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EL ORIGEN DEL J A N E G O O DA L L :

BIEN Y EL MAL D E T R Á S D E L M I TO

POR QUÉ
IMPORTA N
LAS AVES
Admiradas y
envidiadas por los
humanos, proveen
servicios ambientales
insustituibles

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I   CO N T E N I D O
e n e r o d e 2018 • vo l . 42 • n ú m . 1 • r e v i s ta o f i c i a l d e n at i o n a l g eo g r a p h i c s o c i e t y

SECCIONES ARTÍCULOS

IMÁGENES

3 PREGUNTAS
Cómo promovió la con-
44 EL BIEN Y E L MAL
Las más recientes investigaciones revelan que el factor decisivo entre la
solidaridad y la crueldad es la empatía.
servación Juan Manuel
Santos, presidente Por Yudhijit Bhattacharjee Fotografías de Lynn Johnson
de Colombia.

EXPLORA
Huevos aerodinámicos,
aves indecentes y un
detective de pájaros.

En portada Hoy, una de cada 18 | POR QUÉ IMPORTAN LAS AVES 94 | VÍAS DE VUELO
ocho especies de aves está ame-
nazada con la extinción global,
Las aves nos conectan con una naturaleza que se desva- Un fotógrafo captura los
según reporta BirdLife Internatio- nece muy rápido y, con su plumaje brillante, trinos y vuelo, patrones de vuelo que
nal. Por el momento el Nínox nutren nuestras almas. las aves trazan en el cielo.
Ladrador (Ninox connivens) Por Jonathan Franzen Por Catherine Zuckerman
no es una de ellas. Este vive en Fotografías de Joel Sartore Fotografías de Xavi Bou
el santuario Healesville Sanctuary,
en Australia.
Fotografía de Joel Sartore 72 | CONVERTIRSE EN JANE GOODALL 102 | LA CLASE
Imágenes inéditas muestran a la investigadora durante MEDIA DE KABUL
su trascendental estudio de los chimpancés en Tanzania. Se aleja del conflicto, al
Con la fama llegaron intentos de mitificarla y controlarla, menos por el momento.
pero también recursos para continuar su trabajo.
Por Sune Engel Rasmussen
Por Tony Gerber Fotografías de Hugo van Lawick Fotografías de Andrew Quilty
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|   3 P R E G U N TA S   |   J U A N M A N U E L S A N T O S

COLOMBIA Expandió de manera dramática, en


SEGUR A Y VERDE miles de kilómetros cuadrados, las
áreas protegidas. ¿Por qué estaba tan
El presidente colombiano, Juan Manuel San- determinado a hacerlo?
tos, de 66 años, ganó el Premio Nobel de la Somos uno de los países más ricos en
Paz 2016 por negociar un final para la guerra términos de biodiversidad y uno de los
civil de 52 años en su país. Hace poco fue re- más vulnerables al cambio climático. Eso
conocido por National Geographic por el gran nos da la responsabilidad de proteger, lo
incremento de las zonas protegidas terres-
más pronto posible, la mayor cantidad
tres y marinas en Colombia, uno de los países
de territorios que son una joya para los
con mayor diversidad biológica del mundo.
colombianos y para la humanidad. Por
eso aceleré el proceso para proteger los
recursos más valiosos que tenemos.

Colombia enfrenta muchos retos en


la era de la posguerra: compensar a
los granjeros que fueron expulsados
de sus tierras, educar a unos 7 000
guerrilleros desmovilizados, conta-
bilizar a decenas de miles de personas
desaparecidas y que se presumen
muertas, y eliminar las minas terres-
tres ¿Qué es más urgente?
Todo, pero hay una prioridad que nece-
sitamos abordar y es el desminado. Co-
lombia aún es la segunda nación con más
minas del mundo. Si queremos disfrutar
la paz, necesitamos desminar el país. Esa
es la prioridad número uno. Por supues-
to, la restitución de las tierras a los cam-
pesinos, que estamos llevando a cabo, es
una prioridad, junto con una manera
sustentable de desarrollo [de las zonas
tocadas por la guerra], para que las per-
sonas vean el cambio lo antes posible.

Ha dicho que las tormentas durante


2017, en el Caribe y Texas, reflejan los
peligros planteados por el cambio cli-
mático. ¿Qué les dice a los escépticos?
Cualquiera que no vea el efecto del cam-
bio climático, yo diría, es en verdad mio-
pe. No ven la realidad. Es tan evidente
que estamos destruyendo a la Madre
Tierra. Este no es el problema de un solo
país o de unos cuantos, es un problema
de la humanidad. Necesitamos trabajar
juntos para detener esto. De otra mane-
ra, nuestras generaciones futuras sim-
plemente van a desaparecer.

MARK THIESSEN (NGM)


ESTA ENTREVISTA FUE EDITADA POR MOTIVOS
DE EXTENSIÓN Y CLARIDAD.
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|   I M ÁG E N E S   |   F OTO D E L L E C TO R

Ronit Singh Bhullar


Bombay, India
Bhullar leyó que las aves se congregan cerca de una de las ghats del Ya-
muna, escalinatas que bajan hasta el río, en Nueva Delhi. Una tarde, un
hombre en un bote alimentó a las aves, lo cual las agrupó en el encuadre
de Bhullar. “El sol estaba a punto de ponerse, así que estaba consciente
del color perfecto que me daría el cielo”, comenta.
I  I M ÁG EN E S
Taiwán
Pato de hule, una es-
cultura inflable de 18
metros de alto creada
por el artista holan-
dés Florentijn Hof-
man, se exhibió
durante un mes en
Kaohsiung. La instala-
ción atrajo grandes
multitudes e inspiró
un tributo, interpreta-
do por pequeñas ni-
ñas disfrazadas..
FOTO: ASHLEY PON,
GETTY IMAGES
E X P LO R A
AV E S
HOMENAJE
A LO EX TINTO
Por Eve Conant

Los caracaras de Guadalupe se volvieron


valiosos solo hasta que casi desaparecie-
ron. Abundantes en esta isla mexicana
en 1876, estos raptores fueron cazados y
envenenados de forma sistemática como
fauna nociva. Para fines de siglo, las aves
de presa endémicas se habían vuelto en
extremo raras y de interés para los colec-
cionistas. Las personas comenzaron a
atraparlas para venderlas vivas al mejor
postor. De cualquier manera, se extin-
guieron, lo cual los hace objeto de una
ironía apropiada para Laurel Roth Hope.
Hace años, Hope, artista autodidacta
que alguna vez trabajó como guarda-
bosques, se encontró a sí misma obser-
vando palomas urbanas. “Comencé a
pensar en la manera en que asignamos
valor a cosas que son raras y denigramos
otras que son comunes, y cómo afecta
la manera en que vemos la vida silvestre
–comenta–. Quería unir ambas”.
Hope comenzó a tejer lo que llama
“trajes de reclamo de la biodiversidad para
palomas urbanas”. “Quería usar un poco
de humor, ya que interesarse por el am-
biente y la extinción puede resultar abru-
mador con facilidad”, asegura la artista.
Los primeros trajes consistieron en “la
paloma como icono de adaptación exito-
sa y el dodo como icono de la extinción”.
Empieza por esculpir palomas de resi-
na. Luego elije patrones de puntadas y
colores para hacer un “boceto 3D en gan-
chillo” del plumaje de un ave extinta (dice
que el tejido de gancho se ajusta de ma-
nera natural a los patrones de las plumas).
Luego prueba el traje en un maniquí.
“El traje actúa como decoración –ex-
plica Hope–, cubre algo que no queremos
ver –la degradación ambiental y la ex-
Una escultura de paloma observa desde de su disfraz, tinción de las especies– con algo quizá
el plumaje a ganchillo del extinto caracara de Guadalupe. más atractivo”.

FOTO: ANDY DIAZ HOPE. ILUSTRACIÓN DE PETER SCHOUTEN, DE A GAP IN NATURE:


DISCOVERING THE WORLD’S EXTINCT ANIMALS, POR TIM FLANNERY
|   E X P LO R A   |   AV E S

C R Í M E N E S AV I A R E S Una vez que Trail identifica la especie,


por lo general su labor está terminada.
Sus colegas estudiarán a la víctima más
Por Catherine Zuckerman
allá si es necesario, para aislar el ADN o
“Yo identifico a las víctimas de crímenes determinar la causa de muerte.
que ocurren en la vida silvestre, si estas Con frecuencia, a las aves les disparan
son aves”. Así es como el ornitólogo foren- o son atrapadas en trampas. Algunas pe-
se Pepper Trail (arriba, en su laboratorio recen al ser contrabandeadas a través de
con base en Ashland, Oregón) resume la frontera, por el tráfico de aves enjau-
su trabajo. El puesto es tan raro que él ladas. A otras las matan para convertirlas
es una de dos personas en Estados Uni- en accesorios o talismanes; Trail rastrea
dos que lo tienen. desde hace tiempo lo que en México se
El trabajo es macabro de manera inhe- conoce como chuparosas [sic], colibríes Los colibríes son asesina-
dos –probablemente con
rente. Primero, Trail escoge entre la evi- disecados que se venden como amuletos.
una resortera– y vendidos
dencia –huesos y plumas en bolsas, o Trail debe ser objetivo en los casi 100 en algunos mercados como
incluso cadáveres completos– que los casos de crímenes aviares que maneja amuleto de buena suerte
agentes de vida silvestre le mandan del al año, aunque a veces se pone emocional. para jóvenes amantes.
campo. Luego realiza un análisis. Algunas Saber que un animal “murió de forma
veces reconoce las especies ipso facto; si horrible” no es fácil de aceptar, comen-
no, hace un examen, que involucra cons- ta. “Pero estoy satisfecho cuando consigo
truir una hipótesis a partir de detalles llamar la atención sobre algún tema,
como el tamaño y el patrón del plumaje. como el de los chuparosas”.

FOTOS: TOM FOWLKS


|   E X P LO R A   |   AV E S

AV E S I N D E C E N T E S telefónicos y semáforos. Durante la tem-


porada de anidación acosan a las perso-
Águilas calvas y cuervos
se dan un festín con restos
de comida entre basura
Por Laurel Braitman
nas que merodean demasiado cerca y amontonada en el vertedero
envían a sus víctimas al hospital para de la ciudad de Unalaska,
En enero pasado, en la isla de Unalaska, unas puntadas en la cabeza. Se arremoli- en las islas Aleutianas,
Alaska, EUA.
Suzi Golodoff se sirvio una taza de café nan alrededor de cualquier bote que entre
caliente, se puso las botas y salió. Fue al puerto y engalanan los aparejos por
asaltada de inmediato. “Estoy segura de docenas, como series navideñas tétricas.
que me vieron al salir de la casa, nota- Se acostumbra ver el ave nacional de
ron que tenía algo en mi tazón y esperaron Estados Unidos representada como un
–recuerda–. Pude haber perdido un dedo”. héroe majestuoso que come salmón sil-
Pero no fue así. Ha corrido con suerte. vestre de los prístinos arroyos. Pero aquí
Sus asaltantes eran águilas calvas, puedes ver lo que son en verdad: pepe-
Haliaeetus leucocephalus, o palomas de nadores oportunistas. Si no hay pescado
Dutch Harbor, como se las conoce en fresco disponible, las águilas comerán
este puerto pesquero en las islas Aleu- gaviotas, patos, ardillas, ratones, algún
tianas, al borde del mar de Bering. cuervo, mordiscos de carne podrida es-
En especial durante la temporada de carbada en la basura o, en una ocasión,
pesca, cientos de águilas vienen a ali- un pedazo de pizza de pepperoni que
mentarse y anidar en la zona, hogar de arrancaron de la mano de un adolescen-
unos 4 400 residentes humanos. Las aves te. Como nosotros, las águilas son adap-
se hacen notar desde lo alto de postes tables. Debemos estar orgullosos.

FOTO: COREY ARNOLD


|   E X P LO R A   |   AV E S

INCUBADOS mejores explicaciones para la variación FOTO: FRANS LANTING

en la forma del huevo sea la habilidad de


PA R A V O L A R
ILUSTRACIONES: DAISY CHUNG (NGM)

volar”, revela Stoddard. FUENTE: RENÉ CORADO, WESTERN


FOUNDATION OF VERTEBRATE
El arao común, por ejemplo, pone ZOOLOGY

Por Hannah Lang


huevos puntiagudos y elípticos (abajo)
Las aves ponen huevos de una variedad y son clavadistas expertos. Las aves ro-
sorprendente y los científicos llevan mu- bustas no voladoras, como avestruces
cho tiempo preguntándose por qué. ¿Po- y emús, eclosionan de huevos que son
dría ser que ciertas formas protegen los casi redondos.
huevos de ser aplastados? ¿O quizá les Los pingüinos, sin embargo, rompen
permite caber con comodidad en un nido?. el molde: aunque estas aves acuáticas no
Para develar el misterio sobre la forma pueden levantar el vuelo, sus huevos son 14
CENTÍMETROS
de los huevos, Mary Caswell Stoddard, asimétricos. Este descubrimiento des- ALTURA REAL DE UN
HUEVO DE CASUARIO
bióloga evolutiva, y sus colegas de la Uni- concertó al inicio a los investigadores,
versidad de Princeton examinaron casi pero, según Stoddard, desarrollaron
50 000 huevos de más de 1 400 especies. una hipótesis de trabajo: “El mis-
Los clasificaron con base en su asimetría mo proceso que puede influir
y elipticidad, con lo cual descubrieron en la forma del huevo de los
que, mientras más puntiaguda u oval sea buenos voladores también
la forma del huevo, es más probable que podría operar en la de los
provenga de un volador hábil. “Quedamos buenos nadadores, como
sorprendidos al encontrar que una de las los pingüinos”.

Las formas del huevo revelan las habilidades de vuelo: puntiagudas para
las voladoras, redondas para las aves terrestres, como los casuarios.

Halcón peregrino Arao común Chara floridana Jacana colilarga Casuario Tinamúes

LAS ILUSTRACIONES DE AVES NO ESTÁN A ESCALA


|   E X P LO R A   |   AV E S

U N A N U E VA La Patrulla Paloma moderna en Lon-


dres fue desarrollada por Plume Labs, de
MISIÓN Romain Lacombe, para ayudar a las per-
sonas a entender qué hay en el aire que
Por Nina Strochlic
respiran. Un estudio estimó que los con-
En una mañana de primavera de 2016 taminantes londinenses contribuyen a
se lanzaron 10 palomas mensajeras al la muerte de 9 416 personas al año. Cuan-
cielo de Londres. Algunas portaban pe- do un mercadólogo se le acercó por pri-
queños dispositivos que reunieron datos mera vez con la idea de usar palomas para
sobre el bióxido de nitrógeno y el ozono llamar la atención sobre este tema invi- Una mochila ligera sujeta a
en el aire de la ciudad. Fue la primera sible, “tuve que hacer a un lado mucha las palomas mensajeras que
reúne datos sobre la calidad
misión de la Patrulla Aérea de Palomas. de mi incredulidad”, admite Lacombe. del aire en Londres. Las aves
Desde la antigüedad, las personas pu- Pero funcionó. La campaña inspiró a también llevaron mensajes
sieron a trabajar estas aves dotadas para voluntarios humanos para que usaran los a los soldados franceses en
el frente durante la Primera
la navegación. Gengis Kan y los roma- dispositivos, lo que permitió elaborar un
Guerra Mundial (abajo).
nos las usaron como mensajeras. Los mapa de la calidad del aire en 2 100 kiló-
FOTOS: DIGITASLBI (ARRIBA); APIC/
franceses otorgaron honores militares metros de caminos alrededor de Londres. HULTON ARCHIVE/GETTY IMAGES

a dos palomas por su servicio en la Prime- “Estamos usando la antítesis de la


ra Guerra Mundial. Durante la Segunda tecnología para hacer algo muy vanguar-
Guerra, los pájaros eran entrenados para dista –comenta Lacombe–. Si hacen
guiar misiles, al picotear objetivos sobre falta palomas para interesar a las perso-
una pantalla dentro del arma. nas, que así sea”.
|   E X P LO R A   |   AV E S

U N POLLO A B US I VO del nido regresan sin darse cuenta. El


C. canorus es conocido por haber pasa-
Un carricero (izq.) alimen-
ta un polluelo de cuco.
En 30 días, este crece
do sus huevos a más de 100 especies de tres gramos hasta 90,
Por Alison Fromme
anfitrionas, de acuerdo con la Unión casi ocho veces el peso
Internacional para la Conservación de del carricero.
Para cuidar y la alimentar a su descen- la Naturaleza.
dencia, el cuco común subcontrata. Cuando sale del huevo, el pollo de cuco
Cuando está lista para poner un huevo, desaloja otros huevos o a las crías para
la hembra de Cuculus canorus se abalan- obtener todo el espacio –y la comida–
za sobre el nido desatendido de alguna para sí. Hambriento como una nidada
especie más pequeña. Luego se traga uno completa, el bebé engrandecido devora
de los huevos puestos ahí y deposita todo lo que traen sus padres adoptivos:
uno propio. en la foto de arriba, el proveedor es un
A veces, las víctimas en potencia se carricero, un anfitrión común.
revelan. Los padres que habitan el nido En 2014, Franka Slothouber, editora
pueden acosar a la madre cuco para que de imagen retirada observó el compor-
no deposite su huevo, echan fuera los tamiento de las aves en Ámsterdam,
huevos de cuco antes de que eclosionen donde ella vive. “El pobre carricero casi
o incluso pueden abandonar el nido. desaparece en la boca abierta de su ‘bebé
Pero, con frecuencia, la madre cuco adoptivo’”, comenta. Y, aun así, “la pa-
se sale con la suya sin ser detectada, deja reja de carriceros está convencida de que
atrás sus labores maternales y los dueños el polluelo es suyo”.

