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UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

ESCUELA DE POSTGRADO

Programa de Doctorado en:


Medio Ambiente

“Macroinvertebrados bentónicos como bioindicadores de calidad de agua en el río


Chicama. Regiones La Libertad - Cajamarca. Perú. 2006.”.

TESIS

Para optar el grado Académico de

DOCTOR
en
MEDIO AMBIENTE

Autor:

M. Sc. JORGE MANUEL BALMACEDA LOZADA

Asesor:

Dr. JOACHIM PUHE

TRUJILLO – PERU

2007
A mis padres: Luz y Hugo, por su apoyo
en los momentos hostiles de mi vida.

A mi hija Mariángelica de la Luz, la


fuerza y razón de mi vida; y a Guissella
mi compañera incondicional.

A Pilar y Hugo mis hermanos

A mi família: Norma, Jorge,


Enrique, Alexandre e Iker.

A la memoria de mis abuelos: José,


anuela, y Emma, por enseñarme a
apreciar la naturaleza con humildad

1
AGRADECIMIENTOS

A mis amigos, maestros y colegas: Dr José Mostacero León, Dr. Alfredo Gómez
Quezada, Dr. Joachim Puhe, por ser monitores en mi formación académica.

A mis grandes amigos y colegas: César Medina Tafur, Manuel Charcape Ravelo, Robert
Barrionuevo García y César Lautaro Chávez Villavicencio.

Especial agradecimiento a: Dr. Francisco Mario Piscoya Hermoza, Dr. Lucio Daniel
Huerta Ortiz y Dr. Jesús Híber Huari Garay miembros de Comisión Organizadora de la
Universidad Nacional Tecnológica del Cono Sur de Lima, por haberme permitido con
su anuencia, ser parte del equipo institucional y profesional de la UNTECS.

A mis amigos, colegas y alumnos de la Universidad Nacional Tecnológica del Cono Sur
de Lima, Universidad Nacional de Piura y Universidad Nacional de Trujillo.

Este trabajo se ha realizado gracias al financiamiento del Proyecto 197-2005.


CONCYTEC – Universidad Nacional de Trujillo. Especial Agradecimiento a la
Responsable del Proyecto Dra. Rosa Ramírez Vargas, a mi amigo, compañero de
estudios e investigación Dr. César Augusto Medina Tafur, al Señor Rector Dr. Carlos
Sabana Gamarra, a mi amigo Lic. Rubén Bustillos Borja por su colaboración
incondicional en el análisis estadístico, a mi amigo Blgo. José Luís Polo Corro, por su
colaboración en el trabajo de Campo, y al Área de Transportes con sus experimentados
pilotos de la Universidad Nacional de Trujillo.

Eterno agradecimiento al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC) por


financiar mis estudios doctorales, gracias a la beca para estudios de Postgrado en
Universidades Peruanas 2003 – 2004.

2
PRESENTACIÓN

Señores Miembros del jurado dictaminador:

Dando cumplimiento a las disposiciones del Reglamento de Grado de la Escuela

de Postgrado de la Universidad Nacional de Trujillo, someto a vuestra consideración y

elevado criterio, el trabajo intitulado:

Macroinvertebrados bentónicos como bioindicadores de calidad de agua en el río

Chicama. Regiones La Libertad - Cajamarca. Perú. 2006.

Invocando su comprensión Señores Miembros del Jurado a los errores que

involuntariamente haya cometido, espero su veredicto en la calificación del presente

trabajo.

Trujillo, 07 de Diciembre del 2007

-------------------------------------------
Jorge Manuel Balmaceda Lozada
Maestro en Ciencias

3
JURADO DICTAMINADOR

--------------------------------------------------------
Dr. José Mostacero León
Presidente

------------------------------------ ------------------------------------
Dr. Freddy Mejía Coico Dra. Rosa Ramírez Vargas
Secretario Vocal

4
INDICE

Pág.

Dedicatorias………………………………………………………………….. 1

Agradecimientos…………………………………………………………….. 2

Presentación…………………………………………………………………. 3

Jurado dictaminador………………………………………………………… 4

Índice…………………………………………………………………………. 5

RESUMEN…………………………………………………………………… 6

ABSTRACT………………………………………………………………….. 7

INTRODUCCIÓN………………………………………………….……….. 08

MATERIAL Y MÉTODOS………………………………………….……... 13

RESULTADOS…………………………..………………………………….. 20

DISCUSIÓN………………………………………..………………………... 38

CONCLUSIONES……………………….………………………………….. 44

PROPUESTA………………….…..………………………………………….. 45

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………..…………………………….. 54

ANEXOS…………..………………………………………………………….. 56

5
RESUMEN

El uso de bioindicadores para determinar la salud de los cuerpos de agua, es de

suma importancia por la información actual y retrospectiva de los impactos que podrían

estar sufriendo y seleccionarlos implica determinar los valores numéricos de indicación

primaria del taxón respecto a los factores ambientales.

Por ello se relacionó las variables ambientales con el Índice Biótico Andino del

río Chicama, que evidencia entradas de contaminantes; a través de muestreos periódicos

en 12 estaciones, en invierno y primavera 2006, se evaluó el zoobentos y variables

físico-químicas. Se calculó el Índice Biótico tanto de Familia, y el Andino (IBA).

Se aplicó el análisis de correspondencias múltiples. Se estableció la relación entre

las variables y el IBA con el coeficiente de Spearman e igualmente un análisis de

regresión.

Se concluye que la calidad del agua del río Chicama, es de regular a mala.

Palabras clave: Bioindicador, Índice Biótico Andino, Macroinvertebrado, calidad

6
ABSTRACT
Using Bioindicators in health determination for water bodies are highly

important for the current information and retrospective of the impacts which might be

suffering; selecting these organisms implies to determine the valued number of

indication primary for a taxon with regard to environment factors.

For that reason environment changes were related to Andean Biotic Index of

river Chicama, which shows some polluted bodies. Trought periodics tests in 12

seasons, during winter and spring 2006, zoobenthic and physical and chemical variables

were evaluated. The biotic index was calculated so much of family, and the Andean.

There was applied the analysis of multiple correspondences. It was determined

the relationship between changes and ABI wiht spearman´s coeficient and equally

an analysis of regression.

As a result, it was concluded that the quality of Chicama river is regular to bad

condition

Key words : Bio indicator, Andean Biotic Index, macroinvertebrate, quality.

7
I. INTRODUCCIÓN

La degradación de los ecosistemas acuáticos es motivo constante de

preocupación. Por esta razón, su estudio se ha convertido, en elemento clave para

conocer la estructura de sus comunidades, entender su relación entre ellas y su entorno,

y los cambios en el tiempo, desarrollando criterios físicos, químicos y biológicos que

permitan estimar el efecto y magnitud de la actividad antrópica.

La estructura y composición de las comunidades es fruto, de una serie de

interacciones con la estructura y composición de los hábitats a lo largo del tiempo y del

espacio, que permiten conocer el estado de eutroficación y/o contaminación de los

mismos (Domiguez, 1994; Roux y Jooste, 1996; Norris y Hawkind, 2000).

El uso de especies o conjunto de “especies indicadoras” para la vigilancia

ambiental, se asume en el sentido de que son el reflejo de las condiciones del medio;

presencia que aseguran que las condiciones mínimas de supervivencia han sido

alcanzadas; mientras que la ausencia no necesariamente indica que estas condiciones no

se cumplan (Johnson et al., 1993).

La evaluación de la calidad del agua, ampliamente utilizado, es difícil de definir.

Tradicionalmente se basa en análisis físico - químicos; luego en métodos biológicos,

como Kolenati (1848), Hassal (1850) y Cohn (1853) quienes determinaron que los

organismos que se encuentran en agua contaminada son diferentes a los que se

encuentran en agua limpia. Posteriormente, Kolkwitz y Marsson (1909), propusieron el

Sistema Saprobiótico Continental, que sentó las bases para el desarrollo de nuevos

índices.(Sládecék, 1973a; 1973b; Pittwell, 1976; Persoone y De Pauw, 1979; Illies y

Schmitz 1980; Rosenberg y Resh, 1992 y De Pauw y Hawkes, 1993).

8
En este contexto el uso de macroinvertebrados indicadores e índices bióticos a

nivel mundial; entendiéndose que su simple presencia en el medio informa del estado

de salud (Munné y Prat, en prensa).

