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¡EL UNIVERSO DE LAS SOLUCIONES!

Jean-Guillaume Salles
SINOPSIS

«El universo de las soluciones» va dirigido a personas que quieren cambiar, pero les cuesta saber cómo hacer para que la
cosa «funcione realmente». Este libro es un pequeño manual para aprender a utilizar los procesos profundos e inconscientes
que rigen nuestra supervivencia, con el fin de pasar de la supervivencia a la Vida. ¡Nuestra mente consciente rige solamente el
15% de nuestro funcionamiento global! De modo que, si queremos recuperar los mandos de nuestra vida, es importante
cooperar con nuestro cuerpo y nuestro inconsciente, para avanzar en la vida con Sentido, Alegría, Salud, Facilidad y todo lo
que tenga importancia para nosotros. Así que, ¡¡¡aquí tenéis un pequeño manual, concreto ypráctico, para aprender a conducir
por el camino de nuestra existencia!!!
Agradecimientos

Quiero dar las gracias, para empezar, a Christian Flèche, por su confianza, su amistad y su generosidad en compartir sus
competencias y el conocimiento. Doy también efusivas gracias por su relectura inestimable a Susana Cantero, Gran
Enamorada de las palabras y traductora de este libro al español, así como a Béatrice Berge, terapeuta intrépida ante lo eterno.
Gracias a todos mis pacientes, que han confiado en mí para que los acompañara en sus momentos vitales difíciles. Gracias a
todos los alumnos franceses y extranjeros por su entusiasmo y su generosidad. Gracias a todo el equipo de Puentes de Luz por
su ayuda y sus ánimos.

Gracias a ti que tienes este libro entre tus manos, porque a través de este libro nos encontraremos. Y estoy feliz de
acompañarte y de ESTAR y SER CONTIGO. Que las páginas que siguen te abran las puertas de tus soluciones.
SUMARIO

INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO 1 El funcionamiento del bio-ordenador en el proceso de cambio
CAPÍTULO 2 Las creencias: programas inconscientes
CAPÍTULO 3 Cómo liberar una memoria
CAPÍTULO 4 ¡Las creencias sobre la vida!
CAPÍTULO 5 ¡Antes de venir al mundo!
CAPÍTULO 6 La aceptación
CONCLUSIÓN
ANEXO
BIBLIOGRAFÍA
SOBRE EL AUTOR
INTRODUCCIÓN
HOLA & BIENVENIDO A LA TIERRA

A través de este libro, me gustaría compartir contigo lo que me han enseñado la Descodificación Biológica, la Programación
Neuro-Lingüística y la Hipnosis Ericksoniana, y lo que he aprendido de mis pacientes en ese proceso de cambio y de sanación
al que llamamos terapia. Mi intención es compartir contigo esas «cosas que funcionan», y, quizá, darte claves para que puedas
abrir tus puertas hacia tu realización.

Te propongo explorar un país constituido por tres estados. El estado del pensamiento, el estado del cerebro y el estado del
cuerpo. Como individuos, funcionamos simultáneamente en esos tres niveles – y otros muchos. Solo podemos comprender
simplificando, imaginando un modelo que simule los procesos, y alcanzar así cierto grado de comprensión. Pero también es
importante que nos acordemos de no encerrarnos en ese modelo.

Mi propósito es proponerte modelos de comprensión del pensamiento, del cerebro y del cuerpo, para utilizarlos de manera
eficaz. Para ser un sujeto y no un objeto. Ser actor de tu vida y de tu salud. Un trabajo terapéutico es tanto más eficaz si
sabemos utilizar nuestros procesos conscientes e inconscientes.

Es algo así como si nuestro cerebro fuera un Ferrari. Cuando venimos al mundo, nos entregan sus llaves con la presuposición
de que sabemos pilotarlo. ¡Cosa que, en general, no es el caso! Esto puede explicar por qué, a veces, la vida nos parece tan
complicada… Utilizar nuestro cerebro para pilotar nuestra vida pasa por la comprensión y la utilización de esos tres niveles,
el pensamiento-emoción, el cerebro y el cuerpo.

Cuando estamos viviendo situaciones dolorosas, podemos acusar a los demás, a la casualidad o a la fatalidad. O también
podemos decidir que solo hay una única persona que vive nuestra vida: ¡nosotros!

Quizá también podamos aceptar que somos responsables (no forzosamente por nuestros actos, sino por la historia con la que
cargamos) de lo que vivimos. Es entonces cuando tenemos todos los poderes para cambiar las cosas.

Es como si la realidad de lo que vivimos fuera un «reflejo» de aquello con lo que «cargamos en el plano inconsciente».
Mientras que lo que deseamos, lo que queremos vivir, correspondería a nuestros programas conscientes. Por eso, muchas
veces, no llegamos a realizar las cosas que realmente deseamos.

La manera en la que yo concibo el proceso terapéutico consiste en identificar los programas inconscientes que «bloquean»,
para liberarlos y realinear nuestros programas inconscientes con nuestros programas conscientes.

El inconsciente es un concepto admitido por todos, y que cada cual se representa de manera diferente. Para algunos, es una
especie de caja negra inquietante; para otros, es una parte fascinante de nosotros.

En lo que a mí respecta, el saber que podía confiar en mi inconsciente en vez de desconfiar de él me transformó[1] la vida. Este
presupuesto de que nuestro inconsciente es nuestro aliado se lo debemos a Milton Erickson.

Es como si, antes, estuviérais nadando contra corriente, y después nadárais a favor de la corriente. Las cosas se vuelven
fluidas y se organizan de modo natural. ¡Así, vuestra mente consciente se convierte en un timón!

Querer cambiar, resolver un problema, liberarse de un bloqueo es la primera etapa. Es el «despertar»… STOP, ¡YA NO
QUIERO VIVIR ESTO MÁS! Pero eso no basta. Es necesaria la segunda etapa: DECIDO SANAR, LIBERARME DE ESTE
PROBLEMA. Y cuando decidimos es cuando el alma actúa[2] y todo nuestro ser se pone en movimiento hacia lo desconocido
prometedor…
Pero ¿qué es decidir? Yo lo resumiría de la manera siguiente: «NO SÉ CÓMO LO VOY A HACER, NI CUÁNTO TIEMPO
ME VA A LLEVAR, PERO NO ME DETENDRÉ MIENTRAS NO HAYA ALCANZADO MI OBJETIVO.»

Esto puede ser simple y potente. El que sea simple no significa que sea simplón. Si escoges la vía de la Simplicidad,
¡emprendamos este viaje!
ENCHUFAD LA MÁQUINA DE SOÑAR

Cuando consideramos los sueños, pensamos: imaginario, irreal, maravilloso, fantástico…

Pues entonces, recuerda tus sueños de niño, lo que querías hacer, ser, cuando fueras mayor. Luego mira cómo es la vida a la
que aspiras. Ese ideal que dormita dentro de ti y tan solo te espera a ti para manifestarse. El mundo de los sueños forma parte
del imaginario, y ahí también reside nuestra creatividad.

Ahora, empieza a imaginar que todo es posible. Haz simplemente «como si fuera verdad». Suéltate y sueña lo que realmente te
gustaría vivir, sea cual sea el contexto (afectivo, profesional, amistoso…). Visualiza grandes imágenes luminosas, coloridas,
en movimiento, y sumérgete en ellas si no lo has hecho ya. Oye los sonidos, las palabras, los silencios. Y ahora, siente qué
ocurre dentro de tu cuerpo, las emociones que brotan. Repítete simplemente a ti mismo: «¿Y por qué no?»

¡Venga! ¡Hazlo de verdad, ahora, no esperes a otra vez, actúa desde ahora mismo! ¡Suelta el libro y hazlo!

Para realizar nuestros sueños, primero tenemos que tenerlos. Después, hay que creer que es posible, y, en general, ahí es
donde nos detenemos la mayoría de nosotros: «Solo es un sueño», «Yo no soy capaz de…», «Yo tengo los pies en el suelo» o
«Ahora ya es tarde»… Es ahí donde puedes hacer algo distinto y, simplemente, decirte: «¿¡Y por qué no!?»

Finalmente, la última etapa consiste en asentar acciones muy concretas para ponerte en marcha. Ponerse en marcha, nada más,
cosa que puede empezar simplemente con unas cuantas informaciones.

Imaginemos, por ejemplo, que a alguien se le ocurra la descabellada idea de dejar de fumar. Para ponerse en marcha hacia su
objetivo, tras haber imaginado cómo sería su vida liberada de esa dependencia, podría contar cuántos pitillos se fuma cada
día, cada semana, y a lo mejor contar el dinero que se ahorraría si dejara de fumar. ¡Ponerse en marcha es eso!

Y ese acto también puede ser simbólico.

«Emprended todo aquello que podáis o soñéis que podéis. ¡Genio, pujanza y magia acompañan a la audacia!» GOETHE

«No sabían que era imposible. Así que lo hicieron.» MARK TWAIN

«Ya es hora de vivir la vida que te has imaginado.» HENRY JAMES

«La magia existe[3], pero sigue siendo invisible si olvidamos que existe.»

«Estoy aprendiendo a confiar en el camino, incluso cuando no lo comprendo.» Mila Bron

¡CUIDADO! Si te empiezas a creer todas estas elucubraciones, tus sueños ya no se quedarán atascados en tu
imaginario, sino que no tendrán más remedio que salir para realizarse.
CAPÍTULO 1
El funcionamiento del bio-ordenador en el proceso de cambio

Cuando decidimos hacer una terapia, por lo general, es porque sufrimos. Ya no conseguimos «manejar» nuestra vida, o
estamos deprimidos, enfermos, o incluso padecemos dolor en nuestra vida de pareja o profesional… y podría continuar con la
lista.

Pues te voy a enseñar una cosa asombrosa: si estás viviendo eso, es porque tu cerebro no tiene más programas, o porque esa
es la única solución que ha encontrado para mantenerte con vida.

¡Sí! ¡Lo que llamamos un síntoma puede considerarse como una solución de supervivencia!

La parte arcaica de nuestro cerebro que rige nuestra supervivencia es eficaz, pero no inteligente. Ese cerebro arcaico
gestionará nuestra supervivencia a partir de los programas que tiene. Y esos programas no son otra cosa que memorias.

Tenemos en nosotros diferentes tipos de memorias.

Por supuesto, está todo lo que hemos vivido desde que nacimos: nuestras improntas, nuestros aprendizajes, nuestras
experiencias…

Y también está todo lo que hemos vivido entre nuestra concepción y nuestro nacimiento, ambos incluidos. Porque veremos que
todo lo que ocurre en los nueve meses que preceden a nuestra concepción y la manera como venimos al mundo condicionan
muchas cosas para nuestra vida futura.

