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V Libro

En el quinto Libro de la Republica Sócrates habla acerca de procreación de los descendientes de


la vida común de mujeres e hijos de los guerreros y la educación de estos una vez nacidos,
a petición de Adimato por sugerencia de Polemarca quien fue apoyado por Trasímaco y
Glaucón. Sócrates para explicar del trema toma como punto de referencia que si la
educación de los hijos nacidos les corresponde a las mujeres. Sostiene que tanto los
hombres como mujeres comparten las mismas tareas, y pueden recibir la misma
educación además conviene que en el estado cada uno ejercen un solo oficio, el que la
naturaleza les dicta.

Sócrates también dice que en un Estado no hay profesión que sea exclusiva al hombre o
a la mujer en razón de su sexo, sino que, habiendo dotado la naturaleza de las mismas
facultades a los dos sexos, ambos pueden practicar los mismos trabajos, solo que en todos
ellos la mujer es inferior al hombre. Expresa que el papel de la mujer en la sociedad por
su naturaleza también es adecuado para cuidar el Estado, expone que la mujer tendrá la
difícil tarea de la educación de los niños y la procreación de la mejor raza, explica que
los hijos de los guerreros serán llevados aparte para su enseñanza y aquellos niños que
hayan nacido lisiados serán escondidos para que de esta manera la raza de los guerreros
se mantenga pura. Pero la debía dar hijos al Estado a partir de los veinte y a partir de los
cuarenta años y el hombre una vez pasado el primer fuego de juventud y hasta los
cincuenta y cinco años. Si se daba el caso que un ciudadano tenía un hijo antes o después
del plazo dispuesto se lo declararía culpable de injusticia y de sacrilegio. Por ultimo
Sócrates afirma que la comunidad de mujeres e hijos entre los guerreros es la causa del
mayor bien para el Estado.

Luego de haber dado fin a la cuestión planteada por sus oyentes, Glaucon pide que
explique si es posible que exista un Estado y cómo. Sócrates dice que para comenzar a
tratar este tema se debe de descubrí primero qué los Estados actuales están mal
gobernados y que cambios sería posible introducir en ellos. Expresa que no hay remedio
paro los males que arruinan los Estados porque los que lo gobiernan no son filósofos y
los que son reyes no son verdaderos filósofos.

Sócrates precisa explicar de quiénes son los filósofos a los que se refiere y los cuales
sostiene que deben gobernar el Estado. Enuncia que los verdaderos filósofos son aquellos
que les gusta contemplar la verdad, gente curiosa, que tiene manía por las artes y se
limitan a la práctica de los contemplares de la verdad, pero aquella multitud que aparenta
estas características no deben ser considerados como filósofos. Explica además que el
primero contempla la belleza en sí misma, participa de su esencia y no confunde lo bello
de las cosas bellas y por el contrario el segundo es incapaz de elevarse hasta la esencia
misma de la belleza. Por esta razón expone que el conocimiento de filosofo está fundada
en una verdadera ciencia y los del curioso solo descansa en la apariencia es decir son
solamente una opinión. Finaliza diciendo que la opinión es algo distinto del saber, no es
otra cosa que la facultad de juzgar por las apariencias, y que por lo tanto a los que opinan
se los deben llamar amigos de la opinión en lugar de amigos de la sabiduría.
Libro VI
En el libro sexto se da continuidad a lo planteado en el quinto libro acerca de quiénes son
los verdaderos filósofos y los que no son. En esta parte del libro se trata de las cualidades
que posee una naturaleza filosófica y la forma en que el filósofo puede gobernar un
Estado. Para ello Sócrates dice que se de ver quienes deben escoger para gobernar el
Estado, deben ser magistrados que estén dispuestos a mantener la ley y las instituciones
con todo vigor.
Esboza también que el filósofo le gusta los placeres puros y ama la verdad estos hombres
están perfeccionados por la ecuación y por la experiencia y son a ellos a los que se les
deberían confiar el gobierno del Estado. Adimato quien participa de la discusión pregunta
a Sócrates del porque el filósofo no tiene una buena reputación exponiendo dos razones
la inutilidad y la perversidad, quien contesto que los filósofos no reciben honra de los
Estados puesto que son considerados como inútiles por los mismos. En relación a la
segunda razón comienza hablando acerca de las cualidades esenciales que acompañan a
un filósofo como es la fuerza, la grandeza del alma, la facilidad de aprender y la memoria.
Manifiesta que existen individuos que se suponen filósofos, pero son perversos porque
actúan de manera incorrecta desacreditando a la filosofía.
Así mismo Sócrates expone las causas de corrupción del verdadero Filosófico,
determinando que son las mismas cualidades que estos poseen provocando que se
corrompan su alma. Sócrates explica que del mismo modo las almas mejor dotadas se
vuelven particularmente malas cuando reciben una mala educación y si la naturaleza
filosófica obtiene una educación adecuada alcanzara todo género de virtudes. En esta
parte también se habla acerca de los sofistas que según Sócrates son peligrosos porque
tuercen el espíritu de los hombres, la sabiduría que ellos enseñan consiste en conocer lo
que el vulgo desea por esta razón Sócrates los considera como falsos filósofos.

