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René Krüger
Severino Croatto instituto
Néstor Míguez

superior

evangélico

de

estudios

teológicos
METODOS EXEGETICOS

René Krüger
Severino Croatto
Néstor Míguez
PUBLICACIONES EDUCAR
Agosto de 1996

Este curso responde a los requisitos del plan del Bachillerato Superior en Teo-
logía, de la Facultad de Teología, del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológi-
cos.

Este texto es el resultado de una tarea, teórica y práctica, compartida por los
profesores René Krüger y Severino Croatto, en las aulas de la Facultad de Teología del
ISEDET, y dictada también en otras instituciones.

Las unidades del 1 al 5, 7, 9, 11, 13 y 16 fueron elaboradas por el Dr. René


Krüger, y las unidades 6, 8, 10 , 12 y 15 fueron redactadas por el Prof. Severino
Croatto; la unidad 14 fue preparada por el Dr. Néstor Míguez. Los autores asumen soli-
dariamente la responsabilidad de la totalidad del contenido.

El procesamiento didáctico del texto fue realizado por la Prof. Ana Diamant.

© Copyright para la edición en castellano:


Instituto Superior Evangéiico de Estudios Teológicos
Camacuá 252, Buenos Aires, Argentina
ISBN N" 987-9031-11-3
VERSIÓN CORREGIDA Y AUMENTADA

Métodos ExegétU.™-2
ALGUNAS CUESTIONES PRELIMINARES

Kj.fi™r,,<, E V . ^ Í I Ú - , , . . _ •*
¿CUAL ES EL PROPOSITO DE ESTE CURSO?

La Biblia llega a nosotros desde un pasado muy remoto: sus textos más antiguos tienen unos tres
milenios, los más nuevos tienen más de 18 siglos. El mundo ha cambiado numerosas veces en el transcurso
de este tiempo. También cambiaron los idiomas, las formas de expresión y de transmisión de experiencias y
de mensajes. Para poder acercarnos a los textos bíblicos necesitamos herramientas o instrumentos con los
cuales analizar esos documentos básicos de nuestra fe, la vida y la misión de la Iglesia.

Todo lector de la Biblia, sea estudiante, pastor, teólogo, catequista, o que simplemente busque su
orientación en la vida cotidiana, tiene que poder usar una metodología de trabajo con instrumentos que permi-
tan meterse en las páginas de las Escrituras, para reconocer su mensaje y reescribirlo en una forma actualiza-
da.

Ofrecerte los primeros instrumentos básicos para ello, es el propósito de este curso.

¿CUALES SON LOS OBJETIVOS GENERALES DE ESTE CURSO?

CONTENIDO DEL CURSO

Unidad 1 Introducción general (Intr) Unidad 9 Crítica de la tradición en el NT


(CTr-NT)
Unidad 2 Herramientas básicas (Herr)
Unidad 10 Crítica de la tradición en el AT
Unidad 3 Crítica textual del Nuevo Testamento (CTr-AT)
(CT-NT)
Unidad 11 Crítica de la redacción del NT
Unidad 4 Crítica textual del Antiguo Testamento (CR-NT)
(CT-AT)
Unidad 12 Crítica de la redacción del AT
Unidad 5 Crítica literaria del NT (CL-NT) (CR-AT )

Unidad 6 Crítica literaria del AT (CL-AT) Unidad 13 Análisis de estructural o semiótico


(Estr)
Unidad 7 Crítica de los géneros y las formas del
NT (CGF-NT) Unidad 14 Análisis sociopolítico (Sociopol)

Unidad 8 Crítica de los géneros y las formas del Unidad 15 Hermenéutica bíblica (Herm)
AT(CGF-AT)
Unidad 16 Desarrollo de una exégesis (Exég)

Méuv\í\<i P w ^ i i c w . S
¿COMO REALIZAR LA TAREA PROPUESTA?
Si ya has hecho el curso de Iniciación Bíblica y el de Técnicas de Estudio, cuentas con un modelo de
trabajo.
Si aún no los hiciste, te sugerimos su realización, ya que ambos están pensados para ayudarte a sis-
tematizar conocimientos y experiencias a medida que avanzas.
Para ello, es de suma utilidad que sigas la indicación de ir fichando los datos que consideres impor-
tantes. Así, al final de este curso, tendrás organizada gran parte de la información que luego tendrás que vol-
ver a utilizar. Revisa el capítulo 2, de Técnias de Estudio, "Cómo ordenar y guardar la información", consi-
derando especialmente los puntos 2.1 y 2.2.
Cada paso exegético constituye una unidad en este curso. En cada uno de ellos encontrarás propues-
tas de trabajo y una evaluación. Te recomendamos seguirlas paso a paso, para saber cuánto has avanzado en
tu aprendizaje
En cada unidad encontrarás información general, luego un primer ejercicio que tendrás que reali-
zar y comparar con otro de similar contenido, después recibirás información detallada para realizar un se-
gundo ejercicio más complejo que servirá de evaluación, antes de pasar a la unidad siguiente. Así podrás
medir cuanto has aprendido y ver si necesitas repasar algún punto.
Para facilitar el trabajo, puedes usar fichas número 3 (20 x 12,5 em), o un cuaderno, o el sistema que
te sea más práctico.
Al término del curso tendrás fichada la información básica y los procedimientos exegéticos, que te
servirán para los siguientes cursos de exégesis del Antiguo y Nuevo Testamento.

¿QUE BIBLIA USAR PARA ESTA TAREA?


Si has iniciado los estudios de los idiomas originales de la Biblia, requeridos para el Bachillerato Su-
perior en Teología, debes manejar la Biblia Hebraica y el Nuevo Testamento Griego
Asimismo es conveniente que emplees una versión moderna para estudios científicos. Te recomen-
damos la Biblia de Jerusalén. De igual manera, la versión Reina-Valera (Revisión 1960), presta buen ser-
vicio por su traducción prácticamente literal. Las versiones en lenguaje más popular han de usarse más bien
para lecturas informales meditación, divulgación, trabajo en grupos, catequesis.
Las abreviaturas de los libros bíblicos son las utilizadas por la Biblia de Jerusalén, como en todos los
textos de EDUCAB.
Después que hayas hecho la introducción general a los métodos exegéticos, te indicaremos una serie
de libros básicos que te servirán como herramientas para tu trabajo.

¿COMO SE ACREDITA ESTE CURSO?


Al finalizar la Unidad 16 deberás realizar una actividad integradora, para lo cual debes haber reco-

Métoclos Exegéticos-6
UNIDAD 1

INTRODUCCION GENERAL

M^tnrtn« F.Yperí'rif'ne - 1
1. INTRODUCCION

En el transcurso de tus lecturas y ejercicios encontrarás muchas veces la palabra exégesis y sobre to-
do exégesis bíblica. ¿Qué es esto, que suena tan extraño, tan lejano de la vida cotidiana?

Es una palabra de origen griego (como muchas en teología y en las más diversas ciencias), que sig-
nifica lisa y llanamente explicación. ¿Y por qué no usar entonces directamente explicación'? Buena pregunta.
Quizás se mantuvo exégesis para diferenciar la explicación con más elementos, de una explicación algo más
sencilla.

Es que la exégesis, para explicar el texto que analiza, se vale de muchos estudios, herramientas,
idiomas, hallazgos, lecturas, comparaciones de textos antiguos, datos de la historia.

Esto no significa que una explicación menos voluminosa no sea verdadera o acertada; sino simple-
mente que una exégesis quiere ser una ayuda para meterse más profundamente en el origen, el significado y
el mensaje de los textos.

¿Y por qué necesitamos esos datos para leer y hacer hablar a la Biblia? Todos nosotros comprende-
mos y solemos interpretar lo que pasa a nuestro alrededor y con las personas a partir de sentimientos, cono-
cimientos, experiencias y vivencias, creencias y nuestra fe.

Nuestra educación, la cultura de nuestro país y continente, nuestro origen familiar y religioso son al-
go así como lentes a través de los cuales leemos todo lo que ocurre. A lo largo de la vida las experiencias y
los conocimientos nuevos nos van cambiando muchos aspectos de esos lentes; pero siempre seguimos tenien-
do lentes que nos permiten percibir y entender lo que pasa.

Actividad 1

Piensa un instante en tus propios lentes. ¿Quiénes te los formaro?? ¿qué personas,
qué instituciones, qué hechos, qué experiencias, qué estudios, qué creencias te los
pulieron? Luego escríbelo en una ficha.
Una vez completada la ficha, identifica él o los conceptos principales que han de-
terminado tus lentes. Utilízalos como palabra ordenadora (ver Técnicas de Estudio)
y comienza así la confección de tu archivo de información.

Te presentamos un ejemplo elaborado por alguien que ya realizó la experiencia que estamos propo-
niendo: Lo hacemos para que te sirva de referencia y comparación. El tuyo no tiene por qué ser igual.

Métodos Exegéticos Ejemplo

Debo mis lentes a mis padres, a mi hermano mayor, a maestros, a


un pastor, a un amigo que me salvó la vida.

Las personas de todas las culturas y de todos los tiempos tienen sus lentes. También los antiguos
autores de la Biblia los han tenido: sus idiomas, creencias, experiencias, conocimientos, sentimientos. Así
leyeron lo que ocurría; y así interpretaron y expresaron con sus palabras los hechos y sus experiencias, siem-
pre a la luz de su fe en Dios y en base al llamado o mandato que sintieron o recibieron.

Ménutos Exeg5ticas - 9
De esa manera se iban formando los libros bíblicos, como recopilación de experiencias del pueblo de
Dios y buscando interpretar la acción de Dios en su historia y en sus vidas. Y entendieron que esos hechos no
eran patrimonio exclusivo de ellos, sino que debían anunciarlos a toda la humanidad.

Hasta el momento hemos identificado tres acciones que se involucran en la elaboración de un relato:

-> la descripción, que remite a los datos que caracterizan un hecho;

-> la comprensión o explicación, que da cuenta de posibles causas que motivaron el hecho de que
se trata;

-> la interpretación, que incluye de algún modo un juicio valorativo respecto del hecho descriptivo.

Las tres acciones están involucradas en la transmisión de cualquier testimonio.

La Biblia entera da testimonio de la presencia y de la acción de Dios en el mundo y con los hombres.
Ella misma es así un instrumento en la realización del reinado de Dios y de la comunión con Dios. Ese ins-
trumento exige ser tomado como Palabra de Dios, ya que habla sobre la acción de Dios y en nombre de
Dios; y por su carácter de norma y fundamento de la fe y de la misión de la Iglesia, también recibe el nombre
de Sagrada Escritura.

Para comprender esos mensajes debemos hacer pues no sólo el intento de clarificar nuestros propios
lentes, sino también de comprender los lentes que usaban los autores bíblicos: sus idiomas, sus formas de
expresarse, sus tradiciones, su manera de escribir y de dar testimonio de su fe, su forma de entender el mensa-
je.

Como nos separan grandes distancias históricas, geográficas, idiomáticas, culturales del mundo de la
Biblia, aquellos textos nos llegarán de manera adecuada sólo si prestamos atención al mundo en el que surgie-
ron, al contexto del que proceden y a los "lentes" de quienes fueron responsables del relato.

Si analizamos una carta recibida, veremos que sucede también lo que acabamos de decir, aunque
entre una lectura y otra disten pocos días (y ya no siglos), así como el lapso transcurrido desde que fue escrita
hasta que fue recibida.

Quizás sin ser conscientes de ello, leemos la carta con una cierta técnica: nos ubicamos en el lugar de
la persona que la escribió, tratamos de comprender su vocabulario y su estilo, leemos entre líneas (a veces
hasta encontramos mensajes en clave); comparamos la carta con otras que ya hemos recibido, finalmente nos
dejamos interpelar por sus preguntas o propuestas. Eso sucede con una carta de queja, de negocios, de amor,
o cualquier otra. Y con ello ya estamos plenamente en los métodos exegéticos.

Esta unidad introductoria se propone darte:

* Un pantailazo sobre las principales metodologías de estudio científico de la Biblia.

+ Reflexiones sobre la necesidad de este estudio.

+ Elementos de interrelación entre los pasos metodológicos.

Mécelos ExejMW, - 10
2. ¿QUE ES UN METODO?

Actividad 2

Seguramente recordarás el significado de la palabra método. Para estar más seguro


recurre a un diccionario y transcribe la definición. Así confeccionas una ficha tex-
tual. Recuerda incluir las referencias de la fuente de información utilizada. En el fu-
turo, puede resultar un dato importante.

Métodos Exegéücos Método: definición Ejemplo


Diccionario Enciclopédico VOX
Ed. Bibliograf, Barcelona, 1970
"Marcha razonada que se sigue para llegar a un fin. Modo de
'> obrarMbito. Marcha racional del espíritu para llegar al conoci-
miento o demostración de la verdad... "(pg.2282)

También puedes confeccionar una ficha resumen en la que escribes tu propia defini-
ción de método. En este caso coloca la fecha en que fue elaborada. Verás qué sucede
cuando retornes a ella pasado un cierto tiempo.

Métodos Exegéücos Método: consideración personal Ejemplo


Un método es un camino para alcanzar un fin. No es el fin en sí
mismo, sino el modo de aproximarse a él.
¿ Junio de 1991

Si nuestro fin es estudiar, explicar la Biblia, podemos usar diversos caminos o métodos. Te podrás
acercar a la Biblia en tu lectura personal, para recibir claridad, orientación, consuelo. También podrás leer un
texto bíblico en un grupo de estudio o meditación; o para hacer un sermón o devocional. Cada acercamiento
es una forma de aplicación del método.

Actividad 3

Combinando ahora lo que hemos dicho sobre exégesis y sobre método, trata de for-
mular la definición de métodos exegéücos y anótala en una ficha.

Te proponemos una definición posible (pero no dejes de hacer la tuya):

Métodos Exegéücos Definido! Ejemplo


Son conjuntos de herramientas para comprender un texto con la
„ mayor cantidad posible de elementos: el texto como una unidad, la
0( historia de ese texto, su origen y su formación, su forma, su lengua-
^ je, sus ideas y conceptos, su mensaje.

Méuxfc* Era.éticos- (S
Esto te servirá para Ja lectura personal, grupal; eclesiástica; para el trabajo pastoral, la predicación, la
enseñanza, la investigación; para una conferencia o hasta para un libro. Sirve para expresar hoy de manera
coherente el testimonio de la acción de Dios en el mundo y con los hombres y para que juntamente con otras
personas puedas "leer" la acción de Dios en tu vida, en nuestra sociedad, en nuestra historia.

Actividad 4

Adelantemos algunas conclusiones. Elabora una ficha en la que anticipes, con la in-
formación que tienes hasta el momento, los servicios que supones te podrían prestar
los métodos exegéticos.

3. LA BIBLIA: DOS TESTAMENTOS ¿DOS CLASES DE METODOS?


Comúnmente dividimos la Biblia en sus dos grandes partes; el AT y el NT. El AT es al mismo tiem-
po la escritura sagrada de la religión judía; el conjunto de AT y NT forma la sagrada escritura cristiana.

Hay algunas variaciones en la cantidad y disposición de libros del AT, debido a que la iglesia católi-
ca siguió usando el cuerpo ampliado de la llamada Biblia Griega, con los escritos del AT hebreo traducidos al
griego y otros más. Esta Biblia se conoce con el nombre de Septuaginta o Versión de los Setenta (LXX) o
también Alejandrina.

En las iglesias evangélicas se retomó el canon hebreo, pero ordenando los libros de acuerdo a la
LXX sin los agregados de la misma.

El conjunto de los métodos exegéticos se aplica a la totalidad de la Biblia, pero hay ciertas peculiari-
dades de cada testamento que obligan a perfeccionar los instrumentos en cada caso:

-> diferentes idiomas (griego en el NT, hebreo y algo de arameo en el AT);


-> distintos criterios seguidos en la transmisión de los textos manuscritos;
-> diversos lapsos históricos abarcados (más de un milenio en el AT, apenas un siglo en el NT);

- % ^ ^ ^ ^ ^ ¡ K S S Í & v i d a del pueblode Israel en el AT;


Actividad 5

Podrías organizar las peculiaridades de cada testamentoen un cuadro comparativo


que seguramente irás ampliando y enriqueciendo a lo largo del estudio de las Escri-
turas Hoy cuentas ya con algunos datos incluyelos A medida que tu información
vaya creciendo sigue incorporándola al mismo Ya.tienes una nueva ficha para tu
archivo , .

Métoüos Exegétic».,- 12
Te proponemos una forma de imearla. Si prefieres puedes incluir otros criterios de organización.

Métodos Exegéticos Peculiaridadss de cada testamento Ejemplo


Testamento Antiguo Nuevo
Peculiaridadss griego
idioma

contenidos
narrados =55=
de Israel

Pero más allá de las diferencias hay una importante unidad superior: la Biblia entera da testimonio
de la presencia y de la acción de Dios en el mundo y con los hombres. Es un instrumento para la realización
del reinado de Dios y de la comunión con él.

Su acción y su testimonio se desarrollan en un mundo muy peculiar: el Oriente cercano con la Me-
sopotamia, Egipto y luego el mundo helenístico y el imperio romano. Afirma categóricamente el monoteísmo
exclusivo y el rechazo de toda idolatría. Tiene una clara idea de la justicia, la libertad, el servicio. Levanta un
proyecto definido por el amor a Dios y al prójimo, basado en la acción de Dios a favor de los hombres. Tiene
un concepto profundo del pecado y hace un ofrecimiento de perdón, reconciliación y vida nueva.

Finalmente, lo que parece dividir los testamentos es lo que en la lectura cristiana más los une: el AT
contiene promesas, expectativas, anuncios; el NT, cumplimiento en Cristo. Esta llamada interpretación cristo-
lógica del AT, realizada por los primeros cristianos y los autores del NT, vincula los escritos del pueblo de
Israel con el hecho de Cristo.

La interpretación cristológica es la aplicación de anuncios, promesas, figuras, imágenes, tipos e ideas


del AT a Jesús como Mesías o Cristo.

Por esta unidad de la Biblia gran parte de las técnicas de los métodos exegéticos que se aplican a un
testamento también valen para el otro. Por razones prácticas y por las diferencias ya indicadas estudiaremos y
practicaremos los métodos en diferentes ejercicios para cada testamento; pero te recomendamos que nunca
pierdas de vista la unidad de la Biblia entera.

4. ¿CUALES SON POR FIN LOS METODOS EXEGETICOS?


En nuestra cultura solemos dividir el transcurso del tiempo en pasado, presente y futuro. Así cada
cosa tiene su pasado, su historia, su formación; tiene su propio presente que vendría a ser la cosa en sí; y
luego tiene sus efectos sobre quienes la reciben rechazan, investigan, creen Los métodos exegéticos tratan de
hacer justicia a esos tres momentos del mismo texto sagrado.

Por una parte es imposible aislar la Biblia de su propia historia.

Por eso el trabajo con los métodos con los que se investiga la historia y concretamente la literatura
antigua, no es una opción adicional o voluntaria, un pasatiempo de estudiantes de teología o de profesores;
sino que es una obligación. Renunciar a esos instrumentos equivale a ser ingenuo, pues nadie tiene acceso
directo a la Biblia.

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En ese sentido los métodos empleados por la exégesis son los mismos que se aplican al estudio de
otros textos de la antigüedad.

Debes considerar que la Biblia es escritura sagrada para la iglesia cristiana (y el AT a su vez es escn-
tura sagrada de la religión judía). La Biblia es canon, regla, medida, norma. En la Biblia la iglesia recibe la
Palabra de Dios. Los métodos de la exégesis, si bien son condición básica para toda exégesis seria, sólo
constituyen el aspecto "profano" de la lectura bíblica, ya que ven a la Biblia meramente como documento
histórico. Por lo tanto, además de considerar estos pasos, la Biblia debe ser interpretada teológicamente por
ser escritura sagrada de los cristianos. Y para ello se necesitan más pasos que los métodos exegéticos.

El mismo exegeta es cuestionado y desafiado por el mensaje de los textos. Esto implica que debe ha-
cer hablar nuevamente, actualizar con nuestro lenguaje la intención original de la palabra bíblica, convertir la
palabra antigua en discurso actual. Los métodos exegéticos son sólo parte del proceso de explicación e inter-
pretación. Son necesarios para clarificar históricamente los problemas, dar orientación, corregir teologías;
pero son sólo un camino, no la meta en sí. Son parte de la comprensión, no su totalidad.

Para presentar los distintos pasos vamos a emplear un sencillo esquema gráfico:

METODOS HISTORICOS-CRITICOS SEMIOTICA HERMENEUTICA

CRITICA TEXTUAL
FILOLOGIA
CRITICA LITERARIA
HISTORIA DE LAS FORMAS ^TEXTO
HISTORIA DE LAS TRADICIONES
HISTORIA DE LA REDACCION
LECTURA SOCIOPOLITICA

Actividad 6

Copia el esquema en una nueva ficha, destacando los distintos pasos y sus nombres
con colores diferentes y haciendo una breve descripción de cada uno.
Agrega en el transcurso de tu estudio otros pasos o métodos más, que por ahora to-
davía no necesitan presentación, pero que también forman puentes entre los textos
bíblicos y nosotros: el bibliodrama, la lectura feminista, la lectura popular, las técni-
cas de la homilética (preparación de sermones y meditaciones), la lectura psicológi-
ca, la producción de novelas con personajes y temas de la Biblia, la paráfrasis que
actualiza los textos antiguos con conceptos y problemas actuales (con los Salmos de
Ernesto Cardenal), etc.
Seguramente esta ficha te servirá sólo para comenzar este trabajo, actuará como re-
sumen y a medida que vayas profundizando en cada uno de los métodos irás confec-
cionando la ficha correspondiente a cada uno de ellos.

Actividad 7

¿Cómo piensas que se relacionan entre si los distintos pasos y métodos exegéticos?
Elabora una o varias respuestas posibles.
Si tienes oportunidad, confronta tus ideas con las de otros compañeros o con el guía.

Mtfhni.wExeielk.XM- 64
4.1 Los métodos histórico-críticos

Los métodos histórico-críticos (también se puede usar el singular) parten siempre del texto, no de
nuestra interpretación. Es un trabajo histórico porque es un estudio del texto bíblico según las exigencias de la
historiografía. Investigan la historia de la formación del texto. Se trata de un conjunto amplio de técnicas de
investigación, que llevan los siguientes nombres: crítica textual, filología, crítica literaria, crítica e historia de
las formas, crítica e historia de las tradiciones, crítica e historia de la redacción, y análisis, exégesis o lectura
sociológica.

Actividad 8

¿Conoces el significado y los alcances del concepto de historiografía? Esta será una
idea recurrente sobre la que trabajaremos mucho. Es conveniente que cuentes con
una buena definición, sobre todo instrumental. Puedes hacerla usando información
que ya posees, con la ayuda de un experto o consultando bibliografía especial sobre
el tema.

Hagamos ahora una primer recorrida por los llamados métodos histórico-críticos. Será una forma de
presentación. A medida que avancemos en el trabajo iremos interactuando con ellos, familiarizándonos, co-
nociéndolos.

4.1.1 Crítica Textual


Hasta el momento no se ha encontrado ningún o r i n a l de un texto bíblico, sino solamente copias
manuscritas. Antes de la invención de la imprenta en occidente por J. Gutenberg en el siglo XV todos los
textos se copiaban o multiplicaban a mano. Esas copias tienen mayores o menores diferencias entre sí. Se han
introducido cambios intencionales, mejoras, explicaciones, indicaciones especiales y correcciones. Además
hubo ediciones o recensiones eclesiásticas. Y por supuesto también se introdujeron errores en el copiado. La
crítica textual trata de reconstruir el texto original o por lo menos el que más se acerque al original. Para ello
se vale del conjunto de los manuscritos antiguos: papiros, códices de diversas épocas, lecconarios, citas,
traducciones.

4.1.2 Filología
Otro paso es el análisis del léxico: los términos y conceptos; la gramática y la sintaxis; el origen y la
evolución de los conceptos (la etimología). Eso es trabajo de la filología, el estudio de los idiomas.

4.1.3 Crítica Literaria


La crítica literaria se dedica a las anomalías, uniformidades y desigualdades que se observan en los
textos. Con ello logra delimitar unidades temáticas, investiga la integridad, restaura el orden original a veces
cambiado, determina la autenticidad (es decir, si un texto proviene o no de tal o cual autor), determina la
relación literaria de dependencia y descubre las fuentes escritas y orales de los textos.

MétodosExegéticos-(J
4.1.4 Crítica e Historia de las Formas
La crítica y la historia de las formas (más adelante explicaremos las pequeñas diferencias) investigan
la constitución de las formas y los géneros literarios; y tratan de buscar su situación matriz, el llamado Sitz im
Leben (expresión alemana que significa ubicación en la vida, abreviaremos SiL). Hacen comparaciones con
formas, géneros literarios y textos literarios similares del mundo bíblico. Toman en cuenta el hecho de que los
autores bíblicos se valían de ciertas formas de la literatura de su época, como los apocalipsis, las historias de
los milagros, las cartas, los himnos; además de crear algunas nuevas, como el género Evangelio. Esto ayuda a
fijar el valor histórico y el mensaje teológico de los diferentes textos.

4.1.5 Historia de las Tradiciones


La historia de las tradiciones se remonta a las formas preliterarias y busca establecer los materiales,
motivos, imágenes y conceptos que existían previamente a la fijación escrita. Toma en serio el hecho de que
ningún autor escribe o inventa todo de nuevo, sino que trabaja con conceptos y tradiciones que ya conoce.

4.1.6 Crítica e Historia de la Redacción


La crítica y la historia de la redacción vuelven de todos esos orígenes (conceptos previos, formas li-
terarias, fuentes) al texto dado, investigando las intenciones del autor, el trabajo del redactor y la situación
histórica del mismo. Precisa los ensamblajes que hizo el autor con todos los elementos previos y propios, y
las modificaciones que impuso a sus fuentes. Descubre -de paso- elementos de la historia cristiana primitiva.

4.2 Análisis Sociopolítico


El análisis sociopolítico de textos bíblicos es un instrumento especial de la exégesis. Coloca los tex-
tos en su historia y da importancia al hecho de que también son productos de las condiciones sociales, eco-
nómicas, políticas e ideológicas de su época. Permite reconstruir parte de esas condiciones; y al mismo tiem-
po posibilita comprender los textos como expresión de ellas y a la vez como palabra para esas situaciones.
Por la complejidad y la amplitud de esta materia la misma requiere un manual propio.

4.3 Algunas cosas que no les tocan a los métodos exegéticos


La ubicación histórica de los documentos antiguos en sí no es tarea de los métodos exegéticos, sino
de las introduccionss al AT y al NT. Allí se estudian autor, destinatarios, situación histórica, unidad y estruc-
turación literaria de cada obra.

Dan cuenta del contexto en que se generó el texto, por eso acompañan a los métodos exegéticos.
Para comprender los documentos antiguos también es necesario compenetrarse con los datos de la
política, sociología, cultura, economía, religión del mundo antiguo. Es decir, conocer el mundo bíblico. Preci-
samente así se llama el correspondiente curso de nuestro curriculum, que consideramos de gran ayuda para
poder avanzar en éste. Sugerimos su realización antes de comenzar éste.

La meta final de la exégesis es la explicación del mensaje y del contenido teológico de los documen-
tos. Pero eso ya entra en la tarea de la teología bíblica del AT y del NT Esto puede hacerse en base a temáti-
cas (cristología, soteriología, eclesiología, la creación, el remo de Dios) o a partir de grupos de autores: teo-

MétodnsEKgetK.-o.s-I6
logia de Pablo, de los evangelios sinópticos, de Juan, del Pentateuco, de los profetas. Dentro de nuestro curri-
culum los ocho cursos de exégesis (cuatro de AT y cuatro del NT) y una serie de cursos temáticos (optativos)
asumirán esta tarea y profundizarán temas que aquí iremos sólo presentado o desarrollado sintéticamente.

5. LA SEMIOTICA
Volvamos ahora a los instrumentos exegéticos. Mientras que los métodos histórico-críticos
(abreviaremos MHC) investigan el texto y su "detrás", su historia, su "arqueología", hay también otras mane-
ras de investigación. La semiótica es una de ellas. Se dedica al texto en sí. Toma en cuenta el hecho de que
todo texto, además de su historia, también tiene una identidad propia y una autonomía. El análisis semiótico
tiene que basarse en resultados de la investigación histórico-crítica; pero no los profundiza, pues se dedica de
lleno a otras preguntas: ¿Cómo funciona el texto? ¿Cómo produce su sentido? ¿Qué pasa en el texto en sí?
¿Qué operaciones de lógica, de afirmación, de negación, de oposición hay en el texto?

Los MHC forman un conjunto porque asumen un paradigma histórico con una determinada precom-
prensión de lo que es un texto antiguo: lo ven como fuente para reconstruir procesos históricos: el origen, la
formación,das fuentespla redacción, la situación histórica del texto.

La semiótica en cambio trabaja con un paradigma literario: el texto en sí es una expresión lingüísti-
ca, y como tal debe ser leído como una unidad actual y no como un mero acceso a su propia historia. Los
MHC trabajan con un esquema "geológico": el texto se parece a una sedimentación de sucesivas capas o
estratos que conforman el texto final. Esos métodos estudian los estratos y su formación de manera diacróni-
ca, o sea, a través del tiempo.

La semiótica no ignora la existencia de esos estratos y la historia, pero se dedica a la forma final, tal
como salió de la mano del autor o redactor final, como la hemos recibido. Lee el texto sincrónicamente, o sea,
todos sus elementos a la vez.

Ambas formas de estudio se completan y tienden puentes hacia la historia y la teología. Los Evan-
gelios, por ejemplo, son prácticamente nuestras únicas fuentes para reconstruir el mensaje y la obra de Jesu-
cristo; y al mismo tiempo quieren ser tomados en seno como documentos teológicos con proyectos de fe y
vida propios y bien definidos.

6. LA HERMENEUTICA

Aún queda otra dimensión más: el texto y su después o adelante. Cuando se ha constatado mediante
todos los otros métodos y con la semiótica lo que dice ahí en el texto, todavía falta comprenderlo también
para nosotros hoy. Aquí entra el trabajo de la hermenéutica

Actividad 9

Busca en un buen diccionario el significado de hermenéuiica y transcríbelo en una


ficha de primeras definiciones.

M ^ ^ i c o s , - 1
Después de haber realizado la actividad, podrás pensar con nosotros que la hermenéutica es más que
explicación, es interpretación de los textos.

La hermenéutica enfoca el texto desde nosotros y para nosotros. Considera al texto desde el que lo
lee: la comunidad de fe, el predicador, el grupo de estudio bíblico, el pensador teológico comprometido con
un proyecto de fe y vida, el lector interesado en la Biblia.

El lector actual debe interpretar el texto no sólo conociendo los lentes antiguos, sino también los
propios: ,• Cuáles son las condiciones de su lectura'? ¿De qué tradiciones proviene? ¿Para qué preguntas espera
respuesta del texto'.' ¿Por qué lee y estudia estos textos y no otros? Así como ya sabemos que no hay ningún
texto neutral, atemporal o ahistórico, tampoco hay lectores neutrales o sin historia.

¿Cómo definir entonces nuestra ubicación, nuestro tiempo, nuestra historia, nuestras tradiciones de
lectura de la Biblia, nuestra fe?

La hermenéutica suministra y describe los principales métodos de la interpretación y actualización


teológica de la Biblia.

Este curso de métodos exegéticos sólo quiere ayudar a dar los pasos exegéticos. No podrá suminis-
trar los principios de la interpretación teológica cabal. Es decir, no contendrá los elementos de la hermenéuti-
ca. Pero es importante que tomes en cuenta que el paso hermenéutico, o sea la interpretación actual, es decisi-
vo para nuestro trabajo con la Biblia. Caso contrario uno se queda meramente en el depósito de un museo,
con un montón de restos arqueológicos, algunos enteros y otros fragmentarios; pero sin que esos hallazgos
produzcan un mensaje para nosotros hoy. "

Actividad 10

Al comienzo de esta unidad mencionamos los conceptos de descripción, compren-


sión o explicación, e interpretación. Ahora volvemos a ellos.
A partir de tus conocimientos previos y de lo visto en esta unidad, define más preci-
samente cada uno de estos tres términos.

7. ALGUNAS SUGERENCIAS FINALES


-> Todo texto abarca más de lo que aparenta. Los métodos exegéticos y la hermenéutica pretenden
ser instrumentos para desimplicar una serie de contenidos, pero nunca agotarán totalmente el texto.

-> Este curso no tiene validez perenne ni universal. Te brinda una serie de instrumentos; pero estos
no son perfectos ni definitivos. Los métodos se mejoran, modifican y aparecen otros nuevos. La historia de la
forma apareció hacia fines de la primera década de este siglo y en los años veinte, en parte como reacción a la
crítica literaria; la historia de la redacción siguió como paso obligado a la de las formas, a partir de los años
cincuenta; la semiótica se empezó a aplicar a los textos bíblicos en la década del setenta. Asimismo, la lectura
sociológica y la feminista tienen su ubicación sociohistórica precisa La próxima generación precisará otros
métodos.

Métalos Exegétios- !K
-> La única condición para ei estudio y la interpretación de los textos bíblicos es la afirmación de
que esos testimonios antiguos tienen sentido para nosotros, y que vale la pena estudiarlos e interpretarlos hoy.
Lo demás, la fe personal, la tradición eclesiástica o confesional, la orientación espiritual o la piedad, forman
parte de nuestros respectivos lentes, por cierto muy variados.

-> La exégesis corregirá lecturas tradicionales y seguramente se moverán aceptaciones ingenuas (no
en el mal sentido) de afirmaciones aprendidas desde pequeño; pero la fe no depende de una palabra que se
cambia, de un autor verdadero o ficticio de un texto bíblico, de una ubicación histórica distinta de un pasaje,
de un término que de repente adquiere otro color, o de un agregado de un evangelista. Si aceptamos que los
testimonios bíblicos tienen sentido para nosotros hoy, no hemos de temer a la investigación histórica, que no
se hace para destruir la fe o la Biblia, sino para ayudarnos a interpretar la Biblia para nosotros y nuestro mun-
do actual.

-> La asimilación de los métodos es algo que tiene lugar en la práctica. La teoría se limita a propor-
cionar los instrumentos y herramientas. Esta es una especie de caja de herramientas: tendrás que apropiarte de
estas herramientas (los métodos), y saber cómo manejarlas. Esto lo haremos con numerosos ejercicios. Te
recomendamos que siempre termines satisfactoriamente cada paso indicado antes de pasar al s i l e n t e tema o
ejercicio.

-> Recurre a tu guía siempre que quieras hacer una consulta o necesites orientación con relación a tu
tarea.

-> Una vez aprendido un paso metodológico (por ejemplo el de la crítica textual, o la historia de la
redacción), anímate a buscar por tu cuenta otros textos y aplica allí los conocimientos adquiridos. Sólo así
adquirirás práctica. De tanto en tanto puedes darte el lujo de volver a leer todo lo estudiado y repasar tus
propios ejerceos. Resulta alentador ver como con el paso del tiempo y el aumento de experiencias se van
modificando las propias ideas. No deseches aquellas que van cambiando.

-> El sistema de fichaje por palabras ordenadoras es una técnica útil para ir agregando nuevos datos
o modificando anteriores ideas. ¿Recuerdas la sugerencia de fichar tus elaboraciones? Aquí tienes la explica-
ción de por qué consideramos significativo hacerlo así. La ficha con fechas actuará como una línea histórica
demostrativa de tu crecimiento y del avance del proceso de aprendizaje. Será una forma de construir parte de
tu propia historia.

Actividad 11

Es el momento de desandar un camino andado y sintetizar los conceptos principales.


Confecciona una ficha identificando cada uno de los métodos que se han presentado
hasta aquí (uno en cada ficha), usando el nombre de cada uno de ellos como palabra
ordenadora.

-> ¿Podría ser puesta en peligro nuestra fe en Jesús al descubrir por ejemplo que ciertos pasajes bí-
blicos son cuestionados en cuanto a su valor histórico, la autenticidad del autor o lo que fuere? Sinceramente,
creemos que no, pero sería sumamente enriquecedor que contrastaras tus opiniones con las de tus compañeros
o con tu guía.

Dialoga sobre este tema con tu guía y con tus compañeros (si los tienes cerca). Será
una buena oportunidad para compartir experiencias grupalmente.

Mílwlo.S EMgítioK - 19
PRIMERA EVALUACION

Estudiante Fecha

Esta prueba no es un repaso de todos los temas de la Unidad 1, sino una


muestra temática. El objetivo es que pruebes tu propia capacidad para responder-
las sin usar el texto de la unidad. Si tienes dificultades para entender o respon-
der las preguntas debes volver a él y a tus fichas.

I. ¿De qué datos se vale la exégesis bíblica?

- 2. ¿Cuáles han sido los lentes de los autores bíblicos?

3. ¿Cómo se te ocurrió recomponerlos?

4. ¿Qué son los métodos exegéticos?

5. ¿Para qué sirven los métodos exegéticos?

6. Enumera tres diferencias fundamentales entre el AT y el NT.

7. Enumera tres puntos de unión decisiva entre el AT y el NT.

.. 8. ¿Qué es la interpretación cristológica del AT?

9. ¿Por qué hablamos del texto y su pasado, del texto en sí y del texto
y su después?

10. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre exégesis bíblica y herme-


néutica bíblica y cuál es su internación?

II. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre los métodos histórico-


críticos y la exégesis semiótica?

Una vez concluida la actividad entrégasela a tu guía

Conversa con tu consejero y compañeros sobre:

¿Cómo podrán relacionarse los resultados de la exégesis bíblica crítica


con la fe en Jesucristo, nuestro Señor y Salvador?
UNIDAD 2

HERRAMIENTAS BASICAS

Mt<tnHnv Fví-iííítifii* - -)%


1. INTRODUCCION

Cada trabajo necesita ayudas apropiadas para su realización. Podríamos decir que un mecánico traba-
ja con dos tipos de ayuda; unas "incorporadas" a su persona; habilidades, conocimientos, experiencias; y otras
"materiales": las herramientas propiamente dichas, planos, mesa de trabajo, medidores. En el caso de la exé-
gesis las ayudas o herramientas "incorporadas" por el exegeta son sus conocimientos, la práctica, las técnicas
que aprendió; los métodos para hacer exégesis. Las herrarmentas "materiales" son determinados libros, ma-
nuales, diccionarios, textos. Estos a su vez son la materia prima de su trabajo, como son la madera, el cuero o
el metal en el caso del artesano. Ambos grupos de herramientas, las "incorporadas" y las "materiales", posi-
bilitan el trabajo del exegeta.

Las principales herramientas materiales para la exégesis son:

-> las ediciones de los textos originales,

-> buenas traducciones de los textos originales,

-> diccionarios de los idiomas bíblicos,

-> concordancias y estadísticas,

-> diccionarios bíblicos y teológicos,

-> sinopsis,

-> manuales de exégesis.

* Esta unidad se propone suministrarte algunos datos fundamentales sobre estas herramientas.

2. LOS TEXTOS ORIGINALES


La base para todo estudio científico del AT y del NT lo constituyen ediciones críticas y responsables
de los textos originales, hebreo (con partes en arameo) y griego, respectivamente. Lo que significa "edición
crítica" lo veremos en los capítulos dedicados a la crítica textual de ambos testamentos.

Lamentablemente no poseemos ningún original de los textos bíblicos. Hasta ahora sólo se encontra-
ron y conservaron copias, copias de copias y asi sucesivamente (todas hechas a mano hasta la invención de la
imprenta). Al no contar con originales la exégesis requiere ediciones de sus textos hechos en base a compa-
raciones de las copias posteriores que poseemos y que están guardadas en museos y bibliotecas especiales. La
compaginación de estas copias y la indicación de las diferencias entre ellas, o sea, las variantes, es lo que se
llama "edición crítica".

Méuxlos E m é t i c o s - 2 5
2.1 Biblia Hebraica (BHS)

La edición comúnmente usada para la exégesis completa del texto hebreo se llama Biblia Hebraica,
la cual ya ha sido editada varias veces. En 1937 la edición preparada por Rudolf Kittel para la Sociedad Bí-
blica de Württemberg, Alemania, llegó a su tercera edición; luego fue reemplazada por una nueva llamada
Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS), lanzada entre 1967 y 1977 por un equipo de exegetas alemanes y
publicada por la Sociedad Bíblica Alemana. El nombre de Stuttgartensia le viene de la ciudad de Stuttgart,
sede de la Sociedad Bíblica Alemana. En 1984 se imprimió la segunda edición de la BHS, con introducción
en alemán, inglés, francés, español y latín. La BHS (como su antecesora, la BH Kittel) se basa en un famoso
manuscrito del texto hebreo, llamado Códice de Leningrado, escrito en el año 1008 ó 1009 d.C. Este códice
se conoce científicamente bajo la sigla B 19A (L) y está guardado en la Biblioteca Estatal de la ciudad rusa de
Leningrado.

La edición científica o crítica actualmente más usada del texto griego del NT se llama Novum Tes-
tamentum Graece, conocida también como Nestle-AIand por sus principales editores, E. Nestle y K. Aland.

En 1979 apareció la 26a edición del NTG con nuevos lincamientos en la compaginación de sus tex-
tos. Las ediciones anteriores del NTG habían sido simplemente compilaciones de ediciones en los manuscritos
más antiguos y seguros que se poseen actualmente.

La edición estuvo bajo la responsabilidad de un equipo internacional y ecuménico integrado por: K.


Aland, M. Black, C. Martini, B. Metzger y A. Wikgren. El trabajo es producto del Instituto de la Investiga-
ción del Texto del NT de Münster/Westfalia, Alemania Federal; y fue publicado por la Sociedad Bíblica de
ese país.

El NTG tiene una amplia introducción en alemán, inglés y en las últimas ediciones también en caste-
llano. El mismo grupo produjo también una edición del mismo texto griego del NT, pero con menos indica-
ciones de cambios o variantes de un manuscrito a otro. Se trata del Greek New Testament, que en 1975 vio
su tercera edición. En 1983 las Sociedades Bíblicas Unidas publicaron una versión corregida de la misma
edición.

El GNT es una edición completa adaptada a las necesidades de las tareas de los traductores que traba-
jan para las Sociedades Bíblicas en todo el mundo.

Como el aparato crítico del GNT tiene poca información no sirve para el trabajo de crítica textual
Pero sirve igual para todos los demás pasos de la exégesis (traducción terminología crítica de las formas y de
la redacción, estructuras, etc)

Es sumamente importante que para tu estudio de la Biblia cuentes pues con los
textos originales: la BHS y el NTG (o GNT).

Métodos Exegétios - 2ft


3. SINOPSIS

Para el trabajo exegético sobre los Evangelios del NT es importantísimo contar con una sinopsis de
los mismos. Una sinopsis es una edición de los textos evangélicos en columnas paralelas, con corresponden-
cias entre los textos, con los espacios en blanco o palabras distanciadas cuando los textos difieren, con unida-
des separadas donde no se registran paralelos. Las hay de los tres primeros evangelios, llamados precisamente
sinópticos, Mateo, Marcos y Lucas y también las hay de los cuatro evangelios, incluyendo a Juan.

Los tres primeros evangelios se llaman sinópticos porque es posible presentar buena parte de sus
respectivos textos en columnas paralelas. El EvJn sale de este esquema de paralelos; pero varias sinopsis lo
incluyen para que el lector pueda hacer todas las comparaciones posibles.

Sinopsis es una palabra de origen griego y significa visión de conjunto. Evangelios sinópticos son
pues los evangelios paralelizables y abarcables en una sola visión de conjunto.

SYNOPSIS QUATTUOR EVANGELIORUM (SQE).

La edición más completa de los textos griegos de los cuatro evangelios en visión sinóptica es la
Synopsis Quattuor Evangeliorum, editada por K. Aland y publicada por la Sociedad Bíblica Alemana
(Stuttgart).

En 1988 se reimprimió la 13a edición de 1985, cuyo texto y aparato crítico coinciden con el texto
del NTG 26. El aparato crítico de esta sinopsis registra más variantes y mayores informaciones que el del
NTG. La edición también incluye referencias a los llamados evangelios apócrifos (textos que se presentan
como relatos de la vida de Jesús, pero no aceptados en el canon del NT) y contiene citas de la época patrística
(los primeros siglos cristianos) sobre los cuatro evangelios; y por último tiene el texto del evangelio apócrifo
de Tomás (cuyo original está en idioma copto), en versiones alemana, latina e inglesa.

4. SEPTUAGINTA
Para muchos trabajos especializados con textos bíblicos también adquiere importancia la versión
griega del AT, conocida como LXX, Septuaginta o Versión de los Setenta, pues según una leyenda la ela-
boraron 72 sabios como traducción del AT hebreo al griego. Se trata de una versión que se fue elaborando
entre los siglos III y II a.C. en Alejandría, Egipto, para los judíos que vivían allí en la diáspora o dispersión
fuera de su patria y que ya no entendían suficientemente hebreo La Septuaginta contiene algunos libros reli-
giosos más que el canon hebreo. La iglesia católica llama deuterocanónicos a siete de estos libros mientras
que en el lenguaje protestante se los denomina apócrifos Lo que por su parte en el lenguaje católico se de-
nomina apócrifos son los pseudoepígrafos según la terminolcWa evangélica Las versiones católicas de la
Biblia contienen siempre estos libros adicionales de la LXX- en el campo protestante aparecen sólo en algunas
ediciones. '

Actividad 12

Compara el índice de una versión católica de la Biblia con el de una versión evangé-
lica, p.ej. BJyRV. Registra en una ficha los libros (deuterocanónicos) incluidos en
la versión católica y que no se encuentran en la versión evangélica

La edición más conocida de la LXX es la Septuaginta. Id Est Vetus Testamenten Graece luxta
LXX Interpretes, editada por A. Rahlfs en la Sociedad Bíblica Alemana, Stuttgart. La última edición tiene
introducción en griego, latín, alemán e inglés.

Métodos ExepJtiCT» - 27
5. DICCIONARIOS, INTERLINEALES Y CLAVE LINGÜISTICA

Al conjunto de herramientas básicas para la exégesis también pertenecen los diccionarios de las len-
guas bíblicas y las gramáticas. Como su presentación es parte del estudio de los idiomas, no la incluimos
aquí.

Un lugar intermedio entre el original y versión lo ocupa el Nuevo Testamento Interlineal Griego-
Español, con el texto griego de Nestle; con traducción literal al castellano y notas lingüísticas marginales.
Fue editado por Francisco Lacueva en CLIE, Barcelona, España, 1988.

El Interlineal permite una rápida confrontación entre ambos textos, el griego y el español. No se
trata de una versión española pulida o fluida, sino de un "español griego": debajo de cada término griego está
la correspondiente palabra española. El NT Interlineal se basa en la edición 25a del NTG, no tiene pues exac-
tamente el mismo texto que el NTG 26. Pero esto se corrige fácilmente con un NTG 26 o el GNT

Para el AT también existe un interlineal, proyectado para varios tomos. En enero de 1990 apareció el
primer tomo con el texto hebreo y español del Pentateuco (de Génesis hasta Deuteronomio). Fue editado por
CLIE, Barcelona, España; y el trabajo de la traducción literal interlineal fue hecho por el Pastor Ricardo Cer-
ní.

Una simbiosis de NT griego, diccionario y breve gramática es la Clave Lingüística del Nuevo Tes-
tamento Griego, editada por ISEDET y La Aurora, Buenos Aires, 1986 (traducida del alemán y ampliada
con datos nuevos). La Clave sigue el texto griego del NT versículo por versículo. Indica tiempo, modo y voz
de los verbos y la forma en la que los mismos se encuentran en los diccionarios. Presenta la traducción caste-
llana de las palabras y agrega una sene de otras indicaciones de tipo teológico y del contexto.

6. CONCORDANCIAS
Para comprender los conceptos teológicos y poder relacionar sus usos entre sí se necesita contar con
información sobre la etimología y la historia de los términos, y sobre los sistemas teológicos que los emplean.
La principal herramienta para ubicar el uso de una determinada palabra es siempre la concordancia bíblica Es
una especie de índice alfabético que contiene las palabras del AT y del NT (o por separado), y junto a cada
una de ellas la cita bíblica que la emplea. Permite localizar rápidamente términos y su uso o un determinado
versículo.

La concordancia bíblica más completa en lengua española es la de C.P. Denyer, Concordancia de


las Sagradas Escrituras. Revisión de 1960 de la Versión Reina-Valera (Editorial Caribe Miami 1978
séptima edición).

Para usar una concordancia es importante tener presente lo siguiente:

-> Para ubicar un determinado versículo en la concordancia es más fácil buscarlo a partir de las pa-
labras menos frecuentes, pues estas aparecen sólo en poco pasajes Si no encuentras la cita en cuestión busca
bajo otra de sus palabras importantes A veces también es necesario buscar bajo varios sinónimos si uno no
recuerda con exactitud los términos.

-> No existe una correspondencia absoluta entre las palabras castellanas y las de las lenguas origina-
les de la Biblia. Hay casos en que una palabra hebrea o griega se traduce de varias maneras al castellano o
que una misma palabra castellana reproduce varios términos de los originales También hay términos muy

Mülodos EKgétiav.-2»
específicos de uno de los dos testamentos, como p.ejem. ofrenda en el AIJe o maestro en el NT. La exégesis
debe dedicarse al significado específico de estos términos.

-> No hay que pensar que las palabras más frecuentes son siempre las más aportantes. De ser así,
los verbos decir y venir, con numerosos empleos, serían más importantes que amar y creer. La frecuencia es
sólo una medida relativa para la importancia del término.

-> Una palabra que aparece en diferentes lugares no siempre tiene el mismo significado ya que los
términos van evolucionando a lo largo de la historia. Además cada autor los carga con pesos propios, que
pueden variar incluso dentro de una misma obra. Como en el caso de los lentes de los que hablábamos en la
Unidad 1. Justicia y justo, por ejemplo, tienen una amplia gama de significados, según sean usados en los
textos legales del AT por los profetas o por Apóstol Pablo El último significado de un término lo suele brin-
dar el contexto, por ello el trabajo con la concordancia debe ser completado con otros análisis: contexto lite-
rario, teología del autor, interpretación, etc.

-> La concordancia permite hacer una investigación sobre determinadas personas, o lugares, acon-
tecimientos, tiempos históricos. Así p.ejem. las historias que contienen el nombre de Abrahán proporcionan
una especie de biografía de este personaje; las teologías que se vinculan con su persona (p.ejem. Abrahán
padre del pueblo de Israel, Abrahán padre de pobres y marginados) remiten a los conceptos que se tenían de
él.

-> El uso más provechoso de la concordancia consiste en el estudio de temas e ideas especiales. Si la
concordancia ya es útil para encontrar citas y términos conocidos previamente, es todavía más útil como ins-
trumento para realizar nuevos descubrimientos y hallar relaciones nuevas entre cosas ya conocidas.

El estudio de un tema puede arrancar con un listado de las citas en las que aparece la palabra clave.
Luego se agregan los sinónimos e incluso los antónimos. Esto proporciona más textos y se desencadena un
estudio en cadena sobre el tema.

Para el estudio temático de un concepto es conveniente leer también los pasajes completos en los que
se emplea esa palabra.

Como la Biblia es enormemente extensa muchas veces es necesario estudiar un solo aspecto de un
tema en cuestión. Así se puede investigar p.ejem. lo que dicen los profetas sobre el pecado; y separadamente
las enseñanzas de los Sinópticos, de Juan, de Pablo, etc.

En el transcurso de un estudio temático conviene centrarse en pasajes en los que la palabra estudiada
sea realmente clave. Así p.ej. el estudio de los términos resucitar y resurrección debe llevarte a Juan 11, a los
capítulos evangélicos sobre la resurrección de Jesucristo, a 1 Corintios 15.

Actividad 13

Busca en una concordancia el empleo del término pobre en el NT. Agrégale pobre-
za, humildad, hambriento; y también rico, riqueza, bienes. Tendrás que discriminar
entre el bien como lo bueno, p.ejem. hacer el bien, Mateo 12:12; bien como adver-
bio, p.ejem. no está bien, Mateo 15:26; y bien o bienes como propiedad, pertenen-
cia, riqueza; p.ejem. a los hambrientos colmó de bienes, Lucas 1:53.
Trata de describir qué usos hacen los Evangelios de estos términos y cómo los aplica
el Apóstol Pablo en sus escritos Transcribe fas citas y tu análisis de tos usos en una
ficha

Métodos E x c i t a o s - 2 9
Trata de ser preciso en la selección de las palabras ordenadoras.
Lee una vez más lo que dice el curso Técnicas de Estudio sobre cómo organizar la
información

Actividad 14

Verifica la importancia de Adán en el AT y en el NT. ¿Qué concepto de Adán tiene


Pablo en Romanos? ¿Qué Adanes conoce Pablo? ¿Qué relación hay entre Adán y
Eva según 1 Timoteo? Transcribe tus anállsis en una ficha de Uso de Concordancia,
Término: Adán.

Actividad 15

¿Que dice 1 Juan sobre Dios como Padre? Anota los resultados de tu investigación
en una ficha de Uso de Concordancia, Término: Dios Padre.

6.1 Concordancias de la Biblia Hebraica

Veteris Testamenti Concordantiae Hebraicae atque Chaldaicae, editada por Solomon Ma-
delkern; con reimpresión en Graz, 1955; editada luego por M.H. Goshen-Gottstein en Jerusalén, 19719.

Konkordanz zum Hebraischen Alten Testament, elaborada por Gerhard Lisowsky y editada por
Württembergische Bibelanstalt, Stuttgart 19662. Contiene todas las citas de los sustantivos y los verbos. Las
demás palabras también aparecen, pero sin las referencias bíblicas. Todos los términos van seguidos por su
traducción al alemán, inglés y latín. Con ello la concordancia es al mismo tiempo un diccionario.

A New Concordance of the Bible. Thesaurus of the Language of the Bible. Hebrew and Ara-
maic. Roots, Words, Proper Ñames, Phrases and Synonymus, preparada por Abraham Even Shoshan y
publicada por Kiryat Sefer Publishing House Ltd., Jerusalén, 1989. Se trata del trabajo más reciente en mate-
ria de concordancias hebreas.

Aunque ninguna de las tres concordancias llevan títulos en hebreo, sino en latín, alemán e inglés res-
pectivamente, se trata de concordancias hebreas para el texto original del AT hebreo y arameo.

6.2 Concordancias de ia Septuaginta


A Concordance to the Septuagint and the other Greek Versions of the Oíd Testament
(including the Apocryphal Books), elaborada por Edwin Hatch y Henry A Redpath y publicada por Aka-
demische Druck-und Verlagsanstalt, Graz 1975 (reimpresión de la Edición de Clarendon Press, Oxford
1897).

Métodos Exegéticos - 30
6.3 Concordancias del Nuevo Testamento Griego

En muchas bibliografías aún se cita la conocida obra de William Moulton, Alfred Geden (Editores) y
Harold Moulton (Revisor), A Concordance to the Greek Testament. According to the Texts of Westcott
and Hort, Tischendorf and the English Revisers, publicada por T. & T. Clark Ltd., Edimburgo, 19785. Esta
concordancia ya tiene un valor limitado por basarse en ediciones viejas del NT griego, actualmente muy supe-
radas por las nuevas ediciones críticas.

La obra más actualizada y de fácil manejo es la Concordance to the Novum Testamentum Graece
of Nestle-Aland, 26th. Edition, and to the Greek New Testament, 3rd. Edition, editada por Walter de
Gruyter, Berlín-Nueva York. Sus dos primeras ediciones (1980 y 1985) llevaban el título Computer Con-
cordance. Todas se basan en el texto completo del NTG y el GNT. Existe aún una obra más voluminosa del
mismo Instituto Münster que publica el NTG y GNT, pero destinada al trabajo de los especialistas de crítica
textual: registra todas las diferencias entre las principales ediciones del texto griego del NT con sus variantes.

En 1989 fue editada una revisión de una obra muy apreciada por varias generaciones de estudiantes
de teología en todo el mundo: la concordancia de A. Schmoller. La nueva edición sigue estrictamente el texto
del NTG 26 y el GNT y es producto del mismo Instituto de Münster: Alfred Schmoller, Handkonkordanz
zum Griechischen Neuen Testament (Revisada por Beate Koster), publicada por la Sociedad Bíblica Ale-
mana, Stuttgart, 1989. A pesar de su título (Concordancia manual es decir breve) la obra es sorprendente-
mente completa Sólo algunos pocos términos no aparecen de manera completa en las referencias bíblicas La
concordancia indica también si el térmmo en cuestión aparece o no en la LXX Esto es de gran ayuda para el
estudio de las tradiciones que provienen del AT y que fueron retomadas por los autores del NT El Schmoller
tiene además junto a cada término su traducción al latín según el uso de la versión latina de la Biblia llamada
Vulgata.

Para un estudio especializado, una tesis o investigación del NT conviene trabajar con ia concordan-
cia computarizada del Instituto de Münster; mientras que para la mayoría de los trabajos exegéticos y pastora-
les es completamente suficiente contar con la obra de Schmoller.

6.4 Concordancias del Nuevo Testamento


También existe la Concordancia Analítica Greco-Española del Nuevo Testamento Greco-
Español, preparada por J. Stegenga y A.E. Tuggy y publicada por CLIE, Barcelona 1985 Contiene todas las
palabras griegas del NT completamente analizadas gramaticalmente (forma original caso inflexión declina-
ción, conjugación); todas las palabras relacionadas, derivadas o compuestas; las citas donde se encuentran en
el NT; las traducciones al castellano según Reina-Valera Si bien el texto griego en que se basa esta concor-
dancia analítica es el llamado Textus Receptus superado por las nuevas ediciones críticas la concordancia
mantiene su valor por el excelente análisis gramatical de cada forma Con un poco de práctica el exegeta
puede superar los inconvenientes del empleo de un texto que en muchos pasajes ha sido superado por la in-
vestigación del NT

6.5 Concordancias temáticas


Otro rubro lo conforman diversas concordancias temáticas, que en lugar de seguir los términos por
orden alfabético y sus citas, ofrecen todos los textos relacionados con los temas que abordan.

Métodos Exeeétieos-33
7. ESTADISTICAS

Emparentadas con las concordancias, pero con otra disposición de los términos, están las llamadas
estadísticas del texto bíblico.

Aún muy citada es la obra de R. Morgenthaler, Statistík des Neutestamentlichen Wortschatzes


(Gotthelf-Verlag, Zurich, 1958). La obra tiene sus límites por basarse en ediciones del texto griego ya supera-
das por los avances de la investigación.

La obra más actualizada según el texto del NTG 26 es la de K. Aland (como editor, con la colabora-
ción de H. Bachmann y W.A. Slaby): Vollstandige Konkordanz zum Griechischen Neuen Testament,
Band II: Spezialübersichten (publicada por Walter de Gruyter, Berlín-Nueva York, 1978). Se trata de un
registro completo de todos los términos griegos en columnas según cada uno de los 27 libros del NT, con
indicación de la cantidad de citas por libro y su total. Contiene además varias otras estadísticas según fre-
cuencia en el uso, formas gramaticales, terminaciones. Se trata de una obra de consulta ocasional, de interés
para trabajos especializados o una tesis.

Con ayuda de las estadísticas se pueden determinar certas preferencias de los autores por determi-
nados términos o conceptos, su ubicación en la evolución del concepto, la amplitud de su vocabulario. Si bien
la estadística de la lengua está ganando más y más lugar en la lingüística moderna, hay que advertir ante un
uso abusivo de las listas y recordar que en última instancia el valor y el mensaje del concepto dependen más
de su contexto literario y teológico, que de la cantidad de veces que se lo emplee.

8. APOCRIFOS
Existe una gran cantidad de obras judías y cristianas, emparentadas con los textos bíblicos y origina-
das en el período intertestamentario, durante la época del NT y después. Estos escritos no lograron formar
parte del canon del AT y del NT.

Su conocimiento es útil a la hora de comparar ideas y líneas teológicas bíblicas con las de su medio
ambiente; así que indicamos aquí sus ediciones en castellano.

Los llamados apócrifos del AT (llamados pseudopígrafos por los evangélicos) se editan en una serie
especial bajo la coordinación de Alejandro Diez Macho: Apócrifos del Antiguo Testamento, Tomos I al
VIII (Ediciones Cristiandad, Madrid, 1984 en adelante). Ya se han editado varios tomos. Cada texto lleva una
amplia introducción, una bibliografía y amplios comentarios.

El estudio de los apócrifos del AT ayuda a comprender el desarrollo de varias corrientes del judais-
mo intertestamentario, sobre todo de la apocalíptica, de gran importancia para la composición del cuadro de
las expectativas vigentes en la época de Jesús.

Para el NT contamos con una obra de Aurelio de Santos Otero, Los Evangelios Apócrifos (BAC,
Madrid, 19850.

Además, se han ido publicando en castellano nuevos textos apócrifos que se fueron descubriendo
(evangelios, hechos de apóstoles, epístolas, apocalipsis cristianas).

La lectura de los apócrifos del NT permite conocer ciertos desarrollos "extraoficiales" de varios gru-
pos del amplio movimiento cristiano de los primeros siglos de nuestra era.

MíUKlosExegílicos-32
9. QUMRAN

De tanto en tanto encontrarás referencias a los llamados documentos esenios de Qumrán. Son textos
pertenecientes a un grupo religioso del judaismo de la época intertestamentaria y del tiempo de Jesús. Esos
escritos fueron encontrados a partir de 1947 en el Desierto de Judá en las inmediaciones del Mar Muerto. El
asentamiento principal del grupo de los esenios, autores y transmisores de esos documentos, se hallaba en un
lugar llamado Qumrán, de allí el nombre de Documentos de Qumrán.

Los originales hebreos, varios en arameo y unos pocos en griego, fueron traducidos a muchos idio-
mas. En castellano los podrás leer en la edición realizada por M. Jiménez F. Bonhomme, Los Documentos de
Qumrán (Ediciones Cristiandad, Madrid, 1976). Su estudio permite conocer el mundo peculiar de una de las
corrientes judías previas y paralelas al NT.

10. DICCIONARIOS TEOLOGICOS DE LA BIBLIA

Existe una amplia gama de diccionarios teológicos de toda la Biblia, del AT y del NT; extensos,
completos, manuales, sintéticos, etc. Indicamos tan sólo los más conocidos para el AT y el NT.

Para el AT se cuenta con la obra de J. Botterweck y H. Ringgren, Diccionario Teológico del Anti-
guo Testamento (Cristiandad, Madrid, 1978). Hasta el momento aparecieron sólo los primeros tomos.

Más abreviado, y con ello también más accesible es el Diccionario Teológico Manual del Antiguo
Testamento, editado por E. Jenni y C. Westermann (Cristiandad, Madrid, 1978, Tomo I; 1985 II). Este dic-
cionario se dirige a teólogos, pastores, sacerdotes, con un conocimiento mínimo del hebreo y de la exégesis
veterotestamentaria. Incluso lo pueden emplear aquellos que directamente no tengan ningún conocimiento
hebreo. Hace una selección de los vocablos teológicamente más importante analizándolos según el listado
hebreo Indica raíz y derivados de cada término estadísticas de su empleo en el AT significado y evolución
empleo teológico, y referencias a épocas posteriores al AT.

Para el NT el investigador cuenta con una muy voluminosa obra: Theologisches Wórterbuch zum
Neuen Testament, editado por G. Kittel y G. Friedrich (Editorial Kohlhammer Stuttgart, 1933-1979) Se
trata de una obra monumental en diez tomos en los que se analizan ampliamente -según listado en griego- los
términos originales del NT su empleo en el mundo grie«o en el AT hebreo y en la LXX en la época intertes-
tamentaria en los diversos escritos del NT en la época°de los padres apostólicos y en la, iglesia antigua Hay
traducciones al inglés y al italiano conocidas como Theological Dictionary of the New Testament (G Ki-
ttel - G Friedrich Ed ) (Eerdmans Publishing Company Grand Rapids Michigan 1964-1976) en diez to-
mos; y Grande Lessico del Nuovo Testamento (G Kittel - G Friedrich Ed ) (Paideia 1965-1981) trece
tomos . . ,

Al igual que para el AT también existe una obra más abreviada y accesible para el NT: el Dicciona-
rio Teológico del Nuevo Testamento, editado por L. Coenen, E. Beyreuther y H. Bietenhardt (Sigúeme,
Salamanca, 1980), en cuatro tomos Contiene los principales términos teológicos del NT según listado alfa-
bético español. Incluye referencias sobre el empleo del término en el ambiente griego en la LXX, en los
escritos del NT. Cada artículo contiene además algunas reflexiones sobre la proclamación del concepto en
cuestión. Se lo ha llamado también "El pequeño Kittel"

Métodos Exegéticos-33
11. OBRAS FUNDAMENTALES

Existen dos obras fundamentales para el estudio de los métodos exegéticos:

Heinrich Zimmermann, Los métodos histórico-críticos en el Nuevo Testamento, BAC, Madrid,


1969; y Josef Schreiner, Introducción a los métodos de la exégesis bíblica, Editorial Herder, Barcelona,
1974.

12. UN CONSEJO FINAL


Cuando empieces a trabajar con estas herramientas, sean sinopsis, diccionarios, concordancias, etc.,
lee atentamente las respectivas introducciones y sobre todo las tablas de siglas y abreviaturas. Una confusa
interpretación de una sigla puede producir lecturas erróneas. El estudio de las páginas introductorias no es
pérdida de tiempo, todo lo contrario. Sobre todo presta atención a las introducciones a los textos bíblicos,
sean los originales o sus versiones.

Si bien la cantidad de herramientas te podrá parecer abrumadora o apabullante, con el tiempo se te


aclarará el panorama y sabrás elegir precisamente la que necesites para cada trabajo con los textos bíblicos.
Para ello debes tener claridad sobre el cometido principal de cada herramienta.

Actividad 16
IVuelve a leer los párrafos correspondientes y resume en fichas de Herramientas
Básicas la finalidad o utilidad de cada una.

Métodos B í n e o s - 34
SEGUNDA EVALUACION

Estudiante Fecha

El objetivo de esta evaluación es que compruebes la finalidad de las


pnncipales herramientas materiales para el trabajo exegético. Trata de responder
las preguntas sin usar el texto de la unidad. Si te quedan dudas vuelve a las fi-
chas de Herramientas Básicas o texto de la unidad.

' 1. ¿Por qué la exégesis necesita ediciones críücas de los textos del AT y
del NT?

2. ¿De qué libros del AT se pueden hacer sinopsis?

3. ¿Qué epístolas del NT se prestan a un estudio sinóptico, o sea, de


forma paralela y conjunta?

4. Menciona tres de los usos posibles de una concordancia.

. 5. Menciona tres criterios que se deben tener en cuenta al trabajar con


una concordancia.

6. ¿Qué relación hay entre los documentos apócrifos y el estudio de la


Biblia?

Métodos Exegéticos - 35
UNIDAD 3

CRITICA TEXTUAL DEL NUEVO TESTAMENTO

Mét.xlosExegético.s-37
1. INTRODUCCIÓN
Sólo el texto bíblico original puede informarnos sobre la teología de su autor. Las tradiciones poste-
riores y los cambios introducidos al texto original son evidencias de su evolución, pero no de su origen. Por
ello la exégesis bíblica debe tratar de remontarse al texto original. Como original se entiende el texto autógra-
fo, o sea, tal como salió de la mano del autor.

Ya sabes que lamentablemente no poseemos ningún original de los textos bíblicos. Hasta el momen-
to sólo se hallaron y conservaron copias posteriores. Los originales se perdieron, cosa explicable si se toma en
cuenta que se escribieron sobre el frágil papiro. Los manuscritos (así se llaman los textos copiados a mano,
antes de la invención de la imprenta en Europa en el siglo XV) de libros bíblicos o de partes se produjeron en
una época bastante posterior a la redacción de los originales, en algunos casos hasta siglos. Son por lo general
copias de copias. Algunos manuscritos son anteriores a la canonización definitiva del NT en el siglo IV, pero
la mayoría son posteriores. Algunos fragmentos se originan a partir del siglo II en adelante; pero copias ma-
nuscritas enteras del NT se poseen sólo de la segunda mitad del siglo IV, cuando se comenzó a emplear un
material más duradero: el pergamino.

El problema de la falta de originales no se limita a la Biblia: prácticamente no se poseen textos ori-


ginales de la antigüedad, salvo contadas excepciones. Una de las versiones originales más conocidas es la de
las cartas y notas de Simón bar Kojba, jefe de la rebelión judía contra Roma de los años 132-135 d.C. Con
todo, la Biblia tuvo más "suerte" que otras obras en cuanto a la cercanía entre sus copias y los originales. Así
p.ejem. los manuscritos (abreviado: mss) más antiguos de las obras del poeta latino Virgilio son 4 siglos
posteriores a su producción y los más antiguos de las obras de Platón son 13 siglos más jóvenes que el filóso-
fo griego

2. INFORMACION BASICA
Mientras los textos bíblicos fueron copiados y multiplicados una y otra vez a mano durante varios
siglos, se introdujeron en ellos cambios de todo tipo, unos involuntarios, otros intencionales. Así es como los
mss que hoy poseemos de un mismo texto original difieren bastante entre sí.

La investigación ha tratado de acercarse lo más posible al original de cada libro bíblico, reconstru-
yendo su texto en base a comparaciones entre las copias posteriores. La compaginación de estas copias y la
indicación de las diferencias entre ellas constituyen las ediciones críticas o científicas del AT o del NT. Ahora
bien, el hecho de que en el NTG 26/GNT 3 poseamos un texto crítico del mejor nivel científico y ampliamente
reconocido en todo el mundo, no debe producir la impresión de que ese texto ya es directamente el original
del NT. Es la mejor reconstrucción posible en base a los conocimientos actuales de la redacción y transmisión
de cada libro, y en base a los mejores y/o más antiguos mss Sus editores se han remontado en el tiempo lo
más que pudieron Si se incorporan mejores mss o acaso algún o r i n a l ese texto quedará superado y hasta
podrá sufrir modificaciones sustanciales Por eso siempre conviene tener presente que a pesar de la exactitud
y los esfuerzos, se trata sólo de una reconstrucción.

Los cambios en el texto, omisiones o agregados, errores y modificaciones intencionales, diferencias


entre distintos mss, constituyen lo que se llama "variantes". Variante es simplemente una diferencia. La edi-
ción crítica del NT contiene esas vanantes en el llamado aparato crítico al pie de cada página, debajo del
texto, con letras pequeñas.

El propósito de la crítica textual del NT (CT) es un acercamiento, con la mayor exactitud posible, al
texto original de cada uno de los libros del NT; llegando, como ya se indicó, a una reconstrucción hipotética.

Métodos E x ó t i c o s - 39
El objeto de trabajo de la CT es la reconstrucción de los textos cuyos originales se perdieron; pero
que fueron hallados en papiros, pergaminos, leccionarios. citas de diversos autores antiguos y también en
versiones o traducciones antiguas.

El material de trabajo de la CT son los "testigos" del texto y su edición compilada con indicación
de las variantes.

El objetivo de la CT es la reconstrucción del texto, lo más cercana posible al texto original; elimi-
nando cambios y errores originados en el proceso de copiado.

La C T abarca el conocimiento de la producción de cambios , la historia de la transmisión del texto,


los distintos tipos de texto, el valor de los diferentes testigos, los métodos y reglas de la reconstrucción del
original.

Si bien buena parte del trabajo ya está hecho y vertido a las ediciones críticas, es recomendable
comprender los pasos de la CT para poder entender las decisiones que tomaron los editores del NTG, enten-
der la evolución del texto en sí y en algunos casos poder tomar decisiones propias.

Esta unidad de CT del NT se propone brindar ayuda, material e información para el:

* Conocimiento de los principales problemas de la transmisión del texto;

* Conocimiento de los principales hitos de la historia de esa transmisión;

* Conocimiento de los principales testigos del texto y de su valor;

* Uso de la edición crítica del NTG 26/GNT 3;

* Manejo de las reglas de la CT;

* Reconstrucción del texto original en base a la evaluación crítica de los testigos;

* Explicación de las variantes introducidas en el texto.

Actividad 17

Sigamos enriqueciendo el fichero. Confecciona un ficha con los objetivos de la críti-


ca textual.
Confecciona otras fichas con las definiciones de: edición crítica, variante y aparato
crítico.

Ya vimos que los cambios pudieron ser introducidos por error o mtencionalmente. Los errores invo-
luntarios se pudieron deber a: la confusión de renglones (saltos por comienzos o finales idénticos o similares,
saltos transversales), los efectos de la memoria, influencia de paralelos, errores de lectura-escritura-dictado,
omisiones o adiciones, división errónea.

Metal.» Exegélicus-40
Los cambios intencionales quizás nos choquen más que los otros errores, porque hemos desarrollado
la concepción del carácter sagrado e intocable de las Escnturas. Pero en un primer momento no existía esa
fijación por lo escrito, y lo que se quiso hacer fue mejorarlo. Así se introdujeron modificaciones estilísticas,
asimilación de textos paralelos, cambios de definiciones históricas y geográficas, integración de cambios
anteriores superpuestos en un mismo mss, identificación de personas mediante el agregado de un nombre,
correcciones de citas del AT, correcciones de errores reales o supuestos, modificaciones dogmáticas o teoló-
gicas, modificaciones gramaticales.

Ejemplos de Crítica Textual


Veamos algunos ejemplos de cómo funciona la CT, para ello trabajaremos con el NTG 26.

EJEMPLO 1

La inscripción del EvJn: ' KATA IÍ2ANNHN ' (Según Juan).

La introducción al NTG 26 indica que las palabras incluidas entre los signos f 1 son sustituidas por
otras. Es decir, hay vanantes que tengan otra inscripción. Analicemos cuales son. Para ello nos dirigiremos al
aparato crítico. Allí leemos:

Inscriptio: s ú a y y ^ t o u k.l.p**-" (A) C D L Ws © ¥ f ÍDDi áytov eü. k.I. (28) al 1 txt ( K B).

¡Qué confusión! ¿no? Vayamos ahora por pasos. Las dos rayitas verticales ( ) separan distintas va-
riantes en el mismo lugar del mismo versículo con el mismo signo. Aquí hay pues tres lecturas diferentes.

La primera dice süayyé/Uou k.I. (^Evangeiio según Juan).

Luego el aparato indica cuales son los mss que tienen esta lectura. Aparecen en primer lugar los pa-
piros 66 y 75. Los mss neotestamentarios de papiro se indican mediante una, seguida por el número arábigo
en alto: p1, p - , etc. Los más antiguos son del siglo II; después abundan los del siglo III en adelante. Hay casi
cien papiros con textos del NT. El último data del siglo VIII.

El p * data del año 200 o antes; contiene partes del EvJn El p " es de principios del siglo III y tiene
partes de Le y de Jn.

Después vienen algunas letras mayúsculas. Designan códices (—libros) con textos del NT, escritos
sobre pergamino. Los más antiguos también se llaman unciales por estar escritos con letras griegas mayúscu-
las. Los primeros provienen del siglo IV. El último es del siglo XI.

Los códices unciales se clasifican mediante letras de los alfabetos latinos y griegos: A, B,C,W,0;y
uno hebreo: el K., llamado Sinaítico. Además todos llevan un número con un cero antepuesto, 01, 04, 094,
0276. AI terminarse las letras de los alfabetos, los demás códices llevan sólo su respectivo número.

El códice A (llamado Alejandrino) va entre paréntesis en el aparato. Esto indica que tiene alguna
modificación en el título.

MefcKlo.sExegétic.w-4f
Detrás del códice W (Washingtonian)) va una pequeña \ que indica que el W tiene su título con su-
plemento.

Después vienen los códices minúsculos. Las copias más antiguas de este tipo, hechas con letras grie-
gas minúsculas, datan del siglo IX. A partir del siglo XI dominaron sobre las copias mayúsculas.
Entre todos los minúsculos dos grupos tienen importancia especial. Se los llama familias, y son la
familia f yf. Los minúsculos se indican mediante un número común: /, 30, 429.

Finalmente el aparato tiene una M gótica: WÍ . Designa el llamado texto mayoritario. Se trata de un
enorme conjunto de manuscritos mayúsculos y minúsculos, en su mayoría con una versión del texto neotes-
tamentario que se divulgó a partir de Bizancio en todo el imperio romano oriental. Por ello se lo llama texto
bizantino, imperial o también koiné (=común). Con seguridad no se trata del texto original del NT, sino de
una recensión posterior; aunque durante muchos siglos se lo tomó como el más auténtico. Una variante apo-
yada por la sigla 3K , si no es atestiguada por otros buenos mss (buenos papiros, N, B) suele ser secundaria en
la mayoría de los casos. La sigla Ti abarca más que los mss del grupo bizantino: incluye también testigos
mejores, pero en ese caso coinciden con el texto koiné.

Después del signo ¡ (separación de variantes) viene una segunda lectura, que aparece en el minúscu-
lo 28, con una ligera modificación, como lo indican los paréntesis.

Después dice al, abreviatura del latín alii = otros. Es decir que también otros testigos de menor im-
portancia tienen esta variante.

Luego del signo ¡ dice txt f .V B): el texto (txt), tal como aparece impreso, lo ttenen (con modifica-
ciones, como ya sabes por los paréntesis) los códices mayúsculos N (Sinaítico, del siglo IV) y B {Vaticano,
del año 350; el mejor códice conocido).

Si se comparan todas estas variantes, se obtiene que las más antiguas parecen estar en los papiros 66
y 75. Pero la vanante de los mayúsculos N y B es más breve y puede considerarse como anterior. Hay que
considerar que tanto el Sinaítico como el Vaticano son copias de manuscritos anteriores, que muy bien pue-
den ser más antiguos que los papiros 66 y 75.

Es más fácil imaginarse que algún copista haya agregado antes que tachado alguna explicación. Por
ello frecuentemente la variante más breve puede ser la más antigua. La opción del NTG podría considerarse
correcta.

Ahora bien, todos los títulos de los escritos bíblicos son creaciones posteriores. Ello ya se ve al com-
parar los cuatro evangelios: todos se llaman "Según + nombre del evangelista.. Esto indica a las claras un
trabajo posterior de quienes coleccionaron estos escritos. Por ello ninguna variante es realmente original. Sólo
podemos decir que la del Sinaítico y el Vaticano son los más antiguos títulos existentes. En los demás ya se
ve una tendencia a la mayor sacralización del documento: primero se le agrega "Evangelio", luego
"Santo.."".

Actividad 18

Toma el NTG 26 y compara las inscripciones o títulos de los cuatro Evangelios. In-
mediatamente te darás cuenta que los mismos grupos de testigos casi siempre tienen
las mismas variantes; y en todos los casos la preferencia cae sobre el Sinaítico y el
Vaticano.

Métoüo.sExeeeHco.s-44
Escribe en una ficha las distintas variantes, encornándolas según los cuatro Evan-
gelios y en el orden de aparición, como haciendo una sinopsis o visión de conjunto.

Te proponemos ordenarla del siguiente modo:

Ejemplo

EJEMPLO 2
Veamos otro caso:

Jnl:6 EyévetoavGpcoKoaáTream^évoaTtapáQeoúovo^aamó IÜHXIVVTK

El signo r indica que algún o algunos testigos reemplazan la palabra que sigue. Si vamos al aparato
y buscamos las indicaciones correspondientes al v.6, leemos W o u {Señor). Unicamente el códice D tiene
esta variante. El D (número 05) es un mayúsculo bilingüe (griego-latín) y contiene los cuatro Evangelios y
Hechos. Proviene del siglo V. Su texto tiene muchos cambios peculiares y no tiene valor propio salvo donde
coincide con el de otros grupos buenos. Aquí la variante solitaria no tiene importancia El asterisco * indica
que es la primera mano o el amanuense (=copista) o r i n a l o sea el que escribió este códice Atención: pri-
mera mano no significa autor sino el copista que copió este texto ya sea por copiado o por dictado A veces
es necesaria estaindicación con asterisco pues en ocasiones manos posteriores han introducido correcciones
a veces varias superpuestas; y en ocasiones notas marginales Una primera corrección se indica así: Dc fr
etc Si hay vanantes superpuestas van numeradas así- D' D* D> Las notas marínales se indican con W
D^A^Íc. , ' ' ° '
Después viene el signo T que señala que en ese lugar algún o algunos testigos tienen una inserción
o interpolación. En el aparato aparece la palabra fy (=era) después del signo T La tienen los originales de
los códices K y D como lo indican los asteriscos- un suplemento o adición posterior al códice W (así lo indi-
ca la j) y la versión o traducción siriaca de Curetó'n indicada mediante sf En este caso si bien el Sinaítico es
un buen testigo no se puede aceptar la vanante porque la tienen muy pocos testigos y ,se nota que representa
un a t g a d o que pule el estilo por ejemplo: "su nombre Juan" se transformó elegantemente en "su nombre
era Juan".

EJEMPLO 3
Ahora un nuevo ejemplo, con versiones en castellano.

Comparando tres versiones importantes en el mundo hispanohablante, notamos que la versión Reina-
Valera no tiene indicaciones de CT; la versión popular Dios habla hoy incluye diversas notas; y la Biblia de
Jerusalén tiene abundantes referencias, indicando agregados cambios omisiones Por ejemplo en Mt 6 1 3
una sene de testigos tiene la célebre doxolo<na del Padrenuestro: "porque tuyo es el reino y el poder y la
gloria por los siglos de los siglos Amén" Es°os testigos con el gran grupo del texto mayoritario Wl eviden-
temente no tienen el texto origina] (representado en este,caso por la omisión de la doxología atestiguada por
los códices K f i D y otros).Como en la época en que Reina preparó su traducción (al igual queLutero la
suya) la iglesia seguía fielmente el texto imperial se introdujo la doxología en Hs Biblias evangélicas y en el
"Padrenuestro evangéllco': ,

La versión popular, elaborada con mayor criterio del CT, tiene la doxología como variante al pie de
la página y dice: "Algunos mss añaden: Porque tuyo....etc".

Métodos E x e i t c o s - 4 3
La Biblia de Jerusalén por su parte, con excelente criterio de CT, no tiene ninguna referencia a la
doxología porque evidentemente se trata de un agregado postenor de carácter litúrgico.

Ningún uso, por más piadoso que sea, puede justificar una inserción al texto bíblico.
Actividad 19

Analiza la variante de Jn 1:16. Allí, la partícula óxi {porque) es sustituida por m i


(y.. Como ya conoces varias siglas, indica cuales son los testigos que apoyan una u
otra lectura. Trata de identificar las siglas, letras, números y abreviaturas que aún no
conoces. Búscalos en la tabla completa dentro de esta misma unidad. No importa si
no llegas a identificar todo.
¿Por qué supones que los editores del NTG optaron por el óxi como texto original?

Actividad 20

Toma las versiones RV, Dios habla hoy y BJ (y otras más). Verifica lo que cada una
indica al respecto de Me 16:9-20, el llamado final largo de Marcos. La versión popu-
lar también tiene el texto del llamado final breve de Marcos.

En el texto griego esta parte va entre dobles corchetes ( [[ ]] ), que encierran palabras o partes que no
forman parte del texto original, pero que tienen indudable antigüedad. Al tratarse de palabras o partes de
autenticidad dudosa, pero asumidas como originales por los editores del NTG, éstos lo indican con corchetes
simples ( [ ] ).

EJEMPLO 4
Ahora seguimos con algunos ejemplos más, antes de pasar a nueva información.

Mt 19:3 Kcd Tcpoo^Gov ccúxocb T ^apiaaioi Tieipá^ovxsc; aüxóv KOU XéYovxEQ T- • e i ¿ ^ « m v


r
á v e p ó ™ ánoXvaai xf]v yuvaíxa amoú Kaxá Ttáaav aixíav;

Antes de ^ a p i c a í o i (fariseos) algunos testigos tienen oi (los): X, O, el texto mayoritario y al-


gunos mss de la versión sahídica (indicada mediante ífl™»; el sahídico es una rama del idioma copto de Egip-
to). Omiten el oi el papiro 25 (del siglo IV), los mayúsculos B, C, L, IV, A y ©; ambas familias minúsculos f
y y»; los minúsculos 33 565, 700 892 1010 y otros de menor importancia; un manuscrtto sahídico (sa™) la
versión medioegipcia (mae) y la bohaírica (bo) (las dos últimas son ramas del copto) La lección mejor apo-
yada por la antigüedad de sus testigos es la omisión Además es la variante más corta Lo primero viene a ser
un criterio externo más importante; lo secundo un criterio interno Cuando ambos coinciden como aquí la
situación es clara: él original no tuvo oi. ° , .

Después viene una raya vertical ( | ) que indica que sigue una variante perteneciente a otro lugar en el
texto, siempre dentro del mismo versículo. Nuevamente hay una inserción. Como es la segunda en el mismo
versículo, el signo lleva un punto: T '
Una serie de testigos tiene aquí aúx¿> (=le). La lista incluye también códices latinos antiguos, de-
signados mediante letras latinas minúsculas. Los testigos no tienen suficiente peso como para sugerir que se
trata de una palabra auténtica. Además es un texto alargado, y repite un vocablo ya usado anteriormente.

En la tercera variante las cosas se complican un poco: se reemplaza la palabra ávGpcó™ (=al hom-
bre) por otras lecturas. En el aparato aparece primero una cruz (+), luego el signo menos (-). Esto indica que

Métoiios E x ó t i c o s 44
en la edición 25 del NTG los editores aún tomaban por original la omisión del vocablo. Esta omisión, indica-
da aquí por el signo menos (-), es apoyada por el original del Sinaítico, el Vaticano y algunos más. Incluyen
ccvQpámo) la segunda corrección del Sinaítico, C, D, W, © , el mayúsculo 087; las familias de minúsculos f
y/3; el texto mayoritario y toda la tradición latina (lat.).

Una variante de menor importancia es la sustitución del vocablo por ávSpí (=al varón), sostenida
por un corrector del minúsculo 1424 y otros pocos (pe). Esta variante se introdujo por influencia del texto
paralelo de Me 10:2, y por lo tanto ha de desecharse. Cuando hay evidente influencia de un texto paralelo (así
suele suceder frecuentemente en los Sinópticos), el aparato lo indica mediante/,.

¿Por qué los editores del NTG habrán optado por la inclusión del término? En este caso la situación
se presenta más dividida. Evidentemente el peso del original del Sinaítico y el Vaticano es muy fuerte (por
algo la edición anterior del NTG creyó que eso era el original). Pero por el otro lado también hay testigos
buenos, de manera que puede creerse que sostienen el original, a pesar de ser el texto más largo. A la calidad
de los testigos se suma su cantidad; y el texto tiene más coherencia con el término.

3. INFORMACION AMPLIADA

La Ct del NT como ya señalamos, se propone fijar con la mayor exactitud posible el texto original de
cada escrito. Debido a la escasa duración del material empleado se perdieron los originales. Muchísimas co-
pias y copias de esas copias también se perdieron; pero se conservan algunas, y es con ellas que trabaja la CT.
De las miles de copias desde el siglo II hasta la invención de la imprenta ni siquiera dos de ellas son exacta-
mente iguales en cada renglón. Lo que sí hay son familias de mss, provenientes por ejemplo de una misma
zona geográfica (Egipto, Bizanco, etc.).

En el proceso de copiado repetido, las copias también recibían correcciones por comparación con
otras copias (a veces apoyadas en la memoria), y así se multiplicaron las variantes.

