“Y en todo lo que he dicho a vosotros, guardareis.

Y nombre de otros elohím no se
recordara, ni se oirá en tu boca” Shm (Ex) 23:13
Sh´liaj Yoshua Ben Efrayim

1 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Medellín 4986968, 300 5416694
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Ashtei Asar 25 del 6017 / 10 de Febrero del 2018

PARASHAT
PARASHAT # 18
Mishpatím µyfiP;v]Mi – Normas, Mandamientos, Juicios
Lectura de la Toráh
Shemót (Ex) 21:1-24:18
▪ Kohén (pastor) 21:1-19
▪ Leví 21:20-36
▪ Sh’lishi (tercero) 22:1-13
▪ Reví (cuarto22:14-31
▪ Jamishí (quinto) 23:1-13
▪ Shishí (sexto) 23:14-27
▪ Shevií (séptimo) 23:28-24:8
▪ Maftir (ultimo en leer) 24:9-18
Lectura de la Haftarah (de los Neviím)
Yirmiyáhu (Jer) 33:25-6; 34:8-22
Lectura de la Brit Ha Jadasháh
1 Yahujanán (Jn) 5:1-4; Rumít (Rm) 13:8-14

Yhj 5:1 Todo el que cree que Yashua es el Mashíaj, este es nacido de Elohím; y el
que ama al que lo procreo, ama a su Hijo.
2 En esto se conoce que amamos a los hijos de Elohím, si amamos a Elohím, y
guardamos sus mandamientos.
3 Pues esto es el amor de Elohím, que guardemos sus mandamientos; y he aquí sus
mandamientos no son difíciles de cargar.
4 Porque todo el que es nacido de Elohím vence al mundo; y este es el triunfo para ir
delante del mundo el poder de nuestra firmeza.

Rm 13:8 Vosotros no ahorcareis a ningún deudor, sino amaras cada uno a su amigo;
porque el que ama a su amigo, cumple la Toráh.
9 Porque he aquí: No cometerás adulterio, no asesinaras, no robará, no codiciarás,
también todos los otros mandamientos lo contienen en ella, como está escrito: Y
amarás a tu prójimo como a ti mismo.
10 El amor no hace mal al prójimo; por tanto el amor es el cumplimiento la Toráh.
11 Pero, es el tiempo que no interpreten mal, porque viene el encuentro para
despertar del dormitar; porque ahora nuestra liberación está más cerca para
nosotros desde el tiempo que conseguimos el favor de creer.

2 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
12 La noche está pasando para ti y la jornada ha llegado. Dejemos, por favor, las
obras de las tinieblas, y armémonos con utensilios de armas de luz.
13 Y caminemos en rectitud como hoy, ni extendidos con gritos de luto, y
borracheras, ni en depravación y lascivias, y ni con arrogancia y envidia,
14 vosotros solo revestidos del Rúaj de Yashua el Mashíaj nuestro soberano, y no
llenéis de vuestros deseos según los deseos de la carne.

Las mitzvót (los mandamientos) son las palabras de Yahweh dadas al pueblo de
Yisraél; muchos han dicho que ellas están por niveles, y se dice mucho sobre los
diferentes nombres que Yahweh dio en su Toráh, ellos son conocidos como:

Devarím µyrib;De palabras que bien de la raíz Dabár que es palabra
1) Palabra Br (Gn) 11:1.
2) Asunto 1 Mlk (1R) 15:5.
3) Cosa. Se traduce "esto" o "ello" en expresiones como ha-Dabár ha-zeh la cosa esta,
o simplemente, esto Br (Gn) 20:10; Comp. Nj (Neh) 8:4.
4) Razón, circunstancia 1 Mlk (1R) 11:27.
5) Detalle, parte 1 Mlk (1R) 6:38.
6) Hecho 1 Mlk (1R) 11:41.
7) Algo, nada cuando es negativo o con negación Shm (Ex) 9:4. a) va-yihiú devaráv
im tenía tratos con 1 Mlk (1R) 1:7. b) al devár Sarai por causa de Sarai Br (Gn)
12:17. c) mi baal devarím quien tenga algún asunto legal Shm (Ex) 24:14. d) u-devár
mah yar’éni cualquier cosa que me muestre Bm (Nm) 23:3. e) asót ka-davár ha-zeh
hacer como esta cosa, es decir, tal cosa Br (Gn) 18:25. f) éin davár no hay nada, es
decir, no hay peligro 1 Shm (1S) 20:21. g) ervát davár la desnudez de algo, es decir,
alguna cosa indecente Dv (Dt) 23:15/14. h) al yasém be-avdó davár no ponga contra
su siervo algo, es decir, no lo inculpe 1 Shm (1S) 22:15.

Mitzvót t/x]mi
1) Mandato, mandamiento 1 Mlk (1R) 2:43. Mitsvát anashím mandamiento de
hombres Ysh (Is) 29:13.
2) Obligación: ve-heemádnu aléinu mitzvót nos impusimos la obligación de Nj (Neh)
10:33/32.
Pero viene de la raíz hwx Tzavah
PIEL:
1) Mandar, dar órdenes o instrucciones Br (Gn) 2:16; 18:19; 28:1.
2) Decretar Vy (Lv) 25:21.
3) Designar 1 Mlk (1R) 1:35; 17:9.
4) El Part. Se traduce como "comandante" Ysh (Is) 55:4. Tzav le-beitéja da órdenes
(o instrucciones) a tu familia 2 Mlk (2R) 20:1;
PUAL:
Ser mandado. En Shm (Ex) 34:34, lo que él le mandaba, en lugar de lo que era
mandado.
3 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Mishpatím µyfiP;v]Mi
1) Juicio y castigo Yj (Ez) 23:24.

2) Decreto, decisión legal, sentencia Yj (Ez) 23:24.

3) Causa legal Ysh (Is) 49:4; 50:8. a) navó ba-mishpát vengamos a juicio, es decir,
presentemos cada uno nuestra causa legal Iy (Job) 9:32. b) me-Elohái mishpatí
yaavór mi causa pasa inadvertida a mi Elohím Ysh (Is) 40:27. c) baal mishpatí el
adversario de mi causa legal Ysh (Is) 50:8.

4) Causal:
Mishpát mávet causal de muerte Dv (Dt) 19:6: merece ser condenado a muerte.

5) Práctica, costumbre, manera de proceder basada en la costumbre:
a) ke-mishpát ha-goím según las prácticas de los pueblos 2 Mlk (R) 17:33. b) mishpát
ha-mélej el proceder de un rey basado en la costumbre 1 Shm (1S) 8:9. c) mishpát ha-
banót normas consuetudinarias con respecto a la señora en la sociedad Shm (Ex)
21:9: lo que se acostumbra hacer con las hijas. d) mishpát noafót la manera de
proceder con las mujeres adúlteras Yj (Ez) 16:38; la sentencia de las mujeres
adúlteras. e) ke-mishpát le-ohavéi sheméja como acostumbras con los que aman tu
nombre Th (Sal) 119:132. f) mishpát ha-náar la manera de proceder con el niño Shf
(Jue) 13:12: la norma de vida del niño. g) ke-mishpatám conforme a su costumbre 1
Mlk (1R) 18:28.

6) Derechos legales:
Mishpát ha-yerusháh ve-ha-gueuláh derecho de la posesión y de llevar a cabo su
redención Yr (Jer) 32:8.

7) Lo debido, lo que es considerado correcto:
Óraj mishpát el camino correcto, es decir, el curso correcto de la ley Ysh (Is) 40:14.
8) Conformidad con lo especificado:
a) kaláh ha-báyit le-jól mishpatáv fue terminado el templo con respecto a todas sus
especificaciones 1 Mlk (1R) 6:38. b) ish ke-mishpató cada uno conforme a su cuota
especificada 1 Mlk (1R) 5:8; 4:28.

9) Aspecto:
Meh mishpát ha-ísh ¿Cuál era el aspecto del hombre? 2 Mlk (2R) 1:7.

10) Derecho como sinónimo de justicia Ysh (Is) 1:21.

Decretos tQ'ju Juqát 1) Provisión, porción debida Vy (Lv) 7:36.

4 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
2) Lo establecido: juqót qatsír los tiempos establecidos para la siega Yr (Jr) 5:24.
3) Estatutos, prácticas 1 Mlk (1R) 3:3; 2 Mlk (2R) 17:8.

Esta viene a su vez de una raíz que es qq'j;; Jaqáq
QAL:
1) Labrar sepulcros en la roca Ysh (Is) 22:16.
2) Grabar, escribir Ysh (Is) 30:8.
3) Establecer leyes, grabar leyes en la piedra Ysh (Is) 10:1.
PUAL:
Ser decretado Msh (Pr) 31:5.
POAL:
1) Decretar, administrar Msh (Pr) 8:15.
2) Legislar, actuar como jefe Shf (Jue) 5:14; Ysh (Is) 33:22.
HOFAL:
Ser grabado Iy (Job) 19:23.
Var. Const. De qj¿ en Ysh (Is) 10:1.

Toráh tr;/t
1) Instrucción concerniente a situaciones específicas Dv (Dt) 17:11; Yr (Jr) 18:18;
Msh (Pr) 1:8.
2) La Toráh de Elohím: Torát Yahweh 2 Mlk (2R) 10:31.
3) La Toráh como código: Torát Moshéh 1 Mlk (1R) 2:3.

Viene de una raíz hr;y: yaráh; raíz primaria; propiamente fluir como agua (es decir
llover); transitivamente colocar o lanzar (específicamente una flecha, es decir
disparar); figurativamente apuntar, destacar (como si señalando con el dedo)
HIFIL:
1) Regar, hacer llover Hsh (Os) 6:3; 10:12.
HOFAL:
Ser saciado de la sed. La forma en Msh (Pr) 11:25
(II) QAL:
1) Tirar, lanzar algo 1 Shm (1S) 20:36.
2) Echar suertes, hacer un sorteo Yh (Jos) 18:6.
3) Arrojar algo al mar Shm (Ex) 15:4.
4) Levantar un montón de piedras arrojándolas unas sobre otras en un ritual de
alianza Br (Gn) 31:51.
5) Poner la piedra angular Iy (Job) 38:6.
NIFAL:
Ser muerto a flechazos Shm (Ex) 19:13.
HIFIL:
1) Tirar, lanzar Th (Sal) 64:5/4.
2) Arrojar Iy (Job) 30:19. En 2 Shm (2S) 11:24
5 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
(III) HIFIL:
Instruir, enseñar Shm (Ex) 24:12; 2 Mlk (2R) 12:3/2; Dv (Dt) 17:11.
1) En Th (Sal) 18:47/46 "ensalzado" así debería ser también en Ysh (Is) 52:13, en
lugar de "engrandecido".
2) En Th (Sal) 61:3/2 la traducción “a la roca que es más alta que yo” no toma en
cuenta la Preposición.

Testimonio tWd[e Edút
1) El Testimonio o Tablas de la Toráh Shm (Ex) 16:34; 31:7, 31:18.
2) Testimonio o mandamiento de la Toráh 1 Mlk (1R) 2:3.

Cuando el hombre ha querido clasificar estas palabras de la toráh han errado al hacer
declaraciones sobre ellas, pues muchas veces han señalado que dentro de la toráh hay
diferencias y en ellas hay algunos de esas órdenes que no tienen explicación del
porque hacerlas o cumplirlas.

Quiero decirles que Yahweh desde el principio dio sus palabras (Devarím) y sus
palabras son para siempre y lo que él dijo se cumple en toda la tierra, tanto dentro de
Yisraél como fuera de él, sabemos que hay palabras de Yahweh para la tierra
específicamente sobre la tierra en Yisraél.

