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RESUMEN DEL DERECHO DE GENTES DE RAWLS

El Derecho de gentes de John Rawls se trata de la extensión de su Justicia como


equidad, al ámbito de las relaciones internacionales.

En este sentido, se puede llegar al derecho de gentes a través de un procedimiento


basado en la posición original, dónde los representantes de los pueblos, tanto liberales
como jerárquicos bien ordenados, elegirán libremente principios racionales y justos que
coincidirán en torno a unos derechos mínimos.

Estos derechos para Rawls serían los siguientes: el derecho a la vida, a la seguridad, el
derecho a la propiedad personal y los elementos del debido proceso, el derecho a la
libertad de conciencia y el derecho a emigrar.

Se rige por tanto por un criterio maximin en dónde los pueblos libres llegan a respetar
estos derechos por dos requisitos fundamentales: tener una justicia basada en el bien
común, que implique deberes y obligaciones a sus ciudadanos, y que los representantes
del orden jurídico crean sinceramente en que su sistema está basado en la justicia.

Gracias a estos dos requisitos el derecho de gentes queda garantizado, porque todas las
voces políticas discrepantes deben oírse. Pese a que no se reconociera una plena libertad
de expresión, los representantes jurídicos estarían en la obligación de escuchar a todos
los ciudadanos como representantes de su pueblo (ya sea individualmente o como parte
integrante de una asociación) y contestar a sus exigencias de modo razonable. Aquí se
diferencia entre un Estado paternalista y un Estado jerárquico consultivo.

Por otra parte, los Derechos Humanos reconocidos por las Naciones Unidas son derechos
inherentes a todos los seres humanos sin distinción alguna.

En este sentido, podemos decir que las exigencias de John Rawls en su derecho de
gentes es inferior en tanto que permite ciertas desigualdades, como podría ser una mayor
dotación de derechos o prioridades en función de la religión a la que se pertenezca.

Rawls reconoce el derecho a la vida, y por tanto, al sustento, pero no hace lo mismo con
los derechos económicos y sociales de los que hoy gozamos, como puede ser el derecho
a la educación. En este sentido, es plenamente consciente de las dificultades económicas
que atraviesan ciertos países, y la imposibilidad que supone para ellos el poderlos
cumplir. Por ejemplo, es difícilmente exigible el derecho a la educación en un país cuando
en él hay gente que no tiene calzado para acudir a la escuela.

En este punto, entiende que las sociedades afectadas por condiciones desfavorables,
deberían ser ayudadas para alcanzar las condiciones que hagan posible una sociedad
bien ordenada.
Referencias bibliográficas:

- Rawls, John (2006): Teoría de la justicia. Fondo de Cultura Económica, México.

- Rawls, John (1997): Derecho de gentes, traducción de Hernando Valencia-Villa, Isegoría,


16, Madrid, CSIC.