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INTRODUCCION

El Código Civil, es de origen Francés. Es el resultado de la


Revolución Francesa. Es la obra cumbre de Napoleón Bonaparte,
quien creía en la "virtud de las reglas que habían experimentado la
prueba del tiempo".

A continuación presentamos un estudio basado en conocer el


origen histórico y la evolución del Código de Procedimiento Civil,
luego de su llegada al país, el cual, como se plantea en el párrafo
anterior, es la obra cumbre de Napoleón Bonaparte.

JUSTIFICACIÓN
El presente estudio se justifica en el sentido de que da a conocer
todas y cada una de las etapas por la que ha pasado el Código de
Procedimiento Civil, así como también, su concepto, su contenido,
estructura y primeros forjadores.

IMPORTANCIA
Desglosar todo el recorrido histórico del Código de
Procedimiento Civil dominicano tiene una importancia de
primerísimo orden para nosotros los estudiosos del Derecho, ya que
nos da la pauta de cómo surge y su finalidad.

OBJETIVO DE LA INVESTIGACION

General:

Analizar el origen histórico del Código de Procedimiento Civil


Dominicano desde sus orígenes hasta la actualidad.

Específicos:

1. Conocer las diferentes modificaciones que sufrido el Código de


Procedimiento Civil.

2. Definir el concepto de Código de Procedimiento Civil.

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3. Identificar la Utilidad del Código del Procedimiento Civil
Dominicano.

VARIABLES INDEPENDIENTES.
La razón o causa principal por la cual investigamos acerca de la
Historia del Código de Procedimiento Civil, recae en que como
estudiantes de la Licenciatura en Derecho utilizamos los
procedimientos presentes en este sin saber de donde proviene y
muchas veces al graduarnos queremos aplicar estos procedimientos o
normas en Materia diferente o contraria a la que pertenece. Por ende a
mayor investigación mas aprendizaje.

VARIABLES DEPENDIENTES
Falta de conocimiento sobre el tema, desconocimiento de
nuestras Leyes y Códigos, que nos llevan a en un futuro a ejercer
mediocremente o a no dar una respuesta acertada al preguntarnos
acerca de la materia, procedimiento o Tribunal Competente en algún
litigio civil.

METODOLOGÍA
Para la realización de esta tesina, hemos escogido el método
Investigativo-Biográfico, pues creemos que es el que más respuestas
puede brindarnos, al contener toda la información correspondiente.

ORÍGENES DEL CÓDIGO DE


PROCEDIMIENTO CIVIL.
Si bien el Código de Procedimiento Civil proviene del Derecho
Francés, para poder llegar a su promulgación, es necesario adentrarse
en la Historia del Derecho en nuestra Isla, que mas tarde va
evolucionando hasta poder dividirse en varias ramas de las que solo
nos limitaremos mencionar, concentrándonos así, en la rama del
Derecho Civil, y más particularmente en sus códigos, para entender la
justicia de hoy, y dar lugar al origen del Código de Procedimiento
Civil Dominicano implementado en la Hispaniola.

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Inicialmente se introducirá como el primer derecho se
implementó en la isla con la llegada de los españoles. Pero Las
primeras codificaciones y más particularmente la codificación civil
sólo apareció bajo la ocupación haitiana. Posteriormente, cómo el
derecho civil le dio continuidad a lo anteriormente dispuesto,
basándose en La legislación y la jurisprudencia francesa. En ese
sentido, aun hoy, no se puede hablar de una codificación civil
propiamente dominicana. Esto a pesar de los cambios realizados
con el objetivo de adaptar el derecho francés a la realidad dominicana.

DERECHO DE ORIGEN ESPAÑOL

El primer derecho en la Híspaniola corresponde el régimen


jurídico establecido en la isla con la llegada de los conquistadores
españoles. En efecto, aunque ciertos autores propusieron la tesis de
que los habitantes de la isla de Quisqueya se encontraban sujetos a un
régimen jurídico, se cuestiona la certeza de esa organización jurídica
precolombina.

Así que el primer derecho se inició en el año 1493 con la


aplicación de las “Capitulaciones de Santa Fe”. Fue una convención
firmada por los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, con el objetivo de
precisar los privilegios del conquistador y sus poderes en las tierras
que descubriría.

Como derecho base al cual recurrir, se aplicó el derecho romano


Justiniano (que fue fuente principal del derecho castellano). Lo que se
indica, resultó de la no existencia de directrices o normas especiales
para las nuevas situaciones presentadas en el territorio.

Más particularmente, las leyes españolas fueron las que


imperaron en Indias con una prelación, a partir de 1505, por las Leyes
de Toro.

Las Leyes de Toro fueron un conjunto de 83 leyes que


precisaban cuáles bases legales primaban. O sea:

 El Ordenamiento de Alcalá de 1348.


 El Fuero Real u ordenanzas reales de 1480.
 Diversos fueros municipales.
 El Código de las Siete Partidas.

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El último documento, llamado Código de las Siete Partidas, fue
redactado en Castilla durante el reinado de Alfonso X. Este fue
relevante ya que se consideró el legado más importante de España a la
historia del derecho. En efecto, ese texto de derecho común feudal)
era el cuerpo jurídico Iberoamérica hasta el siglo XIX.

Cabe precisar que, aunque las codificaciones siguientes


pusieron fin a la aplicación de las Siete Partidas, una buena parte del
Derecho contenido en ellas se traspasó a los Códigos de los países
hispanoamericanos. Lo que también ocurrió muy particularmente con
el Código Civil Dominicano.

Sin embargo, a pesar de las múltiples leyes que se dictaron a


partir del descubrimiento de la isla, las cuales formaban las Leyes de
Indias, no había una codificación precisa. Los diferentes textos legales
como las Reales Cédulas, las Leyes, las Instrucciones, las Ordenanzas,
las Pragmáticas, las Cartas Reales, las Capitulaciones y las
Declaraciones no constituían un conjunto coherente y organizado.

APLICACIÓN DEL DERECHO ESPAÑOL


EN LA HÍSPANIOLA
Aunque no existiera una codificación precisa en la época de la
colonización española, si se construyó una organización
jurisdiccional. Contenía varios órganos instituidos con el propósito de
administrar la justicia interna. Se pueden citar los principales órganos
de ese ordenamiento jurídico:

 Los alcaldes ordinarios, establecidos en todos los pueblos.


Tenían competencia limitada para conocer de ciertos asuntos de
menor' cuantía.
 Los alcaldes mayores, establecidos en las localidades más
importantes, a quienes estaba atribuida la jurisdicción civil
ordinaria o sea de primer grado.

 La Real Audiencia, tribunal superior de variadas funciones


judiciales, administrativas y políticas. Era el órgano dirigente de
mayor importancia.

Sin embargo, cabe señalar que los tribunales tenían funciones


no judiciales y la división de poderes no existía. El principio era que

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todos los poderes se centralizaban en el Rey, quien era a la verdad el
legislador, juez y ejecutivo máximo.

LA PRIMERA CODIFICACIÓN CIVIL BAJO


LAS OCUPACIONES FRANCESA Y
HAITIANA
Es interesante ahondar el periodo de las ocupaciones francesas y
haitiana en este trabajo sobre la evolución de la codificación civil
puesto que fue en esos años que se aplicó por primera vez el Código
Civil francés, base del Código Civil Dominicano actual.

Es interesante estudiar el periodo de la ocupación francesa por


varias razones. Por una parte porque los franceses trajeron novedades
jurídicas. Tales como la primera Constitución en 1801 o como el
sistema de tribunales. Este último muy parecido a los actuales
sistemas franceses y dominicanos. Específicamente, en el caso de los
de primera instancia, Cortes de Apelación y una Corte de Casación.
Data también de ese periodo, la división del territorio en varios
distritos jurisdiccionales. De hecho, en Junio del año 1801 fue
dictada la ley de Partición Territorial que divisó la parte oriental de la
isla en seis distritos.

Pero, si se profundizar en el periodo de la ocupación francesa


este periodo es importante no tan sólo por las aportaciones
precedentes. Lo es por su aportación en cuanto al conocimiento de los
orígenes del derecho dominicano en general. Pero aún más importante
en el caso del derecho civil. En efecto, el Derecho Civil Dominicano
se construye sobre el derecho francés. Ese periodo de ocupación
francesa marcó el inicio de la influencia francesa en el sistema
dominicano.

Al llegar a la isla, los franceses introdujeron un interesante


experimento en el orden judicial: un régimen mixto, manteniendo una
dualidad en el contexto de la institucionalización de los derechos. Es
decir, conservaban las antiguas leyes españolas para los habitantes de
origen español y las leyes metropolitanas para los franceses que vivían
en la isla las leyes francesas.

Es relevante hacer hincapié en esa yuxtaposición de sistemas


legales porque permitió a los habitantes familiarizarse con los

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principios, términos y jurisdicciones del derecho francés. Esta
dinámica facilitó la implantación de los Códigos franceses en la isla
algunos años después. Sin embargo, es menester que hagamos una
preclusión: en la época que estamos estudiando fueron promulgados
en Francia los Códigos Napoleónicos (en 1804 el Civil y dos años
después el de Procedimiento Civil). Pero, esos Códigos no fueron
adoptados en Santo Domingo durante la ocupación francesa. Tuvieron
que esperar algunas décadas bajo la ocupación de otros extranjeros:
los haitianos. Ello conduce a tomar como referencia inmediata la
ocupación haitiana del 9 de febrero de 1822, encabezada por Jean-
Pierre Boyer.

DERECHO CIVIL DURANTE LA


OCUPACIÓN HAITIANA
Como consecuencia de la ocupación, durante los 22 años de este
período el sistema judicial se fundamentó en la Constitución haitiana,
pero la consecuencia más notable fue la adopción de los códigos
napoleónicos como instrumentos legislativos de derecho común en
Santo Domingo.

La Constitución de 1816 de Haití fue el texto constitucional


aplicado a los dominicanos. Estableció una organización judicial
especial caracterizada por un Gran Juez designado por el Ejecutivo.
Este encabezaba el Poder Judicial y presidía el Alto Tribunal de
Justicia.

Paralelamente, quedaba establecido un sistema jurisdiccional


compuesto por los Juzgados de Paz, los Tribunales Civiles y el
Tribunal de Casación.

Durante esta ocupación la isla estuvo dividida en seis


departamentos judiciales, divididos a su vez, en distritos y estos en 70
comunes. La organización de los tribunales estuvo compuesta por los
juzgados de paz (uno para cada común), los tribunales civiles y el
Tribunal de Casación. No había cortes de apelación.

Desde el año 1816, los Códigos Napoleónicos se empezaron a


aplicar en Haití. Así que en resumen, cuando la parte dominicana de la
Isla fue ocupada por Haití en 1822, aquella nación tenía ya en vigor
los Códigos franceses. Lo que justamente impulsó a que esos códigos
se aplicaran inmediatamente del referido lado de la isla. Así se

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introdujo la legislación francesa, la cual es la base del derecho
dominicano y más particularmente del derecho civil.

Entre 1825 y 1826 fueron derogados los códigos napoleónicos y


promulgados los códigos haitianos con aplicación en toda la isla.
Dichos códigos mantuvieron la esencia francesa y mostraron pocos
cambios que permitieran distinguirlos significativamente de los
franceses.

En torno a la organización de la justicia civil, la Ley de


Organización Judicial promulgada por Boyer el 9 de febrero de 1826,
eliminó la competencia a los tribunales civiles y dio competencia
exclusiva a los tribunales de comercio para conocer los casos de esta
materia.

Finalmente, en 1844, fue declarada la independencia de la


República Dominicana. La idea era no tener más un "derecho indiano,
español, francés u haitiano" sino construir un derecho propiamente
dominicano. No obstante, ese ideal no fue traducido en la práctica. El
derecho civil dominicano siguió basándose sobre el derecho civil
francés.

LA INDEPENDENCIA DOMINICANA

Adopción de los Códigos franceses de la Restauración durante la


Primera República.

En 1844 se proclamó la Independencia Nacional, hecho que


influyó para que el legislador dominicano iniciara el proceso de
traducción oficial de los códigos franceses.

En cuanto a la organización jurisdiccional, la Primera República


inició muchos cambios del sistema judicial. Fuera suprimiéndose o
añadiéndose jurisdicciones y recursos, o ampliándose o
restringiéndose competencias.

Constituye de vital importancia que la Constitución de 1844 fue


la primera en consagrar la Justicia como tercer poder del Estado.
Seguido de la Ley de Organización de los Tribunales del 11 de Junio
de 1845. Esta ley estableció un sistema moderno de tribunales,
parecido al ordenamiento actual en República Dominicana.

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Desde ese periodo, los tribunales son las entidades encargadas
de aplicar la justicia. Existe desde entonces la Suprema Corte de
Justicia, como institución rectora del Poder Judicial, ubicada en la
cúspide de ellos. Tiene alcance multidimensional y rige para toda la
República.

En cuanto a la codificación, la Primera República orquestó un


cambio en la forma. No obstante, este cambio no modificó tanto el
fondo. En efecto, si durante los primeros meses de la independencia
dominicana, los códigos haitianos continuaron en vigor. El 4 de julio
de 1845, luego de promulgada la Constitución de San Cristóbal el 6 de
noviembre de 1844, fueron adoptados los “Códigos Franceses de la
Restauración”, que abarcaron las materias civil, comercial y lo
relativo al procedimiento civil.

Correspondían a los códigos civil, penal, comercial, Instrucción


Criminal y Procedimiento Civil editados cuando se restauró en
Francia la Monarquía después del derrocamiento del régimen de
Napoleón.

Si ahora los Código Dominicanos, basados sobre los Códigos


Franceses, son adaptados a la sociedad moderna, la cuestión de su
pertinencia en la época plantea problema.

En efecto, los Códigos Franceses no eran adaptados a la


sociedad dominicana del siglo XIX. Era una sociedad pre-capitalista,
sin clase burguesa, dedicada caso exclusivamente a la agricultura de
subsistencia.

A pesar de esa inadecuación, los Códigos fueron adoptados por


varias razones. Primero: los 22 años de legislación haitiana habían
acostumbrado ya a los juristas dominicanos al sistema legal francés.
Después, los líderes dominicanos sentían admiración por la revolución
francesa. Que impulsó el movimiento de codificación. Al fin y al
cabo, la codificación francesa era considerada como el modelo de
derecho moderno. Era reputada por ser superior a todas las otras leyes
de Europa.

Para responder a la urgencia de dar al país un cuerpo de leyes


básicas, los legisladores de 1845 adoptaron los códigos franceses sin
estudiar si convenían o no a la naciente República Dominicana, lo que

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nos llevó al Código Civil Dominicano. la anexión a España y el
gobierno de la restauración

Después de que se produjeron confrontamientos graves en el


gobierno de Santana en 1858 este tomó la idea de volver a estar bajo
la tutela de España, anexando nuestro país a la vieja potencia
española, ya que el país tenía una gran crisis económica y no tenía una
estabilidad política, y este pensaba que sólo con ayuda de España
podríamos solucionar tales crisis. Santana aprovechó que el general
Felipe Alfau estaba de vacaciones en Europa con el cual le mandó a
exponer a la Reina de España la crítica situación en la que estaba la
República Dominicana.

Este gobierno tenía temor de volver a ser invadido por la parte


Oeste de la isla, o sea, Haití, sin nosotros tener recursos algunos o de
que los Estados Unidos tomara posesión de la parte Este de la isla.