FOTO: FRANKA SLOTHOUBER


E L A Ñ O D E L A S AV E S

POR QUÉ
IMPORTAN
LAS AVES

No se trata solo de lo que hacen por el medio ambiente,


sino de lo que hacen por nuestras almas. En 2018
exploraremos la maravilla que representan las aves
y por qué en verdad no podemos vivir sin ellas.

P O R J O NAT H A N F R A N Z E N
F O T O G R A F Í A S D E J O E L SA RT O R E
Cálao
bicorne
Buceros bicornis
Con su pico y casco
enormes, y una enverga-
dura que se acerca a los
dos metros, el cálao
bicorne es el rey de los
cielos selváticos en Asia
suroriental. Adorna sus
plumas blancas y negras
con un aceite entintado de
amarillo que secreta una
glándula cercana a su cola.
FOTOGRAFIADO EN EL ZOOLÓGICO
DE HOUSTON

RYAN T. WILLIAMS (NGM)


ILUSTRACIÓN: MATTHEW TWOMBLY
L
a mayor parte de mi vida no presté El Año de
atención a las aves. Solamente a par- las Aves
tir de mis cuarenta me convertí en En 1918, el Congreso de
Estados Unidos aprobó
una persona cuyo corazón se in- el Tratado de Aves Mi-
gratorias para proteger
flama cada vez que escucha un pi- las aves de matanzas
cogordo degollado que canta o un injustificables. Para
celebrar el centenario,
rascador zarcero que llama, y que se apresura a salir National Geographic se
asocia con National Au-
para ver un chorlito dorado americano que ha sido dubon Society, BirdLife
International y el Labo-
reportado en el vecindario, solo porque es un ave ratorio de Ornitología
de Cornell para declarar
hermosa, con verdadero plumaje dorado, que voló 2018 como el Año de las
desde Alaska. Cuando alguien me pregunta por qué Aves. Espera más histo-
rias, mapas y contenido
las aves son tan importantes para mí, todo lo que en redes sociales a lo
largo del año.
puedo hacer es suspirar resignado. Y, sin embargo,
la pregunta es justa, digna de tomarse en cuenta en
el centenario del Tratado de Aves Migratorias de Es-
tados Unidos: ¿por qué importan las aves?
Mi respuesta podría comenzar con la vasta escala
del dominio aviar. Si pudieras ver cada ave en el pla-
neta, verías el mundo entero. Cosas con plumas se
pueden encontrar en cada rincón de cada mar y en
hábitats terrestres tan inhóspitos que no son hogar
para nada más.
20
Perico
carigualdo
Platycercus icterotis
El sociable perico cari-
gualdo de Australia suroc-
cidental suele ser visto
buscando comida en pares
o grupos pequeños. Debido
a que daña los huertos
frutales, solía disparár-
sele, como si se tratara
de una plaga. Hoy, la espe-
cie está protegida, pero
sus poblaciones siguen
a la baja debido a la pérdida
de hábitat.
FOTOGRAFIADO EN EL ZOOLÓGICO
BLANK PARK, DES MOINES, IOWA

P OR QU É I MP ORTAN LAS AVE S 21


Flamenco
del Caribe
Phoenicopterus ruber
El flamenco llega al mundo
con plumaje blanco; su des-
lumbrante color proviene
de pigmentos orgánicos,
llamados carotenoides,
en su dieta de moluscos,
crustáceos y algas. Su
extraño pico tiene más
sentido de cabeza, como
sucede cuando el ave se
alimenta por filtración, con
la cabeza invertida.
FOTOGRAFIADOS EN EL ZOOLÓGICO
INFANTIL DE LINCOLN, NEBRASKA
La gaviota del desierto cría a sus polluelos en el halcones peregrinos bajan por el aire a 385 kilóme-
desierto chileno de Atacama, uno de los sitios tros por hora. El trabajador o junquero puede pasar
más secos de la Tierra. Los pingüinos emperador toda su vida junto a un pequeño estanque, mientras
incuban sus huevos durante el invierno en la An- que un chipe celeste puede migrar a Perú y luego
tártida. Los gavilanes de gabar anidan en el ce- hallar su camino de regreso al árbol en Nueva Jer-
menterio de Berlín; los gorriones, en los semáforos sey donde anidó el año anterior.
de Manhattan; los vencejos, en cuevas marinas; Las aves no son peludas ni apretujables, pero en
los buitres, en acantilados del Himalaya; los pin- muchos sentidos son más parecidas a nosotros que
zones, en Chernóbil. Las únicas formas de vida otros mamíferos. Construyen hogares intrincados
más ampliamente distribuidas que las aves son y crían ahí a sus familias. Toman largas vacaciones
microscópicas.
Para sobrevivir en tantos hábitats distintos, las
alrededor de 10 000 especies de aves del mundo Pato o cerceta
han evolucionado en una diversidad espectacular de collar
de formas. Varían en tamaño, desde el del aves- Callonetta leucophrys
truz, el cual puede alcanzar más de dos metros Este par de patos de collar que chocan
y medio de altura y está distribuido por toda Áfri- el pecho (el macho está a la izquierda)
proviene de América del Sur. Muchas
ca, hasta el atinadamente llamado pájaro mosca, aves forman relaciones sólidas de pareja
colibrí que solo se encuentra en Cuba. Sus picos durante la temporada de apareamiento,
pueden ser descomunales (pelícanos, tucanes), pero la noción de que la mayoría de las
especies son monógamas es obsoleta.
diminutos (gerigón piquicorto) o tan largos como Hoy sabemos, gracias a estudios gené-
el resto de su cuerpo (colibrí picoespada). Algunas ticos, que tanto machos como hembras
aves –el azulillo sietecolores, en Texas, la suimanga buscan parejas diferentes de sus com-
pañeros sociales.
de Gould en el sur de Asia, el lori arcoíris en Aus-
FOTOGRAFIADOS EN EL PARQUE
tralia– son más llamativos que las flores. Otros vie- AVIARIO SYLVAN HEIGHTS,
SCOTLAND NECK, CAROLINA DEL
nen en alguna de las casi infinitas tonalidades de NORTENECK, NORTH CAROLINA

marrón que desafían el léxico de los taxónomos


aviares: rufo, ocre, herrumbroso, pardo, vulpino.
Las aves no son menos diversas en cuanto a
comportamiento. Algunas son muy sociables;
otras, lo contrario. El quelea común y los flamen-
cos se congregan en bandadas de millones y los
periquitos construyen ciudades enteras con ramas.
Los mirlos acuáticos caminan solos y bajo el agua,
en los lechos de arroyos de montaña, y un albatros
viajero podría planear con su envergadura de tres
metros a 800 kilómetros de cualquier otro alba-
tros. Me he topado con aves amistosas, como el
abanico maorí que una vez me siguió por un sende-
ro, y con aves malas, como un traro en Chile que
bajó en picada y trató de golpearme la cabeza
cuando lo miré por demasiado tiempo. Los corre-
caminos matan serpientes de cascabel para co-
mérselas trabajando en equipo. Los abejarucos
comen abejas. El hojarasquero pecho canela tira
hojas. El arao de Brünnich pueden nadar bajo el n Beca de la Sociedad Tu suscripción ayudó
agua hasta una profundidad de 200 metros, los a financiar este proyecto.

24 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro d e 2 0 1 8
invernales en sitios cálidos. Las cacatúas son pen- aprendido de la flauta de un colonizador hace casi
sadoras astutas: resuelven rompecabezas que re- un siglo. Si tomas demasiadas fotos de un ave lira,
tarían a un chimpancé, y a los cuervos les gusta añadirá el sonido de tu cámara a su repertorio.
jugar. Y luego están las canciones con las que las Pero las aves también hacen aquello que todos
aves, igual que nosotros, llenan el mundo. Los rui- desearíamos hacer y no podemos, excepto en sue-
señores trinan en los suburbios europeos, los mir- ños: vuelan. Las águilas remontan corrientes tér-
los en Quito, el charlatán canoro en Chengdú. Los micas sin esfuerzo alguno; los colibríes se detienen
carboneros cabecinegros poseen un lenguaje com- en pleno aire; las codornices se echan a volar con
plejo para comunicarse –no solo entre sí, sino con una inmediatez vertiginosa. Si se toman en conjun-
cualquier otra ave en el vecindario–, sobre cuán to, los patrones de vuelo de las aves pueden atar el
seguros o inseguros se sienten por los depredado- planeta como 100 000 millones de filamentos, de
res. Algunas aves lira soberbias en Australia cantan árbol a árbol y de continente a continente. Tras
una melodía que sus ancestros podrían haber reproducirse, el vencejo común europeo permane-
cerá en vuelo casi un año, hasta el África subsaha-
riana y de regreso, alimentándose, pelechando y
durmiendo en el aire, sin aterrizar ni una vez. Los
albatros jóvenes pasan hasta 10 años sobrevolando

Urraca cara negra


Calocitta colliei
El rasposo llamado de la urraca
cara negra es un sonido habitual
en México occidental, de donde
es nativa. Las urracas, los cuervos,
los arrendajos y otros córvidos
son aves muy inteligentes. Las
urracas pueden reconocerse
a sí mismas en el espejo y los
cuervos son fabricantes exper-
tos de herramientas.
FOTOGRAFIADA EN EL ZOOLÓGICO DE HOUSTON
el mar abierto antes de que regresen por primera cuya condición silvestre tiene valor turístico o
vez a tierra para reproducirse. El correlimos gor- como retenedores de bióxido de carbono. Tam-
do, una especie limícola pequeña, realiza viajes bién puedes oír sobre las poblaciones aviares
redondos anuales entre Tierra del Fuego y el Ártico como indicadores de la salud ecológica. Pero, ¿de
canadiense; un individuo longevo, llamado B95 verdad necesitamos notar la ausencia de aves para
por la etiqueta en su pata, ha volado más kilóme- saber cuando un pantano está contaminado, un
tros de los que separan la Tierra de la Luna. bosque talado o una pesquería destruida? Lo tris-
Hay, sin embargo, una habilidad crítica que los te es que las aves silvestres, por sí mismas, jamás
humanos tienen y las aves no: el dominio de su contribuirán por completo a la economía huma-
entorno. Las aves no pueden proteger los hume- na. Ellas quieren comerse nuestros arándanos.
dales, no pueden administrar una pesquería, no Lo que las poblaciones aviares sí indican de ma-
pueden poner aire acondicionado en sus nidos. nera útil es la salud de nuestros valores éticos. Una
Solo tienen el instinto y las capacidades físicas razón por la que importan las aves es que son nues-
que la evolución les ha legado. Estos les han ser- tra última y mejor conexión con un mundo natural
vido durante mucho tiempo, 150 millones de años que, por lo demás, se desvanece. Son los represen-
más de lo que han existido los humanos. Pero, tantes más vívidos y generalizados de cómo era la
ahora, las personas están cambiando el planeta Tierra antes de que llegara la gente. Comparten
–su superficie, su clima, sus mares– demasiado ascendencia con los mayores animales que hayan
rápido como para que las aves se adapten o evolu- caminado sobre el planeta: el pinzón mexicano
cionen. Los cuervos y las gaviotas pueden sobre-
vivir en nuestros basureros; mirlos y tordos, en
nuestros comederos; mirlos primavera y bulbu-
les, en los parques de nuestras ciudades. Pero el
futuro de la mayoría de las especies aviares de-
pende de nuestro compromiso para preservarlas.
¿Son suficientemente valiosas para nosotros
como para hacer el esfuerzo?

afuera de tu ventana es un dinosaurio viviente,


diminuto y hermosamente adaptado. Un pato en
el estanque cercano suena y luce como un pato
de hace 20 millones de años, en el Mioceno. Inclu-
valor, en el antropoceno tardío, ha llegado so en un mundo mucho más artificial, en el que
a significar casi exclusivamente algo comercial, drones sin plumas llenan los cielos y se pueden
utilidad para los humanos. Y, sin duda, muchas simular aves enojadas [Angry Birds] en nuestros te-
aves silvestres resultan útiles al ser comestibles. léfonos, podríamos no encontrar una necesidad
Algunas, a su vez, se alimentan de insectos nocivos razonable para querer y apoyar a los antiguos di-
y roedores. Otras desempeñan papeles vitales –po- rigentes del reino natural. ¿Pero es el cálculo eco-
linizan, diseminan semillas, sirven como alimen- nómico nuestro estándar más alto? Después de
to para mamíferos depredadores– en ecosistemas que el rey Lear deja el trono, les suplica a sus dos

p or QU É I Mp ortan laS ave S 27


hijas mayores que le concedan algún vestigio de su nuestros genes y maximizar nuestro placer, así se
antigua majestad. Cuando ellas responden que no pudra el mundo no humano. Esta es la óptica de
ven la necesidad de hacerlo, el viejo rey espeta: “¡No los cínicos realistas, para quienes la preocupación
argumenten con lo que es necesario!”. Confinar las por otras especies es solo una manera fastidiosa
aves al olvido es olvidar de quién somos hijos. de sentimentalismo. Es un punto de vista que no
Una persona que dice “es una lástima por las puede ser refutado y está disponible para cual-
aves, pero los humanos van primero” hace una de quiera a quien no le importe admitir que es irre-
dos afirmaciones implícitas. Puede querer decir mediablemente egoísta. Pero “los humanos van
que los humanos no son mejores que cualquier primero” también puede tener el significado opues-
otro animal, que nuestro ser fundamentalmente to: que nuestra especie es particularmente mere-
egoísta siempre hará lo necesario para replicar cedora de monopolizar los recursos del mundo
porque no somos como otros animales, porque nuestra conveniencia por un bien mayor hacernos
tenemos conciencia y libre albedrío, la capacidad más susceptibles ante los llamados de la naturale-
de recordar nuestro pasado y dar forma a nuestro za, en lugar de menos? ¿No una habilidad única
futuro. Esta mirada opuesta se puede encontrar conlleva una responsabilidad única?
tanto en creyentes religiosos como en humanistas
seculares, y tampoco es demostrablemente verda- hace pocos años, en un bosque del noreste de
dera ni demostrablemente falsa. Pero sí provoca India, escuché y luego empecé a sentir, en el pe-
una pregunta: si somos, sin comparación, más me- cho, un zumbido profundo y rítmico. Sonaba me-
recedores que otros animales, ¿no debería nuestra teorológico, pero se trataba del aleteo de un par
habilidad de discernir el bien del mal y de sacrifi- de cálaos bicornes que se acercaban para aterrizar
car voluntariamente una pequeña fracción de en un árbol frutal. Tenían enormes picos amarillos
y muslos blancos robustos. Conforme trepaban por
el árbol y comían fruta plácidamente, me encontré
sollozando con la más rara de las emociones: ale-
gría pura. No tenía nada que ver con lo que yo que-
ría o tenía. Era la mera y espectacular presencia del
cálao bicorne, al cual yo no le importaba nada.
La otredad radical de las aves es integral para su
belleza y valor. Siempre están entre nosotros, pero
no son parte de nosotros. Son los otros animales
dominantes del mundo que la evolución produjo y
su indiferencia hacia nosotros debe servir como un
recordatorio amonestador de que no somos la me-
dida de todas las cosas. Las historias que nos con-
tamos sobre el pasado e imaginamos para el futuro
son construcciones mentales de las que pueden
prescindir las aves. Ellas viven de lleno en el pre-
sente. Y, en el presente, aunque nuestros gatos y
nuestras ventanas y nuestros pesticidas maten mi-
les de ellas al año, su mundo está muy vivo. En cada
rincón del planeta, en nidos tan pequeños como
nueces o tan grandes como un almiar, los polluelos
se asoman por sus cascarones hacia la luz. j

