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UNIVERSIDAD CENTRAL DEL ECUADOR

FACULTAD DE COMUNICACIÓN SOCIAL


CARRERA DE COMUNICACIÓN SOCIAL

"COMO SE EXPRESA LA INTERCULTURALIDAD


ENTRE LOS AFRO-ECUATORIANOS DE ESMERALDAS
Y DEL VALLE DEL CHOTA EN LA DISCOTECA “RITMO
SALVAJE” DE LA CIUDAD DE QUITO”

TRABAJO DE GRADO PREVIO A LA OBTENCIÓN DEL TITULO DE LICENCIADA


EN COMUNICACIÓN SOCIAL

MARISOL DEYSI ZOVA ARROYO

DIRECTOR: LCDO. HUGO PATRICIO ÁLVARO SILVA

Quito – Ecuador
2015
DEDICATORIA

Dedico este trabajo, a mi Madre, quien ha sido la luz de inspiración en mi camino, gracias a su
esfuerzo y constancia me enseño los caminos de la vida, los valores como el respeto, dedicación,
me enseño a nunca rendirme.

A mis hermanos: Patricia, Carolina, Hilda, Marcelo, Miguel Angel, quienes me incentivaron a
estudiar, a ser constante en todos los retos que me ha ofrece la vida.

A toda mi familia quienes siempre me dieron apoyo incondicional en toda mi carrera y mi vida.

ii
AGRADECIMIENTO

Quiero agradecer de una manera muy especial, a Marieta Quiñones, quien fue la primera persona
en incentivarme a estudiar, quien me dio las pautas necesarias para emprender mi carrera.

Agradezco a mis hermanos, ami familia, por el apoyo incondicional que siempre me han dado y
han sido testigos de cada uno de mis fracasos y mis logros en mi vida.

iii
AUTORIZACIÓN DE LA AUTORÍA INTELECTUAL

Yo, Marisol Deysi Zova Arroyo, en calidad de autor del trabajo de investigación o tesis realizada
sobre: "Como se expresa la interculturalidad entre los Afro-Ecuatorianos de Esmeraldas y del Valle
del Chota en la discoteca “ritmo salvaje” de la ciudad de Quito”, hacer uso de todos los contenidos
que me pertenecen o de parte de los que contienen esta obra, con fines estrictamente académicos o
de investigación.

Los derechos que como autor me corresponden, con excepción de la presente autorización,
seguirán vigentes a mi favor, de conformidad con lo establecido en los artículos 5, 6, 8; 19 y demás
de la Ley de Propiedad Intelectual y su Reglamento.

Quito, 14 de abril del 2015

C.C. 1718297144
maryzova.@hotmail.com

iv
HOJA DE APROBACIÓN DEL DIRECTOR DE TESIS

En mi consideración de Director, certifico que la señorita Marisol Deysi Zova Arroyo, ha


desarrollado la tesis de grado titulada "Como se expresa la interculturalidad entre los Afro-
Ecuatorianos de Esmeraldas y del Valle del Chota en la discoteca “ritmo salvaje” de la ciudad
de Quito”, observando las disposiciones institucionales que regulan esta actividad académica,
por lo que autorizo para que la mencionada señora reproduzca el documento definitivo, presente a
las autoridades de la Carrera de Comunicación Social y proceda a la exposición de su contenido
bajo mi dirección.

Lcdo. Hugo Patricio Álvaro Silva


Director

v
ÍNDICE DE CONTENIDOS

DEDICATORIA ii
AGRADECIMIENTO iii
AUTORIZACIÓN DE LA AUTORÍA INTELECTUAL iv
HOJA DE APROBACIÓN DEL DIRECTOR DE TESIS v
ÍNDICE DE CONTENIDOS vi
ÍNDICE DE TABLAS vii
ÍNDICE DE GRÁFICOS viii
RESUMEN ix
ABSTRACT x
INTRODUCCIÓN 1

CAPÍTULO I
CONCEPCIONES DE INTERCULTURALIDAD, CULTURA Y COMUNICACIÓN 2
1.1 Interculturalidad 2
1.1.1 Definición, características e importancia 2
1.1.2 Interculturalidad y migración 5
1.1.3 Interculturalidad y Educación 6
1.1.4 Interculturalidad y Género 8
1.1.5 Interculturalidad versus Multiculturalidad y Pluriculturalidad 10
1.2 Comunicación y cultura 12
1.2.1 Antecedentes 12
1.2.2 La Identidad Cultural 17
1.2.3 Representación, sentido y lenguaje 20
1.2.4 Teorías de la Representación 22
1.2.5 Los Aportes de Alberto Pereira 24
1.2.6 Los Aportes de Rocío Rueda 25
1.2.7 Los Aportes de Lotman 26
1.3 La Teoría Crítica de la Comunicación 27
1.4 La Relación entre Cultura y Comunicación 30
1.4.1 La comunicación debe ser asumida como una suerte de diálogo, para el
fortalecimiento de la cultura de los pueblos. 33
1.4.2 La cultura de los pueblos incide en el desarrollo 34

vi
CAPITULO II
CONCEPCIONES DE LA CULTURA AFRO 42
2.1 Cultura Afroecuatoriana 42
2.1.1 Ubicación 45
2.2 Identidad Afroesmeraldeña 46
2.3 Identidad AfroChoteña 47
2.4 Similitudes y Diferencias 51

CAPITULO III
METODOLOGÍA Y ANÁLISIS DE RESULTADOS 54
3.1 Definición del método y tipo de investigación 54
3.2 Técnica de investigación 55
3.3 Herramienta de evaluación 56
3.4 Selección y justificación de la unidad de análisis 56
3.5 Análisis e interpretación de resultadosde la encuesta aplicada 57
3.6 Análisis e interpretación de resultados de los Grupos Focales realizados 67
3.7 Guía de sistematización de información sobre la diversidad y diferencias culturales
entre los AfroEsmeraldeñosy AfroChoteños 70

CAPITULO IV
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES 72
4.1 Conclusiones 72
4.2 Recomendaciones 74

BIBLIOGRAFÍA 75

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1. Género 57
Tabla 2. Identidad 58
Tabla 3. Conoce costumbres y tradiciones de Afro ecuatorianos 59
Tabla 4. Similitudes y diferencias entre AfroEsmeraldeñosyAfroChoteños 60
Tabla 5. Existe identidad en la cultura Afro ecuatoriana 61
Tabla 6. Existe compañerismo y diálogo entre esmeraldeños y choteños 62
Tabla 7. Ritmos musicales más conocidos 63
Tabla 8. Conoce los mitos y la cultura de la muerte de los Afro ecuatorianos 64
Tabla 9. Se siente identificado como Afro esmeraldeño o Afro choteño 65
Tabla 10. Conoce otros sitios en Quito donde hayan encuentros entre Afro ecuatorianos 66
Tabla 11. Análisis e interpretación de resultados de los Grupos Focales 67

vii
Tabla 12. Guía de sistematización de información sobre diversidad y diferencias culturales 70

ÍNDICE DE GRÁFICOS

Gráfico 1. Ubicación del Pueblo Afro ecuatoriano 45


Gráfico 2. Ubicación del pueblo Afro ecuatoriano-Esmeraldas 46
Gráfico 3. Género 57
Gráfico 4. Identidad 58
Gráfico 5. Conoce costumbres y tradiciones de Afro ecuatorianos 59
Gráfico 6. Similitudes y diferencias entre Afro Esmeraldeños y Afro choteños 60
Gráfico 7. Existe identidad en la cultura Afro ecuatoriana 61
Gráfico 8. Existe compañerismo y diálogo entre esmeraldeños y choteños 62
Gráfico 9. Ritmos musicales más conocidos 63
Gráfico 10. Conoce los mitos y la cultura de la muerte de los Afro ecuatorianos 64
Gráfico 11. Se siente identificado como Afro esmeraldeño o Afro choteño 65
Gráfico 12. Conoce otros sitios en Quito donde hayan encuentros entre Afro ecuatorianos 66

viii
Como se expresa la interculturalidad entre los Afro Ecuatorianos de la ciudad Esmeraldas y del Valle
del Chota en la Discoteca “Ritmo Salvaje” en la ciudad de Quito.

As multiculturalism among Afro-Ecuadorians Emeralds and Chota Valley in the disco Wild rhythm”
of city of Quito is expressed.

RESUMEN

Este estudio gira en torno a una investigación descriptiva, que permite conocer los códigos culturales
de los Afro ecuatorianos de Esmeraldas y el Valle del Chota por medio de la música y el baile.

Contiene aspectos teóricos de la interculturalidad, cultura, comunicación, identidad cultural y de la


cultura afro ecuatoriana. Se abordan las problemáticas de las similitudes y diferencias de las dos
comunidades. Aborda componentes culturales como la música y el baile. Incluye como se expresa la
interculturalidad y evidencia acercamiento entre las dos identidades afro ecuatorianas.

Integra conceptos de que es representación, sentido y lenguaje. Como se conecta cada uno de estos
términos a la cultura afro ecuatoriana, se concluye que el desconocimiento de los códigos culturales
de estas identidades, marca un distanciamiento entre las comunidades de la provincia de Esmeraldas
y del Valle del Chota.

PALABRAS CLAVE: COMUNICACIÓN INTERCULTURAL/ IDENTIDAD/ AFRO ECUATORIANOS/


MUSICA/ BAILE/ REPRESENTACIONES.
ABSTRACT

The current study is a descriptive research that allows knowing cultural codes of Afro-Ecuadorian
and El Chota Valley inhabitants through music and dance.

There are theoretical aspects of inter-culturally, culture, communication, cultural identity and the
Afro-Ecuadorian culture. Problematic on similitudes and differences of both communities are
addressed. There are cultural components, such as the music and dance. Inter-cultural expressions
are included, and shows approached between both Afro-Ecuadorian identities.

There is integration on representation, sense and language; how each of such terms is connected to
Afro-Ecuadorian culture. It has been concluded that ignorance of cultural codes of such identities,
has set a distance between communities living in Esmeraldas and those from the El Chota Valley.

KEYWORDS: INTERCULTURAL COMMUNICATION / IDENTITY / ECUADORIAN INHABITANTS /


MUSIC / DANCE / REPRESENTATIONS

x
INTRODUCCIÓN

A través del presente trabajo investigativo se abordará las conceptualizaciones y posturas teóricas
vinculadas con la comunicación, la cultura, la interculturalidad, categorías que abordan amplios
espectros sociales, en donde el sujeto es el elemento o recurso primordial para posibilitar los
procesos de transformación social.

Es importante mencionar que la comunicación y la cultura son aspectos que se encuentran ligados
intrínsecamente, se reproducen, se configuran en pro de los requerimientos tanto de la una como de
la otra. Sus cambios son invariados y en gran medida co dependientes.

La comunicación como la cultura son aspectos que vinculan por completo al ser humano, la
primera aborda los procesos de interacción, transformación y fenómenos sociales; mientras que la
segunda se enfoca en la identidad de los colectivos sociales, en la razón de ser, en las
construcciones simbólicas que desarrolla cada conglomerado, lo cual es parte de su medio cultural
como tal.

La cultura es la forma por la que ha optado el sujeto social para readaptar, reinventar, reelaborar la
naturaleza y los recursos que se pueden obtener de la misma. Es decir, se hace alusión a todo
aquello que es material e inmaterial, ya que ambos elementos se forman a partir de construcciones
simbólicas con enormes cargas semánticas, las cuales identifican, caracterizan y representan a
determinadas civilizaciones.

Las creencias y los preceptos que tienen los seres humanos contribuyen significativamente en la
construcción de la cultura, de la identidad y del mismo yo, a partir del cual se lleva a cabo el curso
de la vida misma, de las prácticas sociales y del hacer cotidiano.

Las representaciones culturales, las construcciones simbólicas, el lenguaje, las tradiciones y


costumbres son elementos propios de la identidad y cultura que con el paso del tiempo los seres
humanos cultivan, desarrollan y perennizan.

A pesar de ello, con el paso del tiempo y el avance de la tecnología y desarrollo mediático, la
identidad y la cultura de gran parte de colectivos sociales se ha visto amenazada, puesto que las
condiciones de vida, las costumbres y tradiciones son susceptibles de readaptarse a los nuevos
escenarios sociales construidos por la modernidad.

1
CAPÍTULO I

CONCEPCIONES DE INTERCULTURALIDAD, CULTURA Y COMUNICACIÓN

1.1 Interculturalidad

1.1.1 Definición, características e importancia

La interculturalidad es entendida por (Walsh, 1998) como:

Un proceso de relación, comunicación y aprendizaje entre personas, grupos, conocimientos, valores


y tradiciones distintas, enfocado en generar, construir y propiciar un respeto mutuo y desarrollo
plenos de las capacidades de los individuos, a pesar de sus diferencias culturales, sociales y de
género. Es un proceso que intenta romper con la historia hegemónica de una cultura dominante y
otra subordinada, así como reforzar las identidades tradicionalmente excluidas, y construir una
convivencia de respeto y de legitimidad mutua. La base de la interculturalidad es la identidad como
concepto, la identidad individual, de los diversos grupos socioculturales y de la sociedad.
(p. 120-121)

Es decir, que se trata de un fenómeno que se plantea como misión fundamental, no solamente la
posibilidad de interacción y de intercambio entre grupos diferentes, ya sea por su cultura,
pertenencia étnica, racial o genérica, sino también que dicha convivencia se sustente en la
construcción de una sociedad de equidad, respeto mutuo, democracia, igualdad de derecho y acceso
a servicios como la educación, la salud, incluso la recreación.

Al referirse a la interculturalidad, (Salgado Andrade, 2005)menciona que esta categoría adquiere un


dimensión social y política, si se entiende que las relaciones sociales están siempre atravesadas por
el problema del poder y del conflicto. Continúa diciendo que la interculturalidad defiende el
reconocimiento y fortalecimiento de lo que es propio a cada cultura, pero al mismo tiempo
promueve el establecimiento de relaciones de igualdad entre culturas diferentes, ya sea de países
diversos como dentro de la misma nación, en la que muchas veces permanecen idiosincrasias
diferentes.

Para (Guerrero Arias, 2008) la interculturalidad adquiere gran significación para las sociedades que
buscan la existencia y convivencia pacífica entre sus miembros, definiendo este concepto más allá
de su implicación académica, y resaltando la importancia que reviste para realidades como las del
continente latinoamericano, para las que el respeto a la diversidad y a la diferencia se convierte en
eje central de sus políticas. Por lo que este es uno de los problemas más trascendentales y
acuciantes, que se convierte en tema de discusión actual.

2
Todo lo cual responde a la construcción de modelos sociales, que se basen en los principios de
igualdad, equidad, democracia y participación ciudadana, desde el respeto a la diversidad de etnias,
costumbres, culturas, tradiciones, religiones, género, entre otras.

Se trata entonces de un proceso de comunicación e interacción entre personas y grupos sociales con
identidades culturales particulares, en el que se defiende la idea de lograr la convivencia, la
integración y el consenso, sobre la base del equilibrio y del enriquecimiento cultural, no del
menosprecio o la superposición de una cultura sobre otra; basándose siempre en el respeto
ciudadano, el diálogo y el entendimiento mutuo. Como se refería anteriormente no se habla
únicamente de interculturalidad desde el punto de vista geográfico o de diversidad entre regiones,
sino que este concepto incluye un sin número de categorías que también expresan diferencias desde
el punto de vista subjetivo; entendiendo con ello cada una de las situaciones en las que se presente
irremediablemente diferencias que puedan atentar contra de integridad psicológica e incluso física
de quienes las manifiestan.

De manera que la interculturalidad no es únicamente un problema que atañe a las culturas


indígenas y afro, que históricamente han luchado por su inserción social de manera equitativa en
naciones como Perú, Ecuador, Guatemala entre otras; sino que es una temática que adquiere gran
relevancia social y política cuando afecta a toda la humanidad y a cada uno de los sectores
integrantes de la sociedad, ya sea socialista o capitalista; es decir, que se trata de un fenómeno que
va más allá, incluso del sistema político de que se trate y que en la actualidad se vincula con
fenómenos tan relevantes como la emigración.

Otros autores se refieren a la interculturalidad como a la existencia de una tercera dimensión, que
viene a funcionar como un proceso intermedio que defiende y garantiza la existencia pacífica de las
diferencias culturales en su sentido más amplio, sin que esto atente contra la pérdida de las
identidades individuales.

En este sentido, Walsh (2002) citada por (Salgado Andrade, 2005) utiliza la noción de tercer
espacio como:
(…) como el lugar intermedio donde dos o más culturas se encuentran, un espacio de traducción y
negociación en el cual cada una mantiene algo de sí, sin asimilarse a la otra". La idea del tercer
espacio ayuda a entender que las relaciones entre culturas no son estáticas, sino fluidas, movibles,
dialécticas, contradictorias y conflictivas. Es en este espacio que se establecen interacciones, se
construyen estrategias, sentidos y prácticas que desafían la homogeneidad y exclusión. (p.29)

Es decir, esta noción permite comprender que las relaciones entre interculturalidad e identidad, así
como las de unidad y diversidad, son dinámicas y flexibles, forman parte de un sistema sinérgico e
interrelacionado, donde cada una de ellas se complementa y enriquece. Donde además, los

3
conflictos y contradicciones deben ser entendidos como parte del proceso de desarrollo, de manera
similar a como ocurre durante la formación de la Personalidad de los individuos como seres
biopsicosociales, en el caso de la construcción de sociedades que buscan la equidad y la igualdad,
la existencia de situaciones conflictivas como es el caso de las presencia de multiplicidad de
patrones culturales, se convierten en un salto cualitativamente superior en el que su enfrentamiento
y superación marcan el nivel de desarrollo alcanzado por dichas sociedades, que implica entonces
el logro de autonomía desde el punto de vista cultural, un proceso de democratización de la
sociedad sustentado en el equilibrio consciente y aceptado por las masas, entre la identidad y la
diversidad.

Por último, (Puente Hernández, 2005) define la interculturalidad como:

(…) una superación dialécticamente cualitativa dela multiculturalidad y la


pluriculturalidad, las asume y las supera a partir de una resignificación cultural, que
tensiona la relación de poder a partir de la «puesta en duda» y el cuestionamiento, a la
supremacía de una cultura hegemónica y a las «verdades» epistémicas asumidas con
validez universal, porque surge desde la subalternidad como un proyecto de vida. (p.47)

Y continúa citando a Walsh (2002):

La interculturalidad, en la manera que ha venido proponiéndola el movimiento indígena, se


centra en la transformación de la relación entre pueblos, nacionalidades y otros grupos
culturales, pero también del Estado, de sus instituciones sociales, políticas, económicas y
jurídicas, y de las políticas públicas (…) el proyecto indígena de la interculturalidad
también se extiende al campo epistemológico. (…) Significa la oportunidad de emprender
un diálogo teórico desde la interculturalidad; la construcción de nuevos marcos
conceptuales, analíticos, teóricos, en los cuales se vayan generando nuevos conceptos,
nuevas categorías, nuevas nociones, bajo el marco de la interculturalidad y la comprensión
de la alteridad. (p.47)

Se trata entonces, de que la interculturalidad debe formar parte de las agendas y la voluntad de los
Estados y Gobiernos, en sus concepciones de políticas culturales, sociales, educativas, legislativas,
entre otras; buscando reordenar y transformar las realidades de las sociedades actuales y de las
relaciones de poder en ellas tienen lugar, ajustándolas al contexto histórico-cultural en el que se
desarrollan, así como haciendo un llamado a la toma de conciencia al respecto por parte de las
direcciones de las naciones y las instituciones que las respaldan, sobre la base de la búsqueda del
respeto a la diversidad y la convivencia armónica y equitativa entre las culturas. Indiscutiblemente
se está hablando de un proceso complejo, que mantiene en sus cimientos la inminente posibilidad
de presentación de conflictos y contradicciones, que como se apuntaba con anterioridad no deben
evitarse ni asumirse con temor, sino reconocer su existencia como primer paso para su
enfrentamiento y solución, en función de alcanzar la interculturalidad anhelada.

4
En resumen, este fenómeno intercultural desde su vinculación con las relaciones de poder y con el
Estado, ha estado presente a lo largo de la historia en las demandas de los pueblos que han sido
excluidos por los Gobiernos y construidos con una perspectiva monocultural, que no implica otra
cosa, que no sea la aceptación exclusiva de identidades unitarias y la desaprobación de la
diversidad inherente a todos los procesos humanos, culturales, étnicos, raciales, de género.

De manera, que lo que se trata con este enfoque intercultural es de tener una visión y por tanto una
conceptualización y práctica de las relaciones interpersonales y sociales desde la valoración, el
respeto y la aceptación de los otros, basado en principios de igualdad no igualitarismo, teniendo en
cuenta las individualidades e identidades; el interaprendizaje, que implica el enriquecimiento a
partir de las diversidades culturales y no su exclusión; la participación activa de todos en este
proceso de manejo de conflictos y contradicciones irremediablemente presentes, pero que siempre
implican la búsqueda de concertación armónica e interrelación, aprovechando el diálogo, la
reflexión y la comunicación; como si se tratara de un sistema que funciona como un todo único, en
el que sus partes solo adquieren sentido y significado en la relación con las otras.

Por lo tanto, la importancia de la interculturalidad radica en la necesidad de armonizar los derechos


y la diversidad de los pueblos o sectores de la sociedad más excluidos, en el caso de los primeros se
pudiera hablar de las poblaciones indígenas o afro, que tradicionalmente han padecido la
discriminación en este sentido; y en el caso de los segundos se estaría hablando de grupos sociales
no aceptados o irrespetados por sus preferencias o posturas religiosas, políticas, o su género. De lo
que se desprende que además, de requerir de la participación de los estados y sus instituciones de
manera independiente, con el establecimiento de políticas dirigidas a promover la interculturalidad;
este es un fenómeno que demanda la integración e implicación de los distintos gobiernos en este
sentido.

1.1.2 Interculturalidad y migración

El fenómeno de la interculturalidad adquiere aún mayor significación y repercusión en los


momentos actuales, cuando los procesos migratorios son cada vez más frecuentes e implican a la
casi totalidad de las naciones a nivel mundial. Ecuador no está exento de esta situación, donde
además de convivir en una sociedad que se caracteriza por la heterogeneidad cultural y étnica
producto sobre todo de las diferentes regiones existentes en el país; hay que añadir la cada vez más
creciente presencia de inmigrantes de diversas latitudes, que por supuesto arribar al país con sus
peculiaridades culturales, idiosincráticas, religiosas, raciales, entre otras.

