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JOAQUIN SALVADOR LAVADO TEJÓN

Quino es el famoso seudónimo de Joaquín Salvador Lavado, nacido en


Guaymallén, provincia de Mendoza (Argentina), el 17 de julio de 1932. De padres
andaluces, le llamaban Quino desde pequeño para distinguirlo de su tío, el
ilustrador Joaquín, que fue quien despertó su vocación de dibujante a edad muy
temprana.

A los trece años se matriculó en la Escuela de Bellas Artes, pero en 1949 “Cansado
de dibujar ánforas y yesos”, la abandona y piensa en una sola profesión posible:
dibujante de historieta y humor.

A la edad de 18 años se trasladó a Buenos Aires en busca de buscar un editor


dispuesto a publicar sus dibujos hasta que logra publicar su primera página de
humor en el semanario “Esto Es”. Desde entonces y hasta la fecha sus dibujos de
humor se vienen publicando ininterrumpidamente en infinidad de diarios y revistas
de América Latina y Europa.

En 1960 tiene la oportunidad de coronar otro sueño: casarse con Alicia Colombo,
nieta de inmigrantes italianos y con un título en química.

En 1963 aparece su primer libro de humor, “Mundo Quino”, una recopilación de


dibujos de humor gráfico mudo con prólogo de Miguel Brascó. El mismo Brascó lo
presenta a Agens Publicidad, que buscaba a un dibujante para que creara una
historieta «mezcla de Blondie y Peanuts» para publicitar el lanzamiento de una línea
de productos electrodomésticos llamados Mansfield, razón por la que el nombre de
algunos de los personajes debían comenzar con la letra M, de ahí Mafalda.

Agens no hace su campaña, pero Quino se queda con unas pocas tiras que le serían
útiles unos meses después, cuando diera vida al personaje que lo haría famoso.

Mafalda, la chica de pelo negro que odia la sopa y está en contradicción con los
adultos, se publicó por primera vez el 29 de septiembre 1964 en el semanario
Primera Plana de Buenos Aires. El 9 de marzo 1965, con el paso de las tiras cómicas
al periódico El Mundo (en el que Quino publicará seis tiras por semana), se inicia el
imparable éxito del personaje.
El gran éxito y fama internacional no impedirán que Quino, el 25 de junio 1973, tome
una decisión para algunos desconcertante: no dibujar más tiras de Mafalda.
MARTES 06 DE SEPTIEMBRE DEL 2016 | 05:45

Pokémon Go: pokeparadas son


criticadas por afectar
privacidad
La App Pokémon Go ha abierto el debate en varios países por la repentina aparición
de Poképaradas en zonas privadas

Autoridades de diferentes ciudades han pedido al desarrollador de Pokémon Go que las


criaturas no aparezcan en sitios sensibles. (Foto: Pokémon Go)

Marcela Mendoza Riofrío


Periodista
@mameri9
De repente, la casa de Grau o el Parque de la Exposición tienen miles de visitantes
(jugadores de Pokémon Go) que buscan atrapar pokemones en un mundo virtual
enlazado a un lugar real en el mapa de la ciudad. ¿Por qué una mayor cantidad de
transeúntes en zonas turísticas es un problema? En principio, podría pensarse que
es una saludable forma de incrementar el flujo de visitantes, pero no
necesariamente es así.
A fines del mes pasado, un grupo de representantes y abogados estadounidenses
consideraron que una compañía de videojuegos, en este caso Niantic, creadora
de Pokémon Go, no puede disponer que se incremente el tráfico de personas en
una zona privada, en lugares históricos importantes o ecológicamente sensibles y
ha presentado una propuesta de ley para protegerlas.

Su reacción se basó en un reclamo de 200 ciudadanos de un pequeño distrito de


Chicago que viven cerca de la reserva de Loyola Dunes, un espacio natural
protegido. Ellos protestan porque dicho lugar se convirtió de un día a otro en
pokeparada (lugar en el juego Pokémon Go en el que se puede obtener regalos) y
se llenó de visitantes que podían perjudicar el ecosistema. Como la compañía de
videojuegos no respondió a sus reclamos, han creado una propuesta de ley para
protegerlos, la cual ya llegó al Congreso.

David Santibáñez, especialista en legislación sobre internet, explica que la llamada


‘ley Pidgey’ pone en debate la titularidad del espacio virtual frente al espacio físico
y la propiedad privada. En la actualidad, explica, el juego permite a través de un
formulario que un usuario rechace la instalación de una pokeparada en su
propiedad, pero esto es después de que la empresa ya la ha instalado ahí. El
objetivo de la norma es que la empresa diseñadora del juego tenga que pedir
permiso antes de instalar las pokeparadas en zonas sensibles en que el alto tráfico
pueda ser perjudicial.

Para Miguel Morachino, director de Hiperderecho, la propuesta es totalmente


desproporcionada, pues el espacio virtual no tiene dueño. El espacio físico privado
sí está protegido y si alguien, usando la tecnología, pone en riesgo una propiedad,
no se necesitan nuevos marcos legales para reclamar.

En nuestro país, precisa Santibáñez, la legislación vigente permite protestar si hay


una pokeparada instalada en alguna propiedad, pero no existe protección especial
en caso el videojuego instale una estación en un lugar turístico como Machu Picchu.
“Veo difícil que este tema entre en agenda a menos que se presente algún
inconveniente, pero es algo que es importante debatir, porque surgirán muchos
juegos más que funcionen como Pokémon Go”, advirtió.
Bibliografía
Quino. (2013 - 2014). BIOGRAFÍA. Obtenido de http://www.quino.com.ar/biografia/

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