Más adelante cuando Alfau seguía con las negociaciones en


España, Pedro Santana ya iba cambiando de idea. Este decía que un
protectorado ya no era una garantía suficiente para estabilidad de su
gobierno y dispuso a la reina reincorporar la República Dominicana a
España haciendo de esta una provincia como al igual lo eran Cuba y
Puerto Rico.

En 1860, España opta por la anexión y esta se comprometería


en lo siguiente:

-No se establecería nunca la esclavitud en el territorio


dominicano.

-Consideraría al territorio dominicano como provincia española


permitiéndola disfrutar de los mismos derechos que las demás
provincias.

-Utilizaría los servicios del mayor número posible de


funcionarios públicos y militares dominicanos en el nuevo gobierno
que surgiría después de la firma.

-Amortizarían todo el papel moneda circulante en la parte Este


de la isla en aquellos momentos.

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-Se reconocería como buenos y válidos todos los actos de los
gobiernos dominicanos desde 1844 hasta la fecha.

Algunas personas no estaban de acuerdo con lo que se trataba


de hacer, y algunos se dieron cuenta como fue el General Ramón
Mella, quien al manifestar su descontento con la anexión, fue
arrestado en Enero de 1861 y luego fue expulsado del país.

El 4 de Marzo de 1861, Santana pasó una circular a sus


generales y comandantes de confianza a que le informara a toda
persona notable y autoridad del país el resultado de las negociaciones
con España, y hecho esto de paso mano a recoger todas las firmas que
estaban a favor de la anexión. Finalmente, el 18 de Marzo 1861 se
proclamó solemnemente la anexión en la Plaza de la Catedral. Se dio
una primera impresión de que el país estaba a favor de la
reincorporación a España y que todos los dominicanos renunciarían a
su soberanía para formar parte de la potencia española nuevamente.

El 2 de Mayo fue la primera rebelión en contra de la anexión a


España encabezada por el General José Contreras y un grupo de
seguidores baecistas. Estuvo basada en la ideología que España había
vuelto al país para restablecer la esclavitud. Dicho levantamiento no
duró mucho, pues sus cabecillas fueron fusiladas rápidamente.

Otro intento de levantamiento fue el de Francisco del Rosario


Sánchez que invadió el país por el Valle de San Juan, pero este cayó
rápidamente en una emboscada, fue encarcelado y poco tiempo
después fusilado y su compañero José María Cabral pudo salir con
vida huyendo a Haití. Por otra parte se produjeron diferentes
rebeliones como son la del Padre Arturo Merino, Vicario Apostólico,
Eusebio Manzueta, pero todos estos fracasaron en el intento.

Mientras pasaba el tiempo Santana se iba dando cuenta que la


anexión a España no era lo que él esperaba, ya que este no podía tener
un poder absoluto y que su poder había desvanecido, al convertirse un
funcionario y nada más. Toda decisión tomada tenía que ser antes
vista por el Capitán General de Cuba: Don Francisco Serrano, el cual
poco a poco iba desplazando a muchos de sus partidarios: civiles, y
militares, de sus antiguas posiciones para dar paso a funcionarios
españoles venidos de Cuba y Puerto Rico. Santana no pudo más con
esa situación y el 6 de Enero de 1862, presentó una renuncia como
Capitán General de la Provincia, aduciendo problemas de salud.

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Muchos dominicanos sintieron una gran molestia, ya que los
españoles lo trataban de manera superior por su color de piel
haciéndoles pensar que si se iban del país a Cuba o Puerto Rico iban a
ser tratados como esclavos. Otros descontentos fueron que el papel
que estaba en malas condiciones no quería ser aceptado por los
españoles, hasta que una comisión logró que el papel moneda fuese
aceptado en mejores términos, ya que la mayoría de la población tenía
el dinero maltratado.

Hubo un sistema de bagaje el cual consistía en requisar sin


garantía de devolución, todos los animales de carga que las tropas
españolas necesitaban para realizar misiones militares, aunque a los
animales se les estuviera utilizando en labores de transporte o carga en
el momento de su requisiciona.

El Padre Monzón quiso imponer que todo dominicano debía de


casarse por la iglesia. Esto trajo descontento, ya que la mayoría de
dominicanos tenían una unión libre porque casarse por la iglesia salía
a un precio muy alto y además no había suficientes miembros del
clero para ejercer esta función. Este también quiso cambiar las
costumbres del clero dominicano. Uno de los descontentos más
relevantes fue que España dificultó el comercio exterior con otras
potencias asignando impuestos muy caros y esto afectó mucho a los
comerciantes.

Ya con este conjunto de descontentos estalló la rebelión a


principios de Febrero en Neiba, donde un grupo comandado por
Velásquez, intentó asaltar la casa del Comandante de Armas siendo
rechazados inmediatamente por fuerzas del gobierno.

Hubo un levantamiento en Guayubín donde fueron mandados


refuerzos a Santiago al mando de Pedro Santana para reforzar la
seguridad de esa parte.

Cuando se vio que la rebelión había sido vencida y se le dio un


indulto al General para atraerse nuevamente a la población de las
regiones rebeladas.

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Toda ayuda haitiana tenía su explicación, porque era incómodo
tener al lado una potencia esclavista como era España y esto creaba un
ambiente hostil a la independencia de los haitianos, además ponía en
peligro algunas tierras que los haitianos habían arrebatados a los
españoles en los tiempos de Toussaint en la violación del tratado de
Aranjuez, y por esto Geffrard le dio una mano a los dominicanos.

División territorial

El 18 de marzo de 1861 fue proclamada la anexión a España, a


través de la cual el territorio dominicano fue incorporado como
colonia a la Corona española. Tal situación se mantuvo hasta que el 3
de marzo de 1865, la reina Isabel II firmó la anulación de la anexión,
diecinueve meses después del Grito de Capotillo del 16 de agosto de
1863.

El proceso de anexión derogó la estructura político-


administrativa que había sido instaurada, dando paso a una nueva
forma de organización territorial. No obstante, el número de las
demarcaciones políticas mayores permaneció igual.

En agosto de 1863, el general Pedro Santana dictó, a nombre de


la Reina, la Resolución núm. 693, en la que estableció que la parte
española de la isla de Santo Domingo se organizaría en gobiernos
político-militares (Santo Domingo, Azua, Seibo, Santiago de los
Caballeros, La Vega y Samaná), tenencias de Gobierno y
comandancias de armas.

Cada uno de estos gobiernos comprendía el territorio que tenía


antes como provincia, con excepción de Samaná, cuyo territorio
comprendía, además de la península así llamada, una extensión
territorial de una legua alrededor de las costa Sur y Oeste, desde Punta
Mangle hasta Cañón Colorado; quedando disminuido el gobierno del
Seibo en la porción en que aumento Samaná.

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Tras el retiro definitivo de las tropas españolas de territorio
dominicano, en 1865, fueron puestas en vigor las leyes que regían
hasta el 18 de marzo de 1861, fecha en que se consumó la
incorporación a España. Esta medida restauró la anterior división
político-administrativa y restableció la Constitución de 1858.

Durante este largo período, que abarca un poco más de medio


siglo, el territorio dominicano sufrió cambios sustanciales en términos
de su división política. En 1866, el número de demarcaciones mayores
(provincias) era elevado, por lo que se agregó un nuevo elemento a la
clasificación establecida: los distritos marítimos, los cuales tenían
igual jerarquía que las provincias en la estructura organizativa del
territorio. La única diferencia entre ambos era que los distritos
marítimos estaban situados en las costas del mar Caribe o del océano
Atlántico.

El territorio de la República se divide en provincias y distritos.


Las provincias son: Santo Domingo de Guzmán, Compostela de Azua,
Santa Cruz del Seibo, Santiago de los Caballeros y Concepción de La
Vega y los distritos son Puerto Plata y Samaná. (Art. 3, Constitución
del 26 de septiembre de 1866)

En este mismo orden, entre 1866 y 1880 fueron erigidas en


común cuatro nuevas demarcaciones. Asimismo, fue creada la
circunscripción territorial denominada “cantón”. En 1880 se proclamó
una nueva Constitución política que estableció la división del
territorio dominicano en cinco provincias y tres distritos. Las
demarcaciones mayores sumaron ocho, las que a su vez fueron
divididas en treinta y cinco comunes.

En los años siguientes, el número de demarcaciones, tanto


mayores como menores, aumentó vertiginosamente. Entre 1880 y
1907, tres comunes fueron elevadas a distritos marítimos (Monte
Cristi, Barahona y San Pedro de Macorís) y uno fue creado como tal
(Pacificador). De manera que para la fecha, las demarcaciones
mayores sumaron doce, mientras que las comunes alcanzaron a ser
setenta y uno.

LA JUSTICIA Y LOS CÓDIGOS

En este período de la Primera República (1844-1861), la


democracia dominicana fue frágil y las luchas internas durante el

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gobierno de Pedro Santana ocasionaron un ambiente de inestabilidad
política y económica que concluyó en la anexión a España en 1861, la
cual se extendería hasta 1865. El 8 de junio de 1862 se tradujo el
Código Civil francés y se promulgó el ”Código Civil de la provincia
española de Santo Domingo”. En materia comercial y de
procedimiento civil, la legislación española (Código de Comercio de
1830 y Ley de Enjuiciamiento Civil) se puso en vigor mediante el
Real Decreto del 7 de octubre de 1861.

Al finalizar la anexión se promulgó el decreto del 6 de agosto


de 1865 que restableció los “Códigos Franceses de la Restauración y
sus modificaciones” y derogó las legislaciones españolas vigentes.
Estos códigos se tradujeron y fueron aprobados en 1867, pero entraron
en vigor en septiembre de 1874, establecidos como el primer código
civil dominicano. Sin embargo, su vigencia fue muy corta, pues fue
derogado el 23 de mayo de 1876, cuando se puso en vigor, nueva vez,
el Código Civil francés de la Restauración y sus modificaciones.

En ninguna parte de las Capitulaciones presentaron los Reyes


argumentos legales ni morales para justificar su derecho a ocupar
tierras allende los mares. De haber estado totalmente despobladas Las
Indias, el título a ellas podría haberles venido por derecho de “primera
ocupación”, pero el cas de tierras con habitantes, con organización
política y gobernantes, no pareció preocupar a los redactores de las
Capitulaciones.

En la Capitulaciones se infiere que no había duda de que los


reyes y señores de las islas y tierras firmes a descubrir se someterían
sin problemas, tanto a la jurisdicción de los mandantes de Colón como
fe cristiana.

Como objetivo de los viajes del descubrimiento,


documentalmente, aparece la conversión de los paganos y luego el
comercio con ellos a través de la ruta más corta por el oeste.

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A partir e mayo 1493, ya descubiertas la Antillas, los Reyes
Católicos pudieron tener documentos haciéndoles dueños de la “mar
Oceanía” y de las islas y tierras firmes que habían descubierto Colón.
En efecto, el Papa Alejando VI (Rodrigo Borgia, español de
nacimiento) mediante su famosa Bula Inter-Caetera hizo formal y
definitiva ubicadas más allá de una línea imaginatoria que trazo a cien
leguas al oeste de las islas Azores, siempre que sobre esas islas y
tierras no hubiera ya dominio de otra potencia cristiana. Al ser el Papa
el Vicario de Cristo en la Tierra podía entonces disponer de ella a su
antojo.

Para fortalecer aún más sus derechos sobre las islas y las tierras
descubiertas por Colón y las que se suponía serían descubiertas
seguidamente, Isabel de Castilla concertó un tratado con su vecino, el
Rey Manuel de Portugal, firmado en Tordesillas el 7 de julio 1494, en
el cual la línea de la Bula Papal fue alejada considerablemente hacia el
oeste. La nueva demarcación quedaba a 370 leguas al oeste de las
Islas de Cabo Verde. Lo que se descubriera al este de es línea
pertenecería a Portugal, y lo que se encontrare al oeste sería de
Castilla. Con esto quedó además zanjado un viejo litigio entre
castellanos y portugueses sobre derechos de navegación, exploración,
colonización y comercio en el Atlántico Sur.

Ya se puede decir que a los dos años del descubrimiento, o sea,


al inicio del segundo viaje de Colón, Castilla contaba ya con
instrumentos jurídicos de carácter internacional que le hicieron
sentirse con autoridad para descubrir, conquistar y colonizar a las
llamadas “indias”, por lo que el derecho de pactar sobre esas empresas
con Colón y demás descubridores tenían, por lo menos a los ojos de
los juristas de la Corte, confirmación legal irreprochable.

Consistió en la merced por la Corona a personas que la


solicitaban, y que se creían con merecimientos para ello, de tener bajo
su control a cierto número de indios con sus Caciques y Naborías,

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utilizarlos libremente en las labranzas, laborales de carga, en minas y
en servicios personales, cobrando para sí el tributo que se había
establecido y que cada indio mayor de edad debía pagar. A cambio de
estos servicios, el encomendero debía darles albergue, alimentos,
vestido, protección e instrucción cristiana.

La Encomienda no era de por vida del encomendero, sino por


cierto tiempo y en principio no fue hereditaria. Pero la Encomienda no
daba al encomendero automáticamente el derecho de propiedad de la
tierra donde tenía la mina, las labranzas y los indios, la cual se
adquiría por otra merced real o por compra. Posteriores disposiciones
legales variaron el término de prestación de servicios y las Leyes de
Burgos suavizaron algo el duro vasallaje que este sistema implicaba.

Los largos debates entre teólogos y juristas de España sobre la


condición jurídica del indio americano, produjeron un conjunto de
disposiciones legislativas dictadas en 1512 que se ha convenido en
llamar Las Leyes de Burgos. Mediante ellas, se obligó a los
encomenderos a darles buen trato a los indios, así como alimentos,
viviendas, salario mínimo de ‘’un peso’’ de oro, enseñanza religiosa y
otras medidas de protección familiar.

Las Leyes de Burgos también ratificaron también la legitimidad


de la Encomienda como institución jurídica y los indios quedaron
obligados a trabajar para los encomenderos durante dos periodos
anuales de 5 meses cada uno con un tiempo de descanso intermedio de
40 días durante los cuales debían trabajar en sus propios conucos o
como asalariados. Estas leyes fueron un verdadero Código de Trabajo,
el primero en el Nuevo Mundo y avanzado para su época, aunque
sabemos que la mayoría de las disposiciones del mismo que
favorecían al indio, si bien fueron acatadas, no fueron obedecidas en

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la práctica por los encomenderos, y las autoridades poco hicieron para
que fueran cumplidas.
Otras disposiciones y codificaciones de años posteriores en
beneficio de los indios, como la Real Cedula de Mayo de 1520 sobre
libertad de los indios y las Leyes Nuevas de 1542 y la final abolición
de la Encomienda como institución llegaron muy tarde para
aprovechar a los indios quisqueyanos, pues nuestros últimos indios
puros desaparecieron alrededor de 1560, momentos en el cual, como
corolario, desapareció en la Española también el régimen jurídico de
la Encomienda.

La esclavitud indígena como institución jurídica "desapareció"


en América ya que en 1537 se promulga la bula Sublimis Deus del
papa Pablo III, en la que se declara a los indígenas como hombres en
todas sus capacidades. Los indígenas de los territorios americanos
conquistados por España, fueron considerarlos entonces "seres con
alma" categoría que "impedía la esclavitud" oficialmente. Entonces
surgieron otras modalidades, como el endeudamiento o la
encomienda, que funcionaban de forma bastante cercana a la
esclavitud.