Pero sus palabras que son enunciadas con verdad y juicio y ellas son limpias, esas
mismas palabras son ordenes mitzvot que no están en discusión, son ordenes para
cumplir y tiene bendiciones para el que las guarde y proceda en ellas tenga vida, estas
a su vez son Juqáq es decir grabadas aprendidas como un cincel en la piedra que al
ser golpeada queda la huella real en la piedra así debe quedar en nuestros corazones,
y estas palabras incluso son toráh enseñanzas o instrucciones para el diario vivir, para
que andemos seguros y esas mismas palabras sean aprendidas hasta acostumbrarnos a
ellas, y estas palabras son testimonio a favor cuando se guarda sus palabras o es
testimonio en contra para juzgarnos, aquí es cuando las mismas palabras son
Mishpatím juicios, normas para la vida esa es la función de sus palabras que ellas
mismas nos juzgaran o nos declararan inocentes. Y todo esto son sus palabras.

Esta semana se llama Mishpatím, en la misma leemos una variedad de órdenes, y
preceptos relacionados con el primer grupo, no robar, ayudar al prójimo
comercialmente, no engañar, etc.

Shm 21:1 Y estos son los Juicios que pondrás delante de ellos.

µyfiP;v]MiMishpatím; propio de veredicto (favorable o desfavorable) pronunciado
judicialmente, especialmente. Sentencia o decreto formal (humano o de la toráh de
Elohim [del participante], individuo o colectivo), incluye el acto, lugar, la demanda,

6 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
el crimen, y la pena; abstracto justicia, incluye el derecho o privilegio del participante
(estatutario o acostumbrado), e incluso estilo: acostumbrar, causa, condenar,
costumbre, decisión, decreto, delito, derecho, determinación, digno, equidad, estatuto,
forma, hacer, incurrir, juicio, justicia, justo, juzgar, Toráh, litigio, mandato, manera,
modelo, necesario, orden, ordenación, ordenamiento, precepto, razón, rectitud, recto,
rito, sentencia, sentenciar, tratar, tribunal, vindicación.

Mishpát fP;v]Mi juicio; derechos. Este vocablo, que se encuentra unas 420 veces, también
aparece en ugarítico.

El término tiene dos acepciones principales; la primera se relaciona con las funciones de
un juez: Escuchar una causa y emitir un veredicto justo. Uno de varios ejemplos de este
uso está en Qh (Ecl) 12:14 Porque Elohím traerá toda obra a juicio, con toda cosa
escondida, si es buena y si es mala.

Mishpát puede referirse también a los derechos de alguna persona Shm (Ex) 23:6. Esta
segunda acepción tiene varios matices: relación equitativa entre realidad y expectativa Br
(Gn) 18:19 primera vez que se usa el término; dictamen judicial Dv (Dt) 17:9; exposición de
la causa del acusado Bm (Nm) 27:5; y reglamento establecido Shm (Ex) 21:1.

El nombre shepatím se refiere a actos de justicia. Uno de los 16 casos de este vocablo se
encuentra en Bm (Nm) 33:4 Y Mitzrayim enterraba a los que Yahweh hirió entre ellos,
todo primogénito; Y Yahweh hizo juicio contra los eloheí de ellos.

Las Mishpatím de este Perék de los Pesukím 1-11. Se relacionan con los
mandamientos quinto y sexto y, aunque difieren de nuestra época y costumbre,
explican, no obstante, la toráh moral y las reglas de la justicia natural.
La esclavitud es un estado en el que el hombre siempre esta; ya sea esclavo de la
justicia para vida eterna o esclavo del errar para muerte y condenación.

El esclavo, en su estado de servidumbre, que tiene normas en la toráh
ESCLAVO
I. EN EL TANAK (A.T)
a. Introducción
Bajo la influencia de la ley romana, el esclavo se considera generalmente como una
persona (de sexo masculino o femenino) que es de propiedad de otra, sin derechos, y
que como es el caso de cualquier otro tipo de propiedad privada puede ser utilizada o
enajenada de la manera que el propietario disponga. En el antiguo oriente, sin
embargo, los esclavos no solo podían adquirir sino que adquirían ciertos derechos
ante la toráh, o por la fuerza de la costumbre, y estos derechos incluían el de
propiedad (incluso el de tener esclavos propios), así como también la facultad de
realizar transacciones comerciales estando todavía bajo el control del amo. La
existencia de la esclavitud es un hecho confirmado desde tiempos remotos en todo el

7 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Cercano Oriente antiguo, y su existencia y perpetuación se debían principalmente a
factores económicos.
b. Cómo se obtenían los esclavos
(1) Por captura. Los cautivos, especialmente los prisioneros de guerra, eran por lo
general reducidos a la esclavitud Br (Gn) 14:21, exigidos por el rey de Sedóm;
Br (Nm) 31:9; Dv (Dt) 20:14; 21:10; Shf (Jue) 5:30; a Shm (1 S) 4:9; b Mlk (2
R) 5:2; b Div (2 Cr) 28:8, 10, costumbre que se remonta a los primeros
documentos escritos, hasta más o menos el año 3000 a.C. y probablemente aun
más allá.
(2) Por compra. Se podían adquirir esclavos fácilmente comprándolos a otros
propietarios o a los mercaderes generales Br (Gn) 17:12–13, 27; Qoh (Ec) 2:7.
La toráh permitía a los hebreos adquirir esclavos de otras naciones por compra
a extranjeros que residían en el país o en otros países Vy (Lv) 25:44. En la
antigüedad, los esclavos se vendían juntamente con toda clase de mercancías, y
de un país a otro. Así fue como los madianí y los yismaelí vendieron a Yoséf a
un alto funcionario mitzrayí Br (Gn) 37:36; 39:1, y Tiro y Fenicia importaban
esclavos y artículos de bronce del Asia Menor Yj (Ez) 27:13 y vendían Yahudí
a los jónicos, exponiéndose de esta manera a la amenaza de que sus propios
connacionales fuesen tratados de igual forma Yl (Jl) 3:4-8. Para comprobar
cuán grande era el número de esclavos de raza semítica que fueron llevados a
Mitzrayim durante la época de Yoséf, como resultado mayormente de
operaciones comerciales, véanse las referencias en el artículo sobre Yoséf, o en
la bibliografía al final de este artículo.
Para conocer la envergadura de las actividades comerciales de Babel en
relación con el tráfico de esclavos en lugares tales como Tiro.
(3) Por nacimiento. Los hijos de padres esclavos “nacidos en la casa” se
consideraban “esclavos nacidos en la casa”; esclavos de esta clase se
mencionan en las Escrituras desde los tiempos patriarcales en adelante Br (Gn)
15:3; 17:12-13, 27; Qoh (Ec) 2.7; Yr (Jer) 2:14, y en tiempos igualmente
remotos en documentos hallados en la Mesopotamia.
(4) Por restitución. Si un ladrón condenado no podía hacer restitución y pagar las
multas y daños ocasionados, estos podían sufragarse vendiéndolo como
esclavo Shm (Ex) 22:3; una disposición similar en el código de Hamurabi.
(5) Por falta de pago de deudas. Cuando un deudor iba a la quiebra,
frecuentemente se veía obligado a vender sus hijos como esclavos, o sus hijos
eran confiscados por el acreedor para tenerlos como esclavos b Mlk (2 R) 4:1;
Nj (Neh) 5:5, 8. Era común que el deudor insolvente, como también su esposa
y familia, pasaran a ser esclavos del acreedor a fin de trabajar para él durante
un período de tres años, hasta tanto su deuda fuese cancelada y pudiera
recobrar su libertad, según el código de Hamurabi. Esta costumbre parecería
servir de fondo a la Toráh de Moshéh de Shm (Ex) 21:2-6; 7-11 y Dv (Dt)
15:12-18, donde se dice que el esclavo hebreo debe trabajar seis años,

8 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
explícitamente el “doble” del período de tiempo Dv (Dt) 15:18, comparado con
los tres años de Hamurabi, pero una vez liberado debía proveérsele de lo
necesario para establecerse nuevamente. La insolvencia era una de las causas
principales que llevaban al estado de esclavitud en el oriente.
(6) Por la venta de uno mismo. El acto de venderse uno mismo voluntariamente y
hacerse esclavo. Hacerse dependiente de otro para evitar la pobreza, era una
costumbre muy difundida. Vy (Lv) 25:39-43, 47, reconocía esta práctica, pero
disponía, a la vez, el rescate en el año del Yobél (o aun antes en el caso de
amos extranjeros).
(7) Por secuestro. El acto de robar una persona, como también el de reducir a una
persona secuestrada al estado de esclavitud, acarreaban la pena capital para el
culpable, tanto en las leyes de Hamurabi como en las de Moshéh Shm (Ex)
21:16; Dv (Dt) Dt 24:7. Fundamentalmente los hermanos de Yoséf se hicieron
culpables de esta ofensa Br (Gn) 37:27-28; 45:4, y con razón podían sentirse
“turbados” y necesitar que se les asegurase que no debían entristecerse Br (Gn)
45:3, 5. Br (Gn) 50:15.
c. El precio de los esclavos.
Naturalmente que el precio de los esclavos variaba hasta cierto punto según las
circunstancias y el sexo, la edad, y la condición física de los mismos, pero el precio
fue aumentando durante el curso de la historia, como las demás mercancías, siendo la
señora en edad propicia para tener hijos de más valor que el esclavo de sexo
masculino. Hacia fines del 3º milenio a.C., en la Mesopotamia el precio promedio de
un esclavo era de 10-15 siclos de plata.

Alrededor del año 1700 a.C. Yoséf fue vendido a los yishmaelí por 20 siclos de plata
Br (Gn) 37:28 justamente el precio corriente durante el período patriarcal, donde 1/3
de una mina equivale a 20 siclos en tablillas contemporáneas de la antigua Babel, y
en Mari. Ya para el XV a.C. aproximadamente el precio medio era 30 siclos en Nuzi,
y podía ser 20, 30 ó 40 siclos en Ugarit en el N de la Siria en el XIV/XIII a.C., lo cual
se compara favorablemente con el precio corriente de 30 siclos en la misma época
que se refleja en Shm (Ex) 21:32. Posteriormente el precio medio de un esclavo de
sexo masculino aumentó gradualmente bajo los imperios de Asiría, Babel, y Persia
hasta llegar a unos 50-60 siclos, 50 siclos, y 90-120 siclos, respectivamente. Para 50
siclos en la época asiría, b Mlk (2 R) 15:20, donde los Yisraelí notables, bajo
Manahem, debieron abonar su valor como esclavos, presumiblemente como rescate
para evitar su deportación a Asiría.
Los sucesivos e idénticos aumentos en los precios medios pagados por esclavos, tanto
en las crónicas en el Tanák como en otras fuentes, sugieren claramente que los de las
primeras se basan directamente en tradiciones exactas procedentes de los períodos
específicos en cuestión, es decir la época temprana y tardía del 2º milenio y la tardía
del 1º milenio a.C., y no constituyen en estos aspectos elaboración de tradicionalistas
posteriores o de redactores excesivamente estadísticos.