Adimanto luego de este discurso pregunta a Sócrates cuál de los gobiernos considera
adecuado para un filósofo; quien contesta que ninguno, solo sí se trate de un sistema
político tan excelente como para adecuar su naturaleza.
Además, también se aborda el tema de la idea del bien que es asociada a la justicia y a las
demás virtudes, Sócrates habla que para la gente el bien es el placer y para los más
ilustrados el conocimiento. Finalmente explica acerca de la región visible que se compara
con respecto a la visión y a lo visto, del mismo que aquel en la región inteligible con
respecto a la inteligencia y lo aprehendido por ella. Explica que la primera gran parte
representa el mundo visible y la segunda el mundo inteligible, la primera sección del mundo
visible son las imágenes, entendidas como sombras y reflejos de los objetos reales y la segunda
son los objetos reales.
Libro VII

El libro séptimo Platón utiliza una metáfora para mostrar el camino que va de la ignorancia al
conocimiento, se expone también ciertas ciencias para alcanzar el conocimiento como la
geometría, aritmética y la astronomía.

Sócrates mediante la descripción del mito de la caverna que consistía que unos hombres atados
con cadenas a una pared desde su infancia, y obligados a ver unas imágenes proyectadas en la
pared por el fuego por detrás de la pared hay unos hombres que transportan objetos de modo que
las sombras de estos se proyectan en la pared. Sócrates dice que la caverna es el mundo visible,
el fuego que ilumina es la luz, el cautivo que sube por el camino y que contempla la claridad es
el alma que se eleva hasta la esfera inteligible. Mediante esta metáfora expone una similitud que
existe el hombre que pasa de la ignorancia al conocimiento. Intenta explicar que un hombre
sensato sabe que la vida puede turbarse de dos maneras y por dos causas opuestas el pasar de la
luz a las tinieblas o de las tinieblas a la luz, de esta manera intenta llegar que la educación resulta
un medio eficaz para salir de esta caverna y con esto, Sócrates quiere decir que el conocimiento
reside en el alma y no es adquirido.

Sócrates habla también de un plan de educación, de la manera para formar a los hombres para que
estos pasen de las tinieblas a la luz, para ello preciso convenir ciertas ciencias las más apropiadas
para que produjeran este efecto deseado. La primera ciencia era aquella que es común a todas las
ciencias y que todas las artes se sirven de ella, se trataba de la ciencia del calculo que busca llevar
al alma al puro conocimiento y contemplación del ser. La siguiente ciencia era la geometría a más
de servir para cuadrar, aplicar y adicionar, tiene también por objetivo que el conocimiento de lo
que existe siempre, por consiguiente, esta se encarga de atraer al alma hacia la verdad, forma en
el espíritu filosófico. La tercera ciencia era la astronomía porque esta permite tener el
conocimiento exacto de las estaciones, los meses y los años esta ciencia obliga al alma a mirar a
lo alto, y a pasar de las cosas de la tierra a la contemplación de las del cielo. Finaliza diciendo que
con respecto al estudio de todas estas ciencias que se han numerado permiten descubrir la
comunidad y las cosas existentes y por lo tanto el verdadero sentido del conocimiento.

En esta parte del libro también se aborde el tema de la dialéctica donde Sócrates dice que este
método es el único por el que se puede llegarse con regularidad a descubrir la esencia de cada
cosa, porque la mayor parte de las otras artes solo se encargan de las opiniones de los hombres.
Expone que se llama dialectico al que se conoce la razón de la esencia de cada cosa además
sostienen que, si hay alguien que no puede definir con el razonamiento la idea del bien
separándola de todas las demás, la alcanzara por miedo de la opinión, pero no del conocimiento.

Finalmente, en la última parte de este libro Sócrates le habla a Glaucon que si algún educara a
esos discípulos que no se les permitirá que sean gobernante de un Estado ni dueños de los mas
grande que haya en el mientras estén privados de la razón, sino más bien se especializaran en la
ciencia de interrogar y de responder de la manera más sabia posible. Prosiguió diciendo que la
edad más tierna los discípulos deben estudiar la aritmética, geométrica y demás ciencias que
sirvan de preparación a la dialéctica, pero su enseñanza no se debe emplear por la violencia, sino
al contrario se los debe instruir jugando dialéctica, pero su enseñanza no se debe emplear por la
violencia.