Este intento de protección, fue dictada desde España por las


quejas que mismos funcionarios españoles habitantes de las colonias
observaron el trato dado a los indígenas por los conquistadores y
enviaron reportes a la metrópoli, pero las grandes plantaciones, las
encomiendas, el trabajo agrícola y minero fueron muestra clara del
proceso dominadores / dominados.

Los indígenas no estaban acostumbrados a vivir como esclavos


y no podían sobrevivir en esas condiciones, en parte debido a su falta
de inmunización contra las enfermedades europeas y a las duras
condiciones de trabajo. El aparato organizador de la mano de obra

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indígena, produjo cambios en la distribución de la población y además
el requerimiento de productos (en su mayor parte desconocidos por los
indígenas) para el abastecimiento de la población, provocando la
desintegración absoluta de familias, costumbres y en general,
rompiendo forma de vida ancestral y provocando un descenso
poblacional alarmante entre los indígenas.

Todo esto generó un nuevo proceso de esclavitud


"importándola" de África. Desde mediados del siglo XV hasta la
década de 1870, entre 11 y 13 millones de africanos fueron exportados
hacia América; entre un 15 y un 20% murieron durante las travesías y
en torno a 10 millones fueron esclavizados en los países de destino.
Tan solo fray Bartolomé de Las Casas denunció la existencia de unos
3 millones de esclavos indígenas en Nueva España y Centroamérica.

Es así como el derrumbe de las poblaciones indígenas, total en


las Antillas y parcial en el continente americano, provocó el aumento
del número de esclavos africanos en América.

Los colonizadores españoles se habían encontrado con


verdaderos Estados y Altas Culturas, más avanzadas que el resto de
potencias coloniales, las descubrieron y sin embargo, las sometieron y
casi, las exterminaron.
En su concepto estricto, nos referimos a él como "Leyes de
Indias" o "Derecho especial de Indias", definiéndolo como un
conjunto de leyes y disposiciones de gobierno promulgadas por los
reyes y por otras autoridades subordinadas a ellos para establecer un
régimen jurídico especial en las Indias. Y en su sentido amplio, lo
podemos definir como el "Conjunto de reglas jurídicas aplicables en
Indias". Es decir, además de la legislación especial de Indias, el
Derecho Indiano en sentido amplio incluye al Derecho Castellano, la

18
costumbre indígena, las Bulas pontificias, las Capitulaciones entre la
Corona y los descubridores y colonos, y la costumbre criolla.

EL GOBIERNO

La parte Este de la Isla Española, hoy República Dominicana,


estuvo bajo la dominación y las leyes de España durante un período
continuo que abarca desde 1493 hasta 1801, es decir, 307 años.
Durante esta larga etapa nuestras leyes vinieron de España, nuestro
sistema jurídico fue el de las Leyes de Indias y el mecanismo
gubernativo fue el que nos imponía desde la metrópoli.

La historia Del derecho imperante en nuestro país durante ese


período es de suma importancia para los dominicanos. Aunque en la
actualidad nuestro derecho no está basado en el Derecho Indiano, nos
atrevemos a asegurar que mucha de la idiosincrasia del pueblo
dominicano tiene sus raíces en aquel período y que sólo conociendo
bien el derecho de esa época estaremos en condiciones de apreciar
claramente los problemas y las luchas presentes.

Si ciertamente fuimos "Cuna de América" como se nos ha


llamado románticamente, también nuestro suelo fue laboratorio donde
se ensayaron por primera vez en el Nuevo Mundo las grandes
instituciones políticas y jurídicas que luego rigieron a todas las Indias
Hispanas durante tres siglos. Pero después de establecidas, muchas de
esas instituciones emigraron a otras regiones más importantes para
España, o languidecieron en nuestro suelo desprovistas del calor de la
metrópoli.

19
España fue creando para Las Indias, un intrincado sistema
gubernativo, sin reglas generales fijas y con mucha inestabilidad
institucional. Lo único que tuvo carácter de regla inalterable fue la
preeminencia del Rey como fuente máxima de poder, de justicia y de
mercedes. El absolutismo de los Reyes Católicos se acrecent6, tanto
para España como para las Indias, con la llegada al trono de sus
sucesores dela Casa Imperial de los Austrias y luego con los Borbones
en el Siglo XVIII. Parece haber sido intenci6n expresa de los Reyes
mantener un control estricto y minucioso sobre el acontecer político y
jurídico en sus colonias, por lo que crearon un mecanismo de
equilibrio de poderes en las distintas demarcaciones que dividieron las
tierras del nuevo continente. Esto parece que lo hizo la corona con el
fin de evitar la creaci6n de feudos o de funcionarios demasiado
poderosos e independientes del Poder Real. Según Ots Capdequl,
"mientras la polémica entre las dos potestades (el Gobernador y la
Real Audiencia) pudiera surgir, eran más difíciles las
extralimitaciones". Teóricamente el Virrey de Nueva España, con
sede en México tuvo autoridad sobre el Gobernador de la Isla
Española, pero en la práctica éste dependi6 siempre directamente de
España. A su vez nuestro Gobernador tuvo sus frenos, a través de la
Real Audiencia, y sujeto frecuentemente a investigaciones, delaciones
y controles por medio de los Visitadores, Pesquisidores y Jueces
enviados para residenciarlo y reprimir sus excesos. Para el estudioso
del derecho moderno, acostumbrado a la claridad de las
constituciones, Códigos y Leyes de carácter general, resulta
sumamente difícil establecer un organograma o siquiera reglas
generales que expliquen el Sistema gubernamental que España
implantó en América y en especial en su colonia de Santo Domingo.
Las disposiciones generales sirven para poco bajo un sistema
casuístico y en constante cambio. Pero lo que es peor, una cosa fueron
las leyes y otra muy diferente fue su aplicaci6n. Desde el inicio de su
vida jurídica el pueblo dominicano ha estado bajo la égida teórica de
hermosas y justas leyes e instituciones que han sido aplicadas al
antojo del mandatario de turno. Gobernadores, Alcaldes, Reales
Audiencias, Presidentes, Pacificadores, Benefactores, todos nos han
dado preciosas normas que han sido los primeros en violar.

EL GOBERNADOR

20
El Gobernador de la Isla Española fue siempre designado por
los monarcas como la máxima autoridad política de Santo Domingo.
En principio debía ser escogido de una terna sometida al Rey por el
Consejo de Indias. Duraba en sus funciones a discreción deJ Monarca,
aunque en algunos casos se le fijaba un término (8 años en el caso del
Gobernador Bitran de Viamonte, nombrado en 1636). Las principales
funciones del Gobernador eran administrativas y militares, pero se le
atribuyó también poder para dictar disposiciones con carácter de leyes
de aplicación local, llamadas ordenanzas o bandos. En la generalidad
de los casos el Gobernador era también Presidente de la Real
Audiencia, pero sólo fungía de Juez de dicho tribunal si era abogado.

La variedad de las funciones de "Mi Gobernador y Capitán


General de la Isla Española y Presidente de la mi Real Audiencia dela"
(que es como se le llamaba oficialmente), se hace difícil enumerarlas.
No hubo una ley que determinara todas sus funciones. Ellas provenían
de usos, costumbres y leyes castellanas; reales provisiones donde se le
otorgaban poderes o encargos específicos; instrucciones para resolver
determinado caso; respuestas a preguntas que él hacia al Rey o al
Consejo de Indias; aprobaciones o modificaciones a decisiones ya
tomadas por él y para las cuales habían solicitado confirmación. Todo
esto no es extraño dadas las enormes distancias entre la Isla y la
metrópoli y lo poco frecuente que era la comunicaci6n en esa época.

Por otro lado, el centralismo creciente hizo que con el correr de


los años al Gobernador le fueran también correspondiendo, por
disposición expresa o por pura tolerancia, funciones de carácter
judicial.

Es así que al final del periodo colonial español, el Gobernador


tuvo de hechola casi totalidad de los poderes, contraviniendo a veces
disposiciones de carácter general contenidas en las Leyes de Indias.

21
De todas maneras podemos decir que las funciones principales del
Gobernador de la Isla Española fueron:

A) El mantenimiento del orden público en la Colonia, velando porque


a la misma no entrasen personas o ideas contrarias al régimen político
O religioso imperante en España;

B) disponer todo lo relativo al sofocamiento de insurrecciones y


alzamientos de indios, esclavos negros y de los propios españoles
rebeldes;

C) el ordenar la expulsión de herejes y extranjeros que estuvieran en


la Isla sin autorización;

D) ejecutar las disposiciones reales sobre la fundación, cambio y


destrucción de ciudades y villas, así como la distribución ele solares y
tierras en las poblaciones y en los campos; el supervisar la
recaudación de los impuestos y otros ingresos de la Corona percibidos
y manejados por los Oficiales Reales y revisar anualmente (junto con
los Oidores de la Real Audiencia) los libros de ingresos y egresos
fiscales;

F) imponer tributos ("sisas") con la previa autorización del Rey;

G) velar por el cumplimiento de las leyes y otras disposiciones reales


sobre el repartimiento y trato de los indios (mientras hubo nativos en
nuestra Isla, o sea, hasta mitad del Siglo XVI), así como disponer todo
lo relativo a la venta, distribución y trato de los negros esclavos
llegados a la Isla;

H) llenar interinamente los cargos vacantes en la burocracia colonial,


hasta tanto el Rey designara el sustituto o confirmar el provisional;

I) como Capitán General de la Colonia, tocaba al Gobernador dotar y


mantener las fortalezas y puestos de la vigilancia en los lugares
estratégicos de la Isla, misión importante durante los largos períodos
conflictivos con los corsarios y las naciones europeas en guerra contra
España, siendo a la vez Comandante de la pequeña milicia local y
teniendo como subalternos al Sargento Mayor, al Cabo ya los
Alcaides de las Fortalezas;

22
J) en este aspecto militar, el Gobernador fue Juez de Primera
Instancia en los asuntos que envolvían disciplina y asuntos militares,
existiendo una apelación ante la "Junta de Guerra", que formaba parte
del Real Consejo de Indias con sede en Sevilla;

K) controlar la entrada y salida de españoles a la Isla, encargo de


suma importancia para evitar la total despoblación de ella durante los
años en que las recién halladas riquezas de México y Perú incitaron a
una emigración masiva de los españoles radicados en Las Antillas.
Como los Reyes de España tuvieron control casi absoluto sobre la
Iglesia Católica, tanto en la metrópoli como en las colonias de
América en virtud del llamado "Real Patronato", tocó al Gobernador
recibir y ejecutar las disposiciones que se dictaban sobre la Iglesia en
la Isla, tales como la designación de prelados, la fundación de iglesias
y monasterios, la recaudación de los diezmos y otros tributos
eclesiásticos.

La administración de las muchas propiedades, cargos e ingresos


de la Iglesia quedó también sometida al Gobernador, como delegado
del Rey. Asimismo, se dispuso que si alguna bula papal llegada a
Indias pareciere menoscabar los derechos del Rey bajo el Real
Patronato, el Gobernador, en consulta con la Real Audiencia, debía
suspender su ejecución hasta tanto decidiera el Rey. Durante el
período inicial de nuestra vida colonial, si el cargo de Gobernador
quedaba vacante, lo sustituía el Oidor más antiguo de la Real
Audiencia. Pero a partir de 1737, una Real Cédula dispuso que el
sustituto temporal del Gobernador fuese el "Cabo Subalterno", quien
era su segundo en mando en el aspecto militar, cuando Santo
Domingo se convirtió en "presidio", es decir recinto militar, debido a
la constante guerra contra los franceses que avanzaban su ocupación
de la parte Oeste de la Isla.

El sistema judicial creado por España para sus colonias en Las


Indias fue un reflejo bastante fiel del que existía en la metrópoli a
partir del reinado de los Reyes Católicos y que fue ya someramente
descrito en un capitulo anterior. La primera "Justicia" en la Isla

23
Española estuvo a cargo del Almirante Cristóbal Colón, como Juez
único, en virtud de las Capitulaciones de Santa Fe, pero estos poderes
pronto le fueron quitados y la jurisdicción en primer grado, tanto civil
como penal, pasó a manos de los Alcaldes Mayores de las ciudades,
con recurso de apelación al Gobernador, sistema que se mantuvo en
vigor hasta 1511. Por Real Cédula dada en Burgos el 15 de Octubre
del 1511 se creó la "Real Audiencia de Santo Domingo", primer
tribunal colegiado de América y modelo sobre el cual se calcarían los
demás que se irían estableciendo en las otras regiones del nuevo
continente. A este tribunal se le dio facultad plena para conocer, como
corte de apelación, de los recursos de alzada contra las decisiones
dictadas en primera instancia por el Gobernador y por los Alcaldes de
las ciudades, tanto de la Isla Española como de todos los territorios
sometidos a la jurisdicción de la Real Audiencia, los que al principio
fueron todos los del continente americano hasta entonces conquistados
por los españoles. Luego la Real Audiencia perdió territorios con la
creación de otras Reales Audiencias (México 1527, Panamá 1536,
Lima 1542, Guatemala 1543, etc). Pero aún con esos
desmembramientos, la Real Audiencia de Santo Domingo tuvo
sometida a su jurisdicción y durante muchos años, a vastos territorios
del área del Caribe, incluyendo Cuba, Puerto Rico, y as demás
Antillas españolas, y los territorios que hoy componen 8 Venezuela,
Colombia y Las Guayanas. Como se indicó ya, las leyes bajo las
cuales estuvieron sometidos los territorios españoles en América
fueron las de Castilla, principalmente el Código de las Siete Partidas y
otras leyes y costumbres castellanas, luego recopiladas y ampliadas en
las Leyes de Toro del 1505. A partir del descubrimiento, se dictaron
las numerosas leyes que compondrían las "Leyes de Indias", que se
fueron aplicando en Santo Domingo y demás colonias, modificando
las antiguas leyes castellanas en los casos donde las nuevas
situaciones exigieron nuevas disposiciones.

Los Alcaldes de las ciudades (que siempre fueron dos Como se


verá al tratar los Municipios) fueron los jueces de menor categoría en
el orden judicial colonial. Sus sentencias eran recurribles al Cabildo
Local si eran de asuntos de menor cuantía. Pero para asuntos más
graves o de mayor importancia económica la apelación iba entonces a
la Real Audiencia. El Gobernador de la Isla tuvo en ocasiones

24
facultades para dictar justicia en primer grado. Desde el principio la
Real Audiencia estuvo compuesta de tres jueces u "Oidores"
designados por el Rey. Se dispuso que el Gobernador de la Isla,
tuviera también el cargo de "Presidente" de la Real Audiencia.

Si sucedía que dicho Gobernador-Presidente era "letrado" (es


decir Abogado), sólo había entonces dos Oidores. Si el Presidente no
era letrado, la Audiencia tenía entonces tres Oidores además del
Presidente. Todo esto en razón de que era necesario que ese Tribunal
tuviera siempre tres jueces, aunque se dispuso que en caso de ausencia
de un juez, la Audiencia podía sesionar con dos, pero no podía dictar
sentencia en materia grave sin la presencia de los tres jueces, y de no
ser posible conseguir al tercero (por ausencia o muerte) se designaba
un abogado local como juez interino, para completar el quórum. Había
un caso en que la Real Audiencia conocía de un litigio en primera
instancia y era cuando el asunto involucraba a la Corona como
litigante. Estos eran los llamados "Casos de Corte". Ahí el
procedimiento empezaba en la Real Audiencia y las apelaciones iban
al Real Consejo de Indias en Sevilla.

