisis sobre las mo\'iliza-
largo consenso sobre su \'alor inrrinsico. Este consenso se tra- done!'. En "ez de obscn'arla como una demanda de las orga-
duce al menos de dos maneras. Por una parte, la prescripción nizaciones del movimiento social o como una proposición de
"participati,"a" difundida por las instituciones internacionales las autoridades públicas, la "participación" es entendida como
de desarrollo ha suscitado una imponame unanimidad, inc1u- un \':1lor, r como un instrumento necesario para la profun-
si\'c en el seno de organismos de investigación que reproducen dización de las democracias en curso de construcción, que
estos mismos cuadros conceptuales. Por ejemplo, el programa fa\'orece el reconocimiento de organizaciones asociativas, sin
de Gobernnnza democrática del I'NUD propone el "reforza- su cooptación. Sin duda estas ambi\'alencias pueden ser atrio
miento de las capacidades" de la población, en particular a buidas a una triple confluencia nlrededor de la cuestión de la
través de las incitaciones a "participar en las decisiones", 11 "participación", entre las demandas de larga dMa de los mo-
participación concebida aquí como un instrumento de inter- vimientos sociales, las políticas de ingeniería institucional r
\'ención'Y de acción pública (I'NUD, 2008). Desde medi.'l.dosde las com'¡cciones d~ in\"estigadores que se interesan en estos
los años 2000, la participación es una de las palabras c1a\-esque procesos. Evelina Dagnino eyoc:! sobre este tema una "con-
habit.1n el discurso de los actores de poüocas internacionales fluencia pen'ersa" en la medida en que los di.•.. ersos actores
de desarrollo. ÉstOS la asocian a las políticas de reducción de que establecen una referencia discursiva de la "participación"
la pobreza)' al empoderamiento, y hacen un uso ambiguo y no le atribuyen el m.ismo significado y reenvían en realidad a
f:ugerente: "más participación" L"quivalea "más democracia" proyectos distintos,}' a \"Cccsopuestos (Dagruno, 2007: 355.6).
3 "un futuro mejor" con menos pobre~. En realidad, las poü- El término designa a la vez los procesos de apertura de los
ticas de desarrollo orienudas hacia el famoso capital social a

117
116
sistemas políticos con la ampliación del sufragio y de los pro- deliberación son el fruto de argumentos expresados" (falpin,
cedimientos electorales, el compromiso de individuos en las 200G: 13). ¿Pero qué ocurre en las asambleas en donde la deli~
organizaciones, eventualmente protestatarias, que intervienen beración es pobre o incluso inexistente? ... Lorenzo Barrault,
en el espacio público, la invención de nuevos mecanismos que ha observado los consejos de barrio destinados al diseño
institucionales a los cuales las organizaciones asociativas son del mapa escolar en Francia, describe espacios en donde los ha-
llimadas a sumarse, la simple consulta de los habitantes o de bitantes vienen a buscar una información entregada por las au-
los usuarios por los poderes públicos. ep
toridades locales, j' donde la toma de palabra protestataria es
El "ideal participativo" (Blondiau..'{,2008: 37) ha encon- rara (Barrault, 2013). 1-fis propias observaciones, realizadas en
trado una traducción metodológica en numerosos trabajos que el seno de asambleas de presupuesto participativo en Recife
privilegian claramente la reflexión conceptual y deductiva, en (Brasil), confirman la ausencia de toda deliberación, en espa-
menoscabo de la observación de los comportamientos. La cios en donde las «organizaciones de la sociedad civil" com-
participación es generalmente analizada desde la teoría de la parecen principalmente porque su presencia es una condición
democracia como un instrumento de desarrollo de esta úlcitrut. para poder acceder a bienes distribuidos a través del proceso
Así, el carácter democrático de las instituciones parcicipativas "participativo". La observación de ese caso no ha permitido
es postulado antes de ser demostrado, como en los trabajos de confirmar la idea según la cual la presencia en las asambleas
Leonardo Avritzer que establece, a priori, el carácter delibera- se apoya en un "amplio compromiso ciudadano" (Baiocchi,
tivo de esos mecanismos r su contribución en la "ampliación 2003: 215), ni siquiera que se trata de espacios deliberativos.
de la ciudadanía" (A,,'"titzer, 2009: 1). Por 10 demás, el aná-.i De esta manera, la producción en ciencias sociales $obre
lisis del funcionamiento de esas instituciones ha estado en los movimientos sociales y b. participación en América Latina
general apoyado por datos cuantitativos entregados por las se basa en una importante valorización de los procesos de los
mismas autoridades locales (Gold£ranck, 2007; Goldfranck- cuales ésta trata. Como lo señalaba Jean Leca hablando del mito
Schneider. 2006), o incluso por informaciones obtenidas a de los contrapesos democráticos ejercidos por las asociacio-
través de la prensa local y de entrev1.stas efectuadas con los nes voluntarias de la .sociedad civil, aunque todo eso tiene "un
responsables de administraciones municipales o con los diri- lado de <cuento de had,\s' ", no es suficiente para invalidar-
gentes de los movimientos sociales (Van eott, 2008). La au- la.... (Leca, 1996: 233). Para superar este impasse, una vuelta
sencia de observación etnográfica sobre los comportamientos sobre los cuadros conceptuales i.niciales, acompañada de una
de los participantes en las asambleas, de sus motivaciones, de revisión metodológica, nos parecen necesarias.
sus posiciones militantes o incluso de su perfil sociaL tiene
por consecuencia que ciertas dimensiones de la práctica par~ LA OBSERYAC¡Ó;-"¡ DEL COMPRO,\USO: DEBATES y
ticipativa escapan completamente al análisis. Por ejemplo" la PRO]' U ESTA:;
indiferencia de participantes o el rechazo a participar en las
asambleas son raramente evocadas. En el caso de Francia, por Los diferendos científicos en el análisis sobre las moviliza-
ejemplo, Julien Talpin muestra que "las decisiones tomadas en ciones, entre América del Norte, Europa y América Latina,
el seno de dispositivos participativos en donde se despliega la y luego los desdoblamientos en los estudios actuales sobre
la participación en América Latina, revelan algunas preguntas

118 119
suplementarias, relativas a la explicación de los procesos de hayan sido poco cxplorndos como la profesionalización politica
institucionalización de los movimientos protestatarios y a su de los milit;¡mcs, la distanciación entre dirigentes y simples
"participación". Elecciones metodológicas claras podrían ser adhcrcntcs en el seno de las organizaciones, las tnyecrorias de
efectuadas hoy en día para renovar Lo¡observación sobre esos ascensión social de los militantes, o incluso la desmO\rilización
procesos de inserción institucional de l;¡s org;¡niz;¡ciones del en las traycctorias de salida de las organizaciones (Fillieule,
mo\"imiento social, en particular en el seno de dispositivos 2005).
participativos. La autonomía de los nuevos movimicntos sociales,bastantc
relati\ra,ha constituido sobre todo una silW\cióntemporal, ligada
OBSERVAR LOS PROCI!SOS DI! Ir-:STITUCIONALlZACIÓN al contexto muy espccífico y transitorio creado por los cambios
de régimen político. Simados fuera dc los cuadros propuestos
El predominio de las perspecti\"as de análisis de los movimientos por L1.sizquierdas .revolucionarias fragilizadas, inexistentes o
sociales en términos de su autonomía, de transformación social desacreditadas, las movilizaciones se org;¡nizaron primero
o de afirmación identitaria ha tenido como consecuencin una fuera o incluso e-n oposición de las instituciones poüticas cxis-
baja en b intensidad de mO\"ilizaciones en la calle, ;¡ partir de tentes. En un contexto aún autoritario, pero ra en fase de libe-
mediados de los noventa, ha sido entcndida como un "re- ralización, los movimientos sociales permitieron la expresión
flujo", mientras que la proximidad con partidos de izquierda de demandas de mcdiación quc los sistemas de parti4os, en
había sido interpretada como una pérclida de autonooúa.18 fase de construcción, todavía no podian asegurar. La creación
Sin embargo, la obse[\'"n.ción puedc también indicar que las de nuevos partidos políticos de izquierda, lcjos de constituir
mo\"~aciones que aparecieron a partir de los años setenta una pérclida dc autonomía parn esos movimientos sociales, a
no siempre introdujeron una ruptura brubl en los sistemas \'cces ha sido el rcsultado de su propia iniciati\Ta.La fábrica
políticos y que se construyeron cn gcneral en proximidad con dc "partidos movimientos" como cn el caso del Frente Am-
las organizaciones milibntes "clásicas"" De hecho, detn1s de, plio en Uruguay, dell'T brasileño. dd I'RD mexicano o incluso
la problemática de la autonomía r de la idcntidad, es más bien del MAS boliyi..mo, rcspectinmcnte desde 1971, 1980, 1988 Y
la hipótesis de una dinámica de interacciones múltiples entre 1999, le ha pcrmitido a algunos movimientos sociales pasa~ a
los diferentes actores de la "polítia protestat •.\!ia" que parece la política. como organizaciones o a tr3vés de las uayectonas
confirmada, tanto por las trayectorias individuales dc los mi" ind.i\'lduales seguidas por sus militantes.
litantes como por. la afiliación múltiple o por la convergencia Desdc mediados de la década de 1990, los obsen"adorcs
de la protesta hacia ciertas organizaciones (Mc.Adam,'Tarro\v de los mO\'imientos sociales latinoamericanos no sólo han sido
y Tilly, 2001). El prcdominio de las perspectivas identitarias y sacudidos por la b:tja cn la intensidad de las movilizaciones,
culturales ha tenido como consecuencia que otros procesos sino también h:tn deplorado los fuertes limites de sus conquisms,
así como la ausencia de democratización en profundid;¡d de sus
l~"Los mo,,-imientos d~ b3S~ pu~den desnpa~cer -y es en general el caso- sociedades, cada \"cz mas violcnt.1.sr desiguales, a pesar dc la
de la escen:t como actores autónomos una \"ez que les dan su apoyo, que ~ construcción de sistemas representao\'os (lvlendel,O'Donnell
ligan de manera formal, o que de una manera u om, dejan su su~rte entre y Pinheiro, 2000). Una \'cz que sus demandas materialcs fue.ron
las manos de los puados polÍticos" estimaba Judith HeUrnlUt (HeUman,
1992: 59).
satisfechas, muchas de las micro-organizaciones locales naoelas

121
120
en los años ochenta han dado la vuelta a la página de la pro- fundamentales. Las dinámicas de la movilización pasan por
testa y de la reivindicación. En muchos casos, cuando no son esas reconfiguraciones de relación de fuerzas locales, por esta
deshechas, éstas son transformadas en asociaciones que entre- doble historia en donde las construcciones institucionales en-
gan servicios públicos o que se han profesionalizado. Frente cuentran las trayectorias individuales; dinámicas cuya obser-
a esta erosión del carácter protestatario de estas organizaciones, vación precisa, a nivel local, aún hay que realizar. Además,
observadores, intelectuales y académicos de izquierda han mani- desde los años 2000, han mostrado que el ciclo de protesta
festado un desencantamiento y una desilusión que se contradice abierto con la liberalización de los regímenes autoritarios no
con las esperanzas que habían puesto, algunos años antes, en estaba cerrado, ya que v-arias importantes movilizaciones de
las movilizaciones populares. Subrayando sus fracasos y sus protesta han aparecido en varios paises de América Latina estos
fragilidades, muchos observadores han lamentado los limites últimos años (rupc, 2010). Se puede citar rápidamente a los
del cambio SOCIalimpuesto por "el movimiento popular (en piqueteros de Argennna desde 1996, a los movimientos indí-
singular), finalmente efimero y marcado por el parroquilllis- genas de Ecuador y de Bolivia desde el primer levantanúento
mo" Gacobi, 1990: 41). Considerada como una pérdida de indigen.a en Ecuador en 1990 y la creación del Movimiento al
autonomía y de identidad e incluso como una traición, la ins~ Socialismo (MAS) en 1999 en Bolivia, los Movimientos de los
titucionalización de los nuevos movimientos sociales ha sido Sin Tierra en Brasil, en donde la intensidad de las moviliza-
interpretada como su pérdida. ciones ha aumentado después de las violentas represiones de
El "reflujo" de los nue'Tos movimientos sociales ha hecho 1995 y 1996 (Ondetti, 2006), las oposiciones transnacionales
mucho ruido desde mediados de los años noventa. Sin embar- al proyecto de Zona de Libre Comercio de las Américas o
go, este análisis no es completamente convincente. Primero al Plan Puebla Panamá entre el 2001 Y el 2004, las moviliza-
porque se basa en la idea de una oposición radical entre movi- ciones postelectorales en México en el 2006, el movinuento
mientos sociales y política institucional, idea que no considera regionalista en el este de Bolivia, las demandas de revisión del
ni los resultados de los trabajos clásicos sobre la participación pasado y de reapertura de los procedimientos judiciales en Ar-
política, que indican que los individuos comprometidos son gentina y en Chile desde 1998, la protesta estudiantil en Chile
también aquéllos que tienen la mayot propensión a participar en e12011 ... tantas movilizaciones para la observación de las
en la política convencional, ni la "complementariedad entre la cuales parece útil revisitar los modelos de análisis disponibles.
protesta y la acción política convencional", tal cual es e,~ocada,
por ejemplo, por Jack Goldstone (Goldstone, 2003: 7). Luego _A.LGllNi\S PROPUE~TAS PAR,\ EL ANÁLIS1S DE LAS LÓGICAS
porque una mirada sobre us trayectorias individuales de los DE LA PART1CII'ACláN
militantes, y sobre los espacios políticos y sociales que éstas
La introducción generalizada de políticas municipales llamadas
atraviesan, permite matizar el diagnóstico del "reflujo" o del
"participativas" se inscribe en esta dinámica de recomposición.
fracaso. Este indica en qué medida el ciclo de protesta nacido en
Ha sido así presentada por sus promotores como tendiente a
los años ochenta, por una parte ha ocasionado u formación de
abrir nuevos canales de mediación de las demandas sociales,
un nuevo personal político y administrativo (PAL, 2005-6), por
y como pudiendo ofrecer a las organizaciones contestatarias,
otra parte, ha permitido el reconocimiento de ciertos derechos
de ahora en adelante llamadas "organizaciones de la sociedad

122 123
c~\'il". espacios para ~xpJ:esar sus demandas. Para los que ha-
cierta utilidad, ya que éSL'!.permite sobrepasar L-l.falsa idea de
blan .s~brayado los nesgas de la institucionalización de los
m~\'llllJentos sociales en términos de cooptación, de dien- una dicotomía entre Estado y sociedad ci\"il, p:ml. observar
las interacciones entre diferentes actores cuyas posiciones
telis~~ }' de control, las políticas participati,oas ofrecen una
pueden superponerse, cambiar y ser múltiples. Ciudadanos,
501uCIOO .•ya que ésta~ debc~ responder a las demandas popu-
lares melorando al ffilsmo [lempo Ja calidad de la democracia. militantes, empresarios de b. participación, profesionales de la
política, O agentes del Estado no tienen siempre identidades
Para efectuar Ulla sociología de la participación que interro.
distintas. Estos circulan en espacios cuyas fronteras no son
guc esos postulados, algunas vías, expuestas brc\"cmente aquí
merecen ser seguidas. Primero que todo, parece necesario obser~ precisas y en donde los grupos estín en general imbricados.
De est:\ observación emanan dos interrogantes. La primera
~'ar~1o~jcto "participación" no solamente como en relación a las
UlStltuaoncs de democracia participati",-n, sino L'\mbién como trata sobre las continuidades y las rupturas entre la "participa-
ción", que ésta sea contestat:tria o encuadrada por instituciones
un comportamicnto.cur~s modalidades pueden ir desde Lapro-
previstas para este efecto, y las prácticas ordinaria~ de la políti-
testa hasta la. ncgocl:tClon o incluso pnsar por la cooperación
con bs nurond:tdes, e,'entualmente en asambleas pero también ca (Auyero, 2004), La segunda. trata del perfil social r militante
en otros contextos.l~ L ..'l.s interrogantes pueden dirimr<::eh . de los "participantes" y de hl reproducción de las desigualdades
1 ""d 0-- aoa sociales en el seno de las asambleas "parcicipativas", Para rcs-
as cono,nw acles ~ las rupturas entre las diferentes prácticas
ponder a este fenómeno, limitarse a la producci6n de' datos
}' ~odalidades de mteracción entre grupos organizados}' au-
cuantitati,'os rc1ati,.os a variables sociales clásicas es ab~oluta-
ton~~~es, .~uego> ha}' que evitar b mirada normativa sobre la
pattlClpaClon, es decir, no pensarla como forzosamente "bue. mente insuficiente, sobre todo cuando el público presente en
l1\s:l.sambleas es maroritariamente de perfil popular,
~a"}' virtuosa en sí misma, ni como algo esperado por todos.
Efecti\"arncJlte, esas desigualdades se expresan también en
Ello ~upone entonces tomar en cuenta la indiferencia de algu-
el manejo de los problemas ttatado~ en una asamblea, en las
no.s CJudadano::, que no comparten la aspiración por participar.
:r••.1as.que cenn:r la,mirnd:t en los efectos de la participación, en romas de palabra, en la indiferencia real o solapada, en la forma
P:lCtlCuJaren ternllOOS de las "capacidades" de Jos indi\-iduos en que el espacio fisico es organizado, en la rci\'indicación
abiena de las membresías asoci.:l.ti,-as, en el Iall(jirfairt de los
~e podrán observar diferente$ procesos como politizaci' '
"" I ,on, militantes, en las formas de "'oL'l.r, etc. De manera general,
lOse.rclon en as redes de movilización, acceso a las adminis-
tracIOnes Jocales y a los representantes elcctos ..zt'I Por Jo de • la pregunta que hay que hacer es simple: ~quién participa r
bn '. d" di .. ,,, mas, cómo?, .. }' responder supone interesarsc en los comporta-
OClon e me o parnclpaovo puede encontrar aquí una
mientos concretos de los indi,-iduos y de los grupos cuando
éstos participan en política, en los procesos de encuadramiento
l'~~ una definición amplia, "se Ilamar:i.participacion a todo flujo de in-
t~n:clones ~guIar o regulado ligando el sistema político con la sociedad" de los participantes, por los poderes locales o por los grupos
~gw:n~o I:aproposición de Jean Leca (1989 : 130). . constituidos en el espacio local, que se trate de partidos políti.
HelOlse Nez pone en '''2lor esas tr2yectorias di"ersas en el caso de r.' . cos, de organizacionc.<; contesraL'l.naS o de asociaciones, hasta en
d~,b~ en Esp:úia, r en el di~tri.to nO 20 de París en FI'lU\cia.Por su p;~:. la historicidad de las interacciones entre grupos contestatarios
D:bn~ellaRocha observ:a pnnclpalm~nte tr:arectorias de ;lcceso al empl,o
pu lico (RlPC,2013). o 'participantes' r autoridades, en los lugares de participación

124
125
política, de la casa hasta el centro de votación, pasando por la
calle, el bar, las sedes de asociaciones o de partidos, y los con-
Bibliografía
sejos y asambleas, las trayectorias de los militantes y participan-
tes, que pueden ir desde la profesionalización política hasta la
desmovilización o la indiferencia.
Actualmente, la investigación sobre los movimientos so-
ciales de América latina presenta dos tendencias. Por un lado, se
ve claramente la profundización de las perspectivas basadas en
la observación de los comportamientos y de las organizaciones,
de sus recursos o incluso de su medio ambiente y de sus estra-
tegias. Testimonian, por ejemplo, los trabajos realizados por Álvarez, Sonia y Escobar, Arturo (comps.). Tbe Makillg oj Sociaj
Joc Foweraker y Todd Landman sobre la relación entre movi- ]O,fO/Jements
in Latin America: idenli(y, stralegy and democraC)'.
mientos sociales y derechos ciudadanos, por Javier Auyero so- Boulder (col.), Westview Press, 1992.
bre los saqueos de ahnacenes en Argentina en e12001, o en un
Assies, \'{lillem. "Urban Social Movements in Brazil: a debate and
número temático de la revista Mobiiization (Foweraker y Ladd-
its dvnamics". Latin AnmimJl Perspectil'eJ. 1994, vol. 21,
man, 1997; Auyero 2006; Eckstem y Wickham-Crowley, 2003;
Mobilization, 2004). Se pueden citar igualmente los trabajos nú"; 2, pp. 81-105. ,.
sobre las manifestaciones realizadas por el equipo de Sergio Ta- Auyero, Jav~ier. "The moral Politics C1fArgencinian Cro,wds".
mayocnla UAM; o el número temático publicado enlarevista bra- j."lobiii~olion: an Intemotionaj]oltmal. 2004, yol.9, numo 3,
sileña de ciencia política sobre "movimientos sociales y acción pp. 311-326.
colectiva" en e12010 (RBCI', 2010). Por ouo lado, las perspecti-
----o "The Political Making of the 2001 Lootings in Ar-
vas provenientes del análisis comprometido sobre los nuevos
movimientos sociales siguen estando vivas. Por medio de los
gentina". ]ournoi rif La/inAmeritall SllIdirs. 2006, núm. 38,
pp. 241-265.
trabajos sobre la democracia participativa, estas perspectivas
han encontrado una audiencia renovada y un eco en el mundo }writzer Leonardo. PaT1icipatoryInstitufio1/s in Demo.To!ic Bra;:;fL
político, como si las decepciones causadas por las "caídas" de B~ltimore (Maryland), The Johns Hopbns Lil1iversity
los movimientos sociales hubiesen focalizado las expectativas Press, 2009.
de cambio cultural alrededor de esta prescripción. El despla-
Bacqué, Marie-Hélene, Rey, Henri y Sintomer, Yves (comps).
zamiento del interés de la sociología del "espacio público",
Geftion deproximité el dinJom,¡tiepmtidpalive. Une pmpecltve
desde los movimientos de oposición política en dirección de
t'ontparée. París, La Découverte, 2005.
mecanismos in~citucioll:1les pre\~stos para su participación re-
vela, sin lugar a dudas, las trayectorias de esos mismos soció- Baiocchi, Gianpaolo (comp.). RadÚ'als in Power.. Tbe ~.orkerj
logos, en gener:J1 situados en proxinúdad con las autoridades Parly (PT) and e.-.:perimentfil1urhol! de!JJocra~y
m Bra::::.d. Lon-
iniciadoras de esas mstituclOnes participativas, luego de haber don-New York, Zed Books, 2003.
sido ellos mismos próximos a los contestatarios.

126 127
---- --- -------------------------------..,
••
. Etl{JI/lo/ing 1'orliápol()I)' B/ldgfling in Brozilian MI/nid- Dagnino, E\yelina. "05 mm;imentos sociais e a emcrgéncia de
pali/iu. Finnl report for World Bnnk Working Group on urna nova no<;ao de cidadania". En Evelina Dagnino
Empowcrmcnt, 2004. (comp.). Anos 90, Polí/ica, e Soatdadf no Brasil Sio-Paulo,
Brasiliense, 1994, pp.103-115.
Barrnult, Lorenzo. "Des négociatiom: coUecti,-es de l'nction
publique entre concertation et comestllciol1. Les usages ____ .. Soaedade al,;1 e upapu plÍblürJ! no Brasil Sio-Paulo,
de dispositifs participatifs des militllnts parcnts d'élc"es Paz e Tetra - Unicamp, 2002.
en France". &VlIt inkrlla/iollalt depoli/iqllt fOmparft. 2013, ----o "Citizenship in Latin Amenca". 1...Alin Amrrican
"01. 20, (en prensa). PtrJj>eclil'ts.2003, \'01.30, núm. 2, núm. 129, pp. 3.17.
Batthélémy, Marane. Lu auodafions: /In 1101/1'(1
agt de la par/icipa- ---- .."Participation, citizenship and democracr. Peeversc
liol1? Paris, ]>tesses de Scienccs Po, 2000. conflucncc :lnd displacemcnr of mcanings". En Catherine
NC\'cu (comp.). CIJ!llIm ti pralilJlltl participa/il-'!s.Pmperlil,'!i
Blondiaux, Lorc. "L'idée de démocraoe participacive; enjeux, ¡m.
compamlil'!s. París, L'Hatmattan, 2007, pp. 353~370.
pcnsés et quc$tions récurremcs", in !\iI:l.r1e-HéJcneBacqu~,
ti al Gulion deproxillJili el d¿mocratitpartitipalive. Uf/epmpte- Della Faillc, DimitO. "L.'! production dc la connaissancc socio-
lit!! comparée.París, La Découvette, 2005, pp. 119-137. a
Jogiquc propos de l'.J\mérique latine dllram les années
1960 au,:; Etal's-Un.is". RetJJled'Húfoirt des Scitllcts'HlJmai-
----.1 ..•. nOl/l'tIrspri/ dt la dlmo,:rülü. ActJlali/1 de la dbJJoI:r.:¡lit
nu. 2008, núm. 18, pp. 179-201.
par6~/u~. Paris,Seuil,2008.
Dczalar, Yves y Gatth, Bryant. La llJondialisn/ioll dtl gllerru de
Calderón, Fernando. MovimitJJ/os SOCUJ!u.yPolí/ito. Lo dlmda de
palaú, 1J1 rull1lrlJlra/ion dI{POIlt'Oird'E/ol tn Amlnqm lafine,
10i orbtnla el/ Lo/inoalt/!rim. ~:Iexico. Siglo XXI, 1995.
rl1lrr no/ah/u dI{ droil tf ;'(birago bV'i'~ París, Scuil, 2002.
Chaze!, Frnn<;ois. "La mobilisacion policique: problemes et di-
Eckstcin, Susan (comp.). POJ1/rrand Pop"lar ProltIl. u/in hnt-
rncnsions". Rtt'lltfrullfflift de sL'itmypoliliqllt. 1975, \'01. 25,
rifOn Social MotJm/tl!/i. Berkelcy (Cal), California lini"cr-
núm. 3, pp. 502-516.
sit)' Prcss, 2001.
a
Combes, Hélene . .De lapolilit¡lIt COII/u/(I/airr /ofahnqllt PtlftisOlIt.
Eckstein, Sllsan}' Wickh~m-Ctowle}', Timothy (comps.). S/n(.
1.J CfU d" PRD a" Mr;"7q"t (1989-2000). Tesis dirigida por
!JIu lor Sodal ,Ri..~hlsin Ul;,} Amerim. New-York, R.out-
o. D:lbcne" París, IIIl::AL, 2004.
Icdge, 2003.
----."Faire pam.' Construction et pO$itionnement du
Fillieule. Olivie[. Lt düengagtmflll militanl. PalÍ$, Bclin, 2005.
PRO dans le srstcme politique mexic,,'lin". Rrt'JIt ilJ/trnlJ/io.
l/ole dt pohliqm con'Parie. 2005, vol. 12, núm. 3, pp. 331.345. ----'}' Péchu. Cécile. úl/trr tllftmblt: lu Ibiofiu de l'tution
fOlled;'lf. Fans, L'H,,'lrmattnn. 1983.
Cornwall, Andrca \' Bcock, Karen. "\Vhllt do Buzzv..-ords Do foe
Development Policr? A Critical Look :tt <Participation', rowcrakct. Joe y Landman, Todd. Ci/i::.msbip Righ/s olld Socia!
'Empowerment' and <Po,reel'r Rcduction"'. Tbi,.d lJí'orld 1I10l-'tIJ/tIIIJ.A compora/itJt QI/d Slnlislim/ Ana{I'Jis. O:-:ford
Qaarl'r/y. 2005, vol. 26, núm. 7, pp. 1043-1060. Uni..'ersity ]>tcss. 199i.

128 129
Fung, Archon y Wright, Qlin. "Le contre-pouvoir dans la dé- Heilbroo, ]ohao. "Qu'est-ce-qu'une traditioo nationale en
mocratie délibérative et participat:n~e". En Marie-Hélene sciences sociales?". ReVIfe d'Hútoire des Sciences Humaines.
Bacqué, Henri Rey y Yves Sintomer (comps.). Ges/ion de 2008, núm. 18, pp. 3-14.
proximité et dét7Jocratieparticipatlve. Une perspective t'Ol?tparée.
Hellman,]udith. "The stuJy of social movements in La~n Ame-
París, La Découverte, 2005, pp. 49-80.
rica and d1e question of autonomy". En Sonia Alvarez y
Garretón, Manuel Antonio. "La transformación de la acción .Arturo Escobar (comps.). Tbe Making 01 Social Movements
colectiva en América Latina". Retú/a de la CEE4L. 2002, in Lalin Aml'rica : Identitl, Strategy, and DemocraC)'. Boulder
núm. 76, pp. 7-24. (Col.), Westview Press, 1992, pp. 52-61.
Gemo, Tarso y Souza, Ubiratan de. Q1!al1d les habitanIJ gerent Hibou, Béatrice. "Banque mondiale: les méfaits du catéchisme
vraiment I"ur tille. Le budget participatif : I'expirience de Pot1() économique; l'exemple de l'Afrique subsaharienne". Po-
Alegre al( Brésil. Pans, ed Charles Léopold Mayer, 1998. litique afrieaille. 1998, núm. 71, pp. 58-74.
Gohn, Maria da Glória. Te()rias dos m0l1imentos sociais. Sao-Paulo, lnglehart, Ronald. The Silmt Revoltllion. ClJanging mllfes and politi¡;al
2008. s[)'les among wesUrn p"blú:r. Princeton, Princeton University
Goirand, Camille. La poftjique desfave/as. París, Karthala, 2000. Press, 1977.

(comp.). "Les gauches en Amérique latine". Revue ."The Changing Structure of Political Cleavages in
11J/ernationalede
, Poli/ique Comparée. 2005, vol.12, núm. 3. Wcstern Society". En Russel]. Dalton, Scott C. Flanagan,
Paul Allen Beck (comps.). Electoral Change in Advano'ed In-
Goldfrank, Benjarnin. "The politics of deepening local Democra-
dustrial Democrades: Realignment ()r Dealignment? Princeton,
ey". Compomtive Politia. 2007, vol. 39, núm. 2, pp. 147-168.
N.]., Princeton University Press, 1984, pp. 25-69.
Goldfranck Benjam.in y Schneider, Aaron. "The PT and Par-
loo, ]acques. L:J fin des militants. París, éd. de l'Atelier, 1997:
ticipatory Budgeting". L:Jtin Ameni;an PolitiCJ ([!IdS ocie!}.
2006, vo1.48, núm. 3, pp. 1-31. Jacobi, Pedro. "movimentos sociais urbanos: os desafios da cons-
ttUl;:ao da cidadaoia". Cadernos do CEAS. 1990, núm. 129,
Goldstone, ]ack A. "Bridging Institutional.ized and noninsti-
tutionalized politics". En Jack A. Goldstone (ed.). StaffJ~ pp. 34-44.
Parties and Soda! MOlJ(nJents. Cambrigde, Cambridge Uni- Klandermans, Bert. "N e'o,v Social lvIovements and Resource Mo-
versity Press, 2003, pp. 1-24. bilization: The European and the American Approach".
Habermas, ]fugen. L'espaee plfb/ie: archiologie de la plfblidté eomme International J01lr!lal if Mass Emergencies alld Disa.fters. 1986,
dimellsioncollslillllifJede la sociélébOl/rgeoise.París, Payot, 1993. volA, núm. 2, pp. 13-37.

Hass, Ernst. lf/lJen kno]J.lledgeis POlJ)er.Three lvIodcís of ClJange ú¡ Krischke, PauIo. "Church Base Communities and Democratic
Inlernationa! Rlla/iollS. Berkeley, Cal., University of Cali- Change in Brazilian Society". Comparative Politieal St¡¡dies.
fornia Press, 1990. 1991, vo1.24, núm. 2, pp. 186-210.

130 131
Leca, Jean. "Réflexions sur la participation politique des cito- sociaux". Rtlllufranraút dt Ifitnct po/iliqlle. 2002, 'Vol. 52,
yens en Frnnce". En Yvcs Meny (comp.). Idio!ogits,partir núm. 1, pp.75-100.
poliliquu tt groJtjJt¡ social/x. Pans, FNSP, 1989, pp.127 -158.
r-,.[arques-Pereira Bérengere y Raes, Florcncc. ''Trois déccnnies
."J~démocrntie a l'épreuve
des pluralismes". Rtvue de mobilisanons féminines en Amériquc latine". Cahitr¡
franraúe dt ¡,ün(t poliliqllt. 1996, vol.46, núm. 2, pp. 225- du An/¿,iqllu l...nlinu. 2002, núm. 39, pp. 17-36.
279.
Melucci, Alberto. "Mouvcments sociaux, mouvements post-po-
Lcchner~ Norbert. LoJ pofioJ ilJleriorr.r dt la dtmocrocin: J"l!/t/itidlld litie¡ues". Rtt'IIt InltrnaliolJa/r ¿'Arlion COml!1llnOIl/mrt. 1983,
J' política. Santiago, Facultad Latinoamericana de Cien- vol. lO, núm. 50, pp. 13-30.
cias Sociales, 1988.
Melucci, Alberto. "The s)'mbolic Challenge of Conremp0[llr)'
I.£',;ts1q', Ste,'cn )' MaiJ1WRring, SCotL "Organizcd bbor and Moyements". Sano! Rrstan:h. '1985, '\'01. 52, núm. 4, pp.
dcmocracy in I~tin America". COlHporo/irt Polilia. 2006, 789-816.
"01. 39, núm. 1, pp. 21-42.
Mcnde~Ju.,n E., O'Donnell, Guillermo y Pinheiro, Paulo Sér.
Le,.ine. Daniel}' t\'laimvaong, Scott. "Rcligion and Popular gio (comps.). DtmotTlJCia, tio/incia, t iryiutifa. O j\liio-EJtodo
Protcst in Latin Amcnca: Contrasting Expcriences". En dt Dirtilo naAmfflco1.LJh'no. Sao Paulo, Paz e Ter~, 2000.
Eckstcin, Susan (comp.). POUltrlUIdpopJllar proltJ/. Lrlin
Mcncguello, Rachel. JYT. a Formoriio dt um Partido, 1979-1982.
A'II(lican Socia/ MOI'(mtnf¡. Beckclc)', Cal., California Uni- ~
Sao-Paul0, Paz e Tcrra, 1989.
'\'ersity Press, 2001, pp. 203-239.
MerkJen, Dcnis }' Pleyers, Gcoffrey. "La localización de los
i\'lcAdam, Doug, i'ilcCarthy, Joho D. y Zald, Mayer (comps.).
mO\'imientos socialcs. Cahitn du AJninqllU latinu. 2011,
CompllrofilJt Pmpu/Ít>ts on Soda! M01>tlHtnls. Po/ilim/Opppr-
núm. 66, pp. 25-37.
/lInitiu, Molnji:;Jng Sl17IdJlru. and Cl/lllIral Fraoting. Cam.
bridge, Cambridge Univcrsity Prcss, 1996. Mobi/iZlltiolJ. número especial "LMin Amcrica : democrnc)',
globalization, and protest culture". 2004, vol. 9, núm. 3.
, Tarrow. Sidne)' y Tilly, Charles. DJ'IIamirJ o/
ÚJII-
1(II/i01l. Cambridge, Cambridge Univcrsity Press, 2001. Neves, Paulo da Costa. L'ar/ion syndico/t du lrollailltlm dll pi/rok

McCarthy, John D. y Zald, Mayer N. "Resourcc :r-..fobilizacion


a
Bahio, Brüil Pi/ro/e, na/iol/alUnrt tI po/i/iqlu. Tesis dirigida
por Jean Bund, París, université L~'on 2, 1999.
and Social Movemcnts: a Partial Theory". Tht Anltnftlll
JOllrno/ of Sori%gr. 1977, \'01. 82, núm. 6. pp. 1212-1241. Oberschall, Anthony. Social Conflid a"d JOao! movtmtn/.r.
Englcwood cliffs, N.J., Prcnticc-Hall, 1973.
Magalliaes, Ines y ' ..•~aa. (comps.). G01'trna t tidodonÍ/l. Ba/an;o r
rrfltxots Jobrt o modo pe/isla de gOl'trnar. Sao-Paulo, Funda- 0lson, Mancut. Logiquttk/'adionrolltth'/'t. Pans, PUF, 1987[1965J.
c;ao Perseu Abmmo, 1999. Oncletti, Gabrid. "Rcpressioo, Opportunity RnclPro[cst: Explain,
Mathieu, Lilian. "Rapport au poli tique, dimensiol1s cogniti .•.es ing the Takeoff of Brazil's Landless l."lo"cment". u/in
et perspcccivcs pragmatiques dans I'analysc des mouvements Amuicon PoJilicJ ond S oci,!)'. 2006, vol. 48, núm. 2, pp. 61-96.

132 133
Oxhorn, Philip. "ls the Century of Corporatism Over? Neolibe- Slater, Da\-1.d. New S odaí M01Jemen/s and /he S tate in l.Lztin Amnira.
ralism and the Rise of Neopluralism". En Philip Oxhorn Amsterdam, CEDL\, 1985.
et Graciela Ducatenzeiler (eds.). Whal Kind of DCfJJocraCj'? _____ . (comp.). Latin American Perspec/it'l!s. 1994, vol. 21,
IJ7hal Kind oJ Marht? Latin America in the Age of NeoJibera_ núm. 2 y 3, número espacial "movimientos sociales".
lism. University Pare, Pen, The Pennsylvania State Uniyer-
.sity Press, 1998, pp. 195-117. _____ .."Power and Social Movements in the Othcr Occident,
Latin America in an International Order". Latín American
PAL-Problemes d'AlJlérique Latine. Número especial "Le renou-
PmpedivfJ. 1994,21(2), núm. 81, pp. 11-37.
vellement du personnel politique". 2005-6, núm. 59.
Snow, Da."'id y v\;,;aa. "Frame Alignment Processes, ~crom~-
l'NUD- Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. La de-
bilization, and Movement Participation". Amencan SOClO-
mocracia C1I Amén'.'a/atina. Haciauna delJlot,aaa de ciudadaJlaJ
logicalReview. 1986, núm. 51, pp. 464-481.
y ciudadanos. New York, Z004.
Swords Alicia CS. "Neo-Zapatista Network Politics. Trans-
-----. Guía sobre la actividad del PNUD en la Gobmlobilidad f~tnúng Democrac)' and Development". Latin.American
Dl'lJlocrática, Z008, www.undp.org
Perspec!Ít'cs. 2007, vol. 34, núm. 2, pp. 78-93.
RBCP -Revista bras'ileira de ciémia política. Número especial "Mo-
Talpin, Julien. "Jouer les bons citoyel~s. Le~ .effets ~o~tra.st~,s
vimentos sociais e a~ao coleciva". 2010, núm. 3.
de l'engagement al.1 sCÍll des diSPOS10fs paroC1paofs .
RIPC -Rl'tme Intemalipnttle de PoJitiquí' Comparée. Número especial PolitiX'. 2006, vol.19, núm. 75, pp. 13-31.
"Mobilisations en Amérigue latine". 2010, vo1.17, núm. Z.
Till\', Charles. From Mobili;;.ation lo Re/mln/ion. Reading, Addisson-
-----. Número especial "Logiques de la participation . Weslcy, 1978.
politigue". 2013, vol.20, (en prensa).
Van Cott, Donna Lee. Radical Demot1"a!)'in theAndes. Cambridge,
Sa Vilas Boas, Marie-Hélene. Du qJlartier a I'Etal. Sociologie dejO Cambridge University Press, 2008.
publies des di,positijs partiápatifr btiriliens. L cas des ronfi-
Wickham-Ctowley Timothy. ''A Qualitative Approach to Latin
rentes de municipales defimmes de Retift et de Lo"dri1!a. Tesis American Revolutions". Intenzatfonal Iotlrnal qf Compara-
para el doctorado, dirigida por Daniel van Eeuwen, IEP
tit:eSoci%gy. 1991, vol. 32, núm. 1-2, pp. 82-109.
oC Aix-en-Provence, 20012.
\XTíckham-Crowley, Timothy y Eckstein, Susano "Economie et
Sader, Eder. Quando Novos Personagens Entraram em Cena: expe-
socíologie politigues de l'activisme et des r.é~ertoires e,n
riénfas e jutas dos Irabalhadores da Grande Slio-PtlttllJ (1970-
Amérigue latine". Retme inlt:rnationale dePO/ttique compara.
1980). Rio de Janeiro, Paz e Terra, 1991.
2010, yoL17, núm. 2, pp. 29-52.
Sintomer, Yves y Gret, Marion. Porto Alegre. L'eJpoir d'une al/tre
déJ'JlotTatie.París, La Découverte, 2002.

134 135
Segunda parte
Mirar la protesta
CAPfTULO 3

las artes de la imaginación


resistente
Por Abilio Vergara Figueroa1

INTRODUCCIÓN

En este artículo me interesa destacar las relaciones de semejanza


y diferencia entre los diversos movimientos sociales que se han
venido desarrollando desde el advenimiento del siglo x..Xl. A par-
tir de información empírica de algunos de ellos trataré de mostrar
las continuidades y rupturas. También, en este ejercicio compara-
tivo, me interesa distinguir entre rebelión, reJistenoia y protesta.
Iniciaré con una bre,,-e referencia a tres movimientos: al
movimiento de resistenda de la MadIes de la Plaza de Mayo (Ar-
gentina); la rebelión que derribó a la dictadura de Fujimori (perú)
y finalmente, al amplio movimiento social de protesta-resistencia
contra el intento de desafuero de AndIés Manuel López Obra-
dar (Iv1éxico), para, tomándolos como pretexto, reflexionar acer-
ca de lo que ocurre hoy. Advierto que enfatizo determinadas
características de dichos movimientos, fundamentalmente las
referidas a la producción e:presiva de nuevos sentidos, con la
finalidad de contrastarlos con los movimientos de los indig-
nados, los "ocupas" e indígenas en diferentes países;2 los que
van configurando sentidos en el proceso, en ese estar-juntos
que no necesariamente depende de un origen común, ya sea
de carácter territorial o ideológico.

1 División de Posgrndo de la Escuela Nacional de ~':"'ntropologíae Historia,

.México.
2 En la amazoDÍa peruana habían tenido un éxito relativo al obligar al go-

b~emo a promulgar la "Ley de la consulta previa", rmentras los indígenas


bolivianos habían obligado al presidente Evo Morales a suspender la cons-
'tIucción de la carretera sobre una zona protegida en Bolivia.

139
Una inicial reflexión sobre las posibilidades comparativas Así un c1emento a consideraren el estudio de los movimien-
se impone por muchas razones de ordcn práctico r teórico, toS soci~lcs es el papel de las tmodonu en las que stdilJ1tnlan-en
Por ejemplo, la pregunta quc formuló un mur enojado estu. !tnlimitnlos como rencor social o indiferencia- el.l!l0v.imiento
diante participante en el Coloquio Internacional Pensar y mirar }'el no-movimiento, de donde surge otra implicación metodo-
la Protesta:) "¿Por qué en Chile luchan y aquí no?",. Una po- lógica referida al \1nálisisde los datos )'1\1escritu.ra:.¿Cuáma 111.-
sible explicación puede surgir cuando sepamos cómo r por cionalización resiste el simbolismo de los mOVlIluentos antes
qué se ha creado r mantiene por más de dos décadas ya. un de degradarse en la escriNra aparentcmcnte cienúfica? Ha}' un
liderazgo como el de Elba Esther Gordillo en el sindicato de hilo delgado que separa su esquematización que facrura el
profesores en México (:'NTE),S Uno de los factores es la ~ "esqueleto" de las estructuras, que difiere dc la riqucza fes-
construcción del rorporalil'iJmo pn"lslaque como factor de control ov'a que es su atmósfera. Renato Rosaldo (1991) señalaba que
privilegió la captación; otro factor concomitante es que, culN- cuando los antropólogos estudian, por ejemplo, la muerte, la
ralmente. es fácil aquí roRwrtir lo plÍbli,"O tl1pn"l'tldo," esta mezcb escriben secándose las lágrimas, "ignorando los berrinches"
de corporativismo con L, facilidad de dicha conversión es lo o, más bien, diria, mostrándose académicamentc indiferentes.
que sostiene el poder de la Jifa; para ello basta con observar con T:unbién hay que considerar la historia, pucs, no obstante
detenimiento los mecanismos microscópicos r proliferantes del que la rel:lción entre el presente}' el pasado (continuidad. rup-
poder en cada ~scucla, cómo se manejan las licencias, las ''aoca- Nra. recreación) de la proluln.la rUlsltllciay la rtbrlión sea pro-
ciones, L'lsprestaciones como acceso a créditos (imagínese lo blemática, es necesario observar sus scmejam:as y diferencias
que le "debc" alguien, cuando el líder charro del sindicato '1e en sus antecedentes Icjanos y próximos:
ayuda a conseguir casa'), la hercncia de los puestos, etcétcra.""
Oc lo antcrior se derivan tres cuestiones metodológicas: Cuadro 3..
1 Formas de los movimientos contemporáneos
1) que también se debe estudiar el nO-11I(Jvimirnlo, 2) asociándolo Protesta Re~i~[encia Rebelión
a las condiciones culNntles imperantes quc esto produce )', 3) Tiemoo Inmediato l\ledilllo lndefmido
observar lo que ocurre en la "ida cotidiana en lo quc se refiere Re-sucirun Oposición sostenidafmm Cambiarcondiciones
Objeto lt2fl1,"ioconcreto a un:!.siruaci6ttne<"'ti"':1I eSlrocrur:Ucs
a L'l(l1l)capacidad de agencia que se autoadjudican los di,"eesos
Relación Situado, Abierto, conectllble Tt3n~forma::n ••
secreres sociales: vcr espccialmente las sensacioncs de poder social circunscrito haciR otrns demllndlls rcbciones de er
o de impotencia, dependencia y vulncrabilidad, que puede de- SemerAntes,-aunque PoSIbleampli:u:ión
venir en desesperanza y pasividad, pueden &.. ersificlltSe:l y m•..ersifiC1lción
..\CIOTeS Semeianle.~ p:\ftir de bs solidaridades
progresit."1
I;"ue"abre"
J Orglmízado por la Universidad Autónoma Mcrropolit:ma.Azcapotzalco,
los días 3}' 4 de no\iernb~ de 2012. Lugllr, espacio
~Se refiere al mO\imienlo estudiantil chileno que inicia en 2011. Espacio ,irnl:\I, Territorio, lugar.es¡ncio Territorio
~Se dice de ¿l que es el mllyor en Am¿ricllIl..:¡tina, con un llproximado de territorio
un mill6n trescientos milagremj,dos. P:tris 2006
Indígenasde Bagu1(peni).
~ Ver el apíntlo dedicado a los Vladi".ideos en El mp/andor rk la JO!l1btu,
M¿xieo:M'i"O r contra el PC!'Ú:conrra b
\"ergarn (2006), des;¡(uerode ,\~lI.O. dictadura de
OLa dirigenta Elba Esther Gordillo fue encarcelada en 2013 en d gobierno Eiemplo~ Pans 2005 Indignados. esrudi:tntcs Fujimori
de PcfJa Nieto, de su propio partido. acusad:il de la\'1l.dode dinero }' delin- chilenos r Ocupas de Primaven ¡abe.
cuencia organizada. Juan Día?: de la Torre la Susulul'e en d COntrol del \\';¡11Strett.
sindicato. (N. C.) chllSde Cberin.
PUfl~•••••

140 141
La condición de un movimiento específico no es estática, elementos estéticos y simbólicos, que, como expresiones del
una protesta puede devenir en ruistencia, como lo ilustran los imaginario, los potencian.
indignados madrileños, quienes deciden "sentarse" y acampar En el caso de los indígenas tenemos una amplia gama de
en la Plaza del Sol, luego de protestar ocupando diferentes es- movimientos unidos por la defensa del territorio, la vida, el
pacios públicos y buscando continuidad. Lo mismo puede ob~ planeta y el futuro. Hago referencia a unos pocos: el pueblo
servarse en la transformación de la t.erritorialidad original de puerépecha de Cherán y los wixáricas en México, los mapuches
la Madres de la Plaza de Mayo, su crecimiento hacia sus HIJOS y en Chile, los shuar en Ecuador, la rebelión en Bagua (2009),
NJETOS, emplazados en distintos países y en el espacio virtual. Perú, donde participaron más de mil comunidades indígenas
La protesta de los jóvenes clasemedieros de la Plaza Francia en amazórucosB destacando los ashánincas, shawis, machiguengas,
Lima ven cómo su movimiento se expande hasta convertirse shipibos, awajún, wampis y shuar, y muchos otros en distintos
en rebelión, que tiene una de sus expresiones en la ''l\1archa de los países que ahora cobran un nuevo e inusitado vigor, frente a la
Cuatro Suyos"" (de todo el territorio nacional) que converge en gran ofensiva del capital para repartirse el mundo. El de Bagua,
Lima, contribuyendo a la derrota de la dictadura de Alberto transforma la lucha legal, mediante solicitudes de derogación
Fujimotl en el Perú a inicios del siglo XX!; la resútenda popular de "La ley de la selva" al Estado (Ejecutivo y Parlamento), en
frcnte al intento de desafuero de Andrés Manuel López Obra- organización y enfrentamiento armado (con arcos y flechas
dor, en México de 2005, se inicia como proteslir, las luchas de como símbolo). El zapatismo chiapaneco es otro referente cnpor-
la APPO, en Oaxaca, se ubican en el límite de la resistencia y la tantc tanto para los movtrrllentos indígenas como para los indígnados.
rebelión por la organización en bar~cadas y aprenden a resistir Hay, en este variopinto panorama, sorprendentes coinci-
y contrarrestar b. represión también con medios violentos; la dencias, por ejemplo, h lucha por la autonomía: los indígenas
lucha de los estudiantes, en muchos paises por la educación, por la autonOITÚacomunitaria, los indignados por la autonotlÚa
pero destacadamente los chilenos que duran ya muchos meses del individuo,9 pero no desde una perspectiva liberal de un in-
y amplían sus reivindicaciones educativas a económicas, socia- dividualismo egoísta, basado en la competencia y el conswno,
les y políticas incorporando las demandas de sectores diver- que desprecia al pobre, "al que no triunfó", al débil Yal v"Ulne-
sos de la sociedad chilena, y finalmente los indignados y ocupaJ rabIe, sino desde el reconocimiento de k. diferencia que no im-
contra los bancos, los políticos y los medios de comunicación. pide compartir indignaciones, objetivos, marchas y acampadas.
Los asemejan los JímboloJ que promueven, aquellos que los Los une también el rechazo a ser gobernados por la bolsa y la
vigorizan y enaltecen, pues a la cosificación institucionalizada, banca, poderosos símbolos de privilegios, ambición desmedida,
le oponen la creatividad que ya no proviene de una zdeología, corrupción e impunidad, pero también se resignifican como ale-
sino de poderosos imaginarios que historizan cada circunstan- gorías de lo azaroso que viene constituyendo el futuro incierto
cia y van sedimentando en una ética y estética, en los cuerpos -que nos hace más ",,'Ulnerables- en la vida administrada por
y en la poesía. Otra consecuencia de este enfoque en el estudio
de los movimientos sociales es la importancia de articular los
~ ADISE!' representa a 44 etnias y 1350 comucidades de la Amazonía pe-
ruana.
7Aludiendo a la divi.sión del territorio del imperio Inka: CoUa-suvo, ~-\.nti- 9 Para contrastar estas dos opciones 'l,"erVergara (2010) y Yergara y Rovira

suyo, Clúnchay-suyo y Conti-suyo. - (2010).