9 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
d. Esclavos de propiedad privada en Yisraél
(1) Esclavos hebreos. 1. La Toráh procuraba evitar el riesgo de un movimiento
masivo de la población hacia la esclavitud y la servidumbre debido a presiones
económicas impuestas a los pequeños granjeros, mediante la imitación del período de
servicio que debían prestar los deudores insolventes a seis años. La liberación de su
estado de servidumbre debía ser acompañada por la provisión de los elementos
indispensables para comenzar de nuevo la vida en libertad Shm (Ex) 21:2-6; Dv (Dt)
15:12-18. El hombre que estuviera casado al pasar a la condición de esclavo se
llevaba consigo a su esposa al ser liberado, pero si era soltero y su amo le hubiera
provisto de esposa, dicha señora, con los hijos que hubiera tenido, permanecían como
posesión del amo. De ahí que aquellos que deseaban seguir siendo esclavos para
retener a sus familias podían hacerlo en forma permanente Shm (Ex) 21:6; Dv (Dt)
15:16; en el momento del Yobél recuperaba su libertad de cualquier forma Vy (Lv)
25:40 en relación con la restauración de la herencia en ese momento Vy (Lv) 25:28,
aun en el caso de que eligiera seguir permanentemente a las órdenes de su amo. Los
deudores insolventes que estuviesen cumpliendo una esclavitud temporaria similar a
la de Shem (Ex) 21:2 son los que probablemente constituyen el tema de Shem (Ex)
21:26-27. La pérdida permanente de un miembro anulaba la deuda, y el acreedor/amo
debía conceder la libertad inmediata en estos casos. En los tiempos de Yirmiyáhu, el
rey y los pudientes hacían flagrante abuso de la toráh que establecía la libertad al 7º
año, ya que liberaban a sus esclavos para inmediatamente prenderlos de nuevo, pero
fueron debidamente condenados por esta práctica vil Yr (Jr) 34:8-17.
2. El hebreo que voluntariamente se vendía como esclavo para escapar de la
pobreza debía servir a su amo hasta el año del Yobél, cuando recobraba su libertad
Vy (Lv) 25:39-43 y se le reintegraba su herencia Vy (Lv) 25:28). Pero si su amo era
extranjero, tenía la opción de comprar su libertad o ser rescatado por algún pariente
en cualquier momento antes del Yobél Vy (Lv) 25:47-55.
3. A las esclavas se les aplicaban toratót y costumbres adicionales. El hecho de
que las criadas de la esposa principal podían dar a luz hijos a su amo en el caso de
que su ama fuese estéril lo atestigua tanto el relato patriarcal Br (Gn) 16 como los
documentos cuneiformes hallados, Ej. En Ur.

Si una muchacha hebrea era vendida como esclava Shm (Ex) 21:7-11, la Toráh
garantizaba su estado marital cuidadosamente: podía contraer matrimonio con su amo
(y ser rescatada si era rechazada), o con su hijo, o hacerse concubina con derecho al
debido sostén, pero debía ser liberada si el amo no cumplía alguna de las tres
condiciones a que se había obligado. En la Mesopotamia los contratos de esta
naturaleza eran generalmente más rigurosos, y frecuentemente no incluían garantía
alguna.
(2) Esclavos extranjeros. 1. A diferencia de los esclavos hebreos, estos podían ser
esclavizados permanentemente, y podían ser pasados de unos a otros juntamente con
las demás posesiones de la familia Vy (Lv) 25:44-46. Sin embargo, fueron incluidos
en la mancomunidad hebrea sobre la base de precedentes de los padres Br (Gn)

10 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
17:10-14, 27 y participaban de las fiestas Shm (Ex) 12:44, la pascua; Dv (Dt) 16:11,
14 y del yom de shabát Shm (Ex) 20:10; 23:12.
2. Una señora hecha prisionera en la guerra podía ser tomada como esposa plena por
un hebreo, en cuyo caso abandonaba su condición de esclava; consecuentemente, si
con posterioridad el marido le daba carta de divorcio, ella quedaba libre y no era
considerada como esclava Dv (Dt) 21:10-14.
(3) Condiciones generales. 1. El tratamiento dispensado a los esclavos dependía
enteramente de la personalidad de sus amos. Podía ser una relación de confianza Br
(Gn) 24; 39.1-6 y afecto Dv (Dt) 15:16, pero la disciplina podía ser muy severa,
incluso fatal Shm (Ex) 21:21, aunque el hecho de dar muerte a un esclavo sin más
trámite acarreaba una penalidad Shm (Ex) 21:20, seguramente la muerte Vy (Lv)
24:17, 22. Es posible que los esclavos hebreos, al igual que algunos de babel, llevaran
a veces alguna señal visible de su esclavitud, aunque de esto no existen pruebas
concluyentes. En algunas circunstancias los esclavos podían exigir justicia Iy (Job)
31:13 o recurrir a los tribunales, pero como en el caso del hombre de mitzrayim
perdonado por David podían ser abandonados por amos insensibles cuando se
encontraban enfermos a Shm (1 S) 30:13. En los tiempos de nuestros padres el amo
que carecía de hijos podía adoptar a un esclavo y designarlo como heredero, como
leemos acerca de Abraham y Eliezer antes del nacimiento de Yishmaél y de Yitzjaq
Br (Gn) 15:3, y de otros casos en documentos cuneiformes.
2. En todo el curso de la historia antigua, los documentos disponibles dan
testimonio de las grandes cantidades de personas que procuraron escapar de la
esclavitud huyendo de sus amos, y cualquiera que los ayudaba o instigaba podía
esperar el consiguiente castigo, especialmente en los primeros tiempos. Sin embargo,
los esclavos que huían de un país a otro entraban en una categoría distinta. Algunos
estados a veces tenían cláusulas de extradición mutua en sus tratados; esto podría
explicar cómo fue posible que Shimei recuperara tan fácilmente dos esclavos
fugitivos suyos del rey Aquis de Gat en Flistea. No obstante, algunos estados también
determinaban a veces que si algún natural del país, esclavizado en el extranjero,
regresaba a su patria, debía ser liberado y no quedaba sujeto a extradición. Así
dictaminó Hamurabi de Babel, y es probable que este sea el significado de Dev (Dt)
23:15
(4) La manumisión. Según las toratím hebrea. El deudor esclavizado debía ser
liberado al cabo de seis años Shm (Ex) 21:2; Dv (Dt) 15:12, 18, o como
compensación por perjuicios físicos Shm (Ex) 21:26-27, y una muchacha podía ser
rescatada o liberada si era repudiada, o si no se respetaban las condiciones del
servicio Shm (Ex) 21:8, 11. El hebreo que se vendía a sí mismo como esclavo debía
ser liberado en el año del Yobél, o podía ser rescatado mediante compra en cualquier
momento si su amo era extranjero Vy (Lv) 25:39-43, 47-55. En lo que respecta a Dv
(Dt) 23:15, véase la sección precedente. Una señora cautiva podía convertirse en
liberta por casamiento Dv (Dt) 21:10-14.
En a Div (1 Cr) 2:34 un hebreo llamado Sheshán no tenía hijos, de manera que unió
en matrimonio a su hija con su esclavo de mitzrayim Yarjá, a fin de continuar la línea
11 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
familiar; lo más probable es que Yarjá fuera liberado en tales circunstancias, lo
mismo que Eliezer de Damasco Br (Gn) 15:3, si no hubiese sido reemplazado como
heredero de Abraham por Yishmaél y luego por Yitzjaq.

En la lengua hebrea el término que denota que una persona es “libre” y no esclava (o
que ha dejado de serlo) por ej. Shm (Ex) 21:2, 5, 26-27; Dv (Dt) 15:12-13, 18; Iy
(Job) 3:19; Yr (Jr) 34:9-11, 14, 16, es ofsûéÆh
\ , que tiene una larga historia en el Oriente
antiguo. Aparece como hÉupsûu en los textos cuneiformes de los XVIII a VII a.C., y se
refiere generalmente a libertos que eran pequeños terratenientes, granjeros
arrendatarios o labriegos contratados. Cuando un hebreo era libertado ingresaba en
esta categoría. Se convertía en un pequeño terrateniente si recobraba su herencia
(como en el año del Yobél), de lo contrario en arrendatario o labriego en tierras que
pertenecían a otros. Sobre el tema de la manumisión en el Oriente antiguo.
e. Esclavitud estatal y esclavitud vinculada con el templo
(1) Esclavitud estatal en Yisraél. Esto se practicaba en escala restringida. David
obligó a los amonitas derrotados a realizar trabajos forzados b Shm (2 S) 12:31, y
Sh´lomóh reclutó a los descendientes de los pueblos de Kenáan que aun vivían para
formar parte de su _eµdoµ _ b>-mas, leva laboral estatal permanente, pero no eran
verdaderos israelitas a Mlk (1 R) 9:15, 21-22; llevadores de cargas y canteros, y b
Div (2 Cr) 2:18. Los Yisraelí prestaban servicios obligatorios gratuitos en forma
temporaria (mas) en el Líbano únicamente, por rotación a Mlk (1 R) 5:13. No hay
contradicción entre a Mlk (1 R) 5 y 9 en lo tocante a los servicios gratuitos.
(2) Esclavos del templo en Yisraél. Después de la guerra con Median, Moshéh
exigió a los guerreros y a Yisraél en general, 1 de cada 500 y 1 de cada 50
respectivamente de todo su botín en personas y mercancías, para el servicio del kohén
gadól y los leviím en el Mishkán, indudablemente como sirvientes Bm (Nm) 31:28,
30, 47. Luego se agregaron a estos los gabaonitas cuyas vidas fueron perdonadas por
Yahushúa, que fueron utilizados como “leñadores y aguadores” para la casa y el
Mizbéaj de Yahweh Yh (Jos) 9:3-27.
Sirvientes para el Mishkán y su personal. También David y sus oficiales habían
dedicado cierto número de extranjeros (netineos) para un servicio similar con los
levitas que servían en el templo, algunos de cuyos descendientes volvieron de la
cautividad con Ezr (Esd) 8:20; a los cuales se agregaron los “hijos de los siervos de
Sh´lomóh” Ezr (Esd) 2:58. Yj (Ez) 44:6-9 posiblemente aconsejó en contra de
permitir que estos sirvientes incircuncisos usurparan un lugar que no les correspondía
en el culto del templo. Bajo Nj (Neh) 3:26, 31 algunos de estos vivieron en
Yerushaláyim y cooperaron en la reparación de sus muros.
f. Conclusión: tendencias generales
En términos generales en el AT prevalece un espíritu más humanitario en lo que
respecta a las Mishpatím y costumbres sobre la esclavitud, como queda ilustrado en
las repetidas instrucciones dadas en nombre de Elohim de no tratar ásperamente a un
compatriota hebreo Vy (Lv) 25:43, 46, 53, 55; Dv (Dt) 15:14. Aun cuando las toratím
12 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
y costumbres hebreas en lo que respecta a esclavos comparten la común herencia del
antiguo mundo semítico, existe este cuidado especial en nombre de Elohim para esas
personas que no tenían la condición de personas, algo que no figuraba en los códigos
legales de Babel y Asiría. Además, debe tenerse en cuenta que, de manera general, la
economía del antiguo Cercano Oriente no se basaba sustancialmente ni
principalmente en mano de obra de esclavos, como en la Grecia “clásica” o posterior,
o sobre todo en la Roma imperial.