3.1 Recensiones

A partir del año 260 d.C. y hasta el 300 -entre las persecuciones de Decio, Valeriano y Diocleciano-
hubo un período de tranquilidad para los cristianos. Surgió entonces la necesidad de contar con numerosas
copias, tanto para las iglesias ya establecidas, como para las nuevas, producto de la misión expansiva. En ese
momento tuvo lugar un trabajo de recensión de los escritos del NT. En diversos lugares se hicieron correccio-
nes, se eliminaban formulaciones consideradas erradas, se agregaron explicaciones; y hubo redacción nueva
bajo intereses eclesiásticos (p.ejem. teológicos o litúrgicos).En Antioquía un tal Luciano hizo una recensión
que abarcó cuestiones estilísticas, eclesiásticas, piadosas; y se formó un texto que gozó de amplia aceptación.
Se trata del texto llamado koiné o común; también bizantino (por divulgarse fuertemente desde Bizancio) o
imperial (por su "oficialización") Durante la Edad Media este texto fue considerado el auténtico; las traduc-
ciones bíblicas lo popularizaron en todo el" mundo (se lo tomaba por el "texto recibido como auténtico por
todos" de allí el título-slogan "textus receptus") Posteriormente la investigación crítica demostró que se
trataba de una recensión profunda, alejada del original.

En algún otro lugar oriental se redactó el antecedente de un texto que muchos investigadores llaman
occidental; con cambios, agregados profundos y hasta extravagancias, sobre todo en Hch. Se lo llama occi-
dental porque sirvió de base a traducciones latinas antiguas, divulgadas en Occidente Pero este texto también
fue difundido en Siria y Egipto

Métodos Estéticos - 45
Alejandría tuvo su propia recensión, la de un tal Hesiqmo. Los testigos que condenen este tipo de
texto son considerados actualmente como de excelente valor testimonial. A este texto se lo denomina neutral.
La recensión alejandrina, por diversas influencias del texto bizantino, llegó a modificarse en diversas partes,
llamándose hoy egipcio.

Otros textos o recensiones postulados, pero no del todo seguros, son los de Cesarea y de Jerusalén.

Cada recensión es presentada por una serie de testigos y versiones, que podemos sintetizar en el si-
guiente cuadro:

AUTOGRAFOS U ORIGINALES PERDIDOS


r
PRIMERAS COPIAS PERDIDAS

COPIAS SUCESIVAS"

RECENSIONES

DeHesiquio "Occidental" De Luciano

Representado por los


mayúsculos HyB;y exce-
lentes papiros: 46, 66, 75; y
2#=HI
fuera de los Evangelios tam-
bién por el mayúsculo A

xSSSSr-
pfi¡ iáim
Actividad 21

Vuelca este esquema a una ficha con la ordenadora primaria CRITICA TEXTUAL
e indica la ordenadora secundaria que podría acotar el alcance de la primaria. ,

Métodos E x e n t e - 4 f i
3.2 Clasificación de los Testigos

3.2.1 Papiros
Los papiros son hojas fabricadas de la pulpa de la planta homónima del Delta del río Nilo. Se los
juntaba en rollos o volúmenes (como libros). Los más antiguos papiros del NT datan del siglo II y son muy
importantes para la CT: p-« (del año 125 d.C); los papiros Chester Beatty p«-«>«; ios papiros Bodmer p**-"-
'->". Hay un centenar de papiros del NT.

3.2.2 Pergaminos
Los pergaminos son hojas de piel de cordero, cabra, carnero; en ocasiones de antílope. Los judíos
cosían estas hojas entre sí formando rollos; los cristianos pasaron ajumarlos formando libros o códices.

Lo códices más antiguos tienen muchísimo valor para la CT. De los casi trescientos unciales los pri-
meros cinco, que se enumeran seguidamente, son particularmente importantes.

N o 01, Códice Sinaítico: data del siglo IV, contiene todo el NT y gran parte del AT. Es de perga-
mino de antílope. Manos postenores le han hecho cambios y correcciones. Pertenece al tipo alejandrino.

A o 02, Alejandrino: es del siglo V, contiene el AT y gran parte del NT. En los Evangelios tiene un
texto de calidad inferior, del tipo koiné; en los otros escritos va mejorando y para el Apocalipsis el A es el
mejor testigo existente.

B o 03, Vaticano: es el códice de pergamino más antiguo y data del año 350. Contiene casi la Biblia
íntegra. Es el mayúsculo más importante, con el menor número de faltas; y representa una forma de texto
divulgado en Egipto alrededor del año 200 d.C.

C o 04, Rescripto de Efrén: es un palimpsesto (=códice que fue raspado y sobre el cual después se
escribió otro texto). Data del siglo V. En el siglo XII fue usado de nuevo para obras del teólogo Efrén el Sirio,
de allí su nombre. Empleando sustancias químicas se pudo volver a hacer legible la primera escritura. Contie-
ne algo del AT y gran parte del NT. Su texto es parecido al del Sinaítico y el Vaticano, pero con más varian-
tes.

D o 05, Bezae Cantabrigiensis: Es un códice bilingüe, griego-latín. Data del siglo V. Contiene gran
parte de los Evangelios y Hechos. Donde coincide con los demás textos antiguos, es un testigo importante;
pero sus lecturas peculiares y divergentes no tienen valor.

Actividad 22

Incluye los principales datos de estos cinco códices en fichas independientes bajo la
ordenadora CRITICA TEXTUAL. Identifica con claridad en cada caso la ordenadora
secundaria correspondiente.
¿Se justificaría una ficha de resumen que incluyera a los cinco? ¿Cómo la confeccio-
narías?

A partir del siglo IX se emplearon también caracteres minúsculos para las copias del NT. Hay unos
2800 minúsculos; el ochenta por ciento de ellos tiene texto koiné y por consiguiente no aporta mucho en la
búsqueda del texto original del NT. Sólo un diez por ciento contiene texto antiguo y valioso. Los minúsculos
más importantes están agrupados en las familias f y f 1 3.

Métodos Exegílicos - 47
3.2.3 Leccionarios
Existe otro tipo de testigos, llamados leccionarios. La iglesia cristiana adoptó el sistema de leer los
Evangelios y las Epístolas por perícopas en cada culto, tal como lo había implantado la sinagoga judía con la
Ley y los Profetas en sus cultos sabáticos.

Las perícopas siguen su orden litúrgico y fueron agrupadas en los leccionarios. Su importancia para
la fijación del texto original es reducida, ya que generalmente son tardíos y contienen un texto koiné. Los
leccionarios se clasifican mediante una letra I seguida de un número: 1 32,1 44,1 755.

3.2.4 Padres de la Iglesia


El aparato crítico también contiene referencias a los llamados Padres de la iglesia. Estos escritores
eclesiásticos de los primeros siglos de nuestra era escribieron comentarios bíblicos y teológicos; y sus obras
contienen en mayor o menor grado chas y referencias a textos bíblicos.

A veces es muy difícil precisar si se trata de una cita o de una alusión a un texto bíblico. Puede tra-
tarse realmente de una cita con una variante en el texto, como también de una alusión que no tiene la inten-
ción de ser exacta. Y si se trata de una cha, todavía sigue habiendo más posibilidades: puede ser cita de me-
moria o copiada. Recién en este último caso el testimonio del Padre tiene valor para la CT.

El aparato crítico presenta a los Padres eclesiásticos mediante abreviaturas de sus nombres latinos:
C1 (=Clemente), Or (=Orígenes), Ir (=íreneo), Eus (=Eusebio), etc.. Su lista completa se encuentra en la
introducción al NTG.

3.2.5 Versiones
Otra referencia constante en el aparato crítico es a las antiguas versiones, o sea, las traducciones del
texto del NT al latín, el siriaco, el copto y a otros idiomas. Su importancia es variable, pues se trata de tra-
ducciones y no de originales griegos Si bien las versiones más antiguas son del siglo II, su valor ha decrecido
aún más al encontrarse papiros de ese mismo siglo.

Fuera del latín, el siriaco y el copto con sus dialectos, los demás idiomas no tienen mayor importan-
cia para la CT, pues se trata de versiones tardías y hechas en base a otras. Con todo, en ocasiones el aparato
tiene referencias a ellas, tal el caso de la armenia, georgiana, gótica, etiópica, eslava, árabe, nubia.

Las indicaciones de los testigos siempre tienen el mismo orden en el aparato: papiros en orden nu-
mérico; códices mayúsculos en orden alfabético, que también corresponde al numérico); códices minúsculos
(primero las familias f1 y f13, luego en orden numérico; texto mayoritario , leccionarios en orden numérico;
versiones antiguas en el siguiente orden: latín, siriaco, copto, otros de menor importancia; Padres eclesiásti-
cos. Además hay abreviaturas que indican si se trata de algunos pocos testigos más, algunos otros, muchísi-
mos o todos los demás.

Con estas indicaciones ya estás en condiciones de acercarte a la lista de los papiros y códices griegos
empleados en NTG (pp. 684-712).

En las páginas 712-716 se presentan los códices que contiene la antigua versión latina (también lla-
mada Itala). Se los clasifica mediante letras latinas minúsculas: a, b, e, k.

Métodos Exegéticw-48
Todas estas listas también indican el contenido y la época de cada manuscrito.

Actividad 23

Si quieres profundizar el estudio de la CT, lee ahora la introducción al NTG, y regis-


tra los datos que te resulten más significativos.

3.3 Signos Fundamentales


Como ya sabes, la CT trabaja con una serie de signos, siglas y abreviaturas. Con un poco de ejercicio
aprenderás los principales signos. En primer lugar trata de recordar el significado de los siguientes:

° La palabra siguiente es omitida en una parte de la tradición.

r La palabra siguiente es sustituida por otra u otras en una parte de la tradición.

T En este lugar una parte de la tradición añade algo, generalmente una palabra.

Las palabras comprendidas entre estos dos signos son omitidas en una parte de la tradición.

(^ Las palabras comprendidas entre estos dos signos son sustituidos por una parte de la tradición.

S l Las palabras comprendidas entre estos dos signos aparecen invertidas en una parte de la tradi-
ción. El nuevo orden de las palabras invertidas en las diversas variantes aparece indicado con
número: 3 2 14.

S• Este signo indica la inversión solamente de la siguiente palabra en el lugar señalado en el apara-
to crítico.

:
Una parte de la tradición tiene puntuación diferente. Esto es de importancia secundaria, ya que
en el momento de escribirse el NT no se conocía puntuación alguna, y se escribía en forma con-
tinuada. Recién los códices minúsculos introdujeron puntuación.

Cuando hay varias lecturas en el mismo versículo, se agregan números o marcas a los signos:
O', o 2 ; r - , r ' : T - . - n ; : : ' , ; : V ; f ' ^ . - P .

Actividad 24

Para poder utilizarlos con facilidad organiza una ficha resumen práctico de estos
signos y su significado abreviado: r reemplazo; ^interpolación ° ; omisión; ' 1 re-
emplazos- '' omisiones- 'otro orden y : otra puntuación Será una importante he-
rramienta instrumental para tu trabajo.

Métodos Exe¡níticos-4í>
3.4 Signos, Siglas y Abreviaturas de NTG

La lista completa de signos, siglas y abreviaturas utilizadas en el NTG es la siguiente:

1
[ ] encierran palabras o partes de au- ' las palabras incluidas se omiten
t e n t i c a d dudosa (el aparato crítico 5 l las palabras incluidas van en otro
las asume como originales) orden
f[ ]] encierran palabras o partes que no J 321 indicación del orden traspuesto
forman parte del texto original, pero (puede haber varias vanantes)
de indudable antigüedad S .según la variante la palabra ocu-
r
la palabra siguiente se remplaza pa otro lugar
T interpolación, inserción puntuación diferente
o la palabra siguiente se omite Cuando hay varias lecturas en el
n las palabras incluidas se remplazan mismo versículo se agregan
números o signos

Abreviaturas de partes del NT:

Hechos y Epístolas Católicas

En el aparato crítico: 1 leccionario


TI Texto Mayoritario (= Koiné o Bi-
¡ separación de distintas lecturas en el zantino + los manuscritos simila-
mismo lugar del mismo versículo con res).
el mismo signo f1 Familia 1: Minúsculos I, 118, 131,
txt siguen testigos que tienen la lectura del etc.
texto impreso f« Familia 13: minúsculos 13, 69, 124,
| separación de distintas lecturas en dife-
rentes lugares en el mismo versículo pe pocos códices
con distinto signo o ros códices
a
cambio de versículo cet
Pi algunos otros códices
p) vanante por influencia de paralelo pm muchísimoscódices
(frecuente en los Sinópticos). los demás códices, el resto
(Le 2,7) indicación exacta del paralelo que * primera mano, amanuense original
produjo la variante 1.2.3. distintas correcciones
(12) variante derivada del versículo indicado C corrección
(19 v.l.)variante paralela a la var del vers mg nota marginal
indicado vid vanante no del todo segura
(Jr 38, 15 ,1) variante proveniente del texto v.l. variante
indicado de la LXX S suplemento o adición postenor
+ variante aún tomada por original en la pnmpntancíae
comm
P, comentaristas
25° Edición del NTG ( ) testigos con ligeras modificaciones
P papiro

Métodos Exegdlkas-50
? manuscritos no controlado o duda frg/frggfragmento(s)
sobre la vanante por problema en el <!P Septuaginta, LXX
manuscrito o en su microfilm £> texto hebreo del AT, Masorético
... (entre palabras de la vanante) parte h.t. omisión por final de palabra o de
de la variante igual a la del texto frase igual
impreso hab tiene(n)
+ subvariante: agregado id lo mismo
subvariante: omisión i.e. esto es, o sea
illeg ilegible
Indicaciones no abreviadas (en latín, co- incert incierto, inseguro
mo todas las abreviaturas): interp puntuación
it del mismo modo, así, igualmente
apud junto a, con KT^ etc., lo que resta, el resto
hic aquí lac laguna
huc acá lect leccionario
glossa glosa, explicación mut deteriorado, mutilado
loco en lugar de obel signo de los manuscritos para indi-
nihil nada car adición
pro por, para om omite(n)
rectius mejor o r d i n v orden invertido
sine sin p paralelo sinóptico
tantum sólo p después de
ter tres veces p página
totaliter totalmente pon coloca(n)
usque(ad) hasta saec siglo
ut como sec según
sim semejante
Abreviaturas generales suppl suplemento, suplementa
s/ss;sq/sqqsiguiente(s)
delante de Symmtraducción griega del AT hecha por
acc acento, espíritu Sínmaco
add agrega(n) test testigo(s)
app aparato crítico Theodtraducción griega del A T hecha por
Aqu traducción griega del AT hecha por Teodocion
Aquila vea, confronte, consulte
c vac no tiene, falta
cf. confróntese, véase verss versiones antiguas
cj/cjj conjetura(n) vi o
cod/coddcódice(s) vs/vss versículo^)
cont contiene(n) (!) variante curiosa, aparentemente sin
del borrado o tachado sentido
dist separa(n), distingue(n)
ead la misma lectura Traducciones (versiones) antiguas:
ed edición, editor, edita(n)
ex err por error Latinas:
exitacvariante originada por itacismo latt Vulgata y toda la Vetus Latina
(confusión d e e con i) l a t ( t ) V g y VL con pocas excepciones
e x l a t ? vanante por influencia de la tra- lat VgypartedelaVL
ducción latina? it todos o casi todos los códices de la
ex lectvariante originada por influencia de VL (=ítala) a.b.c. determinados ma-
leccionarios nuscritos de la VL
fin fin vg Vulgata

M é t o d o s Exeg<Stic<w-51
vgs edición Sixtina de la Vg (1590) sa versión sahídica
vg<* edición Clementina de la Vg (1592) ac versión acmímica
vgst edición de Stuttgart de la Vg (I9752) ac2 versión subacmímica
Vgww e d i c ión de la Vg de Worsworth- mae versión medioegipcia
White-Sparks (1889-1954) mf versión medioegipcia fayúmica
pbo versión protobohaírica
Siriacas: bo versión bohaírica
sy toda la tradición siriaca
sys códice siriaco sinaítico Otras:
syc códice siriaco de Curetón aeth versión etiópica
syP versión siriaca Peshitta ar versión arábiga
syh versión siriaca harclense arm versión armenia
svhmg nota marginal en la harclense geo versión georgiana
s y " " variante con asterisco en syh nub versión nubia
svP" versión siriaca filoxeniana slav versión eslava antigua
syPa' versión siropalestinense got versión gótica
pt parte de la tradición (versiones)
Copias: ms(s) manuscrito(s) de la tradición o
co toda la tradición copta del Padre indicado

3.5 Reglas de la Crítica Textual del NT


Habrás notado que en el transcurso de los ejercicios se aplicaron determinadas reglas para establecer
el texto original. Los pasos en el trabajo fueron los siguientes:

Primero se anotaron todas las variantes con sus respectivos testigos. Una sola lección puede ser la
original (o acaso ninguna de las transmitidas, cuando se pierde la original).

Después se aplicaron las reglas de la CT, comenzando siempre con los criterios externos y prosi-
guiendo luego con los internos. Los externos se refieren a los testigos; los internos, al contexto, estilo, esta-
dística de términos, mundo teológico del autor. Si todos coinciden, la decisión será fácil y certera. Los crite-
rios externos tienen pnoridad para la decisión.

3.5.1 Criterios externos

1. La lección más y mejor apoyada por los mejores testigos puede ser la original. Debe tenerse en
cuenta la calidad de los testigos, sobre todo su fecha y el tipo de texto: el mejor es el alejandrino; el más ale-
jado y cambiado es el koiné.

Los papiros antiguos y los mejores códices mayúsculos antiguos tienen enorme valor. El mayúsculo
D contiene frecuentemente variantes muy peculiares, no originales. Las traducciones y las citas de los padres
eclesiásticos poseen generalmente sólo una función de control antes que de decisión.

2. Hay que tener en cuenta el parentesco de los testigos entre sí. Muchos guardan una relación genea-
lógica en la que las copias de otros no tienen valor. AI tratarse de mss de una misma rama, su peso queda
reducido al de uno solo. Por eso no se pueden contar meramente el número de los testigos a favor o en contra
de una vanante. P.ejem. la gran masa de todos los mss pertenece al tipo koiné o bizantino pero esa mayoría

Métodos Exegéticos-52
no da ia pauta del valor de sus variantes. Los muchos cientos no valen lo que p.ejem. vale el mayúsculo B o el
Papiro 75. No se trata de contar pues la cantidad, sino sopesar la calidad.

3. Hay que confrontar los grupos de testigos entre sí. Para ello ten presente el gráfico de los principa-
les tipos de testigos según recensiones: neutral-alejandrino-egipcio, "occidental", koiné. El alejandrino nos
acerca a la redacción primitiva más que los otros.

4. Se debe tener en cuenta el influjo de los paralelos (sobre todo en los Evangelios Sinópticos) y del
texto de la versión griega del AT, la llamada Septuaginta (LXX).

Cuando se nota que una vanante, evidentemente, tiene su origen en la intención del copista por
igualar p.ejem. el texto de Me al de Mt hay que desecharla. El NTG ya indica estas vanantes por influencia de
los paralelos con la letra p).

Taciano, un teólogo de la iglesia Siria, elaboró una armonía de los cuatro evangelios llamada Dia-
tessamn. Este escrito fue usado durante mucho tiempo por la iglesia siria, y ejerció buena influencia en el
copiado de los Evangelios.

Al citar textos del AT muchos autores del NT lo hacían de memoria. Cuando después se copiaban
sus escritos, diversos copistas trataban de corregir las diferencias entre las citas y el texto original de la LXX.

5. Hay que prestar atención a la relación entre las variantes. Algo de esto ya viste al comparar los tí-
tulos de los cuatro Evangelios.

3.5.2 Criterios internos

1. La lección más difícil suele ser la primitiva. Esto se comprende fácilmente: un copista es más pro-
penso a aclarar un pasaje difícil u oscuro, y así introduce una variante más fácil. La lección difícil se sigue
transmitiendo sin embargo en otras copias. El aparato crítico del NTG contiene numerosas variantes que
constituyen aclaraciones, enmiendas, explicaciones, agregados, ejemplificaciones, armonizaciones.

Esta regla por supuesto no puede aplicarse mecánicamente, pues muchas variantes difíciles se deben
simplemente a errores de copiado o dictado, y no a la composición del autor original. En este caso no tienen
derecho a ser consideradas como originales. De allí que esta regla sólo pueda aplicarse si los criterios exter-
nos coinciden con ella. Si la vanante más difícil sólo tiene a su favor testigos tardíos e inferiores, debe ser
rechazada.

2. La lección más corta es la primitiva. Es más probable que alguien haya ampliado y explicado un
texto, y no que lo haya acortado.

Esta regla tampoco vale para los errores de copiado, cuando un copista, por ejemplo, saltó de una lí-
nea a la subsiguiente omitiendo la intermedia o saltó por encima de palabras por lectura atravesada.

El mayúsculo D tiene tantos agregados y explicaciones en el Libro de los Hechos que prácticamente
constituye una segunda versión, secundaria por cierto. Aquí siempre vale la regla de la lección más corta.

3. La variante elegida debe armonizar con el contexto. Si una variante entra en colisión con el versí-
culo o capítulo entero, no puede ser original. Tampoco puede ser original si es contraria al contenido y estilo
del libro entero. Valga por ejemplo la historia de la mujer adúltera, Jn 7:53-8:11. Este texto, si bien condice
con el espíritu general de Jesús y con el carácter de su proceder y su proclamación (y con ello puede ser con-
siderado un hecho histórico), es tan distinto del estilo general del Evangelio de Juan que inmediatamente se le

Mélmlm E x p l i c o s - 5 3 '
presta atención crítica. En efecto, ese texto es omitido por los Papiros 66 y 75; el Sinaítico, el Alejandrino y
el Vaticano y una serie de testigos más. Lo tienen en ese lugar el mayúsculo D, el texto bizantino y algunas
versiones. Algunos testigos lo tienen con marcas especiales o notas; y otros lo ponen incluso en otro lugar:
después de Jn 7:36 (el minúsculo 255); después de Jn 21:25 (la familia de minúsculos/); después de Le 21:38
(la familia/»); después de Le 24:53 (un corrector del minúsculo 1333). El testimonio pobre de D y texto
mayoritario a favor de la originalidad, el testimonio fuerte en contra de los mejores papiros y códices, y asi-
mismo la ubicación tan variada, indican que ese texto no fue escrito por el autor del cuarto Evangelio. Podría
tratarse de una pieza histórica que circuló libremente hasta que algún primer copista la incluyó en Jn, y otros
en Le.

4. La variante elegida debe explicar la formación de las demás, con la ayuda de las fuentes de errores
y de los intentos de aclaración, explicación, armonización. Es decir, después de haberse hecho la elección de
la mejor variante, puede hacerse la contraprueba mediante esta regla.

A las reglas pueden agregarse algunos consejos útiles:

-> No conviene apoyarse en la conjetura. Cuando ninguna vanante satisface, es mejor dejar cons-
tancia del problema.

-> Conviene tener conocimiento del estilo de cada autor, su vocabulario, el contexto de sus pasajes,
sus enseñanzas en general.

-> Conviene tener presente que las palabras de Jesús en los Evangelios tienen un trasfondo arameo.

-> Según la teoría de las dos fuentes generalmente aceptada, el Evangelio de Marcos y una Fuente de
Dichos sirvieron de bases a los evangelistas Mateo y Lucas, agregando cada uno de estos más materiales
propios a sus respectivas obras. Debe tomarse pues en cuenta la prioridad del Evangelio de Marcos; y al mis-
mo tiempo debe saberse que el de Mateo ejerció mucha influencia sobre el copiado postenor de los demás,
por ser considerado el "principal". Ambas cosas se notan en la formación de variantes.

-> La crítica textual solo se aprende en la praxis, incluso con cierto arte.

Actividad 25

Anota en unas fichas las reglas de la Crítica Textual del NT.


Estudia detenidamente la sección de CT en la exégesis modelo sobre la historia del
magistrado rico, Le 18:18-30, en la Unidad 14 de este curso. Después realiza los
ejercicios propuestos para la evaluación de esta unidad anotando todas las variantes
indicadas en el aparato crítico y sus respectivos testigos y aplicando las reglas de la
CT hasta determinar el texto original Estos ejercicios también te servirán para com-
prender las opciones de los editores del NTG

Métodos E x ó t i c o s - 54
TERCERA EVALUACION

Estudiante Fecha

Ejercicio 1: Mt 17:20, 21 (el v.21 ya constituye una variante, analízala).

Ejercicio 2: Le 7:28

Ejercicio3: Ef 1:1

Ejercicio 4: La inscripción del Apocalipsis

Responde además a las siguientes preguntas:

1. ¿Cuál es el objetivo de la CT del NT?

2. ¿Qué son las variantes del texto del NT?

3. ¿A qué se le llama testigo?

4. ¿Cuáles son los tres principales tipos de texto o recensiones del NT?

5. ¿Por qué es importante la CT del NT?

Métodos ExegétKos - 53
UNIDAD 4

CRITICA TEXTUAL DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Métodos Exegéticos-57
1. INTRODUCCION

No se dispone de ningún manuscrito bíblico original. Todos los originales se perdieron, y es necesa-
rio manejarse con copias posteriores. Entre los textos existentes, llamados testigos, y el origen de los diversos
libros siempre se interponen espacios de tiempos más o menos largos.

El AT o, mejor dicho algunas partes del mismo, comenzaron a transmitirse en copias manuscritas
1500 a 2500 años antes de la invención de la imprenta, según se trate de un texto de los más recientes o de los
más antiguos.

Estas copias contienen errores o cambios inconscientes, pero también conscientes e intencionales
que se producen siempre con ese tipo de transmisión de textos y que incluso conocemos de nuestra propia
práctica de copiado a mano, a máquina, por dictado o de memoria. Ni siquiera el mayor cuidado puede im-
pedir que se introduzcan errores de los copistas; y ni que hablar de los cambios intencionales o de los que
provienen de la existencia de tradiciones similares o paralelas (como p.ejem. la doble tradición del Decálogo,
Ex 20 y Dt 5).

Actividad 26

Busca en tu Biblia los Diez Mandamientos de Ex 20 y Dt 5 y compara ambas versio-


nes. ¿Cuáles son los cambios más significativos?
Regístralos con algún criterio comparativo que consideres útil.

En la antigüedad el dueño de la copia de un texto solía hacer agregados, correcciones, omisiones,


etc. Esto, que hoy nos parece una arbitrariedad, se eliminó recén cuando ¡os textos dejaron de ser propiedad
individual para convertirse en patrimonio religioso de una comunidad, iglesia, pueblo o religión; y cuando
adquirían carácter sagrado para la comunidad de fe. Pero con todo seguían existiendo fuentes de errores e
incluso de cambios a partir de la transmisión.

2. INFORMACION BASICA
Para tratar de llegar a la forma original de los textos bíblicos ya vimos que la exégesis dispone de la
metodología de la Crítica Textual (CT). Esta se confronta con el hecho de que sólo disponemos de copias
postenores de los textos, y que estas copias difieren entre sí. A esto hay que agregar las diferencias que evi-
dencian las versiones o traducciones a otros idiomas con respecto al original hebreo (y arameo) del AT y
griego del NT.

El original debe ser reconstruido pues a partir de las copias y versiones. Por lo pronto puede supo-
nerse que ningún autor bíblico haya escrito un texto sin sentido. La gramática y las cuestiones de contenido
son pues una ayuda importante para la CT.

La CT es la simple pregunta acerca de cuál de vanas lecturas diferentes de un mismo texto es la más
cercana a la intención o a la pluma del autor.

La CT del AT define como texto original a la forma hipotética que tenían los escritos el AT, cuando
formaron paulatinamente el canon palestinense del AT a partir del siglo IV a.C. El proceso de canonización

Métodos Exegéticos -59


incluía también la fijación del texto consonántico. Recuerda que el hebreo se escribe básicamente con conso-
nantes; los signos vocálicos, la llamada puntuación, no formaban parte del escrito original.

Es muy difícil reconstruir realmente el verdadero texto original, ya que las traducciones generalmen-
te no provienen de una misma raíz, sino que representan evoluciones a partir de distintas recensiones.

Esto ha llevado a que muchos estudiosos consideren que es sumamente difícil definir con total pre-
cisión el objetivo de la C T d e l AT. Estiman que sigue siendo conveniente hablar sólo de la reconstrucción del
texto que ha llegado a ser canonizado a fines del siglo I d.C. en el judaismo rabínico, y cuyo representante es
el llamado Texto Masorético (TM). Y con ello el principal trabajo ya está hecho y se halla plasmado en la
edición de la Biblia Hebraica Stuttgartensia (BHS).

La C T intenta ir más lejos, descubrir, comprender y revertir por lo menos aquellos cambios incons-
cientes e intencionales del texto, provenientes del proceso de copiado.

Para el estudio científico del A T disponemos de la BHS, reproducción fiel del manuscrito veterotes-
tamentario completo más antiguo entre todos los conocidos. Es del año 1008 ó 1009 d.C. y lleva el nombre de
Códice de Leningrado B 19 A, abreviado L. Contiene el llamado Texto Masorético.

La BHS es una edición con aparato crítico, cuyas variantes permiten verificar las diferencias que
existen entre el códice base L y otras tradiciones tales como manuscritos hebreos, la traducción griega LXX, el
Pentateuco Samarttano, los documentos bíblicos de Qumrán y otras versiones.

La Universidad Hebrea de Jerusalén está publicando una gran edición científica del AT, conocida
bajo la sigla HUB (Hebrew University Bible; el proyecto completo se abrevia HUBP). Se basa en el Códice de
Alepo de la primera mitad del siglo X, inaccesible durante mucho tiempo para la investigación científica: la
comunidad que lo guardaba no permitía fotografiarlo.

Lamentablemente se quemó una parte de este manuscrito antes de que pudiera ser documentado.
Ahora se encuentra en el Santuario del Libro del Museo de Israel en Jerusalén.

Si bien la exégesis tiene cada vez más confianza en el TM, es necesario comprender los pasos de la
C T y conocer los datos sobresalientes de la historia del texto del AT.

Esta unidad de CT del AT se propone suministrar información y ayuda para:

* Conocimiento de las principales fuentes de errores de copiado.

+ Conocimiento de la historia del texto judío oficial, el TM, impreso en la B H S .

* Conocimiento de otros textos y versiones.

* Uso de la B H S .

* Manejo de la CT del A T .

* Apreciación de distintas variantes y posibilidades de traducción.

* Explicación de variantes introducidas en el texto.

Mételos Exegéíig.» - 6ÍÍ


Actividad 27

Registra en una ficha los objetivos de la CT, podrás volver sobre ellos cada vez que
los necesites.

Métodos Exegéticos Crítica Textual del AT Ejemplo


Objetivos

1
Actividad 28

Registra en una ficha los datos consignados en esta unidad y en la número 2, He-
rramientas básicas, sobre la BHS.

Métodos Exegéticos
ICOS Crítica Textual del AT Ejemplo
BHS

2.1 Ejemplos de CT del AT en castellano


Veamos algún caso:

En 2R 23:33 la BJ dice: El Faraón Nekó lo encadenó en Riblá, en el país de Jamat, y puso un im-
puesto al país de cien talentos de plata y diez talentos de oro.

La versión RV dice: Y lo puso preso Faraón Necao en Ribla en la provincia de Hamat, para que no
reinase en Jerusalén; e impuso sobre la tierra una multa de cien talentos de plata, y uno de oro.

La BJ tiene una nota explicativa en la que aclara que el texto hebreo añade después de.... Jamar.
cuando era rey de Jerusalén; y que varias versiones dicen: para que no reinara más en Jerusalén.

La edición manual de la BJ tiene efectivamente esta lectura del texto: para que no reinara más en
Jerusalén

En el mismo versículo hay otra variante:

BJ dice: Cien talentos de plata y diez talentos de oro.


RV dice: Cien talentos de plata, y uno de oro.

La nota de la BJ aclara que el texto hebreo dice: un talento de oro y las versiones diez talentos. La
BJ se inclina pues por las versiones; la RV por el texto hebreo.

Estas diferencias indican que los traductores dieron distinta importancia a las diferentes lecturas o
variantes. Al exegeta se le plantea pues la necesidad de llegar a un más preciso manejo de los problemas de
CTdelAT

MétodosExegéticos-61
Actividad 29
en castellano

Compara las distintas versiones de Gn 24:67. Presta atención a la nota de la BJ.

Actividad 30
en castellano

Compara las versiones de Gn 27:38 ¿Qué agregado tiene la BJ, y de dónde surge?

3. BREVE HISTORIA DEL TEXTO HEBREO


Lee los párrafos o capítulos correspondientes a la historia del texto hebreo y sus versiones en alguna
Introducción al AJ. Encontrarás buena información en M. Noth, El mundo del AT. Introducción a las cien-
cias auxiliares de la Biblia (Cristiandad, Madrid, 1976), Párrafos 42 al 50 (pág. 308-363).

La historia del texto hebreo evidencia que todos los testimonios tienen una gran distanca del texto
original, tanto temporal como también literaria y teológica. Como ya sabes, esto se produjo por errores de
copiado, otros cambios involuntarios, y también cambios intencionales.

La exégesis del AT no se conforma con constatar que se han producido esos cambios. Su CT trata de
descubrirlos, analizarlos y clasificarlos; con la finalidad de reconstruir el texto original.

A diferencia del texto original del NT, que es el texto tal como salió de la mano de cada autor, lo que
la CT del AT llama texto original es la forma que tenían los libros veterotestamentarios cuando alcanzaron su
conformación actual y en la que fueron canonizados, en lo que al volumen y contenido se refiere. Este proce-
so de conformación definitiva y de canonización se desarrolló aproximadamente a partir del siglo IV a.C y
llegó a su conclusión haca fines del primer siglo d.C.

3.1 Origen de las variantes del AT


La CT del AT no tiene ninguna ilusión en cuanto a lograr la reconstrucción total del texto original tal
como salió de la mano de sus autores. Por una parte hay pasajes dañados cuya reparación siempre será pro-
blemática, salvo que se descubran más originales o muy antiguos. Por otra parte sólo en la fase final de la
canonización se cristalizó una transmisión mecánica y sacralizada de los textos, a partir de la cual los copistas
se esmeraron en reproducir fidedignamente sus textos. Antes de esa época aparentemente no se tenía dema-
siado problema en modificar los textos, siempre que se mantuviera el sentido, los datos importantes, el con-
tenido, si no era el caso de verdaderas relecturas y reescrituras.

Fijando pues la atención de la CT del AT en la conformación del texto al momento de su proceso de


canonización judía, deben tomarse en cuenta los errores producidos por la transmisión en sí.

Es sabido que muchos errores se producen de manera totalmente inexplicable, p.ejem. por cansancio.
Por ello no se ha de creer que el exegeta podrá interpretar el origen de todos los cambios.

Métodos E x ó t i c o s - « 2
Un manuscrito defectuoso, una palabra ilegible, un error ya corregido por algún copista pero empeo-
rado, pueden producir errores que suelen designarse simplemente como texto dañado (abreviado en la BHS
crrp — corruptum). Luego hay una serie de cambios que son típicos para todo copiado a mano. Su descubri-
miento y explicación permite una reconstrucción bastante segura del original.

Los errores de lectura y escritura se produjeron por confusión de letras similares en la escritura he-
brea cuadrada : 3 - n " n n ~ n n ~ r - - p - - 3 ) .

También hubo confusiones con letras hebreas antiguas. La versión griega del AT, la Septuaginta o
LXX, agregó otras posibilidades de confusión entre letras griegas.

Otros errores se deben a la transposición de letras, haplografía (eliminación de letras o palabras pa-
recidas), ditografía (duplicación de letras o palabras), confusión de renglones por saltos por comienzos pare-
cidos o idénticos (homoioarcton) o por finales similares o iguales (homoioteleutón), saltos transversales,
combinación o separación errónea de palabras, confusión de consonantes empleadas como vocales, modifi-
caciones debidas a pasajes paralelos, interpretación falsa de abreviaturas, asimilaciones, etc.

Los cambios intencionales deben comprenderse sobre el trasfondo histórico: antes de la fijación ca-
nónica y del desarrollo de la concepción del carácter sagrado de las Escrituras los copistas y estudiosos de los
escritos del pueblo de Dios introdujeron los cambios con plena conciencia e intencionadamente. Estos no
deben considerarse hoy como falsificaciones de la Palabra de Dios. Los cambios se hicieron con total buena
fe, y jamás se quiso introducir algo extraño al texto. Más bien se quiso corregir o mejorar pasajes no del todo
claro o considerados erróneos.

Así se introdujeron partículas breves (y, todo, uno, tú, que, allí, diciendo).

Diversos textos fueron adaptados a la comprensión, el estilo y las necesidades populares. Los térmi-
nos poco frecuentes fueron reemplazados por otros más comunes. De allí que certas vanantes con vocablos
menos frecuentes y más difíciles pueden ser originales. Algunos términos y giros chocantes para el sentimien-
to religioso o moral fueron sustituidos por otros más elegantes, eliminando p.ejem. el nombre de Baal de
ciertos nombres personales compuestos.

En otros textos se interpretaron erróneamente abreviaturas antiguas.

Los copistas incluyeron en el texto de vez en cuando agregados y glosas marginales. Posteriormente
otros copistas los consideraron parte del texto y los incluyeron como parte de él.

Actividad 31

Anota en ficha los principales errores involuntarios y los cambios intencionales con-
siderados por la CT del AT.
Ejemplo
Métodos Exegéticos Crítica Textual del AT
Errores y cambios involuntarios

¿'
Métodos Exegéticos Crítica Textual del AT
Cambios intencionales del texto
¿

Métodos Exegéticos -63


3.2 El texto masorético, TM, 911 en la BHS

El texto hebreo del AT recibe el nombre de Texto Masorético porque su forma actual, canónica, pro-
cede de un trabajo especial de transmisión y fijación, llamado Masora; hecho por sabios judíos llamados ma-
soretas. Estos establecieron el texto en su forma fija entre el 750 y el 1000 d.C.

Fijaron la grafía, la puntuación de consonantes por medio de signos vocálicos, la pronunciación de


las palabras, y asimismo las reglas de lectura pública. Con todo ello lograron darle uniformidad al texto.

La anterior edición de la BH, de Kittel, y la actual BHS siguen en su totalidad el TM según el Códice
L de Leningrado. Lo designan mediante una M gótica: SWl que no debe confundirse con la sigla similar de la
CT del NT, 9JI (que designa el texto Mayoritario, Bizantino y otros).

Originalmente el texto hebreo circulaba sólo como texto consonántico, con algunas consonantes ac-
tuando como vocales finales (desde el siglo VII a.C).

El actual texto consonántico se consolidó hacia fines del siglo I y comienzos del siglo II d.C. Des-
pués de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C. se inició un proceso de restauración judía que incluyó
decisiones definitivas sobre la forma canónica del conjunto de libros de la Biblia hebrea y sobre la forma
consonántica del texto. La interpretación judía meticulosa exigía un texto absolutamente seguro. Los sabios
elaboraron entonces una recensión a partir de manuscritos antiguos, y su producto tiene mejor calidad que los
textos de circulación popular. Así el TM oficial difiere de los testigos anteriores: el Pentateuco Samaritano, la
LXX, el Rollo de Isaías encontrado en Qumrán juntamente con otros textos fragmentarios. Todos estos testi-
gos eran de circulación popular. El TM es más exacto, meticuloso, conservador y restaurador.

Por otra parte los sabios judíos hicieron diversas correcciones, sobre todo por razones dogmáticas.
Así p.ejem. en Crónicas se encuentran diversos nombres personales compuestos con el nombre del dios Baal,
mientras que en los textos paralelos de Samuel y Reyes este nombre odiado fue eliminado y sustituido por
otros elementos, Dios, o también vergüenza. O sea que los textos de mayor importancia que Crónicas recibie-
ron más corrección.

Hubo varias mejoras, eliminaciones, inclusiones y otras versiones. Las tradiciones judías han regis-
trado conscientemente algunos de estos cambios. Este texto fijado y purificado críticamente por las autorida-
des judías tenía que ser transmitido luego de manera absolutamente confiable, pues para la concepción judía
los escntos sagrados no pueden ser cambiados en su conformación o en su texto. Se profundizó así la con-
cepción del carácter intocable de los textos sagrados.

Había personas especialmente encargadas de realizar el trabajo de transmisión, el cuidado de las Es-
crituras, la búsqueda y eliminación de eventuales errores. Los primeros eruditos se llamaban Soferim, escri-
bas, sabios de la Escritura, maestros y copistas de la Biblia.

A partir del siglo V d.C. un grupo de estudiosos llamados Masoretas inició la vocalización de los
textos hebreos consonánticos. A partir del siglo XI también se llamaban naqdanim (puntuadores) Sin vocali-
zación exacta el texto consonántico mantiene ciertas ambivalencias ya que vocalizaciones diferentes pueden
producir significados distintos Por ello fue necesario fijar la pronunciación exacta a medida que avanzaban
los siglos. .

Desde el siglo VII a.C. se empleaban en ocasiones algunas letras con valor vocálico (llamadas ma-
tres lectionis, madres de la lectura). Asimismo se usaban en algunas partes ciertas transliteraciones del texto
hebreo mediante letras griegas. Esta práctica se abandonó luego por razones religiosas y prácticas

M e l o t e Exegétiaw- 64
En el siglo V d.C. se pasó a designar la pronunciación vocálica mediante signos colocados debajo o
enema de las consonantes. Este procedimiento se llamó puntuación.

Se desarrollaron tres sistemas de puntuación: el babilónico, el palestinense, el tiberiense (de la ciu-


dad de Tiberias). Este último se impuso en el TM. El babilónico y el palestinense eran supralineales.

En Tiberias trabajó la familia de Ben Naftalí por un lado y la de Ben Aser por el otro, cada uno con
un sistema propio de signos vocálicos y de acentuación. Este trabajo llegó a su conclusión en los siglos IX - X
d.C. El sistema de Ben Aser alcanzó la máxima validez, desplazando todos los demás textos y sistemas. Con
ello se reglamentó definitivamente y hasta en el más mínimo detalle la pronunciación y la lectura de los textos
del AT.

En síntesis: desde fines del siglo I d.C. la Biblia hebrea tiene un texto consonántico fijo, mientras que
su puntuación vocálica y su acentuación actuales se terminaron de fijar recién en los siglos IX y X d.C.

Los textos del hebreo moderno, el ivrit, comúnmente no llevan puntuación vocálica, salvo en pala-
bras claves, ambiguas o ambivalentes.

3.3 La Masora
Además del texto hebreo y de su aparato crítico la BHS también contiene una serie de otras indica-
ciones tradicionales de los sabios judíos, conocidas bajo el nombre genérico de Masorá.

La Masorá completa se divide en Masorá marginal y Masorá final. La marginal a su vez se subdivide
en M. parva (Mp) o pequeña, colocada en los márgenes derecho e izquierdo del texto; y M. magna (Mm,
Mas. M) o grande, colocada en los márgenes superior o inferior. La BHS sólo contiene la Mp.

La Mp contiene indicaciones sobre la configuración externa del texto a los efectos de preservar la
misma. Tiene referencias sobre la frecuencia de términos y giros.

La Mm complementa las indicaciones de la Mp, dando las citas del empleo de los términos, y otras
especificaciones.

La M. final contiene todo e^ material en orden alfabético.

La Mm y la Final se editan en tomos separados de la BHS, pero con referencias desde ésta a la tota-
lidad.

El aparato masorético es una especie de combinación de estadísticas de términos y giros y de con-


cordancia hebrea; pero a diferencia de una concordancia completa, la Masorá no se propone indicar todas las
citas, sino que registra las cosas llamativas a nivel exegético, sobre todo lo raro y especial y los empleos úni-
cos (hapaxlegómena).

El punto de partida fundamental y constante de la CT del AT debe ser siempre el texto hebreo (con
sus partes arameas) llamado Texto Masorético, transmitido oficialmente por el judaismo. Todas las traduc-
ciones, inclusive las más antiguas, son secundarias, con mayor o menor libertad, literalidad o interpretación; y
no se pueden considerar representantes mecánicas del original.

Además se sigue comprobando constantemente que el TM se basa en una transmisión muy cuidado-
sa y exacta del texto canonizado en los siglos previos al trabajo de fijación consonántica. Esto no significa
que todas las palabras del TM deben tomarse como originales: ya sabes que también hay errores y cambios.

Métodos Exegéticos -63


Pero sí significa que la CT debe fundamentar muy bien cualquier corrección que se quiera introducir. Además
todos los otros testigos y versiones tienen también sus propios problemas de CT.

Actividad 32

Registra en una ficha resumen los datos más importantes consignados en esta unidad
sobre el Texto Masorético:

4. OTROS TEXTOS, VERSIONES Y TESTIGOS DEL AT


Como la CT del AT trabaja con diversos testigos junto al TM, conviene conocer algunos detalles de
los mismos.

4.1 El Pentateuco Samaritano, ¡J en la BHS


El Pentateuco Samarttano constituye la esentura sagrada de la comunidad samantana que en el
transcurso del siglo IV a.C. se separó de Jerusalén. Al producirse el cisma los samaritanos se llevaron consigo
los escritos sagrados del judaismo, con la conformación que éstos ya tenían como tales: El Pentateuco o Torá
(Ley).

El Pentateuco Samaritano difiere del TM en unos 6000 casos. Mayormente se trata de vanantes or-
tográficas y otras menores que no cambian el sentido.

En cientos de casos el texto coincide con el de la LXX contra el TM. En otros casos se trata de
adaptaciones a las necesidades samaritanas En general podría decirse que el texto samaritano es una recen-
sión popular del verdadero texto hebreo original que tampoco coincide del todo con la versión oficial que
conocemos como TM.

El Pentateuco Samaritano tiene actualizaciones de formas arcaicas y también simplificaciones. Su


valor como testigo del original no debe exagerarse La BHS usa una m griega minúscula como sigla para este
texto.

4.2 La Septuaginta, LXX, (¡B , en la BHS

La Septuaginta o LXX es la traducción del AT al griego y como tal sólo un testimonio indirecto del
texto hebreo.

Actividad 33

Lee en alguna introducción al AT el párrafo correspondiente a la LXX.

Por su antigüedad la LXX es más importante que las demás versiones, la aramea y la siriaca.

Métodos Exegéik-os-6(1
La LXX se originó en Egipto a partir de mediados del siglo III a.C, y se debió a la necesidad del ju-
daismo egipcio de contar con una versión de sus Escrituras sagradas en el idioma que pasaron a hablar en su
situación de diáspora: el griego. La llamada Carta de Aristeas informa con carácter legendario sobre el proce-
so de traducción del AT al griego.

La LXX no es producto del trabajo de un sólo traductor ni de una sola versión original, sino que es
una obra de diversas manos en distintas etapas históricas. Además ha pasado por varias recensiones. Es una
colección de traducciones, realizadas por judíos de la diáspora y con una dosis de judaismo helenístico.

Contiene además varios libros que no entraron en el canon hebreo, y presenta otro ordenamiento de
los escritos.

Por todas estas razones las variantes entre la LXX y el TM no pueden usarse indiscriminadamente
paralaCTdelAT.

En el siglo III d.C. el teólogo cristiano alejandrino Orígenes hizo una recensión de la LXX, basándo-
se en el TM, ya normativo en ese momento para el judaismo.

La LXX abrió el AT al mundo no judío interesado en esos escritos. Por este medio la Septuaginta
llegó a ser de importancia capital para la Iglesia cristiana: el joven cristianismo, una vez superado el límite de
los judeocristianos, y ampliando a los paganocristianos, incorporó los escritos sagrados de Israel en su versión
griega a su cuerpo de revelaciones. El verdadero AT de los cristianos de los primeros siglos no fue entonces
el texto hebreo, sino la versión griega, ampliamente usada y citada por los teólogos cristianos.

El judaismo por su parte reaccionó contra este uso de sus escritos. Iba abandonando la LXX; y se
elaboraron tres nuevas traducciones que querían ofrecer versiones más fidedignas a! texto hebreo: las de
Áquila ( a ' , en la BHS), la de Teodoción ( 8 ' o ©' ) y la de Símaco ( 6 ) .

La LXX gozó de amplio aprecio más allá de la antigüedad cristiana. Todavía en el siglo XIX muchos
exegetas la valoraban más que el TM. Como la LXX se originó en los siglos a.C. se creía poder reconstruir a
partir de esa versión griega un texto hebreo premasorético más cercano al original que el TM.

Hoy sin embargo se sabe que la LXX no es ni quiere ser una mera traducción filológica exacta, y
que tampoco presenta un texto uniforme en toda su extensión.

El TM tuvo una gran constancia en su fijación consonántica a partir del siglo I d.C. Las copias de la
LXX por su parte presentan gran variación durante varias centurias. En el siglo pasado el exegeta Paul de
Lagarde se había propuesto llegar a un texto griego original de la LXX a partir del estudio de sus distintas
recensiones, citas y otros criterios. Esto no fue posible. Por ello Paul Kahle levantó otro programa: la LXX
constituye en sí ya una unificación de diversas traducciones griegas en circulación entre los judíos en Egipto.
No hubo pues un texto griego original, sino varios. Esto imposibilitaría la reconstrucción de un texto prema-
sorético hebreo a partir de la LXX que conocemos.

Las coincidencias entre la LXX y el Pentateuco Samaritano permiten deducir que ambos se basan en
un texto hebreo popularizado, mientras que el TM es una recensión que se propone mayor exactitud y fideli-
dad respecto del original.

Además debe considerarse que la LXX, como cualquier traducción a otro idioma, contiene una bue-
na dosis de interpretaciones. El griego no tiene los mismos moldes que el hebreo. Una misma palabra hebrea
a veces necesita varios sinónimos griegos, según el contexto. Otros términos difíciles fueron adaptados o
simplificados. Los judíos de la diáspora vivían bajo condiciones sociales y culturales diferentes. Este ambien-

MétodosExegéticos-67
te los helenizó, llevándolos a concepciones más abstractas y filosóficas de Dios, con menos antropomorfis-
mos.
La LXX, reflejando el uso judío de no pronunciar el nombre de Yahvéh, siempre coloca Kyrios, Se-
ñor, donde el AT incluye el Tetragrama.
Todo esto limita el valor de la LXX para la CT del TM.

Los escritos de la LXX que no fueron canonizados por el judaismo, pero sí usados por la tradición
cristiana, se llaman deuterocanónicos en la terminología católica y apócrifos en la de la Reforma: Judit, Sabi-
duría de Salomón, Tobías, Eclesiástico, Siracides, Baruc, 1 y 2 Macabeos, y agregados a Ester y Daniell

El AT de las biblias evangélicas comunes suele contener sólo los libros del canon judío, pero los tie-
ne en el orden de la LXX, tal como en la tradición católica.

Actividad 34

Anota en una ficha los datos más importantes sobre la LXX.

4.3 El Targum
En el judaismo postexílico el idioma hebreo perdía más y más su importancia como lengua hablada
por el pueblo. Fue sustituido por el arameo, el idioma literario oficial del imperio persa. Los teólogos judíos
s e r í a n cultivando el hebreo, también lo hacían diversos grupos del pueblo; pero se impuso la necesidad de
ofrecer a los fieles que asistían al culto, juntamente con la lectura hebrea de los pasajes de las Escrituras,
también una correspondiente traducción aramea. Esta traducción recibió el nombre de Targum, que significa
traducción. En un primer momento las traducciones se transmitieron en forma oral, luego fueron fijadas por
escnto. El origen geográficamente diversificado llevó a la fijación escrita de diversos targumes (o targumim,
según el plural hebreo) En Babilonia estos recibieron en el siglo V su fijación definitiva y oficializada: el T
Onkelos del Pentateuco y el T Jonatán de los Profetas anteriores y posteriores Ambos contienen material
muy antiguo De Tierra Santa proceden t a i m e s no oficiales pero con textos más antiguos que los babilóni-
cos: el Jerusalmi I (también llamado T Pseudojonatán) del Pentateuco; el T Fragmentaiio (o Jerusalmi ¡I),
con fragmentos del Pentateuco; el T. Neófiti del Pentateuco; y algunos textos menores.

Estas versiones arameas, juntamente con traducciones más o menos literales, están llenas de interpre-
tación libre, paráfrasis, explicaciones, actualizaciones y adaptaciones a la explicación judía del momento.
Estos cambios del texto hebreo implican que los Targumin no pueden aportar demasiada exactitud a la bús-
queda de un texto hebreo original.

El Pentateuco Samaritano también fue traducido al arameo: se trata del Targum Samaritano, fu ' en la
BHS. Además existió una versión griega del Samaritano, llamada Samariticón.

4.4 Otras versiones antiguas del AT


De importancia es la versión siriaca llamada Peshita (traducción común) Coincide con el TM sobre todo en
el Pentateuco. La LXX ejerció más tarde diversas influencias manifiestas sobre las copias de esta versión.

La versión latina antigua, la Vetus Latina, proviene del siglo II d.C Se basa en la LXX Fue despla-
zada más tarde por la traducción latina que en su momento sería la oficial de la Iglesia Católica, la Vulgata.

Métodos Exeg«icos-„S
La Vulgata fue elaborada por Jerónimo directamente a partir del original hebreo (y del griego en el caso del
NT) entre 390 y el 405 d.C, por encargo del Papa Dámaso I. Jerónimo también realizó dos recensiones de los
salmos, corrigiendo la antigua versión latina. Jerónimo trabajó en Roma y luego en Belén.

Otras versiones interesantes son la copta con sus dos ramas principales, la bohaírica y la sahídica
(son traducciones de la LXX); la etiópica; la armenia; la árabe o la arábica; la gótica; la georgiana.

5. GENEALOGIA DEL TEXTO DEL AT

Con todas las versiones nombradas puede constituirse una genealogía del texto del AT.

Recordemos para tener en cuenta:

TIPOMASORETICO

911 TM consonántico
Oeste:
a ' Áquila
6 ' Teodoción
0 Símaco
U Vulgata
Occ Puntuación palestinense (occidental)
NaftbenNaftalí
Asch ben Aser
Este:
Or Puntuación babilónico (oriental)

OTROS TIPOS PREMASORETICOS

ñ Texto de Qumrán
€ Targum (versiones arameas)

£S Peshita (versión siríaca)

TIPOSAMARITANO

M Pentateuco Samaritano

TIPO LXX
<B Septuaginta, LXX
% Antigua versión latina
Otras recensiones de la LXX:
R Versión copta
V Versión etiópica
got Versión góüca
Orígenes
arm Versión armenia
georg Versión georgiana

Métodos Exegétieos-69
6. EJEMPLO DE CRITICA TEXTUAL DEL TEXTO HEBREO

Actividad 35

Realiza ahora el estudio del siguiente ejemplo de CT en hebreo: Gn 2:4 <o™Jl p K ' ,
tierra y los cielos. El aparato crítico dice: " u s p x : O'Mtf , cielos y tierra. El Penta-
teuco Samaritano y la versión siriaca invierten ef orden/en evidente paralelo a Gn
1:1. Constituyen pues una corrección, y como tal la variante ha de desecharse.

Actividad 36

Gn 4:25 <nti Set. El aparato aclara: ' « ( V ) + Xéyouaa= ™ > ó , dicWo. ¿Por qué
la LXX y similarmente (según el sentido) también la traducción latina de la Vulgata
agregan aquí diciendo? ¿Es aceptable o no esta variante? Fundamenta tu respuesta
tanto en el caso que la misma sea afirmativa o negativa.

7.CTENLABHS
Luego de la información histórica y de estas primeras prácticas veremos cómo funciona la CT en la
BHS.

La BHS contiene un sistema de referencias que establece una relación entre el TM del Códice L y las
variantes provenientes de diversas tradiciones.

Las variantes se enumeran dentro de cada versículo mediante letras latinas minúsculas a media altu-
ra: a, b, c. En e l t 0 cr f t j co vue l ve a aparece r la letra correspondiente y luego viene la indicación de la
lectura alternativa y o información de diversa índole, juntamente con el suministro de los testigos de la va-
riante.

Lamentablemente la BHS carece de un sistema de signos que ya desde el texto indique el tipo de
cambio: remplazo, omisión, agregado o inserción, otra puntuación; tal como lo tiene el NTG2*.

Según los tipos de referencias, las letras latinas minúsculas pueden indicar marcas o paréntesis, se-
gún su posición y número.

Marca. Cuando hay un sola letra se trata de una marca. Si está a la derecha de la palabra hebrea, o
sea, antes de ella según la dirección de la escritura y lectura del hebreo, la vanante se refiere a todo el versícu-
lo; si está a la izquierda, o sea después de la palabra hebrea, la variante se refiere a esa palabra.

En ambos casos aparece también una sola letra minúscula en el aparato crítico.

Paréntesis. Cuando dos letras minúsculas encierran un grupo de palabras, se trata de un paréntesis.
En el aparato vuelven a aparecer las dos letras separadas por un guión: a-a.

El paréntesis indica que la variante abarca todo el grupo de palabras incluidas entre esas letras.

Métodos Exegéticos-70
EJEMPLO
Gn 2:2 a - p a t í n el séptimo; En el aparato: *p 0 ¿J ^ 7 e l .v^v/o. El Pentateuco samaritano, la LXX
y la versión siriaca tienen el sexto. Evidentemente se trata de una corrección según la razón, ya que la obra en
sí quedó concluida el sexto día, y el séptimo se destinó al descanso. La variante quiere mejorar y eliminar la
dificultad. Con ello se evidencia como secundaria.

7.1 El aparato crítico de la BHS


El aparato crítico de la BHS contiene una serie de informaciones útiles para la CT del AT y para el
conocimiento de la evolución de los textos.

Sus indicaciones pueden agruparse de la siguiente manera:

Variantes, muchas veces sin vocalización. Cuando la variante tiene la misma raíz que la palabra del
texto y sólo cambia p.ejem. un sufijo, una preposición, un prefijo, una desinencia o algo similar, entonces el
aparato indica sólo la parte cambiada. Si cambia la primera parte, la variante va seguida de un apostrofe; SÍ
cambia la desinencia o el sufijo, la variante va precedida por un guión siempre en el sentido de la lectura
hebrea. Si la variante procede de otro idioma semítico, p.ejem. el árabe, va transliterada.

Indicaciones de la procedencia de las variantes. Los testigos más importantes se indican mediante
letras góticas especiales. El rango de importancia de los testigos es aproximadamente el siguiente: TM, Penta-
teuco samaritano, Qumrán, Septuaginta, las otras versiones griegas (Aquilea, Teodoción, Sínmaco), Versión
siriaca, el Targum, la Vulgata, la antigua versión latina. Luego siguen las demás versiones. El aparato de la
BHS emplea este rango de CT.

Indicaciones en latín, generalmente abreviadas, sobre la naturaleza de las variantes: omisión,


inserción, remplazo, otro orden de palabras. Algunas de las abreviaturas para estos datos también se emplean
como sugerencias, p.ejem. di significa tanto suprime(n) como también suprímase; tr significa transpone y
también hay que transponer (o colocar en otro lugar).

Indicaciones y opiniones de CT de los editores de la BHS, p.ejem. propónese, suprímase, proba-


blemente, léase, debe insertarse. Estas indicaciones muestran cómo hay que corregir el texto. Cuando no hay
testigos que apoyen la lectura propuesta, a veces aparecen otros fundamentos.

EJEMPLO
En Is 32:9 el aparato dice con respecto a la vanante - prb di m es: probablemente debe suprimirse
por razones métricas.

Términos de información general, como p.ejem. indicaciones gramaticales, referencias sobre la


cantidad de manuscritos, signos gráficos.

7.2 Siglas, signos y abreviaturas de la BHS


El conjunto de siglas, signos, abreviaturas, indicaciones latinas abreviadas y completas, referencias,
etc. constituye un lenguaje muy peculiar.

Presentamos la lista de siglas y abreviaturas latinas con su correspondiente traducción castellana


(BHS, pág. XLIX-L):

Métodos Exegéticos-7 f
acc acento ast asterisco
add agregado, agrega(n) bab babilonio
aeg egipcio c con
aeth etiópico cet los restantes, los otros
akk acádico cf confróntese, véase
al otros cj unir con; une(n)
alit de otra manera cod(d ) códice(s)
arab árabe cop unión
aram arameo cp capítulo
art artículo nom nombre
crrp corrompido, dañado nonn algunos
di suprímase; suprime(n) ob signo en mss para indicar adición
dttg ditografía om omite(n)
dub duda omn todos
dupl doble orig original, originalmente
etc etcétera P parte, en parte
exc cayó, cayeron par paralelismo
extr extraordinario pe pocos
fin fin, al final piar muchos
frt tal vez, quizás pr anteponed); debe anteponerse
gl glosa(do) prb probablemente
hab tiene(n) prp propuesto, propone(n)
hebr hebreo punct punto, puntuación
hemist hemistiquio pun púnico
homark homoiarctón (=mismo comienzo) raph con rafá, sin dagues
homtel homioteleutón (=mismo final) reí el resto, los demás
hpgr haplografía sel estoes
hpleh hapax legómenon sec según
id ídem, igual sim semejante, parecido
inc incierto, inseguro sol solo
incip comienza(n) sp(q) siguiente(s)
init inicio stich estico
ins debe insertarse, inserta(n) syr siriaco
interv intervalo tot todo
invers en orden inverso tr hay que transponer, transpone(n)
it así, también, igualmente ug ugarítico
jdaram judeo-arameo V verso, versículo
kopt copto var vario; variante
1 léase vb palabra
lect lectura verb verbo(s)
leg lee(n) vid parece(n)
maj mayúscula, mayor + añade(n)
marg marginal, al margen > más que; falta en
mes por razones métricas * texto (forma) probable por conjetu-
min minúsculo, menor ra, como se propone en Is 5:30b
mlt muchos r r e - u n (* v =nubes) «¡8 ) (0) etc
mtr metro <B, S, etc. no literalmente, sino que
neohb neohebreo según el sentido
ass asirio

Métodos Exegéücos-72
Los signos de puntuación presentes en el aparato son:

Separación de elementos distintos. ? Duda sobre la variante y/o su testi-


Separación de posibilidades dentro de monio.
una variante. ! Enfasis, forma curiosa o llamativa.
Separación de posibilidades más diver- / La vanante incluye elementos de
gentes dos versículos. El aparato dice
p.ejem, Is 57,1/2

Los principales códices, recensiones, versiones y textos son citados de la siguienmte manera (la lista
completa se encuentra en BHS pág. XLIV-XLVIII):

V- Pentateuco samaritano L Códice de LeningradoB 19A


HT Targum samaritano % Versión latina antigua (Vetus latina)
a' Versión griega de Aquila 911 TM, Texto masorético
6' Versión griega de Teodoción Mn Masora magna
6 Versión griega de Símaco Mp Masora parva
A Códice de Alepo Ms(s) Manuscrito(s) hebreo(s) editado(s)
Versión árabe por Kennicott
Versión etiópica peMsspocosmss(de3alO)
Arm Versión armenia nonnMssalgunosmss(de11a20)
Bo Versión bohaírica rnltMss muchos mss (más de 20)
C Códice de Profetas de El Cairo permlt Mss muchísimos mss (más de 60)
cit(t) citas bíblicas en la literatura judía me- Mur mss hebreos descubiertos en Wadi
dieval Murabba'at
Ed(d) Edición(es) del texto hebreo según Q Qeré = léase
Kennicott,deRossi-Ginsburg G los mss bíblicos hebreos descubier-
Versión griega d e l a LXX. Si l a S góti- tos en Qumrán
ca va seguida por otra letra, se refiere a & a 1 Q I s a (Libro de Isaías)
distintos códices, recensiones, papiros, G b 1 Q I s b (Libro de Isaías b)
ediciones. La lista completa figura en á Versión siríaca
BHS, p. XLVs. Lo mismo vale para las Sa Versión sahídica
demás versiones o textos: antigua lati- Targum (según la edición de Sper-
na, siríaca, Targum, Vulgata
ber,TheBibleinAramaic)
K Ketib = lo que está escrito
Versión copta
V La versión latina de la Vulgata
Vrs Todas o casi todas las versiones

El aparato también contiene indicaciones gramaticales abreviadas:

qal forma básica del verbo hebreo fut futuro


P» piel imp imperativo
pu pual inf infinitivo
hit hitpael pt participio
ni nifal act activo
hi hifil pass pasivo
ho hofal abs absoluto
poial cstr constructo
afel 1 primera persona sg/pl
Pf perfecto 2 segunda persona sg/pl
impf imperfecto 3 tercera persona sg/pl

Métodos Exegéticos-73
m masculino dat dativo
f(em) femenino acc acusativo
sg singular abl ablativo
pl plural pron prs pronombre personal
du dual prs personal
gen genitivo suff sufijo

EJEMPLO
Is 32:11, en el aparato crítico dice imp aram 2f pla la variante propuesta es imperativo arameo de
la segunda persona femenina plural.

Es importante considerar que la BHS tiene una gran cantidad de indicaciones latinas no abreviadas.
El significado de las mismas se puede obtener fácilmente en cualquier diccionario del latín.

Trata de retener especialmente el significado de las siguientes abreviaturas y siglas empleadas en la


BHS para la CT. Te serán de utilidad práctica.

add agregado, agrega(n) S Versión Siríaca


c % Targum
cf confróntese, véase
V Vulgata
crrp corrompido, dañado
Ms(s)Mss Hebreos
di suprímase, suprime(n)
911 Texto masorético,TM
et y
L Códice de Leningrado
exc cayó, cayeron
nonn algunos
frt tat vez, quizás
om omite(n)
gl glosa
omn todos
hab tiene(n)
pe pocos
inc incierto, inseguro
permh muchísimos
ins debe insertarse; inserta(n)
plur muchos
1 léase
pr antepone(n), debe anteponer
mlt muchos
prb probablemente
vid parece(n)
prp propuesto, propone(n)
+ añade(n)
sec según
> másque;faltaen
sic así
[l Pentateuco Samaritano
tr hay que transponer, transpone(n)
<© Qumrán
ut como
® Septuaginta, LXX

Actividad 37

Una forma de tenerlas disponibles para trabajar, será transformarlas en una ficha.
Tendrá importante valor instrumental.

Métodos Exegético,,-74
8. PROCEDIMIENTOS DE LA CT DEL AT

La exégesis del AT debe reconocer que hasta el momento no ha podido desarrollar con total exacti-
tud un procedimiento para la CT. Aparentemente ello no es posible, ya que la transmisión del texto es suma-
mente compleja, y los procedimientos correctos en un caso pueden ser errados en otro.

Hay sí algunos principios que gozan de amplio reconocimiento. No son teológicos, sino de trabajo
con cualquier texto antiguo y que pueden ser aplicados concretamente al AT.

En primer lugar debe considerarse que el texto impreso en la actual BHS es el texto oficial del ju-
daismo. No se trata del texto en sí, tal como salió de la mano de sus autores. Pero sí es una forma de texto
muy antigua, prácticamente anterior a la era cristiana. La vocalización hebrea es posterior en varios siglos y
tiene su origen en la labor de los masoretas. De ello se desprende que los signos vocálicos no pueden tener el
mismo valor que las consonantes para la CT.

El TM no es sino una recensión de los originales. Así lo indican las demás traducciones y tradiciones
del texto, sobre todo las formas hebreas que se pueden postular como base de la Septuaginta, los textos de
Qumrán y el Pentateuco samaritano. Estos tres textos divergentes en menor o mayor escala del TM constitu-
yen a su vez otras tantas recensiones. La LXX a su vez no se basa en un texto hebreo único, sino que empleó
diversas formas textuales. Lamentablemente los textos bíblicos de Qumrán, a excepción del rollo completo de
Isaías conocido como 1 Q Is a, sólo se han conservado en forma fragmentaria. Las variantes que provienen de
la LXX y de otras versiones se pueden confrontar con el TM recién después de una cuidadosa reconstrucción
de la base hebrea de esas versiones.

La CT del AT sigue generalmente los siguientes pasos: recopilación de las variantes, examen de las
mismas, y decisión.

Para la recopilación se deben ordenar las variantes y los datos de la historia del texto, excluyendo de
entrada los cambios intencionales y las paralizaciones del texto. Se anota pues cada variante, una debajo de
la otra o también en columnas sinópticas cuando se trata de variantes de varias palabras o incluso de frases.

Aquí debe tenerse en cuenta que hay mayor o menor diferencia entre el TM y la LXX desde Josué
hasta Reyes, en Jeremías y en Ezequiel; y que algunos capítulos de Josué y todo el texto de Jueces de la LXX
se han transmitido en dos versiones: la del códice Alejandrino y la del códice Vaticano.

En la recopilación de las variantes deben indicarse lógicamente sus testigos, en el siguiente orden
según su rango de importancia: TM, Pentateuco samaritano, Qumrán, LXX, demás versiones griegas (Aquila,
Teodoción, Sínmaco), Versión siriaca, Targum, Vulgata, Vetus latina, copto, etíope, árabe, armenio. Los
textos hebreos TM, Samaritano y Qumrán sobrepasan en importancia a las versiones.

En el examen de las variantes y en la decisión final debe prestarse la mayor atención posible al TM.

Conviene clarificar el uso de los términos en cuestión mediante una concordancia. Como ha de darse
por sentado que ningún autor del AT escribió un texto sin sentido, la gramática y las cuestiones de contenido
también pueden ser tomadas como criterios para la CT. Variantes sin ningún sentido, totalmente ridiculas, no
tienen derecho a ser tomadas como originales.

En los textos con discurso métrico como los poéticos también debe prestarse atención al metro.
Textos rítmicos se encuentran en discursos proféticos, Salmos y textos sapienciales. Cualquier corrección de
estos textos debe verificar la coincidencia de la variante elegida con el metro, aunque este no es constante en
un mismo texto.

Métodos Exegéticos-75
La BHS realiza varias correcciones de este tipo., proponiendo lecturas alternativas en base a razones
métricas (el aparato dice mes).

Cuando las versiones tienen un texto que difiere del TM y/o entre ellas, no es legítimo concluir in-
mediatamente que existan dudas con respecto al original.

En los últimos años se produjo una apreciación cada vez mayor del TM, abandonándose una ten-
dencia anterior que daba menos crédito al TM y más al Samaritano, la LXX y otros testigos. Ya sabes que
estos textos no representan directamente el original, sino que son recensiones o sus respectivas traducciones
que a su vez incluyen interpretación. Las traducciones además no se hacían en un sentido totalmente literal.
Por otra parte también hay traducciones y versiones dañadas.

Las versiones dependientes de la LXX, traducciones hijas, no tienen el mismo valor testimonial que
su madre.

La mayor apreciación del TM también se expresa en el hecho de que antes se editaba el texto del AT
en base a una compaginación de los mejores testigos y las versiones, mientras que actualmente las ediciones
científicas (BHS y HUB) siguen estrictamente el TM y dentro del mismo, al testigo que consideran funda-
mental.

En la confrontación y duda entre variantes del TM por un lado y por otro lado de un texto hebreo
elaborado a partir de una retrotraducción de la LXX al hebreo suele preferirse la lectura más difícil y la más
breve, pues es de suponerse que diversos copistas y traductores introdujeron antes aclaraciones, explicacio-
nes, ampliaciones que variantes más difíciles. Se deduce pues que lo arcaico, difícil, complicado, desacos-
tumbrado o no del todo claro puede ser anterior que lo fácil y aclarado. Pero esto no significa que cualquier
lectura complicada deba tomarse como original: recuerda que hay muchos errores que dañaron el texto (crrp=
corrompido, dañado;; y que también lo difícil y complicado debe tener sentido para poder valorarlo como
posible lectura original.

Si existen diversas lecturas igualmente bien atestiguadas, independientes entre ellas, puede conside-
rarse muchas veces como original la que mejor explique la formación de las otras. Para ello deben tomarse en
cuenta las fuentes de errores, los intentos de aclaración o explicación, los errores de traducción, etc.

Se supone y se sabe que algunas partes del texto original del AT quedaron dañadas por errores de
una época de la que no existen testimonios.

Por eso la C T maneja también la posibilidad de conjeturas, sin base en los testimonios pero sí en la
lógica (gramatical y sintáctica) de la frase, su contexto y su contenido.

La posibilidad de la conjetura debe usarse con sumo cuidado, y nunca tan libre y extravagantemente
como lo hacían muchos exegetas en el pasado. Actualmente se sospecha cada vez más de la conjetura En
algunos casos los textos bíblicos de Qumrán confirmaron c e r t a s conjeturas anteriores.

Muchas veces es más fácil descubrir y constatar el daño en un texto (errp); conviene reconocer en-
tonces honestamente que no es posible reconstruir el texto original, y no elaborar conjeturas.

Antes de optar por una conjetura conviene escribir el texto transmitido encima o debajo de la conje-
tura, para ver si la imagen gráfica del TM se parece a la de la conjetura Así se descubren eventuales cambios
de letras.

Si el TM es lógico en su terminología, gramática, sintáctica; si es objetivo en su expresión y conteni-


do; si ha sido transmitido como canónico por la tradición judía en su TM, la CT puede darle la preferencia ai

Métaos E x i í i e s - 7 6
TM antes que a otros testigos. Solamente si el TM contiene pasajes o términos imposibles, dañados, eviden-
temente cambiados por alguna razón patente (teológica, o error de copiado), puede prestarse atención a los
demás testigos. Todo exegeta que opta por una vanante que difiere del TM tiene que justificar muy bien su
proceder.

La corrección crítica del texto del AT es un verdadero arte que presupone muchos conocimientos de
la historia del texto y de su lengua. Ha de advertirse pues contra toda corrección ligera y sobre todo contra la
conjetura.

8.1 Muestras de CT del AT

2R 23:33 (véase el ejercicio anterior en castellano sobre este texto): b o^ttírva c ^ a 3 . b El aparato
dice: b-* add? Esto significa que los editores de la BHS preguntan si las palabras incluidas por la doble b no
serían un agregado; es decir, si no habría que sacarlas. La opción queda en manos del exegeta. Hay otra indi-
cación superpuesta a la primera y lleva la letra c • c nonn Ms <!F % V ut Q 1<?DD O sea alanos manus-
critos hebreos la LXX el Targum y la Vulgata' tienen para que no reine en lugar de cuando reinaba tal
como también,lo indica la corrección masónica del Qere Posiblemente la semejanza gráfica entre las letras
mem y bet produjo la confusión que entró al TM Las anticuas versiones aún se basaban en el texto original
con mem y los masoretas por su parte corrigieron el error c°on su indicación de Qeré Se ha de optar pues por
esta variante.

Sal 110:5: , <\nN En el aparato: « £ mlt Mss mn\ Esto significa que el fragmento de un códice hebreo
hallado en El Cairo y muchos mss hebreos leen aquí el Tetragrama. Esto no implica ninguna diferencia de
contenido, por consiguiente la variante no tiene importancia.

Ex 3:14:. rrnx ntíX rrnx , En el aparato: ,, éyo) eiui ó cóv . Aquí el aparato no ofrece una verda-
dera vanante, sino una muestra del trabajo de traducción interpretativa de la LXX. Como variante sólo tendría
sentido si se pudiera reconstruir una base hebrea distinta del TM.

Pero esto no se intenta aquí en la BHS. La muestra de la LXX es de importancia para la historia de la
teología de esa versión, no para la CT.

Lo mismo vale para la variante c en el mismo versículo.

Actividad 38

Estudia las variantes ay b de Exodo 3:15.


Estudia la variante b~b de la LXX en Exodo 3:16.
Estudia la variante c del Pentateuco samaritano y la Versión siríaca de Exodo 3:16.
Para una mejor comparación escribe los textos uno debajo del otro: TM, LXX, Sa-
maritano, Siriaco.
Estudia la variante * de Génesis 2:20, sostenida por algunos mss hebreos, la LXX, la
Siríaca, el Targum Pseudojonatán y la Vulgata.
Estudia la variante a de Génesis 3:16, sostenida por el Samaritano, la LXX, la Siríaca
y la Vulgata.
Estudia la variante b-b de algunos mss hebreos de Génesis 5:3.
Busca tres variantes a partir de una comparación de la Biblia de Jerusalén con la
Reina Valera; clarifica qué es lo que indica la BJ al respecto, y luego verifica las in-
dicaciones en la BHS.

Métodos Exegéticos -77


CUARTA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde las siguientes preguntas tratando de no usar el texto de la uni-


dad. Recurre a él sólo en caso de dudas.

I. ¿En qué manuscrito se basa la edición crítica llamada BHS?

* 2. ¿Cuál es el objetivo de la crítica textual del AT?

3. ¿Qué indican las letras latinas minúsculas en el texto hebreo a la dere-


cha de la palabra hebrea? ¿a la izquierda de la palabra hebrea? ¿encerrando varias
palabras hebreas?

4. ¿Qué contiene el aparato crítico de la BHS?

5. Nombra 3 fuentes de cambios en la transmisión del texto.

• 6. ¿Qué hicieron los Soferim y los Masoretas?

7.¿QuéeslaMasora?

8. ¿Qué es el Pentateuco samaritano? ,

9.¿QuéeslaSeptuagintaoLXX?

10.¿QuéeselTargum?

II.¿QuéeslaVulgata?

12.¿QuéeselTextoMasoréticooTM?

Métodos Exegéticos -79


UNIDAD 5

CRITICA LITERARIA DEL NUEVO TESTAMENTO

Métodos Exegéücos-8»
1. INTRODUCCIÓN
Todo texto escrito, antes de llegar a nosotros, pudo haber pasado por diversas vicisitudes que ya he-
mos señalado: relato oral, colección de otros escritos, citas incorporadas o agregadas, cambios. Estos procesos
suelen tener gran importancia para comprender el significado de los textos. Se trata pues de la historia del
texto, o mejor dicho, de su prehistoria. Se considera historia lo que pasa después de la redacción final: trans-
misión del texto, influencia que ejerció, interpretación, traducción, cambios.

La prehistoria de los escritos antiguos es muy interesante, sobre todo en el caso de textos sostenidos
por comunidades enteras y con posibilidades de reformas y copias mejoradas. Esos textos aún no estaban
sujetos a los actuales conceptos de derechos de autor.

Para estudiar la prehistoria de los textos bíblicos se desarrollaron cuatro metodologías que pueden
subsumirse bajo el concepto de estudio diacrónico (o sea, a través del tiempo o de la historia): crítica literaria,
análisis de géneros y formas literarias, análisis de tradiciones, y análisis de la composición o redacción. Estos
análisis también suelen llamarse críticas, pues examinan crítica o científicamente los géneros, las fuentes, las
tradiciones y el trabajo redaccional; y establecen comparaciones con otros textos, estadísticas, contenidos y
teologías.

Cuando los análisis se centran más en los procesos de formación, transmisión, fijación, reformula-
ción, composición y redacción, suele hablarse también de historia de las formas, de las tradiciones y de la
redacción. Lamentablemente aún no se ha logrado un acuerdo total entre los exegetas con respecto a la termi-
nología y los procedimientos, de manera que los mismos varían en mayor o menor grado según los diversos
autores. Ahora bien, la división cuadripartita (análisis literario, de géneros o formas, de tradiciones y de com-
posición o redacción) puede encontrarse en forma similar para toda la literatura. Las mayores divergencias
existen con respecto a la historia de las formas. Algunos autores separan la crítica de la transmisión de la
crítica de las formas, otros las combinan; y hay una enorme variedad en cuanto a la terminología de los géne-
ros y las formas. Ya lo verás, trataremos de organizaría.

2. INFORMACION BASICA
La crítica literaria de la Biblia nació en el siglo XVII a partir de la necesidad de explicar y valorar las
repeticiones que aparecían en los textos, su rupturas, contradicciones, diferencias y otras anomalías.

La CL estudia el texto tratando de describir las unidades, verificar particularidades de la historia del
texto, identificar fuentes y autor(es). Actualmente todo trabajo científico debe indicar en notas críticas (al pie
de página o al final de cada capítulo o del libro) todas las fuentes y referencias bibliográficas de las que el
autor se sirve. Si bien no todos los autores lo hacen, lo piden las normas legales y éticas En la antigüedad sin
embargo no existían tales disposiciones, y así muy pocos autores indicaban sus fuentes La gran mayoría
usaba la fuente que quería o podía sin ninguna indicación En el estudio actual de un escrito antiguo el co-
nocimiento de sus fuentes puede ayudar enormemente en su comprensión e interpretación y en la precisión
de su grado de veracidad De ello se deriva la importancia de la CL para el estudio de la Biblia A ello se
dedica esta unidad.

Métodos E x ó t i c o s -8}
Esta unidad de propone alcanzar:

* Conocimiento de los métodos de la CL.

* Conocimiento de las principales aplicaciones.

+ Dominio de la metodología de la CL.

* Conocimiento elemental del problema sinóptico (Mt/Mc/Lc) y de la teoría de las dos


fuentes.

La CL siempre comienza su tarea centrándose en aquellos datos que rompen la unidad normal de un
texto y que crean determinadas tensiones: interrupciones bruscas, duplicaciones, repeticiones, incongruencias,
contradicciones, diferencias de vocabulario y de estilo. El estudio de estos datos, combinados con otros
(géneros y formas, composición, contexto histórico) permite emplear sus resultados para el esclarecimiento
de otras preguntas en torno al autor, época y destinatarios.

En el campo del NT la CL ha estudiado sobre todo las fuentes de los Evangelios Sinópticos (EvSin),
las etapas de la composición del EvJn, dependencias entre diversas Epístolas y sus refundiciones. Con resul-
tados ambiguos también se ha dedicado a la problemática de las fuentes de Hch.

El caso del estudio literario de los EvSin es quizás el más interesante, pues permite una comparación
de los textos en toda su extensión.

El método de la CL es fecundo como estudio de las fuentes, pero insuficiente. Llega a sus límites al
querer esclarecer la historia previa de los escritos neotestamentarios, porque estos utilizan también mucho
matenal de la tradición oral, y porque las fuentes escritas y orales fueron transformadas a lo largo de la
transmisión y de la composición final de los libros. Las etapas previas se estudian con la metodología de la
crítica de las tradiciones y los géneros y formas; la última, con la crítica composicional.

2.1 Muestra sencilla de CL del NT

Para aclarar el problema sinóptico, que consiste en la extraña mezcla de coincidencias y diferencias
entre los 3 EvSin, Mt, Me y Le y otros problemas de dependencia literaria la CL trabaja básicamente con dos
reglas:

1) La relación de dependencia literaria entre dos o más textos se descubre por aquello en que con-
cuerden literariamente.

2) Las diferencias entre dos o más textos dependientes el uno del otro indican cuál es el texto base.

Hay una sene de cambios constatables y que los autores introducían sobre sus textos base. Son ellas:
mejoras estilísticas, reducciones, ampliaciones, empalmes o yuxtaposiciones, aclaraciones, cambios de senti-
do, ordenamiento de datos.

Veamos el funcionamiento de estas dos reglas básicas para un ejemplo. Se trata del estudio de la
historia sinóptica de la curación de la suegra de Pedro:

Métodos Exegéticm - S4
Mt 8:14-15 Me 1:29-31 Le 4:38-39

14 r
Kai 'Kcu euQuc. ¿K xr,<; auvaccoyr,*; » Avaaxá<; 8é anb T^ au-
¿Xacbvó^aoGceigTfjvoiKÍav é^eóvrsq r f a W eic; xñv vaycoy^ eic. tf|v oÍKÍCCv
r
n é x p o u eiSev oÍKUXV I ^ v o c . TLí^oc;T'-
TT,V nev6epáv a ü x o ü p e p \ r m é v n v
Kai AvSpéu pexá 'IaKíópou m i
KaiTtopéaaouaav 'Ioávvou. * mñenpa 5é xoü Eí^covog r^v
30CT
r, SÉ TTev8epá Síucovoc. a u v e x o n é v n Trupsta) ueyáXco Kai
15
KOU TÁCITO Tfjc. xeipóc aúxfK, KaxÉKeuo Ttopéaaouaa, Kai r)pcóxraav aúxóv rcepi am^Q.
Kai ácpTiKEv aüíjv ó Ttupexóc., r eú6bc. Aeyoumv aüx¿) rcepi j9
m i ¿ m a x á g énávw am^
Ká\ TiyÉpen OüJTfjcA '1KOU Tipoo-s^Gtov
. ÉTtexíu^aev. .x¿) . rcup8xw
. . Kai
KaI^KÓve^aüxa). W v aOx,v_ K p a x ^ rffc *W«v a ^ * W a ^ a
^Eipog • Kai aq^KevácpriKev auxr^v
auxr^v óo °5é<WaaxáaaStnKÓveOWoi¿.
rropExóc/-, _ _
KaiSteK0vEiaüxoic.

Mt 8:14-15 Me 1:29-31 Le 4:38-39

Al salir de la sinagoga
Entonces se levantó y salió de la
Y vino Jesús a casa de Pedro, Slnag°ga>
y entró en casa de Simón.
y vio a la suegra de éste postrada en
cama, con fiebre. La suegra de Simón tenía una gran
y en seguida le hablaron de ella. fiebre;
Entonéis él se acercó,
y le rogaron por ella.
y la tomó de la mano y la levantó; y E inclinándose hacia ella, reprendió
Y tocó su mano, le dejó la fiebre a la fiebre,
y la fiebre la dejó; y ella les servía.
y ella se levantó, y le servía. y ésta la dejó;
y levantándose ella al instante, les
servía.

Los tres EvSin tienen este texto. Las semejanzas permiten suponer dependencia(s) literarias); las di-
ferencias mdican que hubo cambios.

Los tres textos tienen un desarrollo común:

1.la llegada de Jesús;


2. presentación de la enferma y de su enfermedad;
3. la intervención de Jesús;
4. la constatación de la curación;
5. la consecuencia de la curación.

El conjunto de semejanzas es más complejo:

Mfcy Le comienzan sus respectivos relatos con una indicación de la procedencia de Jesús: él sale de
la sinagoga.
Luego los tres mencionan la casa del discípulo.
Los tres presentan el cuadro clínico de la suegra. Mt y Me mdican que estaba acostada, y usan el
mismo giro para describir la fiebre.
Me y Le indican que le hablaron a Jesús acerca de ella.

Métodos E m é t i c o s - 8 5
En la descripción de la curación coinciden Mt y Me en el detalle de tomarla de la mano.
En la constatación del abandono de la fiebre Mt y Me coinciden literalmente, y casi también Le.
Los tres coinciden luego en la indicación del servicio de la sanada.

Las coincidencias entre Mt y Me permiten pensar en dependencia literaria; lo mismo que las coinci-
dencias entre Me y Le. Mt y Le coinciden en esta historia juntos con Me; por lo demás cada cual coincide por
separado en varios puntos con Me.

Me ocupa pues un lugar intermedio entre Mt y Le; o sea, Mt y Le, respectivamente y cada uno por
su lado, están más cerca de Me que entre si. Esto permite establecer las siguientes relaciones literarias: Mt y
Me por una parte, y Le y Me por otra. No se puede hablar de una relación literaria directa entre Mt y Le.

Considerando las diferencias, se descubre la prioridad. Entre Mt y Me: Mt no tiene la indicación de


la procedencia de Jesús de la sinagoga. Me por su parte no tiene el nombre de Jesús. Donde Mt tiene simple-
mente Pedro, Me tiene más datos: Pedro y Andrés; y también indica la compañía de Jesús: Santiago y Juan.
Aquí puede deducirse que Mt abrevió el texto de Me, pues es algo difícil que un evangelista pueda inventar
de la nada una lista de personajes, y es más coherente imaginarse una abreviación por parte de Mt a los efec-
tos de llevar toda la historia a un encuentro entre Jesús y la enferma.

Mt no tiene la referencia a la información que le brindan a Jesús acerca de la mujer enferma. Aparen-
temente Jesús no necesita este tipo de indicación: él mismo ve la situación de la mujer, como lo indica Mt.
Esto evidencia una reflexión teológica: Mt presenta la soberanía de Jesús con más fuerza que Me, y Jesús
toma la iniciativa. Tenemos pues un indicio más de que Mt usó el texto de Me, transformándolo.

La descripción del proceso curativo también es más sobria que en Me. La bella frase sobre el efecto
de la curación quedó igual.

El giro la levantó de Me, omitido por Mt, es transformado en se levantó, subrayando mejor el efecto
del milagro y confirmándolo.

El cambio de Simón (Me) por Pedro (Mt) se explica recordando que Mt ya lo había presentado así
enMt4:18.

