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BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL

VOLUMEN CL

ANTONIO CACUA PRADA

Historia de la Educación
en Colombia

ACADEMIA COLOMBIANA DE HISTORIA


SANTAFE DE BOGOTA, D.C., 1997
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ACADEMIA COLOMBIANA DE HISTORIA


BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL
VOLUMEN CL

HISTOQIA DE LA EDUCACIÓN EN COLOMBIA


Primera Edición, 1997

© 1997 A n t o n i o C a c u a P r a d a

ISBN 958-95765-0-8 (Colección)


Biblioteca de Historia Nacional

Autoedición e impresión
Editora Guadalupe Ltda. Tel.: 269 07 88
Santafé de Bogotá, D.C., Colombia .

Printed an d m ade in Colom bia / Im preso y hecho en Colombia


370.9862' 80000003149005
C12 Cacua Prada, Antonio, 1932-
C .l Historia de la educación en
Colombia / Antonio Cacua Pr
ada

CONTENIDO

Página

AL LECTOR. Por Antonio Cacua Prada................................................ XI


PROLOGO. Por Luis Duque G óm ez.................................. .................. XIII
ANTONIO CACUA PRADA. Por Germán Arciniegas........................ XV

CAPITULO I
TIEMPOS PREHISPANICOS
El Cuca. - Los Jeques.- El Dios Civilizador Bochica.
Mesías Aborigen. - Escuelas Superiores.............................................. 3

CAPITULO II
LA EVANGELIZACION EN EL NUEVO MUNDO
Santa María La Antigua del Darién. - Labor Misionera y
Educativa. - La Encomienda. - Los Dominicanos.
El Presidente Andrés Díaz Venero de Leiva. - La Lengua.
Los Ladinos. - El Colegio Seminario de San Luis de Tolosa.
Primera Huelga Estudiantil................................................................... 11

CAPITULO III
COLEGIOS Y UNIVERSIDADES COLONIALES
Los Jesuítas. - La Universidad Javeriana. - Cátedra de Medicina.
Bachiller, Licenciado y Maestro. - Los Franciscanos.
La Universidad Tomística. - Colegio Mayor de Nuestra
Señora del Rosario. - Un Testarudo Provincial. - Inauguración.
Revocatoria de la Donación a los Dominicos. - Constituciones.
Otros Planteles. - Medicina en el Colegio del Rosario.
El Real Colegio Seminario de Popayán. - Don José Celestino
Mutis. - La Pragmática Sanción. - Universidad Pública.
La Biblioteca Real. - Plan Neogranadino. - Educación
Femenina. - Primer Colegio de Niñas. - Las Señoritas Educandas.
Pupilas Colegialas. - Las Clases. - Amas de su casa............................ 25
VI HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBL

CAPITULO IV
LA ILUSTRACION
La Expedición Botánica. - La Ciencia Experimental.
Universidad Mayor de San Carlos. - El Plan del Arzobispo
Virrey. - Relación de Mando. - Nuevos Establecimientos.
Preludios del Periodismo. - Las Tertulias. - El Arcano de la
Filantropía. - El Santuario. - El Virrey Ezpeleta. - Don Manuel
del Socorro Rodríguez. - Aparatoso Examen. - La Tertulia
Eutropélica. - Escuela de Dibujo. - “Papel Periódico de la Ciudad
de Santafé de Bogotá”. - Escuela Gratuita. - Obras y Escrito
Semanal. - Contra una Vergonzosa Ociosidad. - La Verdadera
Causa. - Realización del Proyecto. - Las Jóvenes. - Academia de
Bellas Artes. - Sociedad de Sabios. - Semanario del Nuevo
Reino de Granada................................................................................. 52

CAPITULO V
INDEPENDENCIA Y REPUBLICA
La Primera República. - Bolívar y Santander. - Escuelas Públicas.
Plan de Instrucción Primaria. - La Villa del Rosario de Cúcuta.
Los Debates. - Educación Pública. - Escuelas de Niñas.
Colegios o Casas de Educación. - Escuela de Primeras Letras.
Nombramiento, Sueldo, Materias y Método. - Escuelas
Normales. - Elección Presidencial. - Enseñanza Mutua.
En Antioquia. - Un Ejemplo. - Escuela Preparatoria de Medicina.
Sistema Lancasteriano. - Colegios Santanderinos.
Universidades y Entidades. - El Museo Nacional.
Jeremías Bentham.............................................................................. 83

CAPITULO VI
EDUCACION PUBLICA Y ENSEÑANZA NACIONAL
LEY sobre organización y arreglo de la Inspección Pública.
Capítulo Primero. De la Enseñanza Jeneral. - Capítulo Segundo.
De la Dirección Jeneral de Instrucción Pública y de
las subdirecciones. - Capítulo Tercero. De la Academia
Nacional, y de las Sociedades Departamentales. - Capítulo Cuarto.
De las Escuelas Primarias de Parroquia. - Capítulo Quinto. De la
Enseñanza Elemental en las Cabeceras del Cantón y Circuito.
Capítulo Sesto. De la Enseñanza en las Universidades y Colegios
Nacionales. - Capítulo Sétimo. - De las Universidades Centrales.
Capítulo Octavo. Disposiciones Jenerales. - Capítulo Noveno.
De Otras Enseñanzas especiales. - Capítulo Décimo. De los
■■KJOTECA DE HISTORIA NACIONAL VII

Oiedrálicos. - Capítulo Undécimo. De las Pensiones y Premios.


Capítulo Duodécimo. De las Rentas para la enseñanza pública”.
Autorización. - Decreto “Autorizando al Poder Ejecutivo para
Formar el Plan de Estudio”. - Código de Educación Pública.
La Academia Nacional de Colombia..................................................;. 109

CAPITULO VII
LA UNIVERSIDAD CENTRAL
Decreto del Poder Ejecutivo. - Instrucción Pública. - Nómina de
Profesores. - Educación Privada. - Doctrinas de Bentham.
Certámenes Públicos. - En la Calle de la Fatiga. - Gran Sesión
Solemne. - Escuela de Inglés. - Externado.
Conceptos Pedagógicos........................................................................ 129

CAPITULO VIII
EDUCACION DEMOCRATICA
Colegio Departamental de La Merced. - Regreso del General
Santander. - Cátedras Universitarias. - Educadores Destacados
En Marinilla. - Don Mariano Ospina Rodríguez. - Exposición
al Congreso. - Educación Primaria. - Enseñanza Secundaria.
¿Qué es Educar?. - Formar Hombres Dignos. - Siempre Mal.
Célebres Planteles. - Colegio del Sagrado Corazón.
Don Lorenzo María Lleras.........................................................

CAPITULO IX
LIBERTAD ABSOLUTA DE ENSEÑANZA
Comisión Corográfica. - Colegio Campestre. - Paredes e Hijos.
El Establecimiento. - Reglamento. - Prohibición y Clausura.
Destrucción Total. - Tiempos Difíciles. - El Radicalismo.
Pedro Justo Berrío.......................................................................... ...... 161

CAPITULO X
LA UNIVERSIDAD NACIONAL
Ley que crea la Universidad Nacional de los Estados Unidos de
Colombia. - Estatuto Orgánico. - El Doctor Dámaso Zapata.
Superintendente en Santander. - Director en Cundinamarca.
Reforma de Envergadura. - Universidad de AntiOquia.
Academia Colombiana de la Lengua. - Misión Alemana.
Enseñanza Pestalozziana. - Las Normales. - Sociedad Católica.
Hermanas de La Presentación. - Colegio del Espíritu Sanio.
Revistas Pedagógicas. - Colegio de Nuestra Señora.
Campestre Femenino. - Establecimientos Agropecuarios.................. 177
VIII HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLO

CAPITULO XI
EN LA REGENERACION
Ministerio de Instrucción Pública. - Fundación de Educadoras
Colombianas. - La Universidad Católica. - El Externado de
Colombia. - Alto Nivel Humanístico. - Comunidades Religiosas.
Colegio de San Pedro Claver. - Sans Facón. - Los Mil Días.........

CAPITULO XII
EN EL SIGLO XX
La Academia Colombiana de Historia. - Código de Instrucción
Pública. - El Ministro Antonio José Uribe. - Universidad de
Nariño. - Los Hermanos Cristianos. - Escuela Nacional de
Comercio. - El General Uribe Uribe. - Academia Colombiana de
Ciencias Exactas. - El Gimnasio Moderno. - Las Escuelas
Salesianas. - La Universidad Libre. - Ministerio de Instrucción y
Salubridad Pública. - Escuela Nueva. - La Mujer en
la Universidad.................................................................................

CAPITULO XIII
RESTAURACIONES Y REFORMAS
El Ministerio de Educación. - Restauración de la Javeriana.
El Padre Félix Restrepo S.J. - Facultad de Educación.
Academia Colombiana de Educación. - La Ciudad Blanca.
La Escuela Normal Superior. - La Universidad Bolivariana.
Reforma Constitucional. - San Bartolomé La Merced...... ............

CAPITULO XIV
DE COLOMBIA PARA EL MUNDO
Ateneo Nacional de Altos Estudios. - Grupo de Trabajo.
El Instituto Caro y Cuervo. - Ideario Educativo.
El Externado Nacional Camilo Torres. - Instituto Etnológico
Nacional. - Nuevas Universidades. - Las Escuelas Radiofónicas.
Universidad de Los Andes. - Símbolos Patrios....... ......................

CAPITULO XV
INSTITUCIONES DE SERVICIO
El Icetex. - Modificaciones Programáticas. - Fundación
Universidad América. - Educación Campesina. - Universidad
Pedagógica Femenina. - Universidad de Bogotá Jorge
Tadeo Lozano. - Planeamiento Integral de la Educación.
El Sena. - La Asociación Colombiana de Universidades, Auscun.
— i irirrr d e h is t o r ia n a c io n a l IX

Colegio Máximo de las Academias Colombianas. - Universidad


de San Buenaventura. - Corporación Universidad Piloto de
Colombia. - Instituto Universitario de Historia de Colombia,
ftnonato Colombiano de Artes y Ciencias. - FES. - Universidad
de La Salle. - Academia Colombiana de Historia Eclesiástica.
Universidad de Santo Tomás. - Institutos Técnicos Agrícolas.
Universidad Central. - Plan de Emergencia Educativo...................... 257

CAPITULO XVI
INNOVACIONES EDUCATIVAS
El Icfes. - Colciencias. - Los Inem. - Universidad Católica de
Colombia. - Universidad Simón Bolívar. - La Escuela Nueva.
Colegio Odontológico. - Universidad de La Sabana.
Universidad Militar. - Universidad Abierta y a Distancia.
Educación por Areas. - Universidad Sergio Arboleda.
Instituciones Universitarias Privadas, ACIUP. - El Educador.
Formación de Maestros. - Modelos Educativos................................... 271

CAPITULO XVII
ACREDITACION Y EXCELENCIA
Ley General de Educación. - Servicio Público de educación.
Plan Decenal de Educación. - La Formación de Los Educadores.
Escuela de Maestros. - Aprendizaje Permanente.
La Acreditación. - Universidad Moderna............................................ 281

CAPITULO XVIII
« E N T E AL TERCER MILENIO
Reflexiones. - Horas de Estudio. - Bachillerato. - Universidad.
Centros de Formación Universitaria. - Analfabetismo.
En la Costa Atlántica. - Calidad de la Educación.
La Historia Patria. - Ser Nacional Auténtico. - Pensamiento
Bolívariano. - Normas. - Los Retos del Porvenir. - Lucha funesta.
Grandeza y Educación..................... ................................................... 291

BIBLIOGRAFIA..................................................................................... 305

INDICE ONOMASTICO 323


AL LECTOR

Por iniciativa del señor Presidente de la Academia Colombiana de


Historia, el connotado antropólogo, investigador, catedrático y educa­
dor doctor Luis Duque Gómez, redactamos estos apuntes sobre la “H is­
toria de la Educación en Colombia

Dedicados a la enseñanza desde los ya lejanos años del bachillera­


to, p or vocación y p or herencia, y siempre devotos de la investigación y
de la historia, nos propusimos recopilar notas y datos sobre el proceso
de la educación en nuestro país, desde los tiempos prehispánicos hasta
el presente, y organizados pedagógicamente dentro de los períodos que
conforman el itinerario de nuestra vida nacional.

Este escrito recoge la fundación y creación de los principales esta­


blecimientos de enseñanza primaria, secundaria y profesional en nues­
tro país; los programas, leyes y normas que se han dictado para ordenar
su actividad y desarrollo; la realización de instituciones que coadyuvan
a la labor educativa y los nombres de las personas que han hecho posi­
ble esta apostólica misión de grandeza y patriotismo. Es una sencilla
guía de referencia para futuras investigaciones, y una síntesis histórica
de algunos de los numerosos planteles dedicados a la formación de las
generaciones colombianas.

Este libro, hecho con afecto y devoción, señala a quienes como


maestros merecen el homenaje agradecido de los colombianos.

ANTONIO CACUA PRADA


PRO LO G O

“Ningún pueblo, ninguna civilización, aunque primitiva, dejó de lado la


educación de sus miembros -escribe el Padre Alfonso Borrero Cabal, S.J.- así
ésta viniere confundida con otros hechos de la vida social -culto religioso,
vida familiar, costumbres y usos sociales-, precedida o no de teoría alguna o
reflexión pedagógica Después de repasar lo que fue el proceso educativo en
la China de Confucio, la tradición de Buda, la cultura del Japón, las costum­
bres educativas del Cercano Oriente y Egipto, la “paideia ” griega, la cultura
helenística , la “paideia” cristiana, el Padre Borrero hace una hermosa y
emocionada exaltación del maestro: “La maestría muestra, sin necesidad de
mostrarla, la conquista del hombre sobre sí mismo... La maestría es eminen­
cia que por pasos se insinúa. Llegar a ser maestro no es aparición repentina
ni ofuscante; es muy lento amanecer, tan profundo como la propia vida, que
no conoce ocasos. Ser maestro es algo que define una existencia en irreversi­
ble viaje hacia el saber y la verdad” (1).

En realidad, como bien se ha dicho, la educación es uno de los funda­


mentos del progreso y de la felicidad de los pueblos, puesto que asegura la
libertad y la dignidad del hombre. La ignorancia lo hace sujeto de la esclavi­
tud y del servilismo. Por eso el proceso educativo hace parte de los llamados
~universales de la cultura”.

Porfortuna para Colombia, el interés por la educación ha sido una cons­


tante a todo lo largo de su devenir histórico, desde los remotos tiempo preco­
lombinos hasta su existencia como nación libre e independiente. Primero fue­
ron los propósitos de las comunidades nativas por conservar y transmitir, a
través de la tradición oral, las experiencias de la comunidad, como medio
para asegurar la vigencia de sus creencias mágico-religiosas, sus ritos, sus
ceremonias, fundamento de su cohesión social y de su supervivencia. Luego la
llegada de la civilización cristiana, el arribo de los expedicionarios peninsu­
lares, con lo cual se inicia el proceso de transculturación de las poblaciones
aborígenes y se avanza en la empresa de la evangelización, para correspon-

Alfonso Borrero Cabal, S.J. Educación y Política: La Educación para lo Superior. Asociación
Colombiana de Universidades, Bogotá, 1985-1990.
XIV HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

der a los anhelos del Pontífice y a los compromisos contraídos con éste por el
lejano Monarca de Castilla. Después la expansión de estos mismos propósitos
mesiánicos gracias a la acción de los mandatarios coloniales, de las comuni­
dades religiosas y a su interés en la fundación de los Colegios Mayores, que
en las postrimerías del siglo XVIII siembran el germen de las ideas libertarias,
que culminan con la gesta independentista y con el nacimiento de la repúbli­
ca, hasta llegar a las realidades políticas y culturales del presente.

Don Antonio Cacua Prada, ilustre Miembro de Número de la Academia


Colombiana de Historia, con larga experiencia en el campo de la política y en
la vida diplomática, incansable trabajador intelectual, tiene entre sus
invaluables méritos uno especial, quizás el que más lo enorgullece y aprestigia,
el haber consagrado largos años de su vida a servir los nobles intereses de la
educación, en todos sus niveles, por vocación y por acendrado sentimiento
patrio. El libro que hoy publica y que se incluye como volumen CL de la serie
Biblioteca de Historia Nacional, que en buena hora inició la Academia Co­
lombiana de Historia desde los años primeros de su fundación, constituye
valiosa contribución suya al conocimiento general y en detalle de los pasos
dados por la nación colombiana para estructurar la noción de patria _y el
fundamento de sus instituciones tradicionales.

En su obra, el historiador Cacua Prada nos informa, paso a paso, con


emocionada y certera orientación, de la tarea educativa de las tribus aboríge­
nes que poblaban estos territorios; de los grupos de abnegados misioneros en
las áreas céntricas y en los remotos confines del territorio nacional; sobre la
fundación de Conventos y Colegios Mayores, en los que nace la ciencia y el
movimiento independentista; acerca los anhelos educativos de la naciente re­
pública en las dos administraciones del General Francisco de Paula Santander;
sobre la acción desprendida de los fundadores de los colegios privados y de
los vientos renovadores del movimiento científico y literario que da origen a
las universidades y a otros institutos de educación superior, en fin, sobre la
fundación de las Academias, estímulo permanente para el progreso de la cien­
cia y la cultura. El autor lo ha investigado todo, lo ha sentido con emoción
patriótica, lo ha expuesto en su ilustrada cátedra, fruto de su acendrada voca­
ción, que lo ha llevado a alcanzar la maestría, en esa maestría que, como
anota el Padre Borrero Cabal -repitámoslo-, “es muy lento amanecer, tan
prolongado como la propia vida, que no conoce ocasos. Ser maestro es algo
que define una existencia en irreversible viaje hacia el saber y la verdad”.
Antonio Cacua es un maestro por antonomasia, un maestro del fervor y del
sentimiento patrio.

LUIS DUQUE GOMEZ


ANTONIO CACUA PRADA

Por GERMAN ARCINIEGAS

De cuantos miembros de la Academia Colombiana de Historia han tenido


en este siglo una actividad que se registre en nuestras relaciones con las demás
academias de Nuestra América, Antonio Cacua Prada quedará como el acadé­
mico que ha traído mayores relaciones con los institutos correspondientes en
todo el hemisferio. Se inició con una labor de años en el Instituto para la ense­
ñanza de historia dependiente de la Academia, que en buena parte fue una
creación suya, hasta donde el sistema nacional lo ha permitido.

La Academia decidió organizar su propio instituto, el Instituto Universita­


rio de Historia de Colombia, bajo la dirección de Cacua Prada, y éste ha sido una
de las entidades que con mayor eficacia han contribuido a llevar la enseñanza de
la historia más allá de lo que se ofrece en las escuelas y universidades dentro del
sistema nacional. Ha venido cumpliendo durante 34 años un servicio del mayor
interés nacional, como un complemento académico que se venía reclamando
desde hace mucho tiempo.

El experimento colombiano comenzó a interesar en toda nuestra Améri­


ca, y Cacua Prada recibe invitaciones para hacer visitas académicas desde los
paises del Río de La Plata hasta México. Lo que había comenzado por un
instituto complementario de los liceos colombianos, pasó a ser un centro de
interés continental. Poco a poco ha ido formándose la conciencia en Nuestra
América no sólo de tener una historia común, sino de la necesidad de estudiar­
la como una materia aparte y básica en la formación de las juventudes.

En los últimos años, Cacua Prada ha sido invitado prácticamente por to­
dos los paises de Nuestra América, y en todos ha tenido la oportunidad de
cambiar informaciones históricas que conforman algo así como la integración
cuyo establecimiento perdimos cuando, después de la independencia, trabaja­
mos más por organizamos desunidos que por emprender una vida federal como
en el norte lo habían logrado los estados ingleses.

Durante años, Cacua Prada ha dirigido el Instituto Universitario de His­


toria de Colombia, de la Academia. Estudiando el papel de Colombia en la
XVI HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

formación de los estados libres de Suramérica y el Caribe y enseñando él mis­


mo cómo se ha venido luchando desde la capital colombiana por la formación
de un espíritu nacional, su papel en la Academia ha sido como una rectoría en
el estudio de cómo se ha formado la nación colombiana. En una proporción
quizás más equilibrada que en el resto de Nuestra América, Colombia se ha
formado apoyándose en los tres pilares de las tres razas: la blanca, la cobriza y
la negra.

Su historia es la de poner en marcha, equilibrándolas, las tres potencias


originales. Nuestro destino es el mismo de toda la América hispánica, pero, en
nuestro caso, en proporciones más justas. Lo que Cacua Prada va a manejar
sobre la educación es este juego de colores en que se funda la nacionalidad
colombiana. Ya López de Mesa había escrito un pequeño ensayo que es como
precursor del libro de Cacua Prada: De cómo se ha formado la nación colom­
biana. Es el tema más seductor que pueda ofrecerse a la consideración de un
estudiante nuestro. Cacua tiene para hacer este estudio la experiencia de haber
sido por años el animador del Instituto. Viajero impenitente, ha recorrido casi
todo el mundo y ha podido ver cuanto hay de original en nuestra lucha. Su
libro no es sólo de interés para los colombianos, sino para todos los de Nuestra
América.

Nuestro caso tiene la singularidad de que no domina abrumadoramente


sobre los otros dos uno de los tres componentes. En la Argentina, la suprema­
cía de Buenos Aires da al elemento blanco europeo una preponderancia casi
excluyente. Hay islas del Caribe en que lo negro domina largos períodos de la
historia. Como en el Paraguay se sigue hablando en guaraní, hay partes de
México en que los blancos apenas han alcanzado una penetración superficial.

Cacua Prada, en su libro Historia de la educación colombiana, va viendo


cómo se desarrolla la educación en Colombia sobre estos colores primarios,
cómo va cambiando con los tiempos y los paises, en busca de normas comu­
nes. Después de haber coleccionado a través de sus viajes, documentos y tes­
timonios de cómo la escuela va cambiando según las circunstancias, ofrece
ahora un libro donde habrá mucho que conocer y mucho que aprender sobre la
educación en Nuestra Patria.
ANTONIO CACUA PRADA

Historia de la Educación
en Colombia
CAPITULO I

TIEMPOS PREHISPANICOS

Antes del Descubrimiento del “Nuevo Mundo”, los pueblos que habita­
ron este continente alcanzaron un desarrollo cultural que hoy se admira en sus
imponentes templos, complejos habitacionales, pirámides, fortalezas, escul­
turas, pinturas, orfebrería, cerámica, matemáticas y escritura. Como también
por sus manifestaciones religiosas, morales, comerciales, jurídicas, familia­
res, legislativas y sociales.

Según la tradición, en el país de los chibchas, mozcas o muiscas, surgie­


ron maestros como Bochica, “el santo y el sabio”, y grandes gobernantes como
Nemequene, “el sublime y el magnífico”, quien “estableció por primera vez la
sabia institución del perdón judicial para determinados yerros, y el de la pie­
dad para determinadas fallas”.

“EL CUCA”

Los chibchas, según varios autores, fundaron una especie de seminario


que denominaron “El Cuca”, en el cual “se enseñaban los conocimientos
adquiridos, las tradiciones, los ritos religiosos, la manera de administrar jus­
ticia, sólo admitía en sus claustros o personas célibes, quienes previamente
debían prestar, al menos mientras estuvieran en él, votos de castidad y obe­
diencia semejándose por este aspecto a la institución romana del sacerdocio”.
-José Domingo Arias Bernal. 1948. Págs. 86 y 97.

José Pérez de Barradas afirma que “en estas escuelas superiores aboríge­
nes, dedicadas especialmente a la formación de los CHYQUY, CHUQUES o
JEQUES como lo denominaban los españoles, se enseñaban los ritos y las
ceremonias; se aprendían las normas de la moral práctica, se explicaban las
creencias y se recordaban las tradiciones chibchas”. -José Pérez de Barradas.
1958. Págs. 458 a 460.
4 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Los académicos Jesús María Henao y Gerardo Arrubla en su tradicional


“Historia de Colombia” anotaron: “Los sacerdotes llamados chicuy, voz que
los españoles cambiaron por la de jeque, eran de igual categoría y no reco­
nocían ningún jefe o pontífice máximo”. “£7 cargo sacerdotal era heredita­
rio en los sobrinos hijos de hermana; quien debía ejercerlo entraba desde
niño a una especie de seminario, Cuca, donde durante doce años de novicia­
do estaba sujeto a severo ayuno, recibiendo allí del director todas las ense­
ñanzas sobre ceremonias y prácticas del culto; y cumpliendo los doce años
de prueba daba el cacique al neófito la investidura sacerdotal”. -Henao y
Arrubla. 1936. Pág. 151.

Al respecto escribió el académico y catedrático Javier Ocampo López:


“El Cuca irradió conocimientos y cultura a las innúmeras generaciones chibchas
que se preparaban no sólo para el sacerdocio, sino para ejercer el gobierno.
Allí no sólo se formaba al Chiquy en las bases morales y religiosas, sino el
heredero del Cacique, en las normas inmutables del derecho”. -Javier Ocampo
López. 1965. Pág. 137.

Estos seminarios o “Cucas” eran “escuelas ritualistas”, dirigidas por los


ancianos y su fin estaba orientado a la formación de sacerdotes, gobernantes y
guerreros.

LOS JEQUES

Sobre el proceso de educación del “Jeque” o sacerdote, -quien tenía su


morada en los templos, no podía casarse y llevaba una vida de austeridad y
penitencia-, el académico e historiador boyacense doctor Ulises Rojas, encon­
tró en el Archivo de Indias de Sevilla, el siguiente informe del Presidente de la
Real Audiencia de Santafé don Francisco de Sande, al Rey Felipe II, suscrito
en el año de 1597:

“Memoria de los ritos y ceremonias que tienen los indios en los santua­
rios de que adornan al demonio y le ofrendan ”.

“Primeramente estos tales que tienen santuarios los ponen en un bohío


apartado y ponen tres o cuatro indios juntos que estén en compañía en siendo
de edad de diez años para arriba y allí ayunan cuatro o seis años para ser
Jeques. El orden de ayunar es que no comen más de una vez al día por la
mañana a las ocho y comen muy poco y sin sal y las comidas son maíz tostado
y turmas chicas porque tengan menos sustancia y unas pocas de hojas silves­
tres de poca sustancia y beben solo una vez de chicha muy moderada al día y
allí vienen los Jeques viejos a quien estos indios han de suceder que son sus
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 5

tíos y les dan la Ley y enseñan cómo ha de hacer sus sacrificios y saumerios y
les enseñan a pintar y a tejer mantas las buenas y ricas que se hacen y no salen
al sol, ni les da aire y los buhios están cerrados por todas partes y por un
agujero les dan la comida y entran los Jeques viejos y la luz que les entra por
los buhios donde están encerrados es por unos cueros de venado pelados y allí
dentro tienen algunos conejos y curies vivos para entretenimiento. Y cumpli­
dos los cuatro o seis años que han de ayunar de la forma dicha como es la
parcialidad y costumbre que tienen los sacan a los dichos indios que han de ser
Jeques no por la puerta por donde entraron sino por otra frontero que le abren
para el efecto a las cuatro de la mañana cumplido el tiempo y no se hallan al
sacarlos más de los Jeques a quien han de suceder y allí los laban con agua
muy fría en unas bacías de barro que entre indios se llaman moyas porque
desde el día que entraron hasta la hora que salen no se laban el cuerpo sino
sólo los dedos de las manos porque dicen que se recrea el cuerpo labándose y
porque no tengan recreación se laban y después de labados como está dicho
toman aquella agua y la echan en un arroyo, el primero que hallan porque la
dicha agua la tienen por santa y de allí los lleban a la casa donde han de vivir
donde está aparejado de hacer una borrachera y al sacar a los dichos mucha­
chos para Jeques les mudan los vestidos y les ponen unas mantas blancas
limpias y nuevas y en la dicha borrachera se saludan con sus parientes y de allí
sus tíos a quien han de suceder que son Jeques los lleban al santuario o a la
casa de oración que tienen y allí les hacen las ceremonias que les han enseña­
do que es saumar ante todas cosas con moque y con una trementina conficionada
que tiene mucho hedor y allí llaman al demonio y a sus dioses que son demo­
nios y ofrendan en el santuario que está hecho y esto es para examinarlos en
las ceremonias como padrinos y de allí van a un cacique que está dedicado
para ellos y les orada las orejas en señal que están hábiles y suficientes y
vuelven a sus casas y allí con el cacique deste mesmo pueblo hacen otra cere­
monia que es de salir tres días a ver y visitar al dicho cacique dos o tres horas
antes que amanezca de manera que cuando van haya rocío y vayan las piernas
mojadas del dicho rocío y el primero día llegan a la primera puerta del cercado
del cacique y el dicho cacique sale a aquella hora y el propio sirve a los dichos
Jeques y les da a comer carne, bollos y sal porque hasta entonces no la han
comido y el segundo día entran a la segunda puerta con la mesma ceremonia y
el tercero día que es la última entran a la tercera puerta donde está la casa del
cacique a la misma hora y el dicho cacique les sirve y da de comer según va
declarado arriba y luego les encarga usen bien su oficio y les da una mochila
larga pintada para que echen el ayo'a cada uno y les de un calabazo en que
echen cal y un palillo con un cascabel al canto porque estas cosas ni las pue­
den traer ni usar dellas sino son Jeques o Tibas que son los Jeques Curas y los
tibas sacristanes y luego les ponen un bonete que es la última ceremonia que a
ellos les hacen, que es de confirmación del oficio. Después de todo esto he­
cho, les entregan dos niñas doncellas de edad de catorce años a cada uno para
6 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

que las tengan a su servicio y duerman con ellos en su mismo aposento. Y a


estas no alleguen a cuatro meses y esto se hace para probarles si tienen conti­
nencia y si los quebrantan y toca en alguna dellas pierden cuanto ha padecido
y lo mataban antiguamente y si lo cumplen corre la fama y lo tienen por santo
y acuden a ellos muchos indios afligidos para que los consuele y haga oración
por ellos y al cabo de los cuatro meses corompen las dichas indias y duermen
con ellas pocas veces porque cuando han de hacer alguna oración por alguien
han de ayunar seis días o doce antes que hagan la oración y en este tiempo no
llegan a las dichas indias y desta suerte quedan hechos Jeques y saben de los
santuarios los Jeques solos y no otras ninguna persona y en todo este Reino
hay estas ceremonias y santuarios y tienen muchos dioses a quien adoran y
por esto dejan de adorar a Dios Nuestro Señor y a los tales Jeques les tienen
los indios tanta reverencia como los cristianos tienen a los Obispos y Arzobis­
pos y los dichos Jeques hablan con el demonio todas las veces que lo llaman”.
- Ulises Rojas. Págs. 26 a 28.

EL DIOS CIVILIZADOR BOCHICA

En su libro “Los hombres y las ideas en Boyacá”, el tratadista Ocampo


López refiere: “En los orígenes míticos de los Chibchas, aparece el dios civi­
lizador BOCHICA, conocido también con los nombres de Nemqueteba o
Sadigua. Es el dios civilizador chibcha representado por un anciano de cabe­
llera blanca y luengas barbas, y quien lleva un bordón de macana en la mano y
adornos de una cruz. Bochica enseñó a los Chibchas a hilar, tejer mantas,
pintar las telas y elaborar la cerámica, y predicó los preceptos morales, socia­
les y políticos”.

“Bochica apareció en Pasca y desde allí recorrió los pueblos chibchas


como el gran predicador y maestro de las artes y de las bases políticas y socia­
les. En las tierras boy acenses llegó a Gámeza, un pueblo chibcha que le ofre­
ció hospitalidad; después se retiró a la cueva de Toyá en donde lo visitaron
muchos caciques chibchas y entre ellos los deTópaga, Tota, Pesca, Firavitoba
y otros”.

“Bochica predicó siempre como enviado del gran dios Chiminigagua, el


Ser Supremo. Después de sus correrías por todos los pueblos chibchas se esta­
bleció en Sogamoso, en donde se entregó a la penitencia. Desde entonces,
Sogamoso aparece como la ciudad sagrada de los Chibchas, quienes hacían
sus fiestas religiosas para conmemorar la venida de Bochica. Estas fiestas al
Dios civilizador consistían en procesiones o rogativas presididas por el sumo
Sacerdote o Cacique de Sogamoso coronado de oro y lujosamente vestido y
rodeado de muchos indígenas vestidos de bija y jagua”.
Figura 1. Bochica. Mesías aborigen
8 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“El dios civilizador Bochica ayudó a solucionar el problema de las inun­


daciones en la Sabana de Bogotá, que habían sido la venganza del dios
Chibchacún, el protector de los demonios del Zipa. Irritado ante las blasfe­
mias de los Chibchas, estimuladas por la diosa Huitaca, el dios Chibchacún
resolvió castigarlos con un espantoso diluvio con lluvias torrenciales que inun­
daron la Sabana de Bogotá y destruyeron los sembrados y bohíos”.

“Los chibchas de Bacatá solicitaron la ayuda de Bochica el enviado de


Chiminigagua o Ser Supremo quien ante un inmenso arco iris, representación
del dios Chuchavira, en el lugar del Tequendama, arrojó una vara de oro al
peñasco que rodeaba el inmenso lago represado. En forma súbita y tempestuo­
sa la barrera de rocas se cayó, precipitando el agua represada en una catarata
estruendosa que forma el Salto del Tequendama”. -Javier Ocampo López. 1989.
Págs. 17 y 18.

MESIAS ABORIGEN

Sobre este legendario dios nativo, el destacado antropólogo, historiador,


académico y catedrático doctor Luis Duque Gómez, escribió: “Como las de­
más culturas andinas, también los muiscas tuvieron su héroe civilizador, cuya
presencia influyó notablemente en la evolución de su proceso cultural y signi­
ficó un cambio de trascendencia en sus medios de vida. Este personaje fue
Bochica, a quien juzgaban como venido de tierras lejanas, portador de nuevos
elementos culturales y mensajero de normas morales que ellos acogieron con
entusiasmo, después de la predicación que esta especie de Mesías aborigen
realizara a lo largo de los pueblos de Cundinamarca, Boyacá y Santander.
También se le llamó Nemqueteba o Xue. A este personaje le atribuían el mejor
adiestramiento en los tejidos y en la decoración pintada de las mantas, y, espe­
cialmente, el haber roto con su vara milagrosa las rocas del Alicachín, para
formar el Salto de Tequendama y devolverles así las fértiles tierras de cultivo,
hasta entonces inundadas por la venganza de Chibchacúm. Concebido así, el
dios Bochica viene a tener también una íntima relación con las deidades de las
aguas y aún con el aire y la luz, pues hace su aparición sobre el lomo de
Cuchavita o Arco Iris, el dios del Aire Resplandeciente. También él, como
Nemequene, dictó a los muiscas leyes y normas de vida para procurarles mejo­
res merecimientos en la vida ultraterrena”.

“Nemqueteba o Xue es Bochica convertido en predicador, quien recorre


el territorio, seguido por grandes multitudes deseosas de escuchar su palabra
divina. Bien fresco tenían todavía en el siglo XVI, a la llegada de los conquis­
tadores españoles, el recuerdo de la peregrinación de Nemqueteba y su figura
venerable de persona entrada en años, de larga barba y hermosa cabellera, que
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 9

le caía sobre los hombros, cubierto con una manta que se abrochaba a la altura
del hombro izquierdo”.

“Bochica enseñó la bondad y la modestia. Al cacique Nompanem, rey


y señor de Sogamoso lo dejó “como depositarlo y realizador de su doctri­
na”. Este mandatario estableció el primer código de normas morales de
que se tenga noticia en la tradición de los muiscas. Código que constituyó
la base para la ulterior legislación de Nemequene". -Luis Duque Gómez.
1967. Págs. 523 a 527.

ESCUELAS SUPERIORES

Los Mayas, los Aztecas y los Incas tuvieron unas “Escuelas Superiores”,
o Universidades indígenas, a las cuales sólo ingresaban jóvenes pertenecien­
tes a las familias de los gobernantes o de los nobles.

En Tenochtitlán, los Mayas organizaron el Calmécac o Casa de los Jóve­


nes. Era un internado, con dos ramas, una para preparar sacerdotes y otra para
formar funcionarios o militares. Los primeros tenían que hacer votos perpe­
tuos de consagración a Quetzalcóate. Quince años duraba el proceso educati­
vo en el Calmécac. Después de los primeros cinco años les daban el título de
ayudante; a los diez el de diácono y a los quince el de sacerdote.

Para la clase media crearon el Telpochcalli, instituto dedicado a la forma­


ción militar. El aspirante a ingresar a estas Escuelas debía tener siete años
cumplidos.

Los Mayas preparaban a sus dirigentes y sacerdotes a partir de los doce


años, en internados situados en la Ciudad Estado y a cargo de los Balames o
sacerdotes.

Los Incas tenían los Yachahuasi o colegios. En el primer año estudia­


ban el idioma. En el segundo, cursaban el culto al sol, considerado “Padre
de los Incas”. Sus profesores se denominaban “Amautas”. En el tercero los
preparaban en sistemas de gobierno, leyes y estadísticas. En el cuarto cur­
saban historia, arte militar y técnicas avanzadas: progreso agrícola, arqui­
tectura, escultura, cerámica, pintura y arte en general. Música, danza y
poesía. Además eran ejercitados en resistencia física. -Javier Ocampo
López. 1965. Págs. 117 a 140.
CAPITULO II

LA EVANGELIZACION EN EL NUEVO MUNDO

[ Fueron las comunidades religiosas, y entre ellas los franciscanos, los


í primeros “en acometer la ingente tarea de incorporar aquellas innumerables
I gentes” del Nuevo Mundo descubierto por Cristóbal Colón en 1492, “al seno
j■ de la iglesia y a la cultura occidental”. -Hermenegildo Zamora O.F.M. 1986.
) Pág. 254.
\

¡ En el primer viaje de Colón no vino ningún sacerdote o religioso. Cuando


se decidió “el segundo viaje del Almirante a las recién descubiertas Indias, los
Reyes determinaron que le acompañara una espléndida delegación religiosa,
presidida por Fray Bernardo Boyl, de los Mínimos de San Francisco de Paula,
amigo de los Reyes y defensor de sus derechos. A petición de ellos, el Pontífi­
ce español Alejandro VI expidió la Bula Piis Fidelium, el 25 de junio de 1493,
y el 25 de septiembre zarpaba la mayor flota que había surcado el Atlántico en
toda su historia; ¡se abrían los caminos del mundo!”. -Monseñor Hugo E.
¡ Polanco Brito. 1994. Pág. 423.
\
i El Papa Alejandro VI mediante la Bula Piis Fidelium nombró a Fray
1 Bernardo Boyl, quien solamente era presbítero, Primer Vicario Apostólico de
„ las tierras descubiertas por Colón. Aun cuando no recibió la ordenación
\ episcopal le concedieron “todas las facultades de un obispo diocesano”. El
I documento papal concluye: “A ningún hombre será lícito quebrantar o con
temeraria osadía contrariar estas páginas de nuestra concesión, indulto, volun-
j tad o decreto”. -Gilberto Sánchez Lustrino. 1942. Págs. 71 a 77.
F

i La tradición cuenta que con Fray Boyl se embarcaron doce religiosos,


entre ellos el “eremita Jerónimo Fray Román Pané, como primer cronista de
Indias”, quien por orden del Almirante escribió años después el conocido li­
bro: “Relación sobre los Indios”. -Arturo Alvarez Alvarez. 1960. Pág. 6.

Fray Bernardo Boyl ofició el 6 de enero de 1494 la primera misa en el


Nuevo Mundo, en “Villa de la Isabela”. Este primer Vicario Apostólico solo
12 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

permaneció once meses en la isla La Isabela. Regresó a España el 3 de diciem­


bre de 1494. -Carlos Dobal. 1991.

En 1500 llegaron a la Española con el gobernador Francisco de Bobadilla


Fray Francisco Ruiz, Fray Juan de Trasierra y Fray Juan de Robles, hijos de
San Francisco, “pero no fundaron comunidades”.

Fray Alonso de Espinar, se embarcó en Sanlucar de Barrameda en 1502 al


frente de diecisiete religiosos franciscanos con destino a Indias, en la expedi­
ción del gobernador Nicolás de Ovando. El padre Espinar organizó los dos
primeros conventos de América: el de la Concepción de la Vega, y el de Santa
Cruz de Santo Domingo, dando comienzo a la educación de los hijos de los
caciques. -Consuelo Fernández y Juan Fernández. 1986. Págs. 687 y 688.

SANTA MARIA LA ANTIGUA DEL DARIEN

En el golfo de Urabá, “a fines de 1509 o principios de 1510 en la margen


del ríoTanela, en tierras del cacique Cemaco”, fundaron la población de “.San­
ia María”, que “se constituyó en el sitio más importante de la época de la
conquista. De allí partieron las expediciones que iban a descubrir el Océano
Pacífico, las que penetraron al río Atrato y al río Sinú, las de Centroamérica,
Nicaragua, Honduras, Guatemala, etc, la que salió a fundar a Panamá. Santa
María era el aliciente para la búsqueda del oro y de las perlas. Fue el nido
donde se empolló América”, escribió el académico y exministro Juan Jacobo
Muñoz Delgado. -Juan Jacobo Muñoz. 1995. Págs. 22 y 23.

El 9 de septiembre de 1513, S.S. León X, mediante la Bula “Officii


Pastoralis” erigió la Diócesis de Santa María de la Antigua de Darién y de­
signó como primer obispo del continente, en el actual territorio colombiano, a
Fray Juan de Quevedo, amigo-.personal del Cardenal Francisco Ximénez de
Cisneros, y confesor de la Reina Isabel desde 1493.

Este primer prelado se embarcó en Sevilla el 12 de abril de 1514 en la


expedición de don Pedro Arias de Avila, quien en veintidós navios trajo “más
de dos mil hombres y un número indeterminado de esposas y mujeres solte­
ras”. Con él llegaron el 30 de junio del mismo año numerosos catequistas
franciscanos. El prelado se dedicó a la conversión de los indígenas y a defen­
der sus derechos y libertades. Estableció las primeras reducciones de indios
para integrarlos a la civilización y al progreso. Se destacó el obispo Quevedo
como un gran colonizador y protector de los nativos. -Sebastián García O.F.M.
1986. Págs. 585 y 586.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 13

Figura 2. Frayle Franciscano. Plumilla del maestro Luis Alberto Acuña.


14 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Bajo la dirección de Fray Diego de Torres y con el fin de ayudar al prela­


do, en 1514 llegaron seis nuevos profesos evangelizadores.

Estos sacrificados predicadores tuvieron que dedicarse a aprender las len­


guas indígenas. Como intérpretes utilizaban a los niños, hijos de los caciques.
Los frailes de San Francisco crearon las primeras escuelas para los aboríge­
nes, especialmente para los párvulos y los adolescentes. -José García Oro
O.F.M. 1986. Págs. 668 y 669.

Las principales preocupaciones de los misioneros consistieron en ense­


ñar “las cosas de nuestra Santa Fe, como a leer y escribir”. -Gonzalo Fernández
de Oviedo. 1851. Pág. 157.

El ilustre Cardenal Cisneros en carta a Carlos V, suscrita en 1516, le dijo:


“Todo está perdido en lo espiritual como en lo temporal debido a la corrupción
de los funcionarios y pobladores hispanos”.

En septiembre de 1516, el renombrado purpurado les pidió a los Monjes


Jerónimos adelantar la reforma de Indias. -Hermenegildo Zamora O.F.M. 1986.
Págs. 259 a 261.

LABOR MISIONERA Y EDUCATIVA

El Consejo de Indias reservó a cuatro órdenes religiosas la labor misione­


ra y educativa en el Nuevo Mundo. La evangelización correspondió a los fran­
ciscanos, dominicos, agustinos y mercedarios. Fueron miembros del clero
quienes contribuyeron a la propagación de la fe y de la cultura en este conti­
nente. Ese gran deseo de expandir la fe religiosa se convirtió en el más amplio
motor del progreso, del adelanto y de la civilización en América. -Antonio
Cacua Prada. 1991. Págs. 139 y 141.

Los padres dominicos, fundados por Santo Domingo de Guzmán, arriba­


ron a las tierras descubiertas por Colón en 1511. En la navidad de ese mismo
año resonó la voz del Padre Antonio de Montesinos O.P. en su célebre sermón
en el cual condenó en forma contundente la política gubernamental española
respecto a los indígenas. -Lino Gómez Cañedo. 1986. Pág. 215.

Los hijos de San Francisco de Asís iniciaron la enseñanza elemental o pri­


maria en México. En 1523 arribaron a Texcoco tres frailes profesos de origen
flamenco, los sacerdotes Juan de Tecto y Juan Aora, y el hermano lego Pedro de
Gante, pariente del Emperador Carlos V, y uno de los más grandes educadores
de la Nueva España. -Hermenegildo Zamora O.F.M. 1986. Pág. 261.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 15

Enseñaron lectura, escritura, cuentas, música y el latín relacionado con


los textos que en dicho idioma se utilizaban en la liturgia. También música
vocal e instrumental, para amenizar los oficios religiosos.

En 1524 Fray Pedro de Gante creó las escuelas de artes y oficios o


profesionales. Esta iniciativa la continuaron los agustinos y el franciscano
flamenco Jodoco Ricke, en Quito. -Antonio García y García O.F.M. 1986.
Págs. 321 y 322.

El 6 de enero de 1530 llegaron a México dieciocho señoritas seglares


venidas de España. Ellas llevaban vida claustral bajo la regla de algunas órde­
nes terceras femeninas. Eran las beatas o maestra-amiga. Su propósito colabo­
rar en la educación de la mujer. En 1534 arribaron ocho más, de las cuales dos
estaban casadas y otras contrajeron matrimonio en las Indias meses después.

La tercera expedición compuesta por cuatro damas desembarcó en 1535.


Este proyecto fracasó. La historiadora e investigadora Hermana Pilar Foz y
Foz odn. anotó: “Las amigas, muy extendidas por la América española, no
dejaron huella bajo tal nombre en la Nueva Granada”. -Pilar Foz y Foz odn.
1997. Pág. 35.

Con el nombre de Colegio de Santa Cruz, los Padres Franciscanos funda­


ron el primer plantel de enseñanza media en Santiago Tlatelolco, México, el 6
de enero de 1536, promovido por el incansable obispo Fray Juan de Zumárraga,
el mismo que introdujo la imprenta en México. -Antonio García y García
O.F.M. 1986. Pág. 329.

LA ENCOMIENDA

La Institución de la encomienda, que gobernó las relaciones de la pobla­


ción indígena, se convirtió en la patrocinadora de las primeras escuelas y los
curas doctrineros en los primeros maestros.

Sobre como se adelantó esa labor, escribió el religioso franciscano Fray


Pedro Simón, en sus “Noticias Historiales”:

“El modo que tomaron nuestros religiosos en doctrinar los indios que se
iban reduciendo a pueblos y doctrinas y el que fueron siguiendo todos los
demás doctrinantes y hoy se sigue en todas las provincias de este Nuevo Rei­
no, en especial en las frías, es que todos los muchachos y muchachas, desde
que comienzan a hablar hasta que se casan, se juntan en la plaza y puerta de la
16 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

iglesia o en el' pasto de la casa del padre, una vez por la mañana a hora de misa
mayor y otra por la tarde todos los días, y allí, en voz alta, se les reza y enseña
toda la doctrina de memoria, haciendo que la digan y enseñen cuando ya la
saben algunos de los muchachos mayores en presencia de los padres, que los
están enmendando y guiando si en alguna cosa faltan. Enséñanles también el
catecismo por preguntas y todo lo perteneciente a todos los días de fiesta, en
especial los que tienen obligación de guardar los indios, que son los de Nues­
tro Señor y Nuestra Señora, de los Apóstoles y algunos otros de los santos más
celebrados en la Iglesia; porque ella hasta hoy no les obliga a guardarlos to­
dos, como también los releva de otras obligaciones que nosotros tenemos”.

“Han de acudir todos los demás indios e indias del pueblo por la maña­
na al mismo puesto, donde se les reza de la misma suerte y enseña las oracio­
nes y catecismo hasta que es hora de entrar a la misa, que les comienza a
decir el padre ya que están todos dentro de la iglesia. Y en llegando el Prefa­
cio, se salen de ella los catecúmenos y que no están bautizados, y no vuelven
a entrar hasta que no está consumido el Santísimo Sacramento. Y acabada la
misa, sentándose todos, les predica declarándoles los misterios de la fe. No
puede a esto faltar ninguno porque los van llamando por matrícula, si no
tiene algún legítimo impedimento o pide licencia al padre, por causas que ha
de juzgar ser bastantes o no. Cumplen esto con puntualidad por medio del
castigo que se les da en faltando algunas veces, de azotes, aunque sean los
más principales, por mano del indio fiscal que está señalado para eso y que
haga venir a todos a la doctrina y misa y mandado del padre doctrinero; otras
veces cortándoles los cabellos, que les es mayor pena”. -Fray Pedro Simón.
1981. Págs. 344 y 345.

LOS DOMINICANOS

En 1550 los Padres Dominicanos instalaron en Santafé de Bogotá el Con­


vento de Nuestra Señora del Rosario. Trece años después iniciaron la ense­
ñanza de la gramática latina y en 1571 dieron comienzo a las clases de teolo­
gía y de artes. -Agueda María Rodríguez Cruz. Tomo I. Pág. 401.

“En 1573 los Dominicos de Santa Fe de Bogotá comenzaron los trámi­


tes para alcanzar la fundación universitaria. Fray Juan Méndez, pidió a Feli­
pe II elevar a la categoría de universidad los estudios superiores que los
dominicos habían inaugurado en su Convento del Rosario de Santa Fe du­
rante el año de 1571”.

A este respecto escribió Fray Alonso de Zamora en su “Historia de la


Provincia de San Antonino del Nuevo Reino de Granada
«ÍBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 17

“No fuera provincia del Orden de Predicadores, si después de aver embiado


¿ los Religiosos a sus Prioratos, y las reducciones de sus Gentiles, no se huviera
instituido en ella una Casa de Estudios, en que se leyeran las facultades de
Artes, y Theología. Con la Lección de Gramática, que se avia empezado, y
proseguido desde el año de 1563, avia algunos Estudiantes Seculares y Reli­
giosos, que podían entrar á oir estas facultades. Para ello señalaron, por Casa
de estudio a este Convento del Rosario, y nombraron, por Regentes al P. Mrp.
Fr. Alberto Pedrero, por Lector de Artes al P. Fr. Juan de la Drada, y de Theología
al Presentado Fr. Luis López. Este Religioso, según parece de un papel suyo,
en que manifiesta sus grandes Letras vino a esta provincia, de la de México.
Tuvo grande opinión de Docto en aquellos tiempos, que dize el P. Fr. Pedro
Simón: Estava en la Ciudad de Santa Fé el Padre Fr. Luis López de la Orden de
Nuestro Padre Santo Domingo, doctíssimo Theólogo, con quien en aquellos
tiempos se consultaba todo lo que se ofrecía en orden á la reducción de los
Indios de este Reyno á nuestra Santa Fe Cathólica. Por los años de 1588, que
escrivió una Summa de casos de conciencia”.

“Esta es una de las primeras, que se han escrito en estas Indias; y en sus
materias le citan todos los que han escrito después. Bolvió á su provincia de
Castilla, y en dos tomos la imprimió el año de 1592”.

“Celebróse mucho en la Ciudad la nueva Escuela, y el Adelantado don


Gonzalo Ximénez de Quesada, por manifestar el gozo, de ver estudios en la
Cabeza del Reyno, que avía conquistado: empezó desde este año a celebrar la
fiesta de Santo Thomás, y después donó a este Convento toda su Librería, y
fundó una Capellanía que hasta oy se sirve”.

“El P. Fr. Juan Méndez, a quien esta Provincia debe serlo, como su funda­
dor más amante, deseoso de authorizar los Estudios con una Universidad pú­
blica, como la que se concedió para nuestro Convento del Rosario de la ciudad
de Lima: bolvió á España, y consiguió la Cédula siguiente: -Fr. Alonso de
Zamora. 1930. Págs. 263 y 264.

“EL REY. Presidente y oidores de la nuestra Audiencia Real, que reside en


la ciudad de Santa Fe del Nuevo Reino de Granada. Fray Juan Méndez, de la
Orden de Santo Domingo, como procurador de la provincia de San Antonino
de la dicha Orden de ese Nuevo Reino, me ha hecho relación, que para la
población, aumento y conservación de él, será muy necesario, que hubiese
estudio y universidad en el monasterio de su Orden de esa ciudad, donde se
leyesen las ciencias de Artes yTeología y las demás facultades, y que para ello
mandásemos dotar las cátedras, para que tuviese esto mejor efecto, y me ha
18 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

suplicado, lo mandésemos así proveer, o como la mi merced fuese; y porque


yo quiero ser informado de la necesidad que hay de universidad en esa provin­
cia, y qué facultades convendría se leyesen en ella, y de dónde se podría dotar
la dicha universidad, o alguna cátedra de doctrina, que fuese con el menor
daño de nuestra real hacienda; y si de lo suso dicho resultaría algún inconve­
niente; vos mando, que enviéis antes al nuestro Consejo de las Indias relación
particular de ello, con vuestro parecer juntamente, para que visto, mandemos
proveer lo que más convenga. Fecha en Madrid a diez de noviembre de 1573...
YO EL REY Por mandado de su Majestad. -“Antonio de Erazo”. -Guillermo
Hernández de Alba. 1969 Págs. 31 y 32.

En junio 13 de 1580 el Padre Francisco Carvajal alcanzó del Papa Gregorio


XIII la famosa Bula “Romanus Pontifex” que erigió canónicamente la Univer­
sidad Tomista de Santa Fe de Bogotá.

La Bula concedió a la Universidad de Santo Tomás todos los privilegios


de que gozaban los que se graduaban en las universidades españolas.

Felipe II en la real Cédula del 27 de febrero de 1584 apoyó la fundación


universitaria dándole concesiones económicas. -Guillermo Hernández de Alba.
1969. Pág. 40.

EL PRESIDENTE ANDRES DIAZ VENERO DE LEIVA

El primer presidente del Nuevo Reino de Granada, don Andrés Díaz Ve­
nero de Leiva, quien gobernó de 1564 a 1574, se interesó bastante por fomen­
tar la educación. En cumplimiento de reales cédulas fundó en numerosas ciu­
dades y poblaciones las primeras escuelas oficiales para hijos de españoles, de
criollos y de indígenas. En estos planteles enseñaron primordialmente reli­
gión, rudimentos de gramática, escritura y lectura.

Intentó fundar un colegio para hijos de los principales caciques pero fa­
lló. -Ramón C. Correa. 1988. Pág. 171.

En el año de 1569 el señor Luis López, vecino de Santa Fe del Nuevo


Reino de Granada de las Indias otorgó la escritura de donación de tres casas
que tenía en la ciudad para fundar un colegio “en el Monasterio del Señor San
Francisco de esta ciudad”, con el nombre de Colegio de Jesús, para enseñar a
“leer y escribir y contar y latinidad y, principalmente las cosas de nuestra santa
fé católica y otras cosas buenas de policía a los niños de dicho colegio”, du­
rante siete años. -Guillermo Hernández de Alba. 1969. Págs. 26 a 31.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 19

LA LENGUA

La lengua común que se habla en Colombia vino de Castilla y la trajeron


don Cristóbal Colón y sus compañeros. Esta herencia de quinientos años es el
símbolo de nuestra identidad cultural, el idioma nacional y el enlace directo
con nuestra Madre Patria y la civilización de Occidente.

El historiador colombiano don Sergio Elias Ortiz anotó que en el Nuevo


Reino de Granada “bien pudiera calcularse en cerca de trescientos el número
de lenguas y dialectos que posiblemente se hablaban en el actual territorio
colombiano, en los primeros tiempos del descubrimiento y conquista del país
por los españoles”. -Sergio Elias Ortiz. 1965. Pág. 395.

“Con el descubrimiento se inició, en el escenario de las tierras america­


nas, un “contacto de lenguas”, que perdura en la actualidad. El idioma caste­
llano -lo mismo que el portugués- llega al Nuevo Mundo en boca de solda­
dos, navegantes, sacerdotes, colonos, etc., y se encuentra con el muro de
centenares de hablas aborígenes no indoeuropeas”. -Carlos Patiño Roselli.
1991. Pág. 159.

“En Santo Domingo o La Española, refiere el profesor y académico


Humberto Triana y Antorveza, los peninsulares comenzaron a sentar los ci­
mientos de su cultura en América. Como el rasgo “cultural” que entre ellos,
por circunstancias históricas, tenía raíces profundas y contemporaneidad era
el cristianismo, éste se entremezcló con la difusión de su idioma y la amplia­
ción política y territorial. Por otra parte, todo el proceso del descubrimiento y
colonización de América coincidió con dos hechos inocultables: el primero
fue la expansión y prestigio de la lengua castellana y la experiencia aculturadora
con los moriscos. Sin embargo, la legislación para conseguir que el español
fuera hablado por los indígenas no tuvo, en general, un carácter tan compulsi­
vo y demoledor frente a las lenguas indígenas, como hubiera podido esperar­
se, a pesar de las permanentes presiones sobre la corona, provenientes de dis­
tintos estamentos civiles y eclesiásticos. Por todo lo anterior, no hay duda de
cómo le correspondió al almirante Colón iniciar la siembra de la lengua de
Castilla, con toda su carga de contradicciones humanas y de esperanzas en el
Nuevo Mundo”. -Humberto Triana y Antorveza. 1987. Pág. 211.

LOS LADINOS

“Por lo que respecta al castellano, afirmó el profesor e investigador Car­


los Patiño Roselli, pulsó siempre su difusión en el Nuevo Mundo y fomentó
su enseñanza a los indígenas. El conocimiento de la lengua imperial creó en la
20 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

población aborigen la división entre los indios “ladinos” y los “chontales” o


“bozales”, según que supieran o no dicho idioma”. -Carlos Patiño Roselli.
1991. Pág. 161.

“Los grupos indígenas catequizados por los religiosos españoles o crio­


llos terminaban abandonando sus propios idiomas y adoptando el castellano,
considerado lengua de la fe cristiana, ya que los vernáculos se asociaban, por
parte de la jerarquía católica, con la idolatría y el pecado. Por otro lado, el muy
extendido mestizaje entre blancos e indios que se cumplió en las colonias
españolas, fue otro factor que aceleró el afianzamiento de la lengua de la me­
trópoli -que era la portadora del prestigio social- y la desaparición de muchas
hablas autóctonas”. -Carlos Patiño Roselli. 1991. Pág. 163.

Frente a la variedad de lenguas, y el escaso estímulo de los doctrineros


por estudiar las de los indígenas, se impuso a los nativos la obligación de
aprender el castellano. Sin embargo, el presbítero criollo Gonzalo Bermúdez
fue el iniciador de la enseñanza del idioma muisca entre 1582 y 1612. La
primera Gramática en la lengua general del nuevo Reyno, llamada mosca la
escribió el religioso dominico bogotano Fray Bernardo de Lugo, quien la pu­
blicó en 1619. -Carlos Patiño Roselli. 1991. Pág. 161.

EL COLEGIO SEMINARIO DE SAN LUIS DE TOLOSA

El 8 de noviembre de 1570 fue promovido a la dignidad de segundo arzo­


bispo de Santa Fe, el franciscano Fray Luis Zapata de Cárdenas, en reempla­
zo del primer arzobispo Fray Juan de los Barrios, también de la orden de San
Francisco de Asís, quien falleció el 12 de febrero de 1569.

Fray Luis Zapata de Cárdenas tomó posesión de su sede el 28 de marzo


de 1573 y entre las solicitudes a Su Majestad estuvo la de crear un colegio
para enseñar gramática, canto y otras ciencias.

Muchos tropiezos y oposiciones de la Real Audiencia tuvo que vencer el


señor arzobispo hasta ver coronadas sus aspiraciones con la organización e
instalación del Seminario de San Luis, en la segunda quincena de abril de
1582, bajo la rectoría del presbítero Francisco Sánchez Portillo.

El 5 de marzo de 1582 nombraron al presbítero Gonzalo Bermúdez, crio­


llo, natural deTunja, catedrático de la lengua general de los chibchas. Se pose­
sionó al día siguiente en la catedral primada. -Fray Alberto Lee López. O.F.M.
1982. Págs. 11 a71.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 21

El Colegio Seminario se fundó “conforme y por la orden que el Santo


Concilio Tridentino lo tiene ordenado”, donde se criasen y enseñasen los ni­
ños pobres, hijos legítimos de españoles, y se les rezase gramática y retórica y
el cantó y otras buenas costumbres que en los semejantes colegios se les suele
enseñar”.

Dieciocho alumnos se internaron en el claustro. -Guillermo Hernández


de Alba. 1969. Pág. 47.

PRIMERA HUELGA ESTUDIANTIL

El 20 de enero de 1586, los seminaristas “fueron protagonistas del primer


paro estudiantil que registra la historia de la educación en Colombia”. Los pro­
motores y líderes de la huelga y abandono del seminario, respondían a los nom­
bres de Francisco Martín, Bartolomé Guillén, Baltasar Ramírez y un tal Lanche­
ro, natural de La Palma.

El hecho se originó según declaración del clérigo de corona y grados,


excolegial del Seminario, Baltasar Ramírez, en una orden del señor arzobispo,
Fray Luis Zapata de Cárdenas, quien “mandó que cada día viniesen ciertos
colegiales, que habían de ser cuatro, a servir la iglesia y cantar en el coro a las
horas canónicas, algunos de los dichos colegiales se salieron del dicho colegio
y aún los más de ellos dejando todos los vestidos de colegiales que les habían
dado”. -Fray Alberto Lee López, O.F.M. 1982. Págs. 59 a 61.

Ante este insólito acontecimiento el Prelado ordenó adelantar la corres­


pondiente investigación. Al respecto transcribimos la declaración dada por el
señor canónigo de la Catedral Metropolitana, su señoría Juan de Escobar.

“Después de lo susodicho en la dicha ciudad de Santa Fe a once días del


mes de marzo de mil y quinientos y ochenta y siete años su señoría ilustrísima
hizo parecer ante si a Juan de Escobar, canónigo, de la santa iglesia catedral de
esta ciudad, del cual se recibió juramento en forma de derecho... dijo: que lo
que sabe del caso es que puede haber cuatro o cinco años poco más o menos
que se fundó en esta ciudad el dicho colegio y vio este testigo como en él se les
enseñaba la latinidad y retórica y canto y otros ejercicios eclesiásticos por el
catedrático Cipriano Fernández de Zea, y por los rectores que fueron don Fran­
cisco Sánchez y don Pedro Ortiz Chabur y Gutiérrez Fernández Hidalgo, clé­
rigos presbíteros, y que había en el dicho colegio diez y siete o diez y ocho
colegiales, todos vestidos y aderezados con sus hopas y becas y bonetes y se
les daba el sustento bastante; camisas y sábanas y frazadas y todo lo demás
que habían menester para vestirse, y tenían pagado médico y barbero que acu­
22 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

dían a los curas cuando de ello tenían necesidad. Y sabe este testigo que el
dicho Francisco Sánchez, rector, hizo un cuarto de casa, de tapia y tejas que
costó mucho dinero y asimismo sabe se encaló y aderezó el general aula en
que se les leía gramática, y otros aposentos en que pudiese vivir el dicho cate­
drático y rector y colegiales; y estando en este estado se trató por los señores
deán y cabildo de la santa iglesia catedral de esta ciudad que acudiesen cada
día dos o cuatro de los dichos colegiales a la catedral y ayudar los divinos
oficios, porque todos a una estaban diestros en cantar y servían bien la dicha
iglesia las fiestas, que acudían a ella, las vísperas y misas, mandando su seño­
ría ilustrísima que acudieren a la dicha iglesia y coro, no lo quisieron hacer ni
cumplir y tomaron por achaque para se salir del dicho colegio y los primeros
que se salieron fueron Francisco Martín y Bartolomé Guillén, criados que ha­
bían sido de el señor doctor Francisco Guillén Chaparro, oidor que preside en
la Real Audiencia de este Reino y están en posesión de deudos suyos y como
los demás colegiales vieron que estos dos se habían salido y no les habían
fecho nada, se fueron todos los demás que quedaron, poco a poco, hasta que
no quedó ninguno y habiendo venido a noticia de su señoría ilustrísima, man­
dó al padre Alonso Garzón, clérigo presbítero cura de la dicha santa iglesia,
fuese al dicho colegio y recogiese todas las hopas, y becas y bonetes viejos y
nuevos y las demás menudencias que había en el dicho colegio y ansí fue el
dicho Alonso Garzón y halló menos y que faltarían dos hopas con sus becas y
bonetes, y haciendo el susodicho pesquisa de quién las había llevado, halló
que eran las que el dicho Bartolomé Guillén y Francisco Martín habían lleva­
do y ansí fue a casa del dicho doctor Chaparro y de ella sacó y volvió las
dichas hopas con sus becas y bonetes que las habían llevado los susodichos y
desde entonces acá ha visto este testigo cómo el dicho señor oidor Chaparro
tiene en su casa y servicio a los susodichos, hasta el día de hoy, y sabe este
testigo como el dicho cura Garzón, por mandado de su señoría ilustrísima, se
está y vive en el dicho colegio a donde tiene consigo a dos colegiales que
quedaron, hijos de conquistadores de Tocaima, enseñándoles en cosas de can­
to y servicio de la iglesia y andan al estudio, y que este testigo ha oido decir a
su señoría ilustrísima muchas veces que en acabándose de desempeñar el di­
cho colegio ha de volver y ponerlo en el estado y forma que antes estaba y
sabe este testigo que cuando se salieron los dichos colegiales quedó debiendo
el dicho colegio más de dos mil pesos ansí al catedrático y rector, y de vestidos
y comidas que se habían sacado para los dichos colegiales, lo cual pretendió
cobrar Melchor de Santiago, mayordomo del dicho colegio cobrar como di­
cho (sic) a lo que se debía al dicho colegio seminario para pagar lo que dicho
tiene por mandado del dicho señor Francisco Guillén Chaparro, Francisco
Rislaos, alguacil de la Real Audiencia, ha cobrado y va cobrando algunos
pesos de oro en esta dicha ciudad del dicho seminario y se han dado por su
mandado provisiones para todas las ciudades de este Reyno; y que con todas
Figura 3. Ilustrísimo Señor D. Fr. Luis Zapata Cardenas
24 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

estas diligencias ha oído decir este testigo al dicho Santiago que todavía el
dicho colegio debe mucha cantidad de pesos de oro, y que en este estado están
las cosas del dicho colegio e sabe este testigo que los dichos colegiales no se
salieron de el dicho colegio por falta de mantenimientos ni todo lo demás
necesario para su sustento ni de vestidos ni ropa blanca, sino tan solamente
porque les hacían venir, como dicho tiene este testigo, a la iglesia catedral a
oficiar los divinos oficios por ser como los dichos colegiales todos eran dies­
tros en el canto y servicio de la dicha iglesia por haberlo aprendido y habérselo
enseñado en el dicho colegio, e que esta es la verdad y lo que sabe para el
juramento que tiene fecho, y siéndole leído, su dicho, en él se afirmó y ratifi­
có, y que es de edad de más de cuarenta años y que no le tocan las demás
preguntas generales de la ley que le fueron fecha, y firmolo en su nombre. El
canónigo Escobar. Ante mí: Nicolás de Santa Cruz, notario apostólico”. -
Guillermo Hernández de Alba. 1969. Págs. 51 a 53.

Como al presbítero Gonzalo Bermúdez, catedrático de lengua chibcha no


se le hubiesen cancelado los salarios a que tenía derecho, el Rey, por real
cédula del 25 de mayo de 1588 ordenó pagárselos. -Guillermo Hernández de
Alba. 1969. Pág. 63.

Solo tres años alcanzó a funcionar este primer seminario dedicado a


vocaciones sacerdotales. Se clausuró por falta de fondos y de personal. Cua­
tro años después, el 24 de enero de 1590 falleció en Bogotá el arzobispo
Zapata de Cárdenas, “sin poder ver restaurado el seminario conciliar por
cuya fundación tanto se había interesado”. -Fray Alberto Lee López, O.F.M.
1982. Págs. 35 y 36.
CAPITULO III

COLEGIOS Y UNIVERSIDADES COLONIALES

LOS JESUITAS

El 29 de marzo de 1590 hizo su entrada a Santa Fe de Bogotá, el Presi­


dente del Nuevo Reino de Granada don Antonio González Manrique, acom­
pañado por los padres jesuítas Francisco de Victoria y Antonio Linero y el
hermano coadjutor Juan Martínez. En la ciudad se les unió el Padre Antonio
Martínez, procedente del Perú. El nuevo mandatario y los religiosos quisieron
fundar un colegio pero el rey y el superior de la Compañía de Jesús, Padre
Claudio Aquaviva, no lo consintieron.

El Provincial del Perú, Padre Juan Atienza ordenó a los jesuítas salir de
Santa Fe.

Con fecha 3 de mayo de 1591, el Presidente Antonio González escribió al


Rey exponiéndole la necesidad de fundar una Universidad. En ese memorable
documento que se conserva en el Archivo de Indias, (Sevilla) el Presidente
González dice que si les daban permiso a los jesuítas para fundar un colegio,
“pronto pondrían ellos todas las cátedras hasta la Teología, gratis y sin renta
alguna; y después de pocos años se podría abrir la Universidad”.

El 22 de junio de 1592 el Rey dirigió al arzobispo de Santa Fe una real


cédula pidiéndole fundar de nuevo el colegio seminario según lo dispuesto
por el Concilio de Trento.

El 28 de marzo de 1599 dos religiosos ignacianos, los Padres Alonso de


Medrano y Francisco Figueroa arribaron a Santa Fe de Bogotá en el séquito
del nuevo arzobispo don Bartolomé Lobo Guerrero quien venía de ser inquisi­
dor en México. El prelado era natural de Ronda, originario de la Fuente el
Maestre en Extremadura, del noble linaje de los Guerrero.
•UANA
26 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Al darse cuenta de la deficiente educación el arzobispo Lobo Guerrero


propuso la fundación de un Colegio de la “Compañía y aseguraba que la Uni­
versidad vendría a su tiempo y sin costo alguno para el Real Erario”. Para ello
adquirió las casas que fueron del arcediano don Francisco Porras Mejía, situa­
das en lo que hoy es el Palacio de San Carlos.

El 23 de septiembre de 1604 llegaron a Santa Fe los Padres Martín de


Funes, como Superior; Juan Bautista Coluccini, José Dadey y Bernabé Rojas
y el coadjutor Diego Sánchez. El 18 de octubre de 1604 empezaron clases en
la casa comprada a don Juan de Albis, gracias a la generosidad de don Gaspar
Núñez. Al principio se llamó Colegio Máximo. Al año siguiente cuando el
arzobispo les confió el Seminario se denominó Colegio Seminario de San
Bartolomé, siguiendo el intento del Concilio Limense de 1583.

El 10 de octubre de 1605 se efectuó la solemne inauguración del plantel.


Ocupó la rectoría el Padre Diego de Torres S.J. y la vicerectoría el Padre Mar­
tín Vásquez S.J. Se crearon dos categorías de alumnos: los seminaristas y los
convíctores. Para los bartolinos el día comenzaba a las cinco de la mañana y
terminaba a las nueve de la noche.

Al arzobispo Lobo Guerrero el Vaticano lo trasladó a Lima y el 8 de enero


de 1609 salió rumbo a su nueva sede.-Juan Manuel Pacheco S.J. 1975. Págs.
44 a 46 y 495 a 499.

El 7 de enero de 1618 entró en Santa Fe el primer arzobispo criollo y


además santafereño, don Hernando Arias de Ugarte. En 1619 escribió al Rey
alabando el estado del Colegio y del Seminario de San Bartolomé a cargo de
los jesuítas. En su epístola el santo jerarca se quejaba de la falta de la Univer­
sidad en “que se graduasen muchos jóvenes de excelentes ingenios que aquí
brillaban”. Pero la Corte no hizo caso a estas peticiones. Todo porque los Pa­
dres Dominicanos estaban solicitando desde el siglo anterior la misma facul­
tad y la corte no quería comprometerse con ninguna de las dos comunidades.
Pero ocurrió que la compañía de Jesús adquirió en 1561, una Bula de Pío IV
que le concedía a los Colegios de los Jesuítas la facultad de conferir grados
que equivalían a los universitarios; y como grados universitarios eran reputa­
dos por la Santa Sede y por los Poderes Civiles. Los hijos de San Ignacio se
acordaron de esta Bula y acudieron a Gregorio XV de quien obtuvieron un
Breve en virtud del cual los alumnos de los Colegios de los Padres de la Com­
pañía “habiendo ganado los cursos correspondientes, podían ser graduados
por los prelados o por los cabildos eclesiásticos sede vacante, de bachilleres,
licenciados, maestros y doctores”.
ElV i. «S. D. ík R T H U L tim LoboCuerrero, ¡vacío k k l a < 'n>mi¡ i* R jü sh a Rj
FU EI^H SÚ X IR.xA p*!’jen LA.CÍUüAD D K M kX íV o, A r/,< )IíÍs|'0 UfcU.S<V ,
j * ^ F e b e B o g o t x , y J L jw a . F u n d a d o r d e íX ( .» jx Í .R !'M 1
p r 5 e m . i b S , B a k t h . ü m - .wjwt, ui«.aÍmi!Aiiü AiüNO,lte»isi 16'Ml /«Sais mi* yo.

Figura 4. Arzobispo Don Bartolomé Lobo Guerrero, fundador del Colegio de San Bartolomé
28 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

LA UNIVERSIDAD JAVERIANA

Con el Breve de Gregorio XV los Superiores de la Compañía de Jesús se


dirigieron a la Corte de Madrid. Al año siguiente, 1622, consiguieron dos
Reales Cédulas, la primera fechada el 2 de febrero dirigida a las autoridades
eclesiásticas de las Indias y la segunda del 23 de marzo, a los virreyes, audien­
cias, y gobernadores de Indias, que les concedían el uso efectivo del privilegio
concedido por la Santa Sede. Presentados los documentos a la Real Audiencia
de Santa Fe y reconocidos por ella el 13 de junio de 1623, se creó la Academia
Javeriana, bajo el patrocinio del santo Jesuíta Francisco Javier.

Las clases se inauguraron en 1623 en el local del Colegio de San Bartolomé,


donde ya se habían establecido estudios mayores de Filosofía y Teología desde
1613. En la Universidad Javeriana se dictaron las Cátedras de Teología, Filoso­
fía y Humanidades. En 1636 se añadió la de Medicina, fundada por el licenciado
don Rodrigo Enríquez deAndrade, médico graduado en la Universidad de Alcalá
de Henares y galeno de cámara del Arzobispo Fray Cristóbal de Torres. Ocupa­
ba la rectoría el padre Francisco de Fuentes, de la Compañía de Jesús. -Antonio
Cacua Prada. 1952. Pág. la.

CATEDRA DE MEDICINA

En el Archivo de la Nación, en los documentos de la Colonia, Sección


miscelánea, volumen 66, folios 509 a 511 bis se conservan los siguientes do­
cumentos:

“El licenciado Enríquez deAndrade, digo: que yo he venido a esta Corte


a ejercer mi oficio de médico, por serlo graduado en la universidad de Alcalá
de Henares y aprobado por los protomédicos de S. M., como consta en los
recados que presento con los juramentos necesarios. A.V.A. pido y suplico me
haya por presentado y mande dar la licencia para que pueda ejercer el dicho
oficio. Pido justicia, etc.” El licenciado Enríquez (r)

“Use la licencia y facultad de protomédico y títulos que presenta, en cuya


conformidad se le da permiso para que ejerza el oficio de médico, ansí en esta
Corte como en toda la jurisdicción desta Real Audiencia”. (Hay tres rúbricas)

“Salió proveído el auto decreto de suso de la sala del Real Acuerdo de


Justicia, fecho por los señores presidente y oidores de la Audiencia Real de
S.M., D. Sancho Girón, Márques de Sofraga, presidente, el licenciado don
Gabriel de Carvajal y Blas Robles Salcedo, oidores. En Santa Fe, a treinta y
uno de marzo de mil y seiscientos y treinta y seis años”. Velásquez (r)
:b l i o t e c a d e h is t o r ia NA CIONAL 29

Figura 5. Colegio de San Bartolomé.


30 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Muy poderoso señor: El licenciado Rodrigo Enríquez de Andrade, digo


que a mi noticia ha venido de que en esta ciudad, habiendo cátedras de artes y
teología y faltar para adorno de esta Corte, quien lea cátedra de medicina, para
que se vayan creando médicos sin ser menester enviar a España por ello, y que
ansimesmo que hay muchos aficionados que por falta de doctrina no lo son, ni
hacen la dicha facultad A: V.A. pido y suplico me mande dar licencia para que
en la parte que más idónea pareciere pueda leer la dicha cátedra de medicina,
pues en tanto honra y provecho de toda esta Corte que recibiré merced“. El
licenciado Enríquez (r)

“Atento a la utilidad que se podrá seguir a este Reino con la enseñanza y


lectura de la medicina, se le da licencia y facultad para que pueda leer sin que
por esto haya de llevar derechos algunos, ni los oyentes ganar cursos, y para
que cómodamente se acuda a este efecto se le ruega y encarga al R Rector de la
Compañía de Jesús le señale el aula que más oportuna y a propósito le
pareciere”. (Hay tres rúbricas)

“En Santa Fe, a primero de abril de mil y seiscientos y treinta y seis


años, notifiqué el auto de suso al Padre Francisco de Fuentes, de la Compa­
ñía de Jesús, rector del colegio de esta ciudad, y su paternidad dijo que para
lectura de esta facultad desde luego señala a dicho licenciado Rodrigo
Enríquez de Andrade, la aula donde se leen la filosofía y para que lea la
dicha cátedra de medicina a la hora de las ocho y un cuarto de la mañana; y
estando en la dicha aula y sala, que es la que cae y linda, calle en medio, con
casas que habitan los señores Arzobispo y Licenciado Blas Robles de Salcedo,
oidor de esta Real Audiencia que habita al presente, con otras aulas que el
dicho colegio tiene donde se leen otras ciencias, y en el dicha aula señalada
una cátedra en que subió dicho licenciado Rodrigo Enríquez de Andrade y
recitó en lengua latina, donde concurrieron el dicho padre rector y otros
padres maestros de la dicha compañía y gran concurso de estudiantes y cole­
giales que cursan en ella, y otras muchas personas, clérigos y seculares; y de
cómo se hizo este acto sin contradicción, el dicho padre rector lo pidió por
testimonio y que los presentes le sean testigo e yo el presente escribano,
infrascrito, doy fe y verdadero testimonio, a todos los que vieren la presente,
que pasó y se hizo el dicho acto según y como va expresado de suso, quieta
y pacíficamente, sin contradicción. Testigos que se hallaron presentes, Estacio
Sanguino Rangel, escribano real, Pedro Sánchez Cueto, procurador de la
Real Audiencia de este Reino y el bachiller Diego de Parada, presbítero, y
don Diego Osorio y otras muchas personas”.

“En testimonio de verdad (Hay un signo)

Pedro de Bustamante, Escribano del Rey, nuestro señor, (r)”


BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 31

En un memorial de 1638 se titula “protomédico deste rreino, primer


catedrático, fundador y decano de la Facultad de medicina desta academia,
por espesial orden y lisencia y deispensación desta rreal Audiencia”.

BACHILLER, LICENCIADO Y MAESTRO

Según reza el libro de Grados de la Universidad Javeriana, 1624-1685,


el primero en recibir título fue el maestro Juan Gutiérrez, graduado en ba­
chiller, licenciado y maestro, en la Pascua del Espíritu Santo de 1624. Este
libro es un volumen de 183 folios, de 30, 4 centímetros por 21,5 centíme­
tros, forrado en pergamino. Allí están registradas las actas de los grados
conferidos desde 1624 a 1685. El papel se conserva en buen estado.

La escritura es de don Alonso Rodríguez Bernal, quien se desempeñó


como secretario desde 1634 a 1653 y de Clemente Garzón quien tiene el
título a veces de escribano, y otras de notario, años 1657 a 1679.

Su título “Libro de la Universidad y Academia fundada en el Colegio


de la Sagrada Religión del dulce nombre de Jesús desta ciudad de Santafé;
en que se escriben y asientan... etc.” . Adjunto están cosidas al volumen las
Bulas y Reales Cédulas acerca de los privilegios de la Compañía de Jesús.
En la parte exterior del forro se lee con claridad “Libro de la Academia
Universidad”.

En la Universidad Javeriana se graduaron entre otros el Obispo Lucas


Fernández de Piedrahita, Cristóbal de Araque y Ponce de León, Primer Rec­
tor del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. José Domingo
Duquesne, Manuel del Campo y Ribas, y el hombre de estado Francisco
Antonio Moreno y Escandón. La expulsión de la Compañía de Jesús de los
dominios de España, ordenada por Carlos III, puso fin a la Universidad
Javeriana de los tiempos coloniales. -Antonio Cacua Prada. 1962. Pág. 3a.

Largo pleito se suscitó entre los Hijos de Santo Domingo de Guzmán y


los Padres Jesuítas por el privilegio de los títulos universitarios.

Cuentan las crónicas era tal la emulación entre las dos comunidades
que en una ocasión en que los dominicanos tuvieron un triunfo parcial lo
celebraron y proclamaron con una procesión que se efectuó el 5 de agosto de
1639. Alguien anotó al final de una crónica escrita sobre este acto: “Dicho­
sos tiempos aquellos en que las luchas más trascendentales para la sociedad
de nuestros colonos, terminaban con una procesión”.
32 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Las universidades Javeriana y de Santo Tomás se mantuvieron en disputa


por el otorgamiento de títulos hasta el 23 de junio de 1704, cuando el Papa
dem ento XI expidió el Breve “In apostolicae dignitatis”, que concedió los
mismos derechos y privilegios a las dos universidades y el Rey rubricó la Real
Cédula del 25 de noviembre de 1704, que permitió al Colegio Máximo de la
Compañía de Jesús, de Santa Fe, la facultad de otorgar grados universitarios. -
Juan Manuel Pacheco S.J. 1975. Págs. 559 a 563.

La creación formal de la Universidad Javeriana y la concesión de erigir y


leer las cátedras de sagrados cánones y leyes por medio de catedráticos secu­
lares se cumplieron en 1710, según carta a Su Majestad suscrita por la Audien­
cia de Santa Fe, el 7 de marzo de 1710.