Y Iy (Job) 31:13-15 anuncia ya el concepto de la igualdad de todos los hombres,
cualquiera fuese su condición, ante el Elohim creador.
II. En la Brit Ha Jadasháh
a. Sistemas de esclavitud en los tiempos del primer siglo
Las principales fuentes de esclavos eran: (1) por nacimiento, según la Toráh del
estado de que se tratara, relativa a los diversos grados de paternidad servil; (2) la
difundida práctica de abandonar a los niños no deseados, los que quedaban
disponibles para su uso por cualquiera que quisiera encargarse de su crianza; (3) la
venta de los propios hijos como esclavos; (4) la esclavitud voluntaria como solución a
problemas tales como las deudas; (5) la esclavitud penal; (6) por medio del rapto y la
piratería; (7) el tráfico por las fronteras romanas. No todas estas fuentes estaban
disponibles en un mismo lugar y al mismo tiempo; había una gran medida de
variedad en las leyes y el sentimiento locales. La medida en que imperaba la
esclavitud también variaba grandemente, y es imposible calcularla. Puede haber
alcanzado a un tercio de la población en Roma y las grandes ciudades metropolitanas
orientales. En zonas donde imperaba una economía campesina, sin embargo, se
reducía a una pequeña fracción de la misma.
La manumisión se podía arreglar fácilmente en cualquier momento si los propietarios
estaban dispuestos. En Roma se realizaba generalmente por testamento, y se hacía
necesario ponerle límites a la generosidad de los dueños, a fin de impedir un
debilitamiento demasiado rápido del cuerpo de ciudadanos con personas de
extracción extranjera. En los estados griegos dos formas comunes eran un tipo de
auto compra, en la que la incompetencia legal del esclavo se resolvía asignándole
técnicamente su propiedad a un Elohim, y la manumisión a cambio de un contrato de
servicios, lo cual significaba simplemente que el esclavo continuaba en el mismo
cargo, aunque legalmente era libre.
La condición de la esclavitud ya se venía mitigando firmemente en todas partes en la
época del NT. Si bien los esclavos no tenían personalidad legal, los amos reconocían
que trabajaban mejor cuando su condición se acercaba a la de la libertad, y por lo
general se permitía la posesión de propiedades y la concertación de matrimonios. Se
condenaba la crueldad en razón de un creciente sentimiento general de humanidad, y
en algunos casos se la controlaba legalmente; en Egipto, por ejemplo, la muerte de un
esclavo determinaba la intervención de la justicia. Mientras en los estados griegos los
esclavos emancipados se convertían en extranjeros residentes en la ciudad a la que
13 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
perteneciera su amo, en Roma se convertían automáticamente en ciudadanos al
producirse su manumisión.
b. La esclavitud en la Brit ha Jadasháh hacia
Los doce talmidím de Yashua aparentemente no tuvieron nada que ver con el sistema
de la esclavitud. El grupo no incluía ni esclavos ni amos. La esclavitud figura
frecuentemente en las comparaciones de Mashíaj, sin embargo por Ej. Mt 21:34;
22:3, porque las casas reales y las de la nobleza a las que pertenecía ofrecían una
linda analogía del reino de Elohim. Yashua habló repetidas veces de la relación de los
discípulos hacia él como la de siervos para con su señor por ej. Mt 10:24; Yhj (Jn)
13:16. Al mismo tiempo destacó los aspectos inadecuados de esta figura. Los
discípulos habían sido emancipados, por así decirlo, y admitidos a privilegios
superiores de intimidad Yhj (Jn) 15:15. Además, ante el gran desconcierto de ellos,
Yashua mismo adoptó el papel servil Yhj (Jn) 13:4-17, con el objeto de instarlos al
servicio mutuo.
Fuera de tierra de Yisraél, sin embargo, donde las comunidades con frecuencia se
reunían en torno a una casa, los miembros incluían tanto amos como siervos. La
esclavitud es una de las divisiones humanas que se notan según a Qr (1 Co) 7:22; Ga
3:28. Esto aparentemente llevaba a un deseo de emancipación a Qr (1 Co) 7:20, y tal
vez a que algunos lo alentaran activamente a Ti 6:3-5. Shaúl no se oponía a la
manumisión si se presentaba la oportunidad a Qr (1 Co) 7.21, pero se abstenía
conscientemente de presionar a los dueños de esclavos, aun en casos en que su
sentimiento personal lo hubiera podido arrastrar a hacerlo Fl 8, 14. No sólo estaba la
razón práctica de evitar que las comunidades se vieran sometidas a las críticas a Ti (1
Ti) 6:1, sino también la cuestión del principio de que todas las condiciones humanas
son dispuestas por Elohim a Qr (1 Co) 7:20. Los esclavos deberían por lo tanto
procurar agradar a Elohim con su servicio Ef 6:5-8; Ql 3:22. Los lazos fraternales con
un amo creyente deberían constituir una razón adicional para rendirle buen servicio a
Ti (1 Ti) 6:2. El amo, por otra parte, bien podría dejar que prevaleciera el sentimiento
fraterno Fl 16, y desde luego que debía tratar a sus esclavos con moderación Ef 6:9 y
estricta equidad Ql 4:1.
El hecho de que la esclavitud doméstica, que es la única que se menciona en la Brit
Ha Jadasháh, estaba gobernada generalmente por sentimientos de buena voluntad y
afecto, está implícito en su uso figurado en los “miembros de la familia de Elohim”
Ef 2:19. Los Sh’lijím son regularmente mayordomos de Elohim a Qr (1 Co) 4:1; Ti
1:7; a Ke (1 P) 4.10 e incluso meros siervos Rm (Ro) 1:1; Fi 1:1. El carácter legal del
“yugo de esclavitud” Ga 5:1 no se perdía de vista, sin embargo, y la idea de la
manumisión y la adopción en la familia misma constituía en la conclusión de esta
línea Rm (Ro) 8:15-17; Ga 4:5-7. Así, ya sea en la práctica o por analogía, los
Sh’lijím claramente calificaron la institución de la esclavitud como parte del orden
que debía pasar.

ACTOS DE VIOLENCIA

14 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Shm (Ex) 21:12-21

Aquí está,
I. Un asesinato es una toráh relativa. No asesinaras; aquí se ofrece:
1. Para el castigo de homicidio intencional Shm (Ex) 21:12. El que hiere a un
hombre, ya sea en una pasión repentina o premeditación con malicia, para hacer
morir a alguien, el que gobierne debe tener cuidado de que el asesino será condenado
a muerte, de acuerdo con que los antiguos la toráh dice Br (Gn) 9: 6, El que derrame
la sangre de un hombre, por el hombre con su sangre será derramada; porque el
hombre fue hecho a la imagen de Elohim. Pues Elohim es el que mantiene la vida, en
consecuencia, su toráh lo protege, de modo que la bondad se muestra a un asesino
cuando no hay crueldad deliberada, además de: Tal persona, Elohim dice aquí, se
tomarán incluso de su mizbéaj Shm (Ex) 21:14, a la que podría huir para protección,
y, Elohim le da refugio, y, le permitió huir a la ciudad de refugio, y que nadie le
detendrá.
2. Para los que murieran por accidente, por infortunio, por desgracia, o mezcla de
alguna situación, ya que lo expresa nuestra toráh sobre un hombre, al hacer un acto
lícito, sin intención de lastimar a cualquiera, le sucede a matar a otro, o, como se
describe aquí, Elohim le ofrece su mano, porque nada llega a pasar por casualidad, lo
que nos parece puramente casual es ordenado por Elohim.
En este caso, Elohim proveyó las ciudades de refugio para la protección de aquellos
cuya situación fue involuntaria, además que no tienen la culpa para ocasionar la
muerte de un hombre Shm (Ex) 21:13.

II. En cuanto a los niños rebeldes. Es en este hecho un delito capital, debe ser
castigado con la muerte, ya sea para los niños.
1. El que golpee (nakáh) a su padre y a su madre, muera de muerte Shm (Ex) 21:15
Se habla suficiente de este pesúk con muchas posibilidades, pero la toráh es clara al
decir el que golpee a sus padres. En la Brit también lo explica claramente las
consecuencias que tiene el hijo que golpee a un padre o madre 1 Tm 1:9 y es
comprender que la toráh no fue dada a hombres justos, sino a los hijos perversos,
rebeldes, los que separan de la autoridad justa y yerran el blanco, los que hacen
abominación e infamia, los que golpean al Padre y Madre, o asesinos,
2. Y el que maldiga a su padre y a su madre, muera de muerte. Shm (Ex) 21:17, si
maldice cualquier hombre a su padre o a su madre es como hacerlo a Elohim. Tenga
en cuenta que el comportamiento desobediente de los niños hacia sus padres es una
provocación muy grande a nuestro Elohim y Padre, si los hombres no los castigan. Se
pierden perfectamente todas las acciones buenas hechas por los hijos, y estos son
abandonados a toda maldad, pues estos han roto los lazos de respeto filial y el deber
de tal grado en las palabras y acciones para abusar de sus propios padres. ¿Qué yugo
se llevan los que se han hecho esto?

15 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Deje que los niños presten atención a estos mandamientos para que no tengan en su
mente cualquier pensamiento con tales pasiones hacia sus padres como los golpes y el
desprecio en palabras.

III. Aquí hay un mandamiento contra el hombre que roba o secuestra a una persona
Shm (Ex) 21:16 El que roba a un hombre (es decir, una persona, hombre, señora o
niño), este era un diseño que tenían en la antigüedad con las personas cuando había
guerra o no; y las personas eran vendidas a las naciones (que no sea Yisraelí), se
declara la orden de parte de Yahweh al hombre que comete tal acción con la muerte
por este estatuto, que es ratificado por el Sh’liaj Shaúl 1Ti 1:10 adúlteros, los que se
acuestan con hombre, los que hurtan el alma de los hijos (secuestradores),
mentirosos y jugadores de mentira (apostadores), y aún aquellos que se rebelan
contra la toráh,
Fundamentos de la toráh para los hombres qadósh que quieren agradar a Yahweh.

IV. Se entiende aquí que la satisfacción se debe dar cuando se hizo un daño a una
persona, aunque la muerte no produjera, Shm (Ex) 21:18, Shm (Ex) 21:19. El que
hizo el daño debe ser responsable por daños y perjuicios, y pagar, no sólo para la
restauración, sino por la pérdida de tiempo, a los que guardan la toráh deben añadir
una recompensa tanto por el dolor y la satisfacción de quien hizo el daño, si existe
alguna.

V. La dirección que da la toráh acerca del amo que debe tener el cuidado con su
siervo para no matarle, y en el caso de que lo matase deberá ser castigada. Este siervo
no debe ser un Yisraelí, como los negros con los hacendados, y si le hiera con una
vara, y no con otra cosa se puede dar una mortal herida, sin embargo, si murió en su
mano, debe ser castigado por su crueldad, a la discreción de los jueces, sobre la
consideración de las circunstancias, Shm (Ex) 21:20. Pero, si seguía un yom o dos
después de la corrección propuesta, el maestro tenía que sufrir lo suficiente por la
pérdida de su siervo, Shm (Ex) 21:21. Nuestra toráh hace que la muerte de un siervo
no debe ser con crueldad, sin embargo, todos los maestros que presten atención a
tiranizar a sus siervos, la Besoráh de Shaúl nos enseña incluso a abstenerse y a tener
amenazas Ef 6:9 Y también vosotros, amos, así procederéis con ellos: Dejareis de
reprender a ellos ásperamente, porque sabéis que también a ellos y a vosotros el
soberano que está en shamáyim, que con él no hay acepción de personas. Teniendo
en cuenta con Iyov, ¿Qué haré cuando Elohim se levantase? Iy (Job) 31:13-15 Si
hubiera tenido en poco el derecho de mi siervo y de mi sierva, Cuando ellos
contendían conmigo, 14 ¿Qué haría yo cuando Elohim se levantase? Y cuando él
preguntara, ¿qué le respondería yo? 15 El que en el vientre me hizo a mí, ¿no lo
hizo a él? ¿Y no nos dispuso uno mismo en la matriz?
I. El especial cuidado que la Toráh da a la señora con embarazo, que ningún daño se
le puede ocasionar. La toráh de la naturaleza nos obliga a ser muy sensible en ese

16 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
caso. Shm (Ex) 21:22, Shm (Ex) 21:23. Las señoras embarazadas, que están de este
modo tienen una protección especial en la toráh de Elohim.