Para la Real Audiencia de La Española se dictaron dos Cédulas


de Procedimientos. Una fue la del 1511 cuando se creó dicho tribunal
y la otra que sustituyó a la primera, del 4 de Junio del 1528. En
ausencia de disposiciones en estas leyes, se ordenó aplicar los
procedimientos ya establecidos para las Reales Audiencias de
Valladolid y de Granada. Hagamos un resumen del procedimiento
ante la Real Audiencia. Ante una querella o demanda, el Escribano de
la Real Audiencia enrolaba el caso para una próxima audiencia y
citaba a las partes y a los testigos.

25
Toda parte tenía derecho a ser auxiliada por un abogado, y si no
tenía con qué pagar uno, el tribunal le ofrecía los servicios gratuitos
del "Procurador de Pobres". Las audiencias eran públicas, oyéndose
primero la acusación, luego la declaración de los testigos y de las
partes, haciéndose interrogatorios y debatiéndose las pruebas. Si los
testimonios tenían que tomarse a personas fuera de la jurisdicción del
tribunal, se comisionaba a Escribano de su domicilio para hacerlo y
enviar la declaración jurada. El proceso era oral, pero las conclusiones
de las partes debían someterse por escrito. Escrita era también la
sentencia, la cual contenía una descripción resumida del proceso
entero y era firmada por los Oidores, aún los disidentes y por el
Escribano, quien entregaba "traslados" (copias certificadas) a las
partes.

En materia penal el procedimiento preveía la prisión preventiva,


la libertad bajo palabra y bajo fianza, el embargo de los bienes del
condenado y el indulto real. Las leyes dispusieron que el acusador
fuera premiado con parte del dinero de la multa o de la venta pública
de los bienes del condenado. En todos los asuntos que afectasen a la
Corona, debía estar presente para defenderla, el Procurador Fiscal. Los
recursos en materia penal a las sentencias de la Real Audiencia, se
elevaban ante ese mismo tribunal y se llamaban "Revistas", siendo las
sentencias de las Revistas, últimas y definitivas. En materia civil, las
sentencias de la Real Audiencia eran recurribles o no, según el monto
envuelto, el cual varió durante los tres siglos del periodo colonial.
Cuando la cuantía del caso lo permitía, el litigante tenia opción de
recurrir la sentencia que le hubiera sido adversa ante la propia Real
Audiencia, o llevarlo a España donde era objeto de un último recurso
ante el Real Consejo de Indias, pero en este último caso debía recurrir
dentro del año de la sentencia, pagar las costas y prestar fianza. Las
leyes establecieron condiciones para el ejercicio de la profesión de
letrado y se reglamentó el cobro de sus honorarios. Si un litigante
sospechaba de la parcialidad de un Oidor, se podía pedir la
declinación del proceso ante otro tribunal. Se pusieron restricciones a
las relaciones entre los Oidores y las partes o testigos.

26
Bajo el régimen político imperante en España, tan ligado a la
religión católica, el derecho no sólo tuvo por finalidad castigar los
delitos cometidos contra el Estado y los particulares como ocurre
ahora, sino que, además, se usó para preservar la pureza de la religión
y la moral cristianas. Por eso vemos que no sólo se castigaron el robo,
el homicidio, el rapto; la rebelión, la lesa majestad, etc., sino que
también fueron sancionados el concubinato, el perjurio, la tenencia de
libros prohibidos, la enseñanza de otras religiones y la inobservancia
de los dogmas y preceptos del catolicismo. Hechos que no constituían
delitos si los cometían los blancos, los españoles o los católicos, los
podían ser si sus autores eran negros, herejes o extranjeros. Asimismo,
en materia de prueba testimonial, para asegurarse que los testigos no
perjuraran, se les amenazaba con castigos divinos a través de las
"Censuras eclesiásticas", que consistían en que los testimonios se
presentaban primero ante un sacerdote, quien pronunciaba públicas
maldiciones y excomunión contra los falsos testimonios o contra los
'que se negasen a testificar en un litigio.

Las penas y los castigos fueron también variables según que los
reos fueran personas de calidad, blancos pobres, negros libertos o
esclavos. Para las personas de "calidad" las penas fueron la multa, la
confiscación de sus bienes, la deportación, la cárcel o el presidio. A
los es pañoles peninsulares o criollos que no fueran de calidad, o sea a
la gente común llamada entonces "habitante" se aplicaron, además de
las penas acabadas de citar, el cepo, la corma y la condena de remar en
las galeras del Rey. Para ambos existió la pena de muerte, que se
aplicó por ahorcamiento. Los esclavos y los libertos tuvieron por
castigos los azotes, la marca con hierro candente, la mutilación de un
miembro y el descuartizamiento del cadáver.

Algunas penas nos parecen hoy cándidas: el casado adultero se


le obligaba a mandar a buscar a su mujer a España. A una mujer
alborotadora se le condenó "a que viva en recogimiento sin dar nota de
escándalo ni tenga riñas con ninguna persona usando de mucha
modestia en sus palabras", a otra acusada de prostitución se le

27
ordenaba mudarse de barrio. Los tribunales tuvieron funciones no
judiciales y la división de poderes que hoy conocemos y que tan
natural nos parece, no existió en la Edad Media. Fue uno de los
avances logrados tras los grandes movimientos políticos de fines del
Siglo XVIII. En la época que estamos estudiando, la regla era que
todos los poderes se centralizaban en el Rey, quien era a la vez
legislador, juez y ejecutivo máximo. Esa concentración de poderes se
filtraba también a los organismos y funcionarios inferiores tanto en la
metrópoli como en las colonias. Asi vemos que los Alcaldes
Municipales fueron siempre los jueces de primer grado al tiempo que
eran funcionarios de los Cabildos.

La Real Audiencia, siendo primordialmente un tribunal de


apelación, ejerció también importantes funciones no judiciales. Con
esa dualidad de funciones se lograba, además, evitar que ciertos
funcionarios u organismos tuvieran demasiado poder, pues, al ser
frecuentes los conflictos de jurisdicción, resultaba necesario recurrir al
Rey o al Real Consejo de Indias para resolverlos, lo que beneficiaba la
centralización en la Corte, que siempre fue política de los monarcas
españoles. Vemos así que las ordenanzas o bandos dictados por los
Cabildos requerían, para su validez, la confirmación de la Real
Audiencia (función que luego fue atribuida a los Gobernadores).
Cuando surgía un conflicto entre los Cabildos y la Real Audiencia
sobre el alcalde de sus jurisdicciones respectivas, esta última
generalmente determinaba que el asunto era un "caso de Corte", y por
ende, le tocaba a ella -y no al Cabildo- conocerlo en primera instancia.
Cuando se pasaban Juicios de Residencia a los Gobernadores y a otros
funcionarios, quedó permitido que los residenciados pudieran recurrir
contra las sentencias de los Jueces de Residencia por ante la Real
Audiencia, excepto que si la apelación la interponía el Procurador
Fiscal, ella iría al Real Consejo de Indias.

Todo litigio sobre derechos de la Corona tocante al Real


Patronato Indiano, era conocido por la Real Audiencia en primera
instancia- y en apelación iba al Real Consejo de Indias. También con
relación al Real Patronato toda bula papal que llegara a la Isla y que la

28
Real Audiencia consideraba que atentaba contra los derechos de la
Corona, era retenida y su ejecución suspendida. Aunque la mayor
parte de los funcionarios reales en las colonias eran designados por el
Rey, cuando ocurría una vacante, la Real Audiencia era quien
nombraba al sustituto hasta que desde España llegara el nombramiento
del nuevo titular o se confirmaba el que la Audiencia hubiera
escogido.

RÉGIMEN MUNICIPAL

La autonomía de que gozaban los municipios castellanos


durante la Edad Media venía menguando desde el Siglo XV en
beneficio del poder real como se ha visto, y cuando son fundadas las
primeras ciudades de América la institución se encuentra en franca
decadencia. r Desde que fue creado el primer municipio en Santo
Domingo en el año 1496 (no se está seguro si La Isabela tuvo cabildo
durante su corta existencia), su dependencia del Rey y del Gobernador
fue patente. Las Capitulaciones de Santa Fe dieron a Colón facultad
para designar los Alcaldes de las ciudades y a otros funcionarios
municipales y luego, entre los poderes otorgados a los Gobernadores
Bobadilla y Ovando se encontraban los de designar a todos los
funcionarios de las ciudades que se iban fundando. En 1501 ya había
Alcalde Mayor en Santo Domingo y en 1504 se nombró un Alcalde
Mayor para Concepción de La Vega, ambos designados por el Rey.

A medida que la Corona fue autorizando la fundación de


pueblos, ella designaba los funcionarios municipales que los regirían,
todos los cuales debían depender del Gobernador de la Isla.
Inicialmente los pueblos se fundaron mediante Capitulaciones dadas
por la Corona a algún colonizador, autorizándole a llevar tal cantidad
de familias castellanas, exonerándolas de ciertos impuestos por un
determinado tiempo como incentivo, y dando título de por vida -o por
cierto tiempo- al fundador de la ciudad como Gobernador o Alcalde
Mayor de ella. Para nuestra Isla tenemos el ejemplo documental de las
Capitulaciones dadas en 1545 a Francisco de Mesa para fundar a
Monte Cristi con unas 200 personas y en las cuales quedó el fundador
con el título de Gobernador de por vida de la ciudad, con facultad para

29
repartir tierras y solares a los pobladores y de permitir a cada uno de
ellos llevar hasta 6 esclavos negros sin pagar derecho alguno.

Las otras ciudades fueron fundadas y pobladas en forma


parecida. Se ha dicho que el régimen municipal que España implantó
en Indias fue la única institución donde las masas populares tuvieron
alguna representación política, y se ha dicho también que los cabildos
coloniales tuvieron rasgos de democracia representativa. Lo anterior
no nos parece exacto, al menos para la Isla Española. Si bien es cierto
que los Regidores Municipales fueron, al principio, elegidos por
votación, no es menos cierto que en esas elecciones sólo participaban
los "vecinos" de las ciudades y esta calidad excluía a los obreros,
mercaderes, mujeres, y por supuesto, a los esclavos, libertos y
extranjeros. Vecino era el español "de calidad", casado, con domicilio
real dentro del término municipal y con propiedad inmueble en el
mismo (ver Real Cédula del 9 de Julio del 1560). Así pues, el sufragio
lo ejercía solamente una clase social, numéricamente pequeña. Este
privilegio limitado duró poco y pronto las elecciones quedaron en
manos de un grupo aún más restringido, la pequeña aristocracia
colonial de cada pueblo o ciudad, cuyos pocos miembros se repartían
los cargos. En Santo Domingo también el cargo de Alguacil Mayor
estuvo hereditariamente en manos de uno de los descendientes del
Almirante Cristóbal Colón, por Mayorazgo, por lo menos hasta
mediados del Siglo XVI.

En oportunidades, los Alcaldes llegaron a ser designados por el


Gobernador, perdiéndose así el último vestigio de participación
popular.

Los Funcionarios Municipales, Los Regidores.-Eran elegidos


anualmente por votación entre los vecinos. Su número dependía de la

30
importancia del municipio. Pero generalmente el número de Regidores
en las ciudades de la Isla Española varió entre 3 y 6. Además de los
Regidores elegidos, el Rey solía designar como "Regidores Natos" (es
decir ex-oficio) a ciertos funcionarios reales.

Así, para la ciudad de Santo Domingo, el Gobernador, el


Tesorero Real, el Factor, el Veedor y el Contador, fueron
frecuentemente designados Regidores Natos del Cabildo, con derecho
a inmiscuirse en los asuntos relacionados con las finanzas
municipales.

Los Alcaldes.- Cada municipio tuvo siempre dos Alcaldes,


elegidos anualmente por los Regidores. La función principal de los
Alcaldes municipales fue la de ser los jueces de primera instancia, con
plena jurisdicción civil y criminal dentro del ámbito de sus
municipios. Estas funciones judiciales la tuvieron ambos Alcaldes
conjuntamente, así que en cada ciudad había dos jueces de primera
instancia. Fue pues, en el Municipio donde la justicia colonial tuvo su
primer escalón jurisdiccional.

Contra sus decisiones se podía recurrir, sea al Cabildo en pleno,


sea a la Real Audiencia, según la trascendencia del asunto o el valor
económico envuelto en el litigio. Como miembros del Cabildo, los
Alcaldes tenían voz y voto en las sesiones y fueron además sus
representantes legales, tanto frente a otros órganos del Estado como
frente a particulares. Dirigían y presidian las reuniones, excepto en la
ciudad capital donde el Gobernador de la Isla asumía la presidencia
del Cabildo. Ninguna persona podía ser elegida Alcalde si tenía deuda
pendiente con el Fisco. Existió para nuestra Isla desde fines del Siglo
XVII un funcionario con el nombre de "Alcalde Mayor de Tierra

31
Adentro", especie de Subgobernador para todo el Cibao y Región
Norte de la Isla. Este nombramiento obedeció al hecho de que las
luchas contra la intrusión francesa en la "banda norte" puso a toda esa
zona bajo régimen cuasi militar por muchos años y se precisó un jefe
regional sobre los varios municipios del área.

Alguacil Mayor. - Era también funcionario designado


anualmente por el Cabildo. Su misión consistió en ejecutar las
decisiones y sentencias de los Alcaldes, perseguir la delincuencia,
hacer cumplir las ordenanzas municipales e impedir los juegos de azar
y las violaciones a la moralidad pública. Bajo sus órdenes actuaban los
o más tenientes.

Fiel Ejecutor.- Era también nombrado anualmente por el


Cabildo y tenía por misión vigilar que no se adulteraran las pesas y
medidas en los mercados, así como el cuidar de que se cumpliesen las
disposiciones sobre precios máximos a alimentos y bebidas vendidos
dentro del ámbito municipal.

FINANZAS E IMPUESTOS

La primera etapa de la República, dedicada por entero a


defenderse de los ataques haitianos y a las pugnas por la organización
política interna, estuvo caracterizada por una situación de crisis
económica permanente. Las actividades productivas estaban
supeditadas a las necesidades de defensa; los niveles de exportación e
importación se redujeron mucho y hubo momentos incluso en que
estas fueron paralizadas. Para sufragar los gastos militares y de
gobierno, las autoridades recurrieron a empréstitos de comerciantes
extranjeros y locales y a la emisión de papel moneda sin respaldo. El
perjuicio ocasionado con estas emisiones al pequeño sector productivo
y comercial que se desarrollaba en torno al tabaco de la región del
Cibao dio lugar en el 1857 a una guerra civil que generaría

32
eventualmente dos gobiernos simultáneos (uno en Santo Domingo y
otro en el Cibao), y que empobrecería aún más al país.

Una vez finalizada la anexión a España, había un sistema


impositivo arcaico e inconsistente. El impuesto más significativo era
el de las aduanas. Se trajeron expertos para centralizar los impuestos;
estos sugirieron la abolición de los impuestos de pocos ingresos y que
se creara un impuesto sobre la propiedad territorial. Este
gravamen fue aplicado tanto sobre las tierras, como sobre las mejoras
levantadas sobre las mismas.