LOS FRANCISCANOS

En el Convento de San Francisco, los hijos de la Seráfica Orden fundada


por el santo de Asís, organizaron estudios en el propio claustro, a partir de
1605. Para ello trajeron como profesor de artes y filosofía al historiador Fray
Pedro Simón.

Las clases las iniciaron el 17 de mayo de 1605, y asistieron nueve reli­


giosos franciscanos y treinta estudiantes seglares. -Fray Pedro Simón. 1981.
Pág. 376.

LA UNIVERSIDAD TOMISTICA

El 11 de mayo de 1608 los Padres Dominicanos, de la Orden de Predica­


dores de Santo Domingo de Guzmán, abrieron el Colegio de Santo Tomás de
Aquino en la capital neogranadina.

El 8 de junio de 1639 en las escuelas del convento del Señor Santo Domin­
go en la ciudad de Santafé se efectuó la presentación del Breve pontificio dado
por Paulo V en 1612 por el cual autorizó la cesión del privilegio de la Universi­
dad hecha por el convento dominicano al nuevo Colegio de Santo Tomás.

Después de la ceremonia efectuada “en forma de capítulo, a campana


tañida, según su uso y costumbre”, se pasó a “dar posesión del título de Uni­
versidad al Colegio de Santo Tomás”.

La solemne inauguración de la Universidad Tomística en Santafé capital


del Nuevo Reino de Granada se cumplió el domingo 4 de agosto de 1639.
•IBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 33

El texto del acta respectiva reza:

“Yo, Felipe de Ribera, escribano del Rey, nuestro señor, y secretario de


la universidad que se funda en el colegio del convento de Santo Domingo de
esta ciudad de Santa Fe del Nuevo Reino de Granada certifico como, ha­
biendo llevado por orden del señor don Martín de Saavedra y Guzmán, ca­
ballero de la Orden de Calatrava, gobernador y capitán general de este Rei­
no y presidente en la Real Audiencia que en él reside, una bula que pareció
era para fundación de la dicha universidad, pasada por el Real Consejo de
las Indias, según la certificación de Juan de Laiseca Al varado, oficial mayor
[ de los papeles del Consejo de Indias, y por el Ordinario de esta ciudad y real
acuerdo para que la entregase al muy reverendo padre Fray Francisco de la
¡ Cruz, de la Orden de Predicadores, visitador y vicario general de la provin­
cia de este Nuevo Reino”.

“Y habiéndose entregado se dispuso la orden que había de haber para la


publicación de la dicha bula y paseo por las calles pública. Y el día del señor
Santo Domingo, 4 de este presente mes de agosto de este presente año de
1639, se congregaron en el convento de predicadores de esta Orden el dicho
señor presidente, don Martín de Saavedra y Guzmán, y el señor don Fray Cris­
tóbal de Torres, arzobispo de este Reino, del Consejo de su Majestad, y su
provisor y vicario general, el licenciado don Alfonso de la Cadena, con otros
pre ven d ad ^ de la santa iglesia catedral de esta Corte, capitulares del cabildo
secular y otros caballeros y vecinos de lustre de esta dicha Corte. Y habiendo
salido de los claustros del dicho convento, fueron a la iglesia de él, que ya
estaba ataviada de doseles y cuadros, y habiéndose sentado el dicho señor
presidente, arzobispo, cabildo eclesiástico y secular en sus asientos acostum­
brados, tomaron asimismo asiento los padres maestros de la Orden y los doc­
tores, maestros y bachilleres seculares que se hallaron. Y estando en silencio
subió a un púlpito que estaba debajo del arco toral de la dicha iglesia, el padre
presentado Fray Francisco Farfán, el que oró en latin algún espacio de tiempo
y acabado haciendo la sumisión y reverencia al altar mayor, y señores que
estaban presentes, salieron fuera de la dicha iglesia el dicho señor presidente,
arzobispo, cabildos y acompañamiento, y puestos a caballo y muías comenza­
ron el paseo por la calle real de esta ciudad hacia el convento de San Francis­
co. Iban por delante un terno de chirimías a caballo y después de ellos los
alguaciles de corte, fiscal eclesiástico y Estacio Sanguino Rangel, escribano
real y notario eclesiástico. Seguíase el doctor don Rodrigo Enríquez con el
guión de la universidad, de raso blanco bordada la figura del señor Santo To­
más. Llevaba a sus lados algunos maestros de universidad y tras de ellos iba
otra hilera de maestros con Antonio de Cepeda, licenciado en medicina, y
consecutivo yo, el presente secretario, con otros dos maestros. Seguíamos otro
34 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

terno de chirimías y a ellas los padres lectores del dicho colegio y universidad,
y detrás les seguían algunos caballeros particulares que eran Juan Suárez
Dorjuela, protector general, don Diego Calderón, alguacil mayor de esta ciu­
dad, don Guillermo Munsio y otras personas a las cuales seguían los padres
maestros, doctores seculares y padres de provincia, y entre los que noté fueron
el padre maestro Fray Mateo de Valenzuela, maestro Fray Antonio de León, el
padre maestro Fray Francisco Alvarez, el dicho presentado Fray Francisco
Farfán, lector de prima, el presentado Fray Francisco Suárez, maestro de estu­
diantes, y otros religiosos: e inmediato tras ellos venían el cabildo seglar con
algunos capitulares al lado izquierdo, y el cabildo eclesiástico con algunos
prevendados al lado derecho. Y después seguía el padre Fray Bartolomé Núñez,
rector de dicho colegio, con el estandarte carmesí en que iba fijada dicha bula.
Llevaba a su lado a Andrés de Sepiaín, alguacil mayor de corte, don Gonzalo
Carrasquilla y don Juan Bravo de Torres, teniente de capitán general. Detrás
venía el dicho licenciado don Alonso de la Cadena, provisor y vicario general.

Y últimamente seguía el dicho paseo el señor don Martín de Saavedra y


Guzmán, presidente y gobernador de este Reino, y a su lado izquierdo el dicho
señor arzobispo con su muceta, y el dicho señor presidente vestido de gala”.

“Llegó el paseo a la esquina de Iñigo Alvis tocando las chirimías y atabales


respondiente el un turno al otro; fueron por la esquina del dicho Iñigo de Alvis,
atravesando por la calle del señor doctor don Diego Carrasquilla Maldonado y
luego, tomando la del secretario Hernando de Angulo por delante, fueron por
las casas arzobispales y colegio de la Compañía de Jesús de esta Corte, y
bajaron por la calle de Miguel de Miranda Ola y entraron por la calle de la
carrera revolviendo por frontero del convento de San Agustín; tomando otra
vez la derecera por la calle de las monjas de Santa Clara que endereza a la
plaza. Llegado a ella se pasó por las casas reales desembocando por la calle
real, yendo siempre sin cesar tañendo las chirimías y atabales con mucho con­
curso de gentes que concurría por las calles, esquinas y puertas a ver la cele­
bridad del dicho acto; y la misma se veía en las ventanas y balcones”.

“Habiendo llegado con este aplauso a la puerta de la dicha iglesia de


Santo Domingo entraron a ella, habiéndose apeado, se cantó el Te Deum
Laudamus con mucha alegría y gozo de los circunstantes según las demostra­
ciones; y el dicho señor arzobispo dijo la oración y echó la bendición con que
se acabó el dicho acto, y salieron todos fuera de la iglesia. Y fuera de ella se
mandó el dicho reverendo padre maestro Fray Francisco de la Cruz, visitador
y vicario general, diese el presente testimonio para que conste; de cuyo man­
dato di el presente en la ciudad de Santa Fe, a 8 de agosto de 1639. Testigos...
y en fé de ello lo signé: En testimonio de verdad, Felipe de Rivera”. (Id, ibid)
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 35

“Para esta fecha se había constituido ya el claustro de profesores y pre­


sentado a la aprobación del presidente de la Audiencia, como patrono que era
del colegio, en esta forma:

• Regente de estudios, el padre maestro Francisco de San Pedro. Catedrático


de prima de teología, el padre presentado Francisco Farfán.
• De vísperas, el padre Tomás Navarro.
• Maestro de estudiantes, el padre Francisco Suárez.
• Catedráticos de artes, los padres Marcos de Rojas y Tomás Noguera.
• De gramática, el padre Agustín de Rivera.
• De medicina, el doctor Diego Enríquez ”■

“Para catedrático de lengua indígena se nombró al predicador general y


misionero que había sido en misiones vivas, padre Idelfonso Ronquillo”.

“El cargo de rector estaba ya provisto con carácter vitalicio, por el funda­
dor Gaspar Núñez, en el padre Bartolomé Núñez, su hijo”. -P. Fray Vicente
Beltrán Heredia. 1923. Págs. 23 y 55.

COLEGIO MAYOR DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO

El Papa Urbano VIII, por Bula del 8 de enero de 1635, nombró al domini­
co y predicador de la Corte, Fray Cristóbal de Torres arzobispo de Santafé. Lo
consagraron en Cartagena de Indias y se posesionó de la sede el 8 de septiem­
bre de 1635.

Al llegar a la capital del Nuevo Reino de Granada se encontró con la


disputa existente entre las Universidades Tomística y Javeriana y ante la nece­
sidad de abrirle nuevos cupos a la cultura determinó “la fundación en un Ins­
tituto de Estudios Superiores, libre de litigios”.

“Tal Instituto ha de ser una réplica del “Colegio del Arzobispo”, de la


ciudad de Salamanca bajo la guía del Angélico Doctor Santo Tomás deAquino”.

Con la rectoría y docencia de la Orden de Predicadores se inició el Cole­


gio luego de recibir la Real Cédula fechada en la Villa de Madrid, a 31 de
diciembre de 1651, en la cual, según su texto “concedo al dicho Arzobispo
licencia y facultad para fundar el dicho Colegio en 'la ciudad de Santa Fe, con
los mismos honores y privilegios que goza el del Arzobispo de Salamanca, y
que se lean a los colegiales... la Doctrina de Santo Tomás, la Jurisprudencia y
la Medicina por personas graduadas en esas Facultades...”
36 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

La “posesión real, actual y corporal del Colegio por parte del Arzobispo
Fray Cristóbal de Torres se cumplió el día 9 de enero de 1653”. -Fray Alberto
E. Ariza S. O.P. 1974. Págs. 76 a 85

UN TESTARUDO PROVINCIAL

Elegido el 5 de enero de 1651 el padre Fray Marcos de Betancur, nuevo


Provincial, “consideró el Colegio de Nuestra Señora del Rosario como pro­
piedad de la Provincia, e intentó refundirlo con la Universidad de Santo To­
más y el Convento del Santísimo Rosario, para lo cual se construirían habita­
ciones separadas para colegiales, religiosos y seculares. El Arzobispo rechazó
tal criterio como totalmente ajeno y contrario a su ideal”.

Se cruzaron un par de cartas entre el Arzobispo y el Provincial.

“Fray Cristóbal trabaja y espera que sus hermanos reconsideren su errado


punto de vista. Esto no se da“. Entonces determinó la inauguración del Cole­
gio el jueves 18 de diciembre de 1653. -Fray Alberto E. Ariza S. O.P. 1974.
Págs, 86 a 91.

INAUGURACION

El Acta de la inauguración del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Ro­


sario y consagración de los primeros colegiales, reza:

“Yo, Nicolás Garzón Melgarejo, escribano del rey nuestro señor y notario
del juzgado y audiencia arzobispal de esta Corte, certifico y doy fé y verdade­
ro testimonio que hoy, diez y ocho de diciembre, deste presente año de la
fecha, se colocó el Colegio de Nuestra Señora del Rosario, que fundó el ilus-
trísimo señor maestro, don Fray Cristóbal de Torres, por la gracia de Dios y de
la santa sede apostólica, predicador de las dos católicas majestades Felipe Ter­
cero y Cuarto, Arzobispo de este reino, y a la dicha colocación y principio que
se dio a la entrada de las dos colegiales, concurrieron la Real Audiencia y
cabildos secular y eclesiástico y las religiosas de los conventos de Santo Do­
mingo, San Agustín y San Francisco, todos en comunidad; a que asistieron los
prelados de ellas y el clero y mucho concurso de gente y de la más ilustre, así
hombres como mujeres. Y se dijo misa cantada, con toda solemnidad, por el
reverendo padre nuestro Fray Thomas Navarro, rector del dicho colegio y pre­
dicó dicho señor Arzobispo. Y los colegiales que entraron, recibidos, exami­
nados y aprobados fueron trece, que estuvieron asentados en los asientos de
los Cabildos secular y eclesiásticos, entreverados con los alcaldes y regidores
Figura 6. Fray Cristóbal de Torres
38 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

y señores prebendados, inmediatos a los asientos de la Real Audiencia, por


frente y por bajo al otro lado. Y en ellos no hubo religioso alguno colegial, sin
embargo de que me consta se hicieron muchas y exactas diligencias por los
religiosos del señor Santo Domingo para que hubiese colegiales religiosos del
dicho Orden en dicho colegio. Y para que conste, de mandamiento de su seño­
ría ilustrísima di el presente”.

“En Santa Fe, diez y ocho de diciembre de mil y seiscientos y cincuenta y


tres años. Fui presente, Nicolás Garzón, escribano de su Majestad y notario”.

“En testimonio. (Hay un signo) de verdad.

Nicolás Garzón Melgarejo.

Escribano de su Majestad y Notario”.

- Archivo del Colegio Mayor del Rosario.

REVOCATORIA DE LA DONACION A LOS DOMINICOS

Ante la situación planteada por el Provincial de los Padres Dominicos, el


señor Arzobispo Fray Cristóbal de Torres mediante escrituras públicas del 15
y 17 de enero de 1654 determinó “entregarle el colegio a los sacerdotes secu­
lares y a los seglares. En consecuencia el 19 de enero de 1654 protocolizó las
legítimas causas que tuvo para revocar la donación hecha a los dominicos del
empleo de rector y vicerector, en las personas del padre maestro Fray Tomás
Navarro y el padre presentado Fray Juan del Rosario”.

En este mismo escrito nombró “al señor doctor don Cristóbal Araque
Ponce de León, nuestro provisor y vicario general”, Rector Perpetuo de dicho
colegio, haciéndole un gran elogio a su persona, e instituyó como patronos a
los excelentísimos señores arzobispos de Santa Fe.

Al día siguiente, 20 de enero de 1654, el prelado protestó por el descono­


cimiento que los padres dominicos hacían de su calidad de Patrono y fundador
del Colegio. -Guillermo Hernández Alba, 1973. Págs. 23 a 32.

CONSTITUCIONES

Con un celo fervoroso por servir y acertar el Arzobispo Torres elaboró las
“constituciones del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, en la ciu­
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 39

dad de Santa Fe de Bogotá”. Les dio fin a las normas el 14 de febrero de 1654
“consciente de haber puesto el sello de peremnidad a su obra”.

Sobre la tarea realizada por Fray Cristóbal de Torres, monseñor Rafael


María Carrasquilla escribió: “Fundó el Instituto, lo dotó ricamente, construyó
los edificios, y le dio Estatutos acomodando los del Colegio del Arzobispo de
Salamanca a las necesidades de recursos del Nuevo Reino de Granada. Me­
diante sus Constituciones, realizó el ideal de una República cristiana, con ré­
gimen electivo, con distinción sabia de poderes, con amplia libertad para lo
bueno, con responsabilidades efectivas; con la santa igualdad, que no consiste
a i abatir a los grandes para ponerlos al nivel de los mines, sino en elevar a los
pequeños hasta la excelsitud de los mayores”. -Monseñor Rafael María
Carrasquilla. 1974. Pág. 99.

Después de gobernar 18 años y 10 meses el arzobispado de Santa Fe, “a


los 80 años, 6 meses y 11 días de edad, a las 8 de la mañana del 8 de julio de
1654”, falleció en la capital del virreinato de la Nueva Granada el fundador
del Colegio Mayor del Rosario, Fray Cristóbal de Torres, O.R -Fray Alberto
E. Ariza S. O.P 1974. Pág. 113.

OTROS PLANTELES

En Medellín don Pedro de Castro, abrió la primera escuela elemental en


1680, según dato inserto en el “Calendario Escolar” de 1956 de la Secretaría
de Educación de Antioquia.

El sargento mayor Juan García del Solar y el capitán don Antonio García
de Bonilla hicieron donación de sus haciendas en Ocaña a la Compañía de
Jesús, para que establecieran un colegio. Por Real Cédula su Majestad pidió el
11 de abril de 1684 al Cabildo, Justicia y Regimientos de la ciudad de Santa Fe
y el depositario general, alferez de caballería don José Ignacio de VelazcO un
informe sobre la fundación del Colegio de Ocaña que pretendían los padres
Jesuítas. Las autoridades con fechas diciembre 12 y 22 de 1695 respondieron
anotando su conveniencia. El 16 de marzo de 1699 el procurador general de la
provincia del Nuevo Reino de Granada, Padre Juan Martínez de Ripalda pre­
sentó en la Corte los citados informes y obtuvo licencia. -Guillermo Hernández
de Alba. 1973. Págs. 258 a 263.

Los Padres Agustinos dieron comienzo a la Universidad Agustiniana de


San Nicolás de Barí, en 1697 en la capital de la Nueva Granada.
40 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En 1715 la Orden Franciscana organizó el Colegio Mayor de San Buena­


ventura en Santa Fe de Bogotá.

MEDICINA EN EL COLEGIO DEL ROSARIO

Siendo rector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario el ca­
nónigo de la iglesia metropolitana de la ciudad de Santa Fe, en el Nuevo
Reino de Granada, doctor don Fernando Antonio Camacho y Roxas, se inau­
guró la Cátedra de Medicina, el 23 de octubre de 1733, a cargo del doctor
Francisco Fuentes.

El acta de este solemne acontecimiento está suscrita por el secretario don


Bartolomé Nicolás Ramírez de Parra y dice:

“En veinte y tres días del mes de octubre del año de mil setecientos treinta
y tres habiendo sido electo por el señor doctor don Femando Antonio Camacho
y Rojas, canónigo de esta santa iglesia metropolitana de Santa Fe del Nuevo
Reino de Granada, comisario juez apostólico subdelegado general de la santa
cruzada del dicho arzobispado y sus sufráneos, regente de estudios y señor
rector de este Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, del Real Patro­
nato y confirmándose por el señor presidente gobernador y capitán general
don Rafael de Eslava, caballero del orden de Santiago, al señor doctor don
Francisco Fontes, por catedrático de medicina, en presencia de todos los cole­
giales y catedráticos y algunos señores prebendados y otras muchas personas,
hecha la protestación de nuestra santa fé, prevenida por el santo concilio
tridentino, comenzó a leer dicho señor doctor don Francisco Fontes, mostran­
do de ello, así los colegiales como los demás circunstantes que no lo eran,
muy especial regocijo y aplaudido igualmente de todos. Entraron a oírlo los
siguientes: el doctor don Luis de Guzmán, don Pedro de Guzmán, don Pedro
de Rada, don Antonio Solarte, don Joaquín de León, don Luis de Prados, cole­
giales; y manteistas don Domingo Caballero, don Pedro Macías y los padres
Fray Juan Antonio de Campos y Fray Juan Joseph de Umaña religiosos de San
Juan de Dios y para que conste lo firmé yo el presente secretario dicho día mes
y año y de todo ello doy fé”. -Archivo del Colegio Mayor de Nuestra Señora
del Rosario. Folio 78.

EL REAL COLEGIO SEMINARIO DE POPAYAN

A partir de 1744 funcionó en Popayán el Colegio Seminario de San Fran­


cisco y la Academia de San José.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 41

Figura 7. Colegio de Nuestra Señora del Rosario


42 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En 1871 se fusionaron con el nombre de Real Colegio Seminario de


Popayán. Este plantel alcanzó gran renombre a partir de 1777 con la rectoría
del sacerdote quiteño Juan Mariano de Grijalba.

Por Real Cédula del 9 de febrero de 1794 le dieron licencia para otorgar
títulos en teología y filosofía, pero no de cánones y leyes, “pues tales faculta­
des son ajenas a los seminarios”.

En octubre de 1782 hizo oposición a la cátedra de filosofía el doctor José


Félix Restrepo, abogado bartolino y se la confirieron.

La cátedra del gran repúblico formó a varios de los proceres de nuestra


independencia, entre ellos al sabio Francisco José de Caldas y al “verbo de la
revolución”, Camilo Torres Tenorio. En la lección inaugural del curso de 1791
esbozó un verdadero plan de estudios.

La gran mayoría de profesores y maestros de esta época pertenecían a las


comunidades religiosas de jesuítas, dominicos, franciscanos o agustinos. -Juan
Manuel Pacheco S.J. 1975. Págs. 135 a 143.

“La educación era función de la familia, coadyuvada por la iglesia”. Para


ingresar a los establecimientos universitarios se requería comprobar la pureza
de sangre y el origen social. No hubo enseñanza laica. La orientación educati­
va fue aristotélica-tomista.Vale decir escolástica. -Luis A. Bohórquez Casallas.
1956. Pág. 83.

DON JOSE CELESTINO MUTIS

Con el Virrey Pedro Messía de la Zerda llegó a Santa Fé de Bogotá el


médico don José Celestino Mutis y Bossio en 1761. Natural de Cádiz, donde
nació el 16 de abril de 1732, se graduó de Bachiller en Medicina en la Univer­
sidad de Sevilla el 22 de mayo de 1755 y dos años después obtuvo el título
definitivo de médico. Se radicó en la Corte e ingresó de profesor de anatomía.
En el Jardín Botánico recibió “la fundamental instrucción naturalista”.

A partir del 13 de marzo de 1762 Mutis impartió la primera cátedra de


matemáticas en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario e intro­
dujo la física de Newton y la astronomía de Copérnico. En 1772 el médico
y naturalista recibió en la capital del Nuevo Reino de Granada las sagradas
órdenes y “desde aquella época fue un verdadero sacerdote de Dios y de la
naturaleza”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 43

-:gura 8. Don José Celestino Mutis


44 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Estas cátedras y la Expedición Botánica que dirigió a partir del Io de abril


de 1783 tuvieron “grandes repercusiones para el desenvolvimiento intelectual
del país, el cultivo de las ciencias experimentales y el cambio de orientación
de los estudios superiores”. -Augusto Franco Arbeláez, Carlos Tunnermann
Blenheim. 1978. Pág. 227.

La solemne inauguración de la Facultad de Matemáticas en el Colegio


del Rosario se efectuó el 13 de marzo de 1762 según lo afirmado en la corres­
pondiente acta:

“Habiéndose propuesto por don Joseph Mutis, médico de cámara del


excelentísimo señor Baylio Frey don Pedro Messía de la Zerda, actual virrey
de estos Reinos, la intención con que se hallaba de enseñar las partes de mate­
máticas por lo útil y necesarias que se estimaban para varios destinos y que
con tales en el presente siglo se cursan en las principales universidades de
Europa, cuya intención conferida por dicho don Joseph con el señor Rector
del claustro del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario que lo es el
doctor don Joseph Joachin de León deliberó participarla a el expresado señor
excelentísimo para que vuestra excelencia como vicepatrono de dicho claus­
tro prestase su ascenso promoviendo con su autoridad el que se plantifique la
lección de matemáticas por su conducencia y facilidad con que puede
conseguirse enseñando en un país donde se encuentran tantos ingenios aptos
para su instrucción a que consagró su excelencia gustoso previniendo se abriese
curso y para ello se preparó una oración latina en que hizo ver el referido don
Joseph Mutis lo útil, honroso y apreciable de las matemáticas, diciéndola en la
capilla del expresado Colegio Mayor, día 13 del corriente marzo por la tarde,
con el más lúcido numeroso concurso entre los que asistió el excelentísimo
señor virrey con toda su familia, el muy ilustre cabildo con los más de los
señores ministros togados, prebendados y dignidades de la metropolitana, uni­
versidades, colegios y principales vecinos, subiendo luego su excelencia al
aposento del señor rector donde se le tenía prevenido un bien dispuesto refres­
co y música, mostrando el júbilo que le ocasionaba de que se prencipiase di­
cha facultad, significándolo con abrazar a el expresado Mutis concluida la
oración, y con el 15 del citado marzo para el exordio vinieron de la familia de
su excelencia a cursar matemáticas el teniente de caballería don Gerónimo
Mendoza, el teniente de infantería don Joseph Duro y otros pajes de cortina
don Pablo Guzmán, don Antonio Escallón del Poso y don Diego Nieto y de los
individuos del referido claustro profesan matemáticas los doctores don Ma­
nuel López de Vicuña, catedrático de cánones y vice-rector, don Joseph Ra­
món de Burgos, catedrático de la misma facultad y ambos abogados de la real
cancillería de este Reino: don Manuel Agustín de Alarcón, catedrático de mo­
ral, don Joseph Ignacio de Moya, lector pasante de filosofía y otros varios
colegiales y estudiantes en bastante número. Y para que conste pongo esta
azón por diligencia y firmo en dicho día, mes y año”.

"Don Pedro Alonso Vélez Ladrón de Guevara

Secretario.

Consta también en libro de Elecciones. Rúbrica”. -Archivo del Colegio


May or de Nuestra Señora del Rosario. Folio 80

La célebre oración de estudios pronunciada por el sabio Mutis en la ini­


ciación del curso de matemáticas en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del
Rosario la hizo en latín.

LA PRAGMATICA SANCION

El 27 de febrero de 1767 el Rey Carlos III promulgó la pragmática san­


ción mediante la cual extinguió de todos sus dominios a la Compañía de Jesús.

En la Nueva Granada el virrey don Pedro Messía de la Zerda, le dio cum­


plimiento valiéndose del Fiscal Francisco Antonio Moreno Díaz y Escandón
quien desempeñó el “segundo papel en el odioso drama” de la expulsión de
los Jesuítas. - Antonio Cacua Prada. 1991.Págs. 27 y 31.

Los colegios que dirigían los hijos de San Ignacio en Bogotá, Medellín,
Ocaña, Buga, Cartago, Honda, Pasto, Popayán, Cartagena, Pamplona y
Mompox se cerraron. Como rector seglar del Colegio Real Mayor y Semina­
rio de San Bartolomé nombraron al canónigo Dr. Agustín Cogollos.

UNIVERSIDAD PUBLICA

El 9 de mayo de 1768 el Fiscal Protector de la Real Audiencia, el doctor


Francisco Antonio Moreno Díaz, y Escandón, natural de Mariquita, exalumno
de los Jesuítas en San Bartolomé, uno de los criollos más notable y destacado,
presentó a la Real Audiencia un proyecto para establecer en Santafé una Uni­
versidad pública de Estudios Generales. Esta iniciativa no prosperó debido a
la oposición de las órdenes religiosas y en especial de los Padres Dominicos.

Seis años después, en 1774, el Virrey don Manuel Guirior le pidió al


Fiscal Moreno Díaz y Escandón elaborara “un plan y métodos de estudios
adaptado a las circunstancias locales que sirviese de pauta a la enseñanza y
46 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

cortase los abusos introducidos”. El 12 de septiembre del mismo año el abo­


gado bartolino presentó su “Método provisional e interino de los estudios que
han de observar los colegios de Santafé, por ahora, y hasta tanto que se erige
Universidad Pública, o su Majestad dispone otra cosa”.

El mismo día el Virrey Guirior y la Junta de Aplicaciones lo estudiaron y


de inmediato lo pusieron en ejecución, pero la corona no lo aprobó.

Este trabajo consideró la educación como una función del estado. Deter­
minó que la enseñanza primaria debía ser gratuita y la superior estar bajo la
inspección oficial del gobierno. Nadie podía abrir escuelas sin ser previamen­
te examinado y aprobado. Preconizó la libertad de investigación, y “emancipó
a las inteligencias del miedo de pensar”.

El plan acogió los principios regalistas y utilitaristas de la época contra la


tradición escolástica.

El “Método Provisional e interino”, del fiscal Moreno Díaz y Escandón


criticó duramente la “escuela de niños” cuyo maestro solo ganaba trescientos
pesos anuales; y la defectuosa enseñanza del latín. Señaló tres años para el
estudio de la filosofía y cinco para los de teología y jurisprudencia. Comentó
que hacía falta una facultad de Medicina; estableció reglas generales sobre
pedagogía, y algunas notas respectivas a la Universidad. -Francisco Antonio
Moreno. 1936. Págs. 644 a 672.

LA BIBLIOTECA REAL

Por iniciativa del Fiscal don Francisco Antonio Moreno Díaz y Escandón
el virrey, Teniente General de la Real Armada, don Manuel Guirior, con los
libros dejados por los Padres de la Compañía de Jesús, creó la Biblioteca
Pública Real. El inventario alcanzó a 4.182 volúmenes.

El 9 de enero de l i l i se cumplió la solemne inauguración en un salón del


edificio de las Aulas donde funcionaba el Colegio de San Bartolomé. Asistie­
ron el oidor de la Real Audiencia don Antonio Berástegui, el fiscal protector
de indios doctor Francisco Antonio Moreno Díaz y Escandón, el escribano de
Su Majestad, don José de Rojas y el director del nuevo establecimiento pres­
bítero don Anselmo Alvarez.

Con esta obra se abrieron nuevos campos y espacios a la cultura


santafereña. -Antonio Cacua Prada. 1991. Págs. 27 y 31.
Figura 9. Francisco Antonio Moreno y Escandón
48 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

EDUCACION FEMENINA

Cien pesos por año fue el precio de la educación de una niña en el primer
plantel para señoritas que funcionó en Santa Fe, Capital del Nuevo Reino de
Granada, en 1783, incluyendo “alimentos, asistencia, aseo y labado de ropa”.

En el segundo periódico que se imprimió en estas tierras, “La Gazeta de


Santa Fé”, en la pagina 11 del No. 3, fechado el 31 de octubre de 1785, se lee:
Muchos años ha que esta capital logra medios muy proporcionados para la edu­
cación y la crianza de la juventud masculina en los Colegios y Escuelas que la
ilustran; pero carecía enteramente de los necesarios para executar lo mismo con
las niñas, viéndose los padres no descuidados en sus naturales obligaciones, en
no pocos apuros para dar alguna, y no la más ventajosa a sus hijas, que cuando
mas se reducía a descargar este cuydado en una amiga que por amistad se encar­
gaba de él, o en una Maestra, a quien la casualidad, o la necesidad caracterizaba
con este nombre”. -Antonio Cacua Prada. 1991. Págs. 62 a 64.

PRIMER COLEGIO DE NIÑAS

Cabe a la ciudad fundada por don Gonzalo Jiménez de Quesada el honor


de haber sido la sede del primer colegio de niñas de la Nueva Granada y de “la
primera escuela de carácter formal para la mujer”. Inició labores el 23 de abril
de 1783. “Esta fecha de la apertura del pensionado-colegio y de la primera
escuela pública femenina en la Nueva Granada, puede calificarse de históri­
ca”, sostiene la investigadora Pilar Foz y Foz, odn. -Pilar Foz y Foz, Odn.
1997. Pág. 189.

Estos planteles los fundó doña María Gertrudis Clemencia de Caycedo y


Vélez Ladrón de Guevara, y su segundo esposo don Joaquín de Oróstegui y
Escoto, oidor decano de la Real Audiencia santafereña, “quienes poseyendo
bienes correspondientes a la distinción de sus personas, sin hijos, ni herederos
forzosos que en ellos les subcediesen, determinaron de común acuerdo fundar
un Convento de Religiosas de la Orden de Nuestra Señora, llamada comunmente
de la Enseñanza, con la advocación de Nuestra Señora del Pilar”.

Ocupaba el Virreinato don Pedro Messía de la Zerda. El Rey, mediante


real cédula del 8 de febrero de 1770, favoreció este empeño. Para el efecto
doña Clemencia asignó su casa claustreada y espaciosa del barrio de la Cate­
dral, un terreno adyacente para la construcción de la iglesia y oficinas del
convento, una mina de oro llamada “Icurco”, una hacienda de ganado vacuno
y un cacahual, estas tres últimas posesiones situadas en el sitio de “El
Chaparral”. No alcanzó la fundadora a contemplar su obra. El 2 de octubre de
1779, a los 72 años entregó su alma al Creador.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 49

Años más tarde en la propia iglesia del colegio fueron depositados los
restos de los fundadores, con los siguientes epitafios: “Aquí yace Joaquín de
Oróstegui: su cuerpo se oculta, su obra se manifiesta. El y su esposa ofrecen
en esta casa refugio a la inocencia. Descanse en Paz”.

“En esta bóveda yacen los huesos de M. Clemencia. Dejó la vida, adorna­
da de puras costumbres. Edificó este asilo a la inocencia en asocio de Joaquín,
como lo pactaron en su matrimonio. Venerable mujer que diste un asilo a la
inocencia, y el pan del alma a las hijas del pueblo. Que tu memoria sea eterna!
Que los pobres y el cielo te bendigan”.

El colegio solo se autorizó el 28 de marzo de 1783 por auto del señor


Arzobispo y Virrey don Antonio Caballero y Góngora. Abrió tareas el 27 de
abril del mismo año 83. -Sergio Elias Ortiz. 1970. Págs. 306 y 307.

LAS SEÑORITAS EDUCANDAS

Diez religiosas, bajo la dirección de la Madre María Magdalena Caycedo


y Flórez, sobrina de la fundadora y veinticinco señoritas educandas, internas,
inauguraron el plantel. Sus nombres, cuyo recuerdo está gloriosamente unido
a las jornadas de nuestra independencia patria, son los siguientes: “Micaela
Ayala y Vergara, Josefa Manrique Santa María, Andrea Manrique Santa Ma­
ría, María Josefa García de Castillo, Manuela Lozano, Francisca Lozano,
Ignacia Manrique Fernández, Manuela Manrique Fernández, Inés Morales,
Bárbara Núñez, Manuela Torrijos, Josefa Ricaurte Galavís, María Gertrudis
Cabrera, Catalina Ley, María Nieves Benito, Francisca Urquinaona, Benita
Nariño, Josefa Olano, Manuela Olano, Josefa Prieto, Mariana Prieto, Rafaela
Olarte, Josefa Duro y Alvarez del Casal, Petrona Duro y Alvarez del Casal,
Eusebia Caycedo y Santa María”.

“Las educandas que han asistido a las clases externas pasan de 200”.
Refiere don Pedro María Ibáñez en sus “Crónicas de Bogotá”: “Es una verdad
que el Gobierno colonial hizo muy poco por la educación de la juventud mas­
culina; los tres institutos que existían en Santa Fe: San Bartolomé, El Rosario
y la Universidad de Santo Tomás, se debían a la liberalidad de sus tres ilustres
fundadores: Lobo Guerrero, Fray Cristóbal de Torres y Gaspar Núñez. En cuan­
to a la educación de la mujer había sido completamente descuidada. Así pues,
la más bella mitad de la especie humana andaba privada de los goces intelec­
tuales que nacen de la instrucción: las jóvenes de la clase elevada de Santa Fe
tenían que contentarse con manejar la aguja; por excepción aprendían algo de
música, de dibujo o de baile, y los padres, temerosos de que sus hijas mantu­
vieses amoríos por correspondencia, no les permitían que aprendiesen a escri­
bir”. -Antonio Cacua Prada. 1964. Pág. 4.
50 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

PUPILAS COLEGIALES

Cuenta el periodista e historiador Manuel del Socorro Rodríguez que el


Arzobispo Virrey autorizó “que se admitiera con título de PUPILAS COLE­
GIALAS las jóvenes decentes que pretendieran por medio de sus padres o su­
periores ser instruidas, obligándose estos a satisfacer cien pesos anuales, que
se considera necesaria y suficiente asignación para cada una, entregándoles
por sus respectivos tercios de cuatro en cuatro meses, y tomando el competen­
te recibo de dicha superiora, a cuyas pupilas habrá de tener privada escuela
con separación, a cargo de la maestra o maestras, que las ejerciten desde las
ocho hasta las once de la mañana, y desde las tres hasta las cinco de la tarde
todos los días, a excepción de los de fiesta, con aplicación a las labores corres­
pondientes, y que deben aprender según su sexo, además de leer y escribir
común a ambos”.

“Entendidos también los respectivos padres o superiores de ellas, que


dicha asignación de los cien pesos al año es solamente por los alimentos, asis­
tencia y cuidado de la enseñanza y educación, aseo y lavado de ropa; quedán­
dose de su cuenta y cargo el vestido que todas y cada una deberá usar con
modestia y honestidad uniformemente, para evitar todo espíritu de vanidad y
emulación: esto por lo respectivo a niñas pupilas colegialas de fijo interior
establecimiento”.

El Colegio contó con dos secciones totalmente independientes. El inter­


nado para niñas de la alta sociedad santafereña, y el externado, que era total­
mente gratuito, para las clases de escasos recursos. -Manuel del Socorro
Rodríguez. 1958. Pág. 19.

LAS CLASES

El Arzobispo don Baltasar Jaime Martínez Compañón ha sido considera­


do como cofundador del plantel, debido al gran interés que tuvo por auxiliar y
hacer crecer el establecimiento. En carta de respuesta a un oficio del prelado,
la madre priora María Magdalena Caycedo y Flórez, le informó que las cole­
gialas estudiaban gramática, catecismo, aritmética, y tenían clases de lectura,
escritura, música, canto, pintura y cocina. Que les enseñaban a “hacer toda
clase de labores de color; con sedas e hilos de oro; gatatumbas, tejer en rengue,
bordar en blanco y de color; con sedas e hilos de oro; e igualmente a hacer
medias, encajes, botones espigados de todas clases; coser camisas, y todo gé­
nero de ropa blanca y la de color, esto es de eneguas y mantillas; remendar,
hilar, pedacear medias y cogerles los puntos”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 51

Figura 10. Monja de la Enseñanza


52 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

AMAS DE SU CASA

En su relación de mando el Virrey don José de Ezpeleta Galdeano Di


Castillo y Prado, escribió al referirse a la enseñanza: “Es ciertamente digna de
la más grata memoria la persona que por medio de este útil establecimiento ha
procurado facilitar a las jóvenes el aprendizaje de amas de su casa y madres de
familia: pero no lo será menos cuando logre el Prelado que reciban las niñas
una educación correspondiente a estos objetos, y que sin dejar de instruirse en
la religión y buenas costumbres, que es lo principal y en que no dudo se pone
mucho cuidado, se instruyan también y se eduquen para la sociedad a donde
deben volver pasados algunos años”.

Organizada la República, en el No. 191 del periódico oficial denominado


“Gaceta de Colombia”, correspondiente el 12 de junio de 1823, sus redactores
apuntaron: “Desde que se fundó ese tan útil establecimiento, no baja el núme­
ro de asistentes de ciento y cincuenta. A una y a otras se les enseñan principal­
mente los principios de la religión, leer y escribir, y los oficios y labores pro­
pios de su sexo, en que han adelantado tanto, que se ven bordados exquisitos,
así en sedas como en blanco, que pueden igualar a los mejores que nos traen
de Europa. La república está llena de excelentes madres de familia, criadas y
educadas en este monasterio y en los otros”.

Adjunto al plantel organizaron clases externas, sin “comunicación con


las interiores”, para niñas pobres. Asistían más de doscientas y no les cobra­
ban ni un solo centavo. -Antonio Cacua Prada. 1966. Pág. 2

Ningún otro plantel femenino se conoció entonces en Bogotá, fuera de


algunas escuelas sostenidas por clérigos, tal como la fundación hecha por el
canónigo magistral don Miguel Vélez Ladrón de Guevara, quien fuera rector
del Colegio de San Bartolomé, y dispuso en 1793 que se aplicase “el usufructo
de una casa que poseía en el Barrio de Santa Bárbara, a dar habitación a una
mujer honrada, que educase ocho niñas del pueblo”. En 1802 don Pedro Ugarte,
quien era regidor y su esposa doña Josefa Franqui crearon una escuela “para la
enseñanza privada y pública de las niñas de la calle”. Había doce con carácter
de internas y otras externas. -Pilar Foz y Foz odn. 1997. Pág. 46

El Colegio del Pilar o de la Enseñanza funcionó ininterrumpidamente


hasta 1863, cuando fue clausurado por el gobierno del general Tomás Cipriano
de Mosquera.
CAPITULO IV

LA ILUSTRACION

El Arzobispo Virrey don Antonio Caballero y Góngorá es, entre todos los
Arzobispos de Bogotá y mandatarios de la Nueva Granada, el más destacado.
-Hermann A. Schumacker. 1984. Pág. 215.

El 12 de marzo de 1778 asumió la silla Arzobispal de Santa Fe y el 15 de


junio de 1782 el solio Virreinal. “Así ocupó por primera vez la silla de plata de
los gobernantes de Bogotá un hombre que ya conocía a la Nueva Granada.
También, por primera vez, se depositaron en las mismas manos los poderes
civil, militar y eclesiástico”. -Hermann A. Schumacker. 1984. Págs. 53 y 55.

La creación en Lima de una expedición botánica en 1777 sirvió de ejem­


plo al Arzobispo Virrey Caballero y Góngora para “impulsar en la Nueva Gra­
nada una empresa incluso mayor”, que de inmediato puso en ejecución.

LA EXPEDICION BOTANICA

Refiere el biógrafo de Mutis, Hermann A. Schumacker, que “el Io de mar­


zo de 1783, Caballero, por iniciativa propia da marcha a un plan trazado por su
propia mano”. “Hasta el presente -escribe- la botánica, la química, y la metalur­
gia eran casi totalmente desconocidas en este reino, y hubieran seguido siéndolo,
de no haberlo vislumbrado yo a tras luz de las disposiciones venidas de Madrid
que ordenaban ayudar en todo lo necesario a unos viajeros alemanes que pasa­
rían por aquí. Descubrí el propósito de dicha comunicación y me anticipé a la
humillación de que forasteros viniesen a enseñarnos los tesoros de la naturaleza
que se encuentran ante nuestros propios ojos. Bajo mi responsabilidad, ordené
la creación de una expedición botánica compuesta por un director, un subdirector
y un dibujante. Para el cargo de director escogía a Mutis, sacerdote que durante
más de veinte años viajó por extensas partes del virreinato, en la tarea de bús­
54 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

queda y recolección de los productos naturales. Además, por su corresponden­


cia científica, también es conocido por los hombres de ciencia allende el mar”. -
Hermann A. Schumacker. 1984. Págs. 59 y 60.

El Rey Carlos III mediante cédula del Io de abril de 1783 reconoció la


Real Expedición Botánica del Nuevo Reyno de Granada bajo la dirección del
botánico y astrónomo de su Majestad, el médico y presbítero don José Celestino
Mutis. Como subdirector designaron el Presbítero Eloy Valenzuela, de
Bucaramanga.

La plaza de pintor la llenó Pablo Antonio García. Con éstos tres funciona­
rios empezó sus tareas esta verdadera empresa cultural y educativa donde se
formaron los hombres que luego nos dieron la libertad. -Sergio Elias Ortiz.
1970. Pág. 297.

LA CIENCIA EXPERIMENTAL

Guillermo Restrepo S. comentó: “Los hombres formados en la escuela


de la Expedición Botánica tuvieron muy clara la idea de la importancia de la
ciencia experimental para el desarrollo económico. El concepto de “utilidad
social de las ciencias” adquiere gran importancia para los granadinos de la
época, en contraposición de la cultura colonial de contenido religioso, jurí­
dico y teológico, orientada por conceptos ultramundanos como la salvación
y preparación para la “otra vida”. La Expedición Botánica fue concebida por
Caballero y Góngora, el Virrey Ilustrado, como un vasto plan de explotación
de las riquezas naturales y como una manera de cambiar la orientación cul­
tural de sus establecimientos de enseñanza. El movimiento de la Ilustración
empezaba su marcha ascendente. Siguiendo los pasos que este proceso ha­
bía tenido en Europa, también se inicia esta tendencia como una crítica des­
tructora de la filosofía escolástica que había dominado la enseñanza supe­
rior de las instituciones educativas coloniales. Este proceso fue llevado a
cabo por Mutis y sus discípulos y la universidad se convierte así en una
realidad subversora. Hacia la última década del siglo XVIII la reacción con­
tra la “jeringoza” y la filosofía peripatética era incontenible. El fiscal Don
Francisco Moreno y Escandón propone un plan de reforma de la Educación
en los Colegios del Rosario y San Bartolomé en el que se preconiza la liber­
tad intelectual y un vivo deseo de ver el pensamiento liberado del método
dogmático, autoritario y verbalista. La universidad se convierte así en foco
de irradiación de las ideas y valores de su tiempo y en centro de discusión y
crítica. En esta universidad se formaron hombres como Nariño, Torres y
Caldas, figuras cimeras en la lista de subversores colombianos”. -Guillermo
Restrepo S. 1973. Págs. 53 a 75.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 55

Entre los colaboradores de la Expedición Botánica sobresalió don Pedro


Fermín de Vargas y Sarmiento, quien escribió: “Pensamientos políticos sobre
la agricultura, comercio, minas y población del virreinato de Santafé de Bogo­
tá”, “Mis sueños” y “La hierba del guaco”. Se desempeñó durante varios años
como director de los envíos de productos naturales de Mutis. Con Pedro Fermín
de Vargas nació la sociología y la economía en el Nuevo Reino de Granada. -
Antonio Cacua Prada. 1997.

UNIVERSIDAD REAL MAYOR DE SAN CARLOS


i
Desde Turbaco, localidad cercana a Cartagena de Indias, el
excelentísimo Virrey Antonio Caballero y Góngora, Arzobispo de Santafé,
dirigió al Marqués de Sonora, el 14 de julio de 1787 una importante repre­
sentación para promover la creación de una Universidad Mayor en la ciu­
dad de Santafé de Bogotá.

En este escrito el prelado hizo un detenido análisis sobre “el efecto ordi­
nario de una educación grosera y unos estudios mal dirigidos y peor encami­
nados”. Comentó: “Un solo botánico, el célebre profesor don José Celestino
Mutis, que como un raro fenómeno se dejó ver en estos territorios, dio a cono­
cer las riquísimas plantas Bogotá y Quina y desentrañó fecundísimos minera­
les de azogúe, plata, oro y otros, de cuyos descubrimientos se lisonjea la na­
ción y espera las mayores ventajas. ¿Qué sería si el conocimiento de esta cien­
cia se propagara por todo el Reino? ¿Qué, si de la misma suerte se hicieran
familiares y comunes las artes industriales y matemáticas? A proporción de su
abandono o absoluta ignorancia y de su cultura y adelantamientos, han expe­
rimentado todas las naciones civilizadas el atraso y progresos de su industria,
agricultura y comercio que, formando los ramos principales del sustento y
comodidad del hombre, deben mirarse como esencialísimas de cualquiera so­
ciedad que aspira a su cultura y engrandecimiento”.

“Estas justas consideraciones me mueven a proponer a vuestra excelen­


cia la extinción o reforma de la llamada Universidad en la capital de Santafé al
cargo de la religión de Santo Domingo y del método que se observa en los
estudios en los dos colegios de San Bartolomé y El Rosario, con título de
Mayor, en que se siga un sistema conforme a la sólida educación de la juven­
tud, con íntima relación al bien público y del Estado”.

Se refirió al plan de estudios presentado por el Fiscal don Francisco Mo-


i reno Díaz y Escandón en 1774 y cómo no se aplicó por los reclamos de los
Padres Dominicos y por la dificultad de indagar los bienes aplicables.
56- HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El Arzobispo Virrey propuso un plan para la Universidad Pública de


diez y ocho cátedras, designó para sede la casa vacante del Colegio de San
Pedro que tuvieron los padres capuchinos, y señaló los fondos que sumarían
$13.132, menos los gastos que alcanzaban a $12.795, quedando un residuo
de $337 “que pueden aplicarse para premios y obras de Universidad, ade­
más de los $200 que por sus grados deben consignar los doctores y los maes­
tros a la caja común”.

El PLAN DEL ARZOBISPO VIRREY

El plan presentado por el Arzobispo Virrey fechado en Turbaco, un día


antes de la carta comentada, dice: “Plan de Universidad y estudios generales,
que se propone al Rey nuestro señor para establecerse si es de su soberano real
agrado en la ciudad de Santafé, capital del Nuevo Reino de Granada”.

“Un colegio completo de constituciones, reglas y arbitrios que hiciesen


florecer sólidamente las ciencias y artes útiles y removiesen las grandes difi­
cultades que tienen estancados sus progresos, sería una empresa de la mayor
importancia y gravedad pero necesitaría una infinidad de especulaciones, que
no pueden formarse sino progresivamente”.

“Adoptando pues nuestra Universidad por ahora en todo su vigor las le­
yes que han gobernado la antigua quedarán únicamente abolidas las que se
contraríen a los estatutos presentes”.

“Los congresos de la Universidad en los años futuros tendrán la satisfac­


ción de reformar nuestras reflesiones y de añadir las que parezcan más
adaptables, según las circunstancias”.

“A la universidad se le dará el nombre de Real Mayor de San Carlos, en


obsequio del sabio y augusto monarca, su fundador”.

“Se divide este plan en dos partes; el uno trata del cuerpo de la Universi­
dad y el otro del de estudios”.

En él habló: “Del cuerpo de Universidad y sus oficiales”, del canciller,


director de estudios, rectores, conciliarios, profesores, doctores y maestros,
bachilleres, secretario, bibliotecario, fiscal, y bedeles. En el “Cuerpo de estu­
dios” se refirió a la “Enseñanza General”. Enseñanza particular, cátedra pri­
mera, de Primeras Letras. Cátedra segunda, Gramática Latina. De Humanida­
des. Cátedras de Filosofía, matemáticas, botánica perpetua, química perpetua.
R eynandq ia M c t m i ) ( .a t o lI c m ®
. Carlos i i i .
iYi.ySTRÍsstHOy E$ixENTis5j.Mo S. D”AsiT°CmLLtR8 y GmmGm
)ÍWÍSS!UOÁ8?.OBÍSW1)S S. FÉ BEBo&OT^Í'reBYGoVW'A'tAriT'CEN'El'DKS'ri
ICSteck'ríH'ói’oaaos® líBgtenns m i« feím ”i)ELExM”, DET«E»3a» D w .K M iiim y E K \ ÍM fB Í!« S ® « V Ía !
J * B Y B is tK w te s M K m w gpK-ONTüAXO W A P A a f - f c w ii», mrna r ............. ; « « K 8RVW SwHltON PECHA DE Ji BEA » * B E
* • ■* -Xiüici:)y;aLK....i^_..B8f},iE£iAB..-:p£ matos jímplros POR. El* TIEM PO lr t¡ H Í V Ó U JN T A ® .

Figura 11. Arzobispo -Virrey Don Antonio Caballero y Góngora. 1782-1788.


58 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Primera cátedra de Medicina de Prima y Segunda de vísperas perpetua. Cáte­


dra de derecho canónico perpetua. Cátedra de Derecho Civil perpetua. Cáte­
dra de Locis Theolocis perpetua. Cátedra de historia y disciplina eclesiástica,
concilios, etc. perpetua. Cátedra de escritura sagrada perpetua. Cátedra de Teo­
logía moral, perpetua. Cátedra de Teología de Prima, perpetua. Cátedra de
Teología de Vísperas, perpetua.

“Según este sistema los estudiantes de Jurisprudencia deben oír cuatro años
y medio, los 18 primeros meses en el aula de Derecho canónico y los 3 siguien­
tes en la del Civil, pero no pueden graduarse de Doctor o Licenciado en lo uno o
en lo otro sin haber asistido 18 meses más a las conferencias semanales”.

“Según este método, los estudiantes de Teología deben oír cuatro años y
medio, a saber: los 18 primeros meses en las aulas de Locis y de Historia; los
18 siguientes en la Escritura y Teología Moral y los últimos en las dos de
Teología, especulativa. Más para el grado de Doctor o Licenciado deben ade­
más asistir otros 18 meses en calidad de pasantes a la conferencia que se ten­
drá en cada aula todas las semanas”.

“Dios que es el principio de la Sabiduría, sea también el objeto y fin de su


estudio”.

Este anhelo del Arzobispo Virrey no se hizo realidad. -Guillermo


Hernández, de Alba. 1983. Págs. 121 a 156.

RELACION DE MANDO

En 1789 el Arzobispo Virrey suscribió la “Relación del Estado del Nuevo


Reino de Granada que hace el Arzobispo Obispo de Córdoba a su sucesor el
Excmo. Sr. Dn. Francisco Gil y Lemus”. En este escrito quedó plasmado el
pensamiento y la obra del insigne prelado don Antonio Caballero y Góngora.
Veamos algunos apartes:

“Desde el año de 1788, á consecuencia de la espatriación de los padres de


la estinguida Compañía de Jesús, se está tratando, en virtud de reales cédulas
y órdenes de S.M., del arreglo de la instrucción pública que se hallaba á su
cargo, y entonces se reconoció no poder la religión de Santo Domingo llenar
las benéficas intenciones de S.M., á pesar de sus reclamaciones, y se creyó
necesaria la creación de estudios generales y Universidad pública; pero no
pudiéndose realizar este pensamiento por falta de fondos, se limitó la junta
encargada de este negocio al arreglo que tengo referido, con lo que se perpe-j
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 59

tuó el nombre de Universidad, la dicha religión, y el mal método de estudios


en los colegios”.

“Pero no creyendo yo que materia de tanta importancia debía permanecer


por más tiempo en semejante abandono, ni contento con la cátedra de mate­
máticas fundada en el colegio del Rosario, y la natural inclinación á ellas que
en el de San Bartolomé había manifestado la juventud, me pareció convenien­
te traer de nuevo á examen el punto de fondo, que fue el obstáculo insuperable
que anteriormente se había encontrado. Y, en efecto, el Fiscal D. Estanislao
Andino, con atención á que agregando yo otros, junté un fondo de 13.132
pesos de renta anual para la competente dotación de cátedras. Vencida esta
dificultad, se formó un plan de estudios, en que desde luego, erijiéndose la
Universidad pública, se estinguía la dominicana, que reunía en ella las cáte­
dras de los colegios donde únicamente pudiesen estudiar facultades los alum­
nos. Todo el objeto del plan se dirijió á sustituir las útiles ciencias exactas en
| lugar de las meramente especulativas, en que hasta ahora lastimosamente se
¡ ha perdido el tiempo, porque un reino lleno de preciosísimas producciones
- que utilizar, de montes que allanar, de caminos que abrir, de pantanos y minas
[ que desecar, de aguas que dirijir, de metales que depurar, ciertamente que ne­
cesita más sujetos que sepan conocer y observar la naturaleza y manejar el
cálculo, el compás y la regla, que de quienes entienden y crean el ente de
razón, la primera material y la forma sustancial. Bajo este pié propuse á la
corte la erección de la Universidad Pública en Santa Fé, y tal vez la gravedad
de materia ha detenido la resolución; pues, según las noticias extrajudiciales, _
se trabaja en un plan metódico de estudios para la instrucción de la juventud
americana; pero no siendo unos mismos los recursos de las provincias para la
dotación de cátedras, siempre habrá desigualdad en el número de ellas, y en
cuanto á este reino convendría no se escusaran las de botánica, química, y
metalurjia, necesarias en el reino de los metales y preciosidades”.

“Estas habrían permanecido en la mayor parte desconocidas si, con moti­


vo de las órdenes de la corte para auxiliar y conceder libre tránsito de unos
exploradores alemanes en este reino, no hubiese yo prevenido su intención y
el oprobio que ciertamente nos resultaría de que estos extranjeros viniesen á
nuestros paises á señalarnos los tesoros de la naturaleza que no conocemos:
oprobio que tanto nos ha echado en cara, y que creí deber concurrir á desagra­
viar en esta parte á la nación. Dispuse, pues, la formación de una expedición
botánica, compuesta de un director, un segundo y un delineador. Para el em­
pleo de director elejí al Presbítero D.J. Celestino Mutiz, sujeto que había reco­
rrido por más de veinte años gran parte del reino recojiendo las producciones
de la naturaleza, y conocido por su correspondencia literaria de sabios de Eu­
ropa, y conociendo yo que importaba aprovechar los instantes, le mandé des-
60 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

de luego emprender sus excursiones y trabajo, dando de todo cuenta al Rey,


que se dignó aprobar esta providencia, honrando á Mutiz con los títulos de
botánico y astrónomo de S.M., y á la operación con el de expedición botánica
de la América Setentrional”.

“Los efectos han sido correspondientes á la esperanza, porque se han


hecho copiosísimas remisiones de preciosidades, con que este reino ha con­
currido á enriquecer el gabinete de historia natural: se han descubierto y
arreglado el beneficio de muchos aceites, gomas, resinas, betunes, maderas
preciosas y mármoles; se han fomentado otros frutos y producciones comer­
ciales, y de todo he remitido muestras á la corte; se ha conseguido ver naci­
dos y casi logrado once árboles de canela de Mariquita, y de las semillas
silvestres de andaquíes para correjir con el cultivo la demasiada rijidez y
laboriosidad que únicamente impide su uso general, y si llega á conseguirse
¡qué gloria! ¡cuánta felicidad!” -Eduardo Posada y Pedro María Ibañez.
1910. Págs. 228 y 229.

NUEVOS ESTABLECIMIENTOS

El 25 de mayo de 1785 abrió sus puertas una escuela en Lenguazaque.v

En su “Historia del Oriente Antioqueño” Monseñor Damián Ramírez


Gómez, anotó que en Marinilla el sacerdote Sebastián Jiménez costeó durante
varios años un Colegio.

Don Pedro Martínez de Pinillos estableció en Mompox una casa-colegio


sostenida con su peculio en la antigua edificación que tenían los jesuítas.

En la Villa de San Gil y Santa Cruz de la Nueva Baeza un grupo de perso­


najes fundó en 1787 el Colegio de San José de Guanentá. En la misma locali­
dad el 10 de marzo del 87 comenzó una escuela de primeras letras. De igual
manera en el Socorro empezó a funcionar un plantel con la colaboración gra­
tuita de los profesores Joaquín Plata, Francisco Vega, Rafael Gómez Azuero y
Luis José Otero, quienes crearon la cátedra de Derecho.

El doctor don Felipe Salgar, cura de San Juan de Girón, el 16 de mayo de


1789, inició una escuela de primeras letras, junto con el maestro español José
Boni y establecieron un programa para las escuelas doctrinales, amplio, prác­
tico y avanzado para esos tiempos.

Por esta misma época se conocieron en la Nueva Granada las obras del
inglés Jeremías Bentham y del francés Juan Jacobo Rousseau, que tuvieron
A V ISO D E L T E R R E M O T O
sucedido en la Ciudad de Santa
Fé de Bogotá el dia 1 2. de
Julio del año de 1 7 8 5 .
t
STEd ía se vió esta Capital en la mayor consternación, dima*
E nada del espantoso Terremoto, que esperimentó como á las sie­
te y tres quartos de la mañana, perciviendose el terrible movimiento
del Sural Norte en los primeros baibenes, quedando tan fuerteel
movimiento de trepidación vertical, que parecía deshacerse los
Edificios: y aunque el conflicto en queros vimos no permiti5 ob­
servar su diftacion, se conceptúa el de dos minutos, haviendo sido
mayor al concluir,qac al comenzar; pasado el primer continuo
movimiento, se sintió otro menor cenioá las diez y media del dia,
que casi no hizo nueva impresión en las gentes; porque todavía es­
taban sobrecogidas de la primera, que sin duda durará mucho tiem­
po, tanto en los corazones piadosos, que se compadecen de las desgra­
cias del proximo, como en los que ¡inmediatamente lian sufrido los
daños padecidos, que á juicio prudencia! se regulan de 600. mil peso%
haviendo tocado ia mayor parte de estas desgracias la Religión de
Predicadores, cuya magnifica Yglesia se halla en el dia desmantelad*
desde el Coro, al Arco toral, no haviendo quedado"en pie masqué
úna Nave de las tres que tenia, y esa muy maltratada, la Ca­
pilla mayor, y la parte contigua de la Capilla del Rosario. Co­
mo este acaecimiento sucedió á una hora en que por lo regular
las gentes christianas de este devoto vecindario concurrían con mu­
cha frecuencia á oír Misa á esta Yglesia: colocada casi en el
cenrro de la Ciudad, cogieron debajo las ruinas algunas perso­
nas, de las quales se sacaron brevemente una Muger preñada, y
dos hombres, que se salvaron en el hueco de un Confesionario j
pero otra muger, que conducida de su dcvocion á la Virgen de
la Salud, haviendo Confesado, y Comulgado, asistía á la M isa,
que en el Altar de esta Señora se comenzaba á decir por^jfjki,
pereció; y acaso fue llevada allí por la Divina Providencia pártf.
ser trasladada al Cielo; también se han sacado otras ¿inco M ugc^\

Figura 12. Facsimil de la primera plana del “Aviso del Terremoto”


62 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

notoria influencia entre los neogranadinos. -Guillermo Restrepo S. 1973.


Págs. 53 a 75.

PRELUDIOS DEL PERIODISMO

La apacible capital del Virreinato de la Nueva Granada se vio sacudida, el


martes 12 de julio de 1785, por un terremoto que ocurrió a las 7 y 45 minutos
de la mañana, durante dos minutos, “haviendo sido mayor al concluir, que al
comenzar” y repitió a las 10 y 30, promediando el día.

Este acontecimiento movió, posiblemente a algunos frailes, a lanzar un


periodiquito, de veinte y medio por catorce y medio centímetros de tamaño,
cuatro páginas, con el título, a cuatro líneas y una sola columna: “AVISO
DEL TERREMOTO / sucedido en la ciudad de Santa /F e de Bogotá el día
12 de / junio del año de 1785”.

Este “Aviso”, de dos hojas. “Con Licencia del Superior Govierno; en la


Ymprenta Real de D. Antonio Espinosa de los Monteros”, circuló entre la
sociedad santafereña, con las informaciones sobre los sucesos ocurridos sin
que se conocieran sus redactadores. Posteriormente salieron dos entregas, sin
fecha. Por los textos se puede deducir que el primer “Aviso” apareció el 20 de
julio. En la última página anotaron: “Si posteriormente sucediere novedad
digna de atención continuarán los avisos”.

El segundo número lo titularon: “Continuación del Aviso / del Terremoto


sucedido en / la Ciudad de Santa Fe el / día 12 de Julio de 1785”. Este debió
salir el 30 de julio.

La tercer y última entrega dice: Continuación del Aviso / del Terremoto


sucedido en / la Ciudad de Santa Fe, / hasta 15 de agosto de 1785”. Este
último “Aviso” posiblemente lo publicaron el 20 de agosto del mismo año 85.
-Antonio Cacua Prada. 1991. Págs. 45 a 59.

“GAZETA DE SANTAFE...”

“El 31 de agosto de 1785 circuló otro periódico: la “Gazeta de Santa Fe


de Bogotá Capital del Nuevo Reyno de Granada”. Bajo el título, a una línea,
está la fecha: “31 de agosto de 1785”.

En la primera plana se lee: “Las desgracias que causó en esta capital el


Terremoto del día 12 de julio próximo pasado, fueron el primer impulso que
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 63

tuvimos para dar al público algunos papeles, con el fin de que recopiladas
ordenadamente las noticias concernientes a nuestra congoja, y triste situación
se comunicase a poca costa de unos lugares a otros, facilitando por este medio
los avisos, y evitando el fastidio de escribir trabajo tanto más penoso a los
Sugetos, que mantienen correspondencia para dirigir el curso de los negocios,
quanto en los sitios de la salida del correo suelen hallarse, tal vez por una
casualidad inesperada, embarazados para emprenderlo. Nadie duda de las sin­
gulares ventajas que reporta al género humano el uso de la escritura, y de lo
mucho que se ha acrecentado con el bien de la Ymprenta”.

De esta “Gazeta”, tan solo se conocieron tres números. Todo hace presu­
mir que los autores del “Aviso” y de la “Gazeta” fueron los mismos, y por la
redacción e informaciones creemos que debieron pertenecer a una de las órde­
nes de frailes residentes en la capital virreinal: agustinos, dominicos, francis­
canos o capuchinos. -Antonio Cacua Prada. 1991. Págs. 45 y 46.

Con estas publicaciones iniciales se abrieron los caminos de la cultura.

LAS TERTULIAS

A finales del siglo XVIII florecieron en Santafé las tertulias o círculos lite­
rarios donde se agrupaban los jóvenes más distinguidos de la sociedad santafereña
a i reuniones familiares, para conversar, cultivar la literatura, las ciencias y las
bellas artes.

Entre las más célebres están la “Tertulia del Buen Gusto”, fundada por
doña Manuela Santamaría de Manrique, la “mujer sabia de la colonia”, pues
era naturalista y literata, conocía el latín, el italiano y el francés.

En la Calle de la Portería, actual calle 14 entre carreras 6a. y 7a., vivie­


ron don José Angel Manrique y doña Manuela Santamaría de Manrique. En
su casa se reunían: José Fernández Madrid, Camilo Torres, Francisco Anto­
nio Ulloa, Miguel de Pombo, Manuel Rodríguez Torices, José Miguel
Montalvo, José María Salazar, Frutos Joaquín Gutiérrez y Custodio García
Rovira, los anfitriones y sus hijos José y Tomasa. -Antonio Cacua Prada.
1983. Págs. 41 y 42.

La “Tertulia Patriótica”, organizada por el Precursor de la Independen­


cia colombiana, don Antonio Amador José Nariño Alvarez, quien nació el 9 de
abril de 1765, en el hogar de don Vicente Nariño Vásquez y doña Catalina
Alvarez del Casal. -Antonio Cacua Prada. 1994. Pág. 877.
64 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El 27 de marzo de 1785, en la Iglesia de Las Nieves, don Antonio Nariño


contrajo matrimonio con doña María Magdalena Ortega Mesa. Don Ignacio
Ortega, administrador de la real renta de aguardientes le otorgó una muy bue­
na dote a su hija. La ceremonia religiosa la ofició Monseñor José de Isabella,
Obispo de Comayagua, de paso por Bogotá.

En este hogar nacieron: Gregorio, Francisco, Antonio, Vicente, Merce­


des e Isabel.

Don Antonio se estableció como comerciante, librero, y se dedicó a nego­


ciar con el palo de quina. -Guillermo Hernández de Alba y Femando Restrepo
Uribe. 1983. Págs. 12 a 19.

El Io de enero de 1788 el Cabildo de Santafé de Bogotá lo eligió alcalde


de segundo voto o sea juez en lo civil y en lo criminal.

El 8 de mayo del 88 don Antonio compró una casa alta de tapia y teja en la
Plazuela de San Francisco y Plaza de la Yerba, actual parque de Santander, don­
de está afincado ahora el tradicional Jockey Club. Allí montó una amplia biblio­
teca o librería, decoró un par de piezas e invitó a tertuliar un grupo de amigos.
Estas reuniones las denominó inicialmente: “Círculo Literario”. Luego las con­
virtió en la sociedad secreta: “Arcano Sublime de la Filantropía”. -Guillermo
Hernández de Alba y Fernando Restrepo Uribe. 1983. Págs. 20 y 82.

El Virrey don Francisco Gil y Lemos nombró a don Antonio Nariño el 22


de julio de 1789, Tesorero Interino de Diezmos del Arzobispado.

Diez días después llegó a Santafé el nuevo representante de la corona, el


Virrey don José de Ezpeleta Galdeano Di Castillo y Prado, y se encontró con
las reclamaciones que hacía el Cabildo Eclesiástico sobre el derecho que te­
nían para hacer la nominación del Tesorero de diezmos. El mandatario confir­
mó a Nariño en el cargo y desde entonces los unió una estrecha amistad. -
Guillermo Hernández de Alba y Fernando Restrepo Uribe. 1983. Pág. 20.

EL ARCANO DE LA FILANTROPIA

Sobre “El Arcano de la Filantropía” el propio don Antonio Nariño hizo


el siguiente relato en una de sus defensas cuando el proceso por la traducción
e impresión de los Derechos del Hombre: “Me ocurre el pensamiento de esta­
blecer en esta ciudad una suscripción de literatos, a ejemplo de las que hay en
algunos casinos de Venecia; ésta se reduce a que los suscriptores se juntan en
13. Don Antonio Nariño
66 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

una pieza cómoda y sacados los gastos de luces, etc., lo restante se emplea en
pedir un ejemplar de los mejores diarios, gacetas extranjeras, los diarios enci­
clopédicos y demás papeles de esta naturaleza. A determinadas horas se jun­
tan, se leen los papeles, se critica y se conversa sobre aquellos asuntos, de
modo que se puedan pasar un par de horas, divertidas y con utilidad”. -
Guillermo Hernández Alba. 1958. Pág. 146.

Entre los asistentes a la tertulia de Nariño estaban: José María Lozano y


Manrique, marqués de San Jorge; José Antonio Ricaurte, su cuñado y más
tarde su sacrificado defensor; José Luis Azuola, futuro procer de la indepen­
dencia; el botánico Francisco Antonio Zea; Francisco Tovar, sacerdote muy
ilustrado que después fue Canónigo de la Catedral; Joaquín Camacho, juris­
consulto; Juan Esteban Ricaurte y Andrés José de Iriarte, abogado.

“Las amistades literarias y políticas de Nariño eran muchas. Entre ellas se


contaban el sangüeño Pedro Fermín de Vargas, espíritu inquieto, dotado de
raro talento; el médico francés Luis de Rieux; el padre Fray Miguel de Isla,
médico; Nicolás Hurtado; José María Cabal, e Ignacio Sánchez de Tejada,
empleado de la Secretaría del Virreinato”. -Monseñor Rafael Gómez Hoyos.
1962. Pág. 213.

También concurrieron los ecuatorianos Marqués de Selva Alegre y Fran­


cisco Javier Eugenio de Santacruz y Espejo.

EL SANTUARIO

Nariño bautizó la sala de reuniones de la tertulia con el nombre de: “El


Santuario”. Su decoración era la siguiente: La parte norte estaba dedicada a la
Libertad. Allí presidían unidos los retratos de Sócrates y Rousseau, con esta
inscripción: “La verdad, la soledad, el desinterés los distinguieron en Atenas y
en Ginebra. El estudio del corazón del hombre en todas las naciones”. A su
lado Plinio y Buffón, con la leyenda: “La naturaleza les abrió sus tesoros” o
“Robaron a la naturaleza sus secretos”. “Aquel es verdaderamente libre que
no necesita poner los brazos de otro al fin de los suyos para hacer su volun­
tad”. Juan Jacobo Rousseau.

La pared occidental, la consagró a Minerva con la leyenda: “O tú cual­


quiera que seas, detén el paso si eres amigo de la razón, de la verdad, y de la
filosofía”. También estaban las figuras de Tácito y Raynal. “Conocieron las
naciones, los hombres, y todos los tiempos les fueron presentes”. Newton.
Ya solo o tirado de las ciencias en un carro sobre las nubes. “Su genio lo
elevó sobre las nubes y el cielo fue su morada”. El Divino Platón: “Temía
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 67

menos el lenguaje de los hombres que el de los dioses”. Debía ir unido a


Franklin con una cadena en el pedestal. “Quitó al cielo el rayo de las manos
y el cetro a los tiranos”.

El muro del sur correspondía a La Razón: “Se sigue la razón cuando sin
oir las opiniones de los hombres se escuchan los gritos de la naturaleza”. Esta­
ba decorado por las efigies de Jenofonte y Washington: “Filósofos intrépidos
y guerreros, superiores a todos los sucesos de la vida”. Luego Solón y
Montesquieu: “Dejemos en herencia al resto de los mortales las riquezas, pero
que la virtud sea la nuestra”.

La pared oriental la destinó el culto de la Filosofía. Se leía esta frase:


'‘Aquel es verdaderamente filósofo si al estudio del corazón humano junta el
amor a sus semejantes”. Detrás estaba el retrato de Nariño “de medio cuerpo,
señalando con el dedo índice de la mano derecha el nacimiento del sol que se
reconoce asimismo pintado a su mano izquierda, apareciendo por una serra­
nía, como nace en esta ciudad y con esta inscripción: “Témpora Temporibus
Succedunt”. A su lado, Cicerón, Demóstenes y William Pitt”. “Oradores, filó­
sofos amantes de la patria. Roma e Inglaterra los disfrutaron y el mundo ente­
ro los admira”.

“La decoración de la sala se completaba con un obelisco en el cual se leía


la leyenda: “Libertas nullo venditur auro”. -Monseñor Rafael Gómez Hoyos.
1892. Tomo I. Págs. 214 y 215.

Este “Arcano” ha sido considerado como la primera logia masónica fun­


dada en el Nuevo Reino de Granada. Allí se conspiró, se habló de revolución,
de independencia, de libertad, y se estudiaron las constituciones de los Esta­
dos Unidos de América y de Francia, como también los Derechos del Hombre
y del Ciudadano. -Antonio Cacua Prada. 1994. Págs. 407 a 425.

EL VIRREY EZPELETA

El 31 de julio de 1789 hizo su entrada a Santafé de B.ogotá como Virrey


de la Nueva Granada el Conde don José de Ezpeleta Galdeano Di Castillo y
Prado, de la Orden de San Juan, y Mariscal de Campo de los Reales Ejércitos,
quien venía de ocupar el cargo de Gobernador de la Isla de Cuba.

Este “cumplido caballero y magnífico gran señor que nos enviara la Cor­
te, como quizá también el más laborioso, atinado y benéfico de nuestros go­
bernadores todos, trajo al literato que más debe admirar la posteridad granadi­
na, y cuya memoria debe ser eterna, como la de ningún otro en esta nación:
68 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

hablamos del insigne don Manuel del Socorro Rodríguez”, afirmó don José
María Vergara y Vergara, en su “Historia de la Literatura Colombiana”. -Anto­
nio Cacua Prada. 1991. Pág. 65.

DON MANUEL DEL SOCORRO RODRIGUEZ

Manuel del Socorro Rodríguez de la Victoria, nació el lunes 3 de abril


de 1758 en la ciudad de Bayamo, Cuba, en el hogar de don Manuel Baltázar
Rodríguez y doña María Antonia de la Victoria. A los ocho años Manuelito
quedó huérfano de padre, y asumió el cargo de maestro de escuela primaria
que ocupaba su progenitor. Además convirtió su casa en aulas para enseñar
en forma gratuita por las noches a los niños pobres que no cabían en la
escuela oficial.

Durante cuatro años ejerció el magisterio, pero la falta de recursos para el


diario sustento hizo que abandonara esta profesión y se dedicara por entero a
la talla, la pintura y el dibujo de donde derivaba el dinero para mantener a su
madre Doña María Antonia, a sus tres hermanas: Celidonia, Juliana y Micaela
y dos primas desamparadas que recogió y llevó a vivir a su casa. A pesar de tan
pesada carga económica, la afición de Manuel era el estudio y los libros. En
carta al ministro don José de Gálvez, fechada el 19 de julio de 1784 en Santia­
go de Cuba, le contó que con su trabajo sostenía a su familia y que no pudien-
do consagrarse a los estudios de su predilección con la intensidad que desea­
ba, no obstante dedicaba cinco horas diarias “quitándolas al descanso”, al cul­
tivo de la literatura y de otras materias intelectuales. En esta epístola suplicó al
Rey Carlos III le diera un empleo literario, previo un “riguroso examen en
ciencias, literatura y bellas artes”.

En 1870 Manuel se trasladó con su familia a Santiago de Cuba. Cuatro


años después, el 19 de julio, dirigió un extenso memorial al Rey pidiéndole
una pensión para su familia y que a él lo enviara a España, “para perfeccionar
sus estudios y dar término a mis obras”.

En ese escrito manifestó al ministro don José de Gálvez que tenía en


preparación ciento sesenta obras. Como prueba le adjuntó un romance heroico
dedicado al Rey y un soneto para el ministro. La original solicitud produjo una
Real Orden del 19 de febrero de 1785 encargando al Teniente Gobernador
Benito Sánchez Salvador para levantar en Bayamo una información sobre el
peticionario. Los buenos informes recogidos hicieron que la Corona le conce­
diera seiscientos pesos para que viajara a La Habana, “en donde le tanteen y
examinen personas de literatura”. De esta suma dio quinientos pesos a su mamá
y cien tomó para sus gastos de transporte a la capital.
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70 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Al gobernador de Cuba don José de Ezpeleta le enviaron una Real Orden


del Io de julio de 1788 autorizándolo para que “en providencia de las circuns­
tancias constituyera un Tribunal de Examen” y se escuchara a Manuel del
Socorro Rodríguez.

APARATOSO EXAMEN

El mandatario español encargó al director del Real Colegio de San Carlos


de La Habana, D. Juan García Barreras, para que examinara a Manuel y diera su
parecer por escrito. El 4 de noviembre de 1788 ante un gran concurso de gentes
reunido en el salón de actos del Colegio presentó el examen el autodidacta
bayamés. En la mesa de examinadores tomaron asiento el Gobernador de la Isla,
las directivas del Instituto y el presbítero don Joaquín Ruiz de Balmaceda.

Los doctos examinadores le dieron al carpintero humanista las más altas


calificaciones. Concluido el espectáculo, uno de los jurados, el presbítero Ruiz
de Balmaceda, de espíritu humorístico, le dijo al bayamés que improvisara un
sermón panegírico sobre Santa Teresa. Don Manuel lo hizo y tales cosas dijo
de la doctora de la Iglesia que arrebató al curioso auditorio quedando con esto
chasqueado su examinador, y él muy satisfecho.

En este acto nació la permanente y generosa amistad entre el futuro Vi­


rrey de Santafé y Manuel del Socorro a tal punto que cuando fue trasladado a
la Nueva Granada, solicitó permiso a la Corona para llevar al joven autodidacta
a su nuevo destino. Por real Orden del 11 de agosto de 1789 autorizaron el
traslado de don Socorro.

El 18 de octubre de 1790 el literato cubano llegó a Santafé de Bogotá.


Al día siguiente lo recibió el Virrey Ezpeleta y le ofreció tres importantes
cargos. Manuel se decidió por la dirección de la Biblioteca Real, vacante en
ese momento.

El lunes 25 de octubre de 1790 tomó posesión de su empleo y se instaló


en una pequeña alcoba situada sobre el salón de lectura de la Biblioteca.

LA TERTULIA EUTROPELICA

Ya en funciones, en el local de la Biblioteca Pública Real, organizados los


libros y servicios, constituyó don Manuel del Socorro Rodríguez “una junta
de varios sujetos instruidos, de ambos sexos, bajo el amistoso pacto de concu­
rrir todas las noches a pasar tres horas de honesto esparcimiento, discurriendo
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 71

sobre todo género de materias útiles y agradables”. La denominó: “Tertulia


Eutropélica. Eutropélica es una palabra derivada del griego que significa: “Vir­
tud que modera el exceso de las diversiones o entretenimientos. Donaire o
jocosidad urbana e inofensiva. Discurso, juego o cualquiera ocupación ino­
cente que se toma por vía de recreación honesta con templanza”.

Entre los más destacados asistentes figuraron don José María Gruesso,
quien después ocupó la distinción de canónigo de la Catedral de Popayán y en
1822 inauguró con elocuente discurso la Universidad del Cauca. El doctor en
jurisprudencia y poeta Francisco Antonio Rodríguez, payanés. El religioso
franciscano Fray José María Valdés, y el profesor de San Bartolomé, doctor
Custodio García Rovira. -Antonio Cacua Prada. 1991. Pág. 75.

ESCUELA DE DIBUJO

Adjunta a la Expedición Botánica y bajo la dirección de don Salvador


Rizo y del bogotano Pablo Antonio García, se abrió en las mismas instalacio­
nes de la carrera séptima con calle octava, en 1791, la primera Escuela de
Dibujo en Santafé de Bogotá. Los estudios eran gratuitos y podían matricular­
se quienes tuvieran disposición para este arte.

“PAPEL PERIODICO DE LA CIUDAD DE SANTAFE DE BOGOTA ”

Don Manuel, con el deseo de enseñar y dar a conocer los trabajos presen­
tados y leidos en la “Tertulia Eutropélica ”, consiguió el auspicio de su amigo
el Virrey Ezpeleta para editar un hebdomadario. El miércoles 9 de febrero de
1791, en la Imprenta Real de don Antonio Espinosa de los Monteros, situada a
media cuadra de la Biblioteca, salió el “Papel Periódico de la Ciudad de San­
tafé de Bogotá”. Tenía cuatro páginas, 13 x 20 centímetros y tres planas im­
presas. Esta publicación neogranadina alcanzó siete años de vida, 265 edicio­
nes y 2.146 páginas.

En sus entregas hay numerosas referencias y noticias sobre la educación


de esos años. -Antonio Cacua Prada. 1985. Págs. 13 a 15.

El 19 de julio de 1792 don Manuel le envió un informe a Su Majestad el


Rey Carlos IV, dándole cuenta del estado de la Biblioteca y contándole que
había fundado una escuela. Algunos apartes de esa misiva dicen:

“Señor: Esta Real Biblioteca mandada erigir por el Augusto Padre de


V.M. en el año de 1777, con la recolección de libros que se hizo de los Colé-
72 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

gios de la extinguida Orden de Clérigos Regulares, es sin duda el estableci­


miento más favorable al bien público, principalmente en un Reino el menos
favorecido de proporciones para adquirir este tesoro, y el más necesitado de
ilustración entre los demás de América, a causas de su situación local y desor­
denado método en la población. Yo que por la paternal beneficencia de V.M.
fui conducido aquí a costa de su real Erario, luego que tomé posesión de dicha
Biblioteca me hice cargo, no sólo de la obligación que tenía de servir fielmen­
te al generoso Dueño que por un enorme afecto de su bondad había asegurado
mi subsistencia, sino de sacrificarme todo al servicio público por bien de la
Iglesia, del Estado y de la Humanidad, en medio de un pueblo cuyas nociones
científicas eran demasiado estériles por falta de una escuela de Política, Histo­
ria y demás ramas de bella literatura, único medio de formar hombres útiles a
la Patria y a la Religión”.

“Compadecido de esta falta no quise admitir, ninguno de los empleos


políticos en que pudiera haberme acomodado, según las benéficas intenciones
del Augusto predecesor de V.M. con la mira de proporcionarme medios para la
prosecución de las obras literarias que estoy trabajando en beneficio público.
Inmediatamente me apliqué a poner la Biblioteca sobre un pie metódico de
que carecía en cuya obra he ocupado siete meses de trabajo continuo”.

