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ESCATOLOGIA
CRISTIANA

Juan B. Libánio-M~ Clara L. Bingemer

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&Colección
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TEOLOGIA y LIBERACION
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JUAN BAUTISTA UBANIO, jesuita brasileño, nació en 1932 y está
doctorado en teología. Se dedica al magisterio y es asesor de obispos y de
comunidades de base. Autor de más de quince libros, es un teólogo muy
respetado y profundamente identificado con la causa de los pobres.

MARIA CLARA L. BINGEMER, teóloga brasileña laica, nacida en Río
de Janeiro en 1949, es madre de tres hijos. Recibió su formación inicial en
Comunicación Social. Actualmente es profesora de teología en la Univer-
sidad católica de Río de Janeiro y en el Instituto franciscano de Petró-
polis.

ESCATOLOGIA CRISTIANA

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Leonardo Boff - Brasil
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Virgilio Elizondo - EE. UU.
Juan Luis Segundo - Uruguay

Asesor de temas ecuménicos

Julio de Santa Ana - Brasil

JUAN B. LIBANIO
MARIA CLARA L. BINGEMER

Tomo 10
ESCATOLOGIA CRISTIANA
El nuevo cielo y la nueva tierra

Serie III: LA LIBERACION EN LA HISTORIA

EDICIONES PAULINAS

Distribuyen:

EDICIONES PAULINA S
• Avda. San Martín 4350, 1602 FLORIDA (Bs, As,), Argentina. Te-
léfonos (O 1) 760-0426/0528.
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Ediciones Paulinas (Buenos Aires - Argentina)
Ediciones Paulinas (Madrid - España)
Editora Vozes Ltda, (Petrópolis - Brasil)

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Centro Ecuménico de Servi<;o a
Evangeliza<;ao e Educa<;iíD Popular (CESEP)
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NIHIL OBSTAT
Joao A. Mac-Dowell, sj
Rio de Janeiro, 17 de enero de 1985

IMPRIMATUR
Joao Rezende Costa, Arzobispo de Belo Horizonte
Pi np
'Apio Hnri7nntp ,-1" 1 QAñ
O1Qr"l't"\

Queda hecho el depósito que ordena la ley 11.723/ © EDICIONES PAULINAS,
Avda. San Martín 4350, 1602 Florida (Bs. As,), Argentina / Título original: Escato-
logia Crista / © CESEP, SiíD Paulo 1985/ Traducido por Alfonso Ortiz García / Im-
preso en Argentina / Industria Argentina.
I.S.B.N. 950-09-0563-9 (edición argentina)
I.S.B.N, 84-285- 1063-6 (edición española)

Esta colección responde a una necesidad de que la fe.Brasil Mons.Brasil Mons. que recoge y sistematiza las orientaciones del concilio Vaticano 11.Argentina Mons.Brasil Mons. Jaime Francisco de Nevares Obispo de Neuquen . E!"u!~ !(!"~1Jt!~r ()hi~7' Prpl~.México 7 . Hélder Pessoa Camara Arzobispo dimisionario de Recife .Rro. Como Pas- tores.Ecuador Mons. y de la experiencia de vida. Leónidas Proaño Obispo de Riobamba .Chile Mons. de Medellín.~.il Mons. dentro de un sano y legítimo pluralismo. Paulo Evaristo Ams Cardenal-Arzobispo de Sao Paulo .Uruguay Mons. Alejandro Jiménez L.Brasil Mo~. Tomás Balduino Obispo de Goiás . vi- vida en el contexto de opresión y de liberación. Hesayne Obispo de Viedma .u . Walter Bini Obispo de Lins . Félix . Alberto Luna Tobar Arzobispo de Cuenca .-lp Yi"gl1 . Schmitz Obispo de Teófilo Otoni . Carlos Parteli Arzobispo dim. Nuestro patrocinio no significa aprobación de las opiniones personales expresadas por los distintos autores.Brasil Mons. Obispo de Valdivia .Uruguay Mons.Brasil Mons. de fe y de martirio de las comunidades cristianas de América latina. Pedro Paulo Koop Obispo dimisionario de Lins . Adriano Hypolito Obispo de Nova Igua¡. Marcelo Mendiharat Obispo de Salto . José María Pires Arzobispo de Joáo Pessoa . Moacyr Grechi Obispo Prelado de Acre y Puros .Brasil Mons. sea profundi- zada teológicamente en todas las dimensiones.Perú Mons. José A.-l" . Samuel Ruiz G.Brasil Mons. Obispo de San Cristóbal .Brasil Mons.Ecuador Mons. de Montevideo . Mons.Brasil Mons. de fraternidad ecumé- nica. Quirino A.Brasil Mons. Pedro Casaldáliga Obispo Prelado de S. Dammert Bellido Obispo de Cajamarca . Aldo Gema Obispo de Sáo Mateus .COMITE PATROCINADOR El comité patrocinador saluda con alegría la apanclOn de la colección «Teología y Liberación».Argentina Mons. Miguel E. Silvestre L. del Magisterio de la Iglesia universal y de las Iglesias particulares. Scandian Arzobispo de Vitoria . apoyamos con simpatía y vigilancia este esfuerzo de reflexión teológica hecho en un contexto eclesial y al servicio de nuestras Iglesias.Brasil Mons. de Puebla.

Brasil Mons. Aparicio José Dias Obispo de Registro .Paraguay Mons.Brasil Mons.Brasil Mons.Brasil Mons. Osório W. Celso Pereira de A1meida Obispo de Porto Nacional· Brasil Mons. Jesús Calderón Ohispo de Puno . de Oliveira Neto Obispo de Mossoró . Gonzalo L. Luis Teodoro A.Brasil Mons. José Brandilo de Castro Obispo de Propriá . Ricardo Weberberger Obispo de Barreiras .Brasil Mons. Chemello Obispo de Pelotas .Perú Mons. Manuel Pereira da Costa Obispo dim. Piraí . Francisco A. Tiago Postma Obispo de Garanhuns . Tomás González M.Chile Mons. Jairo R.Brasil Mons. José Mauro Ramalho ()blspo de Iguatu .Brasil Mons. Luis de Cáceres . Robellv Obispo .Brasil Mons. Obispo de Punta Arenas . Albano Quinn Obispo Prelado de Sicuani . de M.Brasil Mons. Brasil Mons. Matos da Silva Obispo de Bonfim .Brasil Mons. Ohispo de Copiapó .Brasil Mons. Ponte Arzobispo de S. Mario Melanio Medina Obispo de Benjamín Aceval . Stoffe! Obispo Prelado de Rondonópolis . Marañón . Waldyr Calheiros Obispo de B. Oneres Marchiori Obispo de Lajes . de Campina Grande . José Rodrigues de Souza Obispo de Juazeiro .Brasil Mons.Ecuador Mons.Brasil Mons. Mathias Schmidt Obispo de Ruy Barbosa .Brasil Mons. Fernando Ariztia R. Luis Gonzaga Fernandes Obispo de Campina Grande .Brasil Mons.Brasil Mons. Obispo . Guido M.Mons.Brasil Mons. Mário T.Brasil Mons.Brasil Mons.Perú Mons. Carvalheira Obispo de Guarabira . Rino Carlesi Obispo Prelado de Balsas . Luis . Juan L.Vico Ap. Mauro Morelh Obispo de Duque de Caxias .Brasil Mons.Brasil Mons. Luis Demetrio Valentini Obispo de Jales .Brasil Mons. Cándido Padin Obispo de Bauru .Perú Mons. Jorge Marskell Obispo de llacoatiara . José F. de Méndez . Perú Mons. Angélico Silndalo Bernardino Obispo Auxiliar de Silo Paulo . Filho Obispo de Afogados de Ingazeira . Brasil Mons. Pascasio Rettler Obispo de Bacabal . Marcelo P.Chile Mons. Gurgel Obispo de llabira .Brasil Mons. Casulla Obispo de Cilndido Mendes .Ecuador Mons.Vicario Ap. Paulo Eduardo A.V. Ysern Ohispo de Ancud .Brasil Mons. Brasil Mons. Redonda .Brasil 8 .Vicario Ap. Máximo Biennés Obispo de S. Alberto Koenigsknecht Obispo Prelado de Juli .Brasil Mons. de Sucumbíos . Geraldo Nascimento Obispo de Fortaleza . Jayme H. México Mons. Carlos Camus L. Chile Mons. llamar Vian Obispo de Barra . Ponte Obispo de Patos . Francisco d'A1teroche Ohispo Prelado de Ayaviri . Obispo de Linares .Brasil Mons. Gerardo A.Chile Mons. de Tarahuma .Brasil Mons.Brasil Mons. L1aguno Obispo .Brasil Mons. Paulo Cardoso Obispo de Petrolina . Vital Wilderink Obispo de Itaguaí . Lelis Lara Obispo de llabira .Brasil Mons. José A. Eduardo Koaik Obispo de Piracicaba .

Nei Paulo Moretto Obispo de Caxias do Sul .Brasil Mons.Brasil Mons. Osório Bebber Obispo de Tubaráo .Venezuela Mons. José Gomes Obispo de Chapecó . Thomas J.España Mons.Brasil Mons.Brasil Mons. Jaime Collins Obispo de Miracema do Norte .Brasil Mons. Roberto Sánchez Arzobispo de Santa fe. Gregório Warmeling Obispo de Joinville .Bolivia Mons. Luciano Metzinger Obispo Auxiliar de Lima .USA Mons.Brasil Mons.Brasil Mons. Reinaldo Pünder Obispo de Coroatá .Brasil Mons.Brasil Mons. Martinho Lammers Obispo Prelado de Obidos . Obispo Auxiliar de Santiago .Mons.Brasil Mons. Nicolás Castellanos Obispo de Palencia . Néstor Herrera Heredia Obispo de Machala .España Mons. Izidoro Kosinski Obispo de Tres Lagoas .España Mons.ndia . Mariano 1.Brasil Mons.Brasil Mons. Ricardo Paglia Obispo de Pinheiro . NM . Parra León Obispo de Cumaná . Dotti Obispo Auxiliar de Vacaria . José Thurler Obispo Auxiliar de Sáo Paulo .Brasil Mons. Joaquim Rufino do Rego Obispo de Quixadá . Jesús Martínez Obispo Prelado de Babahoyo . Francisco Manuel Vieira Obispo Auxiliar de Sáo Paulo .Brasil Mons. Augusto Alves da Rocha Obispo de Picos .Brasil Mons. Alano Pena Obispo de Itapeva . Antóñio Gaspar Obispo Auxiliar de Sáo Paulo .Brasil Mons. Gumbleton Obispo Auxiliar de Detroit . Fragoso Obispo de Crateús . Alfredo Novak Obispo Auxiliar de Sáo Paulo . Cláudio Humes Obispo de Santo André .Ecuador Mons.Brasil Mons.Brasil Mons.Perú Mons. António B. Juan María Uriarte Obispo Auxiliar de Bilbao . Ryan Obispo de Santarém .Brasil Mons. Ramón Echarren Ystúriz Obispo de Canarias . Antonio Possamai Obispo de Ji-Paraná .Brasil Mons.Brasil Mons.Brasil Mons.Ecuador Mons.Brasil Mons.Brasil Mons. Orlando O. Tito Buss Obispo de Rio do Sul . Pompeu Bezerra Bessa Obispo de Limoeiro do Norte . Tiago C. José María Guix Obispo de Vic . Esteváo Cardoso de Avelar Obispo de UberIa. Décio Pereira Obispo Auxiliar de Sáo Paulo . Luis Sainz Hinojosa Obispo Auxiliar de Cochabamba .Brasil Mons. Joel Ivo Catapan Obispo Auxiliar de Sáo Paulo .USA Mons. Jorge Hourton P.Brasil Mons.España 9 .Brasil Mons.Chile Mons. Tarcísio Ariovaldo Amaral Obispo de Campanha . Hanrahan Obispo de Concei~áo do Araguaia .Brasil Mons. Patricio J. Ladislau Biernaski Obispo Auxiliar de Curitiba .Brasil Mons.

. La resurrección de los muertos y el fin del mundo 179 5...... Introducción 13 1...... El juicio de Dios y la purificación para el en- cuentro con Dios................ Núcleo escatológico fundamental...................... 17 2... 227 !!1!ie!"~0 )r ~!e!0: P0~!t'!!~~3~ ~' ~!"0!!le~2 .................... 2~9 Conclusión................ Situación de la problemática..................CONTENIDO Págs....... 73 3. La muerte en la perspectiva cristiana 145 4......... 293 Bibliografía 297 Glosario 301 Indice 313 11 .

Cuanto más cerca del centro. La teología pertenece más bien a las líneas más ale- jadas.y que han obligado al cristiano a volverse continua- mente hacia ese dato escatológico central: el reino de Dios realizado en Cristo. Y accionado por el motor propulsor de esas preguntas. cuyo proyecto salvífica se extiende sobre toda la historia humana hasta su plena realización en la eternidad.. el teólogo no cesa de hacer circular sus reflexiones en torno ai eje centrai. psicoló- gicas. etc. clara. muerte y resurrección de Jesús. Así pues. Lo mismo pasa con la fe cristiana: firme. se ha visto asaltada por muchas preguntas. En un primer momento se ha intentado trazar la situación de la problemática escatológica. Esta a su vez se parece a esos círculos concéntricos que forma una piedra al caer sobre la superficie de las aguas. el dato escatológico fundamental es Jesu- cristo. a lo largo de los siglos. más se van diluyendo. que se ha dado en llamar «Tratado». que se van poco a poco apagando hasta llegar a la orilla. Este conjunto termina creando un todo di- dáctico. nítida en sus rasgos centrales. científicas. INTRODUCCION La teología es un servicio a la fe. La inteligencia humana. sociales. La teología asiste al desmorona- 13 . Por eso mismo. Es un proyecto que no ha concebido la fantasía humana. este li- bro quiere ser un Tratado de escatología. lÍlsranClanaose caaa vez mús en su:> eiuvoru- ciones prolongadas. Preguntas que surgen de mu- chas fuentes diversas -filosóficas. La escatología se basa en el núcleo central de la fe en un Dios de la vida. y tiene por tanto contornos más vacilantes. tanto más claros son sus trazos. sino que se ha revelado en la encarnación. Cuanto más lejos.

El desmoronamiento de las preguntas tradicionales nos ocupará por algunos momentos. En íntima relación con la resurrección de los muertos se tratará brevemente la cues- tión de la parusía del Señor. Por eso.miento de un andamiaje tradicional por obra de los embates de la razón moderna y del despertar crítico de las capas populares. pero que sólo se puede entender a par- tir de la predicación y de la vida de Jesús. Procuramos partir más bien de un núcleo central. Experiencia que se vive en la actualidad de hoy. . en el capítulo tercero. . El segundo capítulo se centra en el núcleo de la escatología: el reino de Dios como cercanía de Dios.. a la historia y al cosmos. plenamente revelado en Cristo glorificado. . interpelando nuestra libertad.en su apertura hacia la vida eterna.que se reserva a los hombres según las decisiones que hayan asumido en su vida. Temática muy discutida a partir de diferentes esquemas interpretativos. La muerte. . haciéndonos tocar -por así 14 . pierde su carácter vic- torioso definitivo sobre la vida humana. Entonces. viene a nosotros en cada ins- tante.. Y. hecho social. la temática del juicio y del purgatorio es la continuación lógica de esta reflexión. que unas veces chocan radicalmente con la tradi- ción cristiana y otras intentan serie fieles. _. '. Así.Uft «nuvtMfftUS» tnatvtauates y co- UUUIUuftUI ulue lectivos está ausente de la estructura de este estudio. en el capítulo cuarto este misterio de la muerte en- cuentra su última explicación en la fe de la resurrección de los muertos.' •. acto de la persona.". descrito en breves pinceladas. El reino de Dios. que irradia alcanzando al hombre._ 1" 1.•.• . . . finalmente. . hasta el punto de que podemos hablar de una verdadera personificación del reino en su persona. en los últimos capítulos nos detendremos en la profundización de la realidad de la felicidad -el cielo. se intenta comprender este acto complejo de la muerte -acto de la naturaleza. que profundizará en algunos aspectos de esta totalidad escatológica. Esta manifestación última del Señor es al mismo tiempo jui- cio y purificación salvadora.y en la posibilidad de la condenación -el infierno..• • '--U U . En esta perspectiva intentaremos entender la conti- nua cercanía del reino. . para atender luego al caminar histórico del pensamiento escatológico. para dar lugar a la es- peranza. en la perspectiva cristiana.

bien de las comunidades de base. Si el tono didáctico resulta a veces demasiado rí- gido. ya que no desea ser más que un modesto servicio a esta práctica. lo corregirá la práctica pastoral relativizándolo adecuada- mente.decirlo. ese reino de Dios ya pre- sente en la historia se hará entonces trasparente a cada lUlO c/e nosotros y a todos. por obra del Dios vivificador.lo «último y definitivo» ya dentro de la historia. I'or 111 resurrección de los muertos y por la transformación radical c/el cosmos. 1-'. . bien de los sectores medios de la sociedad. intentamos elaborar estos temas con esta doble perspectiva. sino en la simulta- neidad propia del nuevo modo de existir glorificado. No en una prioridad temporal. Esto no sucederá sin que hayamos pasado antes por el misterio kenótico de la muerte. del juicio y de la purificación. Porque este trabajo tiene que ser leído precisamente desde ese lugar eclesial de la práctica pastoral. En un esfuerzo por responder a una problemática que surge.

los cristianos ilustrados y los grupos populares participan de este nuevo impulso esca- tológico.c¡. los noví- simos pertenecían mucho más a la homilética misional que a la teología. En el fondo topamos con la constatación dolorosa de la distancia existente entre unas respuestas bien estructuradas y las verdaderas pre- guntas de los fieles. Lo cierto es que. los autores atribuyen únicamente a la problemática moderna ilustrada la relevancia de la temática es- catológica y el desmoronamiento de las preguntas fundamen- tales tradicionales. LIBANIO) Un hecho innegable: la problemática escatológica se va si- tuando cada vez más en el primer plano del escenario teoló- gico. que sirve para iluminar desde el problema de la conciencia de Jesús. Por eso estamos asistiendo a la paradoja de que el interés por un tema acaba poniendo en crisis la enseñanza del mismo. Pero ambos -la relevancia y el desmorona- 17 '2 -. se insertaba en ella la última cuña con los novísimos. Hoy la escatología se ha convertido en horizonte.Escatología . Esto significa que se da un desfase entre las pre- guntas escatológicas que plantean los fieles cultos o los ile- trados y las respuestas ya elaboradas y dispuestas del tratado tradicional de escatología. CAPÍTULO I SITUACION DE LA PROBLEMATICA (J. Esta irrupción escatológica ha desconcertado la estructura tan ordenada del tratado eclesiástico de los novísimos. de su predicación y de la fundación de la Iglesia hasta el comoromiso social del cristiano en la lucha transformador. la escatología se había reducido a ser un mero apéndice de la teología. de hecho. Al cerrar la bóveda sistemática teológica.-. En general. En términos de enseñanza teológica. Diferentes por origen y por naturaleza. Y la distancia tiene lugar tanto en lo rela- tivo a las clases ilustradas como en lo que se refiere a las capas populares. B.

intentar resucitar de nuevo las preguntas silenciadas. esto es lo que ocu- rre con frecuencia.mient<r. aun cuando se olvide más tarde de las pre- guntas a las que respondía. 18 . Por otra parte. O también. porque existen preguntas que se le hacen a la fe. Y por eso. Desmoronamiento de las preguntas fundamentales tradicionales En el nivel genético-estructural."Ú1U . En el primer momento. en el sentido de que el medio para des- pertarse a la realidad problemática de la fe haya sido el con- tacto con la teología. Y no son pre- guntas vivas. si es que esto es posible. sino que signifique una amnesia momentánea. una falta de vigor intelectual u otro factor en sí Ú'. que es la que ha vuelto caducas a muchas preguntas tradicionales. Pero ello no impide que ésta haya sido a su vez un intento de responder a preguntas hechas a la fe. la teología es siempre se- gunda. sobre todo en Latinoamérica. Puede suceder que alguien llegue a la fe por la teología. que consta de mayorías no trabajadas todavía por la razón ilustrada de forma tan prolongada y tan persistente como ocurre en el mundo occidental desarrollado. Viene luego la teología que responde. la teología cristaliza como si fuese una totalidad redonda. En ese caso se requiere una atención muy fina para captar las nuevas preguntas y responderlas con la riqueza de la tradición.vlldulc y :>UjJtl aoit.sufren también el impacto de la piedad y de la práctica del pueblo. nunca primera.-uc:>L. La teología se hace caduca cuando las preguntas a las que responde se agotan. nuestra atención se dirigía más bien a la fuerza radical de la razón ilustrada. Puede ser que el desin- terés por ciertas preguntas y respuestas no sea todavía un signo de profundo cambio cultural. que ya no se satisfacen con la estrechez del horizonte anterior. Lo primero es la fe que pregunta. Luego la teología es siempre respuesta. 1. pierden vigor y vigencia. Pero en otros casos se trata de un avance irreversible de la conciencia y de la práctica hu- manas. Reflejan más bien otro horizonte cultural y exis- tencial. Sólo existe.

son más sobrios en relación con las descripciones fantásticas y coloristas de los acontecimientos futuros. Cangar). abajo el in- fiemo---. y más aún los del Nuevo Testamento. irrupción del mar. más en las predica- ciones populares y en las obras artísticas que en los escritos es- trictamente teológicos.1. oscurecimiento del sol y de la luna. Imágenes terroríficas alimentaban la configuración del in- 1 Apocalíptica es un género literario muy utilizado en el judaísmo tardío y en los círculo~ cristianos de los primeros siglos. el sentido de la escatología quedará claro a lo largo de todo el libro. Sobre todo las catástrofes finales ----caída de estrellas. A su vez. sobre todo de los escritos escatológicos y apocalípticos. aunque tengan sentido diferente. los textos canónicos de la E~critura del Antiguo Testamento. bajar a los infiernos asumían connotaciones demasiado realistas y espaciales. la teología trataba los temas escatológicos como si fueran reportajes anticipados del destino final de la historia. Subir a los cielos. profundo de la vida humana. una lectura fundamen- talista de la Escritura. y la imaginación fantasiosa y curiosa del ser humano respecto a los acontecimientos misteriosos que le ro- dean o que le aguardan han provocado. o no. unidas normalmente con amonestaciones. por el estilo del trágico filme The day af- ter. del hombre. Evidentemente. Configurar el mundo definitivo apocalípticamente 1 Una visión precientífica del mundo. ya presente en esta vida y que se realizará plena y sin velo alguno en la vida más allá de la muerte. El esquema tripartito del mundo -arriba el cielo. definitivo. del mundo. infinitas imágenes sobre las realidades finales del mundo y de la historia. o sea con imágenes fantasiosas. 19 . A diferencia de los escritos del judaísmo tardío. con frecuencia estos términos se entrecruzan. Con mayor sobriedad. El contenido principal de los escritos apocalípticos versa sobre la manera como serán los acontecimientos fi- nales. que influía y revelaba al mismo tiempo nuestra comprensión de las últimas realidades. Esta realidad última puede ser descrita a su vez de forma apocalíptica.1. incendio global. descripciones ca- tastróficas del final de los tiempos.ha creado toda una semántica escatológica. el término apocalíptico conserva la connotación de imágenes vigorosas. producción del caos por la con- fusión del elemento sólido y líquido. aun- que sin dejar de pagar cierto precio a la «física de las últimas cosas» (Y.recibían colores muy vivos. la tierra en el centro. a partir de visiones comunicadas a un vidente y por medio de él. Por eso. el término escatología se refiere más al sentido último. Esta nota sólo intenta evitar equívocos que perjudicarían desde el principio a la comprensión del texto. Sin embargo.

. la predicación de los novísimos ocupó un papel destacado en los púlpitos dominicales y en las mi- siones rurales. llegó a calcular la temperatura de su fuego sobre la base de las indicaciones bí- blicas! 2. rlp . París 1971. __ ..• _ • • • • • • . PUF. _~ . Si puede decirse lo mismo de otros momentos de la historia de la Iglesia. ~ .• 0·' • ... sobre todo en las regiones rurales. ¡Cuánto le debe la descripción física del infierno...... sobre todo en los siglos postridentinos. . hasta el punto de que el profesor de Dogmática de Münster... como uno de los pilares básicos. la piedad y la devoción popular. Más fuertes que la muerte. l1n~ ". Delirios de belleza envolvían el cielo. •..~-~ ~~'.<') . .~-_ . En esta lectura de la escatología ha pesado la perspectiva pastoral-misionera. Sal Terrae. •• -. hecha al margen de los avances exegéticos. En el proceso hercúleo de evangelizar con mayor profundidad. al salir de la edad media. las creaciones artísticas inundaron este fértil terreno. . duró demasiado tiempo. Río 1982..... ~ 1<) Aflr~. apoyado en las metáforas bíblicas. impregnando fácilmente la imaginación colectiva religiosa del católico medio.---. _ . 274ss.. Lo imaginario no se alimenta fundamentalmente de reflexiones abstractas ni de conceptos teóricos precisos. 3 J. La lectura fundamentalista de la Escritura. A lnstitui~íio imaginária da Sociedade.. La Iglesia. único lugar de salvación 3. como indica la misma palabra. Paz e Terra. sino de imágenes y de elementos figurativos... C.nr1pr"'lr1~rl nllP "'"llr'\r"l _ .~ . Lectura esperanzada de los "'/0- vísimos»... -... 'v J 1"" . . ' . CASTORIADIS. 20 . 139-197. en cambio vale de este último período la eficacia inteli- gente en la confección de ese mundo imaginario. siguiendo ya ln~ rlif"t~".'.fiemo y del purgatorio. El miedo al infierno y el horror a las penas del purgatorio sostuvieron. La oratoria sagrada. • • _ . DELUMEAU. El impulso imaginativo... . Está abierta una puerta por donde puede entrar toda una serie de imágenes y fantasías para describir esas reali- dades postreras. Santander 1981. Baus. 21.. planificación racional.• _. de- jaba tras de sí un proceso evangelizador deficiente. 2 G. GRESHAKE. A esta estrategia pastoral se añade un instinto profundo de curiosidad en el hombre en lo que se refiere a las !"ealidades del más allá. el edi- ficio imaginario social de la Iglesia. . ofrecía elementos y pábulo a tan fantástico reportaje.pnp<:: • -'.. Le catholicisme entre Luther et Voltaire.

Jesucristo: plenitud. del abuso de lo emocional en una esfera absolutamente incontrola- ble. escritores sagrados. No se indaga con curiosidad sobre los «eschata» (plural griego: cosas últimas).aJa de :ü lit~. que pone bajo juicio toda nuestra exis- tencia. una literatura religiosa posterior de enorme vigencia entre predica- dores. apartándonos del riesgo de caer en representaciones fantásticas. de ese Futuro Absoluto. ¿Hasta dónde nos encontramos ante un pen- samiento mítico. De forma incisiva podemos decir que el desmoronamiento de esta pregunta por las últimas realidades en forma de antici- paciones descriptivas hizo surgir una pregunta más radical to- davía por el significado de ese Ultimo inquietante. Así pues. Si por un lado nos sitúa ante el problema real de la escato- logía. vigor y patetismo. no es tan senci- lla. pleroma. entre las úl- timas realidades y el Ultimo de las realidades.. Cuanto más terrible se dibujase el destino final del hombre. entre los futuros categoriales y el Futuro Absoluto. Ultimo de todas las cosas. del desbordamiento de la imaginación creadora. que necesita desmitologizarse y hasta dónde la representación es una condición humana de pensar? ¿Se re- suelve el problema de los novísimos reduciendo las últimas rea- lidades a lo Ultimo. visionarios religiosos y tantos otros tipos de expresión religiosa los ha superado en realismo. directores espirituales. Por más dramáticos que sean algunos pasajes de la Es- critura en su aparente descripción del final de los tiempos. no se trata tanto de preguntar por las «últimas realidades». Esta distinción entre «eschata» y «eschaton» o «Eschatos». tanto más claro se pensaba que estaban abordándose los novísimos. sino más exactamente sobre el «Eschatos» (singular masculino). por otro lado nos deja apoyo para comprender algo de ese «Eschaton». No es por los acontecimientos futuros por lo que pregunta el hombre mo- derno. Tanto la sobriedad bíblica como la exuberancia exa- ge.-~t~:~ :-eEgia~~ p0~t~!"!0:!" rl~ntP~h~n 110 pro- blema de fondo. los futuros categoriales al Futuro Abso- 21 . sino por el acontecimiento del Futuro Absoluto. del mundo y de la his- toria. sino por lo «Ultimo» de todas las realidades. que afecta como referencia y como instancia última a nuestro ser. acontecimiento esca- tológico por excelencia. a nuestro destino definitivo.

Dt 32. teniendo por debajo los diferentes coros angélicos en siete órdenes de dignidad. Sao Paulo 1968.6. en R.:!J~te~p!~~i6:. Ez 28. limitada.138-142. DE LiMA VAZ. 30. el cielo se sitúa en la parte superior con el trono de Yahvé en su cima. Jn 26. tenebroso. Según ésta.10.16s. Debajo está el sheol. la reducen a cenizas con su fuego. que tan bien supo captar y formular R. Los más dignos -los querubines y los scrafines. La revolución galilco-copernicana desestructura esa fi- gura del mundo que sustenta las descripciones apocalípticas.13). Ese cielo se sostiene apoyado sobre las columnas de la tierra. CINTRA (ed.7. la destruyen. Duas Cí- dades. marco de la vida del hombre. Vozes. donde sólo se lleva una semi-vida (Sal 6. la incendian.212-213. 38. objeto de una reconstrucción teórica en el sentido mo- derno del modelo matemático» 4. El piso medio es la tierra. ese Eschaton puede concebirse sin alguna represen- tación? En la raíz de toda esta nueva problemática hay varios fac- tores de naturaleza científica y filosófica. Los cielos se oscurecen al caer sus lám- paras. los eschata al Eschaton? ¿Ese Ultimo. donde no se alaba a Dios.). la morada de los muertos. Imaginémonos a Yahvé descendiendo de su trono y agitando el firmamento con su corte angelical. Las nubes son los carros de Yahvé. Del firmamento cuelgan los astros.5. ID. lugar oscuro. Bultmann con su programa de «desmito- logización».flanquean el trono de Dios.22.. C. La evolución de la imagen precientífica del mundo cons- truida por la razón antigua hacia la representación moderna inaugurada por la revolución copernicana se caracteriza como el paso de un «cosmos jerárquico de esencias. plana.'1 a üi~ i1íüüJú J~ leyes. en contraste con la luminosidad que rodea a Yahvé. estable.8. Fácilmente entenderemos que los astros que cuelgan del firmamento se caen sobre la tierra. Ontología e Hístóría. Fé e Linguagem.10. como firmamento fijo. Petrópolis 1971. objeto de una tp()rl~ PO pl foO:~n!i00 0!"!gi!!~! de !. Sal 88. ese Futuro Absoluto. Pero más profundamente 4 H.luto. La pregunta por una «configuración descriptiva del destino final del cosmos» se fundamentaba en una imagen pre- galileana del mundo y en un universo sagrado de significa- ciones. 22 . Credo para amanhii ll. 31.

Vaz. Se necesita. Las afirmaciones escatológicas de la Escritura. «el más importante giro de la reflexión teoló- gica realizado por lo menos después del siglo XIII» 5. 36. ya no conciben el cosmos de esa ma- nera. Fé e Linguagem. Bultmann captó con exactitud el tmal de una problemanca y el comienzo de la nueva pregunta moderna por una com- prensión de la escatología fuera de los moldes descriptivos e imaginarios. El espacio hermenéutico tradicional religioso. necesitan ser desmitologizadas. traducía una especulación. una desmitologización del len- guaje escatológico. construido sobre la sacrali- dad de las significaciones dadas por otros libros también sa- grados que contenían revelaciones.. La revolución hermenéutica viene a poner en evidencia la interferencia de condicionamientos socio-culturales tanto en la constitución del propio texto -tarea desarrollada con gallardía por las ciencias históricas y por los trabajos historiográficos- como en el momento presente de la lectura.C. Bultmann asume de nuevo radicalmente esta problemática hermenéutica en rela- ción con el mundo de significaciones sobre el que se había edi- ficado la teología cristiana y lleva a cabo. El libro se presentaba como «soporte primordial de significaciones». Sin embargo. una reflexividad casi directa e inmediata entre el texto y su sig- nificado. el camino de reducirla al momento 5 H. por tanto. C. incluso en las formas vulgarizadas por los grandes medios de comunicación de masas. DE LiMA V AZ. los hombres del mundo actual que han tenido algún contacto con el pensamiento científico. en cuanto formuladas dentro del marco del cosmos antiguo. 23 .que el cambio de esta imagen del mundo ha influido en la crisis de la pregunta tradicional escatológica el impacto que po- dríamos llamar de «síndrome de hermenéutica». En efecto. En la hermenéu- tica teológica la entrada de la subjetividad por el conducto kantiano y la insistencia sobre la existencia en su forma de ex- presividad a través de la filosofía existencial heideggeriana se hacen presentes de una forma muy clara. O. según expresión del padre H. R. En él se manifestaba de modo privilegiado el sentido que había que buscar por medio de técnicas propias y reglas definidas.

y por tanto también de la respuesta. quitán- dole la dimensión histórico-dialéctica de un lado y trascen- dente-temática de otro 6. Las imágenes o representaciones no significan necesariamente una manera premoderna o precientífica de conocer -mitos- qne hBY::' i]11P ~llrpr~r ~lnn nn ~~~ry1~"!t0 !"'!':'r:~~~!"!0 de ~'. la cuestión metafísica de la propia estructura del conocimiento.le~!:(. RAHNER. absolutamente gratuita. sino sencillamente de mencionar la desmitologización como ex- presión de ese desmoronamiento de una escatología tradicio- nal. todo conocimiento humano 7. reduce y restringe dema- siado su significado y su realidad. 232ss. Este problema de desmitologización suscita. con la exigencia de una respuesta personal. puntiforme. interpretado hoy. Zaragoza 1972. 7 K. además. pero reduciéndolo al lí- mite de la existencialidad. Bultmann. I conocimiento. Esta existen- cialización del Futuro Absoluto de la línea bultmanniana al suprimir dialécticamente la discontinuidad entre el momento de la notificación salvífica en Jesucristo y el nuestro y al hacer que el hombre pase del «eón» antiguo (su pasado de pecado) al «eón» futuro (libre del pecado). A vueltas con Dios. 24 . empobrece sin duda la riqueza escatológica de la pregunta. el Ultimo de todas las cosas. ZAHRNT. de si no será bipolar. dentro de un claro escepticismo por su contenido (el Was) y su modo (el Wie). Madrid 1961. No se trata aquí de discutir la posición de R.existencial de la decisión ante la interpelación de la palabra de Dios trascendente. no puede ser pensado sin un mínimo de representación. conceptual y visivo. a-histórica. actualizado a nivel de transi- ción de una existencia inauténtica (sin fe) a una existencia auténtica (de fe). El apartó el Eschaton de un horizonte premoderno para situarlo como pregunta radical de nuestra existencia. Taurus. En otras palabras. en Escritos de teología JI. en el sentido de inquirir si nuestras ideas no necesitarán de un elemento visual y representativo.. Hechos y Dichos. en el kerigma des- mitologizado. Sobrevalora el hecho de la notificación salvífica (el Dass). Vuelve a la es- catología sumamente personal. La realidad pensada recurre a ellas como 6 H. La resurrección de la carne. De este modo el Futuro Absoluto. 206-223. La teología protestante en el siglo XX.

ni son visiones proféticas anticipadas del futuro. Estas se formulaban de diversas maneras. a fin de saber qué coeficiente de castigo o de premio tendríamos reservado. post-galileano. Ha- blan del Absoluto de Dios en relación con el hombre y del hombre en relación con ese Absoluto. con obras bien definidas.ayudas. pero nunca prescindiremos de ellas por completo. sino que provocan a las personas a la responsabilidad. podemos decir que la escatología no viene a responder a las preguntas sobre el modo como acontecerán las realidades últimas. narra- tivas. del cosmos no vale ya para interpretar las preguntas escatológicas del hombre si- tuado en el mundo moderno. revelaban la preocupación por el destino eterno de nuestra alma. Y está claro que el esquema premoderno. sino que implican un discurso performativo. Podemos y debemos ir corrigiendo las imágenes. sin perder el contenido de la fe. Unas veces venían de la con- ciencia de nuestra debilidad. 25 . a tomar actitudes ante su realidad. la vida futura. Nuestra relación con el «más allá» La escatología tradicional estaba atenta a responder a nues- tras preguntas sobre las relaciones con el más allá. sin embargo. proyectando entonces hacia el fu- t~~8 !~ :8~pe~~~~i6~ ~!ti!!!? ~':' ':'~? ~~<. en una medición de méritos y deméritos. como perdón. No son informaciones histórico-des- criptivas. En resumen. como esperanza. que correspondan mejor a la experiencia moderna. sino que son teología en el sentido más estricto de la palabra. pero también como justicia. No son afirmaciones descriptivas. «mitológico». de reflexiones y de experiencias. por fin.:~rl~ ()tr~~ vprp~ ~p configuraban como intento de asegurar ya aquí en esta tierra.2. Ese núcleo queda reves- tido de imágenes. La reflexión teológica sobre la escatología tiene precisa- mente como tarea hermenéutica la de criticar los esquemas re- presentativos. Las imágenes. se buscan nuevos esquemas representativos. siguen siendo imágenes y no valen ni sustituyen a la realidad pensada. Otras veces. Por eso. 1. traducidas dentro del espacio hermenéutico en que se vive. No relatan.

tanto más clara resultaba la rup- tura apocalíptica de las últimas realidades. La culpabilisa!ion en Occiden! (XIlle. Se vivía una verdadera «omnipresencia del miedo». el de la ganancia. sino que engendra violen- cia. DELUMEAU. DELUMEAU. 9 J. Este miedo permitía rúcilmente dar un salto a la trascendencia y abría las puertas al discurso escatológico tradicional.:¡tolo~í::l La psicología revela con mayor claridad cada vez los meca- 8 J. Este sector de la culpabilización ha sufrido una enorme transformación debido al avance de las prácticas psicológicas. La conciencia de la dehilidad humana solía estar alimentada por dos fuentes de experiencias: el miedo y la culpahilización.. Fayard.() ::11 dI" 1::1 r. Paris 1978. desde las construcciones de hun- kers hasta los sofisticados instrumentos electrónicos para detec- tar el peligro y accionar la alarma.XVIlle. siécles). Le Péché e! la Peur. sino el de la locura. 26 . y por el fenómeno de liberación que éstas han creado. basada en la deficiencia técnica para arrostrar las amenazas de las catás- trofes naturales. el contraste entre la majestad divina y nuestra pequeñez. las epidemias. a la naturaleza y a los hermanos. 31ss. el del orgullo. La Peur en Occiden! (XIVe. Une cité as- siégée. la creación de mecanismos para neutralizar las amenazas. Fayard. Es célebre aquella afirmación lapidaria de Pío XII: «Es posible que el mayor pecado del mundo actual consista precisamente en el hecho de que los hombres han per- dido el sentido del pecado». . . Todo este inmenso y profundo fe- nómeno de la culpabilización se ha trasladado del terreno reli- ~i(). todo esto abre espacios a las respuestas escatológicas. La culpabilización refuerza este sentimiento de debilidad 9. el del afán por dominar a los demús. Nuestro miedo de hoy no es ya el de la impotencia. Hay toda una trama defensiva que se alimenta del miedo. busca el ansia de defenderse. Cuanto más se palpaha esa dehilidad.XVIlle. construidas sobre las ruinas de todo lo que el hombre había construido. la conciencia de las propias faltas y pecados delante de Dios. siixles). la falta de seguridad social x. el movi- miento de introspección que nos revela nuestra impotencia. sobre todo psicoanalíticas. Por eso mismo no lleva a la trascendencia. Paris 1983.

.1. cuanto más penetrante era el sentido de trascendencia alimentado por la religión y por otras experiencias.' 1. _ " 1 . Finalmente. Pues bien.. Las an- gustias que proceden de la conciencia de culpabilidad se disuel- ven con frecuencia en los diálogos terapéuticos o mediante la fuerza química de drogas tranquilizantes.. .. práctica religiosa o de caridad asistencialista.. sin que hubiera que proceder necesariamente a una conversión de su posición social. ".. En relación con las clases populares.. <. 1 . dI Pl(..:JU UdldlU UllU~ UV . . .. .l. No llegan a surgir en forma de preguntas en busca de respuestas escatológicas. de manera que disminuye la culpahiJidad moral y cede su lugar a las prácticas terapéuticas. Los cen- tros de cultura corporal se ven llenos de asistentes que ansían prolongar su vida sana. Ra- dica en su sentido profundo de autoconservación. ualllV~ a. _.I. '_ . Esta pretensión ha sido fuertemente atacada por la crítica ideológica a la reli- gión que han hecho Feuerbach y Marx..... .V~ P\. Lltlla.. "._. . que es preciso atacar con las armas liberadoras de teorías y de prác- ticas psicológicas. tanto más se preocupaba el hombre de una garantía para el más allá que sucedía a esta vida frágil.nismos condicionantes del obrar humano en sus formas patol!)- gicas y neuróticas. La medicina y las prácticas de salud cuidan de la conservación del cuerpo sano. Esta garantía podían conseguirla las clases pudientes a cambio de obras de caridad..".:lVllLll'-''' u . En este nuevo contexto cultural creado por esas ciencias del hombre no queda ya espacio para las preguntas que con tanta fuerza planteaba el interior culpabilizado del hombre.. esta crítica actúa po- niendo de manifiesto los mecanismos compensatorios de la es- 27 ... "_~ ..l. El instinto de seguridad es fundamental en el hombre. _. La economía se preocupa de la conser- vación y multiplicación de los bienes materiales.. que garanticen la supervivencia y el desarrollo de la humanidad.. La gimnasia adquiere muchas formas variadas.. cuanto mayor sea la conciencia de la precariedad de todos estos esfuerzos de conservación de nuestra existencia humana. Estas pueden parecer más bien como mecanismos represivos. la organización social prolonga a nivel colectivo el instinto bá- sico de la autoconservación.. Queda garantizado el cielo para el que ya poseía en la • .

El concilio Vaticano 11.. en la consti- tución Gaudium et Spes. Este malestar pastoral se ha reflejado. la II. y 10 GS 39. traduce muy bien este cambio de pro- blemática.catología. vistas dentro de la relación obra- mérito. Como reflejo de este cambio.. Esta perspectiva ha asu- mido plasticidad en la frase que se encuentra esculpida en los cruceros de muchos de nuestros pueblos: «Salva tu alma». un mayor énfasis cn el polo del evangelio que en el de la ley. por ejemplo. Otro aspecto de esta pregunta por la vida del más allá re- vela una preocupación individualista. dispensán- donos del compromiso por la trasformación de la realidad. precisamente para apartar la idea de alienación religiosa lO. que pone en la conquista de! cielo e! contrapeso de las privaciones y renuncias terrenas aceptadas con humildad. Más aún.. El individualismo es la marca profunda. Insiste fuertemente en el impacto de las acciones humanas sobre la construcción de la sociedad terrena como de- rivación de la vocación cristiana. en el de la gracia que en cl de la obra humana. en la capa de silencio que ha caído sobre la práctica de los nueve primeros viernes o de los cinco primeros sábados. colectiva. La misma teología moderna ha reaccionado negativamente ante las prácticas religiosas. le han quitado todo su vigor.iúu uc ias igiesias en las últimas décadas consiste precisamente en la superación de la perspectiva individualista. como pasa- porte seguro para el cielo. por la influencia de otras ideologías y filosofías. social. Ele- mento central de los sermones de misiones populares. el pecado original del sistema capitalista liberal que se impuso en occidente. Un sentido más agudo de la gratuidad de la salvación. Las simples acciones de caridad o los actos religiosos no nos garantizan el cielo. desde las celebraciones litúrgicas hasta las prácticas pastorales. Dato imprescindible de la pastoral de conversión. 28 .. en el de la libertad que en el del deber impuesto han dcbilitado la fuerza de la pregunta. sin ha- blar de la predicación social de las Iglesias. se va consolidando la perspectiva comunitaria. \"atd. ajena a los com- promisos sociales.:klbl¡~a:. JI. Pero. ~tla UC la:.11uval.

3. que la as- pir. ni el oído oyó. para descu- brir lo definitivo presente ya en la actividad humana. Escatología. Hay una separación total entre ambos movimientos. Ya hay rasgos de defi- nitividad en el obrar presente. para con- siderarlas en términos de comunidad. Muchas de las utopías históricas reflejaban más un deseo del pasado. La pregunta que se le hacía a la escatología se dirigía al futuro. de colectividad. La escatología cristiana está totalmente dirigida hacia el futuro. Se modifica la pregunta en la comprensión de la relación con el más allá. El empeño por las realidades terrenas inspiraba siempre cierta desconfianza de debilidad de fe. sino «que Dios 29 . como realidad nueva «que el ojo no vio.:¡rión por nn. Por eso las utopías no le interesaban ni se convertían en pregunta teoló- gica. De este modo se desmorona la pregunta que se centraba en la preocupación individualista por la vida del más allá. Y ese obrar se hace en comu- nión con otros en un caminar histórico de pueblo. No necesitaba de proyectos sobre la patria terrena. está claro que una escatología que tenía como eje central la división entre «novísimos individuales» y «noví- simos colectivos» no responde ya a preguntas que parten sobre todo de una mayor dialéctica entre lo histórico y su dimensión definitiva. una añoranza por el «paraíso perdido». utopías e ideologías La escatología dispensaba en cierto modo al cnstIano de preocuparse de las utopías. ni se le antojó al corazón del hombre».¡ nueva sociedad. la teología se va apartando de las preguntas típicamente individuales. de condescendencia con los valores terrenos. Su verdadera patria es la celestial. La escatología tenía conciencia de ser la superación de una concepción tradicional y arcaica de utopía.también como condicionante de la misma. entre la construcción del presente y la patria futura. No se trata sólo de un capital para el mañana. Por tanto. en la construcción de la realidad social. 1. La pre- gunta se centra más bien en el significado escatológico del obrar del hombre en el mundo actual. Se aleja de la perspectiva «comer- cial» de acciones que garantizan el capital eterno.

su desarrollo. sino mucho más el origen del hombre. su dolor de vivir». como una isla en la punta del océano.9). Es el problema que arrastra. donde se nada en la inconsciencia. Gallimard. que tan cruelmente ha puesto de relieve el psicoanálisis. fuga hacia un pasado infantil. sus lances deci- sivos. revelando ante todo «una voluntad dc vuelta a las estructuras inmutables de una ciudad tradicional.. ante el pre- sente que se sufre.o en el destino último del mundo y de la historia. Utopías que son. Paris 1967. No es tanto el problema del destino último y definitivo el que entra en cuestión.. como la ciudad del hombre liberado de sus angus- tias. a fin de recobrar la tranquilidad uterina. más bien que hacia el resultado 11 J. y la «sociedad tra- dicional intenta acercarse a la perfección de los orígenes y pro- longar el momento primordial de su fundación» 11.preparó para los que le aman» (1 Cor 2. Los ojos se vuelven hacia el juego. La escatología como respuesta simultánea sobre el destino último y sobre la actuación del hombre en este mundo se ha vuelto insuficiente y precaria con la ocupación del primer plano por la problemática de la utopía como fuerza transfor- madora de la realidad. purgatorio. materna. SERVIER. Esta pregunta pierde en interés ante los nuevos cucstionamientn<. individual y/o grupal. La utopía significó para muchas sociedades tradicionales un «sueño que anestesia su dolor dcl mundo.. una ciudad que se levanta por en- cima de las aguas turbias del sueño.. i en la protección contra cualquier decisión de la libertad. en el extremo de la noche» 12. como hemos visto. la Gaudium el Spes con coraje y decisión. Muchas de las utopías arrancan de las capas inconscientes de la insatisfacción humana. La doctrina tradicional de los novísimos centraba demasiado su atención en el resul- tado de esta vida -cielo. 27. 12 lb. juicio particu- lar. la ruptura con el gran tabú. infierno. 30 . una vez más. Estas utopías suscitan menos problemas a la escatología que a otros departamentos de la teología. sobre el significado del obrar humano ya en este mundo. el pecado original de nuestra historia personal y social. como proyecto creativo de una nueva sociedad. 13. Histoire de I'Utopie. las tácticas empleadas.

la escatología clásica descuidaba esta trailla del juego. 14 OS 14. Pero su realidad misma está ya en sí plenamente acabada. El hombre sabe que «la esperanza de una nueva tierra. en un momento patético. En ese caso. ante la última gracia decisiva de salvarse o condenarse. El hombre cree en la seriedad de la construcción de la sociedad terrena.")u ':>\. Para los malos.'~i1l.'(1l . toda su his- toria. Este tipo de visión esca- tológica es el que sufre el impacto de la nueva problemática de las utopías sociales en curso. Pues bien. de ofrecimiento de misericordia. para recordarles continuamente a los hombres la im- portancia única y decisiva del final del juego. perfecta. «¿cuál es el significado úl- timo de la actividad del hombre en el universo?» 14.Ji~~ituJ iJvi' ~~ p~i"f~\:(:i~. 15 OS 39. El creciente interés por el compromiso social y político. En el aula de teología. sitúa de forma nueva el problema escatológico de la «instantaneidad de la salvación». el profesor decía a los alumnos que en el fondo nada tenía importancia en compara- ción con aquel último instante de vida. cuestiona la concepción de una realidad defini- tiva totalmente completa. de la concentración histórica en el momento de la muerte. La nueva pregunta. Invalida esa imagen del cielo como un banqucte o una morada ya totalmente preparados. El momento puntual de la muerte hacía oscurecer toda la existencia humana. llld~ UICH UCUL. completa. ¿Y por qué? Aquí en la tierra puede ya 13 OS 10. 31 .final. que sitúa de otra manera y deja sin contenido la espiritualización y moralización tradicional del obrar humano. ~1l1pU~. lejos de atenuar.ic~tc de esta tierra» 15. por la relevancia social de las utopías en el proceso histórico. En esta misma línea se mo- vía la homilética tradicional.-. Se pregunta con angus- tia: «¿Para qué aquellas victorias adquiridas a tanto coste? ¿Qué se seguirá de esta vida terrena?» 13. haciéndola relativa e irrelevante. adonde se entra por la puerta de la muerte. Para los buenos. la vida en la tierra no guarda relación con ese cielo a no ser en cuanto que ofrece al individuo el billete de entrada. que se inaugura con la muerte. eso ser- vía de alerta.

que son sin embargo en el fondo fruto del eterno constructor de la torre de Babel (Gén 11)'1 16 GS 39. Un proyecto que es fruto del contraste del presente real con la capacidad imaginativa y con el deseo del ser humano. consti- tuido en su autonomía de libertad y conciencia por el acto creativo de Dios. más allá de una relación mo- ral. En este proceso creativo de utopías.a J~HJ\. en busca de la supera- ción de los límites. de mérito. posible de realizarse históricamente y por lo mismo motor de entusiasmo y de acción. ¿1Ia~\. En su última raíz encontramos. de los fallos del presente real. ¿dónde tropieza el hombre con la realidad escatológica? ¿Hasta dónde la articula- ción significa identificación y dónde se impone la distinción in- superable? Esta nueva problemática elimina una escatología es- tática. 32 . Y semejante dinamismo en dirección al infinito estimula la fantasía creativa. plc~1ú. proyectando nuevos contextos humanos. de la búsqueda del seno materno. la apertura a la trascendencia innata en el hombre por la fuerza del acto creativo de un Ser infinito.«presentar cierto esbozo del siglo nuevo» 16. de los fracasos. en sí perf~~t~. comunitario: el Dios Trino. HIU~11U~ JinalIlisInos presentes en la utopía no pasan de ser ilusiones siempre escon- didas bajo nuevas máscaras. Ese ser humano. aunque limpios de toda impureza» 17. en donde las novedades no pasarían de ser accidentes secundarios en relación con una esencia.esto significa que la realidad definitiva está ya en parte construyéndose aquí en un sentido muy concreto y hasta «materialista»? Las utopías terrenas suscitan el problema de la articulación de las mismas con la escatología. ~~~p~~t~. 17 GS 39. ¿Pero cómo? ¿Qué significa y qué permanece de ese esbozo? ¿Hasta dónde implica un continuo perfeccionamiento de la realidad defini- tiva? Si nosotros «hemos de encontrar de nuevo los buenos frutos de la naturaleza y de nuestro trabajo. tiene como horizonte el infinito. sino la sed de infinito. de prueba resuelta positivamente. Las utopías presentan hoy una especie de proyecto histórico por construir. ¡. ya terminada. no ya el deseo consciente de la huida a la libertad.

E~catología. . cultural y hasta espiritual dentro de ella. universal y definitivo del mensaje escatológico? El nacimiento de una futurología. la futu- rología se transforma en pregunta nueva a la escatología. por el contrario. . De ahí su vacuidad. En otras palabras. En ambos casos. de bienestar material. favoreciendo por tanto a los que gozan de privile- gios. animados de irracionalidad entusiástica. sin que caigamos en un mero proyecto de intereses ideológicos? ¿Hasta qué punto podemos ir a engrosar una corriente ideológica sin com- prometer el carácter trascendental. bien sea fomentando refugios apocalípticos. plantea una nueva pre- gunta al carácter crítico de la escatología. la futurología intenta describir de antemano el futuro de la huma- nidad en sus detalles. Sus sospechas respecto a la pro- blemática tradicional consisten en que ésta alimentaba un com- portamiento práxico conservador de la situación social presente. abriendo in- mensos campos de vida y de prosperidad a la humanidad. paralizaban las prácticas liberadoras y reforzaban las conservadoras. La ideología. avanza en su ataque por el ala de los intereses ocultos e incon- fesables de ciertas enseñanzas. La visión tradicional carecía de posibilidad crítica ante el embate de las ideologías. 33 3. por otra parte otra sene de prevlSlones pInta escenas catastróficas para algún momento no muy lejano. proyectando el obrar cristiano hacia dentro de un sobrenaturalismo ilusorio. asumiéndolas dialécticamente. No conseguía distinguir con claridad cuándo venían sus respuestas del en- cuentro con los verdaderos problemas de fe y cuándo. La utopía ataca a la escatología tradicional por el ala de lu inercia operativa de esa enseñanza. utilizando los últimos y sofisticados re- cursos de la informática de los computadores. La pregunta del cristiano comprometido se refiere a la arti- culación de las esperanzas humanas con la esperanza escatoló- gica.. a su vez. bien sea eliminando la esperanza cristiana animadora de las luchas transformadoras. Si por una parte. ¿cómo las esperanzas humanas concretan y anticipan en realizaCión la esperanza última? ¿Y cómo la esperanza mayor se capta en la esperanza menor de nuestra vida cotidiana. . sobre todo dentro de un contexto del desarrollo del capitalismo.

en los es- píritus yen los cuerpos humanos». Pero más pro- funda todavía tiene que ser la «revolución personal. la ola creciente de actos terroristas de alcance cada vez mllYor. yu<.'ter un error de consecuencias fatales para la humani- dlld. sino del extermi- nio de toda la humanidad. concentrándose en el pla- cer del presente. la loca acumulación de armamentos. donde en vísperas de la caída del imperio brasileño la familia imperial y los nobles se entregaban locamente a la fiesta y al despilfarro. han prevalecido la angustia y el miedo. vivía aún en la euforia de su lujo y esplendor. La pesadilla . la angustia.<. una suma dc todas estas amenazas sobre el futuro de la humanidad 11 corto plazo han engendrado la desesperación. Fayard. 34 . pero que lo obligan a adaptarse a ellas y a ser absorbidos por ellas. hecho por completo de técnica y de uso de los medios científicos. aspira a la estabilidad social total. 1M CLUB DE ROME.. y para eso se requiere la seguridad económica. la masa gigantesca de miserables en los países del ter- l~cr mundo hoy dormidos pero mañana despiertos y que ame- 11111.. en fin. Tanto más trágica es la comparación cuanto que no se trata ya de la caída de un imperio. cada vez menos utili- zadas para el hombre. . La escatología cristiana vive en cierto modo la experiencia del «baile de la isla Fiscal». amenazada ya por los enemigos bárbaros.I1<..k 111 t'1I1(lstrofe atómica. el micdo o la irresponsabilidad ávida de pensar sólo en el pre- sel1te. multiplicando hasta el máximo las ocasiones de gozo y de placer. l. Para eso el hombu.. el conlrol de los mismos por mecanismos electrónicos capaces de CIlI1H. como observa A. sin ninguna perspec- tiva de futuro a través de la procreación de hijos. Halte ii la croissance?. Paris 1972. O como cuando la ciudad de Roma."Cl ikvi:1Ju i:1 YUtlt:l su lJlUpia esdaviLUo. ¿Qué esperanza puede haber para un ser humano que va desarrollando una ciencia o una técnica. Hay ya matrimonios jóvenes que quieren pensar única- mente en el corto plazo de su existencia. I>csJHlés de los informes preocupantes del Club de Roma 1 .1111 de muerte a los grupos ricos de la tierra. 111 II111CnaZa del agotamiento de recursos imposibles de re- novllr y de importancia vital por culpa de un despilfarro irra- dOI1I1!. Huxley? Este «Mundo feliz».

a la inclinación de la pregunta. 1. Tercero. de la preocupación por la objetividad descriptiva de los acontecimientos escatológicos. Y la verdad 19 A. de lo objetivo. ilustrado. Primero.encierran siempre elementos de verdad.• Barcelona 19833 . origen de ideas críticas peligrosas. que proporcionen placeres sin resultar no- civos. S. un conocimiento científico del ser humano que lo coloque en el lugar adecuado de la jerarquía social y económica para evitar descontentos. Cuarto. por la in- fluencia poderosa de la ciencia. Sus preguntas no obtienen respuestas. está mar- cado por la problematicidad de la existencia.de comprensión. ya que ---como expresión de fe de una comu- nidad. El horizonte del hombre moderno. Esta revolución profunda y personal presupone descubri- mientos e invenciones. de la carencia de la autonomía del sujeto. por la conciencia histórica. El giro antropocéntrico eliminó preguntas que se centraban en el espacio unitario de lo sagrado. de modo que el ría de la revelación tendrá que fluir de modo distinto. Esos son los principios del «Mundo feliz» 19. HUXLEY. a su vez. Pero no se trata de negar la totalidad de las respuestas. Segundo. las res- puestas ofrecidas no les dicen mucho. Conclusión En medio de los cristianos cultos e ilustrados reina un franco malestar ante la versión tradicional de la escatología. por la valoración de la intersubjetividad. que condicione desde la infancia y más tarde al individuo con la ~yuda de drogas. 35 . del teocen- trismo. Un mundo feliz. un sistema eugenésico perfecto para estandarizar el producto humano y facilitar la tarea de los dirigentes. Este desfase tiende a aumentar. ofrecer instru- mentos de evasión. El giro afecta al punto .la escato- logía cristiana se siente hondamente desafiada. El espacio hermenéutico de la escatología tradicional se constituyó en el interior de la sacralidad. una técnica de la sugestión muy mejorada. de la concepción precientífica del mundo. Plaza y lanés. En la medida en que la humanidad camina en dirección a ese «Mundo feliz» -y hay señales de que ya lo está haciendo en cierto modo-. por el significado creciente de la praxis. Y.4.A.

Por eso mismo. No se trata de una simple suma aritmética. crítica. han logrado atravesar soberanamente en la teología todas las tempestades culturales. capacidad de expresión. como algo que no es un mero hecho bruto. se suma reinterpretando. Persistencia de la imaginación religiosa popular En contradicción. Cada uno de los elementos de la verdad se suma a los otros en la configuración del espacio luminoso de la verdad total y definitiva.es una totalidad. sino sumándola. no hemos querido de ninguna forma hacer una histo- ria del momento teológico anterior. sino conciencia. en donde encontrarán su luminosidad anterior. o al menos reduciendo la relevancia de lo que hemos dicho sobre el desmoronamiento de las preguntas tradicionales de la escatología clásica. En efecto. científica. esto es. Al fijarnos en el desmoronamiento de las preguntas tradi- cionales. Los elementos positivos de la concepción tradicional.1. era ésta la que estaba en cuestión. se suma reapropiándose de la verdad en unos horizontes siempre nuevos. 2. Preguntas de la gente El agotamiento de las preguntas tradicionales ha sido pro- vocado ante todo por la irrupción de la razón moderna. Lo que necesitan es ser rein- troducidos dentro del nuevo escenario. de automanifestación. como por ejemplo el sentido pro- fundo de la trascendencia y de la fragilidad radical del ser hu- mano. No se avanza en el reino de la verdad disminuyéndola. sin las sombras fugaces de perspectivas ya prescritas. el aspecto considerado es muy restrin- gido y es captado precisamente en su negatividad. acumulativa en el sentido de formar un depó- sito material. persiste en amplios seg- mentos de nuestras capas populares una imaginación religiosa 36 . histórica y por la imposición del tema de la existen- cia humana como expresividad. 2. sino simplemente indicar en qué punto éste se va viendo cuestionado por preguntas mo- dernas.

de la Virgen. se- gún su rito religioso.:t~r~ ~~ !jbr~~ p:~dC~0~ de divulgación. carga a los parientes y amigos con la obligación de cumplir las promesas no cumplidas por el difunto. Muchas de ellas tienen su origen en los ::>C.') J\. que traduce la expresión «alma en pena». o bien olvido y descuido. un familiar vino a hablarme para cerciorarse de que ya había cumplido todo lo que debía con el muerto. en la que constituyen una pieza básica los novísimos tal como se conciben tradicionalmente. por su parte. Hasta entonces estaba pendiente una deuda con el muerto. de la Virgen. Iü~ jrJi. las cuentas estaban claras. Frecuentemente las apariciones de Cristo...icJiCí03 j' -:. Ahora sí que podía quedarse tranquilo.. Las historias de almas de condenados que se aparecen. según la creencia popular. Ellas son las media- doras de los mensajes de los condenados o de los salvados res- pectivamente.::. ayuda en forma de sufragios. impide la en- trada en el cielo del «alma en pena» y atrae castigos sobre los que no la cumplen.. de intercesión de los santos y..colectiva. como gran lección y amonestación a los vivos de los peligros de la condenación eterna. Al terminar la celebración del aniversario de una muerte. Esa situación.. de penas del purgatorio. circulan abundantemente en los medios populares. En ese mundo religioso poblado de almas. almas que nos pueden ayudar o perjudicar según sea nuestra actitud con ellas: recuerdo. sin más explicitación. sobre todo. era la celebración anual.. No hay ninguna cele- bración de misa comunitaria en medios populares donde no aparezca la intención general: «por las benditas almas». fácilmente se asocian las figuras diabólicas o angélicas. En íntima relación con los sufragios están las promesas que el muerto había hecho durante su vida y que no había cum- plido. de los santos vienen a corroborar ese mundo imagina- rio de almas. El último plazo. de fuego del infierno. Obligación sagrada. de demonios.l U JUJI\. ~~ ~. 37 .. Pocas realidades son tan consistentes para esa imaginación religiosa como la existencia de «las almas del purgatorio»: almas que están penando en espera de nuestra ayuda a través de las oraciones y sobre todo de misas. cuyo incumplimiento.

hasta el extremo de llegar a antropomorfismos exagerados. La relación con esos seres sobrenaturales está personalizada. de halago. de sensibilización. Además. Nuestros sentimientos de envidia. que actualmente se ha visto ace- lerada en nuestros países con la entrada triunfal de la TV y sus programas supersofisticados y de mentalidad urbana seculari- zada. de celos. esta posición tradicional retrasa y dificUlta el proceso de libera- 38 . en donde se impuso cierta rigidez. La devoción a Nuestra Señora significó en el mundo católico cierta suavización de los rigores escatológicos de la predicación. se proyectan sin más en los seres del más alIa. por el contrario. Seguir mante- niéndola con predicaciones tradicionales o desmitologizarla me- diante el recurso a la racionalidad moderna no resuelve nada pastoralmente. surge de pronto la Virgen po- niendo su mano en el otro platillo y desequilibrándolo hacia la salvación. Dentro de ese mundo imaginario social religioso se ha creado un equilibrio entre el rigor yel espanto de las condena- ciones y de las penas del infierno Ydel purgatorio por un lado. donde todavía se resisten a la secularización. Compensación que con frecuencia ha faltado entre los protestantes. y sobre esta base se organizan los ritos y las actitudes reli- giosas de muchas personas. No raras veces. sacrificios. Porque la conservaciól1 intacta de ese mundo imaginario no Drerar~ ~ b~ '::lp:l~ pOpUlares para el impacto creciente de la secularización. intentan atraer su benevolencia a cambio de ritos. las dos respuestas más fáciles a esta problemática se han mostrado it¡eficaces. de conquista. de re- sentimiento o. ¡Cuántas predicaciones y cuadros representan a María po- niendo su mano misericordiosa sobre la balanza del juicio! Si el platillo de los pecados pesaba más y amenazaba inclinar la balanza hacia la condenación. Las ac- ciones en la tierra se entienden en función de la relación con ellas. procesiones. La relación con los personajes que habitan en el mundo del más allá es central en la problemática escatológica. dentro de una perspectiva mercantil. Evidentemente. donativos generosos. actos religiosos. y la posición amable y tranquiliZante de la Virgen María. Las promesas ocupan en ese comercio cOn los seres sobrenaturales un papel preponderante. Esa imaginación religiosa popular ~s un verdadero desafío a la escatología.

Con ello se rescata ti UúIJt. de solidaridad en el compromiso. cumple con la función alienante de mantener al pueblo en su presente situación de explotación. a unas preguntas que resultan signi- ficativas para la actividad humana histórica. Al contrario.clOn. sacadas del universo de agentes sobrenaturales. La problemática pastoral se complica más todavía cuando nos las tenemos que ver no sólo con el mundo imaginario cató- lico tradicional. p~ri ficándola de la ganga impura de concepciones míticas. Así se hace el tránsito de unas preguntas escatológicas.. ha producido con frecuencia efectos deletéreos. en la que se articulen dialécticamente la acción trascendente y soberana de Dios y las actividades hu- manas de construcción de la ciudad terrena. Ofrecer respuestas ya hechas antes de que se plantee la pregunta desconcierta al auditorio. sobre todo a través de la arrogancia de la razón o del subjetivismo individualista. Desde dentro del horizonte religioso tradicional se perciben ciertes aperturas que permiten un acceso directo a una proble- mática escatológica. superando así el elemento de alienación de la imaginación religiosa colectiva en lo que se re- fiere a la dimensión escatológica.. Estamos 39 . ¿Quién sabe si la actitud funda- mental de apertura a lo trascendente y esa familiaridad con el mundo sacral no pueden avanzar hacia una comprensión de fraternidad.U iiLH:adJV. concentrando sus energías espirituales en una lucha insana con personajes sobre- naturales. sin que haya que pagar el elevado tributo del individualismo ilustrado? La pro- fundización en la relación con el Otro trascendente puede ex- tenderse a los demás hermanos.l ut:: id i111a!:. Hay un presupuesto elitista.~l. mientras que los personajes históricos de las fuerzas dominadoras siguen perpetuando su acción explotadora. Y no está pro- bado que todos tengan que pasar por la misma crisis de moder- nidad.i0ü icl¡gi0~ú tradi~icr. Presentar como respuesta a esas preguntas una escatología dentro de los moldes de la problemática de la modernidad ha apartado de la Iglesia a muchas personas que se encuentran ajenas a ese discurso.lúa\. sino con ciertos elementos sincretistas de las religiones afro-brasileñas que se le han ido añadiendo. Por eso una teología progresista y moderna no siempre ha sido de pro- vecho pastoral.

dentro de una perspectiva mercantil. y la posición amable y tranquilizante de la Virgen María. Seguir mante- niéndola con predicaciones tradicionales o desmitologizarla me- diante el recurso a la racionalidad moderna no resuelve nada pastoralmente. sacrificios. La relación con esos seres sobrenaturales está personalizada. actos religiosos. Además. procesiones. ¡Cuántas predicaciones y cuadros representan a María po- niendo su mano misericordiosa sobre la balanza del juicio! Si el platillo de los pecados pesaba más y amenazaba inclinar la balanza hacia la condenación. Esa imaginación religiosa popular es un verdadero desafío a la escatología. Las promesas ocupan en ese comercio con los seres sobrenaturales un papel preponderante. Las ac- ciones en la tierra se entienden en función de la relación con ellas. surge de pronto la Virgen po- niendo su mano en el otro platillo y desequilibrándolo hacia la salvación. esta posición tradicional retrasa y dificulta el proceso de libera- 38 . donde todavía se resisten a la secularización. Nuestros sentimientos de envidia. donativos generosos. Dentro de ese mundo imaginario social religioso se ha creado un equilibrio entre el rigor y el espanto de las condena- ciones y de las penas del infierno y del purgatorio por un lado. hasta el extremo de llegar a antropomorfismos exagerados. y sobre esta base se organizan los ritos y las actitudes reli- giosas de muchas personas. La relación con los personajes que habitan en el mundo del más allá es central en la problemática escatológica. de conquista. por el contrario. que actualmente se ha visto ace- lerada en nuestros países con la entrada triunfal de la TV y sus programas supersofisticados y de mentalidad urbana seculari- zada. Evidentemente. en donde se impuso cierta rigidez. de re- sentimiento o. se proyectan sin más en los seres del más alla. intentan atraer su benevolencia a cambio de ritos. La devoción a Nuestra Señora significó en el mundo católico cierta suavización de los rigores escatológicos de la predicación. de sensibilización. No raras veces. de celos. Porque la conservación intacta de ese mundo imaginario no prepara a las capas populares para el impacto creciente de la secularización. Compensación que con frecuencia ha faltado entre los protestantes. de halago. las dos respuestas más fáciles a esta problemática se han mostrado ineficaces.

sin que haya que pagar el elevado tributo del individualismo ilustrado? La pro- fundización en la relación con el Otro trascendente puede ex- tenderse a los demás hermanos. ¿Quién sabe si la actitud funda- mental de apertura a lo trascendente y esa familiaridad con el mundo sacral no pueden avanzar hacia una comprensión de fraternidad. Desde dentro del horizonte religioso tradicional se perciben ciert0s aperturas que permiten un acceso directo a una proble- mática escatológica. Ofrecer respuestas ya hechas antes de que se plantee la pregunta desconcierta al auditorio. Por eso una teología progresista y moderna no siempre ha sido de pro- vecho pastoral..:1 . Hay un presupuesto elitista. sino con ciertos elementos sincretistas de las religiones afro-brasileñas que se le han ido añadiendo. Y no está pro- bado que todos tengan que pasar por la misma crisis de moder- nidad. de solidaridad en el compromiso. concentrando "us energías espirituales en una lucha insana con personajes sobre- naturales. sobre todo a través de la arrogancia de la razón o del subjetivismo individualista. ha producido con frecuencia efectos deletéreos.~:. La problemática pastoral se complica más todavía cuando nos las tenemos que ver no sólo con el mundo imaginario cató- lico tradicional. a unas preguntas que resultan signi- ficativas para la actividad humana histórica. en la que se articulen dialécticamente la acción trascendente y soberana de Dios y las actividades hu- manas de construcción de la ciudad terrena. Estamos 39 .- ficándola de la ganga impura de concepciones míticas.:. Con ello se rescata . Presentar como respuesta a esas preguntas una escatología dentro de los moldes de la problemática de la modernidad ha apartado de la Iglesia a muchas personas que se encuentran ajenas a ese discurso. mientras que los personajes históricos de las fuerzas dominadoras siguen perpetuando su acción explotadora.~d~~ de !~ ~~~g~~~~~0~ r~l'g.clon. Así se hace el tránsito de unas preguntas escatológicas. Al contrario.:::l tr'Anlí'l()n~l !'llr. sacadas del universo de agentes sobrenaturales. superando así el elemento de alienación de la imaginación religiosa colectiva en lo que se re- fiere a la dimensión escatológica.íclcG li!::. cumple con la función alienante de mantener al puchlo en su presente situación de explotación.í)l.

revoluciones.). que funcionaba como mito alentador. Entre el presente vivido y las aspi- raciones del grupo había un desfase tan grande que el grupo se sentía insatisfecho. que penetran muy hondo en el universo religioso del católico. La relación de los hombres con los orixás o con otros seres superiores implica serios problemas en la for- mulación cristiana de la escatología. o de rebeliones. El deseo de abolir las condiciones actuales y de volver al paraíso se llevaba a cabo a través de técnicas especiales.2. Es ése el primer paso para cualquier cam- bio. enfrentarse con las ca- tástrofes cósmicas. con los desastres militares. sobre todo en las regiones donde es significativa la presencia negra. regenerando perió- dicamente el tiempo a través de la repetición del acto '-V"'llug. en un movimiento transformador predomina más la perspectiva religiosa o la secular. Jl:i «Il:lUrnO ai comienzo.únit:v. ahistórica. con las injusti- cias sociales. y las motivaciones puramente secularizadas. sediciones. Eviden- temente. con las desgracias personales. arquetípica. ya que difícilmente conseguimos aislar en las sedi- ciones. creadas a partir de perspectivas humanistas y sociales. Carácter escatológico de los movimientos populares A lo largo de la historia de la humanidad ha habido siem- pre grupos inquietos que se movían en dirección a la creación de otra convivencia social. M. rebeliones o revoluciones los elementos sacados del marco religioso. Por otra parte.todavía muy vírgenes en una pastoral coherente y lúcida con estos ritos. Por eso la historia está poblada de movimientos quiliás- ticos. si la perspectiva es secularizada. 2. procurando captar su concepción ontológica. milenaristas. si el universo mediador es el re- ligioso. a un paraíso perdido. mesiánicos. Eliade investigó detenidamente las sociedades tradicio- nales primitivas. 1::'. implicaba una 40 . según se construyan sus moti- vaciones principalmente en el interior de la imaginación reli- giosa o revelen ya la influencia de filosofías arreligiosas. es ésta una distin- ción frágil.1 movimiento libe- rador se orientaba en cierto modo en dirección al comienzo. El mito del «paraíso perdido». los pueblos intentaban soportar la historia. con la consecuente nostalgia. A partir de esa ontología arcaica.

la problemática de la escatolo- gía cede su lugar al afán por los ritos y rituales de abolición de la historia y del tiempo. «nuevos comienzos». de conocimiento de su lenguaje. Todo lo que hoy acontece es repetición de lo ya acontecido. de ausencia de trabajo.83.. Se lle- vaba a cabo una des-historización de la existencia humana. no son mesiánicos transformadores y no suscitan ciertamente cues- Hones realmente escatoiogicas. ID . sino sólo para una protología.. Estamos en el ciclo del «eterno retorno». Gallimard. entrando en la ca- tegoría de héroes ejemplares. que nacieron dentro de este horizonte religioso. esp. pero que fueron entronizados en el panteón mitológico de los héroes. Y a la luz de este mito se entendían los acontecimientos históricos. Los acontecimientos cristalizaban en mitos. Le mythe de l'eternel re/our. es una referencia radical al pasado. Paris 1957. Madrid 19792 ). de encuentro fácil con los dioses. EUADE. Le sacré et le profane.100. Por tanto. Una cosa es real solamente en la medida en que repite e imita a un arquetipo. de espontaneidad. Mythes.situación de inmortalidad. 20 M. Los ritmos biocósmicos ofrecían la matriz de intelección de la historia y de las personas.: Lo sagrado y lo pro- fano.108- 109. de las figuras sagradas.86. Paris 1965. Esta dinámica lleva a ver en los personajes de un momento histórico la reaparición de personajes ya desapa- recidos. Paris 1949. intentando articular el presente con modelos pasados. Los movimientos populares. de libertad. 41 . Barcelona 1970). esp. Fuera de eso nada tiene sentido. 70 (tr. Gallimard. En la medida en que esa mentalidad sigue vigente todavía en nuestros sectores populares. de amistad con los animales. de abundancia de alimentos al alcance de la mano. Gallimard. como regenera- ción y repetición del comienzo 20. Así pues. pero no transforma la realidad. Los personajes históricos perdían sus contornos. Barral. In- teresaba regenerar el tiempo mediante una vuelta a los co- mienzos. la reali-" dad viene dada por la repetición y participación del modelo ejemplar. de posibilidad de ascensión al cielo. ID. 19. a la creación.: El mito del eterno retorno. En el horizonte de este mito no había espacio para una escatología.63. 80ss.209ss (Ir. Así se defiende uno de la historia. Alianza. Réves et Mysteres. produciendo siem- pre «nuevas creaciones».

conservador. 42 . Sao Paulo 1965. En las sociedades tradicionales. Nos presenta una lista de la enorme serie de movimientos mesiánicos en el Brasil de los dos últimos siglos. Hay ya algunos trabajos que nos ofrecen recursos suficientes para darnos cuenta de ese background esca- tológico presente en el seno de las capas populares. tanto en las sociedades modernas como en las tradicionales se encuentra el dinamismo cíclico evolutivo. aunque sea algo rápida. poco escatológica. predomina la noción de tiempo irreversi- ble 21. que de vez en cuando aflora de modo más vigoroso bajo la forma de mo- vimientos mesiánicos. Do- minus. mientras que en las sociedades modernas. vale la observación de la socióloga María Isaura Pereira de Queiroz sobre los límites de dicha interpretación: «Las sociedades tradicionales no están ni mucho menos conde- nadas al "tiempo del eterno retorno" exclusivamente». Puede orientarnos la obra de María Isaura. Nuestra atención se centrará sobre todo en las huellas esca- tológicas de los movimientos populares. No puede sustentarse la tesis de que sólo las sociedades modernas conocen la doble noción de tiempo -tiempo cíclico y tiempo irreversible-. por más cíclica que haya sido o que sea la conciencia del tiempo y de la historia de segmentos populares marcados por esa religiosidad arquetípica y. puede ayudarnos a com- prender mejor la situación actual en relación con la problemá- tica escatológica. Aparecen con mayor claridad en los movimientos mesiánicos. O messianismo no Brasil e no mundo. La alusión a estos mo- vimientos. PEREIRA DE QUEIRüZ. incluso en los movimientos sociales alimen- tados por el mito del «eterno retorno» hay rasgos escatoló- gicos.406. Son recesivos. Evidentemente. La diferencia está más bien en la acentuación que en la naturaleza de los mismos. Dos de ellos merecerán nuestra t>"pt>ri::ll Mt>nrión nt>hino::l "11 imporhnri::l "ori::ll y ::l "" rontt>- nido religioso: Canudos y Contestado. por tanto. de parentesco. Pero antes de analizar los elementos escatológicos que surgen en estos movimientos haremos una breve observación sobre la propia estructura de 21 M. imitador. en cuanto que el rasgo repetitivo. Por eso. es el que predomina. 1. de clases. predomina el tiempo cíclico.

del nuevo reino de Dios.} por eso estaba preparando el caldo de cultivo y de eclosión de un movimiento mesiánico de carácter reivindicativo en el te- rreno socio-económico. En dicho proceso inter- fiere mucho la predicación de la Iglesia sobre la pobreza. No todo capital religioso dispone de potencialidad movi- lizadora. que se activa en un mo- mento determinado. pero bajo el velo de la religión. Este análisis nos permi- tirá captar en la actual situación pastoral los rasgos mesiánicos escatológicos presentes. la fastuosidad. se situaban más cerca del trono celestial y serían los que rescatasen al mundo 43 . la riqueza se presentaba como un obstáculo para entrar en el reino de los cielos. En ciertos momentos de su historia se llegó a situarla incluso por encima de la castidad y de la obe- diencia. económicas y so- ciales. En contraposición. Los ricos estaban situados. Los pobres. bien prometiendo frutos que están aún en posesión de los enemigos. Por tanto. Ese capital. aunque bajo una forma lingüística o semántica diferente. Esa promesa va asociada a una serie de prácticas religiosas. Evidentemente. la motivación es religiosa y surge del capital espiritual del pueblo. los religiosos. Se presupone una religión dirigida hacia las activi- dades prácticas y que se destina a ayudar al hombre a com- prender mejor el mundo en que vive. Esos elementos religiosos constituyen un sedimento de energía espiritual que puede movilizarse en direcciones muy diversas. Las ciudades donde imperaba el lujo. La perspectiva de la llegada de un mundo nuevo. a su vez. por tanto. En la base de todo movimiento mesiánico existe un capital religioso anteriormente disponible. la ri- queza. es fun- damental. prefiguraban el reino del Anticristo. bien sea restaurando el modo de vida antiguo. fue creado. valo- rándola como virtud. bien anunciando el dominio sobre la tierra. esta predicación reflejaba un contexto SOCIal de inJustIcIa. inte- resan fundamentalmente a los pobres. debido a su condición de pobreza.los movimientos populares mesiánicos. en Brasil. Los movimientos mesiánicos son populares. Aunque las prácticas sean frecuentemente de carácter social. por la evangelización y la predicación de la Iglesia. en el lado de la perdición. virtudes constitutivas de la élite espiritual de la Iglesia.