La primera crítica a esta ley, era que: gravaba todas las tierras,
por lo que afectaba a los dueños de terrenos baldíos igual que a los
que estuvieran en uso. Esto sin duda era una injusticia.

La Orden Ejecutiva No. 282 estableció el Impuesto a la


Propiedad y luego, la Orden Ejecutiva No. 285, se abolieron ocho
impuestos municipales.

También, existió una nueva legislación sobre impuestos a la


producción doméstica, específicamente de bebidas alcohólicas,
cigarros y cigarrillos; fósforos, velas y jabones.

Por la Ley de Rentas Internas No. 197, se centralizó el cierre de


muchos pequeños negocios, Como alambiques.

33
La excusa de la ocupación militar fue el aumento de la deuda
pública; pero esta no tuvo consideraciones a la hora de tomar
préstamos desmedidos. Al término de este período, la República
Dominicana quedó más endeudada de lo que estaba cuando se inició.

EL GOBIERNO DE LA RESTAURACIÓN

El 16 de Agosto de 1863, un grupo de catorce dominicanos


encabezados por Santiago Rodríguez, cruzó la frontera y en el Cerro
de Capotillo alzó la bandera dominicana en señal de que la guerra por
la independencia y la Restauración de la República Dominicana
comenzaba. La proclama lanzada explicaba que: ‘la anexión no fue
obra de nuestra espontánea voluntad, sino el querer fementido del
General Pedro Santana y sus secuaces’.

El 25 de Diciembre de 1863, se formó un gobierno provisional


que quedó confirmado como ‘gobierno legítimo de la República
Dominicana’. Se declaró la guerra total contra España y a Pedro
Santana fuera de la ley. Se dictaron las siguientes medidas para
luchar contra España:

-Imposición de la pena capital a los espías y delatores al


enemigo.

-Declaración de que ‘todos los dominicanos son soldados de la


Patria’.

-Disposición de la conscripción al ejercito de todos los hombres


desde los quince hasta la sesenta años.

34
-Obligación de que toda correspondencia desde el exterior
debería ser censurada.

-Expulsión del país a los ‘miembros de las casas de comercio


que hallándose en el exterior mantienen relaciones con el enemigo’.

-Realización de la libre comercialización y exportación del


tabaco.

Finalmente, el país entero quedó libre de las tropas españolas y


el gobierno nacional se trasladó a Santo Domingo. Se formó una
Convención Constituyente encabezada por el Presidente José María
Cabral.

Se promulgó la Constitución del 1865 la cual establecía lo


siguiente:

-Consagración del voto para toda la ciudadanía, mientras fuesen


mayores de
Dieciocho años.

-Las mujeres estaban excluidas del derecho al sufragio.

-Diferencia entre nacionalidad y ciudadanía dominicana.


-Estableció un Poder Municipal.

En el año 1866 se promulgó otra Constitución, la cual no se


diferenció mucho de la del 1865. Las características de esta fueron las
siguientes:

-Restituyó el exilio como pena por hechos políticos.

-El Poder Legislativo se concentró en una sola Cámara llamada:


Congreso.

-Se suprimieron las Juntas Provisionales.

35
La Constitución del 1872, motivada por Báez, se diferenció
básicamente de la anterior que en esta quedó permitida la reelección
presidencial y quedó eliminada la autorización para que los
protestantes pudieran celebrar cultos en sus templos.
Luego de la caída del gobierno de Báez, en Abril de 1974, una
nueva Constitución es promulgada tomando como modelo la
Constitución del 1866, aunque se le suprimió el ‘Poder Municipal’, se
prohibió nuevamente la emisión del papel moneda y se volvió al
sistema de un congreso unicameral. También se suprimió el requisito
de saber leer y escribir para los votantes.
Dicha Constitución se reformula sucesivamente en los años:
1875, 1876, 1877, 1878, 1879 y 1880; año en el que el General
Gregorio Luperón decreta la celebración de las elecciones para la
Asamblea Nacional que debía dotar al país de una nueva Constitución.
El promovió otra reforma en el año 1881, la cual creó el cargo de
Vicepresidente de la República.

El Código Civil Dominicano.

El código que de manera sobresaliente recogió las exigencias,


que fueron concebidas a partir de la Ilustración, sobre la forma que
debía tener un cuerpo legislativo moderno, fue el Código Civil que
promulgó Napoleón en 1804, razón por la cual también es conocido
como Código de Napoleón. Este resultó ser el modelo que, por
imitación o imposición, se expandió por los países europeos y
americanos y que se promulga en República Dominicana, en 1845,
confiere vigencia al código napoleónico original, es decir, en francés
(publicando en 1884 una traducción al español).

En lo que concierne más particularmente el Código Civil


francés aplicado en la República Dominicana, todo lo que incluía
estado y capacidad de las personas, matrimonios, sucesiones,

36
propiedad, contratos, estaba contenido en un solo volumen, y 2280
artículos eran divididos en libros, capítulos y secciones.

Además de la codificación, los juristas podían y pueden aún hoy


en día referirse a la jurisprudencia francesa. O sea, los tribunales
dominicanos tienen el derecho y lo ejercen constantemente, de citar
casos de jurisprudencia francesa para apoyar los dispositivos de sus
sentencias.

Asimismo, cada vez que en Francia se ha hecho alguna


modificación sustancial en uno de los Códigos, es adoptada en la
República Dominicana. Para citar un ejemplo en materia civil, el
régimen de separación de bienes en el matril11onio fue cambiado en
Francia en 1942 y el Código dominicano adoptó esos cambios en
1949. Otro ejemplo, en 1978 los dominicanos modernizaron el Código
de Procedimiento Civil en 1978 copiando las modificaciones
introducidas en Francia tres años antes.

En lo que concierne más particularmente el Código Civil


francés aplicado en la República Dominicana, todo lo que incluía
estado y capacidad de las personas, matrimonios, sucesiones,
propiedad, contratos_ estaba contenido en un solo volumen, y 2280
artículos eran divididos en libros, capítulos y secciones.

Además de la codificación, los juristas podían - y pueden aún


hoy en día referirse a la jurisprudencia francesa. O sea, los tribunales
dominicanos tienen el derecho -y lo ejercen constantemente- de citar
casos de jurisprudencia francesa para apoyar los dispositivos de sus
sentencias.

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Asimismo, cada vez que en Francia se ha hecho alguna
modificación sustancial en uno de los Códigos, es adoptada en la
República Dominicana. Para citar un ejemplo en materia civil, el
régimen de separación de bienes en el matril11onio fue cambiado en
Francia en 1942 y el Código dominicano adoptó esos cambios en
1949. Otro ejemplo, en 1978 los dominicanos modernizaron el Código
de Procedimiento Civil en 1978 copiando las modificaciones
introducidas en Francia tres años antes.

Esfuerzos para concretizar la dominicanización del


derecho.
Los intentos concretización, se remiten casi de crear códigos
propios persisten sin una real. La mayoría de las obras dominicanas
que han sido escritas a la totalidad a lógica de las obras autores
franceses.

 En 1859, se intentó promulgar un Código Civil Dominicano. Se


ordenó reunir todas las traducciones hechas hasta la fecha y una
Comisión de Senadores preparó un anteproyecto. Pero los
acontecimientos políticos del momento impidieron que el
Senado continuara ocupándose de ese Código.
Consecuentemente, no llegó a promulgarse.

 En 1859 se inició el proceso de traducción al castellano de los


códigos franceses. Este proceso originó el primer intento de
promulgar un código civil con traducciones dominicanas, las
cuales no resultaron con la calidad esperada.

En este período de la Primera República (1844-1861), la


democracia dominicana fue frágil y las luchas internas durante
el gobierno de Pedro Santana ocasionaron un ambiente de
inestabilidad política y económica que concluyó en la anexión a
España en 1861, la cual se extendería hasta 1865.

38
 El 8 de junio de 1862 se tradujo el Código Civil francés y se
promulgó el ″Código Civil de la provincia española de Santo
Domingo”. En materia comercial y de procedimiento civil, la
legislación española (Código de Comercio de 1830 y Ley de
Enjuiciamiento Civil) se puso en vigor mediante el Real
Decreto del 7 de octubre de 1861.

Al finalizar la anexión se promulgó el decreto del 6 de


agosto de 1865 que restableció los “Códigos Franceses de la
Restauración y sus modificaciones” y derogó las legislaciones
españolas vigentes. Estos códigos se tradujeron y fueron
aprobados en 1867, pero entraron en vigor en septiembre de
1874, establecidos como el primer código civil dominicano. Sin
embargo, su vigencia fue muy corta, pues fue derogado el 23 de
mayo de 1876, cuando se puso en vigor, nueva vez, el Código
Civil francés de la Restauración y sus modificaciones.

 El 4 de julio de 1882 el Congreso dominicano decretó como


obra de necesidad nacional, la traducción, localización y
adecuación de los códigos Civil, de Comercio y de
Procedimiento Civil. Esto conllevó a que los códigos vigentes
fueran traducidos, aprobados y promulgados en 1884. Desde
entonces se mantienen vigentes.

Durante la Segunda República (1865-1916) se dictó la Ley 4845 de


1908 sobre Organización de los Tribunales y de Procedimiento de
Casación, la cual creó las cortes de apelación. Posteriormente, en
1927, se dictó la Ley 821 sobre Organización Judicial, con el objetivo
de regular el funcionamiento y las atribuciones de los órganos del
Poder Judicial y sus auxiliares, así como tutelar su intervención para
resolver conflictos entre particulares y entre los particulares y las
instituciones públicas.

Avances del Derecho Civil Dominicano durante la dictadura de


Trujillo.

39
Durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina (16 de
agosto de 1930-30 de mayo de 1961, 31 años) el derecho privado no
experimentó grandes cambios, pues el Gobierno no le dio mucha
importancia a la necesidad de actualizar los códigos. Puede
considerarse que la ausencia de un sistema democrático de gobierno
fue una de las razones que impidió que se suscitaran presiones
sociales en ese sentido. Los cambios que en Francia se hacían a los
códigos llegaron con lentitud ‒o no llegaron‒a República Dominicana.

Sin embargo, en el país surgieron legislaciones que influyeron


directa o indirectamente en la administración de la justicia civil. Entre
ellas se pueden citar:

La Ley 390, del 14 de diciembre de 1940. Modificó los artículos


213, 214, 215 y 216 del Código Civil dominicano, referente a los
esposos y a la capacidad civil de la mujer casada: podía hacer las
veces de testigo, ejercer oficio sin la autorización de su marido,
administrar y disponer de los bienes que obtenga de su trabajo
personal.

La Ley No. 585, del 24 de octubre de 1941. Hizo una reducción en


el plazo de la prescripción la cual se conserva en la actualidad
disminuyendo de 30 a 20 años el plazo máximo de la prescripción
extintiva y estableciendo otros para la prescripción adquisitiva.

La Ley 1683, de 1948. Modificó el artículo 16 del Código Civil, lo


que otorgó a la mujer casada la facultad de decidir si adopta o no la
nacionalidad del esposo cuando fuera extranjero. La medida fue muy
importante para los derechos y facultades que poco a poco adquiría la
mujer casada.

40
La Ley 2125, del 27 de septiembre de 1949. Modificó los artículos
1536, 1537, 1538 y 1539 del Código Civil, permitiéndole a la mujer
manejar con mayor libertad su propio patrimonio.

La Ley No. 5152, de 1959. Otorgó derechos sucesorios a los hijos


adoptivos, permitió la regulación de los mecanismos de adopción y
permitió la adopción privilegiada a favor de menores de 5 años de
edad abandonados.

A pesar de que se promulgaron leyes que representaron cambios en


el derecho civil y en la administración de justicia en esta materia, las
mismas no repercutieron en la organización judicial. En la actualidad
la organización judicial que impera en República Dominicana es la
concebida por la Ley 821 de 1927.

El problema es que como fue un cambio parcial en el sistema


procesal dominicano se siguió aplicar los viejos mecanismos, no tan
eficaces.

Podemos citar otras de las modificaciones al Código Civil de la


Republica Dominicana:

 Art. 545, según Ley 4952 del 6 de julio de 1910, Art. 776,
según Ley 390.

 Art. 16, según Ley 295 del 21 del mayo de 1919.

 En el 1921 se modifican los Art. 55, Art. 77, Art. 79, Art.
81según Ley 654 del 18 de julio de 1921, G O. 3240.

41
 En el 1935 se modifica Art. 834 mediante las leyes siguientes:
Ley 201 del 21 de diciembre de 1939, G O. 5397.y la Ley 185
del 6 de febrero de 1943; y actualmente. Ley 1930 del 9 de
febrero de 1949, Art., 815, según Ley 935 del 25 de junio.

 Art. 45, según Ley 1072 del 17 de marzo de 1936.

 En el 1940 se modifican los artículos 213 hasta el 215 según


Ley 390 del 14 de diciembre, el Art. 226, Art. 442, Art.420
según la ley anteriormente ya mencionada.

 En el 1941 Se Modifican los Art, 216, según Ley 390, Art. 386,
Art. 390, Art. 424 según Ley 452, Art. 347, según Ley 513, Art.
475, Art. 617, Art.706, Art. 707, Art. 2266 según Ley 585, Art.
642, Art. 644, según Ley 143, Art 2267, según Ley 55.

 Art. 19, según Ley 485 del 15 de enero de 1944.

 Art. 727, Art. 730 según Ley 1097 del 26 de enero de 1946.

 Ley 1604 del 21 de diciembre de 1947.

En cuanto a las modificaciones del Código de Procedimiento Civil,


varias leyes del año 1978 incorporaron a dicho Código algunas
novedades que se habían introducido en Francia en 1975 en esa
materia. Pero, hubo problema en la traducción conllevando
confusiones en la aplicación de las nuevas disposiciones.

El Derecho Dominicano Actual.

En resumidas cuentas, el Derecho Dominicano actual y más


particularmente el Derecho Civil es el "fruto" de la historia del país.
Los periodos de ocupación explican porque los Códigos Civil y de
Procedimiento Civil dominicanos son basados sobre códigos
extranjeros: Los Códigos franceses. Múltiples esfuerzos fueron hechos

42
para adaptar el sistema Legal a las necesidades nacionales pero no se
puede negar que el conocimiento de la Justicia Civil francesa ayuda
mucho para el entendimiento del funcionamiento de la Justicia Civil
Dominicana. Eso explica también Las semejanzas entre los dos
sistemas.

El Procedimiento Civil.

Utilidad del Procedimiento.

En todo sistema jurídico el procedimiento es de mucha


importancia, pues permite a los litigantes el control de las situaciones
que se pueden presentar ante los tribunales.

La convivencia pacífica exige a las partes acudir a los órganos


jurisdiccionales para resolver sus diferencias y evitar que cada uno
trate de hacerse justicia por sí mismo.

Las partes deben acudir a los órganos jurisdiccionales conforme


al procedimiento preestablecido. De lo contrario, sería el caos y la
tranquilidad que se busca colocando la salvaguarda de los derechos en
los platillos de la balanza de la Justicia, se tornaría en estado
permanente de conflictos.
Las partes deben someter sus pretensiones según las reglas
previamente aprobadas por el legislador.

Un buen procedimiento es prenda de paz social.

43
El procedimiento civil es una disciplina autónoma y sus
caracteres se han perfilado a través del tiempo.

Rasgos propios del Procedimiento Civil.