En relación con lo anterior, (Ortiz Arcé, 2010) describe que:

5
La interculturalidad en base a la migración es distinta en cuanto se refiere a complejas relaciones
negociaciones e intercambios culturales de múltiple vía. Busca desarrollar una interrelación
equitativa entre pueblos, personas, conocimientos, prácticas culturalmente diferentes, una
interacción que parte del conflicto inherente en las asimetrías sociales, económicas, políticas y del
poder. No se trata simplemente de reconocer, descubrir o tolerar el otro o la diferencia en sí.
Tampoco se trata de izar identidades o entenderlas como adscripciones étnicas inamovibles, más
bien se trata de impulsar activamente el proceso de intercambio que permita construir espacios de
encuentro entre seres y saberes, sentidos y prácticas distintas. (p. 7-8)

De lo que se trata entonces, ante un fenómeno tan masivo como lo es la migración, es de


irremediablemente abogar y educar a las naciones y sus miembros en el sentido de la
interculturalidad, y de aprovechar, dicho fenómeno que promueve el choque entre culturas, lo
mejor de cada una para enriquecerse e interaccionar armónicamente; todo lo cual favorecerá el
bienestar psicológica o físico de cada una de las partes involucradas, los nacionales para que no se
sientan usurpados y los extranjeros para que no vivencien el rechazo que muchas veces los golpea
al decidir emigrar. Para estos últimos, cuya situación ya se torna bastante difícil al tener que
abandonar su tierra natal, sus costumbres, sus familias, sus hogares, su clima, sus hábitos
alimenticios; para insertarse en nuevas realidades que no conoce y ni siquiera sabe si le resultarán
amigables.

Al respecto del fenómeno migratorio De Souza-Martins (1986:183), citado por (Ortiz Arcé, 2010)
plantea que:

La migración ha provocado que las culturas tengan contacto con otras culturas y de esta forma no se
encuentran aisladas, este mecanismo hace que las mismas porten cultura y de igual forma
encuentran cultura; produciéndose las mezclas y dando origen a nuevas culturas; sin embargo el
migrante desde la identidad colectiva vive conflictivamente el desprendimiento de su tierra natal,
vive pensando en el regreso y en recuperar su forma de vida como pasado y como presente, vivir en
espacios geográficos diferentes, temporalidades desplazadas por las contradicciones sociales; ser dos
personas al mismo tiempo, cada una construida por relaciones sociales específicas, definidas
históricamente; vivir como presente y soñar como ausente. Es ser y no ser al mismo tiempo; salir
cuando se está llegando, volver cuando se está yendo. (p. 21)

Es por ello el llamado a la interculturalidad, dentro de un contexto en el que este fenómeno puede
lograr la integración y el enriquecimiento de los pueblos, de la gente, de los sectores poblaciones
desde diferentes aristas como se ha mencionado anteriormente. Y basados en la crítica constante a
la hegemonía de la cultura dominante para lograr la igualdad y la equidad plena de los hombres,
derechos que se deben constituir como inviolables dentro de cualquier sociedad que abogue por un
proyecto social justo.

1.1.3 Interculturalidad y Educación

Al decir de (Walsh, 1998), en cuanto a la relación entre la interculturalidad y la educación:

De todas las instituciones sociales donde la interculturalidad puede ser desarrollada, la educación
ofrece mayor posibilidad en su propósito de educar a los futuros ciudadanos. Sin embargo, el tema
de la interculturalidad no ha sido tomado en cuenta seriamente como eje principal de la visión, la
estructura y la cotidianidad del sistema educativo ecuatoriano. Sin embargo, la realidad pluriétnica

6
de la sociedad ecuatoriana, aunque reconocida oficialmente en la Constitución, no ha llegado a ser
práctica en las instituciones sociales, particularmente en la educación. A pesar de que gran parte de
la sociedad ecuatoriana se compone de culturas indígenas y afro, el sistema educativo en su mayoría
sigue perpetuando por medio del currículo, en sus métodos, contenidos de los textos y hasta de la
formación docente, un universalismo homogenizante. (p. 121)

Es importante comprender dentro de este contexto, la interrelación dialéctica que se presenta entre
el fenómeno de interculturalidad y la educación; al apreciar a la escuela como núcleo fundamental
del sistema educativos, y que tiene entre su objetivos fundamentales además de enseñar desde el
punto de vista intelectual, la formación de valores éticos y morales en los educandos que los
convertirá a futuro en hombres de bien. Entonces es posible entender la significación que tiene para
las sociedades, esencialmente del continente latinoamericano, que los maestros sean capaces de
transmitirles a sus estudiantes la necesidad de respetar la diversidad, para lograr una convivencia
armónica y en integración entre los diferentes individuos, basados en el diálogo y el consenso.

Es así como, ese proceso de enseñanza aprendizaje que comienza en el ámbito educativos, se
extenderá luego a las participación y comportamientos de los educandos en su vida en sociedad; si
además, entendemos a la escuela como un agente socializador que actúa como intermediario entre
las personas o grupos y humanos a nivel micro, y la sociedad a nivel macro, nutriendo a uno y otros
con sus vivencias y experiencias.

De manera que resulta necesario, resaltar el papel de las instituciones y dentro de ellas los docentes,
en este proceso que intenta construir una sociedad basada en los principios de la interculturalidad.
Es por ello que los centros educativos deben asumir en sus políticas, reformas y currículos, la
inclusión del respeto a la diversidad cultural como un objetivo primordial; ya sea mediante el
ejemplo o la contratación de personal docente proveniente de diferentes sectores de la población,
aquellos que históricamente han sido excluidos, solo por su pertenencia cultural, entre otros.
Además, de ser consecuentes entonces en la impartición de los programas educativos con esta
concepción de interculturalidad.

Al referirse a este tema, (Walsh, 1998) señala que:

La excepción a este universalismo homogeneizante en el sistema educativo ha sido la de la


Educación Intercultural Bilingüe (EIB). Generalizada en 1988 con la creación estructural
organizativa de la Dirección Nacional de la Educación Intercultural Bilingüe (DINEIB) y sus
respectivas Direcciones Provinciales, la EIB ha venido ofreciendo una educación basada en la
realidad lingüística y cultural de los pueblos indígenas. A pesar de haber establecido cerca de 2 000 escuelas
en 16 provincias y elaborado y difundido un modelo educativo, la EIB sigue siendo considerada al
nivel de la sociedad general como modalidad alternativa y no como fuente de conocimiento y
experiencia, que puede informar y moldear una reforma educativa.
Dentro del sistema educativo ecuatoriano, la EIB, solamente incluyendo sus funcionarios y docentes
principalmente indígenas, hasta el momento ha tomado como meta y responsabilidad promover la
interculturalidad y actualizarla en la práctica pedagógica, curricular. No obstante, la interculturalidad
no es propiedad ni responsabilidad de una cultura en particular. Al contrario, es la responsabilidad
de todos quienes vivimos en el país -indígenas, afroecuatorianos, blancomestizos y extranjeros.
(p. 121)

7
De lo cual se desprende, la inminente necesidad de generalizar y extender a toda el sistema
educativo reformas como las mencionadas anteriormente, que contribuyan a construir una sociedad
y a formar individuos basados en los principios que defiende la interculturalidad. Proceso en el
deben involucrarse indiscutiblemente las principales autoridades del Estado y del Gobierno.

También Amadio y López (1993) citados por (Pila Semblantes, 2013) hablan acerca del tema de la
educación intercultural bilingüe como:

(…) la más avanzada para responder a las necesidades étnicas y culturales de las
poblaciones amerindias, pues concede la posibilidad de un desarrollo auto determinado y
una educación que integra realmente la propia cultura, después de tantos siglos de opresión
y discriminación y de decenios de programas educativos asimilacioncitas escondidos bajo
el término de educación bilingüe. (p. 31)

Reafirmando una vez más la necesidad de integrar culturas, saberes, experiencias, vivencias etnias,
tradiciones y costumbre, en un proceso intercultural que favorezca la interacción de las personas,
desde respeto a la diversidad del otro sin perder la identidad propia.

1.1.4 Interculturalidad y Género

Otra realidad que no se puede pasar por alto cuando se habla del fenómeno de la interculturalidad,
es la referida a las cuestiones de género, las cuales se mantienen en primera línea de combate
cuando se trata de defender los derechos de las mujeres en cualquier latitud. Es que cuando se habla
de la féminas, se está haciendo referencia a un grupo vulnerable a la discriminación a lo largo de la
historia de la humanidad, si a ellos se le suma que en un contexto como el ecuatoriano, donde
existen tantas comunidades indígenas y realidades culturales diversas, por las cuales las personas
pueden ser rechazada, y que muchas de las mujeres habitantes de esas realidades son madres
solteras con bajos ingresos económicos; entonces es comprensible el llamado a la interculturalidad
y el respeto mutuo, para que grupos como los femeninos son víctimas de tan diversos tipos de
discriminación: por su sexo, su condición de mujer soltera, su cultura, su etnia, entre otras.

Al referirse a esta relación, (Janson, 2007) primeramente define ambos términos:

Se entiende la interculturalidad como proyecto político-social, desde los movimientos sociales que
han tomado consciencia y formado procesos distintos desde adentro, que busca descolonizar y se
entiende el género como un elemento clave en la construcción de la diferencia colonial y en el
patrón global de poder, que se refiere al conjunto de rasgos culturales, conductistas o psicológicos
típicamente asociados con un sexo. (p.7)

Ambos conceptos, visto desde la perspectiva de la lucha de las sociedades para alcanzar la equidad
y la igualdad, en este caso tanto de género como de la diversidad cultural. Y es ahí precisamente
donde radica la esencia de su relación, la cual debe ser aprovechada para aunar esfuerzos en pos de
alcanzar la integración armónica entre los seres humanos, ya sean de diferentes latitudes, regiones,

8
etnias, culturas, razas o en este caso género. Lo que implica construir una sociedad en la que se
defiendan los derechos de la mujer ante la discriminación que puede sufrir como madre soltera,
indígena o afro, extranjera, entre otras; aprovechando que la categoría de género no es algo que
viene predeterminado genéticamente, sino que es una construcción social, de manera que es posible
educar y enseñar a la población en el sentido del respeto a un grupo social tan importante como es
el de las mujeres, a la vez tan humillado y rechazado en varias partes del mundo.

El llamado a la interculturalidad en este sentido, significa lograr el diálogo y la interacción de las


personas, basados en el respeto y la armonía, no solo independientemente de su pertenencia cultura,
sino sobre todo por el simple hecho de ser mujer. Ya que en muchas ocasiones ni siquiera se
manifiesta esta desigualdad entre hombres y féminas, incluso la discriminación puede manifestarse
entre mujeres de diferentes etnias, y es ahí donde se debe apelar a la expresión y representación de
la interculturalidad entre los seres humanos.

Para combatir dicha situación, han surgido organizaciones que defienden los derechos de las
mujeres, como pertenecientes a este sector poblacional gran medida excluido y discriminado, pero
también como parte integrantes de comunidades indígenas, lo cual guarda estrecha relación con el
fenómeno de interculturalidad.

En latitudes como las de la región de la Sierra; al decir (Janson, 2007) se han creado espacios de
discusión sobre esta temática, por ejemplo la Unión de Organizaciones Campesinas e Indígenas de
Cotocachi (UNORCAC), cuyas dinámicas centran su atención en la interculturalidad y el género,
respondiendo activamente a la defensa de los derechos de las mujeres, y más aún de las mujeres
indígenas y campesinas; así como con la intención marcada de generar cambios políticos y sociales
significativos que respondan a los intereses de la mayoría discriminada y excluida.

Otro ejemplo, de los esfuerzos por insertar a las mujeres indígenas a la sociedad que debe ser
transformada en su beneficio, es la creación del Sistema Educativo Intercultural de Cotopaxi
(SEIC), que permite el acceso de la mujer indígena a la educación escolarizada y contribuye a la
formación de líderes comunitarias de diferentes sectores de dicha región, ejercicio que en muchas
ocasiones también es privado para las féminas y más aún si son indígenas o madres solteras. (Pila
Semblantes, 2013)

Como en el caso del sector educacional, estas son experiencias valiosísimas que se debería
extender a diferentes regiones del país en las que este es un mal preponderante, e incluso extender
al resto de las sociedades del planeta.

9
1.1.5 Interculturalidad versus Multiculturalidad y Pluriculturalidad

Según (Villavicencio Loor, 2002)el fenómeno de la interculturalidad se encuentra asociado a otras


dos procesos como son los de multiculturalidad y pluriculturalidad, de los que evidentemente es
necesario diferenciarlo, ya que el primero se trata de una concepción cualitativamente superior.

Para este autor, la multiculturalidad se enuncia utilizando el prefijo “multi” para hacer referencia a
la presencia de varias culturas diferentes dentro de una misma nación o en una misma realidad
geográfica; concibiendo a las diferentes culturas como entidades separadas. Implica entonces que la
existencia de culturas distintas en una misma sociedad no significa necesariamente que mantengan
un diálogo y relación entre ellas.

De manera que en contraposición de la concepción de interculturalidad, este es un concepto


descriptivo que no promueve la interacción y la relación armónica entre culturas, y muchos menos
la aceptación de la diversidad; sino que por el contrario lo que hace es acentuar las diferencias y las
individualidades por encima de la integración; y por lo tanto contribuye a la exclusión de aquellos
sectores de la población o sociedades más vulnerables en este sentido, sobre todo por su etnia o
cultura. Es decir, que esta posición solo se circunscribe a reconocer conceptualmente la existencia
de diferentes culturales dentro y entre las naciones, pero se abstrae de la posibilidad de que dicha
diversidad provoque desigualdades, confrontaciones y conflictos, y por tanto no se maneja la
participación activa e integrada de los ciudadanos en la solución de los mismos, para lograr la
convivencia pacífica y el respeto a la diversidad desde la defensa de las individualidades e
identidades. No existe un llamado, al diálogo y a la comunicación como en el caso de la
interculturalidad; pues de lo que se trata es de mantener más el orden existente o anhelado que
búsqueda de la integración cultural, que a largos plazo ocasiona en los individuos problemas de
autoestima, de inseguridad, y de falta de confianza en sí mismo.

En el caso de la sh, 2pluriculturalidad, (Wal002) citada por (Villavicencio Loor, 2002) defiende la
idea de que es un fenómeno objetivo que se plantea la convivencia de los grupos étnico-culturales
dentro del marco de la cultura dominante; se basa en el reconocimiento de la diversidad cultural
pero no necesariamente a partir del problema del poder; así como hace referencia a una pluralidad
histórica y actual, en la cual varias culturas conviven en un espacio territorial y conforman una
totalidad nacional.

En primer lugar, se trata de una conceptualización que habla de las diversidades culturales
circunscritas al marco de lo geográfico y territorial, dejando a un lado las diferencias subjetivas que
pueden permanecer en el fondo de los conflictos interculturales. En segundo lugar, aparece el
problema de hacer depender estos fenómenos de la hegemonía del poder, es decir en función de las
concepciones de cultura dominantes según sean definidas institucional o gubernamentalmente;

10
dejando a un lado lo más importante de este proceso que es la defensa de las identidades y
diversidades de los individuos o sectores de la sociedad, al margen de cualquier posición política.
Al respecto Walsh (2002) citada por (Villavicencio Loor, 2002), sostiene que:

(…) la distinción entre multiculturalidad y pluriculturalidad es “sutil y mínima”. Por un lado, la


multiculturalidad difunde un cierto relativismo cultural, que busca fundamentalmente mantener las
“distancias culturales”, en el que las culturas difícilmente pueden establecer un diálogo entre ellas.
Por otra parte, se puede afirmar que en el discurso oficial de la pluriculturalidad existe una
concepción aditiva de la identidad que consiste en sumar o añadir las culturas subordinadas -
indígenas y negras- a la cultura blanco-mestiza dominante que se auto identifica con la “cultura
nacional” en su conjunto. (p.28)

Como se mencionaba anteriormente, el pluriculturarismo pretende armonizar las diferencias pero


sin que esto implique cambios sustanciales en la estructuración homogénea de la nación; es decir la
integración que esta posición defiende, significa la subordinación de las culturas tradicionalmente
excluidas o discriminadas a las que histórica y universalmente son reconocidas como dominantes.
A la vez que, y esto sí es una semejanza que mantiene con la multiculturalidad, ignorar la presencia
de conflictos y por tanto su solución, así como la participación de las relaciones de poder en este
sentido.

De ahí que se hable de un momento cualitativamente superior en las sociedades, con la concepción
de la interculturalidad para garantizar relaciones interpersonales e interculturales desde la
interacción y el respeto mutuo. Se trata de una manera diferente de enfocar y enfrentar la
diversidad y desigualdad presente en las naciones, ya que se construye a partir de la superación
armónica de conflictos y contradicciones presentes en cualquier contexto social donde
irremediablemente exista choque de culturas; todo mediante la promoción del diálogo y la reflexión
conjunta, y el llamado a la intervención activa y consciente de las instituciones y políticas del
Estado.

En resumen, según Walsh (2005: 1) citada por (Janson, 2007) la interculturalidad:

Más que un simple concepto de interrelación, la interculturalidad señala y significa procesos


deconstrucción de conocimientos ‘otros’, de una práctica política ‘otra’, de un poder social ‘otro’, y
de una sociedad ‘otra’; formas distintas de pensar y actuar con relación a y en contra de la
modernidad/colonialidad, un paradigma que es pensado a través de la praxis política… un
pensamiento, práctica, poder y paradigma de y desde la diferencia, desviándose de las normas
dominantes y, a la vez, radicalmente desafiando a ellas, así abriendo la posibilidad para la
descolonialización (p. 11).

Es posible identificar en dicha conceptualización la importancia que se le atribuye al otro, como


parte de la construcción de las propias realidades desde el respeto a su diversidad e identidad;
además, la referencia constante a “otro” está haciendo un llamado a la necesidad de cambiar
concepciones, políticas, poderes, conductas, relaciones, para que respondan con naturalidad y
aceptación al proceso de interculturalidad, tan significativo para la transformación social en aras de

11
dotar a los seres humanos de un desarrollo integral de su Personalidad y una vida plena psicológica,
cultural y socialmente; así como para que la referencia al “otro” no implique la exclusión, la
marginación, la discriminación ni el desprecio.

Este tipo de fenómeno social, como es el caso de la interculturalidad, surge ante la necesidad
apremiante de enfrentar satisfactoriamente la presencia de conflictos que son inherentes a la
existencia y convivencia de grupos distintos, en la mayoría de las ocasiones contradictoria;
buscando y construyendo entonces desde la integración maneras de relacionarse entre las personas
que garanticen el respeto a la diversidad de criterios, posiciones, culturas, razas, etnias, tradiciones,
hábitos, género, entre otras; así como tratando de conformar proyectos encaminados a que las
estructuras opresivas en este sentido de la sociedad cambien.

De manera que la interculturalidad se presenta en el Ecuador de manera visible porque el hecho de


asistir a una escuela, universidad, trabajo, espacios de diversión como son parques, eventos
sociales, nos vamos relacionando unos con otros y sirve como referencia para identificar al “otro”
sea este de población mestiza, negra o indígena; las discotecas son espacios de diversión donde se
puede visibilizar la interculturalidad, ver como la gente dialoga, se conoce, intercambia
conocimientos; la Discoteca “Ritmo “Salvaje” ubicada al norte de la ciudad de Quito es un espacio
social donde las identidades afrochoteñas y afroesmeraldeñas se reencuentran los fines de semanas
y van construyendo día a día procesos de interculturalidad, pues la música y el baile, elementos
fuertes de identidad de esta dos etnias, son el pretexto ideal para ir construyendo este proceso.

1.2 Comunicación y cultura

1.2.1 Antecedentes

Como se había explicado anteriormente la interculturalidad actúa como una construcción de un


proceso político a largo plazo, donde el dialogo, el respeto y la armonía, deben ser el punto de
partida para lograr una sociedad de bienestar; pero para lograr dicho objetivo, es vital la existencia
de culturas y la colaboración de sus actores, porque son actores sociales los que van a generar
cambios o transformaciones en la sociedad.

La comunicación y la cultura son los principales ejes para construir procesos de interculturalidad,
la comunicación sostiene las relaciones entre los seres humanos en la vida cotidiana, mientras que
cultura nos permite identificarnos como seres vivos nos permite accionar en la sociedad sobre lo
que significa el mundo para cada grupo humano; la relación entre cultura y comunicación, actúa
como sentidos de las dos categorías.

12
La comunicación no es sin la cultura y viceversa, cada una de ellas se configura, se expresa, se
reproduce o modifica en función de la otra.

La comunicación es un fenómeno totalmente vinculado con el ser humano, con las actividades que
realiza, con las relaciones que sostiene con los otros seres vivos. A través de la comunicación existe
la posibilidad de adquirir nueva información y proyectarla a partir de procesos comunicativos
desarrollados oportunamente.
(Barbero, 1987)Describe a la comunicación “como cuestión de cultura de culturas no solo de
ideología”. Cuando se habla de cultura se está hablando también de identidad, porque la identidad
es una de las formas de ir construyendo la cultura. Según(Guerrero, 2002)se refiere a la identidad
como “una representación estructurada que solo alcanza su sentido positivo a través del ojo
estrecho de lo negativo; es decir que tiene que operar mediante la aguja del otro para luego
construirse a sí mismo”.

Se entiende a la cultura principalmente “en el accionar de las actividades y formas de pensar


humanas sin juzgar con un criterio moral, engloban a cualquier tipo de actividad, la cual se nutre
con el paso del tiempo de acuerdo a los factores culturales que rodean a la misma cultura. A pesar
de que se lea redundante, la cultura, es a su vez un factor individual, un factor comunitario y a su
vez un factor intangible que se transmite, de no ser por la comunicación, una sociedad
desaparecería sin haber dejado rastro de su existencia, ya fuese una comunicación directa o
indirecta, la cultura fue transmitida” (Guerrero, Op. Cit., 2002).

El hecho de que una cultura conserve todos los elementos que la caracterizan a pesar del transcurso
del tiempo depende en gran medida del mismo ser humano, y de su capacidad de transmisión y
preservación cultural. A la vez, hay grupos humanos cuya cultura se ha visto modificada en
componentes propios como tradiciones, quienes han adoptado costumbres de otros grupos humanos
para convertirlas en propias.

En dichos procesos interviene directamente el acto comunicativo que desarrollen los participantes
involucrados, quienes contribuyen en el ciclo iniciado a partir de la socialización de conocimientos
y costumbres. Es decir, el colectivo social es el principal, único y verdadero constructor cultural,
quien proyecta su esencia en espera de que el grupo objetivo absorba dichos elementos.

La esencia de los seres humanos radica principalmente en el aspecto cultural que posean, así como
en su formación ideológica a partir de los recursos existentes a nivel mundial. Su posibilidad radica
en la capacidad mental para producir que tiene el ser humano, en el aporte moral e intelectual que
proporcionan los antecesores, quienes a lo largo del tiempo fueron construyendo tradiciones,

13
costumbres, prácticas, en sí un compendio de elementos que dan paso al surgimiento de la
identidad cultural.

