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LA ARAUCANA 77

ALONSO DE ERCILLA

"Bien os pod�is volver luego con esto


que sin duda en efeto lo pondremos,
y sobre los cristianos, lo m�s presto
que se pueda dar orden, llegaremos;
donde se mostrar� bien manifiesto
lo poco en que nosotros los tenemos
pero hab�is de advertir con sabio modo
que aviso se nos d� siempre de todo."

Muy alegres los cuatro se partieron


por llevar tal respuesta, y caminando
en breve a sus se�ores se volvieron,
que estaban por momentos aguardando;
y visto el buen despacho que trujeron,
el contento y traici�n disimulando,
sufr�an con discreci�n las vejaciones,
encubriendo las falsas intenciones.

Dom�sticos se muestran en el trato,


nadie toma la causa y la defiende,
conociendo que el medio m�s barato
del araucano ej�rcito depende;
y con doble y sol�cito contrato
la esperada venganza se pretende
debajo de la humildad y gran secreto
para que su intenci�n viniese a efecto.