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LO OCULTO Y LO IMPLICITO EN UNA OBRA DE TEATRO

El estudio de lo implícito del texto


dramático (TD) nos interesa
especialmente en lo que concierne la
construcción de las relaciones
conflictivas o tensas de los personajes
(ya sea de un personaje con sí mismo,
con otros personajes o con el medio);
Esta construcción nos permitirá a su
vez develar el implícito ideológico y
cultural de la pieza. Hacemos en este
punto la salvedad que nuestro
esquema es aplicable a una dramaturgia o poética tradicional, no serviría en
absoluto para el análisis de una poética del espacio por ejemplo.

El interés de este trabajo es que puede constituir una contribución a la práctica


teatral y a los estudios teóricos lingüísticos y dramatúrgicos. Como la pragmática
toma ejemplos de TD, del mismo modo el análisis textual de una pieza teatral por
parte del actor, del director o del investigador puede servirse de análisis.

El análisis se centra pues en el valor de mensaje del diálogo en un contexto dado.


La primera condición para entrar en el sistema dramático es intentar respondernos
a ciertas cuestiones: ¿Cómo se da la información?; ¿por quién o por qué medios?;
¿con que objetivo?; ¿cuándo?

Aunque las respuestas varíen de una a otra pieza, dos elementos parecen
necesarios y comunes al conjunto de los TD:

a- la cantidad de información aumenta al mismo tiempo que la acción progresa de


manera ineluctable según un movimiento provocado por la dinámica de las fuerzas
puestas en relación/pugna.

b- La información debe darse y completarse de una u otra manera para que la


comprensión de la obra no se convierta en un proceso caótico o incompleto y
desprovisto por ello de la tensión que permite al espectador crear sus expectativas
de sentido.

Lo implícito bajo esta concepción juega un papel fundamental ya que "decir no


siempre es decir explícitamente, siendo lo propio de la actividad discursiva unir
constantemente lo dicho y lo no dicho" (cf. Maingueneau, 1990: 77) Este concepto
está muy bien ilustrado por la teoría del iceberg según la cual el receptor
(lector/espectador) "especta" y con fragmentos (partes) construye un todo, es decir
que construye un mundo que trasciende los diálogos. Los diálogos e imágenes
serían la parte visible del iceberg, mientras que la parte oculta la conocemos por
alusión y encierra las circunstancias dadas de todos los personajes y lugares que
aparecen en el universo de la pieza.

Cuando transmitimos información a otros, el proceso de transmisión tiende a la


simplificación y a la sencillez en relación inversa a la cantidad de información
nueva que debemos expresar, de tal manera que, cuanto más esperable es una
información en relación a un contexto, más sencilla e implícita resulta la
comunicación.

En situaciones y contextos muy conocidos, cuando se repiten todos los elementos


de un hecho cotidiano, la comunicación se reduce a la mínima expresión, hasta el
punto de que un gesto o la mera presencia de una persona pueden ser
desencadenantes de un mensaje claro y preciso, y toda la información está
implícita en el gesto o en la mera presencia.

QUE ES UNA FABULAS Y LOS PERSONAJES QUE RODEAN A LA FABULA

La fábula es una composición literaria


breve, generalmente en prosa o en
verso, en la que los personajes
principales son animales o cosas
inanimadas que presentan
características humanas. La fábula
tiene "una intención didáctica de
carácter ético y universal" que siempre
aparece en la parte final de esta
misma, proporciona una enseñanza o
aprendizaje, que puede ser útil o moral
y es conocida generalmente como
moraleja. En el Diccionario de uso del
español de María Moliner de Helena Beristáin se indica que “se trata de un género
didáctico mediante el cual suele hacerse crítica de las costumbres y de los vicios
locales o nacionales, pero también de las características universales de la
naturaleza humana en general”.

Una Fábula, es una pequeña historia literaria, donde los personajes son
personificaciones hechas con animales, plantas u objetos que actúan como
nosotros, los humanos. Estos pequeños cuentos cortos, tienen una enseñanza o
moraleja que es explicada al final de las fabulas. Cada una de ellas narra una una
historia entretenida, como también inquietante, pero su misión es transmitir una
enseñanza y claro, una breve moraleja que ayuda a comprender valores y detalles
de la vida. Eso es una fábula.

