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La oración

La oración es la acción de comunicarse con Dios, un santo o un difunto, ya sea para ofrecer
pleitesía, hacer una petición o simplemente expresar los pensamientos y las emociones.

Dependiendo de la religión puede ser una o varias de estas formas:

 Una simple devoción o práctica piadosa (que el orante puede hacer privada o
públicamente, individual o colectivamente, en una circunstancia especial o no).
 Una parte de un rito que puede recitar el oficiante o toda la comunidad (como
la misa cristiana).

 Una obligación en sí misma (como las prescritas cinco veces al día por el islam).

La oración de fe:Santiago 5:15 dice: "…la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo


levantará." En este contexto, la oración es ofrecida en fe para alguien que está
enfermo, pidiendo a Dios sanarlo. Cuando oramos, debemos creer en el poder
y la bondad de Dios (Marcos 9:23).

La oración de común acuerdo (también conocido como la oración


corporativa) :Después de la ascensión de Jesús, los discípulos "todos…
perseveraban unánimes en oración y ruego" (Hechos 1:14). Más tarde, después
de Pentecostés, la iglesia primitiva "perseveraba en" oración (Hechos 2:42). Su
ejemplo nos anima a orar con los demás.

La oración de petición (o súplica):Debemos llevar nuestras peticiones a Dios.


Filipenses 4:6 enseña, "Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas
vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de
gracias." Parte de ganar la batalla espiritual es "orando en todo tiempo con
toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia
y súplica." (Efesios 6:18)

La oración de acción de gracias:Vemos otro tipo de oración en Filipenses 4:6: la


acción de gracias o gratitud a Dios. "…sean conocidas vuestras peticiones
delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.". Muchos
ejemplos de oraciones de acción de gracias pueden encontrarse en los
Salmos.

La oración de adoración:La oración de adoración es similar a la oración de


acción de gracias. La diferencia es que la adoración se centra en quién es Dios;
la acción de gracias se centra en lo que Dios ha hecho. Los líderes de la iglesia
en Antioquía oraron de esta manera con el ayuno: "Ministrando éstos al Señor,
y ayunando, dijo el Espíritu Santo: ‘Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra
a que los he llamado’. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las
manos y los despidieron." (Hechos 13:2-3).

La oración de consagración:A veces, la oración es un tiempo de apartarnos a


nosotros mismos para hacer la voluntad de Dios. Jesús hizo una oración así la
noche antes de Su crucifixión: "Yendo un poco adelante, se postró sobre su
rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero
no sea como yo quiero, sino como tú." (Mateo 26: 39).

La oración de intercesión:Muchas veces, nuestras oraciones incluyen solicitudes


para otros al interceder por ellos. 1 Timoteo 2:1 nos dice que intercedemos
"por todos los hombres". Jesús sirve como nuestro ejemplo en esta área. El
conjunto de Juan 17 es una oración de Jesús en nombre de Sus discípulos y
todos los creyentes.

La oración de imprecación:Las oraciones imprecatorias se encuentran en los


Salmos (por ejemplo, 7, 55, 69). Se utilizan para invocar el juicio de Dios sobre
los malvados y así vengar a los justos. Los salmistas utilizan este tipo de
recurso para enfatizar la santidad de Dios y la seguridad de Su juicio. Jesús
nos enseña a orar la bendición sobre nuestros enemigos, no la maldición
(Mateo 5:44-48).

Tipos de oración[editar]

Según la disposición del momento, el estado de ánimo o la intención del orante,


la oración puede ser de diversos tipos:

 Verbal (El Padre Nuestro durante la Santa Misa,por ejemplo.)


 Mental (Por ejemplo el Hesicasmo o Hesiquia, en la que se repite mentalmente el
nombre de Jesús para entrar en comunión espiritual con Él.)

 De Meditación (Como la lectio divina o lectura espiritual, meditando la Biblia o textos


de espiritualidad.)

 De Contemplación (Por ejemplo, se puede alcanzar en la Adoración del Santísimo


Sacramento. Para alcanzar el estado de contemplación se puede hacer uso de diferentes
tipos de oración, generalmente la meditación.)
 De Petición

 De Acción de Gracias

 De Intercesión (Cuando oramos por las necesidades de otras personas.)

