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+En el nombre de Dios Padre + en el nombre de Dios Hijo+ en el nombre de Dios Espíritu Santo tres

personas distintas y un solo Dios verdadero que vive y reina para siempre. AMEN.
SAN CIPRIANO, siervo de nuestro Señor Jesucristo todo proveído en el muy alto y supremo
entendimiento de Dios todo poderoso, ruego o Señor, diciendo: Santo fuerte, Santo inmortal, líbranos
Señor de todo mal, pues moras en las alturas y grandes cumbres del celeste imperio y eres
santísimo, amabilísimo y gloriosísimo; alabado glorificado y ensalzado por todos los siglos de los
siglos, en el tiempo antiguo hiciste malicia de este tu siervo Cipriano, y que sus grandes maldades;
por los cuales fue sometido el poder del demonio para mí y no para tu Santo nombre; pues las nubes
no daban la lluvia sobre la tierra por lo que tampoco no daban fruto, así la tierra como los arboles
ligaban a los peces del mar para que no anden por la carrera de las aguas por la malicia de mis
maldades, también las mujeres preñadas no podían parir, todas y estas cosas semejantes hacia ya
en el nombre del diablo. Ahora Dios y señor mío Jesucristo ya conozco tu Santísimo, amabilísimo y
dulcísimo nombre de Jesús, tan terrible a los demonios, por lo que soy tornado de la muchedumbre
de mis maldades con todo verdadero y puro corazón, con todas mis fuerzas y con toda mi voluntad en
tu santo amor; y entregado a tus mandamientos para que me guardéis hasta el fin de mi vida; por esto
te ruego porque me envíes tu santo amor y infinita misericordia; para que te sirva te alabe y te ame
por los siglos de los siglos señor Dios todopoderoso.
Pues sois el autor universal de todo el mundo; te pido y suplico: que rompas, desates y los vuelvas en
nada todos los encantamientos y ensalzamientos de los hombres y mujeres que pudieran haber. Que
haya la lluvia sobre la tierra, y que de su fruto juntamente con los arboles. Las mujeres que paran sus
hijos sin ninguna lesión y que las criaturas mamen la leche de sus madres, y que se desaten todas las
cosas de todos los hombres y de todas mujeres en quienes fueron hechos los HECHIZOS, sea de día
o sea de noche, todo sean desatadas, arruinadas y abolidas por tu santísimo nombre huya todo
enemigo malo.
(Cualquiera que tuviere esta oración sobre si, o se le fuera leída tres veces o cada domingo
una vez), con esta sea retirado falso testimonio, y más que a todas sus horas no la dañen, Tu Señor
guárdales así de día como de noche del diablo, de su poder y de sus asechanzas, por su santísimo
nombre. Dios glorificado y ensalzado en los cielos y en la tierra, por Emmanuel que sois la palabra de
Dios, también los ruego Señor, que así como la peña fue abierta por Moisés y dio agua abundante y
de ella bebieron los hijos de Israel, así Señor le abras el corazón y les des abundantísima gracia a
este tu (siervo o sierva) y líbralo al que tuviere en su casa siempre con él o con ella. Así también
como pusiste en el principio del mundo a Adán en el paraíso terrenal, del cual salen cuatro ríos que
son: Pisón, Geon, tigres y Éufrates a los cuales tiene mandato de que rieguen por todo el mundo: por
los cuales te ruego Señor Jesucristo que le riegues con las aguas vivas de tu santísima gracia,
juntamente, que ni entristezca, ni maltratar pueda el demonio espíritu maligno en ninguna simiente de
malos hechizos que pudieran hacer, u ojo malo o envidia, que no sea tocada de estas cosas sean
abatidas, destruidas, arrocinadas y que no le toquen, ni le dañen, ni lo agraven, ni maltraten las
sesenta y dos lenguas que están esparcidas por todo el mundo y cualquiera de sus contraríes le
desearen empezar, agraviar, maleficiar, hechizar, maltratar, sean malditos y excomulgados por las