Como Mt estructura una escena de pareja (Jesús y la enferma), la lógica pide que la sanada al final le
sirva a Jesús, no aellos como en Me.

Me y Le: él entró en casa de Simón de Le es más pulido que ei vinieron de Me. Nuevamente hay
omisión de Andrés y de la compañía de Jesús.

En la descripción del cuadro clínico Le omite el verbo estar acostado y emplea un término más
científico que en el griego equivale a estar atormentado, sufrir. Además enfatiza que se trataba de una gran
fiebre.

En Le la descripción de la curación toma los colores de una especie de exorcismo: Jesús conmina u
ordena a la fiebre. Con ello Le adapta la historia a los relatos que vienen antes y después.

En ambos casos, Mt y Le, se notan pues intentos de purificación, elaboración y transformación de la


historia. La de Me es más directa, hasta popular. En síntesis, puede deducirse que tanto Mt como Le se sirvie-
ron de Me como fuente.

Este resultado de la CL sinóptica ha sido verificado una y otra vez por los estudios comparativos de tos textos
La mejor herramienta para el estudio de los tres EvSin es precisamente una sinopsis de los mismos.

Métodos Exegéticos-SO
Actividad 39

Compara literariamente la historia de la prisión de Juan el Bautista, Mt 14:3-4; Me


6:17-18 y Le 3:19-20. Sobre la base de la prioridad de Me, ¿cuáles son las coinci-
dencias entre Mt y Me y entre Le y Me? ¿Cuáles son las diferencias entre los mis-
mos, y qué podrían estar indicando? ¿Habría otra posibilidad de explicar las dife-
rendas, p.ejem. mediante relaciones entre Mt y Le?

3. INFORMACION AMPLIADA

Muy pocos escritos del NT fueron redactados en una sola vez, del principio al final. Esto sólo puede
presuponerse para algunas epístolas medianas y breves.

La mayoría de los documentos del NT es producto de un proceso de formación de mayor o menor


amplitud. Sobre todo la literatura narrativa -los Evangelios y Hechos- se ha formado a partir de transmisiones
orales, pasando por diversos textos fijados por escrito y luego agrupados ó fusionados, hasta llegar a la com-
posición final con la que el autor-redactor compaginó sus diversas fuentes dándole al documento una estruc-
turación peculiar de acuerdo a sus fines. Se lo podría representar gráficamente de la siguiente manera:

=> Enseñanzas e historias de Jesús

-> Transmisión oral

=> Unidades literarias

-> Complejos mayores

-> Evangelios

Métodos Exegéticos -87


Las cartas en cambio fueron redactadas de otra forma. También contienen elementos dispares, fuen-
tes, piezas de la tradición litúrgica y catequística, catálogos y listas, citas, incorporados por el autor. Podría
representarse del siguiente modo:

Credo Confesión

Epístola
Catálogo de pecados

Himno Doxología

La exégesis del NT considera como texto original el texto final, fruto de un proceso complicado de
elaboración. Ello amplía la concepción de la autoría: si bien cada redactor final es a la vez autor original, no
es el único creador, hay un trabajo colectivo previo, llevado por él a su culminación. Se puede hablar pues de
una autoría comunitaria.

Como ya sabes, la CT investiga los cambios que ha sufrido el texto original una vez lanzado a los
lectores, distribuidores y copistas. Los cambios -que aún se registran- figuran como variantes en las ediciones
críticas de los textos bíblicos. La CT busca restablecer el texto original a partir de la comparación de los dis-
tintos testimonios que reproducen el texto. Toma sus decisiones a partir de los cambios que sufrió el texto con
postenondad a su terminación.

La CL del NT delimita unidades temáticas en el texto, actuales y anteriores, prestando atención a los
contextos y fijando el comienzo y el final de una unidad.

La CL estudia la integridad de un texto a partir de tensiones de contenido, puentes, diferencias de


estilo, duplicación. Un texto con muchos saltos y/o repeticiones puede evidenciar p.ejem. la incorporación de
varias fuentes.

La CL restaura el orden original cambiado en ocasiones por coleccionistas o transmisores de los es-
critos. Para ello analiza el contenido, las contradicciones y los puntos llamativos.

La CL determina o cuestiona la autenticidad de textos, preguntándose por la autoría. Para ello se vale
de estadísticas de palabras, análisis de estilo y de la temática.

La CL verifica relaciones de dependencia literaria, como lo indicó el ejemplo sinóptico. Para ello
compara los textos, sus formulaciones, contenidos, estructuraciones, terminología; y determina la prioridad
mediante el análisis de las diferencias, las tendencias teológicas y los objetivos de cada escrito.

Aquí el mayor campo de trabajo lo constituyen los EvSin. El problema sinóptico halló buenas solu-
ciones gracias a la CL.

La CL busca y descubre fuentes (generalmente escritas), originalmente independientes y luego incorporadas a


los documentos. Lo hace a partir del análisis de estilo y de temas, de suturas y de irregularidades en el discur-
so. Para el caso de los EvSin se dispone directamente de una de las fuentes de Mt y Le el EvMc Si no se
dispone de la fuente, la CL trata de reconstruirla hasta donde sea posible Así se ha llegado a la reconstruc-
ción hipotética de una fuente de dichos supuesta para explicar las coincidencias y semejanzas entre Mt y Le
que no provienen de Me , '

Métodos Eméticos-SH
Actividad 40

IRegistra los objetivos centrales de la CL del NT en una ficha. |

Los ejemplos presentados dan cuenta de diversos criterios de trabajo para la CL. Como el campo de
tareas de la CL es muy amplio, ella se vale de muchos datos y procedimientos. Entre otros:

1. análisis de contenido y de contexto de unidades menores y mayores;


2. análisis terminológico, estilístico y temático;
3. estadística de palabras;
4. análisis de duplicaciones, repeticiones, tradiciones paralelas;
5. análisis de tensiones en el texto, suturas, irregularidades;
6. verificación de tendencias teológicas (su análisis detenido es materia de la crítica redaccional);
7. comparación de textos paralelos en cuanto a contenido, estructuración, terminología, giros, con-
texto;
8. verificación de relaciones de. dependencia literaria.

Actividad 41

Registra cada uno de los criterios y procedimientos de trabajo de la CL en una ficha


independiente. Incluye en ella sus características principales.

4. REALIZACION PRACTICA DE LA CRITICA LITERARIA DEL NT

4.1 Delimitación de unidades temáticas


En el siglo XIII Esteban Langton dividió por primera vez el texto bíblico en los capítulos actuales. El
judaismo ya solía dividir desde antes sus textos sagrados en unidades o perícopas, para la lectura cúltica.

El NT por su parte fue dividido desde temprano en unidades de sentido. Además existía una división
exegética contenida en unas tablas de cánones de un teólogo llamado Eusebio.

En 1551 el impresor Roberto Estienne publicó en París por primera vez el NT con el actual sistema
de división del texto en versículos. La división del AT hebreo en versículos ya se conocía desde tiempos
talmúdicos.

Ahora bien, no siempre las divisiones están hechas con un criterio lógico. Generalmente los versícu-
los constituyen pequeñas unidades (frases, miniconjunto de frases); y los capítulos contienen bloques mayo-
res. Pero muchas divisiones no siguen ningún criterio a veces se separan frases que deben ir juntas; otras
veces se combinan en un mismo versículo cosas dispares Aquí la CL tiene como propósito ordenar la divi-
sión

Métodos Eméticos-89
EJEMPLO
Me 9:1
Comúnmente los capítulos tratan de separar unidades o secuencias mayores. Así p.ejem. Le 15 tiene
un claro inicio y un final definido. Pero en Me 9:1 no comienza una nueva secuencia,sino que se cierra la
unidad anterior que comienza en Me 8:34 con las condiciones para seguir a Jesús. La historia que viene des-
pués, la transfiguración, comienza claramente en Me 9:2. El versículo 1 no pertenece a esta unidad. Esto lo
evidencia la indicación cronológica (seis días después), la localización (un monte alto), los personajes (sólo
Pedro, Santiago y Juan; recién en Me 9:14 se vuelve a hablar de todos los discípulos). Además Me 9:2 inicia
una temática nueva.

La división aplicada en Mt fue más exacta: Me 8:34-9:1 corresponde a Mt 16:24-28; y Me 9:2-13


corresponde a Mt 17:1-13. Aquí se aplican pues los criterios de datos cronológicos, topográficos (de lugar),
de personajes y de contenido.

Actividad 42

Lee Filipenses 3:1 y 2. ¿Qué te llama la atención en estos versículos en cuanto a esti-
lo, conclusión, inicio, cambio de tono y temática? Evidentemente la exhortación a
alegrarse cierra la unidad anterior de Fl 2:19-30. La aseveración de que no le es mo-
lestia a Pablo volver a escribir lo mismo, ¿se referirá realmente a la exhortación a
alegrarse? ¿O podría referirse a lo que sigue: una serie de advertencias muy fuertes
contra herejes? Por otra parte, ¿dónde hay repetidas advertencias contra herejes en
esta carta? Pero sí hay varias referencias a la alegría: Fl 2:17-18:29; 4:4. También
existe la posibilidad de que Pablo haya escrito alguna carta anterior, pero perdida; o
que se haya perdido una parte de una carta mayor de la cual Fl 3:2ss es un recorte; y
que algún compilador haya juntado dos cartas a los Filipenses formando la actual. En
la exégesis se discuten todas estas posibilidades Discútelas tu también y arriesga al-
guna propuesta.

Mediante el análisis del contenido de unidades del texto, sus contextos y diferencias, la CL trata de
delimitar unidades originales; o sea, fijar el comienzo y el final de unidades.

4.2 Integridad de textos


Actualmente muchos textos se presentan como íntegros y completos. Una lectura detenida muestra
sin embargo que contienen tensiones de contenido, diferencias de estilo, duplicaciones rupturas Esto puede
indicar que algún compilador juntó diversos textos y los compaginó dándole la forma actual La CL permite
separar los fragmentos anteriores a partir de elementos repetidos y diferenciados

EJEMPLO
Rm16
Rm 15:14-21 contiene un epílogo de una epístola, en el que Pablo justifica su misiva En 1522-29 el
Apóstol habla de sus planes de viaje; los vs 30-32 contienen una exhortación final y el v 33 es un cierre
normal de una epístola de Pablo, con un hermoso deseo de paz

Melecios Exegéíieas- 9»
Después comienza el cap. 16, con una sene de cosas muy diversificadas: 16:1-2, recomendación de
la diaconisa Febe; 16:3-15, saludos a 26 personas y en el v. 16 una formulación de saludo final; 16:17-20a,
advertencias en contra los que crean divisiones, con otra formulación final de deseos de gracia en el v. 20b.
Nuevamente vienen saludos en 16:21-24; y una doxología finalísima en 16:25-27.

Aquí hay varios elementos que llaman la atención: cuatro conclusiones epistolares; una lista larga de
gente que recibe saludos personales, miembros de una comunidad que Pablo aún no conocía; una advertencia
contra herejes de los que no había hablado la carta en ningún momento: la recomendación de Febe luego de
un deseo final; varios nombres que pertenecen más bien a Efeso y no a Roma: Prisca, Aquila, Epéneto.

Todo ello permite suponer que la Epístola a los Romanos concluyó originalmente con Rm 15:33. El
actual capítulo 16 puede ser parte de una carta de recomendación y de saludos, dirigida a Efeso, en la que se
incluyeron algunos elementos finales (deseos y la doxología). La transmisión del texto originó una serie de
nuevos problemas y agregados, como lo evidencia la CT.

Actividad 43

Toma una introducción al NT y lee lo que dice sobre los problemas literarios de
2 Corintios. A partir de cambios de tono, terminología y contenido la CL permite
descubrir en esta epístola una serie de textos distintos, de manera que 2Co constituye
una especie de conglomerado de cartas y fragmentos de cartas de Pablo originalmen-
te independientes, juntadas en un solo documento después de perder los encabeza-
mientos y los finales originales. Intenta tu propio análisis y señala los puntos que te
resulten más significativos.

La CL estudia la integridad de unidades y documentos enteros, analizanoo tensione,, diferencias


de terminología y de contenidol duplicadss y repeticiones, puentes, ruptura.. Con ello la CL permite de-
terminar si el documento actual procede en esa forma de Ú\ mano del autor, o si contiene elementos que
originalmente tuvieron otras funcionss o procedencias y que recién posteriormente fueron combinados,
agregados, para producrr la forma actua..

4.3 Autoría y autenticidad de textos


La CL analiza la autenticidad de la autoría de los textos, es decir, si provienen o no de un determina-
do autor.

EJEMPLO
Jn21
En la configuración canónica actual el EvJn tiene 21 capítulos.

Ahora bien, el cap. 20 ya contiene un cierre perfectamente identificable y completo: Jn 20:30-31. El


cap. 21 por su parte contiene otra conclusión, parcialmente similar a la del cap. 20.

Como todos los testigos del texto griego tienen el capítulo 21 completo (es decir, no se trata de un
agregado que se pueda cuestionar o eliminar mediante la crítica textual, como Me 16:9:20), se plantea la
aguda pregunta acerca de la autoría o autenticidad juanina del capítulo 21.

Métodos Exegéticos-91
La solución puede buscarse mediante estadísticas de palabras: hay que verificar si en el cap. 21 apa-
recen los mismos términos que suele usar el evangelista, o si hay un vocabulario nuevo o distinto, lo que
indicaría otro autor. También se emplean para ello el análisis de estilo y de temática.

Cualquiera que sea la decisión que se adopte (p.ejem. Jn 21 como obra del autor de Jn 1-20; o como
obra de otro autor), puede decirse que la cuestión de la autoría de los textos bíblicos canonizados no tiene el
mismo significado que el de la autenticidad de un escrito actual. Por una parte los textos bíblicos incluyen
materiales de muy diverso origen, sin perder por ello su originalidad teológica y de revelación; por otra, mu-
chos nombres de autores no pertenecen a los escritos originales (los Evangelios y Hch no tienen indicación
sobre la identidad de sus respectivos autores en cuanto al nombre de los mismos, a diferencia de las cartas de
Pablo); además existía el fenómeno de la pseudepigrafía: algunos autores del mundo antiguo, para darle ma-
yor autoridad a sus obras, las publicaban bajo el nombre de alguna figura importante del pasado (algún profe-
ta, apóstol, etc.). No por ello hay que desechar los documentos ni considerarlos como falsos o mentirosos.
Esos son criterios actuales que no pueden aplicarse a los escritos antiguos, al igual que el concepto del plagio,
que hoy está penado pero fue muy común en otras épocas.

Una autoría diferente de la comúnmente aceptada o tradicional de textos bíblicos no le resta impor-
tancia a los documentos. Lo que interesa teológica y eclesiásticamente es su carácter de escritura canonizada,
no la mayor o menor confiabilidad respecto de su autor nominal.

Las cuestiones de autoría son importantes a la hora de estudiar y comprender las temáticas teológi-
cas, las preocupaciones peculiares de cada redactor, los procesos de evolución de autor o de un autor a otro y
a lo largo de la historia.

En el caso de Jn 21 la CL, después de constatar que el capítulo constituiría un agregado, pues ya hay
un final en Jn 20:30-31, se podría preguntar por el autor de este agregado. Si el autor fuera el mismo que el de
los capítulos 1-20, podríamos esperar términos, giros y contenidos similares.

Un autor diferente se manejaría con otro vocabulario y expresiones diferentes.

Analizando entonces el vocabulario se descubre que en Jn 21 aparecen varias palabras que son úni-
cas en todo el NT. (Las palabras que aparecen una sola vez se llaman hapaxlegómena) En Jn 21 se trata de
los términos griegos raros empleados para pescar (v 3) comida que se come con pan (=pescado) (v 5) túni-
ca (v.7\ ovejitas (v.l6s). , ,

Además Jn 21 contiene términos que no aparecen en Jn 1-20: son los vocablos empleados para hora
de amanecer (v.4), orilla (v.4), tirar o arrastrar (v.8), desayunar (v 12 y 15) y varios más En el v 5 Jesús
se dirige a los discípulos llamándolos muuhachos.

Esta estadística de términos sugiere que aquí trabaja otro autor.

En el orden del contenido Jn 21 también condene algunas peculiaridades: en el v 2 se menciona a


los de Zebedeo. Así los reconoce la tradición sinóptica; pero en el EvJn prácticamente no habían aparecido.

Los discípulos pescan (v. 3ss), como en lo Sinópticos, pero no en el EvJn Jn 20 había hablado de
apariciones del Resucitado en Jerusalén; en Jn 21 los discípulos de pronto se encuentran junto al Mar de Ti-
beríades (Lago de Genesaret), sin que se indicara su viaje.

La aparición del Resucitado, que comienza en el v 4 da la impresión de ser una absoluta novedad
siendo que ya Jn 20 contiene varias apariciones.

Métodos Kxegéttcos-M
El EvJn no suele trabajar con alegorías numéricas, pero en Jn 21:11 aparece una curiosa mención de
153 clases de pescados.

Este conjunto de datos permite concluir que el EvJn terminó originalmente con Jn 20:30-31; y que
después de algún tiempo otro autor (o un grupo) le agregó el texto del capítulo 21. Esta persona pertenecía
seguramente a un grupo de seguidores del autor del EvJn. Esta separación de la autoría no implica ningún
juicio sobre el contenido y la historicidad de lo que contiene Jn 21.

Actividad 44

Aplica los criterios empleados en el estudio de Jn 21 a 2 Corintios 6:14-7:1: estadís-


tica de palabras (encontrarás varios hapaxlegómena), cambio de tono de 2Co 6:13 a
14, la manera de citar el AT (Pablo comúnmente dice como dice la Escritura), el
dualismo (p.ejem. luz y oscuridad). Verifica si Pablo suele trabajar con este tipo de
dualismo.
Busca en un diccionario teológico el significado y el origen del término Beliar. Si el
texto no fuera de Pablo, ¿de dónde podrían provenir sus pensamientos o formulacio-
nes?
Si 2Co 6:14-7:1 fuera un fragmento extraño introducido aquí por algún compilador
desconocido, quizás podría descubrirse que 2Co 6:13 encuentra una continuación di-
recta en 7:2. Verifícalo.

La CL invesiiga la autenticidad o autoría de textos, revisando su terminología, el estilo y la temáti-


ca. Con ello puede confirma,, cuestionar o excluir una determinada autoría de un texto.

4.4 Relaciones de dependencia literaria


La CL estudia las relaciones de dependencia literaria entre escritos cuyos textos similares hacen pen-
sar en una fuente común o en alguna relación directa, es decir, que un texto sirvió de base o fuente al otro.
Este trabajo de CL también recibe el nombre de crítica de las fuentes. Para ello se comparan los textos en
forma sinóptica, estudiando sus términos, giros, elementos gramaticales, estructuración y también líneas teo-
lógicas.

Cuando dos textos presentan mayor o menor cantidad de semejanzas, caben varias posibilidades:

1) que ambos narren lo mismo como testigos directos o en base a informes de testigos directos. Esto
sin embargo no suele explicar las muchas coincidencias literales, como pueden observarse entre los EvSin;

2) que ambos escritores presenten el mismo episodio en base a tradiciones orales o escritas distintas
sobre el mismo evento. Entonces las divergencias serán aún mayores. La suposición de fuentes divergentes
sobre el mismo evento no vale pues para solucionar el problema sinóptico, en lo que a las historias con coin-
cidencias literales se refiere.

Cuando dos escritores narran el mismo episodio, pero en base a fuentes diferentes, lógicamente las
dos historias presentarán muchas divergencias.

Métodos Exegéticos-9}
Actividad 45

Compara las dos narraciones sobre el final de Judas: Mt 27:3-10 y Hch 1:17-19. Allí
los escritores han trabajado con tradiciones diferentes sobre el mismo tema. ¿En qué
coinciden y en qué difieren?

También podría darse el caso de que dos narradores se sirvieran de una misma fuente, alejada o no
del momento o hecho que contiene. Cuando se conoce esta fuente, como lo es el caso de Me para Mt y Le, la
CL trabaja sobre un terreno óptimo y confiable; cuando se debe deducir esta fuente, como lo es el caso de la
Fuente de los Dichos para explicar las coincidencias (es decir, lo que ambos tienen en común y no se encuen-
tra en Me), la CL debe trabajar sobre la base de postulados e hipótesis.

También cabría la posibilidad de que dos escritos presenten coincidencias porque uno usó al otro
como fuente.

4.4.1 Los Evangelios Sinópticos

En el campo de los EvSin la CL tiene dos grandes propósitos: clarificar las relaciones entre Mt y Me
y entre Le y Me; y explicar las coincidencias mayores entre Mt y Le A ello se agrega alguna eventual clarifi-
cación sobre las fuentes peculiares o propias usadas por Mt y por Le.

Como el campo sinóptico suele ser el de mayor aplicación de la CL, conviene destacar sus principa-
les elementos.

La peculiar relación de coincidencias y divergencias entre los tres EvSin constituye lo que se conoce
como el problema sinóptico. ¿Cómo explicar esta mezcla? ¿Hay relación de dependencia literaria y quién
depende de quién?

Para responder estas preguntas los investigadores han propuesto varias hipótesis a partir de la segun-
da mitad del siglo XVIII, hasta llegar a un consenso bastante amplio con la teoría de las dos fuentes.

Son ellas:

1. La hipótesis de un evangelio original que creyó que cada uno de los tres evangelistas basó su es-
crito en respectivas recensiones o ejemplares de un único evangelio original, agregándole algún material de
otras fuentes. Esta hipótesis no puede explicar las coincidencias literales entre los Sinópticos ni la estructura-
ción semejante del material.

2. La hipótesis de los fragmentos afirmó que los actuales Evangelios son el resultado final de un pro-
ceso de colección de notas y anotaciones separadas Esta hipótesis no puede explicar la estructuración similar
del matenal por los tres Sinópticos.

3. La hipótesis de la tradición sostuvo que existió un evangelio original transmitido oralmente que
luego fue fijado de diversas maneras por escrito formándose con ello los actuales Evangelios Esta tampoco
es suficiente para explicar las muchas coincidencias literales y la estructuración del material.

4. La hipótesis de la dependencia literaria postula que existen dependencias literarias directas entre
los Sinópticos. Algunos creyeron en un orden de aparición tal como se encuentra en el NT: primero existió
Mt, después Me copió de éste y luego Le de ambos (agregando material propio); otros que Le copió de Mt y
luego Me hizo sólo un resumen Lo que llegó a aceptarse comúnmente postula la prioridad de Me Mt y Le se

Métodos Exegétteo.1-94
sirvieron de Me como base para sus propios escritos, pero independientemente el uno del otro. El EvMc es
pues el más antiguo de los tres. Mt y Le también incorporaron otra fuente con dichos y discursos de Jesús,
llamada Fuente de los Dichos o Logia (plural de logion, dicho, palabra o sentencia). En la tradición exegética
europea la Fuente de los Dichos se llama Q, o Fuente Q, de Quelle, Fuente, en alemán. Con esta sigla Q tam-
bién aparece en muchas obras en castellano. Por ser Fuente Q una redundancia, preferimos hablar de la
Fuente de los Dichos. Finalmente cada evangelista también tendría material propio de fuentes desconocidas
Esta teoría es la que mejor explica el problema sinóptico, y recibe el nombre de Teoría de las dos fuentes (Me
y la FD como fuentes para Mt y Le).

Actividad 46

Registra en una ficha las hipótesis para explicar la relación literaria entre los tres
Sinópticos.

4.4.2 La teoría de las dos fuentes

La teoría de las dos fuentes es la que sostiene que Me y una Fuente de Dichos fueron las bases para
los Evangelios de Mt y de Le. Cada uno de estos agregó además materiales propios a su documento.

No se conoce la FD, pero su contenido y buena parte de su texto pueden ser deducidos a partir de la
comparación literaria entre Mt y Le.

Hay varios argumentos a favor de la prioridad de Me, entre otros:

1. El orden de las unidades. En el material común a los tres, Mt y Le coinciden entre ellos cuando
coinciden también con Me; pero cuando se separan del orden de Me, divergen entre ellos. El EvMc es pues el
común denominador de los tres. Esto se verifica directamente echando un vistazo al índice de cualquier si-
nopsis evangélica.

2. Los cambios terminológicos, estilísticos, gramaticales, teológicos hechos por Mt y por Le sobre el
texto de Me evidencian determinadas tendencias de cada uno de los dos, constatables a lo largo de la totalidad
de sus respectivos textos.

Actividad 47

Me tiene algunos pocos pasajes que coincidentemente faltan en Mt y en Le, p.ejem.


Me 4:26-29; 7:3 1-37; 8:22-26. ¿Puede pensarse que Mt y Le conocieron una versión
algo más breve del EvMc? Le además omite el texto de Me 6:45-8:26. ¿Fue más
breve todavía su EvMc? ¿Cuál sería tu opinión al respecto?

Finalmente existen muchas coincidencias menores entre Mt y Le, tanto positivas (agregados y cam-
bios) como negativas (omisiones), que no se hallan en el texto de Me. Los agregados nunca llegan a frases
enteras, hecho que impide pensar en una relación directa entre Mt y Le.

Esto hace postular que la clásica teoría de las dos fuentes debe completarse con la suposición de que
Mt y Le no conocieron al actual EvMc canónico, sino otra recensión algo más breve y ligeramente distinta en
cuestiones pequeñas, ya sea algo anterior o posterior, y que después se perdió.

Métodos Exegéticos-95
Gran parte de las coincidencias menores son breves mejoras estilísticas, y quizás verdaderas coinci-
dencias.

Gráficamente esta teoría se representa de la siguiente manera:

EvMc FD
no exactamente el actual quizás en varias recensiones
EvMc canónico

M
material peculiar material peculiar
deMt de Le

EvMt EvLc

Resumiendo, el gran conjunto de coincidencias en textos, orden, frases y términos permite establecer
que existe relación literaria directa en el campo sinóptico; las diferencias en los textos comunes a su vez indi-
can las dependencias específicas: Mt de Me y de la FD; Le de Me y de la FD; con independencia entre Mt y
Le.

Actividad 48

Registra en una ficha los principales datos acerca de la teoría de las dos fuentes.

Esta ficha también te servirá para Introducción al NT y Sinópticos.

4.5 Cambios en un texto dependiente, verificables por la CL


Los principales cambios introducidos sobre un texto base son los siguientes:

4.5.1 Mejoras estilísticas:

Me tiene un griego más bien sencillo; Mt y sobre todo Le lo corrigen constantemente con otro voca-
bulario, otros tiempos verbales, construcciones sintácticas, giros y estilo en general.

Actividad 49

Compara los términos griegos empleados para ojo de aguja y aguja en Me 1025 y
en Le 18:25.

Métodos E x t á t i c o s - 9 «
4.5.2 Reducción
Me tiene muchos detalles, vanos de ellos algo oscuros y hasta pesados. También tiene repeticiones.
Los otros dos lo abrevian, depurando así el texto.

Actividad 50

Compara Mt 19:23-24, Me 10:23-25 y Le 18:24-25. ¿Por qué supones que tanto Mt


como Le omiten el v. 24 de Me 10?
Compara Mt 19:29-30; Me 10:29-31 y Le 18:29-30. ¿Por qué supones que Mt y Le
omiten la segunda parte del v. 30 de Me 10?

4.5.3 Ampliación
En varios casos Mt o Le amplían el texto de Me, p.ejem. con citas del AT (sobre todo lo hace Mt), o
con materiales de otras fuentes o tradiciones.

Actividad 51

Compara Mt 8:16-17 con Me 1:32-34. ¿Por qué supones que Mt omite algunas cosas
de Me, y qué es lo que le agrega?
Busca algún otro ejemplo en el que Mt o Le amplían el texto de Me. ¿Qué le agrega
Mt 19:10-12 al texto base de Me 10:2-12, contenido en Mt 19:3-9?
¿Qué omisión y qué ampliación contiene Mt 13:33-35 sobre Me 4:33-34?

4.5.4 Aclaraciones
Como su nombre lo indica, son palabras y notas propias de Mt o de Le para favorecer la compren-
sión de su texto base. Hay aclaraciones de nombres, personajes, lugares, tiempos; pero también teológicas.

Actividad 52

Según Me 2:15 no queda claro de quién es la casa en la que se realiza el banquete:


de Leví o de Jesús. ¿Qué hizo Le con este texto en Le 5:29?
¿Qué aclaración teológica contiene Le 5:32 sobre el texto de Me 2:17?
¿Qué agregado aclaratorio contiene Le 8:50 sobre Me 5:36; y Le 8:53 sobre Me
5:40?

4.5.5 Empalmes
Tanto Me como la postulada Fuente de Dichos yuxtaponen frecuentemente unidades diferentes sin
puente entre ellas. Le en cambio prefiere colocar indicaciones cronológicas entre las distintas unidades.

Actividad 53

Compara Le 6:6 con Me 3:1 ¿Qué relaciones establece Le para mejorar el discurso?
¿Cómo Le pasa de 5:11 a 12, ampliando el texto de Me 1:40?

Métodos Exegetieos -97


4.5.6 Cambio de orden, transposiciones
Mt ha reagrupado la mayor parte del material de la Fuente de Dichos en cinco grandes discursos,
mientras que Le tiene ese material en el supuesto orden en el que lo encontró.

Mt y Le transponen diversas unidades de Me; y frecuentemente cambian el orden de fragmentos


(versículos) que encuentran en Me. También lo hacen con el orden de versículos de la Fuente.

Actividad 54

¿Dónde coloca Mt 19:3-12 los versículos 3-5 de Me 10?


¿Cómo reubica Le 8:26-39 los versículos 4-5 de Me 5:1-20?
Le reubica el rechazo de Jesús en Nazaret de Me 6: l-6a convirtiéndolo en presen-
tación programática de Jesús al comienzo de su ministerio, Le 4:16-30. Además hace
otros cambios y ampliaciones. ¿Cuáles son?
Le 23:44-48 reubica un importante versículo de Me 15:33-39. ¿Cuál es y qué efecto
logra con este cambio? ¿Qué ampliación hace Mt 27:45-54 sobre el mismo texto de
Me?

4.5.7 Cambio de sentido


Cada evangelista no sólo trabajó con sus fuentes escritas, sino que también empleó interpretaciones
orales de las mismas y otras tradiciones orales. Además impregnaba con su propia interpretación los diversos
textos.

Actividad 55

En Le 15:3-7 el elemento de comparación en la parábola de la oveja perdida es la


alegría. Este elemento condice con su paralelo en la parábola de la moneda perdida,
Le 15:8-10; y con la alegría que produce el regreso del hijo pródigo, Le 15:11-32.
Mt 18:12-14 en cambio contiene una enseñanza distinta La parábola de la oveja
perdida está en el llamado discurso eclesiástico con el que Mt quiere inculcar -entre
otras cosas- un sentimiento comunitario Por eso su parábola tiene otra máxima final
¿Cuál es el sentido que le quiere dar Mt?
Mt 18:1-5 omite parte del texto de Me 9:33-37 y al mismo tiempo hace una amplia-
ción con otro material, en parte proveniente de Me 10:15, pero modificado. Con ello
también le cambia el mensaje. Hay pues omisión, cambio de orden o transposición,
ampliación y algún cambio de sentido. ¿Qué quería transmitir Me y qué transmite
Mt? ¿Conoces algún texto de Jn que recuerda levemente el material introducido aquí
por Mt?

En el campo de los EvSin la CL realiza comparaciones de estructuración, terminologíai giros,


sintaxis, contextos y tendencias. Con ello clarifica la cuestión de las fuentes de los EvSin su relación de
dependencia literaria-y cómo los evangelistas emplearon sus fuentes y cómo las incorporaron en sus es-

Métodos Exegéticm- 9»
La comparación de escritos similares también se realiza fuera de los EvSin, p.ejem. entre Col y Ef, y
entre Jud y 2 P 2.

Actividad 56

Compara Jud con 2 P 2 en cuanto a su contenido, estructuración, orden, terminolo-


gía; y trata de descubrir si las coincidencias permiten deducir relación de dependen-
cia literaria. Estudia luego las pocas pero muy importantes diferencias entre ambos
textos, y trata de descubrir cuál de los dos sirvió de fuente al otro. Puedes plantear
algunas preguntas para orientar tu investigación: ¿Qué impresión da 2 P 2 si se su-
pone que Jud fue su fuente? ¿Qué impresión da Jud si se supone que 2 P 2 fue su
fuente? ¿En qué coinciden ambos textos? ¿Qué abrevió y/o qué agregó un autor u
otro?
Jud cita escritos apócrifos, 2 P 2 no. ¿Qué podría indicar esto?
En Jud los ejemplos del AT no están en orden cronológico en 2 P 2 sí ¿Qué es más
probable: que Jud haya desordenado su fuente; o que 2°P 2 haya impuesto orden so-
bre su fuente?
2P tiene 3 capítulos, Jud en cambio uno solo. ¿Qué es más probable: una reducción
tan drástica de 3 a 1; o una ampliación con otros temas por 2 P (por tener más preo-
cupaciones)?

4.6 Reconstrucción de fuentes


La aclaración de relación de dependencia literaria mediante la CL es relativamente fácil allí donde se
dispone de ambos textos, la fuente y el escrito que la incorporó.

Pero el programa de la CL es más ambicioso: busca y trata de descubrir fuentes (que se suponen es-
critas), originalmente independientes y luego incorporadas a los documentos.

La CL realiza esta tarea prestando atención a las suturas del texto, las irregularidades y las rupturas
del discurso, diferencias estilísticas y temáticas.

El EvJn presenta la transformación del agua en vino en la bodas de Caná como el primer milagro,
señal o signo del ministerio de Jesús, Jn 2:11.

La curación del hijo del funcionario real es presentada como la segunda señal, Jn 4:54. Esta nume-
ración pareciera indicar que ambas historias provienen de una misma fuente común con varios prodigios. La
inclusión de esa eventual fuente con vanos signos numerados quedaría corroborada por algunas noticias re-
daccionales en Jn 2:23; 3:2 y 4:45 que hablan de señales y otros hechos Si la curación del hijo del funciona-
rio fuera realmente la segunda señal en orden cronológico y siguiendo el texto evangélico como una suce-
sión, ¿cómo se habla en Jn 2:23 y 3:2 de varias señales?

No queda pues otra suposición que la de una fuente especial que Jn incluyó en su Evangelio, sin detenerse en
corregir esa numeración y sin renunciar tampoco a las notas redaccionales que hablan de varias señales más
entre la primera y la segunda. En efecto, se habla así de una fuente extensa de siete signos o señales, incorpo-
rada por Jn en la primera parte de su libro entre los capítulos 2 y 12. A veces esta fuente recibe el nombre de
libro de los signos o señales. Algunas peculiaridades estilísticas de las siete historias de milagros, caracteriza-
das como señales, enfatizan su existencia como fuente independiente antes de la redacción del EvJn

Métodos lixegéticos -99


Actividad 57

Busca en una concordancia el empleo del término señal (orpÉÍov,en griego) en el


EvJn. (RV y BJ también traducen otro término griego en Jn 20:25 por señal, pero se
trata de una palabra que significa más bien marca. Se trata de la marca de los clavos
del Crucificado-Resucitado. No cuentes pues este versículo. ¿Dónde se agrupan las
señales que hizo Jesús?
¿Qué dice la última referencia sobre las SEÑALES en Jn 20:30-31? ¿Qué diferencia
establecen Jn 12:37-39 y Jn 20:30-31 entre los incrédulos y los discípulos lectores
del Evangelio?

En la segunda mitad del libro de los Hechos hay una serie de relatos breves que describen itinerarios
y episodios en la primera persona del plural, nosotro,, en lugar del estilo narrativo común en tercera persona
singular o plural.

Se trata de los siguientes textos: Hch 16:10-17; 20:5-15; 21:1-28:16. Al emplear la primera persona
del plural el texto da la impresión de ser un diario o relato directo de los viajes del Apóstol, con indicaciones
sobre fundaciones de comunidades y diversas vicisitudes; diario compuesto pues por algún compañero de
viaje de Pablo. Se suele hablar de fuente o fragmentos nosotro.. ¿El autor del Hch habría intercalado diversos
materiales entre los fragmentos de esta supuesta fuente, o relató aquí directamente los viajes como participan-
te en los mismos? El problema de las fuentes de Hch 13-28 se vincula estrechamente con la cuestión del autor
de ese libro. Como la imagen de Pablo presentada en Hch no condice con la que se obtiene de las cartas del
propio Apóstol, frecuentemente se deduce que Hch no pudo haber sido escrito por un compañero de viaje
suyo. Entonces los relatos nosotros tampoco son del autor Hch sino que provienen directamente de una
fuente, incorporada posteriormente en el extenso documento

Actividad 58

Lee detenidamente los textos nosotros y describe su estilo. ¿De qué tipo de viajes se
trata?
Fíjate en la gran cantidad de indicaciones geográficas y referencias a personas. Lla-
ma la atención el hecho de que se mencionan muchos lugares sin que se informe
concretamente sobre las actividades realizadas allí. Comúnmente el autor de Hch
agrega datos importantes sobre la actividad misionera cuando menciona las estacio-
nes geográficas. Anota tus conclusiones.

I Medianee el análisis de estilo, temática, suturas e irregularidades en el texto, la CL trata de identi-


ficar fuentes (escritas), originalmente independientes; y que han servido de base a los autores del NT,
¡siendo incorporados total o parcialmente o transformados en el proceso de redacción.

4.6.1 La fuente de los dichos


Un campo de trabajo muy peculiar de la CL es la aclaración de la Fuentes de los dichos, palabras
parábolas y discursos de Jesús, utilizadas supuestamente por Mt y por Le Como ya sabes, la CL trata de re-
construir esa fuente de dichos hasta donde le sea posible

Métodos BxegétiaK - II»


Actividad 59

Relee tu ficha sobre la teoría de las dos fuentes de los EvSin. Toma en cuenta lo que
allí registraste para la interpretación del siguiente ejemplo. Registra tus observacio-
nes.

Mt 12:43-45 Me Le 11:24-26

43 24
"Üxav & TÓ ¿KaBaptoi' m<eúua ^ X 9 n "Oxai* tó ¿KáGapxov weuua ¿ ^ O n «TO
¿TTO TOÚ ávQpóvou, óifpxftcu 5i" ávúSptou xoü ávGpúiTou, Sifpxtxai 6i" ávtópuv
TÓTTCJP £^DÜl' áváTOlXHl' Kai OÚX TOUUI/ Cnroüv ávárauaiv Kai un
fúptOKOV [TÓT6] l é Y e i , 'YTIOOTpéllKO fie
éTTiorpéiüu) o9a< W e o v - K«Í eXBbv Tói' OÍKOV uou o9ev f^AOoi- 25 Kai &eói>
fipíoreí oyoXá^oi-a oéoaouu^ov Kai fúpíoKfL oeoapunéuoi' Kai K £ K o o u n u á w .
26
JLimiíi™ «TÓ'W - L « £ - « L Kai T¿ xóxe TropeútTat Kai Tíapalaiipái'eL
rapa Tri'úuaxa Trovnpárcpa éauxoü énxá
Kai tioeXeÓKta Kaxouüei « t i - Kai víwxai
6Ó..T í a - 3 ¿í?i- Kai viv'ral S xa eaYaxa xoO ái>epÚirou ÉKfíyou xeípoi/a
lava-a " o H i e o i ¿ííívoífíoowa T«y TTpcóxcoi,.
S í o t ó x w v c W T o x a i Kat t f w
xaúxn^TOVnpa

Mt 12:43-45 Me Le 11:24-26

Cuando el espíritu inmundo sale del hom- Cuando el espíritu inmundo sale del hom-
bre, anda por lugares secos, buscando bre, anda por lugares secos, buscando
reposo, y no lo halla. Entonces dice: vol- reposo, y no hallándolo, dice: volveré a mi
veré a mi casa de donde salí; y cuando casa de donde salí. Y cuando llega, la
llega, la halla desocupada, barrida y ador- halla barrida y adornada. Entonces va, y
nada. Entonces va, y toma consigo otros toma otros siete espíritus peores que él; y
siete espíritus peores que él, y entrados, entrados, moran allí; y el postrer estado de
moran allí; y el postrer estado de aquel aquel hombre viene a ser peor que el pri-
hombre viene a ser peor que el primero. mero.
Así también acontecerá a esta mala gene-
ración

La comparación sinóptica de ambos textos evidencia que la historia no tiene paralelo en Me. Como
hay tanta similitud e identidad entre ambos relatos, y como no se postula una dependencia literaria de Mt de
Le o al revés, sólo quedaría suponer que los dos usaron la misma fuente como base. Se cree que esta fuente de
dichos existía en versión gnega escrita, pues las coincidencias literales entre Mt y Le son demasiado grandes
como para creer que los dos se hayan servido sólo de tradiciones orales. Quizás los ejemplares o recensiones
de cada evangelista eran ligeramente diferentes entre sí. La Fuente contenía fundamentalmente palabras de
Jesús, y sólo muy pocas narraciones (la tentación de Jesús la pregunta del Bautista y el relato de la curación
del siervo del centurión). Se estima que no tuvo relato de la pasión y resurrección.

No se trató por consiguiente de un verdadero evangelio, sino de una colección de dichos (llamados
logia, en griego; plural de logion) y palabras sobre diversos temas; además de parábolas y discursos de Jesús.
La Fuente fue compilada seguramente para el uso catequístico o de enseñanza en las comunidades cristianas.

Métodos Exegáieos-IOi
Actividad 60

Compara el relato de la tentación de Jesús según Mt 4:1-11 con el de Le 4:1-13. Ve-


rifica las diferencias terminológicas, los agregados u omisiones. ¿Cuál es la diferen-
cia fundamental entre ambos evangelistas con respecto al orden de las tres tentacio-
nes?
Reflexiona sobre los respectivos significados del monte o cerro para Mt y de Jerusa-
lén para Le. El orden diferente tiene que ver con ello. ¿Qué conclusiones puedes ex-
traer?

En la comparación del Sermón del Monte de Mt 5:1-7:29 con el Sermón del Llano de Le 6:20-49
llama la atención que una gran parte de los dichos o enseñanzas de Jesús contenidas en el Sermón según Mt
no se encuentran en el de Le. Pero el mismo material se halla desparramado a lo largo del EvLc en los capítu-
los 8, 11, 12, 13, 14 y 16. Como es más difícil suponer que Le haya destrozado una composición tan brillante
como lo es el sermón en Mt, sólo puede deducirse que la Fuente contenía el material en forma desarticulada,
y que Mt lo ordenó como discurso más largo y coherente.

Ahora bien, la Fuente ya contenía una especie de sermón en este lugar; prueba de ello es que Le
6:20-49 reúne el mismo material que sus correspondientes paralelos matéanos en los capítulos 5-7 de Mt.

Mt no sólo ordenó el material de la Fuente agrupable en este sermón; sino que con otros materiales
formó otros bloques de enseñanza y predicación, agregándoles diversos materiales propios. Le conservó pues
mejor el orden original del material de la Fuente.

Actividad 61

Compara las versiones del Padrenuestro, Mt 6:9-15 y Le 11:2-4. Luego de haber re-
suelto mediante la CT el problema de la doxología de Mt (esa doxología no pertene-
ce al texto original de Mt), ¿qué otras diferencias se verifican entre ambas versiones?
' Compara Mt 625-34 con Le P-22-3? Presta atención a los pequeños cambios entre
ambos textos La mayor diferencia s*e encuentra en la conclusión: son dos dichos
completamente diferentes.

5. LA IMPORTANCIA DE LA CRITICA LITERARIA


La CL permite delimitar claramente una unidad de texto Así la interpretación no necesita cargar con
elementos secundarios.

Son útiles los conocimientos acerca del autor, el tiempo y lugar de composición, y los destinatarios
Estos datos pueden aparecer al estudiar agregados, compaginaciones posteriores dependencias de otros auto-
res, tendencias literarias. Los conocimientos indicados permiten comprender la situación en la que se formó el
escrito y con ello posibilitan ubicarlo también teológicamente

Métodos Exegétia»- !02


Gracias al trabajo de CL se llegó a un acuerdo bastante generalizado sobre el origen y la formación
delosEvSin.

Si bien la CL no puede decidir el carácter jesuano o posterior de una determinada tradición incorpo-
rada por un evangelista en su documento (esa solución la tiene que buscar la historia de las formas), ella sin
embargo tiene importancia a la hora de buscar una eventual reconstrucción de la historia de Jesús, pues trata
de responder a la pregunta acerca de la fuente más antigua y más confiable de los relatos evangélicos. Lo más
antiguo no siempre tiene que ser lo más confiable, pues un historiador posterior puede arribar a resultados
diferentes gracias a su labor de investigación, como ya la describe Le 1:1-4.

Quedan sin embargo algunos problemas hermenéuticos, para seguir pensando.

1. ¿Qué se ha de interpretar: el texto original tal como salió de la mano del autor-redactor, o la fuente
que usó ese autor?

2. ¿Qué es más importante: la compaginación final con la forma canónica, o el orden primitivo pero
después trastocado por el compilador o compaginador final?

Estas preguntas y otras sobre el autor en sí indican que la CL no sólo proporciona respuestas a de-
terminadas preguntas, sino que también plantea preguntas nuevas. Por ello sus investigaciones deben ser
completadas con otros análisis más que hacen justicia a la existencia de unidades más o menos definibles,
transmitidas por la predicación y la enseñanza cristiana primitiva (es el campo de la historia de las formas); y
también por trabajos redacciones o composiciones de cada autor neotestamentario.

La CL tiene fundamental importancia como primer paso metodológico para separar el material re-
daccional del material recibido por alguna fuente.

La CL posibilita reconstruir fuentes y verificar la labor de cada autor.

Métodos Exegéticos -1(1


QUINTA EVALUACION
Estudiante Fecha

Responde las siguientes preguntas sin usar el texto de la unidad. Sólo si


tienes dudas, vuelve a los contenidos problemáticos y continúa respondiendo.

v 1. ¿Cuáles son los 4 tipos de análisis de la prehistoria de un texto bíbli-


co?

2. ¿Qué estudia la CL del NT?

3. ¿Cómo se han formado los Evangelios del NT?

. 4. ¿Cuál es la diferencia entre crítica textual y crítica literaria?

5. ¿Cuáles son los objetivos de la CL del NT?

6. ¿De qué datos y criterios se vale la CL para su trabajo?

7. ¿Qué pueden indicar duplicados y repeticiones en un texto?

> 8. ¿Con qué criterios se analiza el problema de la autenticidad o autoría


de un texto?

9. ¿Cómo se descubre relación literaria entre dos textos?

10. ¿Cómo se descubre dependencia literaria entre dos textos?

11. ¿Qué es la teoría de las dos fuentes en el campo de los Sinópticos?

12. ¿Cuáles pueden ser los principales cambios en un texto dependiente,


verificablesporlaCL?

13. ¿Qué es la Fuente de los Dichos?

14. ¿Cuál es la importancia de la CL?

15. ¿Cuáles son los límites de la CL del NT?

Métodos Exegéticos-105
UNIDAD 6

CRITICA LITERARIA DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Métodos Exegétkas-IOT
1. INTRODUCCION
La prehistoria o historia de la formación del texto tal cual lo tenemos ahora se descubre analizando
el texto mismo. Es difícil tener otra información (arqueológica, por ejemplo). Los descubrimientos del
Oriente antiguo ayudan a otros métodos exegéticos, como la crítica de las tradiciones o la de géneros y for-
mas.

Esta unidad se propone ofrecer:


* Conocimientos sobre algunos problemas literarios importantes del AT.
* Conocimiento de las principales aplicaciones de CL al AT.
* Dominio de esta metodología.

Saber que el Salmo 104 depende conceptamente de un himno egipcio de Atón (simbolizado por el
Sol), no ayuda por sí sólo a comprender como es; con la fisonomía con que se presenta se presta de inmediato
al análisis del lector atento. Un texto normal, escrito en forma continua y por un mismo autor, resulta claro y
coherente Otro, producido con intervalos, en situaciones diversas, o complementado por nuevas manos, será
discontinuo y revelará rupturas, tanto de pensamiento como de lenguaje Y si el texto está compuesto en base
a otros (documentos previos de cualquier forma) se notarán las diferencias de estilo o los cortes literarios El
texto es un resultado y la CL es el instrumento que nos permite sospechar el proceso previo de la producción
del texto y que nos orienta hacia otro método (la crítica de las tradiciones) para una búsqueda más precisa En
síntesis, el texto contiene siempre las marcas del proceso de su formación; de ahí parte la CL.

Vuelve a la lectura de los párrafos 1 y 2 de la Unidad 5. Te permitirán recuperar algunas nociones


básicas necesarias para avanzar.

La CL del AT no se diferencia mucho de la del NT, pero los textos son otros y fueron escritos en dos
lenguas semíticas (hebreo y arameo) que tienen sus rasgos literarios propios, diferentes a los del griego, pre-
sentes en el NT. Los textos del AT tienen también otras características, como la del tiempo de su producción,
mucho más largo que el del NT. Sin contar la etapa de la tradición oral, que se remonta hasta los orígenes
mismos de los "clanes y tribus, se puede hablar de un lapso de mil años de producción literaria, desde los
poemas arcaicos (como el núcleo de Je 5, el llamado cántico de Débora) hasta el texto más reciente, proba-
blemente Za 9-14 en el canon hebreo palestino (siglo IV a.C ), o el libro de la Sabiduría, escrito en griego en
el S. I a C en el canon griego alejandrino de la LXX En consecuencia los primeros escritos tuvieron un
crecimiento y una transmisión mucho más larga hasta tomar la forma actual, y en ese proceso sufrieron cam-
bios (complementos correcciones aclaraciones y sobre todo reinterpretaciones) Se dan casos de textos que
fueron apropiados por vanas generaciones y que luego por diversas circunstancias debieron ser actualizados
mediante retoques más o menos profundos y hasta con el agregado de otros textos que se presentan como del
mismo autor originario Esto lo ve la CL y podrás comprobarlo tu mismo con los ejemplos y ejercicios que te
proponemos.

Te preguntarás más adelante, si es que ya no se te ocurrió hacerlo, ¿por qué los textos bíblicos tienen
tantas cosas raras desde el punto de vista literario, y no son homogéneos como una pieza literaria moderna?

En primer lugar, no fueron escritos por individuos que se pusieron a componer una obra proyectada
de antemano y en un plazo determinado; son más bien el trabajo de grupos populares, de escuelas de pensa-
miento, de comunidades de diferente tipo (sabios, políticos, profetas, legistas, juglares, etc.).

En segundo lugar, se trata de textos religiosos que, como tales, suelen ser anónimos y pasar de gene-
ración en generación con certa fijeza aparente pero con relecturas y actualizaciones constantes. Esto último
lo entenderás mejor cuando estudies algo sobre hermenéutica

Métodos Exegéticos-109
1.1 Muestra de CL del AT
En el NT trabajaste con un ejemplo de los evangelios sinópticos, que se prestaban para la compara-
ción. En el AT hay también casos de textos sinópticos, por ejemplo 1 y 2Cr contienen genealogías y narra-
ciones que se encuentran en el Pentateuco y en los libros históricos desde Josué hasta 2 Reyes; en especial,
2Cr parece un duplicado de 1 y 2 Reyes. En ICr 16:8-36 se lee una larga alabanza compuesta de fragmentos
de tres salmos: 105, 96 y 106 (identifica otro caso en 2 Cr 6). En 2 S 22 y en Sal 18 tenemos un idéntico
texto, con variantes. En otro conjunto literario, el Corpus profético, encontramos una promesa de bendición
escatológica ubicada en dos libros diferentes: Is 2:2-5 y Mi 4:1-5. Veámoslo en concreto a través de un
ejemplo:

Isaías 2:2-5 Miqueas 4:1-5

irm 2 mn-rra in rprr tr^»n rrnnxa rrm 1


mrr-rr? in rrm paa own nnnio
nlman K6»I onnnaftna noKi man mía na^m 2 :tra? v^'nnjí
nnxi D^may^m^iar-Sa apir'vr* rra-^T mrr-nrr^ r¿mi vb
" r^nnai rnrnxa na<™ rama ianv'i
apir ^ K iva-1* mrr-in-bK r¿Mi o3? zohtírca mn-nam nnln x¿¿ p^a ^a
vnrrwa na>o vama W i pim-w mas» miab rraim man D"au pa asu»3
.•n^rra mrrna-n min xan>sp ^ nruan'1? orrnrram 'crnió orrnann inñai
' maT trsj¿ rraim mían pa astil4 :nan<?a -ra p n a W ^ ann V ? x pa *ftr-*¿
ninara*? Dmnirvam vmb oniain nnroi po inaxn nnm iaaa nnn urx lasn 4
.•nonbn'iiy na'r-K^'ain ^-bN ^j K6r¿> n a i nHos mrr ^ a
:mm mXo na<?ai vb apa: rra 5 -rino um vh* w * D-ei>n-¿ >a 5

Isaías 2:2-5 Miqueas 4:1-5

Sucederá al fin de los días: firme estará el Sucederá al fin de los días: estará el monte de la
monte de la casa de Yavé en la cima de los casa de Yavé firme en la cima de los montes, y
montes y más elevado que las colinas y aflui- será más elevado que las colinas y afluirán so-
rán a él todas las naciones. bre él pueblos.

Caminarán pueblos numerosos, y dirán: Venid, Caminarán naciones numerosas, y dirán: Venid,
subamos al monte de Yavé, a la casa del Dios subamos al monte de Yavé, y a la casa del Dios
de Jacob, para que nos enseñe sus caminos, y de Jacob, para que nos enseñe sus caminos, y
sigamos sus senderos, porque de Sión saldrá la sigamos sus senderos, porque de Sión saldrá la
instrucción, y la palabra de Yavé de Jerusalén. instrucción, y la palabra de Yavé de Jerusalén.

Juzgará entre naciones, y corregirá a pueblos Juzgará entre pueblos numerosos, y corregirá a
numerosos. naciones poderosas hasta muy lejos

Romperán sus espadas para (hacer) azadones, y Romperán sus espadas para (hacer) azadones, y
sus lanzas para (hacer) podadoras. No levantara sus lanzas para (hacer) podadoras. No levantará
espada nación contra nación y no aprenderán espada nación contra nación, y no aprenderán
más la guerra. más la guerra.

Se sentarán cada uno bajo su parra, y bajo su


higuera, sin que nadie lo asuste, porque la boca
de Yavé Sebaot habló.

Casa de Jacob, vayamos y caminemos con la luz de Pues todos los pueblos caminarán, cada uno en nom-
Yavé. bre de sus Dioses, pero nosotros caminaremos en el
nombre de Yavé nuestro Dios, para siempre jamás

Método.sExciiéticos-I10
Esta diagramación sinóptica del texto permite ver sus equivalencias, diferencias de vocabulario,
ampliaciones, omisiones, preocupaciones de uno u otro pasaje, sin tener en cuenta todavía el marco redaccio-
nal (crítica de la redacción) ni las tradiciones subyacentes (crítica de las tradiciones). En la primera parte, las
diferencias son más bien de léxico o de estilo (se intercambian naciones y pueblos; se desplazan adjetivos). El
contenido es el mismo: preeminencia escatológica del monte Sión, confluencia de los judeos dispersos entre
los pueblos hacia Jerusalén, que será el foco de la palabra de Yavé. Yavé, y no otro Dios, será el juez absoluto
y salvador de aquellos. Se aprovechará el desarme para fabricar instrumentos de trabajo. Hasta ahí, los dos
pasajes sinópticos corren muy parejos. En el final (breve en Is 2:5) se distancian notablemente, aunque Mi
4:4 no tiene paralelo en el texto isaiano.

La CL constata estos rasgos del texto y levanta la pregunta espontánea: ¿Quién depende de quién?
¿Isaías pronunció un oráculo repetido luego por Miqueas, o al revés (Miqueas puede ser levemente anterior a
Isaías)? ¿o ambos usaron un texto anterior? La crítica de las tradiciones comprobará que en ambos casos el
contenido es tardío, probablemente post-exílico, y la crítica de la redacción nos dirá por qué el fragmento ha
sido insertado en el lugar que ocupa actualmente en uno y otro libro profético. Si se mira atentamente el texto
de Mi se observa que el v. 4 (ausente en Is 2) responde muy bien al contexto: el trabajo agrícola y no la gue-
rra, dará tranquilidad y sustento al pueblo. Al compositor de Is le preocupaba más concentrarse en el tema de
la presencia de Yavé como palabra, juez y luz. Esto indicaría que abrevia un texto mejor, que es el de Mi-
queas, pero nos queda la duda sobre si Mi 4:1-5 es obra del mismo compositor del libro (muy posterior a la
predicación del profeta Miqueas) del cual lo tomó el compositor de Is 2 o si aquél lo extrajo de otra fuente
En este caso, también el autor de Is 2 pudo haberlo recibido de ésta última.

Actividad 62

La invasión del rey asirio Senaquerib contra Judá, su ultimátum a Jerusalén (año
701) y la intervención del profeta Isaías en esa crisis, están consignados en 2R
18-19, en Is 36-37 y en 2Cr 32. Son tres relatos sinópticos, excelentes para un
análisis literario. Dispone sus copias en paralelo.
Indica cuáles son las coincidencias mayores (qué episodios están en los tres, en
dos, en uno sólo). De allí surgirán también las diferencias fundamentales. ¿Cuál
de los tres relatos es el más breve? ¿Eso qué significa, que el más breve resume o
que los otros amplían un texto previo?
En el segundo momento, toma uno o dos de los episodios ya vistos, y anota las
diferencias entre los tres relatos.

De saberse cual es el más antiguo, las diferencias son indicadores importantes del estilo buscado por
el autor. La crítica de la redacción te dará luego más elementos para encuadrar ciertas características de un
relato en el marco de la obra total.

1.2 Observaciones

Repasa el párrafo 3 sobre INFORMACION AMPLIADA de la Unidad 5. Lo que allí se plantea vale
también para el AT. La CL del AT se aplicó especialmente al estudio del Pentateuco y de los Profetas. Gra-
cias a ella se identificaron diferentes estratos (que se fueron llamando documentos, fragmentos, documento
base - complementos, fuentes, tradiciones, etc.), diferenciados por el lenguaje (estilo, vocabulario géneros
literarios más usados) o la cosmovisión (interpretación de los hechos de Dios de Moisés de la ley etc) En
el libro de Isaías se reconocieron por lo menos tres grandes bloques que remiten a diferentes épocas y autores
Son ellos: cps.l-39, 40-55 y 56-66 correspondientes a los siglos VIII (el Isaías histórico) VI (exilio el 2-
Isaías o Deuteroisaías) y fines del siglo VI (post-exilio el Tercer Isaías o Tritoisaías)

Métodos Exegéticos- I H
La CL más moderna distingue en la primera sección (1-39) varias composiciones que no tienen que
ver con Isaías pero que le han sido atribuidas, representando tal vez el 80% del material actual de 1-39. Te
remitimos nuevamente a la hermenéutica para comprender esto en profundidad. Por ahora puedes hacer una
constatación muy sencilla: lee Is 14:1-23. Verás que se trata de varios oráculos contra Babilonia, representada
como la nación tirana que arruinó a muchos pueblos; ahora bien, el Isaías del siglo VIII no pudo conocer a
ésta Babilonia, que sólo llegó a ser un imperio a fines del VII.

Ella era en tiempos del profeta sólo un pequeño reinado caldeo (de la familia aramea) del sur meso-
potamio, dominado por Asiria. En cambio, las acusaciones sobre Babilonia tienen un sentido pertinente luego
de la tremenda experiencia de la conquista de Judá y de la deportación de una parte del pueblo a los territorios
del nuevo imperio babilonio/caldeo.

2. REALIZACION PRACTICA DE CL DEL AT

2.1 Delimitación de unidades literarias


Otra de las tareas esenciales de la CL es la de separar las unidades literarias, mayores (un episodio,
un tema desarrollado) o menores (distintos momentos de un episodio, subtemas, etc.). En este segundo caso
se puede llegar hasta a una frase, un versículo o medio. En Gn 3:20 y 3:21 hay dos unidades literarias breves,
que se refieren una al nombre de la primera mujer y otra al vestido de la primera pareja. De por sí, son tam-
bién unidades temáticas: los dos temas son nuevos y no se continúan en el relato. Pero aquí nos interesan
como unidades literarias, que se reconocen en parte por el tema pero sobre todo por indicadores de orden
literario.

EJEMPLO
En el v. 19 hablaba Yavé, en el v. 20 el relator; este v. empieza con un wayyiqtol (consecutivo) que
continúa al del inicio del v. 14 que está demasiado lejos. Esto indica que los vs. 14-19 constituyen una unidad
literaria mayor, subdividida en varias menores (vs. 14-15, 16, 17-19) que a su vez se vuelven a dividir en
unidades mínimas (por ejemplo, la frase del relator y la de Yavé en los vs. 14-15 y 17-19).

En Is 14:1-23 -pasaje ya visto- hay partes en prosa y un poema central Estos rasgos son literarios
que permiten distinguir varias unidades: vs. 1-2; 3-4a como introducción al poema de los vs 4b-21 y 22-23
En el v. 1 hay un cambio brusco de sujeto hablante y el destinatario con respecto del cap 13 Y mientras en
1-2 el destinatario es uno de ellos en 3 es un íú- luego del poema de los vs 4b-21 aparece súbitamente y sin
anuncio un locutor en primera persona que es Yavé que habla a un destinatario indefinido a uno de ellos que
sólo indirectamente se conecta con el v 21 (los hijos del tirano) Estos rasgos literarios se complementan con
los temáticos para la delimitación de las unidades vs 1-2; 3-21 y 22-23 Este ejemplo ha servido de ejercicio
para una tarea básica en la exégesis Todo texto :se puede dividir en unidades literarias que suelen ser más
numerosas y por tanto más pequeñas que las temáticas En Ex 1 hay tres unidades mayores literarias y te
máticas (vs 1-7 8-14 y 15-22) pero cada una de ellas se subdivide en varias unidades literarias,

Métodos E«géticcw-m
Actividad 63

Is 40:1-11 introduce todo el capítulo, como éste introduce el conjunto llamado Deu-
terio-Isaías (Is 40-55). En aquellos once vs. hay varios temas, desarrollados en una
secuencia de unidades literarias. Trata de delimitarlas, indicando con precisión qué
vs. abarca cada una. Como indicadores importantes considera: 1) los cambios de su-
jeto (y destinatario en los discursos); 2) las diferencias de género, número (singular o
plural) y persona (primera segunda o tercera); 3) los indicadores como después de
esto luego, al otro día; 4) los inicios y cierres de una narración (llegó / se fue) para
el caso de unidades mayores

2.2 Delimitación de unidades temáticas


Como ya sabes por la Unidad anterior, la división actual de la Biblia en capítulos y versículos no es
parte del texto original. Más importante es la división del texto en unidades de sentido, que se delimitan por el
tema mismo y por los indicadores lingüísticos de que hablamos en el párrafo precedente. Ejemplos como Me
9:1 y F1 3:1 (división numerada del texto incorrecta) hay varios en el AT:

1. Gn 37:1 cierra la unidad anterior de 35:27-29 (el cap. 36 es una inserción genealógica que rompe
esa unidad), mientras que la frase ésta es la historia de Jacob (37:2a) inicia muy bien el relato siguiente.

2. Nm 22:1 termina la narración de las escalas por el desierto que viene de mucho antes; el v. 2 inicia
un tema totalmente nuevo (la historia de Bajá); nota al cierre de la historia de Bajá en 24:25.

3. En Is 27:1 tenemos un breve oráculo que de por sí constituye una unidad literaria (la frase aquel
día suele iniciar oráculos separados en su origen), pero en cuanto al tema se une a 26:20-21 (castigo al ene-
migo), formando una unidad temática con estos vs.

Actividad 64

Is 4:1 es otro caso de la mala división numerada. Las Biblias en idiomas modernos
suelen unir este v. con el final del cap. 3 (vs. 25-26 por lo menos, y bajo otros aspec-
tos, desde 3:16ss), de modo que tienes un trabajo menos; pero tendrías que poder se-
ñalar: 1) qué motivos temáticos justifican tal opción; 2) si hay algún indicador lite-
rario (por ejemplo en el v.2) que dé cuenta que el v. 1 no tiene que ver con el 2.

Considerando cosas dichas hasta este momento, podrás observar que en 3:16-4:1 varias subunidades
literarias (vs. 16-17; 18-24 separada a su vez en 18-23 y 24; y 25-26 con 4:1) forman una sola unidad temáti-
ca (crítica a las mujeres de Jerusalén).

2.3 Integridad de textos


Un texto transmitido durante mucho tiempo constituye sin duda un todo integral, pero la CL puede
encontrar en él partes más antiguas y otras complementarias. Lo que has estudiado respecto de Rm 16 o Jn
21, sucede con muchos libros del AT que fueron recibiendo apéndices o complementos. El Levítico se divide
en cuatro bloques mayores (cps. 1-7, 8-10, 11-16 y 17-26); el cap 26 cierra muy bien el último pero también
el conjunto, con el tema de las bendiciones y maldiciones, típicas de los códigos y alianzas. Más aún, el v 46
concluye con la fórmula éstos son los preceptos normas y leyes que remite al cúmulo de disposiciones de

Métodos Exegéticos- 023


todo el libro. El lector no espera nada más. El cap. 27 aparece así como un apéndice, sobre el rescate de per-
sonas, animales y bienes consagrados a Yavé; el v. 34 intenta dejar un final para todo el libro, pero es menos
preciso y menos elegante que el de 26:46. Compara una vez más el final de Jn 21:25 con el de 20:30s, y rati-
ficarás que éste es mucho más teológico y coherente con el contenido del cuarto evangelio.

El libro de los Números, como también el Deuteronomio, fueron a su vez completados con agrega-
dos que, seguramente, podrían haber estado en otro lugar. Por lo menos desde Ex 12:37 se vienen señalando
las marchas y escalas (género literario del itinerario) del pueblo de Israel desde la salida de Egipto hasta la
llegada al borde del Jordán, en Nm 22:1. Para la continuación del viaje el lector debería pasar al libro de Jo-
sué. Por razones importantes (que estudiarás más adelante) el itinerario termina por ahora (en el Pentateuco)
en las estepas de Moab, al otro lado del Jordán, a la altura de Jericó (Nm 22:1). Los discursos de Moisés del
Deuteronomio serán pronunciados en ese mismo sitio (Dt 1:1-4; 34:1.5). Ahora bien, en Nm 22:2 hasta el
3613 se insertan la historia de Balaán (22-24) la historia de Baal Peor (25) y muchas otras disposiciones,
incluyendo un resumen de las etapas del desierto (cp 33) Ayunos de estos conjuntos están bien ubicados en
este lugar (como los cps 32 y 34) pero la venganza contra los madianitas de 3 1 llega demasiado tarde La CL
reconoce el carácter de a g j a d o s de estos comuntos desde el punto de vista literario (la historia se cerraba
naturalmente en 22:1) concluyendo que tienen un origen distinto y esto sirve para que otros métodos e x c é -
dcos extraían sus propias conclusiones Como agregados (valoración literaria) son considerados tan canóni-
cos y palabra de Dios como el núcleo esencial.

Actividad 65

En Am 9:11-15 tenemos dos pequeños oráculos de salvación (tu mismo puedes


dividirlos) que suelen considerarse como un añadido (más adelante hablaremos
de relecturas) a la recopilación de las palabras de Amos. En los cps. 1-9:10 el
texto denuncia los pecados del reino del Norte y supone una situación social e
histórica del siglo VIII. Puedes leer cualquier sección para confirmarlo. La CL
deduce que 9:11-15 son de otra mano, muy posterior. ¿Puedes indicar cuáles son
los argumentos para ello? Basta con la lectura atenta del pasaje, sobre todo si ya
has leído algunas secciones de lo que antecede (1:1-9:10) Registra los datos que
te resulten más significativos.

Esta cuestión de la integridad de los textos implica a la de la autoría y autenticidad. Un texto es au-
téntico si es realmente del autor al cual se atribuye en la tradición. Am 9:11 -15 no es auténtico si hablamos de
Amos como autor del libro. Respecto del AT no se conoce el autor de ningún libro, tal como los tenemos en
su forma presente; si en algunos casos conocemos por su nombre a algunos autores, se trata del núcleo del
escrito actual, o de la tradición oral/escrita inicial. Es el caso de los libros proféticos. Pero la obra presente es
el producto de un largo proceso de redacción, relecturas (que suponen una reelaboración del material inicial),
o complementos secundarios. La CL actual no se ocupa demasiado del autor o de los autores de una obra
sino que establece o reconoce simplemente la existencia de varios autores en la formación de un libro deter-
minado. Si es posible, se investiga sobre la época de cada uno La crítica de la redacción (CR) propone que
hay que postular un autor/redactor de la obra final mientras que la CL hace el camino inverso al señalar la
presencia de estratos y comuntos diferenciados que postulan una diversidad de manos en la conformación del
texto. En otras palabras establece el carácter unitario o no del texto Imagina que ves un edificio hecho de
una sola clase de material (ladrillo o piedra) y con un mismo tipo de diseño Dirás que fue hecho de una vez
con material que proviene de una sola fábrica o cantera Pero si ves otro en cuyas paredes de piedra observas
fragmentos de columnas u otros materiales usados anteriormente' o que aquellas piedras son de diferentes
colores porque acunas están avejentadas por su uso concluirás que aunque hay un constructor final este ha
empleado elementos ya existentes algunos tal vez'muy antiguos Un caso típico es el de las murallas de Jeru-
salén, construida por los turcos con materiales de iglesias medievales o bizantinas bloques herodianos y
seguramente también con bloques preparados por ellos Así son la mayoría de los textos bíblicos

Méu,cK,sExeg l í.ic« s -114


2.4. Relaciones de dependencias literarias

Vuelve a la información contenida en el párrafo 4.4 de la Unidad 5.

En el ejemplo primero de CL del AT ya has leído sobre esta cuestión. La pregunta por la dependen-
cia literaria surge cuando textos de obras distintas, o partes de una se parecen entre sí literaria o temáticamen-
te. Los ejemplos de AT y NT que ya estudiaste se refieren al primer caso. Cuando hay pasajes emparentados
dentro de una misma obra se habla de duplicados. La frase de Is 40:10 he aquí que su salario (está) con él y
su paga le precede aparece también en 62:11. ¿Qué significa este hecho literario? ¿Que un autor usó dos
veces la misma expresión porque le venía bien? ¿Que (en el caso de dos autores diferentes como aquí) el
último retomó una frase del primero? ¿Que es una fórmula tradicional usada por cada uno de los autores? El
contexto literario (40:9-10 y 62:10-11 por lo menos), apoyado luego por la CR (crítica de la redacción) indi-
can una dependencia literaria del 3-Isaías respecto del 2-Isaías.

Más frecuentes que esta clase de repeticiones son los episodios parecidos dentro de una misma obra.
Este fenómeno es típico en el Pentateuco.

En él se presenta una doble versión del Decálogo en Ex 20:2-17 y Dt 5:6-22; un doble relato del ma-
ná y las codornices en Ex 16 y Nm 11, y del agua de la roca (Ex 17:1-7 y Nm 20:1-13); dos informes sobre la
muerte de Arón (Nm 33:37-39 y Dt 10:6-9). Las fiestas de Israel están reglamentadas en Ex 23:14-17;
34:22.25; Lv 23:5-22 y Dt 16:1-15. El Pentateuco, con todo, es una obra muy grande, algunas de cuyas partes
(como el Dt) se distinguen demasiado fácilmente como unidas en un estadio adelantado del proceso formativo
de aquélla. Por eso, más llamativo aún es el fenómeno de los duplicados, a veces triplicados, dentro de un
mismo libro o sección, como ser el Gn: en éste econtramos dos relatos de la creación del ser humano (1:26-30
y 2:5-25), dos expulsiones de la quinta (3:23 y 24, en el texto hebreo), tres episodios simétricos de la pérdi-
da/recuperación de la esposa (Abrahán-Sara con el Faraón, 12:10-20; Abrahán-Sara con Abimélec, 20:2-18;
Isaac-Rebeca con Abimélec, 267-11); dos conflictos de Sara con Ismael (16:1-16 y 21:1-21) La historia del
nacimiento de los hijos de Jacob (29:31-30:24 + 35:16-18) es resumida en forma genealógica en 46:8-25.

Otras veces, los duplicados no son escenas separadas sino que están tejidos entre sí de tal manera
que no se los reconoce a primera vista. Veremos dos ejemplos interesantes, y fáciles para el estudio.

Se trata del doble relato del diluvio en Gn 6:5-9:17 y de la entrega de José por sus hermanos (37). En
estos casos, la lectura produce el efecto de que se trata de un solo acontecimiento; con los anteriores en cam-
bio, de sucesos diferentes aunque parecidos, como la doble multiplicación de los panes en Me 6:30-44 y 8:1-
10.

Pero la CL observó que cuando, en el Pentateuco, hay relatos duplicados o triplicados, hay en cada
versión un estilo, un vocabulario, y una cosmovisión diferentes a las de la(s) otra(s). Indicio éste de que el
autor final ha utilizado fuentes o tradiciones ya formadas en un estadio previo, y de que se trata de dos o más
interpretaciones de un mismo suceso y no de hechos independientes pero parecidos El autor final pudo haber
creído que se trataba de acontecimientos diferentes, o los recogió y colocó en lugares diferentes en función
del marco redaccional (como verás al estudiar la CR).

Ahora veamos el caso de dos fuentes ensambladas:

Compara atentamente Gn 6:18-22 con 7:1-3: dos veces se ordena a Noé entrar en el arca, pero la
familia está detallada en 6:18 y resumida en toda tu casa en 7:1. Con todo, la diferencia mayor está en la
doble orden de introducir los animales; y mientras en la primera (6:19s) se trata de una pareja para que so-
brevivan y se precisan los géneros (aves, bestias, sierpes), en la segunda (7:2) se habla en general de los ani-
males pero se diferencia los puros y los impuros: de éstos va una pareja, de aquellos siete. ¿Hubo dos órdenes
distintas? ¿El segundo relato amplía o precisa al primero? Si uno se fija con atención en el estilo y el vocabu-

MétodosExegéticos-1U
lario, Gn 6:18-22 se parece a 1:1-2:3 (esp. vs. 20-25); es el relato sacerdotal de la creación que supone que el
hombre antediluviano era herbívoro (cf. Gn l:29s con 9:3) y que los sacrificios fueron instituidos en el Sinaí
(cf. Ex 22:29). Por lo tanto, sólo se necesita asegurar la sobrevivencia de las especies animales y para eso
basta hacer ingresar en el arca una pareja de cada una. El otro relato supone en cambio que se ofrecen sacri-
ficios a Dios desde los orígenes (es de la misma fuente/tradición que Gn 4:3-5) y que el ser humano es carní-
voro. Por eso, de los animales puros se introducen siete parejas (numero simbólico), para la sobrevivencia,
para alimento, para los sacrificios, etc.

Actividad 66

Del mismo relato mayor del diluvio, presta atención a los pasajes de 6:17;
7:4.11.12.17.24; 8:2-6. En estos pocos vs. hay dos representaciones sobre dos epi-
sodios (concreción y duración del diluvio). ¿Puedes ordenar los vs. según una u otra
descripción? Debes tener en cuenta Gn 1:6s. ¿Es coherente el relato como lo tene-
mos? ¿Puede un único autor escribir de esta forma? Otras preguntas quedan pendien-
tes para la CR y para la CTr (crítica de las tradiciones). Busca una forma clara y
sintética de expresar tus ideas.

2.5 Cortes y suturas

En el trabajo de delimitar grandes y pequeñas unidades en un texto dado, se tropieza a veces con
desviaciones o cambios bruscos de tema, y otras con enganchss puramente literarios (como el después de
estas cosas de Gn 15:1 ó 22:1.20). En Gn 20:1 se comienza con la frase se trasladó Abrahán de allí, pero el
relato no había dejado en claro dónde estaba asentado (¿hay que retomar la localización de 18:1, que a su vez
se conecta con 13:18? ¿o el de allí &s puramente literario?).

Quien junta dos relatos precedentes puede unirlos con alguna forma de sutura literaria, como es el
caso de Gn 2:4 que, contra lo que suele afirmarse, no pertenece a ninguno de los dos relatos de la creación
sino que resume el primero e introduce el segundo, siendo por tanto redaccional. Se podría iniciar el segundo
sin ninguna transición: Gn 5.1 no sigue a 4:26, y 9:18 da una información ya conocida por 6:10, que a su vez
ignora el dato de 5:32. Una tercera posibilidad consiste en cortar un texto recibido para insertar una frase, un
episodio, un poema, un relato, etc. Es muy difícil que esta operación no deje sus cicatrices, que son descubier-
tas por la CL Un caso interesante y fácil de estudiar es el de los cuatro cánticos del Servidor de Yavé en el 2-
Is (Is 42:1 -7; 49:1 -9; 50:4-9a y 52:13-53:12). Veámoslo.

En Is 48:20-21 se exhorta a salir de Babilonia; el v 21 retoma el tema de la travesía por el desierto


(los verbos están en perfecto: qata)) en que Yavé protegiera al pueblo; ese motivo, referido al nuevo éxodo,
se continúa en 49:9b (por todos los caminos pacerán.).) hasta el v. 11, con los verbos en imperfecto/futuro:
yiqtol). Ahora bien, este anuncio está cortado por el segundo cántico del Servidor (491-9a) Una vez hecha
esta inserción (la CR podrá explicar por qué en este preciso lugar, y con qué finalidad) otra mano agregó
48:22 (no hay paz para los malvado, dice Yavé) Literalmente esta frase no se conecta ni con lo que antece-
de ni con loque si-ue (con o sin el cántico mencionado) pero redaccionalmente puede haber sido puesta
como cerre del cap°48, una vez cortado el texto por la inclusión del cántico.

Este análisis literario indica el carácter compuesto del texto general, y que el cántico es de otra ma-
no; otra cuestión es quién lo insertó.

MétodosExegéticos-1lfr
Actividad 67

Haz este mismo trabajo con el primer cántico (Is 42:1-7). Lee el texto desde
41:25; observa bien qué dice el v. 29. ¿En qué forma se continúa en 42:8? El te-
ma de 42:1-7 ¿es la continuación de 41:25-29? ¿Qué cambios en el discurso no-
tas en 42:lss? ¿A quién habla el locutor de 41:25-29; de 42:1-4 y 5-7, y luego
48:8s?
Puedes hacer el mismo trabajo con los otros dos cánticos (Is 50:4-9a y 52:13-
53:12).

Los textos del ATtuvieron generalmente un largo proceso deformación; más de un autor/es ha(n)
intervenido en su crecimiento, lo que ha dejado marcas o cicatrices. La CL analiza la fisonomaa actual de
un texto, luego de delimttar sus partes, para así poder identificar el/los autor(es), las fuentes que usaron, y
tal vez reconstrurr la obra origina..

2.6 Diferencias de lenguaje

Que haya diversidad de estilos y géneros literarios en un libro tan extenso como la Biblia, a nadie
puede extrañar. Pero sí extraña que en un mismo libro, y a veces en un mismo tema, cambien los lenguajes.
Ya sabes que Gn 1:1-2:4 y 2:4-3:24 (más particularmente, 2:4-25) son duplicados en varios de los temas
tratados (creación del ser humano, de los animales, estado primigenio de la tierra, aparición de las plantas).
Pero tales temas son presentados de manera totalmente diferente en uno y otro relato. Tu mismo puedes tomar
conciencia de ello repasando los pasajes respectivos. Verás que detrás de cada uno de ellos hay cosmovisio-
nes diferentes. En cuanto a esto, entraríamos ya en la CTr (Crítica de las tradiciones). Pero desde el punto de
vista literario, también hay indicadores lingüísticos que diferencian ambos relatos. El estilo de Gn 1:1-23 es
esquemático, preciso, sobrio, repetitivo (como para ayudar a la memoria) a Dios se lo llama 'elohim a los
animales vivientes de la tierra (124b 25a 30a 26b) El de 2:5-25 (y hasta 324) es plástico imaginativo
escénico simbólico- a Dios se lo llama Yahwe 'elohim a los animales vivientes del campo (2:,19a 20a y cf
3:14) El estilo y ^vocabulario son en general muy distintos en uno y otro relato La CL ha reconocido en
este fenómeno la presencia de dos fuentes/tradiciones usadas por el compositor del libro actual del Génesis
quien ha respetado la forma literaria de las mismas A él puede deberse la expresión ser viviente (nefes iavva)
en 219b donde está de más y entorpece la. sintaxis pero que es normal del primer relato fe/
1:20a 21a 24a 30a) y también la sutura de 2:4

Métodos Exeaóticos-117
Actividad 68

En Ex 3:1-20 hay un relato de la misión de Moisés para librar a los hijos de Israel
de la opresión faraónica; la que vuelve a ser narrada, con otro lenguaje y otra cos-
movisión, en 6:2-13 (otro ejemplo de duplicado, que puedes analizar con prove-
cho). El primer relato, o una parte del mismo (vs. 7-10), revela la existencia de dos
fuentes/tradiciones usadas por el redactor último. Debes fijarte y registrar espe-
cialmente el vocabulario, repetición de lexemas y otros detalles que te llamen la
atención, y separar los dos estratos, marcando luego algunos rasgos de contenido
de cada uno Usa cualquier traducción pero deberás controlar el lenguaje
(original) hebreo que tienes a continuación:

-IBX 'aj? "OirnN TRÍO Nso mrr -IDN'I:7

yiiN-bK xinn p X r r p Iri'wnb-i O-nan T D I'rsri'? TIXI 8


™'m W s n Dipa:bx tia-n abn nat p * - ^ narrn naic
•ante"» npira nsn nnai 9 r w m ^nm msm ntoam
nrun , : ocm trsrft. D^r'itiN pr^n-n* ™n-wi ^ K ™a

3. LAS RELECTURAS
Este es un tema que toca a la hermenéutica, y en parte a la crítica de las tradiciones (CTr), pero tiene
que ver también con la CL. En efecto, cuando un texto es releído en otra situación, lo que más cambia es el
contenido del mensaje (tendrás en mente el final de Amos, en 9:11-15), pero su correlato es la modificación
del lenguaje (vocabulario, estilo, imágenes, género literario, etc.) Tal como lo señalábamos al comienzo de
este curso, con la imagen de los lentes. En relecturas breves, el léxico y a veces el estilo pueden imitar de
cerca el del mensaje releído. Si comparas los dos pasajes siguientes, muy cercanos uno del otro: Is 26:14a y
19a, referentes a la esperanza en la resurrección, verás algo llamativo.

En uno dice: Los muertos no vivirán, las sombras no se levantarán; en efecto los has castigado, los
has exterminad,, has borrado todo recuerdo de ellos (v. 14).

Mientras que en el otro plantea: Vivirán tus muertos, sus (TM mis) cadáveres se levantarán; desper-
tarán y darán gritos de júbilo los moradores del polvo (v. 19).

El segundo texto expresa lo contrario del primero, afirmando la esperanza en la resurrección que el
v. 14 negara. Evidentemente, el v. 19 es más reciente, y quiere incorporar en el texto esa idea que no es anti-
gua en la cosmovisión hebrea. El vocabulario es casi el mismo; incluso sombras y moradores del polvo son
equivalentes (son en los textos cuneiformes, términos técnicos para designar a los muertos).

Pero en la relecturas extensas, o que no son simplemente la inversión de un texto anterior, también el
vocabulario y el estilo se modifican. En el ejemplo ya visto de Is 14:1-23, el poema más antiguo de los vs 4b-
21 está escrito en poesía, no menciona a Israel sino que habla de naciones/reinos, hace alusiones mitológicas
(vs. 12-14), se usa un léxico técnico respecto al mundo de los Dioses y de los muertos; mientras que las relee-
turas (vs. l-2.3-4a 22-23) están en prosa aluden a Israel o a Yavé y se refieren en términos más históricos al
pueblo de Israel o a la dinastía babiloma

Métodos E x ó t i c o s - I i »
Es la CL misma la que orienta al reconocimiento de las relecturas; cuando se lee con atención un
texto y se observan transiciones de estilo, vocabulario o ideas (lo último es esencial), hay que sospechar, y
luego confirmar, la existencia de una reinterpretación del mensaje transmitido. Desde el punto de vista litera-
rio composiciona!, la relectura puede estar en el centro, en ambos extremos, o solo al final, y en los textos
proféticos suelen ser de signo positivo, por cuanto la antigua palabra de juicio y condenación se relee desde
una situación de sufrimiento o de nuevas esperanzas, is 1 contiene, en su conjunto, palabras de crítica contra
Jerusalén, pero en el centro (v 18b) se da un oráculo de esperanza. Is 2-4 constituyen una unidad temática y
semiótica (tienen una estructura composicional, cf Unidad 13) en que los dos extremos ( 2 1 - 5 y 4 2 - 6 ) releen
en forma positiva el juicio negativo contra los hombres y las mujeres de Jerusalén (2:6-41) El llamado de
Isaías en el capítulo 6 indica que su mensaje será de castigo y condenación pero una relectura esta vez al
final (v i3b) explota la imagen del árbol talado (v Ha) pan» inducir la esperanza de la restauración (rebrote
del tronco).

Hay una cuarta forma de intercalar una relectura, cuando en una serie de textos transmitidos se inter-
pone un texto nuevo detrás de cada unidad temática más o menos larga; se produce así una alternancia en el
sentido Un ejemplo excelente es el de Is 28-35:

28:1-4 oráculo contra Samaria;

28:5-6 promesa al resto de Judá;

28:7-15 contra este pueblo;

28:16-17a la piedra angular;

28:17b-22 contra este pueblo

28:23-29 el plan maravilloso de Yavé; y así sucesivamente.

En otros casos, y sería una quinta posibilidad, se agrega a un libro ya constituido, otro libro que llega
a formar una unidad con aquél, pero que en realidad lo reinterpreta como totalidad Es el caso del 2-Isaías (Is
40-55) respecto de Is 1-39, y del 3-Isaías frente a 1-55. Cada bloque corresponde a una época distinta El libro
de Zacarías parece ser una obra con unidad, pero en realidad 9-14 reinterpreta en un sentido contrario las
pretensiones teocráticas de 1-8 A la crítica de Joel 1-2 se contraponen las promesas de 3-4 Los libros profé-
ticos abundan en relecturas, en todas las formas vistas Pero algunos críticos del AT creen que las célebres
tradiciones o fuentes del Pentateuco (yavista elohista deuteronomista sacerdotal) no son todas paralelas (lo
que no significa contemporáneas) sino que por ejemplo la elohista retoca a la yavista y tal vez otro redactor
yavista posterior relea al elohista

Actividad 69

El libro de Oseas contiene varias relecturas. El cap. 2 sitúa las mismas en los extre-
mos (2:1-2 y 18-25), modificando el mensaje de juicio y castigo de tos vs. 3-17. En
una disposición diferente, el cap. 11 contiene una critica a la ingratitud de Israel y
una promesa de salvación basada en el amor de Yavé. Sería al menos extraño que el
profeta Oseas haya pronunciado oráculos tan contrarios al mismo tiempo. ¿Puedes
reconocer en qué lugar del texto se produce el cambio, y qué versículos pertenecen a
la relectura?
Señala algunas diferencias temáticas (¿y lingüísticas?) entre las dos partes.

MélOdOJEMíáliOM-M»
SEXTA EVALUACION

Estudiante Fecha

• I. ¿Qué rasgos de la formación del texto del AT inciden en el trabajo de


laCL?

2. ¿Cómo se identifica una relectura desde el punto de vista literario?


(para la perspectiva teológica y hermenéutica, ver más adelante).

3. ¿Cómo lentes la utilidad de la CL a la luz de los ejemplos dados en


esta Unidad y de los ejercicios que acabas de hacer?

i 4. El Pentateuco y los libros proféticos son los más sensibles a la CL:


¿cuál es la razón de ello?