 De Ofrecimiento (Por ejemplo ofreciendo a Dios el trabajo de cada día, o un bien


adquirido, etc.)

 De Conversión (Cuando se produce un sentimiento de arrepentimiento y hay una


intención de vivir más acorde al Evangelio.)

 De Alabanza (Se suelen utilizar cantos y, en algunos casos, bailes)

ARTÍCULO 1
LAS FUENTES DE LA ORACIÓN

2652 El Espíritu Santo es el “agua viva” que, en el corazón orante, “brota para
vida eterna” (Jn 4, 14). Él es quien nos enseña a recogerla en la misma Fuente:
Cristo. Pues bien, en la vida cristiana hay manantiales donde Cristo nos espera
para darnos a beber el Espíritu Santo.

La Palabra de Dios

2653 La Iglesia «recomienda insistentemente a todos sus fieles [...] la lectura


asidua de la Escritura para que adquieran “la ciencia suprema de Jesucristo”
(Flp 3,8) [...]. Recuerden que a la lectura de la sagrada Escritura debe acompañar
la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues “a Dios
hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras”
(DV 25; cf. San Ambrosio, De officiis ministrorum, 1, 88).

2654 Los Padres espirituales parafraseando Mt 7, 7, resumen así las disposiciones


del corazón alimentado por la palabra de Dios en la oración: “Buscad leyendo, y
encontraréis meditando; llamad orando, y se os abrirá por la contemplación”
(Guido El Cartujano, Scala claustralium, 2, 2).

La Liturgia de la Iglesia

2655 La misión de Cristo y del Espíritu Santo que, en la liturgia sacramental de


la Iglesia, anuncia, actualiza y comunica el Misterio de la salvación, se continúa
en el corazón que ora. Los Padres espirituales comparan a veces el corazón a un
altar. La oración interioriza y asimila la liturgia durante y después de la misma.
Incluso cuando la oración se vive “en lo secreto” (Mt 6, 6), siempre es oración de
la Iglesia, comunión con la Trinidad Santísima (cfInstitución general de la
Liturgia e las Horas, 9).

Las virtudes teologales

2656 Se entra en oración como se entra en la liturgia: por la puerta estrecha de


la fe. A través de los signos de su presencia, es el rostro del Señor lo que
buscamos y deseamos, es su palabra lo que queremos escuchar y guardar.

2657 El Espíritu Santo nos enseña a celebrar la liturgia esperando el retorno de


Cristo, nos educa para orar en la esperanza. Inversamente, la oración de la Iglesia
y la oración personal alimentan en nosotros la esperanza. Los salmos muy
particularmente, con su lenguaje concreto y variado, nos enseñan a fijar nuestra
esperanza en Dios: “En el Señor puse toda mi esperanza, él se inclinó hacia mí y
escuchó mi clamor” (Sal 40, 2). “El Dios de la esperanza os colme de todo gozo
y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo”
(Rm 15, 13).

2658 “La esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en


nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (Rm 5, 5). La
oración, formada en la vida litúrgica, saca todo del amor con el que somos
amados en Cristo y que nos permite responder amando como Él nos ha amado. El
amor es la fuente de la oración: quien bebe de ella, alcanza la cumbre de la
oración:

«Te amo, Dios mío, y mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi
vida. Te amo, Dios mío infinitamente amable, y prefiero morir amándote a vivir
sin amarte. Te amo, Señor, y la única gracia que te pido es amarte eternamente
[...] Dios mío, si mi lengua no puede decir en todos los momentos que te amo,
quiero que mi corazón te lo repita cada vez que respiro» (San Juan María
Vianney, Oratio, [citado por B. Nodet], Le Curé d'Ars. Sa pensée-son coeur, p.
45).

FUENTES DE LA ORACIÓN
2652-2662; 2658
Las fuentes de la oración cristiana son: la Palabra de Dios, que nos
transmite «la ciencia suprema de Cristo» (Flp 3, 8); la Liturgia de la Iglesia,
que anuncia, actualiza y comunica el misterio de la salvación; las virtudes
teologales; las situaciones cotidianas, porque en ellas podemos encontrar a
Dios.