Y, finalmente, llevamos en nuestro interior la memoria de hasta siete generaciones anteriores a nosotros: la memoria de la
experiencia vivida de nuestros antepasados. Lo cual quiere decir que llegamos al mundo con la memoria de acontecimientos
que no hemos vivido.

Nuestro cerebro arcaico, inconsciente, es formidablemente eficaz, pero no es inteligente: mientras esas memorias están
activas, para él eso sigue siendo verdad. ¡Es exactamente como si no supiera que se ha acabado la guerra!

¿Qué es lo que hace que una memoria siga activa? Es cuando una emoción sigue ahí, impresa, porque no se ha podido
expresar.

Y esto es válido tanto para las memorias que proceden de nuestros antepasados como para las que datan de nuestra vida fetal o
de un conflicto que acabamos de vivir.

¿Qué interés tiene que carguemos con esas memorias que no son nuestras?

La hipótesis que yo formulo es que eso obedece a una lógica de supervivencia.

En la vida natural, hay un procedimiento de supervivencia que consiste en adaptarse. Toda especie que no se adapta está
abocada a desaparecer. Solo con que un antepasado de nuestra línea familiar haya estado en peligro, a la descendencia se le
transmite la memoria del peligro, para que construya un proceso de adaptación que le permita sobrevivir.

La realidad, para nuestro cerebro arcaico, son esas memorias, y no la realidad de nuestra vida presente. Así es como, cuando
nos vemos confrontados con un conflicto, nuestro cerebro encontrará una solución tomando esas memorias como punto de
partida.
UNOS CUANTOS EJEMPLOS[4]:

1- Viene a mi consulta un paciente porque tiene grandes dificultades en su vida profesional. Tiene 30 años y se ha pasado más
tiempo en paro que trabajando. Sin embargo, conscientemente, él tiene ganas de trabajar y de triunfar. Pero cada vez que
encuentra un trabajo, todas las mañanas, antes de salir de casa, vomita con grandes dolores en el vientre.

Buscando en su historia, nos damos cuenta de que sus dos abuelos murieron por accidente laboral. ¡La memoria transmitida es
que el trabajo puede matar! SOLUCIÓN DE SUPERVIVENCIA: quedarse en casa.

2- Tomemos ahora el caso (que aparece con frecuencia) del niño que es un «accidente». Cuando la madre descubre que está
embarazada, se produce el impacto, el marrón, la catástrofe. De modo que al feto le quedará impreso que molesta, que es un
incordio, que no es bienvenido.

Esto da casos de personas que tienen grandes dificultades para ocupar su sitio en la vida, que siempre tienen miedo de
molestar a los demás, que sienten que están de más…

También puede dar gente que sufre accidentes con frecuencia, porque el inconsciente siempre se toma el mensaje en sentido
literal. Todo esto aunque la madre, después de ese primer estrés, acepte el embarazo y finalmente se alegre de tener ese niño.

3- Simone acude a consulta por una neumonía, diagnosticada a primeros de agosto de 2011, y desde el mes de julio de 2011 se
siente muy cansada.

Simone tiene 63 años, lleva viuda desde los 48 años de edad.

Empiezo haciendo su ciclo de autonomía.

Los CICLOS BIOLÓGICOS CELULARES MEMORIZADOS

Este descubrimiento se lo debemos a Marc Fréchet, psicólogo, que sacó a la luz lo que llamó los ciclos de autonomía.

Nuestra primera autonomía es el nacimiento: a partir de ahí, respiramos con nuestros pulmones y comemos con nuestra boca
y no gracias a la sangre de mamá. Así, la manera como hemos nacido condicionará la manera que más tarde tendremos de
hacer efectiva nuestra autonomía. Ese momento en el que nos marcharemos de casa de los padres para ir a hacer nuestra vida.

Nuestra segunda autonomía es el momento en el que nos marchamos para hacer nuestra vida. Marc Fréchet decía que esa
es la edad en la que «somos capaces de ir a cazar el mamut». En ese momento nuestro cerebro releerá la película de nuestro
nacimiento, que «codificó» nuestra autonomía. Si el nacimiento transcurrió sin tropiezos, nos resultará fácil salir de casa de
nuestros padres para vivir nuestra vida de adultos. Y también es verdad lo inverso: si nacimos con el cordón enrollado al
cuello, con fórceps, etc., entonces nuestro acceso a la autonomía se realizará con dificultad, igual que el nacimiento. Así que
es importante que sepas cómo transcurrió tu nacimiento para liberar todo eso.

La edad en la que accedemos a nuestra autonomía instalará nuestro «ciclo de autonomía».

Veamos ahora en concreto con el ejemplo de Simone.

Simone se casó a los 21 años, de modo que para ella ese es el momento en el que deja a sus padres y se marcha a hacer su
vida. Se hace autónoma, independiente de sus padres, a la edad de 21 años. De manera que instalará un ciclo de autonomía
(1er ciclo) qui va desde su nacimiento a su edad de autonomía: 21 años. Su segundo ciclo se inicia a los 21 años, a los cuales
añadimos 21 años (porque su ciclo de autonomía es de 21 años), lo cual da 42 años. Su trecer ciclo se inicia a los 42 años, a
los que añadimos 21 años, lo cual da 63 años, y así sucesivamente.

Aquí abajo aparecen los ciclos ilustrados.

Así que, a los 63 años, el cerebro de Simone «vuelve a leer la cassette» de lo que ocurrió a los 42 y a los 21. Con 21 años, el
12 de julio se casa. Pero, a día de hoy, con 63 años, sigue aún sin hacer el duelo de su marido. De modo que, cuando llega a
los 63 años, su cerebro arcaico vuelve a revivir la unión (su matrimonio), mientras que hoy está separada de él por la muerte.

La neumonía está en relación con la muerte (para las correspondencias entre los conflictos emocionales y los órganos, te
invito a consultar los libros de Christian Flèche). La enfermedad de Simone es, pues, la expresión de ese conflicto, de ese
duelo no resuelto, que se hace presente en el momento «aniversario» memorizado en su ciclo biológico de autonomía.

Todo lo que no se resuelve en el primer ciclo (en el caso de Simone, entre 0 y 21 años) se repetirá en los demás.

¿Por qué?

El sentido bio-lógico de la repetición es darse a uno mismo una segunda oportunidad de resolver el conflicto.

Así, hay que resolver la impronta del primer ciclo para que deje de producirse la repetición.

He aquí otro ejemplo de ciclo. Me llega una paciente a la edad de 38 años. Se independizó con 19 años. O sea, que instala un
ciclo de autonomía de 19 años. No consigue separarse del hombre con el que está, aunque no es feliz con él.

El drama de su vida es la muerte de su padre cuando ella tenía 7 años. Eso queda grabado en su primer ciclo. El programa que
su inconsciente graba en ese momento es Separación = muerte de aquel al que amo. Y cuando, en su segundo ciclo, llega a la
edad de 26 años, muere su pareja. La historia se repite. En el segundo ciclo, con 26 años (19 años + 7 años), su cerebro
«relee» lo que en su primer ciclo corresponde a la muerte de su padre. O sea, lo que quedó grabado en su inconsciente:
separación = pérdida dramática. De modo que hay que liberar el trauma ligado a la muerte de su padre y de su compañero
para que ella pueda enfrentarse a una separación.
Las cosas se repiten en nuestra vida a edades y en fechas concretas, o de generación en generación, mientras no se haya
resuelto el conflicto.

Ahora que estás empezando a entrar en la realidad de todos esos procesos inconscientes, te hago un resumen de todos esos
procesos. Quizá todo esto no sea LA Verdad, pero tiene consecuencias.
EL PENSAMIENTO

La primera dimensión del pensamiento es calculadora. Consiste en tener capacidad de razonar o, de manera más general, de
manejar, extraer, almacenar y combinar una información compleja; proporciona una representación interna del mundo exterior.

Pensar es aplicar la actividad de la propia mente a los elementos que nos proporciona el conocimiento. Otro aspecto del
pensamiento es ser el vehículo que autoriza el viaje en el tiempo.

Gracias a nuestro pensamiento, y debido a él, podemos hacernos nuestras películas, nuestros sueños, rumiar, encontrar
nuestras soluciones, transcender los acontecimientos…
EL CEREBRO ARCAICO

Este cerebro es el super ordenador central que gobierna la biología.

Para el cerebro, la supervivencia consiste en mantenerse vivo instante tras instante, escapando del peligro de cada instante. El
riesgo del instante lo calcula el cerebro, que procesa las informaciones recogidas por los sensores sensoriales y de otros
tipos, que a su vez están en relación con el medio interno y externo.

En cada instante, el cerebro saca la solución biológica de supervivencia más adaptada, para lograr que sigamos vivos, y nunca
se equivoca. Todo, dentro del cerebro, está programado e integrado en términos biológicos de supervivencia.

El cerebro rige nuestra supervivencia 24 horas al día; no es inteligente, es eficaz.

El cerebro funciona en varios niveles:

Lo REAL:

Ejemplo: Las papilas gustativas me permiten realmente apreciar el sabor de los alimentos.

Lo IMAGINARIO:

Ejemplo: Me imagino un pastel de chocolate que me invento a mi gusto.

Lo VIRTUAL:

Ejemplo: Me acuerdo del pastel de chocolate que me preparaba mi abuela en mi infancia, siento el olor, el sabor ===> salivo.

Lo SIMBÓLICO:

Ejemplo: Tengo grandes conflictos en el trabajo: Conflicto laboral = el bocado que no consigo digerir.

Todo lo que entra en el cerebro se integra con forma simbólica.

El lenguaje simbólico es una manera directa y rápida de comunicar; la información se transmite instantáneamente, y ello para
aumentar las posibilidades de supervivencia.

Lo ESPACIO-TEMPORAL:

Esto son relecturas escalonadas en el tiempo.

Ejemplo: síndrome de fecha de aniversario.

Ejemplo: Un homme conoce a la que será su futura esposa. Inician una relación y, algún tiempo después, ella corta con todo.
Para él, eso supone el ESTRÉS-SEPARACIÓN. La ruptura tuvo lugar en diciembre, y la fecha se ha programado, se ha
grabado en el cerebro. Un año después, en diciembre, aparece un ECZEMA (Eczema= conflicto de separación, vid.
Descodificación de las Enfermedades de Christian Flèche): el cerebro hace la relectura del conflicto; en realidad es una
segunda oportunidad para solucionarlo.

NUESTRO CEREBRO ARCAICO NO DISTINGUE LO REAL DE LO VIRTUAL.


¿Te has preguntado alguna vez por qué la simple idea de comer un plato te hace salivar?