Autillo cariblanco
Ptilopsis leucotis
El autillo cariblanco ocupa una franja ancha de África al
sur del Sahara. Como muchos búhos, es un estupendo
cazador nocturno, con audición y vista extremadamente
sensibles y plumas primarias especiales que le permiten
calar en silencio sobre presas incautas.
FOTOGRAFIADOS EN EL ZOOLÓGICO Y JARDÍN BOTÁNICO DE CINCINNATI

El novelista y aficionado a las aves Jonathan Franzen es-


cribió sobre la matanza de las aves canoras para la edi-
ción de julio de 2013 de National Geographic. El fotógrafo
Joel Sartore crea retratos de estudio de los animales del
mundo para el proyecto Photo Ark de National Geogra-
phic, en natgeophotoark.org.

p oR QU É I Mp oRTa N Las aVe s 29


E L R EG A LO D E L C A N TO
Si te levantas temprano, casi en cualquier lugar, es muy probable que
seas obsequiado con algunas melodías de aves canoras, las cuales
constituyen casi la mitad de las especies de aves. A diferencia de los
llamados instintivos, los extravagantemente complejos tono, ritmo y
estructura de los verdaderos cantos deben aprenderse en etapas tem-
pranas de la vida y pueden variar localmente en una misma especie.
Ave lira soberbia
Menura novaehollandiae
El avelira soberbia de Aus-
tralia es un imitador ma-
gistral. Para atraer una
pareja, el macho reproduce
los llamados de otras aves
en el bosque mientras agi-
ta las espléndidas plumas
de su cola sobre su cabe-
za. Se han grabado aves
en cautiverio que imitan
sonidos de motosierras,
alarmas de autos y obtura-
dores de cámaras.
FOTOGRAFIADA EN EL SANTUARIO
HEALESVILLE, AUSTRALIA
Chipe de
Kirtland
Setophaga kirtlandii
El raro chipe de Kirtland, del
estado de Míchigan, depen-
de de incendios naturales
que promuevan las planta-
ciones de pinos de Banks
jóvenes, en los que anida.
Los machos llegan primero a
sus terrenos de apareamien-
to en primavera y empiezan a
cantar para establecer terri-
torios y atraer a las hembras.
FOTOGRAFIADA EN ESTADO SILVESTRE,
CERCA DE MIO, MÍCHIGAN
Azulillo
sietecolores
Passerina ciris
Con una apariencia como
si hubiera chapoteado un
rato dentro de la caja de
acuarelas de un niño, el azu-
lillo sietecolores es un ave
canora bastante común en
México y el sureste de Esta-
dos Unidos. Durante la tem-
porada de apareamiento,
los machos suelen cantar
entre sí, en un dueto territo-
rial llamado contracanto.
FOTOGRAFIADO EN ESTADO SILVESTRE
CERCA DE CHRISTOVAL, TEXAS

Chipe dorado
Protonotaria citrea
En los bosques de pan-
tano del sureste estadou-
nidense, el persistente
tuit-tuit-tuit-tuit del chipe
dorado puede escuchar-
se desde muy alto en los
árboles durante el verano.
La especie migra a prin-
cipios de primavera de
América Central y el norte
de América del Sur.
FOTOGRAFIADA EN EL ACUARIO
Y CENTRO MARINO CIENTÍFICO
DE VIRGINIA
H EC H O A L A M E D I DA
“La forma de un pico cuenta una historia conmovedora sobre la
evolución y supervivencia de cada ave, y nos ayuda a entender
su lugar en el mundo”, escribe Noah Strycker en Birds of the
Photo Ark. El pico triangular y robusto de un gorrión contiene el
poder para romper semillas, mientras que el pico afilado y curva-
do de un halcón facilita la caza.
Secretario
Sagittarius serpentarius
Con sus patas notable-
mente largas y porte fie-
ro, el secretario de la
sabana africana parece
una mezcla entre una
grulla y un águila. Su pico
en forma de gancho es
completamente el de
un rapaz.
FOTOGRAFIADO EN EL ZOOLÓGICO
DE TORONTO
Malvasía
cabeciblanca
Oxyura leucocephala
En peligro de extinción, la mal-
vasía cabeciblanca es nativa
de España, el norte de África
y Asia central. El pico plano de
los patos por lo general tiene
bordes suaves, para sentir la
comida en el agua, y laminillas
en fila parecidas a un peine en
el interior, para filtrar insectos,
semillas y otros bocadillos.
FOTOGRAFIADO EN EL PARQUE AVIARIO
SYLVAN HEIGHTS, SCOTLAND NECK,
CAROLINA DEL NORTE

Pingüino rey
Aptenodytes patagonicus
Perfecto para arponear pe-
ces pequeños y calamares,
el pico de un pingüino rey
muestra parches anaranja-
dos o amarillos que reflejan
luz ultravioleta que noso-
tros no podemos ver, pero
ellos sí. Machos y hembras
comparten este rasgo y
parecen evaluar parejas
potenciales en parte por la
intensidad de luz UV que
emana de sus picos.
FOTOGRAFIADOS EN EL ZOOLÓGICO DE
INDIANÁPOLIS
Zarapito pico largo
Numenius americanus
Con una envergadura que puede alcanzar
un metro, el zarapito pico largo es el ave
limícola más grande de América del Norte.
En invierno emplea su largo pico para buscar
camarones y cangrejos en las llanuras de
marea mexicanas y, en verano, lo utiliza para
buscar gusanos excavadores en pastizales
del oeste de Estados Unidos.
FOTOGRAFIADO EN EL AVIARIO TRACY, SALT LAKE CITY
D E L A G A L A A L V U E LO
En un principio, las plumas aparecieron no en las aves, sino en los dino-
saurios, mucho antes de que las aves evolucionaran; incluso algunos ti-
ranosaurios tempranos ostentaban plumas primitivas. Las plumas de
dinosaurios posiblemente se usaron como aislante o para despliegue.
Plumas más complejas, especializadas para el vuelo, llevaron a las aves
–el único linaje que quedó de los dinosaurios– a nuevas alturas.

Espolonero
malayo
Polyplectron malacense
Casi la mitad de los 50 centí-
metros de la longitud prome-
dio de un espolonero malayo
macho se dedica a su cola
y se despliega en un abanico
espléndido para impresionar
a las hembras. Su territorio
y población han disminuido
drásticamente conforme su
hábitat de bosque bajo ha
sido talado para el cultivo.
FOTOGRAFIADO EN PHEASANT HEAVEN,
CLINTON, CAROLINA DEL NORTE
Las aves no fueron las
primeras en desarrollar
ornamentación para la
cabeza; los dinosau-
rios, e incluso parientes
más lejanos, como los
pterosaurios, las tenían.
Hoy, las aves ostentan
una notable variedad
de coronas y crestas,
utilizadas para atraer
pareja e intimidar a los
rivales. De izq. a der.,
desde arriba: loro caci-
que (Deroptyus acci-
pitrinus), gura occiden-
tal (Goura cristata),
cacatúa abanderada
(Cacatua leadbeateri),
cacatúa enlutada (Pro-
bosciger aterrimus) y
grulla coronada cuelli-
negra (Balearica
pavonina).
FOTOGRAFIADOS EN EL ZOOLÓGICO
DE HOUSTON; ZOOLÓGICO Y
ACUARIO HENRY DOORLY DE
OMAHA, NEBRASKA; PARROTS IN
PARADISE, AUSTRALIA; PARQUE
AVIARIO JURONG, SINGAPUR;
ZOOLÓGICO Y ACUARIO DE
COLUMBUS, OHIO.
Cardenal
bermejo
Cardinalis phoeniceus
Como su primo nortea-
mericano, el cardenal
bermejo de Colombia y
Venezuela es irresisti-
blemente llamativo, si
no es que más. Las
plumas son aún más
rojas en el macho, que
sostiene erguida su
cresta larga y con púas
casi todo el tiempo.
Los machos cantan y
alardean sus abalorios
desde perchas conspi-
cuas temprano por la
mañana.
FOTOGRAFIADO EN EL AVIARIO
NACIONAL DE COLOMBIA
Buitre del Cabo
Gyps coprotheres
Los buitres difícilmente
son las aves más entra-
ñables: son grandes y
feos, y comen cosas des-
agradables de maneras
desagradables. Pero sin
ellos, que limpian la carro-
ña, la población de insec-
tos se dispararía y, con
ella, las enfermedades.
Este trío de buitres del
Cabo es nativo del sur
de África.
FOTOGRAFIADOS EN EL ZOOLÓGICO
DE CHEYENNE MOUNTAIN, COLORADO
SPRINGS, COLORADO
E N B E N E F I C I O D E TO D OS
Más allá de la mera alegría que ofrecen, las aves desempeñan un
papel vital en el medio ambiente: polinizan las plantas, dispersan
semillas, controlan insectos y se deshacen de carne putrefacta.
“El futuro de las aves, y el nuestro, está entrelazado más de lo
que sabemos –escribe el fotógrafo Joel Sartore en Birds of the
Photo Ark–. Levantamos el vuelo, o nos desplomamos, juntos”.
1 de octubre de 2017 | Las Vegas, Nevada | 58 muertos, 546 heridos

44
Desde un piso 32, un hombre con rifles semiautomáticos modificados para ser más rápidos, disparó más de 1 000
balas durante un festival de música. Los tiroteos masivos se han vuelto mucho más frecuentes desde 2011.

LA CIENCIA DEL

Bien y del mal ¿Por qué somos generosos o crueles? Los investiga-
dores señalan que la configuración de nuestro cere-
bro puede afectar nuestra cantidad de empatía.

45
14 de diciembre de 2012 | Escuela primaria Sandy Hook | 27 muertos, dos heridos

46
Seis miembros del personal y 20 niños murieron por disparos en Newtown, Connecticut. El agresor también mató
a su madre. La escuela fue derribada y reemplazada. Nada se conservó de la escuela vieja, ni siquiera el asta.

47
12 de junio de 2016 | Club nocturno Pulse, Orlando, Flo. | 49 muertos, 53 heridos

48
En uno de los ataques más letales en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001, un hombre, que prometió
lealtad a ISIS, atacó un bar popular entre la comunidad gay. Un año después, los deudos volvieron a la escena.

49
7 de junio de 1998 | Huff Creek Road, Jasper, Texas | un muerto

50
Supremacistas blancos asesinaron a James Byrd, Jr., un afroamericano, encadenándolo a una pick up
y arrastrándolo por esta carretera. Los círculos marcan dónde se encontraron pedazos de su cuerpo.

51
Por Yudhijit Bhattacharjee
Fotografías de Lynn Johnson

Desde la ventana de la cocina de su


casa móvil en Auburn, Illinois, Ashley
Aldridge tiene una vista clara del cruce
ferroviario a 100 metros de ahí.
Cuando Aldridge, de 19 años, vio por primera vez
al hombre en silla de ruedas, justo acababa de dar-
les de comer a sus dos hijos. Notó que la silla de
ruedas no se movía. Estaba atorada entre las vías.
El hombre pedía ayuda a gritos; una motocicleta
Micah
y dos automóviles pasaron sin detenerse. Fletcher
Entonces oyó pitar al tren y el sonido de la ba- INTERVENIR
rrera de cruce al bajar, lo que indicaba que se es- PA R A S A LVA R
A EXTRAÑOS
taba acercando. Corrió y cuando llegó junto al
Fletcher y otros dos
hombre, el tren estaba a menos de un kilómetro y
hombres defendieron a
se acercaba a aproximadamente 125 km/h. Al no dos mujeres –una porta-
poder sacar la silla de ruedas, rodeó con sus brazos ba un hiyab– de un hom-
el pecho del hombre desde atrás y lo jaló con un bre que les lanzaba
poderoso tirón. Cayó de espaldas, sacándolo de la insultos antimusulmanes
en un tren suburbano en
silla. En cuestión de segundos, el tren hizo trizas
Portland. El agresor apu-
la silla de ruedas, arrastrando fragmentos de acero ñaló a los tres hombres.
y plástico a lo largo de casi un kilómetro de la vía. Dos murieron, Fletcher
El hombre al que Aldridge ayudó esa tarde de sufrió una profunda heri-
septiembre de 2015 era un completo extraño. El da en el cuello. Dijo que
instintivamente se acer-
heroico rescate de Aldridge es un ejemplo de lo
có a ayudar a las muje-
que los expertos llaman altruismo extremo, actos res. Diagnosticado de
desinteresados para ayudar a personas que no tie- niño dentro del espectro
nen relación con uno a riesgo de sufrir un daño autista, fue acosado y
personal grave. No es de sorprender que muchos golpeado. “Si uno perte-
nece realmente a una
de esos héroes trabajen en profesiones en las que
comunidad, entonces se
arriesgar la propia vida para salvar a otros es parte debe esperar que todos
del trabajo. Pero otros son hombres y mujeres co- se defiendan unos a
munes y corrientes. otros”, dice.

