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ANTES DE AMOR YA ÉRAMOS SUDACAS

Olmedo Guerra

“dije

soy un animal aburrido esperando una nueva extinción

triste

alguien

jeroglífico

debería

de

humo

arrancarme

enfebrecido

el

corazón

alguien más triste y sediento debería arrancarme el corazón”

Agustín Guambo

alguien más triste y sediento me arrancó el corazón a él este poemario de nuestro fallido amor

La tecnocumbia no es nacional, es transnacional, pero lo parece. Todxs la saben de memoria. Heterosexuales proletarixs cantan Tierra Canela y lloran. Esto no es tecnocumbia, es horrible y triste poesía. Como la tecnocumbia. Yo, ante todo, estoy haciendo furiosa y bastarda literatura a los 19 años. Irrumpo con mi desconocimiento a presentar este libro que tienes en las manos cargado de vísceras e información mal escogida. La literatura nacional lanza un grito cuir y marica, pero sobre todo, humano. Contradictoriamente humano. aquí, la agonía de mi sudaka país

Te dije que existía el infierno cuando te dije que existía Guayaquil. Una noche tomados de la mano mientras caminábamos por los pocos edificios que habitan el centro como árboles que nacen del río metamorfoseados por el cemento, ese lugar que plaga el cielo de yerba y embruja a sus habitantes de miedo. Esos altos pero bajos edificios que no rasgan el cielo pero que brotan raíces que golpean a sus habitantes, ese paraíso pequeño que nos prometimos porque no habíamos leído la biblia ni el quijote ni toda la literatura porque estábamos llenos de mierda en los corazones y queríamos seguir ensuciando la poesía de nuestras mentiras. Te dije que existía el infierno pero no que disfrutaba vivir ahí. Que mi entrepierna se deslizaba estrangulando el corazón de la ciudad, pero no, porque no es tan grande porque no alcanzaría, mi sexo golpeaba el corazón de la ciudad en tanto que yo transitaba desprovisto de él amordazado. Te dije que ese paradiso donde fundaríamos cenas excéntricas y gigantes no nos llegaría más. No estaríamos tocados por la vara de esta ciudad muerta de aburrimiento donde los arcángeles twinks las putas los maricones las resistontas dan el fuego llagado y siguen caminando, dirigidos hacia el río que es nuestro suicidio colectivo, nuestro suicidio de ciudad. Te dije que vívía en el infierno pero no que vivía en Guayaquil, y un pacífico y una cordillera nos separó. No el calor de esta ciudad. Este incendio es el corazón de la ciudad y hay que destruirlo.

Escribiré una obra tan hermosa como todo lo que no voy a vivir, si hubiese hecho caso al amor

Anoche soñé con una funda de cocaína. Esta ciudad es un bolero tectónico que signa en sus habitantes el terror del movimiento. Esta ciudad pestífera revienta somníferos en el pecho de los habitantes que caminan con los huesos en las manos. Mentira, fui al doctor y todos estaban emplasticados. Mentira, fui al río y estaba emplasticado de gaviotas cyborgs. Mentira, fui al paraíso y estaba emplasticado de nuestro corazón abandonado en el hotel Doral de la ciudad. Anoche soñé con una funda de cocaína y fue porque quise mi resurrección, porque los fármacos no resucitarán mi corazón, porque quise creer en un dios de clorhidrato que reviviría mis sueños. Sueño con Jesús jalando cocaína en la ciudad de Guayaquil mientras hacemos el amor y firmo la biblia con nuestros nombres, porque a nuestro amor le faltó eso: clorhidrato para sanar el corazón y nada más.