En esta ocasión viene en que el derecho general a las represalias que se refiere
Yashua Mt 5:38, ojo por ojo. Ahora bien:
1. La ejecución de esta Toráh no queda puesto en manos de particulares, como si cada
hombre pudiera vengarse, lo que introduciría confusión y anarquía. La tradición de
los ancianos parece haber puesto este corrupto brillo en ella, en oposición a la que
Yashua nos manda perdonar las injurias, y no tener venganza Mt 5:39.
2. Elohim a menudo ejecuta su poder, haciendo que el castigo, en muchos casos, sea
para responder al pecado, como Shf (Jue) 1:7; Ysh Is 33:1; Jb (Hab) 2:13; Mt 26:52.
3. Los magistrados deben tener un justo juicio y ver esta norma para castigar a los
delincuentes, y hacer el bien a los que están heridos. El examen debe basarse en la
naturaleza, la calidad y el grado del daño causado, pues la reparación se puede hacer
a la parte lesionada, y otras partes para hacerlo por el estilo, ya sea ojo por ojo, o el
ojo serán redimidas por una suma de dinero.

Nota: El que hace mal debe esperar de un modo a otro recibir de acuerdo con el mal
que ha hecho, Ql 3:25. Elohim a veces trae trato violento con los hombres y lo hace
sobre sus propias cabezas Th (Sal) 7:16, y los magistrados que se encuentran en esta
situación cuando administran la justicia, no pueden ser vengadores Ru (Ro) 13:4.

Estos pesúk nos confirman que aún la toráh del ojo por ojo, está en vigor según la
Brit Ha Jadasháh miremos estas:

Shm (Ex) 21:26, Shm (Ex) 21:27; Vy (Lv) 24:19, Vy (Lv) 24:20; Dv (Dt) 19:21; Shf
(Jue) 1:6, 7; 1 Shm (S) 15:33; Mt 5:38-40; 7:2; Lc 6:38; Jz (Ap) 16:6.

El cuidado con nuestra boca

Y en todo lo que he dicho a vosotros, guardareis. Y nombre de otros elohím
no se recordara, ni se oirá por tu boca. Shm (Ex) 23:13

Esta declaración que encontramos en la toráh es una advertencia y un mandamiento directo para que
controlemos nuestra boca, nuestras palabras; para no pronunciar los nombres de otros elohím.
Debe ser cuidado lo que hablamos con nuestra boca y delante de Yahweh nuestro Elohim.

Pero la advertencia es no recordarlos, no traerlos a nuestra mente; para que no tenga que ponerlos
en vuestra boca.

µyhil¿aÔ µvewÒ WrmeV;Ti µk,ylea} yTir]m'a; Arv,a} lk¿b]W 13

Elohim nombre y guardareis vosotros a he dicho lo que todo y
.òyPi Al[' [m'V;yI al¿ WryKizÒt¾ al¿ µyrijea}
17 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
tu boca en se oirá ni recordareis no otros

La palabra recordar que la vemos en esta traducción interlineal viene de esta raíz hebrea ‫זָכַר‬
zakár; raíz principal; marcar (como para que sea reconocido), es decir de recordar; por
implicación. mencionar; también ser hombre o macho: acordar, se, canciller, donde yo hiciere que
esté la memoria, conmemorar, conservar, cronista, dar cuenta, hacer memoria, hacer mención,
macho, memoria, mencionar, mentar, recordar, secretario, ser recordado, traer a la memoria.

Las escrituras nos dicen y nos reafirman esta advertencia con mucho cuidado porque nuestro
Yahweh es celoso; y este celo debe estar en nosotros como una fortaleza como lo fue en los que
poblaron la tierra, cuando le cambiaron los nombres a las ciudades que encontraron.

Bm (Nm) 32:38 Y Nebó, y a Baal-meón, cambiándoles sus nombres, y Sibmáh; y
pusieron nuevos nombres a las ciudades que edificaron.

Dv (Dt) 7:22-24 Yahweh, tu Eloheí, irá expulsando a estas naciones de delante de ti
poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo
no se multipliquen contra ti.
23 Pero Yahweh, tu Elohim, las entregará delante de ti, y les causará grandes
destrozos hasta que sean destruidas.
24 Él entregará sus reyes en tus manos, y tú borrarás sus nombres de
debajo del cielo. Nadie te podrá resistir, hasta que los destruyas.
Pero hay una advertencia en la misma toráh, que si tú no haces como está escrito pereceréis.

Dv (Dt) 8:19 Pero si llegas a olvidarte de Yahweh, tu Eloheí, y vas tras otros elohím,
los sirves y ante ellos te inclinas, yo lo afirmo hoy contra vosotros, que
de cierto se extraviaran.
Dv (Dt) 11:16-17 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se deje engañar y os apartéis
para servir a otros elohím e inclinaros delante de ellos;
17 no sea que se encienda el furor de Yahweh sobre vosotros,
cierre shamáyim y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y se
extravíen pronto en esa buena tierra que os da Yahweh.
Yah (Jos) 23:7 para que no os mezcléis con estas naciones que han quedado entre
vosotros, y por el nombre de los Eloheí de ellos no recordareis, ni
juréis, ni los serviréis, ni os inclinareis.

Hsh (Os) 2:17 Porque quitaré de su boca los nombres de los baalím,
y nunca más se recordaran sus nombres.

18 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Porque entonces devolveré a los pueblos lenguaje
Tzf (Sof) 3:9, 13
limpio, para que todos ellos invoquen el nombre de Yahweh,
para que le sirvan de una misma manera.
El resto de Yisraél no hará injusticia ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará
lengua engañosa, porque ellos serán apacentados y reposarán, y no habrá quien los
atemorice.
Zk (Zac) 13:2 Y en aquel yom, dice Yahweh tzebaót: cortaré de la tierra los
nombres de las imágenes, y nunca más serán recordados; también apartaré
de la tierra a los neviím y al rúaj de inmundicia.

Th (Sal) 16:4 Se multiplicarán apresuradamente otros dolores a ellos, no derramare
libación a ellos de sangre. No levantare el nombre de ellos por en mis
labios.
Como pues invocaremos los nombres de otros que no son nuestro Elohim cuyo
nombre es Yahweh, o incluso tomaremos el nombre de otro que no es Yashua nuestro
Mashíaj………es hora de purificar nuestros labios y no pronunciar mas nombres de
otros Elilím, ídolos.

¿Por qué Yahweh prohibió otros elohím?

Primero: Porque hay dos palabras dentro de los mitzvot en Shem 20:

3. No harás para ti otros Elohim contra (encima de) mi rostro.

4. No harás para ti imagen y de toda efigie que este arriba en shamáyim, y que este
abajo en la tierra, y que este abajo de las aguas de la tierra.
5. No te inclinaras a ellas y no servirás a ellas, porque yo soy Yahweh tu Elohim
poderoso, celoso, que vigilo la maldad de los padres sobre los hijos hasta los
terceros y cuartos de los que me aborrecen.
6. Y que hago bondad a millares, a los que me aman, y a los que guardan mis
mandamientos.

Segundo: Porque no hay otro Elohim como nuestro Elohim, el Elohim de Yisraél en
toda la tierra.

Yr 10:6 No hay nadie semejante a ti, Yahweh; grande eres tú y grande es tu
nombre en poder.

19 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
7
¿Quién no te temerá, Rey de las naciones? A ti es debido el temor, porque entre
todos los sabios de las naciones y en todos sus reinos, no hay nadie semejante a
ti.
8
Todos se infatuarán y entontecerán. Enseñanza vana es el leño.
9
Traerán plata batida de Tarshísh y oro de Ufáz, obra del artífice y de manos del
fundidor; los vestirán de azul y de púrpura, pues obra de peritos es todo.
10
Mas Yahweh es el Elohim verdadero: él es el Elohim vivo y el Rey permanente;
ante su ira tiembla la tierra, y las naciones no pueden sufrir su indignación.
11
Les diréis esto: Los Elohim, que no hicieron los Shamáyim ni la tierra,
desaparezcan de la tierra y de debajo de los Shamáyim.
12
Él hizo con su poder la tierra, con su saber puso en orden el mundo y con su
sabiduría extendió los Shamáyim.
13
A su voz se produce un tumulto de aguas en el shamáyim; él hace subir las nubes
del extremo de la tierra, trae los relámpagos con la lluvia y saca el viento de sus
depósitos.
14
Todo hombre se embrutece, le falta conocimiento; se avergüenza de su escultura
todo fundidor, porque mentirosa es su obra de fundición y no hay rúaj en ella.
15
Vanidad son, obra vana; en el tiempo de su castigo perecerán.
16
No es así la porción de Yaaqóv, porque él es el Hacedor de todo, e Yisraél es la
vara de su heredad: ¡Yahweh de los ejércitos es su nombre!

2 Shm 7:22 Por tanto, tú te has engrandecido, Yahweh Elohim; por cuanto
no hay como tú, ni hay Elohim fuera de ti, conforme a todo lo que hemos
oído con nuestros oídos.

2 Shm 22:23 Porque ¿quién es Elohim, sino sólo Yahweh? ¿Y qué roca hay
fuera de nuestro Elohim?

Th 18:31 ¿Quién es Elohim sino sólo Yahweh? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro
Elohim?

Ysh (Is) 44:8 No temáis ni os amedrentéis. ¿No te lo hice oír desde la antigüedad y te
lo dije? Luego vosotros sois mis testigos. ¡No hay Elohim sino yo! ¡No hay
Roca, no conozco ninguna!
Ysh 45:22 ¡Mirad a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy
Elohim, y no hay otro!

Tercero: Porque los ídolos (Elilím o Elohim) de las naciones son demonios.

1 Qr 10:19 y ¿Qué digo yo? ¿Acaso el sacrificio a los Elilím está en la raíz de la
palabra? O que los Elil existen en la raíz de la palabra.
20 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
20 Al contrario lo que las naciones sacrifican, ellos lo sacrifican a los
shedím, y no para Elohim; y no es de mi agrado que vosotros seáis compañeros de
los shedím.
21 No podéis beber la copa del soberano, y la copa de los shedím; y no podéis
juntaros a la mesa del soberano, y la mesa de los shedím.
22 ¿Acaso se despertara la ira, del soberano? El que con grande fuerza domina
sobre el hombre.

Hsh (Os) 4:12 Mi pueblo a su árbol le pide y su palo le responde a él; porque rúaj
de fornicación lo hizo desviar, y fornicaron debajo del Eloheí de ellos.

Dv 32:17 Sacrificaron a los Shedím, y no a Elóha; Elohim no conocidos, shedím
traídos de cerca, que no temieron vuestros padres.

Cuarto: No tienen poder

Th (Sal) 115
Los ídolos de ellos son plata y oro, obra de manos de hombres.
5
Tienen boca, pero no hablan; tienen ojos, pero no ven;
6
orejas tienen, pero no oyen; tienen narices, pero no huelen;
7
manos tienen, pero no palpan; tienen pies, pero no andan, ni hablan con su
garganta.
8
Semejantes a ellos son los que los hacen y cualquiera que confía en ellos.