Actualmente, el papel central de los macroinvertebrados en brindar información

sobre la base de la energía del ecosistema, la salud relativa de la comunidad, diversidad

del hábitat, y la disponibilidad de clases apropiadas de alimento para sostener las

poblaciones, son vistos como integradores de la información sobre la estructura y la

función del ecosistema de corriente de agua así como la calidad de esta; además, son

excelentes organismos para la investigación por el uso en pruebas biológicas y

químicas. Estas características hacen que los macroinvertebrados sean los agentes

ideales de supervisión, utilizando índices bióticos, situación importante por la facilidad

con la cual se muestrean en muchas situaciones. (Hellawell, 1989; Alba – Torcedor,

1996; Rosenberg y Resh, 1996 y Kalender et al., 2001).

La estructura de las comunidades e interacciones varían en función del contexto

y entorno ambiental a lo largo de los ríos; así como la variabilidad en el régimen de

caudales condiciona los hábitats, la morfometría fluvial y la interacción o conectividad

lateral de los sistemas fluviales con las zonas inundables y los ecosistemas riparios.

También la variabilidad temporal y espacial de los procesos fluviales condiciona

las comunidades existentes en cada tramo y momento, ligadas a los procesos

hidrológicos e hidráulicos y éstos dependen de fenómenos o factores que, a diferente

escala, condicionan de manera jerarquizada dicha situación. Sin embrago, no están aún

bien definidas las relaciones existentes ni el grado de interacción entre los diversos

elementos y variables ambientales a diferente escala, y su influencia sobre la estructura

de las comunidades biológicas que habitan los sistemas fluviales, aunque cada uno de

los diversos elementos tiene una importancia relativa en la caracterización final de la

9
estructura y de su composición (Illies y Botosaneanu, 1963; Vannote et al., 1980; Ward

y Stanford, 1983; Minshall et al., 1985; Frissel et al., 1986; Statzner y Higler, 1986;

Junk et al., 1989; Allan et al., 1997; Poff et al., 1997; Vinson y Hawkind, 1998).

Índices biológicos que utilizan macroinvertebrados en aguas británicas, son el de

Wright teste Jeffries y Mills (1994), el de Trent (TBI) (Woodowiss, 1964), y el del

Grupo de Trabajo de Supervisión Biológica (BMWP) de Armitage et. al., (1983. Índices

como, el de Graham’s (Graham, 1965), el danés (Andersen et al., 1984) son

modificaciones del índice de Trent. La modificación española (Prat, 1983) y la italiana

(Ghetti, 1986) se basan en el índice biótico extendido de Trent; el índice biótico

BMWP’ (Biological Monitoring Working Party) ha sido adaptado y modificado a la

fauna del sur occidente Colombiana por la Universidad del Valle (Zúñiga de Cardoso,

1997 en Domínguez y Fernández 1998; y el Indíce Biótico de Familia el cual fue

desarrollado por Chutter (1972) para ríos de Sudáfrica y levemente modificado por

Hilsenhoff (1988) para ser utilizado en ríos de Norteamérica, con el nombre Índice

Biótico de Familias (IBF). Este último es un índice muy útil en el análisis de la calidad

del agua, debido a que necesita bajo nivel taxonómico (Familia), bajo costo en términos

de tiempo (identificación de insectos) y dinero, convirtiéndose en una metodología

rápida y útil en la fiscalización por parte de algún organismo público que requiera en

poco tiempo y de una manera acertada evaluar la calidad del agua de una cuenca

hidrográfica determinada.

Se sabe que un volumen importante del agua de los ríos en el mundo se origina

por escurrimiento a través de áreas cultivadas. Este tiene una influencia

desproporcionadamente alta sobre la calidad de las aguas si lo comparamos con el que

proviene de la escorrentía de cuencas con cobertura vegetal natural (Dodds, 1997).

Actualmente existe mucho énfasis en estudiar ríos impactados en regiones subtropicales

10
y tropicales (Domínguez y Fernández. 1998), para ello es necesario determinar que

parámetros abióticos y / o bióticos pueden utilizarse para evaluar el estado de los

cuerpos de agua.

En Sudamérica, existen algunas experiencias como la de Ríos (1985), monitoreo

de la contaminación por descargas de relaves mineros; Valdovinos et al. (1993),

Estructura comunitaria del Macrozoobentos de la zona de transición Epiritrón – Hipo

Epiritrón del río Bío Bío. Chile; Arenas (1993), biondicadores de la calidad del agua del

río Bío Bío, Chile; Domínguez y Fernández (1998), Calidad de los ríos de la Cuenca del

Salí.Tucumán. Argentina, medida por un índice biótico; Prat (1998), Bioindicadores de

calidad de agua, Universidad de Antioquia, Medellín; Callisto et al (1999), Hábitat

Diversity and Benthic Functional Trophic Groups at Serra Do Cipó Southeast Brazil;

Figueroa (1999), indicadores biológicos decalidad de agua, Río Damas, Osorno, X

Región de los Lagos, Chile; Roldán (1999).

Los Macroinvertebrados y su valor como indicadores de la calidad del agua.

Colombia; Carrera y Fierro (2001), Manual de monitoreo. Los macroinvertebrados

acuáticos como indicadores de la calidad del agua. Ecuador; Marques et al. (2001),

Distribution and Abundance of Chironomidae (Diptera, Insecta) in an Impacted

Watershed in South East Brazil; Valdovinos(2001), Riparian Letter processing by

benthicmacroinvertebrates in a woodland stream of central Chile; Jara (2002).

Evaluación de la existencia de insectos bioindicadores de la calidad del agua en

zonas ritrónicas y potámicas de tres ríos de la zona semiárida de Chile; Mercado (2003):

Valores de tolerancia de macroinvertebrados bentónicos para la determinación del

Indice Biótico de Familia (IBF), basado en literatura existente y experiencia de

expertos.Chile y Figueroa et al. (2003), Macroinvertebrados bentónicos como

indicadores de calidad de agua de ríos del Sur de Chile; Prat et al. (2006), un protocolo

11
para determinar el ESTADO ECOLÓGICO de los ríos Andinos; y Rios et al (2006)

Indice Biótico Andino.

.Por tal motivo se pretende desarrollar una medida de su calidad, probando el

Índice Biótico Andino (IBA) y el Indice Biótico de familia (IBF), como fuente de

información para la obtención de la calidad ecológica (Financiamiento del Proyecto

197-2005. CONCYTEC), como herramienta para la gestión integrada de la cuenca del

río Chicama, que permita un mejor uso sostenible del agua, debido a las sospechas de

contaminación difusa por el desarrollo de las actividades mineras, agropecuarias,

además de un progresivo deterioro del río por erosión atribuible a la tala indiscriminada

del Río Chicama.

12
II. MATERIAL Y METODOS

El río Chicama emplazado en el Perú y pertenece en la hoya del Océano

Pacífico, con nacientes en los Andes occidentales, es uno de los ríos importantes y

determinante para irrigar grandes áreas, de Casagrande, Cartavio y Chocope.

El área estudiada forma parte de las provincias de Pacasmayo, Trujillo y Otuzco

en La Libertad y Contumazá y Cotabambas en Cajamarca.

Esta cuenca limita, por el Norte, con la del río Jequetepeque, por el Sur, con las

del río Moche y Quebrada del río Seco; por el Sudeste, con la del río Santa; por el

Oeste, con el Océano Pacifico y, por el Este, con la cuenca del río Marañón; cuyos

extremos se encuentran comprendidos entre los paralelos 7º21´ y 8º01´ de L. S. y 78º16´

y 79º27´ de L. O. ( figura 1).

Cubre una extensión total de 5,822 Km2; 2,472 Km2 de los cuales corresponde a

la cuenca húmeda o imbrifera. Altitudinalmente, va desde el nivel del mar hasta las

cumbres de la divisoria con la cuenca del río Marañón a 4,297 m. s. n. m en el Cerro

Tuanga.

El valle del río Chicama, posee 45, 950 Ha. de área agrícola física y 82,150 Ha.

de área total global, se halla ubicado en la Costa Septentrional del Perú, abarcando el

sector central del departamento de La Libertad (Figura 1).

Los muestreos se realizaron en invierno y primavera del 2006. Se seleccionó 12

estaciones de muestreo, cuya ubicación se definió según representatividad del área en

términos de altitud, distancia e influencia de actividad antrópica y por la trama de

caminos rurales que facilitarán el acceso a los puntos de muestreo; previamente

reconocidos en un primer recorrido por la cuenca y georeferenciadas en UTM

(Universal Transverse Mercator), con un GPS (Global Positioning System) modelo

Etrex Legend, marca Garmin (Tabla 1).

13
En cada uno de ellas se tomaron muestras de macrozoobentos (método

multihábitat Anexos 7, 8, 9, 10 y 11) y agua. Para la colecta de macroinvertebrados se

utilizó una red “ D net” (Anexo 12) con malla de 300 µm. En cada estación se removió

el sustrato delante de la red. Esta operación se realizó tres veces en cada estación.