ESCUELA GRATUITA

“Después de ellos abrí en la misma Biblioteca una escuela gratuita bas­


tante cómoda y necesaria a la juventud, por constar de los ramos siguientes:
Lecciones de educación teológica-política por un compendio formado por mí
mismo deducido del libro de Los Proverbios y del cuerpo de la legislación
Española, cuyos principales objetos son: los deberes del hombre respecto de
la Religión, del Soberano, de la Patria y de su familia. Lecciones de Historia
Sagrada, eclesiástica, mitológica, griega, romana y nacional, con disertacio­
nes críticas sobre los puntos menos inteligibles. Estudio metódico de la len­
gua y ortografía castellana; principios de hebrero y de griego; versión de fran­
cés, italiano, portugués; y asimismo de la lengua Mozca absolutamente olvi­
dada en este país, la cual he aprendido con sumo trabajo, valido de la gramáti­
ca de dicho idioma, que encontré en esta Biblioteca, con el objeto de metodi­
zar y dar a luz unos manuscritos trabajados por dos misioneros de la extingui­
da Compañía que también existen en esta Biblioteca. Estudio de elocuencia y
poesía de todos sus ramos; de dibujo y elementos de las tres nobles Artes; e
igualmente de Geografía, Cronología, Historia Natural, Física y Anticuaría”.

“A todo esto, no me ha movido el vano deseo de adquirirme una gloria


temporal, pues a haber sido este el motivo, me hubiera presentado al Gobierno
r

BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 73

N T i,°

Papel periódico de íá Ciudad de


^ fcantaíé de Bogotá Z

M iercoles 9 de F eb rero 1 7 9 1 *
i X - , ^
(jmmmunií militas smktath máximum, eit vlnutlumm
. U v i u i dec. 4, lib ., 6„

^ P R E L IM IN A R .
A pocas reflexiones qoe haga c! hombre «obre sí irístn;), conocerá
que éste ptedieado de. radmsaLXcm^i}^ i s í vit 5e£p&. la, w o n .
Ei »crá que to&is sus acciones deben ser ü-uarraíl^ y dirigidas
por e c rayo d k « d a l ctwqtic bá sido enru-Weiida su naipr^jt^-lT
viéndose coíoc*¿Qen wtdio de tos de. s>u csi cú?.* n»>. povjr;* ícenos
4c concebir X ccica de tu persona, una obi^at ion rotjy prop^dg ja
dignidad de' su, íce. Xa utilidad .ew ú n . será pimkc-objeM * ^
desde luego se pondrá aate mis ójos. Este reciproco enláce,,.que
forma ia filicidai de! U n iv erso h a rá en .st> áúm o iin.a scivsj-
' i w , -que no podrá »iw r. c^m irdiferejuia, V «nicho mis quati-
p considerándose un Repuhiuxm como ios ótros, vé que fe defi-t
ij^on de este nomine le constítay.e cu el honrpso empeño. 4®
contribuir al bien de'ia causi pública.
He aquí el motivo piincipál y originario de Iospap( les pc-
iódicos. La. ím eicioo de esta especie de escritos fue ran feliz, y
3» aplatídüja d élo s hombrea de buen gusto que prontamente se;
adoptó con g^oetat Aptobavjfop de tojas las Cotice y Cfu«iades más
anisas-de la Luropa. De uno c» otro día .se ha ido propagando báxo
ic cHfetemes, a*pc¿W>s ; y**fos?o pexder eí primario 4e„ la utilidad co¿
mun, causa única jde. su exjfctcncia li»$,'MÍMf<uítos» Efeméridos, Gazcras,
>dvjná$ escritos (íe ésta clase, parece haber sido derivaos doi 0ia-
A rio

Figura 15. Facsimil de la primera plana del No. 1 del “Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de
Bogotá”
74 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

para adquirir un documento de forma, que apoyase este establecimiento pa­


triótico y que honrase mi nombre en el público haciéndolo amable en todo el
Reino. Yo no he tenido otra mira para emprender un trabajo tan asiduo y ex­
tenso sino el servicio de Dios y beneficio de mis hermanos. Estoy muy lejos
de pretender honrar mis estudios con ninguna distinción literaria porque solo
anhelo ser útil al público con las cortas luces que Dios se ha servido dispensar­
me de que me considero deudor a los demás de mi especie. Con este objeto
preferí a otros empleos lucrativos y brillantes el de Bibliotecario, sumamente
trabajoso, tanto por lo que es en sí, como por carecer de un segundo con quien
dividir de algún modo la tarea. Este, es el destino que he adoptado y en que
pienso pasar los días de mi vida por considerarlo, sobre el plan propuesto, el
más a propósito para servir a Dios, a V.M. y a este país tan necesitado de una
instrucción semejante; por cuyo motivo me he sacrificado voluntariamente a
tener abierta la Biblioteca no solo los días de trabajo en las horas que no es mi
obligación, sino también en todos los de fiesta, como es notorio en esta ciu­
dad, y puedo probarlo con todos los cuerpos respetables que la gobiernan”.

OBRAS Y ESCRITO SEMANAL

“A más de estas considerables atenciones me ejercito en la formación de


varias obras que algún día pueden ser útiles a la Nación, y al mismo tiempo
sirvo al público con un escrito semanal, que produciendo solo el costo de la
imprenta no deja más utilidad que la de derramar en las Provincias del Reino
unas ideas ilustrativas acerca de la Religión, la Humanidad y amoroso respeto
a la Soberanía, cuya instrucción necesitaba este País con preferencia a los
demás de América”. -Antonio Cacua Prada. 1991. Págs. 107 a 109.

El “Papel Periódico de la Ciudad de Santafé de Bogotá” se mantuvo


durante el tiempo que permaneció en el mando el Virrey Ezpeleta. Este insig­
ne mandatario patrocinó la apertura de numerosas escuelas, ayudó a mejorar
los Colegios del Rosario, San Bartolomé y la Enseñanza, y en la construcción
del Coliseo. Le prestó especial colaboración al sabio José Celestino Mutis.
Director de la Expedición Botánica. -Antonio Cacua Prada. 1983. Pág. 46.

CONTRA UNA VERGONZOSA OCIOSIDAD

En el año de 1793 el cabildo de la ciudad de Popayán designó al sabio


Francisco José de Caldas “Padre general de menores”. Después de “ver tantos
jóvenes de ambos sexos entregados a una vergonzosa ociosidad, madre verda­
dera y origen fecundo de todos los vicios, ya sea por la indolencia y descuida­
do de sus padres, o ya en fin por no tener una mano robusta que los dirija en
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 75

sus primeros años”, dirigió al Señor Gobernador y Comandante General el 17


de septiembre de 1793 una interesante y bien pensada propuesta para promo­
ver el estudio de artes y oficios, bajo la dirección de maestros artesanos idó­
neos. Buscó don Francisco José de Caldas salvar de la ociosidad y de la perdi­
ción, con su proyecto, a los jóvenes nobles y plebeyos de la ciudad.

De este desconocido escrito tomamos los siguientes apartes:

“Muchas veces, señor Gobernador, he entrado conmigo mismo en serias


reflexiones sobre el modo de dar ocupación útil y honesta a ésta parte del
pueblo, que es en gran número, en especial las mujeres. Yo he puesto los ojos
sobre los monasterios, sobre aquellas cosas que ha erigido la piedad para asilo
seguro de la virtud; pero éstos son solamente dos: el uno, por constitución
particular, ha cerrado sus puertas á toda joven que no éntre á profesar la vida
religiosa; el otro, aunque no tan severo en este particular, no puede recoger
entre su recinto el crecido número de niñas que se hallan sin oficio y destino.
He buscado casas de recogidas, y no las he hallado. He preguntado por el
hospicio, y aunque no le he encontrado erigido, á lo menos veo ya vestigios de
él, y he concebido dulces esperanzas de que la Divina Providencia, tomando
por instrumento tan buen Jefe, en breve nos presentará construida esta casa
que el vicio mira con horror y que la virtud espera con impaciencia. El cora­
zón y el ánimo menos patriótico se llenan de sentimiento y de dolor al ver los
gremios desiertos y las calles, trucos, garitas, etc., pobladas de jóvenes loza­
nos, cuyos brazos ociosos podían ser de mucha utilidad á la República. De
aquí tomé la idea de proponer á Vuestra Señoría un medio para impedir los
tristes progresos que hace cada día la pereza. Este es: Entregar á aquellos
jóvenes que todavía se hallan en su minoridad (pues á Vuestra Señoría y de­
más justicia pertenece proveer acerca de los demás), entregarlos, digo, á los
maestros y artesanos honrados, escriturados de tal modo que éstos se consti­
tuyan por verdaderos padres de sus discípulos y aprendices teniendo el cuida­
do de su educación, de su vestido y alimentos”.

“Confieso que aun este medio tiene algunos obstáculos que vencer. Los
maestros no quieran tener la pensión de velar por su conducta, que es el
objeto principal, y no quieren hacerse cargo de sus alimentos y vestidos.
Muchos de ellos, aunque por una parte los asisten la honradez y hombría de
bien, tienen que mantener a sus propios hijos y parientes huérfanos; unos
lemen las malas inclinaciones de los discípulos y no quieren exponer sus
propios y ajenos intereses á la perversidad de algunos jóvenes ya viciados.
Otros se resisten á recogerlos por no exponerse á las importunidades y mu­
chas veces á las insolencias de las madres, que no quieren se corrijan y cas-
liguen, por una compasión mal entendida, los desvíos de los hijos, y procu­
76 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

ran insolentarlos y sacarlos del poder del maestro, anteponiendo los verda­
deros intereses de la educación al corto que sacan de las ocupaciones do­
mésticas que ordinariamente les dan, y éstas en vez de conducirlos al bién,
les corrompen los bellos naturales que recibieron de manos de la naturaleza,
ó mas propiamente del Creador. Aquí, aquí, señor Gobernador, está el cán­
cer; y aquí, aquí suplico se apliquen los remedios”.

LA VERDADERA CAUSA

“Las madres son la verdadera causa de la ociosidad y de la perdición de


los hijos, pues si estas se mostraran severas y castigaran con rigor la falta del
hijo al oficio, estos se aplicarían y no se abandonarían a la pereza. Llega a
tanto la pasión de estas madres, que si se han animado por un efecto extraordi­
nario (no hablo de todas) á entregarlos á algún artesano ó menestral para su
enseñanza, y por algún accidente se escapan de sus manos, las madres los
ocultan y los roban de la vista del maestro cuando este los busca para volver­
los al oficio y sujeción. La casa de la madre se puede juzgar como un asilo de
la iniquidad del hijo, y á las madres, como protectoras de su perdición y
maquinadoras de su ruina. Ellas saben muy bien pintar bajo el colorido de
virtud de sus fines depravados y peligrosos. Lágrimas, lamentos, miseria, ve­
jez, enfermedades, crueldad, hambre, desnudez, etc., todo viene á su socorro,
y todo lo disponen de tal modo, para sacar al joven aprendiz de la autoridad
del maestro, que es capaz de ablandar al severo corazón de Catón. Ultimamen­
te, señor Gobernador, se, obstinan los maestros en no recibirlos, porque la ex­
periencia les ha enseñado que así que el joven ha medianamente aprendido el
oficio, sacude el yugo y va á dar á otra parte el fruto que cogió bajo la direc­
ción y á expensas de los sudores de este. No dudo que la caridad cristiana y el
amor que Vuestra Señoría profesa á este lugar disiparán estos que parecen
inconvenientes graves, y que en la realidad son muy débiles para impedir los
progresos de la educación, cuando caen en las manos de un juez que empuña
la espada de la justicia, y que sin distinguir colores hiere á la iniquidad donde
quiera que la encuentra”.

REALIZACION DEL PROYECTO

Después el “Padre General de Menores” propuso al gobernador los me­


dios para realizar su proyecto y le anotó:

“Suplico a Vuestra Señoría humildemente mande recoger á los nobles


menores que se hallaren sin oficio, y que se entreguen á los maestros lo mismo
que hemos dicho de los plebeyos, supuesto que no se les priva de su hidalguía
78 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

y estimación, y pueden al mismo tiempo manejar sus manos el bastón y el


buril, estar ya en el Tribunal, ya en su taller. Este será quizá el medio de des­
truir en lo sucesivo la ociosidad en los jóvenes nobles, y que ya no veamos la
flor de la juventud ocupada en menear naipes, en sostener tertulias indecorosas,
en vegetar sin fruto, en...; pero mejor es dejarlo á la penetración de Vuestra
Señoría. Quizá, repito, será un medio seguro para que desvaneciéndose del
capricho de muchos la idea falsa de bajeza que tienen de las artes, y viendo no
han perdido nada de su hidalguía y nobleza, los padres mismos los apliquen al
trabajo y ocupación y acaben de entender que sólo aquel es hombre de bién
que cumple con las obligaciones que le impone nuestra sagrada religión y el
Estado, estando útil y honestamente entretenidos”.

LAS JOVENES

Respecto de la mujer expresó el sabio Caldas:

“Las jóvenes, que no son en poco número, piden quizá con más justicia
recogimiento y ocupación. El ánimo se horroriza al contemplar las funestas
consecuencias que vienen á esta mitad del género humano cuando se le deja
sin freno y sujeción. De la ociosidad viene la miseria, de aquí la prostitución,
y ¿de ésta? ¡Ah! separemos de nuestros ánimos objetos tan tristes, ocasiona­
dos únicamente del poco caso que se hizo de su educación en los primeros
años. Las pasiones se avivan con satisfacerlas, y poco á poco van adorme­
ciendo y perdiendo los sentimientos de religión y honestidad, y cuando menos
lo pensamos nos hallamos con unas viciosas y escandalosas, que pasan sus
días alimentadas de delitos, y vienen á reducirse al infeliz estado de granjear el
sustento á costa de la virtud y honestidad. ¡Tan grandes son los daños que
ocasiona la mala educación! No es posible que el ánimo paternal de Vuestra
Señoría deje sin remedio á esta parte del pueblo. Ya oigo que me dice que es
cierto todo lo dicho, y que me manda le exponga el medio de evitar estos
daños. No hay gremios; no hay, ya lo he dicho, suficientes monasterios; no
hay casa de recogidas; no hay hospicio. Confieso que no hay todo esto. ¿Será
éste bastante motivo para que abandonemos al desorden al sexo que con más
justicia es acreedor por su delicadeza á nuestro cuidado y vigilancia? Nada
menos. No puedo sobrellevar, señor Gobernador, con ánimo sereno, al ver á
los jóvenes remediados, y á las jóvenes quedarse en medio de la ociosidad,
para pasar, cuando oprima la miseria, á alistarse entre las del séquito de Venus.
Para evitar esto he pensado hacer presente a Vuestra Señoría un medio que
puede servir de provisional mientras tenemos hospicio, esto es, que Vuestra
Señoría mande que los señores Alcaldes de barrio, al mismo tiempo que for­
man la lista de los niños, formen otra de las mujeres menores sin destino.
Conocido el número que haya de éstas, y de qué calidad, edad y condición, he
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 79

pensado pasar, con venia y orden de Vuestra Señoría, en compañía del señor
Procurador General, don Mateo Fernández Moure, con quien lo hemos acor­
dado y á quien le toca este asunto, quizá con más título que a mí, á casa de las
señoras de distinción, á ver qué número de jóvenes necesitan para ocuparlas
en su servicio, con sólo la obligación de cuidar de su conducta, de su oficio y
alimentación. Me parece que ya veo desaprobar en el ánimo de Vuestra Seño­
ría mi proyecto, porque juzgará quizá no haya señora que admita á estas jóve­
nes en sus recámaras. Convengo que en la mayor parte no las admitirán, si
sólo se hace una simple entrega de la niña, sin las formalidades necesarias,
porque todas las señoras temen trabajar en su educación, alimentarlas y vestir­
las, y que cuando esperaban coger fruto de ellas, se vaya la joven, sin arbitrios
para volverla á la educación y sujeción. Entréguense como he dicho a los
jóvenes por el tiempo necesario para su educación, y que no puedan salir del
lado de la señora sin tomar antes el estado de casada, de modo que solo está y
la sevicia sean las puertas de salir de la sujeción; últimamente, que en caso de
fuga se observe lo mismo que en los jóvenes. De este modo, Señor Goberna­
dor, no dudo hallaremos quien ampare a estas pobres jóvenes que á cada mo­
mento piden con más ansia su remedio. El Padre General desea se hiciera lo
mismo con aquellas viudas desarregladas que han perdido al mismo tiempo á
la honestidad y al marido”.

Meses después, el 17 de septiembre volvió el sabio Caldas a insistir ante


el Teniente de Gobernación de Popayán sobre su representación al gobierno,
pues a pesar de que el Gobernador ordenó a los Alcaldes, formar los padrones
de jóvenes sin oficio en el término de quince días parece que no se ha cumpli­
do. Afirma que por carecer de autoridad y jurisdicción le es indispensable
valerse de la autoridad del Jefe de la Provincia. -Guillermo Hernández de
Alba. 1983. Págs. 333 a 342.

En San Diego de Ubaté se organizó una escuela que alcanzó buen nom­
bre y contó con un reglamento que elaboró Fray Antonio de Miranda, cura
párroco del lugar y que extendió a las escuelas de su comarca.

ACADEMIA DE BELLAS ARTES

Por el año de 1795 el canónigo de la Catedral de Santafé, don Francisco


Felipe del Campo y Rivas concibió la idea de fundar una Academia de Bellas
Artes, para enseñar pintura, dibujo, música y canto.

Fechado el 19 de enero de 1795 elaboró un curioso reglamento. Dispuso


una Casa Provisional atendida por un portero al cual le pagaría sesenta pesos
y un criado que ganaría cincuenta.
80 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

La casa constaba de “tres salones y tres cuarteles, cuarto de criada de la


casa, un espacioso patio de recreo y un pequeño huerto para el criado: cada
salón para cada arte y cada cuartel para cada maestro en su facultad”.

“Los maestros por ahora serán seis, a saber: música y canto, don Fran­
cisco Fianqui, Agustín Velasco y Joseph Ayarza; pintura, Antonio García,
Sebastián Méndez y Joseph María Garzón, y éstos también enseñarán de
dibujo igualmente”.

' “Sus sueldos provisionales a cien pesos cada uno, que son 600”. La Aca­
demia tenía un Director de Escuela y casa, y un Regidor como Subdirector.

Otras de sus disposiciones dicen:

“No se permitirán, por ningún título, ni pretexto, conversación o contro­


versias, que sirvan de fomentar discordias y quimeras, aunque parezcan con­
ducentes a las artes”.

“Luego, inmediatamente que se presente en los salones de escuela alguna


persona condecorada, como son los señores Ministros, Prebendados, Regidores
y Jueces deberán ponerse en pie todos los discípulos, hacerles la correspon­
diente venia y seguir sus tareas: y si entraren el Excelentísimo Señor Virrey,
Ilustrísimo señor Arzobispo o el señor Director se mantendrán todos en pie sin
hacer cosa alguna hasta que se les mande”.

“No se advierte que en las oficinas habrán de entrar destocados todos,


porque se supone sabida esta cortesía y ramo de buena crianza: y por la noche
no irán embozados, ni disfrazados, ni disfrazadas”.

“Si al Excelentísimo señor Virrey y Magistrados pareciere que no se debe


vedar la entrada a señoras por la noche, habrán de verificarlo tomando asientos
sin mezcla de hombres, aunque sean sus parientes y personas distinguidas”.

“Cada discípulo por ahora llevará los muebles e instrumentos conducen­


tes y necesarios al arte que quiere aplicarse, que custodiarán con aseo y cuida­
do en el lugar respectivo y con tarjeta de su nombre”.

“Para principio de este útil proficuo proyecto se considera con fondo bas­
tante la cantidad de 16.000 pesos o sus réditos de 800 pesos”.

“El día dichoso que se haya de comenzar esta grande obra, se colocará en
la casa con la solemnidad que se pueda, una efigie de Christo, en un salón, otra
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 81

de María Santísima en el segundo y otra de San Felipe Benicio en el tercero,


lomándole por Titular Patrono y Protector de las Artes que sus aficionadas y
de la casa”. -Guillermo Hernández de Alba. 1983. Págs. 349 a 354.

SOCIEDAD DE SABIOS

En la primera década del siglo XIX se formó en la capital del Virreinato la


“Sociedad de Sabios”, integrada por José Félix de Restrepo, Francisco Anto-
■io Zea, Francisco José de Caldas, Camilo Torres, Jorge Tadeo Lozano, José
Fernández Madrid, Custodio García Rovira, Miguel Pombo, Antonio Ulloa,
Frutos Joaquín Gutiérrez, José María Salazar, Emigdio Benítez y José María
Cabal, entre otros. Su objetivo rendirle culto a las humanidades y a las cien­
cias. -Henao y Arrubla. 1967. Págs. 324 y 325.

Don Bernardo Anillo abrió en 1802 en Santafé la primera “Escuela de


Ciencias Físicas y Matemáticas” que tuvo el Nuevo Reino de Granada. -Luis
¿4. Bohórquez Casallas. 1982. Pág. 468.

En 1804 don Jorge Tadeo Lozano y Monseñor Femando Caicedo y Flórez,


después Arzobispo de Bogotá, crearon las cátedras de química y mineralogía.
- Jaime Abadía. Herminia Gómez. 1907.

El Rey Carlos IV por Real Cédula del 4 de noviembre de 1804 aprobó la


fundación del Colegio Universidad de San Pedro Apóstol de la Villa de Santa
Cruz de Mompox, organizado por don Pedro Martínez de Pinillos y su esposa
doña Manuela de Nájera. Las Constituciones de este plantel las redactó el
Padre Eloy Valenzuela, cura de Bucaramanga.

En Medellín los Padres Franciscanos iniciaron en 1806 un Colegio. Don


José María del Castillo y Rada solicitó el 14 de marzo de 1808 al cabildo de
Santafé el establecimiento de las cátedras de griego y de hebreo.

SEMANARIO DEL NUEVO REINO DE GRANADA

El 3 de enero de 1808, en la imprenta de don Bruno Espinosa de los


Monteros y cuando sólo existía en todo el territorio del Virreinato el “Redac­
tor Americano”, dirigido por el bibliotecario Rodríguez, salió el “Semanario
del Nuevo Reino de Granada” que congregó a su alrededor lo más selecto de
la intelectualidad granadina. En tamaño octavo, de ocho páginas cada ejem­
plar y con foliación continua, imprimió 52 números anuales durante 1808 y
1809, también siete tablas con observaciones meteorológicas sin numeración,
82 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

y algunos suplementos con proyectos para cada año de labores, lista de


suscriptores, y varios estudios. -Antonio Cacua Prada. 1991. Pág. 204.

Según el biógrafo de Caldas, Hermann A. Schumacher, “El Semanario~


Neogranadino es el monumento literario más importante que haya creado un
criollo en la América española durante el período colonial.

En esta cátedra de periodismo científico aparecieron varios artículos so­


bre educación pública y sus necesidades. También publicó el primer Silabario,
citología o método de lectura, que se hizo en Bogotá.

Don Diego Martín Tanco estampó en sus páginas un importante discurso


sobre educación con el seudónimo de “el amigo de los niños”. (95)

Con el grito de independencia del 20 de julio de 1810 y la iniciación de la


primera República se abrieron nuevos horizontes a la educación popular.

Durante la colonia rigieron 19 leyes sobre Universidades y estudios par­


ticulares de las Indias, recogidas en el Título XXII de las Leyes de Indias; siete
sobre Colegios y Seminarios, del Título XXIII y quince sobre libros que se
imprimen y pasan a las Indias, del Título XXIV.
CAPITULO y

LA PRIMERA REPUBLICA

Con motivo del Grito de Independencia, ocurrido el 20 de julio de 1810 en


Santafé de Bogotá, el doctor José Miguel Pey, regidor, alcalde de primer voto, y
Vicepresidente de la Junta Suprema del Nuevo Reino de Granada, por medio de
un Decreto del 24 de septiembre de 1810 dispuso en su artículo 4o que “en cada
resguardo se dejara una parte del terreno” para el establecimiento y dotación de
escuelas públicas que se pondrán en cada uno de los pueblos para la instrucción
de sus naturales...” -Luis A. Bohórquez Casallas. 1982. Pág. 469.

La juventud santafereña vibrante de patriotismo, en los días siguientes a


la declaratoria de independencia se volcó al Batallón “El Fijo”, acantonado en
las afueras de la ciudad capital, a recibir lecciones sobre manejo de armas.

Las escuelas, colegios y universidades funcionaron a medias al estallar la


guerra civil entre los bandos centralistas y federalistas orientados por don An­
tonio Nariño y el doctor Camilo Torres.

A partir de 1815, durante la ocupación militar por el Ejército Expedicio­


nario Español comandado por el mariscal don Pablo Morillo, todos los plante­
les educativos se cerraron. Así se mantuvieron en la “época del terror” y en los
años de la guerra de Independencia.

Solo después de las victoriosas batallas del Pantano de Vargas el 25 de


julio de 1819, y de Boyacá, el 7 de agosto siguiente, que sellaron la Indepen­
dencia de la Nueva Granada, volvió a florecer la educación gracias al interés
de los padres de la Patria, encabezados por los Libertadores Simón Bolívar y
Francisco de Paula Santander.

Afianzada la paz en la Nueva Granada el Libertador Simón Bolívar, me­


diante Decreto del 17 de septiembre de 1819, ordenó ocupar el convento que
84 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

los Padres Capuchinos dejaron abandonado en Bogotá y organizar en él “un


colegio de educación para los huérfanos expósitos o pobres a quienes la Repú­
blica deba sostener y educar”.

BOLIVAR Y SANTANDER

Los proceres y héroes neogranadinos fueron entusiastas y decididos


propulsores de la educación. Se preocuparon por la enseñanza primaria y la
femenina en forma especial, sin descuidar la secundaria y universitaria. El
Padre de la Patria en el célebre Congreso Constituyente de Santo Tomás de
Angostura, el 15 de febrero de 1819, exclamó: “La educación popular debe
ser el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso. Moral y luces son
los polos de una República. Moral y luces son nuestras primeras necesida­
des”. - Simón Bolívar. 1819.

En el apéndice de la Constitución de Angostura de su puño y letra Bolívar


anotó: “La cámara de educación está encargada de la educación física y moral
de los niños desde su nacimiento hasta la edad de doce años cumplidos”. En el
Artículo 7 trazó un “programa ideal y práctico de educación primaria”.

Por Decreto del 20 de septiembre de 1819 el Libertador Simón Bolívar


designó Vicepresidente de la Nueva Granada al General Francisco de Paula
Santander.

El 21 de junio de 1820 el Libertador Presidente en Villa del Rosario de


Cúcuta, dictó un decreto “sobre Patronato y Gobierno de Establecimientos
Educacionales”, donde se lee: “... la educación civil y literaria de la juventud
es uno de los primeros y más paternales cuidados del Gobierno”. -Armando
Rojas Gil. 1976. Pág. 48.

En los escritos oficiales abundan las sentencias y conceptos de Bolívar


sobre educación. “Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia des­
trucción”. -Vicente Lecuna. 1939. Pág. 206.

“La instrucción es la felicidad de la vida y el ignorante está próximo a


revolverse en el lodo de la corrupción; se precipita luego infaliblemente en el
lodo de las tinieblas y de la servidumbre”. “Un hombre sin estudios es un ser
incompleto. -Vicente Lecuna. 1925. Págs. 302-303.

“Las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo


paso con que camina la educación”. -Vicente Lecuna. 1817. Pág. 302.
n 17. Libertador Simón Bolivar
86 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El General Santander en ejercicio del mando orientó su gestión a la


creación de planteles educativos. Dictó varias normas sobre educación y
promulgó el primer plan de enseñanza primaria en la República de Colom­
bia, mediante el “Decreto General sobre la Instrucción Pública”, del 6 de
octubre de 1820.

ESCUELAS PUBLICAS

El encabezamiento y parte considerativa del Decreto del 6 de octubre de


1820 dice: “FRANCISCO DE PAULA SANTANDER, de las órdenes de
Libertadores de Venezuela y Cundinamarca, condecorado con la Cruz de
Boyacá, General de División de los Ejércitos de la República y Vicepresidente
del Departamento de Cundinamarca, etc., Considerando:

“PRIMERO.- Que la instrucción pública es el medio más fácil para que


los ciudadanos de un estado adquieran el conocimiento, los derechos y debe­
res del hombre en sociedad”.

“SEGUNDO: Que el gobierno está obligado a proporcionar a los gober­


nados esta instrucción, como que contribuye al bienestar de los individuos y a
la felicidad de todos”.

“TERCERO.- Que por la Constitución formada por el Soberano Congre­


so de Venezuela están privados de voto activo y pasivo en las elecciones popu­
lares, desde el año de 1830 para adelante, los que no sepan leer y escribir”.

CUARTO.- Que tal privación sería vergonzosa a los que lo sufren pues
el voto activo constituye el ejercicio del ciudadano en un gobierno repre­
sentativo”.

“QUINTO.- Que por estas consideraciones es de absoluta necesidad el


establecimiento de escuelas públicas en el departamento”.

“Por tanto, deseando conciliar objeto tan importante con el de la guerra


que actualmente sostiene la República y con las necesidades del erario pú­
blico que por ahora no puede atender a estos gastos, he venido a decretar y
decreto”.

Dispuso que “Las Ciudades, Villas y lugares que tuvieran asignados al­
gunos propios, cualesquiera que fuere, deberán establecer una escuela públi­
ca, pagando al maestro de los productos de aquel ramo”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 87

“Los gobernadores políticos obligarán a los cabildos para que inmediata­


mente y sin excusa, procedan al establecimiento; y los mismos jefes asignarán
los sueldos a los maestros”. “Cada convento de religiosos, excepto el de San
Juan de Dios, tendrán una escuela pública, y el maestro será aquel religioso
que fuere designado por el prelado”. “Las parroquias y los pueblos llamados
antes de blancos, que tuvieran los 30 vecinos que prescribe la ley de indias y
de ahí para arriba, tendrán también una escuela pública costeada por los mis­
mos vecinos”. -Antonio Cacua Prada. 1990. Pág. 29.

PLAN DE INSTRUCCION PRIMARIA

El artículo 8o dice: “Los maestros deberán enseñar a los niños a leer, escri­
bir, los principios de la aritmética y los dogmas de la religión y de la moral
Cristina, les instruirán en los deberes y derechos del hombre en sociedad, y les
enseñarán el ejercicio militar todos los días de fiesta y los jueves en la tarde. Con
este último objeto, los niños tendrán fusiles de palo y se les arreglará por compa­
ñías nombrándose por el maestro los sargentos y cabos entre aquellos que tuvie­
ran más edad y disposición. El Maestro será el Comandante”.

El 10° reza: “Los Gobernadores políticos darán las reglas de economía


que deben observarse en las escuelas. Proscribirán el castigo de la férula y
prevendrán que no se use el azote sino muy raras veces y cuando los defectos
de los niños denotaren depravación. Por otras faltas designarán castigos más
decorosos, teniéndose presente la diversidad de condiciones que debe haber
eñtre los escolares y la diferencia de genios y condiciones. Propondrán tam­
bién premios a los que se condujeren bien y aprovecharen más, y para esto
servirá también la milicia escolar en sus ascensos y grados, haciéndose oficia­
les a los más aventajados”.

Señala que cada cuatro meses deberán celebrarse certámenes escolares


con asistencia del Gobernador, del Cura y de los Jueces del lugar sobre las
materias que se hayan enseñado. “Para juzgar de este modo la instrucción que
han recibido y del aprovechamiento que han tenido”. Ordena la “Instrucción
de los indígenas, antes llamados indios, para que puedan salir del embruteci­
miento y condición servil a que por tantos años han estado sujetos”. -Antonio
Cacua Prada. 1990. Págs. 29 a 32.

EN VILLA DEL ROSARIO DE CUCUTA

En cumplimiento de la Ley Fundamental de Angostura, dictada el 17 de


’ciembre de 1819, por convocatoria del 20 de enero de 1820, se reunió en
88 HISTORIA DE LA EDUC ACION' EN COLOMBIA

Villa del Rosario de Cúcuta el 6 de mayo de 1821, el primer Congreso Cons­


tituyente de la República de Colombia.

En la “humilde aldea del Rosario de Cúcuta, dicen los tratadistas Manuel


Antonio Pombo y José Joaquín Guerra, en su obra “Constituciones de Colom­
bia”, “se dieron cita los talentos, la experiencia, las luces, y mejor que todo, el
verdadero patriotismo de que estaban poseídos los beneméritos ciudadanos
que formaron parte de la augusta corporación”.

Por delegación del Libertador, el General Antonio Nariño, designado en


interinidad Vicepresidente de Colombia, instaló el Congreso Constituyente de
Villa del Rosario de Cúcuta el 6 de mayo de 1821.

Los diputados se impusieron el trabajo de sesionar diariamente y celebrar


reuniones extraordinarias los lunes, martes, jueves y viernes de 6 a 8 de la
noche. Integraron varias comisiones, entre ellas la de Educación PúbJ||a, con
la misión de redactar los proyectos de ley que sobre la materia creyeran indis­
pensables. Desafortunadamente en las Actas del Congreso no consta quienes
recibieron tan importante cargo.

Según reza el Acta No. 74, el 12 de julio fueron leídos los informes de la
Comisión de Educación, consistentes en cuatro proyectos de ley:

“lo.- Sobre aplicación a la enseñanza pública de los bienes de conventos


menores”. *■
*
“2o.- Sobre el establecimiento de escuelas de niñas en los “¿inventos de reli­
giosas”. r
“3o.- Sobre establecimiento de colegios o casas de e ;ación en las provin­
cias, reforma de las constituciones y planes ai^.guos y formación de
otro nuevo uniforme en toda la República”.
“4o.- Sobre establecimiento de escuelas de primeras letras para los niños de
anbos sexos”.

Las anteriores iniciativas las “admitieron a discusión”.

LOS DEBATES

En la sesión del 18 de julio, Acta 83, se inició el estudio del Proyecto


“SOBRE ESTABLECIMIENTO DE ESCUELAS DE PRIMERAS LETRAS PARA
LOS NIÑOS DE AMBOS SEXOS”
¿ura 18. Templo de Villa del Rosario de Cúcuta
90 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Esta propuesta la debatieron en las deliberaciones cumplidas los días


19, 25, 26, 28, 31 de julio y 2 de agosto. Numerosas discusiones se presen­
taron entre los diputados Antonio María Briceño, Miguel Tobar, Alejandro
Osorio, Domingo Briceño, José Manuel Restrepo, Francisco Soto, Diego
Fernando Gómez, José Antonio Yanes, Luis Mendoza, Nicolás Ballén, Vi­
cente Azuero, Miguel Santamaría, Manuel Quijano, Ildefonso Méndez, Félix
Restrepo, Vicente Borrero, José María Hinestroza, Salvador Camacho y Joa­
quín Fernández de Soto.

El Presidente del Congreso, doctor José Manuel Restrepo sostuvo:

“En el pueblo más infeliz debe haber escuela aunque el maestro escriba
mal, pues vale más esto que no el que absolutamente ignoren los pueblos estos
primeros rudimentos”.

“¿Qué clase de escuelas serán esas dotadas con $30.oo anuales?”, pre­
guntó el diputado Miguel Tobar.

El doctor Alejandro Osorio afirmó: “Los lugares más pobres son los más
necesitados de escuelas”.

Quizás fue este proyecto el que más se discutió hasta aprobarse el 2 de


agosto de 1821.

9 El 21 de julio comenzó el análisis “SOBRE APLICACION A LA EN­


SEÑANZA PUBLICA DE LOS BIENES DE CONVENTOS MENORES’.
Continuó en las sesiones del 24, extra de la noche del 24, 25 y 28 de julio,
en que después de acaloradas discusiones sobre Bulas y Breves Pontificios,
lo aceptaron.

¿ En la sesión del 23 de julio empezaron a discutir “SOBRE EL ESTA­


BLECIMIENTO DE ESCUELAS DE NIÑAS EN LOS CONVENTOS DE
RELIGIOSAS”.

Mucha oposición tuvo esta idea. El diputado Briceño dijo: “Como no se


espera otra cosa que sacar buenas esposas y madres de familia, no son las
monjas las más a propósito para llenar estos deseos, por el ningún conoci­
miento que tienen de estos estados”.

Los más tenaces opositores fueron el doctor José Manuel Restrepo, don
Francisco Soto y don Miguel Santamaría. Lo defendieron el doctor Miguel
Tobar, don Manuel Baños y don Vicente Borrero.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 91

El doctor Félix Restrepo declaró. Nos conviene desear por ahora que las
jóvenes aprendan a leer, escribir, coser y bordar y para todo esto no son muy
buenas maestras las monjas”}^
n
A lo cual argüyó el diputado Miguel Santamaría: “El único fin del pro­
yecto es sacar buenas madres y esposas de esas niñas que se les entregan a las
monjas, pero qué mal pueden éstas corresponder a aquella esperanza cuando
hasta la idea de estos hombres las llenan de horror!”^

Sobre este tema hablaron en las sesiones del 25, 26... por la noche 27 y se
autorizó el 28 de julio.

y El 19 de julio trataron “SOBRE ESTABLECIMIENTO DE COLEGIOS O


CASAS DE EDUCACION EN LAS PROVINCIAS, REFORMA DELAS CONS­
TITUCIONES Y PLANES ANTIGUOS Y FORMACION DE OTRO NUEVO
UNIFORME EN TODA LA REPUBLICA”.

Don Miguel Santamaría propuso el establecimiento de la cátedra de


mineralogía y don Manuel Quijano la de química. El 24 de julio prosiguieron
el estudio. Don Miguel Peña solicitó se promoviese “la enseñanza de las len­
guas inglesa y francesa y que no fuera uniforme el plan de estudios en las
Provincias para que existiera emulación”.

Don Miguel Tobar sostuvo: “Deberíamos darnos por muy satisfechos y


contentos con solo que se lograse el establecimiento de los estudios en todas
las provincias, máxime si se tiene en cuenta la falta de fondos. Por ahora lo
que importa principalmente es el estudio de la lengua nativa y latina y que se
enseñe a leer y a escribir”.

En las sesiones del 24, nocturna del 26 y en la del 27 se continuó el


debate. Finalmente el 28 de julio presentaron una última redacción que recibió
el consenso de los diputados.

Las leyes aceptadas por el Congreso Constituyente fueron el desarrollo


de lo dispuesto en la “CONSTITUCION DE LA REPUBLICA DE COLOM­
BIA”, “dada en el primer Congreso general de Colombia y firmada por todos
los diputados presentes en la Villa del Rosario de Cúcuta a 30 de agosto del
año del Señor de 1821, undécimo de la Independencia”.

En el Ordinal 19 del inciso I o, del Artículo 55, Sección 2a. “De las
atribuciones especiales del Congreso”, aprobado en la sesión del 8 de agos­
to, Acta 119, consagraron: Art. 55. “Son atribuciones exclusivamente pro­
pias del Congreso:”
92 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“19°.- Promover por leyes la educación pública, y el progreso de las cien­


cias, las artes y los establecimientos útiles, y conceder por tiempo limitado
derechos exclusivos para su estímulo y fomento”.

En el mes de septiembre el Congreso dio curso a otras tres leyes que


también tenían relación con las anteriores pues buscaban: “promover la ilus­
tración de los pueblos”. Ellas fueron: La Ley del 13 de septiembre *‘SOBRE
EXENCION DE PORTES EN LOS CORREOSA LOS PERIODICOSY OTROS
IM P R E S O S la Ley de 17 de septiembre/“SC>B/?E EXTENSION DE LA LI­
BERTAD DE LA IMPRENTA, Y SOBRE LA CALIFICACION Y CASTIGO DE
SUS ABUSOS', la Ley de 27 de septiembre^SOiíiíZ? EXENCION DE DERE­
CHOS DE IMPORTACION A VARIOS EFECTOS”. Esta última norma la ela­
boró la Comisión de Hacienda y en ella tuvieron en cuenta “que la educación
e instrucción pública y la agricultura e industria nacional deben fomentarse
del mejor modo posible”, decretaron: “Artículo I o están exentos de pagar el
derecho de introducción por los Puertos de Colombia:”

“lo.- Todos los libros impresos en cualquier idioma, mapas, cartas geo­
gráficas, instrumentos y aparatos filosóficos, grabados, pinturas, estatuas, co­
lecciones de antigüedades, bustos y medallas”.

“6o.- Las máquinas y aparatos de imprenta, tipos y tinta de imprimir”. -


Actas del Congreso de Cúcuta, 1821. 1990. Págs. 122-123.

EDUCACION PUBLICA

En el primer ejemplar de la “GACETA DE COLOMBIA” que circuló en


Villa del Rosario de Cúcuta el jueves 6 de septiembre de 1821, impresa por
don Bruno Espinosa de los Monteros del Pozo, en su escrito de presentación
hicieron un recuerdo por meses de las labores del Congreso y dijeron: “En el
de julio hasta principios de agosto ocupó la atención del Congreso el intere­
sante punto de la educación pública, y a propósito de promoverla en todos sus
ramos, y proporcionarla aún a las más desvalidas clases de la población, san­
cionó cuatro leyes, que comprehenden (sic) las disposiciones relativas a tan
esencial objeto de una sabia legislación”.

* La Ley “SOBRE APLICACION A LA ENSEÑANZA PUBLICA DE LOS


BIENES DE CONVENTOS MENORES”, dictada con el fin “promover la ins­
trucción pública, como uno de los medios más poderosos y seguros para con­
solidar la libertad e independencia” dispuso la supresión de todos los conven­
tos regulares que no tuvieran “por lo menos ocho religiosos de misa” y excep-
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 93

tuaron solamente a los Hermanos de San Juan de Dios, conocidos como Hos­
pitalarios, los conventos menores de Pasto y el del Desierto de la Candelaria
en la provincia de Tunja.

El Artículo 2o. de la disposición dijo:

/ K “ L o s edificios de los conventos suprimidos se destinarán con preferencia


por el Gobierno para colegios o casas de educación, y los restantes para otros
objetos de beneficencia pública. Todos los bienes muebles, raíces, censos, de­
rechos y acciones, que la piedad de los fieles había dado a los mencionados
conventos, se aplicarán para la dotación y subsistencia de los colegios o casas
de educación de las respectivas provincias, a quienes pasarán con todos los
gravámenes impuestos por los fundadores”.

También autorizó al poder ejecutivo para, de acuerdo con los “respecti­


vos Ordinarios eclesiásticos”, proceder a su cumplimiento. Si ya existían
planteles educativos disponía que se fundaran otros en “un lugar proporcio­
nado” o se aplicaran los bienes de los conventos a la dotación de los cole­
gios ya existentes.

Esta ley, de sólo cinco artículos, fue “Dada en el Palacio del Congreso
General de Colombia, en Villa del Rosario de Cúcuta, a 28 de julio de 1821-11
de la Independencia”. Está suscrita por “el Presidente del Congreso, José Ma­
nuel Restrepo, el Diputado -Secretario, Miguel de Santamaría - el Diputado
Secretario, Francisco Soto”.

La sanción dice: “Palacio del Gobierno de Colombia, en el Rosario de


Cúcuta, a 6 de agosto de 1821-11. Ejecútase. JOSE MARIA DEL CASTI­
LLO. Por su Excelencia el Vicepresidente de la República, el Ministro del
Interior, Diego Bautista Urbaneja”.

En la “Gaceta de la Ciudad de Bogotá”, del domingo 23 de septiembre de


1821, publicaron una comunicación suscrita en el Socorro, el 2 del citado mes
y año, que expresa: “La ley de suspensión de conventos menores ha sido bien
recivida (sic) por estos pueblos..., que ven la utilidad que les resulta de tener
pronto casas de estudios”.

ESCUELAS DE NIÑAS

La educación femenina había estado completamente descuidada en el Nue­


vo Reino de Granada hasta la fundación del Colegio del Pilar.
94 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

De ahí que los constituyentes tomaran tanto interés en fundar planteles


para el “bello sexo”. En los considerandos de la Ley 6 de agosto “SOBRE EL
ESTABLECIMIENTO DE ESCUELAS DE NIÑAS EN LOS CONVENTOS DE
RELIGIOSAS” lo manifestaron:

“lo.- Que la educación de las niñas y de las jóvenes que deben componer
una porción tan considerable y de tanto influjo en la sociedad exige la protec­
ción del Gobierno”.

“2o.- Que en el estado actual de guerra y desolación de los pueblos es


imposible que el gobierno de la república pueda proporcionar los fondos ne­
cesarios para escuelas de niñas y casas de educación para los jóvenes”.

“3o.- En fin, que por motivos semejantes y por miras de una política justa
y religiosa, los Reyes de España por una cédula y breve pontificio, expedidos
antes de la transformación política de los países que hoy componen a Colom­
bia, y posteriormente por otro breve inserto en el decreto de 8 de julio de 1816
habían prevenido en que todos los conventos de Religiosas en que se juzgare
conveniente se abrieran escuelas o casas de educación para las niñas, facultando
el Sumo Pontífice a los muy Reverendos Obispos y demás prelados, para ha­
cer a las religiosas las dispensaciones necesarias al establecimiento de las men­
cionadas escuelas y casas de educación,

Decreta lo siguiente:

“Artículo lo.- Se establecerán escuelas o casas de educación para las ni­


ñas y para los jóvenes en todos los conventos de Religiosas. Tales institucio­
nes se pondrán en práctica, conforme al breve de Su Santidad inserto en la
cláusula española de 8 de julio de 1816 y demás concordantes”.

En los otros artículos dispuso que el Ejecutivo se pusiera de acuerdo con


los Prelados “de las respectivas diócesis episcopales, de quienes se espera la
más activa cooperación en beneficio de la moral pública y religión”; se forma­
rán los reglamentos “para el gobierno económico” de las escuelas ya estable­
cidas o que se fundaren en los conventos de religiosas; y se les hiciera enten­
der a las Religiosas, por parte de los prelados, “el importante servicio que van
a hacer a Dios y a la Patria, dedicándose con gusto y con la actividad que es de
esperarse de su amor a la virtud y al bien público, a dar una completa educa­
ción a las niñas y a las jóvenes”.

La ley precedente fue dictada, sancionada y suscrita, los mismos días y


por los mismos funcionarios de la anterior, en el Rosario de Cúcuta.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 95

En esta norma se deja ver el grande interés manifestado por los primeros
repúblicos en la educación de la mujer, al mismo tiempo que su acendrado
respeto por la religión católica y por sus ministros. -Antonio Cacua Prada.
1972. Págs. 353 a 369.

COLEGIOS O CASAS DE EDUCACION

Otra de las realizaciones del Congreso de Cúcuta fue la creación por nor­
ma legal de un plantel educativo en cada una de las provincias de Colombia.
Para ello dictaron la Ley “SOBRE ESTABLECIMIENTO DE COLEGIOS O
CASAS DE EDUCACION EN LAS PROVINCIAS, REFORMA DELAS CONS­
TITUCIONES Y PLANES ANTIGUOS Y FORMACION DE OTRO NUEVO
UNIFORME EN TODA LA REPUBLICA”.

En los considerandos del precepto, que entonces se usaba, atestiguaron


que “la educación pública es la base y fundamento del gobierno representati­
vo y una de las primeras ventajas que los pueblos deben conseguir de su inde­
pendencia y libertad”.

En la parte resolutiva, aparte del establecimiento del Colegio o Casa de


Educación, determinaron que “fuera de la escuela de primeras letras tendrá
por lo menos dos cátedras, una de gramática española, latina y principios de
retórica, otra de filosofía y de los ramos de matemáticas que se juzguen más
importantes a los moradores de la provincia”.

También preceptuaron que en los colegios provinciales donde se pudiera


debería existir “una cátedra de derecho civil patrio, del canónico, y del natural
de gentes, una de teología dogmática, o cualesquiera otras que establezca la
liberalidad de los respectivos vecindarios con la aprobación del supremo Go­
bierno”. Estos estudios servirían para obtener grados en las Universidades.

En cuanto a los fondos para su sostenimiento prescribieron se tomaran de


las capellanías fundadas en cada una de las provincias, de los sobrantes de los
propios de los cabildos, de las donaciones o suscripciones de los vecinos y “de
todos los demás fondos que con los conocimientos locales excogiten los go­
bernadores y cabildos, previa aprobación del Gobierno de la República”. Si
no resultaren “rentas-bastantes”, el Ejecutivo podía asignar su dotación de los
fondos públicos, “dando cuenta al Congreso para su aprobación”.

Estos institutos debían establecerse en el sitio “más conveniente por su


posición central, salubridad de su clima, bondad de su temperatura, existencia
de edificios y otros motivos semejantes”.
96 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En el artículo 7o estipularon: ‘El Poder Ejecutivo fomentará por cuantos


medios fuere posible el estudio de la agricultura, del comercio, de la minería y
de las ciencias militares necesarias para la defensa de la República”'?'

Igualmente señalaron que “el plan de estudios será uniforme en todos los
colegios y casas de educación”, y dejaron al Gobierno supremo el cargo de
elaborarlo, reformar las constituciones particulares de los colegios ya existen­
tes y velar por el fomento, administración, conservación de las rentas y edifi­
cios. Esta ley tuvo el mismo proceso de aprobación y sanción que las dos
anteriores y la suscribieron los mismos funcionarios.

ESCUELA DE PRIMERAS LETRAS

La cuarta Ley presentada al estudio del Congreso por la Comisión de


Educación trató “SOBRE ESTABLECIMIENTO DE ESCUELAS DE PRIME­
RAS LETRAS PARA LOS NIÑOS DE AMBOS SEXOS”.

El texto de la primera parte es como sigue:

“El Congreso General de la República de Colombia”

“Considerando”

“lo.- Que la educación que se da a los niños en las escuelas de primeras


letras debe ser la más generalmente difundida, como que es la fuente y origen
de todos los demás conocimientos humanos”.

“2o.- Que sin saber leer y escribir los ciudadanos no pueden conocer fun­
damentalmente las sagradas obligaciones que les imponen la religión y la moral
cristiana, como tampoco los derechos y deberes del hombre en sociedad, para
ejercer dignamente los primeros y cumplir los últimos con exactitud”.

“Decreta lo siguiente:”

“Artículo lo.- Habrá por lo menos una escuela de primeras letras en


todas las ciudades, villas, parroquias y pueblos que tuvieren cien vecinos y
de ahí arriba”.

Los artículos siguientes trataron sobre la dotación, a la cual aplicaron las


rentas o fundaciones destinadas para tan importante objeto, las asignaciones
de propios y los aportes de los vecinos. En las ciudades y villas el primer juez
ura 19. Dr. D. José Félix de Restrepo. (Oleo de Carlos Restrepo Canal)
98 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

del lugar debía hacer una lista legalmente autorizada donde constara el aporte
mensual que cada vecino daría para la escuela. Si con esto no se completaba la
cantidad necesaria el primer juez, el cura y tres vecinos harían “un reparti­
miento justo y moderado entre todos los vecinos que no dependan de otro, aun
cuando sean solteros, a proporción de las facultades de cada uno, así como
también se tendrá en consideración para aumentar la cuota del repartimiento,
el número de hijos para educar, que tengan los casados o viudos. Se exceptúan
los pobres, cuyos hijos se enseñarán gratuitamente. No se cobrará el reparti­
miento sin la aprobación del gobernador de la provincia, el que podrá refor­
mar las injusticias y desigualdades que se cometan”.

En los pueblos de indígenas la dotación de las escuelas se tomaría del


producto de los arrendamientos del sobrante de los resguardos, y si había
otros vecinos no indígenas también ellos debían contribuir. -Antonio Cacua
Prada. 1972. Págs. 353 a 369.

NOMBRAMIENTO, SUELDO, MATERIAS Y METODO

Los maestros, de acuerdo con esta norma, eran nombrados por los gober­
nadores de provincia de ternas presentadas por los cabildos o por una junta
integrada por el juez, el cura y tres vecinos. Ellos debían ser examinados por
una comisión de tres individuos que nombraba la municipalidad.

El sueldo lo asignaban los gobernadores y debía ser proporcionado a


la población y riqueza de la ciudad, villa, parroquia o pueblo, debiéndose
dar, por el vecindario respectivo, casa para la escuela y los demás útiles
necesarios.

El primer juez exigiría por sí, “o por comisionados de su satisfacción, la


contribución para las escuelas de primeras letras, y satisfacer mensualmente al
maestro la cantidad que le corresponda, sin que ésta deba entenderse con nin­
gún otro”.

Los niños en edad de seis a doce años debían concurrir obligatoriamente


a la escuela. Si los padres no los enviaban “dentro del término de un mes
después que hayan cumplido la edad o se haya establecido la escuela de la
parroquia” debían pagar una multa de cuatro pesos, “y si requeridos por el
juez, no lo hicieran dentro de quince días, se les exigirá la del duplo, aplicada
una y otra multa para el fondo de la misma escuela”. Se exceptuaban los casos
de pobreza, las grandes distancias del poblado y otros impedimentos semejan­
tes. Esto lo decidían el juez, el cura y tres vecinos.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 99

Naturalmente los padres tenían libertad de enviar a sus hijos a otra escue­
la “que mejor les acomode” o darles una instrucción privada.

En el artículo 11 dispusieron: “Los maestros deberán, por lo menos, ense­


ñar a los niños a leer, escribir, la ortografía, los principios de aritmética, los
dogmas de la religión y de la moral cristiana, con los derechos y deberes del
hombre en sociedad”. A las niñas, además, a coser y a bordar.

En cuanto al método de enseñanza ordenaron fuera uniforme en todo el


territorio de la república. El poder ejecutivo quedó encargado de hacer los
reglamentos y establecer en ellos “premios y certámenes”.

Lo mismo a componer “e imprimir todas las cartillas, libros e instruccio­


nes necesarias para la uniformidad y perfección de las escuelas”.

ESCUELAS NORMALES

Los artículos 15 y 16 trataron sobre la creación de escuelas normales y


del director de estudios en cada provincia. Sus textos son los siguientes:

“Artículo 15.- Se autoriza al mismo Poder Ejecutivo para que mande es­
tablecer en las primeras ciudades de Colombia escuelas normales del método
lancasteriano o de enseñanza mutua, para que de allí se vaya difundiendo a
todas las provincias. Podrá hacer de los fondos públicos los gastos necesarios
para el cumplimiento de estos dos artículos, dando cuenta al Congreso”.

“Artículo 16.- El director de estudios qúe se establecerá en cada provin­


cia, deberá serlo también de las escuelas, con la intervención que le confieran
los reglamentos de la materia: pero los gobernadores supervigilarán tales esta­
blecimientos, cuidando de que se cumplan exactamente las disposiciones que
de ellos tratan, reformando los abusos que se introduzcan y haciéndolos cami­
nar a su perfección.

Los cabildos cuidarán también de las escuelas de su distrito capitular, y en


las parroquias o pueblos donde no resida cabildo, los curas serán inspectores
inmediatos dé sus escuelas, encargándoseles el mayor cuidado y vigilancia”.

Esta ley se aprobó el 2 de agosto de 1821, siendo Presidente del Con­


greso el doctor Alejandro Osorio. La sancionó el Presidente José María del
Castillo en el Palacio de Gobierno de Colombia, en el Rosario de Cúcuta, el
6 de agosto de 1821.
100 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

ELECCION PRESIDENCIAL

El Congreso Constituyente de Villa del Rosario de Cúcuta eligió el 7 de


septiembre al Libertador Simón Bolívar, Presidente de la República de Co­
lombia y Vicepresidente al General Francisco de Paula Santander, quienes
tomaron posesión de sus cargos el 3 de octubre de 1821.

Encargado de las funciones presidenciales, Santander se preocupó por la


fundación de colegios, escuelas, universidades y museos; y por modernizar
los estudios universitarios. -Antonio Cacua Prada. 1972. Págs. 353 a 369.

ENSEÑANZA MUTUA

Un aviso publicado en la página 4a. de la “Gazeta de la Ciudad de Bogo­


tá” del domingo 7 de octubre de 1821 da cuenta del establecimiento dirigido
por el padre Mora. Aquí su texto:

“AVISO.- Se halla establecida en esta capital la enseñanza mutua confor­


me al método de Mr. Lancaster. El Presbítero Sr. Sebastián Mora que por su
adeción y servicios a la causa de la independencia y libertad fue expatriado
por los pacificadores, se aprovechó de su destierro para aprender ese método y
auxiliado del Gobierno del Departamento abrió la escuela el día 24 del pasado
en una de las piezas del edificio de las Aulas en el Colegio de San Bartolomé.
Es de esperarse del zelo (sic) por la educación pública, que el establecimiento
tendrá los mejores resultados, y que producirá hombres capaces de formar
escuelas de igual clace (sic) en todas las provincias del Departamento”.

E N ANTIOQUIA

También en la “Gazeta de la ciudad de Bogotá”, del domingo 16 de di­


ciembre de 1821, página 409 bajo el título de “EDUCACION PUBLICA”
apareció el siguiente comentario:

“El gobierno político de la Provincia de Antioquia ha trabajado con mu­


cha actividad la fundación de escuelas de primeras letras, cumpliendo con las
órdenes del Gobierno del Departamento de Cundinamarca. Por el estado y
parte oficial que en 6 de noviembre último dirigió a la secretaría del Interior,
consta que hay establecidas cincuenta escuelas en otros tantos partidos y pa­
rroquias, la mayor parte de ellas tienen asignaciones fixas y bastantes para el
sostenimiento de los maestros. En la misma Provincia se han impreso instruc­
ciones para enseñar a leer y escribir, con el objeto de que se formen así los
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 101

maestros como los niños, abriéndose una lámina que hace honor al aficionado
que la gravó, ciudadano José María Lalinde, que tuvo que luchar contra la
falta de instrumentos y artistas”.

UN EJEMPLO

Sobre la aplicación de las disposiciones anteriores, trae la “Gaceta de


Colombia”, N° 29, del domingo 6 de mayo de 1822, editada en Bogotá, el
siguiente artículo: “EDUCACION PUBLICA”. “El cabildo de San Jil en la
provincia del Socorro es acreedor a que se le haga la justicia de contarse en el
número de los que primero han aspirado a tener estudios en su propio país
facilitando los medios. El ha solicitado del supremo gobierno se le concediese
poner allí una cátedra de latinidad, otra de filosofía, y otra de derecho ofre­
ciendo sostenerlas con el producto de sus propios. El gobierno ha accedido a l'
establecimiento de las dos primeras reservándose el conceder la tercera cuan­
do el resultado de los estudios de latinidad y filosofía haya acreditado su nece­
sidad. También se ha permitido una escuela para niñas que deberá estar a car­
go de una señora con la dotación de cincuenta pesos tomados del ramo de
propios, y cincuenta que jenerosamente ofreció el venerable Párroco de aque­
lla villa doctor Francisco Otero. Ojalá que los demás cabildos imitando el
ejemplo que les da el de San Jil, destinaren los propios que están a su cargo en
un objeto que sobre ser de su primer interés, cede en beneficio directo de los
mismos que los contribuyen”.

Nada más urgente para salvaguardar la libertad conquistada que facilitar


la ilustración de las gentes, máxime cuando a causa de la guerra la tarea educa­
tiva había quedado en suspenso.

Bien sabían nuestros proceres “que la educación e instrucción pública


son el principio más seguro de la felicidad general y la más sólida base de la
libertad de los pueblos”. -Antonio Cacua Prada. 1972. Págs. 353 a 369.

ESCUELA PREPARATORIA DE MEDICINA

“En 1822 el Consejo de Gobierno de la Gran Colombia dispuso la funda­


ción de una Escuela Preparatoria de Medicina en Bogotá y se encargó de ella
a los médicos franceses Pablo Broc, Bemard Taste y a los ingleses Dudley y
Nimiano Ricardo Cheyne, con la cooperación del colombiano José Félix
Merizalde quien había ganado un premio de $100 por haber sido el mejor
alumno de la Universidad Angélica de 1809”.
102 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En ese mismo año se “constituyó la Sociedad Filantrópica con el objeto


de propagar el sistema lancasteriano y se establecieron certámenes públicos”.
El 26 de enero de 1822 el Vicepresidente Santander dictó un decreto por el
cual se crearon las Escuelas Normales de Bogotá, Caracas y Quito, y dispuso
que en ellas se enseñara por medio del método lancasteriano.

SISTEMA LANCASTERIANO

El sistema lancasteriano lo inició en Colombia, en 1821, el religioso fran­


ciscano Fray Sebastián de Mora, según el “aviso” transcrito. Al año siguiente
abrió en Bogotá la primera Escuela Normal de Enseñanza Mutua bajo su di­
rección. En 1823 organizó, en la Capilla del Seminario de la ciudad de Popayán
otra Escuela Normal.

Este sistema lo crearon en la India y lo llevó a Inglaterra el misionero


escocés Andrés Bell. En la Gran Bretaña el maestro José Lancaster lo adoptó y
lo perfeccionó hasta demostrar “que un solo maestro era suficiente para dirigir
un gran número de alumnos valiéndose de los más adelantados como auxilia­
res de la enseñanza”.

Cuando en 1810 Simón Bolívar viajó a Londres como Jefe de la Misión


diplomática venezolana ante el gobierno de Su Majestad Británica, el General
Francisco de Miranda le presentó al profesor Lancaster el 26 de septiembre y
de sus propios labios oyó “la exposición de su sistema pedagógico entonces
en pleno apogeo”. Catorce años después, el 15 de mayo de 1824, Lancaster
llegó a Caracas.

El Libertador se manifestó fervoroso partidario de la enseñanza mutua


del método Lancasteriano y por esta razón lo estableció en Colombia, en el
Alto Perú y se propagó por toda América.

“El método lancasteriano adquiere carta exclusiva de ciudadanía en Co­


lombia, mediante el decreto sobre plan de estudios, suscrito por Santander el
3 de octubre de 1826”.

Impreso en Bogotá por S.S. Fox, Plazuela de San Francisco, en 1826, se


conoció el “Manual de sistema de enseñanza mutua, aplicado a las escuelas
primarias de los niños”. En este libro se lee: “El mérito del nuevo sistema
consiste en facilitar en un grado eminente la instrucción en los ramos elemen­
tales de los conocimientos humanos. Todo el arreglo se funda en un principio
de orden y disciplina, por medio del cual los alumnos, bajo la dirección del
o
■ -.gura 20. General Francisco de Paula Santander

i
104 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

maestro, siguen un curso de instrucción mutua: los que han hecho mayores
progresos en la lectura, escritura y aritmética, comunican el conocimiento que
poseen a otros menos aprovechados que ellos”.

“Estos alumnos se llaman monitores; tienen el auxilio de uno o más


monitores adjuntos, si es demasiado grande el número de niños que se les ha
confiado. Así, empleando a los niños como preceptores, para promover la ins­
trucción en las diferentes clases, un solo maestro puede atender a una escuela
de 500 a 1.000 niños”. -Armando Rojas. 1972. Págs. 48 a 58.

En Zipaquirá don José María Triana Algarra estableció en 1822 un Cole­


gio con la colaboración de sus yernos, los educadores Lorenzo María Lleras y
Santiago Pérez. Ocupó la subdirección don Mariano Ospina Rodríguez.

COLEGIOS SANTANDERINOS

Con fervoroso entusiasmo el Vicepresidente Santander para facilitar los


estudios secundarios a la juventud creó numerosos planteles.

El 17 de mayo de 1822 decretó la fundación del “Colegio de Tunja o


Colegio de Boyacá” y designó a Fray José Antonio Chaves, natural de Puente
Nacional, como primer rector.

El 28 de junio creó la “Escuela Náutica” de Cartagena bajo la dirección


del Capitán de Fragata Rafael Tono. El 4 de octubre determinó la apertura del
“Colegio Universitario de Vélez”. Cinco días después, el 9 de octubre, ordenó
la creación del “Colegio de Medellín” y de la “Escuela Normal de Puente
Nacional”.

El 21 de diciembre dispuso el establecimiento del “Colegio de San Simón”


de Ibagué y la reapertura del “Colegio de Popayán”, convertido en cuartel
desde 1816.

El 29 de enero de 1823 determinó la apertura del “Colegio de Santa Libra­


da”, en Cali. Se inició con 26 jóvenes el sábado 18 de octubre de 1923, en el
extinguido monasterio de San Agustín y con las rentas que correspondían a este
Convento y a los de Santo Domingo y La Merced. -(Javier Ocampo López.
1982. Págs. 641 a 661).

Por Decreto del 6 de marzo reglamentó la “Casa de Educación de


Pamplona”, fundada a fines de 1816 por el quinto Obispo de la Diócesis de
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 105

Mérida, Monseñor Rafael Las so de la Vega, quien designó al Presbítero Ma­


nuel Ramírez como primer rector. En esta disposición ordenó “que se au­
mente y perfeccione aquel establecimiento” y que el rector sea nombrado
por el Obispo de Mérida.

El 13 de mayo de 1823, dictó un Decreto sobre “prohibición de introducir


ciertos libros” para preservar la moral pública y “la religión santa que el pue­
blo de Colombia ha proclamado por medio de sus legítimos representantes”.

Con escuela primaria y algunas cátedras de Latín, Filosofía, Retórica u


otras creó en Venezuela la “Casa de Educación’’’ de Valencia, el 15 de abril
de 1823.

En Trujillo, Venezuela, el 3 de junio de 1823 estableció una “Casa de


Educación''' similar a la de Valencia.

El 28 de julio de 1823 sancionó la ley que estableció la “Escuela de Mi­


nas” de Bogotá cuyas cátedras empezaron el 28 de noviembre del mismo año
23 con los profesores contratados por el doctor Francisco Antonio Zea en Eu­
ropa. El 10 de septiembre del mismo año 23 estableció la “Casa de Educa­
ción” de Tocuyo. El 6 de octubre de 1823 fundó el “Colegio del Istmo”, en
Panamá. El 17 de mayo de 1824 abrió la “Casa de Educación” de Ocaña.

Por Decreto del 22 de mayo de 1824 amplió el “Colegio de San José de


Guanentá”, regentado por el presbítero Francisco José Otero. Este plantel se
instituyó el 4 de septiembre de 1783 con la cátedra pública de filosofía y gra­
mática por parte del cabildo local y a instancias del Corregidor de Tunja, doc­
tor Eustaquio Galavis y Hurtado. Ocupó la cátedra don Isidoro José Hidalgo y
Rivero quien devengó un sueldo anual de $220.oo con la obligación de pagar
el arrendamiento del local y suministrar el mobiliario. En 1810 se autorizó la
cátedra de Teología, pero solamente se inició el 20 de febrero de 1812 por
Decreto del General Antonio Nariño Presidente de Cundinamarca, a petición
del párroco de San Gil, doctor Francisco José Otero.

“El Colegio de Santa Marta” lo estableció el 24 de mayo de 1824. El 7 de


julio de 1824 inició la “Casa de Educación” de Vélez. El 27 de octubre de
1824 autorizó el “Colegio de Cumaná”. El 8 de noviembre siguiente el “Colé-
gio de Cartagena de Colombia”, en la “Ciudad Heroica”.

El 18 de enero de 1825 el “Colegio de Mompós”. El 16 de mayo de 1825


abrió la “Casa de Educación” de Guanare y el 21 de diciembre de 1825 la de
Chiquinquirá.
106 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Entre los personajes colombianos más famosos del siglo pasado se en­
cuentra el socorrano don Miguel Saturnino Uribe, gran amigo del general
Santander y senador perpetuo por aquella provincia. Dueño de una atrayente
figura, poseedor de un gigantesco capital, sentó fama de ser un irresistible
amante y engendró varios hijos naturales. A cinco de ellos los reconoció y les
dio su apellido.

De don Miguel Saturnino se cuenta que cuanto al general Santander a


petición del doctor Diego Fernando Gómez decretó la ampliación del Colegio
Guanentá, en la Villa de Santa Cruz de San Gil y la Nueva Baeza del Valle de
Guane, en 1824, don Miguel Saturnino Uribe regaló una casona con solar para
que se construyera en el Socorro un plantel de segunda enseñanza.

Efectivamente en la ilustre ciudad comunera, el General Santander por


Decreto del 15 de enero de 1826, creó el Colegio Universitario del Socorro.
Cuando se efectuó la solemne inauguración del Colegio, al día siguiente escri­
bieron con carbón sobre la blanca pared del nuevo instituto esta cuarteta:

“D o n M ig u e l S a tu r n in o U r ib e
e d if ic ó e s t e p l a n t e l
m á s p r im e r o h iz o lo s h ijo s
q u e h a b ía n d e e d u c a r s e e n é l " .

El 27 de enero de 1826 instauró una cátedra de gramática castellana,


latina y principios de retórica en la capital de la provincia de Casanare. El
18 de marzo de 1826 autorizó el establecimiento de la “ Universidad Central
de Bogotá”. El 14 de abril de 1827 decretó la fundación de la “Universidad
de Popayán”.

El 30 de mayo de 1827 estableció la “Universidad de Tunjo.” y el 2 de


junio siguiente el “Colegio de Pasto” y la “Universidad de Cartagena”. (An­
tonio Cacua Prada. 1990. Págs. 34 y 35).

UNIVERSIDADES Y ENTIDADES

Durante la administración del general Francisco de Paula Santander los


centenarios claustros de San Bartolomé, el Rosario y Santo Domingo conta­
ron con la permanente colaboración y ayuda del gobierno, como también
numerosas iniciativas culturales.

Al frente de la rectoría del Colegio fundado por Fray Bartolomé Lobo


Guerrero estaba el presbítero y abogado bumangués José María Estévez, lúe-
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 107

go preconizado obispo de Santa Marta. Durante su rectorado instituyó las cá­


tedras de Idiomas y de Economía Política.

El Claustro de Fray Cristóbal de Torres, lo.regentaba el doctor Estanislao


Vergara. Y la Universidad Tomística la dirigían los Padres Dominicos.

Por su empeño se abrió el curso de anatomía, para los estudiantes de


medicina y cirugía de Bogotá.

A la antigua Biblioteca Pública, celosamente cuidada y organizada por


don Manuel del Socorro Rodríguez de la Victoria durante casi treinta años,
agregó la que había pertenecido al sabio gaditano don José Celestino Mutis y
los papeles provenientes de secuestros.

EL MUSEO NACIONAL

Por medio de la ley de 28 de julio de 1823, sancionada el mismo día por


el Vicepresidente de la República, general Santander, se creó la Escuela de
Minas en Bogotá, el Museo de Historia Natural y se aprobaron los contratos
celebrados en París entre el ministro plenipotenciario de la Gran Colombia,
Francisco Antonio Zea y el químico francés Juan Bautista Boussingault, el
médico francés Francisco Desiderio Roullin, el botánico peruano Mariano
Eduardo de Rivero, el entomólogo francés Jaime Boudon y el señor Justiniano
Goudet con el fin de continuar la obra iniciada por el sabio Mutis.

Para sede del Museo el gobierno aportó la antigua casa de la Expedición


Botánica y nombró como director al químico y naturalista peruano Mariano
Eduardo de Rivero, de los científicos contratados por Zea.

Adjunto al Museo estableció una litografía, dirigida por el español don


Carlos Casar Molina, también contratado por el señor Zea en Europa.

La apertura del Museo, origen del Museo Nacional de Colombia, se cum­


plió con todas las solemnidades de la época el 4 de julio de 1824, con asisten­
cia del Vicepresidente Santander, los ministros, el cuerpo diplomático e invi­
tados especiales. -Martha Segura. 1995. Págs. 38 a 53.

JEREMIAS BENTHAM

Por estos años se conoció en Bogotá la traducción hecha por el español


Ramón Salas del “Tratado de Legislación Civil” de Jeremías Bentham, y el
“Tratado de Economía”.
108 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El Vicepresidente Santander por Decreto del 8 de noviembre de 1825


impuso a Bentham como tratadista en los institutos oficiales de la Gran
Colombia.

La dirección nacional de estudios, integrada por los doctores José Félix


de Restrepo, Vicente Azuero y Estanislao Vergara se dividió en cuanto a la
adopción de estos textos. El primero se opuso totalmente a su enseñanza, los
otros dos pidieron mantenerlos pero señalando sus partes equivocadas.

“Algunos personajes del clero granadino, como el doctor Francisco


Margallo, denunciaron en forma sostenida al gobierno por haber facilitado
la introducción de las doctrinas benthamistas”. Por esta razón al padre
Margallo le siguieron un juicio. Como en las prédicas contra Bentham se
vio aludido el doctor Vicente Azuero, éste lo acusó ante el poder ejecutivo
en 1826. Adelantado el proceso el fiscal doctor Ignacio de Herrera declaró
que los cargos habían sido formulados sobre informes falsos. En cambio el
provisor del arzobispado doctor Fernando Caicedo y Flórez lo amonestó y
le impuso como pena diez días de santos ejercicios en un convento de
religiosos de Bogotá. El padre Margallo los cumplió recluido en la reco­
lecta de San Diego. El día que salió del convento franciscano se encontró
con el General Santander en la Calle Real y el Vicepresidente le preguntó
en tono jocoso como le había ido en los ejercicios y el padre Margallo le
contestó: “He tenido ejercicios, pero propósito de enmienda ninguno”. -
Pbro. Mario Germán Romero. 1957. Págs. 118 y 119.

En esta forma penetró la corriente ideológica del utilitarismo inglés a


Colombia.
CAPITULO VI

EDUCACION PUBLICA Y ENSEÑANZA NACIONAL

“Ley sobre organización y arreglo de la instrucción pública”, se tituló


la norma que el Congreso de la república de Colombia expidió el viernes 10
de marzo de 1826, dentro de la reforma educativa puesta en marcha como
nación independiente.

El Vicepresidente Francisco de Paula Santander, encargado del poder eje­


cutivo la sancionó el sábado 18 de marzo de 1826.

Esta fue la disposición más importante sobre educación promulgada en el


siglo XIX. Transcribimos su texto.

“ LET’

“SOBRE ORGANIZACION Y ARREGLO DE LA INSTRUCCION


PUBLICA”

“El Senado y Cámara de representantes de la República de Colombia


reunidos en Congreso”.

“Considerando:”

“ lo.- Que el país en donde la instrucción está más esparcida, y mas


jeneralizada la educación de la numerosa clase destinada a cultivar las ar­
tes, la agricultura y el comercio, es el que más florece por la industria, al
mismo tiempo que la ilustración jeneral en las ciencias y artes útiles es una
fuente perenne y un manantial inagotable de riqueza y de poder para la
nación que la cultiva”;
110 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“2o.- Que sin un buen sistema de educación pública y enseñanza nacional


no pueden difundirse la moral pública y todos los conocimientos útiles, que
hacen prosperar á los pueblos:

DECRETAN:

CAPITULO PRIMERO

“De la enseñanza jeneral”

“Art. lo.- En toda Colombia debe darse una instrucción y enseñanza pú­
blica proporcionada á la necesidad que tienen los diferentes ciudadanos de
adquirir mayores ó menores conocimientos útiles conforme a su talento, incli­
nación y destino”.

“Art. 2o.- La instrucción jeneral se distribuirá en escuelas de enseñanza


primaria y elemental en las parroquias y cabeceras de cantón, y en colejios
nacionales; y en las de enseñanza de ciencias jenerales y especiales: en univer­
sidades departamentales y centrales”.

“Art. 3o.- Por decreto especial se acordará el plan sobre establecimiento


de escuelas y universidades, comprensivo del arreglo uniforme de enseñanza
que debe seguirse en ellos”.

“Art. 4o.- Aunque no podrán establecerse desde luego, ni todos los ra­
mos de instrucción pública que abrase dicho plan, ni unos mismos en todos
los departamentos de la República, por falta de fondos suficientes ó por di­
ferentes circunstancias locales, sin embargo aquella ó aquellas enseñanzas
que sucesivamente vayan estableciéndose serán con arreglo á lo que en el
mismo plan, y en este decreto se prevenga”.

“Art. 5o.- La enseñanza pública será gratuita, común y uniforme en toda


Colombia; arreglándose al presente decreto en todos los establecimientos de
estudios y de educación pública, que estén bajo la inspección del gobierno”.

CAPITULO SEGUNDO

“De la dirección jeneral de instrucción pública y de las subdirecciones

“Art. 6o.- Habrá en la capital de la República una dirección jeneral de


instrucción pública, que bajo la inmediata autoridad del gobierno, vele sobre
todos los objetos que le encarga el presente arreglo”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 111

“Art. 7o.- La dirección se compondrá por lo menos de tres individuos y


un secretario que sean de notoria probidad, celo por la instrucción pública y
conocimientos científicos y literarios”.

“Art. 8o.- Los directores serán nombrados por el poder ejecutivo y el


secretario por la dirección. Todos permanecerán en sus destinos durante su
buena conducta”.

“Art. 9o.- La dirección tendrá un presidente elejido por la misma entre


sus miembros: permanecerá cuatro años en este destino, pudiendo ser reelejido
sucesivamente”.

“Unico. Por ahora habrá solo un director y dos adjuntos, que serán esco­
gidos por el poder ejecutivo entre personas que disfruten rentas por otro cual­
quier título”.

“Art. 10.- Un reglamento especial formado por la dirección y aprobado


por el poder ejecutivo comprenderá todo lo relativo a su réjimen y gobierno
interior y económico”.

“Art. 11.- A la dirección de instrucción pública corresponde:

lo.- Dirijir todos los establecimientos de enseñanza pública y velar sobre


ellos: 2o.- promover la simplificación y mejora de la misma enseñanza: 3o.-
tener correspondencia con los encargados de la instrucción pública, en cuanto
diga relación con ella: 4o.- formar reglamentos para el arreglo literario y go­
bierno económico de las escuelas, colejios y universidades, que con previo
informe del poder ejecutivo aprobará el congreso: 5o.- promover la composi­
ción, la traducción e impresión de las obras clásicas y elementales que deban
estudiarse en las escuelas y universidades y cuidar de la conservación y au­
mento de todas las bibliotecas públicas: 6o.- visitar, si así lo estimare conve­
niente por medio de alguno de sus individuos, ó de otro comisionado, los
establecimientos de enseñanza pública: 7o.- promover por medio de buenos
papeles periódicos el celo de los maestros por la mejor educación de la juven­
tud colombiana: 8o.- promover todo lo que mire al fomento de la educación
moral y política en todos los pueblos de Colombia. Por lo mismo recojerá los
actos de virtud, de humanidad, de beneficencia, de jenerosidad y los sacrifi­
cios notables por la patria para consignarlos a la estimación pública, y al reco­
nocimiento nacional: 9o.- promover ante el gobierno la suspensión de los
maestros y superiores de los establecimientos de enseñanza pública que la
merescan por su mal desempeño, con arreglo a lo dispuesto en el art. 125. de la
112 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

constitución, y en las leyes del caso: 10.- en fin, dar noticia al congreso todos
los años por medio del poder ejecutivo del estado de la enseñanza, y la mejora
que tengan sus establecimientos en la República”.

“Art. 12.- Corresponde también a la dirección jeneral cuidar que al prin­


cipio se establezcan las enseñanzas primeras y elementales, si por cualquier
motivo no pudieren verificarse en alguna ó algunas escuelas o universidades,
todas las que designe el plan de ellas, en conformidad de lo que se dispone en
el art. 33 debe pues cuidar de que se formen maestros y profesores para que
pueda sucesivamente verificarse el sistema entero de estudios que forme los
cursos completos que deba tener cada establecimiento de enseñanza ó univer­
sidad departamental ó central”.

“Art. 13.- En las capitales de todos los departamentos que tengan colejios
habrá subdirección de es instrucción pública compuestas de un subdirector y
dos adjuntos y el secretario en la forma prevenida en el parágrafo único del
art. 7o. nombrados los primeros por el poder ejecutivo á propuesta de la direc­
ción jeneral y el secretario por la misma subdirección”.

“Art. 14.- Las subdirecciones ejercerán en sus respectivos territorios las


mismas facultades que la dirección jeneral con subordinación á esta y deberán
darle cada año cuenta del estado de la enseñanza pública”.

CAPITULO TERCERO

“De la academia nacional, y de las sociedades departamentales”

“Art. 15.- La dirección jeneral cuidará oportunamente de promover el esta­


blecimiento de una academia literaria nacional en la capital de la República”.

“ lo.- La Academia se compondrá de veintiún individuos de núme­


ro, y de los corresponsales que elija el mismo cuerpo dentro y fuera de la
República”.

“ 2o.- El objeto de la academia nacional será establecer, fomentar y pro­


pagar en toda Colombia el conocimiento y perfección de las artes, de las le­
tras, de las ciencias naturales y esactas, y de la moral y de la política”.

“ 3o.- El poder ejecutivo nombrará por la primera vez los individuos que
deban componer la academia, más en los sucesivo las vacantes se llenarán por
votación libre de los académicos”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 113

“ 4o.- Establecida la academia formará un reglamento para su arreglo y


organización, que por medio de la dirección y con su informe pasará al po­
der ejecutivo”.

“Art. 16.- En las capitales de los departamentos habrá sociedades de ami­


gos del país con el objeto de promover las artes útiles, la agricultura, el comer­
cio y la industria. El nombramiento de socios para el establecimiento de estas
sociedades lo harán los ciudadanos que deseen trabajar por el bien del país, y
que reunirán las municipalidades en la sala municipal para que se verifique la
elección en público”.

“Art. 17.- Las sociedades departamentales promoverán, y correrá á su


cargo,’el establecimiento de escuelas especiales de dibujo, de teoria y diceño
de arquitectura, y también de pintura y escultura”.

“Art. 18.- Las mismas sociedades cuidarán de publicar un anuario de­


partamental que contenga nociones claras y esactas para difundir los buenos
conocimientos que destruyan las preocupaciones perjudiciales y corrijan los
vicios de la primera educación”.

“ lo.- El anuario comprenderá la noticia de los tribunales y juzgados, y de


las municipalidades del departamento, con los nombres de los que las com­
pongan: los maestros que sobresalen en la enseñanza pública y los discípulos
que se distingan por su aprovechamiento, y buena conducta, y todo lo que
contribuya al progreso de la moral pública, los ejemplos de patriotismo, de
beneficencia y de talento que ocurran en el año en el mismo departamento.
Igualmente comprenderá la noticia de los descubrimientos útiles para la agri­
cultura y las artes: el estado de una y otra, y del comercio, con espresión del
valor de los frutos y jéneros que se espendieren. Tendrán también lugar en el
anuario las observaciones meteorolójicas de todo el año, y las producciones
minerales y vejetales más importantes que se descubran por el profesor de
historia natural, ó por sus discípulos”.