Cuando piensas en ese plato, tu cerebro arcaico es incapaz de distinguir entre el plato que está en la mesa y el que está en tu
mente. De manera que les dará a las glándulas salivares la orden de que se activen (la saliva prepara la digestión).

Podemos constatar que el cerebro arcaico tratará como real una información virtual, y, en consecuencia, activará un órgano.
EL CUERPO

Es el conjunto de nuestras células organizadas en diferentes sistemas, que son los órganos, los tejidos, el esqueleto …

Cada órgano desempeña una función precisa y específica, dirigida por el cerebro. Es como si, conociendo cada músico su
partitura, el director de orquesta garantizara la armonía del conjunto.

En la naturaleza: 3 soluciones para mantenerse vivo

PELEAR – HUIR – HACERSE EL MUERTO

Todos los mamíferos, frente a un peligro, se preparan para huir o para pelear. Se activa el sistema simpático, alertado por el
centro emocional (sistema límbico), a través del hipotálamo. En caso de peligro, se acelera la respiración, se desboca el
corazón y se eleva la presión sanguínea para mejorar la aportación de energía y de oxígeno. Uno tiene que poder contar con
sus músculos, sus miembros y su cerebro, de modo que la sangre se encaminará de modo preferente hacia esos órganos. Esto
se traduce en una dilatación de los vasos sanguíneos de los músculos motores, con el fin de poder irrigarlos hasta diez veces
más. Mientras que en los riñones, en el estómago ; en resumen, en los órganos cuya movilización es menos útil, los vasos se
contraen, al igual que en la piel (palidecemos). Se estimula la actividad del hígado, liberadora de energía. Se liberan
endorfinas para disminuir la sensación de dolor (¡lo cual permite salir huyendo incluso con un esguince!). Se activan las
glándulas sudoríparas para contrarrestar la elevación de temperatura ligada a este aumento de actividad (sudamos).

Finalmente, se nos eriza el vello. La horripilación, en nosotros, tiene un aspecto penoso… de carne de gallina. De hecho esto
es el remanente de un mecanismo reflejo que les permite a los animales parecer más impresionantes erizando el pelo o la
pluma. Y cuando el terror es demasiado grande, se activa a su vez el parasimpático, hasta provocar una pérdida de orina, e
incluso a veces un paro cardiaco.
UNAS CUANTAS CLAVES COMO RESUMEN

* Mejor que combatir las tinieblas, enciende la luz. Si no sabes cómo, ¡pregúntale a tu inconsciente y déjale hacer, con
curiosidad por descubrir cómo lo va a lograr!

* Cuando apareció la vida en la tierra, primero fue biológica antes de ser psicológica. La supervivencia de la especie es
prioritaria respecto de la supervivencia del individuo.

* El síntoma es la solución ganadora de supervivencia programada por el cerebro para sobrevivir a un conflicto dramático que
amenaza nuestra supervivencia. El cerebro no conoce la realidad y, al igual que un ordenador, tan solo puede procesar la
información recibida con los programas que tiene.

* El cerebro tiene tres series de programas:

- las memorias de los antepasados: en la vida natural, una especie que no se adapta desaparece. Cuando un antepasado ha
conocido un peligro, la memoria del peligro se le transmite a la descendencia para que ésta pueda construir un programa de
adaptación y sobrevivir.

- las memorias de la vida fetal: de ahí la importancia de lo que se vive durante el embarazo; niño deseado o no, impacto
emocional de la madre, etc.

- las improntas y los aprendizajes integrados desde nuestro nacimiento hasta hoy: esta es la parte cuya actualización regular
nos permite estar en relación con lo real.

* El cerebro no distingue entre lo real y lo virtual (salivar solo con imaginarse un plato).

* El cerebro se vale de un lenguaje simbólico. En términos de supervivencia, eso es lo más eficaz porque es lo más
rápido.

* El cerebro es eficaz, pero no inteligente.

* El pensamiento es el programador del ordenador cerebral, y el ordenador puede programar al programador: utilizamos
nuestro cerebro para pensar, pero nuestro cerebro también nos piensa a nosotros.

* Vivimos las cosas porque nuestro cerebro tiene memoria de ellas.

* Mientras la emoción sigue impresa, el cerebro no se entera de que «se ha acabado la guerra» y el conflicto permanece
activo.

* Nuestra vida la cambiamos con actos. La terapia está para permitir al individuo asentar actos nuevos y/o de manera
diferente en su vida. La terapia no se resume en hacer tomas de conciencia.

* En la terapia es importante equilibrar al 50% lo curativo (encontrar la causa del problema y tratarla) y lo generativo
(aprender a funcionar con procesos nuevos).

* En la paradoja es donde se encuentra la comprensión, porque el ser humano es mucho más amplio que la reunión de todas las
partes que lo componen: nuestro cerebro es como un ordenador, pero nosotros no somos máquinas.

* Las cosas pueden ser simples y potentes, y el que algo sea simple no quiere decir que sea simplón.
* Cuando uno decide cambiar, actúa el alma y la realidad siempre supera a la ficción.

* Solo hay una persona que vive tu vida, y eres tú. Tú eres responsable de lo que vives, de modo que tienes todos los
poderes para cambiar tu vida.

* La vida no es ni justa ni injusta; siempre se encuentra en una necesidad de adaptación.

* El sentido biológico de la repetición es darse una segunda oportunidad para resolver el conflicto repetido.
CAPÍTULO 2
Las creencias: programas inconscientes

Cuando consideramos el cerebro, pensamos sobre todo en procesos intelectuales y analíticos. Eso es solo una parte del
cerebro. Una gran parte del cerebro (aquella a la que llamamos «arcaica») funciona en el plano emocional.

«El cerebro emocional existía mucho antes que el cerebro racional. Nuestras emociones tienen su propia mente, que
tiene sus ideas particulares, totalmente independientes de las de la mente racional.»

Jacques Neirynck

Cuando se produce un trauma en el plano del cerebro, el hipocampo se paraliza, y la codificación emocional del trauma la
realiza la amígdala.

El hipocampo:

Es autobiográfico, holístico, sin emociones, se encarga de la lógica y codifica el espacio-tiempo. Su evolución se completa
hacia los 3-4 años, de manera que el acceso a recuerdos anteriores no se puede realizar mediante la lógica.

La amígdala :

Participa en la codificación de los recuerdos y crea la emoción, reacciona al lenguaje no verbal y al miedo. Cuanto más se
estimule la amígdala, más profunda será la impronta.

Como explica Jacques Neirynck en su libro sobre el cerebro (*) :

«El hipocampo te permite reconocer a tu prima. Pero la amígdala añade que es una antipática.»

Así pues, comprenderás que el acceso a la información almacenada en el plano inconsciente se realiza gracias a tus
emociones, a tu resentir. Para recuperar esa información, ese recuerdo, siempre tenemos que partir de lo que sentimos, aunque
sea irracional, y especialmente si es irracional.

Cada vez que una persona vuelve a pensar en una experiencia, hace resurgir dentro de ella toda la codificación de esa
memoria, que, una vez completada, viene a re-codificarse de modo diferente. Esto es posible porque la memoria se mantiene
por regeneración continua.

Cuando se produce un acontecimiento traumático, se modifica el estado ordinario de conciencia, y la emoción sentida se
imprime, se memoriza, igual que una creencia asociada a ese acontecimiento.

La creencia está ahí para darle sentido a esa experiencia. Pero el problema es que filtramos la realidad a través de nuestras
creencias. Nuestras creencias están ahí para construirnos, pero, cuando duran demasiado tiempo, nos pueden destruir. Y una
vez vuelto a la normalidad el estado de conciencia (decimos que «hemos vuelto en nosotros[5]»), ya no tenemos acceso a la
información bruta.

Información almacenada = emoción sentida + creencia.

Mientras esa emoción sentida siga impresa, esa creencia permanece activa y nos pilota en el plano inconsciente.

Una creencia es como un programa gracias al cual nuestro cerebro utiliza nuestra realidad interna y entra en resonancia
con el mundo exterior para ejecutar ese programa.

Por eso, cuando una creencia está impresa en el nivel inconsciente, la verificamos en la realidad «exterior» de nuestra
vida.

Todas nuestras creencias son puntos de atracción muy poderosos. Así, lo que nos informa del tenor de nuestras creencias
inconscientes (es decir, las más poderosas) son los acontecimientos, las personas y las experiencias que «atraemos» en nuestra
vida.

Una creencia es la acción de creer, el hecho de creer una cosa verdadera, verosímil o posible.

En Programación Neuro-Lingüística, una creencia es una generalización verbal que estructura la experiencia de una persona.

Una creencia está ligada al contexto de lugar, de tiempo y de circunstancias.

Las creencias están basadas en presuposiciones.

- Dios es bueno. (La presuposición es que existe).

Una creencia es una impronta asentada a partir de un acontecimiento de referencia que puede ser un impacto positivo o
negativo, y que después da lugar a una generalización. La educación y la historia familiar pueden transmitir una creencia de
manera implícita.

Su finalidad es la adaptación al entorno, lo cual permite estar en relación con éste. Pero, al mismo tiempo, percibimos nuestro
entorno a través del filtro de nuestras creencias.

Ejemplos :

- La maestra humilla a un niño delante de toda la clase.


A partir de este acontecimiento, el niño puede construir la creencia de que el colegio es fuente de miedo y de dolor, y él es un
inútil. Esta creencia luego se integra en el plano inconsciente. Después, durante toda su vida, cada vez que ese individuo se
confronte con un aprendizaje de tipo «escolar», lo vivirá lleno de miedo y de sufrimiento, con un gran sentimiento de
desvalorización.

- Una paciente vive sumida en una gran desvalorización, y la creencia que tiene sobre sí misma es: «Soy mala».
Conscientemente sabe que es mentira, ¡pero eso es lo que siente!

El origen de esa creencia se remonta a la escuela primaria. En primer año de la escuela primaria, ella está sola en el patio, los
demás juegan juntos, pero con ella no, y no comprende por qué. Construyó la creencia «Soy mala» partir de ese
acontecimiento, cuyo contacto recupera con mucho dolor. ¡Esa fue la explicación que se forjó de niña par dar sentido a lo que
estaba viviendo!

Las creencias de base que nos estructuran y nos pilotan se establecen en un momento muy temprano de la vida.

Un sistema de creencias se construye sobre una creencia de base (o raíz) que hay que localizar y desactivar para liberar todo
el sistema de creencias.

Cuando se identifica una creencia, dos preguntas útiles:

• ¿Cuál fue el primer hecho que te llevó a creer eso?

• ¿Qué me sería más útil creer?

Hay creencias que nos limitan, otras que nos sostienen y otras que nos hacen mejores.

Cuando trabajamos sobre nuestras creencias, da lo mismo si estas son verdaderas o falsas, basta con hacerse la pregunta: ¿son
útiles o inútiles?

