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¿El Valor Actual Neto (VAN) y la Tasa Interna de Retorno (TIR) son herramientas

Financieras confiables, que ayudan a medir la creación de valor?

Por Néstor Villanueva Gutiérrez

Toda inversionista o accionista de una empresa tiene como fin recibir un beneficio

económico de su inversión, y cuanto mayor sea el valor de la empresa en el mercado mayor

será el beneficio por lo tanto la empresa será más rentable. Por tanto todo inversionista e

incluso stakeholder (grupos de interés: proveedores, trabajadores, estado, clientes, acreedores,

etc.) está interesado en aumentar el valor de la una empresa que sea sostenible en el tiempo.

Para ello existen muchos indicadores tradicionales (EVA) para medir la creación de valor y la

rentabilidad (ROA, ROE) de una organización, sin embargo una limitación que tienen es que

son cortoplacistas por se considera tan solo de un periodo a otro. Otras herramientas

financieras que ayudan con la medición de la creación de valor en las empresas son el valor

actual neto (VAN) y la tasa interna de retorno (TIR), que al considerar los flujos de caja

futuros llevados al presente con la tasa mínima de retorno esperada por los inversionistas y

acreedores (WACC=TMAR=Costo promedio de Capital), es una medida muy confiable para

afirmar que una empresa está generando valor en el tiempo, la misma que se traduce en un

mayor valor monetario de las acciones de esa organización en el mercado.

Para un mejor entendimiento de la necesidad de creación de valor de una organización para

su sostenibilidad en el tiempo primero definiremos lo que es “valor”, que para real academia

de lengua española valor es el grado de utilidad o aptitud de las cosas para satisfacer

necesidades o proporcionar bienestar. Luego desde el punto de vista financiero un valor es un

documento que otorga derechos económicos a quien posea dicho valor, que es algo distinto a

la definición económica de valor, que lo define como la ponderación que la gente hace de un

determinado bien o servicio, ósea que está estrechamente ligado a lo que las personas está

dispuestas a pagar por un determinado bien o servicio. Finalmente en el mundo empresarial el


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valor está ligado al conjunto de beneficios y utilidades proporcionados por producto o

servicio, menos su costo de adquisición. Así la concepción de valor por el consumidor es la

diferencia entre los beneficios recibidos y el importe financiero pagado. (Dener et al,2015,

p.5-7).

Este “valor” tiene que ser medido, y en el mundo de las finanzas existen indicadores que

nos ayudan con este propósito, sabiendo que todo accionista e incluso stakeholders buscan

“maximizar el valor de la empresa, lo que significa maximizar el valor presente de los flujos

de caja que la empresa es capaz de generar en el futuro” (Chu, 2013 p.657). El mundo

financiero cuenta con la herramienta EVA, que significa valor económico agregado, y que es

“un indicador que pretende medirla creación de valor durante un periodo determinado”. (Chu,

2013 p.658). Este indicador, según la empresa creadora de este ratio (Stern Stewart & Co.), se

usa para definir la utilidad económica, y afirman además que este “ratio está más cerca que

cualquier otro ratio o indicador que capture la verdadera utilidad económica de la empresa, es

una medida de desempeño de la empresa y está ligada a la creación de valor para los

accionistas en el tiempo”. (Chu, 2013 p.658).

EVA define la utilidad económica, es decir, la utilidad que queda después de deducir

el costo de capital invertido para generar utilidades, como se aprecia, el EVA

corresponde a la diferencia en tre la utilidad creada por la empresa y el costo

alternativo de los recursos empleados para lograr dicha utilidad, esto es, si la utilidad

supera al costo de oportunidad de la empresa”. (Chu, 2013 p.658).

Sin embargo, el EVA tiene varias debilidades, entre las principales es que es cortoplacista

al considerarse solo datos de un periodo a otro, además de tener inconsistencias en el cálculo

de recursos, como el no incluir los pasivos corrientes que no generan intereses como las

cuentas por pagar, que son recursos de caja invertido en la empresa. Otras limitaciones de este

ratio son que al no tomar en cuenta los flujos de caja futuros proyectados ni medir el valor
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presente, EVA depende del nivel corriente de las utilidades (corto plazo), motivo por el cual

se puede reconocer como positivos a proyectos de corto plazo y como negativos a proyectos

de largo plazo. Sumado a esto Eva podría aceptar proyectos con altas tasas de retorno, que

dan Eva > 0 (positivo = ¿creación de valor para la empresa?), pero sin embargo más

riesgosos, desestimando además proyectos con menos riesgo y con tasas de retorno

moderadas. El problema de EVA entonces radica en querer atribuirle a sus parámetros

significados que no tiene (el de creación de valor), pues la creación de valor dependerá de

mejorar las expectativas. (Chu, 2013 p.660-664).