El procedimiento civil tiene un carácter subjetivo dominado por


el principio dispositivo: las partes tienen la iniciativa e impulsan el
proceso y tratan de culminarlo con la obtención de la sentencia, para
luego proceder a su ejecución.

Son diferentes el procedimiento penal y el civil, pero se puede


descubrir un rasgo común: ambos están confiados a las mismas
jurisdicciones, en virtud de la unidad de la justicia civil y penal. Las
diferencias, no obstante, son notorias. El proceso penal tiene carácter
objetivo y está dominado por el principio acusatorio y hasta el
inquisitorio asoma por su celosía.

El juez penal tiene la dirección del proceso. Frente a la


infracción es necesario descartar toda posibilidad de transacción, en
cuanto se refiere al ejercicio de la acción pública y la imposición de la
pena: el orden público, herido por la infracción, no puede soportar
entendidos en cuanto se refiere a las sanciones o para el descargo de
los inculpados.

Las reglas del Procedimiento Civil.

44
El procedimiento civil tiene un carácter supletorio en relación a
los otros Procedimientos. Admitido así, sus reglas forman el
derecho común procesal. Sin embargo, la doctrina moderna entiende
que esto no es exacto.

La jurisprudencia de origen contribuye al afianzamiento del


punto doctrinal, cerrando el círculo para que los tribunales penales no
echen mano a las reglas del procedimiento civil. La puerta, no
obstante, ha quedado abierta en relación a los principios generales.

A medida que el procedimiento civil se ha ido perfeccionando,


el problema planteado pierde interés.

Cada día, los procedimientos penal y administrativo adquieren


autonomía y se alejan del civil, quedando éste como fuente lejana de
inspiración.

Naturaleza Jurídica del Procedimiento Civil.

Para Motulsky, vamos caminando hacia una ciencia procesal o


derecho procesal general.

Se pretende establecer nociones generales a fin de que el


procedimiento civil no siga siendo derecho privado exclusivamente.
Se le trata de incorporar al tronco del derecho público, admitiendo que
este último es mixto.

¿No se trata de la organización de un servicio público como es la


justicia? Es la pregunta que ahora se hacen los autores modernos, los
cuales ya escriben sobre un derecho judicial civil.

45
Nosotros seguimos las viejas rutas. ¡Durante un siglo hemos
trillado el mismo camino y ahí seguimos!

Su Contenido.

Nociones Jurídicas Fundamentales.

Hay tres nociones jurídicas que inciden notablemente sobre el


procedimiento civil. No podemos prescindir de ellas en los
desarrollos ulteriores de esta obra.

Esas tres nociones son:

 La Acción;
 La Jurisdicción;
 La Instancia.

La teoría de la acción nos permite determinar cuándo una persona


puede acudir a los tribunales a fin de obtener la sanción del derecho
que reclama en justicia.

La teoría de la jurisdicción nos indica la organización de los


tribunales, para asegurar una buena administración de la justicia.

La teoría de la instancia contiene las reglas de procedimiento.


Se trata de disposiciones de marcado tecnicismo las cuales organizan
el conocimiento de los asuntos, su decisión y el ejercicio de los
recursos.

46
Caracteres de las Leyes de Procedimiento.

Rasgos.

Dos rasgos caracterizan al procedimiento civil:

1) Es derecho imperativo;

2) Es derecho formalista.

Conviene precisar estos dos rasgos.

1) Es Derecho Imperativo.

No puede ser de otro modo, porque no podemos concebir que se


abandone a los litigantes la libre elección de los órganos ante los
cuales deben acudir a dirimir sus diferencias. El orden público debe
imponerse, aunque no con la misma fuerza que en materia penal.

Entre el procedimiento civil y el penal es verdad que existe el rasgo


común de estar confiados a las mismas jurisdicciones, pero las
diferencias son notables.

El proceso penal tiene carácter objetivo dominado por el principio


acusatorio, como expresamos más arriba. Por otra parte, el Juez de lo
penal tiene, en gran medida, la dirección del proceso. Estas
características no son propias del procedimiento civil.

2) Su Carácter Formalista.

47
Los tribunales tienden a suavizar la noción de “orden público” en
procedimiento, tanto en lo relativo a la competencia como en lo
concerniente a los actos del procedimiento. Pero no se puede llegar
fuera de ciertos límites, porque el procedimiento civil no ha dejado de
ser formalista. El formalismo emerge como un medio de protección
para los litigantes. Es una garantía a la libertad de la defensa.

El formalismo hace imprescindible la presencia del abogado y


por ello a este profesional se le exige preparación o capacidad.

Aplicación en el tiempo de las Reglas de Procedimiento.

La Irretroactividad de la Ley.

Entre nosotros, tiene carácter constitucional la irretroactividad


de la ley. Este principio también aparece en el artículo 2 del Código
Civil. Sin embargo, las leyes de procedimiento se presentan a veces
como derogatorias del principio. Es que, en realidad, son las leyes de
fondo las que tienen este carácter, no las de simple forma.

Conviene distinguir entre irretroactividad de la ley y efecto


inmediato de ella. Las leyes de procedimiento tienen efecto
inmediato. Es por ello que las reglas que gobiernan la competencia o
la organización judicial se aplican de inmediato sin que ello implique
la vulneración al principio de la irretroactividad de la ley. Así lo
admiten tanto la jurisprudencia como la doctrina.

Hemos dicho que las leyes de procedimiento tienen efecto


inmediato, pero hay que ser cauteloso en lo relativo a las reglas de la
prueba. Las leyes que regulan la administración de las pruebas así
como las que se refieren a las condiciones de su admisibilidad, tienen
efecto inmediato, porque se aplican a un proceso conociéndose al
momento en que ellas son aprobadas. Pero cuando se trata de pruebas

48
pre-constituidas, debe aplicarse el principio de la irretroactividad de la
ley.

En este caso, la ley aplicable es la que está en vigor al momento


de exigirse la prueba. Muchas veces el legislador allana los caminos
por medios por medio de disposiciones transitorias en relación a los
procesos en curso de conocimiento.

Las Fuentes del Procedimiento.

La Fuente Principal.

Es el Código de Procedimiento Civil, el cual es una traducción,


adaptación y localización del Código de Procedimiento Civil Francés
promulgado en el año 1806. Tiene un total de 1,042 artículos. El
viejo Código francés estuvo inspirado en la Gran Ordenanza Civil de
1667.

Entre sus imperfecciones congénitas podemos señalar el hecho


de que no contiene disposiciones relativas a la organización judicial,
la cual ha sido regulada entre nosotros por Ley 821 del 1927, llamada
Ley de Organización Judicial.

Nosotros adoptamos el Código de Procedimiento Civil en el


mismo idioma en el cual estaba redactado. Posteriormente, por medio
del Decreto Ley del 17 de abril de 1884 adoptamos el Código de
Procedimiento Civil, traducido al castellano y adaptado a nuestra
legislación.

49
No obstante sus imperfecciones, se ha mantenido durante un
siglo. Ha sido una reliquia casi intocable, salvo retoques dados en el
curso de los tiempos.

En la actualidad, trabajamos en la traducción, adaptación y


localización del Nuevo Código de Procedimiento Civil Francés,
vigente en el país de origen de nuestra legislación desde el día primero
de enero de 1976.

Organización del Nuevo Código de Procedimiento Civil


Francés.

El plan adoptado por el legislador francés en el nuevo Código es


el siguiente: el código está dividido en cinco libros. El primero
contiene las disposiciones comunes a todas las jurisdicciones. El
segundo las disposiciones particulares a cada jurisdicción.

Los libros 3 al 5 se consagran respectivamente a los


procedimientos especiales a ciertas materias, el arbitraje y las vías de
ejecución.

Otras Fuentes Legales del Procedimiento.

Además del Código de Procedimiento Civil que es la fuente


principal, el código tiene disposiciones que lo completan, como es la
ley 821 de 1927 sobre Organización Judicial y la Ley 3726 sobre
Procedimiento de Casación.

50
Debemos agregar también el Decreto Ley del 8 de junio del
1904 sobre Tarifa de Costas Judiciales y la Ley 302 del 1964 sobre
honorarios de los abogados. Ambas leyes resultan obsoletas.

Algunos asuntos son regulados en disposiciones adjetivas


particulares. Así por ejemplo, la Ley 1306-bis de 1937 regula el
procedimiento relativo al divorcio y la Ley 385 del 1932 los
accidentes del trabajo. La Ley 1542 de 1947 regula todo lo relativo al
saneamiento inmobiliario.

Código del Procedimiento Civil Dominicano.

¿Qué es el código del procedimiento civil?

Es un cuerpo legal que comprende un conjunto de reglas y


formulas jurídicas que sirven para actuar en materia civil ante los
tribunales de justicia su objeto es, pues, reglamentar la manera de
proceder antes los jueces de paz o alcaldías, tribunales civiles de
primera instancia, consular de comercio y cortes de apelación.
Contiene este código el derecho práctico, en pero el procedimiento
ante la corte de casación de Francia lo organizo el reglamento del 28
de Junio del 1738.

¿Cuáles son los principales elementos de ese código?

51
Extrajo contenido de la famosa ordenanza del 1667. Acerca del
procedimiento civil y de las leyes intermediarias del procedimiento y
organización judicial.

Comenzó este procedimiento civil en Siglo XIX, con la Ley 80;


pero no se promulgó hasta el 1806 y fue solo obligatorio desde el 10
de Enero del 1807.

¿Qué influencia Ejerció su Publicación las Disposiciones


del Código Civil?

Como el código de procedimiento civil fue posterior al código


civil, prevaleció un caso de conflicto entre disposiciones de ambos
cuerpos legales según explican Baundry Lacontinerle y Houque
Fourcade, por aplicación de una regla de derecho que resuelve en
cuestión: es posterior derogat prion (la ley posterior deroga la anterior)
era necesario, sin embargo, para tal aplicación de la referida regla, que
hubiese antinomia entre los principios proclamados por uno y otro
código, ¨ y no debe admitirse que exista, presto que el código del
procedimiento civil ha tenido por objeto principal la ejecución de las
deposiciones del código civil y no modificarla sino cuando haya
ensayado inútilmente la que parezcan que son diferentes o
contradictorias .

La evolución del Código del Procedimiento Civil en la


República Dominicana.

Desde la promulgación del código de procedimiento civil en


lengua castellana hecha en 1884 hasta el 1978, sólo hemos hecho
reformas parciales entre las cuales citamos las siguientes. La operada
por la Ley 1015 de 1935, que aunque directamente no modificó
ningún artículo, incidió sobre la notificación de defensas y réplicas,
antes de que se obtuviera fijación de audiencia. La de la Ley 1486 de

52
1938 sobre la forma de demandar al Estado dominicano, derogando
los artículos 68 y 69, aunque de modo parcial. La Ley 296
del 1940 la cual modificó el artículo 61 para que en los
emplazamientos se hiciere constar la común, ahora llamada municipio.

La reforma de mayor alcance es la operada por la Ley 764 de


1944, la cual modificó los artículos del 673 al 740.

La Ley 1337 del 1947 cambió la impropia denominación de


Juez Alcalde por la también impropia de Juez de Paz.

La Ley 1821 de 1948, modificó el artículo 73 sobre los


emplazamientos a personas domiciliadas en el extranjero.

La Ley 3459 del 1952 modificó los artículos 4 y 68 para que


donde dijere Presidente de los Ayuntamientos se leyere Síndico
Municipal.

Otra reforma importante se introduce mediante la Ley 5119 de


1959, la cual suprimió el título relativo a la tentativa de conciliación y
consagró los embargos conservatorios de muebles y las hipotecas
judiciales provisionales. Esta reforma sustituyó los primitivos
artículos 48 al 58, por nuevos textos.

La Ley 5210 del 1959 modificó el artículo 65 a fin de ponerlo


en armonía con las disposiciones de la Ley 5119 de 1959.

53
Hasta el momento, la evolución culmina con las leyes 834 y 845
de 1978, aprobadas sin previa motivación y al vapor. Se trata de
injertos que no han sido precedidos por modificaciones en la Ley de
Organización Judicial, por lo que su aplicación origina muchas
dificultades.

El Anteproyecto del Código de Procedimiento Civil


Dominicano.

Mediante Decreto No. 104-97, del 27 de febrero de 1997, el


Poder Ejecutivo designó cinco comisiones para la revisión y
actualización de nuestra normativa codificada. Una de esas
comisiones se encargaría de la modificación del Código de
Procedimiento Civil. Comisión llamada a proponer modificaciones a
este Código estuvo integrada por la Dra. Margarita A. Tavares, Dr.
Mariano Germán Mejía, Lic. Reynaldo Ramos Morel y Lic. José
Alberto Cruceta A. Dicha Comisión trabajó durante tres años,
concluyó y depositó el proyecto de nuevo Código en manos del
Primer Mandatario de la Nación, quien el 27 de febrero del año 2000,
lo presentó a la Asamblea Nacional, conjuntamente con los demás
proyectos.

Al pasar algún tiempo sin que el Congreso Nacional diera


aprobación al indicado proyecto, una nueva comisión, compuesta por
el Dr. Hermógenes Acosta de los Santos, el Lic. José Alberto Cruceta
y el Lic. Reynaldo Ramos Morel, y presidida por el Dr. Mariano
Germán Mejía; se propuso la reformulación del proyecto inicial.

Después de varios años de labor continua esta comisión


presenta al país el nuevo proyecto de Código de Procedimiento Civil.
Proyecto para el cual siguen siendo válidas las afirmaciones de la

54
Licda. Aura Celeste Fernández, quien como Comisionada de Apoyo a
las Reformas Judiciales y a propósito de la presentación del primer
proyecto escribiera:

“Este proyecto recoge un conjunto de cambios sobre los trámites y


plazos del proceso judicial, en el sentido en que tradicionalmente ha
sido entendido el derecho procesal, al tiempo que busca conciliar dos
niveles de análisis históricamente disociados: el de los principios
relativos a las exigencias que el Estado democrático de derecho
formula a su sistema judicial, esto es, independencia, imparcialidad,
seguridad y derecho a la defensa; y el de las demandas de quienes
recurren a los tribunales en búsqueda de una solución que les
garantice rapidez, costos razonables, eficiencia y seguridad jurídica”.

El Proyecto de Nuevo Código de Procedimiento Civil reduce


sustancialmente la dispersión legislativa, uniformando las reglas de
tramitación, que son numerosas y en algunas ocasiones recogidas en
leyes contradictorias. Está redactado en un lenguaje sencillo, aunque
sin desprecio de los conceptos técnicos que han sido parte indisoluble
de nuestra práctica jurídica. Sigue las orientaciones básicas
de la legislación francesa, sin dejar de considerar aspectos procesales
que aunque responden a otras legislaciones han sido ya bien aceptados
en la nuestra. Como expresión de respeto a nuestro origen legislativo
basta decir que todas las disposiciones contenidas en las Leyes Nos.
834 y 845, del 15 de julio del1978, han sido insertadas en el cuerpo de
lo que será nuestro nuevo Código.

Este proyecto de Código reconoce a la Constitución proclamada


el 26 de enero del2010 el carácter de norma suprema y fundamento
del ordenamiento jurídico del Estado. A título de ejemplo:

1).- Organiza los procedimientos civiles con respeto a la dignidad,


igualdad y equidad con que deben ser tratados los litigantes.

55
2).- Ningún proceso puede atentar contra los derechos reconocidos por
la Constitución a la intimidad y al honor personal.