Se considera entonces, que la cultura es la forma como el ser humano ha reinventado la naturaleza,
los recursos que provienen de la misma. Es decir, alude a todo aquello que es material e inmaterial,
como las creencias, los valores, el comportamiento y los objetos concretos, con los cuales es
posible crear un mundo producto de la misma civilización.
Desde la antropología se considera que la cultura “es el conjunto de elementos de índole material o
espiritual, organizados lógica y coherentemente, que incluye los conocimientos, las creencias, el
arte, la moral, el derecho, los usos, las costumbres y todos los hábitos y aptitudes por los hombres
en su condición de miembros de la sociedad”. (Mello, 2009)

La cultura se conforma a partir de las creencias que tiene el ser humano, de los preceptos que rigen
su vida desde edades cortas, e incluso la descendencia proveniente de antecesores, quienes a partir
de su época ya construyeron una forma de vida.

“Para la sociología, cultura es el conjunto de estímulos ambientales que generan la socialización


del individuo. Para la filosofía, cultura es el conjunto de producciones creativas del hombre que
transforman el entorno y éste repercute a su vez modificando aquel”. (Cohen J, 1992)

Para definir lo que es cultura fue preciso contar con la intervención de visiones diferentes al
respecto, las mismas que abordaron la temática desde su óptica, así es el caso de la sociología,
antropología, psicología, filosofía, disciplinas que generaron aportes teóricos trascendentales.

Desde otra perspectiva, la comunicación actúa como un proceso de transmisión de modos de


pensar, sentir, actuar, de una o más personas a otras. Por lo tanto, “se requieren dos partes, cultura y
comunicación que retroalimenten un mensaje, para que así el ciclo sea digno de conservarse y,
dicha retroalimentación sea de valor para que genere una respuesta”(Morales, 2009).

“Cada cultura tiene su lenguaje propio y sus claves no verbales, que reflejan los rasgos únicos de
esa cultura en particular. Estas diversas manifestaciones de los rasgos culturales no se advierten
hasta que algún miembro de otra cultura se pone en contacto con ellos”. (Malik, 2012)

El desarrollo cultural es posible a partir de las construcciones sociales generadas por procesos
verbales o no verbales, que son los elementos que la determinan y conforman. Las manifestaciones
culturales se evidencian en el contacto que se establece con seres ajenos a dichas construcciones,

14
quienes tienen la capacidad de identificarlas y apreciarlas, puesto que ello es mucho más factible
cuando no se tiene ningún tipo de vinculación con las costumbres y tradiciones edificadas.

La cultura es comunicación porque sus diferentes manifestaciones y lo que representan son textos
que comunican, que nos informan sobre los diferentes sentidos que el ser humano tiene de su
existencia y da de su existencia; la cultura al ser un conjunto de códigos compartidos por un grupo
de personas, que pertenecen a una misma comunidad, está siendo una cultura comunicativa, porque
transmite por medio del lenguaje todos los significados y las significaciones de dicha cultura, y lo
hace de generación a generación, y así es como una cultura ha permanecido por mucho tiempo,
modificándose, transformándose, adaptándose en nuestra sociedad.

“La cultura es dinámica y cambiante como resultado de la interacción comunicativa que se produce
en el seno de cualquier comunidad. […] La cultura debe su existencia y su permanencia a la
comunidad y que es en esta interacción entre personas donde, preferentemente, se manifiesta la
cultura”.(Miquel, 2011)

A partir de los procesos comunicativos que se generan entre los miembros de un colectivo social es
posible determinar las variaciones y cambios sustanciales en la construcción cultural propia de un
conglomerado. De la conservación de los aspectos culturales propios de un pueblo dependerá su
trascendencia y preservación en el tiempo y memoria social.

Los seres humanos se socializan en una comunidad lingüística, con un bagaje cultural característico,
en la que adquieren unas competencias comunicativas determinadas. El uso de símbolos, la
selección de tópicos y canales de comunicación de una persona puede verse afectado por su cultura
subjetiva. Del mismo modo, la interpretación es fundamental para el proceso de la comunicación, ya
que la forma en que se interprete un mensaje varía de acuerdo con la cultura de la persona y la
experiencia individual, así como según el contexto de la comunicación y de la situación en la que se
da. Una situación especial y cada vez más frecuente en nuestra sociedad es la comunicación entre
distintas culturas, circunstancia que vamos a analizar de aquí en adelante.(HERNÁNDEZ, 2012)

De los mecanismos de comunicación que mantienen los seres humanos depende el nivel de
afección cultural que asuma el individuo. El aspecto cultural influye significativamente en el
proceso de interpretación de mensajes emitidos por otros seres a partir de las construcciones
simbólicas propias de los colectivos sociales.

Para (Lotman, 2003) la cultura es un “conjunto de la información no hereditaria acumulada,


conservada y transmitida por los diferentes colectivos de la sociedad humana o memoria no
hereditaria de la colectividad”.

15
La cultura encuentra su origen en la memoria histórica que albergan los pueblos, cuya información
con el paso del tiempo fue acumulada y transmitida de generación en generación, la cual conforme
a los nuevos escenarios sociales y comportamientos humanos se sujeta a cambios que pueden ser
trascendentales.

Para Lotman la cultura es algo más acotado que “el estudio de ese todo que rodea al hombre, se
trata del producto de un trabajo de distinción permanente que conforma sus propias fronteras a
partir del sentido compartido o el acuerdo comunicativo (estructuras significantes)”. (GARDUÑO,
2005)
Rodrigo Alsina (2000) indica que “para una eficaz comunicación intercultural es necesaria una
nueva competencia comunicativa y un cierto conocimiento de la otra cultura. La comunicación
interpersonal no es simplemente una comunicación verbal, la comunicación no verbal también
tiene una gran importancia. Además, a pesar de que a veces no se considere este aspecto, hay que
tener en cuenta la propia cultura” (Hernández, 2012). En muchas ocasiones nuestras
comunicaciones están llenas de valores que transmitimos sin ser conscientes de ello.

Para Lotman, la cultura no puede estudiarse a partir del abordaje segmentado y exclusivo de
manifestaciones invariables o formas simbólicas rígidas como:

• El mito (con carácter oficial y, muchas veces, anquilosado por la propia tradición que lo
detenta).
• Los rituales (institucionalizados e inalterables; garantías de permanencia y de sostenimiento del
status quo en las manifestaciones comunitarias).
• Los marcos racionales (recurrentes como explicaciones del fin, del medio y de las
implicaciones del devenir social y cultural en un ámbito determinado).
• La historia común (oficializada y rescatada como ejemplo para las nuevas generaciones
implicadas en el devenir social) o, incluso, las propias manifestaciones artísticas.
• O las manifestaciones materiales y/o estéticas. (Garduño, et al., 2005)

A partir de la semiótica, Lotman da a la cultura y a cada una de sus manifestaciones un carácter de


tipo dinámico el cual es posible a partir de la interacción de los sentidos, cuya factibilidad recae en
el proceso comunicativo. Para dicho semiólogo, los elementos simbólicos interactúan entre sí y
dependen en cierta medida del otro.

Los pueblos en el Ecuador albergan la cultura en la memoria histórica, es así como la cultura
afroesmeraldeña y afrochoteña han logrado transmitirla de generación en generación y conforme a
los nuevos escenarios sociales y comportamientos humanos se sujeta a cambios que pueden ser

16
trascendentales, y esto fue posible gracias a la genialidad de la comunicación, de otra manera como
sabemos de dónde venimos, quienes somos, hacia dónde vamos.

En la Discoteca “Ritmo Salvaje” local de estudio para esta investigación, se visibiliza algunos
elementos culturales que han sido transmitidos hasta el día de hoy, se los cultiva y ha servido
durante todo este tiempo para proyectar la identidad afro y luchar desde ahí por sus derechos, estos
dos elementos como son la música y el baile permiten a estas dos identidades afroesmeraldeña y
afrochoteñas, conocerse, dialogar interactuar, compartir su cultura, porque es la comunicación la
que permite a estas dos identidades acercarse y aceptar que son diferentes pero a la vez similares
porque a los dos actores les gusta la música y el baile, al momento de escucharla, la sienten, la
cantan, la bailan. Por eso es necesario en la comunicación intercultural, que la nueva competencia
comunicativa como las que se ve en esta Discoteca, tenga cierto conocimiento de la otra cultura.

1.2.2 La Identidad Cultural

La “identidad está siendo vigorosamente debatida en la teoría social, según lo argumenta el autor
(Stuart & McGrew, 1992)”. En esencia, el argumento central es que “las viejas identidades que
estabilizaron el mundo social durante tanto tiempo se hallan en declive, lo que da origen a otras
nuevas y fragmenta al individuo moderno concebido como un sujeto unitario. Esta llamada <<crisis
de identidad>> es parte de un proceso más amplio de cambio que está dislocando los procesos y
estructuras centrales de las sociedades modernas y minando las bases que otorgaban a los
individuos un anclaje estable en el mundo social”. (Stuart &McGrew, Op. Cit. 1992)

Para la presente investigación se fundamenta tres conceptos de identidad muy diferentes:“el sujeto
en la Ilustración, el sujeto sociológico y el sujeto posmoderno. El sujeto de la Ilustración estaba
basado en una concepción del sujeto humano como individuo totalmente centrado y unificado,
dotado de las capacidades de razón, consciencia y acción, cuyo “centro” consistía de un núcleo
interior que emergía por primera vez con el nacimiento del sujeto y se desplegaba junto a éste,
permaneciendo esencialmente igual —continuo o idéntico a sí mismo— a lo largo de la existencia
del individuo. El centro esencial del ser era la identidad de una persona. Se puede apreciar que se
trata de una concepción muy “individualista” del sujeto y su identidad”.(Hall, 2009)

Desde la visión sociológica, el ser humano manifiesta aspectos complejos y divergentes con
respecto a la evolución y desarrollo del mundo moderno, evidenciando que en esencia la autonomía
y autosuficiencia no eran recursos primarios sino que eran producto de la relación generada con
otros seres próximos quienes transmitían otro tipo de valores, significados y símbolos del mundo
del que provenían.

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Según la concepción interactiva de la identidad y del yo, “la identidad se forma en la interacción
entre el yo y la sociedad, necesitamos del otro para identificarnos. El sujeto aún tiene un núcleo
interior o esencia que es el “verdadero yo”, pero éste se forma o modifica en un diálogo continuo
con los mundos culturales “de fuera” y las identidades que estos ofrecen”.(Castellanos &
Rodríguez, 2010)

La identidad, según la concepción sociológica, establece un puente sobre la brecha entre lo


“interior” y lo “exterior”, entre el mundo personal y el público. El hecho de que nos proyectemos “a
nosotros mismos” dentro de estas identidades culturales, interiorizando al mismo tiempo sus
sentidos y valores y convirtiéndolos en “parte de nosotros”, nos ayuda a alinear nuestros
sentimientos subjetivos con los lugares objetivos que ocupamos dentro del mundo social y cultural.
La identidad, entonces, une (o, para usar una metáfora médica, “sutura”) al sujeto y la estructura.
Estabiliza tanto a los sujetos como a los mundos culturales que ellos habitan, volviendo más unidos
y predecibles a los dos, recíprocamente. (Hall, Op. Cit., 2009)

La identidad es precisamente lo que está en constante transformación, en donde el ser humano es el


primero en asumir los cambios identitarios a partir de la inestabilidad y falta de unificación que
prevalece en la actualidad. Hoy en día es común observar identidades de tipo fragmentadas y
compuestas por elementos externos y ajenos a lo propio de sí.

En correspondencia con esto, “las identidades que componían los paisajes sociales “allí afuera” y
que aseguraban nuestra conformidad subjetiva con las <<necesidades>>objetivas de la cultura se
están rompiendo como resultado del cambio estructural e institucional. El mismo proceso de
identificación a través del cual nos proyectamos dentro de nuestras identidades culturales, se ha
vuelto más abierto, variable y problemático”.(Hall, Op. Cit., 2009)

El sujeto posmoderno a nivel conceptual y práctico presenta carencia de identidad fija, esencial o
permanente, ya que dicho aspecto está en constante transformación y readaptación, a partir de los
modos de representación propios de los sistemas culturales próximos. La identidad adopta
definición trascendencia a partir de la historia, mas no de un proceso biológico.

“El sujeto asume diferentes identidades en momentos distintos, identidades que no están unificadas
en torno a un <<yo>>coherente”. (Hall, Op. Cit., 2009) En el interior de cada ser humano
confluyen las identidades de tipo contradictorias que se proyectan hacía varias direcciones, lo cual
es motivo de cambios continuos.

“Si sentimos que tenemos una identidad unificada desde el nacimiento hasta la muerte, es sólo
porque construimos una historia reconfortante o <<narrativa del yo>> sobre nosotros mismos. La
identidad totalmente unificada, completa, segura y coherente es una fantasía”. (Hall, Op. Cit.,
2009)

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“Mientras se multiplican todos los sistemas de significación y representación cultural, somos
confrontados por una multiplicidad desconcertante y efímera de posibles identidades, con
cualquiera de las cuales nos podríamos identificar, al menos temporalmente”. (Stuart &McGrew,
Op. Cit. 1992)

Dentro del debate discursivo cabe destacar a los beneficiarios de la identidad. Como los actores
sociales que se sienten representados o identificados con la misma, como una fuente de expresión
que cobra sentido desde las propias raíces de su nación o entorno.

Según el autor(Hall, 1998) “¿Quién necesita identidad? Expresa: La identificación resulta ser uno
de los conceptos menos comprendidos: casi tan tramposo como «identidad», aunque preferible a
este; y, sin duda, no constituye garantía alguna contra las dificultades conceptuales que han
acosado a este último”.

Su uso implica extraer significados tanto del repertorio discursivo como del psicoanalítico, sin
limitarse a ninguno de los dos. Este campo semántico es demasiado complejo para desentrañarlo
aquí, pero al menos resulta útil establecer de manera indicativa su pertinencia para la tarea en
cuestión. En el lenguaje del sentido común, la identificación se construye sobre la base del
reconocimiento de algún origen común o unas características compartidas con otra persona o grupo
o con un ideal, y con el vallado natural de la solidaridad y la lealtad establecidas sobre este
fundamento. (Hall Op. Cit., 1998)

En el enfoque discursivo es posible definir a la identidad como una construcción realizada a partir
de un proceso nunca concluido, ya que está presto a ser sostenido o abandonado. Es decir, la
identificación es de tipo condicional y a la vez está sujeta a la casualidad.

La identificación es, entonces, un proceso de articulación, una sutura, una sobredeterminación.


Siempre hay «demasiada» o «demasiado poca»: una sobredeterminación o una falta, pero nunca una
proporción adecuada, una totalidad. Y puesto que como proceso actúa a través de la diferencia,
entraña un trabajo discursivo, la marcación y ratificación de límites simbólicos, la producción de
«efectos de frontera ». Necesita lo que queda afuera, su exterior constitutivo, para consolidar el
proceso. (Hall Op. Cit., 1998)

“«La identificación es, de hecho, ambivalente desde el comienzo mismo». En «Duelo y


melancolía» no es lo que nos ata a un objeto existente, sino a una elección objetal abandonada. En
primera instancia, es un «moldeado a imagen del otro» que compensa la pérdida de los placeres
libidinales del narcisismo primario. Se funda en la fantasía, la proyección y la idealización”.(Freud,
1991)

Cabe resaltar que un grupo humano posee costumbres y tradiciones que las conceptualiza Freud
como un conglomerado que tiene cultura histórica y que determina la identidad de un pueblo o
región.

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La identidad cultural de un colectivo social viene determinada a través de la historia forjada por el
mismo, a partir del manejo de varios aspectos como la lengua autóctona, las tradiciones,
costumbres, religión, ritos o ceremonias propias, es decir, sobre la base del comportamiento social
desarrollado a partir de los valores y creencias adoptados.

Es imposible que exista un individuo, grupo social o pueblo que adolezca de identidad, ya que sin
ella es imposible definir la presencia de vida social, ya que a partir de ella los seres humanos se
edifican, representándose a sí mismos y en relación al otro. En este aspecto se habla de uno mismo
y del otro a partir de un sentido claro de pertenencia a un pueblo, comunidad o nación que
comparte historia, tradiciones y cultura.

La identidad y la cultura van de la mano pero a la vez cada una tiene su concepto, la identidad nos
permite decir, hablar, construir un discurso sobre lo que pensamos que somos, la cultura es una
construcción social que nos ha permitido ser lo que es. Se habla de identidades no de identidad
porque somos un mundo diverso; la identidad afirma mi sentido de pertenencia y de diferencia, y
desde ese sentido la identidad ha hecho posible la lucha por nuestros derechos en la sociedad.

La identidad es un elemento importante para construir el proceso de interculturalidad, pues, porque


al hablar de identidad, se habla de costumbres, tradiciones, cultura, los afroesmeraldeños y
aforchoteños tienen una identidad que les permite representarse a si mismo en la Discoteca “Ritmo
salvaje” al momento de relacionarse con los diferentes grupos que asisten a este espacio de
diversión, porque cada actor social sabe lo que es, saben que la categoría “Negro” quiere decir Afro
ecuatoriano por ejemplo, saben lo que son y las diferencia que cada identidad posee.

Un elemento propio de estos elementos de identidad cultural es su carácter inmaterial y anónimo,


pues son producto de la colectividad. Precisamente por ello el ‘monumento histórico’ es
especialmente eficaz como condensador de estos valores, es decir, por su presencia material y
singular: frente al carácter incorpóreo de los elementos culturales citados, el ‘monumento’ es, por el
contrario, un objeto físicamente concreto que se reviste de un elevado valor simbólico que asume y
resume el carácter esencial de la cultura a la que pertenece; el ‘monumento’ comprende las
preeminentes capacidades creativas y testimoniales de esa cultura. (González, 2011)

1.2.3 Representación, sentido y lenguaje

“El concepto de representación ha llegado a ocupar un nuevo e importante lugar en el estudio de la


cultura. La representación conecta el sentido al lenguaje y a la cultura. Representación significa
usar el lenguaje para decir algo con sentido sobre, o para representar de manera significativa el
mundo a otras personas”. (Hall Op. Cit., 1998)

A partir de la representación se produce el sentido y éste a su vez se intercambia entre los


miembros de la cultura en cuestión. Para que dicho sentido sea transferido es imprescindible
recurrir al lenguaje, los signos e imágenes, con los cuales se representa la realidad.

20
“Pero éste no es, de lejos, un proceso directo o simple. Existe una conexión del concepto de
representación, que le da sentido al lenguaje y a la cultura”. (Hall, 1997)

A partir de los códigos que se desarrollan entre los miembros de un colectivo es posible pensar en
cultura, y a la vez en su transmisión de generación en generación.
Los códigos fijan las relaciones entre conceptos y signos. Estabilizan el sentido dentro de diferentes
lenguajes y culturas. Nos dicen qué lenguaje usar para expresar qué idea”.(Gómez, 2013)

A partir de los códigos que se maneja es posible analizar los conceptos que se emplea para la
interpretación de los signos respectivos. “Mediante la fijación arbitraria de las relaciones entre
nuestros sistemas conceptuales y lingüísticos, los códigos hacen posible que hablemos y
escuchemos de manera inteligible, y establezcamos la traducibilidad entre nuestros conceptos y
nuestros lenguajes, lo cual permite que el sentido pase de un hablante a un oyente, y sea
comunicado efectivamente dentro de una cultura”. (Hall, 1997)

Los códigos son fijados socialmente, a nivel cultural, a partir de las convenciones sociales a las que
se llega en el colectivo del que se forma parte, sin ningún tipo de consenso ningún tipo de avance
es posible entre los sujetos sociales, y a la vez se limita la construcción cultural- identitaria.

A partir de lo mencionado los sujetos sociales se conforman como seres culturales, no simples seres
biológicos, ya que aprenden el sistema y las convenciones propias de representación, entre ellos se
ubican los códigos, el lenguaje y las costumbres construidas.

No es que este conocimiento esté impreso en sus genes, sino debido a que ellos aprenden sus
convenciones y por ello gradualmente llegan a ser ‘personas culturizadas’—esto es, miembros de su
cultura. Ellos internalizan inconscientemente los códigos que les permiten expresar ciertos
conceptos e ideas a través de los sistemas de representación –escritura, habla, gestos, visualización,
y demás –e interpretar las ideas que les son comunicadas usando los mismos sistemas. (Hall Op.
Cit., 1997)

El sentido, el lenguaje y la representación son elementos claves para el estudio de la cultura,


inclusive posibilitan su comprensión y entendimiento. “Pertenecer a una cultura es pertenecer
aproximadamente al mismo universo conceptual y lingüístico, es saber cómo los conceptos e ideas
se traducen a diferentes lenguajes, y cómo el lenguaje refiere, o hace referencia al mundo”. (Hall
Op. Cit., 1997)

“Compartir estas cosas es ver el mundo desde dentro del mismo mapa conceptual y dar sentido al
mismo, mediante el mismo sistema de lenguaje. Los tempranos antropólogos del lenguaje, como
Sapir y Whorf, llevaron esta cuestión hasta su extremo lógico cuando sostuvieron que todos
estamos, por así decir, encerrados dentro de nuestras perspectivas culturales o ‘estados de la
mente’, y que el lenguaje es la mejor clave que tenemos para tal universo conceptual. Esta

21
observación, cuando se aplica a todas las culturas, se convierte en la raíz de lo que hoy se denomina
relativismo lingüístico o cultural”.(Hall Op. Cit., 1997)

Las representaciones son aspectos mentales, ideales, internos, que no se observan en lo externo de
la cultura, sino más bien en el ámbito simbólico de la cultura, en los imaginarios, los valores, las
creencias, en definitiva la cosmovisiones hacen que la cultura se mantenga viva en la memoria de
sus integrantes y que opere en la realidad, esto hace que un pueblo exista, así como también las
representaciones son la base de la cultura y la identidad.

1.2.4 Teorías de la Representación

La representación del sentido es posible explicarla a partir de la aplicación de tres enfoques:


reflexivo, intencional y construccionista o constructivista. A partir de dichos elementos es posible
conocer el origen de los sentidos y la carga semántica de la palabra o imagen.

“En el enfoque reflexivo el sentido reposa en el objeto, la persona, la idea o el evento del mundo
real y el lenguaje funcionan como un espejo, que refleja el verdadero sentido como él existe en el
mundo”. (Hall Op. Cit., 1997)

Los signos son los recursos visuales que permiten establecer mayor relación y proximidad con la
forma y textura de los objetos que se está representando. Es importante a la vez comprender que
una imagen es un signo representado y que además, existen palabras, sonidos que son meramente
ficticias, incluso más allá de las evocaciones mentales que se puede hacer al respecto.