Recuerda:
La CL es la primera operación que hay que hacer sobre un texto. Su función es doble: delimttar las uni-
dades (temáticas y/o literarias), y analizar su fisonomía (integridad, coherencia, continuidad de pensa-
miento, estilo, léxico, tipo de discurso, etc). Los resultados de la CL ayudan a esclarecer las cuestiones del
autor o de los autores, de la(s) época(s) de la producción del texto, de las fuentes/tradiciones de base, etc.

Métodos Exegélfcos-1(1
UNIDAD 7

GENEROS Y FORMAS DEL NUEVO TESTAMENTO

Míl.Hl» S Exegétic.«-l23
1. INTRODUCCION
Quizás te confunda en algo la expresión géneros y.formas del NT, del AT.

Esta nomenclatura pareciera indicar que esos textos no tienen creatividad, espontaneidad o, peor
aun, mensaje que nos apele directamente. ¿Cómo se puede proclamar el evangelio de Jesucristo, que exige
nuestra decisión libre y convencida, empleando formas y fórmulas fijas y duras? La cuestión se resuelve
fácilmente si analizamos brevemente lo que ocurre con el lenguaje que empleamos todos los días.

2. ESTILO, GENEROS Y FORMAS

No sólo los autores experimentados, sino también cada persona tiene su estilo personal de comuni-
cación, sea oralmente o por escrito. El estilo es una manera de hablar o de escribir peculiar y privativa de una
persona; es como un sello de expresión de su personalidad. Incluye también miradas típicas, gestos y adema-
nes. La personalidad también se imprime en la letra de cada uno, como lo demuestran los análisis grafológi-
cos.

Piensa en las características de tu propio estilo: ¿Cuáles son tus palabras preferidas? ¿Qué ademanes
sueles hacer? ¿Cómo saludas a la gente? ¿Hablas y escribes con frases cortas o largas, con muchos o pocos
adjetivos? ¿Usas muletillas como "¿No es cierto?", "Eh...", "Bueno..."?

Además del estilo personal de cada persona también existen formas más o menos típicas para los
grupos. El estilo es personal; pero las formas, los géneros literarios y las fórmulas no son obra de un solo
individuo aislado; son producto de convenciones, reglas, tradiciones, costumbres, exigencias.

Por increíble que parezca, toda afirmación o exposición se hace dentro de alguna forma. Con toda la
inmensa libertad que tenemos o creemos tener, nuestras expresiones se rigen en buena parte por moldes ya
formados, que a su vez están en constante evolución y transformación. Algunas formas o géneros se van
haciendo inadecuados; otros cambian de características; y cada tanto se presentan nuevos moldes de expre-
sión debido a nuevas necesidades.

Actividad 69

Toma diarios y revistas y busca ejemplos de distintas formas de comunicar una in-
formación: noticias, artículos editoriales, programas de cine, propagandas, informes
meteorológicos, cotizaciones, avisos fúnebres, noticias sociales, notas políticas, etc.
Recorta 2 ó 3 de cada tipo y pégalos en hojas, poniéndoles sus respectivas califica-
ciones o categorías.

Notarás que la mayoría de los textos se vale de formulaciones muy específicas. La propaganda por
ejemplo, adecúa su lenguaje al producto que ofrece (calzado, cigarrillos, medicamentos, electrónica) y al
público al cual se dirige (damas, jóvenes, enfermos, empresarios).

También notarás que un mismo hecho puede ser comunicado con giros distintos, según los comuni-
cadores y el público receptor: el fallecimiento de una misma persona es anunciado de manera muy diferente

Métodos Exegéticos-125
por sucesivos avisos fúnebres: por la viuda y los hijos, la gerencia de la empresa del difunto, sus compañeros
de trabajo, sus amigos del club de pesca.
Esto te indica algo esencial para el análisis de formas y géneros bíblicos:

Los moldes vienen determinados por el contenido de lo que se comunica, y al mismo tiempo fuerte-
mente por su situación vital: el lugar o contexto en el que se formulan las palabras, y el de los destinatarios de
la comunicación.

Actividad 70

Consigue cartas o comunicaciones personales de diferentes tipos y compáralas: carta


comercial, familiar, informativa, de amor; postal turística; tarjeta de cumpleaños; etc.

Los comienzos de encabezamiento, las expresiones típicas, las repeticiones, los saludos y otros ras-
gos indican que los respectivos autores emplean consciente e inconscientemente formas y fórmulas fijas para
decir lo que quieren decir. Establece todas las comparaciones que consideres importantes y regístralas.

Por medio de su forma lo expresado se relaciona con determinadas circunstancias sociales. Basta leer
"de mi mayor consideración" para saber que no se trata de una carta ardiente del novio a su dulce novia; y
con ver el dibujito de un corazón en algún lugar de una carta ya sabemos que no se trata de un análisis de la
situación política. Si para expresarme elijo el molde de un comentario político de la semana de inmediato me
relaciono con toda la gente que gusta de ese tipo de textos. Si en cambio elijo el género canción para decir
mis comentarios sobre lo que pasa en el país, me vinculo con el grupo de personas que prefieren esa expre-
sión, y quizás más la música que su texto. Además puedo elegir entre formas folklóricas, de rock, melódicas,
de protesta, etc.

Todo aquel que quiera apelar a sus destinatarios con lo que dice tiene que optar por la forma adecua-
da de decirlo. El payador del festival de doma y folklore no empleará fórmulas químicas, y el empleado mu-
nicipal no se dirigirá a los pagadores morosos de sus impuestos con un poema romántico. En una historia
clínica el corazón no contiene simbología amorosa, y las curvas de la ruta son muy distintas de las de la pla-
ya. Cada unidad literaria tiene pues la estampa inconfundible de un determinado género o forma, relacionada
a su vez con determinados contenidos, la ubicación social del productor y de los destinatarios. Esto es tan
natural que generalmente ni nos damos cuenta de ello. Pero es de enorme importancia para la comunicación.

Cuando oímos o recibimos un texto no sólo captamos lo que dice expresamente, sino también lo que
indica su forma como decisión previa a su contenido. El que lee una novela sabe de antemano que se trata del
producto de la fantasía creadora y no de un relato histórico. Quien recibe un aviso comercial sabe que se
encontrará con algunas exageraciones en cuanto a la calidad del producto ofrecido. Un informe judicial por su
parte no quiere deleitar a sus lectores, sino brindar información absolutamente exacta para un juico. De esta
manera el molde ya determina de antemano la validez del contenido y a la vez encamina al lector hacia de-
terminados horizontes.

Así p.ejem. nadie buscará iluminación espiritual en la propaganda, ni cotizaciones en los avisos fú-
nebres. Quien envía un telegrama no utilizará el lenguaje de los cuentos o chistes; y este manual de EDUCAB
difícilmente podría transmitir su material con puros sonetos.

El molde predetermina pues expectativas, parte del contenido, expresiones, grados de veracidad o
exactitud, y el tipo de verdad que contiene. El cuento tiene otro tipo de verdad que el que posee relato históri-
co: se trata de una verdad no sobre un hecho concreto, sino sobre actitudes, creencias, épocas, pueblos.

Melote E x e n t a » , - 12(5
3. GENEROS Y FORMAS EN LA LITERATURA BIBLICA

En el campo bíblico el análisis de los géneros y las formas es sumamente necesario para no levantar
falsas expectativas ante los textos, para comprender la situación que dio origen a los mismos y para captar sus
mensajes antiguos y actuales.

Se han cometido crasos errores por desconocer las peculiaridades de ciertos moldes bíblicos. Duran-
te siglos la iglesia se ha peleado con los científicos por tomar el primer relato de la creación del Génesis como
información científica, al estilo de una página de un libro de paleontología o biología; en vez de comprender
su mensaje teológico esencial.

Muchas personas y sectas han construido cronogramas de la historia y del fin del mundo por desco-
nocer el lenguaje apocalíptico y tomar en sentido literal lo que ese lenguaje dice con imágenes, visiones,
cálculos y mensajes en clave simbólica.

Por no comprender el estilo oriental y la forma literaria de la paradoja que exagera y hace compara-
ciones impresionantes, algunas personas incluso se han mutilado al aplicarse literalmente lo que dice en Mt
19:12 o Mt 5:29-30.

Durante muchos siglos se tomó pues este libro sagrado -mejor dicho: esa colección de tantos libros
muy diversos- como un solo conjunto uniforme, perteneciente a Un solo género: el de los libros canónicos con
doctrinas dogmáticas. Eso significa que se le daba el mismo valor a cada uno de los libros del AT y el NT, e
mcluso todos los versículos tenían el mismo peso. Pero al mismo tiempo se caía en inconsecuencias: en reali-
dad el NT valía más que AT; Mt gozó de mayor popularidad que los otros evangelios; ningún teólogo cristia-
no le daba realmente valor a las disposiciones del Levítico. Los poemas sobre la creación en los Salmos y en
Job nunca tuvieron la importancia que adquirió el primer relato del Génesis.

Al mismo tiempo se silenciaban certas contradicciones entre textos que tomados de manera literal,
chocaban entre sí: relatos veterotestamentarios sobre el mismo hecho, las dos genealogías distintas de Jesús,
los relatos divergentes del anuncio del nacimiento de Jesús, las distintas versiones sobre la biografía de Pablo
de Gálatas y en Hechos.

Recién con la metodología del análisis literario de la Biblia, iniciado hace unos dos siglos y medio,
se advirtió que la Biblia no es una unidad cerrada o aburrida, sino que el canon mismo es algo vivo y dife-
renciado; y que la colección de libros bíblicos tiene materiales muy diversos y con mensajes muy peculiares.
Contiene

-> poesía y prosa,


-> narración histórica y épica,
-> discursos proféticos muy variados,
-> dichos de sabiduría popular o especulativa,
-> himnos,
-> cartas breves y otras kilométricas,
-> visiones apocalípticas,
-> parábolas,
-> metáforas,
-> dichos de Jesús,
-> interpretaciones de los evangelistas,
-> piezas litúrgicas,
-> historias ejemplares y otras biográficas,
y muchas cosas más.

Mélodos Exegéticos-121
Cada tipo de texto tiene su propia terminología, estilo y molde. El exegeta debe prestar atención a
todo ésto en su búsqueda del sentido y del mensaje del texto. Esa atención es precisamente el análisis de gé-
neros y formas. Juntamente con la comprensión de los moldes específicos el exegeta también descubrirá ele-
mentos de la situación que los originó. Ningún texto existe en una supuesta abstracción del tiempo y del mar-
co en que ha nacido. Entenderlo como abstracción es entenderlo mal. De allí la importancia del análisis de
géneros y formas, que trataremos ahora.

Esta unidad se propone brindar:

* Conocimiento de los métodos de trabajo de la crítica de las formas del NT.

* Conocimiento de los géneros, las formas y fórmulas del NT.

* Ayuda en la clarificación del origen de las formas (Sitz im Leben).

* Conocimiento de las principales aplicaciones del análisis de las formas.

Las distintas formas de expresar hechos e ideas suelen corresponder a diferentes necesidades de la
vida de cada grupo humano. Un grupo político hace textos filosóficos, de análisis de la realidad, programas y
propuestas, slogans; los chicos tienen cantos, juegos, giros, cuentos; una nación tiene un archivo histórico,
crónicas, leyes, un himno, canciones.

El pueblo de Israel creó una serie de géneros muy diversos:

-> relatos (para recordar el pasado y crear conciencia de pertenecer a un mismo pueblo de Dios);
-> epopeyas (para fomentar el entusiasmo y celebrar eventos y personajes);
-> leyes (para organizar la vida social, política y religiosa);
-> liturgias (para normar las relaciones con Dios y en la comunidad creyente);
-> poemas e himnos (como expresiones de fe);
-> oráculos proféticos (para corregir, denunciar, anunciar, animar, advertir en nombre de Dios);
-> listas (para ordenar, clarificar, garantizar la ascendencia a través de genealogías);
-> textos sapienciales (para transmitir la reflexión de ciertos círculos sobre la vida, la muerte, Dios,
el sufrimiento, etc).

Las comunidades cristianas por su parte produjeron y transmitieron otro tipo de literatura a partir de
sus experiencias y según las necesidades de misión y enseñanza:

-> se juntaron los materiales sobre la vida, actuación y predicación de Jesús;


-> se formó la historia de la pasión y resurrección;
-> se citaron textos del AT;
-> se escribieron cartas y notas;
-> se emplearon tablas de pecados, virtudes, deberes domésticos y ministeriales;
-> hubo himnos;
->doxología;
-> confesiones;
-> se tomaron cosas de ambiente y se crearon otras totalmente nuevas.

MílcxfosEKgétic.K-12»
3.1 Definiciones del género, forma y fórmula
La exégesis tiene ciertas dificultades en precisar con exactitud los alcances de los conceptos de for-
ma y género, como también para definir satisfactoriamente todos los cometidos de la crítica de las formas.

Los conceptos de forma y género se entrecruzan con frecuencia entre sí. Hay autores que hablan de
género donde otros ven formas; para otros son casi sinónimos, otros en cambio los distinguen nítidamente.
Esto últimos definen la forma como la pequeña unidad literaria que pertenece frecuentemente a la etapa preli-
teraria y oral de la transmisión en Israel y en la iglesia; mientras que género sería la unidad literaria mucho
más amplia, compuesta de varias formas.

Por ejemplo:
El exegeta alemán H. Zimmermann -católico- distingue cuatro géneros literarios en el NT: evange-
lios, hechos de los apóstoles, cartas o epístolas y apocalipsis; y los diferencia claramente de las unidades me-
nores fijadas oralmente o por escrito, llamados formas. Además determina la existencia de fórmulas como
giros fijos y breves. Otros autores engloban a éstos entre las formas.

Otro autor alemán, K. Koch, evangélico, cuestiona seriamente el concepto de forma y prefiere hablar
solamente de géneros y de fórmulas. Según él el género es el molde típico de unidades literarias; y fórmula es
una unidad breve compuesta de una sola oración.

Como no hay unanimidad en la terminología, y para poder comprender a los diversos autores, adop-
tamos aquí una posición intermedia que combina varias propuestas para el campo del NT, considerando:

Géneros: Evangelios, Hechos, Epístolas y Apocalipsis. Esos moldes son exclusivamente géneros,
ahí no se puede hablar de formas. Son moldes extensos y abarcadores.

Géneros y/o formas: a las unidades de las que están compuestos los géneros mayores. Se trata de
parábolas, milagros, dichos, etc. Aquí existe discusión sobre la terminología. Si el género es más amplio que
la forma, puede decirse que toda forma también es un género; pero no todo género es una forma El «enero
parabólico toma forma en parábolas concretas.

Fórmulas: a los giros o maneras de hablar breve, expresiva y fija; unidades breves de tipo confesio-
nal y litúrgico; fórmulas de fe y doxologías.

Actividad 71

Registra las definiciones de Género, Forma y Fórmula en una ficha, bajo


METODOS EXEGETICOS / CRITICA DE LAS FORMAS DEL NT.

3.2 La tarea y la problemática de la crítica de las formas

Lamentablemente existe cierta confusión en lo que respecta al cometido de la Crítica de las Formas
(CF). Para algunos consiste en la determinación de los géneros y formas, la investigación de la historia de los
mismos, el análisis de su matriz y la comprensión de su transmisión y de las tradiciones.

Otros consideran que deben separarse la crítica de la transmisión y las tradiciones del análisis de gé-
neros y formas. (Otros a su vez hablan de historia de los motivos para referirse a la historia de las tradicio-
nes).

Este manual de EDUCAB dedicará secciones especiales a las tradiciones.

Mét.xli* E t í l i c o s - I 2 < )
3.2.1 Análisis de géneros y formas
La redacción de las cartas y la fijación escrita final de los materiales contenidos en los evangelios
son posteriores a la actuación histórica de Jesús, en algunos casos hasta varias décadas. Durante todo ese
lapso se transmitía primero oralmente y luego en parte también por escrito lo que se sabía de Jesús y lo que se
proclamaba y enseñaba. Ello se hacía en ocasiones y lugares muy diversos: cultos, sermones, viajes de mi-
sión, formación de nuevos creyentes y constitución de comunidades, enseñanza, instrucción bautismal,
exhortación moral. Se narraban historias de la vida de Jesús y sus enseñanzas; se confesaba públicamente la
fe en el Señor, Mesías y Salvador; se expresaba esa fe mediante confesiones e himnos; se oraba y alababa; se
formulaban disposiciones y sugerencias para la vida cotidiana.

Como toda transmisión repetida, la oral y también la escrita, suele darse dentro de determinadas
formas y según leyes y moldes tradicionales o específicamente creados, la joven cristiandad empleó moldes
para compactar su material.

El primer objetivo de la CF del NT consiste en determinar qué géneros y formas se encuentran en


el NT, y cuáles son sus características y leyes.

Para ello la CF presupone los resultados de la CL (y por supuesto los de la CT). Se concentra en el
análisis de unidades menores: la parábola, la historia de milagro, la disputa; o más pequeñas: un dicho de
seguimiento, una confesión, una doxología.

Se constata que estas unidades recibieron su formación antes de ser incluidas en los textos actuales.
La CF analiza entonces las formas preevangélicas y preepistolares con el objetivo de comprenderlas e inter-
pretarlas como unidades independientes. Para ello presta atención a la estructuración y a las características
típicas de cada unidad, las compara con otras unidades y define así las formas con características iguales o
similares.

La CF trabaja pues con los materiales incorporados en los escritos del NT, pero analizando su for-
mación previa, remontándose todo lo posible hacia atrás en el tiempo.

Juntamenee con la CL, la CF también analiza los géneros mayores del NT: evangelios, hechos,
epístolas y apocalipsis.

Si el análisis se dedica más a las características de formas y géneros en sí, se habla de CF; si estudia
su origen, formación y evolución cristiana, se habla de Historia de las Formas (HF).

La segunda gran tarea de la CF consiste en la determinación de la situación matriz de contexto, el


Sitz im Leben;o sea, debe preguntar acerca de la situación que dio origen a cada texto y la situación para
la que estaba destinado.

Sitz im Leben (SiL) es una expresión alemana que significa ubicación en la vida. Para descubrir el
SiL se parte de las características del género de la unidad analizada. Este paso suele ser algo complicado, ya
que un mismo material pudo haber pasado por diversos SiL. Para el material evangélico conviene hablar de
un triple SiL apoyado en:

-> la vida y proclamación del mismo Jesús;


-> la vida de las primeras comunidades que transmitían esas piezas en la misión, la enseñanza, el
culto;
-> la misma obra literaria en cuestión o la escueta que la produjo (escuela de evangelistas, misione-
ros, predicadores, maestros).

M é t o t e Excgíliaw- 130
El análisis de este último SiL en la literatura ya excede el cometido de la CF: es materia del análisis
redaccional y estructural. Allí se pregunta: ¿Qué quiso decir el autor al colocar este o aquel material en este
lugar de su obra? ¿Cómo lo transformó? ¿Qué rol estructural cumple la unidad en la obra total?

Los materiales iban sufriendo modificaciones al pasar de un SiL a otro, al cambiar de contexto, y
además una misma pieza pudo haber tenido distintos SiL (p.ejem. en la misión y en el bautismo)

Veamos un ejemplo del triple Sitz im Leben

Lee las palabras de Jesús contra los escribas y fariseos hipócritas en Mt 23:13-32. Estas 7 maldicio-
nes tuvieron un primer lugar concreto en la vida de Jesús, como distanciamiento de la hipocresía de sus ene-
migos.

Las primeras comunidades cristianas transmitían estas palabras para subrayar su distanciamiento de
los grupos judíos que las atacaban.

Cuando Mt escribió su Evangelio no debió haber tenido en vista eventuales lectores judíos, sino
cristianos (más exactamente, judeocristianos). Las maldiciones de escribas y fariseos judíos en realidad se
trasladan entonces a los hipócritas cristianos: no vaya a ser que ese pecado horrible de la falsedad, ocultado
detrás de máscaras piadosas, también contamine las propias filas. La serie de las maldiciones cumplió pues
varias funciones sucesivas. Desconocer este proceso es mutilar el texto, desembocando p.ejem. fácilmente en
una crítica estéril del judaismo farisaico.

Todo este trabajo ayuda afijar el valor histórico de los textos, el tipo de verdad y el mensaje teo-
lógico propio, las intenciones originales y los cambios producido;; y al mismo tiempo ilumina la historia
del cristianismo primitivo. Ayuda a evitar aplicaciones equivocadas, consecuencias apresurada,, confusio-
nes sobre el tipo de verdad y sobre el mensaje.

Actividad 72

Registra en una ficha de CF los Objetivos de la CF del NT, METODOS


EXEGETICOS / CRITICA DE LAS FORMAS DEL NT.

Resumiendo, la CF trabaja sobre una serie de presupuestos. Son ellos:

-> antes de la fijación escrita de los Ev y otros documentos del NT hubo un tiempo de transmisión
oral. Debe distinguirse pues entre redacción y transmisión o tradición;

-> a excepción de la historia de la pasión, unidad bastante larga, los demás materiales circularon en
un primer momento en unidades menores y sueltas. Luego se formaron colecciones de materiales
similares;

-> el material evangélico y los elementos de las cartas pueden ser clasificados según formas y géne-
ros estereotipados, con intenciones específicas;

-> hay ciertas leyes de transmisión y modificación de materiales tradicionales;

-> los materiales tuvieron su ubicación o encuadre, SiL, en lugares sociológicos y teológicos espe-
cíficos. Los SiL pueden deducirse frecuentemente de las formas y características de tos materia-
les.

Métodos ExegcIieos-I.H
4. LOS GRANDES GENEROS LITERARIOS DEL NT
El NT contiene cuatro geñeros literarios mayores: Evangelios, Hechos, Cartas y Apocalipsis. Los
Evangelios y Hechos son creaciones auténticamente cristianas; cartas y apocalipsis son géneros que preexis-
tían en el ambiente.

4.1 Evangelios

Este género no existía ni en el ambiente judío ni en el helenista. Es una creación genuinamente cris-
tiana, y su creador es el evangelista a quien la tradición lo llama Marcos.

La palabra Evangelio, buena nueva, ya era conocida: indicaba el anuncio de una victoria o los gran-
des sucesos de la vida del emperador.

El contenido de la proclamación de Jesús, la venida del Remo de Dios y la aceptación u opción de


Dios por los pobres, pecadores y despreciados, fue calificado de Evangelio, buena nueva. La fijación escrita
extensa de esa presencia de Jesús convirtió esa proclamación evangélica en un texto evangélico. En vida de
Jesús, él proclamaba y practicaba la buena nueva; con la predicación apostólica Jesús pasó a ser proclamado.
El se convirtió en buena nueva.

Me enlaza su exposición escrita con el mensaje de salvación; en el siglo II la palabra Evangelio (de
Me 1:1) pasó a designar ese tipo de literatura. Tanto Mt como Le, e independientemente Jn, se han valido del
esquema literario presentado en el EvMc. El género evangélico se prolongó por mucho tiempo en los llama-
dos evangelios apócrifos: de Tomás, Pedro, Santiago, los Hebreos, los Ebionitas, etc. Los evangelios apócri-
fos ya contienen rasgos novelísticos y fantasiosos, tergiversaciones y exageraciones.

Los evangelistas ubicaron los materiales tan diversos sobre la vida y las enseñanzas de Jesús en un
marco englobante con orientación cronológica (desde los comienzos hasta la resurrección de Jesús) y geográ-
fico (comienzos en Galilea, final en Jerusalén).

Los Ev no se parecen a ninguna obra o género de la antigüedad. No son vidas como las biografías
helenísticas, ni biografías veterotestamentarias de líderes famosos (Moisés, David) o de profetas; ni son co-
lecciones de historias y dichos como los memoriales de la época.

No contienen retratos literarios precisos de Jesús, ni una cronología exacta. Los hechos y dichos sólo
son de interés en la medida en que son testimonio de la revelación de Dios a través de la vida, obra, doctrina,
pasión, muerte y resurrección de Jesús.

Gran parte de las indicaciones de tiempos y lugares son ambiguas. Esto se explica por el hecho de
que los Ev no pretenden ser recuerdos de Jesús, sino testimonios de la fe y fundamentación de la praxis cris-
tiana (esto empero no significa que han de desecharse todos los datos históricos Se ha demostrado que los
cuatro Ev contienen numerosas indicaciones muy fidedignas).

Los Ev se proponen despertar y afirmar la fe en JC y orientar la vida de los creyentes Sus narracio-
nes, parábolas, dichos y reflexiones están al servicio de la proclamación. Los Ev predican a JC por escrito en
forma de exposición histórica. Dan forma a las tradiciones sobre Jesús desde la perspectiva de la fe en él
como Señor y Salvador. Proclamando lo que hizo y dijo Jesús, lo proclaman a él La historia está puesta al
servicio de la proclamación. El carácter de los hechos y enseñanzas la pasión y resurrección evidencia al
mismo tiempo que la fe cristiana no se basa en mitos sino en la revelación de Dios ocurrida en la historia
concreta de Jesucristo.

Métalos Exegéticos- 133


Los Ev anuncian al Cristo presente y actuante en su comunidad de fe. Esto implica que incorporan
las situaciones específicas de sus destinatarios en sus escritos, los contextúan. Inversamente el análisis de los
textos nos indica cuáles fueron esas situaciones, y cómo cada evangelista actualizó el mensaje para su mo-
mento. Es esta comprensión histórica la que permite actualizar hoy el mensaje. La simple transferencia de
versículos sería inadecuada e insuficiente.

Actividad 73

¿Qué se propone Le con su escrito según Le 1:1-4?


¿Cuál es el propósito del EvJn según Jn 20:31 ?
Si tienes acceso a una edición de los evangelios apócrifos, compara algunos tex-
tos de los mismos con los Ev del NT. Presta atención a la sencillez y sobriedad
bíblicas frente a los rasgos fantasiosos de los apócrifos. Sintetiza por escrito tus
opiniones.

4.2 Hechos de los Apóstoles

En el mundo helenístico existió el género de las Praxis o Hechos que narraban acontecimientos y
obras características de personajes célebres. Las biografías por su parte ponían el énfasis en la vida completa
o en el carácter de sus personajes.

El libro de los Hechos de los Apóstoles no es ni praxis ni biografía. Su autor Le presenta una serie
de materiales sobre diversos personajes y eventos para ilustrar un desarrollo comprensible de la primitiva
iglesia y mostrar la expansión de la misión desde Jerusalén hasta el centro del imperio romano. No se centra
en el interés biográfico, ni en todos los hechos de Pedro y Pablo; sino en el interés teológico. Contiene pocos
elementos biográficos en sí; los discursos misioneros por su parte son verdaderos sermones para los lectores.

En los siglos II y III se formaron más Hechos, pero estos difieren notablemente de Hch: se centran
en la biografía de algún apóstol.

Además Hch es la segunda parte de la doble obra lucana EvLc-Hch; los Hechos apócrifos no siguen
a ningún evangelio. Hch es pues un caso único. Es un género exclusivamente neotestainentario, y comparte
con los Ev la proximidad de la tradición (apostólica, en este caso), la predicación en forma de exposición
histórica y con discursos, y la relación con la situación de los lectores.

Actividad 74

Lee Hch 1:8. Indica qué secciones de Hch corresponden a la misión en Jerusalén,
cuál a Judea y Samaría, y cuál a las demás partes de la tierra "hasta sus confines".
Compara Hch 2:41.47; 6:7; 8:25; 12:24; 13:49; 16.5; 18:11; 19:20; 28:31.
¿Qué indican estas notas redaccionales sobre la intención teológica del autor?
Reproduce tus opiniones por escrito. Guárdalas.

Métodos Exegéticos-1(1
4.3 Epístolas
Veintiuno de los veintisiete documentos del NT pertenecen al género literario de las cartas. Además
hay dos cartas breves en Hch (15:23-29 y 23:26-30). El Apocalipsis también se presenta como carta de Juan a
las siete iglesias de Asia, pero sus características generales lo ubican en el género apocalíptico y no epistolar.

La carta antigua se distingue de la moderna por su forma extensa. Comienza con el nombre del emi-
sor, luego viene el del destinatario y después la fórmula de saludo. Este encabezamiento se llama ppescripto.
Después puede ir un agradecimiento o una intercesión.

Luego de la parte principal de la carta, el llamado cuerpo, vienen los saludos; y en el caso del NT,
también hay deseos de bendición y doxologías.

Existieron 2 formas de prescripto: el helenístico de un solo miembro, con la fórmula "N.N. saluda(n)
a N.N." (Hch 15:23; 23:26; St 1:1); y el oriental judío, bimembre y bipartito: remitente - destinatario (ambos
con sus títulos), y luego las fórmulas de saludo cristiano.

Pablo empleó sólo esta forma que hizo escuela en la literatura epistolar cristiana. Al analizar el enca-
bezamiento de sus cartas se debe aislar pues primero el esquema básico (remitente, destinatario, saludo); y
luego estudiar todos los predicados, títulos y agregados. Estos detalles suministran elementos teológicos e
históricos.

Actividad 75

¿Cuáles son los títulos de Pablo según Rm 1:1; 1 Co 1:1; Flp 1:1 ?
¿Cuáles son los títulos de los lectores según Rm 1:7; 1 Co 1:2; Flp 1:1?
;Oué les desea Pablo a sus lectores según Rm 1:7; 1 Co 1:3; Flp 1:2?

Como Pablo se dirige a comunidades en situaciones muy diferentes, suele agregar indicaciones sobre
su apostolado y otros elementos en los prescriptos. Los destinatarios también reciben diversos atributos, se-
gún la situación, tal como después se evidencia por el contenido del documento.

Actividad 76

Compara la caracterización sencilla y casi seca de los gálatas en Ga 1:2 con las ca-
racterizaciones de los corintios según 1 Co 1:2.4-9. La brevedad de Ga 1:2 condice
con el problema en esa comunidad, anunciando en Ga 1:6-7. Señala aquellos hechos
que consideres salientes.

La base del saludo epistolar cristiano es el deseo judío de paz, shalom. Pablo agrega la gracia y
también indica el origen de esta bendición: Dios Padre y Jesucristo. Con ello también introduce desde el va-
mos el importante concepto de gracia.

Pablo también suele trabajar con un proemio, formulado con agradecimientos o alabanza de Dios.
Allí aparecen elementos del estilo litúrgico judío.

Métodos Exegéltaos-t34
Actividad 77

Compara los proemios de 2 Co 1:3ss, Flp 1:3ss, 1 Ts 1:2ss, FIm 4ss.


¿Cuáles son sus elementos comunes? Sintetízalos.

La exégesis ha distinguido entre cartas y epístolas. La carta es un documento dirigido por un remi-
tente concreto a una determinada persona, comunidad o comunidades concretas. La epístola es una especie de
tratado en forma de carta fingida. En el NT Hebreos se asemeja a esta forma de tratado. Santiago y Pedro
podrían clasificarse de escritos parenéticos o exhortativos en forma de carta.

Durante mucho tiempo se tomaron los escritos paulinos (sobre todo Rm) como tratados más o menos
extensos. Luego se descubrió el carácter personal y privado de los mismos, comprendiéndolos entonces como
documentos de la personalidad, la piedad y la fe del apóstol. Después de esta etapa psicologizante se volvió a
apreciar el carácter teológico de las misivas.

Si bien las cartas del NT se dirigen a comunidades o personas concretas, no son escritos ocasionales,
sino que tienen carácter semioficial y características oficiales. La iglesia comprendió esto de manera cabal y
le dio a la colección de estos escritos validez normativa. Una carta exclusivamente privada difícilmente puede
adquirir carácter normativo para una comunidad universal.

Varios escritos del mismo NT copian moldes de cartas de Pablo y de otros: las pastorales 1-2 Tm y
Tito siguen el patrón paulino; 2 Pe imita IPe.

Además de las ideas o mensajes de sus autores todas las cartas del NT contienen también muchos
materiales tomados de tradiciones parenéticas, litúrgicas e históricas. El género epistolar contiene pues formas
y fórmulas menores.

4.4 Apocalipsis
El género apocalíptico es una creación literaria judía. Las obras completas más antiguas que se con-
servan son partes de 1 Henoc (siglo III a.C.) y el libro de Daniel, ubicado entre los Escritos en la Biblia judía
(Ley - Profetas - Escritos) y entre los profetas en la Biblia cristiana.

La apocalíptica floreció enormemente en la época intertestamentaria y neotestamentaria.

En algunos textos proféücos del AT se ubican pasajes preapocalípticos, Is 24-27; Ez 37 y 40; y apo-
calípticos, Dn 7-12.

Los apocalipsis judíos son pseudoepigráficos; o sea, se basan en la ficción de que provienen de la
mano de personajes célebres del pasado: Daniel, Abrahán, Esdras, Henoc, Baruc, Moisés, Elias. Pretenden
comunicar revelaciones (apocalipsis significa revelación) recibidas luego de la extinción de la profecía de
Israel. Esas revelaciones divinas versan sobre la historia presente y futura (hasta el fin del mundo) y también
sobre el mundo futuro.

En realidad los autores empleaban una especie de artimaña: presentaban la historia ya pasada bajo la
forma de prediccionss antiguas, y luego conectaban revelaciones o predicciones sobre el momento actual en
el que escribía el autor y sobre el futuro.

La comparación exacta de predicciones con la historia verdadera muchas veces permite fijar así el
momento de la composición del libro apocalíptico: es evidente que el autor escribía en los años que marcan la
separación entre prescripciones cumplidas y otras erradas

Métodos ExeBól¡eos- 135


La técnica de predicción a partir de hechos ya pasados y la consiguiente datación supuestamente an-
tigua de los escritos apocalípticos se llama vaticinium ex eventu. Puede extenderse a los libros enteros, como
en el caso de Dn; o a secciones menores con mezcla de ficción y dichos verdaderos de Jesús como en los
discursos apocalípticos de los EvSin.

Para la correcta comprensión del género apocalíptico debe tenerse en cuenta que este género es ex-
presión de una determinada comprensión de la historia. El autor apocalíptico parte de la idea de que toda la
historia universal se desarrolla según un plan previamente trazado por Dios. Este plan puede descubrirse en la
historia pasada, y así es posible verificar en qué momento o etapa uno se encuentra ahora. Un ejemplo de ello
se halla en el Henoc etiópico, capítulos 93 y 91:12-17, donde se detalla un plan de 10 semanas.

El momento actual del autor es comprendido como tiempo fina,, sometido al poder del mal y en el
que los justos, buenos y creyentes padecen creciente persecución. La confrontación entre ambos poderes, el
de Dios y el del mal, culminará con una batalla final en la que triunfará Dios luego de una intervención espec-
tacular. Entonces comenzará el nuevo eón. Este tiempo de salvación retribuirá con creces a los fieles perse-
guidos.

La meta de los reveladores consiste en afianzar la fe, la paciencia, la fidelidad y el amor del pueblo
creyente, inculcando el pronto fin de eón presente con todas sus angustias.

Los apocalípticos transmiten su mensaje de fortalecimiento mediante llamados, aseveraciones y ex-


presiones de confianza en la intervención final de Dios; su interpretación de la historia se realiza a través de
predicciones (vaticinium ex eventu), imágenes, visiones, audiciones, simbología, alegorías, mitos, animales,
especulaciones numéricas y astrológicas. Todo vibra en colores, turbulencias, cataclismos y una meteorología
enfurecida, sangre, tormenta, profundidad, espectáculos cósmicos. Cierra esa literatura una brillante descrip-
ción del nuevo eón y de los castigos de los infieles y malvados.

Actividad 78

¿Que animales fantásticos aparecen en Dn 7:1-8? ¿A qué instancias históricas se


aplican comúnmente estas bestias?
¿Qué rasgos tiene el cordero de Ap 5:1-14 y qué cristología transmiten estos?

El Apocalipsis del NT contiene elementos de los libros del AT y de las tradiciones judías. Pero en su
conjunto es una producción cristiana con un claro centro cristológico, y con nuevo énfasis en relación a la
cuestión de los eones. La apocalíptica judía está llena de especulaciones sobre los plazos de la historia y el
comienzo del nuevo eón. El Apocalipsis de Jn inculca que el hecho de Cristo ya inaugura el nuevo eón, que
pronto llegará a su manifestación total. Su meta principal fue consolar y animar a los cristianos de Asia Me-
nor, oprimidos por angustias y persecuciones por el imperio romano. Les inculca que Cristo ya ha triunfado, y
quienes se mantienen fieles a él incluso hasta el martirio, participarán de lleno en su gloria.

Actividad 79

Lee las secciones apocalípticas de los EvSin, y los pasajes en las epístolas: 1 Ts
4:13-5:11; 2 Ts 1:4-12; 2:1-12; I Co 15:20-28. ¿Qué elementos comunes encuen-
tras? Presta especial atención al lugar central que ocupa Cristo en todos estos pasa-
jes.

MétodosExegético.s-l.lft
El Ap de Jn hizo escuela: tal como ocurrió con el género evangélico, también el apocalíptico fue
asumido por una pléyade de autores. Se escribieron numerosos apocalipsis apócrifos. Debido a la represión
oficial apenas se conocen algunas de estas obras: La Ascensión de Isaías; el Quinto y Sexto Libro de Esdras;
los Oráculos Sibilinos; el Libro de Elsacai; los Apocalipsis de Pablo, Pedro, Tomás, María, Esteban y varios
más de Juan; el Pastor de Hermas.

Actividad 80

I Registra las características esenciales de los cuatro géneros del NT (Evangelio, He-1
chos de los Apóstoles, Epístolas, Apocalipsis) en fichas independientes, bajo
METODOS EXEGETICOS /CRITICA DE LAS FORMAS DEL NT

5. ¿COMO TRABAJA LA CRITICA DE LAS FORMAS?

El descubrimiento de unidades literarias menores, de formas y fórmulas dentro de los textos más
extensos del NT, permite deducir que la iglesia primitiva no empezó su producción literaria directamente con
los cuatro géneros mayores sino que los autores de éstos asumieron un riquísimo material ya transmitido por
otros, acuñado en diversas formas y fórmulas según las necesidades de la predicación, la catequesis, la mi-
sión, el culto, la confesión, la doctrina. El común denominador de todo el material es la fe en el Señor crucifi-
cado y resucitado, presente en la vida y la misión de la iglesia y los creyentes.

La CF puede empezar así su tarea de la identificación de unidades originalmente independientes. La


CL realiza esta identificación previa de pasajes con identidad propia y accesibles a una comprensión adecua-
da.

Los EvSin pueden descomponerse en una serie de relatos generalmente breves y en dichos o discur-
sos menores de Jesús. La CF agrupa estos textos tratando de establecer características comunes de cada gru-
po.

-> El análisis define en primer lugar la estructura del texto, sus características, su forma, los rasgos
típicos y los elementos llamativos.

-> Luego se compara el texto en estudio con otros, estableciendo diferencias, coincidencias, simili-
tudes. Las coincidencias permiten englobar los textos en un mismo género o forma.

Estos dos primeros pasos constituyen una especie de análisis estético del texto.

-> Como cada género y cada forma se relacionan con determinadas circunstancias de los transmiso-
res y los lectores, y asimismo cada molde quiere transmitir algo específico la CF trata de descu-
brir las circunstancias del origen de las unidades. Este paso comprende una investigación social y
sociológica del texto.

Las preguntas concretas que se hace el estudioso sobre la forma de un texto son las siguientes:

-> ¿Se trata de un texto poético o en prosa?

Métodos Exegéticos - 1(1


-> ¿Hay giros, fórmulas, dichos, características típicas del autor de la obra completa; como también
atípicos para el autor?
-> ¿Es un texto informativo, descriptivo, exhortativo, desafiante, etc.?

-> ¿Hay monólogo, diálogo, juego de preguntas y respuestas? (¿Cómo se habla?).

-> ¿Qué personajes actúan? QQuién(es)?).

-> ¿Qué geografía se presenta? ((Dónde?)

-> ¿Qué ubicación cronológica se hace? (¿Cuándo?)

-> ¿Cuál es el contenido del texto y qué propósitos persigue? (¿Quéy para qué?)

Actividad 81

Registra los procedimientos y preguntas para identificar géneros y formas en el NT.


Incluye una breve caracterización de cada uno.

Una vez hecha la descripción formal del texto, se lo califica según una tipología de géneros, formas
y formulas (las encontrarás en esta unidad).

Luego se pasa al SiL, preguntando qué ambiente, esfera o ámbito de la vida de la iglesia primitiva
pudo haber producido este tipo de unidad.

Los ámbitos de origen de los textos veterotestamentarios son mucho más diversificados que los del
NT. Los textos del AT abarcan absolutamente todas las esferas de la vida humana, social, religiosa, política,
familiar, económica y cultural del pueblo de Dios. Además se formaron a lo largo de muchos siglos Los
textos del NT se reducen más bien a la vida de la idesia y a algunas esferas sociales y su espacio histórico
cubre apenas un siglo.

Dentro del ámbito del NT pueden identificarse tres matrices. Son ellas:

-> el culto con la proclamación y la predicación, sus elementos litúrgicos (himnos, oraciones, confe-
siones, homologías, alabanzas, doxologías); el fenómeno de la profecía la celebración del bau-
tismo y la cena del Señor;

-> la actkud misionera con la proclamación conversiomsta del mensaje; a veces con defensa de la fe
(apología) ante extraños y enemigos;

-> la enseñanza, catequesis, doctrina, instrucción en la fe y en la vida práctica de la comunidad.

Para identificar el SiL se pueden hacer las siguientes preguntas:

-> ¿Puede deduerse el objetivo del texto a partir de su forma y su contenido?

-> ¿Dónde, en qué ocasión y para qué se podría haber empleado esa forma o fórmula y a cuál de los
tres ámbitos (culto, misión, instrucción) podría haber pertenecido?

-> ¿Quién habla, quiénes son los oyentes, a quién se dirige el texto?

Métodos ExegétaK- 13H


-> ¿Qué meta se propone la unidad, cuáles son sus intenciones?

-> ¿Qué situación religiosa, social, geográfica reflejan las palabras?

-> ¿Qué estructuras sociales pueden descubrirse? Con esta pregunta la investigación acerca del SiL
ya comienza a pasar a la exégesis sociológica; aquí comienza otra metodología.
La investigación acerca del SiL nunca debe ser esquemática ni rígida en el sentido de atribuir una
determinada forma siempre a la misma matriz. Recuérdese el triple SiL para muchos textos evangélicos (en la
vida de Jesús, en la comunidad, en la obra final). Una discusión sobre el sábado no ha de calificarse pues
simplificadamente como apología contra los judíos: también puede dirigirse simbólicamente contra legalistas
en las propias filas; una parábola no necesariamente pertenece a la instrucción de la comunidad: también
pudo haber sido empleada para la proclamación ante paganos.

Actividad 82

Registra los criterios de identificación del Sitz im Leben (SiL) del material tradicio-
nal en el NT en una ficha.

I La CF determina género,s forma,l fórmulas; y el SiL de los textos. Con ello trata de identificar
sus objetivos y aplicaciones práciicas originales, y descubee situacionss históricas y funciones de los textos.
AsílaCF devela procesos de transmisión de los textos y sus transmisores: predicadores, misioneros, caris-
mático,, maestro,, liturgos. La CF ilumina la situación histórica entre los orígenes de un dicho o relato y
su fijación escrita fina.. Permtte así una mejor comprensión histórica de los textos y la búsqueda de su

6. CRITICA DE LAS FORMAS EN LOS EVANGELIOS


El material tradicional contenido en los Evangelios se divide a grandes rasgos en dos grupos básicos:
material verbal, literario, hablado o doctrinal; y material histórico, sobre hechos, narraciones. Esta división no
debe aplicarse rígidamente, ya que hay un grupo extenso de materiales en los que la palabra de Jesús o toda la
discusión forma parte de una narración. Por ello algunos autores hablan de un género intermedio: narraciones
sobre Jesús con palabras del Señor. Ciertos exegetas pensaban que esa palabras de Jesús, con base histórica,
dieron origen a la formación artificial de un marco histórico como escenificación ideal Hoy se estima que
esta crítica es una exageración ya que las escenas contienen muchísimos elementos y hechos verdaderamente
históricos.

En la iglesia primitiva las palabras de Jesús se consideraban como instrucción doctrinal, mientras
que los relatos sobre hechos de su vida servían para informar sobre la identidad de Jesús: quién y cómo era él.

6.1 El material verbal en los Evangelios


A este grupo pertenecen las palabras de Jesús que fueron transmitidas originalmente de manera in-
dependiente. Muchas de ellas luego fueron agrupadas por la misma transmisión, formándose colecciones
Aquellas palabras que son partes de narraciones del tipo histórico no pertenecen al material doctrinal

Melote Exegéticos-13»
La tradición doctrinal se compone de diversos tipos de dichos, de comparaciones y parábolas, y de
composiciones de dichos. Las clasificaciones no son del todo unánime en el mundo exegético; y posiblemente
encontrarás diferencias de un autor a otro al leer comentarios.

6.1.1 Dichos proféticos


Tienen su antecedente en la tradición profética del AT. Con sus dichos Jesús anuncia la irrupción del
RD, llama al arrepentimiento y proclama la salvación o la perdición. El SiL fue la propia proclamación de
Jesús, luego la predicación y la profecía cristiana primitiva. Dentro de los dichos proféticos encontramos los
de:

Salvación
El mensaje de salvación puede expresarse de diversas maneras. Una forma peculiarmente importante
es la de las bienaventuranzas o macaremos (de makarlos, bienaventurado en griego). Tiene antecedentes en
la literatura sapiencial, proverbial y apocalíptica, con verdaderas listas de bienaventurados. La novedad de los
dichos proféticos jesuanos de salvación consiste en el anuncio de la proximidad del RD.

Actividad 83

Con ayuda de una concordancia busca bienaventuranzas en el AT (sobre todo en


Salmos y Prov) y en el NT (sobre todo en Mt y en Le) Compara su contenido Com-
para luego los macarismos sinópticos con los del Ap
Nota: la versión popular DIOS HABLA HOY dice dichoso donde RV y la BJ tradu-
cen por bienaventurado. Debe preferirse esta última expresión.
¿Dónde se encuentran listas de macarismos en el NT? ¿Qué diferencias existen de un
Evangelio a otro?

Amenaza
Lo contrario del macansmo es la maldición (ayes), a veces contrapuesta en un mismo texto a la bie-
naventuranza. Tiene un antecedente en las palabras de amenaza de los profetas del AT.

Actividad 84

Con ayuda de una concordancia busca los ayes (ay en singular) en los EvSin y veri-
fica contra quiénes se dirigen. Las agrupaciones específicas en cada Ev indican algo
de la tendencia del respectivo autor

Advertencia
Son palabras que inculcan algún cuidado especial la vigilancia y la preparación: Me 13:33; Le
12:35; 21:34.

Palabras Apocalípticas
Toman la forma de predicación y comunican advertencias o contenidos doctrinales breves- Me 13:2;
14:58; Le 17:24 '

Métodos Excgílicos- 140


Actividad 85

Compara la versión marcaría Me 14:58 con la mateana Mt 26:61.


Compara luego la versión marcana, ubicada en el relato de la pasión, con la del
EvJn, ubicada en la limpieza del templo, Jn 2:14-22. ¿Qué interpretación hace el
EvJn en 2:21 de estas palabras apocalípticas de Jesús?

6.1.2 Dichos sapienciales


Tienen un antecedente en la tradición sapiencial y proverbial del pueblo de Dios. Pueden ser afir-
maciones, preguntas (a veces retóricas) o exigencias.
Afirmaciones: Me 6:4; Mt 12:34. Algunos proverbios tienen dos miembros: Mt 7:35.
Preguntas: Mt 6:27; Le 6:39.
Exhortaciones: Mt 10:16; Le 16:9.

6.1.3 Dichos jurídicos o legislativos


Algunos tienen forma apod.'ctica: "hagan tal o cual cosa" (Mt 7:6); otros, forma casuística: Mt 6:3;
Me 10:11 (establecen un determinado caso).

AI mismo grupo también pertenecen dichos con fundamentación esenturística: Me 7:6-8; Mt 12:7.

6.1.4 Reglas para la comunidad:


Un grupo especial de dichos legislativos son los que reglamentan la vida de la comunidad de segui-
dores de Jesús. No contienen citas del AT. En ellas Jesús se manifiesta como el maestro que interpreta la
voluntad de Dios para la vida de la comunidad. El SiL fue la instrucción intraeclesiástica: Me 9:37; Mt 18:18.

6.1.5 Dichos en primera persona del singular, los "yo"


Son sentencias que expresan en primer lugar la peculiar conciencia que Jesús tuvo de sí mismo y de
su misión mesiánica; y en segundo lugar, evidencian la caracterización que la iglesia primitiva hizo de su
Señor. Su SiL fue pues la predicación misionera y eclesiástica.

A este grupo pertenecen varias formulaciones:

-> las frases con "Yo he venido.. Las hay de formulación positiva: Mt 10:35; Le 12:49; y de formu-
lación negativa ("No he venido"): Me 2:17; Mt 5:17; 10:34. Expresan la conciencia que Jesús tu-
vo de ser el enviado de Dios;

-> las frases en las que en vez de un yo figura El hijo del hombre ... ha venido/no ha venido: Me
10:45; Le 19:10. Este último versículo es una especie de emblema literario que como un símbolo
o emblema condensa en pocas palabras toda la misión de Jesús;

-> las frases de los demonios sobre la venida de Jesús: Me 1:24; Le 4:34;

-> otras sentencias sobre la misión de Jesús (Mt 15:24) y sobre la de sus discípulos (Mt 10:16; Le
22:28-30).

Mdu.dosExegéüfos-141
Una forma muy peculiar de dichos en primera persona se encuentra en el EvJn, con el encabeza-
miento Yo soy. Como muchas palabras de Jesús en el EvJn tienen otro carácter que las de los EvSin, su estu-
dio se hará en el manual sobre Jn.

6.1.6 Dichos de seguimiento

Estas frases formulan las condiciones del seguimiento cristiano. Provenientes de los llamados al se-
guimiento hechos por Jesús, pasaron a expresar más tarde condiciones generales proclamadas por la iglesia en
su instrucción comunitaria. Esta instrucción eclesial se refleja en las agrupaciones de este tipo de dichos
incorporadas en los Ev: Mt 8:19-22; Le 9:57-62.

El acento es colocado sobre las palabras de Jesús, no tanto sobre la reacción de los interesados sobre
la que no se informa nada. Por ello estas palabras se diferencian de las historias de vocaciones, pertenecientes
al material histórico.

Los dichos de seguimiento quieren inculcar pues lo que Jesús espera del seguidor. Un dicho muy
importante se encuentra en Me 8:34, seguido por una explicación mayor.

6.1.7 Comparaciones y parábolas


En el AT y en el ambiente judío existía una forma peculiar llamada masal.

Era una exposición breve de un pensamiento mediante una sentencia o un proverbio; o el desarrollo
de una idea mediante una imagen, comparación o ficción El masal pudo tomar pues una amplia gama de
formas concretas: dicho, paradoja adivinanza o enigma proverbio sapiencial comparación parábola desa-
rrollada e incluso alegoría. ,

En los Evangelios encontramos todas esas formas; quizás a excepción de la alegoría todas ellas
provienen de Jesús. Lo que sí puede estimarse es que Jesús colocó ciertos rasgos alegóricos en alonas pará-
bolas.

Jesús desarrolló fuertemente el género parabólico. La parábola es una comparación desarrollada bajo
la forma de historia. Las evangélicas pertenecen al material más anticuo completo y auténtico de la procla-
mación de Jesús. ° ,

Las parábolas quieren hacer pensar a los oyentes sobre su propia vida, aceptar la dinámica del RD,
someterse a su ley de amor.

La amplia gama de palabras comparativas puede subdividirse de la siguiente manera: comparaciones


breves, imágenes, hipérboles paradojas metáforas comparaciones más completas parábolas narraciones de
ejemplos, y alegorías. ,

6.1.7.1 Comparación

La comparación se compone de 3 elementos: la cosa que se compara la cosa con que se la compara
y el punto preciso o nexo en que se compara. El estudio de los textos bíblicos debe prestar especial atención a
este tercer elemento. En la comparación se aisla un solo elemento o quizás dos de la cosa con que se compara
prescindiendo de los demás. Las cosas comparadas se vinculan mediante partículas comparativas: como "de
la misma manera que ..., así también" (Mt 1240) tal como Téngase presente que el como frecuentemente
necesita una mayor explicación en ta traducción al castellano En las parábolas del Reino no se ha de decir "el
RD es como .." sino haciendo justicia a Fa formulación hebrea subyacente "con el RD sucede como con un

Métodos Exegéticos - 142


mercadrr/un agricultor / un hombre / etc." Esta indicación vale para todas las formas de comparaciones
desde la sentencia breve hasta la parábola completa.

6.1.7.2 Imagen

Es una breve sentencia en la que la comparación es directa, sin el empleo de partículas comparativas.
La cosa con que se compara es directamente comprensible; pero recién el contexto literario y teológico permi-
te descubrir la totalidad de lo que se compara.

Actividad 86

¿Qué representa la ciudad en Mt 5:14?


¿A quiénes apuntan las dos clases de árboles en Mt 7:17?

6.1.7.3 Hipérbole

Es una imagen aumentada, por ejemplo el caso de Mt 5:29-30; 6:3.

6.1.7.4 Paradoja

Este grupo toma la forma de una aparente contradicción. Apunta a la inversión total de valores en el
RD: Me 4:25; 8:35; 10:44.

Actividad 87

¿En qué consiste la inversión de valores en el RD indicada por estas paradojas?


En 1 Co 1:17-25 Pablo reflexiona sobre la paradoja cristológica. ¿En qué consiste la
misma? Resúmela.

6.1.7.5 Metáfora

Es una comparación abrevada, sin partícula comparativa. La imagen representa directamente lo


comparado. Si en la comparación las palabras se toman en su sentido propio, en la metáfora deben tomarse en
sentido trasladado. Para comprender el sentido de una metáfora debe traducirse en contenido de la imagen
empleada o trasladarse lo expresado a algo con sentido.

Actividad 88

¿Cuál es el contenido de las imágenes sal y luz en Mt 5:13-14?


¿Por qué Jesús califica a Herodes de zorro en Le 13:32?
Trata de comprender todas estas metáforas: Mt 7:13-14; 15:13; Le 9:62. Sintetiza
tus opiniones por escrito.

Mét.xl.M Exegíílic» - 143


6.1.7.6 El género parabólico

Este género se desarrolló a partir de las comparaciones. Suele subdividirse en: comparación algo
más desarrollada, parábola, y narración de ejemplos o ejemplarizarón. Este género emplea sus comparacio-
nes para ilustrar una verdad del orden religioso, ético, moral; y comúnmente toma sus materiales de la vida
humana. El punto de comparación consiste en un núcleo significativo; además aparecen rasgos o elementos
ornamentales que sólo visten al núcleo, pero que no deben influir en la interpretación.

Veamos algunas características de cada una de ellas.

a. La comparación más completa

Con mucha frecuencia también se la llama parábola. Describe una situación común, procesos repe-
tidos, hechos conocidos, experiencias de la vida diaria; y exige una toma de posición o un juicio de parte de
los oyentes a quienes desafía con su comparación.

En los Ev esta forma literaria trabaja con el crecimiento de la semilla, el proceso de la levadura, la
construcción de una torre, la alegría por el hallazgo de algo perdido. Como el oyente debe estar de acuerdo
con lo indicado por la imagen comparativa (ya que conoce esas experiencias o hechos), se le exige también
un acuerdo sobre el hecho comparado Ejemplos: Mt 724-27; 13:47-50; Me 430-32; Le 14:28-33; 154-7 y
8-10. Esta forma tiene una fuerza persuasiva enorme gracias a los elementos evidentes de la comparación
¿Quién no planificará cuidadosamente una construcción importante? ¿Quién no se alegrará por el hallazgo de
lo perdido y buscado?

Estilísticamente la persuasión suele reforzarse mediante determinados giros: nadie, ningún, todo, ...
no puede, ¿acaso ...?; o con preguntas retóricas.

b. La Parábola

La parábola propiamente dicha narra un caso peculiar, adornado con pequeños rasgos secundarios.
Su tema no es una situación común o lo que todo el mundo hace y conoce, sino una realización de un perso-
naje determinado en una situación especial. El discurso se realiza en tiempo pasado; el material comparativo
es bnndado directamente como narración, sin hacer comparaciones explicativas El caso narrado puede ser
llamativo, excepcional, convincente o incluso escandaloso Ejemplos- Mt 13-44-46- 18-23-35- 201-16-
21:28-31;Me4:3-9Le 13:6-9; 1416-24; 1511-32; 161-8; 181-8 ' • • • . : ,

Actividad 89

¿Cuáles son los elementos llamativos y acaso escandalosos de estas parábolas?


Señálalos ordenándolos en una lista y aclarando su origen en cada caso.

La interpretación de estas parábolas debe buscar cuidadosamente el punto de comparación específi-


co. Esta tarea en ocasiones es dificultosa, porque algunas parábolas parecen tener dos picos o climax Lo que
no debe hacerse es cortarles el segundo pico; por ejemplo sacando el diálogo del hijo mayor con el padre en
Le 15:11-32 o el del condenado con Abrahán en Le 16:19-31 (esta historia es una ejemplarización)

Métodos Exegí licos- 144


c. La ejemplarizado., o narración del ejemplo

Esta forma parabólica propone un caso modelo. No contiene imágenes, sino una conducta ejemplar
que puede ser positiva o negativa; o dos conductas contrapuestas. La conducta o actitud no se presenta como
imagen, sino directamente a nivel objetivo como narración directa. A partir de lo que el personaje ha hecho,
el oyente concluye por analogía lo que debe hacer o lo que no debe hacer. Ejemplos: Le 10:30-37; 12:16-21;
14:7-11 + 12-14; 16:19-31; 18:9-14.

Actividad 90

Describe con pocas palabras las ensenanzas que quieren inculcar estas ejemplariza-
ciones.

d. Alegoría

Se trata de composiciones o colecciones de metáforas que conforman una especie de narración. Re-
quieren una mayor interpretación de todos sus elementos que las parábolas, en las cuales interesa sólo el
punto de comparación. La interpretación de los componentes de una alegoría puede facilitarse mediante algu-
na clave.

Actividad 91

Lee Ez 17:1-10 y trata de comprender lo que significa esta alegoría. Después lee los
versículos 11-24 y compara la explicación con las imágenes alegóricas. Ahora te re-
sultará fácil la comprensión, pues conoces la clave.
¿Qué representarían los elementos de la alegoría en Ez 29:3-5: el cocodrilo, la cade-
na o los garfios, sacar al animal de sus ríos, arrojarlo al desierto?
¿Cuáles son los significados de la vid el viñador los sarmientos o ramas los frutos
la quema en Jn 15:1-8?

Comúnmente se distingue entre alegoría, alegoresis y alegorización. La alegoría es el género o la


forma literaria; la alegoresis es el procedimiento de interpretación en sí, como en Me 4:13-20; la alegoriza-
ción es una interpretación secundaria de un texto con imágenes.

Los EvSin contienen algunas interpretaciones alegóricas. Las parábolas del sembrador, Me 4:1-9, y
del trigo y la cizaña, Mt 13:24-30, reciben interpretación alegórica en Me 4:13-20 y Mt 13:36-43, respecti-
vamente. Para ello se interpretaron todos los rasgos individuales y ornamentales de las parábolas. El vocabu-
lario empleado en la mterpretación no pertenece a la terminología comúnmente usada por Jesús, pero sí apa-
rece en el lenguaje de los primeros misioneros. Esto y el cambio de énfasis y de intereses indica que la alego-
rización se realizó en la primitiva iglesia cristiana.

La exégesis y en especial la predicación deben resistir a la tentación tan frecuente de interpretar las
parábolas como si fueran alegorías.

e. Acciones parabólicas

La Biblia narra ciertas acciones con contenido parabólico. Son parábolas en acción. En el libro de
Ezequiel abundan estos textos.

Métodos Exegílicc»- 145


En los Ev también hay una serie de acciones simbólicas: Jesús recibe a publícanos y pecadores y
come con ellos, Le 15:12; elige a 12 discípulos; toma un niño como ilustración para una enseñanza, Mt 18:1-
4 y Me 9:33-37; lava los pies a los discípulos, Jn 13:1-15; entra triunfalmente sobre un asno a Jerusalén, Me
11:1-10. Pilato por su parte lava sus manos, Mt 27:24.

Actividad 92

Compara las dos versiones de la parábola de la oveja perdida, Mt 18:10-14 y Le 15:4-


8. La versión lucana parece reflejar mejor las circunstancias en las que Jesús predicó:
como apología de su conducta para con los marginados, ante las críticas despectivas
de fariseos y escribas.
¿Cuál es el contexto literario lucano actual de la parábola?
¿Cuál es el contexto literario de este texto en el EvMt?
Prestando atención a las palabras finales de las dos versiones, ¿dónde coloca cada
evangelista su énfasis?

La lectura de algún comentario de Mt y de Le te aclarará mejor el panorama. La diferencia entre am-


bas versiones te ilustrarán lo que significa el paso de un mismo material de un SiL a otro: la predicación je-
suanaaLe,oaMt.

Ten presente que Jesús contó sus parábolas a judíos; los primeros cristianos las usaron para la ins-
trucción de judeocristianos y de paganocnstianos; hoy las leemos ya muy lejos de aquellos orígenes.

Los cambios de auditorio y situación produjeron cambios de sentido. Además todo el material
transmitido y luego fijado por escrito fue impregnado por el sentido cristológico debido a la experiencia de la
muerte y resurrección de JC. Ello hizo que ciertos sentidos teológicos pasaran a ser cristológicos. Donde
Jesús habló de Dios y de su reino, los discípulos centraron su interés en Jesús mismo que inauguró ese reino.

Algunos consejos más para la interpretación actual de las parábolas. Considera que:

-> como los evangelistas no registran con exactitud las ocasiones en las que Jesús contó sus parábo-
las, las mismas sólo pueden ser interpretadas en el conjunto total del mensaje de Jesús;

-> el criterio metodológico más importante para la interpretación es la pregunta acerca del mensaje
que quiere comunicar la unidad;

-> el sentido del contenido puede aclararse mediante algunos interrogantes: ¿qué quiere esta parábo-
la: consolar, anima,, advertir, exhortar, afirma,, amenaza,, enjuiciar, ofrece,, invitar, etc.?

6.1.8 Agrupación y composición de dichos

Asociando términos e ideas de ciertos dichos, los primeros transmisores de las palabras de Jesús
agruparon materiales. Esta composición prosiguió cuando se elaboró la Fuente de los Dichos y luego en la
redacción de los Evangelios.

Me 9:33-50 y 10:1-45 parecen haber sido composiciones premarcanas; asimismo la agrupación de


parábolas, Me 4:1-32.

Métodos Exegético.,- 14«


Un ejemplo de agrupación en la Fuente de los Dichos se halla en Mt 11-.2-19. Una agrupación mayor
hecha sobre materiales tomados de Me y otros propios se encuentra en Mt 13:1-51.

Actividad 93

¿Qué materiales de Mt 13:1-51 provienen del EvMc y cuáles son de otra fuente?

La forma fundamental o básica del Sermón de las Bienaventuranzas, incluido ahora en Mt 5-7 y en
Le 6:20-49, fue una especie de catecismo de la primitiva cristiandad. Mt agregó más materiales en torno a ese
catecismo, formando el extenso Sermón del Monte. Le, más fiel al orden que tenían los materiales en la
Fuente de los Dichos, tiene buena parte del mismo material en otros lugares de su Evangelio.

Las agrupaciones se hacían según formas (agrupación de parábolas), terminología, temática (dichos
sobre el mismo tema).

Intenta hacer una clasificación de los diversos materiales del Sermón del Monte, Mt 5-7, según los
géneros y formas que contiene.

6.2 El material histórico


La clasificación del material narrativo es más difícil que la del verbal, ya que aparecen muchas
mezclas de diversos géneros. Además varían en gran medida la tipología usada por los distintos autores. La
clasificación que proponemos no pretende ser exhaustiva, es sólo una de las posibilidades.

6.2.1 Narraciones cortas (paradigmas)


Servían como ejemplo en la predicación apostólica. Se trata de piezas completas pero breves y sen-
cillas, de estilo edificante y tono religioso, con énfasis en las palabras de Jesús, y con un resumen útil para la
predicación. A este género pertenecen algunas historias de curaciones. Si la narración de curación enfatiza
más el milagro en sí,se trata de una historia de milagro; si el acento recae sobre las palabras de Jesús se pue-
de hablar de un apotegma o paradigma. Se trata de un género mixto: narración + dichos.

El SiL de estas narraciones fue la instrucción comunitaria; y en ocasiones también la proclamación


misionera, la discusión con enemigos y la apología. Ejemplos: Me 2:23-28; 3:1-6; 10 13-16; 14:3-9; las his-
torias de vocación en Me 116-20; 214; Le 51-11 (también con un milagro; en Jn 21 como aparición del
Resucitado).

En estas historias se muestra de manera paradigmática o ejemplar cómo Jesús llama y cómo los lla-
mados dejan todo y siguen a Jesús.

Actividad 94

Busca los rasgos típicos para este género en la curación del paralítico, Me 2:1-12
Regístralos y justifica tu elección.

Métodos Exegétiw»-147
6.2.2 Diálogos-disputa

Son una subforma dentro de las narraciones cortas y muestran a Jesús en discusión con sus enemi-
gos, escandalizados por alguna actitud o acción de Jesús con la cual él muestra la solidaridad divina con pe-
cadores, marginados, enfermos, despreciados, hambrientos y mujeres. Al cuestionármelo, reproche o pre-
gunta de los enemigos Jesús suele responder con una contrapregunta, a veces también con alguna compara-
ción o una cita escriturística. A veces hay respuesta de los enemigos y nueva respuesta de Jesús. Los diálo-
gos-disputa tienen la construcción de las disputas rabínicas judías.

Ejemplos: Me 2:15-17; 11:27-33; 12:13-17; 12:18-27.

Actividad 95

¿Cuáles son las acusaciones hechas contra Jesús en estas disputas?

6.2.3 Diálogos doctrinales


De esquema similar al de los diálogos-disputa, se diferencian de estos porque los interlocutores de
Jesús no son sus enemigos, sino discípulos o personas interesadas. Son ejemplos:

Me 10:2-12; 10:35-40; 12:28-34.

6.2.4 Historias de milagros


Al hablar de los paradigmas ya se mencionaron algunos milagros de Jesús, cuando el acento recaía
sobre las palabras del Señor. Las verdaderas historias de milagros en cambio revelan a Jesús con un poder y
su misión divina de evidenciar física, psicológica y socialmente la opción de Dios por los enfermos impuros
mujeres, miserables, marginados, sucios, desplazados, abandonados, pobres.

Los milagros se subdividen temáticamente según remitan a:

-> curaciones (Me 1:29-31; 7:31 -37; 8:22-26, etc.);

-> exorcismos (Me 1:21-28; 5:1-20; 9:14-29);

-> revivificaciones (Me 5:21-43; Le 7:11-17; también Jn 11:1-44) (conviene hablar de revivifica-
ciones y no de resurrecciones, ya que resurrección es un concepto teológico-escatológico y está
reservado a la de Jesús y de todos los muertos al final de los tiempos);

-> salvación de peligros (Me 4:35-41; 6:45-52);

-> donación (Me 6:31-44; Le 5:1-11, también ubicable entre las historias de vocación; agréguese
también Jn 2:1-12);

-> castigo (únicamente Me 11:12-14 y 20-21).

No es conveniente dividir los milagros entre curaciones y milagros de la naturaleza (caminata sobre
el agua, multiplicación de panes, pesca milagrosa, etc.), ya que esta división introduce una separación entre la
naturaleza humana (curaciones) y todo lo demás

Mét«t,. S Exegél¡cc«-l4H
Muchas historias de curaciones tienen una estructura similar, con variaciones:

sindicación del lugar;

-> aparición del enfermo, presentación de la historia clínica; con exposición de la gravedad para ha-
cer resaltar luego el poder de Jesús;

-> ruego directo o indirecto por curación;

-> procedimiento de la curación (palabra, etc.);

-> constatación de la curación y sus consecuencias;

-> en ocasiones una orden de silencio;

-> reacción de los espectadores: alabanza, alegría, temor; o del curado.

Los exorcismos también tienen su propio esquema:

-> encuentro del endemoniado con Jesús y presentación del grave cuadro;

-> el demonio reconoce el poder de Jesús;

-> Jesús amenaza al demonio y le ordena salir;

-> salida del demonio con una última demostración de su poder, constatación del éxito del exorcis-
mo;

-> reconocimiento y aclamación del éxito por los presentes.

Lo que une a todas las historias de milagros no es un esquema rígido, sino una intención clara de
anunciar el poder divino de Jesús y su solidaridad con los que sufren. Los milagros epifánicos (-de aparición
de Dios en Jesús) son pues una especie de parábolas o acciones simbólicas que apuntan a la superación del
dolor y la marginación, la creación de comunidad solidaria y la restitución de la integridad de la vida según la
voluntad de Dios.

Actividad 96

Identifica los rasgos formales de la historia de la curación del sordomudo; Me


7:31-37.
Compara la historia del sordomudo con la narración paradigmática del perdón y
la curación del paralítico, Me 2:1-12. ¿Cuáles son las semejanzas y cuáles las di-
ferencias entre ambos relatos?

. Métodos Exegéticos- 149


6.2.5 Narraciones cristológicas
A este conjunto pertenecen todos los relatos de tipo cristológico, con notas biográficas: nacimiento e
infancia de Jesús, su bautismo, la tentación, la transfiguración.

Actividad 97

¿Cómo se manifiesta la cristología en las historias del bautismo, de la tentación y de


la transfiguración de Jesús?

6.2.6 La historia de la pasión y resurrección

En la historia de la pasión se encuentran unidades literarias originalmente independientes, como


p.ejem. Me 14:3-9 y 14:22-25 (pieza litúrgica, institución de la Santa Cena). Ahora bien, la historia de la
pasión ya existió como conjunto narrativo en la tradición preevangélica, como una sucesión de relatos desde
el complot para matar a Jesús hasta el anuncio de la resurrección. Este anuncio junto al descubrimiento de la
tumba abierta y vacía formaba parte del esquema tradicional. Además de ello circulaban diversos relatos de
apariciones del Resucitado, tal como lo indican las narraciones evangélicas en las que Mt y Le ya no siguen el
molde de Me, sino que se basan en otros materiales. Las historias al final del EvJn también indican lo mismo.

Aparentemente había más de un relato de la pasión, ya que en el EvLc y en el de Jn hay muchos ras-
gos que permiten deducir que la historia incorporada en el EvMc no fue la única.

Esta historia se constituyó en el núcleo narrativo más importante de la joven iglesia. Ilustraba las
formulaciones breves de los primeros credos, tal como el de 1 Co 15:3-5. Hacía comprensible a los fieles que
la muerte y la resurrección de Jesucristo eran acontecimientos de la historia y se remontaban al testimonio de
los apóstoles.

La historia de la pasión con el anuncio de la resurrección no era un mero tratado de edificación es-
piritual, ni una narración puramente histórica; sino un testimonio de lo ocurrido, experimentado, creído y
proclamado; base de la fe y de la nueva vida en Cristo. El SiL del conjunto fue pues la proclamación en el
culto cristiano primitivo y la instrucción comunitaria

6.2.7 Otras narraciones históricas

Algunos textos aislados conforman un conjunto de relatos de tipo biográfico, p.ejem sobre Juan el
Bautista, Herodes. No tienen peso propio, sino que son funcionales a la trayectoria de Jesús.

7. FORMAS Y FORMULAS EN LAS CARTAS DEL NT


Las cartas del NT contienen numerosos materiales que no provienen directamente de sus autores si-
no de la tradición primitiva. Aquellas comunidades expresaban su fe en el significado salvífico de la muerte y
resurrección de JC a través de himnos, cantos, confesiones, credos y otros elementos litúrgicos Los autores
de cartas incorporaron los elementos en sus misivas Asimismo incorporaron material parenético

Métodos Exegéticos- I5»


7.1 El material litúrgico

Pocas veces un autor caracteri/.a ese material como tomado de la tradición. Por ello se impone iden-
tificarlo mediante ciertos criterios especiales según sean:

-> fórmulas que indican una cita: recibí- transmití: 1 Co 1 1123; 15:3. Se ttata de términos de la clá-
sica transmisión de enseñanza judía;

-> paralelismo de miembros, construcción muy frecuente en el AT: Rm l:3b-4a; 4:25;

->participios:Rm1:3-4;Hb1:3;

-> oraciones de relativo: Rm 3:25; 4:25; 1 Tm 3:16;

-> estrofas: Flp 2:5-11; Col 1:15-20;

-> vocabulario peculiar: sobre todo si hay una acumulación de términos poco usados por el autor:
Rm 1:3-4; 3:25;

-> concepciones teológicas singulares: Rm 1:4 JC constituido Hijo de Dios - Pablo no suele expre-
sarse así;

-> términos claves, creer y confesa:. Rm 10:9; 1 Jn 1:9; 2:23; 4:2 Estos verbos pueden introducir
confesiones o parte de las mismas.

Todos estos indicios pueden indicar que se trata de un texto litúrgico, incorporado por el autor, sobre
todo si se combinan en un mismo pasaje (como Rm 1:3-4).

El SiL del material litúrgico y querigmático fue el culto y la proclamación en la comunidad y en la


misión. Algunas situaciones más concretas fueron la celebración del bautismo, la cena del Señor, la predica-
ción, el desarrollo de la liturgia y la catequesis.

En el NT enconrramss las siguientes piezas litúrgicas:

7.1.1 Textos sacramentales

7.1.1.1 Relatos de institución de la Cena del Señor

Los tres EvSin y 1 Co contienen relatos de la institución de la eucaristía: Mt 26:26-29; Me 14:22-25;


Le 22:15-20; 1 Co 11:23-25. El texto de 1 Co es el más antiguo que poseemos.

Mt depende de Me; Le, cuando se aparta de su base Me, toma elementos de una tradición común a
Pablo. Los elementos esenciales son comunes a todos los textos: los que Jesús hizo con el pan y el cáliz y las
palabras sobre estos elementos y su distribución.

Dentro del relato de la pasión esa pieza tradicional está al servicio de la interpretación de la pasión y
muerte de Jesús, antes de que estas se produjeran.

Actividad 98

Registra los criterios de identificación del material litúrgico del N T en una ficha.

Métodos Exegéticos-151
Actividad 99

¿Qué criterios de identificación de material litúrgico tradicional pueden aplicarse


a 1 C o I 1:23-25?
¿Qué agregado interpretativo y exhortativo le hace Pablo al material tradicional
en los vs. 26-27?

1 Co 10:16 también es un texto eucarístico anterior a Pablo.

Aparentemente 1 Co 16:20b,22-23 contiene algunos elementos de la liturgia eucarística: beso sanio,


anatema, ruarón athá, deseos de gracia.

7.1.1.2 Textos bautismales

En Rm 3:25; 4:25; 6:3-4; 1 Co 1:30; 6:11; Ga 3:26-28 y Ef 5:14 hay tradiciones bautismales pre-
paulinas, ya sea enteras o en fragmentos.

Actividad 100

¿Cuáles son los elementos comunes a estas tradiciones bautismales?

En Mt 28:19-20 se encuentra una especie de relato de institución del bautismo. Son las palabras que
dan justificación a la praxis bautismal y catequética de la iglesia. Probablemente vengan del uso litúrgico
como lo indica la formulación trinitaria.

En I Tm 6:1 1-16 se encuentra una especie de exhortación bautismal tradicional.

7.1.2 Confesiones de fe o credos

Las confesiones ocupaban un lugar central en la liturgia primitiva. Contienen afirmaciones de fe


cristológica. Generalmente son breves y expresivas. Entraban en la liturgia de los sacramentos Ejemplos:
ICo 15:3-5; Rm 1:3-4; determinados elementos en 1 P 1:18-21 y 3:18-22.

Actividad 101

¿Qué criterios de identificación de material litúrgico tradicional se aplican en 1 Co 153-


5?
Regístralos brevemente.

7.1.3 Himnos

A excepción del himno completo en Rm 11133-36, dedicado a Dios los himnos del NT son cristo-
lógicos: FIp 2:6-11; Ef 1:3-14; 514; Col 115-20; 316; 1 Tm 316; Hb 57-10- 1 P 221-25 y elementos de
3:18-22. : : : '

Métodos Exegéticos- 022


Los himnos tienen estrofas, a veces métrica, oraciones subordinadas, verbos antepuestos. Emplean la
tercera persona del singular; falta el artículo; y en ocasiones emplean el paralelismo u oraciones antitéticas.

El rasgo central de todos los himnos y cantos consiste en la descripción del camino redentor recorri-
do por JC: encarnación - humillación en pasión y muerte - glorificación.

Actividad 102

Descubre los elementos que identifican al himno en Flp 2:6-11 y e n 1 T m 3:16.


Señálalos para cada caso mencionado.

El EvLc también incorporó dos himnos: el Magníficat, Le 1:46-55; y el Benedictas, Le 1 -.68-79.

7.2 Las fórmulas


Las fórmulas son expresiones concisas, breves y estereotipadas. Algunos autores las ubican entre las
formas; preferimos separarlas de las mismas por su brevedad. En el NT aparecen las siguientes fórmulas:
homologías, fórmulas de fe, doxologías y eulogías, fórmulas de bendición, llamados al Señor.

7.2.1 Homología

En la época de Jesús los judíos piadosos rezaban diariamente dos veces la Sema, compuesta por Dt
6:4-9; 11:13-21 y Nm 15:37-41. El texto de estos pasajes no constituye tanto una oración, sino una confesión
en el Dios único. Esta confesión era el núcleo de la fe de Israel y podía sintetizarse en esta fórmula: Hay un
sólo Dios.

La iglesia cristiana tomó este tipo de homología o confesión del mundo judío creyente: Rm 3:30; Ga
3:20; St 2:19. Se trata de aclamaciones breves y confesiones en el único Dios.

Los cristianos hicieron empero una ampliación de la homología en el sentido de su fe, construyendo
homologías en Dios Padre y JC: 1 Co 8:6; Ef 4:5-6; 1 Tm 2:5.

Actividad 103

¿Cuáles son los elementos comunes a estas tres homologías cristianas? Consígnalas
brevemente.

La homología cristiana más antigua es la de SEÑOR JESÚS: Rm 10:9a; 1 Co 12:3. La fórmula se


completó con SEÑOR JESUCRISTO. Su máxima expresión se encuentra en Flp 2:11. Esa fórmula existió
antes de su incorporación al himno, que a su vez fue incorporado por Pablo en su carta.

En varios pasajes la fórmula va unida al verbo confesa,; aclama pues y confiesa al Señor. Su SiL es
eminentemente el culto en el que la iglesia confiesa a Jesús como Glorificado.

Métodos E M í é t t a K - 1 5 3
7.2.2 Fórmulas de fe
Expresan un acontecimiento salvinco ya realizado: Rm 10:9b, Dios lo resucitó de entre los muertos;
Hch 3:15; 4:10; 5:30; 10:40; 13:30.37; 1 P 1:21. En Rm 5:8 la fórmula tiene a Cristo por sujeto: Cristo
muerto por nosotros. Otros ejemplos: Rm 5:6; 14:15; 1 Co 8:11; Ga 2:21; 3:13.

También hay fórmulas bimembres (muerte y resurrección): Rm 8:34; 14:9; 2 Co 5:15; 1 Ts 4:14; o
con mayor desarrollo: Rm 4:24-25; 6:3-9; 2 Co 13:4.
La fórmula de fe es una concentración del dogma. Su SiL fueron los momentos en los que se expre-
saba y afirmaba la fe, p.ejem. en el bautismo, la predicación convincente, el recuerdo del contenido básico de
la fe.

7.2.3 Doxología
Las doxologías son sentencias breves de alabanza, glorificación y ensalzamiento de Dios. Común-
mente se encuentran al final de un párrafo o de una carta. Muestran la estructura básica siguiente: "A él sea la
gloria por los siglos de los siglos. Amén".

Generalmente alaban a Dios: Rm 16:27; Ga 1:5; FIp 4:20; 1 Tm 1:17.

Algunas se dedican a Cristo: 2 Tm 4:18; 2 P 3:18.

7.2.4 Eulogía

La eulogía es una variante de la doxología. Toma el nombre del término griego de bendito. Ejem-
plos: Rm 1:25; 9:5; 2 Co 1:3; 11:31; Ef 1:3; 1 P 1:3. Muchas eulogías concluyen con amén Pueden encon-
trarse al final de una oración o al comienzo de un proemio de una carta. Su estructura básica es : "Bendito ...
por los siglos de los siglos. Amén".

Las doxologías y las eulogías provienen del culto (Rm 15:6; 1 Co 14:16; el Amén). En el Ap abun-
dan estas fórmulas litúrgicas: Ap 4:8.11; 5:9-10. 12-13; 7:12; etc.

7.2.5 Fórmula de bendición

En 2 Co 13:13 hay una fórmula de bendición que por su lenguaje y composición trinitaria evidencia
procedencia litúrgica.

Actividad 104

¿Qué fórmulas de bendición se usan en las celebraciones de tu iglesia? ¿Qué otras


más conoces? '
¿Puedes establecer algún criterio comparativo entre ellas?

7.2.6 Llamados del Señor

El NT registra algunas expresiones breves, invocaciones o llamados del Señor: Marán athá (el Señor
viene) o Maraña tha (Ven Señor,, 1 Co 16:22; Ven, Señor Jesús, Ap 22:20; Abba (padre,, Rm 8:15.

Métodos Exegético.s- 154


7.3 El material parenético

Las cartas del NT contienen una amplia gama de materiales parenéticos provenientes de la instruc-
ción ético-moral de las jóvenes comunidades. A diferencia de los himnos, confesiones, textos eucarísticos y
diversas fórmulas, de origen cristiano por ser expresión de esa fe y del modo de la nueva existencia, los dis-
cursos de exhortación ético-moral en cambio contienen estructuras, forma y formulaciones tomadas del am-
biente judío y helenístico.

Una parénesis es una serie de exhortaciones individuales que han de organizar y reglamentar la vida
concreta de personas y la comunidad.

Cuando para la reglamentación cnstiana no alcanzaban los materiales disponibles en la tradición


evangélica proveniente de Jesús, los misioneros y los maestros tomaban moldes del ambiente judío y helenís-
tico, los llenaban con un espíritu totalmente cristiano y los completaban con instrucciones deducidas de ese
espíritu. El SiL del material parenético fue pues la instrucción éüco-moral general de la comunidad, y en
determinados casos, de grupos específicos (p.ejem. los ministros de la iglesia).

Hay tres grupos importantes de material parenético: catálogos de virtudes y pecados, tablas de debe-
res domésticos, y tablas de deberes ministeriales.

Veamos cada uno de ellos.

7.3.1 Catálogos de virtudes y pecados o vicios


Estas listas muestran la mayor influencia del ambiente que rodeaba a las jóvenes comunidades cris-
tianas. Hay listas por separado y otras combinadas.

De virtudes:

Ga 5:22-23 Flp4:8 lTm4:12 2 Tm 2:22 1 P 3:8

Ef4:23 Col 3:12-14 lTmfrll 2Tm4:10 2 P 1:5-7

De pecadss o vicios:

Rm 1:29-31 1CO6:9-10 Ef4:31 Col 3:5-8 2Tm3:2-4


Rm 13:13 2 Co 12:20 Ef5:3-5 1 Tm 1:9-10 Ap2I:8

1Co 5:10-11 Ga 5:19-21

Combinadas:

Ga 5:16-23 Col 3:5-8,9-11,12-14


El esquema de estos catálogos proviene de las listas que contenían ciertos libros de filosofía popular
cínico-estoica. El judaismo también recibió esta influencia filosófica amén de la que provenía de la legisla-
ción del AT.

Las tablas del NT no se relacionan con situaciones o problemas específicos, sino que informan de
manera generalizada sobre lo que es bueno y lo que es malo.

Es importante notar que la ética cristiana no es condición para la salvación, ninguna lista pretende
eso, sino consecuencia del hecho salvífico de Cristo. Cristo no exige una determinada moral, sino que funda-

MéUKtaExefíticctt-155
menta la ética y la moral de una nueva vida. Esta afirmación vale para todos los materiales parenéticos del
NT, tradicional (como el caso de las listas) o redaccional (de la autoría de los escritores de los 27 libros).

Actividad 105

Busca los elementos comunes en los catálogos de virtudes y en los de pecados.


Busca también oposiciones o polaridades claras, p.ejem. generoso versus egoísta.

7.3.2 Tablas de deberes domésticos


Estas tablas, también llamados cuadros de moral familiar (Haustafeln, en alemán, así lo encontrarás
en diversos comentarios), contienen exhortaciones que se proponen reglamentar el orden entre los miembros
de una casa (esposos, padres, hijos, amos, esclavos), y las relaciones de la familia con el mundo circundante.
Este modelo fue tomado de la filosofía estoica y de la ética judeohelenística, pero se lo cristianizó: las rela-
ciones en la gran familia cristiana deben darse a partir de Cristo; además hay mayor reciprocidad entre los
miembros, y se introducen elementos de hermandad cristiana.

Las tablas son las siguientes:

Ef 5:21-6:9 Col 3:18-4:1 1 Tm 2:8-15 y 6:1-2 Tt2:l-10 1 P 2:13-3:12.

Actividad 106

¿Qué giros o fórmulas indican la cristianización de las tablas de deberes domésticos


en Ef y Col?

7.3.3 Tablas o catálogos de deberes profesionales


Emparentadas con las tablas de deberes domésticos, estas listas se ocupan específicamente de de-
terminadas profesiones ministeriales: obispos o epíscopo,, presbíteros o ancianos, diáconos, viudas (un cargo
especial dentro de las comunidades, no simplemente una situación familiar y social) Reglamentan sus debe-
res y enumeran las cualidades que deben tener aquellas personas que ocupan o quieren ocupar esos cargos
Los catálogos de las cartas pastorales (Tm y Tt) siguen esquemas ya existentes en el mundo circundante pero
los modifican para aplicarlos a los ministerios cristianos.

Las tablas son las siguientes:

1 Tm 3:1-7 y Tt 1:7-9 para obispos o epíscopos


1 Tm 5:17-19 y Tt 1:5-6 para presbíteros o ancianos
1Tm 3:8-13 para diáconos *
1Tm 5:3-16 para viudas
1 P 5:1-5 tiene indicaciones para dirigentes ancianos y los jóvenes
2 Tm 2:24-26 enumera cualidades del siervo del Señor

En Hb 5:1-4 se recuerdan las cualidades del sumo sacerdote pero no se trata de una tabla ministerial
cristiana.

Métodos BKgético.,- 15«


Le 3:13-14 recuerda obligaciones de publícanos y soldados, pero no tiene el tenor de las tablas pro-
fesionales de Tm y Tt.

A lo largo de su larga historia todas las iglesias desarrollaron tablas de deberes ministeriales y re-
glamentos para sus pastores, diáconos, funcionarios.

Actividad 107

Escribe en columnas paralelas o sinópticas ios deberes y cualidades de los distintos


ministerios: obispos según Tm y Tt, presbíteros según Tm y Tt.
Para diáconos y viudas habrá una sola columna, de Tm.
Verifica qué cualidades se superponen o son comunes a más de un ministerio.
Compara los deberes y cualidades con la descripción del ministerio pastoral en los
reglamentos de tu iglesia. ¿Qué exigencias y deberes específicos enumera tu iglesia
como reflejo de su historia, su doctrina, su confesión y su comprensión del ministe-
rio?
¿Se mantiene en tu reglamentación el espíritu de no-requisitos para la salvación, sino
de consecuencia en lo que se propone?

Actividad 108
Ejercicio de síntesis

Confecciona en una cartulina la tabla que sigue (en la página siguiente), de los géne-
ros, formas y fórmulas del NT, según Evangelios y Epístolas; material verbal e histó-
rico en los primeros; litúrgico y parenético en las segundas.
Luego, según la tabla, registra en fichas todos los géneros, formas y las fórmulas, con
sus principales características y los ejemplos bíblicos.

