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Blanca Lydia García Luján.

Instituto Tecnológico de Chihuahua

Diplomado en Desarrollo de Competencias Docentes

Julio 2010

LA PASIÓN POR ENSEÑAR Y COMPETENCIAS DOCENTES.


¿Cuáles son las características de un buen docente?

El docente tiene que desarrollar una serie de competencias profesionales pedagógicas para hacer
posible que la escuela cumpla su función social, a tono con las exigencias de una generación que no
está dispuesta a cambiar a los antiguos roles de la educación. Los nuevos ambientes de aprendizaje
son una forma de organizar el proceso de enseñanza, sea esta de carácter presencial o a distancia que
implica el empleo de tecnología.

El docente ahora actúa como un mediador del aprendizaje, y cuya tarea primordial será el diseño
pedagógico de los contenidos, en los nuevos ambientes de aprendizaje que incluyen por supuesto las
TIC, en donde a la vez que brinda información, estimula el desarrollo de habilidades, tanto cognitivas
como afectivas, y fomenta en el estudiante valores y actitudes, donde se pueda hablar y comunicar en el
mismo plano que la generación que ha tomado su turno en la historia.

El docente se presenta como un ser reflexivo que implica fundamentalmente compromiso con lo que
hace, y que se combina en una serie de factores tales como:
• Un conjunto claro y duradero de valores e ideologías que informan la práctica con independencia del
contexto social. El rechazo activo de los enfoques minimalistas de la enseñanza. Una disposición
permanente a adaptarse y a reflexionar sobre la experiencia y el contexto en el que se desarrolla la
práctica. Un sentido sostenido de la identidad y la finalidad, y la capacidad de controlar las tensiones
causadas por las presiones externas para cambiar. (Day, 2006).

Se proponen nuevas formas de enseñar, donde los recursos didácticos de que se dispone estén
orientados a los diferentes estilos y modos de aprender, donde se estimulen todos los sentidos.

¿Cómo formar a las nuevas generaciones? ¿Cuáles serían los cambios que nosotros los docentes
debemos llevar a cabo para transitar de nuestras formas actuales de “enseñar” a aquellas que tengan
mayor influencia e impacto en los estudiantes de hoy? El profesor apasionado no sólo reconocerá la
necesidad, sino que también querrá emplear un conjunto de enfoques docentes que tengan en cuenta
los conocimientos más actualizados que estimularán y apoyarán con la máxima eficacia el aprendizaje
de los alumnos, se ajustarán a los fines y estarán relacionados con los imperativos morales de los
docentes. (Day, 2006)

Para lograr un desempeño profesional que esté a la altura de los cambios en nuestra sociedad, nos
valemos de un sistema de ideas que se fundamentan en un rigor científico. Si bien es cierto que en
ocasiones actuamos de manera empírica ya sea por la experiencia adquirida a lo largo de los años,
también ha existido la preocupación de fundamentar nuestra práctica docente y para ello nos apoyamos
en paradigmas educativos que han pasado por un análisis meticuloso y bien fundamentado.

Los paradigmas educativos entonces tienen como función: servir de marco teórico de referencia,
comprender la práctica docente, facilitar la construcción del modelo educativo/didáctico propio, evaluar
auto-críticamente la práctica docente, perfeccionar la práctica profesional.

Los paradigmas educativos entonces tienen como función: servir de marco teórico de referencia,
comprender la práctica docente, facilitar la construcción del modelo educativo / didáctico propio, evaluar
auto-críticamente la práctica docente, auto-perfeccionar la práctica profesional.

Es por eso que ahora nos hablan con más frecuencia sobre un paradigma constructivista y como
elemento adicional y que fortalece este paradigma el aprendizaje cooperativo. El aprendizaje
cooperativo permite una mejor integración de los alumnos, cada uno de ellos aportará en la medida de
sus capacidades y habilidades, se sustenta en el principio de interdependencia positiva. En un grupo
cooperativo se da, además de la complementariedad, un liderazgo basado en una responsabilidad
compartida, se desarrollan competencias relacionales como son: la confianza mutua, comunicación
eficaz, gestión de conflictos, solución de problemas, la escucha activa, la retroalimentación se manifiesta
como un elemento primordial para resaltar los efectos positivos del aprendizaje.