142 143
ambas. La crisis del capitalismo, present.'lda por los capitalistas generaciones, a la sociedad ciltil contemporánea, y en sus di-
y gobiernos como crisis de la humanidad es uno de los obje- ferentes ptrjOmuJnrts, escenificaciones, ritualizaciones y relatos
tos de critica, permitiéndoles separar muy e:....presiyamente una demarca el espacio de la ciudad reconstruyendo la relación
nue,ra opción de "ouo mundo es posible". que sus habitantes tienen con ella: la memoria de esta manera
Es ésta una época en la que se despliegan símbolos de di- se pro,-ee de nsideros espaciales para realizarse r "isibilizarse.
'Versaprocedencia: algunos son tomados del futuro, de lo que Se utiliza la memoria como argumento r emblema. Este
quieren ser en -y hacer con- su convivencia con lo nueyo,lo proceso permite resigni6car hechos y personajes e investirles
renov:tdo r lo diverso, pero también de tradiciones ancestrales significados en un trabajo de simbolización que articub cs-
quc se tesemnnozan y recomcxtÚan en el desarrollo de políticas pontaneidad creativa e innntiV:l intencion:l.l: desde un drama
expresivas de cómo construyen "su identificación como su- histórico elaboran caminos. Por ello, una de sus caracterisucas
jetos politicos" (Nh~ón. 2005: 125). El caso de la resistencia principales es la de constituirse en fuente de nue"as emisiones
dc los pobladores de Atenco (?\1éxico) freote al intento de de sentido, de rnlosigl:ijiracionrr inéditas a través del ser colectivo
expropiarles sus tierras -agricolas-comunitarias-, pagándoles que van construyendo dotándole a la identidad referentes nue-
precios irrisorios, para construir un aeropuerto internacional,
vos r proyecoyidad.
es muy expre:s¡"'o:"Las herramientas del campo, como guada-
L:\c,'oClcián -en imágenes, rclatos, homennjes, canmemo-
ñas. palas, "crtcderas r azadones, mmbién fueron personajes
raciones.pr1DrlJ1t1nrr.r, rituales- de los desaparecidos progrcsi,'a.
principales en la plaza, custodiada por una catrina de trapo
mente irá constituyendo nuevos actores y lugares, así como nuc-
que represent.'\ a los ricos r al Presidente de la República, runa
, vas significaciones r escenarios. Así vemos cómo, las J\1t1drrsdc la
cal:n-erapulquern, que representa :l los pobres r campesinos"
Plazn de Mayo se com..ierten en Abllrltzs en el mismo lugnr en
(fujorma, 05-11-2001, en Nh'ón, 2005: 138). Est~I.mOSfrente
el que ganaron el nombre, r cómo surge otra generación que
:l formas crentivas de poner en escena el drama soria!' utilizan-
aport.'l a la memoria r la exigencia de justicia al constituirse
do alegorías, símbolos, metáforas, metonimias sostenidns en
en "'JO$ (Hijos por la Identidad r la Justicia, contra el Oh;-
diferentes objctos r gestos significantes, nos conduce hacia
do y el Silencio). para luego. "espontáneamente". devenir en
las im:ígenes del puforll1onu como "~xpt.ciencia". }'que como
Víctor Turner 10 señala consiste en ,.it'tl/cior}' "pensar hacia la nuc,'a gen~r:lción de Nirlos. Vemos cómo significativamente
atrás", pero (ambién es "querer o desear hacia delante", es una generación "desnparece", la de madres, quienes pasan a ser
decir, "establecer metas r modelos pan!. la experiencia futura abuclas, representando a esa misma suerte que corrieron sus
en la cual se tiene la esperanza de e,-itar o eliminar los errores hijas e hijos en manos de la dictadura r [ccrcaron el personaje
)' los peligros de la experiencia pasada" (2002: 86). de los ¿"aparra'dos. .
En el nivel cxprcsh'o, las 1\'[adrcs de la Plaza de Mayo
LAS MADRr.:S-H'.Jos-NIETOS DE LA PLAZA DE 1\l/\Yo
realizan figutas con sus cuerpos que cn su desplazamiento
físico donan y tfnilrn ~n el sentido gof&naniano- una signifi-
La construcción simbólica de los desaparecidos en Argentina cación fundamental r otros que In complcment.'lO: en primer
nos muestrn cómo la historia r los hechos que acontecieron lugar sus cuerpos "hacen visibles" las :luseneias }'rrnnsgreden
en el pasado pueden ser proyectados en el tiempo a lns nue,'"as prohibiciones expresas de la dictadura al apoderarse de un

144 145
espacio público para comunicar públicamente algo que la dic- transformado sus cuerpos en "archivos vivos" y "usando imá-
tadura pretende reducir al secreto, a b. oscuridad, al misterio. genes como segunda piel" logran posicionar su protesta en el
El dolor se convierte en energía al simbolizarse. escenario nacional y urbano, expandiendo los sentidos iniciales
Diana Tarlor (1999) desarrolla una interesante propuesta y sus lugares a una dimensión política mayor de la ciudad, el
de interpretación en relación con la escenificación reiterada de país y a nivel internacional. Esta capacidad expansiva reitera
esta dolorosa experiencia. Señala que esas mujeres subrayaron su carácter simbólico y también la eficacia de la producción
una condición a la que mayoritariamente habían sido reducidas: significativa que articula memoria e imaginación; retrabaja en
la de madres que cuidan a sus hijos y esa tarea, que pertenecía el presente las relaciones entre el pasado y el futuro, y de lo
a la esfera privada, ahora se proyectaba como un arma simbó- micro y lo macro, creando un territorio simbólico que por ser
lica para cuestionar políticas represivas de la dictadura y hablar tal se expande y dinamÍza.
con sus cuerpos, y señalar, destacadamente, las sentidas ausen- En el uso del nivel siJtémim del espacio (Vergara, 2003),
cias. Podría agregar que la propia manera de vestirse, especi~- agregan los recursos simbólicos descritos --<:]uelo potencian-
mente los pañuelos con que cubren sus cabezas les otorga una y trabajan con ellos, conjuntamente; no obstante, se puede
aureola que visibiliza una condición, digamos rural que hace decir que se desarrolla también a través de una estrategm más
asomar el sentido de atemporalidad. controlada r racional: a una primera proyección en el espacio
Así, en su desplazamiento lento, en sus pañuelos blancos social local, luego nacional, le sigue un despliegue- int('..rnacional,
y la fotografías que portan se habla del dolor y la indignación, yesos estratos espaciales son ya abordados a través dl;'.estra-
una protesta que adquiere un antídoto eficaz frente a la represión tegias de comunicación e intercambio que ptogreSi\7amente se
en esas mi"mas posturas, en su ubicación visible en la ciudad, institucionalizan en cartas, oficios, coordinaCiones de actos,
en las observaciones de la ciudadanía y de los medios, reforzada comunicados, que en sí mismos portan los símbolos que pro~
porque "las madres se apoderaron de la imagen de la Mater yectan, y en las lecturas y actos realizan los sentidos que los
Dolorosa y explotaron el sistema represivo de representación lectores decodifican y le adjudican, desplegando ese dispositivo
que tan efectivamente ha limitado las posibilidades de visibilidad simbólico que porta máJ"de lo que po/tao AsÍ, las Madres ya no son
y expresión para las mujeres. El rol virginal asignado a la mujer un referente nacional sino un actor simbólico planetario, ellas ,.~
para la performance tradicional de lo "femenino" subraya las son madres y son símbolo de múltiples causas que las exceden
cualidades de autosacrificio y sufrimiento. Al encarnar el dolor, gustosa y sentidamente. En este nivel del espacio, constata-
las Madres no sólo hicieron visible la lucha por los hijos, sino mos una cartografía mundial de coordinaciones, adhesiones,
la estructura represiva del imaginario nacional" (Taylor, 1999). simpatías hacia las Madres que realizan ese JII papel en público
En un escenario público que ya tenía significaciones ante- y para la esfera ptíblút1. Así el tiempo de los actos simbólicos y
riores, pues allí se conmemora la Revolución de Mayo y la liber- rituales, atraviesa el presente de dicha actuación para operar
tad política, las madres "usan sus cuel"pos en un movimiento en los futuros de muchos otros que lo '~r:ivificanprecisamente
metódico y lento", proyectan el sentido de no violenoa y rati- en aquello que les duele y en aquello que les da esperanza.
fican su condición de víctimas que sinecdoquiza la condición Así las Madres reubican la cartografía socml y colocan una
pasiva a la que se la orillaba estructuralmente. Así, ellas han trinchera en el imaginario nacional e internacional, y los ffi<1.pas

146 147
globales del descontento, w. protest.'l r la dignidad tienen un Durante el último año del gobierno de Fujimori (2000), en
lugar al que miran cuando sienten que "algo" los amenaza o el Perú la resistencia se expande, teniendo en los jó\rcnes a
ha ocurrido, mitificándolo}' con ello dándole nuevos poderes los principales animadores. Así mismo, muchas madres de fa-
~mo¡jgl1iJim,ilJOs. Cuando intent.1ron desalojarlas, marcaron la milia, cautivas de la "ayudll sociar' a quienes se les brindaba
PL1zapintando pañuelos blancos que antes las cubrían r ahora alimentos por votos fueron rompiendo esa atadura, }' en ese
se les encargaba de guardar metonúnicamemc el IlIgor. periodo la dictadura produce uno de los fenómenos más sor-
En los últimos años ha surgido un nuevo actor alrededor prendentes de la politica peruana: borr:tr las demarcaciones
del gra\'c problema dc los desaparecidos: los 1")05. Ellos, como ideológicas tradicionales de izquierda y derecha, diluyendo
sc puede colegir, son quicnes no conocieron a sus padres y
el odio histórico entre apristas e izquierdistas, configurando
durante largo tiempo guardaron silencio, por miedo, privati-
un gr:ln espectro opositor inimaginable sólo cinco años atrás.
zando un problema politico y social, escondiendo una condi-
Confluyen rambién miembros del derechista Panido Popular
ción idencitaria imporrnntc que demarcaba su posición en el
mundo que era la de ser hijos de:desparecidos. Cristiano y del conservador Acción Popular con lideres radicll-
UJ.lOS ocupó la ciudad con mayor despliegue territorial:
les del Partido Unificado l\Jlariateguistao de la Confederación
a las investigaciones que realizaban paen ubicar a Jos causan- General de Trabajadores del Perú, conocida por su filiación
tes de su desgracia -que p. implicó todo un esfuerzo de un comunista. La oposición postergaba los signos de sus iden.
mapeo nue\'o de la ciudad-le siguió el trabajo de marcación cidades políticas }' se dotaba de una más amplia y, al mismo
de los lugares: seíialaban que a 500 metros se encontraba el tiempo más circunscrita: antidicraroria1. Esto no fue conscien-
tortur:tdor. el asesino, el que desapareció a sus padres, luego te en muchos casos, pero fue eficaz.
ponían otra marca a 400 metros, luego a 300.200-100 metros La mO\'ilización ju\'enil y popular contra la dict.1dura en el
r así hasta llegu al siliq; en el trayecto se inscribían sus delitos Perú se expresó p redominantemen te median te símbolos}' actos
en las paredes, en un acto que denominaron tscrac/)t. Estos simbólicos, mostrando una actitud diamctralmeme opuesta al
actos los realizan bajo la modalidad de "performance de gue. de la dictadura, quc asumió como estn!.tegiapolítica de control,
rrilla", pues se juntan en el tiempo para luego diseminarse en
la d(jJrrdadón dr los siRlbolos, al rcducir las relaciones a la compra-
el espacio luego del golpe.
venta, el insulto, la calumnia y la represión Yiolent.1. Uno de
Los tscrarhrs contrastan con los actos de 1:IsMadres por-
que son rrulScarnavalescos, no son solcmnes, }' articulan una los recursos más utilizados por la dicrtldura fue el linchamiento
dimensión lúdica que es fundamental y que luego pucdc dcsem- mediácico, tamo por medio de programas noticiosos, los Talk.
bocar en lo dramático, pero se inicia y termina en actos de show como por la prensa chicha,tU donde se "atacaba" al Gordo,
socialidad juvenil. al Manfolra:;.o, al Cholo, al &0 roJl/IIRlO:;'. al Cojo, ctc., sobrenom.
bres con los que designaban a los líderes de la oposición.
RITUALES CONTR,\ LA SOMBRA EN LA CAioA DE Por el otro bdo: la rcsistenc.L1ocupó intermitentememe las
FUJ IMORI-:r\'!ONTE~lNOS plazas, las calles,los accesos a los cdi6cios públicos}' a las \,i••.ien.
das de funcionarios de alto nive~ y expre~aron su descontento
''Uno vc, digamos, las cosu "isibles, lo que ~ale cn la teb'¡sión;
pero hay un iceberg. Uno ve la puntu del misillldentro, pero ha}' una 10 Prensa de bajo precio. controlado directamente por i\!ontesmos, quien
profundidad" (Vladimiro lo.'IOOl~inO~). ot!l.ba n sus direclores ro:ltiamente parn mdiar sus contenidos.

148 149
fa/!a"do la bandera nacional: ésta es la\'ada con abundante deter- Banco de Crédito del Perú; ''Amador de la Plata", que muestra
gente yagua y puesta a secar bajo la atenta mixada de quienes la centralidad del dinero en la corrupción montesinista,l1 y
participan en estos performonc:es. muchos otros personajes proyectados por diversas orgaruza-
Estos actos se ritualizan progresivamente y, en ese proceso, ciones, entre las que destaca "Chicos sin corrupción", que si
se cargan de energía simbólica -que en las emOClOncsemplaza su bien muestran de manera direc~a a los personajes, expresan
fuerza moral- conforme avanza el movimiento de oposición. también el esfuerzo por representar de manera dramática, y
Surgido el último "v1.ernesde mayo del 2000 en el Campo de utilizando múltiples soportes significantes -entre los que des-
Marte, se fue extendiendo a todo el país. Fue ideado e impul- taca el pwpio cuerpo, la lfaJoCJImbia como metonirrúa del fuji-
sado inicialmente por el Colectivo Sociedad Ci,-il, conformado morisma público_,12 creando y redefiniendo signos y símbolos
por intelectuales, fotógrafos y artistas plásticos y connota el en una ob,,-ia búsqueda pedagógica: "¿Quién pone la plata a
deseo de limpiar -en oposición al imaginario sombrío y sucio tu candidato?". Emergiendo con el drama soda! (Turner), el
que proyectaba la dictadura- el rostro del Perú. performaNce opera como un teatro de la vida, en las calles, confi-
El historiador peruano Nelson l-,:lanrique expresa bien los gurando, canalizando y potenciando las emociones, así como
sentidos múltiples de su simbolismo: "Para comenzar, por de- asignándole sen/idos propios al curso de los hechos.
finición, la bandera es inmaculada, entonces cuando se la lava, "Ver para votar" entonces se presenta como la continua-
se subVIerte el manejo oncial del símbolo, y se crean por ex- ción del la,-ado de la bandera. El Colectivo Sociedad Civil
tensión otras protestas: mujeres lavando uniformes militares la formula para expresar una exigencia ciudadana de que se
en las puertas del Servicio de Inteligencia o abogados lavando muestren tqdos los videosD antes de las elecciones de abril
togas y birretes frente al palacio de justicia" (en Paredes, 2000). de 2001. Durante la crisis del "Gobierno de Transición",14 los
Por otro lado, son gestos rituales nuevos, inéditos, pero acuden integrantes de este Colectivo desfilaron con los ojos vendados
a símbolos antiguos como el agua y la bandera recuperada, im- por una cinta con los colores de la banderll peruana, bajo el
pregnándole nuevas significaciones, como democracia y trallspa- lema "Embandera tu mirada" y marcharon con videocasetes
renda politic:a. o vigorizando los sentidos originales: una patria en la mano: la bandeta como hon'zonte, asediada por la sOfll&m,
para todos. recuperada en el espacio público de las calles, en oposición al
El proceso electoral de 2001, luego de la caída de Fujimori,
fue vigilado también mediante formas expresIvas de s.igni1ica- 11 Refiero al asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, que llegó a ser el

ción y aparece un verbo en escena: adecentar, entendido como hombre más poderoso en el gobierno de Alberro Fujimori.
12 En opo/icion {ompleJTImtana a la "perorata torturante" de los diálogos mon-
la preocupación por transparentar el proceso electoral, rei-
teslnistas en la "sah" del Servicio de;Inteligencia Nacional del Perú.
,,;ndicando la limpieza, la claridad. "Zoyb Encarnación de la l.1 \ladimiro I'vlonleSllJOS,había videograbado sus actos de corrupción,
Trafa", decía una de las pancartas (mantas) que llevan los mat- en los que aparecía junto con congresistas de la oposición, líderes poli-
chistas, }' encarna el sentimiento ciudadano frente a la posibi- ticos, militares de alto rango, empresarios, banqueros, dueños de medios
de comurue;¡ción, recibiendo dinero a cambio de apoyar a la dict;¡dura. Se
lidad de un nuevo fraude. Emergen también otros personajes
afirma que existen alrededor de 2 500 "Jdeos.
oiliados que exponen en dramatizaciones del pasado reciente: ¡-l Encabezada por ValenlÍn Paniagua, quien mandó encucelar a generales

"Dionisia Trafa", en alusión a Dionisia Romero, dueño del del ejército peruano que se habían sometido a 'Tadirniro ~Iontesinos a
cambio de millones de dólares.

150 151
•,

video como metonimia del mal. En otras movilizaciones ca- es serio, digno, enaltece, sublima, mientras que el humor es
llejeras, por ejemplo, el grupo Regeneración, se pasea ha "una informal, degrada}' no aporta. En la confluencia de la Socie-
enOrme toalla higiénica femenina, hecha de un viejo colchón dad civil, la organización política de la resistencia, la elabo-
a la que llam::lban "Fujimosa". ¿Por qué? Porque era la única ración del carisma de ;\:-'ILO, la expansión del mO\'imiento por
toalla que duraba tres ptriodol'.IS la indignación que produce la arbitrariedad --encarcebrlo por
Sin embargo, el enorme esfuerzo [enlizado por L, sociedad querer construir el acceso a un hospital-, pasó del rechazo
cn~il para derror..'U"a L, dictadura no se concretizó en más de- al desafuero, al reclamo por más democracia, desmintió también
mocracia. Hoy la democracia peruana sigue batallando conr:ra dicha oposición: el hfl11Jorabonó al SÍmbolo y ayudó a potenciar
lo semhrndo en dos déc.,das de predominio de la antipolítica _ la rtsisftntia.
para retomar una expresión de Carlos I"án Dcgregori-: la del Así, cuando en los primeros días del inicio de la ofensi-
sendcrismo en los ochentas y del fujimorismo en los no\'en- ya gubernamental, encabezada directamente por el presidente
tas, porque ambos autorü:uismos encontr.U'on el terreno :lho- Vicente Fox. contra el entonces Jefe de Gobierno de la Ciu.
nado por una situación poscolonial que jerarquiza aún, con dad de r..'léxico los mor.tro!~no le creyeron a López Obrndor
intensidad y ntilimitrirofllmtt, a las gentes en el Peni: por b éulia, su teoría del complot!; orquesrado para desaforado, juzgarlo,
la raza, el género, la .ideología., la edad, la instrucción escolar, el encarcelado y despojarlo de sus derechos políticos, pensé que
dinero, entre otros factores de clasificación r discriminación. AMLO, junto ~on su teoria, pasaría a la historia sin mayor re.
Montesinos tu,'o la '\-irrud" de mostrar aqueUo que b simula- le,rancia, como un gobernante más de la Ciudad de l\léxico.
ción y las apariencias esconden aún ... No obstante, no pasaron sino dos semnnas cuando los Plq,,~rot
empezaron a cambiar e incluyeron en sus editoriales gráficas
El. DESAFllERO DEL JEFE DE GORIERNO DE LA ClUDi\D su acuerdo con la versión de que una orquestación oscura,
DE MéXICO manejada desde la sombra de los intereses más inconfesables
se estaba mO\"iendo p:U:l sac:ulo de la jugada en su pretensión
" ... nunca !le hahian ~unido tantos en un aClo político. nUllca por ser candidato a la presidencia de la República. Cuando ,-i
[:lutos habun querido imprimirle nn contenido erico 11 su presencia, ese cambio pensé que López Obrndol" transit.1ba :lcelerad:l-
nunca notes IlIntos habi:tn sido lantisimos. con 10 ~iterari\u de 1:1
exp~si6n" 0--íonsi\'áis, 2005: 60).
mente -no por una búsqueda conciente, o por lo menos no
exclusi,'ameme- por los caminos de la simboliz:lción,
El mo,-imiento de rrsisltndo contra el intenro de "desafuero" de y es que los mOltrl'Ot representan o proyect:m -en su traba-
.Andrés Ivlanuel López Obrador (,'~II.O)vinculó, de manera muy jo de opinión grá6ca- aquello que nos subrace y logran traer
producti,,-a los procesos timhólifo y ¡",morúliro, que en el imagina. a la luz lo que no podemos --o no hallamos cómo- expresar,
no popular, e inclusive en la investigación antropológica}' po. r al hacerlo penetran en un espacio que no está reservado
lítica, se oponen irreductiblemente: el símbolo, supuestamente, solamente para la raífin ni el pensamiento deducti,.o sino para

l~ Oscar ~1irandll. ''Pan no bOlar tu \"Oto", DD1l1il1~. suplemento de LA 14 Asi se denomina a los caricaturistas.
&p¡iblim, 18-02-01. Aquí se 115umela sonoridad sernej:mrc de "Mimos:!", l' Pani,tlls y priistas ffic1usi,'e se burlaban de la forma en que López Obra-
una marct de toalla higiénica femenm:t mur conocida de Pcní. dor pronunciaba b p:tlabra: "((J1Ifpfó.

152 153
las intuiciones, los sentimientos, para esa forma de conocer-que_ Por otro lado, si bien el lenguaje articulado no es el único
nos-posee, es decir aquello que no solamente conocemos, sino medio para expresar las emociones, en este proceso las palabras
creemos-firmemente. Si esta hipótesis era cierta, amplios secto- adquirieron un peso decisivo en la conformación de la opinión,
res de la sociedad le otorgarían su adhesión. Una movilización la crítica y la protesta: esa densidad proviene de una detallada y
crecientemente masiva confirmó esta percepción. masiva auscultación del entorno político, en un periodo caracte-
En este sentido, 10 que ocurrió en el país, en 2005, es una rizado por una elevación sin precedentes de "lo público" como
veloz transformación de López Obrador en un símbolo, que un bien -ampliamente- común y como ejercicio generalizado e
por una cualidad intrínseca de este artifado cultural absorbe en su intensamente sentido. De esa forma, la plaza pública se llenó de
beneficio rodo lo que ocurre, revirtiendo los ataques en capital pro- interjecciones y adjetivos. El lenguaje soez asedió libremente al
pio, potenciándose por las simpatías r adhesiones "irracionales", espacio público: «Gandallas y pendejos"; "¡Fax, culero, toma
configurando un escenario político inédito, signado por una tu desafuero!". Se ha constatado que conforme el proceso del
rn'sú que avizoraba desembocar en un drama J-ociaL Y, es que el desafuero avanzaba, el lenguaje "subía de tono", hasta llegar al
diJjo.rilitlO simbólico transforma cualquier objeto, persona, cosa, insulto V la acelerada animalización del adversario. Desde Baja
palabra, situación o condición y lo impregna de I'mo.rignijica<,z(). Califorcia se informa de una pancarta: "Vicente Í'ox no es mi
m.r. No hay nada que al símbolo le sea ajeno y al tocar las cosas, hijo. Atentamente: La Chingada" (La Jornada, 25-04-05). De
genera una mutación cualita tiva. Así, una vez encaminado el esta forma , el desafuero contribuía a dos movimientos: .por un
símbolo no tiene otro destino que el de crecer; y sólo se detie- lado a una reformulación del yocabulario de la esfera p,(bJim, y
ne, en su cima, cuando las nemidadeJ' a las que responde, han por otro a la ampliación de sus espacios,.penetrando a la plática
sido atendidas, o cuando se descubre otto "cuerpo" en el que cotidiana, "contaminándolo" todo: ambos movimientos abre-
se impregnen dichas proyecciones imaginarias (este reemplazo vaban de la atmósfera pasional a la que contribuían también: en
puede darse también si hay traición). Una función adicional este periodo, las emociones son el sentido. .
que comparten humor r símbolo -también con el arte- es su Las figuras que más se usaron en las movilizaciones fue-
cualidad dinalJ)i:::;.ante: incrementa la energía en despliegue cada ron la hipérbole, para agrandar "la estupidez" y Ut "mala onda"
v la lito/<! para "mostrar las miserias", además de la contradicción,
vez más vigoroso y hace ver la vida con mayor intem;idad.
Veamos a continuación, algunos de los terrenos donde se ha
. '
la paradq/a }' el oxímrJIY}1/: "Soy pacífica, pero estoy encabro-
escenificado la disputa, hacia donde la sociedad ha dirigido nada", decía una pancarta que portaba una anciana, que con
sus energías para re-construirse. su debilitado ClIt'rpO hada sintagma, por contraste, con la figura
Al proceso de la producción sin1bólica de1líder se suma el vigorosa y dinámica que exige cn(,7bronam. En una amplia la-
uso del lenguaje de la indignación crispada, acompañado por bor autorrefiexiva, el lenguaje también estaba destinado a la
el humor corrosivo. "A.ntipacista, por convicción, anti priista, de propia masa: "No se apenoG,18 el bueno es el PC".19
corazón, ¿perredista? tampoco soy; pero ya no aguanto más Otro recurso retórico que se utilizó fue el de la analogía
los abusos de este ci\fmó~",decía una pancarta en la marcha que se abrió en múltiples sentidos; por ejemplo,fimftims, ''Alto
del 24 de abril de 2005, refiriéndose a Vicente Fax.
lH Pendejo, designa en :r.1éxico al tonto. apmdtjarse, es dej:u:se eng."ltuz:ll".
l~ Se bllscaba una analogía sonora con Ptje, sobrenombre de López Obrador.

154 155
31 USO ~oxioso del poder"; it'Ónicos, "Fox gobierna COII Lo militantes dell'RD, al que Obradorl pertenece, pobladores de
Co/d', con el mismo color y forma de letras de la Coca Cola.:YI barrios y pueblos de la capital y de diferentes estados de la Re-
Nótese cómo se constiture un símbolo negativo y cómo éste pública, grupos étnicos, profesionales, sindicatos, ancianos }'
absorbe múltiples sentidos indeseados: en un primer término ancianas, etc.; pero también una amplia mayoría de gente que
la conjunción d~ la transnacional con una pnrtc del cuerpo -la iba sola o con la familia, en un ambiente fesu\'o y militante, a
~/n,. que .eufenuza al fII/o- señaL,do siempre en los procesos
la misma vez.
slgruficatlvos como sinónimo de lo infinar, utilizado frecueo.
tcmente como recurso de animalización; al mismo tiempo, ese lNDIGNADO:-; y OeLlrAs
/H,gar del cuerpo esci ligado en el personaje a la carencia de
il/~Jjg:"cia, siendo el soporte significante de la estupidez, carac. "Somos el 99%" (CUIdes de los indign~dos).
tcnstlca destacada junto con la tozudez o la traición -¡culero!
¡culero!-. Carlos Mon~r..áis, en uno de sus arúculos caracteriza "us deseo t\ todos, a cada uno de ustedes, que tengan su propio
al gobierno de Fox, scilalando que con el "gobierno del cam. motivo de indignación. Es un V"ollor
precioso" (Stephane He~sel2011: 6).
bio" se: había producido "el primer 'autogolpe de Estado' de la
incompetencia, el vacío conceptunl, el capricho dinástico frm;. Al ubicar el contexto de la rebelión de los indignados (i.ni.
trfLdito, el reaccionarismo que sólo sabe darle puestos bien re- cialment~ madrileilos) y Ocupas (inicialmente neoyockinos),
munerados a los fundamentalistas, r el estupor ante el fracaso. se señala la influencia de la "pl'ima,'ern árabe". Hay quienes
Esto es único r, ojalá, irrepetible" (Masioson, 01 ~08-04). cuestionan esm asociación, pero las imágenes han sido con-
La figura del o.\.imoron, a pesar de su dificil formulación tundentes. Hay que agregar, como un factOr decisi,.o, quc la
esh.1,'o presem~ r.gene.:0samente, r su realización no dependiÓ tasa de desempleo jm'cnil alcanza e143% en España (muchos
tamo del mO"lnucnto lrltcrno del lenguaje sino en su diálogo de ellos han culminado con éxito sus estudios uni,'ersitarios);
con el entorno estructurador: Así la "Marcha del Silencio", asimismo, que en 2005, hay un 61% de ~atisf:lcción con la
como uo contexto -no sólo por In nominación- operaba democracia, cifra que par:! 2010, se reducc al 50%; los descon-
como el marco desde donde podilln brotar muchos o.\.7morolr. tentos ('\'olucionan de manera semejante: en 2005, el 34% no
"SO): callado, pero escucha mis mentadas", "Hoy nuestro si. est:' satisfecha, pam noviembre de 2010, sube al 47%.
¡enClo retumba en Palacio", "Hablaron fuerte con su silencio" Correlati\.o a dicha situación, al nominarse estos nue\'os
"Hoy nuestro silencio retumba en las palabras". ' movimientos sociales, se identifican como "indignados", "c~.
Este movimiento (que en.su momento culminante convocó breados", "encabronados", "ocupas ••... Las emociones afloran
la mayor movilización de la historia de !vlé.xico, aprolcimada- individual )' colecti,'amente de mancra continua. El encmigo
meme un millón doscientos mil personas), articuló a sectotes social parece ubicuo: en cualquicr lugar se le puede mentar ...
mur heterogéneos: en las march:ts se obsen'ó L, presencia de aunque es mejor donde late su COnlzón financiero, en las plazas
que construyeron para la expresión de la política}' que luego
expropiaron y, mejor aún en los medios de comunicación que
:P Es de dominio publico que Fox fue, antes de ser presidente empl~do
de la tfllnsnacional. '
21 .Así lo llaman los sectores populares.

156 157
aún a regañadientes, los visibilizan. El creClm1ento numerICO la cultura, la amnesia generalizada y la competencia a ultranza
de los participantes se equipara con su expansión territorial: de todos contra todos" (2011: 11). El autor de Indignaos agrega
hacia el 5 de junio, o sea a 20 días de la acampada inicial, en que se requiere forjar lidera7.gos, que los reclamos son buenos,
España ya ocupaban 53 ciudades, y e115 de octubre se mani- pero "aún es más importante saber por qué cambios de la so-
festaban en casi mil ciudades del Planeta. ciedad están tr2.bajando. Y deben tener claro que no sólo deben
¿ Quiénes, contra quiénes, con qué objetivo y metodología? estar en contra de algo, sino que umbién deben estar a favor de
Están en contra del "uno por ciento", y se declaran pertenecer algo y que defiendan algo nuevo, algo esencial: más justicia y
al "99(~/o" excluido y descontento; están "contra los políticos, más respeto por la naturaleza y por nuestro planeta" (en Re-
los banqueros y los medios". Se definen por la cantidad, a la quena, 22~05-11: 5).
que convierten en cualidad al destacar su heterogeneidad y lo Por su experiencia "política" podrían observarse, entre los
común de SllS propósitos (propósitos que, de paso, van cons- Indignados y Ocupas, tres grupos: 1) los que nunca participa-
truyendo juntos, en las acampadas, en las calles, en las redes ron, y son los más; 2) los que participaron en las movilizaciones
sociales, cte.): " ... los votos blancos r nulos (... ) ahora han de la sociedad civil (contra la guerra de lrak, "globalifóbicos",
llenado las plazas" (Rusiñol, 29-05-11: 14). "Enfadado con la zapatistas, contra el juicio a Baltasar Garzón, y un largo etcéte-
clase potinca de este país" (Cartel). "No nos representan" (los ra) y en y con las ONG; }' 3) los que participan en sindicatos y
políticos). partidos, aunque trulnzados y mimetizados y sin mostrar esa su
Decirse el 99%, no excluye el reconocimiento de que son experiencia que puede ser cuestionada por algunos indignados
heterogéneos y dicen que los unen dos objeti.ros encadenados: del primer grupo.22
el cumplimiento de la ley y el mejoramiento de bs condiClones .Algunos oW1J1podos 10 testimonian: "Nos conocemos desde
de vida, entendiendo ésta desde la perspectiva de la dignidad hace tiempo. Somos la generación que luchó contra la J.ou
y no (sólo) de la canasta básica. Es mulciclasista, multicultural, (Ley Orgánica de Universidades) y contra la guerra de Irak.
multiétnico y, a nivel racial, parecieran realizar aquella bella Quizá no sabíamos que fuera a explotar., pero en el último año
figura zapatista de "todos los colores de la tierra". La mayoría ha habido historias", señala Jorge García, diputado por Izquier-
son jóvenes, pero están también niños, ancianos, mujeres y da Unida de España. Otros dicen que también participaron en
hombres adultos, muchas veces agrupados como familia, con las asociaciones que habían luchado por una vivienda digna,
carreola y todo. De las imágenes homogéneas y disciplinadas probablemente estén también los oCllpas.]} Ouos se opUSIeron
(uniformadas) de los movimientos obreros y estudiantiles de
los sesenta y setenta se pasa a las imágenes de una diversidad 22 Una excepción interes:mte se observa en el movimiento estudiantil chi-
leno, pues además de reconocer y solicitar el apoyo de sindicatos r otras
que (se) festeja.
organizaciones políticas, su líder más visible, Camih Y311ejo,se reclama
Stéphane Hesse1-de 94 años, inspirador del movimien- miembro del P3rtido Comunista Chileno. 'Vallejo señala est:! continuidad:
to-, dice que apelemos todavía a "una verdadera insurrección '~\hí se refleja que e~te estallido social no es algo espontáneo, sino que
pacífica contra los medios de comunicación de masas que no ,,;ene de toda es:!acumulación V maduración de luchas sociales anteriores"
(La joman!) S ~malIal, 27-11-11: '4). Inclusive en algunos indignados espll-
proponen otro horizonte para nuestra juventud que el del ñoles se muestran residuos de anteriores movimientos: "El pueblo urudo,
consumo de masas, el desprecio hacL1los más débiles y hacia jamás será yencido".
2; .-\quellos ompm que tomaban edificios deshabitados para vivir en ellos,

158 159
a la L!J S;nd~.que intentaba controlar el Internet. En esta última es ahora", "Ya ha empezado", ''Nuestro futuro es ahora"
lucha dicen que a-prendieron que: (Lima), recuperando la importanciJ'l del tiempo en la cons-
No cr:a tanto una ~e:stión de ,izquienb o derecha, sino de gente
trucción del lazo sorial, en consonancia con la creación de un
con una preocupacl?" o~ ~omun: el futuro de la ~. Juntarse con nue\'o espaclo:
persona,s no afines Ideologtcamente dejó de ser un problema . r2
convertc~C' en una potencia (... ) Había anarquistas, pero lam::én (En el piso hay una pirita):
emprcs-anos
'. de las nUC\"2S tccnolomas.
~ Se ha creado una cultu r:I d e KMO
cooperaClon U'IIllS\'crsal pan luchas concretas. Sol h;'l hecho un cs- Nue\'o horizonte
rueno br~tal por incluir a todo d mWldo. (Amador Fcmandez.Sa\-a_
ter, en Pneto, 11-06-11: 27).
s DE LUCHA
METODOLOGí •.••
. Se puede C'~contr~ algún parecido con los bippiu en su pa.
En el movimiento mismo fraguan sus formas de lucha. Los
clfism~ y entuSIasmo mformal, en su solidaridad personalizada,
diferentes orígenes promuc\-c la emergencia de sus diferentes
pe[\} diferentes en la concreción consensuada de sus dernan.
perspectivas: muchos consideran que b ntampada r su .••. isibili-
das: ¿idealismo ,'eniUS practicidad? No sabemos. Hay también
zación mcdiática es suficiente; otroS b consideraD sólo un mo-
diferencias c,on .Ios hippies y con el movimiento del 68, pues
mento, y sugieren medidas más "tradicionales" como la huelga
los actuales mdignados, ••. ,. en el fondo, aspirnn a un mejor
genernl, pero h:lsta hoy mantienen en suspenso dichas diferen-
funcionamiento del Estado de derecho y del Estado del bien-
cias y privilegian la toma pacífica del fJjJatiO ptíbli.'o para recons-
estar que tan aburrido~ les parecían a los sublevados de 1968"
truir la u/m¡ pública: cn un cartel se obser .••.a, en las posiciones
(Rusiñol, 2011: 14), Sin embargo, la acamp:lda r la socialidad
opuestas de un tablero de ajedrez, al/nnlf están las torres, los
los aproxima, así como la "Dignidad" que prm"jene de -\' pro-
voca- 13 indignación. ' eabaUos, los alfiles, la reina y el rey; df Ulf lado una triple fila de
muchos peunes, debajo una inscripción: Somos más (debajo)
~odemos. observar tntnbién una suerte de pnrodoJtI entre el
We are more, r en letras pequeñas: #spanishre\'olucion.
ambIente fesuvo que domina las acampadas con un cieno dra-
Si bien la fuerza del movimiento crece gracias a las "fdtI
matismo ue algunas expresiones dd diagnóstico de 13 situación
que los mueve. Por ejemplo, el ensayo general del 15-M se
Jotialu, los indignados no dejan de alfm::;.,or. por ejemplo, mar-
chan sobre 1'ladrid, desde 53 ciudades, para "compartir pro-
realiza el 7 de abril, cuando la orgaruz:lción ]Jlwl/IJld Sin F'I!Jlro
puestas}' hablar de posibles acciones" en la asamblea del 4 de
rcúne, a cinco mil personas bajo el lema: "Sin casa sin curro
junio, r en su IrO)'ftlohacenjllnloJ lotalu en los pueblos y ciuda-
sin pensión. sin miedo" (en Barcala: PúbJko, 27-05-11: 6). Aquí
des por donde pasan para informar accrc.'!. de $US acciones,
puede encontrarse un uso complejo dellitmpu: el nombre de la
reflexiones}' objeti\'os. La (1mmpod¡J~ misma, si bien busca los
organización jU\.enil emplaz:l la carencia de perspeeti":l tem-
poral en la condición social acmal del sistema, pero "sin mie-
1-1Es clara su propuesta en este: se:ntido: mante:ner las acampadas donde
do" recupera la posibilidad de acción r cambio: ''Tu futuro la fuerza dc:l mo,"imic:nto permitll, tanto resistir:a la fatiga inte:m:l, como
a los embates de: la policí:t.:"En ciud:ades reivindicati\"nmenre m:is fuertes
como Sevilla o Gnmada, donde: ha)' gente suncie:nte como pan m:mlene:r
~u.ie:~es.~e:conducían mediante: acuerdos grupale:s.,ayuda mUNa. haciendo I:l.acampada y c:l movimie:nto en los barrios, es mlÍs fácil mante:ner los
onaos r :arte:s... c:t.mpame:ntos" (un indignado e:o una reflexión en Madrid, 4 de junio de:

160 161
"reflectores", no sólo de los medios tradicionales, sino de las potenciarse, parte del reconocimiento de la complejidad con~
redes sociales, Internet y de sus propias posibilidades de difu- temporánea. El mismo Hessel, dice que: "Es cierto, las razones
sión (tienen comisiones bien organizadas para documentar las para indignarse pueden parecer hoy menos IÚtidas, o el mundo
imágenes, cuatro ferabaites para almacenarlas r enviarlas,:'.5ete.),
demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿quién decide? No
es una forma de estar y "sentirse" con los "pies en la tierra". siempre es fácil distinguir cntre todas las corrientes que nos
De igual manera, realizan manifestaciones frente a los edificios gobiernan. Ya no se trata de una pequeña élite cuyas artimañas
de los ayuntamientos (el 11 de junio, cuando los represen-
comprendemos perfectamente. Es un mundovastoynos damos
tantes electos toman posesión), frente al Parlament (por su
cuenta de que es interdependiente. Vivimos en una intercon:c-
disconformidad con el presupuesto de la Generalitat), frente
ti"idad como no ha existido jamás" (2011: 10). La confluencIa y
a la ConsellerÍa de Interior (exigiendo la dimisión de Felipe
la coordinación no habrían podido darse sin Internet, facebook,
Puig, por los incidentes en el intento de desalojo de la plaza
twitter, y la misma prensa, pero la potencia del m~vimi:n~o se
de Catalunya). "¡Queremos que el Niemeyer no sea un centro
asocia a las imágenes de la ocupación de los espaclos publicos,
elitista, sino que sea de todos!" exclama un indignado en Avilés,
en especialIas plazaJ. . .
justificando la marcha hacia ese centro cultural emplazado en
Otra imagen importante promO\-ida y expliatada es la toma
esa ciudad; mientras otro indignado exclama festivo: "Una re-
de decisiones por consenso, "forma de trabajo característica de
volución no puede hacerse si Asturias no está prescnte", al
los mo •.i.mientos no ,i.olentos" (tvIagallón, 05-06-11: 8); que ge- ~
llegar a Madrid para participar en la asamblea del 4 de junio
(Herrera, 2005: 7).
neran formas de organización en el proceso: "La comisión de il
respeto ya no admite más voluntarios, están saturados". Así, si
Camila Vallejo, dirigente estudiantil del movimiento chi-
b. ética es condición de la política social, el mpf'!O es uno de los
leno, discrepa de la función de ms redes sociales: "Son una
,"alores más preciados. Su emergencia puede ser parte de un
herraOllcma dinamizadora de los flujos de información, de las
proceso de aprendizaje, aprendizaje que se ~actura ~ía,-a-día,
convocatorias, han permitido mayor fluidez, pero no ha sido
en esa convivencia con la diversidad que modifica las llTlagenes ~
,.
el factor determinante para la articulación de un movimiento
del o/ro v del sí-múmo. o~
amplio y masivo. Creo que eso se trabaja en el seno de m or-
Tat~bién el movimiento crea, en su Illilrcha y las interaccio-
ganización, de una forma personalizada. Este movimiento no
nes mutuas entre los marchistas, un sentimiento; canalizando y
se levantó gracias a las redes sociales" (2011: 5).
sosteruendo sus emociones en la copresencla, muchos signifi-
De alguna forma, lo que están expresando las formas de
cados que se reúnen en un horizonte de furoro local, regional,
lucha de estos movimientos y el uso de las tecnologías par:>
nacional y planetario: la plaza y las calles, a su vez, se encargan
2011, en Herrera, 2011: 7). de contener posibilitando la ploriferación que oscila entre el de-
25Un cartel "oficial" del movimiento dice: "Dona tus pancartas}' carteles bate, la reflexión y los acuerdos.
a archivo Sol. Recopilacion..}~almacenamiento de todo el material gene-
Hay otras historias que anticiparon el presente i~digJla~o ..
rado por los participantes de la campana. Lcencia Creative COrIllnons"
(prieto, 11-06-11: 26). Remarcan el "hbre uso y difusion" del material. En Carlos Monsiváis, analizando la emergencia de la S ()aedad cm!
los cuatro terabll)'tes que tiene la comision de Documentación r .'"\[chi,'o ante la impotencia e incapacidad del gobierno para enfr.e~ur
de la acampada del Sol, se pueden almacenar ti mil peliculas o 6 millones las consecuencias del sismo de 1985 en la Ciudad de Mexlco,
de canciones (fdem).

162 163
~
..L
señala: "Sin andamiaje teórico, lo que surge en los días del terre. o como se le llame al conglomerado que en este caso cree en el
moto desprende su concepción ideológica de 10 ya conocido, cambio, aspira a la justicia social, detesta el neoliberalismo, es
de lo que no (se) sabía que se sabía, de las intuiciones como tolerante y accpL't la diversidad como fue17.a democracizadora
formas de resistencia, del agotamiento de las asambleas 2Ii de (... ) el nuevo vocabu11.rio introducido por los movimientos
las vivencias del dolor y, muy especialmente, de lo inconfiable de liberación agranda el espacio público al afectar una de sus
que resulta. del.depender de las autoridades" (2005: 11). El zonas más prejuiciadas: b. del habb" (Monsiváis, 2005: 39 y
estar}' canunar Juntos. frente a algo inmensamente drnmático 49). Se observan lecciones de entrega. solidaridad, cordiali-
y doloroso los hace solidarios y creativos. dad, sentido del humor, discrepancia sin sanción. El autor de
Los indignados también, habitando la experiencia diaria No ¡in nOfo/rof. agrega que "b. incondicionalidad desintegra la
de la exclusión, y por su formación académica y acceso a la solidaridad" (Mmr. 52).
información':) la sienten en sus detalles. saben de qué están Los objeti,,'os delos Indi¡,l1adofse originaron en sentimientos
marginados;2S de est:\ forma la politica abraza lo cotidiano}' le da y emociones de "pI/dio a la desigualdad}' b injusticia. Son cua-
el calor de las emociones y los sentimientos a su ejercicio reno. tro las "líneas de debate" que acordRron en las asambleas de
vándalo. Los indignados de hoy, como la socied:ld ci,'iI fr~nte al puerta del Sol: 1) reforma electoral para una democracia más
sismo, sienten que están frcnte a una rnlrrgmria, que la cat:\strofe representativa; 2) lucha contra la corrupción; 3) separación
ya llegó o se avecina por acción de las transnacionales, los ban- efectiva de poderes, y 4) mecanismos de control ciudadano
cos r los politicos. Así, uno de los logros de estos movimienros para la exigencia de responsabilidad política (Rusiñol, 2011:
es la reconstrucción del tiempo: la rutin:l r la indiferencia se 14). Estos ejes básicos se concretizan o amplían en otras de-
han quebrado, r se ha pasado del tiempo cotidiano rutinario mandas: educación pública r laica; vi,rienda digna; sanidad
donde la indiferencia hada que «no pase nada", del "lomismo'; pública, gratuita y uni,rersal; sueldos de políticos transparen-
diario (Vergara y Rovira, 2010), pasan a energizar(se) y descu- tes; que las propuestas políticas tengan CJl.rácter vinculante;
brir que "algo se puede hacer" frente a la pasiYidad construida reducción del poder del FMl; nacionalización inmediata de los
por el consumo y los medios de comunicación. bancos que han sido resca[ados; endurecimiento del conuol
Hoy vemos también una renonción importante en el sobre entidades y operaciones; des,"inculaeión entre la igle-
lenguaje de la protesta. Monsi"áis, refiriéndose al movimien. sia r el Esrado; democracia participativa; acceso popular a los
to za~a.ti~ta señaló que ."c! ~cucso de Marcos se opone a medios de comunicación, éstos deben ser éticos y veraces;
la parabsls verbal de la lzqwerda política estacionada en las verdadera regubrización de la~ condiciones laborales; cierre
calcifi~ciones del ~arxi~mo para eternos principiantes r en de todas las centrales nucleares y promoción de energías re-
los conjuros del naClonalismo re,rolucionario de la década de noyables r gratuit:\s; recuperación de las empresas públicas
1930. y Marcos dialoga de varias maneras con la laciuiad civil., privatizadas; reducción del gasto militar y cierre de las fábricas
de armas; recuperación de la memoria histórica y de los prin-
16 Al parecer se refiere a 135partidarias r suu;licaies. cipios de la lucha por la democracia; transparencia de las cuentas
:7 ''Tnnta formación, para esta decepción" (Lima).
de los partidos. (Rcquena, 201'1: 5). Agregan otraS demandas
2'! El maror flujo de información ha permitido extender b concienci •• de
los abismos soci:des que se puede observar en la exposición morbo53 de
no menos importantes: ••... apaciguamiento de los mercados;
los privilegios de lUlOS pocos.

164 165
más impuestos a los ricos, mayor control de la banca, " ... una que se erige es una demanda social que es para todos, no so-
reforma fiscal favorable a las rentas más bajas, Terminan re- lamente para la actual generación sino para la futura, yeso ha
marcando que las "16 propuestas" consensuadas están abier- generado simpatía y también ha despertado la conciencia de
tas, que se pueden agregar otras. mucha gente, deyolviendo la esperanza", otro factor señalado
Como una expresión del carácter contemporáneo, sei'ialan es "la consecuencia del movimiento" (2011: 4).
el peso de la cultura y las nuevas tecnologías en la redistribu-
ción de la justicia: "La cultura libre ha sido uno de los grandes Los MOi'Il\!JENTOS INDíGENAS DE IIOY
motores del 15-M", el espíritu del (opylejt, que permite la libre
difusión no comercial de la cultura. 15-M ha pedido el fomento 'Qué busca ese viejo indio escarbando la sierra? Recorre el rastro
del uso del software libre en las instituciones públicas, que el e por donde el enfermo anduvo. Sube, muy en silencio, por entre
las rocas filosas, explorando los ramajes, hoja por hoja, y bajo las
gobierno impulse proyectos culturales sin ánimo de lucro, y
piedritas. ¿Dónde se cayó la vida? ¿Dónde quedó asustad~? II.farcha
ellos mismos lo concretizan: "En el archivo audiovisual están lento v con los oidos mny abiertos, porque las almas perdldas lloran
llenando cuatro terabytes con documentación sobre las acam- . r a veces silban como la bllsa.
padas r el1'Íovimiento 15-1'1. Y la web Sol1'V,que retransmite en
Cuando encuentra el alma errante, el ~acerdote hechICero la levanta
directo lo que sucede en b Puerta del Sol, ha recibido ya más en la punta de una plwna, la envuelve en un minúsculo copo ~Je
de cinco millones de visitas" (para el 22 de mayo de 2011). algodón y dentro d~ uoa cañltll hueca la.neva de.vuelta a su.dueno,
Hay una cuestión que merodea los análisis de estos movi- que no morirá. (Eduardo Galeano, "SI se te pierde el ahna en un ..j
descUldo").
mientos: ¿Cuál es (o debe ser) la relación entre los Indignados
}' la política? Se organizan para la lucha, pero (¿alm?) no para Tu, 110 puedes comprar las nubes
"tomar el poder". El movimiento estudiantil chileno discrepa Tu, no puedes comprar los colores
de algunas posiciones dominantes en el imaginario indignado,
Tu, no puedes comprar mi alegría
al subrayar la importancia de la orgal/i"aáón: " ... es necesario
regirse siempre por algunos principios; prime.ro fortalecer Tu, no puedes compmr mis dolores.
nuestras organizaciones que a sudor, sangre y lágrimas, todos
(Calle 13, "Latinoaménca").
hemos conquistado. Hay que resguardarlas y protegerlas porque
son nuestro patrimonio, son nuestra principal herramienta Después de sufrir por varios años el acoso de los talamontes
para la construcción de una sociedad distinta. La unidad, a vincubdos a grupos delictivos, de enterrar sus muertos a cau-
pesar de las diferencias, hay que mantenerla siempre. Nuestro sa de las represalias de los delincuentes, de no ser escuchados
enemigo es uno solo, no está adentro" (Vallejo, 27-11-11: 5). PO! las autoridades en sus quejas, los pobl~dores d,e.Cherán29
Camila Vallejo explica la ex.tensión y la fortaleza del mo- (purépcchas), deciden decir "no a los patudos polí?cos, no a
vimiento a la tratiSl'ermlidad, dice que la adhesión surge porque las elecciones estatales de noviembre de 2011 y elegu por usos
"están atacando problemas medulares del sistema (... ) Aquí
no es una lucha gremial, por la defensa de algo corporativo
Cheran, de aproximadamente 20 mil habitantes, perten~ce al estado de
Z'J
(... ) sino que la problemática que se ha planteado y la demanda 1lichoacán (~léxico). Sobre los talamontes dicen que estan pertrechados
con "armas de alto poder y un escudo de impunid¡¡d".

166 167
y costumbres un gobierno indígena autónomo".}!) Lo anterior la supenrisión dcllFR-3\ donde los comuneros eligieron a sus
deri ••..
a de un diagnóstico y de la experiencia de la ineficacia autoridades basándose en sus "usos y costumbres".
y/o complicidad de los tres niveles de gobierno para atender Lejos de Cherán, al sur del continente, los mapllthu, al igual
sus demandas de seguridad para sus familias y comunidad r que otras comunidades indígenas muestran también esa \-mcu-
protección de sus bosques: "En el municipio gobierna el PRI. lación entre la vida cotidi.:lna V la acción política. Para ello reali-
en el estado el PRJ) Yen el país el PAN Yninguno de los tres ni- Z.:U1 dcterminada actividad cotidiana, rutinaria, pero le agreg.tn
veles de gobierno han hecho caso a nuestra demanda de justi- un "plus": la ritualizan pal'a darle profundidad emocional y de
cia y de combatir el crimen organizado que ha talado nuestros sentido. además lo elaboran como un mensaje. Un ejemplo
bosques, asesinado a cinco comunetos y ha desaparecido a de est.1.forma de construir tmosignifit11donu fue la Cabalgata
otros cinco", declara uno de Jos miembros de la cootdinación mapuchc que hoa r mlit!lro c1ltrrilorio. r sus despL'lzamientos
comunitaria que ocupa el p:tlacio municipal sobre él son, a su misma vez, rituales )' educativos: es la his-
Mediante la tala ilegal, la comunidad ha perdido 20 mil hec- toria que recorren)' al mismo tiempo le dan un mensaje al
táreas de bosques, de las 27 mil con que contaban; denunciaron mundo y a sí mismos, reconstituyéndose. Veamos el rilito de
ante las autoridades desde 2008 d secuestro, la desaparición r una de las cabalgat.'\s:
muerte de sus compoblanos, sin que haya habido ninguna ac-
lAs horas fueron p3sando }' plisando fueron también los miles de
ción gubernamental dirigida a repararlos y ejercer justicia. chorrillos que se deslizaban desde los cerros pant alimentar el cio
En respuesta, el pueblo se "alzó" y expulsó a los policías- Rc:igolil,luego el Tr:ll1cun, luego el lago ~1.:Jjolafken.~ant .finalmen-
por "corruptos í coludidos" - y cerró la población con barricadas te a traves del Toltcn llegar al gt:ln mar. Tomar conoenoa de este
hecho es ya un aVllllce importante en lá \id:\, po:quc nos permite
r reacti\-ó la ronda tradicional comunitaria, vigilan las entntdas comprender la interrelación de todo~ los espacios territnnales y que
desde las numerosas fogatas, y desde las ocho de la noche cualquier intervención irrc!ponsable como la explotaci6n mincn,
hasta las ocho de la mañana, "se controla quién entra y sale y geotermicas }' piscicultums terminan afectandn irremediablemente
están prohibidas las bebidas alcohólicas, portar armas r llenr a toda la cuenca.
propaganda partidista" (Rojas, 20]]: 2).
Cerca ya de nuestro destino otro alto; esta \rez sobre un
Lo significativo de este proceso es que Cherán ha obtenido puente que un letrero anuncC!.como Torrcalba. Jocl Neculpan,
también una ganancia que es la reconquista interior, de sí mis- vocero de las comunidades hace noUT sobre la necesidad de
mos, pues la romlmnlidadse ha ido reconstituyendo en l:'lsfogatas:
respetar los topónimos mapuches y exige que este tenga en el
"nos han servido para recuperar la organización, enlazar esa
letrero su '-ccdadero nombre: Estero Chiñidwe.
relación que ya se estaba perdiendo a t.ra\.és de los partidos.
Alrededor de estas fogatas nos hemos abrazado, como que Emocionados por estl'l conV0C3toria avanzamos hacia el lugar donde
se iba a pbntar el &hll( (equivalente a W1 ":lltar". Una emplanada
nos hemos d'ldo este calor que ya se estaba perdiendo" (mujer, que mirn los neyados del Sollipulli hacia el norte r el extenso valle
en Rojas, 2011: 2). Meses después, el Estado mexicano tuvo de ReigoW hada el sur, rodeados por imponente~ montañas. Este
que reconocer un acto eleccionario directo -que contó con em un antiguo centro ceremonial donde los mapuche.pehuenches

XI IJ1 Jornada, 22-10-2011: 2. JI Institulo Fedeml Electoral.

168 169
realizaban un jejipun,)J p:an. entregllr los anim¡'lies a l:amontaña en l:a pertenece, sino reafirmando que son parte de é1.Lt lucha del
época de \-en.nada }"donde una empresll minera medianTe dudosos pueblo indígena mapuche es por el territorio, la autonomb.
procedimientos instaló hitos para e""plolllción de material pan. la fa-
y el reconocimiento, contra la pol.1tica represiva del Estado
bricación de cemento,
chileno, quien los reprime aplicando b ley antiterrorisra pro-
PlIrtieron primero la gente de a pie, luego los aballos. Onimada- mulgada por Augusto Pinochet.
mente fuim08 copllndo el enmino, C<1dacieno uecho otros jinetes ~
Por otro lado, a contracorriente de las imágenes estereo-
uni:an. El v:al1e!:triabajo el acompasado ritmo de l:aeablllg:atll.r IJIguia
de los instrumentos y las b:mdenls nos condujo h:aSlael lugar de \:¡ tipadas de localismo y tradicionalismo (estereotipados) de los
ceremoni:ll. indígenas, vemos que ha)', ellos, están pensando el mundo.
A los gritos de "Yllll.ll.U"
del Japep\.jin, el Rehue raltar") fue instalado.
Lo más interesante de este movimiento. como el de Bagua en
Era el despertar de las :mtiguas energín; los instrumentos sonaron, el Perú, los wixáricas en México y muchos otros de este carácter,
Ta)itunu de bs mujeres}' el Gijañma\V\11.•••de los Lonkos,n fue aden- es l'l argumcntación que justifica su lucha: han sumado, creati.
trándose en el "211e,en la tierrn. Se nombr;lron los antiguos linajes, lo vamente a la importancia viL11}'cultural de sus mitOS r lug:ues
espiritus tutelares de us montarlas, d Pijan del Sollipulli. "Que este
R.ehue.,este aitar que hoy plan.tllmos aquí sea el "igia de eSIOStet"rito- sagrados -en las que se ~ustentan sus rituales y argumentan su
rios l' que Clda uno de los que hemos parti<:ipado en e~re encuentro existenci:'l.-,un discwso que de alguna forma rrali~.ode otra ma-
se hag1ilresponsable de su cuidado y no abandonarlo tanto mapuches nera dichos mitos: el discurso ecológico que también piensa al
como no mnpuches que han participado de esta ceremonia".
mundo como "uno solo", donde "codo esci conectado" r quc
Entonces dos Cóndores blljarnn, girllron a la derecha, dieron su ben- si Ol.daquien defendemos cada lugorque habitamos, el planet;t.
dición r desllpueaeron en lo alto. o, mejor, "la Madre TIerra estará mejor'. Esm forma de percibir
,
Después del Purrun.)& \'Ínieron los discursos. hablaron los U11h1S, el mundo, Lévy.Bruhl (1951), la ::Imbuyó al printipio dr partici-
eran doce de distintas comunidades, se habló de la unidad y de W1a parió", que señala que los seres. objecos r fenómenos emiten }'
alianza entre mapuches r no mapuches para defender este territorio. reciben las fuerzas, virtudes, cualidades o accioncs místicas que
El1Ilc:l1dese unió a dicha alianza. como lllguien que habill sido parido
r
en el territorio, eso quizás era el sentim.iento de todos los que está-
los hacen scntirse fuera dc sí mismos, sin dej:u de estar donde
bamos llhi. er.llnos el tetriforio. ellos están, }'que no se rigcn por principios lógicos, racionales.
sino por el mencionado pn//ripio de portiripadón, que rebciona
Agrupados, caminan, cabalgan, remarcan hitos, recuperan' la paree con el todo.
sus antiguos nombres, hablan, recuerdan, proyectan_ De esUl Habría que remarcar que los movimientos dc rr¡iJlmcia
manera ejercen su derecho sobre c1/rmlono al señalar sus II/garu, contemporáncos \;enen recuperando la t"JII/llra, r en especial
constituyendo en el trarecto su histori.'l, es decir una geografía el simbolismo, como el factor de aproximación de los diferen-
simbólica que les define su lugar en el mundo, que no sólo les tes, es también aquello que les posibilita construir proyeccos
comuncs. Han"cy lo señala:
.1: ldipll11 es una ceremonia mapuche que se reama par:t agradecer un bene-
Aquí enCOIlfr:tmos, en la dimensión simbólica, una versión plltticular
ficio recibido o para solicitllrlo. de Cl'.:t tliQJ!rti,'(t1111rt /o JtJ(Ítt.'y lo t/mbitnlttl 'Jtll JI ¡hulra11 lino dur/ro dtl
'1 Tnyltlln es el canto ceremonial que especialmente realizan las mujeres. o/m JT Al pensar y comprender sus relaciones con el mundo fisico de
)l CfjllñmiJIJ'l'IJ/ posiblemente pro\'erJgade liJa/lIl1, que significarogll1iva,oración.
)l Autoridad lradicional de las hfmapli (comwudad).
)6 Bllile ritual que se realiza lllrededor del rrhlll. (••.Itar). n El énfasis de la cucsj.,-aes mio.