Si bien hemos analizado fundamentalmente el material de los EvSin y las Cartas, las mismas técnicas
y muchos géneros y formas se aplican a Hch y Apocalipsis, como consta en los ejemplos dados. En Hch
abundan materiales históricos, esquemas de predicación que reflejan confesiones de fe o credos, y algunas
fórmulas; en el Ap hay muchísimo material litúrgico tomado de la tradición.

Métodos Exe¡«Mco.s- I5?


TABLA DE LOS GENEROS, FORMAS Y FORMULAS DEL NT

EVANGELIOS EPISTOLAS

Material verbal Material litúrgico

Dichos proféticos Textos sacramentales


de salvación relatos de institución de la Cena del Señor
de amenaza textos bautismales
de advertencia Confesiones de fe o credos
palabras apocalípticas Himnos
Dichos sapienciales
Dichos jurídicos o l e c t i v o s Fórmulas
Reglas para la comunidad
Los ' T e " Homología
Dichos de seguimiento Fórmulas de fe
Comparaciones Doxología
comparaciones Eulogía
imagen Fórmula de bendición
hipérboaa Llamado del Señor
paradoja
metáfora
Material parenético
género parabólico
comparación más completa/parábola Catálogo de virtudes y pecados o vicios
paráboaa Tablas de deberes domésticos o cuadro
ejemplarización/narración de ejem-
de moral familiar
plos alegoría
Tablas o catálogos de deberes ministeriales
Agrupación y composición de dichos

Material histórico:

Narraciones cortas (paradigmas)


Diálogos-disputa
Diálogos doctrinales
Historia de milagros
curacionss
exorcismos
revivificaciones
salvación de peligro
donaciones
castigo
Narraciones cnstológicas
La historia de la pasión y resurrección
Otras narradones históricas

Métodos Exegé&os-15»
SEPTIMA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde las siguientes preguntas:

1. ¿Qué es un estilo literario?

2. ¿Puedes nombrar y describir cinco géneros o formas actuales?

3. ¿Cuáles son los cuatro géneros literarios mayores del NT y sus princi-
pales características?

4. ¿Cuáles son los objetivos de la CF del NT?

• 5. ¿Qué significa Sitz im Leben y cuál es el doble o triple SiL del NT?

6. ¿De qué datos y criterios se vale la CF del NT?

7. Enumera el principal material verbal (sus nombres) de los EvSin.

8. ¿Qué expresan los dichos en primera persona singular, los "yo"l

9. Describe el género parabólico.

10. Enumera el principal material histórico de los EvSin.

11. Destaca las características de la historia de la pasión y resurrección.

* 12. Enumera el principal material litúrgico de las cartas del NT.

13. ¿Qué pretenden las tablas de deberes domésticos del NT?

14. ¿Para qué sirve la CF del NT?

• 15. ¿Cuál es la diferencia entre la crítica literaria y la CF del NT?

Métodos Exegélkaw- 159


UNIDAD 8

CRITICA DE LOS GENEROS Y FORMAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Métodos Kxegétkos 161


Métodos Exegétieos 162
1. INTRODUCCION

Los géneros literarios del AT son tanto o más variados que los del NT. Tal variedad es parte de la
riqueza del mensaje bíblico. Como ya sabes por la unidad anterior, toda la comunicación lingüística (oral o
escrita), tanto como la gestual, se expresa en formas. Estas tienen la función de especificar lo que es
demasiado genérico: una puerta da una forma específica (rectangular, de tal o cual medida) a la entrada de
una casa, pero puede haber miles de otras formas de puerta; cuando una de éstas se repite, o repite algunos
rasgos especiales, la forma se hace genérica (hay puertas comunes, portones, tranqueras, puertas corredizas,
etc ) que uno identifica inmediatamente Lo mismo sucede con los textos: el lenguaje se construye con
palabras y frases organr/adas para producir sentido Pero no todo lenguaje es igual. Hay muchísimos niveles
en él: léxico estilo discurso directo o indirecto, en prosa o en poesía, uno o muchos locutores/destinatarios,
asociaciones fonéticas, lexicales y frásicas, posición enfática de sustantivos o verbos, estructuraciones, etc.

Así cada texto, breve o extenso, cada obra es diferente a otra, y tiene por tanto una forma específica,
que se identifica por la suma de sus elementos lingüísticos. Nunca encontrarás dos textos iguales, en la
medida que no sean copiados uno de otro. Si cuentas la misma experiencia hoy a un amigo y mañana a otro,
seguramente harás variaciones en tu lenguaje sea porque tu interlocutor varía o porque tu comprensión de lo
que narras se ha enriquecido; ahora bien estos cambios pueden medir en algunos conceptos pero todo se
expresa a través de la forma del lenguaje.

También todo texto bíblico, sea frase, discurso, perípoca, sección o libro tiene una forma individual.
Tiene sus contornos y perfiles, su extensión y composición. Pero la forma que tiene el texto actual de la
Biblia puede ser la creación del autor final; o éste puede haberla recibido ya hecha, total o parcialmente. Por
eso, junto a una crítica de las formas, hay una historia de las formas.

Esta unidad de CG/F del AT se propone brindar:

+ Conocimiento de los géneros, formas y fórmulas del AT.

* Conocimiento de los métodos de análisis de géneros y formas del AT.

+ Elementos para la clarificación de los orígenes de géneros y formas (SiL).

* Conocimiento de algunas aplicaciones del análisis de géneros y formas.

Sucede que el lenguaje, por concreto que sea, no es totalmente novedoso; siempre posee un aspecto
genérico, que se repite en determinados casos: se pueden encontrar muchas formas individuales con rasgos
comunes, como en los libros de Josué y Jueces; allí encontramos descripciones de hazañas de héroes, que
tienen que ver mucho con los orígenes de Israel; destacan sus victorias, su iniciativa, su genio político-militar,
la facilidad de sus gestas, el apoyo celestial. Estos son rasgos que se reiteran en muchas narraciones, que
constituyen el género épico. Otras narraciones nos proyectan a un tiempo originario, en el que Dios o los
Dioses actúan en la instauración de instituciones, leyes seres elementos culturales que son iguales a los de
ahora; tales acontecimientos se entienden como el sentido (mejor que la explicación) de lo que existe ahora y
es significativo para la comunidad Dichas narraciones que pueden variar en su forma individual, con o sin
historia literaria, pertenecen al género mítico Así las diversas narraciones de Gn 1-1 1 y otras diseminadas en
el Pentateuco y los libros históricos, en este caso con un sentido ya atenuado por no referirse a los orígenes
úlümos. Aparte del libro de las Lamentaciones, hay en la Biblia numerosos pasajes con su forma concreta y
única, pero pertenecientes al género de la lamentación (qina en hebreo): se llora, en un estilo poético en que
predominan determinados acentos (3+2) lo que fue una persona o ciudad, comparando lo que es ahora
Fórmulas como ¡ay, ¡cómo, aparte del metro sirven para dar la clave Escucha este pasaje: "¡cómo ay se

Métodos Exegétieos 163


ha deslucido, deteriorado el oro, el oro más puro; las piedras sagradas están, ay, esparcidas por las
esquinas de todas las calles" (Lm 4:1).

Actividad 109

Compara ahora Is 1:21-26 (esp. vs.21-23a); 14:4b-21; Jr 22:10 con 18s; 51:41-43;
Ez 19:1-14; 27:32; 2 S 1:19-27; 3:33s; Ap 18:10ss. Anota los aspectos salientes.

En todos estos pasajes encontrarás rasgos comunes, de contenido y de lenguaje; son los que hacen de
los mismos una lamentación y no, por ejemplo, un canto de amor.

Estas muestras te ayudarán a comprender qué es un género literario. Se trata de una especie de molde
lingüístico, cuya función es orientar al lector/oyente a percibir el sentido del texto. Con otras palabras, el
género literario es una clave de sentido. Como en la música, en la que elementos estructurales (compás, ritmo,
acompañamiento, etc.) indican de inmediato si se trata de un tango, una zamba, una sinfonía, una pieza
fúnebre, etc., así también en una obra literaria hay rasgos lingüísticos y de contenido que orientan al lector en
la dirección correcta del mensaje. Como hay miles de tangos (formas individuales), hay infinidad de oráculos
proféticos, lamentaciones, mitos, cantos de victoria (epinicios), doxologías, cartas, apocalipsis, etc. La CF
estudia estas claves-de-sentido, pero bajo este aspecto es más bien una crítica de los géneros (CG).

Por otro lado, todos los géneros tiene un origen social y un espacio de origen. La lamentación se
origina en el rito en el que se llora una persona desaparecida; la disputa es el ambiente de los sabios; el de un
juicio es el tribunal; el de un salmo será el culto, y así cada uno de ellos. Saber este origen último no siempre
ayuda mucho, sea porque es evidente, sea porque ya no importa, por cuanto el contexto social actual en el
texto ya ha vanado en la mayoría de los casos. Si en un texto profético aparece una lamentación, como en los
pasajes ya citados, ese género literario ya ha sido trasladado a otro lugar o SiL; no se refiere ya al lamento por
tal persona, sino que es una manera de enunciar el castigo/muerte del destinatario (persona, país, ciudad)
como si ya hubiese sucedido; en estos casos, ademas, la lamentación es irónica, pues está puesta en boca del
contrario, no del amigo o familiar.

Un texto de alianza (como Ex 34:10ss) expresa un género literario que tiene su lugar social primero
en los tratados de soberanía/vasallaje, comunes en el antiguo Oriente, pero el género bíblico está aplicado a
las relaciones de fidelidad de Israel con Yavé. Esto es, su SiL presente no es político-jurídico-religioso sino
solamente religioso y está usado en un sentido trasladado En este caso, saber el origen del género ayuda
realmente a ver sus implicaciones teológicas, pero es más importante analizar el SiL del género en el texto,
porque allí se producen sus eventuales modificaciones.

Cuando los géneros literarios son estudiados desde su contexto original hasta su situación presente
en el texto, se habla de historia de los géneros (en alemán, la expresión ya clásica es Gattungsgeschichte).
Para nosotros, HG. En cuanto la HF (historia de las formas), estudia el origen y evolución de la forma actual
del género literario. El género literario del credo en el caso de Dt 6:21-24 y 26:5b-10a tiene dos formas
distintas; cada una de ellas, en sus rasgos individuales tiene un contexto original, como el género y otro en el
texto presente del Dt. Ambos textos son por eso objeto tanto de la HF/HG como de CF/CG La HF/HG se
ayudará también con la contribución de la crítica/historia de las tradiciones (CTr/HTr) que tiene que ver no
sólo con los contenidos (tradiciones) sino también con el SiL de éstas.

Otro punto relevante para la comprensión de los géneros literarios es el que se refiere a su pluralidad
en un mismo texto. Si éste es breve, se expresa en el género oportuno, sea parábola, relato de milagro,
lamentación, himno, mito, oráculo de juicio, de salvación, ley, código, historia, etc. Una unidad de sentido
debe expresarse en su propio código lingüístico. Un informativo de TV es un género audiovisual con una
función muy precisa y suficiente: dice lo que quiere decir por la forma como lo dice (la forma genérica y la

Métodos Exegétieos 164


individual de tal informativo). Sin embargo, en una obra literaria (como son todos los libros bíblicos) pueden
usarse muchos géneros. Así, el género literario de la profecía incluye oráculos, relatos de vocación, disputas,
alianzas, narraciones históricas, lamentaciones, himnos, teofanías, bendiciones, etc., etc. Se trata entonces de
subgéneros dentro de una obra determinada.

En el Pentateuco por ejemplo tenemos muchos géneros literarios:

-> narraciones históricas -> genealogías -> bendiciones -> itinerarios


-> sagas -> leyes -> relatos de milagros -> exhortaciones
-> mitos -> testamentos -> listas -> otros

Todos éstos, sin embargo, son subgéneros respecto del género mayor y global que denominamos ley.

Esta distinción entre géneros y subgéneros es funcional y operativa en una obra literaria concreta.

Para dar un ejemplo, el género ley puede subdividirse, bajo algunos aspectos, en los subgéneros de
ley apodíctica (imperativa, como el Decálogo) y ley casuística (en forma de casos: si un hombre hiere a
otro...). Pero en un texto concreto de certa extensión puede usarse la ley apodíctica, la narración histórica y la
teofanía (como en Ex 19ss) que de por sí son géneros (en el texto mencionado, subgéneros) independientes en
cuanto al origen, a la forma y a la función.

Estas cosas parecen complicar el estudio bíblico, pero en realidad manifiestan la riqueza del lenguaje
usado para transmitir el mensaje de Dios. Vale la pena entonces prestarles atención.

Actividad 110

Lee el cap. 5 de Isaías. Está dentro del género profético, que es parte de un libro
profético. ¿cuáles son los subgéneros usados en este tramo del libro? Señala la
extensión (vs.) en cada caso.
¿Qué elementos de contenido y sobre todo lingüísticos te permiten hablar de cada
subgénero? Basta por ahora una descripción inicial y breve. Resume tu opinión en
una ficha.

Debes recordar que la CF/CG trabaja en conjunto con la CL; mas aún, como ya se dijo en unidades
anteriores, presupone la delimitación de unidades de un texto, su fisonomía particular, la búsqueda de fuentes
y la identificación de uno o varios autores.

2. LOS GRANDES GENEROS LITERARIOS DEL AT


La tradición judía dividió al AT en tres grandes secciones: Ley (torá, que significa instrucción),
Profetas (nebi'im, entre los cuales se incluyen los libros históricos de Josué a Reyes) y Escritos (ketubim, que
abarcan a todos los otros libros). Esta división no es lingüística y no permite por tanto hablar de los géneros
literarios de estas secciones; ni siquiera obedece al contenido. Los Escritos, por ejemplo, no dice mucho sobre
los textos así denominados, más bien se opone a orales, pero las otras dos secciones también contienen
escritos.

Métodos Exegétieos 165


En la tradición cristiana, basada más en la Biblia griega de los LXX, el AT se divide en Pentateuco,
Historia, Profecía y Sabiduría. Si bajo el primer nombre se sobreentiende la ley, tenemos señalados cuatro
géneros literarios: el legal, el histórico, el profético y el sapiencial. En la lista de los sapienciales, sin
embargo, hay libros que no son tales, como en Cantar y la mayoría de los Salmos, de allí la designación más
abarcado™ de sapienciales y poético,, pero de hecho los sapienciales son también poéticos. Por otra parte, el
Pentateuco es ley en una tercera parte, siendo el resto del género narrativo. Más precisos son los géneros
globales de los libros históricos y proféticos. En lo que sigue vamos a indicar los principales géneros literarios
del AT, correspondan o no a aquellos cuatro bloques o córpora. Un corpus literario es un conjunto de obras,
por ej. el corpas profético. No es necesario hacer un relevamiento total, que correspondería más bien a una
introducción al AT. Por otro lado, no vamos a seguir el orden de los bloques o córpora, ya que los géneros
literarios del AT están dispersos.

Los géneros más representativos son:

-> histórico -> jurídico -> profético -> sapiencial -> cánticos y oraciones

2.1 El género histórico

Por las características de la Biblia, que muestra la manifestación de Dios en la historia, es de suponer
que el género historia debe ser predominante.

Cabe distinguir empero, dentro de lo histórico, lo que narra sucesos reales y comprobables, de lo que
narra hechos imaginarios; la forma es la misma en todos los casos, pero hay indicadores lingüísticos, y el
contenido sobre todo, que orientan hacia una u otra posibilidad.

2.1.1 La narración

Hay una narración cuando el texto marca un comienzo y un final reconocibles, con una serie de
escenas en el medio que incluyen un climax; los hechos están relacionados causalmente. Se usa el wayyiqtol
o forma consecutiva del verbo, para indicar el progreso de las acciones.

He aquí un ejemplo de lo que acabamos de indicar:

En 2 S 10:1-14 se narra la victoria de David sobre los amonitas. La historia empieza con la fórmula
sucedió después de esto; plantea la situación (vs.lb-5, que constituyen una unidad literaria bien delimitada);
llesa a su climax de tensión (vs.6-8, que destacan la coalición amonita-aramea en un frente doble); se expone
la Táctica de solución (vs.9-12) y se indica en pocas palabras el desenlace victorioso (v 13-14a)- la narración
termina con un cerre ("Joab regresó de los amonitas y entró en Jerusalén" v 14b) que deja'satisfecho al
lector. Abundan en el relato los verbos wayyiqtol indicando una secuencia de sucesos como es de esperar en
el género historia. Desde el punto de vista de la forma de esta narración llama la atención la cantidad de
acciones (¡hay 60 verbos en sólo 14 vs !V el discurso de David (v 2) atrae l,a simpatía del lector el de los jefes
amonitas (v 3) la antipatía (el lector sabe que es falso) el de Joab (vs l1-12) la habilidad y religiosidad de
éste Mediante el recurso estilístico de hacer hablar a los personajes clave el autor da vida "al relato y
engrandece a los personajes protagonistas (cf también el v 5b)' Para un análisis completo de la forma del
texto habría que tener en cuenta los elementos formales.de. su fisonomía lingüística (sintaxis figuras
literarias motivos literarios etc ) dando mucha relevancia al estilo que es el que impone el ritmo al relato
En el nuestro la acumulación de verbos (la mayoría en wawiqtol) enfatiza ta acción y la rapidez de tos
sucesos También hay que observar el montaje y la articulación de tas escenas (relación entre hechos y
discurso el momento del climax y del desenlace duración del relato etc ) y hay que preguntarse por h

Métodos E x ó t i c o s 166
función del relato (¿qué finalidad persigue?). La CR la mostrará en el marco de toda la obra, pero la CF lo
hace en el horizonte de cada unidad. El relato de 2 S 10:1-14 presenta a David como un caudillo sagaz y
victorioso. A nivel redaccional (para tener un anticipo de lo que estudiarás más adelante) el relato reafirma el
prestigio ascendente de David y confirma lo que se había anticipado en 7: Ib ("Yavé le concedóó paz de todos
sus enemigos de alrededor") como base para la alianza de Yavé con él

Actividad 111

Toma el breve relato que sigue al del ejemplo anterior (2 S 10:15-19); ¿qué rasgos
lingüísticos y de contenido hacen de él una historia en cuanto género literario? En
cuanto a la forma, ¿qué elementos puedes señalar? ¿Es una historia independiente, o
se relaciona con la anterior? ¿El final (v.19) termina bien la historia? La CL (antes
que la CF) señala que en el mismo v. hay dos finales (¿puedes identificarlos?): uno
tiene que ver con la pequeña unidad de los vs. 15-18 y el otro con la unidad mayor de
los vs.1-18. Si ya descubres estas diferencias, estarás adelantando elementos de la
CR. Registra todo aquello que consideres importante

2.1.2 El mito

¿Por qué hablar aquí del mito? ¿No es lo opuesto a la historia? No es así. La fenomenología religiosa
nos ha hecho abandonar la postura inadecuada que oponía mito a historia, pues para el hombre religioso el
mito es una historia verdadera, ya que narra un acontecimiento originario, en el que actúa Dios o los Dioses y
que da sentido a realidades presentes, tales como una costumbre, una norma, una institución un elemento
cultural, un suceso significativo, etc. Pero aparte de estas consideraciones conceptuales el mito es un «enero
literario que tiene los rasgos de la historia. Narra un acontecimiento: que éste sea de otro tiempo y de otra
geografía, no cambia la estructura lingüística de la narración La cosmovisión bíblica no es mítica en cuanto
está centrada en la manifestación de Dios en la historia más que en el cosmos (en el mito el énfasis es
inverso); pero se mantiene el lenguaje mítico, gracias al cual se explora el sentido de realidades significativas
imaginando un suceso originario que las instaura.

Como ejemplo vale el siguiente:

En Gn 4:1-16 tenemos en los v.1-8 una pequeña unidad que narra un suceso: el nacimiento de Caín y
Abel, sus ofrendas a Yavé, el desagrado divino por la de aquél (la situación), la irritación de Caín con la
pregunta de Yavé (climax, v.6s) y el desenlace (del fratricidio, v.8) que cierra la breve historia Todo hace
pensar en una historia real, en algo sucedido tal cual está contado. Y tiene que ser así; se trata en efecto de
una historia. Pero si te fijas bien, el relato proyecta a los orígenes realidades culturales relativamente
recientes, como el pastoreo y sobre toda la agricultura (que no es anterior al Neolítico, en torno al 8000 a.C );
además, el nombre de Caín (qayin en hebreo) significa herrero, y la metalúrgica data sólo del Calcolítico (el
hierro, en especial, comenzó a fabricarse hacia el siglo XIII a C ) En el relato Yavé interviene con toda
naturalidad, como en su propio ámbito El mito cumple una función peculiar: dar sentido a una realidad
presente, imaginando un suceso ordinario que la instaura; en nuestro caso la realidad que se interpreta en el
relato mítico es el fratricidio; allí está la verdad del mito En otro contexto podrás profundizar esta cuestión

Métodos Exegétieos 167


Actividad 112

Lee el episodio de la torre de Babel en Gn 11:1-9. Puedes empezar delimitando las


unidades principales y las subunidades, y observando la fisonomía del texto (CL). En
el análisis de la forma (CF) puedes averiguar si es un relato cerrado, con un inicio y
un final que se distinguen del resto, qué tipo de discurso se usa (directo, indirecto),
el estilo (informativo, expositivo, reflexivo, etc.), y otros rasgos lingüísticos. Luego
puedes preguntarte por el género literario (CG): ¿Qué te hace pensar que se trata de
un mito? ¿Cuál es el horizonte temporal en que nos ubica el pasaje? (recuerda que
Babilonia existió solamente desde el 2<«o milenio a.C). Retoma la definición del mito
ya mencionada ¿Qué es lo que este mito quiere interpretar?

2.1.3 La leyenda
También aquí debemos borrar de nuestra mente el contenido negativo que solemos dar a este
vocablo. Todas las culturas tienen leyendas, profanas y sagradas. Se sitúan entre el mito y la historia real, por
cuanto hablan de personajes históricos embellecidos con episodios creados por la tradición. No son mitos por
no referirse a los orígenes y porque no siempre pretenden hablar de la instauración de algo. Muchas veces
buscan edificar, magnifican a personajes claves en la historia propia, gustan del milagro, destacan los valores
éticos. Recuerda por ejemplo la narración del sacrifico de Isaac (Gn 22:1-19), la del nacimiento de Moisés
(Ex 2:1-10) y varios episodios sobre Elias y Eliseo desde 1 R 17 hasta 2 R 9.

Algunos autores distinguen entre leyendas cultuales y personales. Las primeras tienen que ver con la
legitimación de santuarios y usos religiosos importantes. En Gn 28:10-22 el sueño de la escala de Jacob busca
fundamentar la importancia de Betel como santuario patriarcal (históricamente, ¿fue antes cananeo?). La
leyenda de la serpiente de bronce en Nm 21:4-9 tiene que ver con la práctica de su culto atestiguado en la
época de los rev-s (cf. 2 R 18:4); las de Gn 17:1-27, Ex 4:24-26 y Jos 5:2-9 son tres tradiciones diferentes
que explican y motivan el uso de la circuncisión en el pueblo de Israel. Las leyendas personales giran en
torno de figuras significativas como Abrahán, Jacob, Moisés, algunos profetas, etc. En todos los casos se
trasluce el contacto^con lo sagrado. Es una manera de valorar al personaje.

Actividad 113

Lee Ex 2:1-10. Ante todo, ¿por qué piensas que delimitamos así la unidad? Es una
unidad literaria y temática (recuerda nociones de la CL). ¿Qué puedes decir de la
forma lingüística de esta narración? El v.2b supone la narración de 1:15-22 (este
v.22 une las dos narraciones), pero el dato de que era hermoso ya no remite a lo que
precede sino al género de las leyendas sobre personajes significativos, que por algún
motivo deben ser resguardados de todo peligro.
Hay una leyenda bastante similar sobre el nacimiento de Sargón de Acad (un rey
semita del siglo XXIV a.C). ¿Qué hace de esta narración una leyenda, y no un mito,
ni una historia en sentido estricto? ¿Qué tiene de especial el origen del nombre de
Moisés con la narración misma y con todo lo que sigue en el libro del Exodo?
Registra tus opiniones

Es casi común en los estudios del AT distinguir entre leyenda y saga, pero es muy discutible la
misma. La diferencia entre lo que se lee (leyenda) y lo que se dice (del alemán sagen, decir) es etimológica y
no real, y la definición de la saga como un relato oral, transmitido entre el pueblo y de autor desconocido,
vale también para la leyenda y el mito, que suelen tener una etapa preliteraria y popular. Tal vez podría
añadirse otro elemento más diferencador y es que las sagas son historias sobre los antepasados, y con rasgos

Métodos Exegéticos 168


de historias familiares, como varias narraciones sobre Abrahán, Isaac y Jacob en el Génesis (sagas tribales),
sobre Moisés y David (sagas heroicas), sobre lugares (v.gr,, el relato de la destrucción de Sodoma en Gn 19).
Por razones prácticas, no nos preocuparnos demasiado por separar leyendas y sagas, pero debes conocer que
el último término es muy usado en los estudios bíblicos, especialmente del Pentateuco.

De la leyenda se diferencia el cuento, que no pretende referirse directamente a la realidad sino que
busca divertir con el recurso de lo maravilloso y fantástico, con una finalidad implícita que es la de educar de
alguna forma.

Visto el contenido querigmático de la Biblia es difícil encontrar cuentos en ella. El relato de la burra
de Balaán (Nm 22:22ss) es más bien una leyenda; el hacer hablar a una animal (vs.28,30) o hacerle ver el
ángel de Yavé (vs.23,26) es un rasgo tomado del mundo de los cuentos y fábulas (éstas últimas son cuentos
de animales, con moraleja), pero el relato en su conjunto (22:2ss) es más bien una leyenda que muestra la
protección divina sobre el pueblo de Israel.

Actividad 114

Sintetiza en pocas palabras los datos básicos sobre narración histórica, mito, leyenda
(y saga), cada una en una ficha independiente. Si consideras necesario puedes
buscar más información en textos o diccionarios.

2.1.4 Las listas


Son enumeraciones de diferentes cosas o personas; tienen como función registrar datos importantes
para la memoria popular. Se pueden señalar entre ellas:

Listas de personas (en las que sobresalen las genealogías).

-Gn 5, antecesores de Noé;


-Gn 10, sucesores de Noé;
-Gn 11:1Os, descendientes de Sem;
-Gn 11:36, descendientes de Esaú;
-Gn 46:8-26, hijos de Jacob;
-Nm 3:1-4, hijos de Aarón y Moisés;

Listas de oficiales y guerreros:

- 2 S 8:16-18 (y su paralelo de 20:23-26), oficiales de David;


- 1 R 4 : l - 6 , oficiales de Salomón;
- 1 R 4:7-19, gobernadores de Salomón;
-2S23:8-39,losvalientesdeDavid);

Registros diversos:

-Nm26:lss;Esd2:2b-69;8:lss;10:18ss;Nelly 12.

NtótoctosExegétieos 169
Listas de pueblos o reyes vvncidos.

Otro subgénero (cf. la de pueblos sometidos por Tut-mosis III, siglo XV a.C.); un ejemplo bíblico
es el de Jos 12:7-24, de reyes vencidos por Josué (esta lista, o es artificial o es tardía, pues
contradice otros datos del mismo libro de Josué y de Jueces 1, citando reyes de ciudades no
conquistadas por el sucesor de Moisés).

Lista de lugares.

- Nm 33 registra las escalas hechas por el pueblo de Israel desde la salida de Egipto; la lista adopta
el subgénero de los itinerarios, conocido por los textos cuneiformes ya desde el 2*> milenio a . C ;
- Jos 13-19 es una gran sección sobre ciudades-límite de las doce tribus;
- Ez 27:10-25 menciona las ciudades que comerciaban con Judá.

Ustas de objetos, (frecuentes en el código sacerdotal de Ex 35-40 y Levitico).

- Ex 3 l l 2 l T e T u T ^
- Is 3:18-23 sesíticinv lujo de las mujeres de Jerusalen) señala veintiún objetos preciosos; '
- Ez 21:5-7 indíca aos materialas con que de construyeron ñas naves ún Tiro;
- Ez 27:53 menciona las piedras preciosaseue adornaban al sey de Tiro ( r o ; p . Ap 21:19-21).

Los objetos registrados pueden ser de todo tipo.

C o m o veremos más adelante los géneros literarios se modifican cuando cambia su contexto vital o
su f u n c ó n dentro de una obra. Así, una lista de las partes del cuerpo humano puede transformarse en un
canto de amor, como en Ct 4:1-5 6:5-7; 7:2-10 (descripción de la esposa) y 5:11-16 (el cuerpo del esposo).
Compara con la Unidad 7, párrafo 7.3.1, sobre las listas de virtudes y pecados o vicios.

2.1.5 Los anales


Los textos egipcios, asirio-babilonios e hititas incluyen el género de los anales, que son registros
oficiales de las gestas reales, especialmente de las campañas militares contra otros países. El estilo es
narrativo, y en eso se acercan a la narración histórica, pero tienen también resonancias del género epopéyico,
y por otra parte obedecen a ciertos esquemas literarios que los hacen únicos. He aquí un ejemplo de los anales
asinos, en el que se relata la sumisión de vanos países occidentales, entre ellos el reino de Israel:

"Las gentes de Samaría, que se habían puesto de acuerdo con un rey, enemigo mío, para no prestar
servidumbre (ni) pagar tributo, (me) hicieron la guerra. Combaíí contra ellos con la fuerza de los grandes
Dioses, mis señore;; conté como botín 27.280 hombres con sus carros y los Dioses de su confianza Equipé
200 carros de entre ellos (para) guardia real mía y establecí el resto de ellos en el interior de Asiría
Restauéé la ciudad de Samaíía y la hice mayor de lo que (era) antes Hice venir gentes de los países
conquista de mis manos. Puse sobre ellos (como) gobernadrr a un alto funcionario mío y los conté con las
gentes de Asiría" (Del prisma de Nimrud parte de los anales de Sargón 11 siglo VIH)

Es muy común poner el relato en boca del rey mismo, y que éste atribuya sus acciones militares y
sus victorias al mandato del propio Dios nacional. No se cuentan las derrotas. Este género, tan extendido en el
antiguo Próximo Oriente desde el 3 e r milenio a C tuvo que ser usado también en las cortes de Jerusalén y
Samada, y de hecho se alude a libros como anales de los reyes de Israel ( 1 R 1 4 1 9 ; 1 6 1 4 ; 2 2 2 9 etc ) Pero
nuestros libros históricos los citan no siendo ellos mismos del género de los anales sino más bien narraciones
históricas combinadas con evaluaciones religiosas sobre los reyes

Métodos Exegétic,K 170


Actividad 112

Relee el fragmento de los anales asirios antes transcripto, y compáralo con el relato
de 2 R 17, por lo menos vv.5-6 y 24. Allí ya se observan diferencias; pero éstas se
multiplican en los vs. teológicos insertados en 7-23 y 25ss.

2.1.6 La autobiografía
Como género literario es fácilmente reconocible, ya que la historia es contada por el mismo
protagonista de los hechos. No está muy representado en el AT; pueden registrarse parcialidades textuales
como Os 3:1-3 (comp. con la biografía del cap. 1); Is 6 (vocación de Isaías); Ez 1:1-3:21; o imitaciones del
género en los apocalipsis (cf. Dn 7:2ss; 8: Iss; 10:2ss). En todos estos casos, la autobiografía es un subgénero,
en el interior de obras de! género profético o apocalíptico, y aún combinado con otros géneros como el relato
de vocación/misión. Para el NT comp. los fragmentos en que Lucas se integra en los hechos históricos de
Pablo (son los llamados fragmentos-nosotros de Hch 16:10-17; 20:5-21:18; 27:1-28:16), o pasajes del género
de las cartas/epístolas (como Ga 1:11 -2:14; 2 Co 2:12-13).

Cercana a la autobiografía en cuanto a sus características es la memoria, en la que un ministro rinde


a su Dios cuenta de sus acciones, como en Ne l:l-7:72a; 11:1-25a; parte del 12; 10:lss; 13:5-31 (nótese la
oración a Dios de 5:19; 13:14.22b.29.31b). .

2.1.7 La novela

¿Puede haber novelas en la Biblia? Como respecto del mito debemos deshacernos de un prejuicio.
La novela es un género literario universal, cuya función no es describir hechos sino inventarlos para decir
algo en forma agradable o divertida sobre realidades. La novela puede ser mejor portadora de un mensaje que
un relato histórico, porque está más ligada a la interpretación que a la descripción de realidades ¿Por qué no
podría haber novelas en la Biblia'' ¿Cómo desperdiciar esa forma de expresar el sentido del hombre de Dios
y del mundo? Como en el mito la leyenda o la saga, así también en la novela, no es histórico o real el hecho
narrado sino lo que éste está interpretando.

La novela suele centrarse en la suerte de un individuo o grupo; el relato se presenta como una
historia, con el desarrollo de la situación inicial hasta el desenlace, pasando por la trama con su climax. Debe
por tanto tener c e r t a extensión; se convierte así en una obra literana que ocasionalmente puede ser insertada
dentro de otra, no importa de cual género.

En el A T nos han quedado por lo menos tres novelas: las historias de José (Gn 37; 39-48; 50:15-26),
de Rut y de Jonás. La primera, de evidente tono sapiencial (pertenece por tanto a este género mayor) está
ahora tejida con la historia de Jacob (cf. Gn 37:2a) que concluye en el mismo cap. 50. La segunda se ha
transmitido como una obra independiente; y la de Jonás, relacionada con el género profético, fue incorporada
al rollo de los doce profetas menores.

Veamos el caso de Jonás.

Ocupa el quinto lugar entre los profetas menores. La CL puede marcar unidades mayores (1:1-
2:2.11; 2:3-10; 3:1-10; 4:1-11) y menores (por ejemplo 2:1-2 y 11; 3:1-4, etc.). Hay discontinuidades en el
texto: 3:5 sigue en 3:10; los vs.6-9 interrumpen el relato, diciendo lo mismo pero con el rey como
protagonista. La oración de Jonás de 2:3-10 no tiene nada que ver con la situación (fuera de la metáfora que
sirvió de enganche con la narración): se refiere a una angustia pasada, de la cual el orante ya ha sido liberado
(cf. v.7b); uno esperaría una oración de petición, pero el himno presente es una acción de gracias (lo señala et

Métodos Exegéticos 111


v.lOa). En cuanto a la forma (CF), abundan los diálogos, ciertas repeticiones (cf. l:2-3acon 3:2-3a; 1:3b con
10b); 1-2 y 3-4 forman dos historias casi paralelas; en ambas la introducción de tono profético es seguida por
sucesos fantásticos y hay un reconocimiento de Yavé por parte de no israelitas (1:16; 3:10). Como CG
podemos decir que el género mayor en esta obra es la novela, con la utilización de por lo menos tres
subgéneros: el profético (1:1-2; 3:1-2), el hímnico (2:3-10) y la leyenda (v.gr. la del pez, la del ricino). Los
sucesos no están concatenados causalmente (como en la historiografía) sino que hay un armado de hechos
increíbles que, sumados, constituyen un mensaje muy claro: los no israelitas (los ninivitas y su rey) oyen la
palabra de Yavé, o reconocen su presencia (los marineros), no así los israelitas. Estos, por su parte
(representados en Jonás) no aceptan a un Dios que se ocupa de otros pueblos.

La figura de Jonás fue tomada del dato de 2 R 14:25, pero nuestra novela no tiene nada que ver con
lo que allí se dice del profeta.

Actividad 116

Toma la historia de José (Gn 37; 39-48; 50:15-26). En 37:2-36 la CL señala la


presencia de dos historias paralelas (duplicado). En cuanto a la forma literaria (CF),
¿qué rasgos puedes señalar (sin entrar en detalles, pues el texto es largo)? ¿Por qué
(CG) podemos afirmar que se trata de una novela? Deberás tener en cuenta que una
novela puede partir de hechos reales, que en la obra son transformados en función
del mensaje deseado. Recuerda, sobre todo, que la novela busca siempre un objetivo:
interpretar algo, enseñar de una manera agradable, con suspenso (hay otras formas
de enseñar). ¿Qué quiere decir esta novela? Puede ayudarte el saber que este género
literario está aquí inserto en otro mayor (sapiencial), lo que da una clave de lectura
más precisa. A nivel de redacción (CR), esta novela sapiencial está a su vez
enclavada dentro de la historia de Jacob (37:2a) y eso tiene que ver con el mensaje
de todo el Génesis (lo entenderás cuando estudies la CR).

Nota: se ha hecho muy común hablar de novelle (término alemán) para estas historias centradas en
personajes con un destino especial (se cita también otras, como 1 R 3:4-15, el sueño de Salomón en GabaónV
el llamarlas novelas cortas no modifica su género literario; si no hay detrás un escrúpulo teológico por usar á
secas el vocablo novela, ¿para qué decir lo mismo en alemán o francés''

2.1.8 El discurso

En la moderna ciencia del lenguaje, discurso es toda la organización estructurada de frases para
producir sentido; todo lenguaje se hace discurso No usamos aquí el término en esa acepción sino en la de la
retórica clásica, en la que discurso tiene que ver con la oratoria, con el arte de convencer y (en cuanto a la
forma) se expresa en lenguaje directo, con el destinatario presente (imaginariamente en una obra literaria).

2.1.8.1 Discurso político

Hay discursos políticos como el ultimátum de Senaquerib al rey Ezequías (2 R 1819-25 28-35)
transmitido por su copero mayor; una arenga bélica, que busca animar a los combatientes (2 S 10:12; I M
9:8.10) o desanimar al enemigo (cf el hábil discurso de Abías según 2 Cro 134-12) El discurso político
puede ser dirigido a una persona que representa el pueblo de Israel como el de Yavé a Josué en Jos l:2ss-
puede cobijarse en otro género literario (como el apólogo o fábula deJe 97-20 puesto en boca de Jotán y qué
es una ironía burlesca sobre la inutilidad de la monarquía) :

Métodos Exegétieos 172


2.1.8.2 Discurso religioso

El discurso religioso puede adoptar la forma (y subgénero) de la homilía, por la que se busca mover
a los destinatarios a hacer la voluntad de Dios, escuchar su palabra; el estilo suele ser parenético o
exhortativo; el contexto es más bien cultual o litúrgico. El núcleo del libro del Deuteronomio (Dt 5-11) es un
material homilético bastante homogéneo, reafirmado con el agregado exílico del cap. 4 y que se mantiene en
la forma redaccional final (cf. 1:1.6; 26:16; 28:1; 29:8,13; 31:1s). Josué, como Moisés, es otra figura cuasi
cúltica en este aspecto en cuya boca se ponen largas exhortaciones a la fidelidad a Yavé, por ejemplo en Jos
22:1-5; 23:1-16; 24:1-24. Confróntese también , entre otros, el discurso homilético del rey (!) Ezequías en 2
Cro 29:5-11 ó 30:6b-9~

2.1.8.3 Testamento

Otro subgénero del discurso es el testamento, cuya forma literaria típica incluye la indicación de la
vejez y proximidad con la muerte de un personaje significativo en la historia del pueblo; una alocución a los
destinatarios (hijos, seguidores, sucesor, discípulos, etc.) en la que se dan consejos, se previene de peligros
próximos, se anuncia la suerte futura de ios interlocutores o (como en algunos apocalipsis que usan el
testamento) se anticipan sucesos finales de la historia del mundo. En la Biblia hay numerosos ejemplos de
testamentos, llamados también discursos de despedida; entre otros:

- Gn 49, de Jacob a sus doce hijos (a nivel de redacción, hay que leer desde 48:21, y cf. 49:33); hay
un mini-testamento en 47:29-31.
- Dt 33, de Moisés a los hijos de Israel (hay que incluir el cap. 34). En 31:14-18 hay también un
mini-testamento, con una vanante sorprendente, ya que Yavé mismo reemplaza a Moisés en la
alocución, para dirigirse a este último.
-Jos 23, de Josué a los hijos de Israel.
- 1 S 12, de Samuel a todo Israel, cuando deja su oficio de juez con el advenimiento del rey.
- 1 R 2:1-9, de David al flamante sucesor, Salomón.
- Tb (deuterocanónico) 14:3-11, de Tobit a su hijo Tobías.

En el NT, Jn 14-17, de Jesús a los doce apóstoles; Hch 20:17-35, de Pablo a los presbíteros de Efeso
reunidos en Mileto; 1-2 Tm, de Pablo viejo y próximo a morir (cf. 2 Tm 4:6) a su discípulo Timoteo (lo
mismo habría que decir de la carta a Tito).

Existen numerosos testamentos en la literatura extrabíblica, ya desde el siglo II a.C. El más célebre
es el Testamento de los Doce Patriarcas, compuesto de diferentes obras pequeñas, de distintas épocas y
ambientes. El género testamento es empleado también en la literatura apocalíptica extrabíblica.

Actividad 117

Te proponemos que hagas una de las dos propuestas de trabajo que siguen, sobre los
textos recién mencionados.
1) Señalar, en todos los casos, dónde y cómo se habla de los últimos días del
personaje principal; y, luego, el tema fundamental de su discurso.
2) Tomar un ejemplo sólo, pero resumiendo todos los motivos que tienen que ver
con lo testamentario.

Observación final: ya sabes que todo género literario tiene su contexto (o SiL) originario en la vida,
que frecuentemente es modificado al ser asumido en una obra literaria (contexto literario o SiB, Sitz im Buch,
en alemán).

Métodos Exegétieos 173


En el uso profano, el testamento es lo que el padre deja (en bienes materiales) a sus hijos, y tiene que
ver con la herencia. La traslación del género a otros contextos permite variar su contenido y diversificar los
destinatarios. Los ejemplos registrados así lo aclaran.

2.2 El género profético


El profeta de Israel habla interpretando los acontecimientos de su pueblo a la luz de la tradición que
no repite sino que reinterpreta en cada coyuntura histórica. Por eso tiene que producir una palabra nueva de
Yavé, de quien es portavoz (pro-feta significa, en griego, el que habla por/en nombre de).

Para eso utiliza todas las formas posibles de lenguaje y una pluralidad de géneros literarios. Puesto
que su misión es convencer por la palabra, y cada género literario tiene una fuerza comunicacional propia, no
debe sorprender esta pluralidad de códices lingüísticos. Pero hay algunos que son característicos, y por ello
los englobamos bajo el título de género profético.

En cuanto a la forma, este género se destaca por las sentencias breves, el estilo conciso, el apoyo en
Yavé mediante la llamada fórmula del mensajero (así dice Yavé, literalmente así ha hablado Yavé), el
discurso directo, interrogativo o imperativo, el uso del perfecto profético (el futuro es tan cierto que se
expresa como ya realizado; comp. el lenguaje de la promesa divina en Gn 13:15 con 15:18, en el hebreo); el
lenguaje poético es predominante, no esencial. El género profético presenta variantes, entre ellas:

2.2.1 La sentencia profética


Comúnmente llamada oráculo profético, si es que este vocablo no se aplica más bien a la cita de la
palabra de Yavé, introducida por la fórmula Así dice Yavé y terminada con oráculo (ne'um) de Yavé, mientras
que hay muchas sentencias proféticas enunciadas por el profeta mismo.

Dentro de las sentencias proféticas encontramos:

2.2.3.1 La sentencia/oráculo de desgracia

Constituye el material más abundante de los libros proféticos, y tanto por su forma como por
contenido pueden distinguirse de la siguiente manera.

-> Amenaza: se introduce por la fórmula de mensajero (así dice Yavé), u otras como en aquel día
(bayyom hahu)) (cf. Is 7:18,20,21,23; 19:16,18,19,21,23,24), he aquí que vienen días (hinne yamim ba'im)
(Jr 7:32; Am 4:2), etc.; enuncia el juicio punitivo de Yavé sobre el destinatario del oráculo.

-> Amenaza fundada: la amenaza de castigo va acompañada (antes o después) por la motivación de
la misma, o sea por una acusación. Cuando ésta precede a la amenaza, se introduce por un ya que (ya'an ki)
(Is 3:16; 7:5), la fórmula de maldición ¡ay! (hoy) (Am 5 1 8 ; 6 1 ; Ha 26b 9 12 15 19, etc ) otras fórmulas o
simplemente se relata el pecado en forma muy enfática (lo más común) Si la acusación viene después de la
amenaza (esta inversión produce un efecto retórico) se introduce a veces por la conjunción porque (ki) (Os
4:1;9:1).

La amenaza misma o juicio suele empezar con la partícula por eso/por tanto (laken) cuando sigue a
la acusación. Vayamos a un ejemplo ilustrativo:

Métodos Exegétieos i74


En el paquete de oráculos contra la monarquía que se conserva en el libro de Jeremías 21:11-22:30,
el destinado a Joaquín (vs.13-19) empieza con la fórmula ¡ay! seguida de la descripción del pecado
(acusación), que se extiende hasta el v. 17: "¡ay del que edifica su casa sin justicia y sus pisos sin derecho! De
su prójimo se sirve de balde ..."; el v.18 inicia la amenaza con las palabras "por tanto (laken) así dice Yavé
...", utilizándose el género literario de la lamentación en sentido negativo e irónico.

Actividad 118

Lee Jr 23:1-2. Es una breve sentencia profética. El v.2 comienza con por eso (mejor
que pues como la BJ). Indica qué frases pertenecen a la acusación, y cuáles a la
amenaza/juicio. Señala los indicadores lingüísticos que los distinguen. ¿La sentencia
profética es simple o compuesta?

En los textos proféticos que poseemos no es fácil encontrar tal cual el modelo indicado. En realidad,
existen obras literarias (y teológicas, por supuesto) en las que se combinan tanto los géneros literarios como
sus formas o modelos. A veces hay una secuencia de acusaciones sin indicación de amenaza, como en Jr 2 o
Is 1; otras, la acusación es muy larga y la amenaza de juicio breve, como en la unidad de Am 4:6-12 (la
amenaza cubre sólo el v.12). En Ez 16 tenemos una larga acusación de ingratitud, con alusiones simbólicas y
metafóricas a la historia de Israel (vs.3-34); cuando se expone la amenaza, luego de la fórmula introductoria
(v.35 "por eso, prostituta, escucha la palabra de Yavé") se resume nuevamente la acusación (v.36)
retomando luego la fórmula por eso (v.37, hasta el 45)

Actividad 119

Semejante al ejemplo de Ez 16 es el de 20:1-31 (los vs.31ss son una relectura en


sentido contrario). Los vs.1-4 constituyen un primer oráculo de castigo. ¿Cuál es?
No tiene fundamentarón,; esta se hace en el segundo oráculo de los vs.5ss; en dos
momentos (¿cuáles?) aparece la fórmula laken que introduce la amenaza del castigo,
pero las dos veces se retoma brevemente la acusación (señala los vs.
correspondientes). La amenaza se concreta sólo sobre el final; ¿puedes indicar
exactamente la frase que la expresa?

Una forma alternativa y parecida de anunciar una amenaza es la palabra de exhortación, como un
oráculo cerrado (cf. Am 5:4-6; 14-15) o como parte de una acusación (cf. Is 1:16-17), y la amonestación,
como en la secuencia de oráculos jeremianos sobre la conversión en Jr 3:1-5; 12-13; 19-25; 4:1-4
(exhortaciones); 4:5-5:17 (amonestaciones). La amonestación se parece a una amenaza condicional, como el
bello ejemplo de Jr 7 (discurso en el templo de Jerusalén).

2.2.3.2 La sentencia/oráculo de salvación

Otro caso particular dentro de las sentencias es el que remite a la sentencia/oráculo de salvación.
A más de la forma concreta e individual, de alguna manera siempre única como ya sabes, la forma
genérica y lingüística de estas sentencias no se diferencia de las de desgracia. Tienen la misma introducción
(así dice Yavé), pero especialmente en oráculos tardíos empiezan con fórmulas tales como vendrán días
(yamin ba'im) (Jr 23:5.7; 30:3; 31:27.31.38), al fin de los días (be'ajarit hayyamin) (Is 2:2; Jr 48:47; 49:39;
Os 3:5b; Mi 4:1), aunque éstas se usan también en oráculos de castigo (Jr 48:12; 49:2; 51 47 para la primera;
Ez 38:16 para la segunda) De modo que la distinción se hace según su contenido

Métodos Exegétieos 175


En la sentencia de desgracia la amenaza era fundamentada con una acusación concreta, a veces
implícita en el contexto, literario o histórico. En la de salvación se da algunas veces (Os 11:8s. lOs, cf. v.8b, la
compasión de Yavé; es más común en el 2-Isaías), pero es lo más normal que no haya tal legitimación, pues
es suficiente la afirmación de la voz salvífica de Yavé contenida en la promesa misma de salvación. Fórmulas
como la boca de Yavé ha hablado (Mi 4:4b; Is 40:5b), u oráculo de Yavé apelan a la capacidad indiscutida de
Yavé, sin que haga falta justificarla.

Instrumentemos lo dicho hasta aquí a través de un ejemplo.


Mi 1-3 recoge una serie de oráculos contra Samaría y Jerusalén, seguida en 4-5 por otra de ssgno
contrario (de salvación). Para quedarnos sólo en el cap. 3, en las tres unidades literarias (iniciada cada una por
un indicador lingüístico: escuchad v.l; "Así dice Yavé ...", v.5; escuchad v.9) está más desarrollada la
acusación (vs.2-3,5,8,9,11) que la amenaza (v.4, el silencio de Yavé; vs.6s, ausencia de profetas; v.12,
destrucción de Jerusalén). Observa en cada caso qué indicador lingüístico inicia la amenaza.

Actividad 120

Continúa ahora tú mismo el análisis de Mi 4-5, donde hay más de media docena de
oráculos de salvación. ¿Hay alguna fundamentación de las promesas allí señaladas?

2.2.2 Otros géneros proféticos


La sentencia profética no puede cubrir todas las posibilidades de comunicación de los profetas, por
cuanto ellos estaban ligados a todos los aspectos de la vida de Israel. Como consecuencia, apelaron a todos
los medios/códigos de expresión ya consagrados por el uso, y que nosotros llamamos géneros literarios.
Usaron la representación, la discusión sapiencial; imitaron escenas de pleito en un tribunal (Yavé aparece
como demandante, como querellado que se defiende, o como juez que dicta la sentencia); emplearon la
lamentación fúnebre, la enseñanza (torá), la alegoría, el canto triunfal, el proverbio, la parábola (cf. Is 5:1-7),
el relato de la vocación/misión, el de aparición; y también hicieron acciones simbólicas (ver Is 20). La
variedad es enorme, y pluriforme la combinación de géneros en un mismo libro profético, en gran parte como
consecuencia del largo proceso de formación del corpus profético.

Vamos a señalar únicamente dos formas de oráculo frecuentes en el 2-Isaías pero que se encuentran
también en otros libros, aún no proféticos; son ellos la promesa de salvación y el oráculo de protección.

2.2.2.1 La promesa de salvación

La promesa de salvación es un género en cuanto mantiene un esquema fijo, una estructura básica,
que en caá* forma concreta de texto puede tener variaciones (en el orden de los elementos, o por omisión de
alguno de estos). La promesa de salvación empieza con una queja de la persona o del pueblo, sigue el anuncio
de la salvación como respuesta, y sus resultados. Por ejemplo: Is 41:17-20: '•Los humildes y los pobres buscan
agua, pero no hay nada ..." (v. 17a, la queja es enunciada en discurso indirecto),- "Yo, Yavé, les responderé ....
abriré sobre los calveros arroyos y en medio de las barrancas manantiales ..." (17b y ss, respuesta divina);
"de modo que todos vean y sepan ... " (v.20, resultado).

Otro ejemplo: en Is 49:14-21 la promesa de salvación se abre citando en discurso directo la queja de
Sión ("Yavé me ha abandonado ..."). La respuesta divina primero es genérica, apelando al ser mismo de Yavé
que no puede olvidar (v.l5b); luego en detalle (la restauración y repoblación de la ciudad (vs.16-19), para
terminar con los efectos de la acción salvífica (la admiración de Jerusalén y de sus hijos, vs.20-21).

Métodos Exegétieos 176


Actividad 121

Recurre a Is 40:27-31. Primero delimita las unidades literarias/temáticas (por lo


menos tres). La unidad global es muy coherente. En cuanto al género literario
(promesa de salvación), indica (con las palabras del texto, y señalando el v.) cuál es
la queja, cuál el anuncio de salvación (general, y concreto), y cuál el resultado. En
cuanto a la forma de esta promesa de salvación, notarás que se usa la discusión
(v.27a28a) aquí como subgénero, el lenguaje directo o interpelativo, el estilo
poético y sapiencial (comparaciones) la repetición de términos ciave como
fatiga/fatigarse con sus sinónimos y antónimos La fuerza de Yavé es fundamentada
en su poder creador e inteligencia (v U) Otros ejemplos con los que puedes trabajar
son:Is 4 2 1 4 - 1 7 ; 4 3 1 6 - 2 1 ; 4 5 1 4 - 1 7 ; G n 152-6 etc

2.2.2.2 El oráculo de protección

El oráculo de protección se caracteriza por el uso de fórmulas de seguridad por parte de Dios (no
temas, etc.). Suele comenzar con la alocución a los destinatarios, que puede ampliarse con una memoria de la
obra salvífica precedente. Hay una fundamentación (v.gr. yo estoy contigo, yo soy tu Dios, yo te fortalezco, yo
soy tal...), y una indicación final de las consecuencias de esta nueva presencia divina.

Un ejemplo claro lo encontramos en Is 41:8-13:

Alocución directa: "Y tu, Israe,, servidor mío; Jacob a quien elegí" (v.8);
Memoria salvífica: "a quién así desde los extremos de la tierra, desde lo más remoto
te llamé.."" (v.9);
Fórmula de seguridad: "Notemas";
Fórmula de protección: "Contigo estoy yo, no receles que yo
y fundamentación: soy tu Dios ..." (v. 10)
Resultado: "¡Oh! se avergonzarán y confundirán ..." (vs. 11-12).
En el v.13 se repiten casi todos los elementos del género.

Actividad 122

Puedes tomar la unidad que sigue: Is 41:14-16. Allí puedes reconocer los
destinatarios de la alocución directa, la fórmulas de seguridad y protección, la
fundamentación (títulos de Yavé), y las consecuencias de la acción divina que
invierte una situación anterior.

Otros ejemplos para entrenar la técnica pueden ser: Is 43:1-4; 43:5-7; 44:1-5; Jr 1:17-19; Gn 15:1
(abreviado por el contexto), etc.

Verás que el 2-Is es especialmente rico en el empleo de diversos géneros literarios no propiamente
proféticos, pero oportunos para transmitir el mensaje central de la obra. Aparte de los ya indicados, emplea la
disputa (40:12-31; 49:14-26 junto con la promesa de salvación; 45:9-13; 45:18-25; 46:5-11; 48:1-11; 48:12-
15; 50:1-3), escenas de juicio contra los otros Dioses (41:1-5; 41:21-29; 43:8-13; 44:6-8; 45:20-25), o con
Israel (43:22-28; 50:1-3; 42:18-25), el oráculo vocacional dirigido a un rey (44:24-45:7), y los cánticos
(42:10-13; 44:23; 45:8; (48:20-21); 49:13), la lamentación (47), la sátira (contra los fabricantes de estatuas,
44:9-20), etc.

En otros libros proféticos encontrarás otras variedades de géneros literarios.

Métodos Exegáicos 177


2.3 El género sapiencial

En todas las culturas hay sabiduría. Hay una sabiduría popular, que da lugar a los primeros géneros
literarios que sirven de moldes para encerrar en las breves expresiones fundamentales de la vida. Y hay
también una sabiduría más intelectualizada, que se desarrolla especialmente en las proximidades del poder
(consejeros reales, instructores de los futuros reyes, etc.). Esta sabiduría es la que tiene mayores
oportunidades de plasmarse en la obra literaria, a menudo apropiándose también de las expresiones de la
sabiduría popular.

Aquí no hablamos de la sabiduría en cuanto a ideas (es una enseñanza basada en la experiencia,
sobre cómo actuar para tener éxito en la vida) sino en cuanto a la expresión lingüística. Veamos algunos
subgéneros más relevantes.

2.3.1 La sentencia
Es la forma de lenguaje sapiencial más simple; en el AT se alude a ella con el vocablo masa,, que
suele traducirse como proverbio/comparación.

Dentro de la categoría sentencia encontramos las siguientes.

-> El refrán es un dicho popular muy simple pero tan bien logrado que su uso se convierte en muy
común. Por ejemplo, "más vale perro vivo que león muerto" (Qo 9:4b), "los padres comieron el agraz y los
dientes de los hijos sufren la dentera" (Jr 31:29 = Ez 18:2); ver también 1 S 24:14; 1 R 20:11.

-> El proverbio es más elaborado que el refrán. Tiene forma métrica, es rítmico, gusta de las
asonancias y paranomasias y sobre todo del paralelismo.

El paralelismo puede ser de tres clases:

1) sinónimo: "presta atención, hijo mío, a mi sabiduíía /aplica tu oído a mi prudencia" (Pr 5:1);

2) antónimo o antitético: "amontonar en verano es de hombre sensato / dormirse en la cosecha es


de hombre indigno" (Pr 10:5; la gran colección de los cap. 10-22 abunda en proverbios
antitéticos),

3) sintético: la segunda parte completa la idea de la primera: "bebe el agua de tu cisterna / la que
brota de en medio de tu pozo" (Pr 5:15). (Cf. también Unidad 13, párrafo 13.3.1).

Actividad 123

Lee Pr 28:1-15. Indica a cuál de estas clases pertenece cada uno de los proverbios de
esta colección; basta anotar en cada v. la definición atinente.

Hay que observar que a menudo la forma sinónima/antitética/sintética no se construye con un


proverbio sino con dos o más: así en Pr 4:18-19, el proverbio sintético del v.18 seguido del sintético del v.19
forma otro antitético; en 5 1 - 2 , los dos proverbios sinónimos forman uno sintético

Métodos E m é t i e o s 178
2.3.2 Otros géneros sapienciales

Otros géneros sapienciales pueden ser los siguientes.

2.3.2.1 La sentencia numérica

La literatura sapiencial ha guardado ejemplos de sentencia numérica, en la que se contrabalancean


dos cifras contiguas, con un contenido cada una: "seis cosas hay que aborrece Yavéy v siete son abominación
para su persona" (sigue la lista de las siete cosas) (Pr 5:16). Para el esquema 3/4 cf. Pr 30:15-33; Am 1:3-4,6
(en otro contexto o SiL); para 1/2, Job 40:5 (y comp. Sal 62:¡2s); para 6/7, Jb 5:19; para 7/8, Qo 11:2 y Mi
5:4. En Is 17:6 se combinan 2-3/4-5. Estos modelos son muy frecuentes en la literatura mitológica de Ugarit y
en otros textos orientales. Si tienes la BJ observa los modelos empleados en Si (Eclesiástico) 23:16s; 25:7;
26:5-7; 50:25.

Una observación importante: la sentencia (u oráculo, en los profetas) numérica es una forma de
paralelismo sinónimo; como entre los números no hay sinónimos, se toma el número contiguo al ya
empleado, siempre en forma ascendente. Nunca hay que sumar las cifras (compruébalo por ej. en Pr 30:15ss).
En Jb 5:19 la descripción en forma de sentencia pide que el número total sea 6 (esquema 6/7).

En los textos proféticos, el género está fuera de su contexto vital y generalmente no se enumeran los
contenidos (la descripción de los pecados en Am 1-2 es numéricamente variada).

2.3.2.2 El enigma

El enigma (jida, en hebreo), que propone en forma de pregunta a otro la solución de un problema, es
un subgénero sapiencial; pero no consta en los libros sapienciales, así empero en Je 14:14-18 (el caso tan
célebre) y se alude al mismo en 1 R 10:1 (la reina de Saba en su visita a Salomón); Sal 49:5; Ha 2:6. El
paralelismo con masal y el contenido de lo que sigue no sugieren la idea de un enigma/adivinanza en Sal 78:2
y Ez 17:2 (en este último caso se trata más bien de una alegoría, que sin duda tiene también un componente
enigmático).

2.3.2.3 La alegoría

La alegoría tiene de por sí un elemento sapiencial, por ser una comparación entre dos cosas, una
imaginada en el texto, la otra real, a la que se refiere aquél. Se dice que la alegoría es una yuxtaposición de
metáforas; en una definición más precisa, es decir una cosa para referirse a otra. En Ez 17:3-10 la descripción
del águila grande en forma de historia cerrada se refiere a las vicisitudes finales del reino de Judá. El
destinatario de la alegoría la debe entender de inmediato; en todo caso, se acopla la explicación en los v.l Iss
(cf. también 15:1-5 con 6-8). A veces, la referencia histórica va incluida en la alegoría misma, como en Ez 23
(cf. el final del v.4). En los libros sapienciales tienes un buen ejemplo en Pr 1:20-33 y 8:1-36, donde la
sabiduría aparece personificada como mujer.

2.3.2.4 La parábola

La alegoría contiene escenas irreales; no así la parábola, que imagina un episodio posible desde la
realidad. No está bien representada en el AT (cf. 2 S 12), pero se hizo conocida a partir de la predicación de
Jesús (ver Unidad anterior).

Métodos Exegeticos 179


2.3.3 Fórmulas
Dentro del género sapiencial caben también fórmulas típicas, como las que introducen las
maldiciones (maldito, arur), las bendiciones (bendito, baruk), deseos de felicidad (feliz/bienaventurado,
asere), seguida normalmente por participios o por frases de relativo. Cf. Sal 1:1 "feliz el hombre que no anda
en la asamblea de los malvados ..."; 127:5 (con el participio, 128:1).

Dos observaciones ffnales:

1) lo que sucedía en el corpus profético tiene lugar también en el sapiencial; a saber, que el género
principal aparece combinado con otros (que pasan circunstancialmente a ser subgéneros). El libro de Job, por
ejemplo, adopta los subgéneros de la disputa en tribunal, de la maldición, del himno, la teofanía, la apología o
autodefensa; en el prólogo y el epílogo (en prosa) se usa la narración (leyenda, por su contenido).

El último capítulo de Proverbios (31:10-31) incluye un poema que celebra un tipo de mujer; por su
forma, es un acróstico o texto alfabético (cada sentencia o frase empieza por una letra que corresponde al
orden del alfabeto). El Eclesiastés adopta por momentos el modelo de los tratados o exposiciones doctrinales,
en un marco de ficción histórica (Salomón describe sus propias experiencias). Para citar un libro
apócrifo/deuterocanónico, la Sabiduría emplea el tratado, el midrás (una narración elaborada a partir de
textos conocidos), la oración, etc.

2) En el sentido contrario, lo sapiencial aparece como subgénero en muchas otras obras que no son
sapienciales, especialmente en los libros proféticos (dentro de éstos, sobresale Is 5:1-7; 8:9-10; 19:11-15;
28:23-29; 40:12-31 y numerosos pasajes del 2-Isaías), en los Salmos (1; 112; 127; en 78:1-2 se da el tono
sapiencial a una narración poética de los hechos salvíficos de Yavé), en el Pentateuco (cf. la leyenda de José
antes mencionada).

2.4 El género jurídico/legal

2.4.1 Leyes
En toda sociedad hay leyes y normas legales que regulan la vida de la comunidad; también ellas se
expresan en códigos lingüísticos o géneros propios.

Dentro de las leyes encontramos las siguientes:

2.4.1.1 El derecho apodíctico

Hay proposiciones jurídicas que ordenan imperativamente, de manera absoluta, como las del
Decálogo (Ex 20:2-17 = Dt 5:6-21), del código (yavista) de Ex 34:12-26, del código de santidad de Lv 17-26
(no todas estas leyes). En cuanto a la forma, las prohibiciones se expresan en yiqtol con la negación lo' (v gr
lo' tingob, no robarás, Ex 20:13) que agrega el matiz de de ninguna manera/en absoluto- o con 'al que es más
coyuntura! (al-taset yadeka, no debes levantar tu mano, Ex 231b) Se ha dicho que el contexto original o
SiL de esta clase de derecho es la instrucción familiar; en tal caso habría un parentesco con los ambientes
sapienciales populares Los mandamientos en positivo se expresan con el imperativo o con el yiqtol yusivo
(Ex 20:12: honra a tu padre- 23:10: seis años sembrarás tu tierra = deberás/podrás sembrar tu tterra)

Métodos Exegétieos 180


En un tiempo se había pensado que el derecho apodíctico era una creación de Israel; pero no es así.
En los tratados de soberanía/vasallaje, por ejemplo, las estipulaciones se expresan por lo general en forma
apodíctica.

2.4.1.2 El derecho casuístico

Se llama así a aquellas formas jurídicas que prescriben o prohiben acciones circunstanciales, en
casos concretos (de allí el vocablo casuísiico.. Es la forma más común en los códigos, tanto bíblicos como
orientales.

El esquema es: dado el caso tal (prótasis, oración subordinada), hay que procedrr de tal o cual
manera (apódosis, oración principal). Esta última puede consistir en un mandato o prohibición, o en la
indicación de un castigo o pena: "si uno deja abierto un pozo ... v cae en él un buey o un asno, el ppopietario
del pozo pagará ... " (Ex 21:33); "si prestas dinero a uno de mi 'pueblo ... no deberás ser con él un usurero"
(22:24); "al que se atreva a matar a su prójimo ..., le arrancarás para matarlo" (21:14).

La norma (apódosis; oración principal) suele expresarse con el yiqtol yusivo (repasa los tres
ejemplos dados: yesallem , lo'-tihye, tiqqajennu).

El caso (prótasis. oración subordinada) puede empezar:

a. con la partícula lm (si): "si me haces un altar de piedra, no lo edificarás con piedras labradas"
(Ex 20:25). Ver ejemplo de 22:24; por lo demás, es la forma común (corresponde al summa de los
textos acádicos);
b. con la partícula ki (en el caso de que): los ejemplos de Ex 21:33s y 21:14; "si alguien golpea a su
siervo ... >• muere ..., será vengado" (21:20);
c. ki puede introducir un caso general, del cual se especifica (con 7m) una circunstancia particular:
"si (ki) compras un esclavo hebreo, servirá seis años ...; si (7m) entró solo, solo saldrá ..." (21:2s;
cf.22:15s);
d. con un participio: "el que hiera (makkeh) mortalmente a otro, morirá" (Ex 21:12); "el que
maldiga (meqallel) a su padre y a su madre, morirá" (v. 17);
e. también se usa 'is 'aser (aquel que, Lv 17:3ss), o 'is ki (19:20; 20:27).

Actividad 124

Toma el conjunto legal de Ex 23:1-9 y señala qué tipo de leyes hay, con sus
características formales.

2.4.2 Contratos

Es fácilmente identificaba este género jurídico, tan universal. Los contratos se caracterizan por una
r e l a c ó n jurídica entre dos partes, ciertas formas literarias y algunos ritos concomitantes. Estos últimos
dependen del uso cultural, o están expresados en el texto del contrato. Hay diversas clases de contratos,
distinguibles sobre todo por el sujeto tratado. Son subclases de contratos los económicos y los políticos.

2.4.2.1 Contratos económicos

Entre los contratos económicos encontramos la compraventa de objetos, personas; herencias de


bienes; regulación de propiedades, límites, etc. Son muy numerosos entre los lotes de textos cunieformes
hallados por los excavadores; cabe mencionar en particular lo archivos reales de Mari (siglo XVIII a.C.) y

Métodos Exegeticos 181


Ugarit (XV-XIII), donde aparecieron miles de ellos. En el A T no constan ejemplos, debido a que no fueron
del interés de los autores. En 1 R 5:15-26 se relata el contrato entre Salomón y el fenicio Jirán, con
indicaciones sobre las cláusulas mutuas, pero el relato ha perdido mucho de su forma jurídica debido al marco
histórico-salvífico, que está subrayado. En el texto que sigue tienes un ejemplo original de contrato, tomado
de los archivos de la ciudad amorrea de Mari:

"Dos sar de terreno no edificado, terreno perteneciente a ¡lisaduc, a llisaduc su propietario, le


compró Yarim-Add.. Como precio total, pagó 10 sidos de plata; si alguien reclamare, deberá pagar 1 mina
de plata. Delante de Apilken, hijo de llimattar (siguen nueve testigos más), delante de Sammietar, el escriba.
Año en que tuvo lugar el censo" (Archives Royales de Mari VIH, n. 5, pp. 1-15).

2.4.2.2 Contratos políticos

Los contratos políticos se realizaban entre dos tribus, pueblos, reyes. Pueden incluir cláusulas
económicas (v.ar. pago de tributo), pero el interés principal es político (-militar). En 1 M 8:17-32 se
menciona el traíado de amistad entre los judíos de la resistencia macabea y los romanos; en los vs.23-30 se
registra el contrato mismo en forma de documento, puedes constatar ciertas formas que hacen pensar en un
tratado; el v.22, por su parte, deja ver la práctica de grabar en bronce el texto del pacto. Estamos mucho mejor
informados sobre los tratados políticos por los textos jeroglíficos y sobre todo cuneiformes y lineales
(egipcios, acádicos y arameos, respectivamente) del 2*> milenio a.C. y primera parte del primero. Algunos
eran de igualdad, la mayoría de soberanía/vasallaje, o sea entre un rey mayor y otro menor o subdito. En el
mencionado de 1 M 8 reconocerás que se trata de la segunda clase. En el curso Mundo Bíblico estudiarás más
en detalle este tema. Por ahora, y en lo que respecta a los géneros literarios, basta resumir su estructura, que
consta de:

-> una presentación del rey soberano,


-> un prólogo histórico que registra los actos de benevolencia de éste con el vasallo,
-> las clausulas,
-> la lista de los Dioses testigos del pacto,
-> las bendiciones y maldiciones, en forma condicional y
-> algunas providencias sobre la escritura y lectura del texto.

La incidencia de este género jurídico sobre los estudios bíblicos es enorme, como lo verás a lo largo
de estos cursos; en efecto, las relaciones de Israel con Yavé fueron expresadas, entre otros lenguajes, con el
de la alianza política.

Actividad 125

Lee Jos 24:1-28. Trata de identificar los elementos 1, 2, 3, y 6 (el 4 está


transformado, visto el monoteísmo israelita, pero sigue visible en el v. 27).

Para algunos casos de tratados políticos humanos, lee los de Gn 26:26-31 (Isaac-Abimelec); 31:43-
54 (Jacob-Labán); Jos 9 (Josué-gabaonitas).

2.4.3 Disposiciones cultuales

El culto abarca un porcentaje significativo de la vida de un pueblo como el de Israel. La tradición


sacerdotal que corre desde Ex 25 (menos 32-34) hasta Nm 10 (¡la tercera parte del Pentateuco!) contiene un
sinnúmero de prescripciones cultuales tales como:

Métodos Exegétieos 182


-> leyes sobre el santuario -> normas sexuales relacionadas con lo sagrado
-> los sacrificios -> animales puros e impuros
-> los sacerdotes -> alimentación
-> las fiestas -> purificación de las enfermedades
-> diversos rituales

Hay fórmulas que se repiten en esta clase de textos, como la afirmación de la autoridad de Yavé (cf.
Lv 18:2ss), la conclusión ésta es la ley (tora) de tal o cual cosa (cf. Lv 13:59; 14:32,57, etc.), pero las
diferencias dependen del sujeto legislado. Los más típicos son los rituales, que contienen las siguientes
formas elementales: la ofrenda, detallada en cada caso, la imposición de las manos sobre la víctima, la
indicación del sacrificio, la aspersión de la sangre, el tratamiento de la víctima, etc.

Toma como ejemplo Lv 1 (ritual de los holocaustos), o Ex 12 (sobre la pascua). Por supuesto que
algunas formas varían por la clase de ritual (no es ¡o mismo una ofrenda cruenta que una oblación de trigo).
Si se trata de las fiestas, aparecerá el componente del calendario y del lugar, y así sucesivamente.

En tus lecturas podrás encontrarte con la expresión torá sacerdotal. Se refiere a una introducción
dirigida al pueblo en el culto, o inmediatamente antes (como condición para participar en él, cf. Sal 15 y 24:3-
6). Por extensión la utilizan también los profetas (cf. Jr 7; Is 1:10-17). Supone la conciencia de la sacralidad
del lugar de culto.

Actividad 126

Registra en fichas los rasgos genéricos y formales de algunos géneros literarios más
importantes. Presta especial atención a la selección de ordenadoras para cada caso,
confeccionándolas por separado, bajo METODOS EXEGETICOS / CRITICA DE
LAS FORMAS/GÉNEROS DEL A T

2.5 Cánticos y oraciones


No son lo mismo desde el punto de vista formal, pero se entrecruzan en la práctica. Los Salmos de la
Biblia son una y otra cosa, pero hay cánticos que no son oraciones (como el cántico de Débora de Je 5) y
oraciones que no son cánticos, como la de Salomón cuando la inauguración del templo (1 R 8). El Cantar de
los Cantares contiene cantos de amor (epitalamios) que no son oración.

2.5.1 Los cánticos


Según el tema, se dividen en varios subgéneros.

-> El canto de Amor. El modelo es el libro del Cantar de los Cantares, que como obra literaria
contiene una sene de cantos, con variaciones formales y hasta de género (hay descripciones, cf. 4:1-7;
diálogos, cf. 1:7; alegorías, 6:2; etc.). El género se caracteriza por el lenguaje poético, el énfasis celebrativo
en los sentimientos, el elogio del otro, la declaración de amor, la sugerencia, la referencia simbólica al
cuerpo, y otros recursos tanto temáticos como literarios.

El Sal 45 imita el canto de amor, referido al rey.

-> El canto de victoria o Epinicio. Su contexto vital o SiL es el regreso de una batalla victoriosa, o
la necesidad ulterior de festejarla. Tiene por tanto un origen popular, como se entrevé por Ex 15:20s; Nm

Métodos Exegeticos i83


21:27-30; 1 S 18:6s, pero en el AT estos cánticos ya están transformados en poemas literarios y teológicos,
como lo muestra Ex 15: Iss, que supone tradiciones ya maduras (cf. v.17).
Desde el punto de vista formal, el epinicio celebra las hazañas del héroe (que puede ser Yavé), su
fuerza, la alegría del triunfo; por supuesto que usa el estilo poético, conciso, ligero. Ex 15 y Je 5 son los más
representativos.

-> La lamentación o Elegía (qiná). Si bien su origen (SiL) es el acompañamiento de un pariente o


amigo fallecido (cf. 2 S 1:19-27, la elegía de David por la muerte de su amigo Jonatán y de Saúl; 3:33s),
como género literario bíblico es más notable la lamentación por una ciudad destruida. En tal sentido, es el
opuesto del epinicio. La extensión o cambio de SiL de la lamentación al ámbito político data de la época
sumeria (3er milenio a . C ) . Es célebre la lamentación por la destrucción de la ciudad de Ur (c. 1950 a . C ) , y
en la Biblia las lamentaciones por la destrucción de Jerusalén, recogidas en el libro homónimo
(Lamentaciones). Como sucede con otras colecciones o córpora, también en este caso el género literario
principal se combina con otros subsidiarios o asociados. Lm 3 es un lamento individual (un género conocido
en los Salmos, cf. 5; 13; 22; 31, etc.) que se hace colectivo sólo en los vs.40-51 (lenguaje en plural; alusiones
a Jerusalén), y Lm 5 es una lamentación expresada en el género de la oración (también se puede invertir las
designaciones, si se tiene en cuenta el principio, v.l, y el final, vs. 19-22).

Los profetas especialmente recrearon el género de la lamentación, aplicándolo irónicamente a la


crítica a los reyes (Is 14:4b-21; 47; Jr 22:13-19), con alusiones indirectas al SiL originario del género (cf. Jr
22:10.18s; Am 5. Is. 16s). Recuerda además lo dicho en el párrafo 8.2, Información Básica sobre este género.

2.5.2 Los Salmos

Los cánticos hasta aquí considerados son profanos de por sí, aunque en la Biblia están usados en un
marco religioso, aun el Cantar de los Cantares (por el hecho de estar en la Biblia y ser leído por personas de
fe). Hay otros cánticos que son propiamente religiosos y/o cultuales. En el AT constituyen un género literario
muy significa;;,o, tal el caso de los Salmos, con algunas muestras en otros libros (Ex 15; Nm 21:17-18; 1 S
2:1-10, el cántico de Ana; Jon 2; Ha 3). Entre los rollos del Mar Muerto (Qumran) hay uno que contiene
numerosos salmos semejantes a los bíblicos (1QH = Hodayot o salmos/himnos de la primera cueva de Q.); el
libro apócrifo/deuterocanónico de Sirac (Eclesiástico) termina con un hermoso himno de acción de gracias a
Yavé rey (Si 51:1-12). En el Oriente bíblico han aparecido centenares de muestras de salmos a distintos
Dioses. En la fundación del templo al Dios Samas (el Sol), en Mari, se dejó un ladrillo enterrado en el que se
grabó un extenso himno a ese divinidad. Se han publicado series de himnos a los Dioses de una gran riqueza
temática y literaria. Si tienes la BJ, lee la introducción al libro de los Salmos Allí tienes una presentación y
un listado de los tres principales subgéneros. Son ellos:

-> El himno (tehillá = alabanza), estructurado en tres partes:

1) invitación (cantad a Yavé un cántico nuevo ..., Sal 96:1), en imperativo, yusivo o cohortativo
según a quien se dirige;

2) cuerpo, introducido por ki ( porque) y las referencias a la acción de Yavé {porque grande es
Yavé..,, 96:4);

3) final, repitiendo la exhortación inicial o con una oración o afirmación de fe (el juzgaáá al orbe
con justicia ..., 96:13b). La lista es muy grande (8; 19; 29; 33 ) pero sobresalen dos subclases
los del reino de Dios (algunos los llaman cantos de entronización) como 47; 9 3 9 6 - 9 8 (destaca el
uso de la fórmula Yavé reina) y los de Sión (46; 48; 76; 84; 87; 122) que ensalzan a Jerusalén
como residencia de Yavé, a menudo con motivos tomados de la cultura religiosa ambiental

Métodos Exegétieos 184


-> El canto de acción de gracias (todá); es uno de Jos géneros más representados en el salterio
bíblico (Sal 18; 21; 30; 33s; 40; el grupo de 65-68; 92; 107; 116; 118; 124; 129; 138; 144). También los
himnos pueden contener una acción de gracias (por ej. el Sal 149), y al revés, la todá necesita celebrar a
Yavé. Los dos subgéneros, entonces, se entrecruzan frecuentemente.

Desde el punto de vista formal, el epinicio celebra las hazañas del héroe (que puede ser Yavé) su
fuerza, la alegría del triunfo; por supuesto que usa el estilo poético, conciso, ligero. Ex 15 y Je 5 son los más
representativos.

Los salmos de acción de gracias son individuales (más antiguos y numerosos) o colectivos; en este
caso, el sujeto hablante es el pueblo, y el tema dominante, no exclusivo, es la historia nacional (cf. el Sal
124). En algunos salmos se mezclan el yo y el nosotros (ver el Sal 66: compara los vs.8-12 con 13ss). Esto se
debe en parte a la historia de la redacción del texto, y en parte al mismo estilo poético y simbólico que no es
siempre uniforme sino oscilante, al estar basado en los sentimientos más que en la lógica.

En cuanto a su estructura, la acción de gracias contiene los siguientes elementos:

-> exhortación inicial a la alabanza, sea en forma plural (¡alabad a Yavé!) o en un singular
cohortativo (quiero alabarte, Yavé);
-> cuerpo del salmo, que relata la ayuda experimentada, para lo cual también se expresa la
necesidad/peligro/enfermedad de que el orante se ha liberado. A veces se alude a experiencias
más generales (la creación; la acción de Yavé en la naturaleza o en la historia, sin entrar en
particulares);
-> final, que puede ser variado: nueva alabanza, repetición del comienzo, petición, etc.

Un ejemplo de lo dicho se constata en el Sal 33. Los vs. 1-3 invitan a dar gracias y celebrar a Yavé;
desde el v.4 se dan los motivos: la creación (6-9), la protección a Israel frente a otros pueblos (10-12); el
salmista se remonta a los atributos de Yavé (4-5; 13-17). Desde el v.18 saca las consecuencias para el futuro
renovando la esperanza en Yavé.

En cuanto a la forma literaria, los versos son bastante largos (dominando los acentos 3+3 y 4+3) se
reconocen estrofas temáticas (vs.1-3; 4-5; 8-9; 10-12; 13-15; 16-17; 18-19; 20-22, cf. la BJ); la invitación se
dirige a los justos (v.l); el plural del sujeto hablante en los vs. 18-22 indica que es una acción de gracias
colectiva. La referencia a la histona (vs.10-12) se hace en un lenguaje sapiencial. De modo que puedes ver
claro la diferencia entre el género (toda) y la forma literaria de esta todá.

Actividad 127

Lee el Salmo 136. Pertenece a dos subgéneros (tehillá y toda): ¿por qué?. Indica los
elementos estructurantes del género, y algunas características de la forma de este
cántico (la forma siempre es individual).

Observación: conviene tener en cuenta que, en cuanto al contenido, algunos salmos son clasificados
como histórico-saMficos, por cuanto desarrollan temas o motivos centrales de la tradición histórica de Israel
Así el Sal 136 que acabas de estudiar; lo mismo los Sal 78 (combina el género sapiencial, cf. v.1-4, con la
confesión de los pecados); 105; 106 (también confesión de los pecados); 135. No se trata de un género
separado, sino de temas/motivos característicos de la fe de Israel, expuestos en géneros conocidos, a veces
combinados. Como venimos insistiendo a lo largo de estas dos unidades, los textos bíblicos tienen mucha
movilidad en cuanto al género literario, pasando de uno a otro, o usando pasajeramente otro género como

Métodos Exegétieos 185


variación. Eso se debe a la función de cada género o código: por la riqueza de los temas expuestos, los
canales de comunicación tienen que ser diversos.

2.5.3 La súplica
Junto con la alabanza y la acción de gracias, está la actitud religiosa fundamental de la petición o
súpüca. A este género literario algunos llaman lamentación, pero el vocablo es confuso, ya que no se adecúa a
lo que ya hemos estudiado bajo ese nombre. La súplica, a diferencia del himno, no celebra a Yavé sino que se
dirige a él desde una situación de sufrimiento (destacan la enfermedad y la acusación ante un tribunal). En
cuanto género literario, tienen una estructura básica (no significa que en cada forma de súplica se den todos
los elementos, ni en el mismo orden), que podemos detallar así:

-> llamada a Yavé, por lo general en imperativo, para que vea, escuche o ayude; puede ampliarse
con moüvos o razonamientos: "Escucha mis palabra,, Yavé, repara en mi queja ... porque no eres un Dios
que se complace en la maldad ..., detestas a todos los agentes del mal..." (Sal 5:5-8);

-> cuerpo de la súplica, que describe el sufrimiento, a veces en forma directa, muchas otras con
metáforas (aguas que inundan; enemigos; bestias como perros, leones, toros, chacales; ataques de la muerte o
del seol, etc.). El lenguaje poético permite una extrema variedad de motivos y símbolos, que mediatizan
nuestra captación del sufrimiento real que dio origen al salmo pero que favorece su relectura en nuevas
situaciones (también en esta parte se motiva a Yavé, recordándole sus acciones pasadas su honra atacada
etc.), "novillos innumerables me rodean acósanme los toros de Basan ávidos abren contra mí sus fauces
leones que desgarran y rugen ..." (Sal 22:13s; desde el v.7 hasta el 19 se extiende el cuerpo expositivo).

-> final, que es una petición renovada, o la certeza de ser escuchado, o una acción de gracias por
haber sido ya escuchado (proyección de la esperanza); a veces esta conclusión es notablemente larga como
en el Sal recién mencionado (22:20-32).

Algunos ejemplos de súplicas, según su carácter, son:

Individuales: Sal 3; 5-7; 13; 17; 22; 25; 42-43; 54-57; 69-71; 140-143; etc.
Colectivas: 12; 44; 60; 74; 79; 80; 83; 137; etc.

El género literario es una forma de estructurar el lenguaje, de modo que el lenguaje no sea dicho sólo
por el contenido de las palabras sino también por la forma del lenguaje individual (forma) o típica (género)
El género literario orienta la lectura del texto, de la que es una clave.

De lo dicho anteriormente resulta claro que no hay que confundir género literario con tema Por
ejemplo, entre los salmos hay un grupo llamado salmos reales porque tematizan sobre el rey (2; 18; 28; 45;
61; 63; 72; 84; 89; 110; 132) Pero la referencia al rey a menudo es secundaria (cf 84:10b) v de hecho estos
salmos son de diferentes géneros- oraciones (20- 61- 72) oráculos (2; 110) himnos (1441 súolicas (89) y así
sucesivamente ' ' ' '

2.5.4 Las oraciones

Ya dijimos que la oración no es lo mismo que el canto pero que se combinan fácilmente (hemos
visto, por ejemplo, los cantos de súplica entre los salmos) La oración es menos elaborada literariamente
permitiendo la prosa Bajo este aspecto la vamos a considerar aquí De esta manera no nos referiremos a las
oraciones del salterio sino a otras dispersas en diversos libros del AT Consideremos oraciones de súplica y
penitenciales ' .

Métodos Exegétieos 186


Hay oraciones de súplica, parecidas a las de los salmos, sólo que se refieren a situaciones muy
vanadas y no sólo de sufrimiento. Puedes ver la bella oración suplicante de David a Yavé en 2 S 7:18-29,
llena de motivaciones sobre los atributos histórico-salvíficos de Yavé. O la de Salomón, en su sueño de
Gabaón (1 R 3:6-9). Otros ejemplos: Gn 32:10-13 (Jacob); 1 R 8 (de Salomón cuando la inauguración del
templo); 1 R 17:36-37 (de Elias en el monte Carmelo); 2 Cro 20:6-12 (del rey Josafat frente al peligro
amonita-edomita). En los libros apócrifos/deuterocanónicos se conservan excelentes modelos de oraciones de
súplica, como Jdt 9:2-14; Tb 3:11-15 (de Sara; combina con el canto de alabanza o tehillá); Ester LXX 4:17a-
z (oraciones de Mardoqueo y Ester; se parecen a las súplicas de los salmos); Si (Eclesiástico) 36:1-17 (por la
liberación de Israel); Sb 9 (para pedir la sabiduría).

La oración penitencial o confesión de los pecados, ya aludida respecto de los salmos, se caracteriza
por la memoria de los pecados nacionales o comunitarios, que envuelven a todo el pueblo y que explican
(como castigo) la situación presente de miseria, dependencia o ruina.

Se confronta y opone la acción salvífica de Yavé en la historia de Israel con la ingratitud de éste; tal
toma de conciencia lleva a esperar nuevamente aquélla; de ahí la oración que surge, con motivación histórica-
salvífica. Cf. Esd 9:6-15; Ne 9:5b-37; Dn 9:4b-19; los salmos ya mencionados (78 y 106) y en libros o
pasajes apócrifos/deuterocanónicos, Dn LXX 3:26-45 (de Azarías en el horno; es también un canto de
alabanza). Este género literario es típico del judaismo tardío; los textos registrados son postexílicos
(probablemente también los dos salmos). En cuanto a la forma, no solo domina la prosa (Ne 9 usa una prosa
estilística), menos los dos salmos que son poéticos, sino que también predominan el estilo narrativo, las frases
largas, el nosotros autoacusador (¡diferente del vosotros profético!); fórmulas como hemos pecado; etc.

