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CORTICOSTERIODES Y SUS CONSIDERACIONES

FARMACOLOGICAS DURANTE EL TRATAMIENTO DENTAL EN


PACIENTES CON ENFERMEDAD RENAL

Corticosteriodes: tipo de INMUNOSUPRESOR (del lat. cortex, —ĭcis, corteza, y esteroide)es una variedad de
hormonas del grupo de esteroides(producida por la corteza de las glándulas suprarrenales)y sus derivados.

Los corticosteroides están implicados en una variedad de mecanismos fisiológicos, incluyendo aquellos que regulan
la inflamación, el sistema inmunitario, el metabolismo de hidratos de carbono, el catabolismo de proteínas, los niveles
electrolíticos en plasma y, por último, los que caracterizan la respuesta frente al estrés.

Estas sustancias pueden sintetizarse artificialmente con aplicaciones terapéuticas, como anti-inflamación e
inmunosupresoras y a sus efectos sobre el metabolismo.

Los corticoides son medicinas potentes que tienen efectos secundarios, incluso puede debilitar los huesos y causar
cataratas. Por este motivo, se suelen indicar por períodos lo más cortos posibles.

Insuficiencia renal
La insuficiencia renal o fallo renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las
toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre. Fisiológicamente, la insuficiencia renal se describe como una
disminución en el índice de filtrado glomerular, lo que se manifiesta en una presencia elevada de creatinina en el
suero.

Todavía no se entienden bien muchos de los factores que influyen en la velocidad con que se produce la
insuficiencia renal o falla en los riñones.

Una alteración que produce los corticoides en pacientes con enfermedad renal es:
Aumenta los niveles de PTH : amplifica la acción de reabsorción ósea de los osteoclastos y aumenta la
excreción renal de calcio, debilita hueso y produce cataratas.

FARMACOLOGIA

Opciones terapéuticas Corticoides

Su farmacología es conocida con efectos a nivel antiinflamatorio e inmunosupresor. Debemos vigilar sus
múltiples efectos secundarios, tanto agudos como crónicos, entre los que destacan insuficiencia suprarrenal,
alteraciones electrolíticas, hipertensión arterial, hiperglucemia, miopatía, inmunosupresión, psicosis, cataratas,
glaucoma, osteonecrosis y osteoporosis, infecciones, gastropatía, etc.1,2.

La osteoporosis se vigilará mediante densitometría anual, administración de calcio y vitamina D, así como
bifosfonatos (existen comprimidos semanales).

Corticosteroides
Los corticoides o corticoesteroides son un tipo de las hormonas denominadas esteroides, que se producen
en las glándulas suprarrenales. Sus formas sintéticas o semisintéticas se usan por su efecto antiinflamatorio e
inmunosupresor en el tratamiento de diferentes patologías: enfermedades respiratorias, oftalmológicas,
respiratorias, reumáticas, etc., así como en el trasplante de órganos para evitar el rechazo.

¿Qué son?

Los corticoides que produce el organismo de forma natural (hormonas) desarrollan su actividad en diferentes
procesos, entre los que están aquellos que regulan la inflamación, el sistema inmunitario, el metabolismo de
los hidratos de carbono, la transformación de las proteínas en moléculas sencillas, así como la respuesta
frente al estrés del organismo.
Existen dos tipos de corticoides naturales:

 Mineralcorticoides: aldosterona y corticosterona. Se producen en la zona glomerular de las glándulas


suprarrenales y son responsables de la regulación del equilibro hidrosalino.
 Glucocorticoides: cortisol (hidrocortisona), cortisona. Se producen en la zona fasciculada y controlan
el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas.

Los corticoides semisintéticos se obtienen mediante la modificación de la estructura química de los


naturales, cortisona o hidrocortisona. Así se incrementa su potencia, disminuyendo la actividad
mineralcorticoide y mejorando la glucocorticoide.

¿Para qué se utilizan?

Entre los corticoides más conocidos figuran prednisona, hidrocortisona, betametasona, beclometasona, etc.,
siendo numerosos los procesos patólogicos para cuyo tratamiento se utilizan:

 Enfermedades respiratorias (asma, EPOC, etc.)


 Enfermedades dermatológicas (alergias, dermatitis atópica, etc.)
 Enfermedades oftalmológicas (conjuntivitis alérgicas)
 Enfermedades renales (síndrome nefrótico)
 Trasplantes de órganos
 Lesiones inflamatorias musculares (tendinitis)
 Tratamientos oncológicos paliativos

En función de su indicación, los corticoides tienen diferentes presentaciones farmacéuticas:

 Inhaladores (aerosol y polvo seco)


 Tratamiento oral (comprimidos, cápsulas, jarabes, gota)
 Tópico (pomadas y cremas dérmicas, gotas oftálmicas y óticas)
 Spray nasal
 Inyectables (vía intravenosa y vía intramuscular)

Efectos adversos

Los corticoides, pese a su gran utilidad, pueden tener diferentes efectos adversos, especialmente cuando se
utilizan en tratamientos prolongados y a dosis altas.