Los ricos y los poderosos. Y como telón de fondo está el modelo de la Iglesia primitiva. Sin esa referencia reli- giosa. de su condición de hijos de Dios. 44 . la pierde. Y si eso no se ha con- cretado todavía.84.. oprimidos. ese inmenso tesoro de promesas. Se mezcla- ban así las reivindicaciones religiosas y las sociales 22. Pues bien. los líderes carismáticos no serían capaces de organizar sus movimientos. Hay. a las injusticias creadas por los hombres. Y esa palabra es trasmitida como promesa y legitimación de las luchas por la creación de una nueva situación social.pecador. quien se aparta de él. repartiendo sus bienes y poniéndolo todo en común. de la larga tradi- ción de opresión. tal como refieren los Hechos. A su vez. rmalmente me- rece una especial mención un elemento que ha marcado toda la historia del cristianismo desde su cuna: la esperanza en la venida de Cristo glorioso para juzgar a los vivos y a los 22 lb. llegó al pueblo por medio de los predicadores y de los evangelizadores. la religión cristiana les habla de digni- dad. El contraste entre las promesas de Dios y la realidad vivida por el pueblo. Nos llevaría lejos un análisis detallado del capital religioso que puede invenirse en mOVll1ZaClOn popUlar. donde podrán realizarse como personas dignas. al olvidarse de la igualdad fundamental de los hijos de Dios. desencadena fácilmente movimientos de reivindicación. de un proyecto divino para los pobres. sin distinciones de for- tuna. 81. avivado por la predica- ción de un líder religioso. por otro la palabra de Dios ejerce una enorme presión sobre la conciencia del pueblo. Se aspiraba a volver a aquella comunidad carismática. por tanto. se debe a la maldad humana. presentes a cada paso en las páginas de la Escritura. Dios es la única fuente de legitimación de la autoridad. no sólo se condenarían al morir. Los miembros de los movimientos populares viven un pre- sente doloroso. en el capital re- ligioso de las capas populares ese elemento riquísimo de una llamada de Dios. sino que en la tierra perderían ya su autoridad. heridos frecuentemente en su digni- dad humana. Si por un lado pesa la fuerza de la situación. Les promete aquello para lo que han sido llamados. en donde todos los hombres eran considerados iguales.1128.

I. H.muertos.. Cangaceiros e fanáticos. en el comienzo de la nueva edad del Es- píritu en esta tierra. Civ. se re- fiere a una «infantería del Apocalipsis». FACÓ. Perspectiva. sobre todo la sociedad de parentesco en oposición a la socie- dad de clases. M. y la obra ya citada de M. que son de todos los tiempos del cristianismo» 23. a «los fanáticos del Apocalipsis. de Lubac ha estudiado en profundidad lo que él llama «la posteridad espiritual de Joaquín de Fiore» . Unas veces saltaba al primer plano con la aparición de grupos. el tiempo del Espíritu.. V. vease tamblen ll.Bras. los hombres de la luz interior. Entstehungsbedingungen vorpolitischer Bewe- gungen im brasilianischen Nordósten. Nunca ha desaparecido esta expectativa en el hori- zonte de la historia de la Iglesia. Heidelberg 1978. 45 . Rio 1961 2 . Sao Paulo 1974. Esta mentalidad apocalíptica se centra unas veces en la expectativa del fin total y. el ritmo del pro- ceso desde la constitución del mito religioso mesiánico hasta el final del movimiento que deja como rescoldo ciertos elementos para un movimiento posterior. R. TELLES BAUER. otras veces quedaba sumergida. el tiempo de la libertad plena. Lethielleux. géneses e lutas. P. Todos estos puntos ya han sido elaborados competentemente por los sociólogos 24. C. No nos interesa ahora un análisis sociológico de estos movi- mientos. las condiciones sociales propias. la organización de los grupos con su propia estructuración interna. Chaunu. mostrando cómo hasta nuestros días permanece esa espera de una nueva era. de Lubac. etc . P. La postérité spirituelle de Joachim de Fiore 1: De Joachim iI Schelling. 14..o ve . PEREIRA DE QUEIROZ. G. que anun- ciaban para pronto el final de los tiempos.)atnl-. citado por H. Madrid 1973. Paris 1981. Este clima apoca- líptico ha estado siempre presente en la predicación popular y por ello se ha trasformado en capital espiritual de la religiosi- dad popular. Lethielleux. Pans ¡Y/Y.)lmOn a nos jours. 23 H. Por eso no intentaremos establecer los demás ele- mentos de la estructura de los movimientos mesiánicos. P. en caldo de cultivo de los movimientos mesiá- nicos. LANTERNARI. Cas- tellote. pero siempre presente. DE LUBAC. otras. latente. As religióes dos oprimidos. Los levantamientos populares en la Edad Media. del testimonio del Espíritu Santo confundido o no con la evidencia racional. 24 C. de predicadores. FOURQUIN. como por ejemplo los líderes carismáticos.

. que hoy se han encargado de corregir otros trabajos cientí- ficamente más serios y ecuánimes. apoyado en el clásico bastón que acompaña al lento caminar de los pe- regrinos. una mezcla confusa y enmarañada de consejos dogmá- ticos. da Cunha de una «oratoria bárbara y escalofriante. Campanha de Canudos. La cosa resultaba truhanesca y pavorosa.. preceptos vulgares de la moral cristiana y de prc:ifecías deslumbrantes . pudiendo así elaborar él mismo sus propias predicaciones. barba inculta y abundante. Todo comienza con un predicador laico. DA CUNHA. de Euclides da Cunha.. NOGUEIRA. 46 . vulgarmente conocido como Antonio Conselheiro. » 11. Se inspiró en los sermones de los misioneros extranjeros. popular. la obra adolece de un lamentable prejuicio racista.. 109. ofrece ele- mentos para la comprensión de este movimiento social. A pesar de su enorme valor literario y de sus aspectos testimoniales. Rio de J aneiro 19792 ". elitista. de profundo cuño religioso.El fenómeno Cartudos El lector brasileño ha tenido ya un primer contacto con la campaña de Canudos a través de la obra clásica de la literatura brasileña Os Sertúes. Pen- semos en un bufón arrebatado por una visión apocalíp- lil. Antonio Vicente Mendes Maciel. mons- truoso dentro de su hábito azul de brinete americano. agravada a veces por la extrema osadía de citas en latín en medio de frases sacu- didas. » 25. hecha de trozos sacados de las Horas marianas. DACUNHA.. Y en esos sermones predominan los temas de los dolores de María y de los mandamientos de la ley de Dios. a los que seguía y acompañaba. 113.C. Sáo Paulo 1974. mirar fulgurante. Nacio- nal. António Conselheiro e Canudos. desconexa. Distan mucho de la imagen creada por E. 27 E. Por el año 1973 comienza Antonio Conselheiro su vida de peregrino. Sus prctúcaclOnes no se dlterenClan mucho de al- 25 E. abstrusa. antipopu- lar. cabellos largos hasta los hombros. de beato. Sin embargo. Os Serlóes.:a ..O.. 26 A. Francisco Alves. Así «surgió en Bahía el ana- coreta sombrío. Con la publicación de sus ser- mones 26 se sintieron todos sorprendidos de su pureza y simpli- cidad espiritual. Revisao histórica. faz cadavérica.

115.. dolorista y moralizante de la religión. 47 .gunas que hasta hace poco oíamos en nuestras iglesias. «En 1897 habrá mucho pasto y poco rastrojo. el autor de Os Saloes reproduce al- gunos textos muy escatológicos. que se había procla- mado en Brasil en 1889. chocará con la tierra y en algún lugar la tierra se enfrentará con él en el cielo .98 habrá muchos sombreros y pocas cabezas». además. «En 11. A estas profecías escatológicas se añadió. Se anuncia la aparición de Don Sebas- tián sobre las olas del mar con todo su ejército. En las coplas populares de los adeptos de este reino mesiánico que introdu- cirá Don Sebastián. trajo mucho regimiento. entonces la selva se volverá playa y la playa será selva». como verdadera antesala del Edén o nueva tierra de Canaán. Dios di jo en el evangelio: yo tengo un rebaño que está fuera de este aprisco y es menester que se reúna para que haya un solo pastor y un solo rebaño» 28. En 1900 se apagarán las luces. sobre todo cuando se iban acercando más las amenazas de destrucción. leemos versos significativos que reproduce E. «Lloverá una gran lluvia de estrellas y entonces será el fin del mundo. «En 1899 las aguas se volverán sangre y el planeta nacerá por oriente con el rayo del sol.. Recogen una visión tradicional. «En 1896 habrá rebaños mil que corran de la playa a la selva.. el mito sebastianista y el rechazo de la república. acabó con el civil haciendo su casamiento». da Cunha. ». Es verdad que. pero sin las exageraciones que les atribuye E. Tal vez fueron los que contri- buyeron a crear el clima apocalíptico en Canudos. 2~ lb.. basándose en un gran número de apuntes anotados en pequeños cuadernos encontrados en Canudos cuando su destrucción. y un solo pastor y un solo rebaño». da Cunha: «Uon Sebastlan ya llego.

surgió este mito en torno a Don Se- bastián. pero aquí está el Conselheiro que de él nos librará». predicaciones escatológicas y apocalípticas. esta (dey del can» es la república. Al no dejar sucesor. «El Anticristo nació para el Brasil gobernar. «Protegidos por la ley esos malvados están. ¡La ley de Dios con nosotros! ¡Con ellos la ley del can!». llamado vulgarmente de Ban- darra -Gonzalo Anes-. 138-139.. «A visitarnos se acerca nuestro rey Don Sebastián. Brasil perdió su cabeza!». En nuestro caso interesa percibir cómo al lado de reminis- cencias bíblicas. «Muy desgraciados son ellos al elegir con afán: derriban la ley de Dios y ponen la ley del can». Y Don Sebastián fue adquiriendo vida poco a poco en los medios populares. que llegó a ser un elemento importante en el movimiento de resistencia de los portugueses 29 lb. Portugal pasó a formar parte del reino de España. Con un origen remoto en las coplas pro- féticas del zapatero de Troncoso. se insertó esta tradición portuguesa. contra la que se dirigen otras invectivas muy expresivas: «Salió Don Pedro segundo hacia el reino lisboeta ¡Se acabó la monarquía. trasformado en un personaje mítico. «Van haciendo matrimonios para el pueblo seducir: casarán al pueblo todo con casamiento civil» 29 Este mito sebastianista vino naturalmente a través de la presencia portuguesa. Evidentemente. después de su muerte en la terrible batalla de Alcazarquivir. apiadado de aquel pobre que vive en la ley del can». 48 .

los vaqueros.. la reactivación de las prácticas reli- giosos festivas y de las procesiones. que buscaban tal vez mejores condiciones de vida. Allí en Ca- nudos.. E~cotología. su alma en el día del juicio grandes penas pasará» 30. austera y piadosa. El ideal de igualdad. En estos versos el Conselheiro es identificado con san An- tonio Aparecido. Hasta su destrucción por el ejército brasileño en 1897. Es verdad que también había personas aco- modadas. 132. la prostitución y el desorden por la autoridad incuestionable del Conselheiro. La figura del Conselheiro asumió todas las ca- racterísticas míticas del santo. con 30 lb. que corroboraba además su vida sumamente sobria. del hombre «sobrenatural». el paraíso terrenal se po- nía al alcance de los fieles. los inseguros. Una copla popular refleja bien este clima: «Del cielo vino una luz que Jesucristo mandó. el campamento de Belo Monte en 1893. 49 4. pobre.a la dominación española y de movilización para recuperar la independencia a finales del siglo XVI y en las primeras dé- eadas del XVII. los ex-esclavos. en su imperio de Belo Monte. después de más de veinte años de peregrinación por el interior brasileño. terminó fundando en la antigua hacienda Canudos. Si alguno oye y no aprende. los amena- zados. el intenso ambiente religioso que inspiraban los largos rezos de cada día. Pero predominaban los descontentos. a orillas del Vaza- Barris.. los emigrantes. despo- jado y paupérrimo. . los fieles seguidores del Conselheiro vivieron una experiencia escatoló- gico-mesiánica. El beato peregrino Antonio Conselheiro. hacían del imperio de Belo Monte un lugar de esperanza para un pueblo sufrido. san Antonio Aparecido del castigo nos libró. los campe- smos víctImas de la seqma. sabe y no quiere enseñar.. después de que se prohibieron las bebidas alcohólicas. Canudos consiguió conciliar cierta austeridad. tras sufrir vergonzosas derrotas. la regeneración de mu- chos criminales que se arrepentían y abandonaban su vida li- cenciosa.

que entra en erupción cuando se suman diversas circunstancias socio-cultural-reli- giosas.V. MONIZ. con mejores condiciones de vida para J . so . La experiencia fue breve. Pcro revela esa capa subterránea de la conciencia religiosa popular. ~.U "'-'JlVJ tl. ... muestra cómo los mo- vimientos quiliásticos.. . María Isaura atribuye gran importancia a las relaciones de parentesco que predominan en la sociedad donde se vivió la experiencia mesiánica de Canudos. ALV PIVP'''lV PUJ. de procesiones._. reino de paz y armonía.Vllf.. como el de Canudos.. . o.. A guerra social de Canudos._ • . para poder explicarla 32. pu\.1.. orientando a sus seguidores en una dirección de vida en la lí- nea de santificarla con ritos sagrados y de fomentar los valores religiosos. podernos verificar cómo el mundo imaginario religioso popular tradicional está impregnado de de- seos de una patria de conciliación.lV \' . los trajes festivos de hombres y mujeres.""l.._. com- peticiones de violín. 3l M. G.... • '-'1 \. 41-48.. de festejos religiosos.' .. despreocupados y fe- lices» 31. choque de las relaciones de producción y dominación de natu- )[ E." _.. dulces y bebidas sin alcohol alegraban el campamento.14ss). se vin- cula con las profecías de loel. más allá de la exégesis medieval y de la tradición espiritual joaquinita. Moniz que Canudos no se caracterizaba por la tristeza.¡r. .1 _• • _ .. en una interesante tesis doctoral.. ""'''' \ .Bras. Y no deja de ser interesante señalar la semejanza con la «era del Espíritu» que anunciaba en la edad media el abad calabrés Joaquín de Fiore. envuelta en una atmósfera de oración.1-5.~~ . . se intenta instaurar en la tierra el reino de Dios.d. Rio de laneiro 1978. 1~1. Sauer. los tenderetes de pastas..1 .. ~_ ~_ ••• ~_ ~_4-~~ .la alegría de las fiestas religiosas. -. U u.. abundantemente utilizadas en la Iglesia primitiva (JI 3.>< .. Esta espe- ranza en un tiempo donde abundaría lo divino. _•• _ ~ .. He 2. 393.. PEREIRADE QUEIROZ. ~4 _. cantos. sino que sus mora- dores se mostraban más bien «alegres..l \. Civ.. danzas. sobre todo en honor de lo divino. cohetes. de sermones..c. Recogiendo aquí algunos dc los elementos que veíamos al comienzo de este párrafo. A partir de su inspiración puramente sagrada de la existencia. Por eso puede muy bien decir E.. superan el marco religioso para adquirir un sentido y una dimensión política.. ~.-Utv. 1.

Estos sucesivos Juan-Marías se fundieron en uno solo.u. La región se encontraba muy deso- lada por la lucha de los coroneles. Todo comienza con un monje llamado Juan María que recorrió las regiones del inte- rior de Santa Catalina.raleza colonial y precapitalista. Este choque produjo en los nordestinos cierta desestruc- turación socio-económica debido a las nuevas condiciones a las que tuvieron que adaptarse. Los personajes centrales se confun- den sobre todo en la memoria popular. ya que aquellos monjes no quisieron crear a su alrededor ningún grupo. La guerra santa Estamos ante un escenario muy distinto. Venerado como protector de los débiles y desamparados. por el año 1912 comenzó el pri- mer grupo por los alrededores de Curitiba y Campos Novos. en la región sur del país. consolador de los afligidos. 151-152. con la penetración capita- lista. Atraídos por sus rezos y sus curaciones. Los 33 G. teniendo como punto de partida las fiestas del Señor Bom Jesus.. Sólo faltaba que apareciese alguien que hiciera saltar de allí la chispa movilizadora.195. como si fuera un personaje sagrado. Después de su muerte se esperaba su resurrección. José María. el que de hecho asumió la tarea de movilizar al pueblo.que despojaron a los campesinos de sus tierras. que reinaron en el noniesll' brasileño -donde surgió el fenómeno de A. Y los movimientos quiliásticos se presentan como una respuesta a dicha situación 33.. TELLES BAUER. dio pronto lugar a la leyenda 34. 268-282. así como por la presencia de dos compañías extranjeras -Brazil Railway y Southern Brazil Lumber. 34 M. en el lugar de Taquarw. Fue otro monje con un nombre parecido. O. 51 .e.e. incluso en vida de uno de ellos. I. O. envueltos en leyendas y milagros. Se trata de monjes que desde finales del si- glo pasado predicaban a las poblaciones mestizas de Santa Ca- talina. PERE1RA DE QUE1ROZ. Con este mismo nombre aparecieron otros monjes de forma que las his- torias se mezclan. No se trata ahora de un beato que recorrió las regiones secas del nordeste brasi- leño y se instaló en Bahía. Conselheiro hasta los años 50 de nuestro siglo.

fieles. haciendo que las fuerzas del Estado liqui- dasen a los seguidores del monje a finales de 1915. Y curiosamente el monje José María les leía trozos de la historia de Cariomagno y de los doce pares de Francia. no tenían adónde ir.0 Brasil republicano: Sociedade e Institut. con un ejército encantado y el comienzo de la guerra de san Sebastián. bajo el caudillaje del santo. Era una fiesta perma- nente: procesiones. estaba la creencia en el regreso del monje Juan María. Esta escena in- dica muy bien el espíritu exaltado de los seguidores estusiastas del monje José María. en História Geral da Civilizat. T. Alimentando este movimiento. En contraste con el carácter de «guerra santa». Se vivía la expectativa de la llegada del milenio. llegados para la fiesta de Bom Jesus. Las contingencias políticas les hicieron marcharse a otro sitio. más que po- lítico. 74s. después de la muerte del monje José María. tiros festivos. entendida como combate escatoló- gico. cohetes. era religioso. Otro signo escatológico era también la valoración de la virginidad y de la inocencia.82. Canudos e Contestado. En toda aquella guerra se advierte un inequívoco carácter milenarista. banquetes de carne. Fray Rogelio Neuhaus. al observar cómo sus adeptos cambiaban de ánimo en lo que a él se refería. sujeto naturalmente a los intereses políticos. esta ex- periencia se vivió con mucha alegría. A otros les gustaban aquellos días de rezos. El cuño monárquico del movimiento. animados del espíritu del mitológico munje j uau ivíUI íu. cerca de Palmas. MONTEIRO.ao Brasileira 1/1/2. Rio-Sao Paulo 1977. Difel. 35 D. dentro de un espíritu de igualdad y de fraternidad. recibió una respuesta sintomática de uno de los líderes: éste levantó la espada y gritó: «¡Libertad! ¡Libertad! ¡Ahora estamos en otro siglo!» 35. No vamos a entrar en las complicaciones de orden político que envolvieron a este movimiento. Muchos. decidieron que- darse en el lugar.óes. Um confronto entre Juazeiro. Porque se veía a la monarquía como la realización del reino escatológico. como algo del cielo. de hecho. un or- den nuevo que resultaría de la unión entre los combatientes y el ejército encantado de san Sebastián. 52 .

Como ellos. Este conjunto de movimientos rústicos. ¡Mi gente liberada! ¡La lucha no fue en vano! Peregrino por las sendas de un mundo desigual.. La forma grotesca del milenarismo. que a lo largo de toda la historia de la Iglesia fue para ella una tentación que supo rechazar. Frecuentemente se oculta bajo expresiones más camufladas y disimuladas. en expresión de María Isaura. que reflejan esta conciencia latente.sin perder por ello la dimensión escatológica trascendente.3. hoy podría verse canalizado por la creación de un reino te- rreno sagrado y mañana podría ser aprovechado por algún mo- vimiento secular sin ninguna perspectiva trascendente. Tales movimientos muestran que hay un capital religioso popular esperando una catequesis lúcida y crítica.. Y se habla de la lucha por una «nueva tierra». todavía hay hoy en Brasil personajes que consi- guen movilizar las aspiraciones milenaristas del pueblo. 53 . expulsado de mi tierra y de mi hogar. de lo contra- rio. Celebraré con mi pueblo la alborada. No hay encuentro popular que no comience con la conocida letanía de las opre- siones. A título de ejemplo. del poder del latifundio. Hay innumerables can- ciones. Y desde ellas surge el grito de «¡basta ya!». Conclusión Antonio Conselheiro y el monje Juan María son simple- mente dos ejemplos que expresan una problemática latenl(:. agarrado tan sólo a mi esperanza. Migrante condensa en la belleza de su letra y de su música este sueño de liberación: «Quiero entonar un nuevo canto de alegría al rayar de aquel día que asomará en el llano. ejerce todavía una atracción real en las capas populares. suscita una verdadera pregunta a la escatología cris- tiana. despojado por el ansia y la ambición del capital. Si nos paramos a considerar los proyectos que van brotando en el seno de las comunidades eclesiales de base a lo largo del país. entonadas con entusiasmo.2. veremos cuán agudo es el problema. no sé adónde caminar. La pregunta principal se sitúa en la manera de articular co- rrectamente la construcción de un reino terreno --en términos modernos se hablaría de sociedad alternativa.

y la Bandera del Niño será acogida y loada. la Bandera va delante mostrando mejores días. Lo mismo que los tres Magos siguen a la estrella guía. que Jesús fue amigo y servidor del oprimido. Más escatológica todavía es la Bandeira do Divino. Los profetas no se callan denunciando la opresión. Dios bendice a ese devoto por la limosna que da: al que tiene sed da agua y al hambriento le da pan. Mi trabajo en comunión hará que los arrozales florezcan empapados en torn:ntes de justicia... el hombre se verá libre y reinará la justicia. que ha pasado del terreno religioso a cantarse como canción folclórica en todas las radios. El perdón será sagrado y la fe será infinita. En la Bandera va escrito que él de nuevo volverá. ¡Nada tan expresivo como este texto! Síntesis de promesas terrenales con una alusión explícita a la venida del Niño y a su 54 . Sé que Dios nunca olvida el clamor de los pobres. y la luz de sus estrellas ilumina mi sendero. ¡Yen sus frutos podrell1os cosechar la libertad!». Allí se revela la mentalidad religiosa de nuestras comunidades: «Los devotos dcl Divino abrirán su morada. La Bandera Jo asegura: tu cosecha será tanta que tu mesa estará llena y tu casa será santa. ¡Porque la tierra es de todos los hermanos y en la mesa hemos de compartir el mismo pan! El universo se muevc por la fuerza del amor. ¡Nuestro Rey será bendito y del pueblo nacerá!».

la Terra sem Males. Marana-tha!». encarnación. sino los grupos populares que van trazando su camino de liberación entre la maleza opresiva de la realidad presente. no es la razón ilustrada ni la exis- tencia humana como expresividad lo que constituye la pregunta mayor a la escatología. que tiene como autores al obispo-profeta de Araguaia. ¡María. la esperada libera- ción y otras muchas expresiones por el estilo circulan abundan- temente entre las comunidades de base. y a Pedro Tie- rra. En efecto. . En resumen. La Bandeira do Divino. 3. que está en camino. como también se canta en las comunidades. como signo de espe- ranza en medio de la situación de pobreza y explotación. El núcleo de esta problemática es escatológico. i Vive siempre buscando la Tierra que vendrá!. es el que se convierte en el centro de la problemática teológica escatológica. «cada día más cerca de la tierra esperada». Bosquejo histórico de la problemática escatológica Todo esquematismo y toda división de la historia en pe- ríodos resultan sumamente arriesgados. ¿Hasta dónde los movimientos populares son mediación. con- creción. sobre todo cuando en medio de esos movimientos populares hay cristianos y co- munidades de cristianos. en el comienzo. Ese pueblo de Dios. para cada 55 .relación con la movilización popular. como síntesis de todo su mensaje: «Los pobres de esta Tierra queremos inventar esta Tierra-sin-males dc cada alborear. Este texto suscita dara mente el problema que se vive en intensidad en las COIll 11 111 dades de base bajo la expresión «movimientos de liberación». Pedro Casaldáliga.. al fin. Ellos dejan tras de sí. realización parcial pero real de la gran liberación? En la Missa da Terra sem Males. se canta al final de la celebración. la pregunta del significado escatoló- gico de todo ese esfuerzo y del sentido de esperanza de ese ca- minar.

11.58. El período que vivió Israel desde la guerra macabca (siglo 11 a.). Schillcbeeckx. penitencia o conversión ya existentes en el judaísmo (Lc 13. o bien nos limitamos a las características gene- rales que cubren dicho período. recogiendo sólo unos ele- mentos tan generales que nos sirven de poca ayuda.período descrito en sus características generales se pueden adu- cir fácilmente innumerables excepciones y una gran serie de hechos que hacen explotar dicho esquema en su precariedad. 56 . porque el fin es inmi- nente. Horizonte de las comunidades Los estudios crítico-históricos del tiempo de Jesús y del co- mienzo de la Iglesia acentúan el horizonte escatológico que por entonces reinaba. hasta la rebelión de Bar Kokba (año 135 p. 3. cf también Lc 9. O describimos en detalle un momento determinado de la historia de tal manera que per- demos de vista su significado global y desaparece entonces la periodización.). más que una real periodización de la trayectoria escatológica de la práctica y de la conciencia eclesiales. Cristiandad.18-19. Nos acechan dos obstáculos opuestos. cons- cientes de los límites de tales afirmaciones.que tanto la comunidad Q como Mateo y Lucas interpretaron la actividad de Juan Bautista y la de Jesús (y también la de la propia comunidad cristiana) a la luz de los movimientos asideos -marcadamente escatológicos.). SCHILLEBEECKX. Historia de un viviente. 6. pasando por la guerra judía y la destrucción del templo (año 70 p. estuvo marcado por movimientos de conversión de ca- rácter claramente apocalíptico: antes del fin del mundo.C. después ya será tarde. Por eso.1.22.c. Ma- drid 1981. bajo la forma del juicio inminente de Dios. Mt 11. Por eso la fi- gura que mejor traduce la actividad de Jesús en su conciencia y 36 E.de meta- noia.c. Jesús. «No se puede negar históricamente -dice E.31- 32)>> 36. El núcleo central del mensaje de Jesús es también escatoló- gico.34-35. indicaremos tan sólo las tendencias predominantes en cada momento. Israel se encuentra una vez más ante la oferta divina de gracia para la conversión. 106s.

375. JEREMIAS. la Iglesia nace envuelta por el velo escatológico de la esperanza inminente de la venida del Señor. Los apóstoles. con su insistencia en las celebraciones y en las oraciones para pedir la llegada del Señor glorioso. la literatura intertesta- mentaria. nuestras energías se concentran en un último esfuerzo y se enciende la esperanza de una salva- ción próxima y de una reestructuración total. en la epístola a los tesalonicenses. Este es el ambiente que respira la tradición judía. 38 J. su acogida y su ofrecimiento de perdón a los pecadores. Vivir en esa situación de extrema emergencia y urgen- cia favorece la atmósfera escatológica. la práctica de Jesús con sus banquetes escatológicos. sus sucesores directos e in- mediatos. una «ética de emergencia». J. muchos obispos y presbíteros tu- vieron que dar testimonio de su fe por el derramamiento de sangre. muy pronto los cristianos conocieron la persecu- ción. En un tiempo de tribu- lación. Schillebeeckx \7. En una palabra. Por eso. las exigencias radicales del martirio. definida en el sermón de la montaña. El Sermón de la montaña. retrata con claridad este ambiente de expectativa inminente del Señor. de muerte inminente.15). y lo mismo ocurre en la Iglesia primitiva. de recuerdo de las gestas de Dios como ali- mento de la esperanza en otra intervención de Dios en la his- 37 lb. los primeros papas. 57 . tal como opina también A. Madrid 196H. sus parábolas.en la percepción de sus oyentes es la de «mensajero escalo)o gico». imaginán- dose él mismo con vida aún para esa ocasión (1 Tes 4. sus sermones escatológicos. Schweitzer en sus publicaciones 38. en Palabras de Jesús. su oración del padrenuestro. continúa E. Esto valía de forma más patente todavía para los que asumían el papel de liderazgo y de dirección en la co- munidad cristiana. La cristología del Maranatha es con toda probabilidad (debido a la identificación inicial de Jesús con el profela esca- tológico) el credo más antiguo. Más aún.. Pablo. sus bienaventuranzas. sus curaciones significativas. La tradición semita de que se alimentó la Iglesia primitiva trabaja fundamentalmente en la doble dimensión de memorial y de promesa. como posibilidad real y próxima. Weiss puede reconocer en la ética cristiana.

el mismo Agustín en ciertos momentos.33. que a su vez evocaba las palabras del Señor. Ireneo remite al testimonio de los presbíteros que conocieron a san Juan. etc. cristificándola. interpretándola a la luz de Jesucristo. 58 . donde seguirá viva esa corriente milenarista o se metamorfoseará en expectativas escatológicas. cada sarmiento mil racimos. RONDET toca el problema del milenarismo en los Padres en Fins do homem e fim do mundo. al margen de las enseñanzas oficiales de la Iglesia y ex- plotando con frecuencia en herejías o grupos carismáticos hete- rodoxos. cada cepa mil ramas.3). En el origen de todo este clima escatológico está la propia cxperiencia de Dios que tuvo Israel no tanto en los fenómenos cósmicos ni en una naturaleza hie- rofánica como fundamentalmente en el acontecer de su exis- tencia como puehlo. Eusebio de Cesarea. Otros Padres siguen la misma línea. escatológica. La lenta bifurcación Durante mucho tiempo todavía la teología erudita de no pocos Padres de la Iglesia mantuvo encendida la llama milcna- rista. 29ss.42ss. Haer. Sao Paulo 1968. como Tertuliano. Herder.toria más maravillosa todavía. en donde reinarán los elegidos.2. a título de ejem- plo citemos este hermoso texto de Ireneo: «He aquí las palabras del Señor: Vendrán días en que las viñas crecerán y tendrá cada una mil cepas. La proximidad de Dios que viene. 3. De ahí que Israel sea un pueblo que vive sicmpre en la expectativa de la venida de Dios. que está para venir. San Ireneo alude a un mundo renovado. ocupa su horizonte religioso. Cobra de nuevo vigor la leyenda del rey de los últimos días. Israel vive una religión de promesa. Herencia que la Iglesia primitiva conserva. Lactan- cio. cada rama mil sarmientos. Es justo que reinen en donde sufrieron. Ya desde las primeras cruzadas. sin dejar que se apagara el clima de la expectativa esca- tológica. Debido a la influencia del recuerdo de Carlo- . y. Evidentemente. 5. para Israel coinciden la promesa y el Dios de la promesa. realmente. algunos movimientos se transformaron en revueltas milenaristas a cuenta de los pobres que participaban en las cruzadas. Jerónimo.lY H. de fu- turo. cada racimo mil uvas y cada uva exprimida dará 25 metretas de vino» (Adv. será en lo subterráneo de las capas popu- lares. w.

.. El mismo papa Urbano II estaba COIl- vencido de que Carlomagno había ido a oriente a combatir a los paganos. 59 . vale la constatación de que el clima escatológico de expectativa in- minente o de un reino milenarista o del final de los tiempos ha permanecido y permanece ciertamente en nuestros días. 228. de las capas populares.C. Delumeau. resuena profun- damente en sus corazones descorazonados.O. de forma especial en los períodos difíciles de efervescencia. FOURQUIN. el viejo mito de la renovación del mundo. Después de la reforma. Constata la ex- pansión de temor al Anticristo y a las catástrofes finales en la cristiandad latina 41.. la leyenda se modifica y convierte al emperador ell precursor de la cruzada. La verdad es que. La peur. Los pobres vivieron siempre a lo largo de la historia situa- ciones al borde de la revuelta o de la desesperación. Un clima que no puede descuidar ni la reflexión teológica ni la pastoral. A pesar de las re- sistencias y de la condenación eclesiástica del mito del milenio futuro. cuyo discurso popular repite las eternas amenazas de una venida inminente del juicio de Dios sobre la tierra. DELUMEAU. 41 J. como final absoluto de la historia o como comienzo de una nueva era de felicidad. 1405S. Por eso.magno. O. Delumeau traza una «geografía de los miedos escatológicos». . En la actualidad los países de América latina están siendo invadidos por sectas escatológicas. el re- trato escatológico dibujado con abundante material en los si- glos investigados por él se extendería a los siglos anteriores o posteriores. El pueblo siguió estando fascinado por esas creencias. si se hicieran investigaciones análogas a las de J. la escatología popular cristiana.. En el origen de las cruzadas encontramos la supervivencia de antiguas religiones locales. Esta ex- pectativa escatológica. 40 G. J. Investigando los siglos XIV a XVIII. los protestantes acentuaron más ese clima escatológico.C. siguió vigente todavía «en el mundo oscuro y subterrá- neo de la religión popular». la teo- logía rudimentaria que habían aprendido 40. ortodoxas o heréticas.

por los palacios. La posición de Agustín pesará mucho en la refu- tación del milenarismo y de la mentalidad de una escatología 42 El término «desescatologización» no significa en este contexto una pér- dida de la dimensión escatológica en el seno de la Iglesia. que en uno de sus sermones se refería al reinado del Señor en la tierra con sus santos (Sermo 259. A medida que la ola escatológica proseguía su movimiento bañando el continente de los pobres y de los des- heredados de la tierra. Esta última se alimentará abundantemente de esta savia. o llega hasta las capas pro- fundas de la religiosidad popular. Los caminos de la teología y de la religiosidad oficial fueron diferenciándose de los de la escatolo- gía popular. 60 . o bien se encasilla dentro de la espiritualidad de una naciente vida religiosa. La Iglesia cambia las catacumbas.2). otros a su vez siguieron otro movimiento en sentido contrario. La bifurcación se dio en relación con la enseñanza teológica de las escuelas. La amenaza permanente de tener que atestiguar con la vida la propia fe en cada momento. en un clima permanente de escatología. o desborda los límites de la ortodoxia en sectas y grupos entusiásticos. No en vano se insiste mucho en la dimensión escatológica de los votos.1). La Iglesia de los mártires vive momentos de martirio. El flujo escatológico. Con ello la proximidad inminente de la parusía deja de ser un ardiente deseo. dejan paso a la pax constantiniana. La actitud de dispo- nibilidad que exige el martirio se transforma en práctica ascé- tica de desprendimiento a través de los tres votos. sino una disminu- ción del clima de inminente expectativa del final de los tiempos. Así como algunos santos Padres y escritores eclesiásticos de la antigüedad cristiana se movieron al ritmo de la escatología. la teología erudita y el pensamiento ofi- cial eclesiástico se fueron distanciando y refugiándose en el in- terior de las tierras secas. El nuevo contexto socio-político favorece el proceso de deses- catologización de la predicación cristiana 42. y por tanto la necesidad de una vigilancia escatológica de total desprendimiento. se retracta en cierto modo de esta posición en el De civitate Dei (20.7. La tarea es la construcción de la ciudad de Dios en la tierra o la «ciudad espiritual de la tierra». El mismo san Agustín.

en Augustinus Magister 11: Communieatiol'ls. Agustín rechaza esta identificación vulgar del tiempo con la eternidad y considera a la Iglesia ya en medio de nosotros.9) 4~.inminente. 61 . Loyola. Yesos dos amores se oponen radicalmente: el amor a Dios y el amor a sí mismo (De civ. Agustín man- tuvo el sentido real de la historia y rechazó el milenarismo de algunos Padres de la Iglesia. campen- dium :S. Le temps et l'étemité chez Plotin et Saillt Augustin. Todavía en el siglo V. de paz y dc fe y es ya el reino de Dios. Dei 20. Contemporáneo de san Agustín. Dos amores construyeron las dos ciudades. A idéia de Estado na doutrina ético· política de S.2]). que se alimentan del desprecio o. en com- paración con el reino eterno dc los cielos (De civ. GUITION. como la pre- sencia del reino de Jesucristo con que soñaban los milena- ristas 44. Paris 1954. aunque de modo invisible. esos Padres esperaban un reino visible de Cristo en la tierra antes del juicio final. el obispo Teodoreto de Ciro contrapone la fe en la vida eterna a la expectativa heré- tica de un reino terrenal de delicias (Haeret. las dos ciudades se cruzan. de la infravaloración de la vida terrena. T. tabul. según san Agustín. sufi- cientes garantías de moralidad. 44 J. 291. Pero la «ciudad espiritual de la tierra» ofrece. Agostinho. Boivin. por lo menos. De esta manera san Agus- tín frena el milenarismo y el escatologismo. superando así el pesimismo en lo que se refiere a las realidades terrenas. que terminaban dando a la eterni- dad el carácter mismo del tiempo y formando la imagen de lo eterno-temporal. En la descripción abstracta de las dos ciudades. marca radicalmente las diferencias. el sacerdote semipelagiano 43 P. de justicia. M. 922. RAMOS.28). Tomando además al pie de la letra el Apoca- lipsis. Pero al bajar a la concreción histórica. Dei 14. A pesar de beber en fuentes platónicas. la vida terrena. Paris 1933. Sao Paulo 1984. BREZZI. Etudes Augus- tiniennes. la de Dios y la terrenal. aunque provisional e inadecuado. Esta concepción de la ciudad de Dios que se cruza con la trayectoria de la ciudad terrena termina revalorizando el mundo. la chispa escatológica habría podido incendiar fácil- mente la ciudad terrena en la espera de la celestial. Una "Civitas terrena spirilualis» come ideale storieo-politico di Santo Agostino. Si se hubiera mantenido ese claro foso en- tre las dos.

muy diferente de la tradición se- mita. observa H..O. Orígenes tendrá un papel importante en este proceso de helenización. sobre todo a través de su obra de juventud Per. ya que el cuerpo carnal está en continuo cambio. preexistente. inmortal. El alma es sustancia espiritual. En el terreno de la filosofía religiosa. 62 . eccl. En ella se sanciona de modo defini- tivo la postura de posesión de la visión beatífica inmedia- ficación. Esta corriente escatológica encontrará realmente su punto más elevado. Rondet. eterna. Más allá de Orígenes. Siguicndo la tradición de Clemente de Ale- jandría. provocando un giro interiorizante. así como la inmediata condenación al infierno para los que mueren en pecado mortal. en el sentido dogmático. No niega la verdad dc la resurrección de la carne. a Ireneo. Se impondría ese modelo teórico. De raza divina. a Papías. en donde aparece su pensamiento en la forma más radical.35s. el neoplatonismo representó un supremo esfuerzo en el helenismo. rechazando unas delicias terrenales que se vivirían en un reino de Cristo en la tierra (Lib. El acento que hasta entonces se ponía en los aspectos co- lectivos de la escatología y la expectativa de su inminencia se desplaza hacia la problemática de la inmortalidad del alma. La escatología individual ocupará desde entonces el primer plano en la teología y en la 45 H.Genadio de Marsella se contrapone explícitamente a los mele- cianos. individualizante y en cierto modo espiritualizante. dogmatum 24 [55]). a Marcos. pero le quita colorido. a Cerinto. 33. a Tertuliano y a Lactancio. Desde el fondo dc las reflexiones de los Padres surge una escatología de corte griego.C. RONDET. el neoplatonismo de Plotino ejerció una gran fascinación como verdadero rival del cristianismo. reducido naturalmente a los límites de la ortodoxia cristiana. en la constitución de Benedicto XII (año 1336). sólo llegará a la beatitud desprendiéndose de los lazos del cuerpo 45. Archón. insiste en la espiritualidad e inmortalidad del alma y concede a los justos la bienaventuranza desde la separación del cuerpo. la identidad del resucitado se deriva de la forma.

pastoral. Desaparecen del horizonte teológico y de la predica-
ción oficial los temas milenaristas, la expectativa de un
próximo final de los tiempos. La ruptura entre los novísimos
personales, individuales y colectivos queda profundamente tra-
zada y el problema del tiempo intermedio se vuelve teológica-
mente irrelevante hasta nuestros días.
Los manuales de teología repetirán a lo largo de los siglos
este esquema en dos partes: escatología individual y escatolo-
gía colectiva. La primera es la que más interesa, ya que se re-
fiere a cada uno de nosotros ya ahora, mientras que la escato-
logía colectiva se pierde en un horizonte difuminado de un
futuro imprevisible. Se trata de un dato de fe, pero sin rele-
vancia inmediata para la vida espiritual y moral de los cris-
tianos. Lantano dagli occhi, lantano dal cuore: «Lejos de los
ojos, lejos del corazón».
Después de la entrada de la metafísica de Aristóteles en la
teología del siglo XIII, la escatología puede ser elaborada den-
tro de esa perspectiva aristotélica, convirtiéndose en una ver-
dadera ontología cosmológica, marcada por el ideal de ciencia
de Aristóteles y pasando a ser una investigación especulativa
de la esencia de los últimos acontecimientos. Así se consumó
la bifurcación entre esa escatología escolástica, aristotélica, y la
piedad espiritual de carácter escatológico-apocalíptico. Esa
doctrina de los novísimos ejerció, además, un papel importante
en la gigantesca empresa de la romanización de la Iglesia en
los siglos posteriores al concilio de Trento.

3.3. El giro del siglo XIX

El mundo protestante se vio agitado por una verdadera
tempestad escatológica a finales del siglo pasado, que poco a
poco llegó a contaminar el reducto católico, defendido hasta
t:IllUIll:t:S ut: tUlIlla iut:xpuguaiJit:. J. vVt:iss y A. 3dlWt:ilZt:l uit:-
ron el gran grito de alerta. Son exegetas que defienden la pos-
tura de la «escatología consecuente o futurista». Todo el pen-
samiento del Nuevo Testamento está marcado por la gran crisis
de no haber tenido lugar la próxima parusía, que Jesús había
anunciado y esperado. Jesús creía en esa proximidad. Y a me-

63

dida que el acontecImiento se va retrasando, los escritos del
Nuevo Testamento hacen un esfuerzo por resolver este pro-
blema. Este proceso de desescatologización comienza ya du-
rante la vida de Jesús. En un primer momento, Jesús esperaba
la parusía al acahar la misión provisional de los discípulos
(Mt 10,5); por tanto, durante su propia vida. Pero constata
que aquel suceso no se produce. Y entonces lo hace coincidir
con su muerte. De esta manera el reino de Dios se vincula di-
rectamente a la muerte de Jesús. Por eso, el tema central de la
predicación de .Jesús es la proximidad del final de los tiempos,
asumiendo el clima apocalíptico que se iba formando entre los
judíos desde los tiempos de la rebelión de los Macabeos. El
pensamiento de .Jesús sólo puede ser entendido, según A.
Schweitzer, en ese horizollte de escatología inminente, completa.
Esta tesis tan radical agitó extraordinariamente el ambiente
protestante, dominado entonces por el pensamiento liberal,
que asumió en cierto modo los valores ilustrados, la confianza
en la obra creadora del homhre en tensión con las tesis funda-
mentales de la reforma sohre la soheranía y la gratuidad abso-
lutas de Dios y la impotencia radical del hombre.
Por la senda que trazó A. Schweitzer caminaron otros exe-
getas o se aprovecharon de aquel impulso para asumir una di-
rección distinta, aunque dentro del mismo horizonte escatoló-
gico central. Así C. H. Dodd defiende la tesis de la
«escatología realizada», camhiando más tarde el término por el
de «escatología inaugurada», por sugerencia de Florovsky. En
este mismo sentido J. Jeremias habla de «escatología que se
está realizando». En el fondo, la dimensión del futuro
subrayada por A. Schweitzer viene del hecho de que interpreta
las categorías supramundanas del reino de Dios en clave de
tiempo. Los conceptos utilizados por Jesús no se refieren a un
futuro temporal, sino a trascendencia de la realidad del reino
de Dios. Los evangelios anuncian como ya realizado y revelado
en la vida, muerte y resurrección de Jesús el Eschaton, la reali-
dad última de toda la historia. Se da una concentración de lo
escatológico en el presente, atribuyéndole por consiguiente un
enorme significado y densidad, de manera que la comunidad
cristiana, por la palabra y el sacramento, actualiza dicha di-
mensión escatológica.

64

O. Cullmann, con su dialéctica del «ya, pero todavía no»,
realiza una síntesis maravillosa, que hoy se ha impuesto tam-
bién en cierto modo en el pensamiento católico. De hecho, la
escatología se ha realizado ya en Jesús (e. H. Dodd), en cuanto
que él es la palabra escatológica de Dios, última y definitiva.
Pero todavía no se ha realizado plenamente (A. Schweitzer). Se
ha ganado la batalla definitiva, pero la guerra no ha terminado
todavía 46. El presente y el futuro no son alternativos. Lo carac-
terístico de la escatología de Jesús es que el reino de Dios es
anunciado al mismo tiempo como presente y como futuro. Jesús
ofrece por eso el apoyo de la categoría de «historia de la salva-
ción», que ya se empieza a elaborar en el Nuevo Testamento. El
cristianismo primitivo, aunque consciente del retraso de la pam-
sía, no disminuyó su expectativa escatológica. Por eso, concluye
O. Cullmann, las raíces de toda la escatología del Nuevo Testa-
mento no se encuentran en la expectativa inminente como tal,
sino en la relación de tensión entre el presente y el futuro, que es
característica de toda la historia de la salvación del Nuevo Testa-
mento, ya presente en Jesucristo. Por tanto, la tesis central de
Cullmann es que la escatología del Nuevo Testamento debe ser
entendida como historia de la salvación.
En otra dirección se sitúan dos grandes personalidades teo-
lógicas protestantes: K. Barth y R. Bultmann. Los dos, con
posiciones muy distintas, marcarán también el clima escatoló-
gico de nuestro siglo.
K. Barth protesta contra el protestantismo cultural, en
nombre de la intuición inicial de los reformadores. Con su teo-
logía dialéctica establece una ruptura radical entre tiempo y
eternidad. La escatología es la misma trascendencia de Dios.
Por eso, el «eschaton» no es un acontecimiento temporal, sino
cualitativo. Es la presencia de lo eterno de Dios, que pone en
crisis todo lo temporal, que hace explotar el no-ser de nuestra
realidad, que revela la nulidad de la historia humana, tempo-
ral 4/.

46 O. CULLMANN. La salut dans l'histoire, Delachaux-Níestlé, Neuchatel
1966. 32.38.
47 A. GIUDICI. Escatología, en Nuevo diccionario de teología 1, Cristiano
dad, Madrid 1982, 390-420.

65
5. - E!ocatologia ...

En un giro de 180 grados, R. Bultmann busca en el interior
de la decisión personal la fuerza de lo escatológico. Si la aten-
ción de K. Barth se centraba en la trascendencia de lo eterno
de Dios, Bultmann se dirige hacia la condición humana. El ser
humano, ese poder-ser en apertura hacia el futuro, ese ser-
proyecto, ese ser-realidad-delante-de-sí se ha cerrado por el
pecado en una existencia inauténtica. Interpelado por el futuro
de Dios hecho presente sobre todo en la muerte de Cristo, el
hombre es provocado todavía hoya una decisión. Esa provoca-
ción le llega por el kerigma desmitologizado, esto es, liberado
de sus categorías precientíficas y traducido hacia dentro del
mundo moderno. Al adherirse a este kerigma, el hombre se
abre a una existencia de fe, de gracia; es decir, de verdadero
encuentro con Dios.
Continuando en el mundo protestante, surge otro brote es-
catológico con la teología de la esperanza de J. Moltmann. Ins-
pirándose en el filósofo marxista E. Bloch, rehabilita plena-
mente la categoría de futuro. «La "cristiandad" no tiene su
esencia y su fin en sí misma, ni en su propia existencia, sino
que vive de algo, y existe para algo que va mucho más allá de
ella... Si se quiere averiguar su esencia, hay que preguntar por
aquel futuro en el que ella coloca sus esperanzas y expecta-
ciones» 48. El cristianismo es total y visceral mente escatología.
Sin embargo, la teología había reducido la escatología a una
«doctrina de las cosas últimas», que «llevaba un vida estéril si-
tuada al final de la dogmática cristiana» 4'1. El problema del fu-
turo, de la esperanza, es la esperanza de la teología. El objeto
de la esperanza es el Dios de la esperanza. Y en ese contexto
el concepto de promesa, que de alguna manera resume la «reli-
gión de la esperanza de Israel», se amplía para interpretar la
escatología su. En efecto, la promesa de Dios muestra el
enorme foso que se abre entre nuestra realidad circundante y
el ofrecimiento de Dios, moviendo al fiel en dirección al futuro
prom~tido. Ese futuro no existe todavía, ni está sólo determi-
nado por OIOS, pero surgirá también a través de la acción hu-

48 J. MOLTMANN, Teología de la esperanza, Sígueme, Salamanca 1981 4 ,
419.
49 lb., 19.
50 lb., 12455.

66

mana. En el fondo, el futuro de Dios y el futuro del mundo se
implican mutuamente en una comprensión práctica de la ver-
dad. Y la trascendencia de Dios debe entenderse a partir de
categorías de tiempo y de acción, y no de categorías de «abajo-
arriba» o de «esta vida y la otra». Dios está «delante de noso-
tros» como Aquel que no es «el totalmente Diferente» por en-
cima de la historia (nicht der Canz-Andere über der Ces-
chichte), sino «el totalmente diferente Transformador» en la
historia (der Canz -Andernde in der Ceschichte). Con estos
presupuestos teóricos, por así decirlo, Moltmann interpreta el
mensaje escatológico de la Escritura. Con la resurrección de
Jesús, se abre finalmente el horizonte definitivo de la espe-
ranza para todos los desesperados del mundo y los provoca a
la acción de transformar lo «penúltimo» en dirección a lo «úl-
timo» 51.

3.4. Brote renovador en el mundo católico

«El despacho escatológico estaba ordinariamente cerrado»
(E. Troeltsch) en el mundo católico; pero, lo mismo que entre
los protestantes, ha sido necesario ponerse a hacer «horas ex-
tra» (H. von Balthasar). Poco a poco, la ola escatológica inva-
dió todos los reductos de la teología, de La Escritura, de la pas-
toral. La escatología se convirtió en el «centro de borrascas»
de la actual teología.
Un primer momento de ese aire nuevo que purificó La at-
mósfera pesada de los trabajos envejecidos fue una relectura
personalizante y cristocéntrica de los novísimos. Volviendo a la
intuición agustiniana de que el mismo Dios es nuestro lugar
después de esta vida (Ipse / Deus] post istam vitam sil locus
noster: PL 36,252), Von Balthasar personaliza las «últimas cosas»
en Dios. Dios es la «última cosa» de la criatura. El es cielo, si
se gana. Es infierno, si se pierde. Es juicio, al probar. Es pur-
gatorio, al purificar. Es aquel en quien muere lo finito y por
medio del cual resucita con vistas a él y en él. Pero es aquel
que se dirige el mundo en su Hijo Jesucristo, que es la revela-

51 G. GRESHAKE - G. LOHFINK, Naherwartung, Auferstehung, Unsterblich-
keit, Herder, Freiburg 19783 , 26.

67

ción de Dios y, de este modo, la realidad de la «última cosa».
Más que cualquier otro lugar teológico, la escatología es en su
totalidad la doctrina de la verdad salvífica 52.
Esta concentración cristológica renovará la escatología cató-
lica. La predicación del reino de Dios por Jesús, que hasta en-
tonces era un elemento que se consideraba únicamente en la
eclesiología, pasa a ser categoría central en la escatología.
K. Rahner, con su antropología moderna y dentro del hori-
zonte del pensamiento trascendental, ofrece elementos para
una mayor dialectización de los llamados «novísimos indivi-
duales» y «colectivos». Con las categorías de naturaleza y de
persona, reinterpreta los novísimos personales en clave inter-
subjetiva. El hombre, «oyente de la Palabra», está dotado de
un dinamismo existencial sobrenatural por un don gratuito de
Dios, que lo orienta en dirección a la comunión con la Trini-
dad. Ese «existencial sobrenaturab> se concreta en las acciones
históricas de amor al hermano, de justicia, de entrega de sí
mismo; de forma que el hombre ya es eternidad, definitividad
en el interior de la historia. Pero, por otro lado, no consigue
una integración perfecta entre su naturaleza y su persona, divi-
dido siempre interiormente, siempre concupiscente y marcado
por el pecado; su vida es un proceso de mayor integración o de
acentuación de su división interna. Sólo delante de Dios, en el
momento metafísico de la muerte, puede encontrar la integra-
ción completa en el dolor purificado del amor de Dios. Pero su
condición de historicidad y de materialidad lo mantendrá siem-
pre ligado a la historia que pasó y que habrá de venir. Por eso,
los novísimos personales y colectivos mantienen entre sí una
dialéctica 53.

A esta tarea de hacer llegar esta nueva visión escatológica a
rincones más pastorales y menos exigentes académicamente,
L. Boros ha contribuido poderosamente con interesantes publi-
_" ." ' . _ . . . _. __ ,. _ • _ __ ~ l ' __ "'0 _ • 1 , • ro _ _ ,
,",a""H.Ht~., ~VUl,"" Id HIU ...... ll~, Id U~\..l~tUlJ l111dJ, Id P1CHlllL-dL.-1UJl Ul:

52 H. U. VON BALTHA5AR, Escatología, en Ensayos tf.'ológícos 1: Verbum
Caro, Guadarrama, Madrid 1964, 325.
53 K. RAHNER, Eschatologíe, en LThK 111, 1094-1098; ID., La vída de los
muertos, en Escrítos de teología IV, Taurus, Madrid 1961,441-449; ID., Rf.'sll-
rrección de la carne, en Escrítos de teología I1, Taurus, Madrid 1961, 206-223.

.. 54 L. ('O t ..'-')v. Sus libros. ID.. Se sitúa más bien en la corriente renovadora de los últimos decenios. Madrid 19774 55 L. Teilhard de Chardin inauguró. A pesar de no ser teólogo.:.. En otra obra sobre la resurrección. . 1 ("""'. L. puede tener ya ahora un gusto anticipado... (". de su historia. Boff significa un giro personalista intersubjetiva de reinterpretación de la escatología." JU1UI V. _ . BOROS.la vida y otros temas escatológicos 54. . de sus opciones por el bien o por el mal. Mysterium mortis. de liberación de los esquemas men- tales primitivos de tinte pesimista. la Vida para além da Marte de Leonardo Boff 55. _ ._. El hombre y su última opción. BOFF. Santander 1978. Wli~". . de esperanza. A existéncia redimida. . La obra de L..1 .._ _. 57 L. Hasta en- tonces el libro más conocido había sido escrito. ....u. Esta obra no revela todavía las líneas más típicas de la teología de la liberación..·HJ u . . T. ID. A partir de las expe- riencias que el hombre realiza de sí mismo. Esteban Bettencourt 56. V LJ . BETIENCOURT.... con la contribución de la revelación. intentando superar la antro- pología de corte dualista que predominaba en los tratados tra- dicionales 57.. ! jI"'. Basado todo él en la esperanza de la resurrección de Cristo. A vida que comer. Somos f" 1"". todavía dentro de los moldes tradicionales. Sal Terrae. y . Agir.U\. .. ..r\ ' " _.. vuv Paulo 1976.. este optimismo no aparta en lo más mínimo a las per- sonas de la seriedad en sus decisiones. '. 69 .a com amarte. La resurrección de Cristo: nuestra resurrección en la muerte. por D. Rio de laneiro 1956. BOFF.. Sao Paulo 1974. Sal Terrae.. ~... traducidos a varias lenguas. Invade su obra un soplo de optimismo.. Boft trabaja en clave personalista e inspi- rado por la filosofía de la esperanza de E.. L...lln". ' ' _ . De esta ma- nera supera el espacio estrecho de una visión puramente inter- subjetiva y existencialista.. _ _. " ' " . Hablemos de la otra vida. 56 E. Santander 1981.... La obra que en el ambiente teológico brasileño ha reno- vado realmente la visión de la escatología ha sido. ' _.1~!lUlllUll"'u. han tenido una presencia importante en nues- tros medios teológico-espirituales. una pre-experiencia de lo que será el mundo futuro. de la historia del mundo.. Loyola.. Boft defiende la tesis de la resurrec- ción en el momento de la muerte. L. ... sin duda. Paulinas. Bloch. Jle.

la de un éxtasis. sólo puede llamarse Dios -ya que Dios podría prescindir del mundo--. el Ser habrá dominado el bramido de los seres. La Jeru- salén celestial desciende ya preparada de los cielos sobre la destrucción de la Jerusalén terrenal. Barth y P. rechazando todo factor de disociación y potenciando todo lo que es fuerza de unidad. Estos acentuaban la ruptura radical en- tre nuestro eón. Ese futuro ba- jará sobre las ruinas de la ciudad de los hombres. por otro lado tampoco puede conside- rarse como accesoria. Teilhard no concibe el final del mundo como una catás- trofe. por un lado. Porque eso sería más bien el final de la tierra que el del cosmos. Para él. Althaus. El sueño de toda mística habrá en- 70 . La parusía tendrá lugar sobre una creación llevada hasta el paroxismo de sus aptitudes para la unión. marcado profundamente por su larga experiencia de científico en contacto con las maravillas del proceso evolutivo. Cristo consumará la unificación univer- sal. Teilhard de Chardin. aasuróa ia paslOn ele Lnsto y carente de in- terés todo nuestro esfuerzo. la de una erupción de vida inte- rior. Agitadas por la más pujante atracción orgánica que se puede concebir -la misma fuerza de cohesión del universo--. Ha de ser una verdadera re-creación. realidad misteriosa que si. la realidad del mundo y el futuro totalmente nuevo de Dios. la construcción humana. el pleroma. habrá terminado la extraordi- naria aventura del mundo. la de una «trans- formación de la conciencia». El se sitúa en la orilla opuesta a la posición de K. Tiene que ser destruido. ya que de lo contrario sería incomprensi- lJit ia neaciún. En el seno de un océano apaciguado. la figura es. Basta con que el espíritu se invierta y cambie de zona. Como una marea inmensa. El presente no es satisfactorio. pero en el que cada gota tendrá conciencia de que sigue siendo ella misma. Así se constituirá el complejo orgá- nico: Dios y mundo. insistirá en la continuidad entre los dos eones. Frente a esta postura apo- calíptica. las mónadas se precipitarán hacia el lugar al que las destinarán irrevocable- mente la maduración total de las cosas y la irreversibilidad im- placable de la historia. El futuro ha de venir de fuera. para que inmediatamente se altere la figura del mundo. por el contrario.por así decirlo. una nueva orientación interpretativa de la esca- tología.

29255. la fe escatológica y la práctica so- cial. profética frente a la sociedad ac- tual. se lleva a cabo en la línea de replantearse las relaciones entre la religión y la so- ciedad.c. a. La teología política de J. esto es. sino im- p~:~t: . No se identifican con mi situación social particular.trn !"'TP"pnte 59 Por más concreta que haya intentado ser la reflexión de la teología política. más vinculada con el problema de la escatología. que corresponde a la de Moltmann en el mundo protestante. Teología de la Iíberacíón. RONDET. reconci- liación. justicia. la Iglesia y el poder. no ha dejado de permanecer en un cierto grado de formalidad y de generalidad. La segunda tarea. Sígueme. La teología de la libera- 58 Teilhard de Chardin. . Se re- cupera así la dimensión pública de la salvación de la tradición bíblica. citado por H. Las promesas escatoló- gicas del Nuevo Testamento -libertad. Se pretende una superación de una razón teórica pura a través de una nueva re- lación entre la teoría 'y la práctica. paz. Para terminar este rápido bosquejo del itinerario del pensa- miento teológico en el campo de la escatología. de tal manera que cada momento de la historia se re- vela provisional y estas «reservas escatológicas» desempeñan una función crítica. la re- flexión y la revolución en el ámbito de la conciencia teológica. el saber y la moral.contrado su plena y legítima satisfacción: Dios será todo en todos. Metz se ha propuesto una doble ta- rea: ser un correctivo crítico frente a una tendencia extrema que se advierte en la teología actual hacia la privatización. a fin de intentar una formulación del mensaje escatológico en las condiciones de nuestra sociedad actual. Las promesas no son pura expectativa religiosa. GUTrÉRREZ. sino poscrítica. no de manera precrítica. el lenguaje de la predicación y de la espiritualidad.. Salamanca 1972. dialéctica. No se trata de ninguna neopolitización reaccionaria de la fe. El evangelio tiene «reservas escato- lógicas». sino en un sentido social y político. la pretensión de desprivatizar el mundo conceptual teoló- gico. B. 59 G. Erit in omnibus omnia Deus! SR.no se pueden privatizar. 71 . no en el sentido cosmológico y natu- ral. sino de dejar libre curso al dinamismo social de esta fe. vale la pena destacar una corriente profética en los ambientes católicos.:~ ~~!!i~~ )' !!~~r?(lnr r~r:l nnp'O. Salvación anunciada por Jesucristo en una relación constante con el mundo.

alimentados por el capital de la revela- ción. Y entre los puntos centrales de su reflexión teológica está la pregunta por él significado de la novedad en la historia. Como libro de teología.ción intenta pensar esta dimensión escatológica de la revela- ción y de la fe a partir de un contexto social muy concreto: un continente marcado por la dominación y opresión. que está in- merso en el proceso de liberación. Nacen del humus de la tradición. Así pues. como ha sucedido recientemente en Nicaragua. en su libro programático Teología de la libe- ración. pero trabajado interior- mente por movimientos de liberación. La irrupción de los pobres en el escenario político y en el de la Iglesia es un hecho de enorme significación política y teo- lógica 61. Sígueme. Salamanca 1982. Se si- túa en esta última tendencia de la teología. Gutiérrez. 60 G. Además. le señala a la teología la tarea crítica de la praxis histó- rica a la luz de la fe. La fuerza histórica de los pobres. jerarquía y laicos. Hay una tarea de denuncia de las injusticias existentes y de anuncio de una sociedad nueva. ¿Qué tiene que decir la escatología ante estos acontecimientos? En el marco de esta problemática es donde pienso situar mucho de la reflexión que desarrollaremos en este libro. ante este hecho en el contexto de nuestro continente? La cuestión se hace todavía más crucial cuando esa irrupción adquiere formas revolucionarias. como si éstos cayeran maduros del cielo. 72 . la fe desempeña su propio papel insustituible. GlTTIÉRREZ. ¿Qué significa en orden a la construcción del reino definitivo? ¿Cómo tienen que comportarse los demás cris- tianos. G. Y la tradición siempre ha de ser tenida en cuenta para no limitar el dato de la fe. este hecho se transforma en pregunta esca- tológica. no se puede en- cerrar dentro de los últimos frutos teológicos. del que tiene que dar cuenta la teología. queda planteada una pregunta escatológica fundamental 60. En el proceso de transformación de nues- tras sociedades dominadas. sin descuidar natu- ralmente el enorme capital teológico suscitado por todas las demás aportaciones. de la orientación hacia el futuro para el cristiano. con una masa enorme de pobres explotados.

La inversión es peligrosa. hacia una reflexión sobre el dato fundamental de la escatología y. CAPÍTULO 1I NUCLEO ESCATOLOGICO FUNDAMENTAL (J. Solamente a partir de la «escatología de lo cotidiano» po- demos entender el verdadero sentido del mensaje escatológico de la Escritura. la idea central y orientativa es que la escatología reflexiona más bien sobre lo «Ultimo de todas las cosas» que sobre las «cosas últimas». LIBANIO) El itinerario teórico y práctico de la problemática escatoló- gica nos orienta. En términos prác- ticos.. ya que sustituye la revelación por la fantasía. a abordar y reinterpretar los noví- simos en su formulación diversificada. Solamente desde dentro de la vivencia de la «escatología ya» puede iluminarse la «escatología todavía no». como ya hemos dicho.P{)" 1. sobre el Eschaton (o mejor aún. solamente a partir de ahí. mezcla con textos bíblicos y otros textos inventados las «realidades finales». Punto de partida Cualquier teología. sobre el Eschatos) que sobre las ese/zata. la palabra de Dios por meros pensa- m. solamente puede par- tir de la revelación. En otras palabras. B. a Jesucristo resucitado por una serie de mitos. como podemos concluir del capítulo anterior. fundamentalista.pnt{)"-rip. como si se tratara de un reportaje anticipado. significa la renuncia a meterse por el camino de la fanta- sía. que de un modo literal. en su formalidad. Solamente a partir de la experiencia del Resu- citado podemos entender la resurrección. Se trata fundamentalmente de la palabra 73 .

sería maldito. inter- preta y acoge la revelación. Esta amenaza de san Pablo suena hoy con la misma verdad con que sonó ante los evangelizadores del siglo 1. la imagen del ojo no incluve únicamente la distinción. reza. No hay teología fuera de la re- velación cristiana y que quiera únicamente alimentarse de las experiencias humanas pensadas dentro del horizonte cultural y social de cada época. el ojo específicamente teológico es el de la fe. 74 . que sea creación de la ra- zón humana. sino tam- bién la confluencia. que las preguntas surjan desde dentro del horizonte cul- tural y social de cada época. Ese es su segundo ojo. Y si algún ángel bajase del cielo a anunciar otra palabra de Dios. siem- pre tiene que tener dos ojos: el de la revelación y el de nuestra situación humana. No hay teología con un solo ojo. de Dios. El punto inicial de toda teología es la fe. toda teología es única. Si la respuesta viene en último análisis de la revelación.de Dios revelada. A partir de esta mirada a la tradición. su plenitud. Cada uno de los ojos capta la realidad. si cualquier otra teología se alimentase de otra fuente distinta de la del evangelio. 755. que sea pura expresión libre de un pensamiento totalmente autónomo. pensada a lo largo de la historia. Sal Terrae. de siempre. Santander 1981. BOFF. no existe una teología que nazca del pueblo. sino que incluso se hace nece- sario. nada impide en lo más mínimo. Jesús es la Palabra última. agotadora. De hecho tenemos dos ojos. La fe en la periferia del mundo. social. pero vemos una sola imagen. definitiva. en realidad. de forma que una teología pueda ser también «contemporánea». de forma que ni si- 1 L. universal. según las exigencias humanas de comprensión. se trata de mirar para atrás. Y cuando se coloca ese ojo como punto de partida. respuesta-aceptación de la palabra de Dios. la articulación. que piensa. que venga de la experiencia humana. de ahí la palabra «tradición de la fe» 1. sería maldita (Gál 1. Porque.8-9). En este sentido. La revelación encontró en Jesu- cristo su punto más elevado. pero en el interior de nuestros centros sensitivos se lleva a cabo una maravillosa unificación. el de la revelación. no se niega nada de lo que se dijo anteriormente. comprende. ha- cia lo «recibido» o «trasmitido».

no existe ningún ojo que no esté influido al mismo tiempo por el otro. que trabaja de modo explícito y reflejo con ellos. Y esto no ocurre sola- mente con el teólogo. y otras en una distancia crítica e incluso en rebeldía contra ella. esto vale más aún de la «razón popular». está impregnado de cristianismo. como datos de su conciencia histórica. Y esto en doble clave. bien de las clases ilustradas. sino que va ya actuando en la misma pregunta. la teología nace como única. pero están en actividad dos centros de percepción. ya que ese sujeto situado. ya que la misma revelación tiene en su seno elementos culturales y sociales de determinado momento histórico. el punto de partida de estas reflexiones escatológicas quiere ser la expe- riencia de fe situada. Hemos visto de hecho la persistencia del mundo imaginario re- LIgIOSO tradICional y. La captación de la realidad -fuente de la pregunta. esta constatación resulta más verdadera todavía. de hecho. 1. Paris 1981. Madrid 1985). la importancia que asume lo escatológico. De hecho.quiera llegamos a notar que la única imagen procede de la uni- ficación de dos fuentes perceptoras. La piedad popular y el núcleo escatológico Si «toda razón se alimenta de imágenes y la historia pro- funda lo revela» 2. El ojo de la fe no es puro. Y en el terreno religioso.: El origen del purgatorio. LE GOFF.no se hace totalmente fuera del marco de influen- cia de la revelación cristiana explícita. Por tanto.1. se trata de un mirar hacia la si- tuación presente en el que al mismo tiempo se pueden vislum- brar elementos marcados por la tradición religiosa. ¿Cómo dentro de ese universo viven los sectores populares la experiencia del núcleo central de la escatología? 2 J. sobre todo en el continente la- tinoamericano. 7S . esp. que es por excelencia el reino de lo simbólico. 486 (trad. bien sea de las capas populares. Gallimard. Así. La naissance du PurKatoire. social. dentro de él. está imbuido de elementos de la revelación. unas veces en sintonía con esa tradición. El ojo de la contemporanei- dad socio-cultural refleja también elementos de la revelación. Del mismo modo. Taurus.

Hay un contacto con lo defi- nitivo de lo sagrado. por tanto. ¿No estará aquí la explicación más profunda de la actitud del pueblo sen- cillo de faIta de prisa en los actos religiosos? Una pura explica- ción «cultural» de la percepción del ritmo del tiempo debido a la mayor o menor ligación con el mundo de la aceleración tec- nológica no oarece cubrir la totalidad de la experiencia reli- giosa popular. es decir. de Dios. El pueblo experimenta lo definitivo. que perdona y que castiga. Hay más todavía. lo escatológico de las rea- lidades humanas. de lo pasajero. de ritos. El tiempo de los hombres pierde impor- tancia ante el «tiempo de Dios». de atracción y de miedo. Sin saber formularla de una manera explícita y teórica arti- culada. que se experimenta en cierto modo dentro de la historia. bajo la forma de lo sagrado. de fascinación y de temor. en medio del calor de 76 . la provisionalidad del tiempo aparece con mayor claridad. celebrando en el interior del Ceará una misa al aire libre en un fuerte día de sol. la eternidad. que acoge sin fallar nunca en sus juicios. En cierta ocasión. Por eso puede despojarse de sus bienes con alegría. Ante lo Absoluto. de contactos sagrados. y esa proximidad se hace percibir en el interior del «espacio sagrado» en su doble aspecto de expresión de salvación y de amenaza. que relativiza el tiempo y que se manifiesta. En eso sagrado se encuentra con la trascendencia de un Dios que salva y que juzga. la religión popular refleja con fidelidad esta dimensión escatológica a través de gestos. a no ser una per- cepción implícita de que se encuentra ante una «proximidad de lo Absoluto». porque está en contacto con lo definitivo. en su prolongación. ¿Qué es lo que puede llevar a un peregrino de Canindé a co- ger todos sus pequeños ahorros de un año de sacrificio y de re- nuncia para echarlo todo en un único gesto de generosidad en el cepillo del santo protector san Francisco. y el dinero pertenece al mundo de lo provi- sional. en la persona sagrada del santo? La in- tuición del pueblo va más allá de los límites del culto a los santos para alcanzar al mismo Dios en su realidad definitiva y delante del cual todas las cosas son relativas. Lo escatológico se identifica con la «proximidad de Dios».

familiar. el «Deus otiosus» 3. El pueblo vive en una gran tamlliandad con los santos» 4. 73ss. salvífica. PIN. indulgente y bueno. de la escatología se manifiesta por consiguiente en nuestra percepción de estar situada en cierto modo fuera del tiempo. Sólo una experiencia de lo definitivo ex- plica su profundidad y su poder. amigo. rehacer aquellas partes que yo había abreviado u omitido. prolongando sobre todo las preces comu- nitarias! Mientras que los fieles de las clases burguesas buscan liturgias más breves. En un informe de una diócesis brasileña se lee: «Hay una presencia inmediata de Dios. es fami- liar. . que deja a sus subalternos -los ángeles. ¡Cuál no fue mi sorpresa al ver al pueblo. La cara positiva. los de las clases populares se sienten frus- trados cuando la celebración es rápida. Esta proximidad protectora de Dios coloca al 3 M. Donde más claramente aparece esa presencia de lo sagrado. 77 .. Si fuera sincero. EUADE.la canícula. Todo se le atribuye inmediatamente a su intervención. La fuerza irresistible que ese mundo sa- grado ejerce en las capas sencillas del pueblo nos sorprende y nos revela un aspecto de esa dimensión escatológica de su vida. Elementos para uma sociologia do catolicismo latino-americano. Hay graduaciones en la percepción del espacio sagrado. El brasileño popular no cree fácil- mente en el infierno. en general. Madrid 1974. allí se hace mayor la fuerza de atracción. Dios. Dios es providencia. 69ss. de entrar en el espacio sagrado. que en el fondo salvará a todos. los santos- que actúen en su lugar. fuera de lo cotidiano. en diálogo con Dios. Aunque no esté ausente del catolicismo popular la repre- sentación de un Dios muy lejano. diría que no cree en él.. predomina más bien la experiencia de un Dios muy cercano. Cristiandad.. 4 E. Petrópolis 1966. El brasileño tra- dicional vive en contacto constante con Dios. desde la figura del sacerdote hasta la persona del papa. próximo. Tratado de historia de las religiones l. decidí simplificar la liturgia y abreviarla en aten- ción al pueblo. sin ese lento caminar hacia lo «sagrado». Vozes. Lo invoca mil veces cada día. una vez terminada la misa. la Virgen. que va desde la pequeña capilla de la aldea hasta la basílica o santuario de las peregrinaciones. de lo divino.

Dios en su santidad infinita. Por un lado.¡-Li":':'u~a J~ LI. y eventualmente también a esa persona. da Matta observa cómo la procesión establece algo así como una pax catholica. del aquí y el más allá. La expe- riencia de la procesión arranca al fiel de lo cotidiano anodino para sumergirlo en una atmósfera de lo divino. Wenner-Gren Foundatíon for Anth. esperanza de que una realidad superior venza a las adversidades pre- sentes. bien con necesidades básicas de esta vida. protección. 5 R. esta experiencia se hace a través de la mediación de los santos. Es defensa. y.1aÜC1 a ~c. Y. del mundo de la ame- naza y colocarla en el mundo de la seguridad. Constraint and Licence. pero todavía no. de lo escatológico de su vida. los santos y la Santísima Virgen. 1. Research. la bendición va cargada de una energía escatológica. pai"u dai·~~:.lH. DA MATIA. 78 . de un mundo que todavía no existe pero que se vive simbólicamente en el acto religioso."llid el doble vector de la escatología: ya. La bendición entrelaza con más de un ingrediente esa mez- cla fina de lo provisional y lo definitivo. en donde toda la sociedad se une en la fe. en muchos casos. Se da entonces una doble percepción. ~V'J. de la tierra y el cielo. Por eso se bendice todo. en una armonía simbólica. cubierta de injusticias. Lo escatológico invade la cotidianidad. que no puede dejar de mostrarse «sensible» a los ruegos del pobre. por otro. aparece la tierra en su fragilidad.¡~tCi1C¡á. Pero también ellos participan de ese mundo definitivo de Dios y lo revelan a los fieles. En ambos casos hay un ele- mento de entrega. diría escatológica 5. A preliminary study of lwo Brazi- lían National Rítuals. Es la defensa del débil.fiel en presencia de lo definitivo. Porque la relación con los santos se vincula. de disponibilidad en relación con el «santo». bien directamente con la salvación eterna. En una palabrq. La bendición refleja el deseo de la eternidad de Dios. New York 1974. para arrancar esa cosa. que refleja esta dimensión de lo definitivo que es propia de lo escatológico. R. que apela al más fuerte de todos: Dios y el universo que lo rodea. envolviendo la debilidad de nuestras ~ca1idudc:. los ángeles.

¿Por qué se dio el diluvio y la destrucción de So- doma y Gomorra? Por el pecado y el escándalo. Por eso en las promesas se da una percepción de estar en rela- ción con lo definitivo y absoluto. las bendiciones. De ahí la seriedad con que son asu- midas. la condenada tenía delante de mi puerta una conversación inmoral y decía que yo soy una mujer 79 . «Los escandalos SOIl seIÍait:s lit:! fill del mundo. mientras que el fiel se reconoce frágil. Es el rostro atemorizante de Dios. de manera tan distinta de como las consideran las per- sonas ilustradas. El otro día tuve que correr detrás de una niña de ocho años. Y hoy vol- vemos a ver lo mismo. pero no falla». las muertes violentas. por tanto. algunos de los per- sonajes implicados en el proceso de acusación tuvieron una muerte accidentada. la Virgen. Se fundamenta en una doble base: la fe del fiel y el poder de lo divino. La «cercanía de Dios» se manifiesta en el encuentro del fiel con las desgracias.se pueden fácilmente interpretar como signos precur- sores del 1m dej mundo. En este mismo sentido. por coincidencia. Así las devociones. Y las desgracias que sucedieron revelaron la cercanía de Dios. «Dios tarda. Entre el pueblo circuló inmediatamente la interpretación del castigo de Dios.. las pro- mesas. pero también castiga con su juicio. etc. las calamidades -físicas o mo- rales. durante el período de represión. Dios. En una diócesis.. Es verdad que Dios salva. Se trata de otra forma de re- velar el pueblo su percepción intuitiva y simple de la presencia de lo definitivo en sus vidas. Para el pue- blo era evidente que tocar la persona sagrada del obispo atraía el juicio de Dios. Y los demás acusadores re- mitieron.¡I!III " La constelación de la piedad popular escatológica se enri- quece también con la promesa. los santos son poderosos. Su incumplimiento viola y violenta la conciencia. temerosos. de encontrarse en la «cercanía de Dios». las procesiones y otros ritos populares reflejan la conciencia que tiene el simple fiel de estar ante algo definitivo. im- pregnadas de energía escatológica. en sus afanes condenatorios. Están. Esta frase popular traduce el otro lado de la experiencia escatológica. se inició un proceso contra el obispo.

con claros reflejos en el terreno de la escatología. los datos de la piedad popular tienen que confrontarse con la revelación para poder iluminarlas. esta idea del fin del mundo no sólo ha estado presente en los movimientos mesiánicos.~t~ivg. Büjv ct¡"CJ ~~p~ctu:. Brasileira. Vozes. viva. no se niega que en muchos casos falta casi por completo esta di- mensión.i·«fíu 7 6 J. SINGER . profun- dicemos todavía en la experiencia popular de lo escatológico desde otro punto de vista. ¿No es esto el fin del mundo?» ¡Pequeña muestra de una reacción popular! 6. 25 (julio 1980) 107- 130. P. Pero también de un problema teológico. Nuestra atención se ha dirigido al descubrimiento de la di- mensión escatológica de la piedad popular. interpretados como un anuncio del fin del mundo. Por otra parte. Se trata de un problema pastoral. tienen más pre- sente la expectativa del fin del mundo. La «cercanía de Dios» se manifiesta entonces en esos signos negativos. al perderse esa devoción en el pequeño círculo de in- tereses puramente terrenales. Paulinas. COMBLlN. sino también en la piedad popular de siempre. Movimentos sociais populares: aspectos económicos. ttij i. participativa. 1.tbi. W ANDERLEY. Pe- trópolis 1981. E.soltera. Experiencia escatológica en la lucha y el caminar del pueblo La Iglesia de América latina se encuentra ante un hecho nuevo: la aparición en su seno de una presencia popular cons- ciente. No es posible entender tanto sufrimiento más que como una premonición del final de la historia. sociais e poliricos. Curso breve de teología !l. sao Paulo: o pavo em muvimento. BRANT.lGdaút-:: t. Como las clases populares viven de hecho situaciones duras de sufrimiento. como vimos en el ca- pítulo anterior. Pero antes de volver a estas cuestiones en el interior de la tradición. Evidentemente. en Encolltros com a Civ.V. con mucha mayor frecuencia que las otras clases. que será nuestro punto de conside- ra~ión. evitando el doble extremo de considerarlos como alienación o de mitificarlos como pura verdad. Por eso. de calamidades. 7 L. C. La misián del Espíritu Santo.2. de penurias. de desgracias. Madrid 1986. .