En cuanto al género mismo, en el fondo es una súplica, pero tiene una estructura de género propio:

1) suelen comenzar deslindando responsabilidades: "a ti, Señor, la justicia, a nosotros la vergüenza
en el rostro" (Dn 9:7); "eres justo en todo lo que nos has hecho" (Dn LXX 3:27); a veces, dicen lo mismo
afirmando el poder o la acción histórica de Yavé (Ne 9:6ss);

2) el cuerpo de la oración destaca el pecado, la desobediencia, el justo castigo, con el juego de


oposiciones ya visto;

3) la fórmula y ahora u otra equivalente, inicia la petición propiamente dicha (cf. Esd 9.10; Ne 9:37;
Dn 9:15; Dn LXX 3:41; Ba 2:11).

La oración de Nehemías consignada en Ne 1:15-11 empieza como una súplica individual, pero desde
el v.7 se hace colectiva y no se distingue de las que hemos analizado en este parágrafo.

Actividad 128

En tus fichas de CF/CG del AT resume las características estructurales y formales de


los principales cánticos y oraciones, trabajando cada una por separado: Canto de
amor, Canto de victoria, Canto de lamentación, Salmos de alabanza'acción de
gracias/súplica y Oracione;; bajo METODOS EXEGETICOS / CRITICA DE LAS
FORMAS/GÉNEROS DEL AT.

Métodos Exegétieos 187


OCTAVA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde a las preguntas que siguen, tratando de resumir los


conocimientos adquiridos hasta aquí:

1. ¿Qué relación existe entre género literario y comunicación del


mensaje9

• 2. ¿Todo texto tiene una forma y un género? ;Cuál es la diferencia?

3. ¿Qué géneros hiéranos pnncipales usa el AT?

4. ¿Que elementos estructurales revela el género de la alabanza?

5. ¿Qué diferencia hay entre canto y oración?

6. ¿Hay géneros literarios puros en el AT? Si no, ¿por qué?

7. Describe los géneros principales del libro de los Salmos.

forma?' 8. ^ ^ ^ el ^ " ^ a P °díct' C o? ¿Cómo ** caracte n za en cuanto a la

9. Luego de estudiar estas dos unidades sobre formas y géneros, ¿puedes


señalar la utilidad de la CF/CG?

Métodos Exegétieos 189


UNIDAD 9

CRITICA DE LA TRADICION EN EL NT

Métodos Exegétieos 191


1. CRITICA DE LA TRADICION EN LA BIBLIA
Raramente los exegetas discuten la delimitación exacta de las críticas textual, literaria o redaccional.
Tampoco hay demasiada discusión sobre el hecho de que el análisis de los géneros y las formas y de su
situación vital (Sitz im Leben) es incumbencia de la crítica de las formas.

El problema empieza cuando algunos amplían el campo de la crítica de las formas y engloban bajo
su cometido lo que otros prefieren separar metodológicamente con otras designaciones: crítica o historia de
la transmisión, crítica o historia de las tradiciones.

En el campo del AT los objetivos de la muy usada CTrad son bastante claros:

-> identificar concepciones o representaciones de la realidad y de la fe, presentes fragmentariamente


en diversos textos;

-> formar con ellos conjuntos que evidencian determinados intereses de los círculos o grupos que los
sostenían y transmitían.

Ejemplos de estos complejos tradicionales pueden ser Sión, el templo, el resto, el Mesías, la tierra.
Ejemplos de círculos específicos pueden ser: sacerdotes, profetas, círculos sapienciales, campesinado pobre.

En el campo del NT la cuestión se complica por la enorme confusión terminología y metodológica.

Según muchos exegetas la historia de las formas, además de estudiar géneros y formas y determinar
su SiL, también debiera investigar la historia de la transmisión de las tradiciones.

Otros separan los tres ámbitos: CF, C de la transmisión y CTrad.

Si como historia de la tradición se comprenden los procesos de un texto a nivel prerredaccíonal,


puede comprendérsela como parte de la CF.

Otros entienden que estos procesos deben calificarse dentro de la historia de la transmisión, separada
o no de la CF.

Resumiendo, en primer lugar diremos que no hay definición unánime ni precisa acerca de qué es
transmisión y qué es tradición en el campo del NT.

Luego, que tampoco hay claridad sobre si la CF abarca o no la transmisión. Cuando se confunde o
fusiona terminológicamente transmisión con tradición, la CF incluso parece o puede abarcar las dos.

Estos dilemas terminológicos y metodológicos entre CF, transmisión y tradición pueden confundir.

Para evitar mayores complicaciones este curso de EDUCAB vincula la transmisión con la CF, y trata
de reducir al máximo los alcances de la CTrad del NT al análisis específico de conceptos, imágenes, motivos
y tradiciones que pueden descubrirse en el NT y que provienen del AT, el judaismo y el helenismo.

Métodos Exegétieos 1 »
2. ¿QUE ES UNA TRADICION?
Como tradición la exégesis entiende un conjunto claro y cerrado de ideas, símbolos y
representaciones sobre Dios, el mundo, la fe, un acontecimiento, la esperanza, la antropología, la soteriología,
etc.

Las tradiciones siempre se relacionan con grupos humanos específicos, con lugares y épocas. Así
hubo tradiciones peculiares de los grupos sacerdotales, los levitas, profetas, los pobres, la realeza, los grupos
apocalípticos, el pueblo en su representación nacional, los seguidores de distintas expectativas mesiánicas y
de mesías concretos, los justos, los fariseos, el yavista, el elohista, los predicadores ambulantes, los
carismáticos, los evangelistas y muchos otros más.

Toda tradición siempre es interpretación de algo. No es sólo una transmisión de un hecho o de un


concepto, sino la interpretación específica que el grupo en cuestión tiene, hace y reproduce de ese hecho o
concepto.

En el Exodo el cruce del Mar Rojo no se transmite como mero evento del pasado, sino como
interpretación de ese cruce gracias a la intervención de Dios; el maná no se transmite como mero aumento
ocasional encontrado en el desierto, sino como don de Dios.

Los desastres históricos como guerras, destrucciones, exilio no se transmiten como simples
desgracias históricas, sino como castigos, purificación, jUÍCÍO de Dios; y a la vez se combinan con promesas y
esperanzas.

I La tradición no es pues una crónica o un concepto abstracto, sino una interpretación de algo,
percibido como significanee para la vida.

Los textos bíblicos también evidencian conflictos de tradiciones. Las tradiciones vinculadas a la
realeza de Israel están en conflicto con las expectativas del pueblo pobre y oprimido por los sectores
dominantes; la línea profética tiene que oponerse frecuentemente a la línea sacerdotal.

Será importante analizar por cuáles de las tradiciones opta Jesús.

Esta unidad de análisis de tradiciones en el NT se propone:

+ Reconocer que los textos neotestamentarios no se produjeron en un vacío, sino que


además de su creación directa por sus autores, también deben muchísimos elementos al
mundo histórico, religioso, espiritual, cultural, cúltico del AT, del judaismo y del
helenismo.

* Identificar conceptos, motivos y tradiciones provenientes de esos campos; rastrear su


origen y su historia; y a analizarlos para que su comprensión colabore en la interpretación
de los textos del NT.

il

Métodos Exegétieos 194


3. ¿QUE ES LA CRITICA DE LA TRADICION DEL NT?
La CL trata de descubrir e identificar las fuentes empleadas por un escritor. El análisis de los géneros
y formas permite situar un determinado texto dentro de su ubicación literaria y precisar su situación matriz.

Ahora bien, un escrito no sólo incluye fuentes escritas y/u orales de mayor o menor extensión, sino
que tanto éstas como el autor mismo suelen trabajar con imágenes, conceptos, ideas, símbolos,
representaciones; en fin, con tradiciones como conjuntos de representación e interpretación de determinados
aspectos de la realidad.

Las tradiciones pueden aparecer pues en los materiales idenüñcables por la CL y analizables por la
C F (por ejemplo el esquema perdido-buscado-hallado en las parábolas de Le 15); otras tradiciones son
empleadas por el redactor en la elaboración final de su obra.

La CTrad se basa en la constatación de que toda comunidad estructurada tiene tradiciones cuya
función consiste en expresar la propia concepción del mundo, la identidad de la comunidad y la interpretación
de sus historias y experiencias.

El análisis de la tradición argentina fesiival de doma y folklore, de las tradicionales vestimentas del
altiplano, de las escolas do samba del Brasil, de los santos patronos y los santuarios de todos los pueblos de
América Latina, revela muchísimos elementos de la autocomprensión y de la interpretación de la realidad y la
historia.

Los escritores latinoamericanos incorporan con frecuencia estos motivos tradicionales en sus obras.
Un investigador alejado geográficamente o en el tiempo podrá obtener ricas informaciones sobre nuestro
mundo actual y nuestra manera de comprender la realidad y sobre nosotros mismos, partiendo del análisis de
esas tradiciones incorporadas en los escritos de nuestra literatura.

Los autores bíblicos han hecho lo mismo: incorporaron las tradiciones en boga; reinterpretaron la
historia y otros escritos bíblicos anteriores; transmitieron sus mensajes a través de motivos tradicionales.

Los autores del NT recurrieron a tradiciones del AT, del ambiente judío y del mundo helenístico (y
romano, en menor escala), para avudarse a expresar sus mensajes mediante imágenes o motivos conocidos
por sus lectores. Así iluminaban ¡us contenidos mediante hechos significativos de la historia conceptual y
religiosa de su mundo.

El análisis de las tradiciones se superpone parcialmente con el análisis de los conceptos teológicos.
En principio el estudio de todo concepto, como gracia, pecado, salvación, Dios, fe, amor, debe incluir el
estudio de su etimología y de las tradiciones que se vinculen con el mismo. La historia del concepto y de sus
tradiciones complementará la comprensión que brinda el contexto literario inmediato del término.

La CTrad del N T identifica pues esas tradiciones que aparecen en el NT, investigando su origen, su
historia y su aplicación concreta.

Si la CF analiza las características de un texto en cuanto a su forma y su SiL, la CTrad continúa ese
trabajo sin interesarse por los aspectos formales, sino por los conceptos, imágenes y motivos tradicionales que
aparecen allí.

En el caso de una fuente literaria hay dependencia literaria; en el caso de una tradición, cuando
aparece en un texto, hay dependencia de un motivo, pero no en la formulación literaria del texto base. El
motivo puede ser oral o escrito. La CTrad hace avanzar pues la investigación hacia atrás en el tiempo,
aunque parezca un contrasentido, remontándose a etapas orales y a los orígenes mismos de los motivos.

Métodos Exegétieos 195


La CF complementa la CL; la CTrad complementa la CF y prepara la crítica de la redacción final.

La CTrad es uno de los pasos más difíciles de la exégesis, no por complicaciones de método (como
quizás la crítica textual y el análisis estructural), sino por exigir la mayor cantidad de conocimientos previos
de los motivos tradicionales que pueden ocultarse detrás de los conceptos más comunes y caseros como casa,
hoy, tierra, pan, nube, tres.

Ahora-bien, empleando correctamente las herramientas existentes todo estudiante puede hacer
descubnmientos importantes.

Luego del análisis literario y de CF se inicia una nueva lectura del texto analizado, esta vez en
búsqueda de términos o asociaciones que podrían indicar la presencia de alguna tradición.

Una ayuda enorme para descubrir tradiciones veterotestamentarias en el NT son las indicaciones que
contienen las páginas de la Biblia. Las ediciones castellanas pueden contener esta información en notas de pie
o al margen del texto; en el NTG 26 las citas del AT y las alusiones figuran al margen.

En las pp.739-775 el NTG 26 contiene además una lista de todos los pasajes citados o aludidos del
AT, los Deuterocanónicos, los Apócrifos o Pseudoepígrafos, e incluso los autores griegos.

El correcto empleo de las indicaciones en la Biblia misma es pues la primera ayuda en la búsqueda
de tradiciones.

La siguiente herramienta es la concordancia - una de las más importante para toda la exégesis. Ya
conoces su uso por la Unidad 2 de este manual de EDUCAB.

Los comentarios bíblicos suministrarán más datos; asimismo los diccionarios del hebreo y del griego
y los diccionarios teológicos o bíblicos.

Una vez identificado un moüvo se deben leer y analizar los textos paralelos y originales indicados.
No es suficiente conocer simplemente el lugar de la cita; la tradición recién empieza a hablar cuando se la
verifica directamente.

Es necesario tener en cuenta que las tradiciones han vivido en comunidades específicas oralmente o
con textos usados en determinados ambientes; y que esa vida naturalmente modificó ciertos aspectos del
relato tradicional que tuvo que ser adaptado a nuevas circunstancias, otras personas, otros hechos.

Actividad 129

¿De qué texto veterotestamentano proviene el concepto tradicional "El primero y el


último" de Ap 1:17? ("El primero y el último " tiene carácter de fórmula).
¿Qué transformación ha sufrido esa fórmula en cuanto a su aplicación al pasar del
ATalAp?

También pueden cambiar los esquemas. Así un motivo tradicional puede perder su modelo promesa
y revestirse del modelo cumplimiento.

Métodos Exegétfcos I9ft


Actividad 130

¿Cuáles son los elementos comunes entre el texto de Jr 31:31-34 y los relatos de
institución de la Santa Cena en Mt 26:26-29; Me 14:22-25; Le 22:15-20; 1 Co
1 1:23-26? ¿Qué elementos de Jr cambiaron o desaparecieron?

La CTrad nos revela la complicada historia de las tradiciones bíblicas; la intención de los autores y la
formación de los escritos. Permite distinguir entre el origen, el núcleo, los revestimientos y agregados en un
texto; y así bnnda ayuda elemental para una mejor comprensión. Al develar el empleo de las tradiciones y sus
cambios nos ayuda a acercarnos al mensaje de cada texto.

4.1 Ejemplo de crítica de la tradición


En la historia de la curación del endemoniado epiléptico, Me 9:14-29, aparece una nota muy
significativa en el v. 18, en la que el padre del enfermo informa a Jesús que había pedido a los discípulos que
expulsaran al espíritu del niño, pero no han podido hacerlo. Esta incapacidad de los aprendices es un rasgo
tradicional que aparece con frecuencia en la literatura mundial desde la antigüedad helenista y bíblica hasta la
modernidad con su poema sobre el aprendzz de brujo de Goethe.

En la Biblia el motivo aparece por vez primera en 2 R 4:31: Gueja/.í, discípulo del profeta Eliseo, fue
incapaz de revivificar a un niño muerto. Recién la intervención del maestro solucionó el problema.

Ese motivo tradicional de la incapacidad del alumno tiene por meta dar realce al poder del maestro.
Nótese que en el transcurso del relato evangélico completo los discípulos van adquiriendo los poderes en
cuestión. En el final agregado al EvMc se mencionan varias capacidades especiales de los seguidores de
Jesús, Me 16:17-18. El libro de los Hechos por su parte informa sobre varios milagros realizados por los
apóstoles, con las mismas capacidades que Jesús en su momento.

5. CRITICA DE LAS TRADICIONES DEL NT SOBRE ELEMENTOS DEL AT


En la exégesis de motivos neotestamentarios debes evitar dos extremos: creer en la absoluta
singularidad, novedad, unicidad, superioridad o cosas así del NT sobre el AT; y creer que para todo motivo
del NT debe hallarse inmediatamente un origen veterotestamentario, judío o helenístico. Como no debes
subestimar la influencia de las tradiciones y el mundo circundante, tampoco debes sobrestimar la dependencia
del NT de esos ámbitos.

Para el análisis de las citas del AT en el NT debes tener en cuenta que esos textos
veterotestamentarios se interpretan según las tradiciones judías contemporáneas al NT, que no necesariamente
condicen con una interpretación histórica o crítica del AT tal como la concebimos hoy.

Además no toda alusión al AT tiene que provenir precisamente de allí; en muchos casos hubo
transmisión paralela desde tiempos remotos; una de esas tradiciones desembocó en un texto del AT, otras se
mantuvieron independientes y llegaron a incorporarse al NT.

Muchas citas o alusiones a! AT son pues sólo reflejo de la tradición judía y también aparecen en los
escritosjudíosdelaépoca.

Métodos Exegético.s 197


De ello se deduce que sólo donde se cita expresamente un texto del AT, la exégesis puede recurrir
con seguridad a la fuente de la cita o el motivo. En los demás casos por lo menos se debe sospechar que
pueda tratarse de tradiciones judías independientes de los textos del AT.

Veamos algunos ejemplos de tradición del AT en el NT:

-> diversos motivos, tradiciones y fórmulas de textos del Deuteroisaías se hallan en muchos textos
del NT. Se los empleó para interpretar el hecho de Cristo.

-> varios elementos de las historias de vocación de profetas ingresaron a las historias del bautismo
de Jesús: visiones, audiciones, aclamación.

-> determinadas figuras fueron empleadas como tipos, calcándose moldes de su actuación sobre
realizaciones de Jesús: Elias, Moisés, Jonás.

6 ^•BKáSSftESBMó"
Los escritos del llamado judaismo (desde el retorno del exilio hasta la reorganización del judaismo
después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C.) han adquirido gran importancia para la comprensión
del NT. La concepción de la oposición dogmática fija entre el AT y el NT ha cedido lugar a una concepción
dinámica de un proceso histórico en el que elementos del AT y del judaismo tardío confluyeron en la
formación del NT.

Al ;r.:s.no tiempo se ha superado la oposición tajante entre judeocristianismo y paganocristianismo


de la época apostólica, y se comprende la importancia del judeocristianismo helenista como grupo
intermedio. Esto permite suponer también una mayor influencia de motivos del judaismo sobre la iglesia y
sus libros. La nueva revelación no consiste tanto en meras ideas nuevas que destruyeron las categorías judías,
sino en un nuevo centro: Jesucristo.

De esto se deduce que todas las tradiciones judías son una especie de horizonte de interpretación
para el NT. Esto no sólo es válido para la apocalíptica o los mesianismos, sino para otras ideas e
interpretaciones manejadas por el judaismo, inclusive leyendas, comparaciones, términos, liturgia.

Un campo especial para la investigación de tradiciones es Qumrán. Así por ejemplo determinados
rasgos característicos del Maesrro de Justicia de ese grupo religioso también aparecen en Juan el Bautista:
seriedad y exigencia incondicional de arrepentimiento, conducta rígida e intachable, discusión con
autosuficientes, discurso autoritario y elevada autoconciencia de su misión, conciencia del pecado de Israel.

Otro ejemplo de la cercanía al judaismo son las informaciones que ciertos autores del NT brindan a
sus lectores: Me 7:3-4; Jn 4:9. Estos datos quieren explicar los trasfondos de la historia presentada.

En la CF ya hemos identificado las influencias litúrgicas judías sobre el joven cristianismo a partir
de:

-> homologías, -> aclamaciones, -> doxologías, etc.

Métodos ExegéüccB 198


7. CRITICA DE LAS TRADICIONES SOBRE ELEMENTOS DEL HELENISMO
Diversas leyendas, motivos, elementos literarios del amplio campo del helenismo también influyeron
sobre el NT. Así por ejemplo hay historias de revivificaciones en el helenismo, que juntamente con algunas
del AT como 1 R 17:17-24 y 2 R 4:18-37 constituyen moldes para las del NT. Compara por ejemplo Le 7:15
con 1 R 17:23: hay semejanzas hasta en las formulaciones literarias.

Una leyenda griega de Dionisio hablaba sobre la transformación de agua en vino por este personaje
mitológico. ¿A qué historia del NT te parece aludir este motivo?

En la CT ya hemos identificado influencias helenistas en los catálogos de virtudes y vicios, de


deberes domésticos y de deberes ministeriales. Esos moldes y diversas formulaciones suyas fueron tomados
del ambiente y cristianizados por los autores del NT.

Un campo sumamente extenso lo constituyen las influencias y relaciones gnósücas en el NT.

8. DIVERSAS FORMAS DE TRADICIONES


La CTrad distingue entre varias formas de tradición:

-> Simples motivos, sin fijación formal, histórica o religiosa;

-> Material tradicional con mayor identidad: motivos, repeticiones, fórmulas, historias; suele ser
recreado según los destinatarios nuevos;

-> Matenal tradicional bien formulado, se lo identifica al verificar entre dos o más textos
coincidencias semánticas, de la forma y del género literarios. Un ejemplo conocido es el de la
apocalíptica.

-> Fuentes literarias, identiñcables al constatarse coincidencias literarias.

El empleo de estas tradiciones puede darse como cita expresa o como alusión más o menos exacta.
La cita no es una repetición de un texto antiguo, pues al cambiar el contexto, la cita recibe un nuevo
significado. En una cita la autoridad de un texto se concentra y se reduce a un solo punto.

Actividad 131

Con ayuda de las indicaciones de citas y pasajes aludidos en la Biblia castellana y en


el NTG 26, la concordancia y algún comentario bíblico, busca los orígenes de las
siguientes motivos tradicionales y trata de analizar sus significados.
Comienoo o principio, en Jn 1:1.
La piedra (angular/de tropiezo) en 1 P 2:4-8.
¿Qué significado tiene el lugar de Cristo, ascendido y glorificado, "a la diestra o
derecha de Dios", mencionado por ejemplo en Hch 7:55-56 y en Hb 1:3; 8:1; 10:12;
12:27? En Hb 1:13 y otros lugares se alude al origen de esta tradición. Búscalo y
verifica también los demás pasajes neotestamentarios en los que aparece el motivo.
Analiza el origen y las diversas aplicaciones de la comparación del ser humano con
hierba o pasto, partiendo de 1 P 1.24. ¿De qué forma literaria se trata en cada caso?
¿Qué tradición se expresa en ta institución de doce discípulos, en Me 3:13-19?

Métodos Exegéticos IW
NOVENA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde a las siguientes preguntas:

•I. ¿A qué se le llama tradición en la exégesis del NT?

2. Nombra cinco motivos tradicionales que aparecen en los Evangelios.

• 3. Nombra tres tradiciones que aparecen en el Apocalipsis.

. 4. ¿Cuál es la diferencia entre la transmisión de eventos históricos y una


tradición, tal como la entiende 1a exégesis bíblica?

5. ¿Conoces alguna aplicación del motivo tradicional migración de


Abraham en la historia de nuestras iglesias?

6. Los signos de los tiempos es una tradición apocalíptica. ¿Qué


aplicación conoces, pensando sobre todo en grupos actuales, sectarios? ¿En qué
suelen fallar esas aplicaciones?

Métodos Eméticos 201


UNIDAD 10

CRITICA DE LA TRADICION EN EL AT

Métodos Excgéticos 203


1. DEFINICIONES

Recuerda los dos primeros párrafos de la Unidad anterior, que se refieren a toda la Biblia. La CTr (y
sobre todo la HTr) nació como consecuencia de la CL y de la CF/CG. Si muchas veces un texto bíblico revela
dependencias respecto de fuentes o autores previos, si las formas literarias tuvieron un proceso de
cristalización y si por último los géneros literarios tienen un contexto (SiL) originario, a menudo
reambientado, también las ideas y sus representaciones literarias tienen una historia. Su transmisión está
ligada a la vida del pueblo, a la continua recreación de sus interpretaciones. Pero hay ideas fugaces que se
guardan en la memoria popular por expresar vivencias fundamentales de la vida propia de tal o cual grupo
humano.

Tienes que recordar lo que es una tradición. Se trata de un conjunto cerrado de


ideas/símbolos/representaciones, acerca de un acontecimiento/Dios/el hombre/el mundo, relacionado (ese
conjunto) con un grupo social/un lugar/una época.

Hay por tanto tres componentes básicos en una tradición: uno verbal y literario (lo que se dice),
otro real y vivido (aquello sobre lo cual se dice algo: un hecho histórico, Dios ...), y un tercero contextual
(quién, dónde y cuándo dice lo que dice). _ ^ = _ _ _ _ ^ ^ ^ _ =

Esta unidad de CTr del AT se propone:

* Identificar conceptos, motivos, figuras y tradiciones incluidas en los textos del AT;

* Remontar hasta el inicio de una tradición a partir de un texto dado;

* Seguir la evolución de una tradición a partir de su origen, estudiando sus desarrollos en los
textos que evidencian sus relecturas o reutilizaciones.

Empecemos por un ejemplo:

Toma el texto de Is 6:1-4. Es la introducción al relato de misión de Isaías; se marca la época y el


lugar (en el templo de Jerusalén, cuando la muerte de Ocozías, c.740). En la visión, Isaías ve a Yavé sentado
en un trono excelso, cubierto con un gran manto, rodeado de servidores (los serafines de pie). La residencia
de Yavé es el templo, pero éste no es designado con el vocablo m / ^ / s a n t u a r i o , típico de la tradición
sacerdotal, sino con / ^ / / p a l a c i o (es una palabra de origen sumerio que significa casa grande = palacio).
Estamos por tanto frente a una representación simbólica de Yavé como rey, con todas las implicaciones
políticas que tiene en este llamado profético hablar a los reyes de Jerusalén. En Is 6:1-2 tenemos entonces
expresada la tradición de Yavé rey Se puede pensar que una tradición así, de Yavé rey ligado a un templo
que es un palacio tiene su origen israelita en la época de Salomón (comp 1 R 612s- 8 1 3 aquí bet zebul
casa de príncipe ,expresa una tradición cananea) pero es común en el entorno:del'Oriente bíblico Esta
tradición, usada en un contexto de predicación profética, tiene otro mensaje, esta vez de crítica.

En los vs. 3-4 encontramos datos de otra tradición: se añaden otras imágenes de Yavé: se lo
proclama separado/especial (gados,, su gloria/energía (kabod) invade toda la tierra, mientras el humo llena
el templo. Este conjunto nos remite a un contexto cúltico-sacerdotal; mientras que la proclamación del Dios
de Israel como Yavé de los ejércitos se asocia con una antigua tradición de la guerra santa presidida por el
Dios nacional (comp. el canto de Ex 15) que connota, en la reflexión teológica, los sucesos/temas del éxodo,
de la alianza smaítica, asociados a su vez al arca de la alianza, en cuya cubierta figuraba el título de Yavé
seba'otd* 2 S 6 : 2 y 1 S 4 : 3 - 4 ; I s 3 7 : 1 6 )

Métodos Excgéticos 205


En resumen, en Is 6:1-4 podemos identificar tres tradiciones importantes: -la de Yavé, -la de su
manifestación cúltica como gloria/energía/humo y Dios especial de Israel, -la del arca-éxodo. Al hacer la
exégesis del pasaje hay que tener en cuenta las resonancias teológicas de cada una de estas tradiciones que en
el contexto redaccional (nivel literario) y socio-político (nivel de la vida) configuran una clave esencial para
entender el mensaje de este texto profético.

I Una tradición tiene un contexto (SiL) originario (cf. lo dicho sobre la tradición de Yavé seba'ot), y
puede tener un uso posterior, en otro contexto (por ejemplo el texto citado de Is 37:16, o en Am 3:13; 4:13;
6:14; 9:5, etc., lo mismo en los salmos, 24:10; 46:8.12, etc.). Seguir la evolución de las tradicionss en sus
diferentes contextos, es un trabajo proficuo para la exégesis.

La CTr puede seguir dos itinerarios inversos.

Por un lado, y a partir de un texto dado que usa tradiciones más o menos reconocibles, el exegeta
puede remontarse hasta su punto de arranque o configuración; este punto muchas veces sobrepasa las
fronteras de Israel y enraiza en la tradición religiosa mesopotámica, cananea, egipcia, etc. Por otro lado, si se
sabe el origen de una tradición, es posible seguir su evolución en los textos que reflejan sus relecturas o
reutilizaciones posteriores. En esta evolución el sentido de cierta tradición puede modificarse, hasta invertirse.

Por ejemplo, la tradición del Día de Yavé estuvo asociada en su origen a las manifestaciones
victoriosas del Dios de Israel en favor de su pueblo, pero en los profetas se hace día de castigo, visita y cólera
de Yavé contra él (cf. Am 5:18-20; So 1:7,14-18; J1 1:15; 2:1,11, etc.); más adelante, o en contextos de
dominación extranjera, el tema vuelve a ser positivo para Israel (Is 13:6.9 contra Babilonia; Ez 30:2, contra
Egipto, etc.) y tiene sus ecos en el NT en la visita escatológica de Dios (cf. Le 1:68) y la venida de Cristo (Mt
24:38, etc.). En cuanto tradición neotestamentaria empero, esta última, tiene además su origen helenístico (la
parusía o visita/llegada del soberano a una ciudad).

1.1 Cambio de contexto

Otras veces una tradición, que primero es conflictiva con otras (cf. luego), deja de serlo con el
tiempo o al ser vista desde otras perspectivas. Las tradiciones yavista, elohista o sacerdotal de Génesis a
Números reflejan en su origen cosmovisiones diferentes y opuestas. Lo que cada una dice de Yavé, de
Moisés, del éxodo, de los orígenes, no pudo haber coexistido en un mismo grupo social y en la misma época
En Gn 37 ¿es Judá o Rubén el defensor del hermano menor de José? (vs. 21s, 26s); ¿José fue vendido a los
ismaelitas (v.25ss) o a los madianitas (vs.28a,36)? Canaán era hijo de Cam (Gn 10:6), pero el redactor de este
texto sabía que los cananeos hablaban una lengua semítica y no egipcia En Gn 4 Adán engendra a Caín Abel
(vs.1-2) y luego Set (v 25) pero en 53-5 el primer hijo de Adán es Set Y así sucesivamente Se trata de
tradiciones distintas cada una de las cuales tiene su contexto vital y su función en el grupo que la transmite
En la cosmovisión del grupo responsable de Gn 5, por ejemplo no caben Caín y Abel el primero por ser
malo, el segundo por su corta vida; ambos datos se contraponen al esquema de la lista de personajes
antediluvianos de Gn 5 (que son los antecesores del justo Noé).

Ahora bien, en la composición actual del Pentateuco aquellas tradiciones, otrora conflictivas, se
reconcilian mutuamente, al no tener ya la misma importancia vital/cosmovisional que en su origen. En la
novela sapiencial de José (cf. 8.2.1.7) las representaciones muy diferentes de las tradiciones yavista y elohista
convergen ahora en lo que es el tema mayor de la novela: mostrar la providencia de Yavé hacia Israel. Las
dos representaciones de la descendencia de Adán vienen bien para tematizar sobre dos cuestiones igualmente
importantes, el fratricidio por un lado, y la longevidad de los buenos en el orden prediluviano. Todo viene
bien cuando las tradiciones son reusadas en otro nivel. Esto supone un cambio de contexto vital o SiL

Métodos Excgéticos 206


1.2 Conflicto de las tradiciones

Antes de seguir adelante y proponerte un ejercicio, conviene aclarar lo insinuado sobre la


conflictividad de las tradiciones. ¿Por qué este fenómeno? Por la importancia misma de lo que es una
tradición. Recuerda su definición. Una tradición es un conjunto cerrado de representaciones ...; en el sentido
de que lo que dice tal tradición acerca de algo, es la interpretación válida para el grupo. Si para los círculos
sacerdotales el hombre prediluviano era herbívoro (Gn l:29s con 9:3s), no era admisible que Noé conservara
animales para la alimentación; por eso insisten en la única pareja de cada especie (Gn 6:19s cf. Unidad 6.4).
Esta representación, por otro lado, no era compatible con la de los teólogos yavistas (7.2).

1.3 Tradición y situación


Sucede en el fondo que el conjunto de tradiciones de un pueblo o grupo humano homogéneo es el
soporte cosmovisional/ideológico que le da cohesión, que orienta sus prácticas, que ilumina la realidad como
un faro direccional. Decir que tal o cual idea o práctica está de acuerdo con o va contra la tradición, implica
que sostiene o desintegra la unidad del grupo. Romper una tradición es un gesto desintegrador; el grupo se
defiende contra esa tendencia posible afirmando mejor su propia tradición.

Mas, como el sustento de una tradición es la interpretación de la realidad que hace un grupo humano
en un lugar y una época determinados, y éstos varían, nada extraño es que también las tradiciones se
reformulen. Pero afirmadas o reinterpretadas, siguen siendo tradicionss en las nuevas situaciones, y cumplen
el mismo objetivo de cohesionar, unificar, socializar las mismas prácticas e ideas.

Ahora entenderás por qué dos tradiciones originalmente opuestas y conflictivas se reconcilian en
algún momento. Al autor del presente relato del diluvio en Gn 6-9 ya no le interesan los detalles acerca de
cómo fueron representadas las cosas en el mito según tal o cual tradición o versión, sino el hecho global del
diluvio, que le viene bien para demostrar el juicio de Dios sobre la humanidad corrompida. Dos tradiciones
conflictivas en su origen están ahora reconciliadas, y hasta pueden ensamblarse y alternarse como en el relato
presente. Más bien, la tradición bíblica de Gn 6-9 se opone ahora a la babilonia, que le había dado origen pero
que tuvo que ser retocada para sintonizar con la cosmovisión o tradición mayor de Israel. Cuando se redacta
el texto de Gn 6-9 en su forma literaria actual (el postexilio) se está muy lejos en el tiempo de cuando se
formaron las tradiciones yavista y elohista. Por otro lado, ahora era más importante oponerse a la
cosmovisión babilonia (a! fin de cuentas para ésta, los grandes Dioses babilonios, como Marduc, tuvieron que
ver con el exilio, y entonces había que mostrar que el señor del mundo es Yavé)

2. ¿COMO RECONOCER UNA TRADICION?


Desde el momento en que la Biblia recoge ideas fundamentales, que son mensaje y orientación de
las prácticas concretas, se constituye en un gran depósito de tradiciones. Pero contra lo que a veces se piensa,
la tradición no es un fósil ya cristalizado definitivamente y que se conserva en un museo. Una tradición es
siempre viviente (lo opuesto a un fósil) por cuanto sostiene y alimenta al grupo que la transmite, el cual se
modifica y renueva constantemente. La tradición acompaña a la vida; mientras su núcleo significativo perdura
y por eso se transmite (¡Tradición significa entregaltransmisión\), se amplía o reduce en aquellos elementos
que la expresan o dejan de expresarla en nuevas situaciones soco-históricas.

Métodos Excgéticos 207


Por la misma razón, una tradición bíblica originada en otra cultura, sufre modificaciones al
incorporarse a la cosmovisión israelita o cristiana. En Gn 1:2 se refleja la gran tradición mesopotámica de la
creación a partir de un caos originario (materia informe) que Dios organiza (vs. 3ss). Es una trasposición del
mito babilonio de la creación, el Enuma elis. Pero hay algo en esta tradición babilonia que choca con la visión
bíblica del mundo y de Dios: Marduc organiza una materia caótica (Tiamat) que está ahí, que no es creada
por él. Para reinterpretar ese dato del mito, Gn 1:1 afirma enfáticamente que Dios "en el principio creó los
cielos y la tierra". Desde ese momento, la tradición bíblica de Gn 1 se hace diferente de la babilonia, de la
cual depende por otra parte.

Para reconocer una tradición se requiere bastante conocimiento de los contenidos bíblicos y cierta
información sobre textos extrabíblicos. Por eso no es tarea fácil. Se suma otra dificultad, a saber, que una
literatura tan extensa como el AT permite identificar muchas tradiciones pero también exagerar su presencia
por cualquier indicio. No toda vez que se usa el vocablo desierto se está aludiendo a la tradición del desierto;
no siempre que se habla de salir se está recordando la tradición del éxodo. Este es un terreno muy movedizo,
donde se pueden construir edificios sin base, que se derrumban al poco tiempo, con la aparición de nuevos
elementos de juicio.

A veces hay palabras clave en un texto, que remiten a una determinada tradición. En Je 5:4-5 leemos
un texto que dice así:

"Yavé, cuando saliste de Seir, cuando avanzasee por los campos de Edom, la tierra tembló, y los
cielos gotearon, también las nubes gotearon; se licuaron los montes delante de Yavé, el del Sinaí, delante de
Yavé, el Dios de Israel".

El poema recurre a motivos del género literario de la teofanía cósmica de Yavé, y uno piensa en la
teofanía sinaítica (esa sería la tradición) por la designación de Yavé como el del Sinaí. Lo cual es así en la
redacción del texto como ha llegado a nosotros. Pero la CL observa que el metro del v.5 es mejor sin el del
Sinaí; por otro lado, resulta extraño localizar el Sinaí en Edom (v.4). Por lo tanto, cabe pensar que los vs 4s
aluden a una antigua tradición teofánica edomítica (cf Ha 3:3, un himno con rasgos arcaicos) que luego fue
reinterpretada y absorbida por la tradición sinaítica dominante (como se observa también en Dt 33:2).

Otro ejemplo que llama la atención, en los relatos del Génesis sobre los patriarcas es que aparezca a
menudo el nombre de Dios El (Dios principal de los semitas nordoccidentales), tanto en la onomástica (Israel,
Ismael, Mahalalel, Gn 5:12ss; Jacobel, forma antigua; Reuel, Gn 36:4), como en la toponomástica (Betel,
Penuel) y las designaciones teofánicas de El, el altísimo {'el 'elyon, Gn 14:18); El, el de las montañas (W
sadday, 17:1); El, el eterno ('el 'olam, 21:33); El, el de la visión ('el ro'i, 16:13); El, el Dios de tu padre
(46:3). En tanto, hay una ausencia prácticamente total de nombres compuestos con Yavé o una de sus formas
abreviadas (yo-,-yahu), nombre que por otra parte es dominante en los relatos Esto indicaría que Yavé es más
reciente como nombre del Dios de Israel y que El representa una tradición más antigua absorbida luego por
la yavista Así en el relato del sueño de Jacob en Gn 28:10-22 la nominación del lugar como Betel (v 19)
refleja una tradición del Dios El subyacente figura recubierta ahora por la de Yavé (cf vs 13 16 21)

^^i|^=SS=5iSS=5
Leemos como nuevo ejemplo el pasaje de Is 11:15-16:

Métodos Exegétieos 208


•'Secará Yavé el golfo del mar de Egipto y agitará su mano contra el Río. Con la violencia de su
soplo lo partirá en siete arroyos, y hará posible pasarlo en sandalias; habrá un camino real para el resto de
su pueblo que haya sobrevivido de Asur, como lo hubo para Israel, cuando subió del país de Egipto".
La última frase es demasiado clara: el oráculo retoma la tradición del éxodo. Pero la primera es un
indicador suficiente, completado con las imágenes del camino en medio de las aguas, del soplo de Yavé, y de
los siete arroyos (el Delta). No importan las variaciones (se está hablando del Eufrates), de un camino real, de
un agitar de Yavé la mano en vez de Moisés como en Ex 14:16, 21). Pero estas mismas variaciones son
significativas, pues sin dejar de remitir al suceso arquetípico del éxodo, lo recrean y re-dicen en referencia a
la nueva situación de opresión del exilio asirio. Cuando una tradición es verdaderamente tal, o sea viviente y
eficaz, lo es por su continua recreación. Así es la tradición del éxodo, que permea numerosos textos bíblicos
incluyendo el NT

Actividad 132

Ubica Is 48:20-49:13. Si empiezas por la CL observarás que el texto no es


homogéneo ni continuo; retoma este ejemplo ya usado en 6.5. Sobre lo que ya sabes
del texto, aplica la CTr a 48:21 y su continuación en 49:9b-ll: ¿qué tradición
importante reaparece allí? (Hay que dar un nombre a cada tradición). ¿Cuál es el
lugar literario original de donde se inspira el autor de nuestro texto? ¿Hay
variaciones? ¿En qué vs. se refiere a la nueva situación, y qué nuevas imágenes se
usan entonces? ¿Cuál ha sido la clave para identificar la tradición?

Cuando se habla de tradiciones, a menudo el estudianee piensa en los estratos del Pentateuco que
llamamos yavista/elohista/sacerdotal/deúteronomista; pero cada uno de estos es más bien un conjunto de
tradicionss (sobre la creación, el éxodo, los patriarcas el maná, etc.) que forman una fuente literaria y que
es usado por el compositor del Pentateuco. También se puede hablar de tradición profética/sapiencial/etc,
pero estos son conjuntos de muchas tradicionss específicas, localizadas en el ambiLe profético, sapiencial
o lo que sea. Podemos hablar de tradición protestante/católica/anglicana/valdense, etc., pero en cada caso
hay un conjunto de tradicionss específica. (sobre los sacramentos la revelación, la liturgia, el estado de los
muertos, etc.) que son coherentes entre sí La tradición específica se designa por aquello sobre lo cual se
dice algo, v.gr tradición del maná, del Sinaí, de la creación, de la misión profético?de la realeza de Yavé
de la elección de David, de los pobres-de-Yavé, etc. Cada una de éstas puede o no pertenecer a un conjunto
mayor (proféiico, sapiencial, cúltico, yavista etc.) que también la colorea y ambienta, a menudo con el
aporte del género Iterarlo. *

3. LA RELECTURA DE LAS TRADICIONES


Lo señalado en el recuadro anterior nos sirve para avanzar un poco más. Hay tradiciones muy
significativas que reaparecen en diferentes épocas y géneros literarios; con ello se potencian en su significado.
La tradición del éxodo es, en su constitución en la literatura histórica (Ex 1-15), una memoria de la acción
salvífica de Yavé; en los salmos se hace celebración (cf. Sal 136:10-15), en los profetas se convierte en
acusación de ingratitud (ver Jr 2:2ss; Am 2:10; 3:1-2; Mi 6:3-4, etc.), en la sabiduría tardía en ejemplo de la
providencia divina (cf Sb 1015-19:21), en las relecturas proféticas postexílicas una esperanza en el retorno
delexilio(cf el pasaje ya trabajado deIs 11 15-16 ver desde el v 10; y 63: 1 1-12) y así sucesivamente hasta
entrar en el NT (Hch 717-36; 1317b a veces con enganches lexicales con profundas relecturas como Rm

Métodos Exegéticrs 209


3:24 donde se aplica a Cristo ei término « / ^ « r / W r e d e n c i ó n / r e s c a t e , propio de la tradición del éxodo
reelaborada en el género hímnico del AT).

Como ves, no es sólo la pervivencia de una tradición lo que la enriquece sino también su paso por
diferentes géneros literarios.
Veamos un caso que reafirma lo antedicho:

Nos referimos nuevamente a una tradición ya mencionada en cuanto a su origen preisraelita, y la


vamos a seguir en su itinerario intrabíblico. Se trata de la tradición de la creación como organización del caos
primordial (cf. supra 10.2). Aparte de la expresión babilonia, tiene otra más típica del área cananea: el Dios
creador vence primero al Dios enemigo simbolizado en las aguas y que lleva nombres como Yam (Mar),
LotanulLevnxlán, Tannin (dragón o serpiente del mar); en el mito babilonio es Tiamat. Aquí el héroe
vencedor y creador es Marduc; en el contexto cananeo, Baal. En todos los casos, el mito tiene una base socio-
histórica y a su vez legitima la hegemonía del país cuyo Dios principal es el protagonista del suceso
arquetípico. Hemos visto la utilización parcial del modelo en Gn 1 (allí no hay lucha, por ejemplo; y se
antepone la idea distinta de una creación sin materia preexistente). El aspecto de lucha y victoria es retenido
en el cántico del mar de Ex 15 (cf v 8); el dominio sobre las aguas en Jb 7:12; 26:12; Sal 74:13; 89:10-11; el
motivo creacional en el mismo Sal 74:12 y el de salvación del enemigo en el v,12b de este salmo (autor de
salvación en medio de la tierra;; Is 5 1 1 2 e implícitamente en 27:1. Este último pasaje retoma casi
literalmente un poema cananeo (probablemente a través de la tradición oral o literaria) que en los textos de
Ugarit tiene esta forma:

"Cuando aplastaste a Lotanu (= Leviatán), la serpienee huidiza, acabasee con la serpienee mala, el
Tirano'de siete cabezas ..., yo fui consumido ... " (mito de la Lucha entre Baal y Motu). Compara con Is 27:1:
"Aquel día castigaáá Yavé con su espada dura, grande, fuerte, a Leviatán, serpienee mala, a Leviatán,
serpienee tortuosa, y matará al dragón que hay en el mar".

Este oráculo (que forma una unidad literaria con 26:20-21) utiliza aquel motivo mítico para subrayar
el poder de Yavé; el enemigo no está identificado en el texto, pero era claro para los oyentes; debía ser el
poder opresor de turno.

El tenor del texto hace referencia al futuro. En cambio en 51:9-11 el motivo creacional alude al
pasado. Se interpela a Yavé para que despierte su brazo "como en los días de antaño, en las generaciones
pasada"" (v.9). El enemigo es referido como Rahab, Tannin, Mar, Gran Abismo (vs.9b-10a). Son los
personajes del mito cosmogónico, pero el v.lOb hace la relectura del tema, con una clara alusión al éxodo
Ahora bien, el v.l1 da un paso más y re-aplica el tema cosmogónico a la liberación futura del exilio La
misma tradición está referida, en este texto de tres vs , a tres situaciones distintas (creación éxodo
restauración).

La apocalíptica es una cosmovisión que se presta para releer la tradición que comentamos Es
posible reconocerla en Dn 7:2-7, en la visión de Daniel sobre las cuatro bestias que surgen del mar (v 3) En
la explicación del símbolo se dice que "son cuatro reyes que subirán de la tierra" (v 17), pero esta
incoherencia es aparente; se trata efectivamente de reyes de la tierra pero su origen en el mar es una
dependencia literaria y temática del mito cosmogónico subyacente También en Ap 13:1 el poder tiránico (el
imperio romano) está simbolizado como una bestia que surge del mar (la mediación literaria de la imagen por
Dn 7 es evidente). Vemos así que esta importante tradición (sobre todo para una lectura socio-política de la
Biblia) aparece desde el primer libro hasta el último, y se refiere a los orígenes como a la escatología

Métodos Excgéticos 210


4. DOBLE ITINERARIO DE LA CRITICA DE LA TRADICION

Estás en condiciones de hacer una práctica algo compleja en la identificación de tradiciones. En un


primer ejercido tendrás que partir del texto matriz para seguir luego con las aplicaciones o relecturas de la
tradición. En el siguiente harás el proceso inverso, partiendo de la última aplicación conocida hasta identificar
el lugar de origen de la tradición.

Actividad 133
Historia de una tradición.

La tradición del maná ha tenido una fecundidad particular. La reconocemos en Ex


16; Nm 11; Dt 8:3.16; Sal 78; 105:40; (106:14-15a); Sb 16
(apócrifo/deuterocanónico); Jn 6 (en el NT). Nm 11 es más antiguo que Ex 16, pero
a nivel de redacción del Pentateuco, en Ex 16 funciona como tradición matriz (Nm
11 la supone en el texto actual). Debes comenzar por la CL, fuera de Ex 16,
marcando las unidades literarias que se refieren al maná (por eso no indicamos los
vs. en los textos importantes). Todavía falta saber certas cosas de CR (crítica de la
redacción), pero al menos podrás responder a las siguientes preguntas.
1) ¿Cuál es la tradición mayor en que se inscribe la del maná?
2) ¿Cuáles son los elementos que caracterizan la tradición del maná?
3) ¿Cuál de estos tiene más relieve en los textos que retoman dicha tradición?
4) ¿Hay en algún caso una variación significativa (relectura) de la tradición?

Actividad 134
Historia retrospectiva de una tradición

1) En el Sal 114, que tiene apenas 8 v„ se pueden identificar más de media docena
de tradiciones, la mayoría de ellas aludidas por un elemento clave. ¿Puedes
reconocer al menos cuatro de tales tradiciones, indicando el pasaje matriz dentro del
AT?
2) En Ap 22:1-2 se utiliza una importante tradición que tiene su matriz en el AT,
¿puedes localizarla? ¿Qué modificación observas? ¿Puede haber también
resonancias de otra tradición del AT? Luego de trabajar sobre este tema, fíjate si la
frase de Jesús en Jn 7:38b no adquiere una luz especial. Haz algún comentario.
3) En el Padrenuestro una de las peticiones dice: "santificaoo sea tu nombre" (Mt
6:9b; Le 11:2). Si preguntáramos a varias personas qué entienden por esta fórmula
tan repetida, no habría respuestas. Pero sería interesante identificar la tradición, cuyo
eco es aquella expresión. Para que esto no parezca un juego de adivinanzas, y no
tengas que ir por todo el AT, te damos una pista: se trata de un tema muy trabajado
(y hecho tradición) por el profeta Ezequiel (el cap. 20 es fundamental para ello). A
la luz de esta dependencia de tradiciones, ¿qué nuevo sentido tiene para ti la frase
del Padrenuestro?

Métodos Exegétieos 211


Muchas veces una tradición es reconocible por una cita directa de su texto matriz (en Ap 21-22 se
alude asía numerosas tradicionss del AT). Otras, se usa la tradición sin citar frases de la misma; en este
caso, se revela mejor la dependencia cosnwvisional, más que literaria, y la recreación de tal o cual
tradición. Sin citar el libro de los Reyes, Le 7 utiliza fecundamente la tradición de Elias para releerla en
Jesús; etc.
En resumen, los pasos de la CTr del AT consisten en I) identificar las tradicionss en un texto X
(por unidade,, temas, motivos, etc.); 2) identificar el lugar de donde parte (trabajo retrospectivo) o
historiar su evolución hacia adelante (HTr); 3) observar Ias variacionss sufridas, que son indicadores
importantes del sentido del pasaje estudiado.

El estudio de las tradiciones, para ser factible o al menos más provechoso, necesita de un panorama
cronológico sobre los libros bíblicos (para eso, cf. las introducciones al AT y al NT).

Actividad 135

Sintetiza ahora las nociones principales sobre CTr en una ficha: DEFINICION DE
TRADICION y COMO RECONOCER UNA TRADICION, bajo METODOS
EXEGETICOS / CRITICA DE LA TRADICION EN EL AT.

5. OBSERVACIONES FINALES
1) Una tradición formulada literariamente suele tener una etapa oral previa a su transmisión escrita.
A esta los e x e n t a s alemanes llaman Tradition, mientras que para la fase oral reservan el vocablo alemán
Überliefemn8:transmisión (en realidad, tradición significa lo mismo, sólo que es palabra latina). Hubo en
torno de los años 50 un gran desarrollo de la llamada escuela de la tradición oral (especialmente en autores
escandinavos), con muchas exageraciones. Hay que valorar la memoria notable de los pueblos antiguos pero
también la increíble difusión de las escrituras en todo el entorno bíblico Por otro lado dentro de un mismo
pueblo como Israel, es muy difícil precisar las etapas orales de las tradiciones escritas que llegaron a nosotros.

2) Hemos hablado en esta Unidad de tradiciones conflictivas y reconciliadas. Se reconcilian dos


tradiciones antagónicas cuando cambia la situación, o cuando pasan por géneros literarios distintos Pero aún
cuando están en la etapa de la conflictividad, los grupos que sustentan tradiciones diferentes tienen algún tipo
de unidad. En nuestro caso, se trataba siempre de Israel. Tradiciones conflictivas en su interior seguían
relacionadas entre sí por muchos puntos de contacto. Hablamos entonces de inter-tradiciones.

Cuando éstas se reconcilian porque están subsumidas en otro nivel, pasan a ser intra-tradiciones
Para ser más claros: hay situaciones de inter-tradiciones, y otras de intra-tradiciones. Lo mismo pasa cuando
dos textos relacionados entre sí aunque diferentes (inter-textualidad) quedan incorporados en una nueva
totalidad (intra-textualidad).

Métodos Excgéticos 212


DFXIMA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde las siguientes preguntas:

1) ¿Qué es una tradición?

• 2) ¿Qué significación tienen las tradiciones en un grupo social?

3) Hay tradiciones dentro de otras: por ejemplo, la del paso del mar,
pertenece a la del éxodo (esta contiene también a otras); ¿por qué puede suceder
esto?

4) ¿Cómo se reconoce una tradición?

5) Cambiada la situación vital de un grupo social, ¿cambian sus


tradiciones?

6) ¿Qué implica la relectura de una tradición?

• 7) ¿Cuáles son los pasos globales de la CTr?

Métodos Exegétieos 213


UNIDAD 11

CRITICA DE LA REDACCION DEL NT

Métodos E x t á t i c o s - 2 1 5
1. INTRODUCCION

Por el estudio de las Unidades 5 y 6 sobre la Crítica Literaria de la Biblia ya sabes que el análisis de
los textos bíblicos evidencian la existencia de unidades literarias temáticas, fuentes escritas y orales,
relaciones de dependencia literaria. Las Unidades 7 y 8 sobre Géneros y Formas te ayudaron a comprender la
existencia de un gran número de géneros literarios, concretados en una infinidad de formas y de fórmulas.

También sabes que esta diversidad de fuentes, relaciones entre escritos, géneros y formas no es algo
peculiar de la Biblia, sino que se da en toda !a producción literaria, oral y escrita, de la humanidad. También
has visto cómo cada temática, cada tipo de destinatario o público, y cada situación matriz determina los
moldes de expresión literaria; y cómo a su vez los moldes determinan las expectativas del receptor y cómo
sobredeterminan los contenidos.

Ahora bien, más allá de la cuestión de fuentes, influencias y dependencias literarias, y más allá de
los moldes (géneros, formas, fórmulas), el autor de una obra también le imprime su sello personal. En primer
lugar tiene su estilo, como su manera de hablar o de escribir peculiar y privativa. El estilo comprende
términos, giros, elementos gramaticales, sintaxis, etc.

Toda obra refleja además las ideas del autor. Estas se meten muchas veces de manera inconsciente o
no controlada en el texto.

Tratándose de los textos bíblicos, éstos contienen asimismo los mensajes específicos que sus autores
quisieron transmitir. El conjunto de las ideas del respectivo autor y de su mensaje constituye su teología.

En todos los contextos culturales hay una inmensidad de temas y dentro de cada tema, riquezas
peculiares en relación a cada situación, hecho, personaje, geografía. Así pues, hay una enorme riqueza
cultural y vivencial en el gran conjunto de canciones folklóricas rioplatenses que describen p.e. el Río Paraná
(Jangadero, Los inundado,. Los hijos del padre río, Llorando estoy, Acuareaa del Río, etc.). Todas se
vmculan sin embargo a la misma temática (el río). Así también hay una enorme riqueza, una gran variedad
espiritual y vivencial en los escritos que proclaman a Jesucristo, aconsejan sobre determinados temas
concretos, instruyen, exhortan. La riqueza del mensaje bíblico consiste precisamente en esa variedad de
experiencias de fe y de vida de los autores y las comunidades, transformadas en propuestas de fe y vida para
los lectores.

La Crítica de Redacción (a veces también llamada Crítica de la Composición) se propone descubrir


esas riquezas a partir del análisis de las peculiaridades de cada autor, impresas o impregnadas en sus
respectivos textos. Para la CR el redactor o compositor final realiza una nueva codificación de los datos
obtenidos mediante el empleo de fuentes, tradiciones, enseñanzas. A estos materiales el redactor da un
tratamiento específico en función de sus objetivos, situaciones de los destinatarios, contexto propio, mensaje
a comunicar. El autor final ejerce pues las funciones de compilador, investigador, redactor, escritor, teólogo,
comunicados pastor, maestro.

M«UK).i.sExegétic.M-217
2. LA CRITICA DE LA REDACCION

Los primeros pasos metodológicos de la exégesis histórico-críticas parten del texto actual, yendo
h a c a su pasado cada vez más remoto. Se trata de una marcha retrospectiva. La CT busca acercarse lo más
posible al original tal como salió de la mano de su autor, estudiando para ello las copias posteriores del
documento. La CL delimita unidades literarias y temáticas, revisa la integridad y la autoría, estudia relaciones
literarias de dependencia, y descubre fuentes. La C F parte de estas unidades e investiga la constitución de los
géneros y formas y busca determinar su situación matriz. Más atrás aún en el tiempo se sitúa el objeto de la
CTr que intenta establecer los materiales, motivos, imágenes, conceptos y tradiciones previos a la transmisión
oral y escrita de los contenidos de los textos.

Ahora bien, todos esos pasos son retrospectivos: miran hacia atrás. Ante ese panorama de unidades
del texto, fragmentos, fuentes, tradiciones mayores o menores, uno tiene la impresión de estar ante los
pedazos y materiales rotos de un mosaico perfecto, pero desarmado y astillado por el estudio. Falta pues la
comprensión de su proceso de composición: cómo se armó el cuadro final. Esto es lo que hace la CR.
Mediante determinados procedimientos de investigación el exégeta vuelve de todos esos orígenes (conceptos,
formas preliterarias y literarias, tradiciones, géneros, fuentes) al texto dado. El paso metodológico de la CR
sirve para investigar las intenciones del autor que armó su obra final, su trabajo específico y detallado, sus
situaciones históricas y la de sus lectores, su mensaje De esta manera el recorrido vuelve a rehacer el camino
que anduvo el autor desde el material crudo hasta el texto actual.

La CR permite precisar los ensambles que hizo el autor con todos los elementos previos y propios;
los cambios que impuso, los retoques, las omisiones, los agregados; la estructuración final que imprimió a su
obra.

Ese paso exegético es necesario para leer el texto de acuerdo a sus intenciones teológicas y
querigmáticas finales, y para no quedarse meramente en la comprensión de sus orígenes y elementos que lo
componen. La comprensión del propósito del autor ayuda a su vez a hacer hablar el texto hoy.

3. INFORMACION BASICA

La CR se dedica a analizar el trabajo de un autor en cuanto redactor: los cambios retoques


omisiones, agregados, nuevas estructuraciones y la composición general de su obra A partir de estos
elementos trata de descubrir las líneas teológicas fundamentales de la obra y describir su mensaje.

El análisis redaccional tiene que relacionar constantemente los elementos menores ( p e cambios
estilísticos, el marco geográfico y cronológico dado a unidades menores) con los elementos generales de la
obra (unidades o secciones mayores estructura general); y tomar en cuenta el lugar que cada elemento ocupa
en el conjunto del libro entero.

En este sentido la CR da especial valor a la forma canónica de los textos pues es ésta y no la
cantidad de fragmentos lo que recibe el lector.

La CR parte del reconocimiento de un texto como producto final de un proceso más o menos largo
y en cuya etapa final o composición última tuvo un papel decisivo el redactor o autor que lo'compendió que
ofreció ese texto a sus lectores Para la CR el texto final no es una suma de fragmentos y tradiciones sino un
conjunto ordenado y consecuentemente estructurado Esto no sólo implica cambios estilísticos y adaptaciones
de materiales sueltos; sino también cambios de formas y géneros de contenido y de SiL debido a nuevas

Métodos E m é t i c o s - 2 1 5
funciones de los materiales en la obra final. Recordarás que muchos elementos tienen tres SiL: en la misión
de Jesús, en las comunidades primitivas, y en el libro.

La CR analiza los textos en cuanto producto de sus respectivos autores, investigando el trabajo de los
mismos sobre sus fuentes. La meta final de la CR es la descripción de la teología y de la situación histórica y
eclesiástica de cada autor.

En el campo de los EvSin la CR analiza la selección que hizo cada evangelista, cómo estructuró su
obra, cómo ordenó sus diversas fuentes y cómo reelaboró esos materiales. Si el análisis de los géneros y las
formas se dedica a las características de unidades de textos y a su historia, la CR se dedica a la conformación
global de la obra entera como producto final de un proceso de formación y redacción. Para la CF un
Evangelio se compone de múltiples unidades menores, de géneros que tomaron forma concreta en moldes y
formas; para la CR un Evangelio es una unidad completa en la que los elementos transmitidos por la
proclamación y la enseñanza fueron agrupados y fusionados en un conjunto nuevo.

La CR construye su análisis siempre sobre los resultados de la CL y la CF, y toma muy en cuenta la
separación entre tradiciones y redacción. Todos esos pasos se complementan. La CR es una especie de
coronación de los pasos anteriores.

Esta Unidad de CR del NT se propone brindar:

* Comprensión de los autores del NT como redactores conscientes con intenciones


teológicas específicas, y no como meros coleccionistas de materiales.

+ Conocimiento de los métodos de la CR.

* Conocimiento y uso de las principales aplicaciones de la CR.

+ Capacitación para llegar a formular las líneas teológicas de un escrito del NT a partir
del estudio redaccional de sus unidades y elementos; y a la inversa: capacitación para
realizar la exégesis de unidades menores a partir del contexto mayor que es el escrito
total.

En el campo neotestamentario la CR comenzó estudiando los EvSin. Sobre la base de la Teoría de


las Dos Fuentes la CR se ha dedicado con ahinco a la investigación de las tendencias teológicas de Mt y de
Le, ya que éstas pueden descubrirse con relativa facilidad verificando los cambios introducidos por estos
evangelistas sobre sus bases.

Repasa en la Unidad 5 lo referente a las dos fuentes de los Sinópticos.

Cuando no se pueden hacer comparaciones directas entre la fuente y el escrito dependiente la


aplicación de la CR ya es más difícil. Este es el caso del EvMc en sí; y de los materiales peculiares de Mt y de
Le, llamados respectivamente M y L en la exégesis. Un caso intermedio se da con la hipotética Fuente de los
Dichos, reconstruida a partir del material común a Mt y Le. Allí siempre hay vanas posibilidades para
explicar las diferencias: cambios redaccionales introducidos por Mt cambios hechos por Le cambios de los
dos, versiones distintas de la Fuente.

M<5(»>d,« E x ó t i c o s - 2 1 9
En resumen, la CR trata de responder las siguientes preguntas:

-> ¿Dónde y en qué se reconoce el trabajo redaccional de un autor?

-> ¿De qué manera el autor relacionó elementos aislados y cómo formó complejos mayores?

-> ¿Qué expresan esas compaginaciones?

-> ¿Qué funciones nuevas adquirieron las unidades literarias al ser vinculadas entre sí?

-> ¿Qué trasfondos históricos y condiciones teológicas produjeron esos cambios?

-> ¿Bajo qué puntos de vista el redactor eligió, ordenó y compaginó sus materiales; y qué
intenciones refleja su trabajo literario y la estructuración de su obra?

-> ¿Qué ideas claves y proyectos teológicos del autor final pueden descubrirse a partir del análisis
redaccional?

Actividad 136

Registra en fichas los siguientes ítems, bajo METODOS EXEGETICOS: CRITICA


DE LA REDACCION DEL N T / DIFERENCIAS ENTRE LA CR Y LOS DEMAS
PASOS EXEGETICOS (CT, CL, CF, CTR); CRITICA DE LA REDACCION DEL
N T / OBJETIVOS DE LA CR DEL NT; CRITICA DE LA REDACCION DEL NT /
PREGUNTAS BASICAS DE LA CR DEL NT.

3.1 Ejemplos de CR del NT

Algunos autores repiten determinados términos como indicadores típicos para guiar la atención del
lector a contenidos específicos. Así p.e. Le emplea dos veces en fórmulas de fe o confesión el adverbio
verdaderamente (óntos) con contenido cristológico: Le 23:47 y 24:34.

El término marcano paralelo a Le 23:47, Me 15:39, es una expresión griega más común para
verdaderamente: alethós (así también lo tiene Mt).

Le 24:34 no tiene paralelo sinóptico.

El término óntos tiene pues significado especial para Le. Como el evangelista lo reserva para esas
dos fórmulas cristológicas, elimina consecuentemente en Le 20:6 el único empleo de óntos de su base
marcaría, Me 11:32. Ese texto de Me aplica el óntos a Juan el Bautista como verdadero profeta.

Veamos otro ejemplo de repetición de términos claves con función apelativa. Un vistazo a la
concordancia evidencia el gusto mateano por el término frutos (karpoi). Como ese concepto expresa un punto
fundamental del mensaje de Mt, el evangelista no sólo lo deja en el texto cuando lo tienen sus fuentes (Me y
la Fuente de los Dichos), sino que en una ocasión lo agrega tres veces más a un texto tomado de Me (los
viñadores malvados), en el que hay una sola mención de los frutos: Me 1 2 2 es la base de Mt 21 34b- Mt
introduce los frutos también en 21:34a.41.43. : '

En los vs. 34a y 41 incluso los combina con los tiempos precisos (kairoi) otro concepto
teológicamente caro.

Métodos Exejético.s - 220


Actividad 137

Revisa la lista de los frutos en el EvMt con ayuda de una concordancia; y describe la
importancia de este concepto.

Mt evidencia una preferencia peculiar por el monte o cerro. Se trata de un elemento de las
tradiciones teológicas del Pueblo de Dios. Se relaciona con la teofanía (aparición de Dios) en montes y
especialmente en el Monte Sinaí. en la constitución del Pacto.

Mt, al ubicar momentos trascendentales del ministerio de Jesús sobre montes, le asigna rasgos de un
Nueva Moisés al Hijo de Dios. Las llamadas antítesis del Sermón del Monte (Ustedes han oído...pero yo les
digo..)) refuerzan ese carácter de nuevo legislador que sobrepasa al antiguo.

Actividad 138

Busca los montes decisivos de la actuación de Jesús en el EvMt; compáralos y trata


de armar un bosquejo del ministerio de Jesús sobre esos montes.

Los evangelios contienen varios lugares más con significado teológico: el desierto, el lago o mar, el
camino (sobre todo en la doble obra lucana), Jerusalén (también en la obra lucana), Galilea, la casa.

4. INFORMACION AMPLIADA

Los Evangelios, y particularmente los Sinópticos, fueron los que primero atrajeron la atención sobre
los problemas de dependencia literaria. Luego la CF se dedicó a estos escritos. Con la CR pasó lo mismo:
primero estudió los Sinópticos; y recién después amplió su dedicación al resto del NT, al igual que los otros
pasos metodológicos.

En los años 20 y 30 de este siglo muchos exégetas, dedicados al análisis de géneros y formas,
calificaban a los evangelistas de meros coleccionistas, compiladores y transmisores de materiales sueltos.

A partir de mediados de siglo comenzó a desarrollarse la CR como nuevo paso exegético; y con ello
cambió la comprensión de los evangelistas: ahora se los concebía más acertadamente como teólogos con una
concepción específica: su teología, su mensaje propio. El análisis redaccional fue inventado precisamente
para descubrir y describir esas concepciones. Así como la CL había abierto el camino para descubrir géneros
y formas, a su vez la CF abrió el panorama para la formación del método del análisis redaccional. Este
desarrollo fue casi natura,, pues la CF había enseñado a distinguir entre los materiales de la tradición
(géneros y formas) y el marco en que se instalaron esos materiales. Ahora la crítica tenía que fijarse en esos
marcos y en los cambios introducidos sobre las fuentes.

Esto no significaba una ruptura con la CF. Se descubrieron una serie de puntos de contacto y una
continuidad entre ambos pasos; y por lo menos en un punto los dos se superponen: la CF analiza la
importancia de situaciones eclesiásticas como SiL que dan origen y forman tradiciones y determinados
elementos; la CR también comprende a los evangelistas y otros autores como exponentes de situaciones y
teologías eclesiásticas y no como meros literarios independientes.

Métodos E m é t i c o s - 2 2 i
Ya sabes que la CR es el paso metodológico que se concentra en el estudio de cómo un autor adoptó
los materiales anteriores, según sus propios fines teológicos. Ello también implica que la CR no se propone
investigar mayormente al llamado Jesús histórico, sino que centra su interés en los documentos tal como
nosotros los poseemos y en lo que estos dicen sobre Jesucristo.

Gran parte del trabajo de CR depende del conocimiento de los lincamientos teológicos de cada autor
y/o texto. Como resulta imposible presentar con detalle esas líneas y tendencias en este curso de EDUCAB, te
remitimos a las respectivas introducciones a los Evangelios, Hechos, las cartas y el Apocalipsis, tal como
aparecen en los comentarios o en una buena introducción al NT; y a los correlativos cursos de EDUCAB
(Introducción al NT, Sinópticos, Juan, Epístolas Paulinas y Epístolas Católicas).

5. PROCEDIMIENTOS DE LA CR DE LOS EVANGELIOS

El estudio redaccional de un Evangelio debe tener presente que la redacción escrita de este tipo de
libro en sí es el resultado de una historización, sólo posible en la segunda y tercera generación cristiana. Se
debió a la merma de las expectativas escatológicas, la necesidad de conservar los tesoros de la proclamación
apostólica, la importancia de fijar normas éticas practicables (diferentes de una ética muy entusiasta que
espera el inminente fin del mundo). También hubo necesidad de introducir instancias ordenadoras y
normativas en lo doctrinal. Luego se necesitaban materiales para la catequesis en general y la instrucción de
maestros y predicadores en especial.

Lo decisivo de todo esto fue el recurso al Jesús histórico y no a mitos, supuestas revelaciones
angelicales o nuevas teofanías. decisiones jerárquicas de colegios de líderes, o cosas así. Ello indica que la
generación de los evangelistas comprendió acertadamente que la fe cristiana tiene anclaje en la revelación de
Dios en la historia, y concretamente en la historia de Jesús de Nazaret. el Mesías.

Para introducirte al estudio de la redacción de un Evangelio debes leer en especial los párrafos
dedicados a la estructuración, el estilo, el lenguaje y otras características literarias; y a su teología
Encontrarás todo ello sintetizando en las introducciones.

Para facilitarte la comprensión de los próximos pasos metodológicos, los ejemplos y ejercicios
encontrarás a continuación algunos elementos sobre las líneas teológicas de los cuatro Evangelios.

5.1 Elementos teológicos de los cuatro evangelios

5.1.1 Marcos

En el EvMc predomina el llamado secreto mesiánico. Se expresa en mandatos de silencio dados por
Jesús a diversos grupos: no hablar sobre curaciones ni comentar que él es el Mesías (Me 1 3 4 44; 3 1 2 ; 5 4 3 ;
8:30; 9:9); en la incomprensión de los discípulos; y en la teoría del oscurecimiento del entendimiento por
medio de parábolas, Me 4:10-12

Métodos Excgéticos2222
Actividad 139

¿A quiénes prohibe Jesús la divulgación de las curaciones y del secreto mesiánico?


Responde sintéticamente en una ficha. Elige cuidadosamente las ordenadoras
correspondientes.

5.1.2 Mateo

Mt dio un carácter doctrinario a su Evangelio mediante la composición de cinco grandes discursos,


a h u p a n d o allí la mayor parte del material oral de la enseñanza de Jesús. Los cinco discursos constituyen una
especie de Pentateuoo cristiana, adquiriendo Jesús los rasgos de un nuevo Moisés.

Actividad 140

¿Con qué fórmula común terminan estos cinco discursos, Mt 7:28; 11:1; 13:53; 19:1;
26:1? Transcríbela.

Al mismo tiempo Mt quiere hacer ver a sus lectores que en Jesús y con él se cumplen las Escrituras
del Antiguo Pacto, siendo los seguidores del Mesías así los herederos de las promesas divinas. Esto lo
presenta mediante una serie de citas de reflexión: Mt 1:22-23; 2:5-6.15.17.18.23; 3:3; 4:14-16; 8:17; 12:17-
21; 13:14-15.35; 21:4-5; 26:56; 27:9-10.

Actividad 141

¿Con qué fórmula estereotipada introduce Mt sus citas del AT? ¿De qué libros
bíblicos provienen esas citas? Regístralas sintéticamente.

5.1.3 Lucas

Le tiene varias líneas peculiares. La acción del Espíritu Santo ocupa un lugar preponderante en su
obra. Temas menores son la relación con Israel, la ciudad de Jerusalén, Abraham, la oración, los samartenos.
Un tema fundamental es Jesucristo Hijo de Dios.

La línea preponderante consiste en el hecho de que Le es el portavoz de pobres, pecadores y


despreciados, más que los otros evangelistas.

Al lado de los materiales provenientes del EvMc y de la fuente de Dichos Le incorporó en su


Evangelio un cúmulo de material peculiar que le sirvió para presentar a Jesús en un ministerio dedicado a la
solidaridad con pobres, marginados, menospreciados; y a la vez como juez de neos y riquezas, y de
d e s p r e c i a d o s prestigiosos.

Actividad 142

Busca en el EvLc algunas parábolas peculiares de esa obra. Para ello verifica
simplemente las indicaciones de los lugares paralelos: cuando no aparezcan paralelos
de Mt y de Me, estás ante un texto exclusivo de Le. ¿Cuáles son los materiales
dedicados especialmente a pobres, pecadores, despreciados?

Métodos E t í l i e o s - 2 2 3
5.1.4 Juan

Jn tiene varios acentos específicos. Están por ejemplo los malentendidos joánicos: Nicodemo, la
mujer samaritana, los discípulos, los judíos constantemente malentienden o malmterpretan las palabras de
Jesús. Con este recurso el evangelista puede aclarar dudas sobre la misión de Jesús, inculcar reiteradas veces
un mismo terna, profundizar contenidos difíciles para sus lectores. Las breves notas r e d a c c i o n e s crean
entonces la satisfacción en el lector por el hecho de que él sí entiende las cosas.

Actividad 143

¿En qué consiste el malentendido de Nicodemo, Jn 3:1-8, y cómo lo corrige Jesús?

Los malentendidos también son contrarrestados mediante fórmulas de presentación con ias cuales el
enviado de Dios se caracteriza a sí mismo y su misión. Se trata de los llamados Yo .voy (de tradición
veterotestamentaria): Jn 6:35; 8:12; 10:11; 11:25; 14:6; 15:1.5.

Actividad 144

Copia en orden estos Yo soy en una hoja. ¿Qué lugar ocupan en la vida de las
Iglesias? Piensa p.e. en clases de confirmación, estudios bíblicos, etc.
Recuerda también lo dicho sobre los signos en el EvJn Unidad 5, 5.4.6
Registra en fichas los principales elementos teológicos de los cuatro Evangelistas
bajo METODOS EXEGETICOS- CRITICA DE & LA REDACCION DEL NT /
ELEMENTOS TEOLOGICOS ' PREPONDERANTES DE LOS CUATRO
EVANGELIOS

5.2 Los marcos

Es sabido que el comienzo y el final de un libro, una carta, un párrafo o unidad de texto son lugares
preferidos para el trabajo redaccional.

Como los evangelistas y otros autores bíblicos frecuentemente tuvieron que hilvanar unidades y
fuentes originalmente independientes, su trabajo produjo indicaciones cronológicas y topográficas, fusiones,
vinculaciones temáticas, introducciones, resúmenes y síntesis.

En estos lugares también pueden aparecer caracterizaciones teológicas de la obra entera,


evaluaciones, términos claves y temas recurrentes.

Actividad 145

Compara Le 1:68; 2:38; 24:21 a. Se trata de inicios y conclusiones de unidades.


¿Cuál es la temática recurrente que Le inculca allí a sus lectores?
Compara Le 1:70; 2 4 2 7 ; 2 4 4 5 - 4 6 ¿Cuál es la temática recurrente en esos párrafos?
¿Qué te dicen sobre la teología de Le?
Compara Mt 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; 26:1. Estos segmentos redaccionales
formulados por Mt cierran un determinado tipo de unidades mayores. ¿De qué
materiales se trata? ¿Cómo caracterizan esas palabras de Mt a Jesús?

Métodos Excgéüco.s - 224


El horizonte amplio de la estructuración mayor de una obra proporciona significado a las piezas
menores. De allí que el comienzo y el final de los Evangelios, de Hechos, del Apocalipsis constituyen marcos
amplios de gran valor. Por la Crítica de Géneros y Formas ya conoces la importancia del comienzo y el final
de las Cartas.

Actividad 146

¿Cuáles son los temas recurrentes en Ap 1:1-8 y 22:12-21? ¿Qué tono dan esos
temas a la gran variedad de materiales abigarrados del Apoc?
¿Cuáles son los temas recurrentes en Hch 1:7-8 y 28:28-31? ¿Qué características
impregnan a los materiales del libro entero?

5.3 Selección de materiales

De todo el material que tuvieron a su disposición los autores hicieron sabias selecciones, de acuerdo
a sus metas teológicas y prácticas. (La selección interna dentro de una unidad de textos será tratada bajo el
rubro 11.5.6).

Actividad 147

¿Qué dice Jn 20:30-31 sobre la meta de la selección del material que hizo e l
evangelista? Compara esas indicaciones tan precisas con el final no tan bien logrado
enelcapítuk^I.
Le omite varios pasajes de su fuente Me. Evidentemente tuvo sus motivos para ello.
¿Qué dice Le 1:1-4 sobre el modo de trabajar del autor y sobre la finalidad de su
obra?

5.4 Disposición del material

Los evangelistas, al recibir materiales aislados de la tradición oral y escrita, debieron hacer ilaciones
cronológicas y topográficas para la correcta ubicación de los mismos. La disposición en sí y los pasajes de
una pieza a otra fueron medios excelentes para suministrar interpretación teológica Ya sabes por dos
ejercicios que Mt agrupó gran parte de las palabras de Jesús en cinco grandes bloques'de discursos.

Le por su parte formuló la temática del viaje de Jesús a Jerusalén. Ubicó allí muchos materiales que
tienen que ver con la ética cristiana; y no es casual que en Hch se los llame a los cristianos los del camino.

Tanto Mt co.no Le no se sintieron satisfechos con sus fuentes por separado: Me con un énfasis en
hechos, la Fuente de los Dichos con la enseñanza verbal. El hecho de que los dos evangelistas mayores
construyeran nuevas obras con la combinación de fuentes de historias y de palabras indica un progreso en la
concepción cristiana -y en la revelación-, ni los hechos de Jesús ni sus palabras son suficientes si se los
transmite por separado. Recién una visión conjunta, reflejada en esos textos mayores hace mayor justicia al
ministerio de Jesús. Le incluso tiene una reflexión preciosa sobre este ministerio integral: Le 24:19 y Hch 1 1
(es interesante que Esteban tiene una calificación de ministerio integral también para Moisés Hch 7 2 2 )

Mctucli* ExcgcLicm - 225


5.5 Cambios estilísticos

Ya sabes que cada autor tiene su estilo propio. ¿Qué hace al integrar en su obra una pieza cuyo estilo
le choca? Puede cambiarlo, introduciendo otros términos, construcciones, modos verbales.

Para empaparse del estilo de un autor hay que leer, releer y releer una y otra vez su obra y
compararla con otras. Es imposible presentar aquí todos los estilos neotestamentarios; pero a modo de
ejemplo valgan algunas muestras.

Me unió unidades originalmente independientes con un sencillo y (kai) (Me 1:40; 2:23; 7:1; etc.); o
con a continuación o inmediatamente (kai eurhys) (1:12,21; 6:45). Me emplea 41 veces el adverbio euthys.
También dice de nuevo (kai palin) (2:1.13; 3:1; 4 : 1 ; etc.).

Mt en cambio prefiere unir unidades con el giro he aquí (kai idoú) (Mt 8:2.24; 9:2; 12:10; etc.); y
sobre todo con entonces (tote) (2:16; 3:13; 4 : 1 ; 9:14; etc.).

Le también tiene formulaciones preferidas: la partícula griega de, que a veces se traduce como pero
y otras veces no tiene equivalente castellano (Le 2:40; 7:2.36; 8:19; etc.). También emplea sucedió que
(egéneto) (1:5.8; 2:1; 6:12; etc.).

También hay indicaciones cronológicas que sirven de nexo entre historias: en aquellos días, Me 1:9;
8:1; en aquel tiempo, Mt 1 1125; 12:2; después de esto, Le 5:25; 10:1. •

Le cambia frecuentemente el presente histórico de Me por un pretérito: Me 1:21; 2:8; 2:25; 3:4 - Le
4:31; 5:22; 6:3; 6:9.

También cambia formas verbales finitas de Me por construcciones con participio: Me 4 : 1 ; 6:7;
11:11; 1 2 : 1 8 - L e 8:4; 9:1; 19:45; 20:27.

Además Le gusta de septuagintismos, o sea imitaciones de lenguaje o estilo de la versión griega del
AT, la LXX. Este lenguaje aparece sobre todo en Le 1 y 2.

Le también pule o refina el estilo marcano: p.e. remplaza la cama baja y pobre (lecho) (krábatos) de
Me 2:11 por la camilla elegante (kline.. Le 5:24. Sustituye la expresión más común para ciruja (rafís) de Me
10:25 por una más refinada (belone,, Le 18:25.

En ocasiones también se omiten directamente expresiones y frases difíciles u oscuras: Tanto Mt 8:2-
4 como Le 5:12-16 omiten la dura frase de Me 1:43.

Actividad 148

¿Cómo mejora estilísticamente Mt 21:38b la formulación de su base Me 12:7b?

5.6 Omisiones

Algunas omisiones se deben a cuestiones estilísticas; otras, al deseo de evitar duplicaciones o


historias muy similares. Otras omisiones en realidad son transposiciones (lo verás en I 1.5.10).

Métalos Excgélu.™ - 126


También hay omisiones por el cambio de destinatarios. Así Le omite la mayoría de las palabras
semíticas y también latinas de su base marcana: Bocineras, Me 3:17 (Le 6:14); talita kum, Me 5:41 (Le
8:54);hosanna.MeI1:9-lü(Le19:38).

Omisiones consecuentes también pueden indicar tendencias teológicas. Le omite la expresión


postrarse (proskyncin) cuando se trata del Jesús terrestre. Recién en Le 24:53 emplea este verbo, dando así a
esa acción reverencial un lugar literariamente dominante y teológicamente enfatizado al final de su
Evangelio: ahora, que Jesús fue legitimado por la resurrección, no caben dudas acerca de su filiación divina.
Sólo anteDioscabepostrar.se.

Actividad 149

Con ayuda de una concordancia compara el empleo lucano de postrarse con el de Mt


y el de Me. Fíjate dónde y cómo Le omite ese verbo. Transcribe el resultado de tu
indagación.

5.7 Acomodación a la comprensión de los lectores

En la tierra judía la mostaza debía sembrarse en el campo, no en un huerto. Mt, que escribe para
lectores judeocristianos (y/o ya Jesús mismo) habla(n) correctamente del campo como lugar donde se planta
el grano de mostaza (Mt 13:31). Le, dirigiéndose a un público de cultura más helenística, no tiene problemas
enhablar de un huerto, lo normal en ese ambiente para esa palabra (Le 13:19).

Mt 11:17 emplea el término lamentar, que expresa la costumbre judía del lamento a viva voz y con
golpes sobre el pecho; Le 7:32b prefiere decir llorar.

Actividad 150

En la parábola de tos dos cimientos (roca/aren)) y en la historia de la curación del


paralitico (concretamente en el material del techo) también hay diferencias entre Mt
y Le, debido a sus ámbitos culturales distintos. Busca los textos y compáralos; ¿qué
diferencias encuentras?
Preséntalos con algún criterio comparativo.

5.8 Distinta ubicación de una historia

En ocasiones una misma historia encontró ubicaciones distintas en la vida de Jesús y en la


estructuración de los Evangelios.

Actividad 151

Los tres Sinópticos colocan la limpieza del Templo en el comienzo de la última


etapa de la vida de Jesús: con este acto comienza la semana de pasión.
¿Dónde ubica el evangelista Juan la misma historia que le fuera transmitida por sus
propias tradiciones (es decir, sin copiarla de uno de los Sinópticos)?

Métodos E x i l í e o s - 2 2 ?
¿Qué quiere expresar Jn con esa ubicación? ¿Quiso dar alguna referencia sobre el fin
del mundo; o indicar que Jesús mismo viene a ser el verdadero templo; o decir que
Jesús pasa a abolir el culto judío, precisamente ya al comienzo de su ministerio y no
recién al final? Busca aclarar estos interrogantes con ayuda de algún comentario al
EvJn.

Actividad 152

Un caso muv interesante es la historia de la pesca milagrosa. La historia que se


encuentra en'Jn 2 1 , ¿es la misma que la que está en Le 5? ¿O se trata de dos eventos
totalmente distintos? Compara ambas versiones, marca los paralelos y las diferencias
y trata de entender una y otra ubicación.

Frecuentemente los evangelistas hicieron agregados, mejoras, cambios para aclarar el texto base. Le
5; 18b aclara las intenciones de los cuatro amigos del paralítico de Me 2:3; Le 22:69 agrega de Dios a la
formulación sentado a la diestra deI Poder de Me 14:62. La tradición judía, reflejada en el EvMc, evita en lo
posible nombrar directamente a Dios y gusta de ciertos títulos para referirse al Altísimo: el Nombre, el
Bendito (Me 14:61), el Poder.

Los lectores de Le evidentemente no estaban compenetrados con esta tradición. El Poder, a secas,
Ies habría resultado extraño o ajeno.

5.10 Transposición de unidades, su contenido o sus ideas

Lo que en ocasiones parece una omisión de materiales, puede resultar una transposición de los
mismos o por lo menos de su contenido principal o de las ideas. La omisión de Me 7:1-37 por Le ha
producido bastante amargura a los exésetas. Ahora bien, el mensaje teológico de la historia de la curación de
la hija de la sirofenicia (Me 7:24-3()festá presente en la historia de Cornelio, Hch 10:1-1 1:19. Es que Le
necesttó el paso del mensaje cristiano al inundo pagano recién en Hch: el proceso de misión universal
comienza en Jerusalén, pasa por Judea y Samaría, y llega a los confines de la tierra (según Hch 1:8 y el plan
del libro). Hch desarrolla estas etapas anunciadas en el programa inicial con muestras sucesivas

Actividad 153

Verifica la procedencia temática y literaria de Hch 6:13-14. Se trata de una evidente


transferencia. Sintetiza tus opiniones.

5.11 Cambios de orden dentro de una unidad

Para crear más dinamismo, comunicar otro énfasis, construir diálogos, en ocasiones un evangelista
realizó cambios de lugar dentro de una unidad. Al comparar el orden de las tres tentaciones en Mt 4:1-H con
el de Le 4:1-12, notarás que la segunda y tercera tentación están invertidas entre ambos

MÍUHl.» P e p i t a - 22K
Comúnmente se piensa que Mt conservó mejor el orden original, que es más lógico: desierto -
ciudad - panorama universal; y que Le invirtió las dos últimas por la importancia que suele asignar a la ciudad
deJerusalén.

Actividad 154

Compara Mt 19:3-9 con Me 10:2-12. Mt, al colocar los vs. 3-5 de Me 10 después de
la primera enseñanza de Jesús, construye una verdadera discusión legal y doctrinal
en la que los fariseos resultan perdedores. Mt además elimina la indicación de Me
10:11. La síntesis de Jesús en Mt 19:13 tiene una proyección mucho más amplia que
en Me, que sólo es dicha a los discípulos en privado. Exprésala con tus palabras.

5.12 Agregado de otro elemento de la tradición

Mt aareaó unas palabras especiales de Jesús sobre el celibato a la discusión sobre el divorcio en Mt
19:3-12. Su b W m a r c a n a no tenía esas palabras. Este nuevo logion ordinariamente fue autónomo, o sea,
circuló suelto sin la vinculación actual con el debate sobre la separación. "

A la parábola de los obreros en la viña (Mt 20:1-15) el evangelista agregó un dicho muy conocido de
Jesús: los últimos serán los primero,, y los primeros los últimos, Mt 20:16. El mismo dicho aparece también
e n M t 19:30 (paralelo a Me 10:31) y en Le 13:20.

Actividad 155

Compara el uso que Le le da a este logion en Le 13:20, diferente del uso en Me 10 y


Mt 19. Transcríbelo.

Le agregó a la parábola del fariseo y el publicano (Le 18:10-14a) el dicho: Todo el que se ensalce,
será humillad;: y el que se humilla, será ensalzado (v. 14b). En el mismo Evangelio este dicho ya aparece en
14:1I.

Mt por su parte lo agregó a una instrucción antilarisaica dada a los discípulos, Mt 23:12. Cf. también
Mt 18:4.

La exégesis ha llamado despectivamente a este dicho logion errático, por aparecer en varios lugares
diferentes. Perolejos de ser errático, estructuralmente es todo lo contrario: es una perfecta síntesis en forma
proverbial para diversas propuestas de actitudes, hechas por Jesús. Si las propuestas tienen el mismo común
denominador -y así lo creemos-, la frase de Jesús, dicha en cualquiera de las ocasiones, perfectamente sirve
para rematar las demás enseñanzas.