170 171
una m:mera particular, 10$ nativos americanos participan de un aeta retrabajada en el movimiento-, le agregan un discurso con-
mOrlll de imaginación que constiruye un entendimiento del mundo
fisico, y al mismo tiempo de sí mismos. De ll.qui se desprende que temporáneo que se emplaza en el centro de los miedos: la
perder la tierra es equinlente a perder la identidad, y que los proce- ligazón inexorable del destino individual con el colecti\.o )' de
sos de modernización. acumulación de capit:l1 e integración espacial éste con el de todos los .rrru vit!fJ! del planeta,
~erán profundamente quebrantadores de estu mareas de idetltidad
Obsérvese las transformaciones de la argumentación, y si
cultural (... ) U preservación o consttucción de un sentido de lugar
es entonces un momento activo en la transición de la memoria a la bien el recurso mítico estu\'o siempre en 1:\conciencia de los
esperanza, del pasado al futuro (2010: 38). indígenas, su explicitación pública -en la uftro públira global- es
una mnO\'ación importante y constituye un capital simbólico
Los wi."árikas,3lIjustifican su prngn"lariún'P a la Ciudad de
poderoso en un contexto mundial, hoy sensibilizado frente al
Méxiéo por su deseo de difundir sus problemas, su rechazo a
"ascenso de la insignificancia", al que conducen las políticas
las innumerables concesiones que el gobierno ha entregado cconómic.,'ts y culturales que privilegian el "desarrollo", la he-
a mineras canadienses: "First Majestic posee 22 concesiones
gemonía del capital y el consumo.
mineras a tra\'és de su filial Real Bonanza, y de 1'\s 6 mil 326
Desde una perspectiva global, la lucha por los lugarts y
hect,'lrcas que abarc:ln, 70 por ciemo está dentro de Wirikuta.
Imilono! es expresión de lo que Zygmunt Bauman llamó "la
Además en el pleno corazón de este territorio, en el área de
guerra del espacio", donde los locale!i sufrcn los efectos de la
El Bernalejo, comunidad Las .r-,'largariL'lS, el gobierno otorgó
altísima movilidad del capital. Este nutor señala que;
otras dos concesiones mineras a 1.1 canadiense West Timmings
Minning" (id,m). Los emple2dos provienen de ¡,. pobbción 10011y retenidos por de-
beres familiares, propie(lRd de la d,.;endll. y otros factores afines, difi-
Sanros de la Cruz, uno de sus líderes, señaló que "pese a cilmente pueden seguir p la empresa cwndo se Irashtd~ a otra parte.
esos pactos y convcnios hrmados~fJ'están acabando con nuestra Los proveedores deben entn:gllr su mercadería y el bajo coste del
propia t.'iday roroz6n. Exigimos respetO. No sólo en Wirikuta tr••nsporte les da a los locales U:13 yent1l.jaque desap:lrece apenas la
sino en todo el territorio sagrado'. El Estado, agregó, violcnta empresa se traslada. En cuanto a la 'localidad', es C\.;dente que se
quedar:i donde está, dificilmente seguirá l\ la empresa a su nue,'Il di,
'el derecho humano. Queremos vida, q"tl'(mos t:ástir~41 A esta rección, Entre los candidato~ a lener \"Ozen la gestión empresarial,
afectación \-ita1,histórica}' subjeti\"a, ecológica r mítica, cuya sólo las 'personas que in\;er\cn' -los accionistas- no cstán en abso.
argumentación proviene de la identidad -adscriptiY3 s~ pero luto sujetos al espacio; pueden comprar acciones en cualquier bolsa
y a cualquicr llgente bursátil, r ht proximid:td o diMancia gcognifiea
de la empresa sertÍ probablemente la menor de:sus consideraciones al
)l! Los wixárik:ls, mis conocidos como huicholes, habitan el oestc central tomar la decisión dc ('amprar o vender (2001; 15-16).
de México cn la Sicml Madrc Occidental, cspecialmente en los estados de
Jalisco, Nayarit y partes dc Durango y Zacatecas. Bauman, se refiere a la urola en la que cada actor de la
.••.•Pt"l,nmJ(itin dcnomin:l.ron a su U":Isbdo a la Ciudad de ~"éxico. Es un globalización habita y actúa. Los nuevos movimientos indíge-
acto político que se confunde con lo sagrado, o a la im-ersa. BUSCM\el
di:álogo no sólo con el Estado, sino con la sociedad ci>.'¡'¡,)'sus argumentos nas vienen introduciendo una innovación a este respecto, pues
son de orden ecológico, económico, sociil, culturo )' mítico-rirual. ellos han priorizado la coordinación, entre sí y con otras co-
.., El pre~idente mc:oxicanoFelipe de Jesús Calderón \;stió de huichol, como munidades, sectores}' organizaciones parn dade mayor cober-
testigo, en una reunión que ru'\;eron sus dirigentes con las autoridadcs
tura y eficacia a sus luchas. Por ejemplo, la Aidesep (Asociación
eSIat"alescuya finalidad fue suscribir un paclO de respeto a su terntorio.
H Las cursÍ\"llSson míllS.
Interétnica para el Desarrollo de la Selva Peruana), que encabezó

172 173
la rebelión de Bagua, y ha generado la simpatía y la solidari_ se pasa a la simpatía como uno de los recursos de acompaña-
dad de muchas comunidades de los diferentes países y de la miento. Ahora observemos otros puntos en común:
sociedad civil del mundo. Bajo presión de esta "expansión",
el Congreso peruano derogó el DL 1015 Oa l<l..eyde la selva»), 1.- Uso de medios de comunicación y
que permitía comprar, con el acuerdo de tres personas, toda tecnologías
la propiedad de la comunidad. Así mismo, al ver que la defensa
Todos los movimientos hoy, incluidos los indígenas, usan los
de los intereses de dichas comunidades debía también contar
medios de comunicación tradicionales como "caja de reso-
con el resguardo de las leyes, entre 2008 y 2009, los ApliJ:1
nancia", los obligan a difundir, aunque generalmente lo hacen
conversan con líderes de los diferentes partidos, inclusive con
de forma negativa, y sólo motivados por el raiting; pero, funda-
fujimoristas y de Unidad Nacional, partidos conservadores y
mentalmente, usan las redes sociales que posibilitan las nuevas
de tendencia neoliberal. Lo que es destacable de esta gestión
tecnologías. Sirven para comunicar, promover causas, invocar
es que estos dos partidos son declaradamente contrarios al
apoyos (y no sólo para los pwpios), coordinar, etcétera.
movimiento indígena.
El analista político peruano Mirco Laucr, reflexionando
sobre los violentos sucesos de Bagua, señala 'lue "la última
PUNTOS EN COMÚN
\"cz que el país se fijó en ellos, los pueblos amazónicos en
En este acápite, exploro cinco aspectos que aproximan las conjunto eran vistos como reliquias étnicas necesitadas de
formas expresivas, comunicativas y significativas de los movi- protección y consen"ación. Las crisis en torno a Bagua hoy
mientos de indígenas e indignados: el uso de tecnologías y la los muestra integrando una red de organizaciones notable-
red; el rechazo a los políticos; la (re)conquista de la comunali- mente modernas y sintonizadas con los usos y costumbres de
dad; la exigencia del rcforzamiento del papel del Estado frente h globalización" (2009).
a las transnacionales; y el uso de Iom/a.r esléticas que sugieren -y "¿Qué es lo nuevo?", se pregunta Lauer y responde:
exigen- una ética frente al mundo contemporáneo y el futuro. "ahora los amazónicos han demostrado que pueden movili-
Una de las consecuencias de estas mutaciones expresivas zarse juntos, están generando una corriente mundial de apoyo
y sinlbólicas es que de haber entendido que los movimientos entre organizaciones similares (bastante más influyente que
sociales producen estructuras estables, ideologías y una identi- las embajadas peruanas), los intereses de h globalización y
dad colectiva 'lue tiende a uniformar, hoy se observa cómo la la posibilidad de jaquear ciudades amazónicas son el tipo de
duración o permanencia, así como el reconocmuento de la se- palancas para negociar que no tenían antes" (idelJJ). Así, se ha
mejanza no necesariamente deviene en rechazo a lo 'lue no se visto que la repercusión del mo\'üruento ha alcanzado dimen-
les parece, sino en encontrar lo que une hoy, y, quizá también sión internacional conyirtiendo a la ciudad de Bagua en un
mañana ... , pero no se condiciona la participación a la idmtidad foco noticioso del que se han ocupado medios de comuruca-
compartida, por lo menos no a la ¡dentidad de los orígenes. De ción de todo el planeta. The If'all Street JouT/lal, Univisián, The
la anterior adhesión sin condiciones que definía la ideología, Times, Dai/y Mail, Al ja::::.ura, 1...LZ Tercera de Chile, Le
tFashil1g/0fl
Afonde, El País, L, Jornada, entre muchos otros.
4! Autoridades-líderes tr.1dicionales indígen:as :mdinos r amazónicos.
174
175
Destaco este uso de las tecnologías y las redes en los in. 3.- la recuperación de la relación interpersonal,
dígcnns porque muchos quieren aún verlos bajo el estereotipo cara-a.cara, cuerpo-a-cuerpo/l fundamento
de su supuesta cosiñcación. De alguna manera, la sociología tradicional del establecimiento y mantenimiento
considenlba la rtd como lo opuesto a la comunidad, por 10 me-
de la comunidad
nos en lo que signiñca el tiempo y la permanencia, para la
comunidad territorial: pero las luchas de los indígenas (romuni. En Cherán, la comllnalidod se ha ido reconstruyendo en las fo-
dadu) así como las de los Indignados (mi) lo cuestionan desde gatas. Una señora puerépecha lo ilustra: "(las fogatas) nos han
sus posicioncs aparentemente opuestas, convergiendo para servido para recuperar la organización, enlazar esa relación
fottalecerse. que ya se estaba pmJimdo a InntiJ de MSpartidos. Alrededor de
estas fogatas nos hemos ll.bmzado,como que nos bemos dado u/e
2.- El rechazo a los políticos (olor' que ya se esmba perdiendo" (Rojas, 2011: 2). Obsé.r:\'e-
se la bella JiltpJilJ que conjunta el (olor d,! furgo de las fogatas
En el pueblo de Cher:í.n, las rondas campesinas, que se con- con el ralor !}l/mano-Jocia! de 1:1. proximidad fisica r de la lucha
centran regubrmente en las fogatas, "se controla quién entra y colectiva.
sale (y) están prohibidas las bebidas alcohólicas, portar armas Los ocupas de Wall Strect, los indignados de España, asi
y llevar propaganda partidista" (Rojas, 2011: 2). Los indignados como los y las estudiantes chilenos cvnsidcrnn bs "acampa-
españoles gritan frente a varios ayuntamientos: "Que no, que das" como un espacio de compartimiento y muto conocimien-
no, que no nos representan", el 11 de junio, día en que los to de continuación de las sociabilidades iniciadas en la red o
nuevos elcgidos tomaban posesión. Frente a la crisis de repre. e~ las calles: "hombro-a.hombro", "codo.a-codo", con-fun.
sentación de la clase politica, un buen sector de los indignados diendo los objetivos de la lucha con los de la amistad}' 1:1.
opta por negar su participación en cualquier poder, inclusive simpatía."'"
se niegan a construir uno propio, mientras que los indígenas
proponen su :'lUtonoITÚa:los mapuches en la reconquista de
u Bauman h:\bÍ;l señ:\lado que el espacio organizado por las nuevas lec-
su territoriQ, los purépcchas de Chcrán se niegan a participar
nologí:ts habia poslergndo (si no eliminado) bs restricciones naNntl~.s del
en las elecciones, y deciden elegir sus autoridades por "usos cuerpo. 1..1'l5 medforas trndiciomues de\"O'\íallob~olctas.:"el enrren~anuento
y costumbres". r:.'.Stoúltimo, en el caso de los indignados se erA cuerpo a cuerpo. La justicia era ojo por OJOy dIente por dIente. El
expresa más bien en la exigencia de una reforma electoral, encuelllrO cn entre corilzones r la solidaridad significaba trabajar hombro
con hombro. Los nmigos iban brazo con bl'llzo. Y el c:\Inbio se p~uciria
que contemple, entre otras cosas, que :'el \'oto sea poder" y que p:tso a paso" (Timolhy ~~ Luke, ~n Bauman, 2~1: 26).Los lfld~~nados
las listas de candidatos estén libres de corruptos: imputados o contradicen eSt2 tendenCia r a partir de comparur. recre2n el scnlldo de
condenados, y que las ofertas electorales tengan carácter vincu. ((JfJ1Ifnidad.

lante, punible en caso de incumplimiento. Frente a la poUticn •• El énfasis de las cursi\';ls es mil).
H 1..9 siltpsiJ es una figura de la retórica que, en un:! de sus Rc:epciones,sig-
tradicional, asociada a la corrupción, le oponen la politica par. nifica dos cosas bajo un mismo soporte significante. es deor no posterga
ticipacin que surge del reconocimiento del O/ro, l, significlIción denotada para connotlH. ..
'" Quiz:í porque intuyen la fuerza de estas ap~~aclOnes es que I~s ,opo.
sifores han propuesto un plan. con un nnanCI:lf1llCfltoce.n:an0 11.1 nullon de
dóL1res,para estudiar e implementar formas de desprestlglar I:1sfHampadaS.

176 177
4.- Otorgarle, paradójicamente, mayor poder al Estado,
.-,~'.r comunidades, sino que los proteja de amenazas exteliores: los
de Cherán lo han explicitado: piden que el ejército vaya a sus
frente al capital y la política
comunidades, que vigile sus fronteras de los talamontes, y di-
Hay otro aporte que los indígenas e indignados vienen logrando. cen que "dentro de la comunidad, ellos se bastan". Los Indig-
Ellos, los indígenas, ayudan (obligan) a que el Estado nacio- nados y OmpaJ~ exigen al Estado un trulyor control del capital
nal H;cupere su capacidad de interlocución entre los agentes financiero, pero también la reforma política que les permita
globales y locales: los emplazan a ser mediadores, aunque para evaluar a los políticos que ejercen la administración del poder
ello sean: primero. igllorados (cuando se quejan por medios que desde él.
la Ley los faculta, corresponde a la letra chiquita en la prensa);
luego reprimidos, encarcelados o asesinados (cuando toman 5.- El flujo de la estética a la ética y viceversa
el territorio y sus .vías para obstaculizar el flujo del capital,
corresponde a las plimeras planas r grandes titulares en la El cuerpo como arma de lucha política adquiere una dimen-
prensa),47 para finalmente ser /'sCf/chados, )' a veces logran triun- sión simbólica diferencial. Los indignados lo exponen-en puestas
far y obtienen leyes favorables. en escena y poniéndolo en actitud pacífica, vulnerable-, tanto
ante sí mismos, a la visión de los medios de información y co-
Esto los aproxima a los indignados, quienes también pre-
tenden obligar al Estado a asumir su función reguladora fren- municación, como a la represión. En vista de que la sociedad
te al mercado y los bancos. Es ésta una paradoja interesante: se resiste cada vez más a quienes se muestran '¡riolentos; ahora
movimientos que luchan por su autonomía (comunitaria y del algunos de estos movimientos revierten la figura y el origen de
individuo) exigen más Estado, lo que es entendible frente al la violencia reivindicando para sí el pacifismo. Un Mono Blanco
inmenso poder que han acumulado las transnacionales, el ca- Góvenes italianos que apoyan a los zapatistas chiapanecos) lo
pital financiero y el mercado. Las luchas de indígenas y otros expresa con claridad: "Es una manera imaginativa de colocnr
sectores populares en la provincia cusqueña de La Conven .. al otro en un problema. Con métodos pacíficos de acción di-
ción (perú), por ejemplo, lograron que el""Lote 88" del gas recta dlenguaje de la violencia queda ddlado de la poliCía, de
de Camisea, fuera para uso exclusivo del consumo nacional; los gobiernos" (lvlariano, en Ramírez, 2000: 11), así, el cuerpo
cabe mencionar que en el Perú se pagaba dos o tres veces más del que protest.a adquiere una vulnetabilidad fistca r simbó-
por "balón" de gas que en los países a donde exportaba. En lica que despierta la simpatía, compasión o la admiración de
Bolivia, logran frenar la construcción de una carretera que iba la sociedad, sentimientos diferentes al temor y rechazo que
a pasar por el medio de una zona protegida (TIPNIs). sentían por los "ultras". Por su parte, los indígenas utilizan los
Pero, estos movimientos no estiln promo~Tiendo que ese instrumentos y signos de guerra como emblemas que más que
señalar su disposición a la vlolencia comunican la exigencia de
"mayor Estado" sea más intervencionista al interior de sus
reconocimiento de su diferencia.
introduciendodrogas,delincuentes,vandalismos.. Estamos también frente a una ética que se expresa en una
47~n el caso.de los "ocupas" de WallStreet,por ejemplo,la poliáa repri- csté/im. No puros, sino expuesto~ en sus cuerpos, con todo lo
mIOa los pnmeros grupos de jóvenes (unos dos centenares),pensando
que ello implica: duermen, comen, "disfrutan" en la calle, a la
que los ahuyentarían,pero las escenas subierona You Tube y los "visio-
naron" miles,millones... La prensa, que los habb ignorado,ya no podia vista de toda la gente (se hacen ver en las redes publicando sus
hacerlo,pero le apostabaa que se extinguierarápidamente.

178 179
fotografías). Los movimientos indígenas emiten señales de in- que se ponían "sus galas" para la fiesta, el ntuaI y, aun, para ser
temporalidad con los signos del pasado y en la exhibición de vistos por los turistas, hoy son soportes de uo mensaje: están
sus armas y símbolr)s de guerra señalan la atopía en la utopía dispuestos a luchar por aquello que muestran en su propio
del futuro. cuerpo, por la belleza y b diversidad. Los indignados, por su
Estos mO\'imientos pueden observarse como una guerra parte, en el campamento, han plantado apio, tomates, pepinos:
de símbolos que remiten a imaginarios diversos entre los que un huerto ecológico en la plancha de cemento, que se consti-
destaca la que opone radicalmente los t'tllortJ frentc al "dinero" tuye en un mensaje y un hecho que comunica.
("si amas al dinero, te harán minero"), es una lucha que se Entre los indignados también prolifero el ambiente festi~
presenta esencialmente como una lucha ética, de aUíprO\;ene va-colectivo, pues, por ejemplo, a pesar de la prohibición de
el énfasis en lo cstético: "L'l. ética es la estética interior" (gra- la Junta Electoral Central, "el ambiente festivo de otros días
ffin). Los indignados también se rcsisten a ser considerados se intensificó y la referencia a los partidos fue nula. Grupos de
mercancías }' a que consideren la cultura y Lo¡ educación de música y bazucadas, mimos y zancudos entreteni.,n a la multi-
igual forma, y se oponen a "la anncia y la voracidad" de las tud. Incluso un imitador del rey saludó y se hizo fotos con los
transnacionales r de los políticos. ,..wndantes" (Requena., 22-05~11).
En la Puerta del Sol, en Madrid, ocurre unguto que es ger- lvuentras estos movimientos despliegan e,Xpresividad y
men de simbolización, un hecho que pretende aporrar densidad simbolismos, el poder apuesta a la declinación de las "e/nong-
a los relatos de su lucha. Juan Coba, uno de los indignados de niji(otioIJf!; por ejemplo, la empresa que construirá la central
dicha plaza narra esta figura: "Fruto de la manifesrnción del hidroeléctrica en la amazonÍa peruana, sobre el río Ene, deno-
15-M, minutos después de que tcrminJ1.nl.lamarcha}' de mane- minó al proyecto, "Pakitza". En lengua ashaninka, Pakitza es
ra espontánea, nació la acampada de Sol: 'Alguien se sentó en el nombre de un águila mítico que comía a los nam'os. Dicen
el suelo r dijo: ¡Qué cansado esto)'l Unos cuantos lo tomaron éstos, que "hace mucho ticmpo", los pobL1<.1ores del río Ene,
como un símbolo, como si fucra un ¡Qué cansados cstamos de "con engaños" asesinaron al águila y arrojaton sus plumas a
los políticos, de que nos utilicen, de esta situ:tción!" (en Barca- dicho río, }'de cada una de ellas se originaron los pueblos quc
la: 6). Como la culminación dclprtftrmant"t, este acto Jrdinuntn, habitan en sus orillas, para quienes el río es "el alma de nuestro
junto a muchos otros, para aportar profundidad al movimiento territorio", pues adem.ís viven de la pesca. GiO\-"anniHinojo-
a partir delgulo y su "/010. Utilizando la ¡,ilrp¡,is,con una "sen- sa, cn un reportaje sobre la zona, señab: "su utilización para
tada", expresan, al mismo tiempo, su doble cansancio: fisico, denominar el proyecto de la represa enardece a los indígenas
producto de la caminata, r simbólico con el sistema, producto mejor informados}' confunde a los menos, quienes picnsan
dc la vida llena de carenci3s r sin perspectivas. que el temiblc águila está de vuelta, esta "cz en forma de con~
En cstn misma dirección de cxpresividad creati\-"a,los in~ «eto" (2010).
dígenas, en sus mítines}' marchas, así como f.rente a la prensa, Se puede concluir quc la naturaleza de estos nue,'os -y
usan sus vestidos más bonitos, que muestrnn una elaboración rcnovados- mm-im.ientos se articulan mejor en la expresi\;-
muy cuidada y artística, aquellos que remiten a una forma de dad que en la idcología: ésta. alejaba la política de lo cotidiano,
ver el mundo r que depositan cn su estética. Si antcs se pensaba aquella los imbrica.

180 181
.,

Bibliografía

Barcala. Público. 2011, 27-05-11: 6.


Bauman, Zygmunt. LaglobalizadólI. Consecumdas humaflaJ. Fondo
de Cultura Económica, México, 2001.
Da Silva Catela, Luzmila. "Hijos de desaparecidos, hijos de la
memoria pata el futuro" de (Sincronía, spring, 1999).
Harvey, David. "Del l::spacio al lugar y de regreso", En Boris
Berenzon y Georgina Calderón (coora.). El tiempo como
espacioJI su imaginado. UNAM, México, 2010, pp. 19-67.
Hinojosa, Giovanni. La RtpfÍblica. 2010,05-09-2010.
Cruz, Edmundo. "¿Quién es Alberto Pizango?". Domingo, su-
plemento de La República. Lima, 2009, 21-06-2009.
"Carretera alinfietno", Caretas. 2009, 11-06-2009,
González Mateos, Adnana. "EJ'crache al Plan Condor". La Jornada
S'manal. 2000, 10.09.2000, p. 3.
Hessel, Stéphane. "Indígnense". La Jornada Semanal. 2011,
núm. 863, 18.09.11, pp. 8.11.
Lévy-BruhL L. Lujonctiolls menta/u dans les socié/élinjináms. PUF,
París, 2009, [1951).
Lauer, Mirco. "Indígenas modernos". La República. 2009, 12-
06.09.

183
Magallón,Carmen. "Gestionar el dis~so". PJibliro. 2011,05-06-11:8. CApITULO 4
Monsr.'áis, Carlos. "No ¡in nOlo/rol': LoI díal dd /trrtm% 1985.
2005. Era, México, 2005.
Estudiar el espacio de la protesta en
Nivón, Eduardo. ''La política de la identidad en los mO\'¡mientos
sociales. El caso de la defensa de la tierrn en el oriente de
el contexto autoritario cubano: del
la ciudad de México", En AI//ropología¡y ti/udiol de la dudad. espacio real al espacio virtual
ENAIi, México, 2005, pp. 125-145.
Por Marie-Laure Geoffrayl
Paredes,Jorge. "De la pilia a L'llavada". Dominiml, suplemento
de El Com",;o. 2000, 12-11-00.
Con base en el análisis del trabajo de varios colecm"os de inte-
RamÍ!ez CUc\"l\s.Jesús."El cuerpo como arma de desobedien-
lectuales y artistas en los últimos diez años, e~te texto propo~e
cia ci\-iI". En Maliolar(, suplemento de LJ Jornada. 15-10-
2000, pp. 10-11. estudiar dos modos de acción que caractenzan el repertono
de la contestación en el conte>.."toautoritario cubano: 1) el uso
Requena Aguilar, Ana. "Una multitud de indignados abarrota Sol táctico del espacio real o del espacio fisico; 2) las nue\'as estr~-
en el día de reflexión". PJÍbliro. 2011, 22.05.11, pp. 4-5. tegias de participación en el espacio virtual. des~e la emerge~c:a
Rojas, Rosa. "Se regulariza la \;da en Chcrán, tras alzamiento de redente (2008) de las nuc\"as tecnologías en la 1sb y la creaclon
indígenas en abril pasado", En 1..A Jornada, 22-10.11, pp de esferas \.irtuales tnl.Osnaeionales de debate sobre el orden
2-3. político cub:tno.
El texto tiene pues un enfoque doble: busca demostrar la
Tarlor, Diana. "El espectáculo de la memoria: trauma. perfor- necesidad de un análisis de la dimensión situada de la contes-
mance y política" de 1999 (www.hemi.ps.tsoa.nyu.edu). tación (Siméant, 1998), en ese caso, espa~os u~banos fisicos; y
Vallejo, CamiJa, entrevista con Oleg Yasinsky. "El derecho a propone extender ese :tnálisis a los espacIos "-1ttualesque son
la dignidad". L1Jornada Stnllwal. 27-11-2011, pp. 4-5. los sitios ,"veby los blogs. .
Primero, enfocar el análisis sobre los usos contesta~'lrlos
Vergara Figueroa, Abilio. El ruplandor de la lombra. lmagil10dón
de los espacios reales permite poner en evide?cia la e~~ten-
polílira. prodllcdón Jimbólira. humor J' ,ridal macrojJoliJanal.
cia de modos no discut$ivos de protesta, no siempre \.'l~lbles
Ediciones Na\'arra, México, 2006.
en contextos autoritarios, y mostrar cómo ellos cuestionan
Vidal, Ana María. "Cronología de una matanza anunciada", en, ciertos modos de implementación del poder por el go~ierno
http://avecritica.blogspot.com/2009 /06/ cronologia. autoritario cubano, aunque a menudo de manera amb¡gua y
de-una -matanza -anunciada .ana. html ambh'alente. Esta primera parte intenta combinar elementos
http://www.mapuexpress.net de b. (eoóa de los movimientos sociales con elementos de
http://www.gazeta20.com/la-indignacion-cruza -el-charco geografia social y política.

1 Doclorn en Ciencia Política por cllnstitulo de Ciencias de París.

184 185
'- :
Segundo, cuestionar la rele\'ancia del espacio para contes- por las prácticas sociales. El territorio se distingue del espacio
tar en el mundo t>irtual permite reflexionar sobre la idea del en el sentido que el territorio es un espacio apropiado con la
Internet como espacio sin frontera o espacio libre, en un con- intención de controlar o influenciar las prácticas sociales en un
texto autoritario. Aunque Raúl Castro haya parcialmente libe- espacio determinado (Sack, 1983). El territorio es, en el sentido
ralizado el acceso al uso de las nuevas tccnoloms o en el 2008 , politico, el espacio controlado por una autoridad político-ad-
ofreciendo asi brechas para romper el monopolio estatal sobre ministrativa. Para resumir, según Claude Raffestin (1980; 45-
los medios de comunicación, lo que suele tener un impacto 46; 129-147), el espacio es lo que el poder intenta controlar,
particularmente fuerte en tal contexto (Hoffmann, 2011), exis- mientras que el territorio ya es un producto del poder. El te-
ten diferencias esenciales en el uso de esas nuevas herramientas; rritorio se encuentra delimitado por fronteras (esas fronteras
¿en qué servidor ubicare1 bIog (blogs individuales o plataformas pueden ser espacios-márgenes).
colectivas)? ¿dentro de qué espacio virtual interactuar (políticas Esa distinción permite insistir sobre el hecho de que la
de publicación online)? ¿con qué otras redes sociales relacionar- ocupación del espacio siempre es conflictiva, entre el control
se (a través de hiperlinks entre blogs y sitios, y de invitaciones por parte de autoridades, y dinámicas de apropiación por par-
cruzadas en facebook)? Las respuestas a esas preguntas de- te de los habitantes. Esa perspectiva constructivista sobre el
muestran las identidades contestatarias de los protagonistas. espacio sostiene pues que las ideologías interactúan con los es-
Constituyen una verdadera geografia "\1rtual de la contestación pacios físicos, y que es entonces necesario tomar en cuenta la
online, donde las estrategi.,1s de ubicación espacial (en qué ti- dimensión espacial del poder para entender su reproducción, y
pos de territorios virtuales se desarrolla la contestación) no son al mismo tiempo h. posibilidad de impugnar esa reproducción.
menos importantes que en los espacios fisicos reales. Esa geo- Yo estudio aqu~ a partir del ejemplo cubano, ciertos modos de
grafia nos informa además sobre la complexificación del espa- réplica de la normalización espacial en un contexto autoritario.
cio público cubano, a través de la creación de esferas públicas
transnacionales de discusión y de debate, y al final sobre la UN ESl'l\CIO NORMALIZADO
emergencia de una comunidad política transnacional cubana.
El paisaje urbano habanero es bastante peculiar por, la falta
La primf'-!a parte dd texto analiza los modos de contes-
de comercios durante el día, y la falta de luz durante la noche,
tación visibles que constituyen la apropiación r ocupación in-
comparativamente con otras capitales del mundo. Tampoco
conforme de los espacios urbanos. La tesis de la segunda parte
existen anuncios publicitarios en la calle o en las paredes. Los
es que las nociones de espacio y territorio siguen siento rele-
únicos signos gráficos visibles son consignas políticas. Existen
vantes para analizar los usos contestatarios del ciberespacio.
distintos tipos de consignas.
_ Afirmaciones preformativas como "¡Vamos bien!" y
CONTESTAR LA NORM!\1.1ZACIÓ¡-; DEL ESl'AClO URB,\NO
definiciones normativas ("Revolución es; luchar por conquis-
Primero es necesario distinguir entre "espacio" y "territono". tar toda la justicia").
Yo deflno aquí con Henri Lefebvre el espacio de manera rela- _ Modelos didácticos como el Che Gue,-ara o José Marci,
cional. El espacio se constituye por los flujos e intercambios cuyos imágcnes o estatuas se encuentran en cada rincón de la
sociales, económicos y de información. El espacio se produce ciudad.

.187
186
- Normas de acción ('El deber de un revolucionario es Iq ejerza ...••. Lo que Foucault aquí describe es una técnica
hacer la revolución!). de poder más que la incorporación impuesta de la norma. Lo
- Herramientas de control con un objeti\.o prcformaci\'o esencial no es tanto que exista la vigilancia, sino que todos crean
('Capital cuña de los CDR". "La guardia en alto"). en su eficacia. La noción de "sujeción" parece entonces más
Existen también consignas "espontáneamente" escritas relevante porque nos permite entender cómo el poder se \'Uel-
en las paredes. ve mecanismo. Las consignas diseminadas en el espacio urbano
Para el filósofo Daniel Ortega (2006) estas consignas tienen transforman los individuos en objetos y en sujetos de ese dispo-
dos funciones, "primero promover un relato de la comunidad siti•..
-o de poder. Es esa doble lógica que permitc que la sujeción
que coloque el ho~ory la gloria encima de la dasey del privilegio sea también UJln "subjeti\'acion" }' quc la normalización de los
como la forma mas cIenda de gobernar, }' segundo funcionar comportamientos no sca total.
como herramicnms panópticas de promoción de una comuni- A pesar de que la maroría de la población tenga actirudes de
dad que se autO\'igila, lo que genera un paisaje cultural cuh:mo conformidad discursivn en los espacios públicos (Bloch. 2006),
normalizado". Esos signos constituyen entonces vectores de esa conformidad públicn no nos informa sobre otros tipos de
la diseminación de un "conjunto de vnlores culturales", y mar. comportamiento en otros ámbitos sociales. No nos informa
cadorcs ideológicos. ¡"':Uosrecuerdan los nlores y combates tampoco sobre las formas de negociación de la normas prac-
fundadores de la Rc\'olución, y al mismo tiempo imponen las ticadas por los individuos. Y por fin, no nos dice cómo cierta
normas del "deber ser" revolucionario. Estas consignas distin- conformidad discursiva puede funcionar como un dü;curso de
guen los individuos conformes y los inconformcs. Distinguen legitimación de actividades no conformes, también practicadas
entre "nosotros" y "ellos". Al final, según Ortega, estos signos en el espacio público. Veremos eso en la segunda mitad de esta
constru}'en la identidad de una comunidad cubana ~ partir de primera parte.
la promoción de un relato mitificado de la historia y del con-
trol de todos sobre todos. RESTRINGIR LOS ESPACIOS DE LA CRíTICA
Esa interpretación foucaultiana de la diseminación semi6-
tica-espacial dd poder es muy convincente, pero la noción de Más allá de la normalización de los espacios, existen también
autovigilancia par".ce menos rde.\'antc que otras nociones normas implícitas para la formubción de criticas soci.'\les. El
como "sujeción" (Foucault, 1975) o "apropiación" (Alf Lüdtke, artículo 53 de la constitución "otorga a los ciudadanos la li-
2000). Hay que tomar en cuenta que Jos sujelOs se "\ruel"en bertad de expresión r de prensa, conforme a los fines de la so-
"~or~adores" de la ."situa:Ión de poder", según el efecro pa- ciedad socialista", gracias a la "propiedad csr:lral o social" de
nop~co con una dimensión relacion:u : "Hacer que L-t\'igi- los medios de comunicación de masa. r:..seartÍculo dice garan-
lanaa sea permanente en tamo a sus efectos, incluso cuando tizar "su uso al sen'ieio exclusi,,'o del pueblo trabajador r del
es discontinua en efecto; que la perfección del poder tienda interés de la sociedad". El artículo 54 estipula que los ciuda-
a que la realidad de su ejercicio no importe tanto; que ese d:lnos disponen del derecho a asociarse, manifest.1.r }' rcunirse
aparato arquitectural sea una máquina de crear y sustentar una "dentro del marco de bs organizacioncs de masa".: Esos dos
relación de poder que sea independiente de b persona que
: A:ttículo~ de la Con~tituci6n de 1992.

188 189
artículos entonces otorgan tanto como limitan los derechos importancia tomada por esa expresión gráfica en las paredes
de los ciudadanos. Todo tipo de acción autónoma, fuera del de la capital habanera, especialmente en espacios urbanos
marco establecido, puede ser reprimido. Al mismo tiempo,la populares y sociahnente (y tambiéri físicamente) marginados.
interpretación de esos artículos es esencial. ¿Quién decide de Esos gnifjifi se pueden analizar como signos de apropiación
los "fines de la sociedad socialista?" ¿Quién controla la "pro- y de autonomía, para usar dos conceptos del historiador Alf
piedad estatal o social"? ¿Cual es el "interés de la sociedad"? Lüdtke (2000), como formas de escapar de la disciplina, sin
Las normas de conducta son entonces generalmente im- sobre interpretar su alcance político.
plícitas. El dicho más famoso en torno a eso es el siguiente: Existen cinco grandes categorías de grqffiti en La Habana:
"bajo techo todo, en la calle nada". Bert Hoffmann explica fags o firmas grá:ficas (a menudo hechos por raperos y aficio-

que las criticas se pueden parcialmente aceptar cuando tienen nados de rap), graffiti que convocan imaginarios a partir de
lugar dentro de territorios institucionales (reuniones de los iconografías específicas (vinculadas a las subculturas del hip
comités de defensa de la revolución, charla con el sindicato, hop, del rock, de la ecología urbana, cte.), pinturas expresivas, la
rcinterpretación lúdica de signos oficiales, y graffiti-consignas.
cte.), sin publicidad alguna, y cuando las soluciones a los pro-
Cada categoría señala un modo específico de apropiación del
blemas se negocian directamente con las autoridades. Por lo
espacio urbano. Como los famosos primeros tags, hechos por
contrario, el hecho de dar publicidad a un problema es pcrci-
artistas callejeros neoyorkinos, los tags habaneros señalan la
bido (y denunciado) por las autoridades como un atentado al
presencia de los gra6teros en tal o cual lugar. Losgraffili figura-
Estado. Ellas llaman a eso "darle leña al cnemigo", es decir dar
tivos (puños levantados, rastas, imágenes de sound sysfems,
argumentos a los "enemigos de la Revolución" para criticar,el
cte.) se pueden entender como una extensión de los tags: ellos
gobierno cubano)' deslegitimarlo en las arenas públicas inter-
señalan la presencia de contraculturas urbanas en ciertos es-
nacionales. Estas limitaciones impuestas a la acción colectiva
pacios urbanos. A través de esas inscripciones, los gtafiteros
y pública explican que sea relevante observar no tanto, o no
afirman su ex..istencU r su identidad individual de sujetos au~
sólo, las activid:ldes de critica discursiva de grupos organizados
tónomos. En ese sentido, esos signos divcrgen mucho de la
como los disidentes, sino también las actividades de ocupación
"masa" o del "pueblo cubano", colectivo indivisible, perma-
inconforme de los espacios públicos, sin que necesat.lamente
nentemcnte evocado en los discursos y consignas oficiales.
exista un discurso inconforme sobre esas prácticas.
Las otras categorías de grtifjifi constituyen actos de lenguaje,
en el sentido de Austin (1970). Ellos expresan un malestar a tra-
DINAMICAS DE APROPIACIÓN DE ESPACJOS
vés de pedidos o cuestiones como "qui.cro decir" .0 "háblenme
Existen hoy más estudios sobre los graj]ifi en los espacios urba- por £a\'or". Ellos también reinterprctan consignas oficiales, a
nos, porque se entienden como formas de informarnos sobre través de co//ages entre un término oficial y otro más hetero-
"actitudes locales" y procesos que se desarrollan en los terri- doxo, como "Rc\~olución del ser", demasiado existencialista
torios en los cuales aparecen (Ley y Cyb.ti\vsky, 1974). El estu- para ser conforme, o "democracia socialista", aunque el término
dio de estos signos es aún más relevante en contextos autorita- de "democracia" esté muy mal connotado en Cuba, porque está
rios como el cubano, en los cuales las críticas discursivas son asociado con el sistema electoral corrupto de la Cuba prerrevo-
severamente reprimidas. Es de hecho inte-.resante constatar la lucionaria. Se puede también notar recortes de textos oficiales,

191
190
cuya descontextualización crea sentidos heterodoxos. Es el callejeros insólitos. Ellos transgreden la norma social conccni-
caso del graffiti "artículo 53, libertad de expresión". Como da en el dicho: bajo techo todo, en la calle nada, pues ocupan
hemos 'visto, el artículo 53 es el aróculo de la com;tirución cu- la c.1.llepara poner en escena, de manera intencional, conduc-
bana que garantiza la libertad de expresión bajo ciertos lími- tas sociales colectivas no conformes. Crean pues territorios
tes. Aqu~ la dcscontextualización Oos limites están omitidos) inconformes, aunque efimeros, en los cuales perfonnan tipos
y la recontextualización (la inscripción de jas palabras como de conductas sociales que no respetan las normas revolucio-
consignas en una pared) crean un sentido heterodoxo, hasta narias. Para referirnos a Judith Buder (2005: 256-258), podría-
reidndicativo. Los grafiteros se apropian aquí e1lcnguaje ofi- mos decir que estas pcicucas son contraperformática$. Judith
cial para des,'iarlo y rcinterpretarlo. Bucler habla de pcrformam-idad de las normas dominantes,
También se tiene que mencionar el tipo de gralia utilizada porque son diariamente performadas. Es la repetición diaria de
para pintar losgraj]itl: h1ientrns la estética oficial está todavía ins- las normas que genera su poder performático. Cuando se repi-
pirada en el re:üismo socialista r ciert1 eStetica austera, las im:í- tcn prácticas inconformes en el espacio público, esas prácticas
genes y letras pintadas por los grafiteros difieren radicalmente se ,,-leh'en contra performáticas, porque desdibujan la perfor-
de ello. Están inspirados por el expresionismo, el neo figurati,.o mau,-idad de las normas dominantes.
o la caligrafia cxplosiva de los artistas neoyorkinos. Contrastan Sin embargo, no es fácil interpretar esas transgresiones.
de hecho fuertemente con las inscripciones autorizadas. Primero porque tienen lugar -la mayoría de las veces- .en es.
Pensar en términos de apropi.1ción espacial permite ,"er pacios urb:mos marginados o periféricos, con una visibilidad
que existen formas de afirmación de identidades individuales limitada. Segundo, po~que no son pcrformances discursi,'os,
o colcctins (perry, 2004, Baker, 2006), "marcadores de terri- como las marchas de los disidentes (gritando lemas políticos).
torios", mancns de rechazar el control politico-administrativo ¿Cómo pues descifrar el performance de un hombre solo,
del espacio a través de normas implícitas o explícitas, sin de ,'estido con un v-iejo abrigo de invierno en un clima tropical,
inmediato sobre interpretar el alcance politico de esas prácticas y que se queda durante horas en un cruce urbano con un gi-
inconformes del espacio urbano. Pensar en términos de u:;os rasol en la mano? ¿Cómo entender la marcha de una treintena
autónomos del espacio y de apropiación de las consignas re- . de artistas y amigos, hacia el Rincón de San Lázaro, un lugar
,'olueionarias permitc de hecho reflc:<ionar sobre la heterodo- de peregrinaje religioso popular, con una pancarta diciendo
xia de ciertos actores soci.1.les frcnte al discl1tso revolucionario "por la salud de la poesÍ:l."? O ¿cómo comprender la puesta
oficial y a las normas correspondientes, sin suponer de ante- en escen:l. de dos artistas, que fingcn estar muertos, bajo un
mano que esas prácticas estén ,'inculadas con una oposición mont6n de descchos, r así pues crean un escándalo en el espa-
politica construida. cio público con rumores de asesinato o de' provocación --ese
último termino es muy connotado en Cuba porque seílala las
TERRITORlo'S EN JlIEGO actividades disidentes- v son al final llevados a la estación de
policía, acusados de pe;turbar el orden público?
Mas allá de los graffili ~ue son muchas veces- indi,-iduales, Yo, como observadora extranjera, a primera viSL'l, había
existen grupos, como Omni Zona Franca (un colectivo de poe- imerpretado esas prácticas como prácticas colectivas de sub-
L"l.S,performers }' artistas plásticos) que cr<..":U1
performances versión del orden social y político revolucionario. Esos arristas

192 193
me parecían pues fuertemente contestatarios. Pero al mismo y politicos. También señala una amenaza implícita, pues la disi.
tiempo, ellos trabajaban en el mller de un centro cultural local. dencia política siempre está descrita, por las autoridades. como
en un espacio mstirucional. Además, el discurso de la mayor "mercenaria" y "terrorista", y a veces como "inmoral". Aquí se
parte de ellos sobre esas prácticas contradecían mis interpre. entiende que los artisms también pudieran estar sometidos a ese
mciones. Sus discursos eran bastante conformes a las normas tipo de acusación, en caso de que sus actividades sean de pronto
r~'olucionarias discursi,,"as. Así pues, ,los artistas se referian interpreta4as como demasiado criticas por parte de las autori-
constaotem(".nte a su trabajo como un "arte revolucionario". dades, sin que haya nun~ un límite claro que no debe traspasar.
Tambien utilizaban las categorías oficiales como "participa. Se entiende mejor entonces cómo se juega el juego. De
eión", "vanguardia", "comunidad"}' enfatizaban la dimensión un lado, los artistas usan, de manera aparentemente conforme.
"local" de sus acti\'.idades en una coyuntura política que daba el léxico oficial, lo que permite una cierta aceptación de sus
importancia al proceso de descentralización en marcha desde actividades tanto por parte de las autoridades como de públi.
hace diez años. De su lado, bs autoridades culturales locales cos locales. Esos discursos conformes les permiten proteger
insistían sobre el hecho de que negociaban -r controbban, sus prácticas inconformes y mantenerse dentro de un espacio
hasta cierto punto- todas las actividades de Omni Zona Fran- intermediario, sin ser ni totalmente conformes ni totalmente
ca. Al mismo tiempo, esas negociaciones eran fuertemente inconformes. Crean, de esa manera, territorios inconformes
conflictivas, ya que los artistas habían sido amenazados varias de acción, a partir de h reconstrucción práctica de las normas
yeces con ser expulsados de su taller de trabajo. Una entreyista, 06ciales de conducta. Del otro lado, las autoridades toleran
con un promotor cultural local, me permitió entender unas de esas actividades porque toman lugar, por lo general, en barrios
las reglas implícios del juego que los artistas jugaban con las marginales y periféri~os, donde parece importar menos el
autoridades: respeto visible de las normas. De cierta manera además, los
Tt'J1etnos demancbs. Ncgoci:\mm todo con los artistas. Por ejemplo, artistas contriburen a animar un espacio local dentro de esos
1:1 gente de Omni siempre dice que son altem.tivos, pero no es .si. barrios, sin realmente deslegitimar el marco cognitivo ofici •.'l1,
Ellos trabaj:m en la g:tlena. que es un:t instirución }' nosotros apo}'':lo ya que se refieren a menudo a ello. Ese juego crea, sin cmb:ugo,
mos el festival Poesí:l sin Fin con nuestro presupuesto. Y lo nego-
ciamos lodo. Quiénes invitan, cu:iles pelicul:ts proyectan. Queremos sus propios efectos, pues los artistas consiguen así f'OlI/inizor
\-et'la calid:td, etc. Lo que es importante pan nosolros es una cultura o bono/izar cierto orden de actividades (como performanccs
de: calidad para todos. No podemos permitir que:h~}'IIpomogn6a o en la calle o el uso de pancartas) r ampliar así los márgenes
terrorismo (Manuel, promotor cultural en la dirección municipal de
de acción colectiva en el espacio público en La Habana. Se
la culturn de A!:tmar, un b:trrio de La Hab:ana).
superponen entonces dos territorios - que pueden coexistir
El promotor insiste aquí sobre la norma profesional de e interactuar tanto como ignorarse u oponerse: el territorio
"cualidad" de la producción artística para justificar el apoyo administ:rntivo-politico del espacio controlado por las autori-
de las autoridades culturales locales. Pero él omite mencionar dades y el territorio artístico de la experimentación de normas
cuáles son los criterios de la "calidad" artística en términos de conductas alternativas, a través de la apropiación de micro
estéticos. Hablar de "pornografia" o "terrorismo" muestra atenas fragmenL'\das de actuación colectiva.
clammeme que esos criterios no son artísticos, pero sí morales

194 195
El. ESPACIO VIRTUAL DE 1.,\ PROTESTA contestatarios pata construir o, al contrario, transgrcdir fron-
teras en ese medio ,...ittua1. Y como lo subraya Julie Cohen,
Reunir en un mismo articulo una reflexión sobre el espacio real apoyándose en Foucault y Lefebvre, en el espacio-red (ntIWOr-
r d espacio virtual pudiera parecer poco más que un artefacto, hd JjJtJu), '1a producción del poder está \-mculado a técnicas
basado en el uso metafórico de la noción dc "cspacio" cn el de visibilidad y de in,,-isibilidad", como en el espacio real (Co-
mundo virtual (el ciberupacio). ¿Qué tiene pues en común d hen, 2007: 251.252). Después de una descripción del fun-
estudio de la apropiación de espacios urbanos por jóvenes cionamiento del Internet en Cuba, analizaremos qué tipo de
IJtfjomJtr:f y el uso, por parte de blogueros, de 10 que llamamos espacio es el ciberespacio cubano y veremos cómo se puede
flpado! \-irtuales pero que ya no son "espncio" sino "código" entender en uoa perspecti\"a de geognfia política.
(Cheshcr, 1997), para formular críticas sociales)' políticas ha-
cia un gobierno? ¿Qué tipo de comparación se puede hacer EL IN'Tt-:RNET CUBANO: UN TERRITORIO LOCAl. I.IMITADO
cntre espacio real r espacio virtual en el cual según muchos
académicos la disrancia r la localización no imporran más Cuba es un caso muy peculiar, ya que estuvo aislada en tér-
(Cairncross,1997)? Im'estigadores del cibc.respacio proponen minos de infraestructura de comunicación, hasta febrero del
de hecho pasar de un estudio de la localización r de las fron- 2011, cuando se conectó a la red, gracias a un cable en fibra
tcms a un estudio de los flujos r de In conectividad, porque óptica, desplegado desde Venezuela. El embargo norteameri-
la cultura ya no tiene límites y no está circunscrita a un lugar cano había pues impedido la construcción de L'linfraestructu-
especifico (Hine, 2000: 63; 2005)_ ¿Qué rele\'ancia tiene co. ra necesaria para vincular ambos lados del estrecho de la flo-
tances estudiar la dimensión espacial de lo virtual? y aquí ¿la rida, genernndo una ruptura fisica del flujo de comunicación
dimensión espacial de la protesta en 10 virtual? entre Cuba r el resto del mundo. Hasta hace poco, Cuba sólo
Definido como un código técnico que permite un flujo se podía conectar al Internet mun<full a tra\"és de un satélite.
constante e ilimitado de información, el Internet es presen- Hov la isla estii vinculada a la red, pero el cable \-enezoL'Ulo
tado en los trabajos académicos como un medio libre (o que par~ce seguir sin funcionar, por problemas técnicos r de co.
es dificil c.;onrcolar) (Rheingold, 1993, Browning, 1996), don- rrupción en la implementación de la obra en Cuba.) Ademiis,
de los galrluprr.r de los medios tradicionales de comunicación aunque el presidente Obama haya permitido la liberau7.ación
han desaparecido (Cardan y Granjon, 2010), y donde el nuevo de las relaciones comerciales hacia la isla para las empresas
reto es conseguir tener visibilidad (a r:rn,és de los rankings de de telecomunicación,4 algunos sen"icios J' aplicaciones siguen
páginas, como en el motor de búsqueda googlc). Pero otros bloqueados por las empresas americanas mismas.5
académicos subrayan Jos entrelazamientos entre "cspacio real"
) "Uos ministros de comunicacion habrían sido destituidos por presunta
y "espacio virtual" (Cohen, 2007) y su impacto sobre la ex- corrupción", Dittrio dt CNbtt. 7 de agosto del 2011, leer el 'ilrtícu1o. OJI~/lt:
periencia social. Pensar en esos términos en contextos :\Otori- hup:! / WW\\:ddcuba.com/ cuba/6272.dos-\'icMlinistro~-de.comuruC:lQO-
tarios me parece especialmente rele\'ante, ya que el Internet nes-hah 1Í:m-sido.desrl tuidos-por-prc:sunU1l-corrupción .
teóricamente sin fronteras estii fuertemente controlado (tanto • "Obama Cuba Polín. Overh:l.Ul: Reaching Out To TIte Cuban People". Hlfjr-
i1t!JM PI)J! 14 de maYo deL2009. Leer el articulo .online. ~RL: http:~/W\l."w.
el acceso como el uso y los contenidos) gracias a un con.
huffingtonposl.com/2009/0.V 13/ obazm.cuba .polícr.rea:~_n_1863_1.hunl
trollocalizado dc la infraestructura de la comunicación. Exis. J Entmis¡a con el bloguero Ernesto Httuindn Busto el 17 de Jumo del 2011 (algunu
ten además confrontaciones constames cntre autoridades y emprens como google siguen sin pro,-ttI"ciertos senicios en cienos ¡ní~es como Cuba).