“ 2o.- En el anuario se publicará un estado de la población con todos los


pormenores que lo hagan interesante; como son las tablas de los muertos y
nacidos, de los matrimonios, de las enfermedades que hayan prevalecido en el
año; y en fin la descripción del departamento, su división en provincias, cir­
cuitos y cantones con el nombre de sus capitales y cabeceras, la naturaleza del
suelo de cada uno y la especie de cultivo á que se le destina”.

“ 3o.- Los catedráticos contribuirán con sus trabajos en cada respectivo


ramo para la publicación y perfección del anuario, de modo que la colección
de estos anuarios departamentales presente los materiales necesarios para com­
poner la historia física, estadística y económica de Colombia”.

“ 4o.- La edición de impresión del anuario corresponderá esclusivamente


á cada respectiva sociedad”.

“Art. 19.- Las sociedades departamentales formarán el reglamento espe­


cial para su arreglo y organización que con informe de la dirección jeneral
aprobará el poder ejecutivo”.

CAPITULO CUARTO

“De las escuelas primarias de parroquia”

“Art. 20.- En todas las parroquias de cada cantón habrá lo menos una
escuela de primeras letras para niños, y donde pudiere ser otra para niñas”.

“Art. 21.- En estas escuelas primarias se enseñarán los fundamentos


principales de la relijión, los primeros principios morales y de urvanidad, á
leer y escribir correctamente, las primeras reglas de arismética, un compen­
dio de la gramática y ortografía del idioma castellano y el catecismo político
constitucional”.

“Art. 22.- Los maestros de primeras letras serán de conocida providad y


patriotismo, y deben tener una suficiente instrucción: para acreditarla obten­
drán el majisterio procediendo examen público y una rigurosa censura”.

“Art. 23.- Corresponde á las municipalidades velar sobre las escuelas de


su respectivo cantón, é intervenir en el nombramiento de maestros, del modo
que designará el plan de escuelas y universidades”.

“S. único. Los jefes políticos municipales velarán sobre el esacto desem­
peño del encargo que este artículo hace á las municipalidades”.

“Art. 24.- Cuidarán los intendentes por si y por medio de los gobernado­
res y jefes políticos municipales del pronto establecimiento de las escuelas
primarias en sus respectivos departamentos, y que promoverán activamente la
dirección jeneral y las subdirecciones”.

“Art. 25.- La dirección y las subdirecciones promoverán el estableci­


miento de escuelas de niñas en que se les enseñe por buenas maestras á leer.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 115

escribir y contar; y también las labores propias de su sexo y la educación


relijiosa y moral”.

“Art. 26.- Un reglamento rejirá en las escuelas y demás establecimientos


para la educación de niñas, que debe abrazar la educación física, moral, inte­
lectual y social; y lo formará la dirección jeneral, con las modificaciones con­
venientes á los diferentes territorios de la República, pasandole al poder eje­
cutivo, y este al congreso para su aprobación”.

“Art. 27- Los maestros de primeras letras en las concurrencias de los


catedráticos de las universidades y colegios á los actos públicos literarios ten­
drán asiento después del catedrático menos antiguo.

El plan jeneral de las escuelas y universidades espresará el tiempo ne­


cesario para la jubilación de los mismos maestros, y las demás distinciones
que deben concedérseles, según su mérito y buen desempeño en la educa­
ción de la juventud”.

CAPITULO QUINTO

“De la segunda enseñanza elemental en las cabeceras de cantón y


circuito”.

“Art. 28.- En los pueblos cabeceras de cantón habrá un establecimiento ó


casa de enseñanza, en que á mas de las prevenidas para las parroquias en el art.
; 20° se enseñe un catecismo mas estenso de la relijión, la gramática y ortogra­
fía de la lengua castellana, la cartilla ó principios del dibujo, los elementos de
arismética y de jeometría con relación á las artes mecánicas y los elementos de
i agricultura práctica”.

“Unico. Los exámenes para obtener el majisterio de estas enseñanzas se


verificarán con arreglo á lo prevenido en los artículos 22 y 23”.

I “Art. 29.- En los pueblos cabeceras de cantón, y en los que lo sean de


provincia se establecerán en sus colejios, ó casas de enseñanza pública algu-
Iñas de las elementales que designa el art. 33 si el número de concurrentes, y de
Imaestros y sus rentas permitiesen el aumento de dichas enseñanzas á juicio de
| la dirección jeneral, ó de las respectivas subdirecciones de instrucción pública
¡con aprobación de aquella”,
í
| “Art. 30.- El plan de escuelas y universidades y arreglo uniforme de la
;enseñanza pública designará los libros elementales propios para el uso de
las escuelas”.
116 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

CAPITULO SESTO

“De la enseñanza en las universidades y colejios nacionales”.

“Art. 31.- En la capital de cada departamento de Colombia, ó en la del


cantón mas proporcionado por su localidad y circunstancias habrá una uni­
versidad ó escuela jeneral en que se adquieran los conocimientos de que
hablarán los artículos siguientes”.

“Art. 32- La enseñanza en las escuelas jenerales se dividirá en muchos


cursos, á fin de que el sistema entero de las ciencias forme un curso completo
de estudios y que los discípulos puedan, según su talento y aplicación, ganar
dos ó más cursos al mismo tiempo”.

“Art. 33.- Las enseñanzas ó cátedras de las universidades ó escuelas


jenerales departamentales serán las siguientes”.

“lo.- Para la clase de literatura -de lengua francesa é inglesa, de lengua


griega, del idioma de los indíjenas que prevalezca en cada departamento, ó que
estime mas conveniente la subdirección respectiva, de gramática latina combi­
nada con la castellana, de literatura y bellas letras, y de elocuencia y poesía”.

“2o.- Para las clases de filosofía y ciencias naturales de matemáticas, de


física, de jeografía y cronología, de lójica, ideolojía y metafísica, de moral y
derecho natural, de historia natural en sus tres reinos; y de química y física
esperimental”.

“3o.- Para las clases de jurisprudencia y teolojía de principios de lejislación


universal, de instituciones e historia, de derecho civil romano, de derecho pa­
trio, de derecho público y político, y de constitución, de economía política: de
derecho público eclesiástico, de instituciones canónicas, de historia eclesiásti­
ca, fundamentos de la relijión, y lugares teolójicos, de instituciones teolójicas
y morales de sagrada escritura; y estudios apolojéticos de la relijión”.

“Art. 34.- La dirección jeneral y las subdirecciones cuidarán que se


establescan sucesivamente las cátedras elementales y mas necesarias de las que
comprende el artículo anterior con arreglo a lo dispuesto en el artículo 12 pero al
mismo tiempo promoverán oportunamente el aumento de otras enseñanzas, y
que aun se separen las que van mencionadas con mejor clasificación”.

“Unico. Los catedráticos de lenguas podrán serlo al mismo tiempo de


otra ú otras clases de jeografía, de cronolojía, de arismética, de jeometría, y
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 117

demás de la misma naturaleza, pudiendo también reunirse al principio dos de


las otras enseñanzas bajo un profesor”.

“Art. 35.- En cada universidad debe haber una biblioteca pública, un ga­
binete de historia natural, un laboratorio químico y un jardín botánico con los
asistentes necesarios”.

“Unico.- El director del gabinete y jardín botánico será catedrático de botá­


nica y agricultura ó de historia natural. El catedrático de química estará encarga­
do del laboratorio químico. Uno y otro deben conservar las colecciones y el
aparato respectivo”.

“Art. 36.- La escuela y enseñanza que deben haber en cada capital de


cantón conforme á lo prevenido en los artículos 28 y 29 se reunirán á las
universidades en los pueblos donde estas se establezcan”.

“Art. 37.- Los libros elementales para la enseñanza serán en castellano,


esceptuandose solo los de jurisprudencia civil romana ó canónica, de sagrada
escritura y teolojía que serán en lengua latina”.

“Art. 38.- Habrá en las universidades una imprenta para imprimir los li­
bros elementales y de mas uso”.

"Unico.- Mientras se facilitan las imprentas se proporcionará el surtido de


libros necesarios para las escuelas, ó con fondos de las universidades, ó por
medio de suscriciones ó de otros arbitrios que los faciliten á precios cómodos”.

“Art. 39.- Habrá también en las universidades una academia de emula­


ción, cuyo principal objeto sea el fomento de las bellas letras y ciencias natu­
rales. El plan sobre establecimiento de escuelas y universidades, espresará lo
relativo al número de los individuos de que deba componerse la academia de
emulación, y todo lo que mira a su arreglo y gobierno”.

“Art. 40.- El gobierno promoverá el establecimiento de colejios naciona­


les y casas de educación pública, procurando que se establescan á lo menos en
las capitales de provincia, y se multipliquen en los pueblos donde residan las
universidades”.

“lo.- En estos colejios ó casas de educación podrán enseñarse las lenguas


y otros conocimientos elementales; pero los que aspiran á obtener grados aca­
démicos serán examinados con estricto rigor en estas enseñanzas, si fueren de
las comprendidas en los cursos de las universidades y ganarán en ellas preci-
118 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

sámente los comprendidos en el párrafo tercero del art. 33 conforme a lo que


prevendrá el plan de escuelas y arreglo uniforme de la enseñanza”.

“2o.- La dirección jeneral, oyendo el informe de los rectores de los colejios


por médio de las subdirecciones, formará el reglamento conveniente para el
arreglo interior y económico de los mismos colejios que abraze los diferentes
objetos de la educación física, moral y social con las modificaciones propias á
cada provincia. La dirección pasará el reglamento al poder ejecutivo, para que
previo su informe reciba la aprobación conveniente”.

“Art. 41- Luego que estén planteados los establecimientos de que habla
esta ley, los seminarios consiliares serán destinados para la educación de los
jóvenes seminaristas bajo la dependencia y dirección de los prelados eclesiás­
ticos, se enseñarán en estos establecimientos eclesiásticos los conocimientos
propios de su instituto bajo el reglamento que formarán los mismos prelados,
y que con previo informe del poder ejecutivo aprobará el congreso”.

“lo.- Los edificios destinados por sus fundadores, ó que se destinaren


para seminarios eclesiásticos, ó consiliares, ó los que hubiere aplicado ó aplicare
el gobierno para el mismo destino corresponderán á estos establecimientos,
pero sin perjuicio de trasladarlos á otros, procediendo en este caso los
intendentes con arreglo á lo dispuesto en el art. 177 de la constitución, y dando
cuenta al poder ejecutivo para su conocimiento”.

“2o.- Los seminaristas podrán obtener grados académicos en las uni­


versidades si hubiesen ganado en los mismos seminarios todos los cursos
necesarios para cada respectivo grado, con arreglo al plan para las universi­
dades y el art. 41”.

“3o.- Los prebendados ó canónigos que por razón de su oficio deban dar
lecciones en los seminarios lo verificarán sin escepción alguna”.

CAPITULO SETIMO

“De las universidades centrales”

“Art. 42.- En las capitales de los departamentos de Cundinamarca, Vene­


zuela y Ecuador se establecerán universidades centrales que abracen con más
estensión la enseñanza de las ciencias y artes”.

“Art. 43.- Estas universidades comprenden todas las cátedras asignadas


para las departamentales en el art. 33 y además las siguientes”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 119

“lo.- Para la clase de filosofía y ciencias naturales de astronomía y mecá­


nica analítica y celeste, de botánica y agricultura, de zoolojía y de mineralojía,
arte de minas y jeonocia”.

“2o.- Para la clase de literatura de historia literaria antigua y moderna y


bibliografía”.

“Art. 44.- Las universidades centrales comprenden también la escuela de


medicina; que aunque formará un cuerpo con las mismas universidades se
cuidará de colocarla en edificio ó patio separado para su mejor arreglo y
organisación”.

“Art. 45.- En las escuelas de medicina, se enseñará la medicina, la cirujía,


y la farmacia con arreglo á lo que disponga el plan de escuelas y método
uniforme de enseñanza”.

“Art. 46.- Las cátedras de la escuela de medicina son las siguientes”.

“lo.- De anatomía jeneral y particular, de fisiolojía é hijiene, de patolojía,


y de anatomía patolójica; de terapéutica y materia médica, de clínica médica,
de cirujía y clínica quirúrjica, de farmacia y de farmacia esperimental y de
medicina legal y pública. Esta última enseñanza y la de hijiene serán comunes
á las universidades departamentales”.

”2o.- Lo prevenido en los artículos 12, y 34 para las universidades depar­


tamentales deben estenderse también á las centrales”.

“Art. 47.- En las escuelas de medicina habrá una biblioteca pública, un


anfiteatro y gabinete anatómicos, un laboratorio químico y farmacéutico, una
colección de instrumentos quirúrjicos y un jardín de plantas medicinales”.

“Unico. El bibliotecario enseñará la historia y la bibliografía de las cien­


cias médicas, y los directores del laboratorio químico y farmacéutico del gabi­
nete anatómico de la colección quirúrjica y del jardín de plantas estarán encar­
gados de la enseñanza de las respectivas ciencias, ó de las que designe el plan
y arreglo uniforme de enseñanza pública”.

CAPITULO OCTAVO

“Disposiciones jenerales”

“Art. 48.- En las universidades departamentales en que el número de con­


currentes y maestros, y el sobrante de sus rentas permitan el aumento de ense-
120 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

fianzas dispuesto para las universidades centrales, podrá verificarse, si á juicio


de la dirección jeneral, oyendo á las respectivas subdirecciones en su caso,
fuere conveniente este arreglo”.

“Art. 49.- No se podrá pasar de una clase á otra en cualquiera de las uni­
versidades sin previo examen que acredite el aprovechamiento y aprobación
en la anterior enseñanza; sin que en esta parte pueda haber dispensa, ni disi­
mulo alguno”.

“Art. 50.- El estudio y aprobación en la gramática castellana y en la len­


gua latina, y también en los cursos de matemáticas y física, de lójica y metafí­
sica, de moral y de derecho natural, debe preceder á la matrícula de jurispru­
dencia y teolojía”.

“Art. 51.- En la clase de jurisprudencia se han de ganar cursos de princi­


pios de lejislación universal, de historia é instituciones de derecho civil roma­
no, de derecho patrio, de economía política, de derecho público político y
leyes constitucionales, de historia y elementos de derecho público eclesiásti­
co, de instituciones canónicas, y disciplina, e historia eclesiástica”.

“Art. 52.- En la clase de teolojía se han de ganar cursos de fundamentos


de relijión y lugares teolójicos de instituciones teolójicas y morales, de sagra­
da escritura, de disciplina é historia eclesiástica y suma de concilios, de dere­
cho público eclesiástico, de instituciones canónicas, y de estudios apolojéticos
de la relijión”.

“Art. 53.- Para matricularse en la escuela de medicina debe preceder el


estudio y aprobación en cualquiera de las universidades de la lengua latina y
castellana, de la lengua griega (desde que se halle establecida esta enseñanza)
del curso de filosofía, y del de química y física esperimental”.

“Art. 54.- La enseñanza de cirujía práctica y obstetricia podrá separarse


por ahora y enseñarse en los hospitales bajo un reglamento especial que for­
mará desde luego la dirección jeneral, y aprobará el poder ejecutivo”.

“Art. 55.- El plan de escuelas y universidades que comprende el arre­


glo uniforme de la enseñanza pública designará la organización, orden y
duración de los cursos en todas las facultades para poder obtener grados
académicos”.

“Art. 56.- En los pueblos donde residen cortes superiores de justicia; ha­
brá academias ó escuelas de abogados en que se enseñe á los practicantes de
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 121

leyes la elocuencia del foro, las fórmulas y procedimiento judicial. La direc­


ción jeneral formará el reglamento que deba rejir en estas escuelas de aboga­
dos; bajo el supuesto de que los practicantes de leyes han de ganar en la uni­
versidad al tiempo de la práctica, los cursos necesarios para obtener la licen­
ciatura y el doctorado”.

CAPITULO NOVENO

“De otras enseñanzas especiales”

“Art. 57.- La dirección jeneral cuidará de promover oportunamente ante


el poder ejecutivo que se vayan planteando en los puertos en que conviniere,
y en otros pueblos proporcionados, escuelas especiales de astronomía y na­
vegación, del arte de construcción naval, de artillería, de injenieros jeógrafos,
de cosmografía, de hidrografía de minas, de comercio, de agricultura
esperimental y de bellas artes, arreglándose con respecto á estas últimas á lo
dispuesto en el art. 17”.

“Art. 58.- Se establecerá del mismo modo un depósito de trabajos


jeográficos, é hidrográficos, procurando que las cartas colombianas se unifor­
men en sus meridianos y escalas con las de los demás estados americanos”.

“Art. 59.- En los pueblos de minas de oro y plata ó de otros metales cui­
dará la dirección jeneral que se establescan, si pudiere ser, escuelas especiales,
en que se enseñe la jeometría práctica subterránea, física y mecánica aplicada
á las máquinas respectivas, la química aplicada á los ensayos ó docimástica,
fundición y amalgamación; y la mineralojía, jeonocía y arte de minas”.

“Unico.- Estas escuelas especiales de minería podrán establecerse en las


respectivas universidades que residan en los pueblos mineros. La dirección
jeneral formará los reglamentos necesarios para estas enseñanzas”.

“Art. 60.- AI museo establecido en la capital de la república, por decreto


de 28 de julio de 1823 se le dará la estensión necesaria para formar una escue­
la jeneral que abrase las enseñanzas comunes á las escuelas de aplicación”.

“ lo.- Las enseñanzas que comprenderá el museo: son la jeometría


descritiva con todas sus aplicaciones, la aplicación de el análisis á la jeometría
descriliva, la jeneral de sólidos y fluidos, la arquitectura civil, la fortificación,
la química y física aplicadas á las artes, la jeodecia y topografía, el dibujo
topográfico y de paisaje”.
122 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“2o.- Para que sean admitidos los alumnos á estas enseñanzas deben ha­
ber hecho los estudios previos y obtenido su aprobación”.

“3o.- La dirección jeneral deberá formar el reglamento conveniente para


esta escuela jeneral de ciencias de aplicación con informe de los profesores
del museo y le aprobará el poder ejecutivo”.

CAPITULO DECIMO

“De los catedráticos”

“Art. 6 1 Las cátedras deben obtenerse por oposición pública: los oposi­
tores tendrán los grados académicos correspondientes á cada profesión”.

“Art. 62.- En lo sucesivo solo podrán obtenerse grados académicos en las


universidades que se establecen por el presente decreto y con las formalidades
y requisitos que contendrá el plan sobre establecimiento de escuelas y univer­
sidades y arreglo de su enseñanza”.

“Art. 63.- Los catedráticos que obtengan cátedras en los colejios que de­
ban reunirse á las universidades continuarán en su posesión y ejercicio: go­
zando estos, y los graduados en las antiguas universidades de los honores y
distinciones correspondientes á los grados académicos que se confieran con­
forme al presente arreglo”.

“Art. 64.- El examen de los opositores á cátedras se hará en público y por


un cuerpo examinador, compuesto á lo menos de cinco catedráticos ó doctores
de la facultad nombrado cada dos años por la dirección jeneral, y por las
subdirecciones en su respectiva demarcación”.

“Art. 65.- Los catedráticos que nuevamente se nombraren obtendrán su


confirmación y título del poder ejecutivo por medio de la dirección jeneral, ó
de los intendentes por medio de las subdirecciones respectivas”.

“Art. 66.- Los catedráticos permanecerán en sus destinos durante su


buena conducta y desempeño en conformidad de lo dispuesto en el párrafo
9o del art. 11”.

“Art. 67.- La renta de los catedráticos y el tiempo necesario para su jubi­


lación, ascensos, honores y gajes se contendrán en el plan sobre estableci­
miento de escuelas y universidades”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 123

CAPITULO UNDECIMO

“De las pensiones y premios''’

“Art. 68.- Habrá examenes públicos y jenerales á lo menos cada año en


diferentes días y actos. Los cursantes que sobresalgan en estas pruebas recibi­
rán premios de los fondos de las universidades, que se clasificarán en el plan
de su establecimiento”.

“Art. 69.- Si hubiere en las universidades estudiantes tan aventajados por


su talento é instrucción que prometan mejoras para las ciencias y artes útiles
en Colombia, el poder ejecutivo, con los informes convenientes de la direc­
ción jeneral y con previa aprobación del congreso, podrá enviar a Europa á
que perfeccionen sus conocimientos en diferentes profesiones aquellos que
mas sobresalgan por sus luces y buena conducta”.

“Unico.- Los jóvenes que fueren destinados para pasar á Europa disfruta­
rán como alumnos de la patria, una pensión anual que destinará el congreso
por el tiempo necesario para completar su instrucción en las ciencias ó en las
artes útiles abonándoseles los gastos de viaje; pero harán una espresa obliga­
ción de regresar á Colombia y emplearse en la enseñanza pública á juicio de la
dirección jeneral, por un tiempo correspondiente al que emplearon en su edu­
cación en Europa ó á quedar de lo contrario responsables del reintegro de
todas las cantidades que haya erogado la hacienda nacional en su servicio”.

CAPITULO DUODECIMO

“De las rentas para la enseñanza pública”

“Art. 70.- Las rentas destinadas en toda la república, ó que en lo sucesivo


se destinaren por cualquiera particular ó corporación para la enseñanza y edu­
cación pública no podrán tener otro destino ni aplicación”.

“Art. 71.- Las escuelas primarias ó de parroquia se dotarán con los fon­
dos ó rentas que hayan tenido ó tengan esta aplicación en cada pueblo, con las
rentas municipales y con los arbitrios prevenidos en la ley del congreso cons­
tituyente de 6 de agosto de 1821, año 1Io”.

“Art. 72.- Serán rentas de las universidades ó escuelas jenerales las si­
guientes -Primero: las que hoy correspondan á las universidades existentes en
Colombia -Segundo: las dotaciones de cátedras existentes en cualesquiera
124 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

seminarios ó colejios correspondientes á las facultades que hayan de enseñar­


se solo en las universidades -Tercero: los principales ó fondos destinados por
cualesquiera fundadores, testadores, ó donadores para la educación y ense­
ñanza pública, siempre que no tuvieren aplicación en la fundación á estableci­
mientos, escuelas ó colejios determinados. -Cuarto: los principales de
temporalidades de exjesuitas que se destinaron por los fundadores ó testadores
para la enseñanza pública, tendrán esta misma aplicación, siempre que por las
mismas fundaciones, o por disposición del gobierno español, no hubiesen te­
nido aplicación especial á colejios ó escuelas de primeras letras, siendo de
cargo de la hacienda nacional el reconocimiento de los principales y pago de
los réditos, si por el poder ejecutivo se hubiesen dado diversos destinos a las
fincas ó á los capitales gravados en ellas -Quinto: las rentas de los conventos
suprimidos en las respectivas provincias del departamento, siempre que no se
hayan aplicado á los colejios, ni sea preferente en lo sucesivo otra aplicación á
los mismos á juicio de la dirección y subdirecciones y con aprobación del
poder ejecutivo -Sesto: Las rentas de las respectivas canonjías suprimidas y
aplicadas antes á la inquisición -Séptimo: dos mil pesos de las vacantes mayo­
res y menores de cada obispado; pero el territorio del obispado perteneciese a
dos diversas universidades, se dividirá entre ambas aquella pensión á no ser
que no pudiese establecerse universidad en alguno de los departamentos que
abrace el obispado, en cuyo caso acrece para la otra -Octavo: las fundaciones
de capellanías y patronatos de legos, cuya provisión correspondía a los jusgados
de bienes de difuntos en favor de los hijos de los oidores de las estinguidas
audiencias, sin perjuicio del derecho que tengan los actuales poseedores hijos
de oidores de dichas estinguidas audiencias, y también cualesquiera otras fun­
daciones en favor de personas ó corporaciones residentes en los dominios
españoles ó cuyos llamamientos sean indefinidos y con respecto solo á títulos
de nobleza, ó distinciones, ó empleos estinguidos en la República por su cons­
titución política. Estas aplicaciones se harán con las cargas y gravámenes que
tengan las respectivas fundaciones”.

“Art. 73.- Los edificios de conventos suprimidos ú otros nacionales que


sean á propósito para las universidades, escuelas de medicina, colejios nacio­
nales, ó establecimientos de enseñanza pública, les dará el poder ejecutivo
esta aplicación, salvas siempre las disposiciones de los decretos de 3 y 11 de
agosto del año 14”.

“Art. 74.- Las bibliotecas públicas que en el día existan en Colombia corre­
rán á cargo de las universidades con la calidad de públicas para el uso común”.

“Art. 75.- Se revocan por el presente decreto cualesquiera leyes, resolu­


ciones, planes de estudios, constituciones, ó reglamentos que hayan rejido
hasta aquí en las universidades, colejios ó escuelas de enseñanza pública”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 125

“Dado en Bogotá a 10 de marzo de 1826. -16°.- El presidente del senado,


Luis A. Baralt.- El presidente de la cámara de representantes, Cayetano Arvelo
-El secretario del senado, Luis Vargas Tejada. -El diputado secretario de la
misma cámara de representantes Mariano Niño”.

“Palacio del gobierno en Bogotá á 18 de marzo de 1826 -16° -Ejecútese-


FRANCISCO DE PAULA SANTANDER.- Por S.E. el vicepresidente de la
república, encargado del poder ejecutivo -El secretario de estado del despacho
del interior José Manuel Restrepo”. -Colección de las Leyes dadas por el Con­
greso Constitucional de la República de Colombia en las Sesiones de los años
1825 i 1826. Págs. 290 a 309.

AUTORIZACION

Como consecuencia de la anterior disposición, el Congreso de la Repú­


blica de Colombia dictó el siguiente:

DECRETO

“AUTORISANDO AL PODER EJECUTIVO PARA FORMAR EL PLAN


DE ESTUDIOS”

“El senado y cámara de representantes de la república de Colombia re­


unidos en congreso”.

Considerando:

“La dificultad de acordar al presente, por falta de los datos necesarios el


plan para el establecimiento de las escuelas, universidades, y arreglo jeneral
de la enseñanza, que debe acompañar al decreto sobre la organización y arre­
glo de la instrucción pública, ya acordado y considerando también que es
indespensable que haya entre tanto reglas que dirijan provisionalmente estos
establecimientos:

DECRETAN:

“Art. lo.- El poder ejecutivo formará y mandará llevar á efecto el plan


que provisionalmente debe observarse para el establecimiento de escuelas,
universidades y arreglo jeneral y uniforme en ellas de la enseñanza”.
126 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Art. 2o.- La dirección jeneral de instrucción pública, reuniendo los da­


tos necesarios, formará el plan y arreglos permanentes los que pasará al poder
ejecutivo, y este con su informe al congreso para su aprobación”.

“Art. 3o.- Al efecto se devolverá al poder ejecutivo el plan para el esta­


blecimiento de las universidades y arreglo uniforme de la instrucción públi­
ca en Colombia, con todos los antecedentes con que lo pasó al congreso, y
con los demás documentos que existen en la secretaria del senado sobre la
materia”.

“Art. 4o.- El poder ejecutivo consteará de los fondos del tesoro la impre­
sión de los planes y demás consernientes á la instrucción pública”.

“Dado en Bogotá á 10 de marzo de 1826.- 16°.- El presidente del senado,


Luis A. Baralt.- El presidente de la cámara de representantes, Cayetano Arvelo.-
E1 secretario del senado, Luis Vargas Tejada.- El diputado secretario de la
misma cámara Mariano Niño”.

“Palacio del gobierno en Bogotá á 18 de marzo de 1826. 16° Ejecútese -


FRANCISCO DE PAULA SANTANDER- Por S.E. el Vicepresidente de la
República encargado del poder ejecutivo.- El secretario de estado del despa­
cho del interior, José Manuel Restrepo”. -Colección de las Leyes dadas por el
congreso Constitucional de la república de Colombia en las Sesiones de los
años 1825 i 1826. Págs. 309 y 310.

COLEGIO DE EDUCACION PUBLICA

El Vicepresidente General Santander por Decreto del 3 de octubre de 1826,


reglamentó la Ley de 18 de marzo de 1826. Esta norma se constituyó en el
verdadero Código de la Educación Pública Colombiana. Constaba de 33 ca­
pítulos y 233 artículos donde se desarrollaron los presupuestos legales con
una enorme visión pedagógica. Desafortunadamente este plan de estudios no
se aplicó.

Dentro del empeño por fomentar la cultura, el General Santander concu­


rría a los exámenes públicos de los planteles y pronunciaba la exposición ini­
cial, llamada “Resunta”. Cuenta don Juan Francisco Ortiz en sus “Reminis­
cencias” que “Presentábase habitualmente el Vicepresidente Santander a pre­
sidir tales actos, llevando un gran sobretodo de paño verde botella, forrado en
pieles, pantalón de grana con galón fino, bota con espolín de oro, sombrero
militar con un desmesurado plumaje blanco y el bastón de la Vicepresidencia
con puño de oro y esmeraldas”. -Antonio Cacua Prada. 1990. Págs. 34 y 35.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 127

LA ACADEMIA NACIONAL DE COLOMBIA

Como en el artículo 15 de la Ley de Educación se creó la Academia


Literaria Nacional en la capital de la República, el Vicepresidente Santander
nombró los veintiún miembros de número, encabezados por el Doctor Félix
Restrepo, director general de Estudios y ministro de la Alta Corte de Justicia.
La “Gaceta de Colombia'’’ del 14 de noviembre de 1826 hizo un comentario
sobre la Academia Nacional y publicó la lista de las personas designadas por
el gobierno para integrarla.
CAPITULO VII

LA UNIVERSIDAD CENTRAL

En desarrollo de la Ley de 18 de marzo de 1826 se crearon las Univer­


sidades Centrales de Bogotá, Quito y Caracas, la Dirección General de Ins­
trucción Pública, la Academia Nacional y la Sociedad de Amigos del País.
El Vicepresidente Francisco de Paula Santander dictó el 20 de octubre de
1826 un Decreto por medio del cual dispuso la instalación solemne de la
Universidad Central, el día 20 de noviembre de 1826 y señaló para uso los
edificios siguientes: La Iglesia de San Carlos, que fue de los jesuítas, el
edificio que ha servido para aulas del Colegio de San Bartolomé, la casa y
solar contigua y la parte del edificio del colegio de San Bartolomé, denomi­
nado de “La Botica”.

El texto de la disposición dice:

DECRETO DEL PODER EJECUTIVO

“FRANCISCO DE PAULA SANTANDER, de los libertadores de Ve­


nezuela y Cundinamarca, condecorado con la cruz de Boyacá, jeneral de
división de los ejércitos de Colombia, vicepresidente de la República encar­
gado del poder ejecutivo etc. etc.”

“Debiendo establecerse inmediatamente la universidad central de Bo­


gotá, en la que publicada la ley de estudios solamente se podrán obtener
grados académicos conforme a lo dispuesto en el artículo 62 de la espresada
ley; en virtud de las facultades que se concedieron al poder ejecutivo en el
decreto del congreso, fecha 18 de marzo último, para el arreglo jeneral y
■niforme de las universidades; he venido en decretar lo que sigue”.
130 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Art. lo. Para que se establesca a la mayor brevedad la universidad cen­


tral de Bogotá, la dirección jeneral de estudios hará, conforme a lo prevenido
en el artículo 4o. parágrafo único del plan de estudios de 3 del corriente, la
propuesta de rector, vicerector y secretario.

Hecho el nombramiento por el poder ejecutivo se les espedirán sus co­


rrespondientes títulos”.

“Art. 2o. La universidad se instalará solemnemente el día 20 de no­


viembre por el director jeneral de estudios, quien recibirá el juramento y
pondrá en posesión al rector y demás funcionarios de la universidad, los que
seguirán ejerciendo las funciones que se les asignan en la ley y reglamentos
de estudios”.

“Art. 3o. En cumplimiento de lo que dispone el artículo 73 de la ley orgá­


nica de estudios se aplican para el uso de la universidad los edificios siguien­
tes: 1. La Iglesia de Sanearlos que fue de los exjesuitas. 2. El edificio que ha
servido para aulas del colejio de Sanbartolomé. 3. La casa y solar contigua. 4.
En fin, la parte del edificio del colejio de Sanbartolomé, denominada de la
botica, la que deberá separarse de lo demás por los dos arcos que comunican
con las galerías que están al frente de la calle de la carrera”.

“Art. 4o. A estos edificios o a parte de ellos se les dará la forma corres­
pondiente para universidad, y de sus fondos, luego que estos le permitan, se
les harán las adiciones que convengan, para el establecimiento de cátedras y
demás necesario”.

“Art. 5o. Si en dichos edificios no hubiere local bastante para establecer


todas las cátedras de la universidad podrán los catedráticos de medicina dar
sus lecciones por ahora en los salones del colejio del Rosario que antes ser­
vían para aulas y algunos otros en Sanbartolomé. El rector de la universidad
poniéndose de acuerdo con los rectores de los espresados colejios dispondrá
el local en que cada uno de los catedráticos deba dar sus lecciones”.

“Art. 6o. Se conservarán en los colejios de Sanbartolomé y el Rosario las


cátedras de gramática castellana y latina, que por ahora no se incorporarán a la
universidad; pero los catedráticos deberán enseñar conforme a lo que se pres­
cribe en el plan de estudios”.

“Art. 7o. Todas las demás cátedras de los espresados colejios de


Sanbartolomé y el Rosario, de idiomas, de ciencias naturales, de medicina, de
jurisprudencia, y de teolojia y las rentas de que gozan los catedráticos que las
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 131

sirven quedan afectas a la universidad central de Bogotá, por la que se llenan


cualesquiera vacantes que haya”.

“Art. 8o. Los actuales catedráticos de las clases anteriormente espresadas,


lo serán de la universidad, según lo prevenido en el artículo 63 de la ley
orgánica de estudios y acerca de ellos se observarán las reglas siguientes,
lo. Todos los catedráticos actuales serán reunidos por el rector de la univer­
sidad inmediatamente que sea nombrado, e impuestos de las obligaciones
que se les imponen por la ley y plan de estudios, les preguntarán, si conti­
núan en el ejercicio de sus cátedras, o si algunos la renuncian. 2o. Si algunos
catedráticos las renunciaren y no fueren necesarias sus cátedras, se tendrán
como suprimidas; de lo contrario se llenarán las vacantes por la universidad.
3o. Si aun todavía sobraren catedráticos en cualquiera clase, el poder ejecu­
tivo, teniendo en consideración, la edad, ocupaciones y demás circunstan­
cias, determinará los catedráticos que por ahora han de quedar sin ejercicio,
mientras que reunido el congreso éste decide como ha de entenderse en tal
caso el artículo 63 de la ley orgánica de estudios. 4o. El mismo poder ejecu­
tivo a propuesta de la dirección jeneral, previo informe de la junta de gobier­
no de la universidad decidirá los cursos que deberán enseñar en lo venidero
los catedráticos actuales en cada una de las clases de filosofía, medicina,
jurisprudencia y teolojía, haciendo las asignaciones que juzgue más conve­
nientes conforme a lo prevenido en el artículo 3o. del arreglo jeneral de
estudios. La designación que se haga deberá cumplirse sin recurso alguno y
a cada uno de los catedráticos se espedirá nuevo título que esprese la asigna­
tura de su cátedra”.

“El secretario de estado del despacho del interior queda encargado de la


ejecución de este decreto”.

“Dado en el palacio del gobierno en Bogotá a 20 de octubre de 1826.-16.-


Franeisco de P. Santander - El secretario de estado del despacho del interior
- José Manuel Restrepo”.

A propuesta de la dirección jeneral, y por primera vez, nombró el poder


ejecutivo al doctor Fernando Caicedo rector de dicha universidad, al doctor
José María Castillo para vicerector y para secretario al doctor Alejandro O'sorio.
-Gazeta de Colombia. 1826. No. 666. Págs. 1 y 2.

El periódico oficial del gobierno, la “Gaceta de ColombicT, No. 272 del


domingo 3 de diciembre de 1826, en la página 2a. registró la inauguración de
h Universidad Central con esta reseña:
132 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“INSTRUCCION PUBLICA”

“El 25 del corriente a las once de la mañana se instaló solemnemente en


la capilla de Sanearlos la universidad central de Bogotá con asistencia del
Vicepresidente de la República, los secretarios del despacho y la mayor parte
de las autoridades y personas notables de la capital: el director jeneral de estu­
dios dr. Félix Restrepo recibió en el acto el juramento al rector nombrado dr.
Fernando Caicedo, al vicerector dr. José María Castillo y Rada, y al secretario
de la universidad dr. Alejandro Osorio”.

“En seguida el mismo director de estudios pronunció un bello discurso


análogo a las circunstancias, que publicaremos después”.

“Concluido este acto toda la concurrencia se trasladó al salón en que se


hallaba colocada la biblioteca pública y allí el secretario del interior procedió
a instalar la academia nacional, con los miembros que actualmente se hallan
en la capital. En el acto el secretario pronunció el discurso que publicamos.
Instalada la academia fue nombrado director pro témpore, el sr. Félix Restrepo,
y secretario con la misma calidad el sr. Pedro Acebedo. La academia nombró
también una comisión compuesta del director, del secretario y del sr. Jerónimo
Torres para presentar a la mayor brevedad posible un proyecto de reglamento
orgánico”. -Gaceta de Colombia. 1826. No. 272. Pág. 2.

NOMINA DE PROFESORES

Una lujosa nómina de catedráticos designó el gobierno para la primera


Universidad republicana creada por el gobierno. La noticia la registró la “Ga­
ceta de Colombia” del domingo 21 de enero de 1827, página 2a., bajo el si­
guiente título: “Universidad Central de Bogotá:”

“El poder ejecutivo teniendo en consideración el informe que la direc­


ción jeneral de estudios con fecha 30 del último diciembre, proponiendo los
cursos que deben leer en lo venidero los actuales catedráticos de la Universi­
dad Central de Bogotá, ha dispuesto lo siguiente:

- El dr. Pedro Herrera continuará desempeñando la cátedra de idiomas, y


la de literatura y bellas letras.
- El bachiller José María Martínez enseñará en la clase de filosofía gra­
mática jeneral, ideolojía, lójica, moral y derecho natural.
- El bachiller Bernardo de Francisco tendrá a su cargo el curso del se­
gundo año de filosofía, contrayéndose solo al ramo de matemáticas.
'.ira 21. Monseñor Fernando Caicedo y Flórez. Primer Rector de la Universidad Central.
134 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

- El dr. Francisco de Hoyos enseñará en el tercer año la física esperimental,


tanto jeneral como particular.
- El dr. Juan María Céspedes dará lecciones en el mismo tercer año de
historia natural en sus tres ramos, y el sr. Martiniano Vargas en calidad
de interino enseñará la química: además de las enseñanzas que quedan
espresadas, las cuales completan el curso de la clase de filosofía, se
establecerá una cátedra de mineralojía y jeonocía.
- El dr. León Vargas desempeñará interinamente la cátedra de anatomía
jeneral, particular, o descritiva y por ahora enseñará la clínica quirúrjica
y el arte obstetricia.
- El dr. Benito Osorio tendrá la cátedra de fisiolojía, e hijiene y por ahora
enseñará también la farmacia.
- El dr. José Félix Merizalde obtiene la cátedra de clínica médica y medi­
cina legal: y ahora dará también lecciones de norolojía, de patolojía y
de terapéutica.
- El dr. José María Esteves enseñará en la clase de teolojía los fundamen­
tos de la relijión, lugares teolójicos y estudios apolejéticos de la relijión.
- El dr. Antonio Amaya dará lecciones de la sagrada escritura.
- El dr. José María Bustamante enseñará las instituciones de teolojía dog­
mática moral.
- El dr. Juan Gómez Plata enseñará el derecho público eclesiástico e ins­
tituciones canónica.
- El dr. Tomás Tenorio la disciplina e historia eclesiástica y suma de
concilios.
- El dr. Pablo Plata la historia e instituciones del derecho civil, romano y
patrio.
- El dr. Miguel Tovar el derecho público político, constitución y ciencia
administrativa.
- El dr. Ignacio de Herrera el derecho internacional y de jentes.
- El dr. Vicente Azuero los principios de lejislación universal y de
lejislación civil y penal.
- El dr. Francisco Zoto la economía política”. -Gaceta de Colombia. 1827.
No. 275. Pág. 2.
La Universidad Central contó con Facultades de: Literatura y Bellas Le­
tras, Filosofía y Ciencias Naturales, Medicina, Jurisprudencia y Teología. Su
esquema era el de la Universidad Napoleónica.
í :BLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 135

igura 22. Don José María Triana. Notable educador. Creó el primer internado para varones en
Bogotá
136 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

No pocas dificultades tuvo que superar la naciente universidad y así la


consignó un redactor de la “Gaceta de Colombia”, en el No. 278 del 11 de
febrero de 1827, donde se lee un comentario titulado “Universidad de Bogotá”.

Sobre el “plan de instrucción pública”, en las “Gacetas” del 25 de febrero


y del 4 de marzo de 1827 hicieron grandes elogios y lo calificaron “menor que
el anterior”.

También anunciaron que el Dr. José Félix Merizalde, catedrático de clíni­


ca de la Universidad Central publicará un libro titulado:

/'Elementos de Medicina para las Universidades de Colombia”, con la


colaboración del botánico y catedrático Juan María Céspedes, y que ya está en
la imprenta el cuaderno “Medicina doméstica colombiana”, “para ausilio de
los señores curas y hacendados”.

EDUCACION PRIVADA

En 1827 el educador don José María Triana organizó el primer internado


para niños en Bogotá. Lo anunció en un aviso que salió en la “Gaceta de la
Nueva Granada”, No. 286 del domingo 8 de abril, en el cual enumeró las
materias que enseñaría y las condiciones. Sólo aceptaba 20 niños cuya edad
no pasara de 14 años. El costo era de veinte pesos mensuales, pagaderos por
trimestres adelantados y diez pesos a la entrada para compra de muebles. “Su
primer deber sería inspirar a sus alumnos principios de honor y de virtud,
amor y respeto a la religión y a la patria”. Los internos “tendrán 20 días de
vacación cada seis meses”.

En la “Gaceta de Colombia”, No. 297, domingo 24 de junio de 1827, la


señora Teresa Suárez publicó un aviso, anunciando el establecimiento de “una
casa de educación para 25 niñas”, donde afirmaba: “Ocupada de largo tiem­
po en la educación de algunas señoras he tenido lugar de observar que los
esmeros de cualquiera persona consagrada a esta ocupación, siempre son con­
trariados, por la inesactitud de la asistencia, por la falta de medios, por el
estremado cariño de los padres, i por otros mil inconvenientes: i que poco o
nada podrá esperarse de la educación del bello sexo tan interesante en una
República que quiere elevarse al rango de las naciones civilizadas, si no se
establecen casas de educación, donde se inspiren los principios de virtud junto
con todas las gracias que deben adornar a las que un día deben llenar el respe­
table lugar de madres de familia”. Luego anotó:

“Considera como su primera obligación inspirarles principios de virtud i


pudor i dirigirlas para sus primeras confesiones”. Y agregó:
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 137

“Les enseñará la doctrina, a leer, escribir, principios de jeografía, aritmé­


tica, de gramática castellana, de dibujo, de música, traducir francés i todas las
habilidades de costura, con el manejo de una casa, para lo que alternarán las
niñas en las ocupaciones anexas al buen orden de una familia”.

El reglamento para las pensionistas decía: “No podrán salir las niñas sino
cada 15 días, y esto bajo la custodia de sus padres, o de personas de su con­
fianza, i en alguna enfermedad grave, pues las pequeñas indisposiciones se
curarán en la casa”.

“Se admitirán niñas de cualquiera edad de siete años en adelante. Deben


llevar un camisón blanco de cuello i manga con pulseras negras de sinta, una
gorra o sombrero de paja, un pañuelón blanco, tres vestidos mas, cama com­
pleta, un baúl, una almoadilla de una tercia de largo, una cuarta de ancho i
media de alto, con una gabeta en que irán las tizeras, dedal, aujetero i provi­
sión de sedas, hilo i demás útiles para la costura, tambor, papel, libros y lapis”.

“Cada niña pagará docientos pesos anuales verificándolo por trimestres


adelantados i ocho pesos por una sola vez para los primeros gastos de mesas,
pisarras, etc.”.

“La directora dará pruebas de su constancia en el trabajo i aprovecha­


miento de las niñas presentando exámenes cada año”.

Es este el primer colegio particular para señoritas que funcionó en


Bogotá, dirigido por una institutora seglar. -Gaceta de Colombia. 1827. No.
297 Pág. 4.

En la “Gaceta de Colombia” No. 298 del 8 de julio de 1827, en la página


4a. dieron cuenta de la designación del Dr. José Ignacio de Márquez para rec­
tor de la Universidad de Boyacá, del Dr. Ramón Ponce para vicerector de la
misma y para secretario al Dr. Juan Nepomuceno Reaño, y aclararon que en el
número anterior habían dado mal la información al decir que eran para la de
Bogotá. El rector de la Universidad Central ganaba ochocientos pesos de suel­
do anual y quinientos al vicerector.

DOCTRINAS DE BENTHAM

Durante el curso del año de 1827 se presentaron numerosas “reclamacio­


nes contra la enseñanza de las doctrinas de los principios de lejislación de
Jeremías Bentham”. El Presidente Santander el 16 de agosto de 1827 dictó un
decreto mediante el cual encargó “a los catedráticos de principios de lejislación
138 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

para que manifestaran a los alumnos los errores que algunas personas timoratas
juzgan hai en sus doctrinas i omitiendo la parte o partes que los contengan”. Al
mismo tiempo autorizó a la Dirección general de Estudios “para que
suministrándosele fondos de la Universidad Central, haga venir de Europa
alguna obra de principios de lejislación que no tenga los defectos de la de
Benhtham, i luego que llegue cese la enseñanza por los tratados de dicho au­
tor”. El Dr. José Manuel Restrepo secretario de estado del despacho del inte­
rior quedó encargado de la ejecución de este Decreto. -Gaceta Colombia. 1827.
No. 308. Pág. 1.

CERTAMENES PUBLICOS

En la capilla de la Universidad Central se efectuaron en octubre de


1827 los certámenes literarios, presididos por el rector Dr. Pablo F. Plata, el
Vicepresidente General Francisco de Paula Santander, en el siguiente orden:
Día 4 Clase de física, catedrático Dr. Celestino Azuero. -5 Lejislación Uni­
versal, Dr. Clímaco Ordoñez. -Día 8, por la mañana. Fisiología, Dr. Benito
Osorio. -Por la tarde, matemáticas, Dr. Rafael Vásquez. -Día 9, en la maña­
na, Historia Natural, Dr. Juan M. Céspedes - En la tarde, Economía Política,
Dr. Ezequiel Rojas. -Día 13, Instituciones Canónicas, Dr. Juan Fernández
Sotomayor. -Día 15, Filosofía, primer año, Dr. José María Martínez. -Día
16, Derecho Civil Romano, Dr. Pablo Francisco Plata. -Día 22, Derecho
Internacional, Dr. Ignacio Herrera. -Día 23, Teología y Sagrada Escritura,
Dr. José Antonio Amaya. -Día 24, Clínica, Dr. José F. Merizalde. -Día 25,
Anatomía primera, Dr. José F. Merizalde. -Día 26, la segunda de anatomía
con el mismo profesor. -Día 27, Literatura y Bellas letras, Sr. Pedro Herrera.
-Día 29, Derecho Constitucional, Dr. Francisco Pereira. -El 30, Idiomas, gra­
mática francesa. Los alumnos consagraron este acto al general Santander
“quien se dignó distribuir tres premios entre los que se presentaron”. -Gace­
ta de Colombia. 1827 No. 319. Pág. 3 y No. 322 Págs. 2 y 3.

El Libertador mediante Decreto del 12 de marzo de 1828 prohibió la en­


señanza de las doctrinas de Bentham en las Universidades de la Gran Colom­
bia. -Pilar Moreno de Angel. 1989. Págs. 326 y 327.

EN LA CALLE DE LA FATIGA

El segundo establecimiento de educación femenina que abrió sus puertas


en Bogotá lo organizó doña Josefa Moya de Camacho, en asocio de otras dos
señoras, “deseosas de contribuir én su parte a fomentar la ilustración de las
jóvenes, a que se ha dado principio en esta capital con jeneral aceptación”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 139

Con un cupo de treinta y tres niñas la directora la abrió en su residencia,


situada en la “Calle de la Fatiga”, No. 41, hoy: Calle 10 entre carreras 4a y 3a.

Los estudios fueron muy similares a los transcritos antes, según consta en
la “Gaceta de Colombia”, No. 364, jueves 31 de julio de 1828.

La asignación mensual: dieciocho pesos por cada niña, “anticipando


ocho a la entrada para gasto en los enseres i utencilios precisos para el uso
diario del establecimiento; llevando las niñas todo lo demás que sea necesa­
rio para su respectivo servicio”.

Muchos padres de familia la honraron con su confianza, porque sabían


que ella desempeñaba “los deberes de este encargo con el mayor celo i escru­
pulosidad”. -Gaceta de Colombia. 1828. No. 364 Pag. 4.

El 20 de octubre de 1828 el Ministro de Estado en el Departamento del


Interior, doctor José Manuel Restrepo envió una circular sobre las variacio­
nes al plan de estudios de la “Universidad de Bogotá”, adoptado por el Li­
bertador, con dictamen del Consejo de Ministros y visto el informe de la
Universidad Central

GRAN SESION SOLEMNE

La renombrada profesora Matilde Baños dirigió el tercer plantel feme­


nino. La cuota anual por la enseñanza y manutención de cada alumna valía
doscientos cuarenta pesos, que podían pagarse por partes o íntegramente,
según se estipulara con la directora.

De su curso inicial quedó la crónica de la sesión solemne, efectuada el 15


de diciembre de 1828, publicada en la “Gaceta de Colombia”, No. 395, do­
mingo 11 de enero de 1829, bajo el título: “Educación del Bello-sexo”.

Sus principales apartes rezan: “El salón estaba adornado con el mejor gus­
to, veinte niñas vestidas de blanco, con cinturones celestes, una medalla, premio
de la aplicación i el mérito, hermanados con la virtud, pendiente de una cinta del
mismo color, i un tocado tan sencillo como elegante, presentaron un golpe de
vista delicioso”.

“Reunida una porción selecta de padres de familia i otras personas respe­


tables, entre quienes se encontraban los señores ministro del interior, e inten­
dente del departamento, abrió el acto la señorita Manuela París con un discur­
140 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

so, en que se descubrían a un tiempo los nobles sentimientos de su mui digna


maestra, i las relevantes prendas que recomiendan a esta amable discípula”.

“Fue mui notable la corrección con que lectoras de una edad tan tierna,
ponían en ejercicio, en lo impreso i manuscrito, las reglas no pocas veces
difíciles, aun para edades mas avanzadas. Exitaba así mismo la sorpresa oir
de sus labios las sabias máximas de los mas eminentes filósofos cristianos, i
los divinos fundamentos de nuestra relijión. Desenvolvieron los principios
de la gramática castellana, aduciendo luminosos ejemplos, así en esta clase
de idioma, como en su ortografía: mostraron igual aprovechamiento en la
pronunciación i versión de la culta lengua de los Racines i Felones, i no
sabemos que merece mayor elojio, si la propiedad de una articulación del
todo francesa, o la precisión i rapidés con que daban las más fáciles corres­
pondencia de nuestro lenguaje”.

“El Telémaco recibió públicamente el homenaje más honroso del bello-


sexo de Bogotá. Desde los elementos del número hasta la formación de las
potencias, i estracción de las raices, nada se escapó a su penetración. Con el
mismo suceso resolvieron muchos problemas de geografía: i con qué placer
no observarían los espectadores la actitud de una niña consultando la brújula,
i manejando el cuadrante para demostrar sobre el globo el resultado de
disquisiciones filosóficas de sabios profundos que han existido desde la anti­
güedad más remota”.

“El pincel, dirijido con la gracia tan propia de este sexo, ofreció nuevos
objetos capaces de atraer la consideración de los literatos, en estos cuadros, i
sobre todo, en dos o tres que encerraban bellas alegorías, se veían puestos en
acción los elementos de este arte, reducido a un cisterna perfeccionado. Formose
enseguida un semicírculo al frente del piano i se cantaron dos lindas composi­
ciones española e italiana, en las cuales consiguieron unir la dulzura de la voz
con todos los encantos de la armonía. Un coro tan interesante, marcando él
mismo el compás, con los ojos fijos de un maestro, i llenando el espacio con
los sonidos más melodiosos, arrancaba copiosas lágrimas de enternecimiento.
Estos instantes aunque demasiado cortos, indemnizaron con usura todo el tiem­
po consagrado a objetos graves. Todavía se reservaba para terminar el acto
una colección de planas que merecen más bien el nombre de muestras, i cuyos
rasgos todos hicieron olvidar al débil pulso que los había trazado. Piezas tra­
bajadas por una hábil aguja: un bordado sobre el razo que fuera indispensable
tocarlos para no creerlo obra del pincel: ridículos, en que parece que los tintes,
la seda i el oro, luchaban a porfía por la elección más acertada: flores contra­
hechas, pero que pueden rivalizar con la gala de la naturaleza misma: vasos
construidos primorosamente con menudas conchas i caracoles, puede
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 141

apetecerse, ¿puede esperarse más de un establecimiento tan importante? Tales


son los frutos opimos en el primer año de esta escuela”.

El cuerpo de profesores lo integraban los señores Benedicto Domingues,


José María Triana, Miguel Saturnino Uribe, Juan de Dios Haro, Victoriano
García y Ramón Velasco, todos muy conocidos y distinguidos personajes ca­
pitalinos. Gaceta de Colombia. 1828. No. 386. Pág. 6.

ESCUELA DE INGLES

En 1829 se inició en Bogotá la enseñanza del idioma inglés. En el perió­


dico del gobierno apareció este aviso: “La señora Elena Lawless tiene el ho­
nor de avisar al respetable público que dará lecciones de jeografía i lengua
inglesa a las señoritas por el precio de ocho pesos al mes. En la casa número
11, calle de San Juan de Dios, desde las diez de la mañana hasta las doce”.

Corresponde a Mrs. Lawless el privilegio de haber introducido en nues­


tro país las “Academias” o “School of English”, tan de moda en la actualidad.
-Gaceta de Colombia. 1829. No. 395. Pág. 4a.

Los pueblos grancolombianos no acogieron el proyecto de enseñanza de


la Ley 18 de marzo de 1826. El 5 de diciembre de 1829, mediante autorización
del Congreso, en la ciudad de Popayán, el Presidente Simón Bolívar expidió
un Decreto, suscrito por el secretario general José de Espinar, mediante el cual
se hizo la “Reforma del plan general de Estudios”. Consta de 10 capítulos y 72
artículos.

EXTERNADO

El primer colegio femenino de externas que se organizó en Bogotá lo


estableció doña Salomé Guevara. Consistió en una escuela de niñas que iban
“desde las 8 hasta las 12 de la mañana, i desde las 2 hasta las 5 de la tarde”.

Los estudios eran iguales a los institutos ya existentes pero aquí agrega­
ron: “Coser i calar en blanco, bordar al tambor, al pasado i en cartulina en oro
o en plata, labrar botones, bellotas, i alamares de todas clases, cortar y coser
sus trajes, o algunas piezas de ropa de hombre, tejer bolsillo, hacer trenzas de
pelo, i labrarlo, dibujar, tocar guitarra i arpa, hacer flores de mano”.

Con veinticinco alumnas inició tareas. Por cada niña pagaban “a la entra­
da cinco pesos, para parte del costo de los utensilios de la escuela, i cuatro
142 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

pesos mensuales, a escepción solamente de las que estén ya aprendiendo mú­


sica i dibujo”, cuya pensión se aumentaba en dos pesos por mes.

Este plantel funcionó en el domicilio de doña Salomé, quien vivía “en


la casa número 16 de la calle en que tiene su casa de habitación el señor jefe
de policía Buenaventura Ahumada”. Este célebre personaje, tan maravillo­
samente descrito por don Eugenio Díaz en: “Una ronda de don Ventura Ahu­
mada”, vivió en la calle 10a. entre carreras 5a. y 4a., en la misma casa donde
nació luego el ilustre expresidente de Colombia, doctor Eduardo Santos,
director propietario del periódico “El T iem po-G aceta de Colombia. 1829.
No. 400. Pág. 3.

CONCEPTOS PEDAGOGICOS

La renombrada institutora María Isabel Cárdenas, estableció el quinto co­


legio, “montado” según un plan que publicó en el semanario Oficial, No. 481.
domingo 12 de septiembre de ,1830. De él tomamos los siguientes apartes:

“El primero de mis proyectos es, que las niñas no salgan de la casa de
educación sino en una o dos veces al año, que tendrán vacaciones i en cuyo
tiempo irán a residir con sus familias. Juzgo que acarrea mui fatales conse­
cuencias el que frecuentemente salgan las niñas de la casa en que se educan.
El fastidio al estudio sería consiguiente a la peligrosa alternativa de entrar i
salir. También me he propuesto sacarlas algunas veces al campo, tanto para
que se desarrollen sus facultades físicas con el ejercicio, como para que sus
espíritus gocen del aspecto grandioso que presenta la naturaleza en el campo”.

“El aseo de las niñas será observado escrupulosamente, tanto por ser uno
de los puntos principales de educación, como porque en esto se interesa la
salud, i por las demás ventajas conocidas que resultan de él. En todo lo demás
serán asistidas con esmero i cariño maternal”.

“Los castigos que se impondrán a las niñas cuando cometan faltas serán
correspondientes a éstas; pero siempre con una dulce y prudente severidad,
que siendo capaz de corregir lo malo, no cause aquellas terribles impresiones
que solamente el despotismo i la crueldad pueden aprobar, y que lejos de ser
útiles al progreso de la educación, no sirven sino para entorpecer las facultades
de la desgraciada víctima contra quien se ejerce una autoridad que se debe em­
plear solamente en su beneficio”.

Estos fueron los primeros planteles femeninos particulares que funciona­


ron en la ciudad de Bogotá. -Gaceta de Colombia. 1830. No. 461. Pág. 6.
CAPITULO VIII

EDUCACION DEMOCRATICA

La época democrática de la educación colombiana se inició a partir del


año de 1832, cuando mediante la carta constitucional se creó el “Estado de la
Nueva Granada". En la sección V de la Constitución, “De las atribuciones del
Congreso” se estableció en el Artículo 74 numeral 15: “Promover y fomentar
la instrucción pública, el progreso de las ciencias y artes, los establecimientos
de utilidad general, y conceder por tiempo limitado privilegios exclusivos para
su estímulo y fomento”.

Realizadas las elecciones presidenciales en el Estado de la Nueva Granada,


el 9 de marzo de 1832, salieron elegidos para Presidente, el General Francisco
de Paula Santander y el doctor José Ignacio de Márquez, para vicepresidente.

Como el general Santander se encontraba desterrado en Europa, a causa


de las secuelas de la conspiración contra el Libertador, el 25 de septiembre de
1828, asumió el mando el doctor Márquez.

COLEGIO DEPARTAMENTAL DE LA MERCED

Por iniciativa del Gobernador de Cundinamarca, el doctor Rufino Cuervo


Barreto, se creó el Colegio Departamental de La Merced para señoritas.

El 30 de mayo de 1832, el Vicepresidente del Estado, encargado del Po­


der Ejecutivo, doctor José Ignacio de Márquez, dictó el Decreto por medio del
cual “se funda en esta ciudad un colejio para la educación de las niñas, con el
nombre de Colejio de La Merced”. Atestigua esta disposición el secretario del
interior y relaciones exteriores, don Alejandro Vélez.

En el artículo tercero del Decreto señalaron las cátedras: “Una para ense­
ñar a leer, escribir y contar, otra para enseñar las gramáticas española y france­
144 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

sa; otra para el dibujo y labor propia del sexo; otra en que se enseñen los
principios de moral, religión, urbanidad y economía doméstica; y la otra para
enseñar los elementos de música vocal e instrumental.” “...podrán establecer­
se cátedras de geografía, historia y otras en que se enseñen ramos igualmente
útiles e importantes”. En el noveno asignaron los sueldos para el personal
docente, así: Directora, quinientos pesos anuales; maestros, trescientos pesos
anuales; a escepción del de leer, escribir y contar que tendrá doscientos sesen­
ta pesos anuales, y el profesor de elementos de música, ciento sesenta y ocho
pesos anuales. Para ingresar al plantel las niñas debían estar en una edad entre
los cinco y los catorce años. El 9 de septiembre de 1832 inició labores en la
Calle de San Francisco de Borja, en la casa que fuera del doctor Tomás Teno­
rio y Carvajal.

Su primera rectora fue doña Marcelina Lago y Castillo de Camacho, viu­


da del procer don Joaquín Camacho. La sucedió doña Mercedes Nariño de
Ibáñez a partir del 16 de diciembre de 1842. -Julia Isabel Acuña de Moreno.
1989. Págs. 5 a 16.

REGRESO DEL GENERAL SANTANDER

El General Santander estuvo en Europa hasta el 10 de noviembre de 1831,


cuando se embarcó para Nueva York, a donde arribó el lunes 28 de noviembre
y permaneció hasta el 23 de junio de 1832.

El Vicepresidente general Domingo Caycedo, elegido por el Congre­


so de 1830, en ejercicio del mando, restableció al General Santander en
todos sus grados, honores militares y derechos ciudadanos, por decreto de
junio 10 de 1831.

El 16 de julio de 1832, desembarcó en Santa Marta el presidente electo,


acompañado por el coronel Joaquín Acosta y su señora, el joven príncipe Pe­
dro Bonaparte y su amigo Honorato Rodríguez. El domingo 7 de octubre de
1832 el General Francisco de Paula Santander asumió la presidencia del Esta­
do de la Nueva Granada. Su administración se distinguió: “por el orden, la
economía y la honestidad en el manejo de la hacienda nacional, y porque fun­
dó colegios en varias ciudades del país para ambos sexos”.

De nuevo el mandatario “fijó su atención en la instrucción pública y en la


propaganda de las ciencias y de las artes”.

El 15 de noviembre del año 32 revivió la Academia Nacional y colocó el


Museo Nacional y el Observatorio Astronómico al cuidado del científico y
Figura 23. Coronel Joaquín Acosta, director del Museo Nacional y del Observatorio
Astronómico
146 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

coronel Joaquín Acosta. El martes 25 de diciembre de 1832 se instaló la Aca­


demia Nacional de la Nueva Granada.

CATEDRAS UNIVERSITARIAS

Elegido para el cuatrenio 1833-1837 primer Magistrado de la república,


el Presidente Santander estableció el Iode marzo de 1834 una cátedra de Juris­
prudencia en el “Colegio Universitario de Vélez” y el 28 de octubre siguiente,
una de Filosofía en la “Casa de la Enseñanza de Buga”. Puso en ejecución el
Decreto del 3 de octubre de 1826, “verdadero código de educación”.

Reconoció los estudios del “Colegio de Pamplona” el 17 de junio de


1835. El 22 de julio creó la Cátedra de Jurisprudencia y Teología en el “Cole­
gio de Santa Librada” de Cali. El 3 de septiembre aprobó la de Derecho en el
“Colegio de Chiquinquirá”.

En el “San José de Guanentá” de San Gil abrió el 9 de octubre la de


Teología y el 14 de noviembre siguiente la de Medicina, que también autorizó
por la primera fecha para el “Colegio de Vélez”. El 21 de noviembre de ese año
35 concedió la apertura de clases de Anatomía y Cirugía en Santa Marta.

Además, de sus propias rentas, ayudó a numerosas escuelas, entre ellas


las de su tierra natal.

No se equivocó don Salvador Camacho Roldan cuando afirmó: “Santander


es sin disputa, el fundador de la educación en Colombia”. -Antonio Cacua
Prada. 1989. Págs. 46 a 52.

EDUCADORES DESTACADOS

Por estos años sobresalieron como educadores el comandante de artille­


ría en 1810, don Mateo Esquiaquí; doña Salomé Gómez de Gómez, en
Bucaramanga; don Joaquín Mosquera quien presidió la “Sociedad de Educa­
ción Primaria”-, monseñor Manuel José Mosquera; el doctor Rufino Cuervo;
don José María Triana Algarra; don José María Rico, en Zipaquirá; el doctor
Manuel Antonio Sanclemente, en Buga; don Damián Cuenca y don José Ma­
ría Belver, en Bogotá; doña Nicolasa Cox y Villar, en Popayán; doña Braulia
Vega, en Sonsón; don José Manuel Marroquín; el doctor José Duque Gómez,
rector del Colegio del Rosario y de la Universidad Central; don Manuel María
Luna, en el Cauca; don Miguel María Jaramillo en Manizalez; don José Joa­
quín Ortiz; doña Avelina Moreno Uribe, en el Socorro; don Ricardo
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 147

Carrasquilla; don Antonio Cuervo; don José Antonio Sucre; y don Luis María
Silvestre. Casi todos dirigieron sus propios colegios.

EN MARINILLA

El Padre Valerio Antonio Jiménez y el doctor Miguel María Giraldo y


Zuluaga abogado rosarista y versado en medicina, fundaron en Marinilla una
casa de enseñanza que funcionó a partir del mes de agosto de 1838 con el
nombre de “Colegio San José”. Con autorización del gobierno central suscrita
por don Lino de Pombo, enseñaron filosofía y ciencias naturales y otorgaron
grados con carácter universitario. En la rectoría actuó el doctor Rafael María
Giraldo y Zuluaga, quien inició la nómina de presidentes del Estado Soberano
de Antioquia. El doctor Giraldo dictaba filosofía, gramática latina y castella­
no. El “Colegio San J o s é de Marinilla ha sido considerado como uno de los
pilares de la cultura antioqueña en los primeros años de la república.

DON MARIANO OSPINA RODRIGUEZ

Elegido Presidente de la República el General Pedro Alcántara Herrán, el


12 de mayo de 1841, en su gabinete designó al doctor Mariano Ospina
Rodríguez Ministro de los despachos del Interior y de Relaciones Exteriores.
De la Cancillería dependía la Dirección General de Instrucción Pública. Don
Mariano acompañó al Presidente Herrán durante el cuatrenio. A los dos años
de iniciado el gobierno separaron del Ministerio de Relaciones Exteriores la
Dirección de Instrucción Pública. El doctor Ospina Rodríguez se convirtió en
el alma y el motor de la administración Herrán. Don Mariano propició dos
importantes normas: La Ley 21 de 1842, que reformó el régimen universita­
rio, y la Ley 26, de junio del mismo año, que creó Escuelas Normales en las
capitales de las Provincias para formar institutores competentes.

El Io de diciembre de 1842 don Mariano redactó un Plan de Estudios, que


tomó cuerpo en 1844 mediante el cual creó tres distritos universitarios: Bogo­
tá, Popayán y Cartagena, y organizó numerosos colegios y escuelas normales.
Los estudiantes sólo podían concretarse exclusivamente al aprendizaje. Los
días festivos, después de cumplir con sus deberes religiosos recibían lecciones
de religión y urbanidad.

El doctor Ospina “vió con claridad que era preciso dirigir la instrucción
pública en el sentido de formar hombres de verdadera ciencia y de robustez
moral, en la enseñanza universitaria; y hombres prácticos, cual los necesitaba
el país, en la enseñanza primaria y secundaria. Al efecto aconsejó que se traje­
sen profesores extranjeros para enseñar ciencias físicas y naturales y que se
148 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

fundasen periódicos populares para difundir la enseñanza de la agricultura.


Además estableció en medicina los estudios prácticos, el Anfiteatro anatómi­
co en el Hospital de Caridad, juntamente con el dispensario de cirugía”.

EXPOSICION AL CONGRESO

Una sólida exposición dirigió el Secretario de Estado en el Despacho de


lo Interior del Gobierno de la Nueva Granada, don Mariano Ospina Rodríguez,
al Congreso Constitucional, de la cual tomamos los siguientes apartes:

“Consideraciones jenerales sobre la e d u ca ció n Después de la relación


de los hechos particulares i de las indicaciones que dejo consignadas en los
parágrafos que preceden, debo llamar vuestra atención sobre la educación pú­
blica en la Nueva Granada considerada en su totalidad. Para ello dividiré la
educación de la manera más conforme al espíritu de la lejislación, en prima­
ria, que es la que está destinada á todos los granadinos; secundaria, cuyo fin
es formar hombres para los diferentes oficios i profesiones de la sociedad, i
universitaria, destinada á formar hombres para ciertas funciones públicas”.

EDUCACION PRIMARIA

“La educación primaria se halla en la República en mal estado, i no satis­


face plenamente á su objeto; dos son las causas de este mal, la escasez de
fondos para dotar bien las escuelas que se necesitan, i la escasez de maestros
aptos para que las sirvan. En algunas partes de la República existen fondos
especiales para este gasto, como son el impuesto provincial sobre el tabaco, la
parte de resguardos de indíjenas, contribuciones sobre algunos ramos de con­
sumo, i fundaciones especiales; pero son pocos los distritos parroquiales en
que estos arbitrios bastan por sí solos para asegurar una dotación suficiente
para la escuela; en todos los demás el gasto debe hacerse con el producto de
las rentas comunales, que mui poco producen, i de la contribución subsidiaria.
Este último es el medio mas jeneral de cubrir el gasto. Pero el estado de pobre­
za de los pueblos hace mui difícil que por este medio se obtenga una dotación
bastante i segura para que la escuela sea bien servida. Para allanar este grave
inconveniente habría necesidad de que el tesoro público ausiliase á los distri­
tos parroquiales con una cantidad de cien mil pesos anuales; pero en las cir­
cunstancias actuales del erario no me atrevo a pediros esta suma”.

“Respecto del segundo inconveniente, que es la falta de maestros aptos,


como él depende de dos causas, es preciso que ambas sean atendidas para que
quede allanado; la primera es que no hai la copia necesaria de hombres conve­
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 149

nientemente instruidos que quieran servir las escuelas; i la segunda, que los
sueldos no ofrecen el aliciente bastante para que los que hai se presten á ser­
virlas. Para vencer la primera dificultad, ya la lei autorizó al Poder Ejecutivo
para organizar escuelas normales en que se formen maestros, i asignó algunos
fondos para dotarlas. Pero subsistiendo la escasa é insegura dotación de las
escuelas parroquiales, no es de esperarse que sean muchos los hombres de
capacidad i de las demas prendas que en los maestros se requieren, que se
presenten á hacer el aprendizaje de los métodos de enseñanza primaria para
seguir la carrera de directores de escuela. Subsistirá, pues, por mucho tiempo
el grave inconveniente de falta de buenos maestros. Para las escuelas norma­
les que van a establecerse se tocará también esta dificultad; pues son raras las
personas que al carácter adecuado para enseñar niños, reúnan la instrucción
necesaria, i quieran sujetarse á esta carrera. En consecuencia, la educación
primaria no puede montarse en la Nueva Granada actualmente de una manera
satisfactoria, de una manera capaz de llenar cumplidamente su objeto. Es for­
zoso conformarnos con darle la estensión i eficacia que las circunstancias del
pais permiten; i á esto se dirijen los esfuerzos del Poder Ejecutivo”.

ENSEÑANZA SECUNDARIA

“La enseñanza secundaria, es la mas estensa i la mas variada, pues que


no está destinada á dar á todos los mismos conocimientos, sino a formar hom-
* *

bres para todos los oficios, para todas las profesiones; agricultores, comer­
ciantes, artesanos, mineros, literatos &c; esta enseñanza está aun por crear en
la República. Los colejios provinciales, únicos establecimientos que, según la
mente de la lei, deben consagrarse á tal objeto, están muy distantes de llenarlo
aun respecto de los pocos ramos á que parecen actualmente destinados. La
enseñanza industrial no ha recibido aun la primera pincelada, no se ha pensa­
do siquiera en la forma que debiera dársele. Para establecerla faltan los dos
indispensables elementos que para toda enseñanza escasean en la República,
hombres capaces de enseñar i fondos para pagarlos. El primero podría allanar­
se trayendo de otros países los hombres; el segundo no tiene otro remedio que
la creación de nuevas contribuciones ó la cesación de muchos de los gastos
actuales. Las dificultades que ofrece el primero de estos arbitrios son gravísimas,
sin embargo no serían absolutamente insuperables; el segundo podría acaso
realizarse en parte cambiadas las circunstancias presentes del país. Pero como
la enseñanza de que hablo para que pueda llenar cumplidamente su objeto
exige multiplicados i diferentes establecimientos, algunos ahorros en los gas­
tos actuales no bastarían á cubrir el presupuesto que demanda. Creo por tanto
que al presente no puede plantarse en la Nueva Granada la enseñanza secun­
daria, de una manera capaz de llenar los deseos del patriotismo i las exijencias
de los pueblos. Mas no por que sea impracticable con la estensión i jeneralidad
150 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

que debiera tener, ha de prescindirse de considerar tan importante i grave ob­


jeto para promoverlo hasta donde sea dable. Dos son los puntos relacionados
con este ramo de la educación pública que deben considerarse hoi por la
Lejislatura: Io dar á los medios existentes i destinados á esta enseñanza la
mejor aplicación posible; i 2o crear fondos para establecer en los puntos en
que mas conveniente sea la enseñanza de las materias que en las circunstan­
cias del país son de una utilidad más inmediata i segura. La primera supone la
fijación de reglas para la ordenación de los colejios, de manera que correspon­
dan á su objeto; i lo segundo la creación de algún impuesto, ó la aplicación de
algún ramo de las rentas actuales, ó la fijación de alguna asignación para los
gastos de las escuelas industriales, ó de otros ramos de la educación secunda­
ria. Como uno i otro punto afecta los intereses i necesidades encontrados de
las localidades, no he juzgado oportuno formar proyectos de lei sobre ellos,
sin conocer ántes las tendencias i deseos que las mayorías lejislativas repre­
senten en esta materia”.

“La educación universitaria es la única que ha sido arreglada i que mar­


cha con orden; pero, como en otra parte he manifestado, carece también de los
fondos necesarios para llenar su objeto. Están todavía por establecerse las
cátedras de las ciencias físicas i matemáticas, que hacen parte de esta enseñan­
za, i están mui pobremente dotadas las de las otras facultades; así, pues, no es
aun completa, ni está bien asegurada”. -Doris Wise de Gouzy. Bogotá. 1990.
Págs. 20 a 28.

Por decreto del 2 de mayo de 1844 reglamentaron la enseñanza primaria


y normalista. Esta norma tiene 48 capítulos y 438 artículos y hace obligatoria
la educación de todos los niños.

En su informe al Congreso de 1845, dijo el doctor Mariano Ospina


Rodríguez'. “El arreglo hecho en la Instrucción Pública ha dejado una amplia
libertad, la más amplia que podía apetecerse: Todo individuo puede enseñar
en la Nueva Granada lo que sepa y siguiendo el método que quiera. Todos los
habitantes de este país pueden estudiar con quien mejor les parezca, y en el
tiempo que su capacidad les permita, las materias de una facultad cualquiera.
Lo que no es permitido actualmente es que en donde se diga que hay un cole­
gio, los individuos que en él tomen los nombres de superiores o catedráticos,
y de cuya probidad y suficiencia no hay ninguna garantía, tengan el derecho
de calificar Ad libitum de aptas a todas las personas que bien les parezca, para
el ejercicio de las delicadas funciones públicas, anexas a las profesiones de
abogado, médico, etc., porque esta calificación de aptitud debe corresponder
en todo país bien regido, a la autoridad pública, que la ejerce por medio de
funcionarios públicos, suficientemente calificados para ello”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 151

Por gestión de don Mariano se multiplicaron las escuelas normales de


instrucción primaria, se dió a la educación moral y religiosa la preferencia que
debe tener, se hizo práctica la enseñanza, se combinó hasta donde era dable la
instrucción industrial con la primaria y se estableció la inspección sobre la
educación y la enseñanza.

Se amplió la libertad para la instrucción secundaria, en artes, letras y cien­


cias, tanto a los establecimientos públicos como privados. Se prefirió en todos
los colegios la enseñanza de las ciencias matemáticas, físicas y naturales de
una utilidad más positiva, según las circunstancias de cada provincia, y los
idiomas vivos, la geografía y la historia.

Se buscaron profesores de buena conducta moral, y catedráticos ins­


truidos y respetables. Igualmente se preocupó por los Seminarios y los
edificios para la Universidad.

El doctor Ospina como Director General de Estudios asistía a todos los


exámenes que se realizaban en la Universidad en Bogotá. Una vez faltó un
examinador de inglés en el Seminario y le pidió al Señor General Herrán,
Presidente de la República, que lo reemplazara. Solicitud que atendió el pri­
mer mandatario de la Nación.

Al asumir la presidencia de la República el General José Hilario López en


1850, derogó el famoso Plan de Estudios del Ministro Mariano Ospina
Rodríguez, basado en la disciplina, conocimientos religiosos y fomento de las
Humanidades. -Antonio Cacua Prada. 1985. Págs. 18 y 20.

¿QUE ES EDUCAR?

Años después don Mariano Ospina Rodríguez en el periódico “La Socie­


dad’ de la ciudad de Medellín, publicó un comentario donde expuso en sínte­
sis su concepto sobre la educación:

“Educar es perfeccionar un ser humano desarrollando sus facultades. Las


facultades humanas se clasifican reuniéndolas en tres o más grupos: faculta­
des físicas, intelectuales, y morales; algunos subdividen estas últimas en reli­
giosas y morales para facilitar su estudio”.

“El poder de la educación es tan grande, que puede hacer de un niño un


héroe, un sabio, un santo ó un bandido miserable: Si se toman dos niños que al
nacer tengan facultades idénticas, de modo que siendo igualmente educados
152 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

no se distinguiera uno de otro física, intelectual, ni moralmente, y se les da una


educación <puesta, podrá hacerse que uno de ellos sea un hombre sano, robus­
to, activo, inteligente, instruido, juicioso, previsivo, probo, valiente, firme,
generoso y benévolo; y el otro un hombre enfermizo, débil, perezoso, torpe,
ignorante, preocupado, caprichoso, egoísta, bribón, cruel y malvado; puede
hacerse que uno de los dos honre la humanidad, y el otro sea su afrenta”.

“Lo que puede hacerse con dos individuos, puede hacerse, en mayor ó
menor escala, con todos los miembros de una nación. La educación, pues,
puede hacer de un pueblo el tipo más perfecto del género humano, ó la porción
más degradada, más envilecida, más digna de desprecio y de execración. Nada,
pues, tan importante como la educación; porque de ella dependen la grandeza
y felicidad de las naciones ó su miseria y desdicha”.

“La educación empieza el día en que el niño nace, y acaba el día en que
muere; el anciano encorvado bajo el peso de los años se educa todavía; pero el
tiempo de la educación activa y constante son los primeros veinticinco años,
que constituyen el primer tercio de la vida humana”.

Se hacen diversas clasificaciones de la educación, una de las más comu­


nes es la siguiente: educación maternal y doméstica, educación primaria, edu­
cación secundaria, educación industrial, y profesional, educación social”.

“La educación maternal y doméstica, que es la primera y la más impor­


tante, y con frecuencia, la única, depende enteramente de la que hayan recibi­
do los padres, especialmente la madre que es la que más propiamente educa.
En esta educación la acción del Sacerdote y del Magistrado es indirecta, pero
puede tener una influencia absoluta”.

“La Religión y la ley, el Sacerdote y el Magistrado son los altos poderes


sociales que dirigen y desarrollan la educación de las naciones; y por consi­
guiente, á ellos corresponden el mérito y la gloria que alcanzan los pueblos en
que se ostentan la moralidad general, las altas virtudes sociales, la luz de las
ciencias, el esplendor de las artes, la prosperidad pública, el bienestar y la
dicha general. Ellos son también responsables de la degradación, de la corrup­
ción, de la ignorancia, de la miseria y de la infelicidad de las naciones”.

“Hay en la educación partes que deben ser comunes á todos los miembros
de la sociedad, y otras que deben variar para adaptarse á las circunstancias
peculiares de las personas y clases. Los principios y prácticas religiosos y
morales deben ser los mismos para todos; pero debiendo dar mayor extensión
á la instrucción, cuanto mayor sea el desarrollo intelectual que se de á los
iliilHlH
154 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

individuos. La educación física, intelectual é industrial deben estar en relación


con el destino de las personas. Por tanto, debe haber educación general y edu­
cación especial”.

“El hombre es ante todo un ser moral e inteligente, pero es también un ser
material, de aquí el proloquio antiguo que definía el objeto de la educación
diciendo: mens sana incorpore sano”.

“El fin de la educación es hacer del niño débil e ignorante e impotente un


hombre fuerte, honrado, laborioso, instruido según su posición y capaz de ser
para él mismo, para su familia y para su patria, lo mejor y más útil posible. Los
que hoy son niños débiles, ignorantes é impotentes, serán dentro de pocos
años los hombres que sustentarán y regirán la sociedad. Esa sociedad será
mañana lo que quieran que sea los que hoy viven en ella”.

“Modificar física, intelectual, moral ó religiosamente los hombres ya for­


mados es cosa muy difícil a veces casi imposible. Formar y amoldar el niño
durante el desarrollo de sus facultades es cosa muy sencilla. Si se quiere mora­
lizar, instruir, enriquecer, es decir, civilizar un pueblo, es de los niños y no de
los hombres que de preferencia debe ocuparse el civilizador”.

“Mejorar la educación maternal y doméstica y la educación social (que es


la que recibe el hombre por la acción que en él ejerce la sociedad en que vive)
es obra lenta, porque la ley no puede obrar sobre ellas directamente. No suce­
de lo mismo con las otras categorías de la educación. La escolar, que empieza
en la primaria y acaba en la Universidad, y que debe abrazar la educación
física, religiosa, moral, intelectual é industrial, es organizada y regida por la
ley civil y por la ley disciplinaria eclesiástica; por consiguiente depende de la
inteligencia y celo de los que ejercen el poder civil y la autoridad eclesiástica
el que esta educación ande bien ó mal”.

FORMAR HOMBRES DIGNOS

“Así es que al ver un pueblo ignorante, corrompido, perezoso y misera­


ble, puede decirse con toda verdad: las autoridades civiles y eclesiásticas de
este país no han sabido ó no han querido llenar el primero de sus deberes, que
es formar hombres dignos de este título”.

“Si la educación que llamamos escolar recibe toda la extensión y la buena


dirección que debe tener, obrará luego eficazmente sobre la educación domés­
tica y social; pues que formando padres y madres de familia religiosos,
morigerados, laboriosos e instruido, éstos transmitirán á sus hijos sus sentí-
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 155

mientos, sus ideas y sus hábitos. Esos padres y esos hijos, que constituirán
la sociedad, ejercerán sobre cada miembro de ella, una acción conforme á
tales sentimientos, ideas y hábitos, de modo que la educación doméstica y la
social tendrán que armonizar luego con la educación escolar”.