Nuestro sistema de creencias se compone:

1- De las creencias instaladas por nuestras experiencias vividas.

Esto da comienzo en la concepción; después se instalan en función de cómo se desarrollen nuestra vida fetal y nuestro
nacimiento; y finalmente con ocasión de todas nuestras experiencias, desde nuestra venida al mundo hasta hoy.

2- De nuestras creencias trans-parent(al)es.

Son las creencias invisibles transmitidas en lo no-dicho, por nuestros padres y también por toda la línea parental. Esto va más
allá de los padres, es trans-parente.

Volvamos a lo que decíamos en el capítulo anterior al considerar nuestras diferentes memorias. Ahora podemos definir con
más precisión lo que es una memoria.

Una memoria es la memoria del acontecimiento junto con la emoción sentida en ese momento, así como la creencia
asociada.

Os doy el ejemplo concreto de una paciente, a la que llamaremos Doña Miedo. Doña Miedo viene a consultarme y me dice:
«Estoy en el fondo del hoyo». Un agujero hondo que conoce muy bien porque ha estado dentro numerosas veces… La cosa
empezó con el nacimiento de su hija, que hoy tiene tres años.

Este bebé es un accidente; Doña Miedo se plantea abortar y finalmente decide quedarse con la niña porque ya le ha cogido
cariño. El embarazo se desarrolla bien, y también el parto. Pero, en cuanto nace su hija, surgen hondas angustias: tiene miedo
de ser una mala madre, y está convencida de que hay peligro de que ella le haga daño a la niña.

Le pregunto si, cuando se manifiestan esas angustias, es ella quien las provoca (diciéndose cosas en su cabeza o montándose
películas), o si esas ideas negras le caen encima ellas solas. Me contesta que «ese miedo le entra solo», que es más fuerte que
ella.

Su cerebro le envía una información. Recuerda que, cuando digo cerebro, sobreentiendo el cerebro arcaico, inconsciente, ese
ordenador EFICAZ PERO NO INTELIGENTE, que solo puede aplicar los programas que tiene. De modo que el cerebro de
Doña Miedo le da la información que tiene en memoria: que «la madre es peligrosa para el niño».

Pero ¿con qué finalidad? Recuerda: el inconsciente actúa porque tiene un objetivo.

En el caso de Doña Miedo, el objetivo es la supervivencia de la niña.

En la vida natural, la prioridad es la supervivencia de la especie: si mueren las crías antes que los padres, la especie se
extingue. Todos los conflictos que afectan a los niños son muy fuertes, porque, detrás, lo que está en juego es esa
supervivencia de la especie.

Las angustias de Doña Miedo tienen como objetivo obligarla a estar vigilante en relación a su hija, para protegerla. ¡Es eficaz,
pero totalmente estúpido! Porque, además del sufrimiento que esto le ocasiona, el comportamiento de Doña Miedo es muy
ansiogénico para su pequeña. Sí, pero ya ves, así es como funciona ese cerebro.

Partiendo de este principio, le pregunto a Doña Miedo quién, entre sus antepasadas, fue una madre peligrosa. Me cuenta
entonces que su abuela materna era físicamente violenta con sus hijos y los abandonó.

Por supuesto, esa toma de conciencia provoca emoción. Si brota la emoción, es porque la cosa compone sentido. ¡Estamos
trabajando en directo con el cerebro de Doña Miedo; esto es eficaz y, por consiguiente, liberador!

La segunda vía de acceso al cerebro es la dimensión simbólica. Recuerda: ese es su lenguaje.

A resultas de la sesión, Doña Miedo tendrá que hacer un acto simbólico: se trata de enviarle a su cerebro la información de
que la peligrosa era su abuela, y no ella. Le pedí que simbolizara esa memoria ligada a su abuela. Y luego que escogiera un
árbol que representara su árbol genealógico y depositara ese símbolo al pie de ese árbol. Y rápidamente cesaron la angustia y
el miedo relativo a su niña.
CAPÍTULO 3
Cómo liberar una memoria

Ahora sabemos que, cuando vivimos un problema, en su origen hay una memoria. Esta memoria puede ir ligada a nuestra
vivencia (desde nuestra concepción hasta hoy, pasando por nuestro nacimiento) o estar en la experiencia vivida de nuestros
antepasados. Una vez que hemos identificado la memoria, lo que hay que hacer es desactivarla. Pero ¿cómo?

Simplemente, liberando la emoción ligada a esa memoria. Cuando tomamos conciencia intelectualmente del origen del
problema, sabemos por qué estamos mal: eso puede permitirnos manejar mejor el problema… ¡pero ahí sigue!

Recuerda: el cerebro emocional existía mucho antes del cerebro racional.

¡Tomar conciencia intelectualmente del origen de un problema es como teclear un texto en el ordenador si se nos ha olvidado
encenderlo! Todo lo que hacemos, el ordenador no lo graba. Pero cuando entramos en contacto con nuestras emociones, el
ordenador se enciende, y todo lo que hacemos quedará grabado.

Aquí va otro ejemplo para entenderlo mejor:

Es la asombrosa y muy real historia de una mujer, depresiva desde hace años, a la que llamaremos Doña Afligida.

En la primera visita, me dice estar «habitada por una tristeza y un dolor profundo» que la hace llorar constantemente. Cuando
era niña, y luego de adolescente, Doña Pesares sufrió maltratos físicos y abusos sexuales de su padrastro. De modo que
empezamos tratando ese traumatismo.

Primera sesión: el traumatismo.

Para liberar un traumatismo, hay que hacer que el cerebro relea el acontecimiento traumático, disociando al sujeto de la
experiencia: el sujeto vuelve a ver la película del trauma siendo espectador de sí mismo. Empezará a resentir emociones. Es
importante que las exprese con libertad y por completo, con el fin de liberarlas. Solo entonces dejará de estar impresa la
emoción sentida. Es importante asimismo que el sujeto tome conciencia de la(s) creencia(s) que quedaron instaladas en ese
momento. Así, esa impronta ya no será un esquema rector en su vida.

Sesión siguiente: la Historia…

Doña Afligida hace el número 2 en el conjunto de sus hermanos; su madre, depresiva, también hacía el número 2 en el suyo; y,
finalmente, su abuela materna, depresiva, también era la número 2 de su grupo de hermanos. La abuela materna se pasó toda la
guerra[6] en la cárcel sin saber si volvería a ver a su hija. El abuelo paterno era judío, murió en un campo de concentración, y
la abuela paterna, deportada también, sufrió tortura y sirvió de sujeto de experimentos a los nazis.

Doña Afligida lleva a cuestas la memoria de todos esos sufrimientos de guerra. El horror de la tortura y de los campos de
concentración, del encarcelamiento y de la separación. Está en relación directa con esa abuela materna separada de su hija
durante todos sus años de cárcel.

Cuando le pido que imagine a su abuela en la cárcel, le pasa por delante de los ojos toda la película, y queda anegada en una
gran oleada de tristeza y de dolor.

Nuestro cerebro no distingue entre lo real y lo virtual: cuando imaginamos una escena, el cerebro vuelve a conectar la
memoria inmediatamente, como si estuviéramos en ella.
Después le pido que diga en voz alta: «LA GUERRA SE HA ACABADO. SOY DE ORIGEN JUDÍO Y ESTOY ORGULLOSA
DE SERLO.»

Esto provoca en ella, casi instantáneamente, un gran alivio y un apaciguamiento. Porque precisamente en ese instante, una vez
que se ha liberado la emoción conflictual, el cerebro accede a la realidad del presente.

En las horas que siguieron a la sesión, la tristeza y el dolor se evaporaron para dejar paso a un sentimiento de ligereza.

¿Por qué graba el cerebro esta realidad del presente en ese momento concreto?

Porque Doña Afligida, en ese momento, está en contacto con sus emociones: el ordenador está encendido.
CAPÍTULO 4
¡Las creencias sobre la vida!

La creencia de Doña Afligida, transmitida por la familia, es: «La vida es un montón de mierda y la comemos todos los días.»

Así que estuvimos trabajando en cambiar esta creencia por otra más útil: «La vida es mi amiga y me aporta todo lo mejor que
hay.»

Para cambiar una creencia en el plano inconsciente, hay que cambiar su representación.

Cuando Doña Afligida rememora su creencia negativa, le viene la imagen visual de una «rebanada de pan con mierda». Esa es
la representación de la vida que tiene grabada su inconsciente. Virginia Satir, una gran terapeuta, decía: «Las palabras más
poderosas son las que provocan imágenes. »

Después le pido a Doña Afligida que se concentre en la nueva creencia positiva, la que le gustaría creer pero aún no cree. En
ese caso, la imagen que le viene es la de un paisaje muy luminoso.

- Para el procedimiento que hay que seguir para cambiar la creencia en el inconsciente, véase el Anexo.

A partir de la sesión, Doña Afligida no volvió a tener las migrañas que la venían minando desde muy pequeña. Después
empezó a tener ganas de vivir. ¡Y empezó a APRENDER a vivir!

Otro ejemplo, el de Doña Curranta:

Para esta paciente, «LA VIDA ES DURA, LAS MUJERES SON CARAS Y LOS CRÍOS FÁCILES DE HACER». Ella misma
nos cuenta la historia y las consecuencias de esta creencia.

“Esa frase me la dijeron cuando yo tenía unos 11-12 años… Recuerdo que, cuando la oí, estaba en el colegio, y tuve la
impresión de que era una realidad verdadera, ¡decía exactamente lo que sentía yo! Yo no habría podido decirlo mejor, esa
frase me encajaba a la perfección.

La continuación es sencilla: me he pasado la vida entera dando el callo sin obtener nada satisfactorio. En el colegio,
chapaba mucho y con mucho esfuerzo sin sacar buenos resultados, iba justita entre la media baja…

En el curro, me mataba como si mi vida dependiera de ello, tomándomelo todo a pecho y sin pedir nunca nada a cambio,
¡como si el sueldo que tenía ya fuera de más!

A los 16 años, mi «primer polvo» dio sus frutos… Me quedé embarazada. También ahí tuve que asumirlo todo sola, el tío
no quería saber nada. Si no hubiera podido quitármelo de en medio, lo tenía todo previsto para suicidarme antes que
anunciarles a mis padres que era una «mala hija».

En la vida, siempre me las he arreglado para no pedirle nada a quien fuera, incluso en los peores momentos. Porque sí, es
una vergüenza costarle algo a un tío… Una mujer «cara» vale ¡¡¡menos que nada!!! Es una gorrona en la que no se puede
confiar.

