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Las Siete Leyes de la Enseñanza
1. Un maestro: es el que conoce la lección Personal Conoce: prepararse en su área, conocer y completar la lección.
o la verdad que va a enseñar.
2. Un discípulo: es el que atiende con Personal Es el que atiende con interés la lección: el maestro debe ganar y
interés a la lección. retener la atención y el interés de los alumnos. No enseñes si no
tienes la atención de ellos.
3. Un idioma común: entre el maestro y el Mental Medio de comunicación: usar palabras que sean comprendidas.
alumno deben entenderse: idioma de Un lenguaje claro vivido para ambos.
niños, idioma de jóvenes, etc.
4. Una lección o verdad: explicar la Mental Desconocido - Conocido: se debe empezar a enseñar sobre
lección en términos ya conocidos del cosas que ellos ya conozcan y que hayan experimentado para
discípulo. Lo incognito debe ser luego enseñar lo nuevo gradualmente.
explicado por lo conocido.
5. La obra del maestro: La enseñanza Proceso Funcional Estimular la mente del alumno a la acción. Enseñanza:
despertamiento y uso de la mente del alumno para posesionarse
del pensamiento que se desea adquiera.
6. La obra del discípulo: Aprender Proceso Funcional Aprendizaje: Pensamiento Habito. Atesorar en la mente, por
medio del pensamiento, una nueva idea o verdad y llevar al hábito
un nuevo arte o profesión.
7. El Repaso: esta es la prueba de la Proceso Funcional El proceso final que la asegura es la Prueba: revista,
enseñanza que se ha dado. reconocimiento, reproducción y aplicación del material que se ha
enseñado y comunicado. Encontrar nuevas aplicaciones.
La Biblia no nos da una edad específica para saber si un niño puede ser salvo o no. Pero
sabemos que el niño entiende cuando es pecador y que eso lo separa de Dios y además está
listo para creer que Cristo murió por él y a la vez existe un deseo en el niño de aceptar a Jesús
como su Salvador.
Según la estadística el 85% de los cristianos conocieron a Cristo entre los 4 - 14 años de edad.
El 65% de los misioneros fueron llamados por Dios antes de los 12 años.
He allí la importancia de ser un maestro preparado y con pasión para enseñar.
El énfasis de transmitir a los hijos y niños las verdades bíblicas era muy importante, más aun
tomando en cuenta las circunstancias en las que se escribe el libro de Deuteronomio; Después
que el pueblo había herrado durante 40 años en el desierto, por fin estaban por entrar y tomar la
tierra prometida y era importantísimo que los niños nunca olvidaran todos los preceptos bíblicos.
Si no alcanzamos a los niños y sino los instruimos en la Palabra, y si no les enseñamos a poner
su confianza en Dios y no guardan sus mandamientos, entonces crecerán siendo iguales a sus
padres, una generación contumaz y rebelde.
Tres cosas importantes a enfatizar de este Salmo
1. Los niños deben saber QUIÉN ES DIOS. La enseñanza debe concentrarse en la persona
de Dios.
2. Enseñarles LO QUE EL SEÑOR PUEDE HACER, que Él es fuerte y poderoso y
mostrarles lo que Él quiere hacer con ellos. Especialmente enseñarles que el Señor Jesús
quiere ser su Salvador.
3. Recordar y describir LO QUE EL SEÑOR HA HECHO por ellos. Esto quiere decir
recordar a los niños los hechos en el Calvario, la resurrección y la ascensión y su regreso
futuro.
LEY 4- MATEO 18
ADVERTENCIA (v 6). “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en
mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y se le hundiese en lo
profundo del mar”.
Aquí Jesús, mientras tiene a un niño pequeño con él, habla de “uno de estos pequeños que
creen en mí; Por lo tanto, Jesús muestra claramente que es posible que un niño confíe en Él y
nazca de nuevo.
Como alguien puede hacer tropezar a un niño? _______________________________________
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Podemos hacerlo por:
No creer que el niño pueda recibir a Cristo, Un mal ejemplo, Una Enseñanza errónea.
Para tomar en cuenta (v 10) “Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os
digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos”.
3 y 4 Años
1. Son muy inquietos. Demandan actividad, mejor que regañarlos, haz uso de esa actividad
cantando canciones con gestos, dramatizando la lección, marchando.
2. Son imitadores. Pon énfasis en lo bueno de las historias porque ellos imitan lo que más les
impresiona sea bueno o malo. Muestra reverencia. Hazte el maestro digno de imitar.
3. No tienen mucho poder de concentración. O sea, se les hace difícil mantener la atención en una
cosa por mucho rato. Usa ayudas visuales en canciones, lecciones, pinta, narra la historia
con acciones, sé breve y varía el programa de la clase incluyendo pausas de descanso u otra
actividad como juegos, etc.
4. Tienen mucha imaginación. Los dibujos en la pizarra les hacen ver los eventos. En las escenas
dramatizadas ellos viven a lección.