“El segundo enfoque del sentido en la representación arguye que es el hablante, el autor, quien
impone su sentido único sobre el mundo a través del lenguaje. Las palabras significan lo que el
autor pretende que signifiquen. Este es el enfoque intencional”. (Hall Op. Cit., 1997)

Es decir, el sujeto social es quien de manera arbitraria impone el sentido a los entes del medio
social, a partir de las concepciones con que cuente. Esto le permite establecer una serie de códigos
entre sus similares del colectivo, facilitando la comunicación a partir de un lenguaje construido
como propio.

En el enfoque intencional se considera que existe una serie de fallas, ya que no existe en realidad
un solo medio para generar sentidos en la lengua, ya que la mayoría tienden a ser universales, a
pesar de que persisten conglomerados sociales que han desarrollado sus propios léxicos, pero no
trascienden de la zona territorial en la que habitan, ya que para establecer contacto con el mundo
exterior es necesario recurrir a lo establecido a nivel general- universal.

22
La comunicación se posibilita a partir del lenguaje, el cual a su vez requiere de los
convencionalismos lingüísticos adquiridos, así como de los códigos desarrollados entre el
colectivo, los mismos que deben ser compartidos. Con respecto a los sentidos se conoce que éstos
deben estar inmiscuidos en las reglas, códigos y convenciones adquiridas con el lenguaje, ya que se
pretende compartirlos con los demás y a la vez deben ser comprendidos.

“La lengua es un sistema social de todo a todo. Esto significa que los pensamientos privados han
sido guardados a través del lenguaje y es a través del mismo como pueden ser puestos en
acción”.(Hall Op. Cit., 1997)

El enfoque tres es de tipo público y social con respecto al lenguaje, el mismo que reconoce que “ni
las cosas en sí mismas ni los usuarios individuales del lenguaje pueden fijar el sentido de la lengua.
Las cosas no significan: nosotros construimos el sentido, usando sistemas representacionales –
conceptos y signos. Por tanto éste es llamado el enfoque constructivista del sentido dentro de la
lengua”. (Hall Op. Cit., 1997)

Es importante distinguir entre los elementos propios del mundo material y las prácticas simbólicas
del lenguaje. Para el constructivismo, el mundo material no es precisamente el encargado de
otorgar sentido a las cosas sino el lenguaje en sí como sistema a partir del cual es factible formular
conceptos con respecto a un algo.

“Son los actores sociales los que usan los sistemas conceptuales de su cultura, los sistemas
lingüísticos y los demás sistemas representacionales para construir sentido, para hacer del mundo
algo significativo, para comunicarse con otros, con sentido, sobre ese mundo”.(Hall Op. Cit., 1997)
El proceso de representación se desarrolla a partir de la aplicación de objetos materiales y efectos
que se generan con sonidos, imágenes u otro tipo de signos. En sí, el sentido está sujeto a la función
simbólica que éste tiene sobre la realidad más no de la cualidad sígnica.

El proceso de representación es muy importante en la cultura afro, ya que forma parte de la manera
como se representan los afroesmeraldeños y los afrochoteños en “Ritmo Salvaje”, la música y el
baile para estas dos identidades son códigos culturales que dan sentido a su cultura, para cada una
de estas dos identidades la música y el baile son elementos simbólicos, tal vez para los otros que
asisten a esta Discoteca, que pueden ser mestizos o indígenas, la bomba que es del Chota, o la
Marimba que es de Esmeraldas que se escucha en esta Discoteca no cobre sentido en su cultura,
pero para estas identidades, Choteñas y Esmeraldeñas si tiene sentido, porque es ahí donde relata
sus vivencias del vivir cotidiano, es así como su cultura se representa, y el sentido simbólico que
estos géneros musicales tienen para cada identidad.

23
1.2.5 Los Aportes de Alberto Pereira

Según(Pereira, 2010) se debe partir de un sentido de la Enunciación, en el cual el contexto


audiovisual en el que se desarrolla la música y el baile, propuestas para el análisis de este estudio,
cobran un enfoque integral del lenguaje y los signos que representan desde una concepción fluida
de las acciones culturales que no solo son entendidas como texto.

La incorporación de la enunciación al andamiaje comunicacional nos ha permitido tender un puente


formidable entre una vieja y tradicional tendencia gramatical e, inclusive, desde una semiótica de la
primera generación (centrada en el signo) hasta la prometedora orilla de la pragmática, donde el
texto – discurso, denuncia indicial y explícitamente la subjetividad y la intersubjetividad. Al mismo
tiempo, nos quiere recordar, también, que el lenguaje – nuestro interpretante universal- no sólo
sirve para representar conceptualmente los entornos, generar nuevas realidades mediante acciones
lingüísticas, y reafirmarnos como sujetos de pasiones y emociones; sino que, además – como nos lo
recuerda Paolo Fabbri –, en el lenguaje intervienen instancias de enunciación muy variables, que
inscritas en los textos tienen la virtud de transformar los relatos en discursos; entendido el discurso
como “(... el texto – de cualquier sustancia expresiva – que, además de representar algo, representa
e inscribe en su interior la forma de su propia subjetividad e intersujetividad)”(Fabbri, 2000, pág.
84)

De allí que la pragmática sea la “desimplicación” del texto de sus condiciones de comunicación.
Parece algo abstracto, pero no lo es: quiere decir, sencillamente, que un texto lleva inscritas, en
forma de sistema enunciativo, las representaciones de cómo quiere ser considerado dicho texto”.
(Pereira Op. Cit., 2010)

Y estamos hablando de cualquier tipo de texto: cinematográfico, musical, literario, arquitectónico,


teatral, televisivo...; donde vamos a encontrar, en mayor o menor proporción, marcas y “...
simulacros de interacción inscritos en el propio texto mediante procesos de enunciación”. (Pereira
Op. Cit., 2010) Cuestión que nos reafirma en la necesidad de explorar, hasta donde sea posible, esta
pragmática intratextual dependiente de la semántica; así como sus conexiones contextuales que, en
el caso de los textos audiovisuales, contempla una serie de factores, categorías y demás, que iremos
asumiendo en el desarrollo de la tesis.

En este intento de ir abriendo camino para comprender mejor los aspectos fundamentales de la
enunciación que conducen al análisis del discurso televisivo, no se podría dejar de aludir –
sucintamente, por el momento – “a los planos o formas de enunciación, a través de los cuales el
producto de la enunciación (enunciado-discurso, texto-discurso) se concreta. Estas dos formas de

24
enunciación son la discursiva y la histórica; nomenclatura que generalmente suele homologarse con
discurso y narrativa o narración, respectivamente; o, también, en ese mismo orden, discurso y
relato”. (Lozano & Abril, 1993)

Es el momento entonces, de consignar una definición de enunciación audiovisual inicial y, más


bien, operativa. La tomamos del libro “Programación Televisiva”, de Gustavo Orza; autor que,
basado en las concepciones de reconocidos investigadores del discurso televisivo, propone la
siguiente:

“Cuando se habla de enunciación audiovisual se alude al mecanismo por el cual un emisor se


apodera del aparato formal del lenguaje audiovisual y anuncia su posición de <<hablante>>, ya sea
a partir de índices específicos o por medio de procedimientos accesorios. En este movimiento de
captura del lenguaje audiovisual el emisor instaura a otro en frente de sí, a partir del empleo de
formas visuales, sonoras, lingüísticas y gráficas”.(Orza, 2002)

Es decir, en la enunciación audiovisual participan enunciadores, enunciatarios, narradores,


narratarios, sujetos empíricos, sujetos del enunciado, entre otros, con los cuales es posible trabajar
las esferas semióticas vinculadas al lenguaje, a los recursos, al tiempo, espacio y finalmente
concretar ello en un texto- discurso cinematográfico, de video, televisión, hipertextual, entre otros.

Al respecto, (Casetti, 1989) al caracterizar la enunciación cinematográfica recuerda con propiedad


que la enunciación “[…] constituye la base a partir de la cual se articulan personas, lugares y
tiempos del film; ella ofrece el punto cero (el egohic-nunc, es decir, su quién, dónde y cuándo) […]
en los que se instalan y distribuyen todos los elementos que entran en juego”.

1.2.6 Los Aportes de Rocío Rueda

(Rueda, 2005) Se enfoca en el sentido de la etnografía como “el proceso en el cual se analiza las
acciones de la cultura Afro ecuatoriana como en los casos de la música y la baile” formas expresar
la interculturalidad en varios espacios sociales, asumiendo como premisa a la realidad cambiante y
dinámica a partir de la cual se construyen y edifican los procesos sociales.

El etnógrafo inscribe discursos sociales, los pone por escrito, los redacta. La mayor parte de los
estudios etnográficos son libros, documentos, artículos, eventualmente acompañados de fotografías,
dibujos, diagramas. La escritura es el modo de representación por excelencia de la <etno-grafía>,
allí se trata de rescatar lo dicho por los actores y fijarlo en términos de consulta. (Geertz, 1990)

Los estudios etnográficos pretenden levantar todo tipo de información pertinente con respecto a las
tradiciones, costumbres, idioma y construcciones culturales generadas por los miembros del
colectivo motivo de estudio.

25
En la investigación etnográfica, por un lado interviene la objetividad, a partir de la cual se oculta al
sujeto, sacrifica lo diverso y complejo por aquello que representa unidad e identidad colectiva.

Si bien existen diversos dispositivos informáticos para el análisis cualitativo, ante tal panorama, no
nos debe extrañar que el hipertexto esté teniendo cierta acogida favorable por parte de los
científicos sociales. Veamos por qué: su naturaleza tecnológica se viste de una nueva escritura, un
nuevo lenguaje y de un nuevo espacio de participación y construcción social de conocimiento, más
próximo a las epistemologías postmodernas posestructuralistas, que al modelo de la representación.
(Rueda, 2008)

La hipertextualidad es como la gramática aplicada, la cual tiene fundamentación teórica sustentada


en el manejo de la imagen, a más de los otros elementos que se conjugan como el sistema de
signos, voz, imagen, texto, sonido, video, animaciones, etc., recursos que proponen un nuevo
lenguaje.

La hipertextualidad, desde una perspectiva gramatológica, se convierte entonces en un producto (en


proceso permanente), abierto e intertextual, dotado de un fuerte carácter suplemental de lenguajes.
Los fragmentos o lexias, los enlaces o nexos, las tramas o trayectos de navegación y las redes, se
convierten en una forma de textualidad donde la multiplicidad y la ambigüedad de los significados
se conservan despiertas, como expresión de la inabarcable perplejidad, confusión y complejidad de
la cultura contemporánea. (Rueda Op. Cit., 2008)

El hipertexto no es considerado únicamente como una herramienta útil para realizar el análisis de
todo tipo de datos obtenidos en el proceso investigativo sino que implica al lenguaje en sus
manifestaciones variadas, para generar un nivel más elevado de complejidad en el proceso
investigativo, incluyendo representaciones de las realidades sociales, y la exigencia académica del
uso de una línea de argumentación que asegure la coherencia en la presentación de resultados y, al
mismo tiempo, dé cuenta de su intertextualidad y diseminación.

1.2.7 Los Aportes de Lotman

(Lotman I. M., 1998)Define a la Cultura como “todo el conjunto de la información no genética,


como la memoria común de la humanidad o de colectivos más restringidos nacionales o sociales,
enseguida plantea que la cultura es un texto definiéndolo como, cualquier comunicación que se
haya dado en un determinado sistema sígnico, es decir, como una información codificada en un
cierto modo”.

Lotman a la vez expresa que la cultura es un texto debidamente organizado, complejo y diverso que
está conformado por algunos otros textos que tienen cierto nivel de concatenación y disparidad. En
dicho escenario el investigador interviene a partir de los códigos que posibilitan su inclusión a la
realidad.

“El investigador tiene derecho a examinar la totalidad de los textos que constituyen la cultura, y los
diversos tipos de cultura son diversas formas de lenguajes particulares. Dentro de las características

26
que le asigna a los textos está la de ser creadores de sentido, producto de la dialéctica interna, de
los constantes diálogos intratextuales entre estructuras”. (Lotman I.M, Op. Cit., 1998)

La formación cultural, independiente de su procedencia, se forma a partir del uso del sistema
semiótico universal llamado lenguaje natural, de sistemas comunicativos. Es decir, el texto es un
espacio semiótico en donde todo tipo de manifestaciones del lenguaje interactúan, se organizan y
construyen nuevos escenarios entre el autor, el mismo texto y el lector.

La cultura aparece como un sistema de lenguajes cuyas manifestaciones


concretas son textos de esa cultura. Para Lotman comprender la vida significa estudiar su oscura
lengua, y la actividad cultural cotidiana no consiste en otra cosa que en traducir una parcela de la
realidad en una de las lenguas de las culturas, ver en el mundo un texto que requiere ser interpretado,
que requiere ser traducido a diversos códigos. Frente a este planteamiento observar un espectáculo
de ballet o ver una película equivale a aprender una lengua.(Lotman I.M, Op. Cit., 1998)

La cultura es una construcción social polifuncional, denominación otorgada a partir de los


múltiples componentes con que cuenta como el canto, la danza, el léxico, las tradiciones, ritos,
entre otros. Lotman afirma que la cultura como fenómeno sígnico hace suponer que lo normal es
que los que intercambian información no usen un código común sino dos diferentes que hasta
cierto punto se interceptan, fenómeno que define como creolizacion de lenguajes diversos.

Así el acto comunicativo no es una transmisión pasiva de comunicación, lo contrario que piensa
Jackobson, que es una traducción, una recodificación del mensaje por parte del beneficiario del
acto comunicativo.

Finalmente, Lotman dice que “la cultura crea su propia organización interna y desorganización
externa, en este equilibrio se constituye la dialéctica cultural, lo anterior nos lo ilustra con el mundo
griego y los llamados bárbaros”.(Lotman I.M, Op. Cit., 1998)

El espacio cultural tiende a dividirse en centro y periferia, siendo la segunda la zona más propensa
a cambios por la permeabilidad fronteriza, mientras que en el centro persiste la hiperestructuralidad
cuya formación obedece a los sucesos de la periferia.

1.3 La Teoría Crítica de la Comunicación

La Teoría Crítica de la Comunicación se remite a la denominada Escuela de Frankfurt, surgida en


dicha ciudad alemana posterior a la Primera Guerra Mundial, como grupo filosófico con la
finalidad de promover el acercamiento teórico a la realidad social europea desde una visión crítica
con influencia marxista, en medio de un ambiente político generalizado, donde el papel de las
izquierdas era profundamente cuestionado, con la pérdida progresiva de la confianza que los
marxistas habían tenido tradicionalmente en el proletariado, en espera de una revolución global que
no ocurrió como consecuencia de la conflagración bélica.

27
Según Adela Cortina (1985):

Esto muestra de manera general la relación que se dio entre el contexto social, político y económico
en que surge la Escuela de Frankfurt y la producción intelectual de sus miembros, lo cual también
alerta ante la tentativa de pensar la escuela como un todo homogéneo, pues aunque la Escuela de
Frankfurt se presenta como el espacio de reflexión de un variado grupo de filósofos unidos por
intereses teóricos similares, las propuestas teóricas de sus miembros llegaron a ser muy distintas y
en ocasiones divergentes; sin embargo, se podría decir que el tema que une a los distintos autores
que hicieron parte de esta escuela, desde Horkheimer hasta Habermas, es la reflexión en torno a la
razón, la cual, en oposición a la razón instrumental de la teoría tradicional, se constituye en una
razón humana.

Los principales exponentes de la Teoría Crítica son: Horkheimer, Adorno, Marcuse y Habermas.

El aporte de la Escuela de Frankfurt incorpora una valoración crítica sobre el accionar de los
medios de comunicación en la sociedad, considerando que además de aparatos ideológicos son
agentes culturizadores, mediante procesos a través de los cuales los individuos evalúan su realidad
y la someten a crítica para determinar la conveniencia de integrarse conscientemente a ella, o
procurar su transformación. Este enfoque conlleva una importante visión de los aspectos culturales
de la sociedad, a los que –contrariamente a los enfoques funcionalistas- consideran de principal
importancia en los procesos de comunicación social.

Para Marcuse, como para Adorno y Horkheimer, todo el potencial emancipador de la ciencia y de la
técnica se dedica a beneficiar la reproducción del sistema de dominación y de sometimiento.
Habermas, por su parte, reflexiona sobre la alternativa a la degeneración de lo político, cuyo agente
resulta ser el Estado-sujeto, y reduce los problemas a su aspecto técnico, que depende de una gestión
racional. El resultado se encuentra, según él, en la restauración de las formas de comunicación en un
espacio público ampliado al conjunto de la sociedad.(Pereira J. M., 2005)

Esta propuesta de Habermas induce a asumir la comunicación como un campo de conocimiento


transdisciplinario. Pereira lo puntualiza así: “Un campo en permanente construcción que se ha
venido legitimando, afinando sus metodologías de investigación, y construyendo algunos abordajes
teóricos y metodológicos en el proceso de creación de nuevos conocimientos”. (Pereira J.M. Op.
Cit., 2005)Y continúa este autor:

Para Bourdieu (Pierre Bourdieu, 1997), los campos poseen dos características que se involucran
estrechamente. De un lado, el campo es espacio en el que se construye una visión interpretativa, una
mirada de conjunto y de apuesta por la construcción de sentido, entendiendo por ello la emergencia
de lecturas globales, explicativas y comprensivas de la realidad. Por otro lado, el campo es un
dispositivo que promueve la existencia de objetos, discursos, sujetos, conocimientos y acciones.

Así, al abordar el problema, objeto de este estudio, desde la teoría crítica se pretende que la Cultura
afroesmeraldeña y afrochoteña en la Discoteca ”Ritmo Salvaje” (objeto de estudio), evalúe su
realidad y la someta a crítica, y a la vez trate de dar solución a las dificultades y afectaciones que
pueden alterar su cotidianidad, es decir, que procuren su transformación. Además de conocer su
identidad a profundidad y fortalecerla.

28
Para lograr dicha transformación es indispensable vincular a la comunicación como el “agente
culturizador” que permitirá esa reflexión crítica necesaria sobre el comportamiento de la realidad
que la cultura Afro Ecuatoriana (mujeres y hombres), y a través de la acción reflexiva logren
reconstruir su entorno cultural y construir una sociedad más equitativa, apartada de estereotipos y
libre de discriminaciones, y este encaminada hacia el proceso de interculturalidad para seguir
luchando por sus derechos.

A partir del enfoque crítico sobre la realidad social que se genera bajo los postulados que considera
la Teoría Crítica, es posible identificar que los aparatos ideológicos denominados medios de
comunicación han desarrollado grandes alcances y capacidades para influir en el pensamiento y
modos de conducta de los Esmeraldeños y Choteños, en función de intereses de dominación
prácticamente.

Las dos comunidades Afro descendientes son parte del 3% de la población negra que se asienta en
el Ecuador, quienes se han visto influenciados directamente por el aparataje mediático conformado
por la carga de mensajes con contenidos claves para reestructurar los niveles conductuales de
dichos sujetos.

Ente las dos comunidades se identifican un elevado nivel de discriminación y exclusión, esto a
partir de las diferencias existentes en base a la localidad, costumbres, tradiciones, léxico, música,
baile e incluso condiciones históricas por las que se asentaron en los actuales poblados. Los
aspectos discriminatorios afectan considerablemente el proceso de interrelación, interacción y
aceptación que puede generarse entre los miembros, así como se da paso al desconocimiento de la
interculturalidad y sentido de alteridad.

Los medios de comunicación y la sociedad mediática en sí contribuyen asiduamente en el


incremento de los niveles de discriminación y distinción social, lo cual no solamente implica a los
Afros descendientes sino que conlleva al detrimento de la identidad cultural, componente primario
en todo individuo.

A pesar de que los Afro descendientes y sus prácticas culturales han sido rezagadas por años a
partir de los discursos y prácticas sociales con claros tintes racistas, actualmente es posible
evidenciar que dicho nivel de exclusión y desconocimiento social y cultural ha disminuido
considerablemente, a partir de los procesos sociales en los que se han visto inmersos en pro del
respeto de sus derechos humanos, políticos, sociales y culturales.

29
Las prácticas culturales Afro descendientes son asimiladas, aceptadas, reconocidas e incluso
practicadas por los mestizos e indígenas ecuatorianos. Esmeraldeños como Choteños tiene
diferencia en las manifestaciones culturales, las cuales principalmente se evidencian en la música.
En Esmeraldas se tiene la marimba, cuyo sonido es mucho más Afro y los rasgos que posee son
indiscutiblemente propios de África, pero la bomba en el caso del Chota cuenta con más influencias
indígenas y europeas. Estos elementos son desarrollados por la localización geográfica, las
condiciones e influencia cultural adoptada en las regiones en las que se asentaron.

A pesar de ello, el conflicto de aceptación cultural radica actualmente entre las mismas
comunidades, en la Discoteca “Ritmo Salvaje” hay quienes persiguen el único reconocimiento
sobre la invisibilización del otro, por el tipo de costumbres, tradiciones y prácticas culturales, lo
cual, no se pretende en este espacio de diversión, sino mas bien se trata de someter a critica el
proceso de interculturalidad en beneficio de las dos identidades, para construir un espacio de
diversión, donde reine la armonía, el respeto mutuo, la interacción, el dialogo .

1.4 La Relación entre Cultura y Comunicación

A partir de estudios realizados, la sociología ha promovido a la comunicación como elemento


sustancial de la sociedad, así como de todos los elementos que se conjugan entorno a la misma.
Actualmente, se define a una entidad social a partir de la aplicación y de términos
comunicacionales.

“La empresa, la familia, las asociaciones, la escuela, la ciudad, y todas las formas de participación
social se vienen estudiando como <sistemas comunicativos>.Este cambio de perspectiva es una
operación cultural que tiene obviamente sus propios <presupuestos> epistemológicos y
metodológicos, los mismos que quedan en el fondo de las argumentaciones y no suelen hacerse
explícitos”.(Donati, 1995)

La comunicación se encuentra ligada de manera directa con la cultura, es decir, se desempeña a


manera de su voz, convirtiéndola en un aspecto dinámico y propenso a ser transmitido a todos los
sujetos sociales capaces de recibirla y asimilarla como parte de sí o para ser objeto de estudio.

A partir de modelos de organización es posible incorporar a la cultura ciertos aspectos nuevos con
respecto a la interacción que se lleva a cabo, en donde se conoce que la comunicación es el
lenguaje y éste último se encarga de traducir los códigos que maneja una cultura.