En su mayoría, los personajes suelen ser animales u objetos inanimados a los que
se les dota con características humanas; tales por ejemplo la codicia, avaricia y
envidia. Estos suelen estar envueltos en situaciones problemáticas que deberán
resolver.

En una fábula, los personajes son animales con cualidades humanas


(personificación) como hablar, tienen sentimientos, son vengativos, etc.

Es común que en las fábulas sede como final una moraleja, es decir, una reflexión
sobre la vida que refleja enseñanzas.

PERSONAJES QUE SON MENCIONADOS Y NO APARECEN

Los personajes fantasmas o invisibles son


un recurso narrativo. En la ficción televisiva y
en el teatro a veces se recurre a la inclusión
de personajes -los cuales mantienen o
mantuvieron una relación frecuente con
otros o tienen alguna influencia en el
desarrollo del argumento- a los que jamás se
ve ni oye y a los que el público sólo conoce
a través de descripciones de otros
personajes. Los personajes fantasmas
pueden estar vivos o muertos. A menudo se
convierten o están concebidos como broma
recurrente. Los dramas radiofónicos presentan también personajes que no hablan,
así como la literatura presenta personajes de los que sólo se dan referencias.
Aunque se utilizan personajes fantasmas en todo tipo de ficción es en las
comedias televisivas donde son más frecuentes, dado que la continuidad de estos
programas resulta muy adecuada para añadir matices.

Se pueden distinguir distintos grados de "invisibilidad". En su forma más completa,


el personaje sólo es mencionado y nunca visto u oído (aunque a veces se
mantiene un diálogo con él fuera de cámara). Dado que los personajes fantasma
sólo pueden ser concebidos a través de los testimonios del reparto visible, a
menudo se utilizan como objeto de exageración: generalmente el personaje
fantasma mantiene hábitos ridículos o hace cosas extravagantes o simplemente
imposibles. En una forma menos pura, el personaje fantasma habla sin ser visto o
es visto sólo en parte mediante planos detalle. Es frecuente en los cómics y
dibujos animados que los adultos aparezcan representados únicamente de cintura
para abajo para acentuar la perspectiva de los protagonistas infantiles.

Escuchados pero no vistos

La segunda modalidad más frecuente de personaje fantasma es en la que éste


sólo aparece como voz.

Personajes parcialmente vistos

Es frecuente presentar las piernas como única parte visible de los personajes
adultos cuando la acción se centra en niños.

Personajes fantasmas en la literatura

La obra de Samuel Beckett Esperando a Godot articula todo el diálogo de los


protagonistas en torno a un personaje, el Godot del título, que no aparece jamás.
Es sin duda el personaje fantasma por excelencia de la historia de la literatura.

Personajes fantasmas en el cine

En la ópera prima de Steven Spielberg, Duel, el camionero que trata de asesinar al


personaje David Mann (Dennis Weaver), solo es visto parcialmente al ser
mostrados sus brazos y botas vaqueras.

ORGANIZACIÓN DE NUEVA ESTRUCTURA DRAMATICA PARA TEATRO,


DANZA Y MUSICA ESPECIALMENTE EN MONTAJES

La obra dramática presenta una


estructura particular, la que incluye
determinados elementos:
Presentación, desarrollo, desenlace,
acto, escena y cuadro. Cada uno de
ellos corresponde a determinados
momentos dentro de la obra.

La división estructural de una obra


dramática es observada bajo dos
puntos de vista diferentes: el primero,
analiza el desarrollo de los
acontecimientos y el segundo, ordena la obra desde una perspectiva formal.

