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Estrellas

Los astrónomos utilizan la escala de magnitud para medir el brillo de los planetas
y las estrellas. Cada magnitud es 2,5 veces más brillante que la siguiente. Altair,
la estrella que más brilla de la constelación Aquila, tiene una magnitud aparente
de +1, que es 2,5 veces más brillante que +2 (y así sucesivamente). Si un objeto
es muy brillante, tendrá magnitud negativa. Sirio, la estrella más brillante del cielo
nocturno, brilla en magnitud -1,4, Júpiter en -2,5 y Venus, el planeta que más
brilla, en -4,4. La luna llena tiene una magnitud de -12.7; solo es superada por el
Sol, con -26.7.
Imaginemos una noche de luna nueva en un lugar libre de contaminación
lumínica. Ese día, las estrellas se vuelven visibles hasta la magnitud +6.5. Es el
límite del ojo humano. Dorrit Hoffleit estudió todas las estrellas de magnitud
aparente +6,5 o menor y las compiló en la versión más reciente del Bright Star
Catalogue, un famoso catálogo estelar que data de 1908.
Parecen estar fijas, manteniendo siempre la misma posición relativa en los
cielos, año tras año. Pero no es así; en realidad, todas esas estrellas están en
rápido movimiento, aunque a distancias tan grandes que sus cambios de
posición se perciben sólo a través de los siglos.

El número de estrellas observables a simple vista desde la Tierra se ha calculado


en unas 8.000, la mitad en cada hemisferio. Durante la noche no se pueden ver
más de 2.000 al mismo tiempo, el resto quedan ocultas por la neblina
atmosférica, sobre todo cerca del horizonte, y la pálida luz del cielo.
Los astrónomos han calculado que el número de estrellas de la Vía Láctea, la
galaxia a la que pertenece el Sol, asciende a cientos de miles de millones.
Como nuestro Sol, una estrella típica tiene una superficie visible llamada
fotosfera, una atmósfera llena de gases calientes y, por encima de ellas, una
corona más difusa y una corriente de partículas denominada viento estelar. Las
áreas más frías de la fotosfera, que en el Sol se llaman manchas solares,
probablemente se encuentren en otras estrellas comunes. Esto se ha podido
comprobar en algunas grandes estrellas próximas mediante interferometría.
Las estrellas son masas de gases, principalmente hidrógeno y helio, que emiten
luz. Se encuentran a temperaturas muy elevadas. En su interior hay reacciones
nucleares.

El Sol es una estrella que tenemos muy, muy cerca. Vemos las demás estrellas
como puntos luminosos muy pequeños, y sólo de noche, porque están a
enormes distancias de nosotros.
Parecen estar fijas, manteniendo siempre la misma posición relativa en los
cielos, año tras año. Pero no es así; en realidad, todas esas estrellas están en
rápido movimiento, aunque a distancias tan grandes que sus cambios de
posición se perciben sólo a través de los siglos.
El número de estrellas observables a simple vista desde la Tierra se ha calculado
en unas 8.000, la mitad en cada hemisferio. Durante la noche no se pueden ver
más de 2.000 al mismo tiempo, el resto quedan ocultas por la neblina
atmosférica, sobre todo cerca del horizonte, y la pálida luz del cielo.
Los astrónomos han calculado que el número de estrellas de la Vía Láctea, la
galaxia a la que pertenece el Sol, asciende a cientos de miles de millones.
Como nuestro Sol, una estrella típica tiene una superficie visible llamada
fotosfera, una atmósfera llena de gases calientes y, por encima de ellas, una
corona más difusa y una corriente de partículas denominada viento estelar. Las
áreas más frías de la fotosfera, que en el Sol se llaman manchas solares,
probablemente se encuentren en otras estrellas comunes. Esto se ha podido
comprobar en algunas grandes estrellas próximas mediante interferometría.
Estrellas jóvenes en Orión
La estructura interna de las estrellas no se puede observar de forma directa, pero
hay estudios que indican corrientes de convección y una densidad y una
temperatura que aumentan hasta alcanzar el núcleo, donde tienen lugar
reacciones termonucleares.
Las estrellas se componen sobre todo de hidrógeno y helio, con cantidad variable
de elementos más pesados.
La estrella más cercana al Sistema Solar es Alfa Centauro
Las estrellas individuales visibles en el cielo son las que están más cerca del
Sistema Solar en la Vía Láctea, nuestra galaxia. La más cercana es Próxima
Centauri, uno de los componentes de la estrella triple Alpha Centauri, que está
a unos 40 billones de kilómetros de la Tierra.

Se trata de un sistema de tres estrellas situado a 4,3 años luz de la Tierra, que
sólo es visible desde el hemisferio sur. La más brillante, conocida como "Alpha
Centauro A" tiene un brillo real igual al de nuestro Sol.