197
196
Por otra parte, el Internet cubano es uno de los más con- embajadas significa ser de inmediato caracterizado de contra-
trolados en el mundo. Sólo los profesionales o los individuos rrevolucionario y padecer las consecuencias).
vistos como políticamente confiables, tienen acceso a un ca- Además de esas escasas formas de conectarse, la conexión
neo electrónico desde su casa, y a un Intranet local. En centros es muy lenta (press, 2011). En Cuba todav"Ía se conectan los
de trabajo, más personas tienen acceso a ese tipo de caneo (en usuarios con un dia/-lIp 1JJodem, es decir a través de una línea te-
.cu) y al Intranet. Según las cifras de la Unión Internacional lefónica (pero sólo existen 10 teléfonos fijos por 100 habitantes
de Telecomunicación,6 el 15.12 % de los cubanos tenían acceso en el 2010).7 Para darles un ejemplo, cuando en Egipto se dijo
al Internet en el 2010, pero esas cifras incluyen también a los que el acceso a la web se había cerrado, durante las protestas
cubanos que sólo acceden al Intranet local. Según reportajes de del inicio del 2011 , sólo la conexión en wifi había sido cerrada;
blogueros y mis propias observaciones en el terreno, son pocos todaYla se podían conectar los usuarios con dial-up modem. En
los cubanos con acceso al Internet mundial (Aqwque, 2011). La Cuba, el wifi sólo existe en algunos hoteles de La Habana. Hay
intensidad de la conexión de los usuarios es además muy baja. que añadir que las desigua.ldades en cuanto a las posibilidades de
conectarse son altísimas entre La Habana y las zonas rurales o
Tabla 1. Frecuencia de acceso a Internet (porcentajes).
las zonas urbanas fuera de la capital (press, 2011: 7, figura 2).
Frecuencia Total Hombres Mujeres I Existe, en fin, una censura tanto del tipo de aplicaciones que
Al menos tula vez al día 22.6 23.1 22.1 se pueden usar como de los contenidos accesibles en línea. He-
~1.1menos una vez por semana 35.6 34.9 36.3 rramientas populares como los correos electrónicos en google
Al mcnos una vez por mes 30.8 32.1 29.6 (gmail) o yahoo, skype y otros (blogs, sitios de n~~cias) ~stán
1Ienos de una vez por mes 11.0 9.9 12.0 generalmente bloqueados. Según una fuente anomma, cltada
Fuente: Larry Press 2011 por Larry Press (2011: 5, tabla 6), no existe ningún sitio d~nde se
pueda acceder sin restricciones a las páginas web internaclOnales.
Existen por cierto otras maneras de conectarse, a pesar de Se nota aquí que el caso de Cuba es mur peculiar, porque-
ser más precarias y escasas. Primero, existe un mercado negro el mundo "virtual no funciona ahí como ciberespacio, pero más
de conexiones. Extranjeros residentes o cubanos con derecho bien como un cibertelTi/otio, pues las autoridades cubanas tra-
a tener una conexión en casa revenden horas de conexión a tan de controlar sus fronteras, para reducir al mismo tiempo la
otros cubanos. Segundo, las redes de amistad también fun- densidad, la intensidad y el alcance de la conectividad de los
cionan y "pasar un correo" se ha vuelto un favor que unos cubanos de la isla. En vez de un acceso a un medio mundial,
hacen a los demás para ayudar en algún trámite o solicitud en Cuba las restricciones impuestas de acceso al Internet res-
(Fernández, 2011). Finalmente, existen también conexiones tringen el uso del Internet como flujo y lo convierte más bien
en los hoteles (por un precio inalcanzable para la mayor parte en un territorio local monitoreado de intercambio entre las
de los cubanos: entre 5 }' 10 dólares la hora) yen las embaja- pocas personas autonzadas. El ciberespacio cuban~ es además
das (sólo los disidentes se atreven a eso, porque acudir a las un espacio dicotómico. Mientras los de afuera disfrutan un

6 Haga dic en "Internet users" en la págma http://WWV1.itu.int/I11J_D/ 7 Estadísticas de la Unión International de Telecomunicaciones para el
ict/statistics/ pan¡ descargar el documento. 2010. VRL: http://www.im.int/ITC-D/ict/statistics/inde:s:.html

198 199
cibe.respacio transnacional, los dc adentro están somctidos al flujos trnnsnacionales y la capacidad de sus ciudadanos a emitir
control político de las arenas virtuales que crean o leen (el blog flujos,ya que el acceso al Internet es tan escaso, precario, lento r
por ejemplo de Yoani Sál1chcz - Generación Y - estuvo por costoso. Se obstaculizan rutas, se prohíben caminos y se puede
I
ejemplo censurado desde mano del 2008 hasta febrero del también vetar por completo el acceso a algún sitio. Además,los
2011) 10 que genera un espacio fragmcmado. Por una parte. la usuarios no siempre saben dónde y cómo los están vigil1.ndo
visibilidad interna (dentro de la isla) de lo que ahí se publica en el ciberespacio, mientras que las prohibiciones son general-
en línea (y del resto de la web mundial) cstá muy reducida. Por mente ,,-:isiblesen el espacio real (infraestructura: barreras, mu-
otra parte. la \'1sibilidad externa no tiene límite. Esa situación rOS,o agentes del orden: policia, ejército, etc.) (Cohen, 2007:
genera asimetrías entre Jos blogucros y lectores de denn'o, que 254). Pero en el ciberespacio, esa capacidad de control está en
sólo pueden practicar un territorio "'1emalfuertemente limitado, parte subvertida por la posibilidad de deslocalizar la prod~c-
}' los de fuera, con acceso a un espacio transnllcional mucho ción de arenas de expresión y debate, así como de crear flUJOS
más amplio. Yoaru Sánchcz Uama esa situación: bloguear "a de comunic ..,ción transnacionales desde múltiples localidades.
ciegas."! Hay que recalcar que la mayor parte de los espacios virtua-
les contestatarios están ubicados en el extranjero. La bloguera
LUCH ..••S DE APROPIACiÓN DEL ESPACIO VIRTUAL CllB.'\NO cubana YO:l.rllSánchez cuenta en un artículo sobre el "making
off'" de su blog como eUay su marido compraron un dominio
Me inreresll aquí ir más allá de la idea de una cartografía de la
en Alemania, gracias a un amigo allá, para crear desdecuba .•
blogosfct~ cubana, tal como lo propone Ted Henken en su
como Incluso blogs menos direct.1.mentecontestatarios, como
interesante mapa del cibcrcspacio (2011), para pcnsar el cibe-
los blogs de la plataforma colectiva HOlJOno Timuest.!tn ubica-
respacio cubano con una perspectiva de geografí.1.social y po-
dos fuera de la isla, en Nicaragua, porque es imposible llevar
lítica. Es decir. pcnsar el impacto del cambio producido por el
un proyecto virtual heterodoxo y obtener de manera oficial
Internet sobre la percepción del espacio/tiempo, la apropia-
los medios tecnológicos para hacerlo. Los blogs cubanos son
ción de rerritol1os y el manejo de Jos flujos de comunicación
además proyectos colaborati\'os. Debido a la censura, es casi
fuera del ámbito nacional. Se trata pues de analizar al mismo
imposible publicar en linea sin el apoyo de amigos o contac-
tiempo el poder de un gobierno sobre un espacio}' las formas
tos en el extranjero. Redes de traductores solidarios también
en las cuales los usuarios negocian ese poder y construyen
surgieron de manera espontánea para arudar a visibilizar esos
territorios propios.
blogs.11>La blogosfcra critica cubana nace pues ya transna-
El poder al cual me refiero está \;nculado a la capacidad del
cionalizada, aunque los flujos están reducidos por la censura
gobierno de controlar las fromeras de ese espacio, así como
interna a la isla. Esa rransnacionaw ..1.ción es sin embargo am-
dentro del mismo, con el objetivo de garantizar la estabilidad
bi\'alente. Esci vinculada con la dimensión desterritori.'llizada
política (Gottman, 1984). Como hemos visto. el gobierno ro.
bano ha conseguido controlar el ciberespacio limitando los , Yomi Sinchez, "El m:\king Off". URL; hnp;/ /www.penultimosdills.
com/2010/01/19/generacion-}' ..d-making-of/. .• .
10 Leer 1::1
génesis del proreetO colectil.'Ode traducao~. Entrevtstll co~ Ma-
• "Y02ni Sánchez: sor una blouer '110 ciCgllS"', D",lsrh, II~¡'U,27 de novicm. ria Jo Porter en el blog Ped:\zos de 12isla. URL: h~~:l /ped~osdela1s1aen .
bu del 2008, URL: '\11'\1.'\\ ••cN..-v.-orld.de/du;/articlc/O,,3827316,OO.html wordpress.com/20 11/08/041 tr.ms1ating-cublls,di$Sld~nt -vOlcesl
.,
200 201
de ese espacio virtual, pero solo ronltlta la territorialización del de la televisión cubana (sobre el asunto http://nzonesdecuba.
ciberespacio cubano, sin poder totalmente subvertirla. En Cuba, eubadebate.cu/). Ellas vinculan la ubicación de los participantes
la localidad tanto como la afirmación de una identidad territo. (dónde viven )' en cuáles medios escriben) con posicionamien-
rializada sigue teniendo una importancia rn.'Í.xima,aun más que toS políticos. El argumento más usado por el gobierno pan
en cualquier otro contexto. u desacreditar a la famosa bloguera Yoani Sánchez es el hecho
La isla es siempre reprcsent'lda en los discurs6s o6ciales de que su blog esté ubicado en un senridor alemán y que ex-
como una isla siti.:lda(por el embargo estadounidense) y todo tranjeros, asimilados a agentes de la CIA o de gobiernos extran-
tipo de discurso critico emitido desde fuera es inmediatamcme jeros, la ayuden.u La propaganda vincula pues la ubicación del
considerado como sospechoso. Cuando el primer debate cu~ blog y sus relaciones en el exterior con sus críticas hacia el go-
bano por correo electrónico tuvo lugar con artistas e intclec. bierno cubano y con su orientación política a favor de la demo-
males, entre enero y trL."lfZO del 2007, sobre la política cultural cnlcia liberal. La ubicación del blog transforma la bloguera en
del Estado cubano, surgió el problema de la extensión de la "mercenaria", es decir - según el léxico 06cial cubano - en un
participación. ¿Era legítim.'lla participación de los que se habían agente de gobiernos extranjeros. Al contrario, bs autoridades
ido de Cuba? El escritor Antonio Ponte (2010: 100.10'1), en su ponen énfasis en la dimensión 1000 y la naturaleza auténtica
narrativa de Jo acontecido, cita un mensaje mandado por una de otros blogueros, tildados de "rcY0Iucionarios", que apoyan el
periodista alarmada de que el debate hap. llegado "a la otra gobierno o son menos críticos, y cuyos blogs están ubicados
orilla", refiriéndose a los Cubanos del cx[crior. Varios fueron en plataformas cubanas,\}es decir: que no contestan la dimensión
los que prefcóan un debatc "bajo techo", es decir en carne y tcrritorializada del ciberespacio cubano. •
hueso, y dentro de instituciones oficiales, que una discusión en Los blogueros atacados no dejan de luchar en contra de esa
linea aparentemente incontrolable, debido al reem.ió cspon~ perspecci\~adel gobierno cubano, para establecer su legitimidad,
táneo de Jos correos de buzón en buzón. Es aquí importante a parm de la rci\-indicación de m ont!qjt nacional Para sólo dar dos
subrayar el papel de los cubanos m3s privilegiados (en cuanto ejemplos: la plataforma creada por Yoani Sánchez y Reinaldo
al acceso a la web) en el proceso de tenitorialización - es decir Escobar se llama "desut:cuba.com"; la otra famosa plataforma
de creación de límites, fronteras y exclusiones - del ciberes- colectiya, havanatimes.org, creada por el norteamericano Cit-
pacio cubano. eles Robinson y ubicada en Nicaragua, tiene como lema "open
El ciberespacio está. para seguir con esa misma línea, dividi. minded '\vriting from Cuba". Y son muchos los blogs cuyos tí-
do en dos bandos por las autoridades cubanas (verlos programas tulos hacen referencia a un sentido de espacio (1.'lYOZ del morro
-el morro es la fortaleza de la bahía de La Habana- habanemia,
11 En algunos casos tamhién impO!tll much" en contextos democraticos..

En el caso de los sitios ton defensa de la baby-sirter inglesa Louise \~"ood-


ward, acusada delllscslno del bebe de una parcja norteamericana en Boston 12Ver los 2taques: la entr:lda '''\"oaru S:'ínchcz" en el sitio oficial Ecu..--ed,
en e11997. Christine Hine (2000: 105.114) mostró por ejemplo que por un URL: http://www.ecured.cu/index.php/Yoani_Sánchcz y la respuesta de
lado, algunos defensores no rnendonnban desde dónde estab:an escribien- Yoani Sinchez: "Generacion Y. El making off", URL: http://www.penul-
do, porque [emilLnque lo acusaran por se! tendencioso (nacionalistas). Por timoswlls-com/20 I0/01 / 19/ generncion _y-d.making-of/#more_27691
otro lado. algunos revindicab?Jl cierta. autenticidad uundo el argumento u Yer el sitio de la L1PIlC, la Unión de PeriodiSlas de Cuba h[tp:! /w\' •.• ",~
de su proximidad geográfica con Louise \':''ood\\"Ilrd (sitio5 hechos C'tlla cubaperiodisras-cu/blogueros/ wrectorio_blogs..lllml, última consulta '11
región de donde ella proviene en Gran Britlinica). de septiembre del 2012.

202 203
una isla ,-irtual, fotos desde Cuba, habaname, mi isla al me. limitar los flujos de información e intercambio en el espacio
dio día, etc.) Esos blogueros subrayan \--isiblemente su ubica_ ,-irtual.Y en fin, bs luchas de los cibcracti"ist3Spara legitimar su
ción espacial en Cuba en su presentación pública y vinculan participación (expresarse, opinar, proponer ideas) en el debate
su identidad como bloguero con un espacio nacional, tanto entre cubanos sobre b situación polític.o¡del país son signifi-
para reivindicar una legitimidad 10<:.,1como para pro}"ectarsc cativas del uso de las nuevas tecnologías para construir nuevas
en el espacio trnnsnacional Esa presentación de c1losmismos, comunidades politicas que trascienden las fronteras impuestas
basada en el anclaje de su experiencia cotidiana del comexto
cubano, desvinculada de la.ubicación (muchas veces en el ex-
.
entre "revolucionarios" y. "mercenarios" v entre cubanos de
"dentro" y cubanos de "fuera".
tranjero), vista como técnica, de las plataformas en las cuales
escriben puede funcionar tanto con públicos locales (con una EL ESPACIO VIRTUAL COMO I'RÁCTICA
legitimidad basada en un sentido de proximidad y de pertenen.
cia a la misma comunidad) como con públicos internacionales Si retomamos el dicho cubano '1>ajo techo todo, en la calle
(con una legitimidad basada en la autenticidad de un discw. nada". según el cual la critica tiene que ser formuhlda en es-
so proveniente del "interior" del contexto cubano: el infidtrí pacios restringidos sin visibilidad pública, }' dados los límites
P"'P,,,;.,). impuestos al acceso}' al uso de ese nue,'o medio, es el Internet
Mientras las autoridades intentan delimitar un ciberterri. un espacio ambiguo. El cibcrterritorio cubano está al m.ismo
torio cubano legítimo (compuesto por periodistas oficiales ,.. tiempo muy ,risible desde el exterior de la isla, para los co-
otros blogueros cuyas críticas sociales y policicas no son sis"- nectawsimos países europeos o estadounidense (los medios
témicas) e intentan reducir el Internet mundial a un territorio uadicionales de comunicación le han dado mucha yisibili-
local más homogéneo y manejable, Otros blogueros no sólo dad por la censura que padece), y mu}' poco visible dentro de
se apropian el territorio virtual cubano así delimitado, sino Cuba, donde el acceso y el uso del Internet están fuertemente
también deslocalizan cl espacio de su expresión en el exterior limit..,dos. ¿Cuales son pues las dinámicas que conforman }'
para burlar L'\censura }' trascender los limites. En ese sentido, definen el ciberespacio cubano?
los blogucros. comestaracios crean territorios virtuales trans- Académicos han demostrado que, en el espacio virtual,
nacionales para poder al mismo tiempo insertarse en el ciber- en los contextos democráticos, hay que ser reconocido por los
territorio nacional}' desterritorializar (transgredir las fronteras otros usuarios y más que todo enlazados por sitios o blogs con
de) ese mundo virtual nacional. mayor visibilidad para set visible. Es lo que Cardan y Granjon
Se notan aquí las dinámicas complejas de entrelazamiento (2010) llaman la "guerra de visibilidad" en la wcb. Otros su-
entre espacio real y espacio yirrna!. Primero, los usuarios del es- brayan el papel de los medios de comunicación tradicionales
pacio virtual serefieren constantemente al espacio real, sea para para canalizar los públicos en la web (Hindman, 2009) }' con-
expresarse, describir su realidad o justificar de donde están ha~ seguir así impactar políticas de estado (pfetsch r Adam, 2011).
blando en el espacio ,;rtua1. Segundo, existe un juego donde Pero, en el contexto autoritario cubano, la batalla por la visi-
participan actores múltiples en el espacio real de la infraesuuc- bilidad encuentra obstáculos }'ctea costos específicos, debido
tuen comunicacional para mantener o trascendcr los obstáculos a la categorización, por el gobierno, de los blogueros en dos
de todo cipo construidos por las autoridades cubanas para bandos: los mercenarios y los re\'olucionarios. Excepto para el

204 205
.-
~ ~
..
"

grupo de blogueros abiertamente critico$ -los cuales mantienen Cuba para reproducir o citar sus artículos en ~spa~os "scguro~".
redes abiertas: páginas públicas en el facebook. facilidades de También intentan distanciarsc de los espacIos V1!rualesesug-
contacto, multiplicación de las conexiones con actorcs sociales matizados como Generación Y, y los OtrOSblogs vinculados
extranjeros y periodistas- las estrategias de ubicación espacial a ello, en los cuales no participan T tampoco enlazan en sus
(en qué tipos de territorios virtuales se desarroUn la contesta- blogs o sus páginas en el faceb.ook. Y P?r fin, mantienen ~na
ción) no son menos importantes que en los e'!:paciosreales. relación ambivalente con medios tradiaonales de comurnca-
Muchos cibcractorcs intentan invisibilizarse en la red. Se ción, como lo atestigua la respuesta del colecti,~o a un artículo
del periódico Le MOlldr sobre las actividades del grupo. La res-
utiliza a menudo unos "proxys" anónimo$ para poder acce.
der a cienos sitios, incluso a su propio blog (cu:llldo esto;blo- puesta concluye con esUl.S.frases: "Reconocemos c~ derecho
a las escrituras y lecturas diversas. Agradeceremos siempre la
queado). El usuario tiene que conectarse primero a una página
.solidaridad, el apoyo y la divulgnción de nuestros esfu~rzos.
web, y después a través de esa página, a los sitios deseados.
Rechazaremos cualquier manipulación de nuestras aCCiones,
Ese modo de conexión burla la censura porque im;sibiliza la
ideas o propósitos a partir de interpretacioncs.~ni.l~terales".14
localidad desde la cual el usuario se está conectando. El uso
El colectivo deja elaro que donde alcanzan su vlstbilidad es tan
de esa herramient:l no es específico en el contexto autoritario,
(o incluso más) imponante como la visi~ilidad Pt~¡t. Contribu-
ya que en conte ..••tos democráticos usuarios también utili7.an
ye pues a la desterriton.'l.lización del ctberespaclo cuba~o, ya
esa herramienm para acceder a :;itios inaccesibles en su país
que transgrede los limites nacionales impuestos por las auto-
como música en .!Irtaming, pero la carga política es mucho ma- ridades. Pero al mismo tiempo, intenmn controlar ese proceso
yor en Cuba, debido. a las restricciones impuestas de acceso de desterritorialización al intentar construir territorios trans-
al Internet y a las posibles sanciones (estigmatización social, nacionales seguros, para usar la noción de "safe space" de
,;olencia '"crbal y fisica, juicios cte.). AdeJruÍ.s,la estrategi:\ de Gamsoo (1996), en el sentido de que no están asociados con
in,;sibilización dentro de Cuba tiene como intención adquirir territorios políticos 'enemigos'.
visibilidad fuera de la isla. Visibilidad e invisibilidad están aquí El ciberespacio cubano es un espacio híbrido. Las estrate-
conectadas. gias de localización, y también de interconexión o de diferen~a-
Otra estrategia está vinculada al problcm.'l.de la reproduc- ción en el ciberespacio cubano demuestran que las estrategtas
ción espontánea de Jos contenidos en linea o recibidos por de territorialización no importan menos en el mundo virNal
email. Miembros de un colecci,'o de izquierda marxista hete- que en el mundo real. Desde donde uno habla y.con quién está
rodoxa (Obsen'"atorio Critico) se alarman, por ejemplo, al vcr
conectado pueden importar más que el conterudo propuesto.
sus arúculos publicados en la plataforma h:l.\'anatimes.org o
L.~sdiferencias entre blogueros 00 están sólo vinculadas al tipo
en su blog obsen.atoriocriticobl('lgspot.com reproducidos en
espacios virtuales marcados como ''liberales'' o "de derecha",
además de ser atacados por publicar en una pL'l.taformaubic.'l.. l' El artículo de Pau10 Par.magull }'l.\ no es accesible en el sitio \\'cb del

da fuera de la isla. DesarrolL'l.opara compensar estrategias de periódico 1J Monrl, , pero se puede lecr en ese sitio web : http:~/~.
rojornegro.info/ sites / defauh/ files/Le%20Mond:~/o2020 1I 0414 Yo20Li.
enlazamiento en espacios marcados como "de izquierda", como bertaircs%20cubain.pdf, r 111respucstll del colecullO se encuenttll en su
los sitios &brlió" o Kao.! rn /a Rrd Se trata de una estrategia ac- blog: hup;f / observ:lloriocriticodesdecub~.wordpress.com/2011 /04/22/
tiva que pide la solidaridad de compañeros. actnristas fuera de ~1lO1ucionar.la.rerolucion-:dgunas"aclarnaones/

206 207
de acceso al Int~net C'quién te puede quitar el acceso", la pre- con los responsables del departamento local de cultura. Esa
gunta clave según la cual Ted Henken (2011) dividió el cibe- c.'l.paeidad de negociación con élites locales permite que los
respacio cubano), pero también desde dónde y con quién tú colecti,"os logren crear públicos locales, conseguir cierto apo-
hablas, con quién se crean alianzas visibles y cuál es tu grado yo y luego obtener una yisibilidad mas allá de su espacio local
de contestación de la territorialización dd ciberespacio cubano. de actuación. Esa visibilidad constituye un recurso fundamen-
Se pueden aquí definir tres tipo de ciberactores: los que tal para la continuidad de la acción contestataria porque, de
buscan mantener las fronteras del ciberespacio Oos blogueros cierto modo, protege los actores de la represión.
oficiales que trabajan para el gobierno); los que intentan sub- La segunda parte del texto muestra que la cuestión es-
vertir por completo las fronteras impuestas a ese espacio virtual pacial también imporra en el mundo virtual, aunque en otros
005 blogueros mas críticos). }"los que transgreden las fron- términos. l\'lientrns las autoridades cubanas buscan mantener
terns sin querer subvertirlas totalmente. Esos últimos blogue. las dicotooúas en las cuales su poder está rebnsado, r aquí
ros buscan delimitar territorios "scguros" dentro de los cuales se trnta especialmente de la territ()rialización del ciberespacio
interactuar con otros ciberactores que compartan sus ideas, . .
cubano b dimensión colaborati,-a '" transnacional del mundo
posicionamientos y estrntegi.'ls. Buscan así crear comunidades ,-irtual socan las di"isiones entre dentro r fuera, mercenarios
virtuales diferenciadas de las demás. Pero al mismo tiempo r y
rc,'olucionarios, cubanos}' extranjeros, local transnacional,
el ciberespacio permite también conectar gente que pertene- gracias a las muchas rutas cibernéticas posibles entre arenas
cen a distintos tipos de ciberactores, porque se encuentran a ,'irtuales a tr:~xés de lecrurn.s clandestinas, hipcrlinks, copias
menudo en los mismos espacios virtuales, aunque no siempre ~ espontáneas de contenido, etcétera.
quisieran intercambiar en un mismo espacio real. Lo que queda ahora por analizar es cómo el uso de L'lS
nuevas tecnologías también ha producido cambios en el ma-
CONCLUSiÓN nejo de la protesta en espacios reales, en el contexto cubano.

Este texto constituyc una reflcxión preliminar sobre la impor-


tancia del espacio en el análisis de 'la protesta en el contexto
autoritario cubano. L'l primera parte demostró en qué medida
un análisis de la apropiación de espacios nos informaba sobre
ciertos modos de contest.'lción de un poder cuyo anclaje es tam-
bién espacial. Esas prácticas permiten la creación de territorios
que funcionan como micro arenas fragmentadas de actuación
colectiva y alternativa a las normas oficiales vigentes. Estas for-
mas de contestación son a menudo censuradas o reprimidas en
barrios más céntricos o simbólicos para el poder (con instilU-
ciones políticas por ejemplo). Al revés son a menudo tolern.-
das cuando ocurren en barrios periféricos o marginales. Ahí
los colecti\.os contestatarios pueden negociar directamente

208 209
:J

Bibliografía

Auscin,John. Quand dire, e'estfaire. París, Seuil, 1970 [1962].


Aquique Dariela. "Los cubanos y el blog?". 06 de octubre,
2011, Havana Times, texto completo, URL http:/ I
v.'ww.havanatimes.org/sp/?p=S0648, última consulta
11 de septiembre de 2012. •..
Baker, GeoEf. '''La Habana que no conoces'. Cuban rap and
the social construction oE uxban space". Ethnomusicology
F""m. 2006, voL 15, nÚID 2, pp. 215-246.
Bloch, Vincent. "Le sens de la lutte". Communisme. 2006, núm.
85/86, pp. 125-147.
Browning, Graeme. Elecironic Democracy: Using lIJeIJllernet to InJlúw-
ceAmerican Po/dics. Wilton CT, Permberton Press, 1996.
Butler, Judith. Trouble dans legenre. Fans, La Découverte, 2005.
Cairncross, Francis. The death of distallte. How Ihe Communications
Revo/ulion lf:'7iflChange OUT u'ves. London, Orian, 1997.
Cardon, Dom.in.ique y Fabien Granjon. Afidiactit)isles. París,
Presses de Sciences Po, 2010.
Chesher, Chris. ''The Ontology fo Digital Domains". En Da-
,:id Colmes (comp.). Virtual po/iries. Idmtiry and Communi-
!JI in Cyberspaee. London, Sage, 1997, pp. 79-92.

211
Cohen, Julie E. "Cyberspace :ls/and Spacc". Columbio ÚlJl/ Rt- Hoffmann, Bcrt. "Civil sociel}"2.0. How the Internet changes
ti(JI/. 2007, núm 107, pp. 210-256. State-Society Relarions in AuthoriL'\rian Regimes. 'Ibe
case of Cuba". GIGA Jl/orkingpaprrr. 2011, núm 156.
Diario de Cuba. "Dos ministros de comunicación habrían sido
destituidos por presunta corrupción". Diano dt Cuba. 7 de Huffington Post. "Obama Cuba Policy O,'crhaul: Reaching
agosto, 2011, texto completo, U1U..http://www.ddcuba. Out To The Cublln People". H".fftnglon Po¡l. 14 de mayo,
com/ cuba/ 6272-dos -viceminis tros-de-com unicaciones- 2009. Texto completo, VRL: http://\V\\'\\,huffingtoopost.
habnao -sido-des tituidos-por-prcsunL'\-corrupcion, última com/2009 /04/13/ obllma-cuba-policy-reachin_o_186321.
consulta 11 de septiembre de 2012. html, última consulta 11 de septiembre de 2012.
Ecured. "Entrada Yoalli Sánchez", 2011, texto completo, URL: Ley, Da\.jd y Roman Cybriwsky. "llrban Graffiti as Territorial
hrtp:/ /\\"W\\,ecured.cu/index.php/Yoani_S~nchez }' la Markers". Anllo!s oJ lb! AISOdoliOll o/ Amrn'can Gtogra.
respuesta de Yoani Sánchez, úl~ consult;¡ 11 de sep- phm. 1974, vol. 64, núm 4, p. 49l.
tiembre de 2012. Ortega, Daniel. "En cada barno: timocracy, panopticism and
Fcrnández Alfredo. "Usuarios indirectos en Cuba". S de octu- the landscllpc of a normalized communiry". ClIl/Hrr fl'lo-
bre, 2011. Hovono TimrJ. texto completo, U1UJ:http:// chim. 2006, '.oi. 8.
W\V\.\'.ha,-anatimes.org/sp/?p=SOS99, última consult.'\ Lüdtke, Alf. Da ONVn(r¡ dons l'Alltmognt dN XXt JiMt, Ir qllOlidifll
12 dc septiembre de 2012. da die/O/lira. París, 1'Harnl.'\nan, 2000.
Foucaulr, r-..1ichel.SlIrlJtilltr tI p"nir. j\'t/issOJl(t dt la pnson. París, PWl.Oagua,Paulo. "A Cuba, de ¡cunes activistcs prónent une al-
Gallimard, 1975, pp. 197-229. rernative:tu socialisme d'Etat". U MOl/d,.2011, '14de abril.
Gamson, William. "Safe places :md social OlO\'emcm". p(rp~.'_
Perry, Mare. R-rp, Ran and SoriolTrOlllftrmoli01lin ConlMl/JOrolJ' Cuba.
/it'u Ol! Sonal Probltmr. 1996, núm 8, pp. 27- 38.
Ausun, Uni,.crs,idadde Texas, tesi~de doctorado, 2004.
Gortman, Jean. "Space, freedom and stability". lnlt1110/iolfol
pfctsch, Bllrbara y SilkeAdam. "11edia Agenda Buildingjn On-
Poli/icol Sama Rtn"tw. '1984, "01. 5, núm 2, pp. 117-124.
line and Omine Media - Companng lssues and Caun-
Henkcn, Ted. 'cUnll c.'\rtografia de la blogosfera cubana". En- trics, Internacional Congress of the European Consor-
tte "mercenarios" r "oficialistas". ]\btrl,'O Sodtdod. 2011. tium for Political Research, Rerkja\;k, Iceland, 2011.
núm 235 (rcxto completo, 'URL http://,,"ww.nuso.org/
Porite, Antonio José. Vilk1 Marista IN pl%. Arlr, políli~~l, 1II1tWJS
upload/articulos/3799_1.pdf, última consulta. 11 de
Itenologías.Madrid, Colibr~ 2010.
septiembre de 2012).
Parter, Marie Jo. ''Trnnslacing Cuba's dissidcnt \'oices", 20'11,
Hindman, Matthew. Tbt 11!Jlb of digilal drmnrro9" Princeton,
entrevist::l con Mane Jo Porter, texto completo. URL:
NJ., Princeton Uni"ersity Prcss, 2009.
http,/ /pedazosdelaislaen.wordpress.com/2011 /08/04/
Hine, Christine. [/irllfOl rlh!lo.gmpl!J', Lendon, Sllge, 2000. translnting-cubas-dissident-voices/, última consulta 11
(comp.). VirlHal mt/boM. Oxford, Berg. 2006[2005]. de scptiembre de 2012.

212 213
Press, Larry. "The state of the Internet in Cuba", 2011, te."'Cto
com- CAPfTULO 5
pleto, URL: som.csudh.edu/fac/lpress/cuba/chapters/lp_
draft2.doc, última consulta 11 de septiembre de 2012.
Prieto Dimitri, Isbel Díaz, Mario Santana y Tato Quiñones.
Sociología del recurso a las bases
"Revolucionar la revolución. Algunas aclaraciones", de datos policíacos. ¿Qué podemos
2011, texto completo, URL http:/ /observatoriocritico-
desdecuba.wordpress.com/2011/04/22/ revolucionar_
hacer con ellos?
la-revolucion-algunas-aclaraciones/, blog del Observa- Por AYjen Uysal'
torio Critico, última consulta 11 de septiembre de 2012.
Raffestin, Claude. Potrr lme géographú dI{ pouvoir. París, Litec, 19S0.
En ciertos países, realizar una investigación sobre b. policía
Rheingold, Howard. The vil1t1a! comm/{ni!)'. Homesteoding rm Ihe y las manifestaciones tiene un costo importante. Estudiar las
e!ectronic¡ronlier. Reading, Mass, Addison-Wesley, 1993. marchas a partir de las fuentes policíacas es todavía más costo-
Sack, Robert David. "Human territoriality. A theory". Annols so y esto, entre otlos países, es el caso en Turquía. En 2001, por
primera vez en este país, los archivos policíacos de los even-
o/ tbe Assodatio1! of Ame1Ú'all Geogrophers. 1983, vol. 73,
núm 1, p. 55. tos sociales fueron abiertos a los llwestigadores gracias a los
trámites que realicé con la Dirección General de la Policía de
Sánchez, Yoani. Yoani Sanchez: 2010, "Generacion Y. El ma- Ankara. Esta situación permite interrogarnos sobre las condi-
king off", texto completo, URL: http://W\\I'\V:penultimos- ciones del proceso de captura de las fuentes policíacas, su natu-
dias.com/20 10/01/19/ generacion-y-el- making-of raleza, su contribución en el análisisde Inacción colectiva,etcétera.
/#mote-27691, última consulta 11 de septiembre de 2012. ¿Cómo podemos e},"plicarla ausencia del recurso a los ar-
----- .. Entrevista con Yoani Sanchez. "Yoaru Sanchez: chivos policíacos, así como h escasez de los trabajos enfocados
soy una blogger 'a ciegas"', Dmtsche tfl"ell/,'27 de noviem- en las movilizaciones y la inexistencl2. de investigaciones sobre
bre de1200S, texto completo, URL: www.dw-world.dcj b. "política de la calle"? Las razones de esta escasez, inherentes
dw/artide/O,,3827316,OO.html, última consulta 12 de a las condiciones de funcionamiento de la investigación cien-
septiembre de 2012. tífica en Turquía, son de dos órdenes: (1) las dificultades para
hacer entrevistas, observaciones y realizar encuestas duran-
Siméant, Johanna. Lz cOllse des sons-papiers. Presses de Sciences tes las manifestaciones, dada la naturaleza del tema y (2) los
PO,1998.
obstáculos vinculados con las posibilidades de procegar los
Unión Internacional de Telecomunicaciones. Estadísticas para datos. Son los límites principales de este cipo de investigación
consultar online, 201O,URL, http://www.itu.int/ITU-D/ sociológica. En primer lugar, la realización de entrevistas, de
iet/ sratistics/index.html, última consulta 12 de septiembre obsen~aciones y de encuestas se enfrenta con una dificultad
d,2012.
1 Doctorn pOI la Universidad de París 1-Pantheón SOIbone. Profesora de

la Universidad de Izmir.

214 215
importante: el posicionamiento problemático del im'estiga- que dejarles un ejemplar del cuestionario. Uno de los encues-
dar. r-.fiexperiencia en el terreno dio a conocer por lo menos tadores tu\'o que sufrir un trato más violento por parte dc un
tres categorlas de obstáculos: policía de ci\.il por vestir una chamarra que crocaba las que
1. Riugos df inltn.'{n¡;'iónpoliríaca duronlt la! manij'úladonu: b \'estían los militantes rcrolucionarios de los años 1970.3
observación y la::;entrevistas se roel\'cn costosas para el im'es- 2. En/mi!/oT"St fOil los militan/es. la negación de los militan-
tigador dado el temor de una interycnción policiaca durante tes a contestar las preguntas del sociólogo se explica entre
ciertas marchas. Este temor obliga alim.cstigador a adoptar una otrOSpor miedo de que se trate de un agente secreto, un con-
estrategia de observacioncs }'de im'cstigacionc.<;que sea adap- fidente, incluso un espia y no un uwestigador vcrdadero. Esta
tada en consecuencia. Necesita, entre otras cosas, opcrar una dcsconfianza por parte dc los militantes no cs infundada, )'
selección entrc las protestas en la calle que se pueden obser- con el riesgo que aumente la infiltntción policínea en la mulci-
var. Durantc mi trabajo de campo, en algunas marchas la po~ tud incrementa también la desconfianza, Se \'Uelve más '1:1sible
licia incluso impidió la agrupación mediantc la detención de en el caso de los jóvenes militantes clandescinos. Sohmente
manifest:lOtcs. En estas circunstancias, el in\"Cstigador tiene las "referencia,!'; confidenciales" proporcionadas por cono-
que tomar una dt'.cisión: asumir el riesgo y continuar obser~ cidos: me permiticron levantar este obstáculo. De b m.isma
vando durante la detención prcvcnti\'a o retirarse. A \'CCC,!';, la manero, cuando algunos de ellos aceptaron una entre\'ista, se
policía cambia de estrategia durante la marcha r su intcrven- mostraron muy desconfiados. Considcraron en particular que
ción sc hace muy probable. Asi, la políti" ..•.aleatoJi..•. 2 de man- mis pregunms eran "íntimas" cuando quise comprender su
tenimiento del orden de la policía nleh'e igualmentc inseguro perfil social: Hott prrgJf11lastan ín/tinas ... ¡lnflmo mi! (OH/arados
el posicionamiento del investigador en el terreno. Dumnte la no fonocrn 1m rup"ulos a ti/t lipo deprrgrmlas o puor de '1"t ulrmo!
acción de protesta organizada en Ankara contra el gobierno militando jllnlo! dudr hoce 0I70s!~ Estc tipo de reticencia es inclu~
nuco y la cumbre de la Organización Mundial del Comercio so compartida por \~arios im'cstigadorcs. Yo misma, quc no
(m,le) en Qatar, c19 de nú'.iembre de 2001, tuvc que despedir provengo de una carrcra sociológica, hc tenido dificultades
a los estudiantes encargados de la distribución del cuestiona- durante una im'cstigación anterior para convencermc de la
rio ni final de la marcha. Esto dio lugar en el plantón del jardín pertinencia dc este tipo de cuestionamiento: no!oy ni pniodiJ/o
de Abdi Ipek9, cuando la intervención policí"'lca,!';ehizo más ni pclidtJ, ¿por qltl hago /odtJ! ti/'U p~rl1f/a!? Por múltiples ta-
probable después del asedio de la multitud por parte de las zones, en los estudios dedicados al militantismo y a las mO\.i-
fuerzas dd orden. Es complicado además solicitar una en~ lizacioncs, el trabajo del invcstigador sc asemeja a los oficios
trc\.ista a los manifestantes que pueden ser vlctimas de una del polici.1.y del periodista, sobre todo en los p:tíses donde los
"iolencia policL\'lca.La intet\'ención policíaca puede tomar a
veces formas más discretas, principalmente cuando algunos 3 Vestir un~ chamarra tipo "p:lrkll" se ha \'ueltO 5imbólico en 1?5imbit,05
agentes se incorporan en la multitud que se manificst.'l..Así, de la iZljwerda, en particular despues del ahQ(camic:n[Ode DCfUZ Ge7.~-,
lider emblem:itico del TIlKU<Ekrcito de libcnción dl.'1pueblo de Turqwa).
los estudiantes encargados de realizar las encuestas fueron so-
muy a menudo representado con una foto del día que: lle:vabapue:STauna
metidos a interrogatorios por parte de los policías y tuvicron ch2m:um militar verde.
4 Entrevista, militante del TKP (partido comunista de Turquía, mux.ist~-

1 Véase (Uysal, 2006). leninista). 28 años, exiliado político, Paris, 3 de julio de 2003.

217
216
riesgos de movilización permanecen elevados. A pesar de que archivos policíacos son escasas; las investigaciones actuales
los periodistas tengan una legitimidad para hacer preguntas. sobre movilizaciones usan en su mayoría más fuentes perio-
esto no es totalmente el caso de los sociólogos, por lo menos dísticas que policíacas (Fillieule, 1997).
en TurquL1.. ¿Cómo podemos definir los datos recolectados coo la poli-
3. Riesgos lomadospor d int'esHgadorenfundón de la naluraltza óa? ¿Cuáles son las modalidades para archivados y conservarlos?
~ellr~btgo q"t ejem: ser acosado por la policía. forzado a espiar, Siguiendo a Olivier Fillieule (1997), llamaré estas fuentes "pasa-
Identificado en los registros policíacos, etc. forma pane de las manos de registros de la Dirección general de la policía". Es-
condiciones de un trnbajo sociológico. El recurso a los archi_ tán compuestas por los faxes mandados a la Dirección gene-
\-os policíacos implica como aceptación previa registrarse con ral. en un formato preciso. en tiempo real o inmediatamente
L1.policía. Durante mi investigación, me dí cuenta que incluso después del evento. Estas informaciones son ttansferidas a la
p~licías que nunca había visto me conocían, gracias al expe- Dirección general de la policía en directo desde todos los
diente que sus colegas habían elaborado sobre mí. Cuando pasé lugares de Turquía. y archivadas en un software en formato
la última vez a la Dirección general de la policía, un policía me Access. En la Dirección general, los policías encargados co-
dijo: Su expedim/t h!.Ut aquí, ¡lo ronservamos! di6can y tratan estos datos para su uso tanto en 10$ boletines
Finalmente, el acceso dificil a los archi\-os policíacos hace internos como durante las confcrencias de prensa semanales
de ellos "fuentes escasas", y es por eso que las im-estigaciones del subdirector de la policía. Este tipo de procedimiento.exis-
basadas en las fuentes policíacas están muy poco desarrolla- te desde 1994.
das. En algunos casos, el investigador !enuncia, después de un Las fuentes policíacas comportan "entajas e incom'enientes.
cálculo costo/beneficio que hace con respecto a la posibilidad Cuatro beneficios r tres desvcntajas pueden cnuneiarse en
de acceder a estas fuenrcs.s Este estaNto de los archivos me particular con respecto a los datos que presento. Primero, los
lleva hacia una discusión sobre lo que está en juego }'las difi- datos policíacos identific.1.olos eycntos de manera más sistemá.
cultades de acceder a los datos policíacos. tica y completa que la prensa. Segundo, hace posible el análisis
de la percepción de las manifestaciones por parte de la policía.
"FUENTES ESCASAS": ARCHIVOS POLiCiACOS
¿Cómo definen los policías las organizaciones que participan
y el objeto de la manifestación? ¿Hasta dónde podemos en-
us ~entes establecidas por los sen'¡cios de policía permane- tender el efecto de su percepción política particular con el
cen Ulexploradas. En la mayoría de los casos. el investigador análisis de estas definiciones? Tercero, estas fuentes brindan la
no puede acceder a eUas o no existen en una forma confiable. oportunidad de ubicar ciclos y episodios de manifestaciones
Sin embargo, una vez abiertas a los investigadores. constitu- independientemente de la atención medi."tica. En la medida
yen datos precisos, detallados}" est.'mdardizados, y caudalosas en que se trata de un trabajo de inteligencia, la recopilación de
fuentes de información. Dado su dificil acceso. constituyen datos por parte de los policias no es ni \'oluntaria ni arbitrari.1.:
fuentes escasas. Así, las in,'estigaciones que se respaldan en lo recopilan todo. Finalmente, el análisis de la variable "mani.
festación con incidente" proporciona fácilmente las organiza-
SUn ID\"I:stig.adorsolicitó 1 b. policíll acc~c:r alas lIrchivos..No obstante, ciones r grupos que más padecen de la ••'¡olencia policíaca)' los
cullndo se dio cuenta de los riesgos importanres que represenrnba eSlll
autorización, retiró su solicitud después de poco tiempo.
periodos donde el uso de la ••-¡olencia se vuelve estratégico y

218 219
,_O :
frecuente. Se facilita de este modo el análisis de la ,'iolencia en olicías no tienen L1Smismas competencias ni la misma ,'¡sión
las acciones de protesta, como ya lo rec<''l.lcaba
Om'ier Fillieule ~el mundo, los datos conservados en la Dirección general de
(1997) en sus trabajos.
la policía de Ankara no tienen uniformidad, como bien se
Los "pasamanos" o registros de la policía tienen también uede observar en el caso de las manifestaciones de padres
sus desventajas. En primer lugar, no obstante la presencia de
~e desaparecidos. Se notan tres designaciones de ~os organi-
un breve rel:lto del eyemo, me parece dificil hacer una historia zadores de estos actos de protesta: "los seres quendos de los
socia' de las manifestaciones caUejeras de los periodos más desaparecidos" (KnwjJ Yahnlan), "los parientes de los supues-
recientes si se omite tomar en cuenta que estos textos están tamente des:lpareci-dos" (Soz.dt KoyI/J Yak111km), "las Madres del
elaborados por policías. I~tos lúnites se e.xplican por dos ra- sábado" (Cllmnrtui An11tltn). Si la designación de "Madres del
zones: por un lado, 1:1. ebboración de este tipo de docwnentos
sábado" refleja un acercamiento bastante neutral con respe~:o
de la policía turca empieza solJ\menre a pJ\rtir de 1994. Hasta a los parientes de los desaparccidos }' una simple rcutilizaCIon
esa fecha, las bases de datos no sohuneme habí:1Orecopilado del uso mediático, h de "parientes de los supuestamente desa-
los eventos que habían sucedido, sino L1mbién informaciones parecidos" refleja un punto de vis~ ~erora~,'o que introduce
secretas (útihbara!J. Esclarecen por 10 tanto un periodo con- Ulladuda cn cuanto a estas desapariCIones. En otro caso, el de
temporáneo de UIlOSdiez año~. Por otro lado, a pesar de la las manifestaciones organizadas en ct)otra de la supresióndc: Ins
riqueza de las categorías cu:mtitativas, bs fuentes incluyen tex-
e~cuelas religiosas, los policías utilizan ~mbi.éo ,"~as designa-
tos bre,'es que impiden reconstituir en detaUe el trrmscurso de
ciones que contribuyen Jl complicnr L1~dentJficacIon~e ,',aen.
los eventos. Estos datos permiten establecer el censo cronoló. cidad que organizó la protesta: "comumdad de mezqUIta (Co0
gico completo de las m~nifestaciones que se Ue,"ana albo en r.tii Crmao/I), "los que salen de la mezquüa" (ComidO! frlwnlo?J.
un lugar determinado. Para un análisis cualitati"o en profun-
"un grupo de ciudadanos" (bir gl7I/J L'tt/~nd(}-), etcét~a~
didad, se tienen que completar con archi,"os de prensa, Hasta E.n {creer lug:u:,en la gtffrra df las n/ms entre p.o~C1asy.or-
este momento, el investigador no tiene acceso a bs obsen"'a- gotnizJ\dores de las manifestacion:s: los daros policIacos.uen o

ciones de los poliáas que asisten al e,'emo. En segundo lugar, den a aminorar el número de paruclpantes, de las detenCIones
al igual que en la reconstitución del e"c::nto por el pcriodistn, preventi,'ss, de los heridos, y a aumentnr el número de policías
en el caso de los datos policíacos se trnL'lde la reconstitución heridos. En efecto, la calle es ante todo el lugar donde la fuer-
de las manifestaciones por parte de los policías encargados de za de cJ\daparte de una manifestación se muestrll r/o un lu~~r
esta tarea. En este caso la manifestación se vuelve "la mani-
para las luchas por el poder. En la medid:\. en q~: los peno.
festación de los policías",6 pues en última instancia, la percep- dicos no publican casi nunca el número de paruclpa~tcs, .Ios
ción del policía reconstituye la manifestación. y como estos
datos policíacos constitu}'cl~ por 10 tanto. un: ~uente mcvI.t~-
ble. L1S cifras de lns detenCIones pre,'enu\'as Uenen tamblen
• Utilizo aquí esta exp~sión en el sentido de I:l. reproducción del evento
manifest~nte en los informes ~dllctados por los policías a p:utir d~ su
1 Los p:lri~nt~s d~ los desap:m:cidos s~.juntau:1ll ~ada 5~b~,doen frenle ~d
';gibncia en el lugar. En este sentido, est~ uso se distingu~ de la formu.
Liceo GlIlatasaraY. y fu~ron llamados 'CJtlft(rritJl Amttlm por esta tlIzon
lación -manifeslaci6n de papd- de Pamek Champagne, que la usa par:!
en la mal'ori., de jos medios de comunicación. .
indicar que -los rnanifesrantes marchan en definiti,"o para la prensa r para
~ En Tu;quía, bs detenciones pro,;sionales se ~e'"an a cabo •.•n las coml.
IR teb;sión- (Champagne, 1984: 28). \'éase lambien Champ:tgne (1990).
s:lrias. Sin embargo, en silU:lciones dadas, por eJemplo cuando s•.•¡uta de

220 221
mucha importancia para los policías y los manifestantes. La Cuadro 1. Historia de un proceso:
el acceso a los "pasamanos" de registros de la policla
detención es una amenaza tanto para las personas puestas bajo
custodia como para los demás manifestantes (tslraltgio dt disuo_ La obtención del acceso a las fuentes polidacas fue muy incierto. y no
sión). No obstante. esta amenaza constituye una estrategia más penSllba que pudiera conduirse exitosamente, ni siquiera estaba segura
que este tipo de documentos existiera. Durante un encuentrO, un repor-
ambigua en la polióa desde la aceleración de proceso de adhe_ tero del periódico Omthwjytl (LA RrpUbúm) llamó a un comisario de la
sión de Turquía a la Unión Europea. Cada acción represiva Dirección genenl de la poliCÍ2para saber si este tipo de fuente existb. y.
por parte de la polióa aumenta las criticas a nivel internacional de ser el caso, conocer las modalidades para acceder a ellas. Ll'lrespuesta
y frena el proceso de adhesión. Las pc.rsonas movilizadas al- fue breve: "¡Es muy fácil tener acceso a ellas! ¡Si"iene aquí mañana, se las
podemos proporcionar! ¡De este modo podremos conocerla! 1..0 único
rededor de diferentes movimientos instrumentalizan también que tiene que hacer es una carlll donde indica el periodo, las categorias,
estas cifras elevadas de detenciones para criticar la cstrntegia los lugares, etc". A pesar de suponer que el acceso no podia ser tall sencillo,
del Estado. Las cifms constituyen pruebas para mostrar la re- aceptt ir al encuentro.
presión estatal y sensibilizan a la vez la opinión pública nacio- Al di2 siguiente, me dirigi hllcill bt Dirección General de la Policía del
burio de Dikmen, en Ankan. Uegué a la sección "prensa - protocolo"
nal e internacional. Desde 2006, los policías actúan de manera
de L'\polida desputs de hube.! cruzado dos controles de segu~dad. En
más violenta cuando se aleja la posibilidad de la integrnción de el cubículo. dos policías me estaban esperando, uno de unos tremta años
Turquía a la Unión Europea, y viceversa. (PI) y el otro de unos euatent2 y cinco años (P2). Ninguno de ellos era
A pesar de estas limitaciones. los archivos de la policL.'\ el policía con el out habia hablado el día anterior. Lo llamaron }'llegó
al cabo de pocos minutos: un joven polieí2 rubio de menos de trein-
permiten ver los eventos y las \"ariables tomadas en cuenta. ta años (P3). Conversando, empelaron las preguntas par:t saber "quién
y constituyen por lo tanto un panorama bastante completo soy". cu51es mi opinión res~to de talo cu21lenu", mis "vinculas con
cuando están disponibles para el im'estigador. Son una fuente ÚJr.thNrfyrl'. etc. Poco después, aprendí que el polida se había graduado
de gran importancia, pero el proceso para tener acceso a las en 1994 en la misma facultad que yo (Facultad de Cienro Poütica de
la Universidad de Anh.r2), o sea un año antes que }'o. Los ues habían
bases de datos no es ni corto ni tampoco exento de dificulta- realizado estudios en ciencia! sociales y los polidas (PI) )' (P3) habían
des (véase cuadro 1). estudiado la maestria en Estados Unidos.
El policía (P3) me pidió mi ctdula de identidlld «((Irlt d'idtnlitt) para iniciar
con mi solicitud escrita y me explicó el proceso del trámile:
(P3): "La sección de .seguridad guarda los archn-os. Van llllevar a abo
un20in'\"esngaciÓllde segurid20dsobre USted.Es por eso que tenemos que
juntar su solicirod}" la copia de su cédulll de idcntidlld".
(AV): "Desgraciadamente, sólo tengo conmigo mi licenci2de conducir ...••.
(P3): "No la podemos aceptu ... Puede mandar la copia por fax".
la detención de un númeto imporrante de manifettantes, la policía UtiJ.i.zll De repente, el poliáa (P2) propone: "Si quiere consultar los archivos de
los estadios. El periodo legal de la detención provisional, o sea la dUI2ción la policia sobre las IJUlnifestaciones, b podemos mandar directamente al
de una persona sin que se la lle\"C:a juicio, fue disminuida a 48 hOI2s en Comisa.m.to de Policia de Anbra, ¿eh?". El policía (PI) añade: '~\ll:í.,la
octubre del 2001. La duración podú ser prolongada hasta 15 dí:l.Smáximo "descartarán" (sizi hafcalar) fácilmente (risas)... Nosotros llqWtralnjlUTlOS
en el caro de CIÍmenes colectivos. Pasó II máximo 4 días gr2ci2s 11 estas mis- de forma científica, pero ellos se encargan de las prácticas .... Allá no va
mas enmiendas del artículo 19 de la Constitución. Estas reducciones del 20encontrar la misma tolenncia que aquf".
tiempo de detención provisional fueron previstas por los gobiernos como Para descubrir mis ideas poüncas, el polida (P2) empezó después un20
medicb para reducir los lICtOSde lorrura por parte de ci~os polidas.

222 223
ch:ub sobre I~s eveutos de .p~testa en conrta de la cumbre del G8 de Julio Alrededor de las dos de la tarde fui lle\":lIdaal primer piso del edificio
de 2001 en Genova. El polioa (P3) se l:unentaba de Lafoma de m~ntener principa~ del Comisariato de Ank:an. ubiado sobre la :lvenid:a,donde
el orden por parte de la policu itali3na en particular,}' de 12policía europea solamenre había ido una vez para solicitar mi p:as:aporte.En el cubículo
en general: ."Som~s ~ejores que. ~los ... si tuviéramos que enfrentamos de Ali Bey,seis o sicle hombres me bostigaron con pregunt:as. En el escri-
con los lI.nnmUndillListll5.
los policla~ europeos "erían cómo rcsokemos toro de uno de ellos, noté un e.-:pediente con los nombres de mi propierll-
el problema [quena decir reprimir] fácilmente ... Desgraci3damente los rio y de mi compañero. "¿ Titl/t olt"/la Nnmladon tT111 fino muwnitlad?', ¿Ur.i.
polióas en Europa son respetlldos, pero nosotros no". ' rmidod dt TDtboh (lo (entendió Torbalt en lugar de Sorbonll) ¿H'!1 "na
u~ pláticas !iguieron, yel polióa (P2) añadió: "No está bien callalll.!:Is Nniw"idad all? (risas de sus colegas), "¿De qut idtt)!DJiaIt mlama NPtd al
~,ocl~ade~... 'l. Esperó algunos instantes pa:ll \'er mis te2ccione3 r continuó: 1m:tI'ul" larra? Quitro dear ... ", "1St liDIaqlltya hu oprrndidDla J>DlilittJ.","¿l\'D
A.lgun du, pueden explotar ...•.. Me quedé mas bien en silencio, pre- titllt la /JDlibilid"d de diphmonr Ji 110pfltdr ha.Tr tita tarta?', etc. Después de
finendo no intervenir en Ins plática$. Después de una horn, sali de la eSlllcharla. me di cuenta de la gran diferencia de sabe:rhacer los polióas
oficin.a prometiéndole.s mand:.1t la copia de mi cédul:t de identidad por de la Dirección General r entre los polidas de la comis:l.ru de polid:ll.
fax. Sm embargo, dude en mandarl:;¡ r tenía más bien ganas de suspender Este i.lllerroglltorio formaba parte de J:;¡ in\"C'stig3ciónde seguridad que
el proceso de solicitud lo m:ís cipidamente posible .•\ pes:l.rde estas inde- estaban llel-"andoII cabo. De tal modo que descubri cómo se realiZlluna
cisiones, graci~s a los ánimos de :;¡Igunosabog3dos }' periodistas, IlUndé investigación de segurid:td,
e.lf~, de ta1,form~ que mi solicitud lI~quirió un camcte[ oficill!. Un pe_ Al cabo de m:is de un mes. b in\'estig:lció:l de seguridad loda\"Ía no habL,
nodlst:l (11) Itlten.r~ conven~erme}' arumarme: '1íenen la obligación de terminado, r mis Uam:adasa b Dirección Gcneral de la PoEda se topa.
contestar a tu soliatud escota. no pueden mantenerse c:allados.Si dicen ban siempre con la misma respuesta: "se prosigue tod:wia con la inves-
"no", escribiré un ¡¡lÚculo en el periódico r haré public3 12ch:ui:J". 9 ugación ne seguridad, No hemos tenido respuesta de la Sección de Se-
El proceso .de espera no en un. p(,'riod~ de silencio. Tres dias despues, guridad". El \'ierne~ 24 de IIg0stO,en úhima instancia, mandé direet:amellle
el 15 de Julio de 200 1, me llamo a las dIez de 13noclle un eomisario de un fax al que era en ese entonces Ministro delln.erior, conocido por sus
la sección de seguridad de la Direccion general: "Bllmdl nDl.-hr1Ay- m accione~ a favor de b moderni,.."óón de li policia r por sus iJeas a fa\'or de
Ha1/l,m (Señorira Ar- en), J'!1rI.Tlmil~riD ... (N). ÚlllmnD dt la JtflirJ/I dr . b Unión Europct. El lunes 27 de agosto recibí una llamada de:la Oir«ción
uf,u,idad dt 1(1Dirmidlllf'wal dt la p"lirrQ. Ttndmr.oJ una mmión mañana a,lIll:J general: "Ay- tn Han"", puuft rtllirpam rtmpt';¡' J/U da:D!.H"tt tientpD(jlft tl/án
dt 1// IDlidllld, jJ<'fTInDtamDJ'1nt Itlltd lID¡rraid ti /J"iDtfD.IQ"i pniDdD '1uitrr?': IiIIDI.P(lO/IDID¡,'af11D1tt1l11ll/1i{or/lfJI.Tln
/llltd, /IDul"ba ti! Atlhml'.
Dupull d! ron/Ufar/t, 11pnui¿lIid: 'YII tXI11IIi'IltrSil txpditnft, nofi (Plt Ulftd, Al día siguiente fui a la Du'Ccción Genel1l.lde la Polici:a,pero no logré
A;•...tn Han/m, tJ Ñ 1,mir. ¡Ji:l11bii/l iV' dt l:;?1ti,. AJ •.•.tn HanN1/..' ¿Dt qui recuperar la base de datos, pues su impresor:l estaba fuera de servicio. Me
bJI71D (J Ulftd? lil Jty & Ha!t!J'. l\'D Jt prroo7tft .11'- ni Htlnlm, It f'lJ111CJ ti indiClron que no me ~bn proporcionar lo~ datos sobre un disco por.
prtJ~n.iq!tar le! da/DJ, 111lt1n/DSa o/11th, ... QUt !tn$1l1l1a huma n~'¡" Ay- tI1 que su jefe habia autorizado únicllmente h fo:ma impres:a. En señal de
Ha/ltn/'. Dutl\nte este largo proceso, ''lirias charlas COIIrespecto a la gentileza r bucna volunt:ad, el jo\~n policia fue a \'Ct II su jefe para saber
ciudad de origen se lle\":lIrianJI cabo ro ,-arias ocasiones con casi todos si 10 :autorizaoo O no. La respuesta fue "no". Sin embargo, el jefe vino a
los policí:'l~que encontré: consunrreron un medio para inicillr la charla, \'erme. De rcpente todo el mundo se lenlUtÓ, \.olteé haci:alll puerl:!.pllra
pero tamblen para tener wur idea inicial de las l>e~onas. saber qué e.~tabapasando. Uno de los policías en el cuhiculo tomó mis
Luego de un mes de: silencio sonó el teléfono en la mllñana del 1S de bolsas)" las pu~o en Wl lInnuio ni obedecer el pedido del otro: "¡quita
agosto, dia de mi regreso de Estambul. El policía '(pS) me dijo: "A,.... ti! lodas estas eos~s!" Pensé: "me \"l1.nII urestar. ya 110 '"or II poder salir
Ha/ltll1 ,imt qUt ir ro/aR.lió" dt!DJ úm/i(r1!DIMI w!!tiJarip!fJdt polido tUA;lhml de aqw~'. El jefe se dirigió hacia mí: "Ay- ti! Harum, no "ino a \"e"tnOS
J tfil7~iTll pi StiD' AIi, ~/la 'Prrlt, ron.'a rr:piad, J/I tidllll1 dt idtll/idatl', r luego para que pudiéramos conocerla!", "reproches" que remiten 11 mi primer
caigo. Justo antes de Irme :alcom:sanato me enteré de que trt'!l o cualto contacto con la sección de prensa y no la de seguridad. y luego s2.liódel
pol~cias ha~ian llega~o el día lInt:ri~r 11 mi edificio para interrogar 11 mis cubículo. Un poco mis tarde, pedí mi bolsa b:ijo el prete»to de: buscar
'''CCIflOS. B:.110sus nuradas de cunosldad, expliqué IImis t"ecinos que te. lID pllñuelo. Fmalmente, dejé el cubicu10 sin obtener los documentos.

nia que \"Crcon la irwesug:lción uni\'ersitaria que est1lba haciendo r que .\1 día siguiente \"Olviy pude por fin tenerlos. Pero esta vez no fui sola a la
no habia por qué preocuparse .