52 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
LA CI ENCI A DEL BI EN Y DEL MAL 53
54 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
Contrasta estos hechos nobles con los horrores
que cometen los humanos: asesinatos, violacio-
nes, secuestros, tortura. Considera la matanza
perpetrada por el hombre que en octubre atacó a
una multitud a balazos, desde el piso 32 del hotel
Mandalay Bay en Las Vegas, Nevada, durante un
festival de música country. Tres semanas des-
pués, las fuentes oficiales calculan que el número
de víctimas fue de 58 muertos y 546 heridos. A
pesar de lo aberrantes que son estas atrocidades,
ocurren con frecuencia suficiente como para re-
cordarnos una oscura verdad: los humanos somos
capaces de una crueldad inenarrable.
Los altruistas extremos y los psicópatas ejempli-
fican nuestros mejores y peores instintos. En un
margen del espectro moral están el sacrificio, la
generosidad y otros rasgos nobles que reconoce-
Phineas Gage
mos como el bien; en el otro están el egoísmo, la y el lóbulo frontal
violencia e impulsos destructivos que vemos como CÓMO FUNCIONA EL CEREBRO
el mal. En la raíz de ambos tipos de comportamien- Durante la construcción de una ferrovía en 1848 una
to, dicen los investigadores, está nuestro pasado explosión hizo que una barra de hierro atravesara el
evolutivo. Suponen que los seres humanos –y, en lóbulo frontal izquierdo de Gage (izq.). Tras recupe-
rarse, ya no era amable ni respetuoso; era insensible
menor grado, muchas otras especies– desarrolla-
e indiferente. En Canadá, un paciente sufrió un cam-
ron el deseo de ayudarse unos a otros porque la bio similar cuando un tumor benigno creció en su ló-
cooperación en grupos sociales grandes es esencial bulo frontal. Tras la eliminación del tumor en 2016, su
para sobrevivir. Pero, en vista de que los grupos te- esposa le dijo al equipo médico: “Gracias por devol-
nían que competir por recursos, la disposición para verme a mi esposo”. Se muestran sus IRM (arriba),
antes y después de la cirugía. Casos como estos
mutilar y posiblemente matar a los oponentes tam-
ayudan a explicar cómo las estructuras cerebrales
bién era crucial. “Somos la especie más social de la guían el comportamiento moral y social.
Tierra y también la más violenta –dice el neurólogo
social Jean Decety–. Tenemos dos caras porque
ambas son importantes para sobrevivir”. anteriormente, los investigadores pensaban
Por siglos, la cuestión de cuánto bien y cuánto que los niños pequeños no se preocupaban por el
mal se originan y manifiestan en nosotros era un bienestar de otros, una conclusión lógica si vemos
tema de debate filosófico o religioso. Pero en déca- los berrinches de los niños pequeños. Pero ha-
das recientes, los investigadores han hecho avances llazgos recientes muestran que los bebés sienten
importantes en cuanto a la comprensión de la cien- empatía mucho antes de su primer cumpleaños.
cia de lo que impulsa el bien y el mal. Ambos pare- Maayan Davidov, psicóloga de la Universidad He-
cen estar vinculados a un rasgo emocional clave: la brea de Jerusalén, y sus colegas han llevado a cabo
empatía, capacidad intrínseca del cerebro para ex- algunos estudios con los cuales analizan el com-
perimentar lo que otra persona siente. Los investi- portamiento de niños que ven a alguien en apuros.
gadores han encontrado que la empatía es la chispa Incluso antes de los seis meses, muchos bebés
que enciende la compasión en nuestros corazones responden a tales estímulos con expresiones fa-
y nos impulsa a ayudar a otros en apuros. También ciales que reflejan preocupación; algunos mues-
han remitido los comportamientos violentos, psicó- tran gestos de cariño. En su primer año de vida, los
patas y antisociales a la falta de empatía, que parece niños también muestran señales de que tratan de
provenir de circuitos neuronales dañados. entender el sufrimiento que ven. Los que tienen

PHINEAS GAGE, DE LOS ARCHIVOS DE LA FAMILIA GAGE; IMÁGENES DE RESONANCIA


MAGNÉTICA CORTESÍA DE DAVID FORTIN, UNIVERSIDAD DE SHERBROOKE
Anatomía de la empatía
Mediante tecnología de escáner, los científicos pueden identificar las partes del
cerebro que se activan cuando sentimos empatía por otros. Al combinar estos
resultados con otros hallazgos –desde evaluaciones psicológicas hasta tests
genéticos–, los investigadores han empezado a determinar qué factores biológi-
cos y ambientales refuerzan o corroen nuestra capacidad de sentir empatía.

El circuito de la empatía

COR
Las zonas destacadas tienen distintas funciones

TE
en la manera como el cerebro responde a otros.

ZA
SO
M
Reaccionar de manera visceral al dolor

AT
físico de alguien más

OS
LÓ B U LO

EN
P A R I E TA L I N F E R I O R
GIRO
Espejear las acciones y emociones

SORI
F R O N TA
L
de la gente INFERIO
R

AL
SUR
Leer las expresiones de los ojos OPÉRCULO

CO
y los movimientos de los demás FRONTAL

TE
UNIÓN
P

M
TEMPOROPARIETAL O
Imaginar los pensamientos RA
LS
ÍNSULA
ANTERIOR
de los demás UP
ER
IOR
(solo el lado derecho)

La activación del circuito


Reconocer emoción,
Biológicamente
dolor y conciencia de
Variaciones genéticas permiten que algunas perso-
nas reconozcan mejor las expresiones faciales o uno mismo
produzcan mayor cantidad de una enzima relacio-
nada con menor agresividad.

Psicológicamente
Una infancia enriquecedora puede transformar
en un ciudadano sociable y no violento a alguien
que está predispuesto genéticamente a carecer LA AMÍGDALA
de empatía.
La gente en extremo altruista tiene más
Socialmente actividad neural en sus amígdalas agran-
Ver a un amigo llorar u oír quejarse a un perro, por dadas, una parte del cerebro asociada con
ejemplo, puede provocar empatía y deseo de terminar respuestas emocionales aprendidas y el
lo que se percibe como sufrimiento compartido. procesamiento de estímulos angustiantes.

El espectro de la empatía
Los tests para el cociente de empatía (EQ) pueden
medir la empatía. Las preguntas buscan determinar
la magnitud del interés de una persona en cómo sien-
ten y piensan los demás.

Altruistas extremos Profesionales en humanidades


Las personas muy empáticas, como las que arriesgan Personas como los músicos e historia-
sus vidas por extraños, pueden reconocer mejor el do- dores, por lo general, obtienen altas
lor o el miedo en los rostros de otros. puntuaciones en los tests de EQ.

75 70 65 60 55 50 45
Puntajes de cociente de empatía M Á S E M P ÁT I C O
Reconocer dolor CEREBRO CEREBRO
NORMAL HOMICIDA
Corteza Corteza prefrontal
prefrontal activa menos activa

COR
C O RT E Z A TE
ZA
CINGULADA P
R
MEDIAL Comparar la
E

perspectiva
FR
ON

propia con la de LA CORTEZA PREFRONTAL


TA

alguien más Un escaneo del cerebro de un asesino que alega-


L M

ba demencia (arriba a la der.) muestra actividad


EDIAL

reducida en la corteza prefrontal, una parte del


cerebro que reprime el comportamiento impulsi-
vo. Las anormalidades en esta zona podrían pre-
disponer a una persona a la violencia.
L

TA Entender
N
R O
OF señales sociales
BIT
C O RT
EZA
OR y dolor físico La supresión del circuito
Biológicamente
De acuerdo con una estimación, alrededor de 70 % de
los rasgos psicópatas son genéticos. Las lesiones ce-
rebrales y la exposición prolongada al estrés también
pueden dañar los circuitos de la empatía.

Psicológicamente
Estados temporales como la embriaguez, el miedo o el
hambre pueden reducir brevemente nuestras respues-
tas de empatía, mientras que los traumas de la infancia
Registrar emociones faciales pueden tener efectos a más largo plazo.

Socialmente
Un bloqueo generalizado de la empatía puede suce-
Comprender las der cuando todo un grupo de personas se somete
intenciones de los demás a una ideología de agresión o superioridad, como
en una guerra.

Distribución de 25 %
los encuestados

20

15

Profesionales en ciencias Psicópatas


Los que piensan de manera muy sistemá- Si fueran honestos, los psicópatas podrían 10
tica con frecuencia tienen respuestas de tener puntuaciones bajas, pero pueden
empatía más bajas que el promedio. reconocer cómo y cuándo fingir empatía.
5

40 35 30 25 20 15 10 5y
M E N O S E M P ÁT I C O menor

JASON TREAT Y RYAN T. WILLIAMS (NGM). ILUSTRACIÓN: BRYAN CHRISTIE


FUENTES: SIMON BARON-COHEN, DAVID M. GREENBERG, UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE;
ESCANEOS PET DE CEREBROS CORTESÍA DE ADRIAN RAINE, UNIVERSIDAD DE PENSILVANIA
Los investigadores han Si es posible que el déficit de empatía en el
centro de la conducta psicópata se remita a la pri-
encontrado que la empa- mera infancia, ¿el mal reside en los genes, enros-
tía es la chispa que encien- cado como una serpiente en el ADN, en espera de
atacar? La respuesta no es un sí o un no categóri-
de la compasión y nos cos. Al igual que sucede con múltiples enferme-
impulsa a ayudar a otros. dades, intervienen tanto la naturaleza como la
crianza. Los estudios de gemelos han establecido
que los rasgos de dureza/insensibilidad afectiva
mostrados por algunos niños pequeños y adoles-
centes surgen, hasta un grado sustancial, de los
18 meses con frecuencia traducen su empatía en genes que han heredado. Sin embargo, en un es-
comportamientos sociales positivos, como abra- tudio con 561 niños que nacieron de madres con
zar o darle un juguete a un niño herido para historias de conductas antisociales, los investiga-
consolarlo. dores encontraron que quienes vivían con fami-
Sin embargo, esto no es cierto para todos los lias adoptivas que proporcionaban un ambiente
niños. En una pequeña minoría, al empezar el cálido y afectuoso tenían mucha menor probabi-
segundo año de vida, los investigadores ven lo lidad de mostrar rasgos de dureza/insensibilidad
que llaman “indiferencia activa” hacia los demás. afectiva que aquellos que vivían con familias que
“Cuando alguien avisa que otros resultaron lasti- no eran afectuosas.
mados –comenta Carolyn Zahn-Waxler, investiga- A los niños cuyos genes hacen que sea más pro-
dora de la Universidad de Wisconsin–, estos niños bable que tengan dificultades para sentir empatía
se reirían de ellos o incluso los golpearían y dirían con frecuencia no les dan un respiro. “Puede ima-
‘No estás herido’ o ‘Debes tener más cuidado’, con ginarse que, si tiene un hijo que no muestra afecto
un tono de voz crítico”. Al seguir a estos infantes de la misma manera que un niño con un desarro-
hasta la adolescencia, Zahn-Waxler y su colega llo típico y no siente empatía, ese niño provocará
Soo Hyun Rhee, psicóloga de la Universidad de reacciones muy diferentes en la gente que lo rodea
Colorado en Boulder, encontraron que tenían una –los padres, maestros, compañeros– que un niño
alta probabilidad de desarrollar tendencias anti- más agradable, más empático –dice Essi Viding,
sociales y meterse en problemas. psicóloga investigadora del University College de
Otros estudios han medido la insensibilidad y Londres–. Y muchos de esos niños, por supuesto,
falta de expresión emocional en adolescentes, al viven con sus familias biológicas, así que con fre-
preguntar si el sujeto siente remordimientos por cuencia tienen este doble revés de tener padres
haber hecho algo malo. Los que presentan altas que quizá no estén muy bien equipados para mu-
puntuaciones para los rasgos de “dureza/insensibi- chas de las tareas parentales, que no sean tan bue-
lidad afectiva” suelen tener problemas de compor- nos para sentir empatía o para regular sus propias
tamiento frecuentes y graves: muestran agresividad emociones”.
extrema en peleas, por ejemplo, o vandalizan pro-
piedades. Los investigadores también encontra- los bomberos intentaron desesperada-
ron que algunos de estos adolescentes terminan mente salvar a los seis niños Philpott de su casa en
cometiendo delitos graves, como asesinato, viola- llamas en Derby, Inglaterra, en las primeras horas
ción y robo con violencia. Algunos son propensos del 11 de mayo de 2012. Pero el calor y el humo eran
a convertirse, de adultos, en psicópatas en toda tan intensos que olo uno de los niños estaba vivo
regla: individuos con corazones fríos y calculado- cuando los rescatistas finalmente subieron adon-
res que no se inmutan mientras cometen los actos de estaban durmiendo. Ese niño también falleció
más atroces imaginables (la mayoría de los psicó- dos días después en el hospital. La policía sospe-
patas son hombres). chó que se trataba de un incendio provocado.

58 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
Los residentes de Derby recaudaron dinero “ceño fruncido”. En una tarea diseñada para pro-
para ayudar a los padres de los niños –Mick y Mai- bar la toma de decisiones morales, los investiga-
read Philpott– a pagar el funeral. En una confe- dores les piden a los reclusos que valoren qué tan
rencia de prensa, Philpott sollozaba y se secaba ofensivas resultan imágenes proyectadas en una
los ojos con un pañuelo que permanecía curiosa- pantalla, como una cruz quemada por el Ku Klux
mente seco. Al salir se derrumbó, pero el subjefe Klan o un rostro ensangrentado por una golpiza.
de policía de Derbyshire, que caminaba detrás, Aunque ambos reconocen la infracción moral en
estaba sorprendido por lo antinatural de su com- las imágenes, los psicópatas suelen mostrar una
portamiento. Dieciocho días después, la policía activación más débil de las regiones cerebrales
arrestó a Philpott y a su esposa. Los investigado- que se emplean en el razonamiento moral.
res determinaron que ellos le habían prendido Basado en estos y otros hallazgos similares,
fuego a la casa con un cómplice para inculpar a la Kiehl está convencido de que los psicópatas pre-
amante de Mick. El tribunal los encontró culpa- sentan deficiencias en un sistema de estructuras
bles a los tres de homicidio culposo. cerebrales interconectadas –incluidas la amígdala
La simulación de la pena y la falta de remordi- y la corteza orbitofrontal– que ayudan a procesar
miento de Philpott se encuentran entre las caracte- emociones, tomar decisiones, controlar impulsos
rísticas que definen a los psicópatas, una categoría y establecer objetivos. Hay “básicamente de 5 a
de individuos que ha llegado a encarnar el mal 7 % menos materia gris en esas estructuras en in-
en la imaginación popular. Los psicópatas son dividuos con marcados rasgos psicópatas, en
totalmente indiferentes a los sentimientos de los comparación con otros reclusos”, dice Kiehl. Los
demás, aunque parecen aprender a imitar las psicópatas parecen compensar esta deficiencia
emociones. “En realidad, solo tienen una inca- utilizando otras partes del cerebro para simular
pacidad total para apreciar algo como la empatía, cognitivamente lo que en realidad pertenece al rei-
la culpa o el remordimiento”, señala Kent Kiehl, no de las emociones. “Es decir, el psicópata debe
neurocientífico de Mind Research Network y la pensar en lo que es correcto o incorrecto, mientras
Universidad de Nuevo México. Se trata de perso- que el resto de nosotros lo sentimos”, escribió Kiehl
nas que “sencillamente son muy diferentes del en un artículo de 2011, del que es coautor.
resto de nosotros”.
Kiehl ha pasado las últimas dos décadas explo- CuANDo ABIgAIL MArsh, psicóloga de la Uni-
rando esta diferencia mediante escaneos de cere- versidad de Georgetown, tenía 19 años, su auto-
bros de prisioneros (casi uno de cada cinco hombres móvil derrapó en un puente después de que viró
adultos en prisión en Estados Unidos y Canadá para esquivar un perro. El vehículo se descontroló
obtiene puntuaciones altas en psicopatía, medida y finalmente se detuvo en el carril de alta veloci-
con una lista de verificación de 20 criterios, como dad, en sentido contrario al tráfico. Marsh no
impulsividad y falta de remordimientos, en compa- pudo hacer que arrancara el motor y tenía dema-
ración con uno de cada 150 en la población mascu- siado miedo para salir del vehículo. Un hombre se
lina en general). detuvo, cruzó corriendo la carretera y la ayudó a
Kiehl y sus colegas han escaneado a más de encender el automóvil. “Corrió un gran riesgo al
4 000 reclusos desde 2007 para medir la actividad atravesarse corriendo la carretera. No hay más
de sus cerebros, así como el tamaño de diferentes explicación posible para esto que la de simple-
regiones cerebrales. mente querer ayudar –dice Marsh–, ¿qué puede
Los criminales psicópatas han mostrado una motivar a alguien a hacer algo así?”.
actividad reducida en la amígdala, un lugar im- Marsh se preguntó si el altruismo mostrado en
portante del procesamiento emocional, en com- el puente por el conductor no sería de algún ma-
paración con los reclusos no psicópatas cuando nera el polo opuesto de la psicopatía. Empezó a
recuerdan palabras cargadas emocionalmente que buscar a un grupo de individuos excepcionalmen-
les mostraron momentos antes, como “miseria” y te bondadosos para estudiarlos y decidió que los

LA CI ENCI A DEL BI EN Y DEL MAL 59


Kent Kiehl
E S C A N E A R PA R A E N T E N D E R A L O S P S I C Ó PATA S
Kiehl, neurocientífico de la Universidad de Nuevo México, ha escaneado a más
de 4 000 reclusos para medir su actividad cerebral y el tamaño de las diferentes
regiones cerebrales. Dice que los psicópatas tienen deficiencias en las estructuras
cerebrales interconectadas que ayudan a procesar las emociones, tomar decisio-
nes, controlar los impulsos y establecer objetivos.