Esta es la historia de esa «p…ta frase», o, mejor dicho, de las palabras que contiene y que resultaron exactas para mí…”

¡Cuando tenemos una creencia profundamente instalada, hacemos de modo que se verifique! Muchas veces pensamos que, si
tenemos una creencia negativa sobre la vida, se debe a lo que hemos vivido. ¿Y si fuera al contrario? ¡Si nuestra vida ha sido
así hasta hoy, es porque tenemos esa creencia!

¿Y si fueran igualmente ciertas las dos posibilidades?: «He vivido cosas difíciles en mi vida, así que creo que la vida es una
lucha. Y, como lo creo, lo sigo comprobando». O también: «¡Esa creencia de que la vida es una lucha se me transmitió de
manera implícita y yo la he comprobado!» ESE ES EL CÍRCULO VICIOSO…

Para que cambie tu vida, empieza simplemente a plantearte la idea de que, para ti también, la vida podría ser una Maravillosa
Aventura.

Estas son las creencias negativas sobre la vida con las que más veces me he encontrado en mis pacientes:

LA VIDA ES UNA PELEA.


LA VIDA ES DIFÍCIL.
LA VIDA ES LA JUNGLA.
EN LA VIDA, NUNCA TE DAN NADA SIN NADA.
PARA LLEGAR, PARA TRIUNFAR, HAY QUE PASARLAS PUTAS.
LA VIDA ES UNA TOSTADA DE MIERDA Y TODOS LOS DÍAS COMEMOS UN POCO.
LA VIDA ES UN VALLE DE LÁGRIMAS.
LAS COSAS BUENAS NO DURAN.

¿Cómo poder ser confiados y atrevernos a rebasar los propios límites cuando creemos profundamente todos esos mensajes?
Quizá al leer todas esas creencias, tú te dices: «Pero eso no son creencias, ¡es la realidad!»

Si es así, te pregunto: ¿qué realidad? Porque lo que llamamos la realidad no existe como tal. La física cuántica lo demuestra
un poco más cada día. Por el contrario, cada uno creamos NUESTRA realidad, y lo hacemos a partir de nuestras creencias. De
modo que, si realmente quieres vivir la vida a la que aspiras, pregúntate: «¿Cuáles son las nuevas creencias constructivas que
tengo que validar para vivir esa vida?»

Aquí te doy unas cuantas propuestas que ayudaron a diversos pacientes:

LA VIDA ES UNA SONRISA.


LA VIDA ES AMIGA MÍA.
LA VIDA ES AMIGA MÍA, BENEVOLENTE Y GENEROSA.
LA VIDA ES AMIGA MÍA Y ME APORTA LO MEJOR QUE HAY.
LA VIDA ES UNA BONITA AVENTURA LLENA DE LINDAS SORPRESAS.
LA VIDA ES UN DON SAGRADO QUE SE NOS DA A CADA UNO PARA DISFRUTARLO.
CUANTO MÁS PLACER OBTENGO, CON MÁS FACILIDAD TRIUNFO.
LO MEJOR ESTÁ POR LLEGAR.

Tú te puedes decir que no es tan sencillo, que nada es todo negro o todo blanco, que la vida es lo que hacemos con ella… y
tienes razón también. Porque cada uno creamos nuestra realidad. Pero hazte simplemente la pregunta: «¿Cuáles son las nuevas
creencias positivas y constructivas que necesito, que me permitirán expresar mi potencial y superarme a mí mismo/a?».
Tómate el tiempo de formularlas con frases sencillas. E identifica también tus creencias negativas.

Después, ¡decide lo que quieres! Puedes utilizar el protocolo para cambiar tus creencias que viene en el Anexo, o decidir
cerrar este libro.

«Si fuera así de simple, esto se sabría, ¿no?». No confundir simple y simplón. Las cosas pueden ser simples Y potentes. Única
condición: implicarte de verdad y tener una gran voluntad en ese deseo de cambio. Como dice esa máxima: «La mejor manera
de fracasar es abandonar antes de haber triunfado.»

La diferencia que constituye la diferencia eres tú. Si DE VERDAD lo quieres, entonces actúa el Alma y pueden ocurrir cosas
mágicas. Así que atrévete a dar un paso más allá de lo posible y te conocerás más a ti mismo.
CAPÍTULO 5
¡Antes de venir al mundo!

Ya que acabamos de hablar de la vida, vamos a prestarle atención a su principio absoluto: nuestra concepción, e incluso lo
que la precedió…

Lo que ocurre en los nueve meses que preceden a nuestra concepción puede condicionar toda nuestra vida. Este
descubrimiento se lo debemos a Marc Fréchet: el niño es imaginado antes de ser percibido, es deseado (consciente o
inconscientemente) antes de ser concebido, se habla de él antes de oírle. El niño es un PRO-YECTO antes de ser un
RETOÑO[7]. Es interesante señalar que los chinos sitúan el inicio de la existencia de un individuo no en el nacimiento ni en la
concepción, sino tres meses antes de su concepción.

Todo proyecto tiene un sentido, todo proyecto engendra una creación y toda creación tiene un sentido.

En el momento de nuestra concepción, en el instante de nuestra creación, ya tenemos todos una historia que es específica
nuestra: el progenitor, que evoluciona con el tiempo, no puede crear mañana lo que creó ayer. Por esta razón cada niño es un
proyecto diferente. No hay concepción si no hay un deseo de concepción. Este deseo, que corresponde a un proyecto de los
padres, puede estar sepultado en el inconsciente.

El hecho biológico, el acto sexual, nunca basta para explicar una concepción. Hay tantas parejas que quieren tener hijos y son
estériles, tantas otras que no los quieren y se encuentran con un embarazo imprevisto… Hay algo más fuerte que el deseo
consciente: el deseo inconsciente.

Unos vienen a la tierra para obedecer a la madre, otros para dar gusto a papá… y otros para disfrutar de la vida.

Durante una terapia, la anamnesis a veces saca a la luz que el sujeto no era deseado por sí mismo, sino en función de una
misión de la que ya estaba inconscientemente investido. Ya desde la concepción, parece estar marcado con el hierro del deseo
de sus padres, de los proyectos o los conflictos de estos. Eso es lo que llamamos el «proyecto-sentido», a veces riqueza,
muchas otras dogal del que puede ser necesario liberarse para encontrar nuestra verdadera identidad y sanar de síntomas
resistentes.

Rara vez pilotamos conscientemente nuestro coche, solemos ser los pasajeros de nuestra vida. El que lleva el volante es
nuestro inconsciente. La terapia permitirá comprender quién conduce el coche, y luego recuperar los mandos.

En cierto modo, los proyectos de nuestros padres nos determinan. Pero esta determinación puede ser una suerte, porque lo que
se transmite son soluciones ganadoras, soluciones de supervivencia. Pero, si bien el proyecto-sentido de los padres puede ser
un valor, una solución de supervivencia, también nos puede limitar. El niño es la solución de problemas, de conflictos, de
deseos de sus padres. Siempre heredamos algo: una memoria, una historia, secretos de familia… los hay buenos y menos
buenos, menos adaptados.

El proyecto-sentido está ahí. Una vez que tomamos conciencia de él, somos libres tanto de conservarlo como de eliminarlo.
En toda creación, lo primero que aparece es la idea, el proyecto: esto corresponde a la fase inmaterial. Después viene la
realización del proyecto en la fase material. Sí, pero: ¡el único sentido que puede expresar lo creado es el de aquello para lo
que se concibió! Una bombilla no hará música, pero producirá luz y un poco de calor. Ese es el sentido para el que fue
concebida.

Con un niño pasa también algo así: se lo concibe con un proyecto inconsciente, y ese proyecto puede pilotarle a lo largo de
toda su vida.
IDENTIFICAR NUESTRO PROYECTO-SENTIDO

Para identificar el proyecto para el que fuimos concebidos, es interesante mirar lo que ocurrió en la vida de nuestros padres
durante los nueve meses que precedieron a nuestra concepción, y/o aquello que los marcó profundamente en los años
anteriores a nuestra concepción. A veces nuestro nombre de pila puede ponernos sobre la pista… y permitirnos establecer la
relación que hay entre nuestra vivencia y ese proyecto.

Ejemplos:

- TEDDY es un niño de 10 años. Desarrolló sobrepeso a los 8 años, en el momento en que su hermano mayor cayó enfermo. El
hermano del papá de TEDDY murió de enfermedad con 10 años y se llamaba EDDY.

El proyecto del padre es hacer un niño para sustituir a su hermano muerto. Para el papá de TEDDY, esta es una manera
inconsciente de devolverle a su madre el hijo que desapareció.

- Marie-Noëlle acude a mi consulta porque encuentra dificultades en su vida de pareja. Ella y su marido no tienen mucha
líbido, y eso está empezando a hacerla sufrir.

La historia es la siguiente: su padre era cura cuando se enamoró de su madre. Rompió sus votos para irse a vivir con ella, y
Marie-Noëlle es la primera hija nacida de su unión.

Marie, la virgen; Noël, nacimiento de Jesús.

Es frecuente observar que los nombres compuestos revelan una memoria de separación. Así, volvemos a unir simbólicamente
–e inconscientemente– aquello que fue separado. El padre de Marie-Noëlle concibió a su hija pidiéndole inconscientemente
que continuase ella su sacerdocio, que restableciese el nudo con la castidad de la iglesia de la que él se separó.

Aquí tenéis diferentes estructuras de proyectos con sus consecuencias posibles:

PROYECTO SENTIDO
Salvador Sacrificio

Se concibe al salvador para que esté siempre ahí para los demás, no para que tenga vida propia

Progenitor de sustitución Progenitor de todo el mundo

Esto puede producir que se inviertan los papeles con los padres

Hijo de sustitución Gravidez, pesadez, no-vida, peso del muerto

Problema de dualidad porque hay que hacer que viva el muerto y vivir nosotros nuestra propia vida.
Báculo para la vejez Estar disponible para la vejez de los padres

¡Esto bloquea la vida afectiva! Suelen ser personas que no tienen hijos y no llegan a construir una vida de pareja duradera. O
incluso que dan prioridad a sus padres antes que a su pareja y a sus hijos.

Para liberar un proyecto-sentido que nos pesa, véase el Anexo con los procedimientos.
LAS IMPRONTAS DEL EMBARAZO

Si bien el proyecto-sentido se refiere a lo que ocurre antes y en el momento de nuestra concepción, después pueden ocurrir
cierto número de acontecimientos durante el embarazo… Cuando el feto está en el vientre de su madre, le quedará impreso
todo, lo positivo y lo negativo. Con tanta fiabilidad como en el carrete de nuestras antiguas cámaras fotográficas.

Es frecuente encontrar en las consultas de los terapeutas los casos siguientes.

- El niño «accidente» en el mal sentido del término.

