Está en la página 1de 6

JUAN GUILLERMO VILLASANA LÓPEZ.

Precursor
de la Aviación Mexicana y creador de la hélice
"Anáhuac".
Nació en Pachuca, Hgo., el 10 de febrero
de 1891.
Fue discípulo del maestro don Teodomiro
Manzano.
Desde adolescente, llevado por lecturas
sobre aviación, se aficionó a ella y
construyó los primeros planeadores que
volaron sobre Pachuca, entonces cuna de
inquietudes varias y, el 11 de abril de 1910
voló sobre la ciudad en un aeroplano
diseñado y construido por él mismo,
bautizado con el nombre de "Pachuca".
En 1912 el gobierno le encargó la
construcción del primer aeroplano formal
con que contó nuestro país.
En 1915 creó la hélice "Anáhuac" que
tanta celebridad le daría. Con ella se
superó el récord mundial de altura cuando
en 1919 en Japón, un piloto norteamericano
se elevó a 19,750 pies. Estados Unidos
de Norteamérica y Japón quisieron
comprarle la patente, a lo que no accedió
para donarla al gobierno de México, y
éste, obsequió a las naciones amigas una
copia de la misma. El gobierno de El
Salvador lo condecoró por ello.
A partir de ese año ocupó importantes
puestos en la Aviación Militar Mexicana,
colocando en su fundación como instructor
técnico del Pié Veterano de Pilotos. En
1917 desempeñó comisiones
representando al gobierno de México, y fue
enviado a El Salvador a entregar los
aviones que se obsequiaron a aquel país
hermano.
Fue a EE. UU. a Estudiar organización de la
aviación y presentó examen en la
Universidad de Búfalo para obtener el título
de Ingeniero en Aeronáutica.
En 1918 fue nombrado Director de
Aeronáutica Civil, sustituyendo al Corl.
Alberto Salinas Carranza, hasta mayo de
1920 en que, por el asesinato de don
Venustiano Carranza se retiró de sus
actividades en la aviación.
En 1920, Inglaterra ofreció un premio de
15 mil libras esterlinas al primer técnico
que construyera un helicóptero, y lo obtuvo
construyendo un aparato que se elevó
verticalmente.
Con carácter de civil desempeñó diversos
cargos en la Secretaría de comunicaciones,
a la vez que distaba cátedra en la Fuerza
Aérea Mexicana, y fue maestro de todos los
pilotos que se graduaron en ella.
Se le encargó la creación de la Aviación
Civil y, en julio de 1928 fundó el
Departamento de Aeronáutica Civil, siendo
el primer director de la misma.
En 1931 fue nombrado director de los
Talleres Nacionales de Construcciones
Aeronáuticas y, en 1937, el Presidente
Cárdenas lo nombró auxiliar de un grupo
de técnicas que se empeñaría en construir
en México un automóvil. Después ocupó
en cuatro ocasiones la Dirección de
Aeronáutica Civil, hasta 1940 en que se
retiró definitivamente de ella.
En 1950 la Secretaria de Defensa Nacional
le otorgó la placa y cruz "Emilio Carranza"
en reconocimiento a su labor en nuestra
aviación.
En 1955 el Secretario de Comunicaciones y
Obras Públicas le impuso la cruz y placa
"Emilio Carranza", declarándolo fundador
de la Aviación Civil.
Murió en la Ciudad de México, D. F., el 23
de febrero de 1959; y en mayo de este año,
la Federación Aeronáutica Internacional
decidió otorgarle póstumamente el diploma
"Paul Tissandier", en atención a sus
relevantes méritos, durante la reunión que
la FAI celebró en Moscú.
En febrero de 1960, póstumamente
también le fue concedido el diploma que la
Dirección de Aeronáutica Civil entregó a
todos los precursores de la aviación, al
clausurarse los festejos con motivo de
cincuentenario de la aviación comercial
mexicana.
A iniciativa de Sr. Efrén Meneses
Villagrán, el Centro Hidalguense de
Investigaciones Históricas ha propuesto
que el campo aéreo de Pachuca lleva su
nombre.
(CARLOS MORALES DÍAZ: Quién es Quién
en la nomenclatura de la Ciudad de México.
ARIEL RAMOS: "Ing. Guillermo Villasana", El
Hidalguense, 1-XI-1960. DICCIONARIO
PORRUA).

Juan Guillermo Villasana López (n. 10 de febrero de 1891 – † 23 de febrero de 1959)


fue un destacado matemático, ingeniero y aviador mexicano.

Nació en Pachuca de Soto, Hidalgo, México. Sus padres fueron Juan Villasana y
Graciana López.

En el Colegio Liceo, curso sus estudios superiores, donde aprende el francés e inglés,
esto para poder leer las revistas de aviación escritas en estos idiomas. En 1910 estudió
en el instituto científico y literario de Pachuca, donde se adentró de lleno a las
matemáticas, la física y la aerodinámica.