Los neviím los dijeron en oportunidades seguidas

Ysh (Is) 44:9 Los que fabrican esculturas, todos ellos son desolación, y lo codiciable
de ellos nada es valioso; y los testigos de ellos, ellos nada ven, y nada conocen de
modo que se avergüenzan.
10
¿Quién fabrica un Elohim, o quién funde una imagen que para nada es de
provecho?
11
Todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres.
Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán y serán a una avergonzados.
12
El herrero toma la tenaza, trabaja en las brasas, le da forma con los martillos y
trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre y le faltan las fuerzas;
no bebe agua, y se desmaya.
13
El carpintero tiende la regla, lo diseña con almagre, lo labra con los cepillos, le da
figura con el compás, lo hace en forma de hombre, a semejanza de un hermoso
hombre, para tenerlo en casa.
14
Corta cedros, toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta
un pino, para que crezca con la lluvia.

21 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
15
De él se sirve luego el hombre para quemar, toma de ellos para calentarse;
enciende también el horno y cuece panes; hace además un elohím y se inclina;
fabrica una escultura y se postra ente él.
16
Una parte del leño la quema en el fuego; con ella prepara un asado de carne, lo
come y se sacia. Después se calienta y dice: ¡Ah, me he calentado con este fuego!
17
Del sobrante del elohím hace una escultura, se postra delante de él, lo adora y le
ruega diciendo: ¡Líbrame, porque tú eres mi elohím!
18
No saben ni entienden, porque cerrados están sus ojos para no ver y su corazón
para no entender.
19
No reflexiona para sí, no tiene conocimiento ni entendimiento para decir: Parte de
esto quemé en el fuego, sobre sus brasas cocí pan, asé carne y la comí. ¿Haré del
resto de él una abominación? ¿Me postraré delante de un tronco de árbol?
20
De ceniza se alimenta; su corazón engañado lo desvía, para que no libre su alma
ni diga: ¿No es pura mentira lo que tengo en mi mano derecha?

Quinto: Que hacer con los Elilím o las esculturas

Shemót (Ex) 23:24 No te inclinaras a los Eloheí de ellos, y no las servirás, y no
harás como ellos los fabrican, por tanto las destruirás rompiéndolas, y las
derribaras quebrantando las imágenes de ellos.

Dv 7:5 Si no que así haréis a ellos: Los altares de ellos derribareis, las imágenes
destruiréis, y talareis las asheráh de ellos, y las esculturas de ellos quemareis en el
fuego.

Dv (Dt) 12:2 Destruiréis derribando todos los sitios de los Eloheí de ellos en que
sirvieron allí las naciones que de ellos vosotros heredáis, sobre los montes altos, y
sobre las colinas, y debajo de todo árbol frondoso.
3 Derribareis los altares de ellos, y destruiréis las imágenes de ellos, y quemareis al
fuego los asheráh; y las esculturas de los Eloheí de ellos talareis, y desapareceréis el
nombre de ellos de aquel lugar.

Son dignas de burla

Yr (Jer) 51:17 Todo hombre se ha infatuado, y no tiene conocimiento; se avergüenza
todo artífice de su escultura, porque mentira es su ídolo, no tiene rúaj.
18
Vanidad son, obra digna de burla; en el tiempo del castigo perecerán.

1 Mlk (R) 18:27 Y aconteció al mediodía, que Eliyáhu se burlaba de ellos, diciendo:
Gritad en alta voz, porque elohím es; quizá está musitando, o tiene algún trabajo, o
va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle.

Palabras que no debemos pronunciar ni se deben oír de nuestros labios
22 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Encantado, Encantamiento:
Acción y efecto de encantar. Tener poderes mágicos y obrar prodigios con ellos. Seducir, hechizar.
Quedarse embobado, distraído, en actitud ausente. Es la invocación de espíritus.
Espíritu de adivinación sobre las personas.
Esta palabra por causa de su traducción no se debe pronunciar, la encontramos en el titulo de Cantar
de los Cantares perék 6.

Fascinar:
Embrujar, seducir, impresionar.
A traer así con la fuerza de la mirada. La leyenda atribuye a las serpientes la facultad de fascinar su
presa.
Hechizar, deslumbrar, cautivar.
Esta palabra la encontramos en la Brit ha-Jadasháh (Pacto Renovado) en Gal 3:1.

Ojalá: Es fruto de la influencia árabe tan fuerte en España, significa:
“Si Ala lo permite”, No es correcto que Shaúl esté diciendo “Ojalá”. ¿Pero así está en las
traducciones populares: “Ojalá me toleraseis un poco”. Que tal un Rabino judío diciendo: “si Ala lo
permite” eso no tiene sentido. Ala no es el Elohim de Yisraél, es un dios pero no es Elohim. Mire
estas traducciones Gn 17:18; Ex 16:3; 2Co 11:1.

Carnaval: “Carne para baal”. El carnaval es una celebración pública que tiene lugar
inmediatamente antes de la cuaresma cristiana, con fecha variable (entre febrero y marzo según el
año), y que combina algunos elementos como disfraces, desfiles, y fiestas en la calle. Por extensión
se llaman así algunas fiestas similares en cualquier época del año. A pesar de las grandes
diferencias que su celebración presenta en el mundo, su característica común es la de ser un período
de permisividad y cierto descontrol.
En la noche del Carnaval todo vale y dice la leyenda que por eso se ponen máscaras.
El origen de su celebración parece probable de las fiestas paganas, como las que se realizaban en
honor a Baco, el dios del vino, las saturnales y las lupercales romanas, o las que se realizaban en
honor del toro Apis en Egipto. Según algunos historiadores, los orígenes de esta festividad se
remontan a las antiguas Sumeria y Egipto, hace más de 5.000 años, con celebraciones muy
parecidas en la época del Imperio Romano, desde donde se expandió la costumbre por Europa,
siendo llevado a América por los navegantes españoles y portugueses a partir del siglo XV.
El carnaval está asociado principalmente con el catolicismo, y en menor medida con los cristianos
ortodoxos orientales; las culturas protestantes usualmente no celebran el carnaval o tienen
tradiciones modificadas, como el carnaval danés.
Los etnólogos encuentran en el carnaval elementos supervivientes de antiguas fiestas y culturas,
como la fiesta de invierno (Saturnalia), las celebraciones dionisíacas griegas y romanas (Bacanales),
las fiestas andinas prehispánicas y las culturas afroamericanas. Algunos autores consideran que para
la sociedad rural, fuertemente estructurada por el cristianismo, el tiempo de «carnestolendas»
ofrecía mascaradas rituales de raíz pagana y un lapso de permisividad que se oponía a la represión
de la sexualidad y a la severa formalidad litúrgica de la Cuaresma.

23 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Día: Es un personaje de la mitología griega.

Genealogía: Día era hija de Deyoneo o Eyoneo, nieta de Magnes o Magnete y madre de Pirítoo
según Apolodoro. Día estaría casada con Ixión, hermano de Corónide (la madre, por Apolo, de
Asclepio) e hijo de Flegias.

Templo: La palabra templo viene del latín templum ‘recinto sagrado’, griego τέµενος - del verbo τέµνειν que
significa ‘cortar’, ‘recortar’. Es un recinto reservado para los dioses, recortado, separado, aislado. Este
espacio delimitado es sagrado (sanctus) y, por tanto, inviolable. Sanctus viene del verbo sancire‘delimitar’,
‘establecer’, ‘acotar’.
Se discute si la palabra latina templum viene de
El espacio o círculo que entre los etruscos marcaba el augur en el cielo con su báculo (lituus) para determinar
el campo de observación del vuelo de los pájaros (Varrón, De lingua latina, VII). Dentro de la zona del

24 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
cielo que el augur delimitaba con su báculo, contemplaba el vuelo de las aves al atresar el espacio
delimitado en el cielo y el sentido del vuelo. La interpretación de el vuelo de las aves le servía para
establecer su augurio.
Recinto separado y delimitado en la tierra por los augures tras recitar ciertas fórmulas solemnes y que estaba
destinado a diferentes funciones religiosas, sobre todo para realizar los auspicios [Varrón, De lingua
latina, VII, 8; Cicerón. De legibus, II, 8; Tito Livio I, 6).

Varón: La palabra varón surge de la confluencia semántica y en parte fonética y gráfica de dos palabras
latinas. Una es varo, varonis, que significa hombre grosero y burdo,

Mujer: La palabra mujer se rastrea hasta el latín mulier, de molleris, aguado o blandengue, de donde también
"molusco", "mullir" y "mojar" vienen. Mulier, mujer, aguada o blandengue.

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Festival: “Fiesta para baal”.

Dios:
Usamos la palabra Elohim en lugar de “Dios” por dos razones: porque en el español, la palabra
“Dios” viene del latín “Deus”, que viene del griego “Zeus”, el nombre del principal espíritu
maligno que se adoraba en Grecia, de modo que cada vez que decimos “Dios” estamos repitiendo el
nombre de un espíritu maligno, lo que está prohibido por la palabra de Elohim Yhj (Josué) 23:7; Dv
(Dt) 7:24;12:3; Shm (Ex) 23:13; Th (Sal) 16:4; Hsh (Os) 2:17.
Dios es una palabra fácil, simplista, usada para identificar a cualquier deidad relacionada con
cualquiera de las otras religiones del mundo. Los islámicos, budistas, hinduistas y creyentes de
cualquier religión todos creen en “dios”, mas, ¿en que “dios” creen ellos? ¿Realmente cree usted
que es el Elohim de Israel? Uno de los engaños más fáciles que ha logrado Satanás es hacernos
creer muy ingenuamente de nuestra parte, por cierto que todos oran y “rezan” al mismo “dios”, ya
que, como dicen “Dios hay solo uno”. Ciertamente que Dios hay uno solo, pero los dioses que esas
religiones adoran no son el Elohim de Israel, de modo que hay que cortar de una vez por todas con
este engaño.

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32 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Jesús:

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34 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Cristo: fig. Y fam. Maltratarlo, herirlo o azotarlo con mucho rigor y crueldad. Vienen del griego
Kristos que denota a un trabajador de un olivar el cual al recolectar las olivas a este se le unta el
overol de aceite, lo cual nos dice que este no es el ungido del Señor y por el Ruaj Ha- qodésh,
entonces la palabra correcta es Mashiaj o Mesías que denota que es ungido por el Ruaj Ha-qodésh.

Iglesia: Viene de la palabra en griego ekklesias que significa “los llamados afuera”, o para usar una
palabra original de las Escrituras Judías, que fue la que fue traducida al griego como ekklesias:
Qehiláh… congregación que significa lo mismo “los llamados afuera” del resto, y de la masa.
Vemos entonces que, primeramente, la Qehiláh, la congregación está compuesta por los llamados a
fuera por Elohim. Fueron llamados a separarse del resto del pueblo en que vivían.

San: Es la beatificación a alguien por la iglesia católica. Y un apocope de santo

MUSICA:

La palabra música vienen del griego musas las cuales eran las nueve hijas del dios Zeus y su esposa
Mnemosina, esta palabra traduce dedicado a las musas o diosas que presiden en toda arte o
destreza en el arte o ciencia, cada una de estas musas son:

Clio: Musa de la Historia
Euterpe: Musa de la Música
Terpsicore: Musa de la danza
Talia: Musa de la comedia
Erlato: Musa de la poesía lírica
Polimma: Musa de los Himnos
Urano: Musa de la astronomía

35 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Coliope: Musa de la Epica

Las musas son divinidades femeninas que presiden las artes y las ciencias, e inspiraban a los filósofos y a los poetas.

Versículo: (Del lat. versicŭlus, dim. de versus, verso). Parte del responsorio que se dice en las horas
canónicas, regularmente antes de la oración. Cada uno de los versos de un poema escrito sin rima ni
metro fijo y determinado, en especial cuando el verso constituye unidad de sentido.