5.13 Intercalación de otra pieza

El dicho de Jesús en Me 4:11-12 interrumpe el discurso formado por la parábola del sembrador y su
explicación. Me 4:3-9.13-20. Construyendo un marco adecuado con la pregunta de los discípulos en Me 4:10,
el evangelista pudo introducir ese dicho de Jesús que originariamente tenía una significación mucho más
amplia: se refería a toda la enseñanza de Jesús. Ahora se relaciona sólo con la predicación por parábolas. La

Métodos Kxeiuíticos - 22'J


intervención redaccional de Me hace que se ponga entre paréntesis la situación del auditorio indicada en Me
4:1. Esta situación sin embargo sigue existiendo en realidad hasta Me 4:35-36: recién allí se dice que Jesús
abandona el escenario de la orilla del mar del v. 1. Otra indicación de una independencia original del material
incluido aquí por Me es el plural parábolas en Me 4:10, siendo que hasta ese momento Jesús había contado
una sola. Con esta inclusión Me empero logra darle una dirección teológica precisa a toda la comprensión de
la predicación de Jesús.

Mt a su vez complementa la cuestión con una cita de reflexión, Mt 13:14-15; y con otro material de
la Fuente de los Dichos, Mt 13:16-17. ¿Te das cuenta de la riqueza de las respectivas redacciones, y cómo
cada paso acrecienta el mensaje?

Un ejemplo similar de material que complementa una historia es la noticia sobre el sueño de la mujer
de Pilato, Mt 27:19, intercalado en el relato del proceso ante el gobernador romano en Mt 27:15-26. El medio
de un sueño condice con un rasgo de Mt: para este evangelista los sueños pueden ser usados por Dios para
determinadas revelaciones.

Actividad 156

Compara las formulaciones mateanas sobre revelaciones en sueños: Mt 1:20.24;


2:12.13.19.22. ¿De dónde proviene este recurso desde el punto de vista de las
tradiciones veterotestamentarias? ¿Quiénes tienen sueños importantes?

5.14 Abreviación

Le y sobre todo Mt abrevian frecuentemente textos largos o confusos de sus bases. Con ello logran
mayor precisión. En las historias de milagros Mt consigue una mejor concentración en la acción y palabra de
Jesús, como p.e. en Mt 9:1-8 en comparación con Me 2:1-12.

Actividad 157

Compara Mt 8:28-32 con su base Me 5:1-20. ¿Qué logra Mt al abreviar la base?


Compara Mt 9:18-26 con Me 5:21-43. ¿Cuál es aquí el efecto de la abreviación?

Al constatar abreviaciones, omisiones, agregados, cambios, etc. notarás que Mt y Le trabajan


fundamentalmente sobre la parte narrativa, mientras que suelen dejar bastante intactas las palabras de Jesús
Muchas reducciones hacen resaltar mejor esas palabras ¿Qué te indica esta constatación?

5.15 Composición mediante "palabras-corchete" o de enlace

Los primeros transmisores de las enseñanzas de Jesús empezaron a formar composiciones de dichos,
asociados mediante palabras clave o corchetes. Así se formaban reglas y catecismos breves y algunas
composiciones entraban en ese estado en los Evangelios y en la Fuente de los Dichos.

Me 9:33-50 contiene una colección de ese tipo.

Métodos Excgílk™ - 2.10


Actividad 158

Verifica cómo las palabras-corchete en Me 9:33-50 asocian los diferentes dichos:


mayor - primero, último - niño, en mi nombre - en tu nombre, nosotros - de Cristo -
pequeños que creen, escandalizar (= ocasión de pecado), fuego - fuego, sal - sal (dos
veces). Aquí se nota claramente cómo se iba componiendo la serie.

Actividad 159

Le y sobre todo Mt, a! recibir el material de Me y de la Fuente de Dichos,


completaron el trabajo composicional. El Sermón del Monte es el mejor ejemplo de
esta tarea de asociaciones matearías.
Identifica las palabras-corchete en los siguientes textos: Mt 23:8-12; y Mt 6:5-15. El
hecho de que el Padrenuestro a p a r e c e d Le en otro contexto te indica que la
ubicación en uno u otro contexto fue tarea redaccional, que se evidencia
precisamente a partir de las palabras-corchete.

5.16 Empalme de unidades originalmente desligadas

Mt frecuentemente produce empalmes o ilaciones cronológicas mediante la partícula entonces {tote):


Mt 3:13.15; 4:1.5.10.11; 7:23; 8:26; 9:14; 11:20; 12:22.38; 15:1; 16:27; 25:34.37.41.44.45; 26:65; etc.

También suele dear.en aquel tiempo: Mt 11:25; 12:1; 14:1.

Le y Jn establecen ilaciones mediante después de esto: Le 5:27; 10:1; Jn 3:22; 5:1; 6:1; 7:1.

En el EvLc diversas discusiones aparecen en el marco de comidas: Le 14:1-24; 19:1-27; 22:15-38.

Las visitas y comidas de Jesús crean la categoría cristológica del Jesús huésped; así como las
indicaciones sobre el viaje de Jesús a Jerusalén (Le 9:51-19:44) constituyen al Jesús caminante.

Actividad 160

Compara las distintas indicaciones o noticias sobre el viaje de Jesús a Jerusalén en la


gran sección Le 9:51-19:44. (Ya antes hay referencias sobre el peregrinar de Jesús;
pero en esta sección central del EvLc se indica claramente la meta: Jerusalén.)
Encontrarás las noticias en Le 9:51.53.57; 10:1.38; 11:1; 13:10.22.33.35; 14:1.25;
17:11; 18:31.35; 19:1.11.28.29.36.37.41.45. Presta especial atención a las
indicaciones sobre la finalidad de esa subida a Jerusalén: Le 9:51; 13:31-33; 18:31.
Con todas estas notas la redacción lucana prepara al lector para una mejor
comprensión de la pasión. Al mismo tiempo imprime un carácter dinámico al
ministerio de Jesús.
Expresa tus opiniones por escrito.

Métodos Ewíéticos- 231


5.17 Composición estructural y de contenido

En ocasiones las asociaciones de breves textos no se hacían en base a palabras-corchete sino por
temas. Así se formaron p.e. las primitivas colecciones de parábolas, los discursos con materiales apocalípticos
y escatológicos (reuniendo elementos muy diversos, como la destrucción de Jerusalén, el fin del mundo, la
venida del Hijo del Hombre, el Día del Señor).

Mt 21:28-22:14 contiene una asociación de parábolas a partir de una misma óptica: Si ustedes no
aceptan la oferta de la proclamación, otros obtendrán la posibilidad de la salvació.. Mt 25.1-46 también
contiene parábolas asociadas. Mt a su vez ubicó aquí este material peculiar porque lo pudo asociar con el
discurso escatológico y los demás elementos del capítulo 24.

Actividad 161

¿Cuál es el elemento sobresaliente que vincula las historias de Me 11:27-12:37?


¿Qué cambios introduce Mt 22:41-46 sobre Me 12:35-37 para adaptar el tema Cristo
Hijo y Señor de David al estilo de debate de las demás historias en Mt 22:15-46?
Fíjate cuidadosamente en los personajes que intervienen en el relato de Me y en el de
Mt. Identifícalos.

5.18 Los sumarios

La presentación de sumarios es un recurso ampliamente usado por diversos autores bíblicos; en


especial, los n - presentan materiales históricos. Al intercalar diversos tipos de sumarios en sus obras
loaraban que el lector percibiera cada escena y narración concreta como un caso particular y hasta ejemplar
de^lo sumariado antes y/o después Además los sumarios permitían hacer resaltar mejor lo típico de cada
acontecimiento.

Actividad 162

Compara los sumarios en Me 1:34; 3:7-12; 4:33-34; 6:53-56. ¿Hay elementos


comunes entre los diversos sumarios? ¿Qué episodios y enseñanzas concretas
ilustran los sumarios en cada caso?
Compara Le 1:80 con 2:52. Compara ambas citas con 1 S 2:21.26 y 3:19. ¿Cuál es la
intención teológica de las referencias lucanas sobre el Bautista y Jesús con
terminología veterotestamentaria?
Compara los tres sumarios en Hch 2:42-47; 4:32-35; 5:11-16. ¿Cuáles son los
elementos comunes a los tres; y cuáles los peculiares de cada sumario?
¿Qué historias concretas ilustran antes y/o después lo afirmado en los sumarios?
Establécelas sintéticamente.

Métodos Exegdticos - 232


5.19 Datos geográficos y topográficos

Los evangelistas han agregado diversas indicaciones geográficas y topográficas a materiales


recibidos de la tradición oral y escrita. Este recurso ya fue empleado por Me; Mt lo profundizó con la
importancia del monte o cerro como lugar de relevancia teológica y tribuna de revelación.

En Le el monte es sólo lugar de oración de Jesús.

Le asignó importancia enorme a la ciudad de Jerusalén como centro del proceso de la historia de la
salvación. El EvLc comienza en el templo de Jerusalén; en la historia preparatoria la Ciudad Santa aparece
una y otra vez. Ya sabes que el viaje de Jesús en el EvLc 9:51-19:44 tiene numerosas notas sobre esa subida
de Jesús a Jerusalén. Jerusalén es la ciudad asesina de los profetas pero al mismo tiempo la ciudad en la cual
el Resucitado inicia la misión universal a través de su Espíritu que obra en los discípulos.

5.20 Alusión al cumplimiento de las Escrituras

Este recurso fue empleado por Jesús, los apóstoles, los evangelistas y los autores de las epístolas.

Jn lo emplea p.e. en 12:38-41; 13:18; 15:25; 17:12; 19:24.36; Le contiene referencias hermenéuticas
(= de interpretación) en 24:25-27 y 24:44-47. Ya sabes que el Evangelio que más frecuentemente y mejor
emplea el método de la cita del cumplimiento del AT es Mt con sus citas de reflexión.

Lee nuevamente el párrafo 11.5.1.2. sobre Mateo en esta Unidad.

Mateo cita; Le por su parte alude a historias, situaciones, esquemas del AT.

5.21 Dramatización

En ocasiones un evangelista creó mayor dramatismo dentro de una unidad tomada de sus fuentes,
p.e. mediante diálogos, aclaraciones, preguntas y respuestas. Este es el caso del trabajo redaccional en Mt
15:21-28 en la unidad de la curación de la hija de la mujer sirofenicia tomada de Me 7:24-30.

En la parábola de los viñadores malvados según Me 12:9 Jesús responde su propia pregunta retórica.
En Mt 21:40-42 sin embargo hay un verdadero diálogo, con respuesta de los oyentes y una palabra final de
Jesús. Además Mt agregó redaccionalmente el dicho del v. 43, profundizando el juicio negativo sobre los
enemigos.

Actividad 163

Compara Mt 22:41-46 con Me 12:35-37a. ¿Mediante qué recursos redaccionales la


historia adquiere mayor dramatismo en Mt?
Compara Mt 26:14-16 con Me 14:10-11. ¿Cuáles son los elementos redaccionales
que convierten la versión mateana en la más dramática?

Métodos E x ó t i c o s - 23?
Salvo los retoques meramente estilísticos, la gran mayoría de los cambios redaccionales también
transmiten interpretaciones teológicas. Y a la inversa, un punto de vista teológico diferente del de la base se
traduce en transformaciones de la misma. Así, sólo para completar el panorama o redondearlo, debe
mencionarse aquí la interpretación teológica directa como móvil especial en el trabajo redaccional de cada
autor.

Hablando de la predicación de Juan el Bautista, Mt omite la formulación de Me 1:4 donde se habla


del perdón de los pecados. Es que según la interpretación teológica de Mt el perdón no proviene del Bautista,
sino de la muerte de Cristo; y así lo indica agregando la fórmula para perdón de los pecados en Mt 26:28 a
las palabras de la introducción de la Santa Cena. Me 14:24 no tiene esta expresión tan esencial para la
comprensión del Sacramento.

Actividad 164

¿Qué quiere decir Le 9:23 al agregar la aclaración cada día a su base Me 8:34?
¿Qué expresa el agregado al arrepentimiento en Le 5:32, no contenido en la fuente
Me 2:17?
¿Por qué Le 5:28 subraya dejándooo todo, fórmula que no se encuentra en su base
Me 2:24? Para comprender el alcance de la expresión compárala con Le 5:11; 14:33;
18:22.28. Responde sintéticamente.

En realidad cada transmisión, sea con retoques o no, es interpretación de la tradición: en el primer
caso el redactor corrije según sus puntos de vista; en el segundo caso manifiesta su acuerdo con lo que el
material dice.

Actividad 165

Ya sabes que algunos autores emplean determinadas señales especiales para guiar la
atención del lector hacia su mensaje específico. Un ejemplo muy ilustrativo del
empleo de un concepto teológico es el uso lucano de hoy. Le lo necesita cuando se
proclama el mensaje, actúan testigos o se realiza la salvación misma. El término se
encuentra así en Le 2:11; 4:21; 5:26; 12:28; 13:32-33; 19:5.9; 22:34.61; 23:43.
Compara estos textos y describe el significado general de hoy en el EvLc, teniendo
presente que Le lo usa como indicador teológico y no simplemente como referencia
cronológica o temporal.
Sintetiza tu opinión por escrito.

6. CR EN LAS EPISTOLAS DEL NT

Ya sabes que los autores de las epístolas neotestamentarias incorporaron gran cantidad de materiales
litúrgicos y parenéticos. Relee los párrafos 7.7 a 7.7.3 de la UNIDAD 7 - GENEROS Y FORMAS DEL NT
luego, en base a esta lectura, enumera cinco ejemplos donde las epístolas del NT incorporaron materiales
tradicionales.

Métodos Extáticos - 234


Con la inclusión de tanto material litúrgico y parenético los autores de las cartas expresaron su
acuerdo con todo el bagaje de la tradición. Al mismo tiempo recordaban a sus lectores las bases comunes de
la fe y la vida cristianas.

Ahora bien, Pablo y los demás no incorporaron esas tradiciones de manera pasiva o mecánica, sino
que las modificaron y complementaron con agregados interpretativos que expresaban peculiaridades de su
respectiva teología.

Como ya has leído, la CR se dedicó por mucho tiempo principalmente a los Sinópticos, y sobre todo
a Mt y Le, ya que allí podía verificar directamente el trabajo redaccional. Desde hace algún tiempo sin
embargo la investigación se ha extendido también a los demás documentos del NT.

Se constataron así modificaciones de fórmulas, credos, himnos; también se descubrieron diferencias


entre las funciones originales y las nuevas de elementos incorporados.

En Flp 2:8 Pablo aparentemente agregó v muerte de cruz al himno cristológico contenido en
Flp 2:6-11.

El mismo himno, cuya matriz original fue el culto, ahora cumple otra función: sirve de modelo de
amor, unidad, humildad y servicio abnegado, tal como lo indica Pablo en la introducción parenética en los vs.
2-4. La función original consistió en presentar los pasos del Salvador en su obra redentora. Pablo no
profundizó este aspecto más bien revelatorio (el misterio de la encarnación del Salvador preexistente, su
intronización como Señor), sino que usó el himno desde un punto de vista ético: Cristo como modelo de
acción. Algo similar vale para el credo o confesión de fe en 1 Co 15:3-5. Originalmente fue una confesión de
fe con una síntesis en sucesión cronológica de los acontecimientos esenciales de la redención: muerte de
Cristo por nuestros pecados, su sepultura, su resurrección y las primeras apariciones. Ahora Pablo usa esa
confesión para introducir a sus lectores en el tema de 1 Co 15: la resurrección. En ese capítulo no le interesa
mayormente el contenido de la muerte de Jesús (sobre la que versa la primera parte del credo). Pero como
habría sido un crimen confesional citar sólo las frases sobre la resurrección, Pablo lo incluye entero, sin
retomar el hilo de la muerte vicaria. La redacción transformó pues la función del material: de confesión de fe
en la muerte y resurrección pasó a ser elemento comprobatorio de la resurrección.

Es pues tarea de la CR describir los cambios introducidos por el autor de un texto sobre los
materiales que incorpora; tratar de formular las causas de esas modificaciones. Evidentemente primero se
deben delimitar esas unidades literarias y caracterizar sus elementos formales según sea un himno, un credo,
una tabla ministerial, etc.

La CR de las epístolas tiene otra tarea más, bastante ardua: echar luz sobre la cuestión de la autoría
de algunos escritos de los que se cree que fueron compuestos por varios fragmentos; así sucede p.e. con 2 Co,
Flp.

Hay una sene de cartas del NT que se escribieron bajo el nombre y la autoría de un apóstol famoso.
Esto lo hicieron sus discípulos directos o alguna persona posterior. A este grupo de epístolas pertenecen Ef,
Col, 2 Ts, I y 2 Tm, Tt en lo que se refiere al nombre de Pablo; y las Epístolas Católicas o por lo menos su
mayoría.

El fenómeno de publicar un escrito bajo el nombre de otro autor se llama pseudepigrafía y era muy
común en la antigüedad. Esto no sólo produce problemas históricos y de interpretación, sino también
redaccionales: algunos autores no sólo usaron p.e. la autoridad y el nombre de Pablo, sino también elementos
de sus epístolas auténticas. En este caso la CR investiga el empleo de estos elementos.

Ahora bien, para la fe la pseudepigrafía no debe presentar problemas, ya que la Iglesia recibió el
conjunto del Canon de los 27 libros del NT, reconociendo su pleno valor como inspirados.

Métodos Excp!tíc.«-235
El empleo de elementos de otro autor se reconoce fácilmente en 2 Ts cuyo autor probablemente usó
1 Ts. Esto lo evidencan las estructuras de ambas cartas, las numerosas coincidencias incluso literales, y la
referencia explícita que 2 Ts 2:2 hace de otra carta.

Actividad 166

Compara en primer lugar los proemios de ambas cartas y registra las coincidencias.
Compara luego 1 Ts 413-18 con su insistencia en la proximidad de la segunda
venida de Cristo (la llamada parusía), con 2 Ts 21-12 donde el autor
pseudepigráfico se propone corregir el entusiasmo que suscitó el texto indicado de 1
Ts. ¿En qué se diferencian ambos párrafos escatológicos? ¿Cómo el de 2 Ts corrige
o completa las enseñanzas del párrafo de 1 Ts?
Responde brevemente.

Por adaptar su estructuración y su panorama literario a los de 1 Ts, 2 Ts aparece como continuación
e interpretación de la 1 Ts. Ello produjo su reconocimiento e inclusión en el Canon.'

Otros casos de empleo de una epístola por el autor de otra: el autor de Ef conoció y empleó Col;
Judas fue incorporada casi enteramente por el autor de 2 P en su capítulo 2.

Estos casos y toda la historia de la redacción indican que el NT es fruto muy amplio y complicado,
rico y complejo de constantes relecturas e interpretaciones sucesivas. Una vez más salta a la vista la estructura
histórica de la fe cristiana: Dios se revela no en un solo punto o momento, sino a lo largo de etapas, en
reinterpretaciones y nuevos mensajes, en distintas situaciones en las que hace decir su Palabra. La CR
contribuye eficazmente a la comprensión de este proceso.

Actividad 167

Confecciona en una cartulina grande una lista de todos los aspectos del trabajo
redaccional, desde 5.2 hasta 5.22 de esta unidad.
Registra luego, en otras tantas fichas, las principales características de estos trabajos
redaccionales y algunos ejemplos, bajo METODOS EXEGETICOS / CRITICA DE
LA REDACCION DEL NT: LOS MARCOS, SELECCION DE MATERIALES
DISPOSICION DEL MATERIAL

7. LA IMPORTANCIA DE LA CR DEL NT

La CR del NT analiza ios medios literarios y características del redactor final de una obra, sus
tendencias, sus metas, transformaciones literarias y teológicas de sus fuentes Busca describir las líneas
teológicas maestras de cada escrito. Ayuda a comprender los procesos de relecturas interpretación y
reinterpretación que se produjeron en la época neotestamentaria.

La CR aclara la fase final de los procesos de formulación de textos. Permite conocer mejor las
intenciones específicas de cada autor.

Gracias a la CR es posible interpretar una unidad menor de un texto a partir de la teología de la obra
total, y viceversa. Todo ello completa el panorama de las teologías bíblicas neotestamentarias.

Métodos Hxcgétk.™ - 23ft


DECIMOPRIMERA EVALUACION

Estudiante Fecha

Responde las preguntas que siguen sin revisar el texto de la unidad. Si


surgen problemas, repasa los párrafos o contenidos en cuestión y prosigue.

1. ¿Por qué hay diferencias entre una redacción y otra, incluso si ambos
escritos versan sobre el mismo tema?

2. ¿Cuáles son los pasos exegéticos retrospectivos?

3. ¿Qué se propone la CR del NT?

4. ¿Por qué la investigación redaccional comenzó con los Sinópticos?

5. ¿Qué elementos investiga la CR en las epístolas?

6. Indica elementos teológicos preponderantes de los cuatro Evangelios.

7. ¿A qué se llama marco redaccionll y para qué sirve?

8. ¿Recuerdas algunos cambios estilísticos en los Evangelios?

9. ¿Por qué suele haber abreviaciones y omisiones redaccionales?

10. ¿Qué son las palabras-corchete o de enlace?

11. ¿Para qué sirven los sumanos?

12. ¿Cómo manejó Mt la cuestión del cumplimento de las Escrituras?


¿Para qué le sirvieron esas referencias?

13. ¿Cuál es la diferencia entre los primeros pasos metodológicos de la


exégesishistórico-críticaylaCR?

14. Habla sobre la importancia de la CR del NT.

15. ¿Cuáles son las lecturas básicas para comenzar a investigar


redaccionalmenteunlibrodelNT?

Métodos Exegéticos - 237


UNIDAD 12

CRITICA DE LA REDACCION DEL AT

Métodos Exegéticos - 239


1. INTRODUCCION

Todos los pasos que has hecho hasta ahora eran preparatorios; ahora ya estás en condiciones, por el
análisis de la redacción de! texto, de captar su sentido, tanto querigmático (en cuanto a mensaje) como
teológico (en cuanto cosmovisión). Hablamos del sentido dado al texto por su autor final, el que lo ha
formado tal como ha llegado hasta nosotros. La crítica de la redacción (CR) llega hasta allí, poniendo entre
paréntesis, en la medida que le es posible, la situación (el SiL) del investigador o estudioso de la Biblia. Esto
es así sólo en una pequeñísima medida, por cuanto el intérprete, por más científico que sea, está condicionado
en su lectura por su propia realidad, por sus propios lentes. Esta problemática se desarrolla con la
Hermenéutica. Allí verás por qué el sentido del texto no tiene hoy, necesariamente, el sentido que el autor le
dio en su momento. La CR, entonces, trata en principio de detenerse en el sentido que el autor de un texto le
dio cuando realizó su trabajo de producción o de composición, de redacción o de compilación. Recuerda que
siempre hay un autor último, el que nos dejó tal o cual libro en su estructura y conformación actuales. Esto
muestra que todo es significativo en un texto, nada carece de sentido. El sentido se va haciendo no sólo por
las frases y las palabras (contenido mensurable) sino también por cómo algo se dice, en qué lugar de la obra,
con qué otras ideas está asociado. Estos son los aspectos formales de una obra, a los que hay que ser muy
sensible para no desperdiciar sentido, o simplemente para entender un texto a fondo.

Repasa, para comenzar, los tres primeros párrafos de la unidad anterior.

2. LA CRITICA DE LA REDACCION DEL AT

En comparación con los métodos exegéticos ya estudiados, la CR fue la última en manifestarse y ser
perfilada científicamente. Y es válido afirmar que aún no ha dado todos sus frutos, especialmente en el campo
del AT. Por largo tiempo ha dominado la tendencia, de corte historicista, a identificar el sentido en el nivel de
las tradiciones o fuentes subyacentes más que en el de la forma definitiva del texto. El nombre mismo de
crítica histórica de la redacción es un indico de ello; para la crítica científica el redactor es una figura
secundaria, casi molesta, que compila sin creatividad y a veces deteriora las fuentes a las que recurre Por eso
el gran desarrollo que ha tenido la CTr y de las formas y geñeros (CF/CG), como maneras de ir más allá, más
atrás, del texto actual y encontrar el verdadero contexto (SiL) originario de las unidades literarias y temáticas
de un libro determinado. Este prejuicio es visible en las introducciones al AT y en las exposiciones
metodológicas más conocidas. Citemos un ejemplo. En la Introducción crítica al AT de H Cazelles (1981)
hay más de 60 páginas sobre el contenido y la teología de cada una de las cuatro principales tradiciones del
Pentateuco, frente a cinco páginas sobre el Pentateuco en su conjunto, donde sin embargo no se hace ninguna
elaboración sobre la redacción o composición total de la obra. Como si esta última no dijera más de lo que
dicen las tradiciones por separado, casi quedando ignorada.

Por eso queremos que, a través de las dos unidades sobre crítica de la redacción, puedas comprender
que la CR es un momento culminante del estudio bíblico; la CR es el método que legitima los pasos
anteriores; es el retorno al texto como está. Si sabes por qué el texto es así, por qué los temas aparecen en tal
o cual lugar, captarás mejor muchos aspectos del mensaje del autor. A veces serán matices tonalidades,
énfasis; otras veces la composición incidirá en el sentido principal de la obra

Métodos Extíétim»- 211


Esta unidad de propone:

* Introducción a los problemas de CR del AT.

* Conocimiento de las principales aplicaciones de la CR del AT.

* Capacitación para formular apreciaciones sobre el trabajo redaccional del autor de un


texto del AT a partir del análisis redaccional.

* Comprensión de los procesos de crecimiento redaccional y composicional de los escritos


del AT.

3. REDACCIONES PARALELAS

Debes saber ademas que la CR no es difícil; es cuestión de acostumbrarse a enmarcar todo relato o
unidad que se lee; a recordar lo que ya fue dicho, lo que está al lado; cómo comienza y termina un libro o
cada unidad. Cuando se dispone de lugares paralelos, duplicados, textos sinópticos, la tarea se facilita; las
diferencias de cada relato suelen indicar cuáles son las preocupaciones de cada escritor/redactor. Ya lo has
constatado, en la Unidad anterior, con los ejemplos tomados de los Evangelios sinópticos, textos privilegiados
para la CR. Pero ya sabes por la CL del AT que también en éste se da el mismo fenómeno y ahora podrás
entenderlo desde el punto de vista redaccional.

Vayamos a un ejemplo concreto.

Los dos libros de las Crónicas se enciman (por lo menos desde 1 Cro 1 11 con 2 Samuel y 112 Reyes,
desde la proclamación de David como rey hasta la destrucción de Jerusalén y la dinastía davídica. Pero si se
mira de cerca, las dos historias son más diferentes que semejantes; a través de lo que se diferencian se
perciben los intereses y preocupaciones de ambos redactores. ¿Por qué el cronista omite el pecado de David
(comp. 2 S 11-12, ¡casi dos capítulos!)?; debería figurar en 1 Cro 20:lss. Porque con ello evita manchar a su
héroe preferido. La figura de David domina en esta obra; para destacarlo, el autor tiene que transformar
sucesos que vienen narrados en sus fuentes. Así, mientras en I R 5:27ss es Salomón el que hace los
preparativos para la construcción del templo, en 1 Cro 22:2ss es David mismo, quien hasta hace de arquitecto,
entregando a su hijo el diseño del templo (1 Cro 28: 1 I) y estableciendo el personal estable de servicio en él
(caps". 23 a 27). Tan interesado está el cronista en la dinastía davídica, que por ejemplo omite toda la historia
del reino del norte (Israel) y hasta las historias de Elias y Eliseo, dos profetas prominentes del mismo reino
septentrional.

Actividad 168

En 1 R 11:1-13 se critica la laxitud religiosa de Salomón, quien acoge en Jerusalén


multitud de dioses de pueblos vecinos; a nivel de redacción, este episodio prepara el
del cisma (cap. 12). Para el cronista Salomón es una figura positiva como David; por
eso lava algunas manchas de este personaje que están consignadas en sus fuentes o
en la tradición. Teniendo esto en cuenta, compara el relato del cisma de 2 R 12 con
el contenido global del cap. 11: el cisma es provocado por la soberbia tiránica de
Roboán (cap. 12:1-16), pero al anteponer los episodios del cap 11, el autor del libro
quiere responsabilizar básicamente a Salomón por la división del reino ¿Qué pasa
en 2 Cro 10-12? ¿Quién es el culpable del cisma1? ¿Qué transferencia de Salomón a
Roboán se hace en 1 1 1 8 - 1 2 P

Métodos H x p t i c o s - 243
Completa este ejercicio comparando los dos relatos de la invasión egipcia a
Jerusalén, en 1 R 14:25-28 y 2 Cro 12:2-11. Este es mucho más largo: ¿qué necesitó
decir de más el cronista? En 1 Reyes el episodio constituye una unidad
independiente: no así en 2 Crónicas: ¿con qué se liga el acontecimiento narrado?
(Fíjate en la forma verbal inicial del v. 2). Resume tus hallazgos.

3.1 Abreviaciones

Cuando el autor o redactor de una obra resume alguna de sus fuentes, es porque no le interesa el
tema elegido, o quiere destacar sólo algún aspecto, o le sirve de puente y sutura para otro relato. Hay que
analizar cada caso. En los tres textos sinópticos de la invasión de Jerusalén por Senaquerib y de los últimos
hechos de Ezequías (2 R 18:13-20:21 // Is 36-39 // 2 Cro 32), los dos primeros son casi idénticos; la mayor
diferencia consiste en la omisión de 2 R 18:14-16 en Isaías (debería estar en Is 36, luego del v. 1); se trata del
pesado tributo pagado al rey asirio por Ezequías. La pregunta de la CR es doble: ¿el libro de los Reyes añade
a su fuente, o el de Isaías omite lo que está en ella? No hay motivos para pensar en un agregado: la narración
se conecta bien con el v. 13 y con el 17 (CL). La segunda pregunta es por qué el episodio es omitido en la
redacción de Is 36. En Is 1-39 se hace una crítica constante al orgullo y desmesurada del poder político
opresor, interno o externo; era mejor omitir un episodio que daría razón al tono prepotente de los discursos de
Senaquerib que siguen.

Si ahora observas el tercer paralelo, el de 2 Cro 32, constatarás que todos los episodios están
resumidos; los dos primeros discursos de Senaquerib están abreviados en uno (32:10-15 frente a 2 R 18:19-25
y 28-35); la plegaria de Ezequías es apenas aludida (v. 20), como su enfermedad y curación (v. 24). El
cambio más significativo está en la intervención de Isaías, que ya no actúa como profeta sino como orante al
lado del rey (v. 20). Tampoco interviene Isaías en el episodio en que Ezequías muestra a los embajadores
babilonios sus tesoros (2 R 20:12-19 // Is 39) y que está claramente aludido en el v. 25. ¿Por qué el cronista
encubre de esta manera la presencia profética? Porque cuando escribe (prob. siglo IV) lo profético no se
expresa, para un representante como él de las ideas teocráticas y del sistema sacerdotal, en aquellas figuras
carismáticas, independientes, ¡peligrosas!, sino que es transferido (ideológicamente) a los levitas cantores (cf.
1 Cro 25:lss). No es que se olvide de los profetas (se mencionan muchos, y cf. el balance de 2 Cro 36:14-16),
pero las grandes figuras mencionadas en 1-2 Reyes (Elias, Eliseo, Isaías) o son omitidas, o aparecen como
orantes (Isaías) y poetas elegiacos (Jeremías, 2 Cro 35:25).

La CR destaca estos hechos literarios como expresiones de las preocupaciones del autor de tal o cual
obra.

Actividad 169

La tradición del maná aparece en duplicado en el Pentateuco, en Ex 16:2-35 y Nm


11:4-9, aquí en forma muy resumida. La explicación podría estar en que la segunda
vez no hacía falta describir el episodio, ya conocido. Pero la verdadera razón es
redaccional, es decir, tiene que ver con el sentido del pasaje.
Busca entonces la diferencia entre los dos textos en cuanto al maná: ¿qué función
cumple en Nm 1 1 la mención del maná? ¿Cuál es el tema central del capítulo?
¿Tiene que ver con él la referencia al maná? Ten en cuenta que la manera en que se
dice algo, o el lugar en que ocupa, en un relato, es un indicador del sentido. Esto es
esencial en la CR. Redacta tus opiniones y consérvalas.

Métodos Exegétieos-243
3.2 Ampliaciones

Es frecuente también, en relatos paralelos o duplicados, que uno sea la ampliación del otro. Puede
ser que ya esté aumentado en un nivel redaccional anterior al del texto actual, y posiblemente también en la
tradición oral antecedente. Este sería el caso de Gn 20:1-18 (elohista), frente a los dos relatos yavislas de
12:10-20 y 26:1-14 (usurpación de la esposa por un rey extranjero). El aumento principal de Gn 20 consiste
en los diálogos entre distintos personajes (Dios con Abimélec, en tres partes, vs. 3-7; del rey con Abrahán,
también en tres momentos, vs. 9-13; y el discurso final de Abimélec con Abrahán y con Sara, por separado,
vs. 15.16). En total 2/3 del relato. No hay diálogos en los otros dos episodios paralelos, pero ocupan menos de
la mitad del texto. Y entre Gn 12 y 26 {yavistas), el segundo es una ampliación del primero. Hemos tomado
sólo este aspecto de las ampliaciones (los discursos o diálogos), para indicar que es un recurso literario para
enriquecer y actualizar una tradición (vs. 12.16). Fíjate en 26:3-5 (repetición de la promesa) y 20:3-7
(destacan los temas éticos, y el sueño como medio de revelación divina, típico del eeohista).

Actividad 170

El Decálogo está repetido en Ex 20:2-17 y Dt 5:6-21. Conoces mejor la primera


versión. Lee atentamente la segunda e indica, por ahora, cuáles son las ampliaciones
que introduce su redactor. Hay también diferencias de otra clase, pero fíjate
solamente dónde el texto es más largo que en Ex 20. ¿Por qué dichas ampliaciones?
¿Qué necesitó decir de especial ei autor del texto de Dt? Volveremos sobre el
Decálogo para otras preguntas. Resume tus ideas.

Actividad 171

El edicto del rey persa Ciro por el que autoriza la reconstrucción del templo de Yavé
en Jerusalén aparece en triplicado: como conclusión de Crónicas (2 Cro 36:22-23),
como encabezamiento de Esdras (Esd 1:2-4) y como documento registrado en los
archivos reales según Esd 6:3-5. Las dos primeras recurrencias muestran un texto
exactamente igual, pero con una prolongación en Esd 1:3b. Se puede discutir si el
autor de Esdras amplía o si el de Crónicas resume. De cualquier manera, tenemos un
texto breve y otro largo. Ahora bien, éste crea una diferencia respecto del breve, y tal
diferencia importa al sentido: ¿cuál es entonces lo especial que quiere resaltar quien
alargó, o al menos conservó entero, el texto dado por la tradición?

4. LIMITES DE UNA OBRA

Hemos trabajado hasta ahora con textos paralelos; pero éstos son una mínima parte del AT La CR
tiene que dar cuenta del mensaje de todo texto bíblico, cuyo autor tuvo determinadas intenciones
comunicativas. Estas intenciones llegan al lector u oyente si aquel supo decir lo que quería comunicar Ahora
bien, una de las maneras de saber decir algo es hacerlo en la obertura y en el cierre de un texto Esto vale
tanto para una obra, como para una unidad dentro de ella. Pero es más notable en el primer caso Comenzar a
decir algo (oralmente, o por escrito) significa hacer una opción entre muchísimas otras; implica orientar al
lector en una dirección y no en otra Todos tenemos experiencia de cuán difícil es arrancar con una reflexión
un sermón, un artículo, un libro o cualquier forma de discurso Tampoco es fácil terminar- lo último ciue sé
dice tiene que ver con todo lo ya dicho y con lo que no fue dicho y se debe desprender dé allí Por eso los
extremos de un texto son tan significativos

Métodos E x p l i e o s - 244
Ilustremos esta opinión a través de un ejemplo.

Fíjate cuáles son los extremos del libro del Exodo: 1:1-7 y 40:34-38. Aparte el problema de la
unidad que Gn-Ex-Lv-Nm representan, o representaron antes de la incorporación del Deuteronomio, cada
libro del Pentateuco constituye una totalidad de por sí. La tradición siempre los transmitió con sus límites
propios y los designa con nombres separados. La introducción de Ex 1:1-7 supone la lectura del Génesis y
tiene un aire de resumen de su última parte. Pero importa mucho más qué es lo que tal introducción expresa,
en relación con el libro del Exodo, cuyo inicio es. El pueblo de Israel, ahora en Egipto, es muy numeroso, y
fuerte, y llena el país (v. 7b); es ya el cumplimiento de las promesas (v. 7b). Esto mira de nuevo al Génesis
(Gn 12ss) pero ese dato es básico para dar sentido al tiempo de la opresión en Egipto, y se conecta
redacconalmente con el primer episodio que sigue: la opresión a Israel por ser un pueblo numeroso y fuerte
(ver vs 9 y 12) Opresión y liberación son los temas de los cap 1-15; luego en la marcha por el desierto (que
va hasta Nm 22:1) se hace una escala larga en tiempo (casi dos años comp Ex 19:1) y en contenido textual
(58 5 capítulos sobre 153 de Génesis á Números) En la teofanía revelatoria del Sinaí (tema de los cap 19-40)
ocupa un epicentro la manifestación de la gloria/energía de Yavé en medio de la cual habla a Moisés
(24 15b-18aV le ordena erigir el santuario (25-31) luego de cuya construcción (354-4033) la gloria/energía
de Yavé se manifiesta abajo en medio del pueblo,en la carpa de la reunión para hablar a Moisés (cf Lv 11)
y dirigir las marchas de Israel (comp la partida del Sinaí en Nm 101 ls y ya en 915-18) Por lo tanto Ex
40:34-38 es un cierre bien lobado de todo el libro y prepara evidentemente para leer a Levítico cómo
prolongación de la revelación hecha arriba (Ex 20*s) Esto nos indica también que el vértice el punto central
de la obra, es la unidad ya aludida de 24:15b-18a/ .

Actividad 172

El conjunto de libros que van del Deuteronomio a 2 Reyes (o sea, incluyendo a


Josué, Jueces, 1-2 Samuel y 1 Reyes) forman una obra que se ha dado en Mamar
deuteronomista. Cada uno de estos siete libros tiene una unidad propia, su comienzo
y su final, así como su centro temático. Pero el comienzo del Deuteronomio y el
epílogo de 2 Reyes son el comienzo y el final de la obra deuteronomíslica. Ahora
bien, eso debe tener un sentido buscado por el compositor. Por tanto: a) lee con
atención Dt 1:1-5 y 2 R 25:27-30, señalando el tema; b) ¿dónde está el pueblo según
cada pasaje?; c) ¿qué tiene que ver esto con el contenido de la obra
deuteronomística, que es la historia de Israel en la tierra de la promesa? En la
suposición de que aún no hayas estudiado el libro del Deuteronomio, ten en cuenta
que contiene exhortaciones a la fidelidad al pacto y a la palabra de Yavé (el código
de 12-26), y que no arranca de la historia patriarcal sino de los hechos del Sinaí (cap
lss), y que 2 R 25 cuenta la ruina de Israel como pueblo, la pérdida de la tierra, la
destrucción de Jerusalén y del templo. Frente a todo esto, tiene mucho sentido cómo
el D (deuteronomista) empieza y termina su obra. Este es un aspecto que la CR pone
de manifiesto con claridad. Expresa luego tus propias opiniones.

Actividad 173

Haz ahora un ejercicio semejante con un libro profético. En Jr 1 hay un relato de


vocación del profeta y en 52 se incluye una síntesis del final del reino de Judá, que
hasta el v. 27 es idéntico a 2 R 24:18-25:21, y en los vs. 31-34 a 2 R 25:27-30. Al
leer Jer 1 debes hacerte una idea del tenor del mensaje que sigue (ojéalo en todo
caso), y al llegar a Jr 52 le darás razón al profeta: ¿por qué? Fundamenta brevemente
tu respuesta.

Métodos Exegélicos - 245


5. COMPOSICION DE UN TEXTO

Los episodios o temas de un texto tienen necesariamente una secuencia; no se pueden decir dos
cosas al mismo tiempo. Entonces hay que elegir qué se dice primero y qué después. El redactor no suma los
episodios sino que los ordena, y el orden, o lugar dentro de la obra, coadyuva en la producción del sentido.
¿Por qué Lucas sitúa la genealogía de Jesús en 3:23-38 y no en el cap. 1 como hace el primer Evangelio? Ello
obedece a una intención teológica precisa, que podrás colegir fácilmente. ¿Por qué el Decálogo está en Ex
20:1-17 y no junto con las leyes de 20:22-23:33? Lo mismo sucede en Dt 5:6-21 (las leyes están en 12-26). El
lugar redaccional diferente de las Diez Palabras (Decálogo) no es casual sino que, si nos fijamos bien, crea
una diferencia notable con repecto a las leyes o códigos: estos son mediados por Moisés, mientras que
aquellas son una revelación de Yavé a la comunidad. El episodio que hace la transición es el de Ex 20:18-21
(y su paralelo en Dt 5:22-31). El pueblo ya no quiere escuchar directamente a Yavé, impresionado como
quedó por la teofanía, y solicita la intermediación de Moisés, en quien en adelante El revela las leyes. Es la
tradición del Moisés mediador la que se expresa en estos relatos.

El compositor del Pentateuco colocó el relato del maná en Ex 16 (en su versión sacerdotal) y en Nm
I I (duplicado yavista). Toca a la CR responder a la doble pregunta de por qué dos veces y en tal o cual lugar
de la obra total. Respecto del duplicado, fíjate en las proporciones de los temas en ambos pasajes; ante la
nostalgia de la carne y del pan de Egipto (Ex 16:3), Yavé envía codornices (v. 13a) y el maná (tema de todo
el capítulo, desde el v. 4). En Nm 11 la nostalgia es de la carne y del pescado de Egipto (vs. 4b-5a), junto con
productos de huerta (v. 5b); la gente tiene el maná pero está harta de él (v. 6). Cambia entonces la causa de la
murmuración (¡ahora no es el hambre sino el maná mismo!), y el tema del maná sirve sólo de trampolín para
el episodio de las codornices (vs. 18-20.21-23.24a.31-34) y el de la donación del espíritu (vs 16-17.24b-30)
El envío de las codornices es aquí un castigo más que un beneficio. Todavía volveremos sobre estos relatos
bajo otro aspecto (cf. 12.8.1).

En cuanto al lusar de estos episodios dentro de la tradición del desierto, y por lo mismo dentro de
una obra narrativa como"ésta, podemos decir lo siguiente: en Ex 16 la murmuración es una ingratitud hacia
Yavé, quien acaba de liberarlos de la esclavitud (nótese la oposición, también redaccional, con el canto
triunfal del cap. 15). La versión de Nm 11 ha usado la tradición del maná (ligada a la murmuración) para
vehiculizar el tema de las dificultades de Moisés como conductor, y eso introduce al tema de la donación del
espíritu que está en él a los setenta ancianos (los vs. 10-15 sirven de transición). Esto supone un período largo
en la experiencia del viaje por el desierto; por eso el episodio sucede después del Sinaí, mucho tiempo
después de Ex 16. De esta manera se aprovechan las tradiciones en sus diferentes versiones, a las que se dan
funciones redaccionales diversas. En resumen, los episodios del maná en Ex 16 y Nm 11 son más diferentes
que similares, y hay que leerlos como diferentes, lo que no implica que haya habido dos acontecimientos; se
trata de un duplicado del mismo evento.

Actividad 174

Lee Exodo 12. Hay una larga discusión sobre el origen de la pascua, pero hay
consenso en que fue una fiesta inicialmente separada de la tradición del éxodo y
separada a su vez de la de los ázimos, con la cual se funde en un momento de su
historia. Esta es una fiesta de agricultores, aquélla de criadores de animales; fundidas
en una sola fiesta (cuando Israel era ambas cosas) se hace una fiesta más general
Pero Ex 12 no se preocupa de estos aspectos, que están sobreentendidos ¿Por qué el
redactor del Exodo la sitúa en este lugar haciéndola aparecer como una institución
nueva? ¿Cómo la ha ligado al éxodo? Señala por lo menos dos pasajes en que esta
conexión esté puesta de relieve. ¿Qué significado tiene entonces la pascua bien leída
en su redacción presente? Allí tendrás una clave para entender también el sentido de
la pascua cristiana

Métmt,,., Exegétic.s - 246


Actividad 175

Vuelve ahora al texto de Am 9:1 1-15 ya visto en la Unidad 6, punto 3, pero desde la
perspectiva de la CL. ¿Por qué tales oráculos de salvación fueron puestos en ese
lugar por el redactor del libro de Amos? ¿Qué efecto de sentido producen en la
lectura global de la obra? ¿Hubiera sido lo mismo colocarlos al comienzo? La CR
tiene la respuesta, que luego podrá ser profundizada por la hermenáutica. Trata de
ubicarla.

6. LOS DISCURSOS

Entre los tantos recursos redacciones, en orden a la producción del sentido y de la comunicación
del mensaje, uno importante es el de poner en boca de los personajes clave discursos más o menos largos que
se refieren a la situación del relato. Generalmente expresan las ideas del autor/redactor. Los discursos del
Jesús juáneo, largos y cargados de símbolos, no tienen nada que ver con los del Jesús de los Sinópticos, pero
son una clave para entender la teología de Juan o de los círculos juaninos. Lucas pone en boca de Pedro cinco
discursos paradigmáticos que interpretan como modelo el hecho de Jesús (Hch 2:14b-36; 3:12-26; 4:8-12;
5:29-32; 10:34-43), uno en los labios de Pablo (13:16b-41) y otros en los de Esteban (7:2-53). Estos discursos
(que no son los únicos) interpretan la vida de Jesús desde la óptica pascual. Así sucede también en el AT: hay
tradiciones (como la deuteronomista), u obras, como la del cronista, que se destacan por el uso del discurso
como manera de expresar una cosmovisión o la interpretación de un suceso. La exégesis entonces debe
prestar mucha atención a tales locuciones. Ratifiquemos lo dicho citando un ejemplo aclaratorio.

El libro de las Crónicas abunda en discursos, más numerosos que en su paralelo de 2 Samuel - 1 y 2
Reyes. Es una manera de ir configurando los personajes y de significar los sucesos de interés para el redactor.
La teología davídica y cúltica del cronista se expresa muy bien en los discursos de David consignados por
ejemplo en 1 Cro 22:5.7-16.17-19; 18:2b-10.20-21; 29:1-5.10-19. Lo que allí dice David es lo que en realidad
dice el autor del libro; allí debe concentrarse la atención del exégeta. Lo mismo pasa con la descripción de los
reyes de Judá en 2 Cro 13ss; aquí figuran más reyes fieles a Yavé que en la historia paralela de 1-2 Reyes y
varios de ellos se dirigen al pueblo en hermosos discursos, a veces rayanos en el lenguaje profético.

Actividad 176

Haz un registro de los discursos de reyes en 2 Cr I3ss, delimitando los textos


pertinentes. Haz luego una síntesis temática de alguno de ellos.

La obra D (deuteronomista) se caracteriza también por las alocuciones, especialmente de Yavé y de


Moisés, exhortando a la fidelidad a las leyes sinaíticas. El libro del Deuteronomio está redactado casi todo en
el género literario del discurso (de Moisés al pueblo de Israel); y los principales discursos dentro de Josué-2
Reyes son expresiones de la teología deuteronomística. Ya el primer capítulo de Josué está compuesto por
dos alocuciones, una de Yavé a Josué (1:2-9) y otro de este a los escribas del pueblo (vs. I1-15) con la
respuesta de estos (vs. 16-18). Entre ambos se va desgranando la teología deuteronomística de la tierra como
don de Yavé (vs. 2-3.6.11.13.14.15), como descanso (vs. 13.15) y herencia (vs. 11.15), del acompañamiento
de Yavé (vs. 5.9.17), de la obediencia a la ley (vs 7-9) etc Hasta la cananea Rajab conoce esta teología
deuteronomística (Jos 29-13, esp. v. 9) David en su testamento habla como Moisés (1 R 22-4) o construye
su propia teología davídica en 2 S 7:18-29 Y así en tantos casos

Métodos Excgéticos- 247


Actividad 177

¿Qué importancia redaccional tiene el discurso de Josué consignado en Jos 23?


Fíjate que está sobre el final del libro, que supone los acontecimientos narrados hasta
ese momento, y que el líder está por morir. También en este discurso se trasluce el
ideario deuteronomista. ¿Puedes señalar algunos temas dominantes (la BJ anota al
margen diversas citas del Deuteronomio)?

7. OTROS RECURSOS

Las posibilidades composicionales de una obra son infinitas; estamos señalando aquellas que son
más salientes, sin intentar ser exhaustivos. La combinación de géneros literarios es otra manera de destacar
aspectos teológicos relevantes para el autor. El cronista, por ejemplo, combina la narración no sólo con
discursos (cf. 12.6) sino también con salmos (1 Cro 16:8-36; 2 Cro 6:40-42; ver también 2 S 22). También los
cánticos pueden expresar el mensaje del autor de una obra, sean de su composición o tomados de la tradición
(como los salmos citados): allí están los cánticos de Débora (Jue 5), de Ana (I S 2:1-10), de la comunidad
postexílica renovada (Neh 9:5b-27), de Moisés (Dt 32), etc. Es una regla común el uso de diversos géneros
literarios dentro de uno principal. Es una exigencia redaccional impuesta por la riqueza del mensaje a
transmitir y por la variedad de situaciones vitales que tienen en cuenta los textos bíblicos.

8. COMO SE HACE LA CRITICA DE LA REDACCION

Hasta ahora hemos hablado de lo que el autor hace para componer un texto, de cómo selecciona el
material, lo organiza, lo combina con múltiples géneros literarios, abrevia o amplía lo que recibe de la
tradición, da a su obra un comienzo y un final que orienten al oyente o lector, construye una trama con su
desenlace en tiempos oportunos, ubica cada relato en el mejor lugar narrativo posible para que produzca el
impacto intentado. ¿Cómo hacemos nosotros para sintonizar con el sentido que el autor quiso transmitir a sus
destinatarios? Recuerda que estamos en el nivel de la CR y no en el de la hermenéutica (que sobrepasa la
intención del autor de un texto). La CR sigue las huellas del trabajo redaccional del autor en el texto mismo;
para eso hay que tener en cuenta tres reglas o pasos: la composición de una obra, o una de sus unidades; lo
que las rodea (el marco redaccional contiguo) y por fin la redacción de la unidad estudiada con el resto de la
obra, o de ésta en un conjunto más grande, (v.gr. el Exodo en el Pentateuco).

8.1 El sentido de una unidad en sí misma

Así como la CL nos ha permitido dividir un texto en unidades literarias y temáticas, la CR debe
examinar cómo está organizada una unidad en función del sentido que su autor quiso comunicar Para ello
hay que tener en cuenta también los resultados de la CTr. Recuerda que el estudio de la redacción es el punto
de retorno desde los métodos anteriores, todos los cuales tienen algo para aportar Hay que observar cómo
están dispuestos los temas, en qué secuencia, la repetición de lexemas lo que dicen los locutores (discursos
cf. 12.6), cómo se retoman las tradiciones, cómo se ubican los discursos de los personajes cómo un discurso
se inserta dentro de otro (esto pertenece también a la retórica) cómo se arriman temas diferentes u opuestos

Métodos EKgélicus-24»
para producir un efecto de sentido nuevo. Un buen autor/redactor sabe tejer (sabemos que texto significa
tejido,, de tal modo que cada parte de su obra colabore en la donación del sentido o mensaje. El trabajo de la
CR entonces (como el de una buena lectura de cualquier texto) consiste en darse cuenta de lo que ya está en el
texto.

Para verlo con más claridad, vayamos a un ejemplo.

Ubica Is 7:10-25. Dentro de este importante oráculo isaiano dirigido a Ajaz aparece el célebre
anuncio del Emmanuel (v. 14). Es un lugar común interpretarlo como anuncio salvífico. Si se toma la frase en
sí misma, es correcto (Dios-con-nosotros sólo puede decir algo positivo). Pero la CR nos ayudará a
profundizar en el sentido de la unidad y a ver qué función cumple en su interior aquella sentencia.

El oráculo de Isaías se extiende de los vs. 13 a 25 (de Isaías justamente a nivel de la redacción, no
necesariamente en cuanto a la facticidad histórica), y está compuesto de vanas subunidades, algunas de ellas
separadas por la fórmula en aquél día (vs. 18.20.21.23); se ve aquí la mano del redactor que teje oráculos
diferentes pero que vienen bien en este contexto El contexto global está indicado en los vs introductorios
(10-12) donde la actitud del rey es descripta en sentido negativo El autor no lo dice porque sí sino para
fundamentar el oráculo como está hilvanado en este texto de los vs 13-25; para más claridad su inicio en el
v 13 marca el tono negativo esperado por la situación ya descripta. Este es un logro redaccional Por eso el
v 14 no quiere decir: ya que no pides tú una señal (cf v 1 ls) tela dará el Señor sino: ya que no pides una
señal de la protección divina (porque no confias en Yavé) el Señor mismo te dará una señal de castizo- la
señal es el nacimiento de Emmanuel de alguien fiel que vendrá después de Ajaz (prob su hijo Ezequías
sobre el cual cf 2 R 185-7) Mientras crezca aquel que será Dios-con-nosotros (relación de alianza) habrá
destrucción tanta que el país será un desierto y no habrá más alimento que la miel de abejas y la leche
cuajada de a l o n a s cabras ovejas o vacas (v 15) El texto es maravillosamente coherente: en esa época (aue
es la de Ajaz") el país será abandonado (v 17) tanto como el de Efraín y el de Damasco (v 16 que debe
leerse con la memoiia de los vs 5-9) Esta desgracia es aludida también con las metáforas.de los breves
oráculos de los vs 18s 20 23ss mientras que el d°e los vs 21 s vuelve a remarcar míe el único alimento serán
la miel y la cuajada" en un país agrícola eso dice que no habrá pan ni otros pmductos importantes del campo
Lo que entonces si'enifica el texto visto en su discurso redaccional es que Yavé desplaza a AHz de sus
planes salvíficos retomando a Judá cuando el Emmanuel sea capaz,de gobernar (sepa rehusar \nmalo y
elegir lo bueno, vs. 15b-16a).

Se podrían decir muchas más cosas en el nivel de la CR, por ejemplo en cuanto al empleo de
tradiciones, al uso de la fórmula en aquel día, a la oposición tu Dios/mi Dios (vs. 1 la. 13b), a la gradación
tú/tu pueblo/la casa de tu padre (la dinastía real) en el v. 17, etc. Pero lo ya observado es suficiente para ver
cómo el primer paso de la CR es el análisis de una unidad o perícopa o de un conjunto más grande (hasta una
obra), en sus conexiones internas, en su disposición composicional en su textura

Actividad 178

Lee Ex 16. Ya has visto este texto bajo el aspecto de las tradiciones (10.4); ahora
míralo en sí mismo, sin otras comparaciones, cómo está redactado. Da la impresión
de que la tradición del maná no se transmite aquí en forma limpia, sino en función de
otro tema. La pregunta es: ¿qué ha hecho el redactor con el tema del maná?
¿Narra un episodio nuevo o está usando el episodio-tema para otros fines? ¿Cuáles
son los motivos literarios o temas e imágenes que se repiten o tienen un énfasis
particular?
¿Quién es más relevante aquí, Moisés o Áarón?
Expresa tu opinión y considerando los elementos de CR con que ya cuentas.

M e l o t e Exegéticns-249
8.2 El marco de una unidad

El segundo momento en el análisis redaccional es ia consideración del lugar preciso que ocupa una
perícopa, un pasaje o una unidad con referencia a su marco inmediato. La sensación al leer el breve relato de
Ex 15:22-26 (la falta de agua en Mará) después del cántico triunfal y de acción de gracias de los vs. Ib-18
produce un efecto tan amargo como el agua del episodio allí narrado. ¡Tan pronto pasa Israel de la gratitud
por la liberación a la ingratitud de un reclamo acompañado de murmuración (v. 24)!. Y este motivo sirve al
redactor de enganche para continuar con el episodio del maná (Ex 16, cf. vs. 2.7.8.9.12) y el del agua de la
roca (17:1-7, cf. vs. 2s. 7).

Ex 3:lss y 6:2ss condenen un duplicado de la misión de Moisés para liberar a los israelitas. Decir
que el primer relato es yavista elohista y el segundo sacerdotal ayuda a analizarlos como diferentes en su
propia redacción, con su propia teología y su propia simbólica (12.8.1). Pero la pregunta es: ¿por qué el
redactor incluyó las dos tradiciones, y separadas en la forma como las conocemos? ¿Quiso conservar un bien
tradicional, colocando en algún lugar cada versión del episodio? Si partimos del supuesto que el
autor/redactor sabía componer un texto para que llevara un mensaje, eso nos exige mirar mejor la
composición de los cap 3-6 Hay en efecto episodios contiguos que están al lado de los dos mencionados En
223-25 hay un sumario de la opresión (cf L8ss) que introduce el tema del proyecto salvífico enunciado en
3 7-12. Pero todo sucede lejos de Egipto; en 5 l s s empieza el conflicto con el faraón cuyo resultado es el
recrudecimiento de la opresión (56-14) y por resonancia la desconfianza del propio pueblo oprimido (vs
25ss). Moisés necesita una nueva palabra de Yavé que refrende su proyecto salvífico liberador cuya versión
sacerdotal de 6:2ss es más dura en relación a Egipto lo que va a preparar el largo relato de las plagas (cap 7-
11 ó 7-12).

Actividad 179

Lee Gn 6:1-4. Este fragmento de mito sobre el nacimiento extraordinario de los


nefilim parece metido entre la genealogía de Noé en Gn 5 y el relato del diluvio de
6:5ss. ¿Se trata de un meteorito caído por azar en ese lugar? Debes partir del
supuesto contrario de que nada es casual en un texto y busca en 61-4 lo que remite
al cap. 5 y lo que prepara el tema del diluvio Descubierta esta doble relación
concluirás que el pasaje está donde debe estar Expresa lo que hayas pensado durante
la realización de la actividad

Nota. A veces no se ve tan claramente la fundamentación de tal o cual secuencia de unidades


desligadas entre sí a pesar de su contigüidad; en los libros proféticos es más visible este fenómeno Pero si se
profundiza, la CR puede dar pistas. Hay que tener en cuenta que el redactor puede contar con colecciones
hechas o que el trabajo de relectura ha modificado el material previo En Isaías hay largas secciones en que
oráculos de castigo alternan con otros de salvación (v.gr Is 24 a 35): 28:1-4 es negativo; 5-6 positivo; 7-15
negativo; 16-17a, positivo; 17b-22, negativo; 23-29 una vez más positivo; y así enlos cap siguientes Y todo
eso tiene un gran sentido teológico: las relecturas (tardías) ven los anuncios de juicio desde otra perspectiva
la del proyecto divino a largo plazo. Mantienen las antiguas palabras como testimonio; pero invierten su
sentido para el presente. Otro aspecto a tener en cuenta es la estructura manifiesta del texto más visible en el
nivel de la composición final de los textos que poseemos Jeremías parece un libro desordenado pero tiene
una gran coherencia estructural. Los libros proféticos se caracterizan por esta forma estructural combinada
con el fenómeno de las relecturas. Comp. Miq 1-3 y 6:1-76 (negativos) con 4-5 y 77-20 (positivos)
siguiendo la estructura manifiesta A B A'B'

Métodos Exegétieos - 220


8.3 De la unidad a la obra literaria

El tercer momento consiste en situar la unidad estudiada en el conjunto de la obra a que pertenece,
no sólo en relación con el marco inmediato. Esto se entiende de dos maneras: - a) del lugar que ocupa tal
unidad o episodio en el libro; - b) de cómo sus contenidos (temas/motivos/palabras clave etc.) recurren en
otros pasajes o se relacionan con ellos.

Veamos un ejemplo demostrativo del lugar que ocupa la unidad temática.

¿Por qué el bloque isaiano de oráculos sobre las naciones ha sido colocado en Is 13-23 y no en otro
lugar? La misma pregunta cabe para el conjunto (mal llamado apocalipsis) de 24-27. Hay una intención en tal
redacción: los dos conjuntos mutuamente se dan sentido, al enfatizar aspectos distintos del dominio universal
de Yavé sobre la historia.

Actividad 180

Ahora apliquemos lo visto a la resolución de un ejercicio.


Lee Ez 28:24-26. Son dos oráculos (el primero sin introducción) que se refieren a
Israel, en un contexto aparentemente extraño, el de los oráculos sobre los pueblos
vecinos (cap. 25-32): ¿qué función redaccional tienen donde están? ¿Cómo se
relacionan con los oráculos contiguos (cf. 12.8.2)? ¿Cómo se refieren a distancia, a
1-24 (juicio de Israel) y 34-48 (promesas de restauración)?

También aquí, como señalamos en la nota a 12.8.2, hay que tener en cuenta aspectos de
estructuración del texto. Una pista: Ez 28:24-26 está en el centro de 25-32, o tal vez mejor de 24-33, con la
referencia a Jerusalén/Israel en los extremos y en el centro de la estructura concéntrica.

Un ejemplo de cómo se relacionan los contenidos podría ser:

Los temas/motivos de Jos 1 que hemos destacado más arriba (12.6, segundo ejemplo) se pueden
encontrar repetidamente en el libro del Deuteronomio (puedes comprobarlo mediante una concordancia o
viendo las citas marginales de la BJ) y se pueden reencontrar, por ejemplo, en el discurso de Jos 23 pero
desde otra perspectiva. Por eso es importante advertir que el sentido de un texto no es pleno mientras nó se lo
irradie en todas direcciones dentro de la obra total.

La expresión el santo/especial de Israe,, referida a Yavé en Is 1:4b, no es única en el libro sino que
es uno de los títulos de Yavé más frecuentes; en cada recurrencia tiene sus matices de sentido; en el conjunto
de la obra es una fórmula clave, constituyendo uno de los muchos ejes semánticos de todo el libro de Isaías
Toca a la CR destacar la ubicación y relieve de un tema/motivo literario/título/imagen o lo que sea dentro de
una unidad y dentro de la obra que se estudia.

Métodos Exegélicos-251
Actividad 181

Lee Dt 5:6-21. Recuerda el ejercicio realizado en el punto 3.2. de esta misma unidad
sobre las ampliaciones de esta versión del Decálogo. Corresponde ahora profundizar
en un sentido buscando la recurrencia en el Deuteronomio de los temas expresados
por dichas extensiones: a nivel de CR éstas son significativas justamente porque son
temas (como te lo ha mandado Yavé tu Dios / vivas feliz / ni tu buey ni tu asno / su
campos que tienen que ver con otras partes de la obra. ¿Puedes señalar algunos
pasajes en que recurren estos vocabularios o que se expliquen en la redacción del
Decálogo? Entonces te darás cuenta de que no es lo mismo leer el Decálogo en Ex
20 que en Dt 5, como no es lo mismo decir el Padrenuestro de Mt 6 que el de Le 11.
Es justamente la redacción la que manifiesta los matices del sentido y hace que una
misma tradición tenga diferencias. He aquí una norma básica para la lectura correcta
de los textos bíblicos: el mensaje no es un objeto abstracto, siempre igual a sí
mismo, sino una palabra concreta, situada, con resonancias específicas, con matices
de filigrana. Expresa con tus palabras las ideas que hayas recuperado.

En resumen, tenemos tres pasos para establecer el sentido de un texto a nivel de la CR:

-> analizar la disposición de los temas, tradiciones, imágenes, formas y géneros dentro de la
unidad en cuestión; la estructura manifiesta es también un aspecto de la CR;

-> relacionar la unidad estudiada con las contiguas; cada una tiene su lugar para la
construcción del sentido, y una atrae a la otra cuando hay coherencia en lo que se quiere
decir;

-> confrontar los temas/motivos/representaciones de la unidad o perícopa con el resto de la


obra; nunca debes omitir este paso; la Biblia no es una colección de fragmentos de
sentido sino un universo en que todo está intertextualizado.

Métodos Exegéticos- 252


DECIMOSEGUNDA EVALUACION

Estudiante Fecha

Repasa en parte la evaluación de CR del NT que ya has hecho.

1. ¿Qué normas generales hay que tener en cuenta para entender un


texto desde la perspectiva de la redacción.

2. ¿Qué sucede cuando un texto abrevia su fuente, o cuando la amplía?


¿Se puede saber críticamente cuál alternativa es la correcta en un texto X?

3. ¿Qué importancia tiene prestar atención al tema inicial y al final de


una obra? ¿También de cada unidad?

4. ¿Cuál es el valor redaccional de las locuciones o discursos que el


autor de un texto pone en boca de personajes determinados? ¿Qué es más
significativo, su contenido histórico o ser vehículo de las ideas del autor?

5. ¿Por qué el lugar que un tema o motivo ocupa en unidad literaria, o


en la obra total, contribuye al sentido de lo que se oye o lee?

6. ¿Cómo evalúas uno obra bíblica en que se utilizan diversos géneros


literarios? ¿Es ello un signo de mediocridad literaria, de riqueza del mensaje o de
ambas cosas? La consideración debe ser crítico-redaccional, no puramente
literaria.

7. Resume el contenido de 12.8 (los tres pasos de la CR) con un ejemplo


breve elegido por ti mismo (sugerencias: Gn 1:26-31; Dt 6:4-9; Is 1:21-26).

Míuxlos E x ó t i c o s - 2 5 3
UNIDAD 13

ANÁLISIS ESTRUCTURAL O SEMIÓTICO

Métodos Exegétteos - 255


1. INTRODUCCION

Los pasos exegéticos histérico-críticos investigan el texto y su detrás o su antes: su historia oral y
escrita, su prehistoria, sus etapas y formaciones remotas, su compaginación. El método histórico-crítico ve el
texto como fuente para reconstruir procesos históricos: el origen, la formación, las fuentes, la redacción, la
situación histórica del texto. Trata de echar luz. sobre la composición del texto, sus diversos elementos, la
organización de todo su material por el redactor final y su singular proyecto querigmático y teológico.

Ahora bien, también hay otros acercamientos posibles a un texto, además del histórico-crítico. El
análisis semiótico o estructural es uno de ellos. Hay diversos tipos de análisis estructural. Todos tienen en
común el punto de partida: ven el texto como estructura y organización que produce sentido más allá de la
intención de su autor. Se dedican al texto en sí, tomando en cuenta el hecho de que todo texto, además de su
historia (investigada por los pasos histórico-críticos), también tiene una identidad propia y una autonomía.

Todo análisis estructural tiene que basarse en los resultados de la investigación histórico-crítica, pero
se dedica de lleno a otras preguntas: ¿Cómo funciona el texto? ¿Cómo produce su sentido? ¿Qué pasa en el
texto en sí? ¿Qué operaciones de lógica, afirmación, negación, oposición hay en el texto?

2. EL ANÁLISIS ESTRUCTURAL O SEMIÓTICO

La semiótica es la ciencia que estudia los signos. Se basa en los siguientes principios:

2.1 Distinción entre la lengua y el habla


La lengua es el código lingüístico, la institución social, el sistema de signos y leyes que regulan la
gramática y la sintaxis. Este sistema es virtual, es decir, está "listo" para realizarse en un discurso o texto
concreto. El habla en cambio es la realización de las potencialidades de la lengua en un momento y lugar
determinados, como acontecimiento, con un locutor que lo engendra, y dirigido a algún interlocutor. El habla
es la expresión individua!. Es la práctica de la facultad del lenguaje.

2.2 Distinción entre sincronía y diacronía


En todo momento histórico la lengua, como sistema, existe sincrónicamente. Es un código en el que
se pueden establecer relaciones, diferencias, conjunciones, disyunciones y oposiciones entre sus elementos.
Este aspecto sincrónico debe distinguirse de la diacronía de la lengua, o sea, sus transformaciones y cambios
a lo largo de su evolución, estudiados por la filología, la etimología, la crítica de las tradiciones. Los signos
de la lengua adquieren su valor a partir de su posición y oposición con respecto a otros signos lingüísticos
dentro del sistema general de la lengua, en una frase o un discurso. Por ello es necesario analizar en cada
texto concreto las posiciones y oposiciones. Si bien los conocimientos etimológicos conforman una base
imprescindible de todo estudio de textos, no constituyen el objetivo del quehacer de la lingüística, que se
propone estudiar las internaciones dentro del sistema de la lengua. En el campo bíblico esto significa que los
estudios etimológicos e históricos de términos y textos deben ser completados por el análisis del significado
concreto de las interrelaciones que asumen los términos en un texto determinado Los métodos histórico-

MéL>dc,5Exegélii:<>.s-257
críticos estudian los textos de manera diacrónica, es decir, "a través del tiempo", repasando su formación, sus
etapas orales, tradiciones, modificaciones, procesos de redacción, etc. Basándose en los resultados de estos
estudios, la semiótica se dedica a analizar las mterrelaciones entre los elementos de un texto, viéndolos
sincrómcamente, es decir, "todos juntos al mismo tiempo".

2.3 La lógica binaria por oposición

La semiótica parte de la afirmación que el espíritu humano funcionó y funciona siempre de la misma
manera, sean cuales fueren la época, lengua, cultura, ideología, condicionamientos, niveles de civilización,
etc. Este funcionamiento trabaja en base a una lógica binaria por oposición: sí - no; positivo - negativo.
Captamos sentidos sólo en y a partir de diferencias y oposiciones. Cada enunciado evoca consciente o
inconscientemente su oposición u opuesto, que lógicamente varía según el contexto en el que figura un
determinado término. Reconocemos esas diferencias, y así "creamos" nuestro ambiente. Percibimos siempre
por lo menos dos términos como coexistentes en oposición. Cuando captamos la relación entre estos dos
términos, construimos a partir de los mismos el significado de nuestra percepción. Dos términos con
identidad son comprendidos combinadamente (es decir, hay conjunción, igualdad o similaridad); dos
términos con diferencias son comprendidos como distintos (entonces hay disyunción).

Esto es así porque cada término desarrolla su significado en relación con otros. Los efectos de
sentido que percibimos en el texto o discurso, provienen pues de un sistema estructurado de relaciones que
está montado sobre una o dos oposiciones fundamentales. A partir de esa oposición fundamental se dibujan
funciones y sus contrarias, papeles positivos y negativos, programas y antiprogramas, sujetos y antisujetos,
etc. Para comprender esa estructuración, se debe definir pues el valor de los términos no sólo por su
etimología, sino fundamentalmente en función de sus relaciones con otros términos.

Es importante destacar que el binarismo no está en las cosas en sí ni constituye la realidad en sí, sino
que es el mecanismo por el cual captamos sentidos a partir de diferencias. Es un modelo del mecanismo de la
aprehensión de efectos de sentido por parte de la mente humana. Además no se trata de constantes
oposiciones, sino de la combinación de aspectos de identidad y de aspectos diferenciales Lo que se opone
binariamente son las unidades elementales del significado no las cosas en sí o los sentidos del texto Estamos
ante una constante antropológica y lingüística Siendo universa] esta lógica binaria por oposición es posible
aplicar el análisis estructural (que busca esos elementos de oposición y la forma en la que está estructurado un
discurso para producir su sentido) a textos de cualquier época y cultura

2.4 El concepto de efecto de sentido


El discurso no ofrece sus frases como un mero amontonamiento, sino que se estructura de una
determinada manera que apunta a la transmisión de un sentido. Una simple aglomeración de frases no es
suficiente para producir un conjunto coherente. La organización y la estructura del texto tanto manifiestas
("visibles") como inmanentes (internas), producen un determinado efecto, que llamamos efecto de sentido.

Los efectos de sentido producidos por el texto presuponen pues un sistema de relaciones entre los
elementos significantes. Este sistema no es obra del azar, sino que constituye una verdadera estructura basada
en la lógica binaria de relación y oposición Como el análisis semiótico analiza la forma del sentido basada en
la estructura, puede ser llamado también análisis estructural Cuando se lo aplica a textos bíblicos se habla de
análisis semiótico o estructural de textos bíblicos.

Para esta forma de encarar los textos el sentido no es una entidad metafísica adosada a lo literario y
que también podría existir independientemente de ello, sino que es un efecto, un resultado engendrado por un

Métodos nxcgéticos - 25»


entrejuego de interrelaciones entre elementos significantes de un determinado texto. El análisis semiótico o
estructural trata de describir cómo se produce ese sentido. Debes tener presente que el sentido sobrepasa la
suma de los elementos integrados en el texto (tradiciones, conceptos, fuentes), e incluso sobrepasa las
intenciones del autor (el trabajo redaccional). Por ello no es suficiente saber de qué elementos se compone un
texto (filología, CL, CF/CG, CTr) y cómo organizó el redactor sus materiales (CR), sino que conviene
descubrir cómo funcionan esos elementos y cómo el tejido (el término "texto" viene de tejido) produce su
efecto.

Ese efecto de sentido puede ser aclarado si se desmantelan los elementos lingüísticos y los
mecanismos que lo producen, buscando el modo o la armazón sobre la que es construido. La semiótica
investiga pues el funcionamiento del texto y examina las leyes de la coherencia interna y la estructuración:
¿Cómo funciona el texto? ¿Cómo dice el texto lo que dice? ¿Qué afirmaciones, negaciones, conjunciones y
oposiciones hay en el texto?

2.5 Niveles de análisis

El análisis estructural, cuyo modelo de investigación sigue este curso, distingue dos niveles o
dimensiones en un texto: el de la estructura manifiesta y el de la estructura inmanente.

La estructura manifiesta consiste en la organización de las unidades literarias, las inversiones, las
inclusiones, los paralelismos de todo tipo (de miembros, sinonímico, antitético, sintético, etc.), las
oposiciones, los quiasmos, las estructuras concéntricas y todas las simetrías, los efectos estilísticos. El
conjunto de estos elementos constituye el nivel de lo estructurado, y da una primera muestra de lo que pasa en
el interior del texto.

La estructura inmanente no es visible a simple vista, pero tan real como cualquier elemento visible.
Se compone de la organización narrativa (con actantes, funciones, programas narrativos) y de la organización
descriptiva (figuras, conjuntos figurativos, papeles temáticos, temas descriptivos). Estos distintos elementos
reciben coherencia por ciertas líneas de sentido, llamadas isotopías, que atraviesan todo el texto Las isotopías
a su vez organizan los elementos narrativos y descriptivos sobre una oposición final. El último paso del
análisis semiótico consiste en la descripción de esta oposición final que sustenta todo el texto desde la
profundidad.

El nivel inmanente con su oposición fundamental constituye el nivel de lo estructurante o estructural,


pues regula y gobierna el plano manifiesto o estructurado.

El análisis semiótico de la estructura inmanente (preparado por muchos investigadores de las


estructuras lingüísticas y sintetizado por J. A. Greimas y sus seguidores) es sumamente complejo. Esta
unidad concebida para el tema genérico METODOS EXEGÉTICOS es tan sólo una primera introducción a la
metodología semiótica, y se detiene algo más en el primer paso del análisis estructural, más frecuente y no tan
complicado: el de las estructuras manifiestas. El estudio de las mismas suministra muchísimos elementos para
la comprensión del texto, rico en detalles teológicos y querigmáticos. Para el estudio completo de la
metodología semiótica debes trabajar con un manual de ANÁLISIS ESTRUCTURAL O SEMIÓTICO DE
TEXTOS BÍBLICOS. En las actividades de los pasos del análisis del nivel inmanente se propondrán pues
sólo algunas prácticas sencillas, y no ejercicios completos de exégesis semiótica a diferencia de las
actividades de estudio de las estructuras manifiestas, que deberás realizar cuidadosamente.

En un sentido más amplio la semiótica, como ciencia que estudia los signos, es una descripción
científica de los sistemas y prácticas significantes; en un sentido más restringido se suele emplear el concepto
como equivalente a "análisis semiótico de los textos"

MéUKlosExeíétia*-25!>
Actividad 182

¿Cuáles son los principios fundamentales en los que se basa el análisis estructural o
semiótico?
¿Cuál es la distinción entre lengua y habla?
¿Cuál es la diferencia entre sincronía y diacronía?
¿Qué es la lógica binaria por oposición?
¿Por qué conviene hablar de "efecto de sentido" y no simplemente de "sentido"?
¿Cuáles son los niveles del análisis semiótico?

La presente unidad se propone brindar:

* Conocimiento de las estructuras manifiestas en los textos bíblicos, sobre todo las simetrías.

* Instrumentos para la identificación de estas estructuras.

+ Elementos para el análisis de las estructuras y conocimiento de las principales aplicaciones


del mismo.

* Información sumaria sobre los pasos más complejos del análisis semiótico: niveles narrativo,
descriptivo y profundo.

3. EL ANÁLISIS DE LAS ESTRUCTURAS MANIFIESTAS


La estructura manifiesta es toda disposición ordenada de los elementos de un texto. El análisis de las
estructuras manifiestas de textos bíblicos parte de los resultados de la CL y la CF/G. La CL ayuda a fijar con
exactitud los límites de una unidad literaria: su comienzo y su final; y los nexos de unión o suturas entre una
unidad y otra. La CF/G proporciona el conocimiento de las características formales y genéricas del texto en
cuestión.

El análisis de las estructuras manifiestas no se queda en el reconocimiento de los antecedentes


literarios del texto, sino que se dedica de lleno a la estructuración final o actual. Si bien recién el análisis
semiótico completo, que incluye el estudio de los elementos inmanentes del texto, aclara satisfactoriamente el
funcionamiento de la producción del sentido, ya el estudio del nivel manifiesto brinda muchos elementos
sobre ese funcionamiento y amplía los hallazgos anteriores. Los autores bíblicos no sólo se han valido de
conceptos y tradiciones, géneros y formas de su ambiente, fuentes orales y escritas y reflexión propia
También han empleado estilos, modelos de estructuración literaria, moldes de expresión Estos moldes no son
precisamente géneros y formas, sino maneras de estructurar o disponer el material que pertenece p e a una
historia de milagro, un himno, un evangelio, un dicho profético, una epístola, una leyenda, una parábola Uno
de esos moldes muy característicos es el llamado paralelismo; otro, la llamada estructura simétrica (que se
subdivide en quiásmica y concéntrica).

Si bien esta unidad se dedica fundamentalmente al análisis de las simetrías, también te suministra
algunos conocimientos sobre el paralelismo.

Métodos Exegéticos - 260


3.1 Paralelismo de miembros
El paralelismo de miembros consiste en una compaginación de dos o más elementos en una
disposición paralela, a los electos de inculcar un determinado pensamiento. El Libro de los Salmos y mucha
literatura sapiencial están completamente repletos de paralelismos de miembros.

Hay varios tipos de paralelismos: el sinonímico, el antitético, el sintético y el parabólico.

3.1.1 Paralelismo sinonímico


En el paralelismo sinonímico el segundo miembro repite con alguna variación (p. e. con sinónimos)
la expresión y/o el contenido del primer miembro.

Son ejemplos de este caso:

Sal 1:2
Mas se complace en la ley de Yahvéh,
su ley susurra día y noche.
Repetición del término clave LEY

Sal 2:1
¿Para qué las naciones en tumulto,
y los pueblos en murmullo inútil?
Empleo de términos sinónimos

Sal 6:2
Yahvéh, no me corrijas en tu cólera,
en tu furor no me castigues.
Empleo de sinónimos

Actividad 183

Busca los elementos paralelos en los paralelismos sinonímicos en Sal 1:5; 2:2.8; 3:9;
6:6.10; 51:4.5.18.20; Is 1:10.
Busca diez ejemplos de paralelismo sinonímico en los Salmos y marca sus
elementos.

La gran cantidad de términos hebreos que pueden ser usados como sinónimos en determinados
contextos sin duda fomentó la creación de este tipo de paralelismo.

3.1.2 Paralelismo antitético

En el paralelismo antitético ambas mitades del texto hacen afirmaciones opuestas:

Sal 1:6
Porque Yahvéh conoce el camino de los justos,
pero el camino de los impíos se pierde.
Repetición de CAMINO, pero oposición de los caminantes y sus destinos

MétodosExegético.,-261
Sal 96:5
Pues nada son iodos los dioses de los pueblos.
Mas Yahvéh los cielos hijo.
Oposición de los DIOSES-NADA y YAHVÉH

La literatura sapiencial emplea preferentemente paralelismos antitéticos, pues le sirven para expresar
la oposición entre el sabio y el necio, el justo y el pecador, el creyente y el impío.

Pr 12:15
El necio tiene por recio su camino,
pero el sabio escucha los consejos.

Pr 15:16
Todos los días son malos para el afligido,
para el corazón dichoso, alegría sinfin.

Pr 15:17
Más vale un plato de legumbres, con cariño,
que un buey asado, con odio.

Pr 16:8
Más vale poco, con justicia,
que mucha renta sin equidad.

Actividad 184

Aplicando lo señalado, busca los elementos antitéticos en el Sal 27:10

3.1.3 Paralelismo sintético

Cuando el segundo miembro continúa y profundiza la idea del primero, sin repetirlo ni cambiarlo, se
trata de un paralelismo sintético:

Sal 23:1
Yahvéh es mi pastor,
nada me falta.

Sal 27:1a
Yahvéh, mi luz y mi salvación,
¿a quién he de temer?

Actividad 185

Analiza el crescendo de los elementos paralelos en ls 40:31.

En ocasiones también se superponen varios paralelismos: Sal 27:2.6; 39:13.

Métodos Exegéticos - 262


3.1.4 Paralelismo parabólico

Un caso especial lo constituye el llamado paralelismo parabólico, que establece una comparación. La
cosa con que se compara y la cosa comparada pertenecen a la primera y la segunda mitad del paralelismo,
respectivamente. Ejemplos:

Sal 103:13
Cual la ternura de un padre para con sus hijos,
así de tierno es Yahvéh para quienes le temen.

Pr 26:14
La puerta gira en los goznes,
y el perezooo en la cama.

Actividad 186

Verifica los elementos del paralelismo parabólico en Is 1:3 y Sal 103:11-12.

Todos los tipos de paralelismo también pueden estar formados por tres elementos, p. e. en orden
creciente.

Además de ser un bello recurso estilístico, el paralelismo es una especie de instrumento didáctico y
pedagógico: la presentación repetida o triple de una idea (paralelismo sinonímico y antitético) o la
presentación de una oposición claramente identificable (antitético) se fija más fácilmente en el oyente o
lector, que una máxima común.

3.2 Estructuras simétricas


Si el paralelismo es la compaginación de dos o más elementos sinónimos, antitéticos o sintéticos en
forma paralela para inculcar una determinada idea, la estructura simétrica es la disposición de cuatro o más
elementos precisamente en forma simétrica (no paralela). En la simetría los elementos de oponen o
complementan por pares o mitades, formando dos mitades de una única estructura.

En otras palabras, se trata de un procedimiento que consiste en disponer en orden inverso, en dos
períodos consecutivos, los componentes comunes de una unidad literaria, de manera que resulta una especie
de figura cruzada:

Sal 34:14
Guarda del mal tu lengua

y tus labios de decir mentira.

Méuxla, Exegéticcw - 263


3.2.1 Quiasmo
La estructuración del ejemplo que acabas de leer recibe el nombre de quiasmo. Quiasmo proviene de
la letra griegayi. cuya forma se parece a la equis del alfabeto latino, y se debe precisamente a esta disposición
cruzada u opuesta de los elementos pares. Quiasmo es pues una ordenación cruzada de los elementos o partes
de una oración o de una unidad de texto, cuyos contenidos se corresponden.

Cuando se trata de cuatro elementos, estamos ante un quiasmo. Cuando hay más que cuatro, pero
siempre en número par y paralelo, se habla de una estructura quiásmica. Cuando el número de elementos es
impar, se habla de estructura concéntrica.

Colocándole letras a los elementos de un quiasmo y marcando las repeticiones con un apostrofe, se
nota más claramente la figura:

Sal 34:14
Guarda del mal tu lengua
a b

b'
v tus labios de decir mentira.

Así se obtiene el esquema a - b - b' - a', , como forma básica del quiasmo. Desarrollando en forma
vertical el esquema, resulta aun más fácilmente identificable:

Sal 34:14
• a Guarda del mal

i
ytus abios
— • a' de decir mentira

Este es la manera en que comúnmente el análisis de estructuras manifiestas presenta todos los
esquemas simétricos.

Veamos más ejemplos de quiasmos. En diversos casos, además de la figura en sí del quiasmo
también encontrarás ejemplos de paralelismos:

Co3:11
Donde no hay griego y judío.

circuncisió, e incircuncisión.

Ga5:17
Pues la carne tiene apetencias contrarias al es_ íritu,

y el espíritu contrarias a la carne.

Métodos Exegéticos - 264


1Co6:13
La comida para el vientre

y el vienta
tre para la comida.

Pr5:23
Morirá por su falta de instrucción,

por su gran necedad se perderá.

Estos quiasmos son transposiciones de palabras en paralelismos de miembros.

Mt 20:16
Así los últimos serán primeros.

y los primeros, últimos.

3.2.2 Estructura concéntrica

Una estructura con una cantidad impar de elementos se llama concéntrica, pues sus elementos
forman como círculos o anillos equidistantes de un centro común.

Se trata de un procedimiento que dispone palabras, frases, elementos o unidades menores en orden
invertido, en el que el primero corresponde al último, el segundo al penúltimo, y así sucesivamente. El
elemento medular sin correspondencia constituye el centro, dd cual equidistan los elementos pares que se
corresponden. Atención: si el centro contiene un par claramente identificable como tal en realidad se trata de
una estructura quiásmica; si el centro es indivisible y forma una verdadera unidad se,trata de una estructura
concéntrica Esta diferencia entre estructura quiásmica y concéntrica no tiene mayor importancia de
contenido Es sólo útil a la hora de buscar los elementos pares Sabiendo que existen estructuras con número
impar de elementos, no te extrañarás al no encontrar un par bien formado en el centro del texto.

Al contar ya con más de cuatro elementos, no conviene emplear la figura cruzada Los elementos se
enumeran entonces de la siguiente forma: a - b - c - d - x - d' - c' - b' - a'.

El dibujo desarrollado es así:

-*A

B'

— A'

Método.sExegéticos-265
Apliquemos a un ejemplo lo que acabamos de señalar sobre la estructura concéntrica:

Ex 31:12-18

12 A P Habló Yahvéh a Moisés diciendo: habla tú a los hijos de Israel y díles:

13a B No dejéis de guardar mis sábados,

13b C I porque el sábado es señal entre yo y vosotros,

13c D P de generación en generación, para que sepas que yo Yahvéh,

soy el que os santifica.

14a E _Guardad el sábado, porque es sagrado para vosotros.

14b F El que lo profane morirá. Todo el que haga algún trabajo en


él, será exterminaoo de en medio de su pueblo.
15a X Seis días trabajarás; pero el día séptimo será día de,

descanso consagrado a Yahvéh.

15b F ' Todo aquel que trabaje en sábado, morirá.

16a E ' Los hijos de Israel guardarán el sábado

16b D ' celebrándolo de generación en generación como aaabanza

perpetua.

17a C ' Será entre yo y los hijos de Israel una señal pprpetua;

17b B ' pues en seis días hizo Yahvéh los cielos y la tierra, y el día séptimo
descansó y tomó respiro.
18 A' Después de hablar con Moisés en el monte Sina,, le dio las dos
tablas del Testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios.

Esta amplia simetría también puede armarse sin los elementos A y A ' . En este caso el v. 12 sería la
introducción, y el v. 18 una conclusión narrativa. La síntesis del mandato está en el v. 17b, que da la
fundamentación de la ley del sábado.

Actividad 187

Identifica las simetrías en los siguientes textos, indicando si se trata de estructuras


quiásmicas o concéntricas: Le 14:11; la parte central de Gn 12:16; Za 9:5; Nm
15:35-36.
Elabora el quiasmo de 1 Ts 4:15-17 formado por los elementos los que vivimos (dos
veces) y los que murieron (dos veces). Anota los pasos que vas dando y guarda tus
anotaciones.

Mél«í,« Exóticos - 266


3.3 Cómo identificar estructuras simétricas

En ios textos bíblicos hay simetrías de frases u oraciones, de pequeñas unidades formadas por dos o
más oraciones, en unidades mayores como una historia de seguimiento o parábola, en conjuntos de varias
unidades, en secciones mayores y hasta en libros enteros.

