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Alangasi

El significado del nombre de esta Comunidad está relacionado con dos


versiones. La primera es que la Parroquia debe su nombre al Cacique Indígena
Alangasì, quien en épocas de la conquista española escribió en quichua un
canto elegíaco titulado “A la Muerte de Atahualpa”, el mismo que fue traducido
al castellano por Juan León Mera; y la otra versión es que provendría de la voz
Inca Alangos se refiere a una fruta alargada llamada alanga que significa
aguacate y shi: cosa larga y cilíndrica.

De acuerdo al libro “Quito, Comunas y Parroquias”, Alangasì formaba parte del


Reino de Quito y cuenta la leyenda que el Cacique Alangasì, junto con Pintag y
Rumiñahui, enfrentó heroicamente a los españoles antes de su entrada a lo
que hoy es la capital ecuatoriana. En la Colonia formó parte de las primeras
encomiendas y reparticiones otorgadas a los soldados que participaron en la
fundación de Quito.

Santo Tomás de Alangasì nació a la vida jurídica con su fundación el 2 de


febrero de 1860. Por tal motivo y en admonición de la Virgen de la Candelaria,
la última semana de Enero y principios de Febrero se realizan las fiestas
parroquiales, en las que se efectúa la elección de la reina, desfiles cívicos,
toros populares, paseo del chagra, etc.

Los personajes propios de la cultura de Alangasì son el Ruco y la Mama Palla.


Según la leyenda, se dice que antiguamente la Mama Palla llegaba de El Tingo
y el Ruco venía de San Carlos, quienes se encontraban y después de darse un
beso se daba comienzo a la fiesta en el parque central de la parroquia. Otros
de los personajes son los Pingulleros de Alangasì, músicos de arraigo
tradicional que interpretan un instrumento aerófono de tres orificios,
acompañado simultáneamente de una caja o tambor pequeño.
Acompañan el baile de varios personajes de la fiesta, como son los rucos,
soldados, sachas runas, yumbos y el Diablo Huma con su máscara de dos
caras y doce cuernos que simboliza los meses del año, el Mayoral con su asno
y los jíbaros que realizan danzas. Su música se caracteriza por una serie de
“tonos” de carácter alegre y festivo.

Los Diablos rojos de Alangasì usan tenebrosas máscaras, con cuernos hechos
con los cachos de res, capas y un tridente. A su paso castigan con acial o pata
de cabra a quienes no se han portado bien. Salen principalmente en la fiesta
de Corpus Cristi, al final de la misa del Sábado de Gloria se apagan las luces y
se aspira un olor a azufre en la iglesia. Esa noche el diablo anda suelto
tentando a los humanos. El Domingo de Resurrección el Diablo de Pascua, un
muñeco de trapo, es ahorcado, su ejecución se realiza en el parque central en
medio de voladores y camaretas y la infaltable banda de músicos.

En la celebración se pone de manifiesto la comida típica como son: la ancestral


chicha de jora, plato de hornado con tortillas, el cuy con papas, la tripa
mishque, el morocho con empanadas.