El maestro ahora tiene que organizar y diseñar actividades teniendo en cuenta no sólo como aprenden
sus alumnos, sino sobre todo cómo quiere que aprendan.

Es probable que las formas preferidas de aprendizaje cambien con el tiempo, según las circunstancias y
del interés. Quizá los estilos de aprendizaje mejor conocidos sean los derivados del trabajo de Kolb
(1984):

• Reflexivo: aprendizaje mediante sensaciones y a través de la experiencia.


• Teórico: aprendizaje por observación y escucha.
• Pragmático: disfruta resolviendo problemas.
• Activista: aprendizaje mediante la acción.

Aprender a aprender implica la capacidad de reflexionar en la forma en que se aprende y actuar en


consecuencia, auto-regulando el propio proceso de aprendizaje mediante el uso de estrategias flexibles
y apropiadas que se transfieren y adaptan a nuevas situaciones. (Ferreiro, 2008).

Enseñar se presenta como el acto de establecer una relación entre personas, una relación que introduce
al otro en el camino para construir su propio saber en una disciplina concreta. Es una relación muy
peculiar: una relación que ayuda a aprender. Cuando solo utilizamos la exposición como única
estrategia de mediación, nos perdemos de todo un abanico de posibilidades, de descubrir nuevas
significaciones, de orientar nuestra actividad más satisfactoriamente, de despertar y mantener el interés
del alumno, de enriquecer nuestro propio aprendizaje.

El mantenimiento de una buena enseñanza exige que el profesorado repase y revise con regularidad su
forma de aplicar los principios de diferenciación, coherencia, progresión y continuidad, y equilibrio, no
sólo en el "qué" y el "cómo" de su ejercicio docente, sino también en el "por qué", en relación con sus
fines "morales" fundamentales. Exige también que se aborden los problemas de auto eficacia, identidad,
satisfacción en el trabajo, el compromiso y la inteligencia emocional. (Day, 2006)

La enseñanza debe planificarse para que facilite la armonización de todo el sistema de conocimientos
del individuo. Un conocimiento nos lo apropiamos cuando lo interiorizamos y lo incorporamos a nuestra
estructura mental. “Educar, nos dice Paulo Freire, no es transferir conocimiento sino crear las
condiciones para su construcción”. Tenemos que aprender a comunicarnos con nuestros alumnos,
hablar en su lenguaje, potenciar sus capacidades.

Comunicación es interrelación, generada por el diálogo que implica salir al encuentro del otro y
transformar y transformarse a partir del mutuo aprendizaje. En este sentido toda acción educativa es
también acción comunicativa. El proceso educativo debe entonces insertarse en las características de
nuestra sociedad formando ciudadanos con un fuerte espíritu crítico y siendo capaces de adaptarse a la
única constante de nuestra sociedad que es el cambio

El texto aquí presentado, tiene la intención de cubrir las competencias a que hace mención Zabalza y
que cito textualmente.

Competencias docentes del profesor universitario


• Primera competencia: capacidad de planificar el proceso de enseñanza y el de aprendizaje.
• Segunda competencia: seleccionar y presentar los contenidos disciplinares.
• Tercera competencia: ofrecer informaciones y explicaciones comprensibles
• La cuarta competencia tiene que ver con la alfabetización tecnológica y el manejo didáctico de las TIC.
• La quinta competencia tiene que ver con gestionar las metodologías de trabajo didáctico y las tareas
de aprendizaje.
• La sexta competencia tiene que ver con relacionarse constructivamente con los alumnos.
• La séptima competencia está relacionada con las tutorías y el acompañamiento a los estudiantes.
• Octava competencia: reflexionar e investigar sobre la enseñanza.
• Y la última competencia, que es un poco más cualitativa, significa implicarse institucionalmente.
Conclusiones.

Un buen docente es:

 Es un ser comprometido, que busca nuevas formas de enseñar y aprender, que tiene vocación y pasión
por su trabajo.

· Posibilita el andamiaje entre el saber y el saber hacer.

