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ADIVINANZAS

Mi tía Cuca tiene una mala racha, ¿quién será esta muchacha?
La cucaracha

Canto en la orilla, vivo en el agua, no soy pescado, ni soy cigarra.


La rana

Soy pequeño y blandito y mi casa llevo sobre el lomito.


El caracol

Porque tengo sangre fría aparezco en primavera en piedras encaramada siempre al sol que más
calienta.
La lagartija

Dos pinzas tengo, hacia atrás camino, en el agua vivo, en el mar o en el río.
El cangrejo

Fabula el Astrónomo
En un país muy lejano, donde la ciencia es muy importante para sus habitantes, había un anciano
astrónomo, le gustaba realizar el mismo recorrido todas las noches para observar las estrellas.

Un día, uno de sus viejos colegas le dijo que había aparecido un extraño astro en el cielo, el anciano
salió de la ciudad para poder verlo con sus propios ojos. Muy emocionado estaba el astrónomo mirando
al cielo, no se dio cuenta que a pocos pasos de él había un agujero. Cuando se cayó al agujero
comenzó a gritar pidiendo ayuda.

Cerca del agujero pasaba un hombre, el cual se acercó hasta el agujero para ver lo que sucedía; ya
informado de lo que había ocurrido, le dijo al anciano:
"Te ayudaré a salir de ahí, pero ten mucho cuidado la próxima vez que salgas por un lugar que
desconoces, tienes que estar muy atento por donde caminas ya que te puedes encontrar con cualquier
cosa en el suelo."

Moraleja: Antes de lanzarse a la aventura, hay que conocer el lugar por el que se transita.
Cuento EL MUÑECO DE NIEVE

Había dejado de nevar y los niños, ansiosos de libertad, salieron de casa y empezaron a corretear
por la blanca y mullida alfombra recién formada.

La hija del herrero, tomando puñados de nieve con sus manitas hábiles, se entrego a la tarea de
moldearla.

Haré un muñeco como el hermanito que hubiera deseado tener se dijo.

Le salio un niñito precioso, redondo, con ojos de carbón y un botón rojo por boca. La pequeña
estaba entusiasmada con su obra y convirtió al muñeco en su inseparable compañero durante los
tristes días de aquel invierno. Le hablaba, le mimaba...

Pero pronto los días empezaron a ser mas largos y los rayos de sol mas calidos... El muñeco se
fundió sin dejar mas rastro de su existencia que un charquito con dos carbones y un botón rojo. La
niña lloro con desconsuelo.

Un viejecito, que buscaba en el sol tibieza para su invierno, le dijo dulcemente: Seca tus lagrimas,
bonita, por que acabas de recibir una gran lección: ahora ya sabes que no debe ponerse el corazón
en cosas perecederas.

Leyenda corta: Atalanta e Hipómenes

Hubo una vez en Esciros, isla del mar Egeo, un rey llamado Esqueneo cuya hija, Atalanta, había sido
educada en un ambiente muy permisivo y colmado de mil y un caprichos. A la joven Atalanta le
gustaban las actividades de todo tipo, y entre ellas se encontraba la actividad de la caza. Se pasaba
los días enteros con su carcaj de flechas sobre su espalda buscando animales a los que atrapar. Tal
era su afición y maestría que ni siquiera los centauros del lugar conseguían alcanzarla en su habilidad.
Sin embargo, aquella dura afición le pasó factura endureciendo su corazón. Un corazón que no se
reblandecía con nadie, ni siquiera con la mirada amable de sus muchos pretendientes, entre los cuales
se encontraba el valeroso Hipómenes. El joven, acudió cansado al Olimpo para contar a los dioses su
desventura amorosa e infructuosa con la joven Atalanta, y Venus, compadecida, decidió entregarle
tres manzanas de oro del Jardín de las Hespérides recomendándole que participara con inteligencia
en una próxima carrera en la que participaría también la joven.
El día de la famosa carrera, cuando dieron la señal de salida para comenzar, la joven Atalanta partió
a la velocidad del rayo dejando a todos los pretendientes que habían acudido atrás. Entonces,
Hipómenes dejó caer sus tres manzanas sobre el terreno bien distanciadas, y tal era el afán cazador
de Atalanta, que se volvió parando la carrera sólo para recogerlas. De este modo, y haciendo un gran
esfuerzo, Hipómenes llegó el primero a la meta, obteniendo así la atención y, más tarde el amor, de la
joven Atalanta, que quedó prendada ante tal esfuerzo.

REFRANES

1- No es oro todo lo que reluce. No hay que confiar en las apariencias.

2- A falta de pan, buenas son tortas. Conformarse con lo que se tiene.

3- A lo hecho, pecho. Asumir las consecuencias de las propias acciones.

4- Al mal tiempo, buena cara. Tener una actitud positiva a pesar de los problemas.

5- De tal palo, tal astilla. Se utiliza para referirse a la herencia o la similitud entre dos personas
que provienen de la misma familia o lugar.v
¿Cúal es el colmo de un perro?… Tener ganas de hacer pis y encontrar todos los arboles ocupados.

¿Cuál es el colmo de un futbolista? Meter un gol en el arco iris.

¿Cuál es el colmo de un pintor? Jugar a la mancha.

¿cual es el colmo de un carnicero? Tener vacio el corazon.

¿Cuál es el colmo de un perro salchicha? Que su nombre sea pancho.


Cuadrado

Rectángulo

Rombo

Romboide

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