“Nosotros juzgamos que no hay en la sociedad objeto ni negocio alguno


que tenga mas importancia que la educación. La organización política, la le­
gislación civil y penal, la administración pública y las mejoras materiales, que
tan poderosamente han preocupado y preocupan á los gobernantes y á los
particulares en todos los paises civilizados, son menos importantes que la edu­
cación. El poder absoluto más ilimitado, en un pueblo altamente religioso,
morigerado é instruido, y por consiguiente vigorosamente decidido por la jus­
ticia, patriota y enérgico, tendrá que ser, en su ejercicio, moderado y respetuo­
so hacia la moral y el derecho; mientras que en un pueblo irreligioso, corrom­
pido é ignorante, la justicia y el derecho serán nombres vanos, sea cual fuere la
organización política que tenga el Estado. Lo mismo puede decirse de la legis­
lación civil y penal y de la administración pública”.

“En un pueblo bien educado las mejoras materiales serán una consecuen­
cia forzosa de la moralidad, inteligencia y actividad de la nación; al paso que
en un pueblo atrasado y corrompido los adelantos materiales se convertirán en
medios de opresión y de tiranía”.

SIEMPRE MAL

“La educación escolar en nuestro país ha sido siempre incompleta y ha


andado siempre mal. En la época de la colonia la parte religiosa y moral, la
higiénica y gimnástica eran enteramente olvidadas. Se observaban
rutinariamente algunas prácticas religiosas, pero esto no constituía la instruc­
ción moral y religiosa, ni el cultivo de los sentimientos de este género que
debe ocupar un lugar preferente en la educación pública y privada. El régimen
escolar de la colonia duró hasta 1826, en que se expidió un plan de estudios,
muy justamente censurado; porque atendiendo exclusivamente al desarrollo
intelectual, no solamente olvidaba la parte religiosa, moral y disciplinaria,
sino que las contrariaba, señalando textos impíos é inmorales”.

“El plan de estudios de 1826 rigió hasta 1843, en que se puso término
a las enseñanzas anticristianas, y se dio nueva planta á la educación esco­
lar. La reforma duró poco, porque el espíritu de destrucción que caracteri­
zó las administraciones siguientes, produjo la anarquía, que continuó has­
ta que el sistema federal puso en manos de los Estados la educación públi­
ca. De entonces acá la educación escolar ha recibido algunas mejoras en
156 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

los pocos Estados cuyos gobiernos han tenido inteligencia y celo, que son
poquísimos en todos los demás el negociado ha ido de mal á peor”.

“En todas partes subsiste más ó menos el defecto capital que viene desde
la época de la colonia, y que consiste en atender exclusivamente al desarrollo
intelectual, olvidando todos los otros ramos de la educación; y en seguir en la
enseñanza de las diferentes materias un orden que no aviene con las exigen­
cias de las necesidades más premiosas de nuestra sociedad”. -Doris Wise de
Gouzy. 1876. Págs. 377 y 378.

Según afirmación del profesor y académico Dr. Jaime Jaramillo Uribe,


después del General Francisco de Paula Santander el personaje que más influ­
yó en las reformas educativas en la primera mitad del siglo XIX fue don
Mariano Ospina Rodríguez. “El buscó un equilibrio entre la orientación técni­
ca y la formación humanística, y a él se debe el retorno, en 1843, de los jesuítas
al país luego de su expulsión en 1767”.

En los últimos 30 años sobresalieron como educadores doña Josefa


Acevedo de Gómez, doña Angelina Montes del Valle, el doctor Ezequiel Ro­
jas, el doctor Francisco Javier Zaldúa, don Rufino Cuervo, don Juan Antonio
y don Manuel María Pardo, el doctor Florentino González, el doctor Manuel
María Madiedo y el doctor Lorenzo María Lleras.

CELEBRES PLANTELES

Entre los planteles que dejaron historia, se encuentran el Colegio de don


Miguel Muñoz y don Bernardo Paz fundado en Pasto, en 1822.

El Instituto de don José María Triana en Zipaquirá, y la escuela de don


José María Rico en la misma ciudad.

La Escuela de don Mateo Esquiaquí en Bogotá, en 1838. La “Casa de


educación” de don José Raimundo María Russi; la de don Justo Pastor Losada,
en 1839. La del doctor Mariano Becerra habilitada para dar grados universita­
rios por el Decreto de 20 de octubre de 1840, en Bogotá y la de los señores
Antonio Benedetti y Simón Lavalle, en Cartagena. El “Instituto de Caldas”,
de don Miguel María Jaramillo Ch., en Manizales. El “Colegio San Fernando”
de Antioquia.

El español Pedro José Dieguez, casado con doña Manuela Mutis fundó
en Bogotá dos colegios, uno para varones y otro para damas, que empezaron
labores con buen éxito en 1844. Después se trasladaron a Bucaramanga.
; :gura 25. Dona Sixta Pontón y Piedrahita de Santander.
158 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El Colegio de don Ulpiano González, en Bogotá, en 1844.

El “Instituto” iniciado en el Socorro, Santander, por doña Mercedes Nariño


de Ibáñez, exrectora del Colegio de La Merced de Bogotá, hija del Precursor
de nuestra Independencia, don Antonio Nariño.

El “Colegio Mutis”, en Bucaramanga, dirigido por doña Manuela Mutis


Gama de Dieguez.

La “Escuela Nueva”, orientada en Bogotá por doña Margarita Sarmiento


de Silvestre.

COLEGIO DEL SAGRADO CORAZON

La viuda del General Francisco de Paula Santander, doña Sixta Pontón y


Piedrahita, quiso traer a Bogotá a las monjas de la “Sociedad del Sagrado Cora­
zón”, de origen francés, para que se encargaran de la educación femenina. Al no
lograrlo fundó en 1845 con otras damas la “Asociación Piadosa del Sagrado
Corazón” y abrió un colegio para niñas “que tuvo fama de ser estricto y conven­
tual”, donde educó a un número muy escogido de alumnas. Allí enseñaron reli­
gión, gramática castellana, aritmética, contabilidad, geometría, geografía, físi­
ca, astronomía, historia, italiano, francés, inglés, moral, música y canto. “Las
niñas debían aprender a bordar en lino, seda y oro; a pintar, a confeccionar
flores, a remendar, a tejer. Entre los profesores se contaron algunos destacados
intelectuales de la época, como don Mariano Ospina Rodríguez, don José Ma­
nuel Groot y el doctor José Caicedo Rojas. Este “Colegio del Sagrado Cora­
zón” funcionó en su casa de habitación, en la calle 16 con carrera 7a., donde
hoy se levanta el edificio de Avianca. Lo inauguró el Excelentísimo señor
arzobispo Manuel José Mosquera. -Patricia Londoño Vega. 1994. Pág. 38.

El mas conocido retrato de doña Sixta Tulia Pontón y Piedrahita la repre­


senta vestida con una especie de hábito religioso. Su autor es posiblemente el
célebre pintor Ramón Torres Méndez.

DON LORENZO MARIA LLERAS

El destacado intelectual, poeta, periodista, dramaturgo, traductor y peda­


gogo don Lorenzo María Lleras abrió, en 1845, en Bogotá, el “Colegio del
Espíritu Santo” , “donde por siete años consecutivos prestó incalculables ser­
vicios a la juventud de su patria”. Antes había desempeñado la rectoría del
Colegio del Rosario, por cuatro años. Difundió entre sus discípulos el “amor a
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 159

la bella literatura, estimulándolos a que hiciesen composiciones. En su cole­


gio construyó un teatro, en un vasto y espacioso salón, adornado con los em­
blemas y requisitos del arte, local en el cual daba con frecuencia funciones
dramáticas dirigidas por él, y en las que hacía que tomaran parte muchos de
sus aventajados alumnos”.

Entre sus discípulos se contaron José María Quijano Otero, José Manuel
Lleras, Santiago Pérez, Jorge Isaacs, Felipe Pérez, Pedro Justo Berrío y Jorge
Rivera. El Io de junio de 1847 publicó un periódico “con el propósito de dar
mayor auge al instituto. Lo tituló: “La Crónica Mensual del Colegio del Espí­
ritu Santo”. Salieron 34 números. El último está fechado el 31 de diciembre de
1851.

El periódico bogotano “El Día”, del 9 de diciembre de 1848, trae un elo­


gioso artículo del cual transcribimos el primer párrafo:

“Entre todos los establecimientos de enseñanza que existen en la Nueva


Granada ninguno conocemos más digno de la atención del público y de la
confianza de los padres de familia, que el que dirige el señor doctor Lorenzo
María Lleras, bajo la denominación de Colegio del Espíritu Santo', ora por el
plan de instrucción sólida y útil que en el se da, ora por los buenos sentimien­
tos morales y religiosos que en él se inculcan, ora por los vastos y variados
recursos con que cuenta, ora, en suma, por el brillante éxito que hasta aquí han
tenido los perseverantes esfuerzos y la fervorosa e infatigable consagración
de su ilustrado Director. El se ha propuesto proporcionar a los jóvenes que se
le confíen un curso completo de sólida instrucción en varios idiomas moder­
nos, en los clásicos antiguos y en las ciencias matemáticas e intelectuales; y
desempeña su objeto tan cumplidamente, que sin descuidar los demás ramos
que ordinariamente se comprenden en una buena educación, tales como la
contabilidad mercantil, el dibujo, la música, etc., logra dar a sus discípulos en
todas estas materias la versación suficiente, para que al salir de su colegio
puedan consagrarse inmediatamente y con buen suceso, a la carrera del co­
mercio o a la prosecución de los altos estudios universitarios”. -Isidoro Laverde
Amaya. 1963. Págs. 151 a 166.

En 1846 don Luis M. Silvestre inició el “Colegio de San Buenaventura”.


El uniforme de los alumnos era semejante al de la Universidad de Oxford.
CAPITULO IX

LIBERTAD ABSOLUTA DE ENSEÑANZA

El domingo Io de abril de 1849 asumió la Presidencia de la República el


general José Hilario López. Durante su gobierno dictaron la Ley de 15 de
mayo de 1850 que consagró la absoluta libertad de enseñanza. Uno de sus
artículos dispuso: “Es libre en la República la enseñanza en todos los ramos
de las ciencias, de las letras y de las artes”. “El grado o título científico no será
necesario para ejercer profesiones científicas”. “Suprímese el grado de bachi­
ller. Suprímense las universidades”.

El ejecutivo reglamentó esta ley por Decreto del 25 de agosto de 1850.


Todas las anteriores disposiciones sobre instrucción pública quedaron deroga­
das. Durante tres años reinó la anarquía en los estudios superiores. Por fortuna
en 1853 reimplantaron el plan de estudios del General Santander. -Henao y
Arrubla. 1967. Págs. 670 y 671.

Al respecto don Gustavo Arboleda en su “Historia Contemporánea de


! Colombia” comentó:

“El congreso declaró libre la enseñanza de todos los ramos de las cien­
cias, de las letras y de las artes y el ejercicio de toda profesión científica, sin
necesidad de grados académicos, salvo los farmaceutas, que deberían ser pre­
viamente aprobados en exámenes que reglamentaría el poder ejecutivo. Se
suprimió el grado de bachiller y se dejaron subsistentes los de doctor en medi­
cina, jurisprudencia y ciencias eclesiásticas. Estos los conferirían los semina­
rios, y los otros los colegios nacionales y provinciales. Se suprimieron las
universidades; los colegios que en los locales y rentas de ellas se establecieran
quedarían como nacionales; el del Rosario pasaría a depender de la cámara
provincial de Bogotá. Los títulos académicos serían conferidos por cuatro exa­
minadores, que formarían un consejo, nombrado por el poder ejecutivo, por
las cámaras de provincia o por el diocesano, según el caso”.
162 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Por la ley de 8 de junio se establecieron escuelas de artes y oficios en los


colegios nacionales y un mes antes (4 de mayo) se aclararon las disposiciones
de la ley 27 de marzo de 1846, en el sentido de que el destinar una parte del
edificio de San Juan de Dios de Bogotá para colegio de medicina no privaba al
hospital de la propiedad del local y del derecho a ser indemnizado por el uso
que de él se hiciese”. -Gustavo Arboleda. 1990. Pág. 109.

COMISION COROGRAFICA

El gobierno del general José Hilario López en enero de 1850 integró me­
diante contrato la “Comisión Corográfica”, para levantar la carta geográfica
del país. Formaron la Comisión el general de ingenieros Agustín Codazzi, el
doctor Manuel Ancízar, luego el doctor Santiago Pérez, don José Triana y un
dibujante. Hicieron parte Carmelo Fernández, Enrique Price y Manuel María
Paz. Después de nueve años de intensos e infatigables trabajos, el general
Codazzi, en 1858, entregó los mapas corográficos de los Estados de Nueva
Granada. Faltaron los de Bolívar y el Magdalena que no alcanzó a terminar
debido a su prematura muerte, en 1859. Estos trabajos fueron complementa­
dos posteriormente por los señores Manuel Ponce de León y Manuel María
Paz. -Jorge Ancízar Sordo. 1985. Pág. 22.

En 1850 funcionó el “Liceo de la Familia”, al cuidado de don Antonio B.


Cuervo y el Dr. Antonio José de Sucre, hermano del Gran Mariscal de Ayacucho.
En este instituto se formó don Rufino José Cuervo.

Dirigido por don Nicolás Restrepo, y las institutoras Martina Escobar y


Julia Barrientes el 7 de abril de 1850 empezó labores el “Colegio Santa Tere­
sa” en Medellín. Este fue el primer plantel de bachillerato para señoritas que
se organizó en Antioquia.

COLEGIO CAMPESTRE

El primer colegio campestre de que se tenga noticia lo abrió en la casa


de la “Hacienda de Yerbabuena”, don José Manuel Marroquín, en 1851.
cuando apenas contaba 23 años. Lo acompañaron los sacerdotes Luis
Lizarralde e Ignacio Buenaventura; don José de la Cruz Restrepo, don Mario
Valenzuela y don Crisóstomo Osorio en los primeros años. Se matricularon
22 alumnos, entre ellos seis pares de hermanos. Después estuvieron de pre­
fectos y de catedráticos los presbíteros Pedro J. Mas, Carlos Bermúdez y
Paulino Olivos, además de un selecto grupo de profesores. La clausura dei
-.gura 26. General de Ingenieros Agustín Codazzi.
164 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

primer año se hizo en la casa del doctor Alejandro Osorio en Bogotá. El


plantel se llamó “Liceo de María”.

La “Hacienda de Yerbabuena”, llamada así después de 1807, “se compu­


so de una desmembración de la de “Hatogrande” y otra de la “Fusca”, cerca al
puente del Común, sobre el camino de Bogotá a Tunja”.

Siete años funcionó el “Liceo de María” en Yerbabuena “gozando de la


soledad amena de los campos”. Luego lo pasó en 1861 a la hacienda del
“Chicó”, en las inmediaciones de la ciudad de Bogotá, hasta cuando un incen­
dio acabó con la casa.

Para combatir las ideas anticristianas del momento y propagar las buenas
doctrinas, don José Manuel integró una “Sociedad de Estudios Religiosos”, de
la que formaron parte Manuel María Mallarino, José Joaquín Ortíz, Ricardo
Carrasquilla, José María Vergara y Vergara y Diego Fallón. Un día de 1861 los
convocó a su colegio y les expuso el proyecto de fundar una Universidad
Católica. Todos acogieron la idea, pero la revolución de ese año terminó con
tan necesario propósito.

Don José Manuel Marroquín, según su propia confesión, estableció el


sistema de rigurosa y continua vigilancia, prestó atención a los juegos y entre­
tenimientos de los alumnos como a los estudios. Dio especial preferencia a los
preceptos de la buena crianza y urbanidad y a aquellos mucho más importan­
tes que tienden a la formación del corazón y del carácter. Allí estuvieron como
alumnos los niños Miguel Antonio José Zoylo Cayetano Andrés Avelino de
las Mercedes Caro Tovar y su hermano Eusebio. -José Manuel Marroquín.
1985. Págs. 127 a 129.

En Bucaramanga, Socorro, San Gil y Suaita se destacó como institutora


doña Salomé Gómez de Gómez, quien organizó escuelas y colegios en varias
ciudades de Santander.

Don José Joaquín Ortiz dirigió en Bogotá en 1852, el “Instituto de Cris­


to”. Después fundó el “Colegio de Santo Tomás de Aquino”, el “Instituto Bo­
lívar” y el “Liceo Granadino”, una especie de sociedad literaria.

En Medellín funcionaron el “Seminario Diocesano” y el “Colegio de San


Femando de Antioquia”.

El profesor Miguel María Jaramillo inició en Sonsón el “Colegio de


Varones”.
gura 27. Don José Manuel Marroquin
166 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

PAREDES E HIJOS

“Establecimiento Paredes e Hijos”, se denominó el colegio que en la po­


blación de Piedecuesta, cerca a Bucaramanga, organizó don Victoriano de Diego
Paredes, a partir del Io de mayo de 1856, “modelo único en el país”.

Don Victoriano nació en Piedecuesta en la hacienda de “Guataquirá”, en


1804. Estudió en el Colegio de San Bartolomé y en 1827 ingresó a la adminis­
tración pública por nombramiento que le hizo el Libertador Simón Bolívar. Asistió
a la Cámara de Representantes en varios períodos. Se desempeñó en 1849 y
1851 como Secretario de Relaciones Exteriores y Mejoras Internas del Presi­
dente General José Hilario López. Ocupó el cargo de Ministro Plenipotenciario
en Washington en 1851. Regresó al país en 1855. Concurrió a la Asamblea de
Santander y al Senado de la República y en ambos lo eligieron Presidente. Ejer­
ció la presidencia del Estado Soberano de Santander de 1866 a 1868.

Casó con la hija del primer Presidente de la Nueva Granada, el doctor


Fernando Serrano, doña Francisca Serrano Calderón con quien procreó cuatro
hijos: Demetrio, Temístocles, Aristides y Francisca. Alberto Paredes Gómez.
1981. Págs. 99 a 102.

Al enviudar contrajo nuevas nupcias con doña Ann McGregor, hija del
cónsul británico en Panamá coronel Malcom McGregor y sobrina del general
Gregor McGregor, siendo padre de dos hijas.

EL ESTABLECIMIENTO

Cuenta la distinguida académica e historiadora santandereana doña Mari­


na González de Cala que Don Victoriano “desde 1836, consagró parte de su
tiempo a la educación de sus hijos, fundando un pequeño colegio en Bogotá,
para éstos y los hijos de sus amigos. Viajó a los Estados Unidos y a Europa, y
como él mismo lo narra “a impulsar la educación a mis hijos y sobrinos y a
visitar cuanto establecimiento de educación pudiera”. Realizó un nuevo viaje
en 1844 “con su acompañamiento de jóvenes”. -Victoriano de Diego Paredes.
1981. No. 732. Págs. 103 a 165.

Y mientras ellos perfeccionaban el inglés, Don Victoriano continuaba


visitando establecimientos educativos “analizándolos con ojos perspicaces” -
Victoriano de Diego Paredes. 1855 Archivo A.C. de H.

Al terminar su cargo de ministro en Washington, se estableció en


Piedecuesta y según dice “se me ocurrió el pensamiento de establecer en aque-
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 167

lia bellísima localidad de suave temperatura y de salubridad sin igual sobre la


tierra un grande establecimiento que sirviera no solamente para fomentar la de
los jóvenes de aquel lugar por el cual he tenido una gran predilección en todo
el curso de mi vida, sino la de todos los jóvenes del estado, aún de otras partes
de la República. -Victoriano de Diego Paredes. 1981. No. 372. Pág. 150.

“Con sus hijos Demetrio, Temístocles y Aristides organizó este estableci­


miento, adaptando las enseñanzas adquiridas durante sus viajes y permanen­
cia en planteles norteamericanos y europeos, a las circunstancias especiales
del país”.

REGLAMENTO

“El colegio contaba con edificios amplios, de vasta extensión, grandes


jardines de aclimatación y de estudio, baños magníficos, patios de gimnasia y
tennis court, laboratorio de química y física, biblioteca, imprenta, litografía y
fotografía, un vastísimo depósito de muestras, textos, modelos, planos y gra­
bados. -Francisco de Paula Borda. 1974. Pág. 161.

La vida de los estudiantes, profesores y empleados del Establecimiento


Paredes e hijos en Piedecuesta, era de completa reclusión. Solo se salía los
domingos a la misa, a la cual concurrían los estudiantes vestidos “con levita i
pantalón azul, corbata negra i chaleco blanco”. -La Pastoral del Obispo de
Pamplona y el establecimiento de Educación de Paredes e Hijos. Imprenta
Zapata Hermanos. 1858.

“En la tarde conciertos interpretados por la orquesta conformada pol­


los estudiantes con habilidades musicales. El día comenzaba a las seis de la
mañana con un chocolate y pan, se iniciaban las clases hasta las diez de la
mañana, hora en la cual se servía el almuerzo consistente en sopa, frito con
carne, un pedazo de arepa, un pedazo de pan y chocolate. Continuaban las
clases hasta las cuatro de la tarde, en que se servía la comida: sopa, princi­
pio, puchero, arroz blanco, algunas veces ensalada, un pedazo de pan y “fru­
ta cuando se pudiere hallar i dulce”. -Minutas y Condiciones para la Admi­
sión de alumnos en el Establecimiento Paredes e Hijos. Imprenta Paredes e
Hijos. 1859. Pág. 170.

“Al terminar el estudio a las ocho y treinta de la noche recibían los estu­
diantes pan y dulce. Dentro de este apretado horario se incluía diariamente
prácticas de horticultura, ejercicios de agilidad, natación, equitación e inter­
pretación de himnos”.
168 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Las clases se iniciaban el dos de Enero y terminaban el treinta y uno de


octubre, siendo la única oportunidad que tenían los estudiantes para salir a sus
casas, siempre que los padres lo solicitaran, de otra manera los jóvenes podían
permanecer durante las vacaciones en el colegio”.

“El reglamento del colegio se cumplía estrictamente. En un libro se con­


servaban las reglas a las que se debían someter los alumnos. Sin embargo,
“toda la disciplina llevará el sello de la bondad i de la amabilidad, jamás se
empleará la aspereza, i si por desgracia alguna vez se aplica un castigo un
poco duro será siempre dispuesto por mí i según el modo y términos que se
crea conveniente”. Semanalmente se cumplían una serie de discursos en los
cuales participaban los estudiantes, algunos de tipo científico basados en la
investigación, y otros de tipo moral como los deberes de los hijos con los
padres, los deberes con Dios, la caridad, la gratitud, etc”. “Todo en el colegio
era imposible menos no estudiar. Lo inagotable de la tarea se fundaba en el
principio que el trabajo halla su descanso en la variedad de las ocupaciones”.

“La pensión anual que incluía útiles de escritorio y cuadernos de contabi­


lidad tenía un costo de 200 fuertes. El alumno debía llevar a su ingreso al
plantel un apero que consistía en “dos taburetes, una mesa con cajón, una
cama de madera según el modelo del establecimiento, un juego de lavarse
compuesto de platón ordinario, un jarro de lata, tres toallas ordinarias, dos
panes de'jabón, un cepillo de dientes, peinilla, cepillo de ropa, un par de tije­
ras, un saco dispuesto para guardar los útiles anteriores, una caja de bola, un
cepillo i una brocha para el calzado, cuatro platos finos, dos platicos con dos
tacitas para chocolate, dos vasos de vidrio, dos cuchillos, dos tenedores, dos
cucharas soperas i dos dulceras de metal fino”.

“En cuanto al ajuar de ropa, que los alumnos debían traer consigo, con­
sistía en un colchón de un metró de ancho “i mui delgado”, una almohada con
dos fundas, tres sábanas, una frazada, dos colchas, seis camisas, cuatro cal­
zoncillos, tres levitas o sacos para el diario, un saco para guardar ropa sucia,
un vestido de paño oscuro decente, y un baúl con llave”.

“Resulta verdaderamente sorprendente encontrar un colegio tan discipli­


nado y austero que ofreciera a sus ochenta y cinco alumnos matriculados en
1858 un pénsum de estudio de características tan modernas y variadas que lo
sitúan sin lugar a dudas como un modelo de enseñanza en el país”.

“Su sistema se basaba principalmente en la práctica de las siguientes ma­


terias: “Moral, Relijión, i urbanidad, Gramática castellana, Caligrafía, Aritmé­
tica especulativa i aplicada al comercio, Teneduría de libros, Geografía i As-
;ura 28. Don Victoriano de Diego Paredes.
170 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

tronomía, Idiomas: Francés, Inglés, Italiano, Alemán i Latín para los que quie­
ran, Algebra, Geometría, Trigonometría, i Agrimensura, Lójica i demás ramos
de Filosofía elemental, Gramática general, Retórica, Mitolojía, Dibujo i no­
ciones de pintura, ejercicios prácticos de litografía, taquigrafía, música vocal
e instrumental, Hijiene, Historia, Física, Química, Nociones de Mineralojía,
Arquitectura Civil Agricultura y nociones especiales de Horticultura, Jardine­
ría y Botánica, Principios de Lejislación, Lejislación de la Nueva Granada i
procedimientos judiciales, Principios de Economía Política, Ciencia Constitu­
cional i Administración, Derecho Internacional i Diplomacia, Comercio i Es­
tadística”.

“La enseñanza de dibujo y pintura así como la de música instrumental


eran consideradas como extracurriculares. Tenían un costo de 20 fuertes anua­
les, y los alumnos debían llevarlas “cajas de colores etc.”, así como los instru­
mentos musicales. Se trabajaba en esta área la figura y el paisaje en técnicas de
uno y dos lápices” con colores a la aguada, al pastel, etc.”.

“En cuanto al taller de litografía, en el cual se imprimieron un buen nú­


mero de textos de estudio, algunos traducidos del inglés porTemístocles Pare­
des, así como todas las circulares y prospectos que enviaban a los padres de
familia, contaba con su propio centro de encuademación, y es posible que la
fotografía fuera parte integral de este departamento”.

PROHIBICION Y CLAUSURA

“Hacia 1859, el problema religioso “que en determinados momentos se­


ñala una línea fronteriza clara entre los partidos liberal y conservador” se hace
evidente en la pastoral del Obispo de Pamplona, quien acusa a Victoriano de
Diego Paredes de “adueñarse de la juventud con el fin de pervertirla bajo el
pretexto de ilustrarla”. Señala también la citada carta, que en los “colegios
regentados por el Sr. Paredes i su esposa, se da a los jóvenes una educación
religiosa que no es conforme con los dogmas y preceptos de nuestra Santa
Iglesia Romana y que todos los superiores son protestantes, o por lo menos de
muy dudosa catolicidad”.

“Prohibe categóricamente que las familias católicas pongan a sus hijos


en estos establecimientos, y además ordena que los que se hallen ahí sean
retirados inmediatamente”.

“Los disturbios políticos que se desarrollan presagian una contienda


civil en la Nueva Granada que afectaría la buena marcha del colegio. Don
Victoriano preocupado porque debía la mayor parte del capital empleado en '
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 171

la dotación del establecimiento de educación, y con el fin de librar a sus


acreedores de las pérdidas que se pudieran ocasionar, o las demoras en los
pagos, suscribe el 19 de julio de 1860 en la Notaría Unica de Piedecuesta, un
documento por el cual vende a su suegra Fanny McGregor las cosas que
conforman el colegio, así como todos sus equipos incluyendo “la imprenta,
la litografía, los instrumentos, las máquinas i los demás útiles i muebles”.

En octubre de 1860, las tropas comandadas por Obdulio Esteves invaden


el colegio, sus instalaciones se convierten en cuarteles, y el director, sus hijos
y ocho alumnos son llevados prisioneros a Bucaramanga y finalmente a Bo­
gotá donde fueron puestos a órdenes del Juez del Distrito Nacional de
Cundinamarca. La carta enviada por Obdulio Esteves a don Victoriano de Diego
Paredes el 15 de octubre de 1860 ratifica lo anterior: “Hoi sabe esta Prefectura
que no hay absolutamente motivo alguno que impida la marcha que se le ha
notificado, i en tal virtud me considero con la necesidad de prevenir a U. que
mañana a las diez de la mañana emprenda U. su marcha con dirección a Bogo­
tá i de lo contrario seguirá U. i sus hijos para la capital del Estado. Recuérdese
a U. de que esta providencia entraña el carácter de absolutamente irrevocable.
Soi de U. atto. Serv. Obdulio Esteves”.

DESTRUCCION TOTAL

“El relato que don Victoriano hace de los daños del cual es víctima el
colegio, queda como testimonio final de su interés por ofrecer una educa­
ción integral y moderna con la ayuda de equipos especializados: “Una mag­
nífica imprenta (de la que solo se escaparon algunos cajones de litografía
que se habían trasladado a otra parte), la oficina de encuadernación con to­
dos sus útiles, casi todo el laboratorio químico, que era de considerable va­
lor, así como los que correspondían a la telegrafía y a la de dibujo, pintura,
mineralogía y música; la mayor parte de cuanto se hallaba en la oficina de
litografía y fotografía. La mayor parte de la biblioteca del colegio que se
componía de cerca de 3.500 volúmenes, más de 400 resmas de papel de
imprenta, dibujo y caligrafía, casi todos los útiles de dibujo y de matemáti­
cas y todo lo cual había costado más de 25.000 fuertes y un almacén que
contenía más de 23 textos que se estaban imprimiendo, de los cuales una
parte estaban concluidos y a tiro de encuadernar, otros estaban al terminar­
los, además había empezado a imprimirse, almacén que fue arrasado com­
pletamente para diferentes usos de la tropa”.

“Una vez que los ánimos se apaciguan, don Victoriano vende parte de sus
fincas y saca a remate algunos útiles que se lograron salvar de la barbarie:
■“Dibujo i Pintura: nuestra colección se compone de 750 modelos, contenien­
172 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

do desde los primeros rudimentos hasta los trabajos laboriosos de pintura de


cabezas, paisajes con figuras, flores, animales, etc. Hai algún papel blanco i de
colores para dibujo i vale todo $500. Arquitectura: Un surtido de reglas R.
triángulos, papel para dibujo arquitectónico, escuadras, nivel, plomadas, pa­
lustres de diversas clases, cinceles i pisos, compás por valor de $100. Música:
un piano inglés, dos violines finos i uno ordinario, una guitarra, un violoncello,
ambos de primera clase, una flauta, métodos para piano, guitarra, canto i pie­
zas elementales i clásicas para los mismos instrumentos. Esto puede valer
$800”. También ponen en venta catres de bronce, camas de columnas, rope­
ros, mesas de baño con espejos, armarios, etc.”.

“Por petición de sus amigos, don Victoriano intenta reabrir el colegio,


más la desolación es tan grande que la familia tiene que seguir otros rumbos.
Don Victoriano participa activamente en política. Temístocles sigue las hue­
llas de su padre, Aristides se residencia en El Salvador y Demetrio de tempe­
ramento artístico se dedica como lo señalábamos anteriormente a la fotografía
y a la litografía con un gran éxito artístico y comercial. -Marina González de
Cala. 1990. Págs. 5 a 8.

El colegio de don Victoriano de Diego Paredes, en la práctica una Univer­


sidad, formó la clase dirigente del oriente colombiano. Uno de sus aventaja­
dos alumnos se llamó Carlos Martínez Silva.

TIEMPOS DIFICILES

A partir de 1857 don Ricardo Carrasquilla regentó el “Liceo de la Infan­


cia”. En este plantel se enseñó la filosofía por el texto del español don Jaime
Balmes.

Don José Joaquín Ortiz ocupó la rectoría del “Colegio Boyacá” en 1858.
Allí escribió sus: “Lecciones de Literatura Castellana”, “El Lector Colombia­
no”, “Lecturas Selectas”, etc.

En 1860 don José Caicedo y Rojas fundó en Bogotá la “Academia Mu­


tis”, donde estudió Alberto Urdaneta.

La persecución religiosa desatada a partir de 1861, en el gobierno provi­


sional del general Tomás Cipriano de Mosquera, se hizo patente con la exclu­
sión oficial de la instrucción religiosa en los colegios y escuelas. Durante el
mandato del general Mosquera se clausuraron la “Universidad de Santo To­
más” y el “Colegio Mayor de San Buenaventura”.
174 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En Antioquia su prestigioso gobernador el abogado y general Pedro Justo


Berrío se dedicó a organizar escuelas en todos los municipios; creó una nor­
mal y estableció centros nocturnos y dominicales para adultos. Fundó la “Es­
cuela de Artes y Oficios”, y elaboró un plan para la administración y dirección
de las escuelas primarias. Organizó la imprenta del Estado y editó el periódico
“£7 Monitor”. Lo mismo hizo con la enseñanza secundaria.

Doña María Luisa de Uribe montó en la capital antioqueña en 1863 el


“Colegio de María”.

En San Gil, Santander, el joven Carlos Martínez Silva, de 16 años, junto


con Vicente Vargas Martínez y Eladio Forero, fundó un “Colegio de segunda
enseñanza” que “no prosperó debido a las persecuciones políticas intransi­
gentes de los señores Rueda, de la población de Cuchicute”, según afirmación
del académico historiador Dr. Luis Martínez Delgado.

EL RADICALISMO

En 1863 se autorizó al ejecutivo para ejercer el control civil sobre la


educación y sacarlo del monopolio de la iglesia, bajo el prospecto de “uni­
ficar la educación en el país”. Para ellos dividieron las escuelas en elementa­
les y superiores.

En las últimas enseñaban: elementos de aritmética, geometría, dibujo


lineal, teneduría de libros, física, mecánica, historia natural, cosmografía, fi­
siología, geografía general, historia y geografía de Colombia. Introdujeron el
método Pestalozziano que cambió el castigo por el premio y motivó el
interés de los alumnos por el estudio.

De nuevo volvieron las “ciencias útiles”, las “ciencias prácticas”, contra


los “estudios especulativos”. El lema que se acuñó: “la educación al servicio
de la producción”. “La filosofía utilitarista se adueñó de la educación pública
a título de ilustración”. En esta época la iglesia adelantó una frontal campaña
contra las escuelas oficiales del gobierno radical.

PEDRO JUSTO BERRIO

Uno de los grandes gobernantes de Antioquia, el general y doctor Pedro


Justo Berrío, consagró este lema: “gobernar es enseñar”.

Titulado de abogado en Bogotá en 1851, participó en actividades públi­


cas, en la Cámara de Representantes, en la magistratura y en los levantamien­
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 175

tos militares de 1854 contra Meló y en 1860 en defensa de don Mariano Ospina
Rodríguez, presidente de la Confederación Granadina.

Después del triunfo de Marinilla del 4 de enero de 1864 contra el gobier­


no de Pascual Bravo, los dirigentes conservadores lo aclamaron gobernador
del Estado Soberano de Antioquia. El domingo 10 de enero de 1864 Berrío
asumió como gobernador provisorio, y el 19 de abril siguiente obtuvo el reco­
nocimiento del Presidente Manuel Murillo Toro. En este año propició la crea­
ción de la Dirección de Instrucción Pública. Reabrió el 2 de noviembre el
“Colegio del Estado”, con escuelas de Filosofía, Matemáticas, Ciencias Polí­
ticas y Jurisprudencia, y el 19 de diciembre se expidió un decreto con el plan
general de estudios.

Elegido constitucionalmente como gobernador de Antioquia, el 7 de


agosto de 1865 prestó el juramento de rigor ante la legislatura del Estado,
presidida por el Dr. Pedro Antonio Restrepo Escobar.

De inmediato abrió colegios de enseñanza secundaria en varios munici­


pios, fundó una Academia en el Liceo Antioqueño y la denominada “Sociedad
de Instrucción de los Andes”.

El 20 de abril de 1865 por iniciativa del gobernador Berrío la legislatura


creó la “Escuela Normal”. Nombró como primer rector al Dr. Graciliano
Acevedo y el 2 de enero de 1867 inició labores. -David Mejía Velilla. 1975.
Págs. 133, 176.

En 1865 el Dr. Andrés Posada Arango instituyó un nuevo “Colegio de


Santa Teresa”, bajo la dirección de doña Trinidad Arango Martínez, en
Medellín.

Dos años después, en la misma ciudad del Valle de Aburrá, las señoritas
Claudia Escobar, Pastora Restrepo y Mercedes Gutiérrez se asociaron para
dirigir el “Colegio San José”. El 2 de enero de 1867 empezó a funcionar la
Escuela Normal del Distrito de Medellín creada por el Dr. Pedro Justo Berrío.

En Bogotá, don José Vicente Concha Lobo, abrió en 1867 su “Colegio


Pío IX” que dirigió por 25 años. En el se educaron su hijo José Vicente
Concha y José María González Valencia. Uno de los profesores don Miguel
Antonio Caro.

La distinguida institutora doña Avelina Moreno Uribe organizó en la ciu­


dad comunera de El Socorro, en 1868, el “Colegio La Concordia”.
176 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En Duitama don Juan Nepomuceno Solano en asocio de su hermano don


Zenón, establecieron el “Colegio Agrícola Solano”, enseñaron el cultivo de la
manzana y de las frutas y la cría de abejas o apicultura.

Como en razón de la ley de 15 de mayo de 1850 se suprimieron las uni­


versidades, los edificios, bienes y rentas se aplicaron al restablecimiento de
los Colegios Nacionales, con excepción del Colegio Mayor del Rosario, en
Bogotá. Al amparo de las libertades todo se desenfrenó. La formación profe­
sional pasó a los colegios estatales y los títulos los otorgó un tribunal que se
integraba para tal efecto.

Al asumir la presidencia de la República el General Santos Acosta Cas­


tillo decidió reinstaurar la Universidad y para ello contó con la colaboración
del parlamentario santandereano Dr. Manuel Plata Azuero y del Congreso
Nacional.
CAPITULO X

LA UNIVERSIDAD NACIONAL

El caos de la educación superior se frenó con la Ley 16 del 16 de septiem­


bre de 1867 que creó la “Universidad Nacional de los Estados Unidos de
Colombia”, en el gobierno del general Santos Acosta Castillo. El Decreto or­
gánico está firmado el 13 de enero de 1868 por el Presidente Santos Acosta y
el Secretario del Interior y Relaciones Exteriores Carlos Martín.

Como primer rector nombraron el 17 de enero de 1868 al doctor Ezequiel


Rojas, quien no aceptó. Entonces designaron al doctor Manuel Ancízar. La
Universidad se abrió el lo. de febrero de 1868 con las escuelas de Derecho,
Medicina, Ciencias Naturales, Ingeniería, Artes y Oficios, Literatura y Filoso­
fía, y una selectísima nómina de catedráticos. Ancízar nombró al doctor
Leopoldo Arias Vargas secretario; al doctor Rafael Eliseo Santander tesorero,
y bibliotecario a don José María Quijano Otero. -Jorge Ancízar Sordo. 1985.
Pág. 229.

El texto de la Ley que creó la Universidad Nacional de los Estados Uni­


dos de Colombia, reza:

LEY

que crea la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colombia.

El Congreso de los Estados Unidos de Colombia

Decreta:

Artículo lo.-Autorízase plenamente al Poder Ejecutivo para que entre en


arreglos con el gobierno del Estado Soberano de Cundinamarca y con la mu­
nicipalidad de Bogotá, con el objeto de obtener la organización de una Uni­
178 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

versidad en la capital de la República, la que llevará el nombre de “Universi­


dad Nacional de los Estados Unidos de Colombia”.

Artículo 2o.- Serán bases fundamentales de estos arreglos:

lo . Q u e l a U n i v e r s i d a d c o n s t e d e s e i s E s c u e l a s o In s t it u t o s e s p e c i a l e s a s a b e n
E s c u e l a d e D e r e c h o , E s c u e l a d e M e d i c i n a , E s c u e l a d e C i e n c i a s N a t u r a le s .
E s c u e l a d e I n g e n ie r o s , E s c u e l a o In s t it u t o d e A r t e s y O f i c i o s , y E s c u e l a de
L ite r a tu r a y F ilo s o fía .
2o. Q u e e n c a d a u n a d e e s t a s E s c u e l a s s e e n s e ñ e n ú n ic a m e n t e l o s r a m o s e s p e ­
c ia le s q u e a e lla s c o rre sp o n d e n .
3o. Q u e l a B i b l i o t e c a N a c i o n a l q u e d e a d s c r it a a l a U n i v e r s i d a d e n g e n e r a l ; el
O b s e r v a t o r i o A s t r o n ó m i c o y e l M u s e o a l a E s c u e l a d e C i e n c i a s N a t u r a le s :
e l L a b o r a t o r i o Q u í m i c o a l a E s c u e l a d e M e d i c i n a ; y e l H o s p i t a l d e C a r id a d
y e l M i l i t a r , t a m b ié n a é s t a ú l t i m a E s c u e l a , p a r a e l ú n ic o e f e c t o d e q u e lo s
p r o f e s o r e s t e n g a n e n e l l o s a n f it e a t r o s y p u e d a n d a r c o n v e n i e n t e m e n t e la s
e n s e ñ a n z a s q u e r e q u ie r e e l e s t u d i o p r á c t i c o d e l a M e d i c i n a .
4 o . Q u e l o s r e g la m e n t o s d e l a U n i v e r s i d a d a s í c o m o l o s d e l a s r e s p e c t iv a s E s ­
c u e l a s s e a n d ic t a d o s p o r e l g o b ie r n o d e l a U n ió n , y q u e c o r r e s p o n d a a l m is ­
m o e l s e ñ a la r l o s r a m o s d e e n s e ñ a n z a a q u e d e b e n c o n t r a e r s e l o s tr a b a jo s .
5o. Q u e l o s d i r e c t o r e s , c a t e d r á t ic o s y a d m i n is t r a d o r e s r e c a u d a d o r e s y d e m á s
e m p le a d o s d e l a U n i v e r s i d a d y d e la s E s c u e l a s s e a n n o m b r a d o s p o r p r im e ­
r a v e z p o r e l P o d e r E j e c u t i v o N a c i o n a l , y e n lo s u c e s i v o p o r l a m is m a
U n iv e r s id a d .
6 o . Q u e l a s r e n t a s d e l a U n i v e r s i d a d c o n s t e n : l o . d e l a q u e c o r r e s p o n d e n al
C o l e g i o d e S a n B a r t o l o m é ; 2 o . d e l a s s u m a s q u e p a r a l a U n i v e r s i d a d d e s t i­
n e l a A s a m b l e a d e C u n d in a m a r c a y l a M u n i c i p a l i d a d d e B o g o t á ; 3 o . d e la s
c a n t i d a d e s q u e v o t e e l C o n g r e s o p a r a e l s o s t e n im i e n t o d e l I n s t it u t o d e A r ­
t e s y O f i c i o s ; 4 o . d e la s q u e a n u a lm e n t e s e d e s t in e n e n e l p r e s u p u e s t o de
g a s t o s n a c i o n a l e s p a r a c u b r ir e l d é f i c i t q u e r e s u l t a e n l o s g a s t o s q u e c a u s e
e l s o s t e n im i e n t o d e l a U n i v e r s i d a d y d e la s s e c c i o n e s q u e l a c o n s t it u y e n .
7 o . Q u e e n l a U n i v e r s i d a d s e d e l a e n s e ñ a n z a g r a t u it a a t o d o s l o s q u e l a s o lic i­
te n , s ie m p r e q u e s e s o m e t a n a l o s r e g la m e n t o s q u e l a r i ja n .

Artículo 3o.- El Poder Ejecutivo podrá admitir en la Universidad como


alumnos internos, alimentados e instruidos gratuitamente, hasta setenta y dos
jóvenes, a razón de ocho por cada uno de los Estados de la Unión, los que desig­
narán las respectivas Asambleas. Pero será obligatorio para tales jóvenes hacer
algunos de los cursos siguientes: o el de la Escuela de Ingenieros, o el de la de
Ciencias Naturales, o el de las Artes y Oficios. Si no estuvieren preparados para
recibir estas enseñanzas, recibirán previamente las de Literatura y Filosofía.

Parágrafo lo. Los actuales alumnos del Colegio Militar, enviados por
los Estados, que comprueben debidamente ante el Poder Ejecutivo Nació-
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NA CIONAL
179

igura 30. Dr. Manuel Ancizar, primer rector de la Universidad Nacional.


180 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

nal su aplicación, aprovechamiento y buena conducta, serán admitidos como


internos de la Universidad; los demás serán nombrados por las Asambleas
de los Estados, con arreglo a este artículo.

Parágrafo 2o. En receso de las Asambleas Legislativas, el Poder Ejecuti­


vo de cada Estado hará los nombramientos de que trata este artículo.

Articuló 4o.- Si en el presente año el Poder Ejecutivo no pudiere organi­


zar las seis secciones de que trata esta Ley, organizará al menos la Universidad
en general, y las Escuelas de Ingenieros, la de Artes y Oficios, y la de Literatu­
ra y Filosofía, con los fondos votados para el Colegio Militar y para el Institu­
to de Artes y Oficios.

Artículo 5o.- Queda derogado el Decreto de 24 de agosto de 1861, crean­


do un Colegio Militar y una Escuela Politécnica, y todas sus disposiciones
adicionales y reglamentarias; queda igualmente derogada la ley de 5 de marzo
del corriente año, creando el Instituto Nacional de Artes y Oficios; y autoriza­
do el Poder Ejecutivo para reglamentar las diferentes Escuelas de la Universi­
dad, de la manera que estime conveniente.

D a d a en B o g o t á , a 1 6 d e se p tie m b r e d e 1 8 6 7 .
E l p r e s id e n t e d e l S e n a d o d e P le n ip o t e n c i a r i o s , D e m e t r io P o r r a s .

E l s e c r e t a r io d e l a C á m a r a d e R e p r e s e n t a n t e s , F r a n c i s c o A . V e la .
B o g o t á , 2 2 d e s e p tie m b r e d e 1 8 6 7 .

P u b l í q u e s e y e je c ú t e s e .
SA N TO S ACOSTA.

El secretario del Interior y Relaciones Exteriores Carlos Martín. -Horacio


Rodríguez Plata. 1967. Pág. 5.

El proyecto de ley lo presentó, expuso y defendió ante el parlamento e:


representante por el Estado de Santander, Dr. Manuel Plata Azuero.

La Ley 30 de mayo de 1868 dispuso que el gobierno de la Unión promo­


viera con los gobiernos de los Estados los arreglos conducentes para reducir -
un sistema uniforme la instrucción pública en toda la Nación.

ESTATUTO ORGANICO

El estatuto orgánico de la Universidad Nacional lo redactaron el Dr. Ma­


nuel Plata Azuero, el Dr. Carlos Martín, secretario del Interior y de Relacione^
Exteriores, el Dr. Antonio Vargas Vela y el Dr. Ezequiel Rojas, pese a su?
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 181

quebrantos de salud. Constaba de 36 capítulos y 264 artículos. Por Decreto


del Ejecutivo lo adoptaron el 13 de enero de 1868, con la firma del Presidente,
General Santos Acosta.

La nómina de directivos y profesores la integraron: Secretario, Leopoldo


Arias Vargas; Tesorero, Rafael Eliseo Santander; Bibliotecario, José María
Quijano Otero; Rector de la Escuela de Literatura y Filosofía, Antonio Vargas
Vega; de la Escuela de Ciencias Naturales, Francisco Bayon; de la Medici­
na, Antonio Vargas Reyes; Ingeniería, Antonio R. de Narváez; Artes y Ofi­
cios; Ricardo de la Parra. Entre los profesores, selectísima nómina de emi­
nentes personalidades de la época, figuraron, Martín Lleras, Ruperto Ferreira,
Miguel Antonio Caro, Santiago Pérez, Saturnino Vergara, Manuel María
Madiedo, Froilán Largacha, Luis Lleras, Ricardo Carrasquilla, José Ignacio
Escobar, Tomás Cuenca, Manuel Ponce de León, Teodoro Valenzuela, Angel
María Galán, Fidel de Pombo, Indalecio Liévano, Nicolás Pereira Gamba,
Florentino Vesga, Nicolás Osorio, Liborio Zerda, Ezequiel Uricoechea, An­
drés María Pardo, Rafael Rocha Castilla, José María Buendía, Manuel Plata
Azuero, Miguel Samper, Francisco Javier Zaldúa, Nicolás Esguerra, Januario
Salgar, Antonio María Pradilla, Ramón Gómez, José María Samper, José
María Vergara y Vergara, Ramón Torres Méndez, para no citar sino unos
pocos, entre los más sobresalientes.

Los sueldos fijados fueron: Rector $1.400. Rectores de las Escuelas $1.200.
Secretario $600. Bibliotecario Nacional $840. El salario de los catedráticos
fluctuó entre $300 y $420. La Universidad inició labores con un presupuesto
anual de $30.092.00.

Como órgano de publicidad de la Universidad editaron doce volúmenes


de: “Anales de la Universidad de los Estados Unidos de Colombia”. Los diri-
aó inicialmente don José María Quijano Otero. Luego: “Anales de Instruc­
ción Pública de Colombia”, 22 tomos.

Del sustancioso Informe que presentó don Manuel Ancízar, el Io de fe­


brero de 1869, el señor Secretario del Interior y Relaciones Exteriores, dando
cuenta de las labores de la Universidad en su primer año, tomamos el siguien-
* curioso dato sobre procedencia de los alumnos: Antioquia 19, Bolívar 20,
Boyacá 30, Cauca 26, Cundinamarca 173, Magdalena 15, Panamá 9, Santander
27. Tolima 14, Inglaterra 1.

Total 335 alumnos, únicamente del sexo masculino. El primer año ense-
iwon 45 profesores. -Horacio Rodríguez Plata. 1967. Pág. 5a.
182 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

El rector Dr. Manuel Ancízar se vio obligado a renunciar el 28 de junio de


1870 a raíz de la imposición oficial de textos de estudio en la Universidad,
“acción que Ancízar consideró atentatoria de la autonomía que debía tener el
claustro”.

Sobre el desarrollo de la Universidad Nacional, el profesor Ciro Quiroz


escribió:

“Las guerras civiles posteriores afectaron la Universidad hasta el punto


que los alumnos cerraron sus libros, se volcaron a las calles, buscaron ar­
mas y se presentaron en el Palacio Presidencial dispuestos a todo en 1876.
Al ver desfilar los conservadores ese batallón de niños afirmaron que se
evaporaría como alcanfor ante el peligro; de allí que José María Lleras
dijera: “El batallón alcanfor se evaporó no antes del peligro sino en él’’.
Por su parte los azules formaron filas bajo el mando del director de Bellas
Artes, ascendido a coronel, el periodista Alberto Urdaneta, y apodaron a
su batallón “Los Mochuelos”.

“Núñez y la regeneración meterían mano a la Universidad fijando como


pauta que por ser ésta una institución legal dependiente del erario, se debería
colocar bajo el control del Ejecutivo, privándola así de toda su autonomía”.

“La Universidad se sumió en una modorra alterada sólo en 1928 a raíz del
asesinato del estudiante Bravo Pérez y del desastre de las Bananeras al año
siguiente. Habría que esperar hasta el primer gobierno de López Pumarejo.
quien con Echandía adelantó el estudio de la Ley Orgánica sustentada por el
parlamentario Carlos García Prada en 1935; éste, venido de los Estados Uni­
dos en donde había sido profesor, desarrolló el concepto de “Campus Univer­
sitario” y lo aplicó aquí. Para sus fines López procuró las tierras de la hacienda
“El Salitre”, de propiedad de J. J. Vargas, contra la crítica del periódico “El
Siglo”, el cual atribuía el empeño a un negociado de valorización de tierras.
De esta manera la Universidad Nacional quedó centralizada en el sitio donde
hoy se encuentra”. -Ciro Quiroz. 1987. Pág. 4C.

En 1870, con Víctor Mallarino y don Ruperto S. Gómez abrieron un “Es­


tablecimiento de Enseñanza Objetiva”, en Bogotá. Don Ruperto alcanzó gran
nombradía como pedagogo, poeta y literato. En su plantel se educó su hijo el
maestro de la literatura colombiana don Antonio Gómez Restrepo.

Don Joaquín F. Vélez organizó ese mismo año en Cartagena el “Colegio


de la Esperanza”, que contó con Facultad de Derecho.
ura 31. Dr. Dámazo Zapata Vargas.
184 HISTORIA DE LA EDUCACION' EN COLOMBIA

EL DOCTOR DAMASO ZAPATA

El presidente de la República general Eustorgio Salgar y su secretario


del interior don Felipe Zapata, impulsaron en 1870 una reforma educativa
en todos los niveles. Por medio del Decreto del lo. de noviembre de 1870.
generalizaron la enseñanza primaria.

Sobresalió como gran animador y propulsor de esta nueva mentalidad el


doctor Dámaso Zapata Vargas.

Don Dámaso Zapata nació el 11 de diciembre de 1833 en Bucaramanga


en el hogar de don Ramón Zapata, coronel de la independencia y doña
Genoveva Vargas de Zapata. Las primeras letras las estudió en su tierra na­
tal. En Bogotá cursó Ciencias Políticas. Con su hermano Felipe fundó en
1856 un colegio en San Cristóbal, capital del Estado del Táchira, Venezuela.
A causa de la grave situación política venezolana regresaron a Bucaramanga.
introdujeron la imprenta y editaron los periódicos “El Movimiento” y “Los
Debates”. Después se establecieron en la ciudad de Nueva Pamplona donde
imprimieron “La Nueva Era”.

En 1857 eligieron al Dr. Dámaso a la Asamblea Constituyente del Esta­


do Soberano de Santander, reunida en El Socorro. Esta corporación lo de­
signó Agente Fiscal en Bucaramanga. Entre 1859 y 1860 estuvo de nuevo en
la Asamblea de Santander. En 1860 lo nombraron Recaudador de Rentas del
Distrito de Bucaramanga y miembro del Consejo Electoral del Estado de
Santander. En 1862 desempeñó la Jefatura Departamental de Cúcuta y en
1864 ocupó la rectoría del Colegio de San José de Pamplona.

Llegó a la Cámara de Representantes en 1865 elegido por Santander y


repitió curul en 1868. -Luis de Greijf. 1924. Págs. 8 a 10.

SUPERINTENDENTE E N SANTANDER

En diciembre de 1870 regresó el Dr. Dámaso Zapata a Bucaramanga como


Superintendente de la Instrucción Primaria del Estado de Santander, cargo que
desempeñó por año y medio. Entonces levantó el censo escolar del Estado,
construyó edificios adecuados para escuelas y los dotó de muebles, bibliote­
cas, textos, aparatos para gimnasia, y otros elementos necesarios en los plan­
teles. Impuso los métodos más modernos sobre instrucción y educación. Fun­
dó escuelas rurales. Con frecuencia visitaba los establecimientos escolares, >
dictaba conferencias y clases modelo.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 185

Dirigió el semanario “La Escuela Primaria”, órgano de difusión de la


Superintendencia de la Instrucción Pública Primaria. Organizó la “Escuela
Normal de Varones”, bajo la dirección del profesor Carlos Uttermann. Inició
labores en julio de 1872. Como catedrático de pedagogía se desempeñó el
profesor Alberto Blume. -Luis de Greijf. 1924. Págs. 14 a 16.

DIRECTOR E N CUNDINAMARCA

A mediados de 1872 el Dr. Zapata se hizo cargo de la Dirección de


Instrucción Pública en el Estado de Cundinamarca. Entre sus objetivos se
propuso aumentar la asistencia escolar, la inspección de las escuelas públi­
cas, la construcción de locales adecuados y la dotación de material escolar.
Se preocupó por el buen funcionamiento de las Escuelas Normales que esta­
ban dirigidas: la de varones por el señor Martín Lleras; la anexa por el pro­
fesor alemán Amadeo Weis y la de señoritas, por las profesoras Catalina
Recker y Elena Junguito.

En octubre de 1872 se graduó con diploma de Escuela Superior, el se­


ñor Jacinto Bernal, primer maestro egresado de la Normal. Por su parte la
señorita Virginia Martínez recibió el 18 de agosto de 1783 el primer certifi­
cado de Maestra de Escuela Superior.

El 31 de mayo de 1880 se retiró de la Dirección. En 1883 editó con don


Rafael María Merchán y el Dr. Luis Lleras el periódico “La Industria”. El 31
de agosto de 1888 falleció don Dámaso Zapata, el gran educador santandereano.
-Luis de Greijf. 1924. Págs. 16 a 21.

El Departamento de Santander se honró dándole su nombre al “Instituto


Industrial Dámaso Zapata”.

Al Dr. Dámaso Zapata se le considera como uno de los más grandes edu­
cadores de Colombia.

REFORMA DE ENVERGADURA

El profesor de Historia de la Universidad Pedagógica Nacional, Jorge


Enrique González R., expresó sobre la labor del Dr. Dámaso Zapata:

“Entre 1872 y 1880 se plasmó en Cundinamarca, como experiencia pilo­


to para todos los Estados Unidos de Colombia, el espíritu de la “Lei orgánica
de Instrucción Pública del lo. de noviembre de 1870”. A la luz de los aconte­
186 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

cimientos pasados, el observador encuentra que solo férreas vocaciones por la


Educación como la de Don Dámaso Zapata, lograron poner a funcionar una
reforma de tanta envergadura, que de lo contrario habría pasado a la posteri­
dad solo como otra primorosa declaración de intenciones”.

“En tres grandes frentes se desarrolló la actividad de Zapata:

a) La Enseñanza
b) La Administración
c) La Inspección”.

“En cuanto al primer tópico, correspondió a Zapata promover el tránsito


desde aquellas formas precarias del método lancasteriano hacia los entonces
modernos planteamientos de J. E. Pestalozzi, introducidos al país en un es­
fuerzo sistemático por los pedagogos alemanes que fueron contratados para
organizar y dirigir la mayor parte de las Escuelas Normales en los nueve Esta­
dos confederados de los Estados Unidos de Colombia”.

“El impulso que se le brindó a esta actividad en el Estado de Cundinamarca


fue notable; en el pensamiento y la acción de Zapata era claro que unas buenas
escuelas requieren de buenos maestros y en ese sentido se dirigieron los recur­
sos hasta cuando fue posible hacerlo”.

“La labor administrativa del Director de Instrucción Pública del Estado


de Cundinamarca se dirigió por principios claros que definió desde su paso
por la Superintendencia de Instrucción Pública del Estado de Santander (1870-
1871): pulcritud, devoción a la causa instruccionista, máxima eficiencia. Su
gestión administrativa no conocía la fatiga y le imprimía su marca particular a
todos y cada uno de ellos: “. .. eso se hacía en tiempos de Don Dámaso”,
acostumbraban a decir algunos funcionarios del ramo para recordar el estilo
peculiar e infatigable del Director”.

“En cuanto a la inspección, puede decirse que fue una pieza maestra en
la reforma educativa desarrollada en la década de 1870. En la perspectiva de
Zapata la inspección constituyó el mecanismo necesario para garantizar la
buena marcha de la reforma. Era tal su entusiasmo al respecto que inventan­
do tiempo en su apretada agenda, gustaba dedicárselo a hacer en forma per­
sonal labores de inspección en los distintos Departamentos (Comarcas) en
que estaba dividido administrativamente el Estado de Cundinamarca. Su en­
tusiasmo contagioso logró que esta labor fuera emulada por centenares de
ciudadanos con trabajo ad honorem”.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 187

“Gracias a los resultados de esta difícil labor logró D. Zapata introducir


modificaciones en la legislación escolar que permitieron enderezar rumbos y
adecuar las disposiciones legales a la realidad local”.

“La época dorada de este impulso transformador del sector educativo


perduró hasta 1875, cuando el temor de otra guerra civil en la vida nacional
reactivó el fantasma de la barbarie. De este rudo golpe salió mal librado el
intento de continuar adelante en la reforma”. -Jorge Enrique González R.
1991. Págs. 43 y 44.

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

El 7 de agosto de 1869 se posesionó en su segundo período de goberna­


dor de Antioquia el Dr. Pedro Justo Berrío. En 1870 creó la Biblioteca Pública,
fijó nuevas asignaciones al magisterio y les exigió el título de normalistas.
Dentro del “Colegio Académico del Estado”, abrió la famosa “Escuela de Ar­
tes y Oficios”, con talleres de mecánica, herrería, fundición, modelería, car­
pintería, ebanistería, cerrajería, caldería y hojalatería y carretería. En 1871
reorganizó la enseñanza primaria.

Mediante proyecto presentado por el Dr. Berrío la legislatura del Estado


decretó la creación de la Universidad de Antioquia, Ley 198 del 14 de octubre
de 1871. Con una nómina selecta de Profesores y la rectoría del Dr. Román de
Hoyos inició tareas en febrero de 1872. Cinco facultades abrieron sus puertas:
Literatura y filosofía, ingeniería, ciencias físicas y naturales, jurisprudencia y
medicina. Entre sus alumnos se matriculó Rafael Uribe Uribe.

La “Escuela Normal Nacional” bajo la rectoría del Sr. Amadeo Weis, de


la misión alemana y de religión protestante comenzó labores el lo. de mayo de
1872. De inmediato el Dr. Berrío solicitó al cónsul colombiano en Berlín, don
Eustacio Santamaría, contratar dos profesores alemanes católicos. De acuerdo
con la petición llegaron a Medellín los institutores Cristian Siegert de 31 años
y Gustavo Bothe, de 21. El Dr. Berrío aspiraba a que trabajaran con Weis, pero
el gobierno nacional se opuso. Ante esta situación el gobernador el Io de agos­
to de 1872 erigió la “Escuela Modelo” y la puso bajo la dirección de los recién
llegados. En Rionegro el 22 de julio del mismo año 72, había comenzado
labores otra Normal.

Una nueva “Escuela Normal de Institutores del Estado’’’' nació en Medellín


en 1873. El gobernador pidió colocar la “Normal Nacional” como dependien­
te de la del Estado pero el rector Weis sugirió suprimirla. El gobierno nacional
acogió la sugerencia del Dr. Berrío y el 10 de diciembre de 1873 dictó el
Decreto por el cual organizó la “Normal del Estado”.
188 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En este establecimiento se formaron, Pedro Nel y Tulio Ospina, Laureano


García Ortiz, Pascual Gutiérrez, Santiago Ospina y Pedro José Berrío. El 6 de
agosto de 1873 concluyó su período el Gobernador Berrío.

Cinco días después de su retiro de la gobernación la Asamblea Legislati­


va, el 11 de agosto de 1873, lo eligió rector de la “ Universidad de Antioquia'’’.
A comienzos de enero de 1874 el Dr. Berrío asumió la rectoría. El martes 10
de febrero le dio vida jurídica a la “Escuela Nacional de Minas”, facultad que
llenó de gran prestigio a la Universidad de Antioquia, y designó como primer
director al ingeniero Tulio Ospina Vásquez.

En la vicerectoría de la Universidad lo acompañó el Dr. Carlos Martínez


Silva. Entre sus discípulos estaban Tomás Carrasquilla y Francisco de Paula
Rondón.

Por razones de salud el Dr. Berrío presentó renuncia de su cargo y se la


aceptaron el 8 de julio de 1874.

Sobre la gestión educativa adelantada por el Doctor y General Pedro Jus­


to Berrío, el Dr. Tomás O. Eastman en su ensayo: “Ideas Políticas del Dr.
Berrío”, escribió: “Berrío elaboró un plan general para las escuelas primarias,
obra maestra para la pedagogía de aquellos tiempos y con el las multiplicó e
impulsó en número y calidad no sospechados antes. A ellas agregó las escue­
las nocturnas, las dominicales y las “Escuelas Talleres”. Fundó la Imprenta
Oficial, la Biblioteca del Estado, el Jardín Botánico, el Museo, la Escuela de
Artes y Oficios y la Escuela Normal Modelo. Amplió el Colegio del Estado
que se convirtió en la Universidad de Antioquia. A este instituto prestó cuida­
dos asiduos, visitándolo e informándose sobre su marcha, mientras presidió
los destinos de Antioquia; rigiéndolo luego en tinoso rectorado, que fue la
postrera y más querida actividad de su vida pública. “El Dr. Berrío fue, ante
todo, un hombre y un profesor de hombres”. -Monseñor Juan Botero Restre­
po. 1977. Págs. 251 a 319.

ACADEMIA COLOMBIANA DE LA LENGUA

El 10 de mayo de 1871 se constituyó la “Academia Colombiana de la


Lengua”. Sobre su fundación escribió don Eduardo Guzmán Esponda, uno
de sus ilustres presidentes:

“El 24 de noviembre de 1870 la Real Academia Española promulgó un


acuerdo por el cual se autorizaba la creación de Academias correspondientes
en los paises hispanoamericanos”.
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NACIONAL 189

Figura 32. Don José María Vergara y Vcrgara, fundador de la Academia Colombiana de
la Lengua
190 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Para la expedición de tal acuerdo intervino en España muy eficazmente el


ilustre hombre de letras el colombiano don José María Vergara y Vergara, ante
el entonces director de la Academia de Madrid, don Mariano Roca de Togores,
Marqués de Molins, y ante otros académicos de la mayor prestancia e influjo”.

“Habiendo regresado a Bogotá el señor Vergara y Vergara, se reunió en su


casa el 10 de mayo de 1871, con los señores Miguel Antonio Caro y don José
Manuel Marroquín, en junta preparatoria, para echar los fundamentos de la
Academia Colombiana de la Lengua. Vergara fue designado presidente de la
junta, Marroquín secretario y Caro censor. Tiempo después durante ese pri­
mer período provisional, fue secretario el notable filólogo don Venancio
González Manrique”.

“Se acordó que la Academia estuviera formada por doce individuos en


recuerdo de las doce primeras chozas levantadas por los conquistadores espa­
ñoles como principio de la ciudad de Bogotá; y que se celebraría junta solem­
ne y pública cada 6 de agosto, aniversario de la fundación de nuestra capital, y
fecha en que se han efectuado las mutaciones de los dignatarios para nuevo
período reglamentario trienal”.

“Fueron designados como primeros académicos los señores Pedro


Fernández Madrid, José Caicedo Rojas, Felipe Zapata, José Joaquín Ortiz.
Rufino José Cuervo, Santiago Pérez, Presbítero Joaquín Pardo Vergara, Ma­
nuel María Mallarino y Venancio González Manrique.

“Todos los nombrados eran personalidades de primer orden en el campo


de la filología, de la literatura, de la historia, de la educación, de la elocuencia
o de la política”. Eduardo Guzmán Esponda. 1993. Pág. 14.

La Academia Colombiana de la Lengua tiene un sólido prestigio. Sus


individuos de número son 27, según las letras del alfabeto. Sus directores
más sobresalientes han sido don Miguel Antonio Caro, don José Manuel
Marroquín, don Luis López de Mesa, don José Joaquín Casas, Monseñor
Rafael María Carrasquilla, el R. P. Félix Restrepo S. J., el padre Manuel
Briceño Jáuregui S.J., don Eduardo de Guzmán Esponda y el secretario
perpetuo Don José Manuel Rivas Sacconi. Su actual director es don Jaime
Posada y el secretario perpetuo don Ignacio Chaves Cuevas. -Eduardo
Guzmán Esponda. 1993. Págs. 32 y ss.

MISION ALEMANA

El presidente Salgar por conducto de don Eustacio Santamaría, cónsul en


Berlín, contrató en 1871 una misión pedagógica de profesores alemanes para
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 191

dirigir y orientar la enseñanza normalista en los Estados Unidos de Colombia.


Vinieron:

“Gotthol Weis para el Estado de Antioquia.


Julio Wallner para el de Bolívar.
Augusto Pankau para el Estado del Cauca.
Carlos Meisel para el Estado del Magdalena.
Ofrald Wirsing para el Estado de Panamá.
Alberto Blume para el Estado de Cundinamarca.
Gustavo Radlack para el Estado del Tolima.
Ernesto Hotschick para el Estado de Boyacá.
Carlos Uttermann para el Estado de Santander”.

“Luego llegaron los profesores Cristian Siegert y Gustavo Bothe a


Antioquia: Catalina Recker y Oscar Bobish a Cundinamarca, la primera para
dirigir la “Escuela Normal de Señoritas de Bogotá” y el segundo para regen­
tar la “Escuela de Agricultura y Veterinaria de Zipaquirá”, primer instituto de
esta índole fundado en el país y que tuvo por entonces corta duración”. -Horacio
Rodríguez Plata. 1968. Pág. 12.

Los profesores alemanes impusieron el método Pestalozziano. Se prohibie­


ron los castigos y la segregación social. La educación pública se hizo obligatoria
y gratuita.

ENSEÑANZA PESTALOZZIANA

Con la llegada a Colombia de la misión alemana se introdujo al país el


método de enseñanza pestalozziana.

Juan Enrique Pestalozzi, eminente pedagogo suizo -1746-1827- se dedi­


có a mejorar la educación y la instrucción, especialmente de los niños pobres.

Al respecto escribió el catedrático Javier Ocampo López: “Pestalozzi es


uno de los representantes más destacados del naturalismo en la educación.
Sus principios se sintetizan en la idea que la educación es una dirección del
desarrollo del niño desde dentro, en vez de una imposición de normas adultas
desde fuera. El principio del aprendizaje por la experiencia y de la
psicologización de la educación con el reconocimiento de las diferencias psi­
cológicas en el desarrollo del educando. Este se convierte en el factor activo
de la educación y en el centro del proceso enseñanza-aprendizaje”.
192 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

“Los métodos pestalozzianos que se quisieron practicar en las escuelas


normales en la década de los setenta se basaban en la actividad de los alumnos
por medio de la inducción. Así los educandos empezaban con elementos sim­
ples de experiencia, los cuales combinaban en totalidades mayores con senti­
do; de lo simple a lo complejo; de lo concreto a lo abstracto y de lo particular
a lo general. Interesaba en este movimiento educativo una enseñanza con el
estudio de los objetivos reales y concretos, el aprendizaje mediante los senti­
dos, la expresión individual de las ideas y la disciplina del amor reflexivo”. -
Javier Ocampo López. 1996. Pág. 22.

LAS NORMALES

En desarrollo de la política gubernativa empezaron a funcionar en los 9


Estados Soberanos las Escuelas Normales.

La de varones de Tunja, dirigida por don Ernesto Hotschik empezó en


1872.

El 15 de agosto de 1872 el gobierno dispuso la creación en Bogotá de la


Escuela Normal Femenina. Inició labores el lunes 23 de septiembre de 1872
con 40 alumnas: 20 pensionadas y 20 supernumerarias a quienes les daban la
instrucción gratuita. Como directoras actuaron la profesora alemana Catalina
Recker y Joaquina Arenas, sustituida por Elena Junguito. Por disposición es­
pecial al pénsum de Bogotá le agregaron la clase de telegrafía.

Los estudios normalistas fueron de tres años, tanto para hombres como
para damas; a las señoritas les enseñaban además urbanidad, costura, econo­
mía doméstica y primeros auxilios.

La “Escuela Normal de Señoritas de Bucaramanga” abrió sus puertas el


15 de abril de 1875, en la casa denominada “El Tívoli”, situada en la calle 35
con carrera 16, del plano de la ciudad. Su directora la señorita María de Jesús
Páramo, primera maestra graduada que ejerció en la ciudad.

Cuando por el Decreto No. 595 del 9 de octubre de 1886 se reorganizó la


Instrucción Pública Primaria, la Escuela Normal de Señoritas de Bucaramanga
continuó labores; en 1887 bajo la dirección de la señorita Mercedes Ramos S..
natural de Bogotá. Las profesoras de las Escuelas Normales ganaban cuarenta
pesos mensuales. Por falta de fondos del erario público en 1922 esta Normal
se convirtió en el Instituto Pedagógico, de carácter privado. De 1932 a 1940
pasó a ser “Colegio Oficial DepartamentaF. En 1940 por contrato con el Mi­
nisterio de Educación se nacionalizó. Desde 1946 está funcionando en el mo-
i ■jura 33. Monseñor Viccnlc Arbclacz. 1868-1884
194 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

derno edificio del Parque los Niños de la capital santandereana. Sus directoras
más destacadas han sido las señoritas Helena Arenas Canal, Julia Sarmiento
Peralta, Antonio Cardozo Serrano y Evelia López.

La Normal del Magdalena, en la ciudad de Santa Marta, comenzó en abril


de 1785, dirigida por la profesora María C. Barreneche.

La de Tunja inició el 5 de mayo del mismo año bajo la orientación de las


institutoras Inocencia Nariño e Inés Ramírez Montoya.

Todos los Estados y el territorio de San Martín establecieron Normales. A


los graduados se les otorgó un diploma de “Maestro de Escuela Superior”.

Don Santiago Pérez ocupó en estos años la Dirección General de Instruc­


ción Pública. -Luis Antonio Bohórquez Casallas. 1956. Págs. 356 a 372.

SOCIEDAD CATOLICA

Para “defender y propagar las sanas doctrinas religiosas y morales, com­


batir las doctrinas corruptoras e impías, y aliviar la suerte de los indigentes"
se constituyó la “Sociedad Católica”, de Medellín en 1872.

La organizó y presidió el expresidente de la República don Mariano


Ospina Rodríguez, quien acababa de regresar de su destierro en Guatemala.
La Sociedad la integraron Luis María Restrepo, Abraham Moreno, Vicente y
Juan Pablo Restrepo, Néstor Castro, Demetrio Viana, el doctor Ramón
Martínez Benítez, Julián Cock Bayer, Guillermo Restrepo Isaza y otros no­
tables católicos.

En la sesión solemne realizada por la “Sociedad Católica” el 19 de marzo


de 1873 en la iglesia de San José, el Dr. Carlos Martínez Silva, quien ocupaba
la vicerectoría de la Universidad de Antioquia y se encontraba presente expre­
só: “La primera necesidad del país es el establecimiento en Bogotá de una
Universidad Católica, donde los jóvenes de todos los Estados de la República
puedan hacer estudios completos en los diferentes departamentos de las cien­
cias basados en la idea religiosa”. Solicitó al Señor Arzobispo de Bogotá lide­
rar la propuesta “a fin de unir los esfuerzos de todos los católicos de Colombia
en favor de tan grande y civilizada empresa”. Los presentes acogieron y apro­
baron la iniciativa. -Luis Martínez Delgado, 1971. Págs. 65 a 71.

El Dr. Francisco Felipe Martínez abrió un colegio en Tuluá en 1872 que


alcanzó renombre en el Valle del Cauca.
BIBL IOT ECA DE HISTORIA NACIONAL
195

;ura 34. Dr. Carlos Martínez Silva.


196 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Don Trino Ordóñez Gómez estableció en Lebrija, Santander, en 1872.


una famosa escuela gratuita.

HERMANAS DE LA PRESENTACION

La Junta General de Beneficencia de Cundinamarca, por intermedio del


Síndico Dr. Pedro Navas Azuero, elevó una petición a la Superiora General de
las Hermanas de la Caridad, Presentación de la Santísima Virgen de Tours.
Madre del Calvario, en Francia para que se encargaran de la dirección interna
del Hospital de San Juan de Dios en Bogotá. La casa generalicia de la Presen­
tación acogió la propuesta e integró un grupo de religiosas conformado por la
Madre Paulina y las Hermanas Marie Francoise, Paul, Emerence, Agustine
Marine y Gaetan, quienes salieron de Francia el lunes 5 de mayo de 1873. A la
capital colombiana llegaron el sábado 21 de junio del mismo año.

La iglesia católica, las autoridades y la ciudadanía las recibieron con es-


peciáles muestras de afecto.

Don José Joaquín Borda dirigió, en 1874, un calificado colegio en Bogo­


tá. Lo mismo don Wenceslao Montenegro.

La legislatura antioqueña, presidida por el expresidente don Mariano


Ospina Rodríguez en 1875 propició que las Hermanas de la Presentación, co­
munidad religiosa fundada en Francia por la Madre Marie Pousepin en 1684.
se encargara del Hospital de Medellín. Poco después abrieron en Bogotá y
Medellín colegios para señoritas. -Hermana Teresa de la Inmaculada. 1960.
Pág. 114.

En Manizales don Jesús María Guingue organizó un plantel. El Dr. Car­


los Albán estableció el “Colegio de San Pedro” en Popayán, donde aplicó el
método de la escuela viva o activa.

En estas calendas se generalizó la enseñanza laica y anticlerical. De ma­


nos de la iglesia pasó al control por parte del Estado. Esto originó en 1876 una
guerra civil, motivada en gran parte por esta situación.

COLEGIO DEL ESPIRITU SANTO

Concluida la revolución del 76, don Carlos Martínez Silva y don Sergio
Arboleda, dos prohombres del pensamiento católico, fundaron en Bogotá un
plantel educativo con el nombre de “Colegio del Espíritu Santo”.
-:gura 35. Don Marco Fidel Suárez.
198 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Años antes, en 1843 don Lorenzo María Lleras había dirigido en la capi­
tal de la República un instituto con el mismo nombre. No deben confundirse
estos dos colegios que fueron en su tiempo muy importantes pero disímiles.

Los doctores Martínez y Arboleda le imprimieron una gran seriedad a los


estudios y una admirable disciplina a sus alumnos. Establecieron exámenes
mensuales que denominaron “sabatinas” donde en forma pública comparecían
los alumnos a dar cuenta de los conocimientos adquiridos en cada material.

En el “Espíritu Santo” estudiaron Marco Fidel Suárez, Miguel Abadía


Méndez, Carlos Cortés Lee, Luis Martínez Silva, Gonzalo Pérez, Eduardo Po­
sada y Jorge Roa, entre otros. Son célebres las oraciones de estudio pronun­
ciadas por el Dr. Carlos Martínez Silva, don Miguel Antonio Caro, don José
Manuel Marroquín, y don Marco Fidel Suárez en las sesiones de clausura de
fin de año. El señor Suárez habló el 15 de noviembre de 1882, sobre “El Ca­
rácter”. -Luis Martínez Delgado. 1971. Págs. 67 y 68.

REVISTAS PEDAGOGICAS

En la década de 1870 sobresalieron las siguientes publicaciones educati­


vas: “El Escolar”, del doctor José María Quijano Wallis, y la revista “Escuela
Normal”, dirigida por el expresidente Manuel María Mallarino, las dos edita­
das en Bogotá. “El Monitor”, del Dr. Pedro Justo Berrío, en Medellín.

En el Socorro, Santander, Daniel Rodríguez Pinzón dirigió “La Escuela


primaria”. “El Instituto” salió en el Tolima. “El Maestro de Escuela”, en
Cundinamarca y “El Pestalozziano”, en El Socorro. -Antonio Cacua Prada.
1985. Págs. 73 y 76.

COLEGIO DE NUESTRA SEÑORA

El primer plantel de las Hermanas de la Presentación en Bogotá se llamó


“Colegio de Nuestra Señora”. Cuando la señorita Elena Camacho ingresó al
noviciado de la Presentación tomó el nombre de Hermana María del Carmen y
dio como dote una casa situada detrás del Colegio de San Bartolomé, que
antes había sido de los jesuítas. Al llegar a Bogotá en 1875, la Madre Marie
Gertrudis, como maestra de Novicias, pidió permiso a la Madre General para
abrir una clase gratuita para niñas. Concedida la solicitud el 23 de enero de
1877 inició labores con la matrícula de la niña María Josefa Ortiz, después
mamá del Arzobispo Monseñor Emilio de Brigard Ortiz. De inmediato empe­
zaron a llegar internas. El lo. de febrero de 1879 abrieron el externado.
BIBLIOTECA DE H ISTO RIA NA CIONAL 199

El “Colegio de Nuestra Señora”, se legalizó el 29 de febrero de 1898. -


Antonio Cacua Prada. 1997.

Inolvidables recuerdos dejó en este plantel la Hermana Imelda, quien


formó entre otros niños discípulos a los monseñores Pablo Correa León y
Jorge Angarita Pardo; a los religiosos jesuítas Padres Félix Restrepo S J., Car-
¡ los Ortiz Restrepo S.J., Rafael Arboleda S.J. y Carlos Bravo S.J., y a los des­
tacados hombres públicos: el expresidente Eduardo Santos, Rafael Mallarino
Holguín, Luis Eduardo Nieto Caballero, Vicente Casas Castañeda, José
Restrepo Posada, José Gnecco Mozo, Carlos Rozo Delgado, etc. -Hermana
Teresa de la Inmaculada. 1960. Pág. 114.

CAMPESTRE FEMENINO

En la “Hacienda de Yerbabuena” la señorita Matilde Osorio inició en


1878 un “Colegio para niñas”, en las instalaciones donde había funcionado
el “Liceo de María” de don José Manuel Marroquín, en 1851. Actuó como
capellán el presbítero don Joaquín Uribe y como institutores doña Margarita
Ucrós, don José María Villalba y la profesora de canto Carmelita Gutiérrez.
Don José Manuel Marroquín dictó varias clases. Contó con diecinueve alum-
nas: dos hermanas Saiz, tres Osorio, tres Marroquín, dos Delgado, dos
Tamayo, y María Osorio, Soledad Ortiz, Rafaela Reyes, Concepción Fran­
co, Carlota Ucrós, Nestoria Currea y María Convers. En Yerbabuena sólo
funcionó un año, en 1879 lo trasladó a Bogotá. -José Manuel Marroquín.
1985. Págs. 129 y 130.

En el año 78 la familia 0‘Leary Ospina organizó en su casa de habitación,


en Bogotá, una Academia de Cursos Libres, conocida como Academia O’Leary,
en la cual se dictaron seminarios sobre diferentes temáticas. Don Miguel An­
tonio Caro dio un curso sobre Literatura Castellana. Don José María Quijano
Otero otro referido a Historia de Colombia y don Mariano Ospina Rodríguez,
cuatro noches por semana, sobre Economía Política e Historia Universal, al­
ternadas. A estas conferencias de la Academia 0 ’Leary concurría “todo lo que
valía o quería valer en Bogotá”, escribió el doctor Antonio José Restrepo. -
Antonio Cacua Prada. 1985. Pág. 44.