Las muestras extraídas fueron introducidas en “vials” etiquetados, conteniendo

alcohol de 96%, ayudándose de pinzas entomológicas flexibles para no los dañarlos;

además se añadió 3 o 4 gotas de glicerina para mantener blandas y flexibles las

estructuras de los organismos. Aunque estos organismos se suelen conservar en alcohol

de 70%, en este caso se utilizó alcohol sin diluir, debido a que al trabajar directamente

en el campo, cada vez que en el pequeño vial se introduzca un nuevo espécimen, junto

con el se introducirá una pequeña gota de agua, lo que hará que el alcohol vaya

disminuyendo paulatinamente su concentración.

La determinación se realizó utilizando las claves de Ward y Whipple, (1945);

Delong y Borror, (1963); Needham, (1978); Domínguez, Hubbard y Pescador, (1994);

Fernández y Domínguez, (2001). Se midió in situ pH, oxigeno disuelto y fosfatos

utilizando Fotómetro Multi-parámetro HANNA C-200 (Anexo 12).

En Laboratorio se analizaron los parámetros físicos químicos como:

conductividad (umhos/cm), medido con un conductímetro VSI Model 33, Sulfatos ppm,

Cloruros ppm, Alcalinidad P, Alcalinidad N, Sólidos totales (ppm), Sólidos disueltos

ppm, Turbidez JTU.

El caudal se calculó, como resultado del producto entre la sección o la media de

varias secciones del río (expresado en m2 o cm2) y la velocidad media del agua (que se

expresa en m/s o cm/s). Las unidades más utilizadas fueron litros por segundo (l/s) o

metros cúbicos por segundo (m3/s).

14
En primer lugar se calculó la sección del río colocando una cinta métrica

ocupando toda la anchura del cauce, procurando que esté tensada. A continuación, se

tomaron las medidas de profundidad mediante una regla graduada a intervalos regulares,

la longitud de los intervalos fue proporcional a la anchura del tramo. La velocidad del

río se midió utilizando un flotador doble o subsuperficial; este consistió en 2 esferas,

una rellena de arena y otra vacía, unidas por un tubo que le permite flotar cerca a la

vertical del cauce y obtener una velocidad igual a la real. Se utilizaron dos longitudes

del tubo (10 y 30 cm) para ser cambiadas según el volumen de agua del río; cuando el

nivel del río fue alto se utilizó la longitud mayor y viceversa. Aquel se dejó caer para

que flote sobre la superficie que siguió río abajo hasta una distancia (D) de 15 metros.

En forma complementaria se midió el tiempo (t) que transcurre entre que el objeto cayó

al agua y llegó hasta el lugar de destino. Se tomaron, como mínimo, 3 medidas del

tiempo recorrido para calcular velocidad.

Finalmente el caudal aproximado se obtuvo multiplicando la sección media (m2)

por la velocidad superficial (m/s) y por un factor de 0.8. (Prat et al 2001).

Se calculó por primera vez para la región el Índice Biótico Andino; para el cálculo

del índice se sumaron las puntuaciones parciales que se obtuvieron de la presencia de

cada familia (anexo 1) y de esta forma se obtuvo la puntuación global del punto de

muestreo. Si en el tramo aparecieron más de un individuo de una familia esta sólo se

puntuaron una vez; y con los valores obtenidos, se estableció la clase de calidad del

agua basándose en las cuatro establecidas por este Índice (Rios et al., 2006).

Para el calculo del Índice Biótico de Familia (IBF de Hilsenhoff 1988), se obtuvo

la taxonomía completa de los macroinvertebrados bentónicos esto a nivel de familia,

además el número de individuos de cada familia por punto de muestreo estudiado. Esta

información recopilada se anotó en una ficha de trabajo (anexo 2). Luego por cada

15
familia se determinó el puntaje de tolerancia, en donde 0 representará el menos tolerante

y el 10 correspondió al más tolerante a la contaminación orgánica. Estos valores de

tolerancia para macroinvertebrados bentónicos (anexo 3) fueron tomados de la

adaptación realizada por Mercado (2003) para la fauna local chilena por ser la más

cercana a la zona de estudio, con los resultados obtenidos; los puntajes obtenidos fueron

incluidos en la ficha de registro (anexo 2) para calcular el IBF, para lo cual se

multiplicó el puntaje de tolerancia por el número de individuos. Los resultados fueron

sumados y divididos por el número total de individuos de cada estación lo que

correspondió al IBF según la siguiente ecuación:

IBF = 1/ N ∑ ni ti.

Donde :

N = número total de individuos en la muestra (Estación).

ni = número de individuos en una Familia

ti = puntaje de tolerancia de cada Familia.

Posteriormente los valores del IBF se expresaron en 7 clases de calidad ambiental

(anexo 4), correspondiente a una escala de condición biológica que fue desarrollada

para determinar el grado de contaminación orgánica.

Con las matrices de datos integrados de las dos salidas : de presencia y ausencia

de los taxones en cada estación y de las variables medidas, se aplicó el análisis de

correspondencias múltiples para analizar la interrelación o afinidad de las modalidades

o categorías de las variables objeto de estudio.

Para establecer la relación entre el Índice Biótico Andino y las variables, se utilizó

el coeficiente de correlación de Spearman y su correspondiente test de significancia ,

debido a que los datos no presentan distribución normal (Elliot, 1977).

16
Posteriormente, para determinar cuales de los parámetros explican mejor las

variaciones del Índice Biótico Andino, se realizó un análisis de regresión múltiple por

pasos (Dixon y Jennrich, 1983; Armitage et al., 1983; Moss et al., 1987; Rodríguiez y

Wright, 1991 y Zamora – Muñoz et al., 1995). Para el análisis estadístico se utilizó el

programa SPSS VER. 15.0.

17
Figura 1. Ubicación del río Chicama en las Regiones de La Libertad y Cajamarca.

18
Tabla 1. Ubicación geográfica de las estaciones de muestreo, en el río Chicama. La
Libertad. Perú.

Ubicación Geográfica Altura


DESCRIPCION DE LA ZONA DE MUESTREO
UTM m.s.n.m.
EM
E N
Río Membrillo, arriba de Membrillo. 775553 9158366 1966
1
2 Río Membrillo, debajo de Simbron 769830 9163436 1187
3 Río San Jorge 767369 9164812 1056
Río Cospan, antes de su confluencia con el río
4 Chuquillanqui 762745 9165164 944
5 Río Chuquillanqui, altura Puente Lucma 757768 9162642 785
6 Río Compín 755792 9156796 789
7 Río San Felipe, antes de su confluencia con río Chicama 753059 9162114 701
8 Río Chicama, antes de su confluencia con el río San Felipe 753086 9162096 699
9 Río Chicama, altura de La Gerencia 743946 9164992 587
10 Río Cascas, altura puente Ochope 741398 9162206 552
11 Río Chicaza, altura de Guabalito 730115 9159018 423
12 Río Chicama, después de Sausal 717694 9145974 274

EM = Estaciones de Muestreo
UTM = Universal Transverse Mercator

19
III. RESULTADOS

A) Macro invertebrados bentónicos como indicadores biológicos de calidad de

agua en el Río Chicama.

Composición Taxonómica:

El listado general de familias registrado en el área de estudio son presentados en

la Tabla 2, y está constituida por 28 taxones, la mayoría de los cuales corresponden a

estados inmaduros de insectos, principalmente de los órdenes Diptera (8 taxa),

Coleoptera (5 taxa), Heteroptera (5 taxa), Ephemeroptera y Odonata (2 taxa).

Aspectos generales de la morfología de los órdenes más importantes encontrados

en el río Chicama.

Orden Diptera.

Su fuente de alimento es bastante variada, la que incluye desde detritus fino y

microorganismos, a partes de plantas, madera en descomposición y otros insectos y

vertebrados, además las preferencias y hábitos de algunas larvas cambian con la edad y

la estación del año. Se encuentran en cada tipo de hábitat y como grupo, los adultos

voladores son los más ampliamente adaptados de todos los órdenes existentes (Jara

2002).

Orden Ephemeroptera.

Todas las especies del orden Ephemeroptera son acuáticas en su estado larval, en

cambio los adultos son terrestres y éstos generalmente son de vida corta; de aquí la

ilusión de su estado alar efímero en su nombre científico. La mayoría de las especies

son detritívoras y/o hervíboras y son además el alimento preferido de muchos

carnívoros de agua dulce, que incluyen otros insectos y peces; ellos forman una unión

20
fundamental en la cadena trófica de los ecosistemas acuáticos y en general se afirma que

presentan un amplio espectro dietario.