oraciones y meritos de los ángeles, santos y santas de la corte celestial, sea absuelto este tu (siervo
o sierva) con toda su casa y toda sus cosas que están en ella, y todos los malos efectos que podrían
hacer los malos hombres, y malas mujeres, por tu virtud santísima que sois el verdadero Mesías,
pues descendiste sobre Jerusalén por todos los que sirven, por todos los ángeles, que el demonio
maldito no tenga poder de empezar cualquier de estas cosas en este tu (siervo o sierva), y
cualquiera que tuviere esta oración no le tema al enemigo maldito ni de día ni de noche, el enemigo
que quisiera tentar o maltratar sea excomulgado con la excomunión de San Pedro y San Pablo, por
las oraciones y profecías de los Santos Profetas, por la humanidad de los Santos Religiosos, por la
hermosura de nuestra madre Eva, por el sacrificio de Abel, por lo que andaba con Dios de noche, por
la liberación de Noé en el arca del diluvio universal, por la fe de Abraham, por la obediencia de Isaac,
por el casamiento del mismo Isaac, por la primacía de Jacob por el amor de Benjamín, por el
nacimiento de Moisés, por la zarza que vio arder la cual no se quemaba, por la religión de
Melquisedech, por la paciencia del Santo Job, por el sacrificio de Josefat, por las lagrimas de
Jeremías, por la oración de Zacarías, por el profeta Daniel, por la santidad de Jonatas, por el ardiente
celo de Elías, por el gran penitente y profeta David, y por todos aquellos que no duermen en alabanza
de Dios Nuestro Señor, por San Joaquín y Santa Ana, dichosos padres de María Santísima, por la
purísima concepción de nuestra Señora Madre de Dios y de quien se encarno y se hizo hombre el hijo
de Dios, y de quien nació quedando virgen+ antes del parto, + en el parto y + después del parto. Por
sus singular virtudes y grandes merecimientos, por el dichosísimo nacimiento de Nuestro Señor
Jesucristo, por su circuncisión y dulce nombre de Jesús, por su ayuno tan riguroso de cuarenta días y
cuarenta noches, por su santo Bautizo, por la trasfiguración en el monte tabor, por el resplandor que
vieron los tres apóstoles, del cual salió aquella majestuosa voz que dijo: “Este es mi hijo querido y
amado, el que me place, óiganle a él témanle”. Por los sermones que predico Nuestro Señor
Jesucristo, por lo que resucito a la hija de la viuda de Nain, por el que hizo la mansedumbre en la
tierra, amenazando los torbellinos de los vientos, por la oración del huerto, por su Santísima pasión y
muerte, por su Santísima Cruz, por su santo entierro y su santo sepulcro, por todos los santos lugares
de nuestra redención en Jerusalén, por su admirable ascensión. Por el ayuno de los sagrados
apóstoles, por la venida del Espíritu Santo en figura de lenguas de fuego sobre ellos, por la virtudes
de su nombre que aquí van escritas.
Así, Dios y Señor mío, también os pido por las alabanzas que dio Cristo Nuestro Señor como su
querido y amado Padre, y a quien encomiendo todas estas cosas. Por los siete ángeles que están
delante de ti Dios y Señor mío. Y final mente por lo que ha de venir al fin del mundo Jesucristo
Nuestro Señor al tremendo juicio universal. Por tanto: + Por Dios Padre Creador, +Por Dios Hijo
Redentor, + Por Dios Espíritu Santo Consolador, si son malos hechizos huyan de aquí todos los
malos encantos, y ensalzamientos del Diablo y sus secuaces juntamente ojo malo o envidia o malas
lenguas, así sean hechos los hechizos en la tierra, o en el infierno, o en oro, o en plata, o en cobre, o
en plomo, o en estaño, o en otro cualquier metal; de todas estas cosas sean desatadas, desligadas y
destruidas; no haga ni aparecida de aquí en adelante en cosa alguna de estas cosas en esta casa.
