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Programa Semana Santa

Para dar inicio a la Conmemoración de Semana Santa, iniciaremos con un oración de


agradecimiento a dios por enviar a su hijo Jesucristo a padecer en propiciación de
nuestros pecados, luego cada docente llevara a sus alumnos a reflexionar sobre el
sacrificio de Jesús a través del siguiente pregunta:

¿Porque Jesús tuvo que experimentar tanto sufrimiento?

Jesús sufrió terriblemente a través de todas Sus pruebas, tortura y crucifixión. Tan horrible
cómo fueron Sus sufrimientos físicos, no fueron nada comparados con el sufrimiento
espiritual por el que Él atravesó. dice, “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo
pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él.” Jesús cargó el peso de
los pecados de toda la humanidad sobre Él Fue el pecado el que causó que Jesús gritara,
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado. Así que, a pesar del brutal
sufrimiento físico de Jesús, éste fue nada en comparación con la carga de nuestros
pecados que Él soportó – y por los que murió

especialmente los versos 3 y 5 predicen el sufrimiento de Jesús, “Despreciado y desechado


entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que
escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos… Mas Él herido fue por
nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y
por Su llaga fuimos nosotros curados.” El es otro poderoso pasaje que predice los
sufrimientos del Mesías, “He sido derramado como aguas, y todos mis huesos se
descoyuntaron; mi corazón fue como cera, derritiéndose en medio de mis entrañas. Como
un tiesto se secó mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar, y me has puesto en el polvo
de la muerte. Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos;
horadaron mis manos y mis pies. Contar puedo todos mis huesos; entre tanto, ellos me
miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.”

¿Por qué Jesús tuvo que sufrir tan terriblemente? Algunos piensan que la tortura física de
Jesús fue parte del castigo por nuestros pecados que sufrió en nuestro lugar. Hasta cierto
punto, este es el caso. Al mismo tiempo, la tortura que experimentó Jesús habla más de la
crueldad y el odio de la humanidad, que del castigo de Dios por el pecado. El enorme odio
de Satanás por Dios y Jesús fue con seguridad parte de la motivación tras el implacable
abuso y tortura. El sufrimiento de Jesús es el ejemplo último de lo que siente el hombre
pecador hacia un Dios santo.

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