60
Centro de Tratamiento Juvenil Mendota
T R ATA R D E M O L D E A R L A M E N T E PA R A H A C E R L O C O R R E C T O
En esta instalación en Wisconsin para delincuentes adolescentes violentos, un pro-
grama ayuda a evitar que muchos se conviertan en criminales de por vida. Según su
comportamiento diario, pueden ganar o perder privilegios al día siguiente, como jugar
videojuegos. Este enfoque les da la posibilidad de redimirse cada 24 horas. Aquí, un
muchacho sostiene una gráfica de sus puntos semanales promedio durante un año.

61
Nuestro cerebro social es matanzas masivas organizadas que requieren la
complicidad y pasividad de gran número de perso-
maleable, incluso en la nas. Una y otra vez, grupos sociales organizados
adultez, y podemos entre- según lineamientos étnicos, nacionales, raciales
y religiosos han atacado salvajemente a otros gru-
narlo para que sea más pos. Las cámaras de gas de la Alemania nazi ex-
bondadoso y generoso. terminaron a millones de judíos, los Jemeres
Rojos comunistas mataron brutalmente a sus
compatriotas camboyanos en campos de la muer-
te, los extremistas hutus de Ruanda asesinaron a
machetazos a varios cientos de miles de tutsis y
donantes altruistas de riñón serían sujetos idea- hutus moderados, y los terroristas del Estado Is-
les. Se trata de personas que decidieron donar un lámico masacraron a los yazidíes de Irak; virtual-
riñón a un desconocido sin recibir compensa- mente todas las regiones del mundo parecen
ción alguna. haber sufrido un genocidio. Acontecimientos
Marsh y sus colegas trajeron a 19 donadores de como estos proporcionan pruebas espantosas de
todo el país para el estudio. Les mostraron a cada que el mal puede atrapar en sus garras a comuni-
uno de ellos una serie de fotos en blanco y negro de dades completas.
expresiones faciales, algunas temerosas, otras eno- Por medio de experimentos bien conocidos rea-
jadas y otras neutrales, mientras escaneaban sus lizados en los años sesenta por el psicólogo Stan-
cerebros utilizando una máquina IRM para trazar ley Milgram, de la Universidad de Yale, se puede
tanto la actividad como la estructura. entender de forma parcial cómo la voz de la con-
Cuando veían los rostros temerosos, los donan- ciencia se vuelve intrascendente para los soldados
tes mostraban mayor respuesta en la amígdala de a pie durante un genocidio. En esos estudios,
derecha que un grupo de control. Por separado, los se les pidió a los sujetos que le dieran choques
investigadores encontraron que sus amígdalas de- eléctricos a una persona en otra habitación por no
rechas eran, en promedio, 8 % más grandes. Estu- responder bien una pregunta y que incrementa-
dios similares realizados previamente en sujetos ran el voltaje con cada respuesta equivocada. A
psicópatas habían encontrado lo contrario: las instancias de una persona con bata de laboratorio,
amígdalas de los cerebros psicópatas eran más pe- que representaba el papel de un experimentador,
queñas y se activaban menos que las de los contro- los sujetos a menudo infligían los choques con vol-
les cuando reaccionaban ante rostros aterrados. tajes peligrosamente altos. Los choques no eran
“Las expresiones de temor provocan preocu- reales y los gritos que oían los sujetos estaban pre-
pación y cuidado. Si no se responde a esa expre- grabados, pero los sujetos solo lo descubrieron
sión, no se puede experimentar preocupación más tarde. Los estudios demostraron lo que Mil-
por la otra persona –explica Marsh–. Y los donan- gram describió como “la extrema disposición de
tes altruistas de riñón parecen ser precisamente los adultos a obedecer, casi en cualquier medida,
muy sensibles a la aflicción de otras personas, la orden de una autoridad”.
pues el miedo es el tipo más agudo de aflicción, Gregory Stanton, ex funcionario del Departa-
quizá en parte porque sus amígdalas son más mento de Estado de Estados Unidos y fundador
grandes que el promedio”. de Genocide Watch, una organización sin fines de
lucro que trabaja para prevenir asesinatos masi-
la mayor parte De las personas en el mundo vos, ha identificado las etapas que pueden causar
no son ni altruistas extremos ni psicópatas, y la que gente decente, en otras circunstancias, come-
mayoría de los individuos de cualquier sociedad ta asesinatos. Todo empieza cuando líderes de-
no comete, por lo general, actos violentos en contra magogos definen a un grupo objetivo como “el
de otras personas. Y, sin embargo, hay genocidios, otro” y afirman que es una amenaza para los

62 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
intereses de sus partidarios. Sigue la discrimina- que como una prisión. Los adolescentes remiti-
ción y pronto los líderes caracterizan a sus objeti- dos al centro llegan con historias criminales lar-
vos como infrahumanos, lo que mina la empatía gas; representan una amenaza para otros. “Son
del grupo excluyente por “el otro”. personas que esencialmente han abandonado la
A continuación, la sociedad se polariza. “Los raza humana, no tienen ninguna conexión con
que planean el genocidio dicen: ‘Estás con noso- nadie y están en una postura realmente antagóni-
tros o en contra de nosotros’”, revela Stanton. A ca con todos”, advierte Michael Caldwell, psicólo-
esto le sigue una fase de preparación, en la que go senior de la institución.
los arquitectos del genocidio elaboran listas ne- El centro busca crear una conexión con los mu-
gras, almacenan armas y planifican cómo las bases chachos a pesar de sus comportamientos agresi-
van a ejecutar las matanzas. A veces, los miem- vos y antisociales. Los miembros del personal
bros del grupo excluido son obligados a mudarse siguen tratando humanamente al ofensor. Los
a guetos o campos de concentración. Y entonces muchachos son evaluados todos los días con un
comienzan las masacres. conjunto de calificaciones según su comporta-
Muchos de los perpetradores no sienten remor- miento. Si lo hacen bien, ganan ciertos privilegios
dimiento alguno, no porque sean incapaces de sen- al día siguiente, como la oportunidad de jugar
tirlo –como en el caso de los asesinos psicópatas–, videojuegos. Si obtienen malas calificaciones, por
sino porque encuentran maneras de racionalizar ejemplo por involucrarse en una pelea, pierden
las matanzas. James Waller, experto en genocidio privilegios. El enfoque no busca castigar el mal
del Keene State College de Nuevo Hampshire, dice comportamiento, sino premiar la buena conducta.
que, cuando entrevistó a docenas de hombres hu- Esto difiere de la mayoría de las instituciones co-
tus condenados o acusados de cometer atrocida- rreccionales. Con el paso del tiempo, los mucha-
des durante el genocidio de Ruanda, tuvo una chos empiezan a comportarse mejor, afirma Greg
visión fugaz de esta “increíble capacidad de la van Rybroek, director del centro. Sus rasgos de
mente humana para justificar y darles sentido a las dureza e insensibilidad afectiva disminuyen. Su
peores acciones”. Algunos de ellos habían matado capacidad mejorada para manejar sus emociones
a machetazos a niños, incluso a algunos que cono- y controlar sus impulsos violentos parece durar
cían personalmente. Según Waller, su razonamien- más allá de los muros de Mendota. Los adolescen-
to fue: “Si no lo hacía, esos niños habrían crecido y tes tratados en el programa han cometido delitos
regresado a matarme. Era algo que mi pueblo ne- con mucha menor frecuencia y violencia entre
cesitaba para estar a salvo, para sobrevivir”. dos y seis años después de ser liberados que los
tratados en otros lugares. “No hay magia alguna
NuEstrA CApACIDAD DE sentir empatía y ca- –expresa Van Rybroek–, realmente hemos creado
nalizarla en compasión puede ser innata pero no un sistema que ve el mundo desde el punto de
es inmutable. Tampoco la tendencia a desarrollar vista de los jóvenes y trata de alterarlo de una ma-
personalidades psicópatas y antisociales se en- nera justa y consistente”.
cuentra tan fija en la niñez que sea imposible Durante la década pasada, los investigadores
modificarse. En años recientes, los investigado- descubrieron que nuestro cerebro social es ma-
res han mostrado la viabilidad de eliminar el mal leable, incluso en la edad adulta, y que podemos
de raíz, así como de fortalecer nuestros instintos entrenarlo para que sea más bondadoso y genero-
sociales positivos. so. Tania Singer, neurocientífica social, ha sido
La posibilidad de evitar que los chicos adoles- pionera en estudios que lo demuestran.
centes violentos se conviertan en criminales de por Singer y sus colegas encontraron que la empa-
vida se ha puesto a prueba en el Centro de Trata- tía y la compasión utilizan diferentes redes del
miento Juvenil Mendota, en Wisconsin, una ins- cerebro. Ambas pueden llevar a comportamien-
talación que aloja a autores de delitos graves, pero tos sociales positivos, pero la respuesta empática
que funciona más como una unidad psiquiátrica del cerebro al ver sufrir a otra persona puede

LA CI ENCI A DEL BI EN Y DEL MAL 63


64
Missy Ewing
O F R EC E R U N R EG A LO C O N G E N E R O S I DA D E X T R AO R D I N A R I A
Al igual que su esposo, Ewing donó un riñón a un extraño. Su única recompensa fue
la satisfacción que tuvo cuando lo hizo. Dice que su regalo fue una respuesta a la abun-
dancia de amor que ha recibido en su vida. Los investigadores han hallado que los do-
nadores altruistas de riñones, como Ewing, tienen amígdalas derechas más grandes
y receptivas, lo que los hace más sensibles frente a las emociones de los demás.

65
Anthony Chávez
G U Í A H AC I A L A S EG U R I DA D
Cuando Chávez vio a una mujer ensan-
grentada en el festival de música de Las
Vegas, se dio cuenta de que él y su novia,
Deianara Torres (extrema izq.), estaban
bajo fuego. La ayudó a escapar a un sitio
seguro, luego vio a otra asistente al con-
cierto que había conocido antes. “Nos
miramos a los ojos y el miedo nos invadió
–dijo–. Supe que tenía que quedarme
aquí y ayudarla”. La ayudó y a varios más,
paralizados por el choque, impulsándo-
los por encima de la cerca.

William Ramírez
EN MEDIO DEL PELIGRO
De camino a su trabajo para lavar bar-
cos, Ramírez (izq.) rescató a un oficial
de policía de Miami del ataque de un
hombre con un rifle de asalto. Puso su
camioneta entre el oficial y el tirador,
abrió una puerta para que el oficial pu-
diera entrar y se alejó rápidamente hacia
un lugar seguro. “No podía solo irme a
trabajar sin hacer nada. Los policías
arriesgan su vida por la gente todo el
tiempo”, le dijo al periódico Sun Sentinel.

Samer Attar
CURAR A VÍCTIMAS DE GUERRA
Attar, cirujano ortopédico de Chicago,
fue voluntario en Irak, Jordania y Siria
para tratar a pacientes en zonas de con-
flicto. Al igual que otros altruistas extre-
mos, presta poca atención a los riesgos
que enfrenta al tratar de salvar a otros.
Cuando Alepo estaba bajo sitio en 2016,
fue el último doctor estadounidense en
partir, angustiado porque dejaba atrás a
algunos colegas. “No soy un héroe –es-
cribió–, pero estaba rodeado de ellos”.

Ashley Aldridge
E N F R E N TA R S E A L M I E D O
Aldridge, joven madre, corrió descalza
hasta un cruce de ferrocarril para resca-
tar a un hombre cuya silla de ruedas se
había atorado en las vías. Lo liberó justo
antes de que el tren lo atropellara. “Real-
mente no pienso en mí misma como una
heroína, pero mis hijos me dicen todo el
tiempo que lo soy –comenta–. Solo ayu-
daba a alguien, supongo que así lo veo
porque, si hubiera sido mi abuelo, espe-
raría que alguien también lo ayudara”.

67
68
Jeremy Richman
BUSCAR MANERAS DE PREVENIR LA VIOLENCIA
“Para evitar que otras personas sufran esta horrible angustia”, Richman inició una
fundación a la que llamó Avielle, como su hija de seis años asesinada en el tiroteo de
la escuela Sandy Hook. La fundación apoya la investigación cerebral para tratar la
violencia como una enfermedad. Se localiza en los terrenos del clausurado hospital
Fairfield Hills (arriba), que albergaba a algunos pacientes psiquiátricos peligrosos.

69
provocar a veces una aflicción empática, una re-
acción negativa que puede hacer que el especta-
dor desee alejarse de la persona que sufre para
preservar su propio sentido de bienestar.
Para mejorar la compasión, que combina la
conciencia de la aflicción del otro con el deseo de
aliviarla, Singer y sus colegas han probado los
efectos de varios ejercicios de entrenamiento. Uno
notorio, derivado de las tradiciones budistas, im-
plica que los sujetos mediten sobre un ser querido
–uno de los padres o un hijo, por ejemplo–, para
dirigir calidez y bondad hacia esa persona, y ex-
tender poco a poco esos mismos sentimientos
hacia conocidos, extraños e incluso enemigos en
un círculo de amor cada vez más amplio. El grupo
de Singer ha demostrado que los sujetos que se
entrenan con esta forma de meditación, incluso
por pocos días, tenían una respuesta más compa- Sue Klebold y
siva –medida por la activación de ciertos circuitos Coni Sanders
cerebrales– que aquellos no entrenados cuando COMPARTIR EL DOLOR
miraban videos de corta duración de personas Klebold (izq.) es la madre
que padecían aflicción emocional. de Dylan Klebold, uno de
los dos adolescentes que,
En otro estudio, Singer y sus colegas probaron
en 1999, llevaron a cabo el
los efectos del entrenamiento en compasión en la tiroteo en la Escuela Se-
disposición a ayudar, mediante un juego de com- cundaria Columbine, en
putadora en el que los sujetos guían a un personaje Colorado. Klebold escri-
virtual por un laberinto, abriendo puertas a lo largo bió sobre su experiencia
en A Mother’s Reckoning
del camino, hasta un cofre del tesoro. También
y dona todas las ganan-
pueden elegir abrir puertas para otro personaje que cias a organizaciones de
ande por ahí buscando el tesoro. Los investigadores beneficencia de salud
descubrieron que los sujetos que se sometieron al mental. Se ha convertido
entrenamiento en compasión estaban más dis- en una figura materna
para Sanders (der.), cuyo
puestos a ayudar al otro personaje –el equivalente
padre fue asesinado en
de un extraño– que los del grupo de control. la matanza. Durante años,
Que resultemos capaces de moldear nuestro Sanders estuvo enojada
cerebro para ser más altruistas es una posibilidad con Klebold por criar a
ennoblecedora para la sociedad. Singer opina que un hijo que se convirtió
en asesino. Pero su lucha
una oportunidad de acercar ese futuro sería in-
para criar a sus propios
cluir el entrenamiento en compasión en las es- adolescentes la ayudó
cuelas. El resultado podría ser un mundo más a entender a Klebold.
benevolente, en el que la bondad reflexiva deje de “Si hay un dolor mayor
ser extraordinaria y se convierta en un rasgo defi- que el mío es el de ella”,
dice. Las mujeres, aquí
nitorio de la humanidad. j
en un monumento a las
víctimas, en el cemente-
Yudhijit Bhattacharjee es un escritor que colabora rio Olinger Chapel Hill,
con National Geographic. Lynn Johnson fotografía comparten ahora un
regularmente artículos para la revista. fuerte vínculo.