Si el hechizo es en algún hilo o cáñamo o algodón o limo, o lana, o de cabellos o huesos de
cristianos, o gentil o de peces, o de cualquier otro animal. O también si el hechizo fuera hecho en
cera, en otro cualquier género, arboles, o en plantas así domesticas como silvestres; o en sepulturas,
o en Fuentes, o en ríos, en arroyos, o en lagos, o sino en casas o en vinas, o en paredes, o en
huesos, o en campos, o en ceros, o en peñas, o en desiertos, o en repartición de caminos, o en
encrucijadas, o también en rastros hechos de cera o pastas, o de fierros, o de plomo, o de cualquiera
otra cosa que hubiera hecho, o puesto en las hojas de arboles, o en alguna fruta, o en yerbas, o si
fuera dado de comer, o a beber sea desatados en todas estas cosas y sea librado de este tu (siervo
o sierva), por el Santísimo, amabilísimo y dulce nombre de Jesús, para siempre jamás. AMEN.
Y yo, por parte de Dios, como verdadero cristiano católico, apostólico y romano, por el poder que Dios
tiene concedido
a todo cristiano, por eso os invoco a la muy Augusta y Santísima Trinidad: +Dios Padre, +Dios Hijo y
+Dios Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, para que se libre de todos los
malos hechizos: así de hombres como de mujeres; líbranos señor Dios de Israel por tu Santísimo
nombre. ! Oh! Rey Glorioso de los cielos y de la tierra, grande y poderoso Señor de los Ejércitos, que
mediante tu infinita misericordia sean desligadas de este tu (siervo o sierva); todo hechizo, por la
virtud de esta oración; así el que trajere con sigo, hiciere leer sobre si tres veces, les ampares Dios
mío con tu auxilio y les des tu santísima gracia por el amor y misericordia que nos tiene
particularmente a tales hombres y mujeres. Por lo que también os pido a Dios y a María Santísima,
como verdadero cristiano, que también salgan en tu ayuda y defensa el gloriosísimo Arcángel
Señor+En el nombre de Dios Padre + en el nombre de Dios Hijo+ en el nombre de Dios Espíritu
Santo tres personas distintas y un solo Dios verdadero que vive y reina para siempre. AMEN.
SAN CIPRIANO, siervo de nuestro Señor Jesucristo todo proveído en el muy alto y supremo
entendimiento de Dios todo poderoso, ruego o Señor, diciendo: Santo fuerte, Santo inmortal, líbranos
Señor de todo mal, pues moras en las alturas y grandes cumbres del celeste imperio y eres
santísimo, amabilísimo y gloriosísimo; alabado glorificado y ensalzado por todos los siglos de los
siglos, en el tiempo antiguo hiciste malicia de este tu siervo Cipriano, y que sus grandes maldades;
por los cuales fue sometido el poder del demonio para mí y no para tu Santo nombre; pues las nubes
no daban la lluvia sobre la tierra por lo que tampoco no daban fruto, así la tierra como los arboles
ligaban a los peces del mar para que no anden por la carrera de las aguas por la malicia de mis
maldades, también las mujeres preñadas no podían parir, todas y estas cosas semejantes hacia ya
en el nombre del diablo. Ahora Dios y señor mío Jesucristo ya conozco tu Santísimo, amabilísimo y
dulcísimo nombre de Jesús, tan terrible a los demonios, por lo que soy tornado de la muchedumbre
de mis maldades con todo verdadero y puro corazón, con todas mis fuerzas y con toda mi voluntad en
tu santo amor; y entregado a tus mandamientos para que me guardéis hasta el fin de mi vida; por esto
te ruego porque me envíes tu santo amor y infinita misericordia; para que te sirva te alabe y te ame
por los siglos de los siglos señor Dios todopoderoso.