• Periodista en ú,mllllo/I, hombre, 35 años, .\nkara, dD de julio de 2001. IGen municipio de Izmir, al oeste del p2ís.

224 225
Dirección, sino con mi compañero, pues había tenido mucho miedo el Figura 1: Mapa de Turqula
clíllanterior. Me proporcionaron wnbien unn \-cn:ión de los datos en dis-
cO,aun cuando me lo habían negado el día anterior. Frases como "1101 1It,,-
l110S dr n/trf¥) OfdJUÚ Pr/ltp a rrnrptrarlDs tIa/DS dt 200'" r "qmrrmos Uf! tjtmplar
dt slllud' mostr:l.ban que iban a seguir 105pasos de mi invtstigación.lI
Poco tiempo después, un nuevo jefe con qwCfItenía un conocido comlin
fue nombndo a 1.2cabeza de la Sección. Con este nombramiento, todo fue
más fácil para mí. A pesar de ciertas oposiciones internas, me propor-
cionó todos los datoS acerca de los eventos sociales en todo el país entre
1994 r 2006. Esta fase me mostró claramente que la instirución polidaca
no es homogénea :l ni\"C1politico }.que tiene conflictos internos.

CARACTERISTICMi
~QUF: IMCER CON El.I.OS?
DE LOS DATO~ l'OLlCIACO$.
,
~ ~ o ~ __ .--J I
El estudio de los "pasamanos" se realizó en tres fases: en un pri-
mer momento, recogimos alrededor de ocho miJ datos de base Estos datos nos proporcionan la fecha, el horario, el lugar
en formato Exccl acerca de cinco metrópolis de Turquía (Anka. (depart:tmento y ciudad/distrito), el nombre del orga~ador,
ra, Di}'3rbakir, Estambul, lzmir, ivfersin) sobre un periodo de el tema, la reivindicación, la forma de acción, el número de
cuntro años (1997-2000). En un segundo momento, recibimos participantes, de arrestos, de heridos y .muertos d~l.lado de los
los datos de base sobre toda Turquía en cl periodo dcl 1 de ci\"¡leso de las fuerzas del orden. Contlenen tamblen un relato
enero 1999 al 12 de julio de 2000 en formato Aecess (5 670 de los sucesos ("'éase cuadro 2).
datos). Estos datos se diferencian de los primeros en la medida .Hasta qué punto estos datos policíacos constituyen datos
en que se componen también de un relato de las manifestacio. confiables? Tenemos que interrogarnos sobre el valor heurísti-
nes. Finalmente, pudimos recoger las acciones de protesta de co de estas fuentes policíacas que prO'\'ienen del aparato de se-
toda Turguia (\'éase figura 1) durante un periodo de siete años guridad del Estado. Tres constataciones hechas a partir d~ un
(1994.2000). Disponer de los datos en tres momentos distintos análisis preciso de los datos muestran una falta de neutralidad
condicionó su tratamiento y codificación, así como la delimi- de ellos r de la toma de posición parcial de los policías frente a di.
tación espacial y temporal del tema en distintas ocasiones. ferentes grupos. Primero, el vocabulario utilizado es importan-
te, como ya lo mencionamos anteriormente. Sin embargo, este
tipo de orientación me permite \,;slumbrar la visión del mundo
11 A la luz de esta ex-periencia, podemos not:.lr que este proceso me hizo
de los policL-ts.Segundo, en la codificación realizada por la poli-
peosnr que hl policía rorcn sigue mis hiCfl una estGtegill psicológica que
C5 c..xplícitamente represiva con los investigadores. Nunca dicen "no",
cía, podemos distinguir las manifestaciones de los estudi.\ntes
son siempre muy educados, pero obstaculizan el Cll.minodel in'-"estigador de izquierda y las de los estudiantes isla~tas. Las p:rimeras se
paCl que el renuncie por si mismo. Es 10 que sucedió con un investigador/ ubican en la rúbrica "manifestaciones estucfumcs" mlentr.l.Sque
maestro que tr:I.bajabt sobre el m:lntenimiento del orden en los conflictos
las segundas están en las manifestaciones en contra de la ~ro-
laborales. Sin embargo. esta política '\"luíatambién de~ndiendo del jefe del
Departamento de la seguridad. hibición del vclo islámico en las universidades. Se trata aqul de

226 227
una suerte de disculpa de las manifestaciones ,-inculadas con el Comentario: Nos informaron que el grupo que se reu.
"velo islámico", pues se hace una diferencia con las de los es- nió ellO de julio de 1999, entre 18hOO}'18h20, a ini,
ciatiw de "'''.51( }' de Tt.1tJ.:-I~. en frente del Consulado
tudiantes en la medida en que, en este último caso, tienen una
francés ubicado en la :\\"t:nida Istiklal. para protestar
mala fama basada en el uso de la ,-¡olencia de los años 1970,.A cOlura la Le\' de reforma sobre la seguridad social,
pesar de 'lue ocurren frecuentes incidenres en las manifesta_ promulgada por el gobierno con el fin de soiucionllr la
ciones de grupos religiosos, la represión no aparece de la misma cuestión de la jubibción y en contra del aumento de
20% de los sueldos, desfiló hasta el edificio de Kl::>K.
manera en estos dos tipos de manifestaciones, Por ejemplo, a Cuando el gnlPO liegó a 150 pllfticipantes. cien.1S pero
partir de los datos policíacos, podemos constntar que, en las son:as. infiltl'lldas en b concentración. desplegaron
acciones de protesta de los estudiantes islámicos, el arresto de manlas delll ..•• oliP }' gril:\ron la consigna "Que ';\'B la
fraternidad de los ~ueblos!".
"personas que orienran al grupo" se lle,-a a cabo duplli! de la
Autor desconocido:;- .-'¡utor conocido: ;-
manifestación y no d"ranlt la manifesración,
Anlazamiento:
Instrumentos de delito confiscados:
Cuadro 2: Ficha de Registro de los estudios sobre los eventos NOla 11 la autoridad:
sociales ¡'rorr.l'MSN. Ol AYI.AR KAyrr INCFJ.F.tffi FOII.ML') Númew de ffilltricul:\:
OManiz~ción sunrema: Türk.I!
Insf.ÍlI'ador:
Nombre del Instillador:
f7inalrnente, el uso del calificativo de "cabecilla" remite a la
Denartamcnlo del ev-enlO:f3,fI ESlambul
Ciud:\d/B:\rrio del e"enlO; Be"o"lu vez a la naruraleza de la toma de posición y a la identidad. Sin
LUllu del e'"ento: 10/07/1999 Horu (inido): 18h excepción, el nombre dcllíder del F'KK del grupo, por ejemplo,
Fecha del final del e,-enlO: 10/071999 Hora (fin:\Q: ,-:iene sistemáticamente completado con el calificati,"o de "ca-
18h 20 becilla de la' organización terrorista y separatista" (bóliinf Itror
Ob'ef.Ívo: lIam:u b atención de la oninió~ública
órgiilii ~/tbo/m).
Cu:\lidad: Ilellal Género: al ;tire libre
Además de este problema de neutralidad, como lo mencio-
Obieci,'o del e,'enro: sucesos soet:lles
Ob'eto del detalle: conferencia d~rensa aillire libre namos, la diferenciación del lenguaje utilizado, la ausencia de
Res'Jhado: con incidentes cierL'ls nriablcs para ciertos e,-entos (nombre, inician te, objeto,
Número de narticin:llltes: 150 cte. indefinidos), los relatos bre\'es 'lue no permiten siempre una
Núrnero de :arrestos: 4 comprensión completa de los eventos, etcétera contribuyen
Nillnero de heridos (ci\-iies : también a los límites de los "pasam:mos". Reconociendo que
Número de heridos (fue(7.a~ del ordel~~
"no se puede contar sin ee¡uivocarse" (Morgenstern, 1972: 27,
NlÍmero de fallecidos ki\'iles :
ciudo en Bcsson, 1992: 27), planteamos 'lue las cifras propor-
Número de fallecidos tfuenas del orden':
cionadas por i:l policía son estrntégicas y que no son siempre
las más exnctas, sobre todo con respecro al número de partici-
p~ntes, de personas arrestadas, de heridos, etcétera, Dc hecho,
se trara de una estrategia que tiene como objeti\'o minimizar el

228 229
peso nwnérico de los participantes. Con base en la idea que "la FORMJ\~ DE "E\'ENTO~ ~OCIAI.ES" VISTAS POR LOS POI.ICIAS
manifestación es antes que nada una guerra de cifras", podemos y PRhGUNTAS D£ CODllqCACIÓN DEL INVESTIG/\DOR
pensar que esta C$tratcgia no es propia de la policía turca., El
Los datos reunidos en la Dirección General de la Polióa en
análisis de los periódicos permite ,"erificarlos, pero de fotma
Ankara suman 20 741 capturas de eventos manifestantes, de
limitada a Cll.US:l. de las lógicas del traL'\miemo mediático. Los
los eu:tles 12852 al aire libre, 6 249 en un lugar cerrado y 1 639
periódicos, e incluso la prcnsa especializada, no dan cuenta de
eventos indefinidos (sin especificar el lugar) durante un periodo
todas las m:l.rchas }' dependen de las fuentes policíacas.
de siete años (\.éasc tabla 1 abajo): de encro de 1994 a diciem-
Los "pasamanos" de la policía plantean también otro pro-
bre: de 2000. En este corpus, descarté las manifestaciones en
blema: la variable de "sin/con incidentes" no proporciona
lugares ccrrados, a pesar de que este tipo de manifestaciones
siempre clementos fiables que permiten poner en evidencia las
mcrece L'\mbién un análisis serio aún cuando no llaman tanto
manifestaciones donde aparece la violencia. Las manifestacio.
la atención de los Utvestigndores. En la medida en que la.acción
nes categorizadas "sin incidente" no remiten necesariamente a
de protesta se define como la ocupación de un lugar abicrto,
la no intervención de las fuerzas policíacas, r por 10 t'lnfO sólo
público o pri\"ado, }' que me enfoco en las acciones de protesta
se pueden contar las manifestaciones donde intervino la policía
en la calle, descarté las ocupacioncs de lugares cerrados.
alIcer los rcl:ttoS de lo sucedido. La presencia de dos criterios,
de arresto }' de prosecución judicial, señala un evento de pro-
tCSto,como evento "con incidente". La ausencia de arresto y de Tabla 1. Repartición de los eventos sociales por ailO (antes dclanálisis)

, prosecución basta para calificar un evento de "sin incidente", Año


_\1rore En un lugar
Sin especiñcar Total
aún cuando los policías intervinieron para dispersar al grupo de libre cerrado
1994 876 323 510 1709
manifestantes. Así, tomar en cuenta únicamente esta variable
1995 1251 612 648 2511
no permite indicar con exactitud en cuántas manifestaciones 2142
1996 1354 G03 185
intcn"icnc la policía y, de ser el caso, si hubo uso de la violencia. 92 3287
1997 2373 '22
A pesar de estos inconvenientes, los pas~manos de la po" 1998 2493 881 72 3446
licía nos permiten disponer de variables más completas que 1999 2126 1480 103 3709
las fuentes periodísticas. Permiten conocer la frecuencia del uso 200{) 2380 1528 29 3937
de diferentes formas de acción, cuando los periódicos no pueden Total 12853 6249 1639 20741
cubrir todos los eventos manifestantes que ocurren en un pe- Fuente: Elabo~ción de la autor;1.a p:lrtir de los 2tchivos polici.1co~.
riodo dado. De tal modo que constituyen datos más sistemáti-
cos y estandardizados. Nuestras codificaciones }' análisis tienen En esta perspectiva, tomamos en cuenta cada acción de
como objeti\"o conservar lo más posible las categorías de L'\ protesta caracterizada por la participación de varias personas y
policía, lo que nos permite realizar también un análisis de las excluimos las manifestaciones indi\-iduales (49 casos en lugares
aproximaciones policiacas}' de su formación. cerrados)' al aire libre). Luc Boltanski (1990: 255) considera
que "la diferencia entre la acción individual y la acción colectiva

230 231
,
constituye una de las oposiciones fundamentales sobre la cual Fue encnrcdada después de su juicio por el tribunal }' tr:lInsferida el
se construyen. muchas '-eces implícitamente r... J.
b. sociología 27 de abril de 1994". (Arclm'os 1994 de la Dirección General de la
y la historia social de los modos de protestas. Estas disciplinas Policia. Halar, 27.04.1994).
reconocen sólo como objeto lC'gttimo las rei"indicaciones vincu- "Nos informaron que. el 18 de feb~ro de 1999, en la cárcd, un preso,
ladas con un movimiento social y rechazan fuera de su uni,'ccso miembro del rKK, intentó inmobne por fuego para protestar contra
el :trttSIO de Abdulb.h ÚC21:11\".(ArcllÍ"os 1?SI9de b Dirección Ce-
de competencia ... y de 1:1. anormalidad, bs ,-iolencias físicas o
neOl] de la Policí", Erzurom, 18.02.1999)
simbólicns, las manifestaciones de rebeldía o las quejas don-
"Nos informaron que. el 3 de nbril de 2000. entre 12h15 y 121125.la
de los autores actúan solos y sin que se pueda relacionar su
persona apodada Kt7.11 Deni ro2n}" El Rojo] r llamada D:~nie1hom.
acción con una serie que presenta caracteres repetitivos, ni tam- bendit (Daniel Cohn-Bendith] Ikvó a C:lba unll confe«nOll de pren.
poco vincularlas con regularidades económicas". Aquí, es pre- sa en ingle.s después de .su,;sita a urJa Zana en 1:1d..red de Uhu;:IR-
ciso indicar que no se trata de un recha7.9, sino que por razones lar r que el grupo se dispersó' sin incidentes" (.\rOO,'os 2000 de la
Dirección Cenernl de la Policía •.\nkara, 3.04.2000).
metodológicas romo en cuenta únicamente acciones colectivas.
Asimismo, James M. Jasper propone incluir las acciones indi- Los archi\-os están también compuestos por bases de datos con
.••.
-idualcs en el corpus inycstigado. Según él, excluir bs manifes- carnctcr de información preventiva secreta. Las expresiones
taciones indiyiduales del corpus llevn a descuidar el impncto como "nos informaron que, a tal fecha, un mitin será organi-
de ésas sobre las manifestaciones colectivas. Pone el énfasis zado pur ... " se ubican en este marco. Podemos notar ~nton-
sobre el objetivo r la reivindicación comunes, y considera que ces que, al archivar, los policL-ts no hnccn la. diferenc~a .entre
si se cumple esta condición, las acciones de protesta individual ",,'entos llevados a cabo" r "e,-entos - fuertes o debiJes -
pueden formar parte de la acción cólcctiva de protesta. Sin probables". Este acercamiento de la policía nos hace suponcr
embargo, por definición, "actuar juntos" es una condición crucial que los policías enc.'Ugados de los "eventos sociales" conside-
de la acción co1ccti.••.
a Gaspcr, 2002: 29-30). Aun cuando el objeto .rnn cada "C\.enro" como un delito/crimen probable.
de la lucha es idéntico, no se tratará de una acción colcctn-a
Nos informaron que el prc~idenre general del Partido del poder so-
si no se lucha con una estrategia común. A pesar de ello, bs ci:l.liSUI[$IP, lfoukisr:l.]. Ardemir Güler r alrededor de 240 persomu
investigaciones actuales basadas en esta distinción difieren en miembros del p:mido "inieron ala Estaci,in fEstambulJ}' de 1I1!Ji par.
cuanto al número de agentes mO"ilizados que permiten definir tieron a Ankllfll en el E:cpress anaroliano, el 25 de marzo 1995. lilas
una acción como acción colc:ctin. Charles Tillr (1978: 248) 22:00 horas. por un::l razon desconocida". (Archivos policíacos de
1995. Estambul).
menciona la concentración de cincuenta o más personas para
considerarlo como un ,,'ento violento colectivo. Sidney Tarrow "136 personas miembros del sindicato Tek Gld3-I~rse~tor nlimenti-
cio] b:'I5adoCR.Rize Inorte, al borde del ;\hu Negro) sub,ero? II bo~~
(1989: 359) define el e'-ento de protesta como agrupación de de dos autobuses perteneciendo a la compañi2 ... [placa ffilllcralog¡-
treinta o más personas, y Oli"jer Fillicule (1997: 42) no esta- ca] r... (placa mineralógica]': Pll:3 parricipar en el mitin de prolcStllll1
blece un umbral mínimo. :l.irelibre en conlrn del "proyecro de ley de jubil:tcióll"lIe\''lIdo a c.ah()
Ejemplos de protestas individuales en lugares públicos el 30 de abril de .1995 en bmir". (."rchivos policíacos de '1995, Rize).
cerrados y abiertos:
Una persona fue detenida con 123 ,'Ol:1n1cs finnados por el TOKf'
cuando cscribía en las pattdes las consignas "no 11 la cducación reaccio. 1: Los nombtts de las compañills r los d:uos de las placas fueron omitidos
n"na" y "educación democcitica sin c.xamen y sin gastos de admisión.
por ¡.", ::lutOfa.

232 233
"Recibimos informaciones acerca del grupo que fue a Izmir para par- de edificios, se trata de una clase de mitin al aire libre donde los
ticlpar en el mitin al aire libre organizado por la 3' delegación regional partidos políticos escenifican su presencia. Este tipo de foc-
de TL'RK-¡~ [Confederación de los sindicatos obreros]. Estas informa- mas de acción manifestante no tiene un carácter reivindicativo
ciones indican que no vue1Vf'nfa casa] para unirse a las activ.idades del 1
de mayo". (30 de abril de 1995, /I..luya, .-\rchivos policíacos de 1995). y aún menos de protesta. L:ls protestas de teatrales también se
toman en cuenta en los archivf)s. Asimismo, los bailes folkló-
Los archivos mencionan también los eventos manifes- ricos llamados "halar", donde se baila en señal de protesta,
tantes que no tienen un carácter reivindicativo o los que no forman parte de los archivos (véase figura 2).
expresan una opinión política. En estos eventos manifestaq .••.
tes se ubican por ejemplo en un accidente de tránsito (acci~'
Figura 2 : Halay durante las huelgas de Papbahs:ej Estambul.
dente de políticos durante la campaña electoral), una fiesta
de circuncisión (organizada por una asociación o un partido
politico), conciertos (por ejemplo el concierto de Tarkan),1.1
concursos folk.lóúcos, fiestas deportivas y festivales no rei-
vind.iC:lti\~os.Aliado de los c,.cntos organizados por partidos
políticos o asociaciones, los conciertos)' nestas organizados
por las organizaciones culturales que no tienen explícitamente
Ul1:lreivindicación ni una causa forman parte del corpus y son
vistas como un ~eperto.rio de acción de los ciudadanos. J. \Y.!
Duyvendak (1994) excluye también de su corpus este tipo de
manifestaciones culturales en la medida en que los objetivos
que tienen están dirigidos hacia el exterior de la organización.
Su definición de los m.ovimientos sociales (1994: 50~51) sólo
incluye "los movimientos que presentan cierto grado de aper-
tura hacia el exterior", o sea con una dimensión interactivn.
Aún cuando los conciertos y las fiestas organizadas en un lugar Segundo, los policias clasifican ciertas formas de acción de
abierto para alertar a la opinión pública sobre un tetrul parti- protesta que se lleyan a cabo en salones y lugares cerrados. Las
cular se dirigen hacia el interior de la organización, tiencn su huelgas de hambre (ar1tk grelJ!) son un ejemplo de ello. Estas
lugar en el corpus _delanálisis por tener un carácter de protesta. formas de protesta, muchas veces vinculadas con las formas
Algunas formas de acción colectiva, frecuentes en Turquía, de acción específicas de los presos,14 son también usadas con
llaman la atención de lapolicía. Primero, las inauguraciones de edi-
ficios (aplt¡ Idrem) por hombres políticos, las fiestas partidarias, los \.l Las huelgas de hambre en las cárceles 0, para retomar a Johanna Siméant
(1993: 316), la "violencia contra sí nuSIUO"fueron cbsificadas como forma
conciertos políticos, las agrupaciones festivas aparecen como de acción de prote~ta. Este tipo de huelga de hambre tiene (:aracteristicas
formas de acción manifestante. En el caso de las inauguraciones distintas con respecto a las que se llevan a caho frente a un público o a los
medios de comunicación, en la medida en que la comunicación con el exterior
I y la circulacIón de las informaCIOnes se hacen de otr3 forma. Durante los años
1990, las huelgas de hambre en las cárceles se transformaron en "ayunos

J
n Cantante turco (pop).

234 235
frecuencia por los sindicalistas. Recurren a veces a esta forma sí, no fueron incluidas en la definición del terreno, a pesar de
de acción en los espacios públicos abiertos con el propósito de conservar un lugar en el archivo de la im'estigación.
Damar más la atención del público. Así. el 18 de diciembre de Otras categorías de acciones consignadas cn los archj..-os
1994, los dirigentes de los sindicatos de los sectores de la salud policíacos plantean t:\mbién problemas en la codificación por
(SagM!.-Srn) y de la alimentación (Cldl1-Sm) empezaron una huel- parte del investigador: la rcpar~ción de volantes y el hecho de
ga de hambre en frente del edificio del sindicalo del tramporte pegar carteles. ¿Podemos conSIderar, en el contexto turco, <J..ue
(RTS. Birltfik Tl1flm",711kSrndihm), en Izmir, para protestar contra se tratan de formas de :'!cción de protesta? Estas dos categonas
las medidas económicas tomadas por el gobierno.1s de acciones tienen como objetivo informar al público sobre una
En la misma perspectiva, los boicots (b(JJ'ko~M consignados cucstión social o política, o rambién sobre la existencia de una
en los archi,'os policíacos tienen también un estatuto un poco organización, a tra,.és de documcntos escritos. En este aspecto,
problemático para los investigadores por la calificación abier- no pucden formar parte del conjunto de las formas de :\cción
ta/cerrada de este tipo de acción de protest:'!. EJ boicot es una de protesta, ni de I:\s formas de acciones colectivas por una
forma de protesta que se caracteriza por la negación de la com. razón sencilL-t: la repartición de ,'olantes o el hecho de pegar
pra o del uso de un bien o servicio. En un sentido más amplio, carteles se realizan por una o dos personas. No obstante, el e;.::l-
el boicot hace referencia a la ruptura de toda forma de relación men atento de este tipo de :lcciones nos muestra que en cicrtos
con una persona, una organización o un E.c;tado (Mellan casos se pueden tr.tnsformar en formas de acciones de p~otes[a
r Sémelin, 1994: 60). No necesita por consiguiente una agrupa. colecunl.s. Es en particular el caso con la repartición de "olan.
ción colectiva. Sin embargo, los boicots de las clases por parte tes, por ejemplo cuando se lie,'a a cabo por un grupo en un
de los estudiantes y los de las comidas por parte de los trabaja. lugar muy transitado para protestar contra una política .. P:ro
dores, por ejemplo, llevan a una agrupación de las personas que aún as~ la repartición tiene antes que nada como obJetl\'o
participan en el boicot. En estas situaciones, el boicot se expre- informar a los ciudadanos y mO"ilizar1os a más largo pla.zo.
sa en una agrupación estática. El paro laboral (i¡ IJlrahna) o el L:\ repartición de "olames por p:\rtc de militantes y diputados
freno laboral (i¡i)'al'O¡lalma), la presencia pasi\""a en el trabajo en la Plaza de Ktzl1ay para protestar conw\ las políticas de la
v'OII¡madan b(kl(mr) }' la consulta médica colecti,'a (lopllll';::jIQ'( coalición del Refah-Yol (1\.1' r OYl') se ubica en esta categoría.
(Ik.ma) form:ln también parte de la codificación policíaC!.. En la En ciertos casoS, los ,'olantes son reemplazados por obje[Qs,
misma lógica que el boicot, analizamos este upo de forma de como por ejemplo los pms. De esta form:\, los distribuidores
acción cu.'mdo dan paso a una agrupación. Así, las huelgas, en de pins muestran su fidelidad hacia ciertos principios ~os de
At:\türk en el ejemplo del CIIT'). AqLÚ, solamente este opo de
de muerte" (iIJi," tJf7Im), o sea una huelga de hambre ilimitadll..En Turquia, distribuciones colecti,'as fue considerado como accióa colec-
encontramos dos CSlSOS al final del siglo xx y principios del siglo XXI.Los
tiva. De tal forma que la repartición de yol:\ntcs de una o dos
"ayunos de muerte" del año 1996 llamllron la atención de la opinión publica
r t\I\"ieron un "éxito" rcl:\tÍ\"O.mientr.l5 los del año 2000, con más de cien personas buscando dar información, al igual que el hecho de
"ictimas, terminaron con un £mClISO de:!lado de los inicianles y lUla\'Íctona pegar carteles fueron descarttldos de la ba~e de da[os elabora-
pu-a el gobierno. da para el análisis de la acción colecti,'a de protesta ..
l.
lS .-\rchi\"Os t 994 de la Direcci6n Genenl de la Policia.
El término ''bo)'kor'' se usó por primern vez en el periodo del Imperio
G'omana dur:mtes los boicots llamados "boicOIS Ofomanos de: 1905". Para
No tomamos tampoco en cuenta los e,'entos marufestantes
organizados por el Estado como las fiestas de b fundación de 1:\
un an6.lisis de estos boicot!, \'~ase \: Dogan C;etinkaya (2004).

236 237
República (29 de octubre), las fiestas de la Victoria (30 de agos~ Tabla 2. Codificación de los datos de base
to) y las fiestas del23 de abril (Fiestas de los Niños) que forman C,trgorh
D.
o. Fillirulc
j.\V
A. Uysal
'1'aruk(>w,ky Duyvco,.lJk
parte de los archivos policíacos sobre "c\"entos sociales". Dos
3 389 daw5
razones explican esta elección. Por un lado, los e<,rentos de pro- Volumcn del 15000 datos dt" 4500 dato, dc
dLw~e ~ob[e
11 909 d~tr), de
corpus bJse ~ob¡c 50 arlO, bJ.'~~obfe10:liios bl,C ~ubfe7 años
testa se diferencian por ser extetiorcs a las actividades orques- 15 u[in,
tadas por el Estado. Por otro lado, estos eventos constituyen inuul'UrJciullCS No No
des@es anuales vinculados con el tiempo cíclico de la historia Procesiones No
Funcmlt,sde
política del país. Su dimensión ritual explica que los Ignoremos No Sí
hombres conocidos
del corpus. No obstante, no significa que toda manifestación ymilim"tes ,
ritual no pueda ser el soporte de acciones de protesta. Ciertas Desfile, vinculados Sí, "i no
con el tiempo No' provienen dd
conmemoraciones, como las del 1 de mayo o del 1 de septiem- Est:ldo
cíclico
bre (Día de la Paz) se transforman en circunstancias dadas en Huel ~.l, n, No }..;(>
acción colectiva de protesta. De forma similar, en la medida Dt'lt-pciune, No Sí
en que en Turquía los funerales de militantes r personalidades t\'D (depú,ito
reconocidas víctimas de un asesinato político se transforman Peticiom:s No Sí culrctivo de
. peticiones sD
muy a menudo en acciones de protesta, las incluimos en el cor-
Mítine$ No Si (il aire libn:,)
pus (Uysa!,2006).
La policía registra también los nútines al aire" libre de los Presencia en un
juicio paro npoy:u No No No
partidos políticos durante las campañas electorales en el mar- ni inculpado
co de los "eventos sociales". Estos mítines no forman parte ¡'Iuelga, ue Sí No
No
del corpus analizado, excepto cuando fueron organizados con Conmemoraciones
fines reivindicativos o de protesta. El hecho de asistir a un juicio no organíLadas por No Sí Sí
para apoyar al inculpado es también.rccogido en la base de datos b~ autofÍdadc;

de la policía. Podemos considerar que se trata de un evento en Golpc$, ataques, Sí Sí


Si
pelra~
un lugar cerrado. En cambio, la.s conferencias de prensa, las ac- I Atenmdos, Sí Sí
ciones de protesta y las agrupaciones durante un juicio forman , sabotaic,
parte del análisis de la acción de protesta en la calle. Finalmente, Fl("sra" conciertos No No

podemos mencionar que los modos de acción violemos como Fuente: ElaboIación de b :tutOIa ? p?rtir de los libros de estos tIes autores
los lanzamientos de bombas, cócteles molotov, roturas de cris- (Duyvendak, 1994, Tartakowsky, 1997: Fillieule, 1997).
tales, incendios, destrucción de velúculos y atentados forman
Se pueden multiplicar los ejemplos de formas de acción
parte del corpus (véase en síntesis la tabla 2).
tomadas en cuenta en el caso de los archivos policíacos de even-
tos sociales. A partir de estas formas de acción de las cuales

238 239
hablamos arriba, podemos primero constatar que los policías
'1ue juegan un papel en la elaboración de los archi,.os no tienen Bibliografía
conciencia de lo que es una acción colecon o un c,.ento social.
Ni siquiera respetan la definición del evento social hecha por la
misma policía, donde el c'-ento social cs "el conjunro de las mar-
chas, de reuniones en saloncs O al aire libre organizadas por los
sindicatos, los partidos políticos, los estudiantes, las personas
morales por los individuos conforme a los términos de la ley
dc manifestaciones}" rcuniones, r por otra parte de las actas de
las Confederaciones de sindic.1toshechas con base en la ley sobre
la huelga r e1lock-out".I:' Además, si consideramos el hecho de
que cada forma de acción incluye formas múlciples de acción, Besson, Jean-Louis (coord.). LI Cill du ehiffru olll'illHnqn da
los policias registran las formas más ,-isibles o las que les parecen sla/iJliqllfS. París, .t\urrement, 1992.
las más visibles. Por ejemplo, una agrupación donde los manifes- Boltanski, Luc. L'omollNIIn jlls/kr ('()mmrrompi/rnm. París, Mé-
L.1ntesgritan consignas puede de ,repente ubicarse en el archivo tailié, 1990.
como "gritnr consigna" }'no como "ngrupación". De la mi:;ma
form:\, duranre una marcha, cuando los parcicipnntes rompen Cetinkaya,Y.Dogan.190S OJ'll1anb B'!J'kolll. Bir TopllfHuolH'lrrMlil1
los cristales de una tienda, este "c,-enw" se considera muchns Anali::;..i. Ank.'lra, l1eci~imYarinL:m,2004.
vcces como roturas de cristales y no dentro de las marchas. El Champagne, Patrick. "La manifesmboll conune acuon symbo-
itl\"cstigador corre así el riesgo de '.erse sorprendido por el ,-o- lique". En Favre, Pierre (coord.). Lo Manifúlalion. París,
cabulario utilizado en los archi,'os de las fucrzas de seguridad. Presses de la I'N:,I', 1990, pp. 329.356.
A pesar de existir una interacción entre bs diferentes partes
de una manifestación en el terreno, el vocahulario usado por -----.1984 "La manifest:uion. U. production de I'é,.éne-
b policia, los manifcsmntes r los medios tiene diferencias " bs ment politiquc". .r1cla dr lo rrrbm'br rn sGrnm sOGala.Junio,
fuentcs de una investigación contribuye-n a dar forma al "~ca- 1984, núm. 52-53, pp. 19-41.
bulario usado r al señnlamiento de las formas de acción. DUY'.endak,Jan \Villem. Lr poid! (/11poliliqm Lu nOIl1'l'PII ••••••mOIl.
Los archi,.os policíacosconstiruren entonces una fuente ine';- ' (1/ Fmnrr. París L'HarmatL.1n, 1994.
l'rJntnl! iodt1I1..••.
rabIepara los investigadores,pero el proceso para tener un acceso a
ellos puede ser mu}'costoso. Se tiene además que tener cierta pru- Jasper, James l••.l. Ah/oki pro/alo mnali: loplllm.m/lmrrbtlm{r hil.
dcnci.l\en el análisis para no dejarse contaminar por esta forma de lúr. bIJ'OgmJi1'r)'f1rt1/iá/ik. EsL.'lmbul,Arrinti, 2002.
hacer política. No podemos estar ni con ellos,ni sin ellos... Mellon, Christian y Jacques Sémclin. Ltl NOIHiolmrr. París, Pres-
ses Uni\'crsitaires de f'rance, 1994, (col. "Que !>a.is-je?").
Rucht Dieter \' Thomas Ohlemacher. :'Protest Event Data:
'Collectio'n, Uses :lnd Perspccti..•.
es", en Diani, Mario y
11Emniyet Gene] Müdürtiigü, Poli¡ D(lliJ; (Dirccuoll G¿nénle de la police, Ron Eyerman (coords.). j'llI(!ying Col/u/il'r Adion. Lon-
Re\'Ue de la Pouce), 1995, p. 53. dres, Snge Publications, 1992, pp. 76-106.

240 241
Siméant,)ohanna (1993)''Violencc d'un répertoice:les sans.papiers CAPiTULO 6
en grcve de la fairo". En Braud, Philippe (coard.). Lz
tlioltna poli/i9m dons lu dimocraliu turopltnnu o«idtnlalu,
París, L'Harmattan, 1993, (col. "Cultures & Conflits"), La representación de la protesta en
pp. 315.338. los Mass Media'
TarrO\v,Sydney. Dtmorraey and Dirordtr: Prolul and l'oh'lirs in Ilab, Por Nicolasa López Saavedra'
1965.1975. Oxford, C1arendon Press,1989.
Tartakowsky,Danielle. Lu manijrslalionsdt t7/an trona, 1918.1968.
París, Publications de la Sorbonne, 1997,
Tilly, Charles. Prom Mobilizalion lo Rtl'Olulion, Reading, Addison. lNl'RODUCC1ÓN
Wcsley Publishing Comp.ny. 1978.
L..\ ciudadacúa ha desarrollado, como una forma de expresión,
UysaJ,Ant'O, "1iaintien de I'ordre et répression policiere en Tur- la protesta y entre su repertorio utiliza la marcha callejera parn
quie", en Fillit:ule,Olivier r Donatella della Porta (coords.). exponer inconformidad, descontento, rechazo, desacuerdo a
Po/i« tI mt11lijrslanlJ.Mainlitn dt l'omrt tI gulioll dti coliflils,Pa- las acciones y políticas del Estado. También, exige atcnciÓ!la de-
ns, Presses de Sciences Po, 2006, pp. 257-278. mandas sociales, o bien a rei••..¡ndicar las conductas realizadas .
"
en movimientos sociales históricos. En las últimas décadas,
las marchas callejeras han co''l.rn.cterizadoa las sociedades mo-
dernas, donde los gobiernos son evidenciados por la din:imica
que imprimen al desarrollo de la democracia, al ejercicio de los
derechos humanos y a la cultura política. En México, particu.
larmenre en la capital del país, la ciudadanía ocupa las 'calles y
avenidas principales para hacer ffi<1nifiestasalgunas de sus de.
mandas sociales.
Si bien, la ciudadanía sale a las calles para ser escuchada
por las autoridades im"otucradas, la marcha pucde considerarse
como un medio de acción colectiva que il;lforma el porqué de la

1 Este capítulo se inscribe en el Proyecto de ]n"e~tigación N° 968 LH ]'IJ.


Ji/luiuu dt portidpodón (jlldaiana y KU mtdiol (ú ((Jmlllli(adÓII tn la ((J/utnm.iól/j
¿prririón b la fUlJllra políliM tn tI upodlJ p:ibli~. División de Ciencias Sociales
)' Humanidades,l'AM Azcapoulllco
: Profe$Or::¡.in\"estigadol'lllmiembro ddAr~ de Teod., y Análisis de la.Polí-
tica, Departllmenlo de Sociologill, Universidad Autónoma Metropolitana,
. ...,.......-'
unidad AZCllpotzalco, qudad de Mé.'tico.

242 243
este escritOes desde la perspectiva de la transdisciplinariedad, es
misma. La maroría de las veces har cobertura de los MOJI nudin
comerciales, pero sólo tnl.Osmite~ fragmentos de los sucesos. decir, se hace uso integral de diversos métodos utilizados por
La representación de la protesta que adopta la forma de marcha lasdisciplinas socialescomo, c1jionmr, laobservación, laetnografia,
callcjcr:t,con toda la parafernalia que le es característica, es hecha entrevistas focalizadas, investigación documental. Es un en foque
noticia, imagen y forma que se ha decidido difundir acorde innovador porque se utiliza la triangulación metodológica pero
con el formato editorial que se determina en los entretclones de tnmbién una trianguhción de investigadores; preciso, el equi-
los ~:dios de comunicación. Es decir, la prensa escrita, radio}' te- po del })rorecto: Procesos y Actores de la Participación Po.
1~'"ISI0npresentan aquellos aspectos de la protesta. que se con- lítica en América Latina (palapa)~ estuvo conformado por an.
SIderan sobresalientes para ser emitidos. En este sentido, consi- tropólogos, sociólogos, arquitectos, especialistas en ciencias de
deramos importante explorar las formas en las que se trnnsmite la comunicación, politólogos, artistas ••-isualesy por un nutrido
la protesta a través de los diferentes medios de comunicación. grupo de estudiantes de sociología, ciencias de la comuniatción,
Considerando que estos últimos tienen ~omo objetivo difundir ace¡uitectos y ciencia política. Este equipo, volcó sus experien-
o distribuir la información a una audiencia heterogénea. cias enriquecidas en el trabajo de campo por la observa-ción de
En este sentido, formulamos una :,erie de interrogantes la protesta y, desde sus perspectivas disciplinares, se construye.
que nos guianín en el análisis de la protesta en los medios de ron discusiones metodológicas sustanciales que contribuyeron,
comunicación, ¿qué motiva a las personas a pronunciarse en la entre otras cosas, a la formación de un banco de datos.
calle, qué quieren comunicar y a quién?, es decir, la protesta Este equipo de investigación ha obsenoado diversas protes-
misma ¿qué anunci:.?, ¿qué relevancia tiene analizar la repre- tas en la Ciudad de 1\'léxico,como la del 2 de octubre de 2008
s.enración de la protesta en los medios de comunicación?, ¿qué que conmemoraba el 40 ani,'ersario del movimiento estudiantil
upo de información difunden los medios de comunicación?, de 1968; la marcha del 23 de noviembre de 2008, encabezada
¿por qué a b prensa escrita, radio y televisión les interesan pre- por Andrés Manuel López Obrador (""MI.O), "En defensa de la
sentar de forma escrita, verbal y/o ,-isual la protesta?, ..:qué ecanonúa popular, el petróleo y soberanía nacional"; la marcha
agencias noticio~as se encargan de la emisión de la info;ma- de los sindic.:ltos del 1 y 3 de junio de 2009 y la XXXII Mar-
ción y por qué?
cha del Orgullo Lésbico Gay Bisexual, Trn,"esti, Transe:rual,
. Para el an~lisis propuesto, se plantea estudiar las parcicula- Transgénico e Intersexual (I.GlflTIl). Para fines de este escoto
ndades de la protesra en b apropiación del espacio público de
hacemos referencia, en algún momento, a alguna de ellas para
la ciudad donde se observó que las conductas de los manifes-
explicar la representación de la protesta en los medios de ca-
tantes en el comienzo, trayecto y término de la marcha hacen
un recorrido por las sendas y nodos representativos de la Ciu. munialción.
dad de ~:léxico.El Otro aspccro a explicar, es el relacionado con
los Mns.r nltditr. cómo se ,.e la protesta o marcha callejera en la ~ El Proyecto eSNvo auspici:ado por la Agencia Nacion,.! de lnvcstigaci6n
(.••.
NR.France) y el Consejo Nacional de Ciencia }' Tecnologí:.l (ConaC)'I).
prensa, radio r televisión; considerando que las agencias noti. Para el desarrollo de dicho proyecto se realizaron v:uios talleres de etmr
ciosas y los periodistas de cada uno de estos medios de comu- grafía urbana r culm", politic:a, lanto internacionales como n:lcionales, lo
nicación utilizan formatos de emisión diferenciados. que :.rud6 a la cre:ación de un banco de datos vasto panl reflerionar sobre
En México, el estudio de la protesta en los medios de co- la metodología aplicada}" la inform:lción recabada en el monitoreo de
••-arias profeStas.
municación ha sido poco tratada. El enfoque que se presenta en
245
244
LA PROTE~TA EN EL ESI',.\CIO PÚBl.ICO DE l. •.••CIUDAD el conccpto de repcrtorio ubica a la cultura en el cenUo de las
formas de acción colectn'a al centrarse en los hábitos de lucha
Investigar la protesta ba sido uno de los temas de interés para las adoptados por los distintos actores r en las formas en qu~ se
ciencias soci:tles; se han elaborado análisis sociológicos, antro- expresa la acción colectiva como resultado de expcctaovas
pológicos, etnográficos. políticos, entre Otros. Asimismo, la cua. compartidas e improvisadas" (l'Janzano, su~ra}'ado ,del autor).
lifiClción y cuantificación de la protesta ha sido de gran utilidad Como yalo había mencionado en ou~ arocul~ (López,20~ O:
para explicar las particularidades de las expresiones sociales en 431), una manifestación es el dcsplazanuento ~SlCOque realiza
el espacio público de las ciudades. El uso de diversos métodos una colecti\'idad entre dos puntos en el espaao, con un~ ruta
o uso mi"to de métodos, llamado t.'lmbién triangulación me. marcada)' descansos o paradas de aliento o reagrupaml~ntO;
todológica, ha contribuido a ampliar las explicaciones sobre divulga descontento, antagonismo, rec~azo contra. las aCCIones
las características de b protesta.
despóticas de sujetos sociales, institu~one~, autondades o g~-
Entre las definiciones de la protesta social está aquella que bierno. Los integrantes de este colecttvo ~ene~ un ~n espeCI-
la c.xplicacomo «una forma de acción colectiva de carácter con- fico hacerse escuchar a t!a\,és de 105 medios dtspombles }'ha-
tencioso e intencional que adquiere .•.. isibilidad pública y que cer ~so del derecho a la libre expresión y al libre tránsito como
se orienta al sostenimiento de demandas, centralmente, frente al ciudadanos en un territorio que los denne como miembros de
Estado. Esta línea plantea 12 rele-'":lnciadel concepto de protesta
uoacomu. fU.dadpolio.ca En ese mismo texto señalo que la marcha..
social para describir y conceptuar la mo'Vilizacióncontemporá- o protesta también expresa lazos de solid~dad, de Coh~sl~n y
nea frente a la noción de mo .•.. imiento soci.1.b)(Manzano). En de pertenencia a un grupo definido, cuyos Jntere~es}' obJeu\.os
torno a los mO,\,!mientos sociales, Sidney Tarrow (2009: 26, 00 compartidos. Las expresiones de los marchistas muestran
subrayado del autor) menciona que son duajios irJltdiV()splan- ~gen.io para estructurar pautas de conducta ~esd~. el inicio,
leafÚJspor prrsonas qJlr trJmporlm objrlitJ()stol/mnu y solidaridad en trayecto r final de recorrido; formas de comurucaC1o~, donde
lino interamón man/mida ton las ¡Iilti, lo! oponrntu y las IJII/otidadu. el cuerpo amorfo quc forman los grupos em'Ueh'c la Ultersub-
Asimismo, "los analistas de los mo.•.. imientos sociales los con- jetividad e imaginario de los asistcntes r de los obser:'ado~es,
sideran más como la expresión de las actitudes, los intereses o y, también las :\cciones desarrolladas por los actores unplica-
las condiciones sociales del momento" (filly, 2010: 30).
dos otrora. .
Qlto de los enfoques que defincn a la protesta o manifesta. En la ciudad 105 manifestantes se desplazan en espaaos es.
ción se sustenta en explicar las tácticas quc des:\t[ollan los ma. trntégicos para h~cer visible las dimensione$ de la moviliz:lc~ónr
nifestantes donde la experiencia adquirida por práctica.c;.regula- sus demandas, uno de los objetivos es lIcgm'frente a las edifica-
res de participación le habilitan para orient.1r comportamientos ciones que albergan las instituciones r~sp<?ns~blesde resolver s,us
acordes con el desarrollo de la movilización. Estamos hablando solicirudes. Asimismo el desplazanuento en las calles de InCIU-
de la idea de repertorio expuesto que, según Charles Tilly, dad, generalmente, se ~ealiza en sendas y nodos" emblemáticos
"aludc a las regularidades en las maneras de actuar co!ecri",<t-
mentc, en función de intereses comunes y mediante '.rutinas
4 ''La, sendas son [os conductos que !ligue el observador normalmente,
aprendidas' (creaciones culru.ralesque emergen en la lucha y en ocasionll1mente o potencialmente. Pueden estar represenradas por calles,
las interacciones entre ciudadanos r el Estado). De este modo senderos, líneas de tránsito, ClU1:lleso \oías f¿treM. Parll muchas pe1'sonas

246 247
r de mayor afluencia de transeúntes y transporte público y priva~ {U\"O la m3rcha dcl2 de ocrubre desde el Musco de Antropología
do. buscan las edificaciones e iconos simbólicos que contribu}"en hast2 el Zócalo se registró que en las glorietas ubicadas en Pa~
a que la movilización sea obscrvada por la mayor parte de los po~ seo de la Reforma (Centro) son los nodos los que definen esta
bladores. Esta relación expresa simbólicamente, al espacio delas importante a\"enida: Fuente de la Diana Cazadora (Río Missi~
sendas r de los nodos en "el espacio público urbano sede de formas sipi y Sevilla); Monumento a la Indepcndencia, conocido c~mo
plurnles de c),.-presiónciudadana}' de formas cüstintas de apro~ "el Ángel" (Río Tlber y Florencia); "L:!.Palma" (Río Rhin y
piación colecti\"a de la ciudad ... la ciudad es espacio público al Niza); Monumento a Cuauhtémoc (paseo de la Reforma e In~
ser espacio de lugares, sedes de formas di\'ersas de rc1ación, de surgentcs); El caballo de Sebastián (Avenida juárez }' Calle de
acción, de expresión y de participación en asuntos de interés la República, esta última se enlaza con la Plaza de la República
ciudadano .. ," (Ramirez, 2003: 36~37). donde se asienta el 1'.-1onumentoa la Rc\-olución). La salida
Se ha observado que \-"ariasde las protestas en la Ciudad a la par, de los contingentes de la Plaza de las tres Culruras en
de México, entre ellas las mencionadas más arriba, han tenido 1 l1atelolco, también irrumpieron la vida cocidian:'!de los tran~
como sede de reunión los nodos de las explanadas del: Museo
!
seúntes y automovilista ••que circulaban sobre el norte de Paseo
de Antropologí.'l; monumento a la Independencia, conocido de la Reforma en los cruces de la Glorieta Cuitláhuac (Ricardo
también como "El Ánge)"; la Plaza dc la República donde se Flores :tvbgén);Glorieta Gcncral San Martín (Eje Nortc Rayón);
erige el monumento a la Rc\"olución; también, la Plaza de las Gloriera Simón Bolívar (pedro Moreno, Luis Donaldo Colosio
Tres Culturas en l1atelolco (\"CrPlano 1, flujo de la protesta 1, y Violeta); I:l.scalles de Pucntc de Ah'arado (su continuación
2 , 3 r ~).En este último Jugar se ha iniei:l.do,año tras ailo, la Hidalgo que toma el nombre de Tacuba, calle de acceso a la
marcha conmemorativa del movimiento estudiantil de 1968,s Plaza de la Constirución); la Glorieta del Caballo de Sebascián,
Por ejemplo (López, 2010a), siguiendo el recorrido que El Ángel, es el lugar donde usualmcnte se dan cita la ma~
yoría de los marchisras que rcalizan el recorrido sobre Paseo de
son éstos los dementos preponderan les en su imagen, 1..:1 genre obsen':ll la la Reforma, No obstante, hay ocasiones que las protestas de los
ciudlld mienlrns va :l tr.w'es de clla }' conforme :l.est:IS $('ndas se organiza sindicatos, además de iniciar en el Ánge~ parten de la Plaza de
)' coneCla los demlÍs demenlos 11mbienlales ... Los nodos son los puntos
la República este último como lugar emblemático de la repre~
estnl.légicos d~ una ciud:ld a los qu~ pu~de ingresar un obsen .•ador y consti-
ture los focos inlcractivos de los que parle o a los que s~ encamina, Pue- sentación de las luchas obreras, teniendo en sus alrededores
den ser :lntc todo confluencias de sitios de lUlaruptura en el ttansporte , .. los cdificios de la Confederación de Trabajadores de México
conccntrnciones CU,':lIimportancia se debe:l. que son la concennción de de" (CTM), en cup, entrada se crige el monumento al líder sindical
terminado uso o carácter fi~ico." muchos nodos tienen rasgos de confluen" .
de todos los tiempos, Fidel Velázquez; la Confederación de
cillSa! mi~mo tiempo que rnsgns de cOllcenlmciones" (Lrnch. 2000: 62-63).
~ ÚlS marchas conmemorntiv2s del 68 inici:ln también, sirnultinc:l.mente, Organizaciones Populares y, el Instituto de Seguridad y Scr,.i~
con las que p:trten de Lit Uni~'~N;idad Nacional Autónoma de f\:féxico cios Sociales de los Trabajadorcs del Estado,
(L'NA/tl) conocida como el' (Ciudad Universiu.ria), El Instituto Ilolitecnico
Nacional (lI'N),la c.scueL, Norma! de r'..faestros r El Casco de Santo Tom~s,
respecti\'amente. Todas, confluyen en la Plaza del Zóclllo de la Ciudad de
Mbcico. Las sendas de estas rulas únicamente en los e\'enlOS rncncion2dos
o bien cuando los estudiantes se solid2nzan con algun2 proleSl2 de tros-
cendencia social.

248 249
México, generalmente terminan en la Plaza de la Constitución
llamada también Plaza del Zócalo o Planch~.6 Éste es un lugar
simbólico, cargado de historia en donde se concentran los edi-
ficios que albergan al gobierno federal y local. Durante la pro-
testa la ciudad cobra otra dimensión porque la apropiación de
las calles y avenidas principales por los m:ltchistas confirma
J
que el "espacio fisico puede medirse por su extensión, su-
perficie, ,'olumen o estrechez, y se caracteriza por la prescn-
cia de elementos arquitectónicos ... el concepto abstracto de

P
'entorno construido' designa los productos de las actividades
constructivas del hombre, que incluyen los diferentes tipos
de edificios así como aquellos espacios materÜtles definidos
como calles y plazas ... [el espacio también se concibe como)
espacio material donde tienen lugar L'\s interacciones socia-
les. El espacio es una expresión concreta de aquellos con-
dicionamientos históricos y sociales que caracteriz:m .a una
sociedad" (Wildncr, 2005: 207).


«)
COt"CENlR.o,(1ON
D('>TIN()

roscrNTR.\CJO"i
• En esta idea, concibo (López,
construcción social que se define
intereses individuales y grupales;
201Oa)7 al espacio como una
históricamente de acuerdo a
im'olucra aspinciones, mo-


(N.O~
tinciones y representaciones de la vid:!. cocidiana. El espacio
"""""

---
cO'•.•Cl.••rllw:lON

RUlO O£ "-ororA 11(


, Se le ha conocido también con las denominaciones de Plaza Princip:ll,
nUJ(¡ O£ Pl0TE5u. \2.
Plau del Pabl.cio. Plaza ilh)'or. Plaza de Armns )' Zócalo. Constitu}'e cl
-+ 'lUlO O!. f'l'OlUr •••O,
espacio publico de m:!.)'or tr2d.ición e importancia en los anales de In na-
..•.•-----...--.
~ FlUIOPl'I"tOmT,q"'l
" 11 """ '1
ción. La rodean, por Ires de sus bdos, El Palacio Nacional, sede del Poder
Digitalización: Arquitecto Daniel Madas 1_ Ejecuti\.o de la Unión; los edilicios del gobierno del Distrito Federal y
Fuente: Elaboración propia con inform:tción obteniJa :=0 los trabajos de la Catedral Meuopolitana, sede del poder eclesiástico (hup:/ /,:""\I.~cuau.
c3mpo conccntrnd()s en la Base de d:ttos de:!Proyecto Palapa. htcmoc.df.gob.mxl). El Zócalo tiene una Iradici6n hi~tórica de e..-::prcsión
económica, política)' social a nivel nacional: la población :'Icude tanto para
realizar transacciones comerciales, planwnes. mítin~ o marchas (locales o
nacionales) o bic:n parn la re:creación (\-er r escuchar grupos de rock, han-
Acordada la senda, finalmente la mayoría de los trayectos d:l, salsa o cantantes de moda). Las edifiaciones tienen un \1l.10rhistorico
de las marchas se en6.1an sobre Avenida )uárez hasta el cruce de porque en ellas se observa un sincretismo de las vivencias)' los saberes de
Eje Central Lázaro Cárdenns y las ca.lles de Francisco 1. Madero, la sociedad que ha habitado este espacio a lo largo del tiempo, hablo de la
ciudad Tenochtitlan, virreina! r moderna.
S de mayo y/o Tacuba para entrar a la PL'tZ:l de la Constitución
7 VCase la ponencia prcsenUlda en el 11 Encuentro LatinoameriCll.no de
(ver Plano 1). Las marchas que se realizan en la Ciudad de r-,'[etodología de las Cien~as Sociales (r:.l.Mccs).