Todas tienen nombres de personas. Inva- . escuela.-lpn h~ r"nr. por la seguridad en el tra- bajo. bien sea para revisar la marcha de la comunidad o bien para programar su actividad y crecer en la vivencia eclesial. por una mayor presencia dentro de la iglesia. en «REB» 41 (1981) 288. sino más bien de otra lucha que. a pesar de todas las dificultades reales.Pavo oprimido que se organiza para a libertat. palabra clave para entender este nuevo movimiento de Iglesia. . supone la solidaridad y la organización de la co- munidad. luz. No se trata simplemente de lucha interior. una lucha que se confunde frecuentemente con el «caminar». B. «Danos un corazón grande para amar. 1'1 6 -. seguridad.i de la disposición interior de coraje y de disponibilidad. para vender mejor el producto. por un salario mejor. Danos un corazón fuerte para luchar». alimento. escatológico. terreno para edificar. Se trata de movimientos sociales popu- lares de profundo cuño religioso. más all. contra el desempleo. transporte. inspirado y sostenido por la fe. Por eso se con- vierten en una pregunta real para nuestro tema. pavimentación. Igreja . sino dentro de una perspec- tiva de superación. alcantarillado. en donde no aparezca el tema de la <ducha». H 1. Luchas. Como movimiento. Luchas para obtener alimento más barato. de ciudades. Luchas por mejorar las condiciones de vida: casa. Asistimos al fenómeno de un pueblo en marcha.()n"'~ P". tan conocida en la asccsis cristiana. Luchas en el barrio. No hay ningún encuentro de base.trn inconsciente oor las oa- labras que llegan en alas de melodías sencillas.. No son luchas abstractas. etc . la conciencia se construye en la lucha.Escatología . por otra es- tructura sindical. perso- nal.. LlBANIO. de salida. de comunidades. agua.npfnm PO nllP<. Es la leta- nía dolorosa del sufrimiento diario del pueblo. por una mayor participa- ción en las decisiones. en la política H. finalmente.ao. Luchas por la tierra que trabajar. por sindicatos libres. Esas luchas surgen no solamente desde dentro de las des- cripciones de la realidad. que no se acepta ya en la pasividad alienada. No son simplemente narradas. para evitar intermediarios.

Un estribillo que se repite infinitamente en nuestros en- cuentros. las comunidades se identifican entusiasmadas con su carácter: «Quiero oír la voz del pueblo y descubrir dentro de la realidad que la semilla de la verdad está queriendo germinar. ¿cuándo el mundo será nuestro?. distribución. de unos pobres sin opresión? Otra expresión clara de esperanza y de coraje en la lucha es aquel otro canto: «Aunque repita la gente que nada puede cambiar. ¿quién calmará el llanto de los pueblos de esas naciones? Padre nuestro. los pobres? Padre nuestro.>. la esperanza del presente es igualdad. ¿de nuestros hermanos. y el contexto del mismo es una canción a Santa María del Camino. 82 . de unos pueblos sin aflicción? Padre nuestro. ¡qué duro es ver a mi gente crucificada por la opresión! ¡Padre nuestro de esta América herida! ¡Cuánta aflicción en la vida! Padre nuestro. lucha por un mundo nuevo de unidad y de paz. Padre nuestro. Padre nuestro! ¿Cuándo llegará este mundo a ser nuestro? Padre nuestro. en la que la dimensión de lucha muestra con claridad sus raíces teo- lógico-escatológicas: ¡Padre. el corazón de nuestra gente despedazado quiere solución. ¿cuándo el mundo será nuestro. El padrenuestro. Padre nuestro. Quiero ver a todo el pueblo caminando. ¿cuándo la tierra será nuestra. cn enorme smtoma de letra y de vivencia. que es ya por naturaleza una oración esca- tológica ha recibido una versión popular latinoamericana.

sonriendo con placer. La imagen de la pirámide refleja la realidad social no que- rida por Dios. ¡Grita sin miedo. y en:tpieza a caminar!». esperando ya tan sólo el alivio de la muerte.11? En los años oscuros de la represión policial contra los obreros. Por eso el pueblo expresa su lucha invitando a luchar: «¡Oh. Muerto arbitraria y cobardemente por un policía militar. un mutilado consiguió en unos cortos versos resumir esta esperanza escatológica que alimenta la lucha de los oprimidos. pueblo. librándose del miedo que tiene al tiburón. En el IV encuentro intereclesial de comunidades eclesiales de base que tuvo lugar en 1981. Simboliza a ese pueblo. apiñados los pobres unidos. Y el pueblo empezó a cantar: «¡Santos! La lucha proseguirá. al descubrirse podado por la ampu- tación de sus brazos pero con ánimos para cantar: «Marchamos hacia la vida. Cuando al tronco se le poda. el sol nos encuentra en camino. ¡por tus hijos continuarán! En la aurora que nace impasible. la archidió- cesis de Sao Paulo perdió a un líder cristiano. Santos Dias. gente mía! El que muere callado es un sapo pisado por un buey». su nombre pasó a ser bandera de esperanza. ¿Quién no siente en esa letra reminiscencias del pasaje de los Hechos 1. A orillas de la desesperación. frente a su inutilidad crónica. con aire de parado? ¡El mundo de los hombres tiene que cambiar! ¡Levántate. los obreros se unen para luchar. pueblo dominado! ¿Qué haces ahí. el mutilado de Acre (Bacurau) descubre a través de su compromiso pastoral en la lucha del pueblo de las comunidades de base esa espe- ranza nueva que reflejan sus versos. tus sueños resucitarán. pueblo de los pobres. grita. formando muralla invencible». hoy más mitigada pero todavía operante. HUCVd viUd ¡Id út lldl:tl». 83 .

mutilado por tantas opresiones. se resiste a una lectura puramente secular. escatológica. crecía la sensación dI' asfixia religiosa. La «cercanía de Dios» como búsqueda del sentido radical A medida que se iba enrareciendo el oxígeno envolvente de la unidad cultural de la cristiandad. 1. borrando todas las 84 . Esta doble dimensión. Esta dimensión de lucha.3. ¿Será esto síntoma de una civilización en ocaso. en la experiencia de la «cercanía de Dios». se vuelve cada vez más extraña en una sociedad secularizada. alimentada únicamente por ideologías espúreas y ajenas a la revelación. Una reflexión teo- lógica como la que pretendemos hacer volverá a situar exacta- mente esa experiencia eclesial en el horizonte de la esperanza cristiana. La «cercanía de Dios» que es experimentada en lo sagrado. en el espacio religioso. tan presente en medio de nuestro pueblo sufrido. Esas luchas carecerían de dimensión escatológica si estuvie- ran vinculadas solamente al éxito inmediato d~ la obtención de la reivindicación exigida. dato fun- damental de la escatología. leído y meditado en las Escrituras. que ha de realizarse ya en la tierra. Pero se articulan con el proyecto de Dios. en su forma de pro- mesa. que de los trozos de sus miem- bros todavía vivos saca energías espirituales y físicas para cami- nar hacia la vida. hacia la liberación. y por tanto en las comunidades eclesiales que forma ese mismo pueblo. La hace explotar con la riqueza teológica que la ali- menta. Tan sólo en la pluma extraña a la fe de los calumnia- dores de la pastoral de la Iglesia o de los fieles mal infor- mados. como ya hace tiempo vienen anun- ciando tantos filósofos y pensadores? ¿Terminará ese proceso de secularización en el secularismo total. impregna la conciencia de los cristianos populares en sus luchas. pero también de se- ñal y de prenda de un reino definitivo más allá de las contin- gencias históricas. esa lucha y ese caminar de las comunidades de base puede entenderse y describirse como desprovista de toda di- mensión trascendente. aunque no siempre explicitada. principalmente en los oaíses más desarrollados de occidente.

de la escatología. Las verdades referentes a la escatología se situaban.).<novísimos». 85 . en el seno de la sociedad de la abundancia. Más fuer/es que la muer/e. DEXINUER (ed. 139. domesticada hasta el punto de acudir a humede- cer con su aliento la mano del señor. Canadá. Sal Tcrrae. en contraste con la mar- cada presencia de la misma en los medios populares de Lati- noamérica. F. de mentalidad. parece que es feliz en medio de tantos cuidados y cariños. en nivel de increencia. hay menos personas que creen en la vida eterna que en Dios. Pero un buen día asoma su cabeza por encima del cercado y se deja morir de nostalgia de las llanuras libres e infinitas donde nació y para las que pa- rece estar destinada 'l.huellas de la transcendencia en la vida del hombre. Dimensionen und Konsequcnzen biblisch verankertes Eschatologie. Santander 1981. sometió en 1970 a un riguroso análisis un conjunto de investi- gaciones hechas en Estados Unidos. de manera que la dimensión escatológica de su existencia desaparezca ha- cia el interior del puro presente? ¿O será el ser humano como la gacela? Puesta en un re- cinto cerrado. Finlandia. y cuando se especifican los novísimos -el cielo. el purgatorio--. HAAR5MA. puede verificarse con datos objetivos. entre el 10 % Y 20 % por debajo de la creencia en Dios. 13-14. Un estudio hecho en 1970 en Viena indica que el 34 % de las personas entrevistadas «no se han interesado todavía por la o A. Holanda y Francia sobre la discrepancia entre la fe de los fieles y la enseñanza oficial de la Iglesia lO.Huffnung len- seits. De hecho. la increencia es todavía mayor. Wien 1983. 10 F. Ein Symposion. Lectura esperanzada de los . citado por W. de posiciones de las per- sonas. Este hombre de la sociedad de la abun- dancia ¿no se llena de nostalgia en medio del edén construido por su técnica? Podemos superar la era de las impresiones por medio de in- vestigaciones que van trazando con bastante objetividad el per- fil de pensamiento. DE SAINT·ExuPÉRY. La impresión de que cunde un indiferentismo respecto a la problemática de la trascendencia. el infierno. Indíviduelle und uníversale Escha- IOlogie ím Bewuss/sein des Volkes. Tod . citado por G. ZAUNER. en F. En otras palabras. Herder. GRE5IJAKE. un teólogo pastoralista holandés. Haarsma.

Para mí. su propio fin. Y en otro estu- dio. En términos redondos. y es mejor encerrarse en un có- modo agnosticismo práctico. no es comercial. a los ancianos y a sus familiares que las incómodas cuestiones escatológicas. como sería de esperar. que desem- boca en la nada. No hay una mayor preocupación entre los ancianos. Y si alguien intenta por motivos pastorales abordar estos temas. El tema escatológico. El deseo de prolongar la vida te- rrena con la ayuda de los enormes progresos de la medicina preocupa más a los enfermos.cuestión de una vida más allá de la muerte». o sea Dios? Boulle: No sabemos cómo se formó el cosmos. impresiona la fórmula lapidaria del labrador Ch. En medio de admirables testimonios. No cabe duda de que estos datos son expresivos para los medios ilustrados y desarrollados. fácilmente es considerado como persona non grata y apartado discretamente del círculo de los amigos. Aparece como una cues- tión demasiado complicada. Llama la atención el hecho de que la edad no fue un factor decisivo en las respuestas. los familiares tratan y discuten de las cuestiones relativas al más allá de la muerte. la mitad de los entrevistados austriacos. la humanidad no puede saber cuál es su fin. La misma pastoral se siente incómoda al tratar de estas cuestiones. Entonces. El hom- bre forma parte de un todo que es inexplicable. inteligentemente tra- bajados por C. todavía no se han preocupado de la cuestión escatológica fundamental de una vida más allá de la muerte. ese número subió al 49 %. respecto a la afirmación y la nega- ción de la existencia de Dios. que oficial- mente se dicen cristianos en un porcentaje del 95 %. hecho en 1980. esta vida es una nada. con su carácter de seriedad. en la medida en que rechaza lo que es el fin para el que cree y lo que supera al hombre. Boulle. Son raras las familias donde en torno al enfermo ya en su última fase o en torno al anciano ya a punto de agotar su vida. a pesar de su miseria. Reproducimos algunas líneas del diá- logo entre Chabanis y Boulle: «Chabanis: ¿Y para usted será quizás el hombre. Chabanis. ni la vida. Chabanis: ¿Y más allá del hombre está el vacío? 86 .

silencia cualquier pregunta escatológica..el lenguaje vela más que revela.. Puede hacer una opción definitiva por lo transitorio. de modo que no se logra rescatar teóricamente ningún ele- mento de la cercanía de Dios sin empujarle desde fuera. Stock. y por los testimonios explícitos que tenemos. que el hombre en su libertad consciente simplemente rechaza. eterna por lo temporal. en el silencio indiferente por todo lo que supera el horizonte de lo histórico. Paris 1979. en un claro estuerzo cie Icientificarse con ei munúu IllU- derno. Por otro lado. Boulle: Sí. 262. describiendo el fenómeno humano de la búsqueda de la pregunta. Por eso el indiferentismo respecto a la problemática escatológica puede ser menos real. una vez que pueda aparecer bajo otra forma distinta. Fayard. en muchos casos -sólo Dios sabe realmente cuántos y cuáles. Paris 1973. El Catecismo holandés comienza sus pá- gmas. radical por lo periférico. del más acá. En cuanto el niño comienza a discernir. posterga. ¿Qué relación existe entre ese silencioso indiferentismo de la escatología y la «cercanía de Dios» como signo-presencia de lo escatológico? Evidentemente. Y esa actitud es posible. Dieu existe-t-i/? GuiJ. en un esfuerzo incontinente de querer encontrar siempre un cris- tiano anónimo en todo ateo. si no se le abre un espacio mayor para que se explique ulteriormente. no se puede negar a priori. sobre todo en esa corriente de investigación de la opinión por medio de baterías simplificadas. el vacío» 11. O más exactamente la no-pregunta. dentro de la sociedad occidental la respuesta a la pregunta escatológica. Ese vacío se ha vuelto para amplios segmentos de las clases culturales y económicamente más desarrolladas. 87 . La pregunta por el sentido radical de la existencia parece ser la forma privilegiada para traducir el núcleo de la proble- mática escatológica. Es difícil saber con exactitud cuál es el elemento que el fiel está afirmando o negando. CHABANIS. Dieu existe-t-i/? Non'. parece que es también real. de cualquier realidad defini- tiva no se palpa la cercanía de Dios. sin violentar su libertad de opción. de decisión. Donde se niega la existencia de cualquier dimensión. pregunta y 11 Ch. cf tam- bién ID. «Un hombre es un ser que interroga constantemente a la vida .

como la muerte. todo aquello que participa de algún modo de un sinsentido pri- mero. sino del cosmos. de un absurdo real o aparente. ¿qué sentido tiene esta cruz. la invalidez. definitivo. 13 Ch. una enfermedad grave. 88 . Más frecuentemente brota esta pregunta en el interior de situaciones-límite. e incluso en el segundo sentido del acto ceremonial en el que se realiza un rito inexplicable». ¿por qué me has abando- nado? Padre. Re- conoce también que «hay una tensión en dirección al propio más allá. ¿Cuál es el sentido de esta vida? ¿. tropieza con la pregunta. 12 Nuevo catecismo para adultos.: fü~ -:.» ~. que excede siempre a cualquier respuesta que se pueda excogitar: ¿quién soy yo? ¿Qué es el hombre? . radical. famoso sociólogo francés. no sólo del ser humano.vuelve a preguntar.. El misterio del mundo. > que hizo exclamar a Jesús: «Padre. Entonces. En una palabra. la impotencia humana ante la injusticia. Y. la catástrofe espiritual o fí- sica. pero atento al movimiento hacia el más allá. Ateo.. En el hombre está bastante claro: hay una apertura hacia el más allá» 13.. se transforma en un signo. del ser. 90-93.. Es quizás el movi- miento profundo que anima la vida o el mundo. Sin embargo. un movimiento hacia el más allá. esta muerte en manos del poder de las tinieblas?». acaba suscitando la pre- gunta del polo opuesto: el sentido último. Barcelona 1969.1 UL. hacia el «sentido escatológico de la vida y del mundo».n~n ri~ !~ ":~!'C'~~~~ ce !)~C~.c. E. entonces. afirma sin reparos que «no cree en Dios ni en lo que se coloca bajo la noción de Dios. Herder. Morin.¡a 1.. llegado a adulto sigue el hombre proponiendo sus preguntas. 3-4. se reconoce perseguido por «el profundo sentido del misterio.~ u~3ui~v J\. aunque se niegue a Dios y todo lo que encierra este concepto? No hay un momento especial para preguntarse por el sen- tido radical de la existencia..:. De momento. o. por contraste de nega- t¡v.Qué sentido tiene este uni- ') p verso. Dieu existe-t-il? Non!. velada bajo la forma de movimiento hacia el más allá. tanto el Dios de las religiones como el de los filósofos». E. ¿No será en el fondo una percepción de esa «cercanía de Dios». CHABANIS. Puede surgir desde dentro de lo cotidiano común y grisáceo. parece que queda satisfecho con las respuestas que recibe. pero.

y los ofrecimientos de la sociedad en que vive: «Yo quería leche y recibí la botella. Otro adolescente. en la pregunta. engendra un disgusto por la vida. Y desde el interior de esa soledad explota también la pregunta escatológica por el sentido del existir. que amenaza sobre todo a la tercera edad. ¡Y esto en el alborear de la existenciaL . quería hablar y recibí un libro. alemán. ouería amor y recibí moral. del aislamiento doloroso. de la facilidad del ruido y de todo tipo de sonidos. quería libertad y recibí un automóvil. quería padres y recibí juguetes. está siendo inva- dido por la ola terrible de la soledad. quería felicidad y recibí dinero. Y éste se hace presente en el deseo. experiencia de su ausencia. deja vislumbrar en versos senci- llos y doloridos el contlicto entre sus aspiraciones y deseos por una parte. en la búsqueda. Este lado anverso de la «cercanía de Dios». . El abismo del vacío de sí y de los demás protesta en un clamor por el abismo de Dios. quería pensar y recibí saber.. Un periódico italiano nos sorprende con la noticia del suicidio de un mucha- cho que dejó como explicación de su acto de desesperación: «Stanco da viverc». Se hace presente esa «misteriosa cercanía de Dios». quería ser libre y recibí disciplina. quería un panorama y recibí una ojeada. quería aprender y recibí calificaciones. «cansado de vivir». quería una profesíón y recibí un trabajo. La experiencia en cierto modo de la «nada» fomenta la sed por el Ser. de multiplicación de las presencias mediante técnicas electrónicas o televisivas. Este mundo de las comunicaciones.

Joana d'Arc. IS P.l". que es más fuerte! ¡Está Dios! ¡Y Dios es el más fuerte 1» 15. prende en medio del silencio blanco y frío del hielo y de la nieve. CLAUDEL. H. quería sentido y recibí una carrera. de la búsqueda de. 11Oss.) . Paul Claudel. 1.. sino el invierno del corazón. .. Madrid 1983. Hay presencia de la pre- sencia. . «Se pone a soplar un vientecillo malo.~-.. » 14. que nadie sabe de dónde viene. ¿ Vida etema?. Se cree que todo ha acabado. y la nieve y el hielo cubren todas las cosas como un manto o una coraza. Entre as chamas.~ -_ dp '-. quería cambiar y recibí compasión. Y algunas experiencias humanas han llevado y empu- jado al hombre hasta el límite de lo escatológico.".. quería vivir..."rl~ ."""'~' rlH{:Io '1. poniéndolo frente a lo definitivo. de la pregunta por. Cristiandad. '-' . y se diría que todo ha muerto. y las personas están muertas de frío. Pero está la esperanza... y se piensa que todo está muerto y que todo ha acabado. 319s.plO:t~ •. p. Hay mucho invierno en el mundo de hoy... de la ausen- cia. 90 ... Egir. . que es más fuerte todavía.-lp -- p('npr'"ln'7~ -~'J"'-~~~. .. «presencia de la ausencia>. Rio de laneiro 1956. pinta la delicada escena que simboliza esta vivencia. que es más fuerte! ¡Está la alegría. La «cercanía de Dios>" dato fundamental escatológico. i Y entonces todo el bosque empieza a moverse! ¡Está la esperanza.-"_. la amenaza de destrucción total de la humani- dad viva. y el frío y las heladas lo sofocan todo. Y la «cercanía de Dios» ~p n1". KÜNG.. nrH' '-' ('no .f. Y hay una llovizna mordiente que de pronto se pone a caer.. No es el «in- vierno atómico». . No es solamente añoranza. en Juana de Arco entre las llamas. Quizás sea la esperanza la que traduce hoy la experiencia más fuerte de esta cercanía escatológica de Dios.n fnr".. no se percibe únicamente por el contraste de la falta.. quería esperanza y recibí angustia. pero de pronto un pajarillo se pone a cantar». «Cuando hace bastante frío en el in- vierno ---observa Juana-.

UCSpCl LdllUV1V lld". de in- conformismo del hombre ante el presente creado por él mismo. acomodarse al presente planificado por la sociedad moderna. corregir los errores irreparables. y el mundo será mejor por eso. La irónica crítica de Rubem Braga sitúa muy bien este sueño de convite en una sociedad fría y anónima.. . retrata sin duda esa dimensión de búsqueda.. y entonces mi corazón reposará tranquilo en paz. teatro y filme. sin alusión di- recta a una trascendencia --elemento fundamental de la esca- tología-.. ¡Esa es mi ambición: seguir la estrella! Poco importan los fracasos." 1 " l' ut:: las 1 t::ldl-IUUt::S lI11t::l pel SUlIdles. . Enredado en sus prisas. amar más allá del amor casto y puro. 91 . Fácilmente el capullo de lo finito y temporal se abre para dar paso a la mariposa de la eternidad. alcanzar la estrella inalcanzable . Más allá de la esperanza resuena en el fondo del corazón humano la tecla de la experiencia del encuentro. Luchar por lo que es justo. . instalarse en el mediocridad común. 1 1 . Sé que sólo seré auténtico si soy fiel a este ideal glorioso. No hay nada tan escatológico como la cercanía de Dios en la mediación del otro. soportar la tristeza insoportable. '. '.' • . del convite. El éxito del Hombre de la Mancha. revela sin duda esa aguda sensibilidad del hombre moderno ante la esperanza. porque un hombre despedazado y cubierto de burlas intenta todavía en un último aliento de coraje alcanzar la estrella inalcanzable». se permite: «Soñar el sueño imposible. escatológicas. Estar dispuesto a bajar al infierno por una causa divina. pelear con los brazos ya agotados.a Ul111"ll·· siones trascendentes.. Esta relectura actualizada de Cervantes muestra cómo el Quijote loco nos alerta contra la locura de todos: no soñar. sin dudar ni vacilar. Poco importan las distancias. llegar adonde los valientes no llegan. Aunque sea un mensaje dirigido a las puras posibilidades del hombre. luchar contra el enemigo invencible..

Le pido disculpas. donde un hombre llame a la puerta de otro y le diga: Amigo. l:OlllC UC mi paJI y bebe de mi vino. Lo pro- meto. sino que lo respeta permaneciendo dentro de los límites de sus guarismos.45 y le diré: el 903 necesita descan- sar desde las 22 a las 7.15 debe dejar el 783 para tomar el 109 que lo llevará hasta el 527 de otra calle.003 se agita. El que trabaja todo el día tiene derecho al descanso nocturno y es imposible reposar en el 903 cuando en el 1. amigo.y su vehemente re- clamación verbal. al oeste con el 1. tan sólo yo y el océano Atlántico hacemos algo de ruido y funcionamos fuera de los horarios civiles.. que es usted. tiene usted toda la razón y puede contar con la ley y la policía. pasos y músicas. Recibí consternado el otro día la visita del celador.003. y el . está toda ella numerada.003. a partir de las 22 horas. amigo mío. El reglamento de la finca es explícito y. Aquí estamos bailando y cantando. y los dos se encontrarán con un montón de amigos entonando canciones para agradecer a Dios el brillo de las estrellas y el murmullo de la brisa de los árboles. reconozco que sólo puede resultar tolera- ble cuando ningún número molesta a otro. adoptar de hoy en adelante un comportamiento de manso lago azul.003 hay voces. Recibí luego su visita personal --debía ser a medianoche. -r' ei OLIU ie rcsponua: ElIlra. Yo. si no lo fuese. son las tres de la mañana y he oído música en tu casa. El que venga a mi casa (perdón. Aquí estoy.005. el 1. y prometo guardar silencio . porque. Prometo sinceramente. donde trabaja en la sala 35. «Aquí al habla el hombre del 1. al sur con el océano Atlántico y debajo con el 903. sólo nosotros dos nos agitamos y alborotamos al sabor de la marea. dos números unidos entre decenas de otros. nos vemos reducidos a ser dos nú- meros. luego. corría no sé su nom- bre ni usted sabe el mío. es imposible al 903 dormir cuando el 1. Nuestra vida.. O mejor dicho. de los vientos y de la luna. Y él se traerá a su mujer. He de decirle que estoy preocupado por todo ello. limito al este con el 1. a mi número) se verá invitado a retirarse a las 21.001. a las 8. Pero séame permitido soñar con otra vida y otro mundo. pues hemos descubierto que la vida es corta y la luna es bella. que me mostró la carta donde us- ted se quejaba del ruido de mi apartamento. Todos estos números son respetuosos y silenciosos.

». bien en libre colaboración. civilizar. una cápsula. el célebre compositor \6 R. humanizar al hombre. revela a un ser humano abierto que busca autosu- perarse. pisa en la luna. José Olimpio. insecto pequeñito de la tierra. experimentar. y el amor y la paz» 16. José Olimpio. Hace un cohete. bien bajo presión. 100 Crónicas escollzidas. y a otros sis- temas solares. se cansa de la tierra. Liv. desciende cauteloso a la luna. descubriendo en sus mismas entrañas inexploradas la perenne e insospechada alegría de convivir» 17. a venus.. BRAGA.448-450. experimenta la luna. Rio 1983. a júpiter. Romper la vida programada. sólo le queda al hombre.. coloniza la luna . O Izomem:as viagens. un módulo. de belleza de la naturaleza. en Obra Poética. y la amistad entre los hombres. Hay en el hombre una terquedad de inconformidad ante los límites del presente. de vida. de alegría. civiliza la luna. autotrascenderse. . en busca de per- sonas. de paz. 17 D. DRUMOND DE ANDRADE. «al acabarlos todos. para tocar la luna. Liv. numerada. de amor. Después de llegar amarte. lugar de desamparo y poca diversión. 220/221. del ambiente que lo rodea y que el mismo creó. En esta misma línea el poeta brasi- leño Carlos Drumond describe los viajes del hombre: «El hombre. planta sus banderas en la luna. colonizar.don de la vida. (¿estará equipado para ello'n el difícil y peligrosísimo viaje de llegar a sí mismo: poner pie en la tierra de su corazón. En una de esas experiencias de situación impuesta.

atemorizado ante las masas humanas que se despertaban. Yo te pregunto dónde te vas a esconder de la inmensa alegría. No podrás dejar de ver que florece el jardín que tú no querías. Esta es la fuerza de la esperanza. de ale- gría y de tristeza. de la libertad. mañana ha de ser otro día. se amargará tu rostro cuando veas rayar el día. cómo vas a prohibir que el gallo siga cantando. del amor. rompe con la esperanza: «A pesar de ti. la represlOn recibía vio- lentos golpes del propio sistema. De hecho. Y estas voces se unen en movimientos. Estos breves testimonios de los literatos valen no ya por la soledad de sus palabras. mañana ha de ser otro día. no sólo en los medios populares --como 94 . sin pedirte licencia. A pesar de ti. sino por las infinitas voces que los cantan y declaman en mil ocasiones de fiesta y de luto.. Después de descubrir el contraste entre la arrogancia de los represores y la timidez amedrentada del pueblo. Pero esta letra puede ser leída también en clave escatológica. que el agua siga brotando. pues ese día vendrá antes de lo que piensas».y cantor brasileño Chico Buarque lanzó el grito Apesar de Vocé contra las fuerzas de represión. algunos años después. que la gente siga amando sin parar. que siempre renace en todos los tiempos. de victoria y de derrota. más allá de la coyuntura política represiva de la década de los setenta. en todos los inviernos. . por muy largos y fríos que sean. y yo moriré de risa.

del anonimato. automóvil y carrera). tierno. El ideal de una sociedad del placer. novedad de esperanza. Se nota un cansancio ante el círculo enloquecedor de la producción y del consumo. Se visten del color verde de la naturaleza. para el sano de- sarrollo de los sentimientos y de la afectividad. No se trata de simples iniciativas pequeñas de individuos o de grupos menores. Los movimientos alternativos. del predominio unilateral de la inte- ligencia y de la competencia hacia el espacio de la creatividad. traen en su seno la obstina- ción persistente de la marca escatológica. los países ricos están asis- tiendo a la aparición y el desarrollo de una serie de iniciativas. desplazando el acento de la eficacia. Cuanta más producción. del reconocimiento del lado afectivo. car and career (sexo.vimos anteriormente-. y el consumo a su vez pide producción a escalas cada vez mayores. el miedo ante las enormes amenazas de destrucción militar. de la esperanza y del futuro. del fina- lismo puramente racional. más consumo. proporcionada por el dinero v el placer. de su capacidad de percepción. emocional. se destruye a sí misma. espontáneo del ser humano. del desperdicio por un lado y la inseguridad por otro. haciendo desgra- ciadas a las personas. En cierto modo esos movimientos son una herencia de las inquietudes de los estudiantes e intelectuales. En una pala- bra. de la presión. engendra una co- rriente de escepticismo en relación con esa gigantesca tecnolo- gía. Son expresión de la insa- tisfacción en el seno de la sociedad de la abundancia frente a la trinidad tan exaltada en la sociedad americana: sex. Se procede a una verdadera inversión de valores. de la auto-realización. sino que se hacen también realidad en los países de abundancia. sensible. sino que se articulan ya en movimientos pro- . La prisa. con la consiguiente tecnocracia poderosa. En el fondo de esta situación. el afán por el dinero y el placer inmediato. en mutua alimentación. la búsqueda de felicidad inmediata. hacia la creación de una nueva sociedad. no dejan tiempo para los encuentros personales. para el cariño gratuito. que culminaron en el célebre mayo del 68 en Francia. de la vida. de su sensibilidad ante las necesi- dades nuevas y ante los valores que surgen.

4. de la posesión material. Estos movimientos alternativos. Al lado de estos movi- mientos se multiplican pequeños grupos de ayuda psicoterapéu- tica. que se rebela contra un mundo sin esperanza. Estructura antropológica y escatológica Los destellos escatológicos presentes en la piedad y en la lucha populares. Por lo menos. yo digo Dios. Fuego y ceniza al viento. amor. en oposición al proceso de ma- sificación. parecen no tener a primera vista nada que ver con la te- mática escatológica. o. 309S5. 96 . Sal Te- 19 rrae. sin creatividad. Small is beautiful: lo pequeño es bonito. Donde tú dices Dios. de beneficencia social. CASALDÁLlGA. de protección del medio ambiente. de ocio en común. antibelicista. justicia. feminista. que es la que nos manifiesta de verdad dónde se da la cercanía de Dios. de encuentros culturales. del placer objetivado. sin novedad. del prestigio y seguridad de unas carreras prometedoras. Donde tú dices paz. sin horizontes más allá del pre- sente inmediato. Santander 1984. como el movimiento por la defensa de los derechos humanos. Los términos de su expresión pueden inducirnos fácilmente a equívocos: «Donde tú dices ley.c. justicia. en la búsqueda de sentido y en los movi- 18 H. Se presen- tan como señales de esa presencia escatológica. reflejan esa dimensión supe- rior del hombre. pero que hay que re interpretar a la luz de la revela- ción. amor» 19. a la tendencia de las macro-instituciones IR. yo digo libertad. Sin embargo. 1.metedores. estos elementos que hemos visto sirven para despertarnos a esta problemática. de pequeñas actividades en conjunto y de otras diversas formas. 71.. de lucha contra el despilfarro y de autonomía de los grupos regionales. KÜNG. yo digo Dios. Antologia espiritual. P. de naturaleza social y cul- tural. Es una señal de la presencia de la dimensión escatológica del ser humano.

El hombre es un ser- esperanza abierto hacia la trascendencia y la resurrección. y so- bre todo al Otro único de Dios. sino que se basa en la propia estructura ontológica del hombre. El ser humano es conciencia y libertad. Puede ser interpretada existencialmente de modo inauténtico. Basta un breve viaje a las estructuras ontológicas del hom- bre para descubrir en ellas las flechas indicativas del itinerario escatológico. Es consciente de su liber- tad. como novedad por crear. La marca de la aspiración escatológica es indeleble en él... pero jamás podrá extinguirse. Y confiar en el amor es saberse en manos de alguien sobre el que no se ejerce un control. natura- leza e historicidad. no como ambiente ya hecho y cerrado. El mundo no se re- suelve en una ecuación matematIca. llamada y posibilidad de respuesta. espíritu y ma- teria. sin con- seguir nunca explotar la totalidad de ese terreno. ya que está envuelto por la libertad del Otro y de los otros. _ Escatología . Puede ser falseada. Como conciencia está presente a sí mismo. no es un dato circunstancial. Libertad que se construye ya a partir de un dato recibido por la llamada creadora. y en esta experiencia de autoconstrucción con los demás descubre la imposibilidad de vivir únicamente en un mundo planificado por él. sino que pertenece al universo del miste- rio. presente cargado de pasado y aviso de futuro. Sólo puede esperar el que confía en el amor. cuyas vanabIes son IOlai- mente controlables. El animal nace y muere preso en su espacio vital.. Y en ese movimiento percibe que no puede caminar solo. como futuro por construir. Por eso an- hela siempre más. Es- peranza no es un término que adjetiva al hombre. sino como totalidad por explorar. Aspira a superarse. posesión y don. Su ser está abierto al mundo. Es aceptar el misterio como la última consti- 97 7. . Y de ahí le viene la única actitud auténtica: esperar. Lo trasciende. pero nunca apagada por completo. porque es siempre mayor que él. imprevisible en su respuesta. emanan de la fuente lumi- nosa de la estructura del mismo hombre. El hombre lo rompe por todos lados. dato y tarea. que es don. Se sabe envuelto por el universo de la libertad del otro. Y esa libertad se va ensanchando o estrechando a medida que se abre o se cierra a los otros.mientas de los medios ilustrados. previsto por las leyes de la estadística y del cálculo.

Su cualidad de espíritu no le permite cerrar la trascendencia en los límites del tener._a~~. Y en cada bien concreto reconoce el rostro concreto del Bien tras- cendente que siempre le atrae. No vivimos simplemente el tiempo cronológico..~... p'prtro.4UW ". Los bienes pequeños relanzan al ser humano hacia otro bien.. Posee una enorme suma de conocimientos.JU manera como vivimos nuestra historicidad refleja esta tensión escatológica.. Es el corazón inquieto hasta que descanse en el Bien final y último. 'll. rnnrl" . Rompe ese universo de datos con su eterno preguntar.L...J' ~ .. que deja atrás su corporeidad y ~p pCf''':ln''l A . _. persona. pero no tienen historia en el sen- tido de tiempo kairológico. que en su trascendencia se revela en momentos catego- riales hasta el día del desvelamiento final y total. _ . que a pesar de todos los fra- casos humanos y de todas las frustraciones siempre apunta ha- cia nuevas posibilidades. ~ ~"" "' . u.... sus aspiraciones en el mundo restringido del tener." '""'~__ T. en una mera sucesión numerada del movimiento.1..40 ("n h~C"'t ~.tución lit' la realidad. Y esta afirmación de vida sólo le es posible si por encima de la experiencia negativa se obstina en esperar en un amor mayor. del poseer. Se abre hacia el horizonte ilimitado del Ser.... de lo controlable. Por eso busca los bienes.. el ser humano sabe que hay otros amores. _~ _ _ ... Por cualquier lado que consideremos nuestra estructura on- tológica aparece esta tendencia escatológica. Esta fuente de pre- guntas nunca se sacia. de lo previsible. Los astros y los animales tienen tiempo. El hombre conoce..rln.. Tras cada nueva respuesta parte hacia una nueva pregunta.. es reducirse a condición dc objeto y renunciar a ser sujeto.>v • .¡. Insiste en seguir viviendo..A "1 .. Incluso desde dentro del fracaso rotundo de un amor concreto.. Amontona datos y hechos. un tiempo que es fruto de unas de- 98 .ol"-. de lo planifit:ahle. otro Amor mayor que el fracaso. El hombre quiere el Bien. Pero este computador humano no se satisface con la mera alimentación de datos. captado entonces en una novedad y claridad escatológica...... As- pira al espacio ilimitado del amor. El hombre ser-esperanza reconoce final- mentc que resolver sus deseos. A primera vista podríamos pensar que esta dimensión se debe estrictamente al carácter espiritual del hombre..

a ser pueblo de Dios. el hombre es un ser destinado a la pleni- tud. El principio-espe- ranza es el que le mantiene encendida la llama viva de su caminar. de la renuncia a la es- peranza de superarse acecha a su existencia. vive de es- peranza. El hombre no tiene un cuerpo. Este segundo lógico de la revela- ción -manifestación de la verdad. Esperanza que se extiende también a su cuerpo. Y la mayor de ellas es el futuro absoluto de Dios. puede esperar: el hombre. social. El que no puede-ser no puede esperar. linealmente. La anhela. entendemos cómo este mensaje responde a esta estruc- tura profunda de nuestro ser. En el hombre todo «fue» se transforma en «es».23). Vive un tiempo abierto. sino por la llamada en Cristo a una comunión de vida. El cuerpo es la gran mediación de comunicación. deseo natural de Dios-. No se trata de una mera sucesión de acontecimientos que se extinguen mutuamente. a la novedad. Sólo el que es y puede-ser. de la nueva Jerusalén. Cada acontecimiento humano llega potenciado de pasado y po- tencia el futuro. a través no sola- mente de un deseo vago y genérico.2. de modo que cada «ahora» carga con el «antes» y prepara el «después».sólo es verdadero y posi- ble en cuanto que hubo un primer ontológico de la creación del hombre por un Dios que llama hacia sí. ciudadano de la patria definitiva.CISIones. psicológicas. El hombre es historicidad porque es más que su ser pre- sente. iluminada por la gloria de Dios y cuya lámpara es el Cordero (Ap 21. A pesar de todas las carencias biológicas. 99 . espirituales. y no cerrado. sino que es su cuerpo. La res- puesta inauténtica de la desesperación. captado por las vías de la analogía -desiderium naturale Dei. Va regis- trando su historia en todas sus arrugas. que se nos está dando en don y en gracia. inte- lectuales. es esperanza. En una palabra. A medida que profundizamos en el mensaje salvífico de Dios. de la ciudad santa. El que sólo es no puede esperar. comunitaria. Ese cuerpo cargado de historia espera la resurrección. y todo «es» se abre al «puede-sen>. Porque esas carencias son percibidas como provocación a una superación personal. Somos presente-memoria del pasado y esperanza de futuro. Abierto a las sorpresas. histórica.

tiene lugar un movi- miento opuesto en lo que se refiere a la palabra <<Iglesia». esta definición no nos sirve de mucho. L'évangile el l'église. de las 122 veces presentes en el Nuevo Testamento. Paris 1902. Para captar esta predicación de Jesús necesitamos conjugar 20 A. De hecho. Tenemos que recurrir a la piedra de toque de nuestra fe: Jesucristo. mientras que se hace frecuente en los Hechos. porque expresa la idea de Dios como ser omnipre- sente. Independientemente de la interpretación del sentido que se pueda atribuir a la expresión «reino de los cielos». Esta apenas se encuentra en los sinópticos -dos veces-. Popular porque utiliza el esquema espacial: cielo. en la tierra y en todo lugar». Y la expresión tradicional en ese ambiente es la del reino de Dios. La cercanía de Dios en la vida de Jesús ¿Dónde está Dios? El catecismo tradicional respondía: «Dios está en el cielo. 111. y 90 de ellas proferidas por Jesús. especialmente en labios de Jesús. Por tanto. en las epístolas y en el Apocalipsis. ya que el pudor re- ligioso judío prefería evitar la pronunciación del nombre inefa- ble de Dios utilizando algún circunloquio.2. probablemente en su forma más arcaica de «reino de los cielos». tierra y en todas partes. LOISY. Metafísica y popular al mismo tiempo. Metafísica. pero lo que surgió fue la Iglesia» 2U_. y que luego desaparece en el Nuevo Testamento. Vive el ambiente cultural y religioso de Is- rael. Pero pensando en un discernimiento de la cercanía de Dios en el sentido salvífica. ¿Qué dice Jesús de la cercanía de Dios? ¿Cómo habla Jesús de esta proximidad? Jesús es judío. nos interesa aquí sobre todo el carácter escatológico de esta predicación del reino de Dios. más nos encontramos con esta expresión. Respuesta naturalmente correcta. salta ense- guida a los ojos su frecuencia en los sinópticos. 99 están en los sinópticos. Al contrario. 100 . Cuanto más nos acercamos a la predicación de Jesús. se trata de una expresión li- gada a la misma predicación de Jesús. Sin querer entrar en la cuestión eclesiológica que provocó la clásica expresión de Loisy -<<Jesús predicó el reino de Dios.

La renueva. !~ r~q~ez~ )' !~ . Pero también sería una equivocación entender un «reino celestial» en oposición a un reino terreno. Pero. El acento no se pone en la exten- sión geográfica del ejercicio del poder.:n"'rlpjlri~ri rl~l ronrp!"fo rle mundo para Juan. conservaremos la ex- presión «reino de Dios». 2. natural- ili~~~C. Cuando Jesús utiliza la expresión «reino de Dios». en la soberanía de Dios sobre la historia. en la acción. en último análisis. Se desconoce. como la que tiene en nuestras lenguas el término basileia (<<reino»). Jesús y la tradición religiosa en Israel La conciencia religiosa de Jesús arraiga en su pueblo. «poder en acción». lo hace te- niendo como telón de fondo el contexto religioso judío de su tiempo. en su fe en Yahvé. «dominio de Dios».dos factores: tradición y novedad. Allí Dios reinará sobre los án- geles y los santos en el mundo definitivo. lo hace como quien se pasea tran- quilamente dentro de un espacio religioso conocido por todos. Cuando quiere marcar su originalidad y diferencia. aunque corrigiendo siempre el colo- rido semántico de espacio que tiene en nuestras lenguas por el de «acción soberana». por cuestiones prácticas. provisional. Por tanto.1. la reformula dentro del horizonte de su conciencia propia y original. Jesús recibe una tradición religiosa. reino de Dios es el mismo po?er de Dios ac- 101 . en la intervención. donde Jesús le dice a Pilato que su reino no es de este mundo (Jn 18. sino en el aconteci- miento. a todos los demás pueblos. supone bien conocida de sus oyentes la ex- presión «reino de Dios» o «reino de los cielos». en su tradición religiosa. se- ría mejor traducirlo por «soberanía de Dios». «reinado de Dios». No la crea totalmente.36). Con la articulación de estos dos datos podemos acercarnos al mensaje mismo de Jesús con mayor conocimiento. Pero tampoco es un simple re- petidor. Así pues. Bajo esta lectura dicotómica subyace una interpretación literal y vi- ciosa del pasaje de Juan. mientras que noso- tros estaríamos en el reino de este mundo. Para evitar una comprensión objetivista y espacial. que afecta primeramente al pueblo de Israel y.

sacramento de este reino de Yahvé. La alianza que hizo Dios con su pueblo se expresa bajo la ca- tegoría de reino: «Vosotros seréis para mí un reino de sacer- dotes. Este cán- tico de Moisés sirve de telón de fondo para el reconocimiento de la soberanía de Yahvé sobre Israel y sobre sus enemigos. El último enemigo destruido será la muerte. pues. La historia de un viviente. presente.28). por el contrario.6). mediante un domi- nio eterno sobre todo y sobre todos.1-21).24. La experiencia de la mo- narquía oodrí3 oscurecer a primera vi"t:J b . SCHlLLEBEECKX. La expresión reino de Dios tuvo vigencia en la tradición re- ligiosa de Israel porque pudo arraigar profundamente en la ex- periencia espiritual del pueblo. del dominio de Dios. y cuando todo le esté sometido.. dos aspectos de una sola realidad. íntima- mente relacionados. pero cuya realización plena se manifestará so- lamente al final de los tiempos con la victoria definitiva sobre todos los enemigos -incluso la muerte-.. cuando él (Jesucristo) entregue el reino a Dios Padre. el reino de Dios indica más bien el estadio definitivo a que apunta la ac- ción salvífica de Dios. como proclama Is- rael en su himno de alabanza a Yahvé (Ex 15.. un pueblo santo» (Ex 19. Cristiandad. toda potestad y toda fuerza. y sobre todo de salvación en nuestra historia. «Vendrá finalmente el fin.26.. Aquélla indica el carácter dinámico.. señal. 102 . observa atinadamente E. por consi- guiente. entonces también el Hijo se so- meterá a quien todo lo sometió. que lo liberó de la esclavitud de Egipto. Jesús. Schillebeeckx 21. manifestación.. Madrid 1981. aniquilando a los ene- migos bajo el ímpetu de las aguas del mar. hasta el punto de que el mismo Yahvé 21 E. su dominio activo.()hpr~ní~ ~' p) dominio de Yahvé. la pre- senta como mediación.tuando bajo la forma de juicio. Dios es señor de la historia y otorga so- beranamente la salvación a los hombres: tal es el contenido de la noción bíblica del reino de Dios». Presente y futuro están. Israel nació como pueblo al ex- perimentar el «brazo poderoso de Yahvé». para que sea Dios todo en todas las cosas» (1 Cor 15. des- pués de haber destruido todo principado.. 129. «La soberanía de Dios y el reino de Dios son. Pero la Escritura.

Los acontecimientos históricos son la expresión. de su adhesión a la tradición religiosa de Israel. según su capacidad de vislumbrar y de prever los sucesos.1-17). Los ojos se vuelven más hacia el futuro. Los profetas trabajan al mismo tiempo en dos planos. Israel pa- 22 V. de la afirmación de un orden trascendente. Pero van más allá del discurso meramente socio-político en virtud de su fe. sobre todos los pueblos y sobre su pueblo escogido. por ser posesión exclusiva de Yahvé. En contraste con la aguda conciencia de su situación de pueblo libre. Valencia 1972. los profetas elaboran verda- deras escatologías. más grandioso y estu- pendo todavía. COLLADO BERTOMEU. que culminaron en la toma de Jerusa- lén y en la deportación a Babilonia en el siglo VI a. Escatología de los profetas. en el sen- tido fuerte de la palabra. aunque ellos no usen mucho esta expresión y prefieran otras imágenes. 1m . hacia las pro- mesas de una nueva y maravillosa intervención de Yahvé. En este contexto. el sa- cramento de ese orden. que constituyen un marco político-religioso para entender más profundamente el contenido de la idea de reino de Dios. Se vive en la esperanza de un nuevo éxodo.quiso garantizar un descendiente al rey David por labios del profeta Natán: él afianzará su realeza y mantendrá con él rela- ciones de padre e hijo (2 Sam 7. Pero a medida que los acontecimientos histó- ricos fueron mostrando la vulnerabilidad político-social de Is- rael a través de innumerables fracasos militares y de derrotas cada vez más dolorosas.. Estudio literario comparativo. Nada más evidente para Israel que el poderoso dominio de Yahvé sobre la creación. Y hablan de él a partir de los tér- minos v de las realidades históricas presentes o futuras previsi- bles 22. la señal. Tie- nen delante de sí los acontecimientos históricos presentes y los de un futuro previsible. En el horizonte de los profetas hay una instauración de orden definitivo. c. Todo este contexto profético-escato- lógico es el que resulta fundamental para entender el espacio religioso en que vivió Jesús y dentro del cual predicó la venida del reino de Dios. se mo- dificó también la naturaleza de la experiencia del dominio de Yahvé. escatológico.

de victoria sobre el dolor y sobre la muerte (ls 25. 35. como rocío que viene de Yahvé. sufriendo una terrible dominación de todos ellos.6-7). que se irrita «contra todas las naciones» (Is 34. sobre todo. que constituyen el núcleo de las profecías escatológicas. El judaísmo tardío conoció diversas tendencias en la com- prensión del reino de Dios. Este do- ble Juego de características. «y será el resto de Jacob. los discursos proféticos insistieron en dos puntos cen- trales: no tardará el juicio de Dios sobre esos pueblos ene- migos y quedará establecido un nuevo orden social-religioso.21- 22). que se formarán de modo especial en el judaísmo tardío. de bienes en abundancia (JI 4. Los dos ejes básicos son el juicio y el anuncio de un nuevo or- den escatológico.13. de mano en mano. Pero. vol- verá al país de origen. el reino de Dios es promesa de libera- ción (Is 27. dominado en la práctica por los grandes imperios que lo rodean.sará.10).18). El reino de Dios es la mano de Yahvé que aplasta a los enemigos (Miq 5.9. los profetas garantizan la supervivencia de un «resto". Los profetas juegan con unos rasgos a veces propios de la realidad terrena.19). de imperio en impe- rio. que castiga a todos los reyes de la tierra (ls 24. que pasa.8). Castigado en el cautiverio. 26. Libre como pueblo de Dios.12. por así decirlo. y a veces claramente trascendentes.8. Y más aún de reconocimiento de la soberanía de Yahvé por todos los pueblos (Zac 14. que no aguarda a los hombres ni espera nada de los mortales. que supe- rará las pruebas del destierro. unas terrenas y otras trascen- dentes. Los grandes imperios no conseguirán destruir a Israel.2). en medio de la multitud de los pueblos. como el león entre las fieras. que naturalmente encontraron su 104 . permitirá concepciones diferentes del reino de Dios. sin que nadie pueda arrancar su presa» (Miq 5. Desde dentro de esta amarga expe- riencia.2). Será en- tonces el resto de Jacob entre las naciones. En torno a estos dos puntos se organizan otros. como lluvia sobre la hierba. Viendo cómo quedaba diezmado el pueblo y comprobando la llegada del enemigo dentro de la misma tierra de Israel. pisotea y arrebata. en medio de la multitud de los pueblos. Miq 4. en un maravilloso nuevo éxodo.

Y dentro de él anunció el reino de Dios. sin sufrimiento. en donde se practica- ría la justicia. Estaba fuertemente asentada la esperanza en un reino polí- tico-mesiánico de un retoño de la casa de David. 11. sobre los pueblos.inspiraclOn en la experiencia religiosa pasada de Israel. Madrid 19743 . Lc 19.37. Fax. etc..11. Otro modelo era el que se expresaba en la doctrina rabínica del ocultamiento presente y la manifestación futura del reino de 23 R. creando una situación de paz. sin duda.21. Jubi- leos 1. con la esperanza de traer a la tierra la rea- lidad del reino mesiánico.26-31.17s. contando siempre con la ayuda de alguna intervención milagrosa de Dios. que sintetiza muy bien el maremagnum ideológico-religioso de aquel período. Reino y reinado de Dios Estudio biblico-teológico.2s. ).10. \O. en continuidad y en ruptura con el mismo. 22. de una esperanza popular de carácter religioso-nacionalista muy OltunOICla en el amDlente oe este penado. 8.38. especial- mente los dominadores romanos.32. la santidad. la adoración de Dios. Schnackenburg elabora una triple expectativa del reino de Dios en medio del judaísmo tardío 23. bajo el impacto de los nuevos factores socio-reli- giosos. 24. R. Testamento de Judá 22. SCHNACKENBURG. Estas aspiraciones aparecen con claridad no sólo en los escritos del judaísmo (Salmos de Salomón 17. A pesar de eso. los israelitas se reunirían.') .6). Jerusalén sería purificada. Se trataba. Los zelates llevaban estas aspiraciones hasta el ex- tremo de organizarse en un movimiento de rebelión armada contra los romanos. sobre el mundo. 24.5. He 1. En ese clima vivió Jesús. Los paganos acudirían desde lejos a adorar a Yahvé y a cumplir su ley.28. en las profecías. en el que el mesías davídico ejercería un papel decisivo. de prosperidad. la piedad. Los modelos de reino de Dios presentes en aquel momento histórico se influyeron mutuamente y se mezclaron en la mente de los judíos. es posible hacer algunos cortes didácticos que distinguen tendencias profundas diferentes. Para ello habrían de ser exterminados los enemigos. 23. sino también en las reacciones espontáneas de los discí- pulos de Jesús (Mc 10. de longevidad. Reino mesiá- nico terreno.. de fe- cundidad. de forma que Dios podría reinar por medio de su ungido sobre Israel.

Dentro de ese horizonte des- punta la expectación apocalíptica del reino cósmico y universal de Dios. que caracterizarían a la venida del reino. Ese reino escatológico de Dios irrumpía sobre las ruinas del tiempo presente y de las realidades terrenas. junto con la Jerusalén celestial o el paraíso. de cumplimiento de la Ley y de salvación por medio de ella. Se impondría una conversión a la Ley. de modo especial por la fidelidad en el cumplimiento de la Torah. El clima apocalíptico llevaba ya más de dos siglos in- fluyendo en la mentalidad judía. purificada. que podría sobreve- nir a cada instante. indivi- 106 . La dimensión ético-religiosa se prolongaría hacia dentro de lo so- cial-escatológico. La Ley quedaría restable- cida en todo su esplendor. de dimensión individual y social. sino también sobre el mundo y la historia. Todos pasarían por terribles angustias. El lugar de su lIegada no sería ya Israel. nuevo y diferente. Incluso otros pueblos reconocerían el monoteísmo y asumirían sus consecuencias. en virtud de la exclusiva interven- ción de Dios. y así se haría visible el dominio de Yahvé no sólo sobre Israel. Los escritos del libro de Daniel (capítulos 2 y 7) y de Henoc etíope (capítulos 37-41) ofrecerían muchos elementos para esta expectativa. Esta concepción del reino exigiría de los judíos una actitud de expectativa pasiva en relación con su acontecer -pura y absoluta iniciativa de Dios-. Obra sobrenatural. el reino de Dios se establecería en todo su esplendor. sucumbiría dejando sitio a un período bueno. malo. Israel se convertiría a la observancia exacta de la Ley. Ahora estaría a la espera de otros momentos futuros.Dios. En una palabra. Algún día lo reconocerían como Rey. viejo e insanable. En resumen. Un carácter salvífico. el período del tiempo terreno. pero también de severi- dad ética para escapar del juicio de Dios. Tuvo sus momentos de esplendor en el pasado: la liberación de Egipto y la promulgación de la Ley. ya que Dios no podría seguir permitiendo que los hombres des- preciasen los derechos divinos. La figura del Hijo del hombre estaría íntimamente ligada a esta acción de Dios. es- pecialmente de los días del mesías. Se abriría la posibilidad de salvación para los gentiles iustos. El reino de Dios estaría oculto fundamentalmente debido a la culpa de Israel. que estarían incluidos entre los elegidos. sino toda la tierra renovada.

dualista, espiritualizante, supramundano, marcaría esa venida
del reino de Dios.
En todos estos modelos se escondía la expectativa de que
estaba a punto de acontecer algo importante por parte de
Dios. La situación presente del pueblo contrastaba demasiado
con las promesas de Yahvé en la Escritura. Se vivía en un te-
rreno bien abonado para que surgieran revolucionarios ar-
mados (zelotes), grupos carismáticos espirituales (Qumrfm), es-
cuelas doctrinales (fariseos), grupos acomodaticios (herodianos
y otros) en medio de las fuerzas de dominación. En este remo-
lino de ideas, de proyectos, de expectativas, de movimientos.
de tendencias, surgió un hombre lleno del Espíritu de Dios que
predicaba: «Se ha cumplido el tiempo y el reino de Dios es in-
minente. Arrepentíos y creed en el avengelio» (Me 1,15).

2.2. Predicación y praxis de Jesús en relación
con el reino de Dios

El ambiente cultural-religioso en que vivió Jesús estaba im-
pregnado de la expectativa escatológica de la cercanía de Dios,
de la experiencia de la acción interventora de Dios en la histo-
ria, de la espera del reino de Dios bajo diversas formas, vivida
por diversos movimientos religiosos o político-religiosos. Jesús
se situará delante de ellos manifestando con claridad en sus
predicaciones y en su obrar cuál era la conciencia que él tenía
de esa cercanía de Dios, de ese reino de Dios.
Para Jesús, como hijo de la más limpia tradición israelita.
el reino de Dios es fundamentalmente una acción soberana y
libre de Dios. La iniciativa viene de Dios. Toda la realidad del
reino arranca de la libertad de Dios. El reino es de Dios. Está
en cuestión la voluntad soberana de Dios. Y esta acción, vo-
IlJnt:'ld ral1<;a dt' nio<; <;t' m;mifit,<;ta en su amor salvífica uni-
versal. La cercanía de Dios es en su base salvación, amor que
perdona. Dios abre al homhre pecador un nuevo futuro. Ese
futuro deriva su posibilidad y su viabilidad. en último análisis.
del amor salvífico de Dios. a pesar de la condición humana de
pecado. El reino de Dios sólo se entiende a partir de Dios.
que se acerca salvadoramente al hombre. Es el reino de un

107

Dios vuelto hacia los hombres, con un rostro de amor, como
gracia y como don. Es cercanía salvífica de Dios.
Esta cercanía de Dios está, en primera línea, cargada de
alegría, de paz, de felicidad. En este sentido Jesús muestra
cierta ruptura con su precursor Juan Bautista. Juan carga las
tintas en el juicio: «Ya está el hacha puesta a la raíz de los ár-
boles. Y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arro-
jado al fuego» (Mt 3,10). Lucas da la impresión de que quiere
mostrar la ruptura de la predicación de Jesús en relación con la
de Juan en dos momentos. Sólo pone la proclamación solemne
de Jesús por el bautismo después de que Juan está ya encarce-
lado, dejando por tanto el bautismo de Jesús sin un bautizador
(Lc 3,19-20; 3,21-22); Y en otro momento hace terminar en
Juan la ley y los profetas, par:¡ indicar que desde entonces el
reino de Dios está siendo anunciado (por Jesús) y todos se es-
fuerzan en entrar en él (LcJ6,16). Así pues, si Juan hablaba
del juicio inminente, Jesús habla de misericordia (Lc 15). Si
Juan habla de una cercanía amenazadora de Dios, Jesús ha-
blaba un signo de alegría (Lc 1,14; 2,10; 10,17; 15,7.10;
24,41.52). En el fondo, para Lucas, la presencia de Jesús es se-
ñal de alegría. Es señal del amor benevolente de Dios a los
hombres.
A pesar de este aspecto luminoso del reino de Dios, es
también discernimiento, juicio. El que rechaza la invitación al
banquete, no podrá gozar de él; quedará eliminado (Lc 14,24).
El que no tenga el traje nupcial, será apartado del festín y
echado a las tinieblas exteriores, donde habrá gemidos y rechi-
nar de dientes (Mt 22,13). El que resulte que es cizaña en la
cosecha, será atado en haces para ser quemado (Mt 13,30). El
que sea mal terreno, no dará frutos para la vida (Mt 13,3-23).
El que no sea un buen pez, será echado fuera (Mt 13,48). Por
tanto, el reino de Dios es esa cercanía de Dios que discierne.
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cuencia, juicio para quienes lo rechazan.
Esta cercanía salvífica de Dios alcanza al hombre como lla-
mada a la conversión. Donde actúa el reino de Dios, allí hay
metanoia, hay penitencia y conversión. Signo de la presencia
escatológica de Dios. «Se ha cumplido el tiempo y el reino de

108

Dios es inminente. Arrepentíos y creed en el evangelio» (Mc
1,15). Presencia desprovista del ropaje apocalíptico de una ac-
ción repentina de Dios que transforma el cosmos. Unida a la
conversión, está la actitud de fe en la buena nueva, en la ac-
ción salvífica de Dios.
Jesús apela al signo de Jonás. En la versión de Mateo, el
signo se relaciona con la muerte y resurrección de Jesús, en
alusión a los tres días que estuvo Jonás en el vientre de la ba-
llena. Pero en la versión lucana el signo de Jonás relaciona la
presencia del reino con la conversión, con la penitencia. Nínive
se convierte con la simple predicación de Jonás; con la presen-
cia del reino en la persona de Jesús esta generación no se con-
vierte. El reino de Dios es exigencia de conversión (Lc 11,29-
32).
La cercanía de Dios es exigencia, es llamada. De nuevo, los
preferidos de Jesús en el anuncio de este reino son los peca-
dores, los pobres, los marginados social y religiosamente. Los
que veían la presencia del reino irrumpir a través de la obser-
vancia estricta de la Ley, creando un Israel de puros, se escan-
dalizaban del Hijo del hombre que era «amigo de publicanos y
pecadores» (Mt 11,19). «No necesitan de médico los sanos,
sino los enfermos; ni he venido a llamar a los justos, sino a los
pecadores» (Mc 2,17). Hablando de modo plástico e imagina-
tivo, Jesús señala que hay «más alegría en el cielo por un peca-
dor que se arrepiente que por noventa y nueve justos que no
necesitan penitencia» (Lc 15,7). Dios, por así decirlo, deja las
noventa y nueve ovejas en el desierto y sale a buscar a la única
perdida.
El reino de Dios es cercanía salvífica de Dios, pero es tam-
bién decisión radical del hombre; es compromiso con un nuevo
modo de ser. En un contexto fuertemente legalista, en el que
los fariseos ejercían una enorme influencia, el reino de Dios
anuncIado por Jesus eXIge actitudes mteriores prorunúas. Si el
estilo de Jesús es provocativo y hasta hiperbólico, el sentido de
sus palabras está claro. «Si tu ojo derecho te escandaliza,
arráncatelo y arrójalo de ti, porque te conviene perder uno de
tus miembros antes que todo tu cuerpo sea arrojado a la ge-
henna. Y si tu mano derecha te escandaliza, córtatela y arró-

109

jala de ti, porque te conviene perder uno de tus miembros
antes que todo tu cuerpo vaya a la gehenna» (Mt 5,29-30). No
hay nada tan importante como el reino. Por él se sacrifica
todo. No tolera detenciones en el camino, ya que «nadie que
ponga la mano en el arado y mire atrás es apto para el reino
de Dios» (Lc 9,62). Reino que exige la disponibilidad de no te-
ner donde reposar la cabeza, de no volver a sepultar a sus
muertos (Lc 9,58.60), de dejar la familia y todo lo que se po-
see (Lc 14,26; Mc 1,20), de llevar cada día la cruz (Lc 14,27;
Mt 10,37-38; Mc 8,34-27; etc.), de renunciar a las riquezas
-que en una larga tradición bíblica eran consideradas como
signo de la bendición de Dios (2 Crón 27,29; Gén 13,2; 26,12s;
30,43)- en una actitud de desprendimiento (Lc 5,11.28;
14,33).
Las exigencias del reino en la predicación de Jesús podrían
parecer a primera vista vueltas hacia una concepción individua-
lista e interior del reino. Así una larga tradición, que arranca
desde Orígenes, entendió que el reino de Dios no viene osten-
siblemente ni se puede percibir en su visibilidad, sino que está
en el interior del hombre (Lc 17,20). Conversión interior, per-
sonal, individual, cuya única exteriorización serían los actos
que se derivan de esa actitud interna. Versión todavía más
acentuada por el imperio del individualismo a partir del triunfo
del capitalismo y su ideología. El occidente se sumergió en las
olas de la subjetividad plenamente, con consecuencias en todos
los terrenos, no excluido el religioso.
Sin embargo, Jesús predicaba a un pueblo, cuya conciencia
de pertenencia y de solidaridad colectiva era enorme. Israel se
constituyó en pueblo experimentando la acción salvífica de
Dios. Y la intervención soberana de Dios, el reino de Dios,
sólo se entendía en Israel en relación con la nación, con el
pueblo. Y sólo dentro de esa comunidad nacional es como se
pensaba en los individuos. Por tanto, las transformaciones y exi-
'. _ _ .. _ _ .. ~ . _ . _, 1 ." ,'" (" ,.. .. 1 ''''
gCi"iúd" 'tU\'" V\"'1<11HU" 1,.,11 \,.,1 p<11l<11U <1lllellUI IIUIU pUUldll 111:1 1:11-
tendidas en Israel una vez articuladas con la idea de un nuevo
orden social-religioso. Por tanto, el reino de Dios es la instau-
ración de un nuevo universo de relaciones sociales y religiosas.
Lo abarca todo: el hombre, la sociedad, el mundo. La totali-
dad de la realidad debe transformarse con la entrada del reino,

110

con la acción salvífica de Dios, con las respuestas de los hom-
bres.
La predicación de Jesús no se presenta en forma de alterna-
tiva rígida entre «conversión interior» y creación del «nuevo
orden socio-religioso». Esta doble dimensión es asumida seria-
mente por Jesús, de modo que incurrimos en un imperdonable
unilateralismo si reducimos el reino de Dios a sólo una de
ellas. El nuevo orden socio-religioso implica necesariamente
cambio de estructuras, pero también conversión personal de
cada miembro del «nuevo pueblo de Dios». Cuanto más cons-
ciente fuere la pertenencia a ese nuevo orden, más garantía ha-
brá de que se realizará ese orden una vez que esa conciencia se
traduzca en prácticas, en caridad operativa, en construcción ac-
tiva del reino.
Al indicar el reino de Dios como un orden nuevo en favor
sobre todo de los pecadores, de los pobres, de los ham-
brientos, de los perseguidos, fácilmente podríamos imaginar
que ya somos capaces de identificar en nuestra historia la pre-
sencia del reino en los acontecimientos. En el fondo, el reino
se convertiría en algo detectable por nosotros con los instru-
mentos de nuestros análisis sociales, culturales o, tal vez, in-
cluso teológicos. Contra esa pretensión Jesús nos amonesta en
numerosas parábolas y dichos sobre el carácter oculto y miste-
rioso del reino de Dios.
Nadie ve crecer la semilla; la planta surge de repente. Na-
die ve actuar a la levadura, pero de pronto la masa queda fer-
mentada. Tened cuidado -dice Jesús-; si alguien os dice que
el reino está aquí o está allí, no lo creáis; no viene ostensible-
mente; está actuando en medio de nosotros, pero bajo el velo
del misterio (Lc 17,20-21). El mismo Jesús sudó sangre para
entender que el reino de Dios pasaba por su pasión. «Padre,
no se haga mi voluntad, sino la tuya». Esa voluntad exigía del
mi<;mo Tp<;ú<; ohpriipnri;¡ y ;¡(';¡t;¡miento. en la oscuridad v en la
fe.
Todos los modelos del reino presentes en tiempos de Jesús
impedían a sus contemporáneos captar la presencia del reino
de Dios en medio de ellos. Al final Jesús, predicador del
reino, fue condenado por todos, precisamente por causa de ese
JJI

reino no percibido, no identificado por sus enemigos. En todos
los modelos del reino había elementos de verdad, elementos de
realidad en relación con el reino auténtico de Dios. Pero tam-
bién había en todos ellos una zona de oscuridad, de opacidad,
que les impedía el acceso al reino. Al querer tener la absoluta
y dogmática certeza de poder identificar el reino, no consiguie-
ron hacerlo. La cercanía salvífica de Dios conserva siempre el
carácter de absoluta libertad y soberanía de Dios, que no
puede encuadrarse dentro de ningún esquema previo.
Si la práctica de Jesús es la gran reveladora de la presencia
del reino, estuvo rodeada de humildad y de ocultamiento. El
origen humilde y oscuro de Jesús sirve de pretexto para no
acoger su predicación y su persona (Jn 9,29; 7,40-44). Tal vez
el punto crucial y decisivo fuera el fracaso de la pretensión de
Jesús con su condena a muerte. ¿Cómo puede ser auténtico
aquel reino predicado por uno que acaba su vida en el repudio
vergonzoso de la cruz?
Este carácter oculto y misterioso del reino nos obliga a una
postura de humildad y de prudente cautela ante toda preten-
sión de identificar apocalípticamente alguna realidad histórica
con el reino o de querer señalar con absoluta certeza su pre-
sencia en algún acontecimiento. Los criterios negativos -ahí
no está el reino-- parecen más fáciles que los criterios posi-
tivos -ahí debe estar presente el reino--. En todos esos casos
hay una cierta suspensión de juicio, ya que su presencia miste-
riosa nos impide una aprensión total. ¡Cuántas veces una
iniciativa, un movimiento, una actividad llenos de vida, de jus-
ticia y de caridad, signos inequívocos de la presencia del reino,
quedan rotos abruptamente por la persecución, por la prohibi-
ción. por la represión! En un primer momento, parece la
muerte de aquella semilla viva del reino. ¿Y quién sabe si
precisamente de esa muerte estará naciendo más vida? ¿Quién
podrá afirmar o negar que exactamente en esos momentos de
cruz el reino de Dios está todavía más activo y presente?
Cuando a primera vista parece que todo se está hundiendo, el
reino -la cercanía salvífica de Dios- se sumerge más en me-
dio de los hombres.
El pueblo de Israel nació de una experiencia política, en-

112

Los zelotes promovieron acciones violentas. Así.i.. 113 Escatología . moti- vación y horizonte.3. criminales. apartando así de su pueblo la Ira oe Yahve ~¡~um 2. en un gesto de puro celo por la Torah. Sólo a través de ciertos giros hermenéuticos conse- guimos tratar de la cuestión. Sin desconocer que muchos fanáticos. De hecho. que con ocasión del censo ordenado por Qui- rino en tiempos del emperador Augusto el año 6 p. Tenía delante de sí como modelos ejemplares a Fineés. En efecto. aun cuando asumían formas de acción polí- tica.se interpenetran tan profundamente en la conciencia del pueblo judío.. Todos los modelos del reino de Dios existentes en tiempos de Jesús eran profundamente religiosos en su inspiración. no se les puede negar cierta atracción e influencia so- bre el alma judía del siglo primero. El primero mató a un judío con el madianita que había introducido en los campamentos de Is- rael. hijo de Eleazar. el partido zelote se inspiraba en una limpia tradición judía y proponía ideales atractivos para el judío ufano de su religión y de su nación. tipos amigos de la violencia por sistema se refugiaban en las huestes zelotas. Por eso estas dos dimensiones -política y religiosa. movili- zaron al pueblo para que reaccionara contra el censo y contra el pago de impuestos a los romanos.í). . y a los Macabeos.tendida e interpretada a la luz de la fe en Yahvé. Formulaban como ideal el reconocimiento de la soberanía absoluta de Yahvé sobre Israel. la pre- gunta que hoy nos hacemos sobre el carácter religioso y político del reino de Dios predicado por Jesús es en cierto modo ana- crónica. revolucionarias. desencadenando una oposi- ción armada a los romanos y a los judíos colaboracionistas.e. y consiguientemente la autonomía libre del pueblo. La radicalidad de los medios violentos podía chocar a algunos y la exigencia de pureza cultual unida a un nacionalismo intransi- gente ahuyentaba a todos los grupos judíos que se beneficiaban de la situación de dominación romana. LUI> lvlé1uiÍJtul> iu\"ild- ron contra las profanaciones de los seléucidas hasta el he- roísmo de dar su vida por la restauración de la pureza de la re- ligión de Israel (1 Mac 7). Tal era el caso de los zelotes. El partido de los zelotes se remonta a Judas el galileo y a Sadoc el fariseo.

.. ya que "n.1. "' ....... Este ideal encontraba ecos entre los fariseos y los esenios.. u... t ...uv .. Flarnrnarion... en donde reinase plenamente Yahvé con su ley 24. un modelo de reino de Dios. ¿ y Jesús? No cabe duda de que atrajo a algunos zelotes.sin esa autonomía quedaba lesionada la misma soberanía de Yahvé.. un reino que se ex- tiende a los paganos...23).h... para que cumpliera la Ley sin constricciones. que llegaron a ser discípulos suyos. . en una intervención maravillosa de Yahvé. bien directamente por Jesús o bien por la in- terpretación de las comunidades primitivas. "J . BRANDON.. Porque los zelotes nunca se reconocieron como movimiento puramente político.. Los zelotes creían en la inminencia del reino de Dios......... Algunos de sus actos... 114 .. G.. Pero el horizonte zelote era de- masiado estrecho.:. . Algunos rasgos de su pre- dicación presentaban resonancias zelotas. como la expulsión de los vendedores del templo. por tanto.'-&. n~ "o~rl"rl....u ..l. Se reducía al nacionalismo judío.. para que guar- dara la pureza religiosa judía.. contra los romanos.lo u"". .. incluso de la casta sacerdotal decadente y colaboracionista.. J.'" '-'01-" • . La principal contradicción entre el mo- delo zelote y la predicación de Jesús no se refería ante todo directamente al cuño religioso o político de la cuestión...fésus el les zéloles.40-81... n~ """ . en un primer mo- mento.. que vendría a secundar la lucha contra los enemigos invasores. . " fT_ \jJll 4..... como hemos visto.... . de modo que el partido de los zelotes pudo contar con un amplio apoyo también en esos grupos religiosos.i. uu .. Jesús anuncia un reino que no se basa ni en la restricción del culto a Yahvé en Jerusalén. religioso en la inspiración. i . Se basa.. en la libertad 24 S. político en la realización: lucha armada para expulsar a los ro- manos y crear una nación libre. F.. ni en la perte- nencia a un pueblo.. en relación con las divisiones y segregaciones internas de Israel... Paris 1975. nrl~~n~l~ " _ V i " . ni en la observancia estricta de la ley judía con toda su enorme carga rubricista. ~n~:~. Querían un Israel libre para que diera culto a Yahvé..n nrl~~nrl~~~n hn~ ". Jesús anuncia un reino universal de salvación. Representaban.. concre- taban varios de los postulados zelotes de purificar el templo de Yahvé contra las profanaciones.... Por eso defendían la necesidad de luchar contra toda esclavitud socio-política.. Y concretamente. luego. ni en la pureza cultual....

Los zelotes quedaron presos dentro del problema de la samari- tana: en qué templo hay que adorar a Yahvé. centrándose en intereses egoístas de naciones. Jesús tenía otro problema. entonces manifestará su presencia entre nosotros. de los excluidos por la pureza legal religiosa y que no vendrá por la fuerza de las armas (Mt 26. de la búsqueda de los primeros si- tios (Mc 10. Pasa por el fracaso y la muerte de Jesús.45). Jesús experimentó el amor universal y salvífico del Padre. Si por un lado es más religioso que el modelo zelote. es conversión. Cuando lo político está en contradicción con esta ex- periencia de Dios. ni tampoco los de la ex- pectativa de sucesos milagrosos para resolver los problemas (Mt 4.38. En el reino de Dios anunciado por Jesús no valen los crite- rios mundanos de la honra. Mejor que por los términos «religioso o político».soberana de Dios.7-11). La aproximación interpretativa del reino de Dios a partir del corte religioso político no ilumina las cosas. el verdadero corte viene de la experiencia de Dios hecha por los zelotes y hecha por Jesús. es perdón. sino de todas las dominaciones y profanaciones a lo largo de la historia. de los pecadores. cuando responde a esa experien- cia. Más bien las confunde. que «hace salir el sol sobre buenos y malos y hace llover sobre justos e injustos» (Mt 5. no puede ser una concreción o mediación del reino. es servicio mutuo. sino en la de la radicalización. se realiza en cierto modo en el misterio y el oculta- miento. ya que introduce en la historia un germen que ha de barrer todos los imperios y todas las do- minaciones de todos los tiempos.3-4). Un Dios de amor universal y lIS . con su predilección por los marginados. La crítica de Jesús a los zelotes no va en la línea de la espiri- tualización. Pero. 10. de clases y de individuos. En última instancia. pues todas ellas se basan en último análisis en la negación de Dios y del servicio a los her- manos. Lc 14. esto es.42-44. que se inclina en favor de los marginados. al contrario. social y religio- samente. ya que arranca de la experien- cia de Jesús de la soberana y absoluta libertad gratuita de Dios Padre. de la profana- ción de la tierra santa de Israel.52ss). yendo a la raíz última no sólo de la dominación romana. el reino de Dios se puede entender a partir del Dios experi- mentado y anunciado por Jesús. Es amor. es también más político.

Mt 12. Jesús anuncia la inmediata cercanía temporal del reino de Dios. de las expulsiones del demonio que Jesús realiza (Lc 11. Zur Móglichkeit christlicher Naherwartung.20.28-32) alude a la cerca- nía del reino.salvífica. El reino de Dios es la cercanía salvífica de ese Dios al hom- bre pecador. y ponía punto final tem- poral a la historia humana ---esquema temporal-o El reino de Dios está ya presente a través de los signos ma- ravillosos. La tensión que surge en el Nuevo Testamento. el sermon de las Olenaventuranzas ~Lc b. en el preso. de los milagros. engañosas y demagógicas.35ss). Este dato básico es el que brota de una primera lec- tura de los sinópticos en una serie de afirmaciones 25. LOHFINK. afirma que se manificsta ya ahora y que irrum- pirá de forma dcfinitiva y última incluso en vida de sus oyentes. como veíamos anteriormente. se da entre el reino de Dios ya presente en señales y su irrupción última y definitiva para dentro de un breve tiempo. lo más chocante hoy para nosotros es la expectativa inmediata de su venida. 38-50. Un Dios que se hace presente en el pobre. en G. en el hambriento. Lc 10. si no se tratase de una venida del reino para aquellos pobres a 25 G.Auferstehung . aunque termine con la alusión al desconoci- miento del día. en una clara alusión a 1s 26. En toda esta predicación del reino de Dios por Jesús. la venida del reino de Dios.LU-LJ) no pasaria de ser una serie de frases piadosas. Naherwartung . Mt 13. Freiburg 1978. 35. Las dificultades de Juan Bautista en reconocer en la predica- ción de Jesús la presencia del reino quedan resueltas con la apelación a la señal de los milagros y de la evangelización de los pobres.28.16-17). el reino de Dios venía de arriba.19. en el desnudo. para dentro de la generación de sus oyentes. llamándolo a la conversión y a la construcción de un nuevo orden. Herder.1. 61. En el esquema espacio-temporal tradicional. LOHFINK.5-6. servido por los demás hermanos (Mt 25. 1] 6 . Más aún. su conocimiento está reservado al Padre. 29.23-24.Unsterblichkeit. del cielo -espacio-.18-19. Jesús esperaba la «cercanía de Dios». La parábola de la higuera (Mc 13. GRES· HAKE-G. iniciada ya durante la vida te- rrena de Jesús y continuada en la vida de la comunidad primi- tiva.

J "i é.50-51). de los perse- guidos. Mt 10.15). vendrá como el ladrón de noche y sin avisar (Lc 12..los que se dirigía el sermón. Es un rasgo típico de un juicio último. Vendrá como un rayo (Le 17. la venida-presencia del reino (Lc 12. ¿por qué somos tan obtusos para interpretar el tiempo presente.1-12.::U:-::: en esta generación. mencionada 117 .0üh. o como el amo que sorprende a sus criados (Lc 12. qllc 0. desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías (Lc 11. El envío de los discí- pulos a misionar revela ese carácter de urgencia y de prisa: nada de grandes preparaciones materiales -ni bolsa ni al- forja-. en el horizonte de las bienaventuranzas está una intervención de Dios en favor de los pobres. sino de pro- clamar un acontecimiento con sus exigencias de conversión y de adhesión a la buena nueva (Me 1.27).35). de los hambrientos. Por tanto.35-38) o como un lazo que cae de improviso (Lc 21. La parábola de la higuera. No se trata de enseñar una doctrina. La entrada de Jesús en escena en el evangelio de Marcos refleja claramente ese carácter proclamativo y escatológico de su anuncio. o como el fuego en Sodoma (Lc 17. nada de perder el tiempo en saludos. confirmando este anuncio con la atención a los enfermos (Lc 10. \. arrebatará a una persona de la cama o del le- cho de muerte.34- 35).24). Lo importante es decir enseguida que el reino de Dios está cerca.32).29) fulminando a la mujer de Lot (Le 17.54-56)? En otros momentos se alude a acontecimientos escatoló- gicus uc ia Vt:UiÚd Jc~ l~~Hu. Se pedirá cuenta de la sangre derramada por tantos profetas asesinados desde el comienzo del mundo.. de los que sufren.7-6).·i~~G. sorprenderá a los hombres como el diluvio en tiempos de Noé (Lc 17. Hay una serie de dichos de Jesús en torno al tema de la sorpresa de la venida del reino. dejando a la que estaba a su lado (Lc 17. o sea. Jesús apela incluso al sentido de discernimiento: si lo tenemos para el tiempo material -la lluvia o el calor-.39). una de las formas bajo las que vendrá el reino. y por tanto de la actitud de vi- gilancia.tu tü". Este aspecto de sor- presa sólo tiene algún significado si de hecho el horizonte de la venida del reino en su expresión definitiva no está tan lejos.

revelan a un Jesús envuelto en la conciencia de que pronto tendría lugar la venida definitiva y última del reino. en su predicación.. basados en unas buenas reflexiones teóricas. Y. 3. Weiss y reafirmada de modo contundente por la mayoría de los exegetas. A partir de esto podremos entender mejor el significado de la inminen- cia del reino de Dios. Y él mismo manifestó esta conciencia en sus predicaciones y acciones para la generación de sus oyentes y fue objeto de la reflexión de la comunidad primitiva.anteriormente. de que Jesús centró de hecho su pre- rli~:lrión pn 1~ r'r~. 118 .29-30). por otro lado. de! rci~8 de D1v:.-l1~~ri0!1 de !::! ~!'!mine:1ci::. Jesús como personificación del reino de Dios A primera vista.hizo saltar la chispa de la ignición escatológica. predomina la posición iniciada por J. Abundantes textos -sin querer entrar en la tecnicidad exe- gética de cada uno de ellos. A pesar de los intentos de algunos exegetas. Parece evidente que la Iglesia primitiva trasformó al Jesús que predicaba el reino de Dios en el Cristo predicado como realización salvífica del reino de Dios. entre la predicación de Jesús sobre el reino de Dios y la predicación de la Iglesia sobre Jesús se in- terpone un corte muy claro. en su práctica. es de evidencia teológica que el Nuevo Tes- tamento. Loisy con su frase lapidaria -«Jesús predicó el reino de Dios y surgió la Iglesia». presenta a Jesús como camino salvífica único e insustituible. insiste en que el reino descrito bajo forma apo- calíptica acontecerá antes de que pase esta generación (Mc 13. Tal vez el camino más coherente y más lógico sea profundi- zar en la conciencia de Jesús. Desde entonces un incendio exegético envuelve todo el bosque de los textos bí- blicos. Algunas investiga- ciones han intentado encontrar un término medio. identifi- cando una simultaneidad de predicación en la Iglesia primitiva: unos grupos repetían la predicación escatológica de Jesús sobre el reino y otros anunciaban ya a Jesús como único camino sal- vífico. A. ya desde los antiguos escritos paulinos.