1.1- Según el desarrollo de los acontecimientos


a) Presentación del conflicto dramático. Se plantea generalmente desde la tensión
entre dos fuerzas: una protagonista y otra antagonista.

b) Desarrollo del conflicto. Corresponde a la serie de acontecimientos


desarrollados en función del comportamiento de los personajes: sus acciones y
modificaciones sicológicas y morales que conducen hasta el clímax. Este
momento constituye el de mayor tensión en toda la obra y en el que se enfrentan
las fuerzas.

c) Clímax. Para que se llegue a producir el desenlace, primero la acción dramática


pasa por el momento de mayor tensión o clímax, lo que posibilita la solución del
conflicto.

d) Desenlace. Es la resolución de la trama en la obra dramática, en la cual el


conflicto presentado se ha solucionado.

1.2- Según la perspectiva de ordenamiento formal

a) Acto: Corresponde a cada una de las partes principales en las cuales se puede
dividir temáticamente una obra dramática.

b) Escena: Es un fragmento del acto. Su inicio y su término están determinados


por la entrada y/o salida de los personajes respectivamente.

c) Cuadro: Se define por la ambientación física, es decir, cada cuadro se relaciona


con un tipo de escenografía, y cambia conforme cambia la escenografía.

1.3- Recursos Para verbales

Las obras dramáticas no presentan una narración que exponga los


acontecimientos, ya que son los personajes quienes explicitarlas acciones o, en el
caso de las representaciones teatrales, las llevan a cabo. Los hechos y acciones
de los personajes reemplazan cualquier información que se quiera entregar.
Además, ciertos elementos llamados recursos para verbales, como gestos,
entonación de la voz, disposición de los elementos en la puesta en escena y
movimientos físicos, no hacen necesaria narración alguna.

En los textos dramáticos, los recursos para verbales corresponden a indicaciones


del autor, las que van entre paréntesis e indican alguna actitud o algún movimiento
realizado por determinado personaje. Los dos puntos (:) manifiestan, al igual que
en el género narrativo, la introducción de un parlamento. Antes de ellos va el
nombre del personaje y después lo dicho por éste. La seguidilla de nombres y dos
puntos estructuran un diálogo. También el guión de parlamento o raya se utiliza
para tal efecto, ante lo cual se omite, en la mayoría de los casos, el nombre de un
personaje.

La materia optativa Dramatización/Teatro pretende integrar dos maneras de


concebir las actividades dramáticas en la enseñanza y el aprendizaje, ambas
igualmente válidas. La dramatización, más centrada en el desarrollo personal, y el
teatro, más dirigido hacia las prácticas artísticas. Esta doble visión no significa
dicotomía ni separación, ya que ambos enfoques tienen una raíz común: el
lenguaje dramático. En este sentido, se puede empezar en los primeros cursos de
la etapa con actividades centradas principalmente en la dramatización, para incluir
actividades teatrales en los cursos más avanzados y en los grupos de más
experiencia.

Tanto la dramatización como el teatro son formas de representación que utilizan el


cuerpo, la voz, el espacio y el tiempo escénicos para expresar y comunicar ideas,
sentimientos y vivencias. La dramatización puede entenderse, además, como un
procedimiento consistente en dar forma teatral a algo que en principio no la tiene:
un poema, un cómic, una anécdota, un film, un cuadro, etc. La dramatización es
una forma de expresión (del mismo nivel que la expresión oral, la escrita, la
plástica y la rítmico musical) que utiliza los signos y la sintaxis propia del lenguaje
dramático. Se caracteriza por integrar los diferentes lenguajes (verbal, plástico,
rítmico-musical, corporal) y por ser un poderoso medio de aprendizaje, ya que
implica, simultáneamente, aspectos cognoscitivos, afectivos y psicomotrices.
Además, la dramatización y el teatro, por su carácter transversal e
interdisciplinario, se revelan como un instrumento didáctico capaz de desarrollar
aspectos de todas las competencias básicas y especialmente las siguientes:
competencia en comunicación lingüística; competencia cultural y artística;
competencia social y ciudadana; competencia para aprender a aprender; y
competencia en autonomía e iniciativa personal.