Este orden habita el bentos de aguas corrientes, pozas y áreas estrechas de lagos,

encontrándose en ambientes muy predecibles o específicos dentro de ellos. Sus

requerimientos de oxígeno disuelto son moderados y muchas especies son altamente

susceptibles a la contaminación del agua; por esta razón las Ephemeras han demostrado

ser muy útiles en el biomonitoreo de la calidad del agua donde habitan. (Jara 2002)

Orden Plecoptera.

En su mayoría son carnívoras o detritívoras, pero algunas especies se alimentan

principalmente de perifiton. Generalmente las Plecopteras no son nadadoras activas,

pero están adaptadas para desplazarse entre las piedras, gravas y detritus, además son

capaces de mantenerse en zonas rápidas del río.

En estado larval son habitantes de agua dulce, y a menudo se restringen a aguas

altamente oxigenadas y ocasionalmente es posible encontrarlas en lagos de aguas frías

con considerable acción de las olas. Es así como muchos están relativamente

restringidos a ciertos tipos de hábitats, ya que el enriquecimiento orgánico u otras

formas de polución reducirán la disponibilidad de oxígeno disuelto en el agua, lo que

puede impedir su existencia en ciertos sitios. Debido a esto, las Plecópteras son

conocidas como insectos de aguas limpias (Hellawell, 1989)

Orden Trichoptera:

Es común en fauna de profundidad, la mayoría se ubica en ambientes lóticos y lénticos

y se encuentran en muy variados hábitats. Algunos se dan en asociación con vegetación

acuática, ubicada bajo el agua. Muchas han logrado como mecanismo adaptativo

construir vainas o casitas, cuya forma y función de las Trichoptera que las construyen

21
son muy particulares, pero en general es permitirles vivir en los ríos, a especies más

frágiles fisiológicamente. Las especies de este orden son catalogadas de tolerantes a

muy intolerantes a la materia orgánica, pudiendo formar con ella un gradiente de

respuesta frente a este tipo de transformación; en cambio todas las especies de

Trichoptera en general no toleran los niveles bajos de pH (entre 1 y 6) en las aguas

donde viven, siendo las primeras en desaparecer en los sistemas que empiezan a

acidificarse. Por otro lado, tienden a preferir aguas con corrientes, lo cual indica que sus

requerimientos de oxígeno en el agua, no son bajos. (Hellawell, 1989)

22
Tabla 2. Matriz de presencia y ausencia de los distintos taxones en los dos muestreos

realizados en cada estación

Estaciones E1 E2 E3 E4 E5 E6 E7 E8 E9 E10 E11 E12


Taxones/ Muestreos 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
OLIGOCHAETA 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
DIPTERA
Simuliidae 1 0 0 0 1 0 1 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 1 1 1 1
Tabanidae 0 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Tipulidae 1 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Ceratopogonidae 1 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Stratiomyidae 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 0 1
Empididae 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0
Chironomidae 1 0 1 1 1 1 0 0 0 0 1 1 1 0 0 1 1 1 1 0 1 1 1 1
Culicidae 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0
EPHEMEROPTERA
Baetidae 1 1 1 1 0 1 1 1 0 0 1 1 1 0 1 1 1 1 1 0 1 1 1 0
Leptophebiidae 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1 1 0 1 0 1 1 1 0 1 0 1 0
PLECOPTERA
Perlidae 0 0 0 0 0 0 1 1 0 0 1 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
TRICHOPTERA
Hydrobiosidae 1 1 0 0 0 1 1 1 1 1 1 1 0 0 1 0 1 0 1 0 1 1 1 1
COLEOPTERA
Staphylinidae 1 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Elmidae 1 1 1 0 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 0 1 0 0 1 1 1
Gyrinidae 1 1 1 1 1 0 0 0 1 1 0 0 1 1 0 0 0 1 1 0 0 0 0 0
Dytiscidae 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Hydrophilidae 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1 0 0 0 1 0 1 0 0 1 0 1 1 1 1
ODONATA
Libellulidae 0 0 1 1 1 1 0 1 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 1 1 1
Coenagrionidae 0 0 1 0 0 1 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 1 0 0 1 0 0
HETEROPTERA
Veliidae 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 1 0 1 0 1 0 0 0 1 0 1
Gerridae 0 1 1 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 1 1 1 0 0 0 0 0 1 0 1
Notonectidae 0 0 0 0 1 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Belostomatidae 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0
Naucoridae 0 0 0 1 1 1 0 1 0 1 0 1 1 1 1 0 0 0 1 0 0 1 1 1
GASTEROPODA
Physidae 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0
Limnaeidae 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 1 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0
Planorbidae 0 0 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0 1 0 0 0 0 1 0 0 0 0 0
OSTRACODA 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 0 1

23
B) Determinación de los parámetros físicos químicos en las 12 estaciones de

muestreo invierno, primavera 2006. Tablas 3, 4, 5 y 6:

Temperatura (°C): El máximo valor del parámetro es de 28 °C en la estación 12 en la

época de primavera y la mínima temperatura correspondió a 14 °C en la estación 1 en

invierno.

Conductividad (uS/cm): Se registra el máximo valor de 1181 uS/cm en la estación 12

en la época de primavera

Turbidez (FTU): Este parámetro registró su máximo valor de 370 JTU en la estación 9

en la época de primavera 2006 y el mínimo valor se presentó en las estaciones 9 y 10 en

invierno y la estación 2 en primavera.

Color aparente (PCU): Presentó su máximo valor de color aparente mayor a 550 PCU

en las estaciones 5, 6, 8, 9, 11 y 12 en Primavera y el mínimo se registró en estación 1

en primavera alcanzando un valor de 0 PCU.

Color verdadero (PCU): Presentó su máximo valor de color verdadero a 550 PCU en

las estaciones 5, 6 y 8 en Primavera y el mínimo se registró en estación 1 en primavera

alcanzando un valor de 0 PCU.

Caudales (m3/s): El máximo caudal se registró en invierno en la estación 8 alcanzando

un valor de 14,1532 m3/s, mientras que el mínimo caudal se presentó en la estación 7 en

primavera con un valor de 0,0385 m3/s.

Sólidos totales (ppm): El valor máximo fue de 756 en la estación 12 en Primavera y el

mínimo correspondió a 611 en la estación 10 en invierno y en la estación 7 en

primavera.

Sólidos disueltos (ppm): El valor máximo fue de 713 en la estación 1 en primavera y

el mínimo correspondió a 451 en la estación 8 en invierno.

24
Turbidez (JTU): El valor máximo fue de 365 en la estación 12 en primavera y el

mínimo correspondió a 0.0 en las estaciones 9 y 10 en invierno y en la estación 2 en la

época de primavera.

pH: El valor mínimo de fue de 6.7 en la estación 6 en primavera y el máximo valor se

registró en 8.5 en las estaciones 3, 5, 9, 10, 11 y 12 en invierno; estaciones 2 y 7 en

primavera.

Oxígeno disuelto (mg/L): El valor mínimo correspondió a 5,6 mg/L en la estación 6 de

invierno y el máximo registrado fue de 11.0 mg/L en las estaciones 12 en invierno.

Nitrógeno amoniacal (mg/L): Los datos presentaron su máximo valor de 0,47 mg/L en

las estaciones 6 y 12 en primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro

fue de 0.0 mg/L en las estaciones 2, 4, 6, 8, 10,11, 12 en invierno.

Nitritos (mg/L): Los datos presentaron su máximo valor de 16 mg/L en estación 3 en

primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro fue de 0 mg/L para las

estaciones 2, 3,4, 5, 6, 7 y 10 en invierno y en las estaciones 2, 4 y 9 en primavera.

Nitratos (mg/L): Los datos presentaron su máximo valor de 19.49 mg/L en estación 8

en primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro fue de 0.0 mg/L en las

estaciones 2, 4, 11 y 12 de invierno.

Fosfatos (mg/L): Los datos presentaron su máximo valor de 0.8 mg/L en las estaciones

2 y 6 en primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro fue de 0.0 mg/L

en las estaciones 2, 6 y 10 en invierno, y en las estaciones 2, 5, 8, 9, 11 y 12 en

primavera.

Sulfatos (ppm): Los datos presentaron su máximo valor de 309.6 ppm en la estación 2

en primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro fue de 34.1 ppm en la

estación 2 en invierno.

25
Cloruros (ppm): Los datos presentaron su máximo valor de 51.2 ppm en estación 7 en

primavera, mientras que el mínimo valor para este parámetro fue de 12.78 ppm en las

estaciones 2, 4 y 9 en invierno.