250 251

--
,
construido es la exprcsión de la estructura de la sociedad, por-
que son distinti\"os de la historia de la ciudad}' que,han obse::'a-
'lue a tra\'és de sus edificaciones r distribución de acti\"idades
do, de forma silenciosa los \...uvenesde la econonua y la polioca
deF.nidas en el ticmpo sc conocen sus deslUrollos. Asimismo,
dd gobierno local}' nacional. Tcstigos h~n sido las esfinges e
se obsen"a que la sociedad produce y reproduce las formas
inmuebles que custodian las calles }'a\'erudas como, Paseo de
de e¡¡:presión de sus conductas en el espacio, esto le permite
la Reformn, Eje Central Lázaro Cárdenas, Juárez, 5 de Maro}'
asignar signific.1dos compartidos a las acciones 'llle extiende a
tra\-és del proceso de socialización. Francisco I. Madero. Estas sendas forman parte de la ruta de
la protcsta, si inicia en el Án~e1o en la Plaza de las :rcs culturas
Cuando nos referimos al espacio público hablamos del
y que con regularidad tertn1Jla en la Plaza dd Zocalo o de la
vínculo entrc .los desarrollos c inrereses dctcrminados de la so-
ciedad, su cOllte¡¡:tofisico construido y el ámbito de lo público. Constitución.
En estos nodos r sendas se han ahogado los gritos de
El espacio público es ocupado por 'luien lo desec utilizar a in-
inconformidad de jó\"enes, tal es d caso dd mo\'imicnto estu-
teriarizar, son espacios abiertos y de libre tcinsiro. Entonces,
di.'l.ntildel 2 de octubre de 1968; también de trabajadores de
el espacio fisico hecho "espacio público urbano [es] la sede de
diferentes sectores productivos del país que acuden a exigir
formas plurales de expresión ciudadana y de formas distintas
sus dcrechos laborales; aquellos grupos sociales que tienen
de apropiación colectiva dc la ciudad" (Ramírcz, 2003: 23).
como propósito hacer \'aler su derccho a la di\:e.rsidad ~e)"\1al
La composición de la sociedad en un territono específico
amén de sus derechos ciudadanos; y, la pablacon en general
es intrincada no es homogénca }'las di\-crgencias se expresan,
que asume el estaros de ciudadano y rcclama la democratiza.
entre otras formas, en el uso r apropi:lción del espacio. En el
ción de la .••;da política del 'país.
c.'I.S0de la Ciud::td de México, considerada como un espacio
geográfico definido para albergar L, capital del pais, ha sido es-
LA PROTITSTA EN I.O~ ;'IEDIOS DE COMUNICACIÓN
pecL'l.dorde diferentes expresiones ciudadanas, desde jubilosas
festividades hasta tensionadas expresiones de inconformidad Estudiar la reprcsentación de la protesta social en los medios
y reclamo hacin gobiernos, gobernantes o instituciones; esto de comunicación es reflexionar sobre la mancra en que estas
confirma que el espacio geográfico se construye por el actuar expresiones ciudadanas son rccogidas ! expuestas al públic~
de los sujctos sociales que lo conforman. en general ti través de los diferentes instrumentos de comUfll-
Por todo ello considero primordial nfirmar que el pronun- cación, llámese prensa, radio o tde\"isión. Po~ supue~to que es-
ciamiento de los ciudadanos dc inconformidad, apoyo O conme- tos instrumentos informan sobre las e...•preslOnes CIUdadanas,
moración, a través de la protesta o marcha callejeras, se realiza en pero a tra\.és de una representación social..Por cllo, tan i~:or-
aq llcllos cspacios de la ciudad que contienen una carga ideológica, tantc es lo que informan como lo que no mrorman, pues l~na
politica, histórica y simbólica. Ello también certifica qucla ciudad, representación social consistc cn la propuesta de una d,kmJ111f1'
de igual forma, se represente en los medios de comunicación en da interpretación dc lo 'lue existe o de lo que ~conte~e en el en-
estas circunstancias, entre otras. torno. La reprcsentnción social hace refereno.'1.preasamente a
Los nodos iconos que son el centro de l'curuón de inicio o tales o cuales temas, incluycndo lino! datos cn \"CZ de otros y su-
término de la protesta son plazas, monumentos o edificaciones
-"
giriendo dtrlos e.••.
aluaciones en \"CZ de otras posibles" (Martín,
2009: 57, subrayado del autor).
252
253
En el tema que nos atañe, hicimos uso de la etnografia para duda, "todo medio de comunicación se propone entregM a sus
el seguimiento de la protesta en los medios de comunicación. lectores, oyentes o telespectadores una inforIrulción, preferen-
La ruta para obtener el dato y el análisis de la información tuvo temente inédita. La información inédita por excelencia es la que
dos etapas. En la primera, se realizó, durante diez días incluyen_ califican los profesionistas como "primicia" (es decir, exclusivi-
do el dí., de la movilización, el rastreo r selección de la noticia dad). FJ medio debe lograr que csta información sea lo más mí,
en la prensa escrita, la radio y te1e\;sión; se registraron las di- blrposiblc, so pena de que no lo tomen en serio y pierda audien.
mensiones que ocupaba la nota en los periódicos~ (ver cuadro cia" (Lochard )' Boyer, 2004: 45, subrayado de los autores).
1); ~empo y ubicación en el segmento informati\"o en el que Hay que considerar que los medios de comunicación están
se hizo el report.'1.jeo la tr.l.nsmisión de la noticia. regidos por el tiempo y espacio en que surge el C"\'COtO}' el mo-
La segunda etapa se cumplió en el momento de la protesta mento en que se transmite la información. En el primero, el
o marcha, que consistió en identificar a los periodistas que suceso tiene que ser observado y expuesto como actual, tanto
asistieron a cubrir el e\"ento y aplicarles entrevisbs enfocadas. para la sociedad como para los periodistas (lOhcrentemente
Se registró la ubicación fisica de los comuniadores en un plano miembros de la.sociedad). En la transmisión, el espacio-tiem-
de la zona, antes del inicio de la marcha, cuando se despliega r po involucra al emisor y al receptor, es decir que de acuerdo
al final; se anobron en una libreta de campo, los comportamien_ al soporte rnediático (prensa, radio o telc,'isión) la acrualidad
tos de los periodistas que estaban recabando la información de los hechos varia.
se observaron sus movimientos y el equipo utilizado (cáma~
fotográfica, de televisión, grabadora, teléfonos mó,.jjes, radio- LA::' PAI.ABRAS D1CI~N ...
comunicadores, antenas de transmisión radiofónica r televisiva,
En el rastreo de la información en 1:1prensa escrita, Lo Jornado,
y la clásica libreta de apuntes) y la interacción entre reporteros
Milenio, EIUnit:mal, ,Rtjorma,}" La PnMa, se examinó la cstru~ra
de diferentcs agencias o con los asistentes. Esta relación del
del periódico, el tipo de ítem, la colocación de la información,
actuar de los reporteros, camarógrafos, cronistas, editorialistas
es decir. si ocupaba la primera plana o no, una columna o vanas
en la protesta o marcha se analizó con la forma en que. se pre-
columnas, la sección editorial o algún suplemento especial, tam-
sentó la inforIrulción en los difcrcntes medios de comunicación.
bién se midió lo largo r lo ancho de la noticia, reportaje y foto.
Este metodo sinió para identificar, por un bdo, el tipo de nota
grafia (vcr cuadro 1). Trejo (2001: 487) dice que, en Laprensa
informativa que se di\-ulga y, por otro, lo concerniente a los
escrita, el solo hecho de colocar una noticia en lugar destacado
manifestantes y la ciudad, es decir, qué comunica el corpus de
indica el interés para promovcr tal información ... además. los
la marcha y cómo se representa en los mai.f mrdia.
adjetivos, cuando los hay. el colorido de las descripciones}' su
El seguimiento dc la protesta en la prensa escrita, radio
acompañamiento o no con material gráfico, dan cuenta de la
r televisión mostró las estrategias de construcción}' difusión relcvancia que esa noticia tiene para el periódico.
de la información en torno a este tipo de evento, porque sin
Así, de los periódicos, se .registraron: Jos titulares, las fo-
tografías, caricaturas, planos de los dispositivos de seguridad
aESf2 técnica fue propuesta por el doctor Alej2fidro G2Uegos López quien pública que anunciaron las desviaciones a la circulación en las
se incorporó ni proyecto Palap:t en 2008, en el desarrollo del \-11 Taller In-
ternacional de Etnogmfi:l. Urbana r Cultum Politica: An.álisis de la Protesta.
principales vialidades sobre las que de desplazó 1'1.marcha

254 255
mas descomposición social, inseguridad y \-iolencia, y dc:jó en claro
moniroreada. Se recuperaron datos específicos de la protesta
" ' .••..•a más import:mte en estos momentos es pItSIOllllr al go-
como fecha y hora de realización, nombres de quienes con~ que II •••~ l' . tifu: d
merno usurpador' para obligarlo :ro cambiu su polJuca y u ,ar to os
vocaron )' ocuparon la vanguardia de la protesta, objetivo de los instrumentos del Estado pan "proteger al pueblo :mte d des3stre
la citación, fragmentos de discurso del (los) personaje(s) que económico}' el bienestar social".
encabezaron III manifestación. En el periódico Rt/(JT'1l10 aparece la información en la s.ec:ión
Una de las ventajas del análisis de la prensa escrita es el Nacional, página 11; el título es "Apucsrn A~lI.?a su mov1tnlcn-
hecho de que es "una fuente documental con información sis. tO" y la acompañan dos fotos, una panoranuca del final de ~a
temática sobre un fenómeno, de modo que el descarte de los marcha enfrente del Palacio de Bellas Artes donde se aprecia
mismos limita el conocimiento sobre las propiedades de los su. L'lasistencia multitudinaria de sus seguidores cn la c,xplanada
cesos para cuyo estudio no existen otras fuentes alternativas ... del PaL'lcio,el pie de la foto dice CEWBRACIÓN. ScgUldores de
Quizás la mayor de las ventajas atribuidas a la explotación de López Obrador realizaron una ~~rcha sobre Paseo de la Re-
p"riódicos ' , . consiste en que estas fuentes ofrecen un retnuo forma y A\.cruda Juárcz, y un nutill en la plaz.~leta d? Be~las
amplio y rico de formas, secuencias)' resultados de L1.acción ArtCo",panl recordar el segundo año de la creaClon del gobIer-
colecon" (Río, 2008: 62 y 64). no legítimo'. La otl:a fotografía. es ~urnntc l~ marcha}' aparcce
Por ejemplo, el 23 de no'viembre de 2008, Andrés :r-.'1anuel la imagen de AMI.O y Alejandro Enonas, a pJC d~ ella aparc~e la
López Obrndor (MILO) guió la marcha denominada "En Defen. lc}'cnda "Andrés r-.hnucl Lópc7. Obrador y Alclan~o .E.nC1nas
sa de la Economía Popular, el Petróleo r la Soberanía Nacional", durnnte la moyilización en las calles del Centro Hl~tonco, El
aparece, al otro día, en los diferentes diarios de circulación na- reporte es de Bugo Corzo quien apunta parte del discurso del
cional. La información nene una colocación diferenciada en dirigente:
cada periódico, entre los que podemos mencionar está A1i1mio,
Para proteger b economía P?rul~r }' defender el petróleo, LOpa
aquí aparece b. nota en la sección de Política, página 10; Lü t-ro- Obrndor anunció nm,:\'as mO\'iliZllCIones.
ni.a es de Hcliodoro Cárdenas r Liliana Padilla con el título de
El I de dicietnbre dijo, h:min una protest.a en la.sede ~e la ~Cfet:l_ria.
"Somos más importan tes que un p:utido: MILO" exponen elp unto El coordinAdor del Flente _\mplio Progresista. (rAr), l?rfioo M~oz
de partida r final de la marcha, una fotogrnfia de Lópcz Obra- Ledo, dijo arer que en los comicios d~ ~(1{)9no apor~r22 a 105cll1d~.
dor dando su discurso al final de la marcha (enfrente del Pa. dmos que representen una. fuerza potinea. que negocIe en lo oscun.
lacio de Bellas Artest r las acciones que seguirá t\MJ.O a prin. 10" con d Gobierno federal.
cipios de 2009, también mencionan parte del di!:curso quc .,' <Oc Por quién ''2 a votar el mO"jnuenTo? El FAP ,iene un~ r~spons",-
dirigió a sus scguidores: bilidad como parle del movimiento porqu~ ~omos 1l\o\'~lent? Ln
tn3triz es la Com-cnción Nacional Democr:lIIclI , lu~o el gobierno
Ante ''la gravedad de la crisis económica" .\ndees Manuel Lópcz legítimo' r el Frente .\mplio Progresista.
Obrador llamó a sus seguidores :ro '\'01cu toda la fuerz:l de su movi.
miento" para proteger al pueblo r cvit:lr un m~ror empoblccimiemo, "Que ningún \'oro de ciudadano! demócratas ~ convencidos, ~e
miembros dd Mo\-imiento en b. Defenu del Petroleo, vnplO a semr
p3ra elegir representantes en la C~~a~ de Diput3dos que \'ayan n
, En esta ocasión, cQnduró h\ marcha enfrente del Pab.cio de Bellas .\rles
negoeillr con el gobierno en lo oscunto " ..
porque el Gobierno del Distrito Federal estaba r~.wzando trabajos de orga.
nización del espacio de la Plancha del ZÓClllopara instalar una pista de hielo En El UltiL'frsal.Jorge Octavio Ochoa aparece como res-
que desde 2006 se ha com'"Crtido en una tradición nll\-ideña en [a ciudad
ponsable de la noticia, misma que ocupa una columna que abarca
carital.

257
256
lo largo de la página pero muy angosta, la tituló '~nuncia A/l1L() dos nños de conformación del "gobierno legitimo de Mixico" cuyos
más prOtest,1s en diciembre" la ubic:ln en la página A 18, la objetivos prinapa/u ~e mantienen; defender el pueblo y el patrimonio
acompaña una fotografia, alineada a la columna, de una mujer nllcionul .•-\dvirtió que darán continuidad a la defensa del petróleo r
de la sober.l.lÚlln:acional, aunque IIhora se \'olcari roda la fuerzll del
aislada de la marcha portando una pancart.1 y dos perros. En movimiento a evitar mayor empobrecimiento, mis descomposición
esta página, el espacio lo ocupa, en su mayoría, un anuncio social. mi$ inseguridad}' m:ís viclencia, sin dejar de l!ldo el apoyo
promocional de una camioneta de la marca Nissan. "a quienes luchan por la libertad y h justicia, II quienes enfrentan }'
padecen ciaUtorif:trismo de la oligarquia y del rigimen".
A.~cumplir el Fegundo año de su "gobierno legítimo", el dirigente
dIJOque el poder en Mexico. "el tejemaneje", est:i concentrad') en "30 1...1exposición de la información en la prensa nos ~ue:u:a
''arnnes del dinero}' de J:.¡, politio", que son los que dominan al país. que los actores de la politica san importantes en la nota penodistl-
"Por eso pienso l.JueeSI~mos peor que en el Porfiriato", cuando 300 ca na sólo mencionarlos sino también mostrarlos en fotografh,
famili~s enn bs ~ue controlaban 1\1país.• -\ ese grupo en el poder, lo~ simpatizantes y seguidores del líder politico son anónill~os,
Andres .M:muel López Obr2dor antepuso el t-.Io,im.iento Demócrata
Nadon:t!' no har nombres si acaso rostrOs, son la masa .que hace pos~ble
la notoriedad de la movilización para los medios de comuruca-
El periódico que otorgó más espacio a la protest:l. convoca. ción. Aunado a CStO,los titulares de los periódicos mencionados
da por AMLO fue La jornada. presenta una fotogr.afia en primera se presentan en forma hcterogéneft y con una ~st.ruc~ra del
plana con el dirigente}' la comitiv:l de personajes importantes lenguaje que impacte al receptor "porque panl disungUlrse de
que lo ac?mpañan, asi como con la multitud de seguidore$ que la competencia, cada diario debe producir efectos diferemes"
van tranmando el nodo de Paseo de la Reforma c Insurgentes. (Ch,mudcau, 2003: 72). . .
l.a información continúa en la Sección de Polirica, ocupa toda altO punto a seiialar es que, en la prensa escota, la Cludadse
la página 8 e inclure dos fotografias, una de Andrés Manuel representa como cllugar del acti,,;smo P?litico, la imagc? de las
López Obrador}' Alejandro Encmas caminando a la altura edificaciones o monumentos son rccogldas por los fotografos
de la gloriet.1 de la Palma, en el nodo de Río Rhin. Reforma o periodistas como símbolos histódcos que contex~a1iz:l.D la
r, su continuación de Río Rhiu que adopta el nombre de Río protesta, porque ademas, el enfoque dellcl1.te de .qwen toma
Niz:l. con Reforma (,"er Plano 1, Flujo dc la Protcsta 2); en las imágenes está inducido para que bs gestlcu1aclone~ rmo•
la otra fotografia están personajes importantes, Ja senadora "imicmos de quien(cs) cncabeza(n) b(s) protesta(s) csten en el
Rosario Ibarra de Piedra, Arnaldo Córdo\":l r Ja,"ier González. lugar estratégico para con,'crtir la imagen en el icono de la
L'l crónica estuvo a cargo de Ciro Pérez y Alma E. Muñoz; Jas historia dd país.
fotogrnfias son de Caclos ,fulmos .Mamahua r ?>''farcoPel:íez. La narración que se prt:senta en cualquier tipo de form.'lto
A diferencia de los periódicos scñaL1dos :Interiormente. en la prcnsa, SCfl reportaje, crónica. reflexión editorial. análi~
en J..A Jomad" (ver foto 1) la información es amplia y se incor- sis politico. cuya intención es tener impacto entre los lectores
pora una mayor p3rte del discurso de AMI.O, aquí transcribo dc los diferentes sectores de la población y así fa.orecer la
parte de 11 nota periodística: conslrUcóón y definición de opiniones. a favor o en contra.
respecto a la movilización}' sus objetivos; "los gé~cros perio-
Luego de la marcha que partió del Angel de la Independencill, Ló.
pez Obrndor rindió frente al Pulacio de Bellas Artes un informe de dísticos definidos por los profesionales de los me~~s s~.basan
en di't'ersos cnrenos que no efectúan ninguna distulclon (en

258 259
todo caso no lo precisan los manuales de la redacción) entre lo Patrick Charaudeau (2003: 248, subrayado del autor) señala
que se refiere a los modos discursivos y lo que depende de que, la prensa es el ámbito de 10 escrito, lo que significa que su
la especificidad de los dispositivos escénicos" (Charaudeau campo de actividad discursiva y semiológica es el de la con-
2003, 226). •
ceptualización que se inscribe en una situación de intercambio
No obstante, los manifestantes escenifican sus demandas a
monolocutivo y se organiza en un soporte espacial. Por eso la
través de la marcha callejera misma que desarrolla un lenguaje
prensa tiene sus propias exigencias de visibilidad, de legibilidad
co.n la conformación y organización del corpus y su desplaza_
y de inteligibilidad.
nuento por las sendas de la ciudad. A tra\'és de las leyendas en
El autor explica que, la t•....
-igtl/cio dt ,itibilidod obliga a campo.
las pancartas y mantas, consignas}' performances sus peticiones
también se hacen visibles para contribuir a la definición de la ner las páginas del periódico de modo que las notici:¡s puedan
opinión pública. ser fácilmente localizadas y captad.'lspor cllector, .. La t..•... igmcia
dt kgibi/idod obliga a la prensa a un trabajo de e.xposición lo más
clara posible del informe de los acontecimientos que se produ-
FOIO 6.1 cen en el espacio público, mediante los modos discursivos del
" "acontecimiento referido" (hechos y dichos)"., .La rxigmcia de
iflttligibilidad, aunque ,-a unida a las dos anteriores, atañe más al
comentario sobre acontecimiento. También se dirige al enten-
dimiento, pero en este caso, para aclarar en porqué y el cómo de
las noticias.
Salva EU de En los periódicos, la noticia sobre la protesta tiene una rele•
.__ - la q "ebra "ancia diferenciada de acuerdo con las características de la mis-
e,Id"";;';"'" UI
:¿n:'~t~~_;:~~daa Citigroup ma y con la coyuntura política cultural. Se puede identificar la
• ,_•••••
.•..••.
__ __
__ ..
:'=-.':~::':-~-::;
~_
••
~
•.•.

.••.••...
l;'•~_
;OO"~
.fl ••••••
••
_~•••
_._oI
•..•
•••••• ,., •••
•••••••••
"••.••
__ _"
.~..-"-,
marcha conmemorativa del 2 de octubre, independientemente
de que se publicó una serie de report.'l.jcshistóricos y suplemen-
tos de lo acontecido hace cuarenta años, la marcha conmemo-
rativa tuvo una presencia importante en toda L'lprensa escrita,
.....
.__~- .
~.-....
'-"

,,"",_
pues los periódicos como 1...0jornada y El Ul1itJersol mostraron,
al siguiente día, en sus primeras planas, fotografias de los lideres

--~..........-
• j :;~ •••;

,.,.
"
~ del Comité dcl68 que a paso lema partiCIon en la vanguardia
de la marcha desde el Museo de Antropologia, los asistentes r el
---
:-..:..:
.,. momento de los disturbios, de igual forma, se presentaron los
disturbios provocados durante la marcha.

260
261
Cuadro 6.1. La medición de la información Las dimensiones de la informftción en E/ Ul1h'trsa/ suman
El ünr.'ersal
un total de 2 773 centímetros destinados a la marcha conme-
Título Medición
Item Ubio.ción Oh~er"1l.cionC'll morntiya del 2 de octubre que comparati .••..
amente con la dimen-
'eenlÍmc:t(01)
40 año~ Not:l: miles sión que tiene el periódico La Jornada fue rebtivamente menor
Foto l'on::KIa Totlll:316 m:oro:lton b mat:ll\7.:l
dC'llpub d espacio destinado a este evento, sólo el 27% de diferencia.
dd 2 de octubre.
Conflicto Foto Seccióo México Totnl: 364 No hay pie de f('lo.
En este último periódico ocupó 2 043 centímetros, 1ftinfor-
DelImanes ni fin21de mación se presentó en la Portada; Sección de Política, abarcó
Conflicto Foto Sección Mb;ico 'Jot1l.l:225
b m:ltcha nnr el 68. casi la totalidad de 1stsección; Sociedad y Cultura; El Correo
$«ción
'¡¡tulo: 262 IlustTI'ldo;fotogratias y una caricatura,
La herid:l NO!:l Sociedad, Titulo: lA herida ~iguc
cH:í lIbiert:l inforrmri"'J Cultul':l V
lclem: 205
lIbicm. La extensión de la noticia en uno u otro periódico nos invi-
TOllll:467
Tecnoloi¡:l ta a reflexionar sobre varios aspectos, que los dejo en el tintero
El senador Thblo para futuros escritos: a quiénes les favorece que un suceso tenga
Gómcl; y r:lU~{OTrejo
Sección la mayor coberrora en este medio; qué influencia tiene; el tra-
Ciem.n fibs Foto TObl: 423 cnt~ oltOS Cl(IídetC"S
~ed:ld
enC2b~n I:l nurch:1 tamiento de la información en uno u otro periódico tiene que
conmemOl':ltiVll.
\'u con el tipo de agencia noticiosa que la emite; y, finalmente,
Homenaje SccO'>!l Pie de foto: homenaje
Foto Totll.!:-iO cómo participa la prensa en la construcción de la opinión pú-
ffi C" Socic:dau eoCu.
Pie ve foto: Ycidcltol y blica en México.
Sección J>.;¡bluGómez, del PItD
foto Tot1l.l:75
Emoción Sociedad e\"OCtlrond 68, en el
LA VOZ DE LA INFORMACiÓN
~enado.
Pie: prC\<enciadel En el monitoreo de b. rndio se registró el audio de los princi-
Scccióu rector J05&N"rto
Dc~agn"io Folo Tot1l.l:39 pales noticieros que se transmiten en la Ciudad de México, por
Socic:d:ld en b cimaOl. de
diput:ldm. ejemplo, se dio seguimicntoaestaciones como Fórmula FM 103.3
1..:1..<
cOllsign'"s no han (Grupo Radio Fórmula); La "Grande de México (IMER); Radio
ClImbiado. En :wcnida
Sección Ju:írc7. un conringt'l1IC
Trece (Grupo R:ldio Trece). ''A diferencia del periódico, la radio
PintJS Foto 'Ibtal: 55
Sociedad rompiO un crisul se apoya en un conjunto de materia/u .l{gnifial1llu que pertene-
de una tienda de cen al uninrso sonoro, Entre éstos, ocupa un lugar esencial el
deportel'.
MlIrcdo Ebraro
sistema oral, '1ue constiruye un orden de realización lingüística
TributO Foto
Sección
'10(31:48
enCllbu.ó un:l muy diferente del sislrmagrájiro, pues introduce entre los sujetos
Socicd:ld ceremonia en la pl:t:r.1l. que se comunican a tra\'és del dispositi\'o radiofónico otro tipo
de b~ IrC~culrut:l$.
de relación, mucho más funcional" (Lochard y Borer, 2004.:118).
IntcgnntC$ de
'll"gatUracionl;'$
lIfb:ttu~ En la transmisión de la marcha conmemorati\'a del 2 de
Seccilin
I're.:eneu rOto 'Jbt.u: 251 dd csbdo de Mérito, octubre de 2010, d espacio informativo titulado 'José Cárdenas
Sociedad
~rguldO$por 1Ilummnde
prcp:lOltorlu de:b lK\.\I.
Informa", estuvo comunicando sobre el desplazamiento de b
fuente: ProyectO ¡'llbra, Uanco ae uatos (Jet \' U !allCr nten12C1mu.lde~tno. marcha ..El program~ se transmite a tIa\'és de Radio FómlUla, a
grafia Urbana r Cultura Potitia: An:í.li$isde b Protesta.
262 263
__
LI
ca.rgo del cornunicadorJosé Cárdenas en un horario de 18:00 esquemas de razonamiento simples, incluso simplistas, saberes
a 20:00 hrs., los corresponsales asignados notificaban, desde ampliamente compartidos Qugares comunes, estereotipos), que
diferentes lugares de b. ciudad, el desarrollo de la protesta, des- poco tienen que ver con las directrices de la explicación original,
cribiendo los comportamientos de los jó,'cnes, las consignas técnica o especializada" (Charaudeau, 2003:74).
que gritaban y la imerncción entre ellos y los espectadores. De En la mdio, la narrativa del comunialdor está cargada de
igual forma, expm:ieron los dispositivos de seguridad pública expresiones}' tonos de voz extraordinarios para atraer la aten-
y el despliegue de policfu.s y granaderos que había a lo largo de ción de los radioventes. Asimismo, una de lasventajas de laradio
las calles centrales de la ciudad: es que cualquic~ que sea la ubic'\ción del receptor, e indepen-
úopoldo Esp~jet. él tiene )11 lUU ccónica de cómo se ~stlin UCVRndo1I dientemente de la actividad que desarrolle, puede escuchar la
cabo estas marchas con motivo dd 40 aM"ersario de la matanza dd 2 información sin necesidad dc fijar 12vista. o detener su acti-
de octubre que se Ue\'l\a abo aquí en el Qisttilo Fede:.ral,que le digo
vidad, este punto a favor de la radio permite que la audiencia
ha partido de cuatro puntos estt2tégicos de la c;lpital de la República
Mexic:ma; uno de los contingentes se cons ... se ha concentró en la pueda ser mucho mayor que en el caso de la prensa o tc.le,'isión.
Plaza de las tres Cultuns II eso de las cu.,ttO de la tarde alli en TIate- Charaudeau (2003: 137) dice que '111. radio consiste esen-
laico, ha lomado d Eje Central, se incorpora por la calle de j'l,1aderoy cialmente en la voz, sonido, músic;¡, ruido y rodo ese conjunto
mlU'Charumho al Zócalo de la dudad, de llCUe.rdC" con un reporte de
la Secretaria de Seguridad Pública del t)}l,si el contingente es m3}'Or
permite inscribir este medio en una trndición oral, tnnto m:lS
podrill di\'¡dirse en avenida Ricardo Flores Magón r un IrlImo de marcada cuan to que no ya acompañada por ninguna imagen,
Paseo de 1:1 Reforma. ninguna representación figurada de los locutorcs ni de los ob-
La mismll marcha p:trtió a las 4 de la tarde también de la escuela jetos que produccn esas \'oces, ruidos}' sonidos.
Normal Superior de Maesrros.. que se ubica en la calzada l\-féxico- La oralidad es el elemento principal que permite resaltar o
Tacuba en el Distrito Fedenl hasta Uegar a la avenida Hidalgo, para
no la importancia del suceso quc se e"l'0ne a los radioyentes,:l
posteriotmente seguir a\-enidll R ... Juárez y su incorporación a l\Íll-
dero J' luego desde luego al Zócalo Capi~alino. Otro grupo de roa-. tr-wés de ella se puede iguabr el tiempo-espacio de realización
nifestantes, quizá mil, mil Y pico; han salido del Musco Nacional de del acontecimiento}' cl de la transmisión porque, el autor cita-
Antropo1oeía ~ Historia, uminan sobre Pnseo de la Reforma hasta do (ldmr. 138) explica que, "la flexibilid\d del soporte (un sim-
su entronque con ... la avenida Juátez }'luego la calle de Fr:mcisco 1.
!\'ladero le digo para U~gar hasta el Zóc;llo d~ la ciudad.
ple micrófono que tiene la posibilidad de desplazarse por rodas
panes), y una tecnología a la vcz sencilla (nada más fácil hoy
También estudiantes dellnslin.to Politécnico Nacional allá en Zaca-
teneo, salieron hacia la Plaza de las tres Culturas con la ruta: a\"enid3.
que captar ondas sonorns) y sofisticada (potencia y sensibilidad
\Vilfrido Ruiz Massi~u hastll el Instituto Politécnico Nacional y su in- de los micrófonos en miniatura), permiten que pueda llegarse
corponción con Insurg~ntes }' calle de ;\Iosquera para despues tomar muy rápidamente al terreno de las opcraciones y seguir todos
Eje Central y llegar IIIpunto establecido en eJ Zócalo de la Ciudad de los movimientos de los protagonistas. La radio es el medio por
!lIéxico.
excelencia de la transmisión en 'directo' y del 'tiempo presentc"'.
El discurso que maneja d reportero indica que "la divulga- En las marchas estudiadas, la función de los periodistas
ción en los medios .de comunicación ... consiste en explicar con que representaron a la radio en b. transmisión de la protesta,
sencillez ... en utilizar categorías de pensamiento que comp:tr- según el caso, transmitían la información con el contexto ~c
ta en la mayor medida posible el conjunto de una pobbción: sonidos que representa una manifestación ciudadana, es dcClI,

264 265
el oyente no únicamente escuchó al reportero narrando los suce. Joaquín Lópcz Dóciga la información sobre el 40 ani,'ersaOo
sos, sino que además se oían los gritos }' consign~s de los ma- dc1 movimiento de 1968 tu,~O una durn.ción total de seis mi-
nifestantes, el sonido de los pasos de Ja multitud, los ruidos de nutOS con cincuen~ y cuatro segundos. Entre los titulares, los
los tambores que los acompañab:m, de igual forma, los gritos números cinco y once correspondieron a la marcha comnc-
de los ,~endedores en la vía pública ofreciendo sus productos morativa, el conductor se refirió 2 ella, en el primero así: "Ván_
a marchist.\s y obserndores. Sin ol.•.•
idar el claxon de los au- dalos encapuchados agreden a personas que los veían pasar, a
tomo"ilisfas desesperados por la obstrucción a la circulación puntapiés agreden a policías y es~blecimientos". En el titular
y la demora a la hora de llegada a su destino, cualquiera que once apuntó; "Se cumplen 40 años hoy de la masacre de l1nte-
fuere: trabajo, e.~cueI3, restaurante o casa. loleo, manifestaciones terminan en desmán; bándalos encapu-
chados golpean policías y pCfltones". En la noticia número 17
LA JM,\GF.N Y 1./\ CRÓNIC,\ sintetizó las ","cciones de los manifestnntes:
Hoy se efectuaron ":trias manifestaciones. cuatro, paD recordar aqueo
Parn el seguimiento de la protesta en la televisión, se seleccio- llos 40 años de aquel 68. March:!. en la que participan estudiantes,
naron los diferentes noticieros que se transmiten en horarios trnbajadores, dirigentes estudiantiles de aqud mo •...
imiento.
nocturnos. Del dUQ.polio te1evisn'o en México, Teie\<-isa,del em. Lo que pU:t es que camino al Zócalo un grupo de vándalos oculto
presario Emilio Azcárraga Je3n, el noticiero dirigido por Joaquín entre los manifestantes, lanzó piedras contra tiendas en M;¡dcro e
López Dóri~ que se transmite por el Canal 2; }'n' Azteca cuyo entllnas y ap:u-adore-s,
Isabel hI C:llólica. Estos vándalos rompieron •...
l'lgredie:ron 11pel'$onas que pasaban por ll~, a orras que miraban la
propietario es Ricardo Salinas Pliego, se seleccionó el canal 13, manifestación, ngredieron a pOliÓ2S.Esta noche: hay m~s de 25 poli-
el noticiero que conduce Javier Alatorre. Otras televisoras y no- óas heridos r mlÍs de 20 detenidos.
ticieros también fueron consideradas, como el Canal 28, con el
(Imágenes de la marcha).
noticiero de Pedro Ferriz; r, del Im:tituto Politécnico Nacional
(IrN), el Canal 11, el informativo de Adriana Pérez Cañedo. El El detalle de los acontecimientos lo hizo el reportero ~la.
audio r ,':ideo, a~í como la colocación de la inform.'lción en los cio Torres y las im.-ígencs recabadas por camarógrafos que lo
segmentos de los noticieros fueron contabilizados y clasificados acompañaban. El horario de transmisión del programa inició a
conforme a la importancia que le dio la agencia de noticias r el las 9:00 PM (habitualmente comienza a las 10:30 Pl'ol), en el cual se
comunicador, «En los medios electrónicos, se pueden emplear conjugó voz e imágenes resaltando que la nota periodística se
recursos de audio o ,.ideo, además de la ubicación dentro de presemó desde el lugar de Jos hechos. Luhmann (2000; (0) se-
un noticiero, para aumenrar o restar la importancia de una ñala que la televisión está at.'lda a una evidencia específica que
información" (Trejo, 2001: 487). se remite a la filmación simultánea del tiempo rea.l del suceso
£12 de ocwbre de 2010 en el noticicro1G a c:trgo del periodista (que no del tiempo real de la emisión ni de la percepción) y la
diferencia claramente de la confección de los textos escritos.
En este sentido, en la mayoría de marchas conmemorativas
W La fuente de b infoem:lción que se presenta sobre la trAnsmisión del
noticiero de Joaquín López Dóciga foema pUle del Banco dcodatos del VII del 2 de octubre, los disturbios y agresiones a vanos comercios
Taller Internacional de Etnogn.fia Urban~ y CultuD Poliuca: Análisis de: cst:\blecidos del centro de b ciudad ha sido el polo de atrac-
la Protesta, re2lizado dc:l22 de septiembre ~110 de octubre de 2010, desa- ción para la transmisión mediática, porque más que resal.tar el
rrollado en el proyecto Palapa.

266 26i
motivo de la protesta, en los medios de comunicación se da explican una realidad interpretada por ellos que son quienes
la cobertura informativa de la violencia. Este es uno de los acuden a cubrir la información:
elementos que atrae al telespectador r lo mantiene frente a )a' Al Uegar ala J.lameda un grupo marchó sobre A\'enida Juarer., tam-
pantalla del tele\"isor atento r con la minl.da fija en el aparato; bién realizaron pinlas r rompieron "idrios de algunos comercios.
no sucede lo mismo con la prensa, ya que el receptor puede En calles cercanas, los comerciantes bllj:uon bs corlina~ r ccrnron
regresar a la noticia cuantas veces lo coosidere coo'\"cniente y, las puertas de sus est:l.blecimi~tos.
con la radio, el receptor sólo utiliza el sentido auditivo. En el Zócalo, se guardó un minuto de silencio en memoria de las
Pero no hay que dejar de lado que, "la televisión consiste en víctimas del 2 de octubre del 68.
la imagen y la palabra, la palabra y la imagen. No sólo la im:'lgen •.-\las 7:30 [I'M1 un grupo de ~etldo e~ttldi:lflleSagredió a elementos dé:
cuando se dice a veces que se trata de denunciar los efectos la Secretaria de ~ridad Pública del DF.
de manipulación, sino imagen }'palabra en una reL'l.ciónde so- Los ,':Índlllos ll.gredieron ti los el~menlos con aerosol, 11 quienes les
lidaridad tal que no podríamos decir cuál de l:ls dos depende prendieron fuego con l:t inlención de quemlldos. De llcueroo con la
información preliminar de la policía capitalina, 10 de sus elementos
de la estructur:lción del sentido. Sin dud:l cada una de estas
pre~entan qUl;m:ldurns le"es r h~ndas en el rostro r manos, y ocho
materias significantes tiene su propia organización interna que más con diversas lesione~ Har por lo menos 20 detenidos.
constituye un sistema semiológico propio, cuya práctica dis-
La información del reportero mantiene el relaco descJ?pti\'O
cursiva construye uni\"crsos de sentido particulares: ya que la
de los desórdenes provocados por algunos de los marchistas, el
imagen puede jugar más con In representación de lo sensible,
recuento de los dalias)' las agresiones re:llizadas al personal
en tanto quc la palabra utiliza la cvocación que pasa por lo con-
de seguridad pública lo que indica que, «la influencia de la re-
ceptual, cada una de eUasgoza de cierta autonomía en relación
levisión depende dc dos factores: la exposición y el contenido.
con la otra" (Charaudeau, 2003: 140).
Cuanto mayor es b exposición del espectador al espectáculo
Varias marchas se tt:lliznron esu larde de esle 2 de octubre en b telcvisi\"o, tanto mayO! es, en gel1cralla influencia ejercida por
Ciudad de México para conmemorar el 40 :mivers:lno de los acon-
tecimientos ocurridos en J:¡ Plaza de las Tres Culnlras en TIatelolco.
el medio. En cierto grndo, la n:l.turaleza de tal influencia será
Partieron de distintos punlos de la ciudad hflci;¡la Plaza de la Consti- determinada por el contenido. Sin embargo, la exposición basta
tución. S:1:Ii~rond~ Thtelolco, de b. A\: Pas~o de b R~forma a la alrnrn POt sí sola para influir sobre el espectador, independientemente
del Musco d~ Antropología, del Monumento 11 la Revolución y de del contenido" (popper. Condr)', Clark y \'\'ojtyla, 2006, 64).
Zllcatenco. La ,'¡alidlld se vio lIf~ctada porque Paseo de la Reforma
fue cerrado en ambos s~ntidos ...
La nota periodisúca se complementa con el comunicado
oficial que emitió el Procurador del Distrito Federal, !\'liguel
l\'la.rioTorres, reportero de Televi!:;acontinúa con el relato Ángel Mancera sobre 'L'l.sacciones aplicadas en torno a los
en tanto siguen pasando las imágencs de los desmanes que sucesos de la march:l del 2 de octubre:
generaron los marchist.'l.5.Informa que él r el camarógrafo La procuraduria del Di~lrito Federal tiene detenidos a 10 menores y
permanecieron sentados frente a las vemanas por más de hora 10 adultos. Todos ~lIos se encu~ntran con ~rias imputaciones que
r medin antes de 'lue la marcha pasara. Así, por un lado, dc result:m de la posible comisión de los deliros de robo agra\-ado, daño
en propiedad ajena, ultrajes a la autoridad y calific:ui,,:t d pandilla.
acuerdo a las tareas realizadas por los periodistas, las notas in- 7
formativas emitid1.spor los diferentes medios de comunicación Alrededor de las 8 de la noche, la situación quedó totalmente con-
trolada.

268 269
Una vez present.'\do el panorama de los sucesos de violen- LA GENER¡\CIÓN DE I.A INFOR"'ACI6:-J

cia en 1.'\ marcha conmemorntiva dd 2 de octubre, el comuni-


Así, al tiempo que se monitoreó la información de la protest.'l
cador, López Dóriga, mencionó el contexto del movimiento
en los medios de comunicación, se efectuó, durante la marcha,
y también dio paso a la opinión de un analist".dexperto en el
entrevistas a los periodistas que acudieron a cubrir el evento;
estudio de los procesos histórico en el país, Enrique Krauzc. No
se grabó r transcribió la entrcvista )' se hizo un registro de los
obstante, en el noticiero se dio prioridad a las acciones vandá-
periodistas y nombre de las agencias noticiosas; de igual forma,
licas de los ¡ó,-enes que asistieron no la marcha conmemorntiva
se realizó un plano para señalar 1:\ colocación de los medios de
del mo,-imiento estudinntil de 1968.
comunicación a lo largo dd desplazamiento de la trulrcha, según
En Inconstrucción y difusión de la protesta en los massmedia
1.'\información que se edita y expone a la audiencia, mantiene el caso.
una rclatoría atracti,-a para el receptor; estimo que 1.'\narración En las protestas estudiadas, se obsen-ó que la mayoría de
sobre Inprotesta en la prensa, ,radio y televisión emite, presenta los comunicadores se colocaron, (,'cr foto 6.2, 6.3 Y6.4), hast.'\
notoriamente las afectaciones a las actividndes cotidianas, a las con tres o más horas de anticipación al inicio de la marcha,
,'ialidades, a los intereses de terceros, en casos excepcionales, una de las raZones fue preparar e instalar en diferentes lugares
se explica el moti'To de la protesta o las demandas puntunles de los equipos de transmisión, principalmente de teJe..-:isión,don-
los manifestantes. Loch:ud r BOyeL(2004: 49) mencionan que, de los c:mlarógrafos y reporteros realizaron, con el micrófono
la comunicación mediática debe establecer una connivencia con y leme de la cámara, pruebas de enfoque y nitidez de la~imá-
su público. Debe ofrecerle produc[Qs relacionados con lo que genes fijas y en movimiento, para que una 'Tez quc arribaran
espera: proponerle leer, oír y ver lo que creemos que desea leer, los personajes que "-an a la \"':lnguardiade b marcha se iniciara
oír y ver. Los nutorcs señalan que, a raíz de esto, algunos pien. la transmisión y/o filmación.
san que los medios sin"en para mantener el esta tus qua en los
dinrsos ámbitos (político, económico, cultural) de la acti,-idad FOIO6.2 Los periodistas en la Protesta
comunitari.'\.
Ciertas posturas explicativas sobre la relación entre medios
de comunicación y protesta exponen que "L'\interacción entre
[protesta] social}' las autoridades políticas se lle,"a a cabo no
como en la ,-ida real se encuentra, sino a tra,,-és de 1'\s recL'l.
maciones hechas en los medios de comunicm:ión: las autori-
dades aprenden ~cerca dc pa protcst.'l] ~ través de los medios
de comunicación, micntras quc la [protestal aptende sobre I:ts
oportunidades políticas a tra\"és del alcance de I:\s :\cciones (o
[alt:\ de ella) de los medios de comunicación como blanco de
las élites polícica~" (Vliegenthart r \,,\lalgnlVe.s/f).
Fuente: Banco de dalos dd I '11 T(lll~r /nfmldaD/lpl dt EJnDgrttjl:lUrilPI/P J'
GtllJfro Polilim: At:dnJiJ d~Ip ProltJfp, re.•lizado del 22 de scptiembrt' ni 10
de octub~ de 2008. en el marco del proyecto Palapa.

270 271
En las mo\~ilizaciones ciudadanas los periodistas juegan Algunas agencias noticiosas de prensa escrita, radio y tele-
un papel importante, son actores soci:tles que asisten a las mar- \'isión han efectuado estrategias de transmisión en varios flan-
chas haciéndose notar pero, pocas veces, son considerados cos, entre ellos: a) en el aire, con helicópteros desde donde, el
como parte importante en b construcción de la noticia en los reportero narra y transmite el desarrollo de la protesta, inclu-
medios de comunicación, "10 visible se hace imrisible". Del yendo sucesos excepcionales en algunas marchas; b) a ras de
Rey Momto (1996: 187) indica que. el periodista participa de tierra.,se instalan equipos técnicos en transportes identificables
las actr.":idadessobre las que informa. Se ve implicado en aquel por los logotipos que portan en sus vehículos desde donde los
medio social que le proporciona la materia prima para su tra-
bajo profesional ... los periodistas están en relación con esos
_. periodistas transmiten y, c) el reportero "a pie", el cual cami-
nando se incorpora a la proresta e informa sobre las caracterís-
ticas de los macúfesmntcs, su desplazamiento r avance por 1:rs
ámbitos generadores de información, en una relación reflc=:xiva
calles de la ciudad, también, llegan a realizar entrevistas a los
... [es decir que,] el sujeto cognoscente --el periodista-, infor_
asistentes o personajes de la marcha,
ma sobre un objeto -que es en re.wdad un medio social-, a la
En conjunto, los reporteros, fotógrafos, camarógrafos,
vez que forma parte de los valores imperantes en ese medio cronistas, etcétera, se colocan al inicio, de form:t itinerante y
social sobre el que elabora b noticia que aparecerá luego en el al final de la marcha para transmitir, junto con los llamados
telediario, en la radio, en el periódico o en la ,revista de actua- reporteros viales, que se desplazan en motocicletas, el recorri-
lid.d. do de los marchistas por las calles de la ciudad. Estos últimos
mantienen informados a los automovilistas}' a la población en
FalO 6.3 general sobre las afectaciones a la circulación de automóviles
r las alrcmativas de vialidad en las vías de comunicación; así
como de los dispositivos policíacos y de seguridad implemen-
tados por la autoridad local.
FOlO 6.4

Fucntt': En el marco del prore<:tO P:J.iapa,~f3rcha dcl23 de no,oit'mbre


de 2008, t'ncabe7.:lda por Andrés Mafluel Lópt'z Obrados (.•.~Il.o), "En ,
defensa de la e<:onomía popular, el petróleo}' soberntÚ:t flacion:ll", Fu~nte: Banco de datos del I'IlI Tal'" diEllloffl7jia UfÚa.'1fl)"Cid/Il/"¡) Peliti-
m. Mirudallllfo,£ráft«tl)' tntlttl/(l¡ dr la mr.rd>t7'Vtlotglllh COJ": rel¡lizado d~1
20 :ll 30 de junio de 2010, en el m:lrco del prorCC[OPalapa.

272 273
En las entrevistas realizadas a periodistas con diferentes repones \;:11e.5.Por dónde wn pa51llldo, que llltemati.\..••s les podemos
d:u panl .... que los Ilutomo\-ilist:u circulen y no se queden atrapa-
cargos: camarógrafos, reporteros y fotógrafos de medios impre-
dos" (Reportero de lUdio ACIR).
sos y electrónicos quienes indic2.ron que eshlr en una mo,>1liza-
ción significa una oportunidad para ejercer su profesión, co- En las marchas conmemorativas del 2 de octubre, gene-
munie:\! al público en general sobre los acontecimientos que ralmente, los medios de comunicación no son del todo bien-
se desarrollan en la ciudad, al mismo tiempo, señalaron que venidos, algunos estudiantes los agreden, sin que con ello los
cualquier tipo de protesta muestra que en el país todos tienen periodistas abandonen su tn\bajo, sino que permanecen junto
el derecho 2.la libre expresión, r que si bien hay afectaciones a a la marcha para registrar el desarrollo de la misma. "Los me-
las .•.•
ialidades consideran que es parte del impacto de que b dios pueden erigirse en rígidas murallas entre 1:\policía y los
gente salga a expresarse, información que en conjunto pro- ciudadanos. Pero también pueden ser espacios para la pre-
porcionan a las diferentes agencias a las que representan. sentación de ideas, para la discusión y la creatividad, para la
Así, en b marcha dcl40 aniversario del2 de octubre se aplica- comuni~ación en fin ... Los medios son instrumentos a los que
ron alrededor de cuarenta entrevistas a periodistas cuyo número es preciso tomar como tales" (Trejo, 2001: 494).
de ocasiones para cubrir la noticia en esta marcha nriaba entre Nosotros hemos cubierto este tipo de movilización, entonces, este,lll
formll de intetllctuar que tenemos pues es ir acompañ:indolos nada
dos años y has enmás de quince años. Las entre\>1slasse realiza- más pero sin meternos, este, ... en sus consi.gn:ls ni nad:t porque mu-
ron a periodistas de Radio Trece, TelC',-isa,Cadena Tre~, canal chas veces_ "es que no tienen muy buena imagen de algunos. medios,
28, El UnjJ)(rJal,Canal 22 (15 años a~isticndo),JJS j\Jnv, agencia ha}","eces que se portnn agresi.\'os; nos insuhan, nos dicen de cosas,
de noticias internacional (no existe el port.'l.1en 2012), canal sin Uegu a los golpes, no, o 11la llgresión fisica, pero guardamos sana
distancill con dIos y si hay algún pronunciamiento pues lo gmbamos,
11 (8 años de asistir), Radio Fórmula, Reforma, 1V Azteca, Te- como somos de n1.di.o}"cubrimos (Reportero dc Radio ACm).
lemundo México, Medios independientes, RJtmbo dt A1b..-ico,
Unn;sión, EU.; R.'1.dioACtR, Notimex, Milenio Tdevisión, Ü'lN Los reporteros también expresan su opinión acCIC'Ide
en españo~ Machetearte, etcétera. aeste tipo de mo,"ilizaciones ya que su ejercicio profesional no
lo deslinda de ser parte de b sociedad.
Siempre he cubierto esta mucha, esle. todos los años tnldicionl1lmen-
le le hemos dado seguimiento y, esre. .... Y ahorn pues cobra rele- Es más importante la fecha quc se conmemora, no tllnto, I:amucha
wncill ¿no?, por ser el CUl\tentll llnMrsario porque sin dudll en mi en si, marchllS har muchlls; pero el motivo pOr el cual estan reunidos
opinión, eh, ... pues sí fue un hecho que marcó un mtes y UJl después es lo que importa. EL .. mo,;miento eSNdiantil fue un pllrteaguas en
en la "ida social)" polítia de México (Ol:>l en espllñoQ. la historill política dd pllis y es importante recordarlo cadll año que
no se ohide, pero t:lmbién es importante que los jóvenes sepan eh, ...
Las agencias noticiosas cubren todos los flancos de b pro- realmente, cuiJes fueron las luchas, cuáles fueron los ... los puntos
testa, el número de reporteros enviados .••..aria pero la marcha por los que los estudiantes luchaban en e!a épocll, eso es lo impor-
debe cubrirse desde el inicio hasta el final. tante (Grupo Reformll) .

.... Ha)' medios que mandan "arios [periodistlls], uno \'lIll b v:mgua.r. Asimismo, externa su juicio respecto a los conte.'Ctoshis-
di.a,otro en medio, btro en la rt:llIguatdill; en este caso nomás somos
él y yo de nuestros rt:speeti\"05 medios y tenemos que cubridll todll, tóricos que llevan :l las personas a mostrarse en las calles.
Vllmos monitore:indonos con otrOs compañeros y en el caso de liaR us marchas y las manifestaciones de la ciudlldanía es un sintoma
e! ser"icio que ofrece es de ,;alidad, entonces )"0 tengo que ir d:mdo de que 111sociedad está madunndo •.porque en una dcmocl'llcill son

274 275
neccsaria~ son. eh, ... descables y Plll'2 mí seria deseable que hubiera ¿Qué significado tiene para su trabajo esta marcha?
mis marchas quc hubiera mis rIWlifestaciones. porque lo que pasó
hace cu:uenta años fue, eh, ..••..ergonzoso pan todo el pais. Que cl go- ¿Significado? muy poco, .finalmente ro creo qu~ es unll de las panes
biemo mm;:lcre estudianlc:s es \"eJgonzoso y yo creo que es mur loable en qu~ intervi~ne el periodismo, porque eSla siruación de la di\'er-
que se recuerde, que se conmemore }.ro creo que hoy \-a a ser como sidad sexual pues poco n poco se \'ll abriendo, r a 6n:l1 de cuentas
mas festivo ¿no? O sea en lugar de ir :allatelolco van a ic al ZÓCllo, form:a pane de lo lJue es la socied2d MOnl en ;\1éxico r por lo tllnlO
donde hace cu.>trentaaños se dio la marcha del silencio que fue Unll se dehe informar lo que sucede cno todas eSI:ts personas, r por su-
rY1arch:lfesriva. no m:is que: (cigica como ocurrió el 2 de ocrubre (Mi- pueHo las peliciones que rienco hor cn c!!a.con eso de ~:l:ldopción }'
lenio Televisión). lodo eso (Reportero urb¡IOO,Grupo Radio Centro, Radio Red )' For.
mllto 21; tiene :lprox..im:ldamente nUC\'e\liloS de cubrir esta marcha).
En el caso de la .Marcha xx..XII, LGBTITI del Bicentenario
Es muy importante \'I':r cómo ha C",-olucion:ldocl mo\-imiemo }' so-
de lns l..ibert.'lcles realiz:lda en la Ciudad de México el 26 de bre lOdo que c:ldll \'ez mas la gente \"1respetando (Ln Jornada, repor.
junio de 2010, se aplicaron 52 entrc\;~tas de medios de co- lero gdfico, décima vez que acude a eSle evento).
municación privados, públicos e independientes, tales como,
¿ Qué opina de los marchistas?
Televisa, TV AztecaJ\mérica, Canal 11, n'c, Radio Red, Cadena
Pues, finalmente oda quien su vida, de m:ancra persoo¡] no [cogo
Tres, M\'S, 52MX, Tdefórmula Radio V . TV, Información Waiter, nad:l cn contra de ellos. lloalmente se respela la decisión que tienen
El Unit-~rsal,El Sol dt Mixiro, La Prtn.fQ, Rlom/o, Milenil) J' Lo en su "ida seXWIIy cómo la qwenn \'¡vir ellos esci bien. simple r
jornada, ser..:illamenle. pues hay :l!gunlls cuestiones. que sí rapn l:n lo, \:tlgar,
Entre los comentarios hechos por los periodistas, al apli- }' hay otras cuestiones que rllyan en lo cunoso y hay OU1IScuestiones
que eStan exigiendo un respeto par.l ellos, entonces se re:sp~lan lod:ls
carlc.~la enttevisrn, se distingue la importancia que le asigf.lan las decisiones que tengan (Reportero urb:\no. Grupo R:ldio Centro.
a la protesta de estos grupos con preferenci.'ls sexuales di'fe- ~dio'~d}. Formalo 2.1, nuevc años de asislir:l cubrir eSla marcha).
rentes, reconocieron que los manifestantes eran persuasi\'OS Yo creo que eSlá bien, todo mundo tiene derecho de ejercer sus ...
para hacer valer sus derechos ciudadanos, porque anualmente CXprCSllrr pelear por su libertad ¿no? ro creo que es bueno r sobre
desde la década de los setenta salen a las calles de la ciudad todo para que la gcnle también, POCO:lpoco \"a}~rcspel:lndo, r.o.c~o
quc ~'1éxico es uno de los países con mayor nwnero de ho.rruadios
para e"-presar sus demandas concretas. También explicMon
a homo=llles; pues yo creo que poco 11poco la gente bene que
que la actividad que realizaban era la de un trabajo que permitía llprender. si no somos tolerantes con una ciudad como iSla pues 00
el enlace entre los marchistas y el público cn gcneral, ya que al \-amos a poder "i\'ir (L:: Jornada, reponero gráfico, décim:l vez que
recabar la información, en la modalidad de reportaje, entte\'is- lIcude a eSle e\'C1\to).
t.'l. fotografi'ls o vidcoimágenes de la marcha r transmitirla a ¿Me podría e::..:pl.icar cómo es utilizado su trabajo en la
uavés de las empresas que representaban ejercían el cometido producción de una noticia?
adquirido por com"icción, es decir, comunicar. Otro de los El tr.lbajo que desempeñamos nosotros. por ejcmplo ahOnlll, en eSI:l
aspectos mencionados, fue el tiempo que Uc\"abancubriendo ocasión nosotros recabamos (0(13la inform:l.ción que se genern nquí
estc tipo de protesta, la mayoña de los periodistas cntre\"istados en I:l m:\tcha, posleriormente se a\;s:l a In~diferenles producciones
han acudido a esta marcha anualmcntc, hubo quicncs tenían que hay en Grupo R:ldio Centro para que de estll manera nosotros
pnsemos d repone de qué es 10 que está p:u:rndo exncl:lmente en
más de diez :lños asistiendo, los pocos dijeron que cm.la prime- estc lugar f es la manera m~s o menos opcra (Reporlero urbano,
ra \'ez. Algunas de las preguntas elabor:ldas y :lplicadas fueron: Grupo Radio Centro, Radio Red r Formnlo 21. nueve años dc asistir
a cubrir eSla marcha).

