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APRENDIZAJE COOPERATIVO

Es un modelo de aprendizaje que, frente a los modelos competitivo e individualista, plantea el uso
del trabajo en grupo para que cada individuo mejore su aprendizaje y el de los demás. En este
modelo hay, por tanto, un doble objetivo: aprender los objetivos previstos en la tarea asignada y
asegurarse de que todos/as los/as miembros del grupo lo hacen.

En el modelo competitivo, el objetivo es lograr ser mejor que los demás, obtener mejores
resultado que el resto; en el individualista, se trata de conseguir objetivos óptimos
independientemente de lo que haga el resto del grupo y en el modelo cooperativo, el éxito
personal se consigue siempre a través del éxito de todo el grupo. Los agrupamientos
favorecedores del trabajo cooperativo no son los de grupos de estudiantes realizando sus tareas
individuales sentados alrededor de la misma mesa que mantienen conversaciones. Para que una
situación lo sea de trabajo cooperativo hace falta que exista un objetivo común a través de cual el
grupo se vea recompensado por sus esfuerzos. Un grupo cooperativo tiene un sentido de
responsabilidad individual lo cual significa que todo el mundo es partícipe de tarea propia y de la
de los demás, y se implica en ésta entendiendo que su trabajo es imprescindible para el éxito del
grupo.

Características:

Johnson & Johnson (1994) plantean una serie de elementos del trabajo cooperativo que lo hacen
más productivo que los modelos comentados anteriormente:

1. Interdependencia positiva. La interdependencia positiva es el término que se emplea para


definir la responsabilidad doble a la que se enfrentan los/as miembros de un grupo cooperativo:
llevar a cabo la tarea asignada y asegurarse de que todas las personas del grupo también lo hacen.
Esto significa que cada miembro realiza una aportación imprescindible y que el esfuerzo de todos
es indispensable.

2. Interacciones cara a cara de apoyo mutuo. Son las interacciones que se establecen entre los
miembros del grupo en las que éstos/as animan y facilitan la labor de los demás con el fin de
completar las tareas y producir el trabajo asignado para lograr los objetivos previstos. En estas
interacciones los/as participantes se consultan, comparten los recursos, intercambian materiales e
información, se comenta el trabajo que cada persona va produciendo, se proponen
modificaciones, etc., en un clima de responsabilidad, interés, respeto y confianza.

3. Responsabilidad personal individual. Cada persona es responsable de su trabajo y debe rendir


cuentas al grupo del desarrollo de éste. Para ello es imprescindible que las aportaciones de cada
individuo sean relevantes para lograr el objetivo final y que sean conocidas por todos/as. Para que
cada persona se sienta responsable y el grupo la perciba como tal, es conveniente trabajar en
pequeño grupo, donde se realizan controles individuales al finalizar el trabajo y otros de tipo oral a
lo largo del proceso, en los que cada estudiante presenta su trabajo y el del grupo. También es una
buena estrategia la observación de los grupos para controlar las aportaciones individuales al
trabajo común, la asignación del papel de controlador/a a una persona del grupo que se encargue
de comprobar que todo el mundo entiende y aprende a medida que el trabajo va realizándose, y
conseguir que el alumnado enseñe a otros/as lo que ha aprendido.

4. Destrezas interpersonales y habilidades sociales Se trata de conseguir que el alumnado conozca


y confíe en las otras personas, que se comunique de manera correcta y sin ambigüedades, que
acepte el apoyo que se le ofrece y que, a su vez, ayude a los/as demás y resuelva los conflictos de
forma constructiva. Estas destrezas que son imprescindibles para lograr el éxito en el trabajo
cooperativo no se adquieren por ciencia infusa sino que se enseñan, se premian, se corrigen y se
aprenden.

5. Autoevaluación frecuente del funcionamiento del grupo. Lo mismo que la evaluación es un


elemento consustancial de la práctica docente, también lo es de cualquier proceso educativo del
que se quiere aprender para lograr de manera eficaz los objetivos que se han previsto. Es
necesario, por tanto que el alumnado tenga un espacio de reflexión para que pueda valorar, en el
grupo y/o con el conjunto de la clase, cómo se han sentido realizando este trabajo, qué
aportaciones han sido útiles y cuáles no; qué comportamientos conviene reforzar o cuáles
abandonar, etc.

Algunos modelos

Algunos modelos de trabajo cooperativo son los siguientes:

• Tutoría entre iguales Es una técnica de trabajo cooperativo que consiste en emparejar alumnado
con diferentes niveles de conocimientos y competencias para lograr una finalidad conocida
concreta y compartida. Es una relación desigual en la que una de las personas es la tutora y la otra,
el tutorando.

• Enseñanza recíproca Como su nombre indica, el objetivo que se pretende conseguir es que cada
persona enseñe a otra y, a su vez, aprenda de ésta. Se trata de nuevo de grupos heterogéneos en
los que es fundamental para la realización de la tarea final que cada persona complete el apartado
que le corresponde.

• Puzzle, mosaico o rompecabezas Cada miembro del grupo posee una parte de la información
necesaria para completar la tarea, se convierte en “especialista” en un parte del tema. Se trata de
compartir con el resto estos conocimientos de forma que, con las aportaciones de todas las
personas, se complete el trabajo.

• Juegos de rol (Role-play) Dentro de esta propuesta hay una gran variedad de posibles puestas en
práctica. La más común es aquélla en la que se divide la clase en dos grupos aleatorios para
manifestar que se está a favor o en contra de determinada medida polémica tanto de carácter
escolar como social. En grupos, defensores y detractores deberán elaborar un listado de las
opiniones que aparecen en éste manteniendo siempre el punto de vista que se les ha sido
asignado, independientemente de sus propias ideas. A continuación se debate y se recogen las
ideas contrarias. En el grupo pequeño se trata de encontrar argumentos en contra. Se vuelven a
debatir y a rebatir los puntos de vista contrarios y suele haber una tercera fase en la que cada
persona interviene ya desde su punto de vista personal. Se recomienda una sesión de síntesis en la
que se recogen todos los argumentos relevantes expuestos.