PADRE NUESTRO

PADRE NUESTRO
QUE ESTÁS EN EL CIELO

- Al rezar el Padre Nuestro, Dios quiso que le llamaras con el dulce nombre de ¨PADRE¨, te das
cuenta de cuanto te ama Dios, que no quiere que le llames creador sino Padre... el Padre te ama
sin condiciones y sin límites.
- ¡ Basta para ser feliz, el saber que eres hijo amado de Dios Padre !

- Sin embargo, no basta con llamar Padre a Dios, hay que demostrarle tu amor de hijo.
¿Y cómo haces esto? Pues, obedeciendo sus mandamientos y amándole más que a cualquier otra
cosa o persona.

SANTIFICADO SEA TU NOMBRE

- Cuando quieres a una persona buscas que todos le conozcan y le quieran como tú.
- Al decirle a Dios ¨Santificado sea tu Nombre¨, estás diciendo que lo amas y lo respetas, y que por
tanto nunca permitirás que otros le ofendan o le falten al respeto.
- Al decir ¨Santificado sea tu Nombre¨ también le dices a Dios que quieres agradarle en todo, o sea,
hacer lo que El quiera y no lo que a ti se te antoja.

VENGA A NOSOTROS TU REINO

- ¨ Vivir según su Reino¨ es vivir de la forma en que Dios quiere, de la forma en que Cristo nos
enseño en el Evangelio.
- Al decir ¨Venga a nosotros tu Reino¨, le pides que siempre se viva en las familias y los pueblos
el amor, la paz, la ayuda, la amistad, y no la guerra, la envidia, la violencia, la maldad.

HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

- ¿ Quién mejor que el padre para saber que es lo mejor para el hijo ?
Al decir hágase tu voluntad, le dices a Dios que aceptarás con conformidad y alegría lo que El
permita que suceda en tu vida, (aunque algunas veces no lo entiendas, no te guste o te duela) .
- Dios te ama infinitamente y lo único que quiere es que logres salvarte y llegar al cielo. Cualquier
cosa que permita que suceda en tu vida, lo hace porque sabe que es bueno para tu camino de
salvación. Así es que, abandónate con confianza plena en manos del Padre, que El sabe lo que te
conviene para poder llegar al cielo.

DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA

- Aquí le pides a Dios dos cosas :


A) Que te ayude a poder tener el alimento del cuerpo: la comida. Fíjate que no dices mi pan, sino
NUESTRO pan, y con eso pides que todos tus hermanos del mundo lo tengan.

B) Le pides también que te permita seguir recibiendo la COMUNIÓN, pues así como necesitas
alimentar tu cuerpo, así la comunión es el alimento del alma y le da fuerzas a tu espíritu . Cada vez
que comulgas Cristo mismo es quien entra a tu alma.

PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS


OFENDEN

- Al ser Nuestro Dios el que te dió la vida, es El quien te puede perdonar las
cosas que haces mal y no le gustan.

- Cristo nos dejo la ¨LA CONFESIÓN,


como un medio para conseguir el perdón
de Dios.
- Aprovecha cuando veas al Sacerdote y
pídele que te confiese. Pero es
importante que de verdad estés
arrepentido de haber desobedecido a
Dios y que tengas el propósito de NO
volver a hacer ese pecado.
- Si estás sin pecado, vivirás tranquilo,
sin remordimientos, en paz, en amistad
con Dios.

- Al mismo tiempo que le pides perdón, prometes a Dios que tú vas a perdonar al que te ofendió, te
critico, te golpeo, te robo.

- No llenes tu corazón y tu mente, de resentimientos, de odio, de venganza, llénalo de perdón, de


disculpa, de amor.

NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN Y LÍBRANOS DEL MAL


- Con estas palabras le pides a Dios ¨LA FUERZA¨ necesaria para decirle NO al demonio que te
invita, de una manera muy sutil, a ser flojo ,a decir una mentira, a pegarle a un hijo, a tratar mal al
esposo o a la esposa, a ser infiel, a emborracharte, a robar una cosa...
- Entonces decir Líbranos del mal¨ sería más bien ¨Señor, líbrame del pecado, líbrame de morir en
él, líbrame de ofenderte, haz que siempre te ame, te sirva y pueda un día gozarte por siempre en el
cielo ¨.