15. Rom 1. salvador (He 2. 1 Cor 15. haciéndole dialogar con el demonio. 2 Pe 1. los cristianos pudieron percibir cómo de hecho irradiaba de su persona una «autoridad» -exousía.17. Jn 5. entenderemos con mayor claridad lo que significa vencer.11). Pero cierta- mente había ya mucho material inflamable acumulado en la memoria de los que conocieron a Jesús y que. Jn 1. Marcos nos presenta a Jesús en lucha vic- toriosa contra los espíritus malos.18). Flp 2.5. de los peligros. Y Jesús se presenta como al- guien que es más poderoso que ese terrible poder maligno. Señor. A su vez suena la voz autoritativa de Jesús: «¡Cállate y sal de este hom- 11 t) .1.36).. Para los testigos de los acontecimientos pascuales.11. Y si entramos en la mentali- dad popular de antaño -y tal vez también de hoy en algunos ambientes-.12)-. He 1323.13.única.a una so- teriología cristológica -Jesús es nuestra única salvación (He 4. de las catástrofes. Marcos dramatiza este poder de Jesús.33. tener dominio sobre los demonios.22. Este lo confiesa como «Santo de Dios».en su comportamiento. original. recibe del Padre todo poder sobre la tierra y sobre los cielos (Mt 28.4).27). Col 1. Con poder y autoridad manda a los demonios (Lc 4. de los castigos.. El Cristo glorioso ejerce esta doble función de juez y de salvador (1 Tim 4. ). He 13. en contacto con la fuerza explosiva de los acontecimientos pascuales. establecido en poder. derrotar. ardió en relámpagos escatológicos. Evidentemente.24s. La fuerza diabólica se extendía ampliamente por los sectores de la enfer- medad. para ver si no se encuentran ya allí las señales y la base para esa interpretación de la comunidad pri- mitiva respecto a Jesús.9-11. Confesar a Jesús es salvarse (Rom 10. la resu- rrección y la exaltación de Jesús por la fuerza de Dios pusieron de relieve el verdadero sentido de la persona y de la obra de Jesús. de los maleficios. El reino de Dios anunciado por los profetas y predicado por Jesús asumía la forma de juicio y de salvación. Se dio el paso de una soteriología escatológica -venida inminente del reino de Dios. el hecho de la muerte y resurrección fue el momento de la combustión. En una palabra.32-36.13. Acordándose de Jesús.18. príncipe. de las amenazas. el reino de Dios se identifica con el reino de Jesús (Ef 5.9): afirmación que resultará central en la predicación paulina y del Nuevo Testamento (l Jn 5. etc .

..bre!» (Mc 1.. apenas nos damos cuenta del atrevimiento enorme de Jesús. rlp _d-'_'-'-O"_. Lc 7.... El sábado no lo detiene ante la acción de ayudar al hombre de la mano seca. "HPltr\ . con la imposibilidad física y cultural de cumplirlas. A través de ella podía vivir la alianza sellada en el Sinaí.) -~.. Y de ahí nacía su conciencia de ser pecador. "-"""'-. Esta ex- periencia primigenia se fue cubriendo con el correr de la tradi- ción histórica judía de una ganga impura de prescripciones cada vez más detalladas y contaminadas de intereses diversos. Mc 2.. "..5-10...~ '1. ..--- lB"' -~ . no lo antropologiza en el ~pnt'¡rln ."" 1~ lrno:lOpn rp"pl<. Se trata de una afirmación teo- lógica y no antropológica... <:'lnn . ni le impide mandar al pa- ralítico que se cargue con su camilla (Jn 5..""-'~'-'-~. ... El templo resumía todas las aspiraciones religiosas de Is- 120 ... --- salvíficamente hacia el hombre.2-6. Quizás fue en este terreno religioso legal donde Jesús mos- tró lo más alto de su exousía..48). Israel reconocía en la Torah un don inmenso de Dios.. _ ... .21-28). Estas escenas promueven la admiración de las muchedumbres. Con la parábola del publicano in- vierte simplemente el juego de la legalidad orgullosa y de la humildad arrepentida. "-" nllP ... Reflejo del poder de Jesús que lleva la vic- toria sobre el demonio hasta el terreno absolutamente reser- vado a Dios: el perdón de los pecados (Mt 9. Jesús refleja la experiencia de un Dios misericordioso en rela- ción con los hombres y que no los ata al formalismo legal.2-9)._-'. - nir..' Tnrlrlprnn ~~'.. nacida de una autoridad singular. La práctica de Jesús pone en jaque a las instituciones más sagradas de Israel.. haciendo que la balanza de la justifica- ción se incline del lado del publicano y dejando al fariseo en la injustificación del cumplimiento legal y convencido de las pres- cripciones. Cuando pone al sábado en función del hombre. Acostumbrados a oír esta parábola. como se interpreta proyectivamente.' ~ -~"-. El pueblo sencillo sufría bajo el peso de las innumerables determinaciones legales.. de su libertad gigantesca.... ¿De dónde podría venirle esta libertad autoritativa? Este enigma de Jesús tuvo intrigados a sus interlocutores hasta el día en que los acontecimientos pascuales lanzaron su luz definitiva sobre él.. hasta trasformarse en fuerza opresiva al servicio de la domina- ción de grupos religiosos en Israel..

la vida de Jesús -palabra. La misión de Jesús arrancaba de una comunión de voluntad. Jesús indica muchas señales de la presencia del reino. proclamar la liberación de los prisio- neros. además de evangelizar a los pobres (Mt 11.1). Profundizando más todavía en la memoria de Jesús. Expresión de ufanía y de orgullo religioso nacional. sin temer traicionar a la verdad. término sacado del vo- cabulario infantil. Lugar privilegiado de la manifestación de Dios.40.18-19.6).inusitada en el trato con Dios.2-6). revela la originalidad de su 121 . Jn 2. de vida. La práctica de Jesús verifica esta predilección evangelizadora de los pobres. práctica. En otra oca- sión responde a los enviados de Juan Bautista con la señal del milagro: curar a los ciegos. proclamar el año de gracia (Lc 4. Juan fue el evangelista que elaboró esta unidad profunda entre Jesús y el Padre. De hecho. Jesús rompe su exclusividad. Ya la misma expresión Abba -«papá». a los leprosos. En ambas citas incluye en el rosario de señales una referencia directa a la evangelización de los pobres. de modo que después de su resurrección los discípulos dejarán de considerar imprescindible el culto en el templo. iden- tificar el reino de Dios con Jesús. Pone su cuerpo como sustitutivo del templo (Mt 26. Más todavía. admi- tiendo un «culto en espíritu y en verdad» que no se limita al monte Garizim ni a Jerusalén (Jn 4.23). Signo exuberante de la fuerza de su religión. 21. de ser con Dios. Y estas señales reflejaban la vida y la prác- tica de Jesús. El no podía reducirse a la simple figura de un mensajero enviado por Dios. ls 61. reco- giendo algunos pasajes del Antiguo Testamento: anunciar la buena nueva a los pobres. a los cojos.revelaba una profunda expe- riencia de Dios como Abba. y Jesús a su vez vivirá toda su vida misionera junto a los pobres sin tener donde reposar su cabeza (Lc 9.21.21). oraciones. curar a los ciegos. La intimidad de esta relación re- velaba el aspecto trascendente de Jesús. a los sordos y resucitar a los muertos. Se presenta como alguien superior al templo (Mt 12. pero pro" nunciada por Jesús habitualmente.rael. Unidad que sólo tue pOSible elaoorar en terminos leoíoglcos por parte del evan- gelista por el hecho de que él pudo observar a lo largo de su vida con Jesús algunos destellos existenciales de esta relación. anunciar la libertad a los oprimidos.61. la co- munidad primitiva pudo.58). Era más.

célibe -algo que es poco co- mún en su edad-. Goltes Reich .no cabía dentro de los esquemas zclotes ni en el legalismo farisaico. con la reali- zación del reino.conciencia en relación con Dios. su Padre. El as- pecto personalizante -su persona se convierte pronto en punto de referencia para las decisiones por el reino-. Sin ella no se entiende su obrar. Es verdad que Dios nos salva. 122 . Los zelotes forzaban de- masiado la trascendencia del reino de Yahvé sobre Israel hasta el punto de trasformarlo en una teocracia terrena. y como Hijo anuncia el reino de Dios. fue detectando innumerables señales de esa conciencia y ter- minó identificándolo con el único camino salvífica. 21-64. En cada uno de ellos percibía elementos en resonancia con su experiencia de Dios Padre. Luego él es el que realiza ese reino anunciado 26. Jesús sinto- nizaba con el carácter trascendente del reino. cumple la misión central de anunciar la actitud salvífica de Dios para con toda la huma- nidad. gestos. Desde muy pronto Jesús entendió esta su última vocación de enviado por el Padre. ni en el espiritualismo esenio. debe haber escogido ya ese tipo de vida en relación con la conciencia religiosa de su misión. pero también descubría allí el estrechamiento de esta experiencia. Herder. La relación de Jesús con el Padre es el origen de su misión. Jesús es el Hijo. Pues bien.Jesu Geschick. Como Hijo. Y todo en Jesús gira en torno a dicha misión. Y al morir y ser exaltado. pero lo veía en una línea salvífica ligada con su presencia anunciadora más allá de los límites de Israel. Jesu ureigener Tod im Licht seiner Basileia-Verkündigung. 26 H. SCHÜRMANN. al repasar toda la vida de Jesús. sus dis- cursos. La comunidad primitiva. acciones. Freiburg-Basel-Wien 1983. sin el carácter nacional-político. La singularidad de esta con- ciencia permite entender cómo Jesús no se identificaba con ningún modelo de reino de Dios de los que predicaban en su tiempo. sus prácticas. la comunidad vio allí la reali- zación de este anuncio salvífica. el que lo anunció en palabra. Cuando sale de Nazaret. fue exaltado por ese mismo Dios al resucitarlo.

en la vida sacramental del bautismo. Esta- ban profundizando en el dato central: la continua cercanía es- catológica de Dios. En efecto. Si Pablo continuó en la línea de valorar la justificación y si Juan puso el acento en la fe en Cristo. El horizonte del Nuevo Testamento. La voluntad salvífica universal de Dios aparece clara para los hombres del Nuevo Testamento. cartas de Pablo y de Juan. se- guía siendo fiel al núcleo de la revelación de Jesús. Cuando Mateo tradujo la predicación y la práctica de Jesús dentro del hori- zonte escatológico-apocalíptico de influencia elel judaísmo tar- dío. no se intenta la descripción de las úl- timas realidades. al desplazar el acento hacia el tiempo de la Iglesia. Dios quiere que «todos los hombres se salven y 123 . bien sean de corte ilustrado. Dios que llama a un pueblo. es el reino de Dios presente entre nosotros. Al hombre no se le entiende fuera de la llamada de la gra- cia. Todas estas comunidades viven esta dimensión escatológica y buscan un conocimiento mejor de esta experiencia: sentido último del estudio sobre los novísimos. Eso último de todo es la cercanía escatológica de Dios. Dios que envía a su Hijo a ampliar el hori- zonte de salvación a todos los hombres. se mueve dentro de una concepción unitaria salvífica de la histo- ria. Este dato merece una reflexión más detallada a fin de ilu- minar mejor la práctica cristiana de nuestras comunidades ecle- siales. Lo hizo dentro de un esquema mental que ya en tiempos de la comunidad cristiana se vio superado y que mu- cho más todavía queda superado en la actualidad. que crea una alianza con él. Lucas. dio una versión que no comprometía al núcleo de la reve- lación. La continua cercanía escatológica de Dios Jesús no se engañó cuando decía que el reino de Dios era inminente y que estaba ya entre los hombres. sino captar el sentido de lo último de todas las realidades. bien sean de corte popular (comunidades eclesiales de base). en la eucaristía y en la caridad fraterna. Vive dentro de una historia marcada toda ella por la pre- sencia salvífica de Dios. que irradia desde Jerusalén. predicación de Jesús en la versión de los evangelios. ninguno de ellos se es- capaha del problema de la inminencia de la escatología.4. donde Jesús fue resucitado y glorificado.

simplemente en cuanto animal racional. en la medida en que crece la conciencia de la autono- mía en el ser humano. ¿Qué es lo que ocurre con ese hombre autónomo que en nombre de su mayoría rechaza cualquier dependencia en relación con un ser trascendente? ¿Habrá posibilidades de contacto con la cercanía salvífica de Dios? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Cómo entenderla den- tro de ese horizonte de autonomía? En otras palabras. ufano de su naturaleza. Este horizonte histórico-salvífico judío se encontró con la filosofía griega. . Incluso Pa- blo. en- carna muy bien al hombre moderno. de su racionali- dad y de su libertad? El personaje Orestes de Las moscas. de corte esencialista y sustancialista.4). poniendo entre paréntesis el orden de la gracia.20). autó- nomo y la proximidad salvífica de Dios. Más todavía.JC Cú\::0iJ~i'üi' -:I pülJ. El reino de Dios es realidad que afecta a todos los hombres. no se sitúa fuera de la perspectiva de la con- sideración concreta de la historia.' canía con ese hombre. surge implícitamente una problemática sobre la relación entre ese hombre moderno. Y cualquier posición que tome es de consecuencias salvíficas o condenatorias.vengan al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2.a ~ (. su libertad. En otras palabras. vista en su unidad salvífica.D0üJ~ fni-. los dioses ya no pueden nada con- 124 . ¿cómo no se viola esa auto- lIU1U.:c. maduro.~v ~c ~~üt¿¡~tc ~:. P. Sartre. que reconoce la posibilidad de un conocimiento natural de Dios (Rom 1. prescindiendo de su condición histórico-salvífica.:. en el que los hombres utilizasen simplemente su capacidad racional.u. Surgie- ron entonces cuestiones sobre las posibilidades del ser humano. Nadie puede dejar de tomar posición delante de él. de J. su voluntad. el orden sobrenatural? Sin referirse directamente a la problemática natural-sobre- natural. ¿Cuáles son las posibilidades de un orden natural. ¿está el hombre autónomo excluido de la salvación? ¿Está privado de toda relación con la cercanía salvífica de Dios? ¿Está totalmente fuera del reino de Dios? Si hay una cercanía salvífica de Dios. «Una vez que la libertad explota en un alma humana. el hombre es visto como un ser llamado por Dios para una salvación que consiste en la participación de la propia vida íntima eterna de Dios.

él hace que exista el «sen> en su consistencia propia. Dios no se acerca al hombre des- pojándolo de sus cualidades. como tampoco se le puede negar cualquier referencia al pasado y transformarla únicamente en utopía. bien como dato pura- mente primero y pasado. con sus relatos figurados. Lucha para que las Electras no huyan de su libertad al seno de las divinidades. sobre el castigo. del hombre en re- 125 . No teme las «moscas» del remordimiento. para que en ese estado alienado el hombre mismo cree a su dios. «No tengo necesidad de un Dios que nos enseñe». es falsear el sentido de las mismas. Ya en las primeras páginas de la Biblia aparece la cercanía creadora de Dios. y no en el temporal. ¿qué posibilidad y qué manera hay de entender la cer- canía de Dios en relación con los Orestes de hoy? La cercanía salvífica de Dios sólo puede comprenderse de- bidamente si se parte de una cercanía de Dios primera -en el sentido metafísico. sobre el pecado. en esperanza de realización histórica. Asume con coraje el crimen de parricidio y matricidio. protesta Orestes en una de sus autoafirmaciones más radicales. tenemos que empezar por la creación -proto + logía-: primera palabra. por no soportar su libertad. en su unilateral exclusividad. de sus potencialidades. sobre el paraíso terrenal.respecto a la crea- ción. El hace que sea el «sen>. en proyecto de vida. Este Orestes moderno de- safía a todos los dioses. El acto creativo es por excelencia un don que res- peta la alteridad. de su li- bertad. exclusivamente como un dato histórico pasado. Querer entender las primeras páginas de la Biblia sobre la creación.tra ese hombre». por no tener coraje para asumir su partici- pación en el crimen de su hermano. En- tonces. bien como palabra futura de espe- ranza. que se refugia bajo la protección de los dioses. sobre la promesa de salvación. Y si el ser es el hombre de la autonomía de su libertad. absoluta en cierto sentido. Y esta primera palabra sólo nos resultará clara cuando hablemos de la última palabra. exclama Júpiter al captar toda la pretensión de Orestes a la libertad. Hay una relación fundamental entre la protología y la escatolo- gía. No se puede entender la palabra primera de la crea- ción. La justicia es un problema de los hombres. Orestes es libre. Para hablar de la última palabra de Dios sobre el hombre -eschaton + logía-. No es débil con su hermana Electra.

protología. inr:t~l~'" ~~t'. esto es. es decir. se revela y se realiza corno persona 27.? sus decisiones libres. se iluminan mu- tuamente. Hu- manidad en una relación de amistad. Humanidad en el pecado.. al crear al hombre en su liber- tad. primera.?~ d'. Ya por el proyecto creativo de Dios. . La incorporación a la iglesia según la encíclica de Pío XlI "Mystici Corporis Christi». el hombre es un se/cm clohim.. La primera anuncia ya lo que será la última. Y de hecho Dios trata desde el comienzo al hombre como una unidad. Humanidad en el castigo. Son libertades que sólo se entien- den dentro de una humanidad. el hombre es pensado en orrlf'n :l ('on<:titllir<:f' pn hllm:'lni. como el Orestes de Las moscas. 126 . anterior a la misma libertad individual. una aproximación a Dios que sea decisiva. sino dado al hombre por Dios en el acto creativo. la última. está ya referido a esa unidad colectiva hu- mana. hnt. Humanidad en la promesa de salva- ción. lo hace poseedor de la facultad de autocrearse en su relación con el propio Dios. En cierto modo. Madrid 1961. última. posibilita la dimensión escatoló- gica de la acción humana. la madre de los vivientes. Los hom- bres constituyen una unidad. creado a imagen y semejanza de Dios. La liber- tad es el fuego que no fue robado por los hombres a los dioses. Ni cayó del cielo como un rayo.. ni se conquista por el coraje de asumir el asesinato de su padre y de su madre.. por tanto. explicita y plenifica a la primera. en Escritos de teología n.lación con el mismo Dios. En su seno. que cons- tituye al hombre en libertad. Esta cercanía creativa de Dios. corno humanidad. Sin esa primera pala- bra. Las dos. El lenguaje simbólico del Génesis va más allá de una sim- ple creación de un ser libre.hrl P . RAHNER. La libertad humana sólo existe porque hay una libertad divina que la llama a la existencia. con los demás hombres y con la naturaleza. y la última ilumina. que responde ante su Creador en libertad y responsabilidad. la escatología. Taurus.. 27 K. el hombre se encuentra ante esa unidad del género humano. racional. en relación con el hombre. El hombre como razón y libertad es la manifestación de esa primera \Jalabra de Dios. En términos bíblicos. que la constituye en su relación dialogal.. Dios. se hace ininteligible. 84ss. Hace nacer a todos los hombres de Adán y Eva.

Y la humanidad toma conciencia de su unidad y de su responsabilidad de todo el uni- verso. una nueva presencia. en una participación de vida común y en una actividad en orden al bien del con- junto. para gozar de la intimidad de Dios. Chr. una nueva cercanía de Dios. de psiquismo ascen- sional e interdependencia progresiva. lo sobrenatural. haciéndose así primera. 127 . 6588. El mismo Yahvé creó a Jacob. autónomos e independientes. y por eso. En la conciencia del pueblo de Israel estuvo la experiencia de esa segunda cercanía de Dios. Esa llamada llega hasta la misma estructura de su ser y antecede a sus mismas decisiones. es una cercanía salvífica. Y esta estruc- tura básica creativa se convierte a su vez en el espacio de posi- bilidad para lo gratuito. la evolución y la socializa- ción son dos leyes que rigen nuestro universo físico y humano. Se caracte- riza por la libertad. una persona llamada a vivir en unidad con los demás hombres. En una perspectiva teilhardiana. El profeta Deuteroisaías entendió que esta criaturas por el acto creativo. Aunque esa llamada no se distinga históricamente en el tiempo de la misma llamada creativa. La cercanía de Dios es funda- mentalmente para Israel aquella que lo constituye como pueblo de Dios. lo rescató (Is 43. Soco de France. Con toda justicia se le puede denominar una nueva llamada de Dios. COFFY. Lyon 1966. que lo constituyó en pueblo de Dios. El universo está sujeto a un gran proceso de complejidad creciente. la naturaleza y la historia. Por tanto. sólo tienen consistencia en el movimiento y por el movimiento.1): «¿Quién ha medido las 28 R. libre y profunda. se dará su verdadera realización humana. formó a Israel. sino el mismo pueblo de Dios. para la llamada de Dios a que ese hombre no sólo constituya una humanidad. Lo real. Teilhard de Chardin el le socialisme. im- plica una gratuidad por parte de Dios que no se incluye nece- sariamente en el acto creativo. Por el proceso de socialización crece la unión de los seres vivos. en respuesta a ella. La cercanía creativa de Dios hace al hombre un ser libre y soberano. el grado de intimidad y la universalidad 28. Este proceso de socialización afecta a todos los hombres y los conduce a una unidad total.

la cercanía de Dios al hombre lo hace un ser li- bre y responsable. en la balanza ha pesado los montes y en los plati- llos las colinas?» (Is 40. gratuita. 325-347. al constituir al hombre libre y 29 K. Dios es el «que creó los cielos y los desplegó. para constituirse pueblo de Dios. estructura en profundidad la misma naturaleza concreta del hombre a modo de un «existencial sobrenatu- ral» 29. de la manipulación y del capricho de los hombres. Por tanto. La misma llamada gratuita. e incluso en medio de los hombres? ¿Qué significa que el reino de Dios es acción libre. 128 . ~~C' p~CG~ ~~:­ entendido de ningún modo como algo particular o provisional? La llamada creativa de Dios. que. que el reino de Dios penetra la historia humana y la lleva a una pleni- tud. a un acabamiento definitivo. el que asentó la tierra y sus productos.~~ .~ü. ::. Al ordenarlo a ser pueblo de Dios. al ordenar su naturaleza en dirección a la unidad social.~H\.aguas con el cuenco de sus manos y ha determinado con su palmo la medida del cielo? ¿Quién ha medido toda la tierra con el tercio. que 10 hace capaz de encerrarse en un solipsismo escogido. pero también creó todas las cosas (Is 44. Sobre la relación entre la naturaleza y la gracia.5).. no le retira la libertad de ne- garse a ello ni la posibilidad de querer ser sociedad ajena a los designios de Dios. ¿qué es lo que significa que Jesús anuncie que el reino de Dios está cerca. Al hacerlo libre. no lo determina a vivir en sociabilidad responsable y asumida. de Dios más allá del po- der.. el reino de DiuC') t. sobrenatural. a su vez. al ser hecha por el mismo Ser infi- nito y creador. Al ordenarlo a ser humanidad. Ante estas consideraciones antropológicas.12). lo or- dena a constituirse pueblo de Dios.. Crea a un hombre llamado a vivir toda su vida una tensión fundamental. Así Yahvé formó y redimió a Israel. Madrid 1961. destinado a ser comunidad humana. Pero. no le quita la libertad personal. no hay libertad del mundo que consiga apagarle y arrebatarle por completo esa orientación fundamental. Taurus.uú ~aj·áLLcr ubs01ütü ~ üll~~.. RAHNER.·~í:. por tanto. el que da aliento al pueblo que la habita y sopló a los seres que se mue- ven en ella» (Is 42. en Escritos de teología I.24).

pasa por las más di- versas mediaciones. material sedimentado en las capas pro- fundas del inconsciente.. de sucesos cósmicos. pero que asumidos en la res- ponsabilidad libre se convierten en otras tantas señales del reino. envolviéndola en su singularidad y en sus relaciones sociales. Pero se nos escapa cuál es el elemento de ese 129 9. Y el reino surge para esa persona con las características apuntadas por Jesús. que fuera de una percepción interpelativa de la libertad humana caerían en el mutismo de la materia o de los automatismos. que él estaba cerca. Incluso cuando surge como desde dentro del hombre. En otras ocasiones se trata de acontecimientos históricos. absoluto. se construye algo definitivo. Por ir dirigida a un ser corpóreo-espiritual. condicionar de antemano esa nueva palabra. por- que el amor y el perdón viven de la misma eternidad de Dios. porque allí convergen todas las líneas de lo humano. hIstonca. interfieren de hecho elementos imaginativos. en lo más profundo de su silencio interior. Sabemos afirmar. de infinito. e incluso el pueblo mismo de Dios.. SIempre que la libertad humana. de lo histórico. Cada nueva palabra de Dios. construIda en las relaciones con los demás. Todos estos elementos que ha estudiado la psicología se convierten en mediaciones de la cercanía salvífica de Dios. que su venida estaba aconteciendo. que vive dentro de las coordenadas del espacio y del tiempo. Nunca se puede predeterminar. con el mundo. Por ser de Dios tiene una dimensión de absoluto. ~ Escatología . Siguen otras palabras suyas. basándonos en la predicación del anuncio de Jesús. imá- genes y símbolos aprendidos en determinados universos cultu- rales. universal. Frecuentemente nos interpela el otro en su libertad. es la presencia del reino de Dios. Es siempre una sorpresa. . se encuentra con Dios. bien en espera de amor y de ayuda. reliquias afectivas del pasado. no termina en un silencio absoluto después de esta pri- mera palabra. Es de Dios.ordenado a ser una humanidad. casi dispensándose de una mediación humana. de definitivo. pronunciada dentro de la historia de cada persona. bien llevando la tensión hu- mana a tal extremo que la única posibilidad salvífica es el per- dón. en su carácter absoluto y universal. De nuevo se presenta el reino de Dios en su cercanía inesperada. Ha tenido lugar la cercanía de Dios.

de fermento escondido. de perdón. no acontece nada y no madura nada para la eternidad gloriosa. Nuestra condición de pecado. van respondiendo a través de sus acciones. de ese trozo de historia. Por eso es única la seriedad de las decisiones históricas.-a~¡~H UC ~~d d\'. «No será espectacular la llegada del reino de Dios. Sólo porque de hecho Dios está presente. de ser corpóreo-material. Porque en todo acto libre nos construimos a nosotros mismos. Pero éstos tienen una función exclusiva más que inclusiva. el absoluto de Dios se hace presente en el más pe- queño acto de caridad. de ambigüedad. Porque nadie sabe. a no ser el Padre. A medida que los hombres.reino que se está realizando.. a esas interpelaciones de Dios.l. Tenemos criterios aproximativos dados por Jesús y codificados en el Nuevo Testamento. incluso respecto a nuestras propias experiencias. Ni se dirá: Helo aquí o allí» (Lc 17. Nuestra mirada es muy superficial. es decir. sujeto a las condiciones espacio-temporales.iúu UUt:SUd. impide percibir la transpa- rencia de la presencia del reino. se inicia ya la eternali- zación del reino. y mucho menos respecto a otros aconteci- mientos más complejos. pero nunca lo identifica totalmente. de naturaleza concupiscente. Con ello no se niega el carácter de futuro ni el de sorpresa del reino de Dios. como reino de Dios. aquello que aconteció de hecho como realmente definitivo. Y en ese cons- truirnos se va haciendo definitivo aquello que recibe el don de lo Absoluto de Dios. 130 . de servicio. Por otro. Sirven más para evitar ilusiones de identificar el reino en donde está que para afirmar apodícticamente dónde se sitúa. de esa migaja del mundo. como red de relaciones con los demás. desde que el hombre se coloca en libertad ante la interpe- lación de lo infinito de Dios. en conciencia y libertad. Conserva siem- pre su carácter de misterio. per- miticnGG )' pv51tilitcinJü ~a g~úilf¡\. Por un lado. de semilla enterrada. Lo que el hombre va construyendo en la his- toria no madura definitiva y universalmente en el momento simple de la muerte. con el mundo. ya dentro de la historia se da esa madu- rez. de su compromiso en la historia.21). naturalmente a través de innume- rables mediaciones. siempre que pasamos al margen de Dios. de justicia. La predicación de Jesús nos da el criterio para indicar la presencia del reino.

El hombre glorificado. un ovillo de donde salen innumerables hilos. es siempre el absoluto de Dios el que se pone en contacto con nosotros de modo salvífico. creador y salvador. bien sea en la his- toria de cada uno de nosotros. Solamente en el momento de la muerte de cada uno de noso- tros se hará claro y totalmente irreversible ese trozo de mundo definitivamente construido. porque hace ya eterno todo lo que el hombre. un centro de irradiaciones. sino en diálogo libre con Dios y únicamente porque Dios con su cercanía creativa y sal- vífica hace definitivos los actos de los hombres. éste está siempre presente y futuro. La muerte no es ninguna varita mágica que lo transforme todo en oro. de justicia. hace y construye de amor. Presente. esto es. de servicio y de perdón. Allí llegó ya el reino de Dios. Y a medida que participan del absoluto de Dios. Esas relaciones e irradiaciones se prolongan hacia atrás y hacia adelante en la historia. Pero la verdad es que se nos escapa determinar in specie cuáles son los elementos que se harán definitivos. siempre que el hombre en su libertad se encontró positivamente con la li- bertad gratuita de Dios. de la historia. bien en el momento de nuestra 131 . esa historia y ese mundo son realidades ya construidas en una relación con el Absoluto. la historia glo- rificada serán el hombre construido y la historia construida no a través de una voluntad prometeica. su historia y su mundo. Cada persona es un nudo de relaciones. es decir. porque esa cercanía de Dios siempre nos sorprende y nunca sabemos de hecho que el reino se está construyendo. La vida glorificada es fundamentalmente el universo de relaciones que se construye en la hIstona.una realidad histórica y humana explota dentro de la misma eternidad de Dios. de su historia y de su mundo supone necesariamente que ese hombre. del mundo que haya sido tocado por el Absoluto de Dios volverá a la nada. en forma de apertura y de acogida. Pero hace explotar hacia la luminosa eternidad lo defini- tivo que está ya construido en la historia. Aunque se vista con los andrajos del pobre. La glorificación del hombre. o se esconda en una prisión o llore de hambre. Futuro. Nada del hombre. Por tanto. cargado de historia y de mundo. En la muerte no se hace definitivo aquello que durante la historia humana no pasaba de ser relativo y transitorio.

20- 21). pero casi siempre reprimida. lugar. La relación con Dios no es una relación más en la serie de nuestras relaciones. como hemos visto varias veces. Tienen nombre. no hay ninguna transparencia en un movimiento de liberación de modo que se perciba. a partir de los crite- 132 . a través de sus aguas la imagen limpia y perfecta del reino de Dios. Unos pocos consiguen triunfar políticamente alcanzando el po- der. presente en todas las demás. porque en un punto de la historia humana eso ya ha acontecido: en Je- sucristo muerto y resucitado. en vez de restringirse a la verdad del hecho. ¿Hasta dónde se puede de hecho hablar con exactitud teológica de esa cerca- nía salvífica de Dios en tales movimientos? Ante todo hay que tener en cuenta la cautela de Jesús. fecha. sin duda. como si todo estu- viera decidido en el presente de la historia personal y social. creyendo en el hecho y po- niendo en manos de la soberana libertad de Dios y de su omni- potencia su realización. con el reino de Dios.muerte.todas las demás. por así decirlo. Es la relación constitu- tiva básica. Se acusa a los teólogos de su prisa en idelt- tificar a dichos movimientos con la cercanía de Dios. Es estar cierto de que eso acontecerá. Por tanto. En el contexto latinoamericano se vive. Esperar es renunciar a imaginarse el cómo de esa transformación. tal como lo vamos presentando. o en una peli- grosa clandestinidad. Esperar es estar abierto a la glorificación de la persona y de su historia por parte de Dios. Pero. El reino no viene aparato- samente. por tanto. Esos movimientos son históricos. No se trata de un actualismo exagerado. de la que son media- ciones -aceptación o rechazo-. estaría equivocado el que interpretase las imágenes apocalípticas de la Escritura en la línea del «cómo» y del «contenido» de la glorificación. una aguda tensión entre los movimientos de liberación y las fuerzas de dominación. Y en virtud de ella es como todas las otras relaciones serán nuestra eterni- dad. Por consiguiente. por otro lado. van construyendo la trama de la humanidad y de la historia glorificada. Eso sería un atrevimiento y una presunción humana. so- ciológicamente identificables. o en libertad a veces legal. como si no hubiese espacio para la esperanza. La mayor parte de ellos siguen luchando. No se podrá decir: «Está aquí o está allí» (Lc 17.

Ese trozo de la historia del pueblo salvadoreño. No se encuentra a Dios donde él no está. esos movimientos asumen la dimensión absoluta y universal del reino. Son las per- sonas que lo viven y que lo hacen.lov el Lldve" de mi «buena intencióo». Es lo contrario lo que vale. asumida por monseñor Ro- mero. Y esas personas. de amor a los pobres.iúu pUl iu 4UC.rios de caridad. I>t ll. y no de nuestra mera intención. Aun sin saber que Dios está en movimiento. En otras palabras. de justicia. la que da consisten- cia a esta relación con el absoluto de Dios. constituyen el reino de- finitivo de Dios.. son ya el reino de Dios. No es la intención subjetiva. y en cuanto que lo son. Y en esa esperanza y fe nos acercamos a ellos. La presencia de Dios es de Dios. podemos «esperar» que en esos movimientos se dé esa cercanía de Dios. Y se convertirán en historia glorificada a medida que esas mismas personas mueran en esa relación de acogida de la provocación liberadora de Dios. Los movimientos de liberación no son una especie de sus- tancia que tenga existencia e hipóstasis propia. Y con esa esperanza confiamos a Dios a los que mueren en ellos. Porque ellas son solamente tales relaciones de liberación si se encuentran con el absoluto de Dios. En esa esperanza vemos a monseñor Romero eterni- zando su historia personal y toda la historia de su pueblo que sufre. como tal. aunque se piense que está. por tanto. lo encontramos siempre que nos comprometemos 133 .elii¿el an¡ d ll. de libertad. bien para comprometernos políticamente con ellos. y de los demás que nos ofrece el evangelio. responsables ante las llamadas del Dios cercano. como rela- ciones de liberación. por tanto. En ese sen- tido. por la fuerza del amor infinito de Dios. Y debido a esa relación con Dios. principio y fin último de toda liberación. depende de él.. los movimientos de liberación. bien sea para analizarlos teóricamente. en cuanto traducción his- tórica de respuestas libres. Pero sólo el Padre sabe de hecho qué ele- mentos de ese proceso de liberación serán eternidad y. no es porque yo piense que el reino de Dios está en un movi- micllLu oc liucla¡. se glorifica en su muerte hacia dentro de la eternidad de Dios. los hacen definitivos. Es la historia que él construyó durante su vida y que se fue haciendo definitiva hasta acabar en la muerte.

tanto más equilibrio nos da también la esperanza. Esperanza. La cercanía de Dios siempre ha de acogerse con esperanza y humildad. Siempre queda espacio para la esperanza y para la fe por un lado. Y cuanto más necesitamos la humildad. en el sentido de que nunca sabemos de hecho. es privar a todos 134 . Por tanto. siem- pre puede hacerse con l. el elemento de definitivi- dad sólo lo sabe Dios y sólo él le da consistencia. y para la conversión y la humildad por otro. Nada nos exime del deber de discernir y de decidir. Humildad. nunca tendremos absoluta certeza de la presencia del reino en un de- terminado acontecimiento histórico. Pero no siempre sabemos cuándo tenemos de he- cho este encuentro -¡es muy grande el espacio para la ilu- sión!. Por tanto. no sabemos exactamente qué reali- dades son realmente expresión de la presencia del reino. Pero. La humildad se vuelve hacia nuestra fragilidad e ignorancia. nunca nos es transparente la cercanía de Dios de forma que no nos quepa ninguna duda sobre ella. hacia la misericordia gratuita de Dios. ya que siem- pre es posible por nuestra parte una pérdida y una vuelta al pecado. ni en qué medida lo son y gozan ya por tanto del carácter definitivo. o si por el contrario el fuego habrá de consumir el heno o la paja de esas realidades (1 Cor 3.a criteriología que nos ofrece el evan- gelio el discernimiento objetivo de las mediaciones históricas del reino.libre y responsablemente con ese movimiento. Todo encuentro con Dios está marcado con la dimensión de lo definitivo. incluso con los criterios evangélicos. Omitir es ya errar antes de discernir. Hablando más en concreto.12-15).ni en qué medida establecemos esta relación definitiva. La esperanza. Porque la omisión es siempre pasar al margen del reino. y el re- curso a su carácter de misterio y de silencio por otro no puede ser un pretexto para desligamos de todo compromiso con las mediaciones históricas. Este grado de inseguridad e incertidumbre resnecto ~ I~ identificación de la presencia del reino por un lado. porque nunca sabemos hasta cuándo y hasta dónde se hace definitivo ese encuentro con la cercanía de Dios o hasta dónde se ve en- vuelto por nuestra debilidad hasta el punto de que podamos rechazarlo más adelante.

en el tiempo te- rreno y glorificado. Evidentemente. Greshake afirma que «lo que se dejó de hacer en el tiempo y las oportunidades y posibilidades que se rehusaron. y cada ocasión es una sorpresa de esa cercanía de Dios. Y cada persona cristaliza en sí esa historia y ese mundo. del remo (fe 01OS. está construido para siempre. Por tanto. que no existió por no habernos empeñado nosotros en ella. el mundo nuevo. O. por otro lado. tal como lo hizo Jesús cuando expulsaba demonios. esta libertad y esta conciencia no necesitan tener la claridad explícita de su referencia a la cercanía de Dios. LOHFINK . La referencia a la cercanía de Dios en las acciones humanas se hace en libertad y conciencia. sólo es historia humana porque los hom- bres construyen una trama de relaciones entre sí y con el mundo. que es como el ladrón que viene sin avisar. per- manece omitido» 30. que se perdieron o malbarataron. llevándolos hacia la definitividad gloriosa del reino con su muerte.C. la seriedad de su carácter absoluto.. GRESHAKE. a su definitividad. pero de cualquier modo tienen que percibir la gravedad. curaba en- fermos. su no-existen- cia sería un menoscabo para el reino de Dios. ha sido constituido en libertad y en responsabilidad dialogal con el mismo Dios y ha sido llamado por él a ser un pueblo de Dios.de aquella parte de historia que ha de ser glorificada. que urge. los movimientos de libe- ración construyen en la medida en que expresan de hecho la cercanía de Dios en la historia. 30 G. la pretensión humana. Esa presencia del reino que penetra en la historia es la que la lleva a su culminación. Pero. consIste entre alfas cosas en expiiciLar la pre- sencia interpelante del reino en los acontecimientos históricos. Lo que se construyó en el tiempo.G. De forma incisiva G. La predicación de esta proximidad de Dios. 73. Lo que ga- rantiza la definitividad de las realidades históricas no es la so- berbia. 135 . definitivo y universal. y no por la simple materiali- dad de actuar. por la cercanía creativa de Dios. lo que se omitió. En este sentido. sino el hecho de que ese hom- bre. Está en juego el reino definitivo. cf n. permanecen también per- didas y fracasadas en el mundo nuevo. anunciaba el evangelio a los pobres. 113. no se trata de modas transitorias.

incorporan dentro de sí al propio cosmos. El hombre puede construir una historia definitiva y eterni- zable. iluminados y transfigurados cuando Cristo entre- gue al Padre 'el reino eterno y universal. esto es. Greshake distinguen: eternidad = sólo atribuible a Dios tiempo glorificado = historia humana en su etapa definitiva tiempo = realidad vivida dentro de la historia terrena. después de haberlos propagado por la tierra en el Espíritu del Señor según su mandato. Los frutos de la naturaleza y del trabajo son más que nuestra simple espiritualidad. el hombre por su propia naturaleza de ser libre y ser corpóreo-espiritual está abierto a ser compañero de Dios en una alianza definitiva. «Los valores de la dignidad humana. con la venida del Señor se consumará su perfección» (GS 39). La certeza en la fe y en la esperanza de que la historia y el cosmos participarán del mundo definitivo y que por eso ya es- tán en cierto modo envueltos en el toque de lo definitivo du- rante la existencia terrena. volveremos a encontrarlos limpios de toda mancha. se fundamenta en la resurrección del hombre Jesús. de la unión fraterna y de la libertad. La histo- ria y el mundo quedarán glorificados en la medida que los hombres que construyen esa historia y que transforman y hu- manizan ese mundo maduren en orden a la eternidad glo- riosa :ll. Usamos el término «eternidad» en esta frase en el sentido de «tiempo glorifi- cado» de los autores citados. Lohfink y G. Como son acciones de un ser cor- póreo-espiritual. reino de verdad y de vida. 136 . todos los hienes que son fruto de la naturaleza y de nuestro trabajo. reino de justicia. Inspi- rados en santo Tomás. Jesús hizo madurar para la eternidad de usamos aqUl y en otros mucnos lUgares el termInO «etermdad» SIn la precisión técnica teológica de realidad que sólo corresponde a Dios. El concilio Vati- cano II afirma este hecho de la perpetuación de nuestras reali- dades terrenas. Son historia y mundo. Este reino está ya misteriosamente presente en nues- tra tierra. dejando naturalmente abierto el espacio de misterio que todo esto envuelve. los actos que realice en ese diálogo de alianza asumirán esa dimensión de eternidad. G. de amor y de paz'. reino de santidad y de gracia. Es una posibilidad que la teología escolástica designa como potentia oboedientialis. Y en ellas ese cosmos encuentra su perpetuidad. a saber. De este modo.

. hoy tan pagana y hasta degenerada. (Chico Buarque) Ese carnaval es mucho más que una fiesta. de fiesta.~¡. Desde las alturas espirituales de un san Agustín hasta las músicas del carnaval. después de un año de sacrificios y de espera.. Vemos los deseos y las aspiraciones. Es lo primero en el orden lógico. no solamente como un «yo». rCJ:\J \:1 :. y todas las relaciones que fue creando a lo largo de sus breves treinta años. humillándome o pisándome.-':"1. sino como signo y manifestación. Pero existen debido a un pri- mero ontológico de la proximidad creativa y salvífica de Dios. toda la literatura hu- mana impregna ese deseo imperecedero de seguir existiendo para siempre. el que me vea arrebañando de la vida y dude que me voy a rebelar. sepa que tengo tanta alegría tapada y sofocada. Una vez que sabemos en la fe esa posibilidad prometida al hombre. San Agustín siente la inquietud de un corazón que sólo encontrará en Dios su descanso. aun con la ilusión de las cosas perecederas o de la memoria flaca de los hombres. esperando una nueva realidad de fiesta y alegría: «El que me ofenda.. con las cosas. no tanto como prueba.vida toda su existencia terrena. sino en las rela- ciones de amor con las personas. de represión. Guarda el carácter simbólico de un mo- mento de explosión de alegría. Los cantores del carnaval aspiran a que la fiesta no acabe o sufren callados la amargura de una situación de dureza. como criterio 137 . corpóreo-espiritual. pensando que me voy a aguantar. que me pondré a gritar de pronto estallando cuando llegue el carnaval». Los paleontólogos afirman. Está allí esa obstinación terrible del hombre de enfrentarse con todo y con todos a fin de garantizarse una perpetuidad.~. gruñendo hasta que llegue el carnaval. con todo el cosmos. Lus signus I1U~ ay UUdH a nC-~al al . gruñendo hasta que llegue el carnaval. nos resulta fácil entender las aspiraciones de eterni- dad del corazón humano.:~~~c~ ~ i~~ mina los signos.

En unos momentos de recorte salarial el presidente de la República se vio sorprendido por la pregunta de un niño sobre qué es lo que haría si ganase tan sólo un mí- sero salario mínimo. sin el cual el mismo futuro se vería comprometido. Un ojo vuelto hacia el futuro ya iniciado en la glorificación de Jesús: el reino de Dios será lo que Jesús ya es. festejan.¡ . A pesar de eso resisten. vuelto hacia el presente. El futuro como posibilidad de Dios presupone el presente como respllest. El reino está siem- pre por venir. Vive. Y la mayoría de nues- tro pueblo que vive del salario mínimo no lo hace. Aspira a perpetuar algo de sí. Sólo se habla responsablemente del futuro . Las situaciones pueden ser terribles. para no dejar escapar las mediaciones. celebran. El hombre cuida de sus muertos. Canta. el presidente no vaciló en darle una res- puesta desconcertante: «Me suicidaría». Resiste. La libertad de Dios no puede verse coartada por nada. el hecho de que los hombres entierran a sus muertos. inalienable. En relación con el reino de Dios.¡1 mismo Oios FI Oios flltllrn po~ poI Dios ya presente. pueda responder con acciones a la existencia ya del reino de Dios. las pruebas de la cercanía de Dios ya presentes. Desborda de alegría en los estadios de fútbol. vuelto hacia el presente como tarea. conservan reservas de alegría. Y la creatividad de Dios es infinita para poder hacerse presente en mediaciones históricas imprevisibles e incontables. ¿Por qué? Se resiste a la totalidad de la muerte. al toque de la llamada de Dios. El Dios presente en Jesús glorificado es el criterio definitivo para discernir cómo está actuando él y esperar cómo habrá de ser en el futuro. El Dios futuro revelará al Dios presente.y señal fundamental para reconocer que están ante restos hu- manos y no simplemente ante la frialdad irracional de preho- mínidos. los acontecimientos. el cristiano debe tener dos ojos. imprevisible. Jesús glorificado es el futuro último y acabado de Dios. como responsabilidad insustituible. Un ojo mirando hacia el futuro. El animal queda tendido en donde muere. La opresión que pesa sobre nuestros sectores populares resulta a veces difícil de con- cebir. La experiencia del Dios ya presente nos per- mite hablar del Dios futuro. ¿Alienación? ¡No! Está ahí esa base antropológica para que. Y el otro ojo vuelto hacia el presente. Nada la limita.

y resucita cuerpo espiritual» (1 Cor 15. de la animalidad. ni se le antojó al corazón del hombre. no sólo espacio-temporales. El reino de Dios futuro no será medido todo él y por completo por el éxito del hombre. como se verá más adelante. de la fragilidad. El propio Pablo no eludió este problema de comparar las dos formas de existencia. Se siembra cuerpo ani- mal. la glorificación del hombre.si éste. Por consiguiente. pese al dato indiscutible de que se constituyen ya unas realidades definitivas en el interior de la historia humana. y resucita en gloria. Con el término de «glorifi- cación» hablamos de una nueva existencia del hombre. del mundo es acción única y exclusiva de Dios. sino que Dios preparó para los que lo aman» (1 Cor 2. en cierto modo. la gloria. no hemos de olvidar que el presente construido por el hombre no se hace sin Dios. de la humillación. Ante todo. La imagen central está en la diferencia entre la semilla y el fruto.42-44). de la imperfección moral y del egoísmo. nn <:p tr:lt:l :¡q1Jí~ ~':l '1ItP tpnrln'í <:11 lng"lr propio rl1"lnno <:P h:lhlp del purgatorio. ni el oído oyó. La se- milla está en el lado de la corrupción. incluso en su rela- ción con Dios. se inició ya y está siendo actuado. sino del propio pe- cado. de la historia. 139 . y resucita en gloria. Por tanto. no se encuentra todavía desvinculado de las li- mitaciones. Recurrió a varias imágenes para dejar bien claro que hay una poderosa acción transformadora de Dios en el paso del modo terreno de existir al modo celes- tial: «Se siembra en corrupción. la fuerza. Esa relación profunda entre el presente y el futuro no debe llevarnos a pensar que el presente es la medida del futuro. que está implicada en toda glorificación de una realidad humana marcada por el pecado. Se siem- bra en flaqueza.9). este silencio no es desconocimiento de que lo definitivo creado por el hombre. Además. Por eso no entenderíamos a Pablo cuando nos promete «lo que el ojo no vio. La dimensión de purificación. el fruto a su vez refleja la nueva vida: la incorruptibilidad. del mundo. La experiencia de Israel respecto al futuro se alimentaba continua- mente de la experiencia de la presencia viva de Dios en medio de él. hay una ruptura. una discontinuidad. la espiritualidad --en el sentido de estar dentro de la esfera de lo divino-.

Y.n'l- v u 1. a la respuesta de amor. pero inmediatamente se niega el límite de lo que se acaba de afirmar. nuestra historia. precisamente por- que fue pobre y miserable? ¿Le cabrá entonces una glorificación reducida de historia y de mundo. y el reino definitivo glorificado no se puede entender bien a partir de la categoría de la crea- ción. por haber incor- porado poca historia y poco mundo? '" S. a su vez. El término «novedad» da cuenta más claramente de lo que se intenta decir. Dios nos creará eterna- mente con su amor. cuando hablamos de que ya construimos aquí algunos elementos de la nueva tierra y de los nuevos cielos. si nos pa- rece mejor. sino en permitir. 140 . y tam- bién cuando hablamos de que Dios transformará nuestro cuerpo. la libertad de Dios que nos ama está lla- mándonos al diálogo de amor. Th. En la eternidad gloriosa. Así pues. la experiencia de nuestra libertad creativa puede ayudarnos a percibir algo de lo que habrá de pasar. de la nada. de esta manera. sino más bien de un dato que es asu- mido en una nueva manera de ser.1. para construirse en libertad. nuestra historia y nuestro mundo.1noro p<. del nuevo hombre y de la nueva historia. su esencia. estamos diciendo mucho menos de lo que sucederá en realidad. debido a la presencia de Dios salvador.3y12. No se hace. y la pregunta del pobre parece cuestionar este tipo de re- flf'xión . La glorifica- ción supone la existencia de la historia humana. Podemos decir que nuestro hermano nos crea con su amor.1 1: cio para amar. el mundo que existe desde la eternidad de Dios y que es glorifi- cado. Una aproxima- ción a esa realidad puede venirnos de la experiencia de lo que es amar en libertad. El salto creativo se da entre la nada y el ser. se afirma un elemento. ese amor-respuesta somos nosotros. y de que lo que afirmamos de él tiene Irás elementos de disconformidad que de conformidad 32.r~ O'lnrifir::1rln 'lnJlf'I (]11f' tl1vn t'ln .f'. por tanto. Es una creación que no consiste en hacer a un ser de la nada. La relación entre la historia presente ya salvífica.. Y ya santo Tomás nos hizo conscientes de que de Dios no podemos saber nunca lO que es. Como ocu- rre con todo conocimiento analógico. que una li- bertad sea libertad en relación con la persona que ama. tal vez más. 0. rómn <.

Y el pobre es un privile- giado en relación con ese reino. sm cons¡<leraclOn alguna <le te. y a partir de los pobres se comprende también que no toda conquista y victoria sobre la naturaleza es presencia del reino. Y ese amor de Dios y de los hermanos. Pero vale la pena pensar en su coste. El conocimiento que tenemos de la economía nos deja percibir fácilmente que gran parte del progreso se realiza a costa de la sangre de los sectores pobres del propio país o de otros países. 141 . asientan el reino definitivo. Por eso son ya felices. Este se verá eternamente amparado por tal amor. pues los asume en la definitividad de ese amor. Aquí es donde aparece el misterio del amor de Dios que. es el reino de Dios que viene a ellos. esa inmensa Iglesia que se vuelve con tanta solicitud y cariño hacia el pobre. Tan sólo las situa- ciones de vida y con vistas a la vida de los hombres de nuestras sociedades tienen condiciones de madurar en la historia glorifi- cada. sobre todo los ricos. que le servirá de eterno gozo. A su vez. La opción por los pobres vivida por la Iglesia y por los hombres en general signi- fica ya la cercanía salvífica de Dios a los pobres. el pobre es privilegiado en el amor de Dios y de sus hermanos.20). precisamente por causa de su condición de pobre. el clamor de los pobres. se eternizará como amor constructivo de ese pobre.9). a medida que se convierten en historia de libertad y de vida. En este contexto puede aparecer el sentido profundo de la opción por los pobres. se hizo pobre» por amor a nosotros nos enriquece con su po- breza (2 Cor 8. Pues bien. Hay victorias maravillosas que están consiguiendo muchos países. suple con la abundancia de su amor y del amor de la Iglesia a los pobres lo que a éstos les falta. No soportará el fuego del jui- cio. sin prescindir de la libertad humana. Pues aquel que «siendo rico. disolviéndose como la paja o el heno. parece ca- recer de sentido. Tanta explotación no puede ser el material de construcción del reino definitivo. Lo que en una perspectiva puramente humana. por causa de esa pobreza también de li- bertad y de espacio de responsabilidad. tiene sin embargo un futuro prometido desde que se abre a la cercanía del reino. porque de ellos es el reino de los cielos (Lc 6. precisa- mente por causa de su condición de pobreza. la protesta de los oprimidos.

ya que sólo Dios sabe lo que se hace defini- tivo. irrumpiendo ya en el seno de la generación de Jesús de modo último y definitivo. No es en la muerte donde todo se hace definitivo. en donde el reino de Dios se en- tiende como venido de arriba y poniendo fin al tiempo lineal de la historia. el reino acontece dentro de «esta ge- neración». en la muerte se revela la definitividad de la realidad asumida. El reino de Dios lle- vará la historia de su consumación plena. Es definitivo en la medida en que es asumido por la propia vida de Dios. a saber. Cada encuentro con la cercanía de Dios es último en cierto sentido. Sin em- bargo. a su vez. Jesús hizo esta proclamación dentro del horizonte de mundo y de historia de la apocalíptica.de la historia glorificada. Es universal. Lo es ya antes. Pero el reino de Dios sigue el dato fundamental de la predicación de Jesús. Conclusión Jesús anuncia la cercanía temporal del reino de Dios que. no recibe el 142 . Porque cada ser humano ha sido ordenado a ser miembro de una humanidad y sólo se entiende en relación con esa humani- dad y ~an ~~ hábitat c6srrücc. Jesús anuncia la proximidad de Dios que hace madurar para la definitividad de Dios todo lo que se le abre en libertad y en conciencia.5. E~ ~ie~t8 sC:1tidc. Esa venida también es siempre futura. al sufrir también la novedad transformadora de la singularidad de este encuentro con Dios. se manifiesta ya ahora en señales. C:ld~ ~:iCUC. y tan sólo en la muerte encuentra este proceso su última perfección. Por consiguiente. En la muerte esa defi- nitividad adquiere la forma de la «gloria». Allí es donde cesan los condicionamientos espacio-temporales y donde se resuelve todo resto de egoísmo gracias a la fuerza glorificadora de Dios. En cada una de las personas que es alcanzada por la cercanía de Dios.¡ tro con la proximidad de Dios escapa del puro tiempo terreno para tener ya algo -sólo Dios sabe qué cosa y en qué me- dida. Este esquema cultural ha quedado ya superado en nuestros días. porque afecta a todos los hombres. Ya en la historia es definitiva esta venida. Cada encuentro con esa proximidad de Dios o cada venida del reino es ya una consu- mación presente de la realidad alcanzada. toda la humanidad se acerca también a Dios.

quieren significar mucho más que una simple «revelación de lo ya construido» por el hombre. tejidos con la trama de la explotación. llevando consigo todos los hilos del entramado de la historia y del cosmos. que están ligados con él. Y cada uno de los hombres que muere y entra en la gloria lo hace como un sujeto histórico. El «todavía no» del tejido brillante de la eternidad 143 . de «madurar para la eternidad». sino una nueva manera de ser. en la construcción del reino defini- tivo. de que la realidad del reino de Dios definitivo no sería nada más que una mera reve- lación de lo ya construido. El eje de la eternidad es el propio Dios. de la lucha. en la medida en que sirvió de expresión a la relación con Dios. Vivimos en el reverso de la historia. La historia no se vuelve de- finitiva con la muerte de cada ser humano.sólo puede entenderse en esta relación única y transformadora de Dios. Hay una acción de Dios. y nues- tro mundo definitivo -nuestro cielo-. puesto que ya pertenecía al mundo definitivo y participa ahora de la resu- rrección de Jesucristo. el hombre deja otros muchos hilos que otros tendrán que utilizar para ir tejiendo la historia definitiva. Acentuamos a propósito la importancia que tiene la acción humana. en la que los her- mosos bordados de los países ricos se sostienen sobre una ma- r?!1? ~"t1fUS<l rlp Hnp<l': T <l <l~~ión rlpo Oio<: ron<:i<. de la esperanza.tiriÍ no tanto en conservar todos esos bordados.ser. Dios lo envuelve todo ello en una unidad inimaginable. un teólogo latinoamericano tiene que ser sensible a la novedad transformadora de esta acción di- vina. de forma naturalmente equivocada. todo esto asume una nueva forma de existir. Los términos que se emplean con frecuencia de «glorificación». sino en arrancar de esa trenza enredada de los hilos del revés ese tejido esplendoroso de la glorificación del sufrimiento. que asume las acciones y la historia humana en una relación perso- nal y única con él. como es lógico--. y que va siendo glorificada a medida que la muerte alcanza a cada individuo. de la solidaridad de los pobres. Lo era ya antes -no en todos sus elementos. Un lector con demasiadas prisas podría sacar la conclu- sión. Más que cualquier otro. Pues bien. como respuesta a las llamadas de Dios y sustentada por su fuerza maravillosa. Y por detrás de él. En la muerte lo que se da es la glorificación de la historia.

la ma- nera con que Dios habrá de glorificarla supera por completo los horizontes de nuestra imaginación y de nuestra compren- sión. flagelada y crucificada.11).conserva toda su novedad. y que luego lo vivieron en la maravillosa aurora de la resurrección. 144 . Porque por mucho que afirmemos la presencia de lo definitivo en el interior de la historia. Y el modelo de esta transformación ha sido ya experi- mentado por aquellos que conocieron la fragilidad de la carne de Jesús. 8. Ese salto tan sólo puede ser realizado por el Espíritu vivificador (Rom 1.4.

Breve. Otro hombre de su talla. el arzobispo de San Salvador monseñor Oscar Romero. Muerte-sello de una vida. Sangre derramada por la estupidez de un policía del interior. Nueva porque hacía tan sólo tres años que. Una voz decidida y fuerte inti- maba: «En nombre de Dios. herido por una bala criminal. había asumido la nueva opción por los pobres y los que sufren. LIBANIO) Día 23 de marzo de 1980. participando de la resurrección del Señor que estaba ce- lebrando en el altar de la misa. os suplico. también delante de la sangre caliente de Rutilio Grande y de dos pobres campesinos asesinados en una pequeña aldea del interior por las fuerzas de la represión. os ruego. Vida nueva y corta. El día 24 de marzo de 1980 esa voz se calló para siempre. porque tres años después también él moría mártir de la Iglesia de los po- bres.. cuando se acercó al caritativo y puro sacerdote jesuita Juan Basca Burnier. está amenazado de muerte cada momento. Moría asesinado. uniendo su muerte con la muerte del Señor. CAPÍTULO III LA MUERTE EN LA PERSPECTIVA CRISTIANA (J. por tanto.. . pero ahora en tierras brasileñas. B. y en nombre de este pueblo sufrido cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos. que no tolera la caridad sencilla del sacerdote y del obispo en defensa 145 10. Escatología . . También obispo. Era una de las muertes más significativas de Latinoamérica en estos últimos tiempos. mezclando su sangre con la sangre del Señor. os ordeno en nombre de Dios: ¡Abandonad la represión!». La ha visto muy cerca de sí.

Marcas de muerte en el código genético de millones de niños. 1 P. 6 de agosto de 1945. El sol. Otra Hiroshima de muertes."Certifico que vivió con vosotros esperando este día". envueltas por el fuego atómico. Y los ríos y el mar se harán camino de todos mis deseos. Me matarán de pie.15 de la mañana. que parecía ser un asunto de la historia de la pasada Iglesia. Muertes que son profetizadas en poesía: «Yo moriré de pie como los árboles. 8. 146 . de la miseria. Santander 1984. sino la vida entera de nuestro planeta.No mentía gritándoos. De golpe. 35. Y pro- longando esta experiencia de Hiroshima y Nagasaki se escribe mucho sobre la amenaza del «invierno atómico». Cada día ratificada en nuestras tierras. Fuego y ceniza al viento. 1983/1984: terrible sequía del nordeste brasileño y de grandes regiones de Africa. Otra terrible amenaza de muerte sobre el tercer mundo de la pobreza. Antología espiritual. con la muerte. El martirio. apaleadas en la comisaría. Nuevo tipo de muerte que ha creado la socie- dad moderna. En unos instantes desaparecen millares y millares de personas. Muerte lenta del hambre.de las mujeres pobres. ¡Por fin habré amado!» '. CASALDÁLlGA. se hará verdad mi vida. Yo diré a mis palabras: . Símbolo-muerte de nuestra civilización. pondrá su lacre sobre mi cuerpo doblemente ungido. como un testigo mayor. Sal Te- Trae. mientras la selva amada sacudirá sus cúpulas de júbilo. Un hongo inmenso de fuego envuelve a la ciudad de Hiroshima. Profecía extrema. que no liqui- dará simplemente alguna ciudad que otra. Dios dirá a mis amigos: . Nuevo modo de morir cris- tiano. se ha hecho verdad nueva.

. Desea estar desnudo en el suelo. A. Las tres de la tarde. Las personas conservan la fisonomía joven y sin arrugas. El sol va cayendo. proyección de los deseos de una so- ciedad que quiere la muerte lo más lejos posible de ella. S. delante del ocu- pante moribundo. aire vivificado por ale- gres melodías sintéticas.. 155ss. 3 X.. san Francisco . Les da sus últimas recomendaciones. Muerte precedida de angustia mortal hasta sudar sangre. El funcionario trae el veneno. 147 . mucha luz. Plaza y Janés. El perfume dominante se cambia auto- máticamente cada cuarto de hora. sea cual fuere su edad.. murió cantando: ¡bien venida nuestra hermana muerte! Lo mismo que es bienvenido el sueño después de un día de brega. Madrid 1982. para que podamos cantar con él cuando llegue nuestra hora. ¡Que se festeje la llegada de la hermana muerte! Ella nos abre las puertas de oro del jardín de la luz. La hermana muerte acude suavemente. Un mundo feliz. LÉON-DuFOUR. una tarde de otoño.. con sus padres. Ficción científica. Amén» (León Chancerel). 1226: «En su choza. alaba la 2 A. Pero muerte del Hijo que se entrega a Dios Padre. Un amplio aposento. Sócrates toma tranquilamente el baño. Confianza radical en medio del mayor abandono y sufrimiento. Su rostro es un cristal de paz. Barcelona 198Y. Aprendamos de san Francisco a vivir bien . En el «admirable mundo feliz» se muere de forma dife- rente. Acostumbrado a las imprecaciones de los condenados. y a morir bien. El soma inyectado en la sangre lo transforma todo en belleza. Junto a cada lecho. Un verano que jamás terminará. un receptor de TV que funciona noche y día como un grifo abierto. desnudo para nacer a la vida eterna. Jesús ex- clama: {('Eh 'atta! ¡Tú eres mi Dios!» 3. Su cuerpo tiene la placidez del mármol. Se encuentra con sus dos hijos pequeños y con el mayor. Pide que se retiren los hijos V las mujeres. Sólo es dura para los violentos. Las tinieblas cubren la tierra. HUXLEY. de forma que el enfermo muere con una sonrisa en los labios. envuelto por la felicidad imbécil de la inconsciencia drogada y perfu- mada 2. ¡Bendita sea nuestra hermana muerte! Es la aurora en el seno de las tinieblas. Jesús y Pablo ante la muerte. Cristiandad.

Con ojos humedecidos de lágrimas. A los que le rodean llorando. Muerte silenciosa y tranquila de la técnica moderna o fruto de la filosofía ataráxica. Tantos y tantos aspectos. menos de la muerte. 148 . sin temblar. sino que los entierra. Esta es la realidad de la muerte. toma el veneno hasta el fin. Muerte envuelta en una agonía dolorosa. Y el precio de la vida es la muerte (J. Así murió el filósofo griego en el colmo de la serenidad 4. acostado en el lecho. La muerte es un acto de la naturaleza. consumida por el fuego atómico o por el hambre que corroe las entrañas. La amenaza del ser mate- rial es la nada. oye los saludos de despedida de Sócrates. Probablemente la cuna de la humani- 4 PLATÓN. La teología inves- tiga sobre ella en busca de la novedad que la fe puede traer para la experiencia más universal e inexorable de la humani- dad. acto de la naturaleza Después de millones y quizás incluso de billones de años de la existencia del cosmos inanimado. sin alterarse en nada su corazón ni sus rasgos. La muerte es un hecho social.generosidad. La muerte es experiencia humana. Se inserta en ese largo proceso evolutivo. surge la vida. el hombre es comunión con la naturaleza creada. ¿Ocurre esto con cualquier vida? Esta es la primera pregunta: ¿qué es la muerte de la vida?. Paga tú mi deuda». La muerte es una acción personal. la mansedumbre y la bondad de Sócrates. Sócrates les dice: «Estad tranquilos. se volvió a Critón y le dijo: «Le debemos un gallo al dios Asclepio. La muerte es rito. mostraos firmes». Muerte de mártir. Muerte masiva. como fruto maduro y maravilloso. Manad). Y el cuerpo muerto vuelve a la materia de donde nació. Señal de aparición de la racionalidad del hombre. 1. Fedón 116-118. La muerte. Cuand0 ya le afectaba el efecto del veneno. La amenaza de la vida es la muerte. Sereno. Podemos dudar de todo. ¿qué es la muerte del hombre en cuanto naturaleza viva? Ante todo. Es la experiencia incontrolable. que no deja tirados a sus muertos en donde caen.

A escalada do homem. Monod). Por este doble lado está vinculado con el cosmos material y con los animales. con la libertad en sus manos. el hombre no se diferenciaría mucho del antílope o del gato. acumulación de historia de otros heredada por la vía genética.dad estuvo en donde hoy la TV nos muestra a muchedumbres de miserables que mueren de hambre en una de las más terri- bles sequías. Con los datos que hoy disponemos no nos es posible apreciar cuándo surgió realmente el hombre como ser racional. por la sedimen- 5 J. Pero el hallazgo más clásico ha sido el hombre de Pe- kín. Se- ría un comienzo también pobre. del aluni- zaje. de lucha por la supervivencia. Contextura óntica anterior a su decisión libre y personal. Se dispersó por Africa.:. de las catedrales medievales. El hombre es naturaleza. ¡Tanto tiempo para nada! Si nos faltasen las fotos en colores de las pirámides de Egipto. 41.:. En aquella región que se extiende desde el norte de Kenia al sudoeste de Etiopía.l-O. Es primeramente pasado. que han resis- tido millones de años con pequeñas mudanzas. el horno erectus. los antepasados del hombre dejaron marcado el suelo con sus huellas muy parecidas a las de los hombres de hoy. Hace un millón de años ya existíamos. que con sus 400. Desde que se levantó so- bre sus dos pies. Sao Paulo 1979. 51: UI:Si:tHulli:t ul:ullu ud filmu ud «dLi:tl y Jo.M- dad» (J. BRONOWSKI. tendríamos únicamente el testimonio de la incompetencia humana. 149 . No deja de ser una triste ironía que después de dos millones de años los descendientes de los australopitecos se sigan deba- tiendo en una miseria parecida. de los sputniks y de las supercomputadoras. De eso hace dos millones de años. Martins Fontes. Hace dos millones de años no existía aún el hombre. id HO.:. Hay leyes determinadas que lo diri- gl:l1. Si nos quedásemos tan sólo con estas dos fotografías. El hombre lleva en la química de sus sustancias los billones de años de la mate- ria y en los cromosomas de su animalidad los millones de años de los primates.000 años de historia es la primera criatura que utilizó el fuego s. de las megalópolis modernas. Entonces es cuando aparece el primer representante del horno. puede entre- garse a actividades que aceleran el progreso de su mente.

Programación bioló- gica completa. El hombre participa de la historia de la naturaleza por su cuerpo. la pasivi- dad. Revela la fragilidad. Al comienzo predomina la di- námica ascendente de la vitalidad. ni tanto placer que destruya la salud. Los países ricos. consumirse. planificada. Es cuerpo vivo. de las vacaciones y del descanso: todo esto son normas sagradas. investigar la vida desde todos los ángulos: ¡tales son los desafíos y las pretensiones del mismo hombre! El hombre es su cuerpo. están siendo invadidos por el ansia de la «salud». La ingeniería genética se sitúa actual- mente entre las investigaciones más avanzadas. disol- verse desde el primer instante.tación de lo que el hombre ha sido hasta ahora. La muerte revela que la vida humana puede gastarse. Se ha montado toda una industria sobre este impulso profundo de conservar la vida sana a fin de gozarla hasta el máximo. Excepto algunos momentos en que la muerte irrumpe con violencia. que nos hace olvidar y sote- rrar la muerte. cuyas maravillas nos desve- lan las ciencias cada día. sino que atra- viesa toda la vida. La muerte es el reconocimiento de la imposibilidad de pro- longar esta dinámica de la vida. cuidar de la eugenesia animal y hu- mana. en fin. Vive bajo el impera- tivo de la supervivencia individual y de la especie. Es sobre todo vida: movimiento inmanente. Porque la vida está impregnada de esta do- ble y opuesta dinámica: conservación y disolución. cerrada y perfecta. de la gimnasia regulada. el fracaso del hombre para mantener la vida. Lucha por la vida. Por eso es mayor que esa vida por la que lucha. sobre todo los nórdicos. Frágil y mortal. Se busca el equili- brio dinámico entre la salud y el placer: ni tanta salud que no proporcione placer. Es inteligente. incluso en la infancia y en la juventud. Centro de comunicación con el mundo de la naturaleza y de los hombres. la impotencia. El criterio decisivo para hacer cualquier elección es si una cosa es buena o mala para la salud. cultivada. No es sólo la lucha instintiva del animal. El cultivo sano del cuerpo a través de la alimen- tación controlada. Conocer el mundo de la vida orgánica. Se trata de un decreto universal: todos tienen que morir. y no es un decreto que solamente se manifieste verdadero en el instante médico o metafísico de la muerte. ISO .

esos momentos son millones. horno. Pero se muestra a nuestra percepción unas veces insertándose lentamente por entre los meandros del organismo. Es nece- sidad intrínseca a la vida biológica. y otras interviniendo brutalmente. la vida y la muerte empiezan a entrelazarse ya muy pronto.4~). como naturaleza y como cuerpo. pues. hay vidas que sólo se pro- longan a base de máquinas de respiración. Se desco- necta el computador vital. La revelación se limita a reconocer simplemente este hecho: «Porque todos morimos y somos como agua derramada en tierra y que no puede reco- gerse. La liturgia del comIenzo lÍe ia l:UaleSlIla BUS IC\"U1JdUá todos los años las palabras de Yahvé al hombre en el paraíso después de su primer pecado: Memento. Basta desconectar la máquina para que la muerte invada al cuerpo. Dios no devuelve la vida».y en algunos países. Y esta expe- riencia adquiere hoy el realismo de unas vidas que realmente se ligan de tal manera a la máquina que el simple apretar de un botón supone su fin. esta experiencia de la línea ascendente de la vida en los primeros años tiene lugar más bien entre las clases ricas. Es el testimonio del fracaso de la medicina. Por eso. Se para la máquina. De hecho. La muerte del hombre como acto de la naturaleza no es consecuencia del pecado. La muerte. El proceso de la muerte tiene tantos días como tuvo de vida la persona. Es una vuelta a la naturaleza mineral. Cesan radicalmente todas las actividades. de diálisis o de otros muchos instrumentos sofisticados. Es el término de la lucha del médico por rete- ner al enfermo con vida.19). el que muere. «¿Quién. de que eres polvo y en polvo te convertirás» (cf Gén 3. hombre. Entre los po- bres. Es simplemente dato bruto. Es todo el hombre. La muerte es el fin de la fiesta de la naturaleza. acto de la naturaleza. todas las re- laciones. filosofa la mujer experta de Tecua (2 Sam 14. La muerte es ruptura respecto a las demás naturalezas vivas con las que el hombre mantenía relaciones. quía pu/vís es et ín pu/verem reverterís: «Acuérdate. inconsciente.14). podrá vivir sin ver la muerte? ¿Quién sustraerá su alma de las garras del sheo/?» (Sal l'l~. refleja la profunda dependencia del 151 . todo el universo que le rodea.

del abandono total.12s. Como acto de la naturaleza.7. la vence llamando al muerto a la vida. resucitán- dolo o prolongándole la vida en la descendencia. de la soledad absoluta.4. Job 17. de perdición. LÉON-DuFOUR.10.7) va más allá de esta visión pesimista de Job y del Qohelet. De ella vino y a ella ha- brá de volver. La defensa de la muerte es la descendencia. Es otra manera de sustraerse a una muerte total. El salmista formula con claridad la esperanza de que Dios no abandonará su alma al sheol ni le dejará ver la se- pultura (Sal 16. retirándola de las garras del sheol. Señor de la vida. Dan 12. Herder. La úl- 6 X. como Señor de la naturaleza y de la vida. 30.hombre en relación con la naturaleza. la fe bíblica afirma sin ambages la victoria de DiuiS iSuun: ia muerte de ios nombres. Prosigue en su reflexión teológica. queda por lo menos un resto de vida. aunque sólo sea sombra y sueño (Sal 13.2). Allí es donde surge la muerte como terrible ame- naza. En otro lugar reza: «Pero Dios rescatará mi alma de las garras del sheol y me tendrá» (Sal 49. Job 14. Se siente intrigado por la muerte del joven y del que no tiene des- cendencia. donde ya no hay esperanza ni conocimiento de Dios ni es posi- ble alabarlo (Sal 6. Pero la fe en Yahvé. ¡Muerte feliz la del patriarca! Visión muy dentro de una sociedad de clan. del aislamiento infranqueable de la muerte.16) 6.17).10).18). 492-500. Desde muy pronto conoció Israel la mansión de los muertos. YIctona debIda úmca- mente a Dios. Es vivir mu- chos años y morir abrazando a los hijos y a los hijos de los hijos. Señor de la vida (Gén 2. 152 .6.2. Participará de las promesas hechas a su clan por Dios en los hijos y en los nietos. Pero la muerte no es la última palabra sobre la vida humana. Barcelona 1967. Todos tienen que morir. Dios. el sheol.13). 88. de olvido (Sal 88.12s. La memoria de sus descendientes lo salvará de la nada. de tinieblas. Con dife- rentes esquemas. Is 38. 115. Por más que sea un lugar de silencio (Sal 115. Porque así el anciano sabe que no muere del todo. en Vocabulario de teología bíblica. El hombre de la Biblia no se detiene simplemente en el dato bruto de la muerte. la muerte es fin total.

recibe en la resurrección de Jesús su confirmación total. «Pero él desconocía ese hecho extraordinario: que el obrero hace la cosa y la cosa hace al obrero. De modo que cierto día 153 .... El hombre es un centro de de- cisiones. El hombre es cuerpo y dispone de su cuerpo hasta el momento de su muerte.t tu . Siempre está dado y siempre está en construcción.. es persona.38). Participó del extremo de dureza de la muerte como ruptura de la vida.. No es únicamente una herencia de billones de años en la estructura química de su cuerpo o de millones de años en la animalidad de ese mismo cuerpo.. es espíritu. Se construye a sí mismo y al mismo tiempo es construido en sus relaciones libremente decididas con el mundo y con los hombres. También su cuerpo se vio roto por la violencia de la muerte.. Asu- miendo nuestra naturaleza.tlV U\. Timonel de esa naturaleza que recibe por la herencia o que se acumula como residuo cons- truido a lo largo de su historia. que está ya clara en el Antiguo Testamento.U._. UJJ.". Dios no es un Dios de muertos..tima palabra viene de Dios. Esta teología. La vida ven- ció a la muerte de la naturaleza. sino de vivientes. El hom- bre es libertad.~ O ' "• • • _ .o . 2.. VU1\. La muerte: acto personal El hombre no es sólo comunión con la naturaleza.l. es conciencia.\""lvu. Bajó a lo más profundo del sheol. «Ahora bien. Pero Dios lo resucitó. . El hombre descubre en el vendaval de su existencia que es • . Es ser y devenir. asumió la muerte.. También en él fracasó la voluntad hu- mana de prolongar la vida..." _ _ .i1~uu\'. Es aquel eslabón final que se levantó del horizonte restringido de su hábitat original y creó otros esla- bones diferentes en comunión con los demás hombres. Es un ser que dispone de sí libremente. También sufrió la ruptura radical de la muerte. porque para él todos viven» (Lc 20.

el cuchillo-- era él quien lo había hecho. mientras que la línea exis- tencial da ya señales de esclerosis. Rah- ner hasta el final de su vida producir textos de una claridad y coraje realmente juveniles? ¿Y quién no se entristece al ver a CIertos Jóvenes. Puede estar todavía en aumento creciente la curva biológica. las decisiones humanas trazan por su parte una línea existencial. Ed. al comprobar asombrado que todo en aquella mesa --el vaso. él. ¿Quién no ha admirado el esplendor de la ancianidad de un Tristán de Ataide? ¿Quién no se ha sorprendido al ver al teólogo K. Cada relación y cada decisión es única e irrepetible. de desánimo. mostrando ya se- ñales claras de decadencia. porque construye el mundo y se construye a sí mismo. Obrero de la construcción. y el poeta sigue mostrando cómo la conciencia del obrero se fue poco a poco construyendo en su interior hasta llegar a la dimensión de la poesía y de la capacidad crítica. sino de cada acción humana hecha con libertad y concien- cia. Antologia poética. las relaciones creadas. el plato. tiene su curva biológica --comienzo. alterarse. DE MORAES. mantenimiento y descenso hasta la extinción vital-. Así como el hombre. al cortar pan en su mesa. Alea jacta est: la suerte está echada. 154 . un entrelazado de li- gaciones personales. un centro de irradiaciones intersubjetivas. pero no una simetría necesaria. la historia. de senilidad precoz en el enfrentamiento con su existencia? 7 V. pobre y humilde obrero. obrero de la construcción» 7. en su esplendor bIOlógICO. crecimiento. de autor. el obrero se vio lleno de una súbita emoción. Hay una relación entre las dos. el hombre es un nudo de relaciones. Cada carta que se pone sobre el tapete tiene un significado definitivo. Como persona. esta frase no vale sólo de César al pasar el Rubi- cón. Y viceversa. en cuanto naturaleza. al incorporar a sí el mundo. No se trata de un juego cuyas cartas puedan repe- tirse. Río de Janeíro 19602 . 306. desordenarse.

contra su muerte. para comunicarse con el mundo. el deseo del otro está inmediatamente implicado en la posición de Eros. hace estar siempre presente a la muerte-futuro. 155 '1 ¡III: . de con- tacto. un entusiasmo para arrastrar la vida. La muerte. conjugado con la conciencia de la fragilidad histórica de cada momento. a la co- munión con los demás. las absolutizá. con Dios. A su vez. Su naturaleza camina inexorablemente hacia la muerte. acaba siendo una presencia que afecta a todas las decisiones. Muerte siempre presente. es siempre con algún otro con lo que el ser vivo lucha contra la muerte. P. El hombre como persona es funda- mentalmente una salida del aislamiento. de irrepetibilidad. de amor. Decisión que no se concentra so- lamente en los últimos momentos de conciencia. Es lo que Freud llama Eros. hasta el punto de hacer del hombre un ser-para-Ia-muerte (M. sino la conjugación de un mortal con otro mortal. con la historia. y la muerte es futuro irremediable que. arrastrándolo en un movimiento de comunión.en relación con el hombre-per- sona como decisión asumida. Ricoeur observa atinadamente que. más exacta- mente. a través de largos rodeos de adaptación al medio natural y cultural. Su persona se comprende destinada a la vida. El hombre tiene la capacidad de tener el futuro siempre presente. sino que atra- viesa toda la existencia. La muerte se hace presente en relación con el hombre-na- turaleza como el final de la fiesta. con las per- sonas. de comunidad. Heideg- ger). La muerte se hace presente --o puede hacerse presente. El hombre se siente desgarrado por dentro en relación con la muerte. la fuerza biológica puede y debería ser en princi- pio una enorme ayuda para impulsos del espíritu. lo que lucha contra la muerte no es algo interior a la vida. 0. del ensimismamiento. separadamente. de comunicación. «si el ser vivo se dirige hacia la muerte por un movimiento in- terior. como última posibilidad en el tiempo y como radical en su comprensión. Las relativiza. una capacidad para superar los espacios estrechos del narcisismo y del egocentrismo cobarde. que él persigue aisladamente. un coraje para crear nuevas relaciones. Y por eso es una muerte situada en el horizonte de las decisiones de cada momento. en el sentido de que revela su carácter de definitividad.