276 .277
Pan d medio que ro trabajo. afortunadamente nos respetan la pro- no se valen de los mismos maltnaks ,Stmiológiro/' (Lochard y
puesta, el periódico 1JJ Jornadu no nos marcan una linea editorial que Boyer, 2004: 41). ES(Q tiene que ver con el discurso emitido
tengamos que aceptar, talo cual imagen para que se publique, enton-
.la inmediatez de la información y el receptor donde el soport~
ces nos dan esa libertad de que el fotógrafo o reportero gráfico pro-
pon~ las imágenes quc se publican. entonces creo que soy lIfortunlldo mecWitico es el que se ajusta al mensaje_ Es decir, la transmi-
de trabajar p:lD. el periódico 1JJ Jornada (reportero gcifico, décim:l vez sión del mensaje está condicionado al soporte informativo,
que acude 11 este evento). mientras que la radio r la televisión requieren de menos tiempo
La labor de los periodistas que cubren la protesta o marcha para la emisión de h información, en la prensa escrita no; al
responde a los intereses de quienes los contratan. En las dife- tiempo que, cada sopone comunicati\'O le otorga un determi-
rentes agencias noticiosas, es habitual que la información sea nado sentido.
seleccionada para seguir 1'\s políticas de la empresa responsa- Además, la diversidad de estaciones emisoras indica tam-
ble de la difusión. r::.s primordi.'l.1 estudiar la forma en que se bién que los profesionales de la información se orienten, en b
difunde 1'\ protesta en los medios de comunicación porque producción de la información, hacia productos que no ne-
permite conocer dos elementos trascendentales en el análisis cesariamente cumplan con el requisito mínimo de calidad r
de la protesta, por un lado, la manera en que se constru}'e la contenido, sobre todo que, en el caso de los eventos que se
opinión pública, y por otro, el comport.'\miento de los actores mencionan, involucra intereses económicos y políticos que
de b comunicación cuando salen a encontrarse con la reali- impactan al conjw1to de la sociedad (en otro momento abor-
dad social en tiempo y espacio concretos. Las narraciones que daré este tema).
emiten son "fragmentos seleccionados de l~ vida real. Son un Por otro lado, se puede pensar que, hay una dependencia
elemento rrulS y un espejo pri\rilegiado de ella. No son la reali- entre marchistas y medios de comunicación r,;ceversa. Es de-
dad" (Trcjo, 2001: 493). Se ha considerado que en los medios cir, que los marchistas amplían L'\ cobertura de sus demandas
de comunicación se conoce la realidad, no obstante, la reali- cuando, en el caso de las dos empresas líderes de la informa-
dad es más compleja que como se presenta en "este espacio ción en .México (felevisa r TI' Azteca), transmiten la protesm.
Los medios de comunicación sacan ventaja de las moviliza-
de .It. visibilid.d" 0\eguillo, 1997: 134).
En las agencias noticiosas se rcaliza una selección de los ciones porque generan noticias y así m:U1uenen audiencias o
las aumentan. "La información proveniente de los medios es
acontecimientos que se desarroll.'\n en la sociedad factibles de
necesariamenfe una construcción de la realidad: La informa-
ser transmitidos, las marchas callejeras o protesta son sucesos
ción crea un "estado imaginario" de la sociedad desde el mo-
que se hacen \'isihles para la prensa escrim, radio y televisión,
mento en que est:l co~prometida con el hecho de que la co-
en el entendido de que estos medios de comunicación "se
municación insólita o anormal deberá pro~eguir en las horas
diferencian entre sí por las condiciones en que se transmiten
yen los días subsecuentes. Cada emisión se compromete con
los mensajes. L3 primera se apoya en un soporte material en
la siguiente emisión. Nunca se trata de b representación del
el que se inscriben trazos permanentes. No ocurre lo mismo
mundo tal como es en el momento" (Luhmann, 2000: XXII).
en el caso de la radio r telC\;sión. Los mensajes producidos
Se realiza un proceso de edición donde se \-alora y analiza,
son fugaces y no están fijados por los aparatos de recepción, a
de acuerdo al for~ato de cada empresa, los tiempos di~ponibles
menos que se les grabe. Por otra parte, estos medios diferentes
para la trnnsmisión,la pertinencia de que sea el reportaje sobre

279
278
la protesta o marcha el que abra el noticiero o segmento de la
Elne estudio de la protesta o marcha callejera en . los medios
.
prunera, segunda o subsiguientes secciones, así también unicación es incüspensable hacer uso de di\'ersos meto-
de~ m
define el tipo de información que se expondrá r bajo qUé'c:~ '.
dos, teorías, datos e iO\"csti~dores ~~ra la .recole~c~on y an~ -
'li
racterísticas, si debe incorporar entrevistas o no desde c1l . de la información. La trL.'mgulaoon metodolog¡ca ayudo a
ugar
de los sucesos, etcétera.
'!Salí zar un Análisis
re " cuantitati\ro \'• cualitativo del desarrollo de
El destinatario de la información se enfrenta «al hecho de la protesta en las calles de la ciud.ad porque ~ta, en conte~tos
que [la recepción] es Inono/ógim. Se dice que una comunicación concretos, fue mostrada en los di\'crsos mediOS de comUOlca-
es de orden nJono/ógim cu:tndo el destinatario no está presente .• La observación pertnitió const:uar que el quehacer de
en c1lugar r momento en que el emisor produce el mensaje. Clon. . '" }'[
I s pCliodistas r las rnodalid:l.dcs de la emmon de a 111 ?rma-
La comunicación es dia/ógiaJ si el emisor r el destinatario Se c~ón son dos encidades inherentes que procesan y construyen
encuentran en una situación de intercambio inmedi:1.to (con. la información mediática.
versación cara a cara o por teléfono) o diferido (cor~espon. Asimismo, las entrevistas enfocadas a los reponeros, c."l-
dencia epistolar)" (Loch:l.rd)' Borer, 2004: 37). No obstante
, marografos, editonalistas, cronistas, permitió conoc("~ el n.om~
la información mantiene esquemas de emisión que deben ser bre de las cmpresa de donde pro\"enÍ3n, al cic,:,",po,se ldentlfic.?
resperados por los reporteros r comunicadores, Asimismo
la difusión de la protesta en estos medios de comunjcació~
t ue había corrcsponsales experimenr..1dos m;¡gnados, por ene-
~ima vez, a cubrir la marcha específica: ., . , .
se presenta aprovechando L"ls\rirtudes que tie.nen carla uno En la prensa escrita, radio y tele\~IS10nse hiCl~~O~ medi-
de esros medios de comunicación, en la idea de no afectar ,
Clones \ . rel:>_
o1stros de las emisiones aSI como el, ana lisIs .de
. las
S'
los intereses particulares de las empresas productoras de los cualidades de la transmisión o redacción de la ~formaclon. I
espacios informati\"os. Esto sostiene la compctiti\"idad en la
b. es arduo el análisis cualitativo de la realidad, en el caso
emisión de la información en disputa por la mayor audiencia len, l' 11 1
de los medio::: de comunicación es aún más ~omp CIO .cvar o
o maror número de destinamDos.
a cabo, no obstante, la clnografia como mctodo ha Sido de
gran utilidad. . '
A MANERA DE COROLARIO
Las dimensiones espaciales r numetJcas de la. protesta ~n
La protesta en las calles de la Ciudad de México ha sido la ex- los medios de comunicación han sido laboriosament: ~egts-
presión ciudadana que ha impactado las actividades cotidianas tradas \' sistematizadas en un banco de datos electron~c.o r
de sus habitantes, pero también ha sido la fuente de genera- fisico, que da cuenta de la importancia que ést."l ha adqUlndo,
ción de información en los mass tHUúa. En México, esta prác- entre los investi&ldorcs sociales. . .
tica se ha convertido en la actividad inherente de la ciudlld , al Este estudio prcsent.'\ un :l\'nnce de un trabaJO mas el,abo-
tiempo que la ciudad misma es representada en los medios de rada que está en proceso r que nos indica l~ importanCIa. de
comunicación. 1...:'1.5
sendas y nodos destinados para el despla- hacer un análisis sobre la protesta}' los medios de comUOlca-
zamiento de las DlO\rilizaciones \"¡stos en la prensa }' tclevlsión ción en i\'léxico,
r descritos en las narraciones radiofónicas hacen de la ciudad
un referente de los receptores,

280 281
Bibliografía

Charaudeau, PatOek. El DiJC1fíSO de la Informaáón. Barcelona,


Gcdisa, 2003.
Del Rey Morató,Javier. Dm¡o¿rada y posmodernidad. Teona General
de la It!!Ormación y Comunicación Política. Madrid, Editorial
Complutense, 1996.
Lochard, Guy y Henri Boyer. La (omullicadón mediática. Barce-
lona, Gedisa, 2004.
López Saavedra, Nicolasa. "La protesta política, ¿qué y cómo
informan los medios de c.omunicación? En López Ga-
llegos Alejandro, Nicolasa López-Saavedra, Sergio Ta-
mayo}' Ricardo Totrcs (cootds.). ló 110 estuve ah! pero no
olvido. L.a protrsla t11est1fdio. México. Universidad Autóno-
ma Metropolitana, 2010.
_____ . 201 Oa "Los ~\1assMedia y la triangulación metodo-
lógica en el análisis de la protesta". Ponencia presentada
en el IIEncuentro Latinoamericano de Metodología de
las Ciencias Sociales (ELl\lecf;), el16 y 17 de diciembIe,
Hcrmosillo, Sonora, México.
Luhmann, Niklas. La realidad de los medios de (omunimcióll. Espa-
ña, Universidad Jberoamericana-Antbropos, 2000.
Lynch, Kevrn. La imagen de la audad Barcelona, Gustavo Gilli,
2000.

283
Manzano, Virginia. "Movimiento social y protesta social desde Treja Dclarbre, Raúl. Mrdio('f"oda Jin nJrdiotionu. PrtllJ(l, tdft-'l'.rió"
una perspectiva antropológica", texto completo URL: y r/ectionu. México, Cal}' Arena, 2001.
\V\V\v. 610.uba.ar I con tcnidos / carreras / an tropo I sistema.
Vliegenthart Reos }' Stcfaan Walgravc. "Thc Intcrdcpencency
cica 1al sitio I catedras/ neife1d/f\10\"imientosocialypro_
testasocial.doc of Mass Media :lnd Social Movcmellts" texto completo
URL: bltp://v. .•.vv.,m2p.l>c/public2tions/1267102616.pdf
l\'1artin Serrano, Manuel. Lo prod¡¡rcióJl ¡oáal d~ la romlmicadón.
Madrid, Ali.'lnza Editorial, 2009. Wildner, Kathrin. "Espacio, lugar e identidad. Apuntes pa~
una etnogrnfia del espacio urbano" en Tamayo, S.e~glo
Popper, Karl R. John Conw,', Charles S. Clark y Karol \'(lojtrla. \' Kathrin Wildncr (coords.). Idtn/idadrl lIliJonaf. MCX1CO,
La IdniJión u molo mOeJ/m, la /d~IJUiónt5 mola maestra. Mé. Uninrsidad Autónoma Metropolitana, 2005. (Colec-
xico, IiCE, 2000. ción Cultura Uruversimria 85).
R ..mÚtez Kuri, Patricia (coord.). EJjJacio Púhlico y I"((()ol/merión dr
riJ:dndanía. México, Flacso. Miguel J\ngcl Porrú:l, 2003.
Reguillo, Ross:lna. ''1\1ás allá de los medios. Diez años después".
En Conllwimrión y Sorirdlld. (rlE(.;$, Universidad de Guada_
tajara), 1997, núm. 30, mayo.agosto, pp.127-147. texto
completo en URL: hnp:/lw\\-"\\-:publicacioncs.cucsh.udg.
mx/pperiod/eomsoe/pdf/30_1997/127_147.pdf •

Río, Manuel A. "Usos r abusos de la prensa como fuente de


datos sobre acciones colectivas". En EMP/R1A. Rni.rltl
klt/odológico dr Cifllciof Socialu. 2008, núm. 16, julio-dicit:m-
bre, pp. 59.84. ISSN: 1.139-5737, texto completo en VRL:
http://www.pucsp.br/cchal/ downloadsl rcl:lroriosl re-
vis ta_ cmpiria_a rtigos_ biblioteca _ unedl eSCt\'_ empiria_
usos _:1 busos_prensa. pdf

Sih-erstone, Roger. ¿Por qlfi U/lidiar lo.r medio¡ dt romlllliradón?


Buenos Aires, Amorrortu, 2004.

Tnrrow, Sidney. El podrr ti! mOlimitl!/o. 1...oJmot'inJim/o¡ Jocialu, /(1


ardón t~/~,1i/'l1
)'10 poli/im. !\1adrid, Alianza, 2009, (Alianza
ensayos).

Tilly. Charles. Lo¡ mopimirn/Of fodalu, /768.2008. Dudr JIUorígrntf


a F(/(tbook. Barcelona, Critica. 20] O.

284 285
Tercera parte
la protesta social
CAPfrULO 7

La acción colectiva empresarial


por Michel Offerlé'

Los debates sobre b. acción colectiva empresaria ya no deberían


tener lugar. En efecto, historiadores, sociólogos y politólogos
han establecido que ni 1:1.competencia entre los empresarios,
ni el secreto de sus negocios, ni su supuesto individualismo les
impiden actuar de forma conjunta y formar organizaciones
perdurables de distinta naturaleza. La copiosa literatura sobre
los grupos de interés (que comprende a bs organizacio!1es
representativas de intereses económicos) lo demuestra am-
pliamente. De la misma forma, si bien en otro dominio de la
acción económica, 11ichel Pin90n y Monique Pino;.on-Charlot
(2000) pudieron demostrar que la burguesía francesa es una clase
"colectivista" en el control de sus sociabilidades y de su re-
producción.

ACCIONES COLECTTVAS, ACCIONES INDIYlDUALES DE LAS


ELITES ECONÓMICAS

La idea según la cual el empresariado, entendido como el con-


junto de los dominantes económicos (prorietarios o no de los
medios de producción y de intercambio) no tendría necesidad
de una organización colectiva, ya que el poder del Estado en
el régimen capitalista es aquel de la clase económicamente

1Especialista en pattidos políticos y mO\-ili.zaciones de los actores de la


sociedad civil.

289
dominante, también ha sido echada por tierra por trabajos los "patrones de abajo". La noción de registros de resiliencia
empíricos que recalcan la autonomí:\ de los campos sociales permite pensar de manera contextualizada aquello de lo que un
y muestran que la profesión política no constituye la duplica- individuo puede disponer para nombrnr, comprender y protes-
ción o el yentn1ocuo de la clase capimlista (Offe y Wiesencllal, mr (contra) lo que le ocurre (Fclstiner tI al., 1980.1981; Offer1é,
1980; T",xler, 1993; Schmirter y Streeck, 1999). 2006): todos tenemos, según la época en la que vivimos y según
A partir de entonces, los debates se concentran menos en dIugar que ocupamos en la sociedad, un conjunto de medios
la existencia de esta acción colectiva que en las condiciones de individuales y/o colectivos para interpretar los acontecimien-
su éxito, }'por lo tanto en saber de qué manera actúa "el mundo toS que afectan nuestra vida r para imentar remediarlos. As~
de los negocios" r si gana siempre (sobre el caso norteame- un pequeño empres2rio puede recurrir al fraude fiscal, al tra-
ricano, véase Vogel, 1989; Smith 2001; Offerlé, 2009; Baum- bajo en negro, a la especulación, a la huelga de hambre o a la
gartner tI al., 2009). manifestación pacífica o violenta, y a la reivindicación conti-
L'l acción colecti\'a empresaria es a la "e? más simple y nua para hacer nller su cólera y su malest.'l!. En cambio, un
más complicada que la de otros grupos sociales: más simple, gran patrón podrá recurrir a los servicios de un abogado para
ya que los empresarios pueden disponer de recursos mur su- actuar judiciahnente o a los de un lob/!J¡Ia para actuar polioca-
periores a aquellos de los que disponen otras causas e intereses. mente. También podci actuar como especulador y/o tener ac-
De esta forma pueden r pudieron hacer :a'"Mzar su causa re- ceso a una organización colectiva que no actuar:í. de la misma
munerando empleados permanentes de las organizaciones manera ni con los mismos medios que el pequeño empresario.
patronales. Así, todos los empresarios tienen "idealmente" la posibili-
Es una acción eoleeti""amás complicada, porque la posesión dad de "elegir" entre estas diversas formas de acción individual
de estos recursos abre un amplio abanico de opciones a quie- y las distintas modalidades o niveles de una acción colectiva
nes los detentan, y porque las reivindicaciones que emanan de empresaria: local, nacional profesional o interprofesional, in-
actores considerados como "pudientes" deben (om:lt formas
ternacional.
particulares de formulación r d~ aceptabilidad según los dis- La acción colectiva se enfrenta con diversos obstáculos
tintos países. que los sociólogos de las mo\~ilizaciones como 01son (1965)
En efecto, esta acción colectiva no es ineluctable: las han puesto en evidencia. Para contrarrestar este tropismo in-
grandes compañías tienen suficientes recursos para actuir dividualista, se proponen incentivos individuales. De hecho,
solas, contratando a encargados de relaciones públicas y mo-
históricamente las organizaciones patronales fueron antes que
vilizando a sus altos managers, o para agruparse en clubs de
nada organizaciones de servicios 'para sus miembros: informa-
cooptación especializados (BJlliJltlS RDJmdlablf, BlllineJl COJlndiJ
ción sobre el estado de los mercados, sobre el crédito que se le
o la.Asociación Francesa de Empresas Pn,oadas) o bien no fo-
puede otorgar a un colega o a un competidor, normas de cali.
calizados en la defensa estricta de intereses económicos (Club
dad a adoptar .. , Los pequeños grupos de conocimiento mutuo
Bilderberg, .t\spen lnstitute, Société du Mont Pélerin), o en
pueden poner en prnctica algunos incentivos que tiendan con
círculos mundanos_
más o menos fuerza a generar agrupamientos. Por su parte,
Esta pluralidad de opciones de los de arriba puede encon-
loscarteles o los consorcios han podido decidir medidas coercitiY:ls
trarse aunque de un modo más pri,'ativo que electivo entre

290 291
de duración variable. Sin embargo, estos grupos han sido muy de repertorio, que también se sucedieron en las democracias de
a menudo catalogados como reactivos. La amenaza del Estado economía de mercado.
(o a la inversa, la búsqueda de los dirigentes políticos de una La situación de Francia es emblemática por el recurso
coalición con los empresario~ en una coyuntura precisa), o la prolongado, a lo largo del fin del siglo XIX y una parte del xx, a
reacción frente al mo .•..
imiento obrero o a cualquier otro mo- modos de acción colectnms de combate contra los obreros or-
vimiento social (en particular, actualmente los distintos movi- ganizados: listas negras, rechazo a toda implantación sindical,
mientos de consumidores, ambientalistas o altermundistas ... ) propaganda anticolectivista, control de periódicos, creación
son generalmente presentados en la literatura como las razo- de ligas de defensa social que te1Úan por objetivo denunciar
nes primordiales que mueven a los emprendedores de la mo~ bs doctrinas y prácticas socialistas y luego comunistas, cons-
vilización patronal. titución de cajas de seguro mutuales contra las consecuencias
No obstante, como bien lo han documentado los histo'- de las huelgas, fondos antihuelga (caisJ"fS noires) ...
riil.dores de la empresa y la economía o los socio-economistas, En el inicio, estas formas de control que prolongan el
lejos de ser solamente reactivos también pueden ser proactivos derecho de propiedad y las formas de paternalismo son loca-
e intervenir en la creación de instituciones económicas Ganes lizadas. Pero tienden a nacionalizarse a medida que el combate
y Zeitlin, 2008-; Steiner y Vatin, 2009; Caen el aJ., 2010; Dau- obrero se dota de símbolos y reivindicaciones nacionales. Esta
mas el al., 2010). lucha de clases se prolongaba también en el terreno politico
por medio de un apoyo masivo -a la vez local y nacional- de
REPERTORIOS DE LA ACCIÓN COLEcnVA EMPRESARIA
los partidos y de los parlament.'uios, y por medio de presiones
La noción acuñada por Tilly (1979) estaba resenTada a las ac- económicas sobre los gobiernos considerados como peligro-
ciones colectivas abiertas, contestatarias y discontinuas, en de- sos (rechazo de financiamientos, fuga de capitales, amenaza de
trimento de las formas de resistencia cotidianas, rutinarias, o suspensión de pago de impuestos o de inversiones, subvencio-
de los compromisos continuos (Offerlé, 2007). De la misma nes a grupos de extrema derecha y a veces de extrema izquier-
forma, esta noción se reservó a las acciones colectivas visibles, da anticomunista). En cambio, ellod?,-out fue poco practicado
de protesta. en Francia (contrariamente a lo ocurrido en ..l'\Jemaniao Es-
Estirando esta noción r hablando de la acción colectiva tados Unidos) y la ocupación masiva de puestos parlamenta-
patronal, puede mostr~rse que, para los empresarios y para el rios por dueños de empresas, administradores de sociedades
empresariado, como para los actores contestatarios, existen o abogados de negocios, como en Estados Unidos o en Suiza,
formas parcialmente rutinarias a las que los agentes y las orga- nunca estuvo muy extendida. En este sentido, la autonomi-
nizaciones recurren habitualmente. Un repertorio es estraté- zación relativa de b profesión política en Francia fue precoz.
gico y constriñe. Dicho repertorio es, tal como los repertorios Este anticolectivismo militante podía también conjugar-
contestatarios, muy diferente según los tiempos y los espacios se con formas paternalistas de encuadramiento social. Por su
sociales. parte, ciertas fracciones del empresariado estaban dispuestas a
Si nos interesamos más particularmente en las organizacio- recurrir a formas de movilización más abiertas: manifestaciones
nes profesionales que federan a otras (en general, las corporacio- pacíficas o violentas, redadas, voladura de edificios públicos (en
nes), se puede hablar esquemáticamente de dos modalidades Francia en los años 1950-1970, los movimientos "poujadistas'').

292 293
.-
El caso eSUlclounidcnse también es rico en ejemplos: de yida (particularmcnte en África, las movilizaciones contra
rompehuelgas, milicias antisindicales, agencias de detecti\'cs la ""ida cara") O para luchar contra el poder político (en Bie-
lorusia, Ucrania, Turquía en 2001) o contra la ocupación (en
movilizadas ...
De forma más expandida, algunas empresas u organiza- los territonos palestinos). La huelga y las operaciones "ciudad
ciones profesion=tlcs, particularmente durante el periodo de muerta" pueden ser un ~edio excepcional dc movilización.
enu:eguerms (prestando su apo}'o a la toma de poder fascista En OtrOS países puede ut:.ilizarse la participación abierta
" na7.~o los años de la guerra fría, actuaron secreta o abierta. en contra-movilizaciones, ya sea en coalición con otraS fuer-
mente p:\ta desestabilizar regúnenes considerados comO Meo. zas sociales o en vinculación con actores políticos que desean
tatones contra los intereses del "mundo libre" (Anglo-hanian desesL'\bilizar a un gobierno (como en Venezuela contra H.
Pctrolcum en Irán en 1953, Unitcd Frwt en Guatemala en Chávcz o en Bom;a contra E. Morales).
1954, Brasil en 1964, lTI en Chile en 1973), a menudo .•••
incu- Sin embargo, esta forma conflictiva no ha desaparecido
ladas con los servicios secretos nort~me.cicanos. En coyuntu- del todo en Estados Unidos, país en el cual la defensa de la li-
ras de mo .••• ilizaciones prolongadas, los pequeños patrones o bre empresa y de la libertad de los empresarios está siempre a
pequeños comerciantes jugaron roles absolutamente esenciales la orden del día, aún cuando la amenaza del comunismo ya no
(es el caso del paro de los dueños de camiones en 1972 en Chile: es su principal motor. Algunos donantes y grandes empresarios
o la movilización de bazaans ir.lnies antes de la caída del Chah). financian así organizaciones colectivas, !/link lank..rquc argumen-
Este primer repertono es reemplazado de forma muy tan, o más brutalmente oficinas que combaten -jurídicamcnre
progresh"a, eh las democracias occidentales, por un segundo pero no sólo- la implantación de sindicatos en los lugares de
repertorio mucho menos conflicrr.'o, que hace eco a la institu- trabajo (anli.llnionism. IIl1ionjrtr Inot~mm/J, Imion.buJling. Rigbt lo
cionalización del mO"imiento obrero, a la transformación de work J..oWJ).1. El financiamiento poco controlado de las cam-
las formas de encuadramiento}' a la retracción del pedmetra pañas electorales hizo crecer la intervención de empresas y bll-
de b intervención estatal en los países de economía dirigida. !inuJ organiza/ion!, en particular la US Chmnbrr of COlHmmr, en
De esta fmma, los dos principales ad,"crsanOs del empresaria- el apoyo de candidatos y en las actn.;dades de lob/!)' que acom-
do organizado están en situación dc repliegue. Esm transfor- palian la discusión de leyes sobre temas decisivos (como la
mación se debe cambién al cambio de la propia estructura del reforma del sistema de salud o bs leyes sobre el si.ndicalismo).
emprcsa.r:i..11do(desmoronamiento de una parte del comercio, ptrtisr que se des-
Pero es sobre todo en el registro de la t...•.
crecimiento de los sen"ieios, elevación del nivel de estudios \' pliega la acción colecnva de las élitcs económicas.
gerencialización dc'una parte del cmpresanado)}' a 1.'\ margina'- Las organizaciones patronales r los /hink /al1kJ que han
lización de las cornentes contest:uarias en el seno del pequeño contribuido, en distintos grados. a la puesta en agenda y el
empresariado. Los agrupamientos patronales se canalizan aho- éxito de aquello que globalmente se denominan las "reformas
ra en reuniones de salón y no en la calle. neolibcrales" Ocnkins y Eckert, 2000; Dcnord, 2007> Phillips-
En un cierto número de países, b manifesL'lción puede Fein, 2009) trabajan esencialmente a partir del registro de la
ser un arma utilizada por los pequeños patrones )' pequeños t>.PtrlÍJt (esrudio de valoración). Dicha e:..pmist, fiscal, social,
comercL'\ntes y sus organizaciones para combatir el alto costo
1Veas~ los trabajos en cuno de Emilien Jullilud.

295
294
económica, y hasta comunicacional, es puesta en escena por
¡
i
ser contradictorios entre el sector de la gran distribución y la
las organizaciones que pretenden reunir en su seno los mejores industria alimentaria, entre los servicios y la industria, entre los
expertos, medido esto para sus colaboradores permanentes bancos y el resto de las empresas, entre las industrias de resi-
de acuerdo a sus títulos universitarios o sus empleos anteriores duos y el comercio del reciclaje, entre el sector de la construc-
(alta administración, gabinetes ministeriales, equipos de juristas ción y los productores de materiales para la construcción ...
o consultores) y para los dueños de empresas de acuerdo a su Generalmente no es la organización la que se dirige a la
éxito en los negocios. alta administración o a los dirigentes políticos, sino los "de-
La expertise patronal se manifiesta en la redacción de notas, cidores" quienes solicitan la opinión técnica de los "especiil.-
enmiendas parlamentarias, memorándums y "libros blancos", listas".
en el trabajo puertas adentro en distintas comisiones y en la La visión manipuladora}' mercantilista de compra de vo-
organización de eventos. Y también en. la práctica de loblryng, tos por medio de la distribución de prebendas económicas o
término comodín que remite al uso de técnicas de vigilancia ventajas materiales a testaferros, periodistas o políticos, domi-
parlamentaria, medios de persuasión más o menos discretos o na todavía una literahlIa de dennncia que por 10 general des-
explícitos, incluso presiones, y a la producción de. argumentos deña metodológicamente 10 esencial de la rutina de trabajo de
destinados a sumar un tema en la agenda de gobierno (o a sacar- producción de textos, buscando la corrupción o la "influencia"
lo), y a proponer soluciones o generahnente textos integrales re- de tal grupo o tal empresa sobre tal o cual política o medida.
dactados bajo la for.trul de enmiendas, en una competencia más Desde este pnnto de vista, los politólogos norteamerica-
o menos libre y no tergiversada con los representantes de otros nos, con métodos sobre los que ciertamente cabe interrogarse,
grupos de interés. El recUISO al derecho está particubrmente han intentado medir cuantitativamente los efectos de 1ts mo-
desarrollado en Estados Unidos, donde los juristas de las gran- vilizaciones empresarias, de ciertas empresas particulares o de
des compañías y de las organizaciones profesionales judiciali- organizaciones. El trabajo de Mark Smith (2000) es sin duda
zan las cuestiones sociales, medioambientales y tantas otras. uno de los más realistas, que distingue en efecto los temas
unificadores y globales que oponen a numerosos grupos en com-
¿EL ÉXITO DE L.I\S MOVILIZACIONES?
petencia: en estos casos las posiciones están separadas, ideo-
La mayor parte del tiempo los dirigentes de organizaciones. logizadas, publicitadas, y "el patronato'" tendrá una posición
centrales y confederaciones enfatizan su unidad y su solidari- común. Esto ocurre, por ejemplo, con la cuestión de la libre
dad. Eso puede ser verdad contra el Estado o los sindicalistas. empresa y de las cargas fiscales o sociales. En cambio, frente
No obstante, existen múltiples di\'isiones no solamente entre a ciertas cuestiones, los temas conjiütil'Os o competitivos pueden
las confederaciones nacionales patronales, que reposan en 1t oponer a fracciones patronales entre sí: sobre la política de
lucha de los distintos tamaños -las muy grandes y grandes, las inmigración, por ejemplo, no todas las empresas tienen los
pequeñas y medianas, y las muy pequeñas, según las distincio- mismos intereses económicos.
nes de la Unión Europea-. Finalmente, ciertos temas pueden ser parJiculan".rlas (los
Incluso en el interior mismo de las confederaciones gene- nichos) y no conciernen más que a una medida suscitada o re-
ralizadas, como el Medef francés (}.1ovimiento de Empresas chazada por un grupo o algunos actores. Es en estos casos
de Francia) o la Confindustria italiana, los intereses pueden

297
296
que las medidas pueden ser tratadas de manera "técnica" sin La posibilidad de una acción colectiva autónoma de las
b politización que implica un debate público: una excepción, élites económicas r su éxito depende ob\"mmente de la con-
una medida fiscal que implica sólo a un grupo de emprcsas o figuración del poder político. Esta posibilidad puede chocar
a un sector. con la patrirnQnialización de este poder (como en el Túnez
En estas tres configuraciones úpico-ideales, las formas y de Den Ah) }' su control (como en la China actual), ya que
las :ugumcntaciones son bastante difercntes. las asocL"l.cionesprofesionales en estos casos están sometidas
Una diferencL"l.ción,no con base en los tipos de temas a las autoridades est.'ltales. Adquiere contornos muy variados
sino en las coyunturas hl'l sido propuesta, en particular, por en las democ.racias pluralistas estabilizadas según el tipo de
Vogcl (1989), que estudió la \'ariabilidad temporal de los re- Estado, los modos de representación de los intereses, las for-
cursos, insistiendo sobre los ciclos en la historia americana del mas de profesionalización del personal político r el grado de
éxito de los negocios en relación con otros actores (sindicatos las élites, que inducen a modos de cooperación}' de inter-
o grupos ciudadl'lnns -d/i::;}flgroups-). El mismo razonamiento penetr:lción diferenciados entre las élites polirjc.'ls }' las elites
podría cxrenderse para Francia, dondc se han podido consta_ económicas: del recurso indivi.dual de un patrón de cmpresa
tar secuencL"l.sLugas de proteccionismo correspondiente a las hasta las campañas colectivas de todas bs empresas}' su(s)
preferencias de la mayoría de los empresarios, }' periodos de organización(es), pasando por tod:ls las formas dello,bby de
librecambismo a veces impuesto. nichos o las transacciones neocorporativist."l.s.
L'l r....-ptr/iJr de las organizaciones csci por supuesto presente
en uno de los aspectos menos conocidos y menos publicitados
de sus acti\-idades: su contribución a b producción, por dele-
gación de los poderes públicos, por autorregulación o por co-
producción, de un conjunto de normas récnicas}' económicas ,.
que organizan la posibilidad de producir e intercambiar.
También está presente en sus activi.dades más visibles, en
bs antigu:'ls fórmulas neo corporau\"¡st."l.S o en los pocos p:úses
que conservaron una escala de negociación nacional entre sin,
dicatos y empresarios. L'l negociación o la gestión paritaria de
sistemas sociales dC\-inieron modos de funcionamiento ordi-
narios en los que la organización patronal es 'un "partenaire
social", un sindicato, La cuestión es entonces cuál es el ni••• el
de la negociación (empresa, .rama, nación, Europa) y el con-
renido de bs negociaciones (ya que después de L'lcrisis de los
años 1970)' el replant~miento del a!'>alari.'ldo, el empresariado
tiene múltiples rei\-indicaciones).

298 299
Bibliografía

Baurngartncr, Frank R. ti aL Lobbying and Poliry Changt. Who


IJ7;ns, U7ho 1..osu, and IV'~. Cmeaga, The Universit}' of
ehicago P,ess, 2009.
Fclstiner, William L.E, Abel, Richard L. r Austin Sarat. "The
Emergence and T.rnnsformation of D.isputes: Nnming,
Blaiming. Claiming ...•• , Low and Sode(y Revitw. 1980-
1981, "01. 15, núm. 3-4, pp. 631-654.
'.
Coen, David, Gcant, Wyn y Graham K. Wilson (coords.). Tbt
O:gorrJ Hondbook of BII.rimu and GotJ(mnunl. Oxford/
Ncw York, Oxford University Press, 2010.
Denord, Franc;ois. Nio-libiralisnu l'trsion frot!fOiR. Histoire d'1J11t
idlologir politique. París, Démopolis, 2007.
Jcnkins, eraig]. }' eraig M. Eckert. "The RightTurn in Economic
Polie}': Business Elites and the Ncw Conservati\.c £cooo-
mies". Sonologicalrimtm. 2000, vol. 15, núm. 2, pp. 307-338.
Jone~ Geofftey y Jonathan Zeiclin. Th, O:ftrd HandlJq,k o/
BI/n'nus Hislary. Oxford/Ncw York, Oxford University
P,ess, 2008.
Offe, Claus y Helmut \Viesenthal. "Two Logics of Collectiye
Action. Theoretica1 Notes on Social Class and Orga-
ruzauonal Form". Poli/ital POD.'fr and Sodal Tlxory. 1980,
vol. 1, pp. 67-115.

301
Offerlé. !\lichel. Soci%git du orgnnj¡olions patrona/u. París, La (coords.). Thr DYl10mirs of Sorial MolJtmrn/s. Cambridge,
Déceuverte, 2009, (coL "Reperes'1. Winthwp, 1979, pp. 126-155.

----o "Retour critique sur les répertoires dc I'actiao ca. Traxler, Franz. "Business Associations and Labor Unions in
l1eco,'c (A'Vln~-:XXlc sicclcs)". Politi.•.••.2008, núm. 8,1, Comparison: dlcoretical pcrspccoves and cmpirical fin.
pp.181-202. dings on social dass, collcctivc action and aS50ciational
organizability". Tht Bri/Ífh ]Ol1nJo/of Soti%gr. 1993, '"01.
----o "Périrnctres du palioque et co-producoan de la
44, núm. 4, pp. 673-691.
r:ldicalité a la fin du XIX~ siecle". En Col101:ald,Anruc )'
Brigitte Giio (coards.). LJ dimorralie l11JXtxlrfmu. París, Vegel, David. F1J1dllalingForluntS Tbt Poli/im/ Powrr of BURRas
L. Dispute, 2006, pp. 247-268. in AmmuJ. New York, Basic Books Publishcrs, ] 989.
____ oSoriologjr du grollpu d'inlirEl. París, Maotchrcstien,
20 cdición, 1998.
0150n, l\..lancur.Tbr Lo•.~;rof Col/re/;I'fArl;on: PI/blieGood! ond Ihr
Tbmy of Gro:ps. Cambridgc, Hanrard Uni\"crsity Prcss,
1965.
Phillips-Fein, Kim. Imúibl, 1-1m/d!: Tht Making of /m Con#r.
r:a/il'tA1oJ.'tmtnlfrom /bt Nrw dtallo &agan. New York, ,
Norton and Co, 2009.
Pin¡yon, Michel y r•..lonique Pin¡yon.Chadot. Sori%git dr la bOllr-
l/oint. París, La Décou,erte. 2000.
Smith, Mark David. Anlrn'((l1l BlIfinw al/d Polilirn/ Powrr: PJlb!ir
Opinion, E/(fIions and DrmoCf'luJ'.Chicago, Uni,-crsity of
Chicago Press, 2001.
Schmittcr, Philip y Wolfgang Strecck. Tht Organi::;.n/ionof Bun.
I!W InltrulI. S/Jldying lb, Assoda/r Arljon of B"nnm in Ad-
. t'l1nrrdJndus/no/ SOfirlju. Discus!lion Paper 99/], Max-
Planck-Insotut fu! Gesellshaftforschung. 1999.
Stcincr, Philippc r Fran¡;ois Yatin F.rnnc;:ois(cocds.). 2009 Troj,
1I dr soti%gir Iconon:iqm. París, I'¡.;r. 2009.
Tilly, Charles. "Repcnoires of Contentian in Americ:lllnd Bri.
t,"n, 1750.1830". En Z:l1d, M.yerN. y Jobn D. McCarthy

302 303
CAPITULO 8

Las metamorfosis de una organización


de deudores: El Barzón
Por Francis Mestries'

INTRODUCCiÓN

1..:1.o[g~nización El Barzón-Alianza Nacional de Productores


Agropecuarios, Comercializadores r Consumidores, reciente-
mente cumplió 16 años, }' ha permanecido, con altibajos, des.
de la crisis financiera mexicana dc.1994-1995, hasta la nueva
crisis financiera}' económica, ahora mundial, de 2008-2011, que
, viene a confirmar la justeza de las críucas añejas del movimien-
to de deudores contra la especulación financiera que coarta
la invcrsión productiva. El drama que \'¡vieron los deudores
mexicanos durante la crisis de los no\'cnt.'l.. lo viven ahora los
deudores hipotecarios de la Unión Americana, entre los que
abundan los inmigrantes latinos. La organización ha tenido
que hacer varias "mudas de piel" para sQbrc\'i\ir. y pasó de ser
un mo\'imiento masivo, explosivo, im'entivo. aguerrido, pero
espontáneo e improvisado, incapaz de capitalizar organizacio-
nal r políticamente sus ,;ctorias, y de retener a sus afiliados, a
ser una organización más institucionalizada r profesionaliza-
da, más diversificada }"proposim'a, con cambios en sus obje-
tivos, sus estrategi:\s, su repertorio de acción r su base social.
Como lo recuerdan en un documento emitido por El Barzón

I Profesor-Invesrigidor, miembro del Grupo de Sociologí:\ Ruml., Dep:a-


tamento de Sociología, Univenidad Autónoma Metropolitana, unidad .-\1;-
capotzalco, Ciudad de ~féxico.

305
en ocaSl0n de su onomástico en octubre, 2011, ''Aprender caracteriza~o por la ocupaci~~ de vastos territorios por el cri-
nuevas cosas, aplicar nue\'1lS tecnologías, participar del desa- men orgaruzado, y por la mIlitarización reactiva, que ha res-
rrollo económico y social del país, son lineas de trabajo que tringido sus acti,'¡dades, }' permitido la criminalización de los
nuestra organización adoptó. '~A}'er defendimos nuestro pa- acti\'¡stas de organizaciones sociales regionales y defensorns
trimonio, hoy luchamos por la reacu\'1lción económica del de derechos humatlos, en particular en zonas rurales. Si bien la
campo mexicano" fue el nuevo lema de los b:uzonistas". Sin militarización y la persecución política fueron también armas
perder el filo de sus criticas en contra de las políticas econó- socorridas del Estado autoritario priísta cn los años noventa,
micas neoliberales, El Barzón se ha interesado en formas aso- hoy no existe el gran cauce de solidaridad que acompañó al
ciativas e instrumentos productivos aiternati,-os para sus so- F.~I.Ny las esperanzas en la transición democrática, que prote-
cios agricultores (empresas sociales, integradoras, financierns, gieron a los demás movimientos sociales, y en cambio .reina en
:lsociaciones agricolas )' ganaderas), así como en tecnologías y amplias capas de b población b desorganización y la destruc-
sistemas productivos sustentables, ante los efectos cada vez más ción del tejido social, la lucha por sobrevivir • el desencanto • la
desastrosos del cambio climático en el campo mexicano. frustración y el miedo, producto~ de la falta de empleos, los
Por otro lado, El Barzón ha buscndo com'ertirse en las bajos salarios y de los enfrentamientos entre carteles mafio-
ciudades en una organización ciudadana, con las acciones de sos y con los órganos de seguridad públíca del Estado. Los
algunos de sus militantes en apoyo al movin1.Íento contra la vio- movirniemos sociales, en este contextt), se han rcpleg:¡do a la
lencia}' la inseguridad, en particular de las mujeres, en las mO"i- defensiva, cambiando sus t..í.cticas más disruptivas.
lizaciones por la paz con Justicia y Dignidad,}' en defensa de los Este capítulo se propone amlizar la evolución de In organi-
derechos humanos. Esta orientación la refrendó con su partici-
zación desde su creación, siguiendo sus grandes orientaciones:
pación en la creación de un Frente de Consumidores, junro con
sus objetivos, sus estrategias y medios de acción, en el contexto
otras asociaciones y ONG, parn luchar contra los monopolios
de profundos cambios políticos}' económicos de su. entorno
públicos y privados y crear leyes y organismos de defensa de
(Melucci, 1999). El Barzón ha sido una organización muy nrsá-
los consumidores. Mcdiante cabildeo legislativo en el Congre-
til, multifacéuca, que ha s:\bido di,.crsificar sus frentes d~ lucha •
so, logró un cambio constirucional que legalizó las acciones
sus demandas, sus alianzas, su base social y sus formas de ac-
jurídicas colectivas en los ámbitos del consumo, financiero }'
ción para mantener sin cambios su proyecto politico de un país
ambiental, y reformas legislathras en materia de competencia
y un agro más justos, más independientes r más desarrollados.
económica.
A nivel politico, la oqymización ha dejado sus rnsgos se-
micorporati,.os de suhordinación, vía sus dirigentes, a la estra- LA LUCH1\ D~ LOS DEUDORES CONTRA L..' BANCA

tegia de un partido, el PRD, :l.unque no oculta sus simpatías por En su primera etapa (1993-98) El Bar7.ón defendió a los me-
el Movimiento de Regenención Nacional (Morena) de López dianos productores agrícolas insolventes en contra de la banca
Obrador, y no ha escatimado sus criticas a todos los partidos,
}' de los agiotistas, a raíz del alza de las tasas de interés, del
incluyendo al del Sol Azteca, lo que ha reforzado su orienm.
"adelgazamiento" de los bancos públicos de fomento agrícola
ción ciudadana. y de los embargos contra los deudores en cartera vencida. Asi-
Sin embargo, El B:l.rzón enfrenta, como las demás or-
mismo, pugnó por la r~ctivación del crédito, y en contra de
ganizaciones sociales opositoras, un clima político nd".crso,

307
306
-----------------------------------------------------------

la.supresión de los precios de garantía r de los subsidios a los A ello contrapuso el Barzón la figura del deudor barzo-
insumas, y luchó contra la liberalización comercial del sector. rusta, trabajador o pequeño empresario, gente productiva y
Luego, a raíz de la crisis financiera de 1995, acogió a muchos emprendedora que se esforzó toda su \~ida para conformar
deudores urbanos desde jubilados, empleados, transportistas un patrimonio y un instrwnento de tntbajo, }'que se vio escla.
hasta profesionistas, comerciantes, rcstauranteros y pequeños \'¡zado por la banca pagándole intereses sin fin, amenazado de
industriales. Esto lo nutrió con militantes de rruyor ni\'el edu_ perder su patrimonio y sus herramientas de tmbajo: el mo\'¡.
cativo, y con el papel protag6nico de las mujeres en las acciones miento supo resumir en un lema el sentir de estas clases medias
(J\-1:estries,
2005:317); El Barzón pasó a ser predominantemente agraviadas: "Debo, no niego, pago lo justo".
urbano, sin olvidar sus raíces rurales, como lo muestntla creación
El Barzón luchó por reformar las leyes para incluir la pro-
del 1\g<o Barzón en 1996 (Mcstries, 1997:83-85) y su pacto dc
tección del patrimonio familiar como derecho humano, por el
apoyo mutuo con el E~ ese mismo año.
aumento del monto del patrimonio inembargable, y por consi-
El marco interpretativo de su lucha. contra la banca parte
de una crítica. al sector financiero, que dicta las políticas eco- derar a la usura como delito y sancionarla. (Mestries, op.a/.; 346)
nómicas del país en detrimento de los sectores producti\,oS, y Por otro lado, la organización denunció también el carác-
en especial se denuncia b ilegitimidad de la banca, privatizada ter venal e ine6cll.z de la justicia mexicana, que sirvió por lo ge-
por Salinas en condiciones irregulares que favorecieron a in- neral a los intereses de la banca y actuó como su fiel ejecutor,
\'ersionistas en Bolsa allegados al Presideme y sin experiencia ). fue uno de los primeros actores sociales en pedir su reforma.
del negocio. Denunció la irresponsabilidad banc:tria al otorgat El corazón de la argumentación barzornsta para aliviar a
créditos)' tarjetas sin estudios de factibilidad, su f~l.\'oritismo • los deudores, rndicó en que las deudas eran corresponsabili-
hacia las grandes empresas, sus autopréstamos y sus "dona- dad de los bancos por su irresponsabilidad al otorgar créditos,
ciones" para campañas electorales de los candidatos oficiales. del gobierno por haber pro\~ocado la crisis, la devaluación y
Fustigó su excesivo margen de interme<futeión, su ineficiencia, el alza de las tazas, y de los deudores, por Jo que exigió la de-
sus altas tasas de interés y su práctica del "anatocismo";~ alen- puración de sus carteras yencidas de intereses moratorias y
tados por la falta de supervisión bancaria (Mestries, 2005:332). comisiones indebidas, la moratoria temporal de pagos hasta la
En fin, El Barzón logró desmitificar a la banca mostrando recuperación económica, pagos escalonados según la capaci.
su camcter parasitario y los ilíciros cometidos por ~lgunos dad adquisitiva de los deudores, y la creación de un esquema 6-
bancos que I:waban dinero del narcotráfico, o que otorgaban
nanciero tripartita donde banca, gobierno y deudores pagarían
préstamos cruzados a sus empresas y directivos sin recuperar
cad~ uno la tercera parte del principal de la deuda.
el dinero. Estos fraudes junto con la acumulación de e1C\"2'
Más allá de esta solución inmediata, la organización ela-
das carteras vencidas de grandes empresas }' de millonarios,
proyocacon su quiebra, y un escandaloso rescate bancario (el boró frente a la crisis un proyecto de rescate de la planta pro-
Fobaproa) convertida a deuda pública por el monto colosal de ductiva y del empleo, mediame la reacti.\'ución económica del
80000 millones de dólares (20% del PIB), para, en palabras del país centrada en el mercado interno y en el control sobre el
Barzón, salyar a los grandes deudores millonarios, y a cosro sistema financiero, la cesación de pagos del servicio de la deuda
del sacrificio de los contribuyentes por dos generaciones. externo e interna, una reforma fiscal, unas políticas de pla-
neación democcitica del desarrollo agricola e industrial, con
2 CapiWización de los interc:ses.

308 309
LA Il.ESISTENCI,\ PAciFICA
creación de empleos ",ía constrUcción de infraestructura, y la
renegociación del capírolo agrícola dd 'Il.Cr\N (Mestries, op.cit. Según C. l\'lonsi\"áis (2005) es la decisión organizada de no
334.35). Se trató de un programa económico que expresaba el aceptar un hecho o proceso injusto. Esta forma espectacu-
sentir de los pequeños y medianos empresarios orientados al lar de lucha fue rctomada de L'lstácticas de los inquilinos de
mercado interno, de los productores agrícolas y de las clases la Asamblea d~ ~~rrios arne.nazados de lanzamiento por sus
medias en general, en oposición a las políticas neoliberales caseros, r conSIstIOen orgamzar un "Ejército Blanco" de bar-
globalizadoras del régimen. zonistas, principalmente mujeres, dispuestas a acudir, gracias a
En síntesis, en esta primera fase, El Barzón junto con otras un eficaz sistema de información, a defender las propiedades
organizaciones de deudores lograron legitimar su movimiento embargadas o amenazadas de remate, organizando un cintu-
y deslegitimar a la banca, mediante la afirmación de sus méritos rón de seguridad pacifico y haciendo barullo alrededor: del
(filly, 1995:26): inmueble para impedir el ingreso de los actuarios de la banca
1) Su magnitud: sobre un unn"crso de 8 millones de deu. . . '
pero sU1lOsultarlos ni agredirlos, creando una situación de es-
dores insolventes, según fuentes de la organización, había tira y aRoja que desanima, si no intcn"enia la fuerza pública,
entre 500 000 Y 800 000 miembros del mO\"imiento, 10 que las ejecutorias de los juicios mercantiles, con lo que El Barzón
rcpresentaba una fuerza social considerable.
2) Su determinación: demosrnron su firmeza r coraje en
acababa poniendo su sello sobre el bien recuperado. Induso
,
i1 al estar dispuestos a sacrificarse
sus acciones de resistencia ci•...
El Bat"Lóndio talleres de capacitación de resistencia ci\,.ila sus .
.•
miembros"
por la causa; el derecho de barzonear (for.res, 2005) consiste en En. efecto, se trató de toda una estrategia de ocupación
"no dejarsc", rebelarse ante las leyes y los actos dc autoridad sOrprCSl\"ay multitudinaria, combinada con recursos jurídicos
injustos, "indignarse" y solidarizarse con los expoliados. (a~p~ros) r re~istencia diaria, que llegó a scr desgastan te, r
3) Su unidad: a pesar de la multiplicidad de organizaciones denvo en ocasiones en la violencia, cuando en algunos es-
de deudores y de b.s escisiones que sufrió el mismo Barzón, tados (Michoacán, Guerrero, Zacatecas, etc.) los barzonistas
fueron capllces en los momentos más álgidos de su lucha, de raparon o desnudaron o bañaron con miel y plumas a los ac-
unificarse para organizar campams conjuntas. tua~os, debido a la fuerte presión de los bancos que desató b
4) Su mérito: sus historias de $ufrimiento, con el acoso rabl.'l de sus acreditados, acciones que fueron reprobadas por
permancnte de los bancos y el despojo de sus casas, ranchos, b dirigcncia nacional.
tractores o ganado, y el carácter impagable de las tasas de in- La resistencia civil incluyó también acciones de denuncia de
tcreses, que llegaron a 54% en 1995, así como el índole pa- los jueces acusados de colusión con la.b<l.tlca,con visitas a sus
ci6co de sus acciones de desobcdiencia civil, les granjearon despachos}' casas, y juicios políticos públicos a jefcs policía-
a los barzonistas simpatía en la.opinión pública y los medios cos corruptos. Se organizaron también buelgas de pagos de
masi\'os. electricidad, teléfono e impuestos, acciones de ceconexión de
Sus estrategias y formas de acción fueron amplia$ y di\.er- bombas eléctricas en pozos de .riego, como forma de desobe-
sas }'se desplegaron cn cuatro dirccciones a la.\"ez,aunque no diencia ci\'il ante cobros excesivos o injustificados. En Chi-
todas con b misma fuerza: huahua, los agricultores de El Barzón y del Frente Democrático

311
310
Campesino (FI:X:) usaron una forma de resistencia pasiva muy popular como corridos y canciones famosas cambiando bs
eficaz, al plantarse en los puentes internacionales de Ciudad letras "(como el corrido de la Revolución El Barzón, que dio
Juáre7. con Estados Unidos, con el :fin de .impedir el paso dcl su nombre al mo\.uruento, y que cuenta la toma de conciencia
maíz y Otros granos importados retrocediendo del lado nor- rc\'olucionana de un campesino mediero e.xplotado por un
teamericano cuando la policía amenazaba desaIojarlos; pudie- hacendado, que los barzonistas sustituyeron por banquero),
ron contar con la benevolencia de los agentes policíacos del En efecto, este tipo de representaciones facilita la penetración
otro lado, que cerraban el puente y los regresaban por otro. del mensaje del mo\'imiento en la sociedad, al hacer uso de
La toma de casetas de peaje de autopistas, también practi- acciones}' expresiones espectaculares y altamente simbólicas,
cada por estas dos organizaciones, reuma varias ventajas, pues atrayendo la atención de los medios masivos que contribuyen
al permitir el paso libre a los automovilistas, «genera simpatía a dramatizarlas más: «El componente teatral constituye un pro-
hacia los productores", y al venderles su frijol en bolsas por cedimiento fundamental para la difusión de los significados de
kilogramo a precio de costo, incluso los que no compraban los que los movimientos sociales son portadores" (Gusficld, cit.
les dejaban a los campesinos el importe de su cuota, les dejaba por Lara.ña, 1999: 60). El Barzón ha sabido cultivar una imagen
buenos ingresos. Estas acciones formaban parte de una estrate- de arrojo y simp:Hía gracias al uso del espect:ículo (en esta so-
gia por etapas: del bloqueo de carreteras y tomas de alcaldías en ciedad del espectáculo criticada por los situacionistas franceses
Chihuahua, se pasaba a la toma de casetas de p~je, y culminaba de los años sesenta). Como dice Laraña: "Los movimientos
con la tom •.
'\ de puentes fronterizos (Quintana)' Garcia, 1999). sociales contemporáneos hacen uso de una hábil combinación
La resistencia civil también costó . a yeces el autosacrificio , de trabajo técnico y de acciones espect:tculares, como la acción
como 11.shuelgas de hambre, el cosido de labios y el auto san- directa, combinadas con elementos lúdicos que han potencia-
grado, para escenificar el drama de los deudores desangrado!: do su imagen pública" (L'lr:\ña, (Jp. dI. 63). Otro moti\'o o.. pli-
por los agiotistas y los bancos, aunque esta forma de acción ca la cobertura de los medios masivos a las acciones del mo".;-
tenía mucho de representación teatral y de p(iformonre. miento: "Sí se buscó llamar la atención de los medios masi,'os
Esta dram:uización tomó tintes jocosos cuando un grupo para denunciar un problema del que nadie quería hablar. En
de barzonistas fueron a entregar desnudos sus ropas a una su- general los medios masi\"os tuvieron una opinión fa""orable
cursal bancaria en una gran plaza comercial dd sur de la capital, a la lucha de los deudores, porque muchos dueños de medios
para demostrar su voluntad de pago. Así mismo, en sus mítines (Impresos) eran deudores. Tuvimos incluso una relación :unis-
y plantones, El Barzón escenificaba comúnmente sainetes )' tosa con los medios más abiertos como La Jornada, El Uniwr.
máscaras callejeras para ridiculizar a banqueros y gobernantes, sal, Radio UNAM.'? admite Pablo Gómez, representante legal de
como cuando entregó una cabeza de cerdo al presidente dd El Barzón nacional (21/06/2011).
Fobaproa en una reunión de ejecutivos financieros en Puebla La imaginación e inventiva de las bases fucron el motor
en 1998, o realizando "autos de fe" de quema de tarjetas de cré- principal de estas formas innovadoras dc traducción pllblica
dito ante la Asociación Mexicana de Bancos, acciones simbóli- del discurso barzonista, debido al carácter descentralizado y
cas que subvertían los códigos dominantes (Melucci, 1999). La autogestionado de las acciones de los comités locales. A ello
organización solía desviar también expresiones de la cultura se debe que en h memoria de los miliL'lntes, las acciones se

312 313
recuerdan como una fiesta, con júbilo por esos momentos de barzorustas en t 998, no logró su propósito, y la protesta silen-
atre,'imiento ingenioso y burb colectiva a los poderes econó. ciosa de su dele~ción adentro del recinto sólo consiguió que
micos)' políticos. los ministros sesionaran a puer~ cerrada y legalizaran la ca.
pitalización de intereses sin debate, a pesar de la oposición de
LA MOVILIZACIÓN CALl.EJERA ,ranos ministros, A fines de ese año, ante el escándalo nacional
que representó el rescate bancario por medio del Fobaproas y
La fmma de acción y método de lucha más socorrido por El
para impedir su conversión a deuda públic:l bajo la forma del
Barzón fue la mO"ilización pública masiva, bajo la forma de
IPAB,(, El Barzón rodeo la Cámara de Diputados, irrumpió en ella
marchas, mítines, plantones r bloqueos amenizados con aires
y bombardeó con harina a los diputados, pero no pudo evi.
festi,'os por medio de b:\Odas musicaJes tocando el corrido
rarlo, ya que el JlAN Y su presidente Calderón habían pactado
de la organización, r encabezadas por jinetes, tractores, va-
con el gobierno su total respaldo.
cas y en alguna ocasión hasta por un elefante.' Los plantones
Este tipo de acciones disruptivas no podía ocultar una
delante de las sucursales bancarias, los juzgados, las oficinas
merma de la capacidad de convocatoria de El Barzón entre
de gobierno, los congresos legislativos y las agencias automo_
1996 y 1998, debido a la salida de miembros de El Barzón por
trices, coordinados a ni,.el estatal O incluso nacional, podían
alivio a ~u carga deudora gracms a los plane~ de reestructura-
domr días (y noches), r en ]05 hechos eran bloqucos pero sin
cion del gobierno, o por diferencias con la ocienmóón .parci.
ocupación, se dejaba a las personas que estaban dentro salir
dist.'\ de la dirección, llar otro lado, el asunto del Fobaproa.
pero ll? se permitía enu-ar a nadie, con lo que los gcrent~ ..
IPAB era de importancia vital para el gobierno j' sus acreedores
bancanos acababan por cerrar, paralizando bs acti"id."ldes
internacionales, desde el FMI hasta el Tesoro Norte:tmericano,
bancarias. Los barzonistas bloquearon rambién las com'en-
y no podía ser descarrilado solo por El Barzon }' sus aliados
ciones nacionales bancarias en hoteles de lujo de Acapu1co o
del PRO en la:Cámarn. Sin embargo, las protestas callejeras y
C:mcún, la Bolsa r...lexic."lnade Valores, la Asociación Mexicana
los plantones lograron en muchos casos doblegar a la banca
de Bancos, la Suprema Corte de Justicia de b Nación, el Senado
y orillada a negaciones colectivas con los deudores deJa or.
y la Cám~ de Diputados, ocupando espacios rcsen'ados a
las élites economicas r politicas, profanando lugares sagrados ganización,
con la algarabía de la "plebe",
Sin embargo, los resultados han sido desiguales, pues si en L..••
DHrENS •.••JURIDIC."

t 996 el bloqueo por tres días del Senado por miles de deudo. FJ movimiento de deudores en sus dh'crsas vcrtientes con,:,
res de todas las organizaciones logró 144 modificaciones a la tra atacó a la banca con juicios por usura, por lesión contrac-
ley ~e juicios "~aSHl'.lck" contra los deudores propuesta por el mal, por anatocismo, por desproporción entre contratantes y
presldeme Zedilla, el bloqueo de la Suprema Corte de Justicia por imprevision bancaria, inundando los juzgados con cientos
para impedir la aprobacion del "amnocismo"l por parte de 500 de miles de demandas. Paralelamente, los deudores en litigio
, El defante 10 [mio el circo Atayde que esuba fuertemente endeudado}'
acudió a El Barzón, 5 Fond.o Bancario de Protección al Ahorro .
• Cobro de mtereSc5 sobre intereses impagos. ~Instituto de Protección de Ahorro Bancario.