La identificación de simetrías es una cuestión de práctica, como todos los pases de la exégesis. A
medida que te vayas acostumbrando a buscar esas estructuras (como también paralelismos de todo tipo), la
tarea se te irá haciendo cada vez más fácil. Con todo debe advertirse contra el hábito de querer forzar textos
para fabricar a toda costa astructuras simétricas. Los texLos no fueron heeron por computadora, sino qus noq
productos de la vida, de transmisiones orales y escritas, de reflexión con agregados y omisiones; y todo esto
no fue algo automático.

En muchos casos encontrarás pues elementos dispares, molestos, extraños, en medio de las simetrías.
Pero también estos elementos tienen sus funciones; y, al no poder armar una simetría con un dibujo perfecto,
debes prestar especial atención a los elementos ssbrantes.

Hay escritos bíblicos en los cuales una gran parte de las unidades del texto forman simetrías; hay
otros que sólo de tanto en tanto tienen una.

Para obtener un esquema simétrico debes subrayar en primer lugar los elementos más
representativos y buscar eventuales repeticiones llamativas. Estos elementos pueden ser palabras, conceptos
importantes, acciones, giros, temas, incluso formas gramaticales y sintácticas (p.e. tiempos y modos verbales,
preguntas y respuestas).

En el ejemplo del Sal 34:14 se ha de subrayar: mal, lengua, labios, mentira. Las repeticiones pueden
darse en base a sinónimos, paralelismos, conceptos emparentados, formas similares (p.e. dos preguntas, dos
exclamaciones, dos advertencias). En el ejemplo del Sal 34:14 se trata de sinónimos, sino de términos
empleados como paralelos: mal y mentira, lengua y labios.

Una vez identificados los principales elementos repetidos, debes enumerarlos o mejor aún colocarles
letras, agregando un apostrofe al segundo elemento: a - a\ b - b \ c - c \ etc.

Las estructuras no sólo trabajan con sinónimos, paralelos, repeticiones, sino también con antónimos,
oposiciones, inversiones (p. e. abandono - regreso, abandono - aceptación), formas opuestas (una pregunta en
la primera parte y una respuesta en la segunda, una amenaza de castigo y luego una promesa de gracia o
también el cumplimiento del castigo).
La identificación de elementos opuestos se realiza de la misma manera que la de los repetidos o
paralelos: a- a'; b - b ' ; c - C ; etc.

Los elementos correspondientes también pueden complementarse, como p.e. promesa


cumplimiento, anuncio - realización, invitación - aceptación, aparición - despedida o desaparición.
Los elementos simétricos pueden ser pues sinónimos o paralelos, antagónicos u opuestos o
complementarios. Ya sabes que pueden consistir en palabras, conceptos, giros, formas gramaticales y
sintácticas, unidades, temas, paralelismos, inversiones.

Para identificar simetrías en secciones mayores no te debes detener en términos y frases de


estructuras mayores, sino fijarte en el contenido de las pequeñas unidades que componen la secuencia o
sección mayor. Los títulos tradicionales de las llamadas perícopas a veces te dan una primera pista, pero
muchas veces deberás hacer una descripción más exacta del contenido, y sintetizarlo en una fórmula.

Métodos Exegétieos - 267


3.4 Ejemplos variados de simetrías
Le 12:21 cierra una unidad formada por la historia del heredero frustrado y la parábola del n e o
necio, Le 12:13-21. El v. 21 es un remate con tono de moraleja, y como tal se acerca formalmente a los
refranes y proverbios de la tradicional sabiduría de Israel.

Generalmente las traducciones conservan los rasgos de las simetrías y otras estructuras lingüísticas.
Pero en ocasiones sólo el texto original te mostrará la verdadera estructura. Por eso conviene que controles
los textos analizados en base a los idiomas bíblicos.

Le 12:21 forma un perfecto quiasmo en el original griego, mientras que las versiones castellanas han
cambiado el lugar de los miembros de la segunda mitad, destruyendo la simetría. Traduciendo literalmente la
construcción griega, tendrás:

Le 12:21 Así (es)


A , _ • el que atesora

B - para si,

B' -> y no para Dios

A'

El que atesora se paraleliza con es rico, para sí hace juego con y no para Dios. El para sí se opone
diametralmente apara Dios. Hay pues paralelos y oposición en el quiasmo.

Mt 18:21-22
¿ Cuántas veces tengo que perdonar?
A

B'
c /Hasta siete veces?

No hasta siete veces,

>. •ino hasta setentv veces siete (—incontables veces).


B'

A m 5:4-6a
Así dice Yahvéh a la casa de Israel:

A t-> /Buscadmeamíyviviréis!

B *Pero no busquéis a Betel,

C |-> novayáisaGuilgal,

X nipaséisaBerseba,

C y porque Gilgal será deportada sin remedio,

B' \-• y Betel será reducida a la nada.

A' - ^ Buscad a Yahvéh y viviréis.

Métodos Exegél¡«K- 268


Is 60:1-3

A ¡Arriba! resplandece,

B [-• que ha llegado tu luz,

C —> y la gloria

D r-> deYahvéh

E H-* sobre ti ha amanecido.

F |-> Pues mira cómo la oscuridad cubre la tierra

F' C y espesa nube a los pueblos,

E' _> mas sobre ti amanece

D' _> Yahvéh,

C _^ y su gloria sobre ti aparece.

B' _> Caminarán las naciones a tu luz,

A' y los reyes al resplandrr de tu alborada.

Actividad 188

Completa la simetría de Is 28:14-19 con los correspondientes segmentos de vs., en


base al siguiente esquema:

Is 28:14-19

Introducción, v. 14;

A -* 15a

B - • 15b

C 16a

X 16b: Quien tuviere fe en ella no vacilará/apresurará.

c — 17a

B' — • 17b

A' 18 -19

Métodos Exegéticos- 269


Los términos claves son: alianza con Mot, contrato con el seol, azote desbordado, alcanzará, refugio
de mentira, escondite, poner/colocar.

Actividad 189

Intenta construir la estructura simétrica de Is 28:23-29. En esta parábola cada


versículo corresponde a un elemento o miembro de la simetría. El centro está
formado por el v. 26. Subraya los términos paralelos u opuestos.

A veces la introducción y/o la conclusión (remate) forman parte de la simetría, otras veces no la
integran. En el caso de la parábola del labrador la introducción hace juego con la conclusión, es decir, ambas
pertenecen a la simetría.

Actividad 190

A partir del centro Yo esperaba que diese uvas, ¿por qué ha dado agraces?, en Is
5,4b, construye la simetría total de Is 5:1-7, considerando que la primera parte o
mitad del v. 1 es introducción separada de la estructura. Salvo el v. 4, que hay que
subdividir, todos los demás vs. corresponden respectivamente a elementos paralelos
u opuestos de la simetría.

Un caso especial lo constituyen los quiasmos o simetrías a distancia. Con estas construcciones el
autor retoma o recuerda a sus lectores un tema iniciado o sugerido anteriormente, dándole mayor desarrollo:

Le 2:14
Gloria a Dios en las alturas,

~> paz en la tierra.

Le 19:38b
_» Paz en el cielo,

gloria en las alturas.

Observa que cielo complementa a tierra. No se trata de una oposición, sino de la manera hebrea de
indicar totalidad universal: celos y tierra; Sal 50:4; 96:11; Pr 25:3; Is 12; 6517; Jr 51:48; Mt 2818; Ap
21:1.

3.5 El centro; las dos mitades; los extremos


La identificación de estructuras manifiestas es de gran importancia a la hora de definir mejor el
mensaje de un texto.

Los autores de origen semítico, al redactar sus textos en forma de simetrías, colocaban consciente
y/o inconscientemente elementos de importancia decisiva en los centros de sus estructuras. Estos núcleos

Métodos Exegéticos - 270


suelen producir cambios en los sujetos, objetos y acciones que intervienen los relatos. Esto significa que si
bien los elementos se van repitiendo u oponiendo en orden inverso (A - B - X - B' - A'), en realidad van
teniendo calidades nuevas: la enfermedad da lugar a la curación, la pregunta recibe respuesta, la búsqueda del
Resucitado o la duda se transforma en convicción de fe.

Lógicamente pueden producirse también desarrollos negativos: enemistad creciente,


distanciamiento, rechazo, negación, juicio.

Los centros de las simetrías articulan frecuentemente estos pases de un valor a otro. Suministran así
ideas centrales, síntesis, problemas claves, códigos, el quid de la cuestión que produce el cambio de la
primera parte. También puede haber resúmenes en los centros.

El estudio del centro de una simetría permite clarificar pues mejor el mensaje. En las estructuras
quiásmicas los centros se componen de dos elementos (p. e. A - B - C - D + D' - C - B' - A); en las
concéntricas, de un solo elemento (A - B - C - X - C - B' - A').

Los extremos pueden contener encabezamientos, introducciones, títulos, planteos del problema,
breves descripciones del caso; y remates, conclusiones, síntesis, lemas o emblemas literarios. Un emblema
contiene los elementos principales del mensaje del texto, pero al estilo de un escudo con elementos
heráldicos, que son tan sólo algunos elementos representativos y simbólicos.

Un ejemplo de emblema literario que cierra un unidad es Le 19:10: El Hijo del hombre ha venido a
buscar y a salvar lo que estaba perdido. Esta frase sintetiza lo que pasó en la historia del encuentro de Jesús
con Zaqueo, y a la vez resume toda la misión de Jesús.

Uno o ambos extremos pueden ser parte integrante de la simetría, o también puede tratarse de
elementos independientes. Por ello no se debe proceder a paralizar y/u oponer mecánicamente los versículos
o partes del texto, sino considerar la posibilidad de que un extremo y también otras partes no pertenezcan a la
simetría estricta. Establecer estructuras no es pues una actividad mecánica.

La conclusión también puede repetir alguna formulación importante del texto, e incluso puede
repetir lo dicho en el núcleo.

Ten presente que las identificaciones de núcleo y extremos constituyen pasos haca una comprensión
teológica cabal del texto.

3.6 Ejemplos de análisis de los centros


Retoma la estructura de Ex 31:12-18 y lee detenidamente el centro: Seis días trabajarás; pero el día
séptimo será día de descanso completo, consagrado a Yahvéh.

Este centro sintetiza nuevamente el mandato ya dado anteriormente en los v. 13a y 14a. La crítica
literaria descubre repeticiones y con ello, varios estratos en el texto; pero el análisis estructural muestra que la
forma final tiene una bella coherencia con el énfasis puesto en el centro.

Métodos E x c e d c o s - 2 7 1
Am 7:10-17

10 Título: acusación formal.

11 A Muerte de Jeroboam, deportación de Israel de su suelo.

12 B — Vete, vidente; profetiza pasionalmente en Judá.

13 C No profetices en Betel: es santuaiio y capital.

14 D -> Amos no es profeta profesional, sino hombre de campo.

15aD' > - • Amos recibió el llamado profético de Yahvéh.

15b C -*• Yahvéh le dijo: •'Profetiza a mi pueblo Israel".

16 B ' Tú dices: "Noprofetices...".

17 A' Castigo y muerte para Amasias y su familia, deportación de Israel de su


suelo.

En el centro D - D' se expresa el conflicto entre la religión oficial con su santuario real y su
sacerdote al servicio de los intereses de la clase dirigente, y el hombre de campo que es portavoz profético
legitimado por Yahvé. Este portavoz se sitúa en abierta oposición a la clase alta por las injusticias cometidas
por ésta. El conflicto básico se reduce a la fórmula religión al servicio de los de arriba versus/é profética y
solidaria de los de abajo. Observa que el título no pertenece a la simetría. Se trata de la acusación formal que
desencadena todo el conflicto. Este está construido dialogadamente.

Analicemos ahora Lv 24:10-23. Los vs. 10-12 presentan la situación histórica, planteando un caso
concreto. Nuevamente el título no pertenece a la simetría, como en el ejemplo de Am 7:10-17. El texto de la
unidad mezcla dos cosas: la historia del castigo del blasfemo, y la llamada Ley del Talión. La CL tiene la
tarea de separar los elementos entretejidos; la CR debe estudiar la singular composición. El análisis de la
simetría mostrará que la composición tiene coherencia, y le asignará especial valor al estudio de la
mencionada ley, ubicada en el centro (esta vez resumimos el contenido de los versículos).

Métodos Exegéticos-272
13 A Yahvéh habló a Moisés.

14 B -» Sacar al blasfemo.

15a C Mandato de hablar así a los hijos de Israel.

15b-16aD -• Juicio sobre todo aquel que maldiga en nombre de Yahvéh.

16b E Sea forastero o nativo.

17 F • Muerte por herir mortalmente a otro hombre.

18 G Indemnización por matar a un animal.

19 H * Lesión por lesión.

20a X Fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente.

20b H' -• Lesión por lesión.

21a G' Indemnización por matar a un animal.

21b F' > Muerte por matar a un hombre.

22a E' Juicio sobre forastero o nativo

22b D' -> Yahvéh vuestro Dios.

23a e Habló Moisés a los hijos de Israel.

23b B' + Sacaron al blasfemo y lo lapidaron.

23c A' Hicieron como Yahvéh había mandado a Moisés.

Actividad 191

Lee las explicaciones exegéticas sobre este texto en algún comentario al Levítico.

No sólo unidades menores o secciones formadas por unidades pueden contener simetrías. Hay libros
bíblicos enteros o secciones muy largas que están construidas como simetrías. La parte aramea del libro de
Daniel forma una tal estructura concéntrica:

Métodos Exegéticos - 273


Dn

2 A El sueño de los cuatro reinos.

3 B - > Leyenda de mártires: los tres hombres en el horno.

4-5 X Juicio divino sobre reyes paganos.

6 B' -• Leyenda de mártir: Daniel entre leones.

7 A' La visión de los cuatro reinos, del anciano y del Hijo del hombre.

Esta parte aramea, construida en forma simétrica, contiene en el centro el mensaje decisivo cuya
formulación es: Dios tiene poder, y él lo confiere a quien quiere, y él lo quita.

La doble obra lucana, el Evangelio y Hechos, también presentan una estructura simétrica:

EvLc
1:1-4:13 Introducción, sección preparatoria.

4:14-9:50 A • Inicio desde Galiela.

9:51-19:44 B Viaje a Jerusalén por Samaria y Judea.

19:45-24:48 C -• Jerusalén.

24:49 D Promesa del Espíritu Santo; quedar en Jerusalén.

24:50-53 E -+ Ascensión de JC y espera de los discípulos.

Hch
1:1-8 X Síntesis del primer libro, prospectiva del segundo.

1:9-14 E' -• Ascensión de JC y espera de los discípulos.

1:15-2:36 D' Llegada del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén.

2:37-8:la C Jerusalén.

8:Ib-11:18 B' . Judea y Samaria.

11:19-28:31 A1 Misión hasta los confines de la tierra.

Fíjate que la estructura simétrica sigue un plan geográfico: Jesús comienza su misión en Galilea, y
desde allí la amplía hacia Jerusalén, pasando por Samaria y toda Judea. Los apóstoles por su parte comienzan
su tarea desde Jerusalén, pasan por Judea y Samaria y llegan a los confines de la tierra, alcanzando los
pueblos paganos (recordarás que Galilea también recibía el apodo despectivo Galilea de los gentiles, por
poblaciones mezcladas)

Métodos Exegéüco.s - 274


4. IMPORTANCIA DEL ANÁLISIS DE LAS ESTRUCTURAS MANIFIESTAS
La estructura misma de una obra literaria también es un mensaje, por ser fruto de un proceso que
incluye elementos lógicos, conscientes, intencionales y muy bien pensados, a la vez que naturales de la
cultura del escritor. Estos elementos y estructuras naturales se introducen inconscientemente en la obra, así
como cuando un poeta se pone a redactar un soneto: no necesita contar minuciosamente las sílabas y los
versos, pues el número exacto o necesario le sale de manera natural. Lo mismo pasa p. e. cuando un poeta del
estilo gauchesco o un payador realiza su trabajo, sobre todo cuando le^toca improvisar ante el público.

Un Evangelio, una carta, una narración expresan sus intenciones no sólo mediante la manera en la
que el autor redacta una unidad aislada, modifica los elementos de sus fuentes, omite y agrega; sino también
con la ordenación y relación que establece entre las diferentes partes. La constatación de estructuras
manifiestas permite reconstruir líneas teológicas, como p. e. el proyecto de misión universal (geográfica y
étnica) de la doble obra lucana.

Las estructuras no son adornos, sino esquemas mentales y culturales traducidos al plan fundamental
de un texto. Dentro de ese plan, cuando es simétrico, le cabe importancia fundamental al centro como foco
teológico y/o narrativo, como condensación del mensaje, quicio, clave de comprensión y síntesis.

5. LOS PASOS DEL ANÁLISIS DEL NIVEL INMANENTE:


COMPONENTES NARRATIVO Y DESCRIPTIVO, NIVEL PROFUNDO
Habíamos dicho que para la semiótica el sentido no es una entidad metafísica "pegada" al texto, sino
que es un efecto, un resultado engendrado por una serie de interrelaciones entre los elementos significantes
del texto. El análisis semiótico o estructural se propone describir cómo se produce ese efecto de sentido.

Para eso la semiótica se plantea una serie de preguntas, todas ellas variantes de una misma
preocupación básica: la producción del sentido ¿Mediante qué dispositivos internos y qué sistema inmanente
de relaciones entre sus elementos el discurso crea su efecto de sentido? ¿Qué hace posible el significado que
se percibe en el texto? ¿Cuál es la armazón que sostiene el relato desde su profundidad? ¿De qué reglas de
combinación y de qué transformaciones resultan los efectos de sentido? ¿Cómo funciona el texto? En fin,
¿cómo dice el texto lo que dice?

Describir los elementos estructurados y estructurales, narrativos y descriptivos; determinar el


conjunto de las leyes que reglamentan ese hecho de "contar con sentido"; presentar de manera clara esa
organización y construir un modelo representativo de los efectos de sentido: he aquí la tarea de la semiótica.
Sus resultados permiten verificar el sentido que el lector ya había "palpado" en el texto. Esta verificación
puede corregir distorsiones y sentidos introducidos erróneamente al texto. Además, comprender cómo dice el
texto lo que dice, también aportará una mejor comprensión de su sentido.

Para comprender mejor el concepto de los diferentes niveles de un texto analizados por el trabajo
estructural, imagínate un texto cualquiera digamos como un dado o cubo. La cara superior de este cuerpo
equivaldría al plano manifiesto, "visible a simple vista". Es el texto "material" con sus efectos estilísticos. El
autor o la autora se vale de las expresiones "materiales" correspondientes a la lengua en la que quiere hablar o
escribir: castellano, griego, guaraní Este nivel también suele llamarse directamente "textual". Todo estudio
de un texto forzosamente debe "entrar" por el nivel manifiesto. Esto vale tanto para el análisis estructural
como también para el análisis literario, de la forma y el género, la redacción.

MéUH)„sEw S éfcos-275
El examen del nivel manifiesto pasa por la terminología, las formas de organización y las estructuras
directamente perceptibles. Buena parte de esto ya has aprendido en esta unidad, al estudiar cómo identificar
estructuras simétricas.

5.1 El componente narrativo

Ahora el análisis pasa de la cara del dado al interior del mismo. Esto es algo que excede un poco
nuestra imaginación, ya que un texto no parece tener más que las dimensiones visibles (largo y ancho, por así
decirlo). Pero el trabajo semiótico descubre que la "cara" es la expresión de lo que el texto "tiene adentro" y
que se llama nivel inmanente (interno). Abriéndose paso por ese interior, el análisis semiótico llega a la
última profundidad de un texto, que debemos imaginarnos como "más acá de las palabras". Volveremos
sobre este punto.

5.1.1 El esquema actancial

Dentro del dado o cubo, en la inmanencia, la semiótica distingue dos componentes: el narrativo y el
descriptivo. El primero se compone de los estados, movimientos, acciones, cambios y transformaciones. Aquí
"viven" los actantes, que no son exactamente los actores o personajes literarios. En este momento lo más
importante es la identificación correcta de los sujetos y objetos del texto, y clarificar qué sujetos realizan qué
acciones con qué objetos. El análisis describe entonces el comportamiento de los actantes a través del
decorrer el texto. La sucesión de estados (un sujeto en conjunción o disyunción con un objeto) y cambios
(dar, perder, quitar, ceder, conseguir, apoderarse de un objeto, etc.) constituye un programa narrativo. Con
esto se establecen diversos tipos de interrelaciones entres los sujetos del texto. Para comprender mejor el
funcionamiento y las interrelaciones de los actantes, la semiótica los ubica en un esquema actancial, que tiene
seis funciones o posiciones actanciales: sujeto, objeto, receptor, emisor, ayudante y oponente. Los actantes se
obtienen reduciendo la cantidad frecuentemente grande de personajes a un número limitado de roles de
acción. A veces un mismo personaje ocupa varias posiciones en un mismo relato. El esquema es el siguiente:

Emisor • Objeto • Receptor


í
I
Ayudante • Sujeto « Oponente

El emisor determina qué receptor recibe qué objeto. Esto inicia un programa de acción, desarrollado
por el sujeto. Esta acción puede lograr su cometido, a veces con auxilio del ayudante; pero también puede
verse impedida o frustrada, si el oponente se impone. Ayudante y oponente no siempre son personajes
También puede tratarse de cualidades, información, objetos inanimados, poderes. El oponente, cuando vence
al sujeto, se transforma en antisujeto de un programa alternativo.

Actividad 192

Trata de elaborar un esquema actancial de Mt 28:16-20, con los discípulos en el


lugar del sujeto. ¿Quién es el emisor? ¿Qué objeto deben transferir los discípulos-?
¿Quiénes son los receptores? ¿Hay ayudantes? ¿Hay oponentes?

MÍKKIOS E x t á t i c o s - 27f,
5.1.2 Fases de la narratividad
Armando varios esquemas actanciales seguidos, se obtienen las fases de la narratividad: influjo,
capacidad, realización, valoración:

INFLUJO CAPACIDAD REALIZACIÓN VALORACIÓN

La fase principal se llama realización. Para descubrirla hay que preguntarse qué acciones cambian
los estados de los sujetos.

Para que la realización pueda producirse, generalmente aparece también la mención de la capacidad,
que es una fase anterior, en la que se explícitas las capacidades o incapacidades de los sujetos. La capacidad
se compone del deber hacer, el querer hacer, el poder hacer y el saber hacer.

Pero hay otra fase previa a todo: la del influjo. ¿Qué es lo que mueve al sujeto agente? A partir de
esta pregunta se puede descubrir el emisor.

Finalmente está la fase de evaluación, valoración o verificación. Es cuando se reconocen los


cambios ocurridos y el estado final. No siempre se trata de una fase explícita.

Si bien estas cuatro fases del programa narrativo se corresponden por secuencia lógica, no siempre
se hallan explícitamente indicadas en un texto.

Actividad 193

Intenta descubrir las fases de la narratividad en el relato de la torre de Babel, Gn


11,1-9. Como hay dos sujetos principales con sus respectivas realizaciones, los
hombres y Dios, tendrás que trazar dos esquemas: el de los hombres y el de Dios.
¿Qué realizan los hombres, qué hace Dios? ¿Qué capacidades tienen? ¿Qué los lleva
a esa realización a los hombres, por qué actúa Dios? ¿Qué evaluaciones finales hay
de una y de otra realización? ¿Hay conflictos entre ambos programas narrativos?

5.2. El componente descriptivo

Una vez hecho el inventario del componente narrativo, el análisis pasa el componente descriptivo.
Este contiene figuras y conjuntos figurativos, temas descriptivos, papeles temáticos y temas descriptivos.

Un texto no sólo contiene sujetos y objetos, estados y cambios, programas narrativos con sus
distintas fases, sino que estos contenidos también toman formas y modos específicos. Un cambio de estado
puede producirse pacífica o violentamente, con alegría o con tristeza; una realización puede darse lenta,
rápida, voluntaria u obligadamente; el autor puede describir las distintas fases de un programa con lujo de
detalles o secamente Es decir hay ingredientes que describen "pintan" califican dan cuerpo y color a los
papeles actanciales y a las funciones La descripción del componente narrativo no puede detenerse en estos
ingredientes Los deja "de camino""Por ello es necesario hacer un nuevo recorrido por el texto y juntar los
elementos descriptivos

Métodos E x e n t a . , . 277
5.2.1 Figuras y conjuntos ffgurativos
La unidad esencial del plano descriptivo es la figura. La figura da colorido, movimiento y forma a la
acción. Así p. e. en la historia de la torre de Babel, además de las acciones, hay figuras que muestran
vanagloria, temor, soberbia; en el relato de Caín y Abel hay figuras que califican a Caín de devoto, envidioso,
enojado, asesino, mentiroso, culpable, miedoso y protegido.

Las diversas figuras de un texto se interrelacionan entre sí y constituyen conjuntos figurativos. Un


conjunto es una especie de "figura superior" que engloba muchos aspectos menores. Retomemos a Caín y
Abel. Ambos hermanos son devotos: presentan sus respectivas ofrendas. Es decir, hay un conjunto figurativo
de devoción, aplicado a ambos. Otras figuras califican sólo a Caín y no a Abel: la mentira, el asesinato, la
culpa. En este caso el texto agrupa figuras negativas en torno a Caín. Todos los conjuntos a su vez se
entrelazan y se entrecruzan, formando una especie de red (recuerda que texto viene de tejido).

Al elaborar su texto, el autor o la autora "pinta" a sus personajes, actantes, acciones, aplicándoles
esos conjuntos compuestos de muchas figuras. En otras palabras, los conjuntos sirven para revestir a los
actantes, y así resultan papeles temáticos y temas descriptivos.

El tema descriptivo es un concepto unificador bajo el cual pueden englobarse vanos conjuntos
figurativos. Cuando el autor o la autora del texto aplica un tema descriptivo a un determinado sujeto, resulta
un papel temático. La frustración de los discípulos de Emaús en Le 24 es un tema descriptivo. Aplicado a los
dos caminantes, resulta un papel temático, que luego será transformado por el Señor Resucitado. El autor del
Evangelio desplegó el tema de la frustración en varios conjuntos con sus respectivas figuras: desplazamiento
(abandono de Jerusalén y viaje a Emaús), diálogo vivo (conversación, discusión, preguntas y respuestas),
frustración (quedarse parados, desorientación, tristeza, reproche). La frustración también habría podido
expresarse con otros conjuntos y figuras: esconderse, tomar venganza, pasarse a un grupo de resistencia
armada contra los romanos, suicidio, denunciar a Jesús como mentiroso.

E! analisis del nivel descriptivo comienza el producto final: las figuras. Estas deben ser anotadas
cuidadosamente, y luego agrupadas en conjuntos figurativos. Luego se debe intentar asociar varios conjuntos
que revisten a un mismo sujeto o dan color a un mismo tema. Así se arriba a los papeles temáticos y los "temas
descriptivos:

FIGURAS • CONJUNTOS FIGURATIVOS • TEMAS DESCRIPTIVOS Y


PAPELES TEMATICOS

El siguiente paso es el trazado de cada tema y papel. Esto puede hacerse con un nuevo esquema con
columnas:

TEMA DESCRIPTIVO Frustración de los discípulos

DEFINIDO COMO: Abandono de la esperanza en Jesús

CONJUNTOS: Desplazamiento Diálogo vivo Frustración

FIGURAS: Abandono de J. Conversación Desorientación


Viaje a Emaús Discusión Tristeza
Preguntas Reproche
Respuestas

Métodos Excgétia* - .7H


Actividad 194

Lee detenidamente Ap 5, y anota todas las figuras que "pintan" al Cordero. Trata de
agruparlas luego en conjuntos, e intenta formular el tema descriptivo y su aplicación
en el papel temático que asume el Cordero.

5.3. Ei nivel profundo

Un texto no es un simple conjunto de sujetos y objetos que se oponen o se relacionan de una


determinada manera. Tampoco es una combinación de esquemas, ni un conglomerado de estratos y fuentes.
Es fundamentalmente un texto, un tejido, una unidad que es más que la suma de sus partes, relacones u
oposiciones. Por eso el análisis semiótico tiene que dar un paso más.

Una vez que se pudieron describir los programas narrativos con sus fases y las figuras con sus
conjuntos, se van apreciando ciertos valores en todo ese conjunto de sujetos, objetos, desarrollos e
internaciones. Algunos valores se relacionan entre sí, otros se oponen. "Bajando" cada ve/, más en el
análisis, se puede llegar a la llamada oposición fundamental. Este nivel ya no tiene equivalente en nuestro
dado; pero si hemos aceptado que un texto tiene más dimensiones que la "visible" (la superficie del dado), y
si ya sabemos que en su interior contiene un componente narrativo con actantes, sujetos y objetos; y otro
componente con materiales descriptivos, no nos costará demasiado imaginarnos otra dimensión más. Esta
última dimensión, una cuarta si se quiere, está "más acá de las palabras". Si quieres, puedes imaginártela
como la mentalidad operacional y relacional de la persona que fabricó el dado o que escribió el texto.

5.3.1 La oposición fundamental

Hagamos un ejercicio "al revés". Supongamos que un anciano quiera inculcar a sus bisnietos los
valores de la vida de antaño, por ejemplo concretamente, que la gente tenía más tiempo para su prójimo.
Posiblemente les cuente "historias de antes": cómo vivían sus padres, qué hizo en su juventud, lo hermoso
que era la vida en contacto con la naturaleza, que no había televisión, y cosas parecidas. En sus historias
aparecerán muchos actantes (sujetos y objetos): los tatarabuelos, bueyes, carretas, barcos a vela, ffores,
cantos, un acordeón, la siesta, el almacenero de campo, la luna, el domingo. También aparecerán figuras:
paciencia, tiempo, comprensión, tranquilidad, comprensión, silencio, alegría. Pero todo eso está "montado"
sobre una oposición fundamental, que ese bisabuelo lleva en su mentalidad y con la cual "produce" su relato.
Un análisis semiótico de ese relato podrá llegar a descubrir esa oposición fundamental y le dará un nombre, p.
e. "antes tranquilidad versus hoy estrés", o "antes comunicación versus hoy ansiedad", o algo parecido. No
es que el anciano formule primero esa oposición en tales términos, y luego produzca la historia. Tiene
incorporada la oposición, es parte de su vida; y cuando se pone a relatar "lo de antes", las cosas le salen con
naturalidad.

5.3.2 El cuadrado semiótico

El análisis semiótico intenta encontrar el común denominador de los componentes narrativo y


descriptivo, viendo qué actantes, figuras, conjuntos, etc. se combinan y cuáles se oponen. Los diferentes
elementos se agrupan a lo largo de líneas de sentido, las llamadas isotopías. La compenetración de los dos
componentes forma las llamadas estructuras internas del texto. Esas estructuras están montadas sobre un
sistema. El análisis semiótico busca entonces la lógica a la que obedecen los cambios narrativos y los pasos
de un valor a otro. Esa lógica se reduce a una oposición fundamental.

Métodos E x ó t i c o s - . 1 9
Ahora viene lo más interesante del trabajo semiótico: hay que darle un nombre a esa oposición. Para
ello se busca un binomio que sintetice todas las relaciones y oposiciones encontradas en el análisis, p. e.
abierto versus cerrado, fijo versus móvil, aceptación versus rechazo, seguridad versus inconstancia, etc. Este
binomio oposicional se proyecta sobre el llamado cuadrado semiótico, que es un esquema cuadrado con sus
cuatro ángulos. Los términos del binomio oposicional se colocan en los dos ángulos superiores; en los
inferiores van las respectivas negaciones. Así se obtiene la estructura elemental del significado. El cuadrado
clasifica todos los valores y relaciones del texto. No se trata de un resumen del texto ni debe repetir los
términos del discurso. Tiene que ser una representación de los mecanismos que producen el efecto del
sentido.

Como este nivel del análisis estructural ya es muy profundo y exige mucho trabajo previo sobre un
texto concreto, no tiene mayor sentido desarrollar lo indicado con ejemplos concretos, más allá de la historia
del bisabuelo y sus relatos, y las breves indicaciones dadas. Tampoco tiene sentido que en este curso de
MÉTODOS EXEGETICOS realices ejercicios sobre la estructura profunda. Si te interesa estudiar la
metodología semiótica completa y aplicarla a los textos bíblicos, te recomendamos trabajar con un manual de
ANÁLISIS ESTRUCTURAL O SEMIÓTICO DE TEXTOS BÍBLICOS.

Métodos Exegéticos - 280


DECIMOTERCERA EVALUACIÓN

Estudiante: Fecha:

Responde las preguntas sin consultar el texto de la unidad. Si te surgieran


problemas, vuelve a leer los párrafos en cuestión y retoma la actividad.

1. ¿Cuál es la diferencia fundamental entre el método histórico-crítico y el análisis

semiótico?

2. ¿Qué preguntas se plantea el análisis estructural?

3. ¿En qué consiste el nivel manifiesto de un texto?

4. ¿Cuáles son los elementos que componen el nivel inmanente de un texto?

5. ¿Qué es el paralelismo de miembros?

6. ¿Qué tipos de paralelismo de miembros conoces?

7.¿Quéesunquiasmo?

8. ¿Qué es una estructura concéntrica?

9. ¿Cómo se busca una simetría en un texto?

10. ¿Cuál es la importancia del centro de una simetría?

11. ¿Qué pueden contener los extremos de las simetrías?

12. ¿Para qué sirve el análisis de las estructuras manifiestas?

13. ¿Cuáles son los niveles del análisis semiótico?

M,ít<xIo,sExcgdtic„S-221
UNIDAD 14

ANALISIS SOCIOPOLÍTICO

Métodos Exegéticos 283


1. INTRODUCCIÓN

Cómo se expresa en la primera parte de este manual, la lectura socio-política de la Biblia constituye
todo un nuevo aporte que requiere un estudio aparte. Dentro de nuestro programa de Licenciatura en Teología
hay una materia específica (optativa) que trata del tema. A los efectos de que quienes se acercan a los
métodos exegéticos tengan una noción general sobre esta perspectiva, ofrecemos en este capítulo una visión
general sobre la exégesis bíblica desde las ciencias sociales, y sus tendencias, con un ejemplo de aplicación.
Quienes se interesen en este particular enfoque deberán posteriormente profundizar con otros textos.

1.1 La tarea de la lectura socio-política.


Los textos bíblicos, como parte de la historia humana, también pueden ser estudiados como textos
que reflejan condiciones sociales concretas. Las comunidades y autores bíblicos formaban parte del mundo de
su tiempo y estaban vinculados socialmente de distintas maneras (pueblo o grupos de origen, sector social,
ubicación gubernamental o política, relaciones familiares o de clan, etc.). Los textos bíblicos son también
producto de una realidad social y están condicionados por los modos de producción material y simbólica de la
sociedad que los origina. También nosotros, al interpretarlos, formamos parte de una determinada
organización social y un espacio cultural específico. No podemos desconocer que los lentes (pre-juicios) con
los que leemos el texto nos han sido dados, entre otras cosas, por las condiciones e ideas de la sociedad de la
que formamos parte. De manera que la lectura e interpretación bíblicas se transforman también en un diálogo
entre las diversas formaciones sociales (y los diversos "mundos vitales") en las que se originaron los distintos
textos y la sociedad que los interpreta.

De allí la necesidad de comprender la interrelación entre texto y realidad social. Los textos -también
los textos bíblicos- son parte de una cultura y una realidad social. No podemos entenderlos sin ese marco
histórico. El mundo en el cual Dios se manifiesta no es simplemente un escenario neutral: es una parte activa
de ese diálogo salvífico entre Dios y la humanidad. Así, por ejemplo, en el hecho central de la Cruz, ni
Pilatos, ni Caifas, ni los soldados que clavaron a Jesús en la cruz actuaron en el vacío. Había una estructura
legal, una práctica política, una cierta condición social que es importante conocer para entender cómo ocurrió
el drama de la Cruz. El texto evangélico nos trae un relato que supone esas condiciones, que en muchos casos
las da por conocidas, porque sus lectores inmediatos, la comunidad que registra el hecho, vive en ese mismo
mundo.

Pero la comunidad de fe incorpora otros miembros que han recibido el mensaje, conservan el texto,
pero que no han sido testigos directos de los hechos (comunidad continuadora). Cuando los testigos
inmediatos desaparecen, lo único que queda es el texto, el testimonio. Los hechos sólo pueden conocerse -
parcialmente- por el texto. Pero en el mundo en que ahora se encuentra la comunidad de fe, como en la
misma, hay cosas y costumbres que cambiaron y aún cambian. Los mismos Evangelios muestran la
necesidad, por ejemplo, de aclarar ciertos términos y prácticas judías para los lectores gentiles. Cuanto más
tiempo pasa y nos alejamos de las sociedades en las cuales los textos se originaron, más necesarias se hacen
estas aclaraciones. Se hace conveniente conocer el marco social y cultural, las dinámicas sociales que se
expresan en lo legal y político, las prácticas económicas, las ideologías y religiones de los distintos contextos
bíblicos para poder comprender el texto, aceptar su mensaje y actualizarlo para nuestra propia realidad. Esta
es la contribución que hace la exégesis sociológica.

Actividad 195

Busca en el Evangelio de Le aquellas expresiones destinadas al "mundo del lector"


(explicaciones de costumbres o leyes, traducción de términos, etc.). Haz una lista y
trata de ver por qué estas aclaraciones eran necesarias.

Métodos Exegéticos 285


1.2 Relación entre las ciencias sociales y las ciencias del texto.
Para realizar esta tarea de exégesis sociológica necesitamos de un doble juego de herramientas: las
cencias del texto (estudiadas en los capítulos previos) y las cencias socio-históricas. Los aportes de las
ciencias de lo social a la comprensión histórica ha permitido ver la historia no sólo como sucesión de fechas y
hechos públicos, sino que ha señalado la importancia de comprender las mentalidades, los intereses y
prácticas de clases, sectores y grupos sociales, no siempre explícitos, así como las pautas culturales y los
hábitos de vida cotidiana de las gentes.

Hay, por lo tanto, necesidad de una interacción entre ambas dimensiones. El análisis textual necesita
conocer las condiciones sociales de la producción del texto. El texto está atravesado por la historia: nombres
de personas y lugares, costumbres, conflictos políticos, situaciones económicas, etc. Piénsese, por ejemplo,
como jugó el factor económico en el reencuentro de José con sus hermanos (Gen 42): todo el relato se origina
en una transacción comercial en tiempos de escasez. O cómo las parábolas de Jesús toman en cuenta
costumbres ecónomicas de la época: el pago de un denario como jornal en la parábola de los obreros de la
viña (Mt 20:1-15), o las notas de deudas establecidas en mercancía y no en dinero en la parábola del
mayordomo astuto (Le 16:1-18).

Pero, por otro lado, la ciencia histórica necesita de los textos, que son su principal fuente y
evidencia. La historia vive principalmente en los textos. Tabletas, rollos, archivos reales, inscripciones
murales, códices y libros de la antigüedad, así como cartas y documentos que han sido hallados aportan todo
un conjunto de datos. Son también importantes los pequeños textos, las inscripciones de los monumentos,
lápidas, monedas, sellos, etc. Cuando no hay textos aumenta la dificultad de conocer las condiciones y hechos
históricos.

El problema, especialmente para conocer el mundo antiguo, es que sólo una minoría se comunicaba
por esento, o dejaba monumentos. Y esa minoría estaba compuesta por los sectores más ricos y poderosos de
la sociedad: reyes, gobernantes, aristócratas y nobles, oficiales militares, o sus dependientes directos:
escribas, administradores, consejeros, secretarios o archivistas. Eran los relatores de "la historia oficial". Pero
¿qué hacían, qué pensaban, cómo veían su realidad los que no podían dejar testimonios, las gentes comunes,
los pobres, las mujeres del pueblo o los esclavos? Por cierto, algunos textos hacen referencia ocasional a esto,
y se han encontrado algunas cartas, registros, etc. que nos ayudan. Los restos arqueológicos de las
civilizaciones anteriores también nos dejan pistas y orientaciones. Utensilios domésticos, herramientas, el tipo
de construcción y formas de distribución urbana, etc. brindan un aporte invalorable que en ocasiones
reemplazan a los textos, los matizan y clarifican o incluso corrigen su tendencia.

Un valor especial de los escritos bíblicos es que son uno de los pocos testimonios del mundo antiguo
donde se reflejan las situaciones del pueblo común. Las antiguas tradiciones orales de los pueblos nómades
recuperadas por el Antiguo Testamento, los severos juicios de los profetas, las intervenciones de Jesús en las
aldeas de Galilea o las cartas de Pablo, un artesano cosedor de carpas, son testimonios valiosos para la
historia social. También son significativos para ello escritos no-canónicos, como los evangelios apócrifos o
las instrucciones que aparecen en el escrito de "Las enseñanzas de los doce apóstoles" (llamada con su
nombre griego: Didajé), manual de conducta de fines del primer siglo. En cuanto a la historia social del
cristianismo primitivo también importan restos arqueológicos de los lugares de reunión de los primeros
creyentes, como los "grafitti" que los primeros cristianos de Roma dejaron en las catacumbas.

La necesidad de reconstruir el mundo referencial del texto implica saber la significación cultural de
ciertas actitudes, expresiones, condiciones de vida. En ese sentido, el estudio de la Biblia y los datos de las
ciencias sociales interactúan. También son importantes los estudios de las ideologías: con qué valores y
esquemas se juzgaban las acciones, cuáles eran las leyes no escritas que las personas seguían, cómo se
justificaban las actitudes y costumbres. No puede ignorarse la historia económica: cómo eran las formas de
producción y distribución, los sistemas de comercio e impuestos, las distintas formas de propiedad y

Métodos ExeBcticos 286


explotación de bienes y personas. Una lectura atenta de las Escrituras mostrará muchas cosas de este
trasfondo.

Esto nos muestra que ese mundo está atravesado por conflictos. El texto está inserto en esos
conflictos y los conflictos en el texto. La producción de textos (su producción material, su producción
ideológica, las condiciones de su transmisión y apropiación) "juega" en los conflictos sociales. Los textos
muestran como se ubicaban esas mujeres y hombres, testigos del amor de Dios, en medio de conflictos
económicos, sociales, culturales, religiosos, frente a diversos tipos de prácticas y formas del poder.

1.3 La transmisión y lectura del texto como "producción".


Sólo podemos aproximarnos al mundo del texto conceptualmente; nos podemos hacer una idea de
ese mundo y ese tiempo, pero no recuperarlo en su realidad. Lo comprendemos según los conceptos y
categorías de nuestro propio mundo, a partir de los instrumentos conceptuales que nosotros mismos tenemos.
Es decir, que nuestra visión del mundo influirá en la forma en que pensemos el mundo del texto. Todo intento
de recuperar el mundo del texto como mundo real es imposible. La intención de captarlo en "sus propias
categorías" es ilusoria y un desconocimiento de la historia.

Por eso, al interpretar el texto en realidad lo estamos re-creand,, estamos produciendo un nuevo
sentido. Desde el punto de vista de la fe cristiana, podemos decir que en esta tarea el Espíritu nos va guiando,
abriendo nuevos sentidos a la Palabra. Desde esta perspectiva, la transmisión del texto también es una
producción (teológica) y está condicionada por los modos de producción propios de cada formación social.
Las formas de apropiación del texto -tanto material como simbólica- están inscriptas en los modos propios
de cada cultura. Pensemos, p. ej., cómo ha influido en la difusión bíblica el comercio internacional, la
posibilidad de enviar cargamentos enteros de Biblias de un lugar a otro del mundo.

Pero también aparecen entonces los intereses propios que los distintos sectores y clases ponen en
juego. La interpretación del texto pasa a ser un factor de poder en la conflictividad social. Más cierto aún es
esto en el caso del texto bíblico, por el hecho de ser considerado como texto sagrado por la mayor parte de la
cultura occidental. En este sentido, si bien no con ese nombre, uno puede ver como los textos bíblicos fueron
interpretados "socio-políticamente" en luchas sociales y religiosas: en las luchas por la hegemonía papal, en el
surgimiento del valdismo, en las guerras campesinas, en la Reforma protestante, etc. Y aún ocurre en las
guerras entre naciones y en conflictos sociales hasta el día de hoy. Los distintos sectores y clases en pugna
recurren a una interpretación del texto bíblico para expresar su posición, sea defender o rechazar una huelga,
requerir un derecho social o justificar determinado sistema económico. El texto bíblico, en nuestra cultura, ya
está incorporado, con sus diversas interpretaciones, en el arte, en la filosofía, y aún en los dichos de la cultura
popular. Esa transmisión hace que el texto ya venga cargado de significado.

La transmisión del texto es también una forma de interpretación del lugar social del texto. Pensemos,
por ejemplo, en un hecho técnico: la invención de la imprenta y la difusión de escritos sobre papel. Esto
produjo una consecuencia económica: se abarataron tremendamente los costos de los libros. Así se hizo
posible la difusión de las Escrituras entre el pueblo en la época de la Reforma. De ello depende la posibilidad
de la libre interpretación de las Escrituras. Sin ese elemento técnico-económico, la propuesta de poner la
Biblia en manos de los creyentes hubiera sido imposible. Además, se produce un hecho político-social: la
difusión de la enseñanza de la lecto-escntura, posibilitada principalmente por el surgimiento de la burguesía y
el estímulo a la escuela pública, multiplica la cantidad de personas que pueden leer, interpretar y dejar por
escrito sus ideas. De esa manera se puede ver como factores económicos y sociales, técnicos y políticos,
afectan la transmisión (aún la difusión material) de la Biblia. Esto va a influir también en quién, cómo, desde
qué lugar, recibirá y leerá los textos.

Métodos Exegéticos 287


Las formas de transmisión del texto prolongan elementos de una formación social en las sucesivas.
Toda lectura del texto parte del condicionamiento y acumulación de sentido de las formaciones simbólicas
anteriores. Esto está vinculado con las funciones sociales e ideológicas del bloque intelectual. A través de
pastores y sacerdotes, maestros y catequistas, no sólo se recibe el texto, también se reciben interpretaciones,
lecturas, comentarios, dogmas, que acompañan al texto. Estos están cargados de elementos culturales y
sociales de otros momentos históricos, en los cuales estas interpretaciones se generaron, se afirmaron y
consiguieron ser consideradas como "autorizadas", frente a otras interpretaciones consideradas "heréticas". En
ese "conflicto de las interpretaciones", conocer las condiciones socales de producción y transmisión de los
textos ayuda a orientar una percepción más clara del mensaje.

1.4 La lectura bíblica como producción de sentido con dimensión política.

Esto pone de manifiesto la dimensión política de toda comprensión histórica: toda interpretación de
la historia es también una comprensión de la realidad presente, y está teñida de los intereses sociales y
políticos del presente.

Toda concepción del mundo es un hecho político (indica la ubicación ideológica y la forma y lugar
de inserción social del sujeto -personal o colectivo-). Por lo tanto, toda modificación en la concepción del
mundo también adquiere sentido político.

Reconstruir conceptualmente el mundo del texto y modificar así la concepción que tenemos del
mundo bíblico y del actual es un acto con consecuencias políticas. La lectura sociológica de la Biblia tiene
una dimensión política en doble sentido:

a) busca comprender el texto bíblico como producto social en su formación social de origen (como
hecho socio-político),
b) al modificar nuestra comprensión del texto cuestiona nuestra concepción del mundo (modifica
elementos conceptuales y afectivos de nuestra fe) y se convierte, por lo tanto, en un factor político
(un transformador del plano ideológico).

Toda lectura de la Biblia se hace con un marco político y como hecho político, aunque así no lo
perciba quien lo hace. La lectura socio-política intenta hacerlo en un modo consciente y recurriendo a las
herramientas científicas que le permitan una mayor objetividad. Ya que, nos guste o no, todos tenemos alguna
ideología, lo mejor es tenerlo en claro, así podemos nosotros mismos "controlar" nuestra tendencia Esto es lo
que llamamos vigilancia epistemológica. Es decir la única forma de evitar el "ideologismo" es ser consciente
de la propia visión ideológica y revisar constantemente las interpretaciones a fin de hacer justicia al texto
mismo.

Actividad: 196

¿De qué manera los medios de producción (material y simbólica) de una sociedad
afectan la recepción e interpretación de las Escrituras?
¿Qué valor tienen las ciencias sociales para interpretar el texto bíblico? ¿Qué valor
tiene el texto bíblico para las ciencias sociales?
¿Estás de acuerdo en que toda lectura e interpretación de la Biblia tiene dimensión
política? Fundamenta tu posición.

Métodos Exegcticos 288


2. LAS CIENCIAS SOCIALES COMO HERRAMIENTAS EXEGÉTICAS.

El desarrollo adquirido por las ciencias de lo social desde el siglo pasado ha influido en toda nuestra
visión del mundo. En el campo bíblico se han agregado los estudios arqueológicos con importantes hallazgos.
Diversas excavaciones han investigado en lugares bíblicos tanto en el Cercano Oriente como en Europa. Se
han encontrado importantes colecciones de textos (el-Amarna, Ras Samra, Qumrán, Nag Hammadi, etc.) que
han agregado abundante información y aportado datos preciosos sobre el pensamiento religioso, la cultura y
modos de vida de los pueblos mencionados en los textos bíblicos. El aumento de datos e información, y el
hecho de contar con mejores herramientas de análisis han dado la posibilidad de conocer mejor el mundo
bíblico y, por lo tanto, renovar la exégesis de los textos de la Escritura. En esta parte consideraremos los
aportes de cada especialidad científica.

2.1 La Historia Social

La ciencia histórica, en su mayoría, había puesto su mira en la historia política y militar. Luego
adquirió también importancia la historia económica. En tiempos recientes se ha puesto el acento en la historia
social: tratar de entender y reconstruir cómo era la vida de las personas en distintos periodos históricos, cómo
eran sus costumbres, cómo entendían ellos mismos su realidad. La investigación pasó de gobernantes y
generales al hombre y la mujer del pueblo, a sus vidas cotidianas, a las mentalidades que se formaron.

Al llevar estas inquietudes al texto bíblico, tanto la exégesis como la historia social fueron
beneficiadas. Porque, por un lado, la Biblia trae en sus páginas muchas descripciones de costumbres,
actitudes, modos de vida de la gente común del pueblo (ya sea de Israel, ya de los tiempos
neotestamentanos). Por el otro, conocer las costumbres, valores, modos de vida da más posibilidades de
entender el mensaje del texto bíblico.

Dentro de la historia social es importante la "demografía histórica". Cómo estaba constituida y


distribuida la población, la expectativa de vida, la configuración de aglomeraciones urbanas, o la distribución
por oficios, etc. son datos que ayudan a entender la historia bíblica. La falta de censos fidedignos o de
estadísticas en la antigüedad son suplidos por la combinación de métodos arqueológicos (el estudio de los
cementerios, por ejemplo), demográficos e históricos. Así, para ver un caso, la exégesis de la Epístola de
Pablo a los Romanos se enriquece cuando conocemos cuan grande era la comunidad judía de Roma, en que
barrios vivía, qué significación económica tenía, a qué se dedicaban las familias judías, qué concepto tenían
en la ciudad, etc. ¿Es el señalamiento que Pablo hace en Rm 2:17-24 algo retórico, o tiene que ver con la
conducta de la comunidad judía en Roma?

Esta historia social, vinculada con la historia económica, nos permite considerar diferencias
significativas al analizar un texto. Por ejemplo, tal texto, ¿proviene del mundo rural o del mundo urbano?
Muchas de las diferencias teológicas entre los Evangelios (especialmente de Mateo y Marcos) y los escritos
paulinos pueden entenderse a partir de esta diferenciación. Lo mismo vale para entender las críticas de Amos
(hombre rural) a las prácticas de explotación de las ciudades. Las tensiones sociales, los modos de opresión a
que eran sometidos esclavos, mujeres, los campesinos pobres, etc. deben ser estudiados con precisión, para
evitar caer en generalizaciones que terminan por oscurecer el mensaje bíblico. Por ejemplo, en el sistema
asiático (Egipto, Asiria, Babilonia) los esclavos son fundamentalmente propiedad del Estado, salvo algunos
esclavos domésticos de las familias aristocráticas y funcionarios del Estado (el caso de José). De allí que lo
que pueda liberar a los esclavos sea una orden del Faraón o del Rey Ciro. En cambio, en el sistema esclavista
romano (el mundo del Nuevo Testamento) la propiedad de los esclavos era mayoritariamente privada. Esta
diferencia ayuda a entender por qué los hebreos eran esclavos de Egipto, mientras que Onésimo lo era de
Filemón. La exégesis debe tener en cuenta estas diferencias que brinda la historia económica y social.

Métodos Hxcgétkos 289


2.2 La Sociología

Surgida como ciencia a mediados del siglo pasado, la sociología registra distintos momentos y
tendencias (ver 2.2.3). Su objeto de estudio son las dinámicas sociales, las formas en que distintas
agrupaciones humanas se organizan, cambian, se expresan. Tanto en su aspecto teórico (construcción de la
teoría social) como en sus indagaciones prácticas la sociología ha aportado a los estudios bíblicos. Por un
lado, nos permite considerar cómo se da una organización social, qué tensiones y conflictos se producen,
cómo se expresan, cómo intervienen los distintos actores y factores sociales en los mismos, cómo se forman
los habitus sociales, porqué se dan determinadas conductas, cómo se generan los símbolos sociales y cómo se
valorizan o prestigian, cuáles son los mecanismos sociales de control y acceso al poder, etc.

Todo ello nos ayudará a entender la relación entre la comunidad de fe y el mundo circundante. Para
el Antiguo Testamento nos ayudará a captar muchos de los conflictos internos de! pueblo de Israel, o la
dimensión que adquiere la crítica profética a la monarquía o al sacerdocio, las tensiones entre habitantes
urbanos y rurales, entre la aristocracia ilustrada y el "pueblo de la tierra", etc. En el mundo del Nuevo
Testamento, podremos entender mejor la naturaleza desafiante del mensaje de Cristo frente a la aristocracia
judía y a la sociedad grecorromana, la significación social de su ministerio, las distintas fuerzas sociales que
se movían en Galilea y en Judea. Nos^aportará importantes datos para comprender las resistencias que
encontró la misión paulina en las ciudades europeas, o la dispersión de los cristianos en Bitinia y el Ponto,
que se refleja en la Primera Carta de Pedro. Estos y muchos otros factores de interpretación bíblica se
enriquecen con el aporte de la sociología.

Por otro lado, otras líneas sociológicas ayudan a entender dinámicas internas: cómo surge el
liderazgo y los conflictos por el liderazgo, el proceso de "mstitucionalización", tanto en Israel como en la
IglesiaVimitiva, la composición social de las comunidades y las tensiones que se generan por cuestiones
raciales (p. ej„ la mujer de Moisés era "kusita"-racialmente negra- Nm 12:1ss), entre ricos y pobres (ver 1
Cor 11 o Santiago 2, por ejemplo), o en torno del lugar de la mujer en la sociedad global y en la Iglesia.

Además de estos aportes de la sociología general algunas ramas específicas de la sociología hacen
una contribución especialmente significativa a la exégesis bíblica:

2.2.1 La sociología del conocimiento.

Esta disciplina estudia las condiciones y condicionamientos sociales del conocimiento humano.
¿Cómo influye nuestro lugar social en lo que aprendemos y cómo lo aprendemos? ¿Como actúan los
mecanismos sociales en lo que entendemos por verdadero, auténtico, válido? ¿Cómo y porqué se forman
determinados símbolos, conceptos y aún prejuicios sociales"? ¿Qué pasa cuando alguien modifica sus valores
y modos de conocer (conversión)'' Estas son algunas de las preguntas que se formulan desde la sociología del
conocimiento.

Especialmente la exégesis hecha por mujeres ha puesto de relieve el aporte de esta disciplina. La
ubicación social de las mujeres ha influido en su manera de conocer la sociedad. La forma en que valoran
ciertos símbolos y actitudes es distinta, y por lo tanto lo que leen, interpretan y explican de los textos bíblicos
tiene otras dimensiones En muchos casos han mostrado como la interpretación de ciertos textos está teñida
de machismo y como el mismo texto puede ser interpretado con otras consecuencias desde una lectura
femenina También han señalado como el patriarcalismo ha valorizado ciertos símbolos y metáforas bíblicos
y olvida otros Incluso se puede apreciar como el modo de conocer y describir en una determinada cultura
posición social u organización familiar ha influido en el mismo texto bíblico Una obra de referencia en este
sentido es En memoria de ella de Elizabeth Schüssler Fiorenza Similares elementos sumen de otras
aproximaciones interpretativas especialmente de las que se o r i n a n en el Tercer Mundo

Métodos Exegéticos 290


De esta manera, la sociología del conocimiento permite valorar cómo las diversas ubicaciones de
clase, género, el capital cultural o la práctica laboral han influido en los autores de los textos bíblicos y en las
interpretaciones. Permite comprender el componente humano que se encuentra en las Escrituras y discernir
los mecanismos sociales que condicionan símbolos y metáforas, lengua y mentalidades en la conformación
del texto.

2.2.2. Sociología de la Religión.


El estudio de los componentes y significación social de la religión, la "Génesis y estructura del
Campo Religioso" (para usar el título del célebre artículo de P. Bourdieu) tiene también una especial
significación para los estudios bíblicos. ¿Cómo influyen los conceptos religiosos en la cosmovisión social?
¿Cómo influye lo religioso en la ubicación social de individuos, grupos y clases sociales? ¿Cómo se organiza
una Iglesia? ¿Cómo se diferencian Iglesia y secta'.' ¿Cómo discernir el espacio de la magia en lo religioso?
¿Qué hace a un "movimiento profético"? ¿Qué dinámicas sociales producen el "sincretismo" religioso?
¿Cómo se dan las relaciones entre teología eclesiástica e ideologías? ¿Qué lugar ocupa la Iglesia en la
sociedad civil y en el Estado?

Los estudios en este sentido, donde se plantean las dinámicas socales creadas por lo religioso, el
lugar de las jerarquías sacerdotales, los distintos tipos de discurso religioso, las características de los
movimientos apocalípticos, la función social de las utopías, ayuda a entender muchos pasajes que se refieren
a la dinámica del culto en Templo en Israel, por ejemplo, o la crítica profética a la idolatría, la importancia de
la figura sacerdotal en la Epístola a los Hebreos o la significación social de los textos apocalípticos en el
Nuevo Testamento.

2.2.3 Las diversas corrientes sociológicas


Por cierto que la sociología no es unívoca, y existen distintas teorías y escuelas. No nos es posible enunciar y
estudiarlas en este curso, pero podemos señalar los tres paradigmas principales hoy vigentes, y el aporte de
cada uno de ellos a la exégesis bíblica.

2.2.3.1, Hay una corriente llamada "estructural-funcionalista". Parte del postulado que toda sociedad debe
establecer ciertos mecanismos de integración social que le permitan funcionar. Su visión de la sociedad es
fundamentalmente armónica, donde se destaca de que manera cada "actor social" (persona o grupo)
contribuye al funcionamiento del conjunto social, que "rol" cumple, y cómo se adapta a las necesidades del
todo. Esta escuela se apoya, principalmente, en los trabajos del estudioso alemán M. Weber, que dedicó una
parte importante de sus escritos al estudio de los componentes religiosos de la sociedad. Y si bien hay distintas
tendencias internas, la más conocida es la escuela norteamericana de T. Parsons. Su influencia en la exégesis
bíblica se aprecia en obras como la de G. Theissen (Sociología del Movimienoo de Jesús, entre otras) o de W.
Meeks (Los primeros Cristianos Urbanos^ la más destacada). En Antiguo Testamento los estudios sobre los
profetas de R. Wilson siguen esta misma línea.

2.2.3.2. Claramente diferenciada aparecen las "sociologías del conflicto" o dialécticas. Esta otra escuela
señala que las dinámicas sociales se explican por los conflictos entre grupos, clases, sectores, etc.. La
"armonía social" sólo se consigue por el control de un grupo o clase sobre los demás Pero el choque de
intereses, que se expresa también en lugares sociales diferenciados, en ideologías opuestas en modos de vida
antagónicos, son la verdadera fuerza histórica que origina y explica los movimientos sociales Dentro de esta
visión prevalece (aunque no es la única) la orientación del materialismo histórico de K Marx (que a su vez

Métodos Exegéticos 201


tiene distintas tendencias internas). Los mismos marxistas han interpretado desde su óptica los escritos
bíblicos (K. Kautzky,

Los Orígenes del Cristianismo, o, con una óptica diferente, E. Trofimova - c u y a s obras no existen en
castellano-). Entre los estudiosos de la Biblia tiene un lugar pionero en esta corriente el portugués F. Belo
{Lectura Materialista del Evangelio de Marcos.. También se inscribe en esta línea la "exégesis de los cuatro
lados" (ver más adelante) y otras experiencias latinoamericanas. También en otros lugares se han desarrollado
estos estudios, como en el caso de Sudáfrica, donde la lucha contra el apartheid motivó estudios bíblicos
nutridos en esta experiencia de lucha social y económica. Un estudio mayor de los orígenes de Israel desde
esta perspectiva lo brinda N. Gottwald: Las tribus de Yahveh

2 . 2 . 3 . 3 . Un tercer modelo es el llamado "paradigma interpretativo". Este es el desarrollo más reciente de


las ciencias sociales, donde se privilegian los llamados "métodos cualitativos", buscando desentrañar los
mecanismos sociales a partir del sentido que los distintos agentes sociales (personas, grupos, sectores) le dan a
sus propios actos, cómo construyen simbólicamente su mundo. En esta línea la sociología se acerca mucho a
la antropología cultural. Dentro de esta concepción hay líneas más afines al modelo del conflicto, u otras más
funcionalistas. Hay gran cantidad de estudios de sociología de la religión dentro de esta escuela. Su aplicación
ai campo de los estudios bíblicos se presenta como muy prometedora, aunque se están realizando los primeros
ensayos, ya que el paradigma mismo es experimental. El estudio de la apocalíptica se ha beneficiado mucho
con esta orientación (ver, p. ej. el N° 7 de RIBLA). Los estudios de R. Horsley (aún no publicados en
castellano) son también importantes en esta línea. El Jesús Histórico, de J. D. Crossan muestra los aportes que
se pueden hacer desde esta perspectiva.

2.3 La Antropología
Las dinámicas sociales se corresponden y generan un entorno cultural. Cada comunidad elabora
símbolos con los que organiza y expresa su comprensión del mundo. Esos símbolos expresan afectos,
adhesiones y rechazos, luchas, esperanzas y frustraciones. Proyectan los sueños de los seres humanos en
utopías y valores. Se crean mundos simbólicos que le dan sentido a las acciones, marcan los límites de lo
permitido y esperable, establecen los sistemas valorativos de lo correcto, lo bello, lo deseable. Distintos
grupos - c l a s e s , s e c t o r e s - generan modos habituales de conducta que le son propios y consagran esquemas y
patrones culturales mediante los cuales se juzgan las actitudes propias y ajenas. También estos patrones de
cultura pueden ser formas de dominación social, de consagración de diferencias económicas o raciales, de
establecer las pautas de género. Los estudios antropológicos ayudan a entender los distintos ámbitos
culturales en los que se formaron los escritos bíblicos. Por otro, permiten "traducir" los textos mismos en
términos de la cultura del "mundo del lector".

La investigación científica de las distintas conformaciones culturales comenzó el siglo pasado con
estudios de las características e idiosincracia de los pueblos originarios en Africa, Australia, América, a partir
de la expansión colonial de Occidente. Métodos análogos se han aplicado también para conocer las
civilizaciones y culturas del pasado En este sentido han contribuido mucho a la interpretación bíblica el
estudio de la conformación y transmisión de valores los modos de construcción de la personalidad o la
significación simbólica de ciertos utensilios y costumbres en el mundo mediterráneo El estudio
antropozoico de lo religioso ha arrojado interesantes posibilidades de interpretación bíblica Un antropólogo
secular R Girard ha desarrollado gran parte de su teoría sobre la violencia social a partir del estudio de
textos bíblicos ÍR ,Girard: Las cosas ocultas ) El estudio'de las formas en que se elaboran v trasmiten ritos
religiosos su u n i f i c a c i ó n en cu-into a la comprensión de la relación ser humano m t u r a l e z a s „ importancia
para la determinación de conductas familiares sexuales o económicas dietas alimenticias ete T f o Z a H ó n T
tabú) son elementos del estudio d e ' l a cultura que también sirven para h comprensión de la re^gióskJad

Métodos U r é t i c o s 292
2.4. La psicología.

Si bien la psicología no necesariamente puede ser encuadrada en las "ciencias sociales", sí pueden
señalarse elementos y apones de diversas ramas de la psicología para las dinámicas sociales Los estudios de
dinámica grupal, características psicológicas del liderazgo, las formas en que se relacionan las personalidades
son también herramientas útiles para la labor exegética.El psicoanálisis, y sus estudios de los elementos no-
concientes de la personalidad y conducta humanas ha resultado también un aporte importante para la tarea
interpretativa, y hay obras importantes que estudian, aplican y/o discuten las teorías psicoanalíticas en el
marco de los estudios bíblicos. Si bien en este curso no nos detendremos en este aspecto particular, es
necesario tenerlo en cuenta como parte de los desarrollos exegéticos recientes.

Actividad 197

Señala las diferencias entre los aportes de las distintas ramas de la sociología para
las ciencias bíblicas. Indica por qué te parece necesario (o no) incluir los estudios
antropológicos.

3. LA EXÉGESIS "DE LOS CUATRO LADOS".

Para la aplicación de esta metodología sociológica, algunos biblistas brasileños han desarrollado lo
que han llamado la "Lectura de los cuatro lados". El texto es analizado en sus componentes económicos,
políticos, sociales e ideológicos, en busca de ver la operatividad de la fe en estas diversas esferas de la vida
del pueblo. Así, desde la perspectiva económica se estudia cuál es la base material que el texto expresa, en
qué sistema de producción se generó, qué practicas económicas supone - o critica. Luego es visto desde el
ángulo social: de qué clase social proviene el texto, cómo expresa las tensiones y luchas sociales de su
tiempo, qué grupos e intereses sociales se ven representados en el texto, etc. También se indaga lo que el
texto aporta sobre su marco político: qué fuerzas y manejo del poder representan, cómo se organiza esa
sociedad políticamente, cómo se expresan los distintos intereses. Finalmente, también se contempla el marco
ideológico: cuáles eran las ideas dominantes, si el texto las expresa, encubre o cuestiona, qué relación hay
entre esas ideas y las fuerzas sociales en pugna, etc.

El núcleo de todo este estudio no es simplemente una investigación o curiosidad histórica, sino ver
cómo opera la fe en medio de esta realidad, para buscar una interpretación que actualice esta misma fe en el
día presente. ¿Qué dice la fe bíblica sobre la realidad y prácticas económicas de su tiempo, y como eso se
corresponde con el nuestro? ¿Qué acerca de las formas y relaciones sociales? ¿Qué valor - y valores- da el
mensaje bíblico al mundo político? ¿Cómo resulta crítica de las ideologías la fe bíblica, en su mundo y en el
nuestro? La finalidad de esta "lectura de los cuatro lados" es movilizar las fuerzas transformadoras de la fe en
un Dios justo y liberador, al analizar el mensaje bíblico desde la perspectiva económica, social, política e
ideológica

Métodos Exegéticos 293


4. LA METODOLOGÍA DE LA EXÉGESIS SOCIOLÓGICA.

Pasemos ahora a la parte práctica. ¿Cómo procedemos con la exégesis de un texto desde la exégesis
sociológica?

4.1. El estudio del texto en sí mismo.

El primer paso es determinar y delimitar el texto a estudiar, sin por ello olvidarnos del contexto
general. En este sentido aplicaremos los criterios estudiados por los métodos histórico-críticos. El estudio de
autor, ocasión, destinatarios y receptores, etc. nos va a ayudar a plantear el marco histórico concreto del texto.
También es importante el análisis literario, de géneros, composición, etc. Pero las preguntas que se abrirán
posteriormente son un poco distintas, y pondrán énfasis sobre el aspecto social: ¿Dónde y cómo vivían
autores y destinatarios? ¿Qué situación económica tenían? ¿Provenían de los mismos sectores sociales, o el
texto busca transmitir una protesta social, o imponer una ideología hegemónica? ¿Que función cumple el
texto en afirmar o cuestionar esa situación? ¿Había prácticas o leyes en las comunidades o medios que
afectaran la relación social de autor y/o receptor? Si examinamos los textos con esta perspectiva, veremos que
aparecen algunas orientaciones para responder a estas preguntas. Pero tendremos que buscar datos históricos,
sociales y económicos más allá del texto. Por eso la exégesis sociológica exige un permanente diálogo con el
"mundo del texto": los estudios, descripciones y análisis del mundo bíblico son fundamentales para el estudio
del texto.

4.2 El sentido del texto.

Al estudiar el texto aparecen los sentidos del discurso. Las palabras y conceptos claves que van a
dar cuerpo al mensaje. El estudio semiótico es una herramienta importante para ello. Pero ¿cuál era la
significación social de esos conceptos e ideas? El conocimiento del funcionamiento y naturaleza de
instituciones socales y económicas ayudan a entender la significación profunda del texto. Los mismos
conceptos tienen distintas repercusiones en distintos momentos históricos. El estudio semiótico nos ayuda a
ver la circulación de sentido en el texto, pero ese sentido también está histórica y socalmente condicionado.
No podemos descubrir el sentido del texto sólo a partir de las condiciones sociales; es necesario estudiar sus
niveles de significación para discernir el sentido profundo de su contenido. Pero tampoco podemos
comprender esas construcciones simbólicas separadas del medio social específico en el cual se formuló su
sentido ongmal.

4.3 Ubicar el lugar social del texto

Con los datos del análisis textual debemos procurar ubicar el origen del texto. ¿Proviene de un
ámbito rural o urbano? ¿Cómo se ubica el texto frente a su sociedad, al poder político, a la autoridad
religiosa? ¿Cómo ve su sociedad en cuanto a la situación de varones y mujeres, ricos y pobres, sabios e
ignorantes, libres y esclavos, poderosos y débiles? Es en este punto donde el recurso a los trabajos de
investigación del mundo bíblico se hace indispensable. Se trata de ver cómo las descripciones generales del
mundo social de su tiempo juegan en este episodio particular. Es aquí donde deben considerarse las
cuestiones que hacen al sistema económico y político donde se generó el texto. Es necesario ver qué
instituciones del mundo del texto aparecen: formas y modos de gobierno, prácticas militares, formas de
producción y distribución de bienes, organización de la vida familiar, rural o ciudadana, etc. Ya se trate de
leyes o mensajes proféticos, de parábolas o enseñanzas doctrinales y éticas, siempre hay un medio social

Métodos ExcjMSliaw 294


propio del que surge el texto. Según la perspectiva del autor es que se carga de connotaciones específicas al
mensaje. Las dinámicas sociales del Antiguo Oriente Medio, o del mundo grecorromano, difieren de las
nuestras. Es necesario poder ver cómo ese mundo incide en la acción o conceptos que el texto nos presenta,
como actores ocultos pero significativos.

4.4 Ubicar el texto en su entorno cultural

. La tentación de una exégesis simplista es juzgar las actitudes de los mundos y tiempos bíblicos con
los esquemas valorativos del presente, con las pautas culturales del lector de hoy. La exégesis sociológica nos
ayuda a superar esto proponiéndonos un estudio de los componentes del texto a partir de su propio entorno
cultural, de su propio mundo valorativo. ¿Cuál era el marco de referencia simbólica en que surge este texto?
¿Cómo era el modo de narrar, de argumentar, de explicar? ¿Cómo se establecían las experiencias válidas y las
jerarquías valorativas? ¿Qué nos dice este texto acerca de la comprensión de lo más significativo para la vida
humana, para la comprensión del mundo, para la relación con Dios, en términos propios de su entorno
cultural? Al responder a estas preguntas se puede apreciar como muchos textos que parecen "complacientes"
con el mundo social, tienen, para su tiempo, una actitud valiente de crítica profética, desafían a los valores y
habitus de su propio mundo que aparecen como ajenos o contrarios a la voluntad de Dios. O, en cambio,
como textos hoy difíciles de explicar aparecen congeniales al mundo en el que se generaron.

Por ello, al estudiar un texto debemos preguntarnos cómo serían recibido en su propio entorno
cultural. ¿De qué manera refleja valores culturales existentes, los modifica, o propone nuevos? ¿De qué
símbolos se vale, y de dónde los toma? También debe analizarse si contiene o propone rituales, prácticas
específicas, conductas, y cómo lo fundamenta. Se debe observar qué visión nos ofrece de lo bueno, lo bello,
lo útil, y de qué manera se vincula con ideas análogas de su entorno cultural. Es posible considerar de qué
manera el texto trata a los códigos sociales de siftiempo, a las costumbres socialmente aceptadas, a los
valorese ideales asociados con ellos.

4.5 Discernir el mensaje.

Una vez considerados estos elementos, "volvemos" al texto, procurando establecer el nexo entre el
mensaje y su mundo. No se trata, simplemente, de "ubicar al texto en su contexto", sino de ver cómo todos
estos componentes económicos, sociales, culturales, etc. están presentes en el texto. Se trata de ver como el
texto refleja las dinámicas sociales (luchas, conflictos por el liderazgo, intereses de sectores, etc.), ya sea
internas de la comunidad de fe, o en su relación con el mundo. En medio de esa realidad el texto "dice" algo,
expresa lo que a nuestro entender es el mensaje de la fe, pero en palabras y contextos humanos. Aquí es
donde la exégesis sociológica se asocia a una hermenéutica socio-política. Es necesario considerar cómo
opera el mensaje en su propio mundo social, para ver cómo opera en el nuestro. Se hace necesario establecer
mediaciones: reconocer la distancia entre nuestro mundo y el de los tiempos bíblicos (pre-industria!, de
economía natural, culturalmente mediterráneo, con sistemas políticos autocráticos, con claras
diferenciaciones de estamento y clase social - i n c l u s o a cuanto a la condición humana de mujeres, niños,
pobres y esclavos-, etc.). No se puede trasladar el mensaje expresado en ese mundo, con esos actores
sociales, directamente al nuestro, como si el medio social fuera el mismo. En la elaboración de la
interpretación es necesario establecer las diferencias y las posibles conexiones que hacen relevante el
mensaje. Como alguien señaló, si el Buen Samaritano hiciera hoy lo que hizo el personaje de la parábola, iría
preso por práctica ilegal de la medicina. El amor al prójimo sufriente debe tomar hoy otras formas, propias de
nuestro mundo. La exégesis sociológica es una herramienta para esa tarea.

MéuuteExegético.s 3I5
5. UN EJEMPLO DE APLICACIÓN DEL ANTIGUO TESTAMENTO.

Desarrollaremos dos textos, uno del Antiguo Testamento y otro del Nuevo, para ejemplificar la
aplicación de esta forma de análisis. Procederemos según los pasos arriba indicados. El ejemplo del Antiguo
Testamento lo tomaremos de 1 R 21 (el incidente de la viña de Nabot).

5.1. Análisis del texto en sí mismo.


Lee el texto detenidamente. Es un texto propio de la historiografía deuteronomista. La redacción
final del conjunto probablemente deba considerarse como post-exílica. Repite esquemas propios de esta
orientación: la ambición y soberbia real, la presencia de una reina extranjera y la inducción al crimen y la
idolatría, la participación cómplice de "los notables", la resistencia profética.

Este texto se encuentra dentro de lo que se llama "El Ciclo de Elias". Es una sene de relatos en torno
del ministerio de este profeta del Norte, de características populares. La figura de Elias será una de las más
recordadas en los sectores populares campesinos del Norte, recogiendo en torno suyo diversos elementos
tradicionales. La fuerza popular de esta figura se mantendrá aún en tiempos de Jesús, dando lugar a
numerosas leyendas y expectativas más allá del mismo relato bíblico (el pueblo identifica a Jesús con Elias -
Mt 16:14).

El capítulo que ahora consideramos pertenece al género histórico y abundan las formas narrativas,
aunque hay elementos legendarios y proféticos (ver Unidad 8, 2.1 y 2.2). El relato incluye una carta breve (de
Jezabel a los notables), destacando el hecho de que la reina no se cuida de dejar prueba escrita de su
instigación al crimen. El tardío arrepentimiento de Ajab (1 R 21:27-29 -probablemente de una mano
redaccional postenor) rememora el arrepentimiento de David ante Natán. Como en el caso de Salomón,
retrasa el castigo para una generación posterior.

Si bien esta caracterización somera puede ser profundizada, nos interesa más en este caso investigar:
¿Cuál es la intención social del relato? ¿Qué sectores sociales y qué intereses sociales representa? ¿Dónde se
ubica el narrador? Todo el ciclo de Elias, pero especialmente este relato, marca una proximidad con los
sectores rurales empobrecidos del Norte, despojados por prácticas de acumulación de la corte. Los "ayudantes
de Elias" son humildes y fieles ante Yavé (la viuda, Abdías), y son de origen rural. Hay un enfrentamiento
directo con la corte. La aristocracia (los notables) aparece como cómplice necesario. Son ellos los ejecutores
del asesinato. Estos aparecen como "los hombres de la ciudad" dispuestos a tramar contra un campesino. La
oposición campo-ciudad aparece también como una oposición entre los que se doblegan a la corte y los que
conservan la tradición de Israel.

Es notable como la evaluación de Ajab en 1 R 16:33 parece preanunciar todo lo que de él puede
esperarse. De esta manera el texto concentra elementos tradicionales en torno de la problemática de la
usurpación de las tierras más rentables y mejor ubicadas por parte de la monarquía y la aristocracia (cf. Isaías
5:8). Nabot aparece como el que se resiste a "entregar la herencia de sus padres" —v. 3, frase que reúne
connotaciones materiales y simbólicas.

El texto destaca además otros elementos significativos: el ejercicio del poder real no debe tener
restricciones, según el concepto de Jezabel (v.7). Por otro lado, el humor del Rey vale más que la vida de una
persona. También se señala la sumisión irrestncta de los "ancianos y notables de Israel" a la voluntad de la
corte, aún contrariando la ley La diferencia con Nabot - q u e elige la herencia paterna antes que los antojos
del R e y - es notable

Métodos Exegético» 296


La intervención de Elias es provocada directamente por Dios. No hay espado intermedio: el
asesinato de un labrador es un crimen contra Dios. Dios aparece como el vengador del inocente asesinado (el
Goel). Habiendo hecho matar a Nabot, Ajab tampoco reconoce el derecho sucesorio del clan y se apodera del
terreno. Esta usurpación magnifica su crimen, dado que la repartición de la tierra es parte de la tradición de
Israel. Elias es nombrado por el Rey como "enemigo mío", mostrando la enemistad entre el profeta
convocado por Dios y el Rey "vendido para hacer el mal". Sin embargo, la maldición expresada por el profeta
no puede revertir la situación. La sentencia ha de cumplirse post-mortem. El relato muestra una situación de
poder político de la realeza y aristocracia urbana incapaz de ser contrarrestada por los ámbitos rurales, pero
no por eso aceptada

5.2 El sentido del texto.


Sin entrar ahora en todos los detalles del análisis semiótico, podemos mostrar la confrontación en los
programas narrativos:

Programa Monárquico: Programa rural:

Ajab se propone acumular tierras

Ajab ofrece comprar (la tierra) Nabot se propone retener (la tierra, la
herencia)

Jezabel se propone asesinar a Nabot y


usurpar la tierra.

Jezabel escribe carta comprometiendo a la


aristocracia urbana
Nabot participa de una celebración ritual
tradicional
La aristocracia urbana concreta el
asesinato Nabot es asesinado y su clan despojado
de sus tierras
Ajab concreta la usurpación y toma
posesión de la tierra. Elias toma el lugar de Nabot asesinado y
considera al Rey vendido al mal.

Elias maldice al Rey en nombre de Yavé

La casa de Ajab no retendrá la realeza.

De esa manera se concretan los ejes semánticos que organizan el relato. En la confrontación por la
posesión del objeto tierra, el monarca establece el plan de compra. Ante el fracaso de ese plan, se propone un
plan de asesinato y usurpación. Para ello se vale de un valor afín a Nabot: una celebración ritual. La tradición
mediante la cual Nabot se opone al despojo es usada para su propio asesinato. De esa manera se produce un
doble despojamiento: de la tierra y del valor de tradición, que son el programa original de la Nabot.

Métodos Exegéticos 297


Es interesante el juego de sentidos que ofrece el texto: el Rey quiere compra,, pero resulta que
finalmente es vendido al mal, y su casa es condenada a no-retenrr la realeza. De manera que hay un programa
de acumulación por parte del Rey (añadir un terreno contiguo a su palacio), que quiere lograr a través del
mercado (compra o canje). Pero ante la alternativa de Nabot, que actúa según otros fines (retener la tierra,
respetar la heredad), se impone el verdadero sentido: acumular, aún a precio de sangre y desconocimiento de
los derechos del pueblo.

Dios interviene a través del profeta para condenar ese programa de acumulación y muerte. Quien
quería comprar es vendido al mal, y quien ususrpa mediante el asesinato la herencia de otros es condenado a
una muerte indigna y a no dejar herencia. Vemos entonces que hay una polaridad que organiza el sentido del
relato: acumular (comprar, asesinar, ususrpar, desconocer), opuesto a retener (la herencia, la vida, la cultura).

Finalmente, en este análisis somero, cabe señalar la confrontación de dos estilos organización de la
familia (casa = bet). Nabot representa la familia rural ciánica, afirmada en el trabajo de la tierra heredada.
Esta familia es destruida y su tierra es usurpada. La familia real, por su lado, aparece como sustentada en el
cumplimiento de "los caprichos" del Rey, y viviendo de la explotación y sumisión de los otros. Sin embargo
esta familia también será destruida, pero por la acción punitiva de Dios.

Quienes conservan este relato han conocido la expropiación de tierras por parte de la corte, mediante
manipulaciones legales y aún el asesinato. Han visto en Ajab al propotipo del rey sanguinario, desviándose
del cumplimiento de la ley de Yavé, y privilegiando al mundo urbano. Señalan la sumisión corrupta de la
aristocracia urbana. Vieron en Elias, por otro lado, un campeón de su causa, inspirado por Dios. El juicio de
Dios que Elias debe transmitir en 1 Re 21:19 es la experiencia del pueblo de la tierra frente a la monarquía y
la aristocracia urbana. Es el juicio de los "pobres de Israel" sobre la economía de acumulación que surge de la
imitación de las naciones imperiales de su entorno.

5.4. Ubicar el texto en su entorno cultural.


Hay además una confrontación en el plano simbólico. Por un lado está la concepción profética
israelita, vinculada con los orígenes de Israel como fuga y alzamiento de esclavos y siervos que destruyen las
ciudades feudales cananeas. El concepto israelita establece que la tierra fue dada por la intervención de Dios,
y por lo tanto es de Dios. Dios la ofrece como don a la totalidad del pueblo (Lev. 25: 2; Sal 24:1; etc.). Por
eso la compraventa de tierras es vista como un hecho desafortunado, y queda sujeta a las leyes de
redistibución (leyes de año sabático y Jubileo, por ejemplo). Cuando el Rey intenta comprar la tierra ya ha
desafiado, simbólicamente, a Nabot. De allí la respuesta de Nabot que aparece airada. Si él vendiera la tierra
por cualquier causa que no sea extrema necesidad, estaría negando su propia identidad familiar Ve en ello la
verdadera muerte del Israel de Dios.

Por otro lado aparecen las prácticas de las ciudades feudales y la formación económica asiática de
las naciones vecinas. No es casualidad que en tiempo de Ajab se reconstruya Jericó (símbolo de la ciudad-
estado cananea, de características feudales, eje de explotación de los campos adyacentes y de los siervos
rurales). Según 1 Re 22:39, la mayor obra de este Rey fue, justamente, amurallar ciudades Hay otro símbolo
incluido en éste: Jericó se reconstruye al precio de la muerte sacrificial de dos inocentes (1 Re 1634) En el
texto que analizamos no debe extrañar que se ponga en boca de una reina extranjera el hecho de que la
voluntad del Rey no puede ser contrariada. La intervención de Jezabel en l Re 217 es el cabal reflejo de esta
contradicción ideológica. En esta concepción la tierra es del rey, como representación y figura de la deidad
(véase la acusación forjada: ofender a Dios y el rey ~vv. 10 y 13) Baal es el Dios del poder de los monarcas
Yavé es el Dios de la distribución de la tierra y la liberación.

Métodos Exegéticos 298


De manera que en el plano simbólico lo que aquí aparece es la confrontación entre un adorador de
Baal (1 Re 16:31), como dios del poder usurpador, y un profeta de Yavé, como el Dios que distribuye. Baal
aparece, indirectamente a través de su portadora Jezabel, como un dios de arbitrariedad, muerte, usurpación.
El eje de la confrontación simbólica que este texto nos presenta aparece en los vv. 25-26: la economía de
acumulación es comportarse idolátricamente, y en este sentido es retrotraer a Israel a una situación anterior a
su liberación: instaurar en Israel las prácticas de los amorreos.

5.5 Discernir el Mensaje.

Un primer mensaje aparece claro tras este análisis. En la confrontación de proyectos, frente a una
economía fuertemente centralizada en torno de los poderosos, Dios se alza como el defensor de los
victimizados. Elias es el profeta que confronta a los Baales y sus sacerdotes para mantener la unicidad de
Yavé como Dios de Israel. Pero también es convocado por Dios para hacer frente a la violencia y el despojo.
Ofende tanto a Dios la idolatrización de los Baales como el asesinato de un inocente y la usurpación de la
tierra. El ayuno que debía ser celebrado como ofrenda a Dios es usado como ocasión de falsedad y asesinato:
el culto se desnaturaliza porque se hace ocasión de la ambición de los poderosos. En su contexto original esta
historia refleja una lucha social donde el pueblo común hace frente a las ambiciones de los reyes, y donde el
profeta aparece como un campeón de las causas de la fidelidad a Dios, y de la fidelidad de Dios a los
despojados, según su promesa de liberación.

Pero además del contexto original de este relato, esta el momento de su fijación. Cuando estos textos
recibieron su redacción final, la monarquía en Israel era ya cosa del pasado. ¿Qué elementos hacían que
mantuvieran su vigencia, que formaran parte de la memoria inspiradora del pueblo? Es evidente que la visión
que ofrece este relato va más allá de la intención de registro de un hecho histórico. Tampoco le interesa nada
más que verificar el cumplimiento de una profecía (1 Re 22:38; 2 Re 9:30-37 y 10:1-11). En el tiempo post-
exílico y con la reconstrucción del Templo aparece en el horizonte una nueva aristocracia que se va
apropiando de las mejores tierras a expensas del "pueblo de la tierra". Estos ejecutores del "nuevo orden",
desoyen ciertas tradiciones que han quedado en la memoria del pueblo más humilde, desplazado por los
nuevos gobernantes debido a su "mezcla racial". El texto juega en marcar que hay una usurpación de tierras
por los poderosos que desoyen la verdadera "herencia" del Israel del Norte.

La intervención de Elias en este contexto aparece como el profeta que denuncia la relación entre
práctica económica e idolatría. El "pueblo de la tierra" defiende su herencia frente a nuevos usurpadores que
proclaman ayunos para victimizar al pueblo (cf. Is 58:1-10a, probablemente de la misma época). Este afán de
acumulación destruyó ya una casa monárquica y llevó a todo el pueblo a la ruma, porque Dios es el protector
del asesinado y del despojado. Elias es recuperado por la memoria popular y sobrevivirá en los sectores
rurales aldeanos como un profeta popular. Esa tradición se encontrará vigente, no sólo en los escritos sino
también en las tradiciones orales en la época neotestamentaria. Será el origen de la identificación con Elias
que el pueblo hará de Juan el bautista y de Jesús.

El texto tiene una extraordinaria vigencia hoy. Por mecanismos distintos, per