• Grupos de investigación Se sugiere un tema general sobre el que se ha de elaborar un trabajo y


cada miembro del grupo elige un subtema sobre el que trabajar con la aprobación del resto. Se
forman los grupos, se organiza la tarea y se realiza el trabajo. Posteriormente se aprueba o se
modifica antes de la puesta en común en el gran grupo. Algunas propuestas Elizabeth Coelho
(1998) plantea la necesidad de organizar el trabajo escolar basándose en estos planteamientos de
trabajo cooperativo si el verdadero objetivo es la integración de todo el alumnado y si se desea
que esa integración sea plena. La autora asegura que el hecho de que todas los miembros del
grupo compartan los mismos objetivos hace posible que se desarrolle una identidad compartida y
un mismo propósito y además favorece la interacción interpersonal positiva. Por otra parte, el
contacto frecuente, de apoyo mutuo y significativo que exige el trabajo cooperativo sirve para que
los alumnos y alumnas se perciban de un modo no estereotipado.

Las propuestas de trabajo que plantea están vinculadas a los modelos que se han presentado
anteriormente. A continuación se presentan algunas: ƒ

Entrevistas:Procedimientos

- Distribuir la clase en grupos cooperativos de cuatro.

- Organizar el grupo en dos parejas.

- Individualmente cuentan al resto los resultados de sus entrevistas.

- Presentan su entrevista al azar al resto del grupo. ƒ

Torbellinos de ideas: Procedimientos:

- Se asigna un tema a debate y se especifica exactamente lo que se espera conseguir (un listado de
objetivos).

- Se establece un tiempo limitado.

- Se ponen en común las ideas que han aparecido y se toma nota de las de todos los grupos. ƒ
Proyectos de trabajo cooperativo: Procedimientos

- Se negocia un posible tema de investigación.

- En grupos informales, el alumnado formula preguntas (torbellino de ideas) sobre el tema general
de toda la case. Se recogen las preguntas por sub-temas.

- El alumnado se organiza según los sub-temas.

- Se organiza un comité con un representante de cada grupo con el que el profesor/a se reúne al
principio y al final de cada sesión para coordinar tareas y tiempos.

- El alumnado, en los grupos, organiza las sub-tareas que corresponde a cada miembro o parejas.

- El alumnado busca la información con ayuda del profesor/a. - El alumnado sintetiza la


información y prepara una presentación en el grupo.

- Cada grupo presenta la información a la clase. ƒ

Actividades mosaico Procedimientos:

- Se organiza el alumnado en grupos habituales, con los que ya haya trabajado anteriormente.

- Se asigna una tarea diferente, parte de un todo común, a cada persona. Todos los grupos
trabajan sobre el mismo tema.

- Se reagrupa al alumnado en grupos de expertos según la tarea que les ha tocado. Se les
proporciona ayuda a través de guiones, se les anima a trabajar todos juntos, a compartir la
información y elaborar tareas o actividades comunes.

- El alumnado vuelve a sus grupos de origen para compartir la información recabada. Se sintetiza
ésta a través de la discusión y el debate. Todo el mundo es responsable de su tema y de aprender
lo que los/as demás aportan.

- Se asigna una tarea o un problema que exija el conocimiento de toda la información.

Conclusiones

El trabajo cooperativo es un modo de entender la tarea de enseñanza-aprendizaje que pone el


énfasis en el papel del alumno/a como responsable y protagonista de su proceso de aprendizaje.
Así entiende que quienes se responsabilizan aprenden más y que las personas aprenden en
comunidad y en interacción constante. Es importante, por tanto, proporcionar los medios para
que este aprendizaje sea lo más rico y eficaz posible y eso se consigue proporcionando todo tipo
de agrupamientos y favoreciendo gran cantidad de interacciones con interlocutores diversos. El
trabajo cooperativo es, así mismo, una vía para conocer a las otras personas que participan en él
de un modo más profundo, estableciendo otro tipo de relaciones más igualitarias y solidarias. Está
especialmente indicado cuando hay grupos muy diversos en un aula y que tienen poca relación
entre sí. Conocerse y colaborar con las otras personas, las que son diferentes, en un tarea común,
es fundamental para valorar y respetar a través de sus aportaciones la valía de esas personas y
conseguir hacerse mejores personas.

Bibliografía

Coelho, E.: Teaching and learning in multicultural schools. Multilingual Matters. Clevedon.
England. 1998.

Johnson, R.T. y D.W.: An Overview of cooperative learning. Publicado originalmente en Thousand,

J.; Villa, A,; Nevin, A. (ed) Creativity and collaborative learning; Brookes Press, Baltimore. 1994.

Monereo, C.; Durán, D.; Entramados. Métodos de aprendizaje cooperativo y colaborativo. EDEBÉ.
Barcelona. 2002.

Sapon-Shevin, M.; Ayres, B. J.; Duncan, J.; Cooperative learning and inclusion. . Publicado
originalmente en Thousand, J.; Villa, A,; Nevin, A. (ed) Creativity and collaborative learning;
Brookes Press, Baltimore. 1994.

Ovejero, A. El aprendizaje cooperativo. Una alternativa eficaz a la enseñanza tradicional. (1990)


Barcelona: PPU. Citado en Monereo, C.; Durán, D.; Entramados. Métodos de aprendizaje
cooperativo y colaborativo. EDEBÉ. Barcelona. 2002.