Está en la página 1de 2

Serendipia.

Análisis de la Ley de la Federación Ecuatoriana de Psicólogos Clínicos


para el ejercicio, perfeccionamiento y defensa profesional.

Indudablemente la ética profesional es un ente inmaterial que acompaña a todo


profesional, apasionado por su labor, los psicólogos clínicos no son la
excepción, además cabe recalcar que son personas a las cuales se les da
mejor pensamientos libres con un intenso sentido de lógica e inmensurables
recursos en pro de ayudar, pero el apreciamiento y correcta fundamentación de
esta ley posibilita mejores garantías para el ejercicio, perfeccionamiento y
defensa profesional; es por esto que leyendo, analizando, pensando, la
entiendo como un pertinente colchón legal que como antes mencione posibilita
nuevas y mejores situaciones para el desarrollo de esta ciencia dentro de su
contexto clínico.

Pasando a limpio las ideas que he tenido cuando realice el ejercicio de lectura
sobre esta ley, encontré que los capítulos han sido estructurados con la
intención de que no existan fisuras legales, pues estos aspectos están tratados
desde lo legal hacia la pertinencia en lineamientos que vuelve esta práctica
oportunamente viable.

No quisiera hacer un resumen cansino de artículo por artículo de cada uno de


los capítulos, mi intención no es memorizarlos como lo hice con las tablas de
multiplicar en mi educación inicial, mi propósito fue el conocer e interpretar y
saber el valor legal de este documento idóneamente amparado, es un respaldo
grato para esta práctica clínica.

Este documento yo lo visualizo como un boceto del desarrollo que debe tener
esta práctica, está compuesta e involucra a los profesionales con los debidos
organismos en un perfecto matrimonio entre ciencia y una entidad legal.

El capítulo número dos en el que se refiere a la Federación Ecuatoriana de


Psicólogos Clínicos en su artículo número cuatro, cada uno de sus diez literales
son los que fundamentan mi idea de esta ley como un boceto para el perfecto
funcionamiento desde órdenes científicos como legales; a continuación
detallaré algunos de los tópicos relevantes de este artículo en cuestión:
b) La cooperación con el Ministerio de Salud Pública en la planificación y
desarrollo de proyectos específicos de Salud Mental;
c) Fomentar la aplicación de la Psicología Clínica en los diferentes campos de
actividad;
f) Establecer contactos permanentes con sociedades afines del país y del
exterior;
g) Promover la capacitación y perfeccionamiento profesional de los afiliados,
mediante la realización de eventos científicos y consecución de becas;
h) Incentivar y apoyar la investigación científica en el campo de la Salud
Mental;

Señalo estos literales, como puntales en esta ley, pues plantean un estadío
mucho más dinámico en la presentación de la forma en la que se trata a la
Salud Mental, y su respectiva información; al igual que también del fondo de la
misma. En este artículo se establecen contenidos con fines informativos,
educativos e intra-culturales donde prevalece y se expresa prioridad a una
consciente profesionalización de esta rama científica.

El enfoque más puntual por sobre este capítulo y artículo en especial, que tiene
mi análisis de este documento no tiene que ver con una falta de importancia o
pertinencia hacia lo que forma el total de este contenido, sino más bien se basa
en su estilo de lineamiento pues en él se visibiliza un estilo mucho más
académico-científico y dispone al estilo burocrático a un segundo plano, no
carente de importancia, solo paralelo al contexto científico para el que fue
desarrollado.

A través de este importante documento se plantea una nueva forma de


convivencia entre ciencia y su emplazamiento, es un documento ornamentado
con la aptitud necesaria para afrontar la diversidad de situaciones, con las que
está relacionada la psicología clínica; con el objeto de alcanzar una
especialidad que respeta, en todas sus dimensiones, la dignidad de las
personas y las colectividades.