Pues sois el autor universal de todo el mundo; te pido y suplico: que rompas, desates y los vuelvas en
nada todos los encantamientos y ensalzamientos de los hombres y mujeres que pudieran haber. Que
haya la lluvia sobre la tierra, y que de su fruto juntamente con los arboles. Las mujeres que paran sus
hijos sin ninguna lesión y que las criaturas mamen la leche de sus madres, y que se desaten todas las
cosas de todos los hombres y de todas mujeres en quienes fueron hechos los HECHIZOS, sea de día
o sea de noche, todo sean desatadas, arruinadas y abolidas por tu santísimo nombre huya todo
enemigo malo.
(Cualquiera que tuviere esta oración sobre si, o se le fuera leída tres veces o cada domingo
una vez), con esta sea retirado falso testimonio, y más que a todas sus horas no la dañen, Tu Señor
guárdales así de día como de noche del diablo, de su poder y de sus asechanzas, por su santísimo
nombre. Dios glorificado y ensalzado en los cielos y en la tierra, por Emmanuel que sois la palabra de
Dios, también los ruego Señor, que así como la peña fue abierta por Moisés y dio agua abundante y
de ella bebieron los hijos de Israel, así Señor le abras el corazón y les des abundantísima gracia a
este tu (siervo o sierva) y líbralo al que tuviere en su casa siempre con él o con ella. Así también
como pusiste en el principio del mundo a Adán en el paraíso terrenal, del cual salen cuatro ríos que
son: Pisón, Geon, tigres y Éufrates a los cuales tiene mandato de que rieguen por todo el mundo: por
los cuales te ruego Señor Jesucristo que le riegues con las aguas vivas de tu santísima gracia,
juntamente, que ni entristezca, ni maltratar pueda el demonio espíritu maligno en ninguna simiente de
malos hechizos que pudieran hacer, u ojo malo o envidia, que no sea tocada de estas cosas sean
abatidas, destruidas, arrocinadas y que no le toquen, ni le dañen, ni lo agraven, ni maltraten las
sesenta y dos lenguas que están esparcidas por todo el mundo y cualquiera de sus contraríes le
desearen empezar, agraviar, maleficiar, hechizar, maltratar, sean malditos y excomulgados por las
oraciones y meritos de los ángeles, santos y santas de la corte celestial, sea absuelto este tu (siervo
o sierva) con toda su casa y toda sus cosas que están en ella, y todos los malos efectos que podrían
hacer los malos hombres, y malas mujeres, por tu virtud santísima que sois el verdadero Mesías,
pues descendiste sobre Jerusalén por todos los que sirven, por todos los ángeles, que el demonio
maldito no tenga poder de empezar cualquier de estas cosas en este tu (siervo o sierva), y
cualquiera que tuviere esta oración no le tema al enemigo maldito ni de día ni de noche, el enemigo
que quisiera tentar o maltratar sea excomulgado con la excomunión de San Pedro y San Pablo, por
las oraciones y profecías de los Santos Profetas, por la humanidad de los Santos Religiosos, por la
hermosura de nuestra madre Eva, por el sacrificio de Abel, por lo que andaba con Dios de noche, por
la liberación de Noé en el arca del diluvio universal, por la fe de Abraham, por la obediencia de Isaac,
por el casamiento del mismo Isaac, por la primacía de Jacob por el amor de Benjamín, por el
nacimiento de Moisés, por la zarza que vio arder la cual no se quemaba, por la religión de
Melquisedech, por la paciencia del Santo Job, por el sacrificio de Josefat, por las lagrimas de
Jeremías, por la oración de Zacarías, por el profeta Daniel, por la santidad de Jonatas, por el ardiente
celo de Elías, por el gran penitente y profeta David, y por todos aquellos que no duermen en alabanza
de Dios Nuestro Señor, por San Joaquín y Santa Ana, dichosos padres de María Santísima, por la
purísima concepción de nuestra Señora Madre de Dios y de quien se encarno y se hizo hombre el hijo
de Dios, y de quien nació quedando virgen+ antes del parto, + en el parto y + después del parto. Por
sus singular virtudes y grandes merecimientos, por el dichosísimo nacimiento de Nuestro Señor
Jesucristo, por su circuncisión y dulce nombre de Jesús, por su ayuno tan riguroso de cuarenta días y
cuarenta noches, por su santo Bautizo, por la trasfiguración en el monte tabor, por el resplandor que
vieron los tres apóstoles, del cual salió aquella majestuosa voz que dijo: “Este es mi hijo querido y
amado, el que me place, óiganle a él témanle”. Por los sermones que predico Nuestro Señor
Jesucristo, por lo que resucito a la hija de la viuda de Nain, por el que hizo la mansedumbre en la
tierra, amenazando los torbellinos de los vientos, por la oración del huerto, por su Santísima pasión y
muerte, por su Santísima Cruz, por su santo entierro y su santo sepulcro, por todos los santos lugares
de nuestra redención en Jerusalén, por su admirable ascensión. Por el ayuno de los sagrados
apóstoles, por la venida del Espíritu Santo en figura de lenguas de fuego sobre ellos, por la virtudes
de su nombre que aquí van escritas.