· Es ejemplo que invita a seguirlo siendo congruente en todo momento. Es culto, paciente, instruido y
firme, Mantiene su mente abierta y practica una escucha activa, a la vez que promueve un pensamiento
crítico.

· Excelente comunicador y motivador. Mantiene su mente joven, un corazón dispuesto y la vista en alto
en busca del éxito de su noble tarea como educador. Saber adaptarse a los cambios.

· El docente debe ser autocrítico. Reconoce sus debilidades y las convierte en verdaderas áreas de
oportunidad. Debe tener una preparación no solo profesional, sino pedagógica académica.
El momento exige no solo vocación como en antaño solía decirse, se vive tan de prisa que no
precisamos el momento en que iniciamos un cambio, el gusto por la docencia nos envuelve y
seduce, nos mantiene en un estado de enamoramiento que somos capaces de aceptar esos cambios y
se lucha por mantener la llama viva dando lo mejor de nosotros mismos. Eso claro, no significa que no
se cometan errores, es entonces que se presenta la oportunidad de aprender de ellos y no claudicar en
el intento.

Identidad es la expresión de un conjunto de rasgos particulares que diferencian a un ser de todos los
demás. Se construye en base a significaciones que construyes a lo largo de tú vida. Es como verte al
espejo y reconocer quién y cómo eres. Ver como parte de ti cambia, evoluciona y otra permanece no
importando lo que suceda a tu alrededor. No separas tu identidad personal de la profesional, haces una
extensión de ella, por eso resulta más compleja, que no complicada, comprometida desde tú propio yo.
La identidad docente forma parte de su identidad social y se concibe como la “definición de sí mismo”
que hace el docente.

La identidad profesional docente se presenta, con una parte común a todos los docentes, y una parte
específica, en parte individual y en parte ligada a los contextos diferenciales de trabajo. Se trata de una
construcción individual referida a la historia del docente y a sus características sociales pero también de
una construcción colectiva vinculada al contexto en el cual el docente trabaja. (Denise Vaillant, 2007).

Ya que nuestro contexto se va transformando, se espera que nuestra identidad como docente se
transforme también, que sufra modificaciones acorde a los tiempos en que se vive, que conserve una
relación positiva con su quehacer y le permita seguir siendo parte de ese motor que contribuye a formar
y elevar su profesión al más alto nivel.

Y por último y no menos importante se aborda el tema sobre lo que debe conocer el docente de sus
estudiantes.

En primer término, conocer como aprenden. ¿Con qué métodos, y qué actividades podría lograr que los
alumnos estén activos, que participen con buena atención y ofrezcan respuestas que evidencien el
desarrollo de su pensamiento?, planear dichas actividades.

Conocer el contexto social, familiar y cultural inmediato en que se desenvuelve, sus conocimientos
previos, las expectativas que sobre el curso se tienen, crear un vínculo real entre el docente y el
estudiante.

El saber del que cada uno se apropia, que cada uno construye, siempre es personal, aunque en el
proceso de construcción se trabaje cooperativamente.

En el intento de ser objetiva y practicar una autocrítica en relación a mi actuar como buen docente,
reconozco que en lo que debo trabajar con mayor detenimiento es en el manejo de las emociones y la
tolerancia.

En relación al foro de discusión, ésta se da en un plano de respeto, sin embargo considero que pudimos
aportar aún más, que actuamos con extrema reserva en nuestros comentarios y cuidamos demasiado la
discusión a grado tal que solo resaltamos en lo que estábamos de acuerdo.
Me hubiese agradado que nuestra docente en línea marcara algunas pautas a seguir y conocer su
opinión sobre lo que en dicho foro se dijo.

Referencias bibliográficas.

Day, C. (2006). La Identidad personal y profesional del docente y sus valores. En La pasión por enseñar.
Madrid: Narcea, pp.5-19. Recuperado desde:
http://www.guerrero.gob.mx/pics/art/articles/6555/file.pasion.pdf
Zabalza, M. A. Competencias docentes. España. Recuperado desde:
http://portales.puj.edu.co/didactica/Archivos/Competencias%20docentes.pdf el 28 de mayo del 2010.
P.p. 99-107.

Publicado por Blanca Lydia García Luján en 23:28