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FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS

Universidad Nacional del Litoral

TRABAJO PRÁCTICO N° 3

Barrios Colman, Florencia; Decoud, María Cecilia; Fernandez, Jose;

Mendicino, Juan Ignacio; Müller, Andrea.

ASIGNATURA: Sociología de la educación

PROFESOR: Valentinuz, Susana; Odetti, Cecilia.

Fecha de entrega: 25/04/2017


1) En el artículo “Los manuales escolares y la identidad de género” de Pablo
Scharagrodsky se destaca que mediante los manuales escolares, impuestos por el
estado, se contribuyó a determinar generalizaciones para alumnos y alumnas, y la
creación de un ideal de cada uno de ellos, imponiendo determinadas actitudes, modales y
gestos propios de cada sexo. La diferencia sexual tomada como sinónimos de
desigualdad fue una característica recurrente de los textos escolares y colaboraron en la
naturalización de la feminidad y la masculinidad.

En el artículo se presentan situaciones en las que se pueden visualizar las diferencias que
se plantean como naturales de los diferentes géneros, por ejemplo que las niñas deben
ser dulces, cariñosas, discretas, entre otras cosas. Por otro lado se plantea que una vez
que los niños deben ser valientes y viriles y que cuando fueran hombres debían ser el
proveedor de la familia y quienes tomaban las decisiones

2) La concepción dominante de educación que aparece en el artículo es la que comparten


tanto Durkheim como Rocher al considerar a la educación como el medio por el cual las
generaciones mayores transmiten un mínimo de conocimiento común1 y básico a las
generaciones futuras, esto hace que se cree una homogeneización que hace posible la
vida colectiva. Podemos relacionar esto con los planteos de Rocher y su concepto de
socialización, la cual consiste en un proceso en que las normas sociales son
interiorizadas, asimiladas, incorporadas por la personalidad psíquica, hasta convertirse en
parte integrante de la misma, dando por sentado que la educación forma parte esencial en
el mencionado proceso.

Al mismo tiempo ambos autores consideran que la educación favorece y contribuye al


mantenimiento del orden social, por esa razón ambos planteos están considerados dentro
de lo que se denomina “teorías del orden”. Pero los autores tienen diferencias sutiles en
sus planteos, para Durkheim la educación “tiene como objetivo suscitar y desarrollar al
niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales que requieren en el tanto la
sociedad política en su conjunto como el ambiente particular al que está destinado de
manera específica”.

1 En el mismo plano Durkheim plantea que si bien la educación busca la homogeneización de las
futuras generaciones al mismo tiempo la educación asegura la existencia de diversidad, la cual es
necesaria para la sociedad moderna, debido a las exigencias de diversificación y especialización.

1
Pero para Durkheim estos modos de ser, sentir y pensar se le imponen coercitivamente al
individuo, en cambio, Rocher prefiere hablar de orientación normativa de la acción en
lugar de coerción ya que para él la expresión de coerción social utilizada por Durkheim
presenta una connotación negativa. Pero ambos coinciden en que ante la violación de
estos modos, serán aplicadas sanciones de diverso tipo.

3) “… de esta manera, por ejemplo, las niñas para convertirse “verdaderas niñas” debían
aprender ciertos atributos, propiedades y cualidades: una niña debe ser dulce, suave,
cariñosa siempre… siempre con buenos modales y con discreción, pues nada hay más
feo en una niña y en una mujer, que la falta de femineidad.”

A pesar de que este fragmento ya realiza un análisis similar al que debemos hacer, hay
aspectos propios de la definición de hecho social de Durkheim, que consideramos
relevantes tratar.

Este imperativo de condiciones, que debe cumplir una niña para ser niña, se vincula a la
imposición por parte del estado al niño de “formas de pensar, sentir y de actuar a las
cuales no llegaría espontáneamente” (Durkheim: cap 1 ¿Qué es un hecho social?), ya que
es justamente la educación la que tiene por objeto constituir al ser social. Es la educación
que imparte el estado la que, según el estereotipo que rige en la sociedad sobre el
comportamiento de las “verdaderas niñas” que no carezcan, sobre todo, de “femineidad”,
se encarga de asegurar la incorporación y reproducción de los “atributos, propiedades y
cualidades” que hacen a las niñas.

“... los textos y manuales escolares plantearon un fuerte temor a la virilizarían femenina o
a la transgresión de “supuestos deseos indecentes”. Estos temores y ansiedades se
excedieron largamente el ámbito escolar”

Que “estos temores y ansiedades” excedieran el ámbito escolar no es solo la clara


expresión de que las formas de pensar actuar y sentir son exteriores al individuo, sino que
también determina que la conciencia pública reprima todo acto que la ofenda “mediante la
vigilancia que ejerce sobre la conducta de los ciudadanos y las penas o castigos
especiales de las que dispone” (Durkheim: cap 1 ¿Qué es un hecho social?). De todas
formas, considerando el contexto histórico, aunque aquellas reglas y normas sean
transgredidas, según Durkheim, hacían sentir su poder coercitivo por la resistencia que
oponen.

2
4) Guy Rocher nos presenta a las “normas” como “maneras de obrar, pensar y sentir”
(externas a las personas) mediante las cuales los individuos deben orientar su conducta
para que sus acciones sean aceptadas dentro de la sociedad de la que forma parte. Estas
normas son de carácter colectivo o comunes, y las acciones humanas deben obedecer a
ellas para que pueda darse la interacción entre dos o más personas en el seno de una
comunidad.

Por otro lado, el “rol social” es presentado por el autor como un modelo especifico que
orienta la acción de un sujeto en una posición determinada. Para el autor es normal que
en cada colectividad aparezca una diferenciación de funciones entre las personas o los
grupos. Y a cada una de estas funciones corresponden unas maneras de hacer
particulares, que responden a ciertas expectativas que tienen los demás. El “rol social” no
es la función misma de la persona, sino que es el conjunto global de las maneras de obrar
que deben caracterizar la conducta de las personas en el ejercicio de una función.

Para el autor del artículo “Los manuales escolares y la identidad de género”, desde finales
del siglo XIX y durante gran parte del XX, los roles sociales y las normas aparecían
determinados en los manuales escolares (regulados y controlados a través de
disposiciones y políticas llevadas a cabo por el propio Estado), para contribuir de esta
manera a conformar ciertos “guiones generalizados” sobre lo que los alumnos y alumnas
“debían hacer” para convertirse en los “verdaderos niños” y “verdaderas niñas” que la
sociedad aceptaba y necesitaba (a criterio del propio Estado).

Si por “varianza” entendemos la posibilidad que tienen los sujetos para decidir dentro de
unos límites dados, para optar entre modelos más o menos divergentes aunque
propuestos por la propia sociedad, es decir, permitidos, entonces un ejemplo puede ser la
vestimenta: que en ese contexto una niña utilice pantalones dentro del ámbito escolar es
considerado una varianza, que con el tiempo fue aceptado como algo normal.

Por otra parte, si por “desviación” entendemos la posibilidad de recurrir a modelos que se
sitúan al margen de lo permitido, o fuera de lo permitido (sea de forma anti-social o como
fuente del cambio social), un ejemplo puede ser que una mujer fume. En ese contexto
histórico-social no era aceptado o ‘bien visto’, ya que sólo los hombres estaban
habilitados a hacerlo, por lo que sería muy probable que se impongan ciertas sanciones.