Pan: (en griego, Πάν, ‘todo’) era el semidiós de los pastores y rebaños en la mitología griega. Era
especialmente venerado en Arcadia, a pesar de no contar con grandes santuarios en su honor en
dicha región. En la mitología romana se identifica a este dios con Fauno.
Pan era, también, el dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina desenfrenada. Dotado de una
gran potencia y apetito sexual, se dedicaba a perseguir por los bosques, en busca de sus favores,
a ninfas y muchachos.1 En muchos aspectos, el dios Pan tiene cierta similitud con Dioniso.
Era el dios de las brisas del amanecer y del atardecer. Vivía en compañía de las ninfas en una gruta
del Parnaso llamada Coriciana. Se le atribuían dones proféticos y formaba parte del cortejo
de Dioniso, puesto que se suponía que seguía a éste en sus costumbres. Era cazador, curandero y
músico. Habitaba en los bosques y en las selvas, correteando tras las ovejas y espantando a los
hombres que penetraban en sus terrenos.

Portaba en la mano el cayado o bastón de pastor y tocaba la Siringa, a la que también se conoce
como Flauta de Pan. Le agradaban las fuentes y la sombra de los bosques, entre cuya maleza solía
esconderse para espiar a las ninfas.

Se dice que Pan era especialmente irascible si se le molestaba durante sus siestas. Los habitantes de
Arcadia tenían la creencia de que, cuando una persona hacía la siesta, no se la podía despertar bajo
ningún concepto ya que, de esa forma, se interrumpía el sueño del dios Pan. En este caso, Pan se
aproxima a la noción de Demonium Meridianum (Demonio del Mediodía).

Por último, como deidad, Pan representaba a toda la naturaleza salvaje. De esta forma, se le atribuía
la generación del miedo enloquecedor. De ahí la palabra pánico que, en principio, significaba el
temor masivo que sufrían manadas y rebaños ante el tronar y la caída de rayos.

36 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Farmacia:

37 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Iris: En la mitología griega, Iris (en griego Ἶρις, ‘arco iris’) es hija de Taumante y de la oceánide Electra y
hermana de las Harpías. En laIlíada, se la describe como mensajera de los dioses; sin embargo, en
la Odisea este papel está reservado a Hermes. Iris es la personificación del arco iris que anuncia el pacto de
los humanos y los dioses y el fin de la tormenta; al igual que Hermes, es la encargada de hacer llegar los
mensajes de los dioses a los seres humanos.

Hades:
En la mitología griega Hades (en griego antiguo ᾍδης Hadēs, originalmente Ἅιδης Haidēs o Ἀΐδης Aïdēs —dórico Ἀΐδας Aidas—, ‘el
1
invisible’) alude tanto al antiguo inframundo griego como al dios de éste. La palabra hacía referencia en Homero solo al dios; siendo
elgenitivo ᾍιδού Haidou una elisión para designar ubicación: ‘[la casa/dominio] de Hades’. Finalmente también el nominativo llegó a designar la
morada de los muertos.

Fosforo:
En la mitología griega Héspero (en griego antiguo Ἓσπερος Hesperos) es el lucero vespertino, el
planeta Venus visto por la tarde. Es el hijo de Eos, la diosa de amanecer (Aurora en la mitología

38 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
romana) y el hermano de Eósforo (también llamado Heósforo,1Fósforo y Lucifer), el lucero del
alba. Su equivalente romano es Vesper (‘tarde’ o ‘cena’).2 El padre de Héspero era Céfalo, un
mortal, mientras que el de Eósforo era el dios estelar Astreo.

Aurora: En la mitología romana, Aurora es la deidad que personifica el amanecer. Es una mujer encantadora que vuela a través del cielo
para anunciar la llegada del sol. Sus hermanos son el Sol y la Luna. Tuvo varios hijos; cuatro de sus hijos son los vientos del norte, del sur, del
este, y del oeste. Según el mito, las lágrimas que derrama mientras vuela a través del cielo llorando por uno de sus hijos que fue asesinado son
el rocío de la mañana.

39 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Virgen: La palabra virgen viene a través de Old virgine francesa de la forma de la raíz del
latín virgo.
Virgo (virgo) = Virgen. El glifo de Virgo es una M con una cola que se envuelve en si
misma representando una virgen.

Virgo = la Virgen

Altar:
Un altar (del latín altare, de altus «elevación») es una estructura consagrada al culto religioso, sobre la cual se hacen ofrendas o sacrificios.

40 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
El altar en la Antigüedad

En la Antigüedad un altar era, bien un lugar elevado o alto (en su origen simple montículo de tierra o de
piedra), o una tabla colocada sobre unas gradas, en el que se depositaban ofrendas y/o se celebraban
sacrificios a la divinidad.
En el mundo clásico greco-romano los altares o aras eran usados para sacrificios de sangre, ofrendas sin
sangre, y libaciones con vino. Existían altares públicos (en templos, plazas, campamentos militares...) y
altares privados o domésticos (elemento de la casa ante el cual la familia efectuaba sus devociones). También
eran frecuentes las aras votivas, dedicadas a algún dios en consideración por un beneficio recibido.
En los comienzos del rito cristiano, el altar estaba constituido por una especie de mueble de madera, más o
menos trabajada, que se podía desplazar para los oficios (los primeros lugares de culto no eran,
necesariamente, lugares específicos dedicados al mismo).
Fue a partir del siglo IV cuando los altares empezaron a colocarse en el ábside del templo. Más tarde, hacia
el siglo XII, el altar permanecía inamovible, utilizándose para su confección, tanto la piedra como el mármol
u otros materiales nobles. Generalmente, el altar, cubría un sepulcro sellado que contenía las reliquias de los
mártires.

Sueño:

Higiene:

Higía
En la mitología griega Higía (en griego antiguo Υγιεία Hygieía o Υγεία Hygeía, ‘salud’), hija
de Asclepio, hermana de Yaso y Panacea, era la diosa de la curación, la limpieza y la sanidad
(posteriormente, también de la luna), mientras que su padre estaba relacionado con la medicina. De
su nombre deriva la palabra «higiene». Su equivalente en la mitología romana era Salus.
Adquirió significado propio alrededor del siglo V a. C., pues hasta entonces era un epíteto más
de Atenea.
Aunque Higía había sido objeto de un culto local desde al menos el siglo VII a. C., no empezó a ser
conocida fuera de éste hasta que el Oráculo de Delfos la reconoció tras las plagas que
devastaron Atenas en los años 429 y 427 a. C. y Roma en el 293 a. C. Su templos principales
estaban en Epidauro, Corinto, Cos y Pérgamo.

Alma: La palabra alma no solo es sinónima de ánima, sino que es la versión patrimonial con el mismo
origen. Lo que pasa es que esta se quedo al comienza de la evolución de latín anima al español alma.

En realidad en latín no significa alma ni mente ni espíritu, ese significado lo expresa su parónimo animus
como soplo vital

41 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
Ánima f. Alma. Alma que pena en el purgatorio.
pl. Toque de campanas en las iglesias a cierta hora de la noche, con que se invita a orar a
Dios por las ánimas del Purgatorio.
Hora a que se tocan las campanas para el mencionado fin.

La palabra alma proviene de la palabra latina ánima. No está compuesta de dos palabras (como p.
ej. agridulce), ni está formada mediante un prefijo (como entretejer, envolver, retocar, amoral).
Simplemente es una evolución fonética a partir del latín ánima, que por el fenómeno de
“disimilación“dio en castellano alma. Las vocales postónicas del latín desaparecen por regla general
en castellano: generu > yerno; populu > pueblo; humeru > hombro. La a es la que ofrece mayor
resistencia a perderse, y por esto se refieren a ella casi todas las excepciones. En el caso
de anima desaparece la i postónica y se disimilan los sonidos próximos n-m > l-m, dando como
resultado alma.
La palabra alma no tiene nada en común con muchos vocablos de origen árabe que comienzan
con al-, por ejemplo: alacena, alacrán, alambique, alarde, albacea, albañil, albarda,
albornoz, albóndiga, alfombra, almacén, almanaque, almoneda, etc. No todas las palabras que
comienzan por al- son de origen árabe, por ejemplo almidón está tomado del bajo
latín amidum (latín amylum) y éste del griego ámylon ‘no molido’. Según Corominas, «la
terminación moderna quizás se explique por el influjo de una pronunciación helenizante amylón».
La palabra alemana Almosen (español “limosna“) viene del griego eleemosyne (’compasión’) >
(alemán antiguo) alamousa > almouse > (alemán moderno) Almose. En español, limosna viene de
(español antiguo) alimosna, del latín eleemosyna (pronunciado usualmente elimosyna), tomado del
griego eleemosyne (derivado del verbo eleéo ’me compadezco’).
Fonética histórica: Además de las leyes fonéticas generales, actúan en la evolución del castellano
ciertos cambios fonéticos, que son frecuentes (aunque no generales) y, a manera de tendencia,
influyen en la evolución de las palabras. Los más notables son:
Disimilación (la semajanza de dos sonidos próximos suscita la tendencia a diferenciarlos entre sí
para que no se confundan). Ejemplos:
(latín) carcere > cárcer > (español) cárcel
Barcinona > Barcenona > Barcelona.
(latín) anima > (español antiguo) anma > (español) alma
[dos consonates nasales no hacen buenas migas]
El fenómeno contrario a disimilación sería:
Asimilación (atracción que unos sonidos ejercen sobre otros convirtiéndolos a su
naturaleza). Ejemplos:
semente > semiente > simiente
directu > derecho
Metátesis (transposición o cambio de lugar de los sonidos dentro de la palabra, atrídos o repelidos
unos por otros). Ejemplos:
(latín) animalia („animales“) > (español) alimaña (alemán: „Raubzeug / Ungeziefer“)
(
«Alma, S. XI. Del latín anima ’aire, aliento’, ’alma’. Derivados:
desalmado, 1495
ánimo (cultismo), 1328
animosidad (hostilidad), 1490
animal, 1251 (del latín animal, animalis)
animar, 1440
desanimar, 1569
exánime, 1732