Es aquel con quien, cuando la madre descubre que está embarazada (generalmente al faltarle la regla con +/- mes y medio de
embarazo), se presenta el marrón, la catástrofe. El feto registrará que el hecho de que él exista, de que esté ahí, significa que
está de más, que molesta.

Esto puede engendrar lo que yo llamo el conflicto del INCORDIO.

Esto da individuos a los que les cuesta mucho ocupar su sitio en la vida, porque siempre tienen miedo de molestar, no tienen
sitio propio. O al revés, serán fieles a esa impronta hasta convertirse en «el tocapelotas de turno».

Son también personas que suelen tener muchos «accidentes» de todo tipo.

Cuando el niño «accidente» recupera el resentir emocional de un proyecto o una tentativa de IVE, esto puede inducir un
funcionamiento mórbido (la «muerte en la barriga») [8] y/o un fondo depresivo, incluso suicida.

- El sexo que no era

El niño era deseado, pero del sexo opuesto: cuando viene al mundo, hay una fuerte decepción de uno o los dos padres.

Al bebé le quedará impreso que, si los demás ven realmente quién es, lo rechazarán. Esto puede engendrar personalidades que
se desviven por seducir, que quieren corresponder como sea al deseo del otro, con la evidencia omnipresente de que «el otro
no tiene que descubrir cómo soy realmente, porque, si no, me rechazará».

- En las mujeres, se observa un funcionamiento de «chico fallido», muchas veces con reglas dolorosas: la mujer durante el
periodo de menstruación vive una impregnación dominante de progesterona (hormona masculina para la mujer); esto despierta
el conflicto de «no soy el chico que esperaban». El cerebro ya no consigue «manejar» las hormonas, y las reglas son
dolorosas.

- En los varones, esto dará hombres más bien femeninos, que muchas veces desempeñan el papel de «buena amiga» con las
chicas.
EL NACIMIENTO

La manera que tengamos de venir al mundo influirá en dos de nuestros comportamientos: nuestro modo de actuar y el que
tendremos de hacernos independientes en la vida.

Nuestro primer acto de autonomía es venir al mundo. Naturalmente, es el bebé el que provoca el parto cuando está listo. De
modo que esa es la primerísima acción que asentamos.

- Las cesáreas programadas o los partos provocados suelen dar personas a las que les cuesta mucho trabajo pasar a la acción.

- Los nacimientos que «traban la salida» (cordón enrollado al cuello, fórceps, cesárea de urgencia) pueden estar en el origen
de aquellos a los que les cuesta mucho trabajo ser autónomos, llegar por sí solos hasta el final de las cosas. Necesitan a
alguien para «salir airosos», y/o tienen el sentimiento de que «la autonomía es peligrosa».

Ahora entenderás lo interesante que es acercarse a todo lo que ocurrió durante tu vida fetal, concepción y nacimiento
incluidos. Un segundo y nueve meses capitales, en los que quedaron inscritas muchas cosas …

Para liberarte de esas improntas, puedes utilizar el procedimiento «DE LA CONCEPCIÓN AL NACIMIENTO», que
encontrarás en el Anexo de este trabajo.
CAPÍTULO 6
La aceptación

Cada uno de nosotros, hombre o mujer, en nuestra vida, hemos vivido conflictos, sufrimientos. Algunos más graves que
otros… Pero ¿qué es lo que convierte un acontecimiento en un conflicto, en un sufrimiento? Es simplemente el que nosotros lo
resentimos de manera dolorosa. Y si lo resentimos así, es porque no podemos aceptar lo que ocurre. Lo cual puede ser
legítimo y natural.

Ese acontecimiento se nos quedará impreso dentro, asociado a esa emoción dolorosa. Y mientras la emoción siga impresa,
para nuestro cerebro el conflicto permanecerá activo y nos pilotará inconscientemente.

Para liberarnos de ese conflicto, como hemos visto anteriormente, necesitamos expresar la emoción que quedó impresa en el
momento en el que la vivimos. ¡Entonces, y solo entonces, le llegará a nuestro cerebro la información de que ese conflicto se
ha acabado!

A veces con eso basta. Pero a veces no es suficiente. La herida está cicatrizada, se ha liberado el traumatismo y se ha
expresado la emoción, pero sigue quedando algo en nosotros que no está sanado. Porque no podemos aceptar haber vivido
eso.

¡Reconocer un límite ya es derribarlo!

Autorízate a sentir lo que sientes. En efecto, sanar no es transformar nuestra realidad pasada, sino aceptarla. Y, para mí, eso
constituye la última etapa, que permite efectuar la sanación profunda de nuestras heridas.

¿Qué es lo que impide esa aceptación?

Muchas veces, se debe a una confusión respecto a lo que significa.

¡Aceptar no quiere decir dar por bueno, ni resignarse, ni estar de acuerdo con lo que ocurrió!

Aceptar es levantar acta. Reconocer lo que fue, sin juicio, reconociendo que eso forma parte de nuestra experiencia
vivida.

Entonces y solo entonces somos libres, podemos poner punto final y pasar página.

¿Cómo realizar ese último paso, una vez liberado el sufrimiento?

Un ejemplo, el de una paciente que fue víctima de incesto por parte de su padre. Tras haber liberado la emoción de todas las
escenas traumáticas, seguía quedando «algo», como si no llegara a liberarse completamente.

A la pregunta de si puede aceptar haber vivido todo eso, me contesta que no, con mucha emoción.

1- Le pido lo primero que se ponga en contacto con su deseo profundo de sanar de todo ese pasado y que se imagine en qué
sería diferente su vida si estuviera definitivamente liberada de eso.

2- A continuación, que se imagine su vida si siguiera arrastrando todo eso.

3- Luego, mientras permanece en contacto con esas dos posibilidades, le digo que se dé cuenta de que puede elegir: aceptar
cambiar o no. Que no está obligada a nada. Pero que tiene que tomar una decisión ahora, para ella misma, en su alma y en
conciencia.

Tomó conciencia con mucha emoción de que ya estaba harta de vivir con ese peso. Se instaló el alivio.

Le pedí entonces que dijera en voz alta: «¡ACEPTO!», y su alivio se fortaleció.

A partir de ese momento, recuperó una hermosa energía, acompañada de un profundo sentimiento de liberación.

Todos y cada uno tenemos la posibilidad de aceptar liberarnos. Y cuando aceptamos, recuperamos nuestro poder. Dejamos de
dar el poder a los acontecimientos, al otro…

Aceptar nuestra experiencia vivida, que tenemos detrás, nos permite «orientarnos hacia el futuro». Así, en lugar de estar frente
a una pared, estamos frente a un amplio paisaje …

¡Os deseo una Hermosa Aceptación!


CONCLUSIÓN

BIENVENIDOS A LA TIERRA, PARA OCUPAR TODO EL SITIO Y RECIBIR TODO EL PLACER QUE
NECESITÉIS.

Recordad: ocupar uno su sitio es ocupar el suyo, que no es el de los demás. Cada uno tiene su lugar en este mundo.

Que os sirva de ejemplo la florecita:

«Esta es la historia de una florecita que está a punto de abrirse. Es el momento. En ese preciso instante, la flor nunca se
pregunta si, al abrirse, va a molestar a los demás, si les gustará su perfume, sus colores. Se abre. Y, al abrirse, comparte de
manera natural su perfume y sus colores con lo que la rodea. Enriquece el mundo con su presencia.»

Gracias por haberme seguido hasta aquí. Si, en estas páginas, hay cosas útiles para ti, ¡utilízalas! Atrévete. Despliégate, vive
más allá de lo que eran tus límites. Esta es la intención que albergo para ti, y, si tienes este libro entre las manos, seguramente
es porque tú también tienes esa intención para contigo mismo. Así que es el momento, ¡ahora!

Antes de despedirnos, otra pequeña historia …


EL ARBOLITO DEL DESIERTO

Esta es la historia del arbolito del desierto. El espíritu del viento lo había depositado allí, en aquella tierra árida, cuando no
era aún más que una pequeña semilla.

El arbolito había crecido, mal que bien, en aquel medio hostil. ¡Cada día había sido una pelea, un combate! Hoy, era adulto y
se sentía muy solo. Cada día seguía siendo un duro combate contra el frío de la noche, el calor abrasador del sol, la falta de
agua…

Desde el lugar en el que estaba situado, veía más abajo un oasis, con árboles pujantes y majestuosos que se alzaban
orgullosamente hacia el cielo. ¿Por qué ellos habían tenido la suerte de crecer allí? ¿Qué había hecho mal él para encontrarse
aquí?

Cuando miraba a los grandes árboles del oasis, se sentía terriblemente solo y terriblemente insignificante, con sus ramas tan
flaquitas y su tronco todo retorcido. Algunos días, le habría gustado acabar con todo de una vez… Pero bueno, valiera por lo
que valiera, continuaba, sin saber por qué. Quizá se resignaba a la fatalidad…

Y hete aquí que un hermoso día, mientras él continuaba peleando por seguir vivo, se acercó a él un hombre y le dijo:

«Buenos días, arbolito, ¿podría comer uno de tus frutos?»

El arbolito se sorprendió de que un ser humano se interesara por él, y además con tanta amabilidad.

«¡Por supuesto!», le contestó el arbolito, a la vez halagado y turbado. «Pero no creo que mis frutos sean muy buenos.»

«Déjame que lo juzgue por mí mismo», dijo el hombre.

Cogió delicadamente unos cuantos frutos y se puso a comerlos.

El arbolito, inquieto, esperaba con impaciencia el veredicto.

Al cabo de un largo rato, el hombre le dijo:

«¿Sabes, arbolito? He viajado por el mundo entero y he visto muchas cosas, pero nunca he comido frutos tan exquisitos como
los tuyos.»

El arbolito no daba crédito a sus hojas. ¿SUS FRUTOS? ¿¿¿EXQUISITOS???

El hombre le dijo:

«Me gustaría mucho descubrir tu secreto. Si te parece bien, volveré con un amigo mío que es el jardinero del Rey.»

¿El jardinero del Rey? ¿A verlo a él? ¡Por supuesto que le parecía bien!

El hombre cogió unos cuantos frutos más con permiso del arbolito, se despidió y se fue.

Durante los primeros días que siguieron, ocurrió algo extraño. El arbolito se sentía raro y era muy agradable. Ya ni siquiera
sentía el frío de la noche ni el abrasar del sol. Pero fueron pasando los días y, poco a poco, todo volvió a ser como antes.

A veces, el arbolito se decía que seguramente había sido un sueño. Pero cuando se miraba las ramas, veía que, en efecto, le
faltaban frutos. A veces pensaba que aquel hombre se había olvidado de él, que no regresaría nunca. En otros momentos,
volvía la esperanza. El arbolito oscilaba así, de un estado a otro.