70 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
LA CI ENCI A DEL BI EN Y DEL MAL 71
Los descubrimientos iniciales que llamaron la atención de National Geographic ocurrieron en ausencia de cámaras.
A Jane Goodall le disgustaba posar para fotografías, pero terminó por aceptarlo como un medio para obtener apoyo.

GETTY IMAGES
Convertirse
en Jane
Era una científica
novata que saltó a
la fama gracias
a sus estudios
innovadores con
chimpancés. Imá-
genes recién des-
cubiertas revelan
cómo lo hizo,
las concesiones
que debió reali-
zar y al fotógrafo
que amó.

73
LOGRAR LA TOMA Estos fotogramas provienen de descartes de películas y fueron hallados en una bode-
ga, en 2015. Fueron tomados a principios de los sesenta del siglo xx por el director de fotografía Hugo van
Lawick, en la Reserva de Caza del Arroyo Gombe, en la actual Tanzania. National Geographic contrató a Hugo
TODAS LAS TOMAS CINEMATOGRÁFICAS POR HUGO VAN LAWICK
para que documentara las conductas de los chimpancés, pero también para filmar y fotografiar lo que llama-
ban escenas de “interés humano”: Jane jugando con los simios e, incluso, lavándose el cabello. Hugo y Jane
desdeñaban esas imágenes, pero accedieron a las peticiones para conservar el financiamiento.
EL CAMARÓ-
G R A F O CO M O
S U J E TO
Para frustración de Jane,
Hugo (aquí, disfrutando
un habano mientras cuel-
ga de un árbol en Gombe)
era un perfeccionista. Si
la luz y la exposición no
eran perfectas, se nega-
ba a fotografiar hasta la
conducta más notable
de los chimpancés.
Siempre innovador, Hugo
dispersaba arena de la ri-
bera en el suelo de la es-
tación de alimentación
de Gombe porque refle-
jaba la luz en las caras de
los simios. A la larga,
Jane consiguió una cá-
mara Súper 8 para filmar
a los chimpancés en
cualquier momento, sin
importar la iluminación.

INSTITUTO JANE GOODALL


converti rse en jane 77
POR TONY GERBER
FOTOGRAFÍAS DE HUGO VAN LAWICK

“Me disculpo con quienes quizá escuchen esta


historia por segunda vez”
–dijo Jane Goodall en una conferencia de 2015–. Pero en ocasiones es agradable volver
a escuchar algunas historias”, agregó. La narración básica sobre la vida de Jane Goodall
se reconoce de inmediato: una joven inglesa investiga los chimpancés en África y ter-
mina revolucionando el estudio de los primates. Pero, ¿cómo una mujer, amante de
los animales, aunque sin educación formal en investigación, logró abrirse paso en la
ciencia y los medios para hacer descubrimientos enormes en su campo y convertirse
en un rostro célebre del movimiento de conservación? Esta es esa historia.

Jane se volvió inmensamente famosa gracias a


la película Miss Goodall and the Wild Chimpan-
zees, una producción de National Geographic que
se estrenó en 1965. Aunque no la ha visto desde
hace años, hoy se la proyecto en una laptop, en el
hogar de una amiga en West London. La primató-
loga, que este año cumplió 83, contempla su ima- ÁFRICA
gen a los 28 años.
“Imagina cuán divertido sería volver a tener esa
edad”, comenta Jane, con una sonrisa. La joven KENIA
Nairobi
Jane de la pantalla camina por la selva en la Reser- P. N. GOMBE
va de Caza del Arroyo Gombe, en la actual Tanza- Lago
Tanganica
TANZANIA
nia. Viste pantalones cortos caqui y tenis altos de
lona, y lleva el cabello rubio peinado con su carac-
terística cola de caballo. Parece hacer una investi-
gación de campo, pero, en realidad, Jane indica
que estaba repitiendo los acontecimientos de sus
primeros seis meses en Gombe, para que el fotó-
grafo Hugo van Lawick pudiera filmarlos. Aque-
llos meses habían sido un periodo extraordinario NGM MAPS

T E L E R R E A L I DA D
Tras el matrimonio de Jane y Hugo, la atención en el elemento
de interés humano se expandió para incluir a la pareja. Esta toma
requirió una segunda cámara para relatar la historia de la colabo-
ración cinematográfica del matrimonio en Gombe. Podría afirmar-
se que fue la primera pareja de la “telerrealidad”.

convert i rse en jane 79


N OTA S Y
O B S E R VAC I O N E S
Jane llenaba con anota-
ciones y dibujos las libre-
tas de campo que
diariamente llevaba con-
sigo en Gombe. Al princi-
pio, mecanografiaba las
notas a la luz de una lám-
para. El chimpancé lla-
mado David Greybeard
(der.) fue el primero en vi-
sitar su campamento y
permitir que lo tocara.
Con el tiempo, David lle-
gaba acompañado de
muchos otros chimpan-
cés, en busca de pláta-
nos o tela. Los simios
mostraban afición por
paños de cocina y delan-
tales, los cuales les gus-
taba succionar. En esta
imagen, David explora el
contenido de una caja de
almacenamiento.

de soledad y descubrimiento; una época previa a de libros, educado a nuevas generaciones de


la aparición de las cámaras que, desde entonces, científicos, promovido la conservación en el mun-
siempre han estado presentes en su vida. do en desarrollo y establecido varios santuarios
Jane recuerda que los ejecutivos de National para chimpancés. Hoy día, el programa educativo
Geographic le especificaron a Hugo las tomas que Roots and Shoots, del Instituto Jane Goodall, opera
debía hacer: “Nos dieron una lista: Jane en la lan- en casi 100 países y capacita a los jóvenes como lí-
cha, Jane con binoculares, Jane consultando el deres en conservación. Y Jane sigue viajando, casi
mapa”. El 22 de diciembre de 1965, cuando CBS 300 días del año, para presionar a los gobiernos,
transmitió Miss Goodall and the Wild Chimpan- visitar escuelas y ofrecer conferencias.
zees, alrededor de 25 millones de estadounidenses Jane ha sido tema de más de 40 películas y se
sintonizaron el programa. Un público inmenso, ha presentado incontables veces en televisión. Y
entonces y ahora. ahora es materia de una nueva producción de Na-
Con semejante exposición, Jane obtuvo recono- tional Geographic Documentary Films sobre su
cimiento internacional y dio inicio a lo que sería vida y su obra. Titulado JANE, el documental de
una carrera legendaria en primatología. National dos horas incluye escenas nunca vistas que pin-
Geographic encontró en Jane a una investigadora tan un retrato revelador de la mujer que se hizo
telegénica y a una relatora con un escenario listo famosa por su devoción a los chimpancés.
para filmar: una mujer blanca y atractiva que ha- En 1962, cuando Hugo llegó por primera vez a
cía labor científica en la selva africana, lo cual re- Gombe para documentar los descubrimientos de
sultaba especialmente conmovedor en una época Jane, capturó miles de imágenes fijas y filmó más
en que solía desalentarse a las mujeres para que de 65 horas en película de 16 mm. En 1965, apenas
no desempeñaran profesiones científicas. una fracción de ese trabajo formó parte de un es-
Desde entonces, Jane ha terminado un doctora- pecial de televisión y la revista de National Geo-
do en la Universidad de Cambridge, escrito docenas graphic; lo que no usaron los editores –las tomas

BOCETO: CORTESÍA DE JANE GOODALL


FOTO: INSTITUTO JANE GOODALL
eliminadas llamadas descartes– se conservó en desde su infancia en Inglaterra, Valerie Jane
latas de rollos de película y cajas, y con el tiempo Morris-Goodall profesó un amor profundo por los
quedó en el olvido. Ese material fue descubierto animales y el deseo de trabajar con ellos en África.
en 2015, en un depósito subterráneo de la región Su familia carecía de los medios para enviarla a la
rural de Pensilvania. Los preciados rollos de pelí- universidad, por lo que Jane estudió secretariado.
cula albergaban la promesa de algo muy raro: una Trabajó en Oxford y, luego, para una compañía de
nueva perspectiva sobre Jane. documentales en Londres. Volvió a casa en el ve-
En conjunto, ese tesoro de material proporcio- rano de 1956 y se empleó como camarera para
na una visión íntima de Jane en una época crítica: pagar el pasaje en barco a Kenia.
cuando una joven, que ha conocido África solo Al llegar a Nairobi, Jane tuvo la audacia de so-
por medio de los libros sobre Tarzán y el Dr. Doli- licitar una cita con el paleoantropólogo Louis S.
ttle, se sumerge en su fantasía personal y cuando B. Leakey, cuyo interés en los grandes simios de-
los descubrimientos de una científica novata des- rivaba de su investigación pionera de los orígenes
acreditan creencias añejas sobre los parientes vi- humanos. Leakey la contrató de inmediato para
vos más cercanos de la humanidad. hacer trabajo secretarial y muy pronto percibió
Jane resistió toda suerte de amenazas naturales que tenía madera de científica, así que hizo arre-
en Gombe: paludismo, parásitos, serpientes, tor- glos para que la joven estudiara los primates mien-
mentas. Sin embargo, en su relación con el mundo tras él reunía los fondos necesarios para que Jane
exterior, los desafíos a menudo exigieron una es- hiciera investigaciones en el campo sobre los
trategia muy astuta y una diplomacia sutil. chimpancés en Tanzania.
Pese a todo, la filosofía de Jane permaneció in- A pocos meses de su entrevista inicial, Leakey
mutable: soportaría ofensas, aceptaría exigen- le confesó que estaba enamorado de ella.
cias, toleraría sandeces, haría sacrificios, si todo Jane les escribió a sus allegados que la revela-
ello servía para sustentar su labor. ción de Leakey la había “horrorizado”, pues el

converti rse en jane 81


C ÓMO SE HI ZO

En 1957, una joven Jane Goodall viaja a África y conoce


al eminente paleoantropólogo Louis Leakey. Tres años
después, este le da la tarea de estudiar la conducta de
los chimpancés en Tanzania, donde descubre que estos
simios fabrican y usan herramientas, y también
comen carne. Sus hallazgos ponen de cabe-
za la sabiduría convencional sobre el ex-
cepcionalismo de los humanos y
A los 23 años, Jane despiertan el interés mundial.
viaja a Kenia. Amante Jane empieza a trabajar en la
de los animales, le Reserva de Caza del Arroyo
aconsejan que Gombe, donde encuentra que los
busque a Louis chimpancés fabrican y usan
Leakey. herramientas, y comen carne.

Cuando se entera del descubrimiento de Jane,


Leakey responde en un telegrama: “Ahora debe-
mos redefinir herramienta, redefinir hombre, o
19 aceptar a los chimpancés como humanos”.
57
19
58
Jane ingresa en la Universidad de Jane dicta su primera
19 Cambridge como candidata a un conferencia en
59
doctorado, una de las pocas Estados Unidos en el
Valerie Jane personas aceptadas sin un título. DAR Constitution Hall,
19
Morris-Goodall 60 en Washington, D.C.
nacida el 3 de abril de 1934 Jane funda el Centro Jane conoce a Dian
en Londres, Inglaterra 196 de Investigación del Fossey, otra prote-
1
Matrimonio de Jane y Hugo. Arroyo Gombe con gida de Leakey.
Hugo Arndt Rodolf 196
2
fondos de National
Baron van Lawick Geographic.
nacida el 10 de abril de 1937 1963 Jane obtiene el docto-
en Surabaya, Indonesia rado en etología.
19 6 4
A instancias de Leakey, 19 65
National Geographic envía 1966
a Hugo a fotografiar la
investigación de Jane.

“Mi vida entre chim- “Nuevos descubri-


pancés salvajes” mientos sobre los
Artículo de Jane chimpancés de África”
Fotografías Artículo de Jane
de Hugo Fotografías
de Hugo

Los frutos del trabajo Miss Goodall and the


Wild Chimpanzees
en equipo Película de Jane y Hugo
Reacia, inicialmente, a que un fotó-
grafo documentara su investigación,
Jane forma pareja con Hugo en el
trabajo y, más tarde, mediante el ma-
trimonio. La primatóloga hace des-
cubrimientos importantes sobre la
conducta de los animales.
Creo que es importante dirigir
la atención hacia el hecho de
que el trabajo que ha hecho
Jane Goodall con becas de la
Sociedad es tan importante
como para necesitar revisar el
pensamiento científico a cerca
de cómo definir al hombre mismo

L. S. B. Leakey

Una chimpancé llamada Flo come


termitas de una brizna de hierba
Fundación del Instituto Jane Goodall,
dedicado a la conservación de la vida
silvestre. Su labor continúa hasta la fecha.

Hugo y Jane alimen- Rebeldes de Zaire (actual


tan a Grub en el El Centro de Inves- República Democrática del
Serengueti, 1968 tigación Gombe se Congo) secuestran a cuatro
independiza de investigadores de Gombe y los
National Geographic. liberan 40 días más tarde.

Divorcio de 77
19
Muere Louis Leakey. Jane y Hugo.
6
1 97
7 5
Jane se une a la facultad Jane y Hugo 19
de la Universidad de se separan. 74
Stanford y funda la Instala- 19
ción en Exteriores para 3
197
La Reserva de Caza Primates de Stanford.
2
Nace Hugo Eric del Arroyo Gombe se 197
Louis, conocido convierte en el Parque
familiarmente Nacional Gombe. 1971
como Grub, en 1 9 70 The Wild Dogs Hugo muere el 2
Nairobi, Kenia. of Africa de junio de 2002.
19 6 9
Película de Jane Dar es-Salam,
19 68
1967 y Hugo Tanzania

Mis amigos, los Asesinos A la sombra Solo: la historia de


chimpancés salvajes inocentes del hombre un perro salvaje
Libro de Jane Libro de Jane Libro de Jane africano
Fotografías y Hugo Fotografías Libro de Hugo
de Hugo Fotografías de de Hugo Edición de Jane
Hugo Fotografías
de Hugo

“Ave que usa herra- Grub, el bebé de


mientas: buitre la selva
egipcio abre huevos Libro de Jane
de avestruz” Fotografías
Artículo escrito por de Hugo
Jane y Hugo
Fotografías de Hugo JASON TREAT (NGM); MEG ROOSEVELT
ILUSTRACIÓN: JOE MCKENDRY
FUENTES: INSTITUTO JANE GOODALL;
NATIONAL GEOGRAPHIC SOCIETY
paleoantropólogo era un hombre casado y 30
años mayor que ella. Durante meses, Jane insis-
tió, firmemente, en que jamás correspondería a
sus sentimientos y, no obstante, Leakey siguió
escribiéndole cartas de amor.
Años después, durante una entrevista con Vir-
ginia Morell, autora de un libro sobre la familia
Leakey, Jane señaló: “Lo que más temía era lo que
mi rechazo podría significar para mi estudio de
los chimpancés”. Con todo, Leakey nunca le retiró
su apoyo y, llegado el verano de 1960, Jane estaba
montando su campamento en la reserva del arro-
yo Gombe, cerca de la ribera del lago Tanganica,
y con suficientes fondos para seis meses de trabajo
de campo. Debido a que los funcionarios del go-
bierno no permitían que una mujer viviera sola en
la reserva, Vanne Morris-Goodall acompañó a su
hija como chaperona.
Desde el principio, Jane siguió sus instintos
para realizar sus investigaciones. Ya que no sabía
que la práctica científica establecida consistía en
utilizar números para identificar a los animales
en estudio, registraba sus observaciones de los
chimpancés con los nombres que inventaba: Fifi,
Flo, Mr. McGregor, David Greybeard. Escribía so-
bre los chimpancés como individuos, con rasgos
y personalidades particulares.
Pasaba la mayor parte del día localizando los
animales con sus binoculares y luego intentaba
aproximarse poco a poco, para que se acostum-
braran a su presencia, mientras ella se sentaba a
escribir anotaciones.
Conforme se aproximaba el final del estudio,
Jane hizo tres descubrimientos de los que Leakey
no solo se sentiría orgulloso, sino que pondrían de
cabeza a la comunidad científica.
En el primero, observó que un chimpancé roía
el cadáver de un animal pequeño, lo cual desmen-
tía la idea prevalente de que los simios no comían
U N A E S T R AT E G I A A L I M E N TA R I A carne. Dicho chimpancé era memorable por su
Jane se sienta sobre los cimientos de la nueva prominente perilla gris, así que Jane lo nombró
estación de alimentación que construyó con David Greybeard. Y, a su vez, aquel macho le abri-
Hugo frente al campamento junto al lago. Al ría la puerta al mundo oculto de los chimpancés
principio, situaron la estación cerca del campa- de Gombe.
mento para atraer a los chimpancés, observar-
los y filmarlos. Cuando la demanda de plátanos
En cuestión de dos semanas, Jane volvió a obser-
de los chimpancés se volvió agresiva, decidie- var a David Greybeard, pero lo que presenció en esa
ron mudar el sitio a un lugar más apartado. ocasión fue realmente revolucionario. Acuclillado