30
Según este paradigma, la sociedad sería interpretable de acuerdo con una teoría de la comunicación
según los famosos tres niveles enunciados en su momento por C. Levi-Strauss y recogidos por
Leach: “las reglas de parentesco y de matrimonio sirven para asegurar la comunicación de la mujer
entre los grupos sociales, de la misma manera que las reglas económicas sirven para asegurar la
comunicación de bienes y servicios, y las reglas lingüísticas, la comunicación de mensajes. En
buena medida, para este paradigma, todo fenómeno de la cultura es, más o menos conscientemente,
un proceso de comunicación”.(DonatiOp. Cit., 1995)

El paradigma permite que se desarrolle un modelo de tipo evolutivo, que puede ser manifestado a
partir de otros modelos lineales o no lineales, en donde no existe la necesidad de modificar el
sentido y presupuesto del mismo paradigma.

Actualmente se conoce que la comunicación es la encargada de generar todo tipo de


modificaciones culturales, es decir, la cultura se auto modifica a partir de la aplicación de la
comunicación a través de actores- sujetos sociales parte de los procesos llevados a cabo.

En el segundo paradigma se conoce que la comunicación no solamente es la porta voz de la cultura


sino que la construye en primera instancia y la produce como tal. Por tal motivo, se denomina al
paradigma como constructivista o anti humanista, ya que no contempla la posibilidad de que un
sujeto se comunique, sino que la comunicación es un sistema en sí que genera su propia cultura a
partir de toda la gama de tradiciones de tipo culturales, conocidas como expresiones propias de lo
humano.

Otra parte importante de los estudios acerca de la relación entre cultura y comunicación invierte el
paradigma precedente. Podemos dar el nombre a este segundo paradigma de "constructivista" o
"antihumanista", en cuanto asume que la comunicación no da una voz a la cultura sino que, por el
contrario, la construye.

"La participación del individuo en la sociedad queda excluida. No hay comunicación entre el
individuo y la sociedad, desde el momento en que la comunicación es siempre una operación
interna del sistema social".(DonatiOp. Cit., 1995)

Dicho paradigma, a partir de la escuela de Palo Alto presenta tintes antropológicos, es decir, una
nueva visión del modo de ser de lo humano, lo cual paulatinamente se extendió desde los preceptos
comunicacionales hasta el dominio social y a la cultura en sí, en donde el actor social es
reemplazado por el concepto de red.

“Lo social, entonces, es visto no ya como una cultura que se expresa mediante la comunicación de
o entre los sujetos, sino como una comunicación de o entre redes comunicativas: es una
comunicación sobre la comunicación”.(DonatiOp. Cit., 1995)

31
Es importante destacar otro contraste de autores entre los cuales están: Cevallos, Ivonne, Ulloa,
Cesar y Malo, Claudio quienes destacan la siguiente posición teórica sobre la relación entre
cultura y comunicación. Lo precedente, entre otras cosas permite generar una relación de largo
aliento: comunicación y cultura, relación que puede ser entendida desde dos entradas como lo
expresa el autor(Ulloa, 2007):

a) La cultura de los pueblos se manifiesta mediante su universo simbólico que se ha


tejido, construye y renueva desde múltiples significados que nos comunican cómo son,
de donde vienen y hacia dónde van.
b) Toda forma de comunicación es, de antemano, una expresión cultural, ya que cada uno
de los lenguajes de las personas que conforman una comunidad evidencian la forma
como intercambian ideas, establecen contactos, inician las relaciones, formalizan
normas de comportamiento como el saludo.

(Cevallos, 2001) Por su parte manifiesta que “la comunicación es un proceso constructor de cultura
en la medida que la significación es producto de acuerdos sociales sobre los signos que se perciben
en la realidad, esos signos adquieren valores específicos dentro de una visión de un grupo
humano.”

Es decir, el sentido de los patrones desarrollados como tales obedece al nivel de asimilación y
aceptación que existe por parte de todo el colectivo en donde se está dando paso a la edificación de
nuevos aspectos culturales. Toda la construcción simbólica responde a un proceso generado en
conjunto, con el cual se pretende marcar patrones para todos los miembros del colectivo.

Las construcciones culturales occidentales no presentan similitudes con aquellas que provienen de
los continentes de oriente, por ende se tiende observar todo tipo de variaciones y distinciones de
tipo cultural entre los individuos de los dos lados.

En la perspectiva de (Ulloa, 2007) “el apretón de manos latinoamericano, verbigracia, no tiene la


misma connotación en países asiáticos, donde el saludo tiene otras vertientes simbólicas que se
comunican por medio de códigos arraigados dentro de una cultura ancestral, y que ha sabido
pervivir más allá de cualquier estímulo de cambio o intenso de dominio ideológico”.

La gestualidad no solamente es una expresión comunicativa, sino que además es una forma
conceptual para referirse a la cultura como tal. En dicho caso, lo importante recae en entender que
la comunicación puede ser abordada y explicada a partir de la cultura, así como la cultura a través
de sus diversas formas también comunica, empleando la gama de códigos con que cuenta.

32
(Malo, 2006) Manifiesta que “trascendental en el comportamiento humano es la capacidad de crear
símbolos y valerse de ellos para comprender mejor la realidad y comunicarse más ágilmente con
los demás, compartiendo así experiencias y enriquecerlas con las que vivieron otras personas”

El ser humano en su condición multifacética convive con los demás miembros de su colectivo a
partir de la lógica intergeneracional que maneja, empleando y aplicando todo tipo de recursos del
pasado, los mismos que combina y aplica en diversos espacios a partir del intercambio social. El
uso, creación y mestizaje de los códigos también obedecen al consumo que se hace de los distintos
espacios y contacto con las personas.

La variedad multilingüe le facilita al ser humano la comprensión y entendimiento de los códigos


culturales que maneja y desarrolla una comunidad o colectivo social. Además, es posible identificar
a la comunicación como una fuente inagotable de producción social, la cual evoluciona de la mano
con el transcurso del tiempo y por ende el aprendizaje es continuo.

Los códigos culturales que se observa en la Discoteca “Ritmo Salvaje” son la música y el baile, que
de manera directa o indirecta, permiten tener un mejor acercamiento entre las dos comunidades
afroecuatorianas, estos elementos comunicacionales permiten relacionarse a las dos identidades.

1.4.1 La comunicación debe ser asumida como una suerte de diálogo, para el
fortalecimiento de la cultura de los pueblos.

“Los pueblos siempre han tenido sus propios modos de comunicarse determinados por su contexto y
por su historia (de explotación y subordinación, pero rica en expresiones culturales); es allí donde
radica el saber local, la comunicación local caracterizada por el lenguaje verbal, corporal y por las
relaciones humanas particulares. En este marco, ellos siempre han estado comunicados”.
(Cortez, 2005)

No obstante, entre los intentos más visibles de homogeneizar patrones de comunicación y cultura,
por parte del canon oficial, se encuentra la colonización a través de un lenguaje impuesto, así como
una serie de formas, normas y comportamientos sociales que diferencian, hasta la actualidad, a los
sujetos por clases sociales en matices que sobredimensionan títulos profesionales, nobiliarios,
apellidos, posiciones económicas y estatus como el intelectual. Pero, ¿quién tiene el derecho de
encasillar a la población en categorías que evidencian una tremenda involución?

Lo que se trata de graficar en este tema, es la existencia de un vacío en la comunicación social por
innumerables limitaciones y deficiencias, debido a las relaciones jerárquicas donde se desconoce
toda forma que utiliza el ciudadano común para llegar hacia el otro. O sea, son válidos

33
“socialmente hablando” los códigos que la elite usa, vacío que demuestra la falta de espacios de
comunicación equitativa y aglutinante, cuando no de exclusión y estratificación.

Por otra parte, el hecho de que la población cuente sus sentimientos, experiencias y opiniones
dentro de un espacio muy limitado y a escondidas ha promovido que su historia sea contada por
parte de un sector (entre comillas) calificado, pero sin apego a la realidad, mediante
interpretaciones, acomodos y, en cierto caso, aberraciones.

En suma, los vacíos de comunicación o espacios que la comunicación olvidó, como aquí lo
mencionamos, se explica- como ya lo afirmó (Barbero J. M., 2003) que “las estructuras de
dominación son múltiples, pero puede decirse que su expresión privilegiada está ahí, en esa
frustración que impide “hablar”, decir el propio mundo y decirse a sí mismo”.

Esa incapacidad de la población para hablar y recrear el mundo, provocando efectos que traspasen
los medios y las tribunas donde se genera el imaginario social, permite que los códigos de
comunicación de un solo sector se institucionalicen, sean aceptados o no por la colectividad. O, a
su vez, que se promueva una lectura equivocada de la realidad, donde el silencio sea igual a la
aceptación plena del status quo; aunque también puede afirmarse que se instala en el contexto “un
(cierto) miedo a la libertad”, como Erich Fromn explica cuando la población llega a justificar
determinadas prácticas del poder por una delegación consentida y también resistencia a ejercer los
derechos.

Los espacios de diversión como la Discoteca “Ritmo Salvaje”, deben ser espacios de diálogos, por
medio de elementos culturales como son en este caso, la música y el baile elementos fuertes de esta
investigación, para incidir en los derechos de los afroesmeraldeños y afrochoteños.

1.4.2 La cultura de los pueblos incide en el desarrollo

Cabe reconocer el profundo proceso de desarrollo que va en torno a la cultura de los pueblos como
la posición para crecer en todos los ámbitos sociales como pueblo o como cultura. No se debe
fundamentar la concepción de desarrollo reducido a la cultura, se la debe entender como una
cultura del desarrollo.

(Barbero J.M., Op. Cit., 2003) Señala que “ese interés (por la cultura) disfraza en muchos casos un
profundo malentendido: el que reduce la cultura a dimensión de desarrollo, sin el menor
cuestionamiento de la cultura del desarrollo que sigue aun legitimando un desarrollo identificado
con el crecimiento sin límites de la producción, que hace del crecimiento material la dimensión
prioritaria del sistema social de vida”.

34
Hablar del mal entendido desarrollo, desde una arista cultural, implica únicamente tratar de
humanizar los proyectos e introducir componentes de análisis e investigación de las comunidades
para resaltar lo “folclórico”, en postales y reportajes que sobredimensionan las diferencias como
algo fuera de lo normal y común.

Estos intentos, por otra parte, recogen lecturas equívocas, ya que se pretende adaptar realidades
particulares a teorías occidentales. No hay una verdadera valoración de la riqueza cultural que pase
por la comprensión primero y el análisis después. O por último, no se hace nada por comprender,
sino más bien que se opta por imponer modelos educativos y patrones culturales.

Según el autor (Ulloa Op. Cit., 2007)“ la oralidad es un elemento de fortaleza cultural y que
promueven el desarrollo”.

La oralidad se encuentra en los pueblos, y demuestra tres hechos:

a. El valor de la palabra.
b. Destrezas para comunicar y mantener el relato de la conversación por tiempos prolongados
(sin pausas) con dosis ricas en gestualidad.
c. Recrear la memoria colectiva como un legado que va de padres a hijos.

En cuanto al primer aspecto, la palabra no es únicamente la vía por la cual adultos y niños de este
barrio se comunican con preferencia, pues representa una fuerza de orden ético debido a la
credibilidad y sabiduría que implica el hablar y el contar. El hablar, por lo tanto, es más que un acto
de comunicación. Antes que nada, es el bagaje cotidiano y acumulado de experiencias y
conocimientos. Por eso se dice en este barrio que “la palabra vale oro”.

El valor de la palabra no ha sido investigado ni hay documentos que rescaten del olvido todos
estos conocimientos. A medida que el contacto con las ciudades es mínimo, se mantienen términos,
formas de hablar y expresarse. Es como si el tiempo se hubiera diluido en estos espacios, pese a
que los medios de comunicación y otros artefactos de telecomunicaciones hayan invadido su
cotidianidad.

Pero esa realidad que se proyecta en la pantalla chica y en las radios sigue siendo lejana, porque
denota todo lo contrario a lo que viven. Además, el acceso a los medios es inexistente.

La circulación fluida de la palabra va acompañada de todo un lenguaje corporal, que enriquece el


relato. Se teatraliza lo que sucede con esa espontaneidad que la razón instrumental ha ido borrando
de las culturas, donde ha influido con mayor impacto. El gesto y la mimesis de todo cuando pasa

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permiten a quien escucha recrear simbólicamente las imágenes, pese a que sean distantes al marco
de referencia que supedita lo urbano. Mientras no se recoja y escriba sobre todas estas destrezas de
comunicación en prácticas orales, estas costumbres permanecerán únicamente en las generaciones
que las pudieron vivir.

Los pueblos son entendidos por medio del subdesarrollo. Para (Tapia, 1998), “el subdesarrollo es
entendido en la actualidad como “un conjunto de estructuras deficientes que son incapaces de
satisfacer las necesidades de una población determinada, para abandonar definitivamente la idea de
que el subdesarrollo es un concepto obtuso mezcla de innumerables factores de tipo histórico,
cultural, etc.”

No obstante, este tipo de concepción sigue siendo corta, ya que la cosmovisión de los pueblos en
diversos ámbitos como el económico es diferente al occidental. En innumerables comunidades
indígenas se legitima en el diario convivir un ethos de cooperación, mediante el intercambio de
productos y una serie de reciprocidades por un sentido de proximidad, donde el valor de la palabra
entre las personas tiene mayor valor que un beneficio lucrativo. Bajo esta orientación es maniqueo
hablar de un tipo de desarrollo adecuado, sobre todo si desconocemos las lógicas socioeconómicas
y culturales de los pueblos.

Por otra parte, el modelo de desarrollo pasa por una decisión colectiva, representada en muchas
comunidades en asambleas y consejos, donde la representatividad y decisión de los miembros no
recae en una sola persona, sino en una especie de “yo grupal”, que por cierto no quiere decir
gregarismo, sino decisión individual con carácter de beneficio y proyección colectivos. En otras
palabras, todos en la unidad desde la diversidad.

De ahí , que uno de los grandes equívocos cuando se habla de desarrollo tiene que ver con las
etiquetas que han puesto a los rasgos culturales de los pueblos, sin comprender que la calidad de
vida, como se entiende en múltiples espacios, pasa por otros intereses como el bien-estar colectivo
antes que el confort personal. La comunicación en este contexto tiene particularidades como la de
privilegiar la voz del todo, y no solo de las voces autorizadas para hablar, enmarcadas en una
democracia representativa que excluye las voces anónimas y catapulta la cultura oficial o
dominante.

No se trata de criticar el consumismo, la cultura light y lo que de ella se desprende, porque no son
señas de identidad nuestras, sino más bien porque desencajan en el desarrollo de los pueblos, pues
si se tratara de consumir de forma voraz para ingresar al desarrollo, ya lo hubiéramos hecho hace
muchos años. Tampoco se pretende auspiciar la Teoría de la Dependencia ni la delegación de los

36
que nos sucede a terceros, porque somos responsables de los caminos que escogemos y
transitamos.

Se pretende, más bien, identificar los factores determinantes que nos impiden el despunte
colectivo y las formas utilizadas (menos idóneas ) que hemos seguido para tapar baches, más que
para solucionar problemas, sobre la base de una suerte de hipnotismo y copia de modelos que no
caben en nuestra realidad. Y no solo por diversa, también por tener características propias en lo
socioeconómico y cultural.

Uno de los graves problemas que se presentan al asumir todo lo foráneo es que ello nos impide
consolidar una personalidad con capacidades solventes para crear nuestro propio destino, sin usar la
palabra “destino” como algo pre-establecido, sí por uso popular.

Como dice (Barrera, 1992)ante las transnacionales cuando cita a Toynbee: “Mientras las
comunidades que sufran el impacto de los avasalladores tomen sus modelos y los perpetúen,
subsistirá la dependencia. No queda pues, otra alternativa que ensayar caminos propios, más lentos
pero mucho más seguros, desde luego sin cerrar el ingreso de enseñanzas ajenas y sin negar
tampoco la natural posibilidad de beneficios para los extranjeros cuya presencia lícita es parte de
un intercambio universal.”

Otro de los pensadores que apuesta por la misma vía es (Stiglitz, 2004), quien manifiesta que:

“Los fracasos de las denominadas reformas (de Occidente en América Latina) orientadas al mercado
no implican por cierto que se deba volver al pasado, y para quienes están decididos a lograr un
crecimiento democrático, equitativo y sostenible, eso representa un desafío. ¿Cuál es la alternativa?
Es evidente que no existe una alternativa única, cada país debe elegir la opción que mejor se adapte
a sus circunstancias y a su población. De hecho, la idea de promover una agenda única, sin adaptarla
a las circunstancias de cada país, ha sido uno de los aspectos más criticados del consenso de
Washington, a su juicio con razón”

Es importante tomar en cuenta en este aspecto la esfera cultural de las sociedades, pues como ya se
dijo, desarrollo no implica crecimiento económico únicamente, sino el acuerdo al que llegan las
personas de una comunidad para satisfacer sus necesidades y mejorar su calidad de vida en pro de
un beneficio común, y eso significa en muchos casos revalorizar las costumbres, tradiciones y
mantener ciertos códigos de comunicación.

En ese sentido, no todo lo que implique desarrollo desde una visión Occidental será de aplicación y
peor aún de transferencia a otros pueblos.” Hay cosas que hacen sentido para determinadas culturas
y ni siquiera se constituyen como significante para otras”(Grimson, 2001)

37
En el caso de la comunicación, los expertos sugieren seguir a rajatabla los modelos que emplean en
los países “desarrollados” para sensibilizar o crear una conciencia colectiva sobre cualquier
aspecto, sin que se haya hecho antes un análisis a manera de diagnóstico sobre los niveles
educativos, culturales y socioeconómicos de la población a la cual se quiere llegar con un mensaje
contundente.

Lo más grave de todo es que se pretende homogeneizar hábitos y comportamientos, sin tomar en
consideración que la diversidad cultural de nuestro país, como varios de América Latina dice, por
ejemplo, que la misma palabra escrita tenga múltiples significados y uso de ciudad a ciudad. Ni que
se diga de país a país.

Los expertos o responsables de los proyectos creen que la comunicación es una especie de patio
trasero, donde opina y decide el que tiene mayor jerarquía. En muchos casos, la comunicación es
reducida al uso de manuales, programas y estrategias que, si bien funcionaron en algunas
experiencias, ello no garantiza que sean universales, porque la comunicación es parte fundamental
de la cultura de los pueblos.

Esto ha llevado también a subvalorar la riqueza de la comunicación como una seña, rica en valores
y formas intergeneracionales. Entonces, la comunicación no puede ser entendida como el resultado
de opiniones y criterios de todólogos, si de quienes han mirado e investigada cómo incide la
comunicación para el desarrollo de los pueblos.

La comunicación implica, entre otras cosas, conocer primero y comprender después los códigos
que utiliza la población para intercambiar mensajes, y de esa manera construir relaciones a corto,
mediano y largo plazo. Por lo cual, no puede ser reducida a la elaboración de estrategias para
persuadir a determinado grupo de la población sobre determinados temas, sin conocer cómo viven
la realidad.

Tampoco significa asumir una actitud de sorpresa y mirada de superioridad ante grupos diferentes y
distintos. No obstante, persiste una actitud folclorista ante las culturas no occidentales. O sea, de
observar lo distinto como extraordinario, subdesarrollado y en algunos casos exuberantes. Desde
aquí, estamos en contra de aquella postura de algunos medios que captan la pobreza de los pueblos
como algo incluso artístico y permite subir el rating.

Esta actitud frente a lo no occidental se refleja en lo que (Baudrillard, 1998)explica: “nos hallamos
ante un mecanismo complejo que opera en tres fases: la mundialización de los intercambios, la
universalidad de los valores y la singularidad de las formas”.

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En otras palabras, se pretende legitimar un sistema que se sustenta únicamente en la velocidad con
la que circula la información a través de la tecnología de punta, sacando otras formas como la
cultura oral, después pretende homogenizar los valores anulando todo aquello que es diferente
(único) y, por último, implantar un lenguaje que escapa a la realidad de nuestros pueblos, de ahí
que todo lo diferente sea presentado como sub, es decir, debajo de.

El desarrollo que pensamos, bajo estos puntos de vista, no quiere llegar solo al bienestar material
de las comunidades. Al contrario, trata que las sociedades, sin renunciar a esta riqueza cultural,
sean capaces de buscar por sí mismas todos los caminos para mejorar su situación de vida.
Entonces, hay que tener mucho cuidado al tratar de enviar mensajes que no tengan relación alguna
con los valores de las personas.

Los valores, como se ha dicho, es todo aquello que da razón de ser a las personas en su esfera
social. Y no son negociables, porque son legados que tienen como raíz, ciclos que van de
generación a generación.

La comunicación refleja uno de los rasgos primordiales de la cultura de los pueblos. A través de
ella, se hace posible la socialización de lo que pensamos, sentimos, apoyamos, negamos,
adoptamos y adaptamos. De ahí que la comunicación no sea un vehículo como cuando se habla de
“la comunicación como plataforma para el desarrollo”, sino que es, más bien, un hecho, una
práctica, una razón de ser y una forma de estar.

La comunicación, por tanto, es un hecho, dentro de coordenadas de tiempo y espacio concretos, y


que traslada el pensar- sentir de los sujetos. Se podría decir, entonces, que donde no hay
comunicación, no hay diálogo, no hay ese “encontrar-se”, “mirarse, conocer-se y re-conocerse”.

Pero si la comunicación es un rasgo de la cultura, habría que pensar cómo esta cultura
(cosmovisión de la vida) entiende el desarrollo, pues la comunicación traslada, sin lugar a dudas,
una concepción del mundo por medio de múltiples lenguajes, que en algunos casos tienen una
connotación universal como “paloma igual a paz” o conlleva significados propios de cada pueblo.
Es decir, la comunicación no es inocente. Está construida sobre intereses, intenciones,
pensamientos, etc. Por eso, de la forma cómo nos expresamos sobre distintos temas, pintamos el
mundo, aunque esto pueda parecer trivial.

También cabe decir que de la forma cómo entendemos la cultura, entendemos el desarrollo. Por
ejemplo, una cosa es comprender la cultura como bellas artes y todo lo que está aceptado como tal
por un canon, y otra muy diferente, es llevar a la cultura al plano de patrimonio de los pueblos, que

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carece de propietarios porque todos participan en la producción social. Tanto en la una como en la
otra figura, la comunicación está presente, pero desde distintas orientaciones, fines e intenciones.
Ello explica la importancia de abordar la cultura, la comunicación y el desarrollo como un todo
articulado y no disperso.

Para(Marcuse, 1967) en Filosofía y teoría crítica:

La idea que se tiene de cultura en la actualidad reduce a todas las manifestaciones sociales a una
especie de mercantilización de objetos, así como a una lógica comercial en las relaciones. La idea
de cultura como algo bello perteneciente al mundo de las ideas de Platón, con el pasar del tiempo se
trasladó al mundo de la materia, en el que todo forma parte de las necesidades y utilitarismos, según
la cultura afirmativa.