Por decreto del 12 de febrero de 1879 el gobierno nacional formó en la


capital del país una “Academia de Música” y al frente de ella colocó al maes­
tro Oreste Síndici. Don Dámaso Zapata contrató los servicios del señor Síndici
como profesor de canto para las escuelas públicas de Bogotá el mismo año 79.
-Antonio Cacua Prada. 1987. Pág. 82.
200 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

ESTABLECIMIENTOS AGROPECUARIOS

Dos planteles sui generis inauguró en enero de 1880 el Presidente del


Estado Soberano de Boyacá, Dr. José Eusebio Otálora: El “Instituto Agrícola
o Escuela Teórica de Agricultura” en Tunja, y en Villa de Leyva, la “Quinta
Modelo o Granja Agrícola de Leiva”. Sendos gabinetes de física y de química
y una nutrida biblioteca de consulta sobre fabricación de artículos derivados
de las plantas, integraron la dotación. En París por intermedio del cónsul ge­
neral de Colombia, señor JoséTriana, contrató a los señores Marión y Fisanne.
profesores de agricultura de gran respetabilidad en Francia para que vinieran a
asesorar estos establecimientos agropecuarios. -Rosa María Otálora de Corsi.
1984. Págs. 82 a 93.
CAPITULO XI

EN LA REGENERACION

MINISTERIO DE INSTRUCCION PUBLICA

El 8 de abril de 1880 se posesionó como presidente de los Estados Uni­


dos de Colombia el doctor Rafael Núñez Moledo. El Congreso de la Repúbli­
ca, por la Ley 10, del 24 de marzo de 1880, creó la Secretaría o Ministerio de
Instrucción Pública. El Presidente Núñez designó a don Manuel Amador Fie­
rro, como primer secretario de Instrucción Pública.

La Ley 13 del 31 de marzo de 1880 autorizó al Poder Ejecutivo para


adquirir en propiedad, con destino al “Colegio de San Bartolomé”, la parte del
edificio que había servido de local al Seminario Conciliar.

La Ley 80 del 27 de julio de 1880 le otorgó una amplia autorización al


gobierno para fomentar la instrucción pública primaria y por la Ley 106 del
23 de agosto del 80 y su Decreto reglamentario No. 167 de 1881 organizaron
la instrucción pública secundaria y la universidad.

FUNDACION DE EDUCADORAS COLOMBIANAS

En la célebre localidad de Villa de Leyva nació en 1880 la Congregación


de Terciarias Dominicas Colombianas, fundadas por doña María Gabriela
Durán y Parga. Las religiosas empezaron su labor docente con el “Colegio de
Lourdes”, que se cerró el 10 de febrero de 1944/ En 1902 fundaron en
Chiquinquirá y en 1903 en Tunja. En 1905 se instalaron en la capital de la
República e inauguraron el “Colegio del Rosario” en el tradicional barrio de
Las Cruces. Por los años 60 construyeron un magnífico plantel en la Carrera
la. No. 66-50 a donde se trasladaron.
202 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

En 1880 las Hermanas de la Presentación abrieron un Colegio en Medellín. f


Por sus aulas infantiles pasaron ilustres personajes, entre ellos los sacerdotes
Manuel Restrepo S.J., Marcelino Ochoa y Daniel Restrepo U., y los doctores
Mariano Ospina Pérez, Alfonso Uribe Misas, Gonzalo Restrepo Jaramillo,
Baltasar Botero, Carlos Vasco, Luis y Tomás Bernal.

A partir de 1881 La Presentación inició la apertura de Escuelas y Cole­


gios en diferentes ciudades y pueblos del país.

Procedentes de Francia llegaron en 1882 las Hijas de la Caridad, Herma- I


ñas Vicentinas, quienes desde entonces han colaborado en la educación feme­
nina y en especial con los sordo-mudos, a través de sus colegios e institutos.

Los Padres Franciscanos restauraron en la capital del país en 1884 el


“Colegio Mayor de San Buenaventura”, cerrado en el gobierno del General
Tomás Cipriano de Mosquera. Este colegio funcionó a partir de 1708 con las
facultades de arte, teología y filosofía. -Hermana Teresa de la Inmaculada.
1960. Pág. 114.

LA UNIVERSIDAD CATOLICA

i Durante el gobierno de la Regeneración resurgieron los establecimientos


privados de orientación católica. El primer Delegado Apostólico en Colom­
bia, Monseñor Juan Bautista Agnozzi, en la clausura del año lectivo del Cole­
gio de don Víctor Mallarino el 16 de noviembre de 1883 expresó su anhelo de
fundar una “Universidad C a tó lic a Con base en el “Colegio del Espíritu San­
to”, situado en la Calle 12 con Carrera 15, Barrio San Victorino, inició la
organización de la Universidad, que contó con el entusiasta respaldo del señor
Arzobispo Monseñor Vicente Arbeláez. El 3 de diciembre de 1883 apareció el
“Prospecto”. ,

El sábado lo. de marzo de 1884 abrió sus puertas la ‘‘Universidad Católi­


ca” con 200 estudiantes y las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias Natura­
les, Ingeniería y Jurisprudencia. Su lema: “Nihi sine lúmine”. Nada sin la inspi­
ración divina”.

Ocuparon la rectoría don José Manuel Marroquín, don Miguel Anto­


nio Caro, el Dr. Carlos Martínez Silva y Monseñor Agnozzi. Don Marco
Fidel Suárez, desempeñó la Secretaría y enseñó lógica y castellano. Esta
universidad congregó a los más señalados intelectuales católicos radica­
dos en Bogotá.
204 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Don Miguel Antonio Caro adelantó una sostenida campaña en defensa de


la educación católica que culminó con la carta constitucional de 1886. A sus
alumnos les enseñaba: “Profesad veneración a la verdad y no olvidéis que la
virtud es la base de la felicidad privada y pública”. -Luis Martínez Delgado.
1971. Pág. 69.

Bajo el cuidado de la Hermana Imelda, las Hermanas de la Presentación


inauguraron, en 1885, el Externado para niñas, en Bogotá.

EL EXTERNADO DE COLOMBIA

En 1886 un grupo de destacados profesionales encabezados por el doctor


Nicolás Pinzón Warlosten junto con don Santiago Pérez, don Salvador Camacho
Roldán, don Francisco de Paula Borda, don Teodoro Valenzuela, don Froilán
Largacha y don Felipe Zapata, fundaron la “Universidad Externado de Dere­
cho de Colombia”, como una institución libre, independiente y laica. -Luis
Fernando Villa Quintero. 1986.

El doctor Nicolás Pinzón Warlosten nació el 22 de julio de 1859 en Bogo­


tá, hijo de don Flavio Pinzón Flórez, natural de Vélez y de doña Carmen
Warlosten, caraqueña, de ascendencia alemana. Estudió en San Bartolomé >
en la U niversidad Nacional,, donde se doctoró en jurisprudencia.
Constitucionalista, poeta, traductor, periodista, diplomático y guerrero, resol­
vió “establecer un centro de estudios caracterizado por el respeto a todas las
corrientes ideológicas y religiosas, donde fuera posible el libre examen”.

El 2 de enero de 1886 apareció en la prensa el primer aviso de apertura de


“Un Externado”. El lunes 15 de febrero de 1886, “en dos habitaciones alquila­
das en el edifico de Las Galerías, en la Plaza de Bolívar, con mobiliario pres­
tado”, nació el “Externado”. Aceptaron a los estudiantes derrotados en la gue­
rra y a los alumnos expulsados de otras instituciones en razón de sus ideas. La
nueva guerra civil y la muerte del Dr. Pinzón, el 15 de marzo de 1895, el
mismo día de la batalla de Enciso, condujeron al cierre del “Externado”.

En 1918 reabrieron la institución, bajo la rectoría del Sociólogo y Jurista


Diego Mendoza Pérez, en medio de graves dificultades económicas. A la muerte
del doctor Mendoza, en 1933, los profesores y alumnos eligieron rector al
jurista y exalumno doctor Ricardo Hinestroz.a Daza. Del Externado egresó la
primera abogada del país, la señorita Rosita Rojas quien inició estudios en
1937 y se graduó en 1942. En el barrio Santafé adquirió edificio propio en
1942 y en 1960 compró el lote “La Isabela”, donde construyó sus modernas
206 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

instalaciones, al oriente de la ciudad, en las faldas del cerro de Guadalupe, que


inauguró en 1969.

A la muerte del Dr. Hinestroza Daza, en 1963, el Consejo Directivo de­


signó a su hijo, el Dr. Femando Hinestroza Forero, para sucederlo. El Dr.
Hinestroza Forero ha sido Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Minis­
tro de Justicia, de Educación y Embajador de Colombia ante la Santa Sede.
“Informativo”. -Universidad Externado de Colombia. 1995. Págs. 5 y 12.

ALTO NIVEL HUMANISTICO

En el período denominado “La Regeneración’\ época signada por la


Constitución Política de 1886, inspirada por los intelectuales y estadistas í
Rafael Núñez y Miguel Antonio Caro, la educación alcanzó alto nivel
hum anístico, debido a la vinculación de las grandes figuras de la
intelectualidad colombiana.

El concordato celebrado entre el gobierno colombiano y la Santa Sede,


permitió a la iglesia católica retomar una actividad destacada en el progreso
cultural del país, después de la persecución radical. En estos años llegaron
numerosas órdenes y comunidades religiosas al país y gran parte del clero
regular y secular se dedicó a la enseñanza.

La Ley 12 del 19 de agosto de 1886 facultó al gobierno para organizar la


instrucción pública. La Ley 60 de 20 de noviembre de 1886 ordenó la funda­
ción de dos “Escuelas de Minas”. La Ley 45 del 11 de mayo de 1888 autorizó
establecer en Bogotá dos escuelas de tejidos de algodón, de lana y de fique. Ea
1890 se creó en la capital de la República un taller modelo para la enseñanza
de la herrería, fundición de metales, mecánica práctica y caldería.

La Ley 71 de 22 de noviembre de 1890 estableció la “Academia de Medi­


cina Nacionar. En 1892 se fundaron tres escuelas de artes y oficios. Median­
te Decreto 1238 del lo. de enero de 1892 el Presidente Miguel Antonio Caro j
el Ministro de Instrucción Pública doctor Liborio Zerda introdujeron en h
Universidad las Facultades de Filosofía y Letras, Ciencias, Matemáticas j
Ciencias Sociales. -Juan Gallego Cardona. 1955. Págs. 428 a 432.

En Bucaramanga iniciaron labores en marzo de 1887 las Escuelas Nor­


males. La de varones la dirigió el Dr. Carlos Felipe Torres, y la de señorial
doña Mercedes Ramos S. La instalación la hizo el Dr. Rozo Cala, en su carác­
ter de Inspector General de Instrucción Pública.
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NA CIONAL 207

Durante la gobernación del Dr. Antonio Roldán, por Decreto del 20 de


enero de 1888, se creó la “Escuela de Artes y oficios de Bucaramanga”. El 13 de
abril la inauguró el Dr. Aurelio Mutis Villafradez, Secretario de Instrucción Pú­
blica. Funcionó en la casa llamada del “Saque”, bajo la orientación de don Luis
Femando Otero. En 1951 le cambiaron el nombre por el de “Instituto Técnico
Superior Dámaso Zapata”, y se lo entregaron a la Comunidad de Hermanos
Cristianos de La Salle para su dirección. El Hermano Luis Alejandro Ruiz
Martínez inició la nómina de rectores lasallistas. -José Joaquín García. 1982.

COMUNIDADES RELIGIOSAS

f A partir de 1886 se facilitó la llegada a Colombia de numerosas comuni­


dades religiosas, tanto masculinas como femeninas^/

Las “Hijas del Sagrado Corazón de Jesús o Betlemitas”, fundadas en


Guatemala, instalaron en la ciudad de Pasto su Casa Generalicia en 1885 e
iniciaron la apertura de numerosos colegios para señoritas. A Bogotá las trajo
el Arzobispo Telésforo Paul, en 1887. En Bucaramanga se establecieron en
1890. En Pamplona, en 1897 y en Zapatoca en 1906.

Los hijos de San Juan Bosco arribaron el 11 de febrero de 1890 a Bogotá


y de inmediato comenzaron su apostolado en el Lazareto de Agua de Dios.

Por esos mismos días hicieron su entrada a Medellín los Hermanos de las
Escuelas Cristianas, fundados por San Juan Bautista de La Salle, en Francia,
invitados por el obispo diocesano Monseñor Bernardo Herrera Restrepo. El 9
de abril del mismo año 90 emprendieron labores en la capital antioqueña en el
"Colegio de San José". El 3 de abril de 1891 iniciaron una Escuela gratuita y
en 1892 se encargaron del tradicional “Colegio de San José”, en Marinilla.

Trasladado Monseñor Herrera Restrepo a la silla arzobispal y primada de


Colombia solicitó a los Hermanos lo acompañaran a Bogotá. El 10 de marzo
de 1893 empezaron tareas en el “Externado de San Bernardo”. En 1895 abrie­
ron el “Colegio de La Salle”. Al año siguiente en Barranquilla inauguraron el
~Colegio de San José”, más conocido como Colegio Biffi. En la capital de la
república, en 1897, iniciaron el “Instituto de La Salle”, dirigido por el Herma­
no Amó. -Hermano Florencio Rafael. 1965. Págs. 31a 43.

En desarrollo de los artículos 12 y 13 del Concordato, el Congreso Na­


cional dictó la Ley 89 de 1892, reglamentada por el Decreto No. 349 del mis­
mo año. Estas normas, conocidas como “Plan Zerda”, establecieron las bases
208 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

del sistema nacional educativo. El Decreto del 31 de julio de 1893 organizó el


régimen de las Escuelas Primarias.

El 31de marzo de 1893 arribaron a Túquerres, Nariño, las Madres


Franciscanas de María Inmaculada y organizaron un colegio de señoritas.

En 1896 llegaron a Popayán las Hermanas de San José de Tarbes.

COLEGIO DE SAN PEDRO CLAVER

Por iniciativa del Dr. Aurelio Mutis, Ministro de Relaciones Exteriores y


del gobernador de Santander Dr. Antonio Roldán, se iniciaron gestiones ante
la Compañía de Jesús, en 1895, para que los Padres Jesuítas se encargaran de
la dirección de un Colegio en Bucaramanga.

Le correspondió al Dr. Alejandro Peña Solano firmar el 30 de octubre de


1896 con el Padre Luis Antonio Gamero S.J. el respectivo contrato. En la Casa
Luis Perú de La Croix se efectuó el lunes 22 de marzo de 1897 la solemne
inauguración del “Colegio San Pedro Claver”. El acto lo presidió el nuevo
mandatario seccional Dr. Rozo Cala. Como primer rector actuó el Padre Mario
Valenzuela S.J. Al estallar la Guerra de los Mil días el plantel se clausuró y se
reabrió en 1903. El 27 de julio de 1935 la Asamblea de Santander rescindió el
contrato con los jesuítas, después de 41 años de labores. Ocupaba la goberna­
ción el Dr. Rogelio Silva Pradilla y la rectoría el Padre José María Crespo S.J.
En su reemplazo el gobierno departamental creó el “Colegio Santander”.

Los Padres Jesuítas consiguieron con la firma “Fomento Urbano de


Santander”, y “Robledo Hermanos”, la donación de la manzana No. 41 de la
Urbanización del Barrio Sotomayor y en ese lote construyeron el templo del
Sagrado Corazón y el nuevo “Colegio de San Pedro Claver”, que contó con la
bendición y colaboración de Monseñor Rafael Afanador y Cadena, Obispo de
Nueva Pamplona y del párroco Padre Jesús Jaimes, Vicario de San Laureano.
Proyectó y ejecutó las obras el Hermano Luis Gómez S.J.

El domingo 5 de marzo de 1939 abrió de nuevo sus puertas el “Cole­


gio de San Pedro Claver” dirigido por el religioso bumangués Padre Ra­
fael Angulo S.J.

Procedentes de Italia, vinieron a Colombia en 1897 las Hijas de Marm


Auxiliadora o Hermanas Salesianas. En Soacha inauguraron su primer “C o­
legio de María Auxiliadora” en 1905. Al año siguiente lo hicieron en Medelli»
y en 1909 en Chía, Cundinamarca.
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NACIONAL
209

Figura 38. Monseñor Bernardo Herrera Restrepo. Arzobispo de Bogotá. 1891-1928


210 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

SANS FACON

Las Hermanas de la Presentación ante el ingreso de numerosas colombia­


nas a la Comunidad resolvieron adquirir un terreno para construir un Novicia­
do. El 21 de febrero de 1894 compraron a los señores Arturo Meló, Pedro
Pablo Posada y al gobierno, tres lotes seguidos cercanos a la estación del fe­
rrocarril central de Bogotá.

La familia París, a comienzos de la República, había construido en ese


lugar una bella casa de campo que llamaron “Sanfazón”. Don Daniel Ortega
Ricaurte en su libro “Cosas de Santafé de Bogotá”, anotó que la etimología de
“Sanfazón” no era francesa como algunos pensaban, sino indígena, como lo
afirmó razonadamente don Próspero Pereira Gamba. -Daniel Ortega Ricaurte.
1959. Pág. 338.

La primera piedra de la construcción la bendijo el Arzobispo de Bogotá.


Monseñor Bernardo Herrera Restrepo, el 26 de julio de 1894. Asistieron el
secretario del prelado, Salustiano Gómez y el capellán, Presbítero Leónidas
Medina. -Hermana Carlos de Jesús. 1973. Págs. 72 y 7.3.

El 25 de febrero de 1898 se cumplió la instalación del noviciado en la


nueva edificación de Sans Facón, cuyo nombre empezó a escribirse como si
fuera francés. Adjunto organizaron un nuevo Colegio de la Presentación, que
comenzó el 6 de febrero de 1899, y al que las gentes llamaron “Sans Facón".
Para 1900 tenía 15 alumnas internas y numerosas seminternas. -Hermana Car­
los de Jesús. 1973. Págs. 82 y 83.

El 12 de enero de 1921 se separó el Colegio del Noviciado. Acabaron el


semintemado y también el internado del Colegio del Centro.

La congregación estableció las Escuelas de Luna Park, del Barrio Ricaurte.


la Escuela de Comercio de la Presentación y el Colegio de Chapinero.

En 1958 las religiosas adquirieron un amplio lote en “La Pradera”, Ca­


lle 170 No. 35-41, donde Monseñor Emilio de Brigard bendijo el inicio del
nuevo “Colegio de Sans Facón'. Era superiora la Madre Margarita de Cristo
Rey. El viernes 9 de febrero de 1962 se efectuó la solemne inauguración del
moderno plantel al norte de la ciudad. A la edificación de la Estación de la
Sabana se trasladó al antiguo Colegio del Centro. -Hermana Carlos de Je­
sús. 1973. Pág. 407.
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL 211

LOS MIL DIAS

Al estallar la guerra civil de los Mil Días, el 17 de octubre de 1899, las


actividades educativas se suspendieron. Se reanudaron después de la tremen­
da batalla en las colinas de Palonegro, cerca a Bucaramanga, que duró del 11
al 25 de mayo de 1900.

El país volvió a la normalidad luego de la firma de tres tratados de paz. El


primero se suscribió en el barco “Nerlandia” el 24 de octubre de 1902, el
segundo en el “Wisconsin” y el tercero en la población de Chinácota. Los dos
últimos el viernes 21 de noviembre de 1902. -Antonio Cacua Prada. 1986.
Págs. 26 y 27.
CAPITULO XII

EN EL SIGLO XX

LA ACADEMIA COLOMBIANA DE HISTORIA

Por iniciativa de los doctores Eduardo Posada y Pedro María Ibáñez, el


Dr. José Joaquín Casas, Ministro de Instrucción Pública, previa autorización
del Vicepresidente de la República, don José Manuel Marroquín, encargado
del Poder Ejecutivo, estableció, mediante la Resolución No. 115 del 9 de mayo
de 1902, una “Comisión de Historia y Antigüedades Patrias”, integrada por
diecinueve prestantes hombres de letras y de cultura.

Trece de los nombrados se reunieron el 11 de mayo de 1902 en el Minis­


terio de Instrucción Pública y sentaron el acta de instalación.

El 12 de diciembre de 1902 el Vicepresidente de la República, en ejercicio


del mando, dictó el Decreto No. 1808, por el cual le dio a la Comisión de Histo­
ria y Antigüedades Patrias “el carácter de Academia Oficial y cuerpo consultivo
del Gobierno”. La Ley 24 del 28 de noviembre de 1909 la nominó Academia
Nacional de Historia y la Ley 86 del 15 de noviembre de 1928, la de “Academia
Colombiana de Historia” - Roberto Velandia. 1988. Págs. 26 a 32.

La “Academia Colombiana de Historia” está integrada por cuarenta Miem-


¡ bros de Número y más de cien Correspondientes.
í
j De 1902 a 1997 han ocupado la Presidencia cincuenta y cuatro Académi-
¡ eos de Número. Los dos últimos han sido el Maestro Germán Arciniegas, 1980-
1993 y el Dr. Luis Duque Gómez, a partir del 12 de octubre de 1993. La Mesa
Directiva se elige para períodos de un año.

Desde el año de 1903 la Academia publica como órgano oficial el “Bole­


tín de Historia y Antigüedades”. Hasta junio de 1997, han aparecido 797 volú­
menes, en forma trimestral.
214 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

La Academia cuenta con la “Biblioteca Eduardo Santos”. Edita las colec­


ciones: “Biblioteca de Historia Nacional”, “Biblioteca de Historia Eclesiásti­
ca, Fernando Caycedo Flórez”, “Biblioteca complementaria”, “Biblioteca
Eduardo Santos”, “Historia Extensa de Colombia”, “Colección Bolsilibros -
Biografías Sintéticas” y Publicaciones Varias. En 1997 iniciará la “Biblioteca
Germán Arciniegas”. En 1963 creó el “Instituto Universitario de Historia de
Colombia”, para cumplir con las funciones docentes que le adscribió el legis­
lador en el artículo 10 de la Ley 49 del 18 de diciembre de 1958.

En los cuatro últimos períodos la Mesa Directiva de la Academia ha esta­


do integrada por: Presidente, don Luis Duque Gómez. Vicepresidente, doña
Pilar Moreno de Angel. Secretario, Don Roberto Velandia. Tesorero, Don Fer­
nando Mayorga García. Coordinador de Biblioteca y Archivo, Don Fernando
Restrepo Uribe. Director de Boletín de Historia y Antigüedades Don Antonio
Cacua Prada. -Boletín de Historia y Antigüedades. No. 795. 1996.

CODIGO DE INSTRUCCION PUBLICA

El Vicepresidente de la República don José Manuel Marroquín, en julio


de 1903 designó al doctor Antonio José Uribe nuevo Ministro de Instrucción
Pública. Posesionado el 8 de julio de inmediato integró una comisión para
elaborar un Proyecto de Ley Orgánica de la Instrucción Pública que presentó
al Parlamento. El 26 de octubre de 1903 el Congreso aprobó la Ley 39, que
entró a regir del I o de enero de 1904.

Esta norma, junto con el Decreto Reglamentario y varias Resoluciones se


convirtieron en el “Código de la Instrucción Pública”, que transformó total­
mente la educación colombiana, “en concordancia con la Religión Católica".
Dividió la educación en: primaria, secundaria, profesional, artística e indus­
trial. El bachillerato lo fraccionó en técnico y clásico.

La educación primaria se estatuyó gratuita pero no obligatoria, costeada


y financiada por el Estado.

Ordenó abrir Normales para hombres y para mujeres en las capitales de­
partamentales por cuenta de la nación pero vigiladas por el respectivo Gobier­
no Departamental. Las escuelas de artes y oficios impartirían la capacitación
industrial. La instrucción profesional orientada por el Consejo Universitario
era nacional en las facultades de Bogotá y departamental en las demás ciuda­
des. Declaró la inamovilidad de los profesores y determinó el beneficio de la
pensión de jubilación. Le asignó al Gobierno Nacional el mantenimiento de
las Escuelas de Música, Bellas Artes, la Biblioteca, el Museo, el Archivo Nació-
BIBL IOT ECA DE H ISTO RIA NACIONAL 215

.ir a 39. Dr Josc Joaquín Casas.


216 H ISTO RIA DE LA E D U C A C I O N E N COLOM BIA

nal, y el Observatorio Astronómico, en Bogotá. -Antonio José Uribe


Portocarrero. 1988. Pág. 71.

Las bases esenciales de la reforma escolar y universitaria preconizada


por el Ministro doctor Antonio José Uribe, fueron:

“1) La enseñanza es y será libre en todos los grados”.

“2) La instrucción primaria debe simplificarse para que se pueda difundir


extensamente. Debe tender a preparar a los niños para el ejercicio de la ciuda­
danía, despertando y avivando en ellos el amor a la patria”.

“3) El fin de las Escuelas Normales es formar verdaderos maestros prác­


ticos, más pedagogos que eruditos”.

“4) La instrucción secundaria debe ser principalmente técnica, destinada,


por el estudio de los idiomas y de las nociones elementales de ciencias físicas
y matemáticas, a preparar a los jóvenes que se dediquen a las carreras profe­
sionales que se relacionan con la industria”.

“5) La instrucción secundaria clásica comprenderá todas las enseñanzas de


letras y filosofía para preparar a quienes se dediquen a las profesiones liberales".

“6) La Escuela Nacional de Minas atenderá de modo científico a la explo­


tación de las riquezas naturales del país”.

“7) La instrucción profesional será profunda, severa y práctica, con el


objeto de limitar el número de doctores. Quienes se formen en ellas honrarán
por su ciencia a la república”.

“8) Se establecerá una amplia descentralización en el sistema escolar \


universitario de manera que todas las entidades políticas atiendan directamen­
te al desarrollo de la instrucción popular en sus respectivas secciones, y que.
en lo posible, se establezca la autonomía de los varios institutos de enseñan­
za”. - Antonio José Uribe Portocarrero. ¡988. Pág. 71.

EL MINISTRO ANTONIO JOSE URIBE

El ministro Antonio José Uribe redactó los textos de la Ley 39 del 26 de


octubre de 1903 y del Decreto reglamentario No. 491 del 3 de junio de 1904.
que consta de diez títulos y 186 artículos. Estas normas señalaron un brillante
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NACIONAL 217

cura 40. Dr Antonio Josc Uribe.


218 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

porvenir a la educación colombiana y originaron un selecto florecimiento de


Colegios en todo el país.

También se preocupó por la suerte de los indígenas; fomentó las misio­


nes; restauró los locales escolares destruidos; preparó programas y textos. Para
promover el patriotismo determinó que todos los días debía entonarse el Him­
no Nacional al final de la jornada. Implantó la educación física obligatoria.
Creó escuelas nocturnas. Bajo la dirección del pedagogo francés Martín Aguer
Barhendy inauguró en Bogotá una “Escuela Modelo”. Reabrió las Escuelas
Normales, cerradas desde 1898, por causa de las guerras. Introdujo el bachi­
llerato técnico; y dotó las escuelas de Artes y Oficios en las capitales departa­
mentales. Insistió en combinar la teoría con la práctica en los estudios superio­
res. Levantó una estadística de los profesionales egresados a partir de 1866 en
las distintas facultades y editó la “Revista de Instrucción Pública”.

El domingo 15 de mayo de 1904 reinstaló la Universidad Nacional. Con­


gregó en una entidad denominada “Academias Colombianas”, dirigida por el
Dr. Antonio José Iregui, entonces presidente de la Sociedad Colombiana de
Jurisprudencia, a todas las instituciones de esta categoría.

Al doctor Antonio José Uribe se le considera pionero de la enseñanza de


las ciencias económicas y de las facultades o escuelas correspondientes.

En 1914 propició la ampliación y tecnificación de la enseñanza de la agri­


cultura, fundó el “Instituto Agrícola Nacional” y las Escuelas prácticas Depar­
tamentales de Agricultura”. Mediante la Ley'31 de 1917 aseguró la enseñanza
técnica industrial y el funcionamiento del “Instituto Técnico Central”.

Por medio de la Ley 48 de 1918 fomentó el cultivo de las artes, y creó la


“Dirección General de Bellas Artes”, anexa al Ministerio de Instrucción Pú­
blica. - Humberto Cáceres. Antonio José Uribe. 1987. Págs. 156 a 169.

Apoyó la aprobación de la Ley 80 de 1925, que instituyó la “Comisión


Nacional de Educación Física”. Hizo realidad la Ley 12 de 1926 que autorizó
el “Instituto Nacional de Higiene” y organizó la enseñanza gradual de la hi­
giene individual, pública y social en todos los establecimientos educativos >
señaló el pénsum de la enseñanza de la salud. Trabajó por la creación del
“Instituto Nacional de Radium”, hoy de “Cancerología”. - Gabriel Betancur
Mejía. 1988. Págs. 20yss.

En Bucaramanga la institutora Helena Arenas Canal fundó en 1903 el


“Colegio de La M e r c e d para señoritas. El 5 de enero de 1930 lo traspasó a
BIB L IO T E C A DE H IS TO R IA NA CIONAL
219

la señorita Mercedes Martínez Naranjo, quien lo dirigió por más de 25 años


y a su vez lo dejó en manos de las Hermanas Capuchinas de la Sagrada
Familia, a partir de 1957.

UNIVERSIDAD DE NARIÑO

El Dr. Julián Bucheli, primer gobernador del Departamento de Nariño,


creó la Universidad del mismo nombre mediante el Decreto No. 049 del 7 de
noviembre de 1904.

El 12 de noviembre de 1905 tomó posesión su primer rector, el sacerdo­


te Benjamín Belalcázar. Inició labores con Ingeniería y Matemáticas; Co­
mercio, Filosofía y Derecho. Diez Facultades, con treinta programas, aten­
didos por 309 docentes funcionaron en 1997. Tiene 25 especializaciones en
posgrado, tres maestrías y un doctorado en educación. El periódico
institucional se titula: “Expresión Universitaria”. Su rector es el filólogo Dr.
Pedro Vicente Obando Ordóñez.

Procedentes de Francia llegaron en 1905 a Villavicencio las “Hijas de


la Sabiduría”. Los Padres Capuchinos trajeron en 1905 a las Hermanas Ter­
ciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, quienes iniciaron labores en
Riohacha y Yarumal.

LOS HERMANOS CRISTIANOS

Una reconocida labor educativa han cumplido en Colombia los Herma­


nos de las Escuelas Cristianas, Lasállistas. El 5 de febrero de 1905 inaugura­
ron la “Escuela Normal Superior Central de Bogotá”, creada por la Ley 16 de
1905, que funcionó hasta 1935.

El mismo año abrieron la “Escuela de Artes y Oficios” En 1 9 1 0 participó


en la Exposición Nacional del Centenario de la Independencia y obtuvo varios
premios. La Ley 3 1 de 1 9 1 7 los autorizó para expedir diplomas de ingenieros en
electricidad, mecánica, arquitectura y artes industriales, a los egresados de la
“Escuela de Artes y Oficios”, que por Decreto Ejecutivo No. 7 2 1 de 1 9 1 9 deno­
minaron: “Instituto Técnico Central'. Este “Instituto” preparó especialistas en
industria textil y en bellas artes. Por Decreto 2 2 1 9 del 1 8 de diciembre de 1 9 3 1
el gobierno lo suprimió. En sus aulas estudiaron los expresidentes Carlos Lleras
Restrepo, Rubén Piedrahita Arango, su Eminencia el Cardenal Luis Concha
Córdoba y el Designado a la Presidencia José Antonio Montalvo. Quince tomos
editaron de la revista órgano oficial del “Instituto Técnico Central”.
220 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Numerosos Colegios e Institutos Industriales establecieron los Herma­


nos Cristianos en las principales ciudades de Colombia. - Hermano Florencio
Rafael. 1965. Págs. 243 a 262.

ESCUELA NACIONAL DE COMERCIO

Contigua a la Iglesia de la Concepción, en Bogotá, carrera 9 con calle


10, el gobierno nacional fundó, en 1905, la “Escuela Nacional de Comer­
cio”. Uno de sus rectores, el doctor Guillermo Wickman, eminente físico >
astrónomo contratado por el Presidente José Vicente Concha, en 1914, in­
trodujo el método de enseñanza por inducción, modernizó el aprendizaje de
la aritmética e implantó el sistema Palmer de escritura. Allí estudió y se
inició en el periodismo el joven Germán Arciniegas al publicar en 1917 un
periódico que tituló: “Año Quinto”, y la revista “Voz de la Juventud”.

De la Escuela Nacional de Comercio egresó el expresidente Julio César


Turbay Ayala. - Antonio Cacua Prada. 1990. Págs. 57 a 59.

En Cali se instalaron en 1907 las “Madres de la Providencia”, comuni­


dad religiosa fundada en Bélgica.

El Presidente General Rafael Reyes gestionó la venida de Francia de las


“Hermanas de la Sociedad del Sagrado Corazón”. En 1908, abrieron en Bo­
gotá el famoso Colegio para señoritas: “Sacre Coeur”, en el barrio de
Teusaquillo.

Por donación testamentaria de doña Martina Beney Ortega, en la pobla­


ción de San José de Charta, Santander, se crearon en 1908 dos escuelas, una
para niñas, “atendida por doña Chiquinquirá de Pabón y otra para varones a
cargo de don José Rojas Lizcano”. Don José era hermano de doña Dolores
Rojas Lizcano, casada con don Evaristo Blanco, padres de don Ernesto Blan­
co Rojas, y abuelos de doña Clara Inés Blanco de Galvis, esposa del Director
Gerente de “Vanguardia Liberal” de Bucaramanga, Dr. Alejandro Galvis. |
Ramírez. Los Rojas Lizano promovieron la fundación de la parroquia y dd ;
municipio de Charta. ;

EL GENERAL URIBE URIBE

El General Rafael Uribe Uribe, prestante hombre público en su condi­


ción de Senador por Antioquia, presentó el 2 de agosto de 1911, un proyec»'
de Ley que constaba de 29 artículos “por el cual se reorganiza la Univer»-;
BIBLIOTECA DE HISTO RIA NA CIONAL 221

dad Nacional”. Al día siguiente entregó otro sobre “formación de un patri­


monio para la Universidad Nacional”.

Con estas iniciativas buscó la creación de una universidad auténticamente


nacional y la independencia económica para su subsistencia.

Los proyectos no pasaron de los primeros debates.

Tres años después, en 1914, logró que el Congreso creara la “Facultad de


Agronomía y Veterinaria en la Universidad Nacional''. -Otto Morales Benítez,
1995. Págs. 279 a 325.

En la casa donde vivió el General Santander funcionó a partir de 1912,


por diez años, el “Colegio Restrepo Mejía”, del Dr. Martín Restrepo Mejía,
administrado por su esposa doña Elisa Arboleda de Mejía.

El 31 de enero de 1914, puso en circulación la revista pedagógica “Ni­


ñez” como órgano del plantel. En noviembre de 1922 lo compró el Dr. Manuel
A. Botero, quien lo promovió con el nombre de “Colegio Universitario”.

La comunidad de “Hermanas Mañanitas”, constituidas en el Ecuador,


vinieron a Buga en 1912 para dirigir un colegio de niñas.

En 1912 el Hermano Lasallista Apolinar María, promovió la creación de


la “Sociedad Científica de La Salle”, que en 1919 se transformó en “Sociedad
Colombiana de Ciencias Naturales”. Bajo la dirección del Hermano Apolinar
María circuló el “Boletín de Ciencias Naturales” que alcanzó cuatro volúme­
nes con más de dos mil páginas.

En el Instituto de La Salle formaron un museo con colecciones de botá­


nica, geología, ornitología, ictiología y demás ramas de las ciencias natura­
les. El 9 de abril de 1948, cuando el “Bogotazo”, las turbas atacaron el cole­
gio y quemaron el museo. Años después del Hermano Nicéforo María lo
restauró. -Hermano Florencio Rafael -Hermano Andrés Bernardo. 1995.
Págs. 216 a 224.

En Dabeiba, Antioquia, la religiosa Laura Montoya fundó en 1914 la co­


munidad “Misioneras de María Inmaculada”, dedicadas inicialmente a la for­
mación y educación de la mujer indígena. Las “Hermanas Lauritas”, como se
conocen en la actualidad, se encuentran en diversos países del mundo y diri­
gen numerosos colegios y escuelas para niñas.
222 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

ACADEMIA COLOMBIANA DE CIENCIAS EXACTAS, FISICAS


Y NATURALES

Por iniciativa del Dr. José Joaquín Casas, Ministro de Colombia en Ma­
drid, en 1932, y con ocasión de la conmemoración del segundo centenario del
nacimiento de don José Celestino Mutis, se gestionó con laAcademia de Cien­
cias Exactas, Físicas y Naturales de la capital española la creación en Bogotá
de un cuerpo correspondiente.

Con el nombre de “Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas


y Naturales”, nació la entidad, integrada por doce miembros, en recuerdo de
las doce chozas con las cuales se hizo la fundación de Bogotá, divididos en
tres secciones.

La Ley 34 del 18 de noviembre de 1933 le dio carácter oficial a la nueva


Academia y el Decreto 1218 del 28 de mayo de 1936 la declaró oficialmente
constituida y la señaló como cuerpo consultivo del gobierno. Alma de este
organismo fue el doctor Jorge Alvarez Lleras, quien ocupó la dirección e ini­
ció la publicación de su órgano oficial con el mismo nombre de la Academia.
Quince destacados científicos integraron la corporación por nombramiento
del Presidente de la República Alfonso López y del Ministro de Educación
Nacional, Darío Echandía. -Luis Duque Gómez. 1990. Págs. 405 a 414.

EL GIMNASIO MODERNO

El 25 de abril de 1914, diecisiete personas: José María Samper, Tomás


Samper, Manuel F. Samper, Antonio Samper, Joaquín Samper, Pedro Miguel
Samper, Alberto Corradine, Ferdinand Focke, Agustín Nieto Caballero, Er­
nesto Duperly, Isidro Nieto, Luis Calderón T., Luis Eduardo Nieto Caballera
Julio Caballero, Frederick Jacobsen y José Joaquín Serrano suscribieron d
acta de fundación de la “Sociedad Gimnasio Moderno”.

La primera reunión se cumplió en casa de don Tomás Samper, y eligie­


ron para director al doctor Alberto Corradine y para gerente a don Agustín
Nieto Caballero. En 1915 ya eran 36 los accionistas. En 1918 don José Ma­
ría Samper Brush donó los terrenos para la construcción de Gimnasio. Ce»
38 alumnos, entre los 8 y 12 años inició clases en 1914 el “Gimnasio Moder­
no” en una casa situada sobre la carrrera 7a. entre calles 57 y 59 de Bogotá.
Don Agustín Nieto Caballero desde la iniciación del plantel aplicó las ense­
ñanzas del médico belga Ovide Decroly y de la pedagoga italiana Mari»
Montessori y que bautizó con el nombre de “Escuela Activa”. En 1917 do*
Fidel Cano tradujo del francés unos versos que sirvieron de primera candó*
BIB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 223

_jra 41. Don Agustín Nieto Caballero.


224 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

del Colegio, pero al año siguiente don Rafael Mallarino Holguín escribió
una original, a la cual le puso música el profesor Merel y se convirtió en el
Himno oficial del Gimnasio.

En 1922 se diplomaron los primeros bachilleres.

Don Agustín conoció en Londres, en 1939, al profesor Ernesto Bein y lo


invitó a trabajar en Bogotá. El maestro lo aceptó, viajó a Colombia y se vincu­
ló al Instituto hasta su muerte.

En 1941 don Daniel Samper Ortega abrió en el Gimnasio Moderno una


Facultad de Administración Comercial e Industrial, atendiendo la sugerencia
del Dr. Carlos Lleras Restrepo, a quien designaron Decano. Esta gozó de “só­
lido prestigio y una gran acogida”. En 1954 la Facultad pasó a la Universidad
de Los Andes. Allí nombraron decano al Dr. Hernán Echavarría Olózaga >
director de estudios al Dr. Jorge Méndez Munévar.

Después del fatídico y trágico “Bogotazo”, el 9 de abril de 1948, las


instalaciones del “Gimnasio Moderno” se convirtieron en las oficinas de la
IX Conferencia Panamericana que se realizaba en la capital colombiana. Ocu­
rrido el asesinato del líder liberal doctor Jorge Eliécer Gaitán el populacho
incendió el Capitolio Nacional, sede del Congreso de la República, y lugar
preparado para que sesionara la Conferencia de la Organización de Estados
Americanos O.E.A. Ante este tremendo percance la reunión se trasladó al
Colegio de don Agustín Nieto Caballero, sitio que ofrecía garantías de co­
modidad y de seguridad.

Cuando era alumno de bachillerato el gimnasiano Eduardo Caballero Cal­


derón, editó el periódico “El aguilucho”. Posteriormente lo dirigió el joven
Ernesto Samper Pizano, quien hizo su bachillerato en el Gimnasio y ocupó ea
1944 la Presidencia de Colombia.

Ocho rectores ha tenido desde su fundación este célebre y afamado cen­


tro educativo: Don Agustín Nieto Caballero, don Tomás Rueda Vargas, don
Daniel Samper Ortega, don Julio Carrizosa Valenzuela, el profesor Ernesto
Bein, don Mario Galofre Cano, don Germán Pardo y don Leopoldo González.

El doctor Mario Galofre Cano, en la conmemoración de los 75 años de la


fundación, expresó: “El “Gimnasio Moderno” visto con la perspectiva que
ofrece la historia debe mirarse mas bien como el iniciador y motor de un vigo­
roso aunque pequeño sistema educativo independiente y de un estilo pedagó­
gico orientado al fortalecimiento de la autonomía del individuo, el afianza-
BIB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONAL 225

miento de su personalidad, dentro de un ambiente de confianza y de amor a


Colombia”. -Gonzalo Mallarino. J990. Págs. 35 a 39.

El sábado 15 de diciembre de 1917, con la presencia de 153 delegados se


instaló en Bogotá el Primer Congreso Pedagógico Nacional reunido en Co­
lombia. Lo presidieron los doctores Antonio José Uribe y Diego Mendoza
Pérez, como Presidente y Vicepresidente, respectivamente.

En 1920 se inició en Colombia un movimiento nacional solicitando la li­


bertad de cátedra, la autonomía universitaria y nuevos programas educativos.

LAS ESCUELAS SALESIANAS

Los Padres Salesianos abrieron en la capital de la República en febrero de


1920 el “Colegio Salesiano León XJIF. El gobierno del General Pedro Nel
Ospina celebró un contrato con los salesianos para la enseñanza de artes y
oficios. Con tal fin montaron las célebres “Escuelas Salesianas", que cambia­
ron la fisonomía de los estudios técnicos e industriales en el país.

Una partida anual de quince mil pesos aportó como auxilio la Ley 24 de
1924 para construcción del “Colegio León XIIF y las “Escuelas Salesianas de
Artes y Oficios de Bogotá”, en la carrera 5a. entre calles 8a y 9a.

En las Escuelas enseñaron herrería, mecánica, carpintería, ebaniste­


ría, fundición de tipos, tipografía, encuadernación, fotograbado, sastrería,
zapatería y arquitectura.

Descollaron los talleres de arquitectura y de artes gráficas. Del primero


salieron dibujantes, escultores, tallistas, ornamentadores y artesanos. -Revista
“Don Bosco,\ Años 1923 y ss.

Del segundo extraordinarios tipógrafos y técnicos en la industria edito­


rial. Con veneración recuerdan a los hermanos coadjutores italianos don César
Prano y don José Pretti, y al colombiano, de Guamo, Bolívar, don Luis J. del
Real. La dirección del taller de fundición de tipos de letras estuvo a cargo
del hermano coadjutor italiano don Pedro Grasso. En 1926 imprimieron una
admirable y única revista denominada ‘Arte Gráfico”, que circuló hasta 1942.
-Tarcisio Higuera B. 1970. Págs. 246 a 251.

El Colegio Salesiano León XIII adquirió gran nombradía. Fueron céle­


bres sus extraordinarias revistas de gimnasia organizadas por el Padre Mosser.
226 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Los Padres Salesianos iniciaron colegios en Ibagué, Medellín, Barran-


quilla, Bucaramanga, Cúcuta, Tunja, Mosquera, Contratación y Agua de Dios.

Las Hermanas Salesianas de María Auxiliadora establecidas en el país


desde 1897 organizaron colegios y escuelas femeninas en Bogotá y otras
ciudades.

LA UNIVERSIDAD LIBRE

Para darle vida a la “Universidad Republicana” un grupo de colombianos


constituyó en 1912 una sociedad anónima. Se asociaron los doctores Tomás
O. Eastman, Clímaco Calderón Reyes, Diego Mendoza Pérez, Felipe Zapata.
Simón Chaux, Ricardo Hinestrosa Daza, Luis Eduardo Nieto Caballero y don
Eugenio J. Gómez, en representación de la Universidad Republicana. En 1913
reformaron la escritura constitutiva y el Dr. Diego Mendoza Pérez propuso
darle a la nueva sociedad el nombre de “Universidad Libre”.

En 1922, el gerente de la sociedad, Dr. César Julio Rodríguez solicitó a la


Convención Liberal reunida en Ibagué, por intermedio del jefe único, general
Benjamín Herrera, apoyo para hacer realidad la Universidad. La convención
acogió con beneplácito la iniciativa y el general Herrera se puso al frente de la
obra. En 1923 la “Universidad Libre”, inició labores en varias edificaciones
situadas sobre la carrera 10 y calles 9 y 10. El general Herrera falleció el 29 de
febrero de 1924 en Bogotá.

La “Universidad Libre” tiene seccionales en Cali, Barranquilla, Cúcuta.


Socorro, Pereira, Cartagena, Villavicencio y Neiva y modernas sedes tanto en
Santafé de Bogotá como en el país.

MINISTERIO DE INSTRUCCION Y SALUBRIDAD PUBLICA

El gobierno presidido por el General Pedro Nel Ospina contrató en 1923.


autorizado por la Ley 57 de ese año, una segunda misión de pedagogos alema­
nes para que dieran un diagnóstico sobre la educación en Colombia. La integra­
ron los educadores Antón Eitel, Cari Deckers y Cari Glocker, quienes llegaron»
Bogotá a finales de 1924. El ministerio de educación constituyó varias comisio­
nes para que los asesoraran. Las iniciativas que presentaron no se tradujeron ea
disposiciones legales por la decidida oposición de las Instituciones católicas.

Un nuevo nombre tomó el Ministerio de Instrucción Pública a partir de


enero de 1924: “Ministerio de Instrucción y Salubridad Pública”.
B IB L IO T E C A DE H ISTO R IA NA CIONAL 227

De España vinieron a Frontino, Antioquia, las monjas “Carmelitas Mi­


sioneras”, en 1925. -Antonio Cacua Prada. 1997.

ESCUELA NUEVA

Don Agustín Nieto Caballero, rector del “Gimnasio Moderno” invitó en


1925 al notable educador belga Ovide Decroly para que visitara a Colombia.
Tres meses permaneció en el país el distinguido maestro que con su sistema
técnico experimental de psicología renovó la pedagogía. Con su “Escuela para
la Vida por la Vida”, como la “concreción de la idea moral y psicológica que
integra la educación a la realidad tal como la vive y se prepara a vivirla el
niño”, creó el movimiento de la “Escuela Activa o Nueva”. Este sistema pro­
movió los “Centros de Interés” y el método de la globalización de la enseñan­
za. La visita del doctor Decroly constituyó un motivo de renovación de los
sistemas pedagógicos. -Gonzalo Mallarino Botero. 1990. Págs. 115 a 121.

La “Escuela Activa o Nueva”, la continuaron aplicando don Agustín Nie­


to Caballero y los doctores Rafael Bernal Jiménez en Tunja y Tomás Cadavid
Restrepo en Medellín.

El Dr. Rafael Bernal Jiménez siendo Director de Educación Pública en


Boyacá, en 1926, contrató a los pedagogos alemanes Julius Sieber y Francisca
Radke. El doctor Sieber se encargó de la dirección de la normal de Tunja y la
doctora Radke del Instituto Pedagógico Nacional Femenino de Bogotá. La
institutora alemana estableció Escuela Anexa”, \'d“Escuela Montes so r i \ y
un “Jardín Infantil”. En 1936 regresó a Alemania. Volvió a Colombia en 1951
contratada para dirigir la “Universidad Pedagógica Femenina” en la capital
del país.

LA MUJER EN LA UNIVERSIDAD

En 1925, en la Universidad de Cartagena se matriculó la primera mujer


que ingresó a la Universidad Colombiana. Se llamaba Paulina BeregojfGillow,
y era de ascendencia estadinense.

En 1935, la señorita Gerda Westendorff Restrepo, empezó estudios en la


Facultad de Medicina de la Universidad Nacional en Bogotá, pero no los con­
cluyó porque se casó con Alfonso Núñez Arango. Después regresó a las aulas
y se graduó en filosofía e idiomas. Se desempeñó como catedrática en su mis-
■ia facultad. -Sonia González de Vengoeciiea. 1985. Pág. IB.
CAPITULO XIII

RESTAURACIONES Y REFORMAS

"N

EL MINISTERIO DE EDUCACION

La Ley 56 de 1927 “sobre instrucción pública”, dictada por el Congreso


Nacional le dio nuevo nombre al “Ministerio de Educación NacionaF.

En su articulado estableció la obligación a todos los padres de familia


de darles un mínimo de educación a sus hijos. Prohibió el trabajo de niños y
niñas menores de 14 años. Impuso a los propietarios de fincas que tuvieren
20 o más niños, en edad escolar, el deber de suministrar gratuitamente un
local para escuela. Esta disposición reglamentó la educación secundaria y la
universitaria.

Doña Ana Restrepo del Corral fundó en 1927 el “Gimnasio Femenino”


para la formación de la mujer colombiana. En 1928 se realizó un Congreso
Estudiantil en Ibagué que trazó importantes derroteros.

La Ley 23 de 1929, procuró el mejoramiento de las “Escuelas Normales”.

El movimiento estudiantil y universitario iniciado en Córdoba, Argenti­


na, se hizo sentir en Colombia en 1929. Lo acaudillaron Germán Arciniegas y
Tamí Espinosa. Arciniegas escribió en 1932, en Londres, su libro “El estu­
diante de la mesa redonda”, que se convirtió en la biblia de los estudiantes. -
Antonio Cacua Prada. 1994. Lámpara, No. 123.

Tres nuevas comunidades religiosas educadoras entraron a Colombia en


1929: “Las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento”, nacidas en Es­
paña. Las Hermanas Mercedarias, que desembarcaron en Cartagena y en 1941
abrieron el “Colegio Eucarístico” de Bogotá. Las Teresitas Misioneras.
230 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Invitadas por el presbítero José María Castillo, y procedentes de Zarago­


za, España, donde tienen la Casa Generalicia llegaron en 1929 a San Andrés.
Santander, las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, donde se hicieron cargo
del Hospital San José y del “Colegio de María Auxiliadora”. En 1933 se esta­
blecieron en Bogotá y fundaron los Colegios de Nuestra Señora del Pilar, el
del Centro en 1951 y el de Chapinero en 1955.

RESTAURACION DE LA JAVERIANA

El miércoles 1° de octubre de 1930 se firmó en Bogotá el acta de restable­


cimiento de la Universidad Javeriana. Su primer rector, el R.P. José Salvador
Restrepo S.J., entonces superior del “Colegio de San Bartolomé”. Con la fa­
cultad de Ciencias Económicas y Jurídicas abrieron clases en 1931. Su decano
el R.P. Jesús María Fernández, S.J. Lo sucedió el R.P. Félix Restrepo S.J..
quien se convirtió en el alma y nervio de la nueva Javeriana. Después ocupó la
rectoría hasta 1950.

El acta de restablecimiento dice:

“El lo. de octubre de 1930, convocados por el Reverendo Padre Provin­


cial, se reunieron en la sala rectoral del Colegio de San Bartolomé los PP.
Consultores de la Provincia Félix Restrepo, José Salvador Restrepo, Gabriel
Lizardi y Ricardo Calderón y los Padres Consultores del Colegio, Santiago
Sádaba, Elias Botero y Luis David con el Padre Rector del mismo, José Salva­
dor Restrepo, presididos por el reverendo Padre Provincial, Jesús María
Fernández, con el fin de deliberar sobre la fundación de los estudios universi­
tarios. Hizo de secretario el P. Socio, Félix Restrepo”.

“Expuestas por el Reverendo Padre Provincial las razones en pro y en


contra, todos fueron de parecer, que éstas últimas eran de fácil solución, y que
era urgente, por las razones expuestas, dar comienzo a los estudios universita­
rios. Se tomaron por fin las siguientes resoluciones:”

“la. Desde el año entrante se abrirán de nuevo los estudios universita­


rios que por mucho tiempo dirigió en esta ciudad la Compañía de
Jesús”.
“2a. El nombre de la nueva institución será Universidad Javeriana, como
lo fue desde sus comienzos la institución universitaria de los jesuítas
fundada en 1622”.
“3a. La Universidad Javeriana será una institución dirigida por la Com­
pañía de Jesús con arreglo a las leyes de la República”.
3 IB L I0 T E C A DE H ISTO RIA NACIONAL 231

** V

r jra 42. R.P. Félix Restrepo S.J.


232 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

“4a. La Universidad podrá tener todas las facultades que se crean con­
venientes. Por lo pronto se abrirá una Facultad de Ciencias Econó­
micas y Jurídicas, la cual, cuando tenga suficiente desarrollo, se
dividirá en dos: la Facultad de Derecho y la Facultad de Ciencias
Económicas”.
“5a. La Universidad se gobernará conforme a las Constituciones y leyes
de la Compañía de Jesús y según sus propios reglamentos”.
“6a. Representante legal de la Universidad será el Rector, nombrado con­
forme a las Constituciones de la Compañía de Jesús”.
“7a. Todos los Consejos y Juntas Directivas de la Universidad tendrán
sólo carácter consultivo, quedando la resolución de los asuntos en
manos del rector, el cual podrá no obstante delegar la parte que le
parezca de sus atribuciones en las distintas juntas de gobierno
conforme a los reglamentos”.
“8a. Toca al Rector dar y modificar los estatutos y reglamentos de la
Universidad”.
“9a. Los profesores de la Universidad serán del libre nombramiento
del Rector”.
“10a. Se darán los pasos para que oportunamente sea reconocida por la
Santa Sede como Universidad Católica”.
“lia . La Universidad será integralmente católica, totalmente neutral en
cuestiones políticas. Ni a los profesores ni a los alumnos se les
permitirá ninguna actividad política dentro del recinto de la Uni­
versidad, ni en nombre de ella”.

“Quedaron encargados los Padres Jesús María Fernández y Félix Restrepo


para organizar, de acuerdo con el Padre Rector, José Salvador Restrepo, todo
lo concerniente a la apertura de las clases en el año próximo de 1931”.

“Bogotá, Io de octubre de 1930”.

“Jesús María Fernández, S.J. - Luis R. David, S.J. - José S. Restrepo, S.J. -
Gabriel Lizardi, S.J. - Elias Botero G„ S.J. - Ricardo Calderón, S.J. - Santiago
Sábada, S.J. -Félix Restrepo, S.J.” -Jaime Vélez Correa. 1980. Págs 59 y 60.

EL PADRE FELIX RESTREPO, S J .

Para conmemorar el centenario del nacimiento del Padre Félix Restrepo.


S.J., el 23 de marzo de 1987, la Universidad Javeriana distribuyó una breve
biografía del ilustre jesuíta, cuyo texto dice:
BIB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 233

“FELIX RESTREPO, S.J. (1887-1965) nació en Medellín. De pocos años


lo trajeron a Bogotá. “No fui estudioso en los años de mi niñez -escribe en sus
Memorias-, la cual pasé correteando por los potreros de la Sabana de Bogotá”.
Volvió a la montaña donde comenzó el bachillerato. “Todas las materias que
estudié me fueron fáciles; pero mi espíritu se inclinaba más a la acción que a la
especulación. El ejemplo de mis maestros influyó en mis resoluciones, mos­
trándome cómo puede emplearse la vida en una noble empresa apostólica; y a
los dieciséis años entré en la Compañía de Jesús”.

“Como Jesuíta hizo la carrera acostumbrada de Humanidades, Filosofía y


Teología, en las cuales se doctoró brillantemente”.

“A los veinte años de edad ya había terminado dos libros que pronto se
publicaron y se han hecho famosos: uno de Semánticay la Llave del Griego,
ésta en colaboración con un compañero. Se doctoró también, en Alemania
en Educación”.

“Retornó al país, lleno de ideales de tipo social, político, religioso y pre­


ocupaciones de fondo por su patria y por los pueblos hispanoamericanos. Con­
tribuyó al restablecimiento de la Universidad Javeriana, que había sido extin­
guida ciento setenta y tres años atrás cuando el rey Carlos III expulsó de los
dominios españoles a los Jesuítas”.

“Y la Universidad Javeriana revivió (1930). Se trataba -uno de los


inspiradores era el padre Félix- de sacar de estas aulas “gente capaz de ayudar
desde posiciones de relieve a remodelar dentro de la justicia y de la paz a su
patria, para alcanzar la prosperidad”.

“El R Félix fue Decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídi­


cas y luego (1941-1950) Rector magnífico. La Javeriana recibió con él un
impulso y un prestigio pocas veces conocido entre nosotros. En su tiempo se
crearon las Facultades de Medicina, Enfermería, Derecho Canónico, Escuela
de Periodismo y Radiodifusión, las Facultades Femeninas y se inició el Hos­
pital de San Ignacio”.

“Poco antes de ser Rector había fundado la Revista Javeriana y creado el


Instituto Caro y Cuervo, “famoso ya en las dos Américas y en la sabia Euro­
pa”, y luego fue Director de la Academia Colombiana de la Lengua, a la cual
consagró gran parte de sus energías y vigorizó extraordinariamente”.

“Escritor gallardo y fecundo, Sacerdote y Maestro de maravillosa ple­


nitud: “mi mayor consuelo -escribía antes de morir- es haber dedicado mis
234 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

fuerzas y mis años a cooperar en la difusión del Reino de Cristo, en la obra


de la Redención”.

“Falleció el 16 de diciembre de 1965” -P. Félix Restrepo S.J. 1987.

Este era el Padre Félix Restrepo S.J.”

La Universidad Javeriana es una de las más prestigiosas Universidades


Privadas de Colombia. Cuenta con reconocidas publicaciones, una formida­
ble biblioteca y la Emisora Javeriana, desde 1977.

En 1970 inauguró la primera seccional en la ciudad de Cali. -Antonio


Cacua Prada. 1997.

FACULTAD DE EDUCACION

El Presidente Enrique Olaya Herrera y su Ministro de Educación Pedro


María Carreño por Decreto No. 10 de 1932 crearon la “Facultad de Educa­
ción” en la ciudad de Bogotá. Como decano nombraron al sociólogo y peda­
gogo Dr. Rafael Bernal Jiménez. Inició labores en 1933. Por el Decreto No.
1990 del 5 de diciembre de 1933 la incorporaron a la Facultad de Ciencias
de la Educación de la Universidad Nacional. La norma determinó que si un
bachiller aspiraba a ser maestro de escuela primaria debía cursar dos años en
la Facultad de Educación y cuatro para profesor de segunda enseñanza.

El gobierno nacional autorizó al Instituto Pedagógico y al Gimnasio Mo­


derno abrir “Cursos de Información Pedagógica’’ para especializar personal
en enseñanza normalista. -José Francisco Socarrás. 1987. Pág. 23.

El Presidente Olaya Herrera reformó la enseñanza primaria y secunda­


ria, mediante el Decreto No. 1487 del 13 de septiembre de 1932. Dictó dis­
posiciones relativas a la Escuela Normal de Institutores de Tunja, Decreto
No. 301 del 13 de febrero de 1933, y reorganizó la Facultad de Ciencias de
la Educación, Decreto No. 1990 del 5 de diciembre de 1933. -José Francis­
co Socarrás. 1987. Pág. 27.

Bogotá contó con un nuevo plantel femenino en 1933: el Colegio de las


Esclavas del Sagrado Corazón, dirigido por monjas alemanas.

ACADEMIA COLOMBIANA DE EDUCACION

Por Decreto No. 1937 del 24 de noviembre de 1933, el Presidente Enri­


que Olaya Herrera y su Ministro de Educación Pedro María Carreño, crearon
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 235

la “Academia de Ciencias de Educación” como dependencia del Ministerio de


la Cultura. Para socios nominaron a Monseñor José Vicente Castro Silva, Pa­
dre Félix Restrepo, Daniel Samper Ortega, Leopoldo Borda Roldán, Ramón
Zapata, Agustín Nieto Caballero, Martín Restrepo Mejía, Tomás Rueda Vargas,
José Joaquín Casas, Luis Tomás Fallón, José Miguel Rosales y Manuel J.
Huertas. Después de varios años de funcionamiento se silenció.

En 1962 se activó motivada por el entusiasmo de los educadores Horacio


Bejarano Díaz, Arturo Wilches Navas, Ernesto Villamizar Daza, el sacerdote
salesiano Rodrigo Díaz y Jorge Octavio Díaz Vásquez.

Por Resolución No. 2856 de julio 31 de 1973 el Ministerio de Justicia, le


* aprobó la Personería Jurídica y la denominación: “Academia Colombiana de
Educación,‘’.

Los fines de esta Academia son: “Aglutinar a los educadores eminentes


como fuerza orientadora de la educación colombiana; resaltar los valores pro­
fesionales y las obras del educador; fomentar el espíritu de solidaridad, coope­
ración y lealtad; propender por la superación del magisterio y brindarle la
oportunidad para un desarrollo integral que lo capacite ante las exigencias del
mundo moderno; estimular la investigación, orientación, divulgación y plan­
teamiento de la educación como la base auténtica del desarrollo nacional; pro­
nunciarse sobre los distintos aspectos de la educación colombiana; hacer to­
mar consciencia de la profesión como un compromiso con las exigencias de la
patria; servir de cuerpo consultivo del gobierno y de otras entidades naciona­
les y extranjeras para todo lo relacionado con la educación”.

Tiene cinco Académicos Honorarios: los exministros Octavio Arismendi


Posada, Jaime Posada y Gabriel Betancur Mejía; el exrector de la Universidad
Nacional, Luis Duque Gómez y el Padre Fray Severo Velásquez, O.F.M. El
| académico Horacio Bejarano Díaz la preside y lo secunda en la secretaría el
profesor Jorge Octavio Díaz. -Jorge Octavio Díaz. 1977.

Por Decreto 857 de 1934, el Presidente Enrique Olaya Herrera y el minis­


tro de educación Jaime Jaramillo Arango establecieron la “Facultad de Cien­
cias de la Educación” para señoritas, como parte de la Universidad Nacional y
dependiente del Instituto Pedagógico Nacional.

En desarrollo de la Ley 12 de 1934 y propiciada por el Ministerio de


Educación a cargo del profesor Luis López de Mesa se adelantó la campaña
nacional de la “Cultura Aldeana y Rural”, Su objetivo, “facilitar al campesino
colombiano la mayor suma posible de bienestar material y de dignidad espiri­
236 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

tual para que ame la vida que le cupo en suerte, y la sirva con afectiva estima­
ción y gratitud”. -Alfredo Molano. César Vera. 1982. Págs. 60 a 76.

Esta ley facultó al ejecutivo para establecer escuelas dedicadas a los maes­
tros rurales; un colegio modelo de bachillerato; fundar planteles de enseñanza
obrera; reorganizar la Escuela Nacional de Comercio; adelantar lo conducen­
te a la formación del Escalafón del Magisterio, reglamentar el ejercicio de la
profesión docente y establecer las normas jurídicas para el control laboral y
disciplinario del maestro.

El Presidente Alfonso López Pumarejo y el ministro de educación Profe­


sor Luis López de Mesa, por el Decreto 1917 del 23 de octubre de 1935, cons­
tituyeron una sola Facultad de Educación al centralizar las tres que existían. -
Luis A. Bohórquez Casallas. 1982. Pág. 493.

LA CIUDAD BLANCA

El Presidente Alfonso López Pumarejo adelantó en 1935, la reforma uni­


versitaria y acabó con “la fábrica de doctores que viene creando una aristocra­
cia intelectual paupérrima”. El Congreso de la república expidió la Ley 68 de
1935 que reorganizó la “Universidad Nacional” y autorizó la construcción de
la “Ciudad Blanca”. Esta Ley la defendió en forma ardorosa el representante
Carlos García Prada.

La Ley Orgánica de la Universidad Nacional cambió radicalmente su es­


tructura. Integró en un solo cueipo a las unidades académicas y complementó
la medida con la construcción de la Ciudad Universitaria donde “habrá un
perpetuo intercambio de ideas, conocimientos y sistemas, que revelará al estu­
diante por la vía experimental y directa, la unidad inquebrantable de la cultu­
ra”. -Alfredo Molano. César Vera. 1982. Págs. 105 a 108.

El académico y catedrático Jaime Jaramillo Uribe sostiene que la reforma


de 1935 introdujo cambios académicos y pedagógicos de significación. Instauró
nuevas facultades y nuevos estudios profesionales; insertó dos nuevas institu­
ciones: la extensión cultural y el bienestar estudiantil; creó el profesorado pro­
fesional o profesorado de dedicación exclusiva y estableció la selección del
personal docente y dicente y sentó las bases de los sistemas de pruebas. Tam­
bién significó la apertura de la Universidad hacia nuevas corrientes del pensa­
miento y de la ciencia. -Jaime Jaramillo Uribe. 1982. Págs. 333 y 334.

Entre los rectores de la Universidad Nacional más recordados se mencio­


nan: a don Agustín Nieto Caballero, Gerardo Molina, Julio Carrizosa
BIBLIOTECA DE HISTORIA NACIONAL
237

Figura 43. Dr. Josc Francisco Socarras.


238 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N EN CO LO M BIA

Valenzuela, Alvaro Leal Morales, Guillermo Amaya Ramírez, Jorge Arias de


Greiff, Hernando Morales, Luis Duque Gómez y Fernando Sánchez Torres.

LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR

La “Escuela Normal Superior de Colombia”, cuya vigencia entre los años


de 1936 a 1952, formó “una generación de etnólogos, historiadores, geógrafos,
lingüistas, matemáticos, físicos, biólogos, químicos y pedagogos”, tuvo como
antecedentes la “Facultad de Educación” creada en la capital de la República,
por el Decreto No. 10 de 1932 y adscrita a la Universidad Nacional, y el “Curso
de Información Pedagógica”, que funcionó en el Gimnasio Moderno, dirigido
por el profesor Germán Peña, autorizado por el Decreto 1487 de 1932.

La integración de la “Facultad de Educación” de Tunja y la del “Insti­


tuto Pedagógico” a la “Facultad de Ciencias de la Educación de la Univer­
sidad Nacional ” facilitó la creación de la “Escuela Normal Superior”, bajo
la inmediata dirección del gobierno e independiente de la Universidad Na­
cional, según lo dispuesto en la Ley 39 de 1936. Como rector de la “Normal
Superior” nombraron al profesor José Francisco Socarrás, quien se retiró a
finales de 1944.

El Decreto 1218 de 1938 consagró el estatuto y el plan general de estu­


dios para la “Escuela Normal Superior”.

La “Escuela Normal Superior” contó entre sus catedráticos a destacadas


personalidades colombianas: al doctor Darío Echandía, los sacerdotes Félix
Restrepo, S.J., Uldarico Urrutia, S.J., Enrique Pérez Arbeláez, José Moser.
Carlos Ortiz Restrepo, S.J., los profesores Eduardo Lleras Codazzi, Carlos E.
Sarria, Carlos A. D’Ascoli, Yamil Aljure, Howard Rochester, José María
Restrepo Millán, Aristóbulo Pardo, Rafael Maya, Eduardo Carranza, Daniel
Arango, Víctor Frankl, Luis A. Flores, Gabriel Giraldo Jaramillo, Alberto
Miramón, Moisés de la Rosa, Juan N. Segura, Vicente Castellanos, Gregorio
Hernández de Alba, Agustín Nieto Caballero, Gabriel Anzola Gómez, Rafael
Bernal Jiménez, Abel Naranjo Villegas, Coriolano Leudo, Inés Acevedo, Ber­
nardo Romero Lozano, Enrique Martín, Jesús Ventura, Enrique Otero D’Costa
y la señorita Leonor Merizalde.

En la Normal Superior sentaron cátedra varios maestros europeos, fran­


ceses, españoles y alemanes. Ellos fueron los profesores: Paul Rivet, Pedro
Urbano González de la Calle, Luis de Zulueta, Pablo Vila, Manuel Ussana
Francisco Cúre, Mercedes Rodrigo, José de Recasens, Fritz Karsen, Justu>
Wolfran Schottelius, Rudolf Hommes, Kurt Freudenthal y Gerhard Masur.
B IB L IO T EC A D E H IST O R IA NA CIONA L 239

La normal abrió un colegio de bachillerato: El “Instituto Nicolás Esguerra”,


que funcionó bajo su dependencia hasta 1952. En 1939 establecieron el “Institu­
to de Psicología Experimentar y en 1941, el “Instituto Etnológico Nacional”.

Dos célebres publicaciones editó la Normal: la “Revista Educación” diri­


gida por el doctor Arcadio Dulcey, y la “Revista del Instituto Etnológico ”,
bajo la dirección del profesor Paul Rivet.

A partir de 1945 ocuparon la rectoría de la “Normal Superior” los docto­


res: Guillermo Nanneti, Rafael Maya, Julio César García, Rafael Tovar Ariza,
Julius Sieber, Juan N. Segura y Miguel Tarazona.

En 1951 la denominaron “Escuela Normal Universitaria”. El 18 de sep­


tiembre del año 51, por decreto No. 1955 crearon la “Escuela Normal Supe­
rior de Varones” con sede en Tunja, y la sección femenina en el “Instituto
Pedagógico Nacional Superior” en Bogotá. Esta disposición extinguió la “Es­
cuela Normal Superior”. -José Francisco Socarrás. 1987. Págs. 27 a 61.

El gobierno creó en 1938 el “Liceo Nacional Femenino Antonia Santos”,


para estudios secundarios.

LA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA

El Arzobispo de la capital antioqueña, Monseñor Tiberio de J. Salazar y


Herrera, mediante Decreto del 15 de septiembre de 1936, y por iniciativa de
un grupo de católicos liderados por Monseñor Manuel José Sierra, creó la
"Universidad Católica Bolivariana de Medellín”.

Se inició en el barrio Guayaquil pero ahora cuenta con un moderno campus


en los terrenos de La América, donde funcionan todas las Facultades y Escue­
las, una emisora, y la editorial que imprime la “Revista Universidad Pontificia
Bolivariana”, la colección “Rojo y Negro” y otras numerosas publicaciones.

Según el doctor Fernando Gómez Martínez “la Universidad Pontificia


Bolivariana ha creado una mística y un estilo. La mística de llamarse
bolivariano, de haber sentido la suave pero irresistible disciplina bolivariana,
impuesta por una autoridad que sabe ser autoridad. Y con estilo de pulcritud
personal y profesional y de cívico desinterés que adorna a los que de la Uni­
versidad han salido”, -Fernando Gómez Martínez. 1980. Pág. 72.

Han sido sus rectores los Monseñores Manuel José Sierra, Félix Henao
Botero, Eugenio Restrepo Uribe y Darío Múnera Vélez.
240 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOMBLA

REFORMA CONSTITUCIONAL

La reforma constitucional de 1936 consagró la libertad de enseñanza >


sometió los institutos públicos y privados a la suprema inspección del Estado.
Creó las Escuelas Normales Rurales, los Colegios Mayores, las colonias esco­
lares y estableció el Escalafón para maestros.

En el gobierno del señor Presidente Eduardo Santos, se organizó el Pa­


tronato Nacional Escolar, se reglamentaron los auxilios destinados a la edu­
cación. Se instauraron los Consejos de Coordinación Educativa, el Congreso
de Educación Secundaria y Normalista, y el Consejo Técnico de la enseñanza
primaria. En cada municipio se estableció el “Centro de Estudios Pedagógi­
cos”. -Augusto Franco Arbeláez. 1978. Págs. 229 a 243.

SAN BARTOLOME DE LA MERCED

Cuando los Padres Jesuítas fueron desalojados en 1937 del Colegio Na­
cional de San Bartolomé, creado por el Arzobispo don Bartolomé Lobo Gue­
rrero, adquirieron un amplio predio en el barrio “La Merced” de la Capital de
la República, entre las calles 32 y 36, sobre la carrera 5a.

Allí construyeron un moderno plantel para varones y le dieron el nombre


de San Bartolomé La Merced. En 1941 inició labores. El 9 de abril de 194&.
cuando “el bogotazo”, las hordas comunistas atacaron la edificación, pero d o
pudieron tomársela.

En 1951 el Presidente de la República, Dr. Laureano Gómez, restituyó &


los jesuítas el Colegio Mayor de San Bartolomé.

Las monjas alemanas “Hermanas del Niño Jesús Pobre”, en 1938, esta­
blecieron en Bogotá el Colegio de Santa Clara.
CAPITULO XIV

DE COLOMBIA PARA EL MUNDO

ATENEO NACIONAL DE ALTOS ESTUDIOS

“En el gobierno del Presidente Santos y por iniciativa de su Ministro de


Educación, doctor Jorge Eliécer Gaitán, se gestó la idea de crear un ATENEO
DE ALTOS ESTUDIOS, a imitación y ejemplo de otros establecimientos aná­
logos de ilustre tradición, como el célebre Ateneo de Madrid, con el ánimo de
estimular y fomentar los estudios especializados en los distintos campos del
saber y hacer propicia la continuación de la tradición científica y literaria de la
República”.

El martes 5 de marzo de 1940, el Gobierno Nacional expidió el Decreto


No. 465 “por el cual se crea el “Ateneo Nacional de Altos Estudios”, cuyo
texto reza: “El Presidente de la República en ejercicio de sus atribuciones
legales, y

CONSIDERANDO:

“I o Que Colombia tiene una gloriosa tradición científica, representada,


entre otros muchos títulos, por las investigaciones de la Expedición Botánica
que dirigió don José Celestino Mutis; los estudios y descubrimientos de Fran­
cisco José de Caldas; la comisión corográfica que encabezaron el coronel
Agustín Codazzi y don Manuel Ancízar; las especulaciones del insigne mate­
mático doctor Julio Garavito, y la imponderable obra filológica de don Rufino
José Cuervo;”

“2o Que, en desarrollo del precepto constitucional que impone al Estado


procurar el cumplimiento de los fines sociales de la cultura, es deber del Go­
bierno continuar esa tradición y fomentar el desarrollo de la cultura superior
242 HISTO RIA DE LA E D U C A C IO N E N COLOMBLA

desinteresada, mediante la formación de núcleos de altos estudios y de inves­


tigaciones científicas;”

“3o Que, si las academias, universidades, etc., realizan en este sentido


actividades importantes que el país aprecia debidamente, el Gobierno debe, en
cuanto de él dependa, coordinar e impulsar las labores culturales de interés
supremo para el porvenir de la patria;”

“4o Que, con este fin, es necesaria la creación de una institución que no se
dedique a la preparación profesional propiamente dicha ni a actividades prác­
ticas inmediatas, sino únicamente al cultivo de la ciencia pura, a la investiga­
ción de la verdad por sí misma y al estudio de los grandes temas de la natura­
leza y del pensamiento humano;”

“5o Que, al propio tiempo es indispensable la existencia de una institu­


ción que provoque y facilite entre los que tengan ya una formación científi­
ca, la continuación de esos altos estudios y el perfeccionamiento de los co­
nocimientos adquiridos por ellos,”

DECRETA

“Artículo lo.- Créase el Ateneo Nacional de Altos Estudios, que tendrá ei


carácter de institución oficial dependiente del Ministerio de Educación Nacio­
nal, pero que será autónomo en su labor científica y régimen interior”.

“Artículo 2o.- Son fines esenciales del Ateneo mantener la tradición


científica colombiana y continuar las investigaciones de la Expedición Bo­
tánica, los estudios de la Comisión Corográfica, las especulaciones matemá­
ticas, los trabajos filológicos y dedicarse al estudio de la etnografía, de la
antropología y de la arqueología indígenas”.

“Artículo 3o.- Son también fines del Ateneo de Altos Estudios el fomento
de la alta cultura en el país y la enseñanza superior no profesional”.

“Artículo 4o.- Para la realización de estos fines, podrá el Ateneo Nacio­


nal establecer laboratorios de investigación y estudio; publicar libros y tra­
bajos; emprender exploraciones en el país y en el extranjero; relacionarse
con otros centros de análoga finalidad, y, en general, desenvolver su elevada
actividad en todos los ramos de la cultura”.

“Artículo 5o.- También podrá el Ateneo organizar cursos y lecciones


para aquellos individuos, que, teniendo ya una formación científica, desee»
244 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

perfeccionar sus conocimientos y dedicarse a altas investigaciones no profe­


sionales, como también para los estudiantes de la Universidad y otras entida­
des docentes que quieran asistir a ellos”.

“Artículo 6o.- El Ateneo Nacional de Altos Estudios organizará sus tra­


bajos, de acuerdo con la índole de los mismos, en diversas secciones, como
matemáticas, física, química, ciencias naturales, filología, etnografía, antro­
pología, arqueología, según se lo permitan sus recursos económicos y a medi­
da que lo impongan las necesidades de la investigación”.

“Artículo 7o.- Formarán parte del Ateneo: a) los miembros directivos, a


los que corresponderá la organización de los trabajos; b) los colaboradores o
personas llamados por el Ateneo a cooperar con sus estudios y enseñanzas en
las labores del mismo; c) los estudiantes o alumnos de las universidades y
demás entidades culturales que quieran concurrir a los laboratorios y clases".

“Artículo 8o.- El Ministerio de Educación Nacional designará los pri­


meros miembros directivos del Ateneo entre las personas de reconocida com­
petencia en las ciencias y en las letras. En lo sucesivo, en caso de presentarse
una vacante o de admisión de nuevos miembros, éstos serán nombrados por
el ministro de Educación a propuesta del Ateneo, que señalará los candida­
tos por votación ordinaria de todos los miembros directivos, también en vo­
tación ordinaria, a propuesta de los de la materia o especialidad a que el
colaborador se dedique”.

“Artículo 9o.- El Ateneo Nacional de Altos Estudios tendrá su sede ofi­


cial en la Biblioteca Nacional de Bogotá, donde establecerá su secretaría \
celebrará sus sesiones periódicas. No obstante, podrá instalar laboratorios >
centros de trabajo en otros locales adecuados, ya pertenecientes al mismo Ate­
neo, ya a otras instituciones que con él colaboren”.

“Artículo 10.- Será secretario permanente del Ateneo el Director de la


Biblioteca Nacional, quien llevará el libro de actas de las sesiones de la enti­
dad, los demás que sean necesarios para el desarrollo de los trabajos y la co­
rrespondencia necesaria para las relaciones de la misma con sus miembros >
centros culturales”.

“Artículo 11.- El Ateneo se sostendrá con las asignaciones que le señale ei


Ministerio de Educación Nacional y se le destinen en los presupuestos anuales:
con las donaciones o legados que podrá recibir, con el producto de sus publica­
ciones, matrículas, etc. Dentro de los límites y normas que el presupuesto nacio­
nal y el Ministerio de Educación le fijen, el Ateneo distribuirá sus fondos me-
BIB L IO T EC A DE HISTO RIA NACIONAL
245
246 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

diante la obligación de presentar anualmente al Ministerio, según las normas


que éste determine, cuenta detallada de la inversión de los mismos”.

“Artículo 12.- Una vez constituido el Ateneo Nacional de Altos Estudios,


procederá a formar sus estatutos y el reglamento para su vida y régimen inte­
riores, los que deberán ser sometidos a la aprobación del ministro de Educa­
ción Nacional”.

“Artículo 13.- Tan pronto como sean aprobados por el ministro de Educa­
ción Nacional los estatutos del Ateneo, éste hará las diligencias necesarias para
obtener personería jurídica, de acuerdo con las normas legales al respecto”.

“Comuniqúese y publíquese”.

“Dado en Bogotá, a 5 de marzo de 1940”. -Luis Duque Gómez. 1955.


Págs. 168 a 171.

GRUPOS DE TRABAJO

El gobierno integró los grupos de trabajo del Ateneo, así:

lo.- MATEMATICAS: Ingenieros Julio Carrizosa Valenzuela, Belisario


Ruiz Wilches, Juan de Dios Higuita, Jorge Alvarez Lleras, Darío Rozo y Luis
de Greiff;

2o.- CIENCIAS NATURALES: P. Enrique Pérez Arbeláez, Hermano


Apolinar María (de las Escuelas Cristianas), doctor Emilio Robledo, doctor
César Uribe Piedrahita, y profesores Luis M. Murillo y José Cuatrecasas;

3o.- FISICA Y QUIMICA: Dr. Antonio M. Barriga, Dr. Jorge Ancízar Sor­
do, Dr. Eduardo Lleras Codazzi y Profesor Antonio García Banús;”

4o.- CIENCIAS SOCIALES: Profesor Luis López de Mesa, doctor José


María Ots Capdqui, profesores Gerhardt Neuman, Justus W. Schotellius.
Gerhardt Masur y José Miguel Rosales;

5o.- LITERATURA: Maestros Guillermo Valencia y Rafael Maya, don An­


tonio Gómez Restrepo, don Baldomero Sanín Cano y el Poeta León de Greifff

6o.- FILOLOGIA: P. Félix Restrepo S.J., Monseñor José Vicente Castro


Silva, Profesor Pedro Urbano González de la Calle y doctor Manuel José Ca­
sas Manrique”. - Guillermo Ruiz Lara. 1997.
BIB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 247

El único grupo de trabajo que inició labores fue el de estudios filológicos.

El Padre Félix asumió la Vicepresidencia del Ateneo y la dirección de la


Sección de Filología, que empezó a denominarse “Instituto Rufino José Cuer­
v o En la oficina 202 del Edificio de la Biblioteca Nacional se organizó la
sección de filolofía. Ocupó la subdirección el profesor Pedro Urbano González
de la Calle.

Los doctores Julián Motta Salas, Rafael Torres Quintero, Francisco


Sánchez Arévalo y doña Cecilia Hernández de Mendoza, iniciaron la nómina
de selectos colaboradores.

EL INSTITUTO CARO Y CUERVO

Dos años después la Ley 5a. de 1942, expedida el 24 de agosto, decretó la


fundación del “Instituto Caro y Cuervo” como organismo dependiente del “Ate­
neo Nacional de Altos Estudios” con el encargo de adelantar el estudio y la
investigación filológica en Colombia.

La iniciativa de la creación del “Instituto Caro y Cuervo”, surgió para con­


memorar los centenarios del natalicio de don Miguel Antonio Caro, el 10 de
septiembre de 1843, y de don Rufino José Cuervo, el 19 de septiembre de 1844.