Alcalinidad (ppm CaCO3): El valor máximo fue de 74 en la estación 3 en invierno y

el mínimo correspondió a 3 en la estación 1 en primavera.

26
Tabla 03. Parámetros físico-químicos in situ muestreados en las 12 estaciones de la

cuenca del río Chicama, realizados durante la época de invierno; el 29, 30 de

Junio y 01 de Julio de 2006.

EM TºC pH Color Color Caudal Oxigeno Nitrogeno Nitrato Nitrito Fosfatos


3
aparente verdadero m /s disuelto amoniacal mg/l mg/l mg/l
PCU PCU mg/l mg/l
1 14 6,8 16 9 0.3664 8,0 0,05 2,22 0,4 0,4
2 24 8,2 35 20 0.4937 7,2 0 0 0 0
3 18,5 8,5 132 24 4.1196 8,4 0,11 2,66 0 0,1
4 18,5 8,1 119 85 3.6068 7,7 0 0 0 0,3
5 22,5 8,5 46 24 4.6587 8,0 0,06 0,89 0 0,2
6 18,5 8,3 22,4 52 5.647 8,3 0 2,66 0 0
7 24 8,1 25 24 1 7,0 0,1 0,89 0 0,1
8 23 8,4 98 14 14.1532 7,1 0 7,97 1 0,2
9 23 8,5 94 50 12.9979 8,4 0,02 1,77 1 0,1
10 22 8,5 15 10 0.9 7,5 0 3,54 0 0
11 26 8,5 51 32 7.7364 8,3 0 0 3,1 0,2
12 24 8,5 56 38 6.4986 8,2 0 0 3,0 0,2

Tabla 04. Parámetros físico-químicos en Laboratorio, muestreados en las 12 estaciones

de la cuenca del río Chicama, realizados durante la época de invierno; el 29,

30 de Junio y 01 de Julio de 2006.

EM Conduct Sulfatos Cloruros Alcalinidad Alcalinidad Sólidos Sólidos Turbidez


Umhos ppm ppm P N totales disueltos JTU
(meq/l) (meq/l) ppm ppm
1 125 36.4 38.4 0 22 736 662 6
2 487,5 34.1 12.78 0 23 740 671 10
2 1075 72.5 25.6 0 74 668 570 18
4 270 36.4 12.7 0 22 628 507 18
5 682,5 99.6 25.6 0 47 632 541 25.6
6 1090 146.7 25.6 0 59 708 645 10
7 990 122.5 22.3 0 51 671 576 23.4
8 1035 162.2 25.6 0 57 664 451 68.5
9 1065 184.5 12.8 0 57 724 613 0
10 1165 114.3 38.4 0 63 611 570 0
11 1115 139.9 25.6 0 57 636 595 18
12 1180 155.4 25.6 0 57 654 582 10

27
Tabla 05. Parámetros físico-químicos in situ muestreados en las 12 estaciones de la

cuenca del río Chicama, realizados durante la época de primavera; el 01, 02 y 03 de

diciembre de 2006

EM Tº C pH Color Color Caudal Nitrogeno Nitrato Nitrito Oxigeno Fosfatos


aparente verdadero m3/s amoniacal mg/l mg/l disuelto Mg/l
PCU PCU mg/l mg/l
1 15,4 6,8 0 0 0,3516 0,12 7,531 4 9,2 0,6
2 26 7,7 36 18 0,1336 0,17 7,974 0 7,3 0
3 27,5 8,5 31 24 37,241 0,06 11,96 16 7,6 0,8
4 25 8,3 59 42 23,583 0,09 16,39 0 6,7 0,2
5 26 8,3 >550 >550 4,667 0,13 9,30 2 8,1 0
6 20,5 6,7 >550 >550 19,131 0,47 9,75 2 5,6 0,8
7 23,5 8,5 24 20 0,0385 0 11,96 3 10,9 0,7
8 23 8 >550 >550 102,972 0,33 19,49 3 6,3 0
9 26 7,5 >550 453 47,912 0,27 9,75 0 6,9 0
10 NA NA NA NA NA NA NA NA NA NA
11 28 8,3 >550 141 45,893 0,01 6,20 2 9,5 0
12 27,5 8,4 >550 147 38,989 0,47 14,62 0,4 11,0 0

Tabla 06. Parámetros físico-químicos en Laboratorio, muestreados en las 12 estaciones

de la cuenca del río Chicama, realizados durante la época de primavera; el 01, 02 y 03

de diciembre de 2006.

EM Conduct Sulfatos Cloruros Alcalinidad Alcalinidad Sólidos Sólidos Turbidez


Umhos ppm ppm P N totales disueltos JTU
(meq/l) (meq/l) ppm ppm
1 1159 143.1 38.4 0 3 742 713 10
2 1086 309.6 25.6 0 6 695 531 0
3 1064 189.5 25.6 0 23 681 540 8
4 1013 99.3 38.4 0 13 648 573 16
5 1100 176.1 25.6 0 19 704 534 22
6 1059 142.7 38.4 0 26 678 467 360
7 95 5 236.2 51.2 0 24 611 562 10
8 1086 156 25.6 0 20 695 501 363
9 1116 196.1 38.4 0 19 714 531 370
10 NA NA NA NA NA NA NA NA
11 1095 236.2 25.6 0 16 701 487 361
12 1181 119.4 38.4 0 18 756 523 365

28
C) Índices Bióticos

El Índice Biótico Andino, indicó en general de regular a mala calidad de agua en las

doce estaciones (Tabla 7).

El Índice Biótico de Familia, indicó que las calidades de agua, van de muy buena a muy

mala en las doce estaciones (Tabla 8).

Tabla 7. Valores del Índice Biótico Andino en los dos muestreos realizados en cada

estación

Estaciones E1 E2 E3 E4 E5 E6
Muestreos 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
Índice Biótico 39 25 45 24 37 49 36 65 22 33 47 45

Estaciones E7 E8 E09 E10 E11 E12


Muestreos 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
Índice Biótico 47 40 50 24 35 35 62 0 32 58 55 51
Escala del IBA : > 98 muy bueno, 97 -72 bueno, 71-44 regular y <44 malo

Tabla 8. Valores del Índice Biótico de Familia en los dos muestreos realizados en cada
estación

Estaciones E1 E2 E3 E4 E5 E6
Muestreos 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
Índice Biótico 4,08 3,57 5,38 5,57 4,5 5,08 3,87 3,84 4,81 3 4,15 3,8

Estaciones E7 E8 E09 E10 E11 E12


Muestreos 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2 1 2
Índice Biótico 5,70 9,83 3,45 2,73 5,22 4,86 5,50 0 4,025 5,24 4,52 5,18
Escala del IBF : 0,00 - 3,75 Excelente; 3,76 - 4,25 Muy bueno; 4,26 - 5,00 Bueno; 5,01
- 5,75 Regular; 5,76 - 6,50 Relativamente malo; 6,51 - 7,25 Malo; 7,26 - 10,00
Muy malo.

29
D) Análisis de correspondencias múltiples para analizar la interrelación o afinidad

de las modalidades o categorías de las variables objeto de estudio.

En la figura 2 observamos que: las variables mejor reflejadas respecto al Eje 1

son: oxigeno, Ephemeroptera , Oligochaeta, caudal, Gasteropoda y Ostracoda; y las

variables menos reflejadas en este eje son Heteroptera y el pH. Las variables mejor

reflejadas respecto eje 2 son: el Indice Biotico Andino, Odonata, Trichoptera,

Ostracoda, Oligochaeta; y la variables menos reflejadas en este eje son pH y los

Heteroptera.

En la Figura 3, respecto al primer cuadrante, cuando la calidad del agua es mala

no existe presencia de Trichoptera, a pasar que las coordenadas de la modalidad calidad

mala del Índice biótico están cercanas al segundo eje.

Respecto al segundo cuadrante, notamos que cuando el caudal es alto, no hay

presencia de Coleoptera y tiende a ser Contaminada.

Con respecto al tercer cuadrante notamos que cuando la calidad del agua es

regular, se evidencia la presencia de Trichoptera y Plecoptera, que se caracterizan por

ser sensibles a los cambios ambientales según la escala de tolerancia del Índice Biótico

Andino.

30
Figura 2. Diagrama de las Medidas de discriminación de la presencia o ausencia de los

taxones, parámetros físico químicos y el índice biótico ABI.

31
Figura 3.Diagrama de las cuantificaciones de la presencia o ausencia de los axones

(considerando el orden), parámetros físico químicos y el índice biótico.

32
E) Análisis de correlación entre los parámetros físico químicos y los puntajes

obtenidos del Índice Biótico Andino, por estación de muestreo invierno y

primavera 2006.