42 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
inánime, siglo XVII.»
«La forma culta ánima convivió con la popular alma, y todavía sigue empleándose en el habla
vulgar y rústica, sobre todo hablando de las almas del purgatorio; álima es vulgarismo antiguo (J.
del Encina) y americano (Cuervo, Obr. Inéd., 230, 232). Nótese el uso pronominal arcaico
(ofrecer) su alma ‘(ofrecerse) a sí mismo’ (Calila, LI, 30).»
alma1. (Del lat. anĭma).
1. f. Principio que da forma y organiza el dinamismo vegetativo, sensitivo e intelectual de la
vida.
2. f. En algunas religiones y culturas, sustancia espiritual e inmortal de los seres humanos.
3. f. Vida humana. Arrancarle a alguien el alma.
4. f. Principio sensitivo que da vida e instinto a los animales, y vegetativo que nutre y acrecienta
las plantas.
5. f. Persona, individuo, habitante. U. m. en pl. Una población de 20 000 almas. U. t. en sing. en
frs. negs. No se ve un alma en la calle.
6. f. Sustancia o parte principal de cualquier cosa.
7. f. Viveza, espíritu, energía. Hablar, representar con alma.
8. f. Aquello que da espíritu, aliento y fuerza a algo. El amor a la patria es el alma de los
Estados.
9. f. Persona que la impulsa o inspira. Fulano fue el alma del movimiento.
10. f. Cosa que se mete en el hueco de algunas piezas de poca consistencia para darles fuerza y
solidez, como el palo que se mete en hacheros de metal, varas de palio, etc.
11. f. Hueco o parte vana de algunas cosas, y especialmente, ánima del cañón.
12. f. ánima (del purgatorio).
13. f. Pieza de hierro forjado que forma el recazo y espiga de la espada y en la parte
correspondiente a la hoja va envuelta por las dos tejas de acero.
14. f. En los instrumentos de cuerda que tienen puente, como el violín, el contrabajo, etc., palo
que se pone entre sus dos tapas para que se mantengan a igual distancia.
15. f. Arq. Madero que, asentado y fijo verticalmente, sirve para sostener los otros maderos o los
tablones de los andamios.
almo, ma. (Del lat. almus, de alĕre, alimentar).
1. adj. poét. Criador, alimentador, vivificador. Alma Ceres.
2. adj. poét. Excelente, benéfico, santo, digno de veneración.
ánima. (Del lat. anĭma, y este del gr. ἄνεµος, soplo).
1. f. alma (del hombre).
2. f. Alma que pena en el purgatorio antes de ir a la gloria.
3. f. alma (cosa que se mete en el hueco de algunas piezas para darles solidez).
4. f. En las piezas de artillería y en toda arma de fuego, en general, el hueco del cañón.
5. f. pl. Toque de campanas en las iglesias a cierta hora de la noche, con que se avisa a los fieles
para que rueguen a Dios por las ánimas del purgatorio.
6. f. pl. Hora a que se tocan las campanas para este fin. Ya son las ánimas. A las ánimas me volví
a casa.
Ánimo. (Del lat. anĭmus, y este del gr. ἄνεμος, soplo).
1. m. Alma o espíritu en cuanto es principio de la actividad humana.
2. m. Valor, esfuerzo, energía.
3. m. Intención, voluntad.
4. m. Atención o pensamiento.
aliento. (Del lat. *alenĭtus, por anhelĭtus).
1. m. Aire que se expulsa al respirar. Echar el aliento. Buen, mal aliento.
2. m. respiración (acción y efecto de respirar).
3. m. Vida, impulso vital.
43 Sh´liaj Yoshua ben Efrayim
4. m. Espíritu, alma.
5. m. Vigor del ánimo, esfuerzo, valor. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing.
6. m. Soplo del viento.
7. m. Emanación, exhalación.
8. m. Inspiración, estímulo que impulsa la creación artística.
9. m. Alivio, consuelo.
hálito. (Del lat. halĭtus).
1. m. aliento.
2. m. Vapor que algo arroja.
3. m. poét. Soplo suave y apacible del aire.
espíritu. (Del lat. spirĭtus).
1. m. Ser inmaterial y dotado de razón.
2. m. Alma racional.
3. m. Don sobrenatural y gracia particular que Dios suele dar a algunas criaturas. Espíritu de
profecía.
4. m. Principio generador, carácter íntimo, esencia o sustancia de algo. El espíritu de una ley, de
una corporación, de un siglo, de la literatura de una época.
5. m. Vigor natural y virtud que alienta y fortifica el cuerpo para obrar. Los espíritus vitales.
6. m. Ánimo, valor, aliento, brío, esfuerzo.
7. m. Vivacidad, ingenio.
8. m. diablo (ángel rebelado). U. m. en pl.
9. m. Vapor sutilísimo que exhalan el vino y los licores.
10. m. Parte o porción más pura y sutil que se extrae de algunos cuerpos sólidos y fluidos por
medio de operaciones químicas.
11. m. Signo ortográfico con que en la lengua griega se indica la aspiración o falta de ella.
Ayala (1693):
«Entre alma y ánima, aunque significan lo mismo, observamos los castellanos una diferencia: que
cuando hablamos de los que viven siempre decimos alma, como en muchas de las locuciones que
trae Covarrubias. Y ánima decimos cuando se trata de los difuntos, como si se habla de las ánimas
del purgatorio.
La palabra ánima es un sinónimo de alma y también está asociado con fantasmas

El grifo: (griego γρυφος gryphos, persa ‫ يـــردالش‬shirdal, ‘león-águila’) es una criatura mitológica, cuya
parte superior es la de un águila gigante, con plumas doradas, afilado pico y poderosas garras. La parte
inferior es la de un león, con pelaje amarillo, musculosas patas y cola.
Algunos grifos se representan con orejas puntiagudas en la cabeza o plumas en la cola. De acuerdo a los
mitos, es ocho veces más grande y fuerte que un león común y no es raro que se lleve a un jinete con su
caballo, o a un par de bueyes, que entran en sus patas. Con sus garras se fabrican copas para beber, y con sus
costillas arcos para tirar flechas.
Parece tener su origen en Oriente Próximo, pues se le encuentra en las pinturas y esculturas de los antiguos
babilonios, asirios y persas.
Una leyenda griega relata que el dios Apolo había ido a buscar grifos y había regresado a Grecia cabalgando
sobre los lomos de uno de ellos. Estaban consagrados a Apolo y vigilaban sus tesoros para protegerlos de los
Arimaspos. También custodiaban las cráteras de vino de Dioniso.
Un mito más reciente cuenta que se encargaban de velar por el oro que había en los desiertos del norte de la
India. La razón de esta vigilancia podía deberse al deseo de proteger sus crías, puesto que ponían sus nidos
en las montañas de las cuales se extraía el preciado metal.
Los romanos lo usaban simplemente con propósitos decorativos en frisos y en patas de mesa, altares y
candelabros. El motivo del grifo se utilizó en los primeros tiempos del cristianismo en los bestiarios (o
alegorías de animales) de san Basilio y san Ambrosio. Réplicas de piedra sirven con frecuencia como
gárgolas en la arquitectura gótica de la baja Edad Media.

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El grifo es también un emblema en la heráldica, como el unicornio, el león, el hipogrifo y otros. Al igual que
éstos, aparece varias veces en escudos de familia y estandartes. Representa convencionalmente la fuerza, el
valor y la vigilancia.
Una hipótesis plantea que el origen real del grifo como criatura mitológica se encuentra en los numerosos
restos fósiles de dinosaurios pertenecientes a la familia Ceratopsidae, que se pueden encontrar en gran
número en los desiertos de Asia central, especialmente Mongolia.
Los esqueletos aplastados de estos dinosaurios, de boca en forma de pico ganchudo, amplios huesos
escapulares, cola larga y patas con pezuñas de varios dedos pueden haber dado lugar a una reinterpretación
de los dueños de esos esqueletos convirtiéndose en criaturas mitológicas a falta de un referente real.

Arpías:
En la mitología griega, las Arpías o Harpías (en griego antiguo Άρπυια Harpyia, ‘que vuela y
saquea’) eran hermosas mujeres aladas conocidas principalmente por robar constantemente la
comida de Fineo antes de que éste pudiera comerla, haciendo cumplir así un castigo impuesto por
Zeus. Esto las llevó a pelear con los argonautas. En tradiciones posteriores fueron transformadas en
genios maléficos alados de afiladas garras, que es como se les conoce popularmente.
Las arpías eran hijas de Electra y Taumante y hermanas de Iris. Hesíodo las describía en su
Teogonía como criaturas de adorables cabellos.
Fineo, un rey de Tracia, tenía el don de la profecía. Zeus, furioso con él por haber revelado secretos
de los dioses del Olimpo contra la voluntad de éstos, le castigó confinándole en una isla con un
festín del que no podía comer nada, pues las arpías siempre robaban la comida de sus manos justo
antes de que pudiera tomarla. Este castigo se prolongó hasta la llegada de Jasón y los argonautas,
que enviaron a los héroes alados, los Boréadas, Calais y Zetes, tras las arpías. Éstos lograron
espantarlas, pero no las mataron a petición de Iris, la diosa del arcoiris, quien prometió que Fineo no
volvería a ser molestado por ellas. Agradecido por su ayuda, Fineo contó a los argonautas cómo
superar las Simplégades para poder continuar su periplo.
La versión básica de este mito, a medida que fue contada una y otra vez, añadió nuevos detalles: a
saber, que las arpías no robaban la comida sino que la ensuciaban con sus excrementos, haciéndola
incomible. Pronto fueron vistas como difusoras de suciedad y enfermedad, adquiriendo también su
más famosa apariencia monstruosa.
Con esta forma fueron agentes del castigo, que raptaban a la gente y la torturaban de camino al
Tártaro. Eran despiadadas, crueles y violentas y vivían en las islas Estrófades. Solían ser vistas
como personificaciones de la naturaleza destructiva del viento.
Según Hesíodo, las arpías eran originalmente dos: Aelo (‘viento tempestuoso’, a veces llamada
Nicótoe) y Ocípete (‘vuelo rápido’). Posteriormente los romanos añadieron a Celeno (‘la oscura’),
considerada la más malvada de todas. Homero nombra en La Ilíada una llamada Podarge (‘pies
veloces’), madre, tras unirse con el viento Céfiro, de Janto y Balio, caballos de Aquiles. También se
hace a las arpías madres de Flógeo y Hárpago, caballos de los Dioscuros (Cástor y Pólux).

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Eneas encontró a las arpías en las Estrófades cuando éstas robaron repetidamente el banquete que
los troyanos estaban preparando. Celeno los maldijo, diciendo que los troyanos estarían tan
hambrientos que se comerían sus mesas antes de que el día terminase. Los troyanos huyeron
asustados.
Las arpías eran hijas de Electra y Taumante y hermanas de Iris. Hesíodo las describía en su
Teogonía como criaturas de «adorables cabellos».
Fineo, un rey de Tracia, tenía el don de la profecía. Zeus, furioso con él por haber revelado secretos
de los dioses del Olimpo contra la voluntad de éstos, le castigó confinándole en una isla con un
festín del que no podía comer nada, pues las arpías siempre robaban la comida de sus manos justo
antes de que pudiera tomarla. Este castigo se prolongó hasta la llegada de Jasón y los argonautas,
que enviaron a los héroes alados, los Boréadas, Calais y Zetes, tras las arpías. Éstos lograron
espantarlas, pero no las mataron a petición de Iris, la diosa del arcoiris, quien prometió que Fineo no
volvería a ser molestado por ellas. Agradecido por su ayuda, Fineo contó a los argonautas cómo
superar las Simplégades para poder continuar su periplo.
La versión básica de este mito, a medida que fue contada una y otra vez, añadió nuevos detalles: a
saber, que las arpías no robaban la comida sino que la ensuciaban con sus excrementos, haciéndola
incomible. Pronto fueron vistas como difusoras de suciedad y enfermedad, adquiriendo también su
más famosa apariencia monstruosa.
Con esta forma fueron agentes del castigo, que raptaban a la gente y la torturaban de camino al
Tártaro. Eran despiadadas, crueles y violentas y vivían en las islas Estrófades. Solían ser vistas
como personificaciones de la naturaleza destructiva del viento.
Según Hesíodo, las arpías eran originalmente dos: Aelo (‘viento tempestuoso’, a veces llamada
Nicótoe) y Ocípete (‘vuelo rápido’). Posteriormente los romanos añadieron a Celeno (‘la oscura’),
considerada la más malvada de todas. Homero nombra en La Ilíada una llamada Podarge (‘pies
veloces’), madre, tras unirse con el viento Céfiro, de Janto y Balio, caballos de Aquiles. También se
hace a las arpías madres de Flógeo y Hárpago, caballos de los Dioscuros (Cástor y Pólux).
Eneas encontró a las arpías en las Estrófades cuando éstas robaron repetidamente el banquete que
los troyanos estaban preparando. Celeno los maldijo, diciendo que los troyanos estarían tan
hambrientos que se comerían sus mesas antes de que el día terminase. Los troyanos huyeron
asustados.

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