Por el Decreto reglamentario Número 786 de 1944, se fijaron las funcio­


nes de la nueva entidad. Se dispuso su funcionamiento a partir del primero de
abril de 1944, como dependencia inmediata de la Dirección de Extensión Cul­
tural y Bellas Artes del Ministerio de Educación.

El sacerdote jesuita Félix Restrepo S.J., ocupó la dirección. Colaborador


técnico el lingüista español don Pedro Urbano González de la Calle. Investi­
gador de Lingüística colombiana don José Manuel Casas Manrique.

En la actualidad el “Instituto Caro y Cuervo” cuenta con los Departa­


mentos de lexicografía, dialectología, filología clásica, bibliografía, biblio­
teca, historia cultural, literatura hispanoamericana, comisión editorial, bi­
blioteca Ezequiel Uricoechea, equipo de redacción del “Diccionario de Cons­
trucción y Régimen”, muestra etnográfica, el seminario Andrés Bello, la Im­
prenta Patriótica, librería y administración.

La sede principal está en la Hacienda Yerbabuena, que fuera de la familia


Marroquín, al norte de Bogotá. Han sido directores el P. Félix Restrepo S.J.,
248 H IST O R IA D E L A E D U C A C IO N E N COLOM BIA

don José Manuel Rivas Sacconi, don Rafael Torres Quintero y don Ignacio
Chaves Cuevas.

Don José Manuel Rivas Sacconi lo dirigió por más de 25 años.

En Yerbabuena se encuentra el “Museo Literario”, creado por iniciativa


de Monseñor Mario Germán Romero.

El “Instituto Caro y Cuervo” es el más calificado centro de investigación


filológica de habla castellana. Con motivo de la conmemoración del V Cente­
nario del Descubrimiento de América y de los 50 años de su fundación conclu­
yeron y entregaron la edición cuidadosamente impresa del “Diccionario de
Construcción y Régimen de la Lengua Castellana ”, iniciado por don Rufino
José Cuervo.

En la casa natal de don Rufino José Cuervo, funciona el Seminario An­


drés Bello dedicado a la formación de profesores e investigadores en lingüís­
tica castellana.

La “Imprenta Patriótica”, es la editorial del Instituto donde con espe­


cial esmero imprimen la “Colección Básica. Publicaciones. Series Minor.
Filólogos colombianos. Serie Bibliográfica. Biblioteca Colombiana. Clási­
cos Colombianos. Archivo Epistolar Colombiano. Anuario Bibliográfico
Colombiano. La Granada Entreabierta. Diccionario de Construcción y Régi­
men de la Lengua Castellana. Atlas Lingüístico-Etnográfico de Colombia >
su Manual de Lección. Publicaciones Varias. Cuadernos del Seminario An­
drés Bello”.

A partir de 1945 publicó el “Boletín del Instituto Caro y C u e r v o En


1951 lo nominó “Thesaurus”, “repertorio o archivo de estudios filológicos,
lingüísticos y literarios”. Está considerado como una de las grandes publica­
ciones humanísticas de la lengua española. También distribuye: “Noticias
Culturales”, informativo que recoge el registro de los aconteceres del Institu­
to. - Antonio Cacua Prada. 1997.

IDEARIO EDUCATIVO

Lós partidos tradicionales colombianos: el conservador y el liberal, deba­


tieron con toda amplitud durante los gobiernos de los presidentes Alfonso
López Pumarejo y Eduardo Santos las reformas educativas presentadas a con­
sideración de la opinión pública.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 249

Su ideario en materia de educación se puede sintetizar en los siguientes


puntos:

Partido conservador

“ 1 El problema fundamental de la nación es la cultura... Como factor de


prosperidad pública y medio de proteger la nacionalidad. Por esto apoya la
instrucción primaria y la formación de docentes”.

“2.- La instrucción primaria obligatoria es un principio conservador siem­


pre que el Estado reconozca la libertad de escoger los maestros y los estable­
cimientos de enseñanza”.

“3.- Los principios religiosos deben ser la base de toda la educación. La


enseñanza católica significa un elemento de formación de conciencia y una
fuente de vida espiritual irreemplazable”.

“4.- Con el fin de que el trabajador colombiano no sufra la competencia


del extranjero, el Estado debe preocuparse por su preparación técnica”.

“5.- El Estado debe crear la enseñanza post-escolar para no abandonar al


hijo del pueblo a la enseñanza primaria y la enseñanza complementaria para la
formación de trabajadores manuales”.

“6.- La instrucción tendrá un carácter general sin especialización prema­


tura preocupándose por crear primero ciudadanos y después profesionales”.

“7.- El partido conservador propugna por dotar a la Universidad de recur­


sos suficientes para convertirla en un centro de investigación científica y pro­
veer a la nación de un personal idóneo que desarrolle las fuerzas intelectuales
de sus futuras clases dirigentes”. -Alfredo Molano, César Vera. 1982. Pág. 74.

Partido Liberal

“ 1.- La base de la educación es económica y social”.

“2.- La escuela debe ser gratuita, obligatoria, única y laica”.

“3.- La base de la selección es el mérito”.

“4.- La escuela debe capacitar a los ciudadanos como unidades de


producción”.
250 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

“5.- Su base ideológica debe ser una nueva concepción del hombre ante
el mundo y ante la vida frente a los dogmatismos reaccionarios”. -Alfredo
Molano, César Vera. 1982. Pág. 75.

EL EXTERNADO NACIONAL CAMILO TORRES

El Presidente Eduardo Santos y su ministro de educación, Alfonso Araujo.


crearon, en 1932, el “Externado Nacional Camilo Torres”. Nombraron de pri­
mer rector a don Tulio Ramírez. Lo sucedió en 1943 el filólogo doctor José
María Restrepo Millán, quien le imprimió un talante inconfundible, sintetiza­
do en la palabra que exorna su escudo: “Responsabilidad1’.

En sus aulas cursamos cuatro años de secundaria y recibimos el diploma


de bachiller. El cuerpo directivo del Camilo, entre 1946 y 1950 lo integraron
los profesores: José María Restrepo Millán, Juan Bernal R., Roberto Niño N..
Rafael Antonio Acero, Manuel Ignacio Ruiz, Marco Antonio Cajiao, Horacio
Bejarano Díaz, Alfonso Delgado Constaín, Antonio Cardona Londoño, Luis
Carlos García Gómez, Luis Carlos Tobón, Ernesto Filomeno Cuéllar, José A.
Bernier, Luis Plazas Giraldo, Juan Gómez, Fernando Sarmiento, André G. Pin­
zón, Rafael Ospina, Luis S. Muñoz Mariño, José A. Blanco, Manuel Rosillo
Jácome, Joaquín Giraldo, Ramón Alberto García, Carlos Julio Acosta, José
Beltrán, Santos Garavito Acosta, Jaime Duarte French y los sacerdotes
Hedilberto Rodríguez y Félix R. Miranda.

Entre los camilistas recordamos al general Mario Plazas Galindo, a los


médicos Carlos Axel Vargas, Jorge y Mario Ceballos Mejía, Salomón Gutiérrez.
Mario Rincón C., Roberto Solórzano y Fernando Ligarreto; al jesuíta Guillermo
González; a los abogados José Granada Rodríguez, Antonio Cruz Cárdenas.
Casimiro Marín Rivera, Nelson Benavides G., a los ingenieros Jorge A. Beltrán
y Oseas Porras Rivera; al cantante Víctor Hugo Ayala y a los locutores José
Alarcón Leal y los hermanos Carlos J. y Jorge Antonio Vega.

El “Mosaico”, de bachilleres de 1950 lo presiden el procer Camilo Torres


Tenorio, el Presidente Laureano Gómez y el Ministro de Educación Antonio
Alvarez Restrepo.

En el Camilo editamos y dirigimos las revistas estudiantiles “ECOS” y


“ALFA”, que costeamos de nuestro peculio.

El profesor Luis Carlos Tobón Sierra escribió la letra del Himno Camilista
y la música la compuso el maestro Alfredo Salcedo, pianista de la Orquesta
Sinfónica de Colombia.
B IB L IO T E C A D E H IS T O R IA NA CIONAL 251

“Camilistas cantemos la gloria del colegio en un himno triunfal, nuestra


voz jubilosa proclame del gran Torres el nombre inmortal”,

“En las aulas queridas germinan la nobleza, el saber, la virtud; ellas son
las promesas que encierran de la patria total plenitud”.

Del Externado Nacional Camilo Torres egresaron los académicos Jaime


Posada y Roberto Velandia. - Antonio Cacua Prada. 1989. Pág. 4.

El Presidente López y su ministro de educación, Alberto Lleras Camargo,


reglamentaron los estudios de comercio mediante el Decreto No. 441 de 1937.

Con el fin de vincular a los particulares a la empresa educativa del Estado


en 1940 crearon el “Patronato Escolar

INSTITUTO ETNOLOGICO NACIONAL

Para “dar un nuevo impulso a las investigaciones lingüísticas, etnográficas


y arqueológicas en Colombia, al tiempo que facilitar los medios necesarios
para la preparación técnica de un equipo de investigadores”, por medio del
Decreto No. 1126 del 21 de junio de 1941, firmado por el Presidente Eduardo
Santos, se creó el “Instituto Etnológico Nacional”, bajo la dirección del profe­
sor francés y destacado americanista Paul Rivet.

Esta fundación “se logró mediante los buenos oficios de los doctores
Paul Rivet, Guillermo Nanetti, ministro de educación de ese entonces, José
Francisco Socarrás, rector de la Escuela Normal Superior y Gregorio
Hernández de Alba”. Desde 1939 se dictaban cursos especializados de an­
tropología en la Sección de Ciencias Sociales de la Normal Superior de Bo­
gotá, a cargo del profesor alemán Justus W. Schottelius. -Luis Duque Gómez.
1955. Pág. 29.

NUEVAS UNIVERSIDADES

A partir de 1940 en las capitales departamentales se abrieron nuevas Uni­


versidades. En 1941 la del Atlántico, en Barranquilla; en 1943 la de Caldas,
en Maniz.ales\ en 1945, la del Valle, en Cali y la del Tolima, en Ibagué.

Por Decreto No. 547 del 19 de febrero de 1946, el Presidente Alberto


Lleras y el ministro de Educación, Germán Arciniegas, reorganizaron la ense­
ñanza comercial.
252 H IS T O R IA DE L A E D U C A C IO N E N COLOM BIA

El profesor Alberto Gómez Moreno inició en Bogotá en 1943 un plantei


de bachillerato con el nombre de “Instituto Central Grancolombiano”. En
1958 le agregó la Escuela de Química y en 1960 la Eacuitad de Contaduría
Pública. Funcionó hasta 1966, cuando sirvió de base para constituir la “Fun­
dación Universidad Central”.

Las religiosas Agustinas de Ultramar, llegaron al municipio de Albán.


Cundinamarca en 1943. Dos años después lo hicieron las Agustinas Recoletas
y establecieron el “Colegio de Nuestra Señora de la Consolación”, en Bogotá.
Las dos comunidades procedían de España.

Dirigido por doña Elvira Lleras Restrepo, funcionó a partir del 23 de


mayo de 1945 el primer “Instituto Politécnico Complementario”, similar a
una escuela industrial femenina. Las alumnas recibían clases intelectuales en
la mañana y en la tarde talleres de diversas especialidades.

El maestro Germán Arciniegas, como Ministro de Educación del Presi­


dente Alberto Lleras, propició la Ley 48 de 1945 que dio vida a los Colegios
Mayores Femeninos. Su objetivo ofrecerle a la mujer carreras universitarias
sin necesidad de haber cursado todo el bachillerato. En Bogotá se llamó “Co­
legio Mayor de Cundinamarca” y empezó en 1946.

En 1980 asumió la rectoría doña Alicia Moyano Iregui, quien se empeñó


en transformar la institución en Universidad, logro que alcanzó a fines de 1993.
La “Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca” edita un informativo titu­
lado: “Pensamiento Universitario”.

Con el fin de formar caballeros integrales, hombres responsables de


su compromiso con Dios y con la Patria y para que dieran ejemplo de
rectitud en cualquier actividad desempeñada, el Dr. Alfonso Casas Mora­
les abrió en 1946 el “Gimnasio Campestre”, en la capital del país, en la
finca “El Cedrito”.

En la ciudad de Popayán el señor Arzobispo Monseñor Diego María


Gómez fundó en 1946 la “Comunidad de Siervas de la Madre de Dios” para
servir en la educación y en obras sociales.

Un nuevo plantel femenino con el nombre de “Mary-mount”, de las mon­


jas del Sagrado Corazón de María, inició labores en Bogotá en 1946. Por la
Ley 56 del 23 de diciembre de 1947 se crearon los “Institutos Politécnicos
Femeninos” para capacitar en artes manuales a la mujer.
BIBLIO TECA DE H ISTO RIA NA CIONAL 253

LAS ESCUELAS RADIOFONICAS

Las Escuelas Radiofónicas, nacieron en 1947, en el pueblo boyacense


de Sutatenza, a tres kilómetros de Guateque, en el célebre Valle de Tenza,
Departamento de Boyacá. Las ideó el sacerdote secular José Joaquín Salcedo
Guarín, natural de la misma región. Don Joaquín Salcedo, padre del clérigo,
era director de la Escuela Nacional de Telecomunicaciones, del Ministerio
de Correos y Telégrafos. Desde el seminario José Joaquín sobresalió como
un fervoroso radioaficionado. Cuando lo nombraron coadjutor en la parro­
quia de Sutatenza ensayó comunicarse con sus feligreses por medio de un
modesto equipo de transmisión, alcanzando un rotundo éxito. Los arzobis­
pos de la arquidiócesis de Tunja Monseñores Crisanto Luque Sánchez y
Angel María Ocampo Berrío, alentaron al Padre Salcedo a continuar con su
apostolado radial.

Se constituyó “Acción Cultural Popular”, “una institución de la iglesia


católica para educar, instruir y proporcionar sano esparcimiento al pueblo de
Colombia infundiendo en él los principios e ideales de la cultura cristiana”. -
Antonio Cacua Prada. 1955. Pág. 4.

El primer cardenal colombiano, su Eminencia Crisanto Luque, desde la


silla primada de Colombia, respaldó al Padre Salcedo en la difusión de las
“Escuelas Radiofónicas” y en la realización, mediante cursos campesinos, de
campañas masivas de alfabetización.

Numerosos países adoptaron el sistema de “Acción Cultural Popular”,


entidad que contó con asistencia técnica de la Organización de las Naciones
Unidas, de la Unesco y de la Radio Vaticana.

Entre los principales colaboradores del Padre Salcedo estuvieron don Luis
I Bernal Escobar, don Fernando Sarmiento O., el padre José Ramón Sabogal, el
doctor Gabriel Betancur Mejía, el profesor Carlos Vargas, don Fernando
Gutiérrez Riaño, y el fundador director del departamento de noticias, Antonio
Cacua Prada. -Antonio Cacua Prada. 1954. Pág. 5.

En el gobierno militar presidido por el General Gustavo Rojas Pinilla


dictaron el Decreto 2327 de 1955 para fomentar las “Escuelas Radiofónicas
de Acción Cultural Popular”. Se construyeron varios edificios en Sutatenza,
Bogotá y Mosquera. Se montaron poderosas emisoras en varias ciudades del
país. Se organizó la “Editorial Pió X”, se editaron colecciones de cartillas y
libros, y se imprimió el periódico “El Campesino”.
254 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Las “Escuelas Radiofónicas” se propagaron por el mundo, y alcanzaron


notables éxitos. En Colombia empezaron a decaer, por falta de ayuda econó­
mica. Ante los pasivos acumulados las últimas directivas vendieron las princi­
pales instalaciones a la Cadena Radial Caracol.

Monseñor Salcedo se retiró de su obra, y se trasladó a vivir a Miami.


Florida, Estados Unidos, donde falleció en diciembre de 1994.

El Decreto 2261 de 1947 reorganizó el Ministerio de Educación y el Nú­


mero 2272, de la misma fecha, reglamentó el Consejo Superior Permanente
de Educación. Estas disposiciones “sentaron las bases modernas del sector
educativo”. -Ministerio de Educación Nacional. 1959. Págs. 404 a 418.

El Presidente Mariano Ospina Pérez y el Ministro de Educación Eduardo


Zuleta Angel, dictaron el Decreto No. 2994 del 25 de agosto de 1948, que
organizó la enseñanza de Comercio Superior.

UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

El Dr. Mario Laserna Pinzón, después de los nefandos hechos del 9 de


abril de 1948 acometió con fervoroso empeño la creación de una moderna
Universidad que denominó “De los Andes”. El 16 de noviembre de 1948, 52
fundadores suscribieron la declaración de principios de la Universidad y acom­
pañaron en su iniciativa al doctor Laserna Pinzón. La primera directiva la
integraron: Rector: Roberto Franco Franco. Vice-Rector: Mauricio Obregón
Andreu. Secretario General: José María de la Torre Lago. Tesorero Síndico:
Gabriel Salazar Camacho. Decano de Estudios: José María Chávez. Decano
residente: Franz Von Hildebrand.

El Ministro de Educación doctor Fabio Lozano y Lozano y su secretario el


doctor Abel Naranjo Villegas firmaron la Resolución No. 167 del 10 de febrero
de 1949 que aprobó la creación de \&“Universidad de Los Andes”. El 24 de abril
de 1949 se cumplió la “apertura solemne de tareas”, en el local de la Carrera la.
Este No. 18-34, barrio Las Aguas. Con misa solemne se inició el acto, a las 9 y
30 de la mañana. A las 11 hablaron el rector doctor Franco, el profesor José
María Chávez y el delegado del Ministro de Educación, doctor Abel Naranjo
Villegas. Las clases comenzaron el martes 29 de marzo. Uno de los más entu­
siastas colaboradores fue don Alvaro Castaño Castillo. Desde 1948 hasta el pre­
sente ha tenido 20 rectores. -Conrado Zuluaga. 1988. Págs. 22 y 23.

El lunes 1° de marzo de 1948 inició labores la “Universidad Industrial de


Santander”, U.I.S., en la ciudad de Bucaramanga. Como promotores actuaron
BIB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL
255

los doctores Mario Galán Gómez, Alejandro Galvis Galvis, Jorge Sánchez
Camacho, Alejandro Ariza Acevedo y Rafael Ortiz González. Su primer rector
el ingeniero Nicanor Pinzón Neira. Secretario General el abogado Alberto
García Herreros O.

En 1948 se inauguraron las Universidades: De Nueva Pamplona, con la


rectoría de el Padre Rafael Farías. La del Valle, auspiciada por don Manuel
Carvajal Sinisterra en Cali. La de Pereira y la Distrital “Francisco José de
Caldas”, en Bogotá.

SIMBOLOS PATRIOS

Como consecuencia del “bogotazo” del 9 de abril, el gobierno reformó


los programas de enseñanza primaria y de bachillerato, mediante los Decretos
Números 2388 de julio y 3408 de octubre del año de 1948.

Por el Decreto 2388 se intensificó la enseñanza de la historia patria. En


sus considerandos anotó: “El culto a los proceres y a los símbolos de la nacio­
nalidad son elementos que contribuyen a la cohesión social, a la unidad nacio­
nal, y a la consolidación de hábitos democráticos que han sido gravemente
quebrantados por los acontecimientos que en los últimos tiempos han agitado
la República”.

Esta norma hizo obligatoria la enseñanza de la historia de Colombia, la


conmemoración de las fiestas patrias, la solemne celebración del 20 de Julio,
7 de Agosto, 12 de Octubre, 11 de Noviembre, la colocación de las efigies de
Bolívar y de Santander en todos los planteles de enseñanza y creó la “Institu­
ción de la Bandera, el Escudo y el Himno Nacional”.

Ordenó que cada semana en los establecimientos educativos se realizara


un acto público para izar la bandera, cantar el Himno Nacional y renovar el
juramento, estipulado en el artículo 11 del Decreto 2388 de 1948:

“Juro por Dios fidelidad a mi bandera y a mi patria Colombia, una na­


ción soberana e indivisible, regida por los principios de libertad, orden y
justicia para todos”.

El Artículo 5o del Decreto 2388 dispuso: “No podrá enseñarse historia de


Colombia en textos que no hayan sido autorizados por el Ministerio de Educa­
ción con intervención de la Academia de Historia”. -Ministerio de Educación
Nacional. 1959. Págs. 447 a 449.
256 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Anexo al Colegio Mayor de Cundinamarca, en 1949, comenzó a funcio­


nar el “Liceo Femenino Policarpa Salavarrieta”.

Las “Hermanas Misioneras de la Consolata”, cuya casa generalicia está


en Turín, Italia, vinieron en 1950 y se encargaron de un Colegio en Puerto
Salgar y después pasaron al Caquetá.

En Bogotá, las Hermanas del Divino Salvador, de origen italiano, abrie­


ron un plantel con el nombre de “El Divino Salvador

Las “Hermanas Misioneras Claretianas”, españolas fundaron varios co­


legios en Colombia. Las “Hermanas de San Antonio de Padua”, argentinas y
las “Hermanas del Santo Angel”, francesas, le han prestado un valioso aporte
a la educación colombiana.

En 1950 comenzó tareas la Universidad de Medellín.


CAPITULO XV

INSTITUCIONES DE SERVICIO

ELIC ETEX

Por el Decreto No. 2586 del 3 de agosto de 1950 se creó el “Instituto


Colombiano de Especialización Técnica en el Exterior, ICETEX, Mariano
Ospina Pérez”.

Su inspirador el doctor Gabriel Betancur Mejía, en ese momento Secreta­


rio de Asuntos Técnicos y Económicos de la Presidencia de la República.

El ICETEX es pionero en la institucionalización del Crédito Educativo o


Préstamos a Estudiantes, por sus criterios de selección, basados en el mérito
personal, la carencia de recursos, la distribución regional y el concepto de
participación de todos los saberes.

A través de sus servicios, el Icetex ha permitido acceder a la Educación


Superior, a Pre y Post Grado, a más de un millón de colombianos. Entre ellos
a setenta mil en universidades extranjeras y ha contribuido a la modernización
y extensión educativa del país al darle en sus programas prioridad al sector
educativo.

Las universidades utilizan en la actualidad los servicios de más de cinco


mil profesores y dirigentes universitarios especializados en el exterior.

El ICETEX ha sido modelo para instituciones y servicios de crédito edu­


cativo en 52 países de América, Asia, Africa y Europa.

En 1969 se organizó la “Asociación Panamericana de Instituciones de


Crédito Educativo, APICE'. -Gabriel Betancur Mejía. 1980.
258 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

La Ley 18 de 1988 creó los Títulos de Ahorro Educativo “TAE” como


un mecanismo de previsión social para la educación superior representada
en Títulos Valores.

MODIFICACIONES PROGRAMATICAS

El Presidente Dr. Laureano Gómez durante el tiempo de gobierno en que


ejerció 1950-1951 modificó los programas de enseñanza para todos los nive­
les, reestructuró las escuelas normales, reformó el escalafón del magisterio,
intensificó las escuelas en las empresas, así como la enseñanza nocturna y
organizó la educación campesina. Lo acompañó como ministro el Dr. Antonio
Alvarez Restrepo, eminente humanista antioqueño.

En 1951 el doctor Julio César García, inspector nacional de educación, se


retiró del Ministerio y fundó en Bogotá la “Universidad La Gran Colombia'’.
Su constitución legal se cumplió el 24 de mayo de 1953. En esta empresa
acompañaron al doctor Julio César García los destacados intelectuales
antioqueños doctores Jesús María Arias, Jorge Vélez García y Mario Franco
Ruiz. -Hernán Alejandro Olano García. 1994. Págs. 29 y ss.

Las Hermanas Agustinas Recoletas Misioneras de María en 1952 se in­


tegraron con las monjas Agustinas Recoletas Terciarias de Cali, y el 26 de
enero del mismo año establecieron en Sasaima un plantel femenino y el 23 de
marzo siguiente un Colegio en Bogotá.

FUNDACION UNIVERSIDAD DE AMERICA

El lunes 20 de octubre de 1956 el periodista, intelectual y político Dr.


Jaime Posada reunió en la ciudad de Bogotá a un grupo de amigos entre
quienes se contaban los doctores Pedro Gómez Valderrama, Gustavo Hitzig
B., Santiago Muñoz Piedrahita, Jorge Gaitán Cortés, Luis Carrera, Daniel
Salcedo, Luis Patiño Gaitán, y Próspero Morales Pradilla y los invitó a
constituir la “Fundación Universidad de América’'. Creada la entidad ini­
ciaron labores con las Facultades de Arquitectura y Economía, y las Es­
cuelas Intermedias de Delineantes de Arquitectura, Topografía, Periodis­
mo y Publicidad.

En 1958 comenzaron Ingeniería Industrial, Química, Mecánica y de Pe­


tróleos, en convenio con la “Universidad Industrial de S a n ta n d e r Para
sede adquirieron la célebre “Casa de los Derechos”, donde don Antonio
Nariño Alvarez imprimió los “Derechos del Hombre y del Ciudadano”, si­
BIB L IO T EC A D E H ISTO R IA NACIONAL 259

tuada en el más bello recodo de la vieja Santafé de Bogotá, en la “Plazuela


de San Carlos”, frente a la tradicional iglesia de San Ignacio. Luego compra­
ron la casa contigua donde habitó Manuelita Sáenz, “La Libertadora del
Libertador”.

En el barrio de la Candelaria, ha rescatado y restaurado monumentos


arquitectónicos e históricos de la mayor significación, entre ellos: la Casa
de los Derechos, el Claustro de Homenaje a la Expedición Botánica, la
Casa de Manuelita Sáenz, la Casa dedicada al V Centenario del Descubri­
miento de América, la Casa-Imprenta en recuerdo de don Manuel del So­
corro Rodríguez y la Casa natal del Ciudadano Eduardo Santos, ilustre Ex-
Presidente de Colombia.

En el Campus de los Cerros, contiguo a la Quinta de Bolívar, en 1980,


construyó sus modernas instalaciones. Conserva el Resguardo frontal Eloy
Valenzuela incorporado a la gran zona verde de su sede.

El presidente de la Universidad y Rector Fundador es el doctor Jaime


Posada. El rector, el doctor Gustavo Hitzig B. -Jaime Posada. 1993-1994-
Págs. 3 y 4.

EDUCACION CAMPESINA

Por Decreto 2207 de 1952 el gobierno nacional creó en el Ministerio de


Educación, el “Departamento de Educación Campesina”, regido por don Ale­
jandro Rey Rey, quien organizó las “Escuelas Hogar” para mujeres y los “ins­
titutos Agrícolas” para varones.

En Bogotá funcionó la “Escuela Normal de Economía doméstica”, luego


convertida en “Escuela Superior de Orientación Rural Femenina”.

La Revista “Colombia Campesina” dirigida por el abogado Eugenio


Novoa Novoa sirvió de vocero oficial a este Departamento del Ministerio de
Educación.

También funcionaron “Politécnicos Femeninos” y “Escuelas de


Visitadoras de Hogares Campesinos”, denominados “Institutos Nacionales
de Promoción Social”.

El decreto No. 2655 del 10 de octubre de 1953, creó la “Universidad


Pedagógica de Colombia”, con sede en Tunja.
260 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O L O \C M *

En 1954 reestructuraron el Ministerio de Educación, nacionalizaron b


enseñanza primaria y adoptaron un nuevo plan de estudios para bachillerato.-
Ministerio de Educación Nacional. 1959. Págs. 659 y ss.

UNIVERSIDAD PEDAGOGICA FEMENINA

El lo. de febrero de 1955 se creó la Universidad Pedagógica Femenina.


compuesta por el Instituto Pedagógico Nacional, las Facultades Universita­
rias, el Instituto de Bachillerato y las Escuelas Anexas-

E1 plan de estudios estableció cinco facultades: Sicología y Ciencias de ti


Educación, Ciencias Biológicas y Química, Matemáticas y Lógica, Cienci»
Sociales y Económicas y Filología e Idiomas.

Empezó a funcionar en 1956. Ese año aprobaron los estatutos y facultare»


a la Universidad para conferir los títulos de Licenciado, Doctor y Bachiller.

En 1962 cambiaron la denominación por “Universidad Pedagógica Na­


cional” y establecieron cursos intensivos para la capacitación de Maestros a
partir del bachillerato. El Instituto de Capacitación y Perfeccionamiento del
Magisterio en Servicio y la Escuela de Educación Física tomaron el carácter
de Facultad al integrarse a la Universidad.

En 1963 crearon el Instituto de Investigaciones.

El Decreto No. 3153 de 1968 reorganizó la Universidad y la definió como


un establecimiento público de carácter docente, con personería jurídica, auto­
nomía administrativa y patrimonio independiente, adscrito al Ministerio de
Educación Nacional.

En 1971 organizaron la Escuela de Graduados y el Centro de Documen­


tación Educativa y Publicaciones. -Adolfo Rodríguez Bernal. 1995. Pág. 3.

UNIVERSIDAD DE BOGOTA JORGE TADEO LOZANO

Para mantener y continuar la obra cultural y científica iniciada por la


Expedición Botánica que presidió el sabio gaditano don José Celestino Mutis,
el 5 de febrero de 1954 los doctores Jaime Forero Valdés, Joaquín Molano
Campuzano y Javier Pulgar Vidal, peruano, fundaron la “ Universidad de Bo­
gotá Jorge Tadeo Lozano". El 22 de octubre de 1954 los creadores designaron
al profesor Belisario Ruiz Wilches, primer rector de la Universidad. Las clases
se iniciaron en la tarde del 21 de febrero de 1955, con las facultades:
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NACIONAL 261

Indoamericana de Recursos Naturales, que cubría geografía, topografía y car­


tografía. Economía. Estadística. Administración. Luego abrieron Ciencias del
Mar. -La Tadeo. 40 Años. 1994. Págs. 48 y ss.

Su actual rector es el doctor Evaristo Obregón Garcés. Tiene una seccional


en Cartagena de Indias. Su órgano de difusión es la revista trimestral “LaTadeo”,
dirigida por el periodista Pedro Acosta Borrero.

En 1954 empezó la “Universidad del Tolima”.

Por el Decreto No. 3686 de 1954 se creó el “Fondo Universitario Nacio­


nal, FUN’ organismo “al cual confiaron el proceso de expansión universitaria
y la administración y distribución de los fondos públicos destinados a las Uni­
versidades”.

En el Ministerio de Educación Nacional se organizó en 1955 la Sección


de Radio y Televisión.

Jaime Quijano Caballero inició en Bogotá, en 1955, la “Universidad


INCCA”.

PLANEAMIENTO INTEGRAL DE LA EDUCACION

El Ministro de Educación Gabriel Betancur Mejía, en 1955, impuso el


planeamiento integral de la educación.

Es un “sistema que organiza y coordina las técnicas investigativas, es­


tadísticas, pedagógicas, administrativas y financieras, tanto en el sector pú­
blico como en el privado, para garantizar a toda o parte de la población,
educación adecuada así cualitativa como cuantitativamente, en etapas deter­
minadas y con metas definidas, para convertir el factor humano de una na­
ción en sujeto y actor dinámico de su desarrollo”. Organizó en el Ministerio
la primera “Oficina de Planeamiento Integral de la educación”, y nombró al
doctor Ricardo Diez Hochleitner, para preparar el “Proyecto de Plan Inte­
gral de Educación”, presentando en la II Reunión Interamericana de Minis­
tros de educación, reunida en Lima en mayo de 1956. Esta iniciativa originó
la aprobación de Resoluciones sobre “Planeamiento Integral de la Educa­
ción”, “Fmandamiento de Planes Integrales para la Educación”, y “Admi­
nistración de la Educación Pública”. Estas Resoluciones se concretaron en
el “Proyecto Colombia, Plan Integral Educativo” que llevó a la Organiza­
ción de Estados Americanos, O.E.A., a preparar el Primer Seminario sobre
‘‘Planeación Integral de la Educación”, en junio de 1958.
262 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

“Acción Cultural Popular, Radio Sutatenza”, difundió un curso por radio,


destinado a la capacitación de maestros rurales.

Por decreto 2365 de 1956 se creó el “Instituto Piloto de Educación Rural


de Pamplona”, y se organizó el “Fondo Universitario Nacionar.

El Decreto 2345 de 1956 estatuyó la “Escuela Superior de Administra­


ción Pública”. En 1956 funcionaron la “Escuela de Comercio de Barranqui-
11a” y la “Escuela Normal Rural Indígena de Uribía”.

EL SENA

La Junta Militar de Gobierno, en 1957, por iniciativa del Ministro de


Trabajo, doctor Raimundo Emiliani Román, organizó el “Servicio Nacional
de Aprendizaje”, SENA, con el fin de preparar mano de obra calificada.

El SENA ha tenido un enorme desarrollo en todos los campos de la activi­


dad laboral y ha contribuido en forma decisiva al desarrollo industrial y eco­
nómico del país.

LA ASOCIACION COLOMBIANA DE UNIVERSIDADES, AUSCUN

La iniciativa de la creación de la Asociación Colombiana de Universida­


des partió del doctor Jaime Posada, rector de la Universidad de América, en
1956. Dos reuniones de rectores universitarios precedieron a la creación de la
entidad. La primera se efectuó en Bogotá el 5 de mayo de 1957, con la partici­
pación de los rectores del Externado, doctor Ricardo Hinestrosa Daza; Rosa­
rio, Monseñor José Vicente Castro Silva; Javeriana, Padre Carlos Ortiz Restrepo
S.J. y América, doctor Jaime Posada. La segunda en Medellín del 12 al 14 de
octubre del mismo año. En la capital de la montaña el rector Jaime Posada
presentó el proyecto de creación de la “Asociación Colombiana de Universi­
dades”. El 6 de diciembre de 1957 se efectuó en Bogotá el primer Congreso
Nacional de Universidades.

Una comisión integrada por los doctores Luis López de Mesa, Agustín
Nieto Caballero y Guillermo Amaya Ramírez, revisó el proyecto presentado
por el doctor Jaime Posada y el 22 de junio de 1958, en el segundo Congreso
Nacional de Universidades de Popayán, suscribieron el acta de fundación de
la “Asociación Colombiana de Universidades”.

Como primer acto realizaron el Primer Consejo Nacional de Rectores los


días 28 y 29 de julio de 1958, en Bogotá. Para presidente del Consejo eligie­
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 263

ron al doctor Ricardo Hinestrosa Daza, rector de la Universidad Externado de


Colombia. Director del Fondo Universitario Nacional al doctor Jaime Posada,
rector de la Fundación Universidad de América. Secretario, al doctor Uladislao
González Andrade. La Asociación, Auscun, se inició como organismo autóno­
mo y permanente, de utilidad común y con personería jurídica. -Jaime Posa­
da. 1997. Págs. 2 a 8.

El Decreto No. 251 de 1958 fusionó el Fondo Universitario Nacional.


FUN con la Asociación Colombiana de Universidades, Auscun, y pasó a
esta nueva entidad las funciones de la División de Coordinación de la Edu­
cación Superior y de la Alta Cultura del Ministerio de Educación Nacional.
-José Barrientos Arango. 1985. Págs. 13 a 22.

El 14 de agosto de 1963 eligieron Director General de AUSCUN-FUN


al doctor Jaime Sanín Echeverri, rector de la Universidad de Antioquia.
quien adelantó una importante labor durante cinco años. Renunció el 23
de enero de 1969.

Tres nuevas universidades iniciaron labores en 1958: la Santiago de Cali


la Tecnológica de Pereira y el Instituto Universitario de Economía social v
Cooperativismo, INDESCO.

En la capital del Huila, el doctor Gilberto Vargas Motta, presidente de la


Academia de Historia de ese Departamento, fundó el martes 11 de febrero de
1958, el “Instituto Ciudad de Neiva”.

COLEGIO MAXIMO DE LAS ACADEMIAS COLOMBIANAS

En 1959 surgió la idea de constituir el “Colegio Máximo de las Acade­


mias Colombianas”.

El Ministro de Educación doctor Abel Naranjo Villegas y su secretario


doctor Nemesio Camacho Rodríguez, por Resolución No. 5278 del 30 de oc­
tubre de 1959 nombraron al profesor Luis López de Mesa para organizarlo.

El 12 de noviembre de 1959 se realizó la primera reunión de presidentes


de las Academias y a ella concurrieron las Academias: Colombiana de Histo­
ria, de la Lengua, Colombiana de Jurisprudencia, Colombiana de Ciencias
Exactas, Físicas y Naturales, de Medicina; las Sociedades: Colombiana de
Ingenieros, Geográfica Colombiana, de Ciencias Económicas y Colombiana
de Arquitectos y el Instituto Caro y Cuervo.
264 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Preside el “Colegio Máximo de las Academias Colombianas” el Director


de la Academia de la Lengua, doctor JAIME POSADA. La Secretaria Ejecuti­
va es la señora MARIA CORTES DE PIÑEROS CORPAS.

Mediante la ley 84 de 1958, crearon el Instituto Técnico Industrial Simona


Duque, de Marinilla. El Decreto 1363 del 10 de junio de 1960 reglamentó la
Ley y empezó labores ese mismo año.

Seis Universidades privadas y cuatro oficiales se crearon en la década del


cincuenta. En 1960 la de Pamplona y en 1961 la del Quindío.

UNIVERSIDAD DE SAN BUENAVENTURA

Los Padres Franciscanos restauraron en 1961 la Universidad de San Bue­


naventura que había funcionado en la época colonial. Para ello construyeron un
edifico detrás del Convento de la Porciúncula y adquirieron un terreno al norte
de Bogotá donde levantaron la nueva sede que tiene 8.700 metros cuadrados de
zona administrativa y académica y 900 metros cuadrados de polideportivo. La
Universidad de San Buenaventura la dirige el Padre Fray Pablo Castillo, O.F.M.
y cuenta con doce facultades. Tiene sedes en Cali y Medellín.

En 1962 nacieron las Universidades Francisco de Paula Santander de


Cúcuta y la Universidad de Córdoba.

CORPORACION UNIVERSIDAD PILOTO DE COLOMBIA

El 14 de septiembre de 1962 se constituyó en Bogotá la Corporación


Universidad Piloto de Colombia, integrada por un grupo de estudiantes de
arquitectura que en rebeldía con las modalidades tradicionales resolvieron or­
ganizar su propia Universidad. En el salón elíptico del Capitolio Nacional
suscribieron el acta de fundación. Al exministro Alfonso Palacio Rudas lo
eligieron presidente vitalicio. Los doctores Luis Villar Borda, Jaime Niño Diez
y Osmar Correal Cabral, se vincularon como fundadores de la Universidad.

Para noviembre ya contaban con cuarenta profesores que dictaban sus


cátedras ad-honorem.

La Piloto, mantuvo como única Facultad la de Arquitectura durante 15


años. Después estableció las carreras de Ingeniería de Sistemas, Economía y
Contaduría Pública, Administración Organizacional, Psicología Empresarial,
Ingeniería de Mercados, Ingeniería Civil, Ingeniería Financiera, Teleinformática
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONAL 265

y Preuniversitario. Cuenta con una seccional en la ciudad de Girardot, Depar­


tamento de Cundinamarca. Su rector es el doctor José Alberto Alvarado Jiménez.

INSTITUTO UNIVERSITARIO DE HISTORIA DE COLOMBIA

El Congreso de la República de Colombia expidió la Ley 49 del 18 de


diciembre de 1958, “por el cual se incrementan las labores científicas y cultu­
rales de la Academia Colombiana de Historia, del Museo Nacional y del Insti­
tuto Colombiano de Antropología”.

El artículo 10 de esta norma dispuso: “La Academia Colombiana de His­


toria reorganizará los cursos de preparación de investigaciones de paleografía,
filosofía y crítica de la historia, y el respectivo plan docente de esas materias”.

La Mesa Directiva de la Academia presidida por el académico doctor


Bernardo J. Caycedo, dictó la resolución No. 02 del 19 de febrero de 1963 por
la cual revivió el “Curso Superior de Historia de Colombia”, y nombró como
rector del mismo al académico y pedagogo doctor Rafael Bernal Medina. Esta
providencia lleva la firma del académico secretario doctor Oswaldo Díaz Díaz.

El lunes 14 de marzo de 1963 comenzó el curso con un programa de


estudios elaborado por el académico doctor Luis Duque Gómez.

Entre los primeros profesores se contaron los académicos Bernardo J.


Caicedo, Luis Duque Gómez, Manuel Lucena Salmoral, Miguel Aguilera, Al­
berto Miramón, Horacio Rodríguez Plata, Andrés Soriano Lleras, Abel Cruz
Santos, Gabriel Giraldo Jaramillo, Fray Alberto Lee López, Oswaldo Díaz
Díaz, Luis Alberto Acuña y Antonio Cacua Prada.

El Ministerio de Educación Nacional por Resolución No. 3979 de 1963


le concedió licencia de funcionamiento. La Asociación de Universidades
comisionó al doctor Rafael Bernal Jiménez, en 1965, para practicarle una visi­
ta oficial y en su concepto solicitó la aprobación. A partir de 1965 se denomi­
nó: “Seminario Superior de Historia de Colombia”.

Ante la amplia acogida del Curso, la Academia creó, por Acuerdo del 6 de
septiembre de 1966, el “Instituto Superior de Historia de Colombia”, con un
programa de estudios de tres años de duración y 300 horas anuales de clase.

El Ministerio de Educación, mediante oficio No. 6982 de octubre de 1966,


autorizó la creación e iniciación de labores del Instituto. Por Resolución No.
1892 de 1967 le confirió Licencia de Funcionamiento.
266 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

, En febrero de 1968 una comisión del Ministerio de Educación, integrada


por los doctores Daniel Henao Henao, Dolcey Vergara Delgado, y Domingo
Torres Triana, le practicó una visita oficial. Las conclusiones de la inspección
produjeron el Decreto No. 1903 del 13 de noviembre de 1969, firmado por el
Presidente doctor Carlos Lleras Restrepo, y su Ministro de Educación, doctor
Octavio Arismendi Posada, que aprobó el Instituto y lo facultó para expedir d
título de “Experto en la Enseñanza de la Historia de Colombia”.

En enero de 1981 la Directiva de la Academia designó rector al académi­


co numerario doctor Antonio Cacua Prada.

Por acuerdo No. 4 de 1981 la Academia expidió el Estatuto General dd


“Instituto Superior de Historia de Colombia”, modificado por Acuerdo No. 1
de 1982.

En 1983 se constituyó la “Fundación Instituto Superior de Historia de


Colombia”. Mediante Resolución ,No. 9419 del 16 de junio de 1983, suscrita
por el Ministro de Educación, doctor Jaime Arias Ramírez, se le otorgó la
Personería Jurídica. Por Escritura Pública No. 1509 del 7 de julio de 1983 de
la Notaría Octava del Círculo de Bogotá, se protocolizó la “Fundación”.

El Ministerio de Educación aprobó la reforma estatutaria de la Fundacic*


por Resolución No. 9294 del 13 de julio de 1984.

El Consejo Directivo del Instituto, según Acta No. 4 del 26 de mayo


de 1983, dispuso su nuevo nombre: “Fundación Instituto Universitario de
Historia de Colombia”.

La Resolución No. 10633 del 3 de agosto de 1984, del Ministerio de


Educación, modificó la Resolución No. 9294 del 13 de julio de 1984, res­
pecto a su nominación.

Por Acuerdo No. 201 del 9 de agosto de 1984 el Instituto Colombiano


para el Fomento de la Educación Superior, ICFES, concedió licencia de fun­
cionamiento al programa de “Licenciatura en Historia de Colombia”.

En mayo de 1985 el Instituto programó cursos de extensión iniciándolos


en el segundo semestre de 1985. Estos “Diplomados” tienen por fin divulgar
la enseñanza de la historia mediante una aplicación práctica.

En 1995 el Instituto suscribió un convenio con la Universidad Central


para adelantar pregrados y postgrados en Historia.
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONAL 267

PATRONATO COLOMBIANO DE ARTES Y CIENCIAS

Los doctores Eduardo Lemaitre, Joaquín Piñeros Corpas y Ramón de


Zubiría idearon el “Patronato Colombiano de Artes y Ciencias”. La iniciativa
la concretaron en la Ley 103 del 30 de diciembre de 1963 presentada por el
senador Eduardo Lemaitre al Congreso de la República.

Su objetivo estimular las artes y las ciencias. Ha sido muy fructífera su


labor.

El Consejo Directivo está integrado por representantes de Ciencias, Ma­


temáticas y Astronómicas, Ciencias Humanas, Arquitectura y Diseño, Cien­
cias Biológicas, Ciencias, Literatura y Letras, Letras e Idiomas, Ciencias
Geofísicas y Geografía, Historia y Folclor, Música y Humanidades. La DI­
RECTORA es doña MARIA CORTES DE PIÑEROS.

El erudito crítico musical don Otto de Greiff se desempeñó como Presi­


dente Honorario hasta su muerte.

El patronato cuenta con las fundaciones “Guillermo Uribe Holguín”, de


Música y “Roberto Pizano” de Pintura. Ha publicado numerosos libros, la
“Nueva revista de Folclor”, composiciones de música y obras varias. -María
Cortés de Piñeros. 1994.

FES

El sector empresarial privado acogió una iniciativa de don Manuel Car­


vajal Sinisterra y creó en Cali, en 1964, la “Fundación para la Educación
Superior, FES’\ Su objetivo general: propiciar el desarrollo social del país,
preferencialmente dando su apoyo a la educación, la ciencia y la cultura. La
acción social de la Fundación se expresa en el apoyo de actividades y progra­
mas de carácter educacional, científico y cultural que contribuyan a mejorar
las oportunidades de desarrollo social de toda la población.

UNIVERSIDAD DE LA SALLE

El 15 de noviembre de 1964 se fundó la Universidad de La Salle, con la


participación del Hermano Visitador Martín Carlos, F.S.C., el Hermano Ma­
nuel Rodríguez, F.S.C., los miembros de la‘'Corporación Científica y Cultural
de Antiguos Alumnos de La Salle”, la “Asociación de Padres de Familia del
Instituto de La Salle” y la “Juventud Estudiantil Católica”.
268 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

Su primer rector: el doctor Ignacio Ramírez Sánchez, Síndico el Herma­


no Manuel Berchmann F.S.C. y Secretario el Hermano Gonzalo Carlos F.S.C.

El 7 de marzo de 1965 se efectuó la inauguración y dieron comienzo a las


clases. Iniciaron con Filosofía y Letras; Ciencias de la Educación, divididas
en Química y Biología, Matemáticas y Física; Ingeniería Civil y Ciencias Eco­
nómicas. El profesor Jorge Enrique Gutiérrez Anzola, ocupó la rectoría de
1966 a 1971.

La Universidad de La Salle tiene 20 carreras profesionales, ocho progra­


mas de postgrado, cuatro preuniversitarios, y la Corporación Universitaria
Lasallista de Medellín. -Hermano Martín Carlos Morales Flórez F.S.C. 1990.
Págs. 35 a 81.

ACADEMIA COLOMBIANA DE HISTORIA ECLESIASTICA

Por iniciativa del Reverendo Padre Carlos E. Mesa, de la comunidad


claretiana y miembro de las Academias de Historia y de la Lengua, el 18 de
febrero de 1965 se creó con el patrocinio de la Pontificia Universidad
Bolivariana, la “Academia Colombiana de Historia Eclesiástica” en la ciudad
de Medellín. La Conferencia Episcopal de Colombia la convirtió en Comité
Asesor del Secretariado Permanente de esta entidad. La Academia tiene un
centenar de socios entre sacerdotes, religiosas y religiosos y laicos. Como
órgano oficial publica la “Revista de la Academia de Historia Eclesiástica”,
editada por la Universidad Bolivariana.

UNIVERSIDAD DE SANTO TOMAS

En 1965 la Comunidad Dominicana de Colombia restauró la “Universi­


dad de Santo Tomás”, bajo la rectoría del abogado y religioso Luis J. Torres,
O.P. Esta había sido clausurada en 1861 por el general Tomás Cipriano de
Mosquera.

El 7 de marzo de 1965, abrió sus aulas en Bogotá con cuatro faculta­


des. En la actualidad tiene sedes en Bogotá y Bucaramanga. Cuenta con
más de diez facultades, postgrados, especializaciones, institutos y centros
de enseñanza escolarizada. Su segundo rector el padre Alvaro Galvis
Ramírez O.P.

La Seccional de Bucaramanga la inició en 1972 el R.P. Víctor Gelves O.P.


-Alvaro Galvis Ramírez O.P. 1980.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 269

INSTITUTOS TECNICOS AGRICOLAS

La Educación rural se reforzó por el Decreto No. 603 del 4 de marzo


de 1966 que estableció los “Institutos Técnicos Agrícolas, ITAS”, facultados
para otorgar el título de “Bachiller Técnico Agrícola”.

En 1969 el gobierno delegó con el Gerente del Instituto Colombiano


de Construcciones Escolares, ICCE, la dirección administrativa de los “Ins­
titutos de Enseñanza Media Diversificada, INEM ’ y de los “Institutos Téc­
nicos Agrícolas, ITA”.

UNIVERSIDAD CENTRAL

El jueves 30 de junio de 1966 los doctores Eduardo Mendoza Vare! a,


Carlos Medellín Forero, Jorge Enrique Molina Mariño, Raúl Vásquez
Vélez, Darío Samper, Helberto Téllez Camacho, Rubén Amaya Reyes y
Alberto Gómez Moreno constituyeron la “Fundación Universidad Cen­
tral de Bogotá”, para rendirle un homenaje a los proceres Simón Bolívar
y Francisco de Paula Santander, creadores de la primera “Universidad
Central”, y al traductor y divulgador de los Derechos del Hombre, don
Antonio Nariño.

El 5 de junio de 1967 les otorgaron la personería jurídica y en 1978 el


Ministerio de Educación Nacional y el Instituto Colombiano para el Fo­
mento de la Educación Superior, ICFES, les dieron la aprobación.

Desde su fundación hasta 1997 ha tenido 7 rectores: los doctores Car­


los Medellín Forero, Rubén Amaya Reyes, Jorge Enrique Molina Mariño,
Eduardo Santa, Darío Samper y José Luis Gómez Valderrama. El doctor
Molina estuvo de rector en dos oportunidades, con un total de 23 años.

Se destacan las publicaciones institucionales: “Hojas Universitarias”,


con veinte años de existencia y 45 ediciones. La Revista de Investigación
“Nómadas”. La prestigiosa “Colección Pensamiento Latinoamericano”,
adscrita al “Instituto Colombiano de Estudios Latinoamericanos y del
Caribe”. Colecciones de poemarios y numerosos libros de literatura, his­
toria, filosofía, investigación y ciencia.

Es Presidente del Consejo Superior el doctor Ignacio Chaves Cuevas.


-Universidad Central de Bogotá. 1970.
270 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

PLAN DE EMERGENCIA EDUCATIVO

El Presidente Carlos Lleras Restrepo y su Ministro de Educación Gabriel


Betancur Mejía, adelantaron un importante plan de emergencia educativo. Esta­
blecieron la enseñanza mixta, la doble jomada en los planteles oficiales, la
escuela primaria intensiva y la Escuela Rural Completa.

Instalaron cuatro Institutos Técnicos Agrícolas ITAS, con el programa de


las Naciones Unidas para el Desarrollo.

Elaboraron el plan básico de educación superior. Crearon el Instituto Co­


lombiano de Construcciones Escolares, ICCE. Prepararon los proyectos para
el establecimiento de los Fondos Educativos Regionales, FER, y para los Ins­
titutos de Cultura; Deportes; Ciencia y Tecnología; Pedagogía y Administra­
ción Educativa.

En septiembre de 1968 realizaron el primer censo educativo. Aprobaron


el bachillerato radiofónico. Terminaron el edificio para el Ministerio de Edu­
cación en el Centro Administrativo Nacional, CAN, y promovieron la crea­
ción del “Club de Empleados Oficiales” con el Sindicato del Ministerio de
Educación.

En Barranquilla abrió sus puertas en 1967, la Universidad “Autónoma del


Caribe”, bajo la rectoría del exmagistrado doctor Mario Ceballos Araujo.

En la ciudad de Rionegro, Antioquia, el doctor Jorge Rodríguez Arbeláez


organizó el “Colegio de Altos Estudios de Quirama” con una moderna con­
cepción de la Educación.

En 1968 se establecieron las universidades “Tecnológica del Chocó’’’ y la


“Surcolombia” de Neiva.

Veintitrés nuevas Universidades y diez Instituciones Universitarias ini­


ciaron labores entre 1960 y 1967.
CAPITULO XVI

INNOVACIONES EDUCATIVAS

ELICFES

El Presidente Carlos Lleras Restrepo y su ministro de educación Octavio


Arismendi Posada por el Decreto No. 3156 de 1968 crearon el “Instituto Co­
lombiano para el Fomento de la Educación Superior, ICFES".

Su función “servir de órgano auxiliar del Ministerio de Educación en lo


relativo a la inspección y vigilancia de la Educación Superior, otorgar asistencia
técnica, económica y administrativa a las universidades, dentro del respeto a su
autonomía legal y prestar aquellos servicios que sean necesarios para el desarro­
llo cuantitativo y cualitativo de la misma, en consonancia con los requerimien­
tos del progreso armónico de la Nación”. El artículo lo. del decreto 3156 de
1968 dispuso: “El Fondo Universitario Nacional, se denominará en adelante
“Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Superior, ICFES”, y
será un establecimiento público adscrito al Ministerio de Educación Nacional”.

Los doctores Jaime Sanín Echeverri, Gabriel Betancur Mejía y Octavio


Arismendi Posada fueron los artífices de este Instituto, que ha realizado una
tarea plausible en beneficio de la Universidad Colombiana.

Su actual director es el odontólogo Luis Carlos Muñoz Uribe.

COLCIENCIAS

Como máximo organismo de asesoría y consulta del gobierno en todo lo


relacionado con la política de desarrollo científico y tecnológico, crearon en
1968 el “Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología” y el 20 de noviembre
del mismo año por el Decreto No. 2689 dieron vida al “Fondo Colombiano de
272 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BL*

Investigaciones Científicas y Proyectos Especiales - “Francisco José de Cal­


das”, Colciencias”.

Una de las funciones de “Colciencias” es la de “coadyuvar a la finan­


ciación de planes, programas y proyectos de desarrollo científico y tecnoló­
gico, principalmente en el campo de la investigación”.

En el mandato del Presidente Lleras Restrepo y del Ministro de Educa­


ción Arismendi Posada comenzaron labores “Colculturd” y “Coldeportes".

La “Corporación Universitaria Autónoma de Occidente’'1, se consti­


tuyó en Cali, el 20 de junio de 1969. Nació como consecuencia de una
serie de problemas de orden social. Se desempeñaron como rectores en los
primeros años los doctores May Ackerman Izquierdo 1970 y Alvaro Pío
Valencia. El 5 de febrero de 1973 asumió su actual rector, el doctor Luis H.
Pérez.

LOS INEM

Una misión integrada por varios organismos nacionales e internaciona­


les después de estudiar el sistema educativo colombiano, sugirió la creación
de los “Institutos de Enseñanza Media Diversificada IN E M \ basados en el
informe del señor Gleme F. Varner. En 1970 iniciaron labores los diez pri­
meros, mediante ayuda del Banco Mundial.

Los INEM funcionan como programas piloto de la enseñanza media


diversificada.

El Ministro Octavio Arismendi Posada promovió la constitución del


“Convenio Andrés Bello”, entre los países bolivarianos. La “Secretaría Eje­
cutiva del Convenio Andrés Bello, SECAB” funciona en Bogotá.

UNIVERSIDAD CATOLICA DE COLOMBIA

El domingo Io de marzo de 1970 los doctores Alvaro Gómez Hurtado.


Hernán Jaramillo Ocampo, Pedro Felipe Valencia, Lorenzo Botero Jaramillo.
Alfonso Arango Henao, Carlos Delgado Fernández, Alvaro León Cajiao
Bolaños, Edgar Gómez Betancourt, Eduardo Pachón Padilla, Agustín Gómez
Torres y Emigdio Rincón Gómez constituyeron la Fundación Educacional
Interamericana.
B IB L IO T EC A D E H IS T O R IA NA CIONAL 273

El martes 3 de marzo de 1970 la directiva de la fundación creó la


“Universidad Católica de Colombia” y nombraron rector a Alfonso Arango
Henao; Vicerector a Emigdio Rincón Gómez; Secretario General a Gilberto
Giraldo Herrera y Síndico a Edgar Gómez Betancourt. En abril de 1970
empezaron clases.

En 1995 inauguró en Ibagué la primera sede provincial con diferentes


postgrados en Derecho. Ejerce la rectoría el socio fundador Edgar Gómez
Betancourt. -José Vásquez. 1996. Págs. 30 a 33.

La “Escuela de Medicina Juan N. Corpas”, inició labores en 1971. Rec­


tor fundador es el doctor Jorge Piñeros Corpas. Su sede está situada en la
población de Suba, vecina a Santafé de Bogotá.

En 1972 el doctor Antonio Mazo Mejía constituyó en Medellín el “Tec­


nológico Universitario CEIPA”, que luego convirtió en la “Fundación Uni­
versitaria Uniceipa”. Mantiene un boletín informativo: “Línea Directa Ceipa”,

El sábado 29 de enero de 1972 se constituyó la “Universidad Autónoma


de Bucaramanga” al integrarse las tres unidades de la Corporación Educativa
Instituto Caldas: la facultad de Derecho, la Facultad de Administración y Fi­
nanzas y el Instituto de Bachillerato Clásico. Sus promotores los doctores Ar­
mando Puyana y Alfonso Gómez Gómez.

El doctor Gómez Gómez fundó los colegios: Camilo Torres, de San Vi­
cente de Chucurí y Aurelio Martínez Mutis, de Bucaramanga. Desde hace diez
años ocupa la rectoría el doctor Gabriel Burgos Mantilla.

En Bogotá dio comienzo a sus tareas la “Escuela Colombiana de Inge­


niería”, en 1972.

UNIVERSIDAD SIMON BOLIVAR

El lo. de marzo de 1972, el economista y exrector de varias universida­


des, doctor José Consuegra Higgins constituyó la “Corporación Educativa
Mayor del Desarrollo Simón Bolívar -Universidad Simón Bolívar-” en la
ciudad de Barranquilla, haciendo parte de ella doñaAna Bolívar de Consuegra
y los doctores José Consuegra Júnior, Ignacio Consuegra y Anita de Bayuelo.
La Universidad tiene once Facultades y diez programas de postgrado y es-
pecialización. Mantiene seccionales en Cartagena, San Andrés Islas, Santa
Marta y Valledupar.
274 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBIA

Se destaca la Casa de la Cultura, donde le rinden culto permanente a los


libertadores Simón Bolívar, Francisco de Paula Santander, José de San Martín
y Rafael Urdaneta.

La labor editorial de la Universidad Simón Bolívar, es muy dinámica y


mantiene como órgano de difusión la Revista “Desarrollo Indoamericanó1'.
Ha publicado 105 ediciones, de diez mil ejemplares cada una.

LA ESCUELA NUEVA

Promovida por la Unesco en la década de los 60 se creó en Pamplona.


Departamento de Norte de Santander, la “Escuela Rural Unitaria”. En 1967 el
gobierno colombiano incrementó la metodología de la Escuela Unitaria a las
escuelas rurales del país. Con la experiencia obtenida se produjo el programa
de la “Escuela Nueva”, que se extendió a partir de 1987 a toda la educación
primaria rural.

El sistema integrado de la “Escuela Nueva” combina el currículo, la ca­


pacitación docente, el componente administrativo y la relación escuela comu­
nidad. La metodología de la “Escuela Nueva”, “se centra en aprender hacien­
do, en la articulación entre teoría y práctica, trabajo individual y grupal, juego
y estudio, directividad y autonomía. Las actividades didácticas promueven la
capacidad de pensar, analizar, investigar y aplicar lo aprendido”.

El lema de la “Escuela Nueva” es: “Más y mejor educación primaria para


los niños de las zonas rurales”.

Según evaluaciones recientes señalan que los alumnos de la “Escuela


Nueva” tienen mejores resultados de aprendizaje que los de las escuelas con­
vencionales. -Rosa María Torres. 1996. Págs. 5 a 20.

La Unicef reconoció a la Escuela Nueva de Colombia como una opción


válida para sacar del vacío escolar a la población menor de edad que vive en
el campo.

COLEGIO ODONTOLOGICO

El “Colegio Odontológico Colombiano” lo fundó el odontólogo y aboga­


do Jorge Arango Tamayo, en Bogotá, el 28 de julio de 1975. Lo instaló en la
casa que fue del profesor Jorge Cavalier. Entre los conciliarios vitalicios que
lo acompañaron en esta empresa estuvieron los doctores Carlos Plata Mujica.
Víctor Rueda, David Ordóñez Rueda, Néstor Forero Lesmes, Horacio
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 275

Rodríguez Plata, Fabio Arango Tamayo, Juan Arango Angel, Alfredo Steffan
y Jaime Cerón.

El “Colegio Odontológico Colombiano” adelantó numerosas innovacio­


nes en la enseñanza de la odontología, empezando por convertir a sus alum­
nos, desde el primer semestre, en mecánicos dentistas. Cuenta ya con más de
ocho mil egresados. El Colegio abrió en 1996 una seccional en la ciudad de
Cali. Tiene varias sedes en Santafé de Bogotá y en Chía, Cundinamarca.

UNIVERSIDAD DE LA SABANA

La “Asociación para la enseñanza, ASPAEN”, corporación sin ánimo de


lucro, en 1979 creó la “Universidad de La Sabana”. Como gestor y primer
rector, durante diez años, estuvo el exministro de educación Octavio Arismendi
Posada. Este centro dé formación profesional, obra corporativa del Opus Dei,
es dueño de un amplio campus universitario en el histórico y tradicional “Puente
del Común”, en jurisdicción del municipio cundinamarqués de Chía. Atiende
12 programas de pregrado, cinco de postgrado y los Institutos de Familia y de
Alta Dirección de empresas. -Augusto Franco Arbeláez. 1978. Pág. 326.

UNIVERSIDAD MILITAR

Las Fuerzas Armadas de Colombia constituyeron la “Universidad Mili­


tar Nueva Granada”, en 1982. Cuenta con diez programas de pregrado, entre
ellos derecho y medicina y 46 especializaciones. Sus rectores son Generales
del Ejército en uso de buen retiro. Es una Unidad Administrativa Especial,
adscrita al Ministerio de Defensa, con autonomía administrativa y patrimonio
independiente.

En la provincia de García Rovira, Departamento de Santander, en 1983


empezó la “Universidad de Málaga”, con los programas de Administración
de Empresas Agropecuarias, Zootecnia e Ingeniería Forestal.

UNIVERSIDAD ABIERTA Y A DISTANCIA

El lunes 4 de abril de 1983, en la plazoleta del Colegio Distrital Juan del


Rizzo, situado en el Barrio 20 de Julio de Bogotá, se realizó el lanzamiento del
programa “Universidad Abierta y a Distancia”, por parte del Presidente de la
República Belisario Betancur, del Ministro de Educación Jaime Arias Ramírez
y del Director del Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación Su­
perior, ICFES, Humberto Serna.
276 HISTORIA DE LA EDUCACION EN COLOMBU

La “Unidad Universitaria del Sur de Bogotá, UNISUR”, y la “Universi­


dad Católica del Orienté’’’ de Antioquia tomaron a su cuidado este programa.

Dentro de esta metodología educativa funcionan programas en las Uni­


versidades Javeriana, Santo Tomás, La Sabana, San Buenaventura y la ESAP.
Escuela de Administración Pública.

La Corporación Universitaria de Ciencias Aplicadas y Ambientales


U.D.C.A, antes de Ciencias Agropecuarias, es una universidad que ofrece pro­
gramas de Medicina Humana, Veterinaria, Zootecnia, IngenieríaAgronómica.
Ciencias del Deporte, Ingeniería Comercial y Postgrados.

La fundaron en Agosto de 1983 los doctores Jaime Santos Salgado, Jorge


Enrique Molina Mariño, Rubén Amaya Reyes, Ignacio Chaves Cuevas, Alber­
to Gómez Moreno, José Luis Gómez Valderrama y Alberto Gómez Téllez. El
doctor Germán Anzola Montero es su rector.

EDUCACION POR AREAS

Por el Decreto 1002 del 24 de abril de 1984 se reformaron los programas


oficiales de educación y se implantaron las llamadas “áreas” en la educación
básica primaria y secundaria.

Este “Plan curricular, para la enseñanza form ar lo elaboró la oficina


de currículo del Ministerio de Educación con la asesoría de los técnicos
Michael Sivenko, de nacionalidad rusa, y N. Estachuscky, polaco, enviados
por la Unesco. En el “Area de Sociales” borraron la enseñanza de la historia
patria y otras asignaturas. El Pénsum por “áreas” lo promovió la Unesco
cuando estaba controlada por el comunismo ruso. Los países donde impu­
sieron las “áreas” ya las han desmontado. Esos programas tenían en cuanto
al “área de sociales” un fin eminentemente político. En Colombia sigue vi­
gente en 1997.

UNIVERSIDAD SERGIO ARBOLEDA

Con el nombre del pensador y jurista colombiano del siglo pasado don
Sergio Arboleda, un grupo de intelectuales liderados por el doctor Alvaro
Gómez Hurtado, constituyeron en 1984 la “Institución Universitaria Sergio
Arboleda”, y designaron rector al exministro y catedrático doctor Rodrigo
Noguera Laborde.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 277

Por Resolución No. 16377 del 29 de octubre de 1984 el Ministerio de


Educación le reconoció Personería Jurídica. Funciona en la Calle 74 No. 14-
14, en Santafé de Bogotá.

Cuenta con seis Escuelas, nombre que le dieron a las Facultades para
restablecer una tradición colombiana.

“Escuela de Derecho ”, “Escuela de Finanzas y Comercio Exterior”, “Es­


cuela de Administración Empresarial”, “Escuela de Filosofía y Humanida­
des”, “Escuela de Ciencias Básicas”, “Escuela de Periodismo”.

El ICFES la reconoció como “Universidad Sergio Arboleda” en 1996. En


Santa Marta abrió una seccional, mediante contrato celebrado con la Goberna­
ción del Magdalena. -Rodrigo Noguera Laborde. Prospecto, 1996.

El 5 de agosto de 1985 los profesores Rafael Mojica García, Ramiro


Mojica García, Nancy Espinel Riveros y José Rico López constituyeron en
Villavicencio la “Corporación Universitaria del Meta, Unimeta”. Comenza­
ron tareas el 3 de febrero de 1986 con la facultad de Administración de Em­
presas Agroindustriales. Actualmente tienen doce facultades, siete postgrados
y seccionales en Granada, Meta y Bogotá.

En marzo de 1985 un grupo de exfuncionarios de la Caja Agraria crearon


la “Fundación Universitaria Agraria de Colombia” en Bogotá. Cuenta con
programas de Ingeniería Civil y de Alimentos, Zootecnia, Administración Fi­
nanciera y de Sistemas, Contaduría Pública y Derecho. Tienen una especiali-
zación en Aseguramiento de la Calidad y un Diplomado en Avalúos Rurales.
El Rector es Fidel Huertas Bemal.

INSTITUCIONES UNIVERSITARIAS PRIVADAS, ACIUP

El 24 de junio de 1988 en la Fundación Universitaria Konrad Lorenz de


Bogotá se suscribió el acta de constitución de la “Asociación Colombiana de
Instituciones Universitarias Privadas, ACIUP”. Concurrieron cuatro Funda­
ciones, una Escuela, un Colegio, un Instituto Universitario y cuatro Corpora­
ciones. Desde su fundación ha actuado como Director Ejecutivo el doctor
Eduardo Arias Osorio.

Su fin es coadyuvar al desarrollo de la Educación Superior, tarea que ha


realizado mediante seminarios, estudios, declaraciones. Sirve como organis­
mo consultor del ICFES y ejecuta los programas que el Instituto le asigna.
Tiene afiliadas 25 instituciones. -Eduardo Arias Osorio. 1997.
278 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

“EL EDUCADOR”

La “Editorial Norma”, de la firma Carvajal, de Cali, “Grupo Editorial


Norma Educativa”, organizó el “Centro Norma de Apoyo al Docente”, y como
vocero instituyó en 1988 la revista “El Educador” “dirigida al intercambio de
nuevas propuestas educativas”. Sale en forma trimestral. Su distribución es
gratuita para las instituciones educativas del país. “El Educador”, “es un ser­
vicio para informar a los profesionales de la educación en Colombia”. Consta
de 64 páginas, bien diagramada, impresa a color y con abundante y selecta
información.

FORMACION DE MAESTROS

El gobierno nacional mediante el Decreto No. 1348 del 27 de junio de


1990 creó el “Sistema Especial de Formación de Maestros”. Comprende:

a) Ocho años de formación en la Escuela Normal.


b) Expedición del título de Maestro al finalizar y aprobar sus estudios
con una opción de énfasis en su formación.
c) Dedicación exclusiva de las escuelas normales a la formación de
maestros.

La Ley 30 de 1992, en su Artículo 89, estableció el “Fondo de Desarrollo


de la Educación Superior, FODESEP”, como una entidad privada al servicio
de las instituciones de educación superior del país. Maneja un Banco de Pro­
yectos de Inversión del Fondo, un Fondo de Desarrollo de la Educación Supe­
rior, y adelanta una encuesta de identificación de necesidades. Como boletín
informativo lanzó una publicación titulada “Agora”. Su gerente general es el
doctor Jorge Iván Bula Escobar.

Por el Decreto No. 2905 del 31 de diciembre de 1994 el gobierno regla­


mentó el funcionamiento del “FODESEP”. La norma tiene V capítulos y 26
artículos.

MODELOS EDUCATIVOS

A partir de 1991 se abrieron nuevos modelos educativos en Bogotá. Uno


de ellos el “Gimnasio Los Caobos” que funciona en la Colina de Provenza de
Suba. Lo promovieron el sacerdote jesuita Gabriel Giraldo S.J. y el abogado
Roberto Camacho.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 279

El Padre Giraldo preparó los principios según los cuales se educa en el


Gimnasio:

Amor a Dios, de quien desciende todo bien.

- Amor y respeto a los padres representantes de Dios.

- Amor a la Patria.

- Respeto inmenso a la dignidad de la persona humana.

- Convivencia pacífica con todos los hombres, sin distingo de posición


económica, religiosa, social o política.

- Labor constante de superación personal.

- Cumplimiento espontáneo de las obligaciones.

- Preparación para ser orientadores del destino de la Patria.

- Aprovechamiento debido del tiempo”. -R.P. Gabriel Giraldo, S.J. 1991.


Pág. 13.

Los otros planteles son el “Liceo Juan Ramón Jiménez.” y la ‘'''Unidad


Pedagógica”. Cambiaron la memoria por el criterio; la disciplina por la res­
ponsabilidad; y los esquemas por la creatividad. Es una educación integrada,
aterrizada en la realidad del niño. No busca tanto enseñar, como estimular y
ayudar a los niños a descubrir y a cultivar sus capacidades, su libertad y enor­
me curiosidad por conocer el mundo. -El Tiempo. 1991. Pág. 6D.
CAPITULO XVII

ACREDITACION Y EXCELENCIA

LEY GENERAL DE EDUCACION

En desarrollo de las nuevas disposiciones de la “Constitución Política


de Colombia”, de 1991, Artículos 44, 64, 67, 68, 69, 70, 300, 356, y 366, el
Congreso de la República expidió la “Ley General de Educación No. 115”
sancionada por el ejecutivo el 8 de febrero de 1994. Está concebida como
“instrumento de dirección, planeación y acción para los próximos cien años”.

La Ley General de Educación “recoge los principios fundamentales de la


Constitución de 1991, parte de la base fundamental de que más allá de las
diferencias culturales y sociales, lo que se pretende es formar ciudadanos ínte­
gros, que respeten la vida, los derechos humanos y sepan convivir en socie­
dad; en ella se fundamentan las posibilidades futuras de desarrollo de un pue­
blo, su fortaleza ética y moral, su riqueza cultural y la solidez democrática de
un país. Con la nueva Ley, las futuras generaciones podrán contar con un sis­
tema educativo más dinámico, autónomo y competitivo. Acorde con el princi­
pio de autonomía escolar, las instituciones de educación formal, cuenta con la
posibilidad de organizar con libertad de criterio las áreas fundamentales del
conocimiento, introducir asignaturas optativas y lograr una mejor y mayor
articulación entre las áreas de formación y las necesidades regionales, estimu­
lando significativamente la innovación académica. El Ministerio de Educa­
ción Nacional diseña los lincamientos generales de los procesos curriculares y
establece los indicadores de logros para cada grado de los niveles educativos,
los planteles educativos por su parte establecerán su propio plan de estudios,
metodología, objetivos por niveles de grados y áreas, distribución del tiempo,
criterios y evaluación y administración”.

La Educación formal quedó constituida por 3 niveles en la Nueva Ley


General de Educación.
282 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

Primer Nivel: El preescolar. Según la Ley 115 se obliga a cursar mínimo


un grado.

Segundo Nivel: Educación básica quedó constituida por 9 grados, se de­


sarrollará en dos ciclos: el ciclo de primaria y el ciclo de secundaria básica. Va
de primero de primaria a noveno grado de lo que hoy se conoce como básica
secundaria.

Tercer Nivel: Estará conformado por la Educación Media, que compren­


de los grados 10 y 11. Puede ser de modalidad académica o de modalidad
técnica.

Al terminar se obtiene el título de bachiller que habilita al estudiante para


ingresar a la educación superior en cualquiera de sus niveles y carreras.

SERVICIO PUBLICO DE EDUCACION

La Ley 30 de 1992 “por la cual se organiza el servicio público de la Edu­


cación Superior”, es una Ley ordinaria compuesta por VI Títulos y 144 artícu­
los, reglamentada por los Decretos números 1229 del 29 de junio de 1992 y
1403 del 21 de julio de 1993.

La Ley 30 del 28 de diciembre de 1992 organizó el servicio público de la


educación superior, cuyo marco jurídico está en pleno desarrollo. El gobierno
nacional reestructuró el ICFES, Decreto 1211 del 28 de junio de 1993. Esta­
bleció los requisitos para el reconocimiento como Universidad de una institu­
ción universitaria a escuela tecnológica, Decreto 1212 del 28 de junio de 1993.
Determinó los mecanismos para elegir el “Consejo Nacional de Educación
Superior, CESU”, Decreto 1229 del 29 de junio de 1993. Y dio una nueva
estructura al régimen orgánico especial de la Universidad Nacional de Colom­
bia, Decreto 1210 del 28 de junio de 1993.

El Presidente César GaviriaTrujillo integró una “Misión de Ciencia, Edu­


cación y Desarrollo”, en 1993, para que formulara recomendaciones sobre los
diversos aspectos de las temáticas involucradas en el nombre de la misma. La
coordinó el profesor Carlos Eduardo Vasco. El Premio Nobel Gabriel García
Márquez, hizo el prólogo del informe.

También constituyó un comité para la modernización de la Universidad


Pública, dirigido por el profesor Darío Bustamante Roldán. Este recomendó
B IB L IO T E C A DE HISTO RIA NACIONAL 283

mecanismos para un sistema universitario estatal y el método de acreditación.


-Carlos Eduardo Vasco. 1994. Págs. 155 a 166.

Por el Decreto No. 1444 del 3 de septiembre de 1992 dictaron disposicio­


nes en materia salarial y prestacional para los empleados públicos docentes de
las Universidades Públicas del Orden Nacional.

El Decreto 698 del 14 de abril de 1993 delegó la inspección y vigilancia


de la Educación Superior en el Ministro de Educación Nacional.

Sobre la estructura interna y funciones de las dependencias del Instituto


Colombiano para el Fomento de la Educación Superior, ICFES, se expidió el
Decreto 2589 del 23 de diciembre de 1993.

El Decreto No. 836 del 27 de abril de 1994 estableció los procedimien­


tos para la creación y funcionamiento de programas de Maestrías. El Decre­
to 837 del 27 de abril de 1994 determinó los requisitos para notificar e infor­
mar la creación y desarrollo de programas académicos de pregrado y de es-
pecialización.

El Decreto No. 1478 del 13 de julio de 1994 señaló los requisitos y proce­
dimientos para el reconocimiento de personería jurídica de Instituciones pri­
vadas de Educación Superior y creación de seccionales.

Las normas para la inspección y vigilancia de los programas académicos


de pregrado de educación superior las señalaron en el Decreto No. 2790 del 22
de diciembre de 1994.

Los requisitos y procedimientos para la creación de programas de Docto­


rado, la Comisión Nacional de Doctorados y la fijación de plazos de evalua­
ción de tales programas, los determinaron en el Decreto No. 2791 de diciem­
bre 22 de 1994.

El Ministerio de Educación reconoció por Resolución No. 1064 del 3 de


abril de 1995 la Universidad de Sucre y la de la Guajira, por Resolución No.
1770 del 24 de mayo de 1995. La primera funciona en Sincelejo y la segunda
en Riohacha.

El 21 de febrero de 1996, el gobierno expidió el Decreto No. 0350, “por


el cual se dictan disposiciones relacionadas con la transformación del carácter
académico de las Instituciones Técnicas profesionales y tecnológicas. -Cami­
lo Noguera Calderón. 1996.
284 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

PLAN DECENAL DE EDUCACION

El gobierno nacional lanzó en 1996 el proyecto titulado “Plan Decenal


de Educación, 1996-2005”, y realizó un Foro Educativo Nacional el 4 y 5 de
diciembre de 1996.

Bajo el título: “Plan Decenal”, “cualificación de la educación y de los


educadores”, la Revista “El Educador, Frente al Cambio”, hizo ésta síntesis:
“El mejoramiento de la calidad de la educación o la realización de una edu­
cación de calidad, como se postula ahora, es un objetivo fundamental del
Plan Decenal. De una u otra parte todas las estrategias del Plan apuntan
hacia el logro de este propósito. Independientemente del concepto de cali­
dad de la educación que se profese, todas las posiciones coinciden en seña­
lar que la calidad de la educación está determinada por la pertinencia de lo
que se enseña y aprende con las expectativas de la sociedad, es decir, por la
árticulación de la educación con las diferentes esferas de práctica social”.

“Como la calidad de la educación es un asunto complejo, difícil de esta­


blecer, la existencia de una educación de calidad podría determinarse por la
concurrencia de factores como los siguientes: !

- La eficiencia de la organización y del funcionamiento del sistema na­


cional de educación;

- El nivel y la calidad de formación inicial y permanente de los educa­


dores;

- La existencia de un proyecto educativo nacional, elaborado y apropia­


do por la sociedad, que incluya entre otros elementos los fines y objetivos de
la educación; la garantía del derecho a la educación y la existencia de un
Plan de Desarrollo Educativo de largo aliento;

- La tenencia por parte de cada centro o unidad educativa de un proyec­


to educativo institucional elaborado y practicado de acuerdo con los conte­
nidos definidos en la Ley 115 de 1994 y el Decreto Reglamentario 1860 de
1994; proyecto en el que son determinantes los enfoques, programas, conte­
nidos y prácticas pedagógicas; democracia y métodos de enseñanza.

- La calidad de los ambientes educativos, incluidos los que están fuera


de la institución escolar (construcción, dotación, mantenimiento, es­
tética, seguridad, etc.);
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONAL 285

- Las condiciones físicas, mentales, afectivas, familiares, personales,


alimentarias, de salud, y sociales en general de los niños, niñas y
jóvenes;

- La cantidad, calidad y el nivel de la reflexión, estudio e investigación


de los problemas de la educación y la pedagogía;

- El tiempo de duración de la jornada diaria, semanal y anual dedicada


a actividades educativas;

- El uso de materiales adecuados y modernos en la enseñanza y el


aprendizaje;

- El nivel de aplicación de la tecnología a la enseñanza y el aprendizaje;

- La cantidad y calidad de la formación y educación ofrecida a los niños,


niñas y jóvenes antes de los seis años, edad de iniciación de la educa­
ción básica;

- La cantidad y calidad de las innovaciones educativas y pedagógicas; y

- La calidad de vida de los educadores, la autoimagen y el reconoci­


miento social de la profesión docente”.

LA FORMACION DE LOS EDUCADORES

“Entre la calidad de la educación y la formación de los educadores existe


una mutua dependencia y una evidente complementariedad, aunque no es
descartable totalmente una práctica docente ineficiente determinada por razones
diferentes, como la baja remuneración salarial o la falta de reconocimiento gu­
bernamental y social. Por la evidente deficiencia que presenta la formación de
los educadores y la poderosa incidencia que este fenómeno tiene en la calidad de
la educación, el Plan Decenal la incluye como una de sus ocho estrategias”.

“En este sentido los esfuerzos que se puedan emprender tendientes a me­
jorar la calidad de la propia Formación de los Educadores, deberán partir de la
adecuada identificación de los actuales saberes, competencias y actitudes que
los nuevos desafíos pedagógicos están reclamando en el propio quehacer del
docente”.

“1. Buena parte de los desafíos presentes y futuros que seguirán enfren­
tando los Educadores, encontrará muy buenos elementos de apoyo y
de clarificación en la adecuada recuperación crítica del saber y que­
286 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

hacer pedagógico existentes históricamente en el país y que confor­


man su memoria pedagógica, rica en contribuciones de toda índole y
con validez para inspirar, orientar y fundamentar propuestas y opcio­
nes de trabajo educativo”.

“2. La Formación de Educadores deberá rescatar a la Pedagogía como el


elemento configurador y estructurante del oficio del maestro y a la
Investigación como determinante de posibilidades de una educación
de calidad y como contexto para el propio proceso formativo del
maestro”.

“3. Los actuales y crecientes procesos de producción y aplicación social


de modernos avances tecnológicos, especialmente aquellos referidos
al manejo de información y a las comunicaciones, vienen desafiando
seriamente a la práctica del educador. Estos avances tecnológicos
redimensionan el papel y las posibilidades de la educación y por tan­
to del maestro en medio de la llamada sociedad de la información y
del conocimiento todo lo cual determina la evidente necesidad de
asumir estos avances y sus posibilidades en los procesos de forma­
ción de los educadores”.

“4. Todos los esfuerzos por alcanzar una Formación de Calidad que ase­
gure una Educación de Calidad, deberán dar respuesta a las necesida­
des de la Formación Inicial, a las de la Formación Permanente o en
servicio y a las de la Formación Avanzada. Al mismo tiempo, será
necesario asegurar la conformación de un Sistema Nacional de For­
mación de Educadores que cobije no tan solo las necesidades del
sector formal de la educación, sino también que oriente y apoye la
formación de los llamados Agentes Educativos en general”.’

