Está en la página 1de 4

UN RESPIRO EN LA LITERATURA RUSA: UNA APROXIMACION A LOS

INICIOS DE LA LITERATURA PROLETARIA.

En líneas generales, conocer es comenzar por distinguir las cosas y los sucesos, y no
mezclarlos en una confusión caótica.

(León Trotsky, el partido y los artistas)

Así ocurre también con el realismo revolucionario en la literatura. Las palabras que ayer
empleábamos en un relato hoy ya no nos dicen nada. Se caracteriza entonces al objeto por los
rasgos que ayer considerábamos como los menos característicos, los menos dignos de figurar
en la literatura; por los rasgos que no se tenían en cuenta.

(Teoría de la literatura de los formalistas rusos, Todorov.)

La literatura rusa tiene sus orígenes en las formas de ver el campo y sus
sujetos, que no fueron parte del arte o la cultura que estaba dominada por la
burguesía, por el zarismo, pero eso no quiere decir que no tenían formas de
creación propias, maneras de ver la realidad y el arte.
Si partimos con calma veremos que hubo un enorme respiro en la literatura
rusa, un respiro que encierra la palabra oxigenar, como si se quisieran
desintoxicar; desintoxicarse de sus falsos exponentes que negaban sus formas
de expresión.
Partiendo de un análisis completamente marxista veremos que sus orígenes
son profundos, que las bases sociales y económicas trascienden en el arte o la
literatura, o bien podemos llamarlas: formas de creación artística. Vladimir
Propp nos hace un bello recorrido por las raíces históricas del cuento, donde
señala la aproximación del mismo fenómeno. Donde importa mucho el espacio
que ocupa el que crea algo, su creación será reflejo de la sociedad que le toco
vivir, podrá criticarla, podrá ponerla como paradigma. Pero se crea en ella.
”…Hemos advertido anteriormente como las premisas de que parten los
autores son con frecuencia producto de la época en que vivieron…” (PROPP,
2008). La literatura rusa se crea en el folclore.
¿Entonces, en que espacio partimos al hablar de literatura rusa?, partimos en
una sociedad que entra al socialismo como forma económica y social, que
genera un nuevo paradigma para encarar la realidad. “…Nosotros vivimos en
la época del socialismo. Nuestra época ha elaborado también sus propias
premisas, a partir de las cuales hay que estudiar los fenómenos de la cultura
espiritual. Pero a diferencia de las premisas de otras épocas que llevaron a las
ciencias humanas a un callejón sin salida, nuestra época ha creado premisas
que conducen a las ciencias humanas por el único camino justo…” (PROPP,
2008) . Este camino justo es la dictadura del proletariado, la adscripción del
proletariado en la narrativa rusa, pero como lo económico puede trascender a
los planos socialmente artísticos, es sencillo: lo económico como suerte de
azar toca al artista y hace que observe mejor la realidad que le toco vivir.

La literatura rusa surge con Alexandr Pushkin, uno de los padres de la literatura
y lenguaje ruso, después surgen personajes conocidos como: Gogol con
“almas muertes” y “el abrigo”, Turguéniev con su obra “memorias de un
cazador”, Dostoyevski, Tolstoi, Chejov. Estos dos últimos pudieron observar el
desmoronamiento de la Rusia zarista, y unos pequeños atisbos de lo que iba a
ser un giro en la Rusia zarista ya que se iban observando los descontentos
sociales que se dan en el campo y en las ciudades. Donde aparece Maximo
Gorki con sus obras: Los bajos fondos y la Madre. Gorki provenía de una clase
muy baja en la Rusia de ese entonces, pero pasó a convertirse en uno de los
más grandes intelectuales de la Rusia soviética y padre del realismo socialista.