5. Tienen poca memoria. No los recargues con muchos detalles. Escoge lo más esencial de la
lección y trata de hacerlo vívido e inolvidable. Enséñale el texto en partes. No
necesariamente todo.
6. Les gusta la repetición de lo ya conocido. Son capaces de pedir que se les diga la misma
historia diez veces. Repasa textos e historias y verdades ya conocidas.
7. Tienen poco vocabulario. Usa palabras sencillas y frases cortas. El maestro no debe enseñarles
una verdad con rodeos, sino directamente lo que quiere decirle. (Ejemplo: No le digas que
debe ser honrado más bien dile que debe entregar el cambio completo a su mamá).
8. Son muy crédulos. Creen todo lo que se les dice. Hay que cumplirles las promesas que se le
hacen. Magnífica oportunidad para que pongan su fe en Dios.
9. Piensa en sí mismo. Todo su mundo es de Yo, Mi, Mío. Ahora es el tiempo de enseñarles a
pensar en Dios como “mi padre celestial”, “Dios me ama a mí”, “me cuida”, “Cristo prepara un
hogar celestial para mí”.
10. Necesita ayuda. Trátale con amor, ayúdalo. Cuida de él.
11. Se impresiona. Enséñale a odiar el pecado, lo malo, los vicios. Incúlcale reverencia, amor
la casa de Dios, la Biblia, a honrar a Dios, a sus padres, al hogar, a los demás compañeros.
5,6 y 7 Años
1. Comienza a pensar en otros. Puede aprender a interesarse por el bien de los demás.
2. Es muy sensible. Demuéstrale amor y simpatía
3. Les atrae el ambiente. Procura que el ambiente sea de disciplina y orden. Adorna la clase.
4. Tiene curiosidad. Procura usar la curiosidad de ellos para despertar interés en la clase. No le
adelantes los eventos antes de tiempo; no le enseñes las ayudas visuales y los ejercicios de la
lección antes de la misma.
5. Pueden convertirse. Muchos creyentes han experimentado su conversión la esta edad. El
maestro debe prepararles para la conversión y orar por ellos individualmente. Es necesario
enseñarles cómo ser salvos. El maestro debe tener fe en la conversión de ellos.
6. Puede memorizar más. Tienen más vocabulario. Les encanta aprender y hacer tareas.
7. Entienden mejor. Enséñales repetidamente sobre la fe, el arrepentimiento, la santidad, el
pecado, la muerte de Cristo, etc.
8. Forman ideas. En los más grandecitos se comienzan a formar ideas acerca de la vida. Es
oportuno ahora inducir sus actitudes hacia Dios.
8,9 y 10 Años
1. Comienza la consideración del sexo. Los chicos molestan a las niñas por creerlo divertido. Los
varones harán más caso a un maestro y a las niñas les agradará una maestra.
2. La edad de los héroes. Imitan lo mismo al maestro que a un bandolero, dependiendo lo que
les impresione. Les gusta la fuerza, el valor, la aventura. Inspíralos con relatos de héroes y
mártires de la Biblia y con los hechos de la iglesia.
3. Tienen excelente memoria. Aprenden con facilidad, lo que se memorizan en esta edad lo
recordarán siempre. Pasajes bíblicos, canciones, salmos y textos serán un baluarte en su vida
si los aprenden ahora.
4. Tienen mucha energía física y mental. Pueden participar en la lección, contestar preguntas,
hacer tareas, conocer mapas, hacer rompecabezas bíblicos, etc.
5. Edad de las pandillas. Fomente el compañerismo entre alumnos. Llévalos de vez en cuando a
un paseo o excursión. Ayúdales a relacionarse los unos con los otros de manera sana y
cristiana. En esta edad el maestro tiene una gran oportunidad de hacerse amigo y maestro de
ellos.
6. Forman hábitos. Ahora hay que ayudarles a formar buenas costumbres y hábitos pues
comienzan a establecer en ellos lo que aprenden. Hay que enseñarle la lectura diaria de la Biblia,
la oración, la asistencia a la iglesia, testificar, ofrendar, trabajar por la salvación de otros. etc.
7. Son aficionados de la lectura. Les gustan y buscan los libros. Es bueno tener una biblioteca de
la Iglesia y Escuela Dominical. Es bueno que se hagan de su Biblia. Motivarlos a la lectura de la
palabra de Dios y libros buenos y sanos.
8. Es preguntón. Anímalo con preguntas sobre la lección. No ignores sus preguntas.
9. Es la edad de la evangelización. La edad que sigue es edad de crisis espiritual por tanto es
un desafío para el maestro el alcanzarlo ahora con la Palabra. Tiene brillantez mental, se da
cuenta de lo que es pecado y salvación. Busca la conversión del alumno, Si le enseñas a formar
hábitos cristianos ahora podrá atravesar sin mayor peligro a edad que sigue.