84 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro d e 2 0 1 8
TO D O S C R I T I C A N
Jane muestra al pequeño Flint la foto de un
chimpancé adulto. Antes de que Hugo constru-
yera un cuarto oscuro en Gombe, tenía que
enviar los rollos expuestos a Washington, D.C.,
para que los revelaran y pasaban semanas
sobre un montículo de termitas, el chimpancé antes de que recibiera comentarios.
tomó una brizna de hierba y la metió en un túnel.
Cuando la sacó, estaba cubierta de termitas, las
cuales sorbió. En otra oportunidad, Jane lo vio re-
coger una ramita, arrancarle las hojas y, después,
usarla para capturar termitas. David Greybeard
había exhibido la fabricación y el uso de herra-
mientas, dos destrezas que, hasta entonces, solo
se habían atribuido a los humanos.
Cuando Jane le telegrafió la noticia a Louis
Leakey, este respondió:

AHORA DEBEMOS REDEFINIR HERRAMIEN-


TA, PUNTO
REDEFINIR HOMBRE PUNTO
O ACEPTAR CHIMPANCÉS COMO HUMANOS

Como resultado de estos descubrimientos, Na-


tional Geographic le otorgó a Jane una beca para
que continuara su trabajo en Gombe.

mientras jane empezaba a escribir y a publicar


su investigación de campo, se encontró con el es-
cepticismo de la comunidad científica. Después de
todo, no tenía educación en ciencias; ningún título,
excepto un certificado secretarial que afirmaba que
era capaz de mecanografiar sin mirar el teclado.
En la primavera de 1962, Jane hizo una presen-
tación en el simposio sobre primates de la Socie-
dad Zoológica de Londres e impresionó a muchos
de los asistentes, incluido el zoólogo y autor Des-
mond Morris. Con todo, también fue blanco de
escarnio. Un informe de Associated Press empe-
zaba en los siguientes términos: “Una esbelta ru-
bia, con más tiempo para los monos que para los
hombres, dijo hoy que pasó 15 meses en la selva
para estudiar los hábitos de los simios”.
Un registro fotográfico de sus descubrimientos
los dejaría fuera de toda discusión. Pero Jane re-
chazó la petición de National Geographic de en-
viar un fotógrafo, argumentando que un extraño
alteraría la relación que estaba desarrollando con
los chimpancés.
National Geographic envió a África una cáma-
ra y varios rollos de película, con instrucciones
detalladas sobre su uso. Jane hizo un buen inten-
to, pero sus sujetos de pelaje oscuro tendían a
Flint fue la primera cría nacida en Gombe tras la llegada de Jane. Con él, la primatóloga pudo estudiar el desarrollo
de los chimpancés y tener contacto físico, lo que ya no se considera apropiado con los chimpancés silvestres.

HUGO VAN LAWICK, NATIONAL GEOGRAPHIC CREATIVE


ocultarse entre las sombras y las fotografías que porque no tiene un título de alguna universidad”,
obtuvo no reunieron los requisitos de los editores el indignado Leakey respondió con un memoran-
de la revista. Una vez más, los editores presiona- do que enumeraba sus logros. Los funcionarios de
ron para enviar a un fotógrafo de National Geo- National Geographic decidieron darle a Jane la
graphic y Jane volvió a negarse, sosteniendo que beca solicitada, pero, como parte del acuerdo, ella
Judy, su hermana menor, tenía experiencia foto- tuvo que acceder a recibir a un fotógrafo profesio-
gráfica y que ambas eran muy parecidas en aspec- nal en Gombe. Y, por recomendación de Leakey,
to y voz, de manera que tal vez los chimpancés no National Geographic contrató a Hugo van Lawick
se alterarían con la presencia de la hermana. para realizar el trabajo.
A la larga, los editores de National Geographic La oportunidad de trabajar con Jane en Gombe
determinaron que tampoco esas imágenes resul- sería un golpe de suerte tremendo para el holan-
taban satisfactorias. dés de 25 años, quien tenía cierta experiencia en
La revista National Geographic quería que Jane cinematografía de historia natural.
escribiera un artículo sobre su trabajo y un editor Cuando entrevisté a Jane, en 2015, insistió en
advirtió que no podrían avanzar sin “buenas foto- que, en definitiva, “Louis estaba haciendo de ca-
grafías de los animales”. Jane sabía que, si no logra- samentero cuando envió a Hugo. No hay duda, y
ba que la revista le diera cobertura a su labor, los hasta lo confesó”. Jane cree que el persistente amor
fondos que aportaba National Geographic po- que Leakey le profesaba terminó por ser altruista.
drían correr peligro. Hugo llegó a Gombe en agosto de 1962. Era un
Leakey había ayudado a Jane a ingresar a un pro- fumador empedernido y Jane aborrecía ese hábito.
grama de doctorado en la Universidad de Cam- Por lo demás, hacían buen equipo, pues ambos eran
bridge –ella fue una de las pocas personas sin título apasionados observadores de la vida silvestre y
jamás aceptadas– y pidió a National Geographic estaban entregados a su trabajo. En otra carta,
que apoyara a Jane mientras escribía sobre su inves- Jane escribió: “Somos una familia muy feliz. Hugo
tigación en Gombe y escribía su tesis. es encantador y nos llevamos muy bien”.
Cuando National Geographic rechazó la petición, Mientras Jane Godall y Hugo documentaban la
arguyendo que “esta señorita… no está calificada, conducta de los chimpancés, ninguno consideró

88 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro d e 2 0 1 8
LA PRUEBA
DE HUGO
Jane capturaba imáge-
nes de los chimpancés
con papel y bolígrafo,
mientras que Hugo usa-
ba película. Como parte
de su entrevista de tra-
bajo en la sede de Natio-
nal Geographic en
Washington, D.C., Hugo
recibió una cámara
y la indicación de hacer
unas tomas de prueba
en la ciudad. “Retrato
animales, no personas”,
respondió. Ante la insis-
tencia de los editores de
National Geographic,
Hugo se dirigió al Zooló-
gico Nacional. Los
editores quedaron parti-
cularmente complacidos
con una imagen de un
pelícano que tomó allí
y lo contrataron para
el trabajo en Gombe.

importante centrarse también en Jane. No obstan- exigencias: captaba pruebas fotográficas de los
te, los ejecutivos de National Geographic estaban chimpancés fabricando y usando herramientas, o
cada vez más deseosos de enfocar la cámara en ella. construyendo nidos, y de sus jerarquías sociales; a
“Sé que no olvidarás tomar algunas fotos de la su vez, obedientemente, hacía las tomas de interés
vida en el campamento; cocinar, escribir infor- humano de Jane que Gilka le había requerido.
mes a altas horas de la noche a la luz de una lám- Sus fotografías acompañaron las palabras de
para, bañarse, lavarse el cabello y demás –escribió Jane en el artículo de portada de la edición de Na-
Robert Gilka, editor de ilustraciones, en una carta tional Geographic de agosto de 1963: “Mi vida
dirigida a Hugo en el otoño de 1962–. Toco el tema entre chimpancés silvestres: una científica britá-
de lavarse el pelo porque una imagen así salió del nica, joven y valerosa, vive entre estos grandes
último viaje de Jane a la reserva de chimpancés, simios en Tanganica y descubre detalles de su
pero estaba… tan subexpuesta que no fue posible conducta hasta ahora desconocidos”.
reproducirla”. Gilka enfatizó que unas buenas to- La edición fue un éxito rotundo. Melville Gros-
mas de Jane lavándose el cabello en un arroyo venor, presidente de National Geographic Society,
“serían de gran ayuda”. les pagó gratificaciones a Jane y Hugo, y declaró
que el artículo era “magnífico”. En la primera pá-
en el hogar londinense donde Miss Goodall gina, un breve texto sobre Jane capturaba la dua-
and the Wild Chimpanzees sigue reproduciéndose lidad de la imagen pública creada para ella. Un
en la laptop, llegamos a la escena del lavado del párrafo la describía como “una zoóloga científica
cabello. Incluso hoy, Jane se irrita al verla. moderna”; el siguiente, como “una inglesa joven
“Me enfureció que filmaran esto”, comenta. y encantadora”.
“¿Por qué?”, pregunto. Mientras Jane y Hugo ampliaban la estación de
“No entiendo por qué la gente debía verme la- investigación en Gombe, también desarrollaban
vándome el pelo. Nunca comprendí por qué era ideas para nuevas películas, pero National Geo-
tan interesante”. graphic pretendía mantener la atención centrada
El trabajo de Hugo complació a los editores de en Jane, con películas para la televisión y el circui-
National Geographic. Estaba cumpliendo todas sus to de conferencias.

BOCETO: CORTESÍA DE JANE GOODALL


FOTO: INSTITUTO JANE GOODALL
Las presiones para que posara irritaban a Jane,
quien, no obstante, las enfrentó con diplomacia.
En una carta dirigida a Melvin Payne, cuyo comité
en National Geographic supervisaba sus subsi-
dios, Jane escribió: “Sin duda entiendo que es ne-
cesario construir una historia en torno de ‘Jane
Goodall’, y hemos cooperado con Joanne tanto
como hemos podido”.
Pero cuando Hess viajó a Gombe para supervi-
sar la filmación, Jane se permitió un acto perso-
nal de rebeldía. “Ya estamos recogiendo grandes
cantidades de arañas y ciempiés de aspecto peli-
groso para distribuirlos al azar en su tienda de
campaña, en un esfuerzo por abreviar su visita”,
le escribió Jane a su madre.
Años más tarde, cuando visité a Jane en Gom-
be, en 2015, fue capaz de recordar el tratamiento
de celebridad con más filosofía:

JANE GOODALL: Se trataba de una chica so-


fisticada en la selva, rodeada de animales poten-
cialmente peligrosos. A las personas les gusta el
romanticismo y me miraban como si yo fuera
aquel mito que habían creado en sus mentes. Y
National Geographic también ayudó a crearlo.
GERBER: Muchas personas se habrían resisti-
do y luchado, diciendo “Esa no soy yo”.
JG: Nada podía hacer al respecto porque, para
ellos, esa era yo. Era imposible que me represen-
taran de otra manera. Y no era inexacto. El proble-
ma es que la gente toma los hechos y teje historias
con ellos.
G: Pero, ¿en qué momento lo aceptaste? ¿Acaso
lo embelleciste? ¿Lo mejoraste?
JG: En determinado momento comprendí que,
si la gente iba a pensar así, entonces me escucha-
rían; lo cual es cierto. Y eso ayudaría a conservar
a los chimpancés y a lograr todas las otras cosas
que necesito hacer.
U N A V I DA D I F Í C I L
En su libro Mis amigos, los chimpancés, Jane a fines de 1963, Jane les confió a sus amigos
recuerda su primer día en Gombe, mientras que ella y Hugo estaban “muy enamorados”. Du-
ayudaba a levantar las tiendas de campaña rante las vacaciones de Navidad, en el hogar fami-
que serían su hogar durante varios años. “Era liar de Bournemouth, en la costa sur de Inglaterra,
muy consciente de algunas de las muchas difi-
cultades que enfrentaría –escribió–. Al mismo
la primatóloga recibió un telegrama: “QUIERES
tiempo, sabía que ese día era uno de los más CASARTE CONMIGO PUNTO HUGO”. Respondió
felices de mi vida”. que sí. Fijaron la fecha de la boda para el 28 de

90 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro d e 2 0 1 8
U N A N U E VA A P R OX I M AC I Ó N
El estudio de Jane no tenía precedentes. Aquí,
le muestra un chimpancé de juguete a la joven
Fifi. Por la novedad tanto como por su investi-
gación científica, Jane compartía cosas que
los chimpancés jamás habrían visto en la selva:
marzo, un mes después de lo que sería otro día desde los espejos que Hugo usaba para afei-
memorable para Jane: su primera conferencia tarse hasta revistas de National Geographic.
importante en Estados Unidos.
Jane estaba un poco inquieta con la idea de su-
bir al podio en el DAR Constitution Hall, de Wash-
ington, D.C., pero los miembros del comité de
conferencias de National Geographic parecían
mucho más nerviosos. Tenía que hacer la presen-
tación mientras proyectaban una película crea-
da con las filmaciones que Hugo había hecho en
Gombe. Al acercarse la fecha, el 28 de febrero, el
comité pidió un borrador del discurso y Jane no
lo había escrito.
En un intento para asegurarse de que la pre-
sentación saldría bien, Joanne Hess y su equipo
citaron a Jane en el salón de edición, para ensayar
su discurso mientras proyectaban la cinta. Cuan-
do la entrevisté en Gombe, en 2015, la inglesa re-
memoró la escena:
“Como era de esperarse, National Geographic
quería escuchar cómo sería la presentación –ex-
plicó–. Pues bien, para mí es muy difícil practi-
car algo de antemano; las cosas salen ante el
público. En aquellos días no lo sabía. Lo único
que sabía era que, con tres personas escuchán-
dome en esa sala de edición, ¡aquello no era una
conferencia! Parecía que todos murmuraban entre
sí: ‘¿No sería mejor cancelarlo? ¡Será un desastre!
¿Vamos a permitir que National Geographic se
vea asociada con esta joven? Parece que ni si-
quiera sabe qué va a decir’. Tenía una idea muy
clara de lo que iba a decir, pero no pretendía pro-
nunciar todo el discurso ante tres personas en
una sala de edición”.
Durante su discurso y la presentación fílmica
en el Constitution Hall, Jane informó sobre sus
descubrimientos científicos, los cuales calificó
de “resultados que van más allá de mis sueños
más descabellados”. Evocó escenas sobre la
belleza y la tranquilidad de Gombe. Y, como lo
haría a lo largo de su carrera, describió a los
chimpancés por sus personalidades y los nom-
bres que les había dado. Dijo que Fifi era “ágil y
acrobática”, y describió a Figan, el hermano ma-
yor de Fifi, como un adolescente que “se siente
un poquitín superior”. A un bebé que “apenas
empieza a caminar” Jane le dio el provocador
apelativo de Gilka, en honor del editor de Natio- La pareja esperaba emprender otro proyecto cine-
nal Geographic. matográfico y tener más control creativo. Pero los
Y al describir la necesidad de proteger a los funcionarios de National Geographic tenían otras
chimpancés y evitar que los maten o los vendan a intenciones. Querían hacer más con Jane y Gom-
los circos, Jane hizo referencia a David Greybeard, be, pero no necesariamente con Hugo. Jane era su
el confiado simio que les abrió la puerta a algunos estrella; Hugo, un accesorio.
de sus descubrimientos más importantes. En los años posteriores a la filmación en Gombe,
“David Greybeard… ha puesto su confianza ab- Jane y Hugo siguieron caminos diferentes. Tuvieron
soluta en el hombre –le dijo al público–. ¿Hemos un hijo en 1967, Hugo Eric Louis van Lawick, mejor
de traicionarlo? Sin duda, de nosotros depende conocido por su apodo, Grub.
hacer algo para asegurar que, al menos, algunos Dado que el trabajo de Jane la mantenía anclada
de esos seres fantásticos, casi humanos, sigan vi- en Gombe y la pasión cinematográfica de Hugo
viendo tranquilos en su hábitat natural”. yacía en el Serengueti, a más de 600 kilómetros
La presentación fue un triunfo y un hito en su de distancia, la pareja terminó por distanciarse.
surgimiento como personaje público, un estatus En 1974, Jane y Hugo se divorciaron. Y, en 1975,
que no buscó, pero que estaba aprendido a utili- Jane desposó a Derek Bryceson, un funcionario
zar para su beneficio. Llamó la atención de un del gobierno tanzano.
ejecutivo de National Geographic que estaba lan- Cuando tenía ocho años, Grub vivía con su
zando una división de especiales para televisión abuela y asistía a la escuela en Bournemouth. De-
y una buena cantidad de grabaciones de Gombe rek y Jane llevaban casados escasos cinco años
terminó en una de las primeras transmisiones en cuando él murió de cáncer, en 1980. Tras una ca-
horario estelar de la división: Miss Goodall and rrera de cuatro décadas, Hugo falleció de enfise-
the Wild Chimpanzees, con narración de la lumi- ma en 2002.
naria hollywoodense Orson Welles.
Cuando Hugo y Jane vieron por primera vez la cuando entrevisté a Jane en Gombe, habían
película terminada, se quejaron de varias impre- pasado 55 años desde que desembarcó de un es-
cisiones y la narración de Welles les resultó por quife y pisó una ribera pedregosa por primera vez.
completo carente de rigor científico; por ello, a En su mente aún puede ver las cosas como eran
insistencia de Jane, el guion fue reescrito de ma- entonces, desde aquella orilla hasta la elevada
nera parcial. cresta conocida como “el pico”: “Es como otra
Incluso hoy, mientras mira la película en la vida, hace mucho tiempo”.
laptop, Jane señala algunos defectos. Hugo no Incluso puede observarse cuando fingía y hoy
fotografió aquel leopardo; es una grabación de habla de ello con una sonrisa.
stock. Esa escena no ocurrió en Gombe, sino en En la película, Jane ve su imagen de 28 años
algún lugar del Serengueti. Y cuando Welles co- sentada en el pico. Es la hora mágica, el ocaso. La
mienza una oración con “Después de dos meses exposición de Hugo es perfecta. En pantalla, Jane
de buscar en vano”, Jane lo interrumpe: “Es falso cubre sus hombros con una manta. Se lleva a los
que no viera chimpancés en dos meses. Es una labios una taza de hojalata y bebe un sorbo.
mentira absoluta”. Ahora, es Jane quien hace de narradora.
Los defectos solo parecían importarles a Hugo “Esa taza está vacía, te lo juro –confiesa–. No
y a Jane, ya que la película fue un éxito comercial. hay nada dentro”. j