“En ambos campos de formación de recursos humanos para el desarrollo


educativo, social y cultural del país, será necesario orientar los esfuerzos bus­
cando una permanente respuesta a dos interrogantes:

- ¿Cuál es el Educador que la Educación de Calidad demanda?

- ¿Cuál es el Maestro que el Maestro necesita?

- Redefinir el concepto de profesionalización en el sentido que este no


puede reducirse a la obtención de títulos universitarios. Debe compren­
der como componente de primer orden la dedicación a la profesión
docente.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 287

- Es necesario establecer mecanismos para el mejoramiento de las con­


diciones de vida de los maestros: salariales, vivienda, salud, recrea­
ción, cultura, incentivos académicos y de formación.

- Construir comunidades educativas y académicas en el nivel local.

- En los programas de capacitación a padres debe incluirse la formación


para la participación en organismos del sector educativo.” -El Educa­
dor. 1996. Págs. 21 a 25.

ESCUELA DE MAESTROS

La Secretaría de Educación del Municipio de Medellín creó la “Escuela


de Maestros” en 1997 para que la totalidad de los educadores de la capital
antioqueña, 13 mil oficiales y 3.500 privados regresen de nuevo a las aulas
para recibir capacitación. Este ensayo tendrá tres áreas. La de
profesionalización, dirigida a maestros sin título académico. La de actualiza­
ción, que busca renovar conocimientos en todos los campos del saber. La del
perfeccionamiento, tanto en conocimientos, transmisión y evaluación. Busca
este programa darle al maestro el “deseo, el orgullo de ser maestro porque una
de las grandes pérdidas del magisterio, es que siente vergüenza de ser maes­
tro”, dijo Benjur Arboleda, coordinador del proyecto de la Escuela de Maes­
tros. El objetivo fundamental de esta experiencia es la de procurar el mejora­
miento de la calidad de la educación en Medellín partiendo de la capacidad de
los educadores, así como el de introducir el uso de las tecnologías en las aulas.
-El Tiempo. 1997. Pág. 9A.

APRENDIZAJE PERMANENTE

Los graves problemas porque atraviesa el país son fundamentalmente edu­


cativos. Mientras el gobierno y la sociedad no modifiquen su actitud frente a
la educación Colombia continuará sometida a la triste situación de un conglo­
merado subdesarrollado.

El gobierno de los Estados Unidos, en miras al nuevo milenio, formuló


en 1989, durante el mandato del señor Presidente George Busch, un programa
educativo para el año 2000.

El actual mandatario Mr. Bill Clinton y el señor Vicepresidente Al Gore,


a pesar de pertenecer a otra agrupación política, distinta a la de su antecesor,
afirmaron: “Apoyaremos el aprendizaje permanente fomentando la unión de
288 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

padres e hijos, y mediante el mejoramiento de las escuelas, la capacitación de


los egresados de preparatoria, la oportunidad para todo estadounidense de so­
licitar préstamos para asistir a la universidad y servir a nuestra nación, y la
capacitación continuada de los trabajadores”.

“El gobierno falla cuando fallan nuestras escuelas”. “Dar al pueblo el


primer lugar exige una revolución permanente de la enseñanza, pues la educa­
ción constituye hoy más que una clave para ascender en la escala de las opor­
tunidades económicas: es un imperativo nacional”.

“Para el año 2000 lograremos los “Objetivos de Educación Nacional”


establecidos por la Cumbre de la Educación en 1989: Todo niño empezará la
escuela, física y mentalmente preparado para aprender; la proporción de alum­
nos graduados de la escuela de enseñanza media debe elevarse del 71% al
90%, que es el índice internacional actual, y los estudiantes deberán estar
versados en matemáticas, ciencias, lengua y literatura, historia y geografía
al terminar sus estudios de enseñanza media”. -Bill Clinton - Al Gore. 1993.
Págs. 89 a 91.

“La nueva Ley General de Educación, afirmó la entonces ministra de


Educación, doña Maruja Pachón de Villamizar, es un proyecto vital para la
persona, la sociedad y el país en general. Se preocupa por atender al ser huma­
no no solo desde la escuela, durante un tiempo determinado. Es un proyecto
que comienza cuando nacemos y termina el último de nuestros días”. -La Ley
General de Educación. 1994.

LA ACREDITACION

La Constitución Nacional de 1991 declaró la educación como un derecho


de la persona y a la vez como un servicio público con una función social.
Consagró las libertades de enseñanza, aprendizaje, investigación y cátedra.
Garantizó la autonomía universitaria. Fortaleció la investigación científica y
ofreció condiciones especiales para su desarrollo. Al mismo tiempo asignó la
obligación a las Universidades de facilitar el acceso a la educación superior.

^ La Ley 30 de 1992 busca fomentar la calidad de la enseñanza, puntualiza


; la autonomía de las instituciones, “reafirma la naturaleza del servicio público
de la educación y, por lo mismo, la necesidad de que el Estado la fomente, la
inspeccione y la vigile, con el fin de garantizar a la sociedad que dicho servi­
cio se presta en la calidad y cantidad necesarias”. Entre las novedades de las
normas se encuentra la “acreditación”.
B IB L IO T E C A DE H IS T O R IA NA CIONAL 289

El Decreto 2904 de 1994 define la acreditación, señala el proceso para


conseguirla y dispone quienes integran el “Sistema Nacional de Acredita­
ción, S.N .A ”.

“El Consejo Nacional de Educación Superior, CESUil reglamentó por el


Acuerdo 04 de 1995 las funciones e integración del Consejo Nacional de Acre­
ditación, C.N.A. y mediante Acuerdo 06 de 1995 fijó las políticas a seguir en
materia de acreditación. Se busca la excelencia y la calidad académica en la
educación.

“El concepto de calidad aplicado a las instituciones de educación superior


hace referencia a un atributo del servicio público de la educación en general y,
en particular, al modo como ese servicio se presta, según el tipo de institución de
que se trate”. -Sistema Nacional de Acreditación 1996. Págs. 12 a 17.

UNIVERSIDAD MODERNA

Sobre la situación universitaria colombiana, el profesor y académico


Antonio José Rivadeneira Vargas comentó que “a fuerza de imitar, la institu­
ción universitaria ha perdido autenticidad y fisonomía propias y aún está
lejano el día en que adquiera el equilibrio, la dinámica y la calidad docente
propias de la universidad moderna, cuyos rasgos de corporatividad, univer­
salidad, cientificismo, espíritu investigativo y autonomía, en vez de incor­
porarse al conjunto nacional, se diseminan en toda una contradictoria gama
de entidades de enseñanza superior, cuyas modalidades y perfiles ni la pro­
pia ley ha sabido definir”.

“Sin embargo, somos optimistas porque, a pesar de la carga negativa que


les viene del pasado, las universidades colombianas en esfuerzo casi heroico
han hecho aporte invaluable a la cultura patria y no obstante los vacíos y defi­
ciencias que exhiben, han conformado un respetable patrimonio científico que
sería necio e injusto desconocer, y que hoy está en nuestras manos enaltecer o
disminuir”.

“Ojalá el ICFES, en desempeño de los omnímodos poderes con que le ha


dotado la Ley 30 de 1992, respete y garantice la autonomía universitaria, le
imprima mayor dinamismo a la universidad colombiana, la comprometa a fondo
en la solución de los grandes problemas nacionales, promocione su vocación
cultural, estimule su carácter servicial y ejerza con prudencia su facultad de
inspección y vigilancia de las instituciones de Educación Superior”. -Antonio
José Rivadeneira Vargas. 1997. Pág. 67.
CAPITULO XVIII

FRENTE AL TERCER MILENIO

REFLEXIONES

Después de repasar la Historia de la Educación en Colombia, frente al


tercer milenio y al crecimiento de la población, cercana a los cuarenta millo­
nes de habitantes, es fácil advertir que la educación en nuestro país no ha
logrado la cobertura necesaria y que para superar las deficiencias deben mul­
tiplicarse las realizaciones.

Tanto el gobierno como los educadores y la propia sociedad tienen que


estar atentos a las siguientes apreciaciones:

HORAS DE ESTUDIO

“Los niños colombianos estudian menos que en la mayoría de los países


del mundo. El calendario escolar colombiano es de 190 días según el Ministe­
rio de Educación, pero descontados los puentes y festivos, queda reducido a
170. La mayoría de los estudiantes pasa únicamente entre 4 y 5 horas al día en
su plantel educativo (por aquello de la doble jomada), lo que quiere decir que
un colombiano promedio estudia entre 680 y 850 horas al año, índice verdade­
ramente bajo, uno de los más bajos del mundo”. Esto sin hablar de las huelgas
y paros.

En Estados Unidos el promedio de días de estudio año son 180, con 6


horas de estudio diarias y 1.080 horas al año. En Europa, son 220 días al año,
entre 6 y 8 horas por día y 1.760 horas al año. En el Japón 246 días, 8 horas
diarias de estudio y 1.968 en el año. En China tienen 300 días de estudio al
año, con 8 horas de estudio por día y 2.400 horas al año. -María Mercedes
Pérez de Beltrán. 1989.
292 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

BACHILLERATO

“El subdesarrollo tiene toga de bachiller”, anotó el periodista Javier Darío


Restrepo, y agregó: “frente a los estudios de secundaria se plantea un dilema:
o se acaba con el actual bachillerato, o el bachillerato acaba con el país”. -
Javier Darío Restrepo. 1971. Pág. la.

Esta es una sencilla y clara verdad. La enseñanza secundaria requiere un


nuevo y total planteamiento. No se logrará jamás la excelencia universitaria que
tanto se persigue si el producto que llega a las facultades no va debidamente
preparado. Es urgente mejorar el círculo: maestro, programa, texto. Los paises
desarrollados acabaron con el embeleco de “las áreas” y regresaron a las asigna­
turas. Esta es una de las urgencias en los programas de educación media en
Colombia. “La instrucción secundaria es la base esencial en que puede apoyarse
una buena educación universitaria y la que da el tono general a la cultura del
país”, afirmó el señor expresidente de la república doctor Eduardo Santos.

UNIVERSIDAD

Extraordinario el empeño del ICFES por implantar y agilizar el proceso


de autoevaluación de las Universidades con fines de acreditación, y en busca
de la excelencia, pero no debe olvidarse lo anotado por don José Ortega y
Gasset en su discurso sobre la “Misión de la Universidad”, cuando dijo: “En la
construcción de la Universidad hay que partir del estudiante, no del saber, ni
del profesor”.

El bachillerato colombiano necesita una urgente reforma, que acabe con


su mediocridad y sirva de sólida base a quienes ingresan a la Universidad.

El renombrado educador jesuita, Padre Jorge Hoyos Vásquez S.J., exrector


de la Universidad Javeriana al referirse a los centros profesionales sentenció:
“No es justo afirmar que la universidad colombiana es T.L.T. Universidad de
tiza, lengua y tablero. Aquí hay de todo. Entre las Universidades las hay exce­
lentes, buenas, regulares y malas. Y esto entre las públicas y entre las priva­
das”. -R.P Jorge Hoyos Vásquez S.J. 1989. Pág. 6.

CENTROS DE FORMACION UNIVERSITARIA

De acuerdo con el Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación


Superior, ICFES, las Instituciones de Educación Superior en Colombia, reco­
nocidas por el Estado, hasta 1997, son: 40 Universidades Oficiales. 53 Uní:
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL
293

Figura 45. Santafé de Bogotá. Calles de la Moneda y la Catedral, 1840.


294 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

versidades Privadas. 14 Instituciones Universitarias Oficiales. 52 Institucio­


nes Universitarias no oficiales. 19 Instituciones Tecnológicas no oficiales. 11
Instituciones Técnicas Profesionales oficiales y 42 Instituciones Técnicas Pro­
fesionales Privadas. Funcionan 84 Instituciones de Educación Superior Ofi­
ciales y 188 privadas. En total 272 centros de formación universitaria. -Insti­
tuciones de Educación Superior. 1997.

ANALFABETISMO

En cuanto al analfabetismo, en documento suscrito por el profesor Jesús


A. Naspirán Patiño, técnico del Ministerio de Educación en formación de adul­
tos, con motivo del “Día Internacional de la Alfabetización” expuso: “Según
datos de las Naciones Unidas -UNESCO-, cerca de mil millones de jóvenes y
adultos en el planeta aún no saben leer y escribir, o lo hacen precariamente”.

“En Colombia, no_ob.stante las campañas masivas y los programas per­


manentes promovidos por el estado y diversas entidades del sector privado y
la iglesia, aún existen índices preocupantes de analfabetismo, particularmente
acentuados en las zonas rurales marginadas de los litorales Pacífico, Atlántico
y los departamentos de la llamada Nueva Colombia”.

De acuerdo con los referentes del último censo, la Guajira, Chocó. Sucre.
Guainía, Guaviare, Córdoba, Vaupés, Magdalena, Vichada y Putumayo, pre­
sentan tasas superiores al 20%. Las situaciones más críticas se presentan en la
población rural y campesina”.

“En nuestro país se ha identificado que un obstáculo para el desarrollo, es


la situación de carácter estructural en la que se hallan 12’500.0000 habitantes
con Necesidades Básicas Insatisfechas, de los cuales la mitad al menos se
encuentran en estado de miseria, al tiempo que tres millones de colombianos
son iletrados”. -Jesús A. Naspirán Patiño. 1996. Pág. 19.

EN LA COSTA ATLANTICA

En el Primer Foro Regional de Políticas Culturales efectuado en octubre


de 1989, en Taganga, Magdalena, la doctora Adelaida Sourdís de De la Vega,
afirmó: “La Costa Atlántica tiene las más altas tasas de analfabetismo en el
país. 18.5% de iletrados, frente a 10.8% de la Región Pacífica y 13.4% de la
oriental, con casos extremos como el Departamento de Sucre que tiene 26.2%
de analfabetos, superado solamente por el Chocó. También ostentamos la tasa
más baja de escolarización en niños entre 6 y los 11 años, y los exámenes de
B IBLIO TECA DE HISTO RIA NACIONAL 295

Figura 46. Patio principal de la Academia Colombiana de Historia.


296 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

estado presentados por nuestros jóvenes están por debajo de los de las otras
regiones, lo cual viene a mostramos la brecha que existe entre la Costa Atlán­
tica y el interior del país en materia de educación primaria y media”. -Adelaida
Sourdís de De la Vega. 1989. Págs. 71 a 75.

CALIDAD DE LA EDUCACION

A partir de la Constitución de 1991, con la creación de la figura jurídica


de “la Tutela” los planteles educativos han sufrido una serie de contratiempos
al verse obligados por disposiciones judiciales a reincorporar a los claustros a
alumnos sancionados por su comportamiento antisocial o de bajo rendimiento
académico. Este nuevo fenómeno ha desmoralizado la educación y le ha he­
cho perder autoridad a los directivos y profesores. Con estas tutelas se ha
deteriorado la calidad de la educación colombiana.

LA HISTORIA PATRIA

Desde la expedición del Decreto No. 1002 del 24 de abril de 1984, elabo­
rado bajo el patrocinio de los expertos de la Unesco, Michel Sivenko, ruso y
N. Estachusky, polaco; las cátedras de Historia Patria, geografía de Colombia,
cívica y urbanidad, desaparecieron de los programas oficiales de enseñanza
secundaria en nuestro país.

Estas asignaturas quedaron mimetizadas en las llamadas “áreas de socia­


les”, con lo cual se borraron los valores que constituyen el patrimonio cultural
de la Nación, se anularon los acontecimientos históricos, fundamento de la crea­
ción y conservación del alma nacional y dejó de preservarse la nacionalidad.

Por eso no son raras las respuestas que universitarios de último semestre
de carrera contestan en exámenes sobre aspectos de historia patria: “Escriba el
nombre de una heroína que ofrendara su vida en el patíbulo por amor a Co­
lombia”. Respuesta: “Manuelita Sáenz”. “¿Donde nació el Libertador Simón
Bolívar?” Respuesta: “En Tunja”. “¿Quién fundó a Bogotá?” Respuesta:
“Santander”. “¿Por qué el estadio de la ciudad de Medellín se llama Atanasio
Girardot?” Respuesta: “Porque fue un futbolista”. “¿Qué ocurrió el 20 de julio
de 1810?”. Respuesta: “El bogotazo”. Esta es la “conciencia de nacionalidad
colombiana”, de los nuevos profesionales y futuros dirigentes del país.

Don Miguel Samper escribió: “La patria no es solamente una simple no­
ción geográfica; es eso, pero mucho más que eso: es un concepto intelectual
formado de valores espirituales eternos”.
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NACIONAL 297

Las vicisitudes que vive nuestro país son el resultado de su quiebra


educativa.

La falla de la educación oficial por causa del magisterio y de los currículos,


se palpa en la grave crisis moral que asfixia todos los estamentos y en la inse­
guridad y el crimen que ronda en campos y en ciudades. El liderazgo moral e
intelectual de Colombia se perdió, porque sus hijos en estas últimas décadas
del Siglo XX, por ausencia de conocimientos de su glorioso pasado histórico,
se dedicaron a las industrias del secuestro,, del narcoterrorismo y del bandole­
rismo, convirtiéndolas en productivas transnacionales.

Es urgente volver a la enseñanza de la Historia Patria. Sin conciencia


histórica la colombianidad no tiene fundamento. Es necesario rescatar esta
asignatura como materia esencial y principal en los programas educativos para
que los futuros ciudadanos conozcan todo el proceso de nuestra formación
como nación libre, independiente y democrática.

El destacado académico e historiador don Raimundo Rivas enseñó: “La


historia es el troquel prodigioso en que se funde el alma de las nacionalidades.
Es la indiferencia por nuestra historia el síntoma más significativo del debili­
tamiento del alma nacional. La historia constituye el factor más esencial de
esa “unidad de conciencia” que es considerada como el factor mismo de la
nacionalidad”.

“Es indispensable intensificar y fomentar ampliamente el estudio y el


amor a la Historia de Colombia. Sólo los pueblos que arraigan vigorosamente
sus raíces en el pasado son los que pueden evolucionar consciente y serena­
mente hacia el porvenir”. -Raimundo Rivas. 1934.

Don Marcelino Menéndez y Pelayo sentenció: “Pueblo que no sabe su


historia es pueblo condenado a irrevocable muerte”.

SER NACIONAL AUTENTICO

El rector de la Universidad Externado de Colombia, Femando Hinestrosa


Forero, exministro de Educación y de Justicia, expresó:

“Educación. Anhelo universal. Inquietud general y permanente. Palabra


mágica. La educación ha de ser un propósito nacional, conjugado de los parti­
culares y del Estado, de la nación, las entidades territoriales, las comunidades.
La sociedad colombiana ha de ser una sola, igualitaria y pluralista, solidaria,
298 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N COLOM BIA

partiendo de la conciencia de cuan discriminatoria ha sido. Solo la formación


de carácter, a la vez que de una identidad ciudadana, unida a la capacitación
para el trabajo y para una mejor calidad de vida, nos permitirá avanzar hacia
un ser nacional auténtico”. -Femando Hinestrosa Forero. 1994.

Según el exministro de Educación y ex-rector universitario Rodrigo Es­


cobar Navia, “la educación colombiana ha tendido a formar personas depen­
dientes, más que personas independientes; personas pasivas, más que autores,
gestores; a preparar empleados que salen a esperar o a buscar un empleo, no a
crearlo, o a crear nuevas fuentes de riqueza, de trabajo”.

“En Colombia hoy tenemos un fenómeno nuevo, el desempleo ilustrado,


y también la explosión juvenil”. -Rodrigo Escobar Navia. 1987. Pág. 83.

PENSAMIENTO BOLIVARIANO

Es menester volver al prístino pensamiento del Libertador Simón Bolí­


var, quien en el célebre Congreso de Angostura de 1819 exclamó: “Moral y
luces son los polos de una República. Moral y luces son nuestras primeras
necesidades”. Esta premonición está vigente.

En carta a su hermana María Antonia fechada en Lima en abril de 1825 le


pidió que les encareciera a los encargados de la educación de Femando Bolí­
var el esmero “con que yo quiero que se eduque a mi sobrino. Que aprenda las
lenguas sabias y las vivas, matemáticas, historia, moral, bellas letras, etc. Un
hombre sin estudios es un ser incompleto. La instrucción es la felicidad de la
vida; y el ignorante, que siempre está próximo a resolverse en el lodo de la
corrupción, se precipita luego infaliblemente en las tinieblas de la servidum­
bre”. -Antonio Cacua Prada. 1989. Pág. 180.

Ese mismo año el Libertador redactó el “Método que se debe seguir en la


educación de mi sobrino”, Fernando Bolívar, quien estudiaba en Filadelfia. El
texto de ese catálogo de normas, servirá para verificar el pensamiento
bolivariano y contribuir a realizar la educación que tanto necesita el pueblo
colombiano.

NORMAS

“La educación de los niños debe ser siempre adecuada a su edad, inclina­
ciones, genio y temperamento”.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 299

Figura 47. Simón Bolivar. Por Antonio Meucci.


300 H ISTO R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

“Teniendo mi sobrino más de 12 años, deberá aplicársele a aprender los


idiomas modernos, sin descuidar el suyo. Los idiomas muertos deben estu­
diarse después de poseer los vivos”.

“La geografía y cosmografía debe ser de los primeros conocimientos que


haya de adquirir un joven”.

“La historia, a semejanza de los idiomas, debe principiarse a aprender por


la contemporánea, para ir remontando por grados hasta llegar a los tiempos
oscuros de la fábula”.

“Jamás es, demasiado temprano para el conocimiento de las ciencias exac­


tas, porque ellas nos enseñan el análisis en todo, pasando de lo conocido a lo
desconocido y por ese medio aprendemos a pensar y a raciocinar con lógica”.

“Mas debe tenerse presente la capacidad del alumno para el cálculo, pues
no todos son igualmente aptos para las matemáticas”.

“Generalmente todos pueden aprender la geometría y comprenderla; pero


no sucede lo mismo con el álgebra y el cálculo integral y diferencial”.

“La memoria demasiado pronta, siempre es una facultad brillante; pero


redunda en detrimento de la comprensión; así es que el niño que demuestra
facilidad para retener sus lecciones de memoria, deberá enseñársele aquellas
cosas que lo obligan a meditar, como resolver problemas y poner ecuaciones;
viceversa, a los lentos de retentiva, deberá enseñárseles a aprender de memo­
ria y a recitar las composiciones escogidas de los grandes poetas; tanto la
memoria como el cálculo, están sujetos a fortalecerse por el ejercicio”.

“La memoria debe ejercitarse cuanto sea posible; pero jamás fatigarla
hasta debilitarla”.

“La estadística es un estudio necesario en los tiempos que atravesamos y


deseo que la aprenda mi sobrino”.

“Con preferencia se le instruirá en la mecánica y ciencia de ingeniero


civil, pero no contra su voluntad, si no tiene inclinación a esos estudios”.

“La música no es preciso que la aprenda, sino en el caso de que tenga


pasión por ese arte; pero sí debe poseer aunque sean rudimentos de dibujo
lineal, de la astronomía, química y botánica, profundizando más o menos en
estas ciencias según su inclinación o gusto por alguna de ellas”.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NACIONAL 301

Figura 48. SanLafé de Bogotá. Catedral Primada de Colombia y Capilla del Sagrario. 1997.
302 H ISTO R IA DE LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

“La enseñanza de las buenas costumbres o hábitos sociales es tan esen­


cial como la instrucción; por eso debe tenerse especial cuidado en que aprenda
en las cartas de Lord Chesterfield a su hijo, los principios y modales de un
caballero”.

“La moral en máximas religiosas y en la práctica conservadora de la sa­


lud y de la vida, es una enseñanza que ningún maestro puede descuidar”.

“El derecho romano, como base de la legislación universal, debe estu­


diarlo”.

“Siendo muy difícil apreciar dónde termina el arte y principia la ciencia,


si su inclinación lo decide a aprender algún arte u oficio, yo lo celebraría, pues
abundan entre nosotros médicos y abogados, pero nos faltan buenos mecáni­
cos y agricultores que son los que el país necesita para adelantar en prosperi­
dad y bienestar”.

“El baile, que es la poesía del movimiento y que da la gracia y la soltura


a la persona, a la vez que es un ejercicio higiénico en climas templados, deberá
practicarlo si es de su gusto”.

“Sobre todo, recomiendo a Ud. inspirarle el gusto por la sociedad culta


donde el bello sexo ejerce su benéfico influjo; y ese respeto a los hombres de
edad, saber y posición social, que hace a la juventud encantadora, asociándola
a las esperanzas del porvenir”. -Vicente Lecuna. 1917. Págs. 308 y 309.

Hasta aquí los conceptos señalados por el Libertador Simón Bolívar.

LOS RETOS DEL PORVENIR

El 17 de abril de 1997, el Director General de la Organización de las


Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura, el profesor Federi­
co Mayor Zaragoza, afirmó en Madrid, España: “La educación es mucho más
que información, y es mucho más que instrucción. La educación consiste en
dar a cada persona, a cada mujer y a cada hombre, la capacidad para ser ellos
mismos, para ser propietarios de sí mismos; para decir si o no de acuerdo con
su propia reflexión; para no tener su espíritu -y a veces también su cuerpo-
prestado, enajenado, un cuerpo y un espíritu externalizados, sino que le perte­
nezca y que ellos decidan por sí mismos”.

Las bases de la educación, frente a los retos del porvenir, según la Comi­
sión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, presidida por el Sr.
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIONAL 303

Jacques Delors, son: “aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y


aprender a vivir juntos, aprender a convivir y aprender a comprender”.

“Atrévete a saber”, “era la frase con que Horacio exhortaba a sus discípu­
los. A este consejo clásico habría que añadir hoy el de saber atreverse, la ur­
gencia de aprender a emprender, de asumir el riesgo y dar respuestas creativas
a los desafíos de la contemporaneidad”.

LUCHA FUNESTA

Para concluir valga la pena recordar algunos de los conceptos con­


signados por el eminente educador don Dámaso Zapata cuando se retiró
el 31 de mayo de 1880 de la D irección de Educación Pública de
Cundinamarca: “Cualquiera que sea la opinión de los cundinamarqueses
sobre el resultado de mis trabajos, tengo convicción de haber, a lo menos,
contraído un mérito que solo la maledicencia no podría negar, y es el haber
ejercido un puesto público que me daba considerables medios de influen­
cia en los distritos del Estado, sin caer en la tentación de mezclarse directa
ni indirectamente en las luchas de los partidos. Tengo, sin duda, opiniones
políticas; pero mientras he estado al serVicio de la instrucción pública, no
ha habido para mí más causa política que la de las escuelas. Me ha movido
a proceder de esta manera la convicción de que toda ingerencia de los
empleados del ramo en la lucha de los partidos es funesta para el sistema
que se trata de fundar”.

“Grande como es el respeto y afecto que a mi partido profeso, ese afecto


y ese respeto los he subordinado y los subordino aún al interés que para mí
tiene la causa de la instrucción popular. Verdad es que, fuera de ésta no alcan­
zo a ver en las agitaciones de nuestros partidos otros resultados que energías
malgastadas e ilusiones perdidas”.

“La generalidad de nuestros políticos no ha comprendido lo que es la


escuela ni de cuánto es ella capaz. Además, pretender fundar instituciones
democráticas sin dar a la escuela la importancia que debe tener, poniéndola en
el grado más alto de los servicios públicos, tanto vale como pretender navegar
sin agua o hacer crecer las plantas sin luz ni calor”.

“Nuestro país sería hoy una nación verdaderamente republicana, pacífica


y rica, si el movimiento de la instrucción popular, iniciado por el general
Santander, se hubiera continuado con vigor progresivo por las administracio­
nes siguientes”.
304 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

GRANDEZA Y EDUCACION

En la educación anida la conciencia de la nacionalidad. Solo ella es el


motor del progreso, del desarrollo y de la paz.

Para formar al nuevo ciudadano colombiano se deben aprovechar todos


los adelantos científicos y técnicos, pero sin olvidar que primero debe creársele
una conciencia que honre los valores éticos universales. Vale decir, que sea
instruido pero educado, para que armonice su propia realidad con la de la
sociedad dentro de la cual vive y se realiza.

El poeta y escritor italiano, Pedro Aretino, anotó: “Tenemos muchas le­


yes para los hombres; vamos a formar hombres para las leyes”.

Esla HISTORIA DELA EDUCACION EN COLOMBIA es un homenaje a


todos los hombres y mujeres que mediante la educación han forjado la historia
de la Patria y desde la cátedra han creado la realidad de Colombia.

Tengamos siempre presente la afirmación hecha por el Libertador Simón


Bolívar en 1925: “LAS NACIONES MARCHAN HACIA EL TERMINO DE
SU GRANDEZA, CON EL MISMO PASO CON QUE CAMINA LA EDU­
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320 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O L O M B IA

ARCHIVOS:
- De la Academia Colombiana de Historia. Bogotá.
- De la Biblioteca Nacional. Bogotá.
- Del Archivo General de la Nación. Bogotá.
- Del Colegio Mayor del Rosario. Bogotá.

COLECCIONES:
- Codificación Nacional de Colombia.
- Colección de leyes dadas por el Congreso Constitucional de la Re­
pública de Colombia en las Sesiones de los Años 182511826. Bogo­
tá. Imprenta de R Cubides.
- Colección de leyes de la República de Colombia.
- Congreso de Cúcuta. Libro de Actas. Biblioteca de Historia Nacio­
nal. Volumen XXXV. Publicado por Roberto Cortázar y Luis Augus­
to Cuervo. Bogotá. Imprenta Nacional. 1923.
- Constitución de la República de Colombia.
- “Gazeta de Colombia”. 1821. Villa del Rosario de Cúcuta.
- “Gaceta de Colombia”. 1822-1826-1827-1828-1829-1830. Bogotá.
- “Gazeta de la Ciudad de Bogotá'’. Bogotá. 1821.
- Diario “El Tiempo” de Santafé de Bogotá.
- Diario Oficial. B o g o t á .
- Publicaciones del ílICFES”.

PUBLICACIONES:
- Anales de la Universidad Nacional de los Estados Unidos de Colom­
bia. Bogotá.
- Boletín de Historia y Antigüedades. Organo de la Academia Colom­
biana de Historia. Bogotá.
- Diario de Cundinamarca. Bogotá.
- El Educador. Plan Decenal. Cualificación de la Educación y de los
Educadores. En “El Educador Frente al Cambio”. Edición No. 29.
Diciembre de 1996. Bogotá.
- El Maestro de Escuela, Bogotá.
- Escuela Normal, Bogotá.
B IB L IO T E C A DE H IS T O R IA NA CIONA L

Escuela Primaria, Socorro.


Hojas Universitarias. Universidad Central, Bogotá.
Informativo. Universidad Externado de Colombia.
La Escuela Agrícola. Bogotá.
La Escuela Primaria. Socorro.
La Instrucción Primaria. Tunja.
La Tadeo. Bogotá.
Noticias Culturales. Instituto Caro y Cuervo. Bogotá.
Revista Don Bosco. Bogotá.
INDICE ONOMASTICO

_________________- A - ____________ Angarita Pardo, Jorge 199


Angulo, Hernando de 34
Abadía Méndez, Miguel 198 Angulo, Padre Rafael 208
Abadía, Jaime 81 Anzola Gómez, Gabriel 238
Acebedo, Pedro 132 Anzola Montero, Germán 276
Acero, Rafael Antonio 250 Aora, Juan 14
Acevedo de Gómez, Josefa 156 Aquaviva, Claudio 25
Acevedo, Inés 238 Arango Angel, Juan 275
Ackerman Izquierdo, May 272 Arango Henao, Alfonso 272, 273
Acosta Borrero, Pedro 261 Arango Martínez, Trinidad 175
Acosta Castillo, Santos 176, 177, 180 Arango Tamayo, Fabio 275
Acosta, Carlos Julio 250 Arango Tamayo, Jorge 274
Acosta, Joaquín 144, 146 Arango, Daniel 238
Acuña de Moreno, Julia Isabel 144 Araque Ponce de León, Cristóbal 31, 38
Acuña, Luis Alberto 265 Araujo, Alfonso 250
Afanador y Cadena, Mons. Rafael 208 Arbeláez, Arz. Mons. Vicente 202
Agueda, María Rodríguez Cruz 16 Arboleda de Mejía, Elisa 221
Aguer Barhendy, Martín 218 Arboleda, Gustavo 161, 162
Aguilera, Miguel 265 Arboleda, Rafael 199
Ahumada, Ventura 142 Arboleda, Sergio 196, 198, 276
Alarcón Leal, José 250 Arciniegas, Germán 213, 214, 220, 229, 251,
Alarcón,Manuel Agustín de 44 252
Albán, Carlos 196 Arenas Canal, Helena 194
Albis, Juan de 26 Arenas, Joaquina 192
Alcántara Herrán, Pedro 147,151 A retino, Pedro 304
Alejandro VI 11 Arias Bernal, José Domingo 3
Aljure, Yamil 238 Arias de Avila, Pedro 12
Alvarado Jiménez, José Alberto 265 Arias de Greiff, Jorge 238
Alvarez Alvare/., Arturo 11 Arias de Ugarte, Hernando 26
Alvarez Lleras, Jorge 222, 246 Arias Osorio, Eduardo 277
Alvarez Restrepo Antonio 250, 258 Arias Ramírez, Jaime 266, 275
Alvarez, Anselmo 46 Arias Vargas, Leopoldo 177, 181
Alvarez, Fray Francisco 34 Arias, Jesús María 258
Alvis, Iñigo de 34 Arismendi Posada, Octavio 235, 266, 271, 272,
Amador Fierro, Manuel 201 275
Amador, Antonio 63 Ariza Acevedo, Alejandro 255
Amaya Ramírez, Guillermo 238, 262 Ariza, Fray Alberto 36, 39
Amaya Reyes, Rubén 269, 275 Arrubla, Gerardo 4
Amaya, Antonio 134, 138 Arvelo, Cayetano 125, 126
Ancízar Sordo, Jorge 162, 177, 246 Atienza, Juan 25
Ancízar, Manuel 162, 177, 181, 182, 241 Axel Vargas, Carlos 250
324 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

Ay ala, Víctor Hugo 250 Blume, Alberto 191


Azuero, Celestino 138 Bobadilla, Francisco de 12
Azuero, Vicente 108, 134 Bobish, Oscar 191
______________________________ )_____ Bohórquez Casallas, Luis A. 42, 81, 83, 194,
____________________ - B - ____________________ 236
Balmes, Jaime 172 Bolívar de Consuegra, Ana 273
Baños, Manuel 1 90 Bolívar, Fernando 298
Baños, Matilde 139 Bolívar, Simón 273, 274, 296, 298, 302, 304
Baralt, Luis A. 125, 126 Bonaparte, Pedro 144
Barreneche, María C. 194 Boni, José 60
B arrien tos Arango, José 263 Borda Roldán, Leopoldo 235
Barrientes, Julia 162 Borda, Francisco de Paula 167
Barriga, Antonio M. 246 Borda, José Joaquín 196
Bautista Urbaneja, Diego 95 Borrero, Vicente 90
Bayón, Francisco 181 Botero Jaramillo, Lorenzo 272
Bayuelo, Anita de 273 Botero Restrepo, Mons Juan 188
Becerra, Mariano 156 Botero, Baltasar 202
Bein, Ernesto 224 Bolero, Elias 230, 232
Bejarano Díaz, Horacio 235, 250 Botero, Manuel A. 221
Belalcázar, Benjamín 219 Bothe, Gustavo 187, 191
Beltrán Heredia, Fray Vicente 35 Boy 1, Fray Bernardo 11
Beltrán, Jorge A. 250 Bravo de Torres, Juan 34
Beltrán, José 250 Bravo, Carlos 199
Belver, José María 146 Briceño Jáuregui, Manuel 190
Bucheli, Julián 219
Bell, Andrés 102
Buenaventura, Ignacio 162
Benavides, Nelson 250
Buendía, José María 181
Benedetti, Antonio 156
Bula Escobar, Iván 278
Beney Ortega, Martina 220
Burgos Mantilla, Gabriel 273
Bentham, Jeremías 60, 137
Burgos, Joseph Ramón de 44
Berástegui, Antonio 46
Busch, George 287
Berchmann, Manuel 268
Bustamante Roldán, Darío 282
Beregoff Gillow, Paulina 227 Bustamante, José María 134
Bermúdez, Carlos 162 Bustamante, Pedro de 30
Bermúdez, Gonzalo 20, 24
Bernal Escobar, Luis 253 ________________ - C - ________________
Bernal Jiménez, Rafael 227, 234, 238, 265
Bernal Medina, Rafael 265 Caballero Julio 222
Bernal R., Juan 250 Caballero y Góngora, Antonio 49, 53, 54, 55,
Bernal, Luis 202 58
Bernal, Tomás 202 Caballero, Domingo 40
Bernier, José A. 250 Cáccres, Humberto 218
Berrío, Pedro José 188 Cacua Prada, Antonio 14, 28, 31, 45, 46, 48,
Berrío, Pedro Justo 158, 174, 175, 187, 188, 49, 52, 55, 62, 63, 67, 68,
198 71, 74, 82, 87, 95, 98,
Betancur Mejía, Gabriel 218, 235, 253, 257, 100, 101, 106, 126, 146,
261, 270, 271 151, 211, 214, 220, 227,
Betancur, Belisario 275 229, 234, 248, 251, 253,
Betancur, Fray Marcos de 36 265, 266, 298
Blanco de Galvis, Clara Inés 220 Cadavid Restrepo, Tomás 227
Blanco Rojas, Ernesto 220 Cadena, Alfonso de la 33
Blanco, Evaristo 220 Caicedo Rojas, José 157, 190
Blanco, José A. 250 Caicedo y Rojas, José 172
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONA L
325

Caicedo, Fernando 131,132 Ceballos Mejía, Mario 250


Cajiao Bolaños, Alvaro León 272 Cepeda, Antonio de 33
Cajiao, Marco Antonio 250 Cerón, Jaime 275
Cala, Rozo 206, 208 Céspedes, Juan María 134, 136, 138
Caldas, Francisco José de 241 Cirre, Francisco 238
Calderón Reyes, Clímaco 226 Clinton, Bill 287, 288
Calderón T., Luis 222 Cock Bayer, Julián 194
Calderón, Diego 34 Codazzi, Agustín 241
Calderón, Ricardo 230, 232 Cogollos, Agustín 45
Camacho Roldán, Salvador 146, 204 Coluccini, Juan Bautista 26
Camacho y Rojas, Fernando Antonio 40 Concha Córdoba, Cardenal Luis 219
Camacho, Elena 198 Concha Lobo, José Vicente 175, 220
Camacho, Joaquín 144 Consuegra Higgins, José 273
Camacho, Roberto 278 Consuegra, Ignacio 273
Campos, Fray Juan Antonio de 40 Consuegra, José 273
Cano, Fidel 222 Convers, María 199
Cárdenas, María Isabel 142 Corradine, Alberto 222
Cardona Londoño, Antonio 250 Correa León, Pablo 199
Cardozo Serrano, Antonia 194 Correa, Ramón C. 18
Caro, Miguel Antonio 164, 175, 181, 190, 198, Correal Cabral, Osmar 264
202, 204, 206, 247 Cortés de Piñeros Corpas, María 264, 267
Carranza, Eduardo 238 Cortes Lee, Carlos 198
Carrasquilla Maldonado, Diego 34 Cox y Villar, Nicolasa 146
Carrasquilla, Gonzalo 34 Crespo, José María 208
Carrasquilla, Rafael María 39, 190 Cristo Rey, Madre Superiora Margarita de 210
Carrasquilla, Ricardo 164, 172, 181 Cruz Cárdenas, Antonio 250
Carrasquilla, Tomás 188 Cruz Santos, Abel 265
Carreño, Pedro Marta 234 Cruz, Fray Francisco de la 33, 34
Carrera, Luis 258 Cuatrecasas, José 246
Carrizosa Valenzucla, Julio 224, 236, 246 Cuéllar, Ernesto Filomeno 250
Carvajal Sinistcrra, Manuel 255, 267 Cuenca, Damián 146
Carvajal, Francisco 18 Cuenca, Tomás 181
Carvajal, Gabriel de 28 Cuervo Barreto, Rufino 143
Casas Castañeda, Vicente 199 Cuervo, Antonio 147, 162
Casas Manrique, José Manuel 247 Cuervo, Rufino 146, 156, 162
Casas Manrique, Manuel José 246 Cuervo, Rufino José 190, 241, 247, 248
Casas Morales, Alfonso 252 Currea, Nestoria 199
Casas, José Joaquín 190, 213, 222, 235 Chaux, Simón 226
Castaño Castillo, Alvaro 254 Chaves Cuevas, Ignacio 190, 248, 269, 275
Castellanos, Vicente 238 Chávez, José María 254
Castillo, José María del 93, 99
Castillo y Rada, José María 132 _____________________________________ - P -

Castillo, Padre Fray Pablo 264


D‘ Ascoli, Carlos A. 238
Castillo, Presbítero José María 230
Dadey, José 26
Castro Silva, Mons. José Vicente 234, 246, 262
David, Luis R. 232
Castro, Néstor 194
De Greiff, Otto 267
Castro, Pedro de 39
De la Cadena, Alonso 34
Cavalier, Jorge 274
De la Rosa, Moisés 238
Caycedo Flórez, Fernando 214
De la Torre Lago, José María 254
Caycedo, Bernardo J. 265
De Zubiría, Ramón 267
Caycedo, Domingo 144
Deckers, Cari 226
Ceballos Araujo, Mario 270
Decroly, Ovide 222, 226
Ceballos Mejía, Jorge 250
326 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

Del Campo, Manuel 31 ____________________ - F - _____________


Del Real, Luis J. 225
Delgado Constain, Alfonso 250 Fallón, Diego 164
Delgado Fernández, Carlos 272 Fallón, Luis Tomás 235
Delors, Jacques 303 Farfán, Fray Francisco 33, 34
Díaz Díaz, Oswaldo 265 Farías, Padre Rafael 255
Díaz Vásquez, Jorge Octavio 235 Felipe II, Rey 4
Díaz Venero de Leiva, Andrés 18 Fermín de Vargas, Pedro 55
Díaz, Eugenio 142 Fernández de Oviedo, Gonzalo 14
Díaz, Rodrigo 235 Fernández de Piedrahíta, Lucas 31
Diego Paredes, Victoriano de 166, 167, 170, Fernández de Zea, Cipriano 21
171, 172 Fernández Madrid, Pedro 190
Dieguez, Pedro José 156 Fernández Sotomayor, Juan 138
Diez Hochleitner, Ricardo 261 Fernández, Carmelo 162
Dobal, Carlos 12 Fernández, Consuelo 12
Domingues, Benedicto 141 Fernández, R.P. Jesús María 230, 232
Drada, Fray Juan de la 17 Fernández, Juan 12
Duarte French,Jaime 250 Ferreira, Ruperto 181
Dulcey, Arcadio 239 Figueroa, Francisco 25
Duperly, Ernesto 222 Flores, Luis A. 238
Duque Gómez, José 146, 251 Focke, Ferdinand 222
Duque Gómez, Luis 8, 9, 213, 214, 222, 235, Fontes, Francisco 40
238, 241, 265 Forero Lesmes, Néstor 274
Duquesné, José Domingo 31 Forero Valdés, Jaime 260
Durán y Parga, María Gabriela 201 Forero, Eladio 174
Foz y Foz, Pilar 15,48,52
____________________ - E - ____________________ Francisco, Bernardo de 132
Franco Arbeláez, Augusto 44, 240, 275
Eastman, Tomás O. 188, 226 Franco Franco, Roberto 254
Echandía, Darío 238 Franco Ruiz, Mario 258
Echavarría Olózaga, Hernán 224
Franco, Concepción 199
Eiiel, Antón 226
Frankl, Víctor 238
Emiliani Román, Raimundo 262
Franqui, Josefa 52
Enriquez de Andrade, Rodrigo 28, 30, 33
Freudenthal, Kurt 238
Enriquez, Diego 35
Fuentes, Padre Francisco de 30
Erazo, Antonio de 18
Funes, Martín de 26
Escallón del Poso, Antonio 44
Escobar Navia, Rodrigo 298 ____________________- G -
Escobar, Claudia 175
Escobar, José Ignacio 181 Gaitán Cortés, Jorge 258
Escobar, Juan de 21 Gaitán, Jorge Eliécer 224, 241
Escobar, Martina 162 Galán Gómez, Mario 255
Esguerra, Nicolás 181 Galán, Angel María 181
Espinar, Fray Alonso de 12 Galofre Cano, Mario 224
Espinar, Josc de 141 Gálvcz, José de 68
Espinel Riveras, Nancy 277 Galvis Galvis, Alejandro 255
Espinosa, Tamí 229 Galvis Ramírez, Alejandro 220
Esquiaquí, Mateo 146, 156 Galvis Ramírez, Padre Alvaro 268
Estachuscky, N. 276, 296 Gallego Cardona, Juan 206
Esteves, Obdulio 171 Gamero. Luis Antonio 208
Estévez, José María 106, 134 Gante, Fray Pedro de 15
Ezpeleta Galdeano Di Castillo y Prado, José de Garavito Acosta, Santos 250
52, 64, 66, 70, 74 Garavito, Julio 241
B IB L IO T EC A D E H ISTO R IA NA CIONA L • 327

García Banús, Antonio 246 Gómez, Mons. Diego María 252


García de Bonilla, Antonio 39 Gómez, Ramón 181
García del Solar, Juan 39 Gómez, Salustiano 210
García Gómez, Luis Carlos 250 González Andrade, Uladislao 263
García Herreros, Alberto 255 González de Cala, Marina 166, 172
García Márquez, Gabriel 282 González de Vengoechea, Sonia 227
García Oro, José O.F.M. 14 González Manrique, Antonio 25
García Ortiz, Laureano 188 González Manrique, Venancio 190
García Prada, Carlos 182, 236 González R., Jorge Enrique 185, 187
García y García, Antonio 15 González Valencia, José María' 175
García, José Joaquín 207 González, Florentino 156
García, Julio Cesar 239, 258 González, Guillermo 250
García, Pablo Antonio 71 González, Leopoldo 224
García, Ramón Alberto 250 Gore, Al 287,288
García, Sebastián O.F.M. 12 Granada Rodríguez, José 250
García, Victoriano 141 Grasso, Pedro 225
Garzón Melgarejo, Nicolás 36, 38 Greiff, Luis de 184, 185, 246
Garzón, Alonso 22 Grijalba, Juan Mariano de 42
Garzón, Clemente 31 Groot, José Manuel 157
Gaviria Trujillo, César 282 Guerra, José Joaquín 88
Gelves, Víctor 268 Guevara, Salomé 141, 142
Gil y Lemus, Francisco 58 Guillén Chaparro, Francisco 22
Giraldo Herrera, Gilberto 273 Guillén, Bartolomé 21, 22
Giraldo Jaramillo, Gabriel 238, 265 Guingue, Jesús María 196
Giraldo y Zuluaga, Rafael María 147 Guirior, Manuel 45, 46
Giraldo, Gabriel, 278, 279 Gutiérrez Anzola, Jorge Enrique 268
Giraldo, Joaquín 250 Gutiérrez Fernández, Hidalgo 21
Giraldo, Miguel María 147 Gutiérrez Riaño, Fernando 253
Girardot, Atanasio 296 Gutiérrez, Carmelita 199
Glocker, Cari 226 Gutiérrez, Juan 31
Gnecco Mozo, José 199 Gutiérrez, Mercedes 175
Gómez Azuero, Rafael 60 Gutiérrez, Pascual 188
Gómez Betancourt, Edgar 272, 273 Gutiérrez, Salomón 250
Gómez Cañedo, Lino 14 Guzmán Esponda, Eduardo 188, 190
Gómez de Gómez, Salomé 146 Guzmán, Luis de 40
Gómez Gómez, Alfonso 273 Guzmán, Pablo 44
Gómez Hoyos, Rafael 66, 67 Guzmán, Pedro de 40
Gómez Hurtado, Alvaro 272, 276
Gómez Martínez, Fernando 239 ____________________- H - ____________________
Gómez Moreno, Alberto 252, 269, 275
Gómez Plata, Juan 134 Haro, Juan de Dios 141
Gómez Restrepo, Antonio 246 Henao Botero, Félix 239
Gómez S., Ruperto 182 Henao Henao, Daniel 266
Gómez Téllez, Alberto 276 Henao y Arrubla 81, 161
Gómez Torres, Agustín 272 Henao, Jesús María 4
Gómez Valdcrrama, José Luis 269, 275 Hermana Carlos de Jesús 210
Gómez Valderrama, Pedro 258 HermanaTeresa de la Inmaculada 196, 199,202
Gómez, Diego Fernando 106 Hermanas de San José de Tarbes 208
Gómez, Eugenio J. 226 Hermano Amó 207
Gómez, Hermano Luis 208 Hermano Andrés Bernardo 221
Gómez, Herminia 81 Hermano Apolinar María 221
Gómez, Juan 250 Hermano Florencio Rafael 207, 220, 221
Gómez, Laureano 250, 258 Hermano Gonzalo Carlos F.S.C. 268
328 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O L O M B IA

Hernández de Alba, Gregorio 238 Lavalle, Simón 156


Hernández de Alba, Guillermo 18, 21, 24, 38, Laverde Amaya, Isidoro 158
39, 58, 64, 66, 79, 81 Lawless, Elena 141
Hernández de Mendoza, Cecilia 247 Leal Morales, Alvaro 238
Hernández, Gregorio 238 Lecuna, Vicente 84, 302
Herrera Restrepo, Mons. Bernardo 207, 210 Lee López, O.F.M., Fray Alberto 20, 21, 24,
Herrera, Benjamín 226 265
Herrera, Ignacio 138 Lemaitre Eduardo 267
Herrera, Ignacio de 134 León de Greiff 246
Herrera, Pedro 132, 138 León, Fray Antonio de 34
Higuera B., Tarcisio 225 León, Joaquín de 40
Higuita, Juan de Dios 246 Leudo, Coriolano 238
Hinestrosa Daza, Ricardo 204, 206, 226, 262, Lié vano, Indalecio 181
263 Ligarreto, Fernando 250
Hinestrosa Forero, Fernando 297, 298 Linero, Antonio 25
Hinestroza Forero, Fernando 206 Lizardi, Gabriel 230, 232
Hitzig B., Gustavo 259 Lizarralde, Luis 162
Hitzig B., Santiago 258 Lobo Guerrero, Fray Bartolomé 25, 49, 106,
Hommes, Rudolf 238 240
Hotschick, Ernesto 191, 192 Londoño Vega, Patricia 157
Hoyos Vásquez, Jorge 292 López de Mesa, Luis 190, 236, 246, 262, 263
Hoyos, Francisco de 134 López de Vicuña, Manuel 44
Hoyos, Román de 187 López Pumarejo, Alfonso 236, 248
Huertas Bernal, Fidel 277 López, Evelia 194
Huertas, Manuel J. 235 López, Fray Luis López 17
López, José Hilario 151, 161, 162, 166
- I -
Losada, Justo Pastor 156
Ibáñez, Pedro María 49, 60, 213 Lozano y Lozano, Fabio 254
Iregui, Antonio José 218 Lucena Salmoral, Manuel 265
Isaacs, Jorge 158 Luna, Manuel María 146
Luque Sánchez, Mons. Crisanto 253
- J -
- L1 -
Jacobsen, Frederick 222
Jaimes, Padre Jesús 208 Lleras Camargo, Alberto 250, 251, 252
Jaramillo Arango, Jaime 235 Lleras Codazzi, Eduardo 238, 246
Jaramillo Ocampo, Hernán 272 Lleras Loreno, María 156, 157, 158, 198
Jaramillo Uribe, Jaime 156, 236 Lleras Restrepo, Carlos 219, 224, 266, 270,
Jaramillo, Miguel María 146, 156, 164 271, 272
Jerónimo, Fray Román Pané 11 Lleras Restrepo, Elvira 252
Jiménez Valerio, Antonio 147 Lleras, José Manuel 158
Jiménez, Sebastián 60 Lleras, José María 182
Junguito, Elena 185, 192 Lleras, Luis 181, 185
- K - ~
Lleras, Martín 181, 185

Karsen, Fritz 238 ___________________ - M - __________

____________________ - L - __________________
Macías, Pedro 40
Madiedo, Manuel María 156,181
Lago y Castillo de Camacho, Marcelina 144 Mallarino Holguín, Rafael 199, 224
Lalinde, José María 101 Mallarino, Gonzalo 225, 227
Largacha, Froilán 181, 204 Mallarino, Manuel María 164, 190
Laserna Pinzón, Mario 254 Mallarino, Víctor 182,202
B IB L IO T EC A DE H ISTO R IA NA CIO N A L 329

Manrique, José Angel 63 Mojica García, Rafael 277


Margallo, Francisco 108 Mojica García, Ramiro 277
Marín Rivera, Casimiro 250 Molano Campuzano, Joaquín 260
Márquez, José Ignacio de 137, 143 Molano, Alfredo 236, 249, 250
Marroquín, José Manuel 146, 162, 164, 190 Molina Mariño, Jorge Enrique 269, 276
198, 199, 202, 213, 214 Molina, Gerardo 236
Martín Tanco, Diego 82 Molins, Marqués de 190
Martín, Carlos 177, 180 Montalvo, José Antonio 219
Martín, Enrique 238 Montenegro, Wenceslao 196
Martín, Francisco 21, 22 Montes del Valle, Angelina 156
M artínez Compagnon, M onseñor B altasar Montessori, María 222
Jaime 50 Mora, Fray Sebastián de 102
Martínez Benítez, Ramón 194 Mora, Presbítero Sebastián 100
Martínez de Pinillos, Pedro 60 Morales Benítez, Otto 221
Martínez de Ripalda, Juan 39 Morales Flórez, Hermano Martín Carlos 268
Martínez Delgado, Luis 174, 194, 198, 202 Morales Pradilla, Próspero 258
Martínez Mutis, Aurelio 273 Morales, Hernando 238
Martínez Silva, Carlos 172, 174, 188, 194, 196, Moreno de Angel, Pilar 138,214
198, 202 Moreno Díaz y Escandón, Francisco Antonio
Martínez Silva, Luis 198 45, 46, 54, 55
Martínez, Antonio 25 Moreno Uribe, Avelina 146, 175
Martínez, Francisco Felipe 194 Moreno, Abraham 194
Martínez, José María 132,138 Moreno, Francisco Antonio 31
Martínez, Juan 25 Moser, José 238
Martínez, Virginia 185 Mosquera, General Tomás Cipriano de 268
Mas, Pedro J. 162 Mosquera, Joaquín 146
Masur, Gerhard 238, 246 Mosquera, Mons. Manuel José 146, 157
Maya, Rafael 238, 239, 246 Motta Salas, Julián 247
Mayor Zaragoza, Federico 302 Moya de Camacho, Josefa 138
Mayorga García, Fernando 214 Moya, Joseph Ignacio de 44
Mazo Mejía, Antonio 273 Moyano Iregui, Alicia 252
Medellín Forero, Carlos 269 Muñera Vélcz, Monseñor Darío 239
Medina, Presbítero Leónidas 210 Munsio, Guillermo 34
Medrano, Alonso de 25 Muñoz Delgado, Juan Jacobo 12
Meisel, Carlos 191 Muñoz Piedrahita, Santiago 258
Mejía Velilla, David 175 Muñoz Uribe, Luis Carlos 271
Meló, Arturo 210 Muñoz, Mariño Luis S. 250
Méndez Munévar, Jorge 224 Murillo Toro, Manuel 175
Méndez, Fray Juan 16, 17 Murillo, Luis M. 246
Mendoza Pérez, Diego 204, 225, 226 Mutis Gama de Dieguez, Manuela 157
Mendoza Varcla, Eduardo 269 Mutis Villafradez, Aurelio 207
Mendoza, Gerónimo 44 Mutis, Aurelio 208
Menéndez y Pelayo, Marcelino 297 Mutis, José Celestino 54, 55, 59, 222, 241, 260
Mercedes, Andrés Avclino de las 164 Mutis, Joseph 44
Merchán, Rafael María 185 Mutis, Manuela 156
Merizalde, José Félix 134, 136, 138
Merizalde, Leonor 238 - N -
Mesa, Padre Carlos E. 268
Messía de la Zerda, Pedro 44, 45, 48 Nanetti, Guillermo 239, 251
Miramón, Alberto 238, 265 Naranjo Villegas, Abel 238, 254, 263
Miranda, Félix R. 250 Nariño Alvarez, Antonio 258
Miranda, Francisco de 102 Nariño Alvarez, José 63
Miranda, Fray Antonio de 79 Nariño de Ibáñez, Mercedes 144, 157
330 H IST O R IA DE LA E D U C A C IO N E N CO LO M BIA

Nariño, Inocencia 194 Osorio, Diego 30


Narváez, Antonio R. de 181 Osorio, María 199
Naspirán Patiño, Jesús A. 294 Osorio, Matilde 199
Navarro, Fray Tomás 35, 36, 38 Osorio, Nicolás 181
Navas Azuero, Pedro 196 Ospina Pérez, Mariano 202, 254
Nepomuceno Reaño, Juan 137 Ospina Rodríguez, Mariano 147, 150, 151, 156,
Nepomuceno Solano, Juan 176 157, 175, 194, 196, 199
Neuman, Gerhardt 246 Ospina Vásquez, Julio 188
Nieto Caballero, Agustín 222, 224, 226, 227, Ospina, General Pedro Nel 225, 226
235, 236, 238, 262 Ospina, Pedro Nel 188
Nieto Caballero, Luis Eduardo 199, 222, 226 Ospina, Rafael 250
Nieto, Diego 44 Ospina, Santiago 188
Nieto, Isidro 222 Ospina, Tulio 188
Niño Diez, Jaime 264 Otálora de Corsi, Rosa María 200
Niño N., Roberto 250 Otálora, José Eusebio 200
Niño, Mariano 125, 126 Otero D ‘Costa, Enrique 238
Noguera Calderón, Camilo 283 Otero, Francisco José 105
Noguera Laborde, Rodrigo 276, 277 Otero, Luis Fernando 207
Noguera, Tomás 35 Otero, Luis José 60
Novoa Novoa, Eugenio 259 Ots Capdqui, José María 246
Núñez Moledo, Rafael 201 Ovando, Nicolás de 12
Núñez, Fray Bartolomé 34
Núñez, Gaspar 26, 35, 49 - P -
Núñez, Rafael 206
Pacheco, Juan Manuel 26, 32, 42
- O -
Pachón de Villamizar, Maruja 288
Pachón Padilla, Eduardo 272
Obando Ordóñez, Pedro Vicente 219 Padre Mosser 225
Obregón Andreu, Mauricio 254 Palacio Rudas, Alfonso 264
Obrcgón Garcés, Evaristo 261 Pankau, Augusto 191
Ocampo Berrío, Mons. Angel María 253 Parada, Diego de 30
Ocampo López, Javier 4, 6, 8, 9, 104, 191, 192 Páramo, María de Jesús 192
Ochoa, Marcelino 202 Pardo Vergara, Joaquín 190
Olano García, Hernán Alejandro 258 Pardo, Andrés María 181
Olaya Herrera, Enrique 234 Pardo, Aristóbulo 238
Olivos, Paulino 162 Pardo, Germán 224
Ordóñez Gómez, Trino 196 Pardo, Manuel María 156
Ordóñez Rueda, David 274 Paredes Gómez, Alberto 166
Ordóñez, Clímaco 138 Parra, Ricardo de la 181
Ortega Ricaurte, Daniel 210 Patiño Gaitán, Luis 258
Ortega, José 292 Patiño Roselli, Carlos 19,20
Ortiz, Soledad 199 Paul, Arz. Tclésforo 207
Ortiz Chabur, Pedro 21 Paula Borda, Francisco de 204
Ortiz González, Rafael 255 Paz, Manuel María 162
Ortiz Restrepo .Carlos 199, 238, 262 Pedrero, Fray Alberto 17
Ortiz, José Joaquín 146, 164, 172, 190 Peña Solano, Alejandro 208
Ortiz, Juan Francisco 126 Peña, Germán 238
Ortiz, María Josefa 198 Peña, Miguel 91
Ortiz, Mons. Emilio de Brigard 198 Percira Gamba, Nicolás 181
Ortiz, Sergio Elias 19, 49, 54 Pereira Gamba, Próspero 210
Osorio, Alejandro 99, 131, 132, 164 Percira, Francisco 138
Osorio, Benito 134, 138 Pérez Arbcláez, Enrique 238, 246
Osorio, Crisóstomo 162 Pérez de Barrados, José 3
B IB L IO T EC A DE HISTO RIA NACIONAL 331

Pérez de Beltran, María Mercedes 291 Ramírez Montoya, Inés 194


Pérez, Felipe 158 Ramírez Sánchez, Ignacio 268
Pérez, Gonzalo 198 Ramírez, Baltasar 21
Pérez, Luis H. 272 Ramírez, Tulio 250
Pérez, Santiago 158, 162, 181, 190, 194, 204 Ramos S., Mercedes 192, 206
Pestalozzi, Juan Enrique 191 Recasens, José de 238
Piedrahita Arango, Rubén 2L9 Recker, Catalina 185, 191, 192
Pinzón Flórez, Flavio 204 Restrepo, Antonio José 199
Pinzón Neira, Nicanor 255 Restrepo del Corral, Ana 229
Pinzón Warlosten, Nicolás 204 Restrepo Escobar, Pedro Antonio 175
Pinzón, André G. 250 Restrepo Isaza, Guillermo 194
Piñeros Corpas, Joaquín 267 Restrepo Jaramillo, Gonzalo 202
Piñeros Corpas, Jorge 273 Restrepo Mejía, Martín 221, 235
Plata Azuero, Manuel 176, 180, 181 Restrepo Millán, José María 238, 250
Plata Mujica, Carlos 274 Restrepo S., Guillermo 54, 62
Plata, Joaquín 60 Restrepo Uribe, Eugenio 239
Plata, Pablo 134 Restrepo Uribe, Fernando 214
Plata, Pablo Francisco 138 Restrepo, Daniel 202
Plazas Galindo, Mario 250 Restrepo, Félix 91, 127, 132, 190, 199, 230,
Plazas Giraldo, Luis 250 232, 233, 234, 235, 238,
Polanco Brito, Mons. Hugo E. 11 246, 247
Pornbo, Fidel de 181 Restrepo, Javier Darío 292
Pombo, Manuel Antonio 88 Restrepo, José de la Cruz 162
Ponce de León, Manuel 162, 181 Restrepo, José Manuel 90, 93, 125, 126, 131,
Ponce, Ramón 137 138, 139
Pontón y Piedrahita, Sixta 157 Restrepo, José Salvador 230
Porras Mejía, Francisco 26 Restrepo, Juan Pablo 194
Posada, Eduardo 60, 198,213 Restrepo, Luis María 194
Posada, Jaime 190, 235, 251, 258, 259, 262, Restrepo, Manuel 202
263, 264 Restrepo, Nicolás 162
Posada, Pedro Pablo 210 Restrepo, Pastora 175
Pradilla, Antonio María 181 Restrepo Posada, José 199
Prados, Luis de 40 Restrepo, R. P. José Salvador 230, 232, 232
Prano, Cesar 225 Restrepo, Vicente 194
.Pretti, José 225 Rey Alejandro 259
Price, Enrique 162 Reyes, Rafaela 199
Pulgar Vidal, Javier 260 Ribera, Felipe de 33, 34
Puyana, Armando 273 Rico, José María 146
Rico López, José 277
- Q - Rincón Gómez, Emigdio 272, 273
Rincón, Mario 250
Quevcdo, Fray Juan de 12
Rislaos, Francisco 22
Quijano Caballero, Jaime 261
Rivadeneira Vargas, Antonio José 289
Quijano Otero, José María 158, 177, 181
Rivas Saeconi,José Manuel 190, 248
Quijano Wallis, José María 198
Rivas, Raimundo 297
Quijano, José María 199
Rivera, Agustín de 35
Quijano, Manuel 91
Rivera, Jorge 158
Quiroz, Ciro 182
Rivet, Paul 238,239,251
- R - Rizo, Salvador 71
Roa, Jorge 198
Rada, Pedro de 40 Robledo, Emilio 246
Radlack, Gustavo 191 Robles Salcedo, Blas 28, 30
Ramírez Gómez, Damian 60 Robles, Fray Juan de 12
332 H IS T O R IA D E LA E D U C A C IO N E N C O LO M BIA

Roca Togores, Mariano de 190 Salgar, Januario 181


Rocha Castilla, Rafael 181 Samper Ortega, Daniel 224, 235
Rochester, Howard 238 Samper, Antonio 222
Rodrigo, Mercedes 238 Samper, Darío 269
Rodríguez Arbeláez, Jorge 270 Samper, Joaquín 222
Rodríguez Bernal, Adolfo 260 Samper, José María 181, 222
Rodríguez Bernal, Alonso 31 Samper, Manuel F. 222
Rodríguez Pinzón, Daniel 198 Samper, Miguel 181,296
Rodríguez Plata, Horacio 180, 181, 191, 265, Samper, Pedro Miguel 222
274 Samper, Tomás 222
Rodríguez, César Julio 226 San Martín, José 273, 274
Rodríguez, Hedilberto 250 Sanclemente, Manuel Antonio 146
Rodríguez, Honorato 144. Sánchez Camacho, Jorge 255
Rodríguez, Manuel 267 Sánchez Cueto, Pedro 30
Rodríguez, Manuel del Socorro 50, 68, 70, 259 Sánchez Luistrino, Gilberto 11
Rojas Gil, Armando 84 Sánchez Portillo, Francisco 20
Rojas Lizcano, Dolores 220 Sánchez Torres,Fernando 238
Rojas Lizcano, José 220 Sánchez, Diego 26
Rojas Pinilla, General Gustavo 253 Sánchez, Francisco 21,22,247
Rojas, Armando 104 Sandc, Francisco de 4
Rojas, Bernabé 26 Sanguino Rangel, Estacio 30, 33
Rojas, Ezequiel 138, 156, 177, 180 Sanín Cano, Baldomero 246
Rojas, Marcos de 35 Sanín Echeverri, Jaime 263, 271
Rojas, Rosita 204 Santa Cruz, Nicolás de 24
Rojas, Ulises 4, 5, 6 Santa, Eduardo 269
Roldán, Antonio 207, 208 Santamaría Manrique, Manuela de 63
Romero Lozano, Bernardo 1 238 Santamaría, Eustacio 190
Romero, Pbro. Mario Germán 108, 248 Santamaría, Miguel 90, 91, 93
Rondón, Francisco de Paula 188 Santander, Francisco de Paula 143, 144, 156,
Ronquillo, Padre Ildefonso 35 157, 161, 273, 274, 296
Rosales, José Miguel 235, 246 Santander, Rafael Eliseo 177,181
Rosillo Jácome, Manuel 250 Santos Salgado, Jaime 276
Rousseau, Juan Jacobo 60 Santos, Eduardo 199, 248, 249, 251, 259, 292
Rozo Delgado, Carlos 199 Sarmiento Peralta, Julia 194
Rozo, Darío 246 Sarmiento, Fernando 250, 253
Rueda Vargas,Tomás 224, 235 Sarria, Carlos E. 238
Rueda, Víctor 274 Saturnino Uribe, Miguel 106, 141
Ruiz Lara, Guillermo 246 Schottelius Wolfran, Justus 238, 246, 251
Ruiz Wilches, Belisario 246, 260 Schumacker, Hermann 53, 54, 82
Ruiz, Fray Francisco 12 Segura, Juan N. 238, 239
Ruiz, Manuel Ignacio 250 Segura, Martha 107
Scpiaín, Andrés de 34
- S - Serna, Humberto 275
Serrano Calderón, Francisca 166
Saavedra y Guzmán, Martín de 33, 34 Serrano, Fernando 166
Sábada, Santiago 232 Serrano, José Joaquín 222
Sabogal, Padre José Ramón 253 Sieber, Julius 239
Sáenz, Manuelita 296 Siegert, Cristian 187, 191
Salazar Camacho, Gabriel 254 Sierra, Mons. Manuel José 239
Salazar y Herrera, Mons. Tiberio de J. 239 Silvestre, Luis María 147, 158
Salcedo Guarín, José Joaquín 253, 254 Simón, Fray Pedro 15, 16, 17, 32
Salcedo, Daniel 258 Síndici, Oreste 199
Salgar, Eustorgio 184 Sivenko, Michael 276, 296
B IB L IO T E C A D E H ISTO R IA NA CIONAL 333

Socarras, Francisco 234,239,251 Uribe Misas, Alfonso 202


Solarte, Antonio 40 Uribe Piedrahita, César 246
Solórzano, Roberto 250 Uribe Uribe, General Rafael 187, 220
Soriano Lleras, Andrés 265 Uribe, Antonio José 214, 216, 218, 225
Soto, Francisco 90, 93, 134 Uribe, Joaquín 199
Sourdís de De la Vega, Adelaida 294, 296 Uribe, María Luisa de 174
Steffan, Alfredo 275 Uricoechea, Ezequiel 181
Suárez Dorjuela Juan 34 Urrutia, Uldarico 238
Suárez, Fray Francisco 34, 35 Ussano, Manuel 238
Suárez, Marco Fidel 198, 202 Ultermann, Carlos 191
Suárez, Teresa 136
Sucre, José Antonio 147 _______________ - V - ______________
Sucre, Antonio José de 162 Valencia, Alvaro Pío 272
____________________ - T - ____________________
Valencia, Guillermo 246
Valencia, Pedro Felipe 272
Tarazona, Miguel 239 Valenzucla, Eloy 259
Tccto, Juan de 14 Valenzuela, Fray Mateo de 34
Téllez Camacho, Helberto 269 Valenzuela, Mario 162
Tenorio, Tomás 134, 144 Valenzuela, Teodoro 181, 204
Tobón Sierra, Luis Carlos 250 Vargas de Zapata, Genoveva 184
Tobón, Luis Carlos 250 Vargas Martínez, Vicente 174
Tono, Rafael 104 Vargas Motta, Gilberto 263
Torres Méndez, Ramón 157, 181 Vargas Rojas, Antonio 181
Torres Quintero, Rafael 247, 248 Vargas Tejada, Luis 125,126
Torres Triana, Domingo 266 Vargas Vega, Antonio 181
Torres, Camilo 250,251,273 Vargas Vela, Antonio 180
Torres, Carlos Felipe 206 Vargas, Carlos 253
Torres, Diego de 26 Vargas, León 134
Torres, Fray Cristóbal de 28, 33, 35, 36, 38, Vargas, Martiniano 134
39, 49, 107 Vamer, Gleme F. 272
Torres, Fray Diego de 14 Vasco, Carlos 202, 282, 283
Torres, Jerónimo 132 Vásquez Vélez, Raúl 269
Torres, Luis J. 268 Vásquez, José 273
Torres, Rosa María 274 Vásquez, Padre Martín 26
Tovar Ariza, Rafael 239 Vásquez, Rafael 138
Tovar, Miguel 90, 134 Vega, Braulia 146
Trasierra, Fray Juan de 12 Vega, Carlos J. 250
Triana Algarra, José María 104, 136, 141, 146 Vega, Francisco 60
Triana y Antorveza, Humberto 19 Vega, Jorge Antonio 250
Triana, José 162, 200 Velandia, Roberto 213, 214, 251
Tunnerman Blenheim, Carlos 44 Velasco, Ramón 141
Turbay Ayala, Julio César 220 Velásquez, Padre Fray Severo 235
Vélez Correa, Jaime 232
- U - Vélez F., Joaquín 182
Vélez García, Jorge 258
Ucrós, Carlota 199
Vélez Ladrón de Guevara, Miguel 52
Ucrós, Margarita 199
Vélez, Alejandro 143
Ugarte, Pedro 52
Ventura, Jesús 238
Umaña, Fray Juan Joseph de 40
Vera, César 236, 249, 250
Urbano González de la Calle, Pedro 238, 246,
Vergara Delgado, Dolcey 266
247
Vcrgara y Vergara, José María 164, 181, 190
Urdaneta, Alberto 172, 182
Vergara, Estanislao 108
Urdaneta, Rafael 273, 274
334 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N C O L O M B IA

Vergara, Saturnino 181 Wirsing, Ofrald 191


Vesga, Florentino 181 Wise de Gouzy, Doris 150, 156
Viana, Demetrio 194
Victoria, Francisco de 25 - Z -
Vila, Pablo 238 Zaldúa, Francisco Javier 156, 181
Villa Quintero, Luis Fernando 204 Zamora, Fray Alonso de 16, 17
Villalba, José María 199 Zamora, Hermenegildo 11, 14
Villamizar Daza, Ernesto 235 Zapata de Cárdenas, Fray Luis 20, 21, 24
Villar Borda, Luis 264 Zapata Vargas, Dámaso 184, 185, 186, 187
Von Hildebrand, Franz 254 Zapata, Dámaso 199, 303
- W -
Zapata, Felipe 184, 190, 204, 226
Zapata, Ramón 184, 235
Wallner, Julio 191 Zea, Francisco Antonio 105, 107
Warlosten, Carmen 204 Zerda, Liborio 181, 206
Weis, Amadeo 185,187 Zúlela Angel, Eduardo 254
Weis, Gotthol 191 Zuluaga, Conrado 254
Westendorff Restrepo.,Gerda 227 Zulueta, Luis de 238
Wickman, Guillermo 220 Zumárraga, Fray Juan de 15
Wilches Navas, Arturo 235
NOTICIA SOBRE EL AUTOR

Don Antonio Cacua Prada nació en la ciudad de San Andrés, provincia de


García Rovira, Departamento de Santander, República de Colombia, el 11 de
febrero de 1932.
Sus padres, educadores, periodistas y músicos, lo formaron en estas dis­
ciplinas.
En la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá se doctoró en Ciencias
Económicas y Jurídicas, 1958. También se graduó en periodismo y radiodifu­
sión, en 1953. Se licenció en Ciencias de la Comunicación, en 1965 y se espe­
cializó en varias ramas del Derecho: Cooperativismo, 1952. Laboral, 1955.
En la actividad pública desempeñó varios cargos en los Ministerios de
Trabajo, y de Gobierno, y en la Presidencia de la República de Colombia, de
1956 a 1960.
Ocupó la secretaría de gobierno y la gobernación del Departamento de
Santander, como encargado, en 1959.
Fue elegido miembro de la Cámara de Representantes, en cuatro perío­
dos, por la circunscripción electoral del Departamento de Santander y Sena­
dor de la República de 1960 a 1974.
Se desempeñó como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario en los
gobiernos de los Presidentes Misael Pastrana Borrero, Alfonso López Michelsen
y Julio César Turbay Ayala, en la República Dominicana, Costa Rica, El
Salvador y Guatemala, en 1971 y de 1973 a 1979.
Se ha destacado como profesor, catedrático, decano y rector universita­
rio. Ha estado vinculado a las Universidades: Javeriana, Santo Tomás, Améri­
ca, Industrial de Santander, Los Libertadores, Colegio Odontológico Colom­
biano, Escuela Superior de Guerra, La Gran Colombia, Universidad Tecnoló­
gica de Colombia y al Instituto Colombiano para el Fomento de la Educación
Superior, Icfes. Es autor de varios textos universitarios.
Como periodista ha sobresalido como directivo del gremio. Es miembro
del Círculo de Periodistas de Bogotá, fundador del Colegio Nacional de Pe­
riodistas; redactor, colaborador, corresponsal y director de diarios, semana­
rios y revistas colombianas impresas, radiales y de televisión y de publicacio­
nes extranjeras. En la actualidad es columnista de Colprensa.
336 H IS T O R IA DE LA E D U C A C IO N E N C O L O M B IA

Es miembro de número y directivo de la Academia Colombiana de Histo­


ria, de la Academia Colombiana de la Lengua, de numerosas academias na­
cionales y del exterior, de organizaciones culturales, centros cívicos y patrió­
ticos de Colombia y del extranjero.
Ostenta las siguientes condecoraciones: Gran Cruz de la Orden del Quetzal
de Guatemala, Condecoración Bolivariana de Guatemala, Amigo distinguido
de Guatemala, Orden Antonio José de Irisarri-Grado de Caballero-Guatema-
la, Pluma de Oro y Miembro Honorario del Círculo Nacional de Prensa de
Guatemala, Orden Sanmartiniana-Grado de Gran Oficial-Bogotá, Orden del
Saman de Guere de Venezuela, Condecoración Eduardo Cote Lamus del Nor­
te de Santander, Condecoración Medalla Simón Bolívar-Ministerio de Educa-
ción-Colombia, Orden de Bucaramanga en el Grado de Caballero, Orden de
Ciudadano Meritorio del Departamento de Santander, Orden Sanmartiniana
de la Argentina, Orden Bernardo O’Higgins en el Grado de Comendador de
Chile, Orden Sanmartiniana en Plata de la República Dominicana, Doctor
Honoris Causa-Universidad Simón Bolívar-Barranquilla, Orden al Mérito
Histórico-Academia de Historia de Santander, Orden O’Higginiana de Chile,
Orden del Libertador San Martín en el Grado de Gran Oficial de la Argentina,
Palmas Sanmartinianas -Buenos Aires-, numerosas distinciones, diplomas y
medallas de Asociaciones de Colombia, Guatemala, El Salvador, Guayaquil,
Perú, Chile y Argentina.
Ha ganado varios concursos históricos y literarios realizados en Colom­
bia. Conoce parte de los paises del mundo.
Casado. Padre de tres hijos varones, profesionales.
Desde 1981 ocupa la rectoría del Instituto Universitario de Historia de
Colombia, Universidad de la Academia Colombiana de Historia. Dirige el
“Boletín de Historia y Antigüedades”, órgano oficial de la Academia, que
aparece en forma trimestral, desde octubre de 1980 y las publicaciones de esta
prestigiosa entidad.
En la actualidad es: Presidente mundial de la Organización de Asociacio­
nes de Periodistas Iberoamericanos, O.A.P.I. Asesor Jurídico de la Federación
Iberoamericana de Periodismo Científico. Miembro Honorario de la Asocia­
ción Colombiana de Periodismo Científico y Presidente del Instituto
Sanmartiniano de Colombia.
Hace parte de las mesas directivas de la Academia Colombiana de Histo­
ria; de la Sociedad Bolivariana de Colombia; de la Sociedad Santanderista de
Colombia; del Instituto Bernardo O’Higgins de Colombia; y de otras asocia­
ciones nacionales e internacionales.
B IB L IO T E C A D E H IS T O R IA NACIONAL 337

Es miembro correspondiente de la Real Academia Española de Historia y


de las Academias de Historia de numerosos paises.
Escritor e investigador incansable, ha publicado los siguientes libros y
centenares de ensayos, discursos y artículos.
Libros Publicados: La Libertad de Prensa en Colombia, Guía para Ins­
pectores Nacionales en Asuntos Campesinos, Legislación de Prensa en Co­
lombia, Manuel del Socorro Rodríguez. Itinerario de su Vida, Actuaciones y
Escritos, Historia del Periodismo Colombiano, Problemas del Periodismo ac­
tual, Una Ciudad con Historia, Perfiles Bolivarianos, Pedro Molina-Patricio
Centroamericano, Bolívar-Cartagena 1812, Santa Marta 1830, Custodio García
Rovira. El Estudiante Mártir, Historia del Periodismo Colombiano, Homenaje
al eximio poeta santandereano Aurelio Martínez Mutis, Mariano Ospina
Rodríguez-Fundador del Conservatismo Colombiano, Don Manuel del Soco­
rro Rodríguez-Fundador del Periodismo Colombiano, Dos Hijos ilustres de
Curití: Ismael Enrique Rodríguez y Alejandro Galvis Galvis,
Aurelio Martínez Mutis-Poeta de la Patria, de la Raza y de la Fe, El Sier­
vo de Dios José Gregorio Hernández-Médico y Santo, Sindici o la Música de
la Libertad, Libertad y Responsabilidad de la Prensa, Aurelio Martínez Mutis
El Poeta de las Epopeyas, El Periodismo en la Vida Pública del Libertador, Si
viviera Laureano..., Don Salvador Camacho Roldán, De Cuba a Boyacá por la
Libertad, Francisco de Paula Santander-El Cucuteño fundador de la Repúbli­
ca, Germán Arciniegas-Su Vida contada por él mismo, Orígenes del Periodis­
mo Colombiano, Rafael Ortiz González-Gloria de las Letras de Colombia y
de Santander, los Hijos Secretos de Bolívar, Bicentenario del Qeoeraf'
Santander-La Sociedad Santanderista de Colombia, El General José de San
Martín- Libertador del Sur, Carlos Torres Durán-Poeta. Leonel Torres García
Herreros-Pintor, Bernardo O’Higgins Riquelme “Vivir con Honor o Morir
con Gloria”, Correo Curioso-Erudito-Económico y Mercantil de la Ciudad de
Santafé de Bogotá, Adriano Páez Eximio Periodista y Poeta Colombiano,
Andrés Bello Precursor de la Integración Latinoamericana, “La Bagatela”
Primer Periódico Político, El Cartagenero Juan García del Río-Ciudadano de
América, “Una Historia de Papel”, “El General José de San Martín Libertador
del Sur”, Félix Restrepo S.J., Doña Judith Porto de González-Su Vida y su
Obra, Historia de la Educación en Colombia, El General Manuel Belgrano.
Opúsculos publicados: Tres Conceptos sobre Pedagogía Moderna, Rese­
ña Histórica del Círculo de Periodistas de Bogotá, C.P.B., Procesos Célebres
de Prensa, Don Manuel Torres, Primer Diplomático Colombiano en los Esta­
dos Unidos, Los Gobiernos Conservadores, En la Nueva Granada: Con “La
Bagatela” inició Antonio Nariño el Periodismo Político, Un Santo Bogotano,
La Recoleta de San Diego y el Padre Almansa.
INV. 2002

Iíí V. 2003
M

WV.2006

\SW.20#7 IN V . 2011'

W
*
L a impresión de esta obra se terminó el 12 de octubre de 19 9 7,
día clásico de la Academia Colombiana de Historia, en
^m enaje a la memoria de Cristóbal Colón, y del
INV. 2010 descubrimiento de Am érica, en los talleres
de E D IT O R A G U A D A L U P E L T D A .
Santafé de Bogotá, D .C .- Colombia

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