Habían pasado varias lunas cuando una mañana vio dos siluetas acercarse a él. Reconoció al hombre y se le heló la savia: de
nuevo lo invadió aquel estado raro y agradable.

Los dos hombres se presentaron y, efectivamente, ¡era el jardinero del Rey quien había venido!

Durante varios días, los dos hombres saborearon sus frutos, observaron la tierra, le hicieron muchas preguntas. ¡Preguntas que
a él nunca se le habían ocurrido! El arbolito estaba inmerso en aquel estado raro y agradable, y se le había olvidado
totalmente el frío de la noche y el calor del sol.

Después el jardinero del Rey se dirigió al arbolito:

«Verás, arbolito, creo saber por qué son tan maravillosos tus frutos. Has crecido en condiciones tan difíciles que has tenido
que dar lo mejor de ti mismo, simplemente para sobrevivir. Y, como eres una criatura generosa, eso lo has puesto en tus
frutos!»

En aquel momento, el arbolito se sintió atrapado en un torbellino… al momento siguiente, se sintió ligero, ligerísimo, y dentro
de él, en su tronco y en cada una de sus ramas, se le puso a chispear la savia con mil burbujas. ¡De repente, estaba liberado de
un peso con el que nunca había tenido conciencia de cargar antes de que desapareciera!

El jardinero del Rey le guiñó maliciosamente un ojo, diciéndole estas palabras tan peculiares:

«¡¡¡Pues sí, todo esto es el alma magia de la Terapia!!!»

Después añadió con seriedad: «Dime, ¿aceptarías que te llevemos al jardín del Rey para que deleites a todo el reino?”

“¿A mí? ¿Al jardín del Rey? ¡Pues claro que acepto!”

El arbolito estaba todo trastornado.

Los dos hombres tuvieron buen cuidado de desprender delicadamente sus raíces de aquella tierra dura y árida. Después lo
instalaron cómodamente en una gran tinaja, de rico mantillo, mullido y húmedo. Cuando las raíces del arbolito tocaron aquella
tierra, tuvo una impresión extraña. Como si fuera completamente nuevo y, sin embargo, ya conocido.

El viaje duró mucho tiempo y los dos hombres fueron obsequiosos en extremo. ¡Para el arbolito, que hasta entonces había
vivido tan aislado, aquello era una experiencia a la vez maravillosamente agradable y bastante desestabilizadora!

Por fin llegaron al jardín del Rey. ¡El arbolito no daba crédito a sus ramas, de lo precioso que era! Lo condujeron al lugar en
el que le tenían preparado su sitio: ¡AL CENTRO DEL JARDÍN!

En el preciso momento en el que el arbolito quedó instalado en aquella nueva tierra, sintió una energía increíble y el
sentimiento extraño de estar por fin en su lugar. Y descubrió que aquel estado raro y agradable que había sentido era un estado
de Gozo y de Dicha…

Desde aquel tiempo, cuentan que, en un reino situado a las puertas del desierto, existe un arbolito, procedente de un lugar
árido y desolado, que produce frutos tan maravillosos que acude gente del mundo entero para degustarlos. Pero esa es otra
historia…
¡SÉ FELIZ Y CUIDA DE TI MISMO(A), LA VIDA TE LO DEVOLVERÁ CENTUPLICADO! LA FELICIDAD ES
CONTAGIOSA…
ANEXO
PROCEDIMIENTOS TERAPÉUTICOS

Los procedimientos que siguen no son recetas, sino herramientas. Así, antes de utilizarlos, es importante haber «tomado
contacto» con el problema y las emociones asociadas. También te habrás tomado el tiempo necesario para reconocer las
implicaciones que hayan tenido esos conflictos en tu vida hasta hoy, y después el aprendizaje positivo que has hecho con
esas experiencias difíciles. Y, sobre todo, habrás sentido el deseo profundo de liberarte de ellas y pasar a otra cosa…

Así les darás a estas herramientas toda la potencia necesaria.

ETAPA 1
Definir el problema con precisión, con una frase simple.
Fechar el inicio del problema con la mayor precisión posible.

ETAPA 2
Definir lo que realmente quieres en lugar del problema. Con una frase sencilla, precisa y formulada en modo afirmativo.
Porque tu inconsciente no entiende la negación. ¡Y para estar en referencia con lo que quieres, y no con lo que no quieres!

1- ¿CUÁL ES TU OBJETIVO? EN LUGAR DE ESTE PROBLEMA, ¿QUÉ ES LO QUE REALMENTE QUIERES?


2- ¿CÓMO SABRÁS QUE HAS ALCANZADO TU OBJETIVO? (Pon ejemplos concretos y precisos)
3- ¡IMAGINA QUE HAS ALCANZADO TU OBJETIVO, COMO SI ESTUVIERAS YA EN ÉL AHORA!
¿QUÉ ES LO QUE VES?
¿QUÉ ES LO QUE OYES?
¿QUÉ ES LO QUE SIENTES?

¡BIEN, PUES TODO ESO ES PARA TI! ¡TIENES DERECHO A ELLO, IGUAL QUE LO TENEMOS CADA UNO DE
NOSOTROS!
CAMBIAR UNA CREENCIA

- Escribir con precisión la creencia negativa y la creencia nueva que tienes que integrar, la que aún no crees.

- Decir en voz alta, lentamente y varias veces, la nueva creencia, hasta que te brote en la mente una imagen.

- Idem con la creencia negativa.

- Poner la imagen de la creencia negativa a la izquierda, porque generalmente, en nuestra cultura, situamos inconscientemente
el pasado a la izquierda.

- Poner la imagen de la creencia positiva a la derecha, porque generalmente, en nuestra cultura, situamos inconscientemente el
futuro a la derecha.

- Concentrarse a la vez en la propia respiración y en las dos imágenes, durante diez respiraciones más o menos.

- Con cada respiración, dejar que las dos imágenes se vayan acercando cada vez un poco más, hasta que se toquen, borde
contra borde, sin superponerse ni mezclarse. Dejar en ese momento que se viertan las emociones y/o que desaparezcan las
tensiones del cuerpo.

- Una vez recobrada la serenidad, con cada respiración, dejar que la imagen de la derecha vaya creciendo mientras que la
imagen de la izquierda va menguando.

- Cuando la imagen de la izquierda se haya hecho muy pequeñita, arrojarla lejos detrás de uno. Si vuelve, identificar en qué es
importante conservarla. Repetir.

- ¡Dejar que la imagen de la derecha ocupe todo el sitio y sumergirse en ella!

- Pronunciar en voz alta y despacio la nueva creencia. ¡Verificar hasta qué punto es creíble ahora!
CARTA DE DIMISIÓN DE UN PROYECTO-SENTIDO

Para liberarnos de un proyecto-sentido que no nos viene bien, podemos escribirles a nuestros padres una carta de dimisión.

En la primera parte de la carta, reconocer el proyecto para el que fuimos concebidos.

En la segunda parte, presentar nuestra dimisión. Fechar y firmar.

Después, imaginar a nuestros padres frente a nosotros y leerles la carta en voz alta, como si estuvieran presentes.

En último lugar, quemar la carta.

Como el lenguaje del inconsciente es simbólico, la escritura y el envío simbólico de una carta hacen que el mensaje le llegue
al cerebro.
ACEPTACIÓN

1- Toma contacto con ese deseo profundo de sanar, de liberarte de esa parte de tu experiencia vivida que te cuesta aceptar.
Imagina en qué será diferente tu vida cuando te hayas liberado de eso. Represéntate grandes imágenes, coloridas, en
movimiento, y sumérgete en ellas. Vive la experiencia como si estuvieras dentro.

2- Imagínate ahora cómo sería tu vida si continuaras en la no aceptación. Represéntate grandes imágenes, coloridas, en
movimiento, y sumérgete en ellas. Vive la experiencia como si estuvieras dentro.

3- Sal de esas dos experiencias y míralas desde el exterior. Toma conciencia del aprendizaje, lección en el sentido positivo
del término, que te ha permitido esa vivencia.

4- Date cuenta de que puedes elegir aceptar o no. De que no estás obligado a nada. Pero tienes una decisión que tomar ahora,
no dentro de dos horas o mañana, sino en los próximos minutos. Una decisión para contigo mismo, en tu Alma y en Conciencia.
¡Solo depende de ti! ¡Así que tienes todos los poderes para realizar esa transformación!

5- Si decides aceptar, pronuncia en voz alta lentamente: ACEPTO. Hasta que sientas que se instala en ti una distensión. Date
las gracias con cariño. Porque conservarás todo el aprendizaje positivo sin los inconvenientes.

6- Si no puedes aceptar, acepta el no aceptar y vuelve a hacerlo dentro de unos días… y en un folio puedes dibujar
simbólicamente tu sufrimiento del pasado. Después, ata ese folio a un cordel y préndetelo en ti. Y pasa unos días llevando
contigo ese vínculo con ese sufrimiento del pasado, hasta el momento en el que estés dispuesto a cortar y enterrar todo eso
para que la Tierra lo transforme.

Para las experiencias que siguen, es preferible que os guíe alguien en quien confiéis.
LIBERAR UNA IMPRONTA NEGATIVA

Para liberar un traumatismo, hay que hacer que el cerebro relea el acontecimiento traumático disociando al sujeto de la
experiencia.

1- Pedirle al sujeto que se imagine confortablemente instalado en un cine contigo a su lado.

2- Pedirle al sujeto que proyecte en la pantalla la «película» del trauma, siendo espectador de sí mismo. Y esto varias veces.
Empezará a resentir emociones. Y es importante permitirle que las exprese libremente y por completo con el fin de liberarlas,
siempre mirando correr la película en la pantalla del cine. En ese momento la emoción sentida dejará de estar impresa.

3- Es importante también que el sujeto tome conciencia de la(s) creencia(s) que se instalaron en aquel momento. Así esa
impronta dejará de ser un esquema rector en su vida.

4- Una vez que el sujeto ha liberado las emociones y tomado conciencia de las creencias ligadas a ese acontecimiento, pídele
que deje que la «película» de ese acontecimiento difícil se vuelva blanco y negro como una película antigua. Todo ello
mientras sigue siendo espectador de sí mismo.

5- Pedirle que deje que esa película antigua se guarde muy atrás, entre los archivos del pasado.
DE LA CONCEPCIÓN AL NACIMIENTO

1- Identificar el conflicto que se va a liberar, que data de ese periodo fetal, y hacer que el sujeto tome conciencia de las
consecuencias que ha tenido en su vida hasta hoy. (Puede ser el proyecto-sentido, el hecho de que el sujeto fuera deseado pero
del sexo opuesto, que haya sido un accidente, que haya habido un traumatismo in-utero, etc.)

