Está en la página 1de 2

ACUERDOS DE PAZ DE GUATEMALA

Los Acuerdos de Paz son una docena de acuerdos que fueron suscritos por el Gobierno de la
República de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca -URNG-, entre 1991 y
1996, para alcanzar soluciones pacíficas a los principales problemas que generó el Conflicto
Armado Interno.

En palabras más simples, son los acuerdos que pusieron fin a la guerra y decretaron la paz entre
el Ejército de Guatemala y la Guerrilla, un conflicto que azotó al país durante más de tres
décadas.

La firma del acuerdo final y definitivo se llevó a cabo el 29 de diciembre de 1996 en el Palacio
Nacional de la Cultura. El enfrentamiento empezó en 1960 y dejó un saldo de 250 000 entre
muertos y desaparecidos.

Un informe divulgado en 1998 por el sacerdote Juan José Gerardi Conedera determinó que más del 90 por ciento de las masacres que
se registraron en la guerra y que dejaron miles de muertos fueron cometidas por el Ejército de Guatemala.

Doce acuerdos
A continuación se presentan los doce acuerdos que fueron suscritos durante la negociaciones de paz:
No. Nombre del acuerdo Lugar y fecha de suscripción
Acuerdo marco sobre democratización para la búsqueda de la paz por medios políticos
1. Querétaro (México), 25 de julio de 1991
(Acuerdo de Querétaro)
2. Acuerdo global sobre derechos humanos México, D.F. (México), 29 de marzo de 1994
Acuerdo para el reasentamiento de las poblaciones desarraigadas por el enfrentamiento
3. Oslo (Noruega), 17 de junio de 1994
armado
Acuerdo sobre el establecimiento de la Comisión para el esclarecimiento histórico de las
4. violaciones a los derechos humanos y los hechos de violencia que han causado sufrimientos Oslo (Noruega), 23 de junio de 1994
a la población guatemalteca
5. Acuerdo sobre identidad y derechos de los pueblos indígenas México, D.F. (México), 31 de marzo de 1995

6. Acuerdo sobre aspectos socioeconómicos y situación agraria México, D.F. (México), 6 de mayo de 1996
Acuerdo sobre fortalecimiento del poder civil y función del Ejército en una sociedad
7. México, D.F. (México), 19 de septiembre de 1996
democrática
8. Acuerdo sobre el definitivo cese al fuego Oslo (Noruega), 4 de diciembre de 1996

9. Acuerdo sobre reformas constitucionales y régimen electoral Estocolmo (Suecia), 7 de diciembre de 1996
Acuerdo sobre bases para la incorporación de la Unidad Revolucionaria Nacional
10. Madrid (España), 12 de diciembre de 1996
Guatemalteca a la legalidad
Acuerdo sobre el cronograma para la implementación, cumplimiento y verificaciónde los
11 Guatemala (Guatemala), 29 de diciembre de 1996
acuerdos de paz
12 Acuerdo de paz firme y duradera Guatemala(Guatemala), 29 de diciembre de 1996

ACUERDOS DE PAZ DE SALVADOR


os Acuerdos de Paz de Chapultepec fueron un conjunto de acuerdos firmados el
jueves 16 de enero de 1992 entre el Gobierno de El Salvador y el Frente Farabundo
Martí para la Liberación Nacional (FMLN) en el Castillo de Chapultepec, México, que
pusieron fin a doce años de guerra civil en el país.
Las primeras negociaciones entre gobierno y guerrilla fueron acercamientos al diálogo,
sin obtener verdaderos acuerdos que derivasen en el fin del conflicto. Tras varias
rondas de negociación, el número de víctimas seguía creciendo y la polarización política
dificultaba la finalización pacífica del conflicto. En 1989, tras la intervención de Naciones Unidas, se iniciaron negociaciones que
arrojaron acuerdos concretos para la salida consensuada al conflicto. Se nombraron comisiones negociadoras por ambas partes y se
estableció una agenda para tratar los puntos álgidos por resolver. Como resultado de la negociación, se produjeron varios acuerdos y
modificaciones de la Constitución de la República, que permitieron que ambas partes cedieran hasta lograr un consenso, en parte
forzados por factores internos y externos que influyeron en las decisiones.
El documento final de los acuerdos se dividió en 9 capítulos que abarcan 5 áreas fundamentales: modificación de las Fuerzas
Armadas, creación de la Policía Nacional Civil, modificaciones al sistema judicial y a la defensa de los Derechos Humanos, modificación
en el sistema electoral y adopción de medidas en el campo económico y social. El cumplimiento de los acuerdos se dio bajo la tutela
de una misión especial de Naciones Unidas, la cual dio un finiquito tras 3 años de gestión.
El 4 de abril de 1990, se celebró una reunión de diálogo en Ginebra, Suiza, donde se firmó un acuerdo que fijó el conjunto de
normas a seguir en el proceso de negociación y se estableció la voluntad de ambas partes, Gobierno y FMLN, de alcanzar una
solución negociada y política al conflicto bélico. Además, se fijaron los objetivos de la negociación:

1. Terminar el conflicto armado por la vía política;


2. Impulsar la democratización del país;
3. Garantizar el irrestricto respeto a los derechos humanos;
4. Reunificar a la sociedad salvadoreña.
El 21 de mayo de 1990, en una nueva reunión en Caracas, Venezuela, se estableció la agenda general de negociaciones y los temas
que serían sometidos a discusión.24 Se crearon dos delegaciones negociadoras: la gubernamental formada por David Escobar Galindo,
Abelardo Rodríguez, Oscar Santamaría, el militar Mauricio Ernesto Vargas y la del FMLN formada por los comandantes
guerrilleros Schafik Handal, Joaquín Villalobos, Salvador Sánchez Cerén, Eduardo Sancho Castaneda, Francisco Jovel, Salvador
Samayoa, Nidia Díaz y Juan Ramón Medrano, Ana Guadalupe Martínez, Roberto Cañas.