La muerte bio- lógica no procede del pecado.Freud no busca el impulso en algún querer vIvIr inscrito en cada uno: en el ser vivo aislado sólo se encuentra la muerte» H. que lo guardan. condena a quien afirme que el primer hombre sería mortal.287. La muerte es consecuencia del pecado. de debilidad. De hecho. El concilio de Cartago. y por tanto nacido desde dentro de nosotros. en la forma pleonástica del Yahvista: aparece como un decreto desde el comienzo de la humanidad. Porque aquel hombre sin pecado. contra la búsqueda de la fuente de la eterna juventud. Pues bien. En términos bíblicos. no por causa (mérito) del pecado. El hombre en la gracia original gozaría de inmortalidad debido a un privilegio. según la tradi- ción literal. Pero la muerte existenciaL sí. de tal modo que moriría. Las primeras páginas de la Biblia están ahí para mostrar ese destino doloroso del hombre. la muerte es kénosis -humillación- y doxa -glorificación-. que habría de morir sin duda biológicamente. R¡COEUR. de espada flameante. como consecuencia de la desobediencia al pre- cepto de no comer del fruto del árbol de la vida. 156 . de miedo. Paris 1965. De ['Interprétation. tanto si pecase como si no. Entendiendo mejor el ho- rizonte histórico-salvífica de la Escritura. en el año 418. nunca ha existido históricamente. Ese Edén de la inmortalidad se encuentra cerrado por los querubines. sino por necesidad de la naturaleza (OS 222). Tanto la interpretación del Génesis como la del concilio ha lle- vado a muchos teólogos a ver en la misma muerte biológica un castigo del pecado. la 8 P. «morirás de muerte».17) o. Se trata de esa muerte tan concreta con que morimos. y por consiguiente el de la interpretación del concilio. Y fruto de decisiones ajenas. Seuil. Es la defensa contra los sueños de inmortali- dad del hombre. pero en tal transparencia de Dios que podría considerarse inmortal exis- tencialmente. kénosis. de inseguridad. morimos en el seno de una humanidad pecildora El pf'rarln nO': rnrlp~ Frlltn de nuestras decisiones libres. saldría del cuerpo. porque revela el aspecto de an- gustia. Essai sur Freud. «Ciertamente morirás» (Gén 2. pasadas y presentes. y por eso mismo nos cerca y nos envuelve. es decir. la afirmación se refiere más bien a la condición de la muerte.

¿Vida eterna? Cris- tiandad. Por muy intere- santes que sean esas experiencias de encuentro con un ser lu- minoso. sin haber pasado todavía la frontera fatídica 9. por muy malo que lo hayamos conocido o experi- mentado. de oír la declaración de muerte por el médico. anteriores a la muerte metafísica. Nuestra certeza. Ninguna de esas experiencias revelan el más allá de la muerte. NOCKE. en un instinto de autoconservación. de paso por un túnel.ya muertos y de saludarles amigablemente. La muerte es humillación. de percepción de la distancia del propio cuerpo que yace muerto sobre la mesa operatoria. KÜNG. ¿y si todo fuera tan sólo una enorme ilusión? La muerte lleva una dosis de angustia y de incertidumbre. co- locado en el limite extremo áe su experiencia ÍIUIllalla. estamos simplemente en las cercanías de la muerte.muerte se da en esta situación. cf también R. se abre hacia unos horizontes 9 F. H. de sus pe- cados. viene paradójicamente de la oscuridad de la fe. Madrid 1983. Significa ruptura con el modo de existir. en ia proximidad única de la muerte. ¿y si todo no fuera más que una «pa- sión inútil»?. de enfrentarse con un ser ra- diante de amor y de cariño como nunca se había experimen- tado antes. Vida después de la vida. Edaf. hasta el úl- timo instante a dejarse penetrar de la frialdad de la muerte. Todo acto de fe esconde un terrible «si»: ¿y si todo terminara en la nada?. son todavía «del lado de acá». MOODY. Escatología. Acto de sumisión y de fe. Es salto a lo desconocido. 157 . Herder. La consecuen" cia del pecado no es el carácter agónico de un organismo vivo que se resiste. sino la lucha interior de quien decide en la oscuridad de la fe y en la conciencia de sus propias fragilidades morales. por muy malo que haya sido. A. Todo lo más in- sinúan la dimensión de trascendencia del ser humano que. Nadie ha vuelto jamás para informarnos. acto de pasividad de quien se entrega ante una fuerza mayor que él. de sentirse en con- tacto con seres conocidos -parientes y amigos. por muchas luces que nos ofrezca la fe. 2755. Barcelona 1984. Es un paso a una novedad radical. 1982. Las experiencias que la medicina mo- derna ha estudiado en personas que han sido reanimadas des- pués de una muerte clínica pertenecen todavía a la historia hu- mana. a la muerte radical o irreversible.-J. nuestra luz.

darle un sentido. entrega su Espíritu en el doble sentido de la palabra de morir y de derramar sobre la tierra el Espíritu de Dios. FRANCA. de la gloria. No dejar que los instintos de supervivencia. Y desde la cruz. Extrema humillación y abatimiento. Exercícios espirituais do padre Franca.y del discípulo amado.11). Nadie mejor que san Juan ha conseguido unir en la descripción de la muerte de Jesús esa do- ble dimensión de kénosis y de doxa. a la repulsa. Participando de la muerte de Jesús. Es la muerte del Hijo de Dios. Loyola. Pero al mismo tiempo. escribe: «Aceptar la muerte . de entrega. lanzando un gran grito de do- minio sobre la muerte. sumergido en el sufrimiento. Sao Paulo 1979. 101. donde ya se vislumbra el amanecer de la resurrección. en unión con el suyo. de autoconservación. resonancia semántica de Yahvé a los oídos semitas (Jn 18. nos lleven a la rebeldía.en acto personal significa disponer de la muerte. La muerte es también doxa. sino asumirlos en liber- tad. ofrezco el sacrificio de mi vida.hasta entonces insospechados. Transformar la muerte -acto de la naturaleza. como mi supremo sacrificio de sacerdote. antes de caminar hacia la cruz.. de obla- ción. Pero todavía dentro de la vida terrena e histórica. Tampoco Pi lato tendría ningún poder sobre él si no se lo hubiera dado Dios (Jn 19. impetración. Muchas veces he ofrecido el sacrificio de nuestro Señor. En su diario espiritual el padre Leonel Franca. podemos hacer también de nuestra muerte un acto de decisión.6). Ultimo acto de mi vida sacerdotal: la suprema obla- ción» 10. 158 . acción de gracias. pro- piciación. sabe quién es el que lo va a traicionar y se entrega libre- mente a los soldados. Jesús cuida de su madre -símbolo de la Iglesia. Ahora. dotado de una salud muy frágil y por eso mismo continuamente amena- zado de verse sorprendido por un infarto.. Jesús muere en una cruz. Cumple las Escrituras y. Ofrecer este sacrificio como un acto litúrgico. después de derribarlos con su terrible «Soy yo». por los fines esenciales de todo sacrificio: adoración. orientarlos. desnudo. sublimarlos en dirección a la entrega de sí 10 L. de la victoria so- bre la muerte.

La muerte.¡. ¿qué es tu victoria? ¡El. La presencia de la muerte en la existencia no se viste de luto... morena.. es un proceso que acompaña a toda la vida. una pequeña muerte. en esta «ago- nía». sino de seriedad y de irrevocabilidad de las decisiones. ~ . DDB... lo mismo que se fue muriendo a lo largo de la vida. las opciones hacen y harán nuestra muerte. Por eso. . En las ansias de la agonía no conseguimos pen- sar con lucidez en una entrega o en una oblación.. ro . CASALDÁL/GA. 10-.. Este es el camino normal del morir.. morena. a Dios. 159 . fue tu derrota!)>> 11.mismo a alguien mayor. como acto de la libertad. la muerte se viste del colorido del dies natalis y podrá celebrarse tal como lo hace la Iglesia con sus santos. .. Lo dijo Cristo antes que Lorca. «Ronda la muerte rondera. la muerte rondera ronda. 13.. a la croix (<<el que hace una opción. Una vida pensada sin muerte se pierde al final en una total irresponsabilidad... La muerte nos ronda y nosotros rondamos continuamente la muerte... toda opción es una cruz. Lo mismo que nuestra parte física se debate en un último esfuerzo por re- sistir.. Morimos de lo que escogemos. Se muere en la vida. en la medida en que se van haciendo unas opciones. En este sentido. ... también el espíritu participa en esta lucha.. Se muere en el instante de la muerte.rl .fT:"_" . con su muerte. De hecho. vestida de miedo y sombra! ¡Que te rondaré.. Hay un proverbio francés que ha per- cibido en la sabiduría popular que qui a le choix. Si nos imaginamos el instante de la muerte. Bilbao 1977. 11 P. vestido de espera y gloria! t . durante la vida. tiene la cruz»). .. ¡Que me rondarás.l. La vida es el lento madurar de la muerte.. La muerte que da sentido a mi credo. toda esta reflexión puede dar la impresión de ser un delirio poético..... Y de nuevo viene a iluminarnos nuestra fe.

. Fuera del ámbito de Cristo la muerte se manifiesta en su forma antidivina. 4. hablando Juan en dos ni- veles simultáneamente de la fe y de la eucaristía.. se reducen al entrelazamiento de la muerte con el pe- cado y a la victoria de Jesús sobre ambos. satánica.22. como acto per- sonal.'. doblemente mortal.5). La Escritura conoce incluso la expresión de «muerte segunda»: «Los cobardes. adonde serán lanzados la propia muerte y el abismo (Ap 20. Se le da el Espíritu Santo para que viva esa nueva vida (1 Cor 12."' '1' " ... Las ideas centrales de la teología de la muerte.. para ello. uü"üuv y 1 C"U'-HdlJUU MIHOUllCallH::Jlle se lnsena uno en la fe cristiana por la confesión del dogma central de la Trinidad. Por el bautismo el cristiano queda incorporado a la muerte y resurrección de Cristo (Rom 6. Col 2.14).y en la resurrección --el catecúmeno se levanta-. El redentor de la muerte pasó por el dolor y por la angustia para que nuestros dolores y angustias fuesen menores. Tiende a animalizamos. los fornicarios. los depra- vados.. los idóla- tras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el estanque ardiente de fuego y de azufre: ésta es la muerte segunda» (Ap 21. El mismo rito del bautismo en la forma de inmersión simboliza esta participación en la muerte --el catecúmeno se sumerge en el agua. ".13. es necesario que viva con Cristo y que.. los incrédulos.3-11.con el misterio de la encar- 160 .. No le quita el dolor y la angustia. Para que la muerte de Cristo sea victoria para el cristiano concreto. los hechiceros.13. . En la fe.8).f. muera con él. y a cada inmersión y emersión sigue un acto de fe en una de las personas de la ~ • • .. La muerte primera perdió su fuerza ante la muerte y resurrección de Jesús (1 Cor 15..0.J 'l..12). . La muerte es animal. Sólo se hu- maniza asumida en libertad y activamente.30. Los dos caminos presentados son los sacra- mentos y la caridad. 2 Cor 1. .J .54ss). En el sermón del pan de vida. La dimensión cristiana de la muerte no le niega el ser precio del pecado. relaciona el pan del cielo -alusión al maná. Una cristianización que no niega lo animal de la muerte y lo humano de la libertad. Ef 1. i"iniu<iu.1 .. La muerte segunda es el lago de fuego.. los homicidas.27. Gál 3. Tit 3.. se cristia- niza.

Escatologia . "limo v {miro Bien 12. es necesario comer de él (Jn 6. «En esto hemos conocido el amor: en que él ha dado su vida por nosotros. porque sabemos que al final del mismo hay luz. Alcanza el punto culminante del conoci- miento de Israel sobre la vida que se vislumbra más allá de la muerte.16). Y para participar de esta muerte que da la vida. vivirá eternamente. 161 11.. Queda así trazado el camino de ir muriendo durante la vida hacia la vida: sacramento y caridad. El mismo Juan en su primera epístola vuelve a tratar el tema de la vida. «Nosotros sa- bemos que hemos pasado de la muerte a la vida. Los hombres del Antiguo Testamento consiguieron con su fe en Yahvé llegar tan lejos que entendieron que la muerte no puede ser la última palabra y que el sheol no podría vencer el poder de Dios. superando la teoría de la retribución en esta vida. en el salmo 73. fijando su mirada en la unión ron Dios. «Las almas de los justos están en la mano de Dios y ningún tormento podrá alcanzarlos» (Sab 12 L. Alusión directa a su muerte como fuente de vida. y nosotros debemos dar también la vida por nuestros hermanos» (1 Jn 3. conteúdo e mensagem. STADELMANN. Si alguien come de este pan.. No como dos cosas. Y de modo todavía más claro: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. 270 (Sal 73). Y ese amor no tiene lí- mites. . Estrutura. Como él entró dentro de la muerte. indaga sobre la fuente de la verdadera felicidad.33). Petrópolis.50).'11 1. la redimió a partir de su interior. p~ner mi cobijo en el Señor» (Sal 73.14). Jesús entró en el túnel oscuro de la muerte y al final nos reveló la inmensa luz del amor del Padre que resu- cita. Pero la certeza de la luz nos sostiene en su recorrido. Lo relaciona con la caridad. y el pan que yo daré es mi carne para vida del mundo» (Jn 6. «Mas para mí mi bien es estar junto a Dios.28). Vozes. Así el salmista. . Eviden- temente. Os Salmos. la luz del final del túnel no excluye que el camino dentro de él sea oscuro y tenebroso. porque amamos a los hermanos» (1 Jn 3. sino como dos expresiones de una realidad única: imitar y seguir a Jesús. Ahora ese túnel ha perdido su carácter monstruoso y terro- rífico.51). nación y muerte de Cristo: pan de Dios que baja del cielo y da vida al mundo (Jn 6.

A esta certeza de la victoria sobre la muerte a partir de la experiencia religiosa de la fidelidad de Yahvé -experiencia fundamental en la constitución y en la vida del pueblo de Is- rael-. Y en una visión más amplia todavía. La existencia histórica crece en el seno del tiempo y la muerte es el parto a la vida plena.3. te- niendo en Dios la esperanza de ser resucitados de nuevo por él» (2 Mac 7. afirma el sabio. taüitiiéii uii. sin hablar de la neu- rología. condicionamientos biológicos hereditarios. Y a partir de la experiencia del martirio de los jóvenes macabeos. seguro de que Yahvé vence a la muerte. La muerte es el fruto maduro de las opciones de toda la vida. el Nuevo Testamento añade la prueba suprema e insu- perable de la muerte y resurrección de Jesús.13). por el hecho de la resu- rrección. otros para el ludibrio y la igno- minia perpetua. marcada de tristezas y alegrías. mecanismos inconscientes. el autor sagrado llega también a afirmar este poder de Dios sobre la muerte recurriendo a la categoría de la resu- rrección: «Es preferible sucumbir a manos de los hombres.JdJ muy grave. cada día las ciencias del hombre.a l~"lJUH~dUii.1).14).2-3). es- pecialmente la sociología y la psicología. Defectos neurológicos.8). Por eso :nismc ~cc. recibió del Padre el regalo de la re- surrección. aparece con claridad todo lo que estaba oculto en el misterio de su vida de kénosis. trabajada en el silencio y en el sufri- miento.d¡. Así en la muerte de Jesús.14. La larva no cabe ya en el capullo y lo rompe para volar hacia la eternidad. Los sabios brillarán entonces como el resplandor del firmamento y los que enseñaron a muchos la justicia como las estrellas por toda la eternidad» (Dan 12. Nadie confió tanto como él en el Padre en el momento de su muerte. en este mismo período de persecuciones. Luego la comunión con Dios es más fuerte que la muerte. La muerte es ese instante de ruptura. en el que toda una vida incubada. influencias ideológicas 162 . La eternidad es una realidad sumamente seria. Y desde dentro de la muerte.. el hagiógrafo afirma: «Mu- chos de los que duermen en el polvo de la tierra se desperta- rán: unos para la vida eterna. 21. ~~ dC3t. despunta luminosa o aborta definitivamente en la muerte segunda (Ap 20. Por otro lado. nos revelan la precariedad de nuestras decisiones te- rrenas.nCi ~t~Ii1G -:. ya que él tiene «el poder de la vida y de la muerte» (Sab 16.

No es indiferente para Dios el destino de cada uno de los seres humanos. Entonces. del determinismo. sin la aquiescencia de su libertad. RUIZ DE LA PENA. Hablemos de la otra vida. 317: allí se indican las obras más importantes. L. con la propuesta salvífica de Dios en orden a una decisión última. Santander 19802 . lle- gando por tanto a anularla. no sujeto ya a los condicionamientos limitativos y perturbadores tanto de este cuerpo bioquímico. final y abso- lutamente definitiva. Dios se ha apa- sionado por la humanidad hasta el punto de entregar a su Hijo por su salvación. no tenerla en cuenta. Pero a lo largo de toda la vida. Santander 1978. como de las situaciones socio-culturales. Escatologia cristiana. es por otra parte violentar esa libertad. sin poder precisar una decisión en 13 J. La otra dimensión. Decisión que pertenece todavía a la historia. Sal Te- rrae. Decisión que se realiza todavía en el tiempo de pe- regrinación. Es verdad que podemos decir de cada acción humana en concreto que sufre condicionamientos perturbadores. BOFF. en el instante metafísico de la muerte. L. según algunos. A mi modo de ver. no está totalmente desligado de su propia historia. Más aún. La condi- cionan hasta el límite. 49-57. Por tanto.y otros muchos factores restringen nuestra libertad. la revelación nos atestigua sin vacilaciones la voluntad salvífica universal de Dios. Decisión distinta de todas las que hacemos a lo largo de la vida. pero sin los condicionamientos perturba- dores 13. Sal Terrae. se enfrenta con una claridad única con el conjunto de su vida y. ¿Cómo conciliar entonces esos datos: precariedad de las condiciones de decisión del hombre. El hombre. Las demás condiciones no impiden ya que su libertad construida por las acciones históricas pasadas pueda ejercerse en plenitud. Pero en unas condiciones privilegiadas. voluntad salvífica de Dios y respeto a la libertad humana? Hace ya algunos años que ciertos teólogos van desarro- llando una reflexión sobre la decisión final en la hora de la muerte. esta hipótesis padece no pocos incon- venientes. Pero salvar a los hombres con- tra su gusto. menospreciarla. ¿cómo construir en el tiempo una eternidad? ¿Cómo decidir dentro de tanta precarie- dad nuestro destino eterno? Por otro lado. 163 .

Pero esa caída de la fruta no es más importante que tantos otros momentos en los que la savia fut: uanuo wim y ~aÍJor a ia viLia. Pero yo la 164 . Esta «gran libertad» resultante me parece suficiente para decidir el destino eterno de cada uno de nosotros. y no de una cualidad diferente. Y hay una antropología subyacente que también es difícil de entender. Por un lado. hecho social Uno muere como vive. por otro. donde no se puede hacer ninguna decisión que recoja el pasado histórico. tampoco es la vida defi- nitiva. ni en cualidad ni en intensidad. Este juicio apare- cerá con claridad para cada uno de nosotros ante la luz de Dios en el encuentro definitivo de la muerte. Un acto histórico tendrá que ser el úl- timo en una secuencia. diferente. La opción funda- mental va madurando. No ne- cesariamente el último acto histórico habrá sido el más importante.concreto. La muerte. con avances y re- trocesos. un hiato entre la vida terrena y la vida eterna difícil de concebir. Por eso el evangelio nos advirtió ya que no hemos de juzgar a nadie (Mt 7. Otra dificultad importante contra esta posición es poder pensar en ese momento de la de- cisión. 3. de una naturaleza distinta de las terrenas. Pero de tantos pequeños puntos de actos libres y per- turbados puede salir una resultante que goce de mayor libertad que cada acto en particular. el hombre tiene espacio suficiente de decisión. Es evidente que nosotros no estamos en condi- ciones de juzgar desde fuera sobre esta línea de libertad de una persona en concreto. Es una frase tradicional que hemos oído muchas veces en predicaciones y retiros. ¿Qué acto hu- mano será ése. sin que en ese momento se haga una última decisión nueva.1). Puede ser el sim- ple caer de la fruta madura. Así nuestras acciones diarias a 10 largo de nuestra vida adquieren aquella seriedad digna de nuestra responsabili- dad humana. Hay. porque no tiene sus condicionamientos. ya no pertenece a la historia. por tanto. Podrá ir construyendo su propia línea fundamental. si no es histórico ni es el acto definitivo de la vida eterna? Prefiero entender la muerte como una maduración de las opciones hechas a lo largo de toda la vida.

2 vo1s. Por eso nOS cen- traremos en el hecho social de la muerte en nuestro act¡. desde la canción de Roland hasta nuestros días. Hemos de economizar oxígeno para tantos alientos. Porque esa naturaleza y esa persona se sitúan en condi- ciones diferentes desde el punto de vista cultural. acontecimiento burgués La sociedad burguesa paradójicamente banaliza y (eprime la muerte.1. Pero no es el mismO hecho social. 3. como P. La muerte. Esa «náusea» -mareo existencial.de las tribus indígenas hasta los cementerios del Parque de la Colina. reli~ioso y social. 165 . Se trata del mismo acto de la persona.io de la- neiro 1981-1982. AR[ÉS.lal me- dio social. La muerte es un heCho so cial. Para reprimirla. de. ¿Quién no vio al cámara filmando en Chile su propia muerte. ¡Cuánt¡l varie- dad de muertes! Se trata del mismo acto de la naturaleza. la ex- pone en cantidad abundante en los medios de comunicación de masas. mirando los diferentes panoramas de la muerte. La vida ordinaria y anodina necesita romperse (jan fac- tores excitantes. Francisco Alves. O homem diante da marre. Aries J4. Liv. Sería estupendo que pudiéramos viajar. Se muere dentro del horizonte cultu· ral y de clase en que se ha vivido. en el sentido amplio de la palabra. No se muere de la misma manera en nuestros días que en la edad media. Indus- trialización y comercialización de imágenes de muerte llenas de colorido. Para banalizarla. dividido por un hondo foso económico y de clase. No se muere de la misma manera en un barrio obrero que en un barrio residencial. la esconde. ¡1. Podemos dedicar al tema sólo unas breves líneas. dirigiendo su aparato al arma del soldado que le dis- paró el tiro fatal? ¿Quién no vio a aquella niña vietnamita c~­ rnenuo entre iíamas baju ei cicuu Ut iu~ UVIJIUdlUCU" :lmc:-: canos de napalm? ¿O a aquel monstruoso oficial militar disparando un tiro en el cráneo de una pobre víctin:13 ? Así 14 P.se distrae mediante escenas violentas en las películas y en la TV.pienso en otra dimensión.

de forma que queda abolida la imagen de la muerte. Se reprime silenciando o huyendo por entre el barullo de las imágenes. Muerte no percibida. líbranos Señor!». La proposta cristiana: illusione o spe- ranza?. Scomessa slllla morte. Pero nunca enfrentándose con el desafío radical de la muerte. Todo se trasforma en materia de consumo: la muerte como imagen y la muerte como silencio. Silencio también simplista. La represión del silencio también se está industrializando. 166 . Manaranche). de perfumes y de drogas. La muerte es la alergia moderna (A. de amistad o de suaves palabras sobre la triviali- dad de la vida. Ingenua como las normas del Stylebook edi- tado por la Play-boy. acompañada de las oraciones y sacramentos de la Iglesia. La presencia de un sa- cerdote del viejo estilo. En el mundo burgués -ese maravi- lloso mundo feliz. La banalización acaba reprimiendo. MESSORI.se muere rodeado de músicas. El consumo del silencio se hace de manera inge- nua o sofisticada. ese animal que ya a larga distancia se escapa de todo el que intenta acercársele. de pri- siones. llevando el viático o peor aún la «ex- trema unción». en las visitas a los enfermos. Internazionale. de ancianos. En una palabra. muerte escondida por la ilusión de sanar o ahogada en la inconsciencia química de las drogas. donde se prohíbe hablar de niños. La liturgia antigua nos hacía rezar en las letanías: «¡De la muerte súbita y repentina. El mundo burgués invirtió la persoectiva de 1<1 mllf'rtl' deseada por el fiel.42. Soco Ed. incluso de- sahuciados. nunca sobre la seriedad de la misma ante el en- frentamiento con la muerte. muerte abolida del horizonte de la 15 V. ha quedado apartada o transformada en visita de cortesía. de enfermedades y sobre todo de muerte 15.son millares y millares las escenas de muerte que pueblan nuestra retina. que se suceden con tal velocidad que dejan tras de sí la sensación de insensibilidad ante la experiencia más ra- dical del hombre. de desgracias. En el fondo de esta petición se escondía el deseo de una muerte preparada y esperada. Torino 1982. Se tiene ante ella el «síndrome del antí- lope». El muerto desaparece pronto del mundo visual del hospital para que no perturbe a nadie. impuesto en los modernos hospitales.

de seguridad de las personas presentables se trasfiere al muerto en una continuidad que elimina el impacto de la muerte. Se crea la situación emocional más favorable para los parientes y amigos. J~ ~~01u¡· Ü ~Ü0 ~~~~. Se examinan y se subliman los deseos instintivos. yu\. Se explota el deseo de los familiares de volver a la normalidad de la vida y se utiliza para ello su vulnerabilidad afectiva. evitando así el impacto metafísico de la irrupción de la muerte. la desesperación. MITFüRD.. Se produce la impresión de que la persona no ha desaparecido. de la reflexión. con todo lo que tiene de pertur- bador del goce de vivir. 167 . Se centra la atención en los parientes del muerto. Y para terminar toda esta escenificación. como el sentimiento de culpabilidad. Se estudian sus condiciones emocionales para neutralizar todo lo que hay de penoso. Se crea una verdadera «ciencia mortuoria». las lágrimas. el mismo cementerio toma la forma de «parque de la colina». ~~1~ sicas suaves y armoniosas acaban rodeando el ánimo de todos en una atmósfera distendida y placentera. De esta forma el sentido de bienestar. Se camufla todo lo que hay de repulsivo en la pre- sencia del muerto.conciencia. dJllt:Ud y d~laJaui~. presentándola externamente a través del maquillaje en la condición en que a los familiares les gustaría verla. las per- turbaciones interiores. de gozar de la belleza que los ruuea. de triste y de lamentable en la muerte de los familiares. Se cultiva la vanidad familiar. cf "Concilium» 32 (1968) 336-339. El ambiente general se arregla cuidadosamente a fin de trasformar la muerte mediante recursos estéticos y terapéuticos en un acontecimiento feliz para los circunstantes. sin angustias. de confort. la muerte se ve libre de todo lo que parezca ser un golpe radical que perturbe la tranquilidad de la sociedad burguesa. Se utilizan las técnicas modernas para borrar cualquier rastro de la muerte en la sociedad de los vivos. Y para preparar téc- nicos a la altura de estas exigencias no faltan instituciones aca- 16 J. New York 1963. usando el símbolo del estatus social. Se habla ya de un american way of death. «modo ameri- cano de morir» 16. donde los visitantes sienten más bien el deseo de descansar. el dolor. The american way of dea/h. En una palabra. del deseo de ver al muerto seguir viviendo en la historia como hombre famoso.-~C~. Muerte civilizada.

3. como el San Francisco College of Mortuary Science. La muerte desenmascara todo esto.démicas. se vive burgués y se muere burgués! El silencio burgués sobre la muerte no pretende tan sólo apartar toda amenaza a la felicidad y al goce de vivir. Compañera de cada día. Así. La muerte en el mundo de los pobres Hay una enorme diferencia entre la muerte en el mundo burgués y en el mundo de los pobres. poniendo fin a la alegre fiesta de la vida burguesa y denunciando la responsabilidad po- lítica por tantas muertes. para cada 7. ¡se nace burgués.000 personas hay en Estados Unidos un agente funerario adiestrado. C!ue vivió h.2. El horno erectus del comienzo de la humanidad vivía poco porque no podía vencer aún las amenazas y los ataques de la naturaleza: 168 . que ya hace mucho tiempo fueron ven- cidas en los países ricos y para las clases acomodadas. como si ésta no tuviera nada que ver con su condición burguesa de clase.. con millones de niños que no alcanzan los primeros años de vida. Muerte por enfer- medades endémicas. que perturba su conciencia de felicidad y de justicia. La ideología burguesa dispone de una enorme habilidad para no encontrarse nunca con la desnudez escandalosa del hecho de la muerte. Muerte en la infancia. Muerte por inanición en cualquier momento de la vida. La ideología bur- guesa de la felicidad rechaza toda idea de muerte que le quite su punto de apoyo. pero ciertamente «antes de tiempo». años. Allí llega lo más tarde posible y de la manera más disimulada. sino también superar toda culpabilidad en relación con la muerte injusta y precoz de tantos pobres. ¡POCO ha progresado en ese millón de años el mundo de los pobres! Pero pesa sobre nosotros una terrible diferencia.¡ce IIn millón el. Entre los pobres la muerte es precoz e injusta. Hay re- giones pobres de la tierra donde la media de vida todavía sigue siendo parecida a la del horno erectus. En una palabra. La ideología burguesa del silencio sobre la muerte de los pobres oculta las decisiones políticas de su clase que acaban siendo destructivas para la vida de los pobres.

de los hermanos pequeños. 325. Y calculan que entre el negro cazado en Africa y el ne- gro vendido en Brasil morían del 15 % al 20 % en la caza y en el viaje. EIre ese/ave au Brésil.337. de superexplotación laboral. GORENDER. siee/es.600. Hoy mueren millones por incapacidad social. ya cae en manos de la muerte. 52. Los sociólogos actuales señalan 43 años como el espacio de esperanza de vida de los nordestinos de Brasil. por omisión humana. Sáo Paulo 1978. Con estos pocos datos podemos hacernos una idea de la devastación mor- tífera. Esta muerte se debe a condiciones precarias de alimentación. al ver el genocidio de los in- dios. Es rara la muerte tranquila en la ancianidad. Cuando recorre uno el interior pobre de Brasil. Desgraciada- mente. o escravismo colonial.000 es- clavos. K. mi- sionero en México en el siglo XVI. sino también el negro. Atica. en las horas extra y en los penosos mediOS de trasporte. por falta de una opción política en favor de los pobres. injusta y precoz que sufrieron los esclavos 17. según cálculos de los historiadores. Por desgracia no es ésta una realidad que afecte tan sólo a nuestro pasado próximo. Muerte injusta y precoz. en relación con los indios y con los que sufren la sequía y la miseria. Los tres siglos de tráfico negro vieron entrar en Brasil. Bartolomé de las Casas. M. no hay familia. que no haya experimentado muy pronto la muerte de cerca de los padres. cazado en Africa y traído aquí como esclavo. 169 . Por la lógica de la biología. Y cuando en el siglo XIX mejoraron las condiciones. DE QUEIRóS MATTOSO. XVle-XIXe. Ha- chette. incluso jo- ven.muerte por incapacidad y por impotencia ante unos enemigos externos. la media de vida útil giraba en torno a los 15 años. que no deja tiempo al trabajador para recuperar las energías perdidas en las horas de trabajo.55. protestó contra esa muerte antes de tiempo. Paris 1979. cuatro siglos más tarde nos encontramos con situaciones idénticas. No solamente el indio fue en América víctima de esta muerte anticipada por la violencia blanca de los conquista- dores. en fin. unos 3. Apenas está llegando uno a la plenitud de su madurez. por de- cisión de intereses gigantescos. éstos mueren a millones de forma injusta y precoz. la muerte dista más del niño 17 J.

Desgraciadamente. Como el ídolo. Su trabajo era imitar al perro a fin de espantar a los ladrones. no conviven sin embargo con la muerte de la misma manera. Muertes infantiles. La muerte acecha desde muy pronto a la vida del pobre. En ciertas zonas de Brasil hay toda- vía lugares en donde el niño es el que está más amenazado de muerte. en la suciedad de las barracas. para no morir de hambre. sus res- ponsabilidades religio~as se vinculan con el mundo de los muertos. Hay policías aliados con los poderes vigentes. El ángel agarró la mano de Abrahán para que no sacrificara a su hijo Isaac (Gén 22).que del adulto o del anciano. Dios se proclama el «Dios de los vivos» y el «Dios de la vida». que aumentan ese cortejo de muertes injustas y precoces. en la abun- dancia de enfermedades endémicas. pesa además sobre el mundo de los pobres la muerte violenta de la represión. Hecho psicológico y social. tanto salvaje como técnica. Está más cerca de morir que los de otras edades. Esta muerte masiva de los pobres es un acta de acusación contra nuestra sociedad y contra un verdadero culto a los ídolos. Más que nunca. no 170 . Yahvé prohibió todos los sacrificios humanos en Israel. bien recurriendo a su ayuda bajo la forma de invocación a las «almas del purgatorio». que se convierte también frecuentemente en hecho religioso. en la precarie- dad de las condiciones de trabajo y de vivienda. se alimenta de las víctimas o las obliga a la esclavitud. muertes criminales de los margi- nados. Si es igualment<: cierto que los pobres y los ricos mueren inexorablemente. muertes por tantas enfermedades ya superadas en otros medios. El actual sistema político-económico de- vora con saña insaciable a los pobres en el fondo de las minas y de las fábricas. una muerte injusta y precoz. Jóvenes seminaristas de Lima (Perú) representaron la trágica historia de un obrero pa- rado que. El trabajo que mata pierde toda su dignidad. Así. Como si no bastasen tantas amenazas de muerte. El pobre se familiariza con la muerte desde muy pronto. fue contratado para susti- tuir al perro guardián de una fábrica. Y los pobres se ven obligados a someterse a él. sus oraciones. bien pidientJo por ellos. Hay pistoleros a sueldo para eliminar a los campesinos que tienen tierras.

en la medida en que esta muerte en el mundo de los pobres sigue siendo injusta. chupando a los pobres hasta la última gota de su sangre. Pues la muerte severina ataca en cualquier edad. Sabiá. CABRAL DE MELO NETO. La fe no puede ca- llarse ante este desafío. Por consiguiente.se trataba de una simple pieza teatral. de hambre un poco cada día. J. de vez en cuando la prensa nos sor- prende con imágenes y noticias de trabajo esclavo en nuestros países. la muerte en el mundo de los pobres es injusta. se está blasfemando contra Dios. una muerte severina: que es la muerte del que muere de viejo antes de los treinta.J. trabajo que mata el cuerpo y la dignidad humana. CurrÚttt:/uciullt::> tt:uiú~iLu:> Un doble hecho: burgués y popular. precoz. Poesias completas (1940-1965). Dios es justicia. Se lesionan los dos primeros mandamientos de la ley mosaica precisamente porque el quinto mandamiento es despreciado por muchas muertes «severinas»: «Somos muchos Severinos iguales del todo en la vida: con la misma cabezota que rara vez se equilibra con el mismo vientre hinchado y las mismas piernas finas: e iguales pon¡uc en la sangre que usamos hay poca tinta. l7l . enfermos y alicaídos. morimos la misma muerte. Dios rechaza con asco el sacrificio de aquellos que prac- tican la injusticia. Por eso. masiva e idolátrica. y sólo acepta el sacrificio de unas manos limpias y de un corazón puro. Era el retrato de un he- cho real. La muerte burguesa surge como huma- IR J. iguales del todo en la vida. Por otra parte. Rio de Janeiro 1968. de un golpe antes de los veinte. y si somos Severinos. 204. precoz y masiva. hasta a la gente no nacida» IR. vida.

cuando se la desea con dulzura y se la acoge con devoción» 19. que la sociedad de con- sumo multiplica hasta el extremo. La vida sin muerte es irresponsable. 172 . ma- nifiesta la raíz de injusticia de esa sociedad burguesa. se separa a la vida de la vida eterna. Quita a la vida la seriedad que le da la muerte. a su vez. La muerte burguesa la humaniza silenciándola. La muerte burguesa hace un corte radical entre la vida y la muerte. cuando la conciencia está limpia. citando en sus Soliloquios a san Ber- nardo. de su última fuente de vida. Así es como nos da mayor responsabilidad en la propia vida. Separando a la muerte de la vida. cuando sin recelos se aguarda la muerte. Soliloquios III. Humanismo materialista. La fe se hace crítica en los dos casos. en el fondo. La fe cristiana no tiene nada de sádico o de masoquista cuando nos enseña a bien morir. porque la entiende en relación con la vida y la vida en relación con la muerte. nos trasmitió en un estilo lapidario la sabiduría cristiana de la muerte: «Vida segura. La fe humaniza la muerte. que le da la vida más allá de la muerte. La muerte en el mundo de los pobres. La muerte es el fracaso total de la sociedad construida sobre el binomio de la producción y del consumo. la misma vida pre- sente. Erige en principio último de vida el placer v la fruición de los bienes.nización. para centrarse sólo en la vida presente. porque al valorar tanto la vida presente elimina la vida futura y deja sin sentido. San Buenaventura. como si no existiese la muerte. Anuncia el fin del consumo. La práctica de la Iglesia nos enseña el camino de una muerte preparada a lo largo de la vida. dándole el verdadero sentido de morir con y como Cristo: en actitud de ofrenda libre de sí mismo. Y en un último es- 19 SAN BUENAVENTURA. El concepto humanizante burgués es el placer. suavizán- dola con drogas en el caso del paciente y con técnicas psicoló- gicas en relación con los familiares y amigos. Le quita el carácter de definitivi- dad. 4. La humanización cristiana es la libertad de la aceptación en su último sentido. La muerte burguesa pro- longa hasta el último momento de la existencia su visión indivi- dualista y egoísta de la vida. por tanto.

20 P. Ul- timo paso. Juana envuelta por las llamas siente miedo. esta horrible llamarada. 173 . «Juana: ¿Y cómo vaya firmar con las manos encadenadas? Sacerdote: Te quitaré las cadenas.13). El silencio sobre la muerte sólo puede venir de quien consi- dere a la muerte como el silencio de todo. 12855. Para la fe cristiana. la muerte es paso hacia la comunión. ¡No puedo! ¡No puedo mentir! En medio de las llamas Juana continúa: Esta llamarada. La fe nos revela la muerte como momento en que el sujeto se abre hacia dimensiones insospechadas anteriormente. Es la verdad la que me ata las manos y me impide firmar. Joana d'Arc. Visión materialista. CLAUDEL. Agir. ¿es esto lo que va a ser mi vestido de boda? Voces del cielo (tiernamente): ¡Juana! ¡Juana! ¡Juana! ¡Hija de Dios! ¡Ven! ¡Ven! ¡Ven! Juana: ¡Todavía me sujetan estas cadenas! Una voz: ¡Está la alegría. que es más fuerte! ¡Está el amor. La banalización de la muerte sólo puede venir del que no ve la muerte más allá del prisma de un objeto de con- sumo. Paul Claudel nos pinta con colores maravillosos la muerte de Juana de Arco.E~t2 !~ ::leg~f~. ¡Más fuertes que las cadenas de hierro las cadenas del amor! Es el amor el que me ata las manos y me impide firmar. Entonces uno de los sacerdotes presentes le sugiere que firme un papel confe- sando que ha mentido y todo habrá terminado. que e~ :ni~ f~e~"te! Juana (con las cadenas ya rotas): ¡Está el amor que es más fuerte! ¡Está Dios que es más fuerte! Voz del cielo (mientras muere Juana): ¡Nadie tiene un amor más grande que el que da la vida por los que ama!» 20. Jesús puso como criterio máximo del amor dar la vida (Jn 15.fuerzo consigue todavía transformar la propia muerte en mer- cancía de consumo en correspondencia con el estatus social. Entre as chamas. sino más bien prepararla. El silencio y la banalización desconocen la dimensión del amor que puede asumir la muerte. Por eso. que es más fuerte! Juana: ¡Voy! ¡Voy! ¡Ya estoy yendo! ¡He roto mis cadenas! ¡Ya r::!rt~! . no hay por qué esconderla. que es más fuerte! ¡Está Dios. Rio de Janeiro 1956. Juana: Hay otras cadenas más fuertes que me atan.

los atentados injustos contra la vida atentan contra Dios. La muerte en el mundo de los pobres es el mejor testimonio de nuestra injusti- cia institucionalizada. Y contra ella apela la fe cristiana.> "Ali"'l1IV:> yu. la fe reacciona ante la muerte en el mundo de los pobres con la defensa de una vida más larga. La pretensión burguesa es prolongar la vida para esconder la muerte. Por t. la fe reafirma la gracia de morir. recogiendo por la calle a los moribundos para que puedan al menos morir dignamente en una cama limpia y recibir sepultura. Cuando no se consigue prolongar esa vida creando me- jores condiciones.Ulllld ¡as senaies que manifiestan a Dios en la naturaleza y en la revelación. Este cuadro muestra el contraste entre la muerte cristiana y la muerte burguesa. A los hombres se les pide la defensa de la vida hasta el límite de sus posibilidades normales.:. La muerte cristiana tiene que brotar de una misión cum- plida. sino la injusticia de una muerte anti- cipada. La lucidez de la entrega de Juana de Arco y la inconsciencia de una muerte escondida. por lo menos queda la lucha que ha empren- dido una Teresa de Calcuta.. 174 . Porque su muerte es precoz e injusta. en relación con los pobres. Si Dios es Dios de la vida y de la justicia. aunque sea breve. La muerte como último acto de libertad de entrega de sí mismo al Señor de la vida. l-'dlCU::1I dü::llldl l. Querer prolongar artificialmente la vida. o acortarle la vida por descuido. hermo- seada externamente para quitarle todo su impacto. como gracia que desear. Luchar por la justicia para que el pobre pueda vivir más. Y contra ella. sometiendo al en- fermo a situaciones penosas y no dejándole la tranquilidad de morir.r¡tG. El pobre tiene derecho a vivir para poder morir con digni- dad. camuflada. por explotación o por violencias provocadas. ¡Supremo gesto de huma- nización de la muerte! Pero más importante todavía es luchar por situaciones anteriores a esos extremos. Al contrario. la fe se sitúa firmemente al lado de una vida amenazada desde muy pronto. la muerte preparada y asumida en unión con Cristo. :''') Jv. No se quiere abolir la muerte -pretensión burguesa-. Contra el ocultamiento de la muerte la fe proclama.. Paradójicamente.

(de Frei Betto. de la semilla que muere. No hay nada tan humano como asumir en libertad y conciencia los propios actos hasta el final. ¡Cuántos cristianos mueren de hecho rodeados por la Iglesia de un modo muy visible! La Iglesia reza a su lado. Fundamentalmente se muere en la Iglesia después de haber vivido largos años en ella. Se muere en el interior de una comunidad de fe. del Señor crucificado. La liturgia ha ideado innumera- bles ritos para acompañar eclesialmente al enfermo. No es raro que alguien se vea atacado de un infarto sin encontrar tiempo para una muerte tranquila y acompañada. manjar sacramental para emprender el último viaje. Y no hay nada tan cristiano como unir nuestra libertad al sentido que se nos ha revelado en Jesucristo. con ocasión de la muerte de mi madre. puede suceder que la muerte nos sor!1rf~nrl:l N:lrlif' nos acompañ. El bau- tismo. 175 . La fe defiende tanto el derecho a vIvir como el derecho a morir con dignidad y humanidad. tenemos la vida. «De la piedra agrietada nace el agua.:¡ en ese momento. La Iglesia les administra el viático. al agoni- zante. No se muere únicamente en una cultura y en una clase. Ese silencio de ausencia en nosotros es señal de plena comunión en la Palabra eterna». Así es la muerte del que no hizo más que amar. bien sea en el instante mismo de la muerte. Muerte bur- guesa o popular. las eucaristías que se han recibido. A pesar de todas estas posibilidades de morir visiblemente acompañados por la Iglesia. Se muere en la Iglesia. en 1975) La fe nos abre otra dimensión social de la muerte. el sacramento de la unción de los enfermos son otras tantas señales de que la muerte no nos cogerá solos. ¿Cómo podemos en- tonces mostrar nuestra solidaridad y compañía en esos casos? La Iglesia conoce otra manera de estar presente al lado de los que mueren. La Iglesia los unge para la última batalla.

o bien de un cuño más general en el sentido de fenómeno de comunica- 176 . y por tanto de apoyo y de ayuda. La oración por el difunto revierte además en consuelo y aliento para los que todavía seguimos caminando por este mundo: sus familiares. Lc 11. Es presencia de la comunidad de fe. presentando a Dios nuestra solici- tud y nuestro cariño por la persona que murió. Es la última apelación eclesial por nuestra parte. Es igualmente creer l\ut: d l\ut: murió t:I1 Cristo mauLit:ut: CUlI lIUSUUUS UlIa rdal:ÍólI ---comunión de los santos. Lo demás queda en manos de la misteriosa voluntad salvífica de Dios.8. sus hermanos en la fe. La presencia tan característica del espiritismo. De este modo. en la esperanza de que Dios la acoja en la vida definitiva. Orar por los difuntos es creer en el misterioso juego de las libertades humana y divina. Para Dios esos dos momentos son igual- mente presentes. Pedid y recibiréis (Mt 7. Rezar por un difunto es realmente ayudarle todavía en el período an- terior a su muerte. Dios es omnipresente y omnisciente. En una palabra. Al ofrecer nues- tros sufragios por el «alma del difunto» estamos manifestando nuestra solidaridad. Pero ésa es nuestra cronología. bien sea el de origen francés con la doctrina de ABan Kardec. mi ora- ción en estos momentos por alguien que murió ya es para Dios una oración que acompaña a alguien en su camino hacia la muerte. A primera vista parece que se reza por una persona que ya murió. que asiste a su hermano en el proceso de decisión para la eternidad.bien en el proceso de caminar hacia la muerte: la oración y el sufragio por los difuntos. El pasado. nuestra comunión con ese hermano en la misma fe y en los mismos ideales de caridad y de justicia.10). pi- diéndole a Dios gracia para su proceso de decisión con vistas a la eternidad. Dios se deja conmover por nuestras peticiones en su admirable provi- dencia. el presente y el futuro forman para él una unidad. El hombre muere después de innumerables decisiones to- madas bajo el influjo solicitante de la gracia de Dios.de amor. orar por los difuntos es no dejar a nadie morir fuera de la comunión de los hermanos. sus amigos.

N. GRESHAKE.AES. Colles Heil. 107-116. The%gische Perspek- tiven. KÜNG. Incluso en medios inte- lectualmente sofisticados. muchos defienden la reencarnación de los es- píritus de los muertos en nuevos cuerpos humanos. Freiburg-Basel-Wien 19K3. 177 12.e invocar a los espíritus de los tiempos pasados para ponerlos al servicio de los hombres -magia-o Además de eso. H. 21 G. Frciburg-Basel-Wien 1983. Aquí nos limitaremos a señalar su existencia. . 186ss. el tema de la reencarnación o emigración de las almas -metempsicosis. ¿Vida eterna? Madrid.. debido a la influencia de las reli- giones orientales. Crisliandad 1983. Escatología . 226-224. Herder. en H. TORWE5TEN. Nachwort: Rein- karnation und Auferstehung. La seriedad y la gravedad de estos problemas de amplia penetración en el pueblo exige una exposición larga y detallada que se dará en otro libro de la colección «Teología y Liberación».ción perceptible y provocada con los espíritus.se impone al interés de los teó- logos. suscita también problemas a la teología de la muerte. incluso europeos 21. Sind wir nur einma/ auf Er- den? Herder. Kl. Los espiritistas suelen practicar la evocación de los muertos para tener noticias de ellos -necromancia.Gliick des Menschen.

.

Soliloquios UI. a feira de Cinza. sin poder volver atrás. por donde se sale de la vida. ni pararse.. VIEIRA. aunque siempre inquietante y cargado de emociones. por donde se entra en la eternidad. Un tema que parecía tranquilo hasta hace poco tiempo en los me- dios católicos. 1 SAN BUENAVENTURA. 2 A. ¿Y adónde se en- tra? ¿Quién entra? ¿El alma? ¿Todo el hombre? La otra cara de la muerte es el más allá de la muerte. mejor a causa de la novedad. CAPÍTULO IV LA RESURRECCION DE LOS MUERTOS Y EL FIN DEL MUNDO (J. sino entrar en donde no sabe. ni diferirlo. y para siempre . B. No es terrible la puerta por donde se sale. alma! ~xclama san Buenaventura en sus Solilo- quios-. 179 . La pro- blemática del más allá de la muerte se ha complicado de tal manera que se nos impone trazar rápidamente un cuadro rlf' orientación.15). 3. lo terrible es la puerta por donde se entra» 2. Sermáo da 4. Tranquilo en lo relativo a la ortodoxia teológica. óptima a causa de la se- guridad» l. ni huir. buena es la muerte del justo a causa del descanso. otra puerta de diamante. ¿Qué descanso es éste? ¿Qué novedad es ésta? ¿Qué seguridad es ésta? «La muerte tiene dos puertas: Qui exaltas me de portis mortis (Sal 9. Roma 1672 § 7. Entre estas dos puertas se encuentra de pronto un hombre en el instante de la muerte. LIBANIO) «¡Oh.. Una puerta de cristal.

1.. T ". comportamientos.. .~ ~ .l. .."..o celestial -fin del mundo-... donde la realidad humana quedará totalmente transformada... sembrando imágenes y fragmentos culturales.. los intereses y las preguntas no se confunden según surjan de los sectores populares o de los sectores ilustrados.. __ n. 1... sigue habiendo diferencias no- tables en la concepción de la realidad de los diversos grupos sociales... .Ull. '"'~ . pretridentino. Y en lo referente a la temática del más allá de la muerte. Comblin lo hace remontar a sus orí- genes irlandés -penitencial.. ideas. que van homogeneizando el modo de pensar de las personas. J.. COMBLIN. intentaremos señalar el corte existente entre la problemá- tica ilustrada y la popular en lo que se refiere a la realidad des- pués de la muerte... 180 .. tnl~rlnrl L. El problema del más allá de la muerte se plantea pronto y de manera directa.!U PJ. del alma cede su lugar a la expectativa inminente de un reino terreno -milenarismo.. En este catolicismo popular tradicional se han insertado y se insertan todavía hoy todos los brotes milenaristas o mesiánicos..1... penitenciales.VUl.3. Pero incluso a pesar de eso. Sin endurecer la diferencia. pensamientos. Las capas populares La muerte en el mundo de los pobres es precoz e injusta.u u lU .. ya que siempre hay contagios a través de los vasos comunicantes de los medios de comunica- ción.J... El as- 3 J.. _::: . _"""" . ':.U.1 rln 1n ~ ". Situación de la problemática El mundo tiende a ser una «aldea global». en «REB» 28 (1968) 46-73...~ .. ~Á f'~ .... Si las diferencias económicas entre los pueblos y las clases no sólo siguen siendo enormes sino que se muestran cada vez mayores. .. no puede de- cirse lo mismo del universo de valores.y germánico -devocional.. "'1_ . Los medios de comunicación social cubren cada vez mayores áreas.' _. coloreado de tintes devocio- nales y.""llJ.... Para uma tipologia do catolicismo no Brasil. En los medios populares de religión católica han ido sedimentándose elementos religiosos de un catolicismo tradicional ibérico..

Sigue figurando en todos los credos. anunciando ese fin próximo. devocional y fá- cilmente accesible a entusiasmos escatológicos. con el jui- cio final y con la resurrección universal de los hombres. En la medida en que existe entre nosotros esa capa pro- funda del catolicismo tradicional pretridentino. ya que la expectativa era más bien la de que todos estarian vivos para entonces. generalmente por causa de las maldades humanas. hizo un corte· claro entre la consumación final. que repite desde hace siglos el esquema consagrado de modo oficial en la edad media. por lo menos. por el 181 . aunque bajo formas más politi- zadas. apoyado en la fe en la inmortalidad del alma. Pero perdió su importancia existencial. para confundirse con el escenario ~o­ calíptico del final de los tiempos. que encontró en Benedicto XII su expresión oficial más explí- cita. y el destino individual después de la muerte. De hecho. situándolas en tiempos dis- tintos. La resurrección final salió del horizonte normal de la conciencia.pecto religioso de movimientos como el de Canudos o Contes- tado se puede interpretar por esta comprensión tradicional de la escatología. En este punto se distancia mucho del horizonte de san Pa- oiu. me- diante una transformación radical del mundo con el comienzo de una edad de oro donde habría de ser real la justicia. La religión popular conservó más el aspecto de la inminencia de la consumación de la historia mediante la venida de Cristo glorioso o. De vez en cuando la resucita «proféticamente» algún mensajero exótico. Hoy. después de los dos primeros siglos se fue abriendo paso esa lenta bifurcación en la cristalización de los horizontes escatológicos. La teología más elaborada. En este sentido el pro- blema del «tiempo intermedio» entre la muerte y la resurrec- ción no estaba en la conciencia de los cristianos.13-18). El catolicismo popular refleja ante todo esta predicación duradera e insistente de la Iglesia. los movi- mientos milenaristas y mesiánicos han encontrado abundante espacio para desarrollarse. al que nos referíamos anteriormente. Este nel:esitaoa Luuavia Lranquiiizar a sus illleriul:uwres sobre el destino de los difuntos con ocasión de la venida del Señor (1 Tes 4. Se hizo un corte entre la es- catología individual y la colectiva. la igualdad y la abundancia de bienes.

Se invoca a las benditas ánimas del purgatorio. el desinterés político entre estos sectores religiosos tradicio- nales. Se piensa en la propia alma. al cuerpo. la gran categoría popular es el alma. del fatalismo. 182 . El cuerpo. Y con la muerte el alma se libra de todo ello para entrar en la vida bienaventurada. las carencias y las penurias materiales. como un vencedor que sale de la arena. Todo esto está en cierto modo ligado al mundo. entre otras causas. dirigido hacia el destino del «alma» separada del cuerpo. Se reza por las almas de los difuntos. más se observa la profundidad de esta concen- tración teológica sobre el destino del alma. las realidades cósmicas no encuentran resonancia ni relevancia. que es ya feliz en el cielo o está condenada en el infierno. la resurrección ha pasado a ser un apéndice de la fe católica popular. se vive en una falta de compromiso con las transformaciones so- ciales y políticas. De esta ma- nera. En lugar de la resurrección de los muertos ha pasado a ocu- par el primer plano la enseñanza sobre el destino individual. del mundo. una situación provisional. Se intenta liberar a las «almas penadas» de sus obligaciones no cumplidas. que ha de decidirse en el momento de la muerte. el mundo.contrario. Paciencia que toca los límites del confor- mi~o. Paciencia para soportar las amarguras de la vida. los sufrimientos y las miserias de la existencia. que hay que salvar. mientras que la re- surrección de los muertos se pierde en los horizontes suma- mente lejanos del final apocalíptico del mundo y de la historia. a la materia. Tiene ahí su fundamento. de la pasividad. Cuanto más conservadora es una región desde el punto de vista religioso. Se trata de un aumento de felicidad o de cas- tigo para el alma. Esta concepción lleva a dos actitudes prácticas de consecuencias socio-políticas: la pa- ciencia y la falta de compromiso. Y además de ello. Tan sólo interesa el destino del alma. Alienación política apoyada en un horizonte religioso es- pmtuahsta. Todo gira en torno al alma. un test. la vida en la tierra no pasan de ser una prueba. El «alma» deja todo eso tras de sí. donde el cuerpo. de la historia. la historicidad del hombre y del mundo. La palabra «alma» es el soporte lingüístico de una visión profundamente dualista y espiritualista.

Sus elementos estaban ya allí. Las comunidades de base de Sao Paulo expresaron claramente esta dimensión cuando cantaron la muerte de su hermano. la lucha va a continuar. apoyada en el corte entre el destino del alma y la resurrección final de los muertos. por un pronombre perso- nal. ¿El sheol? ¿La nada? ¿La posteridad? ¿El puro recuerdo? ¡No! ¡La resurrec- ción! Pues bien. Casi ha llegado a abolir el término «alma». El esquema tradicional de «alma separada» no da cuenta de este carácter comunitario. nuestras comunidades de base han conocido y conocen la persecución hasta el martirio. Y el martirio de los judíos fieles a la fe en Yahvé les llevó a preguntarse por su destino. La invocación antes de la comunión. los predicadores. de resonancia bí- blica. En Israel. el término «alma» ha sido susti- tuido sintomáticamente por persona. En la proclamación de las intenciones de la misa se prefiere decir el nombre de la per- sona sin poner delante la fórmula «el alma de». tus sueños van a resucitar: los obreros se unen para 'luchar. Y en el seno de estas comu- nidades esta predicación tradicional. el obrero Santos Días: «Santos. debido a su lucha justa y noble en defensa de los derechos humanos inalienables e irrenunciables. está sufriendo un gran cuestionamiento. a los que se considera actualizados. El ritual romano lo ha sustituido por otras formas. evitan el término «alma». Es una muerte en íntima relación con la causa de los pobres. que se realizan sobre todo en las comunidades de base. ha asumido la nueva forma: «Una palabra tuya bastará para sal- varme». Y tal vez por dos razones fundamentales. IR3 . Por un lado. de la lu- cha y de la muerte. colectivo. en otros lugares. donde se pedía que quedara sanada nuestra «alma». Además de esto. Más importante que este cambio semántico en el lenguaje eclesiástico están las prácticas pastorales. Este cuadro religioso está siendo bombardeado desde varios ángulos. Faltaba tan sólo la mecha que pro- dujese el incendio. Así. ¡por tus hijos va a continuar!». la experiencia del martirio de los Macabeos hizo madurar la fe del pueblo en la resurrección de los muertos. la Iglesia posvaticana ha introducido una clara inflexión en sus predicaciones.

en el doble aspecto personal y comunitario. del hombre -:'ú "U . La teolflgía de santo Tomás se había construido con originalidad y rigor teórico. que se encarna y se reencarna hasta que. puras. De la fe bíblica se había here- dado el dato de la creación del hombre por Dios. clero o laicos. preexistente. Hace tiempo que éstos se ven atormen- tados por estas cuestiones modernas y acaban inyectándolas en las venas de la religiosidad popular tradicional. Las predicaciones y las instrucciones catequéticas ha- bían afirmado el mismo esquema dualista y espiritualista. de su martirio. libre de la materia. Se había intentado con éxito una síntesis que tu- viera en consideración los datos bíblicos. puramente espiritual. La tradición griega de cuño platónico le había ofrecido el elemento de la espiritualidad del alma. las intuiciones plató- nicas y la metafísica aristotélica. volviera a su estado natural. de su 184 . La sedimentación teológica se ha realizado de manera se- mejante.2. consciente de las responsabilidades so- ciales y políticas dimanadas de la fe. 1. imprevisible. Entre los sectores ilustrados el panorama se presenta de forma muy diferente. se pregunta por el sentido y por la realidad de carácter definitivo de sus luchas. divinas. El dogma central de la resurrección tiene que decir algo a esas comunidades en el sen- tido de una esperanza en relación con el futuro y de aliento en relación con lo definitivo ya presente en las luchas y en el mar- tirio de las comunidades. Parece poco responder con el destino del alma después de la muerte y con la alusión a una resurrección final que habrá de suceder en un horizonte tan remoto. La otra razón proviene de la influencia del cuestionamiento suscitado por las clases ilustradas. lIdJd ell ¿i es oivino por naturaleza. para contemplar las ideas per- fectas. Esta Iglesia de base. pero en un grado relativamente bajo en la escala de Richter. Los sectores ilustrados Las sacudidas sísmicas en el suelo religioso de las capas po- pulares son ciertamente reales.u'd:iJdJ. y que llega hasta las populares sobre todo por medio de la predicación de los agentes de pas- toral. no hay nada de un alma divina.

mantendrá una relación trascendental con la mate- ria.l1(l~ \. 185 .89-1 Y2 ad primum. 1...<l~ pala la~ Y. o por una relación natural o por una divina disposición. De él aprendería santo Tomás la relación entre materia y forma.. 1. pero universal. Al insistir en estas afirmaciones santo Tomás retiene.. También Aristóteles cono- cía un alma espiritual.. no ya. El alma separada se diferencia de los ángeles en el ser y en el conocer.ll "'-'11 '-'H."-.. El alma en la tierra sólo puede conocer utilizando imágenes. _ ...indestructibilidad por obra de la muerte. divinas.. ya que es su forma. sin usar evidentemente estos términos. la marca definitivamente. __..J . u\.. Incluso separada no se desliga completamente de esta condi- ción y mantiene una relación con este antiguo modo de cono- cer.lHUdUa:" O por un conocimiento anterior.118-3c. 1 lV uiuuu U\. y por tanto de ser. para contemplar las ideas perfectas.. El conocimiento a partir de lo sensible. como Aristóteles. Th . el alma garantizará la continuidad del ser humano y la uni- cidad de su cuerpo.u.. de corporeidad. 1. por consiguiente. de historicidad. . no anterior a él. \.' ~ _ _ _ ~ __ • _ . pero que tampoco se espiritualiza por completo. Siempre conserva un aspecto de mundanidad. Por eso el alma separada dice relación profunda a su cuerpo.90-4c.-l"l.l.. el carácter de relación con la materia. recibe su ser sólo de Dios ya como forma del cuerpo..:o. convirtiéndose ad phantasmata. hace de la materia prima un cuerpo humano.. Las almas separadas sólo conocen 11 . puras. a través na- turalmente de las especies. el mundo y la historia. . como la forma natural y digna del alma. sino una forma espiritual que no se destruye en la muerte. el alma racional es la única forma del hombre. Tomás llega incluso a afirmar que el alma es más perfecta cuando está unida al cuerpo que cuando está separada de él 4.. una forma que perece con el cuerpo.. La tradición griega de cuño platónico le había ofrecido el elemento de la espiritualidad del alma. LlYU\. de su indes- tructibilidad por obra de la muerte. ella organiza el cuerpo. que son semejanzas participadas de 4 S. o por alguna afición.._ ~ __ . La vinculación entre el alma y el cuerpo para santo Tomás se hace en el orden del existir y en el del conocer.:")L. entendiendo el alma como forma del cuerpo. También Aristóteles conocía un alma espiritual. Nunca se transformará en «puro espíritu»...

Th. a su relación natural.89-4c. con el cuerpo. 1. Así pues. pro- mulgó la constitución dogmática Fidei Catholicae señalando. El alma se IIcva de la tie- rra sus méritos o deméritos. a del concilio de Lión (1274) ante el papa Gre- gario X. lR6 . La diferencia entre un alma scparada y un ángel -diferencia que santo Tomás insiste en conservar. filosófica y teológica. La posición tomista simplificada se afirma después de la profesión de fe del emperador Miguel Paleólogo. afectado profundamente por la problemática de los franciscanos. Y contra él se dirigieron las baterías de la modernidad científica.. la predicación sobre el destino del hombre en torno a la categoría del alma separada ha desvincu- lado del alma todo ese aspecto de relación con el mundo. Este esquema dualista y espiritualista simplificado era el que de hecho vivía el católico medio. santo Tomás vincula cl conoci- miento de las almas separadas a los conocimientos prece- dentes. de la teología de santo Tomás. según los cuales será juzgada para el premio o para la condenación eterna.trn franciscano fallecido en 1298). esta conexión implica en el ser del alma separada cierta presencia de ese pasado. y en esta condenación la citada constitución men- cionó directamente el problema del alma como forma del 5 S. pcro no la teología ela- borada con matices y distinciones de santo Tomás.lp<. Pedro de Juan Olivi estaba de- trás de muchas rivalidades e intrigas de la orden de Hermanos menores. sobre todo en las cuestiones más complicadas y complejas. a alguna afición suya.desaparece prácticamente en la conciencia del católico medio. Esta posición se impuso con tanta mayor firmeza cuanto más fácil le resultaba encontrar formas lapidarias definidas en los concilios. y de la declaración solemne de Benedicto XII (1334). el concilio de Vienne (1311-1312). con la materia. Ahora bien.la esencia divina 5. leída en la sesión 4. cierta interiorización de su historia. de sus relaciones con el mundo. sin mencionar el nomhre. Las predicaciones y la catequesis sufrcn necesariamente simplificaciones. Pues bien. Así. los errores el!' PNlro Olivi (m.

de tal modo que en la conciencia común de los teólogos y de los fieles esta concepción del hombre parecía necesaria para rete- ner el núcleo fundamental del dogma. de origen aristotélico. se afirmaba que es una posición errónea y opuesta a la fe católica. según la versión reduccionista de Averroes. el alma humana individual es mortal. El instrumental de expresión de esta intuición básica fue la doctrina hilemórfica tomista. Excluvendo los aspectos milenaristas V mesiánicos. Si el Verbo no asumió un cuerpo informado por el alma. La preocupación dogmática fundamental viene de la larga tradición que quiere garantizar la unidad del ser humano de- bido al misterio de la encarnación y de la redención. en un párrafo directamente condenatorio. Hay ciertamente un entendimiento inmortal.(DS 900). Posición que seguirá siendo enseñanza común hasta prácticamente el siglo XX. en el V concilio de Letrán (1512- 1517). tampoco redimió al hombre entero. un cuerpo humano pasible y un alma intelectiva o racional que informaba al cuerpo por sí y esencialmente -per se et essentialiter. los padres conciliares condenaron ciertas tesis antiguas. resucitadas por Pedro Pomponazzi de la Escuela de Padua. este entendimiento sería único para todos los hombres. tanto entre los sectores populares como en- tre los ilustrados. inmortal y singular en cada cuerpo (DS 1440). la afirmación de que la sustancia del alma racional e intelectiva no es verdade- ramente y por sí misma la forma del cuerpo (DS 902) Dos siglos más tarde. debiendo ser considerado hereje todo el que la defendiera. Según esas tesis. el dogma soteriológico es el núcleo de la revelación. El concilio afirmó lo contrario: el alma in- telectiva es por sí. En un contexto cristológico se afirmó que el Verbo de Dios había asumido las dos partes simultáneamente unidas de nuestra naturaleza. Como hemos visto. y después. verdadera y esencialmente. pero co- munes en una escatología de cuño pupular.cuerpo. Pero el impulso crítico se dará en cada caso de una forma distinta. se da una enorme semejanza en el esquema tradicional dualista y espiritualista del alma separada. las prácticas pasto- rales de cuño social de las comunidades eclesiales de base es- 1R7 . pero separado del alma mortal y sensible. forma del cuerpo. Pues bien. esto es.

La diferencia entre un alma separada y un ángel -diferencia que santo Tomás insiste en conservar. filosófica y teológica. pro- mulgó la constitución dogmática Fidei Catholicae señalando. Pues bien.trn franciscano fallecido en 1298). con la materia. y en esta condenación la citada constitución men- cionó directamente el problema del alma como forma del 5 S. santo Tomás vincula el conoci- miento de las almas separadas a los conocimientos prece- dentes. según los cuales será juzgada para el premio o para la condenación eterna. Esta posición se impuso con tanta mayor firmeza cuanto más fácil le resultaba encontrar formas lapidarias definidas en los concilios. 186 .desaparece prácticamente en la conciencia del católico medio. leída en la sesión 4. de sus relaciones con el mundo. Este esquema dualista y espiritualista simplificado era el que de hecho vivía el católico medio.89-4c.. de la teología de santo Tomás. sobre todo en las cuestiones más complicadas y complejas. Las predicaciones y la catequesis sufren necesariamente simplificaciones. Y de la declaración solemne de Benedicto XII (1334). Así pues. I. el concilio de Vienne (1311-1312). a del concilio de Lión (1274) ante el papa Gre- gario X. Y contra él se dirigieron las baterías de la modernidad científica. cierta interiorización de su historia. la predicación sobre el destino del hombre en torno a la categoría del alma separada ha desvincu- lado del alma todo ese aspecto de relación con el mundo.la esencia divina 5. La posición tomista simplificada se afirma después de la profesión de fe del emperador Miguel Paleólogo. Th. a alguna afición suya. afectado profundamente por la problemática de los franciscanos. Ahora bien. Así. sin mencionar el nomhre. los errores de Pedro OJivi (m'le<:. Pedro de Juan Olivi estaba de- trás de muchas rivalidades e intrigas de la orden de Hermanos menores. con el cuerpo. El alma se lleva de la tie- rra sus méritos o deméritos. pero no la teología ela- borada con matices y distinciones de santo Tomás. esta conexión implica en el ser del alma separada cierta presencia de ese pasado. a su relación natural.

forma del cuerpo. Según esas tesis. tampoco redimió al hombre entero. verdadera y esencialmente. El concilio afirmó lo contrario: el alma in- telectiva es por sí. pero separado del alma mortal y sensible. el dogma soteriológico es el núcleo de la revelación. la afirmación de que la sustancia del alma racional e intelectiva no es verdade- ramente y por sí misma la forma del cuerpo (OS 902) Dos siglos más tarde. se afirmaba que es una posición errónea y opuesta a la fe católica. este entendimiento sería único para todos los hombres. en un párrafo directamente condenatorio. inmortal y singular en cada cuerpo (OS 1440). Si el Verbo no asumió un cuerpo informado por el alma. tanto entre los sectores populares como en- tre los ilustrados. Y después. debiendo ser considerado hereje todo el que la defendiera. de tal modo que en la conciencia común de los teólogos y de los fieles esta concepción del hombre parecía necesaria para rete- ner el núcleo fundamental del dogma. En un contexto cristológico se afirmó que el Verbo de Dios había asumido las dos partes simultáneamente unidas de nuestra naturaleza. el alma humana individual es mortal. se da una enorme semejanza en el esquema tradicional dualista y espiritualista del alma separada. Pero el impulso crítico se dará en cada caso de una forma distinta. esto es. en el V concilio de Letrán (1512- 1517). según la versión reduccionista de Averroes. El instrumental de expresión de esta intuición básica fue la doctrina hilemórfica tomista. de origen aristotélico.(OS 900). Hay ciertamente un entendimiento inmortal. La preocupación dogmática fundamental viene de la larga tradición que quiere garantizar la unidad del ser humano de- bido al misterio de la encarnación y de la redención. Pues bien. las prácticas pasto- rales de cuño social de las comunidades eclesiales de base es- IR7 . un cuerpo humano pasible y un alma intelectiva o racional que informaba al cuerpo por sí y esencialmente -per se et essentialiter. Posición que seguirá siendo enseñanza común hasta prácticamente el siglo XX. resucitadas por Pedro Pomponazzi de la Escuela de Padua. pero co- munes en una escatología de cuño pupular.cuerpo. Como hemos visto. los padres conciliares condenaron ciertas tesis antiguas. Excluvendo los aspectos milenaristas v mesiánicos.

que la llevó incluso hasta los límites de desa- fiar a la Trascendencia. G. Naherwartung-Au- ferstehung-Unsterblichkeit. LOHFlNK. Y de allí han venido las olas que han inundado también la aridez del terreno católico. Asumiendo esta grandiosa tarea. De suyo. No hay un puente que enlace su situación creatural de nulidad con la ab- 6 J. el grito de crítica sonó primero en el terreno protestante. Consiguientemente. mi voluntad sola con su firme planear vuela osada y fría sobre las ruinas del cosmos. Levanto mi cabeza animoso frente al peñasco ame- nazador.G. La posición tradicional de la inmortalidad del alma se iden- tificó con esta actitud de pretensión del ser humano de preva- lecer ante Dios. En los sectores ilustrados. en donde también han surgido aspectos muy originales de re- novación. soteriológicas. el germen de la inmortalidad. K.tán provocando una revisión en este concepto escatológico. frente a la catarata bravía. me apodero de la eternidad. Freiburg 1978" 99. «Lo que se llama muerte no consigue interrumpir mi obra. La inmortalidad del alma significa querer ser eterno. Esa obra tiene que llevarse a cabo. porque asumí mi decisión. La posición tradicional de subrayar la espiritualidad y la in- mortalidad del alma recibió en la Ilustración alemana un enorme refuerzo. Herder. GRESHAKE . frente a las nubes que se rasgan ruidosamente en un mar de fuego. mi existencia no puede verse determinada por el tiempo: yo soy eterno. Pero no lo será en el tiempo. y afirmo: ¡yo soy eterno!. ¡desafío a vuestro poder! Se pulveriza en feroz lucha el último átomo luminoso del cuerpo que llamo mío. FICHTE. no es nada. que es más firme que mi propia voluntad. de autovaloración del hombre ante Dios. de- bido a su carácter descompromctido y ajeno a toda trasformación de orden socio-político. como ella» 6. Barth pronunció un ¡no! radical a esta posi- ción. vencer la muerte con las propias fuerzas. ella es eterna y yo soy eterno. citado por G. en su naturaleza. Una breve cita de Fichte puede ha- cernos comprender esta tendencia. 188 . Expresión de hybris. en virtud de la propia naturaleza. por su parte. Por razones estrictamente teológicas. El hombre no tiene en sí. ¡No a la pretensión de la inmortalidad del alma! Todo el hombre muere.

él os dará de nuevo el espíritu y la vida por su miseri- cordia. Los judíos se preguntaron en- tonces: ¿Cuál es el destino de estos héroes de la fe. Daniel indica con claridad que existe una resu- rrección para la vida eterna y otra para el oprobio y para el horror eterno (Dan 12.! dI' Dios. «Dios creó al hombre para la incorrupción y lo hizo a imagen de su propio ser» (Sah .no les parecían satisfactorias. muertos en su fidelidad inquebrantable a Yahvé? Las respuestas anteriores -posteridad. Otro embate vino de las huestes exegéticas. Se le rctira a la tesis de la inmortalidad del alma su fundamento bíblico. Es verdad que el libro de la Sabiduría conoce el es- quema de la inmortalidad del alma a diferencia de la concep- ción del sheo/ y de la resurrección de los muertos. les decía animándoles a soportar los suplicios: «Dios. creador del mundo. al ver morir a sus siete hijos. al expirar. que formó el género humano y ha creado cuanto existe. Una vez mús se marca la ruptura en lugar de la continuidad.2) y el segundo libro de los Macabeos (2 Mac 7) reflejan el clima de persecución de Antíoco IV Epífanes. Así. teniendo en Dios la esperanza de ser resucitados de nuevo por él» (2 Mac 7.14).1 Trascendencia. Todo el peso viene dt' /. Y a ella es a la que pertenece el esquema de la resurrección dc los muertos.2).soluta Trascendencia de Dios. el cuarto de los hermanos macabeos exclama: «Es preferible sucumbir a manos de los hombres. Lo ge- nuino en la Escritura corresponde a la mentalidad semita. que llama al homhre de la nada dc su muerte a la resurrección gloriosa. 1·:1 abismo entre el hombre y Dios sólo puede ser superado pOI parte de Dios. ya que por sus santas leyes la despreciáis» (2 Mac 7.13). Esta es la fe bíblica que cristalizó en el Antiguo Testa- mento. Verdadera nueva creación. «No fue Dios quien hizo la muerte» (Sab 1. y la anciana madre. El libro de Daniel (Dan 12. Este representante de la dinastía griega de los seléucidas desencadenó una terrible persecución contra los judíos para castigar la rebelión de los que no aceptaban su dominación y sus imposiciones. memoria. y no de la autonomía natural del homhre.23). sheo/. Es la afirmación contundente del so/us Deus. En contraposición a la inlllolla lidad del alma existe la resurrección del homhre por oh!.