Para determinar, qué parámetros físico-químicos explican mejor las variaciones

del Índice biótico Andino (ABI) y/o estimación (predicción) del Índice mencionado, se

llevó acabo un análisis de correlación simple.

Como variable dependiente se utilizó el Índice Biótico Andino (ABI) y como variables

independientes los parámetros físico-químicos (pH, Oxígeno, Sólidos totales, etc.)

(Tabla 9).

Para llevar acabo el Análisis de Correlación, se analizó si las variables en

estudio tienen distribución Normal y como algunas de ellas no cumplieron esta

condición, se optó por utilizar los Coeficientes de Correlación por Rangos de

Spearman, que es un método no paramétrico usado cuando los datos no presentan

distribución Normal.

33
Tabla 9. Coeficientes de correlación de Spearman entre los parámetros fisicoquímicos y

el Índice Biótico Andino

Índice biótico Andino


Parámetros físico Coeficiente de correlación de
químicos Spearman Valor de Significancia
PH 0.237 0.275
Oxígeno -0.009 0.966
Sólidos totales -0.136 0.536
Conductividad 0.102 0.644
Fosfatos -0.007 0.973
Caudal -0.057 0.795
Color aparente 0.005 0.9982
Temperatura 0.2128 0.3417
Color verdadero -0.0243 0.9124
Oxigeno disuelto -0.0094 0.9660
Nitrógeno amoniacal -0.3161 0.1417
Nitrato -0.0553 0.8020
Nitrito -0.0807 0.7143
Sulfatos -0.1103 0.6162
Cloruros 0.1804 0.4101
Alcalinidad N 0.1739 0.4274
Sólidos disueltos -0.0529 0.8104
Turbidez -0.0354 0.8727
P* < 0.05

El Análisis de correlación (Tabla 9), indicó que ninguno de los parámetros

físico químicos de las aguas del río Chicama presentan correlaciones estadísticamente

no significativa (p>0.05) con el índice biótico Andino (IBA), es decir que el pH,

Oxigeno, Sólidos totales, Conductividad, fosfatos, caudal de los ríos y los otros

parámetros físico-químicos son independientes con el IBA.

34
F) Análisis de Regresión Lineal Múltiple en la Evaluación del Índice Biótico en el

río Chicama

Para el Análisis de Regresión Lineal Múltiple, se hizo un minucioso análisis de

varios modelos tentativos para ver cual de las variables independientes (tabla 10) es de

interés en la estimación del Índice Biótico Andino; o cuales explican mejor la

variación del Índice en mención. También, se analizó cada uno los supuestos que deben

cumplir los modelos de Regresión Lineal Múltiple (Normalidad, Esperanza cero,

Varianza constante, e independencia de los errores aleatorios y no correlación de las

variables independientes).

Tabla 10. Variables en estudio para el análisis de Regresión Lineal Múltiple

Variable Dependiente; Y IBA


Variables Independientes:
i Xi
1 PH
2 Oxígeno
3 Sólidos totales
4 Conductividad
5 Fosfatos
6 Caudal
7 T°C
8 Color aparente
9 Color Verdadero
10 Oxígeno disuelto
11 Nitrógeno Amoniacal
12 Nitrato
13 Nitrito
14 Sulfatos
15 Cloruros
16 Alcalinidad N
17 Sólidos disueltos
18 Turbidez

Después del análisis de las 18 variables, se determinó que 11 son de interés en

la estimación del Índice Biótico Andino (tabla 11).

35
Tabla 11. Variables independientes de interés en la estimación del Índice Biótico

Andino.

Variable Dependiente; Y ABI


Xi Variables Independientes: X i
X1 Nitrato
X2 Color Verdadero
X3 caudal
X4 Conductividad
X5 Oxígeno
X6 Nitrito
X7 Nitrógeno Amoniacal
X8 Sólidos disueltos
X9 Alcalinidad N
X10 pH
X11 Fosfatos

Por lo tanto, el Modelo de Regresión Lineal múltiple para estimar el Índice

Biótico Andino, a partir de los parámetros físico-químico del río Chicama es de la

forma:

Y = β0 + β1X1 + β2X2 +………………+ β11X11 + €

Donde las variables X1, X2, X3………….. Están indicadas en la tabla 11 y € es el

error aleatorio; el análisis arrojó como resultado que un 86.9% de la variabilidad

(Varianza) del IBA es explicado, de forma significativa por seis parámetros físico-

químicos (tabla 12): Conductividad en forma positiva, Nitrato, Color Verdadero,

Caudal, Oxígeno y Alcalinidad N en forma negativa, el resto de la varianza es explicado

por los macroinvertebrados u otras variables.

36
Tabla 12. Resultados del análisis de regresión lineal Múltiple del Índice Biótico Andino

y los parámetros físico – químicos del río Chicama.

Variable Dependiente: ABI


Coeficiente de Correlación Múltiple: R = 0.932

Coeficiente de Determinación Múltiple: R 2 = 0.869

Coeficiente de Determinación Múltiple Ajustado: R 2Adj = 0.640

F (0.05, 7,15) = 6.304 ; p = 0.001 < 0.01


Intercepción o Constante: 67.364 ; p = 0.000 < 0.056

Valor de
Beta t -Student
Variables Error Estándar Significancia
βi S. E. t (14) p=
X1:Nitrato -.006 .001 -5.578 0.000*
X2:Color Verdadero -.052 .012 -4.199 0.001*
X3 Caudal -1.056 .491 -2.150 0.048*
X4:Conductividad .028 .007 3.959 0.001*
X5:Oxígeno -3.532 1.460 -2.419 0.029*
X9:Alcalinidad N -.254 .122 -2.081 0.055

37
IV. DISCUSIÓN

La composición de la fauna bentónica en el río Chicama, es semejante a lo

reportado por Fernández et al. (2002) en el río Lules de la Provincia de Tucumán

Argentina, cuyos rangos de altitud de la zona muestreada son muy similares.

Vannote (1980) y Allan (1997), indican que el establecimiento de una

comunidad específica de macroinvertebrados bentónicos en un ecosistema acuático,

depende de los factores físicos, químicos y biológicos que ocurren; sin embargo el uso

de especies o conjunto de “especies indicadoras” para la vigilancia ambiental implica

asumir que la presencia de un organismo indicador es el reflejo de las condiciones del

medio. Esa presencia asegura que las condiciones mínimas de supervivencia han sido

alcanzadas, mientras que la ausencia no necesariamente quiere decir que dichas

condiciones mínimas no se cumplan (Johnson et al., 1993). Existe concordancia con lo

anteriormente expuesto, debido a que la ausencia de Plecoptera (taxa de alta

sensibilidad a cambios ambientales anexo 1) en el 75 % de las estaciones de muestreo

reflejaría desmejoradas condiciones de las aguas del río Chicama (tabla 2).

Así mismo, la presencia de Chironomidae en 10 de las doce estaciones de

muestreo (Tabla 2) reflejaría una menor calidad del agua, esto debido a que los

quironómidos, aumentan en número en aquellos lugares que han sido afectados o

estresados por el corte total del bosque, lo que se observa claramente en la estaciones de

muestreo, en donde la escasa vegetación nativa que existía fue talada (Anexo 5). Por lo

tanto, la gran abundancia de estos organismos, está siendo favorecida por el aumento de

partículas en suspensión, las cuales se incrementan en corrientes de agua que tienen

áreas ribereñas desprotegidas (Callisto et al., 1999).

El ingreso de detritus foliar procedente de la vegetación de las áreas ribereñas, es

un componente importante en el flujo de energía de los ecosistemas fluviales y como

38
fuente de alimento de macroinvertebrados bentónicos; la presencia de grupos tróficos

funcionales (tipo de alimentación) de macroinvertebrados, asociados a la disponibilidad

de alimento que existe en cada una de las estaciones de muestreo es muy importante

mencionarlos, debido a que la mayoría de las estaciones de las partes bajas, son de

cauces anchos, con mayor penetración de luz y menor profundidad, permitiendo el

desarrollo de material aloctono, encontrándose grupos tróficos como filtradores

(Physidae) y raspadores como (Leptophlebiidae) (Valdovinos, 2001; Decamps y

Naiman, 1991).

El río Chicama, se caracteriza por ser de régimen estacional, comportamiento de

gran influencia sobre el volumen disponible y la calidad del agua. Debido a la

predominancia de substratos geológicos de naturaleza básica o sedimentaria, sus aguas

son de carácter básico, presentando una importante reserva alcalina a causa de la

solubilidad de las rocas y materiales; los valores de pH fluctúan entre 7,7 y 8,5, y se

encuentra relacionado con la alcalinidad. Esto es muy importante para la vida acuática,

al ser aguas alcalinas en general, poseen una alta capacidad de tamponamiento que

amortigua los posibles impactos producidos por vertidos o agentes contaminantes que

incrementan el pH. Margalef (1993), indica que la alcalinidad es utilizada como un

indicador de la productividad de lagos y ríos caudalosos, donde niveles de alcalinidad

altos indicarían una productividad alta y viceversa (tablas 3, 4, 5 y 6).

