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Las flores del mal

Elevación1 Destrucción2 Viaje3


Por encima de lagos, por encima de valles, Incesante a mi vera se agita el Demonio; ¡Oh, Muerte, venerable capitana, ya es tiempo! ¡Levemos el ancla!
de las montañas, de los bosques, de las nubes y de los mares, flota alrededor mío como un aire impalpable; esta tierra nos hastía, ¡oh, Muerte! ¡Aparejemos!
más allá del sol, más allá del éter, lo aspiro y lo siento que quema mis pulmones ¡si el cielo y la mar están negros como la tinta,
más allá de los confines de las estrellas, y los llena de un deseo eterno y culpable. nuestros corazones, a los que tú conoces, están radiantes!

espíritu mío, tú te mueves con soltura, A veces toma, sabiendo mi gran amor al Arte, ¡Viértenos tu veneno para que nos reconforte!
y, como un buen nadador extasiado en las olas, la forma de la más seductora de las mujeres, este fuego tanto nos abraza el cerebro, que queremos
surcas alegremente la inmensidad profunda y, bajo especiosos pretextos de tedio, sumergirnos en el fondo del abismo, Infierno o Cielo, ¿qué importa?
con una voluptuosidad inefable y viril. habitúa mis labios a filtros infames. ¡hasta el fondo de lo Desconocido, para encontrar lo nuevo!

Alza el vuelo muy lejos de estos mórbidos miasmas; Me conduce así, lejos de la mirada de Dios,
llega a purificarte en el aire supremo, jadeante y destrozado por la fatiga, en medio
y bebe, como un puro y divino licor, de las llanuras del Hastío, profundas y desiertas,
el fuego transparente que colma los límpidos espacios.
Y despliega ante mis ojos llenos de confusión
Tras los hastíos y los grandes pesares vestimentas mancilladas, heridas abiertas,
que oprimen con su peso la existencia sombría, ¡y el aparejo sangriento de la Destrucción!
feliz aquel que puede con ala vigorosa
lanzarse hacia los ámbitos luminosos y sosegados,

y cuyos pensamientos, igual que las alondras,


hacia el cielo muy de mañana echan a volar libres,
—¡quien flota sobre la vida y comprende sin esfuerzo
el lenguaje de las flores y de las cosas mudas!

Charles Baudelaire (1821-1867)

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