A bajas dosis y en tratamientos de corta duración los efectos adversos de lestos medicamentos son en
general leves y poco frecuentes. Ocasionalmente pueden producir:

 Retención de líquidos y, como consecuencia hinchazón, en diferentes zonas del cuerpo (muy
apreciable en la cara)
 Aumento de apetito
 Ansiedad
 Alteraciones de la menstruación
 Problemas en la fijación del calcio en los huesos
 Aumento de la presión arterial
 Retraso en la cicatrización de heridas

Además, estos fármacos pueden alterar en una analítica los niveles de colesterol, glucosa, calcio, potasio
y hormonas tiroideas, por lo que debe avisarse de que se está tomando un medicamento de este tipo cuando
se va a someter a un análisis de sangre u orina.

A altas dosis y en tratamientos prolongados los efectos adversos pueden ser más graves:

 Dificulta la respuesta del organismo y el tratamiento de posibles procesos infecciosos


 Disminución de la masa ósea y predisposición a sufrir una fractura
 Acumulación de grasa corporal
 Gastritis

Por otra parte, los corticoides están contraindicados ante enfermedades como la diabetes, enfermedad
cardiaca congestiva, tuberculosis, herpes ocular, gastritis, úlcera gastroduodenal, infecciones víricas y
fúngicas, etc.

Todos estos efectos adversos implican una serie de recomendaciones importantes a la hora de utilizar los
corticoides:

 No hay que automedicarse con estos fármacos, ya que son de prescripción médica
 Deben seguirse estrictamente las pautas de tratamientos determinadas por el médico
 No debe suspenderse el tratamiento sin la autorización del médico, pues la retirada del fármaco debe
hacerse de forma gradual

Patologías asociadas

Algunas de las patologías en cuyo tratamiento se utlizan los corticoides son las siguientes:

 Asma
 EPOC
 Dermatitis atópica
 Reacciones alérgicas
 Trasplantes de órganos
 Procesos inflamatorios
 Conjuntivitis
 Síndrome nefrótico
 Tendinitis
 Psoriasis
 Colitis ulcerosa

Corticosteroide
Estructura química del cortisol, principal glucocorticoide secretado por la corteza suprarrenal humana y el
esteroide más abundante en la sangre periférica.

Los corticosteroides (del lat. cortex, —ĭcis, corteza, y esteroide) o corticoides son una variedad de hormonas del
grupo de los esteroides (producida por la corteza de las glándulas suprarrenales) y sus derivados.

Los corticosteroides están implicados en una variedad de mecanismos fisiológicos, incluyendo aquellos que
regulan la inflamación, el sistema inmunitario, el metabolismo de hidratos de carbono, el catabolismo de
proteínas, los niveles electrolíticos en plasma y, por último, los que caracterizan la respuesta frente al estrés.

Estas sustancias pueden sintetizarse artificialmente y tienen aplicaciones terapéuticas, utilizándose


principalmente debido a sus propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras y a sus efectos sobre el
metabolismo.
Efectos fisiológicos

Son productos de la zona fasciculada descargados bajo la influencia de la ACTH hipofisiaria. Influyen en el
metabolismo de los hidratos de carbono acelerando la síntesis de glucosa a partir de precursores no glucídicos
(gluconeogénesis). También activan el metabolismo proteico y movilizan los depósitos grasos.

Los corticosteroides difunden a través de las membranas celulares y forman complejos con receptores
citoplasmáticos específicos; estos complejos penetran en el núcleo de la célula, se unen al ADN (cromatina) y
estimulan la transcripción del ARNm y la posterior síntesis de varias enzimas, que son las responsables en última
instancia de los efectos sistémicos. Sin embargo, estos agentes pueden suprimir la transcripción del ARNm en
algunas células (por ejemplo, linfocitos).

Glucocorticoides para uso sistémico: características farmacológicas[editar]

Bases del tratamiento con glucocorticoides

Fármaco Dosis Potencia Potencia Supresión del Vía de


equivalente antiinflamtoria para eje HHA administración
(mg) retención (dosis/día - mg)
Na+

ACCIÓN CORTA*

Hidrocortisona 20 1 1 20-32 oral, im, iv

Cortisona 25 0,8 0,8 20-32 oral

ACCIÓN INTERMEDIA**

Deflazacort 7,5 4 0,5 9 oral

Prednisolona 5 4 0,8 7,5 oral

Prednisona 5 4 0,8 7,5 oral

Metilprednisolona 4 5 0,5 6 oral, im, iv,


local

Triamcinolona 4 5 0 6 oral, im, local

Parametasona 2 10 0 2 im, local

Fludrocortisona 2 10 125 2,5 oral

ACCIÓN
PROLONGADA***

Dexametasona 0,75 25 0 1 oral, im, iv

Betametasona 0,6-0,75 25-30 0 1 oral, im, local

Vida media biológica: *8-12 horas, **18-36 horas, ***36-54 horas.