El nitrógeno con valores altos en forma de nitrato, estuvo relacionado por las

actividades antrópicas (agricultura), debido a que las aguas corren por lechos con alta

concentración de nutrientes, como consecuencia del ingreso de abono en estas áreas. Sin

embargo los valores normales bajos existen en quebradas de alta montaña Andina

debido a que las aguas corren por lechos pobres en nutrientes y por regiones poco

perturbadas (Roldán, 1992) (tablas 3 y 5).

39
El color verdadero tuvo valores altos en la parte baja del río, por la presencia de

la minera no-metálica de carbón y arcillas refractarias, que contribuye con altas

concentraciones de partículas que se diluyen en el río. La conductividad elevada en las

partes bajas, coincide con Rodríguez et al. (2005), cuando indica que a mayor superficie

lavada de cuenca y a la solubilidad de los terrenos, mayor serán los valores de

conductividad (tablas 3, 4, 5 y 6).

Según Prat y Ward (1994), es difícil predecir la respuesta de la comunidad; sin

embargo la calidad del agua, medida con el Índice Biótico Andino, indica que existe

contaminación importante (tabla 7), lo que se corrobora con las observaciones visibles

de las alteraciones en las áreas marginales de las estaciones de muestreo (anexos 6, 7, 8,

9 , 10 y 11) y que se manifiesta en la estructura de la comunidad bentónica y en su alto

grado de deterioro en la calidad del agua según el índice biótico. Sin embargo,

Fernández et al. (2002), indica que a pesar de una primera impresión desfavorable

partir de las alteraciones visibles en las áreas marginales del río Lules en la Provincia de

Tucumán Argentina, de por lo menos dos estaciones; la calidad del agua, medida por

índices bióticos y análisis químicos, indican que no hay contaminación orgánica

relevante, ni se manifiesta en la estructura de la comunidad; la no concordancia

posiblemente se deba a que en el río Chicama existen un mayor número de estaciones

que presentan un deterioro marginal de sus riberas y de la calidad de sus aguas.

Si se compara con el Índice Biótico de Familia, se observa que la calidad fluctúa

de muy bueno a muy mala (tabla 8), esto se debe a que la tabla mas cercana a nuestra

región de valores de tolerancia utilizada ( anexo 3 ), presenta deficiencias por que

muchos taxones (tabla 2), al no estar presentes en el anexo 3, no poseen valores de

tolerancia, y como consecuencia los valores del IBF no reflejarían valores confiables;

esto concordaría con lo manifestado por Graca y Coimbra (1998), cuando indican, que

40
para adoptar un índice, desarrollado originalmente por otra región , es necesario realizar

estudios de validación, así como adaptar los puntajes de los taxones indicadores;

además, se debe tener en cuenta, que muchas de las especies locales y taxones

supraespecíficos cosmopolitas vienen de linajes evolutivos propios y diferentes de

aquellos de la región holártica, por lo cual pueden presentar niveles de tolerancia

diferentes a los que muestran en Europa o Norteamérica (Banarescu, 1995; Illies,

1969).

Es necesario resaltar, que el IBA, es mas sensible que el IBF por que detecta un

impacto que va de regular a mala; sin embargo el IBF presenta valores muy variables, a

consecuencia de que la tabla de valores de tolerancia (anexo 3) no incluye muchos taxa

encontrados en el río Chicama.

En la figura 2 ( Eje 1 y 2 ), ambos ejes en conjunto reflejan que las variables de

mayor importancia son Oligochaeta, Ostracoda, Odonata y caudal; estos taxones

indicadores por ser altamente tolerantes a la contaminación (anexo 1), reflejarían que las

aguas del río Chicama tiene niveles de calidad regular y/o mala utilizando el IBA (Ríos

et al., 2006).

En la Figura 3, respecto al primer cuadrante, cuando la calidad del agua es mala,

no existe presencia de Trichoptera, a pasar que las coordenadas de la modalidad calidad

mala del Índice biótico están cercanas al segundo eje, dismuyendo la consistencia de

dicha afirmación; sin embargo la experiencia permite dar esta conclusión (Ríos et al.,

2006).

Respecto al segundo cuadrante, notamos que cuando el caudal es alto, tiende a

ser contaminada; con respecto al tercer cuadrante notamos que cuando la calidad del

agua es regular, se evidencia la presencia de Trichoptera y Plecoptera, que se

caracterizan por ser sensibles a los cambios ambientales según la escala de tolerancia

41
del Índice Biótico Andino. Los Trichoptera son comunes en fauna de profundidad, la

mayoría se ubica en ambientes lóticos y lénticos y se encuentran en muy variados

hábitats. Algunos se dan en asociación con vegetación acuática, ubicada bajo el agua.

Muchas han logrado como mecanismo adaptativo construir vainas o casitas, cuya forma

y función de las Trichoptera que las construyen son muy particulares, pero en general es

permitirles vivir en los ríos, a especies más frágiles fisiológicamente. Las especies de

este orden son catalogadas de tolerantes a muy intolerantes a la materia orgánica,

pudiendo formar con ella un gradiente de respuesta frente a este tipo de transformación;

en cambio todas las especies de Trichoptera en general no toleran los niveles bajos de

pH (entre 1 y 6) en las aguas donde viven, siendo las primeras en desaparecer en los

sistemas que empiezan a acidificarse; su presencia en el río Chicama, estaría

condicionada a los valores de pH encontrados. Por otro lado, tienden a preferir aguas

con corrientes, lo cual indica que sus requerimientos de oxígeno en el agua, no son

bajos (tabla 3). (Hellawell, 1989).

El pH, oxigeno disuelto, sólidos totales, conductividad, el caudal, Fosfatos,

temperatura, color aparente, color verdadero, nitrógeno amoniacal, nitrato, nitrito,

sulfatos, cloruros, alcalinidad N, sólidos disueltos y turbidez, son independientes del

ÍBA (tabla 9), esto no concuerda con lo que afirma Alba – Torcedor ( 2002), cuando

reporta que existe una correlación negativa entre parámetros químicos que denotan

contaminaciones tales como amonio, nitritos y fosfatos; En el caso de los fosfatos,

Margalef (1983), señala que en épocas estivales, en ambientes naturales no

contaminados, se deberían registrar concentraciones entre 0.05 y 0.1 mg/l, situación que

no se presenta en río el Chicama, debido a que los valores superan los rangos

mencionados anteriormente en la mayoría de las estaciones de muestreo , lo que se

traduce en un ambiente perturbado (Roldán,1999).

42
Sin embargo, a pesar de que ninguno de los parámetros físico – químicos, tienen

correlación significativa (α = 0,05 ) con el IBA de manera individual; el aporte de varios

de ellos en conjunto si explican la variable ABI, realizando análisis de regresión

múltiple por pasos; en tal sentido, el ABI se puede predecir a partir de los parámetros

físico-químicos de las aguas del rio Chicama; es decir, en un 86.9% de la variabilidad

(Varianza) del IBA es explicado, de forma significativa por seis parámetros físico-

químicos (tabla 12): Conductividad en forma positiva, Nitrato, Color Verdadero,

Caudal, Oxígeno y Alcalinidad N en forma negativa, el resto de la varianza es explicado

por los macroinvertebrados u otras variables; método que ha sido utilizado para los

mismos propósitos en otros trabajos similares (Dixon y Jennrich, 1983;Armitage et al.,

1983; Moss et al., 1987; Rodríguiez y Wright, 1991; Zamora – Muñoz et al., 1995).

43
V. CONCLUSIONES

- En base al Índice Biótico Andino, y a macroinvertebrados bentónicos como

bioindicadores, la calidad del agua del río Chicama fluctúa de regular a mala.

- Las actividades agrícola – ganaderas determinaron que el río Chicama está

impactado por contaminación difusa.

- En el río Chicama viven 10 órdenes y 28 familias de invertebrados; de los que

destacan los insectos con 7 órdenes.

- El análisis de correlación entre el índice biótico y los parámetros físico

químicos, determinan una relación nula.

- En el río Chicama, la variabilidad del IBA es explicado de forma significativa en

un 86,9%, por la conductividad en forma positiva y por nitrato, color

verdadero, caudal, oxígeno y Alcalinidad N en forma negativa, el resto de la

varianza es explicado por los macroinvertebrados.