Por esta razón, la idea de cultura para el desarrollo que reduce todo a un enfoque economicista se
consolida de una comunicación que coadyuva al consumismo, a través de una plataforma mediática
transnacional. No obstante, hay una dualidad en los contenidos que se transmiten desde los medios
a escalas local, nacional y global.

Por una parte, se trata de legitimar la cultura como bellas artes bajo connotaciones sociales dentro
de los espacios como son las galerías, museos, bibliotecas, etc. Mientras que por otro, se auspicia
una cultura de consumismo, es decir una forma de vida, en la que el sujeto es y pertenece al grupo
por la capacidad de adquisición frente al otro. Ello se auspicia por medio de estratagemas
publicitarias por parte de las grandes transnacionales, que ofertan productos y servicios.

Mario Nieves, cuando habla de publicidad, como un instrumento del consumismo, dice: “La
publicidad contemporánea parece apostar masivamente por metas en las que el producto es
rebasado por el modo de vida. De ahí el afán por construir sentidos cada vez más coherentes con el
propósito central de la vida concupiscente, que es el único modo de tener consumidores cautivos.
Miles de familias en la ciudad de Monterrey compran de una vez toda la Coca Cola que van a
consumir en una quincena, que son varias cajas”(Nieves, 2006)

De igual manera opina Alex Grijelmo sobre el impacto de la publicidad: “no fumamos cigarrillos,
sino imágenes de cigarrillos; no tomamos bebidas, sino sensaciones mentales de las
bebidas”.(Grijelmo, 2000)

Como se puede ver, la comunicación refleja los aspectos culturales en los que están representadas
las formas de vida que el sistema configura, renueva y altera, bajo múltiples lenguajes. No es la
forma, en este caso, la de mayor envergadura, sino los contenidos que avalan los intereses del
sistema.

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De ahí la relevancia de diferenciar entre las distintas formas que la comunicación – como expresión
de las culturas de los pueblos- está hecha para coadyuvar un cierto tipo de vida. Para el sistema, el
consumismo es parte del desarrollo, pues expresa libertad de elección, compra y posesión de
bienes: el sujeto es por lo que tiene.

Las culturas, están “influidas por otras culturas y a su vez ejercen influencia sobre éstas. Tampoco
son inmutables o estáticas, sino que están en un estado de flujo continuo, impulsadas
simultáneamente por fuerzas internas y externas”.(Pérez de Cuellar, 1996)

Al igual que Javier Pérez de Cuellar se piensa que la cultura es una suerte de producción social, que
renueva, altera y adopta, pero en función de intereses concretos, no así porque sí. Además, la
cultura no es únicamente bellas artes, ni tampoco los espacios y los lugares comunes que el sistema
conceptúa como válidamente culturales. Sin embargo, se piensa que hay una dualidad de contenido
cuando se habla de cultura en temas de desarrollo.

En fin, el desarrollo en la cultura debe darse en la comunidad colectiva, es decir se va a generar


desarrollo siempre y cuando las actividades que se realicen en la población sean para beneficiar al
colectivo; en el caso de la Discoteca “Ritmo Salvaje”(local de estudio), se puede lograr desarrollo,
pues, hay dos identidades tratando de solucionar conflictos de aceptación del afroesmeraldeño con
el afrochoteño, de identificarse el uno con el otro, de saber que existe el uno en relación al otro,
cuando conocemos la cultura del otro se está caminando hacia el desarrollo, cuando se trata de
construir procesos de interculturalidad entre estas dos identidades se está generando desarrollo,
cuando se mejora la comunicación entre esmeraldeños y choteños se puede hablar de desarrollo.

Porque el desarrollo no solo es mejorar la economía de cada país, sino más bien conocer y
comprender las culturas de cada país, solucionar problemas internos de cada una, encaminar a las
culturas hacia la interculturalidad esa debe ser una de las prioridades de cada nación para hablar de
desarrollo.

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CAPITULO II

CONCEPCIONES DE LA CULTURA AFRO

2.1 Cultura Afroecuatoriana

La cultura negra se puede establecer desde dos puntos como lo indica (Grados, 2009):
• Identidad Personal
• Identidad Colectiva

Es vital aceptarse como negro por la lucha y la liberación, del atraco, la miseria y la
marginación. La identidad se evidencia por rasgos como el color de la piel, la tradición oral a
través de mitos, ritos, música, baile. Generando un proceso de asimilación y diferenciación a
otras identidades culturales. Se determina una construcción social, llegando a ser dinámica.

El negro busca integrarse a la sociedad para trabajar por ella y así también poder conocer sus
tradiciones y costumbres.

Desde el enfoque comunicacional, se analiza la comunicación como sujetos y actores sociales y no


solo aparatos y estructuras, un espacio donde no se reproduce, si no se produce una cultura, un
espacio de culturas.

La comunicación vista desde la diversidad cultural supone un proceso de intercambio entre los
distintos grupos humanos. Para que se realice este intercambio es necesario que en el escenario de
la comunicación se reconozca y respete una opinión pública integral. Se superen conflictos y se
trate con dignidad. Solo así se termina la visión universal del poder.

La cultura ha cambiado su significado, ya que se considera que tienen la capacidad de crear


símbolos y valerse de ellos para comprender la realidad. El negro a pesar que dejo su cultura por
obligación, pudo mantener algunos rasgos culturales africanos expresados en la música, canto,
baile, leyendas, vestimentas. Son distintos en la compleja sociedad Ecuatoriana. Cada pueblo
mantiene intereses propios e individuales. Hablando en plural no en singular, la música bomba se
fortalece a través de los nuevos grupos que le dan un toque nuevo sin melancolía, al contrario se
crean emociones que hablan del vivir cotidiano, esto implica, amor, la mujer, el trabajo etc.

El baile plasma la alegría del negro, constituye el alma del negro al bailar, significa sentir y vibrar
con el ritmo. La bomba, el baile, la vestimenta son los principales elementos comunicacionales. La

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comunicación no verbal, interpreta códigos, demuestra que el cuerpo seduce. El negro es alegre,
espontaneo, trabajador. La realidad del negro es la marginación política y socialmente han sido
engañados por siglos. La condición económica también tiene que ver con la planificación familiar.
El desconocimiento de la historia, los valores y los significados de la riqueza cultural negra emite
prejuicios. El baile y la música son las manifestaciones culturales más importantes,
sociológicamente, más que una forma estética denuncia que han sido víctimas de una estructura
capitalista racial.

De acuerdo a la perspectiva del autor (Handelsman, 2001)se conoce que:

Parte de los Afro ecuatorianos descienden de los sobrevivientes de buques negreros encallados en la
costa norte de Ecuador y la costa sur de Colombia, entre el siglo XVII y el siglo XVIII, organizaron
sus propias comunidades al margen de los indígenas y de los colonizadores españoles, siendo
libertos por cuenta propia. Se ubicaron en la zona de Esmeraldas y aledaños y posteriormente
experimentaron un proceso de migración hacia otros sectores.

Así mismo se conoce que otro número de Afro ecuatorianos fue proveniente de haciendas ubicadas
en la Costa y Sierra ecuatoriana, quienes obtuvieron su libertad luego de 1860. En realidad, toda la
población negra que habita en el Ecuador es proveniente de los pueblos del continente africano
occidental, quienes poseen apellidos de descendencia española, por los antiguos amos que tenían,
mientras que otros son de tipo africano pero hispanizado.

A partir del siglo XIX y XX se da inicio a la construcción del ferrocarril Durán- Quito, durante el
gobierno de Eloy Alfaro; para lo cual se contó con la fuerza de trabajo negra, posibilitando el
ingreso al país de un mayor número de Afro descendientes, pero en esta ocasión de jamaiquinos y
haitianos.

Los Afro descendientes fueron los primeros colectivos sociales en organizarse debidamente, a
partir de la ideología marcada por el movimiento obrero de clase social radicada en el Ecuador,
principalmente bajo la línea anarquista. A pesar de ello, no fue posible efectivizar una labor
proselitista, a más de la llevada a cabo por los migrantes jamaiquinos, ya que existían aspectos que
los diferenciaba considerablemente e impedía establecer códigos similares; entre ellos se ubica el
idioma, la cultura y la etnia que difiere notablemente de la que son parte los demás ciudadanos
ecuatorianos.

La denominación de Afro ecuatoriano es otorgada a todos aquellos negros hijos de esclavos que
llegaron a América y que nacieron en territorio ecuatoriano. A nivel etimológico se conoce que “el
nombre de Afroecuatorianos proviene de Afros=descendientes de África; ecuatorianos= nacidos en
Ecuador”(CODAE, 2002)

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Se conoce que los Afro descendientes como etnia tienen cerca de 500 años en el Ecuador, incluso
mucho tiempo atrás de la fundación de la República, a partir de aquella época en la que existía la
Real audiencia de Quito. Desde aquellos tiempos, los aportes generados a la sociedad en aspectos
culturales han sido trascendentales, puesto que se ha incorporado a la identidad nacional las
costumbres y tradiciones propias de dicho colectivo, las mismas que fueron adaptadas a las culturas
americanas nativas. De esta forma, el enriquecimiento de la diversidad cultural ecuatoriana es
inmenso, y a partir de ello el país es considerado como una Nación multiétnica, pluricultural y
multilingüe.

El pueblo Afroecuatoriano está conformado por pequeños núcleos familiares provenientes de


africanos, con los cuales se conforma todo tipo de comunidades urbanas y rurales, en donde lo
primordial es mantener y preservar su cultura a partir de la denominada historia común, con la cual
se transmite a las futuras generaciones el acervo cultural propio de los territorios ancestrales.

Los espacios de diversión han tenido mucho que ver para la integración de algunos pueblos afro
como son las discotecas de la ciudad de Quito, en particular la discoteca “Ritmo salvaje” . En este
espacio se ha logrado evidenciar la convivencia de afroesmeraldeños y afrochoteños, lo que da
paso a observar la expresión, diálogos, movimientos corporales de cada una de estas dos
identidades, de cómo se relacionan entre sí por medio del baile y la música.

El término intercultural cobra mucho sentido en el pueblo afroecuatoriano, ya que La


interculturalidad es un proceso que se va construyendo, que se vuelve un requerimiento para la
supervivencia pacifica de nuestras sociedades y para garantizar perspectivas del futuro; pero esto se
debe trabajar desde el estado y con el estado que el que garantiza nuestros derechos.

Pero la interculturalidad entre estas comunidades afro de Esmeraldas y el Chota se expresa de


manera poco equilibrada, porque si bien es cierto Esmeraldas y el Valle del Chota son identidades
diferentes, con tradiciones diferentes, condiciones climáticas, formas de vestir, de hablar, de tratar,
música, poesía , gastronomía, pero hay algo en que las mira de una manera equitativa la sociedad y
es cada uno de sus pueblos han sido excluidos, discriminados, invisibilizados, dominados desde la
hegemonía del poder, no se les han permitido ser lo que son, es decir seres humanos con cultura y
modos de vida diferentes a los demás, seres con sentimientos, pensamientos, seres con emociones
que merecen respeto y garantía de sus derechos.

Pero esta manera de como la sociedad del poder les mira a las dos comunidades no les ha
permitido tomar en cuenta sus relaciones internas y solo se ha dedicado a resolver problemas
externos dejando de lado los internos, debido a la existencia de modos de vida de occidente, las

44
comunidades negras han olvidado el sentido de la interculturalidad que es la convivencia de
culturas en su diversidad y diferencia, lo que implica encuentros dialogales y continua relaciones
de alteridad entre los sujetos, lo que no se expresa entre los pueblos de Esmeraldas y del Valle del
Chota de manera concreta, ya que los dos pueblos saben de la existencia del otro, saben que en el
Ecuador existe la provincia de Esmeraldas y el pueblo del valle del Chota pero cada uno de ellos
desconoce la cultura y modo de vida del otro, lo que les hace diferente a los otros, pero no seres
inferiores a los otros por no pertenecer a su comunidad.

Entonces, para que estas relaciones entre pobladores de Esmeraldas y del Valle del Chota se den de
manera reciproca y para que realmente exista un intercambio entre estas dos distintos grupos
culturales es necesario que se estos primeramente se conozcan y se reconozcan, respetando sus
diferencias y superando los conflictos con respeto y dignidad, que se espera se ver en la Discoteca
“Ritmo Salvaje” que es el espacio de reencuentro de estas dos identidades, la música y el baile son
elementos claves para lograr este objetivo.

2.1.1 Ubicación

Los Afro ecuatorianos inicialmente se asentaron en las provincias de esmeraldas, Imbabura, Carchi
y Loja. Pero cerca de los años sesenta, como parte de la migración se desplazaron hacia las
provincias del Guayas, Pichincha, El Oro, Los Ríos, Manabí y el Oriente ecuatoriano.

Gráfico 1. Ubicación del Pueblo Afro ecuatoriano

Fuente: SIISE, datos del Censo de población y Vivienda, INEC 2010 Elaborado por: INEC 2010

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Gráfico 2. Ubicación del pueblo Afro ecuatoriano-Esmeraldas

Fuente: SIISE, datos del Censo de población y Vivienda, INEC 2010


Elaborado por: INEC 2010

2.2 Identidad Afroesmeraldeña

En la cultura esmeraldeña, la tradición oral que se conserva es la herramienta principal para


facilitar el orden de los contenidos de las tradiciones ancestrales y componentes culturales de los
Afro descendientes. A través de la palabra es posible transmitir toda la cultura Afro descendiente,
los saberes, secretos, mitos, leyendas, fábulas, entre otros elementos propios.

“La palabra de los mayores, por ser la voz de los ancestros es fuerza vital para apuntalar los
sentimientos de pertenencia a los orígenes locales, pero también para reconocer herencia común
con otros grupos de Afro ecuatorianos/as que tienen el mismo origen”. (Proceso de Comunidades
Negras, 2009)

Dentro de los elementos y valores más significativos de la cultura Afroesmeraldeña están los
siguientes:

La Religión.- Es un matiz muy importante dentro del pueblo negro de Esmeraldas, también se
celebra la vida (nacimiento) bajo la ceremonia del agua de socorro, la muerte. Se le da fuerte
creencia a los espíritus que habitan en los bosques, manglares, ríos, mares, riveras, orillas, etc. Y
que tienen poderes benéficos y maléficos. Los espíritus de los ancestros constituyen el vínculo más
fuerte entre el ser humano y el más allá. Son cabezas de la familia a las que pertenecían y, aunque

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ya están muertos, siguen siendo guías y protección, siguen los acontecimientos familiares. Son los
mejores intermediarios entre Dios y las necesidades de la familia y el pueblo, por eso son
invocados a través de oraciones.

“Desde la religión, el pueblo Afroesmeraldeño, consigue mantener el saber y las tradiciones de su


cultura africana. La música, la danza y sobre todo, los cultos y ritos religiosos, han conservado la
ligazón y la memoria de la tierra madre África”. (García, 2009)

La Familia.- Dentro del pueblo Afroesmeraldeño la familia no se reduce al vínculo sanguíneo,


sino que trasciende aun sentido comunitario; forma parte de la familia el ahijado, el vecino, la
comadre, el compadre, el amigo/a, el huésped, etc., a la que se llama familia extendida, muy
diferente a la cultura occidental en donde predomina: papá, mamá, hijos: en el pueblo
Afroesmeraldeño el grupo es mayor.

La Tradición Oral.- En cuanto a la tradición oral el pueblo Afrodescendiente de Esmeraldas tiene


una inmensa riqueza en la literatura oral, la misma que está ligada a una civilización oral en la cual
la comunidad prevalece sobre el individuo. Por eso corresponde más a la obra colectiva de la
comunidad que a la creación de tal o cual individuo. Si en los torneos oratorios se destaca del grupo
un poeta de quien todos reconocen el talento, éste quede más o menos anónimo, ya que al final el
poeta resulta la voz con la cual se expresa la tradición cultural comunitaria.

El Canto, la música y el baile.- Están íntimamente ligados, casi todos los cantos tienen su baile
apropiado con pasos, movimientos, ritmos y especifico. Entre los cantos propios del pueblo negro
de Esmeraldas hay los arrullos, los chigualos y alabados; este tipo de cantos son los que marcan la
religiosidad y la fe del pueblo. Para entender su estructura y el tiempo en el que se dan.

Además hay una gran variedad de cantos que se revelan en todas sus festividades; entre ellos
nombramos: la caderona, el mapalé, el fabriciano, agua larga, torbellino, andarele, el patacoré,
entre otros. Ejemplo: El canto de la canoita, también llamada danza del pescador.

“La Alegría. La solidaridad, El sentido bien determinado entre lo profano y religioso, El sentido de
la amistad, los instrumentos musicales. Son parte entrañable del amor y el espíritu de la identidad
Afroesmeraldeña”. (García Op. Cit., 2009)

2.3 Identidad AfroChoteña

La artesanía.-La idea de crear una línea artesanal con identidad en el Chota partió en 1998, cuando
un voluntario belga trabajó con grupos de jóvenes de 15 comunidades para elaborar máscaras de

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barro con diseños africanos. Tres comunidades fortalecieron esta idea, ampliando su producción a
ceniceros, collares, muñecas, e incluso a bisutería de vidrio y semillas.

Uno de los grupos más consolidados, el GAEN (Grupo Artesanal Esperanza Negra), llegó a colocar
varios de sus productos en mercados solidarios del exterior. La idea central que animó este esfuerzo
era que, aprovechando el material local existente (arcilla, semillas) se podía recuperar la tradición
africana, para estimular la inventiva personal para elaborar productos con identidad.

El grupo SANKOFA de San Juan de Lachas ha incorporado otros objetos realizados en cerámica y
rámpira de gran calidad, como los de la muestra exhibida en su página promocional. Sin duda
alguna, se trata de una propuesta valiosa que ha logrado una importante apropiación local y cierto
espacio en el mercado. La propuesta del SINCHI SACHA busca ampliar estas iniciativas, apelando
a la creación de artesanías y diseños innovadores a partir de expresiones intangibles de la cultura
local.

Esta recuperación permitirá mostrar y valorizar con mayor propiedad la originalidad de la cultura
Afrochoteña, forjada como hemos dicho, como una síntesis y creación particular, que une
elementos africanos, andinos y españoles, en el contexto de un valle caliente que ha transitado
desde la hacienda cañera esclavista a la producción y actividades laborales, artísticas, intelectuales
y deportivas diversificadas de sus actuales habitantes.

Permitirá, adicionalmente, estimular una actividad creativa, que encuentre en una línea artesanal
con identidad una alternativa económica adicional. “La propuesta principal es que la música, sus
ingeniosos instrumentos, la letra y el baile, concentran las expresiones más refinadas de la cultura
Afrochoteña, desde la cual es posible desarrollar una línea de producción de artesanías con
identidad”.(García Op. Cit., 2009)

La música, el baile, la oralidad y sus instrumentos musicales.- La expresión cultural que reunía
la música, la letra, las canciones, la gestualidad, la danza, la representación y sus instrumentos se
llamaba en 1863 según (Hassaurek, 1997)”el Bundi”. Hoy en día, esta misma expresión cultural es
denominada por la mayoría de AfroChoteños como “La Bomba”, en tanto, los grupos culturales
más especializados de la zona, hacen algunas diferencias entre “El Caderazgo”, La Angara”, “El
Puro”, “La Zafra”, “El Bundi” y el “Baile de la Botella”, que son diversas “coreografías” creadas y
derivadas del patrón central descrito por Hassaurek.

La denominación más antigua de esta expresión cultural AfroChoteña compleja, era el “Bundi”,
según nos lo cuenta Hassaurek, aunque no es posible precisarla en su origen. Se trata

48
evidentemente de una expresión africana, en la que predomina la percusión, los cantos de llamada y
respuesta, un sistema rítmico de danza, al que le habían agregado una representación que imitaba la
corrida de toros.

La incorporación de la corrida de toros en la danza, nos permite una especulación. Muy cerca de
Chota se ubica el pueblo de Mira, que desde el siglo XVII, con el descenso de la población
indígena fue habitado por una población mayoritariamente blanca, de origen español. Ellos
celebraban una fiesta conocida como “Novillo de Bombas” o “Toro Embombado”, que es la
principal fiesta del pueblo que hasta hoy se celebra en el mes de febrero en honor a la Santísima
Virgen de la Caridad. Los historiadores locales, según lo cuenta Carlos Alfredo Onofre, consideran
que es una fiesta de origen colonial que se realizaba para festejar el onomástico del Rey de España,
y que habría sido ambientada en el pueblo de Mira con ciertas particularidades. Los moradores de
los caseríos de Pueblo Viejo, El Hato, Santa Isabel, San Luis y La Portada llevan la chamiza (ramas
secas de chilca y de achupallas) que servirán para encender una fogata en el centro de la plaza
denominada “la Chamizada”.

Mientras tanto, otro grupo de mireños ha pedido un toro brioso y bravo de alguna hacienda local,
para colocarle una “bombas” (trapos blancos) en los cachos, tal como se aprecia en la foto. Estas
bombas han sido confeccionadas sobre los cachos de un toro muerto, a los que se ha cubierto con
ramas de cabuya para evitar que el calor llegue a los cachos del toro vivo, una vez que se las ha
colocado y encendido. Para que las bombas ardan de manera lenta por más de una hora, que dura la
corrida, los trapos de las bombas han sido untados con cebo de res.

“Una vez preparado el toro se enciende la chamiza, luego son encendidas las bombas colocadas en
los cuernos del toro, que sale a la plaza furioso para envestir a los intrépidos y arriesgados jóvenes
que tratan de sacarle algunos lances, que serán premiados por la autoridad, en medio de la emoción
popular, el acompañamiento de música de las bandas de pueblo, los fuegos artificiales y del
consumo de diverso tipo de licores preparados para la ocasión” (Onofre, 2009).

Es evidente que muchos AfroChoteños asistieron a estas fiestas, en donde pudieron observar este
ritual, que en mi opinión habría sido incorporado con originalidad en su danza, es decir,
humanizaron el ritual, le quitaron ese doloroso calvario del toro que hasta hoy nos estremece, para
convertirlo en un baile sensual de las parejas, en una parodia rítmica, una pantomima que pudo
tener cierto contenido burlesco del toreo de los blancos al son de la música. En este punto, el origen
africano de la expresión cultural se matizó con una parodia de origen español, creando una
expresión subversiva, porque tomaba el aspecto pagano y popular de los toros, desechaba el
carácter religioso del ritual (la corrida se hacía en honor a la Virgen), para convertirla en un tema
sensual y picaresco.