La potencia de la acción glucocorticoide y mineralcorticoide se establece en referencia a la de la hidrocortisona,


que es de 1

Producción endógena[editar]

Estas hormonas son naturalmente producidas por el organismo humano en las glándulas suprarrenales, como es
el caso de la corticosterona y la hidrocortisona o cortisol —ambas glucocorticoides—, o de la aldosterona —del
grupo de los mineralocorticoides—.
Las sustancias corticoideas endógenas operan fisiológicamente en el cuerpo humano, en dosis pequeñas, para
controlar situaciones de estrés orgánico, y atenúan las respuestas del tejido a los procesos inflamatorios,
revirtiendo los síntomas de la inflamación pero sin tratar la causa subyacente. Actúan inhibiendo la acumulación
de células inflamatorias, incluso macrófagos y leucocitos, en las zonas de inflamación. También inhiben la
fagocitosis, la liberación de enzimas lisosómicas, y la síntesis y liberación de diversos mediadores químicos de la
inflamación.

Administración exógena[editar]

Cuando se inicia el empleo de fármacos corticoides se corre el riesgo de interferir con la producción endógena
corporal (que muchas veces suele ser suficiente para controlar el estrés orgánico inicial) e incluso en tratamientos
repetidos, no controlados por un médico puede llegarse a suprimir la producción endógena con los graves riesgos
que esto significa.

Los mecanismos de la acción inmunosupresora de los corticosteroides no se conocen por completo, pero pueden
incluir la supresión o prevención de las reacciones inmunes mediadas por células (hipersensibilidad retardada)
así como acciones más específicas que afecten la respuesta inmune. Por vía oral, se absorben en forma rápida y
casi por completo, y por vía parenteral (IV-IM) el comienzo de la acción es rápido, con un efecto máximo a la hora
de haber sido administradas. Su unión a proteínas plasmáticas es muy alta. La mayor parte de la sustancia se
metaboliza principalmente en el hígado a metabolitos inactivos. Se elimina por metabolismo y ulterior excreción
renal de los metabolitos activos.

Las indicaciones más frecuentes se dan en casos de insuficiencia adrenocortical, y enfermedades alérgicas,
reumáticas, oftálmicas, respiratorias y neoplásicas.

Evaluación riesgo-beneficio[editar]

Suprimir los mecanismos inflamatorios normales puede desencadenar problemas de salud más graves: si se
emplean indiscriminadamente corticoides en el tratamiento de infecciones virales se da el caso que los virus
infecciosos se desarrollen más rápido y más peligrosamente en el paciente.

Cuanto más tiempo se emplea un fármaco corticoide mayores efectos secundarios se van a desencadenar:
gastritis, defectos en los depósitos de calcio en los huesos, cúmulos de grasa corporal son los más frecuentes
problemas asociados al uso prolongado o indiscriminado de un corticoide. Otros efectos cutáneos derivados del
uso tópico incluyen atrofias cutáneas, telangiectasias, estrías y cuadros cutáneos acneiformes o efectos
sistémicos por absorción del corticoide.

Por eso los corticoides en la actualidad se usan bajo indicaciones médicas muy precisas; no deben emplearse
para tratar resfriados comunes ni tampoco para aliviar las molestias producidas por un golpe. También está
contraindicado su uso en procesos tuberculosos o luéticos en la zona de tratamiento, afecciones virales (vaccinia,
varicela, herpes, ...).

Un médico debe hacerse responsable para dar inicio a un tratamiento corticoides y debe además supervisar
estrictamente qué tiempo y con qué dosis será empleado el fármaco, bajo ningún motivo un paciente puede
reiniciar la terapia corticoide sin antes consultar con el médico tratante e incluso si el paciente desea suspender el
tratamiento corticoide debe hacerlo siguiendo las estrictas indicaciones del médico que irá disminuyendo las
dosis en forma lenta y progresiva.

El efecto de acción del corticoide depende del producto que se utilice. Hay variedades de corticoides que duran
meses en el cuerpo humano después de una sola dosis y hay otras variedades de corticoides que son excretados
en ocho horas después de su ingesta. Hay corticoides de inicio rápido que muchas veces pueden salvar una vida
y hay corticoides de inicio muy lento, hay corticoides en inyectables y hay corticoides que se inhalan; todos estos
fármacos deben ser escogidos por el médico tratante.