Carne andina. El águila sideral corre a mil revoluciones/segundo con sus cuatro patas operadas por la CIA hacia los lares de la ciudad de Guayaquil donde posará su nueva generación de poetas híbridos:

maldición y amor. Serán estos poetas enfermos de una generación los que secarán los nevados con las aguas del río neoliberal. Las montañas andinas gemirán de pena al no poder sentarse sobre la

arcilla a tomar el sol/ escribir poemas y bañarse, como en los tiempos de las Cruces sobre el Agua, en el corazón de la ciudad. Será este paisaje híbrido el advenimiento de un nuevo país que no habrá desaparecido, que tocará canciones nuevas y que dará bonos de mierda a los más pobres para que no vayan a bañarse en sus rías andinas de la tectónica. Este país vestirá falda y se llamará E-Kua-Tor y será un software donde los demás países llegarán a lavar sus pies de lo sucio que está la historia latinoamericana. Este país será el mierdero más grande del continente, y todo será culpa de sus poetas, que no lograron que nadie los escuchara, que no salieron

a la calle a disparar sus poemas o a suicidarse en los paisajes. Este país se llamará E-Kua-Tor y será un software para restaurar a mi

amante chileno que desapareció. Se convirtió en dios, se hizo pólvora

y

se fue, como el águila sideral que de pronto se posaba otra vez en

el

verdadero corazón de la poesía y el continente.

Antes de partir a Guayakill,

MAMÁ DIJO:

niño de mierda, ¿qué te pasa?/ por qué compras tantos libros sobre la noche/ por qué sales tanto es de noche y los curas salen/ lxs niñxs perversados aúllan y trastornan a la noche/ las llagas segregan su líquido y los ríos tragan a la noche/ las mujeres danzan y seducen a los exégetas clandestinos de la noche/ las trans lloran y son echadas a la pelvis iris del cráneo de la noche/ ahora dime/ niño de puta/ ¿cómo mierda terminaste siendo poeta?

CORO DE MIS FANTASMAS:

pregúntaselo a los centinelas, ellos se robaron mi corazón

Recuerdas cuando me dijiste que dejara de escribir poesía cuir? Mira,

mi amor, lo he hecho, pero aún así no volverás Porque soy una loca

como la Plath y tú las detestas Ya leí a Yaxkin y ya sé que es mejor

poeta que yo pero aún así seguiré escribiendo fiel a mi desamparo y a

mi imposibilidad de amar Sé que mi amor llegará a los 23 porque a

esa edad se acaba mi niñez Pero ese es el límite de edad de los chicos que te gustan Así que este amor nunca será Entre tanto volveré a estrellar mi cuerpo contra vergas emplasticadas para que sigas odiando mi poesía Rompiéndome el culo Haciéndome las pruebas de

vih cada tiempo con un temor más infinito Porque tú me dijiste que

la gente no debe morir llorando en mis brazos Y yo te creí y me

arrepentí Y olvidé el suicidio Y luego leí a Huidobro y lo confirmé

Mi falso amor americano Nuestro continente nada tuvo que ver en

este amor Apenas fue un pedazo de terruño que separó mis manos furiosas que ansiaban labrarte un sexo renovado Uno que atravesara

el hijodeputa celular hasta tocar mi ojo illuminati Como el sexo en la heterotopía Recuerdas el sexo en la heterotopía? Somos seres virtuales ahora Yo camino colgado de una pena Bailo salsa en antros

de muerte obrera Y soy como sacado de un cuento de Caicedo

porque A la final este fue el lugar sudaca que se nos designó Yo bailé a Lavoe en ese antro de mierda y fui feliz Pero te extrañaba y quería llorar Me prometiste tomar mi mano y bailar hasta el infinito Está en

los putos libros que me firmaste Así que bailé bailé y pené en esa

salsoteca de mierda “Todo tiene sus final” como este poema y mi

amor por ti Y así toqué ese horizonte de muerte obrera Entre silbidos

de heterosexuales Un maricón envidioso de mi belleza Porque no hay

nadie más bello y joven en este perímetro que yo después de tu amor

Un pene gordo en el baño que me ofreció perica La chela gratis de

los profes de la u Y el man que me ofreció publicar en tu segundo

país la poesía que nos separó Esa noche fue mi horizonte Bailé

contigo a Lavoe tomados de la mano Con la pena en los pies

colgándome de un hilo de salsa visceral que nació de nuestro amor

Esta pena proletaria que me hizo tocar el horizonte de Guayaquil

solo soy un sueño para hombres hermosos como tú porque eres un niño pero eres un hombre solo soy un sueño para hombres hermosos como tú