44
VI. PROPUESTA

El Perú, posee su Ley General de Aguas, por decreto Ley Nº 17752, que fue

promulgada el 24 de julio de 1969.

A través de sus diez Títulos y un Anexo (conteniendo definiciones), la Ley

General de Aguas estableció un régimen de dominio público de las aguas, afirmando

que todas las aguas, sin excepción y cualquiera fuera su estado físico y ubicación,

pertenecen al Estado, correspondiendo a la Autoridad de Aguas una serie de funciones y

responsabilidades. La Autoridad de Aguas estaba diseñada en torno a una Dirección

General de Aguas y un Administrador Técnico del Distrito de Riego, en cada uno de

ellos. En ese marco todos los particulares requieren una licencia, un permiso o una

autorización para aprovechar el agua, sujetándose a las normas pertinentes.

Cada uno de los Títulos de la Ley fue reglamentado, haciendo un total de nueve

Reglamentos, que fueron modificados casi desde su publicación, proceso que continua

hasta el día de hoy.

Los pocos cambios que se han producido en la Ley General de Aguas (Decretos

Leyes 18735 y 19503, así como en el Decreto Legislativo 106 y el Decreto Legislativo

653) se han incorporado en el texto, de la misma manera, se han incorporado los

cambios correspondientes en cada uno de los Reglamentos.

Sin embargo, esta ley posee vacíos en aspectos como: La prevención del

deterioro adicional y la protección y mejora de los ecosistemas acuáticos, así como de

los ecosistemas terrestres dependientes; la promoción de los usos sostenible del agua; la

protección y mejora del medio acuático; la reducción de la contaminación de las aguas

subterráneas; la paliación de los efectos de inundaciones y sequías.

45
Por lo anteriormente expuesto, se propone al gobierno central, implementar una

directiva marco del agua de aplicación práctica, homogénea y coordinada, de forma que

las regiones interpreten de la misma manera sus preceptos; con una Estrategia Común

de Implantación, centrada en actividades como: Intercambio de información, desarrollo

de guías técnicas, información y gestión de datos, aplicación, ensayo y validación.

Su implementación debe destacar la evaluación y protección del estado

ecológico de los ecosistemas acuáticos, que permita mitigar los impactos que

actualmente están sufriendo dichos ecosistemas; para lo cual, se debe delimitar las

masas de agua fluviales, como paso previo para una caracterización de las mismas;

realizar un tipología de los ríos; determinar las condiciones de referencia propias de

cada tipo; adopción de sistemas de evaluación y clasificación de la calidad biológica de

los ríos, como expresión de su estado ecológico y finalmente la intercalibración de los

sistemas adoptados para establecimiento de las correspondientes escalas clasificatorias.

Así mismo, los gobiernos locales y regionales como respuesta a esta futura

directiva, deberán convocar y fusionar equipos de investigación que estudian los

diferentes ríos con aproximaciones similares y/o implementar equipos de investigación

que sigan dichas aproximaciones, necesidad que surgirá con el único afán de establecer

un protocolo de muestreo y evaluación del estado ecológico de los ríos; instrumento que

será útil a las futuras autoridades competentes de las demarcaciones hidrográficas para

evaluar el Estado Ecológico de los ríos del Perú, con la finalidad de prevenir y mejorar

la calidad de vida de la población.

46
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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55
A N E XO S

56
Cálculo del índice biológico de calidad del agua: A.B.I.

Andean Biotic Index (ABI)

Orden Familia ABI A Nº Orden Fam ilia ABI A Nº


Trichoptera Helicopsychidae 10
Turbellaria 5 Calam oceratidae 10
Hirudinea 3 Odontoceridae 10
Oligochaeta 1 Leptoceridae 8
Gasteropoda Ancylidae 6 Polycentropodidae 8
Physidae 3 Hydroptilidae 6
Hydrobiidae 3 Xiphocentronidae 8
Lim naeidae 3 Hydrobiosidae 8
Planorbidae 3 Glossosom atidae 7
Bivalvia Sphaeriidae 3 Hydropsychidae 5
Amphipoda Hyalellidae 6 Anom alopsychidae 10
Ostracoda 3 Philopotam idae 8
Hydracarina 4 Lim nephilidae 7
Ephem eroptera Baetidae 4 Lepidoptera Pyralidae 4
Leptophlebiidae 10 Coleoptera Ptilodactylidae 5
Leptohyphidae 7 Lam pyridae 5
Oligoneuridae 10 Psephenidae 5
Odonata Aeshnidae 6 Scirtidae 5
Gom phidae 8 Staphylinidae 3
Libellulidae 6 Elmidae 5
Coenagrionidae 6 Dryopidae 5
Calopterygidae 8 Gyrinidae 3
Polythoridae 10 Dytiscidae 3
Plecoptera Perlidae 10 Hydrophilidae 3
Gripopterygidae 10 Hydraenidae 5
Heteroptera Veliidae 5 Diptera Blepharoceridae 10
Gerridae 5 Simuliidae 5
Corixidae 5 Tabanidae 4
Notonectidae 5 Tipulidae 5
Belostom atidae 4 Lim oniidae 4
Naucoridae 5 Ceratopogonidae 4
Dixidae 4
ESTACION Psychodidae 3
FECHA Dolichopodidae 4
OPERADOR Stratiom yidae 4
Em pididae 4
Chironom idae 2
Culicidae 2
Muscidae 2
Ephydridae 2
Athericidae 10
Syrphidae 1
Anexo 1. valores de tolerancia de las familias para el Indice Biótico Andino

(IBA). (Ríos et al., 2006)

57
Fecha:
Localidad:
Estación:
Responsable:
A B C D
Familia Nº de organismos Puntaje de Total
tolerancia
---------------------------------------------------------------------------------------------------

1. x =
2. x =
3. x =
4. x =
5. x =
6. x =
. x =
. x =
. x =
. x =
. x =
. x

Total= Total
---------------------------------------------------------------------------------------------------
FBI = total de la columna D / total de la columna B
---------------------------------------------------------------------------------------------------

Anexo 2. Ficha de registro de macroinvertebrados utilizada para el cálculo del IBF.

58
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Orden Familia Tolerancia
---------------------------------------------------------------------------------------------------
Chironomidae 6
Simuliidae 4
Diptera Athericidae 3
Blephariceridae 3
Ceratopogonidae 6
Tipulidae 5

Ephemeroptera Baetidae 5
Leptophlebiidae 4

Plecoptera Gripopterygidae 3
Perlidae 1

Hydropsychidae 4
Hydrobiosidae 3
Philopotamidae 2
Trichoptera Limnephilidae 3
Ecnomidae 3
Glossosomatidae 3
Leptoceridae 4

Coleóptera Psephenidae 3

Megaloptera Corydalidae 3

Odonata Gomphidae 4

Decapada Aeglidae 7

Amphipoda Hyalellidae 7

Basommatophora Physidae 8
Chilinidae 7

Aplotaxida Tubificidae 10
---------------------------------------------------------------------------------------------------
Anexo 3. Valores de Tolerancia para macroinvertebrados bentónicos utilizados en la
determinación de Índice Biótico de Familia (Generada por Mercado, 2003).
El valor 0 corresponde al menos tolerante a la contaminación orgánica, mientras que el

valor 10 corresponde a la mayor tolerancia a contaminación orgánica.

59
---------------------------------------------------------------------------------------------------
Clase IBF (Hilsenhoff 1988) Características Ambientales Clases
---------------------------------------------------------------------------------------------------
I 0,00 - 3,75 Excelente I(Celeste)
II 3,76 - 4,25 Muy bueno II (Azul)
III 4,26 - 5,00 Bueno III (Verde)
IV 5,01 - 5,75 Regular IV (Amarillo)
V 5,76 - 6,50 Relativamente malo V(Café)
VI 6,51 - 7,25 Malo VI (Naranjo)
VII 7,26 - 10,00 Muy malo VII (Rojo)
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Anexo 4. Calidad de agua basada en los valores del IBF de Hilsenhoff (1988)

60
Anexo 5. Vista panorámica del Río Chicama, cultivos a arroz en la rivera del río.

Anexo 6. Vista panorámica del Río Chicama.

61
Anexo 7. Estación de muestreo río Chicama, antes de su confluencia con el río San

Felipe.

Anexo 8. Estación de muestreo río San Jorge.

62
Anexo 9. Estación de muestreo río Membrillo (Simbrom).

Anexo 10. Equipo de investigación en la estación de muestreo río

Membrillo.

63
Anexo 11. Estación de muestreo río Chicama (altura de la gerencia)

Anexo 12. Investigadores con Multi-parámetro HANNA C-200 y Red “D” net.

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