Pero ya para 1917 se estructura una nueva forma de ver las cosas, los objetos
y las artes. Desde que los bolcheviques llegan al poder instauran y re-escriben
la nueva historia de la Rusia Soviética, el arte tiene que servir al partido, el
artista tiene que servir al partido. Para cumplir con el fin deseado las artes
vienen a cumplir un papel propagandístico de exaltación al partido. Entre otras
cosas se podría decir que se forma un tenue “realismo socialista”, con un
método naturalista y de adscripción del proletario en la nueva narrativa Rusa.
Cesar Vallejo nos da un bello panorama del realismo Ruso, “La definición más
exacta del realismo socialista se encuentra en los estallidos de la Unión
Soviética de Escritores. El realismo socialista es el método fundamental de la
Literatura y de la crítica literaria soviética. Exige del artista una interpretación
verdadera y concreta de la realidad en su desarrollo revolucionario. Y tiene por
objetivo el colaborar a la transformación ideológica de los trabajadores
educándolos en el espíritu del socialismo." (Vallejo, 1973). Desde ya las formas
culturales y de expresión tenían doble función, la de adoctrinar y la de servir
como el reflejo exacto de los cambios sociales. Los artistas formaban parte de
los círculos sociales más elevados de la Rusa Soviética, eran la voz de los sin
vos. Ya que el proletario entra en la narrativa rusa tienen que volverlo un “tipo
social” un tipo de personaje que sea universal, que represente los ideales de le
revolución: como un héroe reaccionario al capitalismo y sus formas parasitarias
de cultura: que solo es de consumo. “Nuestro arte, igual que toda nuestra
cultura y nuestro sistema, es completamente teleológico. Está sometido a la
finalidad suprema…... En último término sólo vivimos para acelerar la llegada
del Comunismo” (Vallejo, 1973). El arte sólo tiene que servir a la espera del
comunismo. Es el fin bíblico, que después de una peregrinación sufrida está el
lugar deseado: el arte nos prepara para el comunismo.

“Lenin: Nuestras revistas de arte y científicas no


pueden ser apolíticas… el poder de la literatura
soviética, la literatura más progresista del mundo,
consiste en que no conocemos otros intereses
que los del pueblo y del estado” (Vallejo, 1973)

Pero habrá un largo periodo de espera para que la literatura Rusa surja como
un género consolidado, ya que surge como una forma propagandística del
partido para luego pasar al adoctrinamiento y a la espera del comunismo.
(Todo a la espera del comunismo). “KRUSCHEV, en una de sus últimas
declaraciones acerca del arte, dijo muy acertadamente: "Para un artista que
sirve fielmente a su pueblo, no se trata de si puede o no trabajar en libertad.
Esta pregunta no existe para él: un artista soviético tiene la seguridad de
poseer una actitud adecuada frente a los fenómenos de la realidad; no tiene
que adaptarse o de forzarse; siente la necesidad interior de representar
fielmente la vida desde el punto de vista del comunismo. En toda su obra no
deja de sostener y defender este criterio” (Vallejo, 1973).

Solo después de la revolución es que habrá una nueva forma de ver y plasmar
la realidad solo después del respiro, solo después de la oxigenación es que el
proletario podrá ser parte de la narrativa, no como propaganda para intereses,
si no que será parte de la historia: la literatura rusa se oxigena, el proletario
vuelve a formar parte de la narrativa y de la conciencia universal, se levantan
los dos como un gran remolino, remolino que barrera el arte parasitario y
capitalista.

Libros y sitios web consultados

Trabajos citados
Martínez, E. U. (15 de Marzo de 2017). The Fiction Review. Obtenido de The Fiction Review:
https://thefictionreview.net/2017/03/15/pokhlyobka-de-literatura-rusa/

PROPP, V. (2008). RAICES HISTORICAS DEL CUENTO. MEXICO: COLOFON.

Todorov, T. (1995). Teoria de la literatura de los formalistas rusos. Mexico: Siglo XXI.

Vallejo, C. (1973). Obras Completas segundo tomo. Lima-Perú: Mosca Azúl .