Está en la página 1de 3

SINDROME DEL EMPERADOR

¿Cómo son estos jóvenes?

Son adolescentes de entre 12 y 18 años, y la agredida es la madre

No son psicóticos ni tienen traumatismo cerebral. Esto tiene que ver más con un tipo de personalidad narcisista. Son
chicos impulsivos, poco empáticos, que tienen una tolerancia muy baja a la frustración. Es como si les faltara capacidad
de adaptarse a las normas. Los adolescentes violentos están muy ansiosos porque no tienen los controles internos para
canalizar sus emociones.

Que es una personalidad narcisista?

¿Nunca conocieron límites?

En efecto, el control de las emociones empieza siendo externo, guiado por los padres, y luego se convierte en interno
cuando tú mismo eres capaz de controlarte. Las reglas sociales de convivencia son culturales, y somos los padres los
primeros encargados de transmitirlas.

Cuando los niños cumplen dos años de edad se dice que están pasando por una pequeña adolescencia. Son muy difíciles
porque comienzan a debatirse contra las normas haciendo berrinche y diciendo que ‘no’ a todo. Hay que empezar a
poner límites y enseñarle que hay que saber digerir la rabia. Los niños tienen que entender que el miedo, la rabia, la
angustia son sentimientos que tenemos todos.

Aquí tiene que ver los estilos educativos y en la manera en que se negocian las normas en casa. Y todos coinciden en que
el peor de los modelos es el “padre amigo”. Es una relación donde no hay jerarquía. A medida que va creciendo tu hijo,
vas aflojando y negociando, pero la última palabra es de los padres.

Características del hijo emperador?

Elevada insensibilidad emocional. El elemento esencial del “síndrome del emperador” es la ausencia de conciencia. Son
niños que genéticamente tienen mayor dificultad para percibir las emociones y hacer distinciones morales o éticas.

No tienen un sentimiento de vinculación moral o emocional, ni con sus padres ni con otras personas o instituciones. En
estas características suele haber trastornos psicológicos implicados.

No responden a las pautas educativas ni aprenden de los errores.

Focalización elevada en metas egocéntricas, busca su propio beneficio sin atender a las necesidades o peticiones de los
demás.

Baja empatía y dificultad para desarrollar sentimientos de culpa.

Ausencia de apego a los padres y adultos.

Conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles hacia hermanos y amistades.

Estos Adolescentes son incapaces de desarrollar emociones como la empatía, el amor o la compasión, lo que se traduce
en dificultad para mostrar arrepentimiento por las malas acciones (en realidad, no saben que están haciendo una mala
acción). Y aquí ya hablamos de causas biológicas. No se trata de niños que en algún momento perdieron la capacidad de
ser empáticos, sino que nunca tuvieron esa capacidad.

Por otro lado, podrían tenerse en cuenta ciertas causas sociológicas, en un entorno en el que se desprestigia el
sentimiento de culpa y se alienta el consumismo, la gratificación inmediata y el hedonismo
Su educación muy liberal y demasiado permisiva, en la que los roles y las jerarquías se han borrado, es el lugar ideal
para que emerjan este tipo de conductas” y señalan que suele ocurrir en familias en donde padres e hijos están en
igualdad y donde las normas no se imponen, sino que se negocian.

En la mayoría de los casos se observan conductas habituales de desafío, chantaje, mentiras y actitudes crueles contra
los miembros de la familia, incluido los hermanos. Son chicos con una focalización elevada de metas egocéntricas.
Buscan su propio beneficio, sin pensar en los deseos y necesidades de los demás no suelen tener cultura del esfuerzo,
siempre han querido más y ejercen la violencia cuando no han obtenido lo que han querido”. Son personas a las que no
se les han dicho casi nunca que no, por lo que no han podido desarrollar tolerancia a la frustración.

Este síndrome del EMPERADOR se da cuando hay un abandono de las funciones familiares, la sobreprotección y sobre
exigencia simultáneas, los hábitos familiares determinados por la escasez de tiempo, la ausencia de autoridad, la
permisividad y, sobre todo, la falta de elementos afectivos

Sin embargo, hay estudios que señalan que estos aspectos familiares o ambientales no son suficientes para explicar
este fenómeno. La violencia necesita alguna causa más para aflorar, y suele hacerlo en la adolescencia como
consecuencia de un deterioro personal, de una falta de educación emocional que cada vez se revela más importante.

Pero otros simplemente adoptan esta postura debido al exceso de libertad que han tenido desde niños y que los ha
llevado a querer revertir la jerarquía familiar y tomar el control de la casa utilizando la violencia.

Se ha observado en familias donde las normas no se imponen sino se negocian, en las que los padres son demasiado
sobreprotectores o en parejas con relaciones conflictivas.

Es importante descartar causas biológicas

Valorar? Por medio de pruebas psicométricas la ACTITUD midiendo 3 aspectos

COGNITIVO: ES EL CONJUNTO DE DATOS E INFORMACIÓN PARA VALORAR QUE TANTO SABE EL SUJETO ACERCA DEL
OBJETO DEL CUAL TOMA SU ACTITUD. UN CONOCIMIENTO DETALLADO DEL OBJETO FAVORECE LA ASOCIACION AL
OBJETO.

AFECTIVO: EMOTIVIDAD QUE IMPREGNAN LOS JUICIOS. LA VALORACIÓN EMOCIONAL, POSITIVA O NEGATIVA
ACOMPAÑA A LAS CATEGORIAS ASOCIANDOLAS A LO AGRADABLE O A LO DESAGRADABLE.

CONATIVO O CONDUCTUAL: ES LA TENDENCIA A REACCIONAR HACIA LOS OBJETOS DE UNA DETRMINADA MANERA. ES
EL COMPONENTE ACTIVO DE LA ACTITUD.

“El elemento esencial del síndrome del


emperador es la ausencia de conciencia.
Son niños que genéticamente tienen mayor
dificultad para percibir las emociones morales,
para sentir empatía, compasión o
responsabilidad, y como consecuencia tienen
problemas para sentir culpa”. Añade que los
rasgos de personalidad psicopáticos a tener en
cuenta son: insensibilidad emocional, falta de
conciencia, falta de empatía y ausencia de
culpa. Asegura que: "El sistema nervioso de
estos chicos por alguna razón tiene problemas
para aprender las lecciones morales, para
sentir empatía, compasión o responsabilidad.
Y, como consecuencia de esto, tienen
problemas para sentir culpa, una reacción
emocional que sólo puede existir sobre la base
de que previamente me he vinculado con la
gente.
Podré fingir que lo lamento, pero en el interior a mí me da igual. Como consiguiente, hay una ausencia de
conciencia". En su opinión estos chicos se creen con derecho a exigir y lograr –sea como sea-, lo que se les
antoja cuando lleguen a la edad adulta serán hombres y mujeres violentos, agresores de sus parejas y
acosadores de sus compañeros de trabajo, cuando no fracasados sociales o delincuentes. Excluye de este
síndrome a los niños que han vivido episodios de violencia doméstica, los que sufren esquizofrenia y también
los malcriados, "que tienen conciencia (los valores y creencias que utilizamos para guiar nuestro
comportamiento y que está basado en esas emociones)".