El Valor presente neto (VAN), es una herramienta financiera, que sirve como indicador

para medir y determinar la variabilidad de una inversión o proyecto, hallando la diferencia

entre el valor de un proyecto y sus costos.(Myers, 2010 p.114). El uso de esta herramienta

financiera es muy difundido en el mundo empresarial, pero se debe tomar en cuenta 3

aspectos importantes:

Primero, la regla del VAN reconoce que un peso vale más hoy que mañana (valor del

dinero en tiempo), porque se puede reinvertir hoy para empezar a recibir intereses de

inmediato. Cualquier regla de inversión que no reconoce el valor del dinero en el

tiempo, no es razonable. Segundo, el valor presente neto depende sólo de los flujos de

efectivo proyectados provenientes del proyecto así como del costo de oportunidad del

capital. Cualquier regla de inversión que dependa de las preferencias de los

administradores, la selección del método de contabilidad por parte de la empresa, la

rentabilidad del negocio actual o la rentabilidad de otros proyectos independientes,

conducirá a decisiones mediocres. Tercero, los valores presentes se pueden sumar

porque se miden en dinero de hoy. (Myers, 2010 p.118).

Entonces el VAN depende únicamente del flujo de caja y del costo de oportunidad del de

los proveedores de capital (accionistas y acreedores) (Myers, 2010 p.119). Por tanto el VAN
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representa el valor adicional que recibe el inversionista sobre su inversión, una vez

descontado el costo promedio de capital que es igual a la tasa mínima atractiva de retorno, lo

cual quiere decir que el inversionista recupera su inversión, cubre los intereses por su

inversión y recibe una cantidad adicional (esto cuando el VAN>0).(Andía, 2015 p.118). Por

otro lado en las inversiones o proyectos se tiene que tomar en cuenta el periodo de

recuperación (payback), lo que significa que en un determinado tiempo transcurrido después

de la inversión, los flujos obtenidos acumulados y llevados al valor presente sean igual a la

inversión inicial. (Myers, 2010 p.120). Motivo por el cual la regla del periodo de recuperación

ignora los flujos de efectivo después de la recuperación y asigna ponderaciones iguales a

todos los flujos de efectivo anteriores al corte. (Myers, 2010 p.121).

Otro indicador, como una alternativa al método del valor presente neto, es la tasa interna

de rendimiento (retorno) TIR. Cuyos resultados son muy parecidos al valor presente neto, sin

serlo.(Ross et al, 2012 p.141). Teniendo en cuenta que

la regla del valor presente neto también podría expresarse en términos de la tasa de

rendimiento, lo cual conduciría a la siguiente regla: “Acepte las oportunidades de

inversión que ofrezcan tasas de rendimiento superiores a su costo de oportunidad del

capital”. Si esta afirmación se interpreta bien, siempre será correcta. Sin embargo, no

siempre es fácil aplicarla a los proyectos de inversión de larga duración. (Myers, 2010

p.121).

La regla de la tasa interna de rendimiento consiste en aceptar un proyecto de inversión si el

costo de oportunidad del capital es menor que la tasa interna de rendimiento. (Myers, 2010

p.123). La TIR, entonces, es una medida de rentabilidad que depende únicamente de la

cuantía y duración de los flujos de caja del proyecto, es la tasa de descuento que hace al VAN

= 0. (Chu, 2013 p.550). En este caso como la tasa interna de retorno coincide con el costo
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promedio de capital, esta tasa será la mínima exigida por los proveedores de capital. (Chu,

2013 p.550).

De acuerdo a lo anterior, podemos concluir que ambas herramientas, VAN y TIR bien

planteadas, llegan al mismo resultado, es decir que si una inversión generará ganancias o no, y

al hacerlo permitirá la creación de valor o no para la empresa. Puesto que la generación de

valor está estrechamente relacionado con la generación de flujos de caja positivos en el

tiempo que permitirán un VAN positivo, y por ende un buena herramienta de medición para la

creación de valor de las empresas.


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Referencias.

Dener R. D. S. E. H., Pinheiro, d. L.E., & Gouvêa, d. C.S. E. (2015). Qual o significado de

valor? uma abordagem baseada em diferentes perspectivas/What is the meaning of value?

an approach based on different perspectives. Revista Produção Online, 15(4), 1326-1350.

Chu Rubio M.(2013).Fundamentos de finanzas. Un enfoque peruano. Perú: Financial

Advisory Partners S.A.C.

Myers, S.C., Brealey, R. A. & Allen, F.(2010).Principios de Finanzas corporativas. México:

McGraw-Hill/Interamericana editores S.A. de C. V.

Andía, V. W.(2015).Matemática financiera y evaluación de proyectos. Perú: Ediciones Arte

& Pluma.

Ross, A. S., Westerfield, W.R. & Jaffe, F. J. (2012). Finanzas Corporativas. México:

McGraw-Hill/Interamericana editores S.A. de C. V.


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