. Cullmann recuperando la idea de una dormiría.. para que en la resurrección nazca la verdadera y absoluta criatura nueva. Resurrección. Esta cuña helenizante no rompe la convicción de los exegetas. -t-~"':I-l ti. bien en la línea barthiana de una resurrección como nueva creación de Dios. que siguen considerando el esquema de la inmortali- dad del alma como ajeno al pensamiento semita y a la mentali- dad bíblica. «Las almas de los justos están en la mano de Dios y nin- gún tormento podrá alcanzarlos. de un sueño en espera de la resurrección..~. NEN. Su salida de entre nosotros un quebranto. Salamanca 1984. El mismo san Pablo habla de resurrección. Esta fidelidad de Dios es la garantía de la resurrección.hasta la forma más elaborada de la resurrección de los muertos en el Nuevo Testamento. Dios responde con la resurrección a la entrega radical de Jesús en la cruz. el fra- caso. Sobre estas cues- tiones abunda la bibliografía a la que remitimos al lector interesado: L.' :. llJO . desde un sheol sin esperanza alguna de vida -situación pre-exí- hca. en Diccionario teológico del Nuevo Testamento IV. bien como propone O.:~i. Por la muerte en Jesucristo se da la aniquilación del hombre pecador. de vivificación. En la cruz se destruye y se vence a la muerte. No hay un principio de inmortali- dad en Jesús. Por eso defienden una solución teológica para la problemática del destino después de la muerte.23). y no un principio inmortal en el 7 La tradición híhlic:l c:ono('p "~rl':l"-: ~0r~:1. sino más bien de influencia helenista. La muerte y la resurrección de Cristo ponen al desnudo la realidad escatológica. Nos encontramos con el sola Scríptura lu- terano 7. Así la muerte de Jesús nos revela la impotencia. COE. de transforma- ción. Porque muere todo Jesús .'} diid UC: l~ muerte. de liberación del cuerpo de la carne. El punto de identidad entre la cruz y la resurrección está por completo del lado de Dios.1-3). para destacar el amor de Dios que resucita al hombre. separada del cuerpo en espera de la resurrección de los muertos al final de los tiempos. la debilidad del hombre. Todavía en el mundo protestante una teología de la cruz lanza un dardo más contra la ya tan vulnerada posición tradi- cional.:' :~ ::c:::. En todo caso. Sígueme. la posición tradicional del alma inmortal. A los ojos de los necios pare- cen haber muerto y su fin fue juzgado por infortunio. pero ellos están en paz» (Sab 3.2. es rechazada como no-bíblica.. 88-96. pues de lo contrario no habría muerto total- mente.

la identificación de la fe en la inmortalidad del 191 . Afecta al nivel del ser y al del conocer. Pero al entrar en territorio cató- lico sufrió el impacto con otras corrientes. la teología moderna protestante ha derribado el funda- mento lógico y el ontológico de la posición tradicional del «alma inmortal» y del corte entre el destino del alma separada y la resurrección final de los muertos.rescata a la hu- manidad de su absoluto fracaso. La pretensión del alma inmortal consiste precisamente en colocar en el interior de la naturaleza humana ese dato ontológico que posibilita la perpetuidad del hombre. manifestado en la muerte de Jesús. Su esperanza viene de la acción resucitadora y glori- ficadora de Dios. Del ser. Por vías cristológicas se llega al mismo punto que K. La historia humana no tiene en sí el germen de la per- petuidad. Barth con su solus Deus. su entrada en el mundo de lo divino. en el sentido de que las realidades terrenas no nos proporcionan medios para conocer el más allá de la muerte. El abismo entre la muerte y la resurrección es óntico y ló- gico. Por la revelación de Dios -sola fides. abierta. En el mundo católico. Con ellas. la teología protestante quiso garantizar esa inalienable trascendencia de Dios. Sólo la gracia de Dios -sola gratia. De este modo el clima católico se configuró con características propias. nos quedaríamos presos en la nada. Y en el nivel del conocer. Ante todo. Por tanto.hombre. en el sentido de que no hay nada en el hombre que dé el salto.conocemos la posibilidad de la vida más allá de la muerte. Al negarse esta inmortalidad y al poner toda po- sibilidad de la continuidad del hombre en la acción gratuita de Dios. Queda marcada con nitidez la ruptura ontológica. la muerte y la resurrección de Jesús son la reve- lación del fracaso de la historia y de la absoluta trascendencia de Dios. De hecho. Parte oe las tempestades vinieron Lid norte teutónico protestante. anunciada y ya iniciada con la resu- rrección de Jesús. la problemática del destino del hom- bre después de la muerte ha sufrido también violentas pertur- baciones atmosíéncas. Revelación mani- festada en la muerte y en la resurrección de Jesús.

de orgullo. de la apertura a lo Tras- cendente. dialogal de Dios. del diálogo. Esta autonomía no es orgullo. pero introdujo dentro de sí una ruptura fundamental: el pecado. no pueden quedar reducidos a la nada. Ser inmortal no es una pretensión de dar el salto desde la nada de la creaturalidad hacia lo infinito de Dios. sino la de ser alguien cuya responsabilidad en el movimiento de apertura o de cicrre no puede descartarse. Es aper- tura-hacia. sino como constructor de la historia y de sí mismo en libertad y conciencia.alma con la pretensión ilustrada de autonomía. Pero la historia humana de Jesús no se pierde en la 192 . sino de su pecado. Al participar de esta naturaleza de Dios. no se autodestruyó. que llama al hombre a ser compañero libre y responsable. Cristo resu- citado es el mismo Jesús palestinense en una manera nueva de existir. El fundamento de la inmortalidad del alma está en el acto crea- tivo. Y la resurrección de Cristo no es una creación absolutamente nueva. no como un juguete de unas fuerzas irracionales o de- ~erministas. Mas cuando el homhre quiso hacer de sí mismo el centro total de su ser negando su dinamismo en relación con el otro. sino dis- torsión radical del propio dinamismo interior. es entrega. Fundamentalmente al Otro di- vino. y él en ella y con ella. que él encuentra en las innumerables mediaciones prác- ticas de su existencia. La estructura misma de su libertad es dialogal. Esta es la ta- rea que recibió de Dios al ser creado: «Poblad la tierra y so- metedla» (Gén 1. no corresponde de ninguna manera a la comprensión católica. Por respeto a esta libertad y responsabili- dad. es don de sí al otro. de su muerte segunda. creado a su imagen y semejanza. es tender-hacia- alguien-fuera-de-él. el hombre está llamado a construirse en la línea de la salida de sí. El pecado no es aniquilación. Ser inmortal es entender al hombre. es moverse-en-dirección-a. de modo que su obra. sino la glorificación de una existencia centrada en el Padre y en los hermanos. Cristo surge precisamente como aquel que redime al hom- hre de ese horizonte cerrado a través de su entrega total al Pa- dre y a los hermanos. Dios ya no entregará nunca al hombre el polvo de donde salió. Porque la muerte de Cristo no silmific<l la destrucción de la totalidad del hombre. robándole a Dios su libertad y su gratuidad.28).

bíblico.puede entenderse en diversos esquemas culturales. Barcelona 1980. Escatología. incluso las ver- dades reveladas. Fue asumido oficialmente por Benedicto XII. La teología tiene dos ojos. RATZINGER. . Pues bien. cristológico. 8 J.. San Pablo no quiere que quedemos en la ig- norancia respecto a los muertos. Escatología . 193 13. O. Y la razón entiende las cosas. Herder. El ojo que se dirige hacia la realidad presente. soteriológico. antropológicas y fi- losóficas. V de Letrán y Tridentino. teológico-histórico.nada. La fe es un acto conforme con la razón. Pero naturalmente. el es- quematismo teológico del alma inmortal no agota la intención del contenido de esta definición. No le falta al respeto a la palabra re- veladora de Dios. una misma verdad -manteniendo la fidelidad dogmática. . tenemos que distinguir entre el esquematismo terminológico y la intención del contenido Il. con implicaciones teológicas. Ese esquema no rompe ningún canon dogmático. de modo que ésta puede ser reinterpretada dentro de otro esquema. social. La intención y el sentido del contenido de la enseñanza del «alma inmortal» es dar «razón de la esperanza» que hay en no- sotros (1 Pe 3. culturales. Ratzinger. cultural. El apoyo básico de la razón de nuestra esperanza es la acción vivificadora del Padre en relación con Jesús y con los difuntos. La teología ca- tólica moderna reconoce la pura ortodoxia de ese esquema. Más bien es asumida en la gloria. Los protestantes atacaron el es- quema del alma inmortal por el lado del ojo teológico: soterio- lógico. Por eso. Por eso. La fe en esta acción de Dios sostuvo a la Iglesia pri- mitiva en sus comienzos difíciles. Y esa esperanza es la que ali- menta la trayectoria de la Iglesia a lo largo de los siglos. Forma parte de la tradición de la fe. para que no nos dejemos lle- var de la tristeza como los que no tienen esperanza (1 Tes 4.. así como por varios concilios: 11 de Lión. 157. Se trata de una cuestión hermenéutica. la tarea hermenéutica es compleja y arriesgada.15). La vulnerabilidad del esquema «inmortalidad del alma» y «alma separada» no le viene del lado teológico. Y las razones que lle- van a cambiar de esquema son científicas. dentro de un horizonte cultural. como dice J. Pero la teología tiene otro ojo.13). En una palabra.

de la energía en continuo ~¡'~~in:1icütc. A este presupuesto cosmológico se añadía una antropología -por más que no se quiera aceptar. Por tanto. se desgasta. el hombre participa de la doble ley de la ascensión. y de la ley de la entropía. la tierra en medio y el sheol abajo--. Se da una coincidencia material. Pero.'úlüci0i1 maravillosa de las formas biológicas hasta llegar a la conciencia humana. Sin embargo. basada fundamentalmente en la lineari- dad de la historia -la historia tiene un comienzo y tendrá un fin. camina hacia la muerte -ley de la entropía. el esquema del alma inmortal y separada con la resurrección al final de los tiempos daba cuenta teológicamente de los datos revelados. de 111 ~üpc. individualidad e inmortalidad del alma. de la degradación.de tipo dualista y de inspira- ción espiritualista. el hombre decae. Es difícil trazarla en unas pocas líneas. El primer rasgo se refiere a la rela- ción entre espíritu y materia en el interior de una concepción evolucionista. Sujeto a esta doble ley. el impulso principal a subrayar la unidad del hom- bre no viene de la antropología semita. No se trata de volver a la concepción unitaria del hombre dentro de los moldes arcaicos del universo semita. En el interior de una imagen del mundo y del hombre pre- moderna. Vimos anteriormente cómo santo Tomás consiguió superar tanto el dualismo de corte griego platónico. destacaré algunos aspectos fundamen- tales para nuestra problemática del «alma separada» y de la re- surrección de los muertos.ü~ióiJ. Pero el contenido es muy distinto. casi verbal. que nos llevaría ella sola a la igualdad neu- tra de los desiertos. rele- gando a segundo plano los aspectos relacionales en toda su am- plitud. ener- 194 . que ~c i11a:ijific~tü ~tl lti (:"\.y en la división en tres partes del espacio ---el cielo arriba. En una comprensión evolucionista. precientífica. el resultado final de sus elaboraciones terminó con una concentración de su atención en la espiritualidad. del desgaste. La imagen del hombre y del mundo que se va construyendo con la colaboración de las diversas ciencias se ha modificado fundamentalmente. Y tampoco sus reflexiones sobre el «alma separada» están desprovistas de una referencia insistente a su relación con la materia. a pesar de ello. como el materialismo aristotélico de un alma forma del cuerpo y que perece con él. del progreso. del descenso.

r=: CI>YUC1Hd Í1dui~iulldi ldlllpm. cuando muere. interioriza la energía caminando hacia niveles cada vez más elevados. Esta antropología in- tenta dar una mayor concreción a lo que santo Tomás llamaba relación trascendental del «alma separada» con la materia. la tierra. por la que nos vincu- lamos radicalmente con el mundo y con la historia. de su plenificación. lo levantará maternalmente la tierra en sus brazos gigantes y le hará contemplar el rostro de Dios. Pertenecen a la historia de su libertad. 195 . Seuil. lo abrazará maternal- mente en sus brazos gigantes y despertará con él en el seno de Dios» 9. con el mundo. abriendo caminos a una nueva comprensión de la consumación final en la hora de la muerte.u l:ulIsigut apetciar JeiJida- mente la dimensión dialéctico-histórica. A aquel que hubiere amado apasionadamente a Jesús. por otra parte. forman parte del acabamiento final del hombre. se prolonga más allá de la muerte.Univers. que se construyó precisamente en la relación con las personas. Esta doble ley acontece en la unicidad de un hombre. Este hombre. Y en todas estas relaciones. Su espíritu está «reves- tido» de la «ganga de la materia». al desfallecer. por tanto. con la materia. la materia. naturalmente con Dios. mas. escondido en las fuerzas que hacen crecer la tierra. como momento interno. El hombre se construye fundamentalmente como libertad relacionándose con sus hermanos.: Himno del universo. esp. la mun- danidad. Y no queda satisfecha con el esquema y la formulación tomistas. se construye. escondido en las fuerzas que hacen morir la tierra. «A aquel que hubiere amado apasionadamente a Jesús. Hymne de [. Este horizonte evolucionista hace explotar el esquema mental del «alma separada». París 1961. Más aún. se deshace y se construye. Madrid 1971). 30-32 (trad. debido a la fuerza radial. la posición tradicional no contempla suficientemente la dimensión intersubjetiva de la libertad humana. que al mismo tiempo se desgasta y se eleva. Dejamos tantas marcas sobre la historia y la naturaleza cuantas son las 9 P. hace explotar su espíritu -nunca desvinculado de la matcria.gía tangencial por un lado-. 'fEILHARD DE CHARDIN.en su grado más alto. Es el punto hacia donde el mundo «se lanza». en una actitud de salida de sí mismo y de apertura-acogida al otro. Alianza-Taurus. Dimensión constitutiva de la persona y que. Dentro de este esquema evolucionista.

Por eso podemos preguntarnos por los datos fundamentales de nuestra fe. Si el hombre construye la historia y tras- forma el mundo. social. la posición tradicional. y por la misma razón se relaciona globalmente con el tiempo. Así. Datos imprescindibles de la fe ¿Será posible distinguir entre el núcleo del objeto de nues- tra fe y sus esquemas interpretativos? ¿Será posible percibir la 196 .que de ella recibimos. Por la muerte el hombre es- tablece una relación pancósmica. Por- que nunca lo fue y nunca lo será. cuestionan los esquemas teológicos que no dan cuenta de esas dimensiones. por la intención y el significado del contenido de la revelación respecto al destino último del hombre.. tanto en el mundo protestante como en el católico. in- mersos en el pensamiento científico y filosófico moderno. Sus fieles. 2. concienciados de las implicaciones socio-políticas del compromiso de la fe. también es construido por la historia y por el mundo. 1. los sectores ilustrados. y ver cuáles son los esquemas interpretativos o los esquematismos terminológicos que dan cuenta de estos datos sin distorsio- narlos. de compromiso con la trasformación del mundo. Y esa relación no se disuelve con la muerte.3. sin perder ningún elemento importante o sin imponer i1ov~dúdc:. haciendo del hombre un ser absolutamente a-histórico ya-cósmico. no responde a una con- ciencia más comunitaria. Conclusión La Iglesia se mueve en sus bases. inaccptúblc::. Son éstos otros tantos aspectos de los que difícilmente puede dar cuenta el esquema del alma separada. Rah- ner. buscan nuevos esquemas interpretativos para la vida más allá de la muerte. según expresión de K. con su corte tempo- ral entre el destino individual en la hora de la muerte y el des- tino colectivo al final de los tiempos. De modo más agudo todavía. Estas comunidades piden un nuevo esquema interpretativo del contenido básico del mensaje de es- peranza de la revelación.

el segundo participaría de la fragilidad del esfuerzo humano inte- lectual de cada época cultural.nos ayuda a percibir mejor el colorido va- riopinto de la realidad. Tendríamos una discontinuidad total entre los momentos interpretativos. sin garantías de continuidad. Todo lo demás sería interpretación. ligado a es- quemas terminológicos? El primero gozaría de la credibilidad infalible de la revelación. ése sería realmente el dato de la fe. podríamos relativizar todo el andamiaje termi- nológico interpretativo. que no parecen dar cuenta de la realidad. Esta posición nos lleva a un fixismo dogmático. ]l)7 . asegurada por el Espíritu Santo. ya que el esquema termino- lógico es indisoluble del dato en absoluto. lo «dio». Así.o asumir sin miedo un relativismo interpretativo.intención del contenido y el soporte lingüístico. o tenemos que quedar presos in aeternum dentro de una interpretación -fixismo dogmático-. 1000 Oato es ya mterprelado. químicamente puro. que creó dicho esquema. in- satisfactorias. Una vez en posesión del objeto puro de la fe.1. El otro extremo defendería un entrelazado profundo entre el dato y la interpretación que cualquier otra interpretación de- jaría ya de mantener relación con la anterior. Y la interpretación constituye la esencia. En ese caso. 2. es decir. Ei mismo término «dato» sugiere etimológicamente la idea de que alguien lo colocó. de la revelación de Dios. Se trata de algo dado en relación con el conoci- miento humano. Por consiguiente. son erróneas o. lo interpretó. l~o exislt: ualo pUlU. Mirar hacia los extremos de la escala cromática -negro y blanco-. por lo menos. le dio un significado. Observaciones hermenéuticas Hay dos posiciones extremas. Todo dato se pierde al ser interpretado. la estructura interna de nuestro conocer. un extremo sería la pretensión de destilar de la tradi- ción de la Iglesia el dato primigenio. La hermenéutica moderna considera ya conquistada la com- prensión de una relación dialéctica entre el dato y la interpre- taclOn.

Por ello. Sin embargo. El texto 10 C. captar el elemento reve/. Hay que percibir la distinción entre una relación de necesidad intrínseca del dato y su expresión. en otro momento cultural en que se perciba con claridad el límite y hasta la imprecisión de tal interpreta- ción se puede recoger ese dato en un nuevo momento interpre- tativo. Petrópolis 1983. al dato y a la in- terpretación. Y en ese período. MESTERS. En el acto de conocer. Es una tarea di- fícil desligar ese dato revelado del marco cultural. Nunca en grado puro.uio <lt' una forma. y una necesidad lógica. Esto nos impide conseguir aislar el dato en su ca- rácter químicamente puro. por tanto. pero necesariamente dentro de otro marco cul- tural. No se rechaza al uno sin el otro. finalmente. Al caducar un marco cultural conseguimos percibir en aquella unidad anterior un dato rescatable. Conocemos interpretando. de Sache y de marco cultural. la exigencia de fe alcanza a ambos. contexto y pre-texto 10. 42·46. ese dato no agota las posibilidades del conocer hu- mano. Podemos formular de otra manera la tarea hermenéutica dentro de un triángulo: texto. en su no-obligatoriedad de fe. Flor sern defesa: urna explicar. de dato y de esquema interpretativo. Una unidad interpretativa permanece mientras no se per- ciba la superación del marco cultural en que se hizo. En ese nuevo momento herme- néutico per::ibimos la caducidad del esquema terminológico superado. el dato y la interpretación forman una unidad de tal forma que no se puede con el bisturí de la abstracción separar por un lado el te- jido del dato y por otro la membrana de la interpretación. mientras que la necesidad lógica puede ser sustituida por otra. adulterada. aunque el dato esté ya penetrado por otro soporte lingüístico. Vozes. 198 . insertar como revelación algún ele- mento extraño o. Nuestra comprensión teológica de una verdad revelada apa- rece siempre en una unidad inseparable de verdad y de formu- lación. Y el cuadro cultural anterior es percibido en su fragili- dad y. El proceso interpretativo se ve amenazado por tres riesgos: dejar perder algún elemento fun- damental de la revelación.ao da Bíblia a partír do pavo. La necesidad intrínseca es insuperable. de sentido y de imagen.

Se falta del mismo modo al respeto de la con- ciencia de los fieles imponiéndoles una fijeza literal. simples fieles. En este sentido se entiende la preocupación de la Congre- gación para la doctrina de la fe en lo que se refiere a la fideli- dad debida a las verdades fundamentales de la fe. Así. en esta empresa interpretativa la última ga- rantía no nos viene de nuestras filosofías o de la acribia lingüís- tica. cuyo objeto y cuyo peso no percibe el pueblo con toda exactitud. debido a las discusiones teológicas sobre cues- tiones de la fe. teólogos. sino de la presencia del Espíritu Santo. como forjando arbitraria- mente una interpretación cualquiera. Hay dos enemigos que acechan a la tarea hermenéutica: el fixismo y la arbitrariedad. de la revela- ción. la intención del contenido. Ese sentido radical es el núcleo de la revelación. que van creando siempre nuevos sentidos. que está tanto en el origen de los textos como acompañando a la Iglesia -je- rarcas. Se siente perturbado cuando no encuentra en las explicaciones de los teólogos sobre las verdades del sím- bolo de la fe aquellas nociones familiares. sino que son ac- tualizaciones e interpretaciones históricas del mismo. escri- biendo una Carta a los presidentes de las conferencias episcopales sobre algunas cuestiones relativas a la escatología. El pre-texto es la situación socio-política-cultural de la comunidad de fe. El contexto es la situación eclesial de fe en la que es acogido y entendido ese dato. sin violentar a pe- sar de ello el sentido radical. aquel modo común 199 . El sentido de la verdad de fe resulta de la triple relación. que puede ser tan herético como el invencio- nismo arbitrario. El fixismo se pierde en un psita- cismo material. Las variaciones en el pre-texto y en el contexto nos permiten ver cómo un mismo texto ha recibido y recibe diversos sentidos.es el dato.a lo largo de la historia para la comprensión correcta de los textos sagrados. un soporte lingüístico ya desprovisto de sentido. dicha Congregación previene contra el peligro de «la lenta co- rrupción y progresiva disolución de algún elemento del sím- bolo bautismal». Estos nuevos sentidos no pueden desvincu- larse fundamentalmente del sentido radical. que no puede per- derse en ningún contexto o pre-texto. Evidentemente.

de hablar. En otras palabras, el afán de interpretar las ver-
dades de la fe y de la salvación para el nuevo contexto cultural
y en profundo período de modificaciones puede llegar a adulte-
radas 11.
A fin de evitar estos percances, creemos importante desta-
car aquellos puntos indiscutibles en lo que se refiere al dogma
de la resurrección de los muertos, que ningún esquema inter-
pretativo puede dejar caer.

2.2. Lo que indican los datos

En un esfuerzo de claridad intentaremos formular de di-
versas maneras aquellos datos que conseguimos percibir como
indiscutibles, imprescindibles para la fidelidad a la revelación
de Dios, cuando profesamos en el credo: «Creo en la resurrec-
ción de la carne y en la vida eterna»; o como formula el sím-
bolo niceno-constantinopolitano: «Espero la resurrección de los
muertos y la vida del mundo futuro».
La Carta de la sagrada Congregación para la doctrina de la
fe indica dos puntos esenciales en la fe del cristiano, respecto a
la vida eterna:
a) Existe una continuidad fundamental, en virtud del Es-
píritu Santo, entre la vida presente en Cristo y la vida futura.
b) La situación de esta vida y de la futura se diferencian
mucho (valde) entre sí 12.
Así pues, se afirma el doble dato de la continuidad y de la
discontinuidad entre las dos vidas. Continuidad, en el sentido
de que esta vida nuestra no se pierde en la nada, sino que pro-
sigue en la vida eterna. Discontinuidad, en el sentido de que se
trata de situaciones diferentes: «Vemos ahora mediante un es-
pejo, confusamente; entonces veremos cara a cara. Ahora co-
nozco Imperrectamente. entonces conoceré como fui conocido»
(1 Cor 13.12). Ahora conocemos a Dios por la fe, entonces lo
veremos (1 Jn 3,2).

" AAS 71 (1<)7<)) 93<).
le lb .. 942.

200

Con el dogma de la resurrección de la carne queremos de-
cir:
a) El hombre entero llega a su plenitud de perfección, en
su doble dimensión de ser espiritual y material, cuerpo y alma;
b) hay identidad de persona entre el ser humano que vivió
la historia terrena y el que resucitará;
e) la plenitud del hombre se alcanza al final de los
tiempos;
d) la vida eterna es un don de Dios;
e) el mundo material participará en la glorificación plena
del hombre;
f) ya inmediatamente después de la muerte el ser humano
puede estar vivo con Dios, con su «yo personal», dotado de
conciencia y de libertad.
Estos datos teológicos imponen sus exigencias a la antropo-
logía. Algunos elementos relativos a la comprensión del ser hu-
mano se imponen a partir de la revelación. Dos hechos cen-
trales de la revelación afectan directamente a la antropología:
la creación del hombre por Dios y el misterio de la encarna-
ción del Verbo divino. Este doble hecho revelado postula para
el ser humano:
a) un núcleo personal indestructible en su conciencia y en
su libertad;
b) una relación intrínseca, esencial, entre la materia y el
espíritu, de manera que un espíritu desencarnado ya no es un ser
humano;
e) el destino del hombre está ligado al destino de los
demás hombres y del mundo; el hombre es un ser personal in-
dividual y social.
CualqUIer esquema teologlco-lllterpretatlvo tiene que tomar
en consideración estos elementos y dar cuenta de todos ellos.
De lo contrario, no se trata de una verdadera interpretación
del dogma, sino de una adulteración. Pasaremos revista a al-
gunos intentos de responder al destino último del hombre y los
enfrentaremos con las exigencias de la revelación.

201

3. Esquemas interpretativos

Los esquemas interpretativos intentan integrar armonlca y
coherentemente los datos revelados a partir de una determi-
nada antropología, que se elabora con los datos de las ciencias
y de la filosofía. Por eso, la evolución de las ciencias y el cami-
nar del pensamiento filosófico van permitiendo continuamente
nuevos marcos () cuadros representativos, en donde los ele-
mentos de la fe encuentran una coherencia lógica satisfactoria,
en relación con la fe y con la razón.

3.1. Marcos inaceptables

Algunos esquemas interpretativos se muestran ineptos para
interpretar los datos de la revelación. Implican una visión del
hombre, de su destino, del mundo, en oposición a la que nos
ofrece la tradición cristiana.
La propuesta materialista goza de grandes simpatías en los
ambientes intelectuales y de militancia política, aparte de
ciertos sectores obreros de los países desarrollados. El hombre
muere todo él. De su identidad personal, única e inconfundi-
ble, no permanecerá nada. Se perderá en la historia, en la
causa en marcha, en la construcción de la sociedad, en la pa-
tria de la identidad que va surgiendo de las luchas y trasforma-
ciones llevadas a cabo por los hombres.
Seremos lo que dejemos de nosotros mismos como marca
en la historia, como sello incrustado en la masa moldeable del
mundo de los hombres. Morimos y no morimos. Morimos,
porque ya no seremos nunca un individuo personalizado, iden-
tificable con ese mismo que fue uniendo a lo largo de la exis-
tencia la serie heterogénea de actos. Morimos, porque ese
«yo», centro unificador de nuestras acciones, emociones. pen-
samientos, deseos y aspiraciones, dejará de existir. No mo-
rimos, porque somos las relaciones con los demás, con el
mundo, con nuestras utopías. Y los demás continuarán después
de nosotros, el mundo seguirá su trayectoria, marcados todos
por nuestra huella, una huella pequeña pero real. La utopías
se van trasformando en «topías», en acontecimiento, dando lu-

202

gar a nuevas utopías. Y cada «topía» encarna algo de nosotros
mismos. Ahí es donde estamos vivos.
La «vida eterna» es la serie indefinida de mundos posibles,
de galaxias, de sociedades, que surgen, desaparecen, vuelven a
surgir y a desaparecer, sin que se pueda pensar ni imaginar un
fin total. Porque siempre pueden surgir nuevos mundos hu-
manos. Resucitaremos en la materia que continúa, en la vida
que brota, según la ley del azar y de la necesidad. No necesi-
tamos ninguna otra resurrección. Los «espíritus fuertes» no te-
men el encuentro con su desaparición total individual. Creen
en una historia mayor que ellos. No se permiten el consuelo
ilusorio, la alienación tranquilizante de una vida eterna beatí-
fica, como apoyo para asumir responsablemente sus compro-
misos con el mundo y con la historia.
La propuesta materialista suena como heroica ante una res-
puesta cristiana de consuelo para los débiles e inseguros. En
un mundo en que la psicología ha desenmascarado los meca-
nismos de fuga, de defensa, de proyección, como formas de
alienación ante el miedo de la responsabilidad, de la libertad,
la interpretación materialista de la escatología no deja de tener
su fuerza. Confunde a muchos cristianos sencillos, aunque se
hace más presente en los ambientes intelectuales.
En los ambientes populares predomina más bien la posición
animista. Presenta formas también más sofisticadas de expre-
sión. El hombre es fundamentalmente alma. El cuerpo desti-
nado a la muerte deja que el alma se desprenda para nuevas
reencarnaciones. Tiene lugar un continuo peregrinar de las
almas en etapas purificatorias en las sucesivas encarnaciones,
hasta que el alma totalmente purificada puede recibir el des-
canso eterno. Muchas veces, en esta posición no se distingue
bien el mundo visible del invisible, la parte del todo, la imagen
de la cosa figurada. El mundo terreno se ve invadido y po-
blado de espíritus, de fuerzas sobrenaturales. Las almas de los
muertos ocupan un lugar preeminente, tanto las de los conde-
nados con sus amenazas, como las de las almas penadas, las
almas de personas que hicieron promesas y murieron antes de
cumplirlas. No encuentran paz hasta que alguien no cumpla
esas promesas. De ahí la insistencia en venir a la tierra, para
movilizar a los vivos a fin de encontrar alivio para sus penas.

203

Esta mentalidad animista posee una antropología primitiva,
en la que el cuerpo no pasa de ser un esqueleto, «que no vale
nada, que no es más que estiércol para la tierra, pues es ella la
que se come a la gente» 13. La resurrección del cuerpo está
fuera de su horizonte. Por otro lado, el alma inmortal, sepa-
rada, es una verdad básica, entendida de modo sumamente mí-
tico e imaginativo. Esta forma de entender el destino del hom-
bre está vigente entre nosotros, sobre todo en los ambientes
espirituales o católicos con influencia espiritualista.
Este horizonte animista está enormemente lejos de la con-
cepción cristiana, al desconocer o incluso negar la participación
del cuerpo en la glorificación del hombre. Atribuye al alma
una autonomía y unos ambientes ajenos a la voluntad de Dios,
con la posibilidad de reencarnaciones en detrimento de la uni-
cidad personal. Quedaría abierta la cuestión de si cierto tipo
de reencarnación no sería una forma mitológica de expresar la
misma realidad de la purificación necesaria para entrar en la
vida eterna. En ese caso, se tendría que salvaguardar la unici-
dad personal y comprender ciertas manifestaciones de las
almas en clave mitológica y no real.

3.2. Marcos plausibles

De hecho, la teología católica actual presenta dos modelos
explicativos que parecen dar cuenta suficientemente de todos
los datos revelados. Naturalmente, cada uno de ellos tiene sus
problemas, más filosóficos que teológicos. Los dos procuran
ser fieles a la revelación, sin excluir ningún dato básico de la
fe. Su divergencia se debe a presupuestos antropológicos y
científicos.

Esquema tradicional del alma separada y resurrección final
Este esquema goza de fuerte credibilidad oficial hasta nues-
tros días. Se afirmó, como ya indicamos, en la baja edad media
por la influencia de santo Tomás de Aquino y por la sanción

13 J. COMBLlN, La misión del Espíritu. Curso breve de teología 1I, Pau-
linas, Madrid 1986.

204

oficial de Benedicto XII, a través de la constitución Benedictus
Deus (1336), documento que no puede ignorar ningún estu-
dioso de la teología, sin hablar de la aprobación de varios con-
cilios. Más recientemente Pablo VI, en El Credo del pueblo de
Dios, repite explícitamente estas enseñanzas:
«Creemos que las almas de todos aquellos que mueren en la
gracia de Cristo -tanto las que todavía deben ser purificadas
con el fuego del purgatorio como las que son recibidas por
Jesús en el paraíso en seguida que se separan del cuerpo, como
el buen ladrón- constituyen el Pueblo de Dios después de la
muerte, la cual será destruida totalmente el día de la resurrec-
ción, en el que estas almas se unirán con sus cuerpos» 14.
La Carta de la Congregación para la doctrina de la fe re-
cuerda que la Iglesia afirma la continuidad y la subsistencia
después de la muerte del elemento espiritual, dotado de con-
ciencia y voluntad, de tal modo que el «yo humano» subsiste,
aunque carezca de su cuerpo en ese ínterim. Y para designar
ese elemento espiritual utiliza la palabra «alma», instrumento
verbal necesario para sustentar la fe de los fieles 15.
El valor de este marco proviene de la síntesis original de
elementos de la tradición bíblica, de corte semita, y del pensa-
miento griego, expresado sobre todo en las líneas platónica y
aristotélica. Supera la concepción semita del sheol, presa toda-
vía de categorías mitológicas. Retiene la enseñanza bíblica que
había cristalizado en la época de los Macabeos sobre la resu-
rrección de los muertos. Consigue entender esos dos datos a la
luz de la novedad de la resurrección de Cristo, con sus reper-
cusiones en la muerte del cristiano.
Efectivamente, el semita conoció desde antiguo la mansión
de los muertos, el sheol. En ello participaba de las culturas tra-
dicionales. Al morir el hombre, iba al sheol. El hombre en-
tero. La misma concepción del sheol sufrió modificaciones y
oscilaciones. Unas veces era visto como un lugar ajeno al po-
de!" de Di0~. vid3 0~('U!"3, <:PTnih1ltn:l":l rprhwirl;:l (';:I<:i ::l 1::1
nada. Dios no era glorificado en ese lugar. No había distinción
entre buenos y malos. Todos recibían el mismo destino. Otras
veces se veía el sheol como lugar en donde estaban separados

14 PABLO VI, El Credo del pueblo de Dios, SAC, Madrid 1968, 33.
15 ASS 71 (1979) 941.

205

. Maranatha! ¡Ven. El que ya había participado de la muerte y resurrección de Cristo por el bautismo y por la eucaristía. Y el cristiano vi- 16 Hay abundante bibliografía sobre el pensamiento de san Pablo sobre la res~rr~cció~. l. el modelo ejemplar de la de Jesús.. Esta figu- raba fundamentalmente como acontecimiento escatológico final de la historia y nunca como dimensión personal individual.. Esta segunda comprensión parece ser que fue la que predominó en un primer momento.. UH-"lI. Jesús le había abierto ya las puertas. Por eso los cristianos de las primeras comunidades vivían en la expectativa de ese final. hay que retener el hecho de la resurrección. de la parusía del Señor.la. En todo caso.1H\. 206 .17) 16. al morir debería de alguna manera estar ya con Cristo glorioso. Lugar de espera en una posible inter- vención de Dios.los buenos y los malos.' } 1V.l...Hna a lOS CrIS- tianos a la realidad de la vida cristiana inaugurada por el bautismo en vez de perderse en entusiasmos inoperantes.20).'dIIU~ ell Lue:sllUIl. La resurrección no era ya exclusivamente un acontecimiento escatológico final. A medida que morían los cristianos. auYt.y con su resu- rrección. Con el impacto de la persecución de los reyes se- léucidas.) \. helenizante o demasiado materialista. como datos incontrovertibles. al sheol.. Jesús lo había vencido ya con su muerte --descendió a los infiernos. Señor Jesús! (Ap 22. la ac- ción vivificadora del Padre por el Espíritu.. No habría ya motivos para esperar en el sheol.. Esa fe en el poder de Yahvé fue madurando. Así el sheol ter- minó siendo el lugar de espera para la resurrección. ya que tuvo lugar en una persona: Jesucristo. Dios tenía de hecho poder sobre el sheol y podría sacar de allí al difunto. El hecho de la resurrección de Jesús le da la clave para entender la resurrección de los muertos. Y muchos cristianos esperaban estar vivos aún para presenciar esa venida (1 Tes 4.u. Este esquema sufrió un violento impacto con la experiencia de la muerte y resurrección de Cristo. de si. raoio 1I.. ese final de los tiempos ya comenzó entonces. de la resurrección de los muertos.l. La dificultad. muchos de ellos már- tires.. aparece la categoría de la resurrección de los muertos. que él sostiene como punto central de la fe contra sus negadores y contra falsas interpretaciones de carácter gnóstico.~ JU.6U.stematizarlo se debe al carácter fragmentario .. y sobre todo con el martirio de los judíos.J. la aguda pregunta sobre su destino por un lado y sobre el retraso de la venida gloriosa de Cristo por otro sacudían el es- quema del sheol como lugar de espera de la resurrección.. O también.

por otro lado. El ir a estar con Cristo si- gue estando en el centro.32. La muerte ofrece la posibilidad de estar ya con Cristo.15-17). Es verdad que esa ganancia cristológica no se afianzó de un día para otro.vía ya esa vida aquí en la tierra. marcado por el sufri- miento. Muchos siguieron manteniendo la idea del sheol para com- batir la concepción gnóstica de un alma que sube a los cielos después de la muerte -naturalmente con la exclusión de toda 207 . se da cuenta de que su fe no ha cambiado. Pablo lo formula de modo muy explícito: «Me siento apremiado por ambas partes: por una anhelo la muerte para estar con Cristo. para 10 cual recurnan a las ideas de la escatología judaizante. No cabe duda de que Pablo y Juan fuerzan con sus cristolo- gías la explosión de este esquema. Ahora. desplazan cada vez más su atención hacia la venida de Cristo más allá de la muerte. De este modo el esquema semita se abre ante este hecho nuevo: la muerte y resurrección de Cristo y la participación del cristiano en ese destino de Cristo. El encuentro con el pensamiento griego ofrece un instru- mental excelente para pensar esos datos nuevos. 4. Cualquier retroceso es una pér- dida. lo que juzgo más necesario para vosotros» (Flp 1. ya que algunos Padres de la Iglesia tuvieron que luchar contra los Sistemas gnostlCos. cualquier biblismo arcaizante de recuperar la idea del sheol ca- rece de sentido ante la evolución de la fe de la comunidad cris- tiana.23-24). Estar con Cristo es ya una realidad para el cristiano. Conquista de la fe cristiana. bien a través de su muerte. Por eso. La muerte no puede hacer otra cosa más que consumar esa experiencia.7-12). las prisiones. La fe cristológica exige una reinterpretación del esquema semita. bien a través de la venida gloriosa de Jesús (1 Cor 15. 2 Cor 1. Con la muerte no podía regre- sar a una situación anterior a la resurrección de Cristo. las amenazas de muerte inminente. lo que es mejor para mí. que siguen esperando la resurreccIOn final. continuar viviendo. Es el mismo Pablo que un día consideró la hipótesis de estar presente en la venida glo- riosa de Jesús (1 Tes 4. que ya no era capaz de explicar un esquema rígidamente semita.8- 10. Pablo y Juan.

están en el cielo con Cristo y con los ángeles. Ven la divina esencia cara a cara. Así Tertuliano afirma con claridad que sólo los mártires. así como ante la presión de la uni- versidad de París y de los príncipes. Herder. Rondet. debajo de la humanidad de Cristo. tanto la repulsa de las ideas de Juan XXII como la posibilidad de una formulación 17 H. Fins do homem e fim do mundo. Ante la reacción de los fieles. En una serie de sermones que predicó en Aviñón. que se escanda- lizaron de tales enseñanzas. que volvió a tomar la cuestión.9). Juan XXII. El sucesor de Juan XXII fue precisamente Benedicto XII. superando las vacilaciones que todavía quedaban. los patriarcas liberados por Cristo en su descenso al sheol. la estudió y promulgó la consti- tución Benedictus Deus. mantuvo la postura arcaica de que las almas de los justos no alcanzan el fi- nal con la muerte. sino que aguardan la resurrección final «bajo el altar» (Ap 6. en una interpretación literal del sermón escatológico (Mt 25. Esperan el regreso del Salvador para entrar con él en la gloria definitiva.resurrección corporal-o A pesar de la teología de Pablo. Evidentemente. entre el punto de vista colectivo y el individual» 17. mientras que los demás permanecen en el hades. Sáo Paulo 1968. separadas del cuerpo. 56ss. «se trata de un intento de conciliación entre la escatología "griega" y la escato- logía "judaico-cristiana". RONDET. toda- vía predominó en los primeros Santos Padres la idea de que los justos tendrían que esperar al juicio final para entrar en el cielo. Se apoyaba para ello en textos de san Bernardo y de san Agustín. el papa se retractó en su lecho de muerte.41). Gregario Magno afirma ya de forma clara que el juicio se da inmediatamente después de la muerte. donde hizo profesión de fe afirmando que las almas purificadas. Pero el paso decisivo vino del choque que produjo en la conciencia de los fieles las enseñanzas de un papa. Solamente al final de la era patrística se supera este es- quema arcaico judío. 208 . lugar distinto tanto del paraíso como del infierno subte- rráneo. los patriarcas y los profetas han entrado en el paraíso. los apóstoles. Pero muy pronto empezaron a surgir las excepciones: los mártires. Como ob- serva el historiador de los dogmas H.

.. J. mantiene una relación con la historia humana de la que salió por la muerte. un teólogo de renombre. Ya hablamos de ello al principio. El tiempo del hombre es físico y antropológico: «tiempo de la memoria». Esta posición. ni la eternidad. Retiene el «tiempo de la memoria». y que en cierto modo estuvo en el origen del esquema moderno interpretativo. que no es ni el tiempo físico. Esboza una rá- pida fenomenología del tiempo humano. sin duda..Escatología . el hombre se desliga del tiempo físico. J. Ella es la que consti- 209 14. -. que pasó a ser oficial y que aprobaron varios concilios.clara y lapidaria de Benedicto XII sólo fueron posibles por el trabajo teológico de los escolásticos. intenta. Este «tiempo de la memoria» reúne de modo original el pa- sado. revisando sus posiciones ha vuelto a afirmar con nuevas ener- gías el cuadro explicativo tradicional con algunos toques inno- vadores. con ayuda de la categoría del «tiempo de la memoria». supera las realidades físicas. Sin em- bargo. en cuanto que el hombre es cuerpo. Lleva la marca de la relación con el mundo corpóreo. sacada de las Confesiones de san Agustín. La red de las relaciones humanas pertenece a su misma esencia. sobre todo de santo Tomás. del tiempo físico. ha llegado casi sin cambios hasta nuestros días. el presente y el futuro. Ratzinger. aue exista la posibilidad de purificación v que el hombre se mantenga abierto a la posibilidad de una nueva relación con la materia por la resurrección de la carne. entender la relación del «alma separada» con la historia. Este participa. Al morir. Sin em- bargo. Pero en cuanto espíritu. que adoptaron otro esquema interpretativo. Poco a poco empezó a ser abandonada por los teólogos de mayor en- vergadura. y sus acti- vidades espirituales son temporales de manera distinta que los cuerpos físicos. como hemos visto en la formulación del Credo de Pablo VI. Ratzinger retiene el esquema del alma separada y de la resurrección de los cuerpos al final de los tiempos. Porque el hombre continúa después de la muerte «temporal» por el «tiempo de la memoria». al situarnos en la problemática. pero la supera. Ese «tiempo de la memoria» permite entender que sea definitivo lo que se hizo durante la vida.

GRESHAKE. Y la primera ley en la escuela de la razón es saber ver el fenómeno humano para aprender de él a pensar. Esquema de la resurrección en la hora de la muerte La teología se construye a partir de la revelación. y complejidad.tuye su tiempo humano. LOHFINK. Un primer fenómeno: el inmenso proceso evolutivo.O. que está en el co- mienzo de todo y preside todo el proceso. En él la complejidad material ha alcanzado un grado tan alto que llega a ser consciente. la masa es relativa y variable con el movimiento.. los críticos de esta posición y defensores del otro esquema de la «resurrección en la muerte» han mantenido sus reservas y se han confirmado en sus propias posiciones 19. como está también en su fin. que parte de una materia simple hasta llegar a la complejidad ma- ravillosa del cerebro humano. Evolución que tuvo naturalmente saltos cualitativos. más crece el aspecto interior de la materia. que puede cambiarse en diversos estados. Más aún. La materia y el espíritu son los dos aspectos de un mismo fenómeno. En la dinámica relativista eins- teiniana.. A pesar de estas innovaciones. El espíritu no es un epifenómeno o un metamorfismo. Cuanto mayor es su compleji- dad. 172.C. 19 G. Esta ga- rantiza al ser humano la esperanza de una vida más allá de la muerte. sino el estado superior que asumió en nosotros el tejido del universo. 172. La última explicación está en la propia acción creativa de Dios. 210 .G. La 18 1. espiritual.C. La materia es más bien energía. Pides quaerens intellectum. La física moderna avanza conceptos sobre la materia que masa. Teilhard insistía en la «pedagogía de los ojos». Se «espiritua- liza» en la medida en que va subiendo en la escala evolutiva.RATZINGER. La misma fe de un ser inteligente busca una comprensión más profunda con el uso de la razón. que permanece después de la muerte bajo la forma de «tiempo de la memoria» 18.O. Deja un enorme espacio a la razón en el sentido de in- terpretar los datos.

Porque la masa y la energía son equivalentes. del cuerpo. se abre a nuevos horizontes por la fuerza del espíritu. Es la materia en cuanto constitutivo ontológico del sujeto finito.materia es energía condensada. que va más allá de la simple quimicidad de los cuerpos que se constituyen. La materia es un «momento» de nuestro espíritu humano. que le permite ir madurando en el tiempo y en el espacio. Nuestro «sujeto» resiste a todos estos cambios en su unidad y unicidad. Un tercer fenómeno. pre- sente en sí mismo. Hay. por el mero hecho de hacerse acto.J. inscrita para siempre en nuestro yo. Un cuarto fenómeno. inerte. Nuestras células se modifican a lo largo de nuestra vida innumerables veces. Hay una ordenación mutua del espí- ritu y de la materia. Estos fenómenos fácilmente observables pueden facilitarnos una comprensión de la relación profunda e indestructible entre el espíritu humano y el cuerpo. armonía. El la incor- pora. La materia pertenece a la historia de nuestra libertad. el cuerpo humano y el espíritu. de la materia entendida de un modo fisicista. Se constituye la ma- teria orgánica. muerta! Así la materia. No es una simple cosa que se une a él. Los elementos químicos se suceden en una ver- dadera danza atómica. ¡Qué diferencia de la materia pesada. Ella está.. .P «"o" <. gracia. la interioriza.tr11"p pn 11n nrnrp<.P ron<. se espiritualiza por la fuerza del espíritu hu- mano. en nosotros una relación de espíritu y materia. No se trata. La materia en 211 . por consiguiente. Esta auto-presencia no se hace sin la mate- ria.1" ". nornl1P P<.n pn pI 011P 1:1 m:1- . ¿Quién no se extasió en TV ante las graciosas evoluciones de la rumana Nadia y de tantas otras gimnastas de las Olimpíadas? El cuerpo se espiritualiza en ritmo. teria está siempre presente. Y sin embargo conservamos la unidad profunda de nuestro yo. dominio. por tanto. en sus características sensibles. La materia permanece en todos los momentos de nuestra existencia y.J. al ser asumida a un ser espiritual --el hombre-. naturalmente. Y nuestra libertad sólo se construye en la me- diación de la materia. Y el hombre será tanto más hombre cuanto más asuma el mundo y la materia. al ser asumida en el cuerpo humano.

. con el mundo. en cuanto que fue objeto de explotación. con todo lo que él ha construido de definitivo.... más intensa. En una palabra. Toda nuestra relación con los demás. .. según expresión de K... 16155. . _:.. La materia terrena nos limitaba el espíritu en sus rela- ciones.1 U bajo superexplotado.. con la unidad del mundo material....Jl 1"':. Barcelona 1969. .... hizo madurar dentro de sí y convirtió en parte interna de su propio yo.. '"'".. . por nuestra materialidad....\'" 1 .. . 212 . Sentido teológico de la muerte.. Rah- ner 21..IU11.-...... El que muere es ese sujeto humano que se construyó como ser espiritual-corpóreo y para el que la corpo- reidad fue siempre un momento interno de su realización hu- mana.. se queda atrás.. ........ "-l.... Herder...... Hemos de evitar ima- ginarnos esa materia. . Y por esas relaciones es por lo que yo soy un ser humano 20. ..&" "". en esa nueva situación corpóreo-espiritual.. ....cuanto medio de expresión del espíritu. 1"""">J """' .. En la muerte. ro n~ . pues estamos presos de la forma sensible fenomenal.-..1U.. más amplia . Una relación más profunda.. . Pero también le daba posibilidades de relacionarse.. esa materia es la condición de po- sibilidad para que nuestra libertad humana pueda actuarse como libertad social e interpersonal.. ...... 21 K... Y cada re- lación iba construyendo el todo del sujeto...u 1:lJ. _: ... la solidaridad construida."'-'..uv p\. Pero la materia... 2455.-1 . la materia pere- cedera.con la totalidad.._ t ... podemos hablar de resurrección en la hora de la muerte...-lnl 1-. El cadáver. ... Muere el cuerpo... El sujeto hu- mano.. que su espíritu inter- nalizó.. 1 . .. .. Por tanto. Se supera la relación individual de corporeidad limitativa para adquirir una amplitud nueva. está mediada por nuestro cuerpo...."-""' ."......... .. Lo ligaba a las coordenadas del tiempo y del espacio. sigue hacia dentro de la eternidad glorificada... Ese sujeto es el que entra en la vida eterna. 20 lb.... que son las lu- chas trabadas. _. "... . A partir de esta comprensión de la relación espíritu y mate- ria en el ser humano es posible concebir la resurrección en la hora de la muerte. . U"" ...-\.1...~1 _~ J1U......l. Continúa vivo el cuerpo. .. RAHNER.. adquiere una referencia pancósmica al mundo...... l. la fraternidad vivida.... el as- pecto limitante de la materia terrena se rompe..

expresión de un cuerpo en des- composición. ~n la resurreCClon de ca<1a uno. por la esperanza comunitaria de la victoria.Pues ese cuerpo fue siendo asumido definitivamente en la uni- dad del sujeto. la nlstona liega a su plenitud. de amor. La resurrección en la hora de la muerte no se re- fiere a ese cuerpo. La historia glorificada no corre paralela a la historia terrena. que entonces es glorificado. de co- munión. Ya no existe un cuerpo. Es la persona la que sigue viviendo en la novedad de relaciones. Lo definitivo 213 . En la vida terrena nuestras relaciones se llevan a cabo por la mediación de una corporeidad bioquímicamente constituida. al concentrarse en el aspecto de la resurrección de la persona. No se pierte nada de ese cuerpo templado por el ayuno de la lucha para mejorar las condi- ciones de vida o alimentado en los banquetes de la fraternidad y del amor. Se pierde todo lo de ese cuerpo re- gado por los vinos de la explotación o regalado con los man- jares del exclusivismo egoísta. No se pierde nada de ese cuerpo- mediación material de realidades de justicia. Cada uno es la historia que construyó y que seguirá a su acción. Se pierde todo lo de ese cuerpo castigado por las se- quías y por el hambre. La historia terrena se realiza en el tiempo lineal. Se pierde todo lo de aquel cuerpo de miseria. Cuadra mejor con las líneas antropológicas actuales. Al tratar del núcleo fundamental de la escatología acen- tuamos esa relación entre la persona y la historia. Sin embargo. la historia se glorifica. Yace allí un conglomerado diforme de moléculas químicas. Con la muerte esa corporeidad se deshace. con el mundo y con Dios. No se pierde nada de ese cuerpo endu- recido por el heroísmo de la resistencia. en este caso. ya que el concepto de historia es. aná- logo y no unívoco. porque ya no existe como cuerpo. la historia glorificada rompe ese límite temporal para cortar trasversalmente toda la historia terrena. El esquema «resurrección en la hora de la muerte» resuelve mejor la relación de la materia y del espíritu según los postu- lados de las ciencias físicas y humanas. todavía puede quedar preso de un horizonte individualista. pero marcada por ella. Condición imprescindible para relacionarnos con los hermanos. Con la resu- rrección de la persona.

Incluso antes de la muerte. última. es obra de la Trascendencia. Este es el último día. El reino. acabada. en la expulsión de los demonios. que sitúa la resurrección final en el término último de la sucesión de acontecimientos históricos. se pone de manifiesto. que estaba ya presente a lo largo de toda la vida. El reino de Dios. desde que se entiende el término «último día» no como el término de un tiempo li- neal. No hay ninguna contradicción entre estas afirmaciones. Todo lo definitivo. La resurrección en la hora de la muerte encuentra en la resurrección de Jesús su modelo. está ya siempre presente en la historia en todos los momentos en que la libertad humana se enfrenta con la libertad divina a través de las diversas mediaciones humanas. expresada en diversos símbolos que ha- blan de la resurrección in novissimo die -en el último día- (OS 72) o cuando llegue Cristo glorioso (OS 76). En él alcanzó el reino su forma definitiva. cósmicas. aunque no se entienda ya en una concepción lineal y apocalíptica de la historia y su fin. ya presente en la palabra de Jesús. sino como la plenitud del tiempo terreno: la historia glo- rificada. como la intersección de la historia personal con toda la historia. no conseguimos captar el sentido de la resurrección en la hora de la muerte como «úl- timo día». permanece en su integridad. toda glorificación. el fin siempre está allí. en los milagros. su manifestación. explota en la resurrección en una manera de ser nueva y esplendorosa. Pero si nos dié- ramos cuenta de que no existe ninguna conmensurabilidad en- tre la historia terrena y la historia glorificada y de que toda «si- multaneidad» debe ser entendida analógicamente. la historia arrastra ya elementos defini- tivos. '. Presos dentro del esquema lineal temporal. que en el momento de la muerte reciben su glorificación. Por la presencia de esa Trascendencia. La resurrección de los muertos es el reino de Dios que acontece en plenitud en relación con cada uno que termina su historia. Con eso la fe. Por eso toda resu- rrección se da en la muerte y en el último día. en las acciones que lo acompañaron. podríamos decir que la historia terrena sigue su curso y que en cada resu- rrección en la hora de la muerte se llega al acabamiento de la 214 . con el acabamiento de la historia.

4. Pero sus promesas son cada vez mayores. Ve promesa en promesa iJegamos a Cristo. El Antiguo Testamento está atravesado por la idea de la promesa y fidelidad de Yahvé. También hablamos analógicamente del «intervalo» en- tre nuestra historia terrena y la historia glorificada. El reino de Dios está a punto de venir sin que nadie pueda prever exactamente cuándo. al afir- mar que la resurrección de la carne y la transformación cós- mica se darán al final de los tiempos por acción de Dios. El reino de Dios está ya presente. la resurrección en la hora de la muerte no está en con- tradicción con el dogma de la resurrección al final de los tiempos. de modo que en cada resu- rrección en la hora de la muerte tenemos el encuentro de la persona con la totalidad acabada de la historia glorificada. más ricas que las realizaciones. El reino de Dios está cerca. de modo que siempre quedamos a la espera de otra intervención más maravillosa de Yahvé. más amplias. También él anuncia una nueva intervención extraordi- naria de Yahvé. Yahvé promete y es siempre fiel en su cumplimiento. Estas predica- ciones dentro del horizonte apocalíptico en que se vivía dieron 215 . recogeremos aquí al- gunos datos que nos ayuden a situar el problema. Y el fundamento último de ese dato de la fe es la propia resurrección de Jesucristo. En este sentido pierde su relevancia el problema de si la historia terrena sucumbirá a una catástrofe apocalíptica o pro- seguirá interminable en indefinidas sucesiones. A fin de evitar repeticiones. Las dos no corren paralela sino verticalmente.historia. Por- que en cada resurrección en la hora de la muerte tienen lugar esa resurrección de la carne y esa transformación cósmica por la acción trascendente de Dios. El fin del mundo: la parusía Este tema se toca a lo largo de todo nuestro estudio de mu- chas formas. que perte- nece ya en «cuerpo y alma» a esa totalidad glorificada de la historia. Ciertamente el núcleo del dogma seguirá siendo igualmente verdadero. Por tanto.

de tu Iglesia. La mentalidad de los apóstoles y de los primeros discípulos los llevaba a vivir en una actitud de expectativa. entonces el Hijo del Hom- bre estará cerca. Maranathá. Amén» 22. Jesús murió y resucitó.9-11). en Padres Apostólicos. y cuando los signos indicados anteriormente en el capí- tulo 13 de Marcos se hayan realizado. La resurrección de los muertos pertenecía en el es- quema judío a los últimos acontecimientos. Venga la gracia y pase este mundo. En la oración de gracias después de la cena (eucaristía) de una comunidad del siglo 1 leemos esta bellísima petición: «Acuérdate. En las palabras. Hosanna al Dios de David.28-37). discursos y parábolas de Jesús abundan las alusiones. La comunidad primitiva experimentó la pascua." por los siglos. Se creó un clima real de espera de la inminente venida del Señor glorioso.fácilmente pie a la expectativa de una inminente y última inter- vención de Dios en forma de catástrofe final (Mc 13). Madrid 19794 . para librarla de todo mal y hacerla perfecta en tu amor. El que no lo sea. 22 Didaqué. BAC. las referencias claras a esa venida inminente del reino. X.. se acerca el verano.87-88.20). La vida terrena de Jesús es re- leída entonces en esa expectativa. Cuando sus ramas se vuelven ya tiernas y empiezan a brotar hojas.. que haga penitencia. Por tanto. Los sermones de Juan Bau- tista parecen indicar con claridad que el juicio de Dios está para venir (Mt 3. se oye la palabra de Dios y el Es- píritu baja del cielo. que se acerque. y reúnela de los cuatro vientos. a las puertas. Señor. Señor!: rezaban los cristianos (Ap 22. en el reino tuyn r¡1JP h<l" prpp<lr<lrln Pnrr¡1JP t"~'n P" 1'1 rntipr y 1" glnr.5-6. ¡El Señor está cerca!» (Flp 4. al final de los tiempos. Las celebraciones litúrgicas iban cargadas de esperanza en la venida de Jesús para terminar la historia. El bautismo de Jesús se des- cribe con rasgos teofánicos de la inauguración de los nuevos tiempos: los cielos se abren.7-14). santificada.1 (Mc 1. No pasará esta generación antes de que acontezca todo esto (Me 13. con Jesús resucitado debería estar ya co- menzando esa etapa definitiva. El que sea santo. que debería ser de alegría: «¡Estad alegres! . 216 .1-6. La lec- ción de la higuera resume esas enseñanzas. ¡Ven. en alusión a Is 42. Lc 3.4-5).

Penetra nuestra historia y la lleva a su pleni- tud. Las muertes de los cris- tianos. ponían en cuestión su des- tino. Siempre está sucediendo. en las celebraciones. en la que la paru- sía estaría en el punto final de la misma. Al mismo tiempo que existía este clima de expectativa. se iniciaba también otro proceso opuesto. Aquello que eramos ya por la definitividad de tantos encuentros con el Señor. es asu- mido por la gloria de la aparición del Señor de la gloria. Esta pam- sía del Señor en nuestra existencia de cada día adquiere en la muerte el esplendor de la trasparencla. sobre todo de los mártires. la teología moderna. Se despoja el hecho de la parusía del Señor de su colorido apocalíptico. Porque el Señor siempre está viniendo. La parusía es la resurrección que alcanza a la historia: a la his- toria de todos los hombres y de todos los tiempos. oficial. La Iglesia en su forma más estructurada. Y la orga- nización de la Iglesia exigía medidas dirigidas al presente y no era posible quedarse mirando al ciclo en espera de la venida de Cristo. buscaron una nueva interpretación de esta temática. a su acabamiento. Este proceso de postergación de la parusía avanza todavía más cuando la presencia griega se hace más significa- tiva en el pensamiento teológico. primero la protestante y luego la católica. en la caridad fraterna. ya que el Señor Jesús no había venido todavía. en cuanto última y escatológica presencia de Dios. pone a cada uno delante de la opción radical en torno a la cual todas las demás decisiones toman sentido y se organizan.se da en el momento de la resurrección en la hora de la muerte de cada hombre. Las opciones asumen un carácter de irreversibilidad debido 217 . Este fin está próximo a cada hombre. va despla- zando hacia el campo doctrinal la perspectiva escatológica a medida que los brotes adventistas siguieron presentes en grupos al margen de la Iglesia oficial o en segmentos populares en el interior de la Iglesia. Se intenta superar una concepción lineal de la historia. Y cada venida del Se- ñor. La parusía -la se- gunda venida gloriosa del Señor. en la oración. En un intento de síntesis de la perspectiva doctrinal con la valoración de la proximidad de la venida del SellOf.

que viene con el esplendor de su victoria sobre la muerte a acoger al que muere en su amor. ¡Verdadera parusía! La parusía del Señor revela con toda claridad que los se- ñores de la tierra no han dicho ni dirán jamás la última palabra sobre la historia. El Verbo encarnado. este momento de la muerte -en su dimensión perso- nal y social. Realidades sostenidas por el propio Dios a lo largo de la historia. como victoria última sobre la historia de los hombres en el momento de la muerte de cada uno. al amor. juicio en relación con todo lo que significa no-vida. viviendo entre nosotros y muriendo en una cruz. justicia. La última pala- bra le corresponde siempre a la justicia. Por otra parte. Es también condena- ción. El misterio de Cristo surge como fin. 218 . subjetiva de cada uno. y hasta en nuestros días. con todas sus implicaciones sociales. La parusía del Señor revela que hay un abismo entre la penúltima y la última palabra. revelándonos a nosotros mismos quiénes somos. Frecuentemente. en su confianza. de todo lo que significó amor. En la muerte-resurrección de Jesús. cósmicas. Aparece entonces el Señor para cada uno de nosotros. En él se da la glorificación de toda la historia humana. la última palabra la dijo ya Dios en la encarnación del Verbo. el reino de Dios apareció con su cuño de universal. han dicho las penúltimas palabras para sufrimiento de muchos y martirio de algunos. La parusía del Señor no es sólo salvación. dominación. Por eso en la muerte se ma- nifiesta -parusía-.a la trascendencia de Dios. La historia personal. Por eso. Se cierra ese ca- minar de la subjetividad. en forma de glorificación o de condenación. termina encontrándose con el Señor Jesús. injusticia. envuelta por y en todos los aconteci- mientos y relaciones que la constituyeron. como pleni- tud. lucha por el bien. ex- plotación. lo definitivo de las opciones históricas que los hombres fueron tomando a lo largo de su existencia. rubricó y reveló con su resu- rrección el sentido de lo último y definitivo de la historia.se convierte en el momento revelador último y pleno del estar ante el misterio del Cristo glorioso en toda su trasparencia. y sobre todo revelándonos su amor eterno y asumiéndonos en la eternidad de su vida. a la fraterni- dad. donación. con que se enfrentan. ligada con la trama de rela- ciones interpersonales y sociales. Y en la muerte la historia de la libertad llega a su fin.

inconmensurable con ella. 1 Pe 1. que triunfará sobre todas las cosas. debido a la aparición gloriosa del Señor. que resucitará nuestros cuerpos con vistas a la salvación. Todo paso de la vida terrena al «tiempo glorificado» es una ruptura posible solamente gracias a la fuerza trasforma- ~~~. La parusía de la vida es definitiva. S~ P"t"" pn p] fin. Pero la «historia glorificada» de que participan es la definitiva. Flp 3. por medio de su Hijo Jesús (He 1. En la muerte de cada uno. para terminar ese proceso de defi- nitividad que atraviesa toda la vida humana. La pa- rusía de la vida es como en el espejo. pero envuelta por la transitoriedad de muchas apariencias.6.¡ no está todavía cerrada. Está siempre aconte- ciendo. 3.20s). La pregunta insistente de si el mundo tendrá un fin. pero aparece de modo tan claro que parece como si nunca hubiera sido. La parusía de la vida está escondida. Corta la historia humana de modo vertical. ni por la fuerza prometeica de los hombres. sino por iniciativa omnipotente de Dios.4s. pero desprovista de toda si- mulación.. No aparece otra realidad distinta. Pero to- davía bajo una forma escondida. de si 219 . la parusía de la muerte es cara a cara.. la final. La parusía del Señor nos revela que la historia humana no llegará a su plenitud por una dinámica intrínseca e inmanente. ~ tiPlTlpm T '1 pntr'lrJ:. pero no es posible entenderla como si fuese el romper de un nuevo mundo en continuación cronológica de un tiempo histórico que se desarrolló hasta el fin. Y está próxima porque apare- cerá -parusía.] fip ]. porque el Señor no cesa de venir a nosotros.sólo en la claridad y trasparencia de la muerte. más exactamente.19s.. es el Señor el que aparece para dar esas mismas dimensiones al existir hu- mano o. la parusía de la muerte está revelada. la úl- tima. ya que todavía la llevan a cabo cada vez más personas cargadas de historia y de mundo. La parusía del Señor es el fin de la historia humana. la parusía en la muerte es definitiva.definitivo y próximo. La parusía está siempre aconteciendo y está próxima.~ ~:' D!ro~. Por eso es menos inco- rrecto concebirla aconteciendo siempre que situarla en un ins- tante puntual al final de la secuencia de los acontecimientos humanos. ni por un determinismo histórico.

como con Jesús. Y la historia glorifi- cada implica. Cada persona re- sucitada constituye la historia glorificada. ocultas en la muerte. No por la fecundidad mágica de la muerte. Primero. en larguísimos pe- ríodos evolutivos siempre nuevos. que los textos bí- blicos tratan de describir el final de los tiempos en un reportaje anticipado. sino obra de la omnipotencia de Dios por el Espíritu que destila de la masa inicua de la muerte el licor sabroso presente en el ocultamiento de tanta generosidad. Se pasa por el corte de la muerte. sino su glorificación. a su último re- toque. sino por la fuerza del Espíritu.o de si podrá proseguir interminablemente. por la fuerza del Espíritu. El segundo presupuesto es entender el final del mundo como un acontecimiento de la misma naturaleza que nuestros acontecimientos históricos. a su perfecto acabamiento en cada persona resucitada. de tanto amor. de 220 . al resucitar a los hombres y al transformar el cosmos. no una mera y simple revivificación o espirituali- zación de la materia. sobre todo en el continente latinoameri- cano. tal como veíamos al comienzo de este tra- bajo. de la opresión. el «yo» con todo lo que lo constituyó de historia y de mundo queda glorificado. Acto que trasciende y corta verticalmente el ritmo sucesivo y lineal de nuestros acontecimientos históricos. por la destrucción ke- nótica del cuerpo mortal en la cruz. los gemidos. En ese momento. Desde las ruinas de esta iniquidad humana. Dios vuelve a crear y a transformar en vida. Y así el mundo llega al final.será catastrófico -tal como parecen indicar las Escrituras. Y ese corte es el que abre esperanzas. de tanta solidaridad. el nuevo cielo y la nueva tierra no son la prolongaCión de los progresos. todos los signos de muerte. que recupera y glorifica las venas vitales. encierra un doble presu- puesto teológicamente inexacto. dominaciones y opresiones. cargado de muertes. Por eso parece más correcto o menos inexacto teológica- mente decir que el mundo está siempre llegando a su final con la muerte y resurrección de cada persona. nueva. introducidos sobre todo por los países ricos -ellos padecen una dolorosa ambigüedad-. Esto es desconocer también la na- turaleza única. las luchas de liberación. los anhelos. inconmensurable del acontecimiento de la acción transformadora de Dios. Se pasa.

32). sino definida y definitiva. Es posible que esta humanidad concreta encuentre en la lo- cura del «invierno atómico» su muerte global o que siga pro- creándose hacia más allá de cualquier horizonte previsible o en ondas evolucionistas nacidas del mundo de la materia. como inmensa sorpresa. Por tanto. Tiene lugar el fin del mundo. no simplemente porque nadie -ni siquiera el Hijo del hombre. sus relaciones. de un mero despuntar de la corola de flores perfumadas del obrar humano. Pues bien. Así el fin del mundo nos sorprenderá. pero no tienen fuerza para hacer pasar a los muertos el umbral de la historia glorificada. Yeso no tiene lugar en un final catastrófico. de las ansias de libertad sofocadas por las redes de la dominación. Pero no es una cuestión abierta. lo mismo que en la vida de Jesús. con todo lo que ellos llevan consigo: su yo. No se trata. la primera alternativa no significa el final de los tiempos. el mundo -lo que él era.conoce su día (Mc 13. desde dentro de la cruz de la entrega por los hombres y de la cruz de la opresión de los poderes reinantes. la mate- ria. que por la muerte y resurrección de Jesús el cuerpo. Ni tampoco la persistencia en la vida de nuevos seres humanos impide que la historia de los que se durmieron en el Señor sea llevada a su consumación. 221 . Porque las armas atómicas sólo pueden destruir la vida.iu I:IKlJl:IÜIdJi 1>U fJ1I:Jiifil-dl-iúu. que asume en la definitividad de la vida a los que murieron en Cristo. no terminan la historia. la resurrección brota. frecuentemente cons- truida sobre los cadáveres de los pobres y de los oprimidos. Yeso lo está haciendo él a cada momento en el encuentro con las personas en el momento indivisible e inconmensurable de la muerte-resurrección. Se da una ruptura con el esplendor de la ciudad terrena.tanta entrega de los que en medio de la trama de la historia conservan la fe. la historia. sino sobre todo porque entonces Dios arrancará de la masa oscura del sufri- miento de los pobres. sino a me- dida que mueren las personas.entraron en la defi- nitividad gloriosa de Dios por la fuerza vivificadora del Espíritu. En eltos tooa ia ÍlÍstoria y eÍ lIIum. Esta se concluye solamente por la acción trascendente de Dios. por tanto. la materia. :>u acabamiento. la esperanza y la caridad. la energía vital de la glorificación. como momento indestructible de su personalidad.

~!ic~~ ~cJ~~tia~ b. De hecho. Y los escritores espirituales de la escuela francesa completan esta reflexión diciendo que esta carencia de fertilidad intratrinitaria del Espíritu Santo está abundantemente compensada por su extrema fertilidad en la historia de la salvación.2ss). estéril. siendo el Espíritu Santo la inspira- ción pasiva. centro de decisión y relaciones. El fin del mundo no es la destrucción de la vida o de las cosas. inspira- dora y generadora de vida al Espíritu de Dios. Jue 3.17). 11 . 6. inhóspito.29).34.25). Ahí está el fundamento de nues- tra fe. de belleza (Gén 1. que no engendra ni inspira una nueva persona. 5.v~éi del Lspiiltu Jc Diu~ (S di 33. de orden. Si ei Es- píritu de Dios retira su fuerza vital. hacia fuera de la Trinidad. Por eso. todos los que creen y mueren en él participan de ese final de glorificación con todo lo que son: espíritu y materia.10. 13. sino su glorificación. esto es. La misma :n. los héroes. se renueva la faz de la tierra (Sal 104. La acción del Espíritu Santo en la resurrección de la carne y en la transformación cósmica Las personas de la Trinidad divina se revelaron actuando en la historia de la salvación: Trinidad económica. la teo- logía se aventuró a pensar en la vida íntima de Dios: Trinidad inmanente. Y cuando el Espíritu sopla. sólo puede ser obra de Dios que está siempre sucediendo.9. si hacemos una lectura trinitaria del Antiguo Testamento. Así. por eso. En el seno de la Trinidad la fertilidad le corres- ponde al Padre y al Hijo. transformándolo en explo- siones de vida.29. veremos cómo el Espíritu de Dios se cernía sobre las aguas cuando el mundo era aún caótico. Los profetas.y por la fuerza de la resurrección de Jesús. Y a partir de esta manifestación del obrar de las personas divinas.30). El Espíritu 222 . pues de aquí es de donde deriva su realidad. la Escritura atribuye la acción creativa. La certeza de la glorificación del cuerpo y de la historia proviene de la certeza de la resurrección de Jesús. si Cristo no hubiera resucitado. historia y mundo. nuestra fe sería vana (1 Cor 15. en la vida divina en relación ad extra. los jueces obtienen el don de la inteligencia y de la sabiduría del Espíritu de Dios (Dt 34.új. los seres vivos vuelven al polvo (Sal 104.

.dado en abundancia anuncia los tiempos finales. i¡¡".i ción «venga a nosotros tu reino» por «venga sobre nosotros tu Espíritu Santo y purifíquenos». por la resurrección (Rom 8. el Nuevo Teólogo.~u~ti~uy. fortaleza.1-14). con sus dones de sabiduría.16-17.14ss).11) y por la redención de nuestro cuerpo (Rom 8. nuestra resurrección de la carne. :.26) y restituyendo la vida a los huesos resecos en medio de un gigan- tesco escenario de restauración nacional (Ez 37. el Adán escatológico (1 Cor 15. consejo. El Nuevo Testamento recoge esta tónica veterotestamenta- ria de la fuerza vivificadora del Espíritu y profundiza en ella relacionándola con la persona de Jesús.. y la exaltación gloriosa de esa humanidad se le atri- buye también al Espíritu (Rom 1. ':fU'. inteligencia. coherederos de Cristo. La manifestación gloriosa del reino de Dios está también vinculada a la acción del Espíritu Santo.1-5). Ebeling). «El reino de Dios -4)bserva san Simeón.. De él es de quién se dice: El reino de Dios 223 . con la vida del cristiano y con los dones escatológicos.es la participación del Espíritu Santo.4). ciencia y temor.2).. se atribuye al Espíritu Santo la misión de completar la redención. el Hijo redime. Es signo esca- tológico (JI 3. No deja de ser sinto- mático que en la oración escatológica del padrenuestro haya una variaIll~ Hl<U1U1>l:Úld ~1>¡giu v-v". asemejándonos al Hijo de Dios.23).0-::.11).13-14). hasta el punto de que Pedro interpreta la experiencia de pentecostés como realización de la profecía de loel (He 2.5). el Espíritu Santo realiza nuestra glorificación. partícipes de su gloria (Rom 8.). presenta la acción del Espíritu trasformando a las personas (Ez 36.45).. de modo más dramático todavía. El misterio de la encarnación se lleva a cabo por la acción del Espíritu Santo (Lc 1. 1 Pe 4. La acción del Padre que resucita a Jesús se realiza por la fuerza del Espíritu Santo (Rom 8. Ezequiel. El es la garantía de la resurrección (2 Cor 5. Por tanto.35). el Espíritu Santo consuma el mundo (G. El Espíritu atestigua que somos hijos de Dios (Gál 4. lsaías traza el perfil del rey mesiánico ha- ciendo reposar sobre él el Espíritu de Yahvé (Is 11 . con su obra. Gregorio de Nisa y Máximo. Dios crea.6). que aceptan por otra parte Marciano. En relación con los fieles.

23). se trata de un principio operativo y dinámico. de redención y de liberación de Dios. Por tanto. La acción del Espíritu Santo hará surgir el <<lluevo cielo y la nueva tierra». realizado igualmente por él. Toda esa acción del Espíritu se hace ya presente en la historia y la lleva a su cumplimiento. prenda (2 Cor 1.6.18-23). la esperanza: dones todo ellos del Espíritu Santo (Rom 8. incoada.21). mientras aguarda la redención.844).5). Entenderemos con tanta mayor facilidad esta acción constante del Espíritu a lo largo de todo el proceso cósmico e histórico. El reino de Dios se manifestará en plenitud y se ma- nifiesta ya en forma proléptica.17. a través de los dones escatológicos de la paz.11) y será el «ultimo acabamiento» (san Gregorio Nacianceno: PG 36. en continuos deseos de gloria futura.está dentro de vosotros (Lc 17.1. Gál 5. la nueva Jerusalén. El Espíritu prepara.352). sino que también consumará esa resu- rrección final (Rom 8.2. El Espíritu Santo no es solamente primicias (Rom 8. El «espíritu» significa un principio gracias al cual se realizan en el mundo y en la historia los designios de Dios. no conseguiremos entender el único designio de salvación. Y estos gemidos brotan de la presencia del Espíritu en nosotros (Rom 8. 2 Cor 3. renovando todas la cosas (Ap 21.14). con la consumación de la historia v del cosmos.249a) y «el último don perfecto» (san Cirilo de Alejandría: PG 75. 1 Tes 1. 8. de modo que debemos apli- carnos a recibir y a tener en nosotros el Espíritu Santo» (PG 120. en contra- 224 . De momento está gimiendo todavía. 15. por así decirlo.22.6. como en dolores de parto. su revela- ción. en la Iglesia y en el mundo. cuanto más cuenta nos demos de la propia concepción semita de «espíritu» -ruah-.13. 7.5) del mundo venidero. Sin una comprensión de la acción del Espíritu en la natura- leza y en la historia. la vida.2. la libertad gloriosa de los hijos de Dios. la alegría. estando por consiguiente «presente en esta evolución» (GS 26). La creación espera. Porque este mismo «Espí- ritu de Dios dirige el curso de la historia con admirable provi- dencia y renueva la faz de la tierra». en la comuni- dad y en los individuos. el ser humano y el mundo para el último retoque. aunque velada. 5. garantía de nuestra he- rencia divina y de la completa redención del pueblo conquis- tado por Dios (Ef 1. la ciudad santa.17). la libertad.6.

de la justicia. El Espíritu es interior a la historia y Señor de la historia. Atti del Congresso Teologico Internazio- nale di Pneumatologia n. en VARIOS. La señal se entre- cruza con la gracia: la significa y la realiza. . 225 15. finalmente.. por así decirlo. Vaticana. Los trasciende. La historia es el sacramento del Espíritu. Per una comprensione della presenza dello Spirito Santo nella Storia. Interior a la historia. antici- pando el futuro y reteniendo el pasado en su dimensión de definitividad. en su forma última y definitiva. Por eso puede consumarlos con una nueva acción trasformadora en la escato- logía final. dándole un valor de definitivi- dad. 1473- 1483. Y es su juez crítico. excluyendo la ne- cesidad de una experimentación objetiva y unívoca en el inte- rior de la historia. respondiendo por el verdadero incremento de la verdad. en la señal. Señor de la historia. . CaNGAR. Lib. Señor de la historia. Señor de la historia. El Espíritu Santo. dándole la di- mensión salvífica. excluyendo toda absolu- tización de las mediaciones concretas e impulsando a los hom- bres a discernimientos siempre nuevos en busca de nuevas presencias concretas e históricas del Espíritu. conservando intacta su trascendencia. perdiéndose en cierto modo en la inmanen- cia de los acontecimientos. dándole su último cumplimiento. De esta manera. en su consumación.poslclOn a la tradición griega de naturaleza sustancialista o esencialista. Interior a la historia. Se inscribe en la serie de acontecimientos históricos sin dejarse identificar por ellos.. La primera vida en el mundo nació de la fecundidad del Espíritu: protología. haciendo explotar todo mo- delo determinista o estructuralista de lectura de la historia. anunciando. 305-317. Interior a la historia. Así es como el Espíritu actúa en relación con la historia. purificándola. juzgándola. Señor de la historia. Entonces la vida. Interior a la his- toria. Escatología . del bien. La gracia se in- serta. activa ya en la historia y en el cosmos y. también será obra del Espíntu: escatología"'-'. Señor de la historia. Herder. sin redu- cirse a esos acontecimientos. la persona divina del Espíritu Santo es a la que se atribuye fundamentalmente esta acción creativa. Credo in Spiritum Sanctum. sin agotarse en ellos. Cilla del Vaticano 1983. transformadora. G. Ed. In- terior a la historia. BOF. Pero la trasciende. Barcelona 1983. Será 23 Y.

el Señor aparece re- sucitando a los suyos para la vida. la que me has dado. Mirando hacia el Señor. Mirando hacia los hombres. ha- blamos de resurrección. «Padre. en la esperanza.13). en donde la justicia ten- drá una morada estable (2 Pe 3. Conclusión La primera palabra de Dios fue la creación. en la jus- ticia. con todo el nudo de relaciones. La primera creó al hombre para Dios. manifes- tándose en el esplendor del encuentro con el Señor glorificado. 226 . pues que me amaste antes de la creación del mundo» (Jn 17. que termina su obra llevándola a su consumación espiritual-corpórea. Las dijo las dos y las dice siempre. La resurrección de los muertos es la cer- canía salvífica de Dios. 6. La resurrección de los muertos es el acontecimiento último y definitivo a lo largo de la existencia histórica. decimos paru- sía. yo quiero que también los que me diste estén conmigo donde yo estoy.entonces cuando surjan los nuevos cielos y la nueva tierra que esperamos según la promesa de Dios. Pero no dijo la primera sin pensar en la última. La resurrección de los muertos es la última palabra de Dios sobre el hombre y sobre toda su realidad cósmica e histórica. Todo el hombre vive siempre para Dios desde que muere en el amor. para que vean mi gloria. Por eso es también parusía. La última confirma al hombre en Dios.24). porque es Dios. Analizando la realidad en su síntesis.

sobre el que todos los guardias que pa- san escupen abundantemente. El prisionero. Camus-. LIBANIO) 1. desde el momento en que predican la moral y fulminan los mandamientos. Para ellos nada de circunstancias atenuantes. pero SIO poder moverse. Usted me habla del juicio final. aunque se le permite ciertamente cerrar los ojos. las religiones se engañan --escribe A. ni para castigar. CAPÍTULO V EL JUICIO DE DIOS Y LA PURIFICACION PARA EL ENCUENTRO CON DIOS (J. el juicio de los hombres. Pues bien. Al mismo tiempo desea y sufre el juicio. sólo se le ve el rostro. Desea el juicio por un sentido de justicia pro- fundo y por la experiencia de la precariedad de las justicias hu- manas. El juicio de Dios Doloroso destino del hombre. ni siquiera la buena in- tención exime de la acusación de crimen. esto es un invento de 227 . Sufre el juicio de muchos sobre sí mismo. una puerta sólida que lo deja ence- rrado en su concha de cemento y que le sube hasta la barbilla. embutido en su celda. B. Yo lo espero a pie firme. Permítame que me ría respetuosamente. no se puede limpiar. Para eso basta con nuestros semejantes. Dios no es necesario para crear la culpabilidad. «Creedme. ¿No ha oído usted hablar de esa cámara de las torturas que ha inventado reciente- mente un pueblo para demostrar que era el mayor del mundo? Un hueco enladrillado en donde el reo se mantiene en pie. amigo mío. ayu- dados por nosotros mismos. he conocido algo peor.

Pero no de los hombres. Si el pobre corre. conociéndose mejor. Hasta los hijos de la gente importante reci- ben un castigo si se portan mal. CAMlJS.. a corrupción. pero no falla». es un ladrón. El escritor francés. 1982. se desea al mismo tiempo un juicio insobornable. No han necesitado de Dios para esta pequeña obra de arte . En el mundo de los pobres y en la experiencia de Israel En el mundo de los pobres está siempre presente la espera en el juicio de Dios. a en- gaños. 228 . ya que éstos son la causa de la injusticia. La ley no existe para los ricos. 1 A. la perspectiva de un juicio de Dios no se hace tan aguda. Alianza Editorial. sin pasiones. Pero no quedaron impunes. pero pierden ante la justicia. Un juicio que naturalmente se atribuyó a Dios (1 Sam 2.. Los hijos del juez Helí eran dos auténticos sinvergüenzas: robaban las carnes del sacrificio. amigo mío. sin corrupción: el juicio de Dios. Y en ese momento los pobres empiezan a experimentar más que nunca la discriminación. irónico y descreído. Se realiza todos los días» l. La leyes dura para con ellos. 1. El propio pueblo crea sus jueces y se da por satisfecho con su actuación.los hombres. Tienen la ra- zón. Esta terrible situación de injus- ticia está clamando justicia. refleja sin duda mu- cho de lo que opinan las clases ilustradas. violaban a las mujeres. Son terribles en su castigo de los crimi- nales y de los inocentes. los juicios humanos se ven cada vez más sujetos a fallos. La caída. Cuando se vive en una situación tan simple y de relaciones primarias como en los clanes o sociedades familiares. Le diré un secreto. En la medida que se va haciendo más compleja la sociedad. Pero precisamente porque ese juicio confunde en vez de iluminar los acontecimientos y las culpabi- lidades.12ss). está haciendo gimnasia. Si el rico corre. Esta es la experiencia coti- diana entre los pobres. Es suficiente con el juicio de los hombres. No espere al juicio final.1. Parece como si los hombres mismos. consiguieran el equilibrio de la justicia. sin intereses. Fueron castigados. «Dios tarda.