Así, Dios y Señor mío, también os pido por las alabanzas que dio Cristo Nuestro Señor como su
querido y amado Padre, y a quien encomiendo todas estas cosas. Por los siete ángeles que están
delante de ti Dios y Señor mío. Y final mente por lo que ha de venir al fin del mundo Jesucristo
Nuestro Señor al tremendo juicio universal. Por tanto: + Por Dios Padre Creador, +Por Dios Hijo
Redentor, + Por Dios Espíritu Santo Consolador, si son malos hechizos huyan de aquí todos los
malos encantos, y ensalzamientos del Diablo y sus secuaces juntamente ojo malo o envidia o malas
lenguas, así sean hechos los hechizos en la tierra, o en el infierno, o en oro, o en plata, o en cobre, o
en plomo, o en estaño, o en otro cualquier metal; de todas estas cosas sean desatadas, desligadas y
destruidas; no haga ni aparecida de aquí en adelante en cosa alguna de estas cosas en esta casa.
Si el hechizo es en algún hilo o cáñamo o algodón o limo, o lana, o de cabellos o huesos de
cristianos, o gentil o de peces, o de cualquier otro animal. O también si el hechizo fuera hecho en
cera, en otro cualquier género, arboles, o en plantas así domesticas como silvestres; o en sepulturas,
o en Fuentes, o en ríos, en arroyos, o en lagos, o sino en casas o en vinas, o en paredes, o en
huesos, o en campos, o en ceros, o en peñas, o en desiertos, o en repartición de caminos, o en
encrucijadas, o también en rastros hechos de cera o pastas, o de fierros, o de plomo, o de cualquiera
otra cosa que hubiera hecho, o puesto en las hojas de arboles, o en alguna fruta, o en yerbas, o si
fuera dado de comer, o a beber sea desatados en todas estas cosas y sea librado de este tu (siervo
o sierva), por el Santísimo, amabilísimo y dulce nombre de Jesús, para siempre jamás. AMEN.