U N E X T R A Ñ O S I M I O B L A N CO”
Así era como Jane pensaba que los chimpancés la per- Tony Gerber es un cineasta galardonado y cofundador
cibían: como una de ellos. En esta imagen, Fifi, la hija de de Market Road Films, compañía productora con sede
Flo, mira bajo su blusa. Más tarde, Jane escribió: “Que- en Nueva York. Ha escrito y dirigido docenas de docu-
dé completamente absorta en esta vida selvática”. mentales para National Geographic.

GETTY IMAGES
| TESTIMONIOS | DIARIO DE UN FOTÓGRAFO

Vías de Vuelo
Un fotógrafo captura los
patrones invisibles que
dejan las aves en el cielo.

94
Fulmares boreales planean sobre la cas-
cada de Skógafoss, en Islandia, donde se
ubican sus nidos, mientras dejan patro-
nes que se asemejan a un cierre.
| TESTIMONIOS | D I A R I O D E U N F OTÓ G R A F O

Por Catherine Zuckerman


Ilustraciones Fotográficas de Xavi Bou

S i las aves dejaran huellas en el cielo,


¿cómo serían? Durante años, esta pregunta le ha
fascinado a Xavi Bou, fotógrafo de Barcelona. Así
como una serpiente deja una marca sinuosa al des-
lizarse por la arena, Bou imaginaba que, a su paso,
las aves debían trazar un patrón en el cielo. Desde
luego, estas no dejan ninguna huella, por lo me-
nos no a simple vista. Bou, de 38 años, ha pasado
los últimos cinco intentando capturar los con-
tornos elusivos que trazan las aves en movimiento
o, como él afirma, “haciendo visible lo invisible”.
Primero, tuvo que renunciar al papel de simple ob-
servador. “Como naturalista, viajaba por el mundo
observando la fauna”, apunta. Comenzó a explorar
técnicas fotográficas que le permitieran expresar
su amor por la naturaleza y mostrar la belleza de
las aves como nunca se había hecho antes. Al final,
eligió trabajar con una cámara de video de la que
obtiene fotografías en alta resolución.
Después de filmar las aves en movimiento, Bou
hace una selección del metraje y dispone los foto-
gramas individuales por capas para formar una
sola imagen. Le parece que el proceso es similar al
revelado fotográfico: es imposible predecir el re-
sultado final. Asegura que hay un segundo mágico
en el que la imagen –quimérica y surrealista– co-
mienza a surgir. Antes de que Bou iniciara este
proyecto, al que denomina Ornitografías, estudió
geología y fotografía en Barcelona, después trabajó
como técnico de iluminación en la industria de la
moda y fue copropietario de un estudio de pospro-
ducción. Cuenta que este proyecto combina su
pasión con su profesión. “Es técnico, exigente, ar-
tístico y natural. Es la conexión entre la fotografía
y la naturaleza que había estado buscando”. j

96 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro D e 2 0 1 8
Aguiluchos laguneros occidentales planean sobre árboles, donde se posan grandes cormo-
ranes, evocando una serpiente aérea. En el humedal de Estany d’Ivars i Vila-Sana, España,
abunda la fauna; en torno a 1950 fue desecado para uso agrícola y en 2005 fue restaurado.

VÍ AS DE VU ELO 97
DE IZQ. A DER. DESDE ARRIBA: CHARRÁN ÁRTICO (DOS PRIMERAS IMÁGENES); TRIGUERO; FULMAR BOREAL;
CIGÜEÑUELA COMÚN; FLAMENCO COMÚN; PALOMA DOMÉSTICA; GAVIOTA.

Desde charranes árticos hasta vencejos comunes, las aves en vuelo se vuelven en impresiones surrealistas en ma-
nos de Xavi Bou, quien crea sus imágenes mediante una cámara de video de alta definición. Su fascinación por el
FULMAR BOREAL Y FRAILECILLO ATLÁNTICO; CHOVA PIQUIRROJA; GRAJILLA OCCIDENTAL; GAVIOTA ARGÉNTEA; AVEFRÍA EUROPEA;
ESTORNINO PINTO; GAVIOTA PATIAMARILLA; CHARRÁN ÁRTICO Y SALTEADOR PARÁSITO.

mundo natural proviene de su infancia, cuando salía a pasear con su abuelo, quien vivía en el delta del río Llobregat,
cerca de Barcelona. Ya adulto, Bou comenzó a preguntarse cómo sería si las aves dejaran huellas en el cielo.
Cerca de Rosas, poblado de pescado-
res en España, las gaviotas forman un
cuadro de ensueño mientras persiguen
los botes por las sobras.
|   E N V Í O S   |   A F G A N I S TÁ N

La clase media
de Kabul
A las afueras de la capital de Afganistán, las familias
han encontrado un estilo de vida moderno y estable
más allá del alcance de la guerra. Por ahora.

Los residentes de Kabul que se lo pueden


permitir, como las familias de Samim Se-
diqi (izq.) y de su amigo Iqbal, se mudan a
nuevos conjuntos de departamentos en el
barrio de Qasaba. La vida ahí es más fácil
–y segura– que en el centro, donde los ata-
ques talibanes son una amenaza.
103
POR SUNE ENGEL RASMUSSEN
F O T O G R A F Í A S D E A N D R E W Q U I LT Y

L
os viernes, los residentes del comple-
jo de departamentos Khwaja Rawash,
en las afueras de Kabul, suben a las ASIA

azoteas para volar cometas. Pero en ÁFRICA Kabul


una tarde reciente contemplaron AFGANISTÁN

una vista más ominosa: humo blanco que giraba


hacia el cielo después de que granadas de mortero,
lanzadas por talibanes desde las montañas al nor-
te, golpearan el aeropuerto cercano. Arshid, de 10 años, hol-
Khwaja Rawash, en el barrio de Qasaba, se in- gazanea en la habita-
auguró en 2017. Es hogar de unos 9 000 inquilinos ción de sus padres
mientras juega video-
pertenecientes a la clase media afgana, que se ha juegos con el teléfono
fortalecido desde 2001 gracias a la ayuda extranje- inteligente de su papá.
ra y los contratos militares. Para muchos residen- Tres generaciones com-
tes, el atractivo es la seguridad: con la partida de parten este departa-
las tropas extranjeras, el centro de Kabul se encuen- mento en un quinto piso,
el cual incluye agua co-
tra bajo una amenaza cada vez mayor por parte de rriente y calefacción
insurgentes talibanes. Estos nuevos departamen- central, lujos en una
tos tienen agua corriente y calefacción central, a ciudad en la que, por
diferencia de las barriadas ubicuas de la ciudad, lo menos, 70 % de sus
con sus estufas de leña que contaminan. En Qa- habitantes tiene servi-
cios precarios.
saba, las mujeres caminan libremente bajo el aire
fresco y socializan con helados de por medio, se-
ñal de liberalismo y seguridad.
Abdul Kabir Ziarkash me recibe a la puerta de cocina, limpia, lava trastes y lleva a sus hijos al
su departamento. A los 71 años, este ex comunis- parque. “No tengo mucho tiempo libre”, dice con
ta, que pasó cuatro décadas como meteorólogo una sonrisa. Aimal, quien ha dejado de buscar tra-
del gobierno antes de jubilarse, es delgado y man- bajo, pasa buena parte del día jugando videojue-
tiene el bigote recortado con esmero y lleva el gos con los niños.
pelo canoso peinado hacia atrás. Sofás de piel falsa color negro y plateado domi-
Dos generaciones más viven aquí con Ziarkash nan la sala de estar, donde Ziarkash da profundas
y su mujer, Parwin: su hijo menor Aimal, de 34 caladas a delgados cigarrillos Dunhill, mientras
años, y su nuera Khalida, de la misma edad, junto ve una comedia criminal india en la televisión.
con los dos hijos de ambos. Aimal y Khalida se co- Evoca los años sesenta y setenta, periodos de es-
nocieron en la universidad cuando estudiaban tabilidad relativa y de reforma democrática en
ciencias de la computación. A diferencia de la ma- Afganistán. “No era menos que París –recuerda–.
yoría de los hombres de su generación en aquel Nuestro país está roto”. Parwin interviene en la
lugar, Aimal permite que Khalida trabaje como conversación: “Pero hacemos lo mejor que pode-
maestra en una escuela vocacional para niñas. mos por conseguir un buen ambiente dentro de la
Ella ha sido el sostén de la familia desde que se casa”. En la habitación de los niños, Arshid, de 10
acabaron los fondos estadounidenses para el tra- años, y Rashid, de ocho, duermen bajo sábanas de
bajo de Aimal en la construcción. Khalida también Mickey Mouse. Calcomanías de Marvel decoran

104 n at i o n a l g e o g r a p h i c • e n e ro d e 2 0 1 8 NGM MAPS


las paredes y una jaula con dos canarios ocupa la blindados de la OTAN que se abren paso por el cen-
mayor parte del buró. tro o con autos de terroristas suicidas, cuyos explo-
Khwaja Rawash es la adición más reciente en sivos parecen incrementar su potencia conforme
una ciudad cuya arquitectura habla de su historia. los extranjeros se retiran cada vez más lejos, detrás
Desde su caótica ciudad vieja, Kabul se expande de muros contra explosiones. El barrio diplomá-
en telarañas de calles polvosas entre complejos tico de Kabul se encuentra dentro de una “zona
rectangulares amurallados. Barriadas se encara- verde” segura que se duplica en extensión para
man en las laderas de las colinas para contener incluir todas las embajadas, así como los cuarteles
una población que se ha triplicado hasta más de centrales de la OTAN y del ejército estadouniden-
4.5 millones de habitantes, entre 2001 y 2015. El se. Una nueva zona azul, con restricciones vehicu-
centro de la ciudad –abarrotado con complejos lares, englobará buena parte del resto de la ciudad
fuertemente custodiados de embajadas, cuarteles y el aeropuerto. Puntos característicos del centro,
militares y ministerios gubernamentales– se ha como el palacio presidencial, son en su mayoría
vuelto prácticamente “inhabitable”, dice Jolyon inaccesibles para los afganos de a pie.
Leslie, arquitecto que ha trabajado en Afganistán Una intensificación de la guerra entre los tali-
desde 1989. banes y el gobierno apoyado por Occidente podría
Décadas de conflicto y métodos bélicos cam- amenazar la calma de Qasaba. Qasaba es “muy
biantes han moldeado Kabul, ya sea con vehículos vulnerable”, señala Leslie. j

la clase medi a de kabu l 105


Suliman (arriba, izq., con pantalones grises) y sus hermanos, junto con una perdiz enjaulada como mascota, pa-
san tiempo afuera de su conjunto de departamentos. Los secuestros son un problema creciente en el centro de
Kabul, pero en Qasaba los padres permiten a sus hijos andar con mayor libertad. Abajo: jovencitas de un poblado
cercano compran helado por 10 afganis (15 centavos de dólar) que ganaron vendiendo botellas para reciclar.
Arshid es el primero en tomar su lugar en el comedor mientras su padre, Aimal, y su abuela, Parwin, sirven un
almuerzo espléndido. Los viernes y los días festivos, las familias afganas se reúnen para grandes comidas,
como este festín de dumplings, albóndigas y estofados. Abajo: niños y niñas se reúnen afuera de una de las
dos escuelas que prestan servicio a alrededor de 9 000 residentes en el conjunto de Khwaja Rawash.
MÁS ALLÁ
U N V I S TA Z O A L O N U E V O Y P O R V E N I R

RO BOT S A L A DOS
El SmartBird, un ornitóptero creado Por Brendan Borrell
por la compañía Festo, vuela tan
bien porque gira sus alas al batirlas, Los drones se han convirtido en una he-
como hacen las aves verdaderas.
rramienta invaluable para cualquiera que
FOTO: MAX PINCKERS
intente obtener una perspectiva del mun-
do a ojo de pájaro. El dron más común hoy
día, el cuadricóptero, destaca por sus des-
pegues verticales y vuelo estático, pero es
ruidoso y lento cuando vuela hacia ade-
lante. Sus motores emplean unas cuatro
veces la cantidad de energía que usa un
dron del tipo aeroplano, con alas rígidas.
Los llamados ornitópteros, con alas
batientes, ofrecen lo mejor de ambos
mundos. El que vemos aquí, conocido
como SmartBird, tiene una envergadu-
ra de dos metros y fue modelado a partir
de una gaviota argéntea. Puede cruzar
el cielo en silencio y de manera eficien-
te, así como despegar y aterrizar en es-
pacios pequeños.
El siguiente paso, según los construc-
tores de drones, será emular la manera
en que las aves cambian la forma de sus
alas al sobreponer sus plumas. “No co-
nozco ningún robot aéreo que pueda
hacer eso”, asegura David Lentink, inge-
niero mecánico de la Universidad Stan-
ford, quien estudia el vuelo biológico.
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