ACUERDOS DE PAZ DE HONDURAS


El 28 de abril, la Junta Provisional hizo entrega del mando a Miguel Rafael Dávila Cuéllar quien había sido vice-presidente bajo la
administración de Manuel Bonilla. Dávila convocó a una asamblea constituyente. Ésta restableció la constitución de 1894, convocó a
elecciones en la cual el mismo, Miguel R. Dávila resultó electo presidente para el periodo 1908-12.8
Miguel R. Dávila no era hombre de confianza para el presidente nicaragüense, José Santos Zelaya. Por lo que el prospecto de nuevos
conflictos llamó la atención del presidente estadounidense, Theodore Roosevelt, teniendo en cuenta los fuertes intereses económicos
de los Estados Unidos, tanto en Nicaragua como en Honduras, éste convocó a una conferencia en Washington.
La llamada Conferencia de Paz Centroamericana de 1907 hizo un gran esfuerzo para reducir el nivel de conflictos en la región.
Honduras propuso restablecer la unión de los Estados centroamericanos, pero esta no tuvo aceptación. Sin embargo, varias otras
medidas fueron adoptadas. Los cinco presidentes firmaron el Tratado General de Paz y Amistad de 1907 y se comprometieron a
establecer la Corte Permanente de Justicia Centroamericana, la cual resolvería disputas en un futuro.
El tratado también comprometía a los cinco países a restringir las actividades de
los exiliados de los estados vecinos y sentó las bases para las extradiciones
legales. De especial interés fue una cláusula, patrocinada por los Estados
Unidos. En ésta, se establecía la neutralidad permanente de Honduras, en los
futuros conflictos de América Central.
Los cinco Estados se comprometieron a denegar el reconocimiento de gobiernos
que llegaran al poder por medios revolucionarios. Los Estados Unidos y México,
que había actuado como co-patrocinadores de la conferencia, se
comprometieron también a negar el reconocimiento a tales gobiernos. Desde el
punto de vista del Departamento de Estado de Estados Unidos, estos acuerdos
representaban un paso importante hacia la estabilización de América Central y la de Honduras en particular.

ACUERDOS DE PAZ DE NICARAGUA


Desde el siglo XIX, Nicaragua había logrado formar un proyecto económico que consistía
en la exportación de una canasta limitada de bienes agrícolas al mercado internacional.
Las rentas generadas por esas actividades eran utilizadas para financiar la importación de
bienes de consumo primario y de capital que no eran producidos internamente. Política y
económicamente, el modelo tendía a beneficiar a dos sectores importantes: una
oligarquía ligada a la exportación y un sector importador.
Ese sistema, con una participación total de los grupos, resultó imposible de lograrse. Allí
Estados Unidos ejerció desde siempre una importante injerencia política sobre el país,
radicalizándose después de la invasión en 1918 y concretándose con la dictadura de los
Somoza.
La dictadura era apoyada políticamente desde fuera por ese país, y desde dentro por un
aparato militar muy eficiente que constituía un factor que retraía cualquier intento golpista de los grupos de la oligarquía
económica.
La relación con la dictadura se basaba en una política de continuidad. Aunque existía un pacto informal que regulaba las
relaciones entre ambas, lo cierto es que la primera ejercía directamente el poder, mediante una participación directa en los
asuntos políticos. (Benítez, 1995)
Conflicto
Esa política y el pacto entre la dictadura y la oligarquía empezaron a desgastarse gradualmente. La débil institucionalidad nacional
se vio acelerada por la aparición del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), un grupo insurgente de izquierda que supo
aprovechar diversas situaciones coyunturales para generar un literal estado de crisis para el gobierno.
Socioeconómicamente hubo un agravamiento de los problemas económicos de ambos países. El proyecto económico que se
impulsaba desde las oligarquías en ese momento llegó a agotarse definitivamente al margen de una crisis económica mundial y
un mercado regional paralizado como resultado de la inestabilidad política. Dentro de las oligarquías, esto llevó a un proceso de
replanteamiento y debate sobre la estrategia de acumulación capitalista que se desarrollaba hasta el momento, causando un
quiebre dentro de las coaliciones dominantes.
En la década de 1980, el FSLN se vio forzado a combatir a una oposición bien financiada desde fuera por Estados Unidos, en dos
frentes: uno político y otro militar. Políticamente, los grupos oligarcas junto con la Iglesia Católica y otros grupos que no lograron
converger con la política sandinista iniciaron un largo proceso de oposición política pacífica, corroyendo desde adentro la política
nacional. Militarmente, la Resistencia Nicaragüense (Contra) activaba la guerra civil.