Y yo, por parte de Dios, como verdadero cristiano católico, apostólico y romano, por el poder que Dios
tiene concedido
a todo cristiano, por eso os invoco a la muy Augusta y Santísima Trinidad: +Dios Padre, +Dios Hijo y
+Dios Espíritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero, para que se libre de todos los
malos hechizos: así de hombres como de mujeres; líbranos señor Dios de Israel por tu Santísimo
nombre. ! Oh! Rey Glorioso de los cielos y de la tierra, grande y poderoso Señor de los Ejércitos, que
mediante tu infinita misericordia sean desligadas de este tu (siervo o sierva); todo hechizo, por la
virtud de esta oración; así el que trajere con sigo, hiciere leer sobre si tres veces, les ampares Dios
mío con tu auxilio y les des tu santísima gracia por el amor y misericordia que nos tiene
particularmente a tales hombres y mujeres. Por lo que también os pido a Dios y a María Santísima,
como verdadero cristiano, que también salgan en tu ayuda y defensa el gloriosísimo Arcángel Señor
San Miguel, el Ángel Señor San Rafael, con todos sus nueve coros de los ángeles, arcángeles,
virtudes, potestades, principados, dominaciones, tronos, querubines y serafines; por las virtudes y
merecimientos del bienaventurado San Juan Bautista, por la gran humildad del patriarca Señor San
José esposo de María Santísima, por todos los patriarcas y profetas; por la virtud del nombre de los
sagrados apóstoles, por San Pedro, por San Pablo, por San Andrés, por San Santiago el mayor, por
San Juan, por San Felipe, por San Bartolomé, por Santo Tomas, por San Mateo, por San Santiago el
menor, por San Tadeo, por San Matías, por Simón, por San Marcos y por San Lucas; por la virtud de
los cuatro santos evangelistas que son los cuatro pilares de la Iglesia militante, por las ordenes de los
Santos Mártires, por los Santos Confesores, por las Santas Vírgenes y por todos los Santos y Santas
de Dios que no toque ni te haga daño ninguno como dijo las sesenta y dos lenguas, que están
repartidas por todo el mundo.
Esta absolución que mediante su infinita misericordia os da Dios, sea con la majestad e imperio con la
que llamo a Adán en el paraíso diciéndole: ¿Adán, Adán, donde estas? Absolveos Dios con la
autoridad y voz que le dio Dios Nuestro Señor, a Lázaro que está en el momento diciendo: “Lázaro,
ven fuera”. Absuélvalos Dios por la virtud suya por lo que mando con imperio al enfermo paralitico,
Jesucristo Nuestro Señor diciéndole: “Levántate y anda y no peques mas en adelante”, el que había
estado enfermo 38 años. Absuélvalos Dios Todopoderoso, que está en los cielos , en la tierra en
todas partes y lugar y quien hace llover a su tiempo sobre la tierra hasta que de su fruto para el
sustento y alimento del hombre Absuélvalos Dios por la intercesión y meritos de todos los santos
religiosos y religiosas, anacoretas y ermitaños, por todos los santos y santas de la Corte Celestial,
Dios se ha servido que seas librado de poder del demonio, ahora y siempre por los meritos de nuestro
Señor Jesucristo quien siempre sea con nosotros el que fue es y el que será, y por todos los santos
que aquí son nombrados, y por todos los de la Corte Celestial seáis desligado (siervo o sierva) de
Dios, de todo Hechizo, de todo falso testimonio; como también de todos los malos encantamientos,
malas supersticiones y malos ligamentos, con lo demás referido en esta Oración con la que seas
defendido, socorrido y favorecido de Dios, de María Santísima, del Santo Ángel de tu nombre, del
Santo Ángel de tu guarda y de todos los Santos y Santas de la Corte Celestial a honra y gloria de
Dios particularmente de San Cipriano y San Cornelio, quienes serán sus abogados y rueguen a Dios
por ti y por todos nosotros, que nos libre de todo maleficio en el nombre del + Padre, +del Hijo y +del
Espíritu Santo, a quien sea dado toda la gloria como en el principio, ahora y siempre, por infinitos
siglos de los siglos. Amen, Jesús, María, y José.
DIGASE CON ENERGIA
! Satanás! fuera de (siervo o sierva) presencia, Refúndete, vil, en lo profundo; Me defiende el Señor
de la Sentencia, Bestia maldita no vuelvas jamás!
ORACION PARA TODOS LOS DIAS
Amadísimo Padre San Cipriano, por el cruelísimo martirio que sufriste en unión de la bienaventurada
Virgen Santa Justina, intercede por (siervo o sierva) , ante la omnipotencia del padre eterno para
que no permita que sea tentado, burlado, embrujado, hechizado, ni entorpecido en mi trabajo, ni en
mis bienes, ni en mi familia, mucho menos en mi hogar; que todo los deshaga Dios Nuestro Señor,
con su Gran Poder, y castigado sea el mal hecho con el severísimo enojo del Señor, AMEN

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