. pero que acontece ya como anticipación en la histo- ria. la injusticia. ¡Es el día del Señor! Salvación para el pueblo santo. Así pues. Un juicio que sucederá de forma estruendosa al final de los tiempos. eso es 10 que sienten ias masas populares en relación con la situación socio-política en que viven.. Los malos pagarán al- gún día por su maldad. 229 . la sensación de debilidad -Israel cercado por los grandes imperios. De un lado. Todo esto es interpretado popularmente como un juicio de Dios. Sufrirán el juicio incorruptible de Dios.7. Justicia que se manifiesta unas veces contra las iniquidades cometidas en el mismo Israel. Vejáis al justo. «¡Ay de los que convierten el derecho en ajenjo y echan por tierra la justi- cia! . os dejáis sobornar con presentes y recha- záis al pobre en la puerta» (Am 5. más clara surge la conciencia de que tiene que haber un juicio de Dios. una confluencia de experiencias. con los Impenos vIOlentos y opresores. Por tanto. Muertes repentinas. Se da. castigo para quienes lo recha- zaron. la imposibilidad de hacer valer la justi- cia. por consiguiente. Cuanto mayor es la situación de impotencia. que dirá la última palabra sobre la historia. participan sin embargo de la misma fe y confianza en la justicia de Yahvé. en su totalidad. las masas populares a merced de las fuerzas opresoras-. Del otro. Lo que Israel experimentaba en relación con los países limítrofes. entonces espera en el juicio de Dios sobre los pueblos opre- sores. que habrá de ser una palabra de justicia: con- denación de los dominadores y salvación de los oprimidos. Salvación para los que creyeron en Yahvé. Un juicio que se ve en línea personal.12b) Y cuando Israel expe- rimenta como pueblo la opresión. la confianza en Dios. Desgracias que caen sobre las per- sonas malas. Esa es también la experiencia de Israel. y otras contra los crímenes de los pueblos dominadores. Sin tener la perspectiva de pueblo. Los profetas inten- tan restaurar la justicia denunciando a los jueces. como Israel. Esta misma experiencia alimenta a los sectores populares. habrá un juicio de Dios. castigo para los dominadores. la experiencia de Israel atraviesa la confianza en la justicia restauradora de Dios.

l " u. la sensibilidad humana. es un juicio salvífico. Ante todo. Pero la tónica se des- plaza en otras direcciones diferentes. desapariciones.-I~ >Ju. asis- timos a un acontecimiento semejante. que lo será para todo el pueblo! Os ha nacido un salvador. pues os anuncio una gran alegría. Dios juzga n~l. Juan da un paso más en la reflexión teológica.10-11). clama por otra justicia más completa. Por ello. nuestra posición delante de Cristo es. 1. incluso en esos casos. con su horror de muertes. Salen a flote las tramas criminales y asesinas urdidas durante los años de la represión.. naturalmente. incorruptible: la justicia de Dios. las iniquidades. Por tanto. misericordioso.l1\. el sentido ético herido. Lo revela su propio nombre. en el Nuevo Testamento. después de que la humanidad civilizada tuvo conciencia de los horrendos crí- menes del nazismo. Jesús asume para la conciencia de la comunidad el papel de salvador.IV. De vez en cuando la justicia humana tiene momentos de paroxismo condenatorio de las violencias e injusticias acumu- ladas. se organizó el «proceso de Nüremberg». La novedad de Jesús Los ardores de juicio y de condenación de los profetas se- dientos de equidad no se extinguen. que es el Cristo Señor en la ciudad de David» (Lc 2. Con la caída del gobierno militar en Argentina..2. Nunca se consigue descubrirlos a todos. torturas. Dios es justicia y con ella no conviven los crí- menes.. más verdadera. En el mensaje yen la práctica de Jesús hay más espa- cio para el perdón y la misericordia que para el juicio. den- tro de la historia.. O más exactamente. el juicio en curso. en último análisis. Y una na- ción se levanta en actitud de juicio contra el grupo de los cri- minales. Al termina!" la segunda guerra mundial. las explotaciones. El que cree en Jesús pasó ya de la muerte a 230 . Creer o no creer en Jesús es ya nuestro juicio. El juicio se da ya a través de la fe o de la falta de fe en Jesús. El ángel se di- rige a los pastores: «¡Dejad de temer.. El anuncio de su venida está rodeado de la alegría de una buena noticia de salvación.n_. ni cubrir con la verdad declarada la oscuridad de muchos crímenes.

12.47s). No hav ninguna de- claración solemne de la Iglesia sobre su existencia. El juicio individual tiene lugar en el mo- mento de la muerte. a los buenos de los malos (Mt 25). nicena y constantinopolitana.omo vimos anterior- mente. 9. ya está juzgado. El jui- cio individual y colectivo se presentan como dos dimensiones de ese acontecimiento escatológico. Dios se manifiesta. La predicación popular. Al mismo tiempo todos y cada uno de los hombres son juzgados delante del Señor glo- rioso.27-29. que aparece desde el cielo. la resurrección de los muertos y el juicio final configuraban un todo único. los muertos resucitan y tiene lugar el gran juicio de Dios.17-19. Con la experiencia de la resurrección de Jesús la comuni- dad primitiva. Esquemas interpretativos El mismo proceso que permitió ---(. De la enseñanza sobre la retribución y el destino de las per- sonas en la hora de la muerte. Jesús vino a salvar. se de- rflll'. Esperar al Señor es esperar su juicio sobre los hombres y sobre la historia. viviendo en ese horizonte judío.el esquema del «alma separada» con su destino en el momento de la muerte y la «resurrección final» en el último día. La idea del juicio final ocupa un lugar importante en las for- mulaciones de fe apostólica. Con la resu- rrección ya ha comenzado el juicio final. presidió también en consecuencia a la separación del juicio individual y colectivo.29s.24. 1. pero el que no lo acoge se condena (Jn 3. 27.y condena- ción eterna. El que no cree. al final de los tiempos.48). entiende a pri- mera vista que ese momento se ha iniciado ya. los retiros espirituales vul- garizados atribuyen cada vez mayor importancia al juicio parti- 231 .22. que se fue imponiendo. 5.3.la vida. Pero se impone esa doctrina como contenida lógicamente en el discer- nimiento definitivo que acontece en la muerte: salvación eterna -aun cuando tenga que hacerse una purificación.39.e"inan ne un juicio particular. En la tradición judía el día del Señor.e III nel'. Evidentemente. El separa a las ovejas de los cabritos. El juicio colectivo. 12. Juan también conoce el juicio al final de los tiempos en perspectiva apocalíptica (Jn 5.

Somos juzgados por los acontecimientos. Por eso. El juicio particular es ya el definitivo. Pero son juicios parciales. en dirección a una manifestación total final. Solamente la contumacia y el orgullo de los hombres pueden trasformarlo en juicio de condenación. Recogiendo la tradición bíblica se interpreta. se realiza a través de innumera- bles mediaciones. Desde la simple «corrección fraterna» hasta el acto oficial del ministro de la penitencia." ~11P' . que juzga en forma de apelación definitiva. Son el comienzo del gran juicio cif" Dio. Dentro de la historia se afirman ya algunos elementos defini- tivos."P' V~ m~nifP'"t~nrlíl " tnwp<: rlp t0rl" nllP~ tra vida hasta el momento final. por innumerables instancias civiles y eclesiásticas. codificados en la Escritura. El juicio final no pasa de ser una manifestación pública de aquello que fue ya sancionado en la muerte. Somos juzgados en la confrontación diaria con nuestra con- ciencia. frágiles. dentro del ho- rizonte personalista y socio-histórico.cular. escudriña nuestro corazón. Somos juzgados por Dios a través de los juicios de nuestros hermanos. todo el conjunto procesual del juicio de Dios en nuestra historia padece del carácter escondido de la presen- cia de Dios. el juicio de Dios como un proceso que comenzó ya en la historia en el plano personal y colectivo. Otros permanecen oscuros. que iluminará 232 . trasmi- tidos por testigos vivos de Dios y enseñados por autoridades responsables. No es tanto un hecho que ha de acontecer en un momento y lugar determinado cuanto un suceso que siempre está aconteciendo. Es el teatro solemne del acto pe- queño de la muerte. revelándonos su bondad o su maldad. Cada avance en el juicio correcto de la historia es un átomo de luz del fulgor divino. Es ella la que nos sondea. sujetos a posibles revoca- ciones. Lo que tuvo lugar en el silencio de la con- ciencia de cada uno delante de Dios se publicará para alegría o para vergüenza de las personas en el juicio final. en una mezcla de verdad y de engaño. Los juicios de la historia se ha- cen y vuelven a hacerse. en cuanto que traduce hacia dentro de la persona in- numerables signos de Dios. Se trata de juicios que mi- ran a nuestra salvación. A su vez esta presencia de Dios. Es la voz interpelativa de Dios.

son ya el juicio de Dios en proceso.'IW I todo hasta su raíz. Lazos que sólo la infinita sabiduría de Dios consigue proseguir hasta sus últimas ramificaciones de bien o de mal 2. a fortiori. en re- lación con Jesús. su Padre. En cuanto en- gaño. En una palabra. Porque las semillas del pecado que ya se 2 J. revelan el juicio de Dios. María murió sin dejar tras de sí ningún res- quicio de mal. Por desgracia. sino de Jesús. de la Iglesia. El juicio de Dios sobre ella terminó en su muerte con una sentencia de plenitud: la asunción de María a los cielos. Nuestras relaciones con la historia persisten más allá de la muerte. no vendrá de ninguna potencia mundial. Pero no ter- mina eso ahí. Este se hace trasparente para cada uno de los hombres en el momento de la muerte. después de nuestra muerte que- dan todavía las secuelas del mal que cometimos en la historia. sólo que de forma escondida. aunque progre- sivo y no cerrado. los juicios de nuestra conciencia. Por consiguiente. :')e puede compremiel 4Ut tU cada una de las muertes toda la historia aparece en su total claridad ante Dios. Aquí radica la enorme dife- rencia entre nosotros y la Santísima Virgen y. así como todo el bien. Los juicios históricos también son parciales. Participan de la verdad y del engaño. del sacramento del perdón. En cuanto verdad. Herder. el juicio final quiere significar que la úl- tima palabra sobre la historia. Porque el juicio de Dios no termina aún sobre lo que dejamos de pecado en la historia. En la muerte de cada uno se le revela con clandad ese JUICIO. Por eso es ya juicio final. Y ese juicio está acon- teciendo ya de mil maneras en el interior de nuestra historia. 233 . a través de los lazos que aquí creamos y dejamos. de ningún soberano terreno. 175. constituido en Juez supremo por el mismo Dios. el último juicio sobre las reali- dades humanas. Barcelona 1980. El juicio sobre nosotros tan sólo se completará cuando quede definitivamente cancelado todo el mal cometido por todos los hombres. Nosotros resucitamos en la muerte. interesados. limitados. Escatología. volverán a ser juzgados. RATZINGER. sin que sean todavía el juicio terminado. de las investigaciones históricas y bajo otras mu- chas formas. de las instan- cia públicas. pero nuestra re- surrección no es todavía completa. de los demás.

aunque la historia humana siga su rumbo. se sitúa fuera de la cronología humana. Precisamente porque es juicio de Dios. 2. llueven las intenciones por las «benditas almas». No se sitúa en la muerte de cada uno como en una secuencia de actos conmensurables con las fechas de de- función. el juicio de Dios no se ha cerrado todavía. por el contrario. Sur de Minas (Brasil). Final. Para indicar esta doble dimensión que. El juicio de Dios sobre ella es último. Sólo por eso es ya teoló- gicamente importante. toda la historia se vuelve trasparente para el que muere. a pesar de no ser contradictoria. definitivo. se refiere a la manera como parti- cipamos de él. porque no se cierra con la muerte de cada indivi- duo. trascendente. definitivo. Donde se abre para el simple fiel algún espacio de libertad para manifestar sus peticiones en la misa. Progresivo. imagen que muy pronto ocupa nuestra fantasía a través de la predicación tradicional. relaciones. El purgatorio ti purgatono sIgue ocupando un lugar destacado en la ima- ginación religiosa del pueblo sencillo. porque de he- cho es un juicio último. De hecho. no encuentra semejanza alguna en nuestras experiencias terrenas -mortifica nuestra fantasía espacio-temporal-. Por eso puede ser fi- nal. El que no esté aún cerrado no le quita su carácter de juicio fi- nal. afirmamos el doble elemento de ser final y progresivo. El término progresivo. Mientras estén en la historia. historia y mundo. que ilumina toda la historia. El término fi- nal indica más bien la naturaleza del juicio de Dios. toda vez que el mal dejado por él persiste aún y habrá otros individuos que prosigan todavía su curso en la vida. Un n4 .sembraron y que habrán de sembrarse aún por la maldad de los hombres no han sido aún totalmente arrancadas. El juicio final está siempre aconteciendo en la muerte de cada persona en cuanto individuo. como si sólo entonces se diera la «Gran Final» del juicio universal según el modelo pictórico de Miguel Angel en la Capilla Sixtina. irreversible. Para ser final no es preciso que acontezca sobre el último ser hu- mano viviente. Una pequeña experiencia pastoral.

Baste recordar al abad calabrés Joaquín de Fiore (t 1202). como el purgatorio. Sediento de misa. Las atenciones se dirigen ha- cia la nueva era dispuesta a irrumpir tanto aquí en la tierra como más allá de la vida terrena. La Iglesia institucional. hubo también sus teóricos de renombre. Terminada la jornada de trabajo. en los que el purgatorio ocupa un espa- cio precioso y amplio. Los concilios pusieron todo el peso de la autoridad institucional. no medró mucho el purgato- rio. Pueblo pobre. Donde se impuso esa corriente. se llenaba la iglesia. Brasil cn medio de una tcrrible recesión y crisis económica. Y todos. Poco después. Las oleadas milenaristas tuvieron sus fautores a lo largo de la historia de la Iglesia. mil problemas. Aparte del éxito que tuvieron entre las capas populares. milenarista. pero nada de eso apareció en las peticiones de la misa. Corriente me- siánica. La otra corriente subraya los novísimos individuales. El pueblo enriqueció todo ello con su fantasía. si no opuestas. 235 .en favor de una teología y una pasto- ral del purgatorio. La religiosidad popular conoce dos tendencias escatológicas principales. pedían por las «almas del purga- torio». al menos en tensión. Al principio las peticiones apa- recían tímidamente. los teólogos en general y el cre- ciente interés de la fantasía popular por una geografía más de- tallada del más allá conjugaron sus fuerzas -aunque a veces chocaban mutuamente. Solamente «las almas». Sabían que la misa se celebraba por las intenciones que se presentasen libremente.poblado de doce casas. La pastoral actual es fruto de tres factores que se han en- trelazado entre sí: enseñanzas conciliares. prácticamente sin exccpción. que todavía predominan en medio de la mayor parte del pueblo. doctrina de los teó- logos y mundo imaginario popular. con otras diseminadas por las haciendas y caseríos. Los teólogos ofrecieron los fundamentos teóricos. Un pueblo muy sencillo y profundamente religioso. a borbotones. donde no hay sitio para los «novísimos personales».

como el sheol del Antiguo Testamento: el juicio dccidi . Para la mayor parte. Aquí las opiniones son diversas. Según san Agustín. Su destino estará esencialmente determinado por su conducta durante la vida: la fe y las buenas obras decidirán la salvación. y ésta parece contar con el apoyo de las autoridades eclesiásticas. pero se bene- fician quizás allí de una condenación más tolerable. la impiedad y los pecados criminales conducirán al infierno.2. El recorrido doctrinal hasta su consolidación Para que se afirmase la doctrina del purgatorio se necesita- ron doce siglos de teología cristiana. Le Goff nos ofrece el balance del pensamiento escatológico a comienzos del siglo XII: «Después del juicio final habrá dos grupos de hombres para la eternidad: los elegidos y los conde- nados. los mártires. el seno de Abra- hán. van enseguida al paraíso y gozan de la compañía de Dios. después de su muerte los di- funtos esperan en sus tumbas o en alguna región sombría y neutra. J.á su destino definitivo. Entre esos lugares hay uno especial. que recibe a las almas de los justos que. los santos. Para los justos se tratará de una for- malidad sin consecuencias. la recompensa suprema. En una brillante síntesis. . las almas serán recibidas en lugares di- versos. aquellos que son totalmente malos van inmedia- tamente al infierno. Entre los dos puede haber una o dos cate- gorías intermedias. los justos integrales. la vi- sión beatífica. será la condena- 236 . Para otros. más numerosos. y los que no son totalmente malos van al infierno. existe inmediatamente después de la muerte una decisión definitiva para dos catego- rías de muertos: aquellos que son totalmente buenos. esos muertos que esperan el paraíso estarán so- metidos a una purificación. los que no son totalmente buenos sufrirán una prueba antes de ir al paraíso. van a un sitio de refrigerio y de paz. para los impíos. el mismo Jesús sufrirán esa prueba. Entre la muerte y la resurrección no está muy con- creta la doctrina. hasta que llegue el paraíso propiamente hablando. en el caso límite. y entre los defensores de esta opinión hay aún otras divergen- cias: unos juzgan que todos los muertos. los apóstoles y.. incluso los justos. t:sa purificacion será en el momento Oel JUICIO tmaJ. los már- tires. Según algunos. rala UllUS. los santos.1. Según la mayoría de aquellos que creían en la existencia de una catego- ría intermedia. scmejante a la sepultura.

e. O. El hagiógrafo alaba a Judas Macabeo por la colecta a fin de ordenar un sacrificio expiato- rio por los soldados muertos en el combate. No se trata directamente del purgatorio. aparecerá clara la obra de cada uno. se salvará. Madrid 1985). LE GOFF. en esta obra se nos informa sobre las vicisitudes del re- corrido de esta enseñanza hasta su plena maduración en el siglo XII y su triunfo en el siglo XIII/XIV. Nada se dice directamente del purgatorio. sería largo hacer el inventario. sin embargo.38-46). piedras pre- ciosas.12-15).: El origen del purgatorio. Taurus. esp. Los comienzos son oscuros. junto a los cuales se encontraron objetos consagrados a los ídolos del templo de Jamnia. Además de los maestros de la escuela de Alejandría. de purificación a través de la imagen del fuego.guliu Magü0. 237 . Paris 1981. ligada a la salvación. pues aquel día lo descubrirá. 4 1. Si la obra que uno sobreedificó subsiste. para los casi perfectos. una purificación. Fueron muchos los que contribuyeron a esta tarea. si que- dase consumida. y el mismo fuego probará cuál fue la obra de cada uno. sino del juicio al final de los tiempos. sufrirá el daño. Lo movía la fe en la resurrección de los muertos y la certcza de que ese sacrificio podría librar a los muertos de sus pecados (cf 2 Mac 12. La naissance du Purgatoire. Pablo escribe a los corintios: «Si uno edifica so- bre este fundamento (Jesucristo) con oro. Otros piensan que sólo aquellos que no vayan enseguida al paraíso o al in- fierno tendrán que sufrir esa prueba» .clOn. que por otra parte ha realizado ya brillantemente Le Goff 4. A finales del siglo XX se afianza la doctrina del purgatorio como lugar. porque se revelará en fuego. plata. Gallimard. favorece una interpre- tación en la línea del purgatorio. Otro jalón. paja. pero como quien pasa por el fuego» (1 Cor 3. Pero la idea de prueba. LE GOFF.1. Cle- mente y Orígenes. recibirá el premio.. 181s (trad. heno. 3 1. maderas. pero la idea de una ayuda válida para los que ya murieron abre el camino a la concepción del purgatorio. él. hay dos personajes en occidente que cola- boraron en la explicitación de la fe en el purgatorio: san Agus- tíu y sall GH.

limosnero. hombre de vida recta. y después de esta vida o el fuego de la purificación o la pena eterna» 7. en verdad. A pesar de las vacilaciones y oscilaciones. Enchiridion Patristicum (RJ) 1467. La muerte de su madre le inspiró una hermosa oración en la que pedía a Dios que le perdonase las deudas que había contraído ella durante su vida después de la ablución de la salvación 5. San Gregorio Magno (t 604). 37. debido a su autoridad. de conducta austera. tendrá en esta vida la maldición de la tie- rra en todas sus obras. cuando volvió el ohispo Y:l no 10 encontró señ. 6 SAN AGUSTÍN. Una historieta contada por el santo refleja la idea. De genesi contra Manich. hizo avanzar la reflexión del purgatorio. 35. preguntado por el obispo. ROUET DE JOURNEL. en un cisma de finales del siglo V se puso al lado del falso papa Lorenzo por pura ig- norancia. 238 . san Agustín admitió el «fuego purgatorio». J. no se apasionó por esta problemá- tica. Pero todo lo que escribió y lo que dejó tuvo una enorme influencia en la teología de occidente. in Ps. Así re- fiere san Gregario que el diácono Pascasio. 2. Hay. 7 SAN AGUSTiN. En. y nuestras oraciones desem- peñan la función de sufragio. atribuyendo importan- cia a las penas después de la muerte. mientras que Agustín concedía todavía un papel purgativo de relieve a las tribula- ciones terrenas. Germano. respondió que estaba allí castigado por culpa de su pe- cado de adhesión al falso papa y pedía oraciones para verse li- bre de aquella pena. Añade Gregario que. con su enorme autoridad. una manera de ser perdonado después de la muerte.20. San Agustín abrió además un enorme espacio a la fantasía para que inventase tormentos en el purgatorio cuando dijo que su «fuego será más terrible que todo lo que el hombre puede sufrir en la tierra» 6. el obispo rezó ardiente- s SAN AGUSTÍN. todavía popular en nuestros días. Mucho tiempo después de su muerte.30: RJ 1544. se encontró con Pascasio sirviendo de criado en una estación termal de los Abruzos. el obispo de Capua.3: en M. Confesiones IX. En otro lu- gar dice: «Si el hombre no cultivó el campo y dejó que los abrojos lo cubriesen. de que algunas almas acuden a pagar sus penas en el lugar donde pecaron. por tanto.'ll nf' f}1Jf' sns or~('ionf'S por pI habían sido escuchadas. San Agustín. De hecho.

. o... No lo encontró. Estaba ya en el cielo 8.~hl<")(' . envió una carta poco antes de su muerte (6 de marzo de 1254) a su legado entre los griegos de Chipre.. la doctrina del purgatorio se plasmó en la ima- ginación religiosa hasta encontrar en Dante su maravillosa forma artística. 12588. Testimonios antiguos nos hablan de lugares de castigo.. se purifican después de su muerte y pueden ser ayudados por los sufragios de la Iglesia. Antes de entrar en los caminos curiosos de la fantasía religiosa..oO"r\ . empeñado en la re- conciliación entre griegos y latinos.". Trata allí del destino de los muertos.01 _ "'l1fH"lta . de prueba. En- seña que las almas de los difuntos con pecados veniales o faltas menores. LE GOFF. El purgatorio oscilará en el camino de la fantasía.. El 11 con- cilio de Lión prosiguió la tarea de unión con los griegos: en la sesión IV el concilio asumió la profesión de fe del emperador Miguel VIII. para cuyo alivio sirven los sufragios de los fieles (DS 856). incli- nándose una veces hacia el infierno con tormentos parecidos a los de éste. veamos la cristaliza- ción oficial de esta doctrina. 1". se van creando historias cada vez más numerosas en torno al purgatorio. Algunos elementos forman parte del capital re- ligioso de otras religiones.t" _ - ~p ~ 11"} 't"'rllPh":'l . Los concilios de Florencia (1439) y de Trento (1547) reafirmaron esta enseñanza. u . como anexo de su constitución dog- mática Cum sacrosancta.(:" •.. Podemos considerar esta carta como el bautismo oficial del purgatorio en cuanto lu- gar de purificación a través de un fuego temporal.. Recomienda recibir la palabra «pur- gatorio» como apta para designar ese lugar. donde son elementos comunes el fH. y otras veces acercándose más al cielo como verda- " J. -0'-" 'r. Inocencio IV.mente.. 239 .". Volvió a las termas.. .. el Paleólogo. paso ." ' rrnontrH' lJi. o que no cumplieron del todo la penitencia impuesta. Allí se afirma solemnemente que las almas de los que no cumplieron totalmente la penitencia son purificadas después de la muerte por penas purificatorias (poenis purgatoriis seu catharteriis).c.. Esta purificación se hace por medio del fuego temporal. H ) rJpl. '-'~. Junto a los ejemplos sobrios de los teólogos circunspectos y de los concilios.. Al lado de enseñanzas más teológicas y de la tranquila y só- lida doctrina de los concilios.

gimiera y llorara implo- rando a Dios por su hermano.dera antecámara celestial. describe un sueño de santa Perpetua. Los conventos fueron verdaderos nidos de vi- siones terroríficas. ar- diendo y sediento. Estas apariciones ejercieron también la función de enfervorizar a los monjes de los monasterios.. con llagas en el rostro . Estaba en un lugar donde había un tonel lleno de agua con el borde demasiado alto para el tamaño de un niño. lo vio «saliendo de un lugar tenebroso. culturales. La inqui- sición atemorizó con él a los herejes. tl1 ci IIltJiutvu. compuesto a finales del siglo XII o comienzos del XIII por un monje cister- ciCflSt. muerto a la edad de siete años. donde se encontraba con otros muchos. La tendencia más fuerte fue la de la infernalización del purgatorio. Beda el Venerable no ahorra tinta en describirlas. andrajoso y sucio. Ya sin sed. éste se le apareció con el cuerpo limpio. La santa interpretó el sueño como un aviso de que su hermano pasaba por una prueba y no dudó de que sus oraciones podrían aliviarle. Dinócrates se acercó a ella. en vez de las llagas había una cicatriz. una taza de oro llena de agua. que habla del martirio de un grupo de cristianos afri- canos en la persecución de Septimio Severo (año 203). El Purgatorio de san Patricio. los bordes del tonel bajaron hasta la cintura del niño y el agua corría abundante. la santa comprendió que su hermano ya no tenía pena alguna 9. 75ss. a veces cuesta trabajo distinguirlo del infierno. comenzó a beber y el agua no se vaciaba. Al despertar. Un texto antiguo -la Pasión de las santas Perpetua y Feli- cidad-. en los bordes. apoyado en la punta de los pies. éste. donde ve a su hermano Dinó- crates. como hacen los niños. no conseguía alcanzar el agua que tanto deseaba».. Se multiplicaron las visiones sobre el purgatorio. 240 . políticas.¿it::Ol\:. después de que rezara.. bien vestido y brillante. empezó a brincar alegremente. Usó la pedagogía del 9 lb. iut ulla uora ¡. sociales. La doctrina del purgatorio participó de las más diversas coyunturas eclesiásticas. Después de ser llevada a las mazmorras. La frase de san Agustín de que el fuego del purgatorio es peor que el mayor tormento posible que puede padecerse en la tierra abrió amplio espacio a la fan- tasía.

in- fierno y purgatorio-. el prestamista reveló a su mujer que su situa- ción estaba mejorando hasta que finalmente se vio libre de sufri- mientos 10. No es concebido ya como un lugar en el que las almas están retenidas durante más o menos 10 lb. Culturalmente el purgatorio significó el paso del esquema binario -{. merecedores del infierno. La obra maestra de Dante marcó la imaginación religiosa de occidente. Allí los personajes reales y de la corte hacen la verdadera autocrítica de sus actuaciones polí- ticas en la tierra.. ha obligado a una relectura de esta verdad de fe más allá de sus aspectos mItológICOS.. -_. San Bernardo tuvo que pasar por el purgatorio por ha- ber negado la verdad de la Inmaculada Concepción. En cierta manera libera a los prestamistas.2. Relectura moderna La enseñanza oficial de la Iglesia sobre el purgatorio siem- pre ha sido muy sobria. en varias apariciones. . según se advierte en las declaraciones de los concilios y en las reflexiones de sus grandes teólogos. como santo Tomás. con unas amplias repercu- siones y consecuencias en toda la vida social. miedo.. 241 16. el purgatorio sirvió a la causa de Luis. Murió un prestamista de Lieja. superando así las oposiciones radicales mediante una tríada más compleja. 2.ie1o.. El fenómeno de desmitologización y secularización de la modernidad. hijo de Bosón y Hermengarda. que se ha venido acelerando en los últimos dece- nios. La concepción geográfica del purgatorio cede su lugar a una comprensión procesual. su mujer consiguió finalmente que le ente- rraran en tierra sagrada prometiendo satisfacer en lugar suyo. Otra visión favoreció el capitalismo naciente. En la vi- sión de Carlomagno. 407s.a un esquema ternario -{. Escatología . el obispo lo excluyó de la se- pultura eclesiástica. que hasta entonces eran considerados como usureros. Pero en las enseñanzas catequísticas y en la predicación esa doctrina se ha vestido de tal colorido que ha dado lugar a todo un mundo de fantasías.ielo e infierno.

Cada paso que da en orden a la maduración y a la integración va purificando a la persona para el encuentro definitivo con Dios en la muerte. PC1U ldlllUi¿u t~ iiutldUUl. FUI ldIlLU. sufriendo bajo las llamas de un fuego único y original. pero también de liberación. El fuego quedó re- ducido a su cualidad de símbolo de un proceso de purificación. marcados por la negatividad de muchas ac- ciones pasadas. Se deriva de la conciencia de la im- posibilidad del hombre de llegar a un grado perfecto de pureza y de integración durante su vida terrena como vía normal. El doble movimiento de desmitologización y de la valora- ción del mundo personal e interpersonal hizo también sus in- cursiones en la concepción del purgatorio. del egoísmo. En. cui jam emendalorio igne non opus sit.3: R11467. sino de las experien- cias sacadas de las relaciones interpersonales e históricas. Y todo encuentro con la luz penetrante de la santidad de Dios 11 SAN AGUSTíN. El proceso humano puede ser de maduración creciente y de integración o. La mayor parte de los hombres terminan su historia cargados de contradicciones. el purgatorio se va haciendo con la misma vida.ll. marcado por las impurezas del pecado o de sus reliquias. Porque nos acerca más a Dios. capaz de quemar a un alma. Terminan su viaje por la tierra con deudas. 141 . por el contrario. Y nadie puede comparecer ante el rostro de Dios Santísimo. 37. El universo analógico que nos ofrece una pista para la comprensión del dogma no viene ya del fuego ni de la localización geográfica. En el primer caso. puede sufrir la desintegración del pecado. San Agustín in- sistía ya en esta idea de un purgatorio durante la vida: «Purifí- carne y hazme tal en esta vida que no necesite ya del fuego co- rrectivo» -In hac vita purges me el lalem me reddas. in Ps. No se negó la existencia del purgatorio. La aritmética de las indulgencias se disolvió en el vacío. ti purgatorio tiene una dimensión de sufrimiento. el purgatorio pertenece a la tradición de la fe cristiana. Y no lo será menos su culminación en el mo- IlICIIlU Jc id lIIucllc. divididos por incoherencias internas que no consiguieron superar a lo largo de su vida con los recursos espi- rituales ofrecidos por la Iglesia y por medio de su esfuerzo. de purificación. Todo proceso de madura- ción es doloroso.tiempo.

El hombre es persona.. Cuanto más maduros encontremos al Señor. La gracia es el gran factor de maduración. ¡Y qué dolorosas resultan! Hay muchos que no las aguantan. más dolorosa será la integración. el hombre está ya \. la naturaleza y la persona entran en conflicto entre sí debido a la concupiscencia. Y Dios está en el que ama: Ubi ca- ritas et amor. Como naturaleza.. Las interrumpen por no poder soportar el sufrimiento. Atravesamos el fuego del purgatorio. tanto menos doloroso será el encuentro. abierta y libre para amar y recibir el amor! Cada vez que en la tierra damos ese paso de libertad para el amor y para su acogida. Esta naturaleza está ahí antes de las decisiones. El hombre no es armonía perfecta entre naturaleza y persona. Deus ibi est. otras veces resistiendo como si fuera de plomo.. Porque hay niños más maduros en el sentido de la gracia que muchos adultos psicoanalizados. Pero también ¡qué liberación y qué felicidad cuando la persona consigue asumirse. Se trata de una analogía. se dará el término doloroso y sa- broso de esta maduración. Hay dos conceptos de la filosofía moderna que pueden ayu- darnos a aproximarnos intelectualmente a la realidad del pur- gatorio. integrada. La psicología nos permite. «donde hay caridad y amor.ui. Y en el momento último de la muerte. por medio de la analogía de la maduración. Cuanto más apegados estemos a nuestro narcisismo egoísta. unas veces siguiéndolas con la docilidad de la pluma llevada por el viento.Umpit::lalllt::lIlt: l:UIl~iL uiJu eH ~. El hombre es naturaleza. construido por las cargas hereditarias recibidas. nos purifi- camos para el encuentro con el Señor. pero por otro lado termina por sumirnos en la infinita felicidad de ese amor misericordioso. en los umbrales de la eternidad. Más bien. por las rupturas internas. allí está Dios». construido por la influencia de los otros.vi'tCi. entender esta doble dimensión de dolor y de feli- cidad del purgatorio.nos hace sufrir por la conciencia de nuestra imperfección y de nuestra impureza --el fuego--. CUI1~(l u¡Ju ¡AH . dCC. Porque en su última raíz es apertura al amor. pesadamente. a cualquier toque de su vol un- 243 . reforzada por los pecados. Las terapias intentan ayudar al sujeto a integrarse mejor.

Allí es donde quedarán apagados los últimos rescoldos del egoísmo. cn dirccción hacia el amor. ya que esto tiene lugar en- vuelto por el amor salvífica de Dios. que encamina a la naturaleza en una di- rección. .1 . HLU l. ya que se lleva a cabo contra las resistencias de esa naturaleza. Así pues. en donde el centro decisorio -la persona..se fija definitiva e irrevoca- blemente en Dios.. tanto más difícil y dolorosa se hará la integración.""~-. Cuando ese centro de decisión quiera volver... bien en el momento del en- cuentro con Dios.. acostumbrado ya al domi- nio del egoísmo.. histórico. __ . más va la naturaleza integrando a interiorizando esa orientación.. El hombre como persona es ese centro decisorio que orienta a todo el ser. . bien en la tierra.__ .. Es el fin del purgatorio como proceso. " __ ' ' < ' ' .:) '-'1 1. r . el purgatorio se hará más doloroso.. • " ..L. r. en el que la persona va superando sus contradicciones. Y en el momento del encuentro con Dios. J_.. . _ •• . Ll ~UUUHH". por consiguiente. Con las estructuras sociales mantiene una relación dialéctica de produc- 244 .. hasta aquel momento final del encuentro con Dios.. . Cuanto más armónica sea la relación entre la natura- leza y la persona. \. sino dentro de una trama social.') vi laUv del corazón que sufre por no haber correspondido al amor a pesar de haber sido continuamente amado. .lll\"'U(1l1U._. . más se afianzan las decisiones. Es el amor que purifica.. ~ .."". En el encuentro con Dios la trasparencia total de nuestra conciencia por la fuerza de la luz de Dios permitirá que rechacemos clara y libremente estas úl- timas incoherencias. lo demás que resiste de la naturaleza queda vencido. A medida que el hombre orienta su ser hacia el amor. sus egoísmos. ~. hacia Dios. El hombre no se construye solo ni simplemente en una re- lación intersubjetiva. a Dios. por el influjo dc la gracia.') U'--' 10 . Momento de enorme sufrimiento por la mayor nitidez de nuestras faltas e inconsecuencias. encontrará un peso enorme.1'"-'1 «UIUI ._'"l . " . que va cediendo a la fuerza de la gracia y de la libertad decisiva del hombre. el purgatorio puede ser considerado como un proceso personal.tad... Y este proceso de integración es un verdadero purgatorio.".. Comienzo de la bienaventuranza definitiva. Si en la vida el centro decisorio fue marcando su naturaleza con opciones contrarias al amor. Y. •.

esa re- lación dialéctica puede ser un factor de integración o de desin- tegración. creamos estructuras que favorecen la integración de las personas en la justicia y en el amor. haciendo de este modo que el proceso opuesto sea más difícil y doloroso. viceversa. tanto menos tendrá que sufrir cada uno de nosotros los rigores del purgatorio. de constructor y construido. Por tanto. sino más bien confirmados por la glorificación de la resurrección. Quizás podamos recuperar aquí el verdadero sentido comu- nitario de la intercesión.a.. Ni en la tierra ni en la muerte.tor y producto. en la justicia. Y el en- cuentro con el Señor será entonces menos doloroso. ju"t. una mayor coherencia con la orientación fundamental ha- cia el amor y hacia Dios.. la desintegración. cuanto más fieles sean la Iglesia y la sociedad a su vocación por el bien. ya que los lazos que la persona mantuvo con las realidades sociales e his- tóricas no necesitan ser arrancados dolorosamente. en actos de transformación de la realidad con vistas a la frater- nidad. tanto menos doloroso resulta el proceso del purgatorio. Pero a medida que luchamos por una sociedad justa. es «indulgencia» que sostiene a la persona en ese proceso de purificación ahora y en el momento de la muerte. a medida que nos comprometemos en un proceso de liberación integral del hombre y de la sociedad. Todos vamos acompa- ñados por la fe y la oración de la Iglesia. por así decirlo.. El purgatorio es proceso de purificación. no se trata de un problema que guarde relación únicamente con el 245 . Fe que se traduce en actos de mlsencordla. en actos lÍe CUilU. t:1I dUU:' U\.. con vistas a «disminuir el purgatorio» de las almas. a me- dida que las estructuras sociales permiten una mayor integra- ción. Se trata de un verdadero proceso purificatorio. No se trata de restringir el tiempo que haya que pasar en un lugar de tor- mentos. Pues bien. de purificación para el hombre o de corrupción. Por tanto. Nadie se enfrenta con el purgatorio. Toda ayuda comunitaria para que alguien se integre en el amor. de las indulgencias. Refuerzan más bien en él la divi- sión interna. Y. solo. Por eso el purgatorio tiene necesariamente una dimensión social. de integración. de los sufragios. Las estructuras de injusticia que se crean dificultan el proceso de purificación del hombre. Más madura e integrada se encuentra entonces la persona para su encuentro definitivo con Dios.

sino en bien de todos los que hayan muerto en Cristo. en el servicio. acoja esas oraciones en beneficio de la decisión terrena de la persona. Con una de sus manos da una pequeña moneda y con la otra roba hasta la ropa de los demás. por consiguiente. No se trata de una aritmética mecánica. La mayor ayuda que se le presta al difunto se le prestó durante la vida.alma y Dios. perjudica a los vivos con acciones que sirven tan sólo para aumentar su carga de impureza. Aumen- tan nuestro purgatorio todos aquellos que con sus malos ejem- plos. Se van haciendo ya a lo largo de toda nuestra vida. que nos contamina. social. comunitaria. Y sirven en la medida en que favorecen a nuestra integración en la gra- cia. Solamente en una perspectiva personalista. por un difunto es la justicia presente. 246 . con la creación de unos condicionamientos históricos li- beradores.una partícula de su eternidad feliz. con su ejemplo. con su egoísmo. ante el que todo está presente. con su actuación histórica. En cierto modo. en el amor. Y también en la esperanza de que el bien que hoy hacemos redundará no solo en provecho de un difunto determinado. redunda en felicidad de todos. El mejor sufragio. y es eso lo que siempre intuyó la Iglesia al enseñar con fir- meza la solidaridad de los vivos con los difuntos y el valor del sufragio que tienen nuestras acciones por ellos. con el apoyo de sus ora- ciones. participa de una especie de hipocresía aquel que se preocupa de hacer sufragios por los muertos con ritos ex- ternos y. Desgraciadamente también es verdad lo contrario. que libera a las almas del purgatorio a medida que se cumplan simplemente unos cuantos actos en su ritualidad material. Cada partícula de algo definitivo. sino más bien de una realidad eclesial. crean una sociedad más injusta. es la caridad de hoy. de bien construido por uno de nosotros. con sus acciones injustas. ya que eso será -() es ya. Y si aplicamos sufragios por ellos después de su muerte. es porque esperamos que Dios. con su explota- ción. Esos son los mejores sufragios por nuestras almas. so- cial podemos entender el purgatorio sin riesgo de vernos aho- gados en ritos mágicos y mecánicos. al mismo tiempo. Todos nos ayudan en el proceso de purificación y de integración con su fe.

. !12C'!. sus patrias. Las purificaciones terrenas tampoco consiguen en la mayoría de los casos cubrir la totalidad de las fisuras inte- riores.3. sobre sus grupos de in- tereses. El purgatorio es ese juicio que nos encuentra a lo largo de nuestra vida y en el momento de la muerte. Y un purgatorio que es juicio. pero infinitamente misericordioso y salvador.por haberse radi- calizado hondamente en el mal y en el egoísmo. en una mezcla de dolor y de alegría. comenzará la terrible soledad de no poder amar y de no ser amado: el in- fierno. de sufri- miento y de esperanza. p. Los juicios humanos pesan ante todo sobre los pobres y los oprimidos. Y si no resiste a ese juicio -que es purificación y acogida. De un Dios que es justo. Un juicio que siempre está aconteciendo en lo escondido de la his- toria. Un juicio que nos hace transparente nuestra historia. ya y todavía no. Conclusión El juicio de Dios siempre es purificador. sus nacionalismos. La acción divina justiciera terminará este proceso de purificación.e!1d. ¡Cuánta autojusticia se va a derrumbar! ¡Cuántas máscaras se van a caer como si fueran castillos de naipes! Y en el dolor de ese juicio purificatorio el corazón estará ya dis- puesto para ese abrazo infinito de amor: el cielo. Porque los juicios humanos conservan mucho de iniquidad y de injusticia. A partir del pobre podemos percibir mejor la distancia que 247 .0 '1~. Los tribunales fun- cionan de manera diferente en relación con el pobre y con el rico. Un juicio que provoca las transformaciones..üed2!:!. su lectura de la historia.=~ltp pi n{lrlp() de la verdad. Un juicio que es purgatorio. sus causas. condenando inexorablemente al primero y haciendo la vista gorda en relación con el segundo. Del juicio de Dios y del purgatorio vale la dialéctica funda- mental de la realidad escatológica: continuidad y ruptura. El juicio de Dios aca- b~r~ C~~ t0d~ ~st~ ~~bi.1~ . Un juicio que discierne la historia de los hombres. y que se hará transparente en la muerte. Por ese juicio de Dios se disuelven del todo las últimas ilusiones man- tenidas por el hombre sobre sí mismo. De esta manera los juicios y las purificaciones que tuvieron lugar en la tierra y en la historia son ya el juicio de Dios y el purgatorio..

y mientras que la tranquilidad burguesa encuentra en el juicio y en el purgatorio una amenaza. disminuyendo la fuerza de la novedad de la acción de Dios. ensan- grentado. crucificado de Jesús en el Cristo exaltado y glorioso. Y el acento se desplaza hacia el «todavía no». las amarguras y los sufrimientos de los pobres les abren un horizonte de con- fianza en un juicio benévolo y en una purificación menos dolo- rosa. satisfecha de sí misma y de sus conquistas. la miseria. Y la espe- ranza pone su fuerza en la novedad de Dios. Los pobres viven de la esperanza. Cierta insistencia en el «ya» puede muy bien reflejar una mentalidad burguesa. que puede transformar el cuerpo humillado. en el poder del Espíritu. 248 .existe entre el «ya» y el «todavía no».

vamos a enfrentarnos a continuación con aquello que es -al mismo tiempo-. Un destino que la teología y la espiritualidad cristianas han presentado siempre bajo dos configuraciones radicales y extremas: . en la espiritualidad. cristalizaciones definitivas de la condena- ción o de la salvación del hombre. Sin embargo. en la reflexión teológica. en una palabra el infierno. la realización máxima de aquellos que. disponibles y solidarios. los tormentos y la vaciedad. BINGEMER) Después de intentar en esta obra un recorrido por los di- versos aspectos del llamado tratado de escatología. han tenido un papel desta- cado a lo largo de la historia de la Iglesia en la predicación. . con fre- cuencia se han presentado como realidades situadas solamente El mundo moderno. cerrándose al amor de Dios y de los demás.La frustración y condenación de aquel que. Infierno y cielo. encuentran en la eternidad la luz sin sombras. abiertos y receptivos. el amor sin fronteras: el cielo. ha pasado a cuestionar muchos de los aspectos de la concepción tradicional de estas dos caras del destino final de la persona humana. Y hoy la teo- logía. al asomarse a estas realidades escatológicas. conocerá eternamente las penas.la consumación plena.la pregunta más ansiosa y la más fascinante utopía del ser humano: su destino definitivo y eterno. con el proceso de desmitologización y secularización que le es característico. CAPÍTULO VI INFIERNO Y CIELO: POSIBILIDAD y PROMESA (MARÍA CLARA L. tiene que 249 .

se da. ¿Consecuencia quizás de una predicación secular de la Igle- sia. puede morir eterna- mente? ¿El ser humano. 1. posibilidad de frustración eterna ¿El ser humano. hecho para la vida. sino también entre cristianos más intelec- tuales y letrados de los grandes centros urbanos. ambi- 250 . que en las comunidades eclesiales de base surge y toma cuerpo en los ambientes populares. en el mundo de la secularización y del ateísmo. Todavía hoy. la configuración defini- tiva del destino del hombre en términos de «castigo» o de «premio». sino también de la nueva y palpitante realidad de la Iglesia. ¿Puede concebirse el cristianismo como una «doctrina de los dos caminos». la pregunta y la inquiemd sobre el destino Ílumano en rérrninos de rnuene y negatividad eternas. puede tener como destino la eterna y absoluta soledad? La historia de la Iglesia y la teología tienen por detrás de sí largos años de reflexión y de predicación sobre este tema tan controvertido de la fe cristiana.enfrentarse con cuestiones que le vienen no sólo del escepti- cismo y del desencanto de los medios más cultos y seculari- zados. como promesa y objeto de fe? ¿Hay que concebir. en donde los dos enunciados -el infierno y el cielo.se sitúan al mismo nivel. sin vinculación al- guna con el proceso histórico y las luchas del hombre en orden a la construcción del mundo? Estas y otras preguntas tendrán que ser como el trasfondo que nos sirva para situar nuestra reflexión sobre las dos pers- pectivas últimas que desde siempre han inquietado y siguen in- quietando el corazón humano. además de eso. que subrayaba la condenación y el miedo al castigo como estímulo para la conversión? ¿O más bien proyección del com- plejo de culpa de la propia persona que se sabe dividida. no sólo en los medios católicos populares. hecho para la convivencia y la comu- nión. El infierno. como retribución póstuma por unos pequeños actos morales realizados durante la vida terrena? ¿Serán el cielo y el infierno realidades solamente trascendentes.

el punto crucial de su cuestión sobre el infierno? Conscientes de que esa pregunta sufre dife- rentes procesos de evolución. 1. ¿Dónde está.gua y necesitada de una autopunición? Sea lo que fuere. para partir precisamente de ella. para el pueblo. La creencia del pueblo El informe de una diócesis brasileña. la importancia de la vida y de los actos de cada uno y concretamente. para los hombres y las mujeres de hoy. profundamente vinculadas y mutua- mente implicadas. .p77. por otro lado no se puede negar que. Si es sincero. intentar encontrar la pregunta de fondo. 251 . ». dice que «el brasileño popu- lar no creerá fácilmente en el infierno. Conviene. Todo el proceso de evangelización de nuestra gente. Aunque sea verdad que.. ya citado anterior- mente en este mismo volumen 1. en la situa- ción de justicia y de opresión en la que viven los pueblos lati- noamericanos. aunque sólo sea por el hecho de que el miedo a una eternidad hecha de tormentos y de fuego ha causado incalculables daños a lo largo de los siglos. en los am- bientes populares y en los segmentos más secularizados e ilus- trados. en la evolución de la vida y de la práctica religiosa en nuestras tierras la predi- cación sobre el infierno ha sido una realidad constante y palpa- ble. respectivamente. intentaremos detenernos un poco en cada uno de estos dos universos para intentar llegar posteriormente a un denomi- nador común. la cuestión del infierno no puede pasarse por alto. el potencial «infernal» contenido dentro de las estructuras y mediaciones de explotación que sufren ciertos grupos sociales por parte de otros. Dios es primero y fundamentalmente providencia buena y amorosa. reali- l Cf capIl. la libertad constitutiva de la persona hu- mana y el respeto de Dios por esa libertad. Hoyes preciso abordar el problema del infierno con toda la seriedad y el alcance que realmente tiene: el de una cuestión en la que están en juego. dirá que no cree en él.1. sin embargo.

crujir de dientes J. Un lugar de castigo eterno. Todavía hoy esta concepción es la que predomina en los ambientes populares. en la concepción del pueblo. oprimido y aplastado en sus aspiraciones más funda- mentales. Un lugar que se sitúa «debajo». la manera de obrar de este Dios justo en un mundo en que predominan la injusticia y la opresión? Despojado de sus derechos más elementales desde el naci- miento. que consistía en pasar una vez al año por la región. el pueblo experimenta dura y constantemente el peso de la opresión y de la injusticia sobre su vida. sed. Sin embargo. Si Dios es bueno. tinieblas. La falta de perspectivas para el mañana. el ver que nunca llegan días me- jores. cf por ejemplo R. Bilbao 1949. está de acuerdo con el contenido tradicional de las predicaciones: fuego. hay otro aspecto de la cuestión que vale la pena destacar: el aspecto de la justicia de Dios. en la región inferior a aquella en que transcurre la vida. VILARIÑü UGARTE. azufre. Puntos de catecismo. tuvo como parte importante de su contenido la amenaza del infierno. en donde se pena y se paga para siempre el mal aquí cometido.zado en gran parte (sobre todo en las regiones más alejadas y de difícil acceso) por medio de las misiones populares y de las «desobrigas» 2. 252 . todo esto constituye una ex- periencia que podría llamarse «infernal». Y este infierno era presentado por los misioneros y por los predicadores sagrados con los más vivos colores y las más terroríficas descripciones. no es menos verdad que también es justicia. nn 258-266. la vida embrutecida y devorada por la necesidad de tra- bajar para poder comer y reponer las energías a fin de gas- tarlas de nuevo por completo en un trabajo que va a enriquecer y a satisfacer a otros. presencia de demonios que atormentan y torturan a los condenados. adonde se va después de la muerte. gemidos. dentro de esta concepción. Es ésta una experien- 2 «Desobriga» era el trabajo de los misioneros católicos en las regiones bra- sileñas más desatendidas y distantes. si Dios es amor. el infierno fuera un lugar. organi- zando procesiones y exhortándola en sermones a la conversión. Esto hizo que. por consiguiente. dando sobre todo asistencia sacramental a la población local. con abundancia de detalles. 3 El contenido de estas descripciones puede encontrarse en los manuales de teología y catecismos antiguos. ¿Cuál es. La «compo- sición» del castigo del infierno.

también los responsables de todo ese sufrimiento de tantas personas. Sin embargo. mientras viven sufriendo aquí en la tierra y esperando en lo que Jesús les prometió . Ante todas las injusticias que se cometen diariamente contra millones de seres humanos. De ahí emerge -de esta concepción popular del infierno- una pregunta seria que se dirige a los teólogos.. entendidos e irnerpretaous iiteraillltllLt. en la que toda opresión tendrá que pa- sar por la criba de la justicia. la expectativa de una inversión del orden establecido. Sobre la manera como tendrá lugar esta transformación en- contramos dos tónicas distintas en el mismo ambiente popular. proyectado para más allá de la muerte. todavía subsiste fuertemente arraigada la idea del in- fierno como castigo de Dios para los impíos.. en un lugar hecho de tormentos y de penas que duran para siempre. experi- mentarán también «infernalmente» los mismos tormentos que infligieron a los demás. El fundamento de esta creencia lo ofrecen los textos bíblicos con sus descripciones llenas de realismo y de dureza. empieza a aparecer ya dentro del contexto de esta vida. La transformación que la cria- tura es incapaz de realizar será realizada por el mismo Dios. ¿podrá Dios quedarse impasible? Los que satánica- mente transforman en un infierno la vida de sus semejantes. Pero si Jesús existe allí en el cielo. que están ya cambiando dentro de una pastoral popular.cia que originará entonces la esperanza profunda de que Dios no abandonará a su pueblo para siempre. arrastrándose como una serpiente por el campo. los creadores de esas estructuras que aplastan y oprimen. como desafío concreto y urgente. En los sectores más concientizados. 253 . Las personas que forman el cortejo creen en aquellas cosas del cielo . por allí va pasando la procesión. Esa vida inhumana e «infernal» no puede ser eterna. Como deja vislumbrar el compositor brasileño Gilberto Gil: «Mira. en la tierra todo esto tiene que acabaD>. Pasa un año y otro. .. y del mismo modo que los que hoy penan y gimen bajo el peso se verán algún día recompensados y aliviados. Y nada ocurre: la tierra sólo da para seguir tirando..

La descreencia del mundo secularizado Para un hombre posmoderno y secularizado del último cuarto del siglo XX.2. causada por traumas que tuvieron lugar en la infancia y proyectados en un superego. A ello se añade el hecho de que no es posible ignorar en la actualidad la pertinencia de la crítica que las modernas ideolo- gías ateas hacen contra la propia razón de ser de la creencia del infierno. cuestiona radicalmente la existen- cia misma de una realidad trascendente.habrá de llevar a cabo. que detectó con Freud toda la pro- blemática de la inseguridad y de la culpabilización del indivi- duo. Por otro lado. La psicología. No obstante. espacio en el cual uno es «juzgado» por un ser superior como castigo por las malas acciones come- tidas durante la vida. sigue en pie la cuestión para los ambientes 254 . Concebir el infierno como espacio situado geográficamente en relación con la tierra en que se vive. la concepción del infierno como lugar en el que padecen penas concretas y que causan daño a los sen- tidos suena como algo absurdo y fuera de propósito. la llegada de la modernidad y el grito an- tropocéntrico que la caracterizó critican en principio cualquier noción filosófico-teológica de cuño extrinsecista. es algo que los ambientes más cultos e ilustrados de nuestros días no son capaces de aceptar acrítica- mente. acomodados y secularizados? 1. En primer lugar.¿no estarán construyendo para sí mismos un infierno eterno? ¿No será realmente el infierno una «necesidad» para que se haga finalmente justicia? Mostrándonos atentos a esta perplejidad. a través de la revolución que el pueblo mismo -sujeto y autor de su destin<r-. señalemos otro dato: ¿cómo se ve esta cuestión del infierno en los medios más cultos. las filo- sofías materialistas desenmascaran sin piedad alguna el intento de proyectar en un hipotético más allá las justicias y las reivin- ólcaCIOnes que debenan acontecer en el tiempo y en el espacio de esta vida y de este mundo.

a. ' .. la soledad y el odio.. .._.". a una repulsa de la creencia en un castigo eterno infligido por un Dios de misericordia.... como miembro amputado del cuerpo que le da vida. La secreta convic- . sufre la muerte en la incapacidad de amar y en la imposibilidad de ser amado para siempre. aquí y ahora... así como la confianza de que realmente. . ciudadano de una sociedad hecha de stress y de presiones constantes de todo género. Un estado en el que la persona humana._ __ '"' 1-. .. Esta forma de incomunicación total y pe- renne sería el fruto podrido de la ausencia de Dios. desde el punto de vista teológico: ¿a estas expe- riencias de infierno.CrIstIanos que. r . sino de una situación o de un es- tado en el que impera la frustración total.. más recientemente Vietnam. intentan vIvIr y repensar su fe en la ebullición del mundo de hoy. incluso entre los medios más pudientes y más cultos..)VUl . No es una casualidad que los campos de concentración ale- manes.. 1 l. pucde corresponder también un infierno eterno.:-L. Esto da lugar actualmente. ... heredero de dos guerras mundiales y bajo la constante amenaza nuclear. única fuente de toda vida. _".. a una pérdida del «sentido de pecado».. más allá. Hiroshima y. " ..1 _.._. ha infiltrado en esos ambientes una no-conciencia sobre . si Dios es padre.. como reacción. El hombre posmoderno. consecuentemente. tiene en su bagaje experiencias palpables de las realidades «infernales». Allí es donde se replantea el problema y la pregunta.. de fuego y de azufre.. "". . infierno haya sido un recurso del que se valió la Iglesia para exhortar a sus fieles a una conducta moral intachable.. .l . " . la pl'-'uH. «al otro lado»? Creemos que hoy. Tampoco podemos olvidar el hecho de que la predicación del castigo y de los horrores del infierno ha dejado sus huellas en la teología y en la espiritualidad cristianas.-. marcados por la modernidad.UJu. el egoísmo. .lUU UC YUt::. eH el lUllUU.. Con lo que se llega.... reina una concepción del infierno marcada más por la subjetividad que caracterizó al mundo mo- derno: no se trata ya de un lugar poblado de personajes diabó- licos.. . hayan sido llamados «infierno».J ~ _.. que ya han denunciado numerosas veces los últimos papas y otros miembros de la jerarquía de la Iglesia. en los grupos más acomodados y cultos de los ambientes cristianos. conoce mejor que nadie las debilidades de sus hijos y acabará salvándolos a todos.. lUll ~\. lal V\.

3. Lo cual nos abre el camino para intentar ver a continuación cómo se trata esta cuestión y se le da una respuesta en la Escritura y en la tradi- ción de la Iglesia.268.. '" '. permanece después de todas estas consideraciones el otro lado de la cuestión: ¿no signifi- cará una pérdida de seriedad en relación con la vida humana el hecho de que. juntamente con la del infierno 4. Esto toca muy de cerca a la que parece ser la pregunta fun- damental.la gravedad y la grandeza del destino del ser humano.de malograr su propia vida. RUlZ DE LA PEÑA. que es capaz -si así lo quiere. en la predicación 1 . al final de la historia existe un Dios misericordioso que mágicamente suspende la sentencia y ofrece un final feliz? ¿No se estará tocando aquí un punto crucial an- tropológico. avasallando vidas hu- manas? ¿No habrá para sus responsables una inversión de or- den. las estructuras opresoras e injustas. sobre la existencia o no del infierno. 256 . El infierno en el Antiguo Testamento. y más aún sobre la razón de ser de una creencia en el infierno en cuanto dato de fe. que ha de ser radical- mente verdadera si ha de seguir siendo libertad? Intentando traer la cuestión al contexto latinoamericano y replanteándola en términos estructurales. el de la libertad humana.. seguirán impunemente su marcha mortal. es la idea misma de Dios la que entra en crisis.. un estado de cosas donde tenga lugar la justicia? ¿El sufrimiento secular e «infernal» de los pobres no quedará final- mente sancionado. cabría pre- guntar: ¿El pecado social. 1. La otra dimensión.1' • '" " T" • Ut Jtl>UI> y tft tU tlUUtUUft Ut tU 19ttMU Para poder acercarnos más a lo que hemos procurado iden- tificar como la pregunta medular de la fe cristiana sobre el in- 4 Cf J. Escatología cristiana.. Y con esto estamos to- cando el meollo mismo de la fe cristiana. en términos teológicos. a través de la lucha humana y del auxilio de Dios? Como vemos. Sal Terrae. L. Si deseamos ser serios y conse- cuentes en términos teológicos. sea lo que fuere de lo que se haya hecho y de las iniquidades cometidas. Madrid 1975.

A partir de la necesidad de la resurrec- ción del cuerpo. incluso el hombre y la mujer heridos por el pecado (Ez 18.24). 14. que la existencia de una muerte eterna formaba parte del universo de fe de Jesús? ¿Se puede afirmar que ese elemento está presente en su predicación del reino y en sus exhortaciones a los discípulos y a las muchedumbres. 11.11).xistcr. se puede percibir también en la Escritura otra hipótesis sobre el destino humano.22. de fracaso en lugar de armonía y de victoria.. ¿Cómo entendía el judaísmo el destino del impío des- pués de la muerte? ¿Existía ya en Israel antes de Cristo una concepción del infierno como castigo. de ~a 'i üC . Sab 1. Is 14. . Escatología .23.13. ¿Es posible deducir. A este lugar iban todos iu~ jllUtllU~ y á¡lí y ~ \' ¡dÚ utia f0i'úúi d~ .16. que se imaginaban como una cueva bajo las bases de las montañas.fierno. Es deseo de Dios que todo lo que ha sido creado no muera. Sal 94.cia..17. por el cristianismo? ¿Puede de- cirse que el sheol judío corresponde a nuestra concepción del infierno? Una de las persuasiones más firmes y constantes del Anti- guo Testamento es la de la bondad de Dios y la consiguiente positividad de todo lo que es obra de sus manos (cf Gén 1. el polvo.. sino de muerte. 17.21s.0 era posible regresar a la tierra de los vivos (cf Job 7.. sino que viva. el olvido y la languidez (cf Job 1O. Según la concepción tradicional del Antiguo Testamento.7-10) ni encerraba la menor idea de recompensa o retribución. íntimamente unido al alma. .:.. tenemos que acercarnos al mismo Jesús.. el sheol pasa a ser 257 17. el si- lencio. aunque sólo sea parcialmente. de acuerdo con el testimonio neotestamentario que ha llegado hasta nosotros. en donde reinaban las tinieblas. el destino común de todos los que morían era el sheol o mansión de los muertos. de ho- rror que va mucho más allá de todas las experiencias más ne- gativas de esta vida. Esta concepción conoció una evolución dentro del mismo Antiguo Testamento. Dt 32. 33.21. que haya sido asumida. A pesar de eso. Una hipótesis que no es de vida. tan centradas en la gracia y en la infinita misericordia de Dios? Pero antes de eso intentaremos ver cuál es la concepción del infierno que Jesús heredó de su pueblo y su universo reli- gioso.10)..

considerado como una morada intermedia de justos y de im- píos.c. en donde los primeros. Cristiandad. dos anun- cios: uno de salvación y otro de condenación. también se resalta allí la importancia del Li- bro de Henoc que. Estos ele- mentos literarios serán recogidos por Jesús en su predicación. o. Jesús utilizó las categorías de su época para hablar a sus contemporáneos. así como un desarrollo más detallado de la concepción del sheol como infierno se encuentra en L.24) describe con riqueza de detalles en qué va a consistir ese destino final del impío. A pesar de todo esto. la predicación de Jesús refleja las concepciones de esa corriente: urgencia de la conversión. obra apócrifa compuesta a mediados del si- glo 1 a.25). pasando por un proceso de purifi- cación. KÜNG.. El sheol aparece entonces como una mansión infernal. Hombre de su tiempo. ca- lificando sus tormentos como «gusano que no muere» y como «fuego inextinguible». El final del libro de Isaías (Is 66. En Dan 12.2. J. Marcada por la in- fluencia de la apocalíptica judía. 258 . No hay en los evangelios dos principios generadores. de «pérdida de la vida» (Mc 8. n. de exclusión de la comunicación interpersonal 5 Cf Libro de Henoc 103. 4.·35. RUIZDE LA PEÑA. aquéllos para la vida eterna y éstos para la vergüenza y el oprobio. Esto no impide que se pueda encontrar en las palabras del Señor la presencia de esta posibilidad de no-participación en la buena nueva de salvación anunciada. L.- tóría da Paíxdo.19). gozaba de la misma autoridad que la Escritura y era incluso considerado como escrito «santo». Jn 12. en tiempos de Jesús.17) 7. () SI2:? Oll p (} h¡. 222-223. La cita. Es posible reconocer ya allí un antece- dente próximo de la gehenna neotestamentaria 6. la afirmación central que se puede hacer sobre la propuesta de Jesús es la de que se trata de un mensaje de salvación.10.2s se encuentra una concepción diferente de resurrección. que afirma que resucitan tanto los justos como los impíos. en «Perspectiva Teológica» 36 (1983) 126.5-8. Madrid 1983. 6 Cf J. I. dos vertientes igualmente importantes.28. aguardarían la resurrección (cf Is 26. Mt 10. 7 Cf H. inmediatismo de la irrupción de Dios en la historia como jui- cio e inminencia del fin (cf Mt 3. STADELMANN.C.35. pre- senta un buen resumen de la teoría de la apocalíptica judía del tiempo de Jesús sobre el sheol y la gehenna. ¿Vida eterna?. destinada a los impíos para su castigo eterno 5. 271.

. de «no validez» de la vida humana cuando se corta y se separa de Aquel que es la fuente de la vida..1 . H n 1 . de ser «echado fuera» del amor y de sus frutos (Lc 13.... 13.El criterio básico a partir del cual el hombre se autoex- c1uye de la salvación y escoge la condenación es el nivel de su cerramiento a la relación y a la comunicación. .43-48).....47-18). está cargada de realismo y de ur- gencia. eso sí. situar al hombre frente a una decisión radical: a favor o en contra de Dios. del lado de la salvación o de la condenación. de falta de acceso finalmente a la salvación anunciada y pro- puesta. '"iu..-lnl <. J... de ofrecerle.. Esta situación de exclusión y de muerte es descrita en el Nuevo Testamento con lujo de detalles y de adjetivos..-. es decir.... .'.. lo cual hace esencial la decisión por un cambio radical de vida. por el contra- 259 .. es el mismo hombre el que se condena.. Mt 22.. la posibilidad de una muerte eterna. ro .1 . como consecuencia del re- chazo de asumir y llevar adelante ese desafío."V1 ) U lU ..:).. y en las palabras que le atribuyen los evangelistas sobre la condenación eterna: .El juicio condenatorio que lleva al ser humano a la muerte eterna no se pone en boca de Jesús. Jesús sabe que el final de la historia es inminente. Su finalidad no es teórica. «Llorar y crujir de dientes» (Mt 13.... «gusano que no muere». no es un predicador del in- fierno. su rup- tura con el otro.J.. Sin embargo.13. Y en este contexto es donde sitúa la perdición eterna.. . Mt 25. ~ 1".ctU1VUvJ. 12... En esto se mide su apertura o. como «fuego» (Mt 18.~_~ . sino que es un autojuicio (Jn 3. como ya hemos visto.-. Algunos elementos sobre todo nos llaman la atención en la predicación de Jesús respecto al infierno. . sustrayéndose en su libertad .~ .... Al no acoger la salvación.. Mc 9.. Pretende...9.17-19. .43). ~~ "" .".50. imágenes todas ellas que tienen como función destacar más aún el carácter de perdición.23).23-29.. Su anuncio del reino es de la salvación. .l. No ofrece base alguna para un dualismo escatológico..A nI'""' ""~("#)o ti! U....V. que aparece en el contexto de sus discursos.U .. ..Jesús. y no de condena- ción.-l~n . ce- rrándose a las obras del amor fraterno (Mt 25..y del conocimiento de Dios (Mt 7.:. de inutilidad..~"' .32ss).. .10-12).

de «todo o nada». ela- bora entonces Orígenes la doctrina de la apocatástasis o 8 Cf J. En la primera patrística con- viene citar sobre todo a los apologetas. resaltando la cualidad pedagógica de los textos escriturísticos sobre el infierno.11-32). de salvación o de infierno. en cuanto principio espiritual. que comienzan un pro- ceso de justificación racional de las penas del infierno x. el destino y la vida eterna del hombre. Los pa- sajes del juicio final (Mt 25. al mismo tiempo que invita a la comunión es también criterio de juicio. en el que se juega en términos de totalidad.20-31). en cuyo rostro el mismo Dios se propone al amor. del rico epulón y el pobre Lázaro (Lc 16. la doctrina de la Iglesia sobre el infierno se va elaborando sobre la base del ma- terial bíblico de que se disponía. RUIZ DE LA PEÑA. reafir- mando la eternidad del castigo como estímulo para la conducta moral. El verdadero punto neurálgico.C. de acogida al otro.29-37). más allá de las experiencias vividas por la comunidad eclesial. el aplastado por cualquier forma de indigencia.rio. El mensaje neotestamentario sobre el infierno no puede comprenderse bajo ningún pretexto en clave individualista o privatizada. Y en el evangelio ese otro que. el hijo mayor se autoexcluye del banquete preparado por el Padre (Lc 15.. Ampliando esta teoría en términos cósmicos. Allí es donde cada uno se gesta su futuro de vida o de muerte. al final. desde su alteridad. posee una permanente capaCidad de op- ción y el destino de los individuos nunca puede estar definitiva- mente fijado. 260 . su cerrazón respecto al mismo Dios. que fue el primero en cuestionar el carácter eterno de la condenación. es el pobre. Las penas tendrían una función medicinal y una duración temporal (no eterna) ya que el alma. sobre todo del que es pobre y está necesitado. son bas- tante ilustrativos en este sentido. a la acogida.31-46). L. A partir de la generaclOn posapostólica. el necesi- tado. es de cuño eminentemente social: su capaci- dad de apertura a la relación y a la comunión. Este consenso teológico quedó roto por Orígenes. O. del buen samaritano (Lc 10. del hijo pródigo en donde. 276.

Peri Archón 2. Más recientemente el concilio Vaticano 11. atormentado eternamente» 10.. lO Cf la condenación del «Sínodo de Constantinopla» en el 543: DS 411. Cf también la condenación de Escoto Eriúgena: DS 605-633.1. 6. perma- necen en pie algunas dificultades. cuando en la resurrección final se conviertan incluso los demonios 9. Hoy.6.::? !):c~ ~0 ~:. Esto significa que «un hombre.:.165.es el mismo tormento interior del condenado. Si sigue siendo difícil conci- liar la existencia del infierno con la concepción del Dios cristiano. tampoco es menos cierto que no es posible minimizar impunemente el 9 Cf Contra Celso 5. 261 . r. de maldición y de ruina. 3. mirando hacia estas oscilaciones que han ido mar- cando la historia de la Iglesia en lo relativo al infierno. Orígenes lo interpreta en un nivel subjetivo. rechazando la noción de un tormento externo y precedente. reafirma la defi- nitividad de la pena del infierno. es condenado para siempre. ocasionado por la pérdida del único bien existente.10. exhorta a la vigilancia constante.15.6: PG 11. El fuego del que nos ha- blan las Escrituras -según la interpretación origenista. un dualismo escatológico a partir de la evidencia de ~'.338.238-239. apoyándose para ello en di- versos textos escriturísticos y.169.26. con un mínimo de corrección teológica. por otro lado es verdad que Jesús habló sobre el infierno y lo describió con trazos muy vivos y marcados. 343-344. en el número 48 de la constitución dogmática Lumen gentium.por el magisterio de la Iglesia. Respecto al fuego.:. en el que el hombre se vea sumergido por otros.6: PG 11.restauración de todas las cosas después del proceso de purifica- ción.¡ ser Dios.. Las innovaciones de Orígenes sobre la «no-definitividad» de las penas del infierno fueron rechazadas -aunque tardía y pro- gresivamente. por eausa tal vez de un único pecado mortal. Y si no se puede afirmar.3. que es Dios.~it" nI' 11" ~"ti-nim. en términos de fuego. necesaria para que no se incurra en tan terrible castigo.410-411.¡r. Madrid 1967. elemento central de la doctrina del in- fierno. que volvió a afirmar la existencia de una muerte eterna para los que come- tieron el mal en sus vidas. consiguientemente. de amor y de misericordia. 1. infeliz eternamente.

ni tampoco en otro principio que sea de grandeza equivalente. una posibilidad de destrucción definitiva para la criatura. en csta materia tan delicada y dc tanta se- riedad." JJ ¡VI> cu ltll11111VI> uc dlldllLd: A estas dos cuestiones se añade otro cuestionamiento sobre la esencia misma del infierno y su definición.. ¿Sería posible. a partir de las tesis origenistas. al que éste es enviado por un tiempo definitivo y sin límite alguno? ¿O se debe más bien pensar en el infierno como 262 . consigan la salvación. Si existe una muertc eterna. lleva consigo la posibilidad de frustración total y del fracaso y destrucción absolutos? ¿El dato de la posibilidad de la existencia del infierno sería entonces algo indispensable para la comprensión misma de la relación de la persona humana con ~. A partir de eso cabe la cuestión: ¿puede seguir afirmándose que el infierno es una verdad de fe.. metiéndonos en un campo dc certezas que sólo pcrtenece a Dios? Sobre todas estas cuestiones la teología está llamada a pro- nunciarse. buscando con fe ardiente y con humilde empeño ha- cer una posible luz. al final. ¿Se puede toda- vía hoy seguir concibiendo el infierno como un lugar fuera del hombre. ¿implica que esa libertad. infierno: una posibilidad que no es divina La primcra constatación que se desprende de la rcflcxión hecha anteriormente es la de que cl infierno no puede ser atri- buido a Dios. .. sin caer en la herejía de afirmar una salvación incluso para los demonios. bien escamoteando su carácter de radicalidad. en la que hay que creer? Una segunda cuestión: el dato básico de la antropología cristiana de que el ser humano es criatura de Dios. "... bien particularizándolo en personas indivi- duales.4.poder del mal. 1. para ser total. rescatar como positiva la intuición que atisba la posibilidad dc que todos. con la falaz esperanza de un desenlace alegre e inconsecuente para la historia de la humanidad. su origen debe buscarse no en Dios. libre y libe- rado por Jesucristo (cf GáI5.1).

:dHU. HU 'O. Por consiguiente. eleva a la gloria de los altares mediante la canonización a una muche- dumbre de hijos suyos. mientras que no afirma ni emite veredicto alguno de condena- ción definitiva sobre ninguna persona en particular. di iuIic:J. origen del hombre en la creación y que sale al encuentro de ese mismo ser creado para salvarlo y reconducirlo a su fin. intenta ser fiel a esta concepción. La historia.-~ p0~¡L..uu. anuncio. dentro del mensaje cristiano. refrendando así con su testimonio la salvación eterna de los mismos. dentro de la realidad latinoamericana. que es él mismo. por consiguiente. ¿cómo se puede comprender el in- fierno cuando se concibe la realidad en términos estructurales? ¿Es preciso que haya un «castigo colectivo» para que se haga justicia a los pobres y para que los oprimidos reciban el lugar que les corresponde. en iu LUl. ya que. la cate- goría que tiene el anuncio o la promesa. El infierno no es creaclOn de Dios ni es voluntad suya. Salvación que es el mismo Dios -Amor-. a pesar de toda su tradición de predicación so- bre el infierno.en una forma de ser. un estado o situación no extrínseca ni ajena a la misma interioridad humana? Finalmente. objeto de esperanza. pudiendo disfrutar finalmente de los bienes de la tierra que Dios les ha dado a todos? ¿Qué significa. es doctrina de ia igiesia que. Este es. afirmar a la luz de la fe la posibilidad de la existencia del infierno? El infierno no ocupa.1~ tC-ii~i certezas ni seguridades sobre si alguien ha sido condenado y quién.. Al no ser promesa. Examinando los datos bíblicos no se puede honradamente atri- buir de ninguna manera a Dios --cuya línea de acción en lo 263 . no tiene más que una meta. un único fin: la salva- ción. intentando pensar en el problema a partir de América latina y del proceso de liberación que aquí se está lle- vando a cabo y en el que procura participar la teología di- ciendo también su palabra. según la fe cristiana. Y la misma Iglesia. el objeto propio de la esca- tología cristiana: aquello que está permitido esperar al creyente. el in- fierno entraría entonces en la categoría de posibilidad.

g~jl j' . Río de Ja- neíro 1984 16 . ¿Cómo no? Usted es un hombre listo. ¡Menudo problema!» 11.. GUIMARÁES ROSA. ¡Una bicoca! ¡No hay diablo! Pero hay algo peor todavía . El origen de la existencia del infierno tiene que buscarse en el mismo ser humanO'. expresa de este modo esta verdad: «Cierro.~úl~JaÚL(1. El infierno proviene de la misma persona humana y de su libertad capaz de decir NO.. de pie. Padre de Jesucristo. Grande Sertuo Veredas. llamando o conjurando al demonio. La literatura brasileña. Está el ser humano. Y voy para viejo.. honradamente. que se encarga de esparcirlo por el mundo.. Pero no cree ni confía en el infierno. que actúa en él por obra del Espíritu Santo. El cristiano cree en. con or- den y con trabajo.t. porque éste no es ni puede ser objeto de fe. Le conté ya todo. ¿Mérito mío? ¡He cumplido! El Río de San Francisco -así se presenta de grande. 264 .que se refiere al ser humano es tan sólo creadora y salvífica- la responsabilidad directa en la existencia del pecado. que le brinda la ca- pacidad de ser plenamente persona y de responder de todo co- II J. Somos amigos.:l ai ilUJnUl~ <. en los que haya que creer. Llega usted. circunspecto. Ai ildl.. ~iTIo. Afirmar la posibilidad del infierno que proviene del propio ser humano significa afirmar que Dios toma en serio al ser que :~~6 ~ :. . personalizar el mal en espíritus individuales. enorme . el héroe Riobaldo se rinde ante la evidencia de que no es posible.se parece a un palo grande. confía en el Dios misericordioso. Usted me ha escuchado con amabili- dad y ha confirmado mi idea: que el diablo no existe. que lo crea y lo recrea. La fe es una actitud integral del hom- bre que no puede tener más que un único objeto: Dios mismo. Después de haberse pasado la vida entera entre el bien y el mal. tampoco puede proceder de Dios algo como el infierno.. Ahora es- toy aquí. Nova FronleÍra. casi como un propietario. 568. El mal tiene su origen en el mismo hombre.::.. Dios le ofrece y pone a su alcance un amor ab- soluto y definitivo. Del mismo modo que no se puede afirmar que es voluntad de Dios que alguien peque y practique el mal.:umpanero de su alianza. a través de la pluma magistral de Guimaraes Rosa.

Rechazo voluntario de la vida. Es posible cerrarse definitivamente a la relación y a la comunión. la po- sibilidad de negarse a dar un SI a la propuesta. el infierno no puede comprenderse en una dimensión espacial. RUIZ DE LA PEÑA. Solamente Dios es la fuente de la vida. 265 . 283. y que al final siempre acaba bien gracias a una intervención inesperada y fácil de la misericordia de Dios. Situación vital que es muerte. no una mera y remota hipótesis. Es posible llegar hasta el fin de la repulsa. como el personaje de Sartre: «El infierno son los otros» 13.razón al amor que se le ofrece. L. «La oferta divina es la de una salvación total. 13 J.31- 46). Sao Paulo 1977. la condenación es una posibilidad real. sino como situación vital. La Biblia describe la vida eterna como un «ver a Dios». mientras que el otro pasa hambre. com- 12 J. Un riesgo que corrió y le costó la vida a su Hijo. Pero la amistad y el amor son cosas que no se imponen. aislarse en un mutismo amargo y solitario. Entre quatro paredes. dentro de este cuadro de seriedad radical de la vida humana es como hay que comprender la existencia del infierno. de manera que rehusarla significa una pérdida total» 12. P. en donde el único sonido presente sea «el llorar y el crujir de dientes» de que nos habla la Escritura. Por consiguiente. Se ofrecen y se aceptan libremente. El ser humano vive en una situación crítica. en favor o en contra de la salvación. no es una historia inventada para asustar a los incautos. Abril Cultural. sed y frío y en él es el mismo Dios el que sufre y espera (cf Mt 25. Es posible eliminar al otro de la propia vida hasta llegar a exclamar..c. de la comu- nicación. consiguientemente. como forma de ser y estado integral de aquel que escogió para sí mismo el camino de la condenación. de la apertura. Permanece la libertad. SARTRE. solamente de él proviene cualquier forma de vida. Así pues. o. Es un riesgo que Dios mismo quiso asumir al crear al hombre libre y respetarlo hasta el fin. Se ve obligado a decidirse en favor o en contra de Dios y. 98. como lugar adonde se va después de la muerte. de no acep- tarla.

hecho para la comunicación. El infierno. Teológicamente. la persona que se auto- condena vive una existencia que no es. un errar sin rumbo. radical y definitivamente. Por tanto. nos movemos y existimos» (He 17. cortado del tronco. Lo mismo que el ramo de la vid que. el infierno será entonces. 266 . la incomunica- rinn ~h~nhlt~ p~ 1. una a-topía. El ser humano. aquello que estuvo buscando a lo largo de sus antiopciones de vida: a sí mismo. La nueva creación. 14 Un texto bíblico que puede ilustrar en este sentido es el de la maldición de Caín (Gén 4. la dis- tancia de Dios. se seca y sólo sirve para ser echado al fuego (cf Jn 15. no le servirá de acogida o de amparo. un topos donde uno pueda reconocerse y encontrarse con los demás. la frus- tración innominable de estar para siempre lejos de Dios. Perdiendo su refe- rencia fundamental al Ser por excelencia. esta relación se da en dos niveles íntimamente entrelazados: con Dios y con los demás.13).28). sino de repulsa y de hostilidad sin tregua.partir su presencia. la negación de la vida.1-25). para la convivencia y el diálogo. fruto consu- mado del pecado. es el vacío irreparable. Forma de ser que está hecha de no ser. en una relación pervertida con el cosmos que le fue dado por Dios en la creación para que lo sometiera y lo dominase 14. El pecado sería sustancialmente ruptura de esta relación. cen- trada en Dios y ordenada a él. Esclavo de todo. se define a par- tir de la relación. condenado después del fratricidio a errar sin rumbo y sin lugar donde descansar. La muerte que representa el infierno. por- que es estar separado de la vida. Y morir sin remedio.2). la separación de su amor y de esa comunión que establece su presencia es morir. Estado integral de ruptura. vivir en comunión con él. pierde también su razón de ser y solamente sirve para ser quemada (cf Mt 5. en el que todos «somos. sino una ausencia de lugar. de haber perdido definitivamente el camino de acceso a Aquel que es la única fuente de vida y de amor. no ya un lugar. no referido a nada. es entonces la total soledad. al per- der su sabor. lo mismo que la sal que. nega- ción del diálogo y de la convivencia. en el que todo ser encuentra su origen y su tiempo.? f!"USt~~~~0~ fi!"'!::!! de! ~eC'2d()~ :::¡~e só!~ tiene.

