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Desafío de la teología cristiana frente al pensamiento de Foucault

Michel Foucault (1926 – 1984), filósofo e historiador francés, ha negado ser un continuador
estructuralista pero muchos lo han clasificado como un neoestructuralista. El libro Historia de la
Filosofía de Urdanoz comenta que, aunque Foucault pretende ser un pensador original no puede
desligarse de la corriente estructuralista y en el fondo de sus pensamientos permanece la
influencia de su mentor Lévi-Strauss

Además fue un militante marxista ateo que ha minimizado la subjetividad del hombre, tildándolo
como invento de Kant durante el s. XVIII. Cruz Prados comenta esta postura de Foucault de esta
manera, “Todo conocimiento, toda verdad humana, toda naturaleza y toda herencia biológica
pertenecen a lo estructural. El hombre no existe como sujeto. Fue inventado en el Siglo XVIII y
ahora ha muerto.”

Sostiene que en realidad lo que existe es la sociedad como estructura, enfocando en las relaciones
que se dan en las estructuras. Ser objetivo implica partir desde la subjetividad. No existe la verdad.
La verdad es una construcción en una época y en un período histórico.

Por eso un defensor de la homosexualidad como él llega a declarar que, “el rol de los sexos es
absolutamente cultural e histórico”. Son verdades históricas, es decir, no existen verdades totales.
La gente acepta lo que se construye en cierto período histórico. Parte hacia el relativismo
histórico.

Este concepto se muestra en su obra “Las palabras y las cosas”, de 1966. El argumento central
consiste en que todos los periodos de la historia poseen ciertas condiciones fundamentales de
verdad que constituyen lo que es aceptable o no, como, por ejemplo, el discurso científico. Y
argumenta que estas condiciones de discurso cambian a través del tiempo.

Urdanoz da su opinión al respecto, “Cada período de cultura tendría, según él, su `a priori´
histórico, el subfondo intelectual largamente inconsciente, común a todas las ciencias, artes e
ideologías, que condiciona el pensamiento y la actividad de los hombres de tal período.”

Si bien el pensamiento de Foucault no es totalmente descabellado porque es cierto que partimos


desde lo que la cultura y la sociedad del momento nos condicionan. Pero enfocar en una
conclusión donde todo termina en relativismo es peligroso. Desde este punto de vista, aún
concepto eterno para el hombre como el amor puede derrumbarse. Esto implica que no tenemos
fundamento de la vida que genere el sentido de la vida. De esta forma es un daño a la fe cristiana
y peligro al pensamiento cristiano, donde se defiende la existencia de entidades eternas. El
resultado de este tipo de pensamiento nos lleva a uno de los peligros de la humanidad de hoy, la
soledad.

A este punto el gran pensador humanista Erich Fromm dice así, “Al mismo tiempo que todos
tratan de estar tan cerca de los demás como sea posible, todos permanecen tremendamente
solos, invadidos por el profundo sentimiento de inseguridad, de angustia y de culpa que surge
siempre que es imposible superar la separatidad humana”.

Asimismo afirma que todas las relaciones sociales son relaciones de poder.

La Academia de Ciencias de Juventicus expone en su página de web sobre los dichos de Foucault,
“El poder no es una institución ni una estructura, o cierta fuerza con la que están investidas
determinadas personas; es el nombre dado a una compleja relación estratégica en una sociedad
dada”. “El poder en el sentido substantivo no existe […] La idea de que hay algo situado en —o
emanado de— un punto dado, y que ese algo es un «poder», me parece que se basa en un análisis
equivocado […] En realidad el poder significa relaciones, una red más o menos organizada,
jerarquizada, coordinada.”

En la sociedad se dan múltiples relaciones de autoridad en diferentes niveles de microscópicas.


Cualquier Estado es un fenómeno social a partir de las relaciones.

En realidad hay dos tipos de relaciones:

1. Relación de contrato-opresión: un contrato es un acuerdo. Ley.

Este tipo de relaciones genera opresión porque domina al otro. Es la legitimidad del poder. Hay
legitimidad del poder porque es aceptado por ambas partes.

2. Relación de dominación-represión: No hay legitimidad del poder. La acción de dominación es


reprimir. Aquí uno asume la acción de dominar y hay otro que sufre la represión. Por eso hay un
momento de lucha. Uno gana y otro entra en sumisión.