49
Para el siglo XX, la expresión cultural era conocida como la “Bomba”, que al parecer se derivaba
de la denominación del instrumento de percusión (membranófono de doble parche), que había sido
descrito por Hassaurek como una caja de madera a manera de tambor, con un parche de cuero de
chivo. La palabra “bomba” puede derivarse del nombre de alguna etnia o de un topónimo africano.
Germán de Granda Gutiérrez localizó documentos del siglo XVIII que contenía listados de
esclavos vinculados a la minería en el sur de Popayán. Allí localizó personas que se “apellidaban”
o eran designados con la palabra “bomba”. En el caso más insinuante se nombra a un esclavo como
“José Bomba Arara”, que combinaría, el nombre español José y la procedencia de la nación Arara,
claramente identificada, un pueblo ewefon, asentado en el actual territorio Dahomey (Gutiérrez,
1971) y la denominación “Bomba” podría aludir a un sitio específico de la nación “Arara” o bien
podría ser que destacara alguna habilidad o actividad.

Podría especularse que, en realidad, desde el siglo XIX, ya se denominaba “bomba” a la expresión
cultural y que el “bundi” era una representación específica, puesto que en otros espacios
Afroamericanos, como Puerto Rico, la “bomba” es un género de música y baile, que se desarrolló
tempranamente en el siglo XVII, como una eventual derivación de expresiones culturales del norte
de África, fusionadas con las festividades patronales de Santiago de origen cristiano. La bomba de
los Afropuertorriqueños incluía la utilización de máscaras de los celebrantes (para espantar a los
espíritus perversos), el canto (de solistas y coros), letra tradicional y a menudo improvisada, la
percusión (ritmos de 2/4 y 6/8), el baile (pasos rápidos llamados “floretea piquetes” estableciendo
controversias con otros bailarines), la música ejecutada en instrumentos típicos (el baleador, el
subidor, los palitos y una maraca) y el relevo dinámico de los participantes que lo hacen en turnos,
manteniendo así un baile prolongado.

La bomba en Puerto Rico, tenía diversas expresiones y nombres como “babú”, “belén”, “cunyá”,
“yubá”, “donde los africanos esclavizados celebraron bautismos y uniones, y también planeaban
rebeliones. Por esta razón, estas celebraciones estaban permitidas solamente los domingos y los
días de fiesta del calendario de la iglesia”

La bomba AfroChoteñaque conocemos hoy en día, ha incorporado y sigue incorporando nuevos


elementos que podríamos resumir en los siguientes: (i) es la expresión cultural más importante,
cuya matriz organiza todas las celebraciones que se realizan en la zona, desde las fiestas populares,
cívicas, deportivas y religiosas (San Juan, La Virgen del Carmen, Fundación de los pueblos,
recepción de invitados, noche buena, bailes populares), hasta aquellos eventos familiares como los
casamientos, onomásticos, muerte de un niño y bautizos; (ii) esta expresión cultural convoca la
participación de todos los integrantes de la familia y la comunidad (mujeres, niños y adultos),
dándoles un enorme protagonismo a la mujer y a la relación de pareja; (iii) expresa elementos

50
rítmicos de origen africano, caracterizados por el vigor de los participantes, la destreza y habilidad
de la mujer para mantener una botella en la cabeza, el desafío permanente al hombre que puede ser
víctima de un caderazo que le puede provocar una caída vergonzosa sino tiene la habilidad
suficiente, la continuidad prolongada del baile a través de participantes que se turnan y premio o
castigo del licor a la destreza; (iv) la letra de las bombas se inspira en elementos de la cotidianidad,
que expresan de manera sencilla las vivencias, sucesos, aspiraciones y frustraciones de los
AfroChoteños, tomando la estructura de la poesía española (estrofa, estribillo, estrofa).

Las bombas más antiguas usan principalmente del cuarteto de rima consonante tipo copla (rima
consonante del segundo con el cuarto verso), al que ha agregado un fuerte sentido picaresco, como
los versos recogidos en la zona (Ayer me casé contigo/ para dormir en tu cama/ ahora me sales
diciendo/ que el colchón es de tu mama). Las bombas actuales tienen una composición más libre
como la composición de la conocida canción: María Chumchuna no seas así/ no seas mala nota a tu
proceder/ si algo te hace falta, pide a tu marido/ como conocido no te va a negar; (v) la danza
incluye ciertas representaciones de la aspectos paradigmáticos de su vivencia, como la zafra o el
toreo, como ya se ha comentado, cuestión que nos advierte que en realidad, esta expresión cultural
no es un simple baile festivo, sino un ritual, es decir, un conjunto de acciones que tienen valor
simbólico prescritas por la tradición acumulada; y (vi) utiliza instrumentos de percusión de clara
herencia africana, a los que han ido con el tiempo agregando vientos y cuerdas, pasando desde
aquellos que se confeccionaban de manera casera con los productos locales, hasta la incorporación
actual de instrumentos fabricadas por la industria.

Las identidades afro conservan hasta el día de hoy varios ritmos bailables, que son elementos
culturales de su identidad, como es la bomba en el Chota y la Marimba en Esmeraldas, son ritmos
que se escuchan en la discoteca “Ritmo salvaje”, que muchos de ellos conocen en general.

2.4 Similitudes y Diferencias

Las similitudes entre las identidades Afroesmeraldeña y Afrochoteña se basan en la música, la


oralidad, la muerte, y el contexto histórico en el cual se fueron visibilizando a lo largo de la historia
estos pueblos.

Las diferencias están arraigadas en dos bailes tradicionales de la cultura Afroecuatoriana; la bomba
en el chota y la marimba en la costa esmeraldeña. Esto marca un punto de quiebre en las
costumbres y tradiciones, las mismas que cobran nuevos matices de identidad, los cuales con el
paso del tiempo han ido cambiando a partir de un proceso de formas, colores, vestimenta, ritos,
celebraciones, contenido semiótico, entre otros.

51
La música es una de las mayores manifestaciones culturales propias del pueblo Afro, a partir de la
cual es posible mantener y conservar su identidad, y sobre la base de ello organizarse en pro de la
lucha por sus derechos.

Los colectivos asentados en el Valle del Chota y en Esmeraldas difieren por el contexto histórico
en el que se propició su presencia en dichos territorio. Los Esmeraldeños vivieron en calidad de
cimarrones (esclavos prófugos) mientras que los Choteños en su totalidad fueron esclavos.

Las diferencias de tipo sociológicas dieron paso a la construcción de diferentes manifestaciones


musicales a partir de las cuales se puede conocer la historia que han padecido los Afro
descendientes desde sus orígenes. En el caso esmeraldeño, lo más sonado es la marimba, mientras
que en el Chota se opta por la bomba. Las dos construcciones musicales se caracterizan por la poli
rítmica de origen africano que poseen. En el caso de Esmeraldas, tiende a sonar mucho más
próximo a lo africano, pero en el Chota existe mayor influencia indígena y europea en los cánticos,
cuya particularidad la asemeja hacia la música Andina.

La música es la expresión cultural en la que se evidencia con mayor claridad las raíces africanas de
la población negra del Ecuador. Las manifestaciones musicales concretas son el resultado de un
proyecto de constitución étnica que se prolonga por alrededor de varios siglos La principal
variación del arrullo frente a la música de marimba es la ausencia de este instrumento en su
interpretación.

A través de sus cánticos es posible abordar temas religiosos, pero también se posibilita la
manifestación de todo tipo de sentimientos desarrollados a lo largo de su historia cultural, como el
sufrimiento del pueblo negro, o hechos relevantes como la historia de su resistencia. Este tipo de
música suele ser interpretada únicamente en acontecimientos religiosos o eventos especiales como
fiestas patronales, Navidad, Semana Santa o velatorios.

Sobre una base rítmica muy marcada, los arrulladores, siguen un esquema de solista-coro, e
interpretan canciones ya por ellos conocidas en las que, a menudo, introducen improvisaciones. El
canto es repetitivo y los arrulladores logran sostenerlo durante horas.

Su finalidad no es la diversión, como en la música de marimba, sino un objetivo mágico-religioso.


El arrullo pretende abrir las puertas del cielo para que el alma de un niño muerto llegue hasta Dios,
o traer el santo a la fiesta, o conseguir el favor del Niño Dios que nace el día de Navidad.

52
En este sentido, guarda similitudes con el vudú haitiano, la santería cubana y el candomblé
brasileño, religiones Afroamericanas en las que mediante el baile se intenta conseguir que el orishá
descienda sobre su adepto. Sin embargo, en Ecuador no perviven estas religiones, ni siquiera
sincretizadas con el cristianismo.

“Algunos géneros musicales que derivan del arrullo son el chigualo, que se interpretan en los
velorios de los niños, que según la tradición esmeraldeña se convierten en angelitos, y el alabao,
cantos sin acompañamiento instrumental para los velorios” de los adultos”. (Carrillo, 2013)

Las similitudes y diferencia de los afroecuatorianos son existentes, tanto en el baile como en la
música y el resto de su cultura, pero no hay que dejar de analizar hacia donde queremos llegar, que
queremos conseguir, que importante son y para que nos sirven estas diferencias y similitudes entre
culturas, debemos entenderlas desde un bienestar para las demás culturas, ya que ser diferentes nos
ayuda a reconocer y aprender del otro, saber de su existencia, en las similitudes todos sabemos en
el mundo que pertenecemos a una cultura, así como también sabemos que es un derecho que
respeten la cultura a la cual pertenecemos.

En la Discoteca “Ritmo Salvaje” se evidencia similitudes y diferencias de cada identidad


afroecuatoriana, tanto en el baile: sus movimientos corporales que cada uno de sus actores expresa
al momento de bailar cada canción, como en la música al entornar y escuchar cada canción, como
cambian sus gestos en cada rostro de cada individuo, estas son diferencias pero a la vez similitudes
porque a las dos identidades les gusta la música y el baile como manera de expresarse y saber que
están presente, que existen para el otro.

Las diferencias y similitudes de cada identidad son parte del proceso de interculturalidad, pues es
importante saber de la existencia del otro, a la vez aceptar que el otro que es diferente con respeto,
son actitudes positivas para generar un acercamiento dinámico y armónico entre Esmeraldeños y
Choteños en la Discoteca “Ritmo Salvaje”.

53
CAPITULO III

METODOLOGÍA Y ANÁLISIS DE RESULTADOS

3.1 Definición del método y tipo de investigación

En este capítulo desarrollaremos el método etnográfico, es viable porque permite conocerse a uno
mismo y sobre todo conocer al otro, sus dinámicas culturales, también tener una mirada propia y
escuchar voces de los actores que son constructores de la cultura afroesmeraldeña y afrochoteña, en
la Discoteca “Ritmo Salvaje”, cuya efectividad es posible en el proceso que se desarrolla con la
investigación cualitativa.

En esta investigación se utiliza la etnografía, también, porque permite acercarse a la lectura de los
sentidos, los significados y las significaciones de las construcciones culturales de los afrochoteños
y afroesmeraldeños, que en este caso son la música y el baile; me acerca a la descripción y
sistematización de análisis de la diversidad, pluralidad y diferencia que caracteriza a estás dos
identidades. Los actores de estas comunidades afro ecuatorianas se pueden leer a sí mismo y sus
realidades para entender sus dinámicas culturales por medio del baile y la música, elementos
fuertes de esta investigación.

Para comprender a la etnografía como método es importante definir que la investigación cualitativa
“Consiste en descripciones detalladas de situaciones, eventos, personas, interacciones y
comportamientos que son observables. Incorpora lo que los participantes dicen, sus experiencias,
actitudes, creencias, pensamientos y reflexiones tal como son expresadas por ellos mismos y no
como uno los describe”. (González y Hernández, 2003). Es lo que se pudo evidenciar en la
Discoteca “Ritmo Salvaje”, con la música y el baile: movimientos corporales, expresiones verbales,
no verbales.

La etnografía me permitió hacer un estudio de tipo directo con los colectivos afroesmeladeños y
afrochoteños en la Discoteca motivo de estudio, a partir de la aplicación de la observación
participante o de encuestas, con lo cual se pretende obtener información de tipo relevante y
trascendente que permita solventar el problema detectado, permita ver como se expresa la
interculturalidad entre estas dos identidades. Dichos recursos permitirán conocer el
comportamiento social a partir del cual será corroborado el conflicto identificado.

54
A partir de este método es posible identificar y conocer las prácticas sociales, las motivaciones, la
lógica con que se desarrollan y el universo de sentidos que se conjugan en torno a estas identidades
afroecuatorianas, los mismos que están vinculados directamente con los sujetos individuales.

Mediante su aplicación será posible generar mayor aproximación con los procesos interculturales
que llevan a cabo los pueblos afroesmeladeños y afrochoteños en la discoteca “Ritmo Salvaje” en
Quito, identificar los rasgos principales que los caracteriza, las significaciones y construcciones
simbólicas que se generan en torno a ellos y el reconocimiento de la pluralidad social.

Tanto para la comunidad afroesmeraldeña como para la comunidad Afrochoteña, la música y el


baile son elementos determinantes en su construcción y reivindicación cultural, a partir del
reconocimiento identitario generado a partir de las prácticas sociales desarrolladas. A partir de la
semiótica es posible señalar que el significante es aquello que se encuentra en calidad de factor
externo a la cultura, lo que no es posible observar o determinar a través de los sentidos, es un
elemento implícito propenso a ser definido a partir de ideas y conceptos. El significado de la
música y el baile recaen en la trayectoria histórica asumida por los pueblos afroesmeladeños y
afrochoteños, la capacidad expresiva desarrollada a partir de estos recursos, con los cuales pudieron
dar a conocer sus más profundas necesidades, angustias, temores e incluso alegrías en aquellos
tiempos en los que la represión social era más intensa a partir de la esclavitud en la que vivían.

3.2 Técnica de investigación

Se había mencionado anteriormente que desarrollaremos el método etnográfico para ello se tomara
en cuenta la técnica de la Observación: se escogió esta técnica porque la observación significa
mirar desde el fondo de los sentidos, es decir que puedo ver desde cada rincón de la Discoteca
“Ritmo Salvaje”, cada acto que los individuos ejecuten al momento de su expresión con el baile y
la música, puedo ver sus gestos, movimientos corporales, sus gestos al dialogar, al interactuar entre
la pareja que está bailando. Esto me ayuda a entender la actuación de los Esmeraldeños y Choteños,
lo cual también me permite registrar todo lo que sucede mientras dura cada pista de Baile, así como
también puedo tener una relación entre observador y Esmeraldeños y Choteños, además que
también es solvente para enriquecer y fortalecer mi hipótesis. A partir de toda esta relación es
posible entender los códigos culturales de estas dos identidades como la música, el baile, lenguaje
corporal, hábitos, mitos y de esa manera puedo establecer un diagnostico del funcionamiento de
estas dos identidades.
En la Discoteca “Ritmo Salvaje” se observará el baile: como se expresa a través del baile la
identidad de Esmeraldas y la identidad del Valle del Chota y de esta manera ver como se expresa la
interculturalidad entre estas dos comunidades.

55
Encuesta: esta técnica la escogí porque me permite indagar sobre las experiencias de los
Esmeraldeños y Choteños dentro de la Discoteca “Ritmo Salvaje”. Se determinara 37 personas
claves de las dos identidades que me permita profundizar sobre las dos vertientes afro y su
expresividad en el baile, además me ayuda a verificar mi hipótesis. De este cuestionario se obtuvo
información muy amplia acerca de el área del problema , que sirvió para enriquecer y especificar el
tema estudiado. Esta es una investigación realizada sobre una muestra de sujetos representativos
del colectivo afroesmeraldeño y afrochoteño, utilizando procedimientos estandarizados de
interrogación con intención de obtener mediciones cuantitativas de una gran variedad de
características objetivas y subjetivas de esta población” (Ferrado García, 2012)

A partir de la aplicación de la encuesta es posible obtener resultados sociológicos trascendentales


para el desarrollo de la investigación, con lo cual es posible incorporarse en el plano subjetivo de
los miembros de Esmeraldas y el Valle del Chota.

3.3 Herramienta de evaluación

El focusgroup o grupos focales; se escogió esta técnica porque a partir de esta herramienta es
posible evaluar el impacto de los hechos, permite comprender, analizar y diseccionar las opiniones
vertidas por los participantes afro ecuatorianos. Facilita la recopilación informativa y los diversos
puntos de vista de los sujetos involucrados quienes se expondrán a conflictos planteados
inicialmente. Esta técnica es un “tipo de entrevista de grupo compuesto por personas a las que
atañe una política de desarrollo o una intervención. Su función es obtener información sobre sus
opiniones, actitudes y experiencias o incluso explicitar sus expectativas con respecto a esta política
o esta intervención. Se trata pues de un método de encuesta cualitativa rápida”. (European
Comission, 2011)

3.4 Selección y justificación de la unidad de análisis

La unidad de análisis de la presente investigación es la Discoteca “Ritmo Salvaje” a la que asisten


100 personas aproximadamente y convergen regularmente los habitantes afroecuatorianos de las
comunidades de Esmeralda y el Valle de Chota de la ciudad de Quito; los grupos afro que existen
en el país y que forman parte del objeto de estudio de este trabajo, que pretende identificar cómo se
expresa la interculturalidad entre dichos sectores de la población.

La Discoteca “Ritmo Salvaje” fue fundada desde el 2010, sus dueños son habitantes del Valle de
Chota y se nombran Cristian Lara y Roberto Mina. Se encuentra ubicada en la Avenida Diego de
Almagro y Amazonas, funciona los viernes y sábados de 17:00 p.m. a 3:00 a.m., con una capacidad
para 100 personas. Asisten varias culturas, pero los predominantes son los mestizos Esmeraldeños
y Choteños.

56
Entre los principales servicios que ofrece la instalación, se pueden citar la pista de baile, las
presentaciones de artistas tanto nacionales como internacionales de género salsa y reggaetón, la
venta de diferentes bebidas como las cervezas Pilsener y Club, y tragos de whisky de toda clase.
Los tipos de géneros musicales que más se escuchan son la Salsa Tropical, la Salsa Cubana, la
Bomba del Chota, el Merengue movido, la Salsa choque y Reggaetón, entre otras.

3.5 Análisis e interpretación de resultadosde la encuesta aplicada

Pregunta 01. ¿ Qué género se considera usted: Masculino o Femenino?

Tabla 1. Género
Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje
Masculino 22 59%
Femenino 15 41%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 3. Género

Género

41% Masculino
59%
Femenino

Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Esta pregunta nos permite tener un panorama sobre qué porcentaje de hombres y mujeres se está
trabajando en esta investigación en la Discoteca “Ritmo Salvaje”, permite identificar expresiones
corporales de cada uno de estos géneros al momento de escuchar la música y sentir el baile.
A partir de las encuestas aplicadas fue posible identificar que el 59% de las personas son hombres,
mientras que el 41% pertenecen al sector femenino. Es decir, la población se encuentra dividida
casi equitativamente.

57
Pregunta 02. ¿A qué identidad pertenece?

Tabla 2. Identidad
Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Afro esmeraldeña 18 49%


Afrochoteña 11 30%
Otra 8 22%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 4. Identidad

Identidad

Afro
21% esmeraldeña
Afro choteña
49%
30%
Otra

Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Es importante esta pregunta porque es necesario saber que etnia se considera cada sujeto
interpretador de su cultura, permite tener un universo de cada etnia, y estudiar de manera más
analítica cada una de estas etnias, y saber cómo cada una de estas comunidades expresa la
interculturalidad en “Ritmo Salvaje” por medio de la música y el baile.

Los resultados obtenidos indican que el 49% de la población considera que pertenece a la
Identidad Afro esmeraldeña, el 30% a la Afrochoteña el 21% restante a otra cultura.

Es decir, casi la mitad de las personas encuestadas se consideran como Afro esmeraldeños, lo cual
recae a partir del sitio del que son oriundos, en este caso de la provincia de Esmeraldas. Un sector
minoritario indica que su cultura difiere totalmente de las dos iniciales, no se identifican ninguna
de ellas por las tradiciones que conservan.

58
Pregunta 03. ¿Tiene conocimiento de las costumbres y tradiciones de la cultura Afro
ecuatoriana?

Tabla 3. Conoce costumbres y tradiciones de Afro ecuatorianos


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 33 89%
No 4 11%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Gráfico 5. Conoce costumbres y tradiciones de Afro ecuatorianos

Conoce costumbres y tradiciones de


Afroecuatorianos
11%
Si

No
89%

Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Con esta pregunta es posible analizar si las dos etnias conocen la cultura afro ecuatoriana en
general, y desde ahí se puede evidenciar sus diferencias y similitudes de estas dos comunidades, a
partir de todo esto establecer estrategias para fortalecer sus lazos de hermandad.

El 89% de los encuestados indicó que si conoce las costumbres y tradiciones de los Afro
ecuatorianos, mientras que el 11% restante señaló que no.

A partir de lo expuesto, la mayoría de los encuestados conoce los elementos principales que
conforman la cultura Afro ecuatoriana, evidenciada en las costumbres, tradiciones y música.
Resulta importante a la vez que el grupo minoritario se involucre con dicha cultura, para
fortalecerla a nivel social y generar espacios de socialización y vinculación.

59
Pregunta 04. ¿Conoce que existen similitudes y diferencias entre la cultura Afro esmeraldeña
y Afrochoteña?

Tabla 4. Similitudes y diferencias entre AfroEsmeraldeñosyAfroChoteños


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 30 81%
No 7 19%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 6. Similitudes y diferencias entre Afro Esmeraldeños y Afro choteños


Similitudes y diferencias entre Afro
Esmeraldeñosy Afro Choteños

19%
Si

81% No

Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Esta pregunta es de mucha ayuda en esta investigación, porque permite conocer qué tipo de
diferencias y similitudes conocen cada una de estas dos comunidades, ya que esta diferencias y
similitudes forman parte del proceso de interculturalidad entre dichas etnias.

El 81% de las personas encuestadas señaló que si conoce las similitudes y diferencias que existen
entre Afroesmeraldeñosy Afrochoteños, pero el 19% restante dijo que no.

A partir de los resultados obtenidos es posible interpretar que para la mayoría de los encuestados
existen diferencias notorias entre ellos, a pesar de que las dos partes son Afro descendientes, sus
diferencias radican en las costumbres desarrolladas a partir del sitio de asentamiento poblacional.

60
Pregunta 05. ¿Considera usted que existe identidad dentro de la cultura Afro ecuatoriana?

Tabla 5. Existe identidad en la cultura Afro ecuatoriana


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 33 89%
No 4 11%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 7. Existe identidad en la cultura Afro ecuatoriana

Existe identidad en la cultura Afro ecuatoriana

11%
Si

89% No

Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Es importante que cada uno de los individuos constructores culturales, sepa que existe el término
“Identidad” porque solo si se conoce todo sobre el tema identidad y sus relaciones que cada ser
humano se genera de este tema, sabremos quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos,
y se puede mejorar las relaciones sociales con la demás identidades del país.