Cómo te digo que ya no escribo más tecnocumbias de amor Cómo te digo que me volví pop y ahora escribo sobre otras cosas menos

tristes O sea Sobre ti Cómo te digo que tengo miedo de volver a verte

Y no resistirme a valer verga otra vez Cómo te digo que aún quiero

que vengas en mayo y Me hagas el amor que no he hecho en dos

décadas Aparte de ti Cómo te digo que no sé por qué escribo sobre ti

si quizás ya no me duele Cómo te digo que detesto la poesía Que

quiero dejar de escribir para ser feliz Que quizás mañana no esté más en esta santa Matria descolorida Y me devuelva al verdadero país A

ese donde la gente se viste súper fashion Las chicas usan carteras de marca falsas Se maquillan horrible Se toman fotos horribles para

instagram y hablan así Como si no tuvieran más que un cinturón caro que estrangula sus corazones Y las calla De a poco voy abandonando

mi país para volver a Ecuador No sabes cuánto daño me he hecho

aquí Contigo En esta tierra tan alejada de la realidad que me trajo la literatura En la que intento sobrevivir Amando No sabes cómo te besaría en tu país y seríamos una columna de próceres de amor Asesinados por las nuevas revoluciones de derecha que Prometen un paisaje y luego no te lo dan Esta columna de próceres de amor que coronamos Será el nuevo monumento de mi país Lo pensé así y me gustó Me quedaré un rato más Luego volveré a Ecuador por tierra Y veré la amazonía los volcanes las montañas quemadas por el sol de nuestro amor Amor volveré a Ecuador Dime si estoy más guapo así

En la estación

PATRIA DEVUÉLVEME A ROLDÓS MENTIROSA DE MIERDA PATRIA DEVUÉLVEME A MI AMANTE

o te la verás con la furia de mi cobarde poesía

LUPANARES EN GUAYAQUIL

Descubrí estos curiosos lugares cuando supe que había vivido aquí antes que también había sido poeta y maricón pero más tierno me ahorqué con una corbata amarilla

y reí tres días después en el cielo

lo recuerdo hasta ahí/ pero en vida en vida visité los más excéntricos lugares cuando aún la primero de mayo

no ardía en fuego travesti/ marica/ y policial sangre y cuerpas echadas a los ríos obligadas a correr durantes segundos para esperar el disparo no/ nada de esto ocurría aquí en los enfermos lupanares de Guayaquil cuando no existía el sida ni los cacheros eran jardines hermosos donde los hombres encontraban a su amor

y lo perdían todo para siempre

esos lupanares asesinaban a los hombres no con enfermedades venéreas

sino con el más puro y hermoso amor que uno post-sida post-cruising no lo imaginaría jamás quizás por entonces ya nos conocíamos tú como un poeta chileno anónimo que había llegado a Guayaquil buscando la revolución de la poesía en esos lupanares llenos de hombres

que danzaban sobre tubos que tocaban el cielo

y

descendían hasta el río

y

ahí no había moneda de cambio

solo el más tierno y puro amor cosa que jamás entendió el capitalismo sí esos lugares existieron en Ecuador yo lo supe cuando te vi

nos conocimos en esos lupanares tiernos de mi país

y desde entonces/ quizás

en un futuro en otro cuerpo de poeta nuestros brazos nos acojan

y volvamos a llorar otra vez

mendigando porque el continente desaparezca

y quedemos solo nosotros ahí

en los eternos lupanares del amor

Mi

corazón es una tragedia latinoamericana

mi

corazón es una tragedia que no dejará de suceder

cientos y cientos de años más para cambiar su rumbo

Mi corazón es una tragedia que va a renacer y que ya existió

en el mismo teatro de Ecuador

mi corazón es una tragedia que en 1960 ya sucedió/ en 1890/ en 2080

ya fue hombre y parió dolor y lo será

ya fue anomalía y en mi carne se escondió

mi corazón es

[poemario inconcluso a mi corazón se le acabó la tina]