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Anarquismo y Budismo

Los anarquistas tradicionalmente han sido escépticos de las religiones organizadas e


institucionalizadas, y se han opuesta a ellas, pues en su mayoría son jerárquicas por
naturaleza y, en general, alineadas estrechamente con estructuras contemporáneas de
poder como el Estado y el capital.

Esto no significa, sin embargo, que los anarquistas están opuestos a una fe personal, sino
solamente a la naturaleza autoritaria de la religión organizada; de hecho muchos místicos
han promovido ideas libertarias.

Anarquismo Budista

El budismo es una religión ateísta, humanista, basada en una tradición de experiencia que
contrasta con muchas otras religiones.

La mayoría de las escuelas reconocen a Buda como un hombre y un símbolo de la


obtención de la iluminación, aunque es adorado como un semi-dios por unas pocas
escuelas.

Las escrituras budistas, como el Kalama Sutta, tienen una actitud anti-autoritaria que
recomienda el cuestionamiento de la autoridad y dogmas religiosos, confiando en el juicio
personal.

Las comunidades budistas son frecuentemente temidas por reyes o gobernantes debido a
su falta de propiedades. Al rechazar voluntariamente las posesiones materiales y no
temer ni al dolor o la muerte, los budistas naturalmente “escapan” los sistemas terrenales
de poder, porque no hay manera de manipularlos.

La Existencia Según El Budismo

Una de las enseñanzas de Buda fundamentales conocida como “Tres Características de


la Existencia”, explica cómo es la naturaleza del mundo percibido y de todos los
fenómenos del mismo. Éstos están sujetos a tres características:

1. La Impermanencia: Todo cambia constantemente. (anicca)

2. La Insustancialidad: Se refiere a la inexistencia de una sustancia, esencia, o entidad


intrínseca duradera en la persona.
3. La Insatisfactoriedad: Mientras que la Insustancialidad es la principal enseñanza del
Budismo, la eliminación o extinción de la Insatisfacción (Duhkha) es su principal y último
objetivo.

La interpretación “libertaria” de estos 3 principios del budismo es la siguiente:

Si todo esta en estado de cambio constante, si todo el sufrimiento es inevitable y todo


esta desprovisto de un “yo” (self): entonces no puede haber un “estado perfecto”; desde
esta perspectiva anarco-budista solo queda la posibilidad de llegar a una comunidad ideal
para todos. Toda institución hecha por el hombre es tanto impermanente como
imperfecta, ya que la gente y el mundo cambian constantemente. Entonces no hay
riqueza material o poder politico que nos garantice la felicidad permanente -la satisfacción
que carece de iluminación es una ilusión que sólo perpetua el samsara. La libertad
individual, uno de los objetivos principales del anarquismo es sin embargo incompleta,
hasta el punto de perjudicar nuestra humanidad común, puesto que no hay, en última
instancia un “ego” (yo,self) que sea intrínsecamente al resto del universo.

El objetivo de un bodhisattva (que pretende y se encamina a la liberación universal y


completa de todos los seres vivos) es tratar de minimizar la cantidad de sufrimiento que
sucede durante la vida de los seres conscientes. El socialismo anarquico argumenta que
el estado y el capitalismo, ambos generan opresión y sufrimiento. El formador, el estado,
es una institución que enmarca el deseo de poder y el capitalismo tardío el deseo de
riqueza material. Tratar de controlar otros seres humanos, desde el punto de vista de los
budistas anarquistas, solo les causara más sufrimiento y al final le producirá sufrimiento a
quienes intentan controlar. Tratar de acumular riqueza material aumenta el sufrimiento de
los capitalistas y de aquellos que negocian con ellos.

La compasión, para un Budista, nace de una fundamental liberación del Ego. La


compasión para la humanidad como totalidad es lo que inspira a los budista para tomar el
camino del activismo; de todas formas, muchos, si no todos, los grupos políticos tienden ir
contra los principios que dirigen el pensamiento y la acción de un budista. El anarquismo,
al carecer de una estructura ideológica rígida y de dogmas, parece ser fácil de aplicar al
pensamiento budista.

Algunos que han visto esta relación entre budismo y anarquismo (desde diferentes puntos
de vista) son Edward Carpenter, Ananda Coomaraswamy, Lala Hardayal Liu Shipei, John
Cage, Kenneth Rexroth, Allen Ginsberg, Diane di Prima, Gary Snyder, Jackson MacLow,
Peter Lamborn Wilson, John Moore, Kerry Thornley, Max Cafard, William Batchelder
Greene y el pro-situacionista Ken Knabb, ente otros.

Uno de los mayores pensadores anarquistas, Kropotkin, vio en las comunidades budistas
primitivas la práctica del principio de “apoyo mutuo”. Matthew Turner en sus escritos habla
de sacerdotes budistas involucrados en el movimiento anarquista en Japón a principios
del siglo 20.