TEXTOS Y CONTEXTO EN LAS TRADICIONES ESCENICAS DE LA


COMUNIDAD

“Texto” son los signos que vamos a


interpretar. “Contexto” es todo
aquello que nos permite la
interpretación. Por ejemplo, la frase
“te espero en el banco” tiene una
multiplicidad de posibles significados.
Para interpretarla necesitamos
colocarla en un contexto.

En el proceso de interpretación de la
frase “te espero en el banco”,
usamos una serie de códigos visuales y culturales que en ambos ejemplos nos
inclinan hacia una interpretación diferente de la palabra banco: un lugar para
sentarse en el primer caso y una institución financiera en el segundo.

Todo intento de comunicación implica, en primer lugar, un proceso de codificación


por parte del autor, y luego modos de codificación y de decodificación por parte del
lector. Los códigos mismos (las relaciones de contextualización) no siempre se
encuentran explícitas en el texto.

En el contexto de nuestro tema de estudio, la identidad iberoamericana, vamos a


concentrarnos, primordialmente, en códigos culturales, pero no sólo de los autores
que estudiamos, ni de las épocas históricas a que pertenecen los textos que
vamos a leer, sino también de los códigos culturales que nosotros aportamos a la
lectura de los textos.

Las tradiciones en Guatemala se basan totalmente en los hechos socioculturales,


denominados antiguamente como Folklore, estas se caracterizan por ser
populares.

Las tradiciones populares no permanecen inalterables, sino que son cambiantes,


se adaptan al tiempo, a la historia.

Las tradiciones cumplen una función específica dentro de la sociedad en que se


desarrollan, son auténticas de cada región.

Existen Tradiciones Orales en cada uno de los 22 departamentos de Guatemala,


están demuestran la similitud de las tradiciones folklóricas del país, mostrando
variaciones que casi no se notan.
ESTRATEGIA DE ANALISIS COLECTIVOS EN LAS OBRAS ESCENICAS

Puede parecer pretencioso que,


después de cerca de tres mil años
de vigencia, alguien considere el
Teatro como una innovación,
máxime cuando en la mayoría de
los centros de enseñanza se lleva
a cabo dramatizaciones que dan
prestigio y realce al Colegio. Pero
el Teatro escolar no debe ser
solamente el broche de oro con
que termine el curso: puede y debe
ser exprimido de tal manera que se
convierta en el meollo de nuestro quehacer educativo.

En estos tiempos tan poco generosos, tan poco dialogantes, en los que el niño se
siente solo, no ha de pedírsele que exprese exclusivamente su mundo interior -
siendo interesantísimo- como ocurre en la clase de Expresión Plástica, sino que
escuche también. El gran problema de la sociedad en la que vivimos es que no
sabemos escuchar. Tal vez hayamos generado esta sordera como refugio ante la
invasión de mensajes que nos acosan continuamente, enviados por alguien que sí
tiene, sabe y posee medios para emitir. La actitud de nuestros escolares ha sufrido
un acentuado viraje hacia horizontes hasta hace poco insospechados. El abuso de
medios audiovisuales, si bien informa sus mentes, va deformando su expresividad.
El niño teleadicto de ahora no juega, no ríe, no compite con los demás: lo hace
con y contra la máquina, contra el videojuego, contra el ordenador. Ha dejado de
ser un emisor de emociones para convertirse en un mero receptor... y, tristemente,
no de los conocimientos y las ideas naturales, propias de su evolución, sino de
otras exteriores, inculcadas subliminal y programadamente por personas que no
pretenden educar en valores. Nunca en la historia ha estado el niño mejor
atendido y más abandonado.

Por ello hemos de buscar una actividad artística que respete y potencie la
expresividad de nuestros alumnos, pero que les haga saber que, además de la
suya, existen otras opiniones igualmente respetables. La actividad artística que
conjuga estas dos posturas (escuchar y exponer), que son el eje de la convivencia
y la ciudadanía, es el Teatro.

El Teatro, que es, ante todo, diálogo, supone un reto, un estímulo, una
transformación... y aplausos. O para superar sus propios problemas, como pueden
ser su timidez, torpeza, pereza, despiste, atolondramiento, inseguridad o miedo.

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