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ANÁLISIS DE LA NOVELA DE BRAM STOCKER

http://books.google.es/books?id=LxyqgyeCouAC&printsec=frontcover&dq=dracula+bram+stok
er&hl=es&sa=X&ei=mC6XUu7SCpGw7AbW14G4Bg&ved=0CF0Q6wEwBTgK#v=onepage&q=dra
cula%20bram%20stoker&f=false

Count von Count


Count von Count, conocido en español como El Conde Draco en España y como El Conde
Contar en América Latina, es uno de los personajes del programa infantil Sesame Street (Barrio
Sésamo en España, Plaza Sésamo en América Latina).

El Conde es un vampiro atípico (le gusta la luz) y su principal cometido es enseñar a los niños
nociones básicas de matemáticas (contar). Tiene la obsesión compulsiva de contar (aritmomanía,
existe la creencia de que los vampiros sufren este tipo de desorden mental), sin importar el tamaño,
la cantidad o lo molesto que resulta a los otros personajes.

Vive en un viejo castillo lleno de telarañas que comparte con una bandada de murciélagos a los que
trata como mascotas.

Mientras cuenta suele soltar una carcajada, momento en el que suenan truenos relampagueando
sobre su cabeza. Las canciones del Conde versan siempre sobre contar cosas, y la música siempre
se enlaza con ritmos zíngaros (fuese cual fuese la canción).

http://www.entrelineas.org/leer.asp?a=el-conde-draco&i=574#.Upc00sTuIRU

¿Y qué me dicen del gran Conde Draco? Estoy casi seguro que ¡aprendí a contar con él, y no
con esos libritos de papel fino de la EGB de hace tres décadas! El Conde Draco era un
vampiro que no daba miedo, en un castillo puro viejuno (neologismo de la escuela
Muchachada Nuí), lleno de polvo y con unos patosos murcielaguitos por allí revoloteando cual
gráciles pajarillos (bueno, gráciles no). Era un vampiro enamorado de una tal Condesa
Natacha, que no asustaba a pesar de vestir de negro riguroso (con ese cuello almidonado en
exceso), tener la piel violeta y una perilla de chivo, un acento entre transilvano y el eterno
deje arrastrado de Bela Lugosi y unas cejas perfiladas que rodeaban un burgués monóculo.

O sea, uno de los grandes iconos del cine y la literatura de terror convertido en un personaje
que, a pesar de reproducir un entorno entre tenebroso y polvoriento y de contarlo todo entre
truenos, relámpagos, risas de malo (esas que quieren ser como más guturales) y unos
extraños ritmos a medio camino entre zíngaros y sonidos de violín desafinado, se convirtió
en el favorito de muchos niños. Eso sí, recuerdo que al conde no le asustaba la luz (sobre los
ajos no tengo referencias) y tenía una obsesión por contar cualquier objeto, numéricamente
hablando claro. De hecho (eso lo supe mucho después claro), existe la creencia de que los
vampiros sufren de aritmomanía, un trastorno obsesivo compulsivo que consiste,
precisamente, en tener que contar objetos o acciones continuamente.
No es casualidad, pues, que el nombre original de mi querido conde fuera, en inglés, el de
Count Von Count (un nombre más apropiado), un personaje incrustado en mi memoria
infantil a la altura del Mazinger Z que se enfrentaba a un variopinto ejército de robots, de
Pierre Nodoyuna (el afrancesado conductor malvado de los Autos locos, acompañado del
inigualable perro Patán), de la Hormiga Atómica, del Lagarto Juancho o de Maguila el Gorila.
O sea, psicodélicos y estrafalarios personajes que debían moldear la cultura televisiva de un
tierno infante.

Y así he salido, vaya, ya que (y esto es rigurosamente cierto) cuando voy por la calle y la
mente, que también se aburre, decide ponerse a contar los números de las matrículas de los
coches o las letras de los carteles publicitarios, inmediatamente me viene a la mente la
imagen de Draco. De negro riguroso, con esa extraña banda con los colores que coincidían
con los de la bandera española (¡!) y sus movimientos sincopados de títere algo patoso,
mientras tiernos murciélagos (que respondían, creo recordar, a nombres como Sasha o
Tatiana) revoloteaban a su alrededor, en ese decorado de castillo desvencijado y paisaje algo
agrietado, siempre adornado por truenos relampagueantes. Una delicia.

Escrito por Jordi Torrents el 24 de junio de 2009. Hasta el día de hoy esta página ha tenido 6445 visitas y
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