314 315
hacian módicos depósitos monetarios, a cuent1 de abonos Por otro lado, El Barzón decidió a partir de 1997 participar
al pago del capital de su deuda, ante Nacional Financiera. y poüticamente en campañ.1s para p~est~s de repr~s~,ntación
luego ante los tribunales, emulando a los inquilinos del mo~ popular, bajo diversas banderas parudanas ,de.0poslClon (PAN,
vimiento urbano popular de los años ochenta. "Estas tácticas PT, Convergencia. Partido Verde, pero pnnclpahnente PRO),
permitieron al menos bloquear las acciones judiciales de los alcanzando ese año cinco puestos de diputados federales, uno
bancos y agiotistas" (lv[estries, 1997:86). e incluso obtener sen. de senador para su dirigente nacional, y varios dc alcaldes, sín~
tencias favorables de algunos juzgados, con lo que los beneficia.
dicos r regidores en distintos estados. Sin embargo. el balance
dos pudieron pagar sólo el capital de su deuda más el interés de su participación electoral en alianza con los partidos es am-
vigente al momento del contrato. El otro Barzón (Movimiento
bivalente: si bien le dio voz respetable al movimiento, y generó
Jurídico Nacional) elaboró una estrategia con varios aJegatos
una labor legislativa de parte de su dirigente nacional actual,
}' con un equipo de abogados para defendcr a los deudores,
Alfonso Rarnirez CuéUar. en la agcnda 6nanciera, y de la dipu-
El Barzón~Unión no privilegió la cuestión jurídica. sino la
tada local de Nue\'o León, Liliana Benavides, no se reflejó en
movilización y la acción directa, por lo que no pudo incidir
la promulgación de nue,'3S leyes a fa\'or de los deudores o e~ la
en la modificación de las ¡cres federnles en sentido fa"orable
derrota de leres pro banca, Además, el juego elec~ora.ll1e\'o.a
a los deudores. aunque logró que muchos congresos estatales
la organización a tramar alianzas basadas en un .U1fc.rcamblo
aumentaran el monto del patrimonio familiar inembargable y
sancionaran mas duramente el delito de usuta. político (apoyo electoral a cambio de apoyo legislatIVO)que
derivó en práccicas neocorporativas. subordinadas a la estra-
Por lo demás, El Barzón no ha desdeñado la negociación
con la banca, im'itando a sus representantes a mesas de dis- tegia del PRO. Por otro lado, despertó rivalidadc.sy r~b~~gas
cusión sobre fórmulas de arreglo de pago para los deudores y por las c.1ndidaturas entre dirigentes rcgionales que CliVld!eron
de rcgulación de tasas, logrando con la negociación colecti'\-'1lde a la organización, alejó a sus cuadros políticos del ~rabaJo or-
sus a6liados con su banco quiL1shasta del 70% de sus adeu~ ganizativo de base, y ahuyentó a un sector dc ~egwdores que
dos. Como concluye hoy Pablo Gómez :'Todas las estrategias. tenían otras simpatías polític.1S(PAN, PP.I). Por SI fuera poco, la
en diferentes etapas, han sido respet1das; la vía legal nunca fue cercanía con el PRO no ha predispuesto siempre a los gobcr-
desechada, como ocurrió en la lucha por la tierra, histórica. nantes de este partido posim'1ltncnte hacia los deudores: "Los
mente la vía legal siempre fue el primer recurso" (Entrevista, gobiernos perredistas han sido más dcsfa,'orables a la lu~ha .de
México, 21-06-2011). El Barzón, como en Michoacán, en Zacatecas y cn el DlStnto
Federal d~sdt' 2004. La pertenencia de la dirigencia nacional
LA PARTICIPACiÓN POLíTICA barzorustas al PRO sólo ha servido para que lo')reciban, pero no
p:aa quc los oigan" (pablo G~mez, ?1.06.11~.C~~rtamente_,
Por otro lado, la organización ha utilizado crecientcmente el la actitud de la dirección del patudo haCIala orgaruzaoon ha cam-
cabildeo ante las legislaturas estatales y federal para lograr cam~
biado, de un apoyo y una alianza política cuando l~ n~esita~a
bias en las leyes, en la Constitución y en los Códigos Mercantil
para fortalecer su presencia en prm'incia, a ~n~,friaIOdiferenoa
y Penal, y la formación de un bloque de diputados dispuestos
hoy. Se puede retomar al respecto la apreaaoon sob~e l~ par-
a ir a proteger con su fuero las familias cuyas casas eran ame.
ticipación elcctoral de la Unión Nacional de OrgaruzaClones
nazadas de embargos.

316 317
Region:\les Campesinas Autónomas (Unorca) en alianza con ~artazgo de campesinos y pescadores ante la crisis del agro, r
los partidos: "Las organizaciones regionales de la Vnorca han de la concepción peculiar de democ1(lcia "de puertas abiert.'l.s"
experimentado en general el contacto con los partidos políti. de El Barzón. i\ pesar de la fuerz:\ del mm.imiento integrado
cos como una experiencia decepcionante que ha derivado en por casi todas las organizaciones independientes, autónomas
desencanto hacia la política partidaria. No obstante, aunque un y corporauv"as, que juntaron 100 000 personas en una mega
tanto distanciados, no se han colocado al margen de los pro- marcha el 31 de enero de 2003 y concitaron el apo}'o de sec-
cesos electorales y continúan a la expectativa pero protegi¿n_ tates populares urbanos, de sindicatos, de la Iglesi:t )' de per-
dose con su pa~ticular noción de autonooúa" (De la Fuente sonajes de la sociedad civil y política, no pudo obtener del go-
)' Durón). bierno la apertura de negociaciones parn revisar los términos
del libre comercio agrícola entre los [(es países. Sin embargo, El
L/\ I.UCH,\ DE 1.0$ AGRICUI.TORr.~CONTRA EL Tl.eAN' Barzón se vio fonalecido por el movimiento al ser reconocido
como interlocutor por el gobierno y como socio por bs demás or-
El Barzón entró en una etapa de reflujo entre 1998 y 2005, de.
ganizaciones campesinas, al obtener con la firma del Acuerdo
birlo a su mismo éxito. pues, al resolver el problema de cartera
Nacional para el Campo con el gobierno, algunas de sus de-
vencida del 90% de sus miembros, pro\'ocó una salida masiva
mandas de subsidios a la energi:\ P:\ra la producción agrícola y
de seguidores, debilimodo grandememe a b organización. En
de condonación de c.1.rtems\'cncidas, y una ctnul de diputado
el campo, los estragos de b importación libre de alimentos
P:lta su dirigente nacional en las elecciones legislati\."s de '2003
propiciada por ell1.CJ\N y la falta de polític.'lSagncoL1.spara la
(M<stries, 2004).
reconversión}' modernización de los campesinos provocaron
Ante la renuencia del gobierno de Fox en aplicar elAcuerdo
un descomento creciente que estalló, en el contexto de demo-
Nacional para el campo emprendiendo una nueva política agtí.
cratización política debido a la alternancia, bajo la presidencia
cola enfocada a [ecobmr la soberanía alimentaria, y ante b .rup.
de Fax, quien aplicó UO:l política proemprc..c;:\rialr aperturisL'l
tura de la coalición de organizaciones campesinas que Habían
en el !=ampo. sustentado el movimiento, El Barzón decidió quc había que
El Barzón había organizado ra. para protestar contra el 11.-
cambi.1.rde estrategia y consolidar sus bases territoriales ofre-
í.AN, una cabalgata de jinetes de 55 días desde la frontem norte
ciendo soluciones producti\Tas a sus socios, y penetrar más
a la c:\pit.'lldel país cn 1999, rc\-iviendo la memoria de la Divi-
en los ejidos r comunidades indigen:\s, entre los c.'lmpesinos
sión dd Norte cuyo jefe es uno de los símbolos más venerado
(Mestries, 2007:40). Luego de rCSal.tar predios, maquinaria }'
de los barzonistas norteños, junto con Juárez por rechazar el
ganado, había que apoyar el mejoramiento de su producción:
pago de la deuda externa. En 2002, b. organización se movi-
'1\yer defendimos nuestro patrimonio, ho}' luchamos por la
lizó con el Movimiento El Campo no Aguanta Más, contra la
tcacti,.ación económica del campo mexicano" se convirtió en
segunda etapa de desgravnción arnncelaria del capítulo agrícola
el nuevo lema d~ El Barzón (Barzón N3cion3~ 16 años: 12-
del Tr.ttado, con acciones direct:\s disrupti ••.~s como la toma
10.11). En concordancia con ello, agregó a su nombre el más
masiva de b Cámara de Diputados con caballos, expresión del
respetable de Alianza Nacional de Productores Agropecuarios,
Comercializ:.ldores y Consumidores, ¡\.c. La organización se
1 Tratado dt: Libre Comercio de :\mérica del Nortt:.

318 319
dio a la tarea de gestionar créditos y apoyos a los proyectos después, hemos sabido arreglar las cosas por diado del diá-
productivos de sus socios, de impulsar su organización en 6,. logo, nos hemos amoldado un poco, hemos hecho las cosas
guras asociati••.•
as como las Sociedades de Solidaridad Social y en forma ya no tan agresi\'a, y nos da mu)' buenos rcsultados"
de Producción Rural y las cooperativas, las comcrcializadoras (Heriberto Caldera, Jerez. 2000). Esta evolución es, a nuestro
y las integradoras, para eliminar intermediarios y abaratar el juicio, fruto de dos tendencias: una interna, con la incorporación
costo de los insumas. Otra estrategia fue pugnar por ganar la de nue\"os socios, que ya no son deudores sino campesinos o
dirección de las asociaciones regionales de agricultores y gana- "farmers" con proyecto empresarial, con la profesionalización
deros, o por crear nuevas, para acabar con su instrwnentación de sus cuadros locales y de su equipo directivo, r en hn, con lains-
corporativa por el PRT o el gobierno en turno, democratizar sus tirucionalización (relativa) de la organización; }'la otra, externa,
estructuras, y redistribuir lo~ apoyo~ oficiales hacia los pequeños dcri\"adadel cambio de actitud del Estado desde cl cambio de ré-
productores. El Barzón también creó su propia financiera (So- gimen en 2000: "Es una evolución impuesta por el Estado, pues
cied:td Financiera de Objeto Múltiple) para apuntalar los proree. ahora hay que institucionalizarse pam ser tomado en cuenta
tos produeti\'os de sus miembros, y superar el cuello de botella y comeguir recursos" (pablo Gómcz, ¡bid.). Los gobiernos pa-
de la escasez de c.réditos entre sus miembros, discriminados rustaS han sataruzado las organizaciones campesio::ls,acusadas
por haber sido deudores. Para acometer estas nuevas tareas de politiqueras y corruptas (aunque han instalado luego nue\'as
técnialmemc especializadas, se dotó de un despacho centrnl redes clientelares), r han "tecnocratizado" aún más su relación
de consultoría y asistencia técnica y orgaruzó talleres de capaci- con los productores en materia de apoyos a L, producción.
ración para formular proyectos productivos y seminarios sobre Además, la militarización del combate. contra el narco ha im.
temas económicos y políticas sectoriales (Mestries, 2010: 209). puesto en varias entidades del país un casi estado de excepción:
El Barzón ha logrado así incorporar a nuevos núcleos de cam.. "Ho)' d ejército r la Polida Federal participan en los desalojos en
pesinos indígenas, y de jó\'enes y mujeres rurales sin tierras, Ciudad Juárez debido a la militarización." (pahlo Gomez, ¡"¡d.)
organizándolos en cooperati\'as de producción y de servicios, Sin embargo, frente a la agudización de la crisis alimentaria
en Hidalgo, Puebla, Oaxaca, Veracruz )' Chiapas. y a la supresión de las.ú1timasbarreras proteccionistas del perio-
Esta nue\'g orientación producti\"a de la organización con- do de transición del TLCA.'J al maíz, la leche y el frijol en 2008, El
llevó también un cambio en sus estrategias y tácticas, que prio- Barzón lanzó sus tractores nuc\'amente de b frontera norte al
maron la negociación y la gestión sobre la resistencia civil r las Zócalo de México para una concentración masiva dc 70 000
acciones disruptivas: "Ha habido un cambio en nuestra estrate- pcrsonas, con otras organizaciones campesinas cn el marco de
gi.,: se busca ahora más la negociación, el cabildeo, aunque se b campaña Sin r-.bíz 00 hay País. En enero del 2009, realizó
sigan tomando algunas empresas. bancos)' Sofoles.! También nuenmente tomas de casetas de ofitinas de la eFE y de puentes
la gestión, capacitación y facilitación de proyectos ticnen un internacionales en Chihuahua para protestar por los Í1lcremen.
peso ma)'or que la movilización" (pablo Gómez, idrm). Un cwdro tOSen los precios de la gasolina, del diese! r de la electricidad }'
local de Zacatecas ya lo anunciaba en 2000: "Antes hacíamos las conua los cortes de energía en los pozos agricolas. Asimismo,
cosas sin medir las consccuencias, a la brava, y ahora, seis años los productores de leche de El Barzón protesraron contra el
bajo precio de la leche en 24 estados, entregaron una '''aca a
8 Sociedades FinancicrllS de Objclo Limit:;rdo.

320 321
la Secretaría de Economía, derramaron y regalaron miles de Por otra parte, El Barzón criticó el boom de los biocom.
litros de leche a los trnnseúntes. El Gobierno de Calderón ha bus tibIes r la política oficial de fomentar la producción de
sido sordo a estos reclamos. maíz}' caña de azúcar para su uso industria.l en automotores, y
El Barzón buscó también desarrollar tecnologías Susten_ promo"ió entre sus afiliados culti,'os alternativos par.!.biocar-
tables y sostenibles económicamente, para salir del circulo vi- burantes como la jatropha, planta autóctona sikestre de zonas
cioso del alza constante de los insumos energéticos, la falta subtropicales. i\sinusmo, El Barzón y el roe de Chihuahua
de pago, el corte de energía, la mO\-ilización por .reanudar el amenazaron con destruir los culti,'os de maíz transgénico que
servicio y por subsidios, y nuevas alzas que anulan lo gana- surgieron en el Estado, emulando las acciones de José Bové y
do, como es el caso de los productores agricolas de riego por de la Confederación Campesina Francesa; en fin, el AgroBarzón
bombeo. En esta tesitura, hizo gestiones para apoyar el cambio está buscando un desarrollo agrícola más equilibrado con los
de sistcm3s de riego, de gra,'cdad a goteo o aspersión, e inició ecosistemas naturales.
la instalación de bombas a base de energía solar (Carbajal rijo en
Mestries, 2010:223). Posteriormente, desarrolló en 2010 una EL BARZÓN EN LAS LUC.iAS CIUDADANAS
propuesta integral de sustitución de equipos y tecnificación
del riego para ahorrar energía yagua, de construcción de Los men'.imientos sociales en América LMina en los últimos 30
obras de conservación de suelo y agua para recuperación de años h3n sido el principal actor de democratización de lqs regí-
mantos acuíferos, de desarrollo de energías sustentables para menes autoritarios, y de profundización de las democracias li-
uso en sistemas de riego y de pagos alas productores por ge. bernles hacL1.formas de democracia participativa. La lucha por
neración de servicios hidrol6gicos (OXFAM-EI Barzón, 2009). la ciudadanía, en contra de las at:,duras corporativas y clientela-
EStl\ propuest.'I.,diseñada con la ONCinternacional OXl'r\M en el res en materia de derechos políticos, por el respeto y c.xtensión
marco de la campaña nacional "Vamos al grano", se empezó a de los derechos labornles, y por la defensa de los derechos
implementar mediante la creación de Alianzas de Productores humanos y ci\-iles, se han prolongado con exigencias de rendi-
Campesinos de Riego en cuauo esmdos (puebla, Guanajuato, ción de cuentas a los gobernantes, de revocación de mandato,
Zacatecas y Chihuahua), y fue retomado por la Sagarpa en el y de consulws a la ciudadanía VÚl. referendo e iniciativa popular,
marco de las acciones de adaptación y mitigación del cambio ingredientes indispensables de una democracia participativa,
climático en el campo en 2011, puesto que contribuye a me- aún no alcanzados.
jorar b eficiencia del riego y a disminuir subsidios. Con esto, Como dice Sergio Tamayo: "Los movimientos sociales en
d Barzón se ,'olvió un actor innovador impulsor de una re- Méxicoy América Latina cambiaron su autorreferencia clasista por
conversión del agro de la Rcvolución Verde a la Agroecología la lucha por una ciudadanía incluyente: un ciudadano como
del Tercer Milenio, }' de un cambio en las políticas públicas a actor colectivo concicnte de su papel político, de su ejercicio
partir de b organización socioeconómica de los ciudadanos: autónomo con respecto a la clase polític..1."(ramayo, 2010). Se
"La participación ciudadana en las decisiones del agua es in- trata pues de una lucha por mantener los derechos ciudadanos
dispensable. Tanta participación ciudadana como sea posible, o expandirlos, que pasa por la desobediencia ci\"i1)' otras formas
tanto gobierno como sea necesario" r'EI uso sustentable del de resistencia a la intervención del poder en los mundos de
agua y los energéticos", El Barzón). \'ida de los individuos, que cvidenci:l la ine,.itabilidad del en-
frentaoúento canten el mal gobierno (Tamayo, 2009: 100). La

322 323
por lo que los diputados tu';eron que acatar, a regañadientes
c~u~adarúa. sus ~cepciones es ho}' objeto de disputa: "Hoy las
"i

distintas dimensIones de la noción de ciudaebnía v, la disp Uta en e1I'AN,"su adelgazamiento". Por si fuera poco, implemento
una guardia los fines dc semana en su oficina para atcnder las
en torno a ellas, constituyen en gran parte el terreno donde se
r demandas ciudadanas, e intentó organizar las bases de un pre-
desarrolla la lucha política en América Latina: confrontación
supuesto parricipati,"o, con formatos para que la gente opinara
entle u,o proyecto democratizado! participativo de extensión
sobre sus prioridades del gasto, }' proponer un cambio en la
de la ~udadania, y la ofcnsi,'a ncolibcral que la restringe (E.
Dagruno, di. po, Chihu y López, 2007).
Constitución loc.'\l pan promulgar la revocación de mandato
en los puestos de elección popular, condicionada a la solicitud
El Barzón fue, junto con e11-:ZLN, uno de lo!:movimientos
de al menos 5%1 de los electores y al transcurso dc la tcrcera
que lucharon por ampliar y redefinir los lúnites estrechos de
parte del mandato. Estas últimas iniciati,"asfueron rechazadas,
la democracia pactada entre los partidos y el gobierno priísta
perdiénd9se la oportunidad de poner coto a m ola de corrup-
en los años no,"cnta, pues pugnó por democratizar la toma de
ción y colusión con las mafias que azora actualmente las au.
decisiones y la discusión de opciones en materia de políticas
toridades locales, :lUnque sí se logró promulgar una reforma
macrocconómicas. Por otro lado, intentó instituir formas de
electoral (candidaturns independientes).
denuncias ciudadanas de la5 violaciones de derechos humanos
El protagonismo de las mujeres ha sido relevante en El
con la creación de la figura dc defcnsor ciudadnno, de un bu7.ó~
Barzón, en particular en Nuevo León', en el Dro y en Chihuahua,
ciudadano y dc un formato de denuncias para atender a los
Su participación intensa en la defensa de su patrimonio me.
b:UZ0nisrns. Impulsó consultas populares sobre plancs del go-
. diante la resistencia civil, debido a su rol de pilar del hogar,
bIerno de alivio a los deudores )' sobre el Fobaproa, y desa-
y su salto a instancias de dirección en el caSOde las mujeres
rrolló una labor de educación popular, junto con el Barzón
empresarias con cierto capital cultural, le..o;
ha permitido "saltar
M)N,9 pam crear una cultura de defensa ciudadana, una cultura
las trancas machistas y cuestionar la dirección caudillista de los
financiera y una cultura jurídica entre sus miembros, mediante
hombres (Gisela Román, Barzón Metropolitano, 1998), y la
la difusión de folletos)' manuales, la realización de talleres, de
oposición de sus maridos, contribuycodo a la democrntización
foros y otr:lS acciones de carácter comunicativo-reflexi,~o.
de la organización (lvfestries, 2005: 329-330). Ante la violencia
. Por otra parte, la dirigente de El Barzón de Nueyo León y
feminicida desatada en Chihuahua desde los años noventa, y
m1em~ro d~l, CEN de la organización, Liliana Benavides, ganó
la indolencin de la justicia}' la colusión de las autoridades poli-
una dipur.:1.C10nen el Congreso de su estado en 2005 bajo los
ciacas, varias militantes barzonistas se voh-ieron acti,-istas por
colores de Connrgcncia y sacudió a la clase política local con
los derechos humanos, como Lucha Castro, ex integra~te de la
propuestas audaces que cimbraron el recinto par:lameotano: se
sección de Mujeres Barzonistas de Chihuahua, y fundadora del
declaró diputada independiente, r propuso una rcducción de
Centro de Dercchos Hwnanos de las Mujeres; logró "socializar"
ms percepciones de los diputados en 37.7%y la supresión de sus
la justicia al introducir una reforma judicial, la coadyuvancia de
bonos, para formar un fondo de creación de empleos; ante la
las parientes de las víctimas en las im"cstigaciones y juicios. Hoy
oposición unánime, formó un Consejo Consultivo Ciudadano
El Barzón participa indirectamente en el movimicnto por una
que recolectó cientos de miles de firmas a favor de su iniciativa ,
Paz con Justicia y Dignidad de Javier Sicilia.
• Mo,-uruenco )urldico Naci01l.al o Barzón Confederación.
325
324
El último espacio de lucha donde se ha im.olucrado El Bar. 35% que los consumidores mexicanos pagan con respecto a
zón ha sido la organización de los consumidores. Contando con los de otrOS países, y del bajo crecimiento económico del país,
su experiencia en defensa de los usuarios de servicios contra y ha pro\.ocado que "la democracia mexicana sea sccucstrada
las altas tarifas de las compañías de teléfono, de electricidad, de por los medios de comunicación, Como ya lo hicieron las te-
gas y de agua, por medio de demandas legales, El Barzón Optó levisaras con la cultura, que han empobrecido y denigrado."
por la.presión enc."l.minada a reformar las leyes para dar armas (Consumidores, 18/11/2009).
a los consumidores, y acordó con otras asociaciones y ONC En palabras del encargado de la campaña en El Bar.zón,
formar un frente de defensa de los consumidores: el18 de no. Óscar Romero: "Existe una concentración de poder económi-
\;.embre 2009 se constituyó el movimiento "Consumidores", co, politico y social que despoja a la mayoría de los ciudadanos
conformado también por Oxfam-México,lll El Poder del de lo que legítimamente es suyo, sin que exista ninguna auto.
Consumidor.,ll Al Consumidor., y la Asociación ~'lex.icana de ridad legal que impida estos aWlcos: son los monopolios (... )
Der.echo a la Información (Amedi) que pugna por una mayor Esta alta concentración h:\ perjudicado los sector.es económi-
competencia en: 1m:medios mash.os. En su declaración de prin- cos y cultuI1l.lcs, e incluso el político, pues los sindicatos r los
cipios, se proclaman un movimiento civil en demanda de mayor par.udos están regidos por poderes fácticos que concentran el
competencia en la l.:alidad r preciCls de los productos y servicios, poder., que merman la calidad de \'ida de los ciudadanos, so.
de mecanismos institucionales que pcrmitan a los consumidores meten a las i.nstituciones, corrompen a la autoridad, IT'L."l.naenen
ejercer sus derechos a plena satisfacción, r de mayores multa.s un slall1 quo que impide el desar.roUo del país, r afectan más con
por prácticas monopolísticas, que combatirán y denunciarán. sobrepr.ecio~ a los _más pobres" (Romero, 2011, oct. 17).
(Consumidow,19/11/2011). Al percatarse del carácter. tnlnsversal y masivo de b pr.o-
El blanco principal de "Consumidores" es la oligarquía blemática }' del terreno virgen que representa. pues no existía
monopólica que domina la economía mexicana; tres bancos una or.ganización de conswnidores en México, El Barzón deci.
dominan los sen;.cios financieros, dos empresas controlan los dió integrar con eSL'lScuatro O:-.lG una plataforma ql;le definiera
canales de TV, una empresa la r.ed de conexión telefónica, dos una ruta critica, con el fin de genernr concienci.:\étM.a- Robla.
empresas el mercado de cemento, una empresa dos teroos de ción de su condición de consumidores, y de iniciar un combate
la producción de harina de maíz, una sola la de pan indusuia. frontal a los monopolios, no sólo de conseguir mecanismos
lizado, tres empresas la de pollo y hue\'o, otras tres el mercado de defensa colectiva de los consumidores.
de carnes pr.ocesadas, dos más controlan el mcrcado de refres- Al aponar el poder del consumidor su experiencia en estu-
cos y jugos, dos más el 80% del merc.'l.do de la leche, y otras dios cóticos del sector de alimentos, Oxfam su conocimiento de
dos controlan la distribución de medicamentos. Esta. estruCN- los mercados internacionales, dd comer.cio justo T sus nexos
ra oligopolísucn. sería la princip:tl caU$::lde un sobreprecio de globales, y El Barzón su base social nacional de pr.oductor.cs,
"la pbmforma podóa tener. una mayor influencia, )' detonar
1" ONe internacional especializada I';n ayuda humanitaria, comercio justo, entre todos una rebdión cÍ\-i~~, porque este movimiento es
:tgro.ecologí;t r apoy') l\ coopernti\1ls campesinas e indígenas t'n p:ú~.s en
una especie de rebelión ciudadana en contra de los poderes
desarrollo.
11 O:-:Go-:pl';rt:len I';studios de precios y merclldo, seguimiento y denuncills fácticos" (Romero, 2011). La estrategia del frente se orientó en
a empresas llbusivll.$t'n d sector alimentario.

326 327
tres ejes: combate a los abusos de los monopolios en materia de pero han encontrado resistencia en los consumidores popula-
precios, de calidad y de publicidad; dotar de herramientas efica. res urbanos, que carecen de cultura de la calidad, y no se iden~
ces a las instancias reguladoras como la Profeco,l~ la Condusef,lJ tifican con Jos productorcs agrícolas que padecen los mismos
la Profepa,H la CofetelB y la Comisión Federal de Competencia monopolios agro-alimentarios (Vargas, 2010).
(Cofeco) pam imponer castigos ejemplares, y la participación El Frente se propuso primero realizar estudios socio-cco-
acova de la sociedad en general (Ramírez Cuéllar, lS~11-2009). nómicos y jurídicos sobre precios, mercados y reglamentos,
Otro objetivo de la coalición fue la legalización constitucional con la colaboración de expertos de las universidades; en un
de las ACCJONE~ COI.EClWi\$ C'Class acoons''), suerte de am- segundo tiempo, llevar a cabo campañas de educ.'1ción popular
paros colectivos de grupos de ciudadanos contra perjuicios o p:tra enseñar a los consumidores a entender sus contratos }'
amenazas de daños pro\'ocados por empresas o dependencias recibos, a detectar irreguL'lridades y a hacer redamos leg.tles y
oficiales que afecten su patrimonio. su espacio, su ambiente y su a ampararse (Vargas, 2010); luego se formaron comités de con-
calidad de vida; las acciones colectivas propician la organización sumidores en más de 20 est.'ldos, que organizaron brigadas in-
colcco\'a P:lta la defema jwídica de los intereses de una colec_ formati\'3s haci:tlos medios masivos y hacia otras asociaciones,
tividad y permiten resarcir daños a los afectados: 500 comunes como las ambientalistas, }' que cabildearon en los congresos
en Estados Unidos y otros países. El Frente busca también estatales, para que se apruebe la figura legal de acción colectiva
eliminar los pri\'ilegios fiscales que disfrutan las grandes em- en la Constitución (cambio que requiere la promulgación del
presas gracias a los regímenes especiales (consolidación de Congreso federnl )' de más de la mit:ld de congresos estatales).
activos, ctc.), promover la rendición de cuentas}' la partici- También se realizaron debates con grupos de padres de famjlia
pación ciudadana en los órganos reguladores de ms empresas }'de vecinos en distintos estados, Fruto de estos esfuerzos, selo-
paraest.'lt.'lles, y una ley de publicidad para castigar los excesos gró organizar en 2010 la primera Convención Nacional de Con-
engañosos de la propaganda de las empresas. (Ucie! Vargas, sumidores con asistencia de unas mil personas procedentcs
entrevo México, 29/01/ 2010). de una .••• eintena de estados, entrc las cuales habia representan-
Los sectores económicos blanco de sus acciones son la tes de asociaciones ecologistas, de comunidades indígenas }'
banca, los alimentos, los scn'icios públicos de gas, gasolina }" campesinas, e incluso padres de niños ''Íctimas de la gu:udeóa
diesel, luz yagua, las telecomunicaciones, en particular las te- •.••
He; el tema de discusión fue la necesidad de las "acciones
lefónicas, los medios masivos de información, y las medicinas, colectivas", En consecuencia, pudieron "socializar la infor-
y cada organización del frente se encarga preferentemente de mación, y generar rápidamente una movilización social que
un sector. Sus campañas de información se dirigen principal- nos permitió prcsent.'l.r la propuesta de reforma a la Ley de
mente a las clases medias, }' a los pequeños y medianos em- Competencia}' la de la figurn legal de "acción colecti\'a", con
presarios, v1ctimas también de la conceno:ación monopólica, juristas y expertos internacionales como Antonio Giddi (.,.)
Pero nos encontramos pronto con resistencias en los con-
II Procurnduna Federnl del Consumidor.
gresos estatales }' federal, pues los cabildeos de la!' empresas
u Comisión Nacion:l.1p:l.rll.la Protección y Defensa de Usuarios de Servi-
cios Financieros. se movieron inmediatamente. Al querer romper el duopolio
1< Pr()(:urndunll. ~dernl de Protección al Ambiente telc\-isi\-o, nos \'et.'Uon en b tele, Primero hicimos pública la
l~Comisión Fedcn! de TelecomW1iCllciones.

328 329

._---.•. ."
problemática r luego nuestras soluciones, en los periódicos se oponen a toda reguL1ción, pero las grandes asociaciones de
nacionales, en la rndio, en el canal del Congreso, }' luego cabil .• p~dres de familia no se movieron, pues están cooptadas por
deamos en el Parlamento" (Romero, 2011). las empresas.
Finalmente, se aprobó en 201 O por unanimidad en el Con. La Comisión rederal de Regulación encargada de aprobnr
greso de la Unión d agregado al.Artículo 17 Constitucional de la reglamentación, abrió consulta públiCl., r se plegó a las opi.
la figura de "Acción colectiva", :'lUnque para poder acreditar niones de los monopolios :.ilimenticios, :ll rechazar el ante
w

jurídicamente el interés colecti\'o, se requier~ formar un grupo proyecto propuesto por la SEP y al recomendar un estudio de
de nI menos 30 personas, y de cinco años de existenci.1 minima; costo/beneficio de 10 que significaría regular a las cmprcsas.
tambien aprobó la reforma a la le}" Federal de Competencia Al fin:ll se aprobó un .regL1mcnro inocuo que :ldmite jugos r
presentada por el presidentc Calderón, que contempla un cn- néctares en vez dc refrescos, r que pone un tope a la cantidad
durecimiento de las multas r penas por prácticas de carteles r de azúcar en alimentos}' bebidas, por lo que las cmpresas hi-
el rcforzamiento de las facultades de la Cofeco, aunque no fue cieron presentaciones más chicas de sus productos, obligando
suprimido el derecho de ampararse de las empresas, que les a los niños a comprar el doblc. Tnmbién se prohibió que las
permite alargar la ejecución de sanciones por años. empresas patrocinen el remozamiento de las escuelas o c\'entos
Con estos cambios legislativos, el Freme se apuntó ,.icto- escolares, como lo hacían antes, a cambio dc puestos de vema.
nas en poco tiempo, que les dieron armas a los consumidores. Como parte de su campaña dc cducación nutricional, el
Uno de los principales blancos de las c.1mpañ:\s de consu- Frcnte hizo un cnsnyo; "Hicimos un experimento en Guerrero,
midores ha sido la "comida chat:\rra" en las escuelas, debido en una comunidad donde los niños tenían manchada la piel,
a que la desnutrición, 11 obesidad y la diabetes infantiles sc opaco el cabello, y niveles de desnutrición elc\'ados, }' donde
han convcnido en los problcmas de salud más gra\'es cn l\.Jé. ,'endían 'comida chatarra' cn la escuela; organizamos una olla
:cico. Una de las causas de tal situación es la oferta exclusiva escolar con frijoles, leche, ete., y cn tres meses había mejorado
de fritangas, dulces, pastelitos y refrescos en las cooperati,'as su salud, y habían podido generar un ahorro escolar porque
escolares y a la salida de las escuelas; las coopcrati\'as son una pagaban menos de lo que gast1ban antes, con lo que pudieron
fucnte de negocio millonario para los directores de escuelas comprar computadora y desarrollar el merc~do interno local,
y el Sl':TE.1t. El Frente hizo prcsión sobre la ~Er con cartas r al comprar en el mercado de productos agrícolas" (Romero
núcincs para que instaure una normati\'Ídad nutricional de 2011).
alimentos y bebidas \'cndidos en las tiendas escolares }' p~ra Por lo demás, habb. que regular la publicidad dirigida a los
instrumentar una campaña nacional de orientación nutricio. niños en la telc\'isión, pues están sometidos :1 un bombardeo
nal dirigida a los padres de familia, a maestros}' directores, r incesm1te de anuncios de las grandes marcas alimenticias.
propuso a la ~samblea Iegislati,.a del Distrito Federal. granr El caso de la alimentación ilustra las dificultades para
con 1% adicional los refrescos para equipar todas las escuelas cambiar los "usos",, costumbres" alimenticios de la población
de bebedores de agua, sin rcspuesDl. El secremrio de Snlud y de los funcionnuos, aun para los ministerios concernidos.
denunció los COtos de podcr en las coopcrativas escolares que Esta f:llta de conciencia crítica explica porqué el arma del boicot
00 ha sido utilizada por la coalición, ya que falta sensibilización
l~Sindicato Nacional de T fllbajadorcs de la Educación.

330 331
de los consumidores sobre él; se convocó a apagar los teléfonos la desesperación por la pérdida de sus bienes y de su fuente
cdulares para protestar contra Telcd por una hora a la semana, de trabajo; aunque su participación fue principalmente por
pero es una iniciativa aún incipiente: "Nos falta avanzar más en motivos utilitarisra.s e indi\'iduales (resolver su problema de
el uso de este mecanismo ccmo arma masiva, r las redes so- cartera \"cncida), )' aunque el movimiento no logró realmente
ciales nos estÍon dando la oportunidad de llegar a maror núme. crear una identidad común entre deudores del campo y de la
ro de personas sin pasar por el muro de los medios masivos:
ya tenemos p:tgiM \VEI\, sitios en Twitter, Facebook, Youtube,
.
ciudad , intelectuales v comerciantes ete., si eso fuera posible,
consiguió visibilizar la crisis del campo en la ciudad, acercar
y nuestras publicaciones. Pensamos que, como en cada estado a sectores que antes se volvían la espalda, como los empresa.
el problema principal es distinto~ podríamos organizar boicots nos urbanos y los indígenas, ampliando los campos de tOle.
por estado contra distintas empresas, serL'l más factible que a rancia)' sociabilidad, generar una conciencia de solidaridad
ni\-e1 nacional con un solo blanco" (Romero, 2011). con los miembros de la "f.'lmilia" barzorusta, y una actitud
Por otro lado, el Fren~e no ha querido organizar bloqueos de indignación}' rebeldía ante las injusticias (el derecho de
a I:\s instalaciones de las empresas para no afectar a terceros, y "barzonear"l') entre sus miembros, y una com':icción política
El Barzón no ha insistido en recurrir a su repertorio de accio. de izquierda, más que partidista. Si bien la mayoría se regresó
nes directas, por oposición de las demás asociaciones aliadas a sus actividades pn\'adas, los que se quedaron lo fue por sus
(Vargas, 2010). niveles de conciencia social o com'icción política.
Total, con sus limitaciones r sus logros, la pL'ltaforma Con el tiempo, El Barzón (como todos los movim.ientos
CONSUMIDORIl.<; le ha dado oportunidad a El Barzón de ampliar sociales) "instirucionalizó sus tácticas e .intentó obtener bene.
su base social y de participar en un nuevo espacio ciudadano ficios concreros a través de la negociación y el compromiso
(Tamaro, 2010: 107), donde se confronta con los poderes fácti. (Tarrow, 1997: 200), con el r.iesgo de com'erbrse en un grupo
cos, }' donde cuestionan el modelo económico neoliberal vigen- de interés, en un instrumentO de un partido o en un despacho
te, un espacio ciudadano que puede tener amplias resonancias de gestoría y asistencia técnica. En eft~cto, la organización de-
en la sociedad, pues todos somos consumidores)' víctimas en dicó, a partir de la mitad de los 2000, sus esfuerzos a aporar
mayor o menor medida de los monopolios. los proyectos empresariales}' asociativos de sus socios}' a con.
seguirles financiamiento y tecnologías apropiadas. Su esfuerzo
CONCLUSIONES por dar soluciones producti'\"as a sus socios rurales ha. fott~leci-
La importancia de El Barzón como organización social nacio- do sus implantaciones territoriales, sin amenazar su ldenndad,
nal de los últimos 18 años radica en su influencia en las cla- que mantiene cultivando su memoria colectiva a tnvés de la
ses medias, en particular en las \.iejas clases medias (pequeños narrati •..
-a de sus luchas: "Nuestra identidad no se va a perder
comerciantes e industriales, campesinos medios, "(armees" y porque seguirnos impulsando la memoria colecti\'a, eul&"an.
do la historia de El Barzón" (pablo Gómez, 2011).
rancheros, transportistas, prestadores de sen'icios) sin olvidar
segmentos medios de alto capital cultural (académicos, cte.).
Contribuyó en movilizar a grupos sociales reacios a la pro.
11 Torres Gabriel, "Los efe<:IOSpoliticos de una rebeldía soci2l; el derecho
testa pública, estigmatizados por su insolvencia y orillados a
de "barzonear}" el modelo de desarrollo nacional", 2005.

332 333
Por otro lado se vinculó a asocillciQnes de defensa de los
derechos del hombre y de la mujer, r de lucha contra la vio~
Bibliografía
1cncia, y pugnó por una reforma del Estado, que, como el
ncozapatismo, acogió los mecanismos de la democracia parti-
cipativa como el referendo r la rendición de cuentas, con lo '1ue
trató de acotar la creciente oleada de autoritarÍsmo y'violencia
que inició en 2006 con la asunción de Calderón a la presiden~
cia. Por último, se involucró en un mmrimiento de defensa de
los consumidores y lucha contra los monopolios, con el fin
de desconcentrar la economía y democratizar el mercado. En
este sentido, El Barzón modificó sus marcos de significado, Alianza Nacional Agropecuaria' Comercializadores y Consu-
que eran sectorÍales (deudores contra banqueros, productores midores A.c. El Barzón (Diálogo de frente al cambio
del campo contra los gobiernos de México y Estados Unidos), climático): El uso sustentable del agua y los energéticos
hacia un marco maestro (Chiliu, 2006, 23; Snow v Benford .
2006: 112) centrado en la defensa y extensión de la ciudadanía,
. en la agricultura.
Barzón El. El Barzón nacional, 2011, 16 años ... 'W\v,v. http:/ /
de la participación ciudadana por sus derechos civiles, políticos, elbarzon1.blogspot.com. 12 de octubre.
económicos y sociales. Con ello, El Barzón, más allá de su
--o Boletín d~ Prensa: Todos los monopolios tienen
membresía actual, puede tener mayores niveles de resonancia
que ser castigados. 25 de abril.
en la sociedad. Empero, su identificación política demasiado
estrecha con el Morena de Al\Il.o1B podría causarle defecciones Consumidores. El duopolio televisivo, 2010.
y desencantos en caso de derrota de su "caudillo", y en caso _____ . Avances y retos de 1-1 regulación del sector banca-
de triunfo, la aspiración por la "buropolítica1'J» y la cúspide de rio en México.
sus lideres. _____ . 2009 Boletín de prensa. 18 de noviembre.

-.2009 ¿Quiénes somos?


www.consumidores.org~mx ..18 de ocrubre.
Accionescolectlvas
2009 \Wv"W.consumidores.org.mx/ acciones _ colectivas.h tml
Nuestro Manifiesto.
2009 \Wv'N.consumidores.org.mx/ nuestro_manifiesto.htrnl
Chihu, Aquiles. "Introducción; construcción de 'marcos' in-
terpretativos". En Chihu, Aquiles (cootd.) . .El allfllisis
de los marcos en la sociolagio & los m01';mientos soriaies. I'vf.A.
18 Andrés 1hnuel López Obrador.
lO Yer Sergio Zermeño, "La sociedad derrotada", 1996. Ponúa/u.!I ..M-lztapalapa/Conacyt, México, 2006.

335
334
Chihu A. }'Lopez Alejandro. '1...aconstrucción de la identidad
.Monsiváis, Carlos. "La apuest2 por una resistencia .inteligente"
colectiva" en Alberto Melucci. PoliJ. 2007. vol. 3, nlun.1,
(entrevista de José Ramírez Cuevas). ldariolOrt. Núm,
uAM-Iztapalapa. Primer trimestre.
383, lA ¡oma<ln, 24 de abcil200S.
Laraña. Enrique. Lo rondrJIcción dt 101movimitlltol locialu. Alian_
Oxfam-México. "El Barzón r Vamos al Grano: Diálogo de
za Editorial, Madrid, 1999.
frente al cambio climático: constru}'endo acciones de
Melucci. Alberto. Acción coltdh'O, r-ida rotidiana J' tkmocrocia. El mitigación}' adaptación en la agricultura".
Colegio de h'léxico, 1999.
Quintana, Victor r Jesús Emiliano García. "Los campesinos
Mestrics .Franci~."La crisis financiera rural}' el Agro-Barzón". de Chihuahua cabalgan de nuevo".l.A Jornada dtl Campo.
CuadtrnoI Agrario.r. Núm.15, cocro-junio, 1997. la. época, 24 de febrero,1999.
. "El Barzón en la lucha contra el Tratado de Libre Ramírez CuélL'lr.Alfonso (presidente de El Barzón). "Un 010-
Comercio de América del Norte". EICotidiaNo. Núm.124, "imiento a favor de todos". Enfoque, &jOrma. 15 de
marzo-abril,2oo4. noviembre, 2009.
. 'T:.J. mo\'imienro de deudores El B:ltzón: del cam- Snow, David r Robert Benford. "Ideología, resonancia de mar-
po mexicano al ámbito latino-americano". En Alejandro cos }'movilización de los participantes". En Chihu, Ae¡ui-
Carrillo, Gisela I...andázuri, Andrca Revueltas, Ernesto les (coord.). E/ nntÍlúú dr 101mof'(O!tn 11110dologiodr lo! H/O-
Soto}' Guillermo Uribc (coords.). lVcomponcioRu rtgio- z1n¡imtOI!oda/u. México, u..••
:-,l-Iztapalapa/Conac}'t.2006.
naltl, locia/tI, polüi('(J! y ¡"ul/llralu tn tI mundo otlual. UAM-
Xocrumilco/ Grcsal-Université Pierre lvIendes France, Tamaro, Sergio. Critira dr la áJldada!1ía. México, UAM-Azcapot-
Grenoble. Francia, 2005. zalco/ Siglo XXI. 2010.

. "El Agro-Barzón del Sur de Ve.rncruz }' la emer- Tarro,,--,Sidney. El p~dtrrn 1h00imirn/o. l\'ladrid, :\tianza Univer-
,idad,1997.
gencia d~ asociaciones ganaderas libres". Tt;..,1l1ol.Núm.
50, Uni\-ersidad Autónoma Chapingo, 2007. Tillr, Charles. "Los mO'rimien tos sociales como agrupaciones
. "La tercera vida de El Barzón o la reconversión de históricamente específicas de acmaciones políticas". So-
una organización de deudores a una de producrores". En ciológica.México, lJAM-Azcapotza1co,mayo-agosto, 1995
UI t>.ylJlidoldt In modtrni:;..odónmm/.' migran/u, jomaltrol, in- Torres, Gabriel. "Los efectos politicos de una rebeldía social:
'digrna!y prqllrñol prodllctom. México, Eón /UMI-Azcapot- el derecho de barzonear }' el modelo de desarrollo na-
zalco, 2010. cional". En Del Valle. Carmen y Boegc Eckart (coords.).
. 2009 "Los movimientos sociales rurales en la dé- UU adonl J'(k'inlt!frrntt al dtIarrollo ml'ul. 1omo 1. México,
cada de la alternancia o la~ esperanzas frustradas". En Praxis/ Amer/Conacyt/Gobicrno de Zacatecas, 2005.
F. Mesmes, G. Pleyers}' S. Zermeño (coords.). LoI moti- Zermeño, Sergio. 01 locirdad dtfTO/ada. México, Siglo XXI,
mitntol locia/u tú lo IOfala 1tJglobal. Barcelona, Anthropos/ 1996.
UAM-Azcapotzalco,2009.

336
337
CAPfTUlO 9

El análisis de la complejidad de un
movimiento social desde las
múltiples
-,
dimensiones de análisis
Por Silvia 801651

INTRODUCC1ÓN

En el año 2006 estalla en el estado de Oaxaca un conflicto a


raíz del cual se produce un amplio movimiento de la sociedad
organizado alrededor de la Asamblea Popular de los Pueblos
de Oaxaca (<'\1'1'0) que, a través de sus acciones, ilumina y vi-
sibiliza zonas oscuras de las condiciones sociales, culturales y
políticas del estado, del ejercicio de gobierno y desata lo que
algunos autores han llamado "la primera insurrección del siglo
XXI". El proceso se desarrolla durante el gobierno estatal de
Ulises Ruiz quien mantuvo un poder y control absoluto sobre
los poderes judicial y legislativo así como sobre algunos- orga-
nismos autónomos como la Comisión Estatal de Derechos
Humanos y el Instituto Estat.al Electoral y sobre los medios
de comunicación; asimismo, actuó reprimiendo)' persiguien-
do a diversos sectores sociales mostrando abiert.amente una
ausencia de diálogo y negociación, características éstas típIcas
de un ejercicio autoritario de sus funciones.
La complejidad que presenta el conflicto y la protesta desa-
tada obligó a caracterizar la problemática a través de dimen-
siones que permitan su análisis y, a la ve7., reflejen un "mapa"
de los actores participantes, sus demandas, el repertorio de

I Investigadora titular del Departamento de Ciencias Sociales y Política de


la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México.

JJ9
acciones entablada$, el impacto en el ámbito público a través de 22 del SNl'F. con el objetivo de satisfacer un conjunto de de-
éstas; los vinculas entre diferentes organizaciones y actores; mandas laborales. Como todos los años, presentaron sus pcti.
las redes informales que constituyeron; la apropiación de los ciones y, ante la ausencia de \--oluntad de negociación por parte
espacios públicos, la estrategia y acciones del gobierno, así del gobierno estatal, los maestros decretaron un paro de la-
como las redes de la \'ida cotidiana en las cuales los integran~ bores por tiempo indefinido, tomaron la plaza central de la
tes d~n sentido a su propia existencia }' trazan objeti\.os que ciudad de Oa.xaca r la mantuvieron ocupada. £114 de junio el
guían y oneman sus acciones. gobierno ordenó el desalojo del plantón a través de un opera-
En este trabajo no desarrollaremos el conjunto de estas tivo policial que se realizó con extremada violencia (armas de
dimensiones; nos referiremos en primer lugar, a los principa_ fuego, bombas lacrimógenas, golpes, ete.), efectuaron deten-
les actores sociales organizados y a los pequeños colecti\'os ciones y destruyeron las tiendas de campaña. Las fuerzas de
-particularmente de jó\'enes- y personas que no pertene- seguridad atacaron el Hotel del Magisterio y el edificio magis-
cen a ninguna organización (vecinos, pequeños comerciantes, tecial en el cual funcionaba Radio PL'U1tón, la emisora de los
académicos, estudiantes) que expresan la heterogeneidad del macstros.2 '''Yo creo que debemos dimensionar el problema
mO\'imiento intentando diferenciarlos de acuerdo a: las lógi. de Oaxaca, debemos entender que sí hubo una serie de errores
cas de los proyectos, cstrategi..'\s y acciones}' su relación con muy graves desde el estado que nos hacen despertar a muchos.
el gobierno estatal. Estas diferencias originaron desencuen. Muchos esrábamos en casa, haciendo nuestros csrudios,.nues-
tras)' enfrentamientos entre los diversos sectores, llsí como la tras frijoles, nuestros hijos, todo muy tranquilo, eso es algo que
,: producción de un discurso de acusaciones}' descalificaciones. debemos rescatar y hubo un detonante que fue esta agresión
En segundo lugar, abordaremos los sentidos de las accio- violenta contra el sindicato de maestros".)
nes atribuidos por los actores a tr:l\'és de sus propios di!'cursos Ese mismo día a las 8 de la mañana, los maestros se reagru~
}' experiencias, los cuales conforman las interpretaciones :iO~ paran e iniciaron la recuperación del zócalo; después de dos ho~
bre el conflicto; en ellos destacamos dos proyectos de cambio ras de enfrentamientos, logrn.ron retomar el Centro Histórico
diferenciados: uno, al ':Iue nombramos de trnnsformaciones de la ciudad e instalar el plantón nUC\-atneme. En esta acción se
institucionales; el otro, con discursos y prácticas con un alto hicieron presentes miles de habitantes de la ciudad y de la zona
ni\'e1 de rndicalicbd. Aunque ambos confluyeron en la ,\I'PO, conmbada, en parte para apoyar a los maestros, pero también
también se enfrentaron en su interior y por fuera de la misma. respondiendo a un conjunto de agravios que estaban sufrien-
A continuación, presentamos una brC"e síntesis de los do desde hacia muchos -años. El despojo de tierras, la modifi-
acontecimientos parn. mostrar el contexto en el que sucede la cación de un parque trndicional en la ciudad, la estrategia polí-
formación de la Asamblea. tica de no dialogar con los mo\~imientos sociales }' opositores,

EL DE~ARROJ.J.O DF.1. CONFLICTO 2 Radio Plantón fue cread:. en 2005; en su origen fue influenciada por las
radios comunitam.s de Yal:.lag. Cue1atao r las difusoras mixes de llahui.
En el conflicto se puedcn observar dos ct.'\pas: la primera, entre toltepec r TlUn~zulap~n. La estación se convirtió en un fenómeno urbano
y csru''O informando de los acontecimientos del 2006.
el primero de mayo)' el 14 de junio, eSL"caracterizada por las J Entte,ista con integrante del Comite de Libcración 25 de no,iembre, 15
acciones emprendidas por los maestros agrupados en la Sección de abril de 2009.

340 341
el cierre de espacios de interlocución, el incremento de la repre_ para que no les generen un conflicto. Nosotros no vamos a ser
sión, la prohibición de la utilización del Zócalo como espacio tan débiles y vamos a romper la relación de negociación y diá-
simbólico de protesta, los gastos suntuosos, la corrupción}' el logo". Jorge Franco, el Secretario de Gobierno , es un hombre
desvío de recursos públicos para las campañas políticas, todas que no tiene vocación de diálogo; por eso dijo: «nosotros no
estas situaciones detonaron el 14 de junio. dialoga.mos y aquí está nuestra propuesta a su pliego de pe-
Un aspecto importante a destacar y tener en cuenta en el ticiones. Si la quieren, bien y si no, pueden tomar la ciudad".5
análisis es la centrali