El 89% de los encuestados indicó que si consideran que existe identidad en la cultura Afro
ecuatoriana, pero el 11% manifestó que no es así.

Al respecto es posible concluir que para la mayoría de ciudadanos, la cultura Afro tiene su propia
identidad materializada en las costumbres que practica, en las creencias que profesa y en la música
y el baile con la que se conectan entre sí.

61
Pregunta 06. ¿Cree que existe compañerismo y diálogo entre la cultura Afro esmeraldeña y
Afrochoteña?

Tabla 6. Existe compañerismo y diálogo entre esmeraldeños y choteños


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 20 54%
No 17 46%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 8. Existe compañerismo y diálogo entre esmeraldeños y choteños


Existe compañerismo y diálogo entre
Esmeraldeñosy Choteños

46% Si
54%
No

Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Es importante esta pregunta porque con sus resultados podemos ver si existen más diferencias que
diálogos entre las dos comunidades.

El 54% de las personas encuestadas indicaron que si existe compañerismo y diálogo entre
Esmeraldeñosy Choteños, mientras que el 46% señaló que no se evidencia ninguno de los dos
aspectos.

La percepción poblacional está dividida y segmentada casi a la mitad, lo cual denota que las
relaciones entre los dos sectores poblacionales están desgastadas e incluso inexistentes entre los
mismos Afro descendientes.

62
Pregunta 07. De los siguientes ritmos de música y su expresión en la danza, mencione cuáles
conoce.

Tabla 7. Ritmos musicales más conocidos

Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Bomba 35 57%
Marimba 26 43%
Otras 0 0%
Total 61 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 9. Ritmos musicales más conocidos

Ritmos musicales más conocidos

43% Bomba

57% Marimba

Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Con respecto a los ritmos musicales propios de los Afro descendientes se pudo evidenciar que el
57% de las personas conoce más la bomba, mientras que el 43% restante se inclina por la marimba.

Los índices de reconocimiento musical son elevados para ambos ritmos, es decir, existe un claro
reconocimiento de las culturas desarrolladas de manera particular por los dos sectores Afro
descendientes.

63
Pregunta 08. ¿Conoce sobre los mitos y la cultura de la muerte del pueblo Afro ecuatoriano?

Tabla 8. Conoce los mitos y la cultura de la muerte de los Afro ecuatorianos


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 18 49%
No 19 51%
Total 37 100%
Fuente: investigadora Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 10. Conoce los mitos y la cultura de la muerte de los Afro ecuatorianos
Conoce los mitos y la cultura de la muerte
de los Afro ecuatorianos

49% Si
51%
No

Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

Con esta pregunta se puede conocer algunos parámetros culturales que provoca el distanciamiento
de las dos identidades.

El 49% de los encuestados indicó que si conoce los mitos y la cultura de la muerte de los Afro
ecuatorianos, mientras que el 51% restante dijo que no conoce nada al respecto.

La mitad de la población desconoce sobre los mitos y prácticas culturales que caracterizan a los
Afro ecuatorianos, lo cual señala que los cimientos culturales no están bien edificados, pero es
posible reducir el nivel restante a partir de la socialización cultural que pueda producirse entre los
mismos individuos de los colectivos sociales.

64
Pregunta 09. ¿Por medio de las diferentes expresiones culturales se siente identificado como
Afro esmeraldeño o Afrochoteño?

Tabla 9. Se siente identificado como Afro esmeraldeño o Afro choteño


Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 30 81%
No 7 19%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol Zova

Gráfico 11. Se siente identificado como Afro esmeraldeño o Afro choteño

Se siente identificado como Afro esmeraldeño


o Afro choteño

19%

Si
81%
No

Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Análisis e interpretación de resultados

A partir de las expresiones culturales se conoce que el 81% si se siente identificado como Afro
esmeraldeño o choteño, pero el 19% no se identifica con ninguna de las dos descendencias.

El índice de personas que reconocen su descendencia es elevado, lo cual evidencia que asumen y
respetan la identidad y prácticas culturales que los caracteriza. El porcentaje menor recae sobre
aquellos que inicialmente se identificaron con otro tipo de cultura o descendencia.

65
Pregunta 10. ¿Conoce otros sitios que fomenten encuentros de participación ciudadana de la
cultura Afro ecuatoriana en la ciudad de Quito?

Tabla 10. Conoce otros sitios en Quito donde hayan encuentros entre Afro ecuatorianos

Indicadores Numero de Encuestados Porcentaje

Si 25 68%
No 12 32%
Total 37 100%
Fuente: Encuesta
Elaborado por:Marisol Zova

Gráfico 12. Conoce otros sitios en Quito donde hayan encuentros entre Afro ecuatorianos
Conoce otros sitios en Quito donde hayan
encuentros entre Afro ecuatorianos

32%
Si
68%
No

Fuente: Encuesta
Elaborado por: Marisol zova

Análisis e interpretación de resultados

Es importante esta pregunta porque es necesario que los afroesmeraldeños y afrochoteños se


animen a conocer otros sitios que generen reencuentros entre afro ecuatorianos y así se establezcan
más lazos de unión entre los afro que no asisten a estos lugares al mismo tiempo.

El 68% de los encuestados indicó que si conoce otros sitios en Quito, a más de la discoteca lugar
de investigación, en donde se generen encuentros entre Afro ecuatorianos, pero el 32% dijo que no.

La mayoría de personas si distingue otros espacios en la capital en donde se produzcan


intercambios culturales entre Esmeraldeñosy Choteños, e incluso la posibilidad de difusión cultural
es una posibilidad. Para el sector minoritario no existen otros sitios más que la discoteca Ritmo
Salvaje, lo cual se debe a falta desconocimiento o invisibilización.

66
3.6 Análisis e interpretación de resultados de los Grupos Focales realizados

Tabla 11. Análisis e interpretación de resultados de los Grupos Focales

PARTICIPANTE 10
PARTICIPANTE 1

PARTICIPANTE 2

PARTICIPANTE 3

PARTICIPANTE 4

PARTICIPANTE 5

PARTICIPANTE 6

PARTICIPANTE 7

PARTICIPANTE 8

PARTICIPANTE 9
PREGUNTAS

Falta de
Factores Desconoci Discrimina La forma
Prejuicios, Lo oportunida
1. ¿Cuáles considera son los factores que no racistas miento de ción y El color de de ser de Falta
color de la piel, extrovertidos des para Color de la
permiten establecer buenas relaciones entre los Entre las la cultura racismo la piel, cada una preparación
programas de e relacionars piel
afrochoteños y afroesmeraldeños ? dos afro entre estas racismo de estasdos académica
tv introvertidos e las dos
etnias ecuatoriana dos etnias identidades
identidades
Programas Presentar
Programas La música, Conferencia,
Bailes, de grupos
que escuchar mas Organizar seminarios
Conferencias asistir a integración deDanza
2. ¿Qué tipo de actividades culturales se pueden involucren la música del en la sobre
sobre Talleres, espacios de con del Chota y Bailes,
realizar para fortalecer los lazos de hermandad a la Chota y discotecaca identida,
identidad, conferen diversión afroesmela Esmeralda educación,
entre la cultura Afro esmeraldeña y sociedad Esmeraldas, sas comunicació
eventos cias como son deños periodicam música
Afrochoteña? intercultura para abiertas, n,
culturales las yChoteño s ente,partid
l en la aprender más foros, cultura,intrc
discotecas en la os de
discotecas de la cultura ulturalidad
discoteca fútbol
Alegres,
Por la forma de como
3. ¿Cómo define la identidad de los Afro Como Tienen Como Como amigables, Música,
ser, por las artistas Alegres X
ecuatorianos? negros talento danzantes propios les gusta el baile, alegría
raíces musicales
baile
Sí, porque Si, por
los propios inseguridad
Si, porque
Si, por Si, por negros se de nosotros Si, por los
no
4. ¿Considera que en la actualidad existe Si, porque nos los prácticas creen, que los negros, prejuicios Sí, porque
aprendemo Si, porque Si, porque
discriminación en el Ecuador entre los se conocen ni programa excluyente nosotros creemos que construidos no hay una
s de la diferencia catalogan
afroesmerarldeños y afrochoteños en la reconocen al s racistas s entre los negros no podemos para realidad
cultura cultural de ladrones
Discoteca “Ritmo Salvaje ? ¿Por qué? otro de estas dos no combatir nosotros cultural
diferente a
televisión identidades merecemos contra los los negros
la nuestra
oportunida conflictos
des que nos

67
afectan

Las
bebidas,
En la
los
Convivenci música y el Puestos de
En la En la La mejor esmeraldeñ
Creo que los de En el a, baile, los trabajo, hay
En la educación forma de música creo os nos
5. ¿Cómo se evidencia la discriminación entre Esmeraldas espacio Los esmeraldeñ mas
forma de los del referirse al que es la del gusta el
afroesmeraldeños y afrochoteños en la hablan mejor que ocupan esmeraldeñ os esmeraldeño
nombrar Chota son otro como Chota, y cache , el
Discoteca”Ritmo Salvaje? que los de los os se creen bailamos s trabajando
(negro) menos que el otro también wisky, el
Chota esmeralños los mejore mejor que en mejores
preparados vale menos bailan mejor choteño
en todo esos puestos
toma
choteños
cualquier
cosa
Educación, Unión de Intercultura
Readmitir Identidad, Comunicac Política,
6. ¿Cuáles considera que son los puntos a política, Oportuni Igualdad Esmeralde lidad,, Política,
a las cultura, ión, cultura,
debatir en este tema? comunicación, dades social ñosyChote aceptación educación
personas salud alteridad identidad
identidad ños social
La danza,
7. ¿Cuáles son las raíces de la cultura Afro música, Música, Música,
Danza,
ecuatoriana que permitan fortalecer y generar Música,baile y reuniones La unión La música, Danza, sentido del baile, Música y
Alegría música,
una identidad propia de los negros en el inercuuralidad , entre etnias el baile alteridad humor, conferencia baile
alegría
Ecuador? festivida comida s culturales
des

Fuente: Grupos Focales


Elaborado por: Marisol Zova

68
Análisis pregunta 01. ¿Cuáles considera que son los factores que no permiten establecer
buenas relaciones entre los afroEsmeraldeños y AfroChoteños?
A partir del análisis realizado se identifica que la mayoría de participantes concuerda en que los
factores que opacan las buenas relaciones entre Esmeraldeños y Choteños son el racismo y la
discriminación entre estas dos identidades, por el desconocimiento de las diferencias culturales que
cada una de estas dos comunidades tienen, y los prejuicios sociales a los que están sujetos
frecuentemente por su color de piel y comportamiento. La discriminación y el racismo que existe
entre estas dos identidades continúa presente, lo cual ha transgredido hacia las mismas
comunidades Afro esmeraldeñas y Afrochoteñas, quienes tienden a desconocerse, excluirse e
invisibilizar a sus similares por las distinciones culturales construidas bajo las condiciones de los
escenarios en los que se asentaron los colectivos sociales.

Análisis pregunta 02. ¿Qué tipo de actividades culturales se pueden realizar para fortalecer
los lazos de hermandad entre la cultura Afro esmeraldeña y Afrochoteña?
Los participantes consideran que conferencias, talleres y casas abiertas, dentro de la Discoteca son
las actividades culturales más propias para fortalecer los lazos de hermandad entre la cultura Afro
esmeraldeña y Afrochoteña, así como también presentar grupos de danza del Valle del Chota y de
Esmeraldas periódicamente, realizar conferencias y seminarios sobre temas de interculturalidad,
comunicación, identidad y cultura de vez en cuando se debe lograr hacer, ya que a partir de su
realización es posible establecer procesos de integración y vinculación entre las partes.

Análisis pregunta 03. ¿Cómo define la identidad de los Afro ecuatorianos?


La identidad de los Afro ecuatorianos está determinada por su alegría, música, baile, costumbres y
tradiciones edificadas en el transcurso de los años.

Análisis pregunta 04. ¿Considera que en la actualidad existe discriminación entre


afroesmeraldeños y afrochoteños el Ecuador? ¿Por qué?
A partir de las respuestas obtenidas se determina que en la actualidad existe discriminación entre
estas dos identidades en el Ecuador, lo cual está determinado por las construcciones sociales,
porque no existe el uno para el otro más que como para referencia de prejuicios, porque no existe el
sentido de alteridad para estas comunidades afro ecuatorianas. Además se considera que los medios
de comunicación audiovisual a partir de los contenidos de programación influyen directamente en
que dicha condición se mantenga, y en lugar de reducir el nivel de impacto se tiende a reafirmarla
aún más.

69
Análisis pregunta 05. ¿Cómo se evidencia la discriminación en la Discoteca “Ritmo Salvaje?
La discriminación se evidencia a partir de la forma de referirse que tiene el Esmeraldeño hacia el
Choteño, a través de insultos, comparaciones ofensivas u otro tipo de referencias que tienden al
rechazo, en el hablado, creen que el uno tiene mejor léxico que el otro, en la convivencia, existe
poco dialo entre las dos identidades lo que le hace al otro valer menos por su indiferencia, así
mismo se conoce que la discriminación es latente por la música y el baile que cada identidad define
al momento de expresar cada pista de baile en el escenario, evidenciando ello las diferencia que
tiene cada una de estas comunidades. .

Pregunta 06. ¿Cuáles considera que son los puntos a debatir en este tema?
Los temas que se considera como necesarios para debatir con respecto a la temática propuesta son:
identidad, salud, educación, cultura, interculturalidad, inclusión social identidad y comunicación
Dichos aspectos son trascendentales para la estabilidad y bienestar de los colectivos Esmeraldeños
y Choteños, en la Discoteca “Ritmo Salvaje” y los demás grupos afro ecuatoriana ubicados en el
resto del pais.

Pregunta 07. ¿Cuáles son las raíces de la cultura Afro ecuatoriana que permitan fortalecer y
generar una identidad propia de los negros en el Ecuador?
Las raíces culturales que fortalecen la identidad de los negros en el Ecuador son: la música, el
baile, las costumbres y tradiciones ancestrales.
Dichos elementos son claves para la consolidación y sostenimiento cultural de las comunidades
mencionadas, ya que en dichas prácticas se evidencia su cultura e identidad Afro descendiente.

3.7 Guía de sistematización de información sobre la diversidad y diferencias culturales entre


los AfroEsmeraldeñosy AfroChoteños

Tabla 12. Guía de sistematización de información sobre diversidad y diferencias culturales


AFRO ESMERALDEÑOS AFRO
ASPECTOS CHOTEÑOS

Espacialidad Provincia de Esmeraldas- Imbabura y Carchi, en el


Noroccidente del Ecuador Valle del Chota y el Juncal

Organización Social Socialización tradicional Socialización tradicional

Tipo de alianza Endogámica y exogámica Endogámica y exogámica

Nacionalidades Afro descendientes Afro descendientes

Organización económica Pesca, comercio, artesanías. Agricultura, comercio,


artesanías.

Tipo de unidad productiva

70
Familiar Familiar

Sistema de representación Sobre la naturaleza, la vida-


Sobre la vida- muerte. muerte.

Sistema mítico Pueblo mítico Pueblo mítico

Ritualidad Funerarios, eclesiásticos Funerarios, agrícolas

Fiestas y celebraciones Religiosas, cívicas Religiosas, cívicas

Idioma Castellano Castellano

Artes Música, danza, artesanías Música, danza, artesanías

Tradición oral Leyendas, mitos, canciones Leyendas, mitos

Arquitectura Cemento armado Cemento armado

Mujeres: polleras largas Mujeres: Faldas amplias y


blancas, blusas pequeñas blusas de colores, pañuelos
coloridas y un pañuelo rojo. en la cabeza.
Vestimenta Hombres: pantalón blanco y Hombres: pantalones
camisas de colores vistosos. oscuros, camisas de varios
colores.

Alimentación Preparada a base de mariscos Preparado a base de granos


principalmente, con plátano secos o tiernos, papa, carne
verde y yuca. de res, cerdo, gallina criolla.

Manifestaciones raciales con Manifestaciones raciales con


Problemática actual respecto a las prácticas respecto a las prácticas
culturales realizadas por los culturales realizadas por los
pobladores del Valle del pobladores de la provincia de
Chota y Juncal. Esmeraldas.

Generar mecanismos de Generar mecanismos de


Propuestas socialización, vinculación y socialización, vinculación y
tolerancia, respetando y tolerancia, respetando y
aceptando los elementos aceptando los elementos
culturales de cada poblado. culturales de cada poblado.

Fuente: (Guerrero Arias, 2002)


Elaborado por:Marisol Zova

71
CAPITULO IV

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

4.1 Conclusiones

 Es necesario que los afrochoteños y afroesmeraldeños cambien la mirada segmentada que


tienen en relación a los temas de Comunicación, Cultura, Identidad, Interculturalidad, pues, hay
que recordar que la comunicación genera la cultura, y es la comunicación la que nos ha
permitido entender, enseñar y transmitir la cultura de generación en generación, y ha permitido
que el ser humano también posea de una u otra manera identidad.
 Estos temas han sido tratados y expuestos para ser asumidos por los Esmeraldeños y Choteños
y para los demás colectivos sociales y así generar lazos de unidad encaminados hacia la
interculturalidad.
 Es importante conocer e interpretar la diversidad de los códigos cultuales que poseen los
Esmeraldeños y Choteños, sus imaginarios, representaciones y manifestaciones culturales, para
desarrollar procesos de interacción, vinculación, participación y construcción social con
equidad, lo que nos llevara a concluir el proceso de interculturalidad con el tiempo, en la
Discoteca “Ritmo Salvaje” en nuestro país y en mundo entero.
 A partir del proceso investigativo llevado a cabo será posible leer las mismidades y otredades
culturales desde perspectivas nuevas, para enriquecer las comunidades culturales. Para
posibilitar la reciprocidad cultural entre los colectivos expuestos es importante establecer
códigos de respeto y tolerancia hacia las diferencias culturales que se mantienen e iniciar
procesos de acoplamiento.
 Las poblaciones afroesmeraldeña y afrochoteña han desarrollado diferentes manifestaciones
culturales, las mismas que obedecen al escenario o contexto histórico en el que se asentaron los
primeros pobladores, cuya cultura fue edificada a partir de los sentidos que generó cada
miembro del colectivo social mencionado.
 La distinción de símbolos, imaginarios y construcciones culturales entre los Afro esmeraldeños
y Afro choteños, es el detonante por el cual existe niveles considerables de discriminación
entre los dos colectivos mencionados, lo cual genera conflicto, rechazo y rezago social entre
miembros de una misma etnia.
 Los códigos culturales entre Afro esmeraldeños y Afro choteños no son los mismos, lo cual
implica el inadecuado e inoportuno uso de los sistemas y mecanismos de comunicación; a
partir de ello es posible identificar las prácticas culturales diferenciadoras entre los pueblos afro
descendientes.

72
 La unidad de estudio para esta investigación fue la Discoteca “Ritmo Salvaje”, es un espacio de
diversión y reencuentro de varias identidades donde pudo ser posible observar procesos de
interculturalidad. Porque, para que se genere este proceso de interculturalidad debe existir otra
cultura y en este espacio de diversión se puede constatar la presencia de la cultura
afroesmeraldeña y afrochoteña, y otras culturas, tomando en cuenta la identidad afro
ecuatoriana que fue motivo de este estudio.
 La música y el baile son elementos culturales fuertes para estas dos identidades, sus diferencias
y similitudes parten de estos dos elementos, a las dos identidades les gusta la música y el baile,
y es por medio de estos dos elementos que se expresa la interculturalidad en este espacio de
diversión, se pudo observar al momento que las parejas expresaban su baile con movimientos
corporales, el cuerpo expresaba su lenguaje propio con sensualidad, cada pareja al momento de
bailar dejaba fluir el lenguaje no verbal de cada cuerpo, es así como los individuos de estas dos
comunidades llegaban a interactuar, dialogar, a tener un acercamiento, pero este acercamiento
no concluía bien por las diferencias que cada identidad mantiene que son sus códigos culturales
que ninguna de las dos identidades conoce una de la otra, lo cual no ha permitido, concluir este
proceso de interculturalidad y alteridad, que favorecen a la buena convivencia entre estas dos
identidades y sobre todo la solución a este conflicto interno que no ha permitido que estas dos
identidades establezcan buenas relaciones basados en el respeto mutuo y la armonía.

73
4.2 Recomendaciones

 Se recomienda iniciar cursos de capacitación y socialización sobre temas culturales,


comunicación, identidad, interculturalidad, para exponer a las comunidades esmeraldeñas y
choteñas las tradiciones, prácticas culturales que forman parte de cada conglomerado, con la
finalidad de iniciar la edificación de lazos de identificación social y vinculación mutua.
 Es indispensable que los Afro descendientes asumen con responsabilidad y convencimiento, la
educación como parte del proceso de culturización y vinculación social, a partir de lo cual será
posible su inclusión en esferas públicas y privadas a nivel laboral. De igual forma el respeto de
los derechos y cumplimiento de sus obligaciones en calidad de ciudadanos.
 Asumir a la cultura como elemento constitutivo en la vida del ser humano constructor de la
cultura afro ecuatoriana porque su origen obedece a la construcción social que promueven los
mismos individuos. En este proceso la cultura posibilita la interacción social, reconocimiento y
consolidación identitaria.
 Se recomienda conservar y mantener las construcciones simbólicas de cada colectivo, puesto
que son los elementos identitarios propios de cada grupo humano, con los cuales fue posible
dar paso a la edificación de una cultura que a pesar del tiempo prevalece en el imaginario y
práctica social.
 Es importante que los conflictos y posturas discriminantes desarrolladas entre afro
descendientes sean solucionados bajo parámetros de tolerancia, respeto e inclusión social,
puesto que los rasgos culturales varían pero el surgimiento histórico es el mismo y a partir del
mismo se rigen los procesos culturales.
 Es primordial establecer códigos comunes entre los dos colectivos sociales, para propiciar
espacios de interacción y vinculación social entre sí, generando la posibilidad de desarrollar la
aceptación entre similares, despojándose de todo tipo de prejuicios basados en las distinciones
culturales propias de las prácticas que llevan a cabo cada pueblo afro
 Es importante analizar la cultura, interculturalidad, comunicación, identidad de los pueblos
ecuatorianos, desde los espacios de diversión como son las discotecas ya que son espacios de
diálogo, interacción, comunicación, espacios donde se van construyendo relaciones
interculturales, que deben ser tomadas en cuenta para mejorar, aprender y comprender la
existencia del otro.
 Estos espacios de diversión que son las Discotecas, no solo deben ser tomados como espacios
de diversión si no también espacios forjadores de cultura, espacios donde se rescate la cultura,
es decir que estos espacios, sean adornados con elementos culturales como postes, biografías
de personas que han contribuido con la cultura, realizar eventos que promuevan la cultura.

74
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