2- Pídele al sujeto que se imagine confortablemente instalado en un cine: en la pantalla, se ve a sí mismo haciendo algo que
haga todos los días (ir a trabajar, desayunar…). Es importante que el sujeto llegue a disociarse, es decir, a ser espectador
de sí mismo. Después «apagas el proyector» y la pantalla se vuelve blanca otra vez.

3- Pídele ahora al sujeto que proyecte en la pantalla la película de su nacimiento (que, por supuesto, se tendrá que imaginar),
que vea a su madre en la sala de partos, en pleno esfuerzo.

4- Pídele al sujeto que se levante de la butaca del cine y que entre en la película, que se meta él también en la sala de partos.

5- Pídele al sujeto que se provea de una toalla suave y cálida, y explícale que será él mismo el que acoja a ese bebé que
viene al mundo. Déjale al sujeto tiempo para acogerse a «él de bebé». Pídele que te lo haga saber cuando ya esté hecho.

6- Pídele ahora al sujeto que le dé la bienvenida a la tierra a esa criaturita (llamándola por su nombre de pila): que le
diga que está feliz de que haya venido, que se alegra de acogerlo.

7- El sujeto le explica al bebé el conflicto que hay que liberar. Luego, como si entrase delicadamente en ese cuerpecito con
una de sus manos, quita la impronta del conflicto, que muchas veces aparece con forma simbólica.

El sujeto sustituye a continuación esas improntas que había en el cuerpo del bebé por bolas de ternura.

Una vez que esto se ha realizado, pídele al sujeto que se ponga frente a los padres con esa impronta, y que deje caer a los
pies de ellos la forma simbólica del conflicto, explicando que el niño es inocente de todo eso.

8- El sujeto toma al bebé en sus brazos y vuelve a la sala de cine. La pantalla se vuelve blanca otra vez.

9- El sujeto vuelve a darle al bebé la bienvenida a la tierra, explicándole que, ahora que él lo ha vuelto a encontrar, tiene
permiso para existir ocupando todo el sitio y recibiendo todo el placer que necesite (puedes incluir metáforas para reforzar
este mensaje). Una vez que el bebé queda totalmente apaciguado y tranquilizado, pídele al sujeto que lo reintegre dentro de
su espacio interior, en el que estará calentito y a salvo, inmerso en el permiso para existir.

10- Pídele al sujeto que vuelva y abra los ojos a su ritmo, con curiosidad por descubrir cómo todo esto seguirá floreciendo,
tanto en su interior como en su exterior.
DESPROGRAMAR EL NACIMIENTO

Esto podéis hacerlo si tenéis un problema de autonomía o para pasar a la acción. Porque la primera acción que hacemos es
venir al mundo. En efecto, es el bebé el que inicia el parto. Y el hecho de que el nacimiento se dé mal puede programar en
nosotros un esquema que puede bloquear la acción.

1- Visionar nuestro nacimiento como espectadores, exactamente tal como ocurrió, viendo al bebé que éramos. Imaginar que
vemos al bebé en el vientre, como si pudiéramos ver a través del vientre de nuestra madre.

2- Visionar esta película unas diez veces, acogiendo lo que sentimos y expresándolo.

3- Cuando empieza a liberarse el estrés, acoger al bebé que éramos y decirle: «respira, estás vivo», mientras hacemos
respiraciones amplias.

Porque, cuando el bebé respira, es que ha salido, y así le mandamos al cerebro la información de que se acabó, ya estamos
fuera.
EL INCONSCIENTE

Como decía Milton Erickson: «El inconsciente es Todo aquello que aún no es consciente.»

- Garantiza las funciones biológicas inconscientes.

- Es un almacén de conocimientos y de recursos.

- Es sabio y protector.

- Es distinto del consciente. No es una persona, es una parte de nosotros.

- Siempre está presente.

- No comprende la negación.

- Hace las cosas únicamente cuando tienen una finalidad.

- Su lenguaje es arcaico y simbólico.

- Es sensible a las emociones, al espacio y a las formas.

- Funciona según una lógica de supervivencia.

- Oye el verbo en una frase.

- Es el espacio de las soluciones.

- No distingue entre lo real y lo virtual.

- Solo se mueve si le damos órdenes.

Las prioridades del inconsciente son, en orden jerárquico:

1 La supervivencia - 2 El placer - 3 La facilidad


LAS LEYES DE LO VIVO

(Según Pierre BARBEY)

1. La organización de lo vivo es la única que es tributaria del tiempo, lo vivo se transforma constantemente.

2. Lo vivo es la expresión de una dinámica de acción, de movimiento, de un sistema de relación con el entorno por
reconocimiento específico.

3. Lo vivo solo existe por la estructura, por una organización, por un envoltorio y una memoria.

4. Todo sujeto vivo está dentro de una función de organización que se mantiene sola, cada elemento tiene una organización que
le permite estar en relación con el entorno, reproducirse, tener una memoria y energía.

5. Las estructuras más elementales de lo vivo ya son portadoras del yo y del no-yo.

6. El desarrollo armonioso implica una securización interna.

7. Yo estoy situado en el no-saber de lo vivo; a la comprensión de lo vivo no puede uno acercarse mediante una estructura
lógica de pensamiento que aborde lo vivo como objeto.

8. Lo vivo se rige por una dinámica de reproducción.

9. Todo lo que es vivo es portador de una memoria.

10. Lo vivo funciona mediante energía.


BIBLIOGRAFÍA

- Mon corps pour me guérir. Christian Flèche, Ed. du Souffle d’Or

- L’encyclopédie des correspondances symptômes-émotions. Christian Flèche, Ed. du Souffle d’Or

- HYPNOSE. Olivier Lockert, Ed. IFHE

- Psychobiologie de la guérison. Ernest Rossi, Ed. du Souffle d’Or

- Un cerveau pour changer. Richard Bandler, InterEditions

- Tout savoir sur le cerveau et les dernières découvertes sur le Moi. Jacques Neirynck, Ed. Favre
SOBRE EL AUTOR

Jean Guillaume Salles es Director de la Escuela Le PaS-Sage, profesor y PsicoBioTerapeuta de Descodificación Biológica de
la Escuela Francesa de Christian Flèche

De formación científica (licenciado en geofísica), se unió a su verdadero camino: la relación de ayuda bajo el ángulo de la
interacción del cuerpo y de la Conciencia con la Sofrología Caycediana.

Su búsqueda terapéutica basada en criterios de eficiencia, respeto y curiosidad, le llevan a un Maestro-practicante de PNL e
Hypnosis Ericksoniana.

Su encuentro fundamental con la Descodificación Biológica, revoluciona su vida y su práctica terapéutica, con la que se
acerca a la Descodificación Biológica desde la psico genealogía y los ciclos biológicos memorizados, la PNL y la Hipnosis
que son tres conocimientos que permiten acceder al funcionamiento del cerebro para crear cambios profundos y eficaces tanto
a nivel comportamental como a nivel biológico.

Una visión holística de la terapia, que ejerce desde hace más de 15 años, le conduce a integrar hoy la Terapia del Campo
Holográfico (integración del funcionamiento holográfico del cerebro) en la PsicoBioTerapia.

ESCUELA «LE PAS-SAGE»


Otro Horizonte – Otra Consciencia

La función de la escuela «Le Pas-sage» es compartir conocimientos prácticos & concretos para mejorar nuestra vida día tras
día a través de talleres y viajes terapéuticos. Para abrir nuestra vida a más Conciencia, Belleza y Abundancia. Y, como decían
los amerindios: «Caminar por la Senda de la Belleza.»

Los talleres y los viajes están abiertos a todos los curiosos, a los aventureros de la conciencia y a todos aquellos que buscan
una manera de vivir su vida en coherencia con su esencia.

Nota: el nombre « Le Pas-Sage » es un juego de palabras que reúne en francés las ideas de «tránsito», «paso» y
«sabiduría».
CONTACTO EDITORIAL
Julián Rodríguez
Móvil: +34 652 801 123
María Muriedas
Móvil: +34 615 966 569
ediciones@puentesdeluz.es
www.puentesdeluz.es
[1] En francés, juego de palabras que incluye la palabra “trance”, algo así como “trance-formar”. [N. de la T.]

[2] En francés, «l’âme agit», que suena exactamente igual que «la magie» (la magia). [N. de la T.]

[3]En francés aparece un juego de palabras, imposible de traducir porque depende de una identidad fonética que en español no
se da, entre « l’âme agit existe » («el alma actúa (y) existe») y «la magie existe» («la magia existe»). [N. de la T.]

[4]Todos los ejemplos que siguen en el libro se han tomado para ilustrar los diferentes temas abordados, y los he escogido con
esta finalidad. ¡Lo cual no quiere decir que haya podido ayudar con eficacia del 100% a personas que han venido a
consultarme! Creo que no puede existir la Terapia Absoluta que le funcionaría a todo el mundo. Si no, eso querría decir que
reducimos lo vivo al estado de objeto. Efectivamente, si existiera la terapia absoluta, eso implica que habríamos podido
reducir todos los sistemas de funcionamiento del ser humano, a todos los niveles, a modelos, cosa que lo catalogaría en el
estado de objeto. Ahora bien, como decía Pierre Barbey, psicoanalista & terapeuta de descodificación biológica: «Estoy en el
no-saber de lo vivo; a la comprensión de lo vivo no nos podemos acercar mediante una estructura lógica de pensamiento que
aborda a lo vivo como objeto.» Más aún, nuestra parte consciente está limitada en su comprensión y percepción de lo que la
rodea, y a mí me gusta decir que lo Vivo es más inteligente que nosotros. Un día un amigo me contó la visión de un Pastor al
que conocía, era esta: «A veces en la vida uno hace todo lo que hay que hacer y como hay que hacerlo para que funcione, y a
veces no funciona. Es el PFH (puto factor humano). Y a veces funciona y uno no sabe por qué. Es le PFD (puto factor divino).»
Así que aquí van simplemente unos cuantos ejemplos para ilustrar un modelo de funcionamiento entre otros, con el fin de
comprenderlo mejor.

[5] La expresión equivalente en francés es “volver uno a su mente”. [N. de la T.]

[6] Se refiere a la Segunda Guerra Mundial. [N. de la T.]

[7]La palabra francesa “jet” (que traduzco por “retoño”) aparece en “pro-jet” (“proyecto”) y eso permite un juego de palabras
inviable en español. Procede de una raíz latina que significa “lanzar”, y también “brotar con fuerza” (un surtidor, por
ejemplo). En español se ha perdido como sustantivo propio, pero se reconoce aún en palabras como “proyecto” (que es el
caso aquí), “inyección”, “eyección” y otras. [N. de la T.]

[8]La palabra francesa “morbide” (“mórbido”) permite el desdoblamiento en “mort dans le bide”, “muerte en la barriga”. [N.
de la T.]