Conclusión: el infierno comienza aquí Es un privilegio del ser humano la posibilidad de crear para sí mismo un infierno.. Su dinámica es gradual. El infierno no tiene lugar tan sólo después de la muerte. y que se complace en acumular tesoros para sí mismo buscando su con- fort y su bienestar a costa del sudor y de la sangre de los demás. hasta el punto de que la presencia de los otros es. de forma creciente y cada vez con mayor celeridad. 1. con la anticiudad l5. ¡Qué bromistas! ¡Nada de parrilla! . O. hacia una destrucción progresiva. ¿No os acordáis? El azufre. la parrilla . sin retorno.'~Z !Tl3~r0~~~ ~' m~~ rlpf1nltjv~~ m::llrllt~~ in- fernales. ¿es eso el infierno? ¡Nunca me lo pude imagi- nar!.e. la peor forma de soledad: «Entonces. o. L. cuando ya está todo hecho y se han tirado los dados. con el «no-pueblo». que desea la comunidad. 288. Así es como el que se aísla y se aliena en una omisión anes- 15 Cf J. P. en el infierno se encontrará con la anticomunidad. que pueden llegar a un punto de cristalización defini- tiva. como en el personaje de Sartre. lo mismo que la espiral que se dirige. esa obra de destrucción va adquiriendo y~op~~~ic~e~ ~2d~ '. y como todo hombre es un ser social. gregario. a lo largo y por medio de las opciones o de las omisiones conscientes de cada día. la hoguera.. Y como cada uno de los actos humanos tiene una dimensión de seriedad absoluta y es asumido por Dios en su eternidad. que quiere constituir un pueblo. ¡El infierno son los otros!» ]6.. RUIZ DE LA PEÑA. aplastantes. Así es como aquel que crea para los demás unas condi- ciones de vida infernales. .. torturantes. Ni tam- poco se deriva de un acto aislado en el desarrollo de una vida.. radical y sin remedio. 267 . destruye las relaciones fraternales entre las personas.5.. actúa satánicamente y va dejando en la historia un rastro de muerte y desolación.e. SARTRE. Y crearlo libremente. 16 J.

por el contrario. en el tiempo y en la historia. Posibilidad que en América latina puede vislumbrarse a través del sufrimiento infligido a tantos por la privación de los derechos humanos más elementales. Cielo: la realización absoluta de la vida La palabra es antigua. como la meta suprema de la vida en gracia. toda la lucha que no quiso luchar.tésica. a algo que está por en- cima del hombre. es aquí y ahora. Su empleo evoca la idea de «lugar» o de «espacio» por el que uno aspira y al que se llega después de una peregrinación más o menos larga por la tierra. 2. y de lo que es símbolo y representación ese inmenso techo azul de los días claros. Sin embargo. esta forma de ser. en la trama de la vida real y de las estructuras sociales injustas. la comunión. pertenece al dominio público y está consagrada por el uso. ¿Se encuentra ya el cielo en germen en la trama de esta vIda o es algo a lo que solo se llega después de haber pasado por la muerte? ¿Se trata de una realidad totalmente distinta e incompatible con todo lo que se conoce y se puede concebir en las categorías humanas o. podrá algún día recordar todo aquello al ver que revierte sobre él mismo todo el mal que dejó pasar. se plantean algunas cuestiones en torno a la clave según la cual se debe y se puede entender esta plenitud. es una cosa con di- mensiones históricas. Posibilidad de muerte eterna que puede ser escogida por el mismo ser que fue creado para el cielo. la bienaventuranza de la vida eterna. a pesar de ver que a su alrededor la injusticia y la opre- sión van creciendo y prosiguiendo en su trabajo de saqueos y asesinatos. La tradición cristiana ha identificado siempre el cielo como el vértice más alto de las aspiraciones humanas. donde se gesta el infierno y donde aparece como posibilidad concret<l. lo único que le puede traer la paz y la pleni- tud tan anhelada. a lo trascendente. Su evoca- ción remite a lo alto. todo el bien que no hizo. que puede comprenderse a partir de unas experiencias humanas concretas? ¿Puede conquistarse y obte- 268 . esta situación vital que llamamos cielo. Por tanto.

el cielo forma parte integrante y esencial. nerse a través de los actos individuales de cada uno o es un proceso global histórico en el que están envueltos y llamados a 'participar todos los hombres creados por Dios para «poblar y someter la tierra» (Gén 1. que llamamos cielo. Para comprenderlas. Esta característica del horizonte de comprensión po- pulai ~c dcb~ . En ese horizonte lo mito- lógico tiene una función primordial de búsqueda de traducción del sentido más profundo de las cosas y de la dimensión de pe- rennidad y de permanencia que impregna lo histórico y lo con- tingente. Existen. La concepción popular y la importancia del mito El universo popular está marcado por un horizonte funda- mental de comprensión precientífico. 2. ni se le antojó al corazón del hombre». es propuesta de plenitud de vida y de realización radical para aquel que depositó su con- fianza en el amor y en la apertura a los demás. de creer y de esperar esa meta final señalada por Dios a la histo- ria de la salvación. de la vida y de la esperanza cristianas. la vida eterna. ya que sólo ve en él un único sentido: lo precientífico. es promesa real hecha al ser humano por Dios. La antropología moderna -de cuño racionalista. Y mientras que el infierno se sitúa solamente en el nivel de la posibilidad. nn h~ 1 penetrado todavía la erosión del cartesianismo que trajo con- sigo la modernidad. A continuación intentaremos destacar los elementos que la revelación y la fe de la Iglesia nos ofrecen para una me- jor comprensión de aquello que «el ojo no vio.1. ratificada en Jesucristo.28)? Sea cual fuere el lenguaje empleado o las cosmovisiones subyacentes.~l ~~:hG :"!~ ~~e ~~ ':'~~ ~~_~i~~tp. que 269 . ni el oído oyó.9). anterior a la explicación racional del cosmos. desde siempre. sin embargo. intentaremos ver cómo los medios populares por un lado y los sectores más secularizados e ilustrados de los grandes centros urbanos por otro nos presentan toda una gama diversa de con- cepciones. maneras diferentes de pensar.tacha al mito de ignorancia. el cielo. sino que «preparó Dios para los que le aman» (1 Cor 2.

El pueblo. desa- rrolló un culto materialista del éxito y de la capacidad humana. desheredadas del progreso y de las conquistas más recientes de la cultura secularizada. Pues bien. las inmensas muche- dumbres pobres y marginadas. de reali- dades presentes y pasadas de un alcance mayor de lo que es inmediatamente perceptible. etc. el cielo es visto y esperado como una gran reunión fa- 270 . así también el pueblo. y la dureza de la vida a la voluntad de Dios. elaboró una antropo- logía que. Siguen recurriendo a la cosmovisión y al vocabulario mitológicos para expresar verdades inaccesibles al concepto y a la pura razón. de hartura y de comunión.) a la ira divina. en consecuencia. el cielo es concebido por el pueblo senci- llo como un lugar. Y. De la misma forma que los evan- gelistas. no se ha adherido a esta mentali- dad. El proceso de desmitologización que ha instaurado la mo- dernidad. echa mano de categorías y de lenguaje no-históricos que remiten al núcleo del misterio que. para ser capaz de so- portar una vida cuyas injusticias no se siente con ánimos de transformar o no juzga conveniente cambiar. se llevó también por delante el segundo. perdiendo de vista lo simbólico y lo gratuito. el mito posee. se revela dentro de la historia. para expresar la verdad sobre Jesucristo.hace atribuir los fenómenos naturales (las tempestades. recurrieron a expresiones mitológicas de su época (por ejemplo. al destruir el primer sentido. Como la experiencia de la familia es una de las más fuertes y queridas en la vida del pueblo. siguen recurriendo al mito para expresar con densidad sus experien- cias y sus esperanzas. En esa antropología el cielo no pasa de ser una ilusión y una alienación. aunque trascendente. una proyección del hombre que se encuentra toda- vía en estado de inmadurez y necesita idealizar un lugar en el que reinen tan sólo el gozo y la gloria. un se- gundo sentido más importante: el de ser la expresión no-racio- nalizada de experiencias humanas reales y profundas. Por consiguiente. Lugar de encuentro y de fiesta. de convi- vencia. las inundaciones. además. al título de Hijo del hombre). Sobre todo en Latinoamérica. para entender y para hablar de realidades tan trascendentes como el cielo y la vida eterna. sin embargo.

miliar, en donde habrá alegría y comulllon completas; en
donde se habrá acabado la escasez, la miseria, la dificultad. Y
donde todos se verán invitados a entrar. Acostumbrados a la
convivencia constante en familias numerosas, a vivir rodeados
de gente, a tener su casa permanentemente poblada de ve-
cinos, parientes y amigos diversos, el pueblo no tiene el exclu-
sivismo ni el vicio de la privatización y el aislamiento de las
clases más acomodadas. Por tanto, en la mentalidad popular
no hay problema alguno de que el cielo se vea superpoblado.
Hay abundancia de espacio para todos, como ocurre con «el
corazón de la madre en el que siempre cabe uno más»; y en la
casa del pobre, abierta a cualquier visitante que llegue, sin
puertas, sin rejas, sin todos esos sistemas de seguridad que ne-
cesitan los que tienen mucho que perder o que esconder.
Además de eso, hay momentos en la vida del pueblo, nor-
malmente tan dura y tan dolorosa, en los que se anticipa y se
experimenta ya ese cielo, como las ocasiones de fiesta, en las
que con la aportación de cada uno todos pueden celebrar, ale-
grarse y divertirse; como las victorias después de una lucha que
se vivió largo tiempo en común, y en las que se experimenta y
se conmemora, todos juntos, la fuerza de la unión 17. Estos
momentos son cantados en términos de alegría, de fe y de es-
peranza:

«Nuestra alegría es saber que algún día
todo este pueblo se liberará;
Jesucristo es el Señor del mundo,
y nuestra esperanza se realizará ... ».

Allí, en esos momentos viviendo una experiencia fuerte y
profunda de Dios como don y generosidad, el pueblo afianza
su esperanza en ese cielo, el lugar en donde la alegría y la libe-
ración que ya se han conocido y se han vivido en ciertos mo-
mentos no serán ya un sueño duramente perseguido, sino una
realidad constante y permanente.

17 Cf los relatos de las comunidades de Alagamar y Boa Esperan~a. victo-
riosas después de que se unieron en un objetivo común: SEDOC 12 (1980)
col. 1145-1148; cf también H. J. DE SOUZA, Municipio de Boa Esperanfa: par-
ticiparao popular e poder local, en Alternativas populares da democracia: Brasil
anos 80, Vozes, Petrópolis 1982,99-120.

271

2.2. El cielo póstumo, estático y dualista de los sectores
secularizados

Muy diferente es la visión y la expectativa del cielo para las
clases más acomodadas, marcadas profundamente por la mo-
dernidad y la crítica de la religión. El escritor francés Albert
Camus, muerto en 1941, hace de algunos de sus personajes
portavoces de su concepción del cielo y de la otra vida.
El ateo Mersault, condenado a muerte, responde con irrita-
ción y desprecio al capellán de la cárcel, que intenta hablarle
de Dios y de la esperanza en otra vida: «Su presencia me pe-
saba y me hastiaba. Iba a decirle que se marchase, que me de-
jase, cuando él gritó de repente, con una especie de exclama-
ción, dirigiéndose a mí: 'No, no puedo creerlo. Estoy cierto de
que alguna vez ha deseado usted otra vida'. Yo le respondí
que naturalmente la había deseado, pero que eso no tenía más
importancia que desear ser rico, nadar con rapidez o tener una
boca mejor trazada. Todo era por el estilo. Pero él me cortó y
quiso saber cómo veía yo esa otra vida. Entonces le grité: 'Una
vida en la que yo pudiera acordarme de ésta' ... )} 18.
y el médico Rieux, que busca en la entrega total al servicio
de los demás, en la lucha contra la muerte, en su profesión, la
verdad, que no cree que exista como un Ser Trascendente, res-
ponde al compañero que le pregunta por su fe: «En fin de
cuentas ... , puesto que el orden del mundo está regulado por la
muerte, quizás sea mejor para Dios que no se crea en él y que
se luche con todas la fuerzas contra la muerte, sin levantar los
ojos en dirección hacia ese cielo en donde él está callado» 19.
Así pues, el ateísmo ha sido para muchos de los hombres y
mujeres más conscientes de este siglo la salida más honrosa, la
opción preferible a una creencia en un cielo que les aliena y les
hace olvidar su misión aquí en la tierra, en relación con los
r
rlpm~<:

18 A. CAMUS, L'étranger, en Colleetion littéraire 20eme siec/e, Paris 1957,
614-615 (trad. esp.: El extranjero, Alianza, Madrid 1983).
19 A. CAMUS, La peste: ib. 621 (trad. esp.: La peste, EDHASA. Barcelona
1979).

272

Sin embargo, hay muchos cristianos en los grandes centros
urbanos para los que el cielo sigue siendo todavía un objeto de
fe. Para ellos, la esperanza en el cielo, cuando existe, es «pós-
tuma». Se sitúa más allá de los límites en esta vida y tiene ca-
racterísticas bastante individualistas y privatizantes. Se perci-
ben allí ciertos resabios de la mentalidad capitalista, en el
sentido de que se piensa en el cielo como en un premio, como
en una recompensa para después de la muerte, que puede con-
quistarse a través del propio empeño, de una serie de pe-
queñas «buenas acciones» y de determinados ritos que se lleva-
ron a cabo a lo largo de la vida cotidiana. Por consiguiente, no
se piensa en la vida eterna como en un don pleno que proviene
de la absoluta gratuidad de Dios, sino como en algo que hay
que alcanzar con el esfuerzo del propio hombre. La vida de
cada día adquiere el carácter de prueba, de combate espiritual
por el que, a través de una ascesis individual, compuesta mu-
chas veces de una visión bastante dualista del hombre y del
mundo, se van acumulando méritos para entrar en la vida
eterna.

Una vez alcanzado entonces el cielo, ¿en qué consiste?
¿Cuál es su contenido y su realidad? ¿Qué es lo que hace que
sea tan deseado?

El cielo, para las clases más acomodadas, tiene una conno-
tación predominantemente estática. A partir de los clásicos
conceptos teológicos de «visión beatífica», de «contemplación
que no tiene fin» junto a Dios, la llegada al cielo representa
para muchos de estos cristianos, oprimidos constante y conti-
nuamente por el stress, la angustia, la ambición de tener y po-
seer cada vez más, características de la vida moderna en las
grandes ciudades, la cesación de todas las preocupaciones y de-
seos. Estado de saciedad permanente, del que se excluye toda
carencia y ansiedad, donde se llenan las lagunas que se sintie-
ron durante la vida terrena, el cielo se convierte en una espe-
cie de «televisión eterna», de la que están ausentes toda activi-
dad y todo movimiento. En una actitud pasiva, el hombre
tendrá que dedicarse entonces solamente a contemplar la infi-
nita visión que se le pone ante los ojos. Un premio al que tie-
nen derecho, por haberlo conquistado duramente a través de

273

lS. -- Es<o'QIQgía ..

sacrificios y de esfuerzos realizados durante la vida, y que dis-
frutan finalmente por toda la eternidad 20.
Contra esta concepción del cielo reaccionan no pocos sec-
tores cristianos dentro de las mismas clases acomodadas e ilus-
tradas. Esa visión no colma ni plenifica sus expectativas de un
cielo en movimiento. ¿No será la ausencia de movimiento, pro-
porcionalmente, una ausencia también de vida? ¿No es verdad
que una relación en la que no se requiere para nada mi activi-
dad me hace sentir completamente «fuera de juego» en tér-
minos de participación? Si esto es así, el cielo puede pare-
cerme sumamente aburrido -una promesa que no suscita mis
deseos ni estimula mi corazón-, llevándome a preferir el
riesgo de prescindir de él y, juntamente con él, de los demás
datos de la fe asociados al mismo.
Por su parte, el pueblo sigue adelante en su toma de con-
ciencia y en sus luchas. Y desde dentro del movimiento por su
liberación va realizando experiencias de plenitud, vislumbrando
destellos de eternidad que le susurran ese maravilloso secreto
de que el cielo será la consumación vivificante de todas esas
experiencias, una vez que esos destellos pasen a ser la luz
plena.
De hecho, si la relación con Dios es una relación de amor,
¿cómo queda esa relación cuando una de las dos partes no
tiene nada que hacer? Y si ese «cielo» solamente tiene lugar
después del momento de la muerte, sin ninguna vinculación
con todo lo que el hombre vivió y sufrió durante la vida, ¿ten-
drá todavía ese cielo algún sentido? ¿No se esconderá, detrás
de esa concepción del cielo, una cosmovisión sumamente dua-
lista, que establece un divorcio entre la fe y la trama de la vida
cotidiana, que no vincula la vida eterna con la vida vivida y pa-
decida en el compromiso histórico y en las luchas por una

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católicos más acomodados la pregunta sobre el destino final de los niños
muertos sin bautizar. La doctrina tradicional de la Iglesia respondía a estas
cuestiones afirmando la existencia del limbo, lugar intermedio entre el cielo y
el infierno, donde los niños, aunque no gocen de la visión beatífica, tampoco
sufren las penas del infierno. Cf en este sentido W. A. VAN Roo, Infants dying
without Baptism, en «Gregorianum» 35 (1954) 406-473, donde se plantea la
cuestión como abierta en términos teológicos.

274

mayor fraternidad? Ese cielo estático y «pasivo», sin senti-
mientos ni emociones, en el que ha sido suprimida toda alteri-
dad, en el que se ha uniformado toda diferencia, en el que se
ha silenciado todo deseo, ¿no se parece más al nirvana del bu-
dismo que al cielo de la fe cristiana?
Por otro lado, también es verdad que, si podemos destacar
especialmente alguna de las promesas de Jesús en los evange-
lios, es la promesa de la vida que no termina. El ciclo, la feli-
cidad eterna, la presencia de Dios para siempre, la comunión
perfecta, forman parte del núcleo central y principal del anun-
cio evangélico y son buena nueva que ilumina al hombre y da
sentido a la vida. Si esto es así, ¿en qué consisten este anuncio
y esta esperanza? ¿Hasta dónde puede llegar la reflexión teoló-
gica a partir de los datos que ofrecen la Escritura y la tradi-
ción de la Iglesia, para hablar de esa plenitud de vida y de ser
por el que suspira la fe y que llamamos «ciclo»?

2.3. Las imágenes de la Escritura

En el Antiguo Testamento el cielo es intramundano. La
promesa de Dios a su pueblo funciona como un dispositivo de
apertura de la historia que se desdobla paulatinamente, a me-
dida que las esperanzas de liberación se van realizando y susci-
tando deseos nuevos y cada vez mayores de una liberación más
plena y completa.
Al ver su esperanza siempre diferida y el objeto de su de-
seo cada vez más anhelado y nunca totalmente saciado, Israel
realiza la experiencia de fe en un Dios que es al mismo tiempo
el que promete y la promesa (cf Gén 15,1). La vida plena, col-
mada por las bendiciones de Yahvé, es esta vida vivida y sabo-
reada en la amistad y comunión con Dios, único Bien capaz de
dar sentido a la existencia. El hombre del Antiguo Testamento
l:umit:nzu, sin t:lIlOUlgu, a visiumowi yut: id vieuiLUu y id inme-
diatez de la presencia de Dios, por la que suspira, no es posi-
ble durante la existencia temporal. Algunos salmos, sobre todo
el 16 y el 73, el libro de la Sabiduría y otros más cercanos a la
frontera del Nuevo Testamento (Daniel, 2 Macabeos, etc.), re-
flejan esta esperanza de vida eterna, en la que el Señor será

275

plenamente conocido y disfrutado, más allá de los límites y del
poder de la muerte.
La predicación de Jesús viene a dibujar con rasgos más ní-
tidos el contenido último de las promesas de Dios y de la espe-
ranza humana. Al ser él mismo la promesa cumplida y el reino
realizado, es la vida al alcance de todo aquel que acoge la pro-
puesta del reino y el anfitrión de un banquete al que todos es-
tán invitados.
«Ver a Dios» es el anhelo que todo semita lleva consigo
desde los comienzos de la historia de su pueblo (cf Ex 33,18-
23). «Ver» significa en términos bíblicos participar de la vida,
vivir en presencia de. Para el semita «ver al rey» es gozar de
su intimidad, sentarse a su mesa, mantener con él relaciones
familiares y afectivas. Se trata, por consiguiente, más bien de
una comunión existencial que de un conocimiento teórico o de
una contemplación pasiva.
Esta visión, que es comunión, puesta por Jesús al nivel de
bienaventuranza (<<Bienaventurados los limpios de corazón,
porque ellos verán a Dios»: Mt 5,8), tiene lugar en esta vida
todavía en un estado imperfecto, confuso. Como dice Pablo en
1 Cor 13,8-12, «vemos ahora mediante un espejo, confusa-
mente; entonces veremos cara a cara. Ahora conozco imper-
fectamente, entonces conoceré como fui conocido». Po-
dríamos, en lugar de «conocer» y de «ser conocido», traducir
esta expresión por «ver» y «ser visto». La experiencia del cris-
tiano sería entonces, según san Pablo, la visión plena de Dios,
que incluye verlo y ser visto por él, en una comunión plena y
perfecta, gozando del amor que ama y es amado.
Esto sólo podrá acontecer cuando las sombras que arrojan
la opacidad sobre esta visión queden disipadas y la verdad y la
justicia reinen soberanamente, poniendo al descubierto la luz,
la gloria v la maiestad del rostro del Señor (cf 2 Cor 4,6; 15,6-
8). Porque, como corrobora san Juan, «aún no se ha manifes-
tado lo que seremos; sabemos que, cuando se manifieste, se-
remos semejantes a él, porque le veremos tal y como es» (l Jn
3,2). Vivimos todavía en un mundo marcado por la injusticia y
la opresión, que esconden y velan el rostro de Cristo en la his-
toria. El Resucitado todavía está crucificado y su gloria perma-

276

sino que él mismo es la vida (cf Jn 11. La vida eterna y verdadera. es ver a Dios. conocimiento y visión de Dios.24). conocerlo tal como es. Todavía no se ha manifestado lo que habrán de ser. donde no existe amor. tiene sus legítimas raíces sólidamente plantadas en el suelo del Nuevo Testamento. donde hay apertura. La dinámica de la vida es inversamente proporcional a la lógica del progreso y del sistema en que vivimos. Pero el dar. Je- sucristo (cf Jn 17.20). la bienaventuranza prometida y deseada. donde el pobre y el pequeño son despreciados y oprimidos. todavía no se habrá manifestado lo que seremos. amor. en ella el aumento y el crecimiento no se dan por acumulación ni por ce- losa conservación. donde hay amor. Y vice- versa. Conocer que. la vida implica ser asumida por Cristo en su gloria y estar en donde él está (Jn 14. sino eterna. La vida eterna que se propone en el Nuevo Testamento es la plenitud del amor. allí no hay amor. Y mientras todos esos pobres e infelices no «sean».3. Una vida que. anuncia la vida y da la vida.23). ser visto y co- nocido por él. en profunda e indisoluble comunión existen- cial. en sentido bíblico.31- 46). por sí misma.25. 17.nece escondida en tantos hombres y mujeres víctimas de la ex- plotación y del pecado. no es pa- sajera ni perecedera. Pues bien. presencia. hace que la plenitud ofrecida crezca y se derrame en dimen- ~¡cr. allí no hay vida. para conocer al único Dios verdadero y a su enviado. allí hay vida. engendra continuamente más vida. bienaventu- ranza: «Si nos amamos los unos a los otros. La promesa de la vida eterna y de la visión beatífica. Juan acentúa el hecho de que Jesús no sólo posee la vida.12). 14. Por tanto. Conocimiento y visión que sólo tienen lugar. y su amor en nosotros es perfecto» (l Jn 4.6. Dios mora en no- sotros. donde las relaciones son tensas. allí no está Dios (cf Mt 25.~~ ¡:-:fi~~~?~ ~ j"r"J('lJhhlf'~ ahsollltas. Pero no es posible comprenderlas en clave indivi- dualista. de la alegría. de los dones. tér- minos con que la teología clásica se refiere al cielo. sin término. puesto que no podremos ver a Dios tal y como él es: la vida en abundancia para todos. participación y comu- nión. 1 Jn 5. el hacer que cada vez un mayor número de personas participen de los bienes. sin embargo. so pena de sufrir una reducción en su amplitud y en 277 . es amar. el compartir.

Así. sin embargo. la fiesta. lo que representa el colmo de las aspiraciones de un labrador es una abundante co- secha (cf Mt 13. La plenitud eterna... representan los dos instintos prioritarios del ser humano: el de la propia conservación y el de la conservación de la especie. el 21 Cf J. el encuentro.24-30). en comunidad. el reino. en la alegría vivida en comunión. También salta a la vista.el alcance de su sentido original. En este sentido pueden ayu- darnos las parábolas del reino en los evangelios sinópticos. disociado de la realidad y de lo concreto de la vida co- tidiana. 13. Imágenes que procuran tocar siempre en el punto más sensible de la realidad de los destinatarios del men- saje. o.1-10. para hablar de plenitud y de abundancia a un pesca- dor no hay ninguna imagen mejor que la de una red llena de peces (cf Mt 13.1-13. por encima de lo puramente biológico que pueda ha- ber en la alimentación o en la sexualidad 21.c. 241-242. Lc 12. consolidada y a salvo. La plenitud del cielo como vida y como visión deben entenderse dentro del contexto del encuentro. Los sinópticos ponen en labios de Jesús una enorme ri- queza de imágenes para hablar de la promesa del reino como gracia y plenitud. la del ban- quete en donde la persona repone y conserva sus fuerzas por la ingestión de unos alimentos y la de la unión sexual del hombre y de la mujer que se abren a la procreación en la fecundidad. Las dos imágenes que allí se contienen.te!"!'~n2. 278 . en la lectura de estas perícopas.' r!"A)'~("('!0n ~x!r2. la promesa de plenitud eterna no se reduce a un acontecimiento localizado solamente después de la muerte. en donde la vida.28-29). se presenta sin la menor señal de mpr::l ::lh~tr::lrrin" () flP.47-48).. algunos símbolos e imágenes a los que Jesús recurre con especial frecuencia para hablar de la vida plena que espera a los que acogen en su existencia el reino de Dios: el banquete y las bodas (Mt 22. del mismo modo. ! -:1J~!r3r~C. de la convivencia y de la fiesta. En esos textos. se celebra en un rito dig- nificante. 25.35-38. RUIZ DE LA PEÑA. L. está profundamente arraigado en aquello que compone lo fun- damental de la vida humana. _A. Existen. la hartura.

Esta ín- dole comunitaria.37b). encuentra en la EKKLESIA del Nuevo Testamento. El cielo no es alguien que está comiendo solo. que se complace en la participación de todos. en co· 279 . aisladamente. bastante aetel1lciameme. de gratuidad. asamblea reunida en la fraternidad para compartir el pan y la palabra. e[ clima es de alegre conviven- cia. a[ ser asumidas como parábolas de la promesa de Dios Padre. de fiesta. estas imágenes sacadas del dato antropológico más primordial. sólo encuentran sentido dentro de una clave de com- prensión colectiva. que presentan la vida eterna en tér- minos de banquete y de bodas. Una realidad en la que cada uno se entiende en relación de comu- nión con los demás y con Dios. a las que Jesús concede trascendencia y eterni· dad. social. empleando para ello. sino la Iglesia -sujeto colectivo--. su embrión primitivo. comu- nidad de salvación en la que esos individuos disfrutan. y volverá a recogerse en los escritos neotestamentarios posteriores en términos de ciudad ce[estial o de nueva Jerusalén (Ap 21. lo mismo que la fecundidad tampoco acontece a través de un individuo aislado. cuyo gozo infinito sugieren el banquete o [as bodas.carácter comunitario de la narrativa. de relación entre las personas. en el cielo como sociedad. El sujeto pri- mero de la gloria celestial no son los individuos. La visión de Dios. El reino anunciado y prometido por Jesús se describe más bien en términos de una sociedad humana que alcanza su meta y llega al horizonte de sus deseos a través de la participación en la gloria de Dios. sobre todo en la patrística. la vida eterna. sirviendo él mismo a la mesa (Lc 12. La tradición de la Iglesia inSIste. el cielo es claramente sociedad: la comunidad y la reunión de todos los que se sientan a la mesa preparada por el Señor. Y esta concepción neotestamentaria volverá a encontrarse en otros muchos momentos de la tradi- ción de la Iglesia. Finalmente. cada uno por parte. a través de un trabajo singular en el te- rreno de unas cuantas virtudes. La plenitud que allí se re- fleja no se presenta como felicidad alcanzada por algunos indi- viduos separadamente. Es el reino de Dios realizado. En [os relatos evangélicos. que preside la fiesta. el símbolo escriturístico de ciudad.9ss).

325·327. Más tarde. que recibieron esta formación en sus familias y en los colegios católicos 25. del gozo eterno 22. el vivir en co- munión profunda e indisoluble con él 23. al afirmar que «la Iglesia . Esta doctrina. a. el magisterio de la Iglesia. 280 . A ello se debe mucho de la concep- ción del cielo y de la vida eterna que tienen las clases bur- guesas. formulada de este modo. Catolicismo.mUnIon unos con otros. influyó también profundamente en los contenidos de la evangelización y de la catequesis y marcó la dirección de la pastoral. Madrid 1965. tan presente en la Sagrada Escritura y en la patrística. a través de la reflexión y de sus documentos. padece de un cuño bastante intelectualista a la hora de describir la vida eterna 24. se consumará en la Iglesia celestial» (LG 48). La esperanza cristiana. tiene también en la concepción de los Pa- dres una índole marcadamente cristológica. 478. Esta vida eterna. el estar en él. El tenor de algunos de esos do- cumentos. VILARIÑO UGARTE. 81ss. El cielo es funda- mentalmente la unión con Cristo. ha ofrecido a la re- flexión de la Iglesia nuevas perspectivas y contribuciones sus- tanciales. 25 Puede verse un ejemplo de esta concepción en R.. Ad ro- manos 5.. Barcelona 1963. 23 Cf en este sentido el hermoso texto de Ignacio de Antioquia. que va siendo sustituida por una esperanza de salvación marcadamente individual y pri- vatizada.3 .. El aspecto del conocimiento de Dios se sobrepone al del amor. el elemento cristológico es considerado un tanto de paso. 24 Cf sobre todo la constitución dogmática Benedictlls Dells (DS 1(00). Estela. está reco- gida y expresada en nuestros símbolos de fe. fuertemente marcados por la Escolástica. BA c. sin embargo.6. en donde todos los cristianos confiesan y proclaman: «Creo en la vida eterna». de gozo y plenitud. en Padres Apostólicos. y al mencionar a la «ciudad celestial» y a la «Iglesia de 22 Cf H. que caracterizó durante muchos siglos a la vida de la Iglesia. y los elementos vivos y palpitantes que reviste la doctrina de la Sagrada Escritura sobre el cielo parecen estar ausentes.. procuró explicitar y desarrollar la consis- tencia esencial de esta visión. El concilio Vaticano 11.c. Lo mismo ocurre con la dimensión social. DE LUBAC.1. La constitución dogmática Lumen gentium sitúa ya de nuevo el sujeto de la salvación en el plural eclesiológico.

. volver a las fuentes de la Sa- grada Escritura y mostrarse atenta a lo que nos dice el conci- iiu. Y la Gaudium el Spes. redimidos en Cristo.3~~rr. sino más bien avivar la preocupación por perfeccionar esta tierra. iluminados y transfigurados. Y más adelante afirma que «la esperanza de una tierra nueva no debe marchi- tarse. el día en que los hombres.los santos» al final del capítulo (LG 51).~0ú ~i1ti~ \:1 o. para expresar con la pobreza de las palabras esta inefable realidad. afirma que «esta misma Iglesia está íntimamente unida a la humanidad y a su historia» (GS 1). como familia amada de Dios y de Cristo nuestro hermano. Este reino está ya misteriosamente presente en nuestra tierra. volverán a encontrarse. de alguna manera. una nueva manera de concebir y de comprender el cielo y la vida eterna.. intenta en esta se- gunda mitad del siglo XX. en la lucha de los hombres para que el gran banquete de la creación pueda ser verdaderamente la fiesta de todos. Dt~uc C~la ~Hl\. en donde se desarrolla el cuerpo de la nueva fami- lia humana que puede.. Con un capítulo dedicado íntegramente a la comuni- dad humana (GS 23-32).}ct:. den a Dios la gloria perfecta». salvados por la gracia. 281 . paulatina y confiadamente. Ya al principio.ia""". ofrecer un esbozo del siglo nuevo» (GS 38). una esperanza de salvación con nuevos con- tornos. fruto de la tierra y del trabajo. cuando Cristo entregue al Padre el reino. El cielo. con la venida del Señor se consumará su per- fección» (GS 39).:~! j' ~! hoy de la vida del pueblo de Dios se va gestando. para el Vaticano Il. al descri- bir a la Iglesia como «comunidad integrada por hombres que. hoy la teología. de la que son protagonistas privilegiados los pueblos oprimidos y creyentes de América latina. y declara que esta solidaridad debe «ir aumentando siempre hasta el día en que quede consumada. reafirma la finalidad del hombre como comunidad que se ama y se sirve mutuamente. Por consiguiente.p:~ .J'~¡. en pasajes de gran belleza literaria. están dirigidos por el Espíritu Santo en su peregrinación al reino del Padre». limpios de toda mancha. sin olvidar todos los pasos que a lo largo de los siglos ha dado el caminar de la Iglesia. comienza en la tierra. vuelve a situar la concepción del cielo y de la vida eterna estrechamente vincu- lada a la vida y a la historia humana. Porque los «bienes terrenos.

consumado y plenificado eter- namente. 282 . de los que en su vida luchan y construyen el reino de Dios. Si el cielo significa. congregada por el Espíritu-. sino el proceso histórico que. El cielo de Jesucristo: comunión en el Espíritu del pueblo de Dios La plenitud anunciada por Jesucristo y ardientemente de- seada por todo aquel que cree y espera en él no es solamente el indicio de un remoto futuro. El hecho de que exista un «cielo» en dirección al cual se di- rigen los corazones. Lo cristológico y lo pneumatológico implican otro aspecto: lo eclesiológico. primogénito de toda criatura y de que en él. en Cristo. por tanto. sino la consumación y la reali- zación absoluta de un encuentro y de una comunión. «Ver a Dios» es ver a Jesucristo. significa igualmente una forma de existir como Iglesia -aquella con la que Cristo se desposó y que es su cuerpo (cf 1 Cor 12). los anhelos y las esperanzas de la persona humana se debe al hecho de que Jesucristo existe. un dato y una realidad primordialmente cristológicos y pneumatológicos. por consi- guiente. «verdadero Dios y verdadero hombre». un coexis- tir plenamente en cuanto pueblo escogido de Dios.8). presentes en la interacción del ya y todavía no. un «más allá» extramundano o metafísico. El cielo es. tal como es (l Jn 3. existir en el ser mismo de Dios. «Vivir eternamente» tiene como condición previa creer en Cristo. el Señor resucitado y exaltado.2. en la vida y en la historia concreta de los seres humanos. por el Espíritu Santo. comer su carne.2. El cielo consiste en esto. No es el lugar adonde se llega. «angustias y esperanzas». 2 Cor 5.4. El cielo de la fe cristiana no es. El hombre está en el cielo en la medida en que se encuentra con Cristo y en Cristo. siendo gracia absoluta de Aquel que es fuente de toda gracia. al otro lado de la historia. se les da a los seres humanos un lugar en ser mismo de Dios. se va gestando también y tejiendo en la trama concreta de las lu- chas. Las categorías empleadas en el lenguaje bíblico para hablar del cielo están imprelwadas de un fuerte cristocentrismo. escuchar su palabra.

Una vida que se transforma. en la consumación perfecta de la alianza. la promesa. el eschaton. A partir de esta constatación el cielo pasa a ser compren- dido cada vez más como una realidad personal. En él. el camino de acceso a Dios al que nadie jamás pudo ver. en donde se realiza eternamente la obra vivificante por la que suspira el Apóstol: « . en plenitud perfecta y ab- soluta. como ya se dijo y se expuso en el capítulo 11 de este libro. sin dejar de ser hombre. Y el hombre. El cielo es el lugar del Espí- ritu. es decir. 2~3 . que habló por los pro- fetas. Y. La plenitud de comunión de vida que caracteriza al cielo no suprime su alteridad entre Dios y el hombre. Aquel que nos precede y nos va abriendo el camino. COn- sumación. de los que el cielo es la máxima expresión. La alianza. partici- pación plena del ser de Dios. el que era desde el principio. el futuro que anhelamos. se personalizaron y se realizaron en Cristo. participa resucitado de la forma de vida del Cristo glorificado con el Padre y con el Espíritu Santo. en la persona de Jesucristo. allí está el reino. como una forma nueva y definitiva de ser. presente. Donde está Jesucristo. el núcleo central de la es- catología cristiana. en consecuencia. que sea Dios todo en todas las cosas» (1 Cor 15. Dios no dt-ja de ser Dios. Señor y fuente de vida. es el divino instaurador y artífice de esa vida que se le da a toda la creación ya en los límites de este mundo. en realidad sin sombras. por el que todo fue hecho. Y es también.. en el cielo.28). El amor quiere la diferencia. se encuentran plenas y realizadas la vocación y las esperanzas del ser humano: el reino. el paisaje que buscan nuestros ojos. es ya en él realización. él mismo es el reino. la integra y se com- place y se enriquece en ella. El cielo es entonces participación en el ser. el que abrió para los hombres un camino nuevo y vivo a través del velo de su humanidad.. marcada para siempre por la encarnación-pasión-resurrección del Señor Jesús. el eschaton. Aquello para lo que fuimos hechos. el destino hacia el cual caminamos. el único eschaton. ya que el Espí- ritu une sin anular las diferencias. de la comunión trinitaria. Participación que no significa uniformidad. En el gozo pleno del amor. El Espíritu.

Siendo la culminación definitiva de lo que fue la vida con- creta de cada uno en su caminar. sino nueva manera de estar presente en esta tierra tan amada por él. Aunque resucitado y glorificado. se convierte en comunión plena de vida y de ser. En el cuerpo del Señor resucitado --{. la Iglesia triunfante intercedía por ella y mantenía con ellas la relación mutua de sus miembros. Porque la glorificación de Cristo no quiere decir ausencia del mundo. instauradas y posibilitadas por el Espíritu. no es otra cosa más que una manera de ser persona. una nueva forma de participación en el señorío de Dios sobre esta historia que él asumió. en sus luchas. con Cristo y en Cristo. una forma nueva -más estre- cha. los dolores y las alegrías que esto implica. En el rostro del Señor resucitado está la meta de llegada del caminar humano sobre la tierra. habiendo pasado ya como vencedores la fron- tera de la muerte. el cielo es al mismo tiempo gracia absoluta que jamás puede alcanzarse con las solas fuerzas humanas. acuñó también la expresión de «Iglesia triunfante» para designar a los bautizados que. Lejos de estar desvinculada de las otras dos Iglesias.de amor en la vida concreta encuentra su más elevada continuidad y potencialización. que trasmitió sus contenidos a muchas generaciones por medio de manuales y de catecismos. en su fideli- dad. La teología clásica. la «militante» que pere- gnnaDa aun por la nerra y la «purgante» que aguaroaba en el crisol del purgatorio la salvación definitiva.de relación con esas personas por las que dio su vida. Aquello que fue un intento -aunque po- bre. El seguimiento de Jesucristo. llegaban victoriosos al cielo. que constituyen el cielo de la fe cristiana. en la encarnación. bajo el impulso del Espíritu. sin que por ello esté condicionado por él. cerca ya de la muerte: «Pa- saré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra».está el modelo de la convivencia y de la co- munión fraterna. con todas sus implicaciones y sus límites. Es tradicional en la espiritualidad cristiana la frase de santa Teresita de Lisieux. en último análisis. con las renuncias. Y por eso el cielo. Jesucristo sigue estando relacionado con el mundo. que es ser por Cristo. 284 . en su acción y en sus pasividades.fucificado todavía en los límites de este mundo-.

Todos serán llamados por su nombre (Ap 2. Si Jesucristo venció defi- nitiva e irreversiblemente a la muerte. A pesar de que en la actualidad estos conceptos resultan ya superados y extraños a nuestros oídos racionalistas y posmo- demos. se va logrando por medio de la puesta en co- mún de la riqueza y de la originalidad de sus miembros. Hoy. con la esperanza de lle- gar a ser comunión de bienaventurados. Victoria que no es de un individuo. que se van realizando en Brasil con cierta pe- riodicidad. en la historia. en las comunidades eclesiales que van surgiendo y proliferando en medio del pueblo. el punto máximo de todo coexistir humano. sale más victoriosa y más próxima a la victorIa detlmtLva pro- metida por Dios. Así pues. sino purificación y potencialización máxima de todas las posibi- lidades más altas de cada uno. Pero esta comunión no significa uniformidad y masificación. la Iglesia en su etapa esca tológica. Los encuentros intereclesiales de las comuni- dades de base. el cielo es plenitud de lo que el cristiano recibe ya en el bautismo: la pertenencia a una familia. a una Iglesia. tam- bién en la plenitud de la vida en comunión que es el cielo la fusión de todos en el Cuerpo de Cristo no significa disolución. no podemos dejar de percibir la gran parte de solidez teológica y de verdad que contienen. y si el cielo significa existir en Cristo. como lucha por construir el reino -pueblo de Dios-. Es la comunión de los santos en estado total de apertura.17b) Y recibirán de la plenitud de Dios para ha- cer partícipes a los demás de esa plenitud. y no caminar ya nunca solo. en el rostro de Dios. esto implica igualmente participar de su victo- ria. a una comunidad. nos dan un indicio de ese proceso en el que la Iglesia -santa y pecadora.se va acercando progresivamente a la Iglesia triunfante de la fraternidad plena y convirtiéndola 285 . ser vencedor con él. de cada lucha. La comunidad de los bautizados se va forjando. la proximidad insuperable del amor en el rostro del otro. El sujeto primero de la bienaventuranza es el pueblo de Dios. re- galo del Espíritu. Así como a lo largo de la historia la identidad de la Iglesia. sino de todos los que forman el único Cuerpo de Cristo. se puede percibir el germen y la esperanza de esa Iglesia que se autocomprende como co- munidad que lucha por construir el reino y que.

: Yo creo en la justicia y en la esperanza. siendo aún seminarista. todos sabemos que la tierra "todavía no" es el . Civ. la brillante filósofa francesa Simone Weil. Obbedire all'amare nella giustizia. Torino 1975. 'la gloria a oscu- ras' como decíamos. Cada uno de esos encuentros muestra el rostro victorioso de una lucha.. y que vivimos ya aquí en la tierra la única Vida Eterna que viviremos para siempre. 267. refiere: «Murió por la justicia y la caridad . . DDB. WEIL.. aquí y allí. esp.. Y esa victoria es celebrada en un clima de fiesta y de alegría. Creia na justü. Después del asesinato del padre Juan Basca Penido Bour- nier. (No quiero decir 4ue el "cómo" se vive esta única Vida divina. para quien el descubrimiento de Jesu- cristo supuso el abandono de la cátedra por la fábrica a fin de compartir la vida y el sufrimiento de los obreros. Sumergido en las selvas del Araguaia. devorado por el fuego de Dios y la esperanza del pueblo.. 1o . El futuro está hecho de la misma sustancia que el presente» 28.REB» 41 (1981) nn 162 y 164. Río de Ja- neiro 1978. Bilbao 1977). ) » 27 . 28 S. por la gracia. ha dejado en- tre otros escritos este pensamiento sobre la vida futura: «No hemos de creer que el futuro lleva consigo un bien de tal cate- goría que apaga por completo nuestras ansias de felicidad. Enterramos al padre 26 Los informes de los encuentros de las comunidades eclesiales de base en Brasil pueden verse en SEDOC 7 (1974/1975) 1057-1216. todos los fundamentos de las dicotomías. CASALDÁLIGA. (. que la gracia es ya la gloria.Bras. Cle Muerta a los 34 años en tierras inglesas.. 27 P.a e na esperanfa. que fue testigo de sus últimos mo- mentos. de una sola vez. SEDOC 9 (1976) SEDOC 11 (1979) 862.cada vez más en ella 26. Gribaudi. Es hora de martirio en toda la América latina .. el obispo-poeta Pedro Casaldáliga tiene estas reflexiones: «Cuando descubrí. Pedro Casaldáliga. creo que se derrum- baron para mí. pero con la esperanza alegre de que la meta hacia la que se camina será la liberación de todos. no me parezca profunda- mente diferente. 246-247 (trad. la transfiguración progresiva de una historia que sigue estando marcada por la injusticia y por el pecado. 286 . Sin perder la conciencia de la realidad que sigue siendo de sufrimiento y de lucha.

73- 74. y yo también amanecía .. . El mundo no es meramente el soporte de la existencia humana. bajo el sol del Mato Grosso y bajo los cantos de victoria de todo el pueblo» 29. escribe: «Compañero Jesús . lu LjUC 1lC fue construyendo y deseando durante la vida.. un sacerdote de 40 años. buscándote y encontrán- dote.. Sao Paulo 1980. y luego amaneció el día . La ver- dad es que no pensaba en "ser feliz". y de nuevo. como yo deseaba. Diez días después de ese acontecimiento. como siempre. Aquello por lo 29 VARIOS. Ya sé lo que vaya hacer: te seguiré. "estar contigo". en el que había creído y de quien había hablado con mis her- manos. pero se salvó milagrosamente porque la bala destinada a su cabeza rebotó en la varilla de sus gafas. en aquel momento. cuando ya esperaba estar contigo. A práxis do martirio onlem e hoje. en las experiencias y las luchas por un mayor amor y una mayor justicia. fue fusilado con cuatro tiros. Es también el espacio abierto a su creatividad y el ambiente en donde se in- serta su corporeidad. 46-48. el cielo comienza y se va gestando en el seno de la historia. Como si no hubiera ocurrido nada entre nosotros dos. La relación persona-historia sobrepasa no sólo la noción de cielo. Estas declaraciones de unos cristianos que hablan de lo que les canta el corazón como esperanza última de un destino defi- nitivo están impregnadas de una nota común: el cielo no es una cosa extraña a la historia y no se llega a él estableciendo un corte radical entre el antes y el después de la muerte... ese don in- tegra y nace aparecer. realizadas por los hombres bajo la fuerza del Espíritu de Dios. 30 lb. 287 . no quisiste estar conmigo. Al contrario. úe iorma pieua y JefillÍiÍvd.Juan Basca en Diamantina. poco me importaba hasta hace poco aquello que me deparaba la vida eterna.. Si a todos y a cada uno de los hombres se les concede el don de Dios de vivir en plenitud.. me encontraste en mis hermanos .. Carlos. . El subrayado es nuestro.. me desilusio- naste. Eras tú al que yo deseaba. sino todos los aspectos de la escatología. encontrarme con "mi amigo". . Paulinas. La verdad es que da lo mismo encontrarte en esta vida o en la otra: ¡tú eres el mismo!» 30.

eso preparó Dios para los que le aman» (1 Cor 2. se inscribe el cielo de la fe cristiana. sino en la vida humilde y cotidiana del hombre. ni se le antojó al corazón del hombre. en donde ni si- quiera quedará el recuerdo de los sufrimientos pasados. La lucha de Santos Dias y sus compañeros es ahora eterna.. en donde los bienes serán disfrutados y poseídos sin límite.. en donde la comunión será perfecta. «El cielo es el futuro del mundo y del hombre.C. El sentido de la resurrección de los cuerpos se inserta y se comprende en este contexto. también es eterno el testimonio de don Oscar Romero y el del padre Juan Basca. 243. aunque transfor- mado: «Ya no habrá allí recién nacido que viva sólo pocos días.. hecha de luchas y de vic- torias que. 2RR . Así como la victoria de las comunidades de Alagamar y de Boa Esperan~a. Sin embargo. hecho de pasividad y ausencia de deseos. Por eso es tan esplendorosamente nuevo. que es a su vez Dios mismo» 31. plantarán viñas y comerán sus frutos» (Is 65. sino como la glorificación plena y absoluta de todo aquello que en la historia de los hom- bres es justicia y fraternidad. bien y amor. ni anciano que no culmine sus años. extraordinario y sorprendente.9). Al final de su libro. se sufrió y se murió. O. asumidas en la eternidad de Dios. Por eso mismo tampoco puede ser bus- cado en un «más allá» supramundano o metafísico. Dentro de esta tensión entre lo histórico y lo trascendente. entrega y sacrificio. entre lo totalmente nuevo y gratuito que sólo Dios puede ha- cer que suceda y el conocimiento tangible que el hombre cons- truye y busca.que se vivió. KÜNG. Y las estruc- 31 H. lo que caracteriza esa total novedad en el estado de las cosas es lo que ya se ha visto y conocido. Todo eso está inscrito y forma parte del mismo ser de Dios. ni el oído oyó. Aquello que les costó a mu- chos sangre y lágrimas. Harán entonces casas y habitarán en ellas. «Lo que el ojo no vio. el Trito-Isaías habla de la esperanza máxima del hombre en términos de una <<llueva tierra y un nuevo cielo». premio individual y abstracto.20-21). No como plenitud «póstuma». no pueden ser arrancadas ni destruidas por ningún otro poder.

Como dicen las her- mosas palabras del rito matrimonial católico: «Sed en el mundo una señal del amor de Dios. refiriéndose a su martirio ya cercano: «Cuando llegue allí. con Cristo.lI. Para designar el destino final de los hombres y mujeres escogidos por Dios para que se salven -destino de realización máxima.. Y «siendo» el cielo. Entre las comunidades cristianas de América latina de hoy el camino de gestación y de comprensión de lo que es el cielo se va configurando cada vez más como compromiso con aque- llos a los que Jesús proclamó como los primeros destinatarios • •• . Sino que..1 I ue id uueUd uueVd. 289 19. de felicidad suprema. la lucha en victoria. En el cielo Dios convierte lo viejo en nuevo. Por consiguiente. 6. 2. «son el cielo». son más que nunca precisamente aquello que Dios soñó que fueran: personas.turas sociales. 478. podrá finalmente reali- zar su utopía: formar con todos los hombres la comunidad ili- mitada de comunicación que es el reino de Dios. en o. 1"". lo mismo que se está en un lugar determinado espacialmente. la muerte en vida.U~ld u~ Id 1-'IU- mesa realizada: los pobres y los pequeños. por Cristo y en Cristo. la soledad en comunión.. el Cuerpo de Cristo.. no puede decirse propiamente que las per- sonas al morir «estén en el cielo».. cuando se humanizan y se ponen al servicio del ser humano en lugar de oprimirlo. .i<:o'ologio . IU:> ~IUUdUdUU:" VUI ¡. entonces es cuando seré hombre» 32. Ad Rom. . creado para ser su imagen y semejanza...la fe cristiana ha acuñado la palabra «cielo».~¡.5.lc. .. Como decía en el siglo Ir el gran obispo y mártir Ig- nacio de Antioquía. E'. Y el ser humano. "Así en la tierra como en el cielo» La salvación y la vida eterna prometidas por Jesucristo a los que acogen el don de Dios en sus vidas serán plenas y to- tales solamente cuando se haya logrado la salvación del uni- verso y de toda la humanidad. permiten que surja y crezca en el seno de la historia ese cielo que Dios ha plantado en la tierra de los hombres.c. de amor infinito. 1 • 1 I . abrid vuestra puerta a los 32 Cf IGNACIO DE ANTIOQlJÍA.2..

pobres y a los desgraciados. nuestro enredo tendrá un fuerza tal que ya le entró miedo al cordón rival.. Y vi a la ciudad santa.Bem. otro poeta. Veremos a la muchedumbre delirar en homenaje al vencedor real. .. 290 . y oí venir del trono una gran voz. ellos serán su pueblo. hace ya muchos siglos.-\l11 t. Encontrar en esta lucha la alegría y la reali- zación es ya experimentar en la tierra ese cielo que Dios tiene preparado para los que lo aman.ua \. porque el primer cielo y la pri- mera tierra han desaparecido. exhor- tando a la esperanza a las comunidades cristianas aplastadas por la implacable persecución del imperio romano: «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva. que bajaba del cielo del lado de Dios. Cuenta conmigo en tu carnaval. y Dios mismo morará con los hombres. cambiaremos ese cuadro final. yo creo que la decisión es general y cada vez mayor el personal.:. Cuenta conmigo en tu carnaval.11. en Missal Romano. Petró- polis 1977. nosotros llevaremos la voz central.:.". cuando llegue el verdadero carnaval». En la realidad sufrida y desfigurada de América latina no existe ninguna vía de acceso a ese cielo que es el mismo Dios que no pase por el don de la propia vida en favor de la libera- ción de los pobres.llu~. la nueva Jerusalén. Vozes. 33 Missa para o matrimonio . " _ 11 \. Como canta el poeta Chico Buarque de Holanda. me estoy guardando contra el mismo mal. dispuesta como una esposa ataviada para su esposo.675. que un día os recibirán agrade- cidos en la casa del Padre» 33. o como cantaba. que decía: 'He aquí la morada de Dios con los hombres.:íio final.ti lldUll. y el mar ya no existe. espe- rando la victoria final del pueblo liberado: «Cuenta conmigo en tu carnaval.1.

porque el primer mundo ha desaparecido'>. ni luto. (Ap 21. ni pena. ni clamor. Señor Jesús!» (Ap 22. y el cristianismo que espera en ese cielo nuevo y en esa tierra nueva responde: «¡Amén! ¡Ven.1-4). Se enjugará toda lágrima de sus ojos y no habrá más muerte. 291 .20).

de la resurrección de los que mue- ren en Cristo. este concepto se fue iluminando hasta que ei i'. En el segundo capítulo se expuso el núcleo central y funda- mental de la escatología cristiana: el reino de Dios. CONCLUSION Hemos recorrido un itinerario teórico en busca de una me- jor comprensión de lo último y definitivo de todas las cosas.dH1elHU licgú d iJelllifil. bien de los ilustrados. Iniciamos nuestro camino teológico situando la problemá- tica general de la escatología. para captar a conti- nuación las nuevas preguntas que surgen. la predicación y la praxis de Jesús.dliu I.. A partir de la tradición religiosa de Israel y de la persona.. que se hace ya presente en los acontecimientos históricos del tiempo lineal y que está siempre pronto a explotar en el es- plendor de la glorificación.uevu Te:. Constatamos ya desde el princi- pio cómo se han ido desmoronando las preguntas tradicionales del tratado clásico sobre los «Novísimos». La presencia del eschaton en la histo- ria encuentra su última y definitiva revelación en Jesucristo. en donde se desarrolla actualm~nte más bien la proble- mática a partir de los pobres y de los movimientos de libera- ción. Pasamos de la predicación del reino por parte de Jesús a una soteriología cristológica.l. bien de los sectores populares. Al final del primer capítulo introductorio trazamos rápidamente un esbozo del pensamiento teológico en el terreno de la escatología hasta llegar a América latina.Ú:. 293 ..UIl el H1i:'H1u Jt::. el verdadero eschatos: expresión máxima de la cercanía de Dios para nosotros en la historia.

Con un esfuerzo teórico intentamos comprender el fin del mundo. La escatología no puede ya ser considerada actualmente como un apéndice de la teología sistemática. ante el rostro del Dios santo. en donde aparece principalmente el poderío de Dios por la fuerza del Espíritu. sino como transfor- mación glorificadora de la carne y del cosmos en la muerte y la resurrección de las personas. de integración. que revisten formas dife- rentes en el mundo de los pobres y en el de las clases bur- guesas. inten- tamos mostrar los esquemas interpretativos que resultan inaceptables y los que respetan fundamentalmente esos datos revelados. A nivel de conclusión se imponen algunos puntos. no como un acontecimiento al final de la serie lineal de los sucesos históricos humanos. A lo largo de este trabajo hemos atendido a la doble óptica de los sectores populares y de los sectores más ilustrados. el sexto capítulo cerró el círculo de reflexión sobre la escatología cristiana con la tremenda alternativa del destino final de los hombres: la posibilidad de la frustración absoluta y eterna en la soledad definitiva -el infierno. como algo que. Un hecho que no puede conmen- surarse con los demás acontecimientos históricos. personal y social. De forma muy concisa. distinguiendo en ella tres niveles: na- tural o biológico. después de haber expuesto y agotado todos los temas fundamentales. En el tercer capítulo tocamos la problemática tan humana e inquietante de la muerte. tendría que ponerse 294 . La compleja problemática del fin del mundo.y la promesa de la vida en comunión plenamente realizada -el cielo-. como un último capítu)o conclusivo. funda- mentalmente bajo la categoría de encuentro. el quinto capítulo nos acercó teoló- gicamente al tema del juicio de Dios y del purgatorio. Finalmente. justo e infinitamente misericor- dioso. A partir de los datos irrenunciables de la fe. in- tentando captar sus perspectivas específicas. de la resu- rrección de los muertos y de la parusía nos ocupó en el capí- tulo cuarto.

al estar impregnada de una seriedad radical y de una dramática esperanza. al ser la reflexión y el dis- curso sobre el Ultimo que es el Primero. único verdadero eschatos. sus victorias y sus fracasos. ese Dios que en su «economía» de creación. él es el que da ---con su encarnación. Porque. de la materia. Como algo que. realmente. parusía. 295 . el hombre encuentra la verdad sobre sí mismo. Por consiguiente. ten- dría poco que ofrecer para el presente concreto de la humani- dad. Muerte y juicio. En él. cada acto humano lleva en su seno la finalidad definitiva y el horizonte último hacia el que se dirige. Y el objeto de la fe es Dios mismo: Padre. Y al Espíritu Santo se le atribuye el remate final de toda esta «economía divina». realizando la resurrección de la carne y consumando la glorificación del cosmos. infierno y cielo no consisten solamente en unas realidades metafísicas y supramundanas. La teología es toda ella escatológica. Son por el contrario cuestiones vitales. En él la teología encuentra la fuente de su reflexión. la Palabra última. en cada momento. resurrección. Hijo y Espíritu Santo. el Omega que es el Alfa. sus luchas. desde la eternidad de Dios. La teología es reflexión sobre la fe. cada instante de la misma tiene un peso de eterni- dad. las espe- ranzas y alegrías de la vida y del caminar del pueblo en direc- ción a la comunión plena. El es el que. Aquel que desde su infinito futuro viene continuamente al presente concreto y estrecho del hombre y del mundo. en una «gran fina!». salvación y santificación del hombre y de la historia. su muerte y su resurrección. cuando el riesgo y lo inespe- rado pertenecen ya al pasado.a hablar de lo que habrá de suceder a la persona y a la historia «después». escatológica. cierra el ciclo generador e inspirador de las personas divinas. reino definitivamente acontecido. todas las cosas. toda ella. Escatología realizada. la acción de Dios es toda ella escatológica. aportando en dirección del espacio y del tiempo humano. La realidad histórica es. la No- vedad radical: Jesucristo. hace nuevas y definitivas.el sentido último v definitivo a todas las luchas y angustias. en la Trinidad inmanente. purgatorio. que to- can hasta lo más profundo de la mente y del corazón humanos y que sólo encuentran su respuesta en Jesucristo. el contenido y la forma de su discurso. ya plenos y realizados en un eterno presente.

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APOCATASTASIS: doctrina cuyo origen se atribuye a Orí- genes. atri- buido a un autor llamado Juan (¿san Juan?). Aquí se usa este término en un contexto de historia de las religiones. ANTROPOCENTRISMO: discurso sobre Dios utilizando un lenguaje y unas imágenes propias del hombre. GLOSARIO AGNOSTICISMO: doctrina que sostiene la imposibilidad de conocer cualquier cosa más allá del dato experimentado. 301 . ARQUETIPO: modelos fundamentales o ideas colocadas al ~uú1iCi1. ASCESIS: término usado en general en el campo de la espiri- tualidad para significar la práctica de ejercicios austeros y disciplinados con vistas a una purificación espiritual. serán reconci- liados con Dios entrando en un estado de felicidad perfecta.¿ü del tiClIlpv j" ~ !~:. APOCALIPTICA: género literario vigente en el judaísmo tar- dío (dos siglos antes de Cristo) y en los círculos cristianos de los primeros siglos. incluso los condenados y los demonios. según la cual al final de los tiempos todas las cria- turas. q~~ re~~rre~ !~~ pU~b!0~ rr~­ mitivos para explicar y dar sentido al presente. ANALOGIA: en un sentido muy general indica una relación entre dos realidades en donde hay un elemento de seme- janza y otro de desemejanza. designa el último libro del Nuevo Testamento. Sin más. APOCALIPSIS: libros escritos en el género apocalíptico. cuyo contenido principal son los acontecimientos finales en descripciones fantásticas a partir de visiones comunicadas por un vidente.

que florecieron en el judaísmo an- tiguo a partir de la guerra de los Macabeos contra la heleni- zación de la vida judía. COSMOGONIA: narraciones mitológicas sobre el origen del mundo. no contro- lado totalmente por ella. CARISMA: en su raíz significa gracia. la vida y la obra de Jesucristo. DETERMINISMO: hecho o doctrina que afirma la relación estrecha entre causa y efecto en todos los acontecimientos. ATARAXIA: término usado en la filosofía helenista para sig- nificar la imperturbabilidad de ánimo del sabio ante las vici- situdes de la existencia. CARTESIANISMO: sistema filosófico del filósofo francés R. COSMOS: palabra griega que significa «mundo». DESMITOLOGIZACTON' inriil'. CRISTOCENTRISMO: reflexión que coloca a Cristo como centro de explicación de la realidad.) pI rmwP"o . excluyendo por tanto la espontaneidad del acto libre. CESURA: ruptura clara entre dos momentos en la evolución de un pensamiento.ASIDEOS: miembros de una secta judía con una determinada forma de espiritualidad. CRISTOLOGIA: parte de la teología que estudia la persona. Descartes (1596-1650). CATEGORIAL: todo lo que puede ser explicado por un con- cepto universal fundamental. 302 . entre cuyas características princi- pales están la duda metódica como comienzo de la filosofía y el pensamiento matemático como modelo del pensa- miento cierto y evidente. que nos inclina hacia un bien par- cial. San Pablo la usa más bien como un don especial concedido por Dios a las per- sonas con vistas a la construcción de la comunidad.-lp .ntf"rr!"f"!?-':~~~ de la predicación formulada dentro del marco cultural anti- guo hacia dentro de la cultura moderna. CONCUPISCENCIA: apetito anterior a la libertad.

.14). va en el sentido de mayor probabilidad para el equilibrio del universo (energía física). ENERGIA RADIAL: término usado por Teilhard de Chardin para indicar el dinamismo motor presente en el universo. proviene de la raíz «llamamiento.8. EKKLESIA: término griego que significa «iglesia».. ENTROPIA (ley de la): principio de la termodinámica según el cual la energía gastada no se recupera íntegramente y el universo camina entonces hacia la muerte térmica. superiores (energía psíq uica). DISCURSO PERFORMATIVO: véase performativo. EDEN: lugar donde se encuentra el paraíso (Gén 2. evolutivo. convocatoria». DIES NATALlS: día del nacimiento... DOXA: palabra griega que significa «gloria». tiro np pnpr~h. per- mitiendo que surjan formas más complejas. EGOCENTRISMO: concepción de la vida centrada en el pro- pio yo. o sea..opi<:> ne elemento<. ENERGIA TANGENCIAL: término también theilardiano r<:>"<:> <.. que impulsa hacia un proceso interiorizante.DEUS OTIOSUS: expresión usada por M. de un mismo orden. 303 .... usado en el contexto eclesiástico para indicar el día de la muerte de los santos.. pI .. DIALECTICA: característica de un pensamiento que procede por oposición de conceptos y no por análisis de los mismos. su nacimiento para el cielo. 4.ignifi. ECLESIOLOGIA: parte de la teología dedicada al estudio de la Iglesia.. Eliade para indicar el fenómeno en ciertas religiones antiguas en las que se pensaba que los dioses después de la creación se desenten- dían de las criaturas y por eso estaban ausentes de los actos de culto. En oposición a kénosis quiere significar el estado glorioso que se alcanza por la resurrección. r.<:>. Enchiridion symbolorum: libro que contiene documentos oficiales de la Iglesia para uso de los estudiantes de teología. DS: Denzinger-Schónmetzer.t.

idéntica al propio ser o existir. de un conte- nido comprendido en una organización lógica y no en movi- miento.y el nuevo eón -tiempo de la salvación univer- sal sin sufrimientos-. época». ESQUEMAS TERMINOLOGICOS: formas de lenguaje que se usan para traducir una concepción determinada. EUGENESIA: proceso de selección de los seres vivos a partir de la salud de sus factores hereditarios y transmisores. como su soporte necesario. Eschatos: masculino singular. ESCATOLOGIA: parte de la teología que estudia el sentido último y definitivo ya presente en las realidades y el destino último de esas mismas realidades. ESENCIA: realidad que permanece más allá de las transfor- maciones. esto es. pensado como eternidad o como tiempo indeterminado vivido todavía en la tierra. ESCHATA-ESCHATON-ESCHATOS: tres palabras griegas que indican la última y definitiva realidad.EON: término griego que significa «tiempo. connota la pluralidad de esas últimas realidades. connota la unidad radical singu- lar de las mismas. usado en la apocalíptica para distinguir entre el viejo eón -tiempo de nuestra historia con sus vicisitudes y sufri- mientos. ESTRUCTURALISMO: sistema filosófico que destaca en sus análisis la captación de las estructuras. de la experiencia vi- 304 . connota el aspecto personal de la última realidad: Dios Padre en su úl- tima fuente. edad. Eschaton: neutro singular. en un determinado momento cultural. EXISTENCIA-EXISTENCIAL-EXISTENCIALIZACION: es- ta serie de términos se sitúa dentro de una perspectiva fi- losófica que parte del hecho de existir. la realidad di- vina como esencia eterna. ESENCIALISMO: doctrina filosófica que entiende la realidad creada compuesta por esencia y existencia. EPIFENOMENO: véase fenómeno. Jesucristo como enviado suyo y el Espíritu Santo como enviado de ambos. Eschata: plural neutro.

EXISTENCIAL SOBRENATURAL: orientación ontológica profunda del hombre hacia una vida de comunión con la Trinidad. HILEMORFISMO: doctrina elaborada primero por Aristóteles y luego ampliada por la Escolástica. como elemento constitutivo de la estructura del ser y de la existencia concreta humana. FIDES QUAERENS INTELLECTUM: frase clásica de la Es- colástica que quiere significar la exigencia de racionalidad de la fe.). HELENISMO: se refiere al período cultural de la historia de Grecia desde las conquistas de Alejandro Magno (323 a. Escatología . HIEROFANIA: manifestaciones divinas. anterior incluso a la recepción de la gracia y su decisión libre. . EXTRINSECISMO: reflexión filosófica que considera las cosas como exteriores y yuxtapuestas unas a otras. HERMENEUnCA: ciencia que estudia la oroblemática de la interpretación. Metafenómeno: revela la relación entre dos reali- dades de modo que una sería la prolongación aparente de la otra. FUNDAMENTALISMO: lectura literal de las Escrituras. FUTUROLOGIA: ciencia que intenta a partir de los datos presentes elaborados con los recursos de las ciencias mate- máticas y afines prever con mayor o menor probabilidad los acontecimientos futuros. FENOMENO: lo que aparece al sujeto consistente y que puede ser considerado de varias maneras. vida. . HETERODOXIA: falsa doctrina.c. concreta.) hasta la extinción de sus reinos por los romanos (30 p.. relativa a la camposi- 30) 20. Epifenómeno: re- vela la relación de superposición entre dos realidades de modo que una es considerada como mera manifestación de la otra. FIXISMO DOGMAnco: doctrina que enseña la inmutabilidad del dogma de tal naturaleza que rechaza cualquier interpreta- ción del mismo.c.

principios éticos. aniquilación. en oposición a chronos: el tiempo profano. 306 . representaciones globales. En relación con ella hay que entender los tér- minos «pre-crítico» y «post-crítico». INMANENCIA: aquello que pertenece a la esfera intrínseca del ser y del obrar de una naturaleza determinada. Representaciones fuertemente impuestas por los intereses de grupo o de clases.7) para significar la actitud de despojo del Verbo di- vino al caminar entre nosotros. con el fin de regular en el seno de una colectividad las relaciones en- tre los individuos y su propia localización dentro de ella. IN AETERNUM: expresión latina. IMAGINARIO: universo de representaciones que un cuerpo social construye y que da sentido a todo lo que puede pre- sentarse dentro y fuera de él. por toda la eternidad. como libertades y conciencias. KANTIANO: pensamiento que se relaciona con el filósofo inp:lli"t:l:llpm:in Fmm:lnllP] K :lnt (1714-1 R(4) KENOSIS: palabra griega que significa vacuidad. que signi- fica el modo glorioso de vivir. que significa «para siem- pre». IDEOLOGIA: sistema más o menos coherente de imágenes. KAIROS: tiempo privilegiado de gracia. Comienza la era de la crítica. moldeada a partir del término usado por san Pablo (Flp 2. ISAIAS (libro de): libro que relata la actividad profética del gran profeta Isaías (Is 1-39). INTERSUBJETIVIDAD: perspectiva filosófica que valora las relaciones entre las personas. en calidad de componentes esenciales. ideas. Déutero-Isaías: profeta desco- nocido de finales del destierro (Is 40-55). clOn de todos los seres corpóreos como un todo natural compuesto de materia y forma. ILUSTRACION: fenómeno cultural en que se afirma la auto- nomía de la razón humana (siglo XVIII). Trito-Isaías: reco- pilación profética que procede sustancialmente de la época posterior al destierro (Is 56-66). Se opone a doxa.

MILENARISMO: forma de las doctrinas y movimientos esca- tológicos que se desarrollaron en el seno y al margen de va- rias religiones. METAFISICA: parte de la filosofía que estudia el ser en gene- ral. Se carac- teriza por esperar un reino-paraíso terrenal. Señor Jesús!. MODERNIDAD: fenómeno cultural que se caracteriza por el cambio de imagen del mundo.o una constatación -¡El Señor vino!-. unidos al obispo egip- cio Melecio. para traollcir las experienci. las en- señanzas (didaché). sobre todo de Diocleciano. relieioc. METANOIA: palabra griega que significa «conversión». Se usa generalmente en las liturgias del comienzo del cristianismo. METAFENOMENO: véase fenómeno.KERIGMA: término griego que indica «proclamación». según su grafía. MESIANISMO: usado aquí para los movimientos sociales de cuño religioso que se caracterizan por presentar la creencia en la venida de un redentor que pondrá fin al orden actual y establecerá un orden nuevo de justicia y felicidad. hu- manas profundas. en una imagen evolucionista.:¡c. MATERIALISMO: filosofía que pone la materia como la úl- tima realidad del ser. puede significar una petición -¡Ven. pre-moderna. 307 . MELECIANOS: cismáticos del siglo IV. sobre todo del judea-cristianismo. histórica y centrada en el hombre. donde se habla de un reino de 1. MARANATHA: expresión aramea que. marcada por el carácter sa- grado.000 años antes de la consumación final. fixista y teocéntrico..4-6. basándose sobre todo en el pasaje de Ap 20. MITO: forma cultural de expresión antigua.:¡s o las exrerienciac. Se re- fiere al elemento de proclamación de la apologética cris- tiana en oposición a los elementos más doctrinales. de carácter rigorista respecto a la readmisión en la Iglesia de los que habían sido débiles en la persecu- ción.

). que suscita emociones. in- cluso espiritual.C. PLATONISMO: doctrina del filósofo ateniense Platón (si- glu V-IV a.NARCISISMO: término de naturaleza psicológica para indicar que uno se centra en sí mismo. estudia el ser mismo de los entes. NOVISIMOS: son las últimas realidades en relación con el hombre y con el mundo. PHANTASMA (conversio ad): expresión tomista que en la teoría del conocimiento traduce la necesidad de la presencia de la imagen sensible para todo conocimiento humano. PANCOSMICO: término creado por el teólogo alemán K. NEOPLATONISMO: doctrina filosófica que se caracteriza por la concepción del mundo como emanación a partir de un principio único y retorno a ese principio. yue se caracteriza por ia afirmaClon Oe un mundo de ideas trascendentes con relación al mundo sensi- ble. como condición de posi- bilidad para pensar y actuar en relación con la realidad con- creta. prescribe normas de con- ducta e influye en el comportamiento humano. PLEROMA: concepto de san Pablo según el cual Dios Padre nos ha dado en Jesucristo la «plenitud» (pleroma) de la vida divina y en la gloria unidos a Cristo estamos llamados a 308 . PALEONTOLOGIA: ciencia que estudia los animales y vege- tales fósiles. que se refiere al ser mismo en los entes. PERFORMATIVO (discurso): se refiere a un lenguaje no-des- criptivo. Rahner para traducir la nueva relación que tiene con el universo el que murió ya y vive en la gloria. PANTEON: galería de los dioses. PARUSIA: la segunda venida de Cristo en forma gloriosa al final de los tiempos para juzgar a los vivos y a los muertos. ONTICO: lo que se refiere al ente en contraposición con onto- lógico. ONTOLOGIA: es el estudio del problema de la comprensión del Ser y de cada uno de los seres.

SACHE: palabra alemana que significa «cosa». según el cual el desarrollo del tiempo no es igual para dos obser- vadores que están separados uno en relación con el otro. Q. anticipándola en cierto modo. PROLEPTICO: aquello que se refiere a una realidad futura.9. el núcleo de una reali- dad. muerto en Alcazarquivir: volvería a aparecer redivivo para liberar a Portugal del do- minio del rey de España.en las relaciones sociales en una determinada formación social. en el que la tierra pierde su lugar cén- trico respecto al sol. POTENTIA OBOEDIENTIALIS: apertura ontológica de la criatura a la acción de Dios en orden a la salvación. 1 Cor 15. Sebastián. participar de la «plenitud» (pleroma) en la que Dios será todo en todos (Col 2. PROMETEO: figura de la mitología griega que representa el desafío humano al mundo de los dioses. SEBASTIANISMO: mito que se formó en torno a la figura de D. ()hr~ el contenido. PRAXIS: acción humana dotada de teoría (política) que in- fluye --conserva o transforma. REINO DE DIOS: señorío de Dios sobre el mundo. rey de Portugal.28). Se usa para lla- rn~r b M~nrión .: abreviatura de la palabra alemana Quelle (<<fuente»).. QUILIASMO: término griego que significa «milenarismo». ya anunciado y predicado por los profetas del Antiguo Testamento y que Jesús anuncia ya presente en señales y ha de manifestarse pronto de modo glorioso. PROTOLOGIA: discurso sobre la revelación relativa a los co- mienzos del mundo y del hombre. los hombres. se re- fiere a la fuente que usaron los sinópticos Mt y Lc para re- dactar sus evangelios en aquello que no dependen de Mc. RELATIVIDAD EINSTEINIANA: teoría de Eisntein. REVOLUCION GALILEO/COPERNICANA: cambio de imagen del mundo. la histo- ria. 309 .

T~.:~lid~d ':¡ü~ JC ut¡-itüj"c a D~u~ lJUl ti hecho de que él supera todas las realidades creadas y no puede reducirse a ellas. TEOCRACIA: sistema de poder en donde Dios es presentado como su último detentar y los hombres lo ejercen en nom- bre suyo.SCE!'TDE!'!C!.A. TOPIA: palabras griegas que significan «lugar». por la gracia y por la Escritura te- nemos acceso a la salvación y a la revelación de Dios. SUSTANCIA: lo que tiene su ser en sí y no en otro. en oposición a la utopía. SOLA SCRIPTURA: expre- siones latinas que quieren traducir principios fundamentales del protestantismo en lo que se refiere a nuestra salvación: solamente por la fe. SINCRETISMO: fenómeno religioso en el que los elementos religiosos de diversas religiones se mezclan en una determi- nada forma religiosa. SOLA GRATIA. TRASCENOENTAL: término usado por determinadas filoso- fías para expresar algo que hace posible la experiencia. TEOFANIA: aparición de Dios. : ~:. Se dice respecto a una realidad que tiene lugar en la historia. SOLA FIDE. sin identificarse no obstante con ella.. SOLIPSISMO: especie de idealismo que no reconoce nada como cierto más que el acto de pensar y el propio sujeto. TEOCENTRISMO: reflexión que pone a Dios como centro de explicación de la realidad. SHEOL: el mundo subterráneo considerado como lugar de los muertos. TORAH: palabra hebrea que significa la Ley. SHANGRILA: lugar utópico de felicidad descrito por el escri- tor norteamericano James Hilton en su novela Horizonte perdido. 310 ..SEMANTICA: estudio de la historia del significado de las pa- labras. SUSTANCIALISMO: véase Esencialismo.. TOPOS.r\.

311 . UTOPIA: término griego que significa «no lugar».TRITO-ISAIAS: véase Isaías. Se refiere a proyectos históricos que todavía no tienen lugar en la histo- ria y por eso motivan y mueven las fuerzas sociales para su realización.

................... 46 T............ 36 2......... Brote renovador en el mundo católico 67 .....3... 25 1.... Conclusión.............. Escatología..~ (Jllf'rr~ ":lnt~ '"...1.................. 53 3......... La lenta bifurcación.... 17 1....1......... 58 3.. Horizonte de las comunidades............. 55 3.... 29 1.......3..2............. Nuestra relación con el «más allá».. El giro del siglo XIX 63 3........... 13 Capítulo 1: Situación de la problemática......... Carácter escatológico de los movimientos popu- lares 40 El fenómeno Canudos. INDICE Págs.................... Contenido........ Configurar el mundo definitivo apocalíptica- mente 19 1.... 18 1....2.......... Co~clusión.... .....................................3....1.2... Desmoronamiento de las preguntas fundamentales tradicionales........ ............ Preguntas de la gente 36 2...4.................. Persistencia de la imaginación religiosa popu- lar ... 11 Introducción.... 35 2..................... 56 3.....4. utopías e ideologías.................... Bosquejo histórico de la problemática escatológica. Sl 2.

... 142 Capítulo 111: La muerte en la perspectiva cristiana. Jesús como personificación del reino de Dios.......-11' 1<1 lnrnh]p".. Los sectores ilustrados........... Capítulo 11: Núcleo escatológico fundamental.. 196 2............. 148 2..1.. Jesús y la tradición religiosa en Israel....... 184 1..... Experiencia escatológica en la lucha y el cami- nar del pueblo....................................2.................2......... 196 2....................... Págs...... Observaciones hermenéuticas 197 2......... Datos imprescindibles de la fe.......................................1. 168 3....... La «cercanía de Dios» como búsqueda del sen- tido radical 84 1......... 179 "itu".................. 123 5...1..... La piedad popular y el núcleo escatológico............................ 100 2.. La continua cercanía escatológica de Dios........ 153 3.....Mirco ...3........... Las capas populares.........1............. La cercanía de Dios en la vida de Jesús....... hecho social.............. acontecimiento burgués 165 3............... ......... 107 3..................... 80 1.. 73 1.................. Punto de partida....2. 75 1.. Estructura antropológica y escatología.. Consideraciones teológicas.... La muerte......... Conclusión.......... 73 1................. 171 Capítulo IV: La resurrección de los muertos y el fin del mundo...................... La muerte.................... acto personal..................... Predicación y praxis de Jesús en relación con el reino de Dios.............................1......."" ......2...................< o 1 SIn 1... La muerte............ 180 1. 118 4........... Lo que indican los datos........3............ acto de la naturaleza.... La muerte en el mundo de los pobres.3... Conclusión........................ 200 .... 145 1.................. 101 2........ 164 3........4....... La muerte....................2....... 96 2...

. 241 3...... 262 1. La acción del Espíritu Santo en la resurrección de la carne y en la transformación cósmica....... 227 1....._- "j pn -.......... _.._~... El juicio de Dios.... Infierno: una posibilidad que no es divina.....................1..•••_-_.......... El recorrido doctrinal hasta su consolidación...... 204 Esquema de la resurrección en la hora de la muerte 210 4........................... 222 6.........3.. El fin del mundo: La parusía 215 5. Conclusión.....-lp ........n t".............. .......... 226 Capítulo V: El juicio de Dios y la purificación para el en- cuentro con Dios............... En el mundo de los pobres y en la experiencia de Israel...................... La descreencia del mundo secularizado....... 234 2. 204 Esqu............ Cielo: la realización absoluta de la vida... 267 2.............................................~ Iglesia. 249 1...........3.. 231 2..... 1........1....... 256 1........ ................ 251 1................... La novedad de Jesús..2........ en la nr~rl'¡~'"l~'¡¡...s 3............................. 250 1..4............. La concepción popular y la importancia del mito 269 ....... Esquemas interpretativos. El purgatorio........ma ..•...........'¡Án _ • • • ..._.............. Marcos inaceptables......~--~.............2......1........5........... Esquemas interpretativos........ Conclusión: el infierno comienza aquí................. l·) ~............. Marcos plausibles......- ............. 202 3.... 236 2.......2...................._.. El infierno en el Antiguo Testamento.... Conclusión ".. Relectura moderna.......... 227 1............. 230 1....... La creencia del pueblo.......... 202 3........ Páj!...2... 228 1....) tr·)rl'¡"...... 268 2.......... 254 1....tradicional del alma separada y resu- rrecclOn fmal '" ......... El infierno: posibilidad de frustración eterna....e...1.................. 247 Capítulo VI: Infierno y cielo: posibilidad y promesa..1. •• '-~ rf¡:::a -- lpC'{1c --...

..............................4.. 272 2...3................................................................... 2.2.................. «Así en la tierra como en el cielo» 289 Conclusión. El cielo de Jesucristo: comunión con el Espíritu del pueblo de Dios................ 301 ............ 293 Bibliografía 297 Glosario.5..... Págs.... El cielo póstumo.. 282 2... estático y dualista de los sec- tores secularizados.......................... Las imágenes de la Escritura 275 2..............

.Tomo Tomo Tomo Serie IV: Tomo 14.

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