De esta forma Foucault llega a concluir que toda realidad social se explica mediante las relaciones.
Incluso en la familia también se da este fenómeno porque se establecen en cualquier organismo
social. Para él, Al hombre hay que entenderlo como función social-relación.
Podemos agregar sobre el concepto de poder presentado la Wikipedia :

“Foucault estudia hondamente el poder, rompiendo con las concepciones clásicas de este término.
Para él, el poder no puede ser localizado en una institución, o en el Estado, está determinado por
el juego de saberes que respaldan la dominación de unos individuos sobre otros al interior de
estas estructuras. El poder no es considerado como algo que el individuo cede al soberano
(concepción contractual jurídico-política), sino que es una relación de fuerzas, una situación
estratégica en una sociedad determinada. Por lo tanto, el poder, al ser relación, está en todas
partes, el sujeto está atravesado por relaciones de poder, no puede ser considerado
independientemente de ellas. El poder, según dice, no sólo reprime, sino que también, produce
efectos de verdad y produce saber.”

Concepto de Relación de Biopoder. En el mundo anterior el derecho de vida y muerte estaba


regido por el soberano. Ahora pretende que la vida sea regulara de tal manera que sea protegida,
diversificada y expandida por medio de poder. Para que esto pueda desarrollarse es necesario
hasta tener control en la muerte, ya se en la forma de la pena de muerte por ejemplo. Ha habido
una tecnología individualizante del poder. Utiliza la disciplina como instrumento de control del
cuerpo social que puede incluso influenciar en los individuos particulares, que califica de
anatomizar. Por eso se emplean categorías como: vigilancia, control, intensificación del
rendimiento, multiplicación de capacidades, emplazamiento, utilidad, etc.

De esta forma la sociedad necesita la vigilancia, es decir para mantener la sociedad es necesario el
control. Asimismo el poder ya no es jurídico. Se encargará la técnica que es mucho mayor que la
jurídica.

Concepto de Discurso. Toda sociedad se expresa por el discurso. Es la tiranía del discurso. Su
análisis no se centra en las personas sino en el discurso. Su estrategia está en cómo surge esa
verdad. No importa lo que se dice. Importa que se exprese, es decir cómo es el discurso.

n esta perspectiva foucaultiana, el poder se torna materialista y menos jurídico, ya que ahora debe
tratar respectivamente, a través de las técnicas señaladas, con el cuerpo y la vida, el individuo y la
especie.

Por eso, su análisis se centra en los discursos, es decir, el lenguaje de las disciplinas que definen
qué es un ser humano. Se trata de los lenguajes de la burocracia, de la administración, de la
medicina o del psicoanálisis. Podemos llamarlo como lenguajes del poder —los cuales no son
descriptivos sino normativos, puesto que definen y disponen— que tienen el poder de excluir al
individuo del cielo de la sociedad y de determinar las condiciones de su admisión en ella:
capacidad jurídica, conciencia moral, formación, o disciplina.

Su estrategia es describir en detalle cómo surgen las afirmaciones de verdad, qué fue lo que de
hecho se dijo y escribió, y cómo esto encaja en la formación de los discursos. Quiere evitar toda
interpretación y alejarse de los objetivos de la hermenéutica. De esta forma se aleja del punto de
vista antropológico y se enfoca en el papel de las prácticas discursivas. A primera vista renunciar al
significado pareciera acercar a Foucault al estructuralismo. Sin embargo, sólo le interesa describir
oraciones que ocurrieron en la Historia. Afirma que solo las oraciones que de hecho ocurren son
las que pueden ocurrir en un sistema discursivo.

Es una práctica discursiva que se aleja de lo teológico-antropológico. Cuando se centra en las


prácticas discursivas corre el riesgo de desviarse de la esencia. En realidad como no le interesa
saber la verdad y como no le importa lo que se dice y su correspondiente interpretación, solo se
queda con la “cáscara”. Este pensamiento es puede ser totalmente nocivo si solo le interesa el
envoltorio.

Por eso queremos resumir que la contribución de Foucault ha sido sumamente importante y
beneficiosa. Las relaciones de poder que gobiernan nuestro tiempo es cierto y que el pensamiento
del hombre está condicionada por lo que domina en cada época es una interesante conclusión. Sin
embargo, si sólo miramos de esta perspectiva la humanidad es una vida sin sentido al estilo de
Sartre, dicho de paso ha sido de la línea de Sartre; donde la humanidad queda perdido sin ningún
valor eterno, sobretodo desligado del Creador.

Publicado por gamumbi en 13:08