Pronto inicia el diseño de sus primeros aviones; en aquellos tiempos, ya los hermanos
Wright habían efectuado un vuelo en un avión impulsado por un motor, lo cual no pasó
inadvertido para Villasana, quien a los 18 años, junto con otros apasionados del aire,
funda en 1909 la primera organización en México con fines aeronáuticos: "La Sociedad
de la Aviación".1

A los 13 años, diseña y construye una serie de modelos de avión de su propia invención,
el que hizo volar en los llanos de la hacienda de San Juan de Labor, San Rafael y Venta
Prieta.
El 11 de abril de 1910, logró volar a 700 metros sobre la capital hidalguense. Tiempo
después ensaya en el Velódromo de Pachuca con regular éxito un pequeño avión al que
le había instalado un motor de gasolina de 15 caballos de fuerza, marca Curtiss.

Siendo estudiante de secundaria efectúa una larga serie de experimentos y ensayos en


los que obtiene datos muy exactos del efecto del viento, al pasar por las alas forradas de
tela de manta restirada con almidón. Al llegar a la ciudad de México donde se queda a
radicar con su familia, coincidió con las primeras exhibiciones de los ases franceses
(Roland Garros y Audenard Barrier y Simon) a los que en un aterrizaje se les rompió el
patín de cola de su avión, Villasana ofrece sus servicios reparando el desperfecto,
manifestándose así como el primer técnico mecánico mexicano. En estos trabajos
conoce a Alberto Braniff y a Miguel Lebrija, aviadores mecánicos al igual que él.

El 19 de abril de 1912, el general, José González Salas, ministro de Guerra y Marina,


del gabinete del presidente, Francisco I. Madero, encarga a Villasana, la construcción de
5 Aeroplanos tipo Deperdussin para el Ejército Mexicano, el primero recibe el nombre
de "Latinoamérica".

Gracias, a sus conocimientos de tradición familiar de ebanistas, logra superar un


problema que a nivel mundial ningún ingeniero había podido resolver. Diseña una
hélice con varios tipos de maderas y un ensamble nuevo, que permite a los aparatos
elevarse más y mejor, dando un giro total a la aeronáutica mundial. Esta hélice fue
bautizada como la "Hélice Anáhuac", la primera de las cuales fue fabricada en la
Escuela de Artes y Oficios (Hoy ESIME).2

El 4 de abril de 1913, en un avión de la misma marca y en compañía del piloto Miguel


Lebrija, ejecuta un simulacro de bombardeo aéreo, en el Aeródromo de Balbuena,
usando bombas Martín Hale.

La hélice Anáhuac, se exportó en 1915 a Centro, Sudamérica y Japón, lo que le valió


recibir del gobierno de El Salvador reconocimientos por su brillante invención. Así
mismo ocurrió con el gobierno japonés, a través del Gral. Nagaokoa, comandante del
cuerpo aéreo imperial de Japón.

La sobresaliente actuación de Villasana, dentro de la aviación militar, le permitió ocupar


cargos de mucha importancia, como teniente técnico de aviación, piloto en jefe de la
escuela militar de aviación, dos veces director de la escuela y talleres de aviación
militar, director de los talleres nacionales de construcción aeronáutica, con el grado de
capitán primero, capitán segundo, jefe de la sección de aviación comercial, del
departamento de aviación militar y dos veces delegado técnico en aeronáutica militar en
la inspección general del ejército.

Así el 6 de julio de 1917, el avión número 6 serie "A", dotado con un motor Hispano-
Suiza se elevó impulsado por el viento hidalguense hacia la capital del país. En él se
encontraba una valija marcada con el número 449 del Servicio Postal Mexicano, que
contenía 534 cartas, 67 tarjetas, piezas de correspondencia, etc. Fue el primer vuelo de
entrega postal del que en los anales de la historia universal se tiene registro. Horacio
Ruiz piloteaba la aeronave.
Bastaron 57 minutos y 42 segundos de viaje para que la valija a bordo del avión llegara
a México y, según datos del Servicio Postal Mexicano, en las cuatro horas siguientes al
aterrizaje las cartas fueron repartidas a sus destinatarios.

El 23 de abril de 1918, obtiene su título de ingeniero en Aeronáutica en la American


Aviation School en Buffalo E.U.; pasando posteriormente a Kelly Field en San Antonio,
Texas, donde hizo un curso de especialización en el motor Liberty. En 1927 fue como
delegado mexicano a la convención interamericana de aviación comercial, en
Washington D.C., reunión que se celebraba por primera vez.

Por decreto presidencial el 1 de julio de 1928, se crea el Departamento de Aeronáutica


Civil y Villasana es nombrado Primer Jefe.3

En 1955, el titular de la Secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, le impuso la


cruz y placa de condecoración "Emilio Carranza", proclamándolo oficialmente
fundador de la Aviación Civil Mexicana.3

Murió a los 68 años de edad. Sus restos descansaron por 38 años en el panteón Jardín
de la ciudad de México, hasta que el 17 de diciembre de 1997 en una ceremonia, se
trasladaron a la Rotonda de las Personas Ilustres en Pachuca, Hidalgo. En
reconocimiento a su labor, el aeropuerto de Pachuca lleva su nombre.4