3).- Se reconoce y garantiza el derecho a la propiedad, mediante la


demanda en distracción y las medidas conservatorias y ejecutorias en
reivindicación.

4).- Se garantiza la tutela judicial efectiva y el debido proceso, al


establecer el libre acceso a las jurisdicciones y plazos razonables para
el ejercicio del derecho de defensa.

5).- Se proclama la re-curribilidad de las sentencias, con arreglo a la


ley.

6).- La distribución de la competencia para conocer de las acciones y


recursos se hace con respeto absoluto a los preceptos constitucionales.

7).- Las reglas procesales han sido establecidas con respeto absoluto
al principio de razonabilidad.

8).- Se respeta el derecho del Estado a someter sus controversias


contractuales al arbitraje nacional e internacional.

9).- Se respetan las inembargabilidades declaradas por la Constitución.

El proyecto se divide en doce Libros y éstos en Títulos,


Capítulos, Secciones y Sub-secciones. Contiene en total 1,379
Artículos.

A continuación un breve relato de sus aspectos más relevantes:

Libro I:

56
Recoge los principios fundamentales del proceso, la aplicación
de las normas procesales nacionales e internacionales, la cooperación
judicial internacional y el reconocimiento y ejecución de las
sentencias extranjeras e internacionales.

Libro II:

Recoge la acción, sus elementos (El objeto, los hechos, el derecho) y


su ejercicio, incluyendo: la contradicción, la defensa y los plazos.

Libro III:

Recoge la instancia y el proceso, su apertura y cierre;


incluyendo: la fusión y el desglose de instancia, la interrupción, la
suspensión y la renovación de instancia; así como la extinción de la
instancia por perención, por conciliación, por transacción, por
aquiescencia y por desistimiento.

Libro IV:

Recoge la organización de los tribunales, sus poderes


jurisdiccionales y su competencia; incluyendo: la disposiciones
comunes a la competencia, la competencia de atribución de los
juzgados de paz, de los juzgados de Primera Instancia y de su
Presidente, la competencia de la Corte de Apelación y su Presidente; y
la competencia territorial.

Libro V:

Recoge los procedimientos ante los tribunales, incluyendo las


reglas comunes a las notificaciones, el Procedimiento ante el Juzgado
de Paz y el Procedimiento ante el Tribunal de Primera Instancia.

Libro VI:

57
Ha sido dedicado al tratamiento de las demandas incidentales
(entre otras, los pedimentos provisionales, las demandas en
intervención) y los incidentes: las inadmisibilidades, las excepciones
de incompetencia, litispendencia y conexidad, la excepción de
inconstitucionalidad, las excepciones relativas a las
pruebas (verificación de escritura e inscripción en falsedad),
las excepciones de nulidad de fondo y de forma, la inhibición de los
jueces, la recusación y la declinatoria por sospecha legitima y por
causa de seguridad pública.

Libro VII:

Prevé las disposiciones relativas a las medidas de instrucción y


a las pruebas, incluyendo, entre estas últimas: las disposiciones
comunes, a la prueba documental, a las declaraciones de terceros por
vía de informativo o por vía de escrito debidamente firmado por éstos,
a las verificaciones personales del tribunal (descenso al lugar de los
hechos), a las declaraciones de las partes en comparecencia personal, a
las comprobaciones y consultas técnicas, al peritaje y al juramento; así
como las reproducciones de hechos por los medios técnicos de
reproducción de imágenes, de sonido, de datos, de cifras, y de
operaciones matemáticas llevadas a cabo con fines contables o de otra
clase.

Libro VIII:

Prevé las disposiciones relativas a la sentencia y otras


decisiones, su interpretación y su ejecución.

Libro IX:

Prevé las disposiciones relativas a los recursos, incluyendo las


disposiciones comunes y las disposiciones relativas a los recursos de
apelación, tercería, revisión civil y casación.

58
Libro X:

Comprende los Artículos 637 a 1087 y está dedicado a las vías


de ejecución de los créditos de naturaleza civil, comercial o de
cualquiera otra naturaleza, salvo que en otras leyes se dispusiere lo
contrario o se establecieren procedimientos distintos a los del Código.
Incluye las disposiciones comunes, las disposiciones relativas a las
medidas conservatorias, a las medidas ejecutorias y a los
procedimientos de distribución a prorrata y de orden.

Libro XI:

Está dedicado a los procedimientos especiales, entre los cuales


se encuentran, el procedimiento sumario, de referimiento, en materia
graciosa, a requerimiento, el real de pago y de consignación, de venta
de inmuebles pertenecientes a menores de edad y a mayores bajo
protección, el procedimiento para obtener copia de un acto de parte de
un notario o de un depositario, el procedimiento de abandono de los
bienes a favor de acreedores, el procedimiento de inventario, de
fijación y rompimiento de sellos sobre muebles indivisos,
procedimiento de particiones y licitaciones, procedimiento de
rendición de cuentas, procedimiento de liquidación de daños y
perjuicios, procedimiento para las acciones en responsabilidad civil de
los jueces y del Estado por daños y perjuicios causados en el servicio
de justicia, procedimiento de liquidación de los gastos, de las costas y
de los honorarios de los abogados, el procedimiento para las medidas
de expulsión y el procedimiento de arbitraje.

Se trata de procedimientos simples, en los cuales este proyecto


mantiene, con ligeras modificaciones, los lineamientos del Código
anterior; al mismo tiempo que recoge las modificaciones de la
legislación especial, agregando aspectos ya acogidos por nuestra
práctica procesal.

Libro XII:

Este libro está referido a las disposiciones derogadas y transitorias.

59
Semejanzas y Diferencias entre el Código del
Procedimiento Civil Actual y el Anteproyecto del
Código de Procedimiento Civil.

Existen más semejanzas que diferencias entre el Código


Procesal Civil actual y el Anteproyecto del Código Procesal Civil.
Entre las semejanzas que existen entre ambos, tenemos las siguientes:

1.Por ejemplo: en principio, todo acreedor que tenga un crédito en


peligro puede embargar conservatoriamente ante el Juez de Primera
Instancia del domicilio de su deudor o del lugar donde estén situados
los bienes a embargar, aunque estos bienes se encuentren en manos de
un tercero, así como también se pueden hacer inscribir hipoteca
judicial provisional sobre los inmuebles de su deudor, guardando
siempre los requisitos o características de todo embargo conservatorio
general, como es: el acreedor, el deudor, objeto y crédito. Este último
debe ser en principio aparente, pero si debe de existir la peligrosidad y
la urgencia del mismo.

2.Con relación al titulo que sirve como base para trabar medidas
conservatorios guardan también cierta similitud en el sentido de que se
puede trabar tanto con autorización del Juez de Primera Instancia, así
como también con titulo ejecutorio como lo establece el articulo 745
del Código Procesal Civil. Tanto el Código como el Anteproyecto
coinciden en que nunca se puede exceder del duplo del valor del
crédito, en cuanto a lo que tiene que ver con la solicitud del auto.

3. Con relación al acta de embargo expresado en el artículo 49, del


Código Procesal Civil Vigente, se harán con los mismos requisitos
concernientes a todo acto de alguacil, en virtud de las enunciaciones
contempladas en el artículo 61 del Código Procesal Civil Vigente.

60
4. Según lo expresado en el Anteproyecto del Código Procesal Civil y
el Código de Procedimiento Civil actual la demanda en referimiento
para la reducción, limitación o cancelación del embargo serán las
mismas.

5. En cuanto a la validez del embargo conservatorio general se


demandaran por ante el Tribunal de Primera Instancia mediante la
8vo. Franca de Ley con excepción del plazo para validar la misma,
pero todo lo demás incluyendo la audiencia se hará como lo estipulado
en el Código Procesal Civil Vigente.

6. Otra similitud de ambos seria lo relacionado con la apelación, el


cual se hará mediante un plazo de un mes a partir de la notificación de
la sentencia según lo establecido en el articulo 443 del Código Civil
Procesal vigente, una vez transcurrido este plazo la sentencia que
valida el embargo y la demanda en cobro del crédito adquirirá
autoridad de cosa juzgada.

Embargo Conservatorio General.

Diferencias

1. En el anteproyecto las medidas conservatorias se dividen en


dos, las cuales son: El embargo de bienes muebles corporales y
el Embargo de bienes y derechos incorporales y este embargo
no esta registrado en el código vigente.

2. El embargo de caja de seguridad no esta establecido en el Código


de Procedimiento Civil vigente, pero si en el Anteproyecto del Nuevo
Código.

3. En el embargo conservatorio de Naves Marítimas, área y vehículos


de motor, se hicieron muchas modificaciones, una de ellas es que en el
embargo de vehículo de motor, en el código de Procedimiento Civil,
se embarga y después se hace la oposición y en el Anteproyecto

61
primero se hace la oposición, le notifica a la otra parte y después
embarga. También existe una particularidad en el embargo de naves
marítimas y aéreas de que justamente se hace la oposición
directamente a la institución de dar u otorgar la matricula y dicha
oposición tiene la validez de embargo.

4. Unas de las diferencias básicas que en el Código de Procedimiento


Civil vigente con relación al anteproyecto es la reducción de los
plazos.

Ejemplo: Regularmente los jueces otorgan en el Código vigente un


plazo de dos meses a diferencia del Anteproyecto que lo especifica
otorgando un plazo que oscila dentro los ocho 8 días, no mayor de 30
días, todo esto a pena de nulidad del embargo.

5. En el código actual el persiguiente o el embargante tiene la opción


de demandar el cobro del crédito y la validez del embargo ya trabado
de manera separado, mientras que en el anteproyecto la ley de forma
expresa establece que ambas demandas deben hacerse conjuntamente.
6. En nuestro código actual una vez validado el embargo
conservatorio, se le notifica al deudor o embargado un mandamiento
de pago otorgándole un día franco para el pago del crédito mientras
que en anteproyecto el plazo del mandamiento de pago será no menor
de cinco días.

7. Además de las distintas diferencias que existen entre el


anteproyecto y el código actual vigente, podemos notar que se han
incorporado términos nuevos como es el caso de los bienes muebles
corporales y los bienes y derechos incorporales, así como el cambio
del termino “legua”, sustituido por kilometro. Así como también el
desarrollo de algunos títulos y capítulos que se adicionan al
anteproyecto; además han cambiado los nombres y las modalidades de
los embargos.

62
8. En el artículo 767 se diferencia en que esta habla de la figura del
alcalde y en el Código de Procedimiento Civil habla del Juez de Paz.

Embargo Retentivo.

Semejanzas

1. Al igual que el embargo conservatorio, el embargo retentivo,


coincide con ambos códigos con lo que tiene que ver con las
condiciones preliminares para solicitar el embargo retentivo, como por
ejemplo: que todo acreedor previsto de un titulo autentico o de un acto
bajo firma privada puede embargar retentivamente y con efecto
conservatorio en manos de un tercero las sumas de dinero que éste
debiera al deudor embargado.
2. Para ambos, el crédito por el cual se solicita la autorización para
embargar retentivamente no fuere liquido, el tribunal hará su
evaluación provisional; también el acto de embargo contendrá a pena
de nulidad las mismas enunciaciones comunes de todo acto de
alguacil, en virtud de lo que establece el artículo 61 del Código de
Procedimiento Civil vigente.

3. Tanto para el Anteproyecto del Código del procedimiento Civil


como para el Código Actual, el embargo retentivo hecho en un país
extranjero no tendrá fuerza legal en la República Dominicana, ni los
tribunales dominicanos tendrán competencias para conocer de sus
efectos.

4. Un embargo retentivo a titulo conservatorio no es obstáculo a


segundo embargo retentivo conservatorio ni un segundo embargo
retentivo atributivo, esta característica coinciden con el código vigente
y el anteproyecto del código futuro. La demanda en validez será
misma, así como también la demanda en cobro del crédito, con la
excepción del plazo.
Diferencias

63
1. En el código actual el embargo retentivo hecho en manos de los
receptores, depositarios o administradores de caudales públicos, y en
esta calidad no será valido si el acto no se hace a la persona designada
por la ley para recibirlo, mientras que en el anteproyecto especifica o
designa una persona exclusiva para recibir la notificación del embargo
retentivo que en este caso, sería el tesorero del organismo.

2. En el código actual lo que tiene que ver con el embargo retentivo


concerniente al plazo para validar el embargo cabe notar que el plazo
es de 8 días mas un día por cada tres leguas de distancia entre el
domicilio del tercer embargado y el ejecutante y un día por cada tres
leguas (Una legua es igual a cinco kilometro y medio) de distancia
entre el domicilio del ejecutante y del deudor embargado. Mientras
que en el anteproyecto además del plazo de 8 días, especifica un día
por cada 30Kms. O fracción mayor de 15 kms. De distancia entre el
domicilio del tercer embargado y el domicilio del embargante.

3. En nuestro código actual cuando el tercer embargado no hiciere su


declaración, o no presentare las comprobaciones ordenadas en los
artículos anteriores, será declarado deudor puro y simple de las causas
del embargo, mientras que en el anteproyecto además de condenar al
tercer embargado como deudor puro y simple por incumplimiento a su
papel de rol de embargado también podrá ser condenado a pagar
indemnizaciones por los daños y perjuicios ocasionados.

Hipoteca Judicial Provisional.

Semejanzas

1. Como toda medida conservatoria la hipoteca judicial


provisional coincide con el Código y el Anteproyecto con lo
que tiene que ver con los requisitos generales para la solicitud
de la misma; el procedimiento con relación a la instancia de
solicitud de la inscripción es el mismo procedimiento, así como
los efectos, para ambas; una vez notificada la inscripción de la
hipoteca hecha al deudor, este no podrá dar en arrendamiento el

64
inmueble gravado sin autorización judicial así como tampoco
constituir derechos reales oponibles al acreedor persiguiente, ni
percibir por antipado o ceder rentas por mas de tres meses, a
pena de nulidad de los actos dirigidos a afectar el inmueble.

2. En cuanto al plazo para demandar el pago del crédito es el


mismo, salvo que el tribunal al momento de autorizar la
inscripción haya fijado un plazo distinto. La forma de atacar el
auto ante el juez de los referimientos es igual en el Código
vigente y el anteproyecto.
3. El procedimiento para convertir la hipoteca judicial
provisional en hipoteca judicial definitiva es igual para ambos,
el cual se hará dentro del plazo de dos (2) meses.

Diferencias

1. En el código actual una vez transcribe la hipoteca judicial


provisional el acreedor notificará el auto que autoriza la
inscripción provisional de la hipoteca judicial, al deudor
embargado en un plazo de 15 días de su inscripción. mientras en
el ante proyecto además de notificar el auto que sirvió de
soporte para la inscripción de la hipoteca judicial provisional
también deberá notificar la instancia de solicitud de inscripción
de hipoteca.

Embargo del Deudor Transeunte.

Semejanzas

1. Las condiciones que aplican en el Anteproyecto del Código


Procesal Civil y el Código del Procedimiento Civil vigente, son las
mismas cuando se trata de las condiciones para trabar medidas
conservatorias en contra del deudor transeúnte.
Diferencias

65
1. Conforme a las disposiciones del embargo del deudor
transeúnte el que embarga será el depositario de los efectos, si
están en su poder; y en caso contrario se establecerá uno.
Mientras que en el anteproyecto expresa que en ningún caso sea
elegido como depositario de los bienes embargado al deudor
transeúnte o embargado.

Embargo en Reivindicación.

Semejanzas

1. Al analizar el Código vigente y el Anteproyecto del Código de


Procedimiento Civil, observamos que ambos tienen un procedimiento
similar ya que para proceder a este embargo es necesario el auto dicta
el Juez de Primera instancia, a solicitud de parte.

2. El Juez podrá en días de fiestas legales y días no laborables permitir


el embargo en reivindicación.

3 .La acción en reivindicación y la demanda en validez del


embargo se llevaran conjuntamente ante el Juzgado de Primera
Instancia, del domicilio de aquel contra quien se ejerce el
procedimiento y si esta en conexión con una instancia ya
pendiente se llevará ante el tribunal que conozca dicha
instancia.

Diferencias

1. En el embargo conservatorio en reivindicación, según lo


expuesto en nuestro código procesal actual al momento de
practicarse el embargo donde se encontraren los objetos que se
quieren reivindicar si se rehusare a la entrada o se opusiere al
embargo, se recurrirá al Juez para que decida el referimiento,
suspendiéndose no obstante el embargo sin perjuicio de la

66
facultad que tiene el requirente de establecer un guardián a la
puerta de la casa a diferencia del Anteproyecto del Código
Procesal Civil; que cuando se dieran estas mismas condiciones
que hemos expresado, el alguacil podrá designar parte de los
auxiliares del ministerio publico para que impidan la
sustracción de los objetos que los guarnecen; recurrirá en el
instante sin citación, por ante el Juez de Paz de la jurisdicción y
en los lugares donde no hubiere Juez de Paz, ante el alcalde
pedáneo, en presencia del cual tendrá lugar a la apertura de las
puertas del establecimiento y aun, de los muebles cerrados, a
medida que los procedimientos para el embargo lo hayan
requiriendo. El funcionario que transporte no redactara acta,
pero si firmara la del alguacil, quien solo podrá extenderle de
todo una sola acta; sin perjuicio de la expedición de las copias
certificadas que se le requieran o le sean requeridas.

2. En el Código de Procedimiento Civil actual este embargo será a


penas de daños y perjuicios, mientras que en el Anteproyecto es a
pena de inadmisibilidad.

3. En el Código de Procedimiento actual este embargo se procederá en


la misma forma que el embargo ejecutivo, salvo que el mismo contra
cuya persona se trabe, pueda ser constituido depositario. Mientras que
en el Anteproyecto del Código de Procedimiento Civil, este embargo
se procederá de la misma forma que el embargo conservatorio de
muebles corporales, pero aquel contra quien se llevare a cabo la
medida no podrá ser constituido depositario.

Embargo de Locación.

Semejanzas.

Tanto el Código de Procedimiento Civil actual así como el


Anteproyecto, pudimos apreciar que después de un dia de
mandamiento de pago y sin permiso del Juez de Paz, se puede
embargar por deuda de alquiler y arrendamientos vencidos, los efectos
y frutos que se encuentren en dicha casa y en tierras que a ellos
correspondan. También se puede embargar al instante en virtud del

67
auto que le otorga el Juez de Paz del lugar donde se encuentran los
bienes, previa solicitud al efecto.

Y se puede embargar el ajuar que haya guarnecido dicho


inmueble y que haya sido retirado de su sitio sin su consentimiento.

Diferencias

1. Mientras que en el presente código procesal civil los propietarios e


inquilinos principales de casas o bienes rurales que hayan o no
contratos por escrito pueden después de un día del mandamiento de
pago y sin previo permiso del juez de Paz, hacer embargar por deudas
de alquileres y arrendamientos vencidos, los efectos y frutos que se
encuentren en dicha casa o establecimientos rurales.

Mientras que en el Ante Proyecto venidero, además de los


propietarios e inquilinos principales de casas o bienes rurales
adicionan lo que tiene que ver con los edificios y apartamentos.

2. El Código Procesal Civil vigente, expresa en su art. 821, referente


al derecho de los propietarios sobre los bienes muebles, efectos y
frutos de su inquilino que cuando se va a trabar el mismo se hará de la
misma forma que el embargo ejecutivo, mientras que el Ante Proyecto
del Código Procesal Civil se hará en la misma forma del embargo
conservatorio de muebles corporales. Y a falta de disposiciones de
este último se aplican las disposiciones relativas al embargo ejecutivo
de MUEBLES CORPORALES.

68
CONCLUSION GRUPAL.

Los Códigos son el fundamento legal para cualquier sociedad,


en nuestra legislación existen una serie de Códigos que han cambiado
y avanzando a través del tiempo; en la sociedad Dominicana se han
presentado una serie de cambios relacionados con la familia, personas,
costumbre, etc. Y al momento de ocurrir estos cambios en la sociedad,
las leyes tienen que ser modificadas para poder adaptarse a esta nueva
sociedad cambiante.

Los objetivos de estas modificaciones o reformas que se han


llevado a cabo durante diversas etapas o periodos, han sido
justificados con el motivo de mejorar la situación del país creando las
condiciones necesarias para el desarrollo tanto de
nuestra conducta personal como colectiva en la sociedad.

Las modificaciones de los códigos han pasado por 14 gobiernos


a lo largo de la historia republicana. Por lo menos, seis presidentes
impulsaron más de una modificación a la Carta Sustantiva, como lo
son: Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ramón Cáceres, Horacio
Vásquez, Rafael Leónidas Trujillo Molina y Joaquín Balaguer, entre
otros.

En otras ocasiones han servido para dar grandes pasos de


avance social como abolir el voto "clasista, el cual a inicios de la
República estaba destinado solamente para los profesionales y
personas de poder social y económico. Las mujeres estaban excluidas
de ejercer el voto.

Napoleón dotó a Francia de una codificación muy completa:


tras el código civil fueron promulgados, sucesivamente el código de

69
procedimiento civil del 1806, el código de comercio en 1807, el
código de instrucción criminal en 1808, el código penal en 1810. Toda
esa codificación fue, en gran medida su obra la pieza maestra de ella
es ciertamente el código civil, del cual dirá, cautivo en Santa Elena:
“mi verdadera gloria no es haber ganado 40 batallas; Warterloo
borrara el recuerdo de tantas victorias. Lo que nada borrara, lo que
vivirá eternamente es mi código civil”, y aun en nuestros días la
Republica Dominicana se beneficia de la Legislación Francesa.

Pero un código no detiene la evolución del derecho, como


tampoco un hombre detiene el curso de la historia; los códigos, como
los hombres, se inscriben tan solo en el tiempo que pasa. La sociedad
francesa iba a conocer profundas conmociones en el siglo XIX,
debidas al nacimiento de la economía industrial. El derecho es materia
viva; no se aprisiona en los códigos. Eso también lo había
comprendido Napoleón, que decía su código civil: “Habrá que
rehacerlo dentro de treinta años”.

CONSULTAS BIBLIOGRAFICAS.

 www.buenastareas.com/ensayos/Importancia-Del-Derecho-
Civil/2282501.html

 monografías.com

 rincóndelvago.com

 Historia del Derecho Dominicano Colonial. Wenceslao Vega.

70
 Uasdianos.com/blogderechos

 http://derecho-cure.blogspot.com

 http://derechoprocesalcivildominicano.blogspot.com

 “Justicia civil y comercial en República Dominicana”,


Observatorio Judicial Dominicano-Fundación Democracia y
Desarrollo (2014).

LUGARES VISITADOS:

 Museo de las Casas Reales.

 Archivo General de la Nación.

 Biblioteca Pedro Mir UASD.

 Biblioteca Nacional Pedro Henríquez Ureña.

PRESUPUESTO.

A continuación mostramos tabla con un aproximado del


Presupuesto utilizado, por el grupo.

Concepto Cargo Total

Visitas a Centros
Históricos:

Museo de las Casas RD$ 20.00 P/P RD$ 200.00


Reales

71
Fortaleza Ozama RD$ 10.00 P/P RD$ 70.00

Transporte:

Traslado a Museo de las RD$100.00 RD$700.00


Casas Reales P/P
Archivo General de la RD$ 300.00 RD$ 300.00
Nación
Biblioteca Nacional RD$ 200.00 RD$ 200.00

Material Gastable:

Memoria USB RD$300.00 RD$300.00

Otros:

Alquiler Proyector RD$350.00 RD$350.00


Otros Gastos no RD$200.00 RD$200.00
contemplados

Total Aproximado RD$2,050.00

GLOSARIO DE TERMINOS.

Después de habernos introducido completamente al desarrollo


del tema a discusión, es necesario dejar por definido algunos
conceptos usados, los cuales detallaremos en orden alfabético a
continuación:

Audiencia.

72
(Procedimiento Civil) Sesión durante la cual
una jurisdicción toma conocimiento de las pretensiones de las partes,
instruye el proceso, escucha los alegatos y emite su juicio.
Por lo común la audiencia es pública.

(Derecho Procesal) Acto de oír un juez o Tribunal a


las partes y testigos para decidir los pleitos y causas. Lugar destinado
a celebrar sus sesiones por un Juzgado o un Tribunal.

Capitulaciones.

En derecho internacional público, acuerdo entre dos


beligerantes en virtud del cual se estipula el cese de las hostilidades y
las condiciones de la rendición.

En derecho internacional privado, acuerdo concertado entre los


dos estados en virtud del cual se estipulan las condiciones jurídicas de
sus propios nacionales cuando se encuentren como extranjeros en
el territorio del otro.

Puede ser de carácter unilateral o recíproco, según que las


condiciones respectivamente pactadas beneficien a los ciudadanos de
uno o de ambos estados. Por lo general, eran de
carácter unilateral debido a la desigualdad entre los estados que
suscribían el convenio. Fueron utilizadas por aquellas naciones con
pretensiones económicas expansionistas y de carácter hegemónico,
sumamente interesadas en lograr que a sus propios ciudadanos se les,
garantizara en el extranjero una suerte de derechos y privilegios, tales
como la libertad de comercio y navegación; de cultos; de
entrada, tránsito y salida del país de que se trate; franquicias
impositivas, jurisdicción propia; inmunidades; todo ello con el objeto
de realizar y consolidar su política económica.

Código.

73
Conjunto de leyes que conforman un cuerpo sistemático,
coherente y orgánico que se refieren a una determinada materia o
rama del derecho. Así por ejemplo, el código civil, el código penal, el
código procesal.

Colonización.

(Derecho Internacional Público) Política de expansión política y


económica practicada a partir del siglo XVI por algunos Estados
en relación con pueblos menos desarrollados y a quienes se obligaba a
aceptar vínculos más o menos estrechos de dependencia.

Población y cultivo de un territorio abandonado o desconocido.

Constitución.

(del latín cum- 'con, en conjunto' y statuere 'establecer', a veces


llamada también carta magna o carta fundamental) es
la norma suprema de un Estado de derecho soberano, es decir, la
organización establecida o aceptada para regirlo. La constitución fija
los límites y define las relaciones entre los poderes del Estado
(poderes que se definen como poder legislativo, ejecutivo y judicial) y
de estos con sus ciudadanos, estableciendo así las bases para su
gobierno y para la organización de las instituciones en que tales
poderes se asientan. Este documento busca garantizar al pueblo sus
derechos y libertades.

Costumbre.

Es una forma inicial del Derecho consuetudinario que consiste


en la repetición constante de un acto que con el paso del tiempo se
vuelve obligatoria y por necesidad, consentimiento colectivo y apoyo
del poder político llega a convertirse en ley.

74
Derecho.

Es el conjunto de normas jurídicas generales positivas que


surgen de la sociedad como un producto cultural generada dentro de
leyes y que tienen la finalidad de regular la convivencia entre los
miembros de esa sociedad (las personas) y de estos con el Estado.

Derecho Civil.

Es aquél que se encarga de regir los vínculos privados que


las personas establecen entre ellas. Está formado por las reglas
jurídicas que articulan las relaciones patrimoniales o personales entre
individuos (personas físicas o personas jurídicas). La finalidad del
derecho civil es preservar los intereses del sujeto a nivel patrimonial y
moral.

Derecho Procesal Civil.

Es el conjunto de normas jurídicas que regulan: las relaciones


jurídicas de los sujetos procesales y la aplicación de leyes civiles a los
casos concretos de controversia de las partes.

Doctrina.

Se entiende por doctrina jurídica al conjunto de derechos,


teorías, investigaciones que han realizado los expertos en la ciencia
jurídica. Dicha opinión sobre una materia concreta, aunque no es
una fuente formal del Derecho. En el siglo XIX fue Savigny quien
exaltó la trascendencia de la doctrina de los juristas.
La doctrina jurídica surge principalmente de las universidades,
que estudian el Derecho vigente y lo interpretan dentro de la Ciencia
del Derecho. No tiene fuerza obligatoria, y no se reconoce como
fuente oficial del Derecho en la mayoría de sistemas jurídicos, al
contrario de lo que ocurre con la jurisprudencia (mayoritariamente en
los sistemas jurídicos influenciados por el common law).

75
Historia.

La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de


la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.1 Se
denomina también "historia" al periodo histórico que transcurre desde
la aparición de la escritura hasta la actualidad.

Jurisprudencia.

Es el conjunto de decisiones, de los tribunales sobre una materia


determinada, de las cuales se puede extraer la interpretación dada por
los jueces a una situación concreta. Tiene un valor fundamental como
fuente de conocimiento del Derecho positivo, con el cual se procura
evitar que una misma situación jurídica, sea interpretada en forma
distinta por los tribunales.

Ley.

La ley (del latín lex, legis) es una norma jurídica dictada por
el legislador, es decir, un precepto establecido por la autoridad
competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con
la justicia. Su incumplimiento trae aparejada una sanción. Según el
jurista panameño César Quintero, en su libro Derecho Constitucional,
la ley es una «norma dictada por una autoridad pública que a todos
ordena, prohíbe o permite, y a la cual todos deben obediencia». Por
otro lado, el jurista venezolano Andrés Bello definió a la ley, en el
artículo 1º del Código Civil de Chile como «Una declaración de la
voluntad soberana, que manifestada en la forma prescrita por la
Constitución, manda, prohíbe o permite».

Las leyes son delimitadoras del libre albedrío, de


las personas dentro de la sociedad. Se puede decir que la ley es el
control externo que existe para la conducta humana, en pocas
palabras, las normas que rigen nuestra conducta social. Constituye una
de las fuentes del Derecho, actualmente considerada como la

76
principal, que para ser expedida, requiere de autoridad competente, es
decir, el órgano legislador.

Tratados.

Del latín tractatus, un tratado es el cierre o la finalización de


una negociación o disputa, tras haberse debatido y alcanzado un
acuerdo. La noción de tratado se utiliza para nombrar a la
documentación que registra dicha conclusión y, en un sentido más
amplio, al texto o manual sobre un cierto asunto.

La noción de tratado internacional se usa para nombrar a aquel


que suscriben actores de derecho internacional y que puede estar
formado por una o más herramientas jurídicas vinculadas. Esta
herramienta suele utilizarse para fijar limites territoriales o poner fin a
un enfrentamiento bélico.

77
ANEXOS

VISITA AL MUSEO DE LAS CASAS REALES.

Vista Lateral del Museo de las Casas Reales

Marmoleado a la Entrada del Museo de las Casas Reales.

78
Entrada al Despacho de Capitanes Generales.

79
Antesala Real Acuerdo

Sala de Estrados de la Real Audiencia.

80
Marmoleado Presidente Primera Real Audiencia.

VISTA FRONTAL DEL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN

81