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Declara tu futuro

Proverbios 23:18

Aunque la lectura de cada parte de la Biblia resulta provechosa, instructiva, reveladora, hay
de repente frases que son como un tesoro oculto, una declaracioó n que marca toda una
diferencia. Una de ellas es Proverbios 23:18. Tanto la nueva Biblia latinoamericana de hoy
como la Biblia de las Américas, hacen una traduccioó n al espanñ ol exactamente igual: “porque
ciertamente hay un futuro, y tu esperanza no seraó cortada”. La nueva versión internacional,
lo traduce asíó, “Cuentas con una esperanza futura, la cual no seraó destruida”. Por su parte, la
versioó n en ingleó s de la New Revised Standard Version, es muy cercana a las dos primeras
traducciones al espanñ ol mencionadas arriba: “Surely there is a future, and your hope will
not be cut off.” Esta declaracioó n estaó precedida por el requisito de vivir “siempre en el
temor del Senñ or” (v. 17) y es repetida con una variante en Proverbios 24:14: si hallas la
sabiduríóa, “entonces habraó un futuro y tu esperanza no seraó cortada”. Si vives en el temor y
en la sabiduríóa que da el Senñ or, puedes disenñ ar un futuro esperanzador. Este texto es
especialmente importante porque muchas personas viven sin una intencioó n clara de su
futuro personal, familiar y como nacioó n. Las siguientes son algunas otras declaraciones de
la Biblia que refuerzan el texto de Proverbios y que nos sirven de aó nimo al formular los
objetivos de nuestra vida.

Seremos prosperados y todo que hagamos nos saldrá bien. Al llamar a Josueó para ser el
continuador de la tarea de Moiseó s, Dios establecioó la norma de la prosperidad y el eó xito de
la empresa humana: “Nunca se apartaraó de tu boca este libro de la ley, sino que de díóa y de
noche meditaraó s en eó l, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en eó l estaó escrito;
porque entonces haraó s prosperar tu camino, y todo te saldraó bien” (Josueó 1:8:). Josueó teníóa
una visioó n clara de lo que teníóa que hacer: poseer la tierra de Canaaó n. Mientras avanzaba
con el pueblo hacia ese objetivo, Dios proveyoó los recursos para lograrlo con eó xito. Lo que
necesitas es mantenerte fiel a la palabra, una visioó n clara de lo que quieres, trabajar en ello
y depender de los recursos de Dios.

Nos dará el futuro que deseamos. En el camino puede surgir el desaó nimo, el deseo de
dejarlo todo, el sentido de incapacidad para lograrlo. Pero somos animados por la palabra
de Dios que nos dice, “yo seó los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Senñ or,
pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperaó is” (Jeremíóas 29:11). Es el
llamado a la perseverencia, a la constancia hasta llegar al objetivo.

Finalmente, nos dará la corona de la vida. Por supuesto, el objetivo final del creyente no
es solamente el eó xito en esta vida. Es posible que no logremos todo lo que anhelamos aquíó
en cada aspecto de nuestra vida. Pero el eó xito maó s importante de todos es mantenernos
firmes en nuestra fe en Jesucristo, la cual estaó acompanñ ada de una promesa eterna: “Seó fiel
hasta la muerte, y yo te dareó la corona de la vida” (Apocalipsis 2:10b).

Mi invitacioó n es a que escribas ahora mismo lo que esperas para tu futuro, para el futuro de
tu familia, de tu paíós, del mundo. ¿Queó quieres lograr en la vida? ¿Cuando llegue el díóa final
aquíó, ¿queó te gustaríóa haber logrado de tu paso por la tierra? Una vez escribas lo que deseas
para ti, dedíócate con todas tus fuerzas a alcanzarlo, teniendo en cuenta que mientras
avanzas debes vivir en